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    <title><![CDATA[elDiario.es - Estereotipos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/estereotipos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Estereotipos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-texto-jorge-azcon-hombres_129_13098249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60a8ff97-8413-4490-a493-ad23af9a965b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1388y1594.jpg" width="1200" height="675" alt="Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo de Jorge Azcón no es un comentario sin más. Ni lo tuyo una mirada sin más o una broma sin más o una tontería dicha al aire sin más. Sin más, quizá, lo será para quien lo hace. Porque desde quien lo vive, nada de eso es ocasional, aislado ni neutro. Es una constante que te mina y te desgasta, es una lluvia fina de malestar que condiciona la manera en que te miras y estás en el mundo</p><p class="subtitle">Azcón insiste en el “error” de comparar el físico de Montero y Alegría: “Me equivoqué y pido disculpas sinceras”
</p></div><p class="article-text">
        Jugar con mu&ntilde;ecas de proporciones imposibles. Admirar a tus cantantes favoritas, todas flacas y lindas. Ver a las mujeres que salen en la tele y escuchar lo que dicen a tu alrededor. Observar desde peque&ntilde;a c&oacute;mo las mujeres se pesan, hacen dieta y se torturan (las torturan) con sus cuerpos. Asistir a anuncios y m&aacute;s anuncios de cremas, cosm&eacute;ticos, anticelul&iacute;ticos, operaciones. O&iacute;r, una y otra vez, comentarios que hablan de tetas, de culos, de cinturas. Notar claramente las miradas. Gorda como insulto. Fea como insulto. 'Las ni&ntilde;as bonitas no pagan dinero'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en una mujer es descubrir que tu cuerpo no es solo tuyo. Es entender que eres un ser mirable, comentable y tocable. Es asumir que tu cuerpo y tu aspecto funcionan como una vara de medir oportunidades. M&aacute;s adelante, implica darte cuenta de que, por encima de tus ideas y de tus actos, por encima de qui&eacute;n eres, el cuerpo que tienes, tu pelo, tu manera de vestir y tu manicura siempre ser&aacute;n m&aacute;s relevantes. Como si algo o alguien nos tuviera que recordar siempre que, aunque nos creamos sujetos, estamos pensadas para ser objetos: objetos que mirar, comentar y juzgar, da igual el efecto que eso tenga en nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Naomi Wolf en <em>El mito de la belleza:</em>&nbsp;&ldquo;Muchas mujeres tienen m&aacute;s dinero, poder, campo de acci&oacute;n y reconocimiento legal del que jam&aacute;s hab&iacute;amos so&ntilde;ado, pero con respecto a c&oacute;mo nos sentimos acerca de nosotras mismas f&iacute;sicamente, puede que estemos peor que nuestras abuelas no liberadas&rdquo;. Wolf argumenta que la presi&oacute;n est&eacute;tica hacia las mujeres se ha endurecido: conforme hemos ganado derechos, espacio y poder, el control sobre nuestro cuerpo y nuestro aspecto se ha hecho todav&iacute;a m&aacute;s duro. Las miradas y los comentarios permanentes, nos lo recuerdan. 
    </p><p class="article-text">
        Trastornos de alimentaci&oacute;n. Vigilancia constante de tu cuerpo: &iquest;has engordado?, &iquest;has adelgazado?, &iquest;tienes m&aacute;s celulitis?, &iquest;estr&iacute;as?, &iquest;arrugas?, &iquest;c&oacute;mo tienes el cutis?, &iquest;llevas bien el pelo?, &iquest;pareces sexy?, &iquest;est&aacute;s guapa?, &iquest;ir&aacute;s adecuada para [insertar cualquier contexto/persona/lugar]? Un mont&oacute;n de esfuerzo y dinero dedicado a abordar todas esas preguntas. Algunos estudios han mostrado que las mujeres pensamos en nuestro propio cuerpo y aspecto numerosas veces a lo largo del d&iacute;a. Son pensamientos intrusivos, es inseguridad, es malestar.
    </p><p class="article-text">
        En ese <em>El mito de la belleza</em>, Naomi Wolf explica c&oacute;mo ese control est&eacute;tico, esa presi&oacute;n corporal, es una estrategia de sumisi&oacute;n y desgaste. Hacernos sentir mal con nosotras mismas es &uacute;til: perdemos tiempo y seguridad, ganamos dudas y miedos, nos hacemos peque&ntilde;as, nos comparamos (porque nos comparan), nos plegamos en algunas situaciones por temor a no merecer m&aacute;s, abandonamos lugares para evitar que el malestar se haga todav&iacute;a m&aacute;s grande. Tememos que nos juzguen, que en, cualquier momento, &iexcl;zas! te conviertan en ese objeto mirable, comentable y tocable, justo cuando t&uacute; estabas haciendo uso de tu espacio, de tus derechos, de tu palabra.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Jorge Azc&oacute;n no es un comentario sin m&aacute;s. Ni lo tuyo una mirada sin m&aacute;s o una broma sin m&aacute;s o una tonter&iacute;a dicha al aire sin m&aacute;s. Sin m&aacute;s, quiz&aacute;, lo ser&aacute; para quien lo hace. Porque desde quien lo vive, nada de eso es ocasional, aislado ni neutro. Es una constante que te mina y te desgasta, es una lluvia fina de malestar que condiciona la manera en que te miras y est&aacute;s en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lo doloroso, porque lo es, es descubrir que solo desde el desinter&eacute;s y la falta de empat&iacute;a pueden los hombres seguir reproduciendo estos comportamientos. La masculinidad tiene mucho que ver con eso: con dar por hecho el lugar que uno tiene en el mundo, con vivir ajeno a otras experiencias, con creer que la mirada de uno es la v&aacute;lida por defecto, con el desinter&eacute;s por conocer lo que a uno no le afecta directamente. Con despreciar lo que las mujeres sentimos o vivimos y, por supuesto, las maneras en las que reaccionamos.
    </p><p class="article-text">
        Ese desprecio tambi&eacute;n puede darse por omisi&oacute;n: por la falta de escucha, por la falta de inter&eacute;s en saber de las otras, en comprender la manera en la que las otras viven, sus presiones, sus dolores, las experiencias que las atraviesan, las consecuencias que tienen en ellas las acciones de los otros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que se&ntilde;alar siempre a los dem&aacute;s, m&aacute;s que escuchar a Jorge Azc&oacute;n y ser capaces de decir 'qu&eacute; mal est&aacute; esto', se trata de coger ese desinter&eacute;s, esa falta de empat&iacute;a, esa mirada hacia la otra como objeto, y hacer algo con todo eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-texto-jorge-azcon-hombres_129_13098249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:06:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un breve texto para Jorge Azcón (y todos los hombres)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Igualdad,PP - Partido Popular,Feminismo,Estereotipos,Trebujena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El documental 'Mujeres calvas' se proyecta este jueves en la biblioteca Rafael Azcona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/documental-mujeres-calvas-proyecta-jueves-biblioteca-rafael-azcona_1_12954392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bf7d5e3-71c3-41d2-949f-3755185cca72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El documental &#039;Mujeres calvas&#039; se proyecta este jueves en la biblioteca Rafael Azcona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el documental, ópera prima de Sandra Román, por primera vez, siete mujeres calvas rompen el silencio y luchan por la normalización y visibilización de sus cuerpos</p><p class="subtitle">Estereotipos, pornografía y manosfera: “La caja de la masculinidad está más viva que nunca”
</p></div><p class="article-text">
        La Unidad de Igualdad del Ayuntamiento de Logro&ntilde;o ha organizado una proyecci&oacute;n del documental &lsquo;Mujeres calvas&rsquo;, &oacute;pera prima de Sandra Rom&aacute;n, que trata de romper con los estereotipos sexistas y visibilizar un tema tab&uacute;: la alopecia femenina. La proyecci&oacute;n tendr&aacute; lugar el jueves 5 de febrero, a las 19:00 horas, en el sal&oacute;n de actos de la Biblioteca Rafael Azcona, y la entrada ser&aacute; libre hasta completar aforo.
    </p><p class="article-text">
        En el documental, por primera vez, siete mujeres calvas rompen el silencio y luchan por la normalizaci&oacute;n y visibilizaci&oacute;n de sus cuerpos.&nbsp; La alopecia femenina es un tema del que no se habla y que genera un gran estigma y exclusi&oacute;n en las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad en la que las mujeres son esclavas de su imagen, por primera vez, el documental nos brinda una mirada que es como un grito de superaci&oacute;n, reivindicaci&oacute;n y libertad &uacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Este documental ofrece una visi&oacute;n feminista en la que las mujeres no est&eacute;n sexualizadas y en el que su belleza est&eacute; basada en lo natural. Plantea c&oacute;mo la &lsquo;belleza femenina&rsquo; es un concepto que, impuesto a las mujeres, debe ser abolido y son quienes comienzan a mostrar su propia visi&oacute;n fuera de estereotipos.
    </p><p class="article-text">
        Sus testimonios se convierten en un viaje sobrecogedor que nos lleva desde el m&aacute;s profundo dolor hasta la alegr&iacute;a. Todas ellas caminan hacia la libertad en una sociedad en la que la presi&oacute;n est&eacute;tica les sigue obligando a ocultarse. Despu&eacute;s de toda una historia escondidas, su existencia ser&aacute; ejemplo para todas, y ser mujer y ser calva..., dejar&aacute; de ser un tab&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la proyecci&oacute;n se realizar&aacute; un coloquio con la directora y una de las mujeres participantes en el documental. El documental se estren&oacute; en marzo de 2025 y se ha proyectado en salas de cine de todo el pa&iacute;s, y ha sido galardonado con el Premio a las Luchas y Derechos de las Mujeres en el Porto Femme International Film en Portugal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/documental-mujeres-calvas-proyecta-jueves-biblioteca-rafael-azcona_1_12954392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 18:51:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El documental 'Mujeres calvas' se proyecta este jueves en la biblioteca Rafael Azcona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estereotipos,mujeres,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro de cada diez mujeres se arrepiente de reconstruirse el pecho tras el cáncer: "Tengo dos trozos de plástico en mi cuerpo, sano no es"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cuatro-diez-mujeres-arrepiente-reconstruirse-pecho-cancer-trozos-plastico-cuerpo-sano-no_1_12921281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a52d80af-38b4-4d9d-858a-ca900a66e00e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro de cada diez mujeres se arrepiente de reconstruirse el pecho tras el cáncer: &quot;Tengo dos trozos de plástico en mi cuerpo, sano no es&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación de Emakunde recaba testimonios tanto de mujeres mastectomizadas, focalizándose en la decisión posterior de reconstruirse o no, como de profesionales de la salud con el objetivo de realizar propuestas y recomendaciones para mejorar el proceso de toma de decisión de las pacientes</p><p class="subtitle">'¿Orain zer?', la historia mujeres que deciden libremente reconstruirse o no el pecho tras la mastectomía por el cáncer
</p></div><p class="article-text">
        Cuatro de cada diez mujeres que optan por realizarse una reconstrucci&oacute;n mamaria tras la mastectom&iacute;a despu&eacute;s de pasar un c&aacute;ncer reconocen sentirse insatisfechas o arrepentidas de la decisi&oacute;n quir&uacute;rgica y los resultados est&eacute;ticos obtenidos. Entre las razones de ello est&aacute; la presi&oacute;n est&eacute;tica por cumplir unos c&aacute;nones de belleza espec&iacute;ficos, la falta de informaci&oacute;n sobre los resultados por parte del personal sanitario o las expectativas que cada una puede llegar a tener. Estas son algunas de las conclusiones de la investigaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/publicaciones_bekak/es_def/adjuntos/beca_2023_3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Proyecto I-MAST: an&aacute;lisis y descripci&oacute;n del riesgo de discriminaci&oacute;n y el uso de recursos asistenciales del colectivo de mujeres mastectomizadas&rdquo;</strong></a>, realizada por un equipo de investigadoras formado por Garbi&ntilde;e Lozano, Maialen Araolaza, Maider Lamarain, Olalla Ondarra, Alazne Mujica, Olatz Mercader y Ane Arbillaga, becada por el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde). 
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras han recabado informaci&oacute;n y los testimonios tanto de mujeres mastectomizadas, focaliz&aacute;ndose en la decisi&oacute;n posterior de reconstruirse o no, como de profesionales de la salud con el objetivo de realizar propuestas y recomendaciones para mejorar el proceso de toma de decisi&oacute;n de las pacientes. Seg&uacute;n recogen, el arrepentimiento es menor entre las mujeres que optan por no reconstruirse el pecho, aunque el cuestionamiento social por tomar esa decisi&oacute;n est&aacute; presente en algunas de ellas. &ldquo;La ortopedista me dijo: &rdquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s sin pr&oacute;tesis?&ldquo; Y yo: &rdquo;S&iacute;, &iquest;por?, es que me es muy inc&oacute;modo.&ldquo; Y me respondi&oacute;: &rdquo;Pues eso es porque no has probado una buena pr&oacute;tesis&ldquo; y le digo: &rdquo;No, es que he probado tres.&ldquo; &rdquo;Pues te voy a decir una cosa, llevo 40 a&ntilde;os en esto en esta cl&iacute;nica y no he conocido a nadie que ande sin pr&oacute;tesis y sin nada, adem&aacute;s te voy a decir una cosa, si no usas nada se te va a doblar, se te va a torcer la espalda, porque hay que buscar una simetr&iacute;a&ldquo; y entonces le dije: &rdquo;Bueno, pues siempre tiene que haber una primera.&ldquo;, reconoce una de las mujeres que ha pasado por el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n, las mujeres, un total de 135 participantes con una media de edad de 53 a&ntilde;os, cuentan las complicaciones y los riesgos que pod&iacute;an asociarse a la cirug&iacute;a, tambi&eacute;n de los posibles rechazos de los implantes y del dolor que pod&iacute;a generar una pr&oacute;tesis externa en la piel que hab&iacute;a recibido radioterapia. Esta manera de entender la salud les llev&oacute; a cuestionar si someterse a la reconstrucci&oacute;n era realmente saludable. &ldquo;El proceso de quitar y cerrar es el m&aacute;s simple y menos invasivo realmente, porque no te metes un cuerpo extra&ntilde;o en el tuyo. Yo tengo dos trozos de pl&aacute;stico en mi cuerpo, al final no deja de ser un cuerpo extra&ntilde;o que est&aacute; ah&iacute;. Es bastante menos sano que si hablamos de salud. Podr&iacute;an explicar que una de las decisiones es m&aacute;s sana y la otra m&aacute;s est&eacute;tica, pero salud no es meterte un pl&aacute;stico en la piel, digamos&rdquo;, sostiene otra de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas de ellas, tambi&eacute;n relatan las molestias que les ocasionan las pr&oacute;tesis temporales antes de realizarse la reconstrucci&oacute;n. &ldquo;Lleg&oacute; un momento en el que yo ten&iacute;a la piel en carne viva y a&uacute;n y todo usaba un sujetador con la pr&oacute;tesis de algod&oacute;n. Llegaba a casa a la noche y me quitaba el sujetador y me levantaba a piel. A pesar de ello, al d&iacute;a siguiente me volv&iacute;a a poner el sujetador con la pr&oacute;tesis. Eso es algo que ahora me parece ahora incre&iacute;ble y que no lo volver&iacute;a a hacer. Qu&eacute; ciega estaba&rdquo;, lamenta otra de las mujeres que ha participado en la investigaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podrían explicar que una de las decisiones es más sana y la otra más estética, pero salud no es meterte un plástico en la piel</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n aborda el punto de vista del personal sanitario de Osakidetza. Una de las profesionales entrevistadas que sostiene que &ldquo;la mayor&iacute;a quieren reconstruirse. No s&eacute; si son conscientes muchas veces, igual no les transmitimos lo que supone la reconstrucci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;hay mujeres que no se les puede reconstruir porque no cumplen criterios y les tienes que decir que va a perder el pecho, y esas requieren mucha energ&iacute;a y mucha paciencia porque es el proceso de duelo que est&aacute; haciendo&rdquo;. No obstante, en el caso de las que optan por una reconstrucci&oacute;n, &ldquo;se les explica que la mastectom&iacute;a es un proceso que se recupera una muy bien, pero que la reconstrucci&oacute;n va a tener un postoperatorio m&aacute;s dificultoso, m&aacute;s doloroso, que va a tener un bulto que no va a tener sensibilidad, que la palpaci&oacute;n va a ser blanda, pero que va a estar con un expansor tiempo, que va a ser como una bola dura, que la expansi&oacute;n le va a doler, que va a requerir de venir m&aacute;s tiempo a la consulta. Se le ense&ntilde;an las fotos. S&iacute; que les dedicamos. Es suficiente. &iquest;Se van satisfechas? Yo creo que s&iacute;, pero no lo s&eacute;&rdquo;, reconoce la sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n recalca que en cuanto a la decisi&oacute;n de reconstruirse o no, una vez se opta por una mastectom&iacute;a, es importante destacar que las y los profesionales de la salud acuden a la consulta tras haber compartido y contrastado el caso cl&iacute;nico en un comit&eacute; interno, donde se determina cu&aacute;l es el abordaje terap&eacute;utico y el tipo de cirug&iacute;a m&aacute;s id&oacute;neo para cada caso. &ldquo;En este sentido, algunas y algunos profesionales s&iacute; mencionaron que para ellos/as la primera opci&oacute;n era la reconstrucci&oacute;n. Otras/os profesionales mencionaron que les gustar&iacute;a tratar con mayor cautela o neutralidad este asunto, para que sea la paciente quien decida, por mucho que en ocasiones busquen la aceptaci&oacute;n u orientaci&oacute;n de la profesional. Una de las sanitarias entrevistadas explic&oacute; que tanto a nivel social como a nivel interno (por parte de las y los profesionales), es m&aacute;s dif&iacute;cil tomar la decisi&oacute;n de no reconstruirse. Esto se capt&oacute; en la cita donde explicaba que algunas pacientes se sorprend&iacute;an por el simple hecho de que se les sugiriera no reconstruirse. &rdquo;Es una cirug&iacute;a mucho m&aacute;s gorda, que cuesta m&aacute;s dinero, al final es m&aacute;s y se lo est&aacute;s ofreciendo. Entonces es como que eso es lo l&oacute;gico. Y el no hacer eso es lo raro&ldquo;&rdquo;, recoge el estudio, haciendo referencia a que las reconstrucciones mamarias tras una mastectom&iacute;a son incluidas en los sistemas p&uacute;blicos de salud, a diferencia de las operaciones de pecho que deciden realizarse mujeres por est&eacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casi todas las mujeres que se reconstruyen los pechos se quejan sobre todo de dolor y de limitación del brazo, de movilidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre los efectos adversos de una reconstrucci&oacute;n mamaria, las profesionales admiten que hay dolor. &ldquo;Sobre todo dolor, estar inc&oacute;modas, que no noten, que tengan como toda la zona dormida, que casi les pueda hacerles  cosa y no notan nada. Entonces, claro, eso de cara al &aacute;mbito sexual, pues a muchas de que tengan un globo, pues tampoco les aporta m&aacute;s, porque no notan nada en esa piel. Pero casi todas se quejan sobre todo de dolor y de limitaci&oacute;n del brazo, de movilidad. Tenemos reconstrucciones impecables al ojo humano que la paciente no acepta y tenemos reconstrucciones medianamente pobres que la paciente est&aacute; encantada. Depende mucho de las expectativas de la paciente, no tanto de la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica&rdquo;, detallan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La elecci&oacute;n de la opci&oacute;n quir&uacute;rgica es una decisi&oacute;n muy dif&iacute;cil y alcanzar la optimizaci&oacute;n de los resultados esperados de las distintas t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas ante los m&uacute;ltiples y diversos factores ligados a la gesti&oacute;n de las expectativas, la relaci&oacute;n con el cuerpo, a los procesos oncol&oacute;gicos y tambi&eacute;n a la capacidad decisional de las mujeres sigue siendo un reto de la asistencia sanitaria. Por lo general, la evidencia muestra indican que la mayor&iacute;a de las mujeres est&aacute;n muy satisfechas con sus decisiones terap&eacute;uticas, sobre todo con la decisi&oacute;n de someterse a una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, y manifiestan un bajo nivel de arrepentimiento. No obstante, hay estudios que muestran datos contradictorios, donde se ha demostrado que alrededor del 40% de las mujeres que se someten a cirug&iacute;a debido al c&aacute;ncer de mama informan de insatisfacci&oacute;n o arrepentimiento con la decisi&oacute;n quir&uacute;rgica y los resultados est&eacute;ticos obtenidos. En nuestro estudio, el nivel de arrepentimiento fue considerablemente mayor, sobre todo en aquellas mujeres que optaron por la reconstrucci&oacute;n o estaban a la espera, lo cual merece un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo&rdquo;, reconocen las investigadoras.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, explican que &ldquo;el nivel de arrepentimiento decisional tambi&eacute;n es mayor en las mujeres con reconstrucci&oacute;n, y en especial en las que est&aacute;n a la espera de ella&rdquo;. &ldquo;Esto podr&iacute;a estar asociado con un posible desajuste entre las expectativas de la imagen corporal tras la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica y el nivel de insatisfacci&oacute;n de la imagen corporal arraigado a los c&aacute;nones est&eacute;ticos. Las expectativas en cuanto al resultado est&eacute;tico y el impacto en la imagen corporal deben ser abordadas para reducir el nivel de arrepentimiento mediante una mayor exposici&oacute;n y previsualizaci&oacute;n de los resultados est&eacute;ticos que se esperan al realizar una cirug&iacute;a de reconstrucci&oacute;n&rdquo;, admiten.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La insistencia en adecuarse a los estereotipos de belleza (pelucas, prótesis externas, reconstrucción, etc.) está vinculada a ver el cuerpo como objeto estético que debe cumplir aquellos cánones estéticos, sexuales o eróticos que la sociedad vincula a belleza femenina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para poder reducir ese nivel de arrepentimiento, el estudio recomienda llevar a cabo un proceso de toma de decisiones compartido y que la totalidad de los profesionales implicados en el proceso quir&uacute;rgico, en especial las y los cirujanos, compartan y discutan abiertamente sobre los beneficios y riesgos de los diferentes tipos de cirug&iacute;a, as&iacute; como estimulen el empoderamiento de las mujeres para que tomen decisiones informadas. &ldquo;Se debe proporcionar informaci&oacute;n basada en la evidencia de manera clara y transparente, para lograr que las mujeres tengan la posibilidad de realizar un proceso de toma de decisi&oacute;n de calidad, libre de conflicto y de arrepentimiento&rdquo;, sostienen las investigadoras que tambi&eacute;n recomiendan mejorar las expectativas de las pacientes mediante im&aacute;genes y v&iacute;deos de otras operaciones reconstructivas para que tengan una referencia.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, tras el estudio las investigadoras recalcan que su objetivo no es &ldquo;poner el foco en el profesional sanitario&rdquo;, ya que, ellos mismos han demandado informaci&oacute;n y formaci&oacute;n para saber c&oacute;mo abordar de la mejor manera este tipo de situaciones. &ldquo;No queremos que de aqu&iacute; salgan se&ntilde;aladas personas, servicios o profesiones. Nuestra intenci&oacute;n es realizar este estudio desde una visi&oacute;n absolutamente constructivista para mejorar ese proceso. Los profesionales han mostrado su disposici&oacute;n de formarse para que la atenci&oacute;n sea la mejor posible&rdquo;, aclaran las investigadoras, que han presentado su estudio este martes en Vitoria.
    </p><p class="article-text">
        A modo de conclusi&oacute;n, critican la presi&oacute;n est&eacute;tica a la que se enfrentan las mujeres incluso en procesos de c&aacute;ncer de mama. &ldquo;La presi&oacute;n est&eacute;tica asociada al cumplimiento de los c&aacute;nones de belleza femeninos es notoria en las mujeres que se enfrentan a un c&aacute;ncer de mama y la respectiva cirug&iacute;a de mama. La insistencia en adecuarse a los estereotipos de belleza (pelucas, pr&oacute;tesis externas, reconstrucci&oacute;n, etc.) est&aacute; vinculada a una mayor connotaci&oacute;n de ver el cuerpo como objeto est&eacute;tico que f&iacute;sicamente debe cumplir aquellos c&aacute;nones est&eacute;ticos, sexuales o er&oacute;ticos que la sociedad vincula a la normatividad de la belleza femenina&rdquo;. Para luchar contra ello, consideran necesario &ldquo;dise&ntilde;ar e implementar estrategias que mejoren la aceptaci&oacute;n, la relaci&oacute;n y la autoestima hacia, para y por el cuerpo, para promover el bienestar f&iacute;sico, mental y emocional de las mujeres que se enfrentan a  tipo de cirug&iacute;a de mama&rdquo;, concluyen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cuatro-diez-mujeres-arrepiente-reconstruirse-pecho-cancer-trozos-plastico-cuerpo-sano-no_1_12921281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 20:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro de cada diez mujeres se arrepiente de reconstruirse el pecho tras el cáncer: "Tengo dos trozos de plástico en mi cuerpo, sano no es"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Mujer,Cáncer,Cáncer de mama,Estereotipos,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De qué hablan las mujeres negras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/hablan-mujeres-negras_132_12785755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/241bddc2-06d5-4dd9-bea5-e073e402022e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De qué hablan las mujeres negras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo de las entidades y mujeres africanas (aquellas que nuestro foco es la violencia) parece estar intencionalmente invisibilizado, como si fuera algo de lo que no hay que hablar, como si abriera una brecha en un orden perfectamente diseñado</p></div><p class="article-text">
        Como sabes, soy una joven de los noventa que no fue criada con el 'm&eacute;todo Montesori' pero s&iacute; que religiosamente creci&oacute; sabiendo que todos los meses de noviembre eran violeta, porque era el mes del 25N y tocaban en el centro educativo de turno charlas, talleres, proyecciones y otras actividades de sensibilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, aunque emocionalmente intenso, siempre me ha hecho levantar un ceja. El 25N es el D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra la Mujer pero, &iquest;qu&eacute; violencia?, &iquest;qu&eacute; mujer? El origen es el asesinato de las tres hermanas Mirabal, activistas y militantes, cometido en la Rep&uacute;blica Dominicana por la polic&iacute;a secreta del dictador&nbsp;Le&oacute;nidas Trujillo el 25 de noviembre de 1960. Es decir, violencia pol&iacute;tica e institucional. Sin embargo, parece que s&oacute;lo entendemos c&oacute;mo violencia la que ocurre &uacute;nica y exclusivamente en el seno de la (ex)pareja, y reconociendo casi dos o tres formas de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;y qu&eacute; mujeres? Por ejemplo, situ&aacute;ndonos aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, donde no tenemos datos disgregados racial ni &eacute;tnicamente pero s&iacute; por origen, las cifras son demoledoras: entre 2003 y 2021 de los 1.031 feminicidios que se registraron, el 31,3% de ellos fueron perpetrados contra mujeres migrantes. Es decir, equivale a entre 10 y 11 feminicidios por cada mill&oacute;n de mujeres migrantes residentes en Espa&ntilde;a. En contraste, los feminicidios de mujeres espa&ntilde;olas en el mismo per&iacute;odo se situaron entre 1,7 y 2 por cada mill&oacute;n de mujeres espa&ntilde;olas. Eso implica una sobrerrepresentaci&oacute;n, dado que son alrededor del 9,18% de la poblaci&oacute;n total en Espa&ntilde;a, dejando patente que el sistema no las est&aacute; protegiendo, dado que denuncian en el mismo porcentaje en el que son asesinadas.
