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    <title><![CDATA[elDiario.es - TikTok]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tiktok/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - TikTok]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[TikTok ya no solo quiere que pases horas mirando vídeos, ahora también quiere que compres sin salir de ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tiktok-no-quiere-pases-horas-mirando-videos-ahora-quiere-compres-salir_1_13353574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18f14240-91c0-411f-adbe-544f2f80ae2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="TikTok ya no solo quiere que pases horas mirando vídeos, ahora también quiere que compres sin salir de ellos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tienda integrada de la red social ya reúne a más de 21.000 vendedores en España y ha convertido los vídeos y los directos en un nuevo escaparate para marcas y creadores; pero el modelo topa con límites laborales y legales</p></div><p class="article-text">
        No hace falta entrar en una tienda. Ni buscar un producto. Ni siquiera tener intenci&oacute;n de comprar. Basta con abrir TikTok. Entre un v&iacute;deo de recetas, otro de humor y otro de un perro haciendo trucos, aparece una joven ense&ntilde;ando un s&eacute;rum facial. Habla de los ingredientes, ense&ntilde;a la textura y responde a comentarios de otros usuarios. En la esquina inferior hay un peque&ntilde;o carrito naranja. Con dos pulsaciones se puede comprar el producto sin salir de la aplicaci&oacute;n. Eso es <a href="https://www.eldiario.es/era/tiktok-shop-espana-compras-en-directo-online_1_11976947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TikTok Shop</a>.
    </p><p class="article-text">
        La red social ya no solo quiere que los usuarios permanezcan el mayor tiempo posible viendo v&iacute;deos, tambi&eacute;n quiere que compren mientras los ven. La herramienta aterriz&oacute; en Espa&ntilde;a hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. Seg&uacute;n datos facilitados por TikTok, a partir de la consultora NielsenIQ, ya cuenta con m&aacute;s de 21.000 vendedores locales, ocupa el puesto 16 entre los comercios electr&oacute;nicos del pa&iacute;s y se ha convertido en el s&eacute;ptimo mayor vendedor online de productos de belleza.
    </p><p class="article-text">
        TikTok llama a este modelo <em>Discovery Commerce</em>. La idea es sencilla: la compra deja de ser una b&uacute;squeda y pasa a ser un descubrimiento. Pero detr&aacute;s de este modelo, existe un ecosistema donde conviven marcas, creadores, agencias, algoritmos, publicidad integrada, comisiones por venta y un marco legal que todav&iacute;a genera dudas.
    </p><h2 class="article-text">Comprar sin buscar</h2><p class="article-text">
        La diferencia entre TikTok Shop respecto Amazon, Shein, Temu o cualquier otra tienda online es el punto de partida. En un comercio electr&oacute;nico tradicional el usuario entra porque quiere comprar. En TikTok ocurre al rev&eacute;s: la compra aparece mientras el usuario est&aacute; entreteni&eacute;ndose. Los productos se muestran integrados entre el contenido habitual del <em>feed</em>. A veces llegan a trav&eacute;s de un v&iacute;deo. Otras, mediante una retransmisi&oacute;n en directo. En ambos casos, el objetivo es el mismo, que el usuario no tenga que abandonar la aplicaci&oacute;n para completar la compra.
    </p><p class="article-text">
        La propia compa&ntilde;&iacute;a resume la l&oacute;gica del modelo. &ldquo;TikTok Shop se basa en el descubrimiento a trav&eacute;s del contenido, lo que permite a los usuarios ver los productos en detalle, hacer preguntas y recibir respuestas en tiempo real, as&iacute; como conocer las experiencias de otros compradores antes de decidirse a comprar&rdquo;, explican fuentes de TikTok Shop. Formatos como el LIVE Shopping, defiende la compa&ntilde;&iacute;a, &ldquo;recuperan esa cercan&iacute;a que antes caracterizaba a las tiendas f&iacute;sicas, pero con la posibilidad de llegar a millones de personas a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras muestran que el modelo est&aacute; funcionando, especialmente para peque&ntilde;as empresas. La compa&ntilde;&iacute;a sostiene que el 88% de los usuarios afirma haberse sentido inspirado para comprar productos de peque&ntilde;as empresas tras descubrirlas en la plataforma y que el 81% de las pymes asegura haber llegado a nuevos clientes gracias a TikTok.
    </p><h2 class="article-text">Del influencer al vendedor</h2><p class="article-text">
        TikTok Shop tambi&eacute;n ha cambiado el papel de muchos creadores. Ya no solo generan contenido, ahora venden. El sistema funciona mediante afiliaci&oacute;n. Las marcas ofrecen comisiones por cada producto vendido y los creadores deciden si participan en la campa&ntilde;a. Cuando un usuario compra a trav&eacute;s del enlace incluido en un v&iacute;deo, el creador recibe un porcentaje de esa venta. &ldquo;En TikTok Shop no cobramos por publicar un v&iacute;deo. Cobramos cuando conseguimos vender&rdquo;, resume Ruth Garlejo, creadora de contenido especializada en la plataforma (@ladyrebel_ugc, 3.000 seguidores).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@ladyrebel_ugc/video/7646836235209575702" data-video-id="7646836235209575702" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@ladyrebel_ugc" href="https://www.tiktok.com/@ladyrebel_ugc?refer=embed">@ladyrebel_ugc</a> 🚨@Neoxoma te está regalando su limpiador!! Literalmente con los descuentos por el pack de limpiador y serum estás pagando lo que cuesta solo el serum⚡️⚡️<a title="ofertasparati" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ofertasparati?refer=embed">#Ofertasparati</a> <a title="descuentos" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/descuentos?refer=embed">#descuentos</a> <a title="healthyaging" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/healthyaging?refer=embed">#healthyaging</a> <a title="lineasdeexpresion" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/lineasdeexpresion?refer=embed">#lineasdeexpresion</a> <a target="_blank" title="♬ Dark club hip hop TikTok(1311086) - Ninja Muzik Tokyo" href="https://www.tiktok.com/music/Dark-club-hip-hop-TikTok-1311086-7146245501766895617?refer=embed">♬ Dark club hip hop TikTok(1311086) - Ninja Muzik Tokyo</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Joan, con 32.000 seguidores en @impalahshop y m&aacute;s de un mill&oacute;n de &ldquo;me gusta&rdquo; acumulados, dej&oacute; su trabajo como productor musical para dedicarse por completo a la plataforma cuatro meses despu&eacute;s de empezar. Su cuenta se mueve en un cat&aacute;logo m&aacute;s amplio de productos de consumo, seleccionado seg&uacute;n lo que, dice, le convence tras probarlo. &ldquo;Empec&eacute; sin demasiadas expectativas y cuatro meses despu&eacute;s dej&eacute; mi trabajo&rdquo;, admite.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@impalahshop/video/7623393511915867395" data-video-id="7623393511915867395" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@impalahshop" href="https://www.tiktok.com/@impalahshop?refer=embed">@impalahshop</a> Ventilador de techo con luz LED que es literalmente el upgrade más rentable para tu casa 💡🌀 Combina ventilador + lámpara en uno, con varias velocidades y modo invierno&#47;verano para usarlo todo el año. La luz LED es regulable en intensidad y temperatura (cálida, fría y neutra), así que te adaptas a cualquier mood. Incluye mando a distancia, temporizador y funcionamiento silencioso, perfecto para dormir sin ruido ni calor. Diseño moderno, fácil de instalar y consumo bajo. Te ahorra espacio, dinero y te deja el setup del salón o habitación en modo premium. Calidad top y precio que renta. <a title="ofertasdeprimavera" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ofertasdeprimavera?refer=embed">#Ofertasdeprimavera</a> <a title="glowupdeprimavera" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/glowupdeprimavera?refer=embed">#GlowUpdeprimavera</a> <a title="ventiladortecho" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ventiladortecho?refer=embed">#VentiladorTecho</a> <a title="homeupgrade" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/homeupgrade?refer=embed">#HomeUpgrade</a> <a title="smarthome" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/smarthome?refer=embed">#SmartHome</a> <a target="_blank" title="♬ sonido original - Joan" href="https://www.tiktok.com/music/sonido-original-7623393512007994134?refer=embed">♬ sonido original - Joan</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Ambos coinciden en que reciben los productos antes de recomendarlos y aseguran que rechazan promocionar aquellos que consideran de mala calidad. &ldquo;La credibilidad es lo &uacute;nico que tenemos&rdquo;, confiesa Joan. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el funcionamiento no siempre es igual para todos. Ainhoa Llamas (@tipsss4youu_, 35.000 seguidores) y su pareja, Santiago Garc&iacute;a, llevan un a&ntilde;o en la plataforma y hacen un balance m&aacute;s cr&iacute;tico. &ldquo;La plataforma a&uacute;n no es perfecta. Est&aacute;n constantemente haciendo cambios y no cuentan bien las comisiones&rdquo;, resume Llamas. &ldquo;Tampoco te dan mucho soporte. Si tienes alg&uacute;n problema, se ponen todos a una, pero nadie consigue nada&rdquo;. Santi, por su parte, apunta a un problema de dise&ntilde;o de fondo: &ldquo;Hacen falta creadores dentro de los que hacen la aplicaci&oacute;n, para que nos puedan entender m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar para el algoritmo</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito en TikTok Shop depende menos de un &uacute;nico v&iacute;deo viral que de la capacidad para mantenerse visible, y eso tiene un coste en horas. Ruth Garlejo reconoce que un solo v&iacute;deo suele generar pocas ventas: &ldquo;Si publico quince v&iacute;deos durante una semana sobre un mismo producto, vendo mucho m&aacute;s&rdquo;. Ainhoa Llamas cuenta que ella y Santi analizan cada d&iacute;a qu&eacute; publicaciones funcionan mejor. Si un formato vende, vuelven a grabarlo desde otros &aacute;ngulos o responden comentarios para &ldquo;que se vuelva a reviralizar&rdquo;. Joan sube entre cuatro y cinco v&iacute;deos diarios y reconoce que conoce a creadores que suben &ldquo;25 o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie de la plataforma exige ese ritmo por escrito. Pero el especialista en publicidad digital consultado para este reportaje, se&ntilde;ala la trampa de esa aparente libertad: &ldquo;La plataforma no obliga a publicar veinte v&iacute;deos, pero el algoritmo s&iacute; incentiva producir mucho contenido&rdquo;. Es la l&oacute;gica de la econom&iacute;a de plataformas o <em>gig economy</em> aplicada al contenido: sin contrato laboral, sin salario fijo y sin garant&iacute;as. Bajo la premisa de que se trabaja &ldquo;desde casa&rdquo; y &ldquo;cuando uno quiere&rdquo;, pero condicionado en la pr&aacute;ctica por un algoritmo que decide cu&aacute;nto hay que producir para poder facturar. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los creadores entrevistados para este reportaje habl&oacute; abiertamente de ansiedad o desgaste asociado a las rachas bajas de ventas. Pero s&iacute; describen, todos, una rutina de an&aacute;lisis y producci&oacute;n diaria que empieza a parecerse m&aacute;s a un turno de trabajo que a una afici&oacute;n monetizada. El propio especialista lo resume con una imagen que sirve para todo el ecosistema: &ldquo;Es bastante el salvaje oeste, sobre todo con marcas m&aacute;s peque&ntilde;as o perfiles no muy profesionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La belleza sin barreras</h2><p class="article-text">
        Si hay una categor&iacute;a que resume el &eacute;xito de TikTok Shop es la belleza. Perfumes, maquillaje y productos de cuidado de la piel concentran parte de su crecimiento. Seg&uacute;n datos internos de TikTok, las sesiones de LIVE Shopping dedicadas a belleza crecieron un 173% en los &uacute;ltimos seis meses. De media los vendedores de esta categor&iacute;a obtienen el 65% de sus ingresos mediante v&iacute;deos cortos y directos. Marcas como Arganour, The Body Shop o 3INA destacan que TikTok Shop ya se ha convertido en un canal estrat&eacute;gico para captar nuevos clientes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@mimimv13/video/7530744021455523094" data-video-id="7530744021455523094" style="max-width: 605px;min-width: 325px;" > <section> <a target="_blank" title="@mimimv13" href="https://www.tiktok.com/@mimimv13?refer=embed">@mimimv13</a> Juego de maquillaje por menos de 17€, de verdad que me ha sorprendido un montón!! <a title="makeup" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/makeup?refer=embed">#makeup</a> <a title="maquillaje" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/maquillaje?refer=embed">#maquillaje</a> <a title="oferta" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/oferta?refer=embed">#oferta</a> <a title="ahorro" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/ahorro?refer=embed">#ahorro</a> <a title="tiktokshop" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/tiktokshop?refer=embed">#tiktokshop</a> <a title="juegodemaquillaje" target="_blank" href="https://www.tiktok.com/tag/juegodemaquillaje?refer=embed">#juegodemaquillaje</a> <a target="_blank" title="♬ sonido original - Míryam Muñoz✨" href="https://www.tiktok.com/music/sonido-original-7530744032113199894?refer=embed">♬ sonido original - Míryam Muñoz✨</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Pero el mismo formato que dispara las ventas es el que m&aacute;s dificulta controlar qu&eacute; se promete y a qui&eacute;n llega. Los creadores entrevistados para este reportaje aseguran que intentan explicar para qui&eacute;n est&aacute; pensado cada producto y evitar promesas exageradas. Joan afirma que, cuando promociona cosm&eacute;tica, suele especificar que est&aacute; dirigida a personas mayores de 30 a&ntilde;os. Ruth Garlejo defiende que ella habla de ingredientes y de su experiencia personal, &ldquo;no de resultados garantizados&rdquo;: &ldquo;Nunca aseguro que te vas a poner esto y te vas a ver bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El propio Joan reconoce, sin embargo, que ese cuidado no es la norma en la plataforma: &ldquo;Hay gente que utiliza IA y promociona productos de forma exagerada o falsa. En mi opini&oacute;n eso no deber&iacute;a permitirse, ya que enga&ntilde;a a la gente&rdquo;. Ainhoa Llamas a&ntilde;ade que las normas sobre qu&eacute; se puede decir de un producto y, por extensi&oacute;n, a qui&eacute;n y c&oacute;mo se le habla de sus efectos, cambian sin previo aviso y sin que quede claro d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite. &ldquo;Antes se pod&iacute;a decir la palabra &rdquo;barriga&ldquo;, pero ahora, si la dices, seg&uacute;n c&oacute;mo, te quitan el v&iacute;deo. Le pides explicaciones y tampoco te dejan claro qu&eacute; se puede decir y qu&eacute; no. Vamos siempre sorteando&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Desde TikTok se remiten a los <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mites de acceso</a>: &ldquo;TikTok Shop est&aacute; disponible &uacute;nicamente para personas mayores de 18 a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;alan fuentes de la compa&ntilde;&iacute;a que aseguran que la pesta&ntilde;a de la tienda &ldquo;est&aacute; oculta para los menores&rdquo; y que estos usuarios &ldquo;tampoco pueden ver contenidos que contengan enlaces de productos o fichas de productos de TikTok Shop en ninguna otra secci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n&rdquo;. Pero eso no impide que consuma, como cualquier otro usuario, el v&iacute;deo de una creadora hablando de un s&eacute;rum antiedad o de una rutina &ldquo;que le ha cambiado la piel&rdquo;, sin que ese contenido est&eacute; necesariamente etiquetado como no apto para su edad.
    </p><h2 class="article-text">Las marcas venden m&aacute;s, pero tambi&eacute;n pierden parte del control</h2><p class="article-text">
        Ese mismo experto, que pide no ser identificado con su nombre porque trabaja con marcas que est&aacute;n en TikTok Shop, se&ntilde;ala otra consecuencia del modelo. Hasta ahora, las marcas controlaban pr&aacute;cticamente todo el proceso publicitario: el mensaje, las im&aacute;genes y qui&eacute;n hablaba de sus productos. En TikTok Shop ese control se diluye. Decenas o cientos de creadores pueden recomendar simult&aacute;neamente un mismo producto y no todos lo hacen igual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los intereses no siempre coinciden&rdquo;, argumenta. &ldquo;La marca quiere vender, pero tambi&eacute;n proteger su imagen. Muchos creadores solo quieren vender&rdquo;. Un creador puede recomendar una crema durante una semana y, pocos d&iacute;as despu&eacute;s, empezar a promocionar otra marca porque ofrece una comisi&oacute;n m&aacute;s alta o una campa&ntilde;a m&aacute;s atractiva, incluso compar&aacute;ndola con la que antes elogiaba.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el especialista, algunas empresas aceptan esa p&eacute;rdida de control porque las ventas compensan el riesgo reputacional. Otras intentan seleccionar cuidadosamente qu&eacute; perfiles pueden promocionar sus productos y les facilitan gu&iacute;as de comunicaci&oacute;n para mantener cierta coherencia. Aunque eso reduce el volumen de contenido que consiguen generar. Desde TikTok recuerdan que los vendedores pueden elegir con qu&eacute; creadores trabajan y que existen normas para garantizar que el producto promocionado coincida con el realmente vendido.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Publicidad o recomendaci&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        Algunas marcas env&iacute;an &uacute;nicamente un peque&ntilde;o documento con informaci&oacute;n b&aacute;sica, pero otras remiten guiones completos indicando qu&eacute; decir, qu&eacute; planos grabar y qu&eacute; mensajes destacar. Cuando eso ocurre, lo que el espectador percibe como la opini&oacute;n espont&aacute;nea de una persona que ha probado un producto es, en realidad, un mensaje redactado de antemano por la marca y ejecutado por el creador como int&eacute;rprete. 
    </p><p class="article-text">
        La libertad creativa convive con la distinci&oacute;n entre recomendaci&oacute;n y publicidad. Los creadores hacen una distinci&oacute;n parecida. &ldquo;No nos pagan por hablar bien del producto. Nos pagan si alguien compra&rdquo;, afirma Joan. Ruth Garlejo cuenta que, cuando un producto no le convence, tambi&eacute;n lo dice en sus v&iacute;deos: &ldquo;Me lleg&oacute; un conjunto de ropa que encogi&oacute; al lavarlo. Lo ense&ntilde;&eacute; y dije que yo no lo comprar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La frontera entre ambas cosas resulta cada vez menos evidente. Cuando un creador a&ntilde;ade un enlace de TikTok Shop, la plataforma incorpora autom&aacute;ticamente un distintivo de &ldquo;Comisi&oacute;n pagada&rdquo;. TikTok sostiene que, a diferencia de un anuncio pagado directamente por el anunciante, el contenido de afiliados &ldquo;es creado por un usuario que puede recibir una comisi&oacute;n u otro incentivo si alguien compra un producto a trav&eacute;s de su contenido&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Fiscalidad y regulaci&oacute;n: una zona gris</h2><p class="article-text">
        El modelo ya ha topado con l&iacute;mites legales en otros mercados: en Indonesia, uno de los mayores fuera de Estados Unidos, el Gobierno prohibi&oacute; en octubre de 2023 las transacciones directas dentro de redes sociales para proteger a los peque&ntilde;os comercios locales. Obligando a TikTok a cerrar temporalmente su tienda y, meses despu&eacute;s, a integrarla en la plataforma de comercio electr&oacute;nico Tokopedia (de la que TikTok adquiri&oacute; una participaci&oacute;n mayoritaria) para poder seguir operando. Pa&iacute;ses como Malasia, Tailandia o Vietnam han estudiado desde entonces medidas similares de separaci&oacute;n entre contenido y comercio.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los creadores entrevistados describen una plataforma en constante cambio, con reglas que se actualizan &ldquo;con m&aacute;s de 30 d&iacute;as de antelaci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n fuentes de TikTok. Aunque los tres creadores consultados aseguran haberse enterado de esos cambios a trav&eacute;s de agencias o por su cuenta, y no por una comunicaci&oacute;n directa. 
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Llamas resume la sensaci&oacute;n con la que conviven a diario: &ldquo;resulta dif&iacute;cil saber exactamente por qu&eacute; un v&iacute;deo ha sido sancionado&rdquo;. Joan, por su parte, reclama m&aacute;s protecci&oacute;n frente al robo de contenido y denuncia que algunos estafadores reutilizan sus v&iacute;deos virales para redirigir a compradores hacia tiendas fraudulentas fuera de la plataforma. Una pr&aacute;ctica que, seg&uacute;n cifras de la propia compa&ntilde;&iacute;a, resuelve en menos de dos horas en el 96,2% de los casos, aunque para el creador afectado el da&ntilde;o reputacional ya est&aacute; hecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tiktok-no-quiere-pases-horas-mirando-videos-ahora-quiere-compres-salir_1_13353574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[TikTok,Compras online,Publicidad,Influencers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Más allá del algoritmo: hay gente haciendo maravillas en TikTok o Instagram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-algoritmo-hay-gente-haciendo-maravillas-tiktok-instagram_132_13382826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b33ed6a-b1d4-41d9-964f-b4a795a2e4b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Más allá del algoritmo: hay gente haciendo maravillas en TikTok o Instagram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sí, la plataforma está diseñada para volvernos adictos, sí, el scroll infinito nos deja el cerebro frito, sí, hay gente horrible, sí… Pero no solo… La esencia de Internet, conectar, compartir, divulgar, sigue resistiendo
</p><p class="subtitle">Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/m-s-all-del-algoritmo-hay-gente-haciendo-maravillas-en-tiktok-o-instagram/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Más allá del algoritmo: hay gente haciendo maravillas en TikTok o Instagram"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Nos est&aacute;bamos quedando con mal sabor de boca en esta temporada de Un tema Al d&iacute;a porque casi todos los cap&iacute;tulos que hemos hecho sobre redes sociales y tecnolog&iacute;a&hellip; han tratado de las nuevas y muchas dimensiones problem&aacute;ticas de ese universo, tanto para adultos como para adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Pero no quer&iacute;amos llegar al verano sin quedarnos en paz. Sin decir, como periodistas pero tambi&eacute;n como usuarios&hellip; que, a pesar de todo lo malo, las redes sociales molan. Hay mucho bueno, e intentamos rescatarlo. Hablamos con creadores de contenido como<strong> </strong>Lidia Merenciano, que colabora en <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, y que habla de arqueolog&iacute;a e historia. O como Ernesto Montoya, conocido como Viejatierra, que hace sobre todo contenido sobre naturaleza. Tambi&eacute;n con Carla Serrani, conocida como La-Inercia, historiadora del arte.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, completamos esta mirada con Alba Lafarga, que es gestora cultural, es graduada en filosof&iacute;a, y escribe (y hace contenidos en Youtube tambi&eacute;n) sobre cultura digital.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
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                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-algoritmo-hay-gente-haciendo-maravillas-tiktok-instagram_132_13382826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Más allá del algoritmo: hay gente haciendo maravillas en TikTok o Instagram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[TikTok,Instagram,Redes sociales,algoritmo,Youtubers,Youtube,Ciencia,Divulgación,Divulgación científica,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La victoria de España ante Francia en el Mundial impulsa las escuchas de Lady Gaga: “I don’t wanna be French”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/victoria-espana-francia-mundial-impulsa-escuchas-lady-gaga-i-don-t-wanna-be-french_1_13382521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0b37326-7ad2-45cd-82dc-02905fe24698_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147512.jpg" width="3651" height="2054" alt="La victoria de España ante Francia en el Mundial impulsa las escuchas de Lady Gaga: “I don’t wanna be French”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ingenio de los aficionados españoles en TikTok fusiona la eliminación de los franceses con un clásico del pop, disparando así las reproducciones de la canción 'Bad Romance'</p><p class="subtitle">El Mundial también se vive en el Mad Cool, pero España no deja a Kings of Leon en fuera de juego</p></div><p class="article-text">
        El pase de Espa&ntilde;a a la final tras vencer a Francia en el <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/claro-son-franceses-espana-equipo-jugara-segunda-final-historia_129_13380742.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mundial</a> de f&uacute;tbol no solo se ha celebrado en las calles y en los vestuarios; tambi&eacute;n ha desatado la locura en las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pepe-viyuela-redes-sociales-ahora-son-tabernas-infames-minimo-encuentras-navajazo_1_13347753.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a>. &iquest;La banda sonora inesperada de esta victoria? <a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-lady-gaga-numero-uno-espana-quince-anos-convirtio-himno-lgbtiq-born-this-way-pm_1_13130717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lady Gaga</a> y su ic&oacute;nico tema de 2009, <em>Bad Romance</em>. Si te est&aacute;s preguntando qu&eacute; tiene que ver la reina del pop con el f&uacute;tbol y la geopol&iacute;tica europea, la respuesta est&aacute; (c&oacute;mo no) en un meme de TikTok. 
    </p><p class="article-text">
        El origen de este fen&oacute;meno es un cl&aacute;sico <em>mondegreen</em>, es decir, entender mal una letra de una canci&oacute;n en ingl&eacute;s. En el estribillo de <em>Bad Romance</em>, Lady Gaga canta &ldquo;I don't wanna be friends&rdquo; (No quiero que seamos amigos). Sin embargo, para nuestro o&iacute;do y con la rivalidad deportiva de la semifinal, la frase suena exactamente igual a &ldquo;I don't wanna be French&rdquo; (No quiero ser franc&eacute;s). 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de horas, la iron&iacute;a se ha impuesto en TikTok con im&aacute;genes de los jugadores franceses abandonando el campo cabizbajos, acompa&ntilde;ados de la voz de Gaga de fondo repitiendo (seg&uacute;n el o&iacute;do espa&ntilde;ol) que no quiere ser francesa, o la venganza gastron&oacute;mica de los creadores de contenido que cambian el cruas&aacute;n del desayuno por una tostada con tomate y jam&oacute;n al ritmo de <em>Bad Romance</em>.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7662377011339332886"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Lanzada a finales de 2009 como single de su disco <em>The Fame Monster</em>, <em>Bad Romance</em> fue la canci&oacute;n que consolid&oacute; a Lady Gaga como uno de los mayores fen&oacute;menos del pop de su generaci&oacute;n. El tema lleg&oacute; a lo m&aacute;s alto de las listas de decenas de pa&iacute;ses y gan&oacute; dos premios Grammy, convirti&eacute;ndose en un himno que, casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de su estreno, revive la afici&oacute;n de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; como un meme ha acabado teniendo un impacto real en las listas de &eacute;xitos en Espa&ntilde;a. Las reproducciones de <em>Bad Romance</em> se han disparado hasta el punto de que el tema ha reentrado en el top 100 de Apple Music, situ&aacute;ndose en la posici&oacute;n 90, por encima de lanzamientos recientes de artistas internacionales como <em>The Fate of Ophelia</em> de Taylor Swift, o la esperada <em>Hate that I made you love me</em> de Ariana Grande, que pasa al puesto 97.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es la primera vez que un evento o un producto cultural impulsa las escuchas de una canci&oacute;n, independientemente de su fecha de lanzamiento. En TikTok, la canci&oacute;n <em>Bloody Mary</em> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno mundial a&ntilde;os despu&eacute;s de su salida gracias a los v&iacute;deos de los usuarios que emulaban el baile de la serie <em>Wednesday </em>(el cual, a su vez, provoc&oacute; que la canci&oacute;n saltase a las radios y plataformas sin haber estado originalmente en la serie). Una vez m&aacute;s, el ingenio de internet demuestra que cualquier excusa es buena para rescatar un cl&aacute;sico del pop.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7662654956377378071"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/victoria-espana-francia-mundial-impulsa-escuchas-lady-gaga-i-don-t-wanna-be-french_1_13382521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 13:49:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La victoria de España ante Francia en el Mundial impulsa las escuchas de Lady Gaga: “I don’t wanna be French”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lady Gaga,Memes,Fútbol,Mundial de fútbol,Francia,España,TikTok,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-mundo-escucha-baila-tiktok-llama-budots-reivindica-clase-obrera_1_13364313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/195daac2-af39-4206-a512-970b3355b12a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x528y394.jpg" width="1200" height="675" alt="La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jóvenes de su barrio hacían bailes para disimular su consumo de drogas y DJ Love decidió ponerles melodía, dando vida a un género musical que nace de la precariedad y ahora triunfa en redes sociales </p><p class="subtitle">El drama del solapamiento de conciertos en los festivales: pagar por grupos que no podrás ver
</p></div><p class="article-text">
        Una miniv&aacute;n avanza por las desordenadas calles de la ciudad de Davao, en el sur de Filipinas. Al volante va Sherwin Tuna, que recorre el territorio polvoriento y ruidoso donde comenz&oacute; a hacer m&uacute;sica, en tanto que su compa&ntilde;ero de viaje, su representante e investigador Jorge Juan B. Wieneke, contempla c&oacute;mo la vida de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/adriana-herreros-damos-espalda-barrios-hay-desastres-naturales-agradece-proximidad_128_12592797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barrios m&aacute;s humildes</a> pasa zumbando ante sus ojos. Viajan rumbo a las playas de Mabini, donde les espera un festival masivo, pero lo que importa es lo que se escuchan durante el viaje. Se trata, en realidad, del portal de entrada al universo del <em>budots</em>, un g&eacute;nero musical que naci&oacute; en estos mismos suburbios marginados y que ha terminado explotando como uno de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes fen&oacute;menos de TikTok</a>.
    </p><p class="article-text">
        En ese simple trayecto con las ventanillas bajadas, ya se cruzan con el estilo callejero y casi espont&aacute;neo que caracteriza el <em>budots</em>. Ya sea que escuches el sonido de la bocina de un coche, las voces de vendedores ambulantes o los silbidos t&iacute;picos que caracterizan el ambiente de cualquier ciudad, cualquier elemento cotidiano puede acabar en una de las canciones de este g&eacute;nero. Sherwin Tuna lo sabe mejor que nadie: conocido art&iacute;sticamente como DJ Love, es el gran pionero del <em>budots</em>. Dio vida a esta m&uacute;sica en su modesto cibercaf&eacute;, donde experimentaba en su ordenador con ritmos acelerados que encajaran con los bailes que ve&iacute;a en su vecindario.
    </p><p class="article-text">
        Estos bailes se observaban en las zonas de gran pobreza de Davao. All&iacute;, la palabra <em>budots </em>se usaba para describir a una persona &ldquo;vaga&rdquo; que pasaba el d&iacute;a sin hacer nada. Eran personas, en su mayor&iacute;a adolescentes sin hogar, que consum&iacute;an pegamento industrial barato para intentar olvidar el hambre y sus problemas familiares. Estos muchachos eran llamados popularmente <em>rugby boys </em>por la marca de pegamento que utilizaban y, para camuflar su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/100-anos-experimento-fracasado-llegado-momento-despenalizar-drogas_1_9941888.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumo de drogas</a> ante la gente o la polic&iacute;a, recurr&iacute;an a estos bailes a los que se les empez&oacute; a poner melod&iacute;a. &ldquo;El <em>budots</em> se convirti&oacute; en una herramienta para el bien social de forma natural, no por decisi&oacute;n deliberada&rdquo;, explica DJ Love a elDiario.es.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xao11ai" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Para las personas que viv&iacute;an con esa etiqueta, esta nunca reflej&oacute; la realidad. El <em>budots </em>surgi&oacute; del aburrimiento, la curiosidad y la supervivencia cotidiana&rdquo;, a&ntilde;ade el artista que reflexiona que, &ldquo;a trav&eacute;s de la m&uacute;sica, ese significado cambi&oacute;&rdquo;. &ldquo;Lo que antes se menospreciaba se convirti&oacute; en una fuente de orgullo, alegr&iacute;a y conexi&oacute;n&rdquo;, cuenta. Tanto es as&iacute; que, cuando suena la m&uacute;sica, la gente se re&uacute;ne, los j&oacute;venes bailan, experimentan con la mesa de mezclas o ayudan a montar equipos de sonido. DJ Love argumenta que &ldquo;les dio algo a lo que pertenecer, algo creativo en lo que centrarse en lugar de verse arrastrados a meterse en l&iacute;os&rdquo;: &ldquo;La m&uacute;sica se convirti&oacute; en un camino alternativo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                DJ Love, en la ciudad de Davao.                            </span>
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        El ruido cotidiano y los sonidos de la calle incorporados en los temas nunca se a&ntilde;adieron a prop&oacute;sito, pues &ldquo;simplemente estaban ah&iacute;&rdquo; cuando DJ Love se puso a crear estas canciones a inicios de siglo. &ldquo;El <em>budots </em>no intenta escapar de su entorno, sino que lo refleja&rdquo;, comenta el pionero. &ldquo;Con el tiempo, pasaron a formar parte de la identidad de la m&uacute;sica. La densa vida de los barangays [la divisi&oacute;n territorial y administrativa m&aacute;s peque&ntilde;a de Filipinas, equivalente a lo que en otros pa&iacute;ses conocemos como un barrio o una aldea] es ruidosa, comunitaria, repetitiva y compartida, y la m&uacute;sica es un reflejo de esa realidad&rdquo;, detalla.
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                DJ Love, en su zona de trabajo.                            </span>
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        De esta manera, el g&eacute;nero <em>budots </em>conecta directamente con aquellos que no tienen recursos. &ldquo;Lo que hace que sea tan poderoso es su conexi&oacute;n con la clase trabajadora y los pobres, no como p&uacute;blico, sino como su fuente. No habla de ellos, sino con ellos. Por eso resuena con tanta fuerza y sigue llegando mucho m&aacute;s all&aacute; de donde comenz&oacute;&rdquo;, celebra DJ Love. Es algo que sostiene Jorge Juan B. Wieneke, representante del artista. &ldquo;Es una m&uacute;sica que no requiere formaci&oacute;n acad&eacute;mica, gustos elitistas ni infraestructuras costosas para ser sentida o para participar en ella&rdquo;, alega el investigador.
    </p><h2 class="article-text">Una liberaci&oacute;n mucho m&aacute;s que f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        Wieneke afirma que, para muchas personas que viven en condiciones precarias, el <em>budots </em>&ldquo;ofrece una liberaci&oacute;n emocional y f&iacute;sica directa, comunitaria y sin pretensiones&rdquo;. &ldquo;Surge de los espacios cotidianos, del software pirata, de los estudios caseros improvisados, de la difusi&oacute;n por <em>bluetooth</em>, de las fiestas callejeras, de los mercados p&uacute;blicos, de los cibercaf&eacute;s y de los equipos de sonido montados con lo que haya a mano&rdquo;, expone el agente de DJ Love a elDiario.es, aseverando que &ldquo;es m&uacute;sica de baile creada a partir de la limitaci&oacute;n, pero que transforma esa limitaci&oacute;n en placer, humor, movimiento y presencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7616675183755070741"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Lo que llam&oacute; la atenci&oacute;n de Wieneke fue, precisamente, lo autosuficiente y descaradamente local que era la escena. &ldquo;El trabajo de DJ Love no parec&iacute;a tanto una imitaci&oacute;n como una documentaci&oacute;n de la realidad vivida&rdquo;, asegura. Aun as&iacute;, esta m&uacute;sica fue considerada de mal gusto durante mucho tiempo. Las canciones se propagaban de forma lenta y muy rudimentaria, comparti&eacute;ndose de tel&eacute;fono a tel&eacute;fono mediante conexiones bluetooth de baja calidad. Sin embargo, todo este aislamiento cambi&oacute; radicalmente con la llegada de las redes sociales y la expansi&oacute;n de la conexi&oacute;n de internet m&oacute;vil barata en las islas. 
