<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Francisco Franco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/francisco-franco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Francisco Franco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1005684/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente de la Cámara de Comercio de Navarra alaba a Franco para criticar los decretos de vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/presidente-camara-comercio-navarra-alaba-franco-criticar-decretos-vivienda_1_13554058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d13daa5-8fd4-4f11-b9d7-ba02569c65f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y653.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente de la Cámara de Comercio de Navarra alaba a Franco para criticar los decretos de vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Franco pensó perfectamente que la propiedad privada era la que realmente podía fortalecer a toda una sociedad", ha dicho Javier Taberna para afirmar que los decretos de vivienda que se votarán en el Congreso son "absolutamente anticonstitucionales"</p><p class="subtitle">Acusan a una empresa de desalojos de amedrentar durante meses a una mujer en Olite para que abandone su vivienda
</p></div><p class="article-text">
        El presidente de la C&aacute;mara de Comercio de Navarra, Javier Taberna, ha recurrido en forma de alabanza a la dictadura franquista para criticar los dos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno y que el viernes deber&aacute;n ser refrendados por el Congreso de los Diputados. A su juicio son &ldquo;absolutamente inconstitucionales&rdquo; y ha destacado que &ldquo;Franco pens&oacute; perfectamente que la propiedad privada era la que realmente pod&iacute;a fortalecer a toda una sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Javier Taberna, que ha deseado que los decretos &ldquo;no salgan adelante&rdquo; porque considera que &ldquo;empeorar&aacute;n&rdquo; la situaci&oacute;n del alquiler ha vaticinado que de ser aprobados provocar&aacute;n &ldquo;una huida de las inversiones, una huida absolutamente de cualquier inversi&oacute;n del sector privado&rdquo;, en un contexto en el que considera &ldquo;necesaria&rdquo; la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico privada. &ldquo;Y esto no va a existir porque no va a haber nadie que quiera tener un piso en alquiler, porque al final pierdes la propiedad&rdquo;, ha manifestado.
    </p><p class="article-text">
        Ha a&ntilde;adido que con los decretos no se lograr&aacute; aumentar la oferta de alquiler. &ldquo;Al contrario, lo va a reducir y lo va a reducir dr&aacute;sticamente. Nadie va a querer poner una vivienda en alquiler&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha considerado que ambos textos son &ldquo;anticonstitucionales&rdquo; porque &ldquo;seg&uacute;n el art&iacute;culo 33 de la Constituci&oacute;n la propiedad privada es un derecho que puede ser limitado por un servicio p&uacute;blico, pero el art&iacute;culo 53.3 de la misma Constituci&oacute;n lo que dice es que cualquier limitaci&oacute;n a los derechos constitucionales necesita una ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo tanto, el primer elemento de anticonstitucionalidad es que se hace a trav&eacute;s de un decreto la limitaci&oacute;n de un derecho constitucional como es el de la propiedad privada. Dicho esto, no puedo ser m&aacute;s claro sobre lo que opinamos de estos decretos&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, esta norma &ldquo;solamente va en favor del que ya tiene un alquiler, y en contra del propietario&rdquo;. Seg&uacute;n ha remarcado, &ldquo;a los que no tienen alquiler no les mejora&rdquo; su situaci&oacute;n, &ldquo;al contrario&rdquo; pues &ldquo;empeoran la situaci&oacute;n de la gente que necesita&rdquo; un alquiler, que &ldquo;son, la gran mayor&iacute;a&rdquo; j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        A ellos, ha dicho, &ldquo;se les empeora&rdquo; la situaci&oacute;n porque &ldquo;va a haber muchos menos alquileres&rdquo;, con lo cual &ldquo;es absolutamente incoherente con el objetivo que parece que persigue el Gobierno&rdquo;. &ldquo;La alternativa es, en todo caso, dejar que la propiedad privada se desarrolle&rdquo;, ha manifestado, tras subrayar que &ldquo;cuanta m&aacute;s demanda haya, mejor se van a modular los precios, y cuanta m&aacute;s oferta haya, se van a modular los precios&rdquo;. &ldquo;Tenemos que construir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para que &ldquo;haya m&aacute;s alquileres y unos precios asequibles&rdquo;, ha explicado que &ldquo;evidentemente tiene que haber m&aacute;s alquileres&rdquo;. &ldquo;&iquest;Y c&oacute;mo hay m&aacute;s alquileres? Fomentando, estimulando que haya esos alquileres, no yendo justamente al que es el propietario&rdquo;, ha indicado. Seg&uacute;n Taberna, el ladrillo &ldquo;es un refugio del ahorro, siempre lo ha sido&rdquo;, pero ahora esto &ldquo;no se da, la gente huye de la construcci&oacute;n&rdquo; porque con esta normativa &ldquo;pr&aacute;cticamente te expropian&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En definitiva, lo que hay que hacer es facilitar que haya m&aacute;s propiedad privada, facilitar que haya m&aacute;s empresarios&rdquo;, ha manifestado, tras a&ntilde;adir que &ldquo;en la &eacute;poca franquista, Franco pens&oacute; perfectamente que la propiedad privada era la que realmente pod&iacute;a fortalecer a toda una sociedad&rdquo;. &ldquo;Y es as&iacute;, la propiedad privada yo creo que es buena para todo el mundo&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Navarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/presidente-camara-comercio-navarra-alaba-franco-criticar-decretos-vivienda_1_13554058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 13:25:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d13daa5-8fd4-4f11-b9d7-ba02569c65f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y653.jpg" length="318238" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d13daa5-8fd4-4f11-b9d7-ba02569c65f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y653.jpg" type="image/jpeg" fileSize="318238" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente de la Cámara de Comercio de Navarra alaba a Franco para criticar los decretos de vivienda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d13daa5-8fd4-4f11-b9d7-ba02569c65f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x706y653.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Franquismo,Vivienda,Congreso de los Diputados,Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️PODCAST | Víctimas y victimarios: La disputa entre la memoria y la impunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-victimas-victimarios-disputa-memoria-impunidad_1_13526178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c8c7c19-deb0-4822-b512-52889cf0da8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️PODCAST | Víctimas y victimarios: La disputa entre la memoria y la impunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha todos los episodios de '¿Atado y bien atado?', el podcast presentado por la periodista y escritora Olga Rodríguez</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/atado-y-bien-atado/8-vi-ctimas-y-victimarios-la-disputa-entre-la-memoria-y-la-impunidad/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="8. Víctimas y victimarios: La disputa entre la memoria y la impunidad"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Continuamos la programaci&oacute;n de los podcasts en vivo de <strong>Atado y Bien Atado</strong>, conducidos por <strong>Olga Rodr&iacute;guez</strong>, con un nuevo episodio dedicado a abordar uno de los grandes obst&aacute;culos que ha encontrado la memoria democr&aacute;tica para abrirse paso en nuestro pa&iacute;s: la persistencia de la impunidad. Este episodio <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ViopeO4G6eU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puedes verlo tambi&eacute;n en nuestro canal</a> de Youtube. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Franco, miles de v&iacute;ctimas de la dictadura y de la violencia pol&iacute;tica durante la Transici&oacute;n siguen sin haber podido acceder plenamente a la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n. Mientras conocemos los nombres y las historias de muchas de las personas represaliadas, encarceladas, torturadas o asesinadas, sabemos todav&iacute;a muy poco sobre quienes ordenaron, ejecutaron o ampararon aquella violencia.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de depuraci&oacute;n de los aparatos del Estado permiti&oacute; que numerosos responsables de la represi&oacute;n franquista transitasen de la dictadura a la democracia sin rendir cuentas, continuando en muchos casos sus carreras profesionales y permaneciendo fuera del escrutinio p&uacute;blico. Una impunidad jur&iacute;dica que ha tenido tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica y social: durante d&eacute;cadas, los victimarios han permanecido ocultos detr&aacute;s del anonimato institucional, mientras las v&iacute;ctimas y sus familias cargaban con la tarea de reconstruir lo sucedido. Desconocer qui&eacute;nes fueron los responsables, qu&eacute; papel desempe&ntilde;aron y c&oacute;mo operaron las estructuras represivas no s&oacute;lo dificulta la b&uacute;squeda de la verdad, sino que prolonga el da&ntilde;o y contribuye a una nueva forma de revictimizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo podcast de <em>Atado y Bien Atado</em> queremos preguntarnos qu&eacute; significa construir memoria democr&aacute;tica cuando todav&iacute;a resulta tan dif&iacute;cil nombrar a los responsables de la represi&oacute;n. Para ello conversaremos con <strong>Sabino Cuadra</strong>, abogado, sindicalista y activista de la asociaci&oacute;n <em>Sanfermines-78: gogoan!</em>, autor, entre otros trabajos, de <em>&iexcl;No os importe matar!</em> y <em>Sanfermines de 1978. Los victimarios</em>; y con <strong>M&oacute;nica Puertas</strong>, escritora y profesora de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires, investigadora de la Guerra Civil y el franquismo desde una perspectiva de derechos humanos e impulsora de <a href="https://sites.google.com/view/rutas-y-memoria/inicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rutas y Memoria</a> en Madrid. Tambi&eacute;n es autora del libro <em>Espa&ntilde;a bajo libertad vigilada. Apuntes sobre el recorrido hist&oacute;rico</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Sus intervenciones se combinan con testimonios de especialistas para analizar c&oacute;mo la persistencia de la impunidad sigue condicionando, medio siglo despu&eacute;s, nuestra relaci&oacute;n con las v&iacute;ctimas, los victimarios y la propia memoria de la democracia. Entre las voces que participan, est&aacute;n las de las integrantes de Historias Desobedientes, la argentina <strong>Anal&iacute;a Kanilec</strong> y la espa&ntilde;ola <strong>Loreto Urraca</strong>, el soci&oacute;logo <strong>Rub&eacute;n Juste</strong>, investigador de la estrecha relaci&oacute;n entre las elites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas en Espa&ntilde;a, el catedr&aacute;tico de Educaci&oacute;n <strong>Enrique Javier D&iacute;ez Guti&eacute;rrez</strong>, autor de varios libros sobre educaci&oacute;n y memoria hist&oacute;rica (<em>La asignatura pendiente, Pedagog&iacute;a Antifascista, </em>etc), y la antrop&oacute;loga <strong>Ruth Sastre</strong>, coeditora del libro <em>Descendientes del franquismo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> &iquest;Atado y bien atado?</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/1m6r0hpHl5Yes38czkm3j3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/%C2%BFatado-y-bien-atado/id1861942372" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-atado-bien-atado_sq_f12862509_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/Klq3Ig5r" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/df7e1198-e94a-48be-b69e-b3b50130164e/f484b043-7de9-4289-931c-b3b501301b66/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Y este episodio, por ser el &uacute;ltimo, puedes verlo tambi&eacute;n en v&iacute;deo en nuestro canal de Youtube.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ViopeO4G6eU-3455', 'youtube', 'ViopeO4G6eU', document.getElementById('yt-ViopeO4G6eU-3455'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ViopeO4G6eU-3455 src="https://www.youtube.com/embed/ViopeO4G6eU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-victimas-victimarios-disputa-memoria-impunidad_1_13526178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 03:45:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c8c7c19-deb0-4822-b512-52889cf0da8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="249058" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c8c7c19-deb0-4822-b512-52889cf0da8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="249058" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙️PODCAST | Víctimas y victimarios: La disputa entre la memoria y la impunidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c8c7c19-deb0-4822-b512-52889cf0da8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Igualdad,Podcast,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla-La Mancha celebrará 50 años de la transición democrática con 500 actividades: este es el programa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/castilla-mancha-celebrara-50-anos-transicion-democratica-500-actividades-programa_1_13517987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c26b80b-090e-4e34-8b50-46813f04fd94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1272y410.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla-La Mancha celebrará 50 años de la transición democrática con 500 actividades: este es el programa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se recuerda, con vocación "didáctica" para las personas más jóvenes, el periodo comprendido entre diciembre de 1976 y mayo de 1983. El acto central pasa por reconocer a los primeros diputados y senadores de Castilla-La Mancha elegidos el 15 de junio de 1977</p><p class="subtitle">El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha habla de “grave crisis” democrática en España por falta de respeto al adversario
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos implicar a toda la sociedad de Castilla-La Mancha&rdquo;, ha dicho hoy el vicepresidente segundo del Gobierno regional, Jos&eacute; Manuel Caballero, quien acompa&ntilde;ado por el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, ha presentado hoy el <a href="https://www.xn--50aosjuntosclm-snb.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa &lsquo;50 a&ntilde;os juntos&rsquo;,</a> con el que la regi&oacute;n va a conmemorar el medio siglo de la transici&oacute;n democr&aacute;tica en Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; m&aacute;s de 500 actividades, con 32 grandes actuaciones, 16 exposiciones en 200 espacios, 95 citas musicales, 320 representaciones teatrales y la cita dejar&aacute; obras de arte urbano en cada una de las provincias para recordar que Castilla-La Mancha tambi&eacute;n se sum&oacute; a una democracia ya consolidada. 
    </p><p class="article-text">
        Es un programa muy volcado en la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven. &ldquo;El fin es did&aacute;ctico porque m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n no hab&iacute;a nacido cuando se produjo la transici&oacute;n hacia la democracia. Se trata de recordar el esfuerzo para entenderse y alcanzar un acuerdo por el inter&eacute;s general&rdquo;, que se produjo hace ya medio siglo, ha comentado el presidente del Parlamento regional, Pablo Bellido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ha conservado su posici&oacute;n como democracia plena, pero estamos en un momento crucial donde se est&aacute;n pediendo las formas. Hay una tensi&oacute;n desmedida y desde los parlamentos en lugar de emitir se&ntilde;ales positivas que construyan tolerancia y acuerdos, casi se est&aacute; incentivando lo contrario&rdquo;, ha lamentado.
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n, Jos&eacute; Manuel Caballero ha recordado las palabras de un destacado pol&iacute;tico castellanomanchego que protagoniz&oacute; esta etapa: &ldquo;La Transici&oacute;n, como dec&iacute;a nuestro paisano Manuel Mar&iacute;n, supuso, fundamentalmente, renuncia, supuso no imponer los sue&ntilde;os que cada uno de nosotros ten&iacute;amos, sino compartir los sue&ntilde;os colectivos y eso es lo que queremos celebrar desde Castilla-La Mancha con el compromiso del presidente Emiliano Garc&iacute;a-Page&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea es &ldquo;situar en el centro de este programa el di&aacute;logo, la convivencia y la participaci&oacute;n colectiva&rdquo;, ha se&ntilde;alado el vicepresidente, que, adem&aacute;s, ha a&ntilde;adido que &ldquo;vamos a combinarlo con el reconocimiento a quienes hicieron posible el cambio democr&aacute;tico, desde la pol&iacute;tica y desde la sociedad, con propuestas dirigidas a las nuevas generaciones y acciones que recuperan la memoria cotidiana de pueblos, ciudades y familias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se conmemora un periodo temporal entre 1976 y 1983. &ldquo;La transici&oacute;n no se inicia en 1975 con la muerte del dictador Francisco Franco&rdquo;, ha dicho, sino que el Gobierno regional considera que el hito principal fue el 15 de diciembre de 1976, fecha en la que se celebr&oacute; el refer&eacute;ndum para la reforma pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El fin del periodo que se va a recordar concluye con las elecciones del 8 de mayo de 1983, entonces se convocaron las primeras Elecciones a las Cortes de Castilla-La Mancha.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; actividades se programan?</h2><p class="article-text">
        Caballero ha desgranado este programa inicial, &ldquo;abierto a crecer&rdquo;, y que tendr&aacute; el pistoletazo de salida ya este mismo mes de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        El programa nace del trabajo realizado para la puesta en marcha de la exposici&oacute;n <strong>&lsquo;La Transici&oacute;n en Castilla-La Mancha: una nueva realidad e identidad (1976&ndash;1983)&rsquo;.</strong> Esta es el eje central del programa y recorre el paso de la dictadura a la democracia y el nacimiento del autogobierno regional con documentos, im&aacute;genes, objetos originales y recursos audiovisuales que explicar&aacute;n c&oacute;mo los grandes acontecimientos nacionales se vivieron y construyeron desde Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, esta exposici&oacute;n contar&aacute; con visitas teatralizadas y con una exposici&oacute;n paralela de j&oacute;venes ilustradores. Adem&aacute;s, tendr&aacute; una adaptaci&oacute;n para exponerse al aire libre y que recorrer&aacute; decenas de localidades de la regi&oacute;n. Tambi&eacute;n habr&aacute; exposiciones sobre portadas de prensa local y provincial y con grandes portadas de revistas nacionales que ilustran los hitos hist&oacute;ricos de la &eacute;poca, sobre coleccionismo y archivos, sobre el papel de las mujeres en la Transici&oacute;n, sobre la migraci&oacute;n de castellanomanchegos y sobre artistas como <strong>Jos&eacute; Ortega.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se ha programado un acto central para reconocer a los primeros diputados y senadores de Castilla-La Mancha elegidos el 15 de junio de 1977. Se entregar&aacute;n 41 reconocimientos y una escultura conmemorativa de <strong>Quique de Lucas, &lsquo;Tortajada&rsquo;,</strong> para poner en valor el consenso y la labor de quienes contribuyeron a cimentar la democracia y la Comunidad Aut&oacute;noma. Adem&aacute;s, habr&aacute; cinco actos provinciales que reconocer&aacute;n el papel de los movimientos vecinales, sindicales, empresariales y por la igualdad de las mujeres; y dos foros de debate, uno sobre discapacidad y otro sobre derechos LGTBI.
    </p><p class="article-text">
        A nivel cultural, se va a desarrollar <strong>&lsquo;Manuel Pi&ntilde;a Lab: J&oacute;venes Creadores&rsquo;,</strong> un espacio de innovaci&oacute;n y talento que conecta el legado del gran dise&ntilde;ador manchego con el futuro del dise&ntilde;o a trav&eacute;s de una colaboraci&oacute;n estrat&eacute;gica con las Escuelas de Arte de Castilla-La Mancha; se han programado actividades con los clubes de lectura a trav&eacute;s de la Red de Bibliotecas P&uacute;blicas de Castilla-La Mancha y se proyectar&aacute;n siete pel&iacute;culas emblem&aacute;ticas de la Transici&oacute;n en salas de cine de la regi&oacute;n que incluir&aacute;n coloquios con sus protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        En la programaci&oacute;n, tal y como ha explicado Caballero, hay un espacio especial para llegar a los j&oacute;venes. Se ha convocado un concurso para crear una miniserie de tres v&iacute;deos verticales basada en entrevistas familiares, recuerdos y m&uacute;sica de la &eacute;poca y se va a desarrollar un proyecto de arte urbano comisariado por <strong>Okuda San Miguel</strong> con estudiantes de escuelas de arte y cinco artistas nacionales que crear&aacute;n cinco murales. Adem&aacute;s, se pondr&aacute; en marcha el proyecto de c&oacute;mic-fotonovela &lsquo;Construyendo nuestra memoria&rsquo;, planteado por <strong>&Aacute;ngel Luis Arjona</strong>, y se celebrar&aacute;n las III Olimpiadas de Historia con una edici&oacute;n especial sobre la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica tendr&aacute; un papel protagonista con una decena de jornadas festivas con grandes actuaciones de orquestas de reconocido prestigio nacional, &ldquo;que recuperar&aacute;n el esp&iacute;ritu de convivencia de la verbena y el guateque de la &eacute;poca&rdquo;. Tambi&eacute;n habr&aacute; festivales de m&uacute;sica con talentos emergentes de la regi&oacute;n, un circuito de 82 actuaciones de bandas locales que adaptar&aacute;n al lenguaje sinf&oacute;nico las canciones del cambio democr&aacute;tico y una pieza audiovisual, elaborada por creadores de la regi&oacute;n, que enlazar&aacute; im&aacute;genes y grabaciones de archivo para explicar c&oacute;mo las canciones acompa&ntilde;aron las demandas de libertad, la modernizaci&oacute;n cultural y la construcci&oacute;n de nuevos valores de convivencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/985479ae-3e11-415e-b567-db04c112cfb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Molinos de Consuegra (Toledo), de 2011"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Molinos de Consuegra (Toledo), de 2011                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Caballero ha puesto el acento en la importancia de construir de la mano de la sociedad esta conmemoraci&oacute;n. Por eso, se ha programado un certamen oral y escrito para mayores de 65 a&ntilde;os residentes en Castilla-La Mancha para recoger los recuerdos en primera persona sobre la evoluci&oacute;n social y cultural de la regi&oacute;n. Adem&aacute;s, se ha lanzado una convocatoria ciudadana para recuperar fotograf&iacute;as personales y familiares con el objetivo de construir un archivo colectivo digital de acceso p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el vicepresidente segundo ha explicado que se celebrar&aacute; el ciclo &lsquo;50 a&ntilde;os juntos: espect&aacute;culo de luz y sonido&rsquo;, una ambiciosa e innovadora propuesta cultural dise&ntilde;ada para conmemorar este medio siglo de historia com&uacute;n en la regi&oacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a y el arte multimedia. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ha a&ntilde;adido que los medios de comunicaci&oacute;n regionales y nacionales van a participar a trav&eacute;s de la generaci&oacute;n de contenido documental e informativo sobre esta etapa y con eventos de debate y divulgaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/castilla-mancha-celebrara-50-anos-transicion-democratica-500-actividades-programa_1_13517987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 13:21:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c26b80b-090e-4e34-8b50-46813f04fd94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1272y410.jpg" length="954016" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c26b80b-090e-4e34-8b50-46813f04fd94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1272y410.jpg" type="image/jpeg" fileSize="954016" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Castilla-La Mancha celebrará 50 años de la transición democrática con 500 actividades: este es el programa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c26b80b-090e-4e34-8b50-46813f04fd94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1272y410.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Transición española,Historia,Cortes de Castilla-La Mancha,Junta de Castilla-La Mancha,Democracia,Comunidades Autónomas,Constitución,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así manipuló Franco a sus muertos para crear a los "mártires y caídos por Dios y por España": "Tenía un fin político"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/manipulo-franco-muertos-crear-martires-caidos-dios-espana-tenia-politico_1_13495537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f368e28-4558-4179-a3fe-2c8f666a52dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y73.jpg" width="1200" height="675" alt="Así manipuló Franco a sus muertos para crear a los &quot;mártires y caídos por Dios y por España&quot;: &quot;Tenía un fin político&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Miriam Saqqa Carazo destapa en un reciente estudio cómo la dictadura construyó un "ideal de virilidad" heroica, católica y nacional que no se sostenía ni en sus propios informes con el objetivo de justificar la represión</p><p class="subtitle">La última noche de las Trece Rosas antes de ser fusiladas: “Se vistieron ayudadas por las demás, nuestras manos temblaban”
</p></div><p class="article-text">
        Fueron exhumaciones impulsadas por el Estado, pero solo las de una parte de las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil. Desde 1939 y durante a&ntilde;os, el franquismo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/exhumados-dios-espana-cuerpos-si-recuperados-homenajeados-guerra-civil_1_11665752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llev&oacute; a cabo una pol&iacute;tica p&uacute;blica</a> de b&uacute;squeda y homenaje de los cuerpos de los vencedores, mientras miles de republicanos siguen medio siglo despu&eacute;s de la muerte de Franco <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fusilados-siguen-tierra-espana-hay-exhumar-2-000-fosas-guerra-civil-franquismo_1_12820701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin ser desenterrados.</a> Pero la recuperaci&oacute;n f&iacute;sica de los cad&aacute;veres no fue el principal objetivo de la dictadura: lo fue fabricar un relato oficial sobre los &ldquo;m&aacute;rtires y ca&iacute;dos&rdquo;, un mito pol&iacute;tico usado hasta la saciedad que el r&eacute;gimen no dud&oacute; en sostener a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n de sus muertos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo detalla la historiadora Miriam Saqqa Carazo en un art&iacute;culo reci&eacute;n publicado en la <a href="https://pasadoymemoria.ua.es/article/view/31778" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">revista Pasado y Memoria</a>, en el que, tras examinar expedientes judiciales y forenses de las exhumaciones, concluye que la dictadura las utiliz&oacute; para construir &ldquo;un modelo de masculinidad nacionalcat&oacute;lica&rdquo; exaltando la virilidad, la fe o el patriotismo de las v&iacute;ctimas. Y lo hizo generando una documentaci&oacute;n que, seg&uacute;n ha analizado la experta, cae en contradicciones y lagunas para afirmar una verdad prefabricada. &ldquo;Detr&aacute;s hab&iacute;a un fin claramente pol&iacute;tico&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde el primer a&ntilde;o de la Guerra Civil y a medida que los sublevados fueron ocupando territorios, comenzaron a poner en marcha la b&uacute;squeda de las consideradas &ldquo;v&iacute;ctimas de las hordas marxistas&rdquo;. Saqqa Carazo, autora de la primera investigaci&oacute;n al respecto en nuestro pa&iacute;s, estudi&oacute; las exhumaciones entre 1936 y 1951 e identific&oacute; &mdash;consciente de que no son todos&mdash; m&aacute;s de 3.500 cad&aacute;veres recuperados. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1940, el proyecto se institucionaliz&oacute; a trav&eacute;s de la Causa General, la investigaci&oacute;n impulsada por el franquismo para depurar a supuestos culpables de la &ldquo;violencia roja&rdquo; que dio lugar a numerosos juicios, acciones represivas y exhumaciones de cuerpos. Seg&uacute;n los historiadores, este fue un proceso fundamentalmente propagand&iacute;stico, destinado a justificar la represi&oacute;n contra los republicanos y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trama-civil-militar-detras-golpe-1936-no-iba-liderar-franco-marcha_1_13381424.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el golpe de Estado de 1936.</a>
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del an&aacute;lisis de las piezas dedicadas a las exhumaciones en la Causa General, Saqqa Carazo concluye que la dictadura las acompa&ntilde;&oacute; de &ldquo;un relato estandarizado&rdquo; que ven&iacute;a a exaltar atributos de un tipo espec&iacute;fico de hombre: una v&iacute;ctima que &ldquo;encarna los valores de la naci&oacute;n en construcci&oacute;n&rdquo;. Es decir, de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/trabajo-forzado-rojos-campos-concentracion-franco-erigir-nueva-espana_1_9880154.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nueva Espa&ntilde;a.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Del total de cuerpos recuperados analizados, el 96% son hombres, por lo que el discurso &ldquo;se fij&oacute;&rdquo; en ellos. Y de ah&iacute; surgi&oacute; un &ldquo;modelo de masculinidad nacional&rdquo; que fue replicado en diferentes exhumaciones. &ldquo;Esta narrativa se centraba en las circunstancias en las que murieron, exaltando valores emocionales de gran eficacia movilizadora, como la sangre derramada y el sacrificio&rdquo;, sostiene la historiadora. 
    </p><h2 class="article-text">''&iexcl;Viva Cristo Rey!&ldquo; y manos atadas</h2><p class="article-text">
        Tres de estos elementos los ha encontrado la historiadora una y otra vez en las descripciones: el hecho de que los asesinados gritaran &iexcl;Viva Cristo Rey! o &iexcl;Viva Espa&ntilde;a! antes de morir, los supuestos saqueos realizados sobre los cad&aacute;veres o que estos tuvieran las manos atadas a la espalda. Sin embargo, buena parte de ello &ldquo;no se sustenta&rdquo; con los an&aacute;lisis detallados de los documentos forenses, lo que demuestra el &ldquo;objetivo ideol&oacute;gico claro&rdquo; que en realidad tuvo el proceso, explica Saqqa Carazo.
    </p><p class="article-text">
        Las tres circunstancias aparecen en el expediente dedicado a las ejecuciones y enterramientos de Paracuellos del Jarama (Madrid), basado en las aportaciones de un &uacute;nico testigo que supuestamente lleg&oacute; a o&iacute;r a los fusilados como, antes de morir, dec&iacute;an &ldquo;os perdonamos de todo coraz&oacute;n, &iexcl;asesinos!&rdquo; o &ldquo;nos mat&aacute;is porque somos cat&oacute;licos y personas de orden&rdquo;. La Causa General incluye una descripci&oacute;n casi literaria del &uacute;ltimo fusilado, sobre el que este testigo afirm&oacute;: &ldquo;Hasta al morir, con la sonrisa en los labios. Este es el &uacute;ltimo ep&iacute;logo de mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elementos calcados aparecen en la exhumaci&oacute;n de 1939 de Soto de Aldovea (Torrej&oacute;n de Ardoz), en la que se recuperaron 414 cuerpos. Al final de cada d&iacute;a de exhumaci&oacute;n, se incluye en el expediente la siguiente afirmaci&oacute;n: &ldquo;Todos estos cad&aacute;veres aparecen con las manos atadas&rdquo;. Sin embargo, en ninguna de las descripciones individuales de los cuerpos se anota este hecho ni tampoco pruebas como la presencia de cuerdas y correajes o una posici&oacute;n anat&oacute;mica que reflejara este hecho. Es solo una afirmaci&oacute;n sin sustento.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con la declaraci&oacute;n de que varios de los cad&aacute;veres aparecieron &ldquo;con los bolsillos vueltos, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de su saqueamiento&rdquo;. No obstante, seg&uacute;n ha contrastado Saqqa Carazo, en muchos de estos casos se vuelve una afirmaci&oacute;n contradictoria con otra muy com&uacute;n: la de la presencia de numerosos objetos de valor aparecidos junto a algunos de estos cuerpos supuestamente asaltados. Sorprende, adem&aacute;s, que al mismo tiempo en que se afirmaba que hab&iacute;an sido saqueados se resaltara el &ldquo;elevado n&uacute;mero&rdquo; de objetos y prendas &ldquo;de valor&rdquo; halladas en las fosas.
    </p><h2 class="article-text">El valiente frente al b&aacute;rbaro</h2><p class="article-text">
        Para la historiadora, este &eacute;nfasis reiterado en los mismos aspectos &ldquo;no parece inocente&rdquo;, sino que los documentos buscaban construir un relato de virilidad espec&iacute;fico. Una masculinidad &ldquo;heroica, cat&oacute;lica y nacional&rdquo;, la de un hombre sacrificado por la patria, valiente y que hab&iacute;a sido &ldquo;generoso&rdquo; frente a la muerte, describe el estudio. Y que fue contrapuesta a la masculinidad del &ldquo;otro&rdquo;, representado &ldquo;como cruel, inmoral y deshumanizado, como una encarnaci&oacute;n del mal absoluto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que para que el mito del m&aacute;rtir funcionase, la Causa General necesitaba construir su reverso perfecto: el del &ldquo;rojo desalmado&rdquo;. El estudio tambi&eacute;n detalla los interrogatorios a los que fueron sometidos presos republicanos bajo torturas, cuyas supuestas declaraciones sirvieron luego de base para los expedientes de exhumaci&oacute;n. Sin embargo, muchas de estas afirmaciones estuvieron adulteradas. 