    </p><p class="article-text">
        Son sistemas que se muestran negligentes, como muestra el informe <a href="https://www.algorace.org/2025/11/17/analisis-de-los-viogen-y-epv-r-en-relacion-a-su-impacto-en-mujeres-migrantes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">An&aacute;lisis de VioG&eacute;n y EPV-R en relaci&oacute;n a su impacto en mujeres migrantes</a>, de AlgoRace, donde se analizan dos sistemas que pueden determinar si una mujer recibe protecci&oacute;n o no, y donde las expertas se&ntilde;alan que estos sistemas de denuncia contienen d&eacute;ficits concretos en la atenci&oacute;n a mujeres migrantes que se acercan a una comisar&iacute;a a poner una denuncia por violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Las asociaciones africanas Flor de &Aacute;frica y Black Power organizaron este mes en Pamplona el&nbsp;<a href="https://sites.google.com/view/congreso-europeo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso Europeo de prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n ante las violencias machistas en la poblaci&oacute;n africana y afrodescendiente</a>, un espacio donde expertas y asociaciones africanas y afrodescendientes de Andaluc&iacute;a, Navarra, Girona, Madrid, Bruselas, Lisboa, Londres o Par&iacute;s se encontraron y donde reflejaron que da igual de donde vengas porque los problemas son siempre los mismos: violencia institucional, silencios y soledades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotras no hablamos sólo de violencia en la pareja. Hablamos de ley de extranjería, de frontera; hablamos de colonialismo e imperialismo, de condiciones laborales y derecho a la tierra, y, entre otras muchas otras cosas, hablamos de mutilación genital femenina y de cómo las campañas institucionales y de ONGs alimentan estereotipos racistas sobre la población africana, estigmatizando especialmente a las mujeres de contextos africanos y musulmanes, como señala la socióloga Jenabou Dembaga Susoko</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es alentador ver que no estamos solas, aunque el d&iacute;a a d&iacute;a sea extenuante y no tengamos apenas herramientas con las que actuar ni seamos vistas como malas africanas por el espacio que ocupamos. Sin embargo, recuerdo lo que me dijo M. Bah, de GAMS Belgique, y como ella, siendo fulani, al hablar y ocupar espacios p&uacute;blicos traicionaba el <em>semteende </em>(la modestia), uno de los principios del pulaaku (c&oacute;digo de conducta funali). Pero ella se reinvidicaba como buena fulani y reinvidicaba el pulaaku, porque denunciar las violencias machistas y c&oacute;mo las instituciones y sociedades europeas las ignoran, implicaban ejercer <em>munyal , gacce, hakkiilo</em>, es decir, la perseverancia, la dignidad, la templanza y la reflexi&oacute;n porque esa es &ldquo;la aut&eacute;ntica fuerza de la moral africana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n te digo, aunque parezca desolador el panorama, encontrarnos tantas mujeres negras con diferentes cuerpos, lenguas y manos fue bastante esperanzador porque, aunque no existamos en el radar de nadie, nos sabemos en tantos otros lugares (especialmente perif&eacute;ricos). Porque el trabajo de las entidades y mujeres africanas (aquellas que nuestro foco es la violencia) parece estar intencionalmente invisibilizado, como si fuera algo de lo que no&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-habla-delante-gente-blanca_132_11848942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay que hablar</a>, como si abriera una brecha en un orden perfectamente dise&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a la t&eacute;cnica de igualdad y cofundadora de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Africanas y Afrodescendientes en Canarias, Jainaba Danso Jammeh, &ldquo;la justicia para las mujeres negras es justicia para todo el mundo. Cuando las m&aacute;s vulnerables son escuchadas y protegidas, toda la comunidad avanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que nosotras no hablamos s&oacute;lo de violencia en la pareja. Hablamos de ley de extranjer&iacute;a, de frontera; hablamos de colonialismo e imperialismo, de condiciones laborales y derecho a la tierra, y, entre otras muchas otras cosas, hablamos de mutilaci&oacute;n genital femenina y de c&oacute;mo las campa&ntilde;as institucionales y de ONGs alimentan estereotipos racistas sobre la poblaci&oacute;n africana, estigmatizando especialmente a las mujeres de contextos africanos y musulmanes, como se&ntilde;ala la soci&oacute;loga Jenabou Dembaga Susoko.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, este hablar se recoge en la frase de la gran Audre Lorde: &ldquo;tu silencio no te proteger&aacute;&rdquo;. Ni a ti, ni a m&iacute;, ni a nadie, pero la frase tiene un transfondo superior, que es el del vac&iacute;o: el vac&iacute;o de la brecha que generan estas conversaciones pero que se llenan con hibiscos de nuevos caminos, caminos donde no haga falta llorar para ser escuchadas.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que las mujeres negras hablen es tan poderoso. Porque son voces que analizan y proponen desde la acci&oacute;n, desde habitaciones comunitarias m&aacute;s que propias, aunque lo que digamos no quiera ser escuchado. Porque la dignidad y el respeto son un verbo, no s&oacute;lo palabras. De eso hablamos las mujeres negras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/hablan-mujeres-negras_132_12785755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 05:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De qué hablan las mujeres negras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día Internacional de la Mujer,25N,Mujer,Racismo,Estereotipos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Otras formas de ser hombre": una campaña para construir relaciones más igualitarias y libres de violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/formas-hombre-campana-construir-relaciones-igualitarias-libres-violencia_1_12698990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e63d3847-3660-4f98-96d1-c28148698769_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Otras formas de ser hombre&quot;: una campaña para construir relaciones más igualitarias y libres de violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta iniciativa, promovida por AIETI, invita a reflexionar sobre los modelos tradicionales de masculinidad y promover formas de ser hombre más igualitarias, libres, diversas y corresponsables</p><p class="subtitle">AIETI lanza su curso 'Masculinidades no violentas y corresponsables' para “erradicar el patriarcado”</p></div><p class="article-text">
        AIETI, Asociaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n y Especializaci&oacute;n sobre Temas Iberoamericanos, lanza la campa&ntilde;a &ldquo;<em>Otras formas de ser hombre</em>&rdquo;, una propuesta de comunicaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n que busca cuestionar los estereotipos masculinos y a repensar la forma en que se construyen las relaciones entre hombres y mujeres en la sociedad actual.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto pretende fomentar masculinidades m&aacute;s emp&aacute;ticas, igualitarias y libres de violencia, poniendo el foco en la prevenci&oacute;n de las violencias machistas y en la construcci&oacute;n de v&iacute;nculos basados en el respeto, la corresponsabilidad y los cuidados. El objetivo es sensibilizar especialmente a los hombres de entre 18 y 50 a&ntilde;os, ofreci&eacute;ndoles mensajes positivos sobre las ventajas personales y sociales de adoptar masculinidades corresponsables y alejadas de los patrones tradicionales que sustentan las violencias machistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos abrir un di&aacute;logo social sobre qu&eacute; significa ser hombre hoy y mostrar que existen muchas formas posibles, m&aacute;s humanas, libres y corresponsables, de vivir la masculinidad&rdquo;, explican desde AIETI.
    </p><h2 class="article-text">Colaboraciones de Andr&eacute;s Picazo,&nbsp;El Chojin y Eneko las Heras</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a, que cuenta con el apoyo del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, se difundir&aacute; durante los meses de octubre y noviembre en toda la comunidad aut&oacute;noma, a trav&eacute;s de televisi&oacute;n, radio y redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el hastag #OtrasFormasDeSerHombre, AIETI presenta una serie de creatividades, con un spot protagonizado por el actor Andr&eacute;s Picazo, una cu&ntilde;a radiof&oacute;nica que cuenta con la colaboraci&oacute;n musical del rapero El Chojin e ilustraciones del reconocido pintor y caricaturista Eneko las Heras.
    </p><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a se suma a las numerosas acciones impulsadas por la asociaci&oacute;n AIETI en materia de igualdad y prevenci&oacute;n de violencias machistas, consolidando una l&iacute;nea de trabajo en la promoci&oacute;n de iniciativas que impulsan el cambio social desde la educaci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/formas-hombre-campana-construir-relaciones-igualitarias-libres-violencia_1_12698990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 15:46:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Otras formas de ser hombre": una campaña para construir relaciones más igualitarias y libres de violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Estereotipos,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Y que mida 1,80": por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mida-1-80-problematico-mujeres-pongan-requisitos-altura-ligar-hombres_129_12577622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b80cbc05-c4a9-436b-8b2f-421a7634c3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123509.jpg" width="4861" height="2734" alt="&quot;Y que mida 1,80&quot;: por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El personaje de Pedro Pascal en 'Materialists' confiesa su operación para 'crecer' 15 centímetros y, aunque extremo, su caso encarna la manera en la que la altura puede condicionar a algunas mujeres y afectar a la autoimagen de los hombres, y cómo estas expectativas reproducen los estereotipos de género</p><p class="subtitle">¿Anarcocapitalismo amoroso? Cómo la dictadura del amor propio te hace creer que las relaciones dependen solo de ti
</p></div><p class="article-text">
        15 cent&iacute;metros de altura m&aacute;s o menos. El 'mercado' del amor es el protagonista de <em>Materialists</em>, la segunda pel&iacute;cula de la directora Celine Song. Sus personajes buscan o, al menos, anhelan una pareja, pero esa b&uacute;squeda aparece totalmente condicionada por los requisitos que, no solo debe tener esa persona, sino ellos y ellas mismas para posicionarse en ese <em>marketplace</em>. El dinero y la posici&oacute;n social son el foco de la pel&iacute;cula, pero no solo: la altura que 'deben' tener los hombres para, supuestamente, resultar m&aacute;s deseables es uno de esos requisitos asumidos en el d&iacute;a a d&iacute;a. Lejos de ser algo neutro, tiene todo que ver con los estereotipos de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Es una conversaci&oacute;n recurrente con amigas y tambi&eacute;n un hecho comprobable en cualquier aplicaci&oacute;n para ligar: la altura de los hombres parece <em>algo</em> importante. Pero, &iquest;por qu&eacute;? Y tambi&eacute;n, &iquest;no deber&iacute;amos cuestionarnos que sea as&iacute;, de la misma manera que cuestionamos que nuestra talla de pantal&oacute;n-sujetador-lo que sea importe? Si queremos hombres distintos, &iquest;no debemos tambi&eacute;n pensarlos y construirlos distintos?
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, la tan nombrada masculinidad ni se construye sola ni la construyen solo los hombres. &ldquo;Lo vemos como un abstracto, pero es construida por el sistema, por toda la sociedad, y todos y todas estamos dentro; se construye a base de ideas que se han ido heredando y transformando tambi&eacute;n. La masculinidad, como la feminidad, no es una identidad propia, responde a una identidad colectiva. Y lo corporal es fundamental en esa construcci&oacute;n porque nos construimos para el reconocimiento de los dem&aacute;s&rdquo;, explica Fernando Herranz, historiador y doctor en Estudios de G&eacute;nero, que subraya que la manera en la que actuamos, nos relacionamos o nuestras expectativas van conformando lo que la sociedad espera de un hombre o una mujer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos performar nuestra masculinidad sin tener en cuenta el cuerpo. Salvando diferencias culturales, cuando pensamos en un hombre alto evocamos una figura concreta de hombre fuerte, protector, valiente, el paradigma del h&eacute;roe, del superh&eacute;roe&nbsp;y hasta del antih&eacute;roe&rdquo;, prosigue Herranz. De hecho, una imagen en la que la mujer sea m&aacute;s alta o m&aacute;s grande que el hombre con el que aparece al lado rompe esos esquemas de g&eacute;nero. En la memoria quedan esas fotos en las que Nicol&aacute;s Sarkozy parec&iacute;a m&aacute;s alto que Carla Bruni a pesar de medir ocho cent&iacute;metros menos. O Lady Di con un aspecto mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que el del pr&iacute;ncipe Carlos, a pesar de que med&iacute;an pr&aacute;cticamente lo mismo.  
    </p><p class="article-text">
        La sex&oacute;loga Sonia Encinas confirma que es algo que se encuentra a su alrededor con frecuencia. &ldquo;Lo interesante es hablar de c&oacute;mo los estereotipos de g&eacute;nero condicionan nuestro deseo, tanto en un sentido como en el otro&rdquo;, propone. En ese sentido, la autora de <em>Feminidad Salvaje </em>explica que a las mujeres se les ense&ntilde;a como deseables ciertas caracter&iacute;sticas masculinas que encajan con el estereotipo de var&oacute;n &ldquo;fuerte, grande y poderoso&rdquo;. En el caso de los hombres, esos atributos se manifiestan en el f&iacute;sico, pero no solo: la posici&oacute;n social o econ&oacute;mica tambi&eacute;n influyen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El canon de belleza femenino es mucho m&aacute;s severo porque en el patriarcado nuestra deseabilidad est&aacute; asociada a dos factores: la belleza y al amor/cuidados, es decir, 'conseguir' que alguien se quede nuestro lado y nos quiera. La deseabilidad social en los hombres, esa fuerza y poder, se encuentra tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos, en el dinero, en el trabajo...&rdquo;, prosigue. Encinas confirma que la traducci&oacute;n f&iacute;sica de ese estereotipo masculino alude a esas caracter&iacute;sticas de porte, talla y altura. &ldquo;Habr&aacute; quien dir&aacute; que es porque es ese modelo de hombre el que hace no s&eacute; cu&aacute;ntos mil a&ntilde;os pod&iacute;a defender a la manada, para m&iacute; es un claro condicionamiento social&rdquo;, zanja.
    </p><h2 class="article-text">Cumplir con el est&aacute;ndar</h2><p class="article-text">
        El personaje que interpreta Pedro Pascal en <em>Materialists </em>confiesa su operaci&oacute;n para 'crecer' 15 cent&iacute;metros y, aunque parece extremo, su caso encarna algo muy habitual: la manera en la que esa caracter&iacute;stica f&iacute;sica puede condicionar a algunas mujeres y afectar a la autoimagen de los hombres. Muestra, tambi&eacute;n, c&oacute;mo este tipo de comportamientos que ni identificamos como tan perjudiciales o problem&aacute;ticos reproducen estereotipos machistas, aunque, cuando se trata de nuestro deseo, a nosotras nos cueste m&aacute;s asumirlo.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo chileno y director del proyecto Ilusi&oacute;n Viril, Pedro Uribe, ha trabajado en su consulta con hombres bajos (o no lo altos que consideraban deb&iacute;an ser): &ldquo;Para ellos era todo un tema de autoestima, ten&iacute;a que ver con sentirse lo suficientemente viriles, potentes, masculinos&nbsp;para poder ser deseados por una mujer o por otro hombre. En el mundo gay son considerados autom&aacute;ticamente&nbsp;pasivos, tambi&eacute;n ah&iacute; se reproducen los roles&rdquo;. En su experiencia cl&iacute;nica, dice Uribe, comprueba que existe una preocupaci&oacute;n de los hombres por querer validarse respecto a estos mandatos de g&eacute;nero y quien no lo consigue, &ldquo;utiliza otros espacios o maneras de compensaci&oacute;n&rdquo;, desde hacerse con coches grandes y potentes, buscar mujeres de mucha belleza para mostrarse con ellas o comportarse como proveedores.  
    </p><p class="article-text">
        Fernando Herranz asegura que cumplir con los est&aacute;ndares puede generar cierto nivel de bienestar, &ldquo;porque sientes que est&aacute;s siguiendo una norma&rdquo;, algo que tambi&eacute;n sucede cuando un hombre consigue encajar m&aacute;s o menos en esa masculinidad corporal 'ideal'. &ldquo;A los hombres tambi&eacute;n nos da esa sensaci&oacute;n de jerarqu&iacute;a de poder y fuerza sobre las mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade. Pues esto que esos c&aacute;nones tienen impacto en las vidas cotidianas de mujeres y hombres, el experto anima a ser conscientes de que somos sujetos con agencia: &ldquo;Saber que cuando hablamos de esto tenemos capacidad de cambio, puede ser limitada en algunos aspectos o tener costes, pero al menos ser conscientes de que nuestra atracci&oacute;n y nuestro deseo es algo que hemos ido aprendiendo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Podemos cambiar?</h2><p class="article-text">
        Para la sex&oacute;loga Sonia Encinas, el punto de partida tambi&eacute;n puede ser tomar conciencia e identificar de d&oacute;nde vienen las caracter&iacute;sticas que nos gustan para, a partir de ah&iacute;, &ldquo;poder poner la mirada en otras posibilidades que quiz&aacute; se nos pasan por alto porque si no lo pensamos ni siquiera damos la posibilidad de que nos seduzcan otro tipo de factores&rdquo;. &ldquo;Eso nos har&aacute; ver que la actitud condiciona much&iacute;simo nuestro deseo, tambi&eacute;n la actitud del otro, que puede abrir o cerrarnos al deseo. Creo que las mujeres estamos m&aacute;s abiertas a buscar otros condicionantes y factores. Lo veo m&aacute;s en ellas que en los hombres, porque a nosotras la deseabilidad nos la han colocado solo en la belleza, a ellos no. Por eso, a nosotras a&uacute;n nos es m&aacute;s f&aacute;cil que nos resulten atractivos otros factores. A los hombres heterosexuales se les ha condicionado mucho para que lo que consideren atractivo sea lo est&eacute;tico, lo superficial, eso tiene tambi&eacute;n que ver con el porno&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Si asumimos que nuestro deseo est&aacute; condicionado y que el cambio no es sencillo, Encinas subraya que un enfoque liberador en lugar de culposo sobre el tema puede ser m&aacute;s &uacute;til y amable: &ldquo;Podemos hacer un ejercicio de consciencia que nos ayude a erotizar otro tipo de factores que no sean &uacute;nicamente los que coinciden con los estereotipos de g&eacute;nero, pero eso pasa primero por entender y ver esos factores que nos han condicionado. O podemos ponernos el reto de no participar en ese tipo de din&aacute;micas, que cuando nos veamos en esos comentarios o din&aacute;micos podamos matizarlos: 'me doy cuenta de que me cuesta que me atraiga esta persona por esto, pero lo voy a procesar'&rdquo;. Y, sobre todo, enfatiza, no hacer mofa de quienes no cumplan con determinadas caracter&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos hacernos tambi&eacute;n algunas preguntas. Por ejemplo: &iquest;protege y cuida quien tiene un f&iacute;sico determinado o quien quiere y se esfuerza por hacerlo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mida-1-80-problematico-mujeres-pongan-requisitos-altura-ligar-hombres_129_12577622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:04:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Y que mida 1,80": por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Películas,Amor,Sexo,Estereotipos,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué puedo hacer si le encuentro un 'vapper' o tabaco a mis hijos adolescentes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/si-le-encuentro-vapper-tabaco-hijos-adolescentes_1_12550291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94b4ef20-f11f-4040-8c77-2e05d37bc21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué puedo hacer si le encuentro un &#039;vapper&#039; o tabaco a mis hijos adolescentes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos consultados ponen el énfasis en la práctica de hábitos saludables en el entorno de los adolescentes, la prevención y la información, para que puedan tomar sus propias decisiones</p><p class="subtitle"> ¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Le he encontrado un vapeador a mi hija adolescente, ¿cómo persuadirla para que deje de fumar sin generar rechazo?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El consumo de tabaco y <a href="https://www.eldiario.es/temas/cigarrillos-electronicos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vapeadores</a> es una de las preocupaciones de algunas familias de adolescentes que est&aacute;n experimentando con su uso. Mientras que el tabaco ha ido perdiendo peso en edades tempranas, los vapeadores se han extendido y normalizado, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/menores-vapean-doble-ano-son-permisivos-fumar_1_12330127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente entre j&oacute;venes</a>. &iquest;C&oacute;mo podemos prevenir o acompa&ntilde;ar el acercamiento a esta y otras sustancias? &iquest;Es mejor (o menos malo) que vapeen o que fumen tabaco? En este consultorio partimos de la pregunta de un padre:  &ldquo;Le he encontrado un vapeador a mi hija adolescente, pero ella niega que sea suyo. &iquest;C&oacute;mo persuadirla para que lo deje sin generar rechazo?&rdquo;. Intentamos aportar algunas claves sanitarias, psicol&oacute;gicas y sociales sobre el consumo de tabaco en menores.
    </p><p class="article-text">
        Las personas expertas preguntadas para este consultorio coinciden en dar importancia a varios elementos: prevenir desde la infancia, dar ejemplo de h&aacute;bitos saludables en la familia, transmitir toda la informaci&oacute;n y posibles riesgos y tratar de establecer conversaciones cercanas con los adolescentes. En el caso de que el consumo de tabaco o vapeadores ya se haya iniciado, el psic&oacute;logo especializado en adolescencia Fran J&oacute;dar propone &ldquo;mantener la calma&rdquo;, acompa&ntilde;arles y respetar sus espacios. La pediatra Teresa Cenarro sugiere explicarles de manera accesible los riesgos que tienen este y otros consumos en sus cuerpos &ldquo;todav&iacute;a inmaduros&rdquo;, sin prohibirles nada.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s vapeadores, menos tabaco</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/noticiasEventos/notas/2024/pdf/20241203_NP_SANIDAD_Presentacion_EDADES2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta EDADES</a> sobre consumo de drogas, realizada por el Ministerio de Sanidad en 2024, muestra un descenso generalizado en el consumo de tabaco. Esto se nota especialmente a edades tempranas: de los j&oacute;venes y adolescentes entre 15 y 24 a&ntilde;os, son fumadores el 21,3% de chicos y el 17,7% de chicas. Es el segmento donde menos personas fuman de todos los tramos de edad &mdash;en el resto de grupos, el porcentaje se acerca m&aacute;s al 30%. La edad de inicio en el consumo de tabaco se encuentra en los 16,6 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los vapeadores o cigarrillos electr&oacute;nicos, el Ministerio de Sanidad explica que &ldquo;se han vuelto muy populares y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-obliga-vapeadores-nicotina-incluir-nuevas-advertencias-nocivo-salud_1_11839096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los utilizan tanto los adolescentes como los adultos</a>&rdquo;. Se trata de un dispositivo electr&oacute;nico que calienta un l&iacute;quido hasta vaporizarlo, para que la persona que lo utiliza inhale ese vapor. Desde el Ministerio aclaran que, a pesar de presentarse en ocasiones como inofensivos o como apoyo para dejar de fumar, &ldquo;ese l&iacute;quido puede contener nicotina, aceites de tetrahidrocanabinol (THC) y canabinoides (CBD), y otras sustancias, saborizantes y aditivos&rdquo;, que son perjudiciales para la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Su uso entre personas j&oacute;venes se ha extendido y normalizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El porcentaje de j&oacute;venes que lo han probado o lo consumen habitualmente es mayor que en el caso del tabaco: la <a href="https://pnsd.sanidad.gob.es/ciudadanos/informacion/cigarrilloelectronico/menuCigarrilloElectronico/cifras.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta nacional Estudies</a>, tambi&eacute;n del Ministerio de Sanidad, afirma que el el 54,6% del alumnado de 14 a 18 a&ntilde;os ha utilizado en alguna ocasi&oacute;n cigarrillos electr&oacute;nicos (con datos de 2023). De hecho, <a href="https://www.eldiario.es/politica/galicia-prohibira-ley-venta-menores-vapeadores-bebidas-energeticas_1_12497535.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Xunta de Galicia</a> acaba de anunciar que prohibir&aacute; la venta de vapeadores a menores, equipar&aacute;ndolos al tabaco. 