    </p><h2 class="article-text">La viralizaci&oacute;n del g&eacute;nero</h2><p class="article-text">
        El <em>budots </em>encontr&oacute; en la plataforma TikTok el trampol&iacute;n perfecto para darse a conocer ante millones de personas gracias a la sencillez de su ritmo y el enfoque divertido de sus coreograf&iacute;as. Varios temas se han convertido en la banda sonora de infinidad de v&iacute;deos virales en todo el planeta. Entre ellos destaca la cl&aacute;sica canci&oacute;n <em>TiwTiw</em> de DJ Love, que se ha coronado como un himno fundamental del g&eacute;nero. Por otro lado, el remix <em>Paro Paro G </em>del productor DJ Sandy alcanz&oacute; la fama gracias a un baile colectivo que fue imitado incluso por las celebridades m&aacute;s famosas de la televisi&oacute;n filipina. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=10117723/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=1915381040/transparent=true/" seamless><a href="https://easternmargins.bandcamp.com/album/budots-world-reloaded">Budots World (Reloaded) de DJ Love (Sherwin Tuna)</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que el <em>budots </em>llega a un p&uacute;blico global, proteger la propiedad intelectual y el trabajo de Sherwin es una prioridad. Esto implica acuerdos claros, licencias adecuadas y garantizar que los colaboradores entiendan que esta m&uacute;sica es una obra cultural, no contenido gratuito o desechable&rdquo;, defiende Wieneke. &ldquo;La protecci&oacute;n no es solo legal; es &eacute;tica. Equilibrar la visibilidad global con la autenticidad significa negarse a suavizar las asperezas. No intentamos hacer que budots resulte m&aacute;s 'agradable'. Su car&aacute;cter local es precisamente la raz&oacute;n por la que conecta a nivel internacional. El objetivo no es exportar un producto, sino invitar a la gente a adentrarse en su contexto&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las artistas m&aacute;s importantes del momento han utilizado este tipo de m&uacute;sica para acompa&ntilde;ar sus v&iacute;deos, como sucedi&oacute; con Olivia Rodrigo en <a href="https://www.tiktok.com/@livbedumb/video/7396824371005820203?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus publicaciones</a> en TikTok durante su anterior gira. Una canci&oacute;n que no ven&iacute;a de un refinado estudio de Los &Aacute;ngeles, sino de los callejones m&aacute;s humildes de la ciudad de Davao. Por su parte, DJ Love se propone a seguir llevando &eacute;l mismo estas canciones a todos los rincones del planeta. &ldquo;Actuar a nivel internacional ha sido una lecci&oacute;n de humildad. Da igual d&oacute;nde sean los conciertos, ya sea en Europa o en Asia, mantenerse conectado con el hogar es esencial. La m&uacute;sica siempre lleva consigo a la comunidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-mundo-escucha-baila-tiktok-llama-budots-reivindica-clase-obrera_1_13364313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Pobreza,Música,Canciones,TikTok,Filipinas,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dark romance, clean look y las mujeres de "alto valor": formas de violencia machista entre adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/dark-romance-clean-look-mujeres-alto-formas-violencia-machista-adolescentes_1_13332077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f163c11-c2a0-47af-a705-c1f2d0eb7aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dark romance, clean look y las mujeres de &quot;alto valor&quot;: formas de violencia machista entre adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Me he encontrado en las aulas con casos de niñas a las que otros chicos les han pagado hasta 200 euros por una foto de su ano. Ellas lo hacen y no se perciben víctimas, al contrario, sienten que ellas son quienes han engañado a ellos", detalla la socióloga Carmen Ruiz Repullo</p><p class="subtitle">Las instituciones vascas ponen el foco en las agresiones machistas en fiestas “no solo de noche”: “No vamos a tolerarlo”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; manera est&aacute;n afectando los conceptos como 'clean look', 'aesthetic', que promueven una imagen de perfecci&oacute;n minimalista y pulcritud, o el subg&eacute;nero literario que enlaza el amor y la violencia conocido como 'dark romance' a los adolescentes? &iquest;Los menores son conscientes del machismo que consumen a diario en redes sociales? &iquest;Ha llegado a las aulas la necesidad de que las mujeres sean de &ldquo;alto valor&rdquo;? &iquest;Por qu&eacute; los menores que tienen tel&eacute;fonos m&oacute;viles comparten su ubicaci&oacute;n con sus amigos las 24 horas del d&iacute;a? Carmen Ruiz Repullo, soci&oacute;loga especializada en violencia de g&eacute;nero en adolescentes y j&oacute;venes, ha analizado todas estas cuestiones en su ponencia 'Dark Romance: el pornoamor y otras violencias machistas en adolescentes' celebrada este jueves en Bilbao dentro de la jornada 'Entre pantallas y silencios: nuevas formas de violencia machista contra ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes' organizada por el Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la socializaci&oacute;n amorosa, sexual y relacional de hombres y de mujeres que est&aacute;n reproduciendo las redes sociales y la vida cotidiana est&aacute; dificultando que las m&aacute;s j&oacute;venes identifiquen las violencias que sufren, con lo cual nos van a venir mucho m&aacute;s da&ntilde;adas a los recursos asistenciales porque la van a identificar mucho m&aacute;s tarde que antes. El algoritmo dirigido a los chicos muestra contenidos que se basan en una vulnerabilidad emocional masculina. 'No estamos ligando y vosotras ten&eacute;is la culpa', mientras que el dirigido a las chicas las est&aacute; alejando del feminismo y acercando a fen&oacute;menos como el de Hailey Bieber de makeup nomakeup, es decir, maqu&iacute;llate sin que se note, se discreta, pulcra, santa, una mujer de alto valor&rdquo;, ha identificado la soci&oacute;loga en una presentaci&oacute;n que intercalaba fotograf&iacute;as de Rosal&iacute;a pasando de ir desnuda con el casco en la cabeza en Motomami a vestirse de monja de blanco en su &uacute;ltimo disco Lux. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo afecta esto a los menores? &ldquo;Si trasladamos esto a una clase de primero de la ESO comprobamos que las ni&ntilde;as tienen estuches que pesan dos kilos, con rotuladores, archivadores de lettering y un refuerzo est&eacute;tico de lo limpio, lo blanco, lo puro, el orden, mientras que los chicos tienen un estuche fino y como mucho un boli sin tapa. Las ni&ntilde;as y especialmente las ni&ntilde;as m&aacute;s vulnerables lo que quieren son experiencias de influencer. No es lo mismo un colorete que otro, uno es de categor&iacute;a porque es caro y lo anuncian las influencers y el otro es barato y de choni. Me he encontrado en las aulas con casos de ni&ntilde;as a las que otros chicos les han pagado hasta 200 euros por una foto de su ano. Ellas lo hacen y con ese dinero se van directas al Sephora, y encima no se perciben v&iacute;ctimas, al contrario, sienten que ellas son quienes han enga&ntilde;ado a ellos. Hasta que les viene la vuelta&rdquo;, lamenta la soci&oacute;loga. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones que ha detectado Ruiz Repullo en sus investigaciones en las aulas, es la necesidad de la extrema delgadez. &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aumentado un 101% los trastornos de la conducta alimentaria en menores de 12 a&ntilde;os. Y las consecuencias son ligar la delgadez al lujo, porque si est&aacute;s gorda es porque no te has cuidado y no vales. Se diferencia entre la chica que preserva su valor y la que lo explota. Si explotas tu valor sexual, no te quejes de lo que te pasa despu&eacute;s, porque no te van a querer. Si quieres estar aqu&iacute;, pertenecer al grupo y que te quieran, debes preservar tu capital sexual. Ese es el mensaje&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que van creciendo y van teniendo experiencias sexuales y afectivas, los menores experimentan relaciones que tienden a parecerse a las que leen en las novelas de 'dark romance'. &ldquo;Celos extremos, la vigilancia constante y conductas violentas que aparecen de manera recurrente son presentadas como manifestaciones de protecci&oacute;n y deseo, llegando incluso a justificar actos de violencia f&iacute;sica hacia terceros en nombre del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. Estas conductas se ven en este tipo de novelas que tambi&eacute;n est&aacute;n siendo trasladadas a las redes sociales en las que el protagonista desarrolla din&aacute;micas de control y posesividad que incluyen la persecuci&oacute;n constante de la protagonista y situaciones o actos de car&aacute;cter violento, incluso la eliminaci&oacute;n violenta de otros hombres percibidos como amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        En una de sus &uacute;ltimas investigaciones, Ruiz Repullo, junto a otras expertas, analiza este tipo de novelas con entrevistas a menores de edad que consumen este subg&eacute;nero literario y concluye que &ldquo;los mitos del amor rom&aacute;ntico constituyen el eje central de las relaciones representadas&rdquo; y &ldquo;las pr&aacute;cticas sexuales erotizan la violencia y contribuyen a difuminar los l&iacute;mites entre consentimiento, deseo y dominaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Las novelas funcionan como un espacio de exploraci&oacute;n del deseo y la sexualidad femenina, especialmente en contextos donde la educaci&oacute;n sexual es insuficiente. Las lectoras mantienen una actitud cr&iacute;tica y diferencian ficci&oacute;n y realidad, aunque reconocen el atractivo narrativo de las din&aacute;micas de poder. Existe preocupaci&oacute;n por el acceso temprano de adolescentes a estos contenidos, especialmente a trav&eacute;s de TikTok y BookTok&rdquo;, alerta la experta, que aboga por medidas como la intervenci&oacute;n con v&iacute;ctimas menores de edad, m&aacute;s investigaciones en las que los menores formen parte, as&iacute; como escucharles y atender qu&eacute; les gusta y qu&eacute; est&aacute;n haciendo, adem&aacute;s de formaci&oacute;n para todo el profesorado, en lugar de una &uacute;nica figura de referencia en cada centro escolar. 
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de 200 profesionales que atienden a mujeres v&iacute;ctimas de violencia machista en los &aacute;mbitos de la salud, la seguridad, los servicios sociales o la justicia han participado en la jornada en la que se han ofrecido claves para la detecci&oacute;n, prevenci&oacute;n e intervenci&oacute;n en entornos digitales. &ldquo;Es importante abordar la violencia que se produce en el mundo online especialmente en este momento en el que se est&aacute;n propagando por internet muchos contenidos dirigidos a la gente joven con mensajes contrarios a la igualdad, al feminismo y claramente machistas&rdquo;, ha apuntado la directora de Emakunde Miren Elgarresta quien ha advertido del peligro de que este tipo de comportamientos superen el ciberespacio. &ldquo;La violencia puede comenzar con intercambios en las redes sociales y culminar en encuentros donde se cometen actos de violencia sexual&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/dark-romance-clean-look-mujeres-alto-formas-violencia-machista-adolescentes_1_13332077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 19:46:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dark romance, clean look y las mujeres de "alto valor": formas de violencia machista entre adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Machistas,Machismo,Adolescentes,Violencia machista,Redes sociales,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que es va convertir en diana de l’extrema dreta: “TikTok està educant els nostres alumnes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/antonina-pujol-directora-convertir-diana-l-extrema-dreta-tiktok-educant-els-nostres-alumnes_1_13321964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/631a3baa-7fa4-451b-9a79-f5d8398c29a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145587.jpg" width="3978" height="2238" alt="Antònia Pujol explica que els algorismes digitals influeixen en la construcció de discursos entre els adolescents sense a penes contrapunt crític"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Màxima responsable de l'IES Baltasar Porcel d'Andratx, trenca el seu silenci després d'anys de polèmiques i carrega contra la deriva del sistema educatiu: "L'escola s'ha convertit en l'abocador de tot allò per al que la societat no troba un altre lloc"</p><p class="subtitle">Atac homòfob contra un professor a Mallorca: els alumnes difonen imatges sexuals i insults contra ell
</p></div><p class="article-text">
        Antonina Pujol camina pels passadissos de l&rsquo;IES Baltasar Porcel (Andratx, Mallorca) mentre saluda alumnes, at&eacute;n interrupcions constants i assenyala espais que ha vist transformar-se durant gaireb&eacute; una d&egrave;cada al capdavant del centre. Acostumada a apar&egrave;ixer als titulars per&ograve; no a concedir entrevistes, la directora d&rsquo;Andratx trenca ara un silenci que havia mantingut fins i tot en els moments de m&agrave;xima exposici&oacute; p&uacute;blica i parla per primera vegada.
    </p><p class="article-text">
        Pujol s&rsquo;ha enfrontat a campanyes de Vox, ha estat assenyalada per l&rsquo;extrema dreta per limitar les banderes al seu institut, ha patit llan&ccedil;aments d&rsquo;ous contra el seu domicili i ha hagut de gestionar una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ataque-homofobo-profesor-mallorca-alumnos-difunden-imagenes-sexuales-e-insultos_1_13108133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">den&uacute;ncia per homof&ograve;bia contra un dels professors </a>del centre educatiu. Admet sentir, &ldquo;sobretot, cansament&rdquo;, tot i que tamb&eacute; reivindica una gesti&oacute; marcada per la convicci&oacute; que l&rsquo;escola ha de mantenir un rumb propi enmig d&rsquo;un sistema educatiu que considera cada vegada m&eacute;s tensat i polititzat.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista en exclusiva amb elDiario.es, Pujol sost&eacute; que &ldquo;l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica ha tocat fons&rdquo;, denuncia que &ldquo;l&rsquo;escola s&rsquo;ha convertit en l&rsquo;abocador de tot all&ograve; per al qual la societat no troba cap altre lloc&rdquo; i adverteix de l&rsquo;exist&egrave;ncia d&rsquo;una generaci&oacute; &ldquo;conven&ccedil;uda que pot fer el que vulgui sense conseq&uuml;&egrave;ncies&rdquo;. Tamb&eacute; alerta de l&rsquo;impacte de les xarxes socials en els adolescents, de l&rsquo;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/profesora-palma-amenazada-muerte-conflicto-bandera-espana-revisa-bajos-coche_1_9748350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge dels discursos d'extrema dreta </a>entre els joves i d&rsquo;una crisi d&rsquo;autoritat que, al seu parer, est&agrave; deixant docents i centres educatius cada vegada m&eacute;s sols davant problemes que transcendeixen les aules.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fa anys que &eacute;s al capdavant de l&rsquo;IES Baltasar Porcel d&rsquo;Andratx i s&rsquo;ha convertit en una de les figures m&eacute;s visibles de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica balear. En mirar enrere, quin balan&ccedil; fa de la seva traject&ograve;ria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una figura visible de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica balear? Sup&ograve;s que ho diu per la quantitat de vegades que he aparegut als mitjans. Que consti que mai no ho he cercat. Quan miro enrere, el que sent &eacute;s, sobretot, cansament. El 2016 vaig optar a la direcci&oacute; del centre perqu&egrave;, des de dins, percebia que el model estava esgotat: mancaven criteris clars de funcionament i, sobretot, un projecte educatiu que aport&agrave;s coher&egrave;ncia i sentit al centre. Durant els primers anys vaig haver de gestionar la resist&egrave;ncia d&rsquo;un sector del claustre que intu&iuml;a els canvis que s&rsquo;acostaven i s&rsquo;hi oposava. Molts varen optar per canviar de centre, una decisi&oacute; absolutament leg&iacute;tima i que, a la llarga, va resultar positiva per a tothom.
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                    alt="La directora de l&#039;IES Baltasar Porcel assenyala que l&#039;escola s&#039;ha convertit en un espai de tensió i instrumentalització en els debats identitaris i polítics"
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            <span class="title">
                La directora de l&#039;IES Baltasar Porcel assenyala que l&#039;escola s&#039;ha convertit en un espai de tensió i instrumentalització en els debats identitaris i polítics                            </span>
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        Despr&eacute;s va arribar la pand&egrave;mia; sens dubte, el moment m&eacute;s dur que he viscut com a directora. La pressi&oacute; que reb&iacute;em era insuportable. Va ser un desastre, per&ograve; el que m&eacute;s em preocupa s&oacute;n les conseq&uuml;&egrave;ncies que ha tingut per als alumnes: ens trobam davant una generaci&oacute; molt afectada acad&egrave;micament i, per si aix&ograve; no bast&agrave;s, les seq&uuml;eles psicol&ograve;giques probablement seran m&eacute;s greus del que encara podem mesurar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La direcci&oacute; d&rsquo;un institut avui va molt m&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;&agrave;mbit acad&egrave;mic: conviv&egrave;ncia, diversitat, burocr&agrave;cia, fam&iacute;lies, xarxes socials i conflictes que transcendeixen les aules. Com ha canviat aquest paper durant les darreres d&egrave;cades i quina part continua essent desconeguda per a l&rsquo;opini&oacute; p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desconeixement sobre les funcions d&rsquo;un director no &eacute;s patrimoni exclusiu de la ciutadania; sovint tamb&eacute; el trobam entre els mateixos professionals de l&rsquo;educaci&oacute;. Resulta paradoxal, perqu&egrave; la realitat quotidiana de qui dirigeix un centre p&uacute;blic implica perdre de vista que, en un altre moment de la seva vida, va triar aquesta professi&oacute; per estar davant una classe. A mi aquesta sensaci&oacute; m&rsquo;acompanya de manera permanent. Quan vaig accedir al c&agrave;rrec, em movia el desig de ser present en el proc&eacute;s de creixement personal de l&rsquo;alumnat. El que m&rsquo;he trobat ha estat una cosa ben diferent: una gesti&oacute; administrativa interminable, una successi&oacute; de situacions cr&iacute;tiques que ni compten amb l&rsquo;assignaci&oacute; hor&agrave;ria suficient ni amb la dotaci&oacute; adequada de recursos humans. Les exig&egrave;ncies del c&agrave;rrec acaben erosionant all&ograve; que hauria de ser el centre de la tasca educativa: la relaci&oacute; amb les persones.
    </p><p class="article-text">
        Per il&middot;lustrar el que succeeix en el dia a dia d&rsquo;un institut, acostum a rec&oacute;rrer a la imatge de l&rsquo;iceberg. Les q&uuml;estions que esmenta &mdash;conviv&egrave;ncia, diversitat, tr&agrave;mits administratius, relaci&oacute; amb les fam&iacute;lies, xarxes socials, situacions de conflicte...&mdash; existeixen i ocupen una part considerable de la nostra jornada. &Eacute;s la part visible. El que els pol&iacute;tics, que tenen la capacitat i la responsabilitat d&rsquo;actuar, no s&rsquo;atreveixen a examinar &eacute;s all&ograve; que roman submergit. All&agrave; s&rsquo;hi troben els veritables or&iacute;gens de problemes als quals l&rsquo;escola no pot arribar, per molts protocols que activi. La situaci&oacute; actual ens condemna a intervenir quan el mal ja est&agrave; fet.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Allò que els polítics, que tenen la capacitat i la responsabilitat d’actuar, no s’atreveixen a examinar és allò que roman submergit. Allà s’hi troben els veritables orígens de problemes als quals l’escola no pot arribar, per molts de protocols que activi</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;El desconeixement sobre les funcions d&#039;un director no és patrimoni exclusiu de la ciutadania; sovint també el trobem entre els mateixos professionals de l&#039;educació&quot;                            </span>
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        El centre educatiu &eacute;s l&rsquo;abocador de tot all&ograve; per al qual la societat no troba cap altre lloc: control de l&rsquo;absentisme escolar, programes de sensibilitzaci&oacute; sobre drogues, prevenci&oacute; de l&rsquo;assetjament en entorns digitals, salut sexual, gesti&oacute; de l&rsquo;exposici&oacute; a les pantalles... Les activitats que desenvolupam per abordar totes aquestes q&uuml;estions compleixen, en la majoria dels casos, una funci&oacute; tranquil&middot;litzadora de consci&egrave;ncies i poca cosa m&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posi&rsquo;ns un exemple real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Id&ograve; miri: com s&rsquo;articula un programa de prevenci&oacute; sobre els riscos de les xarxes socials adre&ccedil;at a alumnes de dotze anys quan molts d&rsquo;ells fa tres o quatre anys que estan exposats a aquestes plataformes sense cap mena de supervisi&oacute;? La prevenci&oacute;, aix&iacute;, &eacute;s una ficci&oacute;. Molts arriben al centre amb una situaci&oacute; de depend&egrave;ncia ja consolidada. I, mentrestant, continuam apagant incendis que s&rsquo;haurien pogut evitar si el sistema hagu&eacute;s tingut la determinaci&oacute; d&rsquo;intervenir a l&rsquo;origen. Les nostres accions serveixen &uacute;nicament per justificar que s&rsquo;ha complert amb all&ograve; previst. Fa deu anys, quan vaig accedir al c&agrave;rrec, no era aix&iacute;: encara f&egrave;iem intervencions efectives; ara ens limitam a contenir perqu&egrave; ning&uacute; no ens pugui acusar de no haver activat el protocol corresponent. I aqu&iacute; &eacute;s on crec que hem perdut el rumb. Estam tots desorientats.
    </p><p class="article-text">
        Cada dia ens arriben propostes de les administracions o d&rsquo;associacions sobre gesti&oacute; de les emocions, toler&agrave;ncia a la frustraci&oacute;, educaci&oacute; sexual, cohesi&oacute; de grup, habilitats socials... Totes aquestes q&uuml;estions s&oacute;n curriculars i leg&iacute;times, per&ograve;, per a mi, perden sentit en el moment que s&rsquo;aborden al marge de les mat&egrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les emocions es poden treballar des de la literatura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una bona programaci&oacute; de literatura podria ser molt m&eacute;s efectiva que un taller ocasional i descontextualitzat sobre educaci&oacute; emocional. Si els alumnes aprenguessin hist&ograve;ria, entendrien perfectament qu&egrave; &eacute;s el feminisme i ens podr&iacute;em estalviar el manifest del 8 de mar&ccedil;, que, en qualsevol cas, ning&uacute; no escolta. I aquesta suposada intoler&agrave;ncia a la frustraci&oacute; de la qual tant es parla? Per a mi &eacute;s un gran eufemisme: el que aquests infants no toleren &eacute;s que se&rsquo;ls respongui amb un no. Per&ograve; resulta m&eacute;s f&agrave;cil contractar un expert extern i organitzar un taller que replantejar-se a fons com i qu&egrave; ensenyam.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una bona programació de literatura podria ser molt més efectiva que un taller ocasional i descontextualitzat sobre educació emocional. Si els alumnes aprenguessin història, entendrien perfectament què és el feminisme i ens podríem estalviar el manifest del 8 de març, que, en qualsevol cas, ningú no escolta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L&rsquo;escola ha acabat convertint-se en diposit&agrave;ria de responsabilitats de tota mena. I ens hem oblidat de quina &eacute;s la seva funci&oacute;. A tot aix&ograve; cal afegir-hi que la realitat que ens arriba cada dia inclou situacions familiars i econ&ograve;miques complexes, dificultats d&rsquo;integraci&oacute; i una pres&egrave;ncia creixent de problemes relacionats amb la salut mental. Se&rsquo;ns demana que acompanyem els alumnes en tot aquest patiment sense que existeixin mecanismes de supervisi&oacute; ni espais d&rsquo;atenci&oacute; emocional per als mateixos docents. L&rsquo;efecte que aix&ograve; est&agrave; provocant &eacute;s devastador: cada dia hi ha m&eacute;s baixes de docents per incapacitat de suportar tota aquesta pressi&oacute; i menys persones disposades a dedicar-se a l&rsquo;ensenyament.
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                Antonina Pujol: &quot;El sistema esprem fins a l&#039;última gota la vocació del professor mentre, simultàniament, ha anat alliberant l&#039;alumnat de les responsabilitats que li eren pròpies&quot;                            </span>
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        El sistema esprem fins a la darrera gota la vocaci&oacute; del professor mentre, simult&agrave;niament, ha anat alliberant l&rsquo;alumnat de les responsabilitats que li eren pr&ograve;pies. Es tracta d&rsquo;una disfunci&oacute; estructural que ens desgasta i consumeix les energies. Enmig de tot aix&ograve;, la figura del director s&rsquo;ha convertit en receptora de les tensions de tothom: fam&iacute;lies desbordades que no troben respostes i acaben dirigint la seva frustraci&oacute; contra qui representa l&rsquo;autoritat del centre, i una Administraci&oacute; que, amb la finalitat de presentar estad&iacute;stiques acceptables sobre frac&agrave;s escolar, no deixa de generar protocols i disposicions normatives orientades a fer que els n&uacute;meros quadrin damunt el paper.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andratx reflecteix les transformacions socials, econ&ograve;miques i demogr&agrave;fiques de Mallorca durant els darrers anys. Qu&egrave; li diu all&ograve; que observa cada dia al seu institut sobre la societat mallorquina actual i la que s&rsquo;est&agrave; construint per al futur?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Andratx ja no t&eacute; ess&egrave;ncia de poble. Ho constat observant cada dia l&rsquo;alumnat. El teixit social s&rsquo;ha fragmentat: hi conviuen col&middot;lectius molt diversos &mdash;residents estacionals, poblaci&oacute; amb un alt poder adquisitiu i persones immigrades de proced&egrave;ncies molt diverses&mdash;, per&ograve; gaireb&eacute; no existeixen punts de connexi&oacute; entre ells. No hi ha comunitat; hi ha coexist&egrave;ncia i poca cosa m&eacute;s. Un dels indicadors m&eacute;s eloq&uuml;ents &eacute;s la llengua. Menys d&rsquo;un 5 % de l&rsquo;alumnat t&eacute; el catal&agrave; com a llengua familiar. I aix&ograve; no &eacute;s un problema ling&uuml;&iacute;stic; &eacute;s un problema de cohesi&oacute; social. Les institucions, lluny d&rsquo;impulsar pol&iacute;tiques que ajudin a construir un sentiment de pertinen&ccedil;a compartit, miren cap a una altra banda.
    </p><p class="article-text">
        S&rsquo;est&agrave; construint un municipi on la conviv&egrave;ncia &eacute;s superficial, on no existeix arrelament i on els infants creixen sense referents comuns. Sense aix&ograve;, resulta molt dif&iacute;cil construir res. L&rsquo;institut hauria de ser l&rsquo;espai de cohesi&oacute; que el municipi no ofereix, per&ograve; no podem assumir aquesta tasca tots sols, sense recursos, sense suport institucional i sense que ning&uacute; no s&rsquo;atreveixi a anomenar el problema pel seu nom.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andratx ja no té essència de poble. Ho veig observant cada dia l’alumnat. El teixit social s’ha fragmentat: conviuen col·lectius molt diversos —residents estacionals, població amb alt poder adquisitiu i immigrants de procedències molt diferents—, però gairebé no existeixen punts de connexió entre ells</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Amb motiu del centenari de </strong><em><strong>La Balanguera</strong></em><strong> &mdash;poema de l&rsquo;escriptor mallorqu&iacute; Joan Alcover i himne de Mallorca&mdash;, va escriure en un correu del centre que aquest no s&rsquo;adheriria a l&rsquo;acte de commemoraci&oacute;. Aquesta decisi&oacute; va generar cr&iacute;tiques a nivell intern. Creu que Mallorca viu un canvi socioling&uuml;&iacute;stic profund? Quin paper han de tenir l&rsquo;escola, les institucions i la societat civil davant aquesta realitat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca viu un canvi socioling&uuml;&iacute;stic profund. Quan l&rsquo;Obra Cultural Balear (OCB) em va demanar que el nostre centre s&rsquo;adher&iacute;s a l&rsquo;acte del centenari de <em>La Balanguera</em>, vaig haver d&rsquo;explicar per qu&egrave; no ho far&iacute;em. La resposta &eacute;s senzilla: l&rsquo;&egrave;xit d&rsquo;un acte de recuperaci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica dep&egrave;n fonamentalment de com s&rsquo;ha preparat el terreny pr&egrave;viament. En un centre on el catal&agrave; &eacute;s absent de la vida quotidiana de la immensa majoria de l&rsquo;alumnat &mdash;i diria que tamb&eacute; del professorat&mdash;, un acte simb&ograve;lic sense preparaci&oacute; no genera adhesi&oacute;. Genera indifer&egrave;ncia o, encara pitjor, rebuig. Fer cantar <em>La Balanguera</em> davant alumnes sense haver-ne treballat b&eacute; el context podria tenir l&rsquo;efecte contrari al desitjat: ridiculitzar la llengua, crear un moment de tensi&oacute; o de burla. Aix&ograve; em doldria. I estic conven&ccedil;uda que podria haver passat, com he vist infants riure&rsquo;s i burlar-se&rsquo;n quan hem homenatjat v&iacute;ctimes de viol&egrave;ncia masclista, per exemple.
    </p><p class="article-text">
        La normalitzaci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica funciona mitjan&ccedil;ant una pres&egrave;ncia sostinguda, un vincle emocional i la construcci&oacute; de context. Un acte sense arrels no t&eacute; sentit. L&rsquo;escola no pot fer aquesta feina tota sola, i tampoc no hauria de ser l&rsquo;&uacute;nica que la faci. Les institucions han de tenir el valor de recon&egrave;ixer que existeix un problema real i activar pol&iacute;tiques de cohesi&oacute; ling&uuml;&iacute;stica que vagin m&eacute;s enll&agrave; dels actes commemoratius. I la societat civil, com l&rsquo;OCB, ha de continuar, mentrestant, insistint de manera incansable en la seva tasca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La normalització lingüística funciona mitjançant una presència sostinguda, un vincle emocional i la construcció de context. Un acte sense arrels no té sentit. L’escola no pot fer aquesta feina tota sola, i tampoc no hauria de ser l’única que la faci</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquell mateix correu afirmava que alguns alumnes &ldquo;vitoregen consignes d&rsquo;extrema dreta a totes hores&rdquo;. Com veu la relaci&oacute; de molts joves amb la pol&iacute;tica, la identitat i els discursos de confrontaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estava descrivint un s&iacute;mptoma, no una ideologia. Quan un adolescent que no sap res de la Guerra Civil, que no sap qui era Franco ni qu&egrave; va representar, vitoreja consignes d&rsquo;extrema dreta, el primer que ens hem de demanar no &eacute;s qu&egrave; pensa, sin&oacute; per qu&egrave; ho fa. I la resposta, gaireb&eacute; sempre, &eacute;s m&uacute;ltiple. A aquesta edat, molts joves no defensen una ideologia; simplement cerquen provocar. Saben que aquestes paraules incomoden els professors, i aix&ograve; ja els basta. No &eacute;s convicci&oacute;, &eacute;s rebel&middot;lia.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, TikTok i YouTube els serveixen contingut d&rsquo;extrema dreta de manera massiva, sense context i sense contrapunt. No han triat informar-se d&rsquo;una determinada manera; simplement han consumit all&ograve; que la pantalla els posava al davant. L&rsquo;algoritme ha fet una feina que no ha fet ning&uacute; m&eacute;s. I alerta amb la m&uacute;sica que escolten&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dia em vaig aturar a analitzar la lletra d&rsquo;algunes de les can&ccedil;ons que escolten: frases com &ldquo;ets meva i nom&eacute;s meva&rdquo; o &ldquo;saps b&eacute; que ets la meva altra meitat&rdquo; tracten la dona com una propietat, m&eacute;s que com una persona amb dret a decidir sobre la seva pr&ograve;pia vida. Masclisme pur i dur. La sorpresa va ser que cap dels alumnes de batxillerat, tot i haver-los advertit del contingut de la can&ccedil;&oacute;, no hi va veure res que li grinyol&agrave;s; els va encantar. I jo em deman: quants 25N han viscut aquests infants? Quants tallers de prevenci&oacute; de la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere s&rsquo;han empassat? I de qu&egrave; han servit? En altres casos no &eacute;s ignor&agrave;ncia, sin&oacute; transmissi&oacute;. Escolten aquestes consignes a casa i les reprodueixen sense filtrar-les.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, assenyalaria la manca d&rsquo;un relat alternatiu. Si no hi ha res que ocupi un espai concret &mdash;ni a casa, ni al municipi, ni a les xarxes, ni a l&rsquo;escola&mdash;, el buit l&rsquo;omple qui arriba primer. I l&rsquo;extrema dreta hi arriba molt b&eacute;, perqu&egrave; ofereix all&ograve; que els adolescents m&eacute;s necessiten: enemics clars, respostes simples i sensaci&oacute; de pertinen&ccedil;a. I, per descomptat, no haver de pensar gaire. La ignor&agrave;ncia no &eacute;s ni innocent ni gratu&iuml;ta. &Eacute;s el resultat d&rsquo;un sistema que ha fallat abans que aquests joves arribassin a l&rsquo;institut.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quan un adolescent que no sap res de la Guerra Civil, que no sap qui era Franco ni què va representar, vitoreja consignes d’extrema dreta, el primer que ens hem de demanar no és què pensa, sinó per què ho fa. I la resposta, gairebé sempre, és múltiple. A aquesta edat, molts joves no defensen una ideologia; simplement cerquen provocar</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonina Pujol: &quot;L&#039;extrema dreta arriba molt bé, perquè ofereix el que els adolescents més necessiten: enemics clars, respostes simples i sensació de pertinença&quot;"
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            <span class="title">
                Antonina Pujol: &quot;L&#039;extrema dreta arriba molt bé, perquè ofereix el que els adolescents més necessiten: enemics clars, respostes simples i sensació de pertinença&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al llarg dels anys ha tengut desacords amb responsables pol&iacute;tics i ha participat en debats que han anat m&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;&agrave;mbit educatiu. Va prohibir l&rsquo;&uacute;s de banderes al centre. Qu&egrave; va passar? Creu que l&rsquo;escola s&rsquo;ha convertit en un camp de batalla ideol&ograve;gic a les Balears?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, per&ograve; no per voluntat pr&ograve;pia. &Eacute;s el resultat d&rsquo;una estrat&egrave;gia deliberada de determinats actors pol&iacute;tics que han trobat en l&rsquo;educaci&oacute; un terreny f&egrave;rtil per alimentar la confrontaci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cas de la bandera n&rsquo;&eacute;s un exemple perfecte. Fa quatre anys, quan va comen&ccedil;ar el Mundial de futbol de Qatar, un grup d&rsquo;alumnes havia desplegat una bandera espanyola enorme que tapava literalment les taquilles i els objectes personals d&rsquo;alumnes que no eren seguidors de la selecci&oacute; espanyola (alguns ho eren de la selecci&oacute; del Marroc) i que no s&rsquo;atrevien a dir-ho. S&rsquo;havia creat un ambient d&rsquo;imposici&oacute; que no podia deixar passar. Aleshores vaig escriure un missatge al claustre. Els vaig explicar que no es podien penjar banderes als espais comuns, per&ograve; que es podien dur individualment; si alg&uacute; venia al centre amb una camiseta de la selecci&oacute; que fos, no hi havia cap problema.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; vaig entendre que la q&uuml;esti&oacute; de les banderes podia acabar generant conflictes, sobretot per la incapacitat cada vegada m&eacute;s accentuada d&rsquo;entendre la diversitat, per un alt grau d&rsquo;intoler&agrave;ncia i per una manca d&rsquo;obertura de mires, i vaig instar els professors que, si es trobaven amb situacions d&rsquo;aquesta mena, les gestionassin tal com marca el Pla de Conviv&egrave;ncia: amb di&agrave;leg. Per qu&egrave; creia &mdash;i continuu creient&mdash; que no s&rsquo;han de penjar banderes als espais comuns del centre? Perqu&egrave; les banderes estan per ser als pals de bandera, i al centre en necessitar&iacute;em m&eacute;s de vint perqu&egrave; tothom pogu&eacute;s penjar-hi la que sent com a pr&ograve;pia. No tenim pals de bandera, ni vint ni un.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vaig entendre que el tema de les banderes podia acabar generant conflictes, sobretot per la incapacitat cada vegada més acusada d’entendre la diversitat, per un alt grau d’intolerància i per manca d’obertura de mires, i vaig instar els professors que, si es trobaven amb situacions així, les gestionassin tal com marca el Pla de Convivència: amb diàleg
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-senala-independentistas-mallorca-hay-aprovechar-sitio_1_12876869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jordi Campos</strong></a><strong>, de Vox, la va assenyalar...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Va afirmar p&uacute;blicament al Parlament que jo havia amena&ccedil;at d&rsquo;expulsar els alumnes que mostrassin banderes espanyoles. El missatge que vaig escriure era clar&iacute;ssim; no podia donar lloc a interpretacions err&ograve;nies, llevat que hom fos analfabet. Com que no crec que aquest sigui el cas, el que hi va haver va ser una mentida flagrant. I com que ells mateixos varen publicar &iacute;ntegrament en un mitj&agrave; af&iacute; el missatge que jo havia escrit, varen quedar en evid&egrave;ncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; &eacute;s el que passa quan l&rsquo;escola es converteix en un camp de batalla: les decisions pedag&ograve;giques o educatives m&eacute;s raonables es distorsionen, es treuen de context i es converteixen en munici&oacute; pol&iacute;tica. I el director, mentrestant, &eacute;s la diana. A Mallorca la q&uuml;esti&oacute; identit&agrave;ria no est&agrave; resolta, i aix&ograve; es manifesta en la instrumentalitzaci&oacute; pol&iacute;tica d&rsquo;aquests conflictes per part de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/partidos-excepto-vox-condenan-amenazas-muerte-profesora-conflicto-bandera-espana_1_9749416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partits com Vox</a>, que ofereixen una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-reaccionaria-aulas-dia-oigo-viva-franco-espana_1_10200487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identitat espanyola excloent</a> com a resposta a aquesta desorientaci&oacute; col&middot;lectiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Mallorca la qüestió identitària no està resolta, cosa que es manifesta en la instrumentalització política d’aquests conflictes per part de partits com Vox, que ofereixen una identitat espanyola excloent com a resposta a aquesta desorientació col·lectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>L&rsquo;&uacute;s dels ordinadors tamb&eacute; es va limitar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vaig demanar als professors que minimitzassin l&rsquo;&uacute;s dels Chromebooks perqu&egrave;, des de direcci&oacute;, pod&iacute;em veure amb el programa de control que els alumnes estaven seguint massivament el Mundial en horari de classe. Era un missatge absolutament raonable i pedag&ograve;gic. Han passat quatre anys i ara ja no feim servir ordinadors a classe. Si no fos aix&iacute;, ara que torna a haver-hi futbol, tornaria a enviar exactament el mateix missatge.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un altre cas de gran repercussi&oacute; va ser la den&uacute;ncia presentada el mar&ccedil; passat per una presumpta situaci&oacute; d&rsquo;homof&ograve;bia al centre. Com va actuar la direcci&oacute; i quins criteris es varen seguir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Des de tres comptes de correu electr&ograve;nic, varen accedir al Classroom de l&rsquo;assignatura que impartia el professor afectat i hi varen publicar els missatges m&eacute;s repugnants i indignes que he vist mai. Ho vaig viure amb impot&egrave;ncia. El cap d&rsquo;estudis i jo v&agrave;rem viure literalment una setmana dins l&rsquo;institut.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de denunciar els fets davant les autoritats, v&agrave;rem intentar esbrinar qui n&rsquo;havia estat l&rsquo;autor material. I, tot i saber amb certesa qui hi havia estat implicat, va ser impossible demostrar-ho: varen mentir, es varen encobrir m&uacute;tuament. El cas no va tenir m&eacute;s recorregut dins l&rsquo;&agrave;mbit escolar, tot i que esper que la Fiscalia o la Gu&agrave;rdia Civil estiguin fent la seva feina.
