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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gerardo Vilches]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gerardo-vilches/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gerardo Vilches]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus 'Relatos de la paranoia']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-robert-crumb-pisa-charcos-relatos-paranoia_1_13108671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f66391-e3d9-4f46-94f6-7077aa8ae194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus &#039;Relatos de la paranoia&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Coincide en España la publicación del nuevo cómic del principal autor del dibujo 'underground' con la traducción de su minuciosa biografía 'Crumb. Vida de historietista'</p><p class="subtitle">Cómo los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan
</p></div><p class="article-text">
        El estadounidense Robert Crumb (Filadelfia, 1943) es uno de los autores vivos m&aacute;s influyentes del c&oacute;mic mundial. No fue solo uno de los m&aacute;s decididos impulsores del <em>comix underground</em> a finales de los a&ntilde;os 60, mientras viv&iacute;a en San Francisco, sino que tambi&eacute;n fue uno de los primeros autores que consider&oacute; que el c&oacute;mic pod&iacute;a ser un medio para la expresi&oacute;n personal y autoral, al margen de las grandes industrias.
    </p><p class="article-text">
        Su influencia en la siguiente generaci&oacute;n de historietistas puede rastrearse en figuras como Phoebe Gloeckner, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/peter-bagge-dibujante-podiamos-hablar-gente-disentiamos-no_128_8995993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Bagge</a>,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/muere-joe-matt-grandes-dibujantes-comic-underground_1_10527195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Joe Matt</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/daniel-clowes-vineta-acabara-instagram-no-puedes_1_10594661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Clowes</a>. Creador de personajes tan ic&oacute;nicos como el Gato Fritz o Mr. Natural, se reinvent&oacute; a los 65 a&ntilde;os con su propia versi&oacute;n del <em>G&eacute;nesis</em>, su primera &mdash;y &uacute;nica&mdash; obra larga. Irreverente, &aacute;cido y autodespreciativo, el trabajo de Crumb constituye un corpus s&oacute;lido y coherente a lo largo de las d&eacute;cadas, caracterizado por la cr&iacute;tica social y la exposici&oacute;n de su propia neurosis, lo que le ha tra&iacute;do no pocos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, se ha publicado en nuestro pa&iacute;s <em>Crumb. Vida de historietista</em> (Es Pop Ediciones, 2025, trad. &Oacute;scar Palmer), una extensa biograf&iacute;a elaborada por el escritor y cr&iacute;tico de c&oacute;mics Dan Nadel. Se trata no solo de la m&aacute;s completa aproximaci&oacute;n a la figura de Robert Crumb, sino tambi&eacute;n de una de las mejores biograf&iacute;as de autores de c&oacute;mic que se hayan publicado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3bc6c66f-8a82-41ad-978d-84487272212a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Nadel aborda la labor con la intenci&oacute;n de no ocultar ninguna de las muchas aristas del personaje, por deseo expreso del propio Crumb, que le puso esa condici&oacute;n para colaborar. El bi&oacute;grafo no solo realiza interesantes an&aacute;lisis de las obras del dibujante, sino que tambi&eacute;n ha tenido entrevistas con pr&aacute;cticamente cualquier persona que haya sido importante en la vida de Crumb y siguiera con vida en el momento en el que realiz&oacute; el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el viaje arranca desde una infancia y adolescencia marcadas por una familia disfuncional, con un estricto padre exmilitar y una madre con trastornos mentales, adem&aacute;s de sus hermanos, con los que elaboraba sus primeros c&oacute;mics artesanales. Crumb comenz&oacute; su carrera profesional en la empresa de tarjetas de felicitaci&oacute;n de American Greetings, que le proporcion&oacute; sus primeros ingresos m&aacute;s o menos estables.
    </p><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a de Nadel nos gu&iacute;a por todas las idas y venidas de Crumb en una &eacute;poca en la que era m&aacute;s f&aacute;cil vivir con lo puesto, saltando de ciudad en ciudad. Fue clave la creaci&oacute;n del Gato Fritz, un &eacute;xito casi instant&aacute;neo que le procur&oacute; uno de sus primeros desenga&ntilde;os, cuando Ralph Bakshi la adapt&oacute; al cine en 1972 &mdash;fue la primera pel&iacute;cula de animaci&oacute;n calificada X&mdash;, con unos resultados que no gustaron nada a Crumb.
    </p><h2 class="article-text">El 'comix underground', la fiesta de las barrabasadas</h2><p class="article-text">
        Ya m&aacute;s o menos asentado en San Francisco, con su primera esposa, Dana Morgan, a quien abandon&oacute; m&aacute;s de una vez en su tendencia a la impulsividad, Crumb entr&oacute; en contacto con dibujantes como Spain Rodriguez, Gilbert Shelton, Clay S. Wilson o Rick Griffin. Con ellos crear&iacute;a <em>Zap Comix</em> en 1968, una de las primeras revistas consideradas <em>underground:</em> publicaciones subversivas que se distribu&iacute;an por canales alternativos y que tuvieron no pocos problemas con las autoridades por sus contenidos violentos y sexuales.
    </p><p class="article-text">
        El <em>comix underground</em>, como bautizaron a esta corriente informal, se inspiraba en autores como Harvey Kurtzman para explorar todo lo que no era posible en el c&oacute;mic comercial, considerado un medio infantil o juvenil, con el objetivo de hablar de su tiempo, de las cosas que conformaban su mundo: drogas psicod&eacute;licas, m&uacute;sica y algunas gotas de cr&iacute;tica social. Lo hac&iacute;an, en ocasiones, con historias violentas, con sexo expl&iacute;cito y todo tipo de barrabasadas. Se trataba de hacer todo lo que estaba prohibido.
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                </figure><p class="article-text">
        El <em>underground</em> fue el germen de todo el c&oacute;mic adulto estadounidense que se desarrollar&iacute;a en las d&eacute;cadas siguientes, desde <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(1980-1991) de Art Spiegelman</a> &mdash;que empez&oacute; su carrera como dibujante <em>underground</em>&mdash; al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/volver-gaza-gracias-periodismo-dibujado-joe-sacco_1_10714221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic period&iacute;stico de Joe Sacco</a>, pasando por las obras de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/alison-bechdel-medida-mejoran-cosas-colectivo-lgtbi-trabajo-comic-toma-serio_128_8379062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alison Bechdel</a>.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de Crumb, a pesar de la cadencia irregular de <em>Zap Comix</em>, estuvo en su capacidad de trabajo y su falta de l&iacute;mites. Fue uno de los primeros en usar una versi&oacute;n de s&iacute; mismo para hablar de sus obsesiones y exponer sus propios miedos y parafilias, como bien explica Dan Nadel. Sus historietas breves exploraban, adem&aacute;s, la hipocres&iacute;a de la sociedad burguesa tanto como la de la cultura hippie, con la que no terminaba de casar. Crumb, esc&eacute;ptico hasta el paroxismo, nunca pareci&oacute; querer formar parte de ning&uacute;n movimiento, m&aacute;s all&aacute; de sus colegas de profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Nadel construye un certero retrato de un artista t&iacute;mido, con evidentes dificultades para socializar en su juventud, contradictorio y con tendencia a huir de los problemas, lo cual le trajo, parad&oacute;jicamente, sus mayores problemas. <em>Crumb. Vida de historietista</em> no obvia los acontecimientos m&aacute;s duros de la trayectoria de Crumb, como un mal viaje de &aacute;cido junto a su esposa Dana, de cuyos efectos tard&oacute; en recuperarse m&aacute;s de un a&ntilde;o, su p&eacute;sima paternidad con respecto a su primer hijo, Jesse, o sus problemas econ&oacute;micos motivados por su nula capacidad para los negocios.
    </p><p class="article-text">
        La llegada a su vida de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aline Kominsky</a>, su segunda esposa y una de las mejores dibujantes <em>underground</em>, pareci&oacute; salvar a Crumb de una vida desastrosa. Tal y como cuenta Nadel, aport&oacute; orden y estabilidad, adem&aacute;s de una pareja art&iacute;stica con la que public&oacute; muchas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Convertido en un mito cuyos originales se subastaban por decenas de miles de euros, Crumb se alej&oacute; de la &oacute;rbita del moribundo <em>underground</em> y se embarc&oacute; en nuevos proyectos, como la revista <em>Weirdo</em> (1981-1993). En 1991, la pareja, junto con su hija Sophie, se muda a una casa en un pueblo del sur de Francia &mdash;que Crumb pag&oacute; con el dinero obtenido de la venta de unos cuadernos de dibujos&mdash;, en busca de una vida m&aacute;s tranquila y cercana a la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Crumb sigue dibujando, al tiempo que desarrolla su pasi&oacute;n coleccionista por los discos de pizarra de m&uacute;sica folk tradicional y toca el banjo. En 2009, publicar&iacute;a <em>El libro del G&eacute;nesis</em>, una traslaci&oacute;n literal del primer libro de la Biblia realizada desde su ate&iacute;smo, y su primera obra larga, formato que hab&iacute;a esquivado durante toda su carrera.
    </p><h2 class="article-text">Fractura generacional</h2><p class="article-text">
        En 2019, durante la entrega de los Premios Ignatz &mdash;que reconocen los mejores c&oacute;mics independientes&mdash; en la Small Press Expo, el dibujante afroamericano Ben Passmore motiv&oacute; con sus cr&iacute;ticas al trabajo de Crumb un aplauso cerrado en una sala llena de autores y autoras de c&oacute;mic. El suceso evidenci&oacute; de manera muy gr&aacute;fica la fractura entre la generaci&oacute;n de los <em>underground</em> y las nuevas sensibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, los estereotipos sexuales y raciales que manejaba Crumb resultan hoy inaceptables para mucha gente &mdash;dibujantes feministas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/muere-trina-robbins-primera-dibujante-wonder-woman-85-anos_1_11281056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trina Robbins</a> tambi&eacute;n lo denunciaron en su momento&mdash;, y son claramente ofensivos si se extraen de su contexto. El propio Crumb reconoce abiertamente la misoginia de su juventud, que exhib&iacute;a en historietas donde abundaba su esterotipo favorito: mujeres robustas, m&aacute;s grandes que &eacute;l, a las que dominar sexualmente en todo tipo de tramas extra&ntilde;as y delirantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Relatos de la paranoia&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En su defensa, el dibujante siempre ha dicho que esos trabajos no pretend&iacute;an ser ejemplares ni modelo de conducta, sino, m&aacute;s bien, exploraci&oacute;n de sus propias obsesiones y deseos enfermizos: a trav&eacute;s de su exposici&oacute;n, se&ntilde;alaba los de toda la sociedad estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, la lectura literal malinterpreta historias con un claro tinte sat&iacute;rico, como es el caso de <em>Cuando los negros tomen Am&eacute;rica</em> y <em>Cuando los malditos jud&iacute;os tomen Am&eacute;rica, </em>publicadas ambas en <em>Weirdo</em> en 1993, dos provocativas piezas que mostraban todos los prejuicios racistas y miedos at&aacute;vicos de la sociedad blanca estadounidense, con clara intenci&oacute;n cr&iacute;tica. Sin embargo, las obras generaron una gran pol&eacute;mica y llegaron a ser prohibidas en Canad&aacute;, al considerar que incitaban al odio. Crumb, perplejo, pero tambi&eacute;n acostumbrado a meter la pata, no hizo nada por limpiar su reputaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las paranoias de Crumb</h2><p class="article-text">
        Pocos meses despu&eacute;s de la llegada a las librer&iacute;as de su biograf&iacute;a, lo ha hecho la &uacute;ltima obra de Crumb hasta la fecha: <em>Relatos de la paranoia </em>(La C&uacute;pula, 2026, trad. Hern&aacute;n Migoya). Con la forma de un tebeo de toda la vida de los que le gustaba publicar, con 42 p&aacute;ginas, el padre del <em>underground</em> hace honor a su proverbial capacidad para pisar todos los charcos y expone en varias piezas cortas su espir&iacute;tu cr&iacute;tico y suspicaz, que ha derivado a una paranoia evidente.
    </p><p class="article-text">
        Desconfiado del sistema desde su juventud, Crumb se enreda en sus propias pesquisas sobre las vacunas contra la COVID-19, sin llegar a caer en una posici&oacute;n antivacunas clara, pero s&iacute; cuestionando inquisitivamente el papel de las empresas farmace&uacute;ticas en todo ello. Consciente de su propia deriva y sabiendo que puede haber perdido pie con la realidad, el propio autor siembra la duda en su discurso: en la portada leemos &ldquo;&iquest;Loco de atar o juez objetivo de la realidad? &iquest;Qui&eacute;n sabe?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus m&aacute;s de 80 a&ntilde;os, el autor a&uacute;n hace gala de una capacidad incre&iacute;ble para el dibujo, con sus precisas plumillas y su caracter&iacute;stico rayado, y dibuja no solo sus obsesiones paranoicas y su propia visi&oacute;n de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n un historieta cuyo guion escribi&oacute; junto a<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Aline Kominsky</a> a&ntilde;os atr&aacute;s, su particular homenaje a la esposa fallecida en 2022, o una reconstrucci&oacute;n de su mal viaje de LSD en 1966. 
    </p><p class="article-text">
        C&iacute;nico, afilado, dotado de su habitual verborrea, Crumb llama al pensamiento cr&iacute;tico e insta a los lectores a no creer a nadie, ni siquiera a &eacute;l. Aunque se pase de frenada, su cr&iacute;tica contra los dogmas y el pensamiento &uacute;nico resulta v&aacute;lida, y coherente con toda una carrera dedicada a demoler tab&uacute;es sociales, para bien y para mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-robert-crumb-pisa-charcos-relatos-paranoia_1_13108671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dibujante Robert Crumb pisa todos los charcos con sus 'Relatos de la paranoia']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cómic,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d610fc90-689c-4cac-b5d6-1f65b88fad03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: &quot;Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La barcelonesa, autora de la biografía ilustrada de Carmen de Mairena, publica 'Malas ideas', un regreso sin nostalgia a un tiempo del que ella participó y para el que ha realizado entrevistas durante nueve años</p><p class="subtitle">Ulli Lust, la dibujante que desmonta la “imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado”</p></div><p class="article-text">
        Carlota Juncosa (Barcelona, 1984) no es una autora que se caracterice por tomar el camino f&aacute;cil. Fanzinera, licenciada en Filosof&iacute;a y profesora de dise&ntilde;o, en su primera obra larga se embarc&oacute; en un libro at&iacute;pico, <em>Carmen de Mairena. Una biograf&iacute;a </em>(Blackie Books, 2017). En &eacute;l narraba su encuentro con Carmen de Mairena y su entorno, sin filtros y sin condescendencia con el personaje. Con un estilo inmediato, alejado de lo acad&eacute;mico, y un trazo sint&eacute;tico con el que comunica de forma directa, Juncosa llam&oacute; la atenci&oacute;n de un mercado que ya entonces estaba empezando a acostumbrarse demasiado a ciertas f&oacute;rmulas m&aacute;s c&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, Carlota Juncosa ha vuelto a publicar un c&oacute;mic (en 2024 public&oacute; el ensayo <em>El motor creativo </em>en la editorial Temas de Hoy). Como en aquella primera obra, vuelve a ponerse a s&iacute; misma en el centro. Porque <em>Malas ideas </em>(Reservoir Books) puede considerarse una obra documental sobre la escena del grafiti en Barcelona a principios de los 2000, pero es tambi&eacute;n un ejercicio de autobiograf&iacute;a: el reencuentro emocional de la dibujante con su adolescencia, a trav&eacute;s de varias entrevistas con grafiteros de su &eacute;poca que, en muchos casos, son sus antiguas amistades, que la conocieron como Lua.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta Juncosa en conversaci&oacute;n con este medio, no ha sido f&aacute;cil. &ldquo;Ha sido un proceso largo, nueve a&ntilde;os en total, ya que empec&eacute; con las entrevistas despu&eacute;s de publicar <em>Carmen de Mairena</em>. Llegu&eacute; a tener material para trescientas p&aacute;ginas, pero el libro ha acabado teniendo unas 180; tuve que quitar muchas cosas. Algunas las sacar&eacute; pronto en un fanzine para desquitarme&rdquo;, revela la autora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d45a3652-353a-43bc-9b3c-2e4450120bc0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a todo, Carlota Juncosa califica el proceso como &ldquo;divertido&rdquo;, y gracias al libro ha podido reevaluar una etapa de su vida de la que se hab&iacute;a desconectado. Cuando comenz&oacute; con las entrevistas, ya no ten&iacute;a contacto con esa escena: &ldquo;Me hab&iacute;a desvinculado completamente. Fue como invocar a fantasmas. Es como cuando ves a una expareja de hace millones de a&ntilde;os&rdquo; explica entre risas. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de unas primeras p&aacute;ginas en las que Juncosa evoca las inseguridades y los descubrimientos propios de la primera adolescencia desfilan en sucesivos cap&iacute;tulos viejas amistades: Isis, quien fue su mejor amiga, Vodoo, Slim o El Burto. Gracias a ellos Juncosa explica las claves de diferentes modalidades: pintar metros, <em>street art</em>, tags (la firma de cada <em>escritor)</em>. Pero hay un matiz: &ldquo;Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue c&oacute;mo cada uno de ellos se hab&iacute;a especializado en una pr&aacute;ctica muy concreta, seg&uacute;n su car&aacute;cter, aunque en los primeros a&ntilde;os todos hac&iacute;amos un poco de todo&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Malas ideas</em>, adem&aacute;s, Juncosa expone algunas experiencias desagradables, incluso traum&aacute;ticas, que tienen mucho que ver con su decisi&oacute;n de realizar la obra. &ldquo;No supe por qu&eacute; empec&eacute; este libro hasta que lo termin&eacute;&rdquo;, confiesa la dibujante. &ldquo;Creo que empec&eacute; las entrevistas para saber por qu&eacute; ellos hac&iacute;an grafitis, pero tambi&eacute;n para encontrarme a m&iacute;. De hecho, la escritura se demor&oacute; porque tuve que procesar cosas a nivel emocional que hab&iacute;a dado por zanjadas, pero que si no inclu&iacute;a, y esto tambi&eacute;n supuso un dilema, no habr&iacute;a encontrado el sentido del libro para m&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
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        El machismo est&aacute; muy presente en esas experiencias, aunque Juncosa matiza que no hab&iacute;a m&aacute;s en la escena grafitera que en el conjunto de la sociedad. &ldquo;Hoy hay m&aacute;s presencia femenina, porque hay gente que se ha educado con unos valores distintos&rdquo;, afirma. Pero entonces, en los primeros 2000, &ldquo;hab&iacute;a cosas que eran peyorativas. Si eras una chica y pon&iacute;as demasiado rosa o pintabas las letras con formas m&aacute;s redondeadas, estaba mal visto, pero no se dec&iacute;a directamente, se dec&iacute;a a las espaldas [risas]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, las mujeres eran se&ntilde;aladas por empezar a pintar porque su novio lo hac&iacute;a, o perd&iacute;an su red cuando cortaban con una pareja en cuyo grupo pintaban, tal y como explica la autora. &ldquo;El machismo deriva en ciertos abusos, que tienen unas implicaciones psicol&oacute;gicas fuertes. Y lo que pasa emocionalmente se transmite a nivel art&iacute;stico. As&iacute; que claro que yo necesitaba hacer ciertas cosas y ser temeraria. No estaba muy zen en ese momento, y ten&iacute;a mis razones&rdquo;, dice.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Vandalismo o arte?</h2><p class="article-text">
        Para buena parte de la sociedad, el grafiti no es m&aacute;s que una forma de vandalismo. &ldquo;A veces el grafiti es destructivo, es feo y molesta &mdash;afirma&mdash;. Pero no todos los dibujos son bonitos o tienen que gustar a todo el mundo. Hay algo que dice Santiago Figueroa, que tiene un doctorado sobre grafitis, algo as&iacute; como que decir que todos los grafitis no son v&aacute;lidos es lo mismo que decir que toda la pintura barroca no lo es. Hay que entender que hay una escala de calidad dentro de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus or&iacute;genes, el grafiti fue combatido por las autoridades, a pesar de que cuando empez&oacute; a actuar el pionero del medio, el estadounidense Taki 183, &ldquo;la prensa lo ensalz&oacute; como algo curioso&rdquo;, se&ntilde;ala Juncosa. &ldquo;Pero enseguida el papel de los periodistas cambi&oacute;, con el objetivo de controlar la narrativa. Por eso es importante poder explicar las cosas desde otro lugar, para tener una visi&oacute;n que nos saque del discurso &uacute;nico, limitado e interesado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos página del cómic &#039;Malas ideas&#039; de Carlota Juncosa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La autora relaciona la persecuci&oacute;n del grafiti con la necesidad de control: &ldquo;En la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a, cuando los grafiteros empezaron a pintar metros, lo primero que hicieron fue reprimirlos con agresividad. Pero tambi&eacute;n hubo un intento, que acab&oacute; r&aacute;pido, de crear una divisi&oacute;n de la polic&iacute;a especializada en grafiteros, que negociaban con ellos y se ganaron su respeto&rdquo;, se&ntilde;ala. Incluso pueden encontrarse ejemplos de integraci&oacute;n del grafiti con aceptaci&oacute;n social, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Diablos_Rojos_(bus)" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como el caso de Panam&aacute;</a> que relata Juncosa: &ldquo;Estados Unidos cedi&oacute; unos autobuses, que fueron pintados por artistas del grafiti. A la gente le encant&oacute; y se convirtieron en algo emblem&aacute;tico, hasta el punto de que cuando los retiraron se pidi&oacute; que no los destruyeran y los reconvirtieron en bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su &eacute;poca, nos cuenta, las cosas no eran tan complicadas como hoy, con las calles llenas de c&aacute;maras. &ldquo;Hab&iacute;a restricciones, porque era la &eacute;poca del eslogan &lsquo;Barcelona, ponte guapa&rsquo;, y se persegu&iacute;a mucho pintar las fachadas. Pero no recuerdo que fuera especialmente dif&iacute;cil. Sab&iacute;as los muros que hab&iacute;a, d&oacute;nde pod&iacute;as pintar&rdquo;, explica. Y exist&iacute;a incluso un espacio emblem&aacute;tico, el muro del MACBA: &ldquo;Todo el mundo lo conoc&iacute;a, ven&iacute;a gente de todas partes&hellip; Era muy divertido&rdquo;, recuerda. Pese a ello, el libro muestra los choques con la polic&iacute;a y el trato denigrante que muchos grafiteros sufr&iacute;an en sus manos. &ldquo;Te dabas cuenta de que pod&iacute;an ser todo lo abusadores que quisieran, y eso era brutal&rdquo;, explica la autora, quien lleg&oacute; a entrevistarse con varios polic&iacute;as para un cap&iacute;tulo que finalmente no est&aacute; en el libro. &ldquo;Me dec&iacute;an que ellos solo quer&iacute;an un trabajo seguro, y que cuando hac&iacute;an esas cosas se pon&iacute;an &lsquo;las gafas de madera&rsquo;. Es decir, que miraban para otro lado. Fue muy revelador&rdquo;, desarrolla Juncosa.
    </p><h2 class="article-text">Los a&ntilde;os del Fotolog e IRC</h2><p class="article-text">
        Para la dibujante, una de las cosas m&aacute;s importantes de la cultura del grafiti es c&oacute;mo pone en cuesti&oacute;n una serie de valores que damos por sentados. &ldquo;Cuando algo se sale de la norma y ataca los espacios p&uacute;blicos es donde tenemos el problema &mdash;se&ntilde;ala&mdash;. Pero hay que pararse a pensar para darse cuenta de qu&eacute; es leg&iacute;timo hacer y qu&eacute; no en un espacio p&uacute;blico&rdquo;. Tal y como afirma, eso no deja de ser un constructo, una ficci&oacute;n: &ldquo;La sociedad nos vende la promesa de que vivimos en un espacio seguro donde todo funciona. Pero eso no es as&iacute;: cada grafiti que ocupa un espacio donde no deber&iacute;a estar es un recordatorio de que no hay seguridad ni control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se criminaliza el grafiti para evitar hablar de otras cosas, &ldquo;como la falta de derechos, o las cuestiones raciales, que en Estados Unidos ni siquiera hoy se han resuelto&rdquo;. Para Juncosa, hay algo rompedor en estas pr&aacute;cticas. &ldquo;En una &eacute;poca en la que estamos bastante encorsetados, el grafiti es un reducto de la espontaneidad. Y eso es una necesidad humana&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El grafiti vivi&oacute; una transformaci&oacute;n con los <em>smartphones</em> y las redes sociales&rdquo;, explica la autora cuando se le pregunta por la escena de hoy. &ldquo;En aquella &eacute;poca, cuando hac&iacute;amos un grafiti lo sub&iacute;amos al Fotolog, y nos comunic&aacute;bamos por IRC. Ahora se entra en la l&oacute;gica de las redes, est&aacute;s mucho m&aacute;s conectado&rdquo;, afirma Juncosa, que a&ntilde;ade: &ldquo;Internet ha generado una internacionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas&rdquo;. Tambi&eacute;n ha puesto mucha informaci&oacute;n a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes. &ldquo;Ahora puedes encontrar como hacer las cosas para <em>dummies</em>, y hay m&aacute;s material, rotuladores m&aacute;s grandes&hellip; Pero no veo mi &eacute;poca con nostalgia, para nada. Cada momento es distinto&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo ahora debo de estar superdesfasada con lo que se est&aacute; haciendo &mdash;confiesa&mdash;. Pero hay algo, ese esp&iacute;ritu de querer hac&eacute;rtelo t&uacute;, que creo que se mantiene. Darte un lugar. Eso es imperecedero y est&aacute; en cualquier momento de la historia. C&oacute;mo se expresa y qu&eacute; contingencias atraviesa es lo que cambia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Reglas a los chavales</h2><p class="article-text">
        Determinado arte urbano parece haber sufrido un proceso de legitimizaci&oacute;n, que ha llevado a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/banksy-vuelve-exponer-14-anos-despues-museo-moviles-bolsa-precintada_1_10298992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banksy a los museos</a> o que hace que muchos ayuntamientos paguen a artistas por decorar fachadas. Juncosa opina que &ldquo;hay que pensar por qu&eacute; uno se integra en lo oficial desde el grafiti, qu&eacute; papel cumple&rdquo;. Y advierte: &ldquo;El grafiti, cuando tira al <em>street art</em>, puede acabar teniendo relaci&oacute;n con la gentrificaci&oacute;n, como sucedi&oacute; en Berl&iacute;n, que era una ciudad muy barata que apost&oacute; por el arte urbano y las casas okupas y hoy es car&iacute;sima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Juncosa no es partidaria de idealizar a la vieja guardia o marcarle el camino a la gente joven. &ldquo;Hay grafiteros que se quejan de los chavales, de que lo tienen m&aacute;s f&aacute;cil, pero es absurdo. El grafiti en s&iacute; mismo consiste en que no hay reglas, &iquest;por qu&eacute; le impones unas reglas a los chavales?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta a Juncosa qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que le ha aportado su experiencia en los grafitis, se toma unos instantes en silencio para contestar. &ldquo;El grafiti me ha permitido desterrar la ficci&oacute;n de identificarme con algo que es est&aacute;tico. Las tradiciones nos aportan seguridad, y nuestro cerebro necesita eso&rdquo;, reflexiona. La autora cree que la popularidad de determinadas creencias no es casual. &ldquo;Estamos en un momento de auge de la astrolog&iacute;a, por ejemplo, que indica que algo nos est&aacute; faltando, algo que antes nos aportaban las religiones. Y el grafiti tiene un poco de eso: es una comunidad, como lo es una religi&oacute;n, hay unas normas, una rutina&hellip; Yo buscaba todo eso en el grafiti, pero con el tiempo me di cuenta de que no es as&iacute;. Ese es el aprendizaje que me llevo: estoy bien dentro de la inestabilidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlota-juncosa-investiga-comic-escena-grafitera-2000-si-chica-ponias-rosa-mal-visto_1_13095830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlota Juncosa investiga en un cómic la escena grafitera de los 2000: "Si eras chica y ponías demasiado rosa, estaba mal visto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Graffiti,Arte urbano,Barcelona,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1256bff4-2779-466a-b689-4341d59c77e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x81y38.jpg" width="1200" height="675" alt="El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">David B, autor de ‘Epiléptico’, publica ‘El señor Búho y el País de los Muertos’, en el que su propuesta del inframundo recuerda al París de los años de entreguerras</p><p class="subtitle">Entrevista - Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El veterano dibujante David Beauchard (Nimes, 1959), conocido bajo el nombre art&iacute;stico de David B., es uno de los <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/70-dibujantes-comic-cruzan-trazos-recaudar-fondos-gaza-venta-colectiva-exposicion_1_11561403.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dibujantes</a> europeos m&aacute;s influyentes de su generaci&oacute;n, que revolucion&oacute; el c&oacute;mic franc&eacute;s, su obra magna, <em>La ascensi&oacute;n del Gran Mal</em> (1996-2003). Ahora publicado como <em>Epil&eacute;ptico</em>, el libro se ha convertido en un <em>longseller</em> que trasciende generaciones. En aquella obra, David B. abordaba su historia familiar, marcada por la epilepsia de su hermano mayor, pero tambi&eacute;n dejaba constancia de su pasi&oacute;n por la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-reivindica-mitologia-partes-oppenheimer-discursos-sanchez_1_10825414.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitolog&iacute;a</a> y la narraci&oacute;n de historias que marcar&iacute;an su obra posterior. De producci&oacute;n prol&iacute;fica, David B. ha construido un universo propio, entre el follet&iacute;n, el sue&ntilde;o y el mito, en el que destacan t&iacute;tulos como <em>El jard&iacute;n armado y otras historias </em>(2006), <em>Los sucesos de la noche </em>(2015) o <em>Diario de Italia </em>(2019), sin olvidar su particular visi&oacute;n de <em>Las mil y una noches</em>, <em>H&acirc;sib y la reina de las serpientes </em>(2017).
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo c&oacute;mic, David B. ofrece una historia que sintetiza todas sus virtudes como narrador. <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos </em>(2026), publicado recientemente por Salamandra Graphic con traducci&oacute;n de Julia C. G&oacute;mez S&aacute;ez, propone un sorprendente viaje al m&aacute;s all&aacute;, al mundo en el que moran los muertos, en el que seguimos los pasos de Marie, una mujer a la que da miedo su propia sombra con forma de tigre, y que contar&aacute; con la ayuda de un particular psicopompo, el se&ntilde;or B&uacute;ho, en su b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n en el Pa&iacute;s de los Muertos.
    </p><p class="article-text">
        En su visita a Espa&ntilde;a para promocionar el c&oacute;mic, hemos podido conversar con el autor, que explica que el origen de este se encuentra en un primer relato corto que adaptada un poema de Ren&eacute; Daumal, escritor franc&eacute;s cercano al Surrealismo, que mostr&oacute; una obsesi&oacute;n por la muerte en el transcurso de su corta vida, marcada por su inter&eacute;s en la espiritualidad y el misticismo. &ldquo;En aquel poema de Daumal ya hab&iacute;a elementos como lo de quitarse los ojos y sustituirlos por granos de sal para dormir cuando un vivo visita el Pa&iacute;s de los Muertos&rdquo;, explica el dibujante. &ldquo;Despu&eacute;s de haber hecho este relato corto, que era la trasposici&oacute;n del poema a c&oacute;mic, segu&iacute; trabajando en el concepto y desarroll&eacute; m&aacute;s a los personajes del Se&ntilde;or B&uacute;ho y de Marie, y quise ampliar ese universo a&ntilde;adiendo algo personal, que fuera mi visi&oacute;n del m&aacute;s all&aacute; y del encuentro con la muerte&rdquo;, continua el autor de <em>Epil&eacute;ptico</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/acd8ba5d-4ab5-4097-bdc1-3f9165009098_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En ese personaje de Marie, precisamente, se encuentra uno de los elementos m&aacute;s novedosos de la obra, ya que, de forma habitual, sus protagonistas son masculinos, trasuntos, muchas veces, del propio David B. En esta ocasi&oacute;n, el motivo se encuentra en su propia vida. &ldquo;Cuando decid&iacute; hacer una novela gr&aacute;fica sobre este universo, mi pareja de entonces, Marine, me dijo que se sent&iacute;a totalmente identificada con Marie. Me dijo que esa chica que ten&iacute;a miedo de su propia sombra era ella&rdquo;, revela el autor. &ldquo;Inconscientemente, la hab&iacute;a convertido en el personaje. La realidad ha sobrepasado a la ficci&oacute;n, porque ella sufri&oacute; un c&aacute;ncer y falleci&oacute; antes de ver el libro terminado&rdquo;. As&iacute;, de alg&uacute;n modo, el c&oacute;mic se ha convertido en un homenaje a Marine.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conviv&iacute; con mi pareja casi diez a&ntilde;os, eso me permit&iacute;a conocerla bien &mdash;afirma&mdash;. La quise mucho. Era una persona con mucha vitalidad, con mucha energ&iacute;a, con mucho sentido del humor. En el libro he querido transmitir eso. No es un personaje desesperado ni fatalista, sino que lucha. Tiene momentos de baj&oacute;n, claro, pero, al igual que la persona real que yo conoc&iacute;, siempre consigue reaccionar. Recuerdo que cuando estaba enferma tomaba mucha distancia al respecto, nunca se lamentaba. Se re&iacute;a de su enfermedad&rdquo;, recuerda David B.
    </p><h2 class="article-text">Una mitolog&iacute;a personal</h2><p class="article-text">
        En sus obras anteriores, David B. ha cultivado un gusto por la mitolog&iacute;a y las viejas historias que evidencia sus ecl&eacute;cticas influencias, que van desde las religiones del Pr&oacute;ximo Oriente antiguo hasta los mitos cl&aacute;sicos, pasando por las historias tradicionales chinas y japonesas. &ldquo;Tengo influencias diversas, pero procuro desarrollarlas de forma coherente dentro de mi universo&rdquo;, explica el autor, para quien, en<em> El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em>,<em> </em>la clave est&aacute; en que se trata de &ldquo;un mundo de la acumulaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Muchas veces parto de lo gr&aacute;fico, de las cosas que me gusta dibujar &mdash;reconoce&mdash;. En el Pa&iacute;s de los Muertos, cada d&iacute;a llegan nuevos muertos, nuevos objetos y edificios abandonados. Todo lo que muere en la v&iacute;spera desembarca all&iacute;. Quer&iacute;a transmitir esa sensaci&oacute;n ca&oacute;tica, de que no tienes nada a lo que agarrarte, mientras que los que moran en ese mundo siguen anclados en el pasado, repitiendo lo que hac&iacute;an en vida&rdquo;, desarrolla David B.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias viñetas de &#039;El señor Búho y el País de los Muertos&#039;                            </span>
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        La disrupci&oacute;n llega cuando es una persona viva como Marie la que visita ese mundo, en el que tiene que disfrazarse con un vestido especial, hecho de su sombra, para pasar desapercibida y que Cerbero, una criatura que es tres al mismo tiempo, no la pueda oler. &ldquo;Es un falso mundo de vivos, es apariencia&rdquo;, dice el autor. &ldquo;Si est&aacute;s vivo en ese mundo puedes disimularlo con ciertos trucos, que ya estaban en el poema de Daumal, como ponerte una palabra en la frente, taparte la boca con tu propia sombra mientras comes&hellip;&rdquo;. En el proceso de elaboraci&oacute;n de la obra el mundo en el que transcurre la historia se ha ido construyendo poco a poco, como nos explica David B.: &ldquo;Tard&eacute; mucho en escribir el libro. Me quedaba atascado en algunas etapas, no sab&iacute;a por d&oacute;nde avanzar. Quer&iacute;a que Marie encontrara algo, pero no sab&iacute;a qu&eacute;&hellip; todo eso me lo he ido inventando sobre la marcha&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dibujar sue&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        En el proceso de trabajo de David B. la intuici&oacute;n y la improvisaci&oacute;n juegan un papel importante, ya que muchas veces sus historias se desarrollan con la l&oacute;gica on&iacute;rica, algo que ha tenido una gran importancia en su carrera, hasta el punto de dedicar obras enteras a dibujar sus propios sue&ntilde;os. Pero, seg&uacute;n nos explica, resulta dif&iacute;cil trasladar los sue&ntilde;os al papel mediante el dibujo. &ldquo;Cuando intento dibujar los sue&ntilde;os, tengo un recuerdo muy preciso, pero cuando intento concretar, todo se diluye y se borra&rdquo;, comenta. &ldquo;Te das cuenta de que son mucho m&aacute;s impresiones que cosas. Hay detalles de los que te acuerdas, pero todo lo dem&aacute;s es sumamente difuso. El dibujo es preciso, por lo que m&aacute;s bien tienes que hacer una trasposici&oacute;n del sue&ntilde;o. Es muy dif&iacute;cil transcribir un sue&ntilde;o con precisi&oacute;n, y no hay que intentar hacerlo. Los sue&ntilde;os son impresiones, sentimientos&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lo mitológico, muy presente en la obra de David B.                            </span>
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        Pese a las dificultades, David B. no podr&iacute;a renunciar a esta estrategia narrativa. &ldquo;Es un ejercicio de dibujo y de adaptaci&oacute;n. Me gusta hacerlo porque me aporta cosas distintas. Lo que veo en sue&ntilde;os son cosas que no podr&iacute;a imaginarme despierto&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El dibujo puro, el acto en s&iacute; de dibujar, resulta de vital importancia para este autor franc&eacute;s. En un momento en el que gran parte de la profesi&oacute;n recurre a herramientas digitales de diverso tipo, David B. se aferra al l&aacute;piz y a la tinta, que, nos dice, le provocan una alegr&iacute;a especial. &ldquo;Lo &uacute;nico que s&eacute; hacer es dibujar a mano. Intent&eacute; dibujar con el ordenador pero no es lo m&iacute;o. Me gusta sentir c&oacute;mo la pluma rasca el papel&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en sus historias casi siempre parte del dibujo, seg&uacute;n nos relata. &ldquo;En este libro, mi intenci&oacute;n era hacer cosas que fueran peripecias que pudieran integrarse en la historia, pero que, al mismo tiempo, fueran cosas bonitas de dibujar. Hay una cohesi&oacute;n entre ambos&rdquo;, afirma. Y esto es especialmente evidente en el propio escenario, una ciudad bulliciosa, llena de figuras y objetos que cambian de una vi&ntilde;eta a otra, y que recuerdan al Par&iacute;s de los a&ntilde;os de entreguerras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias viñetas del cómic &#039;El Señor Búho y el País de los Muertos&#039; de David B.                            </span>
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        &ldquo;Me encanta Par&iacute;s, he vivido all&iacute; muchos a&ntilde;os&rdquo;, explica David B. &ldquo;Me gusta la est&eacute;tica de las pel&iacute;culas de los a&ntilde;os 20 y 30 que transcurr&iacute;an all&iacute; &mdash;contin&uacute;a&mdash;. Hay referencias a eso en el libro, los restaurantes, los peque&ntilde;os caf&eacute;s. Los polic&iacute;as que ayudan a Cerbero llevan uniformes de esa &eacute;poca. Me interesaba tambi&eacute;n trabajar con la clandestinidad de esos momentos, con c&oacute;mo un personaje puede sobrevivir en un mundo como ese&rdquo;, afirma el autor.
    </p><h2 class="article-text">L&rsquo;Association</h2><p class="article-text">
        <em>El se&ntilde;or B&uacute;ho y el Pa&iacute;s de los Muertos</em> supone el regreso de David B. a L&rsquo;Association, una editorial independiente de la que es miembro fundador desde 1990, y que ha sido referencia para cualquiera que haya querido dibujar c&oacute;mics en Francia al margen de la gran industria. &ldquo;Cuando empezamos con la editorial, llegamos en un momento favorable para una renovaci&oacute;n de la novela gr&aacute;fica&rdquo;, explica el autor. &ldquo;Por eso la editorial creci&oacute; mucho. Tuvimos un gran &eacute;xito con <em>Pers&eacute;polis </em>(2000-2003) de Marjane Satrapi. Luego ha habido una explosi&oacute;n de la edici&oacute;n independiente en Francia. Han aparecido muchas editoriales peque&ntilde;as y eso ha multiplicado las posibilidades de publicar para los j&oacute;venes autores, y hemos dejado de ser la editorial vanguardista que &eacute;ramos. Nos hemos hecho mayores, como todo el mundo&rdquo;, reconoce David B.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n econ&oacute;mica en el sector no es buena, tal y como confirma el dibujante: &ldquo;la verdad es que tenemos muchos aprietos econ&oacute;micos, como todas las editoriales en Francia, porque ha disminuido el n&uacute;mero de lectores, el precio del papel ha subido mucho despu&eacute;s de la pandemia. Las cosas est&aacute;n bastante dif&iacute;ciles, pero intentamos seguir en la brecha&rdquo;. Con 67 a&ntilde;os y dos obras en proceso &mdash;una de ellas, la segunda parte de <em>Epil&eacute;ptico</em>&mdash;, David B. no parece pensar en la retirada. &ldquo;Para mucha gente el libro en papel tiene las horas contadas, pero es lo &uacute;nico que yo s&eacute; hacer&rdquo;, concluye, con una sonrisa serena en la cara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-propone-viaje-muertos-temen-sombras_1_13072876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cómic que propone un viaje al más allá en el que los muertos temen sus sombras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dibujos,Editoriales,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ulli Lust, la dibujante que desmonta la "imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ulli-lust-dibujante-desmonta-imagen-deprimente-mujeres-pasado_1_13031329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/566ccd93-f1dc-4c0c-9beb-8c5d4456d466_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137687.jpg" width="5440" height="3060" alt="Ulli Lust, la dibujante que desmonta la &quot;imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Garbuix Books publica 'La mujer como lo humano', un libro sobre el papel de las mujeres en la Edad de Hielo que rompe con los prejuicios de la sociedad</p><p class="subtitle">El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta</p></div><p class="article-text">
        Desde que hace d&eacute;cadas comenzara a interesarse por el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-rescata-dibujante-perdido-transicion-mostrar-cara-oculta_1_12858446.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic documental</a> y los reportajes dibujados, Ulli Lust (Viena, 1967) es una de las autoras de c&oacute;mic m&aacute;s preemientes de la escena alemana. Profesora en la Escuela de Arte de Berl&iacute;n-Weissensee, es tambi&eacute;n autora de dos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/bruma-novela-grafica-posapocaliptica-defiende-criticos-ensenan_1_12673758.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novelas gr&aacute;ficas</a> que se cuentan entre lo mejor del g&eacute;nero autobiogr&aacute;fico en Europa: <em>Hoy es el &uacute;ltimo d&iacute;a del resto de tu vida </em>(2011) y <em>C&oacute;mo trat&eacute; de ser una buena persona</em> (2019).
    </p><p class="article-text">
        Su m&aacute;s reciente proyecto es un libro sorprendente, que abandona el terreno de la autobiograf&iacute;a, pero no el de la no ficci&oacute;n. <em>La mujer como lo humano. Al principio de la historia</em> (Garbuix Books, traducci&oacute;n de Marta Armengol) es un ensayo, un estudio acad&eacute;mico fruto de 25 a&ntilde;os de lecturas y documentaci&oacute;n que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/prehistoria-habia-instrumentos-musicales-exposicion-museo-arqueologico-explora-origen-musicalidad-humana_1_6495756.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se sumerge en la prehistoria</a> para descubrir el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/peliculas-dirigidas-mujeres-cuentan-24-presupuesto_1_12659559.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">papel de las mujeres</a> en las sociedades cazadoras recolectoras, as&iacute; como la funci&oacute;n de las abundantes muestras de arte mueble con forma de figuras femeninas. Con un enfoque abiertamente feminista, como es habitual en sus trabajos, Lust expone las teor&iacute;as m&aacute;s recientes, reflexionando sobre ellas y aportando una impecable narraci&oacute;n visual que, lejos de simplificar la informaci&oacute;n, permite abordarla con mayor profundidad y riqueza. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dirijo a la gente a la que esta tem&aacute;tica le interesa &mdash;afirma Lust, en conversaci&oacute;n con elDiario.es&mdash;, y quiero que el lector piense tambi&eacute;n, que se esfuerce&rdquo;. Frente al didactismo de muchas obras en las que prima la accesibilidad, la dibujante escoge otro camino. &ldquo;Hay un mont&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/si-fueramos-patatas-fritas-caja-bombones-comic-explica-adolescentes-clases-sociales_1_12170125.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mics educativos</a> que tratan a los lectores como alumnado, y esto es algo que he intentado evitar. Aunque la voz narradora es la m&iacute;a y soy yo quien aparece a veces introduciendo los temas, nunca he querido adoptar el rol de profesora explic&aacute;ndote las cosas. Me parece que eso ser&iacute;a muy aburrido&rdquo;, indica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d01e814d-4136-4ff7-9dfe-96e7bd4604de_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Habitualmente, la imagen que se ofrece de las mujeres del Paleol&iacute;tico en la cultura de masas &mdash;pero tambi&eacute;n en material educativo y cient&iacute;fico&mdash; est&aacute; mediatizada por los estereotipos configurados en el siglo XIX, como apunta Ulli Lust. &ldquo;Hasta hace poco, las representaciones cient&iacute;ficas de la prehistoria mostraban a las mujeres &uacute;nicamente cuidando a los beb&eacute;s y cosiendo, pero eso responde a los prejuicios de nuestra propia sociedad: el hombre es el proveedor y la mujer es la ama de casa. Pero las sociedades cazadoras recolectoras no funcionan as&iacute;. Las mujeres recog&iacute;an frutos porque necesitaban alimentar constantemente a su prole, y no pod&iacute;an esperar a la caza. Pero no todas las mujeres ten&iacute;an hijos, y muchas cazaban&rdquo;, desarrolla la autora.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, las investigaciones m&aacute;s recientes han roto muchas ideas preconcebidas en torno a los roles de las mujeres en el contexto de las sociedades n&oacute;madas, apoyadas en estudios gen&eacute;ticos. Tal y como explica Lust, &ldquo;se han encontrado muchos esqueletos robustos con armas en sus tumbas, que se pensaban que eran de hombres, pero que los estudios gen&eacute;ticos han revelado que corresponden a mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, <em>La mujer como lo humano</em> intenta desmontar la jerarqu&iacute;a de ocupaciones y se centra en otras claves: si las sociedades cazadoras recolectoras del Paleol&iacute;tico sobrevivieron a circunstancias tan adversas fue gracias a los cuidados y al apoyo mutuo. Lejos del t&oacute;pico de la violencia prehist&oacute;rica, se nos muesta ternura, cooperaci&oacute;n y capacidad para la imaginaci&oacute;n. Para Lust, por tanto, la clave no est&aacute; tanto en demostrar que las mujeres tambi&eacute;n cazaban como estrategia para reivindicar su papel, sino en desmontar esa jerarqu&iacute;a. &ldquo;Otras funciones eran importantes para la supervivencia, no todo giraba en torno a conseguir carne de los animales. Pero parece que si las mujeres no hubieran cazado no habr&iacute;an sido tan importantes como los hombres&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">Im&aacute;genes de mujeres</h2><p class="article-text">
        El arte juega un papel muy importante en el libro, ya que la manera de representar el cuerpo femenino es clave para entender el papel social de las mujeres. Se ha debatido mucho en torno a las funciones de las estatuillas femeninas &mdash;magn&iacute;ficamente dibujadas por Ulli Lust&mdash;, como la Venus de Willendorf. &ldquo;Hace como veinte a&ntilde;os descubr&iacute; todo el simbolismo de las figuras femeninas de la prehistoria, las cuevas que podr&iacute;an simbolizar &uacute;teros&hellip; estas ideas po&eacute;ticas, met&aacute;foras en las que pensaban nuestros ancentros&rdquo;, cuenta Lust. &ldquo;Debido a nuestra herencia cultural, la idea que tenemos del pasado cuando nos fijamos en las mujeres es deprimente, siempre luchando con las mismas opresiones&rdquo;, critica la autora. &ldquo;Pero estas figuras l&iacute;ticas nos hablan de otra visi&oacute;n, de mujeres que eran respetadas; esas figuras eran importante para ellos. Eran mujeres desnudas, pero no creo que fueran para prop&oacute;sitos sexuales; el desnudo no era erotizado como en nuestra &eacute;poca, ya que en aquellos momentos no era un tab&uacute;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Ulli Lust, quien tambi&eacute;n cree que esas figurillas eran hechas por las propias mujeres, dedic&oacute; mucho tiempo a documentarse y pensar sobre qu&eacute; aspecto darles en sus p&aacute;ginas, ya que no existe mucha informaci&oacute;n al respecto m&aacute;s all&aacute; de especulaciones. &ldquo;Intent&eacute; reconstruir los rostros a partir de unos pocos esqueletos que se han encontrado. Lo que se conoce como gente croma&ntilde;&oacute;n, los primeros <em>homo sapiens</em>, eran muy grandes, pero hay problemas para determinar el color de la piel, por ejemplo. Yo creo que eran m&aacute;s oscuros. Y el pelo fue un problema, porque no sabemos si lo ten&iacute;an liso o rizado, o si se parec&iacute;a m&aacute;s al pelo de las mujeres africanas, igual que no sabemos si los hombres ten&iacute;an mucha barba, si se la afeitaban&hellip;&rdquo;, desarrolla la dibujante.
