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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Manrique]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/patricia_manrique/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Manrique]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar desde un suelo pegajoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuidar-suelo-pegajoso_132_13143088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/122c68a2-9e21-4cfa-bc0b-cd0e88ce9a04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuidar desde un suelo pegajoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio se han puesto en huelga contra un modelo que prima el beneficio empresarial sobre la dignidad humana.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Las manos que levantan, lavan, visten, dan de comer, acompa&ntilde;an y apoyan, pero tambi&eacute;n a menudo limpian, cocinan, hacen la compra y cuidan la ropa a nuestros mayores y dependientes se han visto abocadas a sostener pancartas de huelga. Son esas mujeres que merecen un monumento pero obtienen precariedad cambio de su trabajo esencial. El conflicto de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/trabajadoras-servicio-ayuda-domicilio-exigen-abusos-laborales-empresas-adjudicatarias_1_13130060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las trabajadoras del Servicio de Ayuda a la Domicilio</a> (SAD) en Cantabria pone rostro &mdash;triste y vergonzosamente&mdash; a una crisis de cuidados desatendida por las instituciones que lleva d&eacute;cadas gest&aacute;ndose en una Cantabria con poblaci&oacute;n envejecida que necesita cuidados por dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre licitaciones a la baja y empresas multiservicios, mientras el Gobierno habla de eficiencia, ellas reclaman un convenio justo y denuncian el abandono de un sistema de dependencia que ha convertido un derecho esencial en un negocio de gesti&oacute;n indirecta. Porque hace dos a&ntilde;os largos desde que el gabinete de Buruaga se propusiera reorganizar el SAD y la atenci&oacute;n a cuidadores familiares con el objetivo de lograr &ldquo;m&aacute;s agilidad y eficiencia&rdquo;, pero lo que ha ido ocurriendo de hecho forma parte de un <em>modus operandi</em> que desemboca en esta necesaria huelga: la reorganizaci&oacute;n pas&oacute; de querer &ldquo;evitar duplicidades&rdquo; a multiplicar despidos que dejaban el servicio cojo, a acumular incumplimientos del contrato de licitaci&oacute;n y, en general, maltrato a las trabajadoras y abandono de las personas dependientes, v&iacute;ctimas finales de toda visi&oacute;n t&eacute;cnica y deshumanizada de los cuidados. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las empresas adjudicatarias —Senior Servicios Integrales, UTE Deva y Urgatzi— han respondido atribuyéndolo a la falta de personal disponible en las oficinas de empleo. Sin embargo, el personal del sector apunta que son las condiciones leoninas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A las denuncias sobre el retraso de hasta un a&ntilde;o en la atenci&oacute;n &mdash;seis meses en la tramitaci&oacute;n y dos, cuatro y hasta otros seis de demora por mala gesti&oacute;n, seg&uacute;n testimonios recogidos por Cantabria No Se Vende&mdash;, las empresas adjudicatarias &mdash;Senior Servicios Integrales, UTE Deva y Urgatzi&mdash; han respondido atribuy&eacute;ndolo a la falta de personal disponible en las oficinas de empleo. Sin embargo, el personal del sector apunta que son las condiciones leoninas propuestas por estas empresas, que gestionan servicios de atenci&oacute;n buscando beneficios puramente econ&oacute;micos, lo que explica la situaci&oacute;n. Es lo que ocurre cuando ofreces sueldos que no llegan al salario m&iacute;nimo, jornadas parciales que dificultan la conciliaci&oacute;n, grandes desplazamientos con veh&iacute;culo propio para una hora y media de servicio, falta de reconocimiento de enfermedades laborales y nula protecci&oacute;n frente a los riesgos f&iacute;sicos y emocionales asociados a una labor sensible con un ritmo de trabajo que genera, con cierta regularidad, problemas de ansiedad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, nuestras trabajadoras del SAD han puesto pie en pared. El colectivo, que atiende a m&aacute;s de 4.000 dependientes en Cantabria, reclama un convenio auton&oacute;mico y el reconocimiento como servicio p&uacute;blico esencial de su trabajo, desde una fuerte y clara consciencia de que si ellas paran, lo sufrir&aacute;n, ante todo, los usuarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no es una cuesti&oacute;n de siglas, sino de modelo, concretamente de modelo neoliberal. Porque no ha sido solo el PP quien ha ahondado en la tendencia privatizadora de este trabajo tan esencial, entregando un &aacute;rea de alta sensibilidad al &aacute;mbito del negocio puro y duro. El gobierno del PRC-PSOE privatiz&oacute; la ayuda a domicilio sacando a licitaci&oacute;n el servicio, lo que supuso precarizar unas condiciones de trabajo ya precarizadas, porque las empresas (entonces la UTE QSAD) quer&iacute;an presentarse al concurso en condiciones cada vez m&aacute;s ventajosas. Gota a gota, entre unos y otros, han ido adelgazando el sistema para desgracia de sus usuarios, la personas dependientes, y sus familias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo dije hace tiempo y, por desgracia, no me queda sino seguir repiti&eacute;ndolo: es importante romper el &lsquo;techo de cristal&rsquo; para mujeres que desean llegar a puestos directivos, pero lo es incluso m&aacute;s acabar con el &lsquo;suelo pegajoso&rsquo; al que est&aacute;n abocadas mujeres que realizan unas tareas tan desagradecidas y silenciosas como fundamentales, las tareas de cuidados. Cuidar a las que cuidan. Se trata de un sector feminizado <em>ergo</em>, precarizado y depauperado y en el que se dejan la piel, especialmente, mujeres migrantes, muchas chantajeadas por el miedo a perder un contrato que facilita la residencia.