    </p><p class="article-text">
        Aleshores, v&agrave;rem decidir enviar un comunicat signat per tot el claustre a un periodista conegut d&rsquo;un dels professors, denunciant els fets. La repercussi&oacute; medi&agrave;tica va ser completament inesperada: fins i tot va arribar a ser portada d&rsquo;informatius d&rsquo;&agrave;mbit estatal. Durant dues setmanes, els mitjans locals em varen insistir perqu&egrave; fes declaracions. No hi vaig accedir en cap moment. Ning&uacute; del centre no deia res als periodistes, que pr&agrave;cticament varen acampar davant l&rsquo;institut, per&ograve; no deixaven de publicar informacions que estic conven&ccedil;uda que s&rsquo;inventaven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A més de denunciar [el presumpte cas d’homofòbia] a les autoritats, vàrem intentar esbrinar qui havia estat l’autor material dels fets. I, tot i saber amb certesa qui hi havia estat implicat, va ser impossible demostrar-ho: varen mentir, es varen encobrir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com ho va viure?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de la impot&egrave;ncia de veure com els alumnes implicats es reien de nosaltres i com els pares defensaven a capa i espasa els seus fills, vaig acabar esgotada. Aquella setmana no vaig fer res m&eacute;s que parlar amb alumnes i fam&iacute;lies. Per a res.
    </p><p class="article-text">
        El que em va quedar gravat no &eacute;s tant l&rsquo;episodi en si, sin&oacute; all&ograve; que revela: infants hiperprotegits, sense l&iacute;mits parentals, que van pel m&oacute;n fent all&ograve; que volen amb total impunitat. Els professors estam exposats i els menors, extremadament protegits. No vull ni pensar la quantitat de psic&ograve;pates socials que generar&agrave; la manera com estam educant els adolescents.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els mitjans varen explicar b&eacute; qu&egrave; havia passat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&ograve; que va quedar eclipsat pel renou medi&agrave;tic va ser la realitat dels fets: un professor atacat de manera vil i un centre que va respondre amb contund&egrave;ncia i unitat. Aix&ograve; &eacute;s el que hauria d&rsquo;haver estat la not&iacute;cia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quan uns joves varen llan&ccedil;ar ous contra el seu domicili, molta gent ho va veure com un atac personal. Com va viure aquell episodi i qu&egrave; li va revelar sobre el clima al voltant dels debats educatius i identitaris?</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&ograve; va ser un atac personal. No t&eacute; cap altre nom. Era el maig de 2023. Un alumne a qui havia recriminat una actuaci&oacute; contr&agrave;ria a les normes de conviv&egrave;ncia va activar un dia l&rsquo;&laquo;operaci&oacute; directora&raquo; a trav&eacute;s d&rsquo;un grup de WhatsApp. L&rsquo;operaci&oacute; consistia a omplir la fa&ccedil;ana de ca meva d&rsquo;ous. Va demanar qui s&rsquo;hi apuntava i tots, sense excepci&oacute;, fins i tot infants que no eren alumnes de l&rsquo;institut, es varen adherir amb entusiasme a la proposta. Cap d&rsquo;ells no va pensar ni va suggerir que potser all&ograve; que estaven tramant estava malament.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella nit es varen presentar una vintena de nins davant ca meva i varen executar l&rsquo;acte vand&agrave;lic: dotze impactes d&rsquo;ou a la fa&ccedil;ana i a les persianes. La consci&egrave;ncia que poden fer all&ograve; que volen est&agrave; tan arrelada que no es varen amagar gens ni mica. Els vaig sentir, vaig tenir temps d&rsquo;abocar-me a la finestra, els vaig veure i en vaig identificar alguns. Quan es va saber que jo havia denunciat els fets, se&rsquo;m va fer un judici p&uacute;blic. Denunciar uns nins era poc educatiu, segons algunes persones. Fins i tot una de les mares em va dir que m&rsquo;hauria de plantejar per qu&egrave; els nins volen venjar-se dels professors.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un alumne a qui havia recriminat una actuació contrària a les normes de convivència un dia va activar l’“operació directora” a través d’un grup de WhatsApp: consistia a omplir la façana de ca meva d’ous. Va demanar qui s’hi apuntava i tots, sense excepció, fins i tot infants que no eren alumnes de l’institut, es varen adherir amb entusiasme a la proposta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        All&ograve; que em va revelar aquell episodi va molt m&eacute;s enll&agrave; del fet en si. &Eacute;s la consci&egrave;ncia que es pot fer all&ograve; que es vulgui, quan es vulgui i on es vulgui, sense conseq&uuml;&egrave;ncies. I aquesta consci&egrave;ncia no &eacute;s inofensiva. La impunitat que avui es practica en actes que semblen menors &eacute;s la mateixa que dem&agrave; pot haver-hi darrere fets molt m&eacute;s greus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La decisi&oacute; d&rsquo;impedir que un alumne particip&agrave;s en la seva graduaci&oacute; va generar debat sobre disciplina, proporcionalitat i inclusi&oacute;. Com es va prendre i on situa l&rsquo;equilibri entre les normes i la funci&oacute; educativa d&rsquo;una sanci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tornam al mateix fil. Un nin que ha fet tota la vida all&ograve; que ha volgut i que sap que compta amb l&rsquo;empara incondicional dels seus pares. La mare d&rsquo;aquest alumne havia vengut cada vegada que ho havia considerat oport&uacute; a donar-nos lli&ccedil;ons sobre com hem de fer la nostra feina. I el nin havia apr&egrave;s b&eacute; la lli&ccedil;&oacute;: qui ho fa malament no som jo; s&oacute;n els professors. Quan va acabar segon de batxillerat, havia de ser el presentador de la festa de graduaci&oacute;. El dia abans ens va comunicar que aprofitaria l&rsquo;ocasi&oacute; per carregar p&uacute;blicament contra mi i contra les pr&agrave;ctiques del centre. Parlava d&rsquo;abusos de poder, de maltractaments f&iacute;sics, de viol&egrave;ncia verbal, d&rsquo;incompet&egrave;ncia i fins i tot, encara que de manera velada, d&rsquo;abusos sexuals.
    </p><p class="article-text">
        He de confessar que em vaig veure en una situaci&oacute; complicada. No hi havia temps de reacci&oacute;. Per&ograve; vaig tenir clar que havia de protegir la dignitat dels professors: ell, sota l&rsquo;excusa d&rsquo;emparar-se en la llibertat d&rsquo;expressi&oacute;, volia atacar p&uacute;blicament el dret a l&rsquo;honor del professorat.
    </p><p class="article-text">
        Vaig aconseguir que fossin els seus propis companys de classe els qui li demanassin que no assist&iacute;s a l&rsquo;acte. No ho varen fer per convenciment, sin&oacute; perqu&egrave; varen veure perillar la celebraci&oacute; mateixa de la festa. Per&ograve;, aix&iacute; i tot, cinc minuts abans de comen&ccedil;ar, va publicar a les xarxes el discurs que tenia preparat. Ja sab&iacute;em que ho faria. Ens ho havia advertit la seva mare.
    </p><p class="article-text">
        Em demana on situu l&rsquo;equilibri entre disciplina i funci&oacute; educativa. Jo no els separ. Una sanci&oacute; que no educa no serveix de res. I, en aquest cas, impedir que aquell alumne s&rsquo;apropi&agrave;s d&rsquo;una cerim&ograve;nia i implic&agrave;s tots els presents en el seu espectacle particular &mdash;aix&ograve; &eacute;s el que tenen l&rsquo;egolatria i l&rsquo;egocentrisme&mdash; era precisament la mesura m&eacute;s educativa que pod&iacute;em prendre: li d&egrave;iem, potser per primera vegada a la seva vida, que fins aqu&iacute; havia arribat. Que anunciar p&uacute;blicament que far&agrave;s mal a altres persones no &eacute;s un exercici de llibertat d&rsquo;expressi&oacute;, sin&oacute; un acte que t&eacute; un cost. Aprendre-ho abans d&rsquo;abandonar definitivament l&rsquo;institut era, probablement, el m&eacute;s valu&oacute;s que li pod&iacute;em oferir. Per&ograve; crec que no ho v&agrave;rem aconseguir... En qualsevol cas, no crec que aprengu&eacute;s res, ni ell ni els seus companys.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Em demana on situo l’equilibri entre disciplina i funció educativa. Jo no els separ. Una sanció que no educa no serveix de res</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Alguns l&rsquo;acusen de convertir causes com la defensa de l&rsquo;escola p&uacute;blica o de la llengua catalana en milit&agrave;ncia, mentre que altres parlen de campanyes pol&iacute;tiques contra vost&egrave; per defensar-les. Com respon a aquestes dues visions?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quin problema hi ha que una directora d&rsquo;un centre p&uacute;blic defensi l&rsquo;escola p&uacute;blica? I que una ciutadana de Mallorca defensi la llengua catalana? Jo he estat i som directora d&rsquo;una escola p&uacute;blica, d&rsquo;un poble determinat, amb un alumnat molt heterogeni i amb una idiosincr&agrave;sia molt concreta. I amb aquests ingredients he intentat cuinar un projecte educatiu. Que l&rsquo;ensenyament ha de ser en catal&agrave;, i encara m&eacute;s a Andratx? N&rsquo;estic conven&ccedil;uda. Perqu&egrave; l&rsquo;escola &eacute;s l&rsquo;&uacute;nic &agrave;mbit del municipi on la llengua encara batega, cada vegada amb menys for&ccedil;a. A l&rsquo;institut hi ha menys de deu alumnes catalanoparlants i pr&agrave;cticament l&rsquo;&uacute;nica llengua que s&rsquo;hi parla &eacute;s el castell&agrave;. Alg&uacute; ha de mantenir aquest espai.
    </p><p class="article-text">
        Com a directora, no he utilitzat mai la llengua com a arma de res. Mai. Qui digui el contrari menteix. De fet, tot i que estic conven&ccedil;uda que el proc&eacute;s de substituci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica a Andratx &eacute;s imparable, precisament perqu&egrave; no em crec amb prou poder per frenar-lo o revertir-lo, no ho he intentat.
    </p><p class="article-text">
        Parla de dues visions oposades de la meva figura. Si vost&egrave; ho diu... La veritat &eacute;s que mai no m&rsquo;he preocupat pel que pensa la gent de mi. Si ho hagu&eacute;s fet, amb tot el que m&rsquo;ha passat, ja seria morta. S&eacute; que s&rsquo;han publicat molt&iacute;ssims comentaris sobre mi. N&rsquo;he llegit alguns, de gent que no s&eacute; qui &eacute;s ni m&rsquo;interessa, i que tampoc no sap qui som ni em coneix de res. Amb els anys he apr&egrave;s que all&ograve; que digui o pensi la gent que no significa res per a mi no m&rsquo;afecta en absolut. La gent que em coneix sap com som. I ja est&agrave;: m&rsquo;estima tal com som, o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balears afronta reptes com l&rsquo;abandonament escolar, la manca de professorat, la crisi de l&rsquo;habitatge, la integraci&oacute; de l&rsquo;alumnat i el retroc&eacute;s del catal&agrave;. Quin &eacute;s el principal desafiament de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica en els pr&ograve;xims anys?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que alg&uacute; sigui prou valent, aturi la maquin&agrave;ria, agafi aire i torni a comen&ccedil;ar. L&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica a les Balears &mdash;i sup&ograve;s que a tot arreu&mdash; ha tocat fons. Acumula disfuncions sist&egrave;miques que cap reforma legislativa no ha resolt, entre altres coses perqu&egrave; les reformes legislatives no fan m&eacute;s que complicar la situaci&oacute;. El problema no &eacute;s de lleis; &eacute;s de model i de principis.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L’educació pública a les Balears —i supòs que a tot arreu— ha tocat fons. Acumula disfuncions sistèmiques que cap reforma legislativa no ha resolt, entre altres coses perquè les reformes legislatives no fan més que complicar la situació</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Quina empremta creu que ha deixat al centre i a la comunitat educativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mai no ha estat entre els meus plans que se&rsquo;m recordi per res concret. Som persones de pas, com tothom. Vaig optar per assumir un c&agrave;rrec de gesti&oacute; i aix&ograve; &eacute;s el que he fet. He impulsat la modernitzaci&oacute; i la conservaci&oacute; de les instal&middot;lacions i del mobiliari, he omplert el centre de color i de vegetaci&oacute;, he sistematitzat els processos administratius i he adaptat la pr&agrave;ctica educativa a la normativa vigent &mdash;aix&ograve; darrer sempre ha estat una prioritat&mdash;. Quan jo me&rsquo;n vagi, vendr&agrave; una altra persona que aportar&agrave; idees noves, que liderar&agrave; el seu propi projecte, i tot continuar&agrave; endavant.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despr&eacute;s de tants anys al capdavant del centre i en el debat p&uacute;blic, quin ha estat el moment m&eacute;s dif&iacute;cil? Quan s&rsquo;ha sentit m&eacute;s incompresa i qu&egrave; li agradaria que s&rsquo;entengu&eacute;s de la seva traject&ograve;ria i del seu llegat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabria assenyalar un &uacute;nic moment dif&iacute;cil. N&rsquo;hi ha hagut molts. Ara b&eacute;, el pitjor no han estat els atacs p&uacute;blics, ni els titulars falsos, ni els ous a la fa&ccedil;ana de ca nostra. El pitjor ha estat quan, en diferents moments i per motius tamb&eacute; diferents, persones en qui havia dipositat la meva confian&ccedil;a m&rsquo;han tra&iuml;da. M&rsquo;he sentit incompresa cada vegada que alg&uacute; ha interpretat les meves decisions sense voler entendre el context en qu&egrave; les prenia.
    </p><p class="article-text">
        De tota manera, per un simple instint de superviv&egrave;ncia, he arribat a un punt en qu&egrave; no m&rsquo;importa qu&egrave; pensin, ni els defensors ni els detractors, de les decisions preses. Altrament, hauria acabat trastornada. Quan deixi el c&agrave;rrec, me n&rsquo;anir&eacute; amb la tranquil&middot;litat d&rsquo;haver fet la feina que em corresponia, amb encerts i amb errors. I ja est&agrave;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/antonina-pujol-directora-convertir-diana-l-extrema-dreta-tiktok-educant-els-nostres-alumnes_1_13321964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que es va convertir en diana de l’extrema dreta: “TikTok està educant els nostres alumnes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Educación pública,Escuelas,Escuelas públicas,Estudiantes,Profesores,Colegios,Colegios Públicos,Extrema derecha,Vox,Inmersión lingüística,Fascismo,Redes sociales,TikTok,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que se convirtió en diana de la extrema derecha: "TikTok está educando a nuestros alumnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/antonina-pujol-directora-convirtio-diana-extrema-derecha-tiktok-educando-alumnos_1_13315683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/631a3baa-7fa4-451b-9a79-f5d8398c29a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145587.jpg" width="3978" height="2238" alt="Antonia Pujol explica que los algoritmos digitales influyen en la construcción de discursos entre los adolescentes sin apenas contrapunto crítico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonina Pujol, máxima responsable del IES Baltasar Porcel de Andratx, rompe su silencio tras años de polémicas y carga contra la deriva del sistema educativo: "La escuela se ha convertido en el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar"</p><p class="subtitle">Ataque homófobo contra un profesor en Mallorca: los alumnos difunden imágenes sexuales e insultos contra él
</p></div><p class="article-text">
        Antonina Pujol camina por los pasillos del IES Baltasar Porcel (Andratx, Mallorca) mientras saluda a alumnos, atiende interrupciones constantes y se&ntilde;ala espacios que ha visto transformarse durante casi una d&eacute;cada al frente del centro. Acostumbrada a aparecer en titulares pero no a conceder entrevistas, la directora de Andratx rompe ahora un silencio que hab&iacute;a mantenido incluso en los momentos de mayor exposici&oacute;n p&uacute;blica y habla por primera vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pujol se ha enfrentado a campa&ntilde;as de Vox, ha sido se&ntilde;alada por la extrema derecha por limitar las banderas en su instituto, ha sufrido lanzamientos de huevos contra su domicilio y ha tenido que gestionar una<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ataque-homofobo-profesor-mallorca-alumnos-difunden-imagenes-sexuales-e-insultos_1_13108133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> denuncia por homofobia contra uno de los profesores </a>del centro educativo. Admite sentir, &ldquo;sobre todo, cansancio&rdquo;, aunque tambi&eacute;n reivindica una gesti&oacute;n marcada por la convicci&oacute;n de que la escuela debe mantener un rumbo propio en medio de un sistema educativo que considera cada vez m&aacute;s tensionado y politizado.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista con elDiario.es, Pujol sostiene que &ldquo;la educaci&oacute;n p&uacute;blica ha tocado fondo&rdquo;, denuncia que &ldquo;la escuela se ha convertido en el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar&rdquo; y advierte de la existencia de una generaci&oacute;n &ldquo;convencida de que puede hacer lo que quiera sin consecuencias&rdquo;. Tambi&eacute;n alerta del impacto de las redes sociales en los adolescentes, del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/profesora-palma-amenazada-muerte-conflicto-bandera-espana-revisa-bajos-coche_1_9748350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge de los discursos de extrema derecha </a>entre los j&oacute;venes y de una crisis de autoridad que, a su juicio, est&aacute; dejando a docentes y centros educativos cada vez m&aacute;s solos frente a problemas que trascienden las aulas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva a&ntilde;os al frente del IES Baltasar Porcel de Andratx y se ha convertido en una de las figuras m&aacute;s visibles de la educaci&oacute;n p&uacute;blica balear. Al mirar atr&aacute;s, &iquest;qu&eacute; balance hace de su trayectoria?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Una figura visible de la educaci&oacute;n p&uacute;blica balear? Supongo que lo dice por la cantidad de veces que he aparecido en los medios. Que conste que nunca lo he buscado. Cuando miro atr&aacute;s, lo que siento es, sobre todo, cansancio. En 2016 opt&eacute; a la direcci&oacute;n del centro porque, desde dentro, percib&iacute;a que el modelo estaba agotado: faltaban criterios claros de funcionamiento y, sobre todo, un proyecto educativo que aportara coherencia y sentido al centro. Durante los primeros a&ntilde;os tuve que gestionar la resistencia de un sector del claustro que intu&iacute;a los cambios que se avecinaban y se opon&iacute;a a ellos. Muchos optaron por cambiar de centro, una decisi&oacute;n absolutamente leg&iacute;tima y que, a la larga, result&oacute; positiva para todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La directora del IES Baltasar Porcel señala que la escuela se ha convertido en un espacio de tensión e instrumentalización en los debates identitarios y políticos"
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                La directora del IES Baltasar Porcel señala que la escuela se ha convertido en un espacio de tensión e instrumentalización en los debates identitarios y políticos                            </span>
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        Despu&eacute;s lleg&oacute; la pandemia; sin duda, el momento m&aacute;s duro que he vivido como directora. La presi&oacute;n que recib&iacute;amos era insoportable. Fue un desastre, pero lo que m&aacute;s me preocupa son las consecuencias que ha tenido para los alumnos: estamos ante una generaci&oacute;n muy afectada acad&eacute;micamente y, por si eso no bastara, las secuelas psicol&oacute;gicas probablemente ser&aacute;n m&aacute;s graves de lo que todav&iacute;a podemos medir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La direcci&oacute;n de un instituto hoy va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo acad&eacute;mico: convivencia, diversidad, burocracia, familias, redes sociales y conflictos que trascienden las aulas. &iquest;C&oacute;mo ha cambiado este papel en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y qu&eacute; parte sigue siendo desconocida para la opini&oacute;n p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desconocimiento sobre las funciones de un director no es patrimonio exclusivo de la ciudadan&iacute;a; a menudo tambi&eacute;n lo encontramos entre los propios profesionales de la educaci&oacute;n. Resulta parad&oacute;jico, porque la realidad cotidiana de quien dirige un centro p&uacute;blico implica perder de vista que, en otro momento de su vida, eligi&oacute; esta profesi&oacute;n para estar delante de una clase. A m&iacute; esa sensaci&oacute;n me acompa&ntilde;a de forma permanente. Cuando acced&iacute; al cargo, me mov&iacute;a estar presente en el proceso de crecimiento personal del alumnado. Lo que me he encontrado ha sido algo muy distinto: una gesti&oacute;n administrativa interminable, una sucesi&oacute;n de situaciones cr&iacute;ticas que ni cuentan con la asignaci&oacute;n horaria suficiente ni con la dotaci&oacute;n adecuada de recursos humanos. Las exigencias del cargo terminan erosionando aquello que deber&iacute;a ser el centro de la tarea educativa: la relaci&oacute;n con las personas.
