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    <title><![CDATA[elDiario.es - Susana Monteagudo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/susana-monteagudo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Susana Monteagudo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“¡Si la gente quiere escuchar mis discos, tendrá que comprarlos en una tienda!": la iniciativa que quiere cambiar la industria musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/si-gente-quiere-escuchar-discos-tendra-comprarlos-tienda-iniciativa-quiere-cambiar-industria-musical_1_12988283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52303fb8-4e53-4bc5-a87d-819a12022a1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136519.jpg" width="3137" height="1764" alt="“¡Si la gente quiere escuchar mis discos, tendrá que comprarlos en una tienda!&quot;: la iniciativa que quiere cambiar la industria musical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda barcelonesa Mujeres publica en formato físico los tres sencillos de adelanto de su próximo álbum, 'Es un dolor inexplicable' (Sonido Muchacho, 2026), con sus correspondientes caras B para distribuirlas en exclusiva en las tiendas</p><p class="subtitle">Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Si la gente quiere <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/poner-disco-combatir-fascismo-clubes-barrio-musica-activismo-mano_1_12839892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuchar estos discos</a>, tendr&aacute; que comprarlos en una tienda! Menuda cosa loca&rdquo;, ironiza el bajista de Mujeres, Pol Rodellar, con relaci&oacute;n a los tres sencillos de adelanto de su pr&oacute;ximo &aacute;lbum, <em>Es un dolor inexplicable,</em> distribuidos entre un reducido n&uacute;mero de establecimientos antes de su inclusi&oacute;n en plataformas. Nueve concretamente y todos a pie de calle: Ultra-Local Records, El Genio Equivocado, La Conxita y Disco 100, en Barcelona; Marilians Records y La Integral, en Madrid; Discos Bora-Bora y Discos Marcapasos, en Granada, y Discos Oldies, en Val&egrave;ncia. Una tirada de solo 300 copias, por cada uno de los t&iacute;tulos, que han repartido entre tiendas amigas &ldquo;a las cuales vamos a comprar de forma habitual&rdquo;, puntualiza su bater&iacute;a, Arnau Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Con esta maniobra artesanal &ndash;ellos mismos han colocado los <em>inserts</em> y discos en sus correspondientes fundas&ndash;, la banda barcelonesa de garage pop cuestiona las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/problemas-industria-musical-lugar-oscurece-alma-pasion-salud_1_12537037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencias de la industria</a> y refuerza el v&iacute;nculo con el peque&ntilde;o comercio. &ldquo;En una &eacute;poca en la que solamente importan los n&uacute;meros,&nbsp;que tu <em>single</em> tenga el r&eacute;cord de escuchas en 24 horas en Spotify, los&nbsp;<em>sold outs</em>&nbsp;y tocar en estadios o grandes arenas, estamos apostando por todo lo contrario&rdquo;, defiende Pol. &ldquo;Queremos alimentar las tiendas de discos peque&ntilde;as y dejar de darle el monopolio de la m&uacute;sica a estas plataformas de <em>streaming</em>, volver a comprar y escuchar discos f&iacute;sicos y que la gente aprecie lo manual, lo artesanal y lo independiente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Bajo estas premisas lanzaron escalonadamente, de diciembre a febrero y en formato de siete pulgadas, <em>Alucinante</em>, <em>Despu&eacute;s destello</em> y <em>Caen imperios</em>, cortes de su nuevo disco y sus respectivas caras B, <em>La diferencia</em>, <em>Esta vez un recuerdo</em> y<em> Se pierde una voz</em>, temas in&eacute;ditos que no formar&aacute;n parte del &aacute;lbum ni estar&aacute;n disponibles en servicios de <em>streaming</em>. Adem&aacute;s, acreditando la adquisici&oacute;n de los tres t&iacute;tulos &ndash;mediante un cup&oacute;n sellado por la misma tienda&ndash;, el comprador tendr&aacute; acceso a un concierto exclusivo de la banda. <strong>&nbsp;&nbsp;</strong>
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                El grupo Mujeres                            </span>
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        &ldquo;La gente se volvi&oacute; loca, solo nos daban 20 copias y casi no sal&iacute;an a la venta, se reservaban conforme llegaban&rdquo;, relata Mario Ballester, gerente, junto a otros tres socios, de la tienda de discos m&aacute;s antigua de Val&egrave;ncia, Discos Oldies. &ldquo;Estas iniciativas generan movimiento y nos dan visibilidad, algo que tambi&eacute;n est&aacute; haciendo gente como Ferran Palau, que sac&oacute; su nuevo disco en f&iacute;sico un mes antes que en digital, o la distribuidora Popstock, que, a nivel internacional, organiza <em>listening parties</em> de bandas como Pulp, Amyl and the Sniffers o Fontaines D.C.&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Enfrentarse a la voracidad del mercado</h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que Mujeres se decanta por este tipo de gestos-palanca en contraposici&oacute;n a las din&aacute;micas propias de un mercado fren&eacute;tico y excluyente. Durante la pandemia publicaron un recopilatorio de rarezas en formato digital cuya recaudaci&oacute;n destinaron a tiendas y a otros espacios afectados por el confinamiento; y en 2024 crearon una colecci&oacute;n de flexi-discos que funcionaba mediante suscripci&oacute;n, al estilo de los viejos <em>single clubs</em>. &ldquo;Siempre hemos editado siete pulgadas&rdquo;, asegura Yago Alcover, guitarrista de la banda. &ldquo;Pero en esta ocasi&oacute;n quer&iacute;amos volver a esa idea del <em>single</em> de toda la vida, que alimenta las ganas del disco con ediciones muy limitadas y que sirve tambi&eacute;n para fomentar el comercio en tiendas especializadas que, como hemos visto recientemente, son las principales penalizadas por las multinacionales, incluso siendo puntos de venta importantes para artistas <em>mainstream</em>&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sony-favorece-grandes-superficies-amazon-venta-disco-rosalia-cargar-pequeno-comercio_1_12747874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo sucedido con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sony-favorece-grandes-superficies-amazon-venta-disco-rosalia-cargar-pequeno-comercio_1_12747874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lux </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/sony-favorece-grandes-superficies-amazon-venta-disco-rosalia-cargar-pequeno-comercio_1_12747874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a principios de noviembre</a> provoc&oacute; la indignaci&oacute;n de estos peque&ntilde;os establecimientos, que denunciaron un trato discriminatorio por parte de Sony, sello de Rosal&iacute;a. &ldquo;Podr&iacute;a haber vendido 300, pero desde su lanzamiento me han mandado menos de 50 y con cuentagotas&rdquo;, se lamenta Mario al tiempo que expone otra incidencia, de similares consecuencias, en la distribuci&oacute;n del nuevo &aacute;lbum de Rusowsky. &ldquo;En ambos casos han venido much&iacute;simos chavales a por ellos, pero las grandes discogr&aacute;ficas no nos toman en serio, como tampoco reportamos a listas de ventas somos un terreno que les da igual&rdquo;, a&ntilde;ade. Por su parte, Gonzalo Tafalla, de la granadina Discos Bora-Bora, sostiene que, aunque este tipo de desabastecimiento no es una pr&aacute;ctica habitual, la fidelidad de su clientela amortigu&oacute; el eventual varapalo: &ldquo;Grandes clientes es lo que tenemos y han esperado para comprar<em> Lux</em> en nuestra tienda&rdquo;.&nbsp;
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                Los singles de Mujeres                            </span>
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        Yago, Pol y Arnau, quienes regentaron su propia tienda de discos y sello &ndash;Luchador Records&ndash;, son conscientes de la importante labor, m&aacute;s all&aacute; de lo puramente transaccional, que estos peque&ntilde;os establecimientos ejercen dentro del ecosistema de la m&uacute;sica independiente. No solo como puntos de acceso a la m&uacute;sica en vivo o editada, sino tambi&eacute;n como espacios de reuni&oacute;n capaces de generar identidades y escenas, potencial de sobra acreditado en tiempos pret&eacute;ritos. Eric Jim&eacute;nez, de Los Planetas, se refer&iacute;a a la extinta Discos Melody como &ldquo;universidad de la escena granadina&rdquo; en un calificativo extrapolable a otras tiendas y geograf&iacute;as. &ldquo;Recuerdo ir a la ya difunta tienda Outline, entrar y escuchar una canci&oacute;n, preguntarle al due&ntilde;o, comprar el disco e irme corriendo a casa a escucharlo&rdquo;, dice. Una secuencia que, evocada por Arnau, es memoria com&uacute;n a varias generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cubetas de discos y los relatos tejidos en torno a ellas definieron una &eacute;poca y su correspondiente paradigma cultural. Sin embargo, tras la irrupci&oacute;n de internet, este modelo corp&oacute;reo sufri&oacute; un importante descalabro: Lo cibern&eacute;tico no solo provoc&oacute; el cierre de locales emblem&aacute;ticos, sino que represent&oacute; tambi&eacute;n un menoscabo de su funci&oacute;n ilustradora. El f&aacute;cil acceso en l&iacute;nea tanto a informaci&oacute;n especializada como a cat&aacute;logos musicales convirti&oacute;, en muchos casos, la prescripci&oacute;n profesional en un as&eacute;ptico intercambio mercantil: el cliente llega, pide, compra y se va. &ldquo;Es lo que peor llevo de la era digital&rdquo;, confiesa Mario. &ldquo;La gente viene con los deberes hechos, por eso empec&eacute; a hacer v&iacute;deos con novedades y recomendaciones en las redes&rdquo;, apunta.
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                La iniciativa de Mujeres para salvar la industria                            </span>
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        Este tipo de promoci&oacute;n/divulgaci&oacute;n directa, mediada ahora por dispositivos digitales, conecta a cliente y vendedor y es, junto a otras acciones &ndash;<em>showcases</em>, <em>listening parties</em>, ferias del disco e incluso organizaci&oacute;n de festivales&ndash;, una de las principales bazas con las que cuentan estos espacios para competir con las grandes superficies, generar nuevos v&iacute;nculos y fidelizar los ya existentes hasta vertebrar una efervescente escena local. &ldquo;Hay gente que empieza, que va haciendo cosas y a estos proyectos y bandas de aqu&iacute; les damos cari&ntilde;o y les hacemos promo&rdquo;, subraya Mario.
    </p><h2 class="article-text">Afectados por la especulaci&oacute;n inmobiliaria</h2><p class="article-text">
        Acciones como la que promueven Mujeres son tambi&eacute;n pivotales en la defensa de un modelo de ciudad que prima la concepci&oacute;n del barrio como un ente vivo y habitable. &ldquo;No es solo un gesto simb&oacute;lico, es un gesto pr&aacute;ctico y necesario&rdquo;, defiende Pol. &ldquo;Prefiero bajar a la calle a comprar el pan y pasarme por una tienda de discos y flipar con que tengan uno de los Tall Dwarfs antes que bajar a la calle a comprar pan y encontrarme con persianas bajadas porque son viviendas de uso tur&iacute;stico o almacenes de corporaciones tecnol&oacute;gicas, los &uacute;nicos que pueden permitirse pagar esos alquileres&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El antiguo temor a internet muda ahora en presi&oacute;n inmobiliaria, problem&aacute;tica de car&aacute;cter global que amenaza la supervivencia del comercio de calle. Estas din&aacute;micas estructurales de rentabilidad m&aacute;xima y precios al alza han forzado a varias tiendas de discos a cambiar de ubicaci&oacute;n cuando no las han fulminado directamente. &ldquo;La presi&oacute;n que sufrimos los que estamos de alquiler ante la posibilidad de que nos tengamos que cambiar, tal y como est&aacute;n los precios, es simplemente espeluznante&rdquo;, afirman Mar&iacute;a Garc&iacute;a y H&eacute;ctor Melchor de La Integral, tienda del centro de Madrid que, desde su apertura en 2005, ha apostado por diversificar su oferta. &ldquo;Nuestra idea siempre fue reunir una selecci&oacute;n personal de cosas que no est&aacute;n en todas partes, ya sean objetos, discos, publicaciones, obra&nbsp;gr&aacute;fica o ropa, creadas por marcas, artistas y dise&ntilde;adores que nos gustan,&nbsp;venderlas pero tambi&eacute;n promocionarlas&rdquo;, explican.
    </p><h2 class="article-text">El futuro del disco ante la escalada de precios</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre habr&aacute; gente que quiera comprar discos&rdquo;, sostiene Mario de Discos Oldies. Sin embargo, tras m&aacute;s de una d&eacute;cada de crecimiento ininterrumpido, <a href="https://www.promusicae.es/noticias/la-musica-grabada-continua-creciendo-en-espana-cerrando-2024-con-una-facturacion-de-568-millones-de-euros-n541/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cifra de ventas de vinilos en Espa&ntilde;a cay&oacute; un 8% durante 2024 seg&uacute;n Promusicae</a>. &ldquo;El futuro del sector va a depender de c&oacute;mo traten las multis y las discogr&aacute;ficas al p&uacute;blico, porque &uacute;ltimamente los precios se han encarecido mucho&rdquo;, se&ntilde;ala Mario, alertando del principal factor que explicar&iacute;a este descenso en el volumen del negocio. En n&uacute;meros: las reediciones que antes costaban 18-20&euro; est&aacute;n ahora en 24&euro; y resulta dif&iacute;cil encontrar un LP por menos de 30&euro;. &ldquo;Una barbaridad&rdquo;, sentencia Gonzalo de Bora-Bora. Adem&aacute;s, tal y como matizan desde La Integral, es preciso tomar en consideraci&oacute;n las circunstancias que rodean a los compradores que &ldquo;son las mismas que nos rodean a todos: precariedad econ&oacute;mica, menos tiempo para nosotros, aterradores desahucios, mudanzas, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con este tipo de iniciativa independiente y desaceleradora, Mujeres pretende revertir las inercias t&oacute;xicas de una industria que, en &uacute;ltima instancia y como explica Pol, pone en peligro la diversidad cultural. &ldquo;Si no hay tiendas de discos y solo hay <em>streaming</em>, al final no habr&aacute; discos f&iacute;sicos. Sin ellos, las discogr&aacute;ficas pierden una importante fuente de ingresos y, de hecho, el &uacute;nico sustento para las peque&ntilde;as y emergentes. Sin estas no habr&aacute; un peque&ntilde;o circuito de distribuci&oacute;n y de<em> booking</em> que ayude a las bandas que empiezan a establecerse, as&iacute; que muy probablemente no durar&aacute;n. En este panorama solamente nos quedar&iacute;an las <em>majors</em> y con ellas solo un tipo de m&uacute;sica que escuchar&rdquo;, advierte para concluir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/si-gente-quiere-escuchar-discos-tendra-comprarlos-tienda-iniciativa-quiere-cambiar-industria-musical_1_12988283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¡Si la gente quiere escuchar mis discos, tendrá que comprarlos en una tienda!": la iniciativa que quiere cambiar la industria musical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Artistas,Comercio,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Antineutral', un ensayo revolucionario para cambiar la música en directo: “La utopía tiene que ser el combustible de la izquierda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/antineutral-ensayo-revolucionario-cambiar-musica-directo-utopia-combustible-izquierda_1_12791454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1663ca3-8ab2-42ba-a243-5a10eea3483e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Antineutral&#039;, un ensayo revolucionario para cambiar la música en directo: “La utopía tiene que ser el combustible de la izquierda”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico y politólogo Pepo Márquez publica un ensayo con vocación de manifiesto revolucionario con el que subvertir, desde todos sus vértices, el actual modelo de la industria
</p><p class="subtitle">Natalia Lacunza: “Las víctimas coinciden constantemente con sus abusadores y tienes que hacer como si no pasara nada”
</p></div><p class="article-text">
        Fermin Muguruza, Residente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/judeline-no-hay-artistas-referentes-musicos-no-especialistas-politica-nutricion_1_11760122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judeline,</a> Reincidentes o La &Eacute;lite son algunos de los artistas que cancelaron sus actuaciones en festivales vinculados al fondo inversor KKR tras conocerse, el pasado mes de mayo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/son-vinculos-fondo-inversion-kkr-israel-afectan-festivales-espanoles_1_12621582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su vinculaci&oacute;n con iniciativas que promueven la ocupaci&oacute;n israel&iacute; en Palestina</a>. Un gesto que, en calidad de boicot, sirvi&oacute; para visibilizar &ldquo;el poder simb&oacute;lico de la m&uacute;sica como herramienta de resistencia&rdquo;, tal y como se&ntilde;ala el m&uacute;sico y polit&oacute;logo Pepo M&aacute;rquez en su reciente en<em>sayo Antineutral. M&uacute;sica y econom&iacute;a moral en la era del turbocapitalismo </em>(Liburuak, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Estos festivales &ndash;entre los que se cuentan <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sonar-2026-abandona-definitivamente-barcelona-mudar-totalidad-programacion-musical-l-hospitalet_1_12782488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el S&oacute;nar,</a> el Vi&ntilde;a Rock, el FIB de Benic&agrave;ssim o el Arenal Sound&ndash; siguen adelante tras la zozobra y anuncian ahora sus primeras confirmaciones. The Prodigy, The Kooks, Cabaret Voltaire, Dimitri Vegas o Lori Meyers son algunos de los nombres que participar&aacute;n en las pr&oacute;ximas ediciones de unos macroeventos que, aparentemente, no dan muestra de debilitamiento. &ldquo;No creo que les vaya a pasar factura, tampoco lo vamos a saber a no ser que vayamos <em>in situ</em> a medirlo&rdquo;, explica M&aacute;rquez, quien apunta como causa principal de este respaldo la desactivaci&oacute;n de una amplia mayor&iacute;a del p&uacute;blico: &ldquo;No es suficiente motivo para no pegarse la buena fiesta el que los due&ntilde;os que t&uacute; no conoces de un festival est&eacute;n haciendo no s&eacute; qu&eacute; en Palestina&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y es un problema estructural, porque a alguien que se ha metido 12&nbsp;horas al d&iacute;a currando durante todo un puto a&ntilde;o, que gana una mierda, que no puede independizarse, y cuyo horizonte de expectativas es difuso en el mejor de los casos, no se le puede pedir, desde el privilegio, que sea impoluto en sus decisiones econ&oacute;micas ni de gasto de bolsillo&rdquo;, contin&uacute;a M&aacute;rquez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La causa palestina</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo de KKR fue quiz&aacute; la gota que colm&oacute; el vaso&rdquo;, dice Pepo M&aacute;rquez sobre la gestaci&oacute;n de este ensayo que, si bien fue fragu&aacute;ndose durante dos a&ntilde;os, se ha escrito en los &uacute;ltimos meses. La causa palestina abre y cierra<em> Antineutral</em>. Una representaci&oacute;n territorial de Palestina acompa&ntilde;ada del lema &ldquo;Desde el r&iacute;o hasta el mar, Palestina ser&aacute; libre&rdquo; introduce al lector en la obra. En la &uacute;ltima p&aacute;gina, tras los agradecimientos, la frase &ldquo;Befreit Pal&auml;stina von der deutschen Schuld! / &iexcl;Liberen Palestina de la culpa alemana!&rdquo; sirve de conclusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9ee2984b-a046-4859-a16c-5522c4ceb0d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En Alemania me hubieran detenido por esto&rdquo;, revela M&aacute;rquez, quien vive en Hamburgo desde 2022. &ldquo;Milito en el partido pol&iacute;tico MeRA25 y hemos tenido polic&iacute;a secreta vigil&aacute;ndonos. Era muy importante para m&iacute; que el principio y el final del libro fuesen un claro posicionamiento en favor de Palestina. Que, adem&aacute;s, es algo simb&oacute;lico. No se trata solo de Palestina: es estar a favor del altermundialismo y de las v&iacute;ctimas del colonialismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Antineutral</em>, cuyo t&iacute;tulo funciona ya como consigna, insta a posicionarse y desplegar resistencias en un momento en que la industria musical, arrastrada por el engranaje turbocapitalista, est&aacute; adquiriendo un cariz marcadamente siniestro: &ldquo;Se est&aacute; llegando a un punto en el que es inasumible decir que se forma parte de esto sin sonrojarse y sin que te provoque sufrimiento&rdquo;, confiesa M&aacute;rquez. Con vocaci&oacute;n de manifiesto revolucionario, este ensayo es exhaustivo e inspirador, equilibrado en el planteamiento tanto del marco te&oacute;rico del hecho cultural como de su casu&iacute;stica y con un af&aacute;n esclarecedor que nutre con profusas notas al pie. El autor dibuja aqu&iacute; una panor&aacute;mica actual desoladora, con especial atenci&oacute;n a la financiaci&oacute;n de la m&uacute;sica en directo y, a continuaci&oacute;n, ofrece f&oacute;rmulas y herramientas para subvertirla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque no siempre fue as&iacute;. M&aacute;rquez, quien al final de <em>Antineutral </em>entona<em> </em>un simb&oacute;lico <em>mea culpa</em> como ferviente testigo del germen festivalero, se afana en marcar distancias entre aquel fen&oacute;meno surgido en la era preinternet, all&aacute; por los 90, y el modelo de negocio actual: &ldquo;A lo sumo, antes le est&aacute;bamos dando de ganar a la gente m&aacute;s indeseable de la ciudad, pero no est&aacute;bamos vinculados con un genocidio en curso. No es que antes fuera mejor. Es que este y todos los negocios han evolucionado de una manera en la que ya no podemos escapar. Yo al final asumo lo que me dicen mis amigas y amigos que trabajan en la industria textil: 'La &uacute;nica moda sostenible es no comprar'&rdquo;, declara en relaci&oacute;n con las superestructuras que controlan ahora los macrofestivales. &ldquo;Es todo una gran mentira, una gran mentira que pertenece a una gran mentira mayor&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Artistas y p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        Esta radiograf&iacute;a-manual-de-resistencia de m&aacute;s de 200 p&aacute;ginas se detiene tambi&eacute;n a analizar otros v&eacute;rtices del entramado de la m&uacute;sica como son p&uacute;blico y artistas. Se presenta, por ejemplo, el negocio de las plataformas de <em>streaming</em> como configurador de una nueva generaci&oacute;n de usuarios a los que M&aacute;rquez denomina &ldquo;oyentes pasivos&rdquo; porque &ldquo;no forman parte de nada, les une que consumen, nada m&aacute;s, pero sin intenci&oacute;n cr&iacute;tica&rdquo;. E insiste en que este acceso total a la m&uacute;sica acaba por horizontalizarla: &ldquo;A la gente le da igual escuchar una canci&oacute;n de, y no quiero hacer un <em>name dropping</em> aqu&iacute; injusto, pero le da igual que sea de Amaral que de Fugazi. Les hablan el mismo idioma que es &lsquo;me est&aacute; entreteniendo&rsquo; o &lsquo;est&aacute; rellenando un silencio&rsquo;&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la gente le da igual que sea de Amaral que de Fugazi. Les hablan el mismo idioma que es ‘me está entreteniendo’ o ‘está rellenando un silencio&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pepo Márquez</span>
                                        <span>—</span> Músico y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cuanto a los artistas, <em>Antineutral</em> celebra su resistencia moral, ya sean Massive Attack rechazando participar en el Festival de Coachella o Deerhoof eliminando su cat&aacute;logo de Spotify. Pero tambi&eacute;n enfatiza que este ejercicio es, dada la precariedad de la que adolecen, un privilegio no exigible a todo su conjunto: &ldquo;Hay mucha gente muy v&aacute;lida que, lamentablemente, no es suficientemente grande como Residente para decir &lsquo;yo a este no voy a ir&rsquo;, porque sus ingresos de todo el a&ntilde;o y el de sus equipos dependen de esos festivales&rdquo;, sostiene M&aacute;rquez. Una vulnerabilidad que se multiplicar&iacute;a en caso de cancelar: Rescindir sus contratos expone a los artistas, no solo a la p&eacute;rdida de estos ingresos, sino tambi&eacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/ivan-ferreiro-odie-anos-80-escuche-amaral-concierto_1_12718823.html?dmplayersource=share-send" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multas inasumibles derivadas de las cl&aacute;usulas por incumplimiento</a> de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la tormenta perfecta: tienes a un p&uacute;blico, en el mejor de los casos, neutral, a unos artistas pillad&iacute;simos y a una estructura que se est&aacute; alimentando de todas esas necesidades para hacer mucho m&aacute;s grandes sus beneficios y, adem&aacute;s, invertirlos en lo &uacute;ltimo que t&uacute; desear&iacute;as&rdquo;, se lamenta M&aacute;rquez, quien apela a la autoorganizaci&oacute;n para apartar a estos actores t&oacute;xicos que, seg&uacute;n advierte, har&aacute;n &ldquo;todo lo posible por, primero, desmovilizarnos y, segundo, intentar ganar lo que ellos llaman cuota de mercado o lo que nosotros llamamos guerra cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El <em>soft power, </em>as&iacute; como el <em>branding cultural</em> que Naomi Klein acu&ntilde;&oacute; en <em>No Logo: El poder de las marcas </em>(1999), son algunos ejemplos de c&oacute;mo estos actores alineados con el conglomerado del capital intentan apropiarse del poder simb&oacute;lico de la cultura para imponer su relato. M&aacute;rquez lo denuncia y aboga por revertir urgentemente este escenario: &ldquo;La batalla cultural es la gran batalla. Es la batalla que engloba todas las batallas, porque es donde est&aacute; el relato. La batalla pol&iacute;tica es un producto de cualquier batalla cultural, no al rev&eacute;s. La batalla fundamental est&aacute; en tu portal, en tu escalera, en tu familia, en tu cena de empresa&hellip; Ah&iacute; es donde se ganan o se pierden las batallas. Y nosotros la estamos perdiendo claramente, porque en favor de tener un poco de paz y de bienestar estamos dejando que maceren unas narrativas que sabemos que no son verdad y que las ha puesto en funcionamiento no ya el poder pol&iacute;tico, que es simplemente el escaparate, sino todos los poderes que hay detr&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Público asistente a la primera jornada del FIB 2025. El Festival Internacional de Benicàssim (FIB)                             </span>
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        Frente a esto, M&aacute;rquez propone instalarse en el concepto de econom&iacute;a moral que, seg&uacute;n explica, &ldquo;permite pensar la cultura como un espacio donde las decisiones econ&oacute;micas deben ser juzgadas tambi&eacute;n desde criterios &eacute;ticos, simb&oacute;licos y comunitarios&rdquo;. &ldquo;Repensar la cultura desde la econom&iacute;a moral, no es solo un gesto nost&aacute;lgico, es una posibilidad de resistencia y una reimaginaci&oacute;n del futuro&rdquo;, proclama en<em> Antineutral,</em> ensayo que parte de la posibilidad real del colapso civilizatorio para trazar un esperanzado porvenir. El foco es la m&uacute;sica, pero el &aacute;nimo con que se escribe abre por completo el diafragma hasta vislumbrar una sociedad alternativa, m&aacute;s justa y sostenible.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La utop&iacute;a como combustible.</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que este libro es muy optimista. Lo creo de verdad&rdquo;, reitera el autor. No en vano dedica una parte importante del volumen a aportar soluciones o &ldquo;formas de resistencia&rdquo;, muchas de ellas articuladas desde el tejido asociativo con ejemplos como el del Ateneu Popular 9 Barris de Barcelona, que programa m&uacute;sica y artes con participaci&oacute;n vecinal, o el de la campa&ntilde;a <em>Own Your Venues </em>mediante la cual comunidades, artistas y simpatizantes adquieren colectivamente la propiedad de salas de m&uacute;sica independientes para protegerlas de la especulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las plataformas de <em>streaming</em>, M&aacute;rquez se&ntilde;ala como alternativas Bandcamp o la cooperativa Resonate, que ensaya un modelo de propiedad compartida entre artistas y oyentes, con reparto transparente y decisiones colegiadas. Respecto a la situaci&oacute;n de los m&uacute;sicos, el autor apuesta por un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musico-trabajador-empresario-dilema-estanca-debate-profesion-precaria-desprotegida_1_10473518.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicalismo fuerte y del siglo XXI</a>, al que considera &ldquo;la &uacute;nica herramienta capaz de enfrentar simult&aacute;neamente la precariedad econ&oacute;mica, la opacidad tecnol&oacute;gica, la inseguridad laboral y la discriminaci&oacute;n estructural, ofreciendo un marco donde la dignidad profesional deje de ser una excepci&oacute;n para convertirse en la norma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En<em> Antineutral, </em>que funciona como revulsivo, Pepo M&aacute;rquez desmantela narrativas desmoralizantes e impulsa la resistencia transformadora: &ldquo;No podemos aceptar que nos llamen ingenuos porque lleva mucho esfuerzo alimentar la utop&iacute;a, o sea, la ingenuidad. Tenemos que naturalizar la utop&iacute;a como el combustible de la izquierda. Que igual no vamos a cambiar nada, pero vamos a intentarlo. Este es nuestro superpoder frente a pensamientos m&aacute;s conservadores o directamente derechistas o ultraderechistas que no creen en la utop&iacute;a, sino en la destrucci&oacute;n del diferente&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/antineutral-ensayo-revolucionario-cambiar-musica-directo-utopia-combustible-izquierda_1_12791454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Antineutral', un ensayo revolucionario para cambiar la música en directo: “La utopía tiene que ser el combustible de la izquierda”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Festivales,Festivales de música,FIB - Festival Internacional de Benicasim,Sónar,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bob Stanley: “Detrás de las historias que conforman el nacimiento del pop casi siempre había un negro o una mujer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/bob-stanley-detras-historias-conforman-nacimiento-pop-habia-negro-mujer_1_12692606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15c451dd-f987-46f0-bcd4-cb45eb2d184a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bob Stanley: “Detrás de las historias que conforman el nacimiento del pop casi siempre había un negro o una mujer”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y músico británico Bob Stanley desmenuza en 'Let’s Do It. El nacimiento de la música pop' (Liburuak, 2025) casi un siglo de música popular anglosajona: del ragtime al rock pasando por el jazz, el blues o el swing</p><p class="subtitle">‘Fix Streaming’, un movimiento para que los instrumentistas también disfruten del éxito económico de una canción</p></div><p class="article-text">
        El sonido hipn&oacute;tico de Glenn Miller, con esa repetici&oacute;n palpitante de <em>riffs</em>, certificaba su h&aacute;bil manejo de ciertas estructuras musicales, aquellas de las que cuesta desprenderse. Al igual que otros progenitores de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/canciones-no-mundo-disfrutara-siglo-memoria-lgtb-planes-culturales-diferente_132_12549956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melod&iacute;as pegadizas</a>, Miller entendi&oacute; en qu&eacute; consist&iacute;a eso del pop y lider&oacute; la venta de discos en 1939. <em>In the Mood</em>, <em>Moonlight Serenade</em> o <em>Little Brown Jug </em>son tan populares como las canciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/the-beatles-suena-eleanor-rigby-now-and-then-cancion-inedita-rescatada-ia_1_10646489.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Beatles</a>. Su m&uacute;sica, al igual que la de Buddy Holly, Eddie Cochran, Ian Curtis o Kurt Cobain, perdura en el tiempo. &ldquo;Es algo eterno, como la piedra&rdquo;, concluye Bob Stanley en uno de los cap&iacute;tulos que conforman <em>Let&rsquo;s Do It. El nacimiento de la m&uacute;sica pop</em>, su &uacute;ltimo libro, publicado originalmente en 2022 y traducido ahora al espa&ntilde;ol de la mano de Liburuak. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata, en realidad, de la precuela de <em>Yeah! Yeah! Yeah! La historia del pop moderno</em>, obra que diseccionaba el pop desde el estallido del <em>rock and roll</em> en los 50 hasta 2013, fecha en que se public&oacute;. El autor se centra ahora en un arco temporal previo, de 1900 a 1970, solapando, en este caso, dos d&eacute;cadas del anterior t&iacute;tulo: &ldquo;Pens&eacute; en terminar la historia en los a&ntilde;os cincuenta, cuando surge el <em>rock and roll</em>. Pero el per&iacute;odo posterior, en el que el viejo y el nuevo mundo estaban en conflicto, aunque secretamente se influ&iacute;an mutuamente, me pareci&oacute; fascinante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bob Stanley es periodista musical y miembro de la banda dance-pop Saint Etienne. Doble vertiente que, aun habi&eacute;ndose significado en la construcci&oacute;n de esta magn&iacute;fica historia, palidece ante su faceta de archivista: es su labor como coleccionista e investigador &ndash;que tambi&eacute;n desarrolla en sus <a href="https://acerecords.co.uk/search?query=Bob%20Stanley&amp;mode=2&amp;format=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celebrados recopilatorios para Ace Records</a>&ndash; la que enriquece todos y cada uno de los p&aacute;rrafos en sus m&aacute;s de 700 p&aacute;ginas. &ldquo;Ante todo, soy un fan&rdquo;, asiente. El libro, que chorrea nombres, canciones, declaraciones, conexiones temporales y an&eacute;cdotas, se revela como una concienzuda y ardua investigaci&oacute;n, lo que explicar&iacute;a el lapso de 10 a&ntilde;os con su predecesor, <em>Yeah! Yeah! Yeah!. </em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3fb697a5-0e35-4aed-9527-1cdf43528be6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La prensa musical no exist&iacute;a hasta la d&eacute;cada de 1950&rdquo;, arguye Stanley. &ldquo;Adem&aacute;s, los m&uacute;sicos profesionales sol&iacute;an ser m&aacute;s reservados, humildes y educados en p&uacute;blico a excepci&oacute;n de Al Jolson, por lo que encontrar an&eacute;cdotas fue m&aacute;s dif&iacute;cil. Utilic&eacute; muchas entrevistas con m&uacute;sicos que se grabaron en su madurez, cuando ya no les importaba tanto su imagen p&uacute;blica&rdquo;, a&ntilde;ade. Pero, &iquest;qu&eacute; es el pop? En <em>Let&rsquo;s Do It</em>, Stanley formula con precisi&oacute;n la idiosincrasia de este <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/importancia-fenomeno-fan-impulsor-cultura-popular-prejuicios-machistas-estigmas_1_11435920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;meno sociocultural</a>. Es, como apunta en su introducci&oacute;n, &ldquo;el acto de escuchar algo m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, de poner un disco una y otra vez&rdquo;, para resolver, m&aacute;s adelante, que &ldquo;la m&uacute;sica pop est&aacute; hecha para bailar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Irving Berlin lo clav&oacute; mucho antes, en 1913, al tratar de explicar el &eacute;xito de <em>Alexander&rsquo;s Ragtime Band</em>, primera canci&oacute;n <em>protopop</em> de la historia: &ldquo;Puede cantarla el artista y tambi&eacute;n un beb&eacute;. Todos pueden cantarla. Apela a las masas, no a las clases&rdquo;. Definici&oacute;n que, aun siendo aplicable a la actualidad, carece de concreci&oacute;n. &iquest;Es el pop surgido en los albores del siglo XX el mismo que conquist&oacute; a las audiencias d&eacute;cadas despu&eacute;s? Para empezar, aquel no era un fen&oacute;meno juvenil. De entre los muchos rasgos y peculiaridades que los distancian, el m&aacute;s definitorio es, seg&uacute;n Stanley, el ritmo: &ldquo;Desde <em>Rock Around The Clock</em> en adelante, la caja ha sido fundamental. Esto se ha acentuado m&aacute;s desde que el house y el tecno comenzaron a evolucionar en los a&ntilde;os ochenta. Antes de eso, la secci&oacute;n r&iacute;tmica era claramente secundaria con respecto a la melod&iacute;a&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Filias y fobias</h2><p class="article-text">
        <em>Let&rsquo;s Do It</em> se postula como texto referencial capaz de desentra&ntilde;ar, aglutinar y ordenar casi cien a&ntilde;os de m&uacute;sica popular alternando panor&aacute;micas entre Estados Unidos y Reino Unido. Y sin aburrir al lector. &ldquo;Por encima de todo, quer&iacute;a que fuese entretenido&rdquo;, declara Stanley en las primeras p&aacute;ginas. Prop&oacute;sito que logra fragmentando el relato en 52 breves cap&iacute;tulos que funcionan como piezas independientes. En ellos, el brit&aacute;nico exhibe sus filias y sus fobias echando mano de la primera persona en diferentes ocasiones. &ldquo;Si tuviera que elegir [para escuchar a un solo artista el resto de la vida], todos son peores que Duke Ellington&rdquo;, asevera. Y, mientras concede a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vicios-exige-noche_129_12420452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frank Sinatra</a> el honor de ser &ldquo;eje del libro&rdquo; ocupando casi dos cap&iacute;tulos, Cole Porter &ndash;de quien se sirve para su t&iacute;tulo&ndash; no le merece el mismo protagonismo y lo relega a un par de p&aacute;ginas en el dedicado al <em>Great American Songbook</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es una historia de g&eacute;neros &ndash;<em>ragtime</em>, jazz, <em>hillbilly</em>, <em>swing</em>...&ndash;, de emplazamientos &ndash;Storyville, Broadway, el Soho londinense, Hollywood...&ndash;, de avances t&eacute;cnicos &ndash;gram&oacute;fono, micr&oacute;fono, radio...&ndash; y de los &eacute;xitos de Irving Berlin, Jerome Kern, Bing Crosby, Frank Sinatra, Louis Armstrong, Duke Ellington o Billie Holiday. Pero tambi&eacute;n de estrepitosos fracasos e imperdonables olvidos. Stanley recupera nombres y desempolva sorprendentes relatos, como el del compositor Harry Warren, quien no pudo recoger su Oscar por <em>Lullaby of Broadway</em> al no ser reconocido a la entrada del hotel Biltmore, sede de la ceremonia en 1935.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-presenta-plan-igualdad-especial-foco-lucha-violencias-machistas-tendra-mirada-feminista_1_11892359.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perspectiva de g&eacute;nero</a>, aspiraci&oacute;n que Stanley verbaliza desde la introducci&oacute;n misma. Su proporci&oacute;n de presencia femenina ambiciona la paridad, empe&ntilde;o que culmina con el rescate de algunas de las figuras femeninas de este per&iacute;odo, como el grupo de jazz vocal Las Boswell, la <em>crooner</em> Vaughn De Leath o la directora de orquesta Ina Ray Hutton. &ldquo;No fue una tarea dif&iacute;cil&rdquo;, asegura Stanley. &ldquo;Las pistas sol&iacute;an estar en los cr&eacute;ditos o escondidas en la letra peque&ntilde;a. Me bas&eacute; en la historia social y en libros acad&eacute;micos: detr&aacute;s de cualquier historia del libro casi siempre hab&iacute;a un negro o una mujer como instigadores&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Durante el primer tercio del siglo XX, las mujeres compraban la mayor&iacute;a de discos. Tambi&eacute;n los vend&iacute;an como dependientas especializadas. Muchos anuncios de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/problemas-industria-musical-lugar-oscurece-alma-pasion-salud_1_12537037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria musical</a> se dirig&iacute;an a ellas. El 75% de los asistentes a conciertos eran mujeres. Y esto era as&iacute; porque la cultura se consideraba un asunto fr&iacute;volo y, por tanto, femenino. Pero la cosa se complicaba si pretend&iacute;an hacer carrera sobre el escenario. La periodista Lucy O'Brien explica en <em>She Bop. La historia definitiva de la mujer en la m&uacute;sica popular</em> (2012) que aquellas mujeres que quer&iacute;an dedicarse a la m&uacute;sica lidiaban entonces con el estigma de la indecencia, punto que Stanley matiza: &ldquo;Hab&iacute;a una estricta jerarqu&iacute;a social y, por supuesto, mucha hipocres&iacute;a. Pero a una cantante de &oacute;pera ligera se la ten&iacute;a en mayor consideraci&oacute;n que a una cantante de vodevil o de <em>music hall</em>. A Nellie Melba nunca se la consider&oacute; indecente. Pero Marie Lloyd, posiblemente la cantante m&aacute;s famosa de Gran Breta&ntilde;a a finales del siglo XIX, fue arrestada nada m&aacute;s llegar a Nueva York y tuvo que &lsquo;explicar&rsquo; sus letras ante el tribunal&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Conservadurismo y esnobismo contra el pop</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Durante toda su historia, el pop ha tenido que enfrentarse a problemas de clase, de raza y de esnobismo&rdquo;, apunta Stanley en<em> Let&rsquo;s Do It</em>. La segregaci&oacute;n racial y la marginalizaci&oacute;n de migrantes de clase obrera dificult&oacute; la comercializaci&oacute;n de nuevas m&uacute;sicas. Pero los bajos fondos, donde lo h&iacute;brido y lo indecente supuraban vida, acabaron revolucion&aacute;ndolo todo. Sin esa interculturalidad que ahora penaliza Donald Trump, es dif&iacute;cil imaginar la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/monocultura-dificil-musicos-ahora-llegar-nivel-exito_1_12550144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historia de la m&uacute;sica pop</a>. &ldquo;La emigraci&oacute;n de Europa a Estados Unidos a finales del siglo XIX y, posteriormente, el desplazamiento de los afroamericanos de Nueva Orleans a Kansas City y Chicago, fueron los factores que, en esencia, dieron origen a la m&uacute;sica estadounidense. Hay que tener en cuenta que el entorno racista y clasista de Storyville, en Nueva Orleans, fue, probablemente, lo que dio lugar al jazz primitivo. La m&uacute;sica siempre se adapta a las circunstancias dif&iacute;ciles&rdquo;, aclara Stanley. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA sí supone una amenaza real para la individualidad. La falta de variedad musical en el Top 40 actual ya es bastante deprimente, y si la IA se alimenta de eso se convertirá todo en algo monótono.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bob Stanley</span>
                                        <span>—</span> Periodista y músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Let&rsquo;s Do It</em> pone tambi&eacute;n el acento en dos de los archienemigos del pop: el esnobismo, que lo acusa de fr&iacute;volo, y el conservadurismo, que lo ve como una amenaza para la moral y para el <em>statu quo</em>. El lector sonreir&aacute;, por ejemplo, con la historia de George Robey, quien se neg&oacute; a compartir escenario con un grupo &ldquo;ruidoso, an&aacute;rquico y primitivo&rdquo; que, evidentemente, no se trataba de punks desga&ntilde;it&aacute;ndose, sino de la Original Dixieland Jazz Band. &ldquo;La m&uacute;sica popular era un campo de batalla donde se enfrentaban los aventureros musicales y los reaccionarios m&aacute;s avariciosos&rdquo;, explica el autor, que dice que &ldquo;esto ocurre en varios momentos de la historia, y la conmoci&oacute;n y la reacci&oacute;n conservadora son siempre muy similares: re&iacute;rse de ello, parodiarlo y mostrarse indignado porque no es &lsquo;m&uacute;sica de verdad&rsquo;&rdquo;. &ldquo;Ejemplos recientes son el <em>vaporwave </em>y el hiperpop, ambos totalmente absorbidos ya por la corriente<em> mainstream</em>&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el miedo a la innovaci&oacute;n? Otra constante a la que Stanley tambi&eacute;n saca punta. Henry T. Fink, cr&iacute;tico del <em>New York Evening Post</em> y fan de Wagner, tem&iacute;a que aquellas melod&iacute;as vulgares que silbaba la gente por la calle pudieran acabar producidas en masa. Era 1900. James Caesar Portillo, presidente de la Federaci&oacute;n Americana de M&uacute;sicos (AFM), calific&oacute; la <em>jukebox</em> como &ldquo;amenaza n&uacute;mero uno&rdquo; en 1942. No es de extra&ntilde;ar que el lector trace aqu&iacute; conexiones con un presente en el que el sector art&iacute;stico enfrenta la r&aacute;pida expansi&oacute;n de la creaci&oacute;n artificial. &ldquo;Creo que la IA s&iacute; supone una amenaza real para la individualidad&rdquo;, se lamenta Stanley. &ldquo;La falta de variedad musical en el<em> </em>Top 40 actual ya es bastante deprimente, y si la IA se alimenta de eso se convertir&aacute; todo en algo mon&oacute;tono&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Let&rsquo;s Do It</em>, Bob Stanley completa su particular enciclopedia del pop en dos tomos que, de necesitar melod&iacute;a de cabecera, podr&iacute;a servirse de <em>History Repeating</em> de Propellerheads y Shirley Bassey, la cual no solo fusiona ambos mundos, tambi&eacute;n resalta el car&aacute;cter c&iacute;clico, revivalista, de esta historia de j&oacute;venes curioseando en las estanter&iacute;as de sus abuelos. Este segundo volumen &ndash;primero en realidad&ndash;, recorre la historia del pop sin escatimar en el establecimiento de sus hitos: el ragtime de <em>Maple Leaf Rag</em> de Scott Joplin como modelo para todas las explosiones del pop del siglo XX, la Original Dixieland Jazz Band como primera banda pop, Al Johnson como primera superestrella multimedia, Billie Holiday y Judy Garland como precursoras de la sensibilidad pop del siglo XXI&hellip; Y as&iacute; sucesivamente. Un absoluto deleite para nost&aacute;lgicos y entusiastas &aacute;vidos de una arqueolog&iacute;a musical tan minuciosa como amena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/bob-stanley-detras-historias-conforman-nacimiento-pop-habia-negro-mujer_1_12692606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Oct 2025 19:56:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bob Stanley: “Detrás de las historias que conforman el nacimiento del pop casi siempre había un negro o una mujer”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Libros,Literatura,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De cómo Olvido se convirtió en Alaska: entre el folclorismo y el pop, los años de la irreverencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olvido-convirtio-alaska-folclorismo-pop-anos-irreverencia_1_12498915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7824de1f-0875-4604-a1fd-24c9de1c06d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De cómo Olvido se convirtió en Alaska: entre el folclorismo y el pop, los años de la irreverencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Rafa Cervera recupera y reedita su icónica biografía, 'Alaska y otras historias de la movida', que abarca la escena musical madrileña entre 1973 y 1985, publicado originariamente hace 23 años</p><p class="subtitle">Gregg Araki, cineasta: “Los superhéroes son asexuales y ese es uno de los problemas de EEUU, el puritanismo”