    </p><h2 class="article-text">Prevenci&oacute;n, informaci&oacute;n y ejemplo</h2><p class="article-text">
        La pediatra Teresa Cenarro, vicepresidenta de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a de Atenci&oacute;n Primaria (AEPAP), hace menci&oacute;n a esos datos del Ministerio de Sanidad y pone el acento en la necesidad de prevenir el consumo de tabaco y vapeadores a edades tempranas. &ldquo;Los efectos nocivos para la salud que provoca el tabaco son muy conocidos, tanto a nivel pulmonar como cardiocirculatorio. Esto incluye tambi&eacute;n a los vapeadores, que est&aacute;n m&aacute;s normalizados y se banalizan m&aacute;s sus consecuencias al no tener nicotina. Y es especialmente preocupante en j&oacute;venes y adolescentes, porque a&uacute;n tienen inmaduras algunas partes de su organismo, especialmente el sistema respiratorio&rdquo;, se&ntilde;ala Cenarro. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es especialmente preocupante en jóvenes y adolescentes, porque  aún tienen inmaduras algunas partes de su organismo, especialmente el sistema respiratorio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Teresa Cenarro</span>
                                        <span>—</span> Pediatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos ni&ntilde;os y adolescentes empiezan a vapear antes incluso de los 14 a&ntilde;os, en torno a los 12. Y a esas edades los cuerpos son todav&iacute;a inmaduros, por lo que las consecuencias pueden ser peores. Por ejemplo, hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con factores de riesgo, como los prematuros o los que han tenido asma desde la infancia, que todav&iacute;a los tienen a esas edades&rdquo;. La pediatra se&ntilde;ala adem&aacute;s otro de los riesgos de empezar a consumir pronto: &ldquo;El problema es que esos ni&ntilde;os y j&oacute;venes seguramente vayan a tener por delante muchos a&ntilde;os de consumo, y por lo tanto m&aacute;s tiempo de exposici&oacute;n a sustancias nocivas&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Fran J&oacute;dar es psic&oacute;logo experto en adolescencia. Antes de entrar a valorar otras cuestiones, se&ntilde;ala el problema de partida de una familia que ha encontrado tabaco o un vapeador a su hijo o hija menor. &ldquo;De entrada, hay un tema controvertido subyacente: la invasi&oacute;n de la privacidad; es algo complicado de abordar y m&aacute;s quiz&aacute; de resolver. Por una parte, se hace necesaria la supervisi&oacute;n para poder acompa&ntilde;ar en el camino correcto. Por otra parte, inevitablemente es una ruptura de la confianza. Estas cuestiones se abordan mejor cuando se han pactado previamente y todas las partes saben que habr&aacute; una supervisi&oacute;n del espacio personal comedida, consentida y razonable&rdquo;, asegura. J&oacute;dar es autor junto a la tambi&eacute;n psic&oacute;loga Isa Duque del libro <em>Acompa&ntilde;ando a las nuevas generaciones en la era de las pantallas </em>(Nube de tinta, 2024), donde proponen un acercamiento respetuoso y emp&aacute;tico a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo invita a mantener la calma en situaciones as&iacute;: &ldquo;Los adultos tendemos a catastrofizar sobre estas cuestiones. No vemos solamente un vaper, vemos a nuestra hija o hijo adolescente con c&aacute;ncer. As&iacute; que para empezar, <em>relax, don&rsquo;t panic</em>. La adolescencia es un periodo de experimentaci&oacute;n con el riesgo y lo prohibido y no necesariamente lo experimentado formar&aacute; parte de un estilo de vida adulto, cuando se tiene capacidad real de autoconciencia y discernimiento&rdquo;, expone. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay que convencerles de nada: ya saben perfectamente que es perjudicial. Pero los beneficios secundarios de la conducta son mucho más potentes que cualquiera de los argumentos fóbicos que utilicemos para hacerles cambiar de opinión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fran Jódar</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo experto en adolescencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, J&oacute;dar propone un acercamiento emp&aacute;tico si el adolescente ha iniciado ya el consumo: &ldquo;No hay que convencerles de nada: ya saben perfectamente que es perjudicial. Pero los beneficios secundarios de la conducta son mucho m&aacute;s potentes que cualquiera de los argumentos f&oacute;bicos que utilicemos para hacerles cambiar de opini&oacute;n. Ay&uacute;dales a entender por qu&eacute; usan el vaper, qu&eacute; ganan con eso y si hay formas m&aacute;s aut&eacute;nticas y genuinas de construir su personalidad&rdquo;, recomienda. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la situaci&oacute;n concreta que refiere el padre que ha lanzado la consulta sobre qu&eacute; hacer si encontramos un vapeador a una adolescente, J&oacute;dar propone tener una charla &ldquo;de t&uacute; a t&uacute;&rdquo;. &ldquo;La forma m&aacute;s recomendable de tener una conversaci&oacute;n es tratando [a los adolescentes] como personas con integridad, con agencia. Demostr&aacute;ndoles que confiamos en su capacidad para mantener una conversaci&oacute;n madura. La mayor&iacute;a de conflictos que conozco que han escalado con adolescentes se dan cuando intentamos posicionarnos desde la jerarqu&iacute;a y ah&iacute; no es. Cuando hablamos desde el cargo, desde la autoridad que nos compete el rol de padres y madres, activamos su sistema l&iacute;mbico y su am&iacute;gdala empieza a segregar cortisol y testosterona como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Desastre asegurado&rdquo;, advierte el psic&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        La pediatra Cenarro cree que es fundamental la prevenci&oacute;n: &ldquo;Debemos informar a j&oacute;venes y adolescentes de esas consecuencias nocivas y dar buen ejemplo como personas adultas. As&iacute; tendr&aacute;n toda la informaci&oacute;n disponible cuando tomen sus propias decisiones&rdquo;, explica. Seg&uacute;n ella, ese abordaje debe hacerse de manera conjunta entre el personal sanitario, las familias y la escuela. &ldquo;Debemos informar desde todos los niveles implicados, para que los adolescentes tomen sus propias decisiones sabiendo las consecuencias nocivas que podr&iacute;an tener para su salud&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos informar desde todos los niveles implicados, para que los adolescentes tomen sus propias decisiones sabiendo las consecuencias nocivas que podrían tener para su salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">T. Cenarro</span>
                                        <span>—</span> Pediatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cenarro defiende que la consulta de pediatr&iacute;a cobra un papel esencial en esa prevenci&oacute;n: &ldquo;Nosotros utilizamos las revisiones de los 12 y 14 a&ntilde;os para hablar con ellos de todas estas conductas nocivas para la salud, no solo el tabaco: tambi&eacute;n el alcohol, la marihuana, otro tipo de drogas o la adicci&oacute;n a redes sociales, por ejemplo&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Son ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a los que generalmente conocemos desde peque&ntilde;os, tenemos confianza, por lo que intentamos darles herramientas sobre h&aacute;bitos saludables en una charla amigable, donde no se proh&iacute;ba nada, porque eso puede generar el efecto contrario&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Tanto J&oacute;dar como Cenarro coinciden en que ofrecer un buen ejemplo es una de las mejores herramientas de prevenci&oacute;n. &ldquo;Si los padres o familiares cercanos no fuman ni vapean, estar&aacute;n dando un buen ejemplo a j&oacute;venes y adolescentes, aunque esto no siempre es as&iacute;. A veces vemos en consulta chicos y chicas que fuman sin que su familia lo haga, y es normal porque es una &eacute;poca de rebeld&iacute;a&rdquo;, explica la pediatra. Para el psic&oacute;logo, una de las claves tambi&eacute;n puede ser esa. &ldquo;Debemos mostrar que somos referentes coherentes, que llevan vidas saludables y tienen como valor moral el bienestar personal y el autocuidado. Concienciar desde la informaci&oacute;n y el cuestionamiento y no desde el miedo y el sensacionalismo. Y evitar al m&aacute;ximo crear tab&uacute;s al respecto&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Fran J&oacute;dar lanza una reflexi&oacute;n final que invita a pensar a las personas adultas: &ldquo;Cuando ya est&aacute;n en la adolescencia, nuestro papel es ayudarles a desarrollar autoconciencia y esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. La era de educar y dar sermones lleg&oacute; a su fin. Nos encontramos en la era de acompa&ntilde;ar, aconsejar y encomendarnos a los astros para que las &lsquo;hostias&rsquo; que se peguen no sean demasiado fuertes&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01JSMC6YJSZACG48VBPGK17J6X"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/si-le-encuentro-vapper-tabaco-hijos-adolescentes_1_12550291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 20:26:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué puedo hacer si le encuentro un 'vapper' o tabaco a mis hijos adolescentes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Menores,Educación infantil,Estereotipos,Identidad de género,Madres,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/debemos-ninos-ninas-jueguen-maquillaje-ideas-favor_1_12381665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b4a6ea7-8a82-4b1c-9d22-f0d2c3398355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto marcado por fenómenos en redes sociales como las Sephora Kids, algunas familias se preguntan si es bueno dejar que sus peques jueguen a pintarse. Existen argumentos a favor y otros en contra, pero las expertas coinciden en que la clave está en acompañar el juego y evitar estereotipos</p><p class="subtitle">No, tu hijo no es malo por no comer ni dormir: por qué debemos dejar de etiquetar lo que hacen los niños </p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han popularizado fen&oacute;menos como el de las <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/fiebre-cuidado-facial-infancia-fenomeno-sephora-kids-atrae-marcas-preocupa-psicologos-dermatologos_1_11247863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sephora Kids</a>, una tendencia en redes sociales en la que menores <em>influencers</em> comparten sus rutinas de cuidado facial y consejos de belleza, con todo lo que ello conlleva en t&eacute;rminos de sexualizaci&oacute;n de la infancia y percepci&oacute;n de su imagen. Un <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/fiebre-cuidado-facial-infancia-fenomeno-sephora-kids-atrae-marcas-preocupa-psicologos-dermatologos_1_11247863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de la UNIR</a> del a&ntilde;o 2024 analiz&oacute; la publicidad de cosm&eacute;tica y belleza y c&oacute;mo las marcas han encontrado un nicho de mercado en menores. Esto tiene consecuencias para ellas, como ya han empezado a avisar profesionales de la psicolog&iacute;a y la dermatolog&iacute;a. Y existen ya casos documentados de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;as y adolescentes obsesionadas con el</a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> skincare</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa si los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as simplemente juegan a maquillarse? Son muchas las familias que dudan sobre si es bueno dejarles que lo hagan o no, por todas las implicaciones que podr&iacute;a tener. &iquest;Perpet&uacute;an este tipo de juegos los estereotipos machistas, la obsesi&oacute;n por la belleza y la sexualizaci&oacute;n de la infancia, y, por lo tanto, debemos impedirlo? &iquest;O por el contrario, si el juego simb&oacute;lico con maquillaje est&aacute; bien enfocado, puede aportar ventajas en t&eacute;rminos de autonom&iacute;a, conciencia de la autoimagen y psicomotricidad final? 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga cl&iacute;nica Grecia de Jes&uacute;s cree que s&iacute; debemos dejar que experimenten con este tipo de materiales. &ldquo;Como cualquier juego simb&oacute;lico, el maquillaje permite explorar roles, expresarse a trav&eacute;s del arte y desarrollar habilidades motrices y sociales. Pintarse la cara puede tener la misma funci&oacute;n que disfrazarse o hacer teatro: no es m&aacute;s que una forma de juego y expresi&oacute;n&rdquo;, asegura. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de prohibir, sino de observar qué sentido tiene ese juego para el niño o la niña</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Grecia de Jesús</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, Grecia de Jes&uacute;s a&ntilde;ade que la clave est&aacute; en entender el uso que se hace de ese maquillaje, y para eso hace falta un acompa&ntilde;amiento adulto. &ldquo;No se trata de prohibir, sino de observar qu&eacute; sentido tiene ese juego para el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a. &iquest;Est&aacute;n jugando desde la inocencia? &iquest;Est&aacute;n imitando conductas adultas que a&uacute;n no comprenden? &iquest;Est&aacute;n empezando a valorarse en funci&oacute;n de su apariencia? Ah&iacute; es donde debemos intervenir para explicar, por ejemplo, que el maquillaje no debe usarse para tapar defectos ni para gustar m&aacute;s a los dem&aacute;s&rdquo;, explica la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El maquillaje tiene tanta carga como la puede tener jugar a la pelota&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Noem&iacute; L&oacute;pez Trujillo, periodista de <em>Newtral</em> especializada en igualdad y que ha investigado sobre la <em>femmefobia</em>, cree que hay un miedo que subyace cuando nos cuestionamos si debemos o no permitir este tipo de juegos. &ldquo;Hay una pregunta que ronda mucho, que es si dejar que jueguen con maquillaje es ponerles en la diana de depredadores o sexualizarles de alguna manera. Pero eso ser&iacute;a asumir la mirada sexista que justifica las agresiones sexuales en base a la feminidad&rdquo;, reflexiona. &ldquo;La masculinidad construida devaluando la feminidad&rdquo;, afirma acerca del tema sobre el que publicar&aacute; un libro en octubre que se titula <em>Me dibujaron as&iacute;. Por qu&eacute; el mundo odia la feminidad</em> (Editorial Pen&iacute;nsula).
    </p><p class="article-text">
        La periodista cree que en este debate tambi&eacute;n hay <em>femmefobia</em> de fondo: &ldquo;El maquillaje tiene tanta carga como la puede tener jugar a la pelota. Pensar que una ni&ntilde;a que juega con maquillaje est&aacute; estereotipando el g&eacute;nero es comprar la idea de que debemos deshacernos de todo aquello femenino para acabar con la desigualdad de g&eacute;nero, lo cual es mentira&rdquo;, apunta L&oacute;pez Trujillo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensar que una niña que juega con maquillaje está estereotipando el género es comprar la idea de que debemos deshacernos de todo aquello femenino para acabar con la desigualdad de género, lo cual es mentira</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noemí López Trujillo</span>
                                        <span>—</span> Periodista y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una idea parecida explica Bel Olid, que se dedica a la escritura, la traducci&oacute;n y la docencia, con el foco puesto en la diversidad y en las disidencias. &ldquo;Hay quien cree que hay que <a href="https://www.eldiario.es/nidos/criar-genero-asignado-elegimos-nombre-neutro-ropa-tipos_1_10863771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitar las marcas de g&eacute;nero</a> a toda costa, lo que resulta en realidad en una renuncia a las marcas de g&eacute;nero femenino (pelo largo, ciertos colores como el rosa o el lila, faldas, vestidos, pendientes...)&rdquo;. En esta categor&iacute;a entrar&iacute;a tambi&eacute;n el maquillaje. Olid cree que no hay forma de impedir que estos juegos se produzcan: &ldquo;Las criaturas encuentran formas de jugar a lo que les da la gana, con o sin permiso adulto, igual que en una casa donde no se compran juguetes que simbolicen armas les ni&ntilde;es pueden jugar a guerras con palos o lo que encuentren&rdquo;. Por eso recomienda una serie de criterios para elegir el maquillaje, como evitar los <em>kits</em> que vienen &ldquo;en una caja rosa con fotograf&iacute;as de ni&ntilde;as sexualizadas&rdquo; y optar por presentaciones m&aacute;s neutras, &ldquo;con una paleta de colores variada, m&aacute;s all&aacute; del rosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recomienda elegir bien los productos la periodista L&oacute;pez Trujillo: &ldquo;Hay maquillaje y pinturas espec&iacute;ficas para criaturas&rdquo;, explica, ya que el que utilizan las personas adultas &ldquo;puede contener ciertos componentes qu&iacute;micos&rdquo;. En la misma l&iacute;nea que Olid, cuestiona el hecho de eliminar las marcas de g&eacute;nero tradicionalmente relacionadas con lo femenino en la crianza. &ldquo;Aunque se haga con buena intenci&oacute;n, es una forma de perpetuar la devaluaci&oacute;n de lo femenino, que es la base de la desigualdad de g&eacute;nero. Es decir, compra todo el marco discursivo de que lo femenino es inferior&rdquo;, argumenta Trujillo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es igual para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as? </h2><p class="article-text">
        A la pregunta de si significa lo mismo que un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a se pinten la cara, Bel Olid responde con otra pregunta que invita a la reflexi&oacute;n: &ldquo;&iquest;Significa lo mismo que una mujer se maquille o que lo haga un hombre?&rdquo;. Y ampl&iacute;a esa idea: &ldquo;Mediante los juegos de imitaci&oacute;n del comportamiento adulto las criaturas reproducen (para luego reforzar o rechazar) las normas sociales. C&oacute;mo respondemos al juego de nuestres hijes les indicar&aacute; cu&aacute;les son nuestros valores. Si tu hijo se pinta los labios y le mandas a lavarse, le est&aacute;s dejando claro que no apoyas expresiones de g&eacute;nero no normativas y eso le dar&aacute; pistas claras sobre qu&eacute; comportamiento se espera de &eacute;l en casa. Igual que si cuando tu hija juega a maquillarse le dices que est&aacute; guap&iacute;sima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Grecia de Jes&uacute;s tambi&eacute;n cree que no hay que hacer diferencias entre un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a que quieran maquillarse, pero concede que es normal que surjan dudas. &ldquo;Es importante no imponer l&iacute;mites r&iacute;gidos en funci&oacute;n del g&eacute;nero, especialmente en el juego, que es una v&iacute;a natural de exploraci&oacute;n para la infancia. Sin embargo, tambi&eacute;n es comprensible que muchas familias se planteen dudas o sientan cierta incomodidad al imaginarse comprando maquillaje a un hijo var&oacute;n. Este tipo de inquietudes no nos hacen menos respetuosos ni menos comprometidos con la igualdad, sino humanos y parte de una cultura que todav&iacute;a est&aacute; en transici&oacute;n&rdquo;, concluye la experta. 
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      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jun 2025 20:36:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Debemos dejar que niños y niñas jueguen con maquillaje? Ideas a favor y en contra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Menores,Educación infantil,Estereotipos,Identidad de género,Madres,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era de las mujeres que levantan pesas: “Hay hombres que no toleran que pueda con más kilos que ellos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/conquista-musculo-mujeres-levantan-pesas_1_12291454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a8cbf80-9085-4ac3-bedf-a818b1f794cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La era de las mujeres que levantan pesas: “Hay hombres que no toleran que pueda con más kilos que ellos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La histórica división de género en el ejercicio, que reservaba para los hombres el trabajo de fuerza y resistencia, se está rompiendo y son cada vez más las mujeres que entrenan sus músculos a pesar de los obstáculos y de los cánones estéticos que pesan sobre ellas </p><p class="subtitle">Miras el fútbol femenino con prejuicios: solo si ves el género te parecen peores las jugadas de las chicas
</p></div><p class="article-text">
        Cuando Andrea Oliver empez&oacute; a levantar pesas en el gimnasio miraba alrededor y casi &uacute;nicamente ve&iacute;a a hombres. Han pasado ocho a&ntilde;os desde entonces y esta joven mallorquina ha sido testigo de una transformaci&oacute;n social que se observa d&iacute;a a d&iacute;a: la incorporaci&oacute;n de las mujeres al <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cuatro-ejercicios-daran-beneficios-pesas_1_12240420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenamiento de fuerza</a>. &ldquo;Antes &eacute;ramos muy poquitas y ahora la diferencia es enorme&rdquo;, dice Andrea, consciente de una tendencia que crece imparable. Y es que el m&uacute;sculo era hasta hace relativamente poco patrimonio casi exclusivo de los hombres: mientras ellos levantaban pesas, ellas corr&iacute;an en la cinta o asist&iacute;an a clases dirigidas de <em>cardio</em>. Las cosas, sin embargo, han cambiado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;O est&aacute;n cambiando&rdquo;, a&ntilde;ade Andrea, que cada vez que acude al gimnasio Megasport, en Palma, ya no se siente una extra&ntilde;a, pero a&uacute;n percibe que falta camino por recorrer. &ldquo;Las salas en las que se hace fuerza siguen siendo en general un espacio hostil para las mujeres, pero cada vez son m&aacute;s las que se atreven a entrar en ellas&rdquo;, cree esta mujer de 31 a&ntilde;os, que entrena casi todos los d&iacute;as de la semana. &ldquo;He notado mucho la diferencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, coincide Noelia Carbonell, instructora de <em>crossfit </em>del mismo centro. &ldquo;Antes en una clase a lo mejor hab&iacute;a un 90% de hombres. Ahora son mitad y mitad&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n es compartida por profesionales, asiduos al gimnasio y reci&eacute;n llegados. Las redes sociales dan cuenta de ello y popularizan contenido relacionado con mujeres y entrenamiento de fuerza: recomendaciones dirigidas espec&iacute;ficamente a ellas, ideas de ejercicios e im&aacute;genes de chicas que se muestran orgullosas de sus m&uacute;sculos son cada vez m&aacute;s comunes. El fen&oacute;meno alcanza a la producci&oacute;n cultural, donde una musculada Katy O'Brian comparti&oacute; escena con Kristen Stewart en <em>Sangre en los labios</em> o Abby, la personaje del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/the-last-us-lgtbi-destruccion_1_6021581.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">videojuego </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/the-last-us-lgtbi-destruccion_1_6021581.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Last of Us</em></a>, desaf&iacute;a estereotipos con un cuerpo robusto y vigoroso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Izq a dcha: Noelia Carbonell y Andrea Oliver levantando una mancuerna y una pesa rusa.                            </span>
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        &ldquo;Todo tipo de ejercicio sin importar la actividad es valioso para llevar una vida saludable, pero el gran cambio es que la ciencia sobre la importancia del entrenamiento de fuerza se ha vuelto muy clara: las mujeres necesitan levantar peso. Y esto es algo que ahora mismo cada vez m&aacute;s mujeres de todas las edades est&aacute;n haciendo&rdquo;, sostiene la neoyorkina Bonnie Tsui, que acaba de publicar &ndash;de momento, solo en ingl&eacute;s&ndash; <em>Sobre el m&uacute;sculo: lo que nos mueve y por qu&eacute; importa</em> (traducci&oacute;n del original <em>On Muscle: The Stuff That Moves Us and Why It Matters). </em>
    </p><p class="article-text">
        El respaldo de la evidencia cient&iacute;fica al trabajo de musculaci&oacute;n &ndash;que puede realizarse con bandas, pesas o en m&aacute;quinas&ndash; es innegable. &ldquo;Los estudios demuestran que es una de las formas m&aacute;s potentes de mejorar la salud y la calidad de vida a cualquier edad&rdquo;, resume Luis Alegre Dur&aacute;n, catedr&aacute;tico de Actividad F&iacute;sica y Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha. El experto explica que en mujeres &ldquo;los beneficios son innumerables&rdquo;: previene lesiones, mejora el rendimiento y el equilibrio y aumenta la masa muscular y, con ello, mejora la salud &oacute;sea y previene la osteoporosis, adem&aacute;s de los efectos positivos para la salud mental y el estado de &aacute;nimo asociados a la actividad f&iacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un momento &ldquo;de vital importancia&rdquo;, lo califica Cristina Rotll&aacute;n, investigadora en rendimiento deportivo y profesora de Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, que es la perimenopausia y la menopausia. Dos etapas en la vida de las mujeres en las que &ldquo;las hormonas, sobre todo los estr&oacute;genos, caen en picado&rdquo;, lo que provoca una p&eacute;rdida de masa muscular que puede conducir a la fragilidad &oacute;sea, un proceso que contribuye a detener o frenar el ejercicio de fuerza, explica la experta. Adem&aacute;s, hay estudios que vinculan este tipo de entrenamiento con la mejora de los s&iacute;ntomas asociados a la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Centros de entrenamiento, gimnasios y entrenadores personales observan que una parte importante del auge del ejercicio de fuerza en mujeres tiene que ver con estas etapas. &ldquo;Yo me he comprado pesas para hacer en casa y hace a&ntilde;os ni loca, pero he le&iacute;do que por temas de menopausia es muy importante. Es algo que se ve: cada vez m&aacute;s mujeres de mi edad y tambi&eacute;n j&oacute;venes, de unos 20 a&ntilde;os, hacen fuerza en los gimnasios&rdquo;, apostilla Sonia, una mujer de 54 a&ntilde;os que vive en Barcelona.
    </p><h2 class="article-text">El sesgo de la investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, las recomendaciones dirigidas a las mujeres han llegado al gran p&uacute;blico hace relativamente poco y, en muchos casos, de la mano de las redes sociales, donde perfiles como el de Ver&oacute;nica Costa, que ha llegado a fundar una empresa de entrenamiento y nutrici&oacute;n, acumula cientos de miles de seguidores. &ldquo;Empec&eacute; a ejercitar fuerza hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y en ese momento apenas hab&iacute;a mujeres levantando pesas. Yo sent&iacute;a que estaba haciendo algo 'raro' y fuera de lo establecido, pero tambi&eacute;n me empoderaba much&iacute;simo&rdquo;, explica la <em>influencer</em>, a la que ahora escriben &ldquo;much&iacute;simas mujeres&rdquo; interesadas en empezar a entrenar.
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                    alt="Katy O&#039;Brian y Kristen Stewart en la película &#039;Sangre en los labios&#039;."
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                Katy O&#039;Brian y Kristen Stewart en la película &#039;Sangre en los labios&#039;.                            </span>
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        Costa (Vikika en Instagram) lamenta que &ldquo;culturalmente&rdquo; la tendencia haya sido &ldquo;arrastrar la idea de que la fuerza es solo cosa de hombres&rdquo;, lo que &ldquo;ha limitado a muchas mujeres durante muchos a&ntilde;os&rdquo;. Esta divisi&oacute;n en la pr&aacute;ctica deportiva no parti&oacute; de la nada, sino que se ancla en firmes estereotipos de g&eacute;nero binarios: estos promueven un canon femenino asociado a la delgadez y a factores como la debilidad o la pasividad y al mismo tiempo vinculan la fuerza y la musculatura con los hombres y la virilidad, explica Bonnie Tsui, que apunta a que este tipo de roles &ldquo;basados en que las mujeres necesitan a los hombres para 'protegerlas' ya no son aplicables, pero siguen presentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esto ha hecho que tradicionalmente los espacios de m&aacute;quinas de los gimnasios estuvieran masculinizados y se erigieran como lugares en los que las mujeres se han tenido que ir abriendo paso enfrent&aacute;ndose a miradas, juicios y c&oacute;digos ajenos a ellas que en muchos casos han acabado expuls&aacute;ndolas. &ldquo;Aunque se est&aacute;n rompiendo muchos mitos, me he encontrado con hombres que no ten&iacute;an tanta fuerza como yo y no pod&iacute;an tolerar que yo pudiera con m&aacute;s peso. Se sigue pensando que una mujer no puede estar tan fuerte como un hombre&rdquo;, cuenta Andrea. &ldquo;An&eacute;cdotas hay de todo tipo, por ejemplo, hombres que se quedan alucinando por que puedas hacer dominadas o coger ciertas cargas. Todav&iacute;a se ven un poco amenazados por que podamos hacer cosas que se han asociado siempre a la masculinidad&rdquo;, esgrime Cristina Moreno, que vive en Madrid y lleva unos cinco a&ntilde;os entrenando.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que &ldquo;no hay pesos de hombres y pesos de mujeres&rdquo; y ellas &ldquo;deben entrenar&rdquo; con la misma intensidad, refuerza Luis Alegre, que ante el <em>boom </em>del entrenamiento reclama que quienes lo dirijan sean &ldquo;profesionales graduados en ciencias de la actividad f&iacute;sica y el deporte&rdquo;. &ldquo;Al contrario de lo que se piensa, las mujeres tienen la misma fuerza con relaci&oacute;n a su tama&ntilde;o que los hombres. Tienen un poquito menos de masa muscular pero tambi&eacute;n agutantan m&aacute;s y podr&iacute;an entrenar m&aacute;s d&iacute;as o m&aacute;s tiempo&rdquo;, explica el experto, que pone el foco en c&oacute;mo el conocimiento cient&iacute;fico &ldquo;ha estado siempre sometido a sesgos de g&eacute;nero&rdquo; y no ha sido hasta hace algunos a&ntilde;os que los estudios han empezado a proliferar. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023 la revista <em>British Journal of Sports Medicine</em> <a href="https://www.google.com/url?q=https://bjsm.bmj.com/content/58/4/180&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1747223264631012&amp;usg=AOvVaw21Bppu2J712H2-FfBFP7WM" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">public&oacute; un an&aacute;lisis</a> que constataba que de los 5.261 estudios sobre pr&aacute;ctica deportiva analizados, las mujeres representaron el 34% del total de participantes, con tan solo el 6% de los trabajos centrados exclusivamente en ellas. Ahora hay equipos de investigaci&oacute;n dedicados a ello que est&aacute;n estudiando cuestiones hasta ahora invisibles como la afectaci&oacute;n de los periodos menstruales en el rendimiento deportivo &ndash;algo que Rotll&aacute;n est&aacute; analizando&ndash;, pero los sesgos no han desaparecido. &ldquo;Una forma de ver el rendimiento cient&iacute;fico de un estudio es ver cu&aacute;ntas citas tiene y hemos visto que los referidos a mujeres se siguen citando menos. El problema se est&aacute; identificando, pero tenemos bastante margen de maniobra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&uacute;sculos frente al machismo</h2><p class="article-text">
        El f&eacute;rreo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gordofobos-ahora-escandalice-rosa-lopez-vivio-operacion-triunfo_1_8856360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canon est&eacute;tico</a> que pesa sobre las mujeres, asociado a la delgadez y alejado de la musculatura, frena tambi&eacute;n su incorporaci&oacute;n al levantamiento de pesas. &ldquo;Es lo que m&aacute;s me he encontrado: a muchas les da miedo verse grandes y musculadas y dicen esto de 'no quiero verme como un hombre'. Hay tambi&eacute;n mujeres que incluso saben que pueden con m&aacute;s peso, pero no siguen por una cuesti&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;, explica Noelia, que suele intentar animar a las mujeres del gimnasio a &ldquo;probar&rdquo; y &ldquo;darse cuenta de que lo que da entrenar es control sobre el cuerpo y una sensaci&oacute;n maravillosa de fuerza y resistencia&rdquo;.
