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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pareja]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/pareja/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pareja]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86e3445-dfec-4506-8f47-7eb88ce9b96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desconcierto ante el universo de la soltería, que puede haber cambiado mucho desde la última vez que se transitó, la sensación de estar ‘oxidado’ en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan son algunos de los sentimientos más habituales</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        La ruptura de una pareja despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de relaci&oacute;n supone muchas cosas: desde una probable mudanza hasta el reparto de amistades. Y, por supuesto, el regreso al universo de <a href="https://www.eldiario.es/era/mundo-hecho-parejas-cambiado-forma-ver-solteria_1_12928007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la solter&iacute;a</a>, que puede haber cambiado mucho desde la &uacute;ltima vez que se transit&oacute;. El desconcierto ante esa nueva realidad, la sensaci&oacute;n de estar &lsquo;oxidado&rsquo; en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan con lo que se encuentra son algunos de los sentimientos m&aacute;s habituales. Terminar con un noviazgo o matrimonio puede ser un alivio en muchos casos, pero empezar un nuevo idilio posiblemente conlleve una nueva mentalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana (31 a&ntilde;os) se separ&oacute; en el verano de 2025 despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en pareja. Cuando recuper&oacute; las ganas de conocer a gente, en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n llamada Bumble y tuvo su primera cita a finales de ese mes. Esa forma de entrar en contacto con alguien desconocido no ten&iacute;a nada que ver con la manera en la que se ligaba la &uacute;ltima vez que estuvo soltera, hace casi una d&eacute;cada. &ldquo;Antes todo ocurr&iacute;a en los bares. A mis parejas anteriores las conoc&iacute; en el trabajo, en la universidad y luego al resto de gente, de fiesta&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ella no se siente del todo c&oacute;moda como usuaria de estas <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><em>. </em>Aunque reconoce que &ldquo;son bastante &uacute;tiles y f&aacute;ciles&rdquo;, considera que se le da mejor interactuar en vivo. Le molestan ciertas actitudes que se dan en estas plataformas, sobre todo &ldquo;la gente que te ri&ntilde;e en las bios y te dice: &lsquo;No, si me saludas con un hola, ni te molestes&rsquo;. Y es como, &lsquo;&iquest;Y t&uacute; cuando en un bar conoces a alguien c&oacute;mo le saludas?&rsquo;. O quienes te rompen el <em>match</em> porque no les has contestado a un mensaje&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de romper con su novio tras casi dos d&eacute;cadas, Mar&iacute;a (43 a&ntilde;os) se mud&oacute; sola a una ciudad en el extranjero. Se le ocurri&oacute; abrirse un perfil en una <em>app</em> con el objetivo de hacer vida social, pero cuando empez&oacute; a utilizarla, le entr&oacute; la curiosidad y comenz&oacute; a buscar a personas con una intenci&oacute;n m&aacute;s rom&aacute;ntica: &ldquo;Creo que porque era f&aacute;cil m&aacute;s que por necesidad&rdquo;. Para ella, el regreso a la solter&iacute;a fue un <em>shock,</em> tambi&eacute;n porque se encontraba en otro pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a de sus coet&aacute;neos ya ten&iacute;an casa, animales y trabajo estable: &ldquo;Todo lo que yo no ten&iacute;a, al menos en el rango de edad que yo buscaba, a partir de 35. Creo que eso hac&iacute;a que buscasen relaciones m&aacute;s estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas plataformas tambi&eacute;n le produjo, como a Susana, sentimientos encontrados. Por un lado, &ldquo;lo hace facil&iacute;simo, puedes flirtear con cualquiera un martes por la noche desde la cama cuando ni de co&ntilde;a estar&iacute;as en un bar&rdquo;. Pero por otro, considera que generan &ldquo;vagancia&rdquo; a sus usuarios: &ldquo;Me resultaba dif&iacute;cil quedar en persona, mucho m&aacute;s que antes, como si la gente se conformara de alguna manera con mensajearte y ya&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le molesta mucho que haya individuos con m&aacute;s de un chat en marcha o que la posibilidad de <em>ghosting</em> sea mucho mayor de manera virtual.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> ha tratado a bastantes pacientes que se encontraban en este momento vital, sobre todo en una franja de edad que va de los 35 a los 50 a&ntilde;os. Seg&uacute;n su experiencia, hay una diferencia de ese comportamiento <em>online </em>entre g&eacute;neros bastante marcada. &ldquo;Los hombres se quejan principalmente del entorno digital: hacen <em>match</em> en <em>apps </em>de citas, pero la conversaci&oacute;n no llega a ning&uacute;n sitio. Las mujeres, en cambio, no tienen tanto problema en verse o conectar, pero les resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien que busque realmente una relaci&oacute;n estable&rdquo;, considera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Antes estaba más o menos socialmente aceptado que se podía ligar en cualquier lugar&#039;, dice Roberto (41 años), y ahora es una actividad más acotada a las aplicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que, hasta ahora, ha percibido Marita (40 a&ntilde;os). Despu&eacute;s de una relaci&oacute;n de m&aacute;s de un lustro, que en sus momentos finales &ldquo;era una cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, tard&oacute; dos semanas en liarse con alguien. Pero no fue hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s que se sinti&oacute; preparada para embarcarse en algo m&aacute;s serio y fue cuando se encontr&oacute; con &ldquo;que el mercado es una feria de restos, ritos y retos&rdquo;. Ella pas&oacute; el &lsquo;luto&rsquo; de su ruptura a finales de la uni&oacute;n y afirma que es esencial &ldquo;recalcar es que el duelo es sagrado, y mucha gente se lo intenta saltar enlazando casi relaciones que dejan a la otra persona rota y a quien tiene esas relaciones liana, con cientos de traumas no resueltos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://patriciamaguet.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Maguet,</a> psic&oacute;loga especializada en este campo, coincide con el diagn&oacute;stico de Marita. &ldquo;Lo primero es, despu&eacute;s de una ruptura, darse el tiempo de digerir todo lo que ha sucedido y de volver a redescubrirse. A menudo las prisas generan demasiada presi&oacute;n y se toman decisiones impulsivas m&aacute;s dirigidas a no enfrentar el dolor que a iniciar una nueva relaci&oacute;n s&oacute;lida&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cabe pensar que los m&aacute;s j&oacute;venes se adaptan mejor a la nueva realidad que las m&aacute;s mayores, no siempre es as&iacute;. Un ejemplo es el de Lily (70 a&ntilde;os), que ha estado casada dos veces, ha tenido otra relaci&oacute;n sin boda y ha conocido a mucha gente. &ldquo;Ahora no vivo con pareja desde hace un a&ntilde;o y pico, y estoy perfectamente, pero no lo descarto en absoluto&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella ha vivido en Madrid casi toda su vida pero cuando se jubil&oacute;, hace una d&eacute;cada, se mud&oacute; a D&eacute;nia, a un apartamento que hab&iacute;a comprado con su primer esposo, que era su plan desde hace mucho tiempo. Fue sola porque sus hijos ya son mayores y su segundo marido muri&oacute; a los seis a&ntilde;os de casarse. &ldquo;Aqu&iacute; hay una aplicaci&oacute;n que se llama Amigos de Denia y amigos de Alicante. Ah&iacute; encontr&eacute; a mi tercera pareja&rdquo;, explica. Esa relaci&oacute;n termin&oacute; y en la actualidad utiliza sobre todo Tinder: &ldquo;Ahora me apetece m&aacute;s conocer a alguien para salir, viajar y compartir momentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n ten&iacute;a citas hace 15 a&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes novedades, aunque de entrada pueda no ser la m&aacute;s evidente, que trajeron las aplicaciones fueron las citas. Hasta entonces, el patr&oacute;n sol&iacute;a ser conocer a alguien en un bar por la noche, hablar, mantener ciertos niveles de contacto f&iacute;sico y ya, y depende de c&oacute;mo fuese, volver a verse. O coincidir en una quedada con amigos de amigos, o ligar en el trabajo o en la universidad. A Roberto (41 a&ntilde;os), que comenz&oacute; con su ex a los 24, el concepto de &lsquo;primera cita&rsquo; le sonaba &ldquo;a comedia estadounidense de los a&ntilde;os noventa o algo as&iacute;, me parec&iacute;a impensable en aquella &eacute;poca&rdquo;. No es extra&ntilde;o si se contempla que las herramientas que se usan masivamente como Tinder, Bumble o Hinge se crearon en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Marita comenz&oacute; a tener ese tipo de encuentros por estas plataformas: &ldquo;Hasta entonces, la historia sol&iacute;a seguir el patr&oacute;n cl&aacute;sico de la juventud: conocer a alguien en un bar, acostarse con esa persona y si todo fluye, tener una segunda cita que en realidad, es la primera&rdquo;. Sin embargo, ella cree que es necesario redefinir lo que significa ese concepto, porque si no hay intencionalidad de construir algo &ldquo;&iquest;se diferencia tanto de lo que supone quedar con tu amigo Pedro a las 18.30 a tomar una ca&ntilde;a?&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tampoco recuerda citas en su veintena. &ldquo;Conoc&iacute; gente en la universidad, y amigos de amigos que sal&iacute;an con mi grupo un s&aacute;bado o algo as&iacute; y te fijabas en alguno al que no hab&iacute;as visto antes. Hablabas y si la cosa iba bien, pues te dabas el tel&eacute;fono y a partir de ah&iacute; quedabas&rdquo;, rememora. Aunque sea m&aacute;s mayor, la experiencia de Lily no dista tanto de la del resto de entrevistados: &ldquo;Antes &iacute;bamos a bailar, que yo soy muy bailonga, pues te sacaban a bailar o los sacabas t&uacute; a ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre sí mismas y pueden llegar a tener la sensación de que no encajan en el mercado afectivo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Maguet</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Roberto se&ntilde;ala otro cambio en las din&aacute;micas: &ldquo;Antes estaba m&aacute;s o menos socialmente aceptado que se pod&iacute;a ligar en cualquier lugar y ahora es una actividad m&aacute;s acotada a las aplicaciones&rdquo;. Seg&uacute;n ha comprobado, existe gente que ni se plantea hacerlo en una discoteca y, de hecho, &ldquo;hay quien lo puede percibir como algo violento e inapropiado&rdquo;. Asimismo, cree que hay m&aacute;s ambig&uuml;edad en las relaciones y destaca, como mejor ejemplo, la <em>situationship</em>. &ldquo;Antes no exist&iacute;a como tal. O erais novios o follamigos, pero no exist&iacute;a ese extra&ntilde;o &aacute;rea de los &lsquo;casi algo&rsquo; donde hay cierta implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Susana no sabe si las que han cambiado son las din&aacute;micas o ha sido ella, pero observa que los roles de g&eacute;nero no han variado tanto. Asegura que algunas amigas le han recomendado esperar a que el hombre con el que ha salido le escriba primero, a la vez que amigos que le han confesado que si una chica les manda un mensaje demasiado pronto, pierden el inter&eacute;s. &ldquo;Yo cre&iacute;a que era algo que ya hab&iacute;amos superado&rdquo;, piensa. Lily, por su parte, acusa a mucha gente de mentir en sus perfiles de las aplicaciones: &ldquo;No dice ni su edad y se pone fotos de hace 20 o 10 a&ntilde;os. O las hacen con la inteligencia artificial que sales guap&iacute;sima, mon&iacute;sima y todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El reto de adaptarse</h2><p class="article-text">
        Adaptarse a unos tiempos en los que las normas cambian (a veces para bien, otras no) a un ritmo vertiginoso no siempre es f&aacute;cil para todo el mundo. Y no conseguirlo puede suponer un golpe para la autoestima. &ldquo;Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre s&iacute; mismas y pueden llegar a tener la sensaci&oacute;n de que no encajan en el mercado afectivo actual&rdquo;, detalla Patricia Maguet. Ella ha visto a pacientes que desistieron temporalmente de encontrar una nueva pareja &ldquo;sobre todo despu&eacute;s de experiencias frustrantes o decepcionantes&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Plata tambi&eacute;n ha visto c&oacute;mo algunos ponen en pausa sus intenciones de emparejamiento: &ldquo;No porque no deseen una relaci&oacute;n, sino porque el coste emocional les resulta demasiado alto en ese instante&rdquo;. Como profesional, ella recomienda revisar primero qu&eacute; es lo que realmente se busca, no meterse prisa y abrir todos los canales de posibilidades posibles: &ldquo;La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espont&aacute;neo se reducen mucho. La clave no es elegir entre <em>apps</em> o vida social, sino no limitarse a una sola v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maguet invita a abrazar las posibles emociones negativas que se experimenten en esta nueva etapa como pueden ser incomodidad, verg&uuml;enza, incertidumbre, desconfianza o inseguridad de la misma forma que se hacen con otras m&aacute;s agradables como el alivio, la alegr&iacute;a o la excitaci&oacute;n. Asimismo, aconseja no intentar encajar en &ldquo;modelos de seducci&oacute;n artificiales&rdquo; y mostrarse a los dem&aacute;s de forma natural &ldquo;y sin intentar aparentar una versi&oacute;n idealizada de s&iacute; misma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espontáneo se reducen mucho. La clave no es elegir entre apps o vida social, sino no limitarse a una sola vía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De momento, Susana cree que est&aacute; condenada a que no le funcione el ligoteo moderno y tampoco sabe si ser&iacute;a capaz de conseguirlo en persona: &ldquo;Dicen que es como andar en bicicleta, que no se olvida. Pero la primera vez que mont&eacute; en bicicleta despu&eacute;s de siete u ocho a&ntilde;os me pegu&eacute; una leche impresionante&rdquo;. Marita no ha encontrado pareja a&uacute;n y no es muy optimista. Comenta que un amigo le dijo algo que le conviene revisar: &ldquo;Te pasa como a los padres que dicen que a sus hijos el profesor les tiene man&iacute;a y les echan del colegio. Si siempre le echan del colegio, es culpa del ni&ntilde;o. El problema eres t&uacute;, no los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se ha hartado de primeras citas y ha borrado las aplicaciones y ahora liga lo mismo. Sostiene que est&aacute; &ldquo;m&aacute;s presente en el mundo con la mente abierta, dispuesto a que ocurra cualquier cosa, fuera de los reglamentos de las aplicaciones (pero no de internet: las redes sociales siguen funcionando bien quiz&aacute; porque s&iacute; proporcionan ese contexto que las <em>apps </em>no ofrecen)&rdquo;, matiza. Adem&aacute;s, ha vuelto a confiar en<strong> </strong>&ldquo;la fuerza de los terceros lugares&rdquo;, en la posibilidad de hallar a alguien entre los amigos de los amigos y sobre todo &ldquo;en la importancia del contexto como facilitador de v&iacute;nculos: una fiesta, un concierto, una cena a la que se apunta alguien imprevisto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Lily le gustan las citas, as&iacute; que queda para comer con hombres a trav&eacute;s de las aplicaciones, aunque antes habla con ellos por tel&eacute;fono, para hacerse una idea de c&oacute;mo pueden ser en persona. &ldquo;A m&iacute; la soledad no me gusta, aunque esto tampoco significa que necesite a alguien. Soy muy independiente, pero no me gusta la soledad&rdquo;, confirma. Mar&iacute;a s&iacute; ha encontrado un compa&ntilde;ero estable en la jungla de las aplicaciones y las din&aacute;micas cambiantes. &ldquo;Espero que me dure mucho precisamente para no tener que volver ah&iacute; fuera que &iexcl;hace mucho fr&iacute;o!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Amor,Apps,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4225be1-c507-4e22-86ed-59a52fe447c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT&quot;: por qué resulta tan difícil abordar una ruptura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas evitan el cara a cara al poner fin a una relación: desde mensajes de WhatsApp hasta textos generados con inteligencia artificial. ¿Qué dice esta tendencia sobre nuestra forma de gestionar el conflicto y el lenguaje afectivo?</p><p class="subtitle">Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo siento. No puedo. No me odies&rdquo;. Estas son las escuetas palabras, redactadas sobre un <em>post-it,</em> con las que Berger rompe con Carrie antes de abandonar su casa en medio de la noche en la sexta temporada de <em>Sexo en Nueva York</em>. A la ma&ntilde;ana siguiente, cuando Carrie se lo cuenta a sus amigas, no puede creer lo sucedido y recuerda los tiempos en los que el hecho de que alguien rompiera contigo por tel&eacute;fono era lo peor que te pod&iacute;a pasar. De eso est&aacute; muy al tanto Taylor Swift, que vivi&oacute; una ruptura en 2008 por parte de Joe Jonas, que la dej&oacute; a trav&eacute;s de una llamada de, exactamente, 27 segundos, que se convirti&oacute; en un hito de la cultura popular.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el abandono amoroso ha ido adoptando distintas formas: cartas, telegramas, fax, emails, <em>post-its</em> o <em>whatsapps</em>. Pero, a todos ellos, se ha sumado recientemente otra tendencia: utilizar la inteligencia artificial. Ya no solo evitamos la confrontaci&oacute;n del cara a cara, sino que tambi&eacute;n evitamos implicarnos en el propio acto de enunciaci&oacute;n, y dejamos que sea una interfaz la que seleccione las palabras por nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Si las rupturas son algo tan habitual del v&iacute;nculo amoroso como el enamoramiento, &iquest;por qu&eacute; nos sigue costando tanto hacerles frente? Y, &iquest;qu&eacute; dice de nosotros &mdash;y qu&eacute; se pierde en el v&iacute;nculo&mdash; cuando la ruptura deja de ser un acto compartido para convertirse en un mensaje mediado?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Evitaci&oacute;n del cara a cara<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Cuando se lo ense&ntilde;&eacute; a amigas, varias de ellas me lo dijeron sin que yo les dijera nada. Era muy ambiguo, redundaba en las mismas ideas, era un texto muy largo y dec&iacute;a cosas que no significaban nada&rdquo;, as&iacute; relata Silvia (nombre ficticio), de 38 a&ntilde;os, el mensaje que recibi&oacute; hace pocas semanas del hombre con el que estaba saliendo. Esa fue la constataci&oacute;n &mdash;sin llegar a conseguir una confirmaci&oacute;n total porque acto seguido la bloque&oacute;&mdash; de que la persona con la que estaba saliendo acababa de romper con ella por WhatsApp y, adem&aacute;s, con un mensaje que no hab&iacute;a escrito por s&iacute; mismo. &ldquo;Creo que le dijo a ChatGPT &mdash;que adem&aacute;s s&eacute; que lo usaba mucho para currar&mdash; que redactara un mensaje de ruptura que sonara suave, educado, poco machista&hellip; Como si le hubiera pedido ayuda a un psicoanalista o a una amiga&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Que a Silvia la dejaran a trav&eacute;s de un mensaje es algo muy habitual en nuestra sociedad contempor&aacute;nea. Celia Betri&aacute;n, psic&oacute;loga especializada en relaciones, autoestima y sexualidad, explica que esta creciente tendencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a evitar las rupturas cara a cara proviene de una necesidad por evitar la incomodidad. &ldquo;Toda ruptura es un cambio. Es muy inc&oacute;modo, nos invita a mirar hacia adentro, a responsabilizarnos, a ser fuertes porque nuestro cuerpo quiere volver con esa persona. Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Elegir no hacerlo a la cara tiene que ver con ese miedo al conflicto, a responsabilizarse, a querer evitar la incomodidad de tener que decir algo mirando directamente a la otra persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia Betrián</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la dificultad para habitar situaciones inc&oacute;modas, la tecnolog&iacute;a se va convirtiendo en la aliada perfecta para gestionar &mdash;o directamente evitar&mdash; ese momento. Esta es la premisa de la que parte <em>Dolor exquisito</em> (Ediciones Comisura, 2026), la obra experimental de Sophie Calle en la que, a partir del intenso dolor generado por el telegrama de ruptura recibido durante su estancia en Jap&oacute;n por parte del hombre con el que est&aacute; saliendo, decide iniciar un proyecto art&iacute;stico con el que busca diseccionar ese dolor. En las dos partes que conforman su obra, <em>Antes del dolor </em>y <em>Despu&eacute;s del dolor</em>, Calle muestra la evoluci&oacute;n de un duelo amoroso que nace de la incomprensi&oacute;n ante la falta de claridad y la distancia de la otra persona. &ldquo;Lo interesante aqu&iacute; tiene que ver con el hecho de que en un contexto de vulnerabilidad como lo son la ruptura y el consiguiente duelo amoroso, Calle se sit&uacute;a en un lugar de agencia gracias a la actividad creativa y opta por narrar su historia intercal&aacute;ndola con testimonios de otras personas vinculados a experiencias muy dolorosas&rdquo;, explica Sandra Ramos, profesora de literatura y filosof&iacute;a e investigadora independiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Ramos destaca el hecho de que, al contrario que en la historia de Calle, cuando este proceso se externaliza con la mediaci&oacute;n de una inteligencia artificial, tanto la persona que busca aferrarse a algo ante el abandono, como la que busca autoafirmarse al poner fin a una relaci&oacute;n, est&aacute;n menos presentes en el texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa incapacidad para encontrar a la persona en el texto tambi&eacute;n se produjo en el caso de Laura, de 39 a&ntilde;os. En su caso, al igual que en el de Sophie Calle, la relaci&oacute;n tambi&eacute;n estaba atravesada por la distancia, lo que provoc&oacute; un desgaste de la misma. Despu&eacute;s de que decidieran dejarlo, Laura recibi&oacute; un mensaje del hombre con el que estaba saliendo a modo de &ldquo;despedida&rdquo;. &ldquo;Era el t&iacute;pico mensaje que le preguntas a la IA sobre c&oacute;mo dejar a alguien con quien tienes una relaci&oacute;n a distancia. Estaba lleno de frases hechas y, ya despu&eacute;s, y sabiendo que &eacute;l utilizaba la IA para escribir mensajes, dije: yo creo que esto tambi&eacute;n est&aacute; hecho con IA&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Era el típico mensaje que le preguntas a la IA sobre cómo dejar a alguien con quien tienes una relación a distancia. Estaba lleno de frases hechas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> 39 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        O en el caso de Cristina, de 31 a&ntilde;os, que no se encontr&oacute; ante la tesitura de que alguien rompiera con ella con un mensaje de estas caracter&iacute;sticas &mdash;en esa relaci&oacute;n fue ella quien decidi&oacute; romper por una serie de desencuentros&mdash;, sino que la otra persona intent&oacute; convencerla de no dejarlo a trav&eacute;s de un mensaje por Instagram redactado con IA. &ldquo;No se met&iacute;a en nada concreto en el tema de la discusi&oacute;n que hab&iacute;amos tenido y estaba lleno de t&oacute;picos. Ya me dio la sensaci&oacute;n, pero, adem&aacute;s, en ese momento Instagram daba la opci&oacute;n de pinchar en el mensaje y sal&iacute;a como un aviso de que [el mensaje] pod&iacute;a estar redactado con IA. Me qued&eacute; muerta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona decide utilizar la inteligencia artificial para redactar un mensaje vinculado con lo afectivo, Betri&aacute;n &mdash;psic&oacute;loga&mdash; explica que es peligroso porque &ldquo;nos est&aacute; alejando de ser aut&eacute;nticos, de ser espont&aacute;neos, de expresar lo que realmente sentimos. La herramienta siempre va a buscar esa presunta perfecci&oacute;n, que no haya fallos. Y somos personas, no hay ning&uacute;n problema en que lo expresemos tal y como lo estamos sintiendo&rdquo;. Pero, adem&aacute;s, asegura que tambi&eacute;n produce un impacto en la persona que recibe el mensaje: &ldquo;Aparece el desconocimiento por no saber bien con qui&eacute;n te est&aacute;s vinculando y qui&eacute;n hay detr&aacute;s de la pantalla. Te preguntas: &iquest;por qu&eacute; no me habla mi pareja?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del yo</h2><p class="article-text">
        Ante el desd&eacute;n que provoca el hecho de que un v&iacute;nculo amoroso se produzca &mdash;o termine&mdash; a trav&eacute;s del texto escrito, Sandra Ramos, que ha investigado en profundidad la escritura como acto er&oacute;tico, habla de las bondades de la carta. &ldquo;Me gusta pensar que la carta, o el texto escrito que tiene por interlocutor a un t&uacute; es un adentro, un lugar de intimidad cuyo acceso parcial permitimos al otro (aunque sea para declarar nuestro deseo de alejarnos). Hacer esto presupone un trabajo en diversos sentidos: emocional, reflexivo y ling&uuml;&iacute;stico. Al escribir reconocemos nuestra vulnerabilidad, nos mostramos al tiempo que reconocemos la vulnerabilidad del otro&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        En esta vulnerabilidad, a veces el &ldquo;yo&rdquo; tambi&eacute;n puede desaparecer. De hecho, a Ramos le parece interesante confrontar la &ldquo;desaparici&oacute;n del yo&rdquo; que se produce en la inteligencia artificial con el trabajo de la escritora Marguerite Duras. La investigadora remite a la obra <em>La vida material</em> (Alianza, 1987), en el que la francesa dice: &ldquo;Escribo para desplazarme de m&iacute; al libro. Para aligerarme de mi importancia. [...] A medida que escribo, existo menos&rdquo;. En el caso de Duras, &ldquo;nos hallamos ante un yo que coquetea con la fantas&iacute;a de dejar de decirse para abrirse a alg&uacute;n otro (el amado, Dios, las cosas que queremos nombrar a trav&eacute;s de las palabras). En el segundo caso se trata de un texto compuesto por huellas de textos de otros yoes que no pueden rastrearse, el cual carece de genealog&iacute;a, de historia&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elena Pastor</span>