</p></div><p class="article-text">
        Una foto en el n&uacute;mero estival de <em>Disco Expr&eacute;s</em> de 1978 es el primer recuerdo que tiene Rafa Cervera de una Olvido Gara rebautizada ya <em>per se</em> como Alaska. Fotografiada por Alberto Garc&iacute;a-Alix para una entrevista de Jes&uacute;s Ordov&aacute;s, la quincea&ntilde;era luc&iacute;a insolente con collar y pulsera punk de pinchos y un mono de leopardo. Aquella imagen impact&oacute; al chico, de su misma edad, poco acostumbrado a hallar, entre la<em> troupe </em>del rock estatal de finales de los 70, actitudes y pintas tan descaradamente modernas. &ldquo;Algunos miembros de Kaka de Luxe sal&iacute;an tambi&eacute;n, per<span class="highlight" style="--color:transparent;">o ninguno era como ella. Alaska era una criatura de King&rsquo;s Road aparecida en el Rastro&rdquo;, rememora Cervera, quien, a pesar del asombro inicial, no se interes&oacute; por su m&uacute;sica hasta algunos a&ntilde;os despu&eacute;s: &ldquo;Yo era un adolescente cargado de prejuicios y pensaba que el rock se ten&iacute;a que cantar en ingl&eacute;s&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        La entrevistaba por primera vez en 1982 <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>para su fanzine, <em>Estricnina</em><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>, tras un concierto de Los Pegamoides en <em>La Tomatina</em> de Bu&ntilde;ol. Era el verano del mundial de Naranjito y lo estaban petando con <em>Bailando</em>. Un contundente &ldquo;Superstar&rdquo;, en una de esas tipograf&iacute;as <em>stripped</em> de contorno sexy, serv&iacute;a de t&iacute;tulo a una conversaci&oacute;n desinhibida que revelaba los muchos puntos en com&uacute;n entre ambos interlocutores. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, una reproducci&oacute;n de aquellas p&aacute;ginas hace de guarda para la reedici&oacute;n, en tapa dura, de su <em>Alaska y otras historias de la movida</em> (Lunwerg, 2025), un libro referencial publicado en 2002, h&iacute;brido entre el ensayo y la biograf&iacute;a, que radiograf&iacute;a con &aacute;nimo literario parte de aquella escena y que llevaba tiempo descatalogado. El texto, m&aacute;s all&aacute; de ligeras correcciones, es el mismo. La edici&oacute;n actual incluye, como novedad, un ep&iacute;logo del autor para recontextualizar la historia y una introducci&oacute;n de la redactora jefa de Cultura de elDiario.es <a href="https://www.eldiario.es/autores/elena_cabrera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Cabrera</a> que se suma a la de Pedro Almod&oacute;var, en formato entrevista, que ya abr&iacute;a la edici&oacute;n original de Plaza &amp; Jan&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Tras publicar en 2022 </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Canci&oacute;n para hombres grandes</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, &uacute;ltima pieza de su particular trilog&iacute;a de ficci&oacute;n, y regresar al ensayo musical para firmar </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>The Velvet Underground, etc.</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><a href="https://www.eldiario.es/autores/rafa-cervera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Rafa Cervera</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, colaborador de elDiario.es, se encontraba en un receso de su producci&oacute;n literaria. &ldquo;Como no estoy trabajando en otro libro de ficci&oacute;n surgi&oacute; la posibilidad de reeditar este y acept&eacute;, aunque tuve sensaciones contradictorias. Por un lado, cre&iacute;a que era buena idea porque me parece un cl&aacute;sico, por otro, ten&iacute;a miedo de leerlo y que el texto me defraudara, pero no fue as&iacute;. Cuando lo le&iacute; me di cuenta de que, precisamente por la imagen que se ha construido alrededor de Alaska y de la propia movida, era importante que el libro se reeditara&rdquo;, confiesa el autor.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">La construcci&oacute;n de un mito</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este es un libro sobre la identidad. Es Alaska construy&eacute;ndose a s&iacute; misma. Precoz, tenaz y transgresora. Una cr&oacute;nica, plural en testimonios e hilvanada por la &aacute;gil prosa de Cervera, que arranca con su llegada a Madrid en 1973 y que concluye tras la publicaci&oacute;n de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Deseo carnal</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, el &aacute;lbum multiventas de Dinarama en 1985. Una delimitaci&oacute;n temporal sugerida por David Tr&iacute;as, editor de Plaza &amp; Jan&eacute;s, quien prefiri&oacute; acotar la historia a los a&ntilde;os de la movida y prescindir del relato al completo: &ldquo;Lo de apelar a la movida en 2002 fue un gesto muy inteligente porque apenas hab&iacute;a bibliograf&iacute;a al respecto. Para m&iacute;, la movida deja de ser un acontecimiento espont&aacute;neo en 1985, momento en el que Radio Futura, Almod&oacute;var o Gabinete Caligari tienen &eacute;xito. No porque me parezca mal ese &eacute;xito, que no es el caso, sino porque ya es otra cosa. Todo son etapas y ciclos. Por otro lado, que el libro empezara con una ni&ntilde;a que quiere inventarse a s&iacute; misma y termine con esa ni&ntilde;a ya abandonando la adolescencia y habiendo triunfado en su objetivo de hacerlo siendo ella misma me parec&iacute;a perfecto&rdquo;, refiere Cervera. </span>
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            <span class="title">
                Alaska en un acontecimiento social en febrero de 1983                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Alaska iba para famosa. El destino lo grita desde el arranque mismo de esta incompleta biograf&iacute;a. Hab&iacute;a indicios y catalizadores. Entre los &uacute;ltimos, tener su propio televisor en color. &ldquo;No me recuerdo estudiando, solo leyendo tebeos o viendo la televisi&oacute;n&rdquo;, declara la protagonista en las primeras p&aacute;ginas del libro. En la intimidad de su cuarto y sin control parental, aquel aparato despachaba un sinf&iacute;n de referentes que calaron en la Olvido Gara ni&ntilde;a. &ldquo;La televisi&oacute;n era fundamental entonces &ndash;argumenta Cervera desde su experiencia&ndash; cualquiera que recuerde la serie </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Sigue so&ntilde;ando</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> sabr&aacute; a lo que me refiero. La tele me hizo conocer a los Monkees, Massiel, las series de Irwin Allen, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Super Agente 86</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Los Vengadores</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, Los Bravos, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La casa de los Mart&iacute;nez</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, las representaciones teatrales de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Novela</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Estudio 1</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Historias para no dormir</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El pato Saturnino</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La Familia Munster</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Furia</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Flipper </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">y, por supuesto, los anuncios publicitarios, y eso incluye los de Nico para Terry. Si cambiamos los referentes locales por los mexicanos, tenemos ah&iacute; un poderos&iacute;simo imaginario que va dando forma a la mente de una ni&ntilde;a precoz&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La televisi&oacute;n, s&iacute;, pero tambi&eacute;n ese M&eacute;xico multicolor y extremo, apasionado&rdquo;, contin&uacute;a Cervera, afanado en desgranar la confluencia de factores que convirtieron a Olvido en Alaska. &ldquo;La m&uacute;sica, por supuesto. El descubrir a Bowie y otros personajes del espacio exterior que parece que han aterrizado en tu cuarto para hablar contigo y decirte que no est&aacute;s sola. Los libros, y no solamente el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Gay Rock</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Haro Ibars. Las vidas de santas y los libros de caballer&iacute;a fueron tambi&eacute;n fundamentales para la Alaska que deja la adolescencia&rdquo;. Una at&iacute;pica adolescente, cincelada en la Espa&ntilde;a de la </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/seis-fotografias-transicion-muestran-confrontacion-consenso_1_12361443.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Transici&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que con 12 a&ntilde;os le&iacute;a tratados de sexualidad, con 13 pululaba por el Rastro madrile&ntilde;o y con 14 formaba Kaka de Luxe. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Una historia feminista y 'queer'</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Alaska y otras historias de la movida</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> es tambi&eacute;n un relato feminista. Aunque no lo sea desde una adscripci&oacute;n militante de su protagonista a los postulados del movimiento. &ldquo;Como la gran mayor&iacute;a de historias de mujeres de entonces, esa voluntad de luchar por ser quien una quiere ser no viene de la conciencia de ese concepto, sino de una necesidad vital&rdquo;, aduce Cervera para, a continuaci&oacute;n, se&ntilde;alar similitudes con Debbie Harry: &ldquo;Ella quer&iacute;a hacer lo que hac&iacute;an los hombres, quer&iacute;a tener su mismo derecho a divertirse. Ser atractiva y experimentar. Era una actitud que no ven&iacute;a dada por un dec&aacute;logo concreto. Con Alaska, Ana Curra, Rubi o Las Chinas pasa lo mismo porque, adem&aacute;s, la irreverencia del punk y la nueva ola invitan a subvertir esos c&oacute;digos&rdquo;. Todo ello sin olvidar que, como el mismo autor documenta a lo largo de esta obra, la historia de Alaska es tambi&eacute;n la de otras dos mujeres emancipadas y estimulantes, Am&eacute;rica y Caridad, madre y abuela respectivamente, que inocularon en la ni&ntilde;a el germen de un empoderamiento sin etiquetas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Si su contribuci&oacute;n a la lucha por la liberaci&oacute;n de la mujer </span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">tras d&eacute;cadas de opresora dictadura</span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> resulta tan vigente como digna de ser rese&ntilde;ada, todav&iacute;a lo es m&aacute;s su papel en la normalizaci&oacute;n de modelos disruptivos de expresi&oacute;n de g&eacute;nero. Lo que hace </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/extasis-chappell-roan-artista-puesto-pie-gen-z_1_11615642.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Chappell Roan</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> en 2025, Alaska lo hac&iacute;a a finales de los 70. Embajadora </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>camp</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> de lo travesti, siempre afirm&oacute; que le hubiera gustado ser hombre para poder ser gay. No es una Patti Smith andr&oacute;gina, es una exuberante Divine. Y, por ello, icono para el colectivo. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Alaska es como </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/siouxsie-regreso-hechicera-rebelde-punk_1_10334812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Siouxsie </span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">o Poly Styrene, una mujer que le da la vuelta al concepto heteropatriarcal de c&oacute;mo deber ser una mujer. No se viste para estar guapa seg&uacute;n los c&aacute;nones masculinos, se viste para estar guapa seg&uacute;n su propio concepto de belleza. El p&uacute;blico gay ten&iacute;a a las folcl&oacute;ricas y a las cantantes pop. Alaska cre&oacute; un nuevo modelo de diva, la diva rara que, a la vez, es tambi&eacute;n una folcl&oacute;rica y una cantante pop&rdquo;, sostiene el autor. </span>
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                    alt="Alaska y Dinarama en enero de 1985: de izquierda a derecha, Carlos Berlanga, Nacho Canut y Alaska"
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            <span class="title">
                Alaska y Dinarama en enero de 1985: de izquierda a derecha, Carlos Berlanga, Nacho Canut y Alaska                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una poderosa y desprejuiciada imagen que no qued&oacute; relegada a la esfera adulta. Su fichaje por el programa infantil de </span><a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/muere-lolo-rico-creadora-directora-la-bola-cristal_1_7419751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Lolo Rico</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La bola de cristal</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, fue trascendental en la difusi&oacute;n de unos valores que permearon a toda una generaci&oacute;n. &ldquo;Cuando hablamos de la tele moderna en la Espa&ntilde;a de los 80 solemos destacar </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La edad de oro</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que fue revolucionaria &ndash;explica Cervera, quien fuera colaborador del programa de Paloma Chamorro&ndash; pero que Alaska se convirtiera en el relevo de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Los Chiripitifl&aacute;uticos</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es algo que cabr&iacute;a estudiar con detalle&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">La batalla por el relato</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">M&aacute;s all&aacute; de pol&eacute;micas surgidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os alrededor del personaje y su entorno, Alaska siempre ha ido por libre. &ldquo;Ella nunca ha sido de dejar que le impongan nada&rdquo;, proclama el periodista. Este perfil de inc&oacute;modo encaje &ndash;que tan bien ha explotado </span><a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/movistar-plus-presenta-nueva-docuserie-alaska-lineas-rojas-diferencia-clave-bose_1_11625525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">la serie</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Movistar+, </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/alaska-he-sido-conservadora-decir-transgresora-no-conocerme_1_11899244.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Alaska revelada</em></span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>&ndash; </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">se infiere de la lectura de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Alaska y otras historias de la movida </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">desde la misma entrevista a </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-barbaridad-decir-artistas-no-deben-posicionarse-politicamente_1_11740871.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Pedro Almod&oacute;var</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que sirve de pr&oacute;logo, quien la defin&iacute;a como &ldquo;poli&eacute;drica y contradictoria&rdquo; en una semblanza que 20 a&ntilde;os despu&eacute;s le sigue siendo aplicable. &ldquo;Alaska siempre ha sido muchas cosas a la vez&rdquo;. Hay gente que le reprochaba que presentara </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Cine de barrio</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> cuando ese tipo de cine ha formado parte de su esencia desde los tiempos de Kaka de Luxe, algo que viene dado por su simbiosis con Carlos Berlanga y Nacho Canut. Escuchaba a Ramones y le&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Diez Minutos.</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> Esa capacidad de incorporar tantos mundos ya confund&iacute;a entonces y ahora, que todo tiene que ser o blanco o negro, confunde todav&iacute;a m&aacute;s&ldquo;, explica el periodista.  </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Alaska y otras historias de la movida</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es una vibrante aproximaci&oacute;n a la figura de una mujer singular&iacute;sima y es un retrato de una fracci&oacute;n de la escena musical que bull&iacute;a en el Madrid de los 80, con sus pasiones y sus pu&ntilde;aladas. Por sus p&aacute;ginas transitan Nacho Canut, Carlos Berlanga, Ana Curra, Eduardo Benavente, Pedro Almod&oacute;var, Paloma Chamorro, Fabio de Miguel y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera, conformando un esclarecedor tapiz sobre la irrupci&oacute;n de un fen&oacute;meno que el periodista valenciano reh&uacute;sa entrar a valorar: &ldquo;Lo que ten&iacute;a que decir sobre el tema ya est&aacute; en este libro&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Una de las cosas que me hac&iacute;a dudar sobre reeditarlo es que no tengo ning&uacute;n inter&eacute;s en seguir hablando de esto, como tampoco tengo inter&eacute;s ya en escribir sobre Velvet Underground. Ya est&aacute;. Cuanto mayor me hago, menos necesidad de explicar aquello que tan interesante y necesario me parece. Llevo m&aacute;s de 40 a&ntilde;os haci&eacute;ndolo. Con disfrutarlo en privado me basta. Adem&aacute;s, ya est&aacute; Facebook y los grupos sobre la movida y los a&ntilde;os 80. Si quieres que el mundo sepa c&oacute;mo est&aacute;s envejeciendo de bien o de mal, m&eacute;tete a comentar en uno de esos perfiles o grupos. Y ah&iacute; incluyo tambi&eacute;n a los relativos a la ruta, la movida valenciana, etc. La batalla por apoderarse del relato que la libren todos ellos&rdquo;, concluye. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olvido-convirtio-alaska-folclorismo-pop-anos-irreverencia_1_12498915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 20:25:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De cómo Olvido se convirtió en Alaska: entre el folclorismo y el pop, los años de la irreverencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/volver-montar-grupo-energia-colectiva-busca-imponerse-individualismo-solistas-musica_1_12278907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83538e6a-90f9-4c8f-9085-34a753db0f4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de hegemonía del rock unido a la precariedad de medios y al auge de una sociedad individualista, afianzó a los artistas en solitario, pero la tendencía podría revertirse</p><p class="subtitle">Por qué le interesa a Spotify elegir las canciones que escuchas
</p></div><p class="article-text">
        Loquillo tuvo una banda de rock&rsquo;n&rsquo; roll. Alarde&oacute; de ello en <em>El ritmo del garage</em>, &eacute;xito de 1983 con el que rubricaba ese logro, meta aspiracional de muchos j&oacute;venes de entonces. Cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s ese sue&ntilde;o parece desva&iacute;do. O s&iacute;, al menos, en el espectro musical dominante. Desde hace varios a&ntilde;os la mayor&iacute;a de proyectos emergentes se distancian de esa configuraci&oacute;n popularizada con la revoluci&oacute;n cultural del rock, aquella que idealiz&oacute; el garaje como espacio donde acoger, a modo de incubadora, a varios chavales y sus instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        Un vistazo a la lista de &eacute;xitos as&iacute; lo confirma. En <a href="https://elportaldemusica.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Portal de M&uacute;sica (EDM)</a>, que contabiliza ventas f&iacute;sicas y <em>streams</em>, apenas un 10% de sus entradas son atribuibles a este formato. Algo que contrasta con la venta de vinilos, en las que s&iacute; supera el 50%. Quien compra vinilo, prefiere bandas. Y no se trata solo de una cuesti&oacute;n generacional &ndash;sobre todo si tenemos en cuenta que cada vez m&aacute;s j&oacute;venes adquieren m&uacute;sica en este soporte&ndash;, sino porque su consumo va com&uacute;nmente asociado a un g&eacute;nero musical concreto, el del rock. Este, en su expresi&oacute;n natural, la banda, fue motor de la industria discogr&aacute;fica hasta los 80, pero la irrupci&oacute;n del pop, de la electr&oacute;nica y de los sonidos urbanos, le cost&oacute; la hegemon&iacute;a en favor de d&uacute;os y solistas. 
    </p><p class="article-text">
        Entrado el siglo XXI un reencarnado <em>leitmotiv</em> punk, el del <em>do it yourself</em>, arm&oacute; una nueva revoluci&oacute;n solista propulsada por el entorno digital. &ldquo;Toda esta proliferaci&oacute;n de artistas solistas ha tenido que ver con la posibilidad de hacer m&uacute;sica en tu propia habitaci&oacute;n&rdquo;, afirma el m&uacute;sico Jorge P&eacute;rez 'T&oacute;rtel' quien, parafraseando a Beck, a&ntilde;ade: &ldquo;El nuevo folk es un chico en su habitaci&oacute;n con un <em>laptop&rdquo;.</em> As&iacute; es como un ordenador personal, equipado con el hardware y el software adecuados, trastoc&oacute; el paradigma de creaci&oacute;n musical desplazando su eje hacia el individualismo, tendencia que alcanz&oacute; su c&eacute;nit durante la pandemia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del garaje a la habitaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El confinamiento alent&oacute;, por ejemplo, el despegue del<em> bedroom pop, </em>v&iacute;a de experimentaci&oacute;n lo-fi, junto con otros g&eacute;neros, para toda una generaci&oacute;n de j&oacute;venes m&uacute;sicos. T&oacute;rtel, profesor en el Grado de Creaci&oacute;n Musical de la UEM durante esos a&ntilde;os, fue testigo directo del fen&oacute;meno: &ldquo;Mis alumnos optaban por trabajar en solitario al estar acostumbrados a hacer m&uacute;sica en casa&rdquo; y menciona, de entre ellos, a Ralphie Choo, Rusowsky y D3llano, artistas que &ldquo;ya buscaban su rollo, su sonido y se convirtieron directamente en productores&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Edu Fern&aacute;ndez, <em>product manager </em>de la discogr&aacute;fica Sonido Muchacho, tambi&eacute;n vincula la reciente democratizaci&oacute;n de la industria con el incremento de proyectos unipersonales: &ldquo;Cualquiera con unas nociones m&iacute;nimas puede grabar y publicar sus canciones sin depender de nadie m&aacute;s, completando el proceso por su cuenta&rdquo;, dice, aludiendo tambi&eacute;n al hito en la autogesti&oacute;n musical propiciado por las plataformas de <em>streaming.</em> Sonido Muchacho, que nac&iacute;a a la contra hace diez a&ntilde;os acogiendo mayoritariamente grupos cuando el formato ya mostraba signos de retroceso, alberga ahora un nutrido y fruct&iacute;fero cat&aacute;logo, prueba fehaciente de que todav&iacute;a hay j&oacute;venes que aspiran a emular a la generaci&oacute;n de Loquillo. 
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                El grupo musical Alcalá Norte a su llegada a los Premios de la Música Independiente (MIN)                            </span>
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        Los hay. Y las hay. &ldquo;No nos sentimos una minor&iacute;a, es m&aacute;s, nos sentimos acogidas por el panorama&rdquo;, aseguran las ilicitanas La 126, jovenc&iacute;simo combo punk-pop ganador de la pasada edici&oacute;n del Emerge Vibra Mahou y cuyas motivaciones no difieren mucho de las que reunieron a The Beatles a principios de los 60: &ldquo;Lo primero que nos anim&oacute; fue la diversi&oacute;n de juntarnos, tocar y escuchar m&uacute;sica, algo parecido a un sue&ntilde;o, pero el impulso real fue cuando vimos una oportunidad econ&oacute;mica &ndash;dicen refiri&eacute;ndose a la dotaci&oacute;n del premio&ndash; porque sin &eacute;l no habr&iacute;amos podido salir a la luz ya que tener una banda implica grabar, comprar equipo, viajar o alquilar salas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a es un factor disuasorio para lanzarse a hacer m&uacute;sica entre varias personas. Si toca repartir no salen las cuentas. &ldquo;Y menos ahora&rdquo;, sostiene T&oacute;rtel tras casi tres d&eacute;cadas militando en distintos grupos. &ldquo;En el a&ntilde;o 97-98, cuando empezamos, era m&aacute;s sencillo ir a ciudades y que hubiera p&uacute;blico, pero ahora los gastos que comporta salir de gira, que sea viable para cuatro o cinco personas, la furgoneta, el equipo, el t&eacute;cnico, etc. ya es demasiada infraestructura&rdquo;, explica el valenciano quien recientemente se ha decantado por el formato solista no solo por &ldquo;probar otra cosa&rdquo;, sino tambi&eacute;n por ser &ldquo;m&aacute;s sencillo y sostenible&rdquo;. Una opci&oacute;n que, adem&aacute;s, no le impedir&iacute;a crecer en circunstancias m&aacute;s favorables. &ldquo;Hay muchos solistas que cuando consiguen tener cierta envergadura, se revisten de banda sin cambiar de proyecto&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, y especialmente a partir del <em>star system</em> desplegado por el pop en los 80, este formato individual no solo ha dado muestras de solvencia sino que ha ido modelando la f&oacute;rmula del &eacute;xito masivo. Ah&iacute; est&aacute;n los grandes solistas, desde Elvis a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/taylor-swift-si-influir-elecciones-eeuu_1_11781023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a>. Pero con la irrupci&oacute;n de las redes sociales el ejercicio del estrellato adopt&oacute; otro cariz: El artista se convert&iacute;a en objeto de consumo a tiempo completo. &ldquo;Mercanc&iacute;a dominando todo lo que es vivido&rdquo;, como apuntaba un visionario Guy Debord en <em>La sociedad del espect&aacute;culo</em> (1967). &ldquo;Antes, la estrella estaba rodeada de un aura de misterio, &iquest;qui&eacute;n se pod&iacute;a acercar a Michael Jackson o a Madonna?&rdquo;, se pregunta T&oacute;rtel para, a continuaci&oacute;n, a&ntilde;adir: &ldquo;Ahora es todo lo contrario, es una exhibici&oacute;n continua que creo contribuye a que los artistas m&aacute;s escuchados no sean bandas, sino solistas, personas admiradas, seguidas en Instagram, quienes parecen atraer a los chavales que empiezan a hacer m&uacute;sica&rdquo;.
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                    alt="Biznaga, de izquierda a derecha: Jorge Navarro (bajo), Álvaro &#039;Torete&#039; (guitarra), Álvaro García (voz y guitarra) y Jorge &#039;Milky&#039; (batería)"
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                Biznaga, de izquierda a derecha: Jorge Navarro (bajo), Álvaro &#039;Torete&#039; (guitarra), Álvaro García (voz y guitarra) y Jorge &#039;Milky&#039; (batería)                            </span>
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        Apreciaci&oacute;n que coincide con la visi&oacute;n experta de Lidia Far, psicoterapeuta&nbsp;y arteterapeuta del instituto IDECART. &ldquo;Si en la era anal&oacute;gica el proceso de identificaci&oacute;n era a trav&eacute;s de las y los iguales y nos &iacute;bamos acomodando de pijas a punkis, ahora, en la era digitalizada, la identidad se construye en gran parte sobre una ilusi&oacute;n&rdquo;, dice Far sobre c&oacute;mo el <em>scrolleado</em> entre s&aacute;banas de &ldquo;una idea, un sue&ntilde;o, un personaje ficticio&rdquo;, podr&iacute;a traducirse en una preferencia por los proyectos unipersonales.
    </p><p class="article-text">
        Far apunta, como catalizador de esta manifestaci&oacute;n, otro fen&oacute;meno, el del auge individualista auspiciado por el neoliberalismo, el cual &ldquo;alimenta la disecci&oacute;n de lo colectivo y la pasividad en contraposici&oacute;n a la cooperaci&oacute;n, retomando esa idea darwiniana de la supremac&iacute;a del/la m&aacute;s fuerte, o del/de la que recibe m&aacute;s <em>likes&rdquo;,</em> lo que podr&iacute;a derivar en &ldquo;un mayor aislamiento de las y los adolescentes, dificultando el desarrollo de habilidades sociales y la capacidad de trabajo en equipo&rdquo;, arguye la especialista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Para la empat&iacute;a y el trabajo en equipo</strong></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Formar una banda &ndash;contin&uacute;a Far&ndash; favorece el proceso de socializaci&oacute;n, el trabajo en equipo, invita a permanecer ante lo conflictivo y a responsabilizarse, adem&aacute;s de nutrir la identidad, la propia y la del grupo, constituyendo clan, amistades, compa&ntilde;erismo, sororidad y favoreciendo que musculen la empat&iacute;a y abracen la diversidad&rdquo;. Beneficios psicosociales que capitaliza </span>Sonid&oacute;polis, la academia de m&uacute;sica con sede en Gij&oacute;n fundada en 2016 por Mar &Aacute;lvarez (de los grupos Undershakers y Pauline en la Playa), Natalia Quintanal (Nosotr&auml;sh) y Pedro Vigil (Pen&eacute;lope Trip), quienes apuestan por este formato como pilar de la ense&ntilde;anza musical.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;Los cr&iacute;os aprenden a comunicarse, a escucharse, a respetarse, a manejar sus egos, a balancear los liderazgos y a aprender que en un grupo cada uno aporta una cosa&rdquo;, explica Mar &Aacute;lvarez quien se&ntilde;ala, adem&aacute;s, el m&oacute;vil sentimental e identitario que les impuls&oacute; a abrir este espacio: &ldquo;Quer&iacute;amos que los ni&ntilde;os pudieran vivir la experiencia que nosotros vivimos como m&uacute;sicos independientes del Xixon Sound y de la &eacute;poca gloriosa del indie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, el sost&eacute;n mutuo parece ser una de las principales ventajas para decantarse por el proyecto grupal frente al emprendimiento individual y as&iacute; lo atestiguan las chicas de La 126: &ldquo;Empezar en la m&uacute;sica, ser constante y no morir en el intento nos parece dificil&iacute;simo sin el apoyo de personas que est&eacute;n igual de implicadas&rdquo;. Y se&ntilde;alan tambi&eacute;n otro est&iacute;mulo, el de la f&eacute;rtil concurrencia de visiones divergentes: &ldquo;Ser m&aacute;s personas implicadas al 100% en un proyecto musical crea una riqueza en las canciones que muchas veces no se podr&iacute;a lograr componiendo una sola persona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una nueva generaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        No son las &uacute;nicas en defender este modelo. M&aacute;s all&aacute; de las listas de &eacute;xitos copadas por solistas, hay otros circuitos, digamos alternativos, en los que el rock de banda vuelve a ser tendencia con ejemplos tan fulgurantes como el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/alcala-norte-post-punk-orgullo-barrio-merchandising-falsificado-seria-definicion-petarlo_1_11275520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcal&aacute; Norte</a>, ganadores de distintos premios otorgados por prensa e industria musical (Ruido y MIN) y plusmarquistas entre las listas de lo mejor del a&ntilde;o. Una nueva generaci&oacute;n de guitarras parece emerger. Y hay consenso al respecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido una crisis del formato grupo, pero estamos viendo ahora cierto repunte con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/carolina-durante-llenar-bernabeu-no-baremo-exito_1_11542231.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Durante</a>, Alcal&aacute; Norte, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ginebras-grandes-nominadas-premios-musica-independiente-min_1_11229311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ginebras</a>, etc.&rdquo;, confirma Mar &Aacute;lvarez. &ldquo;Veo a mucha gente joven interesada en el rock o en el postpunk, en ese formato cl&aacute;sico de bajo, guitarra y bater&iacute;a sobre el escenario&rdquo;, se suma T&oacute;rtel y Edu Fern&aacute;ndez ratifica: &ldquo;Pensamos que podemos estar ante un resurgir de las bandas tras una d&eacute;cada de dominio de proyectos solistas y otros cercanos a lo urbano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los de mi generación empezamos a &#039;frikear&#039; con el sonido porque lo de tener banda ya lo habíamos vivido. Pero a las nuevas generaciones les pasa ahora lo contrario, que desde los 14 han podido grabarse en casa, porque es lo más normal, y ahora les encanta la energía de tocar en directo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tórtel</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pandemia qued&oacute; atr&aacute;s y componer en una habitaci&oacute;n ya no se postula como principal v&iacute;a para la creaci&oacute;n musical. &iquest;Podr&iacute;a, incluso, pasar de moda? &ldquo;Los de mi generaci&oacute;n &ndash;explica T&oacute;rtel&ndash; empezamos a <em>frikear </em>con el sonido, con las posibilidades de grabaci&oacute;n y los <em>plug-ins </em>porque lo de tener banda ya lo hab&iacute;amos vivido. Y creo que a las nuevas generaciones les pasa ahora lo contrario, que desde los 14 han podido grabarse en casa, porque es lo m&aacute;s normal, pero ahora les encanta la energ&iacute;a de tocar en directo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una energ&iacute;a que T&oacute;rtel describe como &ldquo;alucinante&rdquo; porque m&aacute;s all&aacute; de que existan propuestas est&eacute;ticas que funcionan mejor sin banda, &ldquo;un grupo de tres, cuatro o cinco personas tocando en directo juntas es algo incre&iacute;ble&rdquo;. &ldquo;No solo para el espectador &ndash;a&ntilde;ade&ndash; hablo de poder sentir algo con mucha intensidad y, al mismo tiempo, muy imprevisible&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/volver-montar-grupo-energia-colectiva-busca-imponerse-individualismo-solistas-musica_1_12278907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 20:08:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a montar un grupo: la energía colectiva busca imponerse al individualismo de los solistas en la música]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'techno mamarracho' de Las Bistecs se reencarna en SVSTO: "Mi música no está hecha para evadirse sino para bailar enfadada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/techno-mamarracho-bistecs-reencarna-svsto-musica-no-hecha-evadirse-bailar-enfadada_1_12240386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4c4ee16-a376-4699-8144-b45c2d57f863_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116204.jpg" width="5504" height="3096" alt="El &#039;techno mamarracho&#039; de Las Bistecs se reencarna en SVSTO: &quot;Mi música no está hecha para evadirse sino para bailar enfadada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carla Parmenter ha vuelto a la música siete años después con un disco salpicado del imaginario del descontento: furia contra la misoginia, el clasismo, la precariedad, el pelotazo urbanístico, el autoritarismo o el capitalismo </p><p class="subtitle">FACUA denuncia a Live Nation, la promotora de los conciertos de Lady Gaga en Barcelona
</p></div><p class="article-text">
        Carla Parmenter hace del mamarracheo insignia y acicate para tiempos convulsos. Lo hizo en la d&eacute;cada pasada junto a Alba Rihe en el grupo Las Bistecs, legando a los anales de la subversi&oacute;n himnos como <em>HDA (Historia del Arte)</em> o <em>Se&ntilde;oras bien,</em> y lo hace ahora como SVSTO, proyecto en solitario que llega siete a&ntilde;os despu&eacute;s de la disoluci&oacute;n de aquellas. La precariedad y la pandemia postergaron su regreso. &ldquo;He pasado momentos de no tener dinero, de estar en el paro, de pasar de un trabajo a otro... Pero siempre tuve la m&uacute;sica en mente sabiendo que quer&iacute;a volver y que lo har&iacute;a con el productor adecuado&rdquo;, dice la barcelonesa al tiempo que reconoce no saber tocar ning&uacute;n instrumento ni tampoco componer: &ldquo;Mis herramientas son la letra y la voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        SVSTO es deriva continuista de la senda abierta por Las Bistecs, herederas del petardeo de la movida y art&iacute;fices del <em>&ldquo;electrodisgusting&rdquo;:</em> un estilo para bailar y agitar conciencias al que dieron forma en un &uacute;nico disco: <em>Oferta </em>(2016). En este lapso Carla no ha perdido el humor &aacute;cido, ni el compromiso ni el &aacute;nimo festivo y performativo del proyecto seminal. &ldquo;Con Las Bistecs se convirti&oacute; en se&ntilde;a de identidad que fuera festivo pero con ese punto reivindicativo. Y yo quer&iacute;a continuar, m&aacute;s si cabe&rdquo;, dice, y a&ntilde;ade que le ha aportado un tono &ldquo;un poco m&aacute;s oscuro, algo m&aacute;s elegante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido Alejandro da Rocha el elegido para acompa&ntilde;ar musicalmente a Parmenter y posibilitar <em>Crisis </em>(Primavera Labels, 2025), su &aacute;lbum de debut. A la cantante le llam&oacute; la atenci&oacute;n &ldquo;una especie de performance <em>trash&rdquo;</em>  que realiza este artista sonoro y DJ gallego-portugu&eacute;s que compone para importantes compa&ntilde;&iacute;as de danza europeas, &ldquo;con dosis de mamarracheo y de cultura pop&rdquo;. Se entendieron bien en el primer sencillo, <em>MIL&euro;, y </em>decidieron continuar hasta completar un &aacute;lbum.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Crisis </em>es una docena de latigazos discursivos que, amplificados por infernales <em>beats </em>de aire berlin&eacute;s, transcurren como una fiesta nocturna interpeladora y clandestina. Techno industrial, a ratos electropop oscuro, arropan reprimendas pluriling&uuml;es. Hasta tres lenguas comparecen: &ldquo;Al ser un disco en solitario he metido parte de mi identidad. Mi madre es inglesa y hablo con ella en ingl&eacute;s, con mi hermana hablo en catal&aacute;n y con mi padre en castellano&rdquo;, explica Carla. Un &aacute;lbum con destellos de tradici&oacute;n catalana que recuerdan a la f&oacute;rmula de Rodrigo Cuevas. &ldquo;Quer&iacute;a reivindicar la escena techno en catal&aacute;n, porque en la fiesta mayor se suele poner mucha rumba, que me encanta, pero quer&iacute;a hacer algo m&aacute;s <em>technero </em>y coger tambi&eacute;n a mujeres del folclore, del imaginario y la mitolog&iacute;a catalanas y traerlas al mundo SVSTO del pol&iacute;gono, del descampado y de la <em>rave </em>a ver c&oacute;mo funcionaban&rdquo; dice en referencia a <em>Electrocastanyera,</em> uno de sus temas en catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las narrativas, la transversalidad se impone. Las problem&aacute;ticas son tangentes en <em>Crisis,</em> lo atraviesan todo. Ning&uacute;n corte queda a salvo de ser salpicado por ese imaginario del descontento que maneja SVSTO. La misoginia, la vivienda, el clasismo, la precariedad, el pelotazo urban&iacute;stico, el autoritarismo o el capitalismo &ndash;y sus contradicciones&ndash; desfilan en esos escasos 35 minutos en los que, cual reinona castigadora, lanza frases como pu&ntilde;ales: &ldquo;Tu ciudad es mi inmobiliaria, soy socialista y empresaria&rdquo;, &ldquo;mientras t&uacute; te haces activista, Zara hace prendas feministas&rdquo; o &ldquo;soy una poligonera, eso vale m&aacute;s que una carrera&rdquo;. Y hay orgullo de clase, mirada por encima del hombro desde la periferia obrera y un glamour antiburgu&eacute;s para formular lo transfemenino. &ldquo;Con un trapo me hago un Balenciaga (...) El diablo viste de Humana&rdquo; canta en <em>En la pista</em> para reivindicar que ser la m&aacute;s moderna y la m&aacute;s guapa &ldquo;no tiene nada que ver con tu dinero, sino con tu actitud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>MIL&euro;</em> sintetiza muchas de las afecciones sist&eacute;micas que inspiran su discurso. Entrevera principios e iras en una de sus piezas m&aacute;s lacerantes y sarc&aacute;sticas, un compendio de afiladas frases sobre clase-vivienda-capitalismo-feminismo que culmina en la palmaria: &ldquo;Si vas a votar a la derecha, vaya hija de puta est&aacute;s hecha&rdquo;. Carla aduce &ldquo;m&aacute;s de mil razones&rdquo; para no hacerlo: &ldquo;Dan voz a la religi&oacute;n, a los valores tradicionales, a todo lo que a m&iacute; me parece una mierda, pero adem&aacute;s, hasta eso les da igual, porque al final enga&ntilde;an a sus fieles votantes porque lo &uacute;nico que les importa es el dinero y hacerse ricos. Yo me ir&iacute;a a la extrema izquierda, porque la izquierda act&uacute;a lo m&iacute;nimo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        SVSTO es arte al servicio del mensaje. Nacido del disgusto. En un momento, el actual, que se presta a ello. &ldquo;Tengo para escribir 400 discos [risas]. Las Bistecs estuvimos durante todo el mandato de Rajoy, cuando entr&oacute; el socialismo fue nuestra disoluci&oacute;n&rdquo;. Y pasa de la carcajada a emplear un tono serio: &ldquo;Ahora no s&eacute; para d&oacute;nde vamos, pero veo una sociedad cada vez m&aacute;s polarizada. Un auge, otra vez, de los roles tradicionales del patriarcado entre j&oacute;venes y estoy bastante preocupada. El mundo est&aacute; volviendo al fascismo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                SVSTO es el proyecto en solitario de la ex Las Bistecs Carla Parmenter                            </span>
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        Este panorama desalentador ha inspirado su t&iacute;tulo, <em>Crisis.</em> Pero solo parcialmente. &ldquo;Hace referencia a una doble crisis. Tuve una crisis personal, una ruptura de pareja con muchas consecuencias. Me afectaron cuestiones sociales, lo t&iacute;pico de que &lsquo;lo personal es pol&iacute;tico&rsquo;. Me encontr&eacute; en la calle sin piso y tuve que entrar a Idealista, que fue mi segundo duelo&rdquo;, explica. En este contexto pone tambi&eacute;n el acento en el problema habitacional, uno de los temas sobre los que pivota el &aacute;lbum: &ldquo;Se est&aacute; haciendo de todo menos proteger a quienes queremos una vivienda digna, que se est&aacute; convirtiendo en un bien, no en un derecho. Y lo &uacute;nico que podemos hacer es ir a manifestaciones y, para m&iacute;, lo que hay que empezar es a quemar cosas en la calle porque es insostenible&rdquo;. Sobre la deriva de las ciudades, Parmenter pone como ejemplo lo que ve en su ciudad, Barcelona, y m&aacute;s concretamente en su barrio, el Raval: &ldquo;Nos han cerrado la Antiga Massana, un espacio autogestionado okupado donde se hac&iacute;an muchas actividades reivindicativas y fiestas. Lo est&aacute;n cerrando todo y se est&aacute; convirtiendo todo en Ale-hop y locales que est&aacute;n al servicio de los turistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este disco es tambi&eacute;n una gesti&oacute;n de la ira &ndash;contin&uacute;a Carla&ndash; porque cada vez estoy m&aacute;s crispada con el tema de los roles tradicionales, de c&oacute;mo se nos trata a las mujeres, de tener que sostenernos entre nosotras como red y de tener que escuchar cada d&iacute;a que no me queda ninguna amiga que no haya sufrido una agresi&oacute;n. Tambi&eacute;n tengo ganas de decirle a los hombres &lsquo;ten&eacute;is mucha suerte de que queremos igualdad y no venganza&rsquo;. Y cojo toda esta rabia y este dolor y lo subvierto&rdquo;.