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                Noelia Carbonell y Andrea Oliver entrenando con pesas rusas en el gimnasio.                            </span>
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        Es una percepci&oacute;n que comparte Andrea plenamente, pero durante un tiempo la presi&oacute;n est&eacute;tica hizo estragos en su relaci&oacute;n con el deporte. &ldquo;Llegu&eacute; a dejar de entrenar y estar un a&ntilde;o as&iacute; porque me afectaban mucho los comentarios que me hac&iacute;a la gente sobre el cuerpo que se me estaba poniendo&rdquo;, rememora esta joven de 31 a&ntilde;os. Que est&aacute; desarrollando &ldquo;cuerpo de hombre&rdquo; es algo que todav&iacute;a escucha de parte de su entorno, que le insiste en que no entrene tanto porque se est&aacute; &ldquo;pasando&rdquo;, pero Andrea insiste de vuelta en lo mucho que disfruta haciendo ejercicio y tras un proceso intenso de terapia &ldquo;he aprendido a quererme&rdquo; y a &ldquo;ser consciente de que hay un ideal que viene impuesto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La suya no es una experiencia aislada y tampoco lo son los comentarios ofensivos a los que deben enfrentarse quienes muestran cuerpos que transgreden el ideal tradicional de feminidad. &ldquo;Mujeres convirti&eacute;ndose en hombres&rdquo; o las mujeres musculadas son &ldquo;menos sexys&rdquo; o &ldquo;no les queda bien la ropa femenina&rdquo; son algunas de las cr&iacute;ticas que es frecuente que reciban en redes sociales quienes cuelgan contenido al respecto.  <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/sydney-sweeney-responde-criticas-fisico-video-muestra-entrena_132_11906464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace algunos meses</a>, la actriz Sydney Sweeney, que ha tenido que muscularse para su nueva pel&iacute;cula, en la que interpreta a la boxeadora Christy Martin, respondi&oacute; a los ataques sobre su f&iacute;sico en Instagram con un v&iacute;deo en el que recopil&oacute; los mensajes seguidos de varias escenas de ella misma entrenando.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DDiLd20Pvov/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Con todo, las voces expertas consultadas coinciden en que muscularse no es tan sencillo. &ldquo;Pueden ganar algo de m&uacute;sculo, pero es extremadamente improbable que vayan 'ponerse como un hombre', como se dice. Hay mucha diferencia en c&oacute;mo un cuerpo u otro responde al entrenamiento, pero para ello hay que entrenar con mucha frecuencia, intensidad y tiempo y llevar una dieta determinada&rdquo;, sostiene Luis Alegre, que apunta a que &ldquo;los beneficios en la salud van a llegar mucho antes que los cambios est&eacute;ticos&rdquo;. En la misma l&iacute;nea se expresa Noelia: &ldquo;Lo importante es desconectar, disfrutar, sentirse fuerte y ver que podemos controlar nuestro cuerpo. En la musculatura influyen muchos factores, entre ellos la gen&eacute;tica, la alimentaci&oacute;n, pero si no se entrena a un nivel intenso e incluso competitivo no va a desarrollarse tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que cada vez hay mucha m&aacute;s visibilidad y se est&aacute; avanzando, pero a&uacute;n no est&aacute; del todo aceptado socialmente&rdquo;, cree Andrea sobre los cuerpos femeninos musculados. La joven 'cuelga' en TikTok v&iacute;deos de sus entrenamientos en el gimnasio y ah&iacute; observa que las publicaciones que desacreditan la condici&oacute;n f&iacute;sica de mujeres musculadas no han desaparecido. Aun as&iacute;, hay quienes perciben un cambio de calado, entre ellas Bonnie Tsui, que llega a afirmar que los m&uacute;sculos &ldquo;est&aacute;n de moda&rdquo;. &ldquo;Las normas culturales est&aacute;n en constante transformaci&oacute;n, estamos viendo m&aacute;s modelos femeninos y cuerpos de diferentes tama&ntilde;os. Siempre hay un vaiv&eacute;n y un 'tira y afloja' sobre qu&eacute; cuerpos son el 'ideal', pero la tendencia general es clara: para las mujeres j&oacute;venes de hoy ser fuerte y hermosa van de la mano&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/conquista-musculo-mujeres-levantan-pesas_1_12291454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 May 2025 20:19:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La era de las mujeres que levantan pesas: “Hay hombres que no toleran que pueda con más kilos que ellos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Deportes,Machismo,Estereotipos,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Ellas desean hombres dominantes": la misoginia ultraliberal online tras 'Adolescencia' que los adultos ignoran]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/desean-hombres-dominantes-misoginia-ultraliberal-online-adolescencia-adultos-ignoran_1_12171934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/568df33a-a39f-4d86-9c35-8b60f1cb3611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Ellas desean hombres dominantes&quot;: la misoginia ultraliberal online tras &#039;Adolescencia&#039; que los adultos ignoran"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las claves de la serie británica es el desconocimiento de los entornos de los jóvenes sobre la llamada manosfera, el conjunto de comunidades de Internet antifeministas que dan consejos sobre "cómo ser hombres" y que no ha dejado de crecer en los últimos años</p><p class="subtitle">No, José Luis, no eres Marco Aurelio: cómo la manosfera retuerce figuras históricas para venderlas como ideales
</p></div><p class="article-text">
        <em>Adolescencia</em> se ha convertido en un fen&oacute;meno del que todo el mundo habla. 96,7 millones de personas han visto la serie en Netflix, cuya premisa inicial &ndash;a sus 13 a&ntilde;os, Jamie es acusado de asesinar a su compa&ntilde;era Katie&ndash; se convierte en un recurso para adentrarse en las nuevas generaciones. La producci&oacute;n brit&aacute;nica ahonda en la radicalizaci&oacute;n masculina en redes sociales y en c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llamada manosfera</a> capta a los chavales j&oacute;venes, pero es, sobre todo, un espejo del mundo adulto que les rodea.<a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/adolescencia-netflix-critica-serie-excepcional-todo-mundo-habla-triunfa-boca_1_12150188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La serie retrata el clima</a> que hace posible que estos discursos machistas y ultraliberales que reciben online calen y deja una idea clave sobre la mesa: en general, los adultos desconocen los c&oacute;digos propios de, al menos, una parte de la juventud.
    </p><p class="article-text">
        En la serie es, de hecho, el hijo de uno de los polic&iacute;as que investiga el asesinato el que le explica a su padre algunas de las teor&iacute;as que circulan por la manosfera. Entre ellas, la filosof&iacute;a de la p&iacute;ldora roja o <em>red pill</em>, basada en la pel&iacute;cula <em>Matrix</em>, que hace referencia a un supuesto despertar de los hombres frente al feminismo. Tambi&eacute;n la regla 80/20, seg&uacute;n la cual el 80% de las mujeres solo se siente atra&iacute;da por el 20% de los hombres, por lo que todos deber&aacute;n &ldquo;competir&rdquo; por ser parte de este &uacute;ltimo grupo, una idea que suele conducir a culpar a las mujeres de la frustraci&oacute;n sexual o relacional masculina. 
    </p><p class="article-text">
        La brecha entre los adultos y los j&oacute;venes que retrata la serie no es exclusiva de la ficci&oacute;n. &ldquo;Hay una distancia enorme del espacio educativo y familiar con la juventud&rdquo;, esgrime Iv&aacute;n Gombel, doctor en estudios de g&eacute;nero que imparte talleres a familias y alumnado. En las recientes sesiones con adultos ha corroborado esta impresi&oacute;n: &ldquo;En general no saben lo que es la manosfera. Est&aacute;n muy sensibilizados con el miedo a las redes sociales y el uso de pantallas, pero adem&aacute;s de saber que sus hijos est&aacute;n muy enganchados no tienen tanta informaci&oacute;n sobre qu&eacute; ven, qu&eacute; sienten ante ello o qu&eacute; les mueve a verlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hombres &ldquo;de alto valor&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La realidad es que hay chicos j&oacute;venes que han encontrado en la llamada manosfera (procedente del ingl&eacute;s&nbsp;<em>man&nbsp;</em>&ndash;hombre&ndash; y&nbsp;<em>sphere</em>) un discurso que les atrae. Este t&eacute;rmino en auge en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se refiere al conjunto de comunidades de hombres en Internet&nbsp;asociadas pol&iacute;ticamente a la extrema derecha que propagan mensajes sobre c&oacute;mo ser hombres y c&oacute;mo &ldquo;ligar&rdquo; con mujeres. Se mueven en diferentes plataformas como YouTube y TikTok y en diversos formatos (directos, v&iacute;deos, podcast) y son &ldquo;m&aacute;s heterog&eacute;neos de lo que pueda parecer&rdquo;, apunta la soci&oacute;loga Elisa Garc&iacute;a-Mingo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que lo habitual es que sus mensajes se adapten a los contextos. Garc&iacute;a-Mingo, experta en este tipo de contenidos, explica que en Espa&ntilde;a &ldquo;no son tan comunes&rdquo; las subculturas incel que menciona <em>Adolescencia </em>y que engloban a hombres que se autoidentifican como incapaces de mantener relaciones sexuales con mujeres, a las que dirigen constantes mensajes de odio. &ldquo;Hay ideas que surgen entre los incel que s&iacute; han calado, pero aqu&iacute; el modelo m&aacute;s extendido es el de la construcci&oacute;n del 'hombre-proyecto' basado en la concepci&oacute;n del &eacute;xito social y econ&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que estos <em>influencers</em> de la masculinidad llaman ser <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;un hombre de alto valor&rdquo;</a>, un concepto que se propaga una y otra vez en los v&iacute;deos que suben a las redes, en los que dan consejos sobre c&oacute;mo alcanzar ese supuesto ideal. El discurso parte de ideas ultraliberales y de estereotipos de g&eacute;nero tradicionales: un &ldquo;hombre de gran valor&rdquo; &ndash;o &ldquo;del 1%&rdquo;, como tambi&eacute;n se denominan&ndash; debe ser fuerte, mostrarse invulnerable y siempre seguro, no dejarse llevar por las emociones, tener &eacute;xito y dinero, perfeccionar su aspecto f&iacute;sico, ser deseable para las mujeres &ndash;para otros hombres ni se nombra&ndash; y recuperar el rol de proveedor.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cap&iacute;tulos de <em>Adolescencia </em><a href="https://www.eldiario.es/internacional/detenido-rumania-influencer-andrew-tate-trafico-personas-violacion_1_9832973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombra a Andrew Tate</a> como uno de los referentes de la manosfera, un hombre que ha sido acusado de tr&aacute;fico de personas y agresi&oacute;n sexual. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/era/amadeo-llados-jovenes-que-dejan-su-negocio_1_11413188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amadeo Llados</a> fue un pionero de este discurso, pero un paseo virtual sirve para constatar que no son pocos los perfiles que a d&iacute;a de hoy difunden estos mensajes. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9hqili" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay algo por lo que la energ&iacute;a masculina se caracteriza es por la seguridad, la estabilidad y el liderazgo&rdquo;, dice en uno de sus v&iacute;deos Joel Acevedo, que tiene casi 100.000 seguidores en Instagram. &ldquo;Todo hombre que se vuelve emocional e inestable est&aacute; en su polaridad femenina&rdquo;, prosigue para despu&eacute;s censurar a los que &ldquo;hoy en d&iacute;a est&aacute;n sensibles, llorando por todo&rdquo;. &ldquo;&iquest;T&uacute; te crees que ese es un hombre capaz de ser el l&iacute;der en la relaci&oacute;n? [...] Lo que desean las mujeres es un hombre dominante, l&iacute;der, con iniciativa y que sea protector&rdquo;. &ldquo;La depresi&oacute;n no existe, es la excusa que te utiliza un hombre hoy en d&iacute;a para no trabajar su vida&rdquo;, dice Jan Jim&eacute;nez en un v&iacute;deo de TikTok, donde tiene 450.000 seguidores, en el que anima a los hombres a &ldquo;tener confianza&rdquo; con im&aacute;genes de billetes, coches lujosos, gimnasios y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Dioni Garc&iacute;a, con casi medio mill&oacute;n de seguidores, asegura que &ldquo;el secreto&rdquo; para ligar &ldquo;de forma pasiva&rdquo; y &ldquo;no ir detr&aacute;s de las mujeres&rdquo; es &ldquo;volverse una persona responsable, potenciar la imagen y hacerse m&aacute;s atractivo&rdquo;. En otro de sus v&iacute;deos, aparecen im&aacute;genes de un chico pint&aacute;ndose las u&ntilde;as y usando un bolso. &ldquo;No eres un hombre, eres un ni&ntilde;o. Suerte en la vida&rdquo;, zanja. El influencer da consejos en abierto, pero tambi&eacute;n anuncia la posibilidad de unirse a su &ldquo;comunidad privada de hombres&rdquo; en la que promete &ldquo;transformar vidas&rdquo; en 90 d&iacute;as. Tambi&eacute;n un curso intensivo individual de cuatro semanas por 697 euros o &ldquo;mentor&iacute;as&rdquo; de una hora por 197. 
    </p><h2 class="article-text">Guardianas y guerreros</h2><p class="article-text">
        Los mensajes tambi&eacute;n dibujan un supuesto ideal de c&oacute;mo deber&iacute;an ser las mujeres que apuntala los mandatos de g&eacute;nero, fundamentalmente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/honra-body-count-lenguaje-cambia-senala-mujeres-sexo-quieren_129_11430433.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respecto a su vida sexual</a>. La premisa es que si una mujer ha tenido &ldquo;muchas&rdquo; parejas sexuales, no es deseable. En los hombres, es al contrario. &ldquo;Las mujeres promiscuas pierden valor en el mercado sexual&rdquo; es el t&iacute;tulo de uno de los v&iacute;deos en los que Jota Vallenilla, de Red Pill Podcast &ndash;que alcanza los 400.000 seguidores en YouTube&ndash;, debate con otros invitados al podcast.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la conversaci&oacute;n asegura ante tres mujeres que le dan la raz&oacute;n y una m&aacute;s que no est&aacute; de acuerdo que ellas son &ldquo;las guardianas del sexo&rdquo; y los hombres &ldquo;los guerreros&rdquo; y &ldquo;conquistadores&rdquo;: &ldquo;Una guardiana que se deja asaltar el castillo por 50 soldados es una mierda de guardiana, un conquistador que asalta 50 castillos es una leyenda&rdquo;, compara convencido. Tambi&eacute;n ofrece a sus seguidores un &ldquo;club red pill 3.0&rdquo; por 15 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        El influencer presenta como ideal una sociedad estereotipada y basada en la divisi&oacute;n sexual. &ldquo;Generalmente, cuando una mujer trae m&aacute;s dinero al hogar le suele perder el respeto al hombre&rdquo;, dice. &ldquo;Cuando sois vosotros los que freg&aacute;is los platitos, prepar&aacute;is la comidita y cambi&aacute;is los pa&ntilde;ales al nene mientras la mujer trae dinero a casa, va a llegar otro hombre m&aacute;s jabal&iacute; que t&uacute; y te va a quitar a tu mujer&rdquo;, desarrolla. Otra de sus hip&oacute;tesis es que &ldquo;las mujeres tradicionales tienen much&iacute;simo m&aacute;s valor&rdquo; porque a d&iacute;a de hoy la mayor&iacute;a de mujeres &ldquo;no han respetado su sexualidad&rdquo;, por lo tanto, las primeras &ldquo;son m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Capitalizar el malestar</h2><p class="article-text">
        Uno de los rasgos principales de la manosfera es su posici&oacute;n marcadamente antifeminista. Sus mensajes suelen presentar a los hombres como perjudicados por el avance de los derechos de las mujeres, a las que dibujan como supuestas &ldquo;privilegiadas&rdquo; mientras que ellos, sin embargo, se perciben como v&iacute;ctimas. Una idea que ha acabado calando en parte de la poblaci&oacute;n y piensan un 60% de los hombres, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mayoria-ciudadanos-espana-cree-feminismo-ido-lejos-ahora-discrimina-hombres_1_12106622.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n una reciente encuesta de Ipsos</a>. El negacionismo de la violencia machista o la criminalizaci&oacute;n de las personas migrantes vertebran este tipo de espacios con discursos que replican los que enarbolan los grupos y partidos de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Iv&aacute;n Gombel observa en sus talleres con j&oacute;venes c&oacute;mo estos sectores &ldquo;buscan capitalizar los malestares masculinos&rdquo; y &ldquo;juegan con la autoestima&rdquo; de los chavales, a los que &ldquo;les engancha que se les da un objetivo claro y sin fisuras al que culpar&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-odio-feminismo-economia-caida-ingresos-empleo-radicaliza-hombres_1_12203209.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una investigaci&oacute;n reciente </a>del&nbsp;<em>European Policy Center </em>estima que no es solo el antifeminismo lo que les radicaliza, sino tambi&eacute;n la precariedad econ&oacute;mica. &ldquo;Sin embargo, hay estudios que apuntan a c&oacute;mo estos malestares no se resuelven dentro de la manosfera, es m&aacute;s, se amplifican&rdquo;, se&ntilde;ala el experto. Garc&iacute;a-Mingo apunta en la misma direcci&oacute;n: &ldquo;Son mensajes muy individualistas y muchas veces construyen promesas falsas que en un principio dan sensaci&oacute;n de cierto alivio, pero pueden ser fuente de mucha frustraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el cocreador de <em>Adolescencia</em>, Jack Thorne, ha explicado que &eacute;l mismo cuando era joven podr&iacute;a haberse visto atra&iacute;do por estas ideas. &ldquo;Dan sentido al aislamiento, a esa sensaci&oacute;n interior de no soy atractivo, no puedo participar en conversaciones o ser la persona que quiero ser y voy a estar solo para siempre&rdquo;, ha asegurado. La serie perfila parte de ese universo interior de Jamie y pone el foco en el entorno que le rodea. &ldquo;La pregunta relevante que debemos hacernos es por qu&eacute; estos discursos tienen &eacute;xito y cu&aacute;les son las fallas en las estructuras de socializaci&oacute;n (familia, centro educativo...) que hacen que estas ideas germinen?&rdquo;, cuestiona Gombel.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a-Mingo, por su parte, lamenta &ldquo;lo ajenos que hemos estado&rdquo; los adultos ante lo que est&aacute; ocurriendo en las redes sociales. &ldquo;En general, en las charlas sobre la manosfera que doy a profesionales de servicios sociales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado e incluso profesorado me doy cuenta de que muchos acaban diciendo que no sab&iacute;an nada. Hemos tenido la sensaci&oacute;n de que los hijos est&aacute;n seguros en casa y luego nos hemos dejado llevar por el tecnop&aacute;nico y el discurso del peligro del porno obviando otros focos, pero las respuestas son integrales&rdquo;. Gombel da una primera idea a progenitores preocupados: &ldquo;Dialogar con los adolescentes, interesarnos por qu&eacute; es lo que consumen, preguntarles, hablar, acercarnos a ellos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/desean-hombres-dominantes-misoginia-ultraliberal-online-adolescencia-adultos-ignoran_1_12171934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 19:32:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Ellas desean hombres dominantes": la misoginia ultraliberal online tras 'Adolescencia' que los adultos ignoran]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Extrema derecha,Feminismo,Machismo,Estereotipos,TikTok,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['¿Orain zer?', la historia mujeres que deciden libremente reconstruirse o no el pecho tras la mastectomía por el cáncer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/orain-zer-historia-mujeres-deciden-libremente-reconstruirse-no-pecho-mastectomia-cancer_1_12194188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a52d80af-38b4-4d9d-858a-ca900a66e00e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;¿Orain zer?&#039;, la historia mujeres que deciden libremente reconstruirse o no el pecho tras la mastectomía por el cáncer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Desde pequeñas nos van marcando que nuestros cuerpos son opinables. Nos parecía muy importante hablar sobre cómo a pesar de esas opiniones hay quien no quiere ocultar lo diferente", reconoce la autora del documental Ainhoa Urgoitia</p><p class="subtitle">Euskadi busca acercar a la sociedad la posibilidad de solicitar la eutanasia para que no se produzca “tan al final de la vida”
</p></div><p class="article-text">
        Aintzane, Olatz, Ana Bel&eacute;n y Mari son cuatro mujeres que han pasado por un c&aacute;ncer de mama y cada una ha vivido el proceso de la enfermedad y de la curaci&oacute;n a su manera. Tambi&eacute;n en el caso de decidir libremente reconstruirse o no reconstruirse el pecho tras la mastectom&iacute;a. Algunas de ellas no estaban de acuerdo con el hecho de que se incluyese directamente la reconstrucci&oacute;n como &uacute;nica v&iacute;a posible. Por ello decidieron no hacerlo. Dentro del proceso de sanaci&oacute;n se inclu&iacute;a el reconstruirse los pechos. Encima me dijeron que era una chica joven y guapa, que &iquest;c&oacute;mo no lo iba a hacer? Hay una gran presi&oacute;n social. Nos da miedo c&oacute;mo nos mirar&aacute;n desde fuera, cuando no entramos en esos estereotipos&ldquo;, reconoce una de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pas&eacute; un c&aacute;ncer de mama en 2021 y recuerdo c&oacute;mo me dec&iacute;an: 'T&uacute; has entrado aqu&iacute; con dos tetas y vas a poder salir con dos tetas'. Sent&iacute; la presi&oacute;n de disfrazarme de una mujer sana. Nos empujan a ser lo que &eacute;ramos antes, pero para m&iacute; en particular despu&eacute;s de un proceso as&iacute; me es imposible volver a ser la que era. Este es mi cuerpo despu&eacute;s de la quimioterapia y la mastectom&iacute;a y punto&rdquo;, confiesa otra en el corto documental que recoge la historia de las cuatro, bajo el t&iacute;tulo 'Orain zer?' ('&iquest;Ahora qu&eacute;?') de la cineasta Ainhoa Urgoitia. 