                                        <span>—</span> filóloga y poeta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esto concuerda Elena Pastor, fil&oacute;loga y poeta, autora de <em>las apa&ntilde;adas</em> (ediciones en el mar, 2024), quien explica que &ldquo;el lenguaje es una parte imprescindible de las relaciones. Y, entretejido con los recuerdos, los espacios compartidos y los olores de las otras, contribuye a configurar los universos particulares en los que se desarrollan cada uno de nuestros v&iacute;nculos. La forma en la que nuestro idiolecto &mdash;la manera particular de usar la lengua de cada persona&mdash; moldea sus bordes, incluye nuevos conceptos y juega con las palabras ante la interacci&oacute;n con otros idiolectos es, sin duda, un rasgo identitario de cada una de nuestras relaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esos paralelismos que se muestran en los diversos textos generados con IA &mdash;llenos de frases hechas y t&oacute;picos&mdash; rompen con el idiolecto al generar una despersonalizaci&oacute;n y, por tanto, una homogeneizaci&oacute;n del lenguaje afectivo. &ldquo;Delegar en la IA en estos casos es anteponer la correcci&oacute;n y la adecuaci&oacute;n a la norma &mdash;una norma tan ajena como poco representativa de todo lo que se salga del marco del amor blanco, burgu&eacute;s y cisheterosexual orientado al matrimonio y la descendencia&mdash; a aquello que caracteriza al v&iacute;nculo: el olor a champ&uacute; que deja el pelo de tu ex en cada estancia, la forma en la que pronuncia las eses o el apodo con el que te nombra en la intimidad. La IA es correcta, pero for&aacute;nea a la cotidianidad compartida, al sonido de las voces entrelazadas y al temblor en la voz ante una despedida&rdquo;, contin&uacute;a Pastor.<strong> &ldquo;</strong>La IA nos permite redactar adioses aplicables a todas las relaciones y, por tanto, insuficientes para cualquiera de ellas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/novio-dejo-mensaje-escrito-chatgpt-resulta-dificil-abordar-ruptura_1_13197180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Mi novio me dejó con un mensaje escrito por ChatGPT": por qué resulta tan difícil abordar una ruptura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a088990-ddb2-4737-b510-0921ebdd158a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora vemos &#039;red flags&#039; por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la protección y la hipervigilancia o cómo los conceptos virales de internet permean en nuestras vidas</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        Al final de la pel&iacute;cula <em>Alta fidelidad, </em>el protagonista, un mel&oacute;mano empedernido, va a cenar a casa de una pareja que le cae muy bien. All&iacute;, descubre horrorizado que los discos que coleccionan son, para &eacute;l, lo peor de lo peor. M&uacute;sica que, hasta el momento, asociaba a gente con la que no quer&iacute;a tener nada que ver. Si la cinta, que se estren&oacute; en el a&ntilde;o 2000, se hubiera rodado ahora, el espectador dir&iacute;a que el personaje de Rob Gordon (interpretado por John Cusack) se hab&iacute;a dado de bruces con lo que hoy denominamos como <em>&ldquo;red flag&rdquo;, </em>una se&ntilde;al de que ah&iacute; no es y que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha popularizado a trav&eacute;s de <em>reels </em>en Instagram y TikTok para descartar de inmediato relaciones incipientes. Sobre todo en los terrenos del ligue.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, de origen anglosaj&oacute;n, est&aacute; documentado desde el siglo XVIII y proviene del uso hist&oacute;rico de banderas rojas como se&ntilde;ales de peligro, riesgo o alto al fuego en contextos mar&iacute;timos, militares y de seguridad. Una se&ntilde;alizaci&oacute;n sencilla y directa que, con el tiempo, se ha ido adaptando al lenguaje cotidiano para referirse a cualquier indicio de riesgo, dando el salto definitivo en la era del lenguaje de internet; pasando de advertencia general a etiqueta para identificar comportamientos problem&aacute;ticos y, en muchas ocasiones, simplificarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;B&aacute;sicamente, es una heterodefinici&oacute;n. O sea, una adscripci&oacute;n de ciertos rasgos, a menudo negativos, que hacemos sobre cierto colectivo sin contar con &eacute;l. Lo peculiar del entorno digital creo que es su carga ir&oacute;nica&rdquo;, explica C&eacute;sar Rendueles, soci&oacute;logo e investigador del CSIC, adem&aacute;s de ensayista, en conversaci&oacute;n con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Rendueles se&ntilde;ala que ese medio en serio medio en broma al que todos recurrimos a veces se convierte en un veh&iacute;culo para &ldquo;pr&aacute;cticas bastante cuestionables&rdquo;. &ldquo;Al final, lo de la <em>red flag</em> es el prejuicio que se puede permitir alguien progresista que, en principio, ve con malos ojos los prejuicios&rdquo;, explica para a&ntilde;adir que, aunque es un t&eacute;rmino que puede resultar inocuo y formar parte de un juego, dentro del contexto actual (con <em>apps,</em> m&uacute;ltiples opciones y elecci&oacute;n constante) favorece que haya una mayor intolerancia a la hora de relacionarse de nuevas con alguien, y m&aacute;s en un entorno de flirteo. &ldquo;La cultura digital hegem&oacute;nica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculizaci&oacute;n&hellip;) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacci&oacute;n social&rdquo;, desarrolla el soci&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura digital hegemónica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculización…) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rendueles</span>
                                        <span>—</span> sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vidas a la carta</h2><p class="article-text">
        Eduardo, 47 a&ntilde;os, lleva poco tiempo en las <em>apps </em>buscando pareja tras haberse separado y dice que, cada vez, cuenta menos de s&iacute; mismo a las personas con las que tiene citas. &ldquo;Me cuesta mucho conectar y he tenido malentendidos al hacer alguna broma al intentar conectar&rdquo;, explica para recordar que, en una ocasi&oacute;n, tras una cita, la chica con la que qued&oacute; le dijo que si la canci&oacute;n que &eacute;l le hab&iacute;a recomendado se la hab&iacute;a ense&ntilde;ado a &eacute;l otra mujer. &ldquo;Le dije que s&iacute; y aquello no le gust&oacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que, con otras dos personas, tuvo una relaci&oacute;n intensa de varias semanas hablando todos los d&iacute;as, hasta que desaparecieron de su chat diario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que he ido teniendo estas experiencias lo que menos quiero es mostrarme de verdad. &iquest;Para qu&eacute;?&iquest;Para que la gente pierda inter&eacute;s? Gente desconocida con la que quedas un rato y te descartan sin que t&uacute; sepas muy bien por qu&eacute;&rdquo;, se queja el entrevistado, que ha preferido no dar su verdadero nombre. &ldquo;Yo estoy muy al inicio, pero pienso en c&oacute;mo estar&aacute; la gente que lleva a&ntilde;os teniendo varias experiencias as&iacute; cada mes. A veces tengo la sensaci&oacute;n de que vas con expectativas prefijadas de lo que te vas a encontrar y buscas hiperest&iacute;mulos y tienes la sensaci&oacute;n de que siempre puede haber algo mejor de lo que est&aacute;s consiguiendo en este momento&rdquo;, opina Eduardo tras confesar que cada vez ve con mayor recelo las interacciones ante potenciales encuentros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2004, el psic&oacute;logo norteamericano Barry Schwartz publicaba el libro <em>La paradoja de la elecci&oacute;n, </em>en el que relacionaba la satisfacci&oacute;n humana en relaci&oacute;n con la libertad de decisi&oacute;n. Schwartz sosten&iacute;a que el ser humano tiende a estar menos satisfecho con las decisiones que toma cuantas m&aacute;s alternativas tenga donde elegir. Aplicando su teor&iacute;a al mercado de las aplicaciones del ligue, que multiplican potencialmente las opciones disponibles, las <em>red flags </em>funcionan como atajos para filtrar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el mercado de las aplicaciones de ligue, que multiplica potencialmente las opciones disponibles, las &#039;red flag&#039; funcionan como atajos para filtrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un teor&iacute;a que adscribe Oriol Erausquin, doctorando en sociolog&iacute;a por el CSIC y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor del ensayo <em>La rabia es nuestra</em> (Siglo XXI, 2025), quien se&ntilde;ala el fen&oacute;meno, de entrada, como una buena herramienta, ya que, a su juicio,&nbsp;la concepci&oacute;n actual de las <em>red flags</em> naci&oacute; de la necesidad de nombrar ciertos comportamientos para los que no ten&iacute;amos nombre y que dej&aacute;bamos que ocurrieran, &ldquo;sobre todo en cuanto a las actitudes de los hombres hacia las mujeres&rdquo;. Pero que, con el tiempo, se ha ido problematizando: &ldquo;Al final se relaciona con una econom&iacute;a sexual y afectiva que trata al resto de las personas como si formaran parte de un cat&aacute;logo en el que aplicamos criterios de filtraje porque es a lo que nos empujan las aplicaciones: es la &uacute;nica manera de navegarlas&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; le ocurri&oacute; a Ra&uacute;l, de 32 a&ntilde;os, cuando conoci&oacute; a una chica que, sobre el papel, era todo lo que pod&iacute;a gustarle. &ldquo;Pero se me quitaron las ganas de golpe cuando me propuso hacer una entrevista por videollamada antes de quedar, <a href="https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para no perder el tiempo</a>&rdquo;, relata en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. &ldquo;Adem&aacute;s, me coincidi&oacute; justo con un proceso de selecci&oacute;n para un puesto de trabajo y sent&iacute; que estaba siendo entrevistado por partida doble&rdquo;, contin&uacute;a para recordar que la chica le dijo que era mucho mejor ver si hab&iacute;a qu&iacute;mica por videollamada para as&iacute; no gastar el rato teniendo que ir a tomarse un caf&eacute; o una cerveza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pareci&oacute; una locura, nunca hab&iacute;a visto a nadie querer optimizar el tiempo de esta manera. Adem&aacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo chulo del ligar es eso</a>, quedar con alguien para ver qu&eacute; ocurre&rdquo;, finaliza Ra&uacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no se nombra no existe</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un tema en el que he pensado mucho y me dan mucha envidia las nuevas generaciones, que tienen en su vocabulario t&eacute;rminos que en mi adolescencia o primera juventud no exist&iacute;an&rdquo;, apunta Delia Rodr&iacute;guez, periodista especializada en la relaci&oacute;n entre tecnolog&iacute;a, medios y sociedad. &ldquo;De entrada me parece muy guay que el t&eacute;rmino <em>'red flag' </em>sea hoy parte de nuestro vocabulario&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que, con una clara econom&iacute;a de lenguaje, se ha puesto nombre y se han se&ntilde;alado cosas que antes se pasaban por alto en el terreno de las relaciones, como la luz de gas<em> (gaslighting)</em> o los comportamientos <a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narcisistas</a>, entre otros. &ldquo;Me parece muy bien que esto sea una cosa que las chicas j&oacute;venes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro&rdquo;, comenta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es qu&eacute; ocurre, cuando los <em>reels </em>de TikTok e Instagram se llenan de consejos sobre c&oacute;mo indentificar <em>red flags</em> y se produce, desde las pantallas, una tipificaci&oacute;n muy veloz de los comportamientos humanos de un primer vistazo, llegando al <a href="https://www.eldiario.es/era/pas-persona-altamente-sensible-autodiagnostico-redes_1_10977843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso com&uacute;n de t&eacute;rminos m&eacute;dicos</a> y terap&eacute;uticos en conversaciones de a pie, como la calificaci&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tipos de&nbsp;apego</a> en ansioso y evitativo, entre otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De entrada me parece muy guay que el término &#039;red flag&#039; sea hoy parte de nuestro vocabulario (...) y que sea una cosa que las chicas jóvenes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es algo que pasa cuando se convierte en contenido, cuando la din&aacute;mica de las redes convierte algo en contenido&rdquo;, dice Delia Rodr&iacute;guez, y a&ntilde;ade que es algo que se viraliza porque nos interesa a todos mucho, porque es cotilleo puro. &ldquo;Y el cotilleo se ha demostrado que, evolutivamente, tiene muchas ventajas sociales&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente por eso, porque es contenido, la periodista se&ntilde;ala la importancia de tener en cuenta los incentivos econ&oacute;micos que hay detr&aacute;s de los relatos de las pantallas. &ldquo;Si la historia de tu TikTok consigue much&iacute;simo &eacute;xito es posible que la exageres, que la vuelvas a contar o te haces una serie, precisamente animado por el impacto conseguido. Y esas historias tenemos que cogerlas un poco con pinzas porque, igual, no est&aacute; pasando tanto como creemos, sino que est&aacute; dentro de las l&oacute;gicas del contenido&rdquo;, desarrolla para se&ntilde;alar que, no obstante, la etiqueta del otro en un primer vistazo no deja de ser una de las primeras fases del ligoteo. &ldquo;Puede resultar cruel, s&iacute;, pero todos desechamos a gente por intuiciones, por cosas absurd&iacute;simas&rdquo;, apunta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Como hizo Irene, que no se llama Irene pero prefiere no dar su verdadero nombre: &ldquo;Una vez fui a la casa de un t&iacute;o que cre&iacute;a que me gustaba y con el que llevaba ya varias citas de horas de conversaci&oacute;n intensa, y al abrirme la puerta decid&iacute; que no porque se hab&iacute;a puesto una camiseta blanca de tirantes y un pantal&oacute;n blanco. Lo siento, pero no puedo&rdquo;. Irene cuenta que, en otra ocasi&oacute;n, no se fue a casa de otro porque se dio cuenta de que llevaba puesto un colgante que como de <em>El se&ntilde;or de los anillos</em>. Y eso a ella no le va.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como para no andar muy pendiente de las señales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y a ver quién encuentra piso&#039;, bromea Ángela, de 25 años</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dos universos cada vez m&aacute;s alejados&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tampoco hay que olvidar otro fen&oacute;meno, que va de la mano del uso de las <em>red flags; </em>la vuelta con fuerza de la idealizaci&oacute;n de la familia tradicional frente a otros modelos relacionales y c&oacute;mo estos chocan en el 'mercado del ligue'.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS), que pregunta mensualmente a los ciudadanos espa&ntilde;oles por su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, pidi&eacute;ndoles que se ubiquen dentro de una escala del uno al diez, siendo el uno la &ldquo;extrema izquierda&rdquo; y el diez la &ldquo;extrema derecha&rdquo;, desde hace dos a&ntilde;os los caminos entre las mujeres y los hombres j&oacute;venes (de 18 a 24 a&ntilde;os en su estudio) se separan; ellos hacia la derecha y ellas hacia la izquierda, una tendencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tal y como se&ntilde;ala el an&aacute;lisis, en 2025, de los datos electorales de los 27 pa&iacute;ses europeos, un 21% de los hombres menores de treinta a&ntilde;os hab&iacute;a apoyado a partidos de ultraderecha, cuando solo el 14% de mujeres lo hizo.<strong>&nbsp;</strong>&ldquo;Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas j&oacute;venes, que es pol&iacute;tica y de forma de ver la vida, que est&aacute; pasando en muchos pa&iacute;ses. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son m&aacute;s abiertas sexualmente y ellos no. Entonces, en cuanto a las <em>red flags</em> aplicadas al amor, es normal que, en esta coyuntura que vivimos, tanto ellos como ellas est&eacute;n viendo <em>red flags</em> constantemente en el otro porque ven la vida de manera muy distinta&rdquo;, interpreta Rodr&iacute;guez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas jóvenes, que es política y de forma de ver la vida. Ellas se han ido hacia la izquierda y ellos son de derechas. Ellas son más abiertas sexualmente y ellos no. Es normal que, en esta coyuntura, tanto ellos como ellas estén viendo &#039;red flags&#039; constantemente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta diferencia ideol&oacute;gica entre hombres y mujeres est&aacute; alimentando lo que se ha denominado bajo el nombre de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;heteropesimismo&rsquo;.</a> Un t&eacute;rmino que se acu&ntilde;&oacute; en 2019, pero que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en la manera en la que chocan las expectativas de unas y otros&rdquo;, apunta, por su parte, Erausquin, quien opina que, en la actualidad, aunque suene parad&oacute;jico, se est&aacute; virando hacia un &ldquo;esencialismo de g&eacute;nero&rdquo;, como ilustran la popularizaci&oacute;n de memes como el de &ldquo;monogamia o bala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el soci&oacute;logo, todo ello est&aacute; fundamentado en la precariedad en la que est&aacute;n sumidas las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Parad&oacute;jicamente, las din&aacute;micas del capitalismo que nos hiperindividualizan son las mismas que blindan la familia como unidad b&aacute;sica de la reproducci&oacute;n de la vida&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo para zanjar con que &ldquo;la vuelta con fuerza entre los m&aacute;s j&oacute;venes de los discursos rom&aacute;nticos y mon&oacute;gamos y de la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idealizaci&oacute;n de la familia tradicional</a>, no puede separarse de este contexto econ&oacute;mico marcado por la precariedad e inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute; que es una <em>red flag,</em> que venga un t&iacute;o y te diga que quiere una familia tradicional, as&iacute;, de la nada, cuando ni siquiera os hab&eacute;is visto en persona&rdquo;, apunta &Aacute;ngela, de 25 a&ntilde;os, que se queja de que es un discurso que ve cada vez m&aacute;s. &ldquo;Supongo que es una idea vieja que, a muchos, les sirve como un clavo ardiendo al que aferrarse porque est&aacute; claro que, hoy, si a los 40 est&aacute;s soltero <a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy dif&iacute;cil lo vas a tener para no vivir compartiendo piso</a>&rdquo;, argumenta la entrevistada, que vive con otras tres amigas. &ldquo;Como para no andar muy pendiente de las se&ntilde;ales que te va dando la gente a la que vas conociendo, que luego te echas novio, sale mal y <a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a ver qui&eacute;n encuentra piso</a>&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, quiz&aacute;, las<em> red flags </em>no son solo un lenguaje heredado de las redes sociales, una herramienta para detectar comportamientos problem&aacute;ticos, o una cuesti&oacute;n de exigencia e intolerancia. Sino que hablan, tambi&eacute;n, de c&oacute;mo las condiciones materiales est&aacute;n redefiniendo la manera en que nos vinculamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13183200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Internet,Apps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga advierte sobre el riesgo de crear conflictos innecesarios cuando una pareja se lo cuenta todo: "La confianza no es eso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-advierte-riesgo-crear-conflictos-innecesarios-pareja-confianza-sinceridad-xp_1_13175196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c5f5d70-67d1-427d-9839-d08a0c6a4eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141695.jpg" width="1910" height="1074" alt="Una psicóloga advierte sobre el riesgo de crear conflictos innecesarios cuando una pareja se lo cuenta todo: &quot;La confianza no es eso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al mito de la transparencia absoluta, la psicóloga Diana Sánchez analiza que la verdadera confianza nace de la seguridad mutua y de la coherencia con el compromiso</p><p class="subtitle">Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: “Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas”</p></div><p class="article-text">
        La honestidad suele representar uno de los pilares principales sobre los que se sostiene una relaci&oacute;n sana. Pero este concepto llevado a la pr&aacute;ctica puede convertirse en un arma de doble filo si no se le ponen l&iacute;mites. &iquest;Es realmente necesario o beneficioso compartir cada pensamiento con una pareja para construir una confianza s&oacute;lida?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza no es cont&aacute;rselo todo, la confianza parte de uno mismo y la seguridad que nos proporciona la pareja&rdquo;, afirma <a href="https://psicologosentorrelodones.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diana S&aacute;nchez</a>, psic&oacute;loga sanitaria y terapeuta de pareja, que defiende que trabajar la confianza es algo m&aacute;s profundo. &ldquo;De hecho, puede ser hasta contraproducente, porque la intimidad tambi&eacute;n es un valor&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, S&aacute;nchez se&ntilde;ala que uno de los mayores riesgos en la convivencia es confundir la lealtad con la obligaci&oacute;n de eliminar cualquier rastro de privacidad. &ldquo;En la pareja hay que tener sinceridad y lealtad, son valores fundamentales, y debemos tener la confianza para poder expresarnos y hablar al otro con libertad, pero hay cosas que pertenecen siempre a nuestra intimidad y que hay que valorar si es necesario decir&rdquo;, resume la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ocasiones, decirlo todo es un <em>sincericidio</em>&rdquo;, asegura la experta, que define con este t&eacute;rmino el acto de compartir una informaci&oacute;n innecesaria que solo provoca dolor, &ldquo;que no va a tener ning&uacute;n beneficio, no va a ayudar a la pareja y en muchas ocasiones va a generar un conflicto o un problema que no existe&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es lo que s&iacute; debe compartirse?</h2><p class="article-text">
        Mantener un espacio personal no significa llevar una doble vida. El equilibrio, seg&uacute;n S&aacute;nchez, reside en &ldquo;ser coherente con el v&iacute;nculo y los acuerdos que se tienen con esa persona&rdquo;. &ldquo;Ser transparente no significa contarlo todo, ni renunciar a tu espacio y a tu intimidad, significa no ocultar sobre todo lo importante&rdquo;, incide. Entre los aspectos que s&iacute; deben ponerse en com&uacute;n la experta destaca ser capaces de expresar con libertad las emociones, los sentimientos y las necesidades personales, permitiendo que el otro comprenda realmente qu&eacute; nos sucede.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo puramente emocional, para S&aacute;nchez, la comunicaci&oacute;n debe abordar tambi&eacute;n aspectos pr&aacute;cticos y vitales que definen el rumbo de la relaci&oacute;n: &ldquo;Por ejemplo, si queremos vivir juntos, tener o no tener hijos, incluso posibilidades de cambios laborales, cambios de residencia... no tomar decisiones que puedan afectar a la otra persona sin tenerla en cuenta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el &aacute;mbito de la intimidad f&iacute;sica requiere apertura para comunicar las necesidades sexuales de cada uno, un pilar que la terapeuta considera clave para una relaci&oacute;n sana. &ldquo;Incluso se puede compartir si a veces hay dudas sobre la relaci&oacute;n, sobre la otra persona o si hay dudas con respecto a alguna relaci&oacute;n anterior... si hay algo que cerrar o si, de alguna manera, hay alguna relaci&oacute;n que nos afecta. Eso no significa que la otra persona tenga que dejar de tener esa relaci&oacute;n, pero s&iacute; que es importante compartirlo&rdquo;, extiende S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es construir un espacio de seguridad donde se priorice todo aquello que enriquece la relaci&oacute;n, as&iacute; como los aspectos que sean importantes para cada uno, y a la vez se respete el derecho personal de conservar un mundo interior propio.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-advierte-riesgo-crear-conflictos-innecesarios-pareja-confianza-sinceridad-xp_1_13175196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 10:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga advierte sobre el riesgo de crear conflictos innecesarios cuando una pareja se lo cuenta todo: "La confianza no es eso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Psicología,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/153515ea-6cdc-457b-8820-bf28f754fb46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Stack dating&#039; o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este fenómeno se consolida como una forma de conocer a varias personas en muy poco tiempo y mezcla miedo a implicarse con una manera de relacionarse cada vez más marcada por la lógica de la productividad</p><p class="subtitle">Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a mira su agenda antes de salir de casa. A las seis, caf&eacute; con uno. A las ocho, en otro bar, una nueva cita que empezar&aacute; casi igual. No est&aacute; nerviosa, tampoco tiene muchas expectativas. Lleva el piloto autom&aacute;tico emocional puesto. Se ha arreglado lo justo, como cualquier d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Organizo mi semana con una agenda, por lo que no me resulta nada complicado quedar con varias personas el mismo d&iacute;a&rdquo;, cuenta. &ldquo;No es algo que haga habitualmente, pero si se da el caso de que tengo la semana muy apretada es normal que pase&rdquo;. En parte, ve todo esto de las citas como algo m&aacute;s que encajar en su horario.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a, de Barcelona, no es la &uacute;nica en hacer esto. El origen de este art&iacute;culo est&aacute; precisamente en que varias personas me contaron que, si est&aacute;n en plena b&uacute;squeda de pareja, quedan con varias personas el mismo d&iacute;a o en el plazo de pocos d&iacute;as. Casi como si quisieran quit&aacute;rselo de encima lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mundo anglosaj&oacute;n, tan dado a las etiquetas, han puesto nombre a este fen&oacute;meno: <em>stack dating</em>. Algo as&iacute; como apilar citas o citas en cadena. Un concepto sintom&aacute;tico de c&oacute;mo se est&aacute;n transformando nuestras relaciones.
    </p><h2 class="article-text">Amor en modo eficiente</h2><p class="article-text">
        La l&oacute;gica de las citas apiladas es muy sencilla. Si hay poco tiempo e infinitas opciones, lo m&aacute;s razonable es multiplicar las oportunidades. No concentrar la energ&iacute;a en una sola persona demasiado pronto. No &lsquo;invertir mal&rsquo; una tarde entera.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n decidi&oacute; llevar esta l&oacute;gica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio. &ldquo;A las 8:30 en una cafeter&iacute;a del centro de Madrid. Y ya est&aacute;, sin pretensi&oacute;n alguna&rdquo;, comenta. &ldquo;Es decir, me propuse conocer a diferentes seres humanos que, de entrada, por las fotos de la <em>app</em>, me parec&iacute;a que no estaban mal. Quer&iacute;a ver qu&eacute; derivaba de eso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ramón decidió llevar esta lógica al extremo. Tuvo veinte citas en un mes. Siempre en el mismo sitio: &#039;A las 8:30 en una cafetería del centro de Madrid. Quería ver qué derivaba de eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una estructura detr&aacute;s de su estrategia, casi un m&eacute;todo. &ldquo;Igual que cuando he hecho selecci&oacute;n de personal para mis empresas o mis proyectos, pues necesitaba ver a mucha gente&rdquo;. El paralelismo no resulta casual, como veremos. La cita como proceso de selecci&oacute;n. Como primera fase de algo que, quiz&aacute;, avance y acabe en un &lsquo;contrato&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el relato de Ram&oacute;n el concepto de probabilidad est&aacute; bastante presente. &ldquo;Para m&iacute; la probabilidad de que se d&eacute; el hecho de que me guste el otro es compleja. Porque, bueno, se tienen que tocar muchas teclas a la vez&rdquo;, confiesa. Frente a esa complejidad, la soluci&oacute;n es aumentar el n&uacute;mero de intentos. Ver a m&aacute;s gente. Reducir el margen de error a base de volumen.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento no surge en el vac&iacute;o. Tiene que ver con una forma de entender el tiempo y las decisiones vitales que se ha ido extendiendo a casi todos los &aacute;mbitos de la vida. <a href="https://www.eldiario.es/era/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13147900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La productividad se ha filtrado en el ocio</a>, en los v&iacute;nculos y en la forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Luis Ayuso, catedr&aacute;tico de Sociolog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;laga, sit&uacute;a este tipo de pr&aacute;cticas dentro de una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia. &ldquo;Esto de conocer a gente mediante citas concertadas viene de la influencia anglosajona&rdquo;, asegura. &ldquo;En pa&iacute;ses como Estados Unidos, tradicionalmente se conoce a la pareja tras un proceso de citas. Es una forma de racionalizar los procesos de emparejamiento que se ha extendido a nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, &ldquo;tener citas&rdquo; era algo relativamente ex&oacute;tico en Espa&ntilde;a, se conoc&iacute;a a la gente de otra forma: en la calle, en el autob&uacute;s, en la iglesia, en un baile, en el trabajo&hellip; Pero a trav&eacute;s de pel&iacute;culas y series primero, y luego debido al funcionamiento de las aplicaciones de ligar, &lsquo;la <em>date</em>&rsquo;, la cita, tambi&eacute;n se ha asentado a este lado del Atl&aacute;ntico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La posibilidad de conocer a alguien ya no está limitada por el barrio, el trabajo o el círculo social. Está mediada por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ayuso tambi&eacute;n se&ntilde;ala que el &ldquo;mercado de emparejamiento&rdquo; ha cambiado mucho. &ldquo;Durante siglos las personas con las que nos pod&iacute;amos emparejar eran relativamente cercanas: eran amigos nuestros o de nuestra familia, vecinos, etc. Ahora estamos en un mercado global y eso lo ha transformado todo&rdquo;. La posibilidad de conocer a alguien ya no est&aacute; limitada por el barrio, el trabajo o el c&iacute;rculo social. Est&aacute; medida por aplicaciones, algoritmos y una oferta potencialmente infinita. Eso introduce una variable clave: el coste de oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si t&uacute; est&aacute;s con una persona, no puedes estar con otra&rdquo;, resume Ayuso. &ldquo;Incluso cuando has conocido a alguien que te encaja, que te gusta mucho, aparece la duda. &lsquo;Quiz&aacute; ese gesto no me acaba de convencer&rsquo;, &lsquo;quiz&aacute; eso que dijo el otro d&iacute;a es una mala se&ntilde;al&rsquo;, nos decimos. Siempre te queda la duda de si puede haber alguien mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, concentrar citas es para algunos una estrategia pr&aacute;ctica y una forma de adaptarse a un entorno donde decidir implica renunciar a muchas otras opciones.