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                Página de &#039;La mujer como lo humano&#039;                            </span>
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        En general, la documentaci&oacute;n acad&eacute;mica fue fundamental para la autora, que siempre intent&oacute; ser &ldquo;fiel a la ciencia&rdquo;. &ldquo;Si pod&iacute;a encontrar evidencias, hechos, representaba esos hechos, porque para m&iacute; es importante que la representaci&oacute;n del pasado sea lo m&aacute;s cient&iacute;fica posible&rdquo;, explica. Sin embargo, como sabe cualquier persona que investiga la &eacute;poca prehist&oacute;rica, llega un punto en el que no puede evitarse especular. &ldquo;Muchas veces simplemente no tenemos ni idea de c&oacute;mo era algo, y entonces tuve que hipotetizar sobre los restos arqueol&oacute;gicos. En ese sentido, mi intenci&oacute;n a veces es plantear preguntas acerca de lo que sabemos, y que sean los lectores quienes contin&uacute;en leyendo sobre el tema para encontrar las respuestas&rdquo;, reflexiona Lust.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los desaf&iacute;os que se afrontan al estudiar la historia de las primeras comunidades humanas es la velocidad a la que los hallazgos pueden quedar desfasados o cambian las cronolog&iacute;as, algo que oblig&oacute; a Ulli Lust a modificar algunas cosas sobre la marcha. &ldquo;La cronolog&iacute;a es siempre complicada, porque hasta hace 20 a&ntilde;os se pensaba que los m&eacute;todos de dataci&oacute;n eran m&aacute;s precisos, y ahora se asume que puede haber una cierta divergencia, de 5.000 a&ntilde;os, as&iacute; que es complicado datar artefactos o establecer qu&eacute; fue primero&rdquo;, explica la autora, que tambi&eacute;n expone un caso concreto muy revelador: &ldquo;La Venus de Willendorf estaba datada en una fecha que no correspond&iacute;a al estrato en el que apareci&oacute;, mientras que otra supuestamente m&aacute;s moderna, la Venus de Checoslovaquia, aparece en un estrato m&aacute;s antiguo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para intentar resolver esa cuesti&oacute;n, Lust escribi&oacute; al arque&oacute;logo encargado de Willendorf pregunt&aacute;ndole. &ldquo;Su respuesta fue: &lsquo;Hey, chica, &iquest;por qu&eacute; quieres saber eso?&rsquo;. Aparentemente, los viejos arque&oacute;logos no est&aacute;n capacitados para hablarle a una mujer con normalidad. Le escribo en calidad de profesora universitaria, y su respuesta es: &lsquo;&iexcl;Hey, chica!&rsquo;&rdquo;, ironiza Lust. Con los responsables del yacimiento de la Venus de Checoslovaquia tuvo m&aacute;s suerte. &ldquo;Me aclararon que, seg&uacute;n su dataci&oacute;n, esta figura era definitivamente m&aacute;s antigua que la de Willendorf. Pero la gente de la Rep&uacute;blica Checa no es tan buena en las relaciones p&uacute;blicas&rdquo;, bromea.
    </p><h2 class="article-text">Un proceso m&aacute;gico</h2><p class="article-text">
        Organizar todo el material y darle una forma de libro no fue f&aacute;cil, en un proceso creativo que le ha llevado siete a&ntilde;os, en los que ha realizado, en realidad, dos libros: la segunda parte aparecer&aacute; dentro de poco. &ldquo;Estaba casi terminada cuando apareci&oacute; la primera &mdash;cuenta Lust&mdash;. Querr&iacute;a haber hecho un solo libro, pero necesitaba un formato m&aacute;s grande de lo habitual y no funcionaba bien como objeto con tantas p&aacute;ginas. Solo me falta terminar algunas escenas&rdquo;. En esa segunda parte, adem&aacute;s, habr&aacute; mayores dosis de ficci&oacute;n, porque Lust expondr&aacute; sus propias ideas acerca de la funci&oacute;n que cumpl&iacute;an las figuras femeninas. &ldquo;Siempre me he interesado por las leyendas y el folklore austriaco, los cuentos de hadas y esas cosas, y todo esto va a estar mucho m&aacute;s presente en la segunda parte, mientras que la primera es m&aacute;s cient&iacute;fica&rdquo;, adelanta la dibujante vienesa.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta la envergadura de la obra, Lust intent&oacute; ser ordenada desde el comienzo: &ldquo;Mi m&eacute;todo es empezar por el principio. Suena simple, pero sirve para no ser muy ca&oacute;tica. En este proyecto tuve que acabar reorganizando muchas cosas, pero empec&eacute; por el principio, investigando sobre el tema, y pensando en qu&eacute; pueden hacer los c&oacute;mics dentro de ello. Le&iacute;a mucho, intentaba buscar la primera escena de cada cap&iacute;tulo. Es un proceso misterioso, pero que funciona si lleno mi cerebro con informaci&oacute;n. Pero ten&iacute;a una cantidad monstruosa de material. Iba acumulando notas, frases apuntadas en papeles, <em>storyboards</em>&hellip; Y poco a poco se va desarrollando este proceso m&aacute;gico, algunas frases empiezan a &rdquo;brillar&ldquo; por s&iacute; solas y sabes que las incluir&aacute;s. Fui cap&iacute;tulo a cap&iacute;tulo, pero cuando empec&eacute; no sab&iacute;a c&oacute;mo iba a acabar&rdquo;, detalla Lust.
    </p><p class="article-text">
        <em>La mujer como lo humano </em>tambi&eacute;n ha resultado un reto en lo puramente formal. Muy diferente de sus libros anteriores, surge, en realidad, de la misma idea por parte de su autora. &ldquo;En el c&oacute;mic tienes diferentes herramientas que puedes usar o no en cada obra. La comunicaci&oacute;n visual es un campo muy amplio&hellip; con diferentes estilos de dibujo y todo lo que tiene que ver con el lenguaje en s&iacute;: estructura, ritmo&rdquo;, afirma Ulli Lust. Consciente de que es necesario pensar cada libro como una obra independiente y saber qu&eacute; es lo que puede funcionar, Lust parte de sus primeras lecturas. &ldquo;Yo empec&eacute; a leer c&oacute;mics a trav&eacute;s de obras period&iacute;sticas y documentales, no de fantas&iacute;a. Siempre me ha interesado m&aacute;s el mundo real. Si fui de lo period&iacute;stico a lo autobiogr&aacute;fico fue porque pens&eacute; que en mi propia vida hab&iacute;a un buen material para contar&rdquo;, explica. &ldquo;Es como experimentar en distintas lenguas. Lo que me interesa es encontrar el ritmo, la estructura y el concepto adecuados para cada narraci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a.
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                Página de &#039;La mujer como lo humano&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando Ulli Lust habla del tiempo dedicado al proyecto y a la documentaci&oacute;n, siempre puntualiza que es perfectamente consciente de que ella puede hacerlo porque tiene un trabajo fijo en la universidad, pero tambi&eacute;n porque sus anteriores libros funcionaron muy bien y obtuvieron diversos premios. &ldquo;No tengo que probarle nada a nadie, as&iacute; que puedo lanzarme a hacer lo que me gusta. El &uacute;nico riesgo es hacer una mala obra, pero eso siempre est&aacute; ah&iacute;&rdquo;, reconoce. De hecho, ni siquiera busc&oacute; inicialmente editorial: &ldquo;No quer&iacute;a ninguna presi&oacute;n, porque era un proyecto extra&ntilde;o, y necesitaba mucho tiempo para desarrollarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez en las librer&iacute;as, <em>La mujer como lo humano</em> no podr&iacute;a haber empezado mejor: ha obtenido el prestigioso Premio Alem&aacute;n del Libro de No Ficci&oacute;n en 2025, un galard&oacute;n que nunca antes hab&iacute;a ganado un c&oacute;mic. &ldquo;Ni siquiera eran considerados para este premio hasta este a&ntilde;o&rdquo;, afirma Lust. &ldquo;Los alemanes tienen un largo historial en lo de no tomarse las im&aacute;genes muy en serio. Ni siquiera los fotolibros pod&iacute;an optar a este premio. Cuando me nominaron, me emocion&eacute; mucho&rdquo;, confiesa. 
    </p><p class="article-text">
        Como en el resto de Europa, no hace tanto, el medio era visto como algo infantil, como confirma la creadora: &ldquo;Si tratabas un tema serio en un c&oacute;mic, la gente pensaba que lo estabas devaluando. Pero en estas d&eacute;cadas las novelas gr&aacute;ficas han ido alcanzando una audiencia m&aacute;s amplia, y puedes tratar cualquier tema dirigi&eacute;ndote a personas adultas. El premio demuestra que los c&oacute;mics han entrado en la esfera cultural alemana y se nos toma en serio. Nadie se sorprendi&oacute; de que un c&oacute;mic se haya llevado este premio tan prestigioso; aunque yo s&iacute; lo estaba&rdquo;, comenta mientras r&iacute;e.&nbsp;Pronto, la segunda parte de este ensayo visual ver&aacute; la luz. Pero el proyecto no acaba ah&iacute;, ya que Ulli Lust ya est&aacute; pensando en una tercera parte &ldquo;que ir&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la Edad de Hielo&rdquo;, y que cree que le llevar&aacute; &ldquo;unos cinco a&ntilde;os&rdquo;. Lo estaremos esperando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ulli-lust-dibujante-desmonta-imagen-deprimente-mujeres-pasado_1_13031329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ulli Lust, la dibujante que desmonta la "imagen deprimente que tenemos de las mujeres del pasado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Cómic,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35b83842-f2f4-46d9-b1d4-02de58279280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Art Spiegelman: El desastre es mi musa’, que se puede ver en la plataforma Filmin, profundiza en las claves de uno de los cómics fundamentales del siglo XX
</p><p class="subtitle">Art Spiegelman: “No quiero que 'Maus' se use como herramienta de reclutamiento de Israel”
</p></div><p class="article-text">
        Desde el pasado 2 de enero puede verse en Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s de Filmin, <em>Art Spiegelman:El desastre es mi musa </em>(2024), un documental dirigido por Molly Bernstein y Philip Dolin&nbsp;que se acerca a la imprescindible figura<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-art-spiegelman-revela-trabaja-joe-sacco-obra-genocidio-palestino_1_11933596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Art Spiegelman </a>(Estocolmo, 1948), el artista estadounidense creador de <em>Maus </em>(1980-1991), uno de los c&oacute;mics m&aacute;s influyentes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y una de las obras m&aacute;s importantes de entre las que abordan el Holocausto. En poco m&aacute;s de hora y media que se hacen cortas, Berstein y Dolin recorren la vida del dibujante desde su infancia hasta su madurez, pasando por sus inicios en la profesi&oacute;n, su etapa <em>underground</em> y la compleja realizaci&oacute;n de su obra magna. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, cuentan con una entrevista realizada al propio Spiegelman en su estudio, pero tambi&eacute;n juega un rol fundamental la figura de Fran&ccedil;oise Mouly, esposa de Spiegelman y editora de arte de <em>The New Yorker</em> desde hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Adem&aacute;s, los realizadores cuentan con abundante material audiovisual de archivo, as&iacute; como entrevistas con figuras tan relevantes como Bill Griffith, Joe Sacco o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/emil-ferris-monstruos-belleza-infinita_1_1561041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emil Ferris</a>. El resultado es un interesante recorrido por la trayectoria de Spiegelman, que es, al mismo tiempo, una historia de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del c&oacute;mic adulto estadounidense.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La importancia de &lsquo;Maus&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Maus: Relato de un superviviente</em> es la gran obra de Art Spiegelman. En ella, el autor reconstruye la historia de sus padres, Vladek y Anja Spiegelman, jud&iacute;os supervivientes de los campos de concentraci&oacute;n nazis. Su realizaci&oacute;n le llev&oacute; trece a&ntilde;os y una labor de documentaci&oacute;n que incluy&oacute; dos visitas a Auschwitz e innumerables entrevistas con su padre, con quien manten&iacute;a una relaci&oacute;n dif&iacute;cil. Gracias a eso, el c&oacute;mic se convirti&oacute; no solo en un valioso testimonio del Holocausto, sino tambi&eacute;n en la cr&oacute;nica de su propia elaboraci&oacute;n, al alternar la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica del relato fragmentado de Vladek con los pasajes del presente, en los que Art ten&iacute;a que lidiar con su padre, as&iacute; como con las propias dudas acerca de lo que estaba haciendo: eran los a&ntilde;os 80, y nadie hab&iacute;a abordado directamente un tema tan serio como el exterminio nazi en un c&oacute;mic, considerado un medio menor e infantil por el gran p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Si hoy esta percepci&oacute;n ha cambiado es gran parte gracias a <em>Maus</em>: la lista de autores que reconocen su influencia es inmensa. En <em>El desastre es mi musa </em>&mdash;t&iacute;tulo que alude a los temas que motivan a Spiegelman para realizar sus obras&mdash; aparecen varios: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/volver-gaza-gracias-periodismo-dibujado-joe-sacco_1_10714221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Sacco</a>, pionero del c&oacute;mic period&iacute;stico, reconoce el impacto de <em>Maus</em>, Chris Ware o Marjane Satrapi, autora de la reconocida <em>Pers&eacute;polis </em>(2000-2003), afirma que <em>Maus</em> fue el libro que la llev&oacute; a realizar su propia autobiograf&iacute;a. Los hallazgos formales de <em>Maus</em>, bien analizados en el documental por la especialista Hillary Chute &mdash;coautora, junto a Spiegelman, de <em>MetaMaus </em>(2011)&mdash;, resultaron igualmente influyentes.
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                La historieta de Art Spiegelman para la marcha de las mujeres en Washington en 2017                            </span>
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        <em>Maus</em> apareci&oacute; serializada como encarte de la revista de c&oacute;mic de vanguardia <em>Raw</em>, editada por Mouly y Spiegelman; en el documental se dedica especial atenci&oacute;n a esta publicaci&oacute;n, a trav&eacute;s de metraje de archivo. La primera parte de la obra se recopil&oacute; en formato de libro en 1986, bajo el t&iacute;tulo de <em>Maus: Mi padre sangra historia</em>. En 1991 vio la luz la segunda, <em>Maus: Y entonces empezaron mis problemas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Su impacto en el p&uacute;blico general sorprendi&oacute; al propio Spiegelman, que, de pronto, tuvo que lidiar con las reacciones de prensa y lectores, al recibir una atenci&oacute;n medi&aacute;tica inusual para un c&oacute;mic. Hasta el punto de que, en 1992, <em>Maus</em> se convirti&oacute; en el primero en recibir un Premio Pulitzer, en la categor&iacute;a de menciones especiales. Criticada por algunos por considerar que contar el Holocausto en un c&oacute;mic de animales antropomorfos supon&iacute;a una banalizaci&oacute;n, la obra conect&oacute; con un p&uacute;blico masivo y se convirti&oacute; en el punto de arranque de la novela gr&aacute;fica adulta y el c&oacute;mic de no ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los inicios </strong><em><strong>underground</strong></em></h2><p class="article-text">
        Uno de los aciertos de <em>El desastre es mi musa</em> es no dejar que el valor de <em>Maus</em> engulla la mayor parte del metraje. Muy al contrario, los inicios de Spiegelman ocupan el primer tercio del film. Interesado en el dibujo desde su infancia, el autor recuerda el impacto temprano de la revista sat&iacute;rica <em>MAD</em>, editada por Harvey Kurtzman. Antes de cumplir los 18 a&ntilde;os, Spiegelman ya hab&iacute;a publicado en diversas revistas y fanzines. Con la mayor&iacute;a de edad, y mientras estudiaba en la universidad, comenz&oacute; a colaborar con la empresa Topps en la realizaci&oacute;n de diversas series de cromos para sus chicles: entre ellas, la c&eacute;lebre Pandilla Basura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero fue al trasladarse a San Francisco en los 60 cuando Spiegelman entr&oacute; en contacto con la escena <em>underground</em> y contracultural que all&iacute; se congregaba. Un espacio de libertad, transgresi&oacute;n y experimentaci&oacute;n en el que conoci&oacute; a figuras como Bill Griffith, con quien coeditar&iacute;a la revista <em>Arcade</em>. O a Robert Crumb y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/aline-kominsky-crumb-pionera-comic-underground-autobiografia-autocomplaciente_1_10063837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aline Kominsky</a>, pareja con quien mantendr&iacute;a una intensa amistad: de hecho, en el documental aparecen varias secuencias de una cena con Spiegelman, Mouly, Crumb y Kominsky, en la que charlan acerca de aquella &eacute;poca clave para la configuraci&oacute;n de un c&oacute;mic adulto, alejado de las din&aacute;micas comerciales de las grandes editoriales americanas, como Marvel o DC.
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese contexto en el que Spiegelman, interesado en la exploraci&oacute;n formal del lenguaje de los c&oacute;mics, comenz&oacute; a publicar diversas piezas experimentales, pero tambi&eacute;n sus primeros intentos autobiogr&aacute;ficos, como &ldquo;Prisionero del Planeta Infierno&rdquo; (1972), en el que detalla el suicidio de su madre, que caus&oacute; una gran impresi&oacute;n en Fran&ccedil;oise Mouly, que cuenta c&oacute;mo contact&oacute; con su futura pareja a ra&iacute;z de su lectura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El golpe del 11-S y el compromiso contra Trump</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; <em>Raw</em> y la inmersi&oacute;n en la realizaci&oacute;n de <em>Maus</em>. Y, tras su &eacute;xito, Spiegelman no par&oacute; de impartir conferencias, conceder entrevistas y recibir todo tipo de premios y reconocimientos. Devorado por <em>Maus</em>, no parec&iacute;a haber nada que motivara a Spiegelman para tomar de nuevo los l&aacute;pices, lo que lo oxidar&iacute;a como dibujante &mdash;&ldquo;no es como montar en bicicleta&rdquo;, reconoce en el documental&mdash;. Pero todo cambi&oacute; el 11 de septiembre de 2001. El atentado yihadista contra las torres gemelas del World Trade Center fue presenciado por Spiegelman, Mouly y la hija mayor de ambos, Nadja. De ese impacto surgir&iacute;a <em>Sin la sombra de las torres </em>(2004), la &uacute;ltima obra larga del autor, en la que utiliza cl&aacute;sicos de las tiras de prensa para abordar el horror del atentado y su propio s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os de la carrera de Spiegelman han seguido girando en torno a <em>Maus</em>, aunque ha realizado colaboraciones especiales y participado en situaciones pol&eacute;micas: en 2006, por ejemplo, escribi&oacute; un art&iacute;culo defendiendo las caricaturas de Mahoma publicadas en Dinamarca que provocaron protestas en el mundo &aacute;rabe, as&iacute; como la funci&oacute;n sat&iacute;rica del dibujo y el humor gr&aacute;fico en la historia. Su propia obra, <em>Maus</em>, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/desnudo-femenino-palabras-obscenas-provocaron-retirada-maus-colegios-eeuu_1_8704803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha convertido en uno de los libros que se proh&iacute;ben con m&aacute;s frecuencia en colegios y bibliotecas de Estados Unidos.</a>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, Spiegelman se ha significado en contra del gobierno de Donald Trump y su deriva autoritaria, as&iacute; como contra el auge de la extrema derecha y el fascismo. En <em>El desastre es mi musa</em> podemos ver la historieta sat&iacute;rica protagonizada por Trump que public&oacute; en <em>Resist! </em>(2017), editado por Fran&ccedil;oise Mouly y Nadja Spiegelman, un c&oacute;mic que distribuyeron en las marchas de mujeres en protesta por las pol&iacute;ticas de Trump. La secuencia del documental en la que se muestran estas vi&ntilde;etas y Spiegelman expresa sus cr&iacute;ticas hacia Trump <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/art-spiegelman-mensaje-censurado-fascismo-documental-autor-maus-llega-europa_1_12368664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron eliminados en la emisi&oacute;n de la PBS, la televisi&oacute;n p&uacute;blica estadounidense, tal y como denunciaron sus directores.</a> El dibujante afirma, no obstante, que no volver&aacute; a dibujarlo porque incluso un retrato negativo es un halago para una personalidad narcisista como la del presidente de los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima ocasi&oacute;n en la que ha vuelto a coger el l&aacute;piz y la plumilla queda, sin embargo, fuera del documental: una colaboraci&oacute;n con Joe Sacco, &ldquo;Never Again and Again!&rdquo; (2025) en la que ambos abordan el genocidio en Gaza por parte de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de los 80 a&ntilde;os, Spiegelman es un referente ineludible y una pieza clave en la historia del medio al que ha contribuido con su trabajo, pero tambi&eacute;n con su labor de divulgaci&oacute;n, ya que sigue dando conferencias por todo el mundo: en 2025, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/art-spiegelman-maus-israel-comic_1_12709091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particip&oacute; en el festival Kosm&oacute;polis de Barcelona</a>, donde mantuvo un encuentro con el dibujante espa&ntilde;ol Max e intervino en una mesa redonda con Mouly, Chris Ware y Charles Burns. <em>El desastre es mi musa</em> supone, en definitiva, una excelente forma de tomar contacto con su figura y trayectoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/exito-maus-compromiso-trump-documental-reivindica-imprescindible-figura-art-spiegelman_1_12894944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del éxito de ‘Maus’ al compromiso contra Trump: un documental reivindica la imprescindible figura de Art Spiegelman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Documentales,Nazismo,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-rescata-dibujante-perdido-transicion-mostrar-cara-oculta_1_12858446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8957e166-bd89-49d5-90fb-af7db335d288_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ángel de la Calle publica ‘La caja de Pandora’, una novela gráfica en la que vuelve a su juventud militante para discutir el relato edulcorado que llega a los jóvenes sobre este periodo</p><p class="subtitle">Los 10 mejores cómics de 2025</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngel de la Calle (Molinillo de la Sierra, Salamanca, 1958) es un verso suelto en el c&oacute;mic espa&ntilde;ol. Muy vinculado a la literatura y en la organizaci&oacute;n de la Semana Negra de Gij&oacute;n desde hace a&ntilde;os, se inici&oacute; como dibujante en su juventud, durante los a&ntilde;os 70, en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fanzine-fotocopiado-cambio-siglo-recuerda-bueno-malo-internet_1_12490865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversos fanzines</a> y revistas <em>underground</em>. En los a&ntilde;os 80 public&oacute; en algunas de las revistas m&aacute;s importantes, como <em>Comix Internacional</em> o <em>Zona 84</em>. Los a&ntilde;os 90 no le fueron muy propicios, pero, ya en el nuevo milenio, suya fue una de las obras que pueden considerarse inaugurales en la etapa de la novela gr&aacute;fica: <em>Modotti. Una mujer del siglo XX </em>(2003-2005), sobre la c&eacute;lebre fot&oacute;grafa, traducida a varios idiomas. 
    </p><p class="article-text">
        A ese c&oacute;mic le sigui&oacute; <em>Pinturas de guerra </em>(2017), que le vali&oacute; el premio a la mejor obra espa&ntilde;ola en el Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Barcelona. Esta &ldquo;trilog&iacute;a sobre la cultura espa&ntilde;ola&rdquo;, en palabras del propio autor, se cierra ahora con <em>La caja de Pandora. Vivir y morir en la transici&oacute;n </em>(Garbuix Books, 2025), un c&oacute;mic en el que vuelve la vista a su adolescencia militante en las Juventudes Comunistas y que construye un di&aacute;logo entre presente y pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque son frecuentes las obras que abordan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/guerra-civil-jovenes-estudian-fuera-aulas_1_8551803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Guerra Civil y la dictadura</a>, no resulta habitual encontrar c&oacute;mics sobre la Transici&oacute;n. &Aacute;ngel de la Calle apunta en conversaci&oacute;n con este medio que &ldquo;durante unos a&ntilde;os fue un tema que no interesaba tocar demasiado&rdquo;. &ldquo;Hacen falta editoriales que tengan el valor de publicar este tipo de libros, muy pol&iacute;ticos &mdash;prosigue&mdash;. Pero tambi&eacute;n estamos en un momento en el que el c&oacute;mic tiene una deriva quiz&aacute;s un poco m&aacute;s banal en los temas que trata, probablemente como reflejo de la sociedad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d89ee9d3-27b8-4318-8f82-9155f4cf5835_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El hilo conductor de la obra es la b&uacute;squeda por parte del &Aacute;ngel de la Calle que protagoniza el c&oacute;mic, en clave autoficcional, de un dibujante perdido de la Transici&oacute;n, Juan &Aacute;ngel. Err&oacute;neamente, el <em>Diccionario del c&oacute;mic espa&ntilde;ol y su uso</em> (2000), coordinado por el escritor y te&oacute;rico Jes&uacute;s Cuadrado, le atribu&iacute;a a &Aacute;ngel de la Calle el nombre de Juan &Aacute;ngel como uno de sus pseud&oacute;nimos, lo cual lo motiv&oacute; a intentar encontrarlo. &ldquo;El error tiene cierto sentido, porque los dos est&aacute;bamos m&aacute;s o menos en la misma &eacute;poca y en Gij&oacute;n. &Eacute;l era tachista y yo puntillista, adem&aacute;s. Yo tambi&eacute;n hac&iacute;a cosas al principio relacionadas con la poes&iacute;a visual y con un tipo de c&oacute;mic m&aacute;s vanguardista para la &eacute;poca, como &eacute;l&rdquo;, explica De la Calle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero me qued&eacute; pensando que ah&iacute; hab&iacute;a una historia&rdquo;, a&ntilde;ade. Cuando empez&oacute; a indagar, descubri&oacute; que no hab&iacute;a ninguna informaci&oacute;n en internet, y, al preguntar a gente de la &eacute;poca, nadie sab&iacute;a nada, o pensaban que era el propio &Aacute;ngel de la Calle. &ldquo;Revolv&iacute; entre las cajas que tengo con panfletos y fanzines de esa &eacute;poca y fui detectando las pocas historias que public&oacute;, y me di cuenta de que hab&iacute;a mucho m&aacute;s de lo que parec&iacute;a, ya que reflejaba otra cosa, otra cara de la misma generaci&oacute;n a la que yo pertenec&iacute;a&rdquo;, explica el dibujante. La producci&oacute;n de Juan &Aacute;ngel se limita a un pu&ntilde;ado de historias cortas, pero que aparecen en &ldquo;obras b&aacute;sicas para entender el movimiento <em>underground </em>en Espa&ntilde;a&rdquo;, como la revista <em>Star</em> o <em>Purita</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Relacionado de alg&uacute;n modo con el poeta Haro Ibars, Juan &Aacute;ngel es autor de una obra disidente, de dif&iacute;cil encaje en el tiempo inmediatamente posterior a la Transici&oacute;n. &ldquo;A trav&eacute;s de &eacute;l pod&iacute;a hablar del cambio pol&iacute;tico y social, pero tambi&eacute;n confrontarlo con lo que estaba haciendo yo en esa &eacute;poca&rdquo;, explica el dibujante. As&iacute;, la obra se mueve entre los a&ntilde;os 2010, con un maduro &Aacute;ngel de la Calle indagando sobre el paradero de Juan &Aacute;ngel, y mediados de los a&ntilde;os 70, con su versi&oacute;n adolescente participando en las protestas contra el franquismo, pero a punto de abandonar el c&oacute;mic m&aacute;s comprometido para publicar historias m&aacute;s fant&aacute;sticas en las nuevas revistas que iban a surgir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y as&iacute; llego a la dial&eacute;ctica de apocal&iacute;pticos (Juan &Aacute;ngel) e integrados (yo)&rdquo;, afirma. &ldquo;Es evidente que yo de integrado no tuve nada, porque no alcanc&eacute; el &eacute;xito, pero esto no es un libro de historia, sino una novela&rdquo;, matiza De la Calle. &ldquo;Yo soy tanto personaje como narrador, y como narrador puedo a&ntilde;adir partes de la historia a la que no llega el personaje&rdquo;, a&ntilde;ade. As&iacute;, se introduce una coda en la que muestra el destino de Juan &Aacute;ngel durante los a&ntilde;os 80.
    </p><h2 class="article-text">Cuestionar la Transici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de conmemoraciones por el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hippies-folkies-crooners-ibericos-cancion-protesta-censura-banda-sonora-muerte-franco_1_12769088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50 aniversario de la muerte de Franco</a>, se reaviva el debate en torno a la Transici&oacute;n y su supuesto car&aacute;cter mod&eacute;lico y pac&iacute;fico. &Aacute;ngel de la Calle cuestiona esa visi&oacute;n al centrarse en la sociedad civil y en la militancia de a pie, precisamente lo que suele olvidar cierto discurso sobre el periodo, que escoge centrarse en unas pocas figuras pol&iacute;ticas. &ldquo;Eso no fue verdad&rdquo;, afirma rotundamente De la Calle. &ldquo;Cuatro o cinco tipos pod&iacute;an ser los que decid&iacute;an, pero hab&iacute;a una ebullici&oacute;n en ese momento en el pa&iacute;s, pidiendo algo diferente. Yo en ese momento solo llevaba un a&ntilde;o en las Juventudes Comunistas, pero los que eran mayores que yo estaban igual. La gente estaba en la calle: si no, habr&iacute;a sido imposible la reforma. Pero, como dice uno de los personajes, la izquierda no ten&iacute;a nada pensado cuando muriera Franco&rdquo;, explica el autor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a ilusi&oacute;n por el cambio, aunque hoy sabemos que Estados Unidos nunca iba a permitir una revoluci&oacute;n de los claveles como en Portugal, y estaba decidido c&oacute;mo iba a ser nuestra Transici&oacute;n&rdquo;, desarrolla De la Calle. Sin embargo, el autor de <em>La caja de Pandora</em> tambi&eacute;n habla del miedo de una generaci&oacute;n marcada por la incertidumbre.&nbsp;&ldquo;La clave es el miedo que ten&iacute;amos todos. Esos fanzines que hac&iacute;amos eran ilegales. Ahora los podr&aacute;n llevar al Reina Sof&iacute;a, pero entonces los llevaron a juicio&rdquo;, ironiza. 
    </p><p class="article-text">
        En ese juego entre la ilusi&oacute;n y el miedo se explica el t&iacute;tulo de la obra: &ldquo;Algunos esperaban que la Transici&oacute;n fuera como la l&aacute;mpara de Aladino, que la frotabas y sal&iacute;a el genio para concederte deseos. Pero lo que pas&oacute; fue m&aacute;s bien la caja de Pandora, que se abri&oacute; y sali&oacute; toda la peste del mundo, y solo qued&oacute; la esperanza. Y cuando tienes esperanza, tienes miedo&rdquo;. El curso de los acontecimientos tras la muerte del dictador y la aplicaci&oacute;n de una reforma pactada y paulatina desanim&oacute; a gran parte de la militancia de izquierdas.
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                    alt="Páginas de &#039;La caja de Pandora&#039;"
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            <span class="title">
                Páginas de &#039;La caja de Pandora&#039;                            </span>
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        La gente cay&oacute; en lo que se ha dado en llamar desencanto, en alusi&oacute;n a la pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri <em>El desencanto </em>(1976) sobre la familia Panero, tal y como se explica en el propio c&oacute;mic, en el que ese proceso tiene un lugar importante, y en el que se muestran diversas conversaciones que sintetizan las diferentes posturas en torno a la estrategia que sigui&oacute; la izquierda. Y, m&aacute;s concretamente, el Partido Comunista, que renunci&oacute; a la bandera republicana y acept&oacute; la monarqu&iacute;a como garante de la democracia. &ldquo;Cuarenta a&ntilde;os vagando por el desierto y al final no hay nada&rdquo;: as&iacute; resume De la Calle la vivencia de toda una generaci&oacute;n de luchadores antifranquistas. &ldquo;Esa es la historia del PCE &mdash;contin&uacute;a&mdash;, pero sin ellos no habr&iacute;a habido ni siquiera la reforma pactada. Entonces el PSOE no era nada, y los dem&aacute;s grupos comunistas orbitaban en torno al propio PCE&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo le explicas t&uacute; a alguien que se ha comido diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ahora aceptar la bandera de Franco?&rdquo;, se pregunta el autor de <em>Modotti</em>. &ldquo;Yo no lo puedo explicar&rdquo;, confiesa. Se trata de una generaci&oacute;n a la&nbsp;que &ldquo;se le pidi&oacute; que olvidaran demasiadas cosas, hasta olvidarse de ellos mismos&rdquo;, en palabras de De la Calle, que pone de ejemplo a los cantautores antifranquistas. &ldquo;<em>El viaje de &Iacute;taca</em> (1976) de Llu&iacute;s Llach fue el disco m&aacute;s vendido de su a&ntilde;o; pero, poco despu&eacute;s, ya hab&iacute;a pasado de moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que queda tras esos a&ntilde;os, en opini&oacute;n de &Aacute;ngel de la Calle, es la diversi&oacute;n pura, desideologizada. &ldquo;Cuando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-muestra-warhol-vijande-crearon-espana-propia-factory-almodovar-alaska_1_12727653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; la Movida</a>, solo qued&oacute; la parte que m&aacute;s le interesaba al poder, la diversi&oacute;n, lo brillante. Si ves a los protagonistas de la Movida, salvo Pedro Almod&oacute;var, casi todos han acabado siendo del Partido Popular. Triunfa el color&iacute;n y el oropel, cuando m&aacute;s bien es una etapa absolutamente gris&rdquo;, resume el dibujante. Pero tambi&eacute;n lo hace extensible a la cultura de la propia Transici&oacute;n, que atravesar&iacute;a un gran cambio. &ldquo;V&aacute;zquez Montalb&aacute;n pas&oacute; de ser el gran escritor de izquierdas de la &eacute;poca a hacer libros hablando de comidas. Adquiere m&aacute;s fama como cul&eacute; y gourmet. Eso es lo que va quedando&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mic no permaneci&oacute; ajeno a esas din&aacute;micas: tal y como se aprecia en las p&aacute;ginas de <em>La caja de Pandora</em>, las nuevas revistas del bum del c&oacute;mic adulto, salvo excepciones, apostaron por contenidos menos comprometidos pol&iacute;ticamente, y m&aacute;s centrados en la ciencia ficci&oacute;n, la aventura o el terror. Diversi&oacute;n y escapismo a los que los autores como &Aacute;ngel de la Calle tuvieron que adaptarse. &ldquo;Era inevitable que en el c&oacute;mic nos pusi&eacute;ramos a hacer otro tipo de obras, porque era lo que hab&iacute;a&rdquo;, recuerda. &ldquo;Est&aacute;bamos teniendo un retroceso, de hecho. Hasta que apareci&oacute; <em>Maus</em>, de Art Spiegelman, y los autores de L&rsquo;Association en Francia, que reinventaron el c&oacute;mic desde la autobiograf&iacute;a, buscando el realismo desesperadamente&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hablamos de la Transición, de la Guerra Civil o incluso de Felipe V, hablamos de ahora: la historia tiene que estar en el centro de la actualidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel de la Calle</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Aacute;ngel de la Calle es de los pocos autores, junto con Carlos Gim&eacute;nez, Max y algunos m&aacute;s, que contin&uacute;an en activo desde los a&ntilde;os 70. Y eso le da cierta perspectiva: &ldquo;Yo he tenido la suerte de estar en el movimiento <em>underground</em> y en el de la novela gr&aacute;fica, y me parece que aquellos polvos trajeron estos lodos, hay mucha relaci&oacute;n. Pero en medio hab&iacute;a que descomprimir, era necesario, seguramente, ese cambio de rumbo, tras la conciencia de haber sido derrotados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el dibujante defiende la necesidad de discutir el relato edulcorado de la Transici&oacute;n que les llega a los j&oacute;venes &mdash;&ldquo;que es el de <em>Cu&eacute;ntame</em>, la serie que encarg&oacute; Aznar para imponer una sola versi&oacute;n&rdquo;&mdash;, as&iacute; como la necesidad de la historia para entender el presente: &ldquo;Cuando hablamos de la Transici&oacute;n, de la Guerra Civil o incluso de Felipe V, hablamos de ahora: la historia tiene que estar en el centro de la actualidad&rdquo;. Con eso en mente, la lectura de su c&oacute;mic se vuelve un tanto amarga, con todos esos protagonistas que dejan atr&aacute;s la militancia y se integran en el sistema, pero tambi&eacute;n con aquellos que nunca lo hicieron y pagaron el precio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de la Transici&oacute;n, como dec&iacute;a Haro Ibars, es la historia de una generaci&oacute;n b&iacute;fida: o acababas ministro, o acababas muerto en un portal con una dosis de hero&iacute;na&rdquo;, sentencia De la Calle. Sin embargo, el autor tambi&eacute;n defiende que, tras la llegada de la democracia, siempre se mantuvo un cierto movimiento de resistencia. &ldquo;Aunque no ha tenido voz&rdquo;, matiza. &ldquo;Algunos no nos desencantamos nunca, lo que pasa es que &eacute;ramos conscientes de que &iacute;bamos perdiendo&rdquo;, concluye el dibujante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/comic-rescata-dibujante-perdido-transicion-mostrar-cara-oculta_1_12858446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 21:18:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cómic que rescata al dibujante perdido de la Transición para mostrar su cara oculta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Transición,Dictadura,Transición española,Guerra Civil Española,Dibujos,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 10 mejores cómics de 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3515f344-039c-431c-be74-cc65528ea7ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 10 mejores cómics de 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apostando por el riesgo, la novedad y la originalidad, esta selección de las mejores novelas gráficas de 2025 recorre todo un año repleto de publicaciones</p><p class="subtitle">Resumen del año - Los 20 mejores libros de 2025</p><p class="subtitle">Echando la vista atrás - Lo mejor en el 2025 cultural </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil hacer una selecci&oacute;n de lo mejor del a&ntilde;o. Cada uno entiende cosas diferentes por &ldquo;lo mejor&rdquo; y los criterios de cada persona siempre son distintos. Sin embargo, en esta selecci&oacute;n de c&oacute;mics publicados a lo largo de 2025 apostamos por el riesgo, la novedad y la originalidad, tres factores fundamentales que los lectores aprecian a la hora de sumergirse en una buena historia.
    </p><h2 class="article-text">'En vela', de Ana Penyas (Salamandra Graphic)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3947019a-e511-409b-9a0a-d257f3754463_3-4-aspect-ratio_default_1132694.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ganadora del Premio Nacional de C&oacute;mic Ana Penyas</a> dedica siempre a cada proyecto el tiempo necesario para documentarse, macerar las ideas y ofrecer una visi&oacute;n personal que se aleje de lugares comunes y cosas ya sabidas. Ese es el motivo de que cada obra ofrezca siempre elementos de inter&eacute;s y, como es el caso, se convierta en un imprescindible. &lsquo;En vela&rsquo; es tanto un tratado sobre uno de los males contempor&aacute;neos, los problemas de sue&ntilde;o, como una colecci&oacute;n de historias de personas de la calle, con un especial cuidado en la representaci&oacute;n de diferentes clases y realidades. 
    </p><p class="article-text">
        Convenientemente informada, Penyas despliega su est&eacute;tica de <em>collage</em> para componer un completo cuadro en torno a las causas profundas que est&aacute;n detr&aacute;s de lo que, enga&ntilde;osamente, parece un problema personal: la dificultad para dormir. Cuando la autora rasca la superficie, se comprueba que es la presi&oacute;n del sistema capitalista la que provoca muchos de estos problemas, que hacen que cada vez m&aacute;s poblaci&oacute;n recurra a los barbit&uacute;ricos. Con su lucidez habitual y un enfoque ideol&oacute;gico muy claro, Ana Penyas demuestra una vez m&aacute;s por qu&eacute; es una de las mejores autoras de c&oacute;mic del momento.
    </p><h2 class="article-text">'Consumida', de Alison Bechdel (Reservoir Books, trad. Roc&iacute;o de la Maya)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02ac09b0-e5d0-4a7d-a843-224ed5e804b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Alison Bechdel es una de las autoras m&aacute;s importantes en la novela gr&aacute;fica estadounidense contempor&aacute;nea, cuya <em>Fun Home</em> (2009) se ha convertido en parte ineludible del canon y uno de los c&oacute;mics m&aacute;s vendidos. En esta nueva obra, una Bechdel madura, retirada en el campo junto a su pareja, recurre a la autoficci&oacute;n para contar su d&iacute;a a d&iacute;a, pero tambi&eacute;n lo que implica la deriva ultra de su pa&iacute;s cuando se forma <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/canciones-no-mundo-disfrutara-siglo-memoria-lgtb-planes-culturales-diferente_132_12549956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte de un colectivo como el LGTBIQA+</a>, en el punto de mira del trumpismo, pero tambi&eacute;n como la activista que es.
    </p><p class="article-text">
        Con mucho humor y su habitual cinismo, Bechdel expone tambi&eacute;n las contradicciones de una izquierda que no puede evitar formar parte del sistema contra el que se manifiesta, y las dificultades para lidiar con la fama y el &eacute;xito al tiempo que se sigue siendo productiva&hellip; pero tambi&eacute;n lo problem&aacute;tico que resulta dar valor a la productividad por encima de todo.
    </p><p class="article-text">
        Para los viejos lectores de Bechdel, ser&aacute; una alegr&iacute;a reencontrarse con el plantel de personajes de la tira que realiz&oacute; durante a&ntilde;os &lsquo;Unas bollos de cuidado&rsquo;, que aqu&iacute; aparecen como amistades de Bechdel, en una obra que, pese a todo el pesimismo, tambi&eacute;n muestra un insobornable amor por la vida.
    </p><h2 class="article-text">'Brunilda en La Plata', de Gen&iacute;s Rigol (Apa-Apa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/89d1a2f9-35e3-4049-aeb5-38e5266681a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Gen&iacute;s Rigol es animador e ilustrador y, tras algunas historias cortas, por ejemplo, las publicadas en el fanzine <em>Autobullying</em> o en la revista <em>Forn de cal&ccedil;</em>&cedil; debuta en la obra larga con un c&oacute;mic ambicioso y deslumbrante en lo formal. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/relato-expone-redes-danza-cuerpos-planes-culturales-huir-estereotipos_132_12804911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Brunilda en La Plata&rsquo; se sit&uacute;a en una at&iacute;pica obra de teatro</a> que no parece tener fin, ya que se representa seg&uacute;n la va escribiendo &ldquo;el dramaturgo&rdquo;. Todo el reparto y los trabajadores de la obra van de un lado para otro, sin saber cu&aacute;ndo terminar&aacute; todo. Mientras, Norman tiene una cita con Brunilda, una de las modistas de la obra. Pero tiene un problema: para salir del recinto, tiene que atravesar el escenario, y eso es imposible mientras la obra no termine.
    </p><p class="article-text">
        Emparentada con el teatro del absurdo de Ionesco o Beckett, esta obra bebe tanto de los pioneros del c&oacute;mic como de la m&aacute;s rabiosa vanguardia, en un grafismo cuidado y expresivo. La excelente edici&oacute;n de Apa-Apa enaltece el color y la l&iacute;nea de Rigol en este c&oacute;mic que es uno de los debuts del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">'Hotel Abuel', de Marta Altieri (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e358b458-8a82-4767-ac22-69845979f95a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; la vejez de la generaci&oacute;n Z? &iquest;Qu&eacute; les importar&aacute; cuando se acerquen al final de sus d&iacute;as, qu&eacute; har&aacute;n para pasar el tiempo? Marta Altieri, creadora del revolucionario webc&oacute;mic &lsquo;Joselito&rsquo;, contesta estas preguntas en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/libros-atraviesan-canciones-dias-tristes-historietas-black-metal-buenos-planes-finde_132_12171410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los c&oacute;mics m&aacute;s sorprendentes, originales y frescos</a> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En &eacute;l, la autora se imagina una residencia en la que los y las residentes se dedican a pasarlo bien. Se enamoran, tienen sexo, y se divierten haciendo lo que les gusta: comen kebabs, hacen <em>streamings</em> y viven intensamente como si cada d&iacute;a pudiera ser el &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        La idea de partida es casi tan ingeniosa como el desarrollo, en esta obra que aborda la vejez desde el humor, pero sin la condescendencia que muy a menudo vemos en las ficciones sobre la tercera edad. Altieri, con su dibujo agil&iacute;simo, despreocupado del acabado t&eacute;cnico y concentrado en transmitir emociones subjetivas, construye un relato de emociones a flor de piel, que desarma con su humanidad y sorprende por su originalidad.
    </p><h2 class="article-text">'La muerte', de Irene M&aacute;rquez (Autsaider C&oacute;mics)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c3b71d99-b1a0-491e-b9ff-cb1b06c3f7e0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El humor negro puede ser uno de los m&aacute;s arriesgados, pero es tambi&eacute;n uno de los que m&aacute;s satisfacciones da a los lectores sin prejuicios, que no teman explorar este territorio. Irene M&aacute;rquez es una de las autoras de humor m&aacute;s interesantes de la actualidad, y su terreno predilecto es, precisamente, el del humor oscuro, que parece no tener tab&uacute;es de ning&uacute;n tipo, como demuestra mes tras mes en <em>El Jueves</em>.
    </p><p class="article-text">
        En esta nueva obra recopila varias historias breves de todo tipo, relacionadas de un modo u otro con la muerte, un misterio que quiz&aacute;s mediante el humor pueda serlo menos. M&aacute;rquez se maneja en diferentes registros y no se acomoda nunca, y hasta ensaya una suerte de manga adolescente para sumergirse en el terreno de la autobiograf&iacute;a, al menos aparentemente. Las historias de M&aacute;rquez puede que no sean para todo el mundo, pero aquellas personas que conectan con su sensibilidad no podr&aacute;n evitar caer rendidas ante su innegable talento.