    </p><p class="article-text">
        Las protagonistas narran sus historias mientras realizan tareas cotidianas, como deporte, dar de comer a animales de granja o se ba&ntilde;an en el mar. La idea del documental surgi&oacute; a ra&iacute;z de otro que estaba realizando Urgoitia sobre el duelo tras la muerte de su madre. &ldquo;En aquel momento abr&iacute; una serie de ventanas y recuerdos de cuando era peque&ntilde;a y ve&iacute;a a mi madre en la playa tap&aacute;ndose la pr&oacute;tesis para que no se le notase o nadie le viese. Yo era muy peque&ntilde;a, pero fueron cosas que se quedaron en m&iacute;. Quise indagar un poco en el hecho de que el cuerpo de las mujeres siempre est&aacute; bajo la mirada de los dem&aacute;s y saber si desde entonces hemos avanzado o no&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula deja claro que cada una de ellas es una mujer distinta que est&aacute; pasando por momentos diferentes tras el c&aacute;ncer. &ldquo;Hemos querido mostrar a trav&eacute;s de una visi&oacute;n amplia, mujeres distintas que toman decisiones diversas, pero a pesar de ello, que el cuerpo siempre est&aacute; sometido a la mirada ajena, ya sea por tener arrugas, por estar m&aacute;s gordas o m&aacute;s delgadas o por cualquier cosa que se salga de esos cuerpos no normativos. Pero, &iquest;a qu&eacute; le llamamos cuerpo no normativo? Porque esa distinci&oacute;n la pone la sociedad, no la ponen las propias mujeres. Es el distintivo que te pone la sociedad cuando no entras dentro de esos estereotipos que te han marcado. Desde peque&ntilde;as nos van marcando que nuestros cuerpos son opinables. Nos parec&iacute;a muy importante hablar sobre c&oacute;mo a pesar de esas opiniones hay quien no quiere ocultar lo diferente. Este documental muestra la historia de cuatro mujeres que han sufrido c&aacute;ncer de mama y que han decidido libremente reconstruirse o no reconstruirse el pecho. Lo importante es que la decisi&oacute;n la tienen que tomar ellas mismas, que lo elijan ellas y no por lo que la sociedad dicte o por lo que otras en esa situaci&oacute;n hayan hecho&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las protagonistas del documental explica que finalmente opt&oacute; por reconstruirse el pecho, pero que a pesar de ello no lo est&aacute; llevando bien. &ldquo;Mi cuerpo es mi gran tab&uacute;. Las cicatrices me tienen presente que estoy aqu&iacute;, que estoy viva y que tendr&iacute;a que estar m&aacute;s contenta, pero no puedo. Las estoy llevando bastante mal, no puedo casi ni verlas. Soy mujer, tengo que poder con todo. Tengo que llevarlo todo correcto, seguir estando perfecta y que todo en mi casa sigue igual. Est&aacute;s en un proceso de sanaci&oacute;n y que encima haya estereotipos que te vayan poniendo la zancadilla no ayuda. Todo lo contrario, creo que hasta mentalmente hunde&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedes pedirle a alguien que est&aacute; enfermo o que ha pasado por una enfermedad que se vea igual f&iacute;sicamente o que sea igual, porque no es la misma persona. En este caso, el pecho siempre ha estado ligado a la feminidad de las mujeres y estas historias sirven para que haya referentes. Te derivan directamente a la reconstrucci&oacute;n, pero si decides no reconstruirte &iquest;qu&eacute; ocurre despu&eacute;s? Deber&iacute;amos, como sociedad, redefinir lo que es un cuerpo completo y sexy, porque tambi&eacute;n hablamos de la feminidad y la sexualidad. Cada una tiene su realidad y debemos afrontar las cosas de la mejor manera posible y romper con el canon patriarcal como podamos poniendo en tela de juicio todo lo que est&aacute; construido en torno al cuerpo ideal de la mujer. Para ello estos testimonios son muy importantes y tambi&eacute;n lo es todo lo que puede venir detr&aacute;s, porque su cicatriz marca el camino&rdquo;, concluye la cineasta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/orain-zer-historia-mujeres-deciden-libremente-reconstruirse-no-pecho-mastectomia-cancer_1_12194188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2025 19:46:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['¿Orain zer?', la historia mujeres que deciden libremente reconstruirse o no el pecho tras la mastectomía por el cáncer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Cáncer,Cáncer de mama,mujeres,Estereotipos,Sanidad,Sanidad pública,Osakidetza,Cultura,Cineastas,Cine,Documentales,Documental,Cine documental,Cortometrajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hombres y mujeres de "alto valor" o cómo el feminismo convive con los nuevos estereotipos de género (de siempre)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hombres-mujeres-alto-feminismo-convive-nuevos-estereotipos-genero_129_12107324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd6e031a-24fd-4713-93d1-9eb487e43f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hombres y mujeres de &quot;alto valor&quot; o cómo el feminismo convive con los nuevos estereotipos de género (de siempre)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si algo ha demostrado el patriarcado es su enorme capacidad de adaptación a los tiempos: con un lenguaje contemporáneo, las ideas sobre qué es un hombre y qué una mujer y cuál es el lugar en el mundo se reproducen ahora con las redes sociales como aliadas </p><p class="subtitle">De la honra al 'body count': el lenguaje cambia pero siempre señala a las mujeres que tienen tanto sexo como quieren
</p></div><p class="article-text">
        Es un t&iacute;tulo habitual en v&iacute;deos y perfiles en redes sociales, y lo hay en versi&oacute;n masculina y femenina: &ldquo;Sigue estos nueve pasos para convertirte en un hombre de alto valor&rdquo; o &ldquo;Estos son los rasgos de una mujer con alto valor&rdquo;, proclaman influencers &ndash;y no tan influencers&ndash; en sus publicaciones. En otros v&iacute;deos, la expresi&oacute;n 'alto valor' no aparece, pero el trasfondo es parecido: hombres que hablan a otros hombres sobre c&oacute;mo cultivar su 'energ&iacute;a' masculina y su liderazgo, mujeres que les explican a otras mujeres que el trabajo asalariado y la vida independiente es una trampa y que entregarse a una vida de ni&ntilde;os y bizcochos no es nada reaccionario. Perfiles que les animan a ellos a contener sus ganas de masturbarse para conservar su fortaleza y a ellas a vigilar con qui&eacute;n se acuestan para no perder su feminidad.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo que ha sido sacudido por el feminismo en la &uacute;ltima d&eacute;cada, la pervivencia de algunos roles y estereotipos de g&eacute;nero puede sorprender. Pero si algo ha demostrado el patriarcado con el paso del tiempo es su enorme capacidad de adaptaci&oacute;n a los tiempos. Bajo nuevos t&eacute;rminos y con un lenguaje contempor&aacute;neo, las ideas sobre qu&eacute; es un hombre y qu&eacute; una mujer, cu&aacute;l es el lugar de cada uno en el mundo y c&oacute;mo se espera que se comporten se reproducen sin parar. Y ahora cuentan con un gran aliado: las redes sociales y su enorme capacidad de alcance, tambi&eacute;n a sectores de la poblaci&oacute;n que est&aacute;n empezando a formar su pensamiento cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo chileno y director del proyecto Ilusi&oacute;n Viril, Pedro Uribe, cree que el fen&oacute;meno de las redes sociales ha difuminado las fronteras entre la gente famosa, &ldquo;quienes sal&iacute;an en la tele y eran inalcanzables&rdquo; y la gente com&uacute;n. &ldquo;Ahora, con la transformaci&oacute;n digital hay mucha gente con mucha visibilidad dando consejos de vida. Se diluye la frontera entre unos y otros y se genera la ilusi&oacute;n de que haciendo las cosas o siguiendo las indicaciones que te dice tal persona puedes conseguir eso que te muestran o aquello otro que te proponen. Es un discurso muy problem&aacute;tico y una vuelta brutal al individualismo&rdquo;, dice Uribe. Esos <em>tips </em>de vida aparentemente neutrales est&aacute;n repletos de valores, prejuicios y visiones del mundo que, con mucha frecuencia, reproducen los estereotipos de g&eacute;nero. Es m&aacute;s, algunos perfiles viven de fomentar especialmente esas ideas. 
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/siguen-vivos-los-estereotipos-de-genero" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el estudio</a> <em>&iquest;Siguen vivos los estereotipos de g&eacute;nero en el siglo XXI?, </em>de las polit&oacute;logas Marta Fraile y Paula Zuluaga para la Fundaci&oacute;n La Caixa, las investigadoras concluyeron que &ldquo;siguen vivos y coleando&rdquo;, especialmente en el grupo de edad de entre 26 y 40 a&ntilde;os. Es una franja vital en la que se suelen experimentar los grandes eventos que sit&uacute;an a una persona en la adultez, desde tener un empleo, a formar una pareja, emanciparse o tener hijos, &ldquo;lo que podr&iacute;a impulsar a asumir e interiorizar reglas sociales tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta Fraile explica que en el estudio vieron que las ideas preconcebidas sobre c&oacute;mo las mujeres tienen que comportarse en el espacio p&uacute;blico han disminuido, mientras que los estereotipos de g&eacute;nero en la esfera privada se mantienen: &ldquo;Disminuyen las ideas sobre los roles que tienen m&aacute;s que ver con la dimensi&oacute;n p&uacute;blica. Es decir, la gente ya no est&aacute; tan dispuesta a sostener o reconocer que no estamos igualmente capacitadas para trabajar o para ser jefas. Pero en el espacio de lo &iacute;ntimo, por ejemplo, las ideas sobre qui&eacute;n est&aacute; m&aacute;s capacitado para cuidar de ni&ntilde;os y mayores, los estereotipos de g&eacute;nero siguen siendo fuertes y la gente no tiene problema en declararlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los estudios de esta investigadora daban a quienes participaban una bater&iacute;a de rasgos para que indicaran con cu&aacute;les se identificaban. Los hombres eleg&iacute;an el liderazgo, la competitividad, la asunci&oacute;n de riesgos... mientras que las mujeres se identificaban m&aacute;s con rasgos como la empat&iacute;a, la capacidad de escucha o la b&uacute;squeda del consenso. Ser un hombre de alto valor o una mujer de alto valor tiene mucho que ver con lo de siempre: ellos, l&iacute;deres, competitivos, arrogantes; ellas, mujeres deseables y que 'se hacen' respetar, que 'abrazan' su feminidad y reivindican que un hombre pague la cuenta o te abra la puerta.
    </p><h2 class="article-text">Hacer que lo viejo sea 'cool'</h2><p class="article-text">
        Una de las maneras en las que esos estereotipos siguen reproduci&eacute;ndose y reforz&aacute;ndose son, precisamente, los est&iacute;mulos externos, por ejemplo, las redes sociales. &ldquo;Asistimos a una tendencia de nuevas figuras famosas, que la gente joven sigue mucho, que, por ejemplo, reivindican&nbsp;la idea de la mujer serena, que puede retirarse a tareas m&aacute;s de la casa y los cuidados para evitar las grandes presiones de la vida profesional, que son como antifemeninas, o una vida sin grandes ambiciones m&aacute;s all&aacute; del hogar, los hijos, hacer pan, coser la propia ropa...&rdquo;, argumenta. Estas ideas, que pod&iacute;an parecer m&aacute;s anticuadas, se visten ahora de un lenguaje y una imagen &ldquo;m&aacute;s <em>cool</em> y urbana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La influencer RoRo, una joven que se hizo viral con su imagen inocente y su propuesta de chica interesada en cuidar y servir a su novio y cocinar recetas nutritivas, podr&iacute;a ser un ejemplo. Aunque el fen&oacute;meno <em>tradwife </em>no tiene en Espa&ntilde;a la potencia que en otros lugares, como EEUU, s&iacute; son ya frecuentes los perfiles de mujeres que sugieren que el feminismo ha 'desnaturalizado' a las mujeres y proponen volver a cultivar lo que consideran las cualidades femeninas, desde la armon&iacute;a y la calma, a aportar bienestar a los dem&aacute;s, alejadas de ruidos y estr&eacute;s. Y, por supuesto, vigilar el n&uacute;mero de personas con las que tienes sexo. 
    </p><p class="article-text">
        Por el otro lado, el psic&oacute;logo Pedro Uribe afirma que la idea de un hombre de alto valor est&aacute; especialmente ligada al aspecto, a la capacidad de rendir sexualmente o conquistar mujeres y a ganar dinero... aunque sin trabajar. &ldquo;La idea del trabajo y la productividad era fundamental en la masculinidad. Ahora, esa idea de alto valor ensalza a un hombre que gana dinero pero sin trabajar, sino que lo hace con sus contenidos en redes, o en OnlyFans, o con inversiones o criptomonedas. Ahora lo que importa es el dinero para poder presumir de con qui&eacute;n se sale, a d&oacute;nde vas, si viajas a Maldivas o publicas una foto en Bali&rdquo;, apunta. Y todo eso, por supuesto, unido a una &ldquo;hipermasculinidad&rdquo; corporal de pectorales hiperdesarrollados y m&uacute;sculos siempre a punto. 
    </p><p class="article-text">
        El influencer Amadeo Llados podr&iacute;a ser un ejemplo: un hombre que se vende como hecho a s&iacute; mismo, que considera el trabajo algo propio de 'pobres' mientras presume de ganar millones con inversiones y creaci&oacute;n de contenidos, y receta flexiones como m&eacute;todo de autorrealizaci&oacute;n m&aacute;xima para los hombres. &ldquo;Hay muchos hombres dici&eacute;ndoles a los chicos que claro que pueden estar orgullosos de su masculinidad tradicional y que reivindican una manera deshumanizada de pensar en las mujeres&rdquo;, asegura Marta Fraile. Desde <em>streamers</em> que presumen de emborrachar mujeres para lig&aacute;rselas o que niegan que una mujer que ha tenido ya varias relaciones pueda ser su novia a, en otra dimensi&oacute;n, Mark Zuckerberg o Elon Musk reivindicando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/energia-masculina-empresas-gobierno-machos-alfa-mark-zuckerberg-elon-musk-pelean-liderar-reaccion-bro_129_11966938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &ldquo;energ&iacute;a masculina&rdquo;</a> y la falta de empat&iacute;a como algo bueno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La difusi&oacute;n de todas estas ideas en redes sociales est&aacute; siendo clave, tambi&eacute;n por parte de influencers que no se dedican aparentemente a esto&rdquo;, concluye Marta Fraile. Porque entre consejo y consejo de cocina, la <em>skin routine, </em>la tabla para fortalecer el tren superior o la historia de ese chico que antes no ligaba y ahora tiene que apartar a las mujeres de su camino, se cuelan las mismas ideas rancias de siempre, pero con un lenguaje que alguien de 15, 20 o 30 a&ntilde;os puede asumir como propio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/licencia-marital-la-espa-a-de-antes-de-ayer/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Licencia marital: la España de antes de ayer "></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/hombres-mujeres-alto-feminismo-convive-nuevos-estereotipos-genero_129_12107324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Mar 2025 21:41:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hombres y mujeres de "alto valor" o cómo el feminismo convive con los nuevos estereotipos de género (de siempre)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Machismo,Estereotipos,Feminismo,Redes sociales,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un acto de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/acto-vida_1_12095562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03c709fc-e1a5-4070-ac84-d5120bba9b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acto de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien no conozca a fondo las obras de Vicente Blasco Ibáñez y quiera hacerse una idea de hasta qué punto lo apreciaba el pueblo, sólo tiene que fijarse en los cientos de miles de personas que se echaron a la calle a despedirlo cuando trasladaron sus restos mortales a Valencia</p></div><p class="article-text">
        Como es bien sabido, todos los andaluces llevan aros en las orejas. Los lectores de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez sabr&aacute;n de d&oacute;nde viene esa afirmaci&oacute;n; por lo menos, si conocen tambi&eacute;n al autor que contaba la an&eacute;cdota all&aacute; por 1934, en <em>Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez y el cinematr&oacute;grafo</em> (<em>La Naci&oacute;n</em>, de Argentina): Corpus Barga, de quien ya se ha hablado someramente en esta columna. Una noche, &laquo;los grandes se&ntilde;ores de la industria&raquo; del cine le preguntaron si estaba &laquo;satisfecho&raquo; con las pel&iacute;culas que hac&iacute;an con sus novelas, y el escritor valenciano contest&oacute; que s&iacute;, que estaban muy bien, pero que no entend&iacute;a a qu&eacute; ven&iacute;a lo de &laquo;poner pendientes a los andaluces&raquo;. Sin entrar en consideraciones de fondo, Hollywood era y es una cadena de montaje de estereotipos y, seg&uacute;n parece, la velada protesta s&oacute;lo sirvi&oacute; para que, a partir de ese momento, se tiraran &laquo;del l&oacute;bulo&raquo; cada vez que se cruzaban con &eacute;l y &laquo;pusieran m&aacute;s pendientes&raquo; todav&iacute;a. Sin embargo, Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez no ten&iacute;a nada contra los clich&eacute;s, que usaba con premeditaci&oacute;n; lo ten&iacute;a contra &laquo;los enojosos anacronismos&raquo;, como hab&iacute;a declarado en una entrevista publicada en <em>El Imparcial</em> (1916) donde dejaba clara su intenci&oacute;n de llevar <em>Sangre y arena</em> al cine para poner en ella &laquo;esa pompa de la monarqu&iacute;a, de los duques, de las corridas y de las procesiones&raquo;. L&oacute;gicamente, la prensa mon&aacute;rquica reaccion&oacute; mal, e insisti&oacute; en su acusaci&oacute;n de deformar la imagen de Espa&ntilde;a tras la versi&oacute;n original de Hollywood, tambi&eacute;n atacada, aunque no por los mismos motivos, por cr&iacute;ticos tan respetables y avanzados como el autor de <em>El monstruo</em>, Antonio Hoyos y Vinent, quien le recrimin&oacute; que hubiera permitido una &laquo;arbitraria y fea&raquo; adaptaci&oacute;n de su obra (<em>ABC</em>, 1928). Por supuesto, y como ya se ha dicho, el famoso decadentista se refer&iacute;a a la pel&iacute;cula de Fred Niblo, no a la primera, que se hab&iacute;a rodado en Espa&ntilde;a porque Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez rechaz&oacute; varias ofertas de &laquo;empresarios de los Estados Unidos, de Inglaterra, de Francia y de Rusia&raquo;;&nbsp;y precisamente las rechaz&oacute; para evitar una &laquo;espa&ntilde;olada&raquo; con &laquo;majas de Batignoles y toreritos de Chicago&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Hollywood descubri&oacute; sus novelas, ya hab&iacute;a tres en la gran pantalla: <em>Entre naranjos</em>, de Alberto Marro; <em>La barraca</em>, de Jos&eacute; Mar&iacute;a Codina (con el t&iacute;tulo de <em>El tonto de la huerta</em>) y, en efecto, <em>Sangre y arena</em>. No era muy habitual que un escritor se pusiera detr&aacute;s de una c&aacute;mara y dirigiera su propio texto, pero eso fue lo que hizo Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, adelant&aacute;ndose como director a Jacinto Benavente (<em>Los intereses creados</em>) y abriendo un camino que quiz&aacute; habr&iacute;a seguido si hubiera tenido m&aacute;s suerte con su productora, Prometeo Films, dependiente de la Sociedad Editorial Prometeo. Por desgracia, los problemas de presupuesto y algunos contratiempos familiares lo llevaron a abandonar temporalmente su pasi&oacute;n por el cine, en el que hab&iacute;a descubierto una forma expresiva de enormes posibilidades y, sobre todo, un gran negocio en potencia. Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, hombre multifac&eacute;tico, aventurero y empe&ntilde;ado en vivir (&laquo;el d&iacute;a que usted escriba sus memorias, habr&aacute; escrito la m&aacute;s interesante de sus novelas&raquo;, le hab&iacute;a dicho Anatole France), no cre&iacute;a que las estrecheces fueran buenas para nadie, artistas incluidos; en ese sentido, compart&iacute;a la opini&oacute;n que hab&iacute;a expresado Benavente en <em>El teatro del pueblo</em> (1909), ironizando sobre los &laquo;cuatro poetas que se embozan en invierno con la lira&raquo; para convencer al mundo de que &laquo;la necesidad es la madre del genio y la miseria, su mayor acicate&raquo;. De haber vivido m&aacute;s tiempo, es posible que hubiera matizado el entusiasta y generalizado dictamen sobre el alcance art&iacute;stico del &laquo;s&eacute;ptimo arte&raquo; que emiti&oacute; en el pr&oacute;logo a <em>El para&iacute;so de las mujeres</em> (1922); a fin de cuentas, el texto &mdash;pensado como sost&eacute;n y casi guion de una pel&iacute;cula que no se lleg&oacute; a realizar&mdash; tambi&eacute;n a&ntilde;ad&iacute;a un comentario sobre las circunstancias en las que &laquo;abominar&iacute;a&raquo; de &eacute;l; pero, en cualquier caso, no habr&iacute;a llegado a ver la m&aacute;quina de pastiches y efectos especiales que hart&oacute; al final a Billy Wilder y compa&ntilde;&iacute;a y, de todas formas, los hechos demostraban que, estando Hollywood de por medio, era obvia e&nbsp;indiscutiblemente m&aacute;s rentable que la literatura. 
    </p><p class="article-text">
        Como tantas veces, la casualidad tuvo algo que ver. En una carta publicada por la revista de la editorial <em>Cosm&oacute;polis</em> en noviembre de 1919, &eacute;l mismo confes&oacute; lo sucedido: la traductora y escritora Charlotte Brewsten Jordan &mdash;que hab&iacute;a viajado a Espa&ntilde;a tras perder a su hija y divorciarse de su esposo&mdash; le compr&oacute; por mil d&oacute;lares &laquo;el derecho a traducir <em>Los cuatro jinetes del Apocalipsis</em> y, poco despu&eacute;s, para asombro de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, se encontr&oacute; con un &laquo;&eacute;xito enorme, brutal, aplastante, como es siempre all&aacute;&raquo; y estaba recibiendo cuarenta veces m&aacute;s por la edici&oacute;n en papel en Estados Unidos; una fortuna para la &eacute;poca, que quedar&iacute;a en rid&iacute;culo frente a los 170.000 de entrada que le ofreci&oacute; Hollywood para llevarla al cine. Pero el autor que hab&iacute;a conseguido lo que sue&ntilde;an tantos autores y autoras y ninguno consigue, el &laquo;hombre de acci&oacute;n&raquo; &mdash;vuelve a hablar Barga&mdash; que contrataba aviones de su bolsillo para soltar pasquines republicanos sobre las capitales espa&ntilde;olas y no le hac&iacute;a ascos a acabar en la c&aacute;rcel por sus ideas, sigui&oacute; siendo el adolescente que se fug&oacute; de Valencia para ir a la capital y trabaj&oacute; como amanuense del novelista sevillano Manuel Fern&aacute;ndez y Gonz&aacute;lez, el rey del follet&iacute;n, hijo de un capit&aacute;n de Riego y autor de m&aacute;s de 200 obras. De noche, mientras su jefe dorm&iacute;a, &eacute;l escrib&iacute;a; y si no escrib&iacute;a, emulaba al joven y no tan joven Gald&oacute;s, perdi&eacute;ndose por la ciudad y empap&aacute;ndose de lo que le llevar&iacute;a a una obra quiz&aacute; menos conocida que <em>La ara&ntilde;a negra</em>, <em>Ca&ntilde;as y barro</em> o <em>Arroz y tartana</em> y, no obstante, fundamental para entender su esp&iacute;ritu: <em>La horda</em> (1905). Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez no era un revolucionario, ni un bohemio como Pedro Luis de G&aacute;lvez, Pedro Barrantes y Alejandro Sawa, de quien se cumple este 3 de marzo el aniversario de su muerte; pero hasta en 1905, siendo diputado republicano en el Congreso y habiendo sustituido su viejo cuchitril de la calle Segovia por una casa en la Castellana, segu&iacute;a cerca de &laquo;los traperos de Tetu&aacute;n&raquo;, los &laquo;obreros de Cuatro Caminos y de Vallecas&raquo;, &laquo;los mendigos y vagos de las Pe&ntilde;uelas y las Injurias&raquo; y &laquo;los gitanos de las Cambroneras&raquo;, como Isidro Maltrana en esa peque&ntilde;a joya de &laquo;la belleza, el atractivo y la monstruosidad de Madrid&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien no conozca a fondo sus obras (las versiones de Hollywood son asunto aparte, con permiso de Rodolfo Valentino y Tyrone Power) y quiera hacerse una idea de hasta qu&eacute; punto lo apreciaba el pueblo, s&oacute;lo tiene que fijarse en los cientos de miles de personas que se echaron a la calle a despedirlo cuando trasladaron sus restos mortales a Valencia o, si lo prefiere, en el m&aacute;s que simb&oacute;lico y relevante detalle de que la actual calle Princesa de Madrid llevara su nombre durante la guerra. Con independencia de que no necesitara esas cosas, Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez jam&aacute;s call&oacute; como otros a cambio de &laquo;honores oficiales&raquo;, del apoyo de &laquo;los grandes diarios&raquo; o de que &laquo;Alfonso XIII me diese alg&uacute;n d&iacute;a la mano, dedicando elogios a mis novelas&raquo; (<em>Lo que ser&aacute; la Rep&uacute;blica</em>); se hab&iacute;a arriesgado muchas veces y, aunque abandon&oacute; su actividad pol&iacute;tica durante varios a&ntilde;os (&laquo;no soy un pol&iacute;tico; no lo he sido nunca &mdash;lleg&oacute; a asegurar&mdash;. Soy un rom&aacute;ntico de la Rep&uacute;blica&raquo;), volvi&oacute; a la sangre y la arena de la &laquo;primera l&iacute;nea, donde se reciben los golpes m&aacute;s terribles&raquo; y se pueden devolver &laquo;m&aacute;s directos y certeros&raquo; cuando se le necesit&oacute;. En 1924, tras el viaje de<em> La vuelta al mundo de un novelista</em>, escribi&oacute; un texto (<em>La naci&oacute;n secuestrada</em>) del que extraigo un fragmento que, desde mi punto de vista, define perfectamente el esp&iacute;ritu del autor que hab&iacute;a logrado que Hollywood se rindiera a sus pies y que una de sus obras fuera la novela m&aacute;s le&iacute;da del mundo: &laquo;&iquest;Tienes derecho, ego&iacute;sta &mdash;me dec&iacute;a una voz interior&mdash; a permanecer impasible viendo la anormalidad en que vive tu pa&iacute;s, como si fueses un hombre sin patria? La mejor de las ficciones novelescas que puedas inventar permaneciendo tranquilo no valdr&aacute; nunca lo que un grito de protesta, sincero y en&eacute;rgico, ante la cruel situaci&oacute;n de los tuyos&raquo;. Todo en &eacute;l hab&iacute;a sido &laquo;un acto de vida&raquo;, afirm&oacute; Unamuno en su necrol&oacute;gica. Lo sigue siendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/acto-vida_1_12095562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 21:40:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un acto de vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Hollywood,Literatura,Estereotipos,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi abuela es mucho más que un delantal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/abuela-delantal_129_12095058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">El Gobierno del PP en La Rioja reparte delantales en colegios por el 8M para “concienciar de la corresponsabilidad”
</p></div><p class="article-text">
        Porque mi abuela es mucho m&aacute;s que un delantal, y quiz&aacute;s, exactamente por eso, yo soy la mujer que soy a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; una primavera de 1990, y por aquel entonces la conciliaci&oacute;n de la vida familiar y laboral no se conoc&iacute;a. Mi padre, inmerso en el mundo del vino, y mi madre, haciendo turnos de ma&ntilde;ana, tarde y noche en el hospital San Mill&aacute;n de lunes a domingo, siempre que tocaba.
    </p><p class="article-text">
        Tuve la gran suerte de tener a la mejor abuela del mundo (la sigo teniendo, aunque ahora solo sea de cuerpo presente), porque dedic&oacute; gran parte de su vida a cuidarme, educarme y literalmente criarme, mientras mis padres trabajaban duro para darme el mejor de los futuros.
    </p><p class="article-text">
        Y de verdad os digo, que cuando echo la vista atr&aacute;s y retrocedo hasta esos momentos de mi infancia en los cuales se comenz&oacute; a forjar la mujer que soy hoy en d&iacute;a, no tiene cabida un delantal en ninguna de sus versiones.
    </p><p class="article-text">
        Lejos, muy lejos del &ldquo;homenaje&rdquo; que quiere rendir el Gobierno de La Rioja a trav&eacute;s de un delantal a nuestras referentes m&aacute;s mayores, como para m&iacute; lo fue mi abuela, se encuentra lo que signific&oacute; para m&iacute; esa educaci&oacute;n recibida por ella.
