Canarias reúne a 4.816 voluntarios para actuar ante una parada cardiaca

Europa Press / Canarias Ahora

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Cada minuto cuenta cuando una persona sufre una parada cardiaca. Mientras los recursos sanitarios se desplazan hasta el lugar de la emergencia, la actuación de quienes se encuentran cerca puede resultar decisiva. En Canarias, 4.816 personas forman parte de Ariadna RCP, una aplicación móvil que permite al Servicio de Urgencias Canario (SUC) activar a voluntarios próximos al incidente y facilitar la localización de desfibriladores.

La herramienta, gestionada por coordinadores sanitarios -médicos y enfermeros- desde la sala de emergencias, busca reducir el tiempo que transcurre entre una parada cardiaca y la intervención de los primeros auxilios. Su funcionamiento se ha dado a conocer durante las Jornadas RCP 2026, celebradas los días 6 y 7 de octubre por el Hospital Universitario de Gran Canaria, donde profesionales sanitarios, agentes de la Policía Nacional, estudiantes y ciudadanos han podido conocer sus posibilidades.

Durante el encuentro, la directora del SUC, Noemí González, realizó una simulación para mostrar cómo funciona el sistema en una situación real: tras la activación de una alerta, un enfermero coordinador prestó teleasistencia a los participantes desde la sala de emergencias.

González destacó la importancia de extender el uso de la aplicación para avanzar hacia una Canarias cardioprotegida. Los coordinadores sanitarios atienden a diario numerosas llamadas por paradas cardiacas que se producen fuera de los hospitales, situaciones en las que la rapidez de actuación puede contribuir a aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir las secuelas.

Dos formas de colaborar

De las 4.816 personas registradas en Ariadna RCP, 1.525 son colaboradores y 3.291, rastreadores. Los primeros se ofrecen como voluntarios para recibir avisos cuando se produce una parada cardiorrespiratoria cerca de su ubicación y, si son activados, acudir al lugar para ayudar hasta la llegada de los servicios sanitarios.

Los rastreadores, por su parte, contribuyen a ampliar el mapa de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA). Su labor consiste en incorporar nuevos dispositivos al sistema y completar sus fichas con fotografías del entorno para facilitar su localización en caso de emergencia.

La aplicación también permite identificar el desfibrilador más cercano, tanto en espacios públicos como privados. De este modo, Ariadna RCP combina la colaboración ciudadana con la coordinación de los profesionales sanitarios para facilitar una respuesta más rápida ante una parada cardiaca.

La coordinación desde emergencias

La puesta en marcha de Ariadna ha incorporado una nueva vía de colaboración a la respuesta habitual del SUC. Además de movilizar los recursos de soporte vital avanzado de la red sanitaria del Servicio Canario de la Salud, los profesionales pueden enviar alertas a usuarios registrados que se encuentren en las proximidades del incidente.

En Canarias, cualquier persona puede realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizar un desfibrilador semiautomático siempre que cuente con la teleasistencia de un coordinador sanitario del SUC desde la sala de emergencias, según la información difundida por Gestión de Servicios para la Salud y Seguridad en Canarias.

El sistema convierte así la proximidad en un recurso potencial para atender una emergencia: mientras llega la asistencia profesional, una persona que se encuentre cerca puede recibir indicaciones y colaborar en la intervención.

Canarias es la segunda comunidad autónoma española, después de Galicia, que ha integrado Ariadna en su sistema de emergencias sanitarias. La aplicación ha sido desarrollada por la Sociedad Española de Cardiología, la Fundación Española del Corazón y Cruz Roja.

La herramienta está disponible en Google Play y la App Store. Al registrarse, el usuario puede elegir entre colaborar como voluntario ante una emergencia o participar en la identificación de desfibriladores. Quienes se inscriban como colaboradores deben permitir las notificaciones y la geolocalización para que el sistema pueda localizarlos y alertarlos si se produce una parada cardiaca en las proximidades.