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrar lo que sucede en el d&iacute;a a d&iacute;a de un instituto, suelo recurrir a la imagen del iceberg. Las cuestiones que menciona &mdash;convivencia, diversidad, tr&aacute;mites administrativos, relaci&oacute;n con las familias, redes sociales, situaciones de conflicto...&mdash; existen y ocupan una parte considerable de nuestra jornada. Es la parte visible. Lo que los pol&iacute;ticos, que tienen la capacidad y la responsabilidad de actuar, no se atreven a examinar es lo que permanece sumergido. Ah&iacute; se encuentran los verdaderos or&iacute;genes de problemas a los que la escuela no puede llegar, por muchos protocolos que active. La situaci&oacute;n actual nos condena a intervenir cuando el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. El centro educativo es el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar: control del absentismo escolar, programas de sensibilizaci&oacute;n sobre drogas, prevenci&oacute;n del acoso en entornos digitales, salud sexual, gesti&oacute;n de la exposici&oacute;n a las pantallas... Las actividades que desarrollamos para abordar todas estas cuestiones cumplen, en la mayor&iacute;a de los casos, una funci&oacute;n tranquilizadora de conciencias y poco m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que los políticos, que tienen la capacidad y la responsabilidad de actuar, no se atreven a examinar es lo que permanece sumergido. Ahí se encuentran los verdaderos orígenes de problemas a los que la escuela no puede llegar, por muchos protocolos que active</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Antonina Pujol: &quot;El desconocimiento sobre las funciones de un director no es patrimonio exclusivo de la ciudadanía; a menudo también lo encontramos entre los propios profesionales de la educación&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;nganos un ejemplo real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues mire: &iquest;c&oacute;mo se articula un programa de prevenci&oacute;n sobre los riesgos de las redes sociales dirigido a alumnos de doce a&ntilde;os cuando muchos de ellos llevan tres o cuatro a&ntilde;os expuestos a estas plataformas sin ning&uacute;n tipo de supervisi&oacute;n? La prevenci&oacute;n, as&iacute;, es una ficci&oacute;n. Muchos llegan al centro con una situaci&oacute;n de dependencia ya consolidada. Y, mientras tanto, seguimos apagando incendios que podr&iacute;an haberse evitado si el sistema hubiera tenido la determinaci&oacute;n de intervenir en el origen. Nuestras acciones sirven &uacute;nicamente para justificar que se ha cumplido con lo previsto. Hace diez a&ntilde;os, cuando acced&iacute; al cargo, no era as&iacute;: todav&iacute;a realiz&aacute;bamos intervenciones efectivas; ahora nos limitamos a contener para que nadie pueda acusarnos de no haber activado el protocolo correspondiente. Y aqu&iacute; es donde creo que hemos perdido el rumbo. Estamos todos desorientados. Cada d&iacute;a nos llegan propuestas de las administraciones o de asociaciones sobre gesti&oacute;n de las emociones, tolerancia a la frustraci&oacute;n, educaci&oacute;n sexual, cohesi&oacute;n de grupo, habilidades sociales... Todas estas cuestiones son curriculares y leg&iacute;timas, pero, para m&iacute;, pierden sentido en el momento en que se abordan al margen de las materias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las emociones se pueden trabajar desde la literatura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una buena programaci&oacute;n de literatura podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s efectiva que un taller ocasional y descontextualizado sobre educaci&oacute;n emocional. Si los alumnos aprendieran historia, entender&iacute;an perfectamente qu&eacute; es el feminismo y podr&iacute;amos ahorrarnos el manifiesto del 8 de marzo, que, en cualquier caso, nadie escucha. &iquest;Y esa supuesta intolerancia a la frustraci&oacute;n de la que tanto se habla? Para m&iacute; es un gran eufemismo: lo que estos ni&ntilde;os no toleran es que se les responda con un no. Pero resulta m&aacute;s f&aacute;cil contratar a un experto externo y organizar un taller que replantearse a fondo c&oacute;mo y qu&eacute; ense&ntilde;amos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una buena programación de literatura podría ser mucho más efectiva que un taller ocasional y descontextualizado sobre educación emocional. Si los alumnos aprendieran historia, entenderían perfectamente qué es el feminismo y podríamos ahorrarnos el manifiesto del 8 de marzo, que, en cualquier caso, nadie escucha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escuela ha acabado convirti&eacute;ndose en depositaria de responsabilidades de todo tipo. Y nos hemos olvidado de cu&aacute;l es su funci&oacute;n. A todo ello hay que a&ntilde;adir que la realidad que nos llega cada d&iacute;a incluye situaciones familiares y econ&oacute;micas complejas, dificultades de integraci&oacute;n y una presencia creciente de problemas relacionados con la salud mental. Se nos pide que acompa&ntilde;emos a los alumnos en todo ese sufrimiento sin que existan mecanismos de supervisi&oacute;n ni espacios de atenci&oacute;n emocional para los propios docentes. El efecto que esto est&aacute; provocando es devastador: cada d&iacute;a hay m&aacute;s bajas de docentes por incapacidad para soportar toda esa presi&oacute;n y menos personas dispuestas a dedicarse a la ense&ntilde;anza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema exprime hasta la &uacute;ltima gota la vocaci&oacute;n del profesor mientras, simult&aacute;neamente, ha ido liberando al alumnado de las responsabilidades que le eran propias. Se trata de una disfunci&oacute;n estructural que nos desgasta y consume nuestras energ&iacute;as. En medio de todo ello, la figura del director, convertido en receptor de las tensiones de todos: familias desbordadas que no encuentran respuestas y terminan dirigiendo su frustraci&oacute;n contra quien representa la autoridad del centro, y una Administraci&oacute;n que, con el fin de presentar estad&iacute;sticas aceptables sobre fracaso escolar, no deja de generar protocolos y disposiciones normativas orientadas a hacer que los n&uacute;meros cuadren sobre el papel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;El sistema exprime hasta la última gota la vocación del profesor mientras, simultáneamente, ha ido liberando al alumnado de las responsabilidades que le eran propias&quot;                            </span>
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        <strong>Andratx refleja las transformaciones sociales, econ&oacute;micas y demogr&aacute;ficas de Mallorca en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; le dice lo que observa cada d&iacute;a en su instituto sobre la sociedad mallorquina actual y la que se est&aacute; construyendo para el futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Andratx ya no tiene esencia de pueblo. Lo veo al observar cada d&iacute;a al alumnado. El tejido social se ha fragmentado: conviven colectivos muy diversos &mdash;residentes estacionales, poblaci&oacute;n de alto poder adquisitivo e inmigrantes de procedencias muy distintas&mdash;, pero apenas existen puntos de conexi&oacute;n entre ellos. No hay comunidad; hay coexistencia y poco m&aacute;s. Uno de los indicadores m&aacute;s elocuentes es la lengua. Menos de un 5 % del alumnado tiene el catal&aacute;n como lengua familiar. Y esto no es un problema ling&uuml;&iacute;stico; es un problema de cohesi&oacute;n social. Las instituciones, lejos de impulsar pol&iacute;ticas que ayuden a construir un sentimiento de pertenencia compartido, miran hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; construyendo un municipio donde la convivencia es superficial, donde no existe arraigo y donde los ni&ntilde;os crecen sin referentes comunes. Sin ello, resulta muy dif&iacute;cil construir nada. El instituto deber&iacute;a ser el espacio de cohesi&oacute;n que el municipio no ofrece, pero no podemos asumir esa tarea en solitario, sin recursos, sin apoyo institucional y sin que nadie se atreva a llamar al problema por su nombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Andratx ya no tiene esencia de pueblo. Lo veo al observar cada día al alumnado. El tejido social se ha fragmentado: conviven colectivos muy diversos -residentes estacionales, población de alto poder adquisitivo e inmigrantes de procedencias muy distintas-, pero apenas existen puntos de conexión entre ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Con motivo del centenario de </strong><em><strong>La Balanguera &mdash;</strong></em><strong>poema del escritor mallorqu&iacute;n Joan Alcover e himno de Mallorca&mdash;, escribi&oacute; en un correo del centro que &eacute;ste no se iba a adherir a ese acto de conmemoraci&oacute;n. Esa determinaci&oacute;n gener&oacute; cr&iacute;ticas a nivel interno. &iquest;Cree que Mallorca vive un cambio socioling&uuml;&iacute;stico profundo? &iquest;Qu&eacute; papel deben tener la escuela, las instituciones y la sociedad civil ante esta realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca vive un cambio socioling&uuml;&iacute;stico profundo. Cuando la Obra Cultural Balear (OCB) me pidi&oacute; que nuestro centro se adhiriera al acto del centenario de <em>La Balanguera</em>, tuve que explicar por qu&eacute; no lo har&iacute;amos. La respuesta: el &eacute;xito de un acto de recuperaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica depende fundamentalmente de c&oacute;mo se ha preparado el terreno previamente. En un centro donde el catal&aacute;n est&aacute; ausente de la vida cotidiana de la inmensa mayor&iacute;a del alumnado &mdash;y dir&iacute;a que tambi&eacute;n del profesorado&mdash;, un acto simb&oacute;lico sin preparaci&oacute;n no genera adhesi&oacute;n. Genera indiferencia o, peor a&uacute;n, rechazo. Hacer cantar <em>La Balanguera</em> delante de alumnos sin haber trabajado bien el contexto podr&iacute;a tener el efecto contrario al deseado: ridiculizar la lengua, crear un momento de tensi&oacute;n o de burla. Eso me doler&iacute;a. Y estoy convencida de que podr&iacute;a haber pasado (como he visto a ni&ntilde;os re&iacute;rse y burlarse cuando hemos homenajeado a v&iacute;ctimas de violencia machista, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica funciona mediante presencia sostenida, v&iacute;nculo emocional y construcci&oacute;n de contexto. Un acto sin ra&iacute;ces no tiene sentido. La escuela no puede hacer este trabajo sola, y tampoco deber&iacute;a ser la &uacute;nica que lo haga. Las instituciones deben tener el valor de reconocer que existe un problema real y activar pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica que vayan m&aacute;s all&aacute; de los actos conmemorativos. Y la sociedad civil, como la OCB, debe seguir, mientras tanto, insistiendo de forma incansable en su labor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La normalización lingüística funciona mediante presencia sostenida, vínculo emocional y construcción de contexto. Un acto sin raíces no tiene sentido. La escuela no puede hacer este trabajo sola, y tampoco debería ser la única que lo haga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquel mismo correo afirmaba que algunos alumnos &ldquo;vitorean consignas de extrema derecha a todas horas&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ve la relaci&oacute;n de muchos j&oacute;venes con la pol&iacute;tica, la identidad y los discursos de confrontaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaba describiendo un s&iacute;ntoma, no una ideolog&iacute;a. Cuando un adolescente que no sabe nada de la Guerra Civil, que no sabe qui&eacute;n era Franco ni qu&eacute; represent&oacute;, vitorea <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alumnos-concertado-palma-haciendo-fascista_1_1488580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consignas de extrema derecha</a>, lo primero que tenemos que preguntarnos no es qu&eacute; piensa, sino por qu&eacute; lo hace. Y la respuesta, casi siempre, es m&uacute;ltiple. A esa edad, muchos j&oacute;venes no defienden una ideolog&iacute;a; simplemente buscan provocar. Saben que esas palabras incomodan a los profesores, y eso ya les basta. No es convicci&oacute;n, es rebeld&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, TikTok y YouTube les sirven contenido de extrema derecha de forma masiva, sin contexto y sin contrapunto. No han elegido informarse de una determinada manera; simplemente han consumido lo que la pantalla les pon&iacute;a delante. El algoritmo ha hecho un trabajo que no ha hecho nadie m&aacute;s. Y cuidado con la m&uacute;sica que escuchan... Un d&iacute;a me detuve a analizar la letra de algunas de las canciones que escuchan: frases como &ldquo;eres m&iacute;a y solo m&iacute;a&rdquo; o &ldquo;sabes bien que eres mi otra mitad&rdquo; tratan a la mujer como una propiedad, m&aacute;s que como alguien con derecho a decidir sobre su propia vida. Machismo puro y duro. La sorpresa fue que ninguno de los alumnos de bachillerato, pese a haberles advertido del contenido de la canci&oacute;n, vio nada que le chirriara; les encant&oacute;. Y yo me pregunto: &iquest;cu&aacute;ntos 25N han vivido estos ni&ntilde;os? &iquest;Cu&aacute;ntos talleres de prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero se han tragado? &iquest;Y para qu&eacute; han servido? En otros casos no es ignorancia, sino transmisi&oacute;n. Escuchan esas consignas en casa y las reproducen sin filtrarlas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se&ntilde;alar&iacute;a la falta de relato alternativo. Si no hay nada que ocupe un espacio concreto (ni en casa, ni en el municipio, ni en las redes, ni en la escuela), el vac&iacute;o lo llena quien llega primero. Y <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/discurso-extrema-derecha-cuela-aulas-murcianas-cara-sol-feminazismo-negaconistas_1_7884630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la extrema derecha llega muy bien</a>, porque ofrece lo que los adolescentes m&aacute;s necesitan: enemigos claros, respuestas simples y sensaci&oacute;n de pertenencia. Y, por supuesto, no tener que pensar demasiado. La ignorancia no es ni inocente ni gratuita. Es el resultado de un sistema que ha fallado antes de que estos j&oacute;venes llegaran al instituto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando un adolescente que no sabe nada de la Guerra Civil, que no sabe quién era Franco ni qué representó, vitorea consignas de extrema derecha, lo primero que tenemos que preguntarnos no es qué piensa, sino por qué lo hace. Y la respuesta, casi siempre, es múltiple. A esa edad, muchos jóvenes no defienden una ideología; simplemente buscan provocar</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;La extrema derecha llega muy bien, porque ofrece lo que los adolescentes más necesitan: enemigos claros, respuestas simples y sensación de pertenencia&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de los a&ntilde;os ha tenido desacuerdos con responsables pol&iacute;ticos y ha participado en debates que han ido m&aacute;s all&aacute; de lo educativo. Prohibi&oacute; hacer uso de banderas en el centro. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;? &iquest;Cree que la escuela se ha convertido en un campo de batalla ideol&oacute;gico en Balears?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero no por voluntad propia. Es el resultado de una estrategia deliberada de determinados actores pol&iacute;ticos que han encontrado en la educaci&oacute;n un terreno f&eacute;rtil para alimentar la confrontaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la bandera es un ejemplo perfecto. Hace cuatro a&ntilde;os, cuando empez&oacute; el Mundial de f&uacute;tbol de Catar, un grupo de alumnos hab&iacute;a desplegado una bandera espa&ntilde;ola enorme que tapaba literalmente las taquillas y los objetos personales de alumnos que no eran seguidores de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola (algunos lo eran de la selecci&oacute;n de Marruecos) y que no se atrev&iacute;an a decirlo. Se hab&iacute;a creado un ambiente de imposici&oacute;n que no pod&iacute;a dejar pasar. Entonces escrib&iacute; un mensaje al claustro. Les expliqu&eacute; que no se pod&iacute;an colgar banderas en espacios comunes, pero que se pod&iacute;an llevar individualmente, si alguien ven&iacute;a al centro con una camiseta de la selecci&oacute;n que fuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero entend&iacute; que el tema de las banderas pod&iacute;a acabar generando conflictos, sobre todo por la incapacidad cada vez m&aacute;s acusada de entender la diversidad, por un alto grado de intolerancia y por falta de apertura de miras, e inst&eacute; a los profesores a que, si se encontraban con situaciones as&iacute;, las gestionaran como marca el Plan de Convivencia: con di&aacute;logo. &iquest;Por qu&eacute; cre&iacute;a y sigo creyendo que no se deben colgar banderas en espacios comunes del centro? Porque las banderas est&aacute;n para estar en los m&aacute;stiles, y en el centro necesitar&iacute;amos m&aacute;s de veinte para que todo el mundo pudiera colgar la que siente como suya. No tenemos m&aacute;stiles, ni veinte ni uno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entendí que el tema de las banderas podía acabar generando conflictos, sobre todo por la incapacidad cada vez más acusada de entender la diversidad, por un alto grado de intolerancia y por falta de apertura de miras, e insté a los profesores a que, si se encontraban con situaciones así, las gestionaran como marca el Plan de Convivencia: con diálogo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-senala-independentistas-mallorca-hay-aprovechar-sitio_1_12876869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jorge Campos</strong></a><strong>, de Vox, la se&ntilde;al&oacute;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afirm&oacute; p&uacute;blicamente en la C&aacute;mara que yo hab&iacute;a amenazado con expulsar a los alumnos que mostraran banderas espa&ntilde;olas. El mensaje que escrib&iacute; era clar&iacute;simo; no pod&iacute;a haber interpretaciones err&oacute;neas salvo si se es analfabeto. Como no creo que sea el caso, lo que hubo fue una mentira flagrante. Y como ellos mismos publicaron &iacute;ntegramente en un medio af&iacute;n el mensaje que yo hab&iacute;a escrito, quedaron en evidencia.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que pasa cuando la escuela se convierte en campo de batalla: las decisiones pedag&oacute;gicas o educativas m&aacute;s razonables se distorsionan, se sacan de contexto y se convierten en munici&oacute;n pol&iacute;tica. Y el director, mientras tanto, es la diana. En Mallorca la cuesti&oacute;n identitaria no est&aacute; resuelta, lo que se manifiesta en la instrumentalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de estos conflictos por parte de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/partidos-excepto-vox-condenan-amenazas-muerte-profesora-conflicto-bandera-espana_1_9749416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos como Vox</a>, que ofrecen una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-reaccionaria-aulas-dia-oigo-viva-franco-espana_1_10200487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identidad espa&ntilde;ola excluyente </a>como respuesta a esta desorientaci&oacute;n colectiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Mallorca la cuestión identitaria no está resuelta, lo que se manifiesta en la instrumentalización política de estos conflictos por parte de partidos como Vox, que ofrecen una identidad española excluyente como respuesta a esta desorientación colectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El uso de los ordenadores tambi&eacute;n se limit&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ped&iacute; a los profesores que minimizaran el uso de los <em>chromebooks </em>porque, desde direcci&oacute;n, pod&iacute;amos ver con el programa de control que los alumnos estaban siguiendo el Mundial masivamente en horario de clase. Un mensaje absolutamente razonable y pedag&oacute;gico. Han pasado cuatro a&ntilde;os y ya no usamos ordenadores en clase. Si no, ahora que vuelve a haber f&uacute;tbol, volver&iacute;a a enviar exactamente el mismo mensaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro caso de gran repercusi&oacute;n fue la reciente denuncia en marzo por una presunta situaci&oacute;n de homofobia en el centro. &iquest;C&oacute;mo actu&oacute; la direcci&oacute;n y qu&eacute; criterios se siguieron?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde tres cuentas de correo electr&oacute;nico, accedieron al Classroom de la asignatura que impart&iacute;a el profesor atacado y publicaron los mensajes m&aacute;s repugnantes e indignos que yo he visto nunca. Lo viv&iacute; con impotencia. El jefe de estudios y yo vivimos literalmente una semana en el instituto. Adem&aacute;s de denunciar los hechos a las autoridades, intentamos averiguar qui&eacute;n hab&iacute;a sido el autor material de los hechos. Y, a pesar de saber con certeza qui&eacute;n hab&iacute;a estado implicado, fue imposible demostrarlo: mintieron, se encubrieron. El caso no tuvo m&aacute;s recorrido en el &aacute;mbito escolar, aunque espero que la Fiscal&iacute;a o la Guardia Civil est&eacute;n haciendo su trabajo. Entonces, decidimos enviar un comunicado firmado por todo el claustro a un periodista conocido de un profesor, denunciando los hechos. La repercusi&oacute;n medi&aacute;tica fue totalmente inesperada: incluso lleg&oacute; a ser portada de informativos nacionales. Durante dos semanas, los medios locales me insist&iacute;an para que hiciera declaraciones. No acced&iacute; en ning&uacute;n momento. Nadie del centro dec&iacute;a nada a los periodistas, que pr&aacute;cticamente acamparon frente al instituto, pero no dejaban de publicar informaciones que estoy convencida de que se inventaban.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Además de denunciar [el presunto caso de homofobia] a las autoridades, intentamos averiguar quién había sido el autor material de los hechos. Y, a pesar de saber con certeza quién había estado implicado, fue imposible demostrarlo: mintieron, se encubrieron</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo vivi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la impotencia de ver c&oacute;mo los alumnos implicados se re&iacute;an de nosotros y c&oacute;mo los padres defend&iacute;an a capa y espada a sus hijos, acab&eacute; agotada. Aquella semana no hice otra cosa que hablar con alumnos y familias. Para nada. Lo que me qued&oacute; grabado no es el episodio en s&iacute;, sino lo que revela: ni&ntilde;os hiperprotegidos, sin l&iacute;mites parentales, que van por el mundo haciendo lo que quieren con total impunidad. Los profesores estamos expuestos y los menores extremadamente protegidos. No quiero ni pensar la cantidad de psic&oacute;patas sociales que va a generar la forma en que estamos educando a los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los medios explicaron bien lo ocurrido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que qued&oacute; eclipsado por el ruido medi&aacute;tico fue la realidad de lo ocurrido: un profesor atacado de manera vil y un centro que respondi&oacute; con contundencia y unidad. Eso es lo que deber&iacute;a haber sido la noticia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando unos j&oacute;venes lanzaron huevos contra su domicilio, muchas personas lo vieron como un ataque personal. &iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; aquel episodio y qu&eacute; le revel&oacute; sobre el clima en torno a los debates educativos e identitarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue un ataque personal. No tiene otro nombre. Era mayo de 2023. Un alumno al que hab&iacute;a recriminado una actuaci&oacute;n contraria a las normas de convivencia un d&iacute;a activ&oacute; la &ldquo;operaci&oacute;n directora&rdquo; a trav&eacute;s de un grupo de WhatsApp. La operaci&oacute;n consist&iacute;a en llenar la fachada de mi casa de huevos. Pregunt&oacute; qui&eacute;n se apuntaba y todos, sin excepci&oacute;n, incluso ni&ntilde;os que no eran alumnos del instituto, se adhirieron con entusiasmo a la propuesta. Ninguno de ellos pens&oacute; ni sugiri&oacute; que quiz&aacute; lo que estaban tramando estaba mal. Aquella noche se present&oacute; una veintena de ni&ntilde;os en mi casa y ejecutaron el acto vand&aacute;lico: doce impactos de huevo en la fachada y en las persianas. La conciencia de que pueden hacer lo que quieren est&aacute; tan arraigada que no se ocultaron en absoluto. Los escuch&eacute;, tuve tiempo de asomarme a la ventana, los vi e identifiqu&eacute; a algunos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un alumno al que había recriminado una actuación contraria a las normas de convivencia un día activó la “operación directora” a través de un grupo de WhatsApp: consistía en llenar la fachada de mi casa de huevos. Preguntó quién se apuntaba y todos, sin excepción, incluso niños que no eran alumnos del instituto, se adhirieron con entusiasmo a la propuesta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando trascendi&oacute; que yo hab&iacute;a denunciado los hechos, se me hizo un juicio p&uacute;blico. Denunciar a los ni&ntilde;os era poco educativo, seg&uacute;n algunas personas. Incluso una de las madres me dijo que deb&iacute;a plantearme por qu&eacute; los ni&ntilde;os quieren vengarse de los profesores. Lo que me revel&oacute; aquel episodio va mucho m&aacute;s all&aacute; del hecho en s&iacute;. Es la conciencia de que se puede hacer lo que se quiera, cuando se quiera y donde se quiera, sin consecuencias. Y esa conciencia no es inofensiva. La impunidad que hoy se practica en actos que parecen menores es la misma que ma&ntilde;ana puede estar detr&aacute;s de hechos mucho m&aacute;s graves.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La decisi&oacute;n de impedir que un alumno participara en su graduaci&oacute;n gener&oacute; debate sobre disciplina, proporcionalidad e inclusi&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se tom&oacute; y d&oacute;nde sit&uacute;a el equilibrio entre normas y funci&oacute;n educativa de una sanci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Volvemos al mismo hilo. Un ni&ntilde;o que ha hecho toda la vida lo que ha querido y que sabe que cuenta con el amparo incondicional de sus padres. La madre de este alumno hab&iacute;a venido cada vez que lo hab&iacute;a considerado oportuno a darnos lecciones sobre c&oacute;mo debemos hacer nuestro trabajo. Y el ni&ntilde;o hab&iacute;a aprendido bien la lecci&oacute;n: quien lo hace mal no soy yo; son los profesores.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; segundo de bachillerato, deb&iacute;a ser el presentador de la fiesta de graduaci&oacute;n. El d&iacute;a antes nos comunic&oacute; que aprovechar&iacute;a la ocasi&oacute;n para cargar p&uacute;blicamente contra m&iacute; y contra las pr&aacute;cticas del centro. Hablaba de abusos de poder, de malos tratos f&iacute;sicos, de violencia verbal, de incompetencia e incluso, aunque de forma velada, de abusos sexuales. He de confesar que me vi en una situaci&oacute;n complicada. No hab&iacute;a tiempo de reacci&oacute;n. Pero tuve claro que deb&iacute;a proteger la dignidad de los profesores: &eacute;l, bajo la excusa de ampararse en la libertad de expresi&oacute;n, quer&iacute;a atacar en p&uacute;blico el derecho al honor del profesorado.
    </p><p class="article-text">
        Consegu&iacute; que sus propios compa&ntilde;eros de clase le pidieran que no asistiera al acto. No lo hicieron por convencimiento, sino porque vieron peligrar la celebraci&oacute;n de la fiesta misma). Pero aun as&iacute;, cinco minutos antes de empezar, public&oacute; en redes el discurso que ten&iacute;a preparado. Ya sab&iacute;amos que lo har&iacute;a. Nos lo hab&iacute;a advertido su madre.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunta d&oacute;nde sit&uacute;o el equilibrio entre disciplina y funci&oacute;n educativa. Yo no los separo. Una sanci&oacute;n que no educa no sirve de nada. Y en este caso, impedir que aquel alumno se apropiara de una ceremonia e implicara a todos los presentes en su espect&aacute;culo particular &mdash;es lo que tienen la egolatr&iacute;a y el egocentrismo&mdash; era precisamente la medida m&aacute;s educativa que pod&iacute;amos tomar: le dec&iacute;amos, quiz&aacute; por primera vez en su vida, que hasta ah&iacute; hab&iacute;a llegado. Que anunciar p&uacute;blicamente que vas a hacer da&ntilde;o a otras personas no es un ejercicio de libertad de expresi&oacute;n, es un acto que tiene un coste. Aprenderlo antes de abandonar definitivamente el instituto era, probablemente, lo m&aacute;s valioso que pod&iacute;amos ofrecerle. Pero creo que no lo conseguimos&hellip; En cualquier caso, no creo que aprendiera nada, ni sus compa&ntilde;eros ni &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me pregunta dónde sitúo el equilibrio entre disciplina y función educativa. Yo no los separo. Una sanción que no educa no sirve de nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algunos la acusan de convertir causas como la defensa de la escuela p&uacute;blica o la lengua catalana en militancia, mientras otros hablan de campa&ntilde;as pol&iacute;ticas contra usted por defenderlas. &iquest;C&oacute;mo responde a estas dos visiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; problema hay en que una directora de un centro p&uacute;blico defienda la escuela p&uacute;blica? &iquest;Y en que una ciudadana de Mallorca defienda la lengua catalana? Yo he sido y soy directora de una escuela p&uacute;blica, de un pueblo determinado, con un alumnado muy heterog&eacute;neo y con una idiosincrasia muy concreta. Y con esos ingredientes he intentado cocinar un proyecto educativo. &iquest;Que la ense&ntilde;anza debe ser en catal&aacute;n, y m&aacute;s en Andratx? Estoy convencida. Porque la escuela es el &uacute;nico &aacute;mbito del municipio donde la lengua todav&iacute;a late, cada vez con menos fuerza. En el instituto hay menos de diez alumnos catalanohablantes y pr&aacute;cticamente la &uacute;nica lengua que se habla es el castellano. Alguien tiene que mantener ese espacio. Como directora, no he usado nunca la lengua como arma de nada. Nunca. Quien diga lo contrario miente.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque estoy convencida de que el proceso de sustituci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica en Andratx es imparable, precisamente porque no me creo con suficiente poder para frenarlo o revertirlo, no lo he intentado. Habla de dos visiones opuestas de mi figura. Si usted lo dice&hellip; La verdad es que nunca me he preocupado por lo que piense la gente de m&iacute;. Si lo hubiera hecho, con todo lo que me ha pasado, ya estar&iacute;a muerta. S&eacute; que se han publicado much&iacute;simos comentarios sobre m&iacute;. He le&iacute;do algunos, de gente que no s&eacute; qui&eacute;n es ni me interesa, y que tampoco sabe qui&eacute;n soy ni me conoce de nada. Con los a&ntilde;os he aprendido que lo que diga o piense la gente que no significa nada para m&iacute; no me afecta en absoluto. La gente que me conoce sabe c&oacute;mo soy. Y ya est&aacute;: me quiere como soy, o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balears afronta retos como el abandono escolar, la falta de profesorado, la crisis de la vivienda, la integraci&oacute;n del alumnado y el retroceso del catal&aacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es el principal desaf&iacute;o de la educaci&oacute;n p&uacute;blica en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que alguien sea lo bastante valiente, detenga la maquinaria, tome aire y vuelva a empezar. La educaci&oacute;n p&uacute;blica en Balears &mdash;y supongo que en todas partes&mdash; ha tocado fondo. Acumula disfunciones sist&eacute;micas que ninguna reforma legislativa ha resuelto, entre otras cosas porque las reformas legislativas no hacen m&aacute;s que complicar la situaci&oacute;n. El problema no es de leyes, es de modelo y de principios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La educación pública en Balears -y supongo que en todas partes- ha tocado fondo. Acumula disfunciones sistémicas que ninguna reforma legislativa ha resuelto, entre otras cosas porque las reformas legislativas no hacen más que complicar la situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; huella cree que ha dejado en el centro y en la comunidad educativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca ha estado entre mis planes que se me recuerde por nada concreto. Somos personas de paso, como todo el mundo. Opt&eacute; por asumir un cargo de gesti&oacute;n y eso es lo que he hecho. He impulsado la modernizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de las instalaciones y del mobiliario, he llenado el centro de color y vegetaci&oacute;n, he sistematizado los procesos administrativos y he adaptado la pr&aacute;ctica educativa a la normativa vigente &mdash;esto &uacute;ltimo siempre ha sido una prioridad&mdash;. Cuando yo me vaya, vendr&aacute; otra persona que aportar&aacute; ideas nuevas, que liderar&aacute; su propio proyecto, y todo seguir&aacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras tantos a&ntilde;os al frente del centro y en el debate p&uacute;blico, &iquest;cu&aacute;l ha sido el momento m&aacute;s dif&iacute;cil? &iquest;Cu&aacute;ndo se ha sentido m&aacute;s incomprendida y qu&eacute; le gustar&iacute;a que se entendiera de su trayectoria y legado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a se&ntilde;alar un solo momento dif&iacute;cil. Ha habido muchos. Ahora bien, lo peor no han sido los ataques p&uacute;blicos, ni los titulares falsos, ni los huevos en la fachada de casa. Lo peor ha sido cuando, en distintos momentos y por motivos tambi&eacute;n distintos, personas en quienes hab&iacute;a depositado mi confianza me han traicionado. Me he sentido incomprendida cada vez que alguien ha interpretado mis decisiones sin querer entender el contexto en el que las tomaba. De todos modos, por un simple instinto de supervivencia, he llegado a un punto en el que no me importa lo que piensen, ni defensores ni detractores, de las decisiones tomadas. De lo contrario, habr&iacute;a acabado desquiciada. Cuando deje el cargo, me ir&eacute; con la tranquilidad de haber hecho el trabajo que me correspond&iacute;a, con aciertos y con errores. Y ya est&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/antonina-pujol-directora-convirtio-diana-extrema-derecha-tiktok-educando-alumnos_1_13315683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que se convirtió en diana de la extrema derecha: "TikTok está educando a nuestros alumnos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Educación pública,Escuelas,Escuelas públicas,Estudiantes,Profesores,Colegios,Colegios Públicos,Extrema derecha,Vox,Inmersión lingüística,Fascismo,Redes sociales,TikTok,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un inversor presume de convertir una guardería de Arganzuela en viviendas: "A generar beneficio no educando niños"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/inversor-presume-convertir-guarderia-arganzuela-viviendas-generar-beneficio-no-educando-ninos_132_13313812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c34f53de-6fcd-4fb6-ac8e-4d48aef5e5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un inversor presume de convertir una guardería de Arganzuela en viviendas: &quot;A generar beneficio no educando niños&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El vídeo de TikTok de un empresario recibe críticas en redes por frivolizar con el negocio inmobiliario a costa del centro de educación infantil y por enseñar unos pisos futuros con reducidas dimensiones</p><p class="subtitle">Madrid amanece entre cajetines saboteados y pintadas en más de 150 pisos turísticos: “Algo tendremos que hacer”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos comprado esta guarder&iacute;a en Madrid por 880.000 euros&rdquo;. Con esta frase arranca un v&iacute;deo en el que un inversor presume con algarab&iacute;a de adquirir un inmueble dedicado a la educaci&oacute;n infantil para dedicarlos al negocio inmobiliario. 
    </p><p class="article-text">
        El edificio, en el Barrio de los Metales (entorno en el barrio oficial de Legazpi y el distrito de Arganzuela), est&aacute; siendo objeto de una transformaci&oacute;n en cinco alojamientos con el que los promotores esperan lograr importantes beneficios. Lo relata as&iacute; en su propia cuenta de TikTok Pau Ant&oacute;, un inversor asiduo a los discursos motivacionales en redes sociales: &ldquo;Vamos a generar 300.000 euros de beneficio, pero no educando ni&ntilde;os, sino convirti&eacute;ndola en cinco viviendas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ant&oacute; pasa luego a presentar d&oacute;nde se ubicar&aacute;n las futuras estancias de los pisos en el inmueble, sumido en obras. &ldquo;Cada vivienda nos ha costado 65.000 euros y en total 325.000 euros. Sumado a los 880.000, nos da 1,2 millones de inversi&oacute;n. Como cada piso lo vamos a vender a 300.000 euros, generaremos 1,5 millones&rdquo;, expone el empresario. Todo ello mientras las estancias dan cuenta del tama&ntilde;o reducid&iacute;smo de las futuras viviendas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2067134235958198721?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Pretend&eacute;is que respetemos esta mierda especulativa como <em>trabajo</em>&rdquo;, critica en sus redes sociales el propietario de la cuenta @MadridDecadente, que ha compartido el clip para convetirlo en viral. &ldquo;Este tipo de reconversiones deber&iacute;an cumplir la misma normativa de habitabilidad que una vivienda de nueva construcci&oacute;n... vaya basura de sociedad&rdquo;, responde un usuario. &ldquo;Asusta la ligereza del tipo&rdquo;, opina otra persona.
    </p><p class="article-text">
        Otros, en cambio, defienden al inversor porque desde su punto de vista contribuye a la sociedad mientras hace negocio mostrando las bondades del capitalismo: &ldquo;Todos ganan&rdquo;, responden desde un perfil que no ha consultado a los ciudadanos afectados por esa guarder&iacute;a clausurada.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/cocidito/inversor-presume-convertir-guarderia-arganzuela-viviendas-generar-beneficio-no-educando-ninos_132_13313812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 16:08:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un inversor presume de convertir una guardería de Arganzuela en viviendas: "A generar beneficio no educando niños"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Inmobiliarias,Especulación inmobiliaria,Guarderías,Vivienda,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Melerus, el 'bichero' que sigue los pasos de Félix Rodríguez de la Fuente y quiere salvar al alzacola rojizo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/melerus-bichero-sigue-pasos-felix-rodriguez-fuente-quiere-salvar-alzacola-rojizo_1_13250046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/115c5536-f82a-4837-ad60-b75db2e10e10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Melerus, el &#039;bichero&#039; que sigue los pasos de Félix Rodríguez de la Fuente y quiere salvar al alzacola rojizo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Germán López Melero, conocido como Melerus, ha creado a sus 27 años una pequeña reserva natural en Castilla-La Mancha y ha comprado un viñedo tradicional en Sevilla para intentar salvar de la extinción al alzacola rojizo</p><p class="subtitle">El exterminio del lobo en Europa abre la puerta a la expansión del chacal dorado
</p></div><p class="article-text">
        Hondas son las ra&iacute;ces que tejen el tallo de la afici&oacute;n por la conservaci&oacute;n natural en Melerus. &ldquo;Desde que tengo uso de raz&oacute;n me han gustado los animales. A mi abuelo tambi&eacute;n le encantaban. De peque&ntilde;o hac&iacute;amos cajas nido juntos y cur&aacute;bamos a las aves que nos encontr&aacute;bamos heridas&rdquo;, recuerda este joven de 27 a&ntilde;os. Pero si algo lleg&oacute; a marcar su camino, fue ver <em>El hombre y la tierra</em>, el m&iacute;tico programa comandado por <a href="https://www.eldiario.es/red/antes-de/felix-felix-rodriguez-fuente-banda-dios-libre-dejarlo-halcones_1_7370617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente</a>, con quien algunos de sus seguidores ya le comparan. Y no solo por el contenido, sino por la forma. &ldquo;Me llama la atenci&oacute;n c&oacute;mo consegu&iacute;an las tomas, y es que a m&iacute; me gusta tanto la naturaleza como la creaci&oacute;n audiovisual&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Ese mejunje perfecto, amasado durante horas frente al televisor viendo documentales de animales y naturaleza en lugar de dibujos animados, ha eclosionado en el buen hacer que Melerus muestra en sus redes sociales, con una comunidad de casi dos millones de seguidores en TikTok, cuyos v&iacute;deos han recibido unos 45 millones de <em>likes</em>, m&aacute;s de cinco millones de suscriptores en YouTube y 812.000 seguidores en Instagram. Aunque este creador de contenido ya hab&iacute;a hecho sus pinitos en el sector, fue a partir de la pandemia cuando se empez&oacute; a abrir una brecha que a d&iacute;a de hoy se ha materializado en dos grandes proyectos que, seg&uacute;n idea, podr&aacute; llegar a replicar a mayor escala y a nivel internacional.
    </p><p class="article-text">
        El disfrute de Melerus por el avistamiento de animales qued&oacute; patente en lo que &eacute;l denomina su primera fase. &ldquo;Me gustaba grabarles, incluso viajaba a otras partes del mundo para hacerlo&rdquo;, apunta. Sin embargo, consciente de la responsabilidad que tiene para con sus seguidores, su inter&eacute;s vir&oacute; hacia la conservaci&oacute;n, la segunda fase. &ldquo;Lo que no quer&iacute;a es que esto se convirtiera en un show en el que yo iba en la b&uacute;squeda de animales&rdquo;, completa. As&iacute; ha encontrado lo que realmente le gusta y le llena. Nunca ha estado tan feliz, asegura.
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            <span class="title">
                Germán López Melero, conocido como Melerus                            </span>
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        Ese estado de emoci&oacute;n y consciencia sobre la importancia de <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/tarea-colosal-reconstruir-naturaleza-tres-historias-exito-espana_1_11543708.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservar la fauna y flora</a> del territorio le llev&oacute; a dar un paso m&aacute;s: cre&oacute; una mini reserva natural. &ldquo;Compr&eacute; una finca en Castilla-La Mancha, ya naturalizada, muy silvestre. As&iacute; nadie la podr&aacute; utilizar para otra cosa m&aacute;s que para mejorarla&rdquo;, incide. Se trata de su primer proyecto de biodiversidad, en cuyas 1,5 hect&aacute;reas pretende conservar las especies existentes y potenciar la atracci&oacute;n de otras que ya no est&aacute;n por la degradaci&oacute;n natural del lugar. &ldquo;Tambi&eacute;n estudiamos la fauna. Hemos hecho anillamientos en la finca para hacer seguimiento de las aves&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, Melerus ha logrado granjearse un campo de grabaci&oacute;n sin igual, en el que puede dar a conocer c&oacute;mo avanza la finca, se desarrollan las plantas o nuevos animales la toman como zona de esparcimiento y cr&iacute;a. Miles de usuarios que le siguen apoyan el proyecto, le impulsan a continuar y defienden verdaderamente que el contenido de Melerus es el que deber&iacute;a predominar en las redes.
    </p><h2 class="article-text">Un vi&ntilde;edo para el alzacola rojizo</h2><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico proyecto que el divulgador tiene entre manos. Hace tiempo que sigue al alzacola rojizo, un ave cuya poblaci&oacute;n ha descendido en un 94% en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. &ldquo;Yo estaba en contacto con una asociaci&oacute;n de Los Palacios y Villafranca, en Sevilla, que se dedica a conservar la naturaleza del estuario de las marismas del Guadalquivir. Me hablaron de ello y me lanc&eacute; a comprar una finca con un vi&ntilde;edo tradicional&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que se haya decantado por una zona con este tipo de cultivo. El incremento del peligro de extinci&oacute;n del alzacola rojizo est&aacute; ligado a los cambios agr&iacute;colas. &ldquo;La moda en la agricultura es el olivar intensivo, lo que exige muchos recursos de agua y productos fitosanitarios. Es un cambio tan r&aacute;pido del uso del suelo agr&iacute;cola que muchas especies no tienen tiempo para adaptarse&rdquo;, explica. El alzacola rojizo, especializado en anidar en olivares y vi&ntilde;edos tradicionales, se queda sin lugares en los que vivir.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, recalca que &ldquo;tambi&eacute;n hay que alzar la voz por estos animales, quiz&aacute; no tan llamativos como los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/poblacion-linces-llega-record-pesar-morir-200-atropellados_1_13279635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">linces</a> o las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/seprona-rescata-aguila-real-herida-perdigon-casa-ruinas-alcazar-san-juan_132_12205520.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;guilas reales</a>, pero que tambi&eacute;n est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n&rdquo;. Para Melerus, la naturaleza es como un puzle en donde cada pieza es un personaje del ecosistema. &ldquo;Si quitas una pieza, ese lugar ser&aacute; ocupado por otras especies m&aacute;s generalistas, como urracas o ratas. Si quitas un animal especializado, vendr&aacute; otro que se adapta mejor a los cambios, y eso es lo que llamamos plagas. Por eso es tan importante conservar todas estas piezas y mantener el equilibrio&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        La finca de Melerus, ubicada entre Utrera y Los Palacios y Villafranca, es un agrosistema pensado &uacute;nicamente para que el alzacola rojizo encuentre un lugar en el que vivir. &ldquo;Es un olivar tradicional que seguiremos trabajando en ecol&oacute;gico, minimizando los tratamientos y adaptando el cuidado de las vi&ntilde;as para que el alzacola est&eacute; lo m&aacute;s c&oacute;modo posible&rdquo;, sostiene. Adem&aacute;s, llenar&aacute;n una parte de la finca sin vi&ntilde;as de especies de plantas arom&aacute;ticas que puedan atraer a insectos para que en la &eacute;poca de cr&iacute;a el ave tenga alimento. Todo ello le dar&aacute; la oportunidad de hacer un seguimiento exhaustivo de la especie.