    </p><h2 class="article-text">'El Rey Medusa', de Brecht Evens (Astiberri, trad. Rub&eacute;n Lard&iacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67dded7a-ceae-4cda-9303-c76e27b467fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Convertido ya en uno de los grandes nombres del c&oacute;mic europeo reciente, el belga Brecht Evens destaca en un primer vistazo por su incre&iacute;ble y &uacute;nico sentido del color, que, en sus manos, lejos de ser una mera herramienta decorativa se adquiere cualidades emocionales, narrativas y hasta sinest&eacute;sicas. Pero en obras como &lsquo;Pantera&rsquo; (2018) o &lsquo;Jolgorio&rsquo; (2022) ya ha demostrado que su ambici&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo puramente est&eacute;tico, sumergi&eacute;ndose en terrenos ficcionales complejos y nunca c&oacute;modos.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;El Rey Medusa 1&rsquo; no es una excepci&oacute;n, m&aacute;s bien al contrario: se trata de la primera entrega de una historia llena de aristas y m&uacute;ltiples lecturas posibles, protagonizada por un padre y su hijo. El padre parece haber descubierto una conspiraci&oacute;n mundial y dice estar en contacto con una orden superior que se enfrenta a ella. Desde su nacimiento, su joven hijo ha sido entrenado y preparado para lo que est&aacute; por venir. Pero &iquest;es todo fruto de una mente delirante, o hay algo de realidad? Como lectores, todo lo vemos filtrado por la mente infantil de un ni&ntilde;o que podr&iacute;a ser un genio o, simplemente, v&iacute;ctima de un padre con problemas mentales. El abrumador despliegue narrativo y visual de Evens, que no para de inventar nuevas soluciones a cada p&aacute;gina, nos hace esperar con ganas la siguiente entrega. 
    </p><h2 class="article-text">'Dibujo del natural', de Jaime Hernandez (La C&uacute;pula, trad. Lorenzo D&iacute;az)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a1908f43-f88b-4485-a5b1-7cc365c439f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el secreto para narrar las vidas de los mismos personajes durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os y seguir siendo fresco y divertido? No lo sabemos, pero, desde luego, Jaime Hernandez s&iacute;. Este autor clave en el surgimiento del c&oacute;mic alternativo en los a&ntilde;os 80, con la revista &lsquo;Love &amp; Rockets&rsquo; que publicaba junto a sus hermanos Beto y Mario, lleva desde sus comienzos profesionales narrando, a saltos y sin un orden concreto, las vidas de Maggie y Hopey, dos amigas del barrio de Hoppers, punks en su adolescencia y ahora se&ntilde;oras de vuelta de todo.
    </p><p class="article-text">
        Hernandez ha introducido, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, nuevos personajes m&aacute;s j&oacute;venes, entre los que destaca Tonta, con la idea de renovar el plantel y contrastar el car&aacute;cter de las cincuentonas protagonistas con las de adolescentes actuales. El resultado es, como de costumbre, un fresco lleno de vida y verdad, una lectura emocionante y divertida, cargada de significados para los viejos lectores y excelente puerta de entrada al universo de &lsquo;Locas&rsquo; para los nuevos. Por si fuera poco, Jaime Hernandez sigue siendo uno de los mejores dibujantes vivos del c&oacute;mic mundial, con un repertorio de soluciones que parece inagotable.
    </p><h2 class="article-text">'El disturbio eterno', de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Montse Meneses Vilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0562f912-de33-4c1a-93b5-819d91fcf992_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Ver a Joe Sacco en las listas de lo mejor del a&ntilde;o puede que se haya convertido ya en un t&oacute;pico, pero es que realmente el malt&eacute;s no baja el nivel. Todo lo contrario. La madurez no ha mitigado su rabia ante las injusticias, pero le ha dado una perspectiva mayor, as&iacute; como una panoplia de recursos m&aacute;s amplia. La experiencia acumulada se nota en esta nueva obra, fruto de una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joe-sacco-creo-democracia-permitimos-haya-ricos-compran-politicos_1_12764706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhaustiva labor de documentaci&oacute;n sobre el terreno</a>, que lleva a Sacco a la India. Concretamente, a la regi&oacute;n de Uttar Pradesh, a donde viaja con la intenci&oacute;n de entender el complejo escenario que se configur&oacute; tras los disturbios de Muzaffanagar, que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en las relaciones entre la poblaci&oacute;n hind&uacute; y la musulmana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace Sacco es periodismo de la vieja escuela, cocinado a fuego lento, que se toma todo el tiempo necesario para obtener respuestas y que evita las soluciones sencillas a problemas complejos. Es cierto que exige de sus lectores un grado de atenci&oacute;n y reflexi&oacute;n no siempre sencillo en la era del <em>clickbait</em> y las noticias que se leen en un minuto, pero el autor sabe perfectamente que hay cuestiones que, sencillamente, no pueden abordarse de otra forma.
    </p><h2 class="article-text">'La nueva frontera', de Blutch (Sapristi, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5d3aefb4-bbfd-42c0-b842-d753c0e6d0fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Blutch es uno de los grandes nombres asociados a la <em>Nouvelle BD</em>, ese movimiento autoral que, desde comienzos de los a&ntilde;os 90, sacudi&oacute; las normas del encorsetado c&oacute;mic francobelga y abri&oacute; nuevos caminos. Desde entonces, Blutch ha hecho lo que le ha dado la gana. Como uno de los dibujantes mejor dotados de su generaci&oacute;n, puede hacer pr&aacute;cticamente cualquier cosa. Adem&aacute;s, de resituar en el presente a iconos del c&oacute;mic del pasado como Tif y Tondu o Lucky Luke, realiza obras personales, que suelen salirse de los caminos narrativos m&aacute;s convencionales.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de &lsquo;La nueva frontera&rsquo;, que nos presenta al Blutch m&aacute;s libre, en todos los sentidos. Esta historia no lineal es un despliegue visual al alcance de muy pocos, en el que Blutch dibuja todos sus fetiches, pero es tambi&eacute;n una exploraci&oacute;n del deseo sexual, de las pulsiones y de la consumaciones de estas. Blutch lo presenta siguiendo una l&oacute;gica surrealista y psicoanal&iacute;tica, en lo que supone un viaje alucinante para los lectores que se dejen llevar sin prejuicios.
    </p><h2 class="article-text">'Aqu&iacute; donde estoy', de Mar&iacute;a Castro Hern&aacute;ndez y Tyto Alba (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3f44b757-2743-42f3-86ac-bb8ec63626d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La memoria hist&oacute;rica es uno de los grandes temas del c&oacute;mic espa&ntilde;ol de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, especialmente el centrado en la Guerra Civil y la dictadura, y quiz&aacute;s por eso cada vez cueste m&aacute;s encontrar obras verdaderamente innovadoras. Pero esta lo es. La escritora Mar&iacute;a Castro tuvo la suerte de entrar en contacto con Gabriel Le&oacute;n Honrrubia, con casi cien a&ntilde;os en el momento del encuentro, superviviente de la &ldquo;quinta del biber&oacute;n&rdquo; y hombre l&uacute;cido y de buen humor. Sus entrevistas, junto con las cartas que mandaba desde el frente, conservadas durante d&eacute;cadas, son la materia prima de este c&oacute;mic original y aleccionador sin ser artificiosamente did&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        Las excelentes acuarelas de Tyto Alba recrean un pasado emocional, los recuerdos de un hombre que, cuando era poco m&aacute;s que un ni&ntilde;o, se enfrent&oacute; a la muerte y al horror de la guerra. Como anciano, puede permitirse un ejercicio de memoria hist&oacute;rica que no deja lugar a la ambivalencia, una denuncia de la guerra que transmite a las nuevas generaciones, encarnadas en el hijo de Mar&iacute;a Castro, con quien Gabriel entabla amistad. Un c&oacute;mic que sin duda ser&aacute; muy &uacute;til en las aulas, pero que cualquier persona interesada en la historia reciente deber&iacute;a leer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2025_1_12849753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 21:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 10 mejores cómics de 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Cómic,Novela gráfica,Escritores,Editoriales,Dibujos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bdd8b3b-d125-48e2-a1c1-cd167815f24d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entras a una librería y la enorme variedad de opciones te dificulta decantarte por la obra perfecta para regalar estas Navidades. Con esta guía de recomendaciones, puedes ir a tiro hecho </p><p class="subtitle">Jane Austen cumple 250 años, la escritora que sigue cautivando a lectores de todas las edades en la época de los algoritmos</p></div><p class="article-text">
        Si no sabes qu&eacute; libros regalar por Navidad a tus familiares y amigos, esta lista de recomendaciones te proporciona 20 libros de ficci&oacute;n y otros tantos de no ficci&oacute;n, infantil-juvenil, c&oacute;mic y poes&iacute;a recientes pero tambi&eacute;n esenciales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="categ">Ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Hamnet (edici&oacute;n ilustrada por Laura Agust&iacute;)', de Maggie O'Farrell (Libros del Asteroide, trad. de Concha Carde&ntilde;oso y L'Altra, trad. de Marc Rubi&oacute; Rodon)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b44b7806-3a05-4471-aef8-4d5f560548d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En 2021, las editoriales Libros del Asteroide y L'Altra tradujeron al castellano y al catal&aacute;n respectivamente la novela m&aacute;s celebrada de la escritora hasta el momento. Cientos de l&aacute;grimas rodaron por las mejillas de las y los lectores de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta </a>narraci&oacute;n basada en la vida de <em>Hamnet</em>, el hijo de William Shakespeare que inspir&oacute; su gran obra <em>Hamlet</em>. Es un trabajo tan delicado como devastador y no deja indiferente.
    </p><p class="article-text">
        Libros del Asteroide ha sacado ahora una nueva edici&oacute;n en tapa dura y con ilustraciones de Laura Agust&iacute; que es un obsequio tanto visual como literario. Adem&aacute;s, el 23 de enero de 2026 se estrenar&aacute; en Espa&ntilde;a su adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, dirigida por Chlo&eacute; Zhao, coescrita con O'Farrell y protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal. Un momento id&oacute;neo para el regalo.
    </p><h2 class="article-text">'Un poco de suerte', de Jane Smiley (Sexto Piso, trad. de Ce Santiago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b45f2e96-fe73-4821-a6c3-3c6acf1545f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si alguien ha expresado alguna vez su admiraci&oacute;n por la novela estadounidense, deber&iacute;a tener en su biblioteca alg&uacute;n t&iacute;tulo de Jane Smiley. La editorial Sexto Piso se ha encargado desde hace a&ntilde;os de incorporar a su cat&aacute;logo los t&iacute;tulos de la escritora de <em>Heredar&aacute;s la tierra</em>, con la que gan&oacute; el Premio Pulitzer en 1992, y en 2025 ha sumado uno m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo t&iacute;tulo que ha tra&iacute;do a las librer&iacute;as traducido al castellano es <em>Un poco de suerte</em>, la primera entrega de la <em>Trilog&iacute;a de los cien a&ntilde;os</em>. Se trata de un recorrido de algunos de los eventos m&aacute;s se&ntilde;alados de la primera mitad del siglo pasado a trav&eacute;s del devenir de una familia. Sus 488 p&aacute;ginas pueden impresionar a primera vista, pero la pericia de Smiley para enganchar al p&uacute;blico es lo que realmente debe impactar.
    </p><h2 class="article-text">'A cuatro patas', de Miranda July (Random House, trad. de Luis Murillo Fort y Angle Editorial, trad. de Bel Olid B&aacute;ez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e9607df4-58a6-438b-8e7b-3307cb6cdaaf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Quienes tengan ganas de discutir sobre si una novela es la mejor del a&ntilde;o o no, ya pueden dejar de buscar. Miranda July, experta en ovaciones y crispaciones a partes iguales, public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-patas-no-mejor-novela-ano-miranda-july-hablando_1_12472032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltimo libro</a> el pasado mes de julio y desencaden&oacute; un debate entre la masa lectora sobre si es tan buena como gran parte de la cr&iacute;tica especializada lo decidi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista es una mujer de 45 a&ntilde;os, artista, un poco harta de su matrimonio y con une hije (g&eacute;nero no binario) de siete a&ntilde;os. Para darse un homenaje por su cumplea&ntilde;os decide emprender un viaje por carretera de un par de semanas, de Los &Aacute;ngeles a Manhattan. Pero, por cosas que pasan, se instala en un motel a unos cuantos kil&oacute;metros de su casa. Sin m&aacute;s detalles para no destripar la narraci&oacute;n, un argumento para regalarlo: m&aacute;s all&aacute; de los aspectos formales de su escritura, se trata de un libro divertido y, sobre todo, tan &uacute;nico como su autora.
    </p><h2 class="article-text">'La voz en la maleza', de Merc&egrave; Romero (Alba editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c5daf5e-7e47-4f34-b4ba-7cbd1d0bb3db_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El caso de Romero es uno de esos que sirve para mantener la esperanza de que nunca es demasiado tarde para conseguir un objetivo. Profesora de Lengua y Literatura desde 1991, solo le queda un a&ntilde;o para jubilarse y acaba de publicar su primera novela. Ha dedicado toda su vida a criar a cuatro hijos sin demasiada ayuda y a explicar a otros los entresijos del lenguaje y a analizar las grandes obras escritas en castellano. Y ahora ha llegado el momento de pasar al otro lado, el de los y las escritoras.
    </p><p class="article-text">
        La espera ha merecido la pena porque su libro es toda una sorpresa. Aunque trata sobre un asunto complicado de manejar, la agresi&oacute;n sexual a menores en el propio hogar, la autora consigue huir del morbo incluso en las escenas m&aacute;s expl&iacute;citas y mantener en vilo al lector o lectora hasta la &uacute;ltima p&aacute;gina. Quiz&aacute; no la sit&uacute;en en la parte m&aacute;s visible de las mesas de novedades de las librer&iacute;as, pero merece la pena buscarla.
    </p><h2 class="article-text">'Casas limpias', de Mar&iacute;a Ag&uacute;ndez (Temas de hoy)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d06ce15d-fedb-438b-aab4-8ec9260e37b7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Intentar vivir sin dejarse aplastar por las contradicciones es un apunte m&aacute;s de la lista de incordios cotidianos que no se pueden esquivar. En esas se encuentra Sol, una ayudante de un artista que vive con su novio, un conductor en rodajes audiovisuales (fue el encargado de transportar a Tom Cruise por ejemplo) al que le encanta su empleo. Y, adem&aacute;s de ellos, en su casa entran las limpiadoras a las que pagan para que adecenten su casa cada semana.
    </p><p class="article-text">
        A la protagonista esto le causa unos remordimientos terribles porque ser progresista no es compatible con &lsquo;tener&rsquo; limpiadoras (piensa ella), pero a la vez no las soporta (m&aacute;s remordimientos) y, para colmo, lo que a ella realmente le gustar&iacute;a en la vida es dedicarse a lo mismo que ellas. Dejar los trabajos que se suponen creativos pero son estresantes y est&aacute;n mal pagados para fregar, quitar el polvo y adecentar los hogares de los dem&aacute;s a cambio de dinero. A este batiburrillo se une el nacimiento y la crianza de su primer hijo, un l&iacute;o m&aacute;s en la madeja de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maria-agundez-escritora-no-conscientes-cuerpos-llegar-enfermarse-trabajo_1_12330859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> esta novela</a> atrevida y muy divertida. Para regalar sin complicaciones.
    </p><h2 class="article-text">'El nadador y otros cuentos', de John Cheever (edici&oacute;n ilustrada de Pau Gasol Valls). Random House, trad. de Jaime Zulaika Goicoechea y Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Mu&ntilde;oz</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ec363fcc-6492-4974-903c-bd0e8d95ef57_3-4-aspect-ratio_default_1132152.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El m&aacute;s famoso de los relatos de John Cheever, que inspir&oacute; la reconocida pel&iacute;cula hom&oacute;nima protagonizada por Burt Lancaster, es uno de esos t&iacute;tulos que nunca sobran en una biblioteca. Random House lo recupera ahora junto a <em>Adi&oacute;s hermano m&iacute;o</em> y <em>El marido rural</em>, tres obras ilustradas por Pau Gasol Valls que introducen al lector en el desencanto del sue&ntilde;o norteamericano. El volumen acaba de llegar a las librer&iacute;as listo para ser un regalo infalible &ndash;un cl&aacute;sico indiscutible, una edici&oacute;n cuidada&ndash; que gustar&aacute; a los aficionados a ficciones como <em>Mad Men</em>, por ejemplo, aunque es apto para todos los p&uacute;blicos adultos.
    </p><h2 class="article-text">'Criaturita', de Mar&iacute;a Bastar&oacute;s (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c6700840-742e-46c9-8dfc-b1686dda9e21_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Parece que en todos los lagos de todas partes del mundo hay un monstruo como inquilino. Y en el pueblo inventado de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/maria-bastaros-juega-segunda-novela-monstruos-personajes-incomodos-hay-fascinacion-perverso_1_12705291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</a> tambi&eacute;n o, al menos, eso creen algunos vecinos. Entre ellos, el padre fallecido de la protagonista, un cient&iacute;fico famoso (las razones de su estrellato var&iacute;an seg&uacute;n qui&eacute;n lo considere), que estaba obsesionado con el tema. Ahora ella vive con su madre, con quien tiene una relaci&oacute;n que tira hacia lo tormentoso y sufre una depresi&oacute;n que la lleva a tomar decisiones cuestionables.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambia cuando en la localidad comienzan a desaparecer mujeres sin motivo aparente. Los vecinos se organizan para encontrarlas, convencidos de que el &lsquo;algo&rsquo; que vive en las aguas es quien se las ha llevado. Una novela que tiene algo de <em>Twin Peaks</em>, una pizca de <em>Doctor en Alaska</em> y mucho de Bastar&oacute;s. Se lee de una sentada y con placer.
    </p><h2 class="article-text">'Cumbres Borrascosas', de Emily Bront&euml; (Arpa editores, trad. de Miguel P&eacute;rez Ferrero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6bfb2a3e-6a10-4649-aa90-ce4286f8c125_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los ganchos de actualidad para rescatar a los cl&aacute;sicos m&aacute;s cl&aacute;sicos suele ser una efem&eacute;ride pero, &uacute;ltimamente, la gran pantalla tambi&eacute;n funciona como &lsquo;excusa&rsquo;. Si hasta ahora Jane Austen hab&iacute;a sido la reina de las adaptaciones (la de <em>Orgullo y perjuicio</em> que est&aacute; en preparaci&oacute;n de la mano de Dolly Alderton para Netflix tiene a su<em> fandom </em>en vilo), ahora se incorpora una de las hermanas Bront&euml; al panorama.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo febrero, coincidiendo con San Valent&iacute;n, se estrenar&aacute; una nueva adaptaci&oacute;n de <em>Cumbres borrascosas</em>, dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi. Parece ser que la realizadora ha decidido realzar los momentos de pasi&oacute;n sin remilgos y darle un toque de modernidad con el vestuario y la banda sonora, que incluye canciones de Charli xcx, entre otros. Repasar el libro antes de ver una nueva versi&oacute;n en el cine es un buen motivo para regalarlo. Adem&aacute;s, la edici&oacute;n de Arpa incluye una introducci&oacute;n de Virginia Woolf y un posfacio de &Aacute;ngeles Caso.
    </p><h2 class="article-text">'Carne', de David Pascual aka Perfumme (Colectivo bruxista)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/814c5e8a-ae44-481e-ba94-7a56b12c7839_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;os 90, chica desaparecida, discotecas, Valencia, televisi&oacute;n que escupe contenido basura. Una historia parecida a una realidad que se ha repasado muchas veces, pero que el escritor renueva al relatar su trama a trav&eacute;s de cinco puntos de vista diferentes: el hermano de la protagonista, una polic&iacute;a a la que acaba de dejar la novia, una periodista, una ni&ntilde;a vidente y un alcalde. Ellos forman el elenco de personajes de este libro que se mueve entre el terror, el misterio y la miseria humana.
    </p><p class="article-text">
        Con una primera p&aacute;gina introductoria que recuerda al Irvine Welsh m&aacute;s euf&oacute;rico y referencias a la cultura pop casi en cada p&aacute;rrafo, m&aacute;s que una novela es un viaje en una monta&ntilde;a rusa. Muy adecuada para obsequiar a esa persona a la que le guste vivir emociones fuertes en las p&aacute;ginas y no se sonroje al mirar al pasado no-tan-reciente-pero-s&iacute; de la comunicaci&oacute;n de este pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">'El coraz&oacute;n revolucionario del mundo', de Francisco Serrano (Tusquets). Premio Tusquets de novela 2025</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48233460-7e8b-42a6-8e00-b7a3992ff9fe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor extreme&ntilde;o Francisco Serrano se hizo con el Premio Tusquets 2025 con una novela protagonizada por una mujer que participa en una c&eacute;lula anticapitalista en los a&ntilde;os 70. En la trama, los personajes masculinos se encargan de instruir y dise&ntilde;ar los planes, pero la determinaci&oacute;n de ella puede cambiar el rumbo de los acontecimientos. No hay mucho m&aacute;s que contar si no se quiere destripar el contenido del libro pero s&iacute; se puede decir que es un t&iacute;tulo apto para casi todos los gustos (tiene acci&oacute;n, misterio, sentimientos encontrados y clandestinidad). Adem&aacute;s, su calidad viene avalada por un premio literario respetable (y ya se sabe que no todos lo son).
    </p><h2 class="article-text">'El contrabando ejemplar', de Pablo Maurette (Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/538fab4b-aad4-4eb6-a793-898a4335dec7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otro ganador de un galard&oacute;n relevante, en este caso el Premio Herralde de novela. Maurette ha elaborado una mara&ntilde;a de enga&ntilde;os que comienza con el robo del manuscrito p&oacute;stumo donde se explicaba el devenir de Argentina desde el &lsquo;contrabando ejemplar&rsquo; del siglo XVII. Para poder aprovechar el texto, el ladr&oacute;n debe inventarse una biograf&iacute;a propia y otra de su amigo Eduardo, el escritor original de ese libro que nunca hab&iacute;a llegado a publicarse.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, otros personajes estramb&oacute;ticos como el primer italiano en poner un pie en el R&iacute;o de la Plata o figuras del folclore argentino como el monstruo querand&iacute; de la mala suerte se enredan en una novela que &ldquo;encuentra su lugar en la gran tradici&oacute;n de la mejor narrativa hispanoamericana&rdquo;, dice la editorial. No hay demasiado peligro de fallo con esta elecci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">'La verdad sobre el caso Savolta', de Eduardo Mendoza (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eee428d5-400c-4e1e-889e-ae104f05f654_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No hace falta ning&uacute;n motivo especial para recomendar la obra de Eduardo Mendoza, posiblemente el escritor con la expresi&oacute;n m&aacute;s risue&ntilde;a de Espa&ntilde;a. Pero resulta que ha sido el ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2025 y adem&aacute;s, se cumple el 50 aniversario de una de sus novelas m&aacute;s aplaudidas, <em>La verdad sobre el caso Savolta</em>. Seix Barral, su editorial habitual, ha publicado una edici&oacute;n especial con pr&oacute;logo de Sergio Vila-San Juan.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Mendoza tiene dos l&iacute;neas: la seria, poder as&iacute; decirlo, donde se enmarcan t&iacute;tulos como <em>La ciudad de los prodigios</em> o la mencionada del caso Savolta y la humor&iacute;stica, donde se encuentra la famos&iacute;sima <em>Sin noticias de Gurb</em> o la &uacute;ltima que llev&oacute; a las librer&iacute;as <em>Tres enigmas para la Organizaci&oacute;n</em>. Cualquiera de ellas (y del resto que tienen) son un obsequio adecuado.
    </p><h2 class="article-text">'Terrestre', Cristina Rivera Garza (Random House)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0ff2642-24cb-4fd2-b4e9-6811324afb14_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de <em>El invencible verano de Liliana</em> (Random House, 2021), donde cont&oacute; el feminicidio de su hermana y que le vali&oacute; el Premio Pulitzer por su edici&oacute;n en ingl&eacute;s, Rivera Garza <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-rivera-garza-amistad-unico-frente-maquina-odio-convertido-mundo_1_12241656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regres&oacute;</a> a las librer&iacute;as con un volumen de relatos. Compuesto por narraciones sobre mujeres que viajan en busca de libertad y aventuras, cuentos sobre la amistad (el tema estrella, por cierto, de la escena literaria de este a&ntilde;o), es un libro que disfrutar despacio. Y, a ser posible, con un l&aacute;piz en la mano, porque cada pocas p&aacute;ginas hay una frase digna de ser subrayada.
    </p><h2 class="article-text">'Hija de la venganza', de Michael McDowell (Blackie Books, trad. de Carles Andreu)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/41bb5137-4768-42d5-be3e-da6e0c1d9a7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del ins&oacute;lito &eacute;xito de la saga <em>Blackwater</em>, Michael McDowell regresa al cat&aacute;logo de Blackie Books. La palabra m&aacute;s utilizada para definir las anteriores obras del escritor fue &ldquo;adictiva&rdquo; y sus fans (que son muchos, as&iacute; que hay muchas probabilidades de acertar con este t&iacute;tulo) vuelven a encontrarse con su esencia en esta ocasi&oacute;n. De nuevo se presenta un thriller hist&oacute;rico con giros de guion propios de una serie televisiva de las que marcan una &eacute;poca que cuenta la persecuci&oacute;n de dos mujeres por Estados Unidos. Como la imaginaci&oacute;n no tiene l&iacute;mites, la editorial sit&uacute;a la novela entre Stephen King y Jane Austen. Es uno de los<em> Best Sellers </em>de la lista.
    </p><h2 class="article-text">'Flaquezas normales y corrientes (del ser humano)', de Megan Nolan (Mutatis Mutandis, trad. de Eduardo Iriarte)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/31484f0c-cad5-40f8-9296-fc89841b6e15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mutatis Mutandis se ha convertido, como quien no quiere la cosa, en una de las editoriales m&aacute;s jugosas del panorama literario nacional. En su cat&aacute;logo, cada vez m&aacute;s nutrido, se encuentra esta novela de Megan Nolan que toca temas como el sensacionalismo, la ambici&oacute;n, la opini&oacute;n enfurecida de la masa y el ansia por encontrar culpables, entre otras cosas nada ligeras. Una voz fresca que ha elaborado una ficci&oacute;n llena de recovecos por los que se cuelan secretos y silencios mantenidos durante generaciones pero que no tiene nada de pesada sino todo lo contrario. Un regalo si se quiere sorprender.
    </p><h2 class="article-text">'Las madrinas', de Aitana Casta&ntilde;o (Pez de plata)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0191fd76-b5bc-4b22-9aed-8af979591a43_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aitana Casta&ntilde;o vuelve a la novela despu&eacute;s de finalizar su <em>Trilog&iacute;a minera</em>. En esta ocasi&oacute;n, la trama se ubica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo y la protagonista es Gloria Montes, una mujer que emprende un camino rumbo a Bruselas, embarazada y rechazada por su familia. Pero la sororidad y la solidaridad de clase desviar&aacute;n su camino hasta el Madrid m&aacute;s subversivo que a&uacute;n se encuentra en lucha al final de la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada como es habitual por su paisano el ilustrador Alfonso Zapico, que ha dado color a las p&aacute;ginas, la escritora y periodista ha hecho un libro en el que queda claro que sola (quiz&aacute;) no puedes, con amigas s&iacute;. La escritura de Casta&ntilde;o combina emotividad y humor a partes iguales y es un regalo perfecto para reconfortar (que siempre se agradece).
    </p><h2 class="article-text">'Caravana para cuervos', de Emin&eacute; Sadk (Autom&aacute;tica editorial, trad. de Mar&iacute;a V&uacute;tova)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/053f1d2c-eb48-48f4-bddc-ad5570d12d80_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En una peque&ntilde;a localidad b&uacute;lgara, un profesor de Geograf&iacute;a llamado Nikolay Todorov gana un concurso europeo para renovar el sistema educativo de la escuela. Pero mientras que su director y el alcalde del lugar ven el premio como una oportunidad para seguir manteniendo el orden establecido hasta el momento, Todorov piensa todo lo contrario. As&iacute; que en el banquete que se organiza para celebrar el proyecto, vomita encima del magistrado y huye a la regi&oacute;n del Deliorm&aacute;n, donde aprender&aacute; a reconciliarse con la vida. Puede parecer tr&aacute;gico pero se trata de un libro lleno de humor con el que se puede sorprender y, sobre todo, ayudar a abrir la mente a nuevas posibilidades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as', de David Ucl&eacute;s (Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a9627d17-565e-4386-bf3a-0987d81d0977_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los tochos del a&ntilde;o (704 p&aacute;ginas) que se ha labrado una aut&eacute;ntica legi&oacute;n de seguidores, ha conseguido una impresionante lista de premios y hasta casi la unanimidad de la cr&iacute;tica: Ucl&eacute;s ha escrito una gran novela sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola. Es el<em> Best Seller</em> de firma patria de este conjunto de recomendaciones y, aunque solo sea por saciar la curiosidad que suelen ir ligados a estos fen&oacute;menos (&iquest;de verdad es para tanto?) supone un obsequio deseable. Quien pensase que ya se hab&iacute;a escrito todo lo que se ten&iacute;a o pod&iacute;a escribir sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola, aqu&iacute; encontrar&aacute; la muestra de que se equivocaba.
    </p><h2 class="article-text">'Salto mortal', de MacDonald Harris (Gatopardo, trad. de &Iacute;&ntilde;igo F. Lomana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ee7f35bc-1d05-495b-b1ae-82d26b639d21_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha tenido alguna vez la fantas&iacute;a de ser otra persona? Pues al protagonista de Salto mortal se le aparece la oportunidad aunque es consecuencia de una explosi&oacute;n que le ha borrado todo signo que le haga reconocible, incluidas las huellas dactilares. Como nadie le conoce cuando le rescatan tiene la posibilidad de escoger una nueva identidad, algo que no considera hasta que una mujer se presenta en el hospital y asegura que est&aacute;n casados. Se trata de una novela de car&aacute;cter filos&oacute;fico en la que el autor se plantea cuestiones sobre el &lsquo;yo&rsquo;, la identidad y el ansia de trascendencia. Es decir, es el t&iacute;tulo adecuado para regalar a esa persona a la que le gusta reflexionar pero tambi&eacute;n entretenerse con la lectura.
    </p><h2 class="article-text">'Una madre trabajadora', de Agnes Owens (Mu&ntilde;eca infinita, trad. de Blanca Gago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7709ccc8-56df-4d9a-8e4a-168cd5cbc38b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En menos de 200 p&aacute;ginas, Owens desarrolla una historia cargada de humor negro acerca de una mujer que decide volver a trabajar despu&eacute;s de haber tenido dos hijos (la autora sabe de lo que habla: ella tuvo siete y variedad de empleos). Su marido, con el que comparte afici&oacute;n por el alcohol, est&aacute; en el paro y ella encuentra un puesto de ayudante de un abogado que escribe un libro sobre el comportamiento humano de los animales. Perfecta tanto para los admiradores de Muriel Spark como para los de Douglas Stuart (otros autores con obras potencialmente regalables asimismo) ya que comparte con ellos la chispa y la capacidad de an&aacute;lisis de una realidad irregular.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

.ladillo_categoría {
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}

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Ensayo">No ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Furor bot&aacute;nico&rsquo;, de Laura Agust&iacute; (Lumen)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e4de42c9-dd44-451d-b96e-a36e5381a5f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La bot&aacute;nica es, desde hace a&ntilde;os, una tendencia editorial que parece no tener fin. Entre ensayos, textos cl&aacute;sicos y literatura neorrural, merece la pena detenerse en este precioso &aacute;lbum de la ilustradora Laura Agust&iacute;. La autora, que abandon&oacute; Barcelona para llevar una existencia m&aacute;s sosegada en un peque&ntilde;o pueblo del Pirineo catal&aacute;n, recoge en estas p&aacute;ginas la memoria familiar, con el ojo puesto en el v&iacute;nculo que las mujeres de su clan han mantenido con las plantas a lo largo de los a&ntilde;os. Desde los remedios de la bisabuela a las flores de la madre, pasando por la cocina o su propio proceso de descubrimiento. Los dibujos y las palabras dialogan en un libro tan vivificante como primoroso.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La vida secreta de los vampiros&rsquo;, de Elia Barcel&oacute;, ilustrado por Nana Vaez (Lunwerg)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3390b80a-a7c0-40a6-9cdb-4e8c263d4183_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El estreno de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/luc-besson-politica-francesa-pelicula-guion-pesimo-mal-producida-peor-interpretada_1_12691865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dr&aacute;cula. Una historia de amor</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/luc-besson-politica-francesa-pelicula-guion-pesimo-mal-producida-peor-interpretada_1_12691865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Luc Besson</a>, tan solo confirma una tendencia que lleva tiempo en marcha: los vampiros est&aacute;n de vuelta. Hace tiempo que el mercado editorial lo nota, con novelas como <em>El imperio del vampiro</em> (2021), de Jay Kristoff (Nocturna) o el &eacute;xito juvenil <em>Crave</em> (2020), de Tracy Wolff. Por si fuera poco, la creciente receptividad hacia culturas no occidentales hace que ya no solo haya un modelo de vampiro, sino que se descubre a esta figura bajo la mirada de diferentes tradiciones. Este libro escrito por Elia Barcel&oacute;, una de las voces m&aacute;s importantes de la narrativa de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, explora el imaginario vamp&iacute;rico a lo largo de la historia, tendiendo puentes entre la mitolog&iacute;a, la historia, la literatura y la cultura audiovisual.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Frida Kahlo. Cartas de amor&rsquo;, de Suzanne Barbezat (ed.) (Blume, trad. textos introd. Remedios Di&eacute;guez Di&eacute;guez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2746237b-6b89-493e-b0c8-30440f7b0850_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No hay duda de que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/universo-frida-kahlo-militante-comunista-convirtio-adversidad-arte_1_8549608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la figura de Frida Kahlo</a> trasciende m&aacute;s all&aacute; de su obra pict&oacute;rica: la superaci&oacute;n personal, la canalizaci&oacute;n de las heridas del cuerpo a trav&eacute;s del arte, el amor y el desenga&ntilde;o, la independencia creativa y el compromiso con la libertad en una &eacute;poca en el que las mujeres artistas estaban condenadas a los m&aacute;rgenes han hecho de ella un referente que no deja de inspirar, como pintora pero a&uacute;n m&aacute;s como mujer insobornable, a las generaciones que la han sucedido. Este libro, que re&uacute;ne sus cartas a Diego Rivera y a otros artistas de su c&iacute;rculo, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-georgia-keeffe-thyssen_1_7949284.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Georgia O&rsquo;Keeffe</a> o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/josep-bartoli-republicano-frida-kahlo_1_6064678.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Bartol&iacute;</a>, junto con fotos e im&aacute;genes de las misivas manuscritas, permite conocer su lado m&aacute;s cercano.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Los despojados. Medio siglo de lucha y exilio del pueblo saharaui&rsquo;, de Jos&eacute; Carmona Gilo (Altamarea)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/398c842a-bb11-43c9-ba94-9a7586b11b36_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El autor, un periodista que conoce de primera mano los campamentos de refugiados saharauis, firma una cr&oacute;nica polif&oacute;nica que repasa lo ocurrido con este pueblo en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/50-anos-despues-marcha-verde-saharauis-afrontan-reves-onu-unica-solucion-sera-lucha-armada_1_12744392.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde que Espa&ntilde;a se retir&oacute; del territorio en 1976</a> y comenz&oacute; de este modo <a href="https://www.eldiario.es/temas/conflicto-saharaui/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un conflicto que contin&uacute;a en la actualidad</a>, a trav&eacute;s de las voces de quienes rara vez tienen voz, es decir, sus protagonistas, sus v&iacute;ctimas, los que han perdido su hogar y luchan por <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decadas-suplicio-saharauis-obtener-nacionalidad-espana-discrimina_1_12094655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reconocimiento que no llega</a>. Una memoria de exilio, lucha y dolor que ayuda a tomar conciencia de un problema que debe estar en la agenda pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La llama&rsquo;, de Leonard Cohen (Salamandra, trad. Alberto Manzano Lizandra)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/04b6d7da-558b-45c0-abe1-7e5abe002b02_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los amantes del <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cronica-sentimental-leonard-cohen_129_3738407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran m&uacute;sico canadiense</a> est&aacute;n de enhorabuena: se publica la edici&oacute;n definitiva de su libro m&aacute;s personal, un compendio de poemas, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/canciones-imprescindibles-leonard-cohen_1_3745789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canciones</a>, reflexiones y dibujos que el propio autor prepar&oacute; a modo de legado. Los documentos aglutinan las obsesiones que vertebraron su fecunda carrera como cantautor, de su experiencia en la guerra al amor, la amistad o sus primeras tentativas art&iacute;sticas. Con la mirada puesta en el final y el esp&iacute;ritu meticuloso que caracteriza toda su obra, este libro no solo acerca al lector al lado m&aacute;s personal del autor, sino que se lee como una obra apasionante.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El amor que nos cura&rsquo;, de Boris Cyrulnik (Herder, trad. Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez A&uacute;z y Beatriz Eguibar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eda4dbb2-801e-49fc-a520-04468a60b0f0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siguiendo la estela de Viktor Frankl en su c&eacute;lebre <em>El hombre en busca de sentido</em> (1946), Boris Cyrulnik, reconocido neur&oacute;logo, psiquiatra, psicoanalista y en&oacute;logo franc&eacute;s, parte de los testimonios de supervivientes de guerras, accidentes, cat&aacute;strofes naturales y traumas de todo tipo para vertebrar una honda reflexi&oacute;n sobre el dolor, la resiliencia y el poder de los v&iacute;nculos afectivos como motor para redefinir la identidad propia, la pertenencia social y en &uacute;ltima instancia el sentido de la existencia despu&eacute;s de superar una p&eacute;rdida o suceso traum&aacute;tico. El amor rom&aacute;ntico, s&iacute;, pero tambi&eacute;n la ni&ntilde;ez y las relaciones familiares a lo largo de la vida. Un ensayo iluminador que da esperanza a pesar de todos los sinsabores de este mundo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El cuerpo femenino en el arte&rsquo;, de Amy Dempsey (Cinco Tintas, trad. Gemma Fors Soriano)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bfa8ae8-b9d2-4f38-a5f5-61a0d1be362b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ha llovido bastante desde que las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/guerrilla-girls_128_4404567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerrilla Girls</a> denunciaron, con mucha astucia, que parece que <a href="https://www.macba.cat/es/obra/r1953-do-women-have-to-be-naked-to-get-into-the-met-museum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los museos las mujeres solo pueden entrar desnudas</a>. Desde entonces, en un intento de reconstruir la historia del arte que se ha ense&ntilde;ado durante siglos, muchos centros han desempolvado cuadros de artistas ignoradas y han puesto los frescos de las mujeres pintadas por ellos bajo una nueva perspectiva. Este libro-&aacute;lbum, un recorrido visual fascinante, se ocupa de alumbrar estas pinturas, poniendo de manifiesto c&oacute;mo la mirada masculina del hombre blanco heterosexual burgu&eacute;s, junto con los intereses del poder, ha moldeado la concepci&oacute;n del cuerpo femenino a lo largo del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Lo contaron al mundo. Periodistas extranjeras en la Guerra Civil&rsquo;, de Bernardo D&iacute;az Nosty (Renacimiento)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1ea62b50-c92c-4749-ad70-d265bf906fc7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos sabe que escritores c&eacute;lebres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-senoras-hemingway-lado-personal-autor-125-aniversario_1_11530165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Hemingway</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/george-orwell-colm-toibin-cccb-poum-barcelona_1_4772685.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Orwell</a> o <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/malraux-memoria-presente_129_5614511.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute; Malraux</a> estuvieron en Espa&ntilde;a durante la Guerra Civil. Sin embargo, no se conoce tanto (para variar) a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hijos-thomas-mann-cronistas-guerra-civil-terrible-destino-ninos-espanoles_1_12089178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres extranjeras que ejercieron como reporteras de guerra</a>, fotoperiodistas y colaboradoras de prensa en general. Este exhaustivo estudio, el m&aacute;s completo hasta la fecha, da a conocer a cerca de doscientas profesionales de m&aacute;s de veinticinco pa&iacute;ses que utilizaron los medios de comunicaci&oacute;n a su alcance para contar al mundo lo que estaba aconteciendo y alzar la voz por las v&iacute;ctimas.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;&Oacute;rbitas. Apuntes de una vida en continua exploraci&oacute;n&rsquo;, de Sara Garc&iacute;a Alonso (Sine Qua Non)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d383fcd3-6298-401a-9416-744cfe6cd940_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de la ciencia con las mujeres sigue sin ser todo lo fluida que deber&iacute;a, una falta de confianza auspiciada por una tradici&oacute;n cultural que durante d&eacute;cadas ha establecido, a menudo de forma sutil e inconsciente, una separaci&oacute;n entre profesiones para hombres y profesiones para mujeres. Para paliar esta carencia, nada mejor que <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/matematicas-no-carrera-chicas-importancia-referentes-femeninos-empoderamiento-futuras-cientificas_1_12041759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ejemplo</a>; y si puede venir de la mano de una mujer de hoy, que habla claro y adem&aacute;s se implica con la defensa de la igualdad y los valores c&iacute;vicos, mucho mejor. As&iacute; es <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sara-garcia-alonso-astronauta-hay-mirar-miedos-lejos-ve-espacio_128_11675636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Garc&iacute;a Alonso, investigadora en biomedicina y la primera mujer espa&ntilde;ola en ser seleccionada como miembro de la reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA)</a>. Este libro, adem&aacute;s de narrar su experiencia, contagia su amor por la vocaci&oacute;n y el valor del esfuerzo sostenido por hacer realidad las metas.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Ruralismo&rsquo;, de Vanesa Freixa Riba (Errata naturae, trad. Carlos Mayor)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d170ebc7-bf4b-4f4a-9951-c3ad116a4082_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los testimonios de quienes dejaron la vida urbana para instalarse en la naturaleza est&aacute;n escritos por hombres norteamericanos, a menudo ya veteranos o muertos. Sus experiencias resultan inspiradoras, pero tienen el h&aacute;ndicap de resultar, quiz&aacute;, lejanas para el lector medio espa&ntilde;ol del presente. <a href="https://www.eldiario.es/viajes/vanesa-freixa-defensa-ruralismo-vida-mejor-vivir-manera-sencilla-dia-hoy-carisimo_1_12707521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ruralismo</em></a> tiene la virtud de contar ese tipo de vivencias desde un punto de vista de hoy, de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/vanesa-freixa-defensa-ruralismo-vida-mejor-vivir-manera-sencilla-dia-hoy-carisimo_1_12707521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una mujer joven que hace unos a&ntilde;os se traslad&oacute; con su compa&ntilde;ero y su hijo a una caba&ntilde;a de Lleida</a>. Adem&aacute;s de compartir su d&iacute;a a d&iacute;a y reflexionar sobre el proceso de adaptaci&oacute;n, examina temas controvertidos como la <a href="https://www.eldiario.es/aragon/huella-oso-pirineo-desafios-adaptacion-80-ejemplares_1_11418606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reintroducci&oacute;n del oso en el Pirineo</a> y expone su particular filosof&iacute;a en torno a la posibilidad de construir una existencia m&aacute;s ecol&oacute;gica, &eacute;tica y sostenible, no solo en la monta&ntilde;a, sino desde cualquier lugar.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Escalera interior&rsquo;, de Almudena Grandes (Tusquets, ed. Elisa Ferrer)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6a653546-c650-477b-ba50-8ec0130bf148_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Falleci&oacute; el 27 de noviembre de 2021, pero no la hemos olvidado. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almudena Grandes</a> se hizo c&eacute;lebre por su obra, siempre comprometida con el feminismo, la memoria hist&oacute;rica y los principios de justicia social; y adem&aacute;s tuvo siempre la valent&iacute;a de posicionarse, de hablar sin tapujos sobre las tensiones del momento en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los numerosos art&iacute;culos que escribi&oacute;</a>, en los que tambi&eacute;n compart&iacute;a su lado m&aacute;s personal. Esta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antolog&iacute;a</a> hace una amplia selecci&oacute;n que permite descubrir esa faceta, la de la escritora en su intimidad, entre los recuerdos de infancia y sus paseos por Madrid, entre las comidas familiares y los partidos del Atl&eacute;tico, entre los libros que lee y los que escribe. Un hermoso regalo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Posguerra. Una historia de Europa desde 1945&rsquo;, de Tony Judt (Taurus, trad. &Aacute;lvaro Marcos Lantero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2b121c4-0ae6-4062-b1d4-006df56b0580_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una nueva edici&oacute;n de este cl&aacute;sico de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, uno de los pocos libros de los que se puede afirmar que son de veras &ldquo;imprescindibles&rdquo; para conocer el legado de la segunda mitad del siglo XX, tanto para los especialistas como para los aficionados a la historia reciente. En efecto, la lucidez de un historiador de la talla de Tony Judt revisa con detalle aspectos como la evoluci&oacute;n del comunismo, con el que &eacute;l mismo se desencant&oacute;, la transformaci&oacute;n cultural a ra&iacute;z de Mayo de 1968 o el auge de la derecha de los a&ntilde;os ochenta. Para saber qui&eacute;nes somos y en qu&eacute; momento estamos, nada mejor que conocer bien el pasado; en este sentido, he aqu&iacute; una obra fundamental.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;V&iacute;ctimas perfectas y la pol&iacute;tica del encanto&rsquo;, de Mohamed el-Kurd (Capit&aacute;n Swing, trad. Blanca Gago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7b8ee33d-7f2d-4bf4-a57a-592fd8f4059a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Entre la abundante bibliograf&iacute;a sobre <a href="https://www.eldiario.es/temas/conflicto-palestina-israel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el conflicto entre Israel y Palestina</a>, quiz&aacute; lo mejor sea escuchar a sus protagonistas, sus v&iacute;ctimas, los palestinos que han vivido y viven en sus carnes el trauma del genocidio: la muerte, la p&eacute;rdida, el hambre, el exilio, el dolor. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mohamed-kurd-escritor-palestino-palestinos-izquierdas-tiempo-insistimos-queremos-unico_128_12712908.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El periodista y poeta palestino Mohamed el-Kurd</a> a&uacute;n no ha cumplido los treinta, pero conoce bien lo que significa vivir bajo la ocupaci&oacute;n israel&iacute;. Y no solo eso: tambi&eacute;n posee un discurso cr&iacute;tico sobre el tratamiento que los medios occidentales dan a las v&iacute;ctimas. Este libro, que combina memoria, reportaje y an&aacute;lisis social, no solo nos acerca a la realidad a pie de calle de los palestinos, sino que insta a deconstruir las narrativas simplificadoras y reivindica la identidad palestina en toda su complejidad.