Los fotógrafos piden al Ayuntamiento de Barcelona que actúe contra el veto de Rosalía en sus conciertos
El veto que Rosalía impone a los fotógrafos de los medios de comunicación en sus conciertos ha desatado las críticas unánimes de las organizaciones periodísticas de Catalunya. A su paso por Barcelona esta semana con el Lux Tour, el Col·legi de Periodistes de Catalunya, el Sindicat de Periodistes de Catalunya y el Sindicat de la Imatge (UPIFC) han expresado su rechazo y, además, han enviado un requerimiento al Ayuntamiento de la capital catalana, puesto que el Palau Sant Jordi, el recinto donde se celebran los cuatro shows, es municipal.
El comunicado señala a la cantante y a la promotora Live Nation por una práctica, la de impedir el trabajo de los fotoperiodistas, que no es exclusiva de Barcelona. Ya en conciertos como el de Madrid o el de Lisboa hubo quejas a una organización que solo apuesta por distribuir sus propias imágenes del evento, algo que es cada vez más habitual en estos grandes espectáculos, según denuncian las organizaciones de periodistas y fotógrafos. La prohibición afecta también a profesionales de los medios de comunicación audiovisuales.
“Lejos de ser puntual, está práctica se reproduce con una frecuencia creciente en eventos culturales de gran formato”, señalan el Col·legi de Periodistes, el Sindicat de Periodistes y el Sindicat de la Imatge. “La limitación o exclusión de profesionales del fotoperiodismo y de la información audiovisual en favor de contenidos generados o controlados por las promotoras altera las condiciones de ejercicio de la profesión y condiciona el derecho de la ciudadanía a recibir una información plural e independiente”, afirman los colectivos periodísticos.
Periodistas y fotógrafos catalanes defienden su cobertura como “parte esencial” del derecho a la información, que queda menoscabado si las únicas imágenes que la ciudadanía puede ver tras el espectáculo son las de carácter promocional. En este sentido, rechazan que existan argumentos de seguridad para impedir su trabajo, puesto que no se han justificado, y piden a los medios de comunicación que se nieguen a usar las fotos y vídeos que difunde la promotora como señal de protesta.
En el caso barcelonés, la denuncia ha llegado también a los despachos del Ayuntamiento de Barcelona, ya que es el titular del recinto donde se celebran los cuatro conciertos: el Palau Sant Jordi. Los fotógrafos han enviado un requerimiento al consistorio para que actúen en su favor y pida garantizar su acceso. Alegan que les ampara el derecho a la información, y el “derecho fundamental al trabajo”.
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