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        <em>Crisis </em>es un &aacute;lbum conceptual, un alegato transfeminista que discurre como una salida nocturna entre amigas, desde los proleg&oacute;menos en <em>Alfa </em>(&ldquo;Somos Madonna y Juana de Arco y Juana la Loca tambi&eacute;n y somos Grace Jones&rdquo;) hasta la llegada a casa de <em>Finale </em>(&ldquo;Es de d&iacute;a, comida familiar perdida, te miro a los ojos, estamos vivas&rdquo;). Si Pepa Villalba, de los valencianos V&iacute;deo, cantaba en 1983 &ldquo;La noche no es para m&iacute;&rdquo;, Carla Parmenter responde, en 2025, &ldquo;La noche es m&iacute;a&rdquo;. Ante d&eacute;cadas de lucha desbaratada por repuntes del patriarcado coercitivo &ndash;ya fuera como respuesta a feminicidios medi&aacute;ticos (Las ni&ntilde;as de Alc&agrave;sser, Nagore Laffage, etc.) o como s&iacute;ntoma de una regresi&oacute;n reaccionaria&ndash;, SVSTO defiende reapropiarse del miedo. &ldquo;Cambio los roles y reivindico tambi&eacute;n la noche y el poder crear en ella espacios seguros para nosotras y que, adem&aacute;s, sea una noche reivindicativa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es tu culpa tesoro, te pasa por andar solo. Mi tac&oacute;n hundido en tu frente es mi firma de delincuente y que vaya pasando el siguiente&rdquo;, advierte una radicalizada Carla en <em>Venganzza,</em> vampirizando, desde el humor, el feminismo furioso y revanchista que emana de la pluma de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/virginie-despentes-luis-rubiales-capullo-modelo-estandar_128_10511863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginie Despentes</a> o del personaje protagonista de <em>Promising Young Woman</em> (2020). SVSTO es intimidante cuando interpela a los hombres &ndash;&ldquo;machirulos&rdquo; los llama&ndash;, y sol&iacute;cita cuando demanda a las mujeres sororidad: &ldquo;El patriarcado siempre querr&aacute; que haya competici&oacute;n entre nosotras&rdquo;, se lamenta. &ldquo;Quer&iacute;a recordar la importancia de la sororidad porque aunque creo que ya hay bastante conciencia, siempre acabamos compar&aacute;ndonos con otras. Es inevitable. Por eso quiero animarnos a eliminar esa mirada masculina que llevamos todas y a mirarnos desde ojos femeninos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los pr&oacute;ximos 25 y 26 de abril, Carla Parmenter presenta oficialmente <em>Crisis </em>en dos conciertos consecutivos, el primero en Barcelona (Sala Apolo) y el siguiente en Madrid (Sala Chang&oacute;), citas que servir&aacute;n para comprobar c&oacute;mo traduce al directo su propuesta. &ldquo;Quiero recrear un poco este ambiente ravero, diverso y reivindicativo. Quiero una fiesta, que no sean personas quietas mir&aacute;ndome, sino que la gente que asiste sienta que es part&iacute;cipe tambi&eacute;n&rdquo;, afirma. La fiesta palpita en el n&uacute;cleo gravitacional de SVSTO. Un ocio que, m&aacute;s all&aacute; de satisfacer el ansia hedonista, se convierte en acto de protesta y reflexi&oacute;n. &ldquo;Hay quien va de fiesta y quiere evadirse. Pero yo espero que mi m&uacute;sica no te deje ni un momento de descanso donde te puedas evadir de la mierda de realidad que estamos viviendo. Porque mi m&uacute;sica est&aacute; hecha para bailar enfadada. Por eso hago techno. Tenemos que salir un poco de la nube pop y lanzarnos a cosas que realmente incomoden&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/techno-mamarracho-bistecs-reencarna-svsto-musica-no-hecha-evadirse-bailar-enfadada_1_12240386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2025 20:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'techno mamarracho' de Las Bistecs se reencarna en SVSTO: "Mi música no está hecha para evadirse sino para bailar enfadada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Barcelona,Música electrónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Plata vive en 'Interzona', entre lo real y lo imaginario, entre Joy Division y la ruta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/plata-vive-interzona-real-imaginario-joy-division-ruta_1_12102325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aea4a2b-3278-4a73-981a-18b6309e5ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Plata vive en &#039;Interzona&#039;, entre lo real y lo imaginario, entre Joy Division y la ruta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con diez años de carrera, este grupo ha dado forma al sonido del postpunk valenciano, tendiendo un puente entre las raíces del género a finales de los setenta, el sonido de su ciudad a finales de los noventa y el estilo vaporoso tan característico de los nuevos grupos de la década de los veinte</p><p class="subtitle">Amaral: “No somos tan ingenuos como para creer que las canciones pueden transformar la vida, pero las personas sí”
</p></div><p class="article-text">
        La c&eacute;ntrica cafeter&iacute;a acordada para el encuentro tiene la persiana a la mitad. &ldquo;Inauguramos ma&ntilde;ana &ndash;se oye desde dentro&ndash; pero pod&eacute;is pasar&rdquo;. Mar&iacute;a Gea, bajista de La Plata y vecina de esta zona de Val&egrave;ncia pr&oacute;xima al Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, accede primero. Se&ntilde;ala cambios en su interior. &ldquo;Parece que la han traspasado&rdquo;, comenta, y se sienta, junto al bater&iacute;a Miguel Carmona, en un peque&ntilde;o sof&aacute; frente a la entrada. Al minuto se presenta el camarero a tomar nota. Enterado de lo que all&iacute; acontece, arroja una inc&oacute;moda pregunta: &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; tipo de m&uacute;sica hac&eacute;is?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Postpunk&rdquo;, pronuncia Mar&iacute;a. &ldquo;Synth-pop&rdquo;, a&ntilde;ade Miguel. Pura cortes&iacute;a. Hace tiempo que los valencianos La Plata se desprendieron de etiquetas, sublevados ante forzados encajes estil&iacute;sticos. No es casualidad que su &uacute;ltimo &aacute;lbum, tercero en su carrera, se llame <em>Interzona</em> (Sonido Muchacho, 2025). &ldquo;Se refiere a<span class="highlight" style="--color:transparent;"> estar dentro de una zona propia que no pertenece a ning&uacute;n g&eacute;nero, que se mueve entre distintos g&eacute;neros musicales</span>. Adem<span class="highlight" style="--color:transparent;">&aacute;s, cada trabajo que hacemos es un reto, una nueva f&oacute;rmula, pero siempre dentro de una interzona que ser&iacute;amos nosotras&rdquo;, confirma Mar&iacute;a que ya emplear&iacute;a, durante toda la entrevista, el femenino plural.</span>
    </p><p class="article-text">
        A Miguel le gusta el gui&ntilde;o a William S. Burroughs. &ldquo;Aunque no tenga nada que ver&rdquo;, aclara. Mar&iacute;a discrepa: &ldquo;S&iacute;, s&iacute; que tiene que ver, mucho&rdquo;. Presente en la obra del estadounidense desde <em>Almuerzo desnudo</em> (1959), Interzona es una hipot&eacute;tica ciudad de intrazables l&iacute;mites entre lo real y lo imaginario. Sin Estado ni nacionalidad. Estandarte de una autonom&iacute;a aspiracional en un mundo regido por desp&oacute;ticas fuerzas externas. Y es la misma que inspir&oacute; a Ian Curtis de Joy Division para titular el noveno corte de <em>Unknown Pleasures</em> (1979) en sentida genuflexi&oacute;n al autor/mentor de la generaci&oacute;n beat contracultural. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los paralelismos se suceden. Del discurrir narrativo por atm&oacute;sferas dist&oacute;picas o la determinaci&oacute;n de emplazarse en tierra de nadie, a esa dualidad realidad/ficci&oacute;n que, aunque presente en el imaginario de La Plata desde <em>Desorden</em> (2018), ha cristalizado en sus &uacute;ltimas entregas. <em>Espejismo</em>, <em>T&uacute;nel</em>,<em> Volar</em>, <em>La vida real</em> o <em>Niebla</em> despliegan tramas filos&oacute;ficas de larga tradici&oacute;n intertextual: de Plat&oacute;n, Teresa de Jes&uacute;s o Garcilaso de la Vega a las hermanas Wachowski. &ldquo;M&aacute;s que filosof&iacute;a es una cuesti&oacute;n de percepci&oacute;n en el sentido de Cervantes, es decir, de c&oacute;mo interpretamos la realidad. Gigantes o molinos. Diego [Escriche, voz y guitarra], que es quien hace las letras, est&aacute; un poco dentro y fuera siempre y tiene un universo personal que se refleja bastante en La Plata&rdquo;, explica Miguel. &ldquo;Aqu&iacute;, todas tenemos un universo interior bastante amplio&rdquo;, a&ntilde;ade Mar&iacute;a, tambi&eacute;n letrista, quien asegura que es Luis Cernuda uno de sus m&aacute;ximos referentes, &ldquo;me gusta leerlo mientras escribo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado casi una d&eacute;cada desde sus primeros pasos. <span class="highlight" style="--color:transparent;">Y ah&iacute; siguen, en foto fija, los cinco miembros fundadores de La Plata: Mar&iacute;a, Miguel y Diego junto a Patricia Ferragud (sintetizador) y Salvador Frasquet (guitarra). La formaci&oacute;n est&aacute; intacta, pero su propuesta ha ido mudando: del postpunk urgente de </span><em>Desorden</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span>(2018) o<span class="highlight" style="--color:transparent;"> la sofisticaci&oacute;n new wave de </span><em>Acci&oacute;n Directa</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (2022), al estallido experimental de su &uacute;ltimo ep&eacute; </span><em>Sue&ntilde;os </em><span class="highlight" style="--color:transparent;">(2023).</span><em> </em><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Sue&ntilde;os fue una experimentaci&oacute;n sin tapujos, en plan nos la suda, porque el disco comercial ya lo hab&iacute;amos hecho </span><em>[Acci&oacute;n Directa]</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y no nos hizo nadie ni puto caso por la pandemia&rdquo;, se sincera Mar&iacute;a. Esta meticulosa investigaci&oacute;n los ha llevado hasta </span><em>Interzona,</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> punto intermedio, calculado, de l&uacute;cido equilibrio entre lo org&aacute;nico y lo electr&oacute;nico. </span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Nuestra m&uacute;sica cambia porque la manera de componer tambi&eacute;n cambia. Al principio, La Plata era local de ensayo, juntarnos a pasar la tarde y sacar cosas y ahora por las circunstancias que tenemos con Diego viviendo en Madrid, el formato de componer y construir las canciones es alquilar un estudio e ir a cero o pr&aacute;cticamente a cero con bocetos y construir todo&rdquo;. Un m&eacute;todo de trabajo, desde la autoproducci&oacute;n, que ya testearon en </span><em>Sue&ntilde;os</em><span class="highlight" style="--color:transparent;">. &ldquo;Fue la primera vez que hicimos este formato de composici&oacute;n, pero entonces s&iacute; llev&aacute;bamos varios bocetos de canciones y en este disco no. </span><em>Interzona</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> se ha hecho en muchos sitios diferentes: un mes en un estudio, una semana y media en una casa en Burgos y despu&eacute;s estuvimos yendo y viniendo a Madrid para completarlo&rdquo;, relata Mar&iacute;a.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/00OzolR84dt2rwKPOEQ0Tg?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El resultado es un &aacute;lbum existencial de entretelas c&aacute;lidas, entre lo vaporoso y lo tel&uacute;rico, con picos rugosos y valles intimistas, que discurre con naturalidad a trav&eacute;s de sus doce pistas. Un concurso de sugerentes voces </span>&ndash;alternan y <span class="highlight" style="--color:transparent;">conviven las de Diego, Mar&iacute;a y Patricia&ndash; hospedadas en un paisaje ecl&eacute;ctico de sonidos breakbeat, drum&rsquo;n&rsquo;bass, ambient, folk, dreampop o noise. Un disco que demanda y dignifica la escucha lineal. De principio a fin. &ldquo;Este &aacute;lbum es el primero que hacemos en que las canciones est&aacute;n secuenciadas&rdquo;, explica Mar&iacute;a. &ldquo;Hay un orden. Aqu&iacute; el reto era expresar unas emociones o unas situaciones muy concretas&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Mir&oacute; us&oacute; una f&oacute;rmula toda su vida, lo cual est&aacute; de puta madre, pero nosotras no podemos coger una f&oacute;rmula y repetirla porque nos aburrir&iacute;amos&rdquo;, arguye Mar&iacute;a en descargo de la naturaleza audaz de La Plata. Sorprende, en ese sentido, el tramo final deudor del folk de </span><em>Interzona</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que bien podr&iacute;a marcar itinerarios futuros. U</span>bicados en esa hip&oacute;tesis, ambos divagan. &ldquo;Lo siguiente ser&aacute; incluso m&aacute;s org&aacute;nico, pinta que ir&aacute; hacia eso, como hacia el rock&rsquo;n&rsquo;roll otra vez&rdquo;, dice Mar&iacute;a. &ldquo;Igual m&aacute;s calmado, no tan urgente&rdquo;, a&ntilde;ade Miguel. &ldquo;No lo s&eacute;, pero s&iacute; a nivel texturas&rdquo;, responde Mar&iacute;a. Una evoluci&oacute;n que parece subordinada, hasta cierto punto, a la traducci&oacute;n al directo, algo que tambi&eacute;n ha podido condicionar su retorno a lo org&aacute;nico. &ldquo;Al final tendemos a eso para ejecutar las canciones porque es mucho m&aacute;s agradecido el formato banda sin tener que lanzar pregrabados&rdquo;, asiente Mar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Envites estil&iacute;sticos que no son meros vaivenes. Hay rigor y coherencia en su trayecto art&iacute;stico. Meditan cada paso. Es tal su alergia a la vacuidad que lo que pudo haber sido una oportunidad de promoci&oacute;n &ndash;su participaci&oacute;n con el tema <em>Real </em>en<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/criticas/la-ruta-emocionante-viaje-origenes-bakalao-destila-personalidad-serie-atresmedia-atresplayer-premium_1_9698487.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie de Atresmedia, </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/criticas/la-ruta-emocionante-viaje-origenes-bakalao-destila-personalidad-serie-atresmedia-atresplayer-premium_1_9698487.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La ruta</em></a><em> </em>(2022)&ndash; acab&oacute; minimizada por no encajarles discursivamente. &ldquo;En la secuenciaci&oacute;n de trabajos de La Plata ese encargo no ten&iacute;a sentido a nivel evolutivo. Fue un encargo, se hizo como un encargo y se trat&oacute; como un encargo&rdquo;, confirma Mar&iacute;a. &ldquo;Hicimos un ejercicio de estilo y creo que muy bien, la canci&oacute;n est&aacute; superchula, el teclado, la melod&iacute;a, un <em>riff</em> incre&iacute;ble&hellip; Cualquier otra banda le hubiese dado bombo&rdquo;, aduce Miguel. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Su elecci&oacute;n no pudo ser m&aacute;s acertada. La Plata encarna el esp&iacute;ritu de esa Valencia rutera primigenia, la de los ochenta, embriagada por una movida de voraz apetito musical. No en vano se les adscribi&oacute;, junto a Mausoleo, Antiguo R&eacute;gimen o Futuro Terror, en la escena del revival postpunk surgida hace una d&eacute;cada en una de sus tradicionales plazas, la ciudad del Turia. Y aunque se haya distanciado de aquellos postulados m&aacute;s oscuros, todav&iacute;a exhibe ese poso actitudinal en, por ejemplo, la bien tra&iacute;da voz en off (&ldquo;Es la m&uacute;sica infinita, el sonido de Valencia&rdquo;) con la que abren uno de los cortes m&aacute;s hedonistas de <em>Interzona, M&uacute;sica infinita.</em> &ldquo;Eso viene de <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ruta-quedado-parte-banal-reivindicarla_128_3073224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barraca</a>. Es un gui&ntilde;o. A nivel musical, Valencia siempre ha sido superfuerte y hay unas influencias que est&aacute;n ah&iacute;&rdquo;, aclara Mar&iacute;a, a lo que Miguel a&ntilde;ade: &ldquo;Aunque nos haya saltado dos d&eacute;cadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El recuerdo m&aacute;s &lsquo;rutero&rsquo; que tengo &ndash;contin&uacute;a Miguel&ndash; son las <em>alphas</em> [cazadoras bomber] aunque ya fueran rollo nazi y hacer caballitos [en moto] despu&eacute;s de la <em>masclet&agrave;</em> por la Avenida del Cid cuando no hab&iacute;a controles [risas]. Lo que m&aacute;s nos pudo influir de aquello fue saber que se escuchaba rock y postpunk porque nosotros hemos vivido discotecas de mierda. Nos contaban que all&iacute; hab&iacute;a directos, no a las 10 de la noche sino a las 4 o a las 6 de la madrugada&hellip; Una cosa muy loca. Como el de Stone Roses, que tocaron por contrato a esas horas y los de aqu&iacute; debieron pensar &lsquo;&iquest;c&oacute;mo mantengo a esta panda de drogadictos hasta entonces?&rsquo;, todo eso nos fascina&rdquo;. <span class="highlight" style="--color:transparent;">Admiraci&oacute;n</span> que, por otra parte, no se sustenta en una c&aacute;ndida idealizaci&oacute;n de lo pret&eacute;rito. &ldquo;Como dice Nieves Concostrina, &lsquo;todo tiempo pasado fue anterior&rsquo;, y aunque creamos que ser&iacute;a la hostia vivir, no s&eacute;, en la &eacute;poca de los griegos, a poco que recapacites dices &lsquo;no, seguramente, no&rsquo;, pues lo mismo con la m&uacute;sica&rdquo;, puntualiza Miguel. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La Plata aspira a profesionalizarse. A excepci&oacute;n de Diego, que ejerce de productor en Madrid desde hace pocos a&ntilde;os, el resto <span class="highlight" style="--color:transparent;">obtiene su su</span>stento en &aacute;mbitos distintos al de la m&uacute;sica. &ldquo;Me gustar&iacute;a experimentar qu&eacute; es dedicar tu tiempo completo al proyecto que es esta banda&rdquo;, se lamenta Mar&iacute;a. Ella y Patricia trabajan en el sector del dise&ntilde;o gr&aacute;fico y el audiovisual respectivamente, lo que posibi<span class="highlight" style="--color:transparent;">lita</span> que el control de la direcci&oacute;n art&iacute;stica tambi&eacute;n recaiga en la propia banda,<span class="highlight" style="--color:transparent;"> cohesionando </span>la propuesta en t&eacute;rminos identitarios. 
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de <em>Interzona</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> lo firma La Plata. Trasladan a la portada el concepto de &ldquo;zona propia&rdquo;, reducido a m&iacute;nima expresi&oacute;n, mediante una cartulina metalizada que funciona como espejo e interact&uacute;a con el espectador. &ldquo;En la portada digital aparece nuestro reflejo, salimos los cinco, es nuestra interzona, pero cuando t&uacute; coges la edici&oacute;n f&iacute;sica, es t</span>u reflejo el que aparece, es decir, tu interzona&rdquo;, describe Mar&iacute;a. El logotipo, con un acabado de impresi&oacute;n en golpe seco, es una adaptaci&oacute;n del artista ucraniano Ostap Yashchuk, responsable tambi&eacute;n del original, con el que debut&oacute; la banda hace ocho a&ntilde;os. Una relectura gr&aacute;fica que apela a su propia transformaci&oacute;n. &ldquo;Es la salida del rock and roll&rdquo;, concreta Mar&iacute;a. Un reinicio. Como el de la cafeter&iacute;a que ahora los alberga. 
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado casi una hora. Enumeran algunas de las fechas de presentaci&oacute;n del &aacute;lbum y se levantan a pagar. El due&ntilde;o, en la barra, conecta el dat&aacute;fono: &ldquo;&iexcl;Mi primer cobro!&rdquo;, exclama. Miguel le desliza la tarjeta de cr&eacute;dito. &ldquo;Esta es la de la banda&rdquo;, apunta. En el anverso, el logotipo de una entidad de banca &eacute;tica. Y regresan, mudas pero reverberantes, las palabras de Mar&iacute;a durante la entrevista: &ldquo;Porque La Plata no es algo individualista de &lsquo;yo con mi emoci&oacute;n&rsquo;, hay un tratamiento de lo colectivo&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/plata-vive-interzona-real-imaginario-joy-division-ruta_1_12102325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Mar 2025 20:49:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Plata vive en 'Interzona', entre lo real y lo imaginario, entre Joy Division y la ruta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valencia,Pop,Música electrónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joe Crepúsculo: "Imagino canciones que digan cosas extrañas y perversas para que las cante mucha gente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/joe-crepusculo-imagino-canciones-digan-cosas-extranas-perversas-cante-gente_1_11998724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9cfc5c2-98ef-4727-86c4-9b53f700ff8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1300y983.jpg" width="1200" height="675" alt="Joe Crepúsculo: &quot;Imagino canciones que digan cosas extrañas y perversas para que las cante mucha gente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque muchos solo le reconozcan por el hit 'Mi fábrica de baile', el músico catalán publica ya su duodécimo trabajo, 'Museo de las desilusiones', en el que alterna la catarsis rutera con la resaca emocional en su disco "más crepuscular"</p><p class="subtitle">La actriz Emma Vilarasau, al juez Carretero tras ganar el premio Feroz: “Cuando uno hace una penosa actuación se lo come y se lo calla”
</p></div><p class="article-text">
        Abogado de lo perverso, de lo hortera y de lo c&aacute;ustico. Doctor amor. Fil&aacute;ntropo del baile. Proteccionista de la verbena, del tren de la bruja y del karaoke. As&iacute; es Jo&euml;l Iriarte cuando se enfunda el supertraje de Joe Crep&uacute;sculo, su proyecto personal desde que aparcara Tar&aacute;ntula y ejerciera de cantautor con maquinitas hace m&aacute;s de 17 a&ntilde;os. El catal&aacute;n, afincado en Madrid, acaba de publicar <em>Museo de las desilusiones</em> (El Volc&aacute;n, 2025), duod&eacute;cimo trabajo con el que completa uno de los corpus art&iacute;sticos m&aacute;s s&oacute;lidos y singulares del pa&iacute;s, edificado, a camisa arremangada, en interminables giras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras<em> Supercrepus II</em> (El Volc&aacute;n, 2020), secuela de su laureado ejercicio de pop electr&oacute;nico lo-fi de 2008, y <em>Trovador tecno</em> (El Volc&aacute;n, 2022), su particular antro <em>destroy </em>pospand&eacute;mico, Iriarte recoge el traje de la tintorer&iacute;a y acciona una elegante bola disco para acometer una de sus obras m&aacute;s exquisitas. En <em>Museo de las desilusiones</em>, Crepus propone doce canciones &ndash;con sus baladones&ndash; para bailar y llorar en la pista de baile o fuera de ella. El amor, la melancol&iacute;a, el fracaso y el desenfreno lucen a trav&eacute;s de su personal&iacute;simo y desprejuiciado cruce de estilos con gui&ntilde;os a la canci&oacute;n mel&oacute;dica (de Ricchi e Poveri a Camilo Sesto), a la fantas&iacute;a sci-fi (Vangelis), al clasicismo enso&ntilde;ador del vals y todo ello con un barniz unificador, el de la m&uacute;sica disco de los 70 y los 80.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estudi&oacute; filosof&iacute;a y ha acabado haciendo bailar a la gente al grito de &ldquo;hijoputa el que no baile&rdquo;, podr&iacute;a parecer contradictorio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que haber estudiado filosof&iacute;a me ha llevado a buscar la sencillez, es decir, a momentos de profundidad a trav&eacute;s de cosas sencillas. Es verdad que &ldquo;hijoputa el que no baile&rdquo; es lo que es, pero me gusta jugar con los conceptos y crear mecanismos que chirr&iacute;en. Y, por ejemplo, imaginar canciones que puedan ser cantadas por mucha gente pero diciendo cosas extra&ntilde;as y perversas dentro del lenguaje. No s&eacute; si estudiar filosof&iacute;a me ha capacitado para ello, pero a veces pienso que s&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Recientemente public&oacute; </strong><em><strong>Mi motor en movimiento</strong></em><strong> (El Volc&aacute;n, 2023), un &aacute;lbum de versiones y remixes de </strong><em><strong>Mi f&aacute;brica de baile.</strong></em><strong> Cuando otros reniegan de su mayor &eacute;xito, usted le hace un homenaje.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, era una especie de agradecimiento, por un lado a la gente que ha entrado en mi m&uacute;sica a trav&eacute;s de esa canci&oacute;n y, por otro, un agradecimiento a la canci&oacute;n misma que ha sido la causante de que yo llegara a mucha gente. Es verdad que la sigo tocando en directo, pero tambi&eacute;n repito con <em>La canci&oacute;n de tu vida</em> o <em>Suena brillante.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, pero esta nunca falla. Es el colof&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tambi&eacute;n enfoco el directo como una verbena, no como una recopilaci&oacute;n de canciones. Quiero que la gente se lo pase bien y dentro de ese pasarlo bien est&aacute; tocar esta canci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Su amigo, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/miqui-otero-literatura-busca-espacio-hay-proclamas_1_11266997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el escritor Miqui Otero</strong></a><strong>, ha elaborado la nota de prensa de </strong><em><strong>Museo de las desilusiones,</strong></em><strong> una suerte de curr&iacute;culum vitae en la que enumera todos esos trabajos, algunos precarios, por los que pas&oacute; &ndash;de encuestador a archivador&ndash; y tambi&eacute;n da cuenta del estrato humilde del que proviene &iquest;en qu&eacute; medida todo ello le ha conformado como artista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una cosa que me inculcaron mis padres fue el trabajo. Una vez empec&eacute; a vivir de la m&uacute;sica siempre ten&iacute;a la idea de que hab&iacute;a que trabajar. Me levanto pronto para hacer m&uacute;sica. Soy constante e intento tener muchas canciones para poder elegir. Y el no conformarme, es decir, que si estoy viviendo de esto debo mejorar. Aunque no todo es trabajo, es una cadena. El trabajo solo no hace que las cosas vayan bien ni que tengan calidad, y m&aacute;s en algo como la m&uacute;sica, el arte. Pero bueno, en esa cosa del esfuerzo s&iacute; reconozco a mis padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La misma nota indica que su familia, de origen extreme&ntilde;o, se estableci&oacute; en Barcelona, &iquest;ha visto </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/47-ocho-premios-gaudi-gala-cargada-llamadas-derecho-vivienda-digna-desahucios_129_11975276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la ganadora del Gaud&iacute; a mejor pel&iacute;cula</strong></a><strong>, </strong><em><strong>El 47?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        No, no la he visto, la tengo por ver. Me met&iacute; en el universo <em>The Walking Dead</em> y tiene tantas temporadas que no creo que vaya a salir de ah&iacute; en un tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Haber estudiado filosofía me ha llevado a buscar la sencillez, es decir, a momentos de profundidad a través de cosas sencillas. Es verdad que “hijoputa el que no baile” es lo que es, pero me gusta jugar con los conceptos y crear mecanismos que chirríen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Siempre intenta aportar en cada disco alg&uacute;n matiz extra, &iquest;qu&eacute; novedades encontrar&aacute; en </strong><em><strong>Museo de las desilusiones</strong></em><strong> su oyente m&aacute;s fiel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues yo creo que no va a encontrar mucho nuevo. Al final es un disco pop. Soy un artista pop que hace canciones con estrofas y melod&iacute;as de estribillo&hellip; Cosas nuevas, pues hay violines que jam&aacute;s hab&iacute;a metido y hay una balada que compuso Aaron [Rux] en formato vals, <em>Kamikaze, </em>que es de las m&aacute;s especiales y bonitas que hay en el disco. Y est&aacute;<em> Dejadme en paz,</em> que empieza como si fuera una canci&oacute;n de Camilo Sesto y termina como una canci&oacute;n del FIFA. He seguido jugando con las melod&iacute;as, con el pop, con lo que me gusta hacer e intentar, pero tampoco creo que haya que estar todo el rato innovando. Cuando he mezclado, cuando he metido flamenco, por ejemplo, nunca ha sido ni rumba ni flamenco, siempre ha sido una especie de barniz que adornaba la m&uacute;sica que yo hago, que es pop.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Peque&ntilde;o ni&ntilde;o peluquero</strong></em><strong> dice &ldquo;ya me estoy echando a perder&rdquo;. &iquest;Est&aacute; Joe Crep&uacute;sculo m&aacute;s crepuscular que nunca en este disco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, esa es una canci&oacute;n muy surrealista, pero creo que s&iacute;. No lo hab&iacute;a pensado, pero s&iacute; puede que sea mi disco m&aacute;s crepuscular. Y tanto que s&iacute;. Soy una persona que le encantan las baladas y aqu&iacute; he puesto casi tres. Tambi&eacute;n estoy m&aacute;s Crepus que nunca. Despu&eacute;s de <em>Trovador tecno,</em> un disco con muchos pepinazos que, por cierto, ha funcionado y funciona muy bien en directo, quer&iacute;a hacer un disco que me aportara algo. He sido un poco ego&iacute;sta, quer&iacute;a un disco para m&iacute;. Hay momentos tristes, tambi&eacute;n hay sentido del humor y ah&iacute; te cabe una canci&oacute;n como <em>Kamikaze </em>o <em>Dejadme en paz, </em>pero tambi&eacute;n <em>Peque&ntilde;o ni&ntilde;o peluquero.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El músico Joe Crepúsculo, con gato                            </span>
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        <strong>Oteiza centraba su obra escult&oacute;rica en el vac&iacute;o, en ese espacio desocupado, pero consciente, que crea la masa. Usted parece jugar con ese concepto, extrapol&aacute;ndolo a las relaciones interpersonales, en </strong><em><strong>Enamorado de tu reverb,</strong></em><strong> donde narra la historia de alguien fascinado por la completa ausencia del objeto amoroso. Algo dif&iacute;cil en estos tiempos de presencia constante en redes sociales, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Creo que vivimos en una sociedad en la que hay que estar constantemente en las redes sociales y eso hace que se pierda el misterio y se pierda todo. Pero, por otro lado, tambi&eacute;n queremos que nos escuchen, que vengan a nuestros conciertos&hellip; Me gustar&iacute;a usarlas menos, pero tengo que usarlas m&aacute;s de lo que las uso, eso me dicen. Y ya no s&eacute; muy bien lo que hacer. A veces me entran ganas de abandonarlas. La gente que hemos tenido nuestra infancia sin internet hemos visto una evoluci&oacute;n de la cultura abisal. Ha sido un cambio mucho m&aacute;s importante que la imprenta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustaría usar menos las redes sociales, pero me dicen que tengo que usarlas más de lo que las uso. Y ya no sé muy bien lo que hacer. A veces me entran ganas de abandonarlas. La gente que hemos tenido nuestra infancia sin internet hemos visto una evolución de la cultura abisal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El lanzamiento de uno de los adelantos, </strong><em><strong>Jessica,</strong></em><strong> regalo sorpresa para su novia el d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, le ha postulado como un rom&aacute;ntico empedernido. En realidad, el amor siempre ha estado muy presente en su obra. &iquest;Cree que es, como dec&iacute;a Burt Bacharach, lo que el mundo necesita ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no lo s&eacute;, porque hay muchos tipos de amor y hablar del amor en general es como hablar de la vida. Hay amores intensos, hay amores radicales, hay amores que hacen da&ntilde;o. No s&eacute; si es el amor lo que necesita el mundo, igual necesita otro tipo de cosas, como una sociedad mejor, por ejemplo. A no ser que sirva para ser mejores y abandonar conductas como las que estamos viendo a nivel de la pol&iacute;tica y todos estos nuevos cambios. Tal vez el amor vaya bien, no lo s&eacute;, si es enfocado a querer m&aacute;s a la gente y a la gente diferente. Si el amor es eso, s&iacute; que es lo que necesita la sociedad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-director-cine-david-lynch-autor-obras-maestras-terciopelo-azul-twin-peaks-78-anos_1_11970727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hace pocos d&iacute;as muri&oacute; David Lynch</strong></a><strong> dejando adjetivo propio, lynchiano. Existe tambi&eacute;n un universo crepusiano, el de lo bizarro, el del costumbrismo y el del elogio del topicazo e incluso de lo chabacano. &iquest;Cree importante construirse un personaje y un imaginario propios o son Crepus e Iriarte la misma persona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os hubiera dicho que no, que Crepus es diferente a Jo&euml;l Iriarte pero ahora creo que s&iacute;. Intento cada vez m&aacute;s hacer lo que quiero, lo que me gusta. Y es verdad que, obviamente, hablo de las cosas que me interesan y de los temas que me inquietan, pero cada vez m&aacute;s estoy intentando ser yo mismo. Es lo que dec&iacute;a el poeta griego antiguo, P&iacute;ndaro, &ldquo;llegar a ser lo que soy&rdquo; a trav&eacute;s de mi m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé si es el amor lo que necesita el mundo, igual necesita otro tipo de cosas, como una sociedad mejor, por ejemplo. A no ser que sirva para ser mejores y abandonar conductas como las que estamos viendo a nivel de la política y todos estos nuevos cambios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La m&uacute;sica de Tar&aacute;ntula y su primer trabajo en solitario, </strong><em><strong>Escuela de zebras</strong></em><strong> (2008), pod&iacute;an descargarse de manera gratuita. En ese sentido fue un visionario. Desde entonces, el modelo ha cambiado mucho, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Ya cuando creamos Tar&aacute;ntula lo hicimos con Producciones Doradas junto a Daniel Granados y Daniel Magall&oacute;n y era un momento en el que todav&iacute;a no hab&iacute;a plataformas de <em>streaming. </em>Pensamos que ponerlo todo gratuito ser&iacute;a una manera de llegar a la gente. Todo ha cambiado mucho y nosotros hemos visto c&oacute;mo entraba y sal&iacute;a Napster o la primera red social que us&aacute;bamos encantad&iacute;simos, que era Myspace. Lo fue todo y luego ha sido nada en muy poco tiempo. Ahora parece que est&eacute; todo muy establecido y que Spotify o Tidal, o lo que sea, se van a quedar, pero lo que hemos aprendido en estos quince a&ntilde;os es que todo cambia.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; TikTok, que es capaz de hacer que Fleetwood Mac sea n&uacute;mero uno en Gran Breta&ntilde;a con una canci&oacute;n del a&ntilde;o 1977, o una serie de Netflix que pone de moda una canci&oacute;n de los 80. Pero TikTok de repente ya no est&aacute; en Estados Unidos. Todo va cambiando porque no deja de ser un negocio. Eso no es una biblioteca. Incluso las bibliotecas se queman, como en Alejandr&iacute;a. Todo es contingente. Es decir, que no confiemos. Igual me pongo apocal&iacute;ptico, pero al final, lo &uacute;nico en que tienes que confiar es en tu carn&eacute; de socio de tu biblioteca del barrio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos visto cómo entraba y salía Napster o la primera red social que usábamos encantadísimos, que era Myspace. Lo fue todo y luego ha sido nada en muy poco tiempo. Ahora parece que esté todo muy establecido y que Spotify o Tidal se van a quedar, pero lo que hemos aprendido en estos quince años es que todo cambia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ahora tambi&eacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil hacer m&uacute;sica. En una entrevista dec&iacute;a sobre estos avances, &ldquo;quiero pensar que todo eso beneficia a la m&uacute;sica, aunque no me lo crea&rdquo;, &iquest;opina igual de la IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy complicado. Parece que va a beneficiar a la gente que quiera hacer cosas y no quiere pagar a m&uacute;sicos, por ejemplo. Va a beneficiar a diarios que quieran poner una ilustraci&oacute;n sin pagar a un ilustrador. O a quien quiera una banda sonora que suene a Hans Zimmer o a John Williams y ahorrarse lo que cuesta el compositor. Es la sensaci&oacute;n de que muchas cosas en internet est&aacute;n hechas para que se beneficien las empresas y toda esa cosa de la informaci&oacute;n que ten&iacute;a cuando empezaba se est&aacute; diluyendo en pos del beneficio de las grandes corporaciones. Me da pena. Internet ya no sirve para buscar informaci&oacute;n, sirve para que te vendan cosas. Yo recuerdo los primeros a&ntilde;os de internet, de estar ah&iacute; como loco buscando p&aacute;ginas de conspiraciones. Y eso era maravilloso. Ahora se usan para fines pol&iacute;ticos. Todo se ha ido a tomar por culo. Esas cosas se cogen y se desvar&iacute;an. Si eres capaz de coger una conspiraci&oacute;n para darle un uso pol&iacute;tico, apaga y v&aacute;monos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/joe-crepusculo-imagino-canciones-digan-cosas-extranas-perversas-cante-gente_1_11998724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 21:05:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joe Crepúsculo: "Imagino canciones que digan cosas extrañas y perversas para que las cante mucha gente"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Música electrónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Nenas, el grupo que finge estar compuesto por tres mujeres y oculta que hace las canciones con IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nenas-grupo-finge-compuesto-tres-mujeres-oculta-canciones-ia_1_11904412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3840b54e-05ac-4e37-99ae-72f4723cd7a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las Nenas, el grupo que finge estar compuesto por tres mujeres y oculta que hace las canciones con IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La distribuidora Altafonte retira las canciones de la banda de pop emergente creadora del hit 'Inmoansiedad' de las plataformas digitales al no habérsele notificado que la música no está compuesta por personas</p><p class="subtitle">Alaska: “Yo siempre he sido conservadora, decir de mí que soy transgresora es no conocerme”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Somos un grupo formado por Viviana, Claudia y Naiara, tres nenas de veintitantos con distintas nacionalidades y residentes en Majadahonda&rdquo;. As&iacute; se presentaba en redes Las Nenas, un combo femenino de pop enso&ntilde;ador que acaba de publicar un primer &aacute;lbum, <em>&Uacute;ltimo ba&ntilde;o</em>. Nada, a excepci&oacute;n de la sutil inclusi&oacute;n de las graf&iacute;as &ldquo;ia&rdquo; de sus nombres y la pr&aacute;ctica omisi&oacute;n de fotos personales, hac&iacute;a suponer que se tratara de un proyecto generado artificialmente. Pero lo es. Al menos en parte, tal y como han admitido sus creadores a elDiario.es: &ldquo;Hacemos m&uacute;sica con ayuda de IA, pero las letras son totalmente humanas y las respuestas que dimos al cuestionario tambi&eacute;n lo son&rdquo;, dicen en referencia a su reciente participaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/inmoansiedad-pop-zozobra-inmobiliaria-infiltra-canciones_1_11784790.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un reportaje para este diario</a>. En consecuencia, la distribuidora digital ha retirado sus canciones de las plataformas de <em>streaming.</em>
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo mencionado inclu&iacute;a una de sus canciones, <em>Inmoansiedad,</em> y algunas declaraciones aportadas a trav&eacute;s de su cuenta de correo electr&oacute;nico que, indicaban, hab&iacute;an sido &ldquo;consensuadas entre las tres&rdquo;. Tras dispararse el rumor en redes de que podr&iacute;a tratarse de un proyecto de IA, elDiario.es volvi&oacute; a contactar con &ldquo;ellas&rdquo; exigi&eacute;ndoles una explicaci&oacute;n. &ldquo;Ya que en el cuestionario no se hablaba de c&oacute;mo hac&iacute;amos la parte musical de nuestras canciones, no sentimos que tuvi&eacute;semos que advertir de la parte no humana de nuestro proyecto art&iacute;stico&rdquo;, se excusa por escrito alguien que, sin identificarse, persevera en utilizar el femenino plural: &ldquo;De lo que estamos m&aacute;s orgullosas es de nuestras letras, que, como dec&iacute;amos, son obra de seres humanos y no de IA&rdquo;, insiste. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era parte del juego de Las Nenas, aunque reconocemos que se nos ha ido bastante de las manos&rdquo;, admiten sus creadores, quienes no han tenido reparos en acreditar su obra utilizando identidades falsas. As&iacute;, en el <a href="https://disquesdulac.bandcamp.com/album/ltimo-ba-o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perfil de Bandcamp de Disques Du Lac</a> &ndash;discogr&aacute;fica de la que son su &uacute;nica referencia&ndash; se puede leer que para la grabaci&oacute;n del &aacute;lbum, &ldquo;Naiara Basterrechea&rdquo; estuvo al cargo de guitarra, teclados, arreglos y voz, &ldquo;Claudia Weissman&rdquo; de voz, bajo y teclados y &ldquo;Viviana Bucchelli&rdquo; de bater&iacute;a y voz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>(Actualizaci&oacute;n:</strong> tras la publicaci&oacute;n de este art&iacute;culo, el grupo <a href="https://drive.google.com/file/d/1s1lLPHmivOPwrZaJIwHumWusplN_1pM6/view" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha publicado un comunicado</a> en el que admite lo que adelanta este art&iacute;culo y explica con qu&eacute; programa han confeccionado las canciones (Udio) y anima a sus fans a hacer canciones para Las Nenas).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, citan en los cr&eacute;ditos un par de nombres m&aacute;s, Isa Loma y Gorka Otxoa, presumiblemente inventados ya que no arrojan resultados en la b&uacute;squeda por internet (salvo en el caso de Otxoa por la coincidencia con el nombre del actor). Una foto de los rostros de tres j&oacute;venes encabeza dicha p&aacute;gina y es usada por la compa&ntilde;&iacute;a al solicitarse una imagen promocional del grupo. Las Nenas no han realizado ni tienen previsto realizar ning&uacute;n concierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Captura de la página de Bandcamp de Las Nenas                            </span>
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        &iquest;Qui&eacute;n se encuentra realmente detr&aacute;s de Las Nenas? Pese a sus preguntas, elDiario.es no ha conseguido que el interlocutor tras el correo electr&oacute;nico que sirve como medio de comunicaci&oacute;n informe de los nombres reales. Solo ha dado esta respuesta: detr&aacute;s de la banda hay &ldquo;una chica y un chico&rdquo;: &ldquo;Ninguna nos llamamos Viviana, Naiara, ni Claudia, ellas son nuestros <em>alter egos</em>, nuestras personas literarias, nuestros avatares&rdquo;. Por otro lado, este medio se ha puesto en contacto con varias personas conocidas del entorno musical independiente, cuyos nombres han surgido como responsables en el transcurso de la investigaci&oacute;n, pero ninguno de ellos ha admitido ser el creador del grupo.