    </p><p class="article-text">
        Un caso paradigm&aacute;tico fue el del militante de la CNT Rafael del &Aacute;guila, interrogado en Almer&iacute;a en 1940. El acta judicial le atribuye afirmaciones como la de &ldquo;Glorioso Movimiento Nacional&rdquo; o la &ldquo;ca&iacute;da de la provincia en manos de los marxistas&rdquo;, dos expresiones que dif&iacute;cilmente har&iacute;a un militante anarquista. Adem&aacute;s, el fiscal del caso pone en boca de Rafael declaraciones como que los 39 ejecutados del bando nacional que estaban bajo investigaci&oacute;n murieron &ldquo;con entereza, dando gritos de Viva Cristo Rey y Arriba Espa&ntilde;a&rdquo; mientras los milicianos &ldquo;les insultaban&rdquo;. De nuevo, las mismas referencias. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello lleva a la experta a asegurar que esta figura, la del &ldquo;m&aacute;rtir y ca&iacute;do&rdquo;, se convirti&oacute; en &ldquo;legitimadora&rdquo; del r&eacute;gimen y de su violencia ejercida contra el enemigo. Y a que el franquismo us&oacute; a sus propios muertos como &ldquo;cuerpos pol&iacute;ticos&rdquo; con un fin propagand&iacute;stico. &ldquo;Entra dentro de la necesidad de construir un discurso que permita considerar al republicano como 'la otredad' y poder ejercer una violencia justificada sobre &eacute;l&rdquo;, explica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/manipulo-franco-muertos-crear-martires-caidos-dios-espana-tenia-politico_1_13495537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5f368e28-4558-4179-a3fe-2c8f666a52dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y73.jpg" length="4559788" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5f368e28-4558-4179-a3fe-2c8f666a52dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y73.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4559788" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así manipuló Franco a sus muertos para crear a los "mártires y caídos por Dios y por España": "Tenía un fin político"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5f368e28-4558-4179-a3fe-2c8f666a52dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1727y73.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Dictadura,Exhumaciones,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alcalde de Santa Cruz de Tenerife (CC) vuelve a intentar salvar el monumento a Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/santa_cruz/alcalde-santa-cruz-tenerife-cc-salvar-monumento-franco_1_13513888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb3bd263-ea8c-49ed-8752-c76d4f7338ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1502y452.jpg" width="1200" height="675" alt="El alcalde de Santa Cruz de Tenerife (CC) vuelve a intentar salvar el monumento a Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Manuel Bermúdez ordena a los servicios jurídicos del Ayuntamiento interponer un nuevo recurso, esta vez un contencioso-administrativo ante el Estado, para evitar la retirada de este vestigio de la dictadura</p><p class="subtitle">TOP SECRET | Carlos Sosa   - Bermúdez y sus vestigios franquistas
</p></div><p class="article-text">
        El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez (Coalici&oacute;n Canaria), ha dictado otra orden a los servicios jur&iacute;dicos municipales para interponer un nuevo recurso, esta vez un contencioso-administrativo ante el Estado, para intentar evitar que se elimine de la ciudad el &uacute;ltimo gran vestigio del franquismo, el llamamo monumento a Franco en la Avenida de Anaga.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde emprende esta nueva cruzada una vez se rechaz&oacute; el recurso de alzada contra la resoluci&oacute;n de 29 de junio de 2026 de la Direcci&oacute;n General de Promoci&oacute;n de la Memoria Democr&aacute;tica que incluye el monumento a Franco en el cat&aacute;logo de s&iacute;mbolos y elementos contrarios a la memoria democr&aacute;tica y dio seis meses de plazo para su demolici&oacute;n tras ser descartado como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC).
    </p><p class="article-text">
        De hecho, fue el propio Gobierno canario el que <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concluy&oacute; que el monumento no tiene ning&uacute;n valor cultural</a> y, por tanto, en cumplimiento de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, debe ser retirado, a lo que el alcalde lleva a&ntilde;os oponi&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n, a la que ha tenido acceso Europa Press, se ampara en la ley de bases de R&eacute;gimen Local, la ley de municipios de Canarias y el propio reglamento org&aacute;nico del consistorio y da v&iacute;a libre a las &aacute;reas de Cultura y de Patrimonio, en coordinaci&oacute;n con la asesor&iacute;a jur&iacute;dica municipal, para presentar el recurso.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento sostiene que la orden de retirada del monumento de Juan de &Aacute;valos deber&iacute;a quedar en suspenso mientras se tramita su inclusi&oacute;n en el cat&aacute;logo municipal de bienes patrimoniales que tramita la Gerencia de Urbanismo.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Santa Cruz, gobernado durante m&aacute;s de 12 a&ntilde;os por Berm&uacute;dez, junto al PP, lleva a&ntilde;os dilatando el cumplimiento de la ley <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/lucha-16-anos-retirar-monumento-franco-santa-cruz-tenerife-no-bic-cumplir-leyes_1_9885098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encargando diferentes estudios y recurriendo a los tribunales</a> en busca de protecci&oacute;n para la escultura, que representa al dictador y al avi&oacute;n Dragon Rapide. Por encargo de Berm&uacute;dez, el Ayuntamiento gast&oacute; m&aacute;s de 56.000 euros en un cat&aacute;logo de vestigios que determinara qu&eacute; calles hab&iacute;a que cambiar exactamente, pese a que el Cat&aacute;logo realizado por el Gobierno de Canarias ya lo especificaba. Tambi&eacute;n recurri&oacute; ante la justicia este mismo cat&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 encarg&oacute; m&aacute;s informes para tratar de encontrar los &ldquo;valores art&iacute;sticos&rdquo; de la obra. As&iacute;, pidi&oacute; un estudio a expertos a la Universidad de La Laguna (ULL), otro a la Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel de Arc&aacute;ngel y otro al Centro Internacional para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio (CICOP) para conocer el valor &ldquo;cultural y patrimonial&rdquo; del monumento a Franco. La conclusi&oacute;n fue que dos de los informes negaron esos valores y el tercero s&iacute; lo reconoci&oacute;, pero con un detalle: en el informe no se hace referencia ni una sola vez <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/monumento-franco-tenerife-encargado-ayuntamiento_1_2764127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a por qu&eacute; fue erigida la escultura</a>, ni qu&eacute; representa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press / Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/santa_cruz/alcalde-santa-cruz-tenerife-cc-salvar-monumento-franco_1_13513888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 09:52:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb3bd263-ea8c-49ed-8752-c76d4f7338ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1502y452.jpg" length="212199" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb3bd263-ea8c-49ed-8752-c76d4f7338ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1502y452.jpg" type="image/jpeg" fileSize="212199" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El alcalde de Santa Cruz de Tenerife (CC) vuelve a intentar salvar el monumento a Franco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb3bd263-ea8c-49ed-8752-c76d4f7338ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1502y452.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Canarias,CC - Coalición Canaria,José Manuel Bermúdez,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Mussolini a la Marbella franquista: l’herència turística de les dictadures]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mussolini-marbella-franquista-l-herencia-turistica-les-dictadures_1_13510057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Mussolini a la Marbella franquista: l’herència turística de les dictadures"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’artista Irene de Andrés inaugura ‘Por un lugar en el sol’, una exposició individual que recorre la història de dues ciutats de vacances construïdes sota els règims de Franco i Salazar i la seva transformació en l’era del turisme de masses</p><p class="subtitle">El cap de Mussolini enterrat a Mallorca: “Seria la prova que volien un laboratori feixista a l'illa”</p></div><p class="article-text">
        Qu&egrave; tenen a veure una ciutat de vacances constru&iuml;da pel franquisme a Marbella i una col&ograve;nia de vacances aixecada durant l&rsquo;Estado Novo portugu&egrave;s a Caparica? Per a l&rsquo;artista eivissenca Irene de Andr&eacute;s (Eivissa, 1986), totes dues formen part d&rsquo;una mateixa hist&ograve;ria que arrenca a la It&agrave;lia de Mussolini i travessa els projectes tur&iacute;stics de les dictadures europees: la del turisme com a eina pol&iacute;tica, com a promesa de benestar i, finalment, com a ind&uacute;stria capa&ccedil; de transformar radicalment els territoris que ocupa. A l&rsquo;exposici&oacute; <em>Por un lugar en el sol</em>, inaugurada a la Galeria Juan Sili&oacute; en el marc d&rsquo;Apertura Madrid Gallery Weekend, la creadora confronta arxius, propaganda, fotografies, v&iacute;deos i souvenirs per seguir l&rsquo;evoluci&oacute; dels dos complexos des del seu naixement sota r&egrave;gims autoritaris fins al present.
    </p><p class="article-text">
        El projecte prolonga una investigaci&oacute; desenvolupada des del 2018 al voltant de l&rsquo;oci, el turisme i les arquitectures que el fan possible, des de les discoteques abandonades d&rsquo;Eivissa fins als grans resorts i creuers. El punt de partida va ser un treball sobre <em>Prora</em>, el gegantesc complex tur&iacute;stic que l&rsquo;Alemanya nazi va comen&ccedil;ar a construir el 1936 a l&rsquo;illa de R&uuml;gen com a ciutat de vacances per a treballadors i que, d&egrave;cades despr&eacute;s, va acabar convertit en apartaments de luxe. En la seva nova exposici&oacute; individual a Madrid, l&rsquo;artista connecta Marbella i Caparica, dues ciutats de vacances aixecades sota dictadures que van sobreviure a la Segona Guerra Mundial i que compartien una concepci&oacute; nacionalcat&ograve;lica de l&rsquo;oci.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_50p_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_50p_1151134.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_75p_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_75p_1151134.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.jpg"
                    alt="L’artista Irene de Andrés durant la inauguració del projecte a la galeria Juan Silió"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L’artista Irene de Andrés durant la inauguració del projecte a la galeria Juan Silió                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Volia saber com actua el turisme, m&eacute;s enll&agrave; del que coneixem avui&rdquo;, explica De Andr&eacute;s, que el defineix com &ldquo;una terraformaci&oacute; del lloc, de l&rsquo;imaginari, que acaba substituint la hist&ograve;ria d&rsquo;un lloc amb una postal que funciona com un b&eacute; de consum&rdquo;. Aix&iacute;, el projecte mostra la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella, aixecada durant el franquisme, i la Col&oacute;nia de F&eacute;rias Um Lugar ao Sol de Caparica, constru&iuml;da durant l&rsquo;Estado Novo. Separades per m&eacute;s de 700 quil&ograve;metres, van n&eacute;ixer d&rsquo;una l&ograve;gica comuna. &ldquo;Ambdues ciutats de vacances estan pensades per a les fam&iacute;lies de classe treballadora, en llocs on la principal font d&rsquo;ingressos des de fa anys &eacute;s el turisme&rdquo;, resumeix l&rsquo;artista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El projecte mostra la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella, aixecada durant el franquisme, i la Colónia de Férias Um Lugar ao Sol de Caparica, construïda durant l’Estado Novo. Separades per més de 700 quilòmetres, van néixer d’una lògica comuna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L&rsquo;origen d&rsquo;aquest model es remunta, segons la creadora, a la It&agrave;lia de Mussolini i l&rsquo;<em>Opera Nazionale Dopolavoro</em>, que l&rsquo;Alemanya nazi replicaria amb el programa <em>Kraft durch Freude</em>. Portugal va desenvolupar la seva pr&ograve;pia versi&oacute; a trav&eacute;s de la <em>Funda&ccedil;&atilde;o Nacional para a Alegria no Trabalho</em> i Espanya mitjan&ccedil;ant l&rsquo;Obra Sindical de Educaci&oacute;n y Descanso. Tots aquests organismes responien, en part, a una conquesta pr&egrave;via del moviment obrer: el dret al descans, la reducci&oacute; de la jornada laboral i les vacances pagades. &ldquo;Els r&egrave;gims dictatorials no podien ignorar aquestes conquestes, per&ograve; s&iacute; apropiar-se&rsquo;n i organitzar-les des de l&rsquo;Estat. Era una propaganda molt potent&rdquo;, resumeix la creadora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="vimeo-player" src="https://player.vimeo.com/video/1206235765?h=6bd5482af8" width="640" height="360" frameborder="0" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share"   allowfullscreen></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El model no es va desenvolupar, a m&eacute;s, de manera a&iuml;llada a cada pa&iacute;s. L&rsquo;artista assenyala que els organismes portugu&egrave;s i espanyol van mantenir durant anys intercanvis, una circulaci&oacute; d&rsquo;idees i experi&egrave;ncies que permet entendre aquestes ciutats de vacances com a part d&rsquo;una xarxa m&eacute;s &agrave;mplia de pol&iacute;tiques d&rsquo;oci sota les dictadures. L&rsquo;objectiu no era nom&eacute;s facilitar el descans: tamb&eacute; organitzar el temps lliure i oferir una determinada forma de vida sota el paraigua de l&rsquo;Estat. Despr&eacute;s de la Segona Guerra Mundial, aquesta dimensi&oacute; obertament adoctrinadora va comen&ccedil;ar a diluir-se, segons l&rsquo;artista, a mesura que els r&egrave;gims intentaven adaptar-se i mantenir-se en el poder, per&ograve; les infraestructures i el model tur&iacute;stic van romandre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els règims dictatorials no podien ignorar les conquestes [socials], però sí apropiar-se&#039;n i organitzar-les des de l&#039;Estat. Era una propaganda molt potent</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene de Andrés</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Irene de Andrés confronta cartells, fotografies, vídeos i souvenirs per seguir l’evolució dels dos complexos des del seu naixement fins al present"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Irene de Andrés confronta cartells, fotografies, vídeos i souvenirs per seguir l’evolució dels dos complexos des del seu naixement fins al present                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Esgl&eacute;sia, turisme i fam&iacute;lies</strong></h2><p class="article-text">
        En aquestes col&ograve;nies, la fam&iacute;lia nuclear i cat&ograve;lica ocupava, a m&eacute;s, un lloc central. De Andr&eacute;s aborda aquesta q&uuml;esti&oacute; des de les teories de la reproducci&oacute; social: &ldquo;Tenien aquest inter&egrave;s per mantenir la fam&iacute;lia unida, la fam&iacute;lia nuclear, nacional i cat&ograve;lica, i al final &eacute;s una forma tamb&eacute; de continuar reproduint treballadors&rdquo;. El per&iacute;ode vacacional permetia, a m&eacute;s, una pausa en les tasques reproductives que requeien fonamentalment sobre les dones: &ldquo;All&agrave; podien descansar perqu&egrave; normalment tamb&eacute; altres dones s&rsquo;encarreguessin d&rsquo;alimentar la seva fam&iacute;lia&rdquo;. La pres&egrave;ncia de capelles i altres elements religiosos formava part d&rsquo;aquesta concepci&oacute; dels complexos. &ldquo;En estar constru&iuml;t en aquella &egrave;poca, era un element que havia de ser-hi. Al final, s&oacute;n com una mena de pobles on anar de vacances&rdquo;, assegura De Andr&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El període vacacional permetia una pausa en les tasques reproductives que requeien fonamentalment sobre les dones: &quot;Allà podien descansar perquè normalment també altres dones s’encarreguessin d’alimentar la seva família&quot;, afirma l’artista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Ciudad Residencial de Marbella es va construir, a m&eacute;s, en paral&middot;lel als anomenats pobles de colonitzaci&oacute; franquistes, dissenyats per intentar frenar l&rsquo;&egrave;xode rural de la poblaci&oacute; espanyola. &ldquo;Es creen en paral&middot;lel als pobles de colonitzaci&oacute; que s&rsquo;estaven construint per al treball dels agricultors que mai no anirien a aquells altres pobles&rdquo;, explica l&rsquo;artista. La pr&ograve;pia l&ograve;gica d&rsquo;aquells despla&ccedil;aments tenia, a m&eacute;s, un revers tur&iacute;stic: mentre uns territoris expulsaven poblaci&oacute; rural cap a les ciutats i les zones costaneres en expansi&oacute;, d&rsquo;altres comen&ccedil;aven a rebre aquests treballadors per construir els hotels i les infraestructures del nou sector tur&iacute;stic. La relaci&oacute; entre tots dos models li interessa precisament perqu&egrave; uns organitzaven la vida laboral i els altres el temps de descans: &ldquo;&Eacute;s for&ccedil;a similar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Souvenir i fotografies de la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Souvenir i fotografies de la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per&ograve; aquelles vacances tampoc no estaven obertes indiscriminadament a tota la classe treballadora. A Marbella, els principals usuaris eren funcionaris de l&rsquo;Estat i treballadors d&rsquo;empreses vinculades a l&rsquo;Instituto Nacional de Industria. &ldquo;No necess&agrave;riament eren franquistes, per&ograve; eren treballadors m&eacute;s emparats per l&rsquo;Estat&rdquo;, matisa l&rsquo;artista. Precisament per aix&ograve; <em>Por un lugar en el sol</em> no s&rsquo;atura en la caiguda de les dictadures, sin&oacute; que segueix qu&egrave; passa despr&eacute;s. &ldquo;Jo he triat alguns dels models que han continuat en funcionament, perqu&egrave; em semblava especialment interessant estudiar aquesta evoluci&oacute;, que tamb&eacute; forma part de l&rsquo;evoluci&oacute; de la pr&ograve;pia hist&ograve;ria del turisme, i no m&rsquo;interessava estudiar-los com a ru&iuml;na, sin&oacute; quina ha estat aquesta transformaci&oacute; d&rsquo;aquest &uacute;s social d&rsquo;aquests espais&rdquo;, afirma la creadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Marbella, els principals usuaris eren funcionaris de l’Estat i treballadors d’empreses vinculades a l’Instituto Nacional de Industria. &quot;No necessàriament eren franquistes, però eren treballadors més emparats per l’Estat&quot;, matisa l’artista</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Vacances socials a la ciutat del luxe</strong></h2><p class="article-text">
        A Marbella, la Ciudad Residencial Tiempo Libre va sobreviure a la Transici&oacute; i va mantenir durant d&egrave;cades una funci&oacute; de turisme social. Amb la transfer&egrave;ncia de les estructures de patrimoni sindical, va passar a mans de Comisiones Obreras i UGT i va continuar oferint vacances de baix cost, inclosos viatges de l&rsquo;Imserso i programes per a persones amb discapacitat. &ldquo;S&oacute;n unes vacances de baix cost en un lloc com Marbella, que t&eacute; aquesta connotaci&oacute; tamb&eacute; de turisme una mica lux&oacute;s&rdquo;, assenyala l&rsquo;eivissenca. En plena Marbella, aquella arquitectura funcionava com una anomalia: un lloc on les vacances continuaven sent accessibles per a aquells que no podien assumir els preus de la resta de la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        Fins que va deixar de fer-ho. De Andr&eacute;s ha investigat a l&rsquo;Arxiu de Comissions i a l&rsquo;Arxiu Hist&ograve;ric de Sevilla l&rsquo;evoluci&oacute; del complex i recull les den&uacute;ncies dels seus propis treballadors. &ldquo;Recentment, per exemple, la de Marbella ha estat privatitzada, i ja denunciaven els propis treballadors de la ciutat residencial la desinversi&oacute;, una mica com estaven deixant morir una mica aquell espai per despr&eacute;s tenir l&rsquo;excusa de la privatitzaci&oacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Hi ha en aquests llocs els qui serveixen i els qui són servits, però per a qui és aquest lloc al sol, per a qui és aquesta promesa d’un lloc al sol&quot;, planteja l’artista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Hi ha en aquests llocs els qui serveixen i els qui són servits, però per a qui és aquest lloc al sol, per a qui és aquesta promesa d’un lloc al sol&quot;, planteja l’artista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durant la pand&egrave;mia, les seves instal&middot;lacions van arribar, a m&eacute;s, a posar-se a disposici&oacute; de treballadors sanitaris que no es podien despla&ccedil;ar. Per a l&rsquo;artista, el deteriorament no era inevitable. &ldquo;Em sembla que ja que hi ha aquesta arquitectura i que hi ha aquesta infraestructura, el que tocava era mantenir-la, no deixar d&rsquo;invertir-hi. Perqu&egrave;, &eacute;s clar, arriba un moment en qu&egrave; el cost de la reforma excedeix el que suposadament es pot pagar, per&ograve; aix&ograve; es podia haver evitat&rdquo;, reivindica De Andr&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Marbella, la Ciudad Residencial Tiempo Libre va acabar en mans dels sindicats i va continuar oferint vacances de baix cost fins que ha estat privatitzada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, el cas portugu&egrave;s ofereix una evoluci&oacute; diferent. La FNAT va ser substitu&iuml;da per l&rsquo;Instituto Nacional de Aprovechamiento de los Tempos Libres, INATEL, que mant&eacute; una activitat vinculada al turisme social i gestiona el complex de Caparica. La mateixa artista hi ha estat com a usu&agrave;ria: &ldquo;Ara pots ser soci, pots no ser soci, i jo hi he anat com a usu&agrave;ria&rdquo;. Dos edificis nascuts sota dictadures sobreviuen, per tant, de formes diferents als r&egrave;gims que els van construir. Aquesta transformaci&oacute; tamb&eacute; apareix a l&rsquo;exposici&oacute;, on imatges d&rsquo;arxiu, postals, materials publicitaris i fotografies tur&iacute;stiques es barregen amb v&iacute;deos realitzats durant els seus recorreguts.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La creadora eivissenca treballa amb diferents capes temporals que es projecten cap al present del turisme de masses"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La creadora eivissenca treballa amb diferents capes temporals que es projecten cap al present del turisme de masses                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La metodologia d&rsquo;Irene de Andr&eacute;s busca precisament posar en relaci&oacute; aquestes diferents capes temporals. &ldquo;Intento treballar amb moltes capes i dades temporals. No m&rsquo;interessa quedar-me en el passat, en on i com es va construir, sin&oacute; quina ha estat l&rsquo;evoluci&oacute;&rdquo;, assegura la creadora. Per fer-ho combina documents d&rsquo;arxiu amb imatges preses durant els seus propis recorreguts, entrevistes a persones que hi van passar les seves vacances i materials tur&iacute;stics contemporanis, des de fotografies de TripAdvisor fins a postals que adquireix i digitalitza. El resultat evita convertir aquests complexos en simples restes d&rsquo;un passat autoritari i els presenta com a espais la hist&ograve;ria dels quals continua escrivint-se.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="vimeo-player" src="https://player.vimeo.com/video/295263417?h=3138461175" width="640" height="360" frameborder="0" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share"   allowfullscreen></iframe>
    </figure><h2 class="article-text"><strong>La promesa tur&iacute;stica a Eivissa</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute; connecta amb el lloc d&rsquo;origen d&rsquo;Irene de Andr&eacute;s, Eivissa, on la promesa tur&iacute;stica de prosperitat ha transformat completament l&rsquo;illa. &ldquo;Hi ha en aquests llocs els qui serveixen i els qui s&oacute;n servits, per&ograve; per a qui &eacute;s aquest lloc al sol, per a qui &eacute;s aquesta promesa d&rsquo;un lloc al sol&rdquo;, planteja l&rsquo;artista. El desenvolupament tur&iacute;stic hi va suposar el pas d&rsquo;una economia pr&agrave;cticament de subsist&egrave;ncia a una altra basada en el turisme, per&ograve; tamb&eacute; ha dificultat que molts dels treballadors que sostenen aquesta ind&uacute;stria puguin viure a l&rsquo;illa. &ldquo;Potser el cambrer que t&rsquo;est&agrave; servint el xampany est&agrave; vivint en una tenda de campanya. A mi aix&ograve; em sembla una vergonya&rdquo;, critica la creadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de sala de l’exposició &quot;Por un lugar en el sol&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de sala de l’exposició &quot;Por un lugar en el sol&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Potser el cambrer que t’està servint el xampany està vivint en una tenda de campanya. A mi això em sembla una vergonya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene de Andrés</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De Andr&eacute;s recorda tamb&eacute; el cas de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/desallotjament-d-propietari-pirata-eivissa-deixa-200-persones-carrer-som-els-treballadors-aixequem-l-illa_1_11564001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Rova I</a> i <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/barraques-reduides-enderrocs-i-300-treballadors-amb-nens-desnonats-eivissa-som-carrer_1_12466721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Rova II</a>, on persones que vivien en assentaments &ldquo;estaven pagant per un tros de terra sense acc&eacute;s a llum el&egrave;ctrica&rdquo;. &ldquo;&Eacute;s a dir, aix&ograve; est&agrave; passant a Eivissa&rdquo;, denuncia. Aix&iacute; mateix, rebutja que la soluci&oacute; passi simplement per substituir el turisme de masses per un suposat &ldquo;turisme de qualitat&rdquo; si aix&ograve; significa reservar determinats territoris a qui t&eacute; m&eacute;s poder adquisitiu: &ldquo;Que unes persones s&oacute;n de qualitat o no pel seu poder adquisitiu? Tornarem a fer que nom&eacute;s els s&uacute;per rics puguin viatjar. Doncs tampoc no &eacute;s aix&ograve;&rdquo;. La seva alternativa passa per &ldquo;trobar un equilibri&rdquo; mitjan&ccedil;ant &ldquo;una regularitzaci&oacute; de l&rsquo;habitatge&rdquo; i &ldquo;un repartiment just dels recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquest &eacute;s, en darrer terme, el recorregut de <em>Por un lugar en el sol</em>: de les vacances com a dret conquerit a les vacances com a instrument pol&iacute;tic i, finalment, al turisme com una de les grans ind&uacute;stries contempor&agrave;nies. Una hist&ograve;ria que parteix de les arquitectures de les dictadures europees, per&ograve; acaba plantejant una pregunta molt present: qui pot viure als llocs convertits en destinacions, qui pot permetre&rsquo;s gaudir-ne i qui treballa perqu&egrave; altres ho puguin fer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mussolini-marbella-franquista-l-herencia-turistica-les-dictadures_1_13510057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 05:03:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="17579685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17579685" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Mussolini a la Marbella franquista: l’herència turística de les dictadures]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Marbella,Ibiza,Italia,Benito Mussolini,Francisco Franco,Dictadura,Turismo,Portugal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Mussolini a la Marbella franquista: la herencia turística de las dictaduras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mussolini-marbella-franquista-herencia-turistica-dictaduras_1_13507310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Mussolini a la Marbella franquista: la herencia turística de las dictaduras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista Irene de Andrés inaugura 'Por un lugar en el sol', una exposición individual que recorre la historia de dos ciudades de vacaciones construidas bajo los regímenes de Franco y Salazar y su transformación en la era del turismo de masas</p><p class="subtitle">La cabeza de Mussolini enterrada en Mallorca: “Sería la prueba de que querían un laboratorio fascista en la isla”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene que ver una ciudad de vacaciones construida por el franquismo en Marbella y una colonia de vacaciones levantada durante el Estado Novo portugu&eacute;s en Caparica? Para la artista ibicenca Irene de Andr&eacute;s (Eivissa, 1986), ambas forman parte de una misma historia que arranca en la Italia de Mussolini y atraviesa los proyectos tur&iacute;sticos de las dictaduras europeas: la del turismo como herramienta pol&iacute;tica, como promesa de bienestar y, finalmente, como industria capaz de transformar radicalmente los territorios que ocupa. En la exposici&oacute;n <em>Por un lugar en el sol</em>, inaugurada en la Galer&iacute;a Juan Sili&oacute; en el marco de Apertura Madrid Gallery Weekend, la creadora confronta archivos, propaganda, fotograf&iacute;as, v&iacute;deos y <em>souvenirs</em> para seguir la evoluci&oacute;n de ambos complejos desde su nacimiento bajo reg&iacute;menes autoritarios hasta el presente.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto prolonga una investigaci&oacute;n desarrollada desde 2018 en torno al ocio, el turismo y las arquitecturas que lo hacen posible, desde las discotecas abandonadas de Eivissa hasta los grandes resorts y cruceros. El punto de partida fue un trabajo sobre <em>Prora</em>, el gigantesco complejo tur&iacute;stico que la Alemania nazi comenz&oacute; a construir en 1936 en la isla de R&uuml;gen como ciudad de vacaciones para trabajadores y que, d&eacute;cadas despu&eacute;s, acab&oacute; convertido en apartamentos de lujo. En su nueva exposici&oacute;n individual en Madrid, la artista conecta Marbella y Caparica, dos ciudades de vacaciones levantadas bajo dictaduras que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial y que compart&iacute;an una concepci&oacute;n nacionalcat&oacute;lica del ocio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_50p_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_50p_1151134.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_75p_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_75p_1151134.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fbc04d5-fbbc-424f-8181-66487b03ee15_16-9-aspect-ratio_default_1151134.jpg"
                    alt="La artista Irene de Andrés durante la inauguración del proyecto en la galería Juan Silió."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La artista Irene de Andrés durante la inauguración del proyecto en la galería Juan Silió.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a saber c&oacute;mo act&uacute;a el turismo, m&aacute;s all&aacute; de lo que conocemos hoy&rdquo;, cuenta De Andr&eacute;s, quien lo define como &ldquo;una terraformaci&oacute;n del lugar, del imaginario, que acaba sustituyendo la historia de un lugar con una tarjeta postal que funciona como un bien de consumo&rdquo;. As&iacute;, el proyecto muestra la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella, levantada durante el franquismo, y la Col&oacute;nia de F&eacute;rias Um Lugar ao Sol de Caparica, construida durante el Estado Novo. Separadas por m&aacute;s de 700 kil&oacute;metros, nacieron de una l&oacute;gica com&uacute;n. &ldquo;Ambas ciudades de vacaciones est&aacute;n pensadas para las familias de clase trabajadora, en lugares donde la principal fuente de ingresos desde hace a&ntilde;os es el turismo&rdquo;, resume la artista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El proyecto muestra la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella, levantada durante el franquismo, y la Colónia de Férias Um Lugar ao Sol de Caparica, construida durante el Estado Novo. Separadas por más de 700 kilómetros, nacieron de una lógica común</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El origen de este modelo se remonta, seg&uacute;n la creadora, a la Italia de Mussolini y la <em>Opera Nazionale Dopolavoro</em>, que la Alemania nazi replicar&iacute;a con el programa <em>Kraft durch Freude</em>. Portugal desarroll&oacute; su propia versi&oacute;n a trav&eacute;s de la <em>Funda&ccedil;&atilde;o Nacional para a Alegria no Trabalho</em> y Espa&ntilde;a mediante la Obra Sindical de Educaci&oacute;n y Descanso. Todos estos organismos respond&iacute;an, en parte, a una conquista previa del movimiento obrero: el derecho al descanso, la reducci&oacute;n de la jornada laboral y las vacaciones pagadas. &ldquo;Los reg&iacute;menes dictatoriales no pod&iacute;an ignorar esas conquistas, pero s&iacute; apropi&aacute;rselas y organizarlas desde el Estado. Era una propaganda muy potente&rdquo;, resume la creadora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="vimeo-player" src="https://player.vimeo.com/video/1206235765?h=6bd5482af8" width="640" height="360" frameborder="0" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share"   allowfullscreen></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El modelo no se desarroll&oacute;, adem&aacute;s, de forma aislada en cada pa&iacute;s. La artista se&ntilde;ala que los organismos portugu&eacute;s y espa&ntilde;ol mantuvieron durante a&ntilde;os intercambios, una circulaci&oacute;n de ideas y experiencias que permite entender estas ciudades de vacaciones como parte de una red m&aacute;s amplia de pol&iacute;ticas de ocio bajo las dictaduras. El objetivo no era solo facilitar el descanso: tambi&eacute;n organizar el tiempo libre y ofrecer una determinada forma de vida bajo el paraguas del Estado. Tras la Segunda Guerra Mundial, esa dimensi&oacute;n abiertamente adoctrinadora comenz&oacute; a diluirse, seg&uacute;n la artista, a medida que los reg&iacute;menes intentaban adaptarse y mantenerse en el poder, pero las infraestructuras y el modelo tur&iacute;stico permanecieron.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los regímenes dictatoriales no podían ignorar las conquistas [sociales], pero sí apropiárselas y organizarlas desde el Estado. Era una propaganda muy potente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene de Andrés</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8b6a1a9-2369-4e18-869e-a9c5cdbf5fde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Irene de Andrés confronta carteles, fotografías, vídeos y souvenirs para seguir la evolución de ambos complejos desde su nacimiento hasta el presente."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Irene de Andrés confronta carteles, fotografías, vídeos y souvenirs para seguir la evolución de ambos complejos desde su nacimiento hasta el presente.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Iglesia, turismo y familias</strong></h2><p class="article-text">