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                Germán López Melero, conocido como Melerus                            </span>
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        En este caso, la parte audiovisual tambi&eacute;n juega un papel clave. &ldquo;Con pocos v&iacute;deos, hemos conseguido que millones de personas sepan poner cara y qu&eacute; ocurre con el alzacola rojizo. Era un animal que ni siquiera los bicheros, como nos autodenominamos, conoc&iacute;amos muy bien&rdquo;, aclara. Como ya comentaba antes, la biodiversidad es un puzle: &ldquo;Hablas con cualquier viticultor tradicional y te dice que es una pena que se est&eacute; perdiendo. Es un animal que se come orugas, saltamontes, todo lo perjudicial para las vi&ntilde;as. Nuestra intenci&oacute;n es que termine incluido en el listado de especies protegidas a nivel nacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una fundaci&oacute;n para internacionalizar las iniciativas</h2><p class="article-text">
        Junto a otras dos personas, Melerus quiere escalar su af&aacute;n por llamar la atenci&oacute;n sobre el peligro que corre la conservaci&oacute;n natural antes de que suceda cualquier desastre, en sus palabras. El pr&oacute;ximo paso es la creaci&oacute;n de una fundaci&oacute;n en la que canalizar la ayuda que le intentan brindar sus seguidores y donde todo el patrimonio est&eacute; atado y sujeto al desempe&ntilde;o de acciones e iniciativas ligadas estrictamente a la conservaci&oacute;n con un ojo puesto en su internacionalizaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7602577169205710102"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero las batallas se suceden. Tanto las fuerzas de Melerus como las de sus colegas creadores de contenido est&aacute;n puestas en la defensa de las <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/humedal-unico-cerca-puerta-sol-lucha-vecinal-hormigon-no-llegue-lagunas-ambroz_1_13066641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lagunas de Ambroz</a>, en el distrito de San Blas-Canillejas de Madrid. &ldquo;Es un entorno natural de 700 hect&aacute;reas que puede verse reducido por una empresa minera y un gran proyecto urban&iacute;stico que amenazan muchas especies singulares en una zona ya de por s&iacute; sobresaturada&rdquo;, describe. Mantener la zona tal y como est&aacute; supondr&iacute;a la creaci&oacute;n de una nueva Casa de Campo en el sureste de la regi&oacute;n madrile&ntilde;a que podr&iacute;a unirse a un corredor ecol&oacute;gico con las riberas del Henares y el Jarama.
    </p><h2 class="article-text">El otro ecosistema: las redes sociales</h2><p class="article-text">
        Como suele ocurrir, no siempre las redes son un espacio sano y agradable que ocupar. &ldquo;La mayor&iacute;a de los comentarios negativos que recibo son absurdos y sin fundamento. Al principio s&iacute; me costaba sobrellevarlo&rdquo;, reconoce este joven. En otras ocasiones, las respuestas cr&iacute;ticas le han hecho ver que estaba errado: &ldquo;Y ah&iacute; le respondes d&aacute;ndole la raz&oacute;n, haces un v&iacute;deo como respuesta o borras el v&iacute;deo porque era un error garrafal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo y con eso, Melerus admite que est&aacute; en el mejor momento de su vida. &ldquo;M&aacute;s motivado que nunca&rdquo;, exclama. Lo lleva en su nombre: Germ&aacute;n L&oacute;pez Melero, donde el segundo apellido es de aquel abuelo con el que dio sus primeros pasos en este mundo del cuidado y la conservaci&oacute;n natural y porque uno de sus animales favoritos es el tej&oacute;n melero. Curs&oacute; el primer cuatrimestre de ingenier&iacute;a aeroespacial, se gradu&oacute; en derecho y, finalmente, se decant&oacute; por la divulgaci&oacute;n. &ldquo;Hago lo que m&aacute;s me gusta y veo que a la gente le flipa. Cuando veo que los ni&ntilde;os me hablan tan motivados en los eventos y las charlas, veo que este es el camino correcto&rdquo;, finaliza.
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                Germán López Melero, conocido como Melerus                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/melerus-bichero-sigue-pasos-felix-rodriguez-fuente-quiere-salvar-alzacola-rojizo_1_13250046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:14:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Melerus, el 'bichero' que sigue los pasos de Félix Rodríguez de la Fuente y quiere salvar al alzacola rojizo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Naturaleza,Fauna,Fauna Silvestre,TikTok,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejor alumna de la selectividad 2026 en Madrid lo descubre en TikTok, estudia en la privada y quiere cursar Medicina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/mejor-alumna-selectividad-2026-madrid-descubre-tiktok-estudia-privada-quiere-cursar-medicina_1_13294859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25efab80-51e9-499e-a5c4-28b47f2480b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y510.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor alumna de la selectividad 2026 en Madrid lo descubre en TikTok, estudia en la privada y quiere cursar Medicina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valeria, que tiene 17 años y procede del Mirabal International School de Boadilla de Monte, se queda a un paso de la perfección con un 9,99 en los exámenes finales y un 13,99 de nota general incluyendo Bachillerato. Otros tres aspirantes, dos de ellos de centros públicos, obtienen un 9,98</p><p class="subtitle">Cuándo salen las notas de la selectividad 2026: fecha y hora en cada CCAA</p></div><p class="article-text">
        Valeria Fragola, alumna del Mirabal International School del municipio de Boadilla de Monte, ha obtenido la mejor nota de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) del curso 2025/2026 en la Comunidad de Madrid y lo ha descubierto mientras grababa un TikTok con sus amigas en el parque.
    </p><p class="article-text">
        A unas semanas de irse de Interrail, la estudiante de 2&ordm; de Bachillerato ha detallado este jueves que hab&iacute;a quedado con sus compa&ntilde;eras de clase para &ldquo;el t&iacute;pico v&iacute;deo reaccionando a las notas&rdquo; de la Selectividad, un formato muy popular en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo digo lo que creo que he sacado y mis amigas me dicen la nota que realmente he sacado. Entonces yo lo primero que he preguntado es si entro en la carrera. Si no entraba, pues no iba a continuar con el v&iacute;deo. Me han mirado con cara de '&iexcl;Ostras, Valeria! Luego he calculado la nota y me he quedado flipando. Estoy muy contenta&rdquo;, ha subrayado en conversaci&oacute;n con los medios de comunicaci&oacute;n. Valeria calcula que con su media de Bachillerato, que se sit&uacute;a en el 10, ha obtenido un 13,9 en la Selectividad.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, la joven de 17 a&ntilde;os ha obtenido un 9,99 en las pruebas finales, una cent&eacute;sima m&aacute;s que tres alumnos del IES Ramiro de Maeztu (distrito de Chamart&iacute;n en Madrid), IES Laguna Joatzel (Getafe) y el Colegio Amanecer (Alcorc&oacute;n). As&iacute;, las cuatro calificaciones m&aacute;s elevadas se reparten a partes iguales entre la p&uacute;blica y la privada, as&iacute; como entre el norte y el sur de la regi&oacute;n.  
    </p><h2 class="article-text">Los deseos de Valeria</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero estudiar Medicina. Poco a poco ir&eacute; viendo la especialidad que quiero hacer&rdquo;, ha se&ntilde;alado la estudiante boadillana, que ha contado que est&aacute; pensando elegir la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM), aunque no ha descartado otras opciones hasta &ldquo;mirarlo todo&rdquo;. Si no entraba a este grado, se hab&iacute;a planteado elegir Ingenier&iacute;a Aeroespacial o F&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Valeria ha asegurado que &ldquo;no estaba nerviosa&rdquo; por hacer la PAU porque es &ldquo;como los ex&aacute;menes que ha ido haciendo&rdquo; a lo largo de Bachillerato, con la excepci&oacute;n de que ten&iacute;a &ldquo;a&uacute;n m&aacute;s tiempo para prepar&aacute;rselo&rdquo;. &ldquo;Simplemente con constancia, ir estudiando y hacerse muchos ex&aacute;menes de a&ntilde;os anteriores&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, ha animado a los j&oacute;venes que se presentar&aacute;n en el pr&oacute;ximo curso a que &ldquo;no se pongan nerviosos&rdquo; en la prueba, ya que &ldquo;pueden jugar en contra&rdquo; suya. Ha recalcado que es importante &ldquo;prepar&aacute;rselo bien y con tiempo&rdquo; para no esperar hasta el &uacute;ltimo momento.
    </p><p class="article-text">
        En redes sociales, el alcalde de Boadilla del Monte, Javier Ubeda, ha celebrado el &ldquo;logro extraordinario&rdquo; de la vecina del municipio, que ha conseguido esta nota &ldquo;fruto del esfuerzo, la constancia y el talento&rdquo;. &ldquo;Hoy Boadilla se siente especialmente orgullosa. Enhorabuena, Valeria y tambi&eacute;n a tu familia, que hoy comparte contigo esta enorme alegr&iacute;a. &iexcl;Felicidades y a por todos los retos que vienen!&rdquo;, ha escrito el primer edil.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a en el que miles de j&oacute;venes creen que se decide su futuro</h2><p class="article-text">
        Los resultados de la selectividad se han publicado este jueves 11 de junio en la Comunidad de Madrid. Ahora, tras saber la nota, los estudiantes podr&aacute;n calcular su media con la evaluaci&oacute;n de Bachillerato para calcular su nota de corte y acceder a la universidad.&nbsp;Entre el 5 y el 26 de junio se realizar&aacute; la preinscripci&oacute;n para Grado y el 10 de julio se publicar&aacute;n los listados de admitidos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez superada la primera ronda de ex&aacute;menes de junio,&nbsp;entre el 30 de junio y el 3 de julio se celebrar&aacute; la convocatoria extraordinaria de la PAU.&nbsp;En esta ronda se seguir&aacute; el mismo esquema: los primeros d&iacute;as se reservar&aacute;n para las materias de la fase general y con posterioridad se realizar&aacute;n las pruebas espec&iacute;ficas. Los estudiantes conocer&aacute;n su calificaci&oacute;n el 9 de julio a partir de las 12.00. En este caso, la preinscripci&oacute;n universitaria ser&aacute; entre el 20 y el 24 de julio, y los listados se conocer&aacute;n el 3 de septiembre.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/mejor-alumna-selectividad-2026-madrid-descubre-tiktok-estudia-privada-quiere-cursar-medicina_1_13294859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 15:37:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Selectividad,Educación,Colegios,Jóvenes,TikTok]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c96dd522-c029-49ab-8573-19cf5d3716b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144845.jpg" width="3500" height="1969" alt="Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno de TikTok e Instagram como aplicaciones que fomentan la lectura entre los más jóvenes se palpa en la Feria del Libro de Madrid. "Mis padres me dicen que paso mucho rato en el móvil, pero saben que no estoy haciendo el tonto", dice una joven</p><p class="subtitle">Cornelia Funke, la escritora superventas que niega las estadísticas: “No reflejan la sed de libros de los jóvenes”</p></div><p class="article-text">
        Acaba de llegar al Parque del Retiro, mira la fila gigante de personas que tiene delante y se resigna a ponerse al final. Sabe que es muy probable que se vaya sin la firma de su escritora favorita porque el tiempo es limitado y las colas se cortan de golpe, pero aun as&iacute; est&aacute; dispuesta a esperar durante horas para intentarlo. Steisy Milei Le&oacute;n, de 14 a&ntilde;os, se mantiene en su sitio impulsada &uacute;nicamente por su admiraci&oacute;n hacia Inma Rubiales y la &ldquo;esperanza de poder conocerla&rdquo; en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/la-feria-del-libro-de-madrid-de-2025-baja-ligeramente-en-ventas-pero-estima-haber-superado-el-millon-de-visitantes-unicos_1_12396526.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro de Madrid</a>. Se trata de una autora que ha congregado alrededor de 300 personas en el que supone un fen&oacute;meno de masas que no se organiza a trav&eacute;s de los medios tradicionales ni en bibliotecas, sino en los m&oacute;viles de los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que Milei Le&oacute;n viene de vivir una experiencia similar haciendo cola para Myriam M. Lejardi, otra escritora a la que conoci&oacute; mediante redes sociales y de la que se ha quedado sin firma despu&eacute;s de tres horas esperando, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/perversion-algoritmos-internet-no-deja-azar-chat-gpt-hay-vacios-informacion-adrede-cat_128_12555659.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inter&eacute;s por desvirtualizarlas</a> vence a la desilusi&oacute;n e incluso se ha presentado sola. &ldquo;Cuando esperas y no consigues verlas se hace complicado&rdquo;, confiesa a elDiario.es, pero merece la pena &ldquo;por los nervios que hay por ver c&oacute;mo son y hablar con ellas sobre sus libros&rdquo;. Para saciar esta incertidumbre hay que transportarse al principio de la fila &mdash;centenares de lectores de distancia con respecto al puesto que ocupa Milei Le&oacute;n&mdash;, donde hay quien lleva ya m&aacute;s de cinco horas soportando las altas temperaturas de junio.
    </p><p class="article-text">
        A falta de diez minutos para que empiece la firma, las primeras fans que ser&aacute;n las afortunadas en ver a Inma Rubiales miran el reloj impacientes. Lo hacen de pie, tras haber pasado sentadas todo el d&iacute;a en un rinc&oacute;n del Paseo de los Coches y haber recogido sus cosas. Para entretenerse hab&iacute;an montado sobre el asfalto un campamento improvisado en el que extienden sus mantas, sacan barajas de cartas, se ponen a leer sus novelas o hasta comparten entre ellas sus citas favoritas y las subrayan. No importa que la capital est&eacute; colapsada por cortes de tr&aacute;fico ni que a pocos kil&oacute;metros coincidan la visita del Papa y los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciertos de Bad Bunny</a>, pues aqu&iacute; lo &uacute;nico que guarda relevancia son los libros y todas las conversaciones giran en torno a estos.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xadytpy" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Para ellas, Inma Rubiales es una amiga. As&iacute; se lo transmite tambi&eacute;n la escritora cuando lo primero que hace al llegar al Retiro es pasarse a saludarlas, salt&aacute;ndose cualquier tipo de protocolo. La autora se acerca a las lectoras que se encuentran al inicio de la fila, las abraza y les pide que busquen los tramos de sombra para protegerse del calor. Adem&aacute;s, las anima a alzar sus ejemplares para un v&iacute;deo que publicar&aacute; en su perfil de Instagram y TikTok. Daniela Barrio, una fan de 15 a&ntilde;os que ha viajado desde Parla para estar en la Feria, es el ejemplo perfecto del &eacute;xito de esta t&aacute;ctica. Su pasi&oacute;n por los libros no naci&oacute; en el colegio, sino navegando por su aplicaci&oacute;n favorita: &ldquo;Sin TikTok no estar&iacute;a aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lectora, que se aficion&oacute; a las historias de Rubiales el a&ntilde;o pasado, explica que ver el contenido que suben otras personas de su edad a Internet es lo que la empuja a consumir literatura. &ldquo;Me salen v&iacute;deos de TikTok de gente leyendo o recomendando libros, y entonces voy a comprarlos&rdquo;, se&ntilde;ala la joven. Pese al tiempo que pasa pegada a la pantalla buscando estas novedades, su familia ha terminado por comprender que hay un beneficio cultural detr&aacute;s de ese uso del tel&eacute;fono: &ldquo;Mis padres me dicen que paso mucho rato en el m&oacute;vil, que es verdad, y a veces dicen que estoy perdiendo el tiempo, pero normalmente saben que no estoy haciendo el tonto&rdquo;.
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                Las fans de Inma Rubiales esperan en la cola de su firma                            </span>
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        Sin embargo, los v&iacute;deos que se viralizan en TikTok e Instagram no solo son de recomendaciones, pues los j&oacute;venes se graban en casa reaccionando a pasajes de la novela, comentando sus impresiones, teorizando sobre las pr&oacute;ximas entregas u ordenando las estanter&iacute;as. Se trata de un mundo tan amplio dentro de estas aplicaciones que tienen sus propios nombres: BookTok y Bookstagram (quienes publican este contenido se llaman <em>booktokers </em>o <em>bookstagrammers </em>en vez de <em>tiktokers </em>o <em>instagrammers)</em>. Pero el impacto va mucho m&aacute;s all&aacute; de comprar o leer una novela; su verdadero poder est&aacute; en la capacidad de unir a adolescentes de distintas partes del mundo que no se conocen.
    </p><p class="article-text">
        Irene Reyes, de 17 a&ntilde;os, est&aacute; haciendo cola acompa&ntilde;ada de tres chicas a las que nunca antes hab&iacute;a visto en persona. &ldquo;Las conoc&iacute; de TikTok porque nos seguimos, tenemos contenido similar&rdquo;, se&ntilde;ala a este peri&oacute;dico. &ldquo;Al principio da un poquito de verg&uuml;enza, porque al final las conoces a trav&eacute;s de una pantalla, pero son muy buenas experiencias&rdquo;, afirma la lectora, que a&ntilde;ade que llevan mensaje&aacute;ndose por Internet varios meses. No es la &uacute;nica que ha vivido esto, pues Milei Le&oacute;n tambi&eacute;n tiene un grupo en WhatsApp con gente con la que empez&oacute; a escribirse a trav&eacute;s de las redes sociales. &ldquo;Hablamos sobre libros, sobre Inma... es muy bonito conectar con personas que te entienden&rdquo;, detalla.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7648310170874826006"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Por su parte, Ic&iacute;ar Pulido, de 17 a&ntilde;os, argumenta que estas comunidades le sirven para romper el hielo y conectar con otras personas de forma m&aacute;s inmediata. &ldquo;A m&iacute; me salen cuentas de chicas que hacen rese&ntilde;as de un libro o que debaten sobre <em>spoilers</em>&rdquo;, cuenta. Cuando llega a la Feria y se encuentra con fans que ven los mismos v&iacute;deos, entablar conversaci&oacute;n surge de manera natural: &ldquo;Al principio est&aacute;s nerviosa, pero como leen los libros de la misma autora que t&uacute;, pues comentas todo y se forma un v&iacute;nculo. Alguna amiga s&iacute; que he hecho as&iacute;&rdquo;. La interacci&oacute;n, como indica Daniela Barrio, sigue en Internet: &ldquo;Acabamos de conseguir contactos de gente que no conoc&iacute;amos de nada. Nos hemos puesto a hacernos fotos entre nosotras y luego nos hemos seguido en Instagram&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Al otro lado del fen&oacute;meno</h2><p class="article-text">
        Inma Rubiales se encuentra al otro lado de este gran fen&oacute;meno literario y conoce muy bien los mecanismos que mueven a su comunidad porque, adem&aacute;s de escribir historias de &eacute;xito, ha estudiado la carrera de Publicidad. Nacida en 2002, ha crecido con las redes sociales, por lo que para ella tienen la misma importancia que le dan sus lectores. A d&iacute;a de hoy acumula 250.000 seguidores solo en Instagram. &ldquo;Me sigue suponiendo un choque cuando 60.000 personas le dan <em>like </em>a un post. &iexcl;Eso es como un campo de f&uacute;tbol!&rdquo;, declara a este peri&oacute;dico. &ldquo;Luego, cuando esa gente viene a una firma, te das cuenta de que todo es real, que esa gente que me escribe a trav&eacute;s de Instagram tiene cara, boca, ojos y nariz y han venido desde donde sea&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Inma Rubiales firma a una lectora en la Feria del Libro de Madrid, en 2026                            </span>
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        Su forma de entender la literatura no es un caso aislado, sino que forma parte de una nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes escritoras espa&ntilde;olas que hacen pi&ntilde;a, se apoyan en las redes y celebran su triunfo. En este grupo de autoras se encuentran nombres como Emma Gil, que con solo 17 a&ntilde;os compagina sus estudios con la publicaci&oacute;n de sus novelas rom&aacute;nticas, o Cherry Chic, que arrastra a miles de seguidoras fieles gracias a su naturalidad en Internet. Todas ellas han construido un v&iacute;nculo basado en la confianza absoluta, hasta el punto de que los anuncios oficiales de las instituciones pasan a un segundo plano.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Una editorial no puede conseguir que un libro sea un fenómeno de TikTok, es algo totalmente espontáneo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma Rubiales</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay veces que, cuando voy a hacer una firma en alguna ciudad, el Ayuntamiento se adelanta y anuncia la firma antes de que la anuncie yo. Las chicas cogen, me env&iacute;an captura de pantalla de la publicaci&oacute;n y me preguntan si es verdad. Es como: 'D&iacute;melo t&uacute;, que eres en quien realmente conf&iacute;o'&rdquo;, explica Inma Rubiales. Esta revoluci&oacute;n ha cambiado por completo las din&aacute;micas de la industria literaria, con mayor peso por parte de las j&oacute;venes lectoras. &ldquo;Ahora mismo entras en la Casa del Libro y en la puerta tienes una estanter&iacute;a que se llama 'Fen&oacute;menos de TikTok'. Son libros que se han hecho famosos gracias a las chavalas&rdquo;, cuenta. &ldquo;Una editorial no puede conseguir que un libro sea un fen&oacute;meno de TikTok, es algo totalmente espont&aacute;neo&rdquo;, a&ntilde;ade la autora.
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            <span class="title">
                La cola de Inma Rubiales en la Feria del Libro de Madrid de 2023                            </span>
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        Asimismo, Inma Rubiales defiende el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as para promover el h&aacute;bito lector, incluso si a las generaciones m&aacute;s adultas les cuesta comprenderlo. &ldquo;Me da cierta impotencia cuando me dicen que los j&oacute;venes no leen por culpa del m&oacute;vil&rdquo;, dice la escritora, aludiendo a que son el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/literatura-futuro-generacion-z-hay-comunidad-enorme-lectores-escritores-jovenes_1_11303486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segmento de la poblaci&oacute;n que m&aacute;s lee</a>, seg&uacute;n los informes. &ldquo;De hecho, utilizan el m&oacute;vil para fomentar la lectura. Coge las redes sociales, m&eacute;tete en Bookstagram y ver&aacute;s millones de publicaciones de chicas que hacen rese&ntilde;as y suben frases de libros. Esas plataformas, tanto BookTok como Bookstagram, est&aacute;n revolucionando el mercado editorial&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Como sabe qui&eacute;n es el p&uacute;blico al que se dirige &mdash;el <a href="https://www.eldiario.es/spin/llama-romantasy-genero-editorial-conquistando-legion-jovenes-lectores-pm_1_12651451.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>romantasy</em></a>, el g&eacute;nero del que escribe, tiene un porcentaje abrumadoramente mayoritario de <a href="https://efe.com/cultura/2026-06-07/romantasy-feria-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lectoras menores de 16 a&ntilde;os</a>&mdash;, Rubiales asume su responsabilidad y apuesta por abordar en sus textos temas como la salud mental o las relaciones sanas. &ldquo;No escribo para ense&ntilde;ar a nadie, pero es cierto que es un p&uacute;blico muy influenciable y uno siempre tiene la presi&oacute;n de hacer las cosas bien y transmitir los mensajes de manera correcta&rdquo;, apunta la autora, que en su &uacute;ltima obra, <em>Un amigo gratis,</em> aborda el <em>bullying</em>. &ldquo;Mi madre, que es psic&oacute;loga, lo estuvo leyendo cap&iacute;tulo a cap&iacute;tulo para ir valorando si se estaba tratando bien&rdquo;, explica. &ldquo;Tambi&eacute;n he hablado sobre adicciones y he acudido a la Asociaci&oacute;n de Alcoh&oacute;licos Rehabilitados de Almendralejo, de mi pueblo, para hablar con el presidente y que me echara un cable&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Su mayor esfuerzo se concentra en los modelos afectivos que traslada a las adolescentes a trav&eacute;s de sus historias rom&aacute;nticas, intentando evitar que se normalicen conductas peligrosas o t&oacute;xicas dentro del noviazgo. Y parece que funciona. Ic&iacute;ar Pulido reconoce que &ldquo;son historias que ayudan a que veas la realidad y las cosas que est&aacute;n mal&rdquo;. &ldquo;A una amiga m&iacute;a le ha pasado. Ha le&iacute;do un libro suyo y gracias a esa historia ha podido salir de la situaci&oacute;n&rdquo;, celebra la joven. Steisy Milei Le&oacute;n est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Es muy importante poder definir qu&eacute; es una relaci&oacute;n sana porque as&iacute; te ayuda a no pasar por eso&rdquo;. Y, mientras tanto, ambas seguir&aacute;n dej&aacute;ndose apasionar por la lectura gracias al algoritmo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 19:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,TikTok,Instagram,Influencers,Jóvenes,Feria del Libro,Madrid,Libros,Literatura juvenil,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" width="4032" height="2268" alt="Javi Fresnada y José Luis Quintero, los guardacolas de conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¡Consigue primera fila en pista sin hacer cola! ¿Pasas de estar 10 horas pasando frío o calor en la calle? ¡Nosotros la hacemos por ti!", anuncian estos estudiantes en redes sociales para ganar dinero </p><p class="subtitle">Crónica - Bad Bunny reivindica la cultura puertorriqueña con un show majestuoso y callejero</p></div><p class="article-text">
        Dos botellas de agua de dos litros en el suelo, crema solar metida a toda prisa en la mochila y un paraguas por si el sol empieza a apretar. Javi Fresneda, de 19 a&ntilde;os, lleva en la calle desde las seis y media dispuesto a hacer cola para el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto de Bad Bunny</a>, uno de los cantantes que m&aacute;s le gustan. Lo hace temblando de fr&iacute;o bajo la sombra del estadio Metropolitano de Madrid y vistiendo una &uacute;nica camiseta de tirantes. &ldquo;Pensaba que ser&iacute;a suficiente con el calor que est&aacute; haciendo &uacute;ltimamente&rdquo;, reconoce. Pese a ello, ha logrado situarse en el quinto puesto, una posici&oacute;n so&ntilde;ada para cualquier fan del artista que quiera verlo de cerca... y una recompensa que, sin embargo, sabe que no experimentar&aacute;. Cuando el reloj marque la hora de apertura de puertas, el joven no dar&aacute; un solo paso hacia el interior del recinto y volver&aacute; a casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero el trayecto de regreso no lo har&aacute; con los bolsillos vac&iacute;os. Antes de marcharse, Fresneda y su colega Jos&eacute; Luis Quintero, tambi&eacute;n de 19 a&ntilde;os y quien lo ha estado acompa&ntilde;ando durante todo el d&iacute;a, ceder&aacute;n su sitio de la cola a dos fans que s&iacute; tienen <a href="https://www.eldiario.es/spin/entrada-conciertos-bad-bunny-esten-agotadas-pm_1_13242179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entradas para el espect&aacute;culo</a>. A cambio: 80 euros, 10 por cada hora sucedida guard&aacute;ndoles la posici&oacute;n. Se trata de una idea que nace tan solo cuatro d&iacute;as antes, con el mando de la videoconsola en la mano. &ldquo;Estaba tranquilamente en casa jugando a la Play y mi mejor amigo, Diego Mu&ntilde;oz, que no ha podido venir hoy, me dice: 'Oye t&iacute;o, que se me ha ocurrido una cosa con la que a lo mejor podemos sacar algo de dinero&rdquo;, cuenta Fresneda. &ldquo;Cuando me lo cont&oacute;, le respond&iacute;: 'Vaya idea m&aacute;s buena acabas de tener'&rdquo;, a&ntilde;ade, sum&aacute;ndose as&iacute; de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se pusieron manos a la obra. Quedaron al d&iacute;a siguiente, concretaron un precio inicial &ldquo;<em>low cost</em> para estudiantes&rdquo; de cuatro a cinco euros por hora, crearon una imagen promocional con IA y pusieron anuncios en todas las plataformas que encontraron, desde Wallapop hasta Vinted. &ldquo;&iexcl;Consigue primera fila en pista sin hacer cola! &iquest;Pasas de estar 10 horas pasando fr&iacute;o o calor en la calle? &iexcl;Nosotros hacemos la cola por ti!&rdquo;, reza el mensaje. &ldquo;Lleg&aacute;is descansados un rato antes de abrir puertas, os hacemos el relevo... &iexcl;y directos a la valla!&rdquo;, contin&uacute;a. El resultado fue casi 200.000 visualizaciones <a href="https://www.tiktok.com/@colaconciertos_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en TikTok</a> y m&aacute;s de 60 personas solicitando sus servicios, algo que Javi Fresneda describe a elDiario.es como una &ldquo;locura&rdquo;.
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                Javi Fresneda y José Luis Quintero, en los alrededores del Metropolitano                            </span>
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        El asombro de los j&oacute;venes los llev&oacute; r&aacute;pidamente a aumentar el precio hasta los 10 euros. &ldquo;Por cinco euros todo el mundo quer&iacute;a, es un regalo. Estamos dando nuestro tiempo, as&iacute; que intentamos sacar m&aacute;s beneficio&rdquo;, explica. Por su parte, Quintero alega que estar en la cola no es tan f&aacute;cil como parece: &ldquo;Esta ma&ntilde;ana se ha pasado muy mal con el fr&iacute;o&rdquo;. Y el prop&oacute;sito se torna m&aacute;s complicado cuando te encantar&iacute;a ser t&uacute; quien entrara al concierto. &ldquo;Lo piensas y dices: 'Mira, est&aacute;s haciendo esto por dinero'. Pero claro, si el artista del que est&aacute;s haciendo la cola te gusta, dices: 'Ostras, ojal&aacute; poder ir'. Encima [Bad Bunny] ha sacado diez fechas, y que no haya podido ir a ninguna pues duele&rdquo;, confiesa Fresneda.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el dinero es el principal motivo por el que no tienen entradas para ir al concierto. Los j&oacute;venes, que son de Rivas y han cursado un grado medio de T&eacute;cnico de Emergencias Sanitarias, planean opositar para bombero. No obstante, han intentado dedicarse a cualquier otro &aacute;mbito mientras tanto, aunque sin &eacute;xito. &ldquo;Estoy buscando trabajo, pero tampoco es que haya. No dan la oportunidad a los j&oacute;venes, as&iacute; que hay que buscarse un poco la vida&rdquo;, indica Diego Mu&ntilde;oz. 
    </p><p class="article-text">
        Es una situaci&oacute;n que corrobora Fresneda: &ldquo;Hemos tirado por hosteler&iacute;a, por dependiente de tienda de ropa... lo que nos podemos permitir ahora. Hemos echado curr&iacute;culums en toda la ciudad, a lo mejor en 25 sitios&rdquo;. Pese a que en la cuenta de TikTok que crearon para anunciarse han recibido cr&iacute;ticas de gente que les manda a &ldquo;buscar un trabajo de verdad&rdquo;, prefieren quedarse con lo pr&aacute;ctico: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da eso? M&eacute;tete con nosotros, pero nosotros ganamos dinero&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia de quien &ldquo;compra&rdquo; la primera fila</h2><p class="article-text">
        Lejos todav&iacute;a de Madrid, hay quienes miran atentamente la ubicaci&oacute;n en tiempo real que un desconocido les ha enviado por WhatsApp. Joselin Aldaz, de 26 a&ntilde;os, y John Aguirre, de 30, s&iacute; tienen entradas para el concierto de Bad Bunny, pero viven en Alicante y la distancia que separa la ciudad de la capital hac&iacute;a muy dif&iacute;cil que pudieran llegar temprano a la cola para conseguir una buena posici&oacute;n. Aunque ya se hab&iacute;an gastado 160 euros cada uno en las entradas, el principal obst&aacute;culo resid&iacute;a en el hotel: no pod&iacute;an registrarse y dejar el equipaje hasta bien entrada la tarde, lo que los obligaba a cargar con las maletas a cuestas.
    </p><p class="article-text">
        De origen ecuatoriano pero residentes en Espa&ntilde;a desde ni&ntilde;os, los dos amigos han estado planificando el gran d&iacute;a desde que ocurriera la venta de entradas. &ldquo;Llevamos un a&ntilde;o pas&aacute;ndonos v&iacute;deos de TikTok sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que pasaba en los conciertos</a>, sobre la organizaci&oacute;n...&rdquo;, recuerda Aguirre a este peri&oacute;dico, a lo que Aldaz agrega que quer&iacute;an &ldquo;tener la experiencia completa lo m&aacute;s cercana posible y vivirla&rdquo;. Sin embargo, todo cambi&oacute; tres d&iacute;as antes del evento, cuando el algoritmo de la aplicaci&oacute;n les mostr&oacute; la publicaci&oacute;n de Diego Mu&ntilde;oz y Javi Fresneda. &ldquo;Al principio no me fiaba, parec&iacute;a que era un timo porque no te esperas que nadie haga eso&rdquo;, afirma Aguirre, pero se puso en contacto con ellos y se pusieron de acuerdo.
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                Joselyn Aldaz y John Aguirre, en primera fila del concierto de Bad Bunny                            </span>
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        Nada m&aacute;s llegar a la cola, Fresneda les env&iacute;a fotos desde el sitio, v&iacute;deos y un GPS activo por WhatsApp para que comprueben en todo momento que se encuentran en la zona. El joven tambi&eacute;n les ofrece la opci&oacute;n de hacer videollamada, en tanto que ellos solo tienen que pagar la primera hora por Bizum como se&ntilde;al. El trato consist&iacute;a en un horario partido: ellos les custodian la posici&oacute;n en la cola hasta las once de la ma&ntilde;ana, cuando Aldaz y Aguirre planean llegar al estadio, y vuelven a cogerles el relevo durante las horas que ellos pueden ir a hacer el <em>check-in</em> al hotel.
    </p><p class="article-text">
        En el momento acordado y cargando con sus maletas, los dos amigos se presentan en el estadio Metropolitano. All&iacute; conocen a Fresneda y Quintero, quienes les ceden su sitio y proceden a intercambiarse el dinero del resto de las horas. &ldquo;A m&iacute; me dio un poco de verg&uuml;enza, la verdad, porque hab&iacute;a gente delante y me cort&eacute; un poco&rdquo;, confiesa Aguirre, consciente de que &ldquo;se ve raro, no es algo normal&rdquo;. No obstante, la estrategia que les plantearon ayud&oacute; a que el relevo se hiciera de forma sim&eacute;trica. &ldquo;Si somos dos y guardamos el sitio para m&aacute;s personas... eso tiene que molestar&rdquo;, apunta Fresneda. Es por ello que fue junto a Quintero, para que as&iacute; la gente no reclamara que de pronto ten&iacute;an a m&aacute;s fans delante.