    </p><p class="article-text">
        El caso Carmen Mola sobrevuela en el de Las Nenas. En 2021, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/planeta-premio-carmen-mola_1_8401276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los guionistas Jorge D&iacute;az, Agust&iacute;n Mart&iacute;nez y Antonio Mercero admitieron estar detr&aacute;s de ese nombre femenino cuando se les concedi&oacute; el premio Planeta.</a> Un a&ntilde;o antes de que se destapara el enga&ntilde;o, &ldquo;Carmen Mola&rdquo; public&oacute; <em>La nena</em> (Alfaguara, 2020). Y, casualidad o no, este es el t&iacute;tulo de su canci&oacute;n destacada en Bandcamp (<a href="https://disquesdulac.bandcamp.com/track/nena" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuya letra solo dice &ldquo;nena, nena, nena, nena&rdquo;</a>) y forma parte tambi&eacute;n del nombre con el que se ha bautizado a una banda ficticia de tres mujeres tras la que se oculta, al menos, un hombre. Los guionistas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-carmen-mola-truco-comercial-planeta_1_8406073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibieron cr&iacute;ticas por instrumentalizar el auge del feminismo</a> pero no les pas&oacute; factura y sus libros son los m&aacute;s vendidos en Espa&ntilde;a. De igual manera, y con los rumores sobre la mesa, ya hay quien se ha sentido enga&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es Rafa Rodr&iacute;guez, con quien ha podido hablar este medio. Compr&oacute; dos vinilos en preventa (antes de su fabricaci&oacute;n) de la tirada limitada de <em>&Uacute;ltimo ba&ntilde;o</em> que Disques du Lac tiene a la venta en su Bandcamp a 14 euros y, al conocer las sospechas de la intervenci&oacute;n de IA en la composici&oacute;n y ejecuci&oacute;n, les escribi&oacute; pregunt&aacute;ndoles por este asunto y solicitando una devoluci&oacute;n de confirmarse.
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                    alt="Captura del perfil de Instagram del grupo Las Nenas"
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            <span class="title">
                Captura del perfil de Instagram del grupo Las Nenas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si bien recibi&oacute; un correo aceptando la devoluci&oacute;n, este no conten&iacute;a explicaci&oacute;n alguna. Rodr&iacute;guez dice sentirse estafado: &ldquo;Viendo c&oacute;mo est&aacute; el panorama musical, me molesta que se destine pasta a comprar un disco as&iacute; cuando con ese dinero se podr&iacute;a adquirir el de alg&uacute;n grupo que s&iacute; ha compuesto y toca sus canciones, ensaya y tiene un trabajo de verdad atr&aacute;s. No le veo la gracia, me parece un rollo revoluci&oacute;n de sal&oacute;n bastante pat&eacute;tico&rdquo;, afirma con enfado.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a elDiario.es, Las Nenas defienden que uno de sus principales intereses era &ldquo;probar&rdquo; si su m&uacute;sica es &ldquo;cre&iacute;ble como producto enteramente humano&rdquo; en una &eacute;poca &ldquo;plagada de bots, robollamadas, im&aacute;genes falsas, cocinas fantasma y <em>fake news&rdquo;.</em> Sin embargo, la comercializaci&oacute;n del &aacute;lbum incluye el lucro econ&oacute;mico. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Retiradas del 'streaming'</strong></h2><p class="article-text">
        La distribuidora digital que lleva sus canciones a las plataformas de <em>streaming </em>como Spotify, Altafonte, les ha obligado a retirarlas de su servicio al ser preguntada por elDiario.es al respecto de su postura sobre el uso de IA. &ldquo;Una vez hemos sido informados de que el contenido de Las Nenas era generado por IA, hemos contactado directamente al sello propietario para contrastar la informaci&oacute;n&rdquo;, expica Miguel Martorell, director de Altafonte para el sur de Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El propietario lo ha reconocido como generado por IA y ha accedido, respondiendo a nuestro requerimiento, a dar de baja todas las referencias de Las Nenas de plataformas digitales una vez que le hemos informado de nuestra pol&iacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Desde Altafonte nos hemos comprometido a respaldar y promover m&uacute;sica exclusivamente creada de manera aut&eacute;ntica, humana y emocional. Consideramos que el uso de herramientas de IA para la creaci&oacute;n musical supone un riesgo para la integridad de los artistas, su creatividad y la sostenibilidad econ&oacute;mica tanto de ellos como de la industria&rdquo;, incide Martorell.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El propietario de las canciones las ha reconocido como generado por IA y ha accedido, respondiendo a nuestro requerimiento, a dar de baja todas las referencias de Las Nenas de plataformas digitales una vez que le hemos informado de nuestra política</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Martorell</span>
                                        <span>—</span> Director de Altafonte para el sur de Europa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si bien el cat&aacute;logo de Las Nenas ya ha desparecido de Spotify, Deezer, Apple Music y YouTube, desde la cuenta de Instagram del proyecto informan que, tras cambiar de distribuidora &ndash;sin explicar el motivo&ndash;, volver&aacute; a estar disponible el pr&oacute;ximo d&iacute;a 18 de diciembre y que, hasta entonces, solo puede escucharse a trav&eacute;s de su Bandcamp. Martorell, por su parte, ratifica que dicho cat&aacute;logo ya no est&aacute; alojado en Altafonte: &ldquo;Existen compa&ntilde;&iacute;as agregadoras que tienen otro tipo de est&aacute;ndares e intereses donde subir el tipo de contenido que nosotros rechazamos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L&iacute;mites legales</strong></h2><p class="article-text">
        Noem&iacute; Planas, directora de Worldwide Independent Network (WIN), una red que conecta al sector independiente de la m&uacute;sica grabada a nivel global, defiende a trav&eacute;s de sus <a href="https://winformusic.org/mp-files/ia-principles-es.pdf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principios para la IA generativa</a> que &ldquo;es totalmente l&iacute;cito aprovechar las posibilidades que la inteligencia artificial ofrece para ayudar a crear, producir, distribuir y promocionar m&uacute;sica&rdquo; pero afirma que &ldquo;los contenidos generados por IA sin creatividad humana no pueden tener derechos de autor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, en el plano teor&iacute;co, tendr&iacute;an que pasar al dominio p&uacute;blico. De hecho, las dos &uacute;nicas sentencias judiciales en este &aacute;mbito, <a href="https://institutoautor.org/ee-uu-un-tribunal-se-pronuncia-sobre-la-proteccion-por-el-derecho-de-autor-de-una-imagen-creada-con-inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una en Estados Unidos</a> y <a href="https://institutoautor.org/republica-checa-un-tribunal-se-pronuncia-sobre-la-proteccion-por-el-derecho-de-autor-de-los-resultados-de-inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra en Republica Checa</a>, as&iacute; lo confirman. elDiario.es no ha encontrado registro de los derechos de autor de las composiciones de Las Nenas ni en la SGAE ni en otras entidades de gesti&oacute;n colectiva de propiedad intelectual. 
    </p><p class="article-text">
        Si las normativas no permiten el registro de derechos de autor de las creaciones generadas al 100% por IA, &iquest;qu&eacute; se aplica en el caso de Las Nenas, que afirman que sus letras est&aacute;n escritas por una persona? Ah&iacute;, los l&iacute;mites se desdibujan. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier contenido generado total o parcialmente con IA debe estar claramente etiquetado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noemí Planas</span>
                                        <span>—</span> Directora de Worldwide Independent Network
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La cuesti&oacute;n de si una canci&oacute;n creada con la asistencia de inteligencia artificia</span>l puede ser registrada est&aacute; siendo debatida en varios pa&iacute;ses, con el consenso general de que pueden inscribirse solo si se ha utilizado la IA como herramienta t&eacute;cnica en el proceso creativo o si &uacute;nicamente una parte (composici&oacute;n o letra) est&aacute; generada por IA, en cuyo caso se registra la parte creada por la persona&rdquo;, explica Planas.
    </p><p class="article-text">
        La experta explica que aunque una canci&oacute;n no se registre en una entidad de gesti&oacute;n de derechos o en el registro de la propiedad intelectual, igualmente puede ser dsitribuida en las plataformas digitales. No obstante, desde entidades como la que ella preside o desde la espa&ntilde;ola Uni&oacute;n Fonogr&aacute;fica Independiente, defienden que &ldquo;cualquier contenido generado total o parcialmente con IA debe estar claramente etiquetado&rdquo;. Se trata de una informaci&oacute;n que el p&uacute;blico debe conocer ante la continua evoluci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as que, en sus versiones m&aacute;s desarrolladas pueden ser indetectables. 
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n es el autor de un tema hecho con IA</h2><p class="article-text">
        A todo ello hay que a&ntilde;adir otras cuestiones que dificultan la aprobaci&oacute;n de leyes que posibiliten el registro como autor a los creadores de IA. Por un lado, de concederse, &iquest;qui&eacute;n ser&iacute;a el titular de tales derechos? &iquest;El usuario, el desarrollador de la IA o la IA misma? Y, por otro lado, el uso de obras sujetas a <em>copyright</em> para nutrir a estas tecnolog&iacute;as es otro de los elementos disuasorios a tener en cuenta. Adem&aacute;s, muchas compa&ntilde;&iacute;as y plataformas no aceptar&aacute;n estas composiciones generadas total o parcialmente por IA dada la falta de transparencia de las desarrolladoras, as&iacute; como las implicaciones &eacute;ticas y legales derivadas de ello. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se han utilizado obras protegidas por derechos de autor como insumo para el desarrollo de algoritmos de IA o su entrenamiento sin el permiso de los titulares, alguien que use servicios de IA para generar canciones y comercializarlas puede estar infringiendo sin saberlo los derechos de otros artistas&rdquo;, concluye Planas. Una problem&aacute;tica que ya ha motivado <a href="https://www.xataka.com/robotica-e-ia/guerra-musica-generada-ia-sigue-escalando-grandes-discograficas-han-demandado-a-suno-ai-udio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una hist&oacute;rica demanda colectiva a dos de las principales generadoras de m&uacute;sica, Suno y Udio</a> y que acrecienta la incertidumbre en el terreno de la creaci&oacute;n artificial vapuleada, entre otras cuestiones, por infinidad de casos que rayan la falsificaci&oacute;n, como el del <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/falsa-cancion-drake-hecha-inteligencia-artificial-dispara-alarmas-industria-musical_1_10136389.html?fbclid=IwY2xjawHCfuJleHRuA2FlbQIxMQABHaLY3Oi4wYWLPnZNkEgNhdzGr5-rhwfeVJojxbFqudFuBT1beP3TTbQWwQ_aem_xFy8taQ7m-Yr_jKItIaHyA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clonado de voces de Drake y The Weeknd</a> o<em> </em>el de la banda <a href="https://bandalismo.net/aisis-lost-tapes-volume-one/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aisis que, inspirada en Oasis, sustituy&oacute; sus voces por una imitaci&oacute;n de la de Liam Gallagher</a>. Webs como Suno permiten crear canciones con un sencillo <em>promt</em> (instrucci&oacute;n) de manera gratuita en instantes.
    </p><p class="article-text">
        Ante la necesidad urgente de un marco legal espec&iacute;fico para resolver estos conflictos, el pasado 1 de agosto entr&oacute; en vigor la primera normativa del mundo en regular esta materia, la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/eurocamara-avala-primera-ley-regular-inteligencia-artificial_1_11003473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Inteligencia Artificial de la UE</a>. Este reglamento obliga a los sistemas de IA a cumplir ciertos requisitos de transparencia, respetar la legislaci&oacute;n de la UE sobre derechos de autor, informar del contenido usado para entrenar sus modelos y a etiquetar como tales las obras generadas por IA. Sin embargo, el apartado que regula la presentaci&oacute;n de reclamaciones por parte de los consumidores todav&iacute;a no est&aacute; activo. La aplicaci&oacute;n de la Ley de Inteligencia Artificial se est&aacute; realizando por fases y este punto entrar&aacute; en vigor en agosto de 2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nenas-grupo-finge-compuesto-tres-mujeres-oculta-canciones-ia_1_11904412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2024 21:41:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las Nenas, el grupo que finge estar compuesto por tres mujeres y oculta que hace las canciones con IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Propiedad intelectual,Derechos de autor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Auto Sacramental: "La música oscura está muy de moda otra vez, pero muchas veces es simplemente postureo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/auto-sacramental-musica-oscura-moda-vez-veces-simplemente-postureo_1_11879622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/302a3d50-cc3a-42e5-849f-8c87f58f2ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107438.jpg" width="1943" height="1093" alt="Auto Sacramental: &quot;La música oscura está muy de moda otra vez, pero muchas veces es simplemente postureo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda publica 'Diario de la plaga' (Ferror Records, 2024), un segundo álbum que, en poco menos de 30 minutos, registra la huella íntima de una sociedad en crisis, en sintonía con los ritmos más oscuros e hirientes del post-punk</p><p class="subtitle">El Bailódromo de Carlangas en cinco discos: “Encontramos en el baile una forma de compartir y escapar”
</p></div><p class="article-text">
        La charla con Jorge Mills, alma m&aacute;ter de Auto Sacramental, arranca con referencias a la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ultimo-metro-circulo-dia-dana-hizo-vias-inundadas-no-murio-nadie-casualidad_1_11874872.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DANA valenciana</a> y a esa sensaci&oacute;n de distop&iacute;a y fragilidad suscitada por el carrusel medi&aacute;tico de sus im&aacute;genes. Es la constataci&oacute;n de una nueva crisis que, m&aacute;s que oportunidad, resulta en examen del comportamiento humano en un muestrario de sus bondades pero tambi&eacute;n de sus miserias. <em>Diario de la plaga</em> (Ferror Records, 2024), el segundo &aacute;lbum de este madrile&ntilde;o afincado en Santiago de Compostela, rezuma siniestros volantazos post-punk provocados, tambi&eacute;n, por otra crisis. En este caso, humanista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se cre&iacute;an libres y nadie ser&aacute; libre mientras haya plagas&rdquo;, dec&iacute;a Albert Camus en su novela, <em>La Plaga </em>(1947)<em>, </em>trama de la que parte conceptualmente Mills aunque en la elecci&oacute;n de t&iacute;tulo parezca haber cruzado a otro gran referente, <em>Diario del a&ntilde;o de la peste</em> (1722) de Daniel Dafoe. &ldquo;<em>Diario de la plaga </em>est&aacute; inspirado en esa noci&oacute;n filos&oacute;fica de Camus sobre la peste, usada como met&aacute;fora para hablar de una plaga de odio, desconfianza y rencor que se va extendiendo entre la humanidad. Lo escribi&oacute; en la &eacute;poca de la II Guerra Mundial y tiene mucho que ver con el nazismo y su avance por Francia. Es imposible no trazar paralelismos con lo que est&aacute; pasando hoy en d&iacute;a, ese nuevo auge de las derechas y c&oacute;mo nos afecta a cada uno&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Mills, que en su debut <em>Cuesti&oacute;n de Fe</em> (Miranda The Agency, 2021) coqueteaba con la iron&iacute;a accionando el engranaje m&aacute;s colorista y vivaz del synth-pop<em>,</em> transmuta ahora en un tono grave, oscuro, de sonidos afilados que van del post-punk al <em>darkwave, c</em>on Joy Division en el centro pero acogiendo ramalazos perif&eacute;ricos de New Order, The Cure y Bauhaus. &ldquo;Entonces [con <em>Cuesti&oacute;n de Fe</em>] el cuerpo me ped&iacute;a algo m&aacute;s ir&oacute;nico y m&aacute;s divertido sobre la Espa&ntilde;a rancia. M&aacute;s colorido, m&uacute;sica bastante festiva. Guille Mostaza es muy synth-pop, por eso trabaj&eacute; con &eacute;l a la producci&oacute;n. Y fue durante la pandemia, mientras rele&iacute;a a Camus, que fui haciendo canciones y me dije, &lsquo;venga, voy a hacer algo m&aacute;s personal y dejar de esconderme tras la iron&iacute;a&rsquo;. De esta manera he tenido que ser m&aacute;s sincero y directo y bucear en sentimientos inc&oacute;modos que iban surgiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este giro g&oacute;tico es consustancial a un proceso sincr&oacute;nico madurado desde la pandemia. &ldquo;Los tiempos de repente cambiaron mucho. 2020 lo cambi&oacute; todo. Y esta nueva configuraci&oacute;n de la realidad me ped&iacute;a algo m&aacute;s oscuro, adem&aacute;s de que al interpretar las canciones en directo me faltaba intensidad sobre el escenario&rdquo;, relata. Esta inflexi&oacute;n siniestra, desligada de caprichosas modas, entronca con la idiosincrasia de la primera oleada post-punk, con la que Mills se identifica: &ldquo;A principios de los 80 la idea era buscar una autenticidad art&iacute;stica ya fuera autogestion&aacute;ndose o con discogr&aacute;ficas independientes y si hac&iacute;an algo oscuro es porque realmente sus letras lo eran y estaban atravesando un momento as&iacute;. Ahora la m&uacute;sica oscura, como el darkwave, est&aacute; muy de moda otra vez, que es genial. Lo que pasa es que muchas veces es simplemente una est&eacute;tica, un postureo y tienen letras hedonistas o de hacer cosas m&aacute;s banales, que tambi&eacute;n est&aacute; bien, pero a m&iacute; me interesaba m&aacute;s lo otro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Foto promocional de la banda Auto Sacramental                            </span>
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        &ldquo;<em>Diario de la plaga</em> es oscuro porque trata de una oscuridad sist&eacute;mica, entendida como ese rencor o desconfianza que tenemos los unos hacia los otros y que ahora est&aacute; muy amplificada&rdquo;, redondea Mills sobre el pilar narrativo en que se sustenta su nuevo &aacute;lbum. Se trata, pues, de un lamento estructural que, tal y como recoge en el tema que sirve como t&iacute;tulo &ndash;acompa&ntilde;ado en este caso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por &Aacute;lvaro de Biznaga</a>&ndash;, podr&iacute;a resumirse en &ldquo;Pan, circo y crueldad&rdquo;. Pero siempre desde lo &iacute;ntimo, nunca como denuncia expl&iacute;cita. &ldquo;<em>Diario de la plaga</em> se refiere a las redes sociales, donde quedan todas nuestras verg&uuml;enzas. Todo nuestro odio. Es crueldad y circo. Es todo espect&aacute;culo. Autobombo, venderse, odiar y menospreciar a los dem&aacute;s. Y entonces me planteo c&oacute;mo me hace sentir. Esa ser&iacute;a la diferencia entre lo que hago yo y lo que hace Biznaga, por ejemplo. Ellos denunciar&iacute;an el hecho en s&iacute;, y yo reflexiono sobre lo que me provoca&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">&#039;Diario de la plaga&#039; se refiere a las redes sociales, donde quedan todas nuestras vergüenzas. Todo nuestro odio. Es crueldad y circo. Es todo espectáculo. Autobombo, venderse, odiar y menospreciar a los demás</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Mills</span>
                                        <span>—</span> Líder de Auto Sacramental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n se dilata en este punto. La migraci&oacute;n masiva de perfiles de X a Bluesky de los &uacute;ltimos d&iacute;as ha reavivado el debate sobre los peligros de las redes sociales centralizadas &ndash;y mercantilizadas&ndash;, y Mills no duda en pronunciarse al respecto. &ldquo;Si las usas te conviertes t&uacute; en un producto. A m&iacute; no me importa vender como producto mi banda o mi proyecto musical, porque al final, es un producto. Y, la verdad, sin redes no consigues dar un concierto. Pero como no tengo redes sociales personales, pues qu&eacute; voy a opinar de lo de X, pues que os vay&aacute;is todos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Resquicio de luz entre las tinieblas</h2><p class="article-text">
        A pesar del tono entre pesaroso y dist&oacute;pico, con frecuentes referencias al retorcido imaginario religioso, hay en <em>Diario de la plaga </em>un resquicio de luz futura que, entre tinieblas, alumbra temas como <em>Pena</em>, <em>Requiem</em> o <em>Nuevo amanecer.</em> Ungidos en &oacute;leos m&aacute;s pop, deslizan vagas ideas sobre la fraternidad, la amistad o el amor y apelan a una conexi&oacute;n corp&oacute;rea, alejada de toda virtualidad. &ldquo;No todo es oscuridad, claro. Hay esperanza&rdquo;, explica Mills. &ldquo;Hay humanismo porque todav&iacute;a hay fe en el ser humano. Adem&aacute;s, casi todas las letras est&aacute;n dirigidas a otra persona, hay un interlocutor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como Jorge Mills va vistiendo su proyecto con ropajes mudables. Si ayer fue iron&iacute;a y hoy oscuridad, ma&ntilde;ana el barniz puede ser otro. &ldquo;Probablemente el siguiente disco sea luminoso y alegre&rdquo; &ndash;confiesa&ndash; &ldquo;Como Echo &amp; The Bunnymen o The Feelies, que son grupos que me encantan y tambi&eacute;n son post-punk, pero un poco m&aacute;s <em>new wave</em>, m&aacute;s colorido y alegre. Pero ahora no estaba yo en ese <em>mood</em>, eso te tiene que salir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si <em>Cuesti&oacute;n de Fe</em> se produjo en los estudios Alamo Shock de Guille Mostaza, para <em>Diario de la plaga</em>, Mills se ha decantado por Metropol. &ldquo;Me apetec&iacute;a trabajar con Adolfo [Parraga] y con Fran [Meneses] que somos colegas desde hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, y hacer algo menos indie y m&aacute;s intenso, m&aacute;s ca&ntilde;ero, sin tampoco llegar al punk. Conservando los sintes, las melod&iacute;as, pero m&aacute;s ca&ntilde;ero. Y lo fui grabando por fasc&iacute;culos, en diferentes visitas que hac&iacute;a a Madrid a ver a mi familia que vive ah&iacute; todav&iacute;a&rdquo;. Este reciente traslado a Santiago de Compostela le ha obligado a reconfigurar tambi&eacute;n su banda de directo. Muchos cambios. Todo convenientemente espaciado. &ldquo;Los dos discos han salido con tres a&ntilde;os de diferencia. Entonces te da tiempo para cambiar&rdquo;, dice el madrile&ntilde;o sobre ese enfoque art&iacute;stico afiliado al <em>piano, piano si arriva lontano:</em> &ldquo;Como voy haciendo las cosas poco a poco, pues tambi&eacute;n la evoluci&oacute;n quiz&aacute; se vaya notando m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta mentalidad liviana, que prescinde de presi&oacute;n y objetivos, es privilegio de quien no vive &ndash;ni parece pretenderlo&ndash; de la m&uacute;sica. A Mills le mueven aspiraciones puramente art&iacute;sticas, creativas pero tambi&eacute;n recreativas, y eso lo coloca en una envidiable posici&oacute;n de l&iacute;bero: &ldquo;Steve Albini dec&iacute;a que pedirle al arte que genere beneficios y que si no, no es v&aacute;lido, es como pensar que el amor o la amistad no valen si no te aportan un beneficio material. La m&uacute;sica no tiene por qu&eacute; ir siempre ligada al dinero. A ver, esto lo puedo defender desde una posici&oacute;n privilegiada porque tengo otro trabajo. Pero es verdad que en d&eacute;cadas anteriores s&iacute; que estaba m&aacute;s de moda ser anticomercial, ser <em>underground</em> o <em>indie</em> porque s&iacute; y hacer m&uacute;sica sin pensar en triunfar. Esto hoy en d&iacute;a est&aacute; pr&aacute;cticamente desterrado del discurso de muchos artistas. Yo creo que es culpa de las redes sociales, otra vez&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En décadas anteriores sí que estaba más de moda ser anticomercial, ser underground o indie porque sí y hacer música sin pensar en triunfar. Esto hoy en día está prácticamente desterrado del discurso de muchos artistas. Yo creo que es culpa de las redes sociales, otra vez</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Mills</span>
                                        <span>—</span> Líder de Auto Sacramental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a un grupo de punk m&iacute;tico de los 70, los californianos The Germs, que ten&iacute;an una canci&oacute;n, <em>What We Do Is Secret</em> (<em>Lo que hacemos es secreto</em>), en la que se enorgullec&iacute;an de que lo que hac&iacute;an no lo entend&iacute;a la gente y era minoritario. Cuando empec&eacute; a hacer m&uacute;sica en la d&eacute;cada de los 2010, ese esp&iacute;ritu todav&iacute;a perviv&iacute;a. En cualquier caso, tampoco hay que pecar de inocentes. Quiero decir que, evidentemente, no hay que trabajar gratis porque no deja de ser un trabajo. Y si hay dinero, bienvenido sea, porque vivimos en un mundo material y materialista&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/auto-sacramental-musica-oscura-moda-vez-veces-simplemente-postureo_1_11879622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Dec 2024 20:22:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Auto Sacramental: "La música oscura está muy de moda otra vez, pero muchas veces es simplemente postureo"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Inmoansiedad' en el pop: la zozobra inmobiliaria se infiltra en la canciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/inmoansiedad-pop-zozobra-inmobiliaria-infiltra-canciones_1_11784790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84725c46-0798-4dab-ad28-e187c893bef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105160.jpg" width="2848" height="1602" alt="&#039;Inmoansiedad&#039; en el pop: la zozobra inmobiliaria se infiltra en la canciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las Nenas, Biznaga, Kokoshca y Corte! reflexionan sobre la crisis de la vivienda y radiografían otros malestares sociales, desde la precariedad laboral a la salud mental</p><p class="subtitle">‘Songs Of A Lost World’, el nuevo disco de The Cure que señala el camino hacia un apoteósico final</p></div><p class="article-text">
        Cuando Pet Shop Boys dec&iacute;a en 1987 <em>&ldquo;I love you, you pay my rent&rdquo;</em> (te quiero, t&uacute; pagas mi alquiler) la vivienda no cotizaba como bien de lujo ni las parejas estaban abocadas a una dependencia forzosa para hacer frente a ese gasto. <em>Rent</em>, que en absoluto pretend&iacute;a reflejar estos matices, bien podr&iacute;a ser una canci&oacute;n de 2024. Nadie imaginaba entonces que el acceso a un techo se convertir&iacute;a, d&eacute;cadas despu&eacute;s, en trauma y frustraci&oacute;n para un ampl&iacute;simo sector de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No es hasta bien entrado el siglo XXI que trazas de esta problem&aacute;tica se filtran en la m&uacute;sica popular. Y ya es detectable, por ejemplo, en <em>Un cuarto propio</em> (2017), t&iacute;tulo con el que las madrile&ntilde;as Las Odio vampirizaban a Virginia Wolf para narrar el drama de compartir piso a los 40. Pero la cuesti&oacute;n, con su absoluta urgencia, bulle en estos &uacute;ltimos meses al calor de las movilizaciones populares y son varias las propuestas musicales que la plasman, ya sea en clave de humor o atravesadas por la furia. Porque ahora s&iacute; pesa la certidumbre de que aquel pisito en la calle Elfo, accesible para los progenitores de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/alcala-norte-post-punk-orgullo-barrio-merchandising-falsificado-seria-definicion-petarlo_1_11275520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alcal&aacute; Norte</a>, es a d&iacute;a de hoy prohibitivo para cualquiera de los de su generaci&oacute;n y/o clase. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es, de hecho, la tem&aacute;tica elegida por Carla Parmenter para certificar su regreso. La mitad de Las Bistecs, ahora SVSTO, acaba de publicar <em>MIL&euro;</em>, una canci&oacute;n heredera de ese <em>electro-disgusting</em> que popularizara con su formaci&oacute;n seminal, repleta de frases como &ldquo;Antes todo esto era campo / Ahora es propiedad de los bancos&rdquo; o &ldquo;Si te consideras altruista / Ponte a buscar piso en idealista&rdquo;. Pero no es la &uacute;nica. Las Nenas, Biznaga, Kokoshca y Corte! son otras de las bandas que no se limitan a la desafecci&oacute;n nihilista, el baile hedonista o el amor en vena y recogen en sus letras reclamaciones de la calle. Estas cuatro formaciones acaban de publicar canciones &ndash;&aacute;lbumes incluso&ndash;, absolutamente presentistas, comprometidas con una realidad necesitada de voceros y agitadores. 