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El verano de Cervantes&rsquo;, de Antonio Mu&ntilde;oz Molina (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0de4f874-00dc-4ddb-a957-174ec49f9b36_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Qu&eacute; regalo m&aacute;s hermoso nos ha hecho <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/antonio-munoz-molina-atraccion-belleza-no-pertenecen-juventud_128_10476148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Mu&ntilde;oz Molina</a> con este libro: a caballo entre el ensayo y las memorias, el autor explora la obra magna de las letras espa&ntilde;olas y la influencia que ha ejercido en &eacute;l a lo largo de los a&ntilde;os, desde aquella primera lectura juvenil hasta las relecturas m&aacute;s cr&iacute;ticas que realiza cada verano. Es un homenaje a <em>Don Quijote</em> que cuenta, adem&aacute;s, c&oacute;mo ha marcado a otros creadores c&eacute;lebres; todo ello con la prosa reposada, erudita y conmovedora del escritor jienense. Si a &eacute;l le hace compa&ntilde;&iacute;a Cervantes, a sus lectores nos hacen compa&ntilde;&iacute;a ambos gracias a sus palabras.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El espionaje en la Guerra Civil&rsquo;, de Jes&uacute;s M.&ordf; Pascual P&eacute;rez (Catarata, pr&oacute;l. &Aacute;ngel Vi&ntilde;as)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/58b08704-e49a-458f-8662-20d88733b535_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se siguen publicando libros sobre la guerra y sus consecuencias? Entre otras cosas, porque no dejan de hacerse nuevos hallazgos que sin duda deben reconfigurar la perspectiva que hemos heredado de los hechos. La investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pepita-etxano-leblond-t-1-nombres-propios-espionaje-contravigilancia-durante-guerra-civil_1_12323766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espionaje durante la Guerra Civil</a> desentra&ntilde;a el funcionamiento de estas redes y subraya el papel clave que desempe&ntilde;aron los agentes, tanto en Espa&ntilde;a como en el extranjero. El autor sostiene que su labor result&oacute; fundamental en el triunfo de los sublevados, de modo que su importancia no puede menospreciarse a la hora de comprender los entresijos de la contienda.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La sociedad japonesa. Pasado, presente y nuevos horizontes&rsquo;, de Estel&middot;la Ram&iacute;rez Mart&iacute;nez (Satori)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/521c9c02-c6a7-484c-a5f4-474383c0b128_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La fascinaci&oacute;n por el pa&iacute;s del sol naciente no deja de crecer, como as&iacute; prueba la nutrida oferta cultural: desde sus m&iacute;ticas pel&iacute;culas de terror al cada vez m&aacute;s productivo manga y <em>anime</em>, sin olvidar a los grandes cl&aacute;sicos de la literatura, que no dejan de reeditarse, o la &uacute;ltima moda literaria de las novelas <em>cozy</em>, esas historias entra&ntilde;ables de librer&iacute;as, gatos y t&eacute;. Para evitar que nuestra perspectiva peque de exotismo o caiga en t&oacute;picos arcaicos, nada mejor que este ensayo, escrito por una experta en la materia, que repasa el pasado reciente de Jap&oacute;n y sus relaciones con Occidente, con un enfoque en los temas sociales y la voluntad de acabar con los estereotipos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El ascenso de Hitler al poder&rsquo;, de Timothy W. Ryback (Galaxia Gutenberg, trad. Alejandro Pradera)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4ac10538-d250-43a1-9607-27ff8a0c348d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre el paralelismo entre el periodo de entreguerras del siglo XX y el mundo occidental de hoy. Tanto si se acepta la comparaci&oacute;n como si no, siempre es bienvenido conocer mejor c&oacute;mo el nazismo se instal&oacute;, no solo en el poder, sino, todav&iacute;a m&aacute;s crucial, en las mentes de una buena parte de la poblaci&oacute;n alemana. Este libro sigue, paso a paso, los acontecimientos que tuvieron lugar a principios de los a&ntilde;os treinta para que Adolf Hitler terminara siendo nombrado canciller en marzo de 1933. El autor hace hincapi&eacute; en los altibajos en la aceptaci&oacute;n social del l&iacute;der nazi, que ni mucho menos ten&iacute;a el respaldo de la sociedad en conjunto, y en la agitada temporada electoral que se vivi&oacute; en la malograda Rep&uacute;blica de Weimar a lo largo del a&ntilde;o anterior.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La vuelta al mundo en ochenta juegos&rsquo;, de Marcus du Sautoy (Acantilado, trad. Eugenio Jes&uacute;s G&oacute;mez Ayala)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6307bf37-e90e-4bbc-8e68-7a24b76d9e4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Marcus du Sautoy, catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas de la Universidad de Oxford y c&eacute;lebre divulgador de esta disciplina, firma una de las propuestas m&aacute;s originales del a&ntilde;o con este impresionante recorrido por ochenta juegos populares de alrededor del globo, del <em>backgammon</em> de Oriente Medio al <em>Monopoly</em> estadounidense, pasando por el <em>mahjong</em> chino, el ajedrez, la loter&iacute;a o el <em>Cluedo</em>. El an&aacute;lisis matem&aacute;tico no solo desentra&ntilde;a sus mecanismos, sino que le sirve para ponerlos en relaci&oacute;n con su contexto sociocultural. En otras palabras: los juegos, como herramienta de entretenimiento y formaci&oacute;n, dicen mucho del mundo en el que vivimos; y las matem&aacute;ticas nos ayudan a entenderlo mejor.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Walden o la vida en los bosques&rsquo;, de Henry David Thoreau, nueva edici&oacute;n ilustrada por Cl&eacute;ment Thoby (Errata naturae, trad. Marcos Nava)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f873cd6-0031-4633-9173-c1d894d7611d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta nueva &ndash;y bell&iacute;sima&ndash; edici&oacute;n del cl&aacute;sico fundacional de la <em>nature writing</em> es una invitaci&oacute;n a romper la inercia que rige nuestra rutina para replantearnos la existencia desde los cimientos. No importan los a&ntilde;os transcurridos, no importa que se lea en una gran ciudad o encerrado en una habitaci&oacute;n: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/diez-lecciones-henry-david-thoreau-vivir-mejor-siglo-xxi-bueno-salvaje_1_12682066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Walden</em></a> contagia su esp&iacute;ritu libre y salvaje, la conciencia del ser humano indomable que trata de vivir de forma coherente con sus principios. Muchas de las reflexiones del autor, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/diez-lecciones-henry-david-thoreau-vivir-mejor-siglo-xxi-bueno-salvaje_1_12682066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la reconexi&oacute;n con la naturaleza, la b&uacute;squeda de silencio o la recuperaci&oacute;n de los trabajos manuales</a>, resuenan con ese deseo cada vez m&aacute;s extendido de bajar el ritmo de producci&oacute;n, apagar las pantallas y recuperar h&aacute;bitos anal&oacute;gicos para lograr una vida m&aacute;s plena y consciente.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La raz&oacute;n en la sombra&rsquo;, de Mar&iacute;a Zambrano (Siruela, ed. Jes&uacute;s Moreno Sanz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/96df80fb-a018-43bd-aad6-95bab48b329c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siempre es un buen momento para leer a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/maria-zambrano-patria-exilio_1_3182580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes fil&oacute;sofas de nuestra escuela</a>. La nueva edici&oacute;n de esta antolog&iacute;a ofrece una exhaustiva selecci&oacute;n de temas por los que se interes&oacute;, que no fueron pocos: la historia reciente de Espa&ntilde;a, la crisis del ser humano en la modernidad, el papel de las mujeres, el arte y los g&eacute;neros literarios, la identidad, el amor, la muerte o el sentido de la justicia. Una rica panor&aacute;mica de alto vuelo intelectual que satisfar&aacute; tanto a los lectores que ya conocen alguna de sus obras como a los ne&oacute;fitos que la descubran por primera vez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="infantil">Infantil y juvenil</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Los duendecillos&rsquo;, de Camille Romanetto (Errata naturae, trad. Iballa L&oacute;pez Hern&aacute;ndez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/52083cd2-0403-49eb-9c63-256b7cc151ae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si buena suerte quieres tener, con una sonrisa la has de acoger&rdquo;. Este es uno de los &aacute;lbumes m&aacute;s hermosos que se pueden encontrar en las librer&iacute;as: un cuento ilustrado que conjuga la tradici&oacute;n &ndash;el folclore del bosque, con sus duendes y su misterio&ndash; con la frescura de una autora joven que escribe y dibuja para los ni&ntilde;os de hoy, ayer y siempre. Un libro tierno, con humor suave, que conecta al lector con la naturaleza, la b&uacute;squeda de los peque&ntilde;os tesoros cotidianos, los veranos tranquilos junto a los abuelos y, sobre todo, la capacidad de asombro insobornable de la infancia. Las ilustraciones, con cierto aire cl&aacute;sico, emanan calidez, simpat&iacute;a y sencillez. Recomendado a partir de 3 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Berta y yo&rsquo;, de Beatrice Allemagna (Combel, trad. Bel Olid)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d04e54c5-3285-4937-8f6d-8d4b7481cc9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un buen d&iacute;a, la protagonista de esta historia tropieza con una piedra en medio de la calle. Se hace una peque&ntilde;a herida, que, tras lavarla, se convierte en una costra que la acompa&ntilde;a unos cuantos d&iacute;as. La ni&ntilde;a teme que la costra no desaparezca nunca, pero termina por acostumbrarse a ella, por verla como una compa&ntilde;era, casi una amiga. Con este planeamiento tan sencillo, la prestigiosa escritora e ilustradora Beatrice Allemagna nos regala un precioso &aacute;lbum ilustrado con m&uacute;ltiples capas de lectura, que indaga en asuntos como los miedos internos, la gesti&oacute;n del cambio y el hecho de aprender a vivir con las cicatrices. Recomendado a partir de 5 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Desventuras de un cerdo colosal en la Biblioteca Nacional&rsquo;, de Marta Azcona (Takatuka, ilus. Anna Font)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/042e8952-750a-40fb-bfa5-0f5f255cb625_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un simp&aacute;tico cerdo es la criatura m&aacute;s limpia de este cuento en verso. Un d&iacute;a lluvioso, se hace cargo de la biblioteca, pero no contaba con que sus improvisados ayudantes &ndash;toda una retah&iacute;la de animales ebrios&ndash;, m&aacute;s que colaborar, estropear&iacute;a los libros. &iquest;Ser&aacute; posible arreglar el estropicio? Este enredo es el pretexto con el que la autora hilvana un texto de lo m&aacute;s original y divertido que rinde homenaje a los cuentos tradicionales y a la lectura. Funciona de maravilla para leer en voz alta; y es, tanto por sus palabras como por sus dibujos, uno de los mejores libros de literatura infantil de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Lo tiene todo para convertirse en un cl&aacute;sico. Recomendado a partir de 6 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Una bicicleta y un drag&oacute;n (y una bala perdida)&rsquo;, de Daniel Hern&aacute;ndez Chambers (Degomagom, ilus. Eva V&aacute;zquez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ae964321-97cc-47dd-8163-d4026d953ca8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La memoria de la guerra se transmite del abuelo al nieto en esta novela intimista, que se lee con mucho gusto y deja un poso conmovedor. Tras la p&eacute;rdida de su mujer, el abuelo del narrador decide saldar una cuenta pendiente, que le llevar&aacute; a emprender un viaje en bicicleta para reencontrarse con alguien. El ni&ntilde;o lo acompa&ntilde;a, y a lo largo del camino no solo descubre ese secreto del pasado, sino que vive, &eacute;l mismo, sus propios ritos de paso. Daniel Hern&aacute;ndez Chambers, que siempre ha mantenido un inter&eacute;s manifiesto por la historia, firma una de sus obras m&aacute;s po&eacute;ticas y delicadas, que con los sugerentes paisajes de Eva V&aacute;zquez da lugar a un libro muy bello. Recomendado a partir de 7 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Contamos contigo&rsquo;, de VV. AA. (Sargantana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c7fc80d-6559-492d-939f-cbea458ad787_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un proyecto solidario: una antolog&iacute;a de cuentos escritos e ilustrados por un plantel con la flor y la nata de la literatura infantil y juvenil espa&ntilde;ola, cuyos beneficios se destinan a las bibliotecas valencianas damnificadas por la dana. El volumen, auspiciado por la Asociaci&oacute;n Colegial de Escritores de Espa&ntilde;a (ACE), est&aacute; coordinado por la escritora y editora Marinella Terzi y re&uacute;ne, entre otros, a autores tan reconocidos como Alfredo G&oacute;mez Cerd&aacute;, Jordi Sierra i Fabra, Beatriz Gim&eacute;nez de Ory y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/monica-rodriguez-fisica-dejo-ciemat-literatura-infantil-no-mentir-libros-ninos_1_11887305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&oacute;nica Rodr&iacute;guez</a>; y a ilustradores como Mar Azabal, Paco Gim&eacute;nez, David Guirao y Luisa Vera. Relatos de fantas&iacute;a, realismo, humor y mucho m&aacute;s; para todos los gustos. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El Quijote en verso&rsquo;, de Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n (SM, ilus. Javier Andrada Guerrero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/99d0e5f4-e926-44a3-8d6a-dfaab4aea5e9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el libro p&oacute;stumo de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n, el autor de las m&iacute;ticas series de libros </a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fray Perico y su borrico</em></a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1980) y </a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El pirata Garrapata</em></a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1982)</a>. Como su propio t&iacute;tulo indica, se trata de una versi&oacute;n abreviada y en verso de la gran novela del Siglo de Oro espa&ntilde;ol, que recorre las andanzas de Don Quijote desde que se viste de caballero hasta que, a la vuelta de su periplo, yace moribundo en la cama. Fiel a su sentido del humor y con una destreza magistral para el poema narrativo, la obra abre una puerta de entrada al universo de la picaresca e invita a la lectura en voz alta. En la dedicatoria, dice: &ldquo;A mis lectores, con el deseo de que este libro sea la puerta a un viaje infinito por la literatura&rdquo;. Que as&iacute; sea. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Cuentos y leyendas del mundo&rsquo;, de Chiki Fabregat (Anaya, ilus. Sara Porras)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/54b41ccd-0af8-4155-9686-15a8c42c47e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su maravilloso <em>Cuentos y leyendas de Espa&ntilde;a</em>, Chiki Fabregat vuelve a hacer de mediadora entre la tradici&oacute;n oral y las nuevas generaciones de lectores. Esta antolog&iacute;a re&uacute;ne veinticuatro leyendas de todo el globo que tratan de explicar el origen de la humanidad. Fen&oacute;menos atmosf&eacute;ricos, naturaleza, animales y otras curiosidades contadas con gracia, en un mapa que va desde la India a Groenlandia, pasando por Egipto, China, la Grecia cl&aacute;sica o Noruega. Una compilaci&oacute;n fascinante para despertar el inter&eacute;s por la(s) mitolog&iacute;a(s) y para no olvidar el encanto de la narraci&oacute;n en voz alta. Y un estupendo regalo para quienes no se cansan de hacer preguntas. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Un lobo llamado Fire&rsquo;, de Rosanne Parry (Errata naturae, trad.&nbsp;Susana Rodr&iacute;guez &Aacute;lvarez, ilus. M&oacute;nica Armi&ntilde;o)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0366ccfe-eff4-4db3-95e1-b3a1ec89eeb0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la buena acogida de <em>Un lobo llamado Wander</em> (2019) y <em>El canto de la orca</em> (2020), ambos publicados en castellano por Errata naturae, la estadounidense Rosanne Parry vuelve a ponerse en la piel de un animal para narrar una apasionante historia de aventuras, compa&ntilde;erismo y amor por la naturaleza. Inspir&aacute;ndose en un hecho real, su protagonista es un lobo joven y t&iacute;mido que carece de madera de l&iacute;der para comandar a una manada. Sin embargo, en ocasiones las circunstancias no nos dejan elegir, y el lobo debe dar un paso al frente para proteger a los suyos. La novela dialoga con el presente al plantear cuestiones tan importantes como la conciencia de que hay muchas maneras de ser fuerte o la necesidad de implicarse por el grupo si queremos preservar aquello que merece la pena. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Tristr&aacute;s y la aventura del p&aacute;ramo tenebroso&rsquo;, de Iban Barrenetxea (N&oacute;rdica)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/49e617b0-a3c9-4b46-8a29-03061f9fa3fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una nueva aventura del carism&aacute;tico personaje creado por Iban Barrenetxea en <em>Andanzas de un flautista llamado Tristr&aacute;s </em>(N&oacute;rdica, 2021). Esta vez, este m&uacute;sico itinerante que va de pueblo en pueblo se pierde en una zona neblinosa, que adem&aacute;s est&aacute; hechizada; y la maldici&oacute;n, por supuesto, tambi&eacute;n le afecta a &eacute;l&hellip; La imaginaci&oacute;n del autor y su talento desbordante para el dibujo se cruzan con los cuentos de hadas de los Hermanos Grimm (m&aacute;s macabros que dulces) en una historia llena de humor, travesuras y un imaginario m&iacute;tico que se sumerge de lleno en la naturaleza del bosque y las criaturas m&aacute;gicas que lo habitan. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;King y las lib&eacute;lulas&rsquo;, de Kacen Callender (Kakao Books, trad. Diana Guti&eacute;rrez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07702e1a-12a3-4ec9-8ca3-619413f3e6d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El protagonista de esta novela acaba de perder a su hermano. Mientras afronta el duelo, vive otra p&eacute;rdida: su mejor amigo ha desaparecido. En el contexto de una Luisiana llena de prejuicios y en la que pervive el estigma social, el muchacho emprende una b&uacute;squeda imbuida de realismo m&aacute;gico para restaurar los v&iacute;nculos rotos y redescubrirse a s&iacute; mismo bajo una nueva mirada. Ganadora del National Book Award 2020 de su categor&iacute;a, esta novela explora temas como la identidad, la pertenencia o la amistad, en un registro que jam&aacute;s suena did&aacute;ctico o moralista. Toda la (multipremiada) obra de Kacen Callender es muy apreciada, adem&aacute;s, por su representaci&oacute;n LGTBIQA+ y de diversidad &eacute;tnica sin caer en estereotipos y con una gran sensibilidad. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Marta no me habla&rsquo;, de Marina Aguirre (Algar, ilus. Nuria D&iacute;az)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f226c742-1ebc-4878-beb8-36b8dd379ba7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n tan frecuente &ndash;y universal&ndash; como el hecho de que tu mejor amiga deje de hablarte de un d&iacute;a para otro es el punto de partida de esta novela. A menudo, abordar de lo m&aacute;s com&uacute;n, esas peque&ntilde;as dificultades del d&iacute;a a d&iacute;a, es lo que m&aacute;s nos cuesta; y aqu&iacute; la autora hace un trabajo magistral para ahondar en las idas y venidas de la amistad, con sutileza, realismo y naturalidad. Tambi&eacute;n trata aspectos como la diversidad de familias, la integraci&oacute;n o el acoso escolar. Marina Aguirre tambi&eacute;n ha publicado este a&ntilde;o el libro juvenil <em>Hoy honramos a los vivos</em> (SM), una aproximaci&oacute;n a las redes sociales en el marco de una guerra que le ha valido el prestigioso Premio Gran Angular. Sin duda, un nuevo talento al que seguir de cerca. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La pel&iacute;cula de la vida&rsquo;, de Maite Carranza (Cru&iuml;lla / SM, ilus. Iratxe L&oacute;pez de Mun&aacute;in)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/13f9d115-b408-40c0-bcd0-0532932ee4e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del Premi Vaixell de Vapor 2016, esta novela vuelve a estar de actualidad por la reciente (y exitosa) adaptaci&oacute;n audiovisual, dirigida por Irene Iborra y titulada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-laxe-albert-serra-filme-animacion-olivia-terremoto-invisible-nominados-premios-cine-europeo_1_12776759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Olivia y el terremoto invisible</em></a>. Publicada en el contexto de la crisis econ&oacute;mica, se mete de lleno en un grave problema social: <a href="https://www.eldiario.es/temas/desahucios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desahucio</a>. Desde el punto de vista de una ni&ntilde;a de doce a&ntilde;os, somos testigos de c&oacute;mo un despido laboral sume a su madre en una depresi&oacute;n que arrastra a la familia al abismo, aunque en ese camino la protagonista descubrir&aacute; el valor de la comunidad y derribar&aacute; alg&uacute;n que otro prejuicio. &iquest;Lo mejor? Que Maite Carranza, como la gran escritora que es, lo narra con ingenio y sin dramatismo gratuito. Un libro extraordinario. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Cuatro lunas 1. Mareas de magia&rsquo;, de Laura Gallego (SM)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5f965645-1588-4fcd-a452-b7f2d6e17bf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La gran autora espa&ntilde;ola de literatura para j&oacute;venes vuelve a sus or&iacute;genes con una nueva saga de fantas&iacute;a de aliento cl&aacute;sico, de la que ya se han publicado los dos primeros tomos. En el primero, <em>Mareas de magia</em>, un joven pastor se ve envuelto en la b&uacute;squeda de unos misteriosos huevos de drag&oacute;n en compa&ntilde;&iacute;a de una mujer extra&ntilde;a. Les esperan muchas sorpresas en un camino en el que el muchacho ans&iacute;a cruzarse tambi&eacute;n con una chica que le hizo sentir mariposas. Una historia de factura impecable que utiliza los recursos del g&eacute;nero d&aacute;ndoles entidad propia; y hace gui&ntilde;os a su conocida serie <em>Cr&oacute;nicas de la Torre</em> (2000-2004), de la que se acaban de cumplir veinticinco a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de la primera parte. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Caperucita en Manhattan&rsquo; (novela gr&aacute;fica), de Carmen Mart&iacute;n Gaite, con guion de Catalina Gonz&aacute;lez Vilar e ilustraciones de Helena Bonastre (Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e1755c5f-73bc-43c6-85e5-b2d237738b5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este 2025 se ha conmemorado el centenario del nacimiento de una de las escritoras m&aacute;s importantes del siglo XX: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/carmen-martin-gaite-carmina-lado-personal-escritora-nuevo-libro-inedito-cartas-recuerdos_1_12043591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Mart&iacute;n Gaite, una autora polifac&eacute;tica e incansable</a>, de quien a menudo se olvida que hizo incursiones en lo que ahora denominamos literatura juvenil. <em>Caperucita en Manhattan</em>, su personal&iacute;sima versi&oacute;n moderna del cuento, es uno de sus libros m&aacute;s logrados, y esta adaptaci&oacute;n a la novela gr&aacute;fica le hace un homenaje a la altura. Una puerta abierta al universo literario de la autora, ahora lleno de color, con el esp&iacute;ritu libre de esa protagonista que, en su excursi&oacute;n por la gran ciudad para visitar a su abuela, descubre mucho de s&iacute; misma, del mundo que la rodea y del valor de ser fiel a sus propios principios. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La cacer&iacute;a&rsquo;, de David Lozano (Edeb&eacute;)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f2035c0-2db1-4803-b3a5-c0713dab0138_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/escritor-david-lozano-crea-novela-interactiva-800-000-lectores-trata-jovenes-lean_1_12764221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Lozano</a>, adem&aacute;s de una larga colecci&oacute;n de premios &ndash;sin ir m&aacute;s lejos, este a&ntilde;o ha recibido el Cervantes Chico por toda su trayectoria y el Edeb&eacute; de Literatura Juvenil por esta novela&ndash;, tiene una habilidad poco com&uacute;n: la capacidad para atrapar al lector joven, incluso al menos interesado por la lectura. Lo consigue a ritmo de <em>thriller</em> y atm&oacute;sferas de terror, que encaran sin tab&uacute;s los conflictos de la adolescencia. En este libro propone un jugoso experimento en forma de videojuego en el que la realidad virtual amenaza con acabar con las emociones humanas. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La novena directriz&rsquo;, de Jordi Sierra i Fabra (Andana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c5803809-9dd8-426b-aa50-d28c7f9301c4_3-4-aspect-ratio_default_1132199.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Jordi Sierra i Fabra no solo es el escritor espa&ntilde;ol vivo m&aacute;s prol&iacute;fico, sino que tambi&eacute;n puede presumir de cultivar una obra que dialoga de forma directa con los debates del presente, sobre todo aquellos con los que tendr&aacute;n que lidiar las pr&oacute;ximas generaciones. En este caso, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia artificial</a>: tres relatos situados en un futuro <em>no tan lejano</em> que, como la buena ciencia ficci&oacute;n, plantean muchas (y pertinentes) preguntas sobre d&oacute;nde est&aacute;n los l&iacute;mites de los avances cient&iacute;ficos y c&oacute;mo recuperar, no solo la &eacute;tica, sino el puro sentido de la humanidad en una sociedad cimentada sobre cada vez m&aacute;s artificios. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El silencio de la princesa Midas&rsquo;, de Alba Quintas Garciandia (SM)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d28e6d6c-9f68-4085-b23d-ccaaff4ce1eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Alba Quintas Garciandia es una de las voces j&oacute;venes m&aacute;s vers&aacute;tiles y talentosas de la literatura juvenil espa&ntilde;ola, y en esta novela ha dado un paso m&aacute;s: aborda nada menos que el tema de las v&iacute;ctimas colaterales de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/violencia-machista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia machista</a>, o, en otras palabras, la vida de los hijos de una mujer asesinada por su pareja. La autora sabe que en literatura infantil y juvenil se puede hablar de todo; que solo es cuesti&oacute;n de encontrar el registro que se adec&uacute;e a la cuesti&oacute;n, y ella lo encuentra desde la delicadeza y la conciencia social, como ya hizo en <em>Al otro lado de la pantalla</em> (2012) con el <a href="https://www.eldiario.es/temas/acoso-escolar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acoso escolar</a>, en <em>La chica del le&oacute;n negro</em> (2015) con la <a href="https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> o en <em>La flor de fuego</em> (2017) con la <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/diez-anos-despues-de-columbine_1_11029045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre de Columbine</a>. Recomendado a partir de 13 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Mi&eacute;rcoles&rsquo;, novelizaci&oacute;n de la primera temporada de la serie, de Tehlor Kay Mejia (Montena, trad. Noem&iacute; Risco Mateo)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f73e89d1-273e-4a77-97b1-3eccdc5b3234_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mi&eacute;rcoles Addams, la hija del matrimonio siniestro que nos hizo chasquear los dedos a finales del siglo XX, llega a la Academia Nunca M&aacute;s, donde conoce a otros estudiantes con habilidades sobrenaturales y se ve envuelta en un misterio que implica a sus padres. Entretenida, din&aacute;mica y fiel al esp&iacute;ritu de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/miercoles-serie-netflix-familia-addams-estreno-jenna-ortega_1_9737223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie de Netflix</a>, la novela profundiza en la personalidad de la protagonista, que, en medio del subyugante ambiente g&oacute;tico, no deja de ser una adolescente perspicaz, sensible y solitaria que, como todos, busca su lugar en el mundo. Un libro perfecto para los amantes de la serie, en particular para que quienes no suelen leer se animen a hacerlo. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El hechizo de tu nombre&rsquo;, de Laia Soler (TBR Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b5f9e089-95c7-499f-9685-af9b5368fd7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Viajes por Europa, relaciones de amistad, protagonistas femeninas independientes y una pizca de magia son los ingredientes habituales de las novelas de Laia Soler, que en esta ocasi&oacute;n abandona ese toque sutil de realismo m&aacute;gico para apostar por un entramado en el que la brujer&iacute;a y los rituales est&aacute;n en primer plano. La acci&oacute;n sigue a un grupo de chicas que, a finales de los a&ntilde;os noventa, emprenden un viaje con caravana en lo que ser&aacute; uno de esos veranos inolvidables, tanto por los lazos que se crean (hay mucha sororidad) como por el autodescubrimiento interior. Evocador, entretenido y con unos personajes de los que permanecen en el coraz&oacute;n. Recomendado a partir de 16 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Alicia en el pa&iacute;s de las ideas&rsquo;, de Roger Pol-Droit (Ariel)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d20f3088-3a01-46db-a7f6-711c8146d3a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si <em>El mundo de Sof&iacute;a</em> (1991), de Jostein Gaarder, es una puerta de entrada a la historia del pensamiento filos&oacute;fico occidental, <em>Alicia en el pa&iacute;s de las ideas</em>, con una voluntad did&aacute;ctica en sinton&iacute;a, se sumerge en la tradici&oacute;n desde una perspectiva m&aacute;s amplia, en la que tienen cabida los pensadores orientales, por ejemplo. Lo hace, adem&aacute;s, jugando con el universo on&iacute;rico del cl&aacute;sico de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/alicia-lewis-carroll-hizo-mente-artistas-siglo-xx_1_9759193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lewis Carroll</a>, y planteando una reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo vivimos, cu&aacute;l es nuestra forma de estar en el mundo. No cae en el moralismo ni mastica demasiado los conceptos; el autor, que tiene una larga trayectoria en este campo y es un excelente divulgador, con este libro no solo instruye, sino se divierte y divierte. No es nada f&aacute;cil aunar relato y filosof&iacute;a, de modo que, cuando aparece un hallazgo como este, vale la pena no dejar que caiga en el olvido. Recomendado a partir de 16 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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}

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Comic">Cómic</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Santa Carencia', de Cecilia V&aring;rhed&nbsp;(La Granja Editorial, trad. Bego&ntilde;a Mart&iacute;n Lara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b22943f-e1a9-433f-acd2-679603b1e342_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Entre el absurdo y el retrato generacional, la joven autora sueca Cecilia V&aring;rhed ofrece en este c&oacute;mic un despliegue gr&aacute;fico y tem&aacute;tico sorprendente y muy personal. Amor y su grupo de amigos son miembros de la generaci&oacute;n Z, una pandilla que sufre la precariedad econ&oacute;mica y relacional, y que intentan apuntarse al poliamor, aunque les sale regular. V&aring;rhed es parte de una nueva hornada de dibujantes de Suecia con influencias m&uacute;ltiples y una forma de reflejar la realidad actual del pa&iacute;s entre la resignaci&oacute;n y el humor. Due&ntilde;a de una voz muy personal, la autora no teme mezclar todo tipo de sorpresas en su relato, incluyendo la visita de seres del espacio exterior.
    </p><h2 class="article-text">'Franco', de Paul Preston y Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a (Debate)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4c0da3d9-e3f0-4a47-9c53-08bd693faa2a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o del 50.&ordm; aniversario de la muerte del dictador, y en plena ola reaccionaria que no teme reivindicar su supuesto legado, necesitamos obras que, desde el rigor y la documentaci&oacute;n, pongan negro sobre blanco lo que supuso el r&eacute;gimen franquista y cu&aacute;l fue el papel jugado por Franco en la historia de Espa&ntilde;a. Este c&oacute;mic es la m&aacute;s reciente adaptaci&oacute;n realizada por el dibujante Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a sobre un ensayo del historiador Paul Preston. En ella, se traza un exhaustivo recorrido por la vida de Franco, desde su infancia y juventud, pasando por sus primeros pasos en el ej&eacute;rcito y la sublevaci&oacute;n militar que provoc&oacute; una sangrienta guerra civil. Alejado de las falsedades hist&oacute;ricas y la propaganda interesada, la obra supone una excelente oportunidad para contradecir a todos los que pretenden reivindicar el franquismo como una &eacute;poca de paz social o prosperidad, y desvela, al mismo tiempo, las interioridades de un r&eacute;gimen intr&iacute;nsecamente corrupto.
    </p><h2 class="article-text">'La caja de Pandora', de &Aacute;ngel de la Calle (Garbuix Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/015c232b-ae24-4f44-a0b6-ea4a7269e818_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras <em>Modotti. Una mujer del siglo XX</em> y <em>Pinturas de guerra</em>, el veterano &Aacute;ngel de la Calle cierra una trilog&iacute;a oficiosa que explora la historia de la cultura espa&ntilde;ola en el siglo XX. En esta ocasi&oacute;n, aborda el periodo de la transici&oacute;n, desde la autoficci&oacute;n, y con el hilo conductor de la b&uacute;squeda de un dibujante <em>underground</em> hoy olvidado, Juan &Aacute;ngel. De la Calle revisita los a&ntilde;os de juventud y militancia comunista, cuando Franco estaba a punto de morir y estaba a punto de iniciarse un proceso de reforma pactada del franquismo que, muy pronto, sembrar&iacute;a de desencanto a gran parte de la izquierda espa&ntilde;ola. La obra se centra en la sociedad civil y la militancia de base, tan frecuentemente olvidada en las ficciones sobre la transici&oacute;n, m&aacute;s interesadas en los grandes nombres pol&iacute;ticos del periodo.
    </p><h2 class="article-text">'Dolores y Lolo. Fin de fiesta', de Mamen Moreu (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/457b5c0b-045b-4f5f-b130-4f4b4b44a811_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Dolores y Lolo se han ganado nuestros corazones. Primero con guiones de Iv&aacute;n Batty y luego en solitario, Mamen Moreu ha narrado semana a semana en las p&aacute;ginas de <em>El Jueves</em> las andanzas de estas dos at&iacute;picas compa&ntilde;eras de piso y sus amistades, con un humor divertid&iacute;simo y un plantel de personajes memorable. La serie llega ahora su fin con este volumen que incluye varias p&aacute;ginas in&eacute;ditas que permiten a Moreu cerrar las tramas abiertas, y que supone el broche de oro a una serie que ha tratado a la comunidad LGTBIQA+ desde el respeto, la empat&iacute;a y el conocimiento, pero, sobre todo, sin prejuicios ni estereotipos, lo que demuestra que el humor puede ser una magn&iacute;fica herramienta reivindicativa y que no hay temas tab&uacute;es, sino enfoques rancios y desfasados.
    </p><h2 class="article-text">'Black Metal', de Magius (Autsaider C&oacute;mics)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4d941c1b-b65e-4d03-9e94-6499c5f947a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Magius es uno de los autores espa&ntilde;oles m&aacute;s personales e inclasificables del momento. Ganador del Premio Nacional de C&oacute;mic con <em>Primavera para Madrid</em>, su obra m&aacute;s reciente recupera el tema de sus primeros fanzines y una de sus aficiones: la historia del black metal, ese subg&eacute;nero que surgi&oacute; en Noruega en los a&ntilde;os 90, fruto del trabajo de un pu&ntilde;ado de j&oacute;venes m&uacute;sicos y marcado por la quema de iglesias e incluso los asesinatos. Magius dibuja el relato de esos a&ntilde;os fundacionales y las torcidas relaciones entre los pioneros del black metal, Euronymus, Varg Vikernes y compa&ntilde;&iacute;a, con el acierto de representarlos a todos como ni&ntilde;os peque&ntilde;os caprichosos, tir&aacute;nicos y, en &uacute;ltima instancia, peligrosos. M&aacute;s all&aacute; del conocimiento de los lectores sobre esta tendencia musical, el c&oacute;mic retrata una escena y un momento fascinantes.
    </p><h2 class="article-text">'Astra Nova', de Lisa Blumen (Salamandra Graphic, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ccf34f72-79cd-43f2-ae12-4cdb7b779310_3-4-aspect-ratio_default_1132298.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta autora alemana ha sorprendido con una historia de ciencia ficci&oacute;n de un futuro no muy lejano, que se centra en las relaciones personales y la intimidad. La protagonista es Nova, una mujer que est&aacute; a punto de embarcarse en un viaje sin retorno al espacio exterior, para el que ha pasado todas las pruebas, excepto la &uacute;ltima: antes de irse, debe tener una reuni&oacute;n con todos sus amigos, tras la cual tiene la &uacute;ltima oportunidad de echarse atr&aacute;s. Nova es una solitaria, pero la agencia espacial para la que trabaja llama a sus antiguos amigos de la adolescencia, con los que pasa una &uacute;ltima noche, en la que salen a la luz emociones y sentimientos reprimidos u olvidados que puede que afecten a la protagonista. De atm&oacute;sfera sutil y dibujo ligero pero preciso, <em>Astra Nova</em> le da una vuelta a la ciencia ficci&oacute;n al uso.
    </p><h2 class="article-text">'Lo sabes aunque no te lo he dicho', de Candela Sierra (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8393a701-ec48-43ed-9e01-4cb854fd6874_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/candela-sierra-premio-nacional-comic-2025_1_12603892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de C&oacute;mic de 2025</a> ha sido Candela Sierra, una autora a&uacute;n de corta trayectoria, que cuenta con una novela gr&aacute;fica previa tambi&eacute;n muy interesante, <em>Rotunda</em> (2023), y que ha demostrado sus cualidades en una obra costumbrista, pero, al mismo tiempo, con un tono de humor por momentos absurdo id&oacute;neo para narrar muchos de los males del presente. Sierra encadena an&eacute;cdotas, escenas e historias de gente an&oacute;nima, y se centra en las relaciones emocionales, de todo tipo, para exponer y analizar las dificultades para establecer una comunicaci&oacute;n genuina en la era del narcisismo, el capitalismo de las emociones y la precariedad. Todo ello dibujado con un estilo fresco, en sinton&iacute;a con las corrientes m&aacute;s experimentales del c&oacute;mic actual y un uso del color muy destacable.
    </p><h2 class="article-text">'Una mujer de espaldas', de Yamada Murasaki (Salamandra Graphic, trad. Marc Bernab&eacute;)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/adf58618-e779-4fe0-a4a5-3ce4d762d65b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicada originalmente entre 1982 y 1984, esta obra, organizada en cap&iacute;tulos cortos, aborda la vida familiar y conyugal en el contexto de una sociedad machista y netamente patriarcal como es la japonesa. La autora, hasta ahora in&eacute;dita en Espa&ntilde;a, recurre a una suerte de autoficci&oacute;n para abordar no solo su situaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la instituci&oacute;n del matrimonio, con una sinceridad rotunda y desarmante, sin miedo a tocar tab&uacute;es de una sociedad muy tradicional. La protagonista de este manga quiere a sus hijas, pero se siente vac&iacute;a, asfixiada, alienada por un matrimonio sin amor, en el que el marido la trata como a una sirvienta mientras la enga&ntilde;a con otra fuera de casa. Poco a poco, la idea del divorcio va tomando forma en&nbsp;su mente, en una historia de una rara sensibilidad, que sorprender&aacute; tanto a los aficionados al manga como a aquellas personas que no sean lectoras habituales.
    </p><h2 class="article-text">'La guerra de Gaza', de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Montse Meneses Vilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/212b356c-05b6-4369-9b74-16e52b62e405_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo representante del c&oacute;mic period&iacute;stico, autor de obras como <em>Palestina </em>(1993) o <em>Notas al pie de Gaza </em>(2009) no pod&iacute;a permanecer ajeno al genocidio que comete Israel con todas las c&aacute;maras del mundo apuntando, y el a&ntilde;o pasado dibuj&oacute; public&oacute; una serie de piezas entre la denuncia rabiosa y la afilada s&aacute;tira pol&iacute;tica, en la que da rienda suelta a su vena estil&iacute;stica m&aacute;s caricaturesca. Aunque Sacco se caracteriza por la realizaci&oacute;n de reportajes de largo alcance, en los que trabaja durante a&ntilde;os, en esta obra m&aacute;s breve demuestra que puede moverse igual de bien en el terreno de la urgencia. Trump, Biden, Netanyahu y la hipocres&iacute;a de las potencias occidentales desfilan por unas p&aacute;ginas sin eufemismos, en las que Sacco no teme decir lo que piensa muy claramente. Aunque es una obra de actualidad, tristemente hoy es tan v&aacute;lida como cuando se public&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">'Paracuellos. Edici&oacute;n Completa', de Carlos Gim&eacute;nez (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f37f5f8-a7ee-4f52-aa64-8fb92c828abb_3-4-aspect-ratio_default_1132301.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        2025 ha sido el a&ntilde;o en el que, por fin, ha visto la luz una edici&oacute;n completa de la obra m&aacute;s importante de Carlos Gim&eacute;nez, uno de los grandes autores de c&oacute;mic de nuestro pa&iacute;s. Es una magn&iacute;fica oportunidad para hacerse con toda la serie de nueve &aacute;lbumes que, durante casi cincuenta a&ntilde;os, ha publicado Gim&eacute;nez para recuperar la memoria de los ni&ntilde;os de los Hogares del Auxilio Social, una instituci&oacute;n franquista, supuestamente educativa, en la que el maltrato y el abuso de los internos, en su gran mayor&iacute;a hijos de republicanos represaliados y hu&eacute;rfanos de guerra, estaban a la orden del d&iacute;a. Pionero del c&oacute;mic de no ficci&oacute;n y del testimonio, Gim&eacute;nez ofrece historias desgarradoras, contadas con una sensibilidad extrema, en las que el universo infantil se va expandiendo en varias dimensiones, para contar tambi&eacute;n lo bueno, el compa&ntilde;erismo, la ilusi&oacute;n, los juegos&hellip; Este volumen permite, adem&aacute;s, observar la evoluci&oacute;n narrativa y visual de la obra a lo largo de cinco d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">'Caf&eacute; Rom&aacute;ntica', de Simon Hanselmann (Fulgencio Pimentel, trad. C&eacute;sar S&aacute;nchez y Alberto Garc&iacute;a Marcos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02389f1d-d028-48f4-93bd-6d48b21ceaae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pocos autores de los &uacute;ltimos a&ntilde;os han resultado m&aacute;s influyentes que el australiano Simon Hanselmann, cronista de las aventuras de &ldquo;Megg, Mogg y B&uacute;ho&rdquo;, un grupo de amigos disfuncional que reflejan las ansiedades contempor&aacute;neas. Megg es una bruja depresiva, Mogg, un gato, es su pareja, y B&uacute;ho es un pobre diablo que intenta encajar y al que todo le sale mal. El tono de la serie, que transgrede cualquier tab&uacute; y ofrece un humor negro sin ataduras, ha dejado huella en la obra de muchos autores y autoras de la siguiente generaci&oacute;n. En <em>Caf&eacute; Rom&aacute;ntica</em> se recopilan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/simon-hanselmann-dibujante-indie-disfruta-vida-estando-miserablemente-deprimido-ansioso_1_12166471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las piezas m&aacute;s extra&ntilde;as, imaginativas y sorprendentes</a> de Hanselmann, concebido casi como si de un disco recopilatorio de caras b y rarezas se tratase. Incluye fanzines, peque&ntilde;as historias aparecidas en antolog&iacute;as y alguna sorpresa, que har&aacute; las delicias de los fans de la serie pero tambi&eacute;n puede ser una buena puerta de entrada para quienes quieran sumergirse en el universo de Simon Hanselmann.
    </p><h2 class="article-text">'Todo abruma', de Dash Shaw (Apa-Apa y Blackie Books, trad. Txuso Fern&aacute;ndez Abella)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c1a87e4f-fcb2-4d51-b765-b18da3629470_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los nombres m&aacute;s reputados de la novela gr&aacute;fica estadounidense, autor de obras tan importantes como <em>Ombligo sin fondo </em>(2009) o <em>BodyWorld </em>(2011), vuelve a las librer&iacute;as con un ambicioso proyecto, un libro de quinientas p&aacute;ginas en las que seguimos los avatares de diez personajes cuyas vidas se van entrecruzando en una trama que se fundamenta en las decisiones, acertadas o err&oacute;neas, que toman. Shaw mantiene una composici&oacute;n de cuatro vi&ntilde;etas por p&aacute;gina para establecer un ritmo de lectura r&aacute;pido y claro, en el que destacan los di&aacute;logos y que nos lleva de la mano a trav&eacute;s de vidas comunes, para explorar las ansiedades contempor&aacute;neas en los Estados Unidos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">'Mal olor/Mala olor', de Nadia Hafid (Apa-Apa/Finestres)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5e222d0a-19c6-44c0-a3ae-13fa928c5d07_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La catalana Nadia Hafid es una de las grandes voces del c&oacute;mic contempor&aacute;neo m&aacute;s experimental del momento. Su tercera novela gr&aacute;fica, como las anteriores, aborda problem&aacute;ticas sociales desde puntos de vista novedosos, apoyados en su limp&iacute;simo dibujo, de l&iacute;nea perfecta y colores netamente emocionales. En esta ocasi&oacute;n, Hafid aborda las relaciones laborales y la precariedad del mundo del trabajo, a trav&eacute;s de una mujer racializada que se ve obligada a aceptar normas alienantes en su empleo de oficina. Hasta que, un d&iacute;a, un desagradable olor aparece en el espacio de trabajo, lo que revela la podredumbre que se oculta bajo el oropel de los dise&ntilde;os modernos, la mercadotecnia y, sobre todo, el lenguaje corporativo, los retru&eacute;canos del <em>coaching</em> y todo lo que, en realidad, no sirve sino para blanquear la explotaci&oacute;n deshumanizante del capitalismo tard&iacute;o, que Hafid refleja con suma inteligencia.
    </p><h2 class="article-text">'Miedo. Edici&oacute;n 20.&ordm; aniversario', de David Mu&ntilde;oz, Antonio Trashorras y Javier Rodr&iacute;guez (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e88056ec-2f15-40ef-ac7f-36b3bce4d3e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n de <em>Miedo</em>, publicada en 2005, fue un objeto extra&ntilde;o en el panorama del c&oacute;mic espa&ntilde;ol de entonces, en el que no hab&iacute;a demasiadas obras que abordaran nuestra historia reciente. Le&iacute;da hoy, conserva sus virtudes intactas. El guion de Mu&ntilde;oz y Trashorras sit&uacute;a la acci&oacute;n en 1981, en una Espa&ntilde;a en la que la joven democracia no pod&iacute;a evitar la pervivencia de muchos de los usos franquistas. El joven protagonista se enfrenta a una situaci&oacute;n de abuso en su colegio, mientras que, como tel&oacute;n de fondo, el pa&iacute;s est&aacute; a punto de vivir el 23-F. Excelentemente ambientada, la historia juega con las conexiones entre la vivencia personal y el escenario pol&iacute;tico, de un modo muy efectivo. Al dibujo, un por entonces principiante Javier Rodr&iacute;guez hace un notable trabajo, previo a lo que a&ntilde;os despu&eacute;s realizar&iacute;a para el mercado americano, donde, recientemente, ha triunfado con <em>Zatanna. Abajo la sala</em> y <em>Absolute Martian Manhunter</em>.
    </p><h2 class="article-text">'El destripador de pel&iacute;culas', de Juanjo Cuerda (Fandogamia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4a523d82-0695-412e-a1f6-ad3ec5c1ba89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si te gusta el cine y no tienes miedo de que le saquen los fallos a tus pel&iacute;culas favoritas, este es tu c&oacute;mic: una recopilaci&oacute;n de la secci&oacute;n que Juanjo Cuerda publica en <em>El Jueves</em>, en la que cada semana pasa por el microscopio una &ldquo;obra maestra&rdquo; del cine. Excelente dibujante humor&iacute;stico, con una gran capacidad para la caricatura, Cuerda no deja t&oacute;tem sin derribar y se atreve con <em>Braveheart</em>, <em>El gran Lebowsky</em>, <em>El caballero oscuro</em>, <em>Top Gun</em> y otras vacas sagradas. Lo peor (o lo mejor) es que detr&aacute;s de los chistes hay cr&iacute;ticas fundadas, y, se est&eacute; o no de acuerdo, supone una lectura no solo divertida, sino tambi&eacute;n desacralizadora de cierta cinefilia un tanto rancia. Para que no todo sean cr&iacute;ticas negativas, Cuerda ofrece junto a cada p&aacute;gina un pu&ntilde;ado de recomendaciones sobre la misma tem&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">'Hijos del fuego', de Fidel Mart&iacute;nez (Norma Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d69523fd-8c30-417f-83fb-35bdad0be8b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El nuevo c&oacute;mic de Fidel Mart&iacute;nez contin&uacute;a la senda de la ciencia ficci&oacute;n abierta con <em>Arconte</em> (2022), aunque esta vez el escenario se sit&uacute;a en nuestro planeta, en un futuro cercano, y la trama arranca en el pasado reciente: la zona cero de Chern&oacute;bil, un espacio prohibido, contaminado por el desastre nuclear, y visitado clandestinamente por grupos de <em>stalkers</em> amantes de las emociones fuertes. El elemento fant&aacute;stico que introduce el autor ti&ntilde;e el relato de un fuerte componente ecologista, que, sin moralejas ni mensajes obvios, permite reflexionar sobre el da&ntilde;o irreparable que hacemos al planeta, pero tambi&eacute;n sobre las consecuencias sociales que este tiene. Una s&iacute;ntesis id&oacute;nea de ciencia ficci&oacute;n, historia y mito.
    </p><h2 class="article-text">'Enc&iacute;as quemadas', de Natalia Velarde (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/37c2e08a-7ca2-4010-b6bc-9086195f358d_3-4-aspect-ratio_default_1132303.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El impresionante debut en la obra larga de Natalia Velarde ha sido una de las grandes sorpresas de 2025. Un viaje inici&aacute;tico y simb&oacute;lico, narrado con un potente dibujo expresionista, con un derroche de color, en el que Piel de Perro, acompa&ntilde;ada de Cielito, su Pepito Grillo particular, afronta un proceso de duelo mediante un rito de paso en forma de viaje en un escenario posapocal&iacute;ptico. Se trata de una obra que remite al intenso trabajo realizado previamente por su autora en el campo de los fanzines, donde ha creado un esforzado universo propio, po&eacute;tico y visual, en el que ha afinado un modo de contar, alejado del c&oacute;mic cl&aacute;sico, pero muy interesante, que ahora explota en este libro que servir&aacute; para que el gran p&uacute;blico conozca y disfrute con el trabajo de Natalia Velarde.