        En estas colonias, la familia nuclear y cat&oacute;lica ocupaba adem&aacute;s un lugar central. De Andr&eacute;s aborda esta cuesti&oacute;n desde las teor&iacute;as de la reproducci&oacute;n social: &ldquo;Ten&iacute;an ese inter&eacute;s por mantener a la familia unida, la familia nuclear, nacional y cat&oacute;lica, y al final es una forma tambi&eacute;n de seguir reproduciendo trabajadores&rdquo;. El periodo vacacional permit&iacute;a, adem&aacute;s, una pausa en las tareas reproductivas que reca&iacute;an fundamentalmente sobre las mujeres: &ldquo;All&iacute; pod&iacute;an descansar para que normalmente tambi&eacute;n otras mujeres se encarguen de alimentar a su familia&rdquo;. La presencia de capillas y otros elementos religiosos formaba parte de esa concepci&oacute;n de los complejos. &ldquo;Al estar construido en esa &eacute;poca, era un elemento que ten&iacute;a que estar ah&iacute;. Al final, son como una especie de pueblos donde viajar de vacaciones&rdquo;, asegura De Andr&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El periodo vacacional permitía una pausa en las tareas reproductivas que recaían fundamentalmente sobre las mujeres: &#039;Allí podían descansar para que normalmente también otras mujeres se encarguen de alimentar a su familia&#039;, afirma la artista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Ciudad Residencial de Marbella se construy&oacute; adem&aacute;s en paralelo a los llamados pueblos de colonizaci&oacute;n franquistas, dise&ntilde;ados para intentar frenar el &eacute;xodo rural de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. &ldquo;Se crean en paralelo a los pueblos de colonizaci&oacute;n que se estaban construyendo para el trabajo de agricultores que nunca iban a ir a esos otros pueblos&rdquo;, explica la artista. La propia l&oacute;gica de aquellos desplazamientos ten&iacute;a, adem&aacute;s, un reverso tur&iacute;stico: mientras unos territorios expulsaban poblaci&oacute;n rural hacia las ciudades y las zonas costeras en expansi&oacute;n, otros empezaban a recibir a esos trabajadores para construir los hoteles y las infraestructuras del nuevo sector tur&iacute;stico. La relaci&oacute;n entre ambos modelos le interesa precisamente porque unos organizaban la vida laboral y otros el tiempo de descanso: &ldquo;Es bastante similar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ffc1da5-9f7c-4e7d-a291-79e3e02fcf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Souvenir y fotografías de la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Souvenir y fotografías de la Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero aquellas vacaciones tampoco estaban abiertas indiscriminadamente a toda la clase trabajadora. En Marbella, los principales usuarios eran funcionarios del Estado y trabajadores de empresas vinculadas al Instituto Nacional de Industria. &ldquo;No necesariamente eran franquistas, pero eran trabajadores m&aacute;s amparados por el Estado&rdquo;, matiza la artista. Precisamente por eso <em>Por un lugar en el sol</em> no se detiene en la ca&iacute;da de las dictaduras, sino que sigue qu&eacute; ocurre despu&eacute;s. &ldquo;Yo he elegido algunos de los modelos que han seguido en funcionamiento, porque me parec&iacute;a especialmente interesante estudiar esa evoluci&oacute;n, que tambi&eacute;n es parte de la evoluci&oacute;n de la propia historia del turismo, y no me interesaba estudiarlos como ruina, sino cu&aacute;l ha sido esa transformaci&oacute;n de ese uso social de esos espacios&rdquo;, afirma la creadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Marbella, los principales usuarios eran funcionarios del Estado y trabajadores de empresas vinculadas al Instituto Nacional de Industria. &#039;No necesariamente eran franquistas, pero eran trabajadores más amparados por el Estado&#039;, matiza la artista</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Vacaciones sociales en la ciudad del lujo</strong></h2><p class="article-text">
        En Marbella, la Ciudad Residencial Tiempo Libre sobrevivi&oacute; a la Transici&oacute;n y mantuvo durante d&eacute;cadas una funci&oacute;n de turismo social. Con la transferencia de las estructuras de patrimonio sindical, pas&oacute; a manos de Comisiones Obreras y UGT y sigui&oacute; ofreciendo vacaciones de bajo coste, incluidos viajes del Imserso y programas para personas con discapacidad. &ldquo;Son unas vacaciones de bajo coste en un lugar como Marbella, que tiene esa connotaci&oacute;n tambi&eacute;n de turismo un poco lujoso&rdquo;, se&ntilde;ala la ibicenca. En plena Marbella, aquella arquitectura funcionaba como una anomal&iacute;a: un lugar donde las vacaciones segu&iacute;an siendo accesibles para quienes no pod&iacute;an asumir los precios del resto de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que dej&oacute; de hacerlo. De Andr&eacute;s ha investigado en el Archivo de Comisiones y en el Archivo Hist&oacute;rico de Sevilla la evoluci&oacute;n del complejo y recoge las denuncias de sus propios trabajadores. &ldquo;Recientemente, por ejemplo, la de Marbella ha sido privatizada, y ya denunciaban los propios trabajadores de la ciudad residencial la desinversi&oacute;n, un poco c&oacute;mo estaban dejando morir un poco ese espacio para luego tener la excusa de la privatizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69594e23-57f9-4034-9574-15599c6c9433_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="“Hay en esos lugares quienes sirven y quienes son servidos, pero para quién es ese lugar en el sol, para quién es esa promesa de un lugar en el sol”, plantea la artista."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                “Hay en esos lugares quienes sirven y quienes son servidos, pero para quién es ese lugar en el sol, para quién es esa promesa de un lugar en el sol”, plantea la artista.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la pandemia, sus instalaciones llegaron adem&aacute;s a ponerse a disposici&oacute;n de trabajadores sanitarios que no pod&iacute;an desplazarse. Para la artista, el deterioro no era inevitable. &ldquo;Me parece que ya que est&aacute; esa arquitectura y que est&aacute; esa infraestructura hubiese sido lo suyo mantenerlo, no dejar de invertir. Porque, claro, llega un momento en el que ya el coste de la reforma excede lo que supuestamente se puede pagar, pero eso se pod&iacute;a haber evitado&rdquo;, reivindica De Andr&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Marbella, la Ciudad Residencial Tiempo Libre acabó en manos de los sindicatos y siguió ofreciendo vacaciones de bajo coste hasta que ha sido privatizada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, el caso portugu&eacute;s ofrece una evoluci&oacute;n diferente. La FNAT fue sustituida por el Instituto Nacional de Aprovechamiento de los Tempos Libres, INATEL, que mantiene una actividad vinculada al turismo social y gestiona el complejo de Caparica. La propia artista ha estado all&iacute; como usuaria: &ldquo;Ahora puedes ser socio, puedes no ser socio, y yo he ido all&iacute; como usuaria&rdquo;. Dos edificios nacidos bajo dictaduras sobreviven, por tanto, de formas distintas a los reg&iacute;menes que los construyeron. Esa transformaci&oacute;n tambi&eacute;n aparece en la exposici&oacute;n, donde im&aacute;genes de archivo, postales, materiales publicitarios y fotograf&iacute;as tur&iacute;sticas se mezclan con v&iacute;deos realizados durante sus recorridos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5478165-9cbd-42a7-b7c5-c850a6fe8ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La creadora ibicenca trabaja con diferentes capas temporales que se proyectan hacia el presente del turismo de masas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La creadora ibicenca trabaja con diferentes capas temporales que se proyectan hacia el presente del turismo de masas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La metodolog&iacute;a de Irene de Andr&eacute;s busca precisamente poner en relaci&oacute;n esas diferentes capas temporales. &ldquo;Intento trabajar con muchas capas y datos temporales. No me interesa quedarme en el pasado, en d&oacute;nde y c&oacute;mo se construy&oacute;, sino cu&aacute;l ha sido la evoluci&oacute;n&rdquo;, asegura la creadora. Para ello combina documentos de archivo con im&aacute;genes tomadas durante sus propios recorridos, entrevistas a personas que pasaron all&iacute; sus vacaciones y materiales tur&iacute;sticos contempor&aacute;neos, desde fotograf&iacute;as de TripAdvisor hasta postales que adquiere y digitaliza. El resultado evita convertir estos complejos en simples restos de un pasado autoritario y los presenta como espacios cuya historia contin&uacute;a escribi&eacute;ndose.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="vimeo-player" src="https://player.vimeo.com/video/295263417?h=3138461175" width="640" height="360" frameborder="0" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share"   allowfullscreen></iframe>
    </figure><h2 class="article-text"><strong>La promesa tur&iacute;stica en Eivissa</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n conecta con el lugar de origen de Irene de Andr&eacute;s, Eivissa, donde la promesa tur&iacute;stica de prosperidad ha transformado por completo la isla. &ldquo;Hay en esos lugares quienes sirven y quienes son servidos, pero para qui&eacute;n es ese lugar en el sol, para qui&eacute;n es esa promesa de un lugar en el sol&rdquo;, plantea la artista. El desarrollo tur&iacute;stico supuso all&iacute; el paso de una econom&iacute;a pr&aacute;cticamente de subsistencia a otra basada en el turismo, pero tambi&eacute;n ha dificultado que muchos de los trabajadores que sostienen esa industria puedan vivir en la isla. &ldquo;Igual el camarero que te est&aacute; sirviendo el champ&aacute;n est&aacute; viviendo en una tienda de campa&ntilde;a. A m&iacute; eso me parece una verg&uuml;enza&rdquo;, critica la creadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d1d78ab-20ab-4362-9f76-d58776882f02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de sala de la exposición &#039;Por un lugar en el sol&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de sala de la exposición &#039;Por un lugar en el sol&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Igual el camarero que te está sirviendo el champán está viviendo en una tienda de campaña. A mí eso me parece una vergüenza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene de Andrés</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De Andr&eacute;s recuerda tambi&eacute;n el caso de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/desalojo-casero-pirata-ibiza-deja-200-personas-calle-trabajadores-levantamos-isla_1_11563019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Rova</a> y <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/chabolas-reducidas-escombros-300-trabajadores-ninos-desahuciados-ibiza-calle_1_12465623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Rova II</a>, donde personas que viv&iacute;an en asentamientos &ldquo;estaban pagando por un pedazo de tierra sin acceso a luz el&eacute;ctrica&rdquo;. &ldquo;O sea, esto est&aacute; pasando en Ibiza&rdquo;, denuncia. Asimismo, rechaza que la soluci&oacute;n pase simplemente por sustituir el turismo de masas por un supuesto &ldquo;turismo de calidad&rdquo; si eso significa reservar determinados territorios a quienes tienen mayor poder adquisitivo: &ldquo;&iquest;Que unas personas son de calidad o no por su poder adquisitivo? Vamos a volver a que solo los s&uacute;per ricos puedan viajar. Pues tampoco es eso&rdquo;. Su alternativa pasa por &ldquo;encontrar un equilibrio&rdquo; mediante &ldquo;una regularizaci&oacute;n de la vivienda&rdquo; y &ldquo;un reparto justo de los recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese es, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el recorrido de <em>Por un lugar en el sol</em>: de las vacaciones como derecho conquistado a las vacaciones como instrumento pol&iacute;tico y, finalmente, al turismo como una de las grandes industrias contempor&aacute;neas. Una historia que parte de las arquitecturas de las dictaduras europeas, pero acaba planteando una pregunta muy presente: qui&eacute;n puede vivir en los lugares convertidos en destinos, qui&eacute;n puede permitirse disfrutarlos y qui&eacute;n trabaja para que otros puedan hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mussolini-marbella-franquista-herencia-turistica-dictaduras_1_13507310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:10:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="17579685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17579685" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Mussolini a la Marbella franquista: la herencia turística de las dictaduras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22bbd9ac-7781-47bb-9f9e-7b1857f8d48b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Marbella,Ibiza,Italia,Benito Mussolini,Francisco Franco,Dictadura,Turismo,Portugal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigació treu a la llum els 73 llocs de la repressió franquista a Balears: "Érem 'gentussa' sense valor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/investigacio-treu-llum-els-73-llocs-repressio-franquista-balears-erem-gentussa-sense_1_13456454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigació treu a la llum els 73 llocs de la repressió franquista a Balears: &quot;Érem &#039;gentussa&#039; sense valor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nou estudi identifica una xarxa de presons, camps de concentració i espais habilitats molt més extensa del que ha arribat a la memòria col·lectiva i recupera dibuixos, cartes i altres rastres dels presos</p><p class="subtitle">El PP treu del calaix els 15 informes inèdits que mantenia 'ocults' sobre la repressió franquista a les Balears</p></div><p class="article-text">
        Jaume Serra Cardell no t&eacute; prou paper per escriure a la seva fam&iacute;lia, aix&iacute; que busca un altre suport: la roba. Acaba omplint de paraules la tela de l'esquena de dues camises. No &eacute;s l'&uacute;nic que acut a les formes m&eacute;s inimaginables de deixar const&agrave;ncia del que passa rere els murs de la Pres&oacute; Provincial de Palma. Ricardo Ordinas Fuster, a m&eacute;s d'escriure sobre el seu tancament, ho dibuixa. Per fer-ho, utilitza petits trossos de paper de fumar que li fa arribar la seva fam&iacute;lia. En un d'ells identifica pel seu nom els presos que comparteixen l'espai i deixa const&agrave;ncia de la distribuci&oacute; de la cel&middot;la. El que sembla una escena quotidiana acaba convertida en una radiografia del massificaci&oacute;, amb noms i cossos encaixats en un espai m&iacute;nim.
    </p><p class="article-text">
        Julio L&oacute;pez Bermejo, per la seva banda, aprofita els documents que t&eacute; a m&agrave; a les oficines de la pres&oacute;, on es troba destinat, i utilitza els seus revessos per dibuixar, convertint-los en un suport clandest&iacute;. De sobte, comencen a florir desenes de caricatures tant dels seus companys com dels guardes i els capellans, conformant una col&middot;lecci&oacute; improvisada que, molt de temps despr&eacute;s, permetr&agrave; recuperar els rostres dels qui van compartir aquella vida penitenci&agrave;ria. Joan Cort&egrave;s C&agrave;naves far&agrave; una cosa semblant a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/horrores-carcel-franquista-can-mir-tenia-suerte-moria_1_9220290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Mir, una de les presons m&eacute;s fosques i tr&agrave;giques de l'&egrave;poca</a>, reproduint tamb&eacute; l'interior del recinte.  
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;n petits gestos de resist&egrave;ncia enfront d'un sistema que intenta controlar fins a l'&uacute;ltima paraula que surt de les presons franquistes de Mallorca. En elles, fins i tot una pe&ccedil;a de roba pot convertir-se en una via clandestina de comunicaci&oacute; amb l'exterior. Les cartes estan censurades, els presos tenen limitat quan i quant poden escriure i qualsevol missatge considerat inconvenient pot ser destru&iuml;t. Per aix&ograve; busquen escletxes: amaguen notes al coll de les camises, entre els plecs dels pantalons o als cinturons, dibuixen en papers destinats a altres usos i aprofiten qualsevol superf&iacute;cie que pugui sobreviure als murs de la pres&oacute;.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Un llençol recossegut&#039;: una de les cartes escrites per Jaume Serra Cardell, mostrada en una exposició a Casa de Amèrica (Madrid) dedicada a l&#039;exili espanyol"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Un llençol recossegut&#039;: una de les cartes escrites per Jaume Serra Cardell, mostrada en una exposició a Casa de Amèrica (Madrid) dedicada a l&#039;exili espanyol                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Són petits gestos de resistència davant un sistema que intenta controlar fins a l&#039;última paraula que surt de les presons franquistes de Mallorca. En elles, fins i tot una peça de roba pot convertir-se en una via clandestina de comunicació amb l&#039;exterior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D&egrave;cades despr&eacute;s, aquells diminuts dibuixos, les cartes i els escrits sobre roba obren una finestra a una realitat que el r&egrave;gim franquista va intentar mantenir a l'altre costat dels murs i rescaten aspectes de la vida quotidiana que dif&iacute;cilment apareixen en els expedients administratius. S&oacute;n rastres m&iacute;nims, per&ograve; eloq&uuml;ents, que han recopilat els investigadors Manel Su&aacute;rez Salv&agrave; i Maria Eug&egrave;nia Jaume Esteva en un estudi sobre els llocs de la repressi&oacute; franquista a les Balears. Entre els documents conservats hi ha un dibuix d'Ordinas: est&agrave; datat el 29 d'agost de 1936, tot just unes setmanes despr&eacute;s del cop militar, i representa el pati de la Pres&oacute; Provincial de Palma.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dibuix del pati interior de la Presó Provincial realitzat per Ricardo Ordinas Fuster el 29 d&#039;agost de 1936"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dibuix del pati interior de la Presó Provincial realitzat per Ricardo Ordinas Fuster el 29 d&#039;agost de 1936                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>73 llocs per tancar els &ldquo;enemics&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/pp-treu-calaix-els-15-informes-inedits-mantenia-ocults-repressio-franquista-les-balears_1_13364992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarregada pel Govern durant la passada legislatura progressista</a>, recorda com van comen&ccedil;ar els empresonaments sistem&agrave;tics de Mallorca despr&eacute;s de l'al&ccedil;ament feixista de juliol: no van ser una reacci&oacute; improvisada a l'esclat del cop, sin&oacute; que van respondre a una planificaci&oacute; pr&egrave;via, seguint les instruccions que el general Emilio Mola Vidal havia fixat el 25 de maig: &ldquo;Es tindr&agrave; en compte que l'acci&oacute; ha de ser en extrem violenta per reduir com m&eacute;s aviat millor l'enemic, que &eacute;s fort i ben organitzat. Sens dubte, seran empresonats tots els directius dels partits pol&iacute;tics, societats o sindicats no afectes al moviment, aplicant-los c&agrave;stigs exemplars a els dits individus per estrangular els moviments de rebel&middot;lia o vagues&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir d'aquell moment, l'informe, de 366 p&agrave;gines, identifica fins a 73 llocs de reclosa i concentraci&oacute; de presos a l'arxip&egrave;lag -65 a Mallorca, quatre a Menorca, tres a Eivissa i un a Formentera- i mostra una xarxa molt m&eacute;s extensa del que suggereixen les presons que han quedat en la mem&ograve;ria col&middot;lectiva, com la de Can Mir. La ra&oacute; &eacute;s que no es tractava &uacute;nicament de presons: el r&egrave;gim va reutilitzar magatzems, convents, hospicis, hospitals, fortaleses, vaixells, edificis p&uacute;blics i altres espais per tancar aquells a qui considerava enemics. La mateixa arquitectura del sistema revela la improvisaci&oacute; com una caracter&iacute;stica del mateix: la majoria dels centres habilitats com a presons o camps de concentraci&oacute; van ser espais preexistents reutilitzats, a vegades mitjan&ccedil;ant expropiacions o lloguers a baix cost.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de l&#039;antic magatzem de fustes Can Mir, reconvertit en presó franquista a mitjan 1936. En l&#039;actualitat, ocupen aquest mateix espai els actuals cinemes Augusta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de l&#039;antic magatzem de fustes Can Mir, reconvertit en presó franquista a mitjan 1936. En l&#039;actualitat, ocupen aquest mateix espai els actuals cinemes Augusta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El règim franquista va reutilitzar magatzems, convents, hospicis, hospitals, fortaleses, vaixells, edificis públics i altres espais per tancar els qui considerava enemics</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Com documenten Su&aacute;rez i Jaume, l'empresonament no nom&eacute;s buscava a&iuml;llar f&iacute;sicament els presos. Tamb&eacute; pretenia convertir-los en paries socials. Heinz Kraschutzki, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/paradis-com-trampa-per-als-jueus-perseguits-pels-nazis-mallorca-ratera-dissidents-alemanys_1_12873071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacifista i antifeixista alemany</a>, recordava, per exemple, la humiliaci&oacute; que suposava rebre diaris dins la pres&oacute;. La lectura podia ser un entreteniment, per&ograve; tamb&eacute; els recordava di&agrave;riament com els presentava la propaganda del nou r&egrave;gim.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&Eacute;rem 'gentussa' que no tenia cap valor&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Kraschutzki, autor de <em>Mem&ograve;ries a les presons de la Guerra Civil a Mallorca</em>, ho evocava aix&iacute;: &ldquo;Pod&iacute;em rebre peri&ograve;dics i no era una lectura agradable. Pod&iacute;em llegir p&agrave;gines i m&eacute;s p&agrave;gines de com 'els rojos', &eacute;s a dir, nosaltres, no &eacute;rem altra cosa que 'gentussa' que no tenia cap valor&rdquo;. En algunes ocasions, i assumint un gran risc, els presos aconseguien introduir a la pres&oacute; peri&oacute;dics republicans, una de les escasses vies que tenien per accedir a una informaci&oacute; distinta de la propaganda que difonia el nou r&egrave;gim.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podíem rebre diaris i no era una lectura agradable. Podíem llegir pàgines i més pàgines de com &#039;els rojos&#039;, és a dir, nosaltres, no érem res més que &#039;gentussa&#039; que no tenia cap valor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Heinz Kraschutzki</span>
                                        <span>—</span> Pacifista i antifeixista alemany
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mateixa pres&oacute; es convertia aix&iacute; en un espai d'exclusi&oacute;. L'estudi explica que rebre una visita, un paquet de menjar o fins i tot una carta depenia que la direcci&oacute; consider&eacute;s que el pres acceptava les regles del nou Estat. Les fam&iacute;lies quedaven atrapades tamb&eacute; al voltant de les presons, despla&ccedil;ant-se per portar roba, menjar o qualsevol ajuda que pogu&eacute;s evitar que els seus familiars morissin de fam. 
    </p><p class="article-text">
        La Pres&oacute; Provincial de Palma resumeix aquesta precarietat. El 1936, l'augment de detinguts va obligar a utilitzar fins i tot la capella com a espai de reclusi&oacute;. Presos comuns i pol&iacute;tics van arribar a conviure aclaparats i els calabossos no tenien lavabos: els interns havien de fer servir grans recipients coneguts com a &ldquo;zambullos&rdquo;. Un informe posterior va descriure la &ldquo;p&uacute;trida olor i emanacions perjudicials&rdquo; provocada per aquelles condicions. A finals de 1941, hi havia 277 reclusos i prop d'un miler d'homes havien passat pel centre des del 1936. Deu van morir dins la pres&oacute; o durant el seu trasllat a l'Hospital Provincial, v&iacute;ctimes de la mala alimentaci&oacute;, les malalties, l'angoixa i la manca d'higiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exterior de la Presó Provincial de Palma el 1960, amb l&#039;església dels Caputxins al fons"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exterior de la Presó Provincial de Palma el 1960, amb l&#039;església dels Caputxins al fons                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Les &ldquo;nits tristes&rdquo; de Can Mir</strong></h2><p class="article-text">
        La imatge m&eacute;s brutal d'aquell sistema potser sigui la de Can Mir. El recinte no havia estat constru&iuml;t com a pres&oacute;: era un magatzem de fusta. La investigaci&oacute; actualitza les xifres d'aquell espai i permet dimensionar la magnitud delTheorem i les condicions en qu&egrave; foren reclosos els presos. Entre el 19 de juliol de 1936 i comen&ccedil;aments de 1941, hi passaren 2.081 homes i una dona. D'ells, 128 moriren v&iacute;ctimes de les anomenades &ldquo;tretes&rdquo; (&ldquo;sacas&rdquo;), altres 54 foren afusellats i deu moriren per malalties contretes durant el seu empresonament. En total, 192 homes no varen sobreviure al seu pas per la pres&oacute;, gaireb&eacute; el 10% dels reclusos. 
    </p><p class="article-text">
        Dins d'aquella nau, els presos amb prou feines podien sortir a l'exterior. Els qui aconseguien alguna feina -els coneguts com a &ldquo;peladors de patates&rdquo;- podien escombrar el pati, descarregar camions o treballar a la cuina. Era una de les escasses oportunitats per respirar aire lliure i, amb sort, intentar veure els seus familiars a l'altre costat de la tanca. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre el 19 de juliol de 1936 i principis de 1941, per Can Mir van passar 2.081 homes i una dona. D&#039;ells, 128 van morir víctimes de les anomenades &quot;tretes&quot; (&quot;sacas&quot;), altres 54 van ser afusellats i deu van morir per malalties contretes durant el seu empresonament</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de les poques imatges existents de l&#039;interior de la presó de Can Mir"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de les poques imatges existents de l&#039;interior de la presó de Can Mir                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El menjar tampoc arribava a Can Mir. El men&uacute; habitual estava compost per patates, moniatos, mongetes i algun os bullit. Els presos passaven fam i depenien dels paquets que enviaven les seves fam&iacute;lies. L'estudi explica que aquells paquets arribaven de vegades oberts i amb part del seu contingut desaparegut, fins al punt que els familiars van comen&ccedil;ar a enganxar a les caixes una llista del que havien introdu&iuml;t. En aquella pres&oacute;, a m&eacute;s, hi va haver moments en qu&egrave; fins i tot s'interrompia el subministrament d'aigua, especialment durant l'estiu. 
    </p><p class="article-text">
        Les &ldquo;tretes&rdquo; van seguir un patr&oacute; particularment sinistre. De nit, alg&uacute; entrava a la pres&oacute; i llegia una llista de noms. Als presos se'ls deia que serien posats en llibertat. Quan arribaven a la porta, en molts casos els lligaven les mans uns amb els altres amb filferro o manilles i els pujaven a un cami&oacute;. Alguns eren alliberats. Altres eren condu&iuml;ts cap a la mort. M&eacute;s de 300 persones van morir a conseq&uuml;&egrave;ncia d'aquestes sacs o &ldquo;tretes&rdquo;, segons l'estudi. Entre les presons de les quals van sortir presos per ser assassinats hi havia Can Mir, Bellver, Manacor i Can Sales. Quan van acabar les &ldquo;tretes&rdquo; generalitzades, el nou governador civil, V&iacute;ctor Ense&ntilde;at, va pronunciar una frase que va quedar associada a Can Mir: &ldquo;S'han acabat les nits tristes en aquesta casa&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un miler de dones entre quatre parets</strong></h2><p class="article-text">
        La repressi&oacute; va tenir tamb&eacute; un escenari espec&iacute;ficament femen&iacute;. Can Sales, antic hospici gestionat per les Germanetes dels Pobres, es va convertir des de 1940 en la Pres&oacute; Central de Dones de Palma i va comen&ccedil;ar a rebre internes procedents d'altres punts de l'Estat. El que havia comen&ccedil;at amb 31 dones repartides en dos dormitoris d'uns 66 metres quadrats va acabar convertint-se en un espai que va arribar a albergar al voltant d'un miler de recloses entre 1941 i 1942. L'alimentaci&oacute; es va tornar escassa i de mala qualitat i les malalties es van estendre entre les internes.  
    </p><p class="article-text">
        Algunes van ser tancades sense una acusaci&oacute; concreta. Altres van ser utilitzades com a &ldquo;hostatges&rdquo; per intentar localitzar familiars amagats. I cinc dones -Aurora Picornell, Catalina Flaquer, Maria Pascual Flaquer, Ant&ograve;nia Pascual Flaquer i Belarmina Gonz&aacute;lez- van ser tretes de Can Sales sota una ordre que formalment deia que quedaven &ldquo;en llibertat, a disposici&oacute;&rdquo; del governador civil. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/son-coletes-cementerio-mujeres-represaliadas-franquismo-albergo-restos-pasionaria-mallorca_1_13455325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poc despr&eacute;s van ser assassinades a Son Coletes</a>. El document que va ordenar aquella falsa alliberaci&oacute; conserva encara els seus cinc noms mecanografiats i la signatura del governador civil Mateu Torres Bestard. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Can Sales, algunes dones van ser tancades sense una acusació concreta. Altres van ser utilitzades com a &quot;hostatges&quot; per intentar localitzar familiars amagats. I cinc preses -Aurora Picornell, Catalina Flaquer, Maria Pascual Flaquer, Antònia Pascual Flaquer i Belarmina González- van ser posades &quot;a disposició&quot; del governador civil. Poc després van ser assassinades</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Galeria del castell de Sant Felip (Maó)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Galeria del castell de Sant Felip (Maó)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un camp de concentraci&oacute; al costat del mar</strong></h2><p class="article-text">
        A Formentera, el tancament va adquirir una altra dimensi&oacute;. La col&ograve;nia penitenci&agrave;ria de La Savina va rebre entre 1940 i 1942 al voltant de 2.133 presos. Un mur de m&eacute;s de dos metres envoltava les instal&middot;lacions i fins i tot un filferro travessava la zona de mar per impedir les fugues. Els barracons estaven alineats al costat de la costa i les latrines consistien en simples barres de fusta: les deposicions queien a una canaleta que les condu&iuml;a directament a l'aigua.
    </p><p class="article-text">
        En total, 58 homes van morir all&agrave;. L'estudi assenyala que un percentatge elevat de les morts es va produir per tuberculosi i caqu&egrave;xia, &eacute;s a dir, per fam. La manca d'higiene, d'aigua potable i l'alimentaci&oacute; deficient van agreujar les malalties entre uns presos sotmesos a condemnes de llarga durada. D'aquell camp encara queden restes f&iacute;siques: part del mur, els terres d'alguns barracons, les canaletes que condu&iuml;en les deposicions des de les latrines fins al mar i dos pous d'aigua constru&iuml;ts pels mateixos presos, que encara conserven les inicials d'alguns. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Formentera, el tancament va adquirir una altra dimensió. La colònia penitenciària de La Savina va rebre entre 1940 i 1942 al voltant de 2.133 presos. 58 homes hi van morir, molts d&#039;ells per tuberculosi i caquèxia, és a dir, per fam</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Aules i claustres convertits en presons</strong></h2><p class="article-text">
        La repressi&oacute;, per&ograve;, no es va quedar a les presons. Va sortir-ne per instal&middot;lar-se en espais quotidians com les escoles, les aules de les quals van deixar de ser espais per ensenyar per albergar adults detinguts, com la de Santany&iacute;, La Salle de Llucmajor i la de Santa Margalida.  
    </p><p class="article-text">
        A Santany&iacute;, la Gu&agrave;rdia Civil i la Falange van utilitzar el col&middot;legi com a centre de detenci&oacute; durant les primeres setmanes del cop. Dinou persones hi van ser tancades fins a finals d'agost de 1936 abans de ser traslladades a altres presons de l'illa. L'edifici, constru&iuml;t entre 1926 i 1931 i amb una superf&iacute;cie de 1.503 metres quadrats, va continuar funcionant com a escola despr&eacute;s de la guerra. La mateixa construcci&oacute; que havia acollit alumnes es va convertir aix&iacute;, durant aquelles setmanes, en un espai de tancament.  
