Llegan las multas por no tener la baliza V16

Ha llegado la hora de la verdad para la baliza V16 con el aumento de los desplazamientos en el primer verano del dispositivo y ya sin la tolerancia de la DGT. La obligación del dispositivo afecta a un parque móvil de más de 30 millones de vehículos, de los que todavía cerca de la mitad circularía sin la luz de emergencia reglamentaria, según las estimaciones. La campaña de control de la baliza V16 va dirigida especialmente a esos vehículos que no llevan el dispositivo.

La advertencia ha sido trasladada por la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), que ha alertado a transportistas, autónomos y conductores particulares de que Tráfico ha confirmado la puesta en marcha de campañas específicas para verificar que los vehículos llevan a bordo una baliza homologada y conectada a la plataforma DGT 3.0.

El endurecimiento de la vigilancia llega en un momento en el que el grado de implantación de la nueva señal luminosa sigue siendo limitado. Según datos del sector, frente a los aproximadamente 32 millones de vehículos obligados a disponer de este sistema, apenas se han comercializado entre 13 y 16 millones de unidades, lo que supone que más del 50% del parque móvil podría estar incumpliendo la normativa.

La sanción por no llevar una baliza V16 homologada es una infracción leve castigada con multas de hasta 80 euros —40 euros por pronto pago—, sin retirada de puntos. No obstante, si en una situación de emergencia el conductor utiliza un dispositivo no homologado o que no transmite correctamente la ubicación del vehículo, la infracción puede derivar en sanciones más elevadas, de hasta 200 euros.

Más allá de la multa, Fenadismer pone el foco en las consecuencias legales y económicas que puede tener la falta de señalización adecuada. La organización advierte de que, si un vehículo inmovilizado en la carretera no activa la baliza y posteriormente es alcanzado por otro vehículo, las compañías aseguradoras podrían repercutir parte de la responsabilidad civil sobre el conductor por incumplir las obligaciones de señalización establecidas por la normativa. “La omisión puede dejar al conductor profesional o particular expuesto a asumir costes e indemnizaciones de su propio bolsillo”, señala la federación.

Un cambio pensado para evitar atropellos

La baliza V16 conectada sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia, cuyo uso como único elemento de señalización dejó de ser válido el pasado enero. El objetivo es reducir el riesgo de atropello al evitar que el conductor tenga que abandonar el vehículo para colocar los triángulos en la calzada.

El dispositivo emite una luz amarilla visible en 360 grados y, además, transmite de forma automática la ubicación del vehículo averiado o accidentado a la plataforma DGT 3.0. Esa información se integra en los sistemas de gestión del tráfico y puede llegar a los paneles informativos de las carreteras y a los navegadores de otros usuarios.

La DGT insiste en que solo son válidas las balizas homologadas e incluidas en el listado oficial del organismo, con conectividad integrada y capacidad para enviar la geolocalización sin depender del teléfono móvil del conductor.

Más de 75.000 activaciones al mes

Pese a las dudas que acompañaron su implantación, el uso de la V16 está creciendo con rapidez. Según datos de la DGT, las activaciones pasaron de apenas 6.300 en octubre de 2025, cuando el sistema todavía era voluntario, a cerca de 75.000 durante el pasado mes de junio, lo que equivale a más de 2.500 activaciones diarias.

Con un parque de alrededor de 28 millones de vehículos en circulación, Tráfico estima que todavía quedan millones de conductores por adquirir el dispositivo. “Queda lo que queda”, ha reconocido recientemente el director general de Tráfico, Pere Navarro, que ha reiterado la obligatoriedad de llevar la baliza en el vehículo.

La DGT ha reforzado además la campaña informativa en radio y otros medios para recordar a los conductores que la V16 es ya un equipamiento obligatorio.

El arcén dejará de ser un espacio exclusivamente de emergencia

Fenadismer subraya además un factor que, a su juicio, incrementa la importancia de la nueva señalización. A partir del próximo 1 de octubre, las motocicletas podrán circular por el arcén derecho en determinadas situaciones de congestión y en tramos específicamente habilitados, a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora.

La federación considera que esta modificación del Reglamento General de Circulación aumentará la necesidad de alertar con rapidez sobre la presencia de vehículos inmovilizados, ya que el arcén dejará de ser un espacio reservado exclusivamente para emergencias.

En este escenario, la organización recomienda comprobar antes de iniciar cualquier desplazamiento que la baliza está homologada, dispone de batería suficiente y se guarda en un lugar accesible dentro del habitáculo. En caso de avería o accidente, recuerda que debe activarse inmediatamente y colocarse sobre el techo del vehículo sin necesidad de abandonar la zona segura.