    </p><h2 class="article-text">Entre la protecci&oacute;n y la distancia</h2><p class="article-text">
        Para quienes lo practican, el <em>stack dating</em> tiene otra ventaja evidente. Reduce la presi&oacute;n asociada a cada encuentro. Permite relativizar lo que ocurre. Si una cita no funciona, hay otra en unas horas o al d&iacute;a siguiente. No hay tiempo para recrearse en la decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Miguel de Bilbao lo explica con una fuerte dosis de sinceridad e iron&iacute;a. &ldquo;Mi plan era un poco ese ver al mayor n&uacute;mero de gente posible&rdquo;, cuenta. Su sistema tambi&eacute;n estaba bastante pulido. &ldquo;Quedar tipo seis o as&iacute; y hasta las nueve. Si la primera cita sal&iacute;a mal, iba a la segunda, a la segunda pantalla podr&iacute;amos decir. Si ve&iacute;a que iba bien, cancelaba la de las nueve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora del videojuego. Ver las citas como niveles que se superan o se abandonan y se vuelven a intentar si te quedan vidas. &ldquo;Si en la primera me mataba el monstruo, pues reiniciamos misi&oacute;n&rdquo;. En ese esquema, la experiencia se vuelve m&aacute;s ligera en apariencia. &ldquo;Todo muy artificial, muy poco justo, pero muy &oacute;ptimo&rdquo;, resume Miguel.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por un lado, anhelamos una relación en mayúsculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&#039;, dice la psicóloga Patricia Sánchez. El stack dating permite sostener esa contradicción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a reconoce que hay algo de protecci&oacute;n en esta forma de actuar. &ldquo;Es probable que me d&eacute; p&aacute;nico jug&aacute;rmelo todo a una sola carta&rdquo;. Viene de una decepci&oacute;n reciente, una historia que no sali&oacute; como esperaba. El <em>stack dating</em> aparece como una forma de evitar ese tipo de golpes.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la protecci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Estoy convencida de que esta forma de actuar me impide conectar con la otra persona, porque s&eacute; que hay m&aacute;s en la cola&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/serfelizenpareja_patricia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia S&aacute;nchez, psic&oacute;loga</a>, lo explica desde una perspectiva m&aacute;s emocional: &ldquo;La presi&oacute;n por encontrar a una persona que encaje lo m&aacute;s pronto posible, el miedo a quedarse sin esa pareja que desean y las prisas por conseguirlo a tiempo seg&uacute;n los est&aacute;ndares sociales empujan a este tipo de din&aacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ese contexto se suma algo m&aacute;s profundo. &ldquo;Se est&aacute; instaurando en nuestro cuerpo y en nuestro inconsciente un patr&oacute;n de recompensa inmediata, de buscar la dopamina instant&aacute;nea en todo lo que hacemos&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una tensi&oacute;n complicada de resolver. &ldquo;Por un lado, anhelamos una relaci&oacute;n en may&uacute;sculas y, por otro, huimos de vincularnos a ese nivel de profundidad&rdquo;. El <em>stack dating</em> permite sostener esa contradicci&oacute;n. Estar dentro y fuera al mismo tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;De alguna manera me hace sentir más sola, especialmente si pienso que la otra persona está en el mismo plan que yo&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">V&iacute;nculos d&eacute;biles en un mercado infinito</h2><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica encaja con una transformaci&oacute;n m&aacute;s amplia en la forma de construir relaciones. Ayuso recurre a un concepto cl&aacute;sico para explicarlo. &ldquo;Como dec&iacute;a el soci&oacute;logo estadounidense Mark Granovetter tenemos dos tipos de v&iacute;nculos, los v&iacute;nculos fuertes y los v&iacute;nculos d&eacute;biles. Los v&iacute;nculos fuertes son los que tenemos con nuestra familia, y luego est&aacute;n los v&iacute;nculos d&eacute;biles, que son gente con la que estamos vinculados, pero con quienes no nos abrimos del todo. En las relaciones de pareja actuales abundan los v&iacute;nculos d&eacute;biles. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los v&iacute;nculos se inician con facilidad y se abandonan con la misma rapidez. &ldquo;Y en una relaci&oacute;n tan l&iacute;quida nunca te acabas de abrir del todo y la otra persona tampoco. Realmente no nos conocemos&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n lo describe con cierta extra&ntilde;eza. &ldquo;Al hacer esto tantas veces, te ves a ti mismo un poquito desde fuera y te empieza a dar hasta yuyu, dices, &lsquo;Guau, esto es un poco psicop&aacute;tico&rdquo;. Aun as&iacute;, &eacute;l, que finalmente conect&oacute; con alguien, no lo vive como una experiencia negativa. &ldquo;Vi a 19 personas con las que la cosa no cuaj&oacute;, como es normal. Al llegar a la 20, conect&eacute; de verdad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El desgaste inevitable</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la aparente ligereza, en todo este proceso es normal que se produzca un coste emocional, aunque aparezca con el tiempo. Patricia S&aacute;nchez lo plantea de forma directa. &ldquo;Aunque parezca que la ansiedad se reduce, en realidad se puede llegar a multiplicar y, en ocasiones, mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo se acostumbra a un nivel de activaci&oacute;n constante. Cada cita implica una peque&ntilde;a subida emocional. Expectativas, evaluaci&oacute;n y una m&aacute;s que posible decepci&oacute;n. Al encadenarlas, ese ciclo se repite varias veces en pocas horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las emociones se disparan, se intensifican, se magnifican y se distorsionan&rdquo;, explica. El cerebro no tiene tiempo de procesarlas. &ldquo;No tenemos la capacidad de discernir d&oacute;nde s&iacute; y d&oacute;nde no&rdquo;. Todo se mezcla. &ldquo;Es posible, muy posible, que terminemos eligiendo mal&rdquo;, asegura la experta, &ldquo;desde una intensidad que puede resultar enga&ntilde;osa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las relaciones de pareja actuales abundan los vínculos débiles. ¿Por qué? Pues porque el mercado de emparejamiento ha hecho que el coste de oportunidad haya cambiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Ayuso</span>
                                        <span>—</span> catedrático de Sociología (UMA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las consecuencias van m&aacute;s all&aacute; de una mala elecci&oacute;n puntual. &ldquo;Esta forma de relacionarse favorece las relaciones fr&aacute;giles y superficiales, fomenta un tipo de patrones muy da&ntilde;inos&rdquo;, valora la psic&oacute;loga. Tambi&eacute;n alimenta una cierta fatiga: &ldquo;Dejamos de creer en el amor y nos autoenga&ntilde;amos diciendo que estamos mejor solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo expresa de una forma m&aacute;s personal. &ldquo;De alguna manera me hace sentir m&aacute;s sola, especialmente si pienso que la otra persona est&aacute; en el mismo plan que yo&rdquo;. La sensaci&oacute;n de poder ser sustituido por cualquiera aparece con bastante facilidad.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Nos estamos volviendo intercambiables?</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre con la percepci&oacute;n del otro cuando se convierte en una pieza m&aacute;s dentro de una secuencia? Patricia S&aacute;nchez es clara: &ldquo;Muchas personas se sienten objetos, se sienten mal en sus citas porque no se sienten escuchadas o porque notan que a la otra persona le da igual estar enfrente de uno o de otro&rdquo;. La deshumanizaci&oacute;n probablemente no es consciente, pero se percibe.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso conecta este punto con una paradoja m&aacute;s amplia. &ldquo;En una sociedad donde tenemos la capacidad de conocer a much&iacute;sima gente, tenemos el gran problema de que no encontramos a nadie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las expectativas juegan un papel importante. A medida que aumenta la oferta, tambi&eacute;n lo hace la exigencia. Se busca una especie de ideal dif&iacute;cil de concretar. Cualquier defecto adquiere m&aacute;s peso cuando se percibe que hay alternativas disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a lo formula con una imagen potente. &ldquo;Ha llegado a un punto en el que busco una especie de piedra filosofal en la otra persona que me hace cuestionarme si lo que no deber&iacute;a hacer ser&iacute;a tener citas conmigo&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entre dos modelos</h2><p class="article-text">
        El <em>stack dating</em> convive con tendencias que apuntan en direcciones distintas. Por un lado, una aceleraci&oacute;n de los procesos, una mayor exposici&oacute;n, una l&oacute;gica de mercado aplicada a los v&iacute;nculos. Por otro, un cierto cansancio frente a esa din&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso apunta a la posibilidad de un movimiento pendular. &ldquo;No puedo demostrarlo con datos, pero creo que frente al modelo de la digitalizaci&oacute;n, de las citas r&aacute;pidas, ser&iacute;a normal y esperable <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se acabe buscando lo contrario</a>. Una revalorizaci&oacute;n de lo pausado, de lo f&iacute;sico, de lo menos optimizado&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Ese posible giro no implicar&iacute;a volver al pasado, sino integrar otras formas de relacionarse dentro del contexto actual. M&aacute;s libertad, m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n m&aacute;s tiempo y m&aacute;s conciencia de las propias decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de las personas que han prestado su testimonio han sido cambiados para proteger su privacidad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/stack-dating-hay-gente-tres-citas-tarde-artificial-justo-optimo_1_13156896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Apps,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75985050-055f-4ab0-9dc1-4f216a7b3c59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140879.jpg" width="1811" height="1019" alt="¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Testimonios y estudios muestran que la enfermedad femenina aumenta el riesgo de ruptura en las parejas heterosexuales y revela una profunda desigualdad con raíces estructurales en los cuidados a lo largo de los años</p><p class="subtitle">“No duermo más de dos horas seguidas”: cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres</p></div><p class="article-text">
        Patricia llevaba seis a&ntilde;os con su pareja, dos compartiendo piso, cuando un d&iacute;a, palp&aacute;ndose en la ducha, se encontr&oacute; un bulto en el pecho. Ah&iacute; comenz&oacute; un periplo que muchas mujeres describen como interminable, no solo por la enfermedad en s&iacute;, sino por la incertidumbre que la rodea: biopsias, consultas, preoperatorio, miedos, ansiedades, noches en vela haciendo suposiciones o esperando resultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Patricia estaba acostumbrada a ir sola al m&eacute;dico por cualquier cosa: una gripe, unas anginas, un dolor de espalda, una picadura, los virus corrientes, as&iacute; que asumi&oacute; que tambi&eacute;n atravesar&iacute;a esto por su cuenta. No se plante&oacute; exigir la compa&ntilde;&iacute;a de su novio. &ldquo;No le di importancia. De hecho, pens&eacute; que al pobre le estaba viniendo grande la situaci&oacute;n y no sab&iacute;a reaccionar&rdquo;, recuerda. En aquel momento, lo &uacute;nico verdaderamente urgente era su salud y su cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pareja, sin embargo, tampoco apareci&oacute; cuando la situaci&oacute;n dej&oacute; de ser ambigua, no se present&oacute; ni en las consultas decisivas ni en los momentos de mayor vulnerabilidad f&iacute;sica. &ldquo;En la &uacute;ltima cita antes de la intervenci&oacute;n le pregunt&eacute; al m&eacute;dico si pod&iacute;a volver a casa conduciendo sola, porque sab&iacute;a que no pod&iacute;a contar con &eacute;l&rdquo;, cuenta. Evidentemente no pod&iacute;a. Tuvo que llamar a su madre para que la llevara y la recogiera, ocult&aacute;ndole adem&aacute;s que hab&iacute;a atravesado todo el proceso pr&aacute;cticamente sola. &ldquo;No quer&iacute;a preocuparla&rdquo;, explica, aunque hoy reconoce que tambi&eacute;n intentaba no dejar en evidencia a su pareja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; actu&oacute; &eacute;l as&iacute;? Patricia no lo sabe, nunca le dio ninguna explicaci&oacute;n. S&iacute; es consciente, sin embargo, de que durante meses se esforz&oacute; por construir explicaciones y excusas que lo protegieran, como su incapacidad para gestionar la enfermedad o su bloqueo emocional. &ldquo;Cuando ya me recuper&eacute; y pude mirar atr&aacute;s con distancia, me dio pena de m&iacute; misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a &eacute;l en evidencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2024473652742193166?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando Patricia cont&oacute; su historia en redes sociales, lo que m&aacute;s la impact&oacute; no fueron los mensajes de apoyo, sino la avalancha de relatos similares. Mujeres que ampliaron el hilo con experiencias propias. Una a la que su pareja dej&oacute; en el hospital tras una ces&aacute;rea, con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido y una sonda; otra cuyo marido no acudi&oacute; a su operaci&oacute;n de c&aacute;ncer de mama en estadio III; otra que relataba c&oacute;mo su mejor amiga tuvo que acudir sola al hospital para dar a luz a un beb&eacute; fallecido a los siete meses de embarazo, mientras su marido solo apareci&oacute; en el alta y con prisa porque ten&iacute;a el coche mal aparcado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para muchas, el diagn&oacute;stico no solo implic&oacute; enfrentarse al miedo m&eacute;dico, sino tambi&eacute;n a una soledad inesperada en su relaci&oacute;n. &iquest;Se trata de an&eacute;cdotas aisladas o existe algo m&aacute;s profundo detr&aacute;s? Para Alba Ayala, investigadora del Instituto de Salud Carlos III, la respuesta es indudablemente estructural. &ldquo;Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes&rdquo;, explica. Ellos tienden a asumir tareas puntuales o instrumentales &mdash;gestiones, reparaciones, acompa&ntilde;amientos ocasionales&mdash;, mientras que las mujeres dedican muchas m&aacute;s horas al cuidado continuo, dom&eacute;stico y personal de las personas dependientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando ya me recuperé y pude mirar atrás con distancia, me dio pena de mí misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a él en evidencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos de su estudio <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/los-nuevos-cuidadores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuevos cuidadores</em></a> confirman esa asimetr&iacute;a. Las mujeres son mayor&iacute;a como cuidadoras principales en pr&aacute;cticamente todas las edades. Solo a partir de los 80 a&ntilde;os el n&uacute;mero de hombres cuidadores supera al de mujeres, y en ese caso suele tratarse de maridos que atienden a sus esposas muy mayores. &ldquo;Las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n pasan m&aacute;s tiempo con peor salud y mayor dependencia, lo que obliga a los hombres a asumir ese rol en edades avanzadas&rdquo;, se&ntilde;ala Ayala. En cambio, entre los 45 y los 60 a&ntilde;os &mdash;la franja en la que coinciden el cuidado de hijos y de padres&mdash; el peso recae casi exclusivamente en ellas: hijas, nueras, parejas. &ldquo;Eso indica que el cuidado familiar sigue siendo mayoritariamente femenino&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En la salud y en la enfermedad?</h2><p class="article-text">
        La idea rom&aacute;ntica de los votos matrimoniales, esos &ldquo;en la salud y en la enfermedad&rdquo; frente a altares y testigos, no siempre resiste la prueba de la realidad. Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jomf.13077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un amplio estudio europeo,</a><strong> </strong>que sigui&oacute; durante casi dos d&eacute;cadas a m&aacute;s de 25.000 parejas mayores de 50 a&ntilde;os encontr&oacute; que, cuando la esposa ten&iacute;a mala salud y el marido gozaba de buena, el riesgo de ruptura aumentaba alrededor de un 60% entre los 50 y<strong> </strong>los 64 a&ntilde;os. En cambio, si era &eacute;l quien enfermaba, la probabilidad de separaci&oacute;n no se incrementaba de forma significativa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba Ayala</span>
                                        <span>—</span> investigadora del Instituto de Salud Carlos III
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hablamos solo de enfermedades graves, sino de peque&ntilde;as dependencias f&iacute;sicas, como mala movilidad. Si una mujer tiene dificultades con las tareas cotidianas, su riesgo de divorcio aumenta, seg&uacute;n el citado estudio. Porque hay una diferencia importante entre sentirse demasiado enfermo para preparar la cena y necesitar que alguien te d&eacute; de comer. El mismo patr&oacute;n se observ&oacute; en la salud mental: las mujeres con depresi&oacute;n tienen m&aacute;s probabilidades de divorciarse, mientras que los esposos con depresi&oacute;n no presentan el mismo aumento de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Otros trabajos llegan a conclusiones parecidas. <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4857885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno basado en datos de m&aacute;s de 2.700 matrimonios de personas</a> mayores en Estados Unidos analiz&oacute; c&oacute;mo la aparici&oacute;n de enfermedades f&iacute;sicas graves influye en la estabilidad de la pareja, sufriendo ellas las rupturas m&aacute;s que ellos. O en el &aacute;mbito oncol&oacute;gico, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19645027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio con pacientes de c&aacute;ncer y esclerosis m&uacute;ltiple</a> hall&oacute; que la tasa de separaciones se disparaba cuando la persona enferma era la mujer. Aproximadamente una de cada cinco parejas se romp&iacute;a, frente a menos de una de cada treinta cuando el enfermo era el hombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;A qu&eacute; se debe esta desigualdad?</h2><p class="article-text">
        Las explicaciones apuntan a una combinaci&oacute;n de factores sociales, por supuesto culturales, pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos. Las mujeres siguen asumiendo m&aacute;s tareas de cuidado y organizaci&oacute;n dom&eacute;stica; cuando ellas enferman, ese andamiaje invisible se desmorona. Adem&aacute;s, en muchas parejas persiste cierta dependencia econ&oacute;mica femenina y una menor red de apoyo para los hombres en roles de cuidador principal. No todos abandonan, por supuesto que no, pero estad&iacute;sticamente la enfermedad femenina tensiona m&aacute;s la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que se trate &uacute;nicamente de una cuesti&oacute;n generacional. &ldquo;Algunos estudios muestran c&oacute;mo las cohortes de mujeres m&aacute;s j&oacute;venes perciben menos el cuidado como una responsabilidad de la mujer, aunque los datos y la pr&aacute;ctica siguen mostrando c&oacute;mo el cuidado informal se encuentra todav&iacute;a altamente feminizado&rdquo;, describe Ayala. La brecha, en otras palabras, se ha reducido en el discurso, pero mucho menos en el tiempo, el esfuerzo y la responsabilidad reales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Desigualdad de género,Salud,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de quienes inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/planto-no-mitad-inician-tratamiento-fertilidad-deciden-dejarlo_1_13127658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/496d0871-4087-44c7-b5e6-e51aa4a65b86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Yo me planto, no puedo más”: por qué más de la mitad de parejas y mujeres que inician un tratamiento de fertilidad deciden dejarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según estimaciones de la Sociedad Española de Fertilidad, cerca de un 54% de parejas y mujeres que se someten a tratamientos de fertilidad deciden abandonarlos sin conseguir su objetivo de tener un bebé</p><p class="subtitle">Ana Wajszczuk, escritora: “La industria de la fertilidad puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo intent&eacute; muchas veces, sin &eacute;xito. Y cuando se acaban los intentos [en la sanidad p&uacute;blica] tienes dos opciones: seguir luchando en una cl&iacute;nica privada o plantarte. Mi pareja y yo hemos decidido parar. F&iacute;sicamente estoy bien, pero emocionalmente es horrible. Parece que no te has esforzado lo suficiente&rdquo;, cuenta Eva. Miriam tambi&eacute;n renunci&oacute; a su prop&oacute;sito de ser madre: &ldquo;Despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os de b&uacute;squeda y cuatro p&eacute;rdidas, acab&eacute; aceptando mi no maternidad por circunstancias. No quer&iacute;a seguir viviendo por y para los tratamientos de fertilidad, se hab&iacute;an convertido en el centro de mi vida. As&iacute; que me agarr&eacute; a que &iacute;bamos a estar bien. Confi&eacute; en que puedo ser feliz sin hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus testimonios forman parte del relato colectivo que se teje en el documental <a href="https://www.filmin.es/pelicula/madres-invisibles-cara-a-cara-con-la-infertilidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Madres Invisibles</em></a>, que proyectaba el pasado enero <a href="https://redinfertiles.com/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=16534120520&amp;gbraid=0AAAAADblFNLNVL8Nt-K1Wp0mMNeLWOkea&amp;gclid=CjwKCAiAwNDMBhBfEiwAd7ti1J589cs8qMX0b4aQQ2RrlNYhLXCWgCQYxZJx450xEsqCQNy713iJXhoCvggQAvD_BwE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red Inf&eacute;rtiles.</a> Un proyecto con el que intentan visibilizar el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas que tienen problemas de fertilidad, dando espacio tambi&eacute;n a los testimonios de lo que se conoce como <em>drop out</em>: el abandono de los tratamientos sin haber logrado el objetivo de tener un beb&eacute;. Un fen&oacute;meno que, seg&uacute;n estimaciones de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad (SEF) consultada por elDiario.es, afecta a cerca de un 54% de parejas y/o mujeres, siendo la causa principal la carga emocional y la presi&oacute;n psicol&oacute;gica que este tipo de procesos conllevan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elisa Gil Arribas, secretaria general de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad, confirma el dato del 54% de abandonos, una cifra que parte de la revisi&oacute;n de estudios recientes. Las razones suelen estar relacionadas con la salud mental de los pacientes: &ldquo;El principal motivo es el desgaste psicol&oacute;gico, los miedos sobre si lo conseguir&aacute;s o no y la frustraci&oacute;n que genera el proceso. Eso se une al desgaste m&eacute;dico y f&iacute;sico, m&aacute;s un desgaste econ&oacute;mico adicional. Todos estos factores negativos se acaban sumando y llevan a lo que en medicina reproductiva denominamos como <em>drop out</em>, o sea, abandonar sin conseguir el objetivo&rdquo;, explica la obstetra especializada en medicina reproductiva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal motivo es el desgaste psicológico, los miedos sobre si lo conseguirás o no y la frustración que genera el proceso. Eso se une al desgaste médico y físico, más un desgaste económico adicional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elisa Gil Arribas</span>
                                        <span>—</span> secretaria general de la SEF
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde la SEF reconocen que los tratamientos son &ldquo;muy complejos&rdquo;: &ldquo;El desgaste psicol&oacute;gico se suma al f&iacute;sico, fundamentalmente de las mujeres, y muchas veces es dif&iacute;cil de aguantar. Si adem&aacute;s hay falta de apoyo por parte del entorno, provocado por la falta de conocimiento y el tab&uacute;, se hace dif&iacute;cil sentirse apoyada para seguir adelante&rdquo;, asegura su secretaria general.
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus altos niveles de incidencia, el abandono sigue siendo un tab&uacute; dentro de otro tab&uacute; mayor: el de los l&iacute;mites de la fertilidad. Se trata de una &ldquo;realidad de la que apenas se habla&rdquo;, seg&uacute;n Helena Fern&aacute;ndez, presidenta de la asociaci&oacute;n de pacientes Red Inf&eacute;rtiles. Desde este proyecto constatan que el fen&oacute;meno es muy habitual: &ldquo;Nosotras acompa&ntilde;amos a muchas mujeres y parejas que, tras a&ntilde;os de intentos, tratamientos, cambios de cl&iacute;nica, decisiones econ&oacute;micas dif&iacute;ciles y un desgaste emocional acumulado, llegan a un punto en el que se preguntan si pueden o quieren seguir. Y no siempre lo cuentan en voz alta; de hecho, en muchas ocasiones no lo hacen&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la dinámica constante de citas médicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la dinámica constante de citas médicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para ella, parte de ese silencio est&aacute; relacionado con un discurso dominante que siempre invita a seguir intent&aacute;ndolo y que pone la responsabilidad en los casos individuales:<strong> </strong>&ldquo;Hay una presi&oacute;n silenciosa que pesa mucho. La idea de que siempre hay un intento m&aacute;s, una t&eacute;cnica nueva, una posibilidad que todav&iacute;a no se ha explorado. Eso hace que parar se viva como algo casi prohibido, como un fracaso&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez, e incide en esa idea: &ldquo;Hay una narrativa muy instalada que simplifica mucho la experiencia reproductiva. Se repite que con actitud positiva y esfuerzo se consigue. Es un mensaje falso pero atractivo, porque da sensaci&oacute;n de control. Pero cuando no se logra el embarazo, se pasan a&ntilde;os intent&aacute;ndolo y sigue sin llegar, ese mensaje se vuelve cruel. Hace que la responsabilidad recaiga sobre la mujer o la pareja, como si no hubieran hecho lo suficiente&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La infertilidad no es una cuestión de actitud, no es cuestión de relajarse. Es una enfermedad y tiene límites. Y cada persona, cada pareja, también los tiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Helena Fernández</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la asociación Red Infértiles
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde Red Inf&eacute;rtiles tambi&eacute;n reclaman que se hable expl&iacute;citamente de los l&iacute;mites que pueden presentar los tratamientos: &ldquo;La infertilidad no es una cuesti&oacute;n de actitud, no es cuesti&oacute;n de relajarse. Es una enfermedad y tiene l&iacute;mites. Y cada persona, cada pareja, tambi&eacute;n los tiene&rdquo;, sostiene Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Andrea y su pareja, que iniciaron hace a&ntilde;os un largo camino en b&uacute;squeda de la fertilidad, se marcaron desde el principio un l&iacute;mite &eacute;tico claro: &ldquo;Sab&iacute;amos que solamente quer&iacute;amos intentarlo con inseminaci&oacute;n y con fecundaci&oacute;n in vitro. La ovodonaci&oacute;n no era una opci&oacute;n para nosotros, nos parece que es una pr&aacute;ctica que va contra los derechos de las mujeres que donan &oacute;vulos por dinero y que hay una l&iacute;nea muy fina con la gestaci&oacute;n subrogada&rdquo;, asegura. Pese a reconocer que se vieron &ldquo;metidos en la rueda de los intentos&rdquo;, que les empujaba a seguir insistiendo una y otra vez, decidieron no pasar por ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Mar&iacute;a la l&iacute;nea roja surgi&oacute; por el camino, cuando se dio cuenta del desembolso econ&oacute;mico que supon&iacute;a su tratamiento:&nbsp;&ldquo;Por mi edad sab&iacute;a que tendr&iacute;a muy pocas oportunidades en la sanidad p&uacute;blica. Y as&iacute; fue: r&aacute;pidamente me dijeron que ten&iacute;a que iniciar una fecundaci&oacute;n in vitro y no me la cubr&iacute;an. Me fui a una cl&iacute;nica privada muy conocida, que ofrece altos &iacute;ndices de &eacute;xito, pero lo que no te cuentan es a qu&eacute; coste: tanto econ&oacute;mico como psicol&oacute;gico, es un machaque total. Yo estaba dispuesta a aguantar la parte f&iacute;sica, los pinchazos, las intervenciones, pero ten&iacute;a muy claro que no me iba a hipotecar por esto: ten&iacute;a unos ahorros y ese era mi l&iacute;mite. En cuanto me los gast&eacute;, par&eacute;&rdquo;, recuerda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo estaba dispuesta a aguantar la parte física, los pinchazos, las intervenciones, pero tenía muy claro que no me iba a hipotecar por esto: tenía unos ahorros y ese era mi límite. En cuanto me los gasté, paré</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Apoyo psicol&oacute;gico durante el proceso &nbsp;</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y embri&oacute;loga Nagore Uriarte, que acompa&ntilde;a a diario a personas y parejas que atraviesan tratamientos de reproducci&oacute;n asistida, cree que este tipo de procesos deber&iacute;an contar con un acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico. &ldquo;Es recomendable que las personas o parejas que tengan que enfrentarse a dificultades reproductivas tengan claro que los tratamientos suelen ser procesos largos, dif&iacute;ciles a nivel emocional y costosos a nivel econ&oacute;mico&rdquo;, expone. A partir de ah&iacute;, sostiene que las parejas que optan por plantarse en un tratamiento no deber&iacute;an vivirlo como un fracaso. &ldquo;Ponernos un l&iacute;mite es una forma de ser conscientes del camino que vamos a recorrer, o del que ya hemos recorrido. Decir &lsquo;hasta aqu&iacute;&rsquo; no deber&iacute;amos verlo socialmente como un fracaso o una rendici&oacute;n, sino m&aacute;s bien como una decisi&oacute;n consciente, probablemente muy meditada, donde la persona se est&aacute; poniendo en el centro, est&aacute; parando a tiempo&rdquo;, explica la psic&oacute;loga. A partir de la decisi&oacute;n de parar, la pareja o persona deber&aacute; pasar un duelo y replantearse su vida en base a la nueva situaci&oacute;n. Y, si es preciso, contar con ayuda psicol&oacute;gica especializada.