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                Javi Fresneda y José Luis Quintero hacen cola por ti en los conciertos                            </span>
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        Para Aldaz y Aguirre, pagar por ahorrarse el asfalto no admite remordimientos. &ldquo;Yo me siento superorgullosa. He dicho: 'Qu&eacute; idea tan genial, menos mal que encontramos la publicaci&oacute;n'&rdquo;, celebra ella. Aguirre, por su lado, se muestra igual de convencido de haber apoyado la iniciativa: &ldquo;Yo no me siento culpable. Ellos han ganado su dinero y nosotros hemos ahorrado tiempo que no ten&iacute;amos&rdquo;. Para la pareja, este servicio directo es mucho m&aacute;s &uacute;til y real que las estrategias de marketing con las que experimentan otras marcas, que hacen publicidad con la figura del guardafila. Dos ejemplos son una marca de tacos y otra de congelados, que hacen cola por ti mientras consumes sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Con las reservas pr&aacute;cticamente completas para el mes de julio &mdash;incluyendo un encargo de 20 horas consecutivas de noche que les reportar&aacute; 300 euros&mdash;, los j&oacute;venes de Rivas defienden su actividad frente a posibles malentendidos con la seguridad del estadio. &ldquo;Lo hemos mirado y es totalmente legal, porque es como si tu amigo te reserva cola dos horas porque es tu amigo. Nosotros, como se lo hacemos a desconocidos, pues cobramos&rdquo;, argumenta Fresneda. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tom&aacute;rselo como un pasatiempo veraniego, ya proyectan su idea a gran escala y con conciertos de otros artistas. &ldquo;Queremos hacer unas camisetas para que nos distingan&rdquo;, detalla el joven. &ldquo;Y si esto lo peta en Espa&ntilde;a y conseguimos a much&iacute;sima gente, quiz&aacute; hacemos una web o una aplicaci&oacute;n en la que se puedan unir desde todas partes del pa&iacute;s para que no solo se haga en Madrid, sino tambi&eacute;n en Barcelona, por ejemplo&rdquo;, asevera. Este, que reconoce que &ldquo;todo est&aacute; inventado&rdquo; y que no es extra&ntilde;o que algo as&iacute; ya se haga fuera de Espa&ntilde;a o en otros lugares, asegura que jam&aacute;s lo hab&iacute;a visto antes. Adem&aacute;s, tampoco le asusta que alguien pueda robarles la idea: &ldquo;Est&aacute; todo pensado. Hay que ser los primeros y los mejores en ello&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" width="4032" height="2268"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Conciertos,Industria musical,Estadio Metropolitano,Bad Bunny,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fantasía de vivir como en los 2000: "Echamos de menos unas relaciones más humanas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/fantasia-vivir-2000-echamos-relaciones-humanas_1_13251644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45dedec7-8148-48e7-ba69-834e93e79b81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fantasía de vivir como en los 2000: &quot;Echamos de menos unas relaciones más humanas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La generación que creció dentro de internet fantasea ahora con vivir antes de las redes sociales. El regreso de los iPods, las cámaras digitales, la estética Y2K o los vídeos de TikTok sobre cómo vivir “como en los 2000” expresan algo más que una nostalgia estética</p><p class="subtitle">Rebecca Solnit - Lo que la tecnología le roba a nuestras vidas y cómo podemos recuperarlo</p></div><p class="article-text">
        La nostalgia por los 90 y los primeros 2000 se ha convertido en uno de los grandes imaginarios culturales de nuestros d&iacute;as. Lo estamos observando en el regreso a las c&aacute;maras digitales y los iPods, a la moda Y2K &mdash;llena de colores vibrantes y tiros bajos&mdash; o en la proliferaci&oacute;n de v&iacute;deos de TikTok que nos ense&ntilde;an a vivir como si nos encontr&aacute;ramos en el cambio de siglo: hacer crucigramas viendo <em>Las chicas Gilmore</em>, escuchar CDs, decorar diarios en papel y, en definitiva, pasar tiempo lejos del tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno tambi&eacute;n ha alcanzado el terreno musical. Uno de los ejemplos m&aacute;s claros es el grupo Katseye, cuya est&eacute;tica bebe directamente de los primeros 2000: brillos, referencias al internet primitivo, feminidad Y2K y canciones como <em>Internet Girl</em>, que evocan m&aacute;s la figura de la &ldquo;chica de internet&rdquo; de los dosmil que <a href="https://www.eldiario.es/era/hazme-una-foto-asi-desmontar-pantomima-influencer_1_11775273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/era/hazme-una-foto-asi-desmontar-pantomima-influencer_1_11775273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>influencer</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/hazme-una-foto-asi-desmontar-pantomima-influencer_1_11775273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contempor&aacute;nea</a>. Parad&oacute;jicamente, todas las integrantes del grupo nacieron entre 2002 y 2007, por lo que los a&ntilde;os que recrean no forman parte de sus recuerdos, sino de un imaginario heredado.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;hasta qu&eacute; punto este deseo de regresar al pasado es solo una moda est&eacute;tica? &iquest;Qu&eacute; tienen de atractivo los 90 y los primeros 2000 para una generaci&oacute;n que apenas los vivi&oacute;? &iquest;Y qu&eacute; dice esta nostalgia sobre la forma en que vivimos el presente e imaginamos &mdash;o hemos dejado de imaginar&mdash; el futuro?
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7626756476115225870"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">La fantas&iacute;a predigital</h2><p class="article-text">
        Este deseo por volver al cambio de siglo surge entre personas que, efectivamente, vivieron esa &eacute;poca, como Gemma, de 44 a&ntilde;os, que rememora &ldquo;cu&aacute;nto molaba internet antes de las redes sociales. La gente parec&iacute;a educada y amable. Era divertido&rdquo;. Pero se ha extendido a otras personas que, generacionalmente, no vivieron esos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, NBC News publicaba <a href="https://www.nbcnews.com/politics/politics-news/discomfort-modern-technology-gen-z-desire-live-past-poll-rcna340897" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta</a> en la que un 47% de las personas entre 18 y 29 a&ntilde;os &mdash;lo que, mayoritariamente, consideramos generaci&oacute;n Z&mdash; preferir&iacute;a vivir en el pasado, frente a un 38% que elegir&iacute;a mantenerse en el presente, y un 15% al que le gustar&iacute;a vivir en el futuro. Entre aquellos que eleg&iacute;an el pasado, un 33% se quedaba con el pasado m&aacute;s &ldquo;inmediato&rdquo;. En el art&iacute;culo de NBC, el investigador de la nostalgia Clay Routledge apuntaba que esa preferencia por los a&ntilde;os 90 y los primeros 2000 podr&iacute;a explicarse porque se perciben como &ldquo;el momento anterior a las redes sociales y a la vida mediada permanentemente por pantallas&rdquo;. Si uno desea irse mucho m&aacute;s atr&aacute;s de los a&ntilde;os 90, a&ntilde;ad&iacute;a, &ldquo;pierde algunas de las ventajas del progreso social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esto est&aacute; de acuerdo Sof&iacute;a Traba Mendez, ingeniera inform&aacute;tica especializada en producto y transformaci&oacute;n digital, quien es consciente de los efectos positivos de ciertos avances tecnol&oacute;gicos pero, al mismo tiempo, cuestiona otros. &ldquo;Si entendemos la tecnolog&iacute;a como avances m&eacute;dicos, matem&aacute;ticos, f&iacute;sicos, etc., entonces no ha habido otro tiempo mejor. Aqu&iacute; incluyo la IA porque las cosas que nos est&aacute; permitiendo hacer son incre&iacute;bles. Por ejemplo, la investigaci&oacute;n en detecci&oacute;n temprana de algunos tipos de c&aacute;ncer&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Añoran la intensidad de las amistades y relaciones presenciales, así como la posibilidad de desconectarse cuando uno quisiera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kate Eichhorn</span>
                                        <span>—</span> investigadora y profesora de Estudios Culturales y Comunicación
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Traba tambi&eacute;n pone en valor herramientas de conectividad como Skype o Zoom, que surgieron antes de las redes sociales, por su capacidad para mantener unidas a personas que est&aacute;n f&iacute;sica y geogr&aacute;ficamente separadas. Este ha sido su caso, ya que lleva 14 a&ntilde;os viviendo fuera de Espa&ntilde;a; o el de personas como Pablo (nombre ficticio), de 41 a&ntilde;os, quien cuenta c&oacute;mo estas herramientas le permitieron estar en contacto con su familia en un momento dif&iacute;cil en el que &eacute;l se encontraba en otro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El atractivo de estas herramientas es que funcionan de una forma m&aacute;s similar a las de los primeros dos mil. Precisamente, Laura, de 35 a&ntilde;os, echa en falta la forma de funcionar de herramientas que usaba en su adolescencia, como Messenger: &ldquo;Te conectabas cuando quer&iacute;as y te desconectabas cuando quer&iacute;as. Pod&iacute;as elegir cu&aacute;ndo estar presente. Ahora parece que tienes que estar siempre al otro lado, disponible, respondiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, lo que nos resulta atractivo de mirar al pasado no es tanto imaginar una sociedad sin desarrollos tecnol&oacute;gicos &mdash;de forma general&mdash;, sino una en la que la tecnolog&iacute;a todav&iacute;a parec&iacute;a menos invasiva. En la que no se nos exig&iacute;a una conexi&oacute;n permanente, disponibilidad constante y la sensaci&oacute;n de que toda experiencia deb&iacute;a pasar por una pantalla.&nbsp;&ldquo;Creo que lo que echamos de menos no es la &eacute;poca en s&iacute;, sino una forma de relacionarnos con el mundo que era m&aacute;s lenta, m&aacute;s presente, m&aacute;s... humana&rdquo;, resume Traba.
    </p><p class="article-text">
        En esto est&aacute; de acuerdo Kate Eichhorn, investigadora y profesora de Estudios Culturales y Comunicaci&oacute;n en The New School de Nueva York: &ldquo;No creo que la mayor&iacute;a de la generaci&oacute;n Z quiera realmente volver a los a&ntilde;os 90. No quieren regresar al punto &aacute;lgido de la crisis del sida ni a una &eacute;poca anterior a muchos de los derechos b&aacute;sicos que hoy tienen las personas LGTBIQ. Pero s&iacute; a&ntilde;oran algunos aspectos de ese periodo. Sobre todo, a&ntilde;oran la intensidad de las amistades y relaciones presenciales, as&iacute; como la posibilidad de desconectarse cuando uno quisiera&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7457238706370514206"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es el hecho de no tener la necesidad &mdash;o el FOMO&mdash; de estar permanentemente conectados donde realmente radica la nostalgia: &ldquo;Me gustar&iacute;a que tuvi&eacute;ramos la tecnolog&iacute;a que tenemos ahora, con todas sus posibilidades, pero que fueran &lsquo;lugares&rsquo; a los que acudir en vez de algo que puedes llevar en el bolsillo todo el rato. Ojal&aacute; lograr algo h&iacute;brido entre lo que tenemos ahora y lo que la tecnolog&iacute;a era hace unas d&eacute;cadas&rdquo;, explica Clara, de 29 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">La nostalgia de un pasado no vivido</h2><p class="article-text">
        Este cansancio por la hiperconexi&oacute;n puede entenderse dentro de un proceso de &ldquo;plataformizaci&oacute;n&rdquo; de la vida, como explica la investigadora Anne Helmond. Las plataformas digitales actuales &mdash;Tinder, Instagram, Amazon, YouTube, entre otras&mdash; ya no son simples sitios web o aplicaciones, sino que act&uacute;an como la infraestructura dominante de internet. Es decir, ya no solo las &ldquo;utilizamos&rdquo;, sino que &ldquo;vivimos&rdquo; dentro de ellas. Es por eso que cada vez m&aacute;s personas est&aacute;n buscando actividades y formas de habitar el mundo al margen de la esfera digital.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de Miriam, de 34 a&ntilde;os, que est&aacute; pensando en recuperar &mdash;en algunos casos ya lo ha hecho&mdash; objetos en sus versiones anal&oacute;gicas: &ldquo;Un m&oacute;vil s&oacute;lo para llamadas, para dejar de estar enganchada a las notificaciones, las redes sociales y la eterna ventana abierta a la red; c&aacute;mara de carrete para revelar y tener recuerdos f&iacute;sicos que guardar; reloj de pulsera para dejar de consultar la hora en el m&oacute;vil, e incluso he pensado en una m&aacute;quina de escribir&rdquo;. Ella reconoce sentirse afortunada al ser de &ldquo;las &uacute;ltimas generaciones que crearon v&iacute;nculos y relaciones sin que mediaran las redes sociales&rdquo;, y ahora est&aacute; intentando adoptar un estilo de vida que le recuerda m&aacute;s a esos a&ntilde;os. Dice encontrar un gran confort en series como <em>Las chicas Gilmore</em>, &ldquo;con su vida sencilla y peque&ntilde;a, comunitaria y anal&oacute;gica&rdquo;. Eso s&iacute;, &ldquo;sin dejarse arrastrar al cien por cien por la nostalgia y ser consciente de todos los avances que han experimentado el feminismo, el movimiento LGTBI, antirracista, anticapitalista, ecologista, entre otros&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Este traspaso a lo anal&oacute;gico tambi&eacute;n lo ha llevado a cabo Nat&agrave;lia, de 24 a&ntilde;os. A pesar de ser una d&eacute;cada m&aacute;s joven, tambi&eacute;n sinti&oacute; la necesidad de &ldquo;volver&rdquo; a un tiempo anterior que ni siquiera lleg&oacute; a vivir en primera persona. Cuando le coment&oacute; a su jefa que le hab&iacute;an regalado una c&aacute;mara anal&oacute;gica y que estaba &ldquo;volviendo a ser anal&oacute;gica&rdquo;, esta le pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Vuelves?&rdquo;. &ldquo;Me pareci&oacute; curioso, porque es verdad que por generaci&oacute;n no me corresponde&rdquo;. Hacer crucigramas, usar bloc de notas, leer libros en f&iacute;sico o guardar tarjetas de restaurantes que le gustan es para ella &ldquo;intentar hacer un poco de resistencia o militancia a las din&aacute;micas que se est&aacute;n creando&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Miriam, de 34 años, está pensando en usar &#039;un móvil sólo para llamadas, para dejar de estar enganchada a las notificaciones, las redes sociales y la eterna ventana abierta a la red</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Nat&agrave;lia no es el &uacute;nico. La profesora en cultura digital explica que, en una asignatura que imparte sobre medios y memoria, sus estudiantes disfrutan mucho creando proyectos recurriendo a formatos anal&oacute;gicos tard&iacute;os o a formatos digitales de transici&oacute;n. &ldquo;Sobre todo hablan de la temporalidad de esos formatos y de lo intencional que hab&iacute;a que ser al utilizarlos&rdquo;, asegura. Adem&aacute;s, en relaci&oacute;n a la generaci&oacute;n Z afirma que, &ldquo;aunque la mayor&iacute;a no est&aacute; preparada para desconectarse completamente &mdash;porque saben que es pr&aacute;cticamente imposible escapar de la tecnolog&iacute;a&mdash;, s&iacute; parecen muy conscientes de que, m&aacute;s all&aacute; de haber consumido enormes cantidades de contenido que les result&oacute; bastante da&ntilde;ino para su desarrollo social y su salud mental durante la preadolescencia y la adolescencia, tambi&eacute;n fueron explotados por la industria tecnol&oacute;gica como productores de contenido&rdquo;. Es por ello que &ldquo;muchos han llegado a la conclusi&oacute;n de que la vida probablemente era mejor antes de la era digital&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7510364396393073950"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">La crisis del futuro</h2><p class="article-text">
        La nostalgia por el pasado parece crecer al mismo ritmo que el escepticismo hacia el futuro, especialmente debido a c&oacute;mo determinadas tecnolog&iacute;as &mdash;en especial la inteligencia artificial&mdash; est&aacute;n empezando a colonizar los imaginarios del presente. En la encuesta publicada por NBC News, casi la mitad de los j&oacute;venes afirmaba sentirse preocupado o ansioso por <a href="https://www.eldiario.es/era/preparacionistas-ia-plan-b-laboral-no-descabellado_1_12508660.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impacto que la IA podr&iacute;a tener sobre su trabajo</a> en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Este retorno a los 90 y los primeros 2000 aparece como resultado a un presente hiperconectado y un futuro asociado a automatizaci&oacute;n, vigilancia y aceleraci&oacute;n constante.
    </p><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eudald-espluga-filosofo-no-imaginarios-mundo-manos-extrema-derecha-cat_128_13201118.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eudald Espluga</a>, autor de <em>Imaginar el fin. Pensamiento apocal&iacute;ptico para un futuro poscapitalista </em>(Paid&oacute;s, 2026), esta dificultad para proyectarse hacia adelante tiene que ver con una crisis m&aacute;s amplia de imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica y cultural. &ldquo;Con la llegada de la IA y la consolidaci&oacute;n del capitalismo de plataformas en una estructura de concentraci&oacute;n de poder rentista que algunos llaman tecnofeudalismo, la tecnolog&iacute;a se ha vuelto sin&oacute;nimo de un proceso de deshumanizaci&oacute;n, cuando no de exterminio colonial. Por ejemplo, cuando escuchamos plataformas como Spotify sabemos que estamos financiando el genocidio en Gaza [por las inversiones de su CEO en una empresa que genera inteligencia artificial militar]. El rechazo al uso de determinados dispositivos tecnol&oacute;gicos es quiz&aacute; un intento desesperado por escapar del tecnoautoritarismo actual&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El rechazo al uso de determinados dispositivos tecnológicos es quizá un intento desesperado por escapar del tecnoautoritarismo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eudald Espluga</span>
                                        <span>—</span> autor de &#039;Imaginar el fin. Pensamiento apocalíptico para un futuro poscapitalista&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a este <em>revival </em>de los 90-2000, Espluga tambi&eacute;n hace referencia al concepto de &ldquo;porsiemprismo&rdquo; del investigador sobre nostalgia Grafton Tanner. &ldquo;Este intento de vivir en una &eacute;poca donde las cosas no terminan nunca (otra precuela de <em>Una rubia muy legal</em>, otra de <em>El Se&ntilde;or de los Anillos</em>) creo que es una respuesta a los miedos en torno al fin del mundo o la cancelaci&oacute;n efectiva y virtual del futuro: es el intento de seguir viviendo en un presente siempre revivido, siempre <em>rebooteado</em>&rdquo;. Sin embargo, tambi&eacute;n considera que puede tener un elemento subversivo: &ldquo;Es la negativa a compartir los sue&ntilde;os tecnoacelerados de quienes creen que la salvaci&oacute;n de la humanidad, y la conquista de un futuro, pasan por la colonizaci&oacute;n de Marte, por el transhumanismo cyborg o por vivir en ciudades muro en medio del desierto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta idea de subversi&oacute;n tambi&eacute;n la comparte Eichhorn. &ldquo;Lo que podr&iacute;a parecer una fascinaci&oacute;n extra&ntilde;a o incluso una fetichizaci&oacute;n de los formatos medi&aacute;ticos antiguos no es una nostalgia ingenua por el pasado. En realidad, forma parte de una cr&iacute;tica m&aacute;s sofisticada de la cultura digital contempor&aacute;nea&rdquo;, explica la investigadora cultural. Frente a la paradoja de que haya j&oacute;venes abogando por una vida sin pantallas a trav&eacute;s de una pantalla, Eichhorn asegura que, &ldquo;m&aacute;s que ninguna otra generaci&oacute;n, saben que si quieres que algo se vuelva viral &mdash;incluso una cr&iacute;tica de la cultura digital&mdash; tienes que utilizar precisamente las plataformas que est&aacute;s criticando inadvertidamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, quiz&aacute; este <em>revival </em>de los 90 y los primeros 2000 no act&uacute;a tanto como una fantas&iacute;a escapista ni como un deseo por volver realmente al pasado, sino como un intento por imaginar un presente y un futuro en el que la tecnolog&iacute;a vuelva a tener l&iacute;mites. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/fantasia-vivir-2000-echamos-relaciones-humanas_1_13251644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 19:36:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fantasía de vivir como en los 2000: "Echamos de menos unas relaciones más humanas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Internet,Redes sociales,TikTok,Desconexión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Cuidado en TikTok: los códigos secretos de los pederastas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-cuidado-tiktok-codigos-secretos-pederastas_132_13239359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ee2410d-6fa5-4728-9405-4aa56b1e87be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Cuidado en TikTok: los códigos secretos de los pederastas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Usan códigos que solo ellos entienden. Navegan sueltos e impunes en la red social que se supone que les persigue y tiene límites. Es un ecosistema digital plagado de niñas y niños, un imán para uno de los delitos más graves que existen</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/cuidado-en-tiktok-los-c-digos-secretos-de-los-pederastas/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Cuidado en TikTok: los códigos secretos de los pederastas"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En alg&uacute;n lugar de Argentina, una ni&ntilde;a se graba un v&iacute;deo mostrando productos de una tienda de pijamas y lo publica en TikTok. R&aacute;pidamente, ese v&iacute;deo se llena de reacciones y comentarios, algunos muy escuetos, como el de un tal Alexis que escribe: &ldquo;Zangi 1450&rdquo;. Otros usuarios escriben cifras: &ldquo;100x100&rdquo;, o &ldquo;50 x 50&rdquo;. Otros ponen &ldquo;C&oacute;digo Postal&rdquo; o &ldquo;caf&eacute; con pan&rdquo;&hellip; o &ldquo;cambio&rdquo;. Esa ni&ntilde;a no entender&aacute; qu&eacute; quieren decir. Pero quienes lo escriben saben lo que est&aacute;n diciendo, y entienden el c&oacute;digo de los dem&aacute;s, porque es el lenguaje en clave que usan quienes buscan im&aacute;genes de menores en internet que luego intercambian y acaban circulando entre pederastas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con Clara Jim&eacute;nez Cruz, cofundadora y directora de la Fundaci&oacute;n <a href="http://maldita.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maldita.es</a>, sobre la investigaci&oacute;n que acaba de publicar en la que se documenta c&oacute;mo TikTok, la red social m&aacute;s popular entre los menores de edad, -tambi&eacute;n de menos de 13 a&ntilde;os, aunque est&eacute; prohibido- se ha convertido en uno de los lugares preferidos de los pederastas y ped&oacute;filos para conseguir y robar im&aacute;genes de menores, as&iacute; como contactar con otros ped&oacute;filos para intercambiar im&aacute;genes y v&iacute;deos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para fines sexuales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
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            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-cuidado-tiktok-codigos-secretos-pederastas_132_13239359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Cuidado en TikTok: los códigos secretos de los pederastas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pederastia,TikTok,Abusos a menores,Redes sociales,Maldita.es,Protección de menores,Pedofilia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pymes y redes sociales: ¿en cuáles merece la pena estar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/espacio-pyme/pymes-redes-sociales-merece-pena_1_13215494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a925c06c-19b0-4edf-b6a8-0e4c309d6be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pymes y redes sociales: ¿en cuáles merece la pena estar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Instagram, LinkedIn, TikTok o Facebook pueden ser útiles para una pyme, pero no todas las plataformas sirven para todos los negocios ni requieren la misma inversión de tiempo y recursos</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os fue un mantra que segu&iacute;an a rajatabla todas las <strong>peque&ntilde;as y medianas empresas</strong>: hab&iacute;a que estar en las<strong> redes sociales</strong>. Abrir perfiles en cada una de ellas parec&iacute;a sin&oacute;nimo de modernidad y visibilidad: cuanto m&aacute;s contenido y m&aacute;s diversificado, mejor. Sin embargo, con el paso del tiempo muchas empresas han descubierto una realidad que a menudo no se tuvo en cuenta: mantener una<strong> presencia activa en redes</strong> requiere tiempo, estrategia y recursos, y no siempre genera resultados claros.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, cada vez m&aacute;s empresas lo tienen claro: la pregunta no es si una <strong>pyme </strong>debe estar en redes sociales, sino en cu&aacute;les merece la pena invertir esfuerzos. Porque no todas funcionan igual ni sirven para lo mismo: mientras algunas ayudan a <strong>captar clientes</strong> o reforzar la <strong>imagen de marca</strong>, otras apenas generan impacto para determinados negocios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los datos muestran que las redes siguen siendo un espacio central para consumidores y empresas. El<em><strong> </strong></em><a href="https://iabspain.es/estudio/estudio-redes-sociales-2025-iab-spain/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Estudio de Redes Sociales 2025</strong></em></a><strong> de IAB Spain</strong> se&ntilde;ala que el<strong> 86% de los internautas espa&ntilde;oles</strong> utiliza redes sociales y que plataformas como WhatsApp, Instagram y YouTube lideran tanto en uso como en interacci&oacute;n con marcas. Adem&aacute;s, cerca de la mitad de los usuarios reconoce consultar redes<strong> antes de comprar</strong> y un 44% afirma que el contenido visto influye en sus decisiones de compra. Su papel es clave, y hay que tenerlo en cuenta. Pero, &iquest;c&oacute;mo distinguir lo esencial de lo prescindible?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Instagram </strong>sigue siendo, para muchas pymes, la red m&aacute;s rentable en t&eacute;rminos de <strong>visibilidad </strong>y relaci&oacute;n con clientes. Su combinaci&oacute;n de imagen, v&iacute;deo corto y herramientas comerciales permite que negocios peque&ntilde;os puedan mostrar productos, explicar procesos o<strong> humanizar la marca</strong> sin grandes inversiones. Adem&aacute;s, el auge de los v&iacute;deos breves y los formatos espont&aacute;neos ha reducido parcialmente la necesidad de producir contenidos excesivamente profesionales. Para sectores como <strong>restauraci&oacute;n, comercio local, moda, turismo o bienestar</strong>, Instagram contin&uacute;a siendo uno de los principales escaparates digitales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>TikTok</strong>, por su parte, se ha convertido en la plataforma con mayor crecimiento entre usuarios j&oacute;venes y tambi&eacute;n empieza a ganar peso entre negocios peque&ntilde;os. Aunque muchas empresas todav&iacute;a la perciben como una red dirigida &uacute;nicamente al entretenimiento, cada vez m&aacute;s marcas la utilizan para generar <strong>alcance org&aacute;nico</strong> mediante contenidos r&aacute;pidos, cercanos y menos publicitarios. &iquest;El problema? TikTok exige constancia y adaptaci&oacute;n al lenguaje de la plataforma. No basta con reutilizar contenido de otras redes. Por eso, las empresas que mejor funcionan suelen ser aquellas capaces de mostrar el lado m&aacute;s humano y cotidiano del negocio.
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                Creación de contenido para una floristería.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>LinkedIn, para captar clientes y talento</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras Instagram y TikTok dominan el terreno m&aacute;s visual y emocional, <strong>LinkedIn </strong>se ha consolidado como la red m&aacute;s &uacute;til para<strong> empresas B2B, </strong>despachos profesionales, consultoras o negocios orientados a otros profesionales. Porque, m&aacute;s que generar viralidad, LinkedIn permite construir reputaci&oacute;n, compartir conocimiento y conectar con <strong>potenciales clientes </strong>o colaboradores. Tambi&eacute;n se ha convertido en una herramienta importante para <strong>captar talento,</strong> especialmente en perfiles cualificados.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;: no todo el mundo le saca a esta plataforma todo su potencial. Muchas pymes siguen utilizando LinkedIn &uacute;nicamente como un escaparate corporativo poco actualizado. Lo que se publica y c&oacute;mo se hace es fundamental. Y en ese sentido, la mayor&iacute;a de <strong>expertos en marketing digital</strong> coinciden en que los perfiles personales y los contenidos especializados suelen generar mucha m&aacute;s interacci&oacute;n que las publicaciones excesivamente comerciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Facebook </strong>mantiene una situaci&oacute;n peculiar. Aunque ha perdido protagonismo entre usuarios j&oacute;venes, sigue siendo una de las redes m&aacute;s utilizadas por empresas y conserva una audiencia muy relevante en determinados segmentos de edad. Su penetraci&oacute;n es mayor, dado que fue la gran pionera. Y por ello, para negocios locales, asociaciones o empresas con p&uacute;blicos m&aacute;s <strong>amplios y maduros</strong>, contin&uacute;a siendo &uacute;til, especialmente gracias a grupos, eventos y campa&ntilde;as publicitarias segmentadas. Con todo, su alcance org&aacute;nico lleva a&ntilde;os cayendo y muchas empresas dependen ya de <strong>inversi&oacute;n publicitaria </strong>para obtener resultados visibles.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa con <strong>YouTube</strong>? La red social de v&iacute;deos ocupa un lugar distinto. No suele ser la primera en la que piensa una pyme, pero sigue siendo una de las m&aacute;s importantes para b&uacute;squedas, tutoriales y <strong>posicionamiento SEO.</strong> De hecho, muchos contenidos de YouTube tienen una vida &uacute;til mucho m&aacute;s larga que en otras redes. Por ello, para aquellas empresas que sean capaces de generar <strong>v&iacute;deos explicativos</strong>, demostraciones o contenido educativo, puede convertirse en una herramienta muy potente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Menos es m&aacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los <strong>errores m&aacute;s frecuentes </strong>entre peque&ntilde;as empresas es abrir perfiles en m&uacute;ltiples plataformas y abandonarlos poco despu&eacute;s por falta de tiempo o recursos. Se trata de un grave error, ya que eso suele transmitir una<strong> imagen de desactualizaci&oacute;n o abandono</strong>. De hecho, es peor que no tener presencia activa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dado que cada red social tiene din&aacute;micas, formatos y p&uacute;blicos diferentes, y mantenerlas exige planificaci&oacute;n, los expertos recomiendan<strong> priorizar calidad frente a cantidad:</strong> elegir una o dos plataformas &uacute;tiles para el negocio y trabajarlas de forma coherente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, adem&aacute;s, que el alcance org&aacute;nico ya no es tan sencillo como hace a&ntilde;os. Muchos emprendedores y peque&ntilde;os negocios reconocen que las redes sociales generan visibilidad, pero no siempre <strong>ventas directas</strong>, especialmente si no existe una<strong> estrategia clara</strong> o inversi&oacute;n publicitaria.
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            <span class="title">
                La dueña de un pequeño negocio empaqueta algunos pedidos.                            </span>
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        De manera paralela, la saturaci&oacute;n publicitaria empieza a generar cierto cansancio entre usuarios. Informes recientes apuntan a un creciente rechazo hacia contenidos excesivamente promocionales o poco aut&eacute;nticos, especialmente en plataformas como Instagram o TikTok, donde los llamados <em>influencers </em>han generado cierta sensaci&oacute;n de hartazgo entre muchos usuarios por la avalancha de publicidad.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, las pymes tienen una ventaja frente a las grandes compa&ntilde;&iacute;as: pueden comunicarse de forma m&aacute;s cercana, <strong>mostrar personas reales</strong> y generar relaciones m&aacute;s cre&iacute;bles con su comunidad. Porque, en &uacute;ltima instancia, la clave no est&aacute; en tener un perfil en todas partes, sino en <strong>entender d&oacute;nde est&aacute; realmente el cliente</strong> y qu&eacute; tipo de contenido tiene sentido para cada negocio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Cabezas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/espacio-pyme/pymes-redes-sociales-merece-pena_1_13215494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 14:51:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pymes y redes sociales: ¿en cuáles merece la pena estar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pymes,Redes sociales,Instagram,TikTok,Facebook,Twitter,Youtube,Influencers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que explica el confesionario de Rosalía de los conciertos virales para la época de TikTok e Instagram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c18b7b8-5dbe-4907-9adb-863240fdc30c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140608.jpg" width="3941" height="2217" alt="Lo que explica el confesionario de Rosalía de los conciertos virales para la época de TikTok e Instagram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El auge de los macroconciertos y la necesidad de diferenciarse impulsan un modelo concebido para ser compartido, fragmentado y prolongado en el que el público se convierte en la principal herramienta de difusión
</p><p class="subtitle">Rosalía resucita en Madrid y hace levitar a sus fans con un concierto apabullante
</p></div><p class="article-text">
        Elena se declara &ldquo;superfan&rdquo; de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-resucita-madrid-levitar-fans-concierto-apabullante_129_13110628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a.</a> A pesar de vivir en Madrid, no consigui&oacute; entradas para los conciertos del <em>Lux Tour</em> en la capital y en Barcelona, y no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que comprar tickets para el espect&aacute;culo que la estrella catalana ofrecer&aacute; en Amberes el 27 de abril. Durante este tiempo, ha intentado abstraerse de todo lo que tiene que ver con Rosal&iacute;a para tratar de no llevarse ning&uacute;n<em> spoiler</em>. &ldquo;Cuando empez&oacute; la gira, me empezaron a salir v&iacute;deos en Instagram, pero no he querido ver nada&rdquo;, asegura. &ldquo;Obligaba a mis padres a que cambiaran de canal si sal&iacute;a algo en las noticias. He llegado incluso a hablarle a mi m&oacute;vil dici&eacute;ndole &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/auge-desaparicion-regreso-miguel-adrover-disenador-nego-vestir-rosalia-no-condenar-genocidio-gaza_1_13134448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boicot Rosal&iacute;a</a>&rsquo;, a ver si funcionaba&hellip;&rdquo;. <em>Spoiler</em>: no funcion&oacute; (del todo).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He conseguido no enterarme de mucho, pero es que ya hasta el <em>tracklist</em> est&aacute; publicado en todos lados. Si ya voy sabiendo las canciones que va a cantar&hellip; menudo aburrimiento&rdquo;, se queja esta jiennense de 25 a&ntilde;os. Pero hay un momento que no ha logrado evitar: &ldquo;S&eacute; que hay un confesionario y que en uno de los conciertos sali&oacute; Aitana&rdquo;. Se refiere al momento que precede a <em>La perla</em>: un segmento fijo en el <em>Lux Tour </em>en el que Rosal&iacute;a juega con la iconograf&iacute;a religiosa y, seg&uacute;n la ciudad, conversa con invitadas sobre &ldquo;perlas&rdquo; sentimentales &mdash;ex narcisistas o decepciones amorosas&mdash; como si se tratase del rito cat&oacute;lico de la confesi&oacute;n. En Madrid, las invitadas fueron Esty Quesada, Metrika, Shannis y, efectivamente, Aitana. El fragmento ha ido circulando por TikTok e Instagram hasta el punto de que evitarlo, como intenta Elena, se convierte casi en una misi&oacute;n imposible.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, a partir de esos v&iacute;deos es posible reconstruir gran parte del espect&aacute;culo: no solo el confesionario, sino tambi&eacute;n algunos de sus momentos m&aacute;s reconocibles &mdash;el botafumeiro gigante o el ballet&mdash;, est&aacute;n por todos lados en las redes sociales. Esa paradoja &mdash;querer llegar &ldquo;virgen&rdquo; al concierto en una &eacute;poca en la que todo se comparte&mdash; define una nueva forma de vivir la m&uacute;sica en directo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que antes terminaba al encenderse las luces ahora sigue viviendo en clips, <em>stories</em>, mem&eacute;tica, titulares, debates y trozos descontextualizados que circulan durante d&iacute;as y pueden llegar a convertir un evento en algo monocultural&rdquo;, explica Frankie Piz&aacute;, fundador de <a href="https://www.zonafranka.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FRANKA</a> y cr&iacute;tico cultural, quien identifica una ruptura con la temporalidad cl&aacute;sica del concierto.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2040158811768361337?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para &eacute;l, lo que hace unos a&ntilde;os era cobertura posterior ahora es, en muchos casos, circulaci&oacute;n prevista de antemano. &ldquo;Parte del concierto ya se piensa en funci&oacute;n de c&oacute;mo se ver&aacute; fragmentado, qui&eacute;n lo compartir&aacute;, qu&eacute; planos resistir&aacute;n mejor en el <em>timeline </em>y qu&eacute; momentos podr&aacute;n sintetizar el relato entero en pocos segundos&rdquo;, argumenta Piz&aacute;. El concierto, en definitiva, se ha convertido en material para crear una cadena de contenidos.