    </p><p class="article-text">
        L'Escola Graduada de Manacor es va sumar a aquests enclaus. All&agrave; hi van ser retingudes cinc infermeres catalanes i altres milicians republicans despr&eacute;s del frac&agrave;s del desembarcament del capit&agrave; Alberto Bayo el setembre de 1936. Tamb&eacute; hi va passar Magdalena Bassa Galm&eacute;s, &ldquo;na Mora&rdquo;, esposa de Jaume Pompeia, alcalde de Son Carri&oacute;. Es va negar a facilitar informaci&oacute; sobre el parador del seu marit i va ser detinguda el 4 de setembre de 1936. Va ser alliberada aquest mateix dia i assassinada poc despr&eacute;s. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Magdalena Bassa Galmés, &quot;na Mora&quot;, es va negar a proporcionar informació sobre el parador del seu marit, Jaume Pompeia, alcalde republicà de Son Carrió. Va ser detinguda el 4 de setembre de 1936, alliberada el mateix dia i assassinada poc després</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mentrestant, el dip&ograve;sit municipal de Palma es va convertir, des del cop d'Estat, en una de les primeres estacions de la maquin&agrave;ria repressiva. Entre el 20 de juliol i finals d'agost de 1936, al voltant de 60 ve&iuml;ns de Palma, homes i dones, van passar pels seus calabossos, la majoria detinguts simplement com a &ldquo;sospitosos&rdquo;. Entre ells figuren Antoni Perales Hern&aacute;ndez i Francesc Veny Nadal, arrestats sota l'acusaci&oacute; de ser &ldquo;pol&iacute;tics&rdquo;, i Hellmuth Kaiser, assenyalat per ser &ldquo;alemany&rdquo;. Altres cinc van ser detinguts per secundar la vaga convocada pels sindicats. 
    </p><p class="article-text">
        L'estada solia ser breu: la majoria recuperava la llibertat el mateix dia i la resta hi romania, com a m&agrave;xim, dos dies, abans de ser traslladat principalment a Can Mir o al castell de Bellver. El dip&ograve;sit va continuar funcionant com a centre de detenci&oacute; almenys fins al 1938.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Convents i hospitals</strong></h2><p class="article-text">
        Mentrestant, a Palma, el franquisme va habilitar com a espais de detenci&oacute; el convent del carrer Missi&oacute; i el de la Pietat; a Porreres va utilitzar Cals Germans; a Art&agrave;, el claustre dels franciscans; i a Inca, el claustre de Sant Domingo. Fins i tot els vaixells es van convertir en presons: el <em>Cala Gat</em> i el <em>Jaume I</em> van ser emprats com a presons habilitades al costat d'espais tan distints com el mercat de Felanitx o el cinema Modern d'Inca, on, tal com consta en els registres de la repressi&oacute; a les illes, van ser retinguts, entre d'altres, els socialistes Jaume Beltran Munar i Antoni Muntaner Sampol. 
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; hospitals com els de Manacor, el Provincial de Palma -on arribaven presos des de totes les illes, majorit&agrave;riament des de Can Mir o de Formentera- i l'hospital militar van acollir desenes de reclusos. El cas de Bernat Colomar Martorell, tamb&eacute; recuperat en la investigaci&oacute;, mostra fins a quin punt el tancament podia acabar destruint els mateixos presos. Electricista d'Inca, tenia 30 anys quan va ser condemnat a mort per adhesi&oacute; a la rebel&middot;li&oacute;, una pena que posteriorment li va ser commutada per 30 anys de reclusi&oacute;. Durant la seva estada a Can Mir va acabar perdent la ra&oacute; i va ser traslladat al manicomi de Palma, on finalment va morir. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personal tècnic i religiós de l&#039;antic manicomi provincial de Palma, on van ser ingressats desenes de reclusos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personal tècnic i religiós de l&#039;antic manicomi provincial de Palma, on van ser ingressats desenes de reclusos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Es Pujol, una finca convertida en campament de presos</strong></h2><p class="article-text">
        Es Pujol, una finca del terme de Santany&iacute;, va ser tamb&eacute; un dels espais que el franquisme va incorporar a la seva <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/esclavos-franquismo-sirvieron-construir-mallorca-sol-playa_1_9269172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">xarxa de camps de concentraci&oacute; i treballs for&ccedil;ats</a>. L'estudi situa all&iacute; un dels enclaus utilitzats per recloure presos durant la Guerra Civil i la postguerra, dins d'un sistema que va aprofitar grans propietats rurals per concentrar els captius i destinar-los a treballs.
    </p><p class="article-text">
        Les seves primeres construccions es remunten a finals de l'Edat Mitjana, encara que la major part dels edificis actuals van ser lle- vantats entre el segle XVI i principis del XX. El 26 de febrer de 1940, tanmateix, el lloc va adquirir una funci&oacute; radicalment distinta: va obrir all&iacute; un camp de concentraci&oacute; de postguerra. Per aquest camp van passar almenys 357 presoners del Batall&oacute; Disciplinari de Soldats Treballadors n&uacute;mero 39, tots ells presos de postguerra que havien retornat de l'exili. Despr&eacute;s de ser classificats en els principals dip&ograve;sits de la Pen&iacute;nsula, entre ells Miranda de Ebro (Burgos) o Miguel de Unamuno (Madrid), van ser distribu&iuml;ts per distints punts d'Espanya per fer treballs for&ccedil;ats. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es Pujol, una finca del terme de Santanyí, va ser també un dels espais que el franquisme va incorporar a la seva xarxa de camps de concentració i treballs forçats. L&#039;estudi el situa dins d&#039;un sistema que va aprofitar grans propietats rurals per concentrar els captius i destinar-los a treballs</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Es Pujol, el seu dest&iacute; va estar lligat a la construcci&oacute; de carreteres incloses en l'anomenat Circuit Estrat&egrave;gic, entre elles la carretera de Santany&iacute; a Portocolom. La proximitat del camp a les obres no era casual: el mateix projecte justificava evitar despla&ccedil;aments llargs a uns homes que havien de rec&oacute;rrer el trajecte d'anada i tornada cada dia. El juny de 1940 van arribar a destinar-se 150 homes a aquestes obres, mentre que un altre destacament d'un centenar de presos va ser emprat durant un temps en els treballs del Circuit Estrat&egrave;gic del far de Cap de ses Salines i en la construcci&oacute; del cam&iacute; militar entre el far i la bateria de Salines. 
    </p><p class="article-text">
        El pressupost inicial del campament, aprovat el 23 d'abril de 1940, pujava a 4.710 pessetes per a les denominades obres majors. Es Pujol era aix&iacute; molt m&eacute;s que un lloc de tancament: formava part d'un sistema que utilitzava els presos com a m&agrave; d'obra per transformar infraestructures estrat&egrave;giques de l'illa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El castell de Sant Felip</strong></h2><p class="article-text">
        A Menorca, una antiga fortificaci&oacute; del segle XVI va acabar convertida en pres&oacute;. El castell de Sant Felip, a Ma&oacute;,es va fer servir com a pres&oacute; entre abril i novembre de 1939. Les cartes del pres Jaume Bestard Mateu permeten reconstruir fins i tot el moment del desallotjament: &ldquo;La not&iacute;cia del meu trasllat a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mola-prision-fortaleza-sometio-sindicalistas-opositores-lluis-companys-noi-sucre_1_9641562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Mola </a>t'havia causat gran pesar [...] s'havia de buidar Sant Felip i tots vam ser traslladats aqu&iacute; a la Mola&rdquo;. No tots van acabar all&agrave;: alguns van ser enviats a l'Hospital de Sang i altres a la Pres&oacute; Provincial de Palma. El mateix Hospital de Sang ofereix una altra imatge ins&ograve;lita: havia estat projectat com un hospital subterrani i, en quedar inacabat el 1939, les noves autoritats el van transformar primer en camp de concentraci&oacute; de classificaci&oacute; i despr&eacute;s en pres&oacute;.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.jpg"
                    alt="La presó de &#039;La Mola&#039;, en l&#039;actualitat"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La presó de &#039;La Mola&#039;, en l&#039;actualitat                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una xarxa de repressi&oacute; que va ocupar tota la geografia</strong></h2><p class="article-text">
        El nou mapa que dibuixa l'estudi mostra que la repressi&oacute; franquista a les Balears no va tenir un &uacute;nic centre ni es va limitar a les presons. Va ser una xarxa que va aprofitar edificis existents, va despla&ccedil;ar presos d'uns centres a uns altres i va convertir espais quotidians en llocs de tancament. El mateix informe considera que la investigaci&oacute; haur&agrave; de completar-se amb estudis locals capa&ccedil;os de treure a la llum altres llocs encara desconeguts.  
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; potser els documents m&eacute;s eloq&uuml;ents no siguin els mapes ni les estad&iacute;stiques. S&oacute;n aquelles petites traces que els presos van deixar per demostrar que hi van ser: un dibuix fet sobre paper de fumar, els noms escrits dins d'una cel&middot;la, una caricatura amagada al revers d'un document, una carta cosida a una camisa o les inicials gravades en un pou de Formentera. La dictadura va voler convertir-los en n&uacute;meros. Ells van deixar, en canvi, els seus noms, els seus dibuixos i les seves paraules.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/investigacio-treu-llum-els-73-llocs-repressio-franquista-balears-erem-gentussa-sense_1_13456454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 04:31:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" length="1359981" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1359981" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una investigació treu a la llum els 73 llocs de la repressió franquista a Balears: "Érem 'gentussa' sense valor"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Víctimas del franquismo,Franquismo,Crímenes del franquismo,Guerra Civil Española,Golpe de Estado,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación saca a la luz los 73 lugares de la represión franquista en Balears: "Éramos 'gentuza' sin valor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/investigacion-saca-luz-73-lugares-represion-franquista-balears-gentuza_1_13420669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación saca a la luz los 73 lugares de la represión franquista en Balears: &quot;Éramos &#039;gentuza&#039; sin valor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo estudio identifica una red de cárceles, campos de concentración y espacios habilitados mucho más extensa de lo que ha llegado a la memoria colectiva y recupera dibujos, cartas y otros rastros de los presos</p><p class="subtitle">El PP saca del cajón los 15 informes inéditos que mantenía 'ocultos' sobre la represión franquista en Balears</p></div><p class="article-text">
        Jaume Serra Cardell no tiene suficiente papel para escribir a su familia, as&iacute; que busca otro soporte: la ropa. Termina llenando de palabras la tela de la espalda de dos camisas. No es el &uacute;nico que acude a las formas m&aacute;s inimaginables de dejar constancia de lo que ocurre tras los muros de la Prisi&oacute;n Provincial de Palma. Ricardo Ordinas Fuster, adem&aacute;s de escribir sobre su encierro, lo dibuja. Para ello, utiliza peque&ntilde;os trozos de papel de fumar que le hace llegar su familia. En uno de ellos identifica por su nombre a los presos que comparten el espacio y deja constancia de la distribuci&oacute;n de la celda. Lo que parece una escena cotidiana acaba convertida en una radiograf&iacute;a del hacinamiento, con nombres y cuerpos encajados en un espacio m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Julio L&oacute;pez Bermejo, por su parte, aprovecha los documentos que tiene a mano en las oficinas de la c&aacute;rcel, donde se encuentra destinado, y utiliza sus reversos para dibujar, convirti&eacute;ndolos en un soporte clandestino. De repente, comienzan a florecer decenas de caricaturas tanto de sus compa&ntilde;eros como de los guardias y los capellanes, conformando una colecci&oacute;n improvisada que, mucho tiempo despu&eacute;s, permitir&aacute; recuperar los rostros de quienes compartieron aquella vida penitenciaria. Joan Cort&egrave;s C&agrave;naves har&aacute; algo parecido en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/horrores-carcel-franquista-can-mir-tenia-suerte-moria_1_9220290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Can Mir, una de las prisiones m&aacute;s oscuras y tr&aacute;gicas de la &eacute;poca</a>, reproduciendo tambi&eacute;n el interior del recinto.  
    </p><p class="article-text">
        Son peque&ntilde;os gestos de resistencia frente a un sistema que intenta controlar hasta la &uacute;ltima palabra que sale de las c&aacute;rceles franquistas de Mallorca. En ellas, hasta una prenda puede convertirse en una v&iacute;a clandestina de comunicaci&oacute;n con el exterior. Las cartas est&aacute;n censuradas, los presos tienen limitado cu&aacute;ndo y cu&aacute;nto pueden escribir y cualquier mensaje considerado inconveniente puede ser destruido. Por eso buscan resquicios: esconden notas en los cuellos de las camisas, entre los dobleces de los pantalones o en los cinturones, dibujan en papeles destinados a otros usos y aprovechan cualquier superficie que pueda sobrevivir a los muros de la prisi&oacute;n.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f0c5757-e15c-4b35-a1c9-29becbcc0a92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Una sábana remendada&#039;: una de las cartas escritas por Jaume Serra Cardell, mostrada en una exposición en Casa de América (Madrid) dedicada al exilio español"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Una sábana remendada&#039;: una de las cartas escritas por Jaume Serra Cardell, mostrada en una exposición en Casa de América (Madrid) dedicada al exilio español                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son pequeños gestos de resistencia frente a un sistema que intenta controlar hasta la última palabra que sale de las cárceles franquistas de Mallorca. En ellas, hasta una prenda puede convertirse en una vía clandestina de comunicación con el exterior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s, aquellos diminutos dibujos, las cartas y los escritos sobre ropa abren una ventana a una realidad que el r&eacute;gimen franquista trat&oacute; de mantener al otro lado de los muros y rescatan aspectos de la vida cotidiana que dif&iacute;cilmente aparecen en los expedientes administrativos. Son rastros m&iacute;nimos, pero elocuentes, que han recopilado los investigadores Manel Su&aacute;rez Salv&agrave; y Maria Eug&egrave;nia Jaume Esteva en un estudio sobre los lugares de la represi&oacute;n franquista en Balears. Entre los documentos conservados hay un dibujo de Ordinas: est&aacute; fechado el 29 de agosto de 1936, apenas unas semanas despu&eacute;s del golpe militar, y representa el patio de la Prisi&oacute;n Provincial de Palma.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b87a007-b7aa-423b-865d-5821bc4bdc68_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dibujo del patio interior de la Prisión Provincial realizado por Ricardo Ordinas Fuster el 29 de agosto de 1936"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dibujo del patio interior de la Prisión Provincial realizado por Ricardo Ordinas Fuster el 29 de agosto de 1936                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>73 lugares para encerrar a los &ldquo;enemigos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/pp-saca-cajon-15-informes-ineditos-mantenia-ocultos-represion-franquista-balears_1_13364743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encargada por el Govern durante la pasada legislatura progresista</a>, recuerda c&oacute;mo comenzaron las detenciones sistem&aacute;ticas de Mallorca tras el alzamiento fascista de julio: no fueron una reacci&oacute;n improvisada al estallido del golpe, sino que respondieron a una planificaci&oacute;n previa, siguiendo las instrucciones que el general Emilio Mola Vidal hab&iacute;a fijado el 25 de mayo: &ldquo;Se tendr&aacute; en cuenta que la acci&oacute;n ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, ser&aacute;n encarcelados todos los directivos de los partidos pol&iacute;ticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplic&aacute;ndoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeld&iacute;a o huelgas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, el informe, de 366 p&aacute;ginas, identifica hasta 73 lugares de reclusi&oacute;n y concentraci&oacute;n de presos en el archipi&eacute;lago -65 en Mallorca, cuatro en Menorca, tres en Eivissa y uno en Formentera- y muestra una red mucho m&aacute;s extensa de lo que sugieren las prisiones que han quedado en la memoria colectiva, como la de Can Mir. Y es que no se trataba &uacute;nicamente de c&aacute;rceles: el r&eacute;gimen reutiliz&oacute; almacenes, conventos, hospicios, hospitales, fortalezas, barcos, edificios p&uacute;blicos y otros espacios para encerrar a quienes consideraba enemigos. La propia arquitectura del sistema revela la improvisaci&oacute;n como una caracter&iacute;stica del mismo: la mayor&iacute;a de los centros habilitados como prisiones o campos de concentraci&oacute;n fueron espacios preexistentes reutilizados, en ocasiones mediante expropiaciones o alquileres a bajo coste.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d0631a1-c9d4-41d6-9078-6aac864d4336_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del antiguo almacén de maderas Can Mir, reconvertido en cárcel franquista a mediados de 1936. En la actualidad, ocupan ese mismo espacio los actuales cines Augusta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del antiguo almacén de maderas Can Mir, reconvertido en cárcel franquista a mediados de 1936. En la actualidad, ocupan ese mismo espacio los actuales cines Augusta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El régimen franquista reutilizó almacenes, conventos, hospicios, hospitales, fortalezas, barcos, edificios públicos y otros espacios para encerrar a quienes consideraba enemigos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como documentan Su&aacute;rez y Jaume, el encierro no solo buscaba aislar f&iacute;sicamente a los presos. Tambi&eacute;n pretend&iacute;a convertirlos en parias sociales. Heinz Kraschutzki, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/paraiso-trampa-judios-perseguidos-nazis-mallorca-ratonera-disidentes-alemanes_1_12866351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacifista y antifascista alem&aacute;n</a>, recordaba, por ejemplo, la humillaci&oacute;n que supon&iacute;a recibir peri&oacute;dicos dentro de la prisi&oacute;n. La lectura pod&iacute;a ser un entretenimiento, pero tambi&eacute;n les recordaba diariamente c&oacute;mo los presentaba la propaganda del nuevo r&eacute;gimen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&Eacute;ramos 'gentuza' que no ten&iacute;a ning&uacute;n valor&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Kraschutzki, autor de <em>Mem&ograve;ries a les presons de la Guerra Civil a Mallorca</em>, lo evocaba as&iacute;: &ldquo;Pod&iacute;amos recibir peri&oacute;dicos y no era una lectura agradable. Pod&iacute;amos leer p&aacute;ginas y m&aacute;s p&aacute;ginas de c&oacute;mo 'los rojos', es decir, nosotros, no &eacute;ramos otra cosa que 'gentuza' que no ten&iacute;a ning&uacute;n valor&rdquo;. En algunas ocasiones, y asumiendo un gran riesgo, los presos consegu&iacute;an introducir en la c&aacute;rcel peri&oacute;dicos republicanos, una de las escasas v&iacute;as que ten&iacute;an para acceder a una informaci&oacute;n distinta de la propaganda que difund&iacute;a el nuevo r&eacute;gimen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podíamos recibir periódicos y no era una lectura agradable. Podíamos leer páginas y más páginas de cómo &#039;los rojos&#039;, es decir, nosotros, no éramos otra cosa que &#039;gentuza&#039; que no tenía ningún valor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Heinz Kraschutzki</span>
                                        <span>—</span> Pacifista y antifascista alemán
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La propia prisi&oacute;n se convert&iacute;a as&iacute; en un espacio de exclusi&oacute;n. El estudio explica que recibir una visita, un paquete de comida o incluso una carta depend&iacute;a de que la direcci&oacute;n considerara que el preso aceptaba las reglas del nuevo Estado. Las familias quedaban atrapadas tambi&eacute;n alrededor de las c&aacute;rceles, desplaz&aacute;ndose para llevar ropa, comida o cualquier ayuda que pudiera evitar que sus familiares murieran de hambre. 
    </p><p class="article-text">
        La Prisi&oacute;n Provincial de Palma resume esa precariedad. En 1936, el aumento de detenidos oblig&oacute; a utilizar incluso la capilla como espacio de reclusi&oacute;n. Presos comunes y pol&iacute;ticos llegaron a convivir hacinados y las celdas carec&iacute;an de retretes: los internos ten&iacute;an que utilizar grandes recipientes conocidos como &ldquo;zambullos&rdquo;. Un informe posterior describi&oacute; el &ldquo;hedor y emanaciones perjudiciales&rdquo; provocado por aquellas condiciones. A finales de 1941, hab&iacute;a 277 reclusos y cerca de un millar de hombres hab&iacute;an pasado por el centro desde 1936. Diez murieron dentro de la prisi&oacute;n o durante su traslado al Hospital Provincial, v&iacute;ctimas de la mala alimentaci&oacute;n, las enfermedades, la angustia y la falta de higiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00d8aaaa-23e5-49b5-9e6e-aa418f974198_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exterior de la Prisión Provincial de Palma en 1960, con la iglesia de los Caputxins al fondo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exterior de la Prisión Provincial de Palma en 1960, con la iglesia de los Caputxins al fondo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las &ldquo;noches tristes&rdquo; de Can Mir</strong></h2><p class="article-text">
        La imagen m&aacute;s brutal de ese sistema quiz&aacute; sea la de Can Mir. El recinto no hab&iacute;a sido construido como prisi&oacute;n: era un almac&eacute;n de madera. La investigaci&oacute;n actualiza las cifras de aquel espacio y permite dimensionar la magnitud del hacinamiento y las condiciones en las que fueron recluidos los presos. Entre el 19 de julio de 1936 y comienzos de 1941, pasaron 2.081 hombres y una mujer. De ellos, 128 murieron v&iacute;ctimas de las llamadas &ldquo;tretes&rdquo; (&ldquo;sacas&rdquo;), otros 54 fueron fusilados y diez fallecieron por enfermedades contra&iacute;das durante su encarcelamiento. En total, 192 hombres no sobrevivieron a su paso por la prisi&oacute;n, casi el 10% de los reclusos. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de aquella nave, los presos apenas pod&iacute;an salir al exterior. Los que consegu&iacute;an alg&uacute;n trabajo -los conocidos como &ldquo;peladores de patatas&rdquo;- pod&iacute;an barrer el patio, descargar camiones o trabajar en la cocina. Era una de las escasas oportunidades para respirar aire libre y, con suerte, intentar ver a sus familiares al otro lado de la valla. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre el 19 de julio de 1936 y comienzos de 1941, por Can Mir pasaron 2.081 hombres y una mujer. De ellos, 128 murieron víctimas de las llamadas &quot;tretes&quot; (&quot;sacas&quot;), otros 54 fueron fusilados y diez fallecieron por enfermedades contraídas durante su encarcelamiento</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be2b489a-5d69-461d-898c-f514f3baf8bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las pocas imágenes existentes del interior de la prisión de Can Mir"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las pocas imágenes existentes del interior de la prisión de Can Mir                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La comida tampoco alcanzaba en Can Mir. El men&uacute; habitual estaba compuesto por patatas, boniatos, jud&iacute;as y alg&uacute;n hueso hervido. Los presos pasaban hambre y depend&iacute;an de los paquetes que enviaban sus familias. El estudio explica que esos paquetes llegaban a veces abiertos y con parte de su contenido desaparecido, hasta el punto de que los familiares comenzaron a pegar en las cajas una lista de lo que hab&iacute;an introducido. En aquella c&aacute;rcel, adem&aacute;s, hubo momentos en que incluso se interrump&iacute;a el suministro de agua, especialmente durante el verano. 
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;tretes&rdquo; siguieron un patr&oacute;n particularmente siniestro. De noche, alguien entraba en la prisi&oacute;n y le&iacute;a una lista de nombres. A los presos se les dec&iacute;a que iban a ser puestos en libertad. Cuando llegaban a la puerta, en muchos casos les ataban las manos unos a otros con alambre o esposas y los sub&iacute;an a un cami&oacute;n. Algunos eran liberados. Otros eran conducidos hacia la muerte. M&aacute;s de 300 personas murieron como consecuencia de estas sacas o &ldquo;tretes&rdquo;, seg&uacute;n el estudio. Entre las prisiones de las que salieron presos para ser asesinados estaban Can Mir, Bellver, Manacor y Can Sales. Cuando terminaron las &ldquo;tretes&rdquo; generalizadas, el nuevo gobernador civil, V&iacute;ctor Ense&ntilde;at, pronunci&oacute; una frase que qued&oacute; asociada a Can Mir: &ldquo;Se han acabado las noches tristes en esta casa&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un millar de mujeres entre cuatro paredes</strong></h2><p class="article-text">
        La represi&oacute;n tuvo tambi&eacute;n un escenario espec&iacute;ficamente femenino. Can Sales, antiguo hospicio gestionado por las Hermanitas de los Pobres, se convirti&oacute; desde 1940 en la Prisi&oacute;n Central de Mujeres de Palma y comenz&oacute; a recibir internas procedentes de otros puntos del Estado. Lo que hab&iacute;a comenzado con 31 mujeres repartidas en dos dormitorios de unos 66 metros cuadrados termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un espacio que lleg&oacute; a albergar alrededor de un millar de reclusas entre 1941 y 1942. La alimentaci&oacute;n se volvi&oacute; escasa y de mala calidad y las enfermedades se extendieron entre las internas.  
    </p><p class="article-text">
        Algunas fueron encerradas sin una acusaci&oacute;n concreta. Otras fueron utilizadas como &ldquo;rehenes&rdquo; para intentar localizar a familiares escondidos. Y cinco mujeres -Aurora Picornell, Catalina Flaquer, Maria Pascual Flaquer, Ant&ograve;nia Pascual Flaquer y Belarmina Gonz&aacute;lez- fueron sacadas de Can Sales bajo una orden que formalmente dec&iacute;a que quedaban &ldquo;en libertad, a disposici&oacute;n&rdquo; del gobernador civil. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/son-coletes-cementerio-mujeres-represaliadas-franquismo-albergo-restos-pasionaria-mallorca_1_13455325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poco despu&eacute;s fueron asesinadas en Son Coletes</a>. El documento que orden&oacute; aquella falsa liberaci&oacute;n conserva todav&iacute;a sus cinco nombres mecanografiados y la firma del gobernador civil Mateu Torres Bestard. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Can Sales, algunas mujeres fueron encerradas sin una acusación concreta. Otras fueron utilizadas como &quot;rehenes&quot; para intentar localizar a familiares escondidos. Y cinco presas  -Aurora Picornell, Catalina Flaquer, Maria Pascual Flaquer, Antònia Pascual Flaquer y Belarmina González- fueron puestas &quot;a disposición&quot; del gobernador civil. Poco después fueron asesinadas</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6236a649-9c54-4177-8bad-1523a1bf79e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Galería del castillo de Sant Felip (Maó)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Galería del castillo de Sant Felip (Maó)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un campo de concentraci&oacute;n frente al mar</strong></h2><p class="article-text">
        En Formentera, el encierro adquiri&oacute; otra dimensi&oacute;n. La colonia penitenciaria de La Savina recibi&oacute; entre 1940 y 1942 alrededor de 2.133 presos. Un muro de m&aacute;s de dos metros rodeaba las instalaciones y hasta un alambre atravesaba la zona de mar para impedir las fugas. Los barracones estaban alineados junto a la costa y las letrinas consist&iacute;an en simples barras de madera: las deposiciones ca&iacute;an a una canaleta que las conduc&iacute;a directamente al agua.
    </p><p class="article-text">
        En total, 58 hombres murieron all&iacute;. El estudio se&ntilde;ala que un porcentaje elevado de las muertes se produjo por tuberculosis y caquexia, es decir, por hambre. La falta de higiene, de agua potable y la alimentaci&oacute;n deficiente agravaron las enfermedades entre unos presos sometidos a condenas de larga duraci&oacute;n. De aquel campo todav&iacute;a quedan restos f&iacute;sicos: parte del muro, los suelos de algunos barracones, las canaletas que conduc&iacute;an las deposiciones desde las letrinas hasta el mar y dos pozos de agua construidos por los propios presos, que a&uacute;n conservan las iniciales de algunos de ellos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Formentera, el encierro adquirió otra dimensión. La colonia penitenciaria de La Savina recibió entre 1940 y 1942 alrededor de 2.133 presos. 58 hombres murieron allí, muchos de ellos por tuberculosis y caquexia, es decir, por hambre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Aulas y claustros convertidos en c&aacute;rceles</strong></h2><p class="article-text">
        La represi&oacute;n, sin embargo, no se qued&oacute; en las c&aacute;rceles. Sali&oacute; de ellas para instalarse en espacios cotidianos como las escuelas, cuyas aulas dejaron de ser espacios para ense&ntilde;ar para albergar a adultos detenidos, como la de Santany&iacute;, La Salle de Llucmajor y la de Santa Margalida.  
    </p><p class="article-text">
        En Santany&iacute;, la Guardia Civil y Falange utilizaron el colegio como centro de detenci&oacute;n durante las primeras semanas del golpe. Diecinueve personas fueron encerradas all&iacute; hasta finales de agosto de 1936 antes de ser trasladadas a otras prisiones de la isla. El edificio, construido entre 1926 y 1931 y con una superficie de 1.503 metros cuadrados, continu&oacute; funcionando como escuela despu&eacute;s de la guerra. La misma construcci&oacute;n que hab&iacute;a acogido a alumnos se convirti&oacute; as&iacute;, durante aquellas semanas, en un espacio de encierro.  
    </p><p class="article-text">
        La Escola Graduada de Manacor se sum&oacute; a estos enclaves. All&iacute; fueron retenidas cinco enfermeras catalanas y otros milicianos republicanos tras el fracaso del desembarco del capit&aacute;n Alberto Bayo en septiembre de 1936. Tambi&eacute;n pas&oacute; por all&iacute; Magdalena Bassa Galm&eacute;s, &ldquo;na Mora&rdquo;, esposa de Jaume Pompeia, alcalde de Son Carri&oacute;. Se neg&oacute; a facilitar informaci&oacute;n sobre el paradero de su marido y fue detenida el 4 de septiembre de 1936. Fue liberada ese mismo d&iacute;a y asesinada poco despu&eacute;s. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Magdalena Bassa Galmés, &quot;na Mora&quot;, se negó a proporcionar información sobre el paradero de su marido, Jaume Pompeia, alcalde republicano de Son Carrió. Fue detenida el 4 de septiembre de 1936, liberada ese mismo día y asesinada poco después</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras tanto, el dep&oacute;sito municipal de Palma se convirti&oacute;, desde el golpe de Estado, en una de las primeras estaciones de la maquinaria represiva. Entre el 20 de julio y finales de agosto de 1936, alrededor de 60 vecinos de Palma, hombres y mujeres, pasaron por sus calabozos, la mayor&iacute;a detenidos simplemente como &ldquo;sospechosos&rdquo;. Entre ellos figuran Antoni Perales Hern&aacute;ndez y Francesc Veny Nadal, arrestados bajo la acusaci&oacute;n de ser &ldquo;pol&iacute;ticos&rdquo;, y Hellmuth Kaiser, se&ntilde;alado por ser &ldquo;alem&aacute;n&rdquo;. Otros cinco fueron detenidos por secundar la huelga convocada por los sindicatos. 