    </p><p class="article-text">
        Una decisi&oacute;n que, seg&uacute;n sostiene Helena Fern&aacute;ndez, de Red Inf&eacute;rtiles, deber&iacute;a ser respetada por el entorno. &ldquo;Cuando una pareja decide parar, atraviesa un momento delicado. Puede aparecer alivio, porque se detiene la din&aacute;mica constante de citas m&eacute;dicas, inyecciones, esperas y resultados inciertos. Pero junto a ese alivio hay un duelo muy grande: se despide una expectativa, una imagen de futuro que hab&iacute;a acompa&ntilde;ado durante a&ntilde;os. Por eso me parece importante decir que todas las decisiones merecen respeto. Seguir intent&aacute;ndolo puede ser una decisi&oacute;n profundamente valiente. Parar tambi&eacute;n lo es&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/planto-no-mitad-inician-tratamiento-fertilidad-deciden-dejarlo_1_13127658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 20:59:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fertilidad,Bebés,mujeres,Pareja,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c23ef167-e099-4d33-bb09-ee13fd9b3e96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Esta cuestión, que décadas atrás ni siquiera fue una decisión a tomar, ahora marca la conversación y el destino de muchas parejas: “Tener hijos no se debe vivir como una obligación o una imposición (ya sea propia o externa)”</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos o no era una cuesti&oacute;n que la mayor&iacute;a de las parejas de hace un par de generaciones ni se planteaba como una opci&oacute;n a escoger. Se procreaba porque tocaba, lo mismo que tener un trabajo o pagar una hipoteca. Ahora quiz&aacute; no se puede acceder a una vivienda en propiedad pero, por lo menos, s&iacute; se tiene la posibilidad de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/mujeres-que-no-quieren-ser-madres_129_12368647.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elegir ser madre</a> o padre (aunque, en el caso de las mujeres, a&uacute;n no vayan a estar libres totalmente de juicios externos). Una decisi&oacute;n que no es f&aacute;cil, sobre todo si cuando llega el momento de plante&aacute;rselo en serio no hay acuerdo entre los dos miembros de la dupla: si cada uno tiene una posici&oacute;n firme al respecto es complicado y quiz&aacute; poco recomendable que d&eacute; su brazo a torcer.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Paloma, de 43 a&ntilde;os, su marido &lsquo;pas&oacute; por el aro&rsquo; porque llegaron a una situaci&oacute;n l&iacute;mite: si no intentaban tener un hijo, romp&iacute;an. &ldquo;A los 35 a&ntilde;os m&aacute;s o menos sent&iacute; la necesidad de ser madre. Como si fuese el reloj biol&oacute;gico, ve&iacute;a a otras parejas tener hijos y pensaba por qu&eacute; yo no&rdquo;, declara a elDiario.es. Durante muchos a&ntilde;os, su compa&ntilde;ero se negaba porque no quer&iacute;a traer a ni&ntilde;os a este mundo y su situaci&oacute;n econ&oacute;mica no era la mejor porque &ldquo;un cr&iacute;o genera muchos gastos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no pod&iacute;a obligarlo, evidentemente, pero recuerdo tener esa conversaci&oacute;n: &lsquo;Yo s&iacute; quiero ser madre y formar una familia. Si quieres seguir conmigo este camino, sigues y si no, tan amigos y aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria&rdquo;, recuerda Paloma. Y &eacute;l se decidi&oacute; por la paternidad antes del divorcio: &ldquo;Al final, t&uacute; te das cuenta de que quieres una persona con valores afines y si no, lo que hac&eacute;is es amargaros la existencia uno a otro&rdquo;. Ahora est&aacute;n s&uacute;per felices con su hija y se arrepienten de no haberla tenido antes porque procrear, opina, &ldquo;te hace madurar de otra manera, un clic en la cabeza, te pone en tu lugar de adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso es solo un ejemplo de un v&iacute;nculo que se salv&oacute; ante el dilema. Pero Naty, de 37 a&ntilde;os, est&aacute; convencida de que el suyo no lo soportar&aacute;: ella quiere ser madre y &eacute;l no, sin ninguna duda por ambas partes. Llevan juntos cuatro a&ntilde;os y aunque tienen &ldquo;una buena relaci&oacute;n, que es sana&rdquo; este tema les ha causado problemas. Ella no ve futuro con su actual compa&ntilde;ero a largo plazo: &ldquo;A mis 38 y medio, buscar&eacute; un tratamiento para hacerlo de forma aut&oacute;noma, o sea, que se acabar&aacute;&rdquo;, manifiesta y deja claro: &ldquo;Mi decisi&oacute;n de tener hijos no cambiar&aacute;; la de estar en pareja, s&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mi decisión de tener hijos no cambiará, la de estar en pareja, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Naty</span>
                                        <span>—</span> 37 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Jorge, de 43 a&ntilde;os, le pas&oacute; algo parecido pero al rev&eacute;s. Cuando conoci&oacute; a su anterior pareja, el tema de la procreaci&oacute;n no estaba muy claro por ninguna de las dos partes. &ldquo;En ese momento, yo tampoco ten&iacute;a una idea fija sobre la cuesti&oacute;n&rdquo;, comenta, pero con el paso del tiempo ella decidi&oacute; que s&iacute; quer&iacute;a tener descendencia. &ldquo;Sab&iacute;a que llegar&iacute;a un momento en que ambos tendr&iacute;amos que definir qu&eacute; quer&iacute;amos al respecto. Cuando lleg&oacute;, cada uno quer&iacute;a cosas diferentes&rdquo;. La relaci&oacute;n lleg&oacute; a su fin y, a d&iacute;a de hoy, no se plantea la paternidad ni siquiera en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.demographic-research.org/articles/volume/44/33?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> publicado en la revista cient&iacute;fica Demographic Research en 2021, firmado por los especialistas en demograf&iacute;a Maria Rita Testa y Danilo Bolano, cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el s&iacute;. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no.<strong> </strong>Estas conclusiones se basan en los datos de la encuesta sobre<em> Din&aacute;mica de Hogares, Ingresos y Trabajo en Australia </em>(HILDA), que tambi&eacute;n afirma que &ldquo;las mujeres tienen la &uacute;ltima palabra en la decisi&oacute;n de tener el primer hijo, independientemente de la equidad de g&eacute;nero en la pareja, mientras que se aplica un modelo sim&eacute;trico de doble veto si la resoluci&oacute;n se refiere a un segundo hijo o m&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consultar a profesionales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En terapia nos encontramos a menudo con este conflicto&rdquo;, declara <a href="https://www.sofiaperezpsicologa.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sof&iacute;a P&eacute;rez</a>, psic&oacute;loga especialista en ansiedad, autoestima y relaciones de pareja. Seg&uacute;n su perspectiva, &ldquo;se trata de una diferencia en el proyecto de vida y en la visi&oacute;n de futuro conjunta&rdquo;, que crea un gran malestar porque no hay una soluci&oacute;n intermedia. Y arroja un dato significativo: en su consulta no ha encontrado un patr&oacute;n respecto al g&eacute;nero, sino que m&aacute;s bien se trata de una cuesti&oacute;n de momento vital, valores personales y expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Blai, de 52 a&ntilde;os, intent&oacute; llegar a ese equilibrio que P&eacute;rez se&ntilde;ala como imposible<em> (spoiler</em>: no sali&oacute; bien). A los tres o cuatro meses de empezar una relaci&oacute;n, &eacute;l a&uacute;n no sab&iacute;a que su novia quer&iacute;a ser madre e hizo una broma sobre las parejas que buscan quedarse embarazadas. &ldquo;Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente&rdquo;, afirma y a&ntilde;ade que ella ya estaba en un programa de congelaci&oacute;n de &oacute;vulos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue nuestro primer encontronazo fuerte. A partir de ese momento, el tema fue recurrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blai</span>
                                        <span>—</span> 52 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intentaron &lsquo;negociar&rsquo; para intentar salvar la situaci&oacute;n y finalmente llegaron a un acuerdo: &ldquo;Ella ven&iacute;a a vivir a mi casa, en un peque&ntilde;o pueblecito (yo no quer&iacute;a vivir en la ciudad, donde viv&iacute;a ella) y yo acced&iacute; a tener hijos. El tiempo de negociaci&oacute;n dur&oacute; algo menos de un a&ntilde;o&rdquo;. Intentaron concebir durante un mes y medio aproximadamente, pero despu&eacute;s surgieron otros conflictos paralelos y finalmente, se separaron. Al poco tiempo, ella fue madre y &eacute;l sigue sin querer tener hijos &ldquo;bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;, manifiesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Cuando no hay acuerdo entre las dos partes de la pareja en este tema, la balanza suele decantarse por el sí. Pero si se plantea tener un segundo hijo, gana el no&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.judithgallego.com/es/psicologia-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Gallego</a>, psic&oacute;loga de adultos y pareja, tambi&eacute;n considera que, al tratarse de un tema que implica un todo o nada, el intermedio &ldquo;se hace casi imposible porque es una decisi&oacute;n que toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definici&oacute;n del propio proyecto de vida. Qui&eacute;n quiero ser, para qu&eacute; estoy aqu&iacute; o cu&aacute;l es mi prop&oacute;sito personal y vital&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La especialista comenta que las parejas suelen plantearlo como un problema que deben resolver pero, seg&uacute;n su visi&oacute;n, &ldquo;el enfoque de intervenci&oacute;n va m&aacute;s orientado a ayudar a pensar sobre qu&eacute; les hace tener esta disyuntiva&rdquo;. Y, en muchas ocasiones, la posici&oacute;n del partidario de la maternidad o la paternidad no se cuestiona, mientras que la contraria s&iacute;. &ldquo;El peso de la argumentaci&oacute;n y defensa de su posici&oacute;n suele recaer en quien no quiere tener hijos. En este punto, es importante lograr hacer entender que ambas posiciones son totalmente leg&iacute;timas&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sof&iacute;a P&eacute;rez este es &ldquo;uno de los conflictos con menor tasa de resoluci&oacute;n&rdquo;. A diferencia de otros, aqu&iacute; la flexibilidad no siempre ayuda ya que &ldquo;puede ser perjudicial para ambos y para la relaci&oacute;n ya que no estamos ante un deseo negociable sino ante una decisi&oacute;n muy personal que se debe respetar. No hacerlo traer&iacute;a consecuencias negativas para ambos miembros&rdquo;. Y remarca: &ldquo;Tener hijos no se debe vivir como una obligaci&oacute;n o una imposici&oacute;n (ya sea propia o externa)&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una decisión intermedia se hace casi imposible porque toca pilares muy fundamentales de uno mismo, como son la identidad individual y la definición del propio proyecto de vida. Quién quiero ser, para qué estoy aquí o cuál es mi propósito personal y vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judith Gallego</span>
                                        <span>—</span> psicóloga de adultos y pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras que P&eacute;rez no ve patr&oacute;n de g&eacute;nero en su consulta, Gallego explica que entre sus pacientes cada vez se encuentra con m&aacute;s mujeres que no quieren ser madres y hombres que s&iacute;. Pero, sobre todo: &ldquo;Cada vez se busca m&aacute;s seguridad, saber qu&eacute; implicar&aacute;, c&oacute;mo se gestionar&aacute; la crianza, c&oacute;mo se repartir&aacute;n las cargas, como quedar&aacute;n las carreras profesionales o el tiempo libre individual. Se es m&aacute;s consciente de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservar la propia identidad</a> adem&aacute;s de la de padre o madre&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a P&eacute;rez concreta que solo hay dos opciones. La primera, que uno de los dos implicados decida ceder para continuar juntos. En este caso, deben darse una serie de condiciones para que la opci&oacute;n sea sana y no tenga consecuencias negativas en el futuro: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que debe tomarse desde la libertad, no desde el miedo o desde la dependencia emocional. La persona debe sentir que, aunque pierde algo importante puede construir una vida igualmente plena y coherente y est&aacute; dispuesta a hacer un duelo al respecto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda es, evidentemente, la ruptura. &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es la opci&oacute;n m&aacute;s sana y honesta. Implica aceptar la incompatibilidad en uno de los pilares de la relaci&oacute;n&rdquo;, dirime P&eacute;rez. En su consulta intentan, a trav&eacute;s de la terapia, que la ruptura sea respetuosa y se facilite el procesamiento del duelo.
    </p><p class="article-text">
        Gallego comenta que enfoca a sus pacientes a &ldquo;tomar consciencia para que las decisiones que se tomen est&eacute;n alineadas con los propios valores, necesidades y proyectos vitales&rdquo;. Y subraya que es importante no olvidar a los &mdash;seg&uacute;n su visi&oacute;n&mdash;, principales afectados, que ser&aacute;n los descendientes. &ldquo;Los padres y madres deben ser responsables porque embarcarse en una paternidad o maternidad no deseada, inevitablemente les impactar&aacute;&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sobrevivir-relacion-pareja-no-quiere-hijos-si_1_13091355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede sobrevivir una relación de pareja si uno de los dos quiere tener hijos y el otro no?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trucos de una coach para desconectar en pareja: “Debemos preguntarnos cómo nos queremos relacionar con el móvil”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trucos-coach-desconectar-pareja-debemos-preguntarnos-queremos-relacionar-movil-xp_1_13022187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f0eefbd-0103-40b8-8f3d-2068a36a37dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trucos de una coach para desconectar en pareja: “Debemos preguntarnos cómo nos queremos relacionar con el móvil”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Anna Vicen Renner, experta en liderazgo y relaciones, advierte de que la pérdida de intimidad no es repentina, sino que se desgasta poco a poco por la falta de presencia</p><p class="subtitle">Estrategias para sobrevivir al turno de noche, según una psicóloga: “La sensación de descanso puede no ser reparadora” </p></div><p class="article-text">
        Los dormitorios, como todas las &aacute;reas de la vida cotidiana, se han convertido en espacios invadidos por la tecnolog&iacute;a, espec&iacute;ficamente por esa prolongaci&oacute;n del cuerpo humano en la que se ha convertido el tel&eacute;fono m&oacute;vil. En muchos hogares, la &uacute;ltima luz que se apaga es la de un dispositivo digital y esta realidad no solo genera discusiones, sino que afecta directamente al v&iacute;nculo emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como cuando estaba de moda fumar y lo hac&iacute;amos en todos lados y lleg&oacute; de repente una ley que establec&iacute;a que no se pod&iacute;a fumar en todos los sitios, incluso ahora para fumar pedimos permiso. Yo creo que el uso del m&oacute;vil empieza, o deber&iacute;a empezar, a parecerse un poquito a eso: a que haya momentos donde no se puede usar el m&oacute;vil o donde no queremos que haya m&oacute;vil y que si lo usamos tengamos que de alguna forma pedir permiso&rdquo;, lanza en un paralelismo <a href="https://annavicenrenner.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Vicen Renner</a>, <em>coach</em> experta en liderazgo y relaciones.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de establecer una rutina de desconexi&oacute;n de pantalla, la experta da cuatro claves sencillas para fortalecer los v&iacute;nculos y combatir esa sensaci&oacute;n de soledad acompa&ntilde;ada que generan las pantallas:
    </p><h2 class="article-text">Momentos libres de m&oacute;viles</h2><p class="article-text">
        El primer paso es acordar momentos donde el tel&eacute;fono no tiene lugar, como la cena o el dormitorio. &ldquo;La cama es uno de los &uacute;ltimos espacios donde la pareja puede encontrarse sin interrupciones. Cuando las pantallas ocupan ese lugar, se resiente la conexi&oacute;n emocional y, con el tiempo, tambi&eacute;n el deseo&rdquo;, apunta Vicen Renner, que aconseja atreverse a establecer este espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello es necesario ser conscientes de que necesitamos este cambio. &ldquo;Deber&iacute;amos hacernos preguntas sobre c&oacute;mo nos queremos relacionar con el m&oacute;vil y hasta qu&eacute; punto quiz&aacute;s est&aacute; afectando nuestro bienestar&rdquo;, destaca la coach. &ldquo;Si empezamos a ser conscientes de que somos un poquito adictos y nos estamos haciendo da&ntilde;o, nos convenceremos para llevar a cabo un cambio&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Recuperar la conversaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En lugar de rendirse al <em>scroll</em> infinito, la experta anima a aprovechar el silencio para despertar la curiosidad sobre el otro y hacer preguntas que vayan m&aacute;s all&aacute; de la rutina: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;les son los tres pa&iacute;ses a los que m&aacute;s ganas tienes de viajar? &iquest;Con qu&eacute; sue&ntilde;as? &iquest;Cu&aacute;l es esa fantas&iacute;a que todav&iacute;a no hemos cumplido? Podemos generar conversaciones interesantes con temas importantes para la relaci&oacute;n de pareja&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es generar conversaciones emocionantes y darles valor &ldquo;para evitar que lo &uacute;nico interesante sea lo que sucede dentro de una pantalla&rdquo;, apunta Vicen Renner.
    </p><h2 class="article-text">Crear el h&aacute;bito</h2><p class="article-text">
        Para que esos peque&ntilde;os momentos se instauren en nuestras rutinas y generen un cambio no son necesarios grandes gestos, sino constancia. Para la experta, la clave est&aacute; en crear un h&aacute;bito de desconexi&oacute;n del m&oacute;vil al igual que establecemos el lavarnos los dientes o darnos un beso de buenas noches. &ldquo;Si somos capaces de entrar a diario en redes sociales, &iquest;c&oacute;mo no vamos a ser capaces de hacer algo a diario con nuestra pareja sin m&oacute;viles?&rdquo;, reflexiona la <em>coach</em>.
    </p><h2 class="article-text">Vivir m&aacute;s presentes</h2><p class="article-text">
        Como parte de ese h&aacute;bito transformador de realizar actividades juntos, la experta destaca la importancia de estar presentes sin la necesidad de hacer fotos o documentar el momento para compartirlo en redes sociales. &ldquo;Vivir sin compartir hacia fuera, sino compartir con los que estamos&rdquo;, recomienda Vicen Renner como forma de transformar nuestras experiencias&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que estos cambios se conviertan en una costumbre real, la experta aconseja sostener estas nuevas pautas durante, por lo menos 21 d&iacute;as, ya que &ldquo;es el tiempo que la ciencia estima necesario para instaurar un nuevo h&aacute;bito saludable&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trucos-coach-desconectar-pareja-debemos-preguntarnos-queremos-relacionar-movil-xp_1_13022187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 15:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trucos de una coach para desconectar en pareja: “Debemos preguntarnos cómo nos queremos relacionar con el móvil”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Tecnología,Teléfono móvil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Separarse cuando hay hijos de por medio: “Lo mejor que hicimos fue aprender a coordinarnos aunque no nos lleváramos bien”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/separarse-hay-hijos-medio-mejor-hicimos-aprender-coordinarnos-no-llevaramos_1_12997884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbc42d28-d2d2-4a13-947c-4f00cf080705_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Separarse cuando hay hijos de por medio: “Lo mejor que hicimos fue aprender a coordinarnos aunque no nos lleváramos bien”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El impacto de una separación en los hijos no depende solo de la ruptura, sino de cómo se gestione. Una psicóloga, una abogada de familia y varios padres analizan qué puede aliviar o intensificar el impacto</p><p class="subtitle">“Le dije a mi madre que necesitaba un respiro”: el auge de las relaciones de bajo contacto con la familia</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, miles de familias inician procesos de ruptura en los que el foco suele estar en custodias, acuerdos y tr&aacute;mites legales. Para los hijos, sin embargo, la experiencia comienza antes de que se formalice ning&uacute;n documento y se desarrolla en el terreno cotidiano: en el clima que se respira en casa, en los cambios de rutina y en la incertidumbre sobre lo que ocurrir&aacute; despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, una revisi&oacute;n acad&eacute;mica publicada en 2024 en <a href="https://revistas.cardenalcisneros.es/article/view/7316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pulso. Revista de Educaci&oacute;n</em></a>, que analiz&oacute; investigaciones realizadas entre 2014 y 2024, recoge que diversos estudios relacionan la exposici&oacute;n a altos niveles de conflicto entre progenitores con dificultades emocionales y acad&eacute;micas en los menores, si bien los efectos descritos var&iacute;an en funci&oacute;n de la edad y del contexto familiar.
    </p><h2 class="article-text">Entre explicaciones y silencios</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los datos, las familias describen c&oacute;mo ese proceso se concreta en actos del d&iacute;a a d&iacute;a. En el caso de Pilar, 39 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de seis y nueve a&ntilde;os, la separaci&oacute;n fue una decisi&oacute;n muy meditada. Cuenta que lo primero que hicieron fue sentarse los dos progenitores con los ni&ntilde;os y explicarles, con palabras sencillas, que ya no vivir&iacute;an juntos, pero que segu&iacute;an siendo una familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que mejor nos funcion&oacute; fue no cambiarles la vida m&aacute;s de lo necesario: el colegio, los amigos y las rutinas siguieron igual&rdquo;, expone. De igual modo, aprendieron que discutir delante de ellos era uno de los errores que m&aacute;s los desestabilizaba, por lo que acordaron evitar esos enfrentamientos en su presencia.
    </p><p class="article-text">
        No todas las rupturas se gestionan igual. Para Isabel, de 43 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de ocho a&ntilde;os, la separaci&oacute;n estuvo marcada por el intento de protegerla guard&aacute;ndose muchas cosas. &ldquo;Pens&eacute; que lo mejor era no hablar demasiado para no preocuparla, pero fue un fallo&rdquo;, reconoce. La terapeuta le hizo ver que la ni&ntilde;a necesitaba palabras para entender lo que estaba pasando. Desde entonces, han incorporado peque&ntilde;os h&aacute;bitos en los d&iacute;as de cambio, como cenar juntas o reservar un espacio para hablar, con la intenci&oacute;n de que la transici&oacute;n resulte m&aacute;s previsible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensé que lo mejor era no hablar demasiado para no preocuparla, pero fue un fallo&#039;, reconoce Isabel, madre de una niña de ocho años. La terapeuta le hizo ver que la niña necesitaba palabras para entender lo que estaba pasando</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los ni&ntilde;os en medio del conflicto</h2><p class="article-text">
        A partir de su experiencia profesional en separaciones con hijos, Ux&iacute;a de Andr&eacute;s, abogada de familia en Soler &amp; de Andr&eacute;s Abogados, se&ntilde;ala que algunas actuaciones que encajan dentro de la legalidad pueden tener consecuencias emocionales importantes para los menores.
    </p><p class="article-text">
        Una de las situaciones que observa con m&aacute;s frecuencia es la instrumentalizaci&oacute;n de los tiempos y reg&iacute;menes de visitas. &ldquo;Ajustarse milim&eacute;tricamente a lo pactado o a una sentencia, sin flexibilidad, aunque el ni&ntilde;o est&eacute; enfermo, angustiado o en un momento sensible, es legal, pero puede perjudicarle&rdquo;, comenta. Cita un ejemplo: una visita intersemanal que obliga a una ni&ntilde;a a abandonar un cumplea&ntilde;os de una amiga por falta de flexibilidad de un progenitor. Adem&aacute;s, menciona la tendencia a anteponer los derechos de los adultos a las necesidades del menor. Expresiones como &ldquo;me corresponde&rdquo; o &ldquo;es mi fin de semana&rdquo; desplazan la atenci&oacute;n de lo que el ni&ntilde;o realmente necesita.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indica la abogada, esta rigidez es m&aacute;s frecuente en divorcios contenciosos, donde las resoluciones judiciales dejan menos margen de adaptaci&oacute;n. &ldquo;Ante la duda de si deben ceder un fin de semana por un evento familiar, mi recomendaci&oacute;n es actuar como les gustar&iacute;a que actuaran con ellos&rdquo;, sostiene la letrada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n considera da&ntilde;ino involucrar al menor en el proceso judicial, hablar mal del otro progenitor o convertirlo en mensajero, colocando al ni&ntilde;o en una posici&oacute;n de lealtad imposible. &ldquo;Para proteger a los hijos es necesario un trabajo emocional que permita separar esas dos facetas, dejar a un lado el ego y los reproches y priorizar siempre el bienestar del menor&rdquo;, declara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que más nos ayudó fue dejarle expresar la tristeza sin intentar arreglarla rápido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rubén</span>
                                        <span>—</span> padre de una niño de 11 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de Iria, 45 a&ntilde;os, con dos hijos de 10 y 13 a&ntilde;os, la ruptura fue tensa desde el principio. &ldquo;Cada cambio de custodia era una pelea y ellos quedaban en medio&rdquo;, cuenta. Con el tiempo, ambos progenitores acordaron normas claras de comunicaci&oacute;n y organizaci&oacute;n para reducir la tirantez en esos momentos. &ldquo;Lo que peor hicimos fue hablar mal del otro delante de ellos; lo que mejor, aprender a coordinarnos, aunque no nos llev&aacute;ramos bien&rdquo;, refiere.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se construye la seguridad</h2><p class="article-text">
        El malestar no siempre se manifiesta en forma de conflicto abierto. En otras familias, el impacto adopta formas m&aacute;s silenciosas. Rub&eacute;n, de 46 a&ntilde;os, padre de un ni&ntilde;o de 11, recuerda que en su caso lo que m&aacute;s pes&oacute; no fue la ruptura en s&iacute;, sino la sensaci&oacute;n de inestabilidad que vino despu&eacute;s. &ldquo;Todo cambiaba: las casas, los horarios, los planes. Y el ni&ntilde;o no sab&iacute;a a qu&eacute; atenerse&rdquo;, revela. &ldquo;Lo que m&aacute;s nos ayud&oacute; fue dejarle expresar la tristeza sin intentar arreglarla r&aacute;pido&rdquo;, dice. Con el tiempo comprendi&oacute; que la ausencia de l&aacute;grimas no siempre significaba que su hijo lo llevase bien.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; S&aacute;nchez Ayuso, psic&oacute;loga especializada en neuropsicolog&iacute;a y psicolog&iacute;a cl&iacute;nica y de la salud, aclara que el fin de la relaci&oacute;n de los progenitores es un acontecimiento que los ni&ntilde;os viven de forma global, incluso antes de poder explicarlo con palabras. Seg&uacute;n menciona, &ldquo;la separaci&oacute;n es un evento que influye en su neurobiolog&iacute;a, sus emociones, sus pensamientos y su conducta, especialmente en las primeras etapas del desarrollo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para proteger a los hijos es necesario un trabajo emocional que permita separar esas dos facetas, dejar a un lado el ego y los reproches y priorizar siempre el bienestar del menor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Uxía de Andrés</span>
                                        <span>—</span> abogada de familia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga segura que, en la primera infancia (hasta los seis a&ntilde;os), &ldquo;el cerebro infantil es altamente dependiente e interpreta el conflicto o la ausencia de una de sus figuras de referencia como una amenaza a su supervivencia. El ni&ntilde;o vive la separaci&oacute;n como una desorganizaci&oacute;n de su sistema nervioso&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os de vida (hasta los tres a&ntilde;os), la vivencia es principalmente sensorial. S&aacute;nchez afirma que el ni&ntilde;o detecta la falta de disponibilidad emocional de los padres y que ese sentir suele manifestarse con alteraciones del sue&ntilde;o, rabietas o cambios de la conducta.