    </p><h2 class="article-text">Tocar ya no es suficiente</h2><p class="article-text">
        Ese cambio no se limita a c&oacute;mo se consumen los conciertos, sino que empieza mucho antes: en el momento en que se dise&ntilde;an. En un contexto de crecimiento sin precedentes &mdash;en 2025 el sector de la m&uacute;sica en directo super&oacute; por primera vez los 800 millones de euros de facturaci&oacute;n&mdash; y saturaci&oacute;n de grandes eventos, diferenciarse ya no depende solo de la m&uacute;sica, sino de lo que la acompa&ntilde;e en el escenario. Ra&uacute;l de Lara, productor de directos que ha trabajado en casi 70 giras nacionales a trav&eacute;s de su empresa Live Branding!, lo tiene claro: &ldquo;Subir, tocar y listo, sin tener en cuenta lo que ofrecer al p&uacute;blico, ya no es suficiente. Un directo tiene que ser una experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese proceso, aunque no lo es todo, reconoce que la l&oacute;gica de las redes ya forma parte del lenguaje de producci&oacute;n: &ldquo;Hoy un concierto tambi&eacute;n se dise&ntilde;a pensando en c&oacute;mo va a vivir en redes&rdquo;, reconoce. No solo importa lo que ocurre en el recinto, sino qu&eacute; partes del espect&aacute;culo podr&aacute;n circular despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De Lara, que ha trabajado con bandas de la talla de Arde Bogot&aacute;, Ginebras o Alcal&aacute; Norte, apunta, no obstante, a una particularidad del mercado espa&ntilde;ol: &ldquo;En Espa&ntilde;a todav&iacute;a existe la idea de que producir un directo resta autenticidad, cuando, en realidad, es todo lo contrario&rdquo;. La figura del productor de directos &mdash;el encargado de dise&ntilde;ar, junto a la banda, el <em>tracklist</em>, las fases del concierto o el rol de cada miembro de la banda, entre otros aspectos&mdash; est&aacute; consolidada en otros mercados, pero aqu&iacute; sigue siendo, en muchos casos, una labor poco visible. Hay grupos que se resisten a recurrir a estos servicios y otros que, aun haci&eacute;ndolo, prefieren no explicitarlo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Subir, tocar y listo, sin tener en cuenta lo que ofrecer al público, ya no es suficiente. Un directo tiene que ser una experiencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl de Lara</span>
                                        <span>—</span> Productor de directos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algo similar ocurre con quienes dise&ntilde;an las puestas en escena: el secretismo es la norma. El mejor ejemplo: Terrivle Studio y Studio Dennis Vanderbroeck, responsables del <em>Lux Tour</em> de Rosal&iacute;a, declinaron participar en este reportaje para &ldquo;preservar la confidencialidad de los contratos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lidia G&aacute;mez, CEO de Maas, el sello propiedad de Dellafuente, s&iacute; ha accedido a hablar abiertamente de este proceso. Maas fue tambi&eacute;n la empresa responsable de producir los dos conciertos que el granadino ofreci&oacute; en el Estadio Metropolitano de Madrid en junio de 2025, ante m&aacute;s de 117.600 espectadores en total, lo que lo convirti&oacute; en el artista independiente espa&ntilde;ol con mayor aforo en un concierto. El espect&aacute;culo giraba en torno a una escenograf&iacute;a formada por una gran estrella nazar&iacute; de ocho puntas &mdash;s&iacute;mbolo identitario del proyecto&mdash; con m&aacute;s de cuatro alturas, rodeada de 13 piscinas, 50 fuentes programables y un g&eacute;iser central que alcanzaba los 50 metros. G&aacute;mez describe el proceso creativo como una partitura de emociones superpuesta al <em>setlist</em>: &ldquo;Cada canci&oacute;n est&aacute; contando algo y utilizamos los elementos que tenemos a nuestro alcance para transmitir lo que queremos contar y para generar unas sensaciones u otras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, G&aacute;mez no concuerda con De Lara: &ldquo;Nosotros no vamos buscando que se grabe y se viralice, porque nuestro foco es que el p&uacute;blico lo disfrute. No pensamos m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, asegura. Lo que ocurre fuera del estadio, dice, es &ldquo;un efecto colateral&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El espectador como agencia de comunicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El resultado es un p&uacute;blico que ya no solo consume el espect&aacute;culo, sino que tambi&eacute;n lo reproduce y distribuye. Alba Lafarga, gestora cultural y videoensayista en <a href="https://www.youtube.com/@AlbaLafarga" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube</a>, lo describe con el concepto de <em>prosumer</em>: &ldquo;Ya hace tiempo que se habla del p&uacute;blico como productor y consumidor al mismo tiempo&rdquo; Frankie Piz&aacute; va por la misma l&iacute;nea: &ldquo;Los a&ntilde;os en los que los <em>fandoms </em>se limitaban a ser los testigos se acabaron&rdquo;, argumenta. &ldquo;El p&uacute;blico ahora es un departamento de comunicaci&oacute;n no remunerado que ir&aacute; ganando cada vez m&aacute;s poder porque la industria musical lo busca as&iacute;: la relaci&oacute;n fan-artista es ahora mismo la gallina de los huevos de oro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ese p&uacute;blico ha sido, adem&aacute;s, el motor involuntario del cambio en la manera de hacer un directo: &ldquo;El hecho de que el p&uacute;blico grabara y compartiera las im&aacute;genes del concierto fue lo que llev&oacute; a los artistas a repensar c&oacute;mo introducir la c&aacute;mara dentro de los conciertos&rdquo;, se&ntilde;ala Lafarga. &ldquo;Antes no hab&iacute;a tantos primeros planos al artista, porque los macroconciertos no eran tan habituales y porque la c&aacute;mara se sent&iacute;a como un artificio entre el artista y el p&uacute;blico, pero ahora parece imprescindible poder ver una ampliaci&oacute;n de lo que ocurre en el escenario&rdquo;, destaca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El público ahora es un departamento de comunicación no remunerado que irá ganando cada vez más poder. La relación fan-artista es ahora mismo la gallina de los huevos de oro.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba Lafarga</span>
                                        <span>—</span> Gestora cultural
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para que un artista llegue a esa conclusi&oacute;n necesariamente debe existir un p&uacute;blico dispuesto a grabar el espect&aacute;culo. &ldquo;Aunque como p&uacute;blico sabemos que hay miles de personas grabando y que ese momento circular&aacute; por TikTok durante un tiempo, tenemos apego a guardar nuestra experiencia desde nuestro punto de vista&rdquo;, explica Lafarga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pensadora barcelonesa tambi&eacute;n identifica un mecanismo concreto que alimenta la circulaci&oacute;n: los artistas han aprendido a introducir variaciones en cada ciudad para prolongar la vida medi&aacute;tica del espect&aacute;culo. &ldquo;Si al final cada <em>performance</em> es igual, solo vas a tener un impacto entre gente que no sea de tu <em>fandom</em> durante las primeras semanas&rdquo;. El confesionario de Rosal&iacute;a es el mejor ejemplo: un formato fijo con un invitado diferente en cada concierto hace que cambie el contenido, lo que garantiza que cada noche genere su propio ciclo de circulaci&oacute;n. Otros casos ser&iacute;an el baile de <em>Apple</em> en los conciertos de Charli XCX, con invitadas distintas en cada ciudad, o la llamada <em>JUNO pose</em> del <em>tour</em> de Sabrina Carpenter.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto est&aacute; provocando que la propia percepci&oacute;n de los contenidos culturales est&eacute; mutando. Para explicarlo, Alba Lafarga recurre a la escritora Of&egrave;lia Carbonell y su hip&oacute;tesis de que vivimos bajo una &ldquo;tiran&iacute;a del Reel&rdquo; en la que todo contenido largo se concibe pensando en los fragmentos que se podr&aacute;n extraer. &ldquo;El problema viene cuando el todo queda supeditado a la posibilidad de generar esos momentos&rdquo;, apunta Lafarga, &ldquo;porque seguramente termines creando una pieza fragmentada, ya lista para recortar y compartir, y ah&iacute; se pierde la creatividad, la espontaneidad y la posibilidad de que ocurra algo imprevisto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El precio a pagar: d&oacute;nde queda la prensa musical</h2><p class="article-text">
        Esa l&oacute;gica de circulaci&oacute;n tiene, sin embargo, otra cara menos celebratoria. En los conciertos del <em>Lux Tour</em> de Rosal&iacute;a en Madrid, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fotoperiodistas-revuelven-veto-rosalia-cobertura-conciertos_1_13137638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los fotoperiodistas acreditados recibieron la negativa de acceso </a>pocas horas antes del espect&aacute;culo, aduciendo &ldquo;particularidades t&eacute;cnicas y de producci&oacute;n del evento&rdquo;. En su lugar, la organizaci&oacute;n ofreci&oacute; un enlace con material gr&aacute;fico propio. Una pr&aacute;ctica que, seg&uacute;n advierte la Asociaci&oacute;n de Periodistas Musicales (PAM) en <a href="https://asociacionpam.es/la-gira-de-rosalia-no-admite-a-fotoperiodistas-en-sus-conciertos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado</a>, contribuye a sustituir un relato plural e independiente por otro m&aacute;s homog&eacute;neo y controlado.
    </p><p class="article-text">
        Piz&aacute; advierte de que no se trata de una decisi&oacute;n puntual: &ldquo;Lleva pasando a&ntilde;os, sobre todo en grandes giras de grandes iconos, y sobre todo gestionadas por Live Nation. Quieren tener el m&aacute;ximo control sobre la imagen y narrativa que circula.&rdquo; El cr&iacute;tico apunta, no obstante, a la paradoja que se crea: si el objetivo realmente fuera ese, tampoco se permitir&iacute;a que el p&uacute;blico grabara y publicara libremente. Lo que se pierde cuando desaparece la mirada independiente de la prensa es, seg&uacute;n el cr&iacute;tico, &ldquo;fricci&oacute;n, contexto y autonom&iacute;a narrativa. La imagen period&iacute;stica tiene la capacidad notarial de registrar el acontecimiento sin obedecer del todo al artista ni a la pura PR&rdquo;, argumenta. Y augura un futuro no muy halag&uuml;e&ntilde;o para el periodismo musical: &ldquo;Hay un desgaste con la prensa, con lo que representa, porque, a ojos de la promotora, ya pr&aacute;cticamente no aporta nada al funcionamiento y circulaci&oacute;n de su producto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haberse comido alg&uacute;n que otro<em> </em>confesionario<em>,</em> botafumeiro o <em>tracklist </em>filtrado en Instagram,<em> </em>Elena ir&aacute; con la misma ilusi&oacute;n al concierto de Amberes del d&iacute;a 27. &ldquo;Las entradas no son baratas&hellip; Por eso valoro tanto tambi&eacute;n la experiencia&rdquo;, reconoce. Y asegura sin miramientos: &ldquo;no soy mucho de grabar, pero seguro que alguna foto o v&iacute;deo subir&eacute; a Instagram&rdquo;. Cuando se le cuestiona el porqu&eacute;, responde: &ldquo;Por ense&ntilde;ar que he ido al concierto. Presi&oacute;n social, supongo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Ruiz Varo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 19:55:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que explica el confesionario de Rosalía de los conciertos virales para la época de TikTok e Instagram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rosalía,Conciertos,TikTok,Instagram,Música,Virales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martin Urrutia: “Estoy harto de las redes sociales, si no existieran ni TikTok ni Instagram habría un cambio en la sociedad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/martin-urrutia-harto-redes-sociales-si-no-existieran-tiktok-instagram-habria-cambio-sociedad_128_13124380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8712e57-3009-462c-a39f-ff209df3dc8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martin Urrutia: “Estoy harto de las redes sociales, si no existieran ni TikTok ni Instagram habría un cambio en la sociedad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista publica ‘La Insolación’, su primer álbum de estudio, tras haber sido finalista en ‘Operación Triunfo 2023’ y haber dado el salto al mundo de la interpretación con la serie musical ‘Mariliendre’</p><p class="subtitle">Shakira factura y el viaje lo pagas tú: quién gana más con el fenómeno de las 'residencias'</p><p class="subtitle">Vídeo de la entrevista completa a Martin Urrutia</p></div><p class="article-text">
        Se refugia en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/novelas-ineditas-ignacio-aldecoa-aparecen-archivo-madrid_1_12773964.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">literatura de la posguerra</a>, est&aacute; cansado de las redes sociales y nutre sus canciones de referencias a la naturaleza. Martin Urrutia (Getxo, 2005) tiene tan solo 21 a&ntilde;os y se ha convertido en una de las figuras m&aacute;s interesantes del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/problemas-industria-musical-lugar-oscurece-alma-pasion-salud_1_12537037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panorama musical actual</a>. Tras acabar su paso por <em>Operaci&oacute;n Triunfo 2023</em> como finalista, y pese a ser consciente de los prejuicios que conlleva la etiqueta de <em>triunfito</em>, el artista ha optado por esperar tres a&ntilde;os para publicar<em> La Insolaci&oacute;n</em>, su &aacute;lbum debut.
    </p><p class="article-text">
        Martin Urrutia viaja a trav&eacute;s de los recuerdos en un disco que se aleja de sonidos comerciales. Lo hace, adem&aacute;s, acompa&ntilde;ado de Hidrogenesse, un grupo que es toda una eminencia dentro del pop electr&oacute;nico y que ha estado a cargo de la producci&oacute;n. Esta banda no ha sido su &uacute;nico referente, pues el artista se ha inspirado en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciamiento-carmen-laforet_1_8273756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novela hom&oacute;nima de Carmen Laforet</a> publicada en 1963, en la que el protagonista, Mart&iacute;n Soto, atraviesa un proceso de maduraci&oacute;n durante tres veranos en una Espa&ntilde;a marcada por la represi&oacute;n, el hambre y la b&uacute;squeda de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber trabajado con Javier Ambrossi y Javier Calvo en la serie musical <em>Mariliendre</em>, Urrutia se ha detenido en el que supone su primer gran proyecto como cantante. El resultado son diez canciones que retratan a un joven en el inicio de su carrera, atravesado por contradicciones entre la nostalgia y el anhelo, en tanto que reflexiona sobre la necesidad de posicionarse pol&iacute;ticamente y la importancia de permitirse parar en un mundo cada vez m&aacute;s digitalizado.
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            <span class="title">
                Martin Urrutia visita la redacción de elDiario.es                            </span>
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        <strong>El t&iacute;tulo de </strong><em><strong>La Insolaci&oacute;n</strong></em><strong> remite a la novela de Carmen Laforet. &iquest;Por qu&eacute; esa novela? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La le&iacute; con 18 a&ntilde;os y me identifiqu&eacute; mucho con la historia del prota, que adem&aacute;s se llama Mart&iacute;n. Le&iacute; el libro en un momento muy concreto y siempre ha estado ah&iacute; como inspiraci&oacute;n, en el fondo de la cabeza a la hora de hacer el disco, componer y pensar en ideas. Me ven&iacute;a mucho esa historia y me resonaba con el tema veraniego, as&iacute; que hice un poco de fusi&oacute;n de mi vida y de lo que me transmiti&oacute; la novela. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela, la insolaci&oacute;n no es solo f&iacute;sica, tambi&eacute;n mental. &iquest;C&oacute;mo ha sido salir de </strong><em><strong>Operaci&oacute;n Triunfo</strong></em><strong> y curarse de la insolaci&oacute;n medi&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aceptando lo que te da un programa como <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em>, que es esa exposici&oacute;n tan grande, y tambi&eacute;n aprendiendo a gestionarla con el ritmo de los a&ntilde;os. Han pasado casi tres a&ntilde;os y es verdad que todo se asienta un poco. Ese impulso que te da y esa emoci&oacute;n del principio de estar en todas partes luego baja. Lo llevo bastante bien. A la hora de hacer el disco, he podido estar centrado en el presente sin dejarme llevar por las expectativas o el ruido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongo que ha aprendido mucho de Hidrogenesse, quien est&aacute; a cargo de la producci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simo, es lo que m&aacute;s me ha gustado de esta experiencia. Lo que m&aacute;s me llevo es poder haber hecho este disco con ellos de esta manera tan especial, haber aprendido de ellos como artistas, como productores, como creadores. Tienen un nombre superimportante y en el mundo alternativo son una superreferencia. Trabajar y hacer un disco con ellos ha sido un sue&ntilde;o. La propuesta vino desde el sello, desde Universal, y yo lo vi clar&iacute;simo. Todo esto vino despu&eacute;s de haber trabajado con ellos para <em>El Destello</em>, que es otra canci&oacute;n m&iacute;a que tengo con Juanjo Bona. Yo tambi&eacute;n les ten&iacute;a ubicados, me pareci&oacute; guay y empezamos a hacerlo realidad. A ellos tambi&eacute;n les gust&oacute; la idea.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k7Fqv3w4lCMs0zFt2P0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>La canci&oacute;n </strong><em><strong>Otro Verano</strong></em><strong> narra varios veranos que pasan sucesivamente. &iquest;Ha sido duro hacerse adulto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ha sido duro, ha sido inesperado. Acabo de hacer 21 y es verdad que los 20 me vinieron y fue como &ldquo;ostras, 20 ya&rdquo;. Los cog&iacute; con muchas ganas. Los 21 me han pillado desprevenido, pero nunca los cojo con miedo o con angustia de crecer. S&iacute; que pienso cada vez m&aacute;s en el paso del tiempo, pero creo que es normal, cuando creces, darte cuenta de que la vida pasa un poco r&aacute;pido, pero con ilusi&oacute;n, siempre con ilusi&oacute;n. Intento tener ilusi&oacute;n por vivir cada d&iacute;a. Y <em>Otro Verano</em> est&aacute; muy directamente relacionada con<em> La Insolaci&oacute;n</em>, con la novela, porque el personaje vive verano tras verano en su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tema </strong><em><strong>Piscina Vac&iacute;a </strong></em><strong>recuerda al </strong><a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>art&iacute;culo de Juanjo Villalba</strong></a><strong> sobre c&oacute;mo ya no vivimos la vida con nuestros amigos, sino que nos la resumimos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n habla de mi grupo de amigas y de las amistades que parecen una uni&oacute;n eterna f&iacute;sica y, con los a&ntilde;os, cada uno est&aacute; estudiando en una ciudad. Es bonito porque cada uno hace su camino, pero a la vez est&aacute; la sensaci&oacute;n de, &ldquo;&iquest;d&oacute;nde estamos?&rdquo;. Mi grupo es el del instituto, nos ve&iacute;amos todos los d&iacute;as en clase. Era un encuentro obligatorio que te hace estar en conexi&oacute;n constante. Cuando se acaba eso tienes que quedar, y cuando a eso le sumas que cada uno tiene sus estudios y su crecimiento personal, es a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil. Por eso luego es m&aacute;s especial cuando quedas y vuelves a hacer el lazo. Es como, &ldquo;esto sigue&rdquo;, y es de lo que habla tambi&eacute;n la canci&oacute;n, de que siento que es un lazo muy fuerte y que, a pesar de la distancia, siempre va a estar esa energ&iacute;a que nos une.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le frustra que sea dif&iacute;cil sacar tiempo para esto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Le doy la misma importancia que al trabajo. Es verdad que, cuando tenga temporadas de m&aacute;s curro, estar&eacute; m&aacute;s enfocado en eso. Pero en cuanto encuentro un hueco para volver a casa, no dudo nada en cogerme un avi&oacute;n, un autob&uacute;s o lo que sea y compaginarlo. Hay mucha sensaci&oacute;n de producci&oacute;n constante, de hacer, hacer y hacer. Quien quiere algo se lo tiene que currar, pero es importante poder hacer la dualidad de parar. &iquest;Qu&eacute; es lo que me hace tener buena energ&iacute;a para luego gastarla en trabajar? Pues ver a mi familia y estar con esa gente con la que veo que todo est&aacute; bien. Por eso, cuando vuelves a la gente que importa en realidad, que es tu abuela de 90 a&ntilde;os, y te dice que le gusta esta canci&oacute;n, ya no quiero m&aacute;s. Con eso soy feliz.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4hsFJ8d5sSkcjFt2P6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Me Han Dado Un Bol&iacute;grafo</strong></em><strong> reflexiona sobre la responsabilidad de tener una voz. &iquest;Le pesa mucho esa responsabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ratos. Ahora menos, pero el a&ntilde;o pasado, por ejemplo, s&iacute; que sent&iacute; mucho ese peso de tener como una meta o un proyecto. Empezar un proyecto es muy dif&iacute;cil. Me cost&oacute; mucho empezar el disco y pensar hacia d&oacute;nde pod&iacute;a ir, estaba todo el rato y&eacute;ndome al resultado final y al final me di cuenta de que el proceso y el d&iacute;a a d&iacute;a desde el inicio hasta el final es lo que luego te va a hacer tener esa sensaci&oacute;n de lo que ha sido crearlo. Entonces s&iacute; que hay esa responsabilidad de que ya soy una persona p&uacute;blica que crea, que la gente lo espera, y de hacerlo bien y fiel a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como artista, &iquest;cree que debe sacar esa antorcha que menciona en la canci&oacute;n y posicionarse en temas pol&iacute;ticos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, esto lo tengo bastante claro. Siempre que uno pueda posicionarse debe hacerlo. Es verdad que el tema de la antorcha va m&aacute;s por una cosa simb&oacute;lica que pensamos Hidrogenesse y yo, que simboliza al final de la canci&oacute;n el camino iluminado, lo que vendr&aacute; despu&eacute;s de la insolaci&oacute;n. Art&iacute;sticamente estaba pensada que fuera la &uacute;ltima canci&oacute;n del disco para que dejara ese final abierto un poco metaf&oacute;rico, pero qued&oacute; la cuarta. Pero, volviendo a lo que dices, s&iacute; que hay que posicionarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y cuando mira a su alrededor, a su generaci&oacute;n, &iquest;le preocupa lo que ve o es optimista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me preocupa un poco ahora mismo. El momento, el panorama... s&iacute; que me dan angustia algunas cosas. Tambi&eacute;n s&eacute; que hay mucha gente dispuesta a luchar y tampoco creo que haya que olvidarse de esta gente, porque al final los que nos movemos, los que nos pronunciamos... los que tenemos un papel tambi&eacute;n estamos haciendo por que esto no colapse. Siempre hay que seguir. Esa es la conclusi&oacute;n final, que nunca hay que parar y que nunca hay que relajarse, porque siempre hay otro extremo que hace lo contrario y lucha por vencer.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2l4uusBs9kkdoFt2P2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha llevado el convertirse en un referente para el colectivo LGTB?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un gusto. Estoy muy contento y orgulloso de ser un referente y que haya llegado a tanta gente simplemente sintiendo, siendo quien soy y pronunci&aacute;ndome siempre que haga falta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha equilibrado que la gente se sintiera identificada con su relaci&oacute;n con la invasi&oacute;n de la privacidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una mezcla de sensaciones, porque es muy bonito ver hasta d&oacute;nde llega un v&iacute;nculo supernatural y que <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em> de repente te exponga tanto, que llegue a las casas y que sea un avance en el sentido de que un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os pueda ver a dos chicos juntos. Eso es precioso, pero tanto Juanjo [Bona] como yo somos muy de nuestro c&iacute;rculo, de nuestra gente y de valorar nuestro entorno familiar, de dar mucha privacidad a nuestra vida y de vivirla a gusto y sin la tensi&oacute;n de ser p&uacute;blicos. Hay que gestionarlo como uno puede, pero estamos contentos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha participado en la serie </strong><em><strong>Mariliendre</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; tal la experiencia y trabajar con Javier Calvo y Javier Ambrossi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy muy orgulloso de ese proyecto. Fue una experiencia muy intensa que siempre va a estar ah&iacute;, es una serie muy especial. Me dio v&eacute;rtigo por verme por primera vez en el papel de un personaje bastante principal en un proyecto en el que est&aacute;n los Javis involucrados. Fue un retazo de decir &ldquo;ostras, qu&eacute; presi&oacute;n de hacerlo bien&rdquo;. Entra esa conciencia de que la gente me ha visto actuar y cantar y pueden confiar para que yo lo haga, pero cuando sales [de <em>OT</em>] est&aacute;s todav&iacute;a en tu mente de ni&ntilde;o de &ldquo;quiero ir a mi casa&rdquo;. Pero me hac&iacute;a mucha ilusi&oacute;n poder desenvolverme como actor en mi primer proyecto.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k72sAe0PdX4S7vFt2P8" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es dif&iacute;cil desconectar siendo artista y teniendo que estar atento a las redes sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy bastante harto de las redes sociales. Lo hablaba con mi hermana hace poco. Si no existieran ahora mismo ni TikTok ni Instagram, habr&iacute;a un cambio en la sociedad, habr&iacute;a la sensaci&oacute;n de vivir un avance de alg&uacute;n tipo. Pero bueno, tambi&eacute;n disfruto mucho de estar tumbado y ponerme a ver Instagram y TikTok.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, ha habido debate sobre si los menores deben tener acceso a las redes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo creo, la verdad. Eso tambi&eacute;n recae en la familia y en la educaci&oacute;n, en cu&aacute;ndo decides darle a tu hijo un m&oacute;vil. Yo, por ejemplo, lo tuve a los 13, pero porque todos tus amigos empiezan a tener m&oacute;vil y, si eres el &uacute;nico que no puede comunicarse y tal para salir, te quedas un poco <em>out</em>. Pero todo lo que puedas estar viviendo sin m&oacute;vil es que luego lo notas tanto... Cuando tienes m&oacute;vil dejas de hacer cosas que cuando eres ni&ntilde;o s&iacute; haces.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone formar parte de la industria musical, que es algo con lo que so&ntilde;aba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una gesti&oacute;n diaria de sentir d&oacute;nde estoy colocado, de d&oacute;nde vengo, hacia d&oacute;nde voy, a qu&eacute; puedo aspirar, qu&eacute; es lo que quiero... Despu&eacute;s de <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em>, pegas un salto muy directo y yo tampoco ten&iacute;a claro que quer&iacute;a ser cantante solista y hacer mis discos. Estaba estudiando interpretaci&oacute;n y sab&iacute;a que quer&iacute;a hacer algo corporal y de voz, obviamente para vivir de ello. Adem&aacute;s, sales de <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em> con la etiqueta de <em>OT</em>, que eso a veces se toma bien y otras mal. Es como otra movida salir de <em>Operaci&oacute;n Triunfo</em> y tener tu hueco. Hay que tener referentes y seguir cada uno el camino a su manera, tener la intuici&oacute;n bien alerta y escucharla.
    </p><h2 class="article-text"><span id="video"></span>V&iacute;deo de la entrevista completa</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k1yMsIVvQQlo8pFt2P4" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/martin-urrutia-harto-redes-sociales-si-no-existieran-tiktok-instagram-habria-cambio-sociedad_128_13124380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martin Urrutia: “Estoy harto de las redes sociales, si no existieran ni TikTok ni Instagram habría un cambio en la sociedad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Industria musical,Canciones,Música,Artistas,Entrevistas,Instagram,Redes sociales,TikTok,Operación Triunfo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creadores de contenido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/creadores-contenido_132_13118258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eed2875d-ed84-4f98-a6a9-e03c1d05cfbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Creadores de contenido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Estamos dejando de ser personas para convertirnos en productos de consumo? ¿Nos estamos convirtiendo en un anuncio de nosotros mismos? ¿Necesitamos serlo para que las marcas, las empresas o quien sea que maneja el capital invierta en nosotros?</p></div><p class="article-text">
        Mido 1,57, as&iacute; que he asumido, no sin frustraci&oacute;n, que mi visi&oacute;n en conciertos u otro tipo de eventos multitudinarios, ya no ser&aacute; la del artista en el escenario o lo que sea que est&eacute; pasando en ese lugar. Lo &uacute;nico que ver&eacute; ante mis ojos ser&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/historia-no-repita_132_13083924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pantallas</a>, cientos de pantallas de tel&eacute;fonos m&oacute;viles alzadas sobre las cabezas de sus due&ntilde;os, grab&aacute;ndolo todo.
    </p><p class="article-text">
        A veces me pregunto a d&oacute;nde ir&aacute;n todos esos v&iacute;deos iguales, si a una especie de limbo digital en el que se amontonan como viejos espectros que deambulan sin rumbo una vez cumplida su funci&oacute;n de acumular unos cuantos <em>likes</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desear&iacute;a que al menos, aquellos que han decidido dejar de vivir la vida para grabarla, lo hicieran a la altura de sus rostros. Pero m&aacute;s all&aacute; de la falta de consideraci&oacute;n hacia los dem&aacute;s, hay algo que me aterra todav&iacute;a m&aacute;s, y es que ese gesto se ha convertido en una forma de estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias se han sustituido por la <em>performance </em>de las mismas. El sentido ha dejado de ser emocionarse, bailar, divertirse o sentir para transformarse en una necesidad de producir contenido listo para ser consumido y validado por los dem&aacute;s. &iquest;Para qu&eacute; pas&aacute;rtelo bien cuando puedes ficcionarlo para tus espectadores?
    </p><p class="article-text">
        Esta semana se ha hecho viral un v&iacute;deo de varias <em>influencers </em>en el concierto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-resucita-madrid-levitar-fans-concierto-apabullante_129_13110628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a>. Todas apuntan la c&aacute;mara de su tel&eacute;fono hacia s&iacute; mismas mientras corean la letra de <em>La Perla</em> frente a la pantalla. Rosal&iacute;a queda fuera de plano y entonces me doy cuenta de que a&uacute;n pod&iacute;a ser peor. La evoluci&oacute;n de esa necesidad de registrarlo todo ha desplazado el foco de lo que ocurre fuera hacia uno mismo. El <em>yo </em>ocupa todo el encuadre y entonces todo se me hace mucho m&aacute;s inquietante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos dejando de ser personas para convertirnos en productos de consumo? &iquest;Nos estamos convirtiendo en un anuncio de nosotros mismos? &iquest;Necesitamos serlo para que las marcas, las empresas o quien sea que maneja el capital invierta en nosotros?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Observo a niños pequeños que reproducen gestos y frases de TikTok o que conocen perfectamente el mejor ángulo en el que colocarse para la cámara, a gente que elige sus destinos de vacaciones en función de lo bien que quedará ese escenario en las fotos y vídeos que después subirán a redes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto, que hace unos a&ntilde;os parec&iacute;a posible solo en pel&iacute;culas de ciencia ficci&oacute;n, es ya una realidad para miles de personas que han hecho de su <em>yo </em>digital en las redes su modo de vida, su lugar de trabajo, su modo de relacionarse y hasta en su propia identidad. Y lo que realmente me perturba no son los &ldquo;<em>infuencers </em>profesionales&rdquo;, sino la aspiraci&oacute;n de tantas personas a serlo. El c&oacute;mo los c&oacute;digos de este tipo de conducta est&aacute;n penetrando en nuestra vida cotidiana y comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        Observo a ni&ntilde;os peque&ntilde;os que reproducen gestos y frases de TikTok o que conocen perfectamente el mejor &aacute;ngulo en el que colocarse para la c&aacute;mara, a gente que elige sus destinos de vacaciones en funci&oacute;n de lo bien que quedar&aacute; ese escenario en las fotos y v&iacute;deos que despu&eacute;s subir&aacute;n a redes, chicas j&oacute;venes que se someten a procedimientos est&eacute;ticos para que su cara se parezca m&aacute;s a la del filtro de Instagram, percibo cada d&iacute;a esa necesidad de convertir cualquier cosa, hasta la m&aacute;s &iacute;ntima, en contenido. Somos los protagonistas de <em>El Show de Truman</em> por voluntad propia.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto qu&eacute; tipo de memoria estamos construyendo con esta simulaci&oacute;n de la vida hacia fuera. Las experiencias generan recuerdos, y los recuerdos identidad, anclaje, v&iacute;nculos, emoci&oacute;n. Si estamos tan ocupados por registrar, editar y simular los momentos mientras estos pasan de largo ante nuestras narices &iquest;con qu&eacute; nutriremos nuestras vidas?
    </p><p class="article-text">
        Nuestros ojos pegados a las pantallas est&aacute;n atrofiando la capacidad del cuerpo para registrar emociones. Y entonces, &iquest;qu&eacute; nos quedar&aacute;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hojman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/creadores-contenido_132_13118258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creadores de contenido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Cultura,Rosalía,Digitalización,Redes sociales,TikTok,Música,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el phonk, la música que escuchas todo el rato (sin querer) y que tiene más reproducciones que Bad Bunny o Taylor Swift]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/phonk-musica-escuchas-rato-reproducciones-bad-bunny-taylor-swift_1_13089317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8323051-927c-4cd6-aa1f-3e052e68c012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es el phonk, la música que escuchas todo el rato (sin querer) y que tiene más reproducciones que Bad Bunny o Taylor Swift"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un sonido nacido del rap de Memphis que hoy domina TikTok, Instagram y YouTube sin que casi nadie sepa el nombre de ninguno de los millonarios artistas que hay detrás</p><p class="subtitle">Entrevista - Ginebras: “Más que abrir camino, las bandas de tías estamos construyendo un puente juntas”</p></div><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, millones de personas pasan horas viendo v&iacute;deos cortos en el m&oacute;vil. Algunos de ellos, comparten una m&uacute;sica intensa, pesada, dise&ntilde;ada espec&iacute;ficamente para subrayar el momento culminante del v&iacute;deo.&nbsp;La mayor&iacute;a de quienes escuchan esa m&uacute;sica no sabr&iacute;a decir c&oacute;mo se llama ese estilo musical, ni siquiera que pertenezca a un g&eacute;nero concreto. Sin embargo, esas mismas piezas se repiten miles de veces al d&iacute;a en v&iacute;deos de TikTok, YouTube Shorts o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/contar-historia-literatura-espanola-videos-virales-instagram_1_12748877.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram Reels</a>. Son como las monta&ntilde;as lejanas del paisaje sonoro de internet. Y tiene un nombre. Se llama <em>phonk</em>.
