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La llegada de SAIC a Galicia confirma el apetito chino por la automoción española

La llegada del grupo chino SAIC Motor a Galicia supone un paso más en la estrategia de globalización del fabricante y la constatación del apetito de China por operar desde España. La decisión de invertir 200 millones de euros se suma a una lista cada vez más larga de proyectos en marcha o en negociación de fabricantes automovilísticos chinos que benefician a la automoción española.

La operación anunciada por el grupo propietario de las marcas MG y Maxus (con capital público chino, especialmente del Ayuntamiento de Shanghai) encaja en una estrategia más amplia de los fabricantes chinos para ganar presencia productiva dentro de la Unión Europea en un momento marcado por las tensiones comerciales, la electrificación en vías de aceleración y la necesidad de acercar la producción a los mercados de consumo a medida que logran volúmenes importantes de ventas. Para España, además, representa un nuevo espaldarazo a su aspiración de consolidarse como uno de los grandes polos industriales europeos del vehículo eléctrico.

La futura planta gallega, cuya actividad arrancará en 2028, tendrá capacidad para ensamblar hasta 120.000 vehículos al año y generará 1.000 empleos directos y más de 2.000 contando los puestos indirectos. El proyecto se repartirá entre las instalaciones del puerto exterior de Ferrol y el municipio de As Pontes, donde se desarrollarán actividades industriales y logísticas que aspiran a convertir la comarca en un nuevo centro neurálgico de la movilidad eléctrica europea.

Del montaje final a la producción completa

La compañía ha anunciado su decisión como “un hito histórico”, mientras que la Xunta considera que la inversión puede convertirse en un punto de inflexión para una comarca que aún arrastra las consecuencias de décadas de reconversión industrial. El Gobierno gallego ha declarado la iniciativa como proyecto industrial estratégico para acelerar su tramitación y ha movilizado un equipo específico para acompañar a la multinacional durante todo el proceso administrativo.

La planta gallega de SAIC comenzará de forma progresiva su actividad comenzando por el montaje final de vehículos enviados desmontados parcialmente desde China e irá sumando procesos productivos y proveedores locales. Según la consejera de Economía e Industria de la Xunta, María Jesús Lorenzana, la intención del grupo chino es convertir, a medio y largo plazo, la comarca de Ferrolterra “en un hub industrial y logístico” para acabar con la totalidad de los procesos productivos, que será “similar” al de Stellantis en Vigo.

El centro de Ferrol se sumará la lista de plantas que ha ido abriendo en los últimos años SAIC en su estrategia de globalización. Combina el montaje final de vehículos enviados desde China a países como Tailandia, Malasia, Pakistán e India.

Inversiones chinas en España

La apuesta de SAIC se suma a una creciente lista de inversiones chinas que están redibujando el mapa industrial español, aunque con importes superiores. La más relevante es la gigafactoría de baterías que desarrollan CATL y Stellantis en Zaragoza, con una inversión superior a los 4.000 millones de euros. A ella se añaden la planta de baterías de Envision en Extremadura (más de 1.000 millones), la alianza entre Chery y Ebro para reactivar la antigua fábrica de Nissan en Barcelona (400 millones, de los que 200 son ayudas o financiación públicas), o los proyectos impulsados junto a Santana en Linares por grupos vinculados a Dongfeng y BAIC. Además, está en negociación una planta de BYD en Catalunya tras la que está ultimando en Hungría, que hará la producción completa con una inversión de más de 4.000 millones.

Bajo el lema “En Europa, para Europa”, MG busca fabricar dentro del continente para ganar flexibilidad, reducir costes logísticos y aumentar el contenido local de sus vehículos. La compañía ya ha adelantado que una parte significativa de su cadena de suministro procederá de proveedores europeos, lo que abre nuevas oportunidades para los cerca de 80 centros productivos que integran el ecosistema automovilístico gallego.

Además de la producción, el proyecto contempla actividades de investigación y desarrollo, integración de componentes estratégicos y sistemas avanzados de logística inteligente. El objetivo final es crear una plataforma industrial completa que refuerce la presencia europea del grupo y reduzca su dependencia de las cadenas de suministro asiáticas.