    </p><p class="article-text">
        Entre los tres y los seis a&ntilde;os, en la etapa del pensamiento m&aacute;gico, que el ni&ntilde;o hable no implica que comprenda o integre la situaci&oacute;n como lo har&iacute;a un mayor. En este periodo, subraya, es frecuente que se responsabilice o incluso se culpe del fin de la relaci&oacute;n. A partir de los siete a&ntilde;os, con el lenguaje ya m&aacute;s consolidado, los ni&ntilde;os pueden comprender mejor qu&eacute; ha ocurrido: &ldquo;Resulta m&aacute;s f&aacute;cil trabajar estrategias de regulaci&oacute;n emocional&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez Ayuso advierte de que no solo deben preocupar los cambios llamativos de conducta, sino tambi&eacute;n el aparente &ldquo;apagado&rdquo; o inhibici&oacute;n. En relaci&oacute;n con qu&eacute; necesitan los ni&ntilde;os para atravesar una ruptura sin quedar atrapados en el miedo o la culpa, la especialista insiste en la importancia de que los adultos act&uacute;en como reguladores emocionales: &ldquo;Para ello es importante que el ni&ntilde;o sienta seguridad, esto es, mantener estructuras y rutinas predecibles que ayuden a calmar su sistema de alerta&rdquo;. Acompa&ntilde;arles emocionalmente implica validar lo que sienten y favorecer que mantengan una relaci&oacute;n sana con ambos progenitores. &ldquo;Lo que les protege es la presencia de una base segura que permanezca estable pese a la reestructuraci&oacute;n familiar&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Cada separaci&oacute;n tiene sus propias circunstancias y ning&uacute;n proceso es id&eacute;ntico a otro. M&aacute;s all&aacute; de los acuerdos formales, es en el d&iacute;a a d&iacute;a donde se define c&oacute;mo se atraviesa el cambio y qu&eacute; memoria deja en los hijos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/separarse-hay-hijos-medio-mejor-hicimos-aprender-coordinarnos-no-llevaramos_1_12997884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:34:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Separarse cuando hay hijos de por medio: “Lo mejor que hicimos fue aprender a coordinarnos aunque no nos lleváramos bien”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Adolescentes,familias,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la expareja. En Espa&ntilde;a, tener exparejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rupturas</a> y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen en una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y se desvanecen con un </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>unmatch</em></a><em>... </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;</a>&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener expareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la expareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la expareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les ha transmitido &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las exnovias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
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            <span class="title">
                Fotograma de ‘Conversaciones entre amigos’                            </span>
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que han salido de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus exparejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;expareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las exparejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Poliamor,Amor,San Valentín,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35b07e4d-f537-4053-9f1c-668cf9bc7d19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista publica 'La venus del smartphone. Así han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos' (Carpe Noctem), donde explora si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar
</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        La periodista Marita Alonso es experta en descifrar los entresijos de las relaciones en la sociedad actual del mundo occidental. Colabora en diversos medios nacionales con art&iacute;culos sobre cultura, entretenimiento y estilo de vida, as&iacute; que lo mismo entrevista a la escritora del momento que investiga sobre las razones que llevan a que un matrimonio se vaya al garete. Como buena<em> freelance,</em> su tiempo es tan valioso como su agenda de contactos, pero ha conseguido guardar horas, entre art&iacute;culo y art&iacute;culo, para escribir un nuevo libro: <a href="https://editorialcarpenoctem.es/producto/marita-alonso-la-venus-del-smartphone-asi-han-cambiado-las-aplicaciones-de-citas-nuestra-forma-de-relacionarnos/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La venus del smartphone</em></a><em>. As&iacute; han cambiado las aplicaciones de citas nuestra forma de relacionarnos</em> (editorial Carpe Noctem).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su volumen, que ella prefiere llamar &ldquo;ensayo y error&rdquo;, analiza precisamente si la pantalla se ha convertido en un elemento obligado para ligar. Y comienza con un dato apabullante: desde que se lanz&oacute; en 2012, Tinder (la <em>app</em> de citas por excelencia): &ldquo;Se ha descargado m&aacute;s de 630 millones de veces, lo que ha dado lugar a m&aacute;s de 100.000 millones de <em>matches,</em> y presta servicio a unos 50 millones de usuarios al mes en 190 pa&iacute;ses y m&aacute;s de 45 idiomas&rdquo;. Adem&aacute;s, la <a href="https://www.kaspersky.es/about/press-releases/el-20-de-los-espanoles-ha-conocido-a-su-pareja-en-internet" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> <em>Influencia de la tecnolog&iacute;a en la vida de los espa&ntilde;oles</em>, realizada por la empresa de ciberseguridad Kaspersky, muestra que en Espa&ntilde;a el 40% de la poblaci&oacute;n ha usado o usa aplicaciones para ligar y el 18,6% ha conocido a su pareja en internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estos datos, entre los otros muchos que ha incluido en el libro: &iquest;es cierto que ya no se liga (o es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil) si no hay una pantalla entre los individuos? &ldquo;Hemos perdido la capacidad de empatizar con el otro, y me doy pereza a m&iacute; misma al lanzar una frase tan ceniza y lapidaria&rdquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones. Nos hemos convertido en terroristas emocionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ser herramientas que han influido de una manera tan decisiva en la forma de relacionarse de las personas, a&uacute;n no se ha investigado demasiado (o tanto como ha ocurrido con otros temas decisivos) desde el campo acad&eacute;mico. Alonso cita a diversas autoras en las p&aacute;ginas de su ensayo, pero, en su opini&oacute;n: &ldquo;Todo lo relacionado con las emociones y con las relaciones amorosas se considera menor&rdquo;. Por lo tanto, en su libro quer&iacute;a dejar claro que &ldquo;el amor nos atraviesa a todas y a todos&rdquo; y no se le puede restar importancia a la influencia de las aplicaciones de citas. &ldquo;Estas <em>apps</em> han llevado la b&uacute;squeda de pareja al &aacute;mbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Aqu&iacute; est&aacute;n y aqu&iacute; seguir&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque de manera recurrente aparezcan titulares que pronostican la muerte de Tinder y sus compa&ntilde;eras, Marita Alonso est&aacute; plenamente convencida de que no ser&aacute; as&iacute;. &ldquo;A no ser que las empresas, de repente, faciliten la conciliaci&oacute;n y se preocupen de verdad por la salud mental y por las condiciones de sus empleados&rdquo;, sentencia. En un momento en el que mucha gente se siente arrollada por los horarios de trabajo excesivos, la dificultad de pagar el alquiler y otras calamidades de la vida moderna, encontrar pareja a trav&eacute;s de una <em>app</em> es m&aacute;s f&aacute;cil que por m&eacute;todos m&aacute;s tradicionales. &ldquo;Somos interlocutores terribles y tenemos cantidad de conversaciones simult&aacute;neas, algo clave para encontrar el amor en las aplicaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la adicci&oacute;n que crea el algoritmo especialmente dise&ntilde;ado para ello y la satisfacci&oacute;n inmediata que supone un<em> match</em> (gustar a una persona que te gusta) son dos factores esenciales para la supervivencia de las <em>apps.</em> Si a&uacute;n hay gente en Facebook, &iquest;c&oacute;mo va a desaparecer Bumble? Pero el funcionamiento de estas plataformas tienen a equipos enormes detr&aacute;s que se encargan de mantener enganchado a su p&uacute;blico y, por lo tanto, ganar dinero. Un factor en el que raramente se piensa cuando se miran los perfiles de los usuarios desde el sof&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Interactuar con pantallas de por medio ha hecho que muchas personas tengan el superpoder de evaporarse, de desaparecer del mapa, y lo hacen sin dar explicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que, de alguna manera, aunque pensemos que las cosas dependen del algoritmo o de las flechas de Cupido &mdash;que tiene mal&iacute;sima punter&iacute;a, por cierto&mdash;, pensar que encontrar el amor depende de alguna manera de ti, de bajarte una <em>app</em> y de conversar con aquellas personas con quienes haces <em>match</em>, te otorga cierta sensaci&oacute;n de control, algo que funciona como un Lexat&iacute;n en tiempos incontrolables&rdquo;, desarrolla Alonso. &iquest;Y qu&eacute; ocurrir&aacute; cuando la IA tome el control de todo este entramado? &ldquo;Tengo la esperanza de que haya un giro de guion y la IA se limite a hacernos la colada, la cena y quiz&aacute;s le recuerde a esa persona a la que estamos conociendo que se est&aacute; comportando como un pat&aacute;n&rdquo;, aprecia Alonso, &ldquo;no quiero ser <em>Black Mirror</em>, que siempre tiene esa mirada fatalista al hablar de la tecnolog&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fen&oacute;meno Mamdani vs heterofatalismo</h2><p class="article-text">
        Puede que fuese <a href="https://www.eldiario.es/era/hombres-uniqlo-zohran-mamdani_1_12753790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zohran Mamdani</a>, el actual y muy reciente alcalde de Nueva York, quien llev&oacute; el nombre de Hinge (la aplicaci&oacute;n donde conoci&oacute; a su esposa Rama Duwaji) a todos los rincones del planeta. Esta se ha convertido, esencialmente, en la plataforma de quienes buscan el amor verdadero (su lema, de hecho, es &lsquo;la <em>app</em> dise&ntilde;ada para ser eliminada&rsquo;) y no relaciones espor&aacute;dicas. &iquest;C&oacute;mo consiguen acertar tanto en los emparejamientos? Seg&uacute;n Alonso, a trav&eacute;s de Hinge Labs: &ldquo;Que analiza las experiencias de citas de los usuarios desde la descarga de la aplicaci&oacute;n hasta la cita y el borrado del perfil. De esta manera, estudian los elementos que marcan la diferencia y hacen que surja el amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alonso tambi&eacute;n achaca la popularidad actual de Hinge al &ldquo;isomorfismo mim&eacute;tico, una forma mediante la cual las empresas copian los modelos, innovaciones, est&eacute;tica y tecnolog&iacute;a de las m&aacute;s exitosas, las aplicaciones se parecen much&iacute;simo entre s&iacute;&rdquo;. No deja de ser una muestra de que, por muchas vueltas se le haya dado a la toxicidad del amor rom&aacute;ntico, las personas todav&iacute;a se quieren enamorar: &ldquo;Seguimos buscando el amor incluso cuando todo parece perdido&rsquo; es una frase de la que habla bell hooks en <em>Todo sobre el amor</em>. Al ir a trabajar, cada d&iacute;a ve&iacute;a ese graffiti, que sinti&oacute; que le hablaba al coraz&oacute;n. Y es cierto&hellip; Al final, hasta los m&aacute;s descre&iacute;dos, incluso quienes en lugar de coraz&oacute;n ya tenemos un tartar, buscamos amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque seg&uacute;n augura la autora de <em>La Venus del smartphone</em> las <em>apps</em> no desaparecer&aacute;n, s&iacute; sufren altibajos en sus n&uacute;meros. Por ejemplo, ella misma cuenta en su libro que: &ldquo;Seg&uacute;n The Economist, aplicaciones como Bumble o Tinder bajaron sus descargas un 20% y perdieron 17 millones de suscriptores en el segundo trimestre de 2024&rdquo;. El agotamiento vital o aspectos como el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a>, un t&eacute;rmino que ya es habitual en el lenguaje popular, sean factores decisivos. En relaci&oacute;n al segundo, Alonso se&ntilde;ala que cuando la ensayista Asa Seresin acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino lo hizo con la intenci&oacute;n de &ldquo;cuestionar el tono negativo con el que se suele hablar de la heterosexualidad&rdquo;. Pero ahora, el vocablo se ha transformado y m&aacute;s bien recoge que: &ldquo;Cada vez hay menos usuarios porque [las mujeres] estamos hartas de falta de responsabilidad afectiva, de la ausencia de empat&iacute;a, de egos inflados&hellip; No queremos bajarnos <em>apps</em>, sino bajarnos del mundo. Del amoroso, al menos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas apps han llevado la búsqueda de pareja al ámbito privado, a una esfera social diferente, y no estamos estudiando sus consecuencias de forma oportuna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cualquiera que haya sido usuario de aplicaciones de citas tendr&aacute; alguna an&eacute;cdota m&aacute;s o menos rocambolesca relacionada con las conversaciones que se mantienen en ellas o personas con las que hacen<em> match.</em> Algunas ser&aacute;n graciosas y otras posiblemente aterradoras. Alonso remarca que: &ldquo;Las mujeres heterosexuales y bisexuales tenemos la desgracia &mdash;esta frase me va a costar infinidad de mensajes de odio, pero qu&eacute; da&ntilde;o le hace una raya m&aacute;s al tigre&mdash; de tener que relacionarnos con nuestro mayor depredador, el hombre heterosexual&rdquo;. Tambi&eacute;n explica que hay hombres que en sus perfiles especifican que no quieren mujeres feministas &ldquo;Al menos, eso funciona como filtro. Yo no querr&iacute;a jam&aacute;s hablar o respirar cerca de alguien as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n usuario de<em> apps </em>de<em> dating </em>est&aacute; libre de sufrir una agresi&oacute;n, evidentemente. Alonso habla en su libro de Lydia Vargas, CEO de Zyrcled: &ldquo;La primera<em> app</em> que asegura el consentimiento claro y el control de las interacciones&rdquo;. En esta se han quitado din&aacute;micas de comportamientos inc&oacute;modos o peligrosos que en el resto se hab&iacute;an normalizado e incluye funcionalidades para que los usuarios o usuarias se sientan seguros. Por ejemplo, la opci&oacute;n de incluir un contacto de seguridad que puede recibir una notificaci&oacute;n cuando empiece una cita. La escritora expone en el ensayo que: &ldquo;En el caso de que no desactive la funci&oacute;n o se agote el tiempo definido, la<em> app</em> env&iacute;a de forma autom&aacute;tica su ubicaci&oacute;n en tiempo real y la foto de perfil de la cita al contacto de seguridad. Creo que es evidente que hay una mujer detr&aacute;s de todo esto, &iquest;verdad? No s&eacute; si a un se&ntilde;or se le habr&iacute;a ocurrido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie se espere encontrar en la obra de Alonso un libro de tono severo sino todo lo contrario. El ensayo cumple con el rigor que se le exige a este tipo de trabajo pero lo combina con la iron&iacute;a humor&iacute;stica. Cabe la duda de si quien habla en el texto es la persona o un personaje detectivesco creado para investigar en el universo de las <em>apps</em> de citas. Alonso deja claro que: &ldquo;Hace tiempo que persona y personaje se mimetizaron. Soy consciente de que me he convertido en una caricatura de m&iacute; misma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se empe&ntilde;a en presentarse como una soltera sin remedio, aunque por su trabajo posiblemente sepa m&aacute;s de los usos amorosos del siglo XXI en Espa&ntilde;a que muchos de los que ahora se van a casar. Este no es su &uacute;nico libro sobre el amor: en 2017 sac&oacute; <em>Antimanual de autodestrucci&oacute;n amorosa</em> (Aguilar) adem&aacute;s de <em>Pulsus interruptus</em> (Flash) y en 2020 S<em>i echas de menos el principio, vuelve a empezar</em> (Temas de hoy). &iquest;Por qu&eacute;, entonces, ese presentimiento de solter&iacute;a? &ldquo;Me temo que habr&iacute;a que preguntar a mis citas (aunque hace tiempo que tir&eacute; la toalla y dej&eacute; de tenerlas) por qu&eacute; soy tan inaguantable&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marita Alonso analiza la tiranía de ligar en tiempos de apps de citas: “Nos hemos convertido en terroristas emocionales”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Apps,Amor,Pareja,Tecnología,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conectar con uno mismo, cuidar los detalles y el contacto físico: seis consejos de una terapeuta de parejas para mejorar nuestra relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/conectar-cuidar-detalles-contacto-fisico-seis-consejos-terapeuta-parejas-mejorar-relaciones-xp_1_12980770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ac30340-ee51-459f-ad95-da8f3a469c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conectar con uno mismo, cuidar los detalles y el contacto físico: seis consejos de una terapeuta de parejas para mejorar nuestra relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Laura Ibarburu comparte pequeñas acciones cotidianas para fortalecer la conexión emocional y fomentar el bienestar en la pareja</p><p class="subtitle">“No implica un rechazo hacia los demás”: una psicóloga explica qué significa que no te guste recibir visitas en casa</p></div><p class="article-text">
        Mantener una relaci&oacute;n sana y conectada no depende de grandes gestos aislados, sino del cuidado en el d&iacute;a a d&iacute;a. Por su experiencia como terapeuta de parejas, la psic&oacute;loga <a href="https://www.lauraibarburu.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Ibarburu</a> asegura que peque&ntilde;os cambios en la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos f&iacute;sicamente pueden reducir el estr&eacute;s y evitar conflictos innecesarios. Estas son sus recomendaciones para fortalecer el v&iacute;nculo afectivo.
    </p><h2 class="article-text">Conectar con uno mismo</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una larga jornada, Ibarburu defiende que el momento de reencuentro al final del d&iacute;a es crucial y sugiere cambiar el saludo autom&aacute;tico por una conexi&oacute;n m&aacute;s personal. &ldquo;Es dif&iacute;cil separar los conflictos del trabajo, por eso, es importante ser consciente de c&oacute;mo llegas a casa, tomarte un momento para ver en qu&eacute; estado emocional lo haces&rdquo;, explica la psic&oacute;loga, que recomienda &ldquo;escanear tu cuerpo y tus emociones para saber qu&eacute; necesitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trasladar esto a tu pareja tambi&eacute;n ser&aacute; importante. Puedes haberlo hecho durante el d&iacute;a, si hab&eacute;is mantenido cierta comunicaci&oacute;n, o hacerlo en ese momento&rdquo;, destaca Ibarburu, que afirma que esta conversaci&oacute;n ayudar&aacute; a que la pareja se adapte o se muestre m&aacute;s emp&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Mostrar inter&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La curiosidad genuina por co&#769;mo le ha ido el di&#769;a al otro mantiene viva la conexi&oacute;n emocional. Esto implica tomar la iniciativa de preguntar a nuestra pareja por asuntos que sabemos que le preocupan o que son importantes. Para la terapeuta, la clave est&aacute; en la escucha y la comprensi&oacute;n, &ldquo;sin intenci&oacute;n de dar soluciones r&aacute;pidas&rdquo;. Esta actitud fomenta un espacio de apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s, no solo tenerlo sino tambi&eacute;n mostrarlo, es vital especialmente si hay hijos en la pareja. &ldquo;Una queja frecuente en terapia es &lsquo;les hace caso a ellos y a m&iacute; ni me ve&rsquo;&rdquo;, comparte Ibarburu. &ldquo;Es normal si hay ni&ntilde;os peque&ntilde;os dirigir la atenci&oacute;n hacia ellos cuando os junt&eacute;is; no obstante, es importante atenderos&rdquo;, incide, para que ninguno de los miembros de la pareja se sienta ignorado.
    </p><h2 class="article-text">El contacto f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El afecto f&iacute;sico no es solo una expresi&oacute;n de cari&ntilde;o, seg&uacute;n la experta se trata de una herramienta biol&oacute;gica para el bienestar. Los besos, los abrazos largos y las caricias ayudan a regular el sistema nervioso. En palabras de Ibarburu: &ldquo;El contacto f&iacute;sico es una forma muy potente de ayudarnos a conectar y para sentir placer&rdquo;. &ldquo;Aumentar&aacute; vuestro bienestar, vuestra conexi&oacute;n emocional y reducir&aacute; vuestros niveles de estr&eacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Valorar a la otra persona</h2><p class="article-text">
        El reconocimiento es tambi&eacute;n un ant&iacute;doto importante contra la sensaci&oacute;n de invisibilidad en la pareja. &ldquo;Tanto reconocer el esfuerzo del otro, como hacer cosas que sabemos que el otro aprecia o incluso nos ha pedido alguna ocasi&oacute;n, har&aacute;n que se sienta m&aacute;s escuchado y entendido&rdquo;, valora Ibarburu.
    </p><h2 class="article-text">Hablar desde el &lsquo;yo&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La forma y el tono en que nos comunicamos determina si la otra persona se pondr&aacute; a la defensiva o se acercar&aacute; a nosotros. &ldquo;Hablar desde el &lsquo;yo&rsquo;, hace que la otra persona no se sienta atacada, e incluso que pueda acercarse m&aacute;s, ya que est&aacute;s haciendo el ejercicio de mostrar tu vulnerabilidad, de hacer part&iacute;cipe a la otra persona de tus emociones y de ser parte en ese cambio&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga. Este estilo de comunicaci&oacute;n clara, sin reproches y transparente facilita el cambio sin generar conflicto.
    </p><h2 class="article-text">Los peque&ntilde;os detalles</h2><p class="article-text">
        No se trata de hacer grandes inversiones o caer en el consumismo, sino de prestar atenci&oacute;n. Los peque&ntilde;os gestos cotidianos act&uacute;an de forma positiva. La experta destaca que &ldquo;detalles como notas o alg&uacute;n gesto bonito tambi&eacute;n estimulan y cuidan nuestra relaci&oacute;n de pareja&rdquo;. Estos actos, junto con frases de &aacute;nimo o bromas c&oacute;mplices, ayudan a transitar mejor las dificultades diarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/conectar-cuidar-detalles-contacto-fisico-seis-consejos-terapeuta-parejas-mejorar-relaciones-xp_1_12980770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 14:56:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conectar con uno mismo, cuidar los detalles y el contacto físico: seis consejos de una terapeuta de parejas para mejorar nuestra relación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Salud,Pareja,Psicología,Terapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f2a825d-f2a8-4955-8475-d6771a70c691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los secretos de una buena vida sexual en pareja: &quot;Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde asegurarte de encontrar tiempo para el sexo, hasta reforzar tu confianza y mantener la intimidad a lo largo del día; así puedes hacer que la llama no se apague</p><p class="subtitle">Por qué algunas parejas están agendando el sexo</p></div><p class="article-text">
        Si tienes sexo, las probabilidades de que tu d&iacute;a mejore son muchas. Pero si es <a href="https://www.eldiario.es/era/parejas-agendando-sexo_1_12727229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo planificado</a>, puede parecer que se trata de una tarea m&aacute;s. Y a diferencia de otras tareas o actividades f&iacute;sicas, lo acabas viendo m&aacute;s como un lujo que como una necesidad, y por eso, aunque ya tengas pareja, puede ser dif&iacute;cil encontrar la motivaci&oacute;n para ponerlo en pr&aacute;ctica. Sin embargo, el sexo es un apetito como cualquier otro, una necesidad como cualquier otra, un alimento como cualquier otro. Si lo dejas en suspenso, el efecto en tu relaci&oacute;n podr&iacute;a ser como si uno de los dos, o ambos, estuvierais a dieta permanente, y tambi&eacute;n solos. Puede que eso os funcione, pero para muchos de nosotros, el sexo es algo a lo que vale la pena dar prioridad.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, antes de introducir cualquier otro obst&aacute;culo dom&eacute;stico, es un trabajo de dos, por lo que hay que estar en sinton&iacute;a; no se puede decidir de forma unilateral. Para abordar esto en orden ascendente de dificultades, si sois una pareja sin hijos, el principal obst&aacute;culo ser&eacute;is vosotros mismos: no estar en el mismo estado de &aacute;nimo al mismo tiempo, no estar en casa al mismo tiempo. Esto es v&aacute;lido para toda la relaci&oacute;n, no solo para el sexo. Una vez entrevist&eacute; a una doctora especialista en fertilidad que describi&oacute; su trabajo con una pareja que intentaba encontrar una fecha para una cita en la que ella estuviera ovulando y ambos estuvieran en el pa&iacute;s. Tardaron varias semanas en conseguirlo. &ldquo;Sent&iacute; que estaba empezando a comprender por qu&eacute; no pod&iacute;an concebir&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        El sexo no tiene por qu&eacute; empezar y terminar en el dormitorio, dice Michelle Bassam, terapeuta psicol&oacute;gica y sexual con 25 a&ntilde;os de experiencia: &ldquo;Se puede mantener la intimidad a lo largo del d&iacute;a siendo afectuoso. Mostrar inter&eacute;s por tu pareja puede ser suficiente&rdquo;. Y, por supuesto, lo contrario &mdash;no mostrar inter&eacute;s, no prestar nunca toda tu atenci&oacute;n a tu pareja, no tocarla nunca a menos que, al estilo de Larry David, sea porque quieres sexo en los siguientes 90 segundos&mdash; tambi&eacute;n puede arruinar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, tener hijos peque&ntilde;os es lo que m&aacute;s mata la pasi&oacute;n, porque es el cambio m&aacute;s dr&aacute;stico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetec&iacute;a y, de repente, &iexcl;zas! Siempre est&aacute;is cansados, rebos&aacute;is resentimiento, puede que teng&aacute;is un ni&ntilde;o peque&ntilde;o en la cama y, en las raras ocasiones en las que ambos est&aacute;is despiertos al mismo tiempo sin distracciones, puede que no est&eacute;is de humor. Adem&aacute;s, una crisis de imagen corporal e identidad puede afectar a la relaci&oacute;n. &ldquo;Se considera un momento muy arriesgado para las parejas&rdquo;, afirma Jodie Slee, terapeuta sexual desde hace 16 a&ntilde;os, &ldquo;y no solo sexualmente&rdquo;. Pero hay que empezar por ser pr&aacute;cticos. Slee ofrece esta estad&iacute;stica asombrosa: &ldquo;Si una mujer duerme una hora m&aacute;s por noche, su libido aumenta un 14%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la imagen corporal es real: &ldquo;La maternidad no se considera algo sexy&rdquo;, afirma Slee. Siendo realistas, esto recae sobre las mujeres, que pasan por una dura prueba f&iacute;sica que les quita las ganas de sexo, les hace parecer arrugadas y oler un poco a leche durante qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos meses despu&eacute;s, y las coloca en una nueva categor&iacute;a, la de &ldquo;madre&rdquo;, a la que culturalmente ni siquiera se le permite tener una identidad sexual. &ldquo;Creo que est&aacute; bien que las mujeres sean un poco ego&iacute;stas y piensen: 'Voy a tener un poco de tiempo para <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener mi yo anterior a la maternidad</a>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener hijos pequeños es lo que más mata la pasión, porque es el cambio más drástico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetecía y, de repente, ¡zas! Siempre estáis cansados, rebosáis resentimiento, puede que tengáis un niño pequeño durmiendo en la cama...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero todo el mundo, tenga hijos o no, debe reconocer lo mucho que ha cambiado y el dolor que eso puede suponer. Crea una red de personas con las que te sientas c&oacute;moda dejando a los ni&ntilde;os por la noche; no dejes que la sequ&iacute;a sexual, que en parte es f&iacute;sicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a trav&eacute;s del sexo, alej&aacute;ndote f&iacute;sicamente por el mill&oacute;n de cosas no sexuales que te molestan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aseg&uacute;rate de que la carga de trabajo sea equitativa&rdquo;, dice Slee, &ldquo;para que una persona no se encargue de todas las tomas nocturnas y del trabajo. Creo que est&aacute; bien que los padres sean un poco ego&iacute;stas y no adopten una actitud m&aacute;rtir en la crianza de los hijos, para que estos no los absorban por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que los ni&ntilde;os crecen y se convierten en adolescentes, es probable que sus demandas de tiempo sean menores, pero a menudo surge una capa de timidez. &ldquo;Los padres tienen la responsabilidad, o al menos eso es lo que cabr&iacute;a esperar, de ocultar los aspectos relacionados con el dormitorio&rdquo;, afirma Bassam, &ldquo;pero es muy importante que los ni&ntilde;os y los adolescentes reciban un modelo de sus padres, para que sepan lo que es la intimidad. Puede ser algo tan sencillo como que alguien te ponga la mano en el hombro al pasar por la cocina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esos a&ntilde;os de crianza de los hijos ya no son el final de la carrera de obst&aacute;culos. El n&uacute;mero de adultos j&oacute;venes que siguen viviendo con sus padres ha aumentado en m&aacute;s de un tercio este siglo. &ldquo;A mucha gente no le gusta tener relaciones sexuales en la casa de sus padres&rdquo;, dice Bassam, una situaci&oacute;n que a menudo se ve agravada por la exhibici&oacute;n de fotograf&iacute;as familiares en la habitaci&oacute;n de invitados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejes que la sequía sexual, que en parte es físicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a través del sexo, alejándote físicamente por el millón de cosas no sexuales que te molestan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que una cierta mojigater&iacute;a natural nos hace sentir mucho m&aacute;s c&oacute;modos pidiendo a los dem&aacute;s que se adapten a nuestras preferencias alimenticias o h&aacute;bitos que pidiendo simplemente media hora de intimidad, por el amor de Dios. La gente mover&aacute; monta&ntilde;as por ti si eres intolerante al gluten, y pondr&aacute;n los ojos en blanco pero lo aceptar&aacute;n si meditas, pero no puedes decir: 'vamos a desaparecer un rato&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es v&aacute;lido para cualquier hogar con varios ocupantes: hay que comunicar las expectativas en el &aacute;mbito de la pareja. Si sientes que tu relaci&oacute;n de pareja se ve constantemente anulada por las exigencias del grupo, eso har&aacute; que no te apetezca el sexo o, por el contrario, que lo desees de una forma necesitada y molesta que no es er&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hay una verdad universal que dice que una vez que empiezas a programar el sexo, est&aacute;s condenado al fracaso, pero no todo el mundo est&aacute; de acuerdo. &ldquo;Si lo replanteas&rdquo;, dice Slee, &ldquo;no est&aacute;s programando, est&aacute;s priorizando y demostrando al otro que es importante&rdquo;. En las relaciones a largo plazo, &ldquo;tu deseo es m&aacute;s receptivo que espont&aacute;neo, as&iacute; que si esperas a que te invada espont&aacute;neamente el deseo, puedes estar esperando mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Planificar el sexo tambi&eacute;n &ldquo;elimina la presi&oacute;n de 'Dios m&iacute;o, han pasado dos semanas, han pasado tres semanas'. Cuanta m&aacute;s presi&oacute;n, m&aacute;s ansiedad hay y menos probable es que suceda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo tienes que mantener viva la llama, lo cual se consigue mediante lo que antes se llamaba &ldquo;desfamiliarizaci&oacute;n er&oacute;tica&rdquo;, que no era m&aacute;s que un t&eacute;rmino cient&iacute;fico para referirse a la novedad. &ldquo;La novedad es lo que crea el periodo de luna de miel: tu cuerpo se inunda de dopamina, que se dispara con la novedad. Con el tiempo, tu cuerpo se acostumbra a esa cantidad de dopamina y ya no hay novedad&rdquo;, afirma Slee. &ldquo;Eso no tiene por qu&eacute; significar mazmorras, clubes sexuales e intercambio de parejas, que es lo que la gente piensa cuando lo dices, y puede serlo. Pero para algunas parejas, la novedad ser&aacute; usar una habitaci&oacute;n diferente o ponerse una ropa diferente&rdquo;. La ventaja de conocerse bien es que se puede intentar algo que no funciona. Incluso un fracaso demostrar&aacute; que est&aacute;s entre las prioridades de tu pareja.
    </p><p class="article-text">
        La primera pareja con la que trabaj&oacute; Slee ten&iacute;a m&aacute;s de 80 a&ntilde;os y llevaban 50 juntos. Ten&iacute;an relaciones sexuales cada dos d&iacute;as, &ldquo;solo acud&iacute;an a terapia porque quer&iacute;an darle m&aacute;s sabor a su relaci&oacute;n, y ya era bastante picante. Uno de ellos se hab&iacute;a sometido a una operaci&oacute;n de pr&oacute;tesis de cadera, por lo que hab&iacute;a algunas limitaciones nuevas&rdquo;, pero la sequ&iacute;a sexual no era una de ellas. Supongo que los incluimos como el ideal motivador para un matrimonio largo y feliz, pero tampoco fue magia, simplemente lo consiguieron de alguna manera: nunca se fueron a dormir en sequ&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoe Williams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 20:30:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexualidad,Sexo,Pareja,Psicología,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo saber cuándo es el momento de dejarlo con tu pareja o lo que aprendimos de Javier Ambrossi en 'La Revuelta']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48b27f84-216e-459d-9e4e-907ced2c2aea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo saber cuándo es el momento de dejarlo con tu pareja o lo que aprendimos de Javier Ambrossi en &#039;La Revuelta&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la recuperación del ‘yo’ a ‘la renuncia silenciosa’: las señales para identificar que una relación se ha acabado </p><p class="subtitle">“El mundo está hecho para las parejas”: ¿ha cambiado nuestra forma de ver la soltería?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero animar a la gente que no es feliz en su relaci&oacute;n, a que lo deje. Solo se vive una vez&rdquo;, asegur&oacute; Javier Ambrossi este martes en<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/javier-ambrossi-hablo-revuelta-ruptura-calvo-monto-first-dates-buena-gente_1_12941436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Revuelta.</em></a> El cineasta no solo se mostr&oacute; seguro de su decisi&oacute;n durante todo el programa, sino tambi&eacute;n liberado: &ldquo;Ya no sab&iacute;a ni qui&eacute;n era yo, ni d&oacute;nde acababa yo y empezaba &eacute;l, no ten&iacute;amos espacio para nada y empez&oacute; a poder con mi salud mental. Tuvimos una conversaci&oacute;n y &eacute;l sent&iacute;a lo mismo (...). Algo ha vuelto a nacer en m&iacute; que necesitaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El amor no funciona como un interruptor que un d&iacute;a se apaga, y tomar la decisi&oacute;n de dejar a una pareja suele ser un proceso complejo y doloroso. Pero entre aguantar por miedo y marcharse por impulso existe un espacio inc&oacute;modo que casi nunca se nombra: el de no saber qu&eacute; hacer con una relaci&oacute;n que no va bien, pero tampoco ha terminado del todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desenamorarse suele ser m&aacute;s un proceso que una conclusi&oacute;n inmediata. Rara vez aparece de un d&iacute;a para otro, normalmente es algo que se va gestando cuando ciertas necesidades emocionales dejan de estar cubiertas y no se encuentran v&iacute;as de reparaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga <a href="https://adelamaspsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adela Mas</a>, experta en terapia de pareja. &ldquo;A veces el &lsquo;desamor&rsquo; es un s&iacute;ntoma de otra cosa, por ejemplo, de una crisis vital, un duelo no elaborado, una depresi&oacute;n, una etapa de gran exigencia personal o profesional... En esos casos, la sensaci&oacute;n de vac&iacute;o o desconexi&oacute;n puede proyectarse sobre la relaci&oacute;n, cuando en realidad el malestar es mucho m&aacute;s amplio&rdquo;, explica Mas, que aclara que en una crisis vital, cuando la persona se reencuentra a s&iacute; misma, el v&iacute;nculo de la pareja puede recuperarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No existen datos de las parejas que rompen cada d&iacute;a, pero unos 83.000 matrimonios se divorciaron y 3.600 se separaron en Espa&ntilde;a en 2024, &uacute;ltimo a&ntilde;o del que hay <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ENSD2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras disponibles.</a> Desde la aprobaci&oacute;n de la ley del divorcio en 1981, tras su prohibici&oacute;n durante la dictadura, el pico de divorcios en nuestro pa&iacute;s se alcanz&oacute; en 2006 (con m&aacute;s de 126.000), despu&eacute;s de que en 2005 se eliminara el requisito de la separaci&oacute;n previa a la demanda de divorcio, que facilit&oacute; y abarat&oacute; el proceso. La duraci&oacute;n media de los matrimonios divorciados es de 16,4 a&ntilde;os y la mayor&iacute;a de los divorcios tienen lugar cuando los c&oacute;nyuges tienen entre 40 y 49 a&ntilde;os, es decir, no todas las rupturas ocurren de forma impulsiva. Muchas parejas llegan a ese punto despu&eacute;s de d&eacute;cadas de historia compartida, lo que a&ntilde;ade capas de complejidad emocional y familiar a la decisi&oacute;n de terminar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando una persona ya no sabe qué desea, qué necesita o quién es fuera de la relación, algo importante se ha ido diluyendo. Es fundamental que la pareja no sustituya a la identidad individual, sino que la acompañe</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adela Mas</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para discernir si el amor se ha terminado, las expertas coinciden en la necesidad de hacer un ejercicio de honestidad profunda. &ldquo;Es fundamental salirnos del ruido externo y atender nuestras emociones. No evitarlas, buscar dar pasos a favor de ellas y lograr congruencia entre lo que sentimos y lo que hacemos&rdquo;, enfatiza la psic&oacute;loga <a href="https://www.lauraibarburu.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Ibarburu</a>, especializada tambi&eacute;n en terapia de pareja.
