¿Merece la pena dar el salto al coche eléctrico o es mejor empezar con un híbrido?
Moverse por la ciudad implica tomar cada vez más decisiones. El consumo de combustible, las restricciones de circulación, el coste de los desplazamientos o la facilidad para aparcar ocupan un lugar destacado a la hora de elegir un coche, pero a estos factores hay que sumar otros que siguen siendo fundamentales, como el diseño, el confort, la conectividad o la posibilidad de utilizar el vehículo también fuera del entorno urbano.
La electrificación está ampliando las alternativas disponibles para quienes quieren desplazarse de forma más eficiente sin complicar su vida cotidiana. No todas las personas tienen las mismas necesidades ni están preparadas para dar el mismo paso hacia la movilidad eléctrica. Mientras algunas buscan un vehículo asequible que combine las ventajas de un motor de combustión con la tecnología híbrida, otras prefieren apostar por un modelo 100% eléctrico.
Kia responde a estos dos perfiles con el Stonic y el EV3, dos SUV compactos que comparten la apuesta por el diseño y la tecnología, pero ofrecen soluciones diferentes para afrontar los trayectos diarios. El primero plantea una combinación de dimensiones contenidas, equipamiento tecnológico y facilidad de uso con la mirada puesta en un público joven y urbanita. Su reciente renovación ha actualizado tanto el diseño exterior como el habitáculo, e incorporado equipamiento que solemos encontrar en vehículos de segmentos superiores.
Una de sus principales bazas es la posibilidad de elegir una motorización con tecnología de hibridación ligera. Junto al motor de gasolina 1.0 T-GDI de 100 CV, la gama incorpora una versión mild hybrid de 115 CV que utiliza un sistema eléctrico de apoyo para mejorar la eficiencia del conjunto.
Esta última alternativa permite acceder a la etiqueta Eco de la DGT. Además, la hibridación ligera no requiere enchufar el vehículo a una toma de corriente, de modo que mantiene la familiaridad de uso de un coche de gasolina. Esto convierte al Stonic en una buena opción para quienes quieren introducirse en la movilidad de algún modo electrificada sin modificar sus hábitos de repostaje ni depender de una infraestructura de recarga.
El modelo también ofrece posibilidades de cambio manual y, en la versión microhíbrida, transmisión automática de doble embrague y siete velocidades, una alternativa que puede resultar especialmente cómoda en recorridos urbanos con frecuentes detenciones. Su carrocería compacta facilita el uso cotidiano, mientras que su configuración de crossover permite combinar los trayectos por ciudad con desplazamientos por carretera o escapadas de fin de semana.
El rediseño exterior, inspirado en la filosofía Opposites United de Kia, incorpora una nueva firma luminosa, paragolpes renovados y opciones de llantas de hasta 17 pulgadas, lo que le confiere una imagen actual sin renunciar a la funcionalidad.
El Stonic busca conectar con un público acostumbrado a gestionar buena parte de su día a día desde el teléfono móvil. Su interior incorpora una disposición panorámica con dos pantallas de 12,3 pulgadas, que integran la información de conducción y las funciones multimedia. Mediante Kia Connect y Kia App es posible acceder a información del vehículo y a determinadas funciones remotas. La llave digital permite, además, desbloquear y arrancar el coche con un smartphone o un reloj inteligente compatible.
A ello se añade un conjunto de asistentes de conducción pensados para mejorar la seguridad en situaciones habituales, como la prevención de colisiones frontales, la vigilancia del ángulo muerto y el mantenimiento de carril.
Salto al eléctrico
Para dar el salto a la conducción eléctrica, el Kia EV3 propone un enfoque diferente. Este SUV compacto ha sido desarrollado sobre una plataforma específica para vehículos de baterías, lo que favorece un mejor aprovechamiento del espacio interior y proporciona prestaciones adaptadas tanto a los recorridos urbanos como a los viajes de mayor distancia.
Uno de los aspectos que más condicionan la compra de un eléctrico es la autonomía. El EV3 aborda esta preocupación con dos opciones de batería, de 58,3 y 81,4 kWh, que ofrecen autonomías homologadas de hasta 436 y 605 kilómetros, respectivamente, y en condiciones de circulación exclusivamente urbana la versión de mayor capacidad puede alcanzar hasta 773 km. Estas cifras convierten ya a un coche eléctrico en alternativa real no solo para ir al trabajo o realizar gestiones por la ciudad, sino también como vehículo principal del hogar.
La eficiencia del EV3 se apoya en su aerodinámica y en tecnologías como el sistema de frenado regenerativo. Mediante la función i-Pedal, el conductor puede gestionar la aceleración y buena parte de la frenada con un solo pedal a fin de aprovechar las desaceleraciones para recuperar energía, algo especialmente útil en entornos urbanos.
La facilidad de recarga resulta decisiva para la experiencia de uso de un eléctrico. El Kia EV3 admite carga rápida en corriente continua, con tiempos anunciados de entre 29 y 31 minutos para pasar del 10 al 80% de batería, dependiendo de la versión y siempre que se den las condiciones adecuadas.
El EV3 incorpora también herramientas digitales para consultar el estado de la batería, programar la recarga y planificar los desplazamientos. Su habitáculo cuenta con una triple pantalla panorámica, soluciones de almacenamiento y sistemas de asistencia a la conducción. Además, incorpora materiales reciclados y de origen alternativo, entre ellos tejidos PET reciclados y bioplásticos.
Aunque el Stonic microhíbrido y el EV3 parten de tecnologías diferentes, ambos permiten afrontar los cambios que se están experimentando en la movilidad dentro de las ciudades. La elección dependerá del presupuesto, los kilómetros recorridos, la disponibilidad de recarga y el tipo de desplazamientos. El primero ofrece la etiqueta Eco y el segundo otorga acceso al aún más codiciado distintivo 0 emisiones, asociado frecuentemente a mayores facilidades de acceso y estacionamiento regulado.