    </p><h2 class="article-text">'Tensi&oacute;n de rotura', de Antonio Hitos (Aristas Mart&iacute;nez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d8c6ec1a-aead-493b-bb2c-3dc232f726d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antonio Hitos es uno de esos autores que resultan imprescindibles para todas las personas amantes del c&oacute;mic m&aacute;s experimental, que en cada nuevo trabajo profundiza m&aacute;s en un terreno incierto. <em>Tensi&oacute;n de rotura</em> no es una excepci&oacute;n, y los lectores podr&aacute;n encontrar una historia de imagen <em>cartoon</em> y sint&eacute;tica, llena de recursos originales, con texturas quemadas, l&iacute;neas rotas y otras formas de introducir una est&eacute;tica del error y de lo imperfecto, que encaja perfectamente con la historia de explotaci&oacute;n laboral y alienaci&oacute;n que plantea la obra. Siempre desde lo visual, con un componente textual limitado a lo justo y necesario, Hitos exprime a fondo las posibilidades del lenguaje del c&oacute;mic en esta obra que le vali&oacute; el Premio PANG de novela gr&aacute;fica, y que demuestra lo mucho que queda por explorar dentro del lenguaje del c&oacute;mic.
    </p><h2 class="article-text">'Andr&oacute;meda o el largo camino a casa', de Z&eacute; Burnay (Mondo Cane Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c69ae1c8-b767-46a4-9cae-05c8cdde863e_9-16-aspect-ratio_default_1132304.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otra de las m&aacute;s gratas sorpresas que nos ha dado el c&oacute;mic en este 2025 ha sido la obra del portugu&eacute;s Z&eacute; Burnay, un minucioso dibujante de blanco y negro que explora un escenario desolado a trav&eacute;s de un personaje inmerso en una b&uacute;squeda, posiblemente tras una cat&aacute;strofe de alg&uacute;n tipo. Burnay explora un mundo entre lo on&iacute;rico y lo simb&oacute;lico, con una rica imaginer&iacute;a visual, en la que transcurre un viaje en pos de lo oculto, que acaba siendo un viaje al interior de la mente del protagonista, con un equilibrio justo entre lo cr&iacute;ptico y lo expl&iacute;cito, que gustar&aacute; a los amantes de las historias en las que no todo se explica de forma clara.
    </p><h2 class="article-text">'Todo va a estar bien', de Power Paola (Apa-Apa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8317fcc8-bcc1-4f06-b2d3-085955f2ed15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una de las mejores autoras latinoamericanas de su generaci&oacute;n, la colombiana ecuatoriana Paola Gaviria, alias Power Paola, ofrece aqu&iacute; una de sus mejores obras, rescatada por Apa-Apa, ya que la edici&oacute;n original tiene una d&eacute;cada. En ella, la autora practica su habitual autobiograf&iacute;a &iacute;ntima y emocional, centrada en viajes y afectos, en relaciones personales de amistad, amor o familia, que se confunden y se revelan como una misma cosa. Con un dibujo personal, tremendamente expresivo, Power Paola nos lleva de la mano en una narraci&oacute;n fluida, sin sobresaltos, prescindiendo de una trama al uso y centr&aacute;ndose en lo m&aacute;s importante: los recuerdos, los sentimientos, lo que queda de cada persona que marca nuestra vida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

.ladillo_categoría {
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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="poetry">Poesía</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Poema de las emociones comunes', de Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b78219f0-f01c-40b4-9b03-41747a6da00a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poema de las emociones comunes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2024)</a>, Jer&oacute;nimo Pimentel advierte algo: &ldquo;el lector imprudente no debe caer en error: esta poes&iacute;a no se ha escrito para ser entendida, qu&eacute; esfuerzo in&uacute;til&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s</a> toma la palabra y la hace circular en este poemario como un veh&iacute;culo desde el que franquear las l&oacute;gicas de la frontera (de la intimidad, del cuerpo, del otro, del yo). En &eacute;l, la joven poeta peruana deja versos tan l&uacute;cidos como estos: &ldquo;Te dir&eacute; que pens&eacute; en el amor / como un tipo de tela colgando en el patio / tu&nbsp;mano era un dios considerando mi pierna / un dios adulto / considerando la felicidad de mi pierna / todo deseo es la consideraci&oacute;n severa de algo / con vigor as&iacute; / te quise, como atacan los lobos / acudiendo a tu carne propia / como trasladarse del centro de la vida hacia sus bordes / comprometi&eacute;ndome con tu pubis bajo el sol de los vivos: / no seremos mansos frente al tiempo / pienso en el amor como un bosque normando o un arco tensado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault', de Mario Ramos Obreg&oacute;n (Ediciones de la Excma. Diputaci&oacute;n de Soria)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f8839438-14fb-49b6-bba7-67fd4ccf8219_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay papeles escritos a mano en las farolas / por inmigrantes que buscan trabajo, / hay pintadas en las carreteras secundarias / de grup&uacute;sculos radicales sin importancia, / parejas tienen sexo de todo tipo / para conseguir un hijo asesino, / mala letra, / yo tambi&eacute;n escribo / [...] las explosiones de calderas de gas en invierno / aguanieve y / la idea de que estuvieses muerto, / todo aquello a&uacute;n lograba congregar el amor&rdquo;. <a href="https://www.librerialabuenavida.es/es/libro/rusos-blancos-trabajando-desesperados-en-talleres-de-la-renault_00K9781292" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault</em></a>, obra merecedora del XL Premio Gerardo Diego de Poes&iacute;a 2024, es un bell&iacute;simo pasaje hacia ciertos interrogantes de la vida desde una intimidad que el joven poeta <a href="https://www.instagram.com/mariopigrizia/reels/?__d=1%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Ramos Obreg&oacute;n</a> atraviesa con un lenguaje po&eacute;tico propio sobre el deseo, la violencia, el amor, la infancia, la cuesti&oacute;n de clase o el ejercicio de escribir como un acto incesante.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'&Iacute;dem lo mismo', de Gertrude Stein (Kriller71, trad. Andr&eacute;s Fisher y Benito del Pliego)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/caf7a93b-6e18-426a-b5f1-1da0251b51d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En el mes de febrero nacimos Washington Lincoln y yo. / Esas son ideas ordinarias. Si os parece bien esas son ideas ordinarias. / Hablemos no de enfermedad sino de muerte. Si nadie hubiese / tenido que morir c&oacute;mo habr&iacute;a sitio suficiente para cualquiera de nosotros que ahora vive para haber vivido. No podr&iacute;amos haber sido si todos los otros no hubiesen muerto. No habr&iacute;a habido sitio. / Ahora la relaci&oacute;n entre la naturaleza humana y la mente humana es esta. / La naturaleza humana no sabe esto. / La naturaleza humana no puede saber esto. / Qu&eacute; es esto que la naturaleza humana no sabe. La naturaleza / humana no sabe que si todos no hubiesen muerto no habr&iacute;a sitio / para todos aquellos que ahora viven. / La naturaleza humana no puede saber esto&rdquo;. Lo de <a href="https://kriller71ediciones.com/autores/gertrude-stein/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gertrude Stein</a> es un curios&iacute;simo acercamiento a la materialidad propia de las im&aacute;genes po&eacute;ticas, como si en vez de palabras lo &uacute;nico que quedase fuesen, tan solo, las cosas por las que emergen esas mismas palabras: &ldquo;objetos, geograf&iacute;as, retratos&rdquo;, inciden sus editores. A Stein se le conoci&oacute; bastante por sus amistades con los vanguardistas de principios del siglo XX &mdash;<a href="https://librotea.eldiario.es/libros/gertrude-stein-y-la-generacion-perdida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue quien apod&oacute; como &ldquo;generaci&oacute;n perdida&rdquo; a todo aquel grupo</a> de Matisse, Picasso, Hemingway, Sherwood Anderson, Francis Scott Fitzgerald o Braque, entre otros&mdash;, pero lo cierto es que la obra de la autora estadounidense de familia jud&iacute;a y origen alem&aacute;n es un importante compendio de creaci&oacute;n art&iacute;stica que aborda desde su identidad como mujer y lesbiana de principios del siglo XX. <a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Iacute;dem lo mismo </em></a><a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Kriller71, 2025)</a> es un misterioso lugar de repetici&oacute;n de la palabra y de ruptura entre la forma y los significados que la contienen.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'El gran n&uacute;mero. Fin y principio y otros poemas', de Wislawa Szymborska (Hiperi&oacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/094de184-d376-4e38-b267-7c6211817919_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de todo, estoy sentada bajo un &aacute;rbol, / a la orilla del r&iacute;o, / en una ma&ntilde;ana soleada. / Es un acontecimiento banal / y que no pasar&aacute; a la historia. / Nada que ver con batallas ni pactos / cuyas causas se investigan, / ni con tiranicidios dignos de ser recordados. / Y sin embargo estoy sentada junto al r&iacute;o, es un hecho&rdquo;. <em>El gran n&uacute;mero </em>y <em>Fin y principio </em>son en realidad las dos obras consideradas m&aacute;s valiosas de la poeta polaca <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wislawa Szymborska</a>, que fue Premio Nobel de Literatura en 1996 y que ha sido traducida a m&aacute;s de cuarenta idiomas; en <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta edici&oacute;n de Hiperi&oacute;n</a>, se compilan ambas obras junto a otros poemas y textos que nos acercan a la incre&iacute;ble humildad con la que una escritora de enorme sensibilidad se pregunta, de una manera incre&iacute;blemente sencilla, por temas tan abismales como la existencia, el universo, la naturaleza, la muerte y la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Despu&eacute;s del pop', de Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n (Ediciones Rialp)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/60ba68d0-a601-4bab-b6e8-fbd353d152a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El primer poemario de la andaluza <a href="https://www.instagram.com/elisafrdz_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n</a> fue acc&eacute;sit del Premio Adon&aacute;is 2023, halagado por el jurado por un &ldquo;coloquialismo extremo&rdquo; y por un car&aacute;cter conversacional que convierte <a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Despu&eacute;s del pop </em></a><a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones Rialp, 2024)</a> en uno de los libros referentes de la poes&iacute;a joven, en el que la escritora encara el poema entre la dureza del sentimiento y la frescura de su traves&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica: &ldquo;Me hubiera gustado saber / de qu&eacute; color toman el caf&eacute; tus padres / si les molesta mucho cumplir a&ntilde;os / ver c&oacute;mo la cera y el fuego manchan la tarta / si prefieren la de hojaldre o lim&oacute;n o vainilla / me hubiera gustado mucho poner la mesa con tu hermano palpar / el mantel de flores la vajilla buena / [...] ser para los tuyos una extensi&oacute;n de tus brazos / otro regalo de reyes haberte nombrado / en todas las plazas parques y poemas / formar un esc&aacute;ndalo sacar a todas las vecinas / ni&ntilde;os panaderos a los umbrales de las casas / en el pueblo el amor sigue siendo un evento&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Salvaje linde', de Merc&egrave; Rodoreda (Godall Edicions, trad. Nicolau Dols)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48f0cd1b-cebf-4621-94ef-d1e16236ed4c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La escritora catalana m&aacute;s influyente de la &eacute;poca contempor&aacute;nea y una de las mejores narradoras literarias de la guerra civil espa&ntilde;ola y del exilio no ten&iacute;a todav&iacute;a traducci&oacute;n al castellano de su obra po&eacute;tica, que escribi&oacute; &ldquo;de forma intermitente entre 1946 y 1960&rdquo; y que &ldquo;fruto del exilio, esa parte esencial de su producci&oacute;n solo se public&oacute; aislada y puntualmente en revistas&rdquo;, explican en la editorial, hasta que fue recopilada en <em>Agonia de llum</em> en 2002<em> </em>&mdash;<a href="https://godalledicions.cat/es/titols/agonia-de-llum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reeditada por Godall Edicions en 2022</a>&mdash; y ahora seleccionada por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/neus-aguado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poeta Neus Aguado</a> en <a href="https://godalledicions.cat/es/titols/salvaje-linde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este compendio de 50 poemas</a> traducido por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/nicolau-dols/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tambi&eacute;n poeta y ling&uuml;ista Nicolau Dols</a>, con la intenci&oacute;n de extender a todos los p&uacute;blicos la obra que la autora de la bell&iacute;sima novela <em>La plaza del diamante </em>dej&oacute; en el repertorio de la literatura espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Desde un Rinc&oacute;n del Mediterr&aacute;neo', de Pablo Amores (Ediciones Mala Edad)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/703f5944-dd78-4cfd-9418-3a78573bae1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os, treinta conversaciones lanzadas al mar Mediterr&aacute;neo. Lo de <a href="https://www.instagram.com/pablo.amores/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Amores</a> se entiende especialmente desde la coyuntura que atraviesa la nueva poes&iacute;a: m&aacute;s all&aacute; de la norma, de la m&eacute;trica y de la pretenciosidad, lo que escribe el vide&oacute;grafo y fot&oacute;grafo desde su rinc&oacute;n en Murcia tiene mucho que ver con la evocaci&oacute;n de las im&aacute;genes. Como breves escenas de una pel&iacute;cula, parece que los pensamientos de Amores se puedan tocar. Exist&iacute;an antes en notas del m&oacute;vil, en posts de Instagram o en conversaciones con la gente; ahora, recogidos en este primer libro del autor editado por <a href="https://www.instagram.com/xabifernan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xabi Fern&aacute;n</a> en la editorial independiente <a href="https://edicionesmalaedad.bigcartel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mala Edad</a>, que pueden escucharse tambi&eacute;n en una suerte de experimento sonoro en el que el artista <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/3rpkDHcaXGbYnavyQp22pG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va lanzando algunos de sus singles-poemas</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Hombres con un diente de leche', de Luis D&iacute;az (Letraversal)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67ef5ca5-7364-4098-921a-6cb51e82942f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una obra que indaga en los recodos de la masculinidad, en la relaci&oacute;n entre un padre y un hijo y en la de los hombres en la familia. Merecedor del IV Premio de Poes&iacute;a Irreconciliables, el poemario fue publicado por C&aacute;ntico en 2020 y <a href="https://letraversal.com/producto/hombres-con-un-diente-de-leche-luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora reeditado por Letraversal en una edici&oacute;n ampliada</a> que sit&uacute;a al joven escritor <a href="https://letraversal.com/luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis D&iacute;az</a> como uno de los poetas m&aacute;s brillantes de su generaci&oacute;n. Con una sensibilidad profunda y una apuesta total por la libertad en el uso de la palabra, D&iacute;az escribe: &ldquo;este a&ntilde;o tres hermanos se encargan de esquilar a las ovejas uno las tumba en el suelo dos les quitan la lana ese es tu chico pregunta uno de los hombres s&iacute; dice mi padre sin apenas mirarme las ovejas solo se resisten un segundo antes de que les pasen la m&aacute;quina tan sucias por fuera blancas por dentro algunas huelen mi mano otras reh&uacute;yen las caricias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'El siglo', de Juan de Salas (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/352df79b-1e71-43ec-b8eb-0267a479c76a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me atropellaron en todos los pasos de cebra. / La calle Alcal&aacute; como una polla enhiesta / de cornisas y zarcillos y acantos duros / tan oscura en la noche de luna llena en g&eacute;minis / tan llena en la noche oscura yo la tomo / como una sacerdotisa chapucera / torpe y delicada. / Hago los ritos y las libaciones: / detr&aacute;s de este contenedor / en el suelo recientemente adoquinado / granito estilo carmena / pongo los l&iacute;quidos en contacto con la tierra&rdquo;. La obra de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan de Salas (Madrid, 1999)</a> entra siempre en una dimensi&oacute;n desde la que el autor toma las intersecciones del paisaje, el urbanismo y la ciudad y las hace pasar por un poema como si fuese un mapa. Lo hizo en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los reales sitios </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2022)</a> y ahora lo explora en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El siglo </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a>, &ldquo;una larga ruta tur&iacute;stica por la Espa&ntilde;a decimon&oacute;nica de Isabel II, las guerras carlistas y el ruido de sables&rdquo; con la que acerca al lector a la fascinante Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 2000 en la que nace.
    </p><h2 class="article-text">'Las personas del verbo', de Jaime Gil de Biedma (Lumen)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2f1e3ab9-d69d-4e47-9ecc-2de01eee9cfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pasan lentos los d&iacute;as / y muchas veces estuvimos solos. / Pero luego hay momentos felices / para dejarse ser en amistad. / Mirad: somos nosotros. / [...] A veces, al hablar, alguno olvida / su brazo sobre el m&iacute;o, / y yo aunque est&eacute; callado doy las gracias, / porque hay paz en los cuerpos y en nosotros. / Quiero deciros c&oacute;mo todos trajimos nuestras vidas aqu&iacute;, para contarlas. / Largamente, los unos con los otros / en el rinc&oacute;n hablamos, tantos meses! / que nos sabemos bien, y en el recuerdo / el j&uacute;bilo es igual a la tristeza. / Para nosotros el dolor es tierno&rdquo;. Jaime Gil de Biedma, una de las voces m&aacute;s interesantes de la literatura de la llamada generaci&oacute;n de los ni&ntilde;os de la guerra o Generaci&oacute;n del 50, es uno de esos escritores que evolucionan hacia el uso de los elementos cotidianos para hablar de cosas muy exactas de la vida, como esas que obsesionaron al escritor a lo largo de su recorrido po&eacute;tico: el pasado, la belleza, la juventud, la amistad. Atravesado tambi&eacute;n por la lucha social, por una fuerte conciencia en la Espa&ntilde;a oprimida y por la homosexualidad en un pa&iacute;s todav&iacute;a represivo, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las personas del verbo </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Lumen, 2025)</a><em> </em>es la compilaci&oacute;n de toda la obra po&eacute;tica que el autor elabor&oacute; hasta su muerte por SIDA en el a&ntilde;o 1990, incluyendo en esta edici&oacute;n un poema y un texo in&eacute;ditos.
    </p><h2 class="article-text">'San Sebasti&aacute;n de los Reyes', de Alejandra Arroyo (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/49bb8bac-c296-4b98-aef0-a1717f83afe0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo que estaba qued&aacute;ndome dormida en el sof&aacute; de casa de mis padres / en la selva aparece una puerta la veo en mis p&aacute;rpados cerrados / se ha terminado el sorteo de la loter&iacute;a de navidad y esta vez tampoco nos ha / tocado nada / la puerta se abre y al otro lado hay una rave improvisada / coca&iacute;na y Pional / cuando vuelvo tengo migas debajo de la ropa la ropa h&uacute;meda / y esa humedad s&oacute;lo pertenece al otro lado / <em>the way that you like</em>&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>San Sebasti&aacute;n de los Reyes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a> es el primer libro de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandra Arroyo (Madrid, 1993)</a>, pero tambi&eacute;n un &ldquo;mapa personal&rdquo; que dibuja recorridos entre Madrid y la periferia &mdash;o &ldquo;entre el pasado y el presente&rdquo;&mdash; desde los que la escritora se dirige hacia la posibilidad del encuentro con lugares comunes en los territorios transitados, cuestionando de esta manera todo lo que hay en torno a &ldquo;la idea est&aacute;tica de paisaje&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Me muero, te quiero', de Perla Z&uacute;&ntilde;iga (Blatt y R&iacute;os)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/604ee270-0ccf-442d-9259-88cf4344db47_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este es un libro &ldquo;sobre el brillo de la vida: las amigas, el arte, la m&uacute;sica, el erotismo y el amor&rdquo;, anticipa <a href="https://blatt-rios.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Blatt y R&iacute;os</a>, que edit&oacute; este a&ntilde;o el hermoso poemario de <a href="https://blatt-rios.com.ar/autores/perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perla Z&uacute;&ntilde;iga</a>, artista multidisciplinar, poeta y dj tambi&eacute;n conocida como Jovendelaperla. &ldquo;Tambi&eacute;n es un libro sobre c&oacute;mo la vida se vuelve contra la vida cuando una c&eacute;lula enloquece&rdquo;, porque este es un poemario escrito desde la experiencia del c&aacute;ncer que marc&oacute; la obra y la vida de la joven escritora. Perla falleci&oacute; el a&ntilde;o pasado a los 27 a&ntilde;os de edad, dejando una huella importante en el panorama art&iacute;stico de nuestro pa&iacute;s a la que ahora podemos acceder asistiendo a su &ldquo;paso por el mundo y por las cosas del mundo&rdquo; en este p&oacute;stumo <a href="https://blatt-rios.com.ar/libros/me-muero-te-quiero-perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Me muero, te quiero</em></a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sonetos del amor oscuro', de Federico Garc&iacute;a Lorca (Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3d737cfe-efe1-4536-8247-f7b657986f6d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siempre es buen momento para leer a Lorca, pero despu&eacute;s de que Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola dejara impactado a todo el pa&iacute;s mostrando en primicia las primeras im&aacute;genes en movimiento del poeta y a pocos meses de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Mench&oacute;n estrene el documental sobre su vida</a> para el que se rescat&oacute; el material o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Javis traigan a los cines </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Bola Negra</em></a>, leerle desde la mirada de nuestros d&iacute;as es una tarea important&iacute;sima. Uno se encuentra con versos tan hermosos como esos que escribi&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, publicados p&oacute;stumamente en estos <a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonetos del amor oscuro </em></a><a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ya lo dijo Casimiro Parker, 2024)</a> en los que habl&oacute;, por primera vez, de un amor en masculino: &ldquo;T&uacute; nunca entender&aacute;s lo que te quiero / porque duermes en m&iacute; y est&aacute;s dormido. / Yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca. Una aproximaci&oacute;n al flamenco a trav&eacute;s de sus letras', Varios Autores (Editorial Renacimiento)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/abf697df-1a11-4c2c-af28-6ccb37bd85cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un libro at&iacute;pico propio de la libertad por la que se rige una de las expresiones po&eacute;ticas m&aacute;s profundas de nuestro arte: el flamenco. Publicada por <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial sevillana Renacimiento</a> hace apenas un a&ntilde;o, esta original <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca</em></a> recoge letras populares, tradicionales y recientes de valor hist&oacute;rico ordenadas por palos en una selecci&oacute;n hecha por flamenc&oacute;logos, m&uacute;sicos, letristas, aficionados, escritores y cr&iacute;ticos literarios que encuentran aqu&iacute; un espacio abierto a la sensibilidad, al rescate de lo popular y a la estrecha relaci&oacute;n entre m&uacute;sica flamenca y poes&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Ariel', de Sylvia Plath (Hiperi&oacute;n, trad. Ram&oacute;n Buenaventura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/91f02d17-2fef-4cbf-8f59-ddb0ecb67129_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/ariel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &uacute;ltimo poemario de Sylvia Plath</a> se public&oacute; p&oacute;stumamente dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su suicidio; en &eacute;l, se descubren algunos de los poemas m&aacute;s controvertidos y tambi&eacute;n m&aacute;s conocidos de la que fuera una de las m&aacute;ximas exponentes de la poes&iacute;a confesional y una de las poetas m&aacute;s relevantes del siglo XX, como el famoso <em>Papi </em>o <em>Lady Lazarus</em>. Sumida en una profunda depresi&oacute;n, enferma, con problemas econ&oacute;micos y sola ante la crianza de sus hijos, la escritora estadounidense cerr&oacute; as&iacute; una importante obra que deja versos tan punzantes como estos: &ldquo;He vuelto a hacerlo / un a&ntilde;o de cada diez / lo consigo: devenir / [...] Ah, arr&aacute;ncame este pa&ntilde;o y / despell&eacute;jame, enemigo m&iacute;o. / &iquest;Qu&eacute; es lo que tanto te aterroriza? / &iquest;La nariz, las cuencas de los ojos, las dos hileras de dientes? / No te preocupes, este aliento agrio / se esfumar&aacute; en un d&iacute;a. / Enseguida, enseguida la carne / que devor&oacute; el sepulcro volver&aacute; / a acomodarse en m&iacute; / y ser&eacute; de nuevo una mujer sonriente, / tan solo tengo treinta a&ntilde;os. / Y siete ocasiones, como el gato, para morir. / [...] Morir / es un arte, como todo / yo lo hago extraordinariamente bien&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Los augurios se rechazan', de Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s (La Bella Varsovia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bf80c2b-c81d-49bd-8c0b-c734208d7a01_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Record&eacute; una escena: bajo la mesa, en secreto, se tocaban las yemas de los dedos. Quise creer y ya no pude. Quise volver a la inmediatez de ese primer afecto. Permanec&iacute; perpleja ante el impacto de lo irreversible. Trat&eacute; de disponer de nuevo el paisaje para una afectividad limpia, pero con cada viejo gesto se activaban todas las viejas capas de sentido. Detect&eacute; tarde la enga&ntilde;osa verdad de las connotaciones. Dese&eacute; inventar un mundo donde los gestos no significaran. Intent&eacute; desmentir que pensar sobre el error es lo mismo que cometerlo dos veces. Tal vez el arrepentimiento espejea la amenaza. Tal vez el arrepentimiento es el &uacute;nico modo de comprender, cuando ya de nada sirve, el familiar desenlace de las profec&iacute;as&rdquo;. Sobre la forma de articular la memoria, narrar los recuerdos o vincularse al pasado, la gallega <a href="https://www.labellavarsovia.com/claudia-gonzalez-caparros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s</a> desarrolla <a href="https://www.labellavarsovia.com/los-augurios-se-rechazan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este l&uacute;cido poemario</a> un juego discursivo entre lo que es y lo que no es para rechazar los augurios y desafiar as&iacute; las formas estrictas de pensar el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Gaza: el poema hizo su parte', de Nasser Rabah (Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo, trad. Alberto Benjam&iacute;n L&oacute;pez Oliva)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3ddd0ae2-9e01-4b03-ba2e-a84b6c0d25cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sin correo desde hace a&ntilde;os. Cada ma&ntilde;ana lo &uacute;nico que tengo a mano son palabras vagas y dispersas. Pierdo el d&iacute;a intentando reordenarlas en vano, como un sue&ntilde;o sin explicaci&oacute;n, como una lengua que no es la m&iacute;a grabada en la fr&iacute;a piedra del tiempo, un estruendo en un bullicio en el mercado donde soy mercanc&iacute;a estancada. Ninguna frase &uacute;til, ning&uacute;n rengl&oacute;n que mitigue el anhelo de cierta noticia, nada que brinde total alegr&iacute;a o completa tristeza. Sin correo desde hace a&ntilde;os. &iquest;Qui&eacute;n le escribir&iacute;a a un muerto?&rdquo;. Esta es <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/producto/gaza-el-poema-hizo-su-parte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la antolog&iacute;a de las &uacute;ltimas obras de Nasser Rabah</a>, <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/portfolio/rabah-nasser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los poetas palestinos de actualidad</a> que habita en Gaza y que escribe todav&iacute;a hasta d&iacute;a de hoy desde la abrumadora experiencia de la tragedia del genocidio. En un ambiente colapsado por la violencia, las bombas, la hambruna y la muerte, la poes&iacute;a se vuelve a veces un extra&ntilde;o dispositivo desde el que enfrentarse a la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sobre sus corazones caminaron', de Jehad Jarbou y Moayed Abu (Autoeditado)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02476887-ac56-4f51-965e-fbdecf4b4cd5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un fotopoemario constru&iacute;do con la obra de la joven poeta Jehad Jarbou y la del fot&oacute;grafo Moayed Abu Ammouna, en el que los poemas y las im&aacute;genes del genocidio de Palestina generan un mismo cuerpo narrativo que hace de lenguaje, testimonio y memoria. <a href="https://traficantes.net/libros/sobre-sus-corazones-caminaron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sobre sus corazones caminaron</em></a><em> </em>es un libro autoeditado y lanzado por Ana Mattioli Aramburu con la intenci&oacute;n de ayudarles econ&oacute;micamente desde Espa&ntilde;a en medio de la guerra, cuando la realidad se hace ya insostenible. &ldquo;Escribir es mi salvaci&oacute;n ahora&rdquo;, le dijo Jehad Jarbou. El trabajo visual de Abu llegar&iacute;a despu&eacute;s, enlaz&aacute;ndose de manera perfecta con la voz po&eacute;tica. Un libro hecho &ldquo;desde el coraz&oacute;n de Gaza&rdquo; cuyo dinero &iacute;ntegro va directo a las manos de sus autores. &ldquo;Hacemos a los caballos y los burros tirar de carros, / para transportar a los m&aacute;rtires y heridos, / mientras el resto del mundo viaja / usando aviones, barcos y coches. / Puedes estar de pie sangrando durante horas, / tu sangre extend&iacute;endose desde tu cuerpo / hasta el final de la calle. / Cuando el carro llega / para llevarte a un centro de salud, / ya te has muerto. / &iquest;Qu&eacute; vale la velocidad de ese carro? / Las leyes del movimiento en Gaza / desaf&iacute;an a las de Newton. / Nuestra sangre no tiene valor a los ojos de los dem&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Mujeres y d&iacute;as', de Gabriel Ferrater (Austral, trad. Pere Gimferrer, Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo y Jos&eacute; Mar&iacute;a Valverde)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3aa4a70a-df7f-4bcd-aae9-984b4df414a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mujeres y d&iacute;as </em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Austral, 2018)</a><em> </em>es la versi&oacute;n biling&uuml;e del original en catal&aacute;n <a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Les dones y els dies </em></a><a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(labutxaca, 2023)</a> de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/jordi-amat-ferrater-tragicamente-consciente-no-capitalizar-talento_128_8933228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriel Ferrater</a>, poeta natural de Reus &mdash;y uno de los mejores amigos de Gil de Biedma, a prop&oacute;sito en este art&iacute;culo&mdash; que destac&oacute; tambi&eacute;n como traductor, ling&uuml;ista y cr&iacute;tico de arte. Ferrater pas&oacute; una vida complicada marcada por un fuerte vac&iacute;o existencial: es conocido que en una conversaci&oacute;n de cafeter&iacute;a con su amigo Jaime Salinas, hijo de Pedro Salinas, Ferrater dijo que a los 50 a&ntilde;os se suicidar&iacute;a. D&iacute;as antes de cumplirlos, se tom&oacute; un pu&ntilde;ado de pastillas y meti&oacute; la cabeza en una bolsa hasta morir asfixiado. <em>Mujeres y d&iacute;as </em>es la antolog&iacute;a seleccionada y revisada por &eacute;l mismo de tres de sus poemarios, dando forma a una de las obras m&aacute;s importantes <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/notes-de-lectura/joan-fuster-i-gabriel-ferrater_132_8744015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la poes&iacute;a catalana de la segunda mitad del siglo XX</a>. En &eacute;l, se hallan versos como estos: &ldquo;Estoy m&aacute;s lejos que am&aacute;ndote. Cuando los gusanos / hagan una cena fr&iacute;a con mi cuerpo, / encontrar&aacute;n un regusto de ti. Y eres t&uacute; / que indecentemente te has amado por m&iacute; / hasta llegar al fondo: saciada de ti, / ahora te excitas, te me marchas / tras otro cuerpo, y rechazas la paz. / No soy sino la mano con la que vas a tientas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Cielo nocturno con heridas de fuego', de Ocean Vuong (Vaso Roto, trad. Elisa D&iacute;az Castillo)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b893ff2-c7c9-48f1-af0b-3785570c623e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una composici&oacute;n sobre la familia, el sexo y la vida con la que el escritor vietnamita Ocean Vuong, autor tambi&eacute;n de la novela <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la Tierra somos fugazmente grandiosos</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Anagrama, 2020)</a>, aborda su propia experiencia con la guerra de Vietnam, el exilio a Estados Unidos o la homofobia. Vuong ha sido galardonado con varios premios que reconocen la calidad literaria de una obra pensada desde los m&aacute;rgenes de la raza, el g&eacute;nero, la sexualidad y la inmigraci&oacute;n y que lo convierte en uno de los escritores j&oacute;venes m&aacute;s destacables de nuestra &eacute;poca. En <a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cielo nocturno con heridas de fuego </em></a><a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Vaso Roto, 2019)</a><em>, </em>se encuentran versos como estos: &ldquo;Llev&aacute;bamos meses navegando. Hab&iacute;a sal en nuestras frases, pero la orilla del mundo no aparec&iacute;a. Se acost&oacute; a mi lado y coloc&oacute; una palabra en mi nuca. Lo logramos, amor / Viajamos a bordo de la limusina / negra. Flanquean / la calle para gritar tu nombre y el m&iacute;o. / Amo a mi pa&iacute;s. / pero, &iquest;a qui&eacute;n enga&ntilde;o? Sostengo / tus pensamientos a&uacute;n calientes dentro, / Jack. Me echo / sobre el maletero para salvar / un fragmento de tu memoria, / aquel en donde nos besamos&hellip; / Amo / este pa&iacute;s. Las caras retorcidas. / Mi pa&iacute;s. La tarde azul. Negra / limusina. Mi &uacute;nico guante blanco / brilla en rosa, con todos / nuestros <em>American dreams</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López, Cristina Ros, Gerardo Vilches, Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 20:54:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Cómic,Libros,Editoriales,Poesía,Reyes Magos,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 cómics para regalar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/20-comics-regalar_1_12834722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed45fd97-ac6c-4c7d-a84a-2e6ea239a911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 cómics para regalar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si necesitas ideas sobre qué regalar esta Navidad, los cómics son siempre una idea perfecta. Este listado repasa algunas de las mejores obras gráficas con las que sorprender a familiares y amigos </p><p class="subtitle">20 libros de literatura infantil y juvenil para regalar</p></div><p class="article-text">
        Desde historias sobre el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/franquismo-utilizo-cine-propaganda-colonias_1_12070576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franquismo</a> hasta cl&aacute;sicos ahora ilustrados, las novelas gr&aacute;ficas siempre son una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-libros-ficcion-regalar_1_12829863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buena opci&oacute;n para regalar</a> a familiares y amigos. Ya sea que esa persona frecuente o no con la literatura, los c&oacute;mics son un gran obsequio que nunca pasa desapercibido a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos. Si quieres tener una idea sobre el c&oacute;mic perfecto para sorprender esta Navidad, esta lista de t&iacute;tulos te ser&aacute; de gran ayuda. Los comentarios, por supuesto, est&aacute;n abiertos a muchas m&aacute;s recomendaciones.
    </p><h2 class="article-text">'Santa Carencia', de Cecilia V&aring;rhed&nbsp;(La Granja Editorial, trad. Bego&ntilde;a Mart&iacute;n Lara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b22943f-e1a9-433f-acd2-679603b1e342_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Entre el absurdo y el retrato generacional, la joven autora sueca Cecilia V&aring;rhed<strong> </strong>ofrece en este c&oacute;mic un despliegue gr&aacute;fico y tem&aacute;tico sorprendente y muy personal. Amor y su grupo de amigos son miembros de la generaci&oacute;n Z, una pandilla que sufre la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precariedad econ&oacute;mica</a> y relacional, y que intentan apuntarse al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/enamorarme-cancion-trinchera-sobrevivir-poliamor_1_1060647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poliamor</a>, aunque les sale regular. V&aring;rhed es parte de una nueva hornada de dibujantes de Suecia con influencias m&uacute;ltiples y una forma de reflejar la realidad actual del pa&iacute;s entre la resignaci&oacute;n y el humor. Due&ntilde;a de una voz muy personal, la autora no teme mezclar todo tipo de sorpresas en su relato, incluyendo la visita de seres del espacio exterior.
    </p><h2 class="article-text">'Franco', de Paul Preston y Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a (Debate)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4c0da3d9-e3f0-4a47-9c53-08bd693faa2a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o del 50&ordm; aniversario de la muerte del dictador, y en plena ola reaccionaria que no teme reivindicar su supuesto legado, necesitamos obras que, desde el rigor y la documentaci&oacute;n, pongan negro sobre blanco lo que supuso el r&eacute;gimen franquista y cu&aacute;l fue el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/victor-monte-canta-historia-amor-lorca-dali-saldar-deuda-gente-vivio-represion_1_12771825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">papel jugado por Franco</a> en la historia de Espa&ntilde;a. Este c&oacute;mic es la m&aacute;s reciente adaptaci&oacute;n realizada por el dibujante Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a sobre un ensayo del historiador Paul Preston. En ella, se traza un exhaustivo recorrido por la vida de Franco, desde su infancia y juventud, pasando por sus primeros pasos en el ej&eacute;rcito y la sublevaci&oacute;n militar que provoc&oacute; una sangrienta guerra civil. Alejado de las falsedades hist&oacute;ricas y la propaganda interesada, la obra supone una excelente oportunidad para contradecir a todos los que pretenden reivindicar el franquismo como una &eacute;poca de paz social o prosperidad, y desvela, al mismo tiempo, las interioridades de un r&eacute;gimen intr&iacute;nsecamente corrupto.
    </p><h2 class="article-text">'La caja de Pandora', de &Aacute;ngel de la Calle (Garbuix Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/015c232b-ae24-4f44-a0b6-ea4a7269e818_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras <em>Modotti. Una mujer del siglo XX</em> y <em>Pinturas de guerra</em>, el veterano &Aacute;ngel de la Calle cierra una trilog&iacute;a oficiosa que explora la historia de la cultura espa&ntilde;ola en el siglo XX. En esta ocasi&oacute;n, aborda el periodo de la transici&oacute;n, desde la autoficci&oacute;n, y con el hilo conductor de la b&uacute;squeda de un dibujante <em>underground</em> hoy olvidado, Juan &Aacute;ngel. De la Calle revisita los a&ntilde;os de juventud y militancia comunista, cuando Franco estaba a punto de morir y estaba a punto de iniciarse un proceso de reforma pactada del franquismo que, muy pronto, sembrar&iacute;a de desencanto a gran parte de la izquierda espa&ntilde;ola. La obra se centra en la sociedad civil y la militancia de base, tan frecuentemente olvidada en las ficciones sobre la transici&oacute;n, m&aacute;s interesadas en los grandes nombres pol&iacute;ticos del periodo.
    </p><h2 class="article-text">'Dolores y Lolo. Fin de fiesta', de Mamen Moreu (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/457b5c0b-045b-4f5f-b130-4f4b4b44a811_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Dolores y Lolo se han ganado nuestros corazones. Primero con guiones de Iv&aacute;n Batty y luego en solitario, Mamen Moreu ha narrado semana a semana en las p&aacute;ginas de <em>El Jueves</em> las andanzas de estas dos at&iacute;picas compa&ntilde;eras de piso y sus amistades, con un humor divertid&iacute;simo y un plantel de personajes memorable. La serie llega ahora su fin con este volumen que incluye varias p&aacute;ginas in&eacute;ditas que permiten a Moreu cerrar las tramas abiertas, y que supone el broche de oro a una serie que ha tratado a la comunidad LGTBIQA+ desde el respeto, la empat&iacute;a y el conocimiento, pero, sobre todo, sin prejuicios ni estereotipos, lo que demuestra que el humor puede ser una magn&iacute;fica herramienta reivindicativa y que no hay temas tab&uacute;es, sino enfoques rancios y desfasados.
    </p><h2 class="article-text">'Black Metal', de Magius (Autsaider C&oacute;mics)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4d941c1b-b65e-4d03-9e94-6499c5f947a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Magius es uno de los autores espa&ntilde;oles m&aacute;s personales e inclasificables del momento. Ganador del Premio Nacional de C&oacute;mic con <em>Primavera para Madrid</em>, su obra m&aacute;s reciente recupera el tema de sus primeros fanzines y una de sus aficiones: la historia del black metal, ese subg&eacute;nero que surgi&oacute; en Noruega en los a&ntilde;os 90, fruto del trabajo de un pu&ntilde;ado de j&oacute;venes m&uacute;sicos y marcado por la quema de iglesias e incluso los asesinatos. Magius dibuja el relato de esos a&ntilde;os fundacionales y las torcidas relaciones entre los pioneros del black metal, Euronymus, Varg Vikernes y compa&ntilde;&iacute;a, con el acierto de representarlos a todos como ni&ntilde;os peque&ntilde;os caprichosos, tir&aacute;nicos y, en &uacute;ltima instancia, peligrosos. M&aacute;s all&aacute; del conocimiento de los lectores sobre esta tendencia musical, el c&oacute;mic retrata una escena y un momento fascinantes.
    </p><h2 class="article-text">'Astra Nova', de Lisa Blumen (Salamandra Graphic, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ccf34f72-79cd-43f2-ae12-4cdb7b779310_3-4-aspect-ratio_default_1132298.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta autora alemana ha sorprendido con una historia de ciencia ficci&oacute;n de un futuro no muy lejano, que se centra en las relaciones personales y la intimidad. La protagonista es Nova, una mujer que est&aacute; a punto de embarcarse en un viaje sin retorno al espacio exterior, para el que ha pasado todas las pruebas, excepto la &uacute;ltima: antes de irse, debe tener una reuni&oacute;n con todos sus amigos, tras la cual tiene la &uacute;ltima oportunidad de echarse atr&aacute;s. Nova es una solitaria, pero la agencia espacial para la que trabaja llama a sus antiguos amigos de la adolescencia, con los que pasa una &uacute;ltima noche, en la que salen a la luz emociones y sentimientos reprimidos u olvidados que puede que afecten a la protagonista. De atm&oacute;sfera sutil y dibujo ligero pero preciso, <em>Astra Nova</em> le da una vuelta a la ciencia ficci&oacute;n al uso.
    </p><h2 class="article-text">'Lo sabes aunque no te lo he dicho', de Candela Sierra (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8393a701-ec48-43ed-9e01-4cb854fd6874_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/candela-sierra-premio-nacional-comic-2025_1_12603892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de C&oacute;mic de 2025</a> ha sido Candela Sierra, una autora aun de corta trayectoria, que cuenta con una novela gr&aacute;fica previa tambi&eacute;n muy interesante, <em>Rotunda</em> (2023), y que ha demostrado sus cualidades en una obra costumbrista, pero, al mismo tiempo, con un tono de humor por momentos absurdo id&oacute;neo para narrar muchos de los males del presente. Sierra encadena an&eacute;cdotas, escenas e historias de gente an&oacute;nima, y se centra en las relaciones emocionales, de todo tipo, para exponer y analizar las dificultades para establecer una comunicaci&oacute;n genuina en la era del narcisismo, el capitalismo de las emociones y la precariedad. Todo ello dibujado con un estilo fresco, en sinton&iacute;a con las corrientes m&aacute;s experimentales del c&oacute;mic actual y un uso del color muy destacable.
    </p><h2 class="article-text">'Una mujer de espaldas', de Yamada Murasaki (Salamandra Graphic, trad. Marc Bernab&eacute;)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/adf58618-e779-4fe0-a4a5-3ce4d762d65b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicada originalmente entre 1982 y 1984, esta obra, organizada en cap&iacute;tulos cortos, aborda la vida familiar y conyugal en el contexto de una sociedad machista y netamente patriarcal como es la japonesa. La autora, hasta ahora in&eacute;dita en Espa&ntilde;a, recurre a una suerte de autoficci&oacute;n para abordar no solo su situaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la instituci&oacute;n del matrimonio, con una sinceridad rotunda y desarmante, sin miedo a tocar tab&uacute;es de una sociedad muy tradicional. La protagonista de este manga quiere a sus hijas, pero se siente vac&iacute;a, asfixiada, alienada por un matrimonio sin amor, en el que el marido la trata como a una sirvienta mientras la enga&ntilde;a con otra fuera de casa. Poco a poco, la idea del divorcio va tomando forma en&nbsp;su mente, en una historia de una rara sensibilidad, que sorprender&aacute; tanto a los aficionados al manga como a aquellas personas que no sean lectoras habituales.
    </p><h2 class="article-text">'La guerra de Gaza', de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Montse Meneses Vilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/212b356c-05b6-4369-9b74-16e52b62e405_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo representante del c&oacute;mic period&iacute;stico, autor de obras como <em>Palestina </em>(1993) o <em>Notas al pie de Gaza </em>(2009) no pod&iacute;a permanecer ajeno al genocidio que comete Israel con todas las c&aacute;maras del mundo apuntando, y el a&ntilde;o pasado dibuj&oacute; public&oacute; una serie de piezas entre la denuncia rabiosa y la afilada s&aacute;tira pol&iacute;tica, en la que da rienda suelta a su vena estil&iacute;stica m&aacute;s caricaturesca. Aunque Sacco se caracteriza por la realizaci&oacute;n de reportajes de largo alcance, en los que trabaja durante a&ntilde;os, en esta obra m&aacute;s breve demuestra que puede moverse igual de bien en el terreno de la urgencia. Trump, Biden, Netanyahu y la hipocres&iacute;a de las potencias occidentales desfilan por unas p&aacute;ginas sin eufemismos, en las que Sacco no teme decir lo que piensa muy claramente. Aunque es una obra de actualidad, tristemente hoy es tan v&aacute;lida como cuando se public&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">'Paracuellos. Edici&oacute;n Completa', de Carlos Gim&eacute;nez (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f37f5f8-a7ee-4f52-aa64-8fb92c828abb_3-4-aspect-ratio_default_1132301.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        2025 ha sido el a&ntilde;o en el que, por fin, ha visto la luz una edici&oacute;n completa de la obra m&aacute;s importante de Carlos Gim&eacute;nez, uno de los grandes autores de c&oacute;mic de nuestro pa&iacute;s. Es una magn&iacute;fica oportunidad para hacerse con toda la serie de nueve &aacute;lbumes que, durante casi cincuenta a&ntilde;os, ha publicado Gim&eacute;nez para recuperar la memoria de los ni&ntilde;os de los Hogares del Auxilio Social, una instituci&oacute;n franquista, supuestamente educativa, en la que el maltrato y el abuso de los internos, en su gran mayor&iacute;a hijos de republicanos represaliados y hu&eacute;rfanos de guerra, estaban a la orden del d&iacute;a. Pionero del c&oacute;mic de no ficci&oacute;n y del testimonio, Gim&eacute;nez ofrece historias desgarradoras, contadas con una sensibilidad extrema, en las que el universo infantil se va expandiendo en varias dimensiones, para contar tambi&eacute;n lo bueno, el compa&ntilde;erismo, la ilusi&oacute;n, los juegos&hellip; Este volumen permite, adem&aacute;s, observar la evoluci&oacute;n narrativa y visual de la obra a lo largo de cinco d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">'Caf&eacute; Rom&aacute;ntica', de Simon Hanselmann (Fulgencio Pimentel, trad. C&eacute;sar S&aacute;nchez y Alberto Garc&iacute;a Marcos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02389f1d-d028-48f4-93bd-6d48b21ceaae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pocos autores de los &uacute;ltimos a&ntilde;os han resultado m&aacute;s influyentes que el australiano Simon Hanselmann, cronista de las aventuras de &ldquo;Megg, Mogg y B&uacute;ho&rdquo;, un grupo de amigos disfuncional que reflejan las ansiedades contempor&aacute;neas. Megg es una bruja depresiva, Mogg, un gato, es su pareja, y B&uacute;ho es un pobre diablo que intenta encajar y al que todo le sale mal. El tono de la serie, que transgrede cualquier tab&uacute; y ofrece un humor negro sin ataduras, ha dejado huella en la obra de muchos autores y autoras de la siguiente generaci&oacute;n. En <em>Caf&eacute; Rom&aacute;ntica</em> se recopilan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/simon-hanselmann-dibujante-indie-disfruta-vida-estando-miserablemente-deprimido-ansioso_1_12166471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las piezas m&aacute;s extra&ntilde;as, imaginativas y sorprendentes</a> de Hanselmann, concebido casi como si de un disco recopilatorio de caras b y rarezas se tratase. Incluye fanzines, peque&ntilde;as historias aparecidas en antolog&iacute;as y alguna sorpresa, que har&aacute; las delicias de los fans de la serie pero tambi&eacute;n puede ser una buena puerta de entrada para quienes quieran sumergirse en el universo de Simon Hanselmann.