    </p><h2 class="article-text">P&eacute;rdida de identidad</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Perder la noci&oacute;n del &lsquo;yo&rsquo; es una se&ntilde;al de alarma clara. Cuando una persona ya no sabe qu&eacute; desea, qu&eacute; necesita o qui&eacute;n es fuera de la relaci&oacute;n, algo importante se ha ido diluyendo&rdquo;, apunta Adela Mas sobre el discurso de Ambrossi. &ldquo;Es fundamental que la pareja no sustituya a la identidad individual, sino que la acompa&ntilde;e&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga, que recomienda mantener espacios propios y v&iacute;nculos externos, as&iacute; como intereses personales diferenciados. &ldquo;En terapia veo que muchas rupturas no vienen por falta de amor, sino por una fusi&oacute;n excesiva que acaba asfixiando: amar no deber&iacute;a implicar desaparecer&rdquo;, resume.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El malestar como norma</h2><p class="article-text">
        Las expertas consideran que un v&iacute;nculo ha llegado a su fin cuando ya no existe el deseo de construir o reparar, sino &uacute;nicamente de &ldquo;resistir&rdquo;. &ldquo;En mi experiencia en terapia de pareja como psic&oacute;loga, una crisis de pareja puede resolverse cuando hay apertura y disposici&oacute;n al cambio&rdquo;, aporta Ibarburu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una relaci&oacute;n debe ser un refugio, no una carga&rdquo;, explica Mas. Para ella, &ldquo;una relaci&oacute;n puede considerarse acabada cuando, aun habiendo intentado comprender, comunicar y poner medios, lo que queda ya no es v&iacute;nculo, sino inercia&rdquo;. Adem&aacute;s, otros signos de que la relaci&oacute;n es insostenible incluyen el hartazgo, el desprecio, las faltas de respeto, las discusiones constantes, la apat&iacute;a o indiferencia hacia el otro y, por supuesto, la tensi&oacute;n o la agresividad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La desconexi&oacute;n emocional</h2><p class="article-text">
        Sentirse solo estando en pareja es una de las manifestaciones m&aacute;s claras de la desconexi&oacute;n emocional. &ldquo;No sentirse visto ni valorado y la falta de contacto, no solo en la intimidad sexual sino en los peque&ntilde;os gestos, agravan esa desconexi&oacute;n&rdquo;, destaca Ibarburu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enamoramiento inicial se transforma inevitablemente con el tiempo y la felicidad no puede ser un criterio absoluto para evaluar v&iacute;nculos que, por su propia naturaleza, atraviesan etapas muy distintas. Un indicador revelador que presentan las psic&oacute;logas es la reacci&oacute;n ante la idea de la separaci&oacute;n: &ldquo;Si al imaginar una vida lejos de tu pareja sientes alivio en lugar de miedo o tristeza, es una se&ntilde;al potente de que el v&iacute;nculo est&aacute; agotado&rdquo;, apunta Mas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sentirse visto ni valorado y la falta de contacto, no solo en la intimidad sexual sino en los pequeños gestos, agravan esa desconexión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Ibarburu</span>
                                        <span>—</span> terapeuta de pareja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La comunicaci&oacute;n como frontera</h2><p class="article-text">
        Antes de tomar una decisi&oacute;n definitiva, las psic&oacute;logas aseguran que una comunicaci&oacute;n sincera puede ser reveladora. &ldquo;Normalmente, tratamos de resolver los problemas por nuestra cuenta, sin hablar con nuestra pareja, ya sea por miedo, &lsquo;a ver si se me pasa...&rsquo;, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/separarse-seguir-viviendo-juntos-por-los-ninos_129_12508775.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;por los ni&ntilde;os...&rsquo;</a> o &lsquo;por no preocupar&rsquo;, pero esto genera mucho desgaste, aguantar sin decir nada es doloroso&rdquo;, advierte Laura Ibarburu. &ldquo;La comunicaci&oacute;n en pareja es clave. Muchas veces el hecho de poder expresarse genera alivio e incluso puede ayudar a reconectar. Da la oportunidad de hablar a cada uno sobre c&oacute;mo se siente, qu&eacute; le gustar&iacute;a cambiar y mejorar y de poder plantear diferentes opciones, entre ellas tambi&eacute;n acudir a una terapia de pareja&rdquo;, destaca la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La renuncia silenciosa</h2><p class="article-text">
        En respuesta a quienes evitan afrontar una separaci&oacute;n surge el fen&oacute;meno conocido como &lsquo;divorcio silencioso&rsquo; o &lsquo;renuncia silenciosa&rsquo; (&lsquo;quiet quitting&rsquo; en ingl&eacute;s), que describe la situaci&oacute;n en la que uno o ambos miembros de la pareja se desconectan emocional y f&iacute;sicamente, pero evitan una ruptura formal. &ldquo;Por desgracia, hay gente que permanece en situaciones donde no es feliz. Muchas mujeres de generaciones anteriores han tenido que permanecer en situaciones as&iacute; por dependencia econ&oacute;mica. Por suerte, esto ha cambiado mucho&rdquo;, valora Ibarburu.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si al imaginar una vida lejos de tu pareja sientes alivio en lugar de miedo o tristeza, es una señal potente de que el vínculo está agotado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adela Mas</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta &ldquo;renuncia silenciosa&rdquo; se traduce en parejas que comienzan a hacer vidas separadas, que rebajan sus expectativas para reducir la decepci&oacute;n y centran su energ&iacute;a en sus hijos, amigos, trabajo o aficiones personales. &ldquo;Veo situaciones de dependencia emocional, de miedo a la soledad, que llevan a permanecer en relaciones as&iacute;, pero sin duda en la mayor&iacute;a de los casos lo veo cuando hay hijos en com&uacute;n: el miedo a da&ntilde;arles, a c&oacute;mo les pueda afectar, a perder la proximidad y el v&iacute;nculo con ellos&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga, que recomienda buscar ayuda profesional para entender cada caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De los 83.000 divorcios que se firmaron en 2024, el 54% ten&iacute;an hijos, seg&uacute;n datos del INE. &ldquo;Hay que entender a cada persona con su situaci&oacute;n concreta, con sus miedos, con las resistencias que se encuentra y los recursos de los que dispone... Pero es importante dar pasos hacia el bienestar personal, sintiendo menos culpa, menos verg&uuml;enza y sabiendo que si se sienten bien, sus hijos tambi&eacute;n se sentir&aacute;n bien&rdquo;, sugiere la experta, que cree que las palabras de Javier Ambrossi, &ldquo;exponi&eacute;ndose con valent&iacute;a e incertidumbre&rdquo;, dejan un buen aprendizaje: &ldquo;Aceptar el dolor y dejarnos transformar por &eacute;l&rdquo;. &ldquo;Ning&uacute;n v&iacute;nculo deber&iacute;a sostenerse a costa del bienestar personal&rdquo;, concluye la psic&oacute;loga Adela Mas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 20:39:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo saber cuándo es el momento de dejarlo con tu pareja o lo que aprendimos de Javier Ambrossi en 'La Revuelta']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Psicología,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chatgpt-resolver-conflictos-pareja-si-le-preguntas-senal-alerta_1_12887048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3780c8da-9329-4879-a6a9-7c1baffa676c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial para resolver conflictos sentimentales, aclarar dudas o entender a su pareja. La accesibilidad, el anonimato y la inmediatez han convertido a la ChatGPT en un refugio emocional, especialmente entre los más jóvenes</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        ChatGPT se ha convertido en un <a href="https://www.eldiario.es/era/escribir-mail-espinoso-consultas-salud-problema-delegar-chatgpt-decisiones-dia-dia_1_12275222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aliado imprescindible</a> para muchas personas. Es motor de b&uacute;squeda, gu&iacute;a de viajes, fuente inagotable de ideas para regalar, experto en recetas, consultor m&eacute;dico, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psicologo-chatgpt-buscar-ayuda-emocional-inteligencia-artificial-supone-riesgos-adolescentes_1_12564226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psic&oacute;logo</a>&hellip; y ahora tambi&eacute;n terapeuta de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uso la IA para saber c&oacute;mo responder en una discusi&oacute;n o para entender el punto de vista de mi <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pareja</a>&rdquo;, reconoce Marcos, de 21 a&ntilde;os, convencido de que le ayuda a &ldquo;aclarar las ideas y saber estructurarlas&rdquo;. Por su parte, a Julio, de 30 a&ntilde;os, ChatGPT le ayuda a ver las situaciones desde otra perspectiva: &ldquo;Me ha ayudado mucho a ver mis propias <em>red flags&rdquo;</em>. Esta tendencia se amplifica en redes sociales, donde usuarios y creadores de contenido dan consejos sobre c&oacute;mo sacar partido a ChatGPT para solucionar problemas de pareja, <a href="https://www.tiktok.com/@lauri_inmetaverse/video/7317716423348899104?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar tu relaci&oacute;n</a> o incluso saber si tu novio/a te es <a href="https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0719-25842022000200063&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infiel </a>&ndash;a partir de un an&aacute;lisis de conversaciones de WhatsApp&ndash;.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7317716423348899104"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno no es anecd&oacute;tico. Seg&uacute;n el estudio <a href="https://www.singlesinamerica.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Singles in America</em></a>, el uso de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia artificial</a> en el &aacute;mbito sentimental est&aacute; especialmente extendido entre los m&aacute;s j&oacute;venes: casi la mitad de la generaci&oacute;n Z (49%) asegura haber utilizado IA para ligar o gestionar sus relaciones &ndash;un porcentaje superior a cualquier otra generaci&oacute;n&ndash;. Aunque tambi&eacute;n se extienden los usos previos a tener pareja: el n&uacute;mero de solteros que utiliza algoritmos en el entorno rom&aacute;ntico aument&oacute; un 300% con respecto a 2024; un 26% de los encuestados afirma que la IA ha hecho que ligar sea m&aacute;s f&aacute;cil y un 16% reconoce haber interactuado con una IA como <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compa&ntilde;ero rom&aacute;ntico</a> &mdash;una cifra que asciende al 33 % entre la Generaci&oacute;n Z&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        A Carmen, que tiene 60 a&ntilde;os y apenas usa la IA, no le parece raro que los j&oacute;venes est&eacute;n utilizando ChatGPT en el &aacute;mbito de la pareja; est&aacute; segura de que si hubiera existido cuando su generaci&oacute;n era joven, tambi&eacute;n la habr&iacute;an usado. &ldquo;Me parece de lo m&aacute;s normal, ahora la usamos para todo y a todas horas; igual que buscas una receta, puedes buscar c&oacute;mo reconciliarte con tu pareja despu&eacute;s de una discusi&oacute;n (...) A lo mejor no se te ocurre qu&eacute; decirle y la inteligencia artificial te puede ayudar&rdquo;, opina.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; recurrimos a la IA?</h2><p class="article-text">
        La accesibilidad, la econom&iacute;a, la rapidez, el anonimato y la verg&uuml;enza son algunas de las motivaciones que encuentran las psic&oacute;logas para emplear la IA como terapeuta de pareja. Como expone la psic&oacute;loga <a href="https://www.tiktok.com/@paulaorellpsico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paula Orell</a>, con mucha presencia en redes sociales, es &ldquo;muy tentador&rdquo; tener &ldquo;una <em>app</em> en tu m&oacute;vil donde, cuando quieras, sea la hora que sea, puedas contarle lo que te preocupa, de forma an&oacute;nima, sin pasar por el riesgo de ser juzgada por una persona y la verg&uuml;enza que eso pueda conllevar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La IA para Marcos ha sido un refugio. Adem&aacute;s de pedirle consejos y preguntarle dudas, ha comentado con ChatGPT temas que nunca ha hablado con su c&iacute;rculo cercano. El miedo a ser juzgado ha convertido a la IA en su confidente: &ldquo;Pensaba que iban a decirme que estaba loco por pensar esas cosas, que era un t&oacute;xico&rdquo;,&nbsp;confiesa en conversaci&oacute;n con este diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El miedo a ser juzgado ha convertido a la IA en su confidente para Marcos: &#039;Pensaba que iban a decirme que estaba loco por pensar esas cosas, que era un tóxico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.instagram.com/psicociey/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mireia Cosano</a>, psic&oacute;loga y tambi&eacute;n creadora de contenido, la IA ofrece posibilidades que en terapia no existen; ChatGPT proporciona &ldquo;un marco donde preguntar&rdquo; qu&eacute; &ldquo;est&aacute; pensando o sintiendo la pareja&rdquo; &mdash;&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; crees que le pasa eso?, &iquest;Crees que me quiere?&rdquo;&mdash; y permite &ldquo;curiosear y llegar al fondo de una cuesti&oacute;n sin tener que afrontarla directamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto terap&eacute;utico, explica, esto no es posible: en sesi&oacute;n no se trata de adivinar lo que piensa la otra persona, sino de abrir un espacio de reflexi&oacute;n que ayude a entender qu&eacute; nos ocurre, c&oacute;mo interpretamos la situaci&oacute;n y qu&eacute; responsabilidad tenemos en el v&iacute;nculo.<strong> </strong>Las personas que lo usan quieren hip&oacute;tesis de lo que les ocurre a sus parejas, quieren &ldquo;curiosear&rdquo; pero sin afrontar lo que puede haber detr&aacute;s, pudiendo cambiar de tema o hacer como que nada ha pasado si la situaci&oacute;n les incomoda.
    </p><h2 class="article-text">Una ayuda con matices</h2><p class="article-text">
        Tanto Julio como Marcos tienen claro que van a volver a hacer uso de la inteligencia artificial cuando tengan dudas o necesiten apoyo en sus relaciones. &ldquo;Me ayuda a ver la visi&oacute;n de otros cuando yo no puedo o en discusiones para decir las cosas de mejor manera y no sonar tan borde&rdquo;, justifica Marcos.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas son conscientes de este uso generalizado de la IA, y encuentran beneficios en su empleo. Cosano identifica un perfil concreto en quienes recurren a estas herramientas para desahogarse o hablar de sus sentimientos: suelen ser personas a las que les cuesta expresarse, que suelen reprimir sus emociones. En este aspecto, &ldquo;tiene efectos positivos porque dejan de reprimir sus emociones, y es m&aacute;s, incluso empiezan a generar curiosidad por conocerse m&aacute;s emocionalmente&rdquo;. Hay <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/fare.13172" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que indican que una integraci&oacute;n correcta de la IA puede brindar &ldquo;apoyo personalizado para fortalecer los v&iacute;nculos y superar los desaf&iacute;os relacionales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En un contexto terapéutico no se trata de adivinar lo que piensa la otra persona, sino de abrir un espacio de reflexión que ayude a entender qué nos ocurre, cómo interpretamos la situación y qué responsabilidad tenemos en el vínculo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Puede ser una herramienta de ayuda pero, como todo, depende de c&oacute;mo se use. Si quieres que t&eacute; de ideas para hacer una cita rom&aacute;ntica, te va a servir. Si quieres que te de <em>tips </em>para comunicarte con asertividad, te los va a dar. Ahora bien, si quieres saber por qu&eacute; te cuesta a ti comunicarte con tu pareja y c&oacute;mo solucionarlo en funci&oacute;n de tu historia de vida y la de tu relaci&oacute;n, no te va a poder ayudar&rdquo;. Aunque no niega los beneficios que puede llegar a tener el uso de la IA en el entorno de la pareja, Orell se muestra tajante en sus limitaciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No sustituye a la terapia<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Por encima de las ventajas y beneficios que pueda traer consigo la IA, las expertas recalcan sus inconvenientes.<strong> </strong>Desde consejos demasiado generales a p&eacute;rdida de habilidades sociales o generar una sensaci&oacute;n de aislamiento; un uso perpetuado de la inteligencia artificial sin supervisi&oacute;n humana experta puede resultar da&ntilde;ino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando volcamos nuestras conversaciones en ChatGPT, le pedimos opini&oacute;n sobre el comportamiento de nuestra pareja o le contamos una discusi&oacute;n para que nos aconseje, Orell advierte: el an&aacute;lisis es &uacute;nicamente de lo que le enviamos, &ldquo;no de lo que ha ocurrido antes o despu&eacute;s, ni del contexto, ni del tono y mil cosas m&aacute;s que se escapan&rdquo;. La IA se queda con la idea que nosotros le damos, no conoce otras versiones, no sabe si lo que estamos sintiendo parte de &ldquo;una creencia limitante o creencia irreal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si generamos el h&aacute;bito de explorar nuestras emociones a trav&eacute;s de la IA&rdquo;, advierte Cosano, aunque pueda ayudar a naturalizar la expresi&oacute;n emocional, tambi&eacute;n puede favorecer el aislamiento y derivar en &ldquo;comportamientos adictivos&rdquo;, especialmente &ldquo;en personas que pasan de no haberse abierto nunca a abrirse &uacute;nicamente con la IA&rdquo;. Por ello, Orell recuerda que &ldquo;lo que realmente necesitamos las personas es una gu&iacute;a adaptada a nuestras particularidades&rdquo;, algo que te ofrece la terapia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Generar el hábito de explorar nuestras emociones a través de la IA puede favorecer el aislamiento y derivar en comportamientos adictivos, especialmente en personas que pasan de no haberse abierto nunca a abrirse únicamente con la IA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mireia Cosano</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nivel individual, si constantemente nos ayudamos de ChatGPT para formar nuestras opiniones podemos perder &ldquo;capacidad de criterio y reflexi&oacute;n propia&rdquo;, adem&aacute;s de generar una &ldquo;necesidad&rdquo; de que la IA revise o apruebe lo que pensamos. A nivel de pareja, Orell advierte sobre la &ldquo;rigidez a la hora de &lsquo;evaluar lo que pasa&rsquo;, tendiendo m&aacute;s a la polarizaci&oacute;n de blanco o negro y no ver tanto los grises&rdquo;. Podemos incluso creer que la IA &ldquo;es m&aacute;s que suficiente para solucionar lo que pasa en la relaci&oacute;n&rdquo; &ndash;siendo esto un obst&aacute;culo para acudir a lugares donde s&iacute; se puedan conseguir las herramientas que se est&aacute;n buscando&ndash;, o, en un caso extremo, &ldquo;llegar a creer que no hay soluci&oacute;n porque la IA nos lo ha dado a entender o quedarnos &lsquo;en el lugar equivocado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que otro de los peligros que se&ntilde;alan las expertas es creer que la inteligencia artificial tiene la raz&oacute;n absoluta y la &uacute;ltima palabra. Cosano relata que, en sesiones de terapia de pareja, algunos de sus pacientes llegan a justificar pensamientos o decisiones apelando directamente a an&aacute;lisis realizados por ChatGPT. Esto, para la psic&oacute;loga, puede conducir al &ldquo;adoctrinamiento emocional&rdquo; &ndash;que se dar&iacute;a cuando la IA nos dice c&oacute;mo debemos interpretar una conversaci&oacute;n, comentario o comportamiento y lo aceptamos sin cuestionarlo&ndash;. Frente a esto, Orell subraya que la utilidad real de estas herramientas deber&iacute;a ser la de acompa&ntilde;ar la reflexi&oacute;n, no sustituirla. La tecnolog&iacute;a puede servir como punto de partida para pensar, pero no para dictar conclusiones. &ldquo;Por eso en terapia no damos consejos&rdquo;, recuerda, &ldquo;sino que ayudamos a la persona a descubrir sus propias respuestas&rdquo;, algo que requiere contexto, escucha y una gu&iacute;a adaptada a cada caso.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es seguro contarle a ChatGPT nuestros problemas de pareja?</h2><p class="article-text">
        Para pedir consejo a la IA, Julio suele explicarle con detalle la situaci&oacute;n que quiere analizar y, en ocasiones, le env&iacute;a directamente los mensajes o la conversaci&oacute;n completa. A partir de esta informaci&oacute;n, ChatGPT le ofrece su an&aacute;lisis. Marcos coincide: &ldquo;A ChatGPT no me he cortado de contarle ni enviarle nada, a lo mejor resum&iacute;a pero por pereza de escribir&rdquo;. No son los &uacute;nicos, en <a href="https://www.tiktok.com/@joancwaik/video/7550061707952000261?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> muchos usuarios confiesan compartir sus situaciones y conversaciones m&aacute;s personales sin reparo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de contexto que se&ntilde;alan las psic&oacute;logas no es el &uacute;nico inconveniente de pedir interpretaci&oacute;n sobre nuestras conversaciones o situaciones a modelos de IA. En primer lugar, Elvira Moreno, experta en ciberseguridad del Instituto IMDEA Software, explica que estas herramientas &ldquo;a d&iacute;a de hoy no son 100% fiables&rdquo;, son &ldquo;modelos que se han entrenado hasta cierto punto, pero todos tienen lo que se conoce como &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/spin/inteligencia-artificial-resolver-problemas-dificiles-fallar-operaciones-simples-explicacion-revela-mayor-reto-tecnologia-pm_1_12586735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alucinaciones</a>&rdquo;, es decir, pueden inventarse datos, an&aacute;lisis, conclusiones&hellip; Un motivo m&aacute;s para usar estas herramientas con cuidado, especialmente cuando se habla de emociones y relaciones.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a seguridad y privacidad, Jorge Mayo, desarrollador de <em>software</em> y experto en IA, advierte: &ldquo;Una vez que compartes tus datos personales, pierdes el control sobre ellos. No sabes d&oacute;nde se almacenan, para qu&eacute; se utilizan o qui&eacute;n tiene acceso a ellos... Sin darte cuenta, dejas de tener el control. (...) &iquest;Dejar&iacute;as un papel con toda tu informaci&oacute;n personal tirado en un centro comercial sin preocuparte por qui&eacute;n lo recoger&iacute;a? Seguro que no. Pues dar tus datos a la IA es lo mismo, no tienes idea de qui&eacute;n, cu&aacute;ndo o para qu&eacute; se usar&aacute; esa informaci&oacute;n&rdquo;. Este riesgo se puede manifestar en un futuro en forma de suplantaci&oacute;n de identidad, fraudes financieros, <a href="https://www.eldiario.es/temas/phishing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>phishing</em></a> dirigido&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vez que compartes tus datos personales, pierdes el control sobre ellos. No sabes dónde se almacenan, para qué se utilizan o quién tiene acceso a ellos... Sin darte cuenta, dejas de tener el control.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Mayo</span>
                                        <span>—</span> desarrollador de software y experto en IA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Moreno a&ntilde;ade que los datos que compartimos &ldquo;no se van a borrar, o al menos no a corto plazo&rdquo;; pueden estar almacenados durante a&ntilde;os. Algo que hoy en d&iacute;a no nos parece peligroso puede serlo en un futuro. Como experta en ciberseguridad, le sorprende que la inteligencia artificial sea algo &ldquo;al alcance de todo el mundo&rdquo;, pero que a la vez est&eacute; rodeada de tanto desconocimiento: &ldquo;Ojo, con todo esto no digo que no haya que usarla; yo la uso, pero lo que hay que hacer es tener cuidado, no dar cierta informaci&oacute;n catalogada como sensible, como pueden ser los datos de salud, y chequear lo que te da la IA antes de simplemente copiar y pegar&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo usar la IA sin que se convierta en un sustituto de la terapia?</h2><p class="article-text">
        La inteligencia artificial ha llegado para quedarse, y los expertos son conscientes de ello. Es por esto por lo que no abogan por una eliminaci&oacute;n, prohibici&oacute;n o demonizaci&oacute;n de la IA, sino que apuestan por una integraci&oacute;n sana en los procesos de terapia de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga Orell es imprescindible no perder de vista que ChatGPT &ldquo;no tiene toda la verdad, no te conoce realmente ni es un/a experto/a en la materia&rdquo;. &ldquo;Si te ves pregunt&aacute;ndole m&aacute;s a la IA que a ti misma, es una se&ntilde;al de alerta para consumir menos ese recurso e intentar recuperar m&aacute;s tus propias habilidades de reflexi&oacute;n, an&aacute;lisis o apoyo emocional. Y, si realmente hay algo en ti o en tu relaci&oacute;n de pareja que sientes que se te escapa de las manos, acude a un profesional&rdquo;. Coincide Cosano, quien considera primordial establecer una serie de l&iacute;mites para el uso de algoritmos &ndash;algo que puedes preguntar a un profesional si ya vas a terapia&ndash;: &ldquo;Por ejemplo, la IA me va a ayudar a entender a mi pareja, y para ello voy a contarle c&oacute;mo es, hablarle de nosotros, de nuestra relaci&oacute;n, de las cosas que me preocupan&hellip; pero no voy a subir conversaciones que yo tenga que interpretar porque ese trabajo tengo que hacerlo yo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, a pesar de la ayuda que puede suponer el uso adecuado de estas herramientas, Cosano no quiere que se olvide que &ldquo;es el psic&oacute;logo quien conoce tus miradas, el que conecta con tu emoci&oacute;n, y eso no lo va a hacer la IA&rdquo;. &ldquo;El contacto humano real, que es el que realmente nos ayuda al 100% a todo lo que nos enfrentamos en el d&iacute;a a d&iacute;a, no va a poder imitarlo la IA&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chatgpt-resolver-conflictos-pareja-si-le-preguntas-senal-alerta_1_12887048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 20:56:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Inteligencia artificial,ChatGPT,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add82474-e134-4ddd-a258-f8ae2f0432b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los temas incómodos sobre los que reflexionamos este año, que explican cómo vivimos
</p><p class="subtitle">Las 25 historias más leídas de elDiario.es en 2025</p></div><p class="article-text">
        Si la palabra del 2025 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arancel-palabra-define-ano-2025-fundeurae_1_12851890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido &lsquo;arancel&rsquo;</a>, seg&uacute;n la RAE, junto a finalistas como apag&oacute;n, papa o macroincendio, el resultado que sale de una breve encuesta improvisada a diferentes personas sobre qu&eacute; palabra define su a&ntilde;o dista mucho, con resultados como &ldquo;ansiedad&rdquo;, &ldquo;amigas&rdquo;, &ldquo;trabajo&rdquo;, &ldquo;mudanza&rdquo;, &ldquo;burocracia&rdquo;, &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; o &ldquo;supervivencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, como defiende Juanlu S&aacute;nchez, <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-politica_132_12473045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo es pol&iacute;tica</a>, la conversaci&oacute;n no siempre gira en torno a partidos y resultados electorales, la mayor&iacute;a de las veces hablamos de lo que afecta directamente a nuestra vida. Desde la forma en la que trabajamos, a c&oacute;mo nos relacionamos, educamos a nuestros hijos, consumimos o gestionamos el estr&eacute;s... Muchos de estos temas han marcado la conversaci&oacute;n este a&ntilde;o. Recordamos los once abordados en <a href="https://www.eldiario.es/era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ERA</a> que mejor reflejan las preguntas que nos hemos hecho como sociedad.
    </p><h2 class="article-text">Sobrepasadas por el trabajo</h2><p class="article-text">
        Este iba a ser el a&ntilde;o de la jornada laboral de 37,5 horas semanales, pero mientras esas dos horas y media de descanso se atragantaron a ciertos sectores pol&iacute;ticos y empresariales, pensadores y expertos insisten en repensar c&oacute;mo trabajamos. &ldquo;La historia moderna del trabajo est&aacute; totalmente separada de la realidad y constituye un fracaso de la imaginaci&oacute;n que nos ha empujado a una rutina diaria agotadora, estamos hartos&rdquo;, analiza <a href="https://www.eldiario.es/era/existe-forma-trabajo-compatible-vida-investigadora-dispuesta-demostrar-si_1_12054046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista estadounidense Brigid Schulte,</a> autora de <em>Over Work,</em> libro con el que quer&iacute;a demostrar que no es necesario elegir entre tener &eacute;xito laboral y tener vida. &iquest;Y si nuestro pr&oacute;ximo acto de resistencia fuera descansar? <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El fil&oacute;sofo Juan Evaristo</a> propone en <em>El derecho a las cosas bellas</em> parar como acto revolucionario, una apuesta por el descanso de las personas y su bienestar.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tiempo libre?</h2><p class="article-text">
        Con las redes sociales saturadas con <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuestas de planes espectaculares,</a> a cada cual m&aacute;s original, el ocio se ha convertido en una forma m&aacute;s de rendimiento social, en una lista de experiencias que tachar, generando presi&oacute;n y frustraci&oacute;n en lugar de tranquilidad y disfrute real. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no vas a aprovechar cada minuto?&rdquo;. Esta manera de consumir el tiempo libre, que te hace sentir mal por quedarte en casa, es la causante del FOMO (Fear Of Missing Out) o miedo a estar perdi&eacute;ndose algo. Incluso cuando por fin llegan las vacaciones, la urgencia por <a href="https://www.eldiario.es/era/ansiedad-vacaciones-urgencia-descansar-no-deja-desconectar_129_12489786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;descansar bien&rdquo; puede convertirse en una fuente de ansiedad</a>: planificamos, comparamos y anticipamos tanto la desconexi&oacute;n que no logramos deshacernos del estr&eacute;s cotidiano. Especialmente en verano, pero tambi&eacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/nidos/odio-navidades-madre-mujeres-agotadas-carga-trabajo-durante-fiestas_1_12852058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navidad</a> o en otras festividades, <a href="https://www.eldiario.es/era/burnout-ocio-vacaciones-forma-agotamiento_1_12529641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comparaci&oacute;n y la autoexigencia</a> derivada de las redes nos deja m&aacute;s preocupados por hacer algo memorable que por descansar o disfrutar honestamente.