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        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;No me extra&ntilde;a que alguien ya haya empezado a patologizar el problema de la vivienda, porque es lo que hacemos con todos los males del capitalismo&rdquo;, reacciona </span><a href="https://sonidomuchacho.com/artistas/corte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gonzalo Barbero, </a><a href="https://sonidomuchacho.com/artistas/corte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">alma m&aacute;ter de Corte!</span></a>, al t&eacute;rmino &ldquo;inmoansiedad&rdquo;, acu&ntilde;ado por <a href="https://www.instagram.com/lasnenas_sisomos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una jovenc&iacute;sima banda, Las Nenas</a>. Estas se presentan en su cuenta de Instagram como Viviana, Claudia y Naiara, amigas y residentes en Majadahonda. Dicen venerar tanto a los <em>girl groups</em> de los 50 y 60 como al dream pop de los 90 y tienen publicado un solo ep&eacute;, <em>Problem&aacute;tica juvenil</em> (Disques Du Lac, 2024), en el que repasan malestares y adicciones propias de una generaci&oacute;n que parece vivir al filo del apocalipsis.
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            </figure><p class="article-text">
        En <em>Inmoansiedad</em>, uno de sus &uacute;ltimos sencillos, el tr&iacute;o verbaliza sus zozobras inmobiliarias en taxativas frases como &ldquo;Zulos a precio de mansiones / exigiendo n&oacute;minas de millones&rdquo; o &ldquo;No computo como estudiante / para alquilar tu piso repugnante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Situaciones tan desalentadoras como generalizadas, causantes de una nueva dolencia a la que Las Nenas han puesto nombre: &ldquo;Hay <em>inmoansiedad </em>cuando no tienes piso y tienes que buscarlo y hay inmoansiedad cuando ya lo tienes pero sabes que pueden echarte en cualquier momento. La &uacute;nica soluci&oacute;n ser&iacute;a comprar, pero, &iquest;qui&eacute;n puede comprar un piso en Madrid? Es inevitable sentir que algo no marcha bien cuando con un sueldo decente no puedes vivir sola, cuando te echan para convertirlo en piso tur&iacute;stico, cuando se habla de <em>inquiokupas</em> como si lo fuesen la mayor&iacute;a de las personas que vivimos de alquiler&hellip; Y mil historias m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Estas cuestiones tambi&eacute;n salpican l&iacute;ricamente <em>Ahora</em> (Montgr&iacute;, 2024), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el excelente quinto &aacute;lbum del combo madrile&ntilde;o de punk rock Biznaga.</a> Y es reflejo, a su vez, del compromiso con las organizaciones implicadas en la causa habitacional. Esta entinta todos los cortes, pero se erige como protagonista en dos de ellos: <em>Futuro sobre plano</em>, con la especulaci&oacute;n inmobiliaria como eje central, y <em>Espejos de caos</em> que es, en palabras de su bajista y letrista Jorge Navarro, &ldquo;una canci&oacute;n pol&iacute;tica desde lo personal&rdquo;. Aquello que anticipara Pet Shop Boys en <em>Rent</em>, aqu&iacute; lo hace suyo<em> </em>Biznaga, apelando, esta vez s&iacute;, a una realidad ya extendida: &ldquo;No se quieren ya, no se soportan / No se tocan ni con un pie / Pero cada mes se necesitan / Para pagar el alquiler&rdquo;, apuntan en su letra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Quienes tambi&eacute;n la incluyen en su repertorio son <a href="https://sonidomuchacho.com/artistas/kokoshca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kokoshca</a>. Su nuevo &aacute;lbum, <em>La juventud</em> (Sonido Muchacho, 2024) es, adem&aacute;s de acopio de pop entusiasta, excepcional continente de monstruos habitacionales: Desde la turistificaci&oacute;n que deslizan en <em>Parkour</em> hasta el &eacute;xodo a la periferia que detallan en <em>Mi barrio</em>, causa y consecuencia, respectivamente, de un mismo fen&oacute;meno. El que afecta, por igual, a todas las grandes urbes.<em> </em>&ldquo;El deterioro del acceso a la vivienda tiene que ver con entenderlo como un bien de mercado exclusivamente &ndash;apuntan los pamploneses&ndash; y as&iacute; se van vendiendo edificios a grandes tenedores que llegar&aacute;n un lunes a su despacho de la <em>city</em> y mirar&aacute;n una gr&aacute;fica a mejorar mientras en el barrio cierran los negocios o desahucian a Paquita o a Manolo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        En el caso de Corte!, el problema de la vivienda se toca tangencialmente en <em>Falso techo</em>, una decadente postal urbana de post-punk y ritmos kraut que reproduce el mantra optimista de toda agencia inmobiliaria: &ldquo;Cuatro metros cuadrados, muy poco iluminado / Casi todo es interior, pero bien ubicado&rdquo;. &ldquo;Creo que la situaci&oacute;n es de inoperancia &ndash;se pronuncia Barbero al respecto&ndash; y demuestra lo limitadas que son nuestras democracias y los partidos que las sostienen. Hay un miedo atroz a meter las narices en la propiedad privada, sobre todo cuando esa propiedad impide que otros tengan una vida digna, cosa que incluso refleja nuestra Constituci&oacute;n en el art&iacute;culo 47 y que no se respeta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica problem&aacute;tica cuya urgencia planea en los trabajos de estas formaciones. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biznaga</a>, por ejemplo, tambi&eacute;n refiere cuestiones como la explotaci&oacute;n laboral, la voracidad capitalista, la anestesia desmovilizadora de las redes sociales y las consecuencias psicol&oacute;gicas derivadas de las anteriores. &ldquo;Tenemos una capacidad de adaptaci&oacute;n al medio y una resiliencia tremendas, pero nadie puede realizarse si no puede emanciparse&rdquo;, sostiene Navarro. No se puede ser feliz simplemente sobreviviendo. Las consecuencias de esto son el deterioro tanto de la salud f&iacute;sica como de la mental y la creciente medicalizaci&oacute;n de la sociedad para paliar sus efectos&ldquo;, a&ntilde;ade. Por coherencia, el nuevo &aacute;lbum de Biznaga<em> </em>es,<em> </em>adem&aacute;s de muestrario de aflicciones, revulsivo en forma de manual de primeros auxilios con arengas a la acci&oacute;n directa y a la autoorganizaci&oacute;n.
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        Para Las Nenas y Corte!, la cuesti&oacute;n laboral es prioridad. Ellos forman parte de esa nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes JASP que lo son, no por estar sobradamente preparados como sus antecesores, sino por su eterna condici&oacute;n de precarios. Se aferran, sin mejor alternativa, a trabajos de subsistencia y trasladan esa frustraci&oacute;n a sus creaciones. Lo hacen Las Nenas en <em>Muerte laboral</em>, en la que, desde una aparente ingenuidad doo wop, disparan certeros dardos punk: &ldquo;Debe estar muy preparada / pero no espere cobrar nada&rdquo;, &ldquo;Queremos a alguien proactivo / explotar es adictivo&rdquo; o &ldquo;&iquest;Tiene usted un doctorado? / El que tengo aqu&iacute; colgado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ella hablamos de lo dif&iacute;cil que es trabajar en tu &aacute;rea profesional, o con una estabilidad o unas condiciones dignas. De tener carrera universitaria y m&aacute;sters pero ganar poco m&aacute;s del sueldo m&iacute;nimo interprofesional. De que el sueldo m&aacute;s frecuente en Espa&ntilde;a haya subido un 8% en 20 a&ntilde;os cuando los pisos en Madrid han subido un 200%. Y de ser becario hasta los 40 o falso aut&oacute;nomo y saber que no vamos a tener pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n ni d&oacute;nde caernos muertas... Es un poco la otra cara de la <em>inmoansiedad. </em>Porque los pisos est&aacute;n imposibles, pero en gran parte porque los sueldos son una mierda&rdquo;, se lamentan las madrile&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no he renunciado nunca al trabajo so&ntilde;ado porque no me ha llegado todav&iacute;a, aunque creo que mi sue&ntilde;o es no trabajar, se pronuncia Barbero al respecto. &rdquo;Hace poco le&iacute; en un estudio que cada vez m&aacute;s j&oacute;venes abandonaban su curro para poder dedicarse a sus pasiones y me pareci&oacute; una gilipollez porque conozco a muy poca gente que realmente pueda dejarlo sin que eso sea un problema. A la mayor parte me la encuentro en esa rueda de &lsquo;hago algo que odio, pero no puedo dejar de hacerlo&rsquo;. Y ah&iacute; est&aacute; todo el mundo, simplemente deprimi&eacute;ndose y aceptando un sueldo y un plan difuso a cambio de todo&ldquo;. 
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            </figure><p class="article-text">
        Pudiendo deleitarse en el ombliguismo escapista, estas cuatro bandas han optado por volcar miserias y angustias sist&eacute;micas en sus canciones, aunque solo sea con &aacute;nimo testimonial. &ldquo;Si escojo hablar de ello es porque es real y ocurre, asevera Barbero. &rdquo;Cuando salgo a tomar algo con mis amigos hablo de estos temas, son las cosas que nos preocupan. Se me har&iacute;a muy extra&ntilde;o ver a tanta gente jodida a mi alrededor y escribir sobre ser el t&iacute;o m&aacute;s pleno y equilibrado del mundo&ldquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;</span>Supongo que el tema reivindicativo suena a algo de hippies, de <em>perroflautas</em> o al rock radikal de Euskadi y la mayor&iacute;a de grupos de ahora no parece que consideren hablar de los temas que les afectan a ellos mismos&rdquo; exponen Las Nenas, quienes vehiculan su enfado a trav&eacute;s del humor pero sin confiar demasiado en la capacidad transformadora de su mensaje: &ldquo;A la gente le gustan nuestras canciones. Se r&iacute;en con lo que decimos o nos dicen que qu&eacute; grandes verdades, pero no hacemos m&aacute;s que convencer a los convencidos. Hay mucha gente ah&iacute; fuera que piensa que las cosas est&aacute;n como tienen que estar, que es l&oacute;gico pedir un mill&oacute;n por un zulo en Lavapi&eacute;s o pagar por debajo del sueldo m&iacute;nimo, y a esa gente no la vas a convencer con arte o cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Biznaga, por su parte, lo tienen clar&iacute;simo. &ldquo;El arte realmente importante siempre ha cuestionado de alguna forma las nociones culturales establecidas o los marcos ideol&oacute;gicos hegem&oacute;nicos. Lo otro podr&iacute;a ser entretenimiento o decoraci&oacute;n, que no est&aacute; mal, pero no es arte. Nosotros, desde nuestro &aacute;mbito, que es el musical, queremos contribuir a mantener vivo el debate sobre cuestiones que consideramos fundamentales como el trabajo, la vivienda o la salud mental&rdquo; defiende Navarro para, a continuaci&oacute;n, sentenciar: &ldquo;Siempre es m&aacute;s sencillo evitar un problema que enfrentarlo. Al menos hasta que te explota en la cara&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/inmoansiedad-pop-zozobra-inmobiliaria-infiltra-canciones_1_11784790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2024 21:48:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Inmoansiedad' en el pop: la zozobra inmobiliaria se infiltra en la canciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Vivienda,Punk español]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiénes son Ca7riel y Paco Amoroso, ese descarado dúo argentino que ha enamorado al mundo con su Tiny Desk]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/son-ca7riel-paco-amoroso-descarado-duo-argentino-enamorado-mundo-tiny-desk_1_11733620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27a207e6-6703-479a-bdb3-4d6ad6ed4bfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103922.jpg" width="3018" height="1697" alt="Quiénes son Ca7riel y Paco Amoroso, ese descarado dúo argentino que ha enamorado al mundo con su Tiny Desk"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han triunfado de largo con el formato de pequeños conciertos grabados en la redacción de la cadena pública estadounidense NPR, preparando el camino para ocho fechas que les esperan en España, con todas las entradas agotadas</p><p class="subtitle">Volver con Amaia Montero, refundarse o desaparecer: el dilema de La Oreja de Van Gogh sin Leire
</p></div><p class="article-text">
        Los argentinos Ca7riel y Paco Amoroso protagoniz<span class="highlight" style="--color:transparent;">an </span><a href="https://x.com/catrielxpaco_/status/1842245604723810522" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">la en&eacute;sima viralizaci&oacute;n de la mara&ntilde;a digital </span></a>con su clip de <em>LA QUE PUEDE, PUEDE</em>, la cual ha superado los cuatro millones de visionados en YouTube en 11 d&iacute;as<em>.</em> <span class="highlight" style="--color:transparent;">El tema es parte de </span><a href="https://www.npr.org/2024/10/04/g-s1-25927/ca7riel-paco-amoroso-tiny-desk-concert" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">la pieza audiovisual que el d&uacute;o ha grabado</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> para </span><a href="https://www.npr.org/series/tiny-desk-concerts/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Tiny Desk, la serie de conciertos &iacute;ntimos</span></a> que desde 2008 organiza la cadena estadounidense NPR<span class="highlight" style="--color:transparent;"> al estilo de lo que fuera el </span><em>Unplugged</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de la MTV. En noviembre y diciembre se les espera en Espa&ntilde;a con ocho conciertos pero todas las entradas est&aacute;n ya agotadas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La actuaci&oacute;n, enm</span>arcada en el mes dedicado al <em>Latin Heritage</em> por el que tambi&eacute;n han pasado Juanes, Eladio Carri&oacute;n, Iv&aacute;n Cornejo, Danny Ocean y The Mar&iacute;as<em>, </em>encabeza el recuento de visualizaciones de artistas latinos de la temporada y ha entrado en las diez m&aacute;s vistas del a&ntilde;o junto a las de figuras tan emblem&aacute;ticas como Chaka Khan, Nelly Furtado o Justin Timberlake.
    </p><p class="article-text">
        La dupla<span class="highlight" style="--color:transparent;"> de trap experimental, </span>electr&oacute;nica<span class="highlight" style="--color:transparent;"> y pop que conforman </span>Catriel Guerreiro y Ulises Guerriero &#8213;apellidos que propiciaron su primer encuentro a los seis a&ntilde;os&#8213; tuvo que adaptar su propuesta a la especificidad del programa. Porque aunque citen entre sus influencias a Megadeth, Michael Jackson, Prince, Genesis o Aerosmith, su apuesta es eminentemente urbana. En esta ocasi&oacute;n se plegaron al formato ac&uacute;stico y excluyeron tanto el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/autotune-trampa-cantar_1_8684651.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autotune</a> como el grueso de sus sampleados: &ldquo;M&uacute;sica sin maquillaje, a carita lavada, que suene como vinimos al mundo&rdquo;, dec&iacute;a Ca7riel <a href="https://www.youtube.com/watch?v=lQnCTgSqCeM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con un medio argentino</a> pocos d&iacute;as despu&eacute;s de grabar el concierto para NPR.
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        En solo 15 d&iacute;as &#8213;y en mitad de una persistente gripe&#8213; lograron ensamblar una s&oacute;lida banda de bajo, bater&iacute;a, teclado y corista con la que trasformar sus canciones desde un armaz&oacute;n electr&oacute;nico a otro m&aacute;s org&aacute;nico. De su repertorio eligieron seis canciones susceptibles de funcionar en estas condiciones, <em>DUMBAI</em>, <em>EL &Uacute;NICO</em>, <em>Mi Deseo/BAD BITCH</em>, <em>BABY GANGSTA</em> y <em>LA QUE PUEDE, PUEDE</em>, que lograron ensayar seis o siete veces antes de hacerlo en Washington junto al resto de participantes, un percusionista, otras dos coristas y una secci&oacute;n de vientos. As&iacute; hac&iacute;an la docena, bien apretadita en la abigarrada y ca&oacute;tica biblioteca de la NPR que sirvi&oacute; de escenario para la grabaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue m&aacute;s que convincente.<em> Flow</em>, descaro, <em>groove</em>, sonrisas c&oacute;mplices y un arrebatador carisma capaz de traspasar el vidrio de cualquier dispositivo. Desde el primer minuto este Tiny Desk es un flechazo. Y no solo por los delirantes y fren&eacute;ticos rapeos de Ca7riel y Paco Amoroso o por esa actitud c&oacute;mica y gesticulante de la que hacen gala, tambi&eacute;n por la exc&eacute;ntrica puesta en escena para la que contaron con su habitual estilista, La Negra. Ella es responsable del ya ic&oacute;nico gorro de pelo azul de Paco Amoroso o del chaleco con peluches en forma de coraz&oacute;n de Ca7riel que, cubiertos de &ldquo;te amos&rdquo;, cumpl&iacute;an con la tem&aacute;tica propuesta por NPR para vehicular su actuaci&oacute;n: el amor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ca7riel &amp; Paco Amoroso                            </span>
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        La Negra, <a href="https://www.instagram.com/p/DAyqkuXPxFI/?igsh=MXFoYnA4dzFlM203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien revel&oacute; detalles de este trabajo</a> a la revista digital La Curva de la Moda, tambi&eacute;n seleccion&oacute; las dos camisetas que luc&iacute;an los l&iacute;deres y vocalistas del proyecto. La de Paco Amoroso con la imagen del actor argentino Roly Serrano interpretando a Maradona en la pel&iacute;cula <em>La juventud </em>(Paolo Sorrentino,<em> </em>2015) y la de Ca7riel con la inscripci&oacute;n &ldquo;Narcomodelo&rdquo; y perteneciente a la colecci&oacute;n de una peque&ntilde;a marca argentina, Neocriolla.
    </p><p class="article-text">
        Un calculad&iacute;simo estilismo que parte de la radical idea de, en palabras de Paco Amoroso, &ldquo;hacer como si no nos importara demasiado estar ah&iacute;&rdquo;. Un actitud <em>effortless,</em> sin artificios, que explicar&iacute;a tambi&eacute;n el ins&oacute;lito atuendo de sus acompa&ntilde;antes. Cero pretenciosidad. Confeccionado por ellos mismos. Pura apolog&iacute;a del <em>do it yourself </em>punk. Quienes volaron desde Argentina &ndash;Anita B Queen (coros y <em>sampler)</em>, Javier Bur&iacute;n (teclados), Felipe Brandy (bajo) y Eduardo Giardina (bater&iacute;a)&ndash;, vest&iacute;an unas auste<span class="highlight" style="--color:transparent;">ras camisetas blancas con la estampaci&oacute;n de los visados que tuvieron que tramitar para entrar a Estados Unidos, idea que podr&iacute;a encapsular una cr&iacute;tica a las fronteras y su burocracia. Para el resto de la banda, gigantescos retratos faciales realizados con un filtro </span><em>chad</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que les otorgaba una sarc&aacute;stica apariencia extramasculinizada.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una polaroid en el set de grabación del concierto en la cadena NPR                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este proceder no es una excepci&oacute;n en su historial. El d&uacute;o es conocido por sus desvar&iacute;os perform&aacute;ticos y por emplear el sarcasmo como herramienta de denuncia politico-social. La misma canci&oacute;n objeto de viralizaci&oacute;n, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>LA QUE PUEDE, PUEDE, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">encierra, de hecho, un potente mensaje a la sociedad argentina con alusiones a los privilegios de clase y a los recortes de Miley &ndash;&ldquo;Mm, no me cierra, una motosierra&rdquo;</span>&ndash;<span class="highlight" style="--color:transparent;"> entre multitud de referentes culturales propios.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Adem&aacute;s de tratar cuestiones m&aacute;s globales, como la adicci&oacute;n a un consumismo superfluo o la desaforada carrera hacia el &eacute;xito desde la estulticia, tambi&eacute;n se atreven con el misterioso caso de Natacha Jaitt (&ldquo;Si digo verdade', me van a limpiar&rdquo;). La modelo y actriz fue hallada muerta tras acusar a distintas personalidades de la esfera p&uacute;blica argentina de abuso sexual y corrupci&oacute;n de menores. </span>
    </p><p class="article-text">
        Ca7riel y Paco Amoroso no tienen reparos en intercarlar en su festivo y humor&iacute;stico h&aacute;bitat ideosincr&aacute;tico peque&ntilde;os bocados de compromiso pol&iacute;tico haciendo uso del altavoz que les confiere su tir&oacute;n medi&aacute;tico. Porque no son artistas emergentes. Al menos no en su pa&iacute;s. Acumulan a&ntilde;os de rodaje. Ambos han grabado sesiones con Bizarrap y el pasado mes de agosto congregaron a cerca de 17.000 personas en el Movistar Arena de Buenos Aires con motivo de la presentaci&oacute;n de su primer &aacute;lbum, <em>BA&Ntilde;O MAR&Iacute;A</em> (2024), un sorprendente c&oacute;ctel electr&oacute;nico de jungle, <em>R&amp;B</em> y sabrosura <em>dembow</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ca7riel &amp; Paco Amoroso llegarán a España en noviembre                            </span>
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        Meses antes lo estrenaban en la edici&oacute;n argentina del Lollapalooza provocando una sonada pol&eacute;mica. La organizaci&oacute;n del macrofestival cedi&oacute; ante la<a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paco-amoroso-ca7riel-dan-bano-trap-lollapalooza_1_11219223.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span></a><a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paco-amoroso-ca7riel-dan-bano-trap-lollapalooza_1_11219223.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">hilarante propuesta de convertir su actuaci&oacute;n en una </span></a><a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paco-amoroso-ca7riel-dan-bano-trap-lollapalooza_1_11219223.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>listening party</em></span></a>. Un incendiario capricho que subvirti&oacute; la naturaleza misma del evento: Ni m&uacute;sicos, ni m&uacute;sica en directo. Aparecieron en bata, avisaron al respetable de que todo consistir&iacute;a en darle <em>play</em> al &aacute;lbum y, tras quedar en ba&ntilde;ador, se introdujeron en un jacuzzi situado en el centro mismo del escenario. Y as&iacute;, mientras beb&iacute;an champ&aacute;n y engull&iacute;an sushi, a su alrededor se congregraban amigos e invitados para participar de tan animada celebraci&oacute;n ante la at&oacute;nita mirada del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Tras la pausa que supuso su providencial paso por el formato Tiny Desk, Ca7riel y Paco Amoroso retoman su gira de presentaci&oacute;n que les llevar&aacute; por distintos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica y Europa. De momento tienen ocho fechas confirmadas en Espa&ntilde;a: Madrid (27 y 29 de noviembre en Sala But y Chang&oacute; Club respectivamente), Valencia (30 de noviembre en Loco Club), Barcelona (5 y 6 de diciembre en Razzmatazz 2, con las entradas agotadas), Bilbao (7 de diciembre en Crystal), Sevilla (13 de diciembre en La 2) y Granada (14 de diciembre en Planta Baja). Todo este revuelo ya les ha obligado a programar una segunda fecha en Madrid (la del 27) y qui&eacute;n sabe si no le seguir&aacute;n otras ampliaciones. Sembrar y recoger a la velocidad de la fibra &oacute;ptica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/son-ca7riel-paco-amoroso-descarado-duo-argentino-enamorado-mundo-tiny-desk_1_11733620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2024 20:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quiénes son Ca7riel y Paco Amoroso, ese descarado dúo argentino que ha enamorado al mundo con su Tiny Desk]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,música urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biznaga: "Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf59d01-fcff-4e59-a300-3f8e0e5073de_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103023.jpg" width="2396" height="1348" alt="Biznaga: &quot;Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda madrileña publica esta semana su quinto trabajo, '¡Ahora!', con más dosis pop pero no menos ingredientes de compromiso político y social</p><p class="subtitle">Manuel Vilas: “Si te dan un premio literario a los 85 años, los que se ponen contentos son los nietos que heredan”
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;No queda pan, no quedan rosas&rdquo;, grita &Aacute;lvaro Garc&iacute;a al final de su canci&oacute;n de pr&oacute;xima aparici&oacute;n </span><em>Lorazepam y plataformas </em>con la carga simb&oacute;lica de un <a href="https://www.pepitas.net/libro/ni-dios-ni-amo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Auguste Blanqui </a>cuya arenga insurreccionalista inspirar&iacute;a a la Comuna de Par&iacute;s y rebrotar&iacute;a en mayo del 68. &ldquo;Quien tiene el hierro, tiene el pan&rdquo; dec&iacute;a en 1851 el ide&oacute;logo franc&eacute;s, que exhortaba a la acci&oacute;n directa apelando a esa imagen colectiva del alimento b&aacute;sico como term&oacute;metro de justicia social. Y es en ese marco de carest&iacute;a e indignaci&oacute;n en el que se sit&uacute;a Biznaga con <a href="https://www.montgri.co/artista/biznaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iexcl;Ahora! </em></a><a href="https://www.montgri.co/artista/biznaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Montgr&iacute;, 2024)</a>, su &uacute;ltimo &aacute;lbum, el quinto en su discograf&iacute;a, que sale a la venta el 4 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Garc&iacute;a (voz y guitarra), Jorge Navarro (bajo), Jorge 'Milky' (bater&iacute;a) y &Aacute;lvaro 'Torete' (guitarra) conforman esta combativa banda madrile&ntilde;a que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada labr&aacute;ndose reputaci&oacute;n y futuro. A pico y pala. &ldquo;Empezamos de una manera bastante precaria&rdquo;, recuerda Navarro. &ldquo;&Aacute;lvaro [Garc&iacute;a] y yo, con instrumentos prestados, sacando canciones en nuestras habitaciones, sin local de ensayo. Venimos de ah&iacute;. Luego hubo muchos kil&oacute;metros, muchas ciudades, muchos conciertos. Eso tambi&eacute;n hace pi&ntilde;a y engrasa la maquinaria. Y a d&iacute;a de hoy estamos en un momento bastante dulce&rdquo;, a lo que Garc&iacute;a puntualiza: &ldquo;Hemos sido una banda que ha tocado en garitos con ocho personas. No nos ha pasado como a esas bandas actuales que nacen ya pet&aacute;ndolo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, sus n&oacute;minas dependen ya en exclusiva de la m&uacute;sica, extremo que confirman frente a la pantalla y tras una pertinente ronda de presentaciones necesaria en la conjunci&oacute;n de dos Jorges y dos &Aacute;lvaros. El n&uacute;cleo fundacional: Garc&iacute;a (39) y Navarro (41). Los miembros anexionados: Milky (29) y Torete (20). Los cuatro, desde esa heterog&eacute;nea franja etaria, construyen un discurso comprometido en el que parecen convivir madurez y espontaneidad, lamento nihilista y esperanzada lucha. Contradicciones que despachan con la misma integridad y compromiso &eacute;tico con que afrontan la disyuntiva entre ser fieles a su mensaje inconformista o plegarse al sistema para llegar a m&aacute;s gente. 
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            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2c8fc243-95b1-4445-93fd-689101d868dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo esta contradicci&oacute;n &ndash;se arranca Milky&ndash; la llevo como el resto de contradicciones de mi vida, como ser vegetariano y coger el coche. Pero es una contradicci&oacute;n necesaria porque nos compensa tener una capacidad econ&oacute;mica para luego editarnos nosotros mismos o no tener que vender el m&aacute;ster a una discogr&aacute;fica o poder estar con un sello m&aacute;s peque&ntilde;ito&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        Biznaga ha conquistado ese dif&iacute;cil equilibrio diciendo s&iacute; a festivales &ndash;tras minucioso estudio y consenso&ndash; pero sin desvincularse de iniciativas autogestionadas. &ldquo;No muchos grupos pueden decir que han tocado en espacios tan diversos como nosotros y que sigan haci&eacute;ndolo a d&iacute;a de hoy. Y eso tampoco lo tienen bandas que son exclusivamente de festival. En cualquier caso, Biznaga es un grupo de sala&rdquo;, remarca Navarro con orgullo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mejor canci&oacute;n de Oasis la ha hecho Biznaga</strong></h2><p class="article-text">
        Repiten con Montgr&iacute;, el sello de Cala Vento con el que ya editaron <em>Bremen no existe</em> (2022), un primer conato de viraje hacia el pop que ratifican en <em>&iexcl;Ahora!</em>. &ldquo;Hab&iacute;a un prop&oacute;sito de seguir aquella estela abierta con <em>Bremen</em> &ndash;explica Milky&ndash; pero no ha salido ni una caricatura ni una copia. Este &uacute;ltimo es m&aacute;s potente, mejor facturado, m&aacute;s luminoso, m&aacute;s pop, m&aacute;s inmediato. Hemos dado un peque&ntilde;o paso adelante&rdquo;. Si en aquel hac&iacute;an acto de presencia las guitarras brillantes en la senda de The Cure, R.E.M. o The Replacements, en este la tuerca gira media vuelta m&aacute;s. Aqu&iacute; la melod&iacute;a ya no asoma, se destapa con procacidad. La voz de Garc&iacute;a sigue aportando su p&aacute;tina punk identitaria pero tras ella prenden ecos mancunianos y otras estirpes noventeras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-oasis-14-conciertos-reino-unido-e-irlanda-verano-2025_1_11610045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta honrar a Oasis, clase obrera del britpop.</a> Sorpresas de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://x.com/heroedelno/status/1831673699193266291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La mejor canci&oacute;n de Oasis en 20 a&ntilde;os la ha hecho Biznaga y sale ma&ntilde;ana&rdquo;, dec&iacute;a Navarro en su cuenta de X</span></a> ante la inminente publicaci&oacute;n, hace unos d&iacute;as, de <em>Espejos de caos</em>. Desprejuiciados, ya no se esconden: &ldquo;A todos nos flipa Oasis. A lo mejor esto nos da verg&uuml;enza hacerlo hace tres a&ntilde;os, pero ahora hemos dicho, &lsquo;es lo que nos apetece&rsquo;&rdquo;, afirma Garc&iacute;a y Navarro secunda con rotundidad: &ldquo;Por fin hemos dado rienda suelta a nuestra sensibilidad pop. Siempre nos han gustado las canciones pop, desde el principio quer&iacute;amos hacer canciones pop. Pero no nos lo permit&iacute;a nuestra inseguridad e impericia musical. Quiz&aacute; el contexto en el que nos mov&iacute;amos, m&aacute;s punki, tampoco lo propiciaba, pero por fin nos hemos ido realizando&rdquo;. 
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        Tampoco se desprenden de sus manoseados cromos. En las paredes de su local de ensayo pueden lucir con orgullo p&oacute;steres de The Clash, Eskorbuto, Beastie Boys, Ilegales o Gang of Four junto a los de High Vis o Home Front, m&aacute;s hardcore y postpunk respectivamente. El sonido importa, en cuanto que se pule y evoluciona, pero parece hacerlo al servicio de un mensaje contestatario, un <em>agit-pop</em> de trinchera para tiempos aciagos y sociedades anestesiadas. Una prelaci&oacute;n estipulada <em>ad hoc</em> desde la misma hoja promocional &ndash;&ldquo;Biznaga contra la met&aacute;fora&rdquo;&ndash; firmada por el escritor Kiko Amat y en la que este asevera: &ldquo;La cobard&iacute;a, si uno la mira de lejos, se parece lo suficiente a la virtud. Biznaga, por el contrario, hablan claro, desde un punto de vista inequ&iacute;vocamente precario y <em>proleta</em>. Entre una met&aacute;fora inconcreta y un eslogan palmario, siempre optan por lo segundo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La vivienda es el tema</strong></h2><p class="article-text">
        No obstante, <em>&iexcl;Ahora!</em> no es un disco conceptual como lo fue <em>Gran pantalla</em> (Slovenly Recordings, 2020) por mucho que su t&iacute;tulo lo insin&uacute;e. &ldquo;Son temas que est&aacute;n atravesados por la misma idiosincrasia. Vas a hablar de la sociedad de ahora y tocas vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio&hellip; Al estar todo conectado parece que es un &aacute;lbum conceptual, pero no era la intenci&oacute;n&rdquo;, explica Milky. S&iacute; aglutinan todas esas cuestiones bajo un mismo paraguas, el de la expresi&oacute;n <em>&iexcl;Ahora!</em>, que les sirve tanto de dechado de contemporaneidad como de proclama revolucionaria. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus 33 minutos, Biznaga radiograf&iacute;an, entre otros asuntos, la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica <em>&ndash;El futuro sobre plano&ndash;</em>, la explotaci&oacute;n laboral y sus efectos sobre la salud mental <em>&ndash;Benzodiazepinas&ndash;</em>, la falacia de la cultura del esfuerzo <em>&ndash;La gran renuncia&ndash;</em> o la precariedad laboral <em>&ndash;R&eacute;quiem por un rider&ndash;, </em>creando un desalentador escaparate de conflictos y urgencias. Pero, de entre todos, uno apremia. &ldquo;La vivienda&rdquo;, dicen al un&iacute;sono, protagonista de <em>Espejos de caos, </em>tangencial en otros muchos cortes, cuyo abordaje pol&iacute;tico es inaplazable. &ldquo;Se ha convertido en una nueva forma de esclavismo. Es una puta locura que tengas que estar toda una vida trabajando para pagarte un suelo. Es de locos. Y mucha gente ni siquiera puede acceder a una hipoteca, eso ya es dinero a fondo perdido&rdquo;, se pronuncia Garc&iacute;a al respecto.
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    </figure><p class="article-text">
        Es el tema que todo lo cala. Impregna, incluso, una de las piezas m&aacute;s movilizadoras del &aacute;lbum, <em>Ocupar el ahora. </em>Un<em> </em>ret&oacute;rico gui&ntilde;o con el que desestigmatizar el uso de este vocablo, imbuido de una negatividad &ndash;similar a la atribuida a &lsquo;hacker&rsquo;&ndash; basada en falsedades y desmesura. Navarro insiste en que hablar de okupaci&oacute;n es hacerlo, obligatoriamente, de vivienda: &ldquo;No se puede hablar de okupaci&oacute;n de manera deslindada&rdquo;, refiere el letrista de Biznaga. &ldquo;Descontextualizarlo y hablar de okupas sin m&aacute;s conlleva una decisi&oacute;n pol&iacute;tica muy clara. El mayor factor de generaci&oacute;n de okupaci&oacute;n es la especulaci&oacute;n inmobiliaria. As&iacute; de claro. Y me parece que si esto contin&uacute;a por esta senda muchas m&aacute;s personas, de perfiles muy diversos y ya no tan f&aacute;cilmente identificables entre las que me puedo incluir yo en cinco a&ntilde;os, acabar&aacute;n okupando porque no les va a quedar otra soluci&oacute;n. &iquest;No quieren que haya okupas? Pues que atajen. El tema es que no creo que quieran porque tambi&eacute;n les sirve para ganar r&eacute;dito pol&iacute;tico y voto. La figura del okupa diab&oacute;lico que quiere la casa de la viejecita que baja a comprar pan&hellip; Ese discurso tan rid&iacute;culo y tan vac&iacute;o les funciona. Por eso es necesario predicar con lo contrario&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pancartistas agitadores, y a mucha honra</strong></h2><p class="article-text">
        Y eso hacen, predicar. La mayor&iacute;a de veces a trav&eacute;s de sus canciones. Otras, a cara descubierta, sin caer en lo panfletario, respaldando p&uacute;blicamente luchas que consideran ineludibles. De esta manera enarbolan la bandera palestina, apoyan <a href="https://www.eldiario.es/economia/alianza-sindical-historica-defender-seis-suiza-no-agachar-cabeza_1_11521195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la causa de 'las seis de La Suiza</a>' o contribuyen a la manifestaci&oacute;n del 13 de octubre en Madrid por la bajada de los alquileres, a pesar de no poder secundarla presencialmente. &ldquo;La actualidad manda. Y hay cosas que claman al cielo con las que, obligatoriamente, urge posicionarse&rdquo;, asegura Navarro. 
    </p><p class="article-text">
        Postura que concuerda con esa lapidaria frase, &ldquo;No digas m&aacute;s joder, no s&eacute;&rdquo;, que deslizaban en <em>Madrid nos pertenece</em> (2022) y con la que invitaban a abandonar el discurso desmovilizador, despolitizado y fr&iacute;volo que parece vampirizar a gran parte de la escena musical espa&ntilde;ola. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-campo-batalla-fascismo-historia-usurpacion_1_11472824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una escena que se halla lejos de emular a la brit&aacute;nica</a>, cuya iniciativa Love Music Hate Racism &ndash;continuadora de Rock Against Racism&ndash; vuelve a mostrar m&uacute;sculo al ser secundada por Idles, Fontaines D.C. y Frank Turner entre otros. &ldquo;Desde que estoy en la m&uacute;sica, siempre han venido curvas con el tema de Vox, igual que ocurre ahora en Alemania o en Inglaterra. Y cuando asoma la bestia fascista, siempre hay un manifiesto, como una intentona de reagruparse en torno a la m&uacute;sica y por la m&uacute;sica, con un mensaje en plan &lsquo;todas estas bandas, todos estos artistas, decimos no al fascismo&rsquo;. Y la sensaci&oacute;n que me ha dado es que ha sido como un chispazo y que tampoco ha tenido una incidencia real&rdquo; se lamenta Milky. 