    </p><p class="article-text">
        La estancia sol&iacute;a ser breve: la mayor&iacute;a recuperaba la libertad el mismo d&iacute;a y el resto permanec&iacute;a all&iacute;, como m&aacute;ximo, dos d&iacute;as, antes de ser trasladado principalmente a Can Mir o al castillo de Bellver. El dep&oacute;sito sigui&oacute; funcionando como centro de detenci&oacute;n al menos hasta 1938.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conventos y hospitales</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Palma, el franquismo habilit&oacute; como espacios de detenci&oacute;n el convento del carrer Missi&oacute; y el de la Pietat; en Porreres utiliz&oacute; Cals Hermanos; en Art&agrave;, el claustro de los franciscanos; y en Inca, el claustro de Sant Domingo. Incluso los barcos se convirtieron en c&aacute;rceles: el <em>Cala Gat</em> y el <em>Jaume I</em> fueron empleados como prisiones habilitadas junto a espacios tan distintos como el mercado de Felanitx o el cine Moderno de Inca, donde, tal como consta en los registros de la represi&oacute;n en las islas, fueron retenidos, entre otros, los socialistas Jaume Beltran Munar y Antoni Muntaner Sampol. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hospitales como los de Manacor, el Provincial de Palma -a donde llegaban presos desde todas las islas, mayoritariamente desde Can Mir o de Formentera- y el hospital militar acogieron a decenas de reclusos. El caso de Bernat Colomar Martorell, tambi&eacute;n recuperado en la investigaci&oacute;n, muestra hasta qu&eacute; punto el encierro pod&iacute;a acabar destruyendo a los propios presos. Electricista de Inca, ten&iacute;a 30 a&ntilde;os cuando fue condenado a muerte por adhesi&oacute;n a la rebeli&oacute;n, una pena que posteriormente le fue conmutada por 30 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n. Durante su estancia en Can Mir acab&oacute; perdiendo la raz&oacute;n y fue trasladado al manicomio de Palma, donde finalmente muri&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e869f21b-8c27-49bb-93b0-b460216c9e10_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personal técnico y religioso del antiguo manicomio provincial de Palma, donde fueron ingresados decenas de reclusos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personal técnico y religioso del antiguo manicomio provincial de Palma, donde fueron ingresados decenas de reclusos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Es Pujol, una finca convertida en campo de presos</strong></h2><p class="article-text">
        Es Pujol, una finca del t&eacute;rmino de Santany&iacute;, fue tambi&eacute;n uno de los espacios que el franquismo incorpor&oacute; a su <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/esclavos-franquismo-sirvieron-construir-mallorca-sol-playa_1_9269172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red de campos de concentraci&oacute;n y trabajos forzados</a>. El estudio sit&uacute;a all&iacute; uno de los enclaves utilizados para recluir a presos durante la Guerra Civil y la posguerra, dentro de un sistema que aprovech&oacute; grandes propiedades rurales para concentrar a los cautivos y destinarlos a trabajos.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeras construcciones se remontan a finales de la Edad Media, aunque la mayor parte de los edificios actuales fueron levantados entre el siglo XVI y comienzos del XX. El 26 de febrero de 1940, sin embargo, el lugar adquiri&oacute; una funci&oacute;n radicalmente distinta: abri&oacute; all&iacute; un campo de concentraci&oacute;n de posguerra. Por este campo pasaron al menos 357 prisioneros del Batall&oacute;n Disciplinario de Soldados Trabajadores n&uacute;mero 39, todos ellos presos de posguerra que hab&iacute;an regresado del exilio. Tras ser clasificados en los principales dep&oacute;sitos de la Pen&iacute;nsula, entre ellos Miranda de Ebro (Burgos) o Miguel de Unamuno (Madrid), fueron distribuidos por distintos puntos de Espa&ntilde;a para realizar trabajos forzados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es Pujol, una finca del término de Santanyí, fue también uno de los espacios que el franquismo incorporó a su red de campos de concentración y trabajos forzados. El estudio lo sitúa dentro de un sistema que aprovechó grandes propiedades rurales para concentrar a los cautivos y destinarlos a trabajos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Es Pujol, su destino estuvo ligado a la construcci&oacute;n de carreteras incluidas en el llamado Circuito Estrat&eacute;gico, entre ellas la carretera de Santany&iacute; a Portocolom. La proximidad del campo a las obras no era casual: el propio proyecto justificaba evitar desplazamientos largos a unos hombres que deb&iacute;an recorrer el trayecto de ida y vuelta cada d&iacute;a. En junio de 1940 llegaron a destinarse 150 hombres a estas obras, mientras que otro destacamento de un centenar de presos fue empleado durante un tiempo en los trabajos del Circuito Estrat&eacute;gico del faro de Cap de Ses Salines y en la construcci&oacute;n del camino militar entre el faro y la bater&iacute;a de Salines. 
    </p><p class="article-text">
        El presupuesto inicial del campamento, aprobado el 23 de abril de 1940, ascend&iacute;a a 4.710 pesetas para las denominadas obras mayores. Es Pujol era as&iacute; mucho m&aacute;s que un lugar de encierro: formaba parte de un sistema que utilizaba a los presos como mano de obra para transformar infraestructuras estrat&eacute;gicas de la isla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El castillo de Sant Felip</strong></h2><p class="article-text">
        En Menorca, una antigua fortificaci&oacute;n del siglo XVI acab&oacute; convertida en c&aacute;rcel. El castillo de Sant Felip, en Ma&oacute;, fue utilizado como prisi&oacute;n entre abril y noviembre de 1939. Las cartas del preso Jaume Bestard Mateu permiten reconstruir incluso el momento del desalojo: &ldquo;La noticia de mi traslado a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mola-prision-fortaleza-sometio-sindicalistas-opositores-lluis-companys-noi-sucre_1_9641562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Mola </a>te hab&iacute;a causado gran pesar [...] se ten&iacute;a que vaciar San Felipe y todos fuimos trasladados aqu&iacute; en La Mola&rdquo;. No todos terminaron all&iacute;: algunos fueron enviados al Hospital de Sang y otros a la Prisi&oacute;n Provincial de Palma. El propio Hospital de Sang ofrece otra imagen ins&oacute;lita: hab&iacute;a sido proyectado como un hospital subterr&aacute;neo y, al quedar inacabado en 1939, las nuevas autoridades lo transformaron primero en campo de concentraci&oacute;n de clasificaci&oacute;n y despu&eacute;s en prisi&oacute;n.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7cd0d5c1-58fc-4168-b879-f4df4b17aa52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2429y1796.jpg"
                    alt="La cárcel de &#039;La Mola&#039;, en la actualidad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cárcel de &#039;La Mola&#039;, en la actualidad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una red de represi&oacute;n que ocup&oacute; toda la geograf&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        El nuevo mapa que dibuja el estudio muestra que la represi&oacute;n franquista en Balears no tuvo un &uacute;nico centro ni se limit&oacute; a las c&aacute;rceles. Fue una red que aprovech&oacute; edificios existentes, desplaz&oacute; presos de unos centros a otros y convirti&oacute; espacios cotidianos en lugares de encierro. El propio informe considera que la investigaci&oacute;n deber&aacute; completarse con estudios locales capaces de sacar a la luz otros lugares todav&iacute;a desconocidos.  
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; los documentos m&aacute;s elocuentes no sean los mapas ni las estad&iacute;sticas. Son aquellos peque&ntilde;os rastros que los presos dejaron para demostrar que estuvieron all&iacute;: un dibujo hecho sobre papel de fumar, los nombres escritos dentro de una celda, una caricatura escondida en el reverso de un documento, una carta cosida a una camisa o las iniciales grabadas en un pozo de Formentera. La dictadura quiso convertirlos en n&uacute;meros. Ellos dejaron, en cambio, sus nombres, sus dibujos y sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/investigacion-saca-luz-73-lugares-represion-franquista-balears-gentuza_1_13420669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" length="1359981" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1359981" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una investigación saca a la luz los 73 lugares de la represión franquista en Balears: "Éramos 'gentuza' sin valor"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33ac54f8-3e24-46bf-b35c-05c683753ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1837y1498.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Víctimas del franquismo,Franquismo,Crímenes del franquismo,Guerra Civil Española,Golpe de Estado,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Son Coletes, "el cementiri de les dones represaliades" del franquisme que va albergar les restes de la ‘Passionària de Mallorca’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/son-coletes-cementiri-les-dones-represaliades-franquisme-albergar-les-restes-passionaria-mallorca_1_13458473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" width="1200" height="675" alt="Son Coletes, &quot;el cementiri de les dones represaliades&quot; del franquisme que va albergar les restes de la ‘Passionària de Mallorca’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’historiador Toni Tugores realitza en la seva darrera obra un recorregut per la història d’aquesta necròpoli on es van trobar els cossos de, entre altres persones, Aurora Picornell
</p><p class="subtitle">El Constitucional suspèn la derogació impulsada per PP i Vox de la llei balear de memòria democràtica</p></div><p class="article-text">
        Les empremtes que les necr&ograve;polis darrere seu voltant s&oacute;n un testimoni immaterial de la nostra hist&ograve;ria i prova d&rsquo;aix&ograve; &eacute;s Son Coletes. Ubicat en Manacor (Mallorca), &eacute;s un cementiri que va passar de ser un dels testimonis muts de l&rsquo;epid&egrave;mia de pesta durant el segle XIX  a convertir-se en una de les zones amb major nombre de foses comunes a les illes fruit de la Guerra Civil i el franquisme, juntament amb el cementiri de Porreres. Un cementiri on es van descobrir les restes de s&iacute;mbols de la repressi&oacute; franquista de tal rellev&agrave;ncia com les d'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-autopsia-d-aurora-picornell-passionaria-mallorca-confirma-copejada-i-crivellada-trets-pels-franquistes_1_11706614.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aurora Picornell</a> i la resta de les represaliades conegudes com les <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/identifican-restos-cinco-roges-molinar_1_9898587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roges del Molinar</a>. Un lloc que impedeix que es difumini l&rsquo;empremta que va deixar la dictadura a les illes i a Espanya, tot i <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/pp-i-vox-deroguen-llei-balear-memoria-historica-i-evoquen-els-assassinats-per-les-hordes-roges_1_13056278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la derogaci&oacute; de la Llei de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica a les Balears</a>, la qual, no obstant aix&ograve;, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/constitucional-suspen-derogacio-impulsada-per-pp-i-vox-llei-balear-memoria-democratica_1_13362958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Constitucional va suspendre el passat 7 de juliol</a>.
    </p><p class="article-text">
        Precisament per a ressaltar la rellev&agrave;ncia de Son Coletes dins la hist&ograve;ria de les Balears, l&rsquo;historiador Toni Tugores va publicar recentment l&rsquo;assaig <em>Son Coletes: hist&ograve;ria de la mort a Manacor. De la pesta de 1820 a la repressi&oacute; de la Guerra Civil</em>, en la qual narra l&rsquo;evoluci&oacute; del camp sant manacor&iacute; i el reflex de com els successos hist&ograve;rics ressignifiquen el concepte d&rsquo;un lloc amb un canvi tan dr&agrave;stic.
    </p><p class="article-text">
        Tugores estableix una l&iacute;nia cronol&ograve;gica de l&rsquo;evoluci&oacute; d&rsquo;aquest cementiri a trav&eacute;s de tres etapes. En primer lloc, &ldquo;quan es va inaugurar, el 1820 un tros de terra de conr&oacute; de 3.550 m2, voltats de paret seca i sense la m&eacute;s m&iacute;nima iconografia funer&agrave;ria, amb la finalitat d&rsquo;enterrar-hi les v&iacute;ctimes de la pesta que afectava la zona de Llevant&rdquo;. Una segona etapa fa un salt de m&eacute;s d&rsquo;un segle i &ldquo;seria la de la utilitzaci&oacute; d&rsquo;aquell espai allunyat de Manacor com a lloc de repressi&oacute; i extermini, entre agost de 1936 i gener de 1937&rdquo;. Finalment, Son Coletes arriba a una fase final, &ldquo;la seva inauguraci&oacute; com a cementeri cat&ograve;lic municipal el 1953, realitzat amb una certa fastuositat i degudament ampliat&rdquo;, detalla l&rsquo;historiador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La fossa en la qual van ser trobades les restes d’Aurora Picornell"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La fossa en la qual van ser trobades les restes d’Aurora Picornell                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tot i la seva vasta cronologia, resulta pr&agrave;cticament impossible parlar de Son Coletes sense incidir en el fet que va ser el testimoni mut dels assassinats fruit de la Guerra Civil a les Balears, fins al punt de considerar-se, juntament amb el cementiri de Porreres, l&rsquo;epicentre de la repressi&oacute; a Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        El fet que aquesta zona de l&rsquo;illa concentr&eacute;s la repressi&oacute; no es deu a un &uacute;nic motiu. &ldquo;La Falange tenia molta for&ccedil;a a Manacor i alguns falangistes es mostraren ben disposats a fer la feina bruta&rdquo;, afirma Tugores. &ldquo;Per una altra banda, no es pot oblidar que el desembarcament republic&agrave; (desembarcament de Mallorca) havia comen&ccedil;at a la costa manacorina i que hi havia p&agrave;nic al quintacolumnisme i a les tropes de Bayo. Altrament, Son Coletes oferia una certa &lsquo;discreci&oacute;&rsquo; perqu&egrave; estava allunyat del nucli urb&agrave;; i en darrer terme, perqu&egrave; un pres havia estat cavant rases m&eacute;s que suficients que oferien &lsquo;facilitats&rsquo; a l&lsquo;hora dels enterraments&rdquo;, desgrana l&rsquo;historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Falange tenia molta força a Manacor i alguns falangistes es mostraren ben disposats a fer la feina bruta.  Altrament, Son Coletes oferia una certa ‘discreció’ perquè estava allunyat del nucli urbà; i en darrer terme, perquè un pres havia estat cavant rases més que suficients que oferien ‘facilitats’ a l‘hora dels enterraments</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Tugores </span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aurora Picornell, &#039;any 1930."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aurora Picornell, &#039;any 1930.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Exhumaci&oacute; i identificaci&oacute; de les v&iacute;ctimes</strong></h2><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de l&rsquo;aprovaci&oacute; de la Llei de Fosses el juny del 2016 a les Balears, Son Coletes ha estat pressent en tots els plans de Fosses del Govern balear. L&rsquo;arque&ograve;loga Almudena Garc&iacute;a-Rubio ha sigut la coordinadora dels diferents plans de fosses a les Balears, juntament amb les entitats Atics i Aranzadi. &ldquo;Vam fer una investigaci&oacute; d&rsquo;arxiu on vam trobar unes fotos brit&agrave;niques del 1941 que reflectien el lloc exacte del cementiri antic davall del nou, fet que ens va permetre que en 2020 es dugu&eacute;s a terme la primera exhumaci&oacute;, en la qual es van localitzar les tres primeres fosses i es van identificar les primeres v&iacute;ctimes&rdquo;, explica la investigadora. &ldquo;Posteriorment, a partir del 2021, vam treballar junts i vam documentar les primeres restes trobades a les fosses&rdquo;, afegeix Garc&iacute;a-Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Respecte a les v&iacute;ctimes, &ldquo;el nombre d&rsquo;individus recuperats &eacute;s de 129; alguns els hem recuperat de forma completa i altres nom&eacute;s de forma parcial. Sabem que part de les fosses que hem documentat es van quedar davall de les tombes modernes; per tant, &eacute;s un m&iacute;nim&rdquo;, detalla l&rsquo;arque&ograve;loga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El nombre d’individus recuperats és de 129; alguns els hem recuperat de forma completa i altres només de forma parcial. Sabem que part de les fosses que hem documentat es van quedar davall de les tombes modernes; per tant, és un mínim</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Almudena García-Rubio</span>
                                        <span>—</span> Arqueòloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;El cementiri de les dones represaliades&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Les caracter&iacute;stiques f&iacute;siques d&rsquo;aquestes v&iacute;ctimes conclouen que &ldquo;hi ha principalment individus de sexe biol&ograve;gic estimat mascul&iacute;&rdquo;, ratifica Garc&iacute;a-Rubio. No obstant aix&ograve;, la proporci&oacute; de dones assassinades trobades a les fosses -Tugores afirma que s&rsquo;han trobat 14 de les 17 dones assassinades a l&rsquo;illa- permet sostenir que Son Coletes &eacute;s el &lsquo;cementiri de les dones represaliades&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&rsquo;han trobat un grup important de dones, que s&oacute;n les que ja s&rsquo;han pogut identificar al 100%, que s&oacute;n Francesca Llull i Francesca Salas (mare i filla), a m&eacute;s del grup d&rsquo;Aurora Picornell, Belarmina Gonz&aacute;lez i les Roges del Molinar [Ant&ograve;nia i Maria Pascual Flaquer], que tamb&eacute; van poder ser identificades&rdquo;, agrega la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&eacute;s, trobam un conjunt d&rsquo;esquelets femenins que encara no han pogut identificar-se per ADN, per&ograve; que la hip&ograve;tesi d&rsquo;identificaci&oacute; &eacute;s que siguin les milicianes-infermeres de Bayo, ja que &eacute;s l&rsquo;&uacute;nic grup de dones que falta per trobar a Mallorca, per&ograve; encara &eacute;s nom&eacute;s una hip&ograve;tesi&rdquo;, especifica. Aix&iacute; mateix, segons destaca Toni Tugores, tamb&eacute; &ldquo;Va ser clau comptar amb l&rsquo;ADN de la fam&iacute;lia Picornell i trobar la ploma estilogr&agrave;fica de n&rsquo;Aurora. Va ser igualment decisiu l&rsquo;excel&middot;lent treball dels t&egrave;cnics d&rsquo;Aranzadi i &Agrave;tics, aix&iacute; com dels centres d&rsquo;investigaci&oacute; gen&egrave;tica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ploma estilogràfica trobada entre les restes d’Aurora Picornell"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ploma estilogràfica trobada entre les restes d’Aurora Picornell                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una altra de les particularitats del cementiri manacor&iacute; &eacute;s &ldquo;la seva ubicaci&oacute; i la conviv&egrave;ncia entre v&iacute;ctimes locals i v&iacute;ctimes de fronts, &eacute;s a dir, els milicians que van ser afusellats i enterrats all&agrave;&rdquo;. &ldquo;Una peculiaritat de Son Coletes respecte al qu&egrave; hem trobat fins ara&rdquo;, detalla Garc&iacute;a-Rubio. A m&eacute;s de Porreres, s&rsquo;han localitzat tamb&eacute; alguns cossos a zones com Calvi&agrave;, Marratx&iacute; o el Pou de s&rsquo;&Agrave;guila (Llucmajor).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La presidenta de Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, amb una de les caixes amb les restes mortals d’Aurora Picornell i les Roges del Molinar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La presidenta de Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, amb una de les caixes amb les restes mortals d’Aurora Picornell i les Roges del Molinar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>V&iacute;ctimes sense filiaci&oacute; pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Respecte a les caracter&iacute;stiques de les v&iacute;ctimes, &ldquo;el patr&oacute; com&uacute; era la ideologia, per&ograve; hi ha moltes v&iacute;ctimes que no tenien cap filiaci&oacute; pol&iacute;tica i que, a hores d&rsquo;ara, desconeixem els motius de la seva mort violenta&rdquo;, explica Tugores qui, aix&iacute; mateix, rebutja la idea que els cossos enterrats a les fosses nom&eacute;s pertanyien al front republic&agrave;. &ldquo;La gran majoria de les v&iacute;ctimes correspon a civils que no tenien res a veure amb el desembarcament. Hi hagu&eacute; un pretext &ndash;totalment fals&ndash; d&rsquo;una fantasmag&ograve;rica revoluci&oacute; comunista preparada per a finals de juliol de 1936, que es va fer servir per eliminar de manera arbitr&agrave;ria i indiscriminada persones que no tenien res a veure amb cap mena de complot, ni tan sols amb la pol&iacute;tica&rdquo;, exposa l&rsquo;historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gran majoria de les víctimes correspon a civils que no tenien res a veure amb el desembarcament. Hi hagué un pretext –totalment fals– d’una fantasmagòrica revolució comunista preparada per a finals de juliol de 1936, que es va fer servir per eliminar de manera arbitrària i indiscriminada persones que no tenien res a veure amb cap mena de complot, ni tan sols amb la política</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Tugores</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Per una altra banda, desgranar l&rsquo;origen dels cossos trobats al cementiri ha sigut senzill: &ldquo;En Son Coletes es distingeix perfectament les restes antigues del segle XIX de les restes de les fosses (de la Guerra Civil) perqu&egrave; les restes del segle XIX estan en tombes individuals i en posicions totalment ritualitzades, &eacute;s a dir, amb les mans sobre el t&ograve;rax o sobre l&rsquo;abdomen, i cada persona amb el seu propi enterrament&rdquo;, assevera Garc&iacute;a-Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Un fet que dista radicalment de les v&iacute;ctimes represaliades: &ldquo;Estan enterrades en foses comunes, s&oacute;n enterraments col&middot;lectius en els quals hi ha diversos individus enterrats amb simultane&iuml;tat al mateix temps, en posicions que no s&oacute;n les &lsquo;adequades&rsquo; -boca avall, de lateral, amb les mans lligades a l&rsquo;esquena- i, per descomptat, amb signes de mort violenta&rdquo;, afegeix la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El procés d’exhumació de les foses en el cementiri Son Coletes es va iniciar l’any 2020. Cedida per Antoni Tugores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El procés d’exhumació de les foses en el cementiri Son Coletes es va iniciar l’any 2020. Cedida per Antoni Tugores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Proc&eacute;s d&rsquo;investigaci&oacute; i dignificaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Per a poder arribar a la conclusi&oacute; de qu&egrave; les restes trobades es tractaven de les v&iacute;ctimes de la Guerra Civil, l&rsquo;equip va dur a terme els desenterraments de les fosses ubicades a Son Coletes, format per arque&ograve;legs, antrop&ograve;legs i genetistes que han fet feina a distintes campanyes, amb un total de 30 persones.
    </p><p class="article-text">
        Aquest proc&eacute;s d&rsquo;exhumaci&oacute; compr&egrave;n distintes fases: &ldquo;La primera &eacute;s la de la informaci&oacute; hist&ograve;rica o <em>ante mortem</em> de les v&iacute;ctimes que cercam; &eacute;s a dir, a quins estem buscant, quina edat, quins signes identificables o caracter&iacute;stics tenien, d&rsquo;on eren, qu&egrave; se sap de la seva detenci&oacute; o desaparici&oacute; i si van ser detinguts de forma individual o en grups&rdquo;, detalla Almudena Garc&iacute;a-Rubio. &ldquo;Per exemple, en el cas d&rsquo;Aurora Picornell, sabem que de la pres&oacute; van sortir cinc dones juntes i hem trobat cinc dones juntes... O la saca del Castell de Bellver, de la qual tamb&eacute; es va identificar un grup a Son Coletes&rdquo;, afegeix la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Govern va confirmar la identificació genètica i antropològica de les cinc Roges del Molinar el 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Govern va confirmar la identificació genètica i antropològica de les cinc Roges del Molinar el 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Garc&iacute;a-Rubio sost&eacute; que, despr&eacute;s de la seg&uuml;ent passa, que seria la fase arqueol&ograve;gica -en la qual es troben fosses i individus- es procedeix a la fase de laboratori. &ldquo;All&agrave;, les antrop&ograve;logues hem de recavar l&rsquo;estimaci&oacute; de sexe, edat, altura, documentaci&oacute; de patologies, documentaci&oacute; d&rsquo;estat dental i causes i circumst&agrave;ncies de la mort&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Posteriorment, es procedeix a la &lsquo;materialitat&rsquo;, &eacute;s a dir, &ldquo;l&rsquo;estudi dels materials que apareixen, de la bal&iacute;stica, dels objectes que localitzam; per exemple, a Son Coletes van trobar medalles religioses, vestimenta, la ploma estilogr&agrave;fica de l&rsquo;Aurora Picornell... distints elements que ens parlen d&rsquo;estatus i de la persona que hem descobert&rdquo;, desgrana Garc&iacute;a-Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, la investigadora detalla una fase final: &ldquo;La realitzaci&oacute; de proves gen&egrave;tiques, la recerca de familiars, a part d&rsquo;aquells que ja s&rsquo;han posat en contacte amb nosaltres perqu&egrave; estan en cerca activa dels seus desapareguts, i l&rsquo;an&agrave;lisi gen&egrave;tica de les restes per a arribar a la identificaci&oacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El relator de Nacions Unides Fabián Salvioli visita les feines d’exhumacions del Govern a Son Coletes l’any 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El relator de Nacions Unides Fabián Salvioli visita les feines d’exhumacions del Govern a Son Coletes l’any 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El fet que Son Coletes fos un testimoni mut de les morts fruit de la repressi&oacute; de la Guerra Civil ha convertit aquest espai en un escenari de dignificaci&oacute; i recuperaci&oacute; de la mem&ograve;ria hist&ograve;rica, tot i que Tugores matisa que &ldquo;potser de manera insuficient&rdquo;. &ldquo;El 1985 es va instal&middot;lar un petit monument al&middot;lusiu als morts de la guerra i el 2016, s&rsquo;hi va instal&middot;lar un impressionant mural de ferro de grans dimensions, que avui &eacute;s l&rsquo;emblema de diversos col&middot;lectius memorial&iacute;stics&rdquo;, assenyala l&rsquo;historiador.