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                </figure><h2 class="article-text">Agendar la amistad</h2><p class="article-text">
        Como consecuencia de todo lo anterior, el espacio reservado para los amigos ha sido uno de los temas que m&aacute;s han dado que hablar este 2025. Escribimos la amistad con may&uacute;sculas, pero el peso simb&oacute;lico que le damos a esta red no siempre tiene cabida <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en unas agendas tan apretadas:</a> cada vez m&aacute;s adultos perciben que sus amigos han pasado de ser parte de la vida cotidiana a un compromiso calendarizado. Incluso las personas con una vida social muy activa pueden sentirse solas si no disfrutan del <a href="https://www.eldiario.es/era/reconecta-amigos-si-sientes-seis-formas-hacerlo-si-ocupado_1_12805800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo de calidad o la intimidad</a> que necesitan. Entre otras cosas, esto tambi&eacute;n se debe a esa <a href="https://www.eldiario.es/era/conectados-no-acompanados-aprendimos-contar-no-compartimos-vida-resumimos_1_12820292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperconectividad</a> que nos permite estar en contacto constante: &ldquo;Si te lo puedo contar por audio, ya no hace falta que quedemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">IA &iacute;ntima</h2><p class="article-text">
        Si en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la inteligencia artificial empezaba a mostrar sus capacidades t&eacute;cnicas, en 2025 se ha convertido en <a href="https://www.eldiario.es/era/escribir-mail-espinoso-consultas-salud-problema-delegar-chatgpt-decisiones-dia-dia_1_12275222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una presencia cotidiana.</a> Como ayudante de trabajo que organiza calendarios o redacta emails, como gu&iacute;a en viajes, pero tambi&eacute;n como asesor sanitario que interpreta s&iacute;ntomas o incluso como compa&ntilde;&iacute;a capaz de establecer <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una relaci&oacute;n de amistad o amorosa,</a> todo un sue&ntilde;o cumplido de la ciencia ficci&oacute;n. Esta cercan&iacute;a ha abierto debates sobre soledad, delegaci&oacute;n de responsabilidades e intimidad, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Repensar la pareja</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de parejas de carne y hueso tambi&eacute;n han dado de qu&eacute; hablar este a&ntilde;o. Las nuevas generaciones se acercan al amor y a las relaciones desde otra perspectiva y, especialmente para las mujeres, tener pareja ya no es un fin en s&iacute; mismo, ni hay que conformarse o <a href="https://www.eldiario.es/era/han-convertido-relaciones-diferencia-edad-red-flag-jovenes_1_12259368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aceptar patrones antes normalizados.</a> La conversaci&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el</a><a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> mankeeping,</em></a><em> </em>la presi&oacute;n por cumplir roles tradicionales de cuidado emocional, el heteropesimismo y la fatiga que genera sostener relaciones desequilibradas han impulsado un replanteamiento de prioridades que lleva a muchas a <a href="https://www.eldiario.es/era/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12830273.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preferir parejas m&aacute;s j&oacute;venes</a>, a practicar el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sophie-gilbert-feministas-quieran-convertirse-tradwife-grandes-retos-modernidad_128_12847759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celibato voluntario</a> o, directamente, a replantearse la idea de tener pareja. De hecho, uno de los art&iacute;culos m&aacute;s virales al respecto,<em> </em><a href="https://www.vogue.com/article/is-having-a-boyfriend-embarrassing-now" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Is Having a Boyfriend Embarrassing Now?</em></a><em> </em>(&iquest;Es vergonzoso tener novio hoy en d&iacute;a?), de la edici&oacute;n brit&aacute;nica de Vogue, defiende que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/intente-esposa-moderna-dice-nuevo-disco-lily-allen-exigencias-relaciones_129_12747530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estar obsesionada con tener novio</a> te hace parecer, culturalmente, un poco perdedora&rdquo;. Aunque, parad&oacute;jicamente, tambi&eacute;n hemos hablado mucho de lo contrario: bodas.
    </p><h2 class="article-text">No quiero&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Las bodas siguen siendo el evento favorito de Instagram y el m&aacute;s rentable para los <em>influencers,</em> pero <a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>boom</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/prebodas-posbodas-boom-celebraciones-eternas-alargan-tres-dias_1_12594483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de estas celebraciones,</a> que se han convertido en maratones sociales de varios d&iacute;as con costes y exigencias alt&iacute;simas, tanto para los invitados como para los propios novios, nos ha llevado a reflexionar si se est&aacute;n yendo de las manos. &iquest;El resultado? <a href="https://www.eldiario.es/era/invitados-de-boda-cuanto-dinero-gastan_1_11948981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por favor, no me invites a tu boda.</a>
    </p><h2 class="article-text">Vivienda imposible</h2><p class="article-text">
        La reina de las preocupaciones, la vivienda, por supuesto, tampoco ha faltado en la conversaci&oacute;n y seguro que seguir&aacute; dando de qu&eacute; hablar en 2026, porque el lugar en el que vivimos influye mucho en nuestro bienestar: desde lo m&aacute;s emocional hasta lo puramente funcional, sin olvidar el aspecto econ&oacute;mico. <a href="https://www.eldiario.es/era/casero-no-deja-colgar-cuadro-influye-decoracion-bienestar-psicologico_1_11977953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poder colgar un cuadro o personalizar tu hogar</a> no es un capricho est&eacute;tico, sino una reafirmaci&oacute;n de identidad y bienestar psicol&oacute;gico, a menudo frustrado por relaciones de alquiler restrictivas. La gran demanda de vivienda y los precios desorbitados tambi&eacute;n han enfrentado la necesidad de confort con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/minipisos-cuentos-falta-espacio-vende-estetico-deseable_1_12119400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad de los minipisos,</a> y nos ha obligado a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/casas-cocina-comida-preparada-circulo-vicioso-explica-vivimos-hoy_1_12795098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repensar c&oacute;mo vivimos</a> y organizamos espacios cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, pensados para obtener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/virus-bloques-cebra-manual-buena-arquitectura-casas_1_12745662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la m&aacute;xima rentabilidad</a> con la m&iacute;nima sensibilidad.
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                </figure><h2 class="article-text">El lenguaje de las emociones</h2><p class="article-text">
        Hace tiempo que hablar de salud mental dej&oacute; de ser tab&uacute;, pero este a&ntilde;o hemos visto c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el discurso terap&eacute;utico se ha colado en las conversaciones cotidianas.</a> &ldquo;Estar disociada&rdquo;, &ldquo;el duelo de romper con una amistad&rdquo;, &ldquo;gestionar emociones&rdquo; o &ldquo;trabajar un trauma&rdquo;, son expresiones que encontramos f&aacute;cilmente en redes sociales y conversaciones informales y que visibilizan experiencias antes silenciadas. Pero cuando <a href="https://www.eldiario.es/era/venden-trauma-dolor-emocional-convirtio-producto_1_12871280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dolor y el trauma se venden como categor&iacute;as omnipresentes,</a> tambi&eacute;n existe el riesgo de trivializar experiencias complejas y convertir el sufrimiento en un producto cultural.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Genocidio en directo</h2><p class="article-text">
        Nunca pensamos presenciar un genocidio as&iacute;: a trav&eacute;s del m&oacute;vil, en tiempo real y con im&aacute;genes de <a href="https://www.eldiario.es/era/siento-mal-continuar-dia-dia-superamos-culpa-actuamos-genocidio-gaza_1_12536052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia extrema en Gaza conviviendo con la cotidianidad digital</a> de los memes y fotos de vacaciones. Muchos usuarios han lidiado con la culpa del superviviente y una tensi&oacute;n constante entre querer seguir adelante con el d&iacute;a a d&iacute;a y sentir que la rutina es una forma de traicionar a quienes sufren. A su vez, el auge de banderas palestinas en los perfiles, se mezcla con las peticiones de firmas, los<em> hashtags</em> y las publicaciones de apoyo generando una forma de &lsquo;activismo de Instagram&rsquo; que, aunque bienintencionado, plantea preguntas sobre la eficacia de estos gestos frente a un genocidio real. Tambi&eacute;n ha habido cabida para el compromiso, <a href="https://www.eldiario.es/era/buscan-banderas-palestinas-solidarias-ondear-protestas-han-agotado-tiendas_1_12597963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandera en mano,</a> m&aacute;s all&aacute; de las redes, a trav&eacute;s de la protesta o la huelga de consumo.
    </p><h2 class="article-text">Odio mi m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Esa <a href="https://www.eldiario.es/era/odio-el-telefono/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n de amor-odio</a> que mantenemos con nuestro tel&eacute;fono permanece intacta. A pesar del <a href="https://www.eldiario.es/era/como-usar-menos-el-telefono-movil_1_12348377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deseo de desconexi&oacute;n</a> y de estar m&aacute;s presentes, las notificaciones y el <em>scroll </em>infinito no lo ponen f&aacute;cil y la ansiedad por no perdernos nada nos hace m&aacute;s dependientes. Frente a ese pulso entre querer dejarlo y no poder, empiezan a surgir <a href="https://www.eldiario.es/era/vez-gente-paga-planes-telefono-movil-primer-dia-sientes-falta-brazo_1_12337549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategias para usar menos el m&oacute;vil</a> de forma consciente, pero el problema va m&aacute;s all&aacute; de una simple costumbre: es una <a href="https://www.eldiario.es/era/viviendo-dorada-estupidez_1_12713417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia cultural</a> y emocional que nos enfrenta a nuestra propia necesidad de atenci&oacute;n, pertenencia y evasi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">La cara de la era <em>selfie</em></h2><p class="article-text">
        El <em>skin care</em> ha dejado de ser una simple rutina cosm&eacute;tica para convertirse en una aut&eacute;ntica filosof&iacute;a de vida que, en muchos casos, desemboca sin pudor en <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la jeringuilla como un paso l&oacute;gico.</a> En la era del autocuidado, la misma que ha <a href="https://www.eldiario.es/era/rave-skin-care-gente-joven-cambiando-fiesta-planes-cuidarse_1_12855173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sustituido noches de fiesta por rutinas de s&eacute;rums,</a> velas y descanso, la piel ya no solo se cuida: se optimiza. El rostro se ha convertido en una moneda de cambio social y tener <a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>face card,</em></a> una cara que no necesita filtros, se percibe como un capital simb&oacute;lico que abre puertas, suma prestigio y funciona como el cumplido definitivo en redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reinado del autocuidado y del culto al cuerpo convive con viejas tensiones que cre&iacute;amos superadas: &iquest;d&oacute;nde ha quedado lo de celebrar la diversidad de cuerpos? En tiempos de Ozempic, <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuerpo normativo reaparece</a> disfrazado de <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud o disciplina personal</a> de la mano de <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pseudogur&uacute;s e </a><a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>influencers.</em></a> Hablamos m&aacute;s que nunca de querernos, pero seguimos midi&eacute;ndonos, compar&aacute;ndonos y valor&aacute;ndonos, sobre todo, por nuestro f&iacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Sociedad,Redes sociales,Relaciones,Amistad,Cirugía estética,Pareja,Vivienda,Trabajo,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb140cfa-1f38-45bc-9f60-517beae31c4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: &quot;Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el amor, la maternidad y la libertad, Molly Roden Winter narra en '¡Más! Memorias de un matrimonio abierto' (Gatopardo, 2025) su experiencia y el viaje hacia su verdadera identidad</p><p class="subtitle">¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?
</p></div><p class="article-text">
        La euforia al conocer una nueva pareja (y la decepci&oacute;n al conocerla <em>de verdad)</em>; los problemas para manejar los celos; la alegr&iacute;a de profundizar en el amor de formas inesperadas; la b&uacute;squeda de marcos te&oacute;ricos que den respuesta a su nuevo estatus como mujer casada en un matrimonio abierto&hellip; Y, por supuesto, las dificultades que entra&ntilde;a conjugar todo lo anterior con la crianza de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ello habla el primer libro de Molly Roden Winter, que atrapa desde la primera p&aacute;gina. Unas memorias extremadamente francas que nos invitan a explorar los altos y los bajos por los que pasa desde que decide, junto con su pareja, abrir su relaci&oacute;n sentimental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras haber entrado desde su lanzamiento el a&ntilde;o pasado en la prestigiosa lista The New York Times Best Sellers azuzando en Estados Unidos la conversaci&oacute;n en torno al poliamor y su conjugaci&oacute;n con la maternidad, <em>&iexcl;M&aacute;s! Memorias de un matrimonio abierto</em> (Gatopardo, 2025) se edita ahora en Espa&ntilde;a. Hablamos con su autora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo primero que llama la atenci&oacute;n de su libro es la honestidad con la que est&aacute; escrito. Y no es una novela, sino unas memorias. &iquest;C&oacute;mo se prepar&oacute; para tal nivel de exposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en parte tuve que escribirlo como si nadie fuera a leerlo jam&aacute;s. Y la verdad es que no sab&iacute;a si alguien lo leer&iacute;a. Mi primer borrador era muy diferente y fue rechazado por muchas agencias y editoriales. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado evitando ciertos temas, as&iacute; que volv&iacute; y empec&eacute; de nuevo unas cuatro veces, y la forma en que finalmente lo escrib&iacute; fue en presente en lugar de en pasado. Eso hizo que todo resultara m&aacute;s inmediato, y daba mucho miedo estar escribi&eacute;ndolo&hellip; A veces, mientras lo le&iacute;a, ten&iacute;a que tumbarme y llorar, porque recordaba cosas dolorosas, y tambi&eacute;n vergonzosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita genial &mdash;no recuerdo de qui&eacute;n&mdash; que dice que en la ficci&oacute;n la pregunta es '&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?', y en las memorias la pregunta es: '&iexcl;&iquest;Qu&eacute; demonios pas&oacute;?!'. Al escribirlas, empiezas a conectar los puntos de tu propia vida y piensas: &ldquo;C&oacute;mo pens&eacute; que aquello estaba bien&rdquo; o, simplemente, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo lo pude hacer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribir en presente me ayud&oacute; a meterme en la mentalidad de aquel momento, cuando ten&iacute;a 35 a&ntilde;os o as&iacute;. La historia cubre diez a&ntilde;os, de 2008 a 2018, y yo me puse a escribir a partir de 2020. As&iacute; que estaba mirando atr&aacute;s, viendo otra versi&oacute;n de m&iacute;, como explic&aacute;ndome a m&iacute; misma lo que hab&iacute;a pasado, sin pensar en la audiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras un ejercicio de honestidad tal, &iquest;c&oacute;mo ha sido la respuesta de los lectores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La manera en que la gente responde al libro es muy bonita, as&iacute; que siento que cuando eres muy honesta, la historia se vuelve m&aacute;s universal. Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoci&oacute;n se siente cercana. Creo que todo el mundo ha sentido verg&uuml;enza en su vida. Todo el mundo ha sentido deseo. Todo el mundo se ha sentido estancado o perdido. As&iacute; que espero que mi historia permita a la gente sentir esas cosas sin tener que vivirlas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoción se siente cercana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces digo que tengo un matrimonio abierto para que el resto no tenga que tenerlo <em>[risas]</em>. No quiero convencer a nadie, sino ser honesta sobre c&oacute;mo es. Aunque tambi&eacute;n hay mucha alegr&iacute;a en ello. Escribo tambi&eacute;n para quienes s&iacute; quieren vivir algo as&iacute;: quiero que vean que es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que sabe que la lee mucha gente, si tuviera que enfrentarse a un segundo libro, &iquest;cree que podr&iacute;a escribir con la misma honestidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Siento que ya no tengo miedo. Creo que vivir en un matrimonio abierto es algo valiente: abrir tu coraz&oacute;n y permitir que tu pareja abra el suyo requiere coraje. Y luego compartirlo con todo el mundo, y hablar de ello en p&uacute;blico&hellip; Ahora todos los miembros de mi familia, incluso mis primos lejanos, lo saben. Adem&aacute;s, mis hijos ya son adultos, as&iacute; que no me preocupa el impacto que pueda tener sobre ellos. Todo el mundo conoce esta parte de mi historia, as&iacute; que ya no me siento asustada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, de hecho, empieza con la llamada de uno de sus hijos, que pregunta: &ldquo;&iquest;Est&aacute;is pap&aacute; y t&uacute; en un matrimonio abierto?&rdquo;. Para la protagonista es un momento aterrador, pero hablando con usted veo que es algo que ya tienen completamente normalizado. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado todo desde aquella llamada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hijo al que llamo Daniel en el libro, que no es su nombre real, ahora tiene 23 a&ntilde;os, y lo ha le&iacute;do. Mi hijo menor no lo ha hecho. En el libro escribo algo como: &ldquo;Ay, qu&eacute; alivio, parece que Daniel lo lleva bien&rdquo;, pero m&aacute;s tarde me dijo que, en realidad, fue dif&iacute;cil. Aunque siempre es dif&iacute;cil ser adolescente, y a veces los padres pueden pasar por cosas que son complicadas. Y creo que esto tambi&eacute;n lo fue.
    </p><p class="article-text">
        Pero siento que no habr&iacute;a sido bueno para mis hijos que yo siguiera en ese lugar tan constre&ntilde;ido [la pareja mon&oacute;gama], donde no era feliz. Algunas personas sienten que cuando eres madre <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca puedes ser una persona completa</a>, que est&aacute;s constantemente pensando: &ldquo;Ay, &iquest;qu&eacute; opinar&aacute;n mis hijos de esto o de aquello?&rdquo;. Y no. Su&eacute;ltalo. Es mejor vivir plenamente, siempre. De hecho, mi hijo mayor, por ejemplo, pas&oacute; por una ruptura muy dura este verano, y me llamaba para que lo acompa&ntilde;ara y lo aconsejase. S&eacute; que valora mi perspectiva sobre ser fiel a uno mismo y sobre las relaciones. Al final, creo que todo esto ha sido muy bueno para mis hijos y para mi relaci&oacute;n con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relación fue difícil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hijo menor no estaba encantado con que escribiera un libro sobre esto, pero bueno: es lo que estoy llamada a hacer. Se est&aacute; adaptando. No podemos proteger a nuestros hijos de la vida, pero a la vez siempre he sido muy, muy cari&ntilde;osa con ellos. Si mi hijo peque&ntilde;o se siente inc&oacute;modo, no tiene por qu&eacute; leer el libro. No voy a hablar de ciertas cosas con &eacute;l. Nunca ha conocido a ninguna de mis parejas, pero mi hijo mayor s&iacute; ha conocido a mi pareja de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, porque quer&iacute;a invitarla a una fiesta de cumplea&ntilde;os y &eacute;l iba a estar all&iacute;. El peque&ntilde;o no estaba, as&iacute; que habl&eacute; con mi hijo mayor y le dije: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as si lo invito?&rdquo;. Y &eacute;l dijo: &ldquo;Genial, ning&uacute;n problema&rdquo;. Y lo conoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La vida de su marido tambi&eacute;n se expone con detalle en el libro. &iquest;C&oacute;mo ha sido eso para &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ha tenido ning&uacute;n problema con ello. Creo que lo m&aacute;s dif&iacute;cil para &eacute;l es cuando la gente dice cosas en los comentarios [de redes sociales], como &ldquo;Stewart manipulaba a Molly&rdquo;, o &ldquo;Stewart la presionaba&rdquo;. Y en el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relaci&oacute;n fue dif&iacute;cil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio. Pero nunca sent&iacute; que &eacute;l fuera a dejarme si cerr&aacute;bamos el matrimonio. Siempre sent&iacute; que su amor por m&iacute; era s&oacute;lido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora estamos muy bien. Somos muy felices. Llevamos casados 26 a&ntilde;os ya. Hemos sido abiertos durante 17. Es absurdo que la gente piense que estoy como encadenada a un armario&hellip; Es como&hellip; tengo tres novios y un marido y soy muy feliz. Pero ha sido duro. Ha sido un camino dif&iacute;cil, y soy honesta sobre eso, pero algunas personas solo quieren hacerlo quedar mal y convertirlo en el villano, y eso a veces es dif&iacute;cil para &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo ya no leo los comentarios, lo dejo pasar. Pero en general, mi marido es muy comprensivo y nunca me ha dicho que no diga algo; de hecho, al contrario. Ley&oacute; mi primer borrador, en el que yo estaba como escondiendo la verdad, y me anim&oacute; a cambiarlo. Ha sido la persona que m&aacute;s me ha apoyado con todo esto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He aprendido sobre mí misma a través del sexo. Y sí, hay otras maneras, pero el sexo, para mí, es una buena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La primera vez que queda con un hombre en el libro, cuenta que se siente libre. Que, por un rato, no es ni esposa ni madre: que es de nuevo usted. Para la protagonista, es un sentimiento nuevo y muy intenso. &iquest;Cree que es posible alcanzar esa sensaci&oacute;n de otra manera, m&aacute;s all&aacute; de teniendo relaciones fuera del matrimonio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena pregunta. Y creo que s&iacute;. Pienso en una amiga que se cas&oacute; tarde y tuvo a sus hijos cuando ten&iacute;a como 40 a&ntilde;os, que siempre me dice: &ldquo;Molly, no quiero volver a tener una cita en mi vida&rdquo;. Ya las tuvo todas en sus 30. Yo no las tuve, as&iacute; que para ella, ahora que tiene hijos, la libertad se ve de una forma muy distinta; no es el mismo tipo de libertad que yo estaba deseando. Creo que yo ten&iacute;a cosas que aprender sobre mi propia sexualidad que eran muy profundas.
    </p><p class="article-text">
        He aprendido sobre m&iacute; misma en un retiro, he aprendido sobre m&iacute; misma en la pista de baile con mis amigas y haciendo otras cosas que me hacen sentir libre. Pero, definitivamente, he aprendido sobre m&iacute; misma a trav&eacute;s del sexo. Y s&iacute;, hay otras maneras, pero el sexo, para m&iacute;, es una buena. Cada vez que una relaci&oacute;n terminaba, sobre todo, era como si me lanzaran de vuelta a m&iacute; misma. Y los momentos m&aacute;s duros eran cuando Stewart segu&iacute;a saliendo con alguien y yo no, porque me sent&iacute;a muy sola.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien lea el libro y diga: &ldquo;Est&aacute; llorando todo el tiempo, parece miserable, &iquest;por qu&eacute; sigui&oacute; haci&eacute;ndolo?&rdquo;. Pero yo sab&iacute;a que hab&iacute;a algo que estaba aprendiendo, que ah&iacute; hab&iacute;a algo. Y estoy muy agradecida a mi terapeuta, que segu&iacute;a pregunt&aacute;ndome: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; significa esto para ti?&rdquo;. Siento que aprend&iacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que, a diferencia de su amiga, usted no tuvo muchas relaciones antes de casarse. &iquest;Cree que esas relaciones son experiencias que necesitamos para construirnos a nosotras mismas, para vivir la vida que se supone que tenemos que vivir en el siglo XXI? &iquest;Que si no las experimentamos antes, sentimos que nos falta algo y salimos a experimentarlas despu&eacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esa es una muy buena teor&iacute;a. Me parece que es muy valioso tener esas experiencias, ya sea salir con muchas personas, viajar o simplemente tener libertad e independencia como mujer adulta, en lugar de adscribirse a la manera en que se han organizado hist&oacute;ricamente las cosas para las mujeres. Yo conoc&iacute; a Stewart cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y acababa de terminar una relaci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os. O sea, no ten&iacute;a ninguna experiencia real de estar sola. Y habr&aacute; quien diga: &ldquo;Oh, era muy joven para casarse&rdquo;, pero no eres demasiado joven si encuentras a una pareja que es capaz de apoyar tu libertad y decirte: &ldquo;Quiero que tengas las experiencias que necesites para crecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es conmigo y con Stewart: ambos queremos que el otro siga creciendo y cambiando, y que vaya donde la vida le lleve. Pero tambi&eacute;n seguimos eligi&eacute;ndonos el uno al otro. Seguimos queriendo tener una relaci&oacute;n con una base s&oacute;lida, y a nuestros hijos, y nuestro hogar, y nuestras familias. Pero ya no veo las otras relaciones como una amenaza para eso, y &eacute;l tampoco ve mis relaciones como una amenaza. Es simplemente una manera de seguir explorando.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opción. No tenemos por qué limitar el amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No existe una &uacute;nica forma de hacerlo, pero me gustar&iacute;a animar a la gente a no asumir que la monogamia es el ajuste predeterminado. Para m&iacute;, el matrimonio es un lazo para conectar con otra persona para siempre. Creo que estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opci&oacute;n. No tenemos por qu&eacute; limitar el amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es dif&iacute;cil, tal y como se aprecia en su libro, llegar a ese nivel de generosidad en la pareja. Y no solo en t&eacute;rminos individuales: hace falta romper todo lo que nos han ense&ntilde;ado sobre el amor, las relaciones, la familia&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ese constructo tiene que ser cuestionado. Perjudica a las mujeres, pero creo que el romperlo tiene tambi&eacute;n un beneficio real para los hombres. Veo c&oacute;mo Stewart ha crecido al tener otras mujeres en su vida. Siento que me entiende mejor gracias a tener intimidad con otras mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongo la menopausia como ejemplo: todas las mujeres con las que sale est&aacute;n pasando por la menopausia, as&iacute; que eso lo hace m&aacute;s sensible al tema en muchos sentidos; lo ha suavizado. Tiene a otras personas con quienes mostrarse vulnerable emocionalmente. Creo que el hecho de que un hombre solo tenga amigos del sexo masculino, dada la forma en que se les ense&ntilde;a a comportarse, es muy limitante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que tiene tres compa&ntilde;eros, adem&aacute;s de su marido. Sin embargo, debido a lo que se ha dado en llamar </strong><em><strong>mating gap,</strong></em><strong> para las mujeres heterosexuales resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar pareja. &iquest;C&oacute;mo de f&aacute;cil ha sido dar con nada menos que cuatro hombres con los que tener una relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los hombres poliamorosos quiz&aacute; est&eacute;n un poco m&aacute;s evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo. No obstante, me parece que los hombres que son capaces de mantener una relaci&oacute;n mientras sostienen otras varias a la vez, es casi como si tuvieran una carta de recomendaci&oacute;n de otra mujer. Es como: &ldquo;Ah, genial, a tu esposa todav&iacute;a le gustas, o a tu novia todav&iacute;a le gustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero que mis parejas tengan otras parejas porque as&iacute; tambi&eacute;n se alivia un poco la presi&oacute;n. Siento que, como solo salgo con hombres poliamorosos, puedo tener una vida libre y plena: ninguno de esos hombres tiene que serlo todo para m&iacute;, ni siquiera mi marido. El otro d&iacute;a, por ejemplo, hice un ritual durante la superluna con una de mis parejas, y Stewart dio gracias porque yo tuviera esa relaci&oacute;n, porque no tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en hacer una ceremonia de la superluna conmigo. Estaba aliviado. Tampoco le gusta bailar, y tengo otro compa&ntilde;ero al que le encanta. Cada una de mis parejas alimenta una parte de m&iacute;, no necesito cargar todo en una sola.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hombres poliamorosos quizá estén un poco más evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La entiendo, pero, en la mayor&iacute;a de las relaciones de pareja, esa funci&oacute;n la cumplen los amigos. &iquest;Por qu&eacute; en su caso siente que una amistad no es suficiente para ello?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay un nivel de intimidad que solo se desarrolla a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n f&iacute;sica. Ocurre algo m&aacute;s profundo y m&aacute;s &iacute;ntimo. Y yo disfruto mucho de eso. Hay gente que dice que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja es suficiente, pero yo no me imagino que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja me bastara. Creo que tengo mucha energ&iacute;a emocional, y las relaciones son mi cosa favorita. Me encantan. Me encanta meterme de verdad en alguien y explorar sus profundidades, llegar a un gran nivel de intimidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la energ&iacute;a emocional de la que habla, debes invertir tambi&eacute;n un mont&oacute;n de, simplemente, energ&iacute;a. Adem&aacute;s del trabajo, la familia y la vida, &iquest;c&oacute;mo encuentra tiempo para mantener cuatro relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que requiere mucho tiempo. Cuando conoc&iacute; a mi pareja m&aacute;s reciente, hace cuatro meses, no estaba realmente buscando a nadie m&aacute;s, y pens&eacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo? &iquest;Es demasiado?&rdquo;. Pero est&aacute; funcionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No veo a cada uno de ellos cada semana. De hecho, mi pareja de cinco a&ntilde;os acaba de mudarse de vuelta a Australia. Va a estar viniendo cada par de meses. Pero sigo queri&eacute;ndole, y no hay ninguna raz&oacute;n para terminar la relaci&oacute;n. Lo ver&eacute; cuando pueda y puedo seguir queri&eacute;ndolo desde la distancia. No pasa nada. Pero s&iacute;, el tiempo es un factor.