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s all&aacute; de ser una frase hecha, en este caso, se puede demostrar y con creces, que seguramente Naiara Hern&aacute;ez Galarreta hoy sea la mujer que es, con sus principios y su manera de entender la vida, gracias a su abuela. Y quien me conoce un poquito, el delantal esta muy alejado de mi vida y de mi manera de entender el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es el pilar de todo. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son &ldquo;esponjas&rdquo;, lo absorben todo, lo bueno y lo malo. Por eso, la infancia es el momento propicio para forjar la personalidad de las personas, a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, herramienta fundamental para la manera de ver y de entender la vida que tengan los m&aacute;s peque&ntilde;os en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo estamos dando a unos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as un delantal para &ldquo;homenajear&rdquo; a la mujer. Para muchos ser&aacute; un s&iacute;mbolo simple, sin mucho calado en el d&iacute;a a d&iacute;a de la educaci&oacute;n de un menor, pero si nos ponemos las &ldquo;gafas moradas&rdquo; y vemos la igualdad de manera transversal, estamos mandado un mensaje que calar&aacute; hondo en ese momento de la vida en el cual se empieza a forjar la personalidad de los que ser&aacute;n nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de delantales, eduquemos a nuestros peque&ntilde;os en igualdad (co-educaci&oacute;n). Dejemos que elijan por si solos sus referentes, pero sin que les impongan un delantal como &ldquo;s&iacute;mbolo&rdquo;, que nada m&aacute;s lejos de la realidad, no es un simple s&iacute;mbolo, es un claro estereotipo de g&eacute;nero, vinculado a las mujeres y al mundo de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;&eacute;mosles, o por lo menos, d&eacute;mosles la oportunidad de conocer hombres y mujeres con delantal, hombres y mujeres inform&aacute;ticos, hombres y mujeres deportistas, hombres y mujeres en el arte&hellip;en definitiva hombres y mujeres en una sociedad conformada por un 50-50% con la obligatoriedad de vivir en igualdad de condiciones, con la obligatoriedad de vernos iguales. Y desde una educaci&oacute;n p&uacute;blica y de calidad es posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiara Hernáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/abuela-delantal_129_12095058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 09:44:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi abuela es mucho más que un delantal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Estereotipos,8M,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Solo soy una chica": qué hay tras la frase que puede pasar de reivindicar la feminidad a 'tontificar' a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chica-hay-frase-pasado-reivindicar-feminidad-tontificar-mujeres_1_11868239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6ca0abe-0325-46a1-9a41-23e073d25388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Solo soy una chica&quot;: qué hay tras la frase que puede pasar de reivindicar la feminidad a &#039;tontificar&#039; a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empezó a popularizarse como una de esas fórmulas virales que usa el humor para reapropiarse de lo que antes se ha utilizado en contra: la hiperfeminidad y las 'cosa de chicas'. Pero ha pasado a reproducir los roles de género tradicionales; su origen y complejidad van más allá de los vídeos de TikTok</p><p class="subtitle">Los Sonny Angels y lo tierno: ¿qué pasa con esos muñequitos que ves colgados por todas partes?
</p></div><p class="article-text">
        <em>Clean girl, math girl, dinner girl, hot walk girl</em>&hellip; Todos estos t&eacute;rminos anglosajones que hemos adoptado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la era digital conforman el universo de <em>las chicas. </em>Una corriente de Internet que nos invita a abrazar la hiperfeminidad ensalzada por el imaginario y el lenguaje visual de lo que denominamos la <em>Girlhood</em> (que se traducir&iacute;a como la infancia, pero asociada al universo de lo femenino).
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno es lo que la creadora de contenido sobre cultura pop y digital Shaniya &mdash;conocida en redes y en YouTube como Shanspear&mdash; llama el <em>Girl-aissance</em> (traducido como el Renacimiento de las chicas). Algo que permite a las mujeres sentirse c&oacute;modas con un imaginario que ha sido tradicionalmente denostado por <em>lo masculino </em>y que relegaba las &ldquo;cosas de chicas&rdquo; a lo perif&eacute;rico e irrelevante. Sin embargo, esta tendencia ha dado paso en los &uacute;ltimos tiempos a una corriente peligrosa que ha acabado reproduciendo esas mismas din&aacute;micas y roles de g&eacute;nero que inicialmente se criticaban bajo el amparo del <em>I&rsquo;m just a girl</em>. Pero, &iquest;qu&eacute; significa realmente esto? &iquest;Y cu&aacute;l es la vinculaci&oacute;n entre el feminismo y la idea de ser <em>solo una chica</em>?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del</strong><em><strong> I&rsquo;m Just a Girl </strong></em><strong>al &ldquo;no soy como las dem&aacute;s chicas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En 1995, el grupo No Doubt &mdash;con Gwen Stefani como voz principal&mdash; lanzaba la canci&oacute;n <em>Just a Girl </em>como una forma de criticar la infantilizaci&oacute;n a la que se ve&iacute;an sometidas las mujeres en la sociedad. &ldquo;All pretty and petite. So don't let me have any rights. I'm just a girl in the world. That's all that you'll let me be&rdquo; [Tan guapa y menuda. As&iacute; que no me dejas tener ning&uacute;n derecho. S&oacute;lo soy una chica en el mundo. Eso es todo lo que me dejas ser] era parte de la letra de esta canci&oacute;n que criticaba c&oacute;mo a las mujeres se las ve&iacute;a como esas &ldquo;eternas ni&ntilde;as&rdquo; a las que una sociedad dominada por <em>el hombre</em> &mdash;enti&eacute;ndase occidental, blanco, heterosexual y de clase alta&mdash; no deb&iacute;a tomar demasiado en serio.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esta cr&iacute;tica a la infantilizaci&oacute;n de las mujeres dio paso a otro discurso cultural que tom&oacute; fuerza en la primera d&eacute;cada de los 2000 bajo la idea de <em>I&rsquo;m not like other girls</em> (&ldquo;No soy como las otras chicas&rdquo;). Enmarcada bajo una est&eacute;tica Tumblr, pod&iacute;amos encontrar a artistas &mdash;ya entonces muy exitosas&mdash; como Avril Lavigne (con <em>Girlfriend</em>) o Taylor Swift (con <em>You Belong With Me</em>) que renegaban ser <em>ese tipo de chica</em>. Y, por el contrario, se identificaban con el arquetipo de la <em>pick me girl</em>, la chica diferente que no encajaba en los est&aacute;ndares de feminidad m&aacute;s tradicionales y que criticaba a las chicas que solo se preocupaban por la ropa, el maquillaje y los chicos.
    </p><p class="article-text">
        Ambos videoclips compart&iacute;an el hecho de estar protagonizados por las artistas (la <em>pick me girl</em>) y su propio alter ego (tambi&eacute;n interpretado por ellas, pero representando una versi&oacute;n &ldquo;com&uacute;n&rdquo; de chica). Tanto la <em>emo princess </em>de la Avril Lavigne que se enfrentaba a su versi&oacute;n <em>girly</em> como o el &ldquo;she wear high heels, I wear sneakers&rdquo; [ella lleva tacones altos, yo llevo zapatillas] de Taylor Swift, transmit&iacute;an la misma idea de que lo deseable era ser la chica que destaca sobre el resto de chicas, para as&iacute;, finalmente, ser la que acaba con el chico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquellos mismos que, en su momento, nos habían impuesto a las mujeres entrar dentro de ese canon de feminidad, ahora nos empujaban a rechazarlo porque lo femenino era inferior, ridículo e infantil</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Unos pocos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el feminismo <em>mainstream</em> empez&oacute; a aliarse con la idea del <em>Girl Power</em> y el empoderamiento femenino (la <em>Girl Boss</em>, &iexcl;s&eacute; tu propia jefa!) que dictaba que el &eacute;xito de las mujeres se basaba en su capacidad de adaptarse a los mecanismos de lo masculino. Aunque utilizaban el t&eacute;rmino <em>girl</em>, hab&iacute;a una intenci&oacute;n por resignificarlo y situarlo en torno a la idea de poder. Nos encontr&aacute;bamos en una era posfeminista y neoliberal donde se daba por hecho que las mujeres ya hab&iacute;an adquirido los mismos derechos que los hombres, bajo los mismos t&eacute;rminos que ellos, y, por lo tanto, deb&iacute;an dejar a un lado cualquier vinculaci&oacute;n a la feminidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco a poco el movimiento feminista empez&oacute; a ser consciente de la trampa que la propia sociedad patriarcal nos hab&iacute;a tendido en torno a la idea de feminidad. Aquellos mismos que, en su momento, nos hab&iacute;an impuesto a las mujeres entrar dentro de ese canon de feminidad, ahora nos empujaban a rechazarlo porque <em>lo femenino</em> era inferior, rid&iacute;culo e infantil. Lo que nos lleva de vuelta al <em>Girl-aissance</em> o el &ldquo;Renacimiento de las chicas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Solo soy una chica&rdquo; y la </strong><em><strong>bimboficaci&oacute;n</strong></em></h2><p class="article-text">
        El lanzamiento de la pel&iacute;cula <em>Barbie</em> en 2023 &mdash;y su campa&ntilde;a de marketing con la exaltaci&oacute;n del color rosa&mdash; fue la culminaci&oacute;n de una nueva era que se hab&iacute;a desvinculado de ese rechazo a <em>lo femenino</em>, para volver a abrazarlo con una completa entrega. Ahora el feminismo hab&iacute;a elaborado otro razonamiento cr&iacute;tico que dec&iacute;a que no hab&iacute;a nada negativo en la feminidad, sino que pod&iacute;a actuar como un espacio de creatividad que no solo deb&iacute;a estar vinculado a las mujeres, sino a cualquiera que entendiera las posibilidades de la feminidad como un juego que te permit&iacute;a explorar tu propia identidad <em>femme</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde sit&uacute;a Paula C. Chang, investigadora y antrop&oacute;loga filos&oacute;fica, el fen&oacute;meno del &ldquo;solo soy una chica&rdquo;. &ldquo;El<em> I'm just a girl</em>, al igual que lo <em>brat</em> &mdash;que ha surgido este verano&mdash; o el <em>girl who is on spectrum</em>, son s&iacute;ntomas, memes o experiencias m&aacute;s fugaces y cibern&aacute;uticas de un fen&oacute;meno subterr&aacute;neo que est&aacute; en auge. Una cierta obsesi&oacute;n que est&aacute;n teniendo las chicas por autodeterminar qu&eacute; feminidad quieren habitar&rdquo;, explica. Frente a un tipo de feminidad impuesta y determinada por patrones machistas, la <em>girlificaci&oacute;n </em>&ldquo;juega m&aacute;s bien un papel tont&oacute;n y ocioso, menos serio en cualquier aspecto, porque precisamente lo que est&aacute; haciendo es apropiarse de los &iacute;tems machistas que se nos atribuyeron a las chicas, la idea de que somos tontas, pero con el precepto feminista clave de que <em>no somos tontas </em>y lo sabemos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Muchas chicas realmente llegaron a encontrar una lógica común y divertida en este planteamiento que se podía considerar un intento por justificar gastos que eran desorbitados, como las entradas para el concierto de Swift</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una tendencia que estuvo de moda el a&ntilde;o pasado &mdash;y que se puede utilizar para entender esto&mdash; es la de las <em>girl math</em>. Bajo la premisa de estas &ldquo;matem&aacute;ticas para chicas&rdquo;, muchas personas compraron entradas en el 2023 para los conciertos del Eras Tour de Taylor Swift celebrados este a&ntilde;o bajo con la conciencia de que &ldquo;ahora estoy gastando mucho dinero, pero cuando llegue el d&iacute;a del concierto me habr&aacute; salido gratis&rdquo;. Este planteamiento, que se aleja por completo de la racionalidad cient&iacute;fica, buscaba de alguna forma &ldquo;parodiar&rdquo; esa concepci&oacute;n tradicional y mis&oacute;gina de que a las mujeres no se les dan bien las matem&aacute;ticas ni la cultura financiera. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de la s&aacute;tira, lo cierto es que muchas chicas realmente llegaron a encontrar una l&oacute;gica com&uacute;n y divertida en este planteamiento que se pod&iacute;a considerar un intento por justificar gastos que eran desorbitados, como las entradas para el concierto de Swift.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7272482402566671662"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno de las <em>girl math</em> &mdash;entre otros&mdash; se podr&iacute;a considerar parte de la llamada <em>bimboficaci&oacute;n</em> (una <em>hiperfeminizaci&oacute;n</em> autoconsciente), en la que muchas chicas han encontrado un espacio de ocio y esparcimiento en un momento en el que &ldquo;una vez te pones las gafas violetas (del feminismo) ya no puedes evitar ver violencias en lugares donde antes te lo pasabas bien, lo que limita tu experiencia de la diversi&oacute;n&rdquo;, explica Chang. Pero es en este punto donde la cuesti&oacute;n se vuelve compleja. &iquest;Hasta qu&eacute; punto es parodia o, por el contrario, una recreaci&oacute;n de esos mismos estereotipos mis&oacute;ginos que se han atribuido hist&oacute;ricamente a las mujeres?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar (@blaudeprussia_ en Instagram) explica que durante mucho tiempo tuvo la frase &ldquo;yo qu&eacute; s&eacute;, solo soy una chica&rdquo; en sus redes sociales porque la ve&iacute;a como una respuesta burlesca al hecho de que la &ldquo;ningunearan cuando opinaba sobre algo &rdquo;serio&ldquo; por el hecho de ser mujer y joven. Puedo argumentarte algo correctamente, pero en el fondo da igual, me vas a tomar menos en serio porque &rdquo;soy solo una chica&ldquo;, explica. Una reivindicaci&oacute;n similar a la de la canci&oacute;n de No Doubt en los 90. Sin embargo, Mar dej&oacute; de utilizarla en el momento que cuestiones como las <em>girl math</em> empezaron a inundar las redes sociales. &rdquo;No quer&iacute;a participar de eso. La frase hab&iacute;a perdido su poder reivindicativo&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cr&iacute;tica al movimiento</strong></h2><p class="article-text">
        Como toda tendencia, subcultura o movimiento, este se puede pervertir. Y, aunque inicialmente el <em>solo soy una chica</em> pod&iacute;a ser entendido como una forma de divertimento o como una resignificaci&oacute;n de la infantilizaci&oacute;n que hist&oacute;ricamente han sufrido las mujeres, cada vez ha ido siendo m&aacute;s habitual encontrar videos y <em>trends</em> que han vaciado de significado su contenido y se han quedado con una est&eacute;tica <em>naif </em>que ha acabado reproduciendo los mismos estereotipos que se criticaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es especialmente significativo c&oacute;mo el <em>solo soy una chica</em> se ha visto atravesado por la l&oacute;gica del neoliberalismo, en el que las <em>chicas de Internet</em> han pasado a convertirse en entes empujados al consumo exacerbado a trav&eacute;s de los artilugios tradicionales de la feminidad, como el maquillaje o la ropa. Es habitual encontrar numerosos videos con frases como &ldquo;todo lo que hubiera ahorrado si no fuera <em>solo una chica</em>&rdquo;, en el que mujeres j&oacute;venes muestran cientos de accesorios y productos de belleza en sus armarios, como si hubieran sido despojadas de cualquier capacidad de agencia o responsabilidad sobre sus vidas y sus compras.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7367028278663679239"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Y el capitalismo salvaje no es el &uacute;nico que se ha infiltrado en la representaci&oacute;n de la <em>Girlhood</em>. La <em>girl dinner </em>tambi&eacute;n ha sido pervertida al pasar de considerarse la cena (r&aacute;pida, pero <em>aesthetic</em>) que te preparas en un d&iacute;a en el que no te apetece cocinar &mdash;frente a <a href="https://www.eldiario.es/era/manosfera-tradwifes-contenido-ultraconservador-convertido-negocio_1_11563998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la idea de la mujer tradicional</a> que se pasa horas en la cocina&mdash;, a directamente mostrar platos vac&iacute;os o con raciones escasas, como si la &ldquo;cena de chicas&rdquo; fuera una no-cena, en un intento por preservar la delgadez hegem&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chang explica que en esta problem&aacute;tica subyace el hecho de que la <em>Girlhood</em>&nbsp;&ldquo;se autoinfantilice a s&iacute; misma y eso implica, ante todo, que se irresponsabiliza de todo tipo de violencias que ella misma puede ejercer, no ya contra el mundo, lo cual ya es injusto, sino contra otras mujeres: mujeres migrantes que no se han criado con el deseo de ese aspecto can&oacute;nico u otras mujeres m&aacute;s mayores que sientan presi&oacute;n por esta vuelta a la exacerbaci&oacute;n de los c&aacute;nones est&eacute;ticos de la <em>girlificaci&oacute;n</em>&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7362251356213628206"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Y es que, esta es otra de las grandes cuestiones que plantea el movimiento: &iquest;hasta qu&eacute; momento una mujer puede considerarse <em>solo una chica</em>? &iquest;Es algo determinado por la edad? &iquest;Por la experiencia? Esto es algo sobre lo que reflexiona la guionista y escritora Gemma del Castillo en su art&iacute;culo <a href="https://gemadelcastillo.substack.com/p/dejar-de-ser-chica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>dejar de ser 'chica',</em></a><em> </em>donde se pregunta sobre el momento en que dejas de llamarte <em>chica</em> a ti misma: &ldquo;&iquest;Dejar&eacute; de ser chica cuando sea madre o empleada? &iquest;No estoy reduciendo mi papel en el mundo a la maternidad? &iquest;A un trabajo asalariado? &iquest;A la tan deseada estabilidad? &iquest;Y si nunca la consigo? &iquest;Dejar&eacute; de ser chica cuando mis condiciones materiales y el sistema patriarcal me permitan crecer y empezar a operar como se supone que act&uacute;a un adulto &ndash;hombre&ndash;?&rdquo;. En definitiva, dice la guionista, dejar&eacute; de ser <em>solo una chica</em> cuando &ldquo;pueda ser due&ntilde;a de mis propias decisiones. Que me tomen en serio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir, por lo tanto, que ser <em>solo una chica</em> est&aacute; m&aacute;s vinculado a lo que no tienes, a lo que te han impuesto o a lo que te han privado de ser; que a tu propia identidad en s&iacute; misma. Que ser <em>solo una chica</em> puede concebirse como un juego y un espacio de exploraci&oacute;n en una sociedad especialmente hostil para las mujeres y otras identidades disidentes, pero que, como en todo juego, es f&aacute;cil acabar acatando las reglas de otros jugadores que lo pervierten y dictan &ldquo;as&iacute; s&iacute;&rdquo; y &ldquo;as&iacute; no&rdquo;. Y, sobre todo, parece que en <em>ser solo una chica</em> lo que realmente subyace es el deseo de todas nosotras por ser tomadas en serio, independientemente de que seamos cis, trans, femme, <em>butch</em>, racializadas, hetero, queer, j&oacute;venes, mayores o neurodivergentes. En definitiva, <em>mujeres</em>, en toda su complejidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chica-hay-frase-pasado-reivindicar-feminidad-tontificar-mujeres_1_11868239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Dec 2024 21:06:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Redes sociales,Mujer,Estereotipos,Discriminación,Sexismo,Discriminación de género,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela que no existe una gran diferencia entre 'boomers' y 'millennials' en cuanto a estereotipos de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-revela-no-existe-gran-diferencia-boomers-millennials-estereotipos-genero_1_11832704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/456028fa-276c-431c-b5b8-704894b4f276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela que no existe una gran diferencia entre &#039;boomers&#039; y &#039;millennials&#039; en cuanto a estereotipos de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La generación de 26 a 40 años se identifica con las ideas preconcebidas sobre hombres y mujeres tanto como los que tienen entre 55 y 75, e incluso más cuando se trata de señalar qué atributos de la personalidad pertenecen a ellas (cuidados, empatía) y ellos (competitividad, riesgo)</p><p class="subtitle">“¿Por qué siguió con él?” El caso Errejón evidencia que el abuso machista no funciona como crees</p></div><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/economia/herencias-boomers-concentrar-riqueza-rentas-altas_1_11817302.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boomers</em></a> y los <a href="https://www.eldiario.es/era/precariedad-infantiliza-millennials-no-se-sienten-adultos_1_10867207.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>millennials</em></a> no parecen diferir demasiado respecto a las ideas que asocian a los estereotipos de g&eacute;nero, pese a que tienen toda una generaci&oacute;n en medio que los separa (la X). Esta es una de las principales conclusiones que recoge el estudio <em>&iquest;Siguen vivos los estereotipos de g&eacute;nero en el siglo XXI?</em>, del Observatorio Social de la Fundaci&oacute;n 'La Caixa', que sostiene, pese a este llamativo dato, que estas <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/femilenial/princesas-machirulos-estereotipos-genero-debate_132_3055047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ideas estereotipadas</a> ya se encuentran bastante diluidas en la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En base a la encuesta realizada, los chicos y chicas de la generaci&oacute;n <em>millennial</em> son los que se sienten m&aacute;s identificados con aquellos rasgos de la personalidad que tradicionalmente se han asumido como diferenciadores del g&eacute;nero. A la pregunta &ldquo;&iquest;hasta qu&eacute; punto estos rasgos te definen como persona?&rdquo;, los participantes respondieron con una nota entre 0 (nada) y 10 (totalmente). Ellos se sent&iacute;an identificados con atributos &ldquo;ag&eacute;nticos&rdquo; como la competici&oacute;n, el riesgo, el liderazgo o el conflicto en 0,46 puntos m&aacute;s de media que ellas; las mujeres se sent&iacute;an m&aacute;s apeladas que ellos &mdash;0,52 puntos m&aacute;s&mdash; ante caracter&iacute;sticas &ldquo;comunales&rdquo; (afecto, empat&iacute;a, escucha, comprensi&oacute;n, amabilidad&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las diferencias entre g&eacute;neros tampoco es que sean enormes teniendo en cuenta que se trata de una escala que va del 0 al 10, pero para que no hubiera estereotipos tendr&iacute;a que ser todo igual&rdquo;, explica Marta Fraile, investigadora del Instituto de Pol&iacute;ticas y Bienes P&uacute;blicos del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y una de las autoras del estudio, que trata de darle contexto a los resultados: &ldquo;Por una parte es verdad que la generaci&oacute;n <em>millennial</em> tiene el efecto de que ha sido educada en democracia, con instituciones que velaban por intentar luchar contra la desigualdad de g&eacute;nero y la reconoc&iacute;an. Por otra, algunos estudios han&nbsp;mostrado que en el momento en que hombres y mujeres forman familias, tienden a reconectar de nuevo con las normas sociales de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="¿Y cómo se autoperciben según las generaciones?" aria-label="Barras divididas" id="datawrapper-chart-l54R5" src="https://datawrapper.dwcdn.net/l54R5/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="387" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la encuesta, las mujeres de esta franja de edad se sent&iacute;an, por ejemplo, marcadamente m&aacute;s emp&aacute;ticas que sus coet&aacute;neos, con una diferencia de 1,13 puntos, y los hombres aseguraban definirse como competitivos en 1,04 puntos por encima de ellas, los valores diferenciales m&aacute;s altos de toda la <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/siguen-vivos-los-estereotipos-de-genero" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">gr&aacute;fica original</a> (que separaba los resultados en ocho rasgos 'ag&eacute;nticos' y ocho 'comunales').
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los <em>boomers</em> siguen muy de cerca, mucho, a los <em>millenials</em> en cuanto a la diferenciaci&oacute;n por g&eacute;nero de esta autopercepci&oacute;n &ldquo;ag&eacute;ntica&rdquo;, pues obtienen resultados casi id&eacute;nticos: los hombres de esta generaci&oacute;n tienden a identificarse m&aacute;s que ellas con estos atributos, con 0,45 puntos de diferencia, solo 0,01 menos que aquellos que se encuentran en la franja de edad de los 26 a los 40.
    </p><p class="article-text">
        Algo destacable de este estudio es que las dos generaciones de mujeres que se encuentran m&aacute;s alejadas (la <em>boomer</em> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/superficiales-vagos-victimistas-retrato-cultura-zeta_1_9860737.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Z</a>), pr&aacute;cticamente comparten los mismos resultados: aquellas cuya edad se comprende entre los 55 y los 75 a&ntilde;os y las j&oacute;venes de 16 a 25 dicen sentirse m&aacute;s desprendidas de aquellos atributos de la personalidad tradicionalmente asociados al g&eacute;nero femenino que aquellas que se encuentran en las generaciones &ldquo;intermedias&rdquo; (<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europa-generacion_129_3405587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la X</a> y la <em>millenial</em>).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Lo comunal&rdquo; como algo m&aacute;s t&iacute;picamente femenino</h2><p class="article-text">
        Pero hay un matiz, ya que al ser preguntados no por con qu&eacute; cualidades se sent&iacute;an representados ellos y ellas, sino por si consideraban que algunas de esas cualidades eran m&aacute;s comunes en chicos o en chicas en general, el 17,75% de <em>millenials</em> consideraron lo &ldquo;ag&eacute;ntico&rdquo; como algo m&aacute;s com&uacute;n en el g&eacute;nero masculino y el 31,37% asociaron lo &ldquo;comunal&rdquo; como algo m&aacute;s frecuente en ellas, por lo que ni se acerca a la unanimidad.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n en la que, en cuanto al autoconcepto, se aprecian menos diferencias dependiendo del g&eacute;nero es la Z, situ&aacute;ndose ellos 0,26 puntos por encima de ellas al identificarse con valores &ldquo;ag&eacute;nticos&rdquo; y ellas 0,29 puntos por encima en la identificaci&oacute;n con atributos &ldquo;comunales&rdquo;. No obstante, son los Z los que m&aacute;s &ldquo;estereotipos&rdquo; parecen tener al responder a la segunda pregunta: &ldquo;&iquest;Consideras que algunos de estos rasgos son m&aacute;s t&iacute;picos de hombres o de mujeres?&rdquo;. El 30,88% aseguraba que lo &ldquo;comunal&rdquo; era m&aacute;s frecuente en ellas y el 16,87% asociaba lo &ldquo;ag&eacute;ntico&rdquo; como algo m&aacute;s propio de ellos. La hip&oacute;tesis de la autora en este sentido es que es en estas edades cuando solemos ser m&aacute;s hiperconscientes de nosotros mismos, de los dem&aacute;s, y de lo que la sociedad espera de nosotros/as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="¿Y cómo son las diferencias por grupos de edad?" aria-label="Barras divididas" id="datawrapper-chart-HA1me" src="https://datawrapper.dwcdn.net/HA1me/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="1164" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        En esta segunda pregunta, la percepci&oacute;n que m&aacute;s var&iacute;a entre generaciones es la relativa a los rasgos tradicionalmente considerados como &ldquo;femeninos&rdquo;, ya que la generaci&oacute;n m&aacute;s joven los relaciona m&aacute;s con ellas en este 30,88%, la <em>millenial</em> en un 31,37%, la X en un 24,75%, y la <em>boomer</em> en un 22,87%, por lo que la diferencia entre el valor m&aacute;s alto y m&aacute;s bajo es de ocho puntos porcentuales. Sin embargo, la diferencia en la percepci&oacute;n de todas estas generaciones en cuantos a los rasgos tradicionalmente considerados como masculinos es menos apreciable, pues el valor m&aacute;s bajo lo atesoran los <em>boomers</em>, de los cuales solo el 12,87% dice asociar estos rasgos al g&eacute;nero masculino, y el m&aacute;s alto la Z, de la cual el 16,87% lo afirma. Son cuatro puntos de diferencia, la mitad.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n m&aacute;s mayor, parad&oacute;jicamente, es la que sale mejor <em>parada </em>en este aspecto. Fraile conjetura que, si bien es en edades m&aacute;s tempranas cuando somos m&aacute;s hiperconscientes de las expectativas de los dem&aacute;s, a edades m&aacute;s tard&iacute;as estas diferencias son mucho menos relevantes para nosotros.
