El Cabildo de Gran Canaria derriba un acueducto catalogado como bien etnográfico por el peligro de que cayese sobre un sendero
El acueducto de La Calzada, una infraestructura centenaria incluida en el inventario de Bienes de Interés Etnográfico e Histórico de la FEDAC (Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria), ha pasado a mejor historia debido al riesgo de que se desplomara sobre los senderistas que caminan por el cauce del barranco Guiniguada. Un informe técnico avaló su desmantelamiento por parte del Consejo Insular de Aguas –organismo del Cabildo de Gran Canaria-, pero ¿por qué este acueducto doble estaba en mal estado?
El geógrafo Jaime J. González es uno de los profesionales que más sabe sobre el patrimonio etnográfico vinculado a infraestructuras hidráulicas de Canarias, especialmente de Gran Canaria, como avalan sus numerosas investigaciones y publicaciones. “El derribo del acueducto es un ejemplo más de la desidia del Cabildo por el patrimonio etnográfico relacionado con el agua”. Si “hubiera interés”, añade el experto, “no se hubiese deteriorado, bastaba aplicar una conservación preventiva”.
El acueducto de La Calzada, más allá de su antigüedad –su carácter histórico es relativo ya que se construyó en el siglo pasado-, tiene un valor patrimonial al tratarse de un acueducto con dos niveles y porque regulaba varios flujos de conducciones al ubicarse en el linde de los municipios de Santa Brígida –donde se ubica- y Las Palmas de Gran Canaria. La prueba de su valor es que estaba incluido como bien de interés etnográfico e histórico en el catálogo de la FEDAC
Con la llegada de nuevos materiales y de cañerías modernas, el acueducto dejó de funcionar y fue abandonado sin que nadie se interesara por su mantenimiento. Este acueducto era de titularidad privada y la ley establece que es la propiedad la responsable de su mantenimiento y conservación, pero esta circunstancia ¿exime de responsabilidad al Cabildo Insular por el abandono que sufrió el acueducto de La Calzada?
Fuentes del área jurídica del Cabildo han confirmado que la institución “puede actuar de oficio, avalado por la actual legislación”; además, tiene dos vías: “instar a la propiedad al cuidado de una infraestructura con cierto grado de protección o asumir directamente los trabajos de mantenimiento y pasarle la factura al propietario”. ¿Qué ha hecho el Cabildo en este caso? “Nosotros no hemos recibido ninguna orden por parte de la dirección insular de patrimonio histórico para actuar sobre la conservación del acueducto de La Calzada”.
Juan Sebastián López García es el director insular. En declaraciones a esta redacción aclara que “ante el deterioro, ya que uno de los canales se cayó sobre el otro y había riesgo real de que se desplomara y cayera sobre los senderistas que recorren el Guiniguada, el Consejo Insular de Aguas nos solicitó su demolición y, con un informe técnico, se autorizó”. ¿Por qué se llegó a la situación de abandono? “Tendría que ver los informes pero este acueducto tenía un valor muy relativo”.
Desde el área de Patrimonio Histórico, los técnicos sostienen que tienen medios “muy limitados y no damos abasto para sacar el trabajo”. La dirección insular es un “cargo ejecutivo, pero el actual responsable tiene un perfil académico”. “Chano López”, sentencia una funcionaria del Cabildo, “ni está ni se le espera”.