    </p><p class="article-text">
        Ayuda que mis hijos ya son adultos y no viven en casa. Y que mi trabajo es b&aacute;sicamente escribir sobre el matrimonio abierto, as&iacute; que mientras est&eacute; viviendo mi vida y prestando atenci&oacute;n, est&aacute; todo bien [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, sin embargo, comienza cuando sus hijos tienen tres y seis a&ntilde;os.</strong> <strong>&iquest;C&oacute;mo se las apa&ntilde;abas entonces? Porque la maternidad es agotadora y usted era la principal cuidadora de los ni&ntilde;os, as&iacute; que para poder quedar con otras personas necesitaba contratar una ni&ntilde;era o ponerse de acuerdo con su marido. Es decir: ten&iacute;a que gestionar muchas cosas solo para salir de casa. &iquest;C&oacute;mo encontraba la energ&iacute;a y el tiempo para hacerlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No durmiendo casi nada [risas]. Pero tambi&eacute;n sent&iacute;a que, de alg&uacute;n modo, esas salidas me daban energ&iacute;a; era dif&iacute;cil, pero sent&iacute;a como si estuviera despertando en ciertos aspectos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante que una madre se dé cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se irán, así que es vital mantener nuestra propia vida y nuestra propia identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y hay otra cosa: no fue hasta que ambos ni&ntilde;os ten&iacute;an unos doce y nueve a&ntilde;os que empec&eacute; a salir m&aacute;s. Los recog&iacute;a del colegio, hac&iacute;a los deberes con ellos y pas&aacute;bamos tiempo juntos. Y luego me dec&iacute;a: &ldquo;Vale, les preparo la cena y salgo un rato&rdquo;. Entonces, el mayor ten&iacute;a que acostar al peque&ntilde;o, y ellos tan contentos, les encantaba. Como yo quer&iacute;a independencia, se la daba, asegur&aacute;ndome siempre de que estuvieran bien, de que pudieran contactarme y todo eso. Pero nunca llev&eacute; un control obsesivo sobre ellos. Los dejaba ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es importante que una madre se d&eacute; cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se ir&aacute;n, as&iacute; que es vital mantener nuestra propia vida y <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra propia identidad</a>. Si lo sacrificas todo durante esos a&ntilde;os, para cuando cumplen 13 o 14 ya est&aacute;n fuera, viviendo en su mundo la mayor parte del tiempo. A veces damos demasiado peso a esos a&ntilde;os en que son peque&ntilde;os, y en realidad hay mucha libertad que podemos darles y mucha libertad que podemos permitirnos a nosotras mismas sin hacer da&ntilde;o a nadie. De hecho, es algo sano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la lectura del libro, me sorprend&iacute;a lo vulnerable que se mostraba la protagonista, porque reconoc&iacute;a algo muy doloroso y que a veces lleva mucha verg&uuml;enza asociada: que emprend&iacute;a nuevas relaciones fuera del matrimonio, en cierta medida, porque buscaba validaci&oacute;n. No obstante, ahora, hablando con usted, no siento que su b&uacute;squeda de otras parejas nazca de ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado a lo largo de este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que ha sido un viaje de regreso a m&iacute; misma. He aprendido a quererme, a valorarme. Para m&iacute;, la terapia fue muy importante, as&iacute; como la honestidad que exige abrir la relaci&oacute;n. Escribir el libro me ayud&oacute; tambi&eacute;n a ser honesta conmigo misma. Adem&aacute;s, desde hace siete a&ntilde;os, medito dos veces al d&iacute;a, y esa experiencia me trae de vuelta a m&iacute; misma. Ya no miro tanto hacia afuera. Ya no estoy en plan: &ldquo;Te necesito&rdquo;. Sigo queriendo a la gente, queriendo estar con ellos, sintiendo amor y dolor. Pero me siento mucho m&aacute;s fuerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora tengo 52 a&ntilde;os y &mdash;quiero que las mujeres lo sepan&mdash; simplemente va a mejor. Esa es la idea de mi pr&oacute;ximo libro tambi&eacute;n, que estar&aacute; centrado en la menopausia. Antes me daba miedo envejecer, y creo que, como mujeres, queremos congelar el tiempo, como si nuestras vidas terminaran con la menopausia. &ldquo;Oh, tengo 50, 60, 70&hellip; &iquest;qu&eacute; voy a hacer?&rdquo;. Y no: te conviertes m&aacute;s y m&aacute;s y m&aacute;s en quien eres, y eso se siente incre&iacute;ble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 17:44:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Pareja,Poliamor,Maternidad,Matrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34cc547d-c6f8-40a7-b28e-da747b435cdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: &quot;Mi hija está contenta, sabe qué esperar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas familias separadas han comprobado que acuerdos simples pueden cambiar la Navidad de sus hijos. A continuación, comparten qué les ha funcionado para hacer que vivan estas fechas con más calma
</p><p class="subtitle">Perder la identidad personal al convertirte en madre: “Acabé pensando, '¿quién soy?”
</p></div><p class="article-text">
        Las fiestas navide&ntilde;as despiertan emociones intensas en muchas familias, y en los hogares separados suele a&ntilde;adirse la duda de c&oacute;mo organizar tiempos y expectativas. No se trata solo de repartir d&iacute;as, sino de dar a los hijos un entorno previsible en una &eacute;poca que ya de por s&iacute; implica muchos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Marina, Carlos, Natalia y Luis comparten una sensaci&oacute;n que muchos progenitores separados reconocen: la primera Navidad tras la ruptura fue dif&iacute;cil. &ldquo;Todo eran prisas, confusiones, cosas duplicadas&hellip; y los ni&ntilde;os lo notaban&rdquo;, recuerda Marina,<strong> </strong>38 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os de cinco y nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estos padres y madres decidieron hacer algo distinto: ajustes peque&ntilde;os, acuerdos sencillos, y, principalmente, intentar que todo est&eacute; definido. As&iacute; lo relata Marina, que ten&iacute;a claro que su exmarido y ella necesitaban &ldquo;un acuerdo que no nos desbordase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o todo sali&oacute; torcido. Eran cenas en dos casas y ni&ntilde;os preguntando d&oacute;nde dormir&iacute;an cada d&iacute;a. Al a&ntilde;o siguiente hicieron algo b&aacute;sico: un calendario acordado entre los dos, una explicaci&oacute;n b&aacute;sica para los peque&ntilde;os y un ritual &uacute;nico en familia, una merienda juntos el d&iacute;a antes de Nochebuena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conocer c&oacute;mo se har&aacute;n las cosas les dio seguridad. No hubo dudas ni nervios&rdquo;, cuenta. A&ntilde;ade que como adultos les funcion&oacute; tener todo previsto y mantener un gesto familiar que marcara el inicio de esas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Historias como la de Marina se repiten en muchas familias separadas. Y cuando los adultos ponen de su parte, los ni&ntilde;os lo notan.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la calma adulta rebaja el caos</h2><p class="article-text">
        Carlos, 42 a&ntilde;os, padre de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n parecida a la de Marina, aunque por un camino distinto. Se dio cuenta de que su hijo no sufr&iacute;a por la separaci&oacute;n, sino por &ldquo;las carreras entre casas&rdquo; y &ldquo;la sensaci&oacute;n de estar en medio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Él no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos</span>
                                        <span>—</span> padre de 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o cambiaron la estrategia y dise&ntilde;aron una organizaci&oacute;n clara, un regalo conjunto y un rato largo para los cambios de casa. Sin prisas y sin tensi&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l no necesita dos Navidades. Necesita una que no le abrume&rdquo;, asegura este padre. En su caso, les ayud&oacute; organizar los d&iacute;as con m&aacute;s claridad y dar tiempo a cada transici&oacute;n entre casas para que el cambio no resultase estresante.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estas familias han descubierto de forma intuitiva coincide con lo que observa la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y terapeuta familiar e infantojuvenil en la Cl&iacute;nica Teneo, Eva Mar&iacute;a Carreira Vaquero. Explica que cuando la separaci&oacute;n no es amistosa, ayuda centrarse en peque&ntilde;os acuerdos cotidianos que aporten claridad externa a los menores. Propone recurrir a gestos pr&aacute;cticos y visuales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Leer en familia cuentos o historias navide&ntilde;as que transmitan valores y discutir con los ni&ntilde;os qu&eacute; aprendieron.</li>
                                    <li>Crear en familia un calendario de actos solidarios, en el que ciertos d&iacute;as se realice una acci&oacute;n solidaria, como ayudar a un amigo o donar un juguete. Los ni&ntilde;os pueden entender la importancia de la generosidad y de compartir.</li>
                                    <li>Durante las celebraciones, hacer un &ldquo;c&iacute;rculo de Navidad&rdquo; donde cada miembro de la familia comparta algo por lo que est&aacute; agradecido, algo que quiere ofrecer y algo que quisiera que fuese diferente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En familias separadas, estas rutinas pueden mantenerse en cada casa para que los ni&ntilde;os sientan continuidad, incluso cuando los adultos no comparten las celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas acciones, Carreira recuerda que mantener ciertas tradiciones, fomentar tiempo de calidad con ambos progenitores y anticipar c&oacute;mo se dividir&aacute;n los d&iacute;as festivos disminuye los malentendidos. La planificaci&oacute;n anticipada, revela, reduce la tensi&oacute;n porque los menores saben qu&eacute; ocurrir&aacute; y pueden situarse en un entorno m&aacute;s previsible.
    </p><h2 class="article-text">Previsi&oacute;n, rutinas y un adulto estable</h2><p class="article-text">
        Ese mismo patr&oacute;n de previsibilidad y calma se repite en otras familias. Natalia, 37 a&ntilde;os, madre de una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os, descubri&oacute; que su hija no se agobiaba por las fiestas, sino por la incertidumbre de los d&iacute;as. Ese a&ntilde;o, en casa hicieron un mapa sencillo con dibujos: cada d&iacute;a una casa, una actividad y un horario. &ldquo;No lo hicimos para organizarla a ella, sino para organizarnos nosotros. Y funcion&oacute;. La ni&ntilde;a comprob&oacute; que no hab&iacute;a l&iacute;os. Que todo estaba decidido&rdquo;, se&ntilde;ala. Su hija empez&oacute; diciembre m&aacute;s tranquila. &ldquo;Estaba contenta porque sab&iacute;a qu&eacute; esperar&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Y aparece la emoci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hijos mayores, la emoci&oacute;n tambi&eacute;n se mueve seg&uacute;n el ritmo de los adultos. Luis, 45 a&ntilde;os, lo comprendi&oacute; enseguida con su hija adolescente de 14 a&ntilde;os. Notaba que la joven se pon&iacute;a triste en los cambios de casa. &ldquo;Cre&iacute;amos que era por la separaci&oacute;n, pero era por las prisas. Sent&iacute;a que la arranc&aacute;bamos de un sitio para llevarla al otro&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos ‘estrés por lealtades divididas’, lo que quiere decir que el niño teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángeles Fernández Moya</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica especializada en infancia y trauma
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que les result&oacute; eficaz fue inventar un &ldquo;momento puente&rdquo;: &ldquo;Diez minutos para hablar, recoger con calma, repasar el d&iacute;a. Lo llamamos el &lsquo;rato tranquilo&rsquo;. Y lo pide ella&rdquo;, expone. En su familia, lo que marc&oacute; la diferencia fue ese espacio de tiempo sin prisas, que dio sosiego al salto entre hogares.
    </p><p class="article-text">
        Las vivencias de estas familias van en la misma l&iacute;nea que lo que observa &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez Moya, psic&oacute;loga cl&iacute;nica especializada en infancia y trauma del Gabinete Accumbens Psicolog&iacute;a y Bienestar. Explica que, cuando todo funciona, los ni&ntilde;os mantienen su nivel habitual de juego, curiosidad, sue&ntilde;o y energ&iacute;a, y muestran un tono afectivo estable.
    </p><p class="article-text">
        Aclara que, en los m&aacute;s peque&ntilde;os, pueden aparecer regresiones (pedir chupete, mojar la cama), mayor irritabilidad, silencios o llanto sin motivo aparente, si las transiciones son dif&iacute;ciles. Tambi&eacute;n es frecuente que pregunten m&aacute;s por los horarios o recogidas cuando necesitan seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunos casos aparece lo que en trauma llamamos &lsquo;estr&eacute;s por lealtades divididas&rsquo;, lo que quiere decir que el ni&ntilde;o teme herir a uno de los padres si disfruta con el otro. Esto se traduce en culpa o en un esfuerzo excesivo por &lsquo;portarse bien&rdquo;, detalla Fern&aacute;ndez.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los niños puedan estar presentes sin sentirse en una posición delicada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga advierte que frases como &ldquo;preg&uacute;ntale a tu padre/madre&rdquo;, pueden activar en el ni&ntilde;o respuestas de estr&eacute;s, incomodidad o culpa. Aconseja rituales para facilitar la transici&oacute;n emocional: &ldquo;Revisar juntos la maleta, elegir un peluche que va y viene o un breve momento de conexi&oacute;n antes de cambiar de hogar&rdquo;. Comenta que en terapia EMDR lo llaman &lsquo;competencia de doble presencia emocional&rsquo;: esa sensaci&oacute;n de sentirse acompa&ntilde;ado internamente por ambos progenitores, aunque solo est&eacute; f&iacute;sicamente con uno.
    </p><p class="article-text">
        La experta insiste en que el ni&ntilde;o debe poder amar y respetar a sus padres, y que estos no compitan, sino que cooperen en todo lo que afecte a sus necesidades poniendo el foco en su bienestar. Es aqu&iacute; cuando el mensaje que recibe el menor es claro: &ldquo;Tienes dos casas, pero una sola red que te sostiene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos relatos aparece un mismo hilo: cuando los adultos se escuchan y ajustan el ritmo a la realidad de cada hijo, las fiestas fluyen de manera m&aacute;s llevadera. No importa que todo sea impecable; importa que exista un clima en el que los ni&ntilde;os puedan estar presentes sin sentirse en una posici&oacute;n delicada. A veces basta con aflojar y recordar que, incluso en Navidad, lo que m&aacute;s da estabilidad es la sensaci&oacute;n de hogar, est&eacute;s donde est&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/formulas-les-funcionan-padres-divorciados-organizar-navidad-hija-contenta-esperar_1_12840681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 20:50:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fórmulas que les funcionan a los padres divorciados para organizar la Navidad: "Mi hija está contenta, sabe qué esperar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Niños,Cuidados familiares,Pareja,Divorcios,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hay-mujeres-quieren-salir-hombres-jovenes_1_12830273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96454618-c2e6-46a4-8b73-f302ef6184e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la creciente falta de esperanza de muchas mujeres heterosexuales ante dinámicas masculinas, estas encuentran relaciones más viables con hombres más jóvenes, destacando su masculinidad menos rígida y actitudes más igualitarias, tanto en lo emocional como en lo sexual</p><p class="subtitle">“Estamos conectados, pero no acompañados”: lo que aprendimos tras contar que ya no compartimos la vida, nos la resumimos
</p></div><p class="article-text">
        Desde que Asa Seresin acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;heteropesimismo&rsquo;</a> en una columna publicada en The New Inquiry en 2019, no ha habido indicios de que la situaci&oacute;n haya mejorado. La investigadora se refer&iacute;a a la falta de esperanza de las mujeres a la hora de encontrar una pareja masculina que llegue a sus est&aacute;ndares. Que, por lo general, suelen estar relacionados con el respeto emocional y sexual y alejados de frases t&oacute;picas como las que la ilustradora <a href="https://www.instagram.com/p/DPwlsj0jD6P/?img_index=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc&iacute;o Quillahuaman</a> recopil&oacute; en una sola vi&ntilde;eta con m&aacute;s de 100.000 'me gusta': &ldquo;No quiero nada serio contigo, pero quiero que nos sigamos viendo y que seamos amigos. Se me hace raro que no hablemos, pero a la vez no estoy listo para una relaci&oacute;n. Necesito saber de ti aunque s&eacute; que si no me hablas es porque quieres superarlo. No me gusta que hagas como que no nos conocemos. Te echo de menos y quiero que nos sigamos viendo, pero no quiero compromiso&hellip;&rdquo; y sigue.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas del art&iacute;culo (el segundo p&aacute;rrafo) ya habr&aacute; lectores que sientan la necesidad de replicar que &lsquo;las mujeres tambi&eacute;n mal&rsquo;. De momento, no se ha dicho que todas las heterosexuales se comporten de forma impecable pero <a href="https://www.eldiario.es/era/amor-no-aire-telefonos-prefiero-ligar-persona-hoy-dia-complicado_1_12631030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sensaci&oacute;n de que encontrar pareja es muy complicado</a> est&aacute; en el centro de la conversaci&oacute;n entre solteras. Tanto que medios como <a href="https://www.thecut.com/article/women-dating-younger-men.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Cut </em></a>han buscado respuestas y las han compartido en art&iacute;culos titulados<em> 'Simplemente busca un hombre m&aacute;s joven. Salir con alguien es terrible ahora mismo, pero algunas mujeres han descubierto una soluci&oacute;n alternativa'</em>. En TikTok, la plaza online del pueblo, tambi&eacute;n se comenta. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7540679209837006087"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n se ha esmerado en los &uacute;ltimos tiempos en romper este tab&uacute; a&uacute;n presente en el siglo XXI. Pel&iacute;culas como <em>La idea de ti</em>, con Nicholas Galitzine (31 a&ntilde;os) y Anne Hathaway (43 a&ntilde;os); <em>BabyGirl</em>, con Harris Dickinson (29 a&ntilde;os) y Nicole Kidman (58 a&ntilde;os) o la novela <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-patas-no-mejor-novela-ano-miranda-july-hablando_1_12472032.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A cuatro patas</em></a> de Miranda July (la protagonista tiene 45 a&ntilde;os y su amante, 31), son algunos ejemplos. Y, por supuesto, relaciones como la de Emmanuel Macron (48 a&ntilde;os) y Brigitte Macron (72 a&ntilde;os) aparecen en&nbsp;los titulares c&iacute;clicamente por su diferencia de edad.
    </p><p class="article-text">
        Irene (nombre ficticio) comenta que, desde que cumpli&oacute; los 30 a&ntilde;os (ahora tiene 38), sale con hombres de edades inferiores o la misma que ella. Previamente, sol&iacute;a preferir lo contrario, pero ya no. Su novio actual tiene 35 a&ntilde;os aunque la distancia etaria es una casualidad. &ldquo;Cuando nos conocimos yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y pens&eacute; que &eacute;l tambi&eacute;n&rdquo;, dice a elDiario.es. En aquel momento la historia no prosper&oacute;, pero cuando la retomaron, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, se hizo estable. Le gusta que &eacute;l sea m&aacute;s joven por &ldquo;su f&iacute;sico y su jovialidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estaba protegiéndome de quedar con hombres más mayores porque con ellos sí que he tenido experiencias suficientes que me hacen ver que hay ciertos patrones que claramente quería evitar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lara</span>
                                        <span>—</span> 35 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes de conocer a su pareja actual, para Marta mantener una relaci&oacute;n duradera con un hombre m&aacute;s joven que ella era &ldquo;un poco un 'no' rotundo&rdquo;. Sin embargo, ahora tiene 37 a&ntilde;os y su compa&ntilde;ero siete menos. Su reticencia estaba motivada por una vivencia previa: &ldquo;Yo le sacaba cinco a&ntilde;os, cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y &eacute;l 18. La din&aacute;mica acab&oacute; siendo que yo ejerc&iacute;a un poco el papel de madre/cuidadora&rdquo;. Pero, tras una uni&oacute;n de muchos a&ntilde;os con un hombre un lustro mayor que ella, busc&oacute; algo estimulante y lo encontr&oacute; en un chico m&aacute;s joven.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que lleg&oacute; la pandemia, las parejas m&aacute;s duraderas de Lara (nombre ficticio) siempre le hab&iacute;an sacado entre cinco y diez a&ntilde;os m&aacute;s. Pero en aquel tiempo raro en el que se pod&iacute;a ver con gente pero con toque de queda, decidi&oacute; bajar el rango de edad en sus aplicaciones de citas. Su primer encuentro fue con un var&oacute;n tres a&ntilde;os m&aacute;s joven que ella y le gust&oacute;. Ahora tiene 35 a&ntilde;os y prefiere salir con hombres de entre 28 y 38 a&ntilde;os, no m&aacute;s. &ldquo;Sobre todo he limitado mucho por arriba porque no ha sido tanto que los chicos m&aacute;s j&oacute;venes sean mejores, aunque tambi&eacute;n&rdquo;, apunta, &ldquo;sino que estaba protegi&eacute;ndome de <a href="https://www.eldiario.es/era/diferencia-edad-relaciones-amorosas_129_11320034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedar con hombres m&aacute;s mayores</a> porque con ellos s&iacute; que he tenido experiencias suficientes que me hacen ver que hay ciertos patrones que claramente quer&iacute;a evitar&rdquo;. Esto tiene que ver con actitudes paternalistas o comportamientos inmaduros para su edad, explica.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DORtyjsCvDh/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Mejor comunicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En los hombres m&aacute;s j&oacute;venes, Lara ha detectado que los c&oacute;digos para relacionarse &ldquo;han cambiado bastante&rdquo;. &ldquo;En t&iacute;os m&aacute;s mayores he notado m&aacute;s tiranteces o m&aacute;s estrategias. Todo est&aacute; m&aacute;s calculado o m&aacute;s medido a la hora de decidir si le escribo o no le escribo o si le digo que me lo he pasado bien o no despu&eacute;s de una cita. Con los chicos m&aacute;s j&oacute;venes es m&aacute;s natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta tambi&eacute;n considera que los integrantes de generaciones posteriores a la suya &ldquo;no tienen tantos problemas a la hora expresar abiertamente sus sentimientos o simplemente a hablar de sentimientos y emociones en general con sus colegas y sus parejas afectivo-sexuales. Percibo una masculinidad menos hegem&oacute;nica, m&aacute;s deconstruida y positiva&rdquo;. Sin embargo, en hombres m&aacute;s mayores &ldquo;aunque lleven el discurso feminista y del hombre deconstruido por bandera&rdquo; esto no ocurre o a ella no le parece &ldquo;tan real&rdquo;. &ldquo;Creo que en ellos hay creencias y din&aacute;micas muy arraigadas, fruto de una educaci&oacute;n y una socializaci&oacute;n de los que, al final, por mucho que haya voluntad les es dif&iacute;cil desprenderse&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En &#039;Bridget Jones&#039; se refleja ese cambio de actitud de los hombres hacia las mujeres en la cuestión del consentimiento. La protagonista tiene un novio 20 años más joven que ella y al final de la primera cita, él le pregunta si la puede besar."
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                En &#039;Bridget Jones&#039; se refleja ese cambio de actitud de los hombres hacia las mujeres en la cuestión del consentimiento. La protagonista tiene un novio 20 años más joven que ella y al final de la primera cita, él le pregunta si la puede besar.                            </span>
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        Para Eva, que tiene 35 a&ntilde;os y est&aacute; comprometida con un hombre nueve a&ntilde;os menor que ella, la impresi&oacute;n es la misma: &ldquo;Pienso que son menos machistas y valoran m&aacute;s a las mujeres&rdquo;, declara. Ella no buscaba a alguien por rango de edad, ha sido una cuesti&oacute;n de azar, pero cree que si en alg&uacute;n momento volviese a ligar quiz&aacute; no volviese a juntarse con varones m&aacute;s mayores. O, al menos, no a prop&oacute;sito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las vivencias de Lara, la comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n fluye mejor en los encuentros sexuales: &ldquo;Todo mucho m&aacute;s f&aacute;cil, c&oacute;modo, respetuoso y m&aacute;s igualitario en cuanto a esfuerzos&rdquo;. Ella remarca que es su percepci&oacute;n personal y que no habla de datos estad&iacute;sticos, pero s&iacute; que considera que cuando ha tenido sexo con hombres m&aacute;s mayores, el placer estaba m&aacute;s centrado en ellos. &ldquo;Cuando salen los debates sobre el consentimiento, que si hay que estar preguntando todo el rato si quieres o si no, todo esto llevado a la pr&aacute;ctica es mucho m&aacute;s natural y f&aacute;cil. S&iacute; que te preguntan si te gusta, si te molesta, si est&aacute; bien eso que est&aacute;n haciendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque sea una pel&iacute;cula cuestionable en algunos aspectos, hasta en <em>Bridget Jones: loca por &eacute;l</em> (de momento la &uacute;ltima entrega de la saga) se refleja ese cambio de actitud de los hombres hacia las mujeres en la cuesti&oacute;n del consentimiento. La protagonista tiene un novio 20 a&ntilde;os m&aacute;s joven que ella y al final de la primera cita, &eacute;l le pregunta si la puede besar. Ella, que tiene bastante experiencia en este campo, piensa con agrado: &ldquo;Ah, la generaci&oacute;n que pregunta&rdquo; y todo contin&uacute;a m&aacute;s o menos como si el testimonio de Lara se hubiese adaptado a la gran pantalla para todas las edades. Y no se trata de un t&iacute;tulo estrenado en el festival de cine independiente de Sundance, sino de una producci&oacute;n dirigida al p&uacute;blico masivo.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Momentos vitales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para los t&iacute;os de la generaci&oacute;n X o <em>late millennials</em> es m&aacute;s impensable estar con t&iacute;as mayores, mientras que para los de la generaci&oacute;n Z esa diferencia de edad est&aacute; m&aacute;s naturalizada&rdquo;, aprecia Lara. Los datos de la aplicaci&oacute;n de citas Flirtini recogidos en un art&iacute;culo del peri&oacute;dico brit&aacute;nico <a href="https://www.independent.co.uk/life-style/age-gap-dating-apps-older-women-b2711040.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Independent</em></a> le dan la raz&oacute;n: el 52% de los hombres de la generaci&oacute;n Z saldr&iacute;an con una mujer entre cuatro y diez a&ntilde;os mayor, en comparaci&oacute;n con solo el 9% de los <em>millennials</em> y el 1% de la generaci&oacute;n X. En cuanto a las mujeres, el 34% de las que pertenecen a este &uacute;ltimo arco etario afirm&oacute; que saldr&iacute;a con alguien diez o m&aacute;s a&ntilde;os menor que ellas, un porcentaje que descendi&oacute; al 10% entre las <em>millennials</em> y al 0% entre las chicas de la generaci&oacute;n Z.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada pareja es un mundo en sí misma, él éxito de la relación no depende tanto de la diferencia de edad sino de los lazos y la compatibilidad que los une</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María del Carme Banús</span>
                                        <span>—</span> fundadora de la agencia matrimonial SamSara Matchmaking
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a del Carme Ban&uacute;s fund&oacute; la agencia matrimonial <a href="https://www.samsara.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SamSara Matchmaking</a> en 1995 y afirma que desde un punto de vista psicol&oacute;gico: &ldquo;No se aconseja una pareja m&aacute;s joven o m&aacute;s mayor de diez a&ntilde;os, ya que est&aacute;n en un punto vital diferente y es m&aacute;s f&aacute;cil que surjan conflictos&rdquo;. Pero en su empresa valoran, sobre todo, la compatibilidad entre las personas, por lo que la brecha generacional no es tan determinante. &ldquo;Cada pareja es un mundo en s&iacute; misma, el &eacute;xito de la relaci&oacute;n no depende tanto de la diferencia de edad sino de los lazos y la compatibilidad que los une&rdquo;, atestigua.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, para Irene es esencial que su novio no tenga cargas de otras relaciones pasadas, como divorcios complicados o hijos, ya que se encuentra en una etapa en la que no quiere demasiadas obligaciones. Por lo tanto, es m&aacute;s probable que su compa&ntilde;ero adecuado sea m&aacute;s joven que ella: &ldquo;Los quiero libres como yo, sin m&aacute;s responsabilidades&rdquo;. Marta expone que, aunque cree que &ldquo;los chicos de las generaciones posteriores a la m&iacute;a se relacionan desde otros lugares que a priori me encajan m&aacute;s&rdquo;, se trata de una generalizaci&oacute;n y si volviese al mundo de las citas tratar&iacute;a de no actuar &ldquo;desde el prejuicio&rdquo;. Lara es, posiblemente, la que m&aacute;s claro lo tiene: &ldquo;Ha cambiado en lo que me fijo y mi atenci&oacute;n se va a t&iacute;os m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 21:36:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pareja,mujeres,Sexualidad,Inteligencia emocional,Nuevas generaciones]]></media:keywords>
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