&nbsp;En este mundo al rev&eacute;s de los valores en que vivimos, quienes hacen las tareas m&aacute;s importantes para el sostenimiento de la vida reciben un trato indecente. La feminizaci&oacute;n y minorizaci&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico y de cuidados son inversamente proporcionales al inmenso valor social de las tareas m&aacute;s esenciales para la vida.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;ndice Derechos, Econom&iacute;a y Cobertura (DEC) elaborado por la Asociaci&oacute;n de directoras y gerentes de Servicios Sociales, que describe la situaci&oacute;n actual de los servicios sociales en Espa&ntilde;a y su evoluci&oacute;n desde el a&ntilde;o 2012, ha calificado de &ldquo;irrelevantes&rdquo; los Servicios Sociales de Cantabria, que obtiene la&nbsp;nota m&aacute;s baja de toda Espa&ntilde;a con un 4,16 sobre 10. Seg&uacute;n este informe, la Comunidad Aut&oacute;noma tiene una &ldquo;tendencia acusadamente descendente&rdquo; en el desarrollo de sus servicios sociales desde 2013, lo que incluye estructuras b&aacute;sicas de servicios sociales como la atenci&oacute;n a la dependencia, la ayuda a domicilio y la teleasistencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/maltratamos-cuida_132_13113219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El SAD es el ejemplo</a> m&aacute;s claro de p&eacute;rdida de calidad por externalizaci&oacute;n. Los ayuntamientos, financiados en parte por el Gobierno auton&oacute;mico, delegan este servicio en empresas, a menudo multiservicios, lo cual ha provocado constantes quejas sindicales por la precarizaci&oacute;n de las trabajadoras. Pero es que al tiempo, se ha renunciado a la creaci&oacute;n de una infraestructura p&uacute;blica, dejando que el mercado privado m&aacute;s &aacute;vido de meter la mano en el Estado de Bienestar cubra las necesidades de una poblaci&oacute;n muy envejecida. Vivimos en una sociedad lo bastante absurda como para poner los cuidados en manos empresas que lo mismo te gestionan un residuo urbano o una zona ajardinada que la asistencia domiciliaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La privatizaci&oacute;n de la dependencia en Cantabria, ejecutada mediante conciertos con empresas privadas y el estancamiento de la red p&uacute;blica, ha convertido un derecho social en un nicho de mercado. Esta gesti&oacute;n indirecta agrava la crisis de los cuidados, al desplazar la responsabilidad del Estado hacia familias agotadas y empleos precarios. Mientras el sistema priorice el beneficio empresarial sobre la atenci&oacute;n directa, la falta de una infraestructura p&uacute;blica s&oacute;lida dejar&aacute; a los m&aacute;s vulnerables a merced de la desigualdad econ&oacute;mica. Solo una apuesta por la gesti&oacute;n p&uacute;blica directa podr&aacute; garantizar que cuidar y ser cuidado no dependa del c&oacute;digo postal o la cuenta corriente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuidar-suelo-pegajoso_132_13143088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 19:12:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidar desde un suelo pegajoso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayudas,Trabajadoras del hogar,Privatizaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La potencia de una tristeza feminista y comunitaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/potencia-tristeza-feminista-comunitaria_132_13048099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d8be1e2-91a3-4ed5-82c3-685c7821b087_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La potencia de una tristeza feminista y comunitaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un escenario de guerra, fascismos, colonialismo y racismo, los feminismos no olvidamos el valor comunitario de la tristeza que nos muestra la vulnerabilidad compartida</p></div><p class="article-text">
        Tanta batalla tras batalla, tanto exigirnos a nosotras mismas alegr&iacute;a combativa, tantos 25N y 8M, con su rebeld&iacute;a y su insumisi&oacute;n salvajes sumadas a la lucha cotidiana, tanto denunciar y luchar, y construir y despatriarcalizar&hellip; pasan factura. De cuando en cuanto hay que parar, respirar lo que ocurre, sentir lo que bulle dentro y alrededor, y dar espacio tambi&eacute;n a lo que duele, que ni es poco, ni menor, ni carece de valor &eacute;tico-pol&iacute;tico, ni, desde luego, es menos comunitario que individual. Guerra, fascismo, imperialismo, colonialismo desatado, saqueo ecol&oacute;gico&hellip; el mundo est&aacute; enfermo y los feminismos nunca hemos luchado ni nos ha afectado &uacute;nicamente lo que ata&ntilde;e estrictamente a la desigualdad patriarcal. Y dec&iacute;a la gran Emma Goldman que si no se puede bailar, no nos interesa la revoluci&oacute;n; pero tampoco admitiremos una revoluci&oacute;n inhumana, sin espacio ni tiempo para los sentimientos como la tristeza que, ajenos a criterios economicistas, el sistema aparta porque no producen. 