    </p><h2 class="article-text">'Todo abruma', de Dash Shaw (Apa-Apa y Blackie Books, trad. Txuso Fern&aacute;ndez Abella)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c1a87e4f-fcb2-4d51-b765-b18da3629470_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los nombres m&aacute;s reputados de la novela gr&aacute;fica estadounidense, autor de obras tan importantes como <em>Ombligo sin fondo </em>(2009) o <em>BodyWorld </em>(2011), vuelve a las librer&iacute;as con un ambicioso proyecto, un libro de quinientas p&aacute;ginas en las que seguimos los avatares de diez personajes cuyas vidas se van entrecruzando en una trama que se fundamenta en las decisiones, acertadas o err&oacute;neas, que toman. Shaw mantiene una composici&oacute;n de cuatro vi&ntilde;etas por p&aacute;gina para establecer un ritmo de lectura r&aacute;pido y claro, en el que destacan los di&aacute;logos y que nos lleva de la mano a trav&eacute;s de vidas comunes, para explorar las ansiedades contempor&aacute;neas en los Estados Unidos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">'Mal olor/Mala olor', de Nadia Hafid (Apa-Apa/Finestres)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5e222d0a-19c6-44c0-a3ae-13fa928c5d07_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La catalana Nadia Hafid es una de las grandes voces del c&oacute;mic contempor&aacute;neo m&aacute;s experimental del momento. Su tercera novela gr&aacute;fica, como las anteriores, aborda problem&aacute;ticas sociales desde puntos de vista novedosos, apoyados en su limp&iacute;simo dibujo, de l&iacute;nea perfecta y colores netamente emocionales. En esta ocasi&oacute;n, Hafid aborda las relaciones laborales y la precariedad del mundo del trabajo, a trav&eacute;s de una mujer racializada que se ve obligada a aceptar normas alienantes en su empleo de oficina. Hasta que, un d&iacute;a, un desagradable olor aparece en el espacio de trabajo, lo que revela la podredumbre que se oculta bajo el oropel de los dise&ntilde;os modernos, la mercadotecnia y, sobre todo, el lenguaje corporativo, los retru&eacute;canos del <em>coaching</em> y todo lo que, en realidad, no sirve sino para blanquear la explotaci&oacute;n deshumanizante del capitalismo tard&iacute;o, que Hafid refleja con suma inteligencia.
    </p><h2 class="article-text">'Miedo. Edici&oacute;n 20.&ordm; aniversario', de David Mu&ntilde;oz, Antonio Trashorras y Javier Rodr&iacute;guez (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e88056ec-2f15-40ef-ac7f-36b3bce4d3e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n de <em>Miedo</em>, publicada en 2005, fue un objeto extra&ntilde;o en el panorama del c&oacute;mic espa&ntilde;ol de entonces, en el que no hab&iacute;a demasiadas obras que abordaran nuestra historia reciente. Le&iacute;da hoy, conserva sus virtudes intactas. El guion de Mu&ntilde;oz y Trashorras sit&uacute;a la acci&oacute;n en 1981, en una Espa&ntilde;a en la que la joven democracia no pod&iacute;a evitar la pervivencia de muchos de los usos franquistas. El joven protagonista se enfrenta a una situaci&oacute;n de abuso en su colegio, mientras que, como tel&oacute;n de fondo, el pa&iacute;s est&aacute; a punto de vivir el 23-F. Excelentemente ambientada, la historia juega con las conexiones entre la vivencia personal y el escenario pol&iacute;tico, de un modo muy efectivo. Al dibujo, un por entonces principiante Javier Rodr&iacute;guez hace un notable trabajo, previo a lo que a&ntilde;os despu&eacute;s realizar&iacute;a para el mercado americano, donde, recientemente, ha triunfado con <em>Zatanna. Abajo la sala</em> y <em>Absolute Martian Manhunter</em>.
    </p><h2 class="article-text">'El destripador de pel&iacute;culas', de Juanjo Cuerda (Fandogamia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4a523d82-0695-412e-a1f6-ad3ec5c1ba89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si te gusta el cine y no tienes miedo de que le saquen los fallos a tus pel&iacute;culas favoritas, este es tu c&oacute;mic: una recopilaci&oacute;n de la secci&oacute;n que Juanjo Cuerda publica en <em>El Jueves</em>, en la que cada semana pasa por el microscopio una &ldquo;obra maestra&rdquo; del cine. Excelente dibujante humor&iacute;stico, con una gran capacidad para la caricatura, Cuerda no deja t&oacute;tem sin derribar y se atreve con <em>Braveheart</em>, <em>El gran Lebowsky</em>, <em>El caballero oscuro</em>, <em>Top Gun</em> y otras vacas sagradas. Lo peor (o lo mejor) es que detr&aacute;s de los chistes hay cr&iacute;ticas fundadas, y, se est&eacute; o no de acuerdo, supone una lectura no solo divertida, sino tambi&eacute;n desacralizadora de cierta cinefilia un tanto rancia. Para que no todo sean cr&iacute;ticas negativas, Cuerda ofrece junto a cada p&aacute;gina un pu&ntilde;ado de recomendaciones sobre la misma tem&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">'Hijos del fuego', de Fidel Mart&iacute;nez (Norma Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d69523fd-8c30-417f-83fb-35bdad0be8b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El nuevo c&oacute;mic de Fidel Mart&iacute;nez contin&uacute;a la senda de la ciencia ficci&oacute;n abierta con <em>Arconte</em> (2022), aunque esta vez el escenario se sit&uacute;a en nuestro planeta, en un futuro cercano, y la trama arranca en el pasado reciente: la zona cero de Chern&oacute;bil, un espacio prohibido, contaminado por el desastre nuclear, y visitado clandestinamente por grupos de <em>stalkers</em> amantes de las emociones fuertes. El elemento fant&aacute;stico que introduce el autor ti&ntilde;e el relato de un fuerte componente ecologista, que, sin moralejas ni mensajes obvios, permite reflexionar sobre el da&ntilde;o irreparable que hacemos al planeta, pero tambi&eacute;n sobre las consecuencias sociales que este tiene. Una s&iacute;ntesis id&oacute;nea de ciencia ficci&oacute;n, historia y mito.
    </p><h2 class="article-text">'Enc&iacute;as quemadas', de Natalia Velarde (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/37c2e08a-7ca2-4010-b6bc-9086195f358d_3-4-aspect-ratio_default_1132303.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El impresionante debut en la obra larga de Natalia Velarde ha sido una de las grandes sorpresas de 2025. Un viaje inici&aacute;tico y simb&oacute;lico, narrado con un potente dibujo expresionista, con un derroche de color, en el que Piel de Perro, acompa&ntilde;ada de Cielito, su Pepito Grillo particular, afronta un proceso de duelo mediante un rito de paso en forma de viaje en un escenario posapocal&iacute;ptico. Se trata de una obra que remite al intenso trabajo realizado previamente por su autora en el campo de los fanzines, donde ha creado un esforzado universo propio, po&eacute;tico y visual, en el que ha afinado un modo de contar, alejado del c&oacute;mic cl&aacute;sico, pero muy interesante, que ahora explota en este libro que servir&aacute; para que el gran p&uacute;blico conozca y disfrute con el trabajo de Natalia Velarde.
    </p><h2 class="article-text">'Tensi&oacute;n de rotura', de Antonio Hitos (Aristas Mart&iacute;nez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d8c6ec1a-aead-493b-bb2c-3dc232f726d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antonio Hitos es uno de esos autores que resultan imprescindibles para todas las personas amantes del c&oacute;mic m&aacute;s experimental, que en cada nuevo trabajo profundiza m&aacute;s en un terreno incierto. <em>Tensi&oacute;n de rotura</em> no es una excepci&oacute;n, y los lectores podr&aacute;n encontrar una historia de imagen <em>cartoon</em> y sint&eacute;tica, llena de recursos originales, con texturas quemadas, l&iacute;neas rotas y otras formas de introducir una est&eacute;tica del error y de lo imperfecto, que encaja perfectamente con la historia de explotaci&oacute;n laboral y alienaci&oacute;n que plantea la obra. Siempre desde lo visual, con un componente textual limitado a lo justo y necesario, Hitos exprime a fondo las posibilidades del lenguaje del c&oacute;mic en esta obra que le vali&oacute; el Premio PANG de novela gr&aacute;fica, y que demuestra lo mucho que queda por explorar dentro del lenguaje del c&oacute;mic.
    </p><h2 class="article-text">'Andr&oacute;meda o el largo camino a casa', de Z&eacute; Burnay (Mondo Cane Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c69ae1c8-b767-46a4-9cae-05c8cdde863e_9-16-aspect-ratio_default_1132304.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otra de las m&aacute;s gratas sorpresas que nos ha dado el c&oacute;mic en este 2025 ha sido la obra del portugu&eacute;s Z&eacute; Burnay, un minucioso dibujante de blanco y negro que explora un escenario desolado a trav&eacute;s de un personaje inmerso en una b&uacute;squeda, posiblemente tras una cat&aacute;strofe de alg&uacute;n tipo. Burnay explora un mundo entre lo on&iacute;rico y lo simb&oacute;lico, con una rica imaginer&iacute;a visual, en la que transcurre un viaje en pos de lo oculto, que acaba siendo un viaje al interior de la mente del protagonista, con un equilibrio justo entre lo cr&iacute;ptico y lo expl&iacute;cito, que gustar&aacute; a los amantes de las historias en las que no todo se explica de forma clara.
    </p><h2 class="article-text">'Todo va a estar bien', de Power Paola (Apa-Apa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8317fcc8-bcc1-4f06-b2d3-085955f2ed15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una de las mejores autoras latinoamericanas de su generaci&oacute;n, la colombiana ecuatoriana Paola Gaviria, alias Power Paola, ofrece aqu&iacute; una de sus mejores obras, rescatada por Apa-Apa, ya que la edici&oacute;n original tiene una d&eacute;cada. En ella, la autora practica su habitual autobiograf&iacute;a &iacute;ntima y emocional, centrada en viajes y afectos, en relaciones personales de amistad, amor o familia, que se confunden y se revelan como una misma cosa. Con un dibujo personal, tremendamente expresivo, Power Paola nos lleva de la mano en una narraci&oacute;n fluida, sin sobresaltos, prescindiendo de una trama al uso y centr&aacute;ndose en lo m&aacute;s importante: los recuerdos, los sentimientos, lo que queda de cada persona que marca nuestra vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/20-comics-regalar_1_12834722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 20:33:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed45fd97-ac6c-4c7d-a84a-2e6ea239a911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="306726" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[20 cómics para regalar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Libros,Navidad,Reyes Magos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Penyas, dibujante: “A veces la cultura se ensimisma con los problemas de una clase media cada vez más destruida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ea9eab0-7d2f-4f7a-9423-4105612e5adf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3647y2020.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Penyas, dibujante: “A veces la cultura se ensimisma con los problemas de una clase media cada vez más destruida”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ganadora del Premio Nacional en 2018 regresa al cómic con 'En vela', un ensayo gráfico sobre el insomnio que es también una reflexión sobre los problemas y la precariedad de la sociedad</p><p class="subtitle">La rebelión de la monstrua: cuando las artistas se apropiaron del insulto
</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a&nbsp;cada vez<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/isaac-rosa-si-hubiera-politica-publica-ambiciosa-vivienda-gente-dormiria-mejor_1_12580527.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nos cuesta m&aacute;s conciliar el sue&ntilde;o</a>.&nbsp;Es la conclusi&oacute;n de m&uacute;ltiples estudios cient&iacute;ficos, como&nbsp;<a href="https://www.sen.es/noticias-y-actividades/noticias-sen/3411-presentacion-del-estudio-como-duermen-los-jovenes-habitos-y-prevalencia-de-trastornos-del-sueno-en-espana?highlight=WyJzdWVcdTAwZjFvIl0=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el que public&oacute; en 2024 la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a>, que indicaba que hasta el 40% de la poblaci&oacute;n adulta tiene s&iacute;ntomas de insomnio, mientras que un 14% tiene insomnio cr&oacute;nico. Las causas no son solo m&eacute;dicas, sino que tienen que ver con las condiciones de vida, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral y la incertidumbre acerca de c&oacute;mo vamos a solucionar nuestros problemas. El inter&eacute;s por todas estas causas,&nbsp;que apuntan al propio sistema&nbsp;capitalista,&nbsp;fue lo que motiv&oacute; a la ilustradora y dibujante de c&oacute;mics Ana&nbsp;Penyas&nbsp;(Valencia, 1987) en su &uacute;ltimo trabajo,&nbsp;<em>En vela</em>&nbsp;(Salamandra&nbsp;Graphic), un ensayo&nbsp;gr&aacute;fico y&nbsp;narrativo en el que explora las vidas de varias personas atravesadas por los problemas para descansar por las noches.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ana&nbsp;Penyas, el enfoque sociol&oacute;gico ha sido una constante desde su celebrado debut,&nbsp;<em>Estamos todas bien</em>&nbsp;(2017), un libro en el que narraba las vidas de sus dos abuelas, que lleva ya m&aacute;s de diez ediciones y que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-premio-nacional-comic_1_1886178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue merecedor del Premio Nacional de C&oacute;mic</a>. Su segunda obra fue&nbsp;<em>Todo bajo el sol</em>&nbsp;(2021), una panor&aacute;mica sobre el proceso de gentrificaci&oacute;n y&nbsp;turistificaci&oacute;n&nbsp;en&nbsp;el&nbsp;Levante, en el que se manifestaba una mirada cr&iacute;tica y activista que tambi&eacute;n estar&iacute;a muy presente en su siguiente proyecto, la exposici&oacute;n&nbsp;del IVAM, en Valencia,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/ana-penyas-premio-nacional-comic-convierte-ivam-reivindicacion-trabajo-domestico_132_9696795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En una casa. Genealog&iacute;a&nbsp;del trabajo en el hogar y los cuidados&nbsp;</em></a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/ana-penyas-premio-nacional-comic-convierte-ivam-reivindicacion-trabajo-domestico_132_9696795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(2022-2023)</a>, en colaboraci&oacute;n con la antrop&oacute;loga&nbsp;Alba Herrero Garc&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su tercer c&oacute;mic, la autora mantiene el esp&iacute;ritu reivindicativo y aborda las causas sist&eacute;micas de los problemas de sue&ntilde;o que, como una epidemia silenciosa, afectan a cada vez m&aacute;s gente. Y lo hace&nbsp;a trav&eacute;s de las experiencias cruzadas de una joven con un contrato de pr&aacute;cticas, una familia de clase media, un hombre sin hogar, un&nbsp;<em>rider</em>&nbsp;y un trabajador en un almac&eacute;n, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el origen del proyecto, c&oacute;mo se interesa por esta tem&aacute;tica y empieza a investigarla?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os y medio, estaba buscando tema para un nuevo c&oacute;mic, despu&eacute;s de haber hecho la exposici&oacute;n en el IVAM.&nbsp;Y&nbsp;me di cuenta de que&nbsp;la gente estaba hablando cada&nbsp;vez m&aacute;s de sus problemas de sue&ntilde;o.&nbsp;Yo mismo nunca he dormido demasiado bien, aunque no sea una insomne cr&oacute;nica.&nbsp;Pero s&eacute; lo que es que no te apetezca que llegue la noche y desear que sea ya ma&ntilde;ana. Y creo que hay&nbsp;una conversaci&oacute;n abierta en torno a esto, de c&oacute;mo se duerme peor, c&oacute;mo se dispara el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-prepara-guia-prescripcion-psicofarmacos-alarmante-consumo_1_11290054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumo de ansiol&iacute;ticos</a>&hellip; Se est&aacute; convirtiendo en algo cotidiano, con gente en situaciones dram&aacute;ticas, enganchada, o trapicheando. Tambi&eacute;n me influy&oacute; la relectura de&nbsp;<em>El a&ntilde;o que tampoco hicimos la revoluci&oacute;n&nbsp;</em>(2007) del Colectivo&nbsp;Todoazen, que habla de una &eacute;poca&nbsp;muy concreta, el 2005,&nbsp;desde el&nbsp;<em>collage</em>, de una forma coral. Yo quer&iacute;a hacer eso.&nbsp;Y enseguida me vino la estructura de seis noches y un d&iacute;a para vertebrar la obra.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viñetas de &#039;En vela&#039;, el cómic de Ana Penyas                            </span>
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        <strong>Dentro de esa&nbsp;coralidad, se representa una amplia variedad de clases sociales.&nbsp;Usted&nbsp;muestra que este problema es transversal, que atraviesa cuestiones de clase, g&eacute;nero, etnia&hellip;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso parte de mi manera de ver las cosas. Creo que a veces la cultura se queda ensimismada en los problemas de la clase media, cada vez m&aacute;s destruida. Ten&iacute;a claro desde el principio el enfoque, porque&nbsp;yo&nbsp;me relaciono con todo tipo de gente, y&nbsp;estas cuestiones las hab&iacute;a comentado con personas que est&aacute;n en situaci&oacute;n de pobreza. Tengo una amiga que trabaja con personas sin hogar, y me habla de la cantidad de pastillas que se toma la gente que vive en la calle para dormir. A partir de&nbsp;todo&nbsp;eso, fui buscando los perfiles para mis personajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que puede haber una cierta burbuja en las profesiones creativas? En&nbsp;los&nbsp;c&oacute;mics, se habla mucho de la precariedad de gente que se dedica a ellas, que&nbsp;es&nbsp;</strong><em><strong>freelance</strong></em><strong>, trabaja en casa y lidia con encargos. Pero no suelen verse los problemas de la gente sin hogar, o de la que trabaja limpiando, o en una cadena de montaje.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que el c&oacute;mic&nbsp;recurre&nbsp;mucho&nbsp;a&nbsp;la experiencia personal y eso hace que est&eacute; sobrerrepresentada la precariedad de nosotras mismas, mientras que otros perfiles est&aacute;n infrarrepresentados o incluso no se representan en absoluto. Creo que, en general, la cultura adolece de esto.&nbsp;Y tambi&eacute;n creo que hay un cierto miedo a hablar de los dem&aacute;s, de lo que uno no conoce&nbsp;de primera mano.&nbsp;Yo quer&iacute;a romper&nbsp;con&nbsp;ese miedo, desde el respeto y desde la escucha, por supuesto. Pero me interesa entender al otro, porque,&nbsp;al final,&nbsp;la sociedad la conformamos todas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En&nbsp;</strong><em><strong>En&nbsp;vela</strong></em><strong>&nbsp;s&iacute; aparece una persona que se dedica al dise&ntilde;o como&nbsp;</strong><em><strong>freelance</strong></em><strong>&hellip;</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa fue el personaje que me result&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil, claro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un cierto miedo a hablar de los demás, de lo que uno no conoce de primera mano. Yo quería romper con ese miedo, desde el respeto y desde la escucha, por supuesto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Penyas</span>
                                        <span>—</span> Dibujante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero est&aacute; presente como parte de un crisol de una serie de realidades que, al final, acaban teniendo un problema muy similar con la falta de sue&ntilde;o.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Saco mucha informaci&oacute;n de los c&iacute;rculos en los que yo me muevo, de gente muy militante. Y tambi&eacute;n del trabajo previo que hice sobre trabajadoras del hogar y cuidados&nbsp;para la exposici&oacute;n.&nbsp;En ella&nbsp;me atrev&iacute; a salir de un terreno conocido, a trav&eacute;s de las entrevistas con otras personas. Creo que cog&iacute; cierta seguridad, intentando ser coherente y teniendo siempre cuidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra cosa muy importante en toda su obra en general y en este c&oacute;mic en particular es la est&eacute;tica.&nbsp;Creo que va a contracorriente, no es una est&eacute;tica &ldquo;bonita&rdquo; o agradable, sino que hay una representaci&oacute;n de lo feo, los personajes son muy reales, de la calle. Una investigadora&nbsp;especializada en c&oacute;mic, Hillary Chute, escribi&oacute; que la elecci&oacute;n del estilo de dibujo es una elecci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;Est&aacute; de acuerdo con esto?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo veo igual. Es un camino que eleg&iacute; a conciencia desde mis inicios profesionales. Yo ve&iacute;a que hab&iacute;a&nbsp;una sobrerrepresentaci&oacute;n de gente guapa, y que&nbsp;desaparec&iacute;an los cuerpos gordos, la gente racializada, la gente mayor, o se dulcificaba&nbsp;mucho&nbsp;su representaci&oacute;n. Desaparece todo lo que yo me encuentro cuando salgo a la calle.&nbsp;Mi estilo es una manera de representar lo que conozco;&nbsp;ni siquiera lo fuerzo. Bajo al s&uacute;per y me fijo en las caras de la gente, en la ropa que lleva, en el cansancio&nbsp;de&nbsp;sus ojeras. Tambi&eacute;n juego&nbsp;a veces&nbsp;a lo grotesco, claro. Pero no creo que est&eacute; distorsionando la realidad; me parece que est&aacute;&nbsp;m&aacute;s distorsionada&nbsp;esa estilizaci&oacute;n&nbsp;de la que hablamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy proliferan los estilos de dibujo en obras autobiogr&aacute;ficas o sociales muy&nbsp;cuquis, dibujando a personas adultas de forma &ldquo;mona&rdquo;. &iquest;Cree que esto tiene una implicaci&oacute;n en lo que se est&aacute; contando?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que toda est&eacute;tica tiene un mensaje.&nbsp;Realmente no se pueden&nbsp;disociar. Creo que hay una cierta est&eacute;tica de lo&nbsp;cuqui&nbsp;que funciona para mucha gente como un refugio, algo que me parece&nbsp;muy&nbsp;l&iacute;cito. Pero creo que a veces falta cierta reflexi&oacute;n est&eacute;tica. Y luego siempre hay tendencias de moda, claro. Yo tom&eacute; ciertas decisiones cuando estudiaba Bellas Artes, al ver que, en el campo de la ilustraci&oacute;n, hab&iacute;a mucha dulcificaci&oacute;n. Enseguida sent&iacute; la necesidad de salir de ah&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cubierta de &#039;En vela&#039;, de Ana Penyas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega en todo esto su uso del&nbsp;</strong><em><strong>collage</strong></em><strong>? He tenido la sensaci&oacute;n de que lo utiliza m&aacute;s que en obras anteriores.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues dir&iacute;a que puede que tenga algo menos de&nbsp;<em>collage</em>&nbsp;fotogr&aacute;fico con respecto a&nbsp;<em>Todo bajo el sol</em>, tiene m&aacute;s dibujo. Pero puede ser que al mezclar diferentes estilos el aspecto general&nbsp;sea&nbsp;muy de&nbsp;<em>collage</em>. La obra me ped&iacute;a esto al haber diferentes personajes, partes hist&oacute;ricas, las partes imaginadas u on&iacute;ricas&hellip; Da esa imagen fragmentada y de copia-pega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creo que esto es coherente con la idea de que el problema de la falta de sue&ntilde;o es multicausal. Y que, en &uacute;ltima instancia,&nbsp;tal y como muestra,&nbsp;todo viene del sistema capitalista.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El insomnio fue la excusa para hablar de ese malestar.&nbsp;Cuando empec&eacute; a investigar, vi que hab&iacute;a casos que eran estrictamente m&eacute;dicos, pero eso no me interesaba tanto para esta obra.&nbsp;Yo quer&iacute;a hablar de qu&eacute; es lo que no est&aacute; quitando&nbsp;el sue&ntilde;o, por eso necesitaba&nbsp;lo coral, para hablar de muchos temas, de los tipos de trabajo, de la carga de los cuidados, de las violencias, de la parte m&aacute;s psicoanal&iacute;tica&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los problemas que se aprecian en&nbsp;</strong><em><strong>En&nbsp;vela</strong></em><strong>&nbsp;es que en las generaciones anteriores hab&iacute;a gente que viv&iacute;a para&nbsp;trabajar, pero, al menos, viv&iacute;a, mientras que la gente joven trabaja todo el d&iacute;a y no le llega para vivir. Se ve en la historia de la ilustradora&nbsp;</strong><em><strong>freelance</strong></em><strong>&nbsp;o en la del&nbsp;</strong><em><strong>rider</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, quer&iacute;a mostrar los tipos de trabajo que tiene la gente joven, que ya no tiene horarios, no se puede organizar vitalmente y est&aacute; todo el rato con el agua al cuello. Pero tambi&eacute;n quer&iacute;a mostrar&nbsp;ocupaciones&nbsp;m&aacute;s estables, porque no toda la gente que tiene insomnio tiene trabajos precarios. Entrevist&eacute; a gente con buenas condiciones materiales, que rumia por la noche cosas diferentes. Por supuesto, luego est&aacute; la biograf&iacute;a de cada cual. Por ejemplo, la carta que se escribe a s&iacute; misma una de las mujeres que aparecen en la obra, intentando entender su insomnio,&nbsp;es real, me la cedi&oacute; su autora. Aunque, efectivamente, la obra se centra m&aacute;s en el mundo del trabajo y en el sistema capitalista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n&nbsp;aparecen&nbsp;las redes sociales y el m&oacute;vil como elementos&nbsp;disruptores. &iquest;Qu&eacute; papel cree que juegan en los problemas de insomnio y ansiedad?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un papel importante, desde luego. Por ejemplo, para construir al personaje del&nbsp;<em>rider</em>,&nbsp;un chico joven racializado,&nbsp;dado que no pude entrevistar a ninguno, me cre&eacute; un perfil de&nbsp;TikTok&nbsp;filtr&aacute;ndolo lo m&aacute;ximo posible para&nbsp;enga&ntilde;ar al algoritmo y hacerme pasar por un chico de su edad, y flip&eacute;, porque todo lo que me sal&iacute;a era un bombardeo tremendo, un&nbsp;consumo bul&iacute;mico de im&aacute;genes y v&iacute;deos de mensajes horribles. Luego tambi&eacute;n trato la distorsi&oacute;n de la realidad que se da en Instagram, donde mucha gente intenta dar una imagen feliz y aparentar que todo est&aacute; bien.&nbsp;Pero, ya en general, el mero hecho de estar con la luz del m&oacute;vil antes de dormir no es bueno para evitar el insomnio.&nbsp;Aunque tengo que decir que las redes tambi&eacute;n me han permitido obtener mucha informaci&oacute;n, porque hay gente que cuenta su d&iacute;a a d&iacute;a en v&iacute;deos que me han servido de documentaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se plante&oacute; representar cuestiones que no tienen una realidad f&iacute;sica, como la ansiedad o el mismo insomnio?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha sido muy dif&iacute;cil, la verdad. Es el c&oacute;mic que m&aacute;s he sufrido gr&aacute;ficamente. Hab&iacute;a que darle muchas vueltas a c&oacute;mo representar todo. Yo no s&eacute; c&oacute;mo fluyen los pensamientos en las cabezas de la gente;&nbsp;solo c&oacute;mo lo hacen los m&iacute;os. Intentar traducir esos pensamientos a im&aacute;genes y palabras no es sencillo. Ha sido un reto. He necesitado mucha documentaci&oacute;n, tambi&eacute;n ha habido lecturas muy sugerentes que me llevaban a ciertas soluciones&hellip; pero no ha sido algo fluido, he retocado mucho. Creo que hay que reflexionar sobre c&oacute;mo representamos las cosas, pero es cierto que yo tengo la suerte de poder trabajar con tiempo, sin prisas.&nbsp;Puedo ajustar mis fechas de entrega y hacer una obra cada dos a&ntilde;os y medio, aunque tenga que compaginar con otros trabajos. Pero eso me permite detenerme en esa reflexi&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 21:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Penyas, dibujante: “A veces la cultura se ensimisma con los problemas de una clase media cada vez más destruida”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Libros,Precariedad,Insomnio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Keum Suk Gendry-Kim: "Ha habido políticos que han intentado prohibir la venta de mi libro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amigo-kim-jong-comic-dictador-coreano-politicos-intentaron-prohibir_1_12736598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cbf190a-7d61-49f2-977a-6da8fc9a0c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Keum Suk Gendry-Kim: &quot;Ha habido políticos que han intentado prohibir la venta de mi libro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Hierba' vuelve a las librerías con un alegato por la convivencia pacífica y el diálogo entre las dos Coreas titulado ‘Mi amigo Kim Jong-un’, el cómic sobre el dictador coreano
</p><p class="subtitle">Las cartas de un miembro de 'La quinta del Biberón' toman vida en un cómic: “Ojalá las bombas estuvieran rellenas de chocolate”
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Keum Suk Gendry-Kim (Goehung, Corea del Sur, 1971) se ha convertido en la autora de c&oacute;mic surcoreana m&aacute;s conocida en Occidente gracias a la publicaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/keum-suk-gendry-kim-japon-debe-pedir-perdon-ofrecer-reparacion-mujeres-coreanas-victimas-explotacion-sexual_1_9122790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hierba</em></a><em> </em>(Reservoir Books, 2022), un libro sobre la explotaci&oacute;n sexual de las mujeres coreanas durante la ocupaci&oacute;n japonesa que le ha valido todo tipo de premios y reconocimientos. Desde entonces, la autora ha desarrollado una trayectoria muy prol&iacute;fica, con la publicaci&oacute;n de varios t&iacute;tulos que giran en torno a la no ficci&oacute;n, como <em>Ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a </em>(Reservoir Books, 2024), sobre las dificultades de ser padres para una pareja y las expectativas sociales sobre ello. 
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, ha llegado a las librer&iacute;as espa&ntilde;olas su &uacute;ltimo trabajo, <em>Mi amigo Kim Jong-un</em> (Reservoir Books, 2025), traducido por Charo Albarrac&iacute;n. Se trata de un libro que parte de la figura del dictador norcoreano y los pocos datos que se saben sobre su biograf&iacute;a para tratar las relaciones entre las dos Coreas, separadas desde la guerra en los a&ntilde;os 50, y las posibilidades de una convivencia pac&iacute;fica y una futura reunificaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el c&oacute;mic, Gendry-Kim plasma algunas de las entrevistas que realiz&oacute; durante su proceso de documentaci&oacute;n, aunque no todas, debido a que ten&iacute;a que considerar &ldquo;la seguridad de las personas que aparecen&rdquo;, seg&uacute;n explica la autora en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Hablamos de un tema muy sensible para los coreanos, y, adem&aacute;s, es un tema de actualidad, por lo que creo que, de entre todas mis obras, esta ha sido la m&aacute;s dif&iacute;cil de preparar y a la que m&aacute;s vueltas le di&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La autora del cómic, Keum Suk Gendry Kim                            </span>
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        En <em>Mi amigo Kim Jong-un</em>, la dibujante se entrevista con el expresidente Moon Jae-in, durante cuyo mandato, entre 2017 y 2022, tuvo lugar un importante y simb&oacute;lico encuentro con el dirigente norcoreano. Pero en el c&oacute;mic tambi&eacute;n aparecen entrevistas con desertores de Corea del Norte que ahora viven en Corea del Sur, no sin la vigilancia de las autoridades. &ldquo;Entrevist&eacute; a estos desertores, especialmente a mujeres, porque no pretend&iacute;a poner mi propia voz en el libro, sino plantear la situaci&oacute;n desde un punto de vista objetivo&rdquo;, afirma Gendry-Kim.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presiones y dificultades</strong></h2><p class="article-text">
        En esas mismas entrevistas, sus interlocutores hablan de las presiones y la vigilancia a la que se ven sometidos, siempre con la sospecha por parte de las autoridades de si se trata de esp&iacute;as. La propia autora habla de las presiones que tuvo mientras desarrollaba su obra y una vez que se public&oacute;: &ldquo;He recibido correos y llamadas telef&oacute;nicas de gente que no s&eacute; c&oacute;mo consigui&oacute; mi contacto. En Internet ha habido muchos comentarios ofensivos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me criticaron en varios periódicos derechistas, y ha habido políticos que han intentado prohibir la venta del libro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Keum Suk Gendry-Kim</span>
                                        <span>—</span> Dibujante de cómics
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero las presiones incluso han llegado de la esfera medi&aacute;tica y pol&iacute;tica. &ldquo;Me criticaron en varios peri&oacute;dicos derechistas, y ha habido pol&iacute;ticos que han intentado prohibir la venta del libro&rdquo;. Ahora que han pasado unos meses desde la publicaci&oacute;n de la obra en su pa&iacute;s natal, todav&iacute;a sucede, aunque la autora afirma que ya se ha acostumbrado. &ldquo;Lo que me da pena es que casi todo esto viene de gente que no ha le&iacute;do el libro. Lo que he hecho es una expresi&oacute;n simb&oacute;lica y metaf&oacute;rica, es arte, y si en el arte no podemos expresarnos, &iquest;d&oacute;nde podremos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, pese a los obst&aacute;culos, la autora estaba determinada a publicar este c&oacute;mic, que entiende como un alegato por la paz, y que tiene su origen en un cambio de su vida personal. &ldquo;Cuando viv&iacute;a en Se&uacute;l, no ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que la pen&iacute;nsula coreana estaba dividida en dos. Obviamente, lo sab&iacute;a, aunque no lo sent&iacute;a en mi d&iacute;a a d&iacute;a. Pero, cuando me mud&eacute; a la isla de Ganghwa, que est&aacute; justo al sur de Corea del Norte, empec&eacute; a ser consciente a diario de lo que implicaba la divisi&oacute;n. Escuchaba maniobras militares y explosiones todos los d&iacute;as, y todo esto me hac&iacute;a sentir inquieta y nerviosa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n de convivencia</strong></h2><p class="article-text">
        Hay evidentes diferencias culturales entre norcoreanos y surcoreanos y el desconocimiento, a veces, es el caldo de cultivo de estereotipos que pueden obstaculizar la convivencia. &ldquo;Mi intenci&oacute;n era combatir esos estereotipos &mdash;afirma Gendry-Kim&mdash;. Pero intent&eacute; no tener compasi&oacute;n, porque eso puede convertirse en una forma de estereotipar&rdquo;. Pese a ello, las dificultades para entenderse estaban presentes. &ldquo;Es cierto que las diferencias culturales se notaban claramente, en la forma de pensar. Ha sido como una especie de muro, incluso si hablaba con gente que llevaba viviendo varios a&ntilde;os en Corea del Sur. La conclusi&oacute;n a la que llegu&eacute; es que el di&aacute;logo es importante para eliminar ese muro&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c9bad548-66b2-4316-a071-79897c3cbe94_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En Occidente, por supuesto, esos estereotipos est&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s presentes, ya que existe un desconocimiento evidente sobre la sociedad norcoreana. Curiosamente, una de las obras que m&aacute;s ha contribuido a romper con esa falta de informaci&oacute;n es tambi&eacute;n un c&oacute;mic: <em>Pyongyang</em> (2003), de Guy Delisle. &ldquo;Ese c&oacute;mic se public&oacute; cuando yo viv&iacute;a en Francia, y lo le&iacute; en su momento&rdquo;, explica Gendry-Kim cuando se le pregunta si lo conoce. &ldquo;Me pareci&oacute; interesante. Yo nunca he visitado Corea del Norte, no s&eacute; exactamente c&oacute;mo viven los norcoreanos, pero he entrevistado a un extranjero que ha vivido mucho tiempo all&iacute;, y justo me coment&oacute; que <em>Pyongyang</em> describe exactamente lo que es Corea del Norte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto en el que el r&eacute;gimen norcoreano no parece mostrar signos de reforma, y con las tensiones en torno a las pruebas nucleares que realiza, resulta complicado hablar de reunificaci&oacute;n. Gendry-Kim explica que en Corea del Sur hay, fundamentalmente, dos posturas que no necesariamente se corresponden con la izquierda y la derecha pol&iacute;tica. &ldquo;La generaci&oacute;n de mi madre, como ha experimentado en primera persona la divisi&oacute;n y la separaci&oacute;n de las familias tras la guerra, s&iacute; que quiere una reunificaci&oacute;n, pero no impuesta por la fuerza&rdquo;, desarrolla. &ldquo;Por otra parte, la generaci&oacute;n m&aacute;s joven, enfocada m&aacute;s en la econom&iacute;a, como ve que Corea del Sur y Corea del Norte no dialogan entre s&iacute;, est&aacute; muy preocupada por lo que pueda pasar en el caso de una reunificaci&oacute;n, as&iacute; que opinan que lo importante es que ambos pueblos vivan bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Corea del Sur, en opini&oacute;n de la dibujante, no contribuye a la soluci&oacute;n. &ldquo;La pol&iacute;tica es uno de los problemas. Si la pen&iacute;nsula de Corea est&aacute; dividida en dos, Corea del Sur tambi&eacute;n est&aacute; dividida pol&iacute;ticamente, hay una parte azul y otra roja, para entendernos. Son muy extremistas y no hay un color intermedio que pueda tomar lo mejor de ambos. Tambi&eacute;n hay muchos conflictos entre provincias&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Una soluci&oacute;n?</strong></h2><p class="article-text">
        Ante este contexto, el c&oacute;mic de Gendry-Kim plantea un escenario complejo, en el que no resulta f&aacute;cil encontrar una soluci&oacute;n de convivencia pac&iacute;fica duradera. &ldquo;Creo que lo importante es construir un di&aacute;logo entre las dos partes, ir colaborando primero en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, pero tambi&eacute;n en lo cultural, lo art&iacute;stico, lo deportivo&hellip;&rdquo;, opina la autora. &ldquo;A trav&eacute;s de esas cooperaciones nos iremos acercando, y, en el caso de que llegue la reunificaci&oacute;n, tendremos menos confusiones y conflictos. Si queremos ir hacia eso, no solamente es necesaria la voluntad de cada pa&iacute;s, sino el apoyo de los poderes internacionales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viñetas de ‘Mi amigo Kim Jong-un’                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Mi amigo Kim Jon-un</em> apuesta por una soluci&oacute;n pac&iacute;fica que ponga freno a la escalada armament&iacute;stica. Frente a la opini&oacute;n de que Corea del Sur deber&iacute;a desarrollar sus propias armas nucleares para protegerse y disuadir a su vecino, vemos al expresidente afirmar que eso no tendr&iacute;a l&oacute;gica: si lo que se pretende es que Corea del Norte se desarme, Corea del Sur no puede iniciar el camino contrario. Pero el contexto internacional es clave; en la obra, Gendry-Kim se pregunta qui&eacute;n ganar&aacute; las elecciones estadounidenses de 2024 entre Biden y Trump y c&oacute;mo afectar&aacute; eso a la situaci&oacute;n en Corea. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ha pasado el tiempo y Trump se encuentra en pleno segundo mandato, le preguntamos a la autora c&oacute;mo cree que puede influir en la geopol&iacute;tica de la zona. &ldquo;Es una situaci&oacute;n muy compleja&hellip; Tengo entendido que Trump va a viajar a Corea del Sur, y no s&eacute; si Kim Jong-un tambi&eacute;n se encontrar&aacute; con &eacute;l. Los pol&iacute;ticos har&aacute;n su trabajo, y veremos qu&eacute; pasa. Mi deseo es que haya paz en la pen&iacute;nsula coreana, pero tambi&eacute;n a nivel mundial. Quiero que haya paz en todo el mundo y ese es el mensaje que quiero transmitir, y espero que se cumpla&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/amigo-kim-jong-comic-dictador-coreano-politicos-intentaron-prohibir_1_12736598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Nov 2025 21:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Keum Suk Gendry-Kim: "Ha habido políticos que han intentado prohibir la venta de mi libro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dictadura,Kim Jong Un,Corea del Norte,Corea del Sur,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Bruma', una novela gráfica posapocalíptica que defiende "ser críticos con lo que nos enseñan"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/bruma-novela-grafica-posapocaliptica-defiende-criticos-ensenan_1_12673758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd9be520-cfe7-4153-80fd-9cdba0166b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Bruma&#039;, una novela gráfica posapocalíptica que defiende &quot;ser críticos con lo que nos enseñan&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor y autoeditor Martín López Lam, afincado en Valencia, publica una nueva novela gráfica sobre un mundo devastado y la necesidad de cuestionar nuestros valores</p><p class="subtitle">Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles</p></div><p class="article-text">
        Mart&iacute;n L&oacute;pez Lam (Lima, 1981) es un artista gr&aacute;fico nacido en Per&uacute;, afincado en Valencia desde su adolescencia, al que la etiqueta de dibujante se le queda corta: se trata de una de las voces m&aacute;s activas del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-produccion-cultura-auto-creacion_129_12260366.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panorama de la autoedici&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a, al frente del sello de microedici&oacute;n Ediciones Valientes, donde autopublica algunos de sus trabajos m&aacute;s arriesgados y da a conocer a j&oacute;venes dibujantes de todo el mundo. Pero tambi&eacute;n fue uno de los fundadores de la feria independiente Tenderete, celebrada desde 2011 en Valencia y uno de los primeros encuentros de este tipo que surgieron en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su nutrida producci&oacute;n de fanzines, L&oacute;pez Lam ha publicado con diversos sellos editoriales. Su debut profesional fue <em>Parte de todo esto</em> (De Ponent, 2013), al que siguieron t&iacute;tulos como <em>Sirio</em> (Fulgencio Pimentel, 2016) o <em>Las edades de la rata</em> (Salamandra Graphic, 2019), obra con la que obtuvo el Premio Fnac/Salamandra. Adem&aacute;s, ha sido merecedor de una Ayuda a la Creaci&oacute;n Joven de Injuve y de una beca en la Real Academia de Espa&ntilde;a en Roma, producto de la cual public&oacute; <em>El t&iacute;tulo no corresponde</em> (Ediciones Valientes, 2016). Pocos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/proyecto-une-supervivientes-campos-concentracion-dibujantes-dialogos-incluian-silencios_1_12516203.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dibujantes</a> son tan inquietos y experimentales como L&oacute;pez Lam, que ha cultivado siempre un universo de misterio y simbolog&iacute;a propia, con un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/recomendables-contento-salo-comic-barcelona_1_4014300.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo gr&aacute;fico</a> siempre cambiante pero reconocible a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de publicarse su proyecto m&aacute;s reciente, <em>Bruma</em> (Ediciones Valientes y Aristas Mart&iacute;nez, 2025), una historia sobre tres ni&ntilde;os en el contexto de un mundo posapocal&iacute;ptico, observados por una entidad sobrenatural desconocida. En conversaciones con este diario, L&oacute;pez Lam recuerda el origen del libro: &ldquo;El proyecto empez&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s de terminar <em>Las edades de la rata</em>. La idea inicial era mucho m&aacute;s larga y enrevesada, y, cuando me di cuenta de que no iba a poder abarcar esa historia, empec&eacute; a trabajar en otra direcci&oacute;n. <em>Bruma</em> es una hija de esa idea que nunca se hizo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c3c696b9-d4aa-42b8-91bf-0cb91dd52e31_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una vez tuvo claro el cambio de rumbo, el dibujante trabaj&oacute; durante unos dos a&ntilde;os y medio, tras lo cual intent&oacute; buscar un editor, aunque sin mucho &eacute;xito. &ldquo;Acab&eacute; por plantearme la autoedici&oacute;n, pero me interesaba tener el soporte de una editorial con distribuci&oacute;n en librer&iacute;as, as&iacute; que acab&eacute; hablando con Aristas Mart&iacute;nez, que aceptaron participar como coeditores&rdquo;. La colaboraci&oacute;n, sin embargo, acab&oacute; yendo mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Las aportaciones y correcciones de los editores, Sara Herculano y Cisco Bellabestia, fueron esenciales, y estoy muy satisfecho con el resultado final&rdquo;, confiesa L&oacute;pez Lam.
    </p><h2 class="article-text">El pesimismo de la obra</h2><p class="article-text">
        <em>Bruma </em>transcurre envuelta en una atm&oacute;sfera oscura, a lo que contribuye el estilo de dibujo en blanco y negro, que recuerda a maestros del manga adulto &mdash;tal y como recuerda el autor, en un principio pens&oacute; en publicar la obra en un formato similar al del cl&aacute;sico tomo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sonoro-despegue-manga-espanol-precario-admirado-japon_1_10903224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manga</a>&mdash;. Parece haber un cierto pesimismo, una falta de esperanza tras una cat&aacute;strofe que nunca se termina de explicar: &ldquo;Todo eso est&aacute; en el c&oacute;mic, aunque parta de esa idea anterior a la pandemia, porque seguramente entonces ya se ve&iacute;a hacia d&oacute;nde &iacute;bamos. Hay un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/miguel-brieva-creernos-peor-permite-tragar-capitalismo_1_12645139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesimismo</a> por la situaci&oacute;n que estamos viviendo, no solo la pandemia, sino tambi&eacute;n los desplazados de todo el mundo. Eso se refleja en la segunda parte de la obra, donde se habla de la gente que emigra a Marte huyendo de la precariedad y la inseguridad, solo para ir a un lugar en el que todo sucede igual. Es un bucle constante&rdquo;, explica el dibujante.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n L&oacute;pez Lam comenta que siempre le gusta partir de elementos propios del misterio y lo sobrenatural: ovnis, fantasmas, historias populares&hellip; Existe, al mismo tiempo, una continuidad con sus obras anteriores. &ldquo;De hecho, el origen de <em>Bruma</em> parte de una p&aacute;gina de <em>Las edades de la rata</em>, donde el protagonista est&aacute; escribiendo un relato posapocal&iacute;ptico de gente que viv&iacute;a en el subsuelo &mdash;afirma el autor&mdash;. Y, de alguna forma, hay mucho de las atm&oacute;sferas, los s&iacute;mbolos y los ritmos de <em>Sirio</em>. No s&eacute; si el lector lo ver&aacute;, pero yo pensaba mucho en esto mientras lo hac&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una página de &#039;Bruma&#039;                            </span>
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        A estas sensaciones contribuye el protagonismo de los tres ni&ntilde;os protagonistas, que est&aacute;n solos, sin saber si sus familias viven o han muerto. La empat&iacute;a que suscitan esos tres ni&ntilde;os es clave, y los adultos pr&aacute;cticamente no aparecen. &ldquo;Es como en <em>Peanuts</em>, los adultos son simples sombras&rdquo;, bromea L&oacute;pez Lam. &ldquo;El protagonismo de los ni&ntilde;os es importante, porque en este libro parto de la idea de que la educaci&oacute;n, en cierto sentido, se puede volver un experimento social, como sucedi&oacute; en Canad&aacute;, en ciertos internados cat&oacute;licos en Canad&aacute;, donde encerraban a los ni&ntilde;os abor&iacute;genes&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra cuesti&oacute;n relacionada con esta que sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n para la experiencia del tr&iacute;o protagonista de <em>Bruma</em>: los ni&ntilde;os que experimentan apariciones marianas. &ldquo;Hay un libro de Carlota Fuentevilla, <em>A trav&eacute;s del tambor. Cuerpo, visiones y pol&iacute;tica</em> (Antipersona, 2023) que aborda el caso de cuatro ni&ntilde;as del pueblo de San Sebasti&aacute;n de Garabandal, en Cantabria, a las que se les apareci&oacute; la virgen y que fueron totalmente instrumentalizadas y utilizadas&rdquo;, desarrolla L&oacute;pez Lam. Los tres ni&ntilde;os de <em>Bruma</em> est&aacute;n en una situaci&oacute;n similar, encerrados y controlados, observados por unas entidades desconocidas. El autor ha trazado un curioso paralelismo: &ldquo;Son como los tres insectos palo que tiene mi hijo, que tenemos en una caja de pl&aacute;stico&hellip; me parece una curiosa coincidencia. Los observados no saben que los estamos observando, viven sus vidas ajenos a eso, pero &iquest;qu&eacute; pasa con los observadores?&rdquo;, se pregunta. 
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                Una página de &#039;Bruma&#039;                            </span>
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        En &uacute;ltima instancia, se trataba, tambi&eacute;n, de defender &ldquo;la necesidad de ser cr&iacute;ticos con lo que nos han ense&ntilde;ado&rdquo;: &ldquo;No estoy hablando de negar que la Tierra sea redonda, sino de poner en cuesti&oacute;n determinadas ideas racistas, clasistas, machistas que forman parte de lo que se ense&ntilde;a en los sistemas educativos&rdquo;. Adem&aacute;s, de <em>Bruma</em> llama la atenci&oacute;n, sobre todo, que est&aacute; dividida en dos partes muy diferentes. La primera es el relato del cautiverio de los tres ni&ntilde;os; la segunda, es una suerte de ep&iacute;logo, un informe en el que parece darse alguna informaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n en el planeta y la posibilidad de emigrar a Marte, en el que L&oacute;pez Lam da rienda suelta a su faceta m&aacute;s experimental y abstracta. 