    </p><p class="article-text">
        El <em>phonk </em>est&aacute; hoy en d&iacute;a por todas partes y su uso genera millones de d&oacute;lares a sus creadores, pero, a diferencia de otros <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/regueton-seduce-jovenes-desconcierta-adultos_1_12449084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">g&eacute;neros musicales como el reguet&oacute;n</a> o el <em>k-pop, </em>su auge resulta casi invisible.&nbsp;Se dice que la primera superestrella de la historia de la m&uacute;sica fue Franz Liszt. En la d&eacute;cada de 1840, el austriaco causaba sensaci&oacute;n. Sus fans se contaban por miles y sus apariciones p&uacute;blicas generaban casos de histeria. Este fen&oacute;meno se lleg&oacute; a bautizar en la &eacute;poca como la &ldquo;Lisztoman&iacute;a&rdquo;, ilustre predecesora de la c&eacute;lebre &ldquo;Beatleman&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casi se podr&iacute;a decir que, desde entonces, la industria musical ha seguido funcionando de la misma manera, alrededor de grandes superestrellas como Elvis, Sinatra o Michael Jackson, cuyos grandes lanzamientos discogr&aacute;ficos, entrevistas en televisi&oacute;n y giras mundiales mastod&oacute;nticas marcaban la actualidad musical y las modas. Sin embargo, la nueva realidad de internet podr&iacute;a estar empezando a alterar ese sistema. Seg&uacute;n datos citados por<em> </em>The New York Times, el artista con <a href="https://www.nytimes.com/2026/02/23/arts/music/phonk-youtube-tiktok-music.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor audiencia en YouTube</a> durante el pasado mes de enero no fue ni Bad Bunny ni <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-duena-musica-artista-logra-derechos-discos_1_12344944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a>. Fue <a href="https://www.youtube.com/@slxughter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slxughter</a>, un productor de <em>phonk </em>originario de Rusia del que estoy casi seguro de que nunca hab&iacute;a escuchado hablar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos en la plataforma de Slxughter, a pesar de tener decenas de millones de reproducciones, no llegan a las cifras de los grandes artistas del <em>mainstream</em>. Pero el secreto est&aacute; en los v&iacute;deos verticales. Kevin Meenan, responsable de tendencias musicales en YouTube, explic&oacute; al peri&oacute;dico neoyorkino que la audiencia mensual que ellos miden combina las visualizaciones de la plataforma tradicional con el consumo dentro de <em>shorts</em>, los v&iacute;deos cortos similares a los <em>reels</em> o las publicaciones de TikTok que tiene la plataforma.&nbsp;Este detalle altera por completo el mapa de popularidad. Sumando as&iacute; la difusi&oacute;n a trav&eacute;s de <em>shorts</em>, la m&uacute;sica de Slxughter fue escuchada en enero por 981 millones de usuarios &uacute;nicos, m&aacute;s del doble que Taylor Swift y m&aacute;s de seis veces la audiencia de Bad Bunny durante ese mismo mes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">De los casetes de Memphis al algoritmo</h2><p class="article-text">
        En contra de lo que podr&iacute;a parecer, el <em>phonk</em> no es un fen&oacute;meno surgido al calor del algoritmo y la viralidad, sino que tiene ra&iacute;ces profundas en la m&uacute;sica negra de hace 40 a&ntilde;os. En concreto, en la escena del rap de la ciudad Memphis a finales de los a&ntilde;os ochenta y noventa, cuando productores como Tommy Wright III o Three 6 Mafia empezaron a desarrollar un sonido oscuro y minimalista basado en bajos pesados, <em>loops</em> hipn&oacute;ticos y una est&eacute;tica deliberadamente cruda y siniestra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento se trataba de una m&uacute;sica de alcance casi exclusivamente local. Muchas de esas grabaciones ni siquiera se publicaban, sino que circulaban en cintas de casete entre una comunidad muy reducida de personas.&nbsp;Lo que nadie pod&iacute;a imaginar es que d&eacute;cadas m&aacute;s tarde esos sonidos ser&iacute;an redescubiertos por j&oacute;venes productores que trabajaban desde sus ordenadores a miles de kil&oacute;metros de distancia.&nbsp;Aquellas oscuras grabaciones (y otras m&aacute;s populares) de rap de Memphis acabaron cayendo en manos de productores rusos y de Europa del Este que, en la d&eacute;cada de 2010, comenzaron a integrarlas y mezclarlas con ritmos m&aacute;s actuales.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esto dio lugar a una mutaci&oacute;n que result&oacute; a la postre decisiva para el <em>phonk</em>. Conocido como <em>drift phonk</em> (de <em>drift</em>, derrape en ingl&eacute;s), este g&eacute;nero comenz&oacute; a ser la banda sonora de los v&iacute;deos de coches derrapando y haciendo acrobacias (muchos creados en la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica) que comenzaron a extenderse por las nacientes redes sociales.&nbsp;Con esa transformaci&oacute;n, el g&eacute;nero se volvi&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido, m&aacute;s electr&oacute;nico y poco a poco fue adoptando una estructura pensada para funcionar dentro de <em>clips</em> muy breves. 
    </p><p class="article-text">
        La t&iacute;pica pieza de <em>drift phonk </em>comienza con una introducci&oacute;n de unos breves segundos que genera tensi&oacute;n antes de que aparezca un marcado golpe de bajo. Un subid&oacute;n repentino que es f&aacute;cil hacer coincidir con el momento culminante del v&iacute;deo al que acompa&ntilde;a. Con el tiempo, esa estrecha relaci&oacute;n entre v&iacute;deo y m&uacute;sica, ha producido una simbiosis creativa &uacute;nica en la historia de la m&uacute;sica. Y no precisamente para bien.
    </p><h2 class="article-text">El algoritmo como br&uacute;jula creativa</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n le cont&oacute; a The New York Times Tyler Blatchley, fundador del sello Black 17 Media, que representa a algunos de los artistas m&aacute;s importantes del g&eacute;nero, su proceso creativo es sencillo. &ldquo;Son productores que habitualmente trabajan en su habitaci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Cada d&iacute;a chequean las redes para ver qu&eacute; tipo de m&uacute;sica est&aacute; promocionando en algoritmo y ajustan el tipo de m&uacute;sica que producen bas&aacute;ndose en ello&rdquo;. Posteriormente suben sus temas a las redes esperando que se viralicen.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esa din&aacute;mica ha creado una especie de circuito cerrado entre la creaci&oacute;n musical y el comportamiento de los usuarios y los algoritmos. Si una determinada estructura de melod&iacute;a funciona bien en v&iacute;deos de diez segundos, m&aacute;s y m&aacute;s productores empezar&aacute;n a reproducir ese patr&oacute;n.&nbsp;Las canciones se dise&ntilde;an pensando en el instante exacto en el que un <em>clip</em> revelar&aacute; su momento clave. El <em>phonk</em> se ha ido perfeccionando para ser una herramienta perfecta para el v&iacute;deo corto, pero tambi&eacute;n un bodrio en t&eacute;rminos creativos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el sistema funciona a las mil maravillas. Seg&uacute;n Blatchley, muchos creadores de <em>phonk</em> han ganado m&aacute;s de cinco millones de d&oacute;lares gracias a los <em>royalties</em> que estas canciones generan en las redes sociales. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, su empresa ha pagado m&aacute;s de 140 millones de d&oacute;lares a sus representados, productores provenientes de pa&iacute;ses como Rusia, Ucrania o Kazajist&aacute;n.&nbsp;El efecto llamada de estas ganancias ha hecho tambi&eacute;n que surjan creadores de <em>phonk </em>por todo el mundo, generando nuevas encarnaciones del g&eacute;nero como por ejemplo el <em>Brazilian phonk</em>, que fusiona el <em>drift phonk </em>con el <em>funk </em>carioca.
    </p><h2 class="article-text">El g&eacute;nero musical omnipresente en internet</h2><p class="article-text">
        El <em>phonk </em>ha logrado expandirse con tanta rapidez porque encaja con muchos tipos de contenido, aunque suele estar m&aacute;s presente en el enfocado hacia lo que habitualmente se conoce como la &ldquo;machosfera&rdquo;. Aparece casi siempre en v&iacute;deos de coches, pero tambi&eacute;n en montajes de <em>anime</em>, <em>clips</em> de videojuegos, entrenamientos de gimnasio, recopilaciones deportivas o contenido motivacional.&nbsp;El g&eacute;nero, por tanto, no ha necesitado de grandes conciertos ni de presencia en festivales para convertirse en un fen&oacute;meno global. Su territorio natural es el flujo constante de v&iacute;deos cortos que circulan por internet. Eso hace que su presencia en la cultura haya pasado casi desapercibida hasta ahora.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Pero las enormes cantidades de dinero que se est&aacute;n moviendo a su alrededor, han hecho levantar las orejas a la industria de la m&uacute;sica m&aacute;s cl&aacute;sica. Un ejemplo de ello es el del reconocido m&uacute;sico y productor Diplo, siempre alerta de las nuevas tendencias, que acaba de sacar un disco que define como un homenaje al <em>phonk</em>, titulado de forma bastante clara <em>D00mscrvll </em>(de <em>doomscroll</em>, el acto de mirar compulsivamente las redes sociales que acaba generando ansiedad y pesimismo). El mismo Diplo ha contribuido a llevar el phonk al gran p&uacute;blico introduci&eacute;ndolo en alguno de sus trabajos para m&uacute;sicos mainstream, como ha hecho en la canci&oacute;n Like Jennie de la estrella del k-pop Jennie.
    </p><p class="article-text">
        Este espectacular &eacute;xito del <em>phonk</em> tambi&eacute;n ha generado cr&iacute;ticas dentro de la propia escena. Algunos productores consideran que la versi&oacute;n actual del g&eacute;nero, que gira sobre s&iacute; misma bas&aacute;ndose en criterios puramente econ&oacute;micos, se ha convertido en una f&oacute;rmula repetitiva dise&ntilde;ada exclusivamente para acumular reproducciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis publicado por Kieran Press-Reynolds en<em> Pitchfork </em>describe con bastante dureza el <a href="https://pitchfork.com/thepitch/how-phonk-became-the-most-lucrative-yet-lifeless-genre-of-the-2020s/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">momento actual del estilo</a> como &ldquo;un vertedero globalizado, sin rostro e insustancial&rdquo;. Es probable, adem&aacute;s, que el impacto de la inteligencia artificial empeore todav&iacute;a m&aacute;s la situaci&oacute;n al acelerar la creaci&oacute;n de nuevas melod&iacute;as con solo unos clics de rat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el g&eacute;nero sigue creciendo y expandi&eacute;ndose. Y tambi&eacute;n dando algunos nuevos ejemplos dignos de destacar. <em>Pitchfork</em> destaca el tema <em>Ultraphunk</em> de Dashie, que cuenta con millones de reproducciones, y que compara con &ldquo;la banda sonora de un duelo de gladiadores en el a&ntilde;o 2275&rdquo;. Todav&iacute;a es pronto para saber si el <em>phonk </em>se acabar&aacute; convirtiendo en un g&eacute;nero m&aacute;s o si su importancia se diluir&aacute;, quedando como una anomal&iacute;a en la historia de la m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        El auge del estilo coincide con un cambio profundo en la forma de consumir m&uacute;sica y de ganar dinero con ella.&nbsp;Cada vez m&aacute;s, las canciones, sea cual sea su estilo, se conciben pensando en el ecosistema de los v&iacute;deos cortos de internet y no tanto en la construcci&oacute;n de &aacute;lbumes conceptuales. De cualquier modo, ambas l&oacute;gicas no son necesariamente incompatibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/phonk-musica-escuchas-rato-reproducciones-bad-bunny-taylor-swift_1_13089317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es el phonk, la música que escuchas todo el rato (sin querer) y que tiene más reproducciones que Bad Bunny o Taylor Swift]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Industria musical,Música,Artistas,Bad Bunny,Taylor Swift,TikTok,Instagram,Youtube,Redes sociales,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/videos-humor-heteroverguenza-heteropesimismo_1_13075075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26e2b95f-b701-4a93-be63-46f0c5eb1c3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos virales hechos por mujeres para mujeres están por todas partes, alineados con la conversación sobre heteropesimismo</p><p class="subtitle">“El mundo está hecho para las parejas”: ¿ha cambiado nuestra forma de ver la soltería?</p></div><p class="article-text">
        Hace meses que ocurre: en un grupo que tengo en Instagram con mis amigas solo llegan <em>reels </em>acerca del desastre que son los hombres y de la pesadumbre que genera que nos gusten. Hay humor gr&aacute;fico (&ldquo;Muchas gracias hombres por:&rdquo;, reza <a href="https://www.instagram.com/p/DRU4duNjeGp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una vi&ntilde;eta</a> con una chica sonriendo. El resto de los<em> slides </em>est&aacute;n vac&iacute;os). Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deos al ritmo de </a><a href="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manchild</em></a>, de Sabrina Carpenter (&ldquo;Lista de cosas EST&Uacute;PIDAS que dijeron los hombres esta semana sobre las mujeres&rdquo;). Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DSYuimvDHaE/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parodias hechas con Sylvanian</a> (unos adorables mu&ntilde;equitos de fieltro): &ldquo;Me encantan los pitos. Son mi adicci&oacute;n y mi maldici&oacute;n. Me fascinan. Si no me gustaran los pitos, mi vida ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DTGZ0R1jOm8/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una chica sentada en el coche</a> que dice mirando al m&oacute;vil: &ldquo;Hoy te traigo una buena noticia, y es que, si te gusta un hombre, lo &uacute;nico que tienes que hacer es conocerle y esos sentimientos van a desaparecer&rdquo;. Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DQnG-d6ETkC/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una se&ntilde;ora mayor bailando</a> bajo un texto que muestra c&oacute;mo varias palabras con connotaciones negativas en ingl&eacute;s tienen la s&iacute;laba <em>&ldquo;men&rdquo;</em> (hombres) en ellas. Hay elaborados <em>sketches </em>en los que se aprecia <a href="https://www.instagram.com/p/DNxRTwZXtuE/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un futuro m&aacute;s feliz, sin hombres.</a> Hay muchos con <a href="https://www.instagram.com/p/DSkWm_aDGbZ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chicas que ponen caras de asco</a> con el texto: &ldquo;Mi reacci&oacute;n a los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el grupo estamos dos casadas con hijos, una embarazada con pareja y una soltera. No importa; esta concatenaci&oacute;n de contenidos humor&iacute;sticos me llegan tambi&eacute;n de otras amigas con diferentes estados civiles. Lo &uacute;nico que tenemos en com&uacute;n es que nos gustan los hombres, parece ser que a nuestro pesar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero mis amigas no son las &uacute;nicas que los consumen: todas las piezas de las que he hablado al principio cuentan con decenas de miles de &lsquo;me gusta&rsquo;, cuando no cientos de miles, e incontables comentarios y compartidos. Es contenido viral hecho por mujeres y para mujeres, en lo que parece un g&eacute;nero que hasta hace mucho no exist&iacute;a, o no de esta manera. Si ahora son ubicuos es porque tambi&eacute;n lo son la conversaci&oacute;n sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a> y la heteroverg&uuml;enza.
    </p><h2 class="article-text">Heteropesimismo en clave de humor</h2><p class="article-text">
        La propia Asa Seresin, autora del <a href="https://thenewinquiry.com/on-heteropessimism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo que populariz&oacute; el t&eacute;rmino heteropesimismo</a>, hablaba ya en 2019 de c&oacute;mo el fen&oacute;meno se expresaba en forma de broma y encontraba terreno f&eacute;rtil en las redes sociales. &ldquo;Encaja con la idea de Henri Bergson de que la comedia proporciona &lsquo;una anestesia moment&aacute;nea del coraz&oacute;n&rdquo;, escrib&iacute;a. &ldquo;A diferencia de la comedia tradicional, sin embargo, el heteropesimismo es anticat&aacute;rtico. Su estructura es anticipatoria: est&aacute; dise&ntilde;ada para anestesiar de antemano el coraz&oacute;n frente a la omnipresente penosidad de la cultura heterosexual, as&iacute; como frente al brusco golpe del dolor rom&aacute;ntico cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, pues, los contenidos &lsquo;antihombres&rsquo; que recibimos a trav&eacute;s de redes sociales <em>adormecen </em>el impacto emocional del desencanto heterosexual. Pero, al final del chiste, seg&uacute;n ella, no hay alivio: el malestar permanece intacto. La risa servir&iacute;a en este caso para protegernos de la continua decepci&oacute;n que nos causa la heterosexualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Me parecen muy graciosos, representan estereotipos y situaciones en las que hemos estado y en las que nos vemos reflejadas: &#039;ghosting&#039;, migajas (...) Visibilizan lo que nos ha pasado a todas, es validación y desahogo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma</span>
                                        <span>—</span> 41 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es necesariamente la opini&oacute;n de quienes lo consumen, que s&iacute; parecen encontrar en ellos cierta catarsis: &ldquo;Me parecen <em>reels </em>muy graciosos que representan estereotipos y situaciones en las que hemos estado y en las que nos vemos reflejadas: <em>ghosting</em>, migajas, hombres emocionalmente analfabetos con cero responsabilidad afectiva, poca empat&iacute;a, etc. Estos <em>reels </em>visibilizan lo que nos ha pasado a todas, y verlos es terap&eacute;utico, es validaci&oacute;n y desahogo&rdquo;, me cuenta Inma, de 41 a&ntilde;os, casada y con dos hijas.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQnG-d6ETkC/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un canal para la cr&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Instagram cumple el papel que sol&iacute;a tener la copla en la primera mitad del siglo pasado. Entonces, muchos temas cantados por mujeres narraban amenazas de muerte hacia los hombres de su vida, fantaseaban con su fallecimiento o, directamente, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DvyCjGsFIPM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relataban su asesinato</a> a manos de ellas. As&iacute;, se convert&iacute;an en una suerte de v&aacute;lvula emocional para canalizar la rabia femenina en un contexto en el que no ten&iacute;a muchas otras formas de ser expresado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, aunque la cultura haya cambiado mucho, el desencanto con lo masculino sigue ah&iacute;, y usamos los canales y el tono que nos resultan pertinentes en esta &eacute;poca para transmitirlo. &ldquo;Muchas veces consumimos y compartimos esos contenidos porque necesitamos gritar todas esas cosas que no les decimos a los hombres cuando nos vinculamos con ellos. Estamos tan entrenadas para no ocupar espacio, generar problemas o empezar discusiones, para que no nos vean llenas de ira o hartas, tragamos, callamos y luego nos quedamos retorci&eacute;ndonos en esa tela de ara&ntilde;a de contenidos y pensamientos que creemos que nos alivian el enfado&rdquo;, opina Laura (37 a&ntilde;os), soltera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esther Linares, doctora en Filosof&iacute;a y Letras especializada en humor y g&eacute;nero, coincide en el diagn&oacute;stico: &ldquo;El humor refleja c&oacute;mo va la sociedad y ayuda a visibilizar conflictos y problemas que de otra forma ser&iacute;an imposibles de comunicar. Aunque estos <em>reels </em>puedan ser &lsquo;blancos&rsquo;, son ideol&oacute;gicos, como cualquier tipo de humor, y vehiculan cr&iacute;ticas que son leg&iacute;timas, como la desigualdad de las cargas dom&eacute;sticas. Pero est&aacute;n encapsuladas en f&oacute;rmulas m&aacute;s simplificadas, como un v&iacute;deo corto, o un <em>sticker</em>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Aunque estos &#039;reels&#039; puedan ser ‘blancos’, son ideológicos, como cualquier tipo de humor, y vehiculan críticas que son legítimas, como la desigualdad de las cargas domésticas. Pero están encapsuladas en fórmulas más simplificadas, como un vídeo corto o un &#039;sticker</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esther Linares</span>
                                        <span>—</span> doctora en Filosofía y Letras especializada en humor y género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El poder de compartir</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La carga mental y de trabajo dom&eacute;stico y emocional que llevan las mujeres d&iacute;a a d&iacute;a es un tema bien delicado. Me parece bien que ese resentimiento que se va acumulando en las relaciones heterosexuales se saque con humor, porque al final es algo que desgasta much&iacute;simo, much&iacute;simo&rdquo;, explica en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Coral Herrera, escritora, docente y comunicadora feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Compartir c&oacute;mo nos sentimos de forma grupal, aunque sea de manera virtual, tambi&eacute;n le parece una herramienta poderosa que estas piezas ayudan a canalizar:<strong> </strong>&ldquo;Durante mucho tiempo hemos estado sosteniendo todo esto en silencio, mientras que p&uacute;blicamente habl&aacute;bamos de lo perfectos que eran nuestros maridos, de lo felices que &eacute;ramos en pareja. Ahora eso est&aacute; cambiando. Estos contenidos, aunque sean humor&iacute;sticos, son tambi&eacute;n un ejercicio de queja com&uacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si fuera al rev&eacute;s?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando en 2024 el actor Jeremy Allen White protagoniz&oacute; un anuncio en el que se quedaba en ropa interior, las redes ardieron con comentarios que ensalzaban el f&iacute;sico del actor. En redes y corrillos particulares, muchas confesaban que se entregar&iacute;an rendidas a &eacute;l, y ese era solo el m&aacute;s inocente de los millones de comentarios que suscit&oacute; el<em> spot</em>. Me pregunt&eacute; qu&eacute; pasar&iacute;a si fuera al rev&eacute;s: &iquest;Sentir&iacute;an los hombres esa libertad para escribir en p&uacute;blico lo que le har&iacute;an a una actriz ligera de ropa?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las frases que ellas escrib&iacute;an eran le&iacute;das con complicidad, entre risas; si fueran ellos quienes hiciesen lo propio, el resultado, probablemente, ser&iacute;a percibido como censurable. La raz&oacute;n est&aacute; en que Allen White no est&aacute; en peligro de ser abusado por una mujer, ni siquiera si realmente fuese por la calle en calzoncillos. Casi una de cada tres mujeres, sin embargo, han sido v&iacute;ctimas de violencia f&iacute;sica o sexual por parte de hombres al menos una vez en su vida, seg&uacute;n <a href="https://www.unwomen.org/es/articulos/datos-y-cifras/datos-y-cifras-violencia-contra-las-mujeres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo informe de la ONU</a>. Adem&aacute;s, m&aacute;s del 73% de las mujeres que usan Internet han sufrido violencia digital en forma de acoso, control, amenazas o difusi&oacute;n no consentida de im&aacute;genes &iacute;ntimas, seg&uacute;n <a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/sensibilizacionconcienciacion/campannas/violenciagobierno/violenciadigital-esviolencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del Ministerio de Igualdad</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Durante mucho tiempo hemos estado sosteniendo todo esto en silencio (...) Estos contenidos, aunque sean humorísticos, son también un ejercicio de queja común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Coral Herrera</span>
                                        <span>—</span> escritora, docente y comunicadora feminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el humor tambi&eacute;n opera en estas din&aacute;micas. Ya en los primeros carnavales se entend&iacute;a que la gracia del evento era invertir el orden social, haciendo que los de abajo ridiculizaran al poder. Cuando quienes lo ostentaban se re&iacute;an de las clases bajas, no obstante, no hab&iacute;a risa, sino violencia. Esa es tambi&eacute;n la m&aacute;xima en el <em>stand up</em> contempor&aacute;neo: si ya no est&aacute; bien visto re&iacute;rse de las minor&iacute;as, pero s&iacute; del hombre hetero blanco, es porque se considera que el humor es leg&iacute;timo cuando transita de los oprimidos a los opresores, y no lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los hombres y las mujeres pasa lo mismo: &ldquo;No estamos en la misma situaci&oacute;n social&rdquo;, sentencia Linares. Ainhoa, soltera de 30 a&ntilde;os, que habitualmente se pasa <em>reels </em>heteropesimistas con sus amigas, lo resume as&iacute;: &ldquo;Si este contenido fuese al rev&eacute;s no tendr&iacute;a absolutamente nada de gracia, ser&iacute;a realmente preocupante. La diferencia entre a qui&eacute;nes se parodia en estos v&iacute;deos reside en tener un sistema detr&aacute;s que respalde ese odio. Nosotras somos las que sufrimos la violencia sistem&aacute;tica, la desigualdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSYuimvDHaE/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Cristina, soltera de 32 a&ntilde;os, se muestra de acuerdo: &ldquo;Estos v&iacute;deos no van de odiar a hombres concretos como individuos, sino de se&ntilde;alar (y cuestionar) un sistema. Me aparece contenido mis&oacute;gino en redes con frecuencia y no creo que pueda compararse. El humor mis&oacute;gino se centra en deshumanizarnos, silenciarnos y justificar la violencia que vivimos. No vale decir que es solo una broma cuando la prensa nos recibe casi a diario con noticias sobre violencia machista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El humor tambi&eacute;n educa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana, mientras paseamos, le ense&ntilde;o los <em>reels</em> de los que hablo al principio de este texto a un amigo feminista que produce y consume muchos contenidos humor&iacute;sticos. Aunque entiende el fen&oacute;meno &mdash;&eacute;l es el primero en se&ntilde;alar los comportamientos nocivos que genera el heteropatriarcado&mdash;, se siente decepcionado: me dice que le parece que no son m&aacute;s que la repetici&oacute;n de viejos chistes machistas, solo que con el g&eacute;nero cambiado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos vídeos no van de odiar a hombres concretos como individuos, sino de señalar (y cuestionar) un sistema</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                        <span>—</span> mujer, 32 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente al trabajo de autoras como Flavita Banana, que se&ntilde;alan a trav&eacute;s de la s&iacute;ntesis y la reflexi&oacute;n conductas masculinas inapropiadas, considera que estos v&iacute;deos, debido a su simpleza y a su mala baba, no pueden llevar a nada m&aacute;s que a la animadversi&oacute;n entre hombres y mujeres, en lugar de hacia un cambio real. El contraste es evidente: mientras que ellas me han hablado de los <em>reels</em> en t&eacute;rminos de &ldquo;desahogo&rdquo; y &ldquo;complicidad&rdquo;, quiz&aacute;s cansadas de se&ntilde;alar ese cambio que parece que no llega, &eacute;l los considera ofensivos, y los pone casi al nivel de ciertos chistes que circulan por la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/hijo-adolescente-convertido-bro-manosfera_1_11777563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">machosfera</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No piensa lo mismo Aitor, hombre heterosexual de 38 a&ntilde;os que tambi&eacute;n consume estos v&iacute;deos (aparecen en su<em> feed</em> de Instagram, o los ve en las <em>stories</em> de alguna chica). &Eacute;l los encuentra divertidos: &ldquo;No me siento atacado, me parece parte del c&oacute;digo de las bromas t&iacute;picas de g&eacute;nero:<strong> </strong>hemos estado muchos a&ntilde;os con el clich&eacute; de la mujer rubia que es tonta, o con la broma de que &lsquo;si est&aacute; enfadada es porque tiene la regla&rsquo;, y supongo que es buena se&ntilde;al que ahora se hagan esas bromas desde el otro lado de manera abierta. Lo que hace este tipo de humor es valerse de los clich&eacute;s del hombre insensible, poco atento, con poco conocimiento del cuerpo de la mujer, etc., y exagerarlo. Al final es humor, y todo lo que sea humor es bienvenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Ritxar Bacete, especialista en g&eacute;nero y masculinidades, en la ubicuidad de estos mensajes late un fen&oacute;meno social &mdash;&ldquo;son un s&iacute;ntoma de relaciones de g&eacute;nero da&ntilde;adas y de una frustraci&oacute;n muy real en muchas mujeres&rdquo;&mdash; y una descarga emocional compartida. Eso s&iacute;, pese a que, a diferencia de lo que ocurre con muchos contenidos mis&oacute;ginos, no emplean el odio para expresarse, s&iacute; que cree que pueden incidir en c&oacute;mo las mujeres que los consumen perciben a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que el humor tambi&eacute;n educa. Cuando es reiterativo y hegem&oacute;nico, acaba por ser estereotipante, reforzando aquello que pretende cuestionar. Tambi&eacute;n puede servir para crear una mirada cr&iacute;tica, pero para eso tiene que ser complejo&rdquo;, matiza. &ldquo;Esto genera una doble v&iacute;a: por un lado, resignaci&oacute;n en las mujeres &mdash;&lsquo;los t&iacute;os son as&iacute;&rsquo;&mdash;; por otro, cinismo o postura defensiva en los hombres &mdash;&lsquo;si siempre lo hago mal, sigo haci&eacute;ndolo mal&rsquo;&mdash;. Es una mala estrategia para la transformaci&oacute;n&rdquo;, cuenta Bacete.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema es que el humor también educa. Cuando es reiterativo y hegemónico, acaba por ser estereotipante, reforzando aquello que pretende cuestionar. También puede servir para crear una mirada crítica, pero para eso tiene que ser complejo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ritxar Bacete</span>
                                        <span>—</span> especialista en género y nuevas masculinidades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Linares se muestra de acuerdo: &ldquo;Por una parte, tenemos a las mujeres ri&eacute;ndose de esto. Pero si&nbsp;los hombres los ven, experimentar&aacute;n una sensaci&oacute;n de rechazo, o generar&aacute;n un contraataque. Esto crea distancia emocional entre unos y otros. Vamos hacia cada vez m&aacute;s polarizaci&oacute;n y m&aacute;s cr&iacute;tica, tambi&eacute;n a nivel social: cada vez son m&aacute;s las mujeres solteras, separadas. Hay cada vez m&aacute;s hast&iacute;o&rdquo;<strong>,</strong> expresa la fil&oacute;sofa. Con ello apunta a conceptos tan contempor&aacute;neos como el <a href="https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celibato voluntario</a> o el <em>dating </em>y el <em>mating gap</em> [la brecha en las citas y en el emparejamiento], que describen la distancia que hay entre las aspiraciones relacionales de las mujeres y la disponibilidad de hombres considerados &lsquo;adecuados&rsquo; con los que salir o reproducirse.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, Leticia, de 36 a&ntilde;os, cuenta: &ldquo;No odio m&aacute;s a los hombres por ver estos contenidos, y no interfieren en mi deseo de encontrar o no pareja&rdquo;. Eso s&iacute;: reconoce que ahora que est&aacute; soltera no se siente muy identificada con ellos; lo estaba m&aacute;s cuando ten&iacute;a novio.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSkWm_aDGbZ/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">&iquest;Resignaci&oacute;n o transformaci&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buscamos un compa&ntilde;ero, no un hijo adolescente</a> a quien maternar. Muchas de mis amigas se separan cuando las hijas cumplen alrededor de 14 a&ntilde;os, y las veo tan liberadas&hellip; Han dicho: &lsquo;Hasta aqu&iacute;&rsquo;, y ya no viven quej&aacute;ndose continuamente. Mi abuela me dec&iacute;a que las mujeres de hoy no aguant&aacute;bamos nada, pero es que, &iquest;por qu&eacute; hay que aguantar? &iquest;Para qu&eacute;?&rdquo;, cuenta Coral Herrera. &ldquo;Es una idea que yo creo que ha calado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Trabajo porque las mujeres solteras no idealicen a las emparejadas, y no solo con relato, tambi&eacute;n con datos. Tener marido nos quita tiempo libre, por ejemplo: crea unas <a href="https://news.umich.edu/exactly-how-much-housework-does-a-husband-create/?utm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete horas extra</a> de trabajo dom&eacute;stico a la semana para las mujeres. Adem&aacute;s, supone para nosotras <a href="https://www3.gobiernodecanarias.org/noticias/una-encuesta-del-ici-concluye-que-la-vida-en-pareja-repercute-negativamente-en-el-autocuidado-de-las-mujeres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener menos salud</a>, y para ellos, todo lo contrario. As&iacute; que a las mujeres solteras les digo que no, que no les hace falta nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la docente, el hecho de que los contenidos heteropesimistas puedan afianzar la mirada de insatisfacci&oacute;n con la que cada vez m&aacute;s mujeres observan a los hombres no es problem&aacute;tico: es, m&aacute;s bien, una llamada de atenci&oacute;n sobre una preocupaci&oacute;n real. Bacete, sin embargo, lo ve desde otra perspectiva: &ldquo;La cuesti&oacute;n es: &iquest;constatar el resultado fat&iacute;dico del patriarcado o entenderlo para transformarlo? Hay un ingrediente b&aacute;sico que es la fe: creer que se puede. Si no creemos que se puede, y si estos memes refuerzan la idea de que no se puede, de que es un destino, entramos en una narrativa de toxicidad&rdquo;, resume el autor. En sus palabras, re&iacute;rnos de los hombres puede aliviar un rato, pero no transforma las relaciones. &ldquo;Lo que transforma es comprender, exigir, acompa&ntilde;ar cambios y demandar estrategias colectivas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El algoritmo nos lleva a monopolizar las conversaciones con amigas bajo el mismo tema (...) Invertimos una cantidad de tiempo preciosa en retroalimentar ese bucle de pensamientos que buscan una respuesta a algo que no depende de nosotras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> mujer, 36 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bacete ofrece, de hecho, datos optimistas: incide en c&oacute;mo han cambiado los hombres de unos a&ntilde;os hasta ahora. Cita una <a href="https://www.equimundo.org/es/resources/state-of-the-worlds-fathers-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n global sobre el estado de la paternidad</a>, con datos de 17 pa&iacute;ses. &ldquo;Sal&iacute;a algo maravilloso: por primera vez en la historia conocida, los hombres expresaban mayor deseo de cuidar que las mujeres, con el matiz de que cuidar tambi&eacute;n implicaba cuidarse. Cuando cruz&aacute;bamos variables, ve&iacute;amos que las parejas m&aacute;s equilibradas &mdash;en carga mental, emocional, cuidados&mdash; eran las que practicaban m&aacute;s igualdad. Y los hombres que m&aacute;s cuidaban eran tambi&eacute;n los m&aacute;s satisfechos con su vida y con su sexualidad. Hay mucho que ganar con la igualdad. Hay que empezar a construir una narrativa distinta de la masculinidad, de los hombres y de las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las mujeres con las que hablo, sin embargo, se percibe m&aacute;s resignaci&oacute;n que esperanza. S&iacute;, saben que hay hombres feministas de discurso y de acci&oacute;n, pero los consideran casi unicornios. Otros hacen lo que pueden, pero no resulta por ahora suficiente. Tanto es as&iacute; que hay quienes toman un camino diferente: no compartir estos contenidos para no dedicarles ni un minuto de m&aacute;s a quienes no est&aacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta Laura: &ldquo;El problema viene cuando el algoritmo nos lleva a monopolizar las conversaciones con amigas bajo el mismo tema: por qu&eacute; los hombres son as&iacute; y nos tratan de cierta manera. Invertimos una cantidad de tiempo preciosa en retroalimentar ese bucle de pensamientos que buscan una respuesta a algo que no depende de nosotras.<strong> </strong>Creo que es un acto de resistencia cortar ese bucle y cambiarlo por un &lsquo;&iquest;Y si aprovecho mi tiempo libre de hombres en nutrir mis v&iacute;nculos con cuestiones que verdaderamente me alimentan y s&iacute; puedo controlar?&rsquo;. Pasar de enviarnos unas a otras ese contenido que abona nuestra ira femenina (y con raz&oacute;n que la tengamos) a compartir otros que nos abran a placeres o metas donde s&iacute; merece la pena poner la energ&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?]]></media:title>
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