    </p><p class="article-text">
        Sin quitarle la raz&oacute;n a Baruch Spinoza cuando dec&iacute;a que la tristeza es una pasi&oacute;n triste, que disminuye la potencia de obrar y pensar de una persona, tambi&eacute;n es cierto que el patriarcado capitalista nos ha tratado de vender que hay que vivir sin parar, que nuestro destino ha de ser producir y producir, y que la interrupci&oacute;n del imperativo de producir o de ser feliz resulta inadmisible. Pero son, precisamente, la &ldquo;inoperosidad&rdquo;, como la llama Giorgio Agamben, que detiene la m&aacute;quina productiva, el no hacer, la pasividad y la paciencia, las semillas de una receptividad que deja espacio para que llegue la novedad, hospitalaria con esa otredad que nunca brotar&aacute; si te la pasas repitiendo al infinito el bucle de la cotidianidad en que te encierra el sistema productivo. Nada bueno puede venir de perpetuar las din&aacute;micas del patriarcado capitalista, racista y colonial. La tristeza, en ese sentido, es, de entrada, una interrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Marha Craven Nussbaum, estudiosa feminista perteneciente al muy interesante &ldquo;giro emocional o afectivo&rdquo;,&nbsp;corriente te&oacute;rica contempor&aacute;nea que sit&uacute;a los afectos y emociones en el centro del an&aacute;lisis filos&oacute;fico, sociol&oacute;gico y pol&iacute;tico, entiende la tristeza como una&nbsp;emoci&oacute;n cognitiva&nbsp;de gran complejidad que revela informaci&oacute;n crucial sobre lo que valoramos y sobre nuestra vulnerabilidad. Por un lado, reconoce que un mal ha ocurrido y que ese objeto perdido era inmensamente valioso para nosotres: no sentir tristeza implicar&iacute;a que el objeto carec&iacute;a de verdadero valor a nuestro juicio, y en este sentido la tristeza funciona como un indicador de prioridades y compromisos &eacute;ticos profundos. Por otro, nos muestra que no somos autosuficientes y da cuenta de nuestra vulnerabilidad, nos recuerda que nuestras vidas est&aacute;n entrelazadas con las de otros, que dependemos de v&iacute;nculos y cuidados: nuestra capacidad de sentir tristeza refleja tanto la fragilidad como la riqueza de nuestras relaciones. As&iacute;, ya no es &uacute;nicamente un sentimiento privado, sino un acceso al conocimiento sobre lo que importa en nuestra existencia y una gu&iacute;a para la acci&oacute;n &eacute;tica y la sensibilidad hacia la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Judith Butler, feminista tambi&eacute;n, aunque desde otro marco filos&oacute;fico, coincide en que la comunidad se forma en la experiencia compartida de la vulnerabilidad y puede producir una apertura &eacute;tica, pues podemos reconocer mediante su vivencia que los otros tambi&eacute;n est&aacute;n expuestos al da&ntilde;o. Esta conciencia puede generar formas de solidaridad que no se basan en la identidad o la afinidad, sino en el reconocimiento de una condici&oacute;n com&uacute;n de fragilidad, porque la p&eacute;rdida rompe la ilusi&oacute;n de autosuficiencia y nos expone a algo que ya estaba ah&iacute;: nuestra dependencia de otros. El problema pol&iacute;tico estriba, se&ntilde;ala Butler, en que algunas vidas son lloradas &mdash;dignas de tristeza&mdash; pero otras ni siquiera son consideradas llorables. 