    </p><h2 class="article-text">Ellos m&aacute;s arriesgados, ellas m&aacute;s preocupadas por su f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El riesgo, el conflicto y la competici&oacute;n son los rasgos m&aacute;s popularmente asociados a ellos. El aspecto f&iacute;sico es el m&aacute;s atribuido a ellas, seguido de la escucha, la tendencia a darle importancia a lo que piensen los dem&aacute;s, y la empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no hubo un verdadero consenso entre los encuestados en ninguna de estas afirmaciones, ya que ninguna supera el 30% de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En lo que s&iacute; que se apreci&oacute; una diferenciaci&oacute;n de g&eacute;nero significativa por parte de las personas encuestadas es en lo que respecta al desempe&ntilde;o de algunas actividades. El 38% de los hombres y el 33,5% de mujeres consideraron que ellas eran mejores en las <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/joan-c-tronto-politologa-asusta-votante-trump-idea-hombre-tenga-cuidar_1_11771420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">labores de cuidados</a> (cuidar a hijos peque&ntilde;os, personas mayores o familiares enfermos). Sin embargo, el consenso se redujo much&iacute;simo en cuanto a aquellas labores tradicionalmente asociadas al hombre (como poner en marcha una nueva idea comercial, liderar equipos de trabajo, o ser portavoz de un grupo pol&iacute;tico). Menos del 10% consideraron que estas actividades las hac&iacute;an mejor ellos (un 7% de chicos y un 5,48% de chicas).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>


<iframe title="Continúa el estereotipo de que las mujeres tienen más habilidad para los cuidados" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-fWId1" src="https://datawrapper.dwcdn.net/fWId1/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="449" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        Fraile le da dos explicaciones a estos resultados: &ldquo;La primera es que tiene que ver la dimensi&oacute;n p&uacute;blica y la privada. Es decir, los rasgos y caracter&iacute;sticas que se asocian con la feminidad digamos que, inconscientemente, se asocian a lo &iacute;ntimo, a lo personal, y ah&iacute; es m&aacute;s dif&iacute;cil que los estereotipos se difuminen&rdquo;. La segunda explicaci&oacute;n, expone, es que &ldquo;hasta ahora ha habido mucho esta visi&oacute;n 'americana' de que parte de estas desigualdades tienen que ver con que ellas no son lo suficientemente ag&eacute;nticas, porque se preocupan demasiado por los dem&aacute;s&hellip; Que somos nosotras las que tenemos que ser como los hombres si queremos que haya igualdad, y, en cambio, todo el discurso relativo a las cualidades asociadas a la feminidad ha sido m&aacute;s suave&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n final del estudio, asegura, es que &ldquo;hemos avanzado mucho en la superaci&oacute;n de algunos estereotipos de g&eacute;nero, pero todav&iacute;a subyacen de forma inconsciente ideas muy tradicionales sobre la feminidad y el papel que las mujeres cumplen en la sociedad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez, Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-revela-no-existe-gran-diferencia-boomers-millennials-estereotipos-genero_1_11832704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2024 21:23:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela que no existe una gran diferencia entre 'boomers' y 'millennials' en cuanto a estereotipos de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexismo,Machismo,Estereotipos,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres referentes castellanomanchegas en un nuevo calendario para promover la igualdad y romper estereotipos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/mujeres-referentes-castellanomanchegas-nuevo-calendario-promover-igualdad-romper-estereotipos_1_11757016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56c18c14-b154-4082-a635-42378ffb1512_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres referentes castellanomanchegas en un nuevo calendario para promover la igualdad y romper estereotipos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación de Investigación y Especialización sobre Temas Iberoamericanos ha diseñado este almanaque para 2025 en el que se reconoce a mujeres como la parakarateka Isabel Fernández, la escultora Pilar V. de Foronda o la cantante María Toledo</p><p class="subtitle">El actor Marc Parejo colabora con AIETI para concienciar y promover el rechazo social a la trata de seres humanos</p></div><p class="article-text">
        Con el objetivo de reconocer el trabajo de diversas mujeres, de todos los tiempos y de distintos campos, la Asociaci&oacute;n de Investigaci&oacute;n y Especializaci&oacute;n sobre Temas Iberoamericanos (AIETI) ha dise&ntilde;ado un nuevo calendario de 'Castellanomanchegas. Mujeres transformando el mundo' para &ldquo;promover la igualdad y la erradicaci&oacute;n de estereotipos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su lanzamiento se enmarca en una campa&ntilde;a dirigida al alumnado de 5&ordm; y 6&ordm; de Primaria, este calendario se ha elaborado tambi&eacute;n para visibilizar el aporte de las mujeres que lo protagonizan a toda la sociedad castellanomanchega, seg&uacute;n ha trasladado la coordinadora regional de AIETI, Ang&eacute;lica Matt&iacute;as, en la presentaci&oacute;n del mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un peque&ntilde;o tributo a muchas mujeres an&oacute;nimas que se distribuye gratuitamente entre los centros de la regi&oacute;n que lo soliciten&rdquo;, ha a&ntilde;adido en un acto que ha contado con la presencia de la consejera de Igualdad, Sara Sim&oacute;n, y tres de las mujeres que protagonizan el almanaque: la parakarateca Isabel Fern&aacute;ndez, la escultura Pilar V. de Foronda y la cantante Mar&iacute;a Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Cada mes del pr&oacute;ximo a&ntilde;o cuenta con una ilustraci&oacute;n de las mujeres referentes, realizadas por Mar Azabal, y un texto elaborado por AIETI y Araceli Mart&iacute;nez Esteban. La maquetaci&oacute;n es trabajo de Natalia Antu&ntilde;ano y la impresi&oacute;n de Beatriz con B.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada del calendario AIETI                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las mencionadas, tambi&eacute;n se incluye en el calendario a Isabel Torres Salas, Mar&iacute;a Massip, Tomasa Cuevas, Mari Carmen y sus mu&ntilde;ecos, Alicia Gim&eacute;nez Bartlett, Isabel Mar&iacute;a Parre&ntilde;o Arce y Vald&eacute;s, Mar&iacute;a Francisca D&iacute;az Carralero, Antonio Rold&aacute;n Fern&aacute;ndez y Carmen de Burgos Segu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez es m&aacute;s necesario visibilizar ese aporte de las mujeres que han sido invisibilizadas, que no aparecen en libros de texto o en los informativos. Y, sobre todo, mostrar a la infancia y la adolescencia que es posible la erradicaci&oacute;n de estereotipos y contribuir a la igualdad de g&eacute;nero&rdquo;, ha agregado Matt&iacute;as,
    </p><h2 class="article-text"><strong>Referentes femeninos &ldquo;cruciales&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es un placer formar parte de un calendario m&aacute;gico. Muchas veces me pregunto si habr&eacute; aportado o transformado algo, pero lo que s&iacute; s&eacute; es que siempre confi&eacute; much&iacute;simo en m&iacute;&rdquo;, ha trasladado Mar&iacute;a Toledo, que ha recordado c&oacute;mo decidi&oacute; hacer en p&uacute;blico &ldquo;lo que siempre hac&iacute;a en la habitaci&oacute;n: cantar y tocar el piano&rdquo;, en un g&eacute;nero como el flamenco &ldquo;siempre muy ligado a hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Pilar V. de Foronda ha reconocido que le conmueve &ldquo;profundamente&rdquo; formar parte del almanaque. &ldquo;Cuando me plante&eacute; ser escultora no ten&iacute;a ni una sola referencia femenina. Estudi&eacute; Bellas Artes y nunca o&iacute; mencionar a ninguna mujer escultora. Hasta los 35 no supe qui&eacute;n era Camille Claudel... No tener referentes te impide de alg&uacute;n modo crear tu proyecto vital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De su lado, Isabel Fern&aacute;ndez ha destacado que el calendario y las ilustraciones le parecen &ldquo;una pasada&rdquo;. &ldquo;Siempre me he visto como una m&aacute;s de la sociedad haciendo lo que me apasiona. Luego, escuchando a la gente hablar sobre lo que hacemos, ves que gracias a actos como estos hay mujeres que salen a la luz y pueden llegar a inspirar y a sentirse poderosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es de esos d&iacute;as que merecen la pena&rdquo;, ha manifestado por su parte Sara Sim&oacute;n, que valora la visibilidad que da este calendario a &ldquo;referentes femeninos cruciales&rdquo; que promueven &ldquo;una sociedad m&aacute;s igualitaria&rdquo;. &ldquo;Cuando las nuevas generaciones crecen sin referentes se perpet&uacute;an barreras que tenemos la obligaci&oacute;n de romper&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/mujeres-referentes-castellanomanchegas-nuevo-calendario-promover-igualdad-romper-estereotipos_1_11757016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2024 11:53:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres referentes castellanomanchegas en un nuevo calendario para promover la igualdad y romper estereotipos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Igualdad,Estereotipos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, José Luis, no eres Marco Aurelio: cómo la manosfera retuerce figuras históricas para venderlas como ideales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/manosfera-retuerce-historia-marco-aurelio_1_11697713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b29d203f-70c3-4334-8d49-a6f84cba89d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, José Luis, no eres Marco Aurelio: cómo la manosfera retuerce figuras históricas para venderlas como ideales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos grupos de la derecha antisistema ensalzan en redes sociales personajes cuya imagen se desvirtualiza y adapta para reforzar sus discursos sexistas o ultraliberales. Por la mañana, 'burpees' para no tener una "fucking panza". Por la tarde, a conquistar Hispania</p><p class="subtitle">¿Qué les pasa a los hombres con el Imperio Romano?
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No te leas cien libros, l&eacute;ete un libro, l&eacute;ete a Marco Aurelio. Y l&eacute;etelo cien veces&rdquo;. El pseudogur&uacute; de la <a href="https://www.eldiario.es/era/llados-evento-madrid-aranjuez-mil-euros_1_11377854.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libertad financiera Amadeo Llados</a>, que asesora en sus cursos a cambio de cientos de euros sobre c&oacute;mo alcanzar un supuesto &eacute;xito econ&oacute;mico y personal &mdash;no caer en ser unos <em>&ldquo;fucking</em>&nbsp;mileuristas&rdquo; con una <em>&ldquo;fucking</em>&nbsp;panza&rdquo;, en sus palabras&mdash; lanza este consejo durante una entrevista. No es el &uacute;nico. Como &eacute;l, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9Q5Ep3s4BRE&amp;t=292s&amp;ab_channel=PedroBuerbaum" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">otros </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=9Q5Ep3s4BRE&amp;t=292s&amp;ab_channel=PedroBuerbaum" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>'influencers'</em></a><em> </em>y cuentas del ultraliberalismo <em>online </em>y <em>cripto </em>alaban las ense&ntilde;anzas del emperador romano, el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wlO6Ja8f-8o&amp;ab_channel=LladosCoachVIP" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estoicismo</a>, los vikingos o los espartanos. Figuras hist&oacute;ricas que, aunque diferentes, tienen algo en com&uacute;n: su imagen es retorcida por ciertas esferas y vendida como ideal de masculinidad hegem&oacute;nica, especialmente en redes sociales, obviando aspectos que no encajan con sus valores y exagerando otros que les sirven para reafirmarlos. Pero no, Jos&eacute; Luis &mdash;sin &aacute;nimo de ofender a Jos&eacute; Luis&mdash;, no eres Marco Aurelio. Y quiz&aacute; tampoco querr&iacute;as &mdash;o podr&iacute;as&mdash; serlo, en realidad. 
    </p><p class="article-text">
        El libro al que se refiere <a href="https://www.eldiario.es/era/llados-canovas-trampa-gurus-libertad-financiera_1_11255546.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llados</a>, y del que asegura que &ldquo;puede cambiar tu vida&rdquo;, no trata sobre c&oacute;mo invertir ni sobre dietas, ejercicio o <em>mindfulness</em>.<em> </em>Elige<em> Meditaciones,</em> del antiguo emperador romano, una obra con m&aacute;s de un milenio en la que se recogen una serie de reflexiones que siguen la filosof&iacute;a estoica, una gu&iacute;a para mejorar la vida de quien lo lea y conseguir ser <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'la mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismo'</a>. No falla y un repaso r&aacute;pido por redes lo confirma: parece el libro de cabecera de los <a href="https://www.eldiario.es/era/gurus-seduccion-coaching_1_11650360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supuestos gur&uacute;s del crecimiento personal</a>. Pero &iquest;c&oacute;mo un libro escrito hace siglos sirve de inspiraci&oacute;n a personas que viven realidades tan diferentes? Y, sobre todo, &iquest;por qu&eacute; Marco Aurelio y otros son elegidos como s&iacute;mbolos de este tipo de masculinidad?
    </p><h2 class="article-text">Por la ma&ntilde;ana, <em>burpees. </em>Por la tarde, a conquistar Hispania</h2><p class="article-text">
        El estoicismo es una escuela filos&oacute;fica de la Antigua Grecia que se basa en la racionalidad. Los seguidores de la doctrina daban mucha importancia a no dejarse llevar por las pasiones y los sentimientos, con el fin de alcanzar el autocontrol. Una corriente que resurge ahora, llevada al extremo y aplicada al <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">perfeccionamiento f&iacute;sico o la autodisciplina</span></a> como caracter&iacute;sticas de la virilidad. Una virilidad que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/44-hombres-cree-politicas-igualdad-han-ido-lejos-son-discriminados_1_10837784.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">algunos grupos ven amenazada por el avance feminista</span></a><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">.</span> 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se toma lo que m&aacute;s conviene de esas meditaciones que encaja con ciertos modelos de masculinidad, como puede ser el hombre hecho a s&iacute; mismo o el individualismo&rdquo;, explica el arque&oacute;logo y divulgador Mikel Herr&aacute;n (<a href="https://www.youtube.com/@PutoMikel" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">@PutoMikel</span></a>), autor de <em>Sodomitas, vagas y maleantes</em> (Planeta).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Antigüedad no se da un todo único, tenemos muchos modelos. La gente se queda con algunos, como la masculinidad espartana. Pero no ven que en Esparta y Macedonia era masculino acostarse con otros hombres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel Herrán (@PutoMikel)</span>
                                        <span>—</span> Divulgador y arqueólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los antiguos estoicos pod&iacute;an llevar a cabo estas reflexiones porque ten&iacute;an sus necesidades cubiertas gracias a un sistema patriarcal y de esclavitud. Es decir, estaban pensadas para una clase privilegiada. Hoy en d&iacute;a se replican sus lecciones &ldquo;para hacer <em>burpees </em>[un tipo de ejercicio f&iacute;sico parecido a una sentadilla] o trabajar a&uacute;n m&aacute;s para tu jefe, cuando Marco Aurelio hablaba para gente que no ten&iacute;a obligaciones como trabajar&rdquo;, apunta Mikel Herr&aacute;n. &ldquo;Todos aspiramos a mejorar, pero en este caso se toma en el &aacute;mbito de lo f&iacute;sico y lo econ&oacute;mico como si fuesen los marcadores de &eacute;xito, tambi&eacute;n por estar vinculados a la masculinidad tradicional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo Llados aconseja seguir las ense&ntilde;anzas del estoicismo. Quiz&aacute; el mejor ejemplo sea el del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/andrew-tate-mansion-hollywood-casa-parece-nave-industrial-destartalada_1_9950845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>'influencer' </em></span></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/andrew-tate-mansion-hollywood-casa-parece-nave-industrial-destartalada_1_9950845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Andrew Tate</span></a>, conocido por lanzar mensajes de una misoginia violenta y por promover la masculinidad t&oacute;xica. &ldquo;Ense&ntilde;o estoicismo. Control emocional. Autorresponsabilidad. Ense&ntilde;o a los hombres c&oacute;mo convertirse en formidables fuerzas de competencia que protegen y proveen a todos los que aman. Especialmente las mujeres en sus vidas&rdquo;, dec&iacute;a Tate hace un a&ntilde;o en un mensaje de X, unos meses despu&eacute;s de ser <a href="https://www.eldiario.es/internacional/detenido-rumania-influencer-andrew-tate-trafico-personas-violacion_1_9832973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">detenido por tr&aacute;fico de personas y violaci&oacute;n.</span></a> &ldquo;Los hombres fuertes son m&aacute;s necesarios que nunca&rdquo;, afirmaba.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1707092778595807415?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay diferentes puntos del estoicismo que &ldquo;son abiertamente sexistas&rdquo;, explica Herr&aacute;n. &ldquo;Excluyen a las mujeres y las consideran incapaces por verlas m&aacute;s vinculadas al cuerpo. No las ven capaces de abstraer&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        No solo los pseudogur&uacute;s del neoliberalismo o los<em> 'influencers' </em>del <em>cripto </em>tienen a estas figuras hist&oacute;ricas como referentes. De hecho, tambi&eacute;n se puede ver en televisi&oacute;n. Uno de los concursantes del programa de citas <a href="https://www.cuatro.com/firstdates/20240403/traiciona-subconsciente-gusta-natalia-tetas_18_012125551.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">First Dates</span></a>, de Cuatro, explicaba a su cita que le&iacute;a a Marco Aurelio y segu&iacute;a el estoicismo &mdash;recordemos, control de las emociones y las pasiones&mdash;. Ella, sin embargo, no parec&iacute;a estar muy interesada. Justo despu&eacute;s de su alegato, preguntan al joven qu&eacute; es lo que m&aacute;s le atra&iacute;a de su compa&ntilde;era. &ldquo;Lo que m&aacute;s me gusta de Natalia son sus tetas&rdquo;, reconoc&iacute;a, estoicamente &mdash;pero no mucho&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos paladines de la libertad individual, que a&ntilde;oran tiempos pasados (al menos una parte de ellos) y se ven a s&iacute; mismos como conquistadores (de tierras y mujeres) tienen referentes m&aacute;s all&aacute; del <a href="https://www.eldiario.es/era/imperio-romano-tiktok_1_10529543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imperio Romano</a>.
    </p><h2 class="article-text">Vikingos <em>fake, </em>Jake Angeli<em> </em>y el Valhalla mis&oacute;gino de los ba&ntilde;os de hielo</h2><p class="article-text">
        Un <em>tiktoker</em> aparece en un lago helado, con el agua por las rodillas, sin camiseta. Con una mano, clava un hacha en el hielo. Con la otra, sujeta un bote de prote&iacute;nas en polvo, que sumerge en el lago y del que bebe. Suena de fondo m&uacute;sica que parece sacada de un ritual n&oacute;rdico. &ldquo;C&oacute;mo empezar un d&iacute;a&rdquo;, escribe en la descripci&oacute;n del v&iacute;deo, que acumula m&aacute;s de 14 millones de visualizaciones. A&ntilde;ade hashtags: <em>#gym #gymtok #fitness #vikings #valhalla #vikingtok</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora Laia San Jos&eacute; Beltr&aacute;n (<a href="https://twitter.com/TheValkyriesVig" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@TheValkyriesVig</a>), autora de <em>La huella vikinga</em> (Roca Editorial), suelta una carcajada ante la imagen descrita. &ldquo;No s&eacute; de d&oacute;nde se saca eso la gente&rdquo;. La red social de los v&iacute;deos verticales est&aacute; llena de hombres de gimnasio que promueven una vida<em> fitness </em>regada de estereotipos y que se ba&ntilde;an en hielo. Una pr&aacute;ctica que muchos atribuyen a los vikingos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, la realidad hist&oacute;rica parece ser otra. &ldquo;Lo normal era que se ba&ntilde;asen en sus casas con el agua lo m&aacute;s calentita posible&rdquo;, explica la historiadora, que aclara: ser vikingo y ser n&oacute;rdico no es lo mismo. Lo primero era una ocupaci&oacute;n, no un grupo geogr&aacute;fico. La imagen asociada hoy en d&iacute;a a este tipo de piratas se crea, en realidad, en el siglo XIX y se ampl&iacute;a a trav&eacute;s de pel&iacute;culas y series, como la reciente <em>Vikings</em>. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7164325613619268870"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de redescubrir la literatura n&oacute;rdica, se va construyendo esta imagen. &ldquo;Acaba siendo un caj&oacute;n de sastre en el que echan adjetivos que les vienen bien y les interesan&rdquo;, indica Beltr&aacute;n en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica. &ldquo;Crean esa idea de un hombre fiero, con mucho honor y valor. A nivel hist&oacute;rico esa imagen no tiene sentido pero a nivel popular sigue teniendo mucho valor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La masculinidad t&oacute;xica ve en los vikingos un espejo perfecto&rdquo;, pero es falso: &ldquo;No todos los escandinavos fueron vikingos, la mayor&iacute;a eran granjeros y comerciantes y la mayor&iacute;a no eran guerreros experimentados, mucha gente iba con lo puesto&rdquo;. Adem&aacute;s, aunque s&iacute; era una sociedad con &ldquo;cierto inter&eacute;s en el aspecto f&iacute;sico&rdquo;, &ldquo;no hay una evidencia de un culto al cuerpo tan exagerada&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay grupos de ciertas ideologías que han cogido a los vikingos como bandera de ciertas cosas porque beben de esa definición y esa visión que tenemos de ellos, pero la realidad histórica es muy diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laia San José Beltrán (@TheValkyriesVig)</span>
                                        <span>—</span> Divulgadora y especialista en el mundo nórdico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incorporar como propios estos estereotipos hist&oacute;ricos no es algo exclusivamente actual: tambi&eacute;n lo hicieron los nazis con las culturas del norte para fundamentar sus teor&iacute;as supremacistas. Y lo replican ciertos grupos de la extrema derecha actual. Un ejemplo es el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/caras-extremismo-son-asaltantes-congreso-eeuu_1_6737285.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">activista ultra Jake Angeli,</span></a> conocido por participar en el asalto al Capitolio de Estados Unidos en 2021. Solo por su apariencia se puede ver el intento de rebuscar en la historia para reapropiarse de s&iacute;mbolos de diferentes culturas que, a su entendimiento, representan ese supremacismo blanco. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jake Angeli, uno de los asaltantes del Capitolio y defensor de las teorías de Qanon.                            </span>
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        Laia San Jos&eacute; Beltr&aacute;n se dirige a esos grupos que cogen diferentes elementos para crear un &ldquo;conglomerado de ideas loco&rdquo;: &ldquo;Os molar&iacute;a saber que, como ser vikingo era una ocupaci&oacute;n, no estaba restringido a una nacionalidad. Los estudios de ADN nos han permitido saber que en entierros considerados vikingos hay cuerpos que no tienen ascendencia n&oacute;rdica (...) Seguramente hab&iacute;a matrimonios interraciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en el caso de los 'vikingos' como el de los emperadores, estos grupos se fijan en hombres que consideran de &eacute;xito y que, adem&aacute;s, representan un tipo concreto de virilidad. &ldquo;Lo que busca esa gente con el pasado es un v&iacute;nculo identitario. Yo puedo ser as&iacute; porque alguien antes ha sido as&iacute;&rdquo;, afirma Herr&aacute;n. Eso s&iacute;, siguiendo la falacia del <em>cherry picking</em> (selecci&oacute;n de cerezas, en espa&ntilde;ol): cogiendo solo las caracter&iacute;sticas que gustan y eliminando las que no. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iexcl;Han convertido a Alejandro Magno en gay!&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el ejemplo m&aacute;s claro de este <em>cherry picking </em>sea el de Alejandro Magno. &ldquo;Netflix ha hecho un nuevo documental sobre Alejandro Magno. En los primeros ocho minutos, lo han convertido en gay&rdquo;. &ldquo;Lo han convertido en gay&rdquo;. Las cuentas en redes sociales que batallan <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-woke-amenaza-inventada-nueva-une-derecha-eeuu_129_9815496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra el progresismo que califican como </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/guerra-woke-amenaza-inventada-nueva-une-derecha-eeuu_129_9815496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>woke</em></a><em> </em>pusieron el grito en el cielo con el &uacute;ltimo documental de la plataforma sobre el antiguo rey de Macedonia. No es que Netflix se inventara nada. 