    </p><p class="article-text">
        La reclamaci&oacute; de les restes per part dels familiars forma part tamb&eacute; d&rsquo;aquesta dignificaci&oacute; de les v&iacute;ctimes: &ldquo;Hi ha molt&iacute;ssims casos a Mallorca, Eivissa i Formentera. En el cas dels represaliats en El Penal de Formentera, la majoria de les fam&iacute;lies, si s&rsquo;arriba a la identificaci&oacute;, volen la recuperaci&oacute; de les restes i enterrar-los amb les seves fam&iacute;lies&rdquo;, relata Almudena Garc&iacute;a-Rubio. &ldquo;A Son Coletes, s&rsquo;han realitzat tamb&eacute; actes d&rsquo;homenatge, actes de devoluci&oacute; digna de les restes, i en les quals les institucions i l&rsquo;equip que formam acompanyam als familiars de les v&iacute;ctimes, qui les enterren al lloc que han elegit&rdquo;, afegeix l&rsquo;arque&ograve;loga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fossa de Son Coletes on s&#039;han trobat restes d&#039;Aurora Picornell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fossa de Son Coletes on s&#039;han trobat restes d&#039;Aurora Picornell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contra l&rsquo;oblit</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;historiador Toni Tugores assegura que la seva obra <em>Son Coletes: hist&ograve;ria de la mort a Manacor. De la pesta de 1820 a la repressi&oacute; de la Guerra Civil</em> &eacute;s &ldquo;un llibre contra l&rsquo;oblit&rdquo;: &ldquo;Hi havia un desconeixement generalitzat sobre el paper d&rsquo;aquest cementeri tant al segle XIX com al XX. Perqu&egrave; el llibre no parla solament de Son Coletes, tamb&eacute; del protagonisme del cementeri del Jard&iacute; del Rector els primers dies despr&eacute;s del desembarcament, on es van afusellar un n&uacute;mero que pot anar de 100 a 200 persones, que varen ser cremades en tres caramulls. &Eacute;s un fet documentat que sovint s&rsquo;oblida, com si Son Coletes hagu&eacute;s estat l&rsquo;&uacute;nic lloc d&rsquo;extermini massiu&rdquo;, sost&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un oblit contra el qual vol lluitar que tamb&eacute; s&rsquo;ha fet patent a les institucions p&uacute;bliques despr&eacute;s de la derogaci&oacute; de la Llei de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica el passat mes de mar&ccedil; -que finalment fou anul&middot;lada pel Tribunal Constitucional el 7 de juliol- i l&rsquo;expulsi&oacute; el 2024 de dues diputades socialistes del Parlament despr&eacute;s de mostrar una instant&agrave;nia d&rsquo;Aurora Picornell i les Roges del Molinar i la posterior <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/president-parlament-balear-vox-trenca-foto-d-victima-afusellada-per-franco-i-fa-fora-dues-diputades-socialistes_1_11458954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura de la fotografia per part del president del Parlament</a>, Gabriel Le Senne (Vox), <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/justicia-cita-com-acusat-president-ultra-parlament-balear-per-trencar-foto-tres-victimes-franquisme_1_13294680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fet que encara segueix sent investigat</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Un fet que Tugores considera de gravetat, ja que &ldquo;&eacute;s un greuge que comet la persona que presideix la instituci&oacute; democr&agrave;tica m&eacute;s important de les Illes, la que representa el poble. I, a m&eacute;s, la seva vexaci&oacute; afecta persones i fam&iacute;lies que patiren persecuci&oacute;, humiliacions i mort i que no mereixen ser menystingudes en un acte d&rsquo;altivesa i manca d&rsquo;empatia que no ha tengut cap mena de conseq&uuml;&egrave;ncia. Per no parlar de delicte d&rsquo;odi &ndash;veurem que diuen els jutjats&ndash; i misog&iacute;nia&rdquo;, agrega l&rsquo;investigador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Per a l’historiador Tugores, que el president del Parlament, de Vox, trenqués una fotografia de la víctima franquista Aurora Picornell és una «vexació» que «afecta persones i famílies que van patir persecucions, humiliacions i la mort i que no mereixen ser menystingudes en un acte d’arrogància i falta d’empatia</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entrega de les restes mortals de les víctimes del franquisme a Manacor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entrega de les restes mortals de les víctimes del franquisme a Manacor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una tasca parcialment acabada</strong></h2><p class="article-text">
        Respecte al proc&eacute;s d&rsquo;exhumaci&oacute; a Balears -el qual inclou Son Coletes-, Almudena Garc&iacute;a-Rubio celebra que estan &ldquo;en un moment positiu&rdquo;. &ldquo;Estam molt a prop de poder dir que a les Balears s&rsquo;han cercat totes les foses de les v&iacute;ctimes de la Guerra Civil i de la dictadura&rdquo;, afegeix. Sobre Son Coletes en concret, la investigadora sost&eacute; que ja han acabat &ldquo;amb la part arqueol&ograve;gica&rdquo;, i que ara nom&eacute;s estan treballant &ldquo;amb la part gen&egrave;tica&rdquo;. &ldquo;Ens queda molt per identificar, aix&iacute; que a nivell de gen&egrave;tica i identificacions encara ens queda un recorregut al davant&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, Toni Tugores indica tamb&eacute; que falta &ldquo;continuar treballant en la difusi&oacute; de la tasca realitzada entre 2020 i 2023, especialment entre la gent jove. Intentar identificar el major nombre d&rsquo;individus exhumats,  senyalitzar els espais m&eacute;s ic&ograve;nics i, si &eacute;s possible crear a Son Coletes un espai que, com deia abans, es poguessin exposar documents (cartes, dietaris, sent&egrave;ncies, etc.), fotografies i els objectes que s&rsquo;han anat trobant al costat de les v&iacute;ctimes i que demostren que Son Coletes es va convertir en un aut&egrave;ntic epicentre de la repressi&oacute; feixista a Mallorca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tot i el cam&iacute; que encara queda per rec&oacute;rrer, Garc&iacute;a-Rubio destaca &ldquo;el fruct&iacute;fer que &eacute;s tot quan col&middot;laboren els investigadors i les associacions memorial&iacute;stiques amb els equips t&egrave;cnics&rdquo;. L&rsquo;arque&ograve;loga agraeix la implicaci&oacute; de Toni Tugores en les exhumacions a Son Coletes: &ldquo;La seva col&middot;laboraci&oacute; des del primer minut ha sigut vital, ens ha compartit la seva informaci&oacute; i ha sigut un membre m&eacute;s de l&rsquo;equip per a les visites guiades, per als seus treballs amb els instituts i he tingut, a m&eacute;s, l&rsquo;honor d&rsquo;escriure el pr&ograve;leg del seu llibre&rdquo;, conclou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio López Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/son-coletes-cementiri-les-dones-represaliades-franquisme-albergar-les-restes-passionaria-mallorca_1_13458473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 07:05:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" length="733183" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" type="image/jpeg" fileSize="733183" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Son Coletes, "el cementiri de les dones represaliades" del franquisme que va albergar les restes de la ‘Passionària de Mallorca’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Franquismo,Dictadura franquista,Represión franquista,Francisco Franco,Dictadura,Víctimas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Son Coletes, "el cementerio de las mujeres represaliadas" del franquismo que albergó los restos de la 'Pasionaria de Mallorca']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/son-coletes-cementerio-mujeres-represaliadas-franquismo-albergo-restos-pasionaria-mallorca_1_13455325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" width="1200" height="675" alt="Son Coletes, &quot;el cementerio de las mujeres represaliadas&quot; del franquismo que albergó los restos de la &#039;Pasionaria de Mallorca&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Toni Tugores realiza en su última obra un recorrido por la historia de este camposanto en el que se hallaron los cuerpos de, entre otras personas, Aurora Picornell</p><p class="subtitle">El Constitucional suspende la derogación impulsada por PP y Vox de la ley balear de memoria democrática</p></div><p class="article-text">
        Las huellas que las necr&oacute;polis dejan tras de s&iacute; son un testimonio inmaterial nuestra historia y prueba de ello es Son Coletes. Ubicado en Manacor (Mallorca), es un cementerio que pas&oacute; de ser uno de los testigos mudos de la epidemia de peste durante el siglo XIX a convertirse en una de las zonas con mayor n&uacute;mero de fosas comunes en las islas fruto de la Guerra Civil y el franquismo, junto al cementerio de Porreres. Un cementerio donde se hallaron los restos de s&iacute;mbolos de la represi&oacute;n franquista de tal relevancia como los de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/autopsia-aurora-picornell-pasionaria-mallorca-confirma-golpeada-acribillada-tiros-franquistas_1_11706196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aurora Picornell</a> y el resto de las represaliadas conocidas como les <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/identifican-restos-cinco-roges-molinar_1_9898587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roges del Molinar</a>. Un lugar que impide que se difumine la impronta que dej&oacute; la dictadura en las islas y en Espa&ntilde;a, pese a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la derogaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica en Balears</a>, la cual, sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/constitucional-suspende-cautelarmente-derogacion-ley-balear-memoria-democratica_1_13362877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Constitucional suspendi&oacute; el pasado 7 de julio</a>.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente para resaltar la relevancia de Son Coletes en la historia de Balears, el historiador Toni Tugores public&oacute; recientemente el ensayo <em>Son Coletes: hist&ograve;ria de la mort a Manacor. De la pesta de 1820 a la repressi&oacute; de la Guerra Civil</em>, en el cual narra la evoluci&oacute;n del camposanto <em>manacor&iacute;</em> y el reflejo de c&oacute;mo los sucesos hist&oacute;ricos resignifican el concepto de un lugar con un cambio tan dr&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Tugores establece una l&iacute;nea cronol&oacute;gica de la evoluci&oacute;n de este cementerio a trav&eacute;s de tres etapas. En primer lugar, &ldquo;cuando se inaugur&oacute; en 1820, el cual era un trozo de tierra de 3.550 metros cuadrados, rodeados de pared seca y sin la m&aacute;s m&iacute;nima iconograf&iacute;a funeraria con la finalidad de enterrar all&iacute; las v&iacute;ctimas de la peste que afectaba la zona del Llevant de Mallorca&rdquo;. Una segunda etapa realiza un salto de m&aacute;s de un siglo y &ldquo;ser&iacute;a la utilizaci&oacute;n de aquel espacio alejado de Manacor como lugar de represi&oacute;n y exterminio, entre agosto de 1936 y enero de 1937&rdquo;. Finalmente, Son Coletes alcanza una fase final, &ldquo;su inauguraci&oacute;n como cementerio cat&oacute;lico municipal en 1953, realizado con una cierta fastuosidad y debidamente ampliado&rdquo;, detalla el historiador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05b2b22a-9f6b-4f8d-8dca-dcfbb5b87cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La fosa en la que fueron hallados los restos de Aurora Picornell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La fosa en la que fueron hallados los restos de Aurora Picornell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a su vasta cronolog&iacute;a, resulta pr&aacute;cticamente imposible hablar de Son Coletes sin incidir en que fue el testigo mudo de los asesinatos fruto de la Guerra Civil en Balears, hasta el punto de considerarse, junto al cementerio de Porreres, el epicentro de la represi&oacute;n en Mallorca. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que esa zona de la isla concentrara la represi&oacute;n no se debe a un &uacute;nico motivo. &ldquo;La Falange ten&iacute;a mucha fuerza en Manacor y algunos falangistas se mostraban bien dispuestos a hacer el trabajo sucio&rdquo;, afirma Tugores. Por otra parte, &ldquo;no se puede olvidar que el desembarco republicano [desembarco de Mallorca] hab&iacute;a comenzado en la costa <em>manacorina</em> y que hab&iacute;a p&aacute;nico al quintacolumnismo y a las tropas del capit&aacute;n Alberto Bayo. Adem&aacute;s, Son Coletes ofrec&iacute;a una cierta 'discreci&oacute;n' porque estaba alejada del casco urbano y tambi&eacute;n un preso hab&iacute;a estado cavando zanjas m&aacute;s que suficientes que ofrec&iacute;an 'facilidades' a la hora de los enterramientos&rdquo;, desgrana el historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Falange tenía mucha fuerza en Manacor y algunos falangistas se mostraban bien dispuestos a hacer el trabajo sucio. Además, Son Coletes ofrecía una cierta ‘discreción’ porque estaba alejada del casco urbano y también un preso había estado cavando zanjas más que suficientes que ofrecían ‘facilidades’ a la hora de los enterramientos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Tugores </span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf5aaf2e-ae0a-4c8f-bdc0-0df86c5cff70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aurora Picornell, en 1930."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aurora Picornell, en 1930.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Exhumaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la aprobaci&oacute;n de la Ley de Fosas aprobada en junio de 2016 en Balears, Son Coletes ha estado presente en todos los planes de Fosas del Govern. La arque&oacute;loga Almudena Garc&iacute;a-Rubio ha sido la coordinadora de los diferentes planes de fosas en Balears, junto a las entidades Atics y Aranzadi. &ldquo;Hicimos una investigaci&oacute;n de archivo donde encontramos unas fotos brit&aacute;nicas de 1941 que reflejan el lugar exacto del cementerio antiguo debajo del nuevo, con los que se permiti&oacute; que en 2020 se realizara la primera exhumaci&oacute;n, en la cual se localizaron las tres primeras fosas y se identificaron a las primeras v&iacute;ctimas&rdquo;, explica la investigadora. &ldquo;Luego, a partir de 2021, trabajamos juntos y documentamos los primeros restos encontrados en las fosas&rdquo;, a&ntilde;ade Garc&iacute;a-Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las v&iacute;ctimas, &ldquo;el n&uacute;mero de individuos recuperados es de 129; algunos los hemos recuperado de forma completa y otros solo de forma parcial. &rdquo;Sabemos que parte de las fosas que hemos documentado se quedan debajo de las tumbas modernas, por lo que es un m&iacute;nimo&ldquo;, detalla la arque&oacute;loga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El número de individuos recuperados es de 129; algunos los hemos recuperado de forma completa y otros solo de forma parcial. Sabemos que parte de las fosas que hemos documentado se quedan debajo de las tumbas modernas, por lo que es un mínimo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Almudena García-Rubio</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;El cementerio de las mujeres represaliadas</strong>&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas de esas v&iacute;ctimas concluyen que &ldquo;hay principalmente individuos de sexo biol&oacute;gico estimado masculino&rdquo;, corrobora Garc&iacute;a-Rubio. No obstante, la proporci&oacute;n de mujeres asesinadas encontradas en las fosas &ndash; Tugores afirma que se han encontrado a 14 de las 17 mujeres asesinadas en la isla&ndash;  permite sostener que Son Coletes es el 'cementerio de las mujeres represaliadas'. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se han encontrado un grupo importante de mujeres, que son las que ya se han podido identificar al 100%, que son Francesca Llull y Francesca Salas (madre e hija), adem&aacute;s del grupo de Aurora Picornell, Belarmina Gonz&aacute;lez y las Roges del Molinar [Ant&ograve;nia y Maria Pascual Flaquer], que tambi&eacute;n pudieron identificarse&rdquo;, agrega la investigadora. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, encontramos un conjunto de esqueletos femeninos que a&uacute;n no han podido identificarse por ADN, pero que la hip&oacute;tesis de identificaci&oacute;n es que sean las milicianas-enfermeras de Bayo, ya que es el &uacute;nico grupo de mujeres que falta por encontrar en Mallorca, pero todav&iacute;a es solo una hip&oacute;tesis&rdquo;, especifica. Asimismo, seg&uacute;n destaca Toni Tugores, tambi&eacute;n &ldquo;fue clave contar con el ADN de la familia Picornell y encontrar la pluma estilogr&aacute;fica de Aurora, junto con el excelente trabajo de los t&eacute;cnicos, as&iacute; como de los centros de investigaci&oacute;n gen&eacute;tica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c165d4d-b5a6-4015-a0b1-8dcf7568a08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pluma estilográfica hallada entre los restos de Aurora Picornell"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pluma estilográfica hallada entre los restos de Aurora Picornell                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otras de las particularidades del cementerio<em> manacor&iacute; </em>es &ldquo;su ubicaci&oacute;n y la convivencia entre v&iacute;ctimas locales y v&iacute;ctimas frentes, es decir, los milicianos que fueron fusilados y enterrados all&iacute;&rdquo;. &ldquo;Una peculiaridad de Son Coletes respecto a lo que hemos encontrado hasta ahora&rdquo;, detalla Garc&iacute;a-Rubio. Adem&aacute;s de en Porreres, se han encontrado tambi&eacute;n algunos cuerpos en zonas como Calvi&agrave;, Marratx&iacute; o el Pou de s'&Agrave;guila (Llucmajor).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ec68ccf-1bd2-42dd-b4c7-cdd82b7c32dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La presidenta de Memoria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, con una de las cajas con los restos mortales de Aurora Picornell y las Roges del Molinar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La presidenta de Memoria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, con una de las cajas con los restos mortales de Aurora Picornell y las Roges del Molinar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>V&iacute;ctimas sin filiaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Respecto a las caracter&iacute;sticas de las v&iacute;ctimas, &ldquo;el patr&oacute;n com&uacute;n era la ideolog&iacute;a, pero hay muchas v&iacute;ctimas que no ten&iacute;an ninguna filiaci&oacute;n pol&iacute;tica y que, hoy en d&iacute;a, desconocemos los motivos de su muerte violenta&rdquo;, explica Tugores quien, asimismo, desecha la idea de que los cuerpos enterrados en las fosas solo pertenec&iacute;an al bando republicano. &ldquo;La gran mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas corresponde a civiles que no ten&iacute;an nada que ver con el desembarco de Mallorca. Hay un pretexto &ndash;totalmente falso&ndash; de una fantasmag&oacute;rica revoluci&oacute;n comunista preparada para finales de julio de 1936, que se emple&oacute; para eliminar de manera arbitraria a personas que no ten&iacute;an nada que ver con ning&uacute;n tipo de complot, ni tan solo con la pol&iacute;tica&rdquo;, expone el historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gran mayoría de víctimas corresponde a civiles que no tenían nada que ver con el desembarco de Mallorca. Hay un pretexto –totalmente falso– de una fantasmagórica revolución comunista preparada para finales de julio de 1936, que se empleó para eliminar de manera arbitraria a personas que no tenían nada que ver con ningún tipo de complot, ni tan solo con la política</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Tugores</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otra parte, desgranar el origen de los cuerpos hallados en el cementerio ha sido sencillo: &ldquo;En Son Coletes se distingue perfectamente los restos antiguos del siglo XIX de los restos de las fosas [de la Guerra Civil] porque los restos del siglo XIX est&aacute;n en tumbas individuales y en posiciones totalmente ritualizadas, es decir, con las manos sobre el t&oacute;rax o sobre el abdomen y, cada persona con su propio enterramiento&rdquo;, asevera Garc&iacute;a-Rubio. 
    </p><p class="article-text">
        Algo que dista radicalmente de las v&iacute;ctimas represaliadas: &ldquo;Est&aacute;n enterradas en fosas comunes, son enterramientos colectivos en los que hay varios individuos enterrados con simultaneidad al mismo tiempo, en posiciones que no son las 'adecuadas' &ndash;boca abajo, de lateral, con las manos atadas a la espalda&ndash; y, por supuesto, con signos de muerte violenta&rdquo;, a&ntilde;ade la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0af72fb-f82a-4e83-9f56-9ff796aa604c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proceso de exhumación de fosas en el cementerio Son Coletes se inició en 2020."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proceso de exhumación de fosas en el cementerio Son Coletes se inició en 2020.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Proceso de investigaci&oacute;n y dignificaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Para poder llegar a la conclusi&oacute;n de que los restos hallados se trataban de v&iacute;ctimas de la Guerra Civil, el equipo llev&oacute; a cabo los desenterramientos de las fosas ubicadas en Son Coletes, formado por arque&oacute;logos, antrop&oacute;logos y genetistas que han trabajado en distintas campa&ntilde;as, con un total de 30 personas. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de exhumaci&oacute;n se compone de distintas fases: &ldquo;La primera es la de la informaci&oacute;n hist&oacute;rica o <em>ante mortem</em> de las v&iacute;ctimas que buscamos; es decir, a qui&eacute;nes estamos buscando, qu&eacute; edad, qu&eacute; signos identificables o caracter&iacute;sticos f&iacute;sicos ten&iacute;an, de d&oacute;nde eran, qu&eacute; se saben de su detenci&oacute;n o desaparici&oacute;n y si fueron detenidos de forma individual o en grupos&rdquo;, detalla Almudena Garc&iacute;a-Rubio. &ldquo;Por ejemplo, en el caso de Aurora Picornell, sabemos que de la c&aacute;rcel salieron cinco mujeres juntas y hemos encontrado cinco mujeres juntas&hellip; O la saca del Castell de Bellver, de la que tambi&eacute;n se identific&oacute; un grupo en Son Coletes&rdquo;, a&ntilde;ade la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54f15149-ecd6-4348-b9a2-9d79d25e9bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Govern confirmó la identificación genética y antropológica de las cinco Roges del Molinar en 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Govern confirmó la identificación genética y antropológica de las cinco Roges del Molinar en 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Garc&iacute;a-Rubio sostiene que, tras el siguiente paso, que ser&iacute;a la fase arqueol&oacute;gica &ndash;en el que se encuentran fosas e individuos, adem&aacute;s de hallazgos de restos relativos a los cuerpos&ndash; se procede a la fase de laboratorio. &ldquo;Ah&iacute; las antrop&oacute;logas tenemos que recabar la estimaci&oacute;n de sexo, edad, altura, documentaci&oacute;n de patolog&iacute;as, documentaci&oacute;n de estado dental y causas y circunstancias de muerte&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, se procede a la 'materialidad', es decir, &ldquo;el estudio de los materiales que aparecen, de la bal&iacute;stica, de los objetos que encontramos; por ejemplo, en Son Coletes hallamos medallas religiosas, vestimenta, la pluma estilogr&aacute;fica de Aurora Picornell&hellip; distintos elementos que nos hablan de estatus y de la persona que hemos encontrado&rdquo;, desgrana Garc&iacute;a-Rubio. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la investigadora detalla una fase final: &ldquo;La realizaci&oacute;n de pruebas gen&eacute;ticas, la b&uacute;squeda de familiares, aparte de aquellos que ya se han puesto en contacto con nosotros porque est&aacute;n en b&uacute;squeda activa de sus desaparecidos, y el an&aacute;lisis gen&eacute;tico de los restos para llegar a la identificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0347e14d-a69f-4856-8cd6-e3a3629cb970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El relator de Naciones Unidas Fabián Salvioli visita los trabajos de exhumaciones del Govern en Son Coletes en 2023"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El relator de Naciones Unidas Fabián Salvioli visita los trabajos de exhumaciones del Govern en Son Coletes en 2023                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El hecho de que Son Coletes fuera un testigo mudo de las muertes fruto de la represi&oacute;n de la Guerra Civil ha convertido este espacio en un escenario de dignificaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica, aunque Tugores matiza que &ldquo;quiz&aacute; de manera insuficiente&rdquo;. &ldquo;Desde 1984 se vienen celebrando actos peri&oacute;dicos de homenaje a las v&iacute;ctimas, gracias al comit&eacute; de Son Coletes. En 1985 se instal&oacute; un peque&ntilde;o monumento alusivo a los muertos de la guerra y en 2016 se erigi&oacute; un impresionante mural de hierro de grandes dimensiones, que hoy en d&iacute;a es el emblema de diversos colectivos memorial&iacute;sticos&rdquo;, se&ntilde;ala el historiador.
    </p><p class="article-text">
        La reclamaci&oacute;n de los restos por parte de los familiares forma parte tambi&eacute;n de esta dignificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas: &ldquo;Hay much&iacute;simos casos en Mallorca, Eivissa y Formentera. En los casos de los represaliados en El Penal de Formentera, la mayor&iacute;a de las familias, si se llega a la identificaci&oacute;n, quieren la recuperaci&oacute;n de esos restos y enterrarlos con sus familias&rdquo;, relata Almudena Garc&iacute;a-Rubio. &ldquo;En Son Coletes, se han realizado tambi&eacute;n actos de homenaje, actos de devoluci&oacute;n digna de restos, y en el que las instituciones y el equipo que formamos acompa&ntilde;amos a los familiares de las v&iacute;ctimas, quienes los entierran en el lugar que han elegido&rdquo;, a&ntilde;ade la arque&oacute;loga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18e84ea1-abf9-42d1-b78b-0a3ef2ca1cd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fosa de Son Coletes donde se han encontrado restos de Aurora Picornell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fosa de Son Coletes donde se han encontrado restos de Aurora Picornell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contra el olvido</strong></h2><p class="article-text">
        El historiador Toni Tugores asegura que su obra <em>Son Coletes: hist&ograve;ria de la mort a Manacor. De la pesta de 1820 a la repressi&oacute; de la Guerra Civil</em> es &ldquo;un libro contra el olvido&rdquo;: &ldquo;Hab&iacute;a un desconocimiento general del papel de este cementerio tanto en el siglo XIX como en el XX. El libro no solo habla de Son Coletes, sino tambi&eacute;n del protagonismo del cementerio del Jard&iacute; del Rector los primeros d&iacute;as despu&eacute;s del desembarco de Mallorca, donde se fusilaron a entre 100 y 200 personas, que fueron quemadas en tres montones. Es un hecho que a menudo se olvida, como si Son Coletes hubiera sido el &uacute;nico lugar de exterminio masivo&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Un olvido contra el que quiere luchar que tambi&eacute;n se ha hecho patente en las instituciones p&uacute;blicas tras la derogaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica el pasado mes de marzo &ndash;que finalmente fue anulada por el Tribunal Constitucional el 7 de julio&ndash; y la expulsi&oacute;n en 2024 de dos diputadas socialistas del Parlament tras mostrar una instant&aacute;nea de Aurora Picornell y las Roges del Molinar y la posterior <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/presidente-parlament-balear-vox-expulsa-diputadas-socialistas-ordena-retirar-fotos-victimas-franquismo_1_11458430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura de la fotograf&iacute;a por parte del presidente del Parlament</a>, Gabriel Le Senne (Vox), <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/justicia-cita-acusado-presidente-ultra-parlament-balear-romper-foto-victimas-franquismo_1_13294220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hecho que todav&iacute;a sigue siendo investigado</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Algo que Tugores considera de gravedad, ya que &ldquo;es un agravio que comete la persona que preside la instituci&oacute;n democr&aacute;tica m&aacute;s importante de las islas, la que representa el pueblo&rdquo;, asevera. &ldquo;Y, adem&aacute;s, la vejaci&oacute;n afecta a personas y familias que padecieron persecuciones, humillaciones y la muerte, y que no merecen ser menospreciadas en un acto de arrogancia y falta de empat&iacute;a que no ha tenido ning&uacute;n tipo de consecuencia. Por no hablar del delito de odio &ndash;veremos lo que dicen los juzgados&ndash; y la misoginia&rdquo;, agrega el investigador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para el historiador Tugores, que el presidente del Parlament, de Vox, rompiera una fotografía de la víctima franquista Aurora Picornell es una &#039;vejación&#039; que &#039;afecta a personas y familias que padecieron persecuciones, humillaciones y la muerte y que no merecen ser menospreciadas en un acto de arrogancia y falta de empatía&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edefd4d2-daeb-4e19-a895-f1509be23029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entrega de los restos mortales de las víctimas del franquismo en Manacor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entrega de los restos mortales de las víctimas del franquismo en Manacor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una tarea parcialmente acabada</strong></h2><p class="article-text">
        Respecto al proceso de exhumaci&oacute;n en Balears &ndash;el cual incluye Son Coletes&ndash;, Almudena-Garc&iacute;a Rubio celebra que est&aacute;n &ldquo;en un momento positivo&rdquo;. &ldquo;Estamos muy cerca de poder decir que en Balears se han buscado todas las fosas de las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil y de la dictadura&rdquo;, a&ntilde;ade. Sobre Son Coletes en particular, la investigadora sostiene que ya han acabado &ldquo;con la parte arqueol&oacute;gica&rdquo;, ahora solo est&aacute;n trabajando &ldquo;con la parte gen&eacute;tica&rdquo;. &ldquo;Nos queda mucho por identificar, as&iacute; que a nivel de gen&eacute;tica e identificaciones todav&iacute;a nos queda un recorrido por delante&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Toni Tugores indica tambi&eacute;n que falta &ldquo;continuar trabajando en la difusi&oacute;n del trabajo realizado entre 2020 y 2023, especialmente entre la gente joven, se&ntilde;alizar los espacios m&aacute;s ic&oacute;nicos y, si es posible, crear en Son Coletes un espacio en el que se puedan exponer documentos, fotograf&iacute;as y objetos que se hayan ido encontrando al lado de las v&iacute;ctimas y que demuestren que el cementerio se convirti&oacute; en un aut&eacute;ntico epicentro de la represi&oacute;n fascista en Mallorca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese al camino que a&uacute;n queda por recorrer, Garc&iacute;a-Rubio destaca &ldquo;lo fruct&iacute;fero que es todo cuando colaboran los investigadores y las asociaciones memorial&iacute;sticas con los equipos t&eacute;cnicos&rdquo;. La arque&oacute;loga agradece la implicaci&oacute;n de Toni Tugores en las exhumaciones en Son Coletes: &ldquo;Su colaboraci&oacute;n desde el primer minuto ha sido vital, nos ha compartido su informaci&oacute;n y ha sido un miembro m&aacute;s del equipo para las visitas guiadas, para los trabajos con los institutos, y he tenido, adem&aacute;s, el honor de escribir el pr&oacute;logo de su libro&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio López Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/son-coletes-cementerio-mujeres-represaliadas-franquismo-albergo-restos-pasionaria-mallorca_1_13455325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" length="733183" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" type="image/jpeg" fileSize="733183" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Son Coletes, "el cementerio de las mujeres represaliadas" del franquismo que albergó los restos de la 'Pasionaria de Mallorca']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5a63f5bb-109f-44c0-a52f-56e3e6f85729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x950y207.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Franquismo,Dictadura franquista,Represión franquista,Francisco Franco,Dictadura,Víctimas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pasó con las exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros, la mayor fosa común de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paso-exhumaciones-valle-cuelgamuros-mayor-fosa-comun-espana_1_13419768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df99f293-06a9-456b-92d5-6c8817236348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pasó con las exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros, la mayor fosa común de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De las 216 peticiones para localizar familiares, el Gobierno ha conseguido entregar 25 restos, también del bando franquista. Los recursos judiciales de la ultraderecha han obstaculizado los trabajos y hay familias, como los Lapeña, esperando diez años</p></div><p class="article-text">
        El Valle de los Ca&iacute;dos (<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aprobada-definitivamente-nueva-ley-memoria-democratica-declara-ilegal-dictadura-franquista_1_9597256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">renombrado como Valle de Cuelgamuros tras la Ley de Memoria Democr&aacute;tica</a>) fue el sue&ntilde;o &eacute;pico del dictador Francisco Franco. Cerca de Madrid construir&iacute;a un conjunto monumental de piedra excavado en roca y coronado por un una gran cruz que deb&iacute;a ser el faro del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Franco ide&oacute; un mausoleo como un homenaje a los &ldquo;h&eacute;roes y m&aacute;rtires de la Cruzada&rdquo; que &ldquo;legaron una Espa&ntilde;a mejor&rdquo;, <a href="https://comein.uoc.edu/divulgacio/comein/_recursos/documents/NormativaVALLECAIDOS19401960.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dej&oacute; escrito en la orden de creaci&oacute;n</a>. Pero el sue&ntilde;o fue pesadilla para miles de familias republicanas (<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sacar-cuelgamuros-abuelo-luchara-franco-le-gusta-le-toquen-muertos_1_12450402.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y algunas del bando franquista</a>) que vieron que, de la noche a la ma&ntilde;ana, se llevaban los huesos de sus familiares de sus localidades para rellenar los columbarios del Valle, que estaban medio vac&iacute;os. &ldquo;Dependiendo de los enterradores o gobernadores, las cosas llegaron m&aacute;s o menos organizadas al Valle. Hay cajas que se nota que fueron extra&iacute;das con cuidado y otras en las que hay hasta restos infantiles, y eso no puede ser de represaliados&rdquo;, explica la antrop&oacute;loga Elisa Cabrerizo, que trabaja en el equipo que lleva a cabo las labores de exhumaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2815y1719.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2815y1719.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2815y1719.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2815y1719.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2815y1719.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2815y1719.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4bccb33e-0912-47c3-963c-c344be4a45bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2815y1719.jpg"
                    alt="Familiares reciben las cajas con los restos de sus antepasados durante el acto solemne de entrega de restos de las víctimas de la Guerra Civil."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Familiares reciben las cajas con los restos de sus antepasados durante el acto solemne de entrega de restos de las víctimas de la Guerra Civil.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una carta del ministro de Gobernaci&oacute;n fechada en 1958 constat&oacute; el cambio de rumbo y especific&oacute; que se har&iacute;an las inhumaciones en el Valle &ldquo;sin distinci&oacute;n del campo en el que combatieran&rdquo;. En ese momento, se pierde la pista del enterramiento de miles de personas, que fueron sacadas de las fosas de sus pueblos y trasladadas al mausoleo franquista. Es lo que le pas&oacute; a la familia Lape&ntilde;a, que se enter&oacute; en 2012 de que sus familiares Ramiro y Manuel no estaban en la fosa donde hab&iacute;an llevado flores durante 60 a&ntilde;os, sino en el Valle. <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/juzgado-autoriza-exhumacion-Valle-Caidos_0_514098796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fueron los primeros en lograr que una sentencia obligara a sacar los cuerpos para darles &ldquo;digna sepultura&rdquo;</a>. Fue en 2016 y a&uacute;n no lo han conseguido. Ahora, los familiares (de cuarta generaci&oacute;n) est&aacute;n a la espera de un &uacute;ltimo an&aacute;lisis forense de ADN que confirme si est&aacute;n en las cajas con origen Calatayud que se han recuperado hace unas semanas de la cripta del Santo Sepulcro de la iglesia del Valle.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68b3102a-67ad-4824-abb4-a7c93e9139f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Abadía Benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Abadía Benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la nueva pol&iacute;tica de inhumaciones a destajo, el Valle acab&oacute; siendo un amasijo de huesos donde reposan espa&ntilde;oles del bando franquista (casi todos identificados en cajas y en el registro que llevaban los monjes) y del bando republicano (casi todos sin identificar, en enterramientos comunes sin nombre). En total, restos humanos de 33.833 v&iacute;ctimas trasladadas entre 1959 y 1983, ubicadas en 11.060 cajas que, desde 2023, se est&aacute;n intentando desentra&ntilde;ar y filiar. De momento se ha conseguido devolver los restos de 25 personas a los familiares que los hab&iacute;an reclamado despu&eacute;s de analizar 602 cuerpos procedentes de 21 localidades de las que hay solicitudes. <a href="https://www.eldiario.es/politica/intrahistoria-exhumacion-franco-abuelo-profanadores_1_1290452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El primer exhumado, contra la voluntad de la familia y la extrema derecha, fue el propio Francisco Franco</a> en 2019, dentro del plan de memoria hist&oacute;rica de un reci&eacute;n llegado Pedro S&aacute;nchez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x487y338.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x487y338.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x487y338.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x487y338.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x487y338.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x487y338.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cecfc3b6-beb2-424e-bea6-d91174893c99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x487y338.jpg"
                    alt="Los familiares de Francisco Franco salen de la Abadía con el féretro a hombros"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los familiares de Francisco Franco salen de la Abadía con el féretro a hombros                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si hay m&aacute;s de 33.000 cuerpos, &iquest;por qu&eacute; se han devuelto solo 25 a sus familias? El equipo que lleva desde junio de 2023 en el Valle (hay adscritos cuatro documentalistas, tres arque&oacute;logos, cuatro antrop&oacute;logos, cinco forenses y cinco genetistas, seg&uacute;n el recuento que aporta el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica) atienden las peticiones que llegan de las familias, que hasta el mes de julio han sido 216. 
    </p><p class="article-text">
        Las criptas de enterramiento est&aacute;n en cuatro niveles en la Capilla del Santo Sepulcro, por la que se empez&oacute; hace tres a&ntilde;os, y se han ido completando, pero el estado de estas catacumbas es muy hostil. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/informes-internos-patrimonio-valle-caidos_1_2225599.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como alertaba un informe de Patrimonio Nacional</a>, est&aacute;n llenas de &ldquo;humedades&rdquo;, hay &ldquo;restos completamente desordenados y fuera del columbario&rdquo;, con un amasijo de &ldquo;cr&aacute;neos y pelvis&rdquo; y, en general, sin identificaci&oacute;n de procedencia. Hay zonas donde ya no queda nada, por las humedades o porque ha habido inundaciones. Gran parte del problema reside en que la piedra sobre la que se levant&oacute; la bas&iacute;lica es caliza, y por tanto porosa y muy permeable a la humedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df42a642-f391-49a4-9d16-b017301f64ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acumulación de huesos en un columbario, amontonados unos encima de otros"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acumulación de huesos en un columbario, amontonados unos encima de otros                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A esa zona de exhumaciones hay que entrar con traje especial, porque las condiciones son &ldquo;muy t&oacute;xicas&rdquo;, explica la doctora Cabrerizo. A partir de ah&iacute;, se investiga d&oacute;nde puede estar la persona reclamada, se hacen an&aacute;lisis, se extraen muestras, se documenta todo el proceso para que haya trazabilidad, se compara con el ADN de los familiares que han reclamado los cuerpos y, si coincide, se recogen los restos y se entregan a las familias para que los entierren donde quieran y con dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido un momento clave, que fue el hallazgo de la caja de Aldeaseca, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/identificados-primeros-restos-represaliados-cuelgamuros-anhelo-abrazar-huesos-padre_1_10352449.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde estaba enterrado el padre de Fausto Canales</a> [uno de los ciudadanos pioneros de la b&uacute;squeda de familiares]. Todo lo que sab&iacute;amos de la localizaci&oacute;n era por una foto de la agencia EFE. Siguiendo esa pista, la encontramos, pese a que no ten&iacute;a ninguna rotulaci&oacute;n. Fue muy emocionante, paramos todos, subimos e hicimos una celebraci&oacute;n&rdquo;, explica Cabrerizo. Junto a Canales, se identific&oacute; a otras 11 personas que fueron sacadas de la Casa del Pueblo y fusiladas (una de ellas, mujer) por falangistas en la madrugada del 20 de agosto de 1936.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49a4ebec-f1b2-4d52-bfb4-9f99faac83a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las fotos de la Agencia EFE que sirvió para localizar los restos de Aldeaseca (1959)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las fotos de la Agencia EFE que sirvió para localizar los restos de Aldeaseca (1959).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tit&aacute;nica labor se emprendi&oacute; en 2023, al calor de la nueva ley de memoria, que sali&oacute; adelante con los votos en contra de PP, Vox y Ciudadanos, CUP y Junts, y con la abstenci&oacute;n de ERC y el BNG. Ante las cr&iacute;ticas a la ley o la posici&oacute;n de que reabre heridas, la doctora Elisa Cabrerizo, puntualiza que &ldquo;la ley de memoria no discrimina, de hecho la &uacute;ltima entrega que hemos hecho ha sido de personas del bando sublevado, que vienen en caja individual e identificada. Nosotras, lo que nos piden, lo hacemos. De los 25 restos entregados a las familias, unos 6 &oacute; 7 estaban en el bando franquista&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ecda7943-1add-413a-845f-579a1326d6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle del soportal y la circunferencia que dará acceso a la basílica y al centro de interpretación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle del soportal y la circunferencia que dará acceso a la basílica y al centro de interpretación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los obst&aacute;culos judiciales</h2><p class="article-text">
        Pero si ha habido un obst&aacute;culo, adem&aacute;s del mal estado de los enterramientos, que ha frustrado la velocidad en las exhumaciones, ese ha sido el judicial. Desde que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/juzgado-autoriza-exhumacion-valle-caidos_1_4007617.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera sentencia de los Lape&ntilde;a otorg&oacute; el 9 de mayo de 2016 el derecho a la exhumaci&oacute;n</a>, se han sucedido decenas de recursos judiciales del entorno de la ultraderecha (como Abogados Cristianos) y de asociaciones franquistas para frenar las obras, cualquier resignificaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/politica/intrahistoria-exhumacion-franco-abuelo-profanadores_1_1290452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exhumaci&oacute;n de Franco </a>y de Primo de Rivera y las exhumaciones. El &uacute;ltimo de estos recursos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/batalla-mantener-obra-magna-franco-ocho-anos-asedio-frenan-resignificacion-cuelgamuros_1_13317162.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha permitido la paralizaci&oacute;n de las catas para resignificar el Valle</a>, con un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/elegido-proyecto-definitivo-resignificara-valle-cuelgamuros_1_12757825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto ganador</a> sacado a concurso y que debe explicar lo que fue ese lugar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie entiende que se destinen 30 millones de euros en resignificaci&oacute;n, que nos hemos enterado de que empezaban las labores por una noticia, y que los hermanos Lape&ntilde;a a&uacute;n est&eacute;n sin enterrar&rdquo;, critica Eduardo Ranz, abogado de la familia en la denuncia pionera que acab&oacute; por reconocer el derecho a exhumaci&oacute;n en el Valle hace 10 a&ntilde;os. &ldquo;No es de recibo que exhumen al dictador y Jos&eacute; Antonio, y que haya familias esperando y que el gobierno de un pa&iacute;s no sea capaz de superar la burocracia&rdquo;, critica. 