    </p><p class="article-text">
        Desde este marco, nuestra tristeza por las violentadas, las explotadas, las abusadas, las controladas, las asesinadas, f&iacute;sica o simb&oacute;licamente&hellip; es una forma de dar cuerpo al lema &ldquo;lo personal es pol&iacute;tico&rdquo;, otorg&aacute;ndoles al duelo y a la propia tristeza una dimensi&oacute;n transformadora.<strong> </strong>Ambos nos conectan y hacen conscientes de la fragilidad humana, elementos esenciales, a juicio de Nussbaum, para una sociedad compasiva, con la inteligencia emocional&nbsp;necesaria para valorar la vida aceptando que la vulnerabilidad la atraviesa. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso este 8 de marzo, ante un mundo inundado de ideolog&iacute;a de guerra y fascismo, de racismo e intolerancia, de mentiras y desregulaci&oacute;n pol&iacute;tico-moral, parece cuando menos l&oacute;gico dar espacio a la tristeza, y acordarnos de las que han sufrido, han perdido o pierden, de las que han quedado por el camino, de las que tal vez no acudir&aacute;n a la manifestaci&oacute;n por motivos que van desde la responsabilidad hasta la enfermedad, pasando por la misma muerte. Aquellas que todas o casi todas somos alguna vez, aquellas que pese a todo lo avanzado sufren lo mucho por conseguir y siguen en uno o varios de los m&uacute;ltiples arcenes de esa autopista a la &ldquo;igualdad entre&rdquo; &mdash;que nada tiene que ver con la &ldquo;igualdad a&rdquo; los varones que tanta confusi&oacute;n sigue generando&mdash; que se supone son ya los feminismos. Queda mucha caminata a la igualdad: algo que sabemos desde el cuerpo quienes amamos la diversidad y la diferencia pero no la falta de equivalencia. 
    </p><p class="article-text">
        Sara Ahmed, otra de las te&oacute;ricas claves en el giro afectivo, resalta c&oacute;mo las emociones circulan socialmente, pues no son privadas, sino que crean orientaciones colectivas. El miedo, por ejemplo, organiza la pol&iacute;tica del racismo; el odio cohesiona la lacra del fascismo; y, en las sociedades contempor&aacute;neas, la tristeza est&aacute; proscrita, porque la felicidad es una exigencia normativa: debemos ser felices, optimistas, positivas. Cuando se expresa malestar, tristeza o enfado frente a determinadas estructuras sociales, con frecuencia se te acusa de ser negativo, de arruinar el ambiente, de resultar &ldquo;aguafiestas&rdquo; (<em>killjoys</em>). Y este es el sino de una feminista. Porque se&ntilde;alar una injusticia es introducir una incomodidad que interrumpe el mandato o imposici&oacute;n neoliberal de ser feliz. Sianne Ngai habla de &ldquo;afectos feos&rdquo;, as&iacute; juzgados porque no producen acci&oacute;n inmediata ni explosi&oacute;n pol&iacute;tica, pero producen algo muy importante: percepci&oacute;n cr&iacute;tica, conciencia de un malestar estructural.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, este domingo marcharemos con alegr&iacute;a, s&iacute;, pero sin avergonzarnos de nuestra tristeza. Cargadas de emociones y razones. Porque los feminismos son memoria y no olvidaremos a las que est&aacute;n muriendo en Palestina o Ir&aacute;n<strong>, </strong>a<strong> </strong>las que llegan por traves&iacute;as imposibles a una Europa poco hospitalaria y muy racista, a las que luchan por vivir como se sienten ni a las que viven para sentir como luchan,<strong> </strong>a<strong> </strong>quienes se dejan la vida criando o a quienes cuidan en silencio a otros seres vulnerables y heridos, a las derrotadas, las cansadas, las tristes, las enfermas, a todas y cada una de las v&iacute;ctimas de las normas patriarcales, neoliberales, racistas y coloniales&hellip; &nbsp;porque somos vulnerables y no podemos ni queremos ocultarlo. Y que tiemble el patriarcado ante la fuerza de la nuestra consciente fragilidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/potencia-tristeza-feminista-comunitaria_132_13048099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 19:58:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La potencia de una tristeza feminista y comunitaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión pública,8M,Feminismo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la tiranía del grito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tirania-grito_132_12956569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dec41a95-1e10-4576-8b64-e5bf5c6e84e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra la tiranía del grito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ocurre en Cartes va de menores migrantes pero también de fascismo. Quienes se han manifestado son una minoría racista que no puede imponer el silencio al resto</p></div><p class="article-text">