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                El grupo Biznaga publica su nuevo disco, &#039;¡Ahora!&#039;                            </span>
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        &ldquo;Hay gente que lleva con ese discurso, haci&eacute;ndolo bandera de su propia banda y de sus colectivos, desde hace much&iacute;simo, &ndash;se&ntilde;ala Garc&iacute;a. &rdquo;Bandas peque&ntilde;itas y en sitios autogestionados. Que ahora lo hagan dos <em>bandotes </em>muy tochos [por Idles y Fontaines D.C.] y le llegue a m&aacute;s gente, pues me parece superpositivo, pero es algo que ya exist&iacute;a&ldquo;, opina Garc&iacute;a. Navarro asiente y puntualiza: &rdquo;Creo que lo que triunfa en la sociedad es la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica por causas muy justificadas. Hay una falta de entusiasmo debido a los fracasos de las opciones pol&iacute;ticas que representaban un cambio. Por eso es positivo que, m&aacute;s all&aacute; del entorno de las okupas, de los centros autogestionados, del punk, del hardcore o del rap, nuevas bandas de chavales j&oacute;venes tengan contacto con la pol&iacute;tica&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el mismo entusiasmo, alentador y reclutista, que vertebra su nuevo trabajo,<em> &iexcl;Ahora!</em> Con &eacute;l Biznaga parece apuntar a lo m&aacute;s alto. Musical y extramusicalmente. Es su particular &ldquo;&iexcl;Seamos realistas, pidamos lo imposible!&rdquo;, parafraseando de nuevo a Blanqui. Pero lo imposible pide calle y esta se halla en horas bajas. &ldquo;Las opciones extraparlamentarias de base callejera, de colectivos y dem&aacute;s, carecen del m&uacute;sculo suficiente como para plantear una posici&oacute;n seria o peligrosa. S&iacute; lo ha habido en otras &eacute;pocas pero a d&iacute;a de hoy est&aacute; muy disgregado. Pero siempre hay que empezar por algo. No se va a renunciar a esa parte de la lucha pol&iacute;tica porque pase por horas bajas. Por eso, todos esos colectivos, sindicatos de clase, espacios autogestionados y dem&aacute;s hacen una labor muy positiva. Ya vendr&aacute;n momentos mejores. Pero no se puede dejar de estar. No todo puede ser votar cada cuatro a&ntilde;os&rdquo;, concluye Navarro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2024 20:14:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biznaga: "Si quieres hablar de la sociedad actual, tienes que hablar de vivienda, trabajo, ansiedad, calle y barrio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punk español,Punk,Pop,Vivienda,Okupas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Punsetes: “La tendencia a encarecer los conciertos se irá a la mierda porque la gente no tiene dinero para tanto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/punsetes-tendencia-encarecer-conciertos-ira-mierda-gente-no-dinero_1_11580551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cfcf59a-0efc-4f03-9d3e-5ee66f3176e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Punsetes: “La tendencia a encarecer los conciertos se irá a la mierda porque la gente no tiene dinero para tanto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda celebrará a final de 2024 sus 20 años en activo con un recopilatorio que incluirá algunas de sus mejores canciones reinterpretadas por 21 bandas y artistas de hasta tres generaciones distintas</p><p class="subtitle">Eric Jiménez, el batería más emblemático de Los Planetas, reaparece para su concierto en Sonorama
</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo, poeta de procaz dicci&oacute;n y humor irreverente, muri&oacute; en la primavera de 1999. Fueron cinco largos a&ntilde;os hasta el advenimiento de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/los-punsetes-entrevista_128_1336176.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Punsetes</a>, herederos heterodoxos de una descarnada l&iacute;rica pre&ntilde;ada de realidad social y maldiciones cotidianas. Esa puta vida a la que el barcelon&eacute;s dedic&oacute; el cuerpo de su obra es tambi&eacute;n retratada, desde ese mismo <em>sermo humilis</em>, por Ariadna Paniagua (voz), Jorge Garc&iacute;a (guitarra), Chema Gonz&aacute;lez (bater&iacute;a), Manuel S&aacute;nchez 'Antonna' (guitarra) y Luis Fern&aacute;ndez (bajo) en los siete &aacute;lbumes que tienen publicados desde 2004. Siete. Suficientes para protagonizar uno de esos anodinos art&iacute;culos destinados a ordenarlos de peor a mejor o todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Pupilos del m&aacute;s lenguaraz pop de La Movida, descendientes del efervescente indie-rock noventero y pros&eacute;litos de la filosof&iacute;a punk, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/los-punsetes-entrevista_128_1336176.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Punsetes</a> han desarrollado un estilo can&oacute;nico de resultonas melod&iacute;as y letras sarc&aacute;sticas cuyo<span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><em>trobar leu</em> es vocalmente defendido por Ariadna Paniagua. &Eacute;sta, ataviada con personal&iacute;simos dise&ntilde;os de factura propia, ha parido un poderoso<span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><em>alter ego</em> de distintivo &ndash;y autoimpuesto&ndash; hieratismo esc&eacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;</span>Eso fue una peque&ntilde;a evoluci&oacute;n de moverse muy poco a no moverse nada&rdquo;, r&iacute;e Jorge en una distendida conversaci&oacute;n telef&oacute;nica, &ldquo;no tuvo much&iacute;simo recorrido. Nosotros ve&iacute;amos que se mov&iacute;a muy muy poco y un d&iacute;a, de repente, nos empezaron a decir &lsquo;oye, la tronca no se mueve nada de nada&rsquo;. Lo t&iacute;pico que no la est&aacute;s mirando en todo el concierto porque miras los pedales, miras al p&uacute;blico, miras atr&aacute;s... Y, efectivamente, no se estaba moviendo&rdquo;. Una pose de cari&aacute;tide que, a pesar de los a&ntilde;os, no es percibida como ineludible obligaci&oacute;n. De losa, nada. O eso afirma Jorge: &ldquo;Ariadna es una persona muy libre, si se sintiese encorsetada en alg&uacute;n sentido o presa de algo, no creo que se lo calle. Lo dir&iacute;a y algo se har&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La banda madrile&ntilde;a cumple 20 a&ntilde;os. Dos d&eacute;cadas desde la prologal maqueta <em>Yo amo a Punset</em><em><strong> </strong></em>(2004) con que irrumpi&oacute; en la agitada escena <em>underground</em> de la capital. Y, de ah&iacute;, al reconocimiento. A ritmo gradual y milagrosamente inmunes a la corrosi&oacute;n. Alg&uacute;n secreto tendr&aacute;n. &ldquo;Es una mezcla de varias cosas&rdquo;, explica Jorge, &ldquo;por un lado, la circunstancia b&aacute;sica del grupo, es decir, el ser cinco amigos que se lo pasan bien haciendo m&uacute;sica, eso no ha cambiado. Y, por otro, el hecho de no habernos visto en la situaci&oacute;n de vivir en exclusiva de la m&uacute;sica nos ha evitado presiones. Te lo puedes tomar m&aacute;s relajadamente. Est&aacute;s m&aacute;s libre para hacer la m&uacute;sica que te gusta al ritmo que te gusta y preocup&aacute;ndote menos de c&oacute;mo se recibe&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los Punsetes celebrarán a final de 2024 sus veinte años en activo con un recopilatorio                            </span>
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        Para celebrar la efem&eacute;ride, lanzar&aacute;n a final de a&ntilde;o <em>Que le den por culo a tus amigos </em>(Sonido Muchacho, 2024), un &aacute;lbum en el que invitan a 21 bandas y artistas de diferentes generaciones &ndash;entre ellos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/eric-jimenez-bateria-emblematico-planetas-reaparece-concierto-sonorama_1_11577365.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Planetas</a>, Surfin&rsquo; Bichos, Joe Crep&uacute;sculo, Mujeres, Aiko el grupo, Alizzz o Shego&ndash; a versionar sus mejores canciones. Hasta entonces, tienen varias fechas cerradas en las que disfrutar de su poderoso cancionero: el 21 de agosto estar&aacute;n en Canela Party (Torremolinos, M&aacute;laga), el 23 de agosto en Indio Rock Festival (Villanueva del Trabuco, M&aacute;laga), el 7 de septiembre en Festival Ocellets (Viladecans, Barcelona) y el 19 de octubre en la T&eacute;rmica Village (Alhaur&iacute;n de la Torre, M&aacute;laga). Y tambi&eacute;n est&aacute;n trabajando en un nuevo &aacute;lbum. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un ep&eacute; que no solo habla de Madrid</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de una apretada agenda supeditada a forzosas conciliaciones, el ritmo creativo de Los Punsetes no parece menguar. En mayo de este mismo a&ntilde;o publicaban <em>&iexcl;Madrid me ataca!</em>, un ep&eacute; de cuatro temas como continuaci&oacute;n al alegato de impronunciable nombre <em>AFDTRQHOT</em> (Sonido Muchacho, 2022) en que el quinteto se rebelaba contra imposiciones laborales y personales. Si el largo supuraba una rabia que impregnaba por igual lo sonoro y lo textual, esta breve colecci&oacute;n de canciones parte de una emotividad m&aacute;s contenida. 
    </p><p class="article-text">
        Discurren sus trece minutos entre la observaci&oacute;n externa y una ternura fatalista de rencores y desconsuelos concurrente tambi&eacute;n en ese c&aacute;ntico de amor-odio a la capital que, a la postre, sirve de t&iacute;tulo. &ldquo;El t&iacute;tulo est&aacute; un poco mal puesto&rdquo;, se excusa Jorge, &ldquo;no es un disco conceptual sobre Madrid ni nada de eso. S&iacute; que es cierto que estas canciones, que hacen m&aacute;s referencia a cuestiones econ&oacute;micas, pueden entenderse como un Madrid que es marco, pero luego est&aacute; <em>Un palacio con mis huesos</em> que realmente no tiene ese tipo de relaci&oacute;n ni de lectura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro piezas que, coherentes o no con ese relato en clave madrile&ntilde;a, engarzan a trav&eacute;s de un reproche com&uacute;n: el de la gran estafa vital y sus fam&eacute;licas econom&iacute;as. Sin caer en nost&aacute;lgicas y est&eacute;riles idealizaciones del pasado, es lamento por un presente fallido carente de oportunidades: &ldquo;Casi todo el mundo est&aacute; de acuerdo en que no es el mejor momento para estar en Madrid o para intentar hacer seg&uacute;n qu&eacute; cosas. Hubo un tiempo en que era m&aacute;s f&aacute;cil. Y es algo generalizado. En una entrevista que le&iacute; a PJ Harvey cuando vino a Las Noches del Bot&aacute;nico, dec&iacute;a &lsquo;estoy convencida de que si hubiese empezado ahora mi proyecto musical ser&iacute;a much&iacute;simo peor porque todo es much&iacute;simo m&aacute;s dif&iacute;cil&rsquo; y que te lo diga alguien as&iacute;, con tanta contundencia, da que pensar&rdquo;, refiere el madrile&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Precariedad y revanchismo idiosincr&aacute;tico</strong></h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n financiera asfixia al tramo m&aacute;s modesto de la industria musical. No salen las cuentas. &ldquo;Est&aacute; todo un poco descontrolado&rdquo;, se lamenta Jorge, &ldquo;montar una gira ya es muy caro y parece que las cosas se est&aacute;n volviendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles y no creo que sea solo un problema de Madrid, est&aacute; pasando en Estados Unidos, en Inglaterra y en toda Espa&ntilde;a. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/si-quieres-venir-tocar-son-300-pavos-momento-salas-pasaron-pagar-cobrar_1_11002458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antes un grupo peque&ntilde;o pod&iacute;a tocar gratis llegando a un acuerdo con la sala</a>. Ahora todo se ha ido hinchando much&iacute;simo y en todos los sentidos: En salas, en transporte, en combustible, en alquiler de cosas, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/lujo-dormir-concierto_1_10917762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hoteles son un drama que te vuelves loco</a>. Dicho esto, tambi&eacute;n est&aacute; esa transformaci&oacute;n de ciertos espect&aacute;culos en productos de lujo y ah&iacute; creo que hay gente que se le est&aacute; yendo la mano poniendo precios, tanto gente muy famosa como gente m&aacute;s cercana&rdquo;, arguye el guitarrista.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casi todo el mundo está de acuerdo en que no es el mejor momento para estar en Madrid o para intentar hacer según qué cosas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge García</span>
                                        <span>—</span> Guitarrista de Los Punsetes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se&ntilde;ala el esfuerzo de la banda por salvaguardar la asequibilidad de sus conciertos: &ldquo;Hemos hecho &lsquo;Rivieras&rsquo; con entradas muy baratas y hemos visto gente que ha hecho el mismo concierto cobrando 10 euros m&aacute;s, eso ya va con cada uno, pero est&aacute; claro que hay una tendencia que en alg&uacute;n momento se ir&aacute; a la mierda porque la gente no tiene dinero para asumir tantas cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dinero y precariedad son, de hecho, asuntos recurrentes en la narrativa de Los Punsetes. Estas cuestiones de &aacute;nimo comprometido sedimentan sus textos y enriquecen un repertorio de tem&aacute;ticas que basculan de lo social a lo introspectivo y de lo costumbrista a lo po&eacute;tico. Pero si hay algo que los distinga entre mil es su querencia por exorcizar demonios en letras que funcionan como rudas invectivas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede que otra gente escriba 50 canciones de amor y de desamor en su carrera. Nosotros tenemos ah&iacute; nuestra &lsquo;tarita&rsquo; que es &eacute;sta&rdquo;, confirma Jorge. Odio y revancha, sa&ntilde;a y despecho, pueblan sus canciones conectando con la naturaleza m&aacute;s visceral de sus seguidores. Es el desahogo de cantar, a voz en grito, <em>Idiota</em>, <em>Tu puto grupo</em>, <em>Cerdos</em>, <em>Que te vaya mal</em>, <em>Me gusta que me pegues</em>, <em>Opini&oacute;n de mierda</em> o <em>Vas hablando mal de mi</em>. Cada cual, eso s&iacute;, enfoc&aacute;ndose mentalmente en particulares destinarios de su ira. 
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            <span class="title">
                Tras &#039;¡Madrid me ataca!&#039;, Los Punsetes publicarán el recopilatorio &#039;Que le den por culo a tus amigos&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Hay canciones del disco anterior que, aunque no se diga, tienen nombre y apellido&rdquo;, asegura Jorge entre risas, &ldquo;si alguien escribe la gran biograf&iacute;a de Los Punsetes puede llegar el momento de confesar&rdquo;. Tras la r&uacute;brica m&aacute;s socarrona suele ocultarse Manuel, responsable, en un mano a mano con Jorge, del arsenal de letras de Los Punsetes. &ldquo;Las de Manuel suelen ser las m&aacute;s directas, las que tienen un poquito m&aacute;s de humor y las m&iacute;as suelen ser un poco m&aacute;s largas, un poco m&aacute;s po&eacute;ticas y un poquito m&aacute;s oscuras. Pero una cosa bastante guay que ha pasado con el tiempo es que se mezclan y gente que nos conoce bien dice &lsquo;esta es de Manuel&rsquo; y luego resulta ser al rev&eacute;s&rdquo;, relata Jorge.</span>
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Opini&oacute;n de mierda</strong></em><strong>, el himno de las redes sociales</strong></h2><p class="article-text">
        Una cosa parece clara, cu&aacute;nto m&aacute;s &aacute;cida la canci&oacute;n, m&aacute;s escuchas acumular&aacute; en las plataformas de <em>streaming</em>. Afirmaci&oacute;n v&aacute;lida, al menos, para el universo Punsetes. Y <em>Opini&oacute;n de mierda</em> es un clar&iacute;simo ejemplo. El himno bocachancla por excelencia copa los primeros puestos en Spotify con m&aacute;s de 4 millones de reproducciones. &ldquo;Que no pase un d&iacute;a sin que cuentes tus miserias, ni un d&iacute;a sin hacer a alguien de menos, ni un d&iacute;a sin abrir la caja de los truenos&rdquo;, dice el tema que, compuesto hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, no ha perdido un &aacute;pice de actualidad al abordar, en cuatro sencillas estrofas, las toneladas de toxicidad y desinformaci&oacute;n que infestan las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Una realidad con la que lidian tambi&eacute;n artistas y bandas como parte de su quehacer profesional. Unos m&aacute;s predispuestos que otros. &ldquo;Como grupo, la movida &eacute;sta de tener que estar promocion&aacute;ndose nos ha pillado regular porque no somos de una generaci&oacute;n m&aacute;s joven que le sale de manera natural. Siempre nos est&aacute;n pegando toques de &lsquo;chavales hay que hacer esto, chavales hay que hacer esto otro&rsquo;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Y ya desde el punto de vista personal hay quien entra m&aacute;s y quien entra menos&rdquo;, contin&uacute;a Jorge refiri&eacute;ndose a las redes sociales, &ldquo;Manu y yo estamos un poco m&aacute;s pendientes y, bueno, hay d&iacute;as en que la bola de mierda en que se han convertido te hace gracia y otros que no. Tambi&eacute;n es verdad que no entras solo a ver el foll&oacute;n, entras porque hay gente que sigue comentando cosas interesantes y aprendes mogoll&oacute;n. Es muy f&aacute;cil descubrir cosas gracias a las redes sociales: un art&iacute;culo, un disco nuevo del que no te hab&iacute;as enterado, alguien que de repente dice &lsquo;oye este grupo no s&eacute; qu&eacute;&rsquo; y por eso sigues entrando. Puedes coger y encerrarte y seguir viviendo sin ellas, que no va a pasar nada, pero hay mucha informaci&oacute;n ah&iacute; que te vas a perder&rdquo;. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay días en que la bola de mierda en que se han convertido las redes sociales te hace gracia y otros que no</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge García</span>
                                        <span>—</span> Guitarrista de Los Punsetes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La importancia de cribar, en definitiva, como en esa extempor&aacute;nea estampa con la que Goytisolo conclu&iacute;a <em>Los Celestiales </em>(1956)<em>:</em> &ldquo;Los poetas locos que perdidos / en el tumulto callejero cantan al hombre / satirizan o aman el reino de los hombres / tan pasajero tan falaz y en su locura / lanzan gritos pidiendo paz pidiendo patria / pidiendo aire verdadero&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/punsetes-tendencia-encarecer-conciertos-ira-mierda-gente-no-dinero_1_11580551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Aug 2024 19:19:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Punsetes: “La tendencia a encarecer los conciertos se irá a la mierda porque la gente no tiene dinero para tanto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Entrevistas,Canciones,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A lomos de una 'Potra salvaje': el fenómeno social de la canción del verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/lomos-potra-salvaje-fenomeno-social-cancion-verano_1_11551571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f80b2839-2086-42c7-baa7-51237b095557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A lomos de una &#039;Potra salvaje&#039;: el fenómeno social de la canción del verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La favorita de la selección española de fútbol durante la Eurocopa ha sido la canción de Isabel Aaiún, un vigoroso himno de autoafirmación con el que se identifican por igual sectores del colectivo LGBT, del ámbito deportivo y del movimiento feminista</p><p class="subtitle">Amaia Montero reaparece por sorpresa en el segundo concierto de Karol G en Madrid </p></div><p class="article-text">
        Ni apostado en un b&uacute;nker. La canci&oacute;n del verano <span class="highlight" style="--color:transparent;">alcanzar&aacute; </span>al m&aacute;s cauto en alg&uacute;n momento entre junio y septiembre. Al menos en este hemisferio. Un <em>flashazo</em>, una m&iacute;nima escucha <span class="highlight" style="--color:transparent;">y se activa su proceso de </span>autoinstalaci&oacute;n. Es el <em>Veni, vidi, vici</em> de la industria musical: su melod&iacute;a est&aacute; dise&ntilde;ada para conquistar mentes. Con suerte, tambi&eacute;n corazones. El mismo encantamiento que surti&oacute; efecto con <em>Un rayo de sol</em>, <em>La barbacoa</em>, <em>La bomba</em>, <em>Yo quiero bailar</em> o <em>Despacito</em>, cabalga a lomos de una <em>Potra salvaje</em> desde hace semanas. De batir a sus directas rivales (<em>La reina</em> de Lola &Iacute;ndigo, <em>Si antes te hubiera conocido</em> de Karol G y <em>Goteras</em> de Omar Montes), lograr&aacute; alzarse con el trofeo veraniego e inscribir&aacute; su nombre en la memoria colectiva de toda una generaci&oacute;n. Pero, &iquest;de d&oacute;nde surge este fen&oacute;meno tan arraigado socialmente en el est&iacute;o espa&ntilde;ol? &iquest;Y c&oacute;mo ha conseguido cabalgar a ese ritmo la canci&oacute;n de Isabel Aai&uacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Antes de que 'la canci&oacute;n del verano' fuese la instituci&oacute;n que hoy conocemos, previo incluso a la popularizaci&oacute;n del vinilo y a la hegemon&iacute;a de la radio, ya hubo precedentes documentados. <em>The Coney Island Girl</em>, por ejemplo. Este festivo<em> ragtime</em> que amenizaba los carruseles de finales del siglo XIX se convirti&oacute; en una de las partituras m&aacute;s vendidas durante aquellos meses estivales. Eran los a&ntilde;os del Tin Pan Alley neoyorquino, germen del actual negocio de la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, fue el establecimiento del periodo vacacional, la llegada de la radio a los hogares, la creaci&oacute;n de listas de &eacute;xitos tipo Billboard y la implantaci&oacute;n de concursos musicales como el italiano <em>Un disco per l&rsquo;estate</em>, lo que medi&oacute; en la definitiva popularizaci&oacute;n del fen&oacute;meno. El despegue lleg&oacute; ya en los 60,<span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span>tambi&eacute;n en la Espa&ntilde;a tardofranquista de guateques y chiringuitos. J&oacute;venes con tiempo y dinero, &aacute;vidos de diversi&oacute;n, eran suculento objeto de deseo par<span class="highlight" style="--color:transparent;">a la maquinaria</span> discogr&aacute;fica. Apelando al goce por el que todo veraneante suspira les lograron colocar ingentes cantidades de sencillos. <em>Surfin&rsquo; U.S.A.</em> de The Beach Boys, <em>Mar&iacute;a Isabel</em> de Los Payos, <em>Il Mondo</em> de Jimmy Fontana o <em>Aline</em> de Christophe fueron el preludio al torneo medi&aacute;tico que, desde entonces, se reproduce cada verano. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>En busca de la receta perfecta </strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;<span class="highlight" style="--color:transparent;">U</span>na melod&iacute;a sencilla, un buen ritmo y una letra pegadiza que llegue f&aacute;cilmente&rdquo; son, seg&uacute;n el productor Luis Mart&iacute;nez de Little Canyon Studios, los ingredientes habituales en este tipo de composiciones. Pero no basta con eso. El m&uacute;sico y profesor Paco Tamarit (C&aacute;psula de sue&ntilde;os, La Casa Azul) apunta uno m&aacute;s. Y determinante. &ldquo;Todas tienen un estribillo algo pegadizo pero el resto creo que es trabajo de difusi&oacute;n externa como, por ejemplo, un evento deportivo que encienda la llama. Estoy totalmente convencido de que, con un poco de buen trabajo promocional, podr&iacute;an convertirse en <em>hits</em> veraniegos, canciones de Leonard Cohen o Elliot Smith&rdquo;, asegura. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Similares argumentos refiere el cr&iacute;tico musical Luis Moner, quien tambi&eacute;n insiste en la necesidad de diferenciar entre ellas. No todas son iguales: &ldquo;Canciones del verano ha habido de toda &iacute;ndole, desde las muy ramplonas hasta las m&aacute;s elaboradas, por lo tanto, no podemos comparar una canci&oacute;n de King Africa o Rebeca con otra de, por ejemplo, Rosal&iacute;a o Bad Bunny&rdquo;. Apreciaci&oacute;n no sustentada en t&eacute;rminos de calidad, resbaladizo concepto al que se aferran quienes desde&ntilde;an estas composiciones. <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La</span> calidad es un t&eacute;rmino muy subjetivo &ndash;defiende Moner&ndash; pero es que entre la mentalidad rock sigue existiendo el fantasma de la m&uacute;sica de &lsquo;calidad&rsquo; en detrimento de otras, una alteridad que desconocen y les da miedo hasta tocar con un palo selfi. Y es algo que se sigue asociando a una supuesta &lsquo;alta cultura&rsquo; y al &lsquo;buen gusto&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; es el buen gusto? &iquest;Lo que yo escucho? En fin, el sempiterno debate que siempre genera <em>likes</em> o <em>dislikes</em> en las redes sociales&rdquo;, arguye. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La calidad es un término muy subjetivo pero es que entre la mentalidad rock sigue existiendo el fantasma de la música de ‘calidad’ en detrimento de otras. ¿Qué es el buen gusto? ¿Lo que yo escucho? En fin, el sempiterno debate</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Moner</span>
                                        <span>—</span> Crítico musical
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay qui&eacute;n cae en el cu&ntilde;adismo del &ldquo;todo tiempo pasado fue mejor&rdquo; como si la m&uacute;sica actual fuera poco menos que un horroroso engendro en comparaci&oacute;n con las tonadas de hace cuarenta o cincuenta a&ntilde;os. &ldquo;El tiempo a&ntilde;ade solera a las canciones y parece que sean m&aacute;s buenas de lo que son &ndash;apunta Tamarit&ndash; la calidad de la canci&oacute;n del verano depende de las experiencias de cada cual. Para un veintea&ntilde;ero el<em> Despacito </em>de Luis Fonsi puede significar lo mismo que el <em>Me col&eacute; en una fiesta</em> de Mecano para un cincuent&oacute;n como yo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La memoria indulgente</strong></h2><p class="article-text">
        Si el roce hace el cari&ntilde;o &ndash;habiendo mucho de lo primero en este asunto&ndash;, es f&aacute;cil que algunas de estas melod&iacute;as acaben indultadas por la memoria. Cosas de la nostalgia, tan enga&ntilde;osa como antojadiza. Entre las favoritas de Tamarit se hallan, por ejemplo, <em>Kumbo </em>de Georgie Dann o <em>Funky Town </em>de Lipps Inc., &ldquo;las viv&iacute; de ni&ntilde;o y me siguen encantando&rdquo;. A&ntilde;ade <em>La bomba</em>, <em>Aserej&eacute;</em> y <em>La Macarena y,</em> de las antiguas, las de F&oacute;rmula V, <em>Sapore di sale</em> de Gino Paoli o <em>Un rayo de sol </em>de Los Diablos. Coincide con Moner en <em>Aserej&eacute;</em>, aunque en el inventario personal del &uacute;ltimo tambi&eacute;n aparezcan <em>DESPECH&Aacute;</em>, <em>Que la detengan</em> y el <em>Waka Waka.</em> 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿A quién no le gustaría que le pasara algo así?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Aaiún</span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Todas ellas posiblemente no sean grandes temas, pero han funcionado a las mil maravillas para hacerme bailar, re&iacute;rme o simplemente escandalizarme por su &eacute;xito y tener charlas de bar con las amigas para tratar el tema. El pop tiene muchas funciones a desempe&ntilde;ar, y todas o casi todas son igual de dignas&rdquo;, comenta Moner. Hasta Mart&iacute;nez, quien reconoce no identificarse mucho con el fen&oacute;meno, se fija en ellas debido a su profesi&oacute;n. &ldquo;La de Shakira con Bizarrap (<em>Bzrp Music Sessions, Vol 53)</em> me gust&oacute; mucho, tal vez la letra sea un poco infantil, pero a&uacute;n as&iacute; me parece muy buena canci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;&iexcl;Anda que no he bailado yo con Merche, con Sonia y Selena, con David Civera, con Ra&uacute;l y con Lorca!&rdquo;, apunta Isabel Aai&uacute;n, art&iacute;fice de </span><em>Potra Salvaje</em>, firme aspirante a convertirse en la canci&oacute;n del (presente) verano. &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n no le gustar&iacute;a que le pasara algo as&iacute;?&rdquo;, exclama entusiasmada al otro lado del tel&eacute;fono. &ldquo;Te da mucha exposici&oacute;n y llegas a m&aacute;s gente. Habr&aacute; quien est&eacute; de paso y se quede solo con <em>Potra salvaje </em>pero habr&aacute; quien investigue y descubra mi disco [<em>La potra salvaje</em>, 2024] y sea otra canci&oacute;n la que pase a ser su favorita&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El verano de 'Potra salvaje'</strong></h2><p class="article-text">
        Aai&uacute;n es de Madrid pero se ha criado en Segovia. Antes de todo este revuelo se dedicaba a &ndash;oh, sorpresa&ndash; la equitaci&oacute;n. Nunca ha pisado la ciudad del S&aacute;hara Occidental de la que toma su apellido art&iacute;stico: &ldquo;Solo me gusta como suena&rdquo;. Y no ten&iacute;a experiencia musical previa hasta que Pablo Mora de El Lagarto Amarillo la anim&oacute; a participar en uno de sus temas, <em>Mano rota</em>, en<em> </em>2017. &ldquo;A la gente le gust&oacute; y reclamaban escucharme en solitario. Me alucin&oacute; bastante porque no pensaba dedicarme a la m&uacute;sica, no era cantante ni nada. Hice la colaboraci&oacute;n y no esperaba nada m&aacute;s. Pero viendo esa respuesta pensamos en hacer algo juntos, mano a mano&rdquo;, dice Aai&uacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Grab&oacute; <em>Potra salvaje</em> en 2021. Ten&iacute;a 34 a&ntilde;os. Pero el &eacute;xito, caprichoso, se har&iacute;a esperar. Cristaliz&oacute; hace unos meses gracias al <em>remix</em> del dj turolense Fernando Moreno, quien la transform&oacute; de una <em>power ballad</em> de regusto hispano a una rompepistas <em>hard dance</em>. &ldquo;La canci&oacute;n original est&aacute; muy bien construida &ndash;opina Mart&iacute;nez&ndash; tiene esa armon&iacute;a musical de ra&iacute;z espa&ntilde;ola t&iacute;pica de las canciones cl&aacute;sicas de copla, pero con un ritmo m&aacute;s moderno&rdquo;. Tamarit, por su parte, la califica como &ldquo;un buen ejemplo de neo-folk castellano con una voz y una producci&oacute;n que podr&iacute;an ser la banda sonora de la Espa&ntilde;a vaciada&rdquo;, a lo que a&ntilde;ade: &ldquo;Hay un momento que me gusta mucho que es el acorde de LA 7&ordf; que suena durante la frase &lsquo;No quiero riendas ni herrajes y en los homenajes me pongo un vestido&rsquo;. Es justo ah&iacute; cuando la canci&oacute;n se convierte en una especie de himno &eacute;pico&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Potra salvaje&#039; un buen ejemplo de neo-folk castellano con una voz y una producción que podrían ser la banda sonora de la España vaciada

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paco Tamarit </span>
                                        <span>—</span> Músico y profesor 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Moner, quien la tilda de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/inaki-lopez-pide-no-escuchar-potra-salvaje-eurocopa-ver-si-fuerzas-orden_7_11527483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;pop de radiof&oacute;rmula result&oacute;n sin demasiadas pretensiones&rdquo;</a>, dice preferir la versi&oacute;n nueva: &ldquo;Con esas bases <em>makineras </em>me resulta m&aacute;s entretenida, por aquello de que me recuerda a una &lsquo;cantadita&rsquo; de la &eacute;poca&rdquo;, comenta. &ldquo;El truco &ndash;apunta Mart&iacute;nez&ndash; es usar la canci&oacute;n original y a&ntilde;adir m&aacute;s ritmo, m&aacute;s pegada y alg&uacute;n momento &eacute;pico para que el p&uacute;blico se anime a bailarla y cantarla. El &eacute;xito de la remezcla viene dado por eso y por la est&eacute;tica adoptada de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NgeyaExdZ-k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Flying Free</em></span></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=NgeyaExdZ-k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de Pont Aeri</span></a>, la canci&oacute;n electr&oacute;nica con sabor a <em>m&aacute;kina </em>de los 90 que es un verdadero <em>hit</em> entre la juventud&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; lo confirma Aai&uacute;n: &ldquo;Con el <em>remix</em> se ha conseguido llegar a un p&uacute;blico m&aacute;s joven que es el que viraliza las cosas&rdquo;. Y es que desde que Moreno lo subiera a TikTok en octubre del pasado a&ntilde;o, el tema ha ido saltando de m&oacute;vil en m&oacute;vil y, de ah&iacute;, al mundo del deporte, su principal valedor. Ha sonado en la celebraci&oacute;n de la 15&ordf; Champions League del Real Madrid, en alg&uacute;n partido de Carlos Alcaraz, en las fases de ascenso de C&oacute;rdoba y Espanyol y en el vestuario de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola de f&uacute;tbol durante la Eurocopa, lo que supuso su espaldarazo definitivo<strong> (</strong>acumula ya 28 millones de reproducciones en Spotify). Para Isabel Aai&uacute;n han sido meses de absoluto v&eacute;rtigo. Pas&oacute; de apenas haber cantado a hacerlo frente a miles de personas: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SIlCwSBs9_Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">acompa&ntilde;ada por los jugadores de La Roja, interpret&oacute; una enardecida </span></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=SIlCwSBs9_Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Potra salvaje </em></span></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=SIlCwSBs9_Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">sobre el escenario de la madrile&ntilde;a plaza de Cibeles en que se celebraba el t&iacute;tulo.</span></a> Mientras, las masas la coreaban. &ldquo;Fue muy emocionante la energ&iacute;a de toda esa gente. Hasta que no me vi ah&iacute; no fui consciente de todo lo que me estaba pasando&rdquo;, rememora.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poderoso mensaje</strong></h2><p class="article-text">
        Dice Aai&uacute;n que <em>Potra salvaje</em> es una canci&oacute;n autobiogr&aacute;fica. &ldquo;Viene de varias experiencias de mi vida y de c&oacute;mo me he sentido en ocasiones. Tiene un mensaje muy positivo, de empoderamiento, de perdonar, de avanzar, de fuerza. No est&aacute; hecha para una persona concreta ni para un g&eacute;nero concreto. &iquest;Qui&eacute;n no necesita sentirse alguna vez como un potro salvaje y sacar toda esa fuerza en la vida? Mucha gente se siente identificada&rdquo;, explica orgullosa la segoviana. En este sentido, su letra ha permeado en distintas esferas de la sociedad &ndash;del colectivo LGBT al &aacute;mbito deportivo&ndash;, y se le atribuyen cualidades propias de un himno feminista aunque de cuestionable capacidad disruptiva. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Potra salvaje&#039; viene de varias experiencias de mi vida y de cómo me he sentido en ocasiones. Tiene un mensaje muy positivo, de empoderamiento, de perdonar, de avanzar, de fuerza. ¿Quién no necesita sentirse alguna vez como un potro salvaje y sacar toda esa fuerza en la vida?

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Aaiún </span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;La canci&oacute;n ha conseguido lanzar un mensaje feminista pero transversal, de la misma manera que en los setenta figuras como Mar&iacute;a Ostiz, Mocedades o Jarcha consegu&iacute;an transmitir ideas democr&aacute;ticas sin que el aparato del r&eacute;gimen se viera amenazado. Esa transversalidad cala muy hondo&rdquo;, explica Tamarit. Y, en la misma l&iacute;nea, se expresa Moner: &ldquo;L</span>os discursos feministas y, sobre todo, los de superaci&oacute;n est&aacute;n funcionando muy bien, y dentro de los m&aacute;rgenes de la m&uacute;sica <em>mainstream</em>. Son canciones que no incomodan, que no transmiten mensajes que vayan a desestabilizar el <em>statu quo</em>. Curiosamente, esos jugadores a los que se les hincha el pecho con la canci&oacute;n son los mismos que callaban (y callan) en el caso Jennifer Hermoso&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/lomos-potra-salvaje-fenomeno-social-cancion-verano_1_11551571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 19:31:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A lomos de una 'Potra salvaje': el fenómeno social de la canción del verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[verano,Canciones,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Élite, el grupo de punk macarra y hedonista: “No creemos mucho en la política, pero sí tenemos unos valores”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/elite-grupo-punk-macarra-hedonista-no-creemos-politica-si-valores_1_11530814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85f0ef32-1e09-4083-8fb8-5c85c20716ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099099.jpg" width="5464" height="3074" alt="La Élite, el grupo de punk macarra y hedonista: “No creemos mucho en la política, pero sí tenemos unos valores”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Élite revalida su synth-punk desprejuiciado en 'Escaleras al cielo' (Discos GELE, 2024), un segundo álbum con el que inauguran también sello propio cuyo objetivo fundacional es cimentar una escena afín
</p><p class="subtitle">Una canción rememora el asesinato que hace una década impulsó el movimiento Black Lives Matter
</p></div><p class="article-text">
        De las comisar&iacute;as, los bailes, las tascas y las calamidades de <em>Un, dos, tres &iexcl;mueve los pies! </em>(1990)&nbsp;de Seguridad Social al desencanto generacional y el ate&iacute;smo sociopol&iacute;tico de <em>Anti-todo</em> (1986) de Eskorbuto. Ah&iacute;, en esa horquilla ideol&oacute;gica, se mueve La &Eacute;lite, dupla de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/nuevo-punk-autotune-maquineo-vieja-rabia_1_9992402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punk electr&oacute;nico</a> formada por Nil Roig (Yung Prado) y David Burgu&eacute;s (Diosito). M&aacute;s &aacute;cratas que anarquistas, m&aacute;s Sex Pistols que The Clash, aunque ellos afirmen decantarse por los &uacute;ltimos. &ldquo;No tenemos jefes, vivimos en libertad&rdquo;, dicen en <em>Gatos callejeros</em>, una de sus &uacute;ltimas composiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo suyo es el goce ext&aacute;tico y la socarroner&iacute;a por encima de cualquier tipo de concienciaci&oacute;n o activismo. &ldquo;No estamos muy al d&iacute;a de la pol&iacute;tica parlamentaria, ni de forma activa ni somos part&iacute;cipes de ella. Es una cosa que nos da bastante igual&rdquo;, dice David. Nil puntualiza: &ldquo;No creemos mucho en la pol&iacute;tica pero s&iacute; que tenemos unos valores&rdquo;. Tampoco parecen estar muy pendientes de las redes sociales. &ldquo;No sabemos usarlas muy bien. Est&aacute;n evolucionando tan r&aacute;pido que se necesita subir un mont&oacute;n de contenido. Y esto es como un agujero negro que si t&uacute; le vas dando, quiere m&aacute;s y m&aacute;s y m&aacute;s. Nosotros vamos subiendo pocas cosas. Como nos funciona, seguimos as&iacute;, lo que tambi&eacute;n nos supone menos trabajo. Adem&aacute;s, queda un poquito m&aacute;s misterioso&rdquo;, aclara David.
    </p><p class="article-text">
        Nil y David dicen conocerse de sus d&iacute;as de biber&oacute;n en el pueblo familiar de Alguaire (Lleida). Dieron forma a su proyecto un verano de trabajos precarios y tardes tediosas hace ahora 9 a&ntilde;os. Su &uacute;nico contacto con la educaci&oacute;n musical formal fue la recibida en el coro del instituto, sorprendente anotaci&oacute;n en el curr&iacute;culum de una banda de filosof&iacute;a punk. &ldquo;Nos encanta la m&uacute;sica desde peque&ntilde;os. Y, al final, uno siempre tiene esa tendencia a hacer lo que le gusta. Te haces con alg&uacute;n instrumento, aprendes cuatro acordes y poco a poco va cogiendo complejidad el asunto&rdquo;, dice David sobre aquel tiempo en que empezaron a trastear, con cuatro cosillas, en el garaje de Nil. Ellos dos solos. Sin bajo ni bater&iacute;a. Y no tanto por la dificultad para ponerse de acuerdo con m&aacute;s gente &ndash;algo que han deslizado en alguna entrevista&ndash;, sino porque la realidad se impon&iacute;a: &ldquo;No ten&iacute;amos ning&uacute;n amigo que fuese bajista o bater&iacute;a Y con los que &eacute;ramos, tiramos&rdquo;, afirma David.
    </p><h3 class="article-text">Punk con sintetizadores pero sin &iacute;nfulas</h3><p class="article-text">
        Es la suya una propuesta sencilla, conceptualmente destilada como punk pero dispensada en un embalaje s&oacute;nico de sintes y cajas de ritmo. Aunque no exclusivamente. La &Eacute;lite no puede enarbolar ese <em>We Don&rsquo;t Play Guitars</em> de las Chicks on Speed porque en su caso s&iacute; hay guitarras. Se manejan lo justo, dicen. Publican ahora<em> Escaleras al cielo</em> (Discos GELE, 2024), continuaci&oacute;n de un primer &aacute;lbum con el que se arrogaban con irreverente pretenciosidad la etiqueta de &ldquo;Nuevo punk&rdquo; (Montgr&iacute;, 2022) de la misma forma en que eligieron nombre. &ldquo;Era por hacer el memo. Siempre nos ha gustado hacer un poquito el payaso. Era para provocar a la gente que dec&iacute;a que no era tan nuevo lo que hac&iacute;amos.&rdquo;, explica Nil.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En cualquier caso, despacharlos desde la simpleza de un par de t&eacute;rminos no les hace justicia. Ellos no se cierran a nada. Al nuevo artefacto con once temas de electrizante punk sint&eacute;tico le caben matices urbanos, hip hop, trap, ska, pop, hyperpop y hasta jazz. Nil, de hecho, hace alarde de ello en una exquisita recopilaci&oacute;n &ndash;<a href="https://open.spotify.com/playlist/1ZvyrbeZREF5e33hUJjnK9?si=9559ffd5e722414d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jazz de ba&ntilde;era&ndash;</em></a><a href="https://open.spotify.com/playlist/1ZvyrbeZREF5e33hUJjnK9?si=9559ffd5e722414d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> disponible en su perfil de Spotify</a>. Son gente de actitud desprejuiciada. Ni rastro de alzamiento finolis de me&ntilde;ique al nombrar a La Oreja de Van Gogh, Amaral, Jeanette, Russian Red y hasta los &ldquo;verano mix&rdquo; dosmileros entre sus influencias. Lo mismo se cuadran ante propuestas m&aacute;s actuales &ndash;lo que ellos llaman &ldquo;la movida inglesa&rdquo; de Idles o Fontaines D.C.&ndash; que ante sonidos ochenteros, sean del punk radical de gritos malcarados &ndash;Eskorbuto y Cicatriz&ndash;, como del m&aacute;s oscuro postpunk: prueba de ello, sus versiones de <em>She&acute;s lost control</em> de Joy Division o de <em>Autosuficiencia </em>de Par&aacute;lisis Permanente.