    </p><p class="article-text">
        El asedio de denuncias, recursos y cautelares fue tal que &ldquo;2024 fue un a&ntilde;o que no pudimos hacer pr&aacute;cticamente ning&uacute;n trabajo&rdquo;, lamenta Cabrerizo, que tambi&eacute;n echa en falta que haya m&aacute;s agilidad en los procesos, un equipo estable y que Patrimonio Nacional vaya &ldquo;por delante&rdquo;, para que cuando los t&eacute;cnicos tengan que empezar con un piso est&eacute; ya todo listo desde el punto de vista de permisos o burocracia. Ese a&ntilde;o en blanco se invirti&oacute; en que familiares de v&iacute;ctimas all&iacute; enterradas pudieran entrar y visitar las tumbas de sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        Esa visita tambi&eacute;n la hizo Rosa Gil, nieta del agricultor aragon&eacute;s Pedro Gil, que luch&oacute; con el bando franquista. Muri&oacute; reci&eacute;n empezada la guerra y dej&oacute; una mujer embarazada y un hijo de un a&ntilde;o en su pueblo. Ese hijo (el padre de Rosa) le anduvo buscando desde 2010. Ese a&ntilde;o, despu&eacute;s de una vida de &ldquo;culpa y tristeza&rdquo; empez&oacute; un camino de reencuentro, a buscar el cuerpo de su padre. &ldquo;Un d&iacute;a fui al cementerio de Zaragoza y me dijeron que, seg&uacute;n los registros, a mi abuelo se lo hab&iacute;an llevado al Valle de los Ca&iacute;dos&rdquo;, cuenta Rosa. &ldquo;Cuando anunciaron que iban a exhumar fue una alegr&iacute;a inmensa. Lo malo que a&uacute;n estamos esperando y la espera se hace muy larga, adem&aacute;s de que tenemos miedo de que se derogue la ley si hay cambio de gobierno&rdquo;. El padre de Rosa le dej&oacute; un encargo antes de morir: que cuando consiguiera sacar del Valle a su padre lo enterrara junto a &eacute;l. De momento, su caja, que creen que est&aacute; con nombre y enterramiento individual, no ha sido alcanzada: &ldquo;Se paraliz&oacute; durante un tiempo porque una nieta pidi&oacute; que no se hicieran los trabajos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aca44f69-d6c0-4d18-b3db-8611914304cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A la izquierda, el abogado Eduardo Ranz y Cecilia Capapé, bisnieta Manuel Lapeña. A la derecha, el hijo y nieta de Manuel Lapeña."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A la izquierda, el abogado Eduardo Ranz y Cecilia Capapé, bisnieta Manuel Lapeña. A la derecha, el hijo y nieta de Manuel Lapeña.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las relaciones con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/valle-espacio-publico-fundacion-franquista_1_1320366.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los monjes del Valle que gestionan el complejo han sido muy tensas</a>, sobre todo hasta la marcha del anterior abad, que se opuso a todos los trabajos y la exhumaci&oacute;n del dictador. &ldquo;Al principio entend&iacute;an que &eacute;ramos profanadores y no nos trataron bien. Ahora ya nos ven como unos profesionales que hacemos un trabajo legal. Incluso desde el bando sublevado les han hecho peticiones de b&uacute;squeda de familiares a ellos y ellos nos lo han trasladado&rdquo;, cuenta la experta Cabrerizo.  
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo se encuentran restos mortales, tambi&eacute;n objetos con los que murieron: &ldquo;Si han muerto en combate hay galones, balas, botas, cinturones, cucharas dobladas... Si son de fosas de represaliados, encontramos abarcas, mecheros de yescas, gafas o tarjetas de ferroviarios&rdquo;, explica la doctora.
    </p><p class="article-text">
        El equipo t&eacute;cnico se va a quedar el tiempo que sea necesario, explican desde el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, aunque no tienen un horizonte claro: depende del ritmo al que se vayan encontrando los cuerpos reclamados por hijos, nietos y bisnietos de v&iacute;ctimas de la guerra y el franquismo, que llevan 50 a&ntilde;os de democracia intentando recuperar a sus familiares de la mayor fosa com&uacute;n de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique, Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paso-exhumaciones-valle-cuelgamuros-mayor-fosa-comun-espana_1_13419768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df99f293-06a9-456b-92d5-6c8817236348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62416" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df99f293-06a9-456b-92d5-6c8817236348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62416" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué pasó con las exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros, la mayor fosa común de España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df99f293-06a9-456b-92d5-6c8817236348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[cuelgamuros,Exhumaciones,Exhumación de Franco,Franquismo,Francisco Franco,Represión franquista,Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Fosas del franquismo,Fosas comunes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Santa Cruz se aferra al monumento a Franco y mantiene la batalla para preservarlo pese al rechazo del Gobierno canario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/santa-cruz-aferra-monumento-franco-preservarlo-rechazo-gobierno-canario_1_13438588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa1a54af-f323-4baa-95fe-48da65a9f087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x861y358.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Santa Cruz se aferra al monumento a Franco y mantiene la batalla para preservarlo pese al rechazo del Gobierno canario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cronología del Catálogo de Vestigios de Canarias: la batalla política y judicial que mantiene en pie el monumento a Franco
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife</strong>, la &uacute;nica instituci&oacute;n democr&aacute;tica que mantiene abierta una<strong> batalla para preservar el monumento a Franco</strong>, ha anunciado que &ldquo;ejercer&aacute; sus competencias&rdquo; y utilizar&aacute; todas las v&iacute;as jur&iacute;dicas y administrativas a su alcance para <strong>defender su conservaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La defensa del monumento por parte del alcalde, Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez, adquiere adem&aacute;s una particular dimensi&oacute;n por los <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/top-secret/bermudez-vestigios-franquistas_132_13375342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>antecedentes franquista</strong></a><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/top-secret/bermudez-vestigios-franquistas_132_13375342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s documentados de su familia</a>. Su abuelo, <strong>Pedro Esparza Mart&iacute;n</strong>, fue <strong>alcalde de Agaete tras el golpe de Estado </strong>de 1936 y particip&oacute; en actos de exaltaci&oacute;n del bando franquista, como recogi&oacute; la prensa de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio ha reaccionado as&iacute; despu&eacute;s de que el<strong> Gobierno de Canarias</strong> <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazara declarar </a><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC</strong></a><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">) la estatua</a>.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento sostiene que la <strong>no declaraci&oacute;n como BIC</strong> &ldquo;no elimina las competencias municipales en materia de protecci&oacute;n del patrimonio art&iacute;stico ni impide que la ciudad adopte sus propias medidas de conservaci&oacute;n y catalogaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ayuntamiento <strong>va a defender el patrimonio de Santa Cruz</strong> con todas las herramientas que la ley pone a nuestra disposici&oacute;n&rdquo;, ha se&ntilde;alado <strong>Berm&uacute;dez</strong>, quien considera que existen informes t&eacute;cnicos que acreditan valores art&iacute;sticos, culturales y urbanos que justifican la preservaci&oacute;n del conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Berm&uacute;dez ya hab&iacute;a anunciado hace unas semanas que el Consejo Municipal de Patrimonio Hist&oacute;rico de Santa Cruz hab&iacute;a aprobado por unanimidad estudiar la <strong>inclusi&oacute;n del monumento en el listado de elementos protegidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el Ayuntamiento vamos a seguir defendiendo esa posici&oacute;n y ejerciendo todas las v&iacute;as que nos permita la legislaci&oacute;n para que el futuro de este elemento de nuestra historia no quede condicionado &uacute;nicamente por una decisi&oacute;n administrativa&rdquo;, ha apuntado el alcalde.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Ayuntamiento, contra la resoluci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Promoci&oacute;n de la Memoria Democr&aacute;tica </strong></h2><p class="article-text">
        El Consistorio ha recordado que ya ha presentado un <strong>recurso de alzada contra la resoluci&oacute;n</strong> de la Direcci&oacute;n General de Promoci&oacute;n de la Memoria Democr&aacute;tica que incluye el conjunto escult&oacute;rico en el Cat&aacute;logo de s&iacute;mbolos y elementos contrarios a la memoria democr&aacute;tica y establece su retirada, recurso que todav&iacute;a no ha sido resuelto.
    </p><p class="article-text">
        En dicho recurso, el Ayuntamiento solicita que quede sin efecto la obligaci&oacute;n de retirar el monumento y fundamenta su posici&oacute;n en las competencias municipales previstas en la legislaci&oacute;n patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        El recurso municipal al Ministerio plantea, adem&aacute;s, la<strong> suspensi&oacute;n cautelar de la ejecuci&oacute;n de la retirada </strong>mientras se resuelve el procedimiento, al considerar que el desmantelamiento f&iacute;sico del conjunto podr&iacute;a ocasionar da&ntilde;os estructurales, materiales y est&eacute;ticos &ldquo;de dif&iacute;cil o imposible reparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El escrito advierte tambi&eacute;n de los posibles efectos que una retirada del monumento podr&iacute;a producir sobre la infraestructura del Fuerte de Almeyda, al se&ntilde;alar que podr&iacute;a afectar a la estabilidad de parte de sus muros perimetrales.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento ha afirmado adem&aacute;s que la defensa municipal del monumento no responde &uacute;nicamente a una decisi&oacute;n pol&iacute;tica, sino que est&aacute; respaldada por informes de car&aacute;cter t&eacute;cnico y especializado.
    </p><p class="article-text">
        El informe del arquitecto municipal incorporado al recurso de alzada destaca los valores art&iacute;sticos de la obra y considera que Juan de &Aacute;valos fue &ldquo;una de las figuras relevantes de la escultura espa&ntilde;ola del siglo XX&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mismo informe apunta a valores hist&oacute;rico-documentales, al considerar que la conservaci&oacute;n del conjunto permitir&iacute;a estudiar manifestaciones escult&oacute;ricas y arquitect&oacute;nicas del franquismo en Canarias y mantener abierta la posibilidad de una reinterpretaci&oacute;n museogr&aacute;fica de la obra sin necesidad de eliminarla f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista urbano y paisaj&iacute;stico, el documento municipal destaca que el monumento &ldquo;forma parte del trazado urbano hist&oacute;rico de Santa Cruz desde 1966, constituye un elemento reconocible para varias generaciones y mantiene una relaci&oacute;n visual con el Fuerte de Almeyda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su retirada, seg&uacute;n el informe, producir&iacute;a adem&aacute;s un<strong> impacto sobre la imagen y</strong> el perfil urbano del &aacute;rea portuaria
    </p><h2 class="article-text"><strong>El PSOE urge a Berm&uacute;dez que &ldquo;retire ya&rdquo; el monumento</strong></h2><p class="article-text">
        La secretaria general del PSOE de Tenerife, <strong>Tamara Raya Rodr&iacute;guez</strong>, por el contrario, ha urgido al alcalde Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez a que &ldquo;cumpla la ley&rdquo; y a que &ldquo;retire ya&rdquo; el monumento a Franco.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, Raya indica que la publicaci&oacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial de Canarias de la resoluci&oacute;n del ejecutivo canario poniendo fin a la v&iacute;a administrativa &ldquo;deja sin su principal argumento a quienes pretend&iacute;an conservar el monumento en el espacio p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy se termina la &uacute;ltima excusa de Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez. <strong>Ya no existe ninguna expectativa de protecci&oacute;n como Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong> y el alcalde debe cumplir la ley y retirar de una vez un monumento concebido para glorificar al dictador&rdquo;, afirma Tamara
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE/Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/santa-cruz-aferra-monumento-franco-preservarlo-rechazo-gobierno-canario_1_13438588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 13:26:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fa1a54af-f323-4baa-95fe-48da65a9f087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x861y358.jpg" length="136673" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fa1a54af-f323-4baa-95fe-48da65a9f087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x861y358.jpg" type="image/jpeg" fileSize="136673" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Santa Cruz se aferra al monumento a Franco y mantiene la batalla para preservarlo pese al rechazo del Gobierno canario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fa1a54af-f323-4baa-95fe-48da65a9f087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x861y358.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,José Manuel Bermúdez,Santa Cruz de Tenerife,Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Canarias pone fin al intento de proteger como BIC el monumento a Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168d444a-9640-4c9b-8e27-57dba27c4878_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040505.jpg" width="655" height="368" alt="El Gobierno de Canarias pone fin al intento de proteger como BIC el monumento a Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo autonómico basa su decisión en los dictámenes desfavorables de los órganos técnicos y del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias</p><p class="subtitle">El monumento a Franco de Tenerife cuenta con dos informes en contra de declararlo BIC y dos que obvian que ensalza la dictadura
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Canarias ha rechazado definitivamente la declaraci&oacute;n como <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC)</strong> del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/monumento-franco-tenerife-santa-cruz-retira_1_13351719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monumento a Franco en Santa Cruz de Tenerife</a>, al considerar que no concurren los valores que justificar&iacute;an otorgarle el m&aacute;ximo nivel de protecci&oacute;n patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n, publicada este lunes en el Bolet&iacute;n Oficial de Canarias (BOC) y firmada por la consejera de Universidades, Ciencia e Innovaci&oacute;n y Cultura,<strong> Migdalia Mach&iacute;n</strong>, y por el presidente del Ejecutivo auton&oacute;mico, <strong>Fernando Clavijo</strong>, pone fin a la v&iacute;a administrativa, aunque la decisi&oacute;n puede ser recurrida ante la jurisdicci&oacute;n contencioso-administrativa. El Gobierno fundamenta su decisi&oacute;n en los dict&aacute;menes desfavorables de los &oacute;rganos t&eacute;cnicos y del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/consejo-patrimonio-cultural-canarias-rechaza-declarar-bic-monumento-franco-tenerife_1_13294002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias.</a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Consejo de Patrimonio rechaz&oacute; la declaraci&oacute;n por amplia mayor&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        El Ejecutivo canario sostiene que el procedimiento deb&iacute;a concluir con una posici&oacute;n coincidente entre el criterio t&eacute;cnico de la Ponencia T&eacute;cnica y el criterio institucional del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias. Ambos &oacute;rganos se pronunciaron en contra de la declaraci&oacute;n del monumento de Juan de &Aacute;valos.
    </p><p class="article-text">
        La Ponencia T&eacute;cnica de Patrimonio Arquitect&oacute;nico emiti&oacute; en abril un dictamen desfavorable con seis votos en contra, ninguno a favor y una abstenci&oacute;n. Posteriormente, el pleno del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias, celebrado el pasado 11 de junio, tambi&eacute;n rechaz&oacute; la declaraci&oacute;n, con 16 votos desfavorables, ninguno favorable y una abstenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n recuerda que la declaraci&oacute;n BIC fue promovida inicialmente en mayo de 2018 por la Real Academia de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel. Posteriormente, en febrero de 2020, la Asociaci&oacute;n para la Investigaci&oacute;n y Protecci&oacute;n del Patrimonio Hist&oacute;rico San Miguel Arc&aacute;ngel solicit&oacute; la incoaci&oacute;n del procedimiento, petici&oacute;n que reiter&oacute; en marzo de 2021.
    </p><p class="article-text">
        El Cabildo de Tenerife tom&oacute; conocimiento de la misma y acord&oacute; posponer su pronunciamiento hasta la emisi&oacute;n de un dictamen especializado por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz sobre la adecuaci&oacute;n del monumento a la normativa sobre memoria hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2020, la Asociaci&oacute;n para la Investigaci&oacute;n y Protecci&oacute;n del Patrimonio Hist&oacute;rico San Miguel Arc&aacute;ngel present&oacute; solicitud de incoaci&oacute;n del procedimiento de declaraci&oacute;n como BIC acompa&ntilde;ada de un informe de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arc&aacute;ngel y diversa documentaci&oacute;n complementaria, y en marzo de 2021 reiter&oacute; su petici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fue en octubre de 2021 cuando el Cabildo de Tenerife solicit&oacute; informes especializados de las universidades de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, y la primera instituci&oacute;n acad&eacute;mica emiti&oacute; el suyo dos meses m&aacute;s tarde, en el que se conclu&iacute;a que el monumento carec&iacute;a de valores art&iacute;sticos excepcionales para merecer tal distinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2022, el Cabildo de Tenerife emiti&oacute; un informe en el que desestimaba las solicitudes de iniciar el expediente BIC, contra el cual la asociaci&oacute;n promotora present&oacute; un recurso de alzada que fue desestimado por la presidencia de la corporaci&oacute;n insular.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, present&oacute; otro ante el Juzgado de lo Contencioso 3 de Santa Cruz, que lo estim&oacute; y conden&oacute; al Cabildo a incoar el procedimiento, lo cual se produjo en septiembre de 2024.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El expediente BIC lleg&oacute; a los tribunales</strong></h2><p class="article-text">
        En la tramitaci&oacute;n del expediente se solicitaron dict&aacute;menes a la Real Academia de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel, que valid&oacute; la calidad escult&oacute;rica del monumento a Franco; del Organismo Aut&oacute;nomo de Museos y Centros del Cabildo, en sentido desfavorable a la declaraci&oacute;n; del Colegio de Arquitectos provincial, que propuso un concurso de ideas para su resignificaci&oacute;n; de la Universidad de La Laguna, que no vio valores art&iacute;sticos excepcionales; y de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, que se mostr&oacute; favorable a su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se abri&oacute; un tr&aacute;mite de audiencia e informaci&oacute;n p&uacute;blica, en el que se presentaron 42 escritos y alegaciones, de los cuales cinco a favor de la declaraci&oacute;n BIC, 31 en contra y seis no expresaron un sentido concluyente.
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2025, el Ayuntamiento de Santa Cruz remiti&oacute; al Cabildo tres informes emitidos por la t&eacute;cnico de gesti&oacute;n cultural del &aacute;rea de Patrimonio Hist&oacute;rico y por la Fundaci&oacute;n Centro Internacional para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio (CICOP).
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo mes, el Organismo Aut&oacute;nomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife present&oacute; dos informes adicionales: uno suscrito por el arquitecto y director cient&iacute;fico Carlos Pall&eacute;s Darias, en defensa de la protecci&oacute;n del patrimonio cultural, y un informe hist&oacute;rico-art&iacute;stico sobre el monumento elaborado por un t&eacute;cnico del Museo de Historia y Antropolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2026, seg&uacute;n se recoge en la resoluci&oacute;n publicada en el BOC este lunes, la Direcci&oacute;n General de Cultura y Patrimonio Cultural solicit&oacute; al Ministerio de Cultura la anotaci&oacute;n preventiva en el Registro General de Bienes de Inter&eacute;s Cultural, que fue practicada un mes m&aacute;s tarde.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los &oacute;rganos de Patrimonio rechazaron la declaraci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El pasado abril fue convocada la potencia t&eacute;cnica de Patrimonio Arquitect&oacute;nico del Consejo del Patrimonio Cultural de Canarias, y tras el an&aacute;lisis y deliberaci&oacute;n del expediente emiti&oacute; un dictamen desfavorable a la declaraci&oacute;n del monumento a Franco como BIC: seis votos en contra, cero a favor y una abstenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El dictamen fue elevado a la Direcci&oacute;n General de Cultura y Patrimonio Cultural, que acord&oacute; suspender el plazo m&aacute;ximo para resolver el expediente y solicit&oacute; el informe preceptivo del Consejo del Patrimonio Cultural.
    </p><p class="article-text">
        Este organismo, en un pleno celebrado el pasado 11 de junio, inform&oacute; desfavorablemente a la declaraci&oacute;n BIC del monumento de Juan de &Aacute;valos con el resultado de 16 votos desfavorables, ninguno a favor y una abstenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, se acord&oacute; el levantamiento de la suspensi&oacute;n del c&oacute;mputo del plazo m&aacute;ximo para resolver el expediente y se dispuso la continuaci&oacute;n de su tramitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esgrime el Gobierno de Canarias que tiene la competencia para la declaraci&oacute;n de BIC y que se han cumplido todos los tr&aacute;mites establecidos en la ley, que otorga al Consejo de Patrimonio Cultural de Canarias el papel de &oacute;rgano especializado de referencia.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, insiste en que el informe de este &oacute;rgano ha de ser positivo para que el Gobierno de Canarias pueda proseguir con el expediente BIC.
    </p><p class="article-text">
        Y recalca: &ldquo;El legislador no exige &uacute;nicamente la emisi&oacute;n de un informe preceptivo, ni siquiera de un informe determinante, sino que exige expresamente que dicho informe tenga car&aacute;cter favorable. Esta exigencia normativa no puede considerarse una mera formalidad procedimental ni un requisito desprovisto de eficacia jur&iacute;dica. Antes al contrario, constituye una aut&eacute;ntica condici&oacute;n positiva para el ejercicio de la potestad administrativa de declaraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata, por tanto, de un requisito accesorio del procedimiento, sino de un aut&eacute;ntico l&iacute;mite material al ejercicio de la potestad declarativa atribuida al Gobierno&rdquo;, a&ntilde;ade el ejecutivo canario en su resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, &ldquo;cuando el informe emitido por el Consejo es desfavorable, desaparece uno de los presupuestos legales que habilitan el ejercicio positivo de dicha potestad, de manera que el ordenamiento jur&iacute;dico ya no permite la adopci&oacute;n del decreto declarativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda por &uacute;ltimo que en dicho Consejo participan representantes de las administraciones p&uacute;blicas competentes, universidades, academias e instituciones cient&iacute;ficas y culturales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE/Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/gobierno-canarias-pone-proteger-bic-monumento-franco_1_13438096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 11:06:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/168d444a-9640-4c9b-8e27-57dba27c4878_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040505.jpg" length="291165" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/168d444a-9640-4c9b-8e27-57dba27c4878_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040505.jpg" type="image/jpeg" fileSize="291165" width="655" height="368"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Canarias pone fin al intento de proteger como BIC el monumento a Franco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/168d444a-9640-4c9b-8e27-57dba27c4878_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040505.jpg" width="655" height="368"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Memoria Histórica,Santa Cruz de Tenerife,Gobierno de Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un reconocimiento franquista que Zaragoza mantiene 90 años después: la medalla a los ‘Voluntarios del 18 de julio’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/reconocimiento-franquista-zaragoza-mantiene-90-anos-despues-medalla-voluntarios-18-julio_1_13387599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff75e985-f01e-4019-8ff3-3dfc6408f958_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un reconocimiento franquista que Zaragoza mantiene 90 años después: la medalla a los ‘Voluntarios del 18 de julio’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento nunca ha abordado la revisión, como dicta la normativa en memoria democrática, del premio concedido a los civiles que se rebelaron contra el Gobierno legítimo republicano</p></div><p class="article-text">
        La noche del 18 de julio de 1936, m&aacute;s de un centenar de personas se concentr&oacute; en torno al Cuartel de Castillejos, en Zaragoza. Eran civiles que llevaban d&iacute;as esperando que los rumores y conspiraciones se convirtieran en realidad. Ese fin de semana, &ldquo;por fin&rdquo;, se hac&iacute;a efectivo el golpe de Estado: hab&iacute;a llegado el momento de tomar la ciudad. All&iacute; fueron instruidos y equipados durante las primeras horas de la sublevaci&oacute;n. Nadie &mdash;ni ellos ni los leales a la Rep&uacute;blica&mdash; imaginaba lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s: tres a&ntilde;os de una guerra en la que el bando contrario ser&iacute;an sus propios familiares y convecinos.
    </p><p class="article-text">
        Siete a&ntilde;os despu&eacute;s y en conmemoraci&oacute;n de esta fecha, el Ayuntamiento de Zaragoza concede a estos y otros muchos 'Voluntarios del 18 de julio' uno de los reconocimientos m&aacute;s importantes que esta instituci&oacute;n p&uacute;blica tiene el poder de otorgar: la Medalla de Plata de Zaragoza. En el mes de julio de 1943, m&aacute;s de 400 nombres propios la reciben por sus servicios &mdash;avalados previamente&mdash; durante estos primeros d&iacute;as de contienda. Noventa a&ntilde;os despu&eacute;s, siguen contando con este honor. Ni uno solo de los equipos de gobierno del Consistorio zaragozano ha tratado de retirar esta distinci&oacute;n a aquellos que jugaron un papel clave a la hora de rebelarse contra el Gobierno leg&iacute;timo de la Rep&uacute;blica surgido de las urnas en febrero de 1936. Tampoco se han planteado mociones dirigidas a este fin, a pesar de contar con el respaldo de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, actualizada en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras Julita Cifuentes y Pilar Maluenda, autoras de &lsquo;El asalto a la Rep&uacute;blica. Los or&iacute;genes del franquismo en Zaragoza&rsquo;, sit&uacute;an a estos civiles como &ldquo;elemento esencial&rdquo; que decantar&iacute;a la balanza hacia los sublevados. De esta manera, afirman como clave &ldquo;el papel de los miembros de las organizaciones derechistas, situadas desde el primer momento del lado de los insurrectos&rdquo;. Asimismo, aseguran en este estudio que &ldquo;la contrarrevoluci&oacute;n llevaba meses con sus efectivos preparados y en alerta&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80cf3aa9-9b99-4bb4-8a48-b482a8fd2603_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recortes de prensa de la época con la entrega de medallas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recortes de prensa de la época con la entrega de medallas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Alcalde, autor de &lsquo;Lazos de sangre&rsquo;, confirma esta idea: &ldquo;A la vez que se conspiraba en los cuarteles, hab&iacute;a conexiones con civiles para colaborar cuando llegase la insurrecci&oacute;n&rdquo;. Y corrobora que, cuando estalla la sublevaci&oacute;n, el voluntariado de ultraderecha &mdash;de Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola a Falange, pasando por los requet&eacute;s, entre otros&mdash; &ldquo;tiene muy claro que es all&iacute; donde tiene que ir&rdquo;, refiri&eacute;ndose al Cuartel de Castillejos. &ldquo;Estaban convenidos desde antes del golpe y ten&iacute;an instrucciones muy claras al respecto&rdquo;, asegura el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos varones se encuentran j&oacute;venes pertenecientes a organizaciones como Falange o Acci&oacute;n Ciudadana y tambi&eacute;n antiguos militares que hab&iacute;an dejado el Ej&eacute;rcito pocos a&ntilde;os antes. Otros, sin afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica clara, pertenec&iacute;an a familias de clase media y de la burgues&iacute;a zaragozana. Tambi&eacute;n se encontraban entre ellos profesionales de la medicina, la abogac&iacute;a o la arquitectura.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el autor de la exitosa publicaci&oacute;n &lsquo;Verdugos del 36&rsquo;, David Alegre, puntualiza que &ldquo;no todos eran convencidos&rdquo;. Hubo personas de organizaciones de izquierda que se alistaron en las milicias falangistas por autopreservaci&oacute;n &mdash;los &ldquo;chaqueteros&rdquo;&mdash;, tratando de encontrar refugio &ldquo;donde menos se les fuera a buscar&rdquo;. En cualquier caso, reitera que Falange, &ldquo;un partido minoritario hasta la primavera del 36&rdquo;, creci&oacute; exponencialmente y, tras el 18 de julio, se convirti&oacute; en un partido de masas. &ldquo;La gente est&aacute; tomando decisiones en un margen de tiempo muy reducido y de muy alta incertidumbre, nadie tiene ni idea de que va a haber una guerra civil de tres a&ntilde;os ni una violencia desatada que puede afectar a casi cualquier persona&rdquo;, insiste el autor.
    </p><h2 class="article-text">La labor de los voluntarios</h2><p class="article-text">
        Sea como fuere, el d&iacute;a siguiente, 19 de julio, la ciudad se envolvi&oacute; en un ambiente protagonizado por la incertidumbre. Los rebeldes, junto a los voluntarios ya armados y uniformados, salieron de los cuarteles en formaci&oacute;n con oficiales del Ej&eacute;rcito para declarar el estado de guerra y ocupar los centros de poder, como Capitan&iacute;a o el Gobierno Civil.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil determinar qu&eacute; hizo exactamente cada uno de ellos; sin embargo, s&iacute; se puede afirmar que los falangistas se encargaron de detener a afiliados de izquierdas y del Frente Popular, y encerrarlos en centros de detenci&oacute;n y en la c&aacute;rcel. Lo que en principio se presentaba como una acci&oacute;n preventiva deriv&oacute; muy pronto en asesinatos sistem&aacute;ticos, sobre todo a partir de los primeros d&iacute;as del mes de agosto.