        Este domingo pasado a las 18.00 horas se concretaba una concentraci&oacute;n que llevaba siendo un <em>rum rum </em>desde que se supo que la llegada a Cartes de 20 ni&ntilde;os y/o adolescentes migrantes &mdash;menores solos, en cualquier caso&mdash; hab&iacute;a desatado todo el racismo indisimulado de representantes pol&iacute;ticos <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/buruaga-centro-menores-cartes-no-hay-opcion-cumpliendo-imposicion-sanchez_1_12943295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto del PP</a> como del <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alcaldesa-socialista-califica-castigo-abran-centro-menores-extranjeros-pueblo_1_12942350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PSOE</a>. La idea de que &ldquo;los vecinos&rdquo; hab&iacute;an &ldquo;abarrotado&rdquo; la sala consistorial corri&oacute; como la p&oacute;lvora, incluso en algunos medios estatales de esos que jam&aacute;s tienen a Cantabria en el radar&hellip; pero parece que nadie se percat&oacute; de que se trata de una sala min&uacute;scula, en la que apenas cab&iacute;a una treintena de personas, probablemente los m&aacute;s exaltados del pueblo. Con esas mimbres, daba un poco de reparo, pero un grupo de gente nos acercamos a una concentraci&oacute;n en el pueblo, contestando a la petici&oacute;n de apoyo de personas de Cartes y Torrelavega que quer&iacute;an hacer algo para mostrar su desacuerdo e indignaci&oacute;n: gente que s&iacute; quiere acoger en su pueblo a esos menores migrantes solos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A la concentraci&oacute;n asisti&oacute; m&aacute;s de un centenar de personas que quisieron dejar claro que en Cantabria somos acogedoras, algo nada desde&ntilde;able teniendo en cuenta que el ambiente no era el ideal. La actitud violenta de algunos vecinos en el pleno que hab&iacute;amos visto en videos echaba para atr&aacute;s. Tampoco acompa&ntilde;aba el saber que el d&iacute;a anterior hab&iacute;a habido en una sala de Santander &mdash;que de un tiempo a esta parte es la sala nazi-fascista de moda&mdash; un &lsquo;encuentro&rsquo; sobre &ldquo;remigraci&oacute;n&rdquo;, aunque hasta la fecha sus organizadores parece ser que han tenido que importar fascistas incluso de Italia para poder sumar unos cuantos asistentes. Por todo un poco, en las redes se percib&iacute;an reparos y hasta cierto miedo: se&ntilde;al de que lo que est&aacute; ocurriendo en Cartes va de algo m&aacute;s que de veinte ni&ntilde;os/as migrantes solos. 
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n fue en el Torre&oacute;n, un lugar a unos metros de donde se alojar&aacute; a los chicos y, por tanto, a escasos metros del lugar en el que a las 19.00 horas se concentrar&iacute;an quienes se est&aacute; denominando en medios y redes &ldquo;los vecinos de Cartes&rdquo;, con art&iacute;culo determinado y generalizador, para injusticia de la mucha gente no racista que sin duda hay en el pueblo. Llegada la hora, mientras algunas sal&iacute;amos de la zona conflictiva, pues nada m&aacute;s lejos de nuestra intenci&oacute;n que generar crispaci&oacute;n, pudimos comprobar que, al menos este domingo, d&iacute;a previo a la presunta apertura del centro, ser&iacute;an menos de 30 personas las concentradas &mdash;y al menos dos eran agitadores de Vox con carteler&iacute;a de imprenta preparada&mdash;, cuando Cartes tiene una poblaci&oacute;n de 6.000 personas. Pudimos o&iacute;r correr bulos sobre la presencia de personas que contradec&iacute;amos su discurso racista como &ldquo;esa gente que est&aacute; subvencionada&rdquo;&hellip; cuando pagados estar&iacute;an probablemente los enviados por Vox que ten&iacute;an puesto de <em>merchandising </em>fascista, incluidos carteles de &ldquo;zona peligrosa&rdquo; o similar &mdash;no recuerdo bien&mdash; para colocar en la calle donde habitar&aacute;n los pobres chicos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo en Cartes recuerda a puntos esenciales de <em>Los or&iacute;genes del totalitarismo</em>, una obra de Arendt mucho m&aacute;s extensa y pormenorizada que <em>Eichmann en Jerusal&eacute;n</em> y una referencia esencial en el estudio de los mecanismos que caracterizan el racismo y el totalitarismo que, tristemente, no es ni mucho menos tan citada, por no hablar de visitada. Arendt muestra que para sembrar el fascismo o el racismo no hacen falta mayor&iacute;as: el clima importa tanto o m&aacute;s que el n&uacute;mero, por lo que es esencial cuidar el ambiente que generamos si no queremos darle alas al fascismo.