    </p><p class="article-text">
        Y entre esos once temas, una repesca de sus primeras maquetas. &ldquo;En aquella &eacute;poca, todo lo hac&iacute;amos muy de colgarlo r&aacute;pido y dejarlo ah&iacute;. Y hay canciones que est&aacute;n muy guapas y nos mola darles una nueva vida&rdquo;, comenta David, a lo que Nil a&ntilde;ade: &ldquo;tambi&eacute;n nos ven&iacute;a bien por el <em>Apretaditos Tour</em> de este a&ntilde;o, en el que pusimos las entradas a un euro. Nos sal&iacute;a redonda la jugada&rdquo;. Se trata de <em>Vida de 1&euro;</em>, publicada originalmente en 2019, y relanzada para la gira de cuatro salas peque&ntilde;as que emprendieron en febrero con la ayuda de J&auml;germeister.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nueva discogr&aacute;fica para la escena synth-punk</strong></h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n estrenan sello. Abandonan el protectorado Montgr&iacute; de sus paisanos Cala Vento para lanzarse a una nueva e ilusionante aventura llamada <a href="https://discosgele.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Discos GELE (Grabaciones Electr&oacute;nica La &Eacute;lite)</a> y que, desde T&aacute;rrega, busca dinamizar una escena af&iacute;n. Siempre apostando por la autogesti&oacute;n, pasan del DIY (hazlo t&uacute; mismo) al DIWO (hazlo con otros). &ldquo;Lo m&aacute;s importante es aportar algo a nivel cultural y hacer m&aacute;s grande la escena de ser posible. Hay grupos de nuestro estilo que suelen fichar por sellos m&aacute;s gen&eacute;ricos y nosotros pretendemos ayudarles sin firmar contratos s&uacute;perabusivos. Intentamos no perder dinero, claro, pero la idea es ayudar&rdquo;, comenta David. De momento, ya tienen en cat&aacute;logo a la madrile&ntilde;a Infanta, a los argentinos Mecha Corta y a los sabadellenses Los Pintaos. Con estos &uacute;ltimos acaban de publicar <em>Forasteros,</em> un en&eacute;rgico tema de iconograf&iacute;a <em>western </em>(sheriff, caballos, <em>whiskey</em> y desierto) en el que combinan y agitan el descaro natural de ambas formaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se nos ha presionado a los de nuestra generación, desde pequeños, a tener un trabajo digno, a tener estudios y está todo tan precario que al final pierdes la ilusión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">La Élite</span>
                                        <span>—</span> Dúo musical
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una pr&aacute;ctica nada inusual en La &Eacute;lite: las colaboraciones forman parte de su idiosincr&aacute;tica <em>joie de vivre</em>. Tanto dan, como reciben: lo mismo graban con Mujeres &ndash;<em>Cardio y caladas&ndash;</em> o con Rojuu &ndash;<em>Hijo de Puta&ndash;</em>, como cuentan con Diego Iba&ntilde;ez (Carolina Durante) para <em>Plan de mierda </em>o con Nerve Agent para <em>Frank Cuesta</em>. &ldquo;Poder trabajar con gente que admiras profesionalmente y que, en nuestro caso, por suerte, tambi&eacute;n son colegas es muy guay. Nos gusta lo de juntar ideas y que fluyan de forma supernatural. Y adem&aacute;s, siendo solo dos, cuando en un tema somos cuatro, tambi&eacute;n es muy divertido&rdquo; apunta David. Sin subestimar, tampoco, el enriquecedor aporte que hacen al conjunto, a&ntilde;ade Nil: &ldquo;al final es trabajar con gente variada para explorar nuevos caminos y, sobre todo, pasarlo bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La juerga como bandera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su macarrismo punk es un canto al hedonismo de esparcimiento y juerga nocturna reforzado por el empleo de sonidos que evocan las pret&eacute;ritas composiciones 8 bits de videojuegos como Super Mario Bros, Donkey Kong o Double Dragon. &ldquo;Est&aacute; grabado a 24 bits. Pero como se usan ondas cuadradas del oscilador, le da como este efecto. Son recursos que tenemos y usamos porque nos mola esta simplicidad de sonidos para contar cosas simples y que, al final, resulte divertido y bailable&rdquo;, se&ntilde;ala Nil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la expresi&oacute;n de un nihilismo crudo, entre derrotista e irracional pero fundamentalmente escapista. L&eacute;ase la falta de futuro en <em>Bailando</em> &ndash;lo m&aacute;s parecido a un <em>hit</em> con mill&oacute;n y medio de escuchas en Spotify&ndash; o en las recientes <em>Gran noche </em>u <em>Otra noche m&aacute;s</em>, esta &uacute;ltima erigida en himno pop de los de brindar con tercios. &ldquo;Se nos ha presionado a los de nuestra generaci&oacute;n, desde peque&ntilde;os, a tener un trabajo digno, a tener estudios y est&aacute; todo tan precario que al final pierdes la ilusi&oacute;n y lo &uacute;nico que quieres es salir de esta realidad que te obliga&rdquo;, explica Nil.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que sea fiestecilla popular es lo nuestro&rdquo;, sentencia David. Pero, adem&aacute;s de esa invitaci&oacute;n troncal al despiporre, sus letras tambi&eacute;n dan cuenta de fechor&iacute;as y problemas con la autoridad &ndash;<em>Frank Cuesta&ndash;</em>, la vida en el suburbio &ndash;<em>Gatos callejeros</em>&ndash; o la exaltaci&oacute;n de la amistad con cierto componente de clase &ndash;<em>Boulevar Boeis</em>&ndash;. Menci&oacute;n aparte, el romanticismo (auto)destructivo del que alardean en <em>Otra noche m&aacute;s</em>, <em>Me despido de ti</em>, <em>Al&eacute;jate de mi </em>&ndash;tratado apolog&eacute;tico del canallita irredento&ndash; o <em>Cucaracha sexy</em> que, a medias con Mda, est&aacute; trufada de referencias a la fatalidad: tr&aacute;gicas como Sid Vicious en el Hotel Chelsea, entra&ntilde;ables como el eterno perdedor de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/My_Name_Is_Earl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Me llamo Earl</em></a> o directamente importadas de Joy Division, &ldquo;el amor nos separar&aacute;, el amor nos separar&aacute; de nuevo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que el medio natural de esta desfasad&iacute;sima propuesta sea el directo. Punk a golpe de sintetizador sobre el escenario. Pogo enloquecido, en respuesta, entre el p&uacute;blico. Y las posibilidades de verlos este verano no son pocas: el 20 julio estar&aacute;n en Nits d&rsquo;Estiu de Elx, el 2 de agosto en Bueu Sonrias Baixas de Bueu (Pontevedra), el 8 de septiempre en el Luna Fest de Coimbra (Portugal), el 27 de septiembre en el FSTVL B de Barcelona y el 5 de octubre en el Murall&oacute;n de Son de Pontevedra. A partir de entonces, iniciar&aacute;n una gira por salas. Pero no solo eso. &ldquo;Puede que saquemos m&uacute;sica nueva antes de terminar el a&ntilde;o. Y para el pr&oacute;ximo estamos preparando una gira un poco m&aacute;s grande, pero a&uacute;n est&aacute; un poquito verde&rdquo;, anuncia Nil. Visto as&iacute;, les quedan noches y noches de rabiosa farra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/elite-grupo-punk-macarra-hedonista-no-creemos-politica-si-valores_1_11530814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2024 20:21:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Entrevistas,Punk español,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música como campo de batalla del fascismo: una historia de usurpación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-campo-batalla-fascismo-historia-usurpacion_1_11472824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6831b19-ae04-4b5d-8775-b33b7eac2a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2614y1598.jpg" width="1200" height="675" alt="La música como campo de batalla del fascismo: una historia de usurpación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los orígenes del punk hasta el rap o el indie, el movimiento neonazi se ha apropiado de géneros e incluso de opciones estéticas para difundir sus mensajes de odio</p><p class="subtitle">El documental que muestra cómo enfrentarse a la extorsión sexual
</p></div><p class="article-text">
        Acudir al asalto del Capitolio de los Estados Unidos y alardear de ello <a href="https://pitchfork.com/news/ariel-pink-dropped-by-mexican-summer-after-attending-pro-trump-white-house-rally/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le cost&oacute; a Ariel Pink el contrato con su discogr&aacute;fica</a>, Mexican Summer, en 2021. Un ejemplo de c&oacute;mo el fascismo se codea con la m&uacute;sica popular m&aacute;s all&aacute; de fr&iacute;volas provocaciones y veladas adscripciones. A veces, incluso, infectando el discurso de quienes le fueron antag&oacute;nicos: baste mencionar <a href="https://www.nme.com/news/music/john-lydon-doubles-down-on-trump-support-in-bizarre-interview-he-is-the-only-hope-2808781" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las controvertidas opiniones del exl&iacute;der de Sex Pistols, John Lydon</a>, o <a href="https://www.youtube.com/watch?v=tWKkuE6inxA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las del subversivo icono de la movida, Fabio McNamara</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y, prueba de ello, son tambi&eacute;n los incidentes que han sacudido Espa&ntilde;a en las &uacute;ltimas semanas: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/neonazi-agrede-comico-jaime-caravaca-durante-actuacion_1_11419857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&iacute;deres de bandas</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/neonazi-agrede-comico-jaime-caravaca-durante-actuacion_1_11419857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> neonazis </span></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/neonazi-agrede-comico-jaime-caravaca-durante-actuacion_1_11419857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agrediendo a c&oacute;micos</a> o miembros de grupos indies &ndash;con conexi&oacute;n en una de las m&aacute;s importantes tiqueteras del pa&iacute;s&ndash; <a href="https://x.com/FonsiLoaiza/status/1801578883973550242" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">increpando a escritores en la Feria del Libro de Madrid</a>. Ante la proliferaci&oacute;n de estos y otros episodios, cabe preguntarse, &iquest;es la m&uacute;sica el nuevo campo de batalla del fascismo? 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Siempre lo ha sido. Siempre ha habido grupos de m&uacute;sica nazis&rdquo;, sostiene el periodista y m&uacute;sico Miquel Ramos, quien sit&uacute;a el origen del movimiento neonazi a finales de los 70 y principios de los 80, momento en que se apropia de un estilo originalmente obrero, el </span>Oi! &ndash;una mixtura de punk, ska y pub rock&ndash; muy ligado a la cultura <em>hooligan</em>. Es lo que se conoce, de forma m&aacute;s amplia, como RAC (Rock Against Comunism), bautizado as&iacute; en respuesta a <a href="https://www.theguardian.com/music/2022/aug/23/death-threats-rock-against-racism-fascism-national-front-clash-rar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rock Against Racism</a>, campa&ntilde;a activa desde 1976 a 1982 que pretend&iacute;a mitigar la propagaci&oacute;n de discursos de odio contra la inmigraci&oacute;n y en la que participaron Gang of Four, Buzzcocks, The Clash o The Specials entre otros. 
    </p><h3 class="article-text">La politizaci&oacute;n de los skinheads</h3><p class="article-text">
        Eran tiempos convulsos en Reino Unido. Con Margaret Thatcher al mando, una econom&iacute;a en recesi&oacute;n, privatizaciones masivas, altos niveles de desempleo y una guerra en las Malvinas. Es decir, el cl&aacute;sico caldo de radicalizaci&oacute;n. J&oacute;venes de barrios humildes y marcada desafecci&oacute;n pol&iacute;tica adoptaron <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/skins-auge-caida-chicos-rudos_1_8863522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una est&eacute;tica de car&aacute;cter multi&eacute;tnico y proletario que se remontaba a los 60</a>: botas Martens, camisas, tirantes, chaqueta bomber y pelo rapado. Eran los skinheads. Algunos de sus integrantes, sin embargo, acabaron politizando dicha escena con un discurso nacionalsocialista, circunstancia retratada por Shane Meadows en <em>This is England</em> (2006). 
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        Lo mismo sucedi&oacute; en Espa&ntilde;a poco despu&eacute;s. &ldquo;Primero hab&iacute;an sido unos punks m&aacute;s. Entonces el punk era tratado como un movimiento juvenil violento porque nuestra m&uacute;sica era muy fuerte y r&aacute;pida, con cantantes muy gritones y antisociales radicales. Y all&iacute; en medio estaban los <em>protopelaos,</em> que quer&iacute;an ser violentos pero de verdad, con mala leche&rdquo;, explica un componente de un grupo punk que vivi&oacute; esos acontecimientos pero que prefiere mantenerse en el anonimato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute;, por esta idea pueril, empezaron a juntarse en los alrededores del bar Fant&aacute;stico [Barcelona] para convertirse en rivales de los punkis y su peor fechor&iacute;a era cascar a los que se encontraban solos por las calles, diez contra uno, porque hab&iacute;an o&iacute;do que en Londres los skins lo hac&iacute;an as&iacute;. A esto lo llamaban cazar. Tambi&eacute;n asaltaban el antiguo Zeleste en masa durante alg&uacute;n concierto y, como siempre, la polic&iacute;a los favorec&iacute;a a ellos y a nosotros nos deten&iacute;a. Luego, a partir de los noventa se quedaron bastante embobalicados con el f&uacute;tbol&rdquo;, a&ntilde;ade la misma fuente. 
    </p><h3 class="article-text">Terror en las calles</h3><p class="article-text">
        En los 90 se multiplicaron las cacer&iacute;as. El movimiento neonazi, en connivencia con el ultra futbolero, despleg&oacute; una pol&iacute;tica de terror que tuvo tambi&eacute;n su expresi&oacute;n musical. El RAC viv&iacute;a su momento de esplendor &ndash;aunque minoritario en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses<strong>&ndash;</strong> y surgieron bandas como Estirpe Imperial, Divisi&oacute;n 250 o Torquemada 1488 que sol&iacute;an actuar en la clandestinidad. Para evitar boicots, la ubicaci&oacute;n de los conciertos se revelaba pocas horas antes. &ldquo;Recuerdo con 13 a&ntilde;os los <em>Conciertos por la raza </em>en Valencia durante Fallas. En 1991, 1992 y 1993 hubo conciertos. Ven&iacute;an nazis de toda Europa y la ciudad estaba en alerta durante varios d&iacute;as. Pero tambi&eacute;n los hubo en Barcelona, en Zaragoza, en Madrid&hellip;&rdquo;, rememora Ramos, quien recoge con detalle esta y otras historias en su libro <em>Antifascistas</em> (<span class="highlight" style="--color:transparent;">Capit&aacute;n Swing, 2022</span>). 
    </p><p class="article-text">
        La abogada Ana Bibang, hermana del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fallece-jota-mayuscula-pionero-rap-espana_1_6214797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaparecido dj y productor Jota May&uacute;scula</a>, fue testigo de aquellos a&ntilde;os de violencia callejera mientras trabajaba en el pionero sello de hip hop, Zona Bruta. &ldquo;El hip hop estaba fuertemente politizado, si ahora cantaran esas canciones acabar&iacute;an sentados en la Audiencia Nacional. Era profundamente antifascista y los enfrentamientos con los nazis eran descarad&iacute;simos. Y si no se encontraban, se buscaban&rdquo; explica Bibang quien tambi&eacute;n recuerda momentos de gran tensi&oacute;n: &ldquo;Vi muchas peleas, muy feas, algunas con lesiones graves y con condenas de prisi&oacute;n, especialmente en alguna manifestaci&oacute;n del 20N. Pero hubo un momento en el que se les ech&oacute; de la calle. Yo fui testigo de ello, pero nunca se fueron del todo y veo que repiten patrones, ahora con una desafortunada legitimidad&rdquo;, denuncia Bibang.
    </p><h3 class="article-text">Nuevo contexto, nuevos g&eacute;neros</h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Ahora, la situaci&oacute;n tampoco es que sea excepcional </span>&ndash;dice Miquel Ramos de vuelta al presente&ndash;, lo &uacute;nico que ha cambiado es que estamos ante un nuevo contexto donde la extrema derecha forma parte de las instituciones y sus discursos ya est&aacute;n normalizados. Esto no implica que haya m&aacute;s violencia en la calle que hace 30 a&ntilde;os, de hecho, creo que hay menos, pero s&iacute; que es verdad que hay discursos que avalan esos comportamientos violentos. Esta gente no ha inventado nada, simplemente tienen mayor difusi&oacute;n porque hay redes sociales, son mucho m&aacute;s visibles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que haya una escena musical de corte fascista especialmente numerosa. <a href="https://sistemapunk.com/skinhead/que-es-el-rac/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No la hay m&aacute;s all&aacute; de una veintena de conciertos de bandas</a> cuyas letras dicen cosas como &ldquo;no tengo amigos, tengo soldados&rdquo;, o de acciones puntuales como la sufrida recientemente por el rapero <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WhlFflMuEVQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jarfaiter, quien acab&oacute; echando del escenario a un espont&aacute;neo que llevaba la sudadera de uno de esos grupos</a>. &ldquo;Por suerte, nosotros no hemos tenido ese problema&rdquo;, dice Toni Mej&iacute;as, periodista e integrante de Los Chikos del Ma&iacute;z, quien afirma que, si bien han recibido amenazas, nunca han experimentado este tipo de incidentes en sus conciertos. &ldquo;Es raro que aparezca alguien si tienes a 1.000 o 1.500 personas a tu favor, tampoco son tontos. Pero tambi&eacute;n hemos ido con ojo. A veces llegas a pueblos en los que est&aacute;s a pecho descubierto&rdquo;, recalca.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Lo que s&iacute; pasa es algo antes impensable: grupos de rap abiertamente nazis que act&uacute;an en el &lsquo;parque de atracciones&rsquo; que monta Vox cada a&ntilde;o&rdquo;, apunta Mej&iacute;as en referencia a </span><a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-recupera-fiesta-patriotica-dar-fuelle-partido-proximas-elecciones-europeas_1_11256377.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">su evento Viva</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Y es que el punk, el hardcore, el metal, el techno y hasta el indie se han convertido en inusitados caladeros para que, quienes sustentan ideolog&iacute;as de extrema derecha, difundan sus mensajes de odio. &ldquo;Parece que est&aacute;n intentando tocar m&aacute;s palos. Como el grupo Full, con todo lo que ha salido de Bubby Sanchis, oculto dentro de un grupo indie pero abiertamente nazi por comentarios, por actitud y por sus anteriores bandas&rdquo;, dice Mej&iacute;as </span><a href="https://x.com/Pepo_Marquez/status/1802445328907424161" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">en referencia a uno de los grupos</span></a><a href="https://x.com/Pepo_Marquez/status/1802445328907424161" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en los que milit&oacute; Sanch&iacute;s</a>, con canciones tan expl&iacute;citas como <em>Siempre fascistas</em>.
    </p><p class="article-text">
        A Sanch&iacute;s, gritar &ldquo;rojo de mierda, maric&oacute;n&rdquo; a Fonsi Loaiza en la Feria del Libro, <a href="https://x.com/wegowES/status/1802663465292595691" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le ha costado su puesto de directivo</a> en la empresa de venta de entradas, Wegow. No sin la correspondiente presi&oacute;n p&uacute;blica. Ya fuera a golpe de tuit o levantando el tel&eacute;fono, numerosas bandas amenazaron a la tiquetera con retirarse de la plataforma si esta no actuaba de forma contundente. &ldquo;Creo que los primeros fueron Angelus Apatrida y luego salimos algunos grupos m&aacute;s&rdquo;, explica Mej&iacute;as. &ldquo;Y antes de que publicaran el comunicado nosotros ya sab&iacute;amos que lo hab&iacute;an despedido&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Desenlace que acredita <a href="https://www.eldiario.es/cultura/antonio-maestre-debemos-protegernos-manera-colectiva-amenazas-extrema-derecha_1_11449850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la eficacia de la defensa colectiva</a>, aunque, en este caso, no exenta de controversia tras filtrarse el historial de su protagonista: hace un a&ntilde;o, <a href="https://x.com/lorthebiff/status/1659868816505991168" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sanch&iacute;s fue se&ntilde;alado por un presunto caso de acoso sexual.</a> Aquello no trascendi&oacute;. No hubo clamor popular ni investigaci&oacute;n por parte de la empresa. Y muchas personas, mujeres en su mayor&iacute;a, se sirvieron de los recientes acontecimientos para denunciar ese doble rasero y advertir de la discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica del feminismo en cuanto v&iacute;ctima del fascismo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1802678208753537339?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Ha habido un acoso importante que no se ha tomado en serio durante muchos a&ntilde;os&rdquo;, dice Miquel Ramos al respecto. &ldquo;Todos vimos el acoso que sufr&iacute;a </span>[Cristina] Fallar&aacute;s. Todos vemos lo que sufren feministas activistas como Irantzu Varela y muchas otras, que dan la cara y est&aacute;n en redes. Uno puede sufrir miles de comentarios en redes y otro puede sufrir que suba alguien al escenario y le parta la cara. Todo merece nuestra condena&rdquo;, subraya Ramos. Bibang, por su parte, aprovecha para reivindicar a otras v&iacute;ctimas hist&oacute;ricas: &ldquo;Las personas racializadas, las personas migradas, las trabajadoras sexuales, las personas trans. Y, por supuesto, cualquier tipo de diversidad sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, resulta desconcertante que g&eacute;neros musicales de origen racializado e incluso declaradamente antifascista, acaben manoseados por la extrema derecha. &ldquo;Como no tienen identidad alguna, tratan de usurpar todas las ideas de la izquierda radical, incluso su est&eacute;tica&rdquo;, exclama indignado Ramos. &ldquo;Arrebatan espacios y referentes. Tambi&eacute;n es una estrategia para confundir a la gente. Y lo de que utilicen el hip hop ya es totalmente obsceno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;L</span>a cuesti&oacute;n es tergiversar todo&rdquo;, opina Mej&iacute;as al tiempo que apunta razones que explicar&iacute;an el expolio de estos g&eacute;neros: &ldquo;Es muy f&aacute;cil hacer rap. Hacerlo bien, ya es m&aacute;s complicado. Pueden descargar una base de internet, grabar con un equipo de 500 euros y hacer sus canciones. Y el punk, aunque haya instrumentos, tampoco necesita grandes voces y les resulta sencillo. Adem&aacute;s, aprovechan esta especie de rebeld&iacute;a antisistema, de quemarlo todo, que hab&iacute;a dentro de estos g&eacute;neros para darle la vuelta con sus mensajes reaccionarios&rdquo;. Bibang, por su parte, es tajante: &ldquo;Eso no puede ser rap. El rap y la cultura hip hop es, por definici&oacute;n, antifascista. Son una panda de paletos que les ha dado por rapear&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Asociacionismo y esperanza</h3><p class="article-text">
        Ante la reiteraci&oacute;n en sus ataques y su apabullante presencia en redes y medios, todas las fuentes consultadas creen necesaria la adopci&oacute;n de estrategias urgentes. De la misma opini&oacute;n es el m&uacute;sico <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/skincare-antifascista-rodrigo-cuevas-politizarse-no-escribir-twitter-enfadarse-odiar-no-posiciona-asociemos_132_11464554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Cuevas, quien recientemente apostaba</a> por evitar responder a provocaciones y abrazar el asociacionismo. &ldquo;Eso ser&iacute;a maravilloso&rdquo;, dec&iacute;a sonriendo el asturiano. Y es que volver a las calles es opci&oacute;n de consenso. &ldquo;Es importante reforzar todo eso, esa es la gente que curra d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, apunta Ramos. En la misma l&iacute;nea, se expresa Mej&iacute;as: &ldquo;Es la &uacute;nica manera de mostrar m&uacute;sculo. Y creo que el m&uacute;sculo que ha tenido la izquierda no ha sido el individual de gimnasio, sino el colectivo. Hay que volver a las manifestaciones y demostrar que no estamos acomodados en el poder, porque no lo estamos&rdquo;. Y Bibang a&ntilde;ade: &ldquo;Hay que aprovechar tambi&eacute;n el altavoz que tenga cada uno&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C8acAiWhg98/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/C8acAiWhg98/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/C8acAiWhg98/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Rodrigo Cuevas (@rodrigocuevasg)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Y en el &aacute;mbito musical? Si bien ya existe <a href="https://www.facebook.com/p/Rock-contra-el-fascismo-100068755613169/?locale=es_LA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rock contra el fascismo</a>, Mej&iacute;as echa en falta mayor uni&oacute;n y presencia del sector: &ldquo;Hay miedo a que se cierren puertas, pero creo que deber&iacute;a haber unos m&iacute;nimos que respet&aacute;ramos. Una asociaci&oacute;n o un sindicato, no s&eacute;, algo, una plataforma aunque sea para poder reaccionar ante esto y mostrar una repulsa. Y aunque no todos los grupos tienen sus letras marcadamente ideol&oacute;gicas creo que toda la gente se considera m&iacute;nimamente progresista y sabe que los nazis, el machismo y el racismo est&aacute;n mal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mej&iacute;as, cuyo grupo inicia en 2025 una tregua indefinida de al menos 3 a&ntilde;os, cree tambi&eacute;n important&iacute;simo dar esperanza a la gente joven. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/chikos-maiz-pesimismo-hegemonico-revolucionario-hay-esperanza_128_9770920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Esa misma idea inspir&oacute; el &uacute;ltimo &aacute;lbum de Los Chikos del Ma&iacute;z, </span></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/chikos-maiz-pesimismo-hegemonico-revolucionario-hay-esperanza_128_9770920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Yes Future</em></span></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/chikos-maiz-pesimismo-hegemonico-revolucionario-hay-esperanza_128_9770920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (2022)</span></a>: &ldquo;Tenemos que vender un poco de esperanza para que la gente joven acabe rechazando estas ideas reaccionarias. Y hay que dejar de normalizar en medios, en redes y dem&aacute;s a los nazis como parte del debate y relegarlos a la oscuridad, de donde no deber&iacute;an haber salido nunca&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-campo-batalla-fascismo-historia-usurpacion_1_11472824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jun 2024 20:26:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La música como campo de batalla del fascismo: una historia de usurpación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antifascismo,Fascismo,Activismo,Rock,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere la cantante francesa Françoise Hardy, la voz de la melancolía eterna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-cantante-francesa-francoise-hardy-80-anos_1_10905079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1cdef88-0d2b-43c6-babb-693cb7696628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x784y634.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere la cantante francesa Françoise Hardy, la voz de la melancolía eterna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Icono de la cultura ye-yé, alcanzó la fama gracias a su particular mixtura de chanson tradicional, balada rock y melancolía ensoñadora en éxitos atemporales como 'Tous les garçons et les filles', 'Le temps de l’amour' o 'Comment te dire adieu'</p><p class="subtitle">La importancia del fenómeno fan como impulsor de la cultura popular más allá de prejuicios machistas y estigmas
</p></div><p class="article-text">
        Fran&ccedil;oise Hardy llevaba 20 a&ntilde;os esperando su muerte. La ha comunicado su hijo, el tambi&eacute;n m&uacute;sico Thomas Dutronc, con <a href="https://www.instagram.com/p/C8Fw4bDoQBu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje en Instagram</a> que dice &ldquo;Mam&aacute; se ha ido&rdquo;. La cantante ten&iacute;a 80 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ella esperaba una muerte, a tenor de su p&uacute;blica y ferviente defensa de una ley de eutanasia para Francia, que le permitiera despedirse r&aacute;pida y dignamente. No fue as&iacute;. Hardy fue diagnosticada de c&aacute;ncer linf&aacute;tico en enero de 2004, a pocos d&iacute;as de un 60 cumplea&ntilde;os que quedar&iacute;a ensombrecido por el abismo de su enfermedad. Pese a todo, hubo celebraci&oacute;n. Una comida &iacute;ntima en la que, sobrepasado por la emoci&oacute;n, Thomas, su &uacute;nico hijo <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>fruto de una larga y tortuosa relaci&oacute;n con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jacques_Dutronc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jacques Dutronc</a><span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>, se ausent&oacute; de la mesa para llorar discretamente. A su regreso lloraron madre e hijo, manos entrelazadas, aterrorizados, para estallar horas despu&eacute;s en carcajadas al evocar el contradictorio marco que, en mitad de su desconsuelo, les brind&oacute; aquel id&iacute;lico restaurante parisino. Como si el lujo no combinara con la ordinaria fatalidad humana.
    </p><p class="article-text">
        De aquel trance, H<span class="highlight" style="--color:transparent;">ardy extrajo d</span>os testamentos vitales: unas excelentes memorias en papel, <em>La desesperaci&oacute;n de los simios y otras bagatelas</em> (2008), y el que ser&iacute;a su siguiente &aacute;lbum, <em>Tant de belles choses</em> (2004). En este &uacute;ltimo, conmovida m&aacute;s como madre que como cantante, edifici&oacute; una obra conceptual sobre la vida y la muerte, un mensaje esperanzador y terap&eacute;utico para arrullar una despedida que, para entonces, vislumbraba pr&oacute;xima. As&iacute;, dirigi&eacute;ndose a su hijo pero consciente de la universalidad de sus sentimientos, se deshac&iacute;a en consejos y le cantaba, desde un tema titular rebosante de<span class="highlight" style="--color:transparent;"> ternura, </span><em>&ldquo;Penses-y quand tu t'endors, l'amour est plus fort que la mort</em> (Pi&eacute;nsalo cuando te duermas, el amor es m&aacute;s fuerte que la muerte)&rdquo;. Repitir&iacute;a este mismo ejercicio en <em>Personne d&rsquo;Autre</em> (2018), su &uacute;ltimo &aacute;lbum, un paneg&iacute;rico compuesto poco antes de que su enfermedad, controlada durante un tiempo, retornara en forma de un agresivo c&aacute;ncer de laringe que le impedir&iacute;a volver a cantar..
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C8Fw4bDoQBu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C8Fw4bDoQBu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C8Fw4bDoQBu/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Thomas Dutronc (@thomas.dutronc)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        No le result&oacute; dif&iacute;cil traducir todas estas zozobras en belleza. Fran&ccedil;oise Hardy llevaba d&eacute;cadas siendo musa y art&iacute;fice de la melancol&iacute;a. De hecho, rara vez aceptaba canciones que no encajaran con su estatuto de dama intensa y apesadumbrada. Advertidos estaban Gabriel Yared, Michel Berger o Serge Gainsbourg, colaboradores habituales de la parisina: La tristeza era su fondo de armario. &ldquo;Por suerte para mi, las canciones m&aacute;s bonitas no son las alegres. Son las tristes y rom&aacute;nticas las que recordamos&rdquo;, dijo <a href="https://www.theguardian.com/music/2018/apr/29/francoise-hardy-interview-personne-d-autre-album" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una reciente entrevista a The Guardian</a>.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Fran&ccedil;oise Hardy naci&oacute; en mitad de una alarma antia&eacute;rea en el Par&iacute;s ocupado de 1944. Su madre, soltera, se ausentaba con frecuencia, por lo que dej&oacute; a sus dos hijas al cuidado de los abuelos durante largas temporadas. Su padre, casado con otra, nunca convivi&oacute; con ellas. La literatura, Radio Luxembourg &ndash;que emit&iacute;a a Elvis Presley, The Everly Brothers, The Shadows, Paul Anka, etc.&ndash; y una guitarra, regalo de graduaci&oacute;n, fueron sus refugios y marcaron su destino. El gran mito de la Hardy </span>nac&iacute;a en 1962. Consigui&oacute; su primer contrato discogr&aacute;fico tras presentarse a varias audiciones. Ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Su excusable ingenuidad y la nube de incredulidad en que flotaba propici&oacute; que la discogr&aacute;fica le impusiera, como estreno, un tema de pop desenfadado alejado de su taciturna personalidad. Se trataba de <em>Oh, oh, ch&eacute;ri</em>, original de Bobby Lee Trammell, adaptado al franc&eacute;s por el equipo de compositores de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Johnny_Hallyday" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johnny Hallyday</a>, quien militaba en su mismo sello, Vogue.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Relegada a la cara B de aquel primer disco qued&oacute; <em>Tous les gar&ccedil;ons et les filles</em>, una de sus composiciones distintivas, de &aacute;nimo <span class="highlight" style="--color:transparent;">melodram&aacute;tico, combinaci&oacute;n</span> de la tradicional <em>chanson</em> con la balada rock y que, a la postre, se convertir&iacute;a en su mayor &eacute;xito. La interpret&oacute; el 28 de octubre de 1962 durante uno de los interludios musicales de una noche electoral que, emitida en el &uacute;nico canal franc&eacute;s, revalid&oacute; el triunfo de Charles de Gaulle. Como sucedi&oacute; con su adorado Elvis Presley, el poder de la televisi&oacute;n actu&oacute; de eficaz trampol&iacute;n a la fama. El sencillo vendi&oacute; la friolera de 2 millones de copias en pocos meses. M&aacute;s de lo que hab&iacute;a vendido todo un simbolo de la canci&oacute;n francesa, Edith Piaf, en 18 a&ntilde;os de carrera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Hardy nunca qued&oacute; satisfecha con aquellos primeros &aacute;lbumes. <em>Tous les gar&ccedil;ons et les filles </em>(1962), <em>La maison o&ugrave; j'ai grandi </em>(1966)<em> o Comment te dire adieu </em>(1968), fueron muy populares y, gracias a las versiones en ingl&eacute;s, alem&aacute;n, italiano, portugu&eacute;s y espa&ntilde;ol que grab&oacute; de sus canciones, conquistaron r&aacute;pidamente el mercado internacional. Ella, molesta por lo que consider&oacute; defectos en la grabaci&oacute;<span class="highlight" style="--color:transparent;">n y excus&aacute;ndose po</span>r su propia inexperiencia, los tild&oacute; de &ldquo;terribles&rdquo; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Siempre prefiri&oacute; sus otros trabajos, aquellos en los que, parad&oacute;jicamente, ya no ejerc&iacute;a de compositora o, a lo sumo, solo de letrista, como <em>La Question</em> (1971), <em>Message personnel</em> (1973) o <em>Le danger</em> (1996).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        No solo dej&oacute; de componer su propia m&uacute;sica. A finales de la d&eacute;cada de los sesenta aparc&oacute; tambi&eacute;n las giras y rara vez cantaba en directo. Detr&aacute;s de estas decisiones, una persistente falta de confianza heredada, probablemente, de las humillaciones verbales a las que la someti&oacute; su abuela materna durante su infancia y adolescencia. Aquella chica brillante, l&aacute;nguida, de belleza inaccesible casi m&iacute;stica, era extremadamente insegura y t&iacute;mida. Aunque el mundo entero cayera rendido a sus pies <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>entre ellos, unos seducidos Mick Jagger o David Bowie<span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>, ella segu&iacute;a inmersa en una brumosa sencillez y en sus frecuentes vacilaciones.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera capt&oacute; las indirectas amorosas lanzadas por un joven Bob Dylan quien, tras verla por televisi&oacute;n en 1964, qued&oacute; prendado y aprovech&oacute; su visita a Par&iacute;s, dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, para invitarla a la habitaci&oacute;n de su hotel. Ni con <em>Just Like a Woman</em> o <em>I Want You</em> <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>de su reci&eacute;n publicado <em>Blonde on Blonde</em> y que hizo sonar en primicia para ella<span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>, consigui&oacute; que se diera por aludida. Ella atend&iacute;a a las canciones desde un plano profesional, sin imaginar que pudieran ocultar una proposici&oacute;n rom&aacute;ntica. De esta historia de amor fallida qued&oacute; un poema, inmortalizado en el reverso de <em>Another side of Bob Dylan,</em> y varias cartas sin enviar que, cosas de la vida, acabaron d&eacute;cadas m&aacute;s tarde en manos de la francesa, cortes&iacute;a del due&ntilde;o del bar del Greenwich neoyorquino donde Dylan las dej&oacute; olvidadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Françoise Hardy en una fotografía del año 1960                            </span>
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        Aquella brisa de inocente melancol&iacute;a irrumpi&oacute; en un Par&iacute;s que perd&iacute;a su hegemon&iacute;a cultural en beneficio de Londres o Nueva York. Eran los a&ntilde;os sesenta. El rock anglosaj&oacute;n se impon&iacute;a entre la juventud. Era el tiempo del<em> &ldquo;Yeah! Yeah!&rdquo;.</em> Aquel grito entusiasta, patentado por The Beatles y enmarcado en el efervescente <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Swinging_Sixties" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Swinging London</em></a>, sirvi&oacute; para denominar a todo un movimiento surgido, en espejo, al otro lado del Canal de la Mancha. Una escena que, al contrario de lo que suced&iacute;a en las islas, era visiblemente femenina. Aunque, todo sea dicho, si bien eran ellas las que daban la cara <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>France Gall, Sylvie Vartan, Sheila<span class="highlight" style="--color:transparent;">&ndash;</span>, ellos eran quienes compon&iacute;an (Serge Gainsbourg, Jean Bouchety, Michel Colombier). En cualquier caso, era imposible adscribir enteramente a Fran&ccedil;oise Hardy en esta nueva ola cultural. Ni por sonoridad ni por idiosincrasia. Mientras lo ye-y&eacute; era descarado, liviano y juguet&oacute;n, Hardy evocaba una hondura existencial y enso&ntilde;adora. Adem&aacute;s, escrib&iacute;a sus propias canciones.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto de divergencia con respecto a sus hom&oacute;nimas radic&oacute; en su estilo. Como Marlene Dietrich o Lauren Bacall, Fran&ccedil;oise Hardy represent&oacute; a la mujer de belleza andr&oacute;gina, figura delgada y formas rectas, en contraposici&oacute;n al prototipo femenino y voluptuoso de Brigitte Bardot. Esto no impidi&oacute; que se convirtiera en paradigma de la mujer parisina, personificaci&oacute;n misma del estilo <em>cool</em> ye-y&eacute; que encandilaba al mundo. M&aacute;s por inercia que por convencimiento, Hardy apuntal&oacute; su imagen a trav&eacute;s de una elegancia personal&iacute;sima. Lo mismo se entregaba a la naturalidad austera de un <em>look</em> basado en vaqueros y camisa &ndash;apropi&aacute;ndose de los c&oacute;digos de la vestimenta masculina&ndash;, que se exhib&iacute;a a trav&eacute;s de minifaldas y piezas de alta costura de Paco Rabanne, Courr&egrave;ges o Yves Saint Laurent, motivo por el cual acab&oacute; ocupando numerosas portadas de las cabeceras de moda.