    </p><p class="article-text">
        El historiador David Alegre asevera que, en Arag&oacute;n, fueron miles los j&oacute;venes que acabaron sum&aacute;ndose como voluntarios a la causa golpista. Tarde o temprano, la mayor&iacute;a march&oacute; a primera l&iacute;nea: los golpistas aragoneses, sin recursos suficientes frente a las columnas llegadas de Catalu&ntilde;a y el Pa&iacute;s Valenciano, se vieron abocados a &ldquo;una guerra autosostenible&rdquo; y tuvieron que echar mano de todo lo que ten&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Otros quedaron vinculados a la represi&oacute;n en la retaguardia. Alegre habla de &ldquo;cuadrillas de perpetradores&rdquo; ligadas a Falange, integradas por personas seleccionadas exclusivamente para esa tarea &ldquo;porque hab&iacute;an mostrado un talento caracterizado para matar&rdquo;. Columnas mixtas &mdash;Guardia Civil, falangistas, unidades del Ej&eacute;rcito&mdash; recorrieron pueblos como Gurrea de G&aacute;llego o Torres de Berrell&eacute;n para sofocar focos de resistencia. Quienes demostraban ese &ldquo;talento&rdquo; en el frente eran a veces devueltos a Zaragoza, donde a partir de agosto se sistematiza la 'eliminaci&oacute;n' de los que hab&iacute;an sido detenidos.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado noventa a&ntilde;os desde aquellos d&iacute;as en los que m&aacute;s de 400 civiles contribuyeron, en la capital aragonesa, al golpe de Estado militar y violento, a este asalto a mano armada a la democracia espa&ntilde;ola que arrebat&oacute; no solo libertades, sino tambi&eacute;n muchas vidas inocentes. Hoy, los secuaces de los golpistas que iniciaron el periodo m&aacute;s negro de la historia reciente patria, que rompieron miles de familias a lo largo y ancho del territorio espa&ntilde;ol, que abrieron heridas que no terminan de cicatrizar, esos 'Voluntarios del 18 de julio&rsquo; que, reitera Alegre, &ldquo;contribuyeron justamente a lo contrario, a romper el marco c&iacute;vico de convivencia comunitaria en paz&rdquo;, siguen siendo reconocidos como h&eacute;roes por la ciudad de Zaragoza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Bandrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/reconocimiento-franquista-zaragoza-mantiene-90-anos-despues-medalla-voluntarios-18-julio_1_13387599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff75e985-f01e-4019-8ff3-3dfc6408f958_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1096130" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff75e985-f01e-4019-8ff3-3dfc6408f958_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1096130" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un reconocimiento franquista que Zaragoza mantiene 90 años después: la medalla a los ‘Voluntarios del 18 de julio’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff75e985-f01e-4019-8ff3-3dfc6408f958_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Zaragoza,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Canarias: 50 años tras la oscuridad': La Represión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-50-anos-oscuridad-represion_1_13402269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ceef4bed-726d-4ece-bc4a-249bff085b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x283y378.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Canarias: 50 años tras la oscuridad&#039;: La Represión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Producido por Clan de Medios, el documental consta de tres capítulos. El segundo episodio cuenta con testimonios como el de Mari Luz Dámaso, que perdió a su padre con solo 22 meses, el de Pepe Valencia o el de Elina Bencomo Ascanio, sobrina de Blanca Ascanio, ‘La maestra Roja’
</p><p class="subtitle">Capítulo 2 - 'Canarias: 50 años tras la oscuridad': El Golpe
</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>Canarias: 50 a&ntilde;os tras la oscuridad</strong></em><strong>' </strong>es<strong> </strong>un documental producido por<strong> Clan de Medios</strong> sobre el golpe de estado y la brutal represi&oacute;n que ejerci&oacute; el franquismo en Canarias. En este segundo cap&iacute;tulo historiadores e historiadoras como <strong>Sergio Millares</strong>,<strong> Ricardo A. Guerra Palmero</strong>,<strong> Alexis Orihuela</strong>,<strong> Raquel P&eacute;rez Brito</strong>,<strong> Pilar Dom&iacute;nguez Prats</strong>,<strong> Cristina Mart&iacute;n G&oacute;mez</strong>,<strong> V&iacute;ctor M. Ram&iacute;rez, Olegario Negr&iacute;n o el arque&oacute;logo Javier Velasco</strong> explicar&aacute;n c&oacute;mo la violencia es el ADN de toda la represi&oacute;n tras el golpe. Y c&oacute;mo lo que se pretend&iacute;a era causar el terror entre la poblaci&oacute;n y que el da&ntilde;o que se causara sirviera de elemento aleccionador.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se contar&aacute; con testimonios como el de Mari Luz D&aacute;maso, que perdi&oacute; a su padre con solo 22 meses, el de Pepe Valencia o el de Elina Bencomo Ascanio, sobrina de Blanca Ascanio, &lsquo;La maestra Roja&rsquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-_Sq7sFDOZW4-9171', 'youtube', '_Sq7sFDOZW4', document.getElementById('yt-_Sq7sFDOZW4-9171'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-_Sq7sFDOZW4-9171 src="https://www.youtube.com/embed/_Sq7sFDOZW4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Se trata de una serie documental que se enmarca dentro de las acciones de <em><strong>50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a libertad </strong></em>y que consta de tres cap&iacute;tulos: <em><strong>El Golpe</strong></em><em>,</em> <em><strong>La Represi&oacute;n </strong></em>y <em><strong>La Reparaci&oacute;n.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-50-anos-oscuridad-represion_1_13402269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 10:22:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ceef4bed-726d-4ece-bc4a-249bff085b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x283y378.jpg" length="68344" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ceef4bed-726d-4ece-bc4a-249bff085b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x283y378.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68344" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Canarias: 50 años tras la oscuridad': La Represión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ceef4bed-726d-4ece-bc4a-249bff085b5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x283y378.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Francisco Franco,Dictadura franquista,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria que brotó del alcalde fusilado en el 36: 'La Flor del Almendro' se estrena en la plaza de Alcanadre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/memoria-broto-alcalde-fusilado-36-flor-almendro-estrena-plaza-alcanadre_1_13400631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria que brotó de alcalde fusilado en el 36: &#039;La Flor del Almendro&#039; se estrena en la plaza de Alcanadre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental sobre el alcalde fusilado en 1936 del que nació un árbol se presenta ante sus vecinos en un emotivo cine de verano que rompe décadas de silencio</p><p class="subtitle">El almendro que nació del pecho del alcalde riojano fusilado en la Guerra Civil
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo como si fuera ayer retumbar los disparos en mi conciencia antes de que se hiciera definitivamente el silencio y cayera a paladas la noche del tiempo sobre mi memoria. Hasta que de pronto sent&iacute; un aleteo vegetal agitarse en mi pecho y un soplo de luz erigirse al cielo. Era la flor del almendro&rdquo;. Se hace el silencio en la plaza del pueblo de Alcanadre, que ha improvisado esta noche un cine de verano, con lleno total. Hay quienes conocen bien la historia que narran esas frases y se tienen que limpiar los ojos de emoci&oacute;n en este primer minuto de la pel&iacute;cula. Otros, nunca hab&iacute;an o&iacute;do hablar de ello. Es la historia de Agust&iacute;n Mart&iacute;nez Royo, el alcalde de Alcanadre torturado y fusilado en agosto de 1936, que durante las exhumaciones fue encontrado enterrado solo con un almendro nacido desde su pecho. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Devolvemos lo que uno ha hecho al sitio en el que tenía que estar, que es a la memoria de ese pueblo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jesús Rocandio</span>
                                        <span>—</span> Director de &#039;La Flor de Almendro&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su historia es el inicio del documental La Flor del Almendro, que despu&eacute;s del pase en el ZINEBI de Bilbao, se ha decidido estrenar en la plaza del pueblo, parte fundamental de la pel&iacute;cula. &ldquo;Es devolver lo que uno ha trabajado y ha hecho al sitio en el que ten&iacute;a que estar, que es a la memoria de ese pueblo&rdquo;, subraya con seguridad Jes&uacute;s Rocandio, el director. &ldquo;No se me ocurre un formato m&aacute;s emocionante&rdquo;, a&ntilde;ade Santiago Tabernero, el guionista, justo antes de empezar la proyecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La expectaci&oacute;n es total en la plaza minutos antes. &ldquo;Las cosas que me han contado son muy impresionantes&rdquo;, cuenta Roc&iacute;o, que conoce desde siempre la historia del alcalde. &ldquo;Era marido de mi t&iacute;a&rdquo;. Tambi&eacute;n parece saber bien lo que ocurri&oacute; un hombre mayor que llega a la plaza a pocos instantes del comienzo de la proyecci&oacute;n, con un taburete bajo el brazo y se sienta solo detr&aacute;s. No quiere hablar, pero sus ojos dicen m&aacute;s que cualquier palabra. Entre sus pocas palabras, es rotundo: &ldquo;Veo muy bien que se haga porque no hay que olvidar esto nunca&rdquo; y a&ntilde;ade: &ldquo;Demasiado de bien lo conozco yo, pero no puedo decir m&aacute;s porque me emociono, tengo cosas personales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a7e1d61-f5cc-4a67-8d61-bd0ac0b985a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Homenaje en Alcanadre a los asesinados en 1936"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Homenaje en Alcanadre a los asesinados en 1936                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué hay que hacer a los 17 años para que te fusilen?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y, entre tanto, empieza una pel&iacute;cula en la que sobrevuela durante todo el tiempo una gran pregunta: &iquest;Para qu&eacute; sirve y donde se aloja la memoria?. Sin necesidad de formularla, responde el pueblo donde fusilaron a 29 de sus vecinos.  &ldquo;Hemos querido que sea muy austero, no hay un fundido ni un movimiento de c&aacute;mara, tiene un formato 4:3 como si fuera una televisi&oacute;n antigua... Porque para nosotros lo importante era el relato, lo que dicen&rdquo;, expresa Rocandio, que incluso asegura haber eliminado &ldquo;con gran dolor&rdquo; los planos de Pepe Viyuela pronunciando las primeras frases &ldquo;porque &eacute;l es tan importante y tan conocido que se com&iacute;a el resto del documental&rdquo;. Enfatiza igualmente en la dificultad a la que se han enfrentado al ser un documental &ldquo;una pieza viva&rdquo;. &ldquo;La primera escritura de guion y los que ha sido no tienen nada que ver, aunque s&iacute; en el fondo y en lo que se iba a contar&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        'La flor del almendro' entrelaza tres historias de forma simult&aacute;nea. La de Ernesto, sobrino de uno de los fusilados y una de las personas que realizaron sus exhumaciones en el cementerio de Torrero en Zaragoza. La del alcalde Pablo Aranda (dimitido en 2025), que impulsa el homenaje a los represaliados en el 45 aniversario de las exhumaciones y proyecta un alcorque monumental para un almendro que se planta en plaza como s&iacute;mbolo de memoria. Y la de Luis Fla&ntilde;o, un joven de 17 a&ntilde;os, que decide realizar en su instituto un trabajo de investigaci&oacute;n sobre las v&iacute;ctimas del golpe del 36 en la ribera de La Rioja y Navarra. Este acude al cementerio con sus amigos y frente al pante&oacute;n de las v&iacute;ctimas repasan las edades: &ldquo;17, los que voy a hacer yo ahora. &iquest;Qu&eacute; hay que hacer con 17 a&ntilde;os para que te fusilen?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Parecida edad tendr&aacute; Nerea, una joven que permanece atenta a la pel&iacute;cula rodeada de amigos de su edad. &ldquo;Es muy fuerte que esto pasara, es una verg&uuml;enza que hicieran eso con las personas y que ahora haya gente que piense que eso en alg&uacute;n momento estuvo bien&rdquo;, y cree que &ldquo;la sociedad se est&aacute; quedando sin humanidad&rdquo;. A ella le hab&iacute;an contado sus padres lo que ocurri&oacute; en el pueblo y est&aacute; convencida de que hay que romper silencios y conocer la historia &ldquo;para que no se vuelva a repetir&rdquo;. Hoy la memoria de su pueblo se ve en pantalla grande &ldquo;y es que tiene que ser as&iacute;&rdquo;. De hecho, la idea del equipo desde el inicio es que la pieza acabe siendo un material educativo y se proyecte en los institutos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/62658bda-0f1a-4708-af16-c93d6c89b28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Final del estreno &#039;La Flor del Almendro&#039; en Alcanadre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Final del estreno &#039;La Flor del Almendro&#039; en Alcanadre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay mucho silencio e interesa que haya mucho silencio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Coincide en esta necesidad de llevar este tema a los institutos y &ldquo;cambiar los planes de estudio&rdquo; otra de las espectadoras, sin poder contener la emoci&oacute;n en los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito. &ldquo;Y te lo digo como nieta de maestro represaliado&rdquo;, a&ntilde;ade con la voz entrecortada de orgullo. &ldquo;Para que nuestros hijos y nietos sepan lo que pas&oacute;&rdquo;. Cree que &ldquo;hacen mucha falta&rdquo; historias como la que cuenta el documental, que reconoce que no conoc&iacute;a hasta ahora. &ldquo;Hay mucho silencio, interesa que haya mucho silencio y hay una desinformaci&oacute;n tremenda&rdquo;. Tampoco Milagros conoc&iacute;a muy bien lo que le hab&iacute;an hecho al alcalde Agust&iacute;n Mart&iacute;nez Royo. &ldquo;La realidad es que se habla muy poco, no se comentaba mucho en las casas. Es la historia y hay que saberla&rdquo;. De hecho, el documental rompe tambi&eacute;n ese silencio y el miedo al que se conden&oacute; a las v&iacute;ctimas. As&iacute; que tanto en la pel&iacute;cula como entre el p&uacute;blico se oye empezar a comentar: &ldquo;Yo tengo o&iacute;do que...&rdquo; y salen heridas familiares que se curan al compartirlas. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula tambi&eacute;n es una lecci&oacute;n de humildad frente a la propia vida. Ninguno de los tres protagonistas logr&oacute; culminar su meta inicial: a Ernesto le denegaron el permiso para visitar, como le hab&iacute;a pedido su padre, en la academia militar el lugar en el que hab&iacute;a fusilado a su t&iacute;o, el alcalde dimiti&oacute; antes de ver construido el monumento al almendro. &ldquo;Bueno Luis, &iquest;y c&oacute;mo fue el trabajo?&rdquo;, le preguntan. &ldquo;Calla, que me suspendieron&rdquo;. &ldquo;Es un reflejo de la realidad: te propones una cosa y la vida te lleva por otro lado. Al final, los planes cambian, pero lo importante permanece&rdquo;, reflexiona el director, que ha estrenado el octavo montaje que se ha hecho de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        El respeto y la libertad total protagoniza el documental y el estreno. Entre todos, una premisa se repite, da igual si hablan la cuadrilla de j&oacute;venes, los concejales en el pleno o las se&ntilde;oras haciendo la compra: &ldquo;Para que esto no vuelva a ocurrir&rdquo;. Para que no vuelva a ocurrir no hay que perder la memoria. Por eso un almendro crece en la plaza de la iglesia en recuerdo al alcalde Agust&iacute;n Mart&iacute;nez Royo. Y entonces, las luces de la proyecci&oacute;n se apagan y los vecinos recogen sus sillas para volver a casa mientras quedan en el aire las historias de las vidas truncadas por la barbarie del golpe del 36, que hoy vuelven a brotar. Una demostraci&oacute;n de que, por mucho que se intente sepultar la historia bajo capas de silencio, la vida y la memoria siempre se abren paso. Como la flor del almendro a trav&eacute;s del pecho del alcalde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El almendro que nació del pecho de un alcalde riojano fusilado en la Guerra Civil"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El almendro que nació del pecho de un alcalde riojano fusilado en la Guerra Civil                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Fernández García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/memoria-broto-alcalde-fusilado-36-flor-almendro-estrena-plaza-alcanadre_1_13400631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 18:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="226065" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226065" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La memoria que brotó del alcalde fusilado en el 36: 'La Flor del Almendro' se estrena en la plaza de Alcanadre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd4a8720-78c7-41b2-b0e4-092c47031cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Represión franquista,Memoria Histórica,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violenta represión franquista, en el segundo capítulo del documental ‘Canarias: 50 años tras la oscuridad’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/represion-franquista-documental-canarias-50-anos-oscuridad_1_13401508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b957be4-d688-4780-8bdd-863d44ca6197_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y707.jpg" width="1200" height="675" alt="La violenta represión franquista, en el segundo capítulo del documental ‘Canarias: 50 años tras la oscuridad’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con testimonios como el de Mari Luz Dámaso, que perdió a su padre con solo 22 meses, el de Pepe Valencia o el de Elina Bencomo Ascanio, sobrina de Blanca Ascanio, ‘La mastra Roja’ </p><p class="subtitle">Capítulo 1 - 'Canarias: 50 años tras la oscuridad': El Golpe
</p></div><p class="article-text">
        El segundo cap&iacute;tulo del documental <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-50-anos-oscuridad-golpe_1_13388365.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Canarias: 50 a&ntilde;os tras la oscuridad, estrenado la semana pasada</strong></em></a><em><strong>, </strong></em>ver&aacute; la luz este s&aacute;bado con el episodio titulado <em><strong>La Represi&oacute;n</strong></em>, que aborda c&oacute;mo el franquismo utiliz&oacute; la violencia para causar terror e imponer el nuevo r&eacute;gimen. Las clases sociales m&aacute;s vulnerables como los trabajadores, jornaleros, tambi&eacute;n los sindicalistas, las mujeres, los homosexuales... fueron reprimidos durante toda la dictadura. Un cap&iacute;tulo que se podr&aacute; ver este s&aacute;bado a las 11.00 en TVE y en el YouTube de Canarias Ahora a partir de esa hora. 
    </p><p class="article-text">
        Producido por Clan de Medios, se trata de un episodio en el que historiadores e historiadoras como <strong>Sergio Millares</strong>,<strong> Ricardo A. Guerra Palmero</strong>,<strong> Alexis Orihuela</strong>,<strong> Raquel P&eacute;rez Brito</strong>,<strong> Pilar Dom&iacute;nguez Prats</strong>,<strong> Cristina Mart&iacute;n G&oacute;mez</strong>,<strong> V&iacute;ctor M. Ram&iacute;rez, Olegario Negr&iacute;n o el arque&oacute;logo Javier Velasco</strong> explicar&aacute;n c&oacute;mo la violencia es el ADN de toda la represi&oacute;n tras el golpe. Y c&oacute;mo lo que se pretend&iacute;a era causar el terror entre la poblaci&oacute;n y que el da&ntilde;o que se causara sirviera de elemento aleccionador. Asimismo, se incidir&aacute; en c&oacute;mo se confeccionaron listas de ejecuci&oacute;n para hacer desaparecer a personas que no pudieron ser sometidas a consejos de guerra porque no hab&iacute;an cometido ning&uacute;n delito. Much&iacute;simos de esos desaparecidos a&uacute;n siguen siendo buscados hoy d&iacute;a por parte de sus familias y fueron arrojados al mar y a lugares como los pozos de Tenoya y Arucas o la Sima de Jin&aacute;mar, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        En este cap&iacute;tulo se ahonda en casos como el de <strong>Agaete</strong>, un pueblo peque&ntilde;o en el que en solo una noche (el 4 de abril de 1937) desaparecieron 28 personas, la mayor&iacute;a del que pas&oacute; a ser conocido como Valle de Las Viudas. Todo ello gener&oacute; una fuerte conmoci&oacute;n en el municipio. <strong>Pepe Valencia</strong>, presidente de la asociaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica de Agaete, era nieto de uno de esos hombres que desaparecieron aquella anoche, Antonio Valencia Exp&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        De Agaete tambi&eacute;n es <strong>Mari Luz D&aacute;maso,</strong> una mujer que a sus 94 a&ntilde;os explica que tampoco ha encontrado los restos mortales de su padre, Gregorio D&aacute;maso, tambi&eacute;n desaparecido aquella terrible noche. En su intervenci&oacute;n explica que lo ha a&ntilde;orado toda su vida y que tiene &ldquo;un vac&iacute;o&rdquo; muy grande que a&uacute;n le pesa. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el episodio se har&aacute; hincapi&eacute; en la violencia que sufrieron los maestros y maestras, a quienes incluso depuraban con sanciones como expulsarlos de sus puestos de trabajo y tambi&eacute;n en la brutal represi&oacute;n hacia las mujeres. Adem&aacute;s de los datos de los historiadores e historiadoras, <strong>Elina Bencomo Ascanio </strong>a sus 94 a&ntilde;os tambi&eacute;n explica c&oacute;mo recuerda a su t&iacute;a Blanca Ascanio, conocida como <em>La maestra roja</em>, una mujer que fue condenada a pena de muerte que despu&eacute;s le fue conmutada por haber participado en el fogueo de Vallehermoso, en La Gomera. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-GCvuR1s7iow-1264', 'youtube', 'GCvuR1s7iow', document.getElementById('yt-GCvuR1s7iow-1264'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-GCvuR1s7iow-1264 src="https://www.youtube.com/embed/GCvuR1s7iow?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text"><strong>Sobre el documental </strong></h2><p class="article-text">
        Producido por Clan de Medios, <em>Canarias, 50 a&ntilde;os tras la oscuridad</em>, desglosa en tres cap&iacute;tulos (<em>El Golpe</em>, <em>La Represi&oacute;n</em> y <em>La Reparaci&oacute;n</em>) la llegada de Franco a Canarias, los motivos por los que el Gobierno de La Rep&uacute;blica decide enviar al destituido jefe del Estado Mayor a las Islas y c&oacute;mo se convierte en capit&aacute;n general de Canarias, para desde aqu&iacute;, conspirar y liderar un golpe de Estado al que se opone resistencia en varias islas. Consecuencia de ello se va a generar una brutal represi&oacute;n. Muchos de los desaparecidos en el archipi&eacute;lago no saben de qu&eacute; fueron acusados. Sindicalistas, maestros, personas humildes&hellip; Miles de v&iacute;ctimas directas e indirectas. V&iacute;ctimas que a d&iacute;a de hoy siguen buscando reparaci&oacute;n, ya que creen que pese a los avances de las leyes de memoria democr&aacute;tica no se han cerrado las heridas.
    </p><p class="article-text">
        El primer cap&iacute;tulo, <em>El Golpe</em>, se estren&oacute; el pasado 17 de julio en el Museo Elder que llen&oacute; por completo su aforo; un estreno que cont&oacute; con la presencia del ministro de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, que record&oacute; c&oacute;mo se puede retroceder en derechos &ldquo;de un viernes a un s&aacute;bado&rdquo; como ocurri&oacute; en 1936.  El cap&iacute;tulo se emiti&oacute; al d&iacute;a siguiente en TVE y ya se puede ver en el YouTube de Canarias Ahora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/represion-franquista-documental-canarias-50-anos-oscuridad_1_13401508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 10:39:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b957be4-d688-4780-8bdd-863d44ca6197_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y707.jpg" length="281845" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b957be4-d688-4780-8bdd-863d44ca6197_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y707.jpg" type="image/jpeg" fileSize="281845" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La violenta represión franquista, en el segundo capítulo del documental ‘Canarias: 50 años tras la oscuridad’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b957be4-d688-4780-8bdd-863d44ca6197_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y707.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Canarias,Francisco Franco,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el asesinato del general Balmes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/asesinato-general-balmes-angel-vinas_132_13391785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a438e4fd-5236-4cf9-80f3-63a8d94ca4b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x564y220.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el asesinato del general Balmes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La supuesta “autopsia” no fue un original, sino una copia ya adaptada a las circunstancias creadas por la evolución de la guerra. “Justificó” la mentira con que se rodeó el  crimen.  Balmes apareció como “muerto en acto de servicio”</p><p class="subtitle">Documental - 'Canarias: 50 años tras la oscuridad': El Golpe
</p></div><p class="article-text">
        Me han enviado de Las Palmas algunos art&iacute;culos de la prensa en los que se pone en duda el asesinato. Tambi&eacute;n se ha hecho  en <em>El Debate</em> madrile&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        No me siento molesto. Si respondo es por solidaridad con los dos coautores del libro en el que se demostr&oacute;: el pat&oacute;logo Dr. Miguel Ull Laita y mi primo hermano y piloto de Cecilio Yusta Vi&ntilde;as. Ambos con larga experiencia y que me hab&iacute;an ayudado en dos intentos previos (2010 y 2011). Fallecidos en la covid. 
    </p><p class="article-text">
        En el tercero estuvimos mejor armados. Hab&iacute;a aparecido nueva documentaci&oacute;n oficial. No pretendimos haberla descubierto. Lo hizo un aficionado cuyo nombre no viene al cuento. Se hallaba en el Ministerio de Defensa en la direcci&oacute;n general que conservaba la documentaci&oacute;n sobre pensiones. Hoy se encuentra en otro archivo militar.
    </p><p class="article-text">
        En ella figura una supuesta &ldquo;autopsia&rdquo; del general. Invalida lo mucho que se ha escrito (y que ha llegado hasta Wikipedia) sobre tal asesinato, es decir, una sarta de estupideces e inverosimilitudes anat&oacute;micas, como ya hab&iacute;a supuesto el Dr. Ull en 2011.  
    </p><p class="article-text">
        Tal &ldquo;autopsia&rdquo; no se hab&iacute;a hecho p&uacute;blica, pero permiti&oacute; colmar numerosos huecos y reforzar la tesis del asesinato. Tampoco se hab&iacute;a realizado con las formalidades previstas por la legislaci&oacute;n vigente en 1936. Un &ldquo;apa&ntilde;o&rdquo; para ocultar lo ocurrido con los subterfugios necesarios. Justific&oacute; un aumento de la pensi&oacute;n de viudedad de la esposa del general tras mover estos numerosos contactos con el fin de ablandar al &ldquo;Caudillo&rdquo;, ya que en principio la pensi&oacute;n reconocida hab&iacute;a sido mucho menor. 
    </p><p class="article-text">
        El expediente es una joya y en &eacute;l participaron algunos de los militares que desempe&ntilde;aron papeles importantes en la preparaci&oacute;n del asesinato y su encubrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        La supuesta &ldquo;autopsia&rdquo; no fue un original, sino una copia ya adaptada a las circunstancias creadas por la evoluci&oacute;n de la guerra. &ldquo;Justific&oacute;&rdquo; la mentira con que se rode&oacute; el  crimen.  Balmes apareci&oacute; como &ldquo;muerto en acto de servicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que destaca en la copia es el recorrido del proyectil seg&uacute;n los destrozos descritos por los galenos en julio de 1936. No son en modo algunos compatibles con el lugar por el que supuestamente penetr&oacute; la bala. Balmes no se peg&oacute; un tiro. Se lo pegaron. 
    </p><p class="article-text">
        Casi cien p&aacute;ginas del libro de 2016 describen pormenorizadamente lo que tuvo que ocurrir en el cuerpo del general y la imposibilidad anat&oacute;mica del &ldquo;resultado&rdquo; que algunos airean todav&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, no sabemos c&oacute;mo y qui&eacute;n le dispar&oacute;. Lo que se cont&oacute; adolece de numerosas incongruencias. No es casualidad que la &uacute;nica informaci&oacute;n certera que se public&oacute; en un diario vespertino de Las Palmas el 16 de julio no se repitiera m&aacute;s y se sustituyera, <em>manu</em> <em>militari</em>,  por la tesis oficial. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se &ldquo;compr&oacute;&rdquo; el silencio del &uacute;nico testigo, el ch&oacute;fer, a quien se le rehizo, <em>a posteriori</em>, un nuevo expediente personal. Se retoc&oacute;, incluso, muchos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Estuvo lejos de los peligros de la guerra pero se le concedieron las medallas de la campa&ntilde;a, como si hubiera batallado en primera l&iacute;nea. Lleg&oacute; a teniente, pero no ascendi&oacute; a capit&aacute;n a pesar de sus esfuerzos. Muri&oacute; alcoholizado.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, al suceso de 1936 el juez militar que se hizo cargo de la investigaci&oacute;n, y apart&oacute; a manotazos al civil, redact&oacute; en sus memorias un cap&iacute;tulo sobre c&oacute;mo habr&iacute;a empleado Balmes hasta entonces  la ma&ntilde;ana. De creerlo, habr&iacute;a visitado dos cuarteles, un barquichuelo militar antes de ir a sus pr&aacute;cticas de tiro. 
    </p><p class="article-text">
        Tal juez consign&oacute; en el expediente que figura en el de la pensi&oacute;n que Balmes iba en pantal&oacute;n corto y llevaba consigo una camisa de seda. Ambos no reglamentarios. Es decir, se le endilg&oacute; una vestimenta m&aacute;s apropiada para pasar revista a las tropas que habr&iacute;an formado ante su visita a dos cuarteles y al barquichuelo. Como si Las Palmas hubiera sido el remedo de una ciudad india bajo dominaci&oacute;n brit&aacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo que servidor hab&iacute;a escrito en 2011 no identificamos al autor del asesinato. Nos ahorramos, quiz&aacute;, consecuencias como las que sufri&oacute; un colega catedr&aacute;tico de la Universidad de Alicante. Es notorio que por haber osado mencionar el papel de un militar franquista como secretario del consejo de guerra contra Miguel Hern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Preferimos abrir una paleta que iba desde el general Luis Orgaz (topo de Franco ante la guarnici&oacute;n de Las Palmas) a embusteros uniformados. En el primer tiempo del saludo, &ldquo;testimoniaron&rdquo; por su honor que Balmes fue a probar pistolas para hacer frente a la supuesta &ldquo;revoluci&oacute;n&rdquo; que preparaban las izquierdas.  
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; con los fondos del Gobierno canario y los de la Asamblea de Madrid pueda financiarse una nueva investigaci&oacute;n. &iquest;Descubrir&aacute; m&aacute;s documentos que apoyen una tesis para nosotros grotesca y absurda? Ciertamente en las islas vive gente que, quiz&aacute; para salvar el &ldquo;honor&rdquo; de sus antepasados, no se atreve a hacerlos p&uacute;blicos.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/asesinato-general-balmes-angel-vinas_132_13391785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 16:07:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a438e4fd-5236-4cf9-80f3-63a8d94ca4b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x564y220.jpg" length="231339" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a438e4fd-5236-4cf9-80f3-63a8d94ca4b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x564y220.jpg" type="image/jpeg" fileSize="231339" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sobre el asesinato del general Balmes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a438e4fd-5236-4cf9-80f3-63a8d94ca4b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x564y220.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Historia,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Canarias: 50 años tras la oscuridad': El Golpe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-50-anos-oscuridad-golpe_1_13388365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9334e695-766a-4cc2-af1d-60e78dfb9e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Canarias: 50 años tras la oscuridad&#039;: El Golpe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Producido por Clan de Medios, el documental consta de tres capítulos. En el primero, se aborda la llegada de Franco a Canarias y cómo conspiró para sublevarse a un gobierno legítimo</p><p class="subtitle">Todo sobre ‘Canarias: 50 años tras la oscuridad’, el documental sobre el golpe de estado franquista y la brutal represión
</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>Canarias: 50 a&ntilde;os tras la oscuridad</strong></em><strong>' </strong>es un documental producido por<strong> Clan de Medios</strong> sobre el golpe de estado y la brutal represi&oacute;n que ejerci&oacute; el franquismo en Canarias. Cuenta con historiadores como &Aacute;ngel Vi&ntilde;as, Sergio Millares, Maisa Navarro, entre otros, o los testimonios de la nieta del &uacute;ltimo alcalde republicano de Santa Cruz de Tenerife o la nieta de Juan Negr&iacute;n. Se trata de una serie documental que se enmarca dentro de las acciones de <em><strong>50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a libertad </strong></em>y que consta de tres cap&iacute;tulos: <em><strong>El Golpe</strong></em><em>,</em> <em><strong>La Represi&oacute;n </strong></em>y <em><strong>La Reparaci&oacute;n. </strong></em> 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-GCvuR1s7iow-2621', 'youtube', 'GCvuR1s7iow', document.getElementById('yt-GCvuR1s7iow-2621'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-GCvuR1s7iow-2621 src="https://www.youtube.com/embed/GCvuR1s7iow?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/canarias-50-anos-oscuridad-golpe_1_13388365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 10:00:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9334e695-766a-4cc2-af1d-60e78dfb9e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43089" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9334e695-766a-4cc2-af1d-60e78dfb9e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43089" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Canarias: 50 años tras la oscuridad': El Golpe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9334e695-766a-4cc2-af1d-60e78dfb9e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Ley de Memoria Histórica,Segunda República,Francisco Franco,Guerra Civil Española,Juan Negrín]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