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que todo surgi&oacute; de una forma muy casual: &ldquo;Surge de una obra con la autora Andrea Ganuza, con la que hablaba un d&iacute;a sobre la extensi&oacute;n que iba a tener mi libro. Le dije que iba a meterle varias p&aacute;ginas m&aacute;s, tomar otra cosa, sumarla a la historia principal y hacer que funcionara, como un reto&rdquo;. A partir de ah&iacute;, el autor recuper&oacute; ideas y conceptos visuales de un fanzine anterior, <em>Jard&iacute;n</em>, &ldquo;en el que recurr&iacute;a mucho al <em>collage</em>, inspirado por la artista neerlandesa Ruth van Beek&rdquo;. &ldquo;Me gust&oacute; mucho c&oacute;mo qued&oacute; ese c&oacute;mic, as&iacute; que utilic&eacute; muchos de sus recursos para este ep&iacute;logo. Y luego ya fui conectando todo con la historia principal, pensando c&oacute;mo podr&iacute;a contarse de otra forma, desde otro punto de vista, modific&aacute;ndola, como una variaci&oacute;n del mismo tema&rdquo;, elabora el dibujante lime&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Dos partes diferentes en la obra</h2><p class="article-text">
        La manera de unir ambas partes tiene, a su vez, una sorprendente referencia. &ldquo;<em>Blissful Yours</em> (2002), la pel&iacute;cula de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueve-peliculas-seguir-pista-festival-cannes-2021_1_8004041.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apichatpong Weerasethakul</a>, tiene este recurso de unir dos historias para que funcionen como un d&iacute;ptico. Tiene una ruptura en el &uacute;ltimo tercio, incluso apareciendo los cr&eacute;ditos en medio de la pel&iacute;cula. Me pareci&oacute; interesante llevarlo al c&oacute;mic, aunque finalmente descart&eacute; la idea de poner los cr&eacute;ditos en medio de las dos partes, me pareci&oacute; excesivo&rdquo;, explica. Pero lo que s&iacute; se introduce es un cambio de registro en el final de la historia de los ni&ntilde;os, que da pie al ep&iacute;logo, y en el que el color juega un papel esencial. 
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n, la del color, ha sido trabajada de una forma muy llamativa: &ldquo;Ten&iacute;a que pensar en pliegos de 16 p&aacute;ginas, que me marcaban d&oacute;nde ten&iacute;a que aparecer el color, en t&eacute;rminos de ritmo pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos, intentando ahorrar en impresi&oacute;n en color. Esto ya son cosas muy frikis en las que solo pensamos los editores [risas]&rdquo;.&nbsp;Por otro lado, L&oacute;pez Lam, siempre inquieto, ya tiene otro proyecto entre manos, que ha presentado a las recientes y novedosas Ayudas a la Creaci&oacute;n de C&oacute;mic convocadas este a&ntilde;o por el Ministerio de Cultura, y que intentan paliar la precariedad intr&iacute;nseca a la profesi&oacute;n de dibujante de c&oacute;mics en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Lam explica que se trata de un proyecto &ldquo;m&aacute;s cerca del ensayo que del c&oacute;mic narrativo, m&aacute;s similar a <em>El t&iacute;tulo no corresponde</em>, con mucha investigaci&oacute;n detr&aacute;s&rdquo;. Se tratar&aacute; de una obra sobre el lenguaje, concretamente, &ldquo;sobre las lenguas pidgin, que surgen en contextos en los que dos comunidades con idiomas diferentes tienen que entenderse, como las lenguas criollas, y que suelen desaparecer r&aacute;pidamente&rdquo;. Esperamos poder pronto este nuevo trabajo del que es uno de los autores m&aacute;s originales y arriesgados del panorama actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/bruma-novela-grafica-posapocaliptica-defiende-criticos-ensenan_1_12673758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 19:38:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Bruma', una novela gráfica posapocalíptica que defiende "ser críticos con lo que nos enseñan"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Novela gráfica,Cómic,Editoriales,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-perez-andujar-raquel-gu-le-dan-vuelta-mito-vampiros-homenaje-viejos-tebeos-juveniles_1_12666638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58c6a654-461d-4734-995d-3b85f22a5eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja creativa publica en catalán y castellano 'Margarita contra los vampiros', una historia "de perdedores" con guiños a la cultura pop</p><p class="subtitle">El Reina Sofía hace justicia con Maruja Mallo, la artista pionera que demostró que otra mujer era posible</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/javier-perez-andujar-premio-herralde-bufalo_1_8469202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier P&eacute;rez And&uacute;jar</a> (San Adri&aacute;n de Bes&oacute;s, Barcelona, 1965) es escritor, autor de novelas como <em>La noche fenomenal</em> (Anagrama, 2019) o <em>El a&ntilde;o del b&uacute;falo </em>(Anagrama, 2021). <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/rescate-olvidadas-ciencia-vocaciones-futuras_1_1140931.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raquel Gu</a> (Barcelona, 1972) es dibujante de c&oacute;mics, colaboradora de <em>El Jueves</em> y autora de obras como <em>La edad estupenda </em>(Sapristi, 2023)<em> </em>o <em>&iquest;Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad</em> (Garbuix Books, 2025). En 2023, ambos se conocieron cuando P&eacute;rez And&uacute;jar acompa&ntilde;&oacute; a la dibujante en la presentaci&oacute;n de una de sus obras, y la chispa creativa surgi&oacute;. El resultado acaba de aparecer en el mercado, en doble versi&oacute;n: en catal&aacute;n, <em>La senyora Marga i els vampirs</em> (Finestres), y en castellano, <em>Margarita contra los vampiros </em>(Liana Editorial). 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un homenaje a una forma de hacer tebeos en desuso, la de la escuela de c&oacute;mic francobelga, pero es tambi&eacute;n una coctelera de referencias a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/importancia-fenomeno-fan-impulsor-cultura-popular-prejuicios-machistas-estigmas_1_11435920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura popular</a> muy generacional, que incluye gui&ntilde;os a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/songs-of-lost-world-nuevo-disco-the-cure-senala-camino-apoteosico-final_1_11783204.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Cure</a>, Bela Lugosi, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/bob-dylan-no-existe-contiene-multitudes_130_7980887.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Dylan</a>, Herg&eacute;, Raimon o el director de cine Pere Koniec: en una de sus pel&iacute;culas participaron P&eacute;rez And&uacute;jar y Gu en sendos cameos, casualmente. Del origen del proyecto nos hablan los autores en una entrevista con este medio. &ldquo;Cuando nos conocimos en persona nos ca&iacute;mos muy bien y  quedamos otro d&iacute;a para seguir hablando&rdquo;, explican. 
    </p><p class="article-text">
        Gu recuerda c&oacute;mo fue P&eacute;rez And&uacute;jar el que se lanz&oacute; para proponerle colaborar: &ldquo;Me propuso hacer una tira juntos, cosa que acept&eacute; encantada, porque yo era lectora de sus novelas, y empezamos a pensar en personajes&rdquo;. El escritor comenta la orientaci&oacute;n que quer&iacute;an darle: &ldquo;Iba a ser como un <em>sitcom</em>, sobre una mujer mayor, Marga, que iba a diario a tomarse una ca&ntilde;a al bar. Luego se nos ocurri&oacute; la expresi&oacute;n &lsquo;Margarita contra los vampiros&rsquo;, aunque tardamos en decidir que eso iba a ser una historia&rdquo;. 
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                Páginas de &#039;Margarita contra los vampiros&#039;                            </span>
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        La realidad del mercado les hizo cambiar de idea. &ldquo;En un ataque de lucidez, nos dimos cuenta de que ning&uacute;n peri&oacute;dico o revista nos iba a publicar con la periodicidad que nosotros necesit&aacute;bamos, que era diaria o casi diaria. En ese momento, decidimos hacer un libro&rdquo;, afirma Raquel Gu. As&iacute; llegaron a una historia de un grupo de amigos que se enfrenta a Virgilio, un trasunto de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robert-eggers-resucita-mito-vampirico-nosferatu-invento-cine-terror_1_11927354.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nosferatu</a>, y que viajan por toda Europa conociendo a personajes cada vez m&aacute;s disparatados. &ldquo;Es una historia de perdedores, de gente que est&aacute; sola, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-alimentaron-romantico-san-valentin_1_1703406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amor t&oacute;xico</a> &mdash;explica Gu&mdash;. Virgilio es un vampiro que entiende el amor como posesi&oacute;n, &uacute;nicamente. Tambi&eacute;n trata de c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/amistad-banquete-platonico-nave-madrid-cat_1_12156975.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la amistad</a> y creer en los amigos te ayudan a superar cualquier percance. Pero tambi&eacute;n habla de saber dejar marchar a la gente&rdquo;. &ldquo;Es una historia de gente viva&rdquo;, resume P&eacute;rez And&uacute;jar.
    </p><h2 class="article-text">De cuatro en cuatro p&aacute;ginas</h2><p class="article-text">
        A pesar de la buena qu&iacute;mica de la pareja creativa, P&eacute;rez And&uacute;jar confiesa sus dudas: &ldquo;A m&iacute; me daba mucha verg&uuml;enza, porque no me considero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-laverty-guionista-detenido-camiseta-pro-palestina-israel-no-comete-genocidio-burla-mundo-impunidad_1_12568034.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guionista</a>, ni siquiera ahora. Pero vi que nos entend&iacute;amos muy bien, y, en el fondo, me siento muy seguro con Raquel, porque, por mucho que me equivoque, ella lo va a salvar. Me dejaba mucho margen de error&rdquo;. El novelista y ensayista, que ya tuvo una experiencia en el c&oacute;mic junto a Laura P&eacute;rez Vernetti &mdash;<em>El designio</em> (Autsaider C&oacute;mics, 2024)&mdash;, comenta la mec&aacute;nica con la que han trabajado &eacute;l y Gu en este proyecto: &ldquo;Yo lo escrib&iacute; para Raquel con el esp&iacute;ritu de Bruguera: le entregaba de cuatro en cuatro p&aacute;ginas, como se hac&iacute;a en Bruguera, semanalmente. Quer&iacute;a impregnarme de ese tempo, de esa estructura, entregando r&aacute;pido. Luego hicimos trampa y corregimos muchas cosas, claro. Pero el v&eacute;rtigo era el mismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la historietista esper&oacute; a tener todo el guion completo antes de ponerse a dibujar. &ldquo;Necesitaba todo el cuadro completo para componer la historia &mdash;afirma&mdash;, aunque iba leyendo las entregas de cuatro p&aacute;ginas y las comentaba con &eacute;l. Despu&eacute;s, una vez que ten&iacute;a las p&aacute;ginas, se las enviaba a Javier, que hac&iacute;a cambios en los di&aacute;logos&rdquo;. Ambos coinciden en la sinton&iacute;a que han tenido y en la fluidez del proceso creativo. &ldquo;Hubo un momento en el que la historia nos abdujo, y los personajes eran tan autores como nosotros, est&aacute;bamos viviendo la historia a la vez. Y cuando terminamos y lo entregamos, nos dio un baj&oacute;n a los dos&rdquo;, comenta P&eacute;rez And&uacute;jar. &ldquo;Ha sido como sacar los juguetes y ponernos a jugar&rdquo;, apunta Raquel Gu. 
    </p><h2 class="article-text">Personajes&nbsp;y homenajes</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes de <em>Margarita contra los vampiros</em> es su plantel de personajes, casi todos inspirados en figuras reales de lo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sabrina-carpenter-ariana-grande-maquillan-mtv-vma-ano-flojo-musica-pop_1_12584843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pop</a>, lo que convierte a la obra, en palabras de Marta Sanz, en una &ldquo;centrifugadora cultural&rdquo;. Todos esos personajes y homenajes sal&iacute;an de las conversaciones entre los dos autores &ldquo;principalmente por WhatsApp&rdquo;, de una forma muy natural, porque, tal y como reconoce P&eacute;rez And&uacute;jar, a los dos les parec&iacute;a &ldquo;siempre bien&rdquo; lo que propusiera el otro. Raquel Gu desgrana algunos de estos gui&ntilde;os: &ldquo;Marga est&aacute; inspirada en una se&ntilde;ora inglesa que sal&iacute;a en una foto del fot&oacute;grafo Catal&aacute; Roca que encontr&oacute; Javier, Miguel tiene mucho de Walter Brennan&hellip;&rdquo;, desvela. &ldquo;Los vampiros han ido como un juego. Tenemos a uno que es como Robert Smith, otra es un homenaje a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maruja-torres-tres-generaciones-hay-pais-suicida-olvidado-les-paso_1_11656684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maruja Torres</a>, a Ru Paul, Miguel Gila&hellip; Intent&aacute;bamos llamar la atenci&oacute;n, pero todos est&aacute;n ah&iacute; porque los admiramos o han formado parte de nuestras vidas en alg&uacute;n momento&rdquo;, explica la autora. Pero hay muchos m&aacute;s gui&ntilde;os, desgranados todos en las p&aacute;ginas finales del c&oacute;mic. 
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        Respecto a la historia en s&iacute;, ambos reconocen la poderosa influencia del c&oacute;mic francobelga cl&aacute;sico, los Tint&iacute;n, Spirou y muchos otros que forman parte del ADN de P&eacute;rez And&uacute;jar y Gu como lectores, tal y como reconocen. El escrito explica esta cuesti&oacute;n de una forma divertida. &ldquo;Recuerdo el eslogan del whisky DYC: un whisky como los de all&iacute;, hecho aqu&iacute;. Eso es lo que quer&iacute;amos hacer. Es un &aacute;lbum francobelga como los de all&iacute;, pero hecho aqu&iacute;&rdquo;. Pero, para &eacute;l, tambi&eacute;n es un &ldquo;gesto de rebeld&iacute;a art&iacute;stica&rdquo;: &ldquo;Se trata de ir contra la moda y contra el tiempo que nos ha tocado vivir, y ser fiel a tus ra&iacute;ces, ser lo que eres. La escuela francobelga parece haberse quedado obsoleta, as&iacute; que nos atrincheramos ah&iacute; por llevar la contraria&rdquo;, sentencia el autor de <em>Catalanes todos </em>(2014). 
    </p><p class="article-text">
        La otra gran referencia ya se ha citado: la de los tebeos de Bruguera, editorial que, durante un tiempo, precisamente intent&oacute; adoptar el mismo modelo narrativo de los c&oacute;mics francobelgas. En concreto, Gu se declara seguidora de Raf, creador de, entre otros, <em>Sir Tim O&rsquo;Theo</em>. &ldquo;Raf es un autor que siempre me ha gustado mucho, me encanta su trazo&rdquo;, asegura. La dibujante cuenta c&oacute;mo con cada pack de cuatro p&aacute;ginas que le enviaba P&eacute;rez And&uacute;jar este le hac&iacute;a llegar una carpeta con un mont&oacute;n de im&aacute;genes que le pod&iacute;an servir de documentaci&oacute;n, a pesar de lo cual ella reconoce que &ldquo;los fondos tienen una importancia relativa; hay p&aacute;ginas en las que apenas hay, porque nuestra intenci&oacute;n era plantear que la historia de Marga puede ser imaginaria, que tal vez est&eacute; todo en su cabeza&rdquo;.
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                Páginas de &#039;Margarita contra los vampiros&#039;                            </span>
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        Los densos di&aacute;logos de la obra, adem&aacute;s de remitir al estilo de aquellos tebeos juveniles, est&aacute;n llenos de citas a pel&iacute;culas, canciones y programas televisivos, adem&aacute;s de numerosos juegos de palabras marca de la casa. &ldquo;No los puedo evitar&rdquo;, confiesa el guionista. &ldquo;De hecho, me reprim&iacute;, porque se habr&iacute;a convertido en un absurdo. Es tambi&eacute;n un homenaje al Goscinny [el cocreador de Ast&eacute;rix] que he querido ser y que no he sido&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se les pide hacer balance, ambos se muestran muy contentos con el trabajo realizado, especialmente con la relaci&oacute;n entre ellos. &ldquo;La historia se ha contado sola&rdquo;, dice P&eacute;rez And&uacute;jar, para quien el secreto ha estado en verse a s&iacute; mismo como un acompa&ntilde;ante de Gu. &ldquo;Ella no se tiene que amoldar a mis ideas, sino que soy yo el que se tiene que amoldar a lo que ella haga&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Este lo desarrolla con un eficaz ejemplo. &ldquo;Yo veo la relaci&oacute;n entre guionista y dibujante como la que tienen en el flamenco un cantaor y un guitarrista. El guitarrista tiene que tocar para que se luzca el primero, ir por detr&aacute;s sigui&eacute;ndole el tempo. El guionista tiene que hacer lo mismo, es un acompa&ntilde;ante del dibujante, que va por donde quiere este&rdquo;, dice. La pareja art&iacute;stica ya est&aacute; pensando en futuros proyectos, &ldquo;quiz&aacute; algo menos humor&iacute;stico&rdquo;, como apunta P&eacute;rez And&uacute;jar. &ldquo;Nos lo hemos pasado tan bien&hellip; Pero ahora hay que esperar a ver si a la gente le gusta y entra en nuestra propuesta&rdquo;, concluye Gu. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/javier-perez-andujar-raquel-gu-le-dan-vuelta-mito-vampiros-homenaje-viejos-tebeos-juveniles_1_12666638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 21:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cómic,Literatura,Dibujos,Novela gráfica,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Candela Sierra, Premio Nacional de Cómic 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/candela-sierra-premio-nacional-comic-2025_1_12603892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ece9a77b-05d2-445a-a7a6-2437d54eecd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125810.jpg" width="2003" height="1127" alt="Candela Sierra, Premio Nacional de Cómic 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurado ha elegido su obra 'Lo sabes aunque no te lo he dicho' porque “desde el humor y un cierto regusto ácido y punzante, indaga en los problemas de comunicación cotidianos, poniendo el foco en la superficialidad de las relaciones"
</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar, Loles León y más de 300 personas de la cultura se concentran para leer los nombres de los niños palestinos asesinados
</p></div><p class="article-text">
        Candela Sierra ha ganado el Premio Nacional de C&oacute;mic 2025. El jurado ha seleccionado <em>Lo sabes aunque no te lo he dicho</em> (Astiberri) porque &ldquo;es una obra que da peso a la idea a trav&eacute;s del recurso narrativo y gr&aacute;fico. Desde el humor y un cierto regusto &aacute;cido y punzante, Sierra indaga en los problemas de comunicaci&oacute;n cotidianos, poniendo el foco en la superficialidad de las relaciones, cierta miseria moral que, a veces, nos lleva a comportarnos como ovejas de un reba&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La magistral y equilibrada narrativa hace imposible abandonar la lectura de estas peque&ntilde;as historias geniales, a veces absurdas, aunque dolorosamente veros&iacute;miles&rdquo;, han a&ntilde;adido. Sobre ella han destacado igualmente &ldquo;su mirada fresca y excitante en la forma de entender el comic&rdquo; y la &ldquo;habilidad para reflejar un afilad&iacute;simo an&aacute;lisis de nuestra sociedad sacando todo el jugo a la riqueza expresiva que ofrece el noveno arte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sierra sucede en el galard&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ilustradora-bea-lema-premio-nacional-comic-2024_1_11656978.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bea Lema</a>, ganadora del a&ntilde;o pasado. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, est&aacute; dotado con 30.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        La artista, nacida en Ronda en 1990, es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada, con estancias en la Acad&eacute;mie Royale des Beaux-Arts de Bruselas y en la Universit&eacute; Laval de Quebec. Despu&eacute;s fue residente de la Fundaci&oacute;n Antonio Gala para j&oacute;venes creadores de C&oacute;rdoba y estudi&oacute; un m&aacute;ster especializado en c&oacute;mic en la Escuela Superior de la Imagen de Angoul&ecirc;me, en Francia, donde tambi&eacute;n disfrut&oacute; de una residencia de creaci&oacute;n de la Maison des Auteurs. Cuenta en su haber con otros reconocimientos como el Premio Valencia de Novela Gr&aacute;fica con <em>Rotunda</em>, y el Premio Filmin y Premio a la mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n del festival Notodofilmfest con <em>Lingua et Veritate</em>.
    </p><h2 class="article-text">Estilo s&oacute;lido, uso emocional del color</h2><p class="article-text">
        Candela Sierra consigue el galard&oacute;n m&aacute;s importante del c&oacute;mic espa&ntilde;ol con su segunda obra. Si en <em>Rotunda</em>, su debut, aplicaba su mirada cr&iacute;tica e ir&oacute;nica a las relaciones laborales y la cultura empresarial del emprendimiento y el <em>coaching</em>, en <em>Lo sabes aunque no te lo he dicho</em> aborda las relaciones interpersonales, a trav&eacute;s de numerosas historias breves enlazadas entre s&iacute; de forma fluida y natural, con un sentido del ritmo notable. A pesar de su a&uacute;n breve carrera, Sierra demuestra el dominio del dibujo y de los recursos del c&oacute;mic, con algunos juegos metaling&uuml;&iacute;sticos perfectamente integrados en las tramas, y con un estilo de dibujo muy s&oacute;lido, en el que destaca el uso emocional del color, y en el que puede verse la influencia de maestros del c&oacute;mic europeo contempor&aacute;neo como Brecht Evens u <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/olivier-schrauwen-dibujante-no-preocupado-ia-espero-ayude-tareas-mecanicas_1_11756425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivier Schrauwen</a>.
    </p><p class="article-text">
        En el c&oacute;mic premiado, Sierra realiza un ejercicio de observaci&oacute;n sociol&oacute;gica, en el que analiza, a trav&eacute;s de las historias de sus personajes, muchos de los males contempor&aacute;neos: el narcisismo, la superficialidad en las relaciones, la excesiva dependencia de la tecnolog&iacute;a o la dificultad en mantener la atenci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n el miedo al compromiso o al conflicto, el infantilismo en las relaciones o la necesidad de validaci&oacute;n. Con humor y unas gotas de surrealismo, la autora elabora un acertado retrato de nuestra sociedad y de las formas de comunicaci&oacute;n contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Candela Sierra es adem&aacute;s una representante destacada de las &uacute;ltimas generaciones de creadoras, con una formaci&oacute;n acad&eacute;mica e influencias provenientes de todo tipo de medios. Los premios, becas y otros reconocimientos que ha logrado en su trayectoria hablan de una autora inquieta, rompedora en lo formal y comprometida con su tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/candela-sierra-premio-nacional-comic-2025_1_12603892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 12:03:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Candela Sierra, Premio Nacional de Cómic 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Premios,Ministerio de Cultura y Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un proyecto une a supervivientes de los campos de concentración con dibujantes: "Nuestros diálogos incluían muchos silencios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/proyecto-une-supervivientes-campos-concentracion-dibujantes-dialogos-incluian-silencios_1_12516203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b0a492f-2b64-426c-acd7-5a7d9d6a880f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un proyecto une a supervivientes de los campos de concentración con dibujantes: &quot;Nuestros diálogos incluían muchos silencios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora alemana Barbara Yelin publica la novela gráfica 'Emmie Arbel. El color de los recuerdos', una memoria sobre una vida marcada por los campos de exterminio</p><p class="subtitle">La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: “Si no lo cuento, no lo cuenta nadie”
</p></div><p class="article-text">
        Aunque el paso del tiempo es inexorable, a&uacute;n quedan supervivientes directos del Holocausto que pueden dar testimonio del horror de los campos de exterminio nazis. Emmie Arbel, a sus 87 a&ntilde;os, es una de ellas: tras sendas estancias en los campos de Ravensbr&uuml;ck y Bergen-Belsen, y de perder a sus padres y abuelos, Emmie fue liberada y pudo reunirse con sus hermanos. Pero el sufrimiento no terminar&iacute;a ah&iacute;. Hoy, Emmie Arbel vive en Israel, aunque viaja constantemente para impartir charlas sobre su vida, un testimonio que sigue siendo necesario.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que la dibujante y profesora en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena Barbara Yelin (M&uacute;nich, 1977) escogi&oacute; dedicar uno de sus &uacute;ltimos libros a la figura de Arbel. <em>Emmie Arbel. El color de los recuerdos </em>(Garbuix, con traducci&oacute;n de Julia C. G&oacute;mez S&aacute;ez) es el fruto de tres a&ntilde;os de conversaciones y visitas, donde se fueron desgranando las vivencias de una protagonista que se niega a ser etiquetada como una simple v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Yelin, una de las autoras de novela gr&aacute;fica m&aacute;s destacadas de Alemania, especializada en no ficci&oacute;n, no era ajena a la tem&aacute;tica: <em>Irmina</em> (Astiberri, 2019) narraba la vida de una joven alemana que se casa con un oficial de las SS y escoge mirar hacia otro lado ante las atrocidades cometidas por el r&eacute;gimen nazi, como tantos otros alemanes. La cuesti&oacute;n de la culpa sigue muy presente en la sociedad alemana, y la gesti&oacute;n de la memoria del Holocausto no resulta sencilla cuando una parte muy importante de la poblaci&oacute;n tiene en su &aacute;rbol geneal&oacute;gico simpatizantes o miembros del partido nazi.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, tal y como explica la propia Barbara Yelin en respuesta a las preguntas de elDiario.es, es su caso: &ldquo;Parte de mis abuelos fueron miembros del sistema nazi y se beneficiaron del r&eacute;gimen&rdquo;. Para Yelin, es esencial recuperar las voces de las personas como Emmie: &ldquo;Estoy m&aacute;s que agradecida de que Emmie hablara conmigo, y de poder extender el alcance de sus palabras. Ella habla como una superviviente del Holocausto, pero hubo millones de personas que ya no tienen voz porque fueron asesinados por los nazis&rdquo;, lamenta.
    </p><h2 class="article-text">Supervivientes encuentran artistas</h2><p class="article-text">
        En 2019, Barbara Yelin fue contactada por Charlotte Schalli&eacute;, profesora de Derechos Humanos y Estudios del Holocausto en la Universidad de Victoria (Canad&aacute;) y directora del proyecto internacional <a href="https://visualnarratives.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Visual Narratives</a>, que pone en contacto a supervivientes con artistas e investigadores. &ldquo;Me escogieron para este proyecto porque ya hab&iacute;a hecho varias novelas gr&aacute;ficas hist&oacute;ricas o biogr&aacute;ficas, sobre temas conectados con la historia alemana&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Yelin y Arbel entraron en contacto aprovechando una de las charlas de esta &uacute;ltima en el Memorial de Ravensbr&uuml;ck, en el verano de 2019. &ldquo;Fue nuestra primera conversaci&oacute;n, a la que siguieron muchas. Nos encontramos varias veces en los Pa&iacute;ses Bajos, Alemania e Israel, y tambi&eacute;n mantuvimos muchas videollamadas. Emmie me contaba acerca de su vida y, bas&aacute;ndome en sus memorias, cre&eacute; la novela gr&aacute;fica. Por supuesto, al principio no sab&iacute;amos que tardar&iacute;amos tres a&ntilde;os en completar el libro&rdquo;, detalla la dibujante ganadora del prestigioso premio Max &amp; Moritz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una página de &#039;Emmie Arbel. El color de los recuerdos&#039; de Barbara Yellin                            </span>
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        El papel de Yelin en la realizaci&oacute;n del c&oacute;mic no pod&iacute;a ser el mismo que cuando trabajaba &uacute;nicamente con documentaci&oacute;n. La fuerte personalidad de Arbel y los sucesos de su vida, para empezar, la marcaron profundamente. &ldquo;Le agradezco mucho su tiempo y su confianza. Para m&iacute; tambi&eacute;n era una gran responsabilidad entender c&oacute;mo afect&oacute; a la vida de Emmie el Holocausto&rdquo;, confiesa la artista. Tal y como se aprecia en las p&aacute;ginas del libro, hay peque&ntilde;os detalles en el comportamiento de Arbel que delatan el trauma: &ldquo;No le es posible permanecer entre mucha gente en habitaciones cerradas, y siempre necesita saber d&oacute;nde se encuentra la puerta de salida&rdquo;, comenta Yelin.
    </p><h2 class="article-text">Llorar y re&iacute;r juntas</h2><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n destaca los esfuerzos de su entrevistada por ser precisa e intentar contestar cada pregunta. &ldquo;Me dec&iacute;a cu&aacute;ndo quer&iacute;a un descanso o cu&aacute;ndo no pod&iacute;a contestar a mi pregunta &mdash;matiza Yelin&mdash;. Nuestros di&aacute;logos inclu&iacute;an muchos silencios. Tambi&eacute;n habl&aacute;bamos del presente, y de su vida tras el Holocausto. Hubo momentos en los que ten&iacute;amos que llorar, pero tambi&eacute;n otros en los que nos re&iacute;amos juntas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su vida tras la liberaci&oacute;n de los campos no fue sencilla. Hu&eacute;rfana, fue acogida junto a sus hermanos por una familia holandesa, cuyo padre abus&oacute; sexualmente de ella. &ldquo;La vida de Emmie despu&eacute;s del Holocausto est&aacute; marcada por la continuidad de la violencia y la muerte, pero a pesar de ello se convirti&oacute; en una persona que se niega a aceptar el rol de v&iacute;ctima&rdquo;, afirma Yelin. &ldquo;Es una persona incre&iacute;blemente fuerte que no oculta su fragilidad, al mismo tiempo&rdquo;. En 1949, Emmie se traslad&oacute; a un kibutz en Israel, pa&iacute;s en el que a&uacute;n reside.
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                Una página de &#039;Emmie Arbel. El color de los recuerdos&#039; de Barbara Yellin                            </span>
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        Para Barbara Yelin, era esencial reflejar las cosas exactamente como las contaba Emmie Arbel. En las p&aacute;ginas del libro, podemos verla en varias ocasiones reclamando c&oacute;mo quer&iacute;a que la dibujante explicara ciertos sucesos; por ejemplo, tras relatar los abusos sufridos, Arbel le dice: &ldquo;No quiero que describas exactamente lo que pas&oacute; y lo que sent&iacute;. No puede ser lo principal. Solo es una de las cosas dif&iacute;ciles que me han pasado en la vida. Pero es una de muchas. Eso es lo que quiero&rdquo;. Yelin detalla c&oacute;mo le ense&ntilde;aba los bocetos de la novela gr&aacute;fica a Arbel antes de dibujar las p&aacute;ginas definitivas. &ldquo;Emmie ten&iacute;a la &uacute;ltima palabra sobre lo que se contaba en el libro. Es su historia. Pero fue inmensamente generosa con respecto a mi trabajo art&iacute;stico, y acept&oacute; casi todas mis decisiones en este sentido. Hay muchas escenas que est&aacute;n conectadas en un orden no cronol&oacute;gico, saltando entre el presente y sus recuerdos&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Huir del blanco y negro hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        En el proceso creativo, Barbara Yelin reconoce la colaboraci&oacute;n de muchas personas e instituciones que le ayudaron a comprobar todo el relato. Fue necesaria mucha investigaci&oacute;n, aunque &ldquo;a&uacute;n quedan espacios en blanco en la historia&rdquo;, reconoce. Y explica su deseo de completar la memoria visual de los supervivientes: &ldquo;Sabemos que hay muy pocas im&aacute;genes fotogr&aacute;ficas tomadas por las v&iacute;ctimas de los nazis. La mayor&iacute;a de las que existen responden a la perspectiva de los perpetradores. Y la perspectiva de una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os como Emmie nunca fue registrada. As&iacute; que ahora dibujamos estas im&aacute;genes, para a&ntilde;adir su visi&oacute;n a la historiograf&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, en esta operaci&oacute;n, el estilo de dibujo suelto, como si el libro fuera un cuaderno de bocetos, es esencial. &ldquo;Quer&iacute;a un estilo de dibujo vibrante, que reflejara la vida de Emmie y que yo pudiera cambiar, alterar y redibujar a medida que fuera investigando y teniendo m&aacute;s conversaciones con ella&rdquo;, detalla Yelin. El color tambi&eacute;n juega un papel clave, seg&uacute;n argumenta la autora, que quer&iacute;a evitar &ldquo;reproducir la est&eacute;tica en blanco y negro de las im&aacute;genes hist&oacute;ricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, a pesar de ese aspecto de apuntes tomados del natural que tienen sus dibujos, la autora rara vez dibujaba mientras se entrevistaba con Arbel. &ldquo;En esos momentos, escuchaba. Era lo m&aacute;s importante de todo. Y dibujaba despu&eacute;s, en mi estudio, mientras escuchaba las grabaciones de las entrevistas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dar forma al futuro</h2><p class="article-text">
        Son muchas las lecciones que pueden extraerse de la vida de Emmie Arbel, valiosas para el dif&iacute;cil momento que atraviesan Europa y el mundo. No solo es un ejemplo por su constancia en la divulgaci&oacute;n de su testimonio y la conservaci&oacute;n de la memoria del Holocausto, sino tambi&eacute;n por su vida posterior. Tal y como se cuenta en el c&oacute;mic, Arbel no solo ayud&oacute; a familias jud&iacute;as migrantes a establecerse en Israel, sino que tambi&eacute;n particip&oacute; en programas de ayuda a Palestina, acompa&ntilde;ando a ni&ntilde;os para ser atendidos en hospitales israel&iacute;es y acogiendo a una ni&ntilde;a palestina en los a&ntilde;os 90 con la que a&uacute;n mantiene el contacto. Toda una lecci&oacute;n en estos tiempos de radicalismo y odio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vida de Emmie Arbel no es la historia de una hero&iacute;na; es compleja y devastadora&rdquo;, afirma Yelin. &ldquo;Est&aacute; viva en un sentido universal, es alguien que ha hecho un trabajo inimaginable para reflejar el trauma, para encontrar el modo de hablar de &eacute;l, para no aislarse y dialogar con otros. Especialmente ahora, en un momento en el que el fascismo, el racismo y el antisemitismo aumentan en Alemania, en Europa y en el mundo, es especialmente valioso su deseo urgente de alcanzar la paz&rdquo;, contin&uacute;a la dibujante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy, para algunos la historia es algo muy lejano. Pero d&iacute;a a d&iacute;a se demuestra que es justo lo contrario: es el momento de aprender y analizar nuestra historia para entender el presente y ser capaces de dar forma al futuro. Ya va siendo hora&rdquo;, concluye la dibujante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/proyecto-une-supervivientes-campos-concentracion-dibujantes-dialogos-incluian-silencios_1_12516203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 19:44:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un proyecto une a supervivientes de los campos de concentración con dibujantes: "Nuestros diálogos incluían muchos silencios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Alemania,Israel,Holocausto,Campos de concentración,Arte,Libros,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: "Si no lo cuento, no lo cuenta nadie"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/obra-cumbre-carlos-gimenez-hambre-maltrato-ninos-posguerra-si-no-cuento-no-cuenta-nadie_1_12491018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bff9f1f-0fd7-460e-81e6-f6946b723bf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122685.jpg" width="1756" height="988" alt="La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: &quot;Si no lo cuento, no lo cuenta nadie&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Paracuellos' se puede leer ya en un solo tomo de casi 600 páginas, aunque un error editorial ha omitido siete de ellas en la primera impresión, ya agotada</p><p class="subtitle">'Encías quemadas', el cómic que nació para afrontar la muerte de un perro y encontró alivio en el posapocalipsis
</p></div><p class="article-text">
        Pocos c&oacute;mics espa&ntilde;oles hay m&aacute;s importantes que <em>Paracuellos</em>, obra cumbre de Carlos Gim&eacute;nez (Madrid, 1941), un autor que, en su madurez, contin&uacute;a produciendo obras a un ritmo envidiable. Cuando decidi&oacute; dibujar las primeras historietas de <em>Paracuellos</em>, Gim&eacute;nez era un profesional en su treintena que hab&iacute;a pasado por el trabajo de agencia y por encargo, e intentaba establecerse como un autor que dibujara sus propios guiones, y que elaborara obras personales, donde poder volcar sus intereses y preocupaciones. Como pionero que fue, pag&oacute; el precio de la incomprensi&oacute;n del p&uacute;blico y los editores de los primeros a&ntilde;os de la Transici&oacute;n, en los que el c&oacute;mic todav&iacute;a era visto como algo infantil o un simple entretenimiento humor&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Paracuellos</em>, Gim&eacute;nez se propuso volcar sus recuerdos de su paso por diferentes Hogares del Auxilio Social, una instituci&oacute;n en principio ben&eacute;fica, colegios internos en los que estudiaron hu&eacute;rfanos y ni&ntilde;os de familias sin recursos, en muchos casos hijos de represaliados republicanos que, en los Hogares, ser&iacute;an reeducados en los valores del franquismo. Gim&eacute;nez dio a conocer a sus lectores una realidad hasta entonces silenciada: la del hambre, el maltrato, los castigos y la crueldad que sufri&oacute; en los Hogares del Auxilio Social, a manos de guardesas, curas e instructores falangistas.
    </p><p class="article-text">
        La primera historia de esta serie se public&oacute; en 1976. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlos-gimenez-pone-paracuellos-simpatizantes-fascismo-pasarian-mal-dictadura_1_9781990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gim&eacute;nez la retom&oacute; en varias etapas, hasta 2022</a>, sumando nueve &aacute;lbumes que mostraban su evoluci&oacute;n como artista y mostraban un fresco poli&eacute;drico de la vida en los Hogares del Auxilio Social, que ahora se recopilan en un tomo que, por primera vez, permitir&aacute; leer <em>Paracuellos</em> de forma &iacute;ntegra y en el formato de p&aacute;gina original. El libro, <em>Paracuellos. Edici&oacute;n total</em> (Reservoir Books), fue idea de sus editores, como explica Carlos Gim&eacute;nez en conversaci&oacute;n con este medio, &ldquo;para conmemorar el 50 aniversario de la primera vez que se public&oacute; una historieta de esta serie. Me hace ilusi&oacute;n ver un libro tan gordo, con tantas p&aacute;ginas y tan pesado. Espero que lo de pesado sea en el buen sentido de la palabra&rdquo;, bromea el autor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El dibujante Carlos Giménez                            </span>
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        La primera edici&oacute;n del recopilatorio, aparecido en junio, ha sido un &eacute;xito y se ha agotado r&aacute;pidamente, de manera que Reservoir Books ha puesto ya en marcha una reimpresi&oacute;n; sin embargo, hace pocos d&iacute;as, se alertaba de un error: faltaba una de las historias de la serie, debido a un error editorial. <a href="https://www.instagram.com/p/DLrzalsIGA-/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reservoir Books ha emitido un comunicado</a> en el que informa de que el error se subsanar&aacute; en la reimpresi&oacute;n y, en lo que respecta a la primera edici&oacute;n, se distribuir&aacute; en los puntos de venta una separata gratuita con la historia. Un sobresalto que ha empa&ntilde;ado un lanzamiento hist&oacute;rico, pero que no impide reconocer que esta obra, reconocida internacionalmente, al fin tiene una edici&oacute;n recopilatoria a su altura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un comienzo en revistas pseudoer&oacute;ticas</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Paracuellos </em>comenz&oacute; a publicarse en revistas sat&iacute;ricas y pseudoer&oacute;ticas de la &eacute;poca, una en la que a&uacute;n estaba por llegar el c&oacute;mic m&aacute;s adulto. Las p&aacute;ginas de Gim&eacute;nez y sus ni&ntilde;os, de miradas angustiadas, descolocaron a los editores de aquellos semanarios, y pronto dejaron de publicarlas, de modo que el autor tuvo que probar suerte en la francesa <em>Fluide Glacial</em> y, pocos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ya con un espacio m&aacute;s claro para el c&oacute;mic adulto espa&ntilde;ol, en la revista <em>Comix Internacional</em>.
    </p><p class="article-text">
        El gran valor de la obra reside en la falta de referentes previos; nadie hab&iacute;a hecho nada semejante en el tebeo, y Gim&eacute;nez era consciente de la posible falta de inter&eacute;s. Sin embargo, estaba decidido a contar su testimonio. &ldquo;Tuve inter&eacute;s en contarlo porque era consciente de que si no lo contaba yo, posiblemente no lo contar&iacute;a nadie &mdash;afirma Gim&eacute;nez&mdash;. Y si los que lo hab&iacute;amos vivido no lo cont&aacute;bamos ser&iacute;a como si no hubiera existido. Y aunque en t&eacute;rminos generales, para la historia de la posguerra, estos colegios no hubieran sido muy importantes, en t&eacute;rminos particulares, para los que los hab&iacute;amos vivido y sufrido s&iacute; lo eran&rdquo;.
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                Una página de &#039;Paracuellos&#039;, de Carlos Giménez                            </span>
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        <em>Paracuellos</em>, en sus or&iacute;genes, fue tambi&eacute;n un ejercicio de memoria colectiva, ya que, tal y como describe Gim&eacute;nez, muchas de sus historias surgen de conversaciones con otras personas que tambi&eacute;n pasaron por los Hogares en la misma &eacute;poca que el autor. &ldquo;Despu&eacute;s de salir de aquellos colegios yo segu&iacute; vi&eacute;ndome con varios compa&ntilde;eros de entonces, y con algunos todav&iacute;a me veo. Ellos me ayudaron a la hora de escribir los guiones record&aacute;ndome an&eacute;cdotas y nombres de compa&ntilde;eros. Ellos son el marchamo de autenticidad de mis historias&rdquo;, afirma el dibujante.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Por si acaso, a lo importante</strong></h2><p class="article-text">
        En las primeras historietas de <em>Paracuellos</em>, Carlos Gim&eacute;nez hace virtud de la limitaci&oacute;n de espacio &mdash;solo contaba con dos p&aacute;ginas&mdash; y convierte cada relato en un golpe directo a la conciencia, prodigios de narrativa y de expresividad, marcados adem&aacute;s por la urgencia: &ldquo;Cuando empec&eacute; a escribir y dibujar esta serie, no sab&iacute;a cu&aacute;ntos episodios podr&iacute;a llegar a publicar&rdquo;, confiesa Gim&eacute;nez, que era consciente de la suspicacia de los editores. &ldquo;Ante la duda procur&eacute; contar primero lo que m&aacute;s inter&eacute;s ten&iacute;a en denunciar: el hambre, la sed, el fr&iacute;o, la religi&oacute;n, los malos tratos&hellip;&rdquo;, contin&uacute;a. As&iacute;, dio forma a un mosaico de historias, protagonizadas por unos ni&ntilde;os fam&eacute;licos y desamparados ante los abusos, que se convirti&oacute; en el testimonio atemporal de lo peor del r&eacute;gimen franquista, marcado por la moral nacionalcat&oacute;lica y el af&aacute;n de revancha contra los vencidos.
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                Una página de &#039;Paracuellos&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, Gim&eacute;nez logr&oacute; contar con m&aacute;s espacio para las historias breves de <em>Paracuellos</em>. Y a partir de la segunda etapa editorial, a comienzos de los a&ntilde;os 2000, el formato de publicaci&oacute;n de &aacute;lbum permiti&oacute; flexibilizar las narraciones. &ldquo;Cuando ya tuve ocasi&oacute;n de publicar episodios continuados y contando con m&aacute;s papel para hacerlo, pude contar tambi&eacute;n otros temas que consider&eacute; importantes y realizarlos de una forma m&aacute;s matizada y con m&aacute;s detalles&rdquo;, explica el autor. As&iacute;, el tono de denuncia de los primeros relatos se complementar&iacute;a con otro m&aacute;s costumbrista, que diera cuenta de otros aspectos de la vida en los Hogares, con momentos m&aacute;s agradables, personajes no tan negativos y una visi&oacute;n m&aacute;s global y matizada, sin que el compromiso de Gim&eacute;nez flaqueara en ning&uacute;n momento: si algo ha sido una constante en su obra ha sido su posicionamiento pol&iacute;tico y social.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Me doy por satisfecho&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Tras las tres entregas publicadas entre 2016 y 2022, ya bajo el sello editorial de Reservoir Books, Carlos Gim&eacute;nez anunciaba el fin de la serie. No era la primera vez que lo hac&iacute;a, pero ahora, a sus 84 a&ntilde;os, parece resuelto a que esta <em>Edici&oacute;n total</em> sea el broche final de su obra m&aacute;s longeva y conocida. &ldquo;Aunque en algunas ocasiones he dado por terminada esta serie y luego he vuelto a retomarla para contar nuevos episodios, creo que esta vez puedo decir que la doy por concluida. Queda contado en ella la parte m&aacute;s importante, lo que yo ten&iacute;a m&aacute;s inter&eacute;s en que se supiera. Me doy por satisfecho. Adem&aacute;s, la edad que tengo no creo que me permita muchas m&aacute;s aventuras&rdquo;, reconoce el dibujante madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sus palabras, lo cierto es que Gim&eacute;nez est&aacute; muy lejos del retiro: cada a&ntilde;o publica al menos dos c&oacute;mics, intercalando obras semiautobiogr&aacute;ficas como <em>El libro del se&ntilde;or Marcos</em> (2025) con adaptaciones de obras literarias como <em>La m&aacute;quina del tiempo </em>(2017) o <em>Cementerio estelar </em>(2023). Nuevas historias que se suman a una trayectoria cuajada de buenas obras, que lo convierten en uno de los autores m&aacute;s importantes de la historia del c&oacute;mic espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/obra-cumbre-carlos-gimenez-hambre-maltrato-ninos-posguerra-si-no-cuento-no-cuenta-nadie_1_12491018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obra cumbre de Carlos Giménez sobre el hambre y el maltrato a los niños de la posguerra: "Si no lo cuento, no lo cuenta nadie"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Cómic,Artistas,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Encías quemadas', el cómic que nació para afrontar la muerte de un perro y encontró alivio en el posapocalipsis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/encias-quemadas-comic-nacio-afrontar-muerte-perro-encontro-alivio-posapocalipsis_1_12453993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4657ddf7-e9e8-4795-8010-fda02802892f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Encías quemadas&#039;, el cómic que nació para afrontar la muerte de un perro y encontró alivio en el posapocalipsis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dibujante venezolana afincada en Madrid Natalia Velarde debuta en la historia larga con un ambicioso libro con elementos autobiográficos</p><p class="subtitle">'Otro verano sin pueblo', la novela que se ríe de la desgracia de tener que compartir piso con desconocidos
</p></div><p class="article-text">
        La venezolana afincada en Madrid Natalia Velarde (1994) acaba de publicar <em>Enc&iacute;as quemadas</em>, un ambicioso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/herve-kempf-explica-ahora-jovenes-ricos-saquean-planeta-directos-violencia_1_12387997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic</a> al que ha dedicado tres a&ntilde;os y que se ha convertido en uno de los debuts y en la obra larga m&aacute;s contundentes y comentados de 2025. Velarde llevaba a&ntilde;os manteniendo una prol&iacute;fica producci&oacute;n en el campo de los fanzines, con m&uacute;ltiples autopublicaciones en las que hab&iacute;a dado forma a un universo pl&aacute;stico y emocional muy personal, que explota ahora en <em>Enc&iacute;as quemadas</em>, la historia de dos personajes <em>cartoon</em>, Piel de Perro &mdash;trasunto de la propia autora&mdash; y su contrapunto, Cielito, inmersos en un viaje inici&aacute;tico en medio de un escenario posapocal&iacute;ptico. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el origen de la obra, que mereci&oacute; una Ayuda a la Creaci&oacute;n Joven de Injuve en 2021, es muy diferente, seg&uacute;n cuenta la propia Natalia Velarde en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Trata del duelo por la muerte de mi perro Tap&oacute;n. &Eacute;l estuvo conmigo desde los tres meses hasta los diecisiete a&ntilde;os. Representa todo un mundo para m&iacute;: mi infancia, el paso a la vida adulta&hellip; Su vejez y su muerte representan la mortalidad de mis seres queridos y del mundo. Su muerte era mi mayor miedo, y una certeza absoluta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la historia tambi&eacute;n se nutre de im&aacute;genes y temas que acompa&ntilde;an a la autora desde su adolescencia, fue la vejez de su perro la que termin&oacute; de darle el impulso necesario. &ldquo;Empec&eacute; a estructurar de verdad la historia cuando, una noche, mi chico me empez&oacute; a comentar acerca de qu&eacute; quer&iacute;a hacer yo cuando muriera Tap&oacute;n, que ya ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Me empez&oacute; a hablar de empresas que hacen un collar a partir del cuerpo para que lo lleves siempre contigo, o que lo convierten en abono para que puedas sembrar una planta&hellip; Todo me parec&iacute;a horrible, obsceno&rdquo;, afirma la dibujante. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3cc67a8c-dea5-4227-bf5e-ed95f4974622_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, eso se sumaba a una situaci&oacute;n familiar complicada, con la amenaza de desahucio que Velarde abord&oacute; en el fanzine <em>En cucha ardiendo se duerme a ratos </em>(2022). &ldquo;No ten&iacute;amos dinero para pagar nada de eso, era rid&iacute;culo plantearlo&rdquo;, explica. Pero fue esa noche cuando decidi&oacute; la raz&oacute;n de ser de <em>Enc&iacute;as quemadas</em>: &ldquo;Ah&iacute; es donde iba a estar Tap&oacute;n cuando llegara el final. El libro es un mito en el que guardar a Tap&oacute;n y volver a verlo, o acudir a llorarlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El sinsentido de la vida</strong></h2><p class="article-text">
        No es extra&ntilde;o que el c&oacute;mic tenga un fuerte componente personal. Por ejemplo, las secuencias on&iacute;ricas que aparecen son sue&ntilde;os que tuvo realmente la autora. Y la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida y de desorientaci&oacute;n que tienen los dos protagonistas la mayor parte del tiempo, perdidos en el desierto, es intencionada: &ldquo;Esa sensaci&oacute;n de sinsentido, de no saber qu&eacute; estoy haciendo con mi vida, creo que est&aacute; muy presente en el c&oacute;mic&rdquo;, explica Velarde. Sin embargo, la realizaci&oacute;n del c&oacute;mic tambi&eacute;n ha tenido algo de bals&aacute;mico: &ldquo;Ha sido mi flotador durante estos tres a&ntilde;os, porque me ha pasado de todo, cosas terribles y cosas preciosas. El libro me ha mantenido a flote cuando no hab&iacute;a nada m&aacute;s. La vida es as&iacute;, no tiene sentido, pero sigues adelante porque no sabes qu&eacute; viene despu&eacute;s. Es agarrarse a una mentira hasta que sea verdad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las viñetas de &#039;Encías quemadas&#039;, el cómic de Natalia Velarde                            </span>
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        En origen, recuerda la dibujante, &ldquo;iba a ser un proyecto de un a&ntilde;o, que han acabado siendo tres. Ha sido muy dif&iacute;cil el proceso, muy ca&oacute;tico, aunque lo he disfrutado much&iacute;simo&rdquo;. Y ello, a pesar de los inevitables bloqueos creativos. &ldquo;He tenido much&iacute;simos&rdquo;, reconoce Velarde. &ldquo;Algunas veces, he podido tardar una semana en resolver una doble p&aacute;gina. Otras han salido m&aacute;s f&aacute;cilmente, pero he estado bajo mucha presi&oacute;n. La apuesta editorial ha sido arriesgada, aunque ahora, con el libro terminado, todo tenga sentido&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del fanzine al libro </strong></h2><p class="article-text">
        Muchos de los fanzines de Natalia Velarde son diarios dibujados, en los que vuelca lo que le est&aacute; pasando en esos momentos. Son obras en las que no importa tanto el acabado t&eacute;cnico como lo emocional: &ldquo;Recurro a aquello que me genera m&aacute;s emoci&oacute;n en cada momento, y creo que siempre voy a trabajar as&iacute; porque es donde me siento m&aacute;s sincera y donde m&aacute;s disfruto&rdquo;, confiesa la dibujante. En <em>Enc&iacute;as quemadas</em>, Velarde quer&iacute;a seguir profundizando en motivos como la mujer perro, presente en muchas de sus autopublicaciones, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a &ldquo;seguir explorando el diario, seguir experimentando como en los fanzines&rdquo;. &ldquo;Quer&iacute;a ver c&oacute;mo pod&iacute;a fusionar los fanzines con una historia un poco m&aacute;s tradicional, con inicio, nudo y desenlace&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El formato de libro le permit&iacute;a tener muchas m&aacute;s p&aacute;ginas que en un fanzine, para contar cosas m&aacute;s complejas. La autora reconoce que se siente orgullosa del trabajo realizado. &ldquo;Yo siempre intento dar lo mejor de m&iacute; en cuanto a la gr&aacute;fica, pero, a veces, cuando tienes el <em>deadline </em>encima, haces lo que puedes, y siempre hay cosas con las que no te sientes muy contenta&rdquo;, reconoce. &ldquo;En este nuevo c&oacute;mic, sin embargo, es la primera vez que veo cada p&aacute;gina y siento que es justo como ten&iacute;a que ser&rdquo;.