    </p><p class="article-text">
        El problema no estriba en cu&aacute;ntos son los que claman contra la llegada de los j&oacute;venes migrantes, sino qu&eacute; tipo de mundo producen. Una treintena de vecinos fachas y chillones pueden no representar a nadie, pero reconfigurar el espacio com&uacute;n, porque el efecto que producen no es la adhesi&oacute;n a su mensaje, sino la retirada del espacio p&uacute;blico, el silencio del resto de los 6.000 habitantes del pueblo que, por tanto, no es que sean racistas, sino que se vuelven silenciosos. Arendt habla del aislamiento y la soledad que caracterizan a los reg&iacute;menes totalitarios, que significan la destrucci&oacute;n del mundo com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que generan la treintena de vecinos que vocifera que no quieren que los menores sean acogidos en su pueblo es que la gente deje de hablar en p&uacute;blico, deje de posicionarse para evitar problemas: el espacio com&uacute;n es percibido, as&iacute;, como hostil. Y cuando la esfera p&uacute;blica se percibe como peligrosa, la acci&oacute;n se repliega. No hay a&uacute;n totalitarismo, pero la pol&iacute;tica &mdash;actuar y hablar con otros en un espacio p&uacute;blico compartido&mdash; empieza a desaparecer y queda solo ruido y miedo difuso. Y hay un paso entre esta retirada a la soledad que tanto conviene a la proliferaci&oacute;n de estas ideolog&iacute;as venenosas a la incapacidad para la incidencia en los asuntos comunes: es cuando ya resulta mejor no decir nada y la gente con valores solidarios empieza a sentir que est&aacute; sola. Objetivamente no es verdad, y probablemente en Cartes haya much&iacute;sima gente que quiera acoger o simplemente no tenga temor ninguno a una veintena de menores, pero la soledad no describe una situaci&oacute;n, produce una percepci&oacute;n que rompe la confianza, desactiva el juicio y hace que quien disiente dude de s&iacute;. No se ha ganado el consenso, se ha destruido el mundo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El grito, as&iacute;, es una tecnolog&iacute;a pol&iacute;tica. Lo que hace una treintena de ego&iacute;stas y racistas exaltados no es argumentar: les basta con gritar, repetirse, ocupar espacio sonoro y visual. No consiguen convencer pero s&iacute; saturar, expulsar, convertir el espacio compartido en el que se deber&iacute;a construir una opini&oacute;n p&uacute;blica diversa en inhabitable a la palabra de cualquier otro. Es la antesala del dominio: impulsar el aislamiento y la desorientaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entramos en la cuesti&oacute;n de fondo, porque no se trata solo, tal como est&aacute;n las cosas hoy d&iacute;a, de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as migrantes. Estas criaturas no son el &ldquo;problema&rdquo;, son el pretexto empleado para producir soledad pol&iacute;tica. Por eso estaba Vox en Cartes. Se usa a los ni&ntilde;os para dividir y forzar alineamientos y el resultado es una comunidad con un espacio p&uacute;blico inquietante, en el que no se puede hablar con libertad.&nbsp;El resto del pueblo recuerdan a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que callan ante el <em>bullying</em>, que no est&aacute;n de acuerdo pero se retraen: la &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; inmediata son los ni&ntilde;os migrantes pero la v&iacute;ctima estructural es la comunidad entera. Pol&iacute;ticamente es dram&aacute;tico que gente que no es racista acabe defendiendo mantenerse al margen como forma de prudencia, es una forma de muerte de la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, quienes creemos en los valores solidarios de acogida, quienes creemos que los derechos de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os est&aacute;n por encima de todo, quienes sentimos que una sociedad no merece ser considerada tal si deja atr&aacute;s a los m&aacute;s d&eacute;biles, debemos usar la palabra en el espacio p&uacute;blico, en cualquiera de ellos: colegios, trabajos, tiendas, parques, medios... Dar contenido a la democracia. Y usarla, tambi&eacute;n, para analizar los datos y no consentir que el fascismo se engrandezca artificialmente. Prudencia, s&iacute;, pero hay que combatir el miedo que paraliza y a&iacute;sla. 
    </p><p class="article-text">
        Y para protegerse de estos mecanismos endiablados hacen falta gestos colectivos. Un clima as&iacute; no se rompe simplemente convenciendo con argumentos ni datos: no, si se trata de un debate p&uacute;blico con gritones que se alimentan de centralidad, no de razones. No se trata de callarles, sino de que el resto del pueblo deje de sentirse solo, tenga espacio para opinar. Porque cuando dos o tres se encuentran en la calle defendiendo otra postura el clima cambia: el miedo baja y el grito deja de sonar mayoritario para mostrarse como lo que es, estruendo, alboroto, ruido. No es tan importante ser muchas como conseguir una visibilidad compartida que muestre la diversidad que alimenta la democracia y combate esa v&iacute;a estrecha que es el fascismo. 