    </p><p class="article-text">
        Alejandro Magno no pod&iacute;a considerarse gay porque no podemos aplicar las etiquetas que usamos hoy en d&iacute;a para hablar del sexo e identidades en la Antig&uuml;edad. Pero eso no quita una realidad que no gusta a algunos: el monarca se acostaba con otros hombres e incluso se enamor&oacute; de uno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que busca esa gente con el pasado es un vínculo identitario. Yo puedo ser así porque alguien antes ha sido así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel Herrán</span>
                                        <span>—</span> Divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La gente quer&iacute;a ver el documental porque admiran la figura de Alejandro Magno, pero vieron que le estaban metiendo ideolog&iacute;a <em>woke&rdquo;</em>, explica Herr&aacute;n de manera ir&oacute;nica. Los modelos de masculinidad del presente y del pasado tienen similitudes, pero tambi&eacute;n diferencias, contin&uacute;a el divulgador. &ldquo;No es un todo &uacute;nico&rdquo;. Estos grupos prefieren adoptar algunos como la &ldquo;masculinidad espartana&rdquo; pero no aceptan la idea de que en &ldquo;Esparta y Macedonia era muy masculino acostarse con otros hombres&rdquo;. Lo mismo sucede con la poes&iacute;a en el Imperio Romano. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1754623037738045874?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Hay aspectos que no encajan del todo&rdquo; en ese estereotipo creado de una figura hist&oacute;rica poderosa y, cuando se resaltan por parte de divulgadores o historiadores, &ldquo;se produce ese rechazo, ese impulso a atacar&rdquo;, resume Herr&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El dejar de lado ciertos aspectos de referentes hist&oacute;ricos tambi&eacute;n se da en lo relacionado con los pueblos escandinavos. &ldquo;Loki es uno de los personajes m&aacute;s interesantes de la mitolog&iacute;a n&oacute;rdica y tiene una fluidez incre&iacute;ble. Da a luz varias veces y cambia de g&eacute;nero y sexo. Las barreras de g&eacute;nero eran m&aacute;s ambiguas de lo que pensamos&rdquo;, explica Beltr&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero eso se obvia en los <em>reels </em>de los <em>'influencers'</em> del neoliberalismo que quieren ser (en parte) como Marco Aurelio y que t&uacute;, Jos&eacute; Luis, tambi&eacute;n lo seas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[África Gelardo Arrebola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/manosfera-retuerce-historia-marco-aurelio_1_11697713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2024 20:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, José Luis, no eres Marco Aurelio: cómo la manosfera retuerce figuras históricas para venderlas como ideales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roma,Historia,Imperio Romano,TikTok,Redes sociales,Estereotipos,Sexismo,Neoliberalismo,Influencers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Alcocer: "Muchas mujeres que no tienen orgasmos en las relaciones sexuales creen que hay algo mal en ellas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violeta-alcocer-mujeres-no-orgasmos-relaciones-sexuales-creen-hay-mal_128_11561847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce85e8a7-0695-4230-8f90-bc82923fa5c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Alcocer: &quot;Muchas mujeres que no tienen orgasmos en las relaciones sexuales creen que hay algo mal en ellas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga ha publicado 'Auténticas impostoras', un ensayo en el que describe con detalle cómo las mujeres silencian, ocultan, callan o finjen realmente quiénes son en muchos ámbitos, desde la imagen, las emociones o la sexualidad, para encajar en estándares marcados por los estereotipos de género</p><p class="subtitle">Todo lo que hacemos las mujeres para ocultar el cuerpo en verano
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo fue la &uacute;ltima vez que escondiste un tamp&oacute;n? &iquest;Y la &uacute;ltima que te diste la vuelta para no entrar sola a un bar lleno de hombres? &iquest;Cu&aacute;ntos orgasmos has fingido? &iquest;Y cu&aacute;ntas veces has simulado no ambicionar algo? Son algunas de las preguntas que la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Violeta Alcocer lanza a las lectoras de <em>Aut&eacute;nticas impostoras</em> (Roca), en el que desgrana la estrategia de adaptaci&oacute;n que, asegura, las mujeres han desarrollado para intentar responder a &ldquo;est&aacute;ndares imposibles&rdquo;: la impostura. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;amos nosotras mientras nuestros coet&aacute;neos ganaban premios o planificaban ciudades?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Probablemente est&aacute;bamos disimulando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alcocer analiza uno a uno los diferentes &aacute;mbitos en los que las mujeres se esfuerzan en silenciar y callar emociones u opiniones, ocultar su propio cuerpo, fingir sonrisas y amabilidad u ocupar poco espacio y lamenta &ldquo;los costes f&iacute;sicos y mentales&rdquo; que para ellas acarrea esta forma de adaptaci&oacute;n a una sociedad <a href="https://www.eldiario.es/economia/estereotipos-genero-perjudicando-desempeno-mujeres_128_3755544.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcada por los estereotipos de g&eacute;nero</a>. Ante ello, la psic&oacute;loga llama a tomar conciencia como &ldquo;primer paso&rdquo; antes de &ldquo;liberarse del conformismo&rdquo; sin olvidarse de que el cambio es estructural: &ldquo;Las mujeres deber&iacute;amos dejar de estar sometidas a examen en todos los aspectos de nuestra vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que impostar es una de las estrategias que adoptan las mujeres en distintos &aacute;mbitos para intentar encajar en las expectativas sociales. &iquest;De qu&eacute; forma se manifiesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Impostar es algo humano, pero en el caso de las mujeres abarca pr&aacute;cticamente toda nuestra existencia, <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/mujeres-ocultar-cuerpo-verano_1_10440894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la imagen</a> y la relaci&oacute;n con nuestros propios cuerpos y sus funciones a nuestra sexualidad, nuestras opiniones... De alguna manera, invisibilizamos, fingimos, callamos y nos adaptamos tambi&eacute;n respecto al uso de los espacios. No ponemos el cuerpo donde consideramos que no debe estar. En cuanto a la inteligencia y el poder, es com&uacute;n que nos quedemos un paso atr&aacute;s e incluso hay emociones que no nos permitimos porque nos son negadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una inercia que est&aacute; en marcha al nacer en una estructura social androc&eacute;ntrica. Las mujeres aprendemos desde peque&ntilde;as cu&aacute;l es nuestro lugar, c&oacute;mo debemos comportarnos y c&oacute;mo nos tenemos que adaptar a unos roles, estereotipos y expectativas divididas por el g&eacute;nero. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha demostrado en estudios que en realidad lo que penaliza a las mujeres no es tanto el éxito, sino el deseo de tenerlo y su verbalización: las que persiguen de forma activa ese tipo de objetivos vitales y profesionales tiene más probabilidades de ser castigadas por su éxito que aquellas que se callan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las exigencias nos atraviesan a todos y todas, pero ellos tienen que esforzarse para ser lo que no son y nosotras en no ser lo que somos, es decir, en disimularnos. Adem&aacute;s, se nos penaliza si no cumplimos los est&aacute;ndares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pone el ejemplo de sonre&iacute;r y callar en determinados c&iacute;rculos o ante comentarios inc&oacute;modos o inapropiados. Ese ser complaciente o amable todo el rato...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso lo vamos a encontrar en muchos &aacute;mbitos. Decir que s&iacute; cuando no queremos es habitual y si lo llevamos al terreno de la sexualidad hablamos de c&oacute;mo muchas veces nos vemos forzadas por determinadas circunstancias. Mantenernos en el marco de la amabilidad tiene que ver con que cuando una mujer se enfada, se molesta, se indigna o dice lo que piensa con contundencia tiene m&aacute;s posibilidades de ser <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/intensa-nuevo-histerica_129_8380682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calificada de loca o intensa</a>. Las mujeres que hablan mucho son chismosas, as&iacute; que hay que callarse. Tenemos mucha capacidad de negaci&oacute;n de nosotras mismas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habr&aacute; quien piense que todo el mundo disimula, cede o no se muestra socialmente tal cual es porque es una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n. &iquest;Los hombres no lo viven?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento es universal. Todos y todas nos camuflamos, disimulamos, fingimos... pero el foco no est&aacute; realmente ah&iacute;, sino en la magnitud de la impostura en la vida de las mujeres. Abarca pr&aacute;cticamente todos los &aacute;mbitos de nuestra vida y nos hace vivir en una encrucijada permanente, desde qu&eacute; camino escojo para volver a casa de noche a qu&eacute; camiseta me pongo hoy para disimular tal o cual cosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una mujer enfadada est&aacute; peor vista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Completamente. A lo largo de la historia, de todas y cada una de las mujeres que han conseguido cambios sociales importantes se ha dicho que estaban cabreadas. No ha pasado igual con los hombres, aunque tambi&eacute;n hablen enfadados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ocho de cada diez hombres no saben que necesitamos una estimulación del clítoris para tener un orgasmo, lo que significa que ocho de cada diez mujeres que están en pareja con hombres o se lo explican o se quedan sin orgasmo o lo fingen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tildarnos a las mujeres de excesivas cuando mostramos determinadas emociones es una forma sutil de desviar la mirada. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/harriet-lerner-sociedad-desalienta-ira-mujeres-cultiva-culpa-dudamos-quedamos-sitio_128_10036875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ese estigma que recae</a> sobre nosotras es muy conveniente cuando queremos reivindicar algo o nos quejamos porque supone desacreditarnos y se&ntilde;alar el dedo en vez del meteorito. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asegura que la ambici&oacute;n es terreno vedado para las mujeres. &iquest;Es el laboral un &aacute;mbito que les empuja especialmente a impostar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ambici&oacute;n efectivamente tiene mucho que ver con el mundo del trabajo. Un hallazgo interesante que se ha demostrado en estudios es que en realidad lo que penaliza a las mujeres no es tanto el &eacute;xito, sino el deseo de tenerlo y su verbalizaci&oacute;n. Las que persiguen de forma activa ese tipo de objetivos vitales y profesionales tiene m&aacute;s probabilidades de ser castigadas por su &eacute;xito que aquellas que se callan. 
    </p><p class="article-text">
        Para un sistema que reserva las posiciones de poder a los hombres, la ambici&oacute;n femenina es peligrosa, representa una amenaza profunda, implica llegar donde no hemos llegado a&uacute;n y donde no se nos espera y por eso se castiga o, al igual que ocurre con otras conquistas, se juzga como agresivo sin serlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pagan las mujeres alg&uacute;n peaje por no mostrarse como son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. Hay uno muy importante que tiene que ver con la salud f&iacute;sica y mental. Las mujeres vivimos m&aacute;s, pero peor. Nos duele m&aacute;s el cuerpo, estamos m&aacute;s medicalizadas, tenemos peor calidad de vida. Y eso es, en parte, el resultado de todas estas adaptaciones, todo lo que dejamos pasar, todas las exigencias imposibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No pretendo presentarnos como víctimas. Las mujeres hacemos un uso lo más inteligente que podemos de las cartas que nos han tocado, qué menos, pero la baraja no la hemos repartido nosotras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La doble jornada, la carga mental, los c&aacute;nones est&eacute;ticos, el desconocimiento sobre nuestros cuerpos... Todo eso influye y se ve en consulta a diario. Muchas vienen por un tema concreto como ansiedad o mucha tristeza y cuando rascamos un poco, van asomando muchas de estas situaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro reserva un apartado entero al sexo, en el que analiza lo que implica fingir orgasmos. &iquest;Qu&eacute; ha descubierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado tiene mucho que ver con la manera en la que se nos han contado la sexualidad y el desconocimiento del cuerpo de las mujeres. El descubrimiento de nuestra maquinaria de placer es muy reciente; durante siglos se pens&oacute; que solo hac&iacute;a falta la penetraci&oacute;n y a&uacute;n a d&iacute;a de hoy ocho de cada diez hombres no saben que necesitamos una estimulaci&oacute;n del cl&iacute;toris para tener un orgasmo, lo que significa que ocho de cada diez mujeres que est&aacute;n en pareja con hombres o se lo explican o se quedan sin orgasmo o lo fingen.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Y por qu&eacute; lo fingimos? Los motivos son variados. Por ejemplo, para complacer, no solo al otro, sino tambi&eacute;n a nosotras mismas en el sentido de que muchas mujeres que no tienen orgasmos en las relaciones sexuales creen que la culpa es suya y que hay algo que no est&aacute; bien en ellas, as&iacute; que prefieren no hablar de ello. Otras veces se fingen para terminar la relaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirma que las razones son m&uacute;ltiples, pero &iquest;qu&eacute; hay de fondo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que para las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/pikara/patriarcado-roba-placer-orgasmos_132_8434191.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fingir un orgasmo</a> permite mantenerse dentro de un guion preestablecido y que tiene que ver con pensar en un patr&oacute;n de relaci&oacute;n sexual lineal, con unos pasos muy determinados de excitaci&oacute;n, meseta, orgasmo y resoluci&oacute;n. Se nos ha vendido una concepci&oacute;n de la sexualidad muy simple y una imagen de orgasmo muy concreto, de fuegos artificiales, pero la experiencia es mucho m&aacute;s variable. Todo ello es contrario al ejercicio de nuestra autonom&iacute;a sexual, a que seamos nosotras las que definamos los marcos m&aacute;s all&aacute; del deseo masculino. 
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos un ejercicio aut&oacute;nomo, consciente, sincero y nos conectamos con lo que de verdad necesitamos o deseamos en cada encuentro sexual, probablemente romperemos con el guion que todo el mundo tiene en la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro habla de fingir, mentir, ocultar...&iquest;Hay riesgo de que la tesis sirva de munici&oacute;n para quienes enarbolan el estereotipo de las mujeres como mentirosas y falsas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no lo he pensado. Es importante no poner el foco solo en los comportamientos, sino que estos es que se asientan en unas ra&iacute;ces y causas que tienen que ver con la sociedad patriarcal. Mi aspiraci&oacute;n es justo la contraria, que sea un despertar y un tomar conciencia, por parte sobre todo de los hombres, ante cuestiones que tenemos muy normalizadas. En todo caso, no pretendo presentarnos como v&iacute;ctimas. Las mujeres hacemos un uso lo m&aacute;s inteligente que podemos de las cartas que nos han tocado, qu&eacute; menos, pero la baraja no la hemos repartido nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/violeta-alcocer-mujeres-no-orgasmos-relaciones-sexuales-creen-hay-mal_128_11561847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Aug 2024 19:27:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violeta Alcocer: "Muchas mujeres que no tienen orgasmos en las relaciones sexuales creen que hay algo mal en ellas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Feminismo,Patriarcado,Sexualidad,Machismo,Estereotipos,Psicología,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar en antirracismo en casa y en la escuela: "Este es tu color carne, pero ¿es también el de tu amiga?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/educar-antirracismo-casa-escuela-color-carne-amiga_1_11464532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77700e87-9796-497e-a7ea-481a6ceac964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar en antirracismo en casa y en la escuela: &quot;Este es tu color carne, pero ¿es también el de tu amiga?&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más progenitores y docentes intentan incluir en la crianza herramientas contra la discriminación, y ponen el acento  en desmontar prejuicios y visibilizar la diversidad racial a través de charlas, libros, revistas y juguetes inclusivos</p><p class="subtitle">Crónica - Mbappé y la lucha contra el racismo que algunos prefieren ignorar en España
</p></div><p class="article-text">
        Casi la mitad de <a href="https://www.interior.gob.es/opencms/export/sites/default/.galleries/galeria-de-prensa/documentos-y-multimedia/balances-e-informes/2022/Informe_Evolucion_delitos_odio_2022.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">delitos de odio registrados en Espa&ntilde;a en 2022</a> ten&iacute;an motivaci&oacute;n racista. Tres de cada cuatro inmobiliarias aceptan que la propiedad de un inmueble les exija <a href="https://www.provivienda.org/wp-content/uploads/Se-alquila.-Racismo-y-xenofobia-en-el-mercado-del-alquiler.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">excluir del alquiler a personas racializadas</a>. Casi un 20% de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os con origen extranjero <a href="https://www.inclusion.gob.es/oberaxe/ficheros/documentos/OB15_accesible.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han recibido golpes o empujones en el &aacute;mbito escolar</a>, cifra que solo baja cinco puntos si la criatura naci&oacute; en Espa&ntilde;a de padres migrantes. Precisamente porque el racismo est&aacute; muy presente en la realidad cotidiana, hay familias y docentes que buscan educar en igualdad apoyados por referentes cada vez m&aacute;s visibles y con recursos m&aacute;s accesibles.
    </p><p class="article-text">
        La activista afrofeminista Adriana Torroella lleva tiempo trabajando estos temas en las aulas. En los <a href="https://www.instagram.com/_fahafahana_/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">talleres en colegios que hace desde 2020</a> se centra en aterrizar la complejidad del racismo en los prejuicios y estereotipos &ldquo;que podemos tener todas las personas hacia todos los colectivos&rdquo;, cuenta. Desmonta bulos y hace hincapi&eacute; en la diversidad racial presente en la sociedad &mdash;y muchas veces en la propia clase&mdash; para naturalizarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El antirracismo implica, adem&aacute;s de no tener actitudes o pr&aacute;cticas racistas, detectarlas en otras personas o espacios y combatirlas&rdquo;, explica Torroella, que se&ntilde;ala la importancia de que estos conceptos lleguen tambi&eacute;n &ndash;y se traten&ndash; dentro de las familias. 
    </p><p class="article-text">
        En eso coincide con Demelza, cuyo hijo mayor, Roc, de 11 a&ntilde;os, acudi&oacute; a uno de los talleres que Torroella imparti&oacute; en su colegio. &ldquo;Algunas familias no acabaron de entender la finalidad del taller&rdquo;, explica esta madre, que cuenta que varios progenitores mostraron su desacuerdo y hubo que celebrar una reuni&oacute;n con las familias &ldquo;para explicar que la din&aacute;mica solo era para sacar a la luz los prejuicios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La charla comenz&oacute; con im&aacute;genes de personas de diferentes etnias y pregunt&oacute; al alumnado a qui&eacute;n de ellas confiar&iacute;an a su beb&eacute;. Todo el mundo se&ntilde;al&oacute; a la persona blanca, cosa que descoloc&oacute; a Roc. En su hogar intentan desmontar estos prejuicios que afectan a las personas racializadas. Tienen cuentos que hablan de que &ldquo;no por ser diferentes dejamos de ser iguales&rdquo; y las <em>barbies</em> que los Reyes han tra&iacute;do a las criaturas han sido indistintamente blancas o negras. Adem&aacute;s de hacia adentro, la familia de Demelza quiere fomentar el conocimiento de la diversidad racial en su entorno: a la hora de regalar libros, por ejemplo, tratan de que sean &ldquo;lo m&aacute;s inclusivos posibles&rdquo; y que aparezcan personas de diferentes etnias y culturas. &ldquo;Como familia no normativa &mdash;son dos madres&mdash; consideramos muy importante educar en igualdad, y eso supone educar en antirracismo&rdquo;, explica Demelza.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El mal llamado color carne</strong></h3><p class="article-text">
        Visibilizar la diversidad racial es clave para educar en antirracismo, subraya Torroella. Y por ello celebra que cada vez haya m&aacute;s recursos pedag&oacute;gicos, cuentos, pel&iacute;culas o juguetes diversos; incluso revistas que den elementos y orientaci&oacute;n a las familias sobre c&oacute;mo hacerlo. Un ejemplo es la publicaci&oacute;n en catal&aacute;n <a href="https://revistanamaka.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Namaka</a>, una revista infantil con un enfoque feminista y de diversidad , que ha dedicado su pen&uacute;ltimo n&uacute;mero al antirracismo. 
    </p><p class="article-text">
        Desir&eacute;e Bela-Lobedde, escritora y activista antirracista, pone el acento en la importancia de la representaci&oacute;n, tanto para que peques racializados vean que es posible llegar al &aacute;mbito profesional que deseen como para que ni&ntilde;as y ni&ntilde;os blancos normalicen su existencia en esas esferas. Para ello, ofrece ejemplos de referentes espa&ntilde;oles racializados: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Salma_Paralluelo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Salma Paralluelo</a> en el deporte, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quan_Zhou_Wu" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Quan Zhou</a> en la novela gr&aacute;fica, y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bor%C3%A9_Buika" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Bor&eacute; Buika</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Silvia_Albert_Sopale" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Silvia Albert</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hajar_Brown" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hajar Brown</a> en el cine.
    </p><p class="article-text">
        Demelza tiene claro que para avanzar en antirracismo con sus hijos e hija debe transmitirles dos grandes premisas: &ldquo;Vive y deja vivir&rdquo; y &ldquo;No hagas a los dem&aacute;s lo que no quieres que te hagan a ti&rdquo;, cuenta. Sus criaturas entienden, mediante el di&aacute;logo y la empat&iacute;a, la necesidad de tratar bien a todo el mundo. El mayor problema que ha tenido Demelza es que dejaran de llamarle color carne al rosado &ldquo;porque en el colegio le llamaban as&iacute;&rdquo;. Cada vez que alguna de sus criaturas lo hace, la madre responde que el color carne no existe: &ldquo;Es tu color carne, pero &iquest;es tambi&eacute;n el de tu amiga?&rdquo;, pregunta.
    </p><p class="article-text">
        El mal llamado color carne ha tra&iacute;do de cabeza a N&uacute;ria, madre de una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os nacida en Madagascar. En su escuela no se le llama as&iacute; a esa tonalidad porque lleva muchos a&ntilde;os insistiendo en que no se haga, pero su hija, que es negra, estaba apuntada a <em>ballet</em> y la profesora insist&iacute;a en que todas las ni&ntilde;as deb&iacute;an llevar las medias &ldquo;color carne&rdquo;. &ldquo;Mi hija llegaba a casa y me dec&iacute;a que ese no era su color carne. Lo intent&eacute; hablar con la profesora, pero no pude convencerla [de buscar una alternativa para su hija]&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;ria ha le&iacute;do alg&uacute;n art&iacute;culo o libro sobre antirracismo, pero donde m&aacute;s aprende sobre el tema es hablando con familias que, como la suya, han hecho una adopci&oacute;n internacional. Tambi&eacute;n aprende de la mano de su hija: &ldquo;Hemos hecho muchas actividades relacionadas con sus ra&iacute;ces&rdquo;, dice.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En la escuela</strong></h3><p class="article-text">
        Criar a una ni&ntilde;a racializada le ha hecho ver a N&uacute;ria realidades de las que no era consciente. &ldquo;Nos creemos muy libres de prejuicios, pero hay algunas cosas que tenemos muy dentro por nuestra crianza e historia familiar&rdquo;, confiesa. Y enumera algunos s&iacute;ntomas del racismo en la sociedad: falta de referentes en televisi&oacute;n, el racismo de expresiones como &ldquo;me pone negro&rdquo; o que las personas negras aparezcan en productos culturales mayoritariamente como gente pobre o peligrosa. &ldquo;Antes igual se me hubiesen escapado estas cosas, pero ya no puedo dejar de verlo&rdquo;, cuenta N&uacute;ria. En el colegio en el que es docente ha sido siempre la persona en se&ntilde;alar el racismo cotidiano y, cuando vio la oportunidad de recibir una formaci&oacute;n en antirracismo para el profesorado, la pidi&oacute;. Esto provoc&oacute; &ldquo;una reflexi&oacute;n brutal&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de talleres para Primaria, Torroella imparte sus formaciones en Secundaria, ciclos formativos o al claustro de los centros. Todos empiezan de forma similar: planteando una situaci&oacute;n aparentemente inocente que pone en evidencia las pr&aacute;cticas, actitudes o pensamientos racistas que tenemos. Usa esto como puerta de entrada para decir &ldquo;si de aqu&iacute; han salido prejuicios, seguramente haya muchos m&aacute;s detr&aacute;s&rdquo;, explica. En la formaci&oacute;n para profesorado ofrece datos sobre el racismo  y explica c&oacute;mo diferenciar conceptos como interculturalidad cr&iacute;tica, educaci&oacute;n antirracista e interseccionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, pide a profesoras y profesores que sean conscientes de su <a href="https://www.eldiario.es/pikara/cuesta-gente-blanca-hablar-racismo_132_5872126.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">privilegio blanco</a> o desde qu&eacute; rol acompa&ntilde;an a los alumnos. Habla tambi&eacute;n de intervenci&oacute;n socioeducativa y ofrece recursos: <a href="https://redec.org/publicaciones/guia-interculturalidad-critica-y-antirracismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">gu&iacute;as profesionales</a>, lecturas complementarias o materiales para usar en el aula. Ahora bien, no basta con el esfuerzo desde una &uacute;nica persona docente. &ldquo;Una persona puede visibilizar referentes y dar soluciones a conflictos racistas, pero tambi&eacute;n hay que descolonizar la educaci&oacute;n&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Desir&eacute;e Bela-Lobedde tambi&eacute;n aboga por la pedagog&iacute;a para cambiar la sociedad. Imparte formaciones a particulares e instituciones con este fin y, en el caso de la educaci&oacute;n, dice que el primer paso para una ense&ntilde;anza antirracista es &ldquo;llamar al acoso racista por lo que es&rdquo; y admitir que ocurre en los centros. &ldquo;En tanto que la escuela reproduce las din&aacute;micas sociales, reproduce el racismo&rdquo;, explica. Por ello, opina que la formaci&oacute;n antirracista no puede ser algo opcional, sino que debe estar presente en la capacitaci&oacute;n del profesorado. Adem&aacute;s, pide que se desarrollen protocolos para atender el <em>bullying</em> racista y programas de sensibilizaci&oacute;n para el equipo docente, el alumnado y las familias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De generaci&oacute;n en generaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Nos han educado en el racismo, aunque sea por omisi&oacute;n, pero podemos evitar dejar un legado de estereotipos a las siguientes generaciones. La infancia es el mejor momento para empezar a trabajar los prejuicios racistas porque &ldquo;a&uacute;n no han interiorizado tanto racismo&rdquo;, explica Adriana Torroella. Si tienen alg&uacute;n comportamiento de discriminaci&oacute;n racial, la educadora recomienda se&ntilde;alarlo como una falta de respeto &ldquo;sin culpabilizar de un sistema [racista] mucho m&aacute;s grande&rdquo;. &ldquo;A nivel madurativo, es complicado hacerles entender lo que es el racismo. Es m&aacute;s importante que se queden con la idea de que hay que tratar bien a sus iguales m&aacute;s que comprender si es racismo o no&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        Por parte de las personas cuidadoras, es necesaria una labor de revisi&oacute;n y deconstrucci&oacute;n de las pr&aacute;cticas discriminatorias, que puede suceder en paralelo a la crianza, cuenta la educadora. Para este proceso, Torroella recomienda escuchar activamente a personas racializadas, como al humorista Lamine Thior en su podcast de racismo cotidiano <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLl4KJtUW7dz1WQ_B_CbkNT5-fpWGDH3b-" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>No hay negros en el T&iacute;bet</em></a>. Para quienes prefieren leer, la educadora social pone sobre la mesa <a href="https://www.todostuslibros.com/libros/ser-mujer-negra-en-espana_978-84-17001-65-0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Ser mujer negra en Espa&ntilde;a</em></a><a href="https://www.todostuslibros.com/libros/ser-mujer-negra-en-espana_978-84-17001-65-0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Plan B, 2018)</a>, de Desir&eacute;e Bela-Lobedde, una biograf&iacute;a pol&iacute;tica que se&ntilde;ala el racismo &mdash;o <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-infantiles-4-anos/285415-libro-color-carne-9788418817014" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Color Carne</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-infantiles-4-anos/285415-libro-color-carne-9788418817014" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">  (</a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-infantiles-4-anos/285415-libro-color-carne-9788418817014" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Penguin Kids</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-infantiles-4-anos/285415-libro-color-carne-9788418817014" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">)</a>, tambi&eacute;n suyo, para peques&mdash;. Un p&uacute;blico m&aacute;s joven tal vez prefiera ver a la <em>tiktoker</em> <a href="https://www.tiktok.com/@hanan_midan1?lang=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hanan Midan</a> comentando situaciones de racismo de forma cercana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/educar-antirracismo-casa-escuela-color-carne-amiga_1_11464532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jun 2024 20:26:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar en antirracismo en casa y en la escuela: "Este es tu color carne, pero ¿es también el de tu amiga?"]]></media:title>
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