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Lo </span><em>ye-y&eacute;</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> tambi&eacute;n introdujo en Francia aires contraculturales con aroma a libertad. Arrancaba la segunda ola del feminismo y el arquetipo de chica </span><em>ye-y&eacute;</em><span class="highlight" style="--color:transparent;"> se cuestionaba, sutilmente, el matrimonio y el compromiso. La misma Hardy ca</span>ntaba en <em>Je changerais d&rsquo;avis </em>(1966) <em>&ndash;</em>adaptaci&oacute;n de <em>Se telefonando </em>de Ennio Morricone<em>&ndash;</em>, <em>&ldquo;La vie n'est pas un seul gar&ccedil;on, un seul visage &agrave; aimer</em> (La vida no es un solo chico, una sola cara a la que amar)&rdquo;. La realidad es que, la artista parisina, dif&iacute;cilmente clasificable en cuestiones pol&iacute;ticas -aunque abiertamente anticomunista-, nunca particip&oacute; de ideas revolucionarias, excepto en temas como el ecologismo, el aborto, la anticoncepci&oacute;n o la eutanasia.
    </p><p class="article-text">
        Minimiz&oacute;, de hecho, la trascendencia del Mayo del 68, al decir que &ldquo;no consigui&oacute; nada&rdquo; y que tan solo fue &ldquo;la expresi&oacute;n de una evoluci&oacute;n social y sexual que ya hab&iacute;a empezado en los inicios de los 60&rdquo;. Para ella, fue la m&uacute;sica pop de Elvis Presley, The Beatles y The Rolling Stones la que paviment&oacute; el camino para el cambio social. Todas estas cuestiones, alejadas de lo estrictamente musical, quedaron por escrito en uno de sus libros m&aacute;s pol&eacute;micos, <em>Opiniones no autorizadas</em> (2015). En &eacute;l, adem&aacute;s de profundizar en su fascinaci&oacute;n por lo esot&eacute;rico <em>&ndash;</em>en especial por la astrolog&iacute;a, terreno en el que trabaj&oacute; ampliamente<em>&ndash;</em>, dej&oacute; testimonio de la insoportable devastaci&oacute;n del envejecimiento y de su dolorosa lucha contra el c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su prioridad fue siempre la m&uacute;sica, Fran&ccedil;oise Hardy experiment&oacute; tambi&eacute;n un intenso idilio con la literatura y no dud&oacute; en declararse admiradora de escritores como Stefan Zweig, Scott Fitzgerald, Patrick Modiano o Michel Houellebecq. Adem&aacute;s de sus dos libros testimoniales y una referencia sobre astrolog&iacute;a <em>&ndash;La astrolog&iacute;a universal </em>(2007)<em>&ndash;</em>, public&oacute; una novela, <em>L&rsquo;amor fou</em> (2014), que trataba, inequ&iacute;vocamente, sobre los estragos del amor incurable.
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            </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n prob&oacute; suerte en el cine, pero su carrera en el s&eacute;ptimo arte acab&oacute; mucho antes que la de su marido, Jacques Dutronc, quien compagin&oacute; una exitosa trayectoria como actor con su vertiente de cantautor <em>&ndash; </em>fue &eacute;l quien le compuso uno de sus mayores &eacute;xitos, <em>Le temps de l&rsquo;amour </em>(1962)<em>&ndash;</em>. En esta breve incursi&oacute;n cinematogr&aacute;fica, Hardy se limit&oacute; a peque&ntilde;os papeles en pel&iacute;culas como <em>What&rsquo;s New Pussycat</em> (1965) de Clive Donner, <em>Masculine, Femenine</em> (1966) de Jean-Luc Godard o <em>Grand Prix</em> (1966) de John Frankenheimer. Una experiencia que no le result&oacute; especialmente satisfactoria, <a href="https://www.nytimes.com/2018/05/09/arts/francoise-hardy-interview.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y como explic&oacute; a The New York Times en 2018</a>: &ldquo;No hubiera podido rechazar las ofertas de aquellos directores de cine reconocidos. Sin embargo, prefer&iacute;a la m&uacute;sica al cine. La m&uacute;sica y la <em>chanson</em> te permiten profundizar en ti mismo y en lo que sientes, mientras que en el cine se trata de interpretar un papel, de encarnar a un personaje que puede estar a kil&oacute;metros de distancia de lo que t&uacute; eres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fran&ccedil;oise Hardy nunca comulg&oacute; con la artificiosidad. Su transparencia emocional y ese delicado ensimismamiento que instil&oacute; a su m&uacute;sica atrajo a generaciones enteras. D&eacute;cada a d&eacute;cada. Inmune al tiempo. Su hechizo prendi&oacute; en coet&aacute;neos pero tambi&eacute;n en artistas posteriores como Etienne Daho, Malcom McLaren o Damon Albarn (Blur), quienes la requirieron para poner voz a <em>Et si je m'en vais avant toi</em> (1985), <em>Revenge of the Flowers </em>(1995) y <em>To The End (La Comedie)</em> (1995) respectivamente. Ella accedi&oacute;, siempre sol&iacute;cita, disipando ese halo de inaccesibilidad que se le presupon&iacute;a. La triste dama inalcanzable. Ahora, un poco m&aacute;s. Lega sus canciones,<em> Tous les Garcons et les Filles</em>, <em>Mon amie la rose</em>, <em>L&rsquo;anamour</em>, <em>Voil&agrave;</em>, <em>Le premier bonheur du jour</em>, <em>Soleil</em>, <em>La question</em>, <em>Message personnel</em>, <em>Puisque vous partez en voyage</em>, <em>Le large, </em>y tantas otras, para ser erigidas en eternos mausoleos a <span class="highlight" style="--color:transparent;">su memoria.</span>
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      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-cantante-francesa-francoise-hardy-80-anos_1_10905079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2024 05:45:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere la cantante francesa Françoise Hardy, la voz de la melancolía eterna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituarios,Obituario,Francia,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La importancia del fenómeno fan como impulsor de la cultura popular más allá de prejuicios machistas y estigmas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/importancia-fenomeno-fan-impulsor-cultura-popular-prejuicios-machistas-estigmas_1_11435920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ce7b54b-71b9-4692-ba05-748514f9bf18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096732.jpg" width="3000" height="1688" alt="La importancia del fenómeno fan como impulsor de la cultura popular más allá de prejuicios machistas y estigmas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de los prejuicios sobre ellos, la comunidad fan es una expresión más del carácter gregario de nuestra especie, pero ha hecho aportaciones a la creatividad y ha sido pionero en el uso de herramientas tecnológicas
</p><p class="subtitle">Qué tiene que ver Taylor Swift con tus prejuicios, la extrema derecha y el PIB
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-acaba-prejuicios-haters-concierto-triunfa-amistad-femenina-sororidad_129_11407965.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soy swiftie, lo siento</a>&rdquo;, se excusaba un resignado joven frente a las c&aacute;maras de televisi&oacute;n a su salida, hace pocos d&iacute;as, de las pruebas de acceso a la universidad. Su rendimiento, confesaba, se hab&iacute;a visto afectado por su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-demuestra-show-propio-capitulo-historia-pop_129_11410810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asistencia al concierto de Taylor Swift</a>. Fatal coincidencia. La norteamericana no actuaba en Espa&ntilde;a desde 2012, lo que convert&iacute;a sus dos fechas en Madrid en cita obligada para quien se considera fan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser fan es amar algo sin verg&uuml;enza&rdquo;, dice <a href="https://lilprincesays.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Holly Swinyard</a>, escritora brit&aacute;nica especializada en cultura fan que cree que &ldquo;fandom es tambi&eacute;n querer compartirlo, lo que nos aproxima a otra gente&rdquo;. Sin este fen&oacute;meno, huelga decirlo, la cultura popular no habr&iacute;a existido. Son hechos consustanciales. Y en estos t&eacute;rminos se expresa el periodista Nando Cruz, atendiendo al caso concreto de la m&uacute;sica: &ldquo;Ha sido el detector de los principales fen&oacute;menos musicales del &uacute;ltimo siglo, la avanzadilla que ha obligado a la cr&iacute;tica a prestar atenci&oacute;n a artistas que escapaban de su radar: de Elvis Presley a Michael Jackson, pasando por los Beatles o las Spice Girls&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">A trav&eacute;s de la historia</h3><p class="article-text">
        Estas formas de devoci&oacute;n fascinan a la sociolog&iacute;a desde la eclosi&oacute;n de la cultura de masas a mediados del siglo XX. No obstante, su ra&iacute;z conceptual se remonta a estadios cronol&oacute;gicos anteriores dada la naturaleza misma del ser humano. &ldquo;El fen&oacute;meno ha existido en todas las &eacute;pocas hist&oacute;ricas y en muchas de las culturas, lo que cambia es la forma de manifestarse&rdquo;, explica el soci&oacute;logo, escritor y profesor de la Universitat Ramon Llull, Jordi Busquets, quien recuerda que en la cultura cl&aacute;sica ya exist&iacute;a la figura del h&eacute;roe, referente m&iacute;tico-humano que encarnaba la quintaesencia de los valores sociales entonces dominantes.&nbsp;
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                    alt="El rapero y compositor argentino Duki, durante el concierto ofrecido este sábado en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. EFE/Kiko Huesca"
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            <span class="title">
                El rapero y compositor argentino Duki, durante el concierto ofrecido este sábado en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. EFE/Kiko Huesca                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Shakespeare_Jubilee" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 1769 hubo un Jubileo de Shakespeare</a> que no era muy distinto a una convenci&oacute;n actual de c&oacute;mic: hab&iacute;a mercadillo, charlas, desfiles e incluso disfraces. Hay ejemplos de <em>fanfiction</em> escritos por gente como las [hermanas] Bront&euml;, y Lord Byron peregrinaba para ver las casas y lugares de inter&eacute;s de sus escritores y artistas favoritos&rdquo;, apunta Swinyard, quien acaba de publicar <em>A History of Fans and Fandom</em> (White Owl, 2024), una perspectiva hist&oacute;rica y antropol&oacute;gica del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba, sin embargo, de hechos aislados y, en su mayor&iacute;a, de car&aacute;cter individual hasta la adopci&oacute;n de programas estatales de alfabetizaci&oacute;n, el surgimiento de los medios de comunicaci&oacute;n de masas y, posteriormente, el desarrollo de tecnolog&iacute;as como internet y sus plataformas en l&iacute;nea. &ldquo;Ahora se puede hablar con alguien al otro lado del mundo sin sudar ni una gota&rdquo; &ndash;apunta Swinyard&ndash;, &ldquo;y se puede hacer en tiempo real. Ya no hay que esperar a recibir una carta, ni siquiera un correo electr&oacute;nico o un mensaje en un foro, ahora puedes chatear instant&aacute;neamente, desde tu m&oacute;vil, a cualquier hora del d&iacute;a o de la noche sobre K-Pop o Batman&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el soci&oacute;logo Edgar Morin en <em>Las estrellas de cine</em> (1957) que &eacute;stas &ldquo;son algo m&aacute;s que objetos de admiraci&oacute;n, son tambi&eacute;n objetos de culto&rdquo;, se&ntilde;alando su paralelismo con las peculiaridades del hecho religioso, del que adopta muchos de sus t&eacute;rminos. &ldquo;Quiz&aacute; la palabra m&aacute;s apropiada sea &lsquo;carisma&rsquo;. La utiliz&oacute; Max Weber para hablar del mundo de la pol&iacute;tica pero proviene del &aacute;mbito de lo sagrado, y podr&iacute;amos hacerla extensible al de la creaci&oacute;n art&iacute;stica porque, en cierto modo, el artista es como un sacerdote. Ese carisma es un misterio. &iquest;Por qu&eacute; hay personas que lo tienen y otras no?&rdquo;, se pregunta Busquets para, a continuaci&oacute;n, mencionar la existencia de otra palabra equivalente, la utilizada por Lorca, &lsquo;duende&rsquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Admiraci&oacute;n o fanatismo?</h3><p class="article-text">
        Atra&iacute;dos por ese intangible, habr&aacute; quien desarrolle altas cotas de admiraci&oacute;n hacia determinados personajes. Una sana empresa no a salvo de desencadenar, en ocasiones, comportamientos err&aacute;ticos. &Eacute;stos son los causantes, en parte, de ese filtro a trav&eacute;s del cual se observa el fen&oacute;meno con cierta desconfianza.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por alguna razón, ser fan del deporte está más aceptado socialmente que ser fan de &#039;Star Wars&#039;, y ser fan de Bob Dylan es mejor que ser fan de Taylor Swift</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Holly  Swinyard</span>
                                        <span>—</span> Especialista en cultura fan
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Arrebatos. Delirios. Descontrol. En el apogeo de la beatleman&iacute;a, el m&uacute;sico <a href="https://www.youtube.com/watch?si=FKfEc9MAoqMudET2&amp;fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR3MwMMfnBguGc6s6La30RFYDFeJ-mxqhqAC4DAihywAfDf2fNtNTUa-ppg_aem_Ado9vbKAyjgwLtnsaRJOYlKoJW3n2bROD8Sx2HtYwM1rq7qjCSwA4bVfe46WK_VJOAq8PHiF804fadfML2P6B6br&amp;v=EaypcUNz_V8&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Geldof recordaba c&oacute;mo las chicas se meaban de la emoci&oacute;n durante los conciertos</a>, algo que le hizo asociar permanentemente el olor a orina con la banda de Liverpool. Un suceso inocuo en comparaci&oacute;n con casos tan dram&aacute;ticos como el asesinato de John Lennon, el ataque a Monica Seles o la detenci&oacute;n, por intento de secuestro, de un admirador de Lana del Rey.<strong> </strong>Pero conviene no exagerar: estos &uacute;ltimos son casos extremos e inusuales que evidencian la tendencia humana a magnificar lo anecd&oacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Estereotipos, prejuicios y estigmatizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Err&oacute;nea es tambi&eacute;n la representaci&oacute;n arquet&iacute;pica del fan conforme a las siguientes se&ntilde;as: mujer, adolescente e hist&eacute;rica. En realidad, este estereotipo es producto de una sociedad que normaliza unas simpat&iacute;as y estigmatiza otras y que, en el caso espec&iacute;fico de las mujeres, servir&iacute;a para someterlas. Es dif&iacute;cil no reparar, por ejemplo, en la intencionalidad del t&eacute;rmino <em>groupie</em> que, empleado de forma peyorativa, alud&iacute;a al fandom femenino en los albores del rock vincul&aacute;ndolo a un inter&eacute;s puramente sexual a diferencia del de ellos, m&aacute;s culto, centrado en lo musical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En una sociedad de tradici&oacute;n patriarcal lo que hacen los hombres se considera normal y est&aacute; bien visto y cualquier costumbre femenina est&aacute; bajo sospecha, como si fuera una manifestaci&oacute;n inferior. Es algo que tambi&eacute;n ha sucedido en el mundo de la moda. Pero los estudios m&aacute;s actuales han conseguido superar este prejuicio. Porque un fan&aacute;tico del f&uacute;tbol, por ejemplo, tambi&eacute;n es un fan y no creo que haya una gran diferencia&rdquo;, se&ntilde;ala Busquets quien asegura que hay estudios cient&iacute;ficos que demuestran que el fen&oacute;meno fan &ldquo;no tiene edad, ni tiene g&eacute;nero, ni tiene una condici&oacute;n social concreta, ni un nivel cultural asociado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Personas vestidas con cosplay caminan por la calle durante Comic-Con en San Diego, California, EE.UU., 21 de julio de 2023. EFE/EPA/CENA DE ALLISON"
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            <span class="title">
                Personas vestidas con cosplay caminan por la calle durante Comic-Con en San Diego, California, EE.UU., 21 de julio de 2023. EFE/EPA/CENA DE ALLISON                            </span>
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        Lo que es innegable es que, sin resultar exclusivo de una edad concreta, este fen&oacute;meno s&iacute; se produce e intensifica durante la adolescencia. &ldquo;El adolescente busca referentes, est&aacute; en fase de construcci&oacute;n de su propia identidad y necesita &iacute;dolos&rdquo;, explica Busquets. Por su parte, Cruz defiende esta etapa vital frente a quienes la critican: &ldquo;Nos preocupan mucho los efectos del fen&oacute;meno fan porque nos cuesta reconocer o incluso recordar que nosotros, los adultos, nos hayamos podido comportar de esa manera. No solo lo hicimos, sino que eso no afect&oacute; nuestro desarrollo cognitivo ni nuestras aptitudes profesionales. Es una etapa de tr&aacute;nsito. Est&aacute; muy bien dejarse cegar por un artista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro del vasto fen&oacute;meno, no todos los fandoms son equiparables en cuanto a respetabilidad. &ldquo;Por alguna raz&oacute;n, ser fan del deporte est&aacute; m&aacute;s aceptado socialmente que ser fan de <em>Star Wars</em>, y ser fan de Bob Dylan es mejor que ser fan de Taylor Swift&rdquo;, apunta l&uacute;cidamente Swinyard. Y es que son muchos los condicionantes que intervienen en la estigmatizaci&oacute;n del fen&oacute;meno. Adem&aacute;s de los ya se&ntilde;alados respecto de g&eacute;nero y edad, los hay que responden a su inequ&iacute;voca relaci&oacute;n con la cultura de masas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, siguiendo la postura cr&iacute;tica de <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/griega-quios-traves-fotografias-sirio_132_1731152.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Escuela de Frankfurt</a>, este modelo cultural genera suspicacias por su capacidad para crear individuos homog&eacute;neos resultando en una masa d&uacute;ctil. Por otra, se la considera una manifestaci&oacute;n vulgar e irracional en contraposici&oacute;n con la alta cultura, tal y como recogi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/fallece-escritor-filosofo-umberto-eco_1_7561711.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Umberto Eco</a> en <em>Apocal&iacute;pticos e integrados</em> (1964). &ldquo;Dentro de la tradici&oacute;n de la cultura culta existe una tendencia a menospreciar cualquier manifestaci&oacute;n de cultura popular o cultura de masas. Es por este motivo que existe una actitud recurrente de menosprecio ante el fen&oacute;meno fan&rdquo;, afirma Busquets.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiende a interpretarse el fen&oacute;meno en t&eacute;rminos de negocio lucrativo algo que, equiparado a la sociedad de consumo, convertir&iacute;a a los fans en meros consumidores. &ldquo;El fan establece v&iacute;nculos emocionales muy intensos con el artista admirado y eso le lleva a consumir todo lo que se le ponga por delante porque as&iacute; se siente m&aacute;s cerca de su &iacute;dolo,&rdquo; &ndash;se&ntilde;ala Cruz&ndash; &ldquo;obviamente, eso es una fuente de ingresos descomunal y la industria fomenta ese tipo de idolatr&iacute;a para generar m&aacute;s y m&aacute;s gasto. De hecho, la industria musical se dedica a transformar esa admiraci&oacute;n en consumo, s&iacute;. Pero igual funciona la industria del deporte. Si hablamos de marketing y capitalismo, se venden tantas o m&aacute;s camisetas de equipos de f&uacute;tbol como de grupos musicales&rdquo;. Es, como ya advirti&oacute; el acad&eacute;mico estadounidense Henry Jenkins en <em>Cultura Convergente</em> (2007), la confirmaci&oacute;n del Principio de Pareto aplicable a la mayor&iacute;a de productos de consumo. Es decir, el 80% de las compras las realiza el 20% de su base de consumidores, en este caso, los fans.
    </p><h3 class="article-text">El papel de las comunidades de fans</h3><p class="article-text">
        Busquets se muestra reticente a participar de esta visi&oacute;n reduccionista y prefiere asirse a un papel algo m&aacute;s activo de estas comunidades: &ldquo;La palabra consumidor en el &aacute;mbito cultural no me gusta, no me parece apropiada. No es como un helado, que si no te lo comes se deshace. La idea de que la audiencia es pasiva, que tiene un papel meramente testimonial, no se corresponde con la realidad&rdquo;. Y, en este sentido, cabe destacar que a ellas debemos, por ejemplo, aportaciones culturales en el &aacute;mbito de la creatividad tan trascendentales como los primeros fanzines, elaborados por seguidores de la ciencia ficci&oacute;n alrededor de 1930.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una sociedad patriarcal lo que hacen los hombres se considera normal y está bien visto y cualquier costumbre femenina está bajo sospecha, como si fuera inferior
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Busquets</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Descr&eacute;ditos y prejuicios tienden, pues, a eclipsar las muchas virtudes del fen&oacute;meno, comenzando por su contribuci&oacute;n en materia comunitaria. &ldquo;El ser humano es un ser gregario que necesita de la comunidad y estas manifestaciones colectivas cumplen un papel social importante&rdquo;, dice Busquets. Como tampoco puede subestimarse su funci&oacute;n en la transmisi&oacute;n y asimilaci&oacute;n de valores en cuanto a derechos civiles, liberaci&oacute;n sexual, feminismo o derechos LGBTIQ, ni desde&ntilde;ar su relevante aportaci&oacute;n en materia de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las comunidades fans fueron pioneras en el uso intensivo de tecnolog&iacute;as y herramientas y han ayudado a configurar determinadas formas de uso de las mismas. En este sentido no solo han sido pioneras sino que lo contin&uacute;an siendo&rdquo;, dice Busquets refiri&eacute;ndose a c&oacute;mo estos clubes fueron los primeros en constituir listas de correo y tablones de anuncios digitales &ndash;por parte de los Deadheads (fans de Grateful Dead) en los 70&ndash;, en la creaci&oacute;n de repositorios en Usenet, en el empleo de foros, blogs, Myspace... E, incluso, en ingeni&aacute;rselas para grabar m&uacute;sica clandestina y sortear la censura mediante la <em>bone music</em> hecha con radiograf&iacute;as en la antigua URSS o las <em>polish sound-postcards </em>en Polonia.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, asociar el grueso de este movimiento con cualesquiera sean sus aspectos nocivos o etiquetarlo como una manifestaci&oacute;n cultural menor, es dar p&aacute;bulo a una visi&oacute;n sesgada e incompleta del mismo. &ldquo;El fen&oacute;meno fan solo es negativo en la medida en que un fan es incapaz de llevar una vida normal: ir a clase, ir a trabajar, mantener un compromiso con sus amigos, con su pareja...&rdquo;, refiere Busquets en un plano individual para trazar tambi&eacute;n, desde el comunitario, otros l&iacute;mites: &ldquo;Si habl&aacute;ramos de un simposio de la extrema derecha o, qu&eacute; s&eacute; yo, de psic&oacute;patas, s&iacute; me parecer&iacute;a negativo, pero si se trata simplemente de amantes de la m&uacute;sica, del baile o les gusta el f&uacute;tbol, no lo veo en absoluto da&ntilde;ino&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/importancia-fenomeno-fan-impulsor-cultura-popular-prejuicios-machistas-estigmas_1_11435920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jun 2024 20:26:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La importancia del fenómeno fan como impulsor de la cultura popular más allá de prejuicios machistas y estigmas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Pop,Cultura pop,Taylor Swift]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joaquín Rodríguez (Los Nikis de la Pradera): “‘El Imperio Contraataca’ es un himno patriota no politizado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/joaquin-rodriguez-nikis-pradera-imperio-contraataca-himno-patriota-no-politizado_1_11424643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/795f7598-8680-4aac-ab0f-dbeb749fe63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joaquín Rodríguez (Los Nikis de la Pradera): “‘El Imperio Contraataca’ es un himno patriota no politizado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Nikis cambian la distorsión punk por el gentil country en un disparatado proyecto que reúne a todos sus miembros originales a excepción de su cantante Emilio, junto con Nacho Canut (Los Vegetales) y Nacho Biosca (Ataque de Caspa)</p></div><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n Rodr&iacute;guez, Emilio Sancho, Rafa Cabello y Arturo P&eacute;rez, Los Nikis originales, grupo estandarte del punk pop estatal de los ochenta, <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/cuatro-chavales-carolina-durante-hicieron-grandes-renunciando-convertirse-hombres_1_9904137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuaban por &uacute;ltima vez en el Wizink de Madrid hace m&aacute;s de un a&ntilde;o</a>. Ocasi&oacute;n que, desconoci&eacute;ndose entonces su discontinuidad, se torna ahora en simb&oacute;lica clausura. Ced&iacute;an el testigo, ejerciendo de teloneros, a quienes mejor detentan sus traviesas ense&ntilde;anzas, los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/carolina-durante-astenia-emocional-juventud_1_1576026.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n madrile&ntilde;os Carolina Durante</a>. &ldquo;No cobramos nada&rdquo;, dice Joaqu&iacute;n al otro lado de la pantalla refiri&eacute;ndose igualmente a cuando abrieron para Airbag en 2011 o para Aerol&iacute;neas Federales en 2016. Lo hicieron gratis, por sorpresa y sin robar a nadie el protagonismo. Un &uacute;ltimo &aacute;lbum, <em>M&aacute;s de lo mismo </em>en 1998, y un inesperado ep&eacute; en 2019, <em>Menos de lo mismo Vol.1</em> &ndash;que a alguno dejar&iacute;a a la espera de sucesivas entregas&ndash;, serv&iacute;an para cerrar la persiana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la retranca punk de Los Nikis, a sus sesenta a&ntilde;os, ni se crea ni se destruye. Su f&oacute;rmula de tres acordes, historietas en dos minutos y distorsi&oacute;n &ndash;no por poco original menos efectiva&ndash;, pervive en generaciones m&aacute;s j&oacute;venes: de Airbag<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/los-punsetes-entrevista_128_1336176.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a Los Punsetes</a>, de Fundaci&oacute;n Francisco Frankenstein a Kokoshca, de Mediapunta a los mismos Carolina Durante. Ya sea por este efectivo traspaso de poderes o por proteger el o&iacute;do de Joaqu&iacute;n que no tolera m&aacute;s ruido &ndash;dice haber perdido 30 decibelios en agudos&ndash;, el legendario grupo se marca ahora un abracadabra musical con cambio de tercio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos han conseguido revitalizar eso, lo cual est&aacute; muy bien, pero a nosotros nos pilla ya un poco desfasados de edad y ponernos a hacer <em>punchinpun, </em>guitarra distorsionada y tal a estas alturas, pues como que no&rdquo;. Los Nikis se han transformado as&iacute; en Los Nikis de la Pradera. No todos. Atr&aacute;s qued&oacute; Emilio: &ldquo;Se retir&oacute; porque &eacute;l no es muy musical. Se lo pas&oacute; muy bien con Los Nikis, pero no es mel&oacute;mano y, sin ning&uacute;n problema, le cedi&oacute; el paso a Mauro&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n se refiere a Mauro Canut. Quien formara parte de Los Vegetales junto a su hermano Nacho y, m&aacute;s recientemente, de Los Acusicas con el mismo Joaqu&iacute;n, se hace cargo aqu&iacute; de la voz en sustituci&oacute;n de Emilio. De los originales siguen Rafa y Arturo como bater&iacute;a y guitarra ac&uacute;stica respectivamente. Y, al pasar Joaqu&iacute;n a la guitarra el&eacute;ctrica, entra al bajo Nacho Biosca del grupo de culto, perteneciente tambi&eacute;n a la movida, Ataque de Caspa. Todo muy endog&aacute;mico, si se tiene en cuenta que tanto Los Vegetales como Ataque de Caspa fueron teloneros de Los Nikis en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n y existe entre ellos una relaci&oacute;n pseudofamiliar.
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        Con esta alineaci&oacute;n Los Nikis dicen adi&oacute;s a los Ramones y se lanzan a las praderas de Algete &ndash;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=rg7AMctdNGk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imposible no visualizar a Chiquito de la Calzada</a>&ndash;, para, sombrero vaquero en mano, arrancarse por tonadas country, estilo al parecer m&aacute;s adecuado a esos 300 a&ntilde;os que dicen reunir entre los cinco. Lo que empez&oacute; con unas clases de banjo, varios encuentros para hacer bluegrass y <a href="https://www.rtve.es/play/audios/el-sotano/nikis-pradera-quienes-somos-donde-venimos-adonde-vamos-siniestro-total/5425605/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la grabaci&oacute;n en 2019 de un tema para El S&oacute;tano con Dani Dicostas</a> &ndash;hija de Silvino y Rosa de Aerol&iacute;neas Federales&ndash;, ha acabado en algo m&aacute;s s&oacute;lido. Y la elecci&oacute;n no pod&iacute;a ser m&aacute;s propicia: justo cuando Beyonc&eacute;, Lana del Rey o Ed Sheeran le gui&ntilde;an un ojo al g&eacute;nero de Hank Williams.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros empezamos con el country y luego se apuntaron ellos. Beyonc&eacute; nos ha copiado&rdquo;, se burla entre risas Joaqu&iacute;n. Algo de raz&oacute;n no le falta. De hecho, ya hicieron sus pinitos en una fugac&iacute;sima formaci&oacute;n de hace 40 a&ntilde;os: &ldquo;Siempre nos ha gustado el country. A todos. Pero Mauro y yo hicimos un grupo en los 80 que dur&oacute; un ensayo y nada m&aacute;s. Hicimos solo una canci&oacute;n. &Eacute;ramos <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Osos_monta%25C3%25B1eses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Osos Monta&ntilde;eses, como la serie aquella de dibujos animados de Hanna-Barbera</a> sobre unos osos en mecedora que disparaban un fusil todo el rato. Y aunque no lleg&oacute; a nada, siempre lo hemos tenido en la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Era, pues, el t&iacute;pico proyecto a desempolvar durante una tediosa pandemia. &ldquo;Ah&iacute; fue donde nos pusimos a hacer canciones como locos. Y me pas&eacute; del banjo a la guitarra, que es m&aacute;s vers&aacute;til y te da pie a hacer canciones diferentes entre s&iacute;, no solo bluegrass. As&iacute; es como Mauro y yo sacamos un estilo propio, no muy pretencioso, y una manera de tocar que llamamos &lsquo;el trote cochinero&rsquo;, que Los Nikis ya lo ten&iacute;amos, que es eso que te pones a ensayar y te enganchas con una sola nota&rdquo;, cuenta Joaqu&iacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Había una discoteca en Madrid que, para pasar de la sesión infantil a la nocturna, ponían ‘El imperio’ y todo el mundo la cantaba con el brazo en alto. No me lo podía creer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Miembro de Los Nikis de la pradera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El resultado de ese proceso es una ristra de 52 canciones de las cuales 15 acaban de publicarse con <a href="https://www.elvolcanmusica.com/producto/los-nikis-de-la-pradera-vinilo-12/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Volc&aacute;n M&uacute;sica, conformando el primer &aacute;lbum hom&oacute;nimo de Los Nikis de la Pradera</a>. Un volumen desenfadado, sin grandes aspavientos t&eacute;cnicos, de texturas fronterizas, ademanes rockabilly y con Johnny Cash y Patsy Cline en su santoral. &ldquo;Johnny Cash siempre me ha gustado mucho&rdquo; &ndash;confiesa&ndash; &ldquo;y tambi&eacute;n el country as&iacute; cl&aacute;sico, paleto y antiguo. El de estadio en plan Garth Brooks, por ejemplo, no nos gusta nada. Tambi&eacute;n hemos descubierto mucha gente joven haciendo un country independiente, que est&aacute; muy bien, como Theo Lawrence, Kassi Valazza o Daniel Romano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desconocen cu&aacute;l ser&aacute; la reacci&oacute;n de sus fans de siempre. &iquest;Se sentir&aacute;n traicionados al igual que los de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Controversia_el%25C3%25A9ctrica_de_Dylan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Dylan en el Newport Folk Festival</a> o los de Dover tras sus devaneos estil&iacute;sticos? En realidad, ni siquiera conf&iacute;an en tener un abultado p&uacute;blico en una escena tan desangelada como la del country en Espa&ntilde;a. &ldquo;Hay mucha afici&oacute;n a lo de bailar y muchos sitios que dan clases y donde se baila los fines de semana, pero lo que son grupos de country tocando, muy pocos. Y menos cantando en espa&ntilde;ol. Por eso tenemos la absoluta certeza de que vamos a ser un grupo minoritario. Aunque a nosotros nos da igual, hacemos esto porque nos gusta&rdquo;, recalca Joaqu&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para transitar este polvoriento camino han prescindido de la distorsi&oacute;n, ganando sus integrantes en salud auditiva pero desaprovechando esa util&iacute;sima cortina de ruido que tan bien camufla el error. &ldquo;Con la distorsi&oacute;n, si eres un mal instrumentista como &eacute;ramos nosotros, se disimula mucho. Aqu&iacute; se nota cada fallito. Entonces, bueno, no tenemos canciones muy complicadas pero hay que tocarlas bien. Ahora es todo mucho m&aacute;s exigente, por eso ensayamos bastante&rdquo;.
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            <span class="title">
                Los Nikis de la Pradera junto a Carlota Cossials                            </span>
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        Sin embargo, no todo se ha perdido. El coraz&oacute;n de Los Nikis de la Pradera sigue latiendo en t&eacute;rminos punk, algo que se intuye desde el mismo arte de la portada: una fotograf&iacute;a de Hank Williams atravesada por unos recortes <em>fanzineros</em> a lo Sex Pistols. S&iacute;, quedan las letras. &ldquo;Estamos todo el d&iacute;a diciendo tonter&iacute;as. Desde 3&ordm; de BUP, que es cuando nos conocimos, hasta ahora. Eso no ha cambiado nada&rdquo;. Joaqu&iacute;n, quien siempre las firm&oacute; en el grupo seminal, contin&uacute;a ejerciendo de letrista en la nueva formaci&oacute;n. Inspirado, fundamentalmente, por un humor de tipo gag, al m&aacute;s puro estilo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/francisco-ibanez-estajanovista-vinetas_1_10383776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ib&aacute;&ntilde;ez</a> &ndash;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_IT_Crowd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque cite tambi&eacute;n la serie brit&aacute;nica </a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_IT_Crowd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The IT Crowd</em></a>&ndash;, en el que la chanza sirve para radiografiar el clima social en que se desenvuelven ahora los de su generaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; alternan tem&aacute;ticas como el odio en las redes de <em>El hater, </em>el abuso de los neologismos &ndash;con la voz invitada de Emilio&ndash; en <em>El imb&eacute;cil</em>, el aburguesamiento en <em>Mis amigos se han echado a perder </em>o la necesidad de desconectar del drama de la actualidad en <em>Soy tan feliz.</em> &ldquo;No es que me resbale todo pero es que no puedo hacer nada desde mi casa. Podr&iacute;a poner una foto en Instagram como hace la gente pero, &iquest;eso ayuda?, no lo s&eacute;. Yo me preocupo por la familia, amigos cercanos y ya est&aacute;. E intento no amargarme&rdquo;, argumenta Joaqu&iacute;n respecto de la &uacute;ltima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n dan cabida al melodrama criminal en <em>Me dispar&oacute; y me mor&iacute;</em>, un dueto a lo Johnny Cash/June Carter, con la colaboraci&oacute;n de Carlotta Cosials de The Hinds. Se trata de la &uacute;nica pieza romanticona, aunque lo sea en clave de tragicomedia, que alberga el &aacute;lbum. Joaqu&iacute;n r&aacute;pidamente matiza: &ldquo;Si hacemos canciones de amor son dram&aacute;ticas. Igual que en Los Nikis, que ten&iacute;an todas final catastr&oacute;fico. Y como en Mortadelo y Filem&oacute;n, que siempre les explotaba la bomba. No hacemos canciones de amor. Tampoco queremos hacer canciones con los estereotipos country de, por ejemplo, los caballos, los tractores o el bourbon&hellip; As&iacute; que, si quitas todo eso, &iquest;qu&eacute; te queda? Pues te queda todo lo dem&aacute;s. Abres un peri&oacute;dico y piensas, pues mira, de esto se puede hacer una canci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es que me resbale todo lo que pasa, pero no puedo hacer nada desde mi casa. Podría poner una foto en Instagram como hace la gente pero, ¿eso ayuda?, no lo sé
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Miembro de Los Nikis de la Pradera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En realidad, no es tal cual. De ese peri&oacute;dico, Joaqu&iacute;n habr&iacute;a excluido las susceptibles de interpretarse desde postulados pol&iacute;ticos. Los Nikis siempre se mantuvieron al margen de acalorados posicionamientos. Y as&iacute; sigue siendo en este &aacute;lbum. Ni rastro de adhesiones en uno u otro sentido. En cualquier caso, y a pesar de esa abanderada neutralidad, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/nikis-derechas-enteran_132_5811077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pol&eacute;mica no dej&oacute; de perseguirles hasta ser tildados de conservadores e, incluso, de fascistas</a>. Especialmente a ra&iacute;z de la publicaci&oacute;n de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rS-_EZgRb0w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Imperio Contraataca</em></a><em> </em>que, elevado a himno patriota, lleg&oacute; a utilizarse como sinton&iacute;a en la web del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Espa%25C3%25B1a_2000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partido de ultraderecha Espa&ntilde;a 2000</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso y muchas otras cosas.&rdquo; &ndash;agrega Joaqu&iacute;n&ndash; &ldquo;En una caseta de Vox tambi&eacute;n quer&iacute;an que fu&eacute;ramos a tocar. Son malentendidos que surgen con la canci&oacute;n ya <em>postmortem</em>. Sali&oacute; en el 86. El videoclip lo hicieron en TVE y por supuesto no fue idea nuestra, pero acert&oacute; con el enfoque porque era, pues eso, la tonter&iacute;a de que Espa&ntilde;a era un imperio. Ve&iacute;a los mapas del siglo XV y todo estaba pintado del mismo color. Y a partir de entonces cada vez iba a menos. Y me acuerdo que a m&iacute; eso, en el colegio, me daba rabia. Y a partir de esa idea tan na&iacute;f hice la canci&oacute;n. Y ya est&aacute;, otra tonter&iacute;a m&aacute;s. Y se sac&oacute; de madre a finales de los 90. Fue entonces cuando una de mis sobrinas me dijo que hab&iacute;a una discoteca en Madrid que, para pasar de la sesi&oacute;n infantil a la nocturna, pon&iacute;an &lsquo;<em>El imperio&rsquo;</em> y todo el mundo la cantaba con el brazo en alto. No me lo pod&iacute;a creer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ah&iacute; ya empez&oacute; a ser como un himno de la extrema derecha o algo as&iacute;&rdquo;, recuerda Joaqu&iacute;n, quien se esfuerza por mostrarse sincero y, al mismo tiempo, no dar oportunidad a equ&iacute;vocos: &ldquo;Realmente es un himno patriota, pero como cuando juega la selecci&oacute;n y mete un gol Iniesta y todo el mundo se alegra. Eso es la canci&oacute;n, un patriotismo no politizado, porque quieres que Espa&ntilde;a gane las Olimpiadas y el Mundial. A partir de ah&iacute;, lo puedes malinterpretar todo lo que quieras&rdquo;. En el caso concreto de Espa&ntilde;a 2000, cuenta Joaqu&iacute;n que, en cuanto se enter&oacute;, les oblig&oacute; a retirar su canci&oacute;n de la web: &ldquo;Escrib&iacute; al t&iacute;o y le dije &lsquo;oye, primero p&aacute;game autores y segundo p&iacute;deme autorizaci&oacute;n, que te voy a decir que no&rsquo;&rdquo; explica, a lo que a&ntilde;ade para concluir, &ldquo;si fuera una web de queso con membrillo envasado, la autorizar&iacute;a, pero una web as&iacute;, ni de un lado ni del otro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Monteagudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/joaquin-rodriguez-nikis-pradera-imperio-contraataca-himno-patriota-no-politizado_1_11424643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2024 21:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joaquín Rodríguez (Los Nikis de la Pradera): “‘El Imperio Contraataca’ es un himno patriota no politizado”]]></media:title>
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