    </p><p class="article-text">
        Ayer fue una concentraci&oacute;n y conf&iacute;o en que habr&aacute; otros gestos, y quiz&aacute; algunos ni los veamos en los medios que tanto gustan del sensacionalismo. Y los y las vecinas de Cartes son protagonistas, est&aacute;n en la primera l&iacute;nea, pero esto no es solo una cuesti&oacute;n suya, sino, como poco, de toda nuestra comunidad aut&oacute;noma, en la que muchas/os queremos ser acogedores&hellip; y que no se extienda el silencio atronador que provoca el fascismo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tirania-grito_132_12956569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 19:45:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra la tiranía del grito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Migraciones,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que el horror no se nos instale dentro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/horror-no-instale_132_12938941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbb87523-f87d-4fda-9f98-12bd05c1ac70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que el horror no se nos instale dentro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este próximo sábado se volverá a las calles por Palestina, que sigue sufriendo por una falsa paz que casi consiguió apagar la luz de las protestas internacionales</p></div><p class="article-text">
        El verano pasado los niveles de indignaci&oacute;n ante el genocidio sionista en Gaza alcanzaron m&aacute;ximos: gente por todo el mundo se levantaba para mostrar su indignaci&oacute;n ante la inhumanidad intolerable que est&aacute;bamos, no obstante, normalizando, d&iacute;a tras d&iacute;a. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gritos-israel-genocida-decenas-banderas-palestinas-paso-vuelta-cantabria_1_12578144.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Laredo</a> y en <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/banderas-gritos-palestina-vuelven-marcar-salida-etapa-israel-asesina-vuelta-patrocina_1_12580672.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cabez&oacute;n</a>, donde se llevaba tiempo haciendo un trabajo encomiable, la respuesta fue un aut&eacute;ntico clamor. El trabajo incansable e impagable de quienes nunca dejaron de creer en la necesidad de manifestarse por todos los medios a nuestro alcance, rechazando la aniquilaci&oacute;n programada de todo un pueblo con el silencio c&oacute;mplice de la comunidad internacional, ten&iacute;a por fin sus frutos: nunca minusvaloremos el poder de los peque&ntilde;os grupos humanos que denuncian lo intolerable, porque han sido la semilla del progreso &eacute;tico de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero nos mandaron para casa y a casa volvimos como ovejitas obedientes. Quisimos creernos &mdash;unos m&aacute;s, otras menos, otres nada de nada&mdash;la mentira infame de una paz en Palestina que no era sino su sentencia definitiva de muerte: la Paz de Trump, menudo ox&iacute;moron. Hoy Trump crea su ONU alternativa, la llamada Junta de Paz, y re&uacute;ne a todo lo peor de este planeta en un grupo de muchimillomarios &mdash;todos ellos hombres, por cierto&mdash; cuyo &uacute;nico inter&eacute;s es sacrificar Gaza al dios del capital, pretendiendo convertir el genocidio en una oportunidad inmobiliaria, tal vez ese resort del que hablara el demente presidente de los Estados Unidos para bailar literalmente sobre las tumbas de cientos de miles de seres humanos masacrados por la despiada avidez de los colonos israel&iacute;es, esa lacra de la humanidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el pr&oacute;ximo s&aacute;bado 31 a las 12.00 horas, volveremos a las calles, de la mano del Comit&eacute;-Interpueblos, atendiendo con ello al llamado de la Red Estatal Contra la Ocupaci&oacute;n y la Colonizaci&oacute;n&nbsp;de Palestina, y con el apoyo de otras muchas organizaciones, asociaciones y personas de Cantabria. La manifestaci&oacute;n partir&aacute; del Complejo Ruth Beitia y llegar&aacute; hasta el Carrefour del Alisal de Santander para pedir un embargo total de armas y la ruptura de relaciones con Israel y con una elecci&oacute;n de recorrido que apunta al movimiento internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Hay muchas formas de lucha y denuncia, y hoy d&iacute;a una de ellas tiene que ver con el consumo o, mejor, con el desconsumo: el boicot a productos que sustentan la ideolog&iacute;a colonialista y genocida sionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la salida del complejo dedicado a la deportista y excandidata fallida del PP quiere subrayar el hecho de que la participaci&oacute;n del <em>Israel Premier Tech</em> que tanto nos indign&oacute; en la Vuelta ciclista no fue algo puntual: Israel tiene todo un plan para utilizar el deporte como arma propagand&iacute;stica internacional que blanquee su imagen. Ahora es la participaci&oacute;n del <em>Maccabi Tel Aviv</em> en la Euroliga de baloncesto el ariete de su ofensiva ideol&oacute;gica, que ha llevado a reactivar el movimiento de boicot en el &aacute;mbito deportivo. Van varias visitas protestadas, en Barcelona, Madrid y Valencia, y el movimiento c&iacute;vico de apoyo al pueblo palestino y la petici&oacute;n de respeto a la legalidad internacional que Israel viola sistem&aacute;ticamente han sido respondidos por las delegaciones de nuestro progresista Gobierno, que se dice comprometido con Palestina, con cargas policiales y&nbsp;detenidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mismo Gobierno, por cierto, mediante su polic&iacute;a, no ha dudado en <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/antiviolencia-propone-3-000-euros-sancion-mujer-participo-protesta-propalestina-vuelta-paso-cantabria_1_12612771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multar a varias personas en Cantabria</a> &mdash;y por supuesto, en otros sitios&mdash; por aquellas protestas en la Vuelta, aplicando la antidemocr&aacute;tica Ley de Seguridad Ciudadana. Quienes han recibido las multas no van a estar solas para hacerlas frente: tendr&aacute;n a su lado, en todo momento, el apoyo de los movimientos sociales y las personas comprometidas de Cantabria, que ya est&aacute;n movilizadas para ello. Es demencial y para preguntarse: &iquest;Acaso ser&iacute;a alguien capaz de censurar o defender&iacute;a multar a quien se opuso al nazismo de Hitler? Pues estamos en una tesitura en que las comparaciones no son ya desproporcionadas en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos en los que la ideolog&iacute;a m&aacute;s terror&iacute;fica del siglo XX asoma m&aacute;s que la patita y quedarse quieto o en silencio te convierte en c&oacute;mplice del retorno de lo peor. El autoritarismo m&aacute;s brutal est&aacute; a la orden del d&iacute;a y lo que ayer parec&iacute;a imposible hoy es ya una realidad en un mundo completamente desregulado en el que han ca&iacute;do hasta los trampantojos legales que transmit&iacute;an una m&iacute;nima sensaci&oacute;n de justicia, democracia o simple seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        El ICE, la <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/ice-gestapo-trump-toma-calles_132_12936198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gestapo de Trump</a>, ha asesinado ya a dos personas, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ultimas-palabras-renee-nicole-good-agente-ice-asesino-no-enfada_1_12898142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Renee Good</a> <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-desata-terror-minneapolis-nuevo-asesinato-cometido-agentes-federales-plena-movilizacion-escalada-autoritaria_129_12933565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y Alex Pettri</a>, ciudadanos comunes y corrientes que vigilaban sus pr&aacute;cticas nazis contra las personas racializadas en Minnesota mientras el demente a los mandos pretende decidir el futuro de Palestina, al tiempo que secuestra presidentes y exige nuevas colonias &mdash;v&eacute;ase Groenlandia&mdash;para calmar su sed de combustible f&oacute;sil. En el desorden mundial que habitamos, tumbada ya todo tipo de legislaci&oacute;n internacional, por no hablar de los derechos humanos, por la v&iacute;a de los hechos &mdash;algo en que la UE abri&oacute; brecha con su negativa a acoger a los refugiados&mdash;, debemos cuidarnos de responder al avance de este nazismo descarado. Merece la pena quedarse af&oacute;nico gritando que Palestina no puede acabar siendo un resort en manos de Trump, Netanyahu y su internacional de la crueldad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la manifestaci&oacute;n, esta finalizar&aacute; en la explanada del Carrefour del Alisal porque la multinacional minorista con sede en Francia tiene un acuerdo de franquicia con Electra Consumer Products, empresa p&uacute;blica israel&iacute;, a trav&eacute;s de su filial Yenot Bitan, que manufactura productos con etiquetado de Carrefour que comercializa en todo Israel, seg&uacute;n muestra la investigaci&oacute;n '<a href="https://www.oxfamintermon.org/es/publicacion/actividades-comerciales-asentamientos-ilegales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las actividades comerciales con los asentamientos ilegales</a>' firmado por 80 organizaciones internacionales, entre ellas Oxfam. Nueve tiendas&nbsp;Yenot Bitan est&aacute;n distribuidas en los territorios ocupados, dos de ellas operan con la marca de Carrefour en su fachada. En el mapa promocional de Carrefour Israel, la empresa apoya abiertamente la