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                La dibujante Natalia Velarde, autora de &#039;Encías quemadas&#039;                            </span>
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        De este libro sorprende la variedad de t&eacute;cnicas y estilos gr&aacute;ficos que adopta Natalia Velarde, aunque todo se ha llevado a cabo con herramientas digitales. &ldquo;Yo no he hecho estudios de c&oacute;mic, vengo de Bellas Artes, de manera que las t&eacute;cnicas profesionales las he aprendido de forma autodidacta o viendo a colegas&rdquo;, detalla la ilustradora, que asegura que su manera de dibujar es muy pict&oacute;rica. A pesar de ello, tambi&eacute;n ha querido conservar las cualidades del l&aacute;piz en su dibujo: &ldquo;El l&aacute;piz es la cosa m&aacute;s bonita que tiene el dibujante, y la tinta siempre hace que se pierda algo de su car&aacute;cter. A m&iacute; eso siempre me ha obsesionado mucho, y quer&iacute;a preservarlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La importancia del </strong><em><strong>acting</strong></em></h2><p class="article-text">
        En la apuesta decidida que Natalia Velarde hace por las emociones viscerales juega un papel importante c&oacute;mo las representa visualmente, apoy&aacute;ndose en el potencial de la caricatura y la exageraci&oacute;n de las expresiones. &ldquo;Para m&iacute; es muy importante el <em>acting</em> de los personajes &mdash;afirma Velarde&mdash;, que tiene que estar totalmente en sinton&iacute;a como lo que est&aacute;n diciendo. Lo que he aprendido con los fanzines es la necesidad de encontrar exactamente lo que est&aacute; sintiendo el personaje y expresarlo en un solo dibujo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su estilo tambi&eacute;n deja ver las influencias de ciertas series de animaci&oacute;n &mdash;&ldquo;series como <em>Steven Universe</em> u <em>Hora de aventuras </em>expresan sentimientos muy complejos solo con las caras y los cuerpos&rdquo;&mdash;, pero la dibujante nos habla adem&aacute;s de la influencia de su padre y de su madre, profesores de cine e interpretaci&oacute;n. &ldquo;Ellos practican algo parecido al m&eacute;todo actoral, aunque no est&aacute;n de acuerdo con su parte m&aacute;s t&oacute;xica&rdquo;, desarrolla la dibujante. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablo mucho con ellos, y siento que aplico todo lo que he escuchado. Hablan de un tipo de interpretaci&oacute;n org&aacute;nica como forma de conectar con el personaje para tener emociones reales, para lo cual te gu&iacute;as por experiencias propias y cosas m&aacute;s sensoriales. Me bas&eacute; mucho en todo eso para crear ciertas im&aacute;genes, que siento que tienen un componente sinest&eacute;sico. Me sirven para articular emociones que me cuesta mucho expresar con palabras&rdquo;, concluye Velarde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las viñetas de &#039;Encías quemadas&#039;, el cómic de Natalia Velarde                            </span>
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        El balance que hace la autora es muy positivo: &ldquo;He disfrutado este c&oacute;mic como ning&uacute;n otro que haya hecho, porque me he permitido todo. Al mismo tiempo, he aprendido mucho. Ha habido muchas cosas que no hab&iacute;a probado nunca antes&rdquo;. De hecho, <em>Enc&iacute;as quemadas</em> ha sido muy bien recibido por el p&uacute;blico y la cr&iacute;tica. &ldquo;Aunque yo no estaba segura de que la gente fuera a conectar tanto con la historia &mdash;comenta la autora&mdash;, todo el mundo tiene a su propio Tap&oacute;n, y es bonito compartir esto con la gente. Al final los duelos no son tan distintos unos de otros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/encias-quemadas-comic-nacio-afrontar-muerte-perro-encontro-alivio-posapocalipsis_1_12453993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jul 2025 20:14:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Encías quemadas', el cómic que nació para afrontar la muerte de un perro y encontró alivio en el posapocalipsis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Duelo,Perros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Wertz, la dibujante que cuenta en un cómic su adicción al alcohol: "No quería dar sermones ni ser moralista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/julia-wertz-dibujante-cuenta-incorregibles-adiccion-alcohol-humor-verguenza_1_12392762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/921d86ad-da96-4110-b303-af052e4a01aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia Wertz, la dibujante que cuenta en un cómic su adicción al alcohol: &quot;No quería dar sermones ni ser moralista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora publica 'Los incorregibles', una autobiografía llena de humor y ambientada en Nueva York, en donde cuenta su proceso para abandonar la bebida</p><p class="subtitle">La indumentaria española: antes nos parecía anticuada, ahora es objeto de inspiración y cuidado
</p></div><p class="article-text">
        La autobiograf&iacute;a es uno de los g&eacute;neros m&aacute;s recurrentes en la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/novela-grafica-juanjo-saez-comic_128_3816291.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> novela gr&aacute;fica</a> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Algunos de los mejores c&oacute;mics recientes forman parte de esta corriente en la que se a&uacute;na la memoria personal con el diario &iacute;ntimo, a veces una invitaci&oacute;n para el voyeurismo. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy dif&iacute;cil innovar en un g&eacute;nero as&iacute;, y por eso es tan notorio cuando se consigue, como es el caso de las obras de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-comics-regalar_1_11893455.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la estadounidense Julia Wertz</a> (1982). Lo sorprendente es que no hace nada especial para ello: solo pone en juego su maestr&iacute;a con los di&aacute;logos, un dibujo sencillo y un humor muy personal. Todo ello aplicado a un tema que vertebra cada uno de sus libros, vol&uacute;menes extensos pero de ritmo impecable. 
    </p><p class="article-text">
        Si <em>Barrios, bloques y basura</em> (Errata Naturae, 2020) se centraba en la transformaci&oacute;n gentrificadora de Nueva York, su nuevo libro regresa a la Gran Manzana, pero se ocupa de los intentos de la autora por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javier-giner-relacionar-adiccion-sexo-sustancias-agresiones-sexuales-estigmatizador-peligroso_1_11781396.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar atr&aacute;s su adicci&oacute;n</a> a la bebida. As&iacute;, <em>Los incorregibles</em> (Errata Naturae, 2024), con traducci&oacute;n de Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz, es un reflejo de un proceso dif&iacute;cil, lleno de reca&iacute;das y autoexploraci&oacute;n, que sirve, adem&aacute;s, como un retrato de toda una &eacute;poca en la vida de la dibujante.
    </p><h2 class="article-text">Nueva York como escenario</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de su obra con Nueva York fue el motivo de que Julia Wertz fuera invitada recientemente a la 84&ordf; Feria del Libro de Madrid, dedicada a esa ciudad, a pesar de que la autora no resida all&iacute; desde 2016, tal y como explica en conversaci&oacute;n con este medio. &ldquo;Ahora no podr&iacute;a permitirme vivir en Nueva York, y no s&eacute; c&oacute;mo la gente es capaz; el problema de la vivienda se ha puesto mucho peor desde que no vivo all&iacute;&rdquo;, confiesa. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, tal y como se ve en las p&aacute;ginas de su c&oacute;mic, Wertz vivi&oacute; durante su estancia en Nueva York en un s&oacute;tano en malas condiciones, aunque pod&iacute;a participar de una escena art&iacute;stica vibrante. Al hablar de una misma en <em>Los incorregibles</em>, Wertz muestra momentos &iacute;ntimos y situaciones vinculadas a su alcoholismo ciertamente duras. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0e56b18e-a026-4829-952c-5fa1768dc93d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, afirma que no le resulta muy dif&iacute;cil contarlo. &ldquo;Creo que la gente asume que me averg&uuml;enzo de contar estas cosas, pero no es as&iacute;. Lo m&aacute;s dif&iacute;cil es saber que lo va a leer mi madre [risas]&rdquo;, explica. &ldquo;Simplemente intento ser sincera sobre mi propia vida&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;mites los encuentra, m&aacute;s bien, en las vidas de los dem&aacute;s: &ldquo;Cuando se trata de amigos o familiares, les ense&ntilde;o las p&aacute;ginas primero; no quiero herir los sentimientos de nadie&rdquo;. &ldquo;No soy el tipo de autora que est&aacute; dispuesta a contar todo sin importarle el resto de la gente, pero si alguien se port&oacute; mal conmigo, como el novio del que hablo en el libro, no me importa demasiado lo que pueda pensar&rdquo; puntualiza entre risas.
    </p><h2 class="article-text">Transformar tu propia vida en un c&oacute;mic</h2><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se transforma la propia vida en un c&oacute;mic sin renunciar a ciertas cosas? La mayor&iacute;a de autores realizan cambios para hacer de sus propias vivencias algo m&aacute;s interesante a nivel narrativo. Sin embargo, Julia Wertz afirma que no hace ning&uacute;n cambio de importancia, aunque s&iacute; condensa el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que cuento sucedi&oacute; en unos siete a&ntilde;os, aunque lo comprim&iacute; mucho&rdquo;, comenta. &ldquo;Pero, salvo ese detalle, todo pas&oacute; como lo cuento&rdquo;, asegura, aunque matiza que &ldquo;por supuesto, las conversaciones no ocurrieron exactamente as&iacute;&rdquo;, y que a veces comprime varias en una sola. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La dibujante Julia Wertz en Madrid durante la entrevista, en la pasada Feria del Libro                            </span>
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        Otro aspecto que sorprende cuando se conoce a Julia Wertz es que no se parece demasiado a su versi&oacute;n dibujada, un avatar sin ninguna relaci&oacute;n f&iacute;sica con ella. Cuando se le pregunta por esto, la autora se r&iacute;e, como si se lo hubieran preguntado muchas otras veces antes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue casi un accidente&rdquo;, reconoce. &ldquo;Cuando empec&eacute; a dibujar c&oacute;mics me fijaba en tiras de prensa y me quedaba con detalles: el pelo de un personaje, la cara de otro&hellip; As&iacute; que lo mezcl&eacute; todo para hacer mi propio personaje&rdquo;, resume. Comenta que fue mucho antes de convertirse en dibujante profesional, cuando hac&iacute;a c&oacute;mics solo para sus amistades. &ldquo;&iquest;Deber&iacute;a dedicar m&aacute;s tiempo a dise&ntilde;ar otro personaje?&rdquo;, reflexiona y se responde: &ldquo;No lo s&eacute;. Pero este es divertido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La importancia del humor</h2><p class="article-text">
        El humor es, de hecho, un aspecto fundamental de <em>Los incorregibles</em>. Aunque se narren aspectos duros de su proceso de rehabilitaci&oacute;n, como las ocasiones en las que recae, o experiencias sentimentales no muy positivas, Wertz siempre es capaz de encontrar un punto humor&iacute;stico sutil en el drama de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vengo de una familia muy divertida, en la que siempre se hacen bromas y chistes, incluso en los momentos m&aacute;s tristes&rdquo;, explica la dibujante. &ldquo;Es mi forma de comunicarme desde ni&ntilde;a, no es que me niegue a vivir esa tristeza, pero siempre intento encontrarle el lado divertido, porque siempre lo tiene; incluso cuando me pasan cosas horribles, hay una parte de mi cerebro pensando que dentro de unos a&ntilde;os ser&aacute; una historia divertida&rdquo;, apostilla.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n, que se puede ver en una secuencia del c&oacute;mic, en la que Wertz se lo confiesa a una amiga, puede acabar siendo un problema. Me acab&eacute; dando cuenta de que no era f&aacute;cil diferenciar mi vida real de la vida de mi yo del c&oacute;mic, y eso no era muy sano. El libro lo empec&eacute; cuando hab&iacute;a dejado de beber, y tuve que parar durante unos cinco a&ntilde;os. Lo retom&eacute; cuando mi vida hab&iacute;a cambiado y ya viv&iacute;a en California con un beb&eacute;, con suficiente distancia con respecto a todo aquello&ldquo;, explica Wertz. .
    </p><h2 class="article-text">Evitar el moralismo</h2><p class="article-text">
        Esa distancia, seguramente, es clave para el tono de comedia que impregna <em>Los incorregibles</em>, y que est&aacute; muy relacionado con el hecho de que Wertz huye de cualquier moralismo. &ldquo;Estoy contando mi historia, lo que me pas&oacute; a m&iacute;, no tengo ninguna intenci&oacute;n de decirle a nadie lo que tiene que hacer&rdquo;, asegura. En su largo proceso de rehabilitaci&oacute;n, de hecho, hay muchos baches, varias reca&iacute;das y pocas certezas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que la gente asume que me avergüenzo de contar estas cosas, pero no es así. Lo más difícil es saber que lo va a leer mi madre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Wertz</span>
                                        <span>—</span> Dibujante y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hice muchas cosas mal, por eso no quer&iacute;a dar sermones ni ser moralista&rdquo;, reconoce. La autora afirma que ya existen muchas obras sobre superar la adicci&oacute;n al alcohol: &ldquo;Libros que te dicen que tienes que hacer esto o aquello, pero no creo que haya algo que funcione para todo el mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su c&oacute;mic s&iacute; parece haber una intenci&oacute;n clara de mostrar c&oacute;mo funciona la adicci&oacute;n al alcohol. Sobre todo, en su vertiente m&aacute;s social y personal. &ldquo;Hay toda una serie de aspectos fisiol&oacute;gicos acerca de la adicci&oacute;n que decid&iacute; no usar&rdquo;, reconoce. &ldquo;Creo que me habr&iacute;a perdido en cosas demasiado t&eacute;cnicas y espec&iacute;ficas&rdquo;, explica Wertz, que a&ntilde;ade: &ldquo;Quer&iacute;a que la gente viera lo que implica estar perdida en la adicci&oacute;n, no la parte divertida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y concluye: &ldquo;Ser adicta al alcohol es aburrido y est&uacute;pido, y te hace cometer errores&rdquo;. Para contarlo, era muy importante volver a situarse en aquel momento, cuando experimentaba los estragos de la adicci&oacute;n, y no contarlo desde su yo diez a&ntilde;os mayor, cuando lo hab&iacute;a superado. &ldquo;No habr&iacute;a sido sincero&rdquo;, sentencia.
    </p><h2 class="article-text">La red de apoyos</h2><p class="article-text">
        Un aspecto fundamental para el proceso de recuperaci&oacute;n de Julia Wertz en aquellos a&ntilde;os fue la red de apoyos con la que cont&oacute;. Desde su hermano, tambi&eacute;n exadicto, con el que mantiene incontables conversaciones telef&oacute;nicas, a los diferentes grupos de terapia para alcoh&oacute;licos, pasando por todas sus amigas, incluyendo al grupo de autoras que se reun&iacute;an para trabajar en el estudio Pizza Island, en el que Wertz coincidi&oacute; con nombres como Kate Beaton, Lisa Hanawalt o Sarah Glidden.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a hablo con ellas a diario. Es muy importante aprender a pedir ayuda&rdquo;, afirma la dibujante que seguidamente explica que &ldquo;el apoyo social es lo m&aacute;s importante&rdquo;. &ldquo;Poder comunicarte con amigos y familiares es esencial en la rehabilitaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El contexto social, tal y como reconoce Julia Wertz, tambi&eacute;n juega un papel importante, no siempre para bien. &ldquo;El hecho de que el alcohol est&eacute; socialmente tan aceptado hace mucho m&aacute;s dif&iacute;cil dejarlo, porque all&iacute; donde mires vas a ver gente consumiendo&rdquo;, analiza la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida en Nueva York a&ntilde;ad&iacute;an estr&eacute;s a la situaci&oacute;n, que fue un factor para beber m&aacute;s. Aunque en realidad, empieza como una cosa social. &ldquo;Eres joven, eres artista, te invitan a sitios y todo el mundo bebe, es divertido&hellip;&rdquo; Pero luego al volver a casa, Wertz segu&iacute;a bebiendo, y ya no era tan divertido. El estilo de vida es determinante para mantenerte sobria&ldquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos proyectos</h2><p class="article-text">
        Ahora la vida de Julia Wertz es muy diferente, desde que se mud&oacute; en 2016 a una peque&ntilde;a ciudad californiana. La dibujante no puede evitar re&iacute;rse ante la iron&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Resulta que este sitio es famoso por sus vinos!. Cuando le cuento a la gente que vivo all&iacute; les parece muy guay, pero en realidad &iexcl;no salgo de casa!&rdquo;, a&ntilde;ade de nuevo entre risas.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Wertz parece consagrada a su trabajo como autora de c&oacute;mics, y tiene varios proyectos entre manos, si bien todos en torno a la autobiograf&iacute;a. Est&aacute; su viejo proyecto sobre la exploraci&oacute;n urbana, algo que podemos ver en algunos cap&iacute;tulos de <em>Los incorregibles</em>, en los que, junto con otras personas, se aventura en f&aacute;bricas y otros lugares abandonados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero antes tendremos otro c&oacute;mic bien distinto: &ldquo;Mi pr&oacute;ximo libro, que estoy a punto de entregar a la editorial, ser&aacute; todo lo opuesto a la aventura, es sobre mi maternidad, sobre tener un beb&eacute;&rdquo;, concluye la autora, sin dejar de mostrar su buen humor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/julia-wertz-dibujante-cuenta-incorregibles-adiccion-alcohol-humor-verguenza_1_12392762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jun 2025 16:32:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julia Wertz, la dibujante que cuenta en un cómic su adicción al alcohol: "No quería dar sermones ni ser moralista"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Artistas,Editoriales,Alcoholismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de 'El eternauta' asesinado por la dictadura de Videla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/286cf27f-1dc4-48f9-b249-48d809b7d8ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de &#039;El eternauta&#039; asesinado por la dictadura de Videla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de la adaptación audiovisual del cómic que narró una invasión extraterrestre que comenzaba en Buenos Aires y que se convirtió en un símbolo de resistencia, pone de actualidad la figura del guionista y el compromiso político de sus obras</p><p class="subtitle">Ignacio Valenzuela, novelista: “Mi marido y yo tenemos una maleta preparada por si hay que salir pitando de Estados Unidos”
</p></div><p class="article-text">
        El c&oacute;mic argentino m&aacute;s importante de la historia vuelve a estar de actualidad, gracias a la <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/el-eternauta-netflix-serie-estreno-arranca-apagon-adapta-hito-ciencia-ficcion-hispanoamericana-argentina-ricardo-darin_1_12256281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exitosa adaptaci&oacute;n de Netflix</a> dirigida por Bruno Stagnaro, con Ricardo Dar&iacute;n en el papel del protagonista, Juan Salvo. Su creador literario, H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, un escritor y guionista de historietas de gran influencia, fue una inmensa figura sin el cual no puede entenderse el c&oacute;mic argentino, y cuyo compromiso pol&iacute;tico acab&oacute; cost&aacute;ndole la vida.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld naci&oacute; en Buenos Aires en 1919. Aunque se licenci&oacute; en la carrera de Geolog&iacute;a en la universidad, siempre sinti&oacute; pasi&oacute;n por la escritura, y particip&oacute; en muchas de las revistas de la &eacute;poca, con un marcado car&aacute;cter <em>pulp</em>, pero tambi&eacute;n en revistas infantiles. Su debut en el c&oacute;mic llegar&iacute;a a comienzos de los a&ntilde;os 50 con algunos guiones para la revista<em> Cinemisterio</em>. Su primera serie de importancia fue <em>Sargento Kirk</em>, iniciada en 1953 en la revista <em>Misterix</em>, nada menos que con Hugo Pratt, creador de Corto Malt&eacute;s, como dibujante. 
    </p><p class="article-text">
        Desde esos momentos, Oesterheld muestra dos cosas: la intenci&oacute;n de dirigirse a un p&uacute;blico que no sea &uacute;nicamente infantil, y la necesidad de imprimirle a las historias un sabor local que se despegue de la influencia narrativa e ideol&oacute;gica del c&oacute;mic estadounidense. De hecho, <em>Sargento Kirk</em> habr&iacute;a estado ambientado en la pampa argentina si el editor de la revista no hubiera impuesto el escenario can&oacute;nico de los w&eacute;stern americanos.
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                Ricardo Darín sostiene una figura del Eternauta durante el preestreno de la serie argentina en Buenos Aires                            </span>
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        Qui&eacute;n sabe si por evitar esas injerencias en su trabajo, o si fue m&aacute;s bien un asunto econ&oacute;mico, Oesterheld fundar&iacute;a en 1956 la Editorial Frontera, junto a su hermano Jorge. Publicaron novelas de ciencia ficci&oacute;n y otros g&eacute;neros, pero tambi&eacute;n revistas de c&oacute;mic como <em>Hora Cero</em> (1957-1963). Fue en esa &eacute;poca en la que Oesterheld asentar&iacute;a su popularidad y prestigio entre el p&uacute;blico y alcanzar&iacute;a la madurez como guionista, continuando <em>Sargento Kirk</em> con Pratt y lanzando la serie b&eacute;lica <em>Ernie Pike</em>, en 1957 y de nuevo con el dibujante italiano.
    </p><p class="article-text">
        En esas obras se aprecia la orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica del autor, pero de una forma a&uacute;n un tanto vaga, y subordinada al entretenimiento. Las historias de <em>Sargento Kirk</em> o <em>Ernie Pike</em> hablan de las desigualdades, de las injusticias, de los abusos de los poderosos, con un car&aacute;cter antibelicista y antimperialista. Ya entonces era, como lo ha denominado el te&oacute;rico argentino Pablo Turnes, un &ldquo;humanista socialista&rdquo;. Aunque en su trabajo no hab&iacute;a a&uacute;n un discurso pol&iacute;tico expl&iacute;cito y plenamente articulado, no puede obviarse que estas obras son contempor&aacute;neas de la dictadura que sigui&oacute; al golpe de Estado que expuls&oacute; a Juan Domingo Per&oacute;n del poder, por quien Oesterheld sent&iacute;a mucha simpat&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Una nevada mortal</h2><p class="article-text">
        Para entonces, Oesterheld ya hab&iacute;a iniciado su obra m&aacute;s importante y universal: <em>El eternauta</em> (1957-1959), con l&aacute;pices de Francisco Solano L&oacute;pez. Publicada por entregas en la revista <em>Hora Cero Semanal</em>, la serie narraba una invasi&oacute;n extraterrestre, inspirada por <em>La guerra de los mundos</em> de H.G. Wells, pero que ten&iacute;a la novedad de ubicarse en Buenos Aires. Semana a semana, los lectores argentinos pudieron leer el desarrollo de la guerra contra los invasores reconociendo cada uno de los emplazamientos en los que suced&iacute;a. Comenzando por la ic&oacute;nica nevada mortal, Oesterheld va introduciendo enemigos cada vez m&aacute;s crueles e inalcanzables, centrando la atenci&oacute;n en el protagonista, Juan Salvo, que cuenta toda la historia en primera persona al propio guionista, gracias al recurso del viaje en el tiempo.
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            <span class="title">
                Una página de &#039;El Eternauta 1969&#039;, dibujada por Alberto Breccia, en su edición en inglés                            </span>
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        El enfoque de los autores es decididamente m&aacute;s adulto y sofisticado que el habitual en el c&oacute;mic de su &eacute;poca, y supieron dotar a sus personajes de una profundidad in&eacute;dita. La historia, oscura y fatalista, siempre se ve alumbrada por el esp&iacute;ritu de lucha de los resistentes contra el invasor. A pesar de que en momentos posteriores de mayor conciencia pol&iacute;tica Oesterheld afirm&oacute; que el protagonista de la historia era colectivo, la verdad es que, como se&ntilde;ala Laura Cristina Fern&aacute;ndez en su ensayo <em>Historieta y resistencia. Arte y pol&iacute;tica en Oesterheld (1968-1978)</em>, el peso de la trama lo lleva siempre Juan Salvo.
    </p><p class="article-text">
        La serie se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno de masas, y el icono de Juan Salvo ataviado con el traje de buzo es bien conocido en Argentina y m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Hasta el punto de que la izquierda peronista se lo apropi&oacute;, en 2009, cuando cre&oacute; la figura del &ldquo;N&eacute;stornauta&rdquo; para promocionar la carrera pol&iacute;tica de N&eacute;stor Kirchner y canonizar su figura, tras su muerte en 2010.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que la lectura ideol&oacute;gica de <em>El eternauta </em>debe m&aacute;s a las posteriores versiones y continuaciones de la obra y a la propia trayectoria vital de Oesterheld. De hecho, la publicaci&oacute;n original no tuvo ning&uacute;n problema con el Gobierno militar ni con la censura. En 1961, H&eacute;ctor Germ&aacute;n y Jorge Oesterheld cerraron la Editorial Frontera. El guionista volvi&oacute; a trabajar entonces por encargo, durante toda la d&eacute;cada, dando forma a obras como la interesante <em>Mort Cinder </em>(1962-1964), una de sus primeras colaboraciones con Alberto Breccia, dibujante heterodoxo de influencias expresionistas y considerado uno de los mejores artistas del c&oacute;mic argentino.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5fa91087-cecc-4c89-839c-6dee34a9e52c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En 1966, un nuevo golpe de Estado pon&iacute;a de nuevo en pausa el desarrollo democr&aacute;tico de Argentina. A diferencia de las anteriores, la dictadura c&iacute;vico militar presidida en primera instancia por Ongan&iacute;a pretend&iacute;a no ser temporal, e inici&oacute; la represi&oacute;n de cualquier oposici&oacute;n pol&iacute;tica. Y fue en ese contexto en el que Oesterheld fue virando hacia posiciones m&aacute;s izquierdistas y abiertamente combativas. As&iacute;, realizar&iacute;a obras de un claro car&aacute;cter propagand&iacute;stico, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vida del Che </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(1968) y </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Evita, vida y obra de Eva Per&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1970)</a>, junto a Alberto Breccia. La primera fue secuestrada por la dictadura, y la segunda no ver&iacute;a la luz hasta muchos a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1969, la misma dupla creativa abord&oacute; la realizaci&oacute;n de un <em>remake</em> de <em>El eternauta </em>&mdash;recientemente reeditado en Espa&ntilde;a&mdash;, m&aacute;s pol&iacute;tico y con referencias m&aacute;s directas al imperialismo y la opresi&oacute;n ejercida por los grandes poderes, que se aliaban con los extraterrestres y pactaban con ellos la invasi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina a cambio de dejar en paz al Primer Mundo. La obra se top&oacute; con la incomprensi&oacute;n de lectores y editor ante el experimental trabajo de Breccia, y tuvo que finalizarse de forma precipitada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Militancia montonera</strong></h2><p class="article-text">
        La d&eacute;cada de los 70 fue la de la definitiva radicalizaci&oacute;n de las ideas pol&iacute;ticas de Oesterheld, que acabar&iacute;a militando en la organizaci&oacute;n guerrillera Montoneros, fundada en 1970, bajo ideario peronista y revolucionario. El ya veterano guionista segu&iacute;a el camino iniciado por sus cuatro hijas, Diana, Beatriz, Marina y Estela, que ingresaron en la organizaci&oacute;n antes que &eacute;l. En un contexto de violencia pol&iacute;tica, el ef&iacute;mero gobierno democr&aacute;tico de la viuda de Per&oacute;n fue derrocado por el en&eacute;simo golpe militar, en 1976, que llevar&iacute;a al poder al general Videla. La sistem&aacute;tica purga de los opositores forz&oacute; a las hijas de Oesterheld a pasar a la clandestinidad, decisi&oacute;n que tom&oacute; el escritor, situaci&oacute;n desde la que proseguir&iacute;a con su &uacute;ltimo proyecto: la segunda parte de <em>El eternauta</em>, junto con el dibujante de la original, Solano L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Esta secuela, en la que Oesterheld se incluye a s&iacute; mismo como coprotagonista, resulta, como el <em>remake</em>, mucho m&aacute;s combativa, y en ella se justifica la violencia revolucionaria y los sacrificios que la l&oacute;gica militante impone, con argumentos que no pueden desligarse de la dur&iacute;sima situaci&oacute;n personal: durante 1977, sus cuatro hijas fueron secuestradas por la dictadura y asesinadas tras ser torturadas.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld sigui&oacute; entregando los guiones de la serie desde la clandestinidad a la editorial, que luego se los transmit&iacute;a por tel&eacute;fono a Solano L&oacute;pez, exiliado en Europa para proteger a su hijo, militante de izquierdas. Los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos se publicaron una vez Oesterheld hab&iacute;a sido ya secuestrado, &ldquo;desaparecido&rdquo;, como sus cuatro hijas. Sucedi&oacute; en noviembre de 1977, y se sabe que, sometido a brutales torturas, permaneci&oacute; en el centro de detenci&oacute;n ilegal &ldquo;El Vesubio&rdquo; hasta que, en alg&uacute;n momento de enero de 1978, fue finalmente asesinado.
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                    alt="Fotografía de un cartel de la serie &#039;El Eternauta&#039; intervenido por organizaciones de derechos humanos este miércoles, en Buenos Aires"
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                Fotografía de un cartel de la serie &#039;El Eternauta&#039; intervenido por organizaciones de derechos humanos este miércoles, en Buenos Aires                            </span>
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        Dada su fama, la figura de Oesterheld se convirti&oacute; muy pronto en un s&iacute;mbolo contra la dictadura, pero tambi&eacute;n de la reinvidicaci&oacute;n de justicia tras la restituci&oacute;n democr&aacute;tica, al grito de &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Oesterheld?&rdquo;. Los homenajes y las reivindicaciones de su obra y su pensamiento han sido constantes, as&iacute; como la de su viuda, Elsa S&aacute;nchez, protagonista del documental <em>La mujer del eternauta </em>(2011), que indaga en la desaparici&oacute;n de sus cuatro hijas y su marido. A tenor de su destino, toda su obra se ha resignificado y convertido igualmente en s&iacute;mbolo de resistencia y de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        El estreno de la serie de Netflix parece reactualizar una vez m&aacute;s el mito de <em>El eternauta, </em>y ha sido aprovechado por la asociaci&oacute;n HIJOS (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) para reivindicar la b&uacute;squeda de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que la dictadura rob&oacute; tras asesinar a sus madres. Han intervenido carteles callejeros de la serie, superponiendo otros que recuerdan a las cuatro hijas de Oesterheld, y han lanzado una campa&ntilde;a para intentar contactar con los hijos o hijas de Diana y Marina, embarazadas en el momento de su secuestro, y de los que no hay ning&uacute;n rastro. Mientras, la obra de Oesterheld y su compromiso constituyen su legado imperecedero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 May 2025 20:39:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de 'El eternauta' asesinado por la dictadura de Videla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dictadura argentina,Argentina,Desaparecidos,Series,Series de televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaime Hernandez, dibujante del cómic 'Locas' durante 45 años: "Intento ignorar cualquier cosa que me pueda influir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/jaime-hernandez-dibujante-comic-locas-durante-45-anos-ignorar-cosa-pueda-influir_1_12215224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/263cc5d5-6f11-4b5d-8346-aa4dbf03b25c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115516.jpg" width="2562" height="1441" alt="Jaime Hernandez, dibujante del cómic &#039;Locas&#039; durante 45 años: &quot;Intento ignorar cualquier cosa que me pueda influir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este referente del comic indie estadounidense publica una nueva entrega de la serie, 'Dibujo del natural', con sus personajes que una vez fueron jóvenes, ya en la sesentena</p><p class="subtitle">La Justicia investiga si Elon Musk usó IA para crear imágenes de 'Blade Runner 2049' sin consentimiento
</p></div><p class="article-text">
        Pocos nombres resultan m&aacute;s importantes en la historia del c&oacute;mic americano que el de Jaime Hernandez (Oxnard, California, 1959). Junto a sus hermanos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/beto-hernandez-dibujante-love-and-rockets-estados-unidos-ven-mexicanos-clase-baja_128_11361568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gilbert &lsquo;Beto&rsquo;</a> y Mario, comenz&oacute; a publicar la revista <em>Love &amp; Rockets</em> en 1981. Mario abandon&oacute; pronto los c&oacute;mics, pero Beto y Jaime siguieron adelante y se convirtieron en el buque insignia del c&oacute;mic independiente. Jaime Hernandez lleva desde entonces desarrollando la saga de <em>Locas</em>, la historia de amor y amistad de dos chicas latinas &mdash;como &eacute;l mismo&mdash;, Maggie Chascarrillo y Esperanza &lsquo;Hopey&rsquo; Glass, y todo el reparto de personajes que han ido conociendo a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas de sus historias. Hernandez nunca ha dejado de evolucionar en su tratamiento de la relaci&oacute;n entre sus dos personajes principales y ha desarrollado una habilidad especial para tratar los sentimientos con una sutileza inusitada, al tiempo que depuraba su ya de por s&iacute; excepcional dibujo en blanco y negro.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os, diferentes libros han ido contando cap&iacute;tulos de las vidas de Maggie y Hopey, siempre bajo la premisa de que ellas y el resto de los personajes envejezcan, m&aacute;s o menos, al mismo tiempo que sus lectores. Las que se presentaron en las primeras historias de <em>Love &amp; Rockets</em> como dos adolescentes punk ahora son se&ntilde;oras maduras de casi sesenta a&ntilde;os. Los &uacute;ltimos libros de la serie, <em>Chapuzas de amor </em>(2015) y <em>&iquest;Es as&iacute; como ves?</em> (2019), abordan con una intensidad infrecuente esta etapa de la vida de las mujeres que no siempre es f&aacute;cil ver en la ficci&oacute;n m&aacute;s <em>mainstream</em>.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, han coincidido en las estanter&iacute;as de novedades de las librer&iacute;as espa&ntilde;olas dos c&oacute;mics firmados por Jaime Hernandez: la nueva edici&oacute;n del primer volumen de <em>Locas </em>y la entrega m&aacute;s reciente de la serie, <em>Dibujo del natural</em>, ambos de la mano de La C&uacute;pula y traducci&oacute;n de Lorenzo D&iacute;az, como toda la serie. <em>Dibujo del natural</em> contin&uacute;a con lo narrado en <em>Tonta</em> (2021), donde el autor presentaba a una nueva pandilla del barrio de Hoppers, centrada en una adolescente, Anoush, que prefiere que la llamen Tonta. En este nuevo tomo, sin embargo, Hernandez, no ha podido resistirse a cruzar sus vidas con las de sus personajes de siempre.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c04a68a-ba65-4b09-a70c-2140e5fd6316_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Jaime Hernandez ha visitado Espa&ntilde;a con motivo de la publicaci&oacute;n de ambos c&oacute;mics, y, tras estar presente en la reciente edici&oacute;n del Comic Barcelona, ha pasado por Madrid, donde se realiza esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es el proceso de creaci&oacute;n de las historias cuando se trabaja con personajes que tienen 45 a&ntilde;os de historia? &iquest;Se cumple el t&oacute;pico de que, a partir de cierto punto, cobran vida propia y toman sus propias decisiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es casi como si escribieran ellos las historias. Los conozco tan bien que me dicen lo que va a pasar [risas]. Esto pasa, principalmente, porque nunca he sido un autor que se ponga a trabajar teniendo en mente un concepto o una idea. No pienso &ldquo;voy a hacer una historia sobre esto&rdquo; y luego pongo a los personajes en esa situaci&oacute;n. Eso sucede muy raramente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a ha coincidido que se ha puesto a la venta la nueva edici&oacute;n del primer libro de </strong><em><strong>Locas</strong></em><strong> al mismo tiempo que aparec&iacute;a </strong><em><strong>Dibujo del natural</strong></em><strong>. &iquest;Concibe cada nuevo libro como una puerta de entrada de nuevos lectores a su obra, o ha dejado de preocuparle esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que intento hacer que cada historia sea autoconclusiva, que se pueda leer de forma independiente. Pero en cada una tengo que usar informaci&oacute;n de historias de hace muchos a&ntilde;os. Yo espero que la gente lo entienda de todas formas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una página de &#039;Dibujo al natural&#039; de Jaime Hernandez                            </span>
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        <strong>La serialidad resulta muy importante en su trabajo, aunque es un elemento que casi ha desaparecido en el c&oacute;mic estadounidense, dejando al margen el c&oacute;mic de superh&eacute;roes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Intento no prestar mucha atenci&oacute;n a lo que pasa ah&iacute; fuera, porque me puede afectar y hacerme pensar demasiado qu&eacute; direcci&oacute;n puedo tomar. Intento ignorar cualquier cosa que me pueda influir, incluso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/beto-hernandez-dibujante-love-and-rockets-estados-unidos-ven-mexicanos-clase-baja_128_11361568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el trabajo de mi hermano Beto</a>. Me concentro en mi propia obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su trabajo no hay una verdadera continuidad, no est&aacute; intentando juntar todas las piezas de una gran historia. Muchas veces no tenemos toda la informaci&oacute;n sobre un personaje, pero no importa: funciona igualmente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces puede ser dif&iacute;cil. Hay momentos en los que alguien menciona el nombre de un personaje que puede que no hayamos visto desde hace diez a&ntilde;os, y la gente puede que no tenga ni idea de qui&eacute;n est&aacute;n hablando. A veces pienso que deber&iacute;a a&ntilde;adir un poco de informaci&oacute;n en la p&aacute;gina, indicar que es un viejo amigo o lo que sea. Yo no trabajo con un cronograma o con un esquema del conjunto de la historia, as&iacute; que recurro a mi propia memoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jaime Hernandez delante de algunos ejemplares de la reedición del primer volumen de &#039;Locas&#039;"
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                Jaime Hernandez delante de algunos ejemplares de la reedición del primer volumen de &#039;Locas&#039;                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>Dibujo del natural</strong></em><strong> volvemos a reencontrarnos con Maggie y Hopey, cuyas vidas se cruzan con la de una nueva generaci&oacute;n de personajes. El resultado parece un poco melanc&oacute;lico, como de cierre de toda una &eacute;poca, m&aacute;s incluso que </strong><em><strong>&iquest;Es as&iacute; como me ves?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Mi intenci&oacute;n es encontrar alg&uacute;n tipo de cierre para la serie, pero la vida sigue&hellip; as&iacute; que los personajes siempre pueden volver. Pienso cada libro como un cap&iacute;tulo de sus vidas, de manera que en el siguiente cuento otro: &ldquo;Vale, en este, Maggie va a hacer algo de manera un poquito diferente a lo que ha hecho antes&rdquo;, y as&iacute; el lector es consciente de que el tiempo pasa. Pero es verdad que no puedo evitar volver a pensar en Maggie y Hopey una y otra vez. &ldquo;Oh, esto no se acaba nunca&rdquo; [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>El encuentro con Tonta parece devolver a Maggie al pasado, pero, al mismo tiempo, la hace m&aacute;s consciente de la distancia que la separa con esas chicas. No s&eacute; si usted intentaba volver al pasado al tiempo que miraba al futuro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a mostrar que ahora que Maggie es mayor se siente un poco frustrada cuando trata con las chicas j&oacute;venes, y las encuentra un poco tontas. Al principio de su encuentro con Tonta, le gusta la idea de ser su amiga, se siente bien con ella, pero despu&eacute;s de un tiempo se da cuenta de que no funciona. &ldquo;Oh, t&uacute; otra vez&rdquo; [risas].
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jaime Hernandez señala sus obras colocadas en el escaparate de la librería madrileña Los tres hermanos de Moriarty                            </span>
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        <strong>&iquest;Le resulta m&aacute;s dif&iacute;cil ahora escribir personajes femeninos j&oacute;venes como Tonta o Judy Fair que cuando empez&oacute; con </strong><em><strong>Locas</strong></em><strong> en los a&ntilde;os 80?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil por los cambios en las modas y la forma de hablar, el <em>slang</em>. Siempre dudo de si deber&iacute;a intentar usarlo o hacer a los personajes hablar de manera m&aacute;s plana&hellip; Pero sonar&iacute;a falso. Hay que tener en cuenta que esta gente podr&iacute;an ser mis nietas. El caso es que tengo una hijastra de esa edad, pero no es muy dada a hablar as&iacute;, as&iacute; que no saco mucho de ella [risas]. Al principio lo intent&eacute;, pero me daba cuenta de que los personajes hablaban como adolescentes de una pel&iacute;cula de Hollywood de los a&ntilde;os 30.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su obra siempre ha estado muy presente la diversidad, tanto &eacute;tnica como sexual, mucho antes de que fuera un tema presente en el debate p&uacute;blico y en la ficci&oacute;n </strong><em><strong>mainstream</strong></em><strong>. &iquest;Tiene que ver con su propio entorno o con la escena punk de su juventud? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo simplemente dibujaba lo que ve&iacute;a. En aquella &eacute;poca, 1981 o 1982, la gente de fuera de mi ambiente en California no sab&iacute;a nada de todo eso, porque los medios, los programas de televisi&oacute;n, las pel&iacute;culas, no lo mostraban. Lo hac&iacute;an mal. As&iacute; que cuando empec&eacute; a dibujar c&oacute;mics me propuse hacerlo bien. Me mantuve fiel a lo que conoc&iacute;a, sin m&aacute;s. Cuando &eacute;ramos j&oacute;venes, nos parec&iacute;a agotador intentar representar la cultura de otra gente. Por eso Beto y yo decidimos usar todo lo que conoc&iacute;amos, que eran cosas que muchas personas no hab&iacute;an visto nunca en un c&oacute;mic. Si ten&iacute;amos amigos gays, met&iacute;amos personajes gays en nuestras historias. Al principio no fue muy meditado, pero con el tiempo nos lo empezamos a tomar m&aacute;s en serio, y fuimos m&aacute;s all&aacute; de nuestro c&iacute;rculo de amigos. Quer&iacute;amos mostrarlos con respeto, con naturalidad, sin poner la etiqueta de persona diversa. Y los lectores ser&iacute;an capaces de rellenar el resto, porque me di cuenta desde el principio de que la gente era capaz de conectar con los personajes porque se sent&iacute;a implicada en las historias. As&iacute; que intent&eacute; darles tanto como pod&iacute;a, pero tambi&eacute;n dejar el suficiente espacio para los lectores. Son parte del proceso creativo y me siento muy cercano a ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que la diversidad, en el contexto actual de los EEUU, parece que resulta un problema para cierta gente u opciones pol&iacute;ticas precisamente ahora, cuando parec&iacute;an cosas superadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque a veces los gobiernos provocan retrocesos. Siempre hay dirigentes que creen que se ha ido demasiado lejos y dan marcha atr&aacute;s. Y siempre pensamos que quiz&aacute;s el pr&oacute;ximo que venga lo arregle. Es frustrante, y obviamente hay protestas todos los d&iacute;as en EEUU, y no puedes culparlos, porque se sienten impotentes. Estoy seguro de que pasa en todo el mundo, existe esta frustraci&oacute;n, esta espera por el pr&oacute;ximo tipo, o simplemente la certeza de que nunca va a llegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/jaime-hernandez-dibujante-comic-locas-durante-45-anos-ignorar-cosa-pueda-influir_1_12215224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 19:32:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jaime Hernandez, dibujante del cómic 'Locas' durante 45 años: "Intento ignorar cualquier cosa que me pueda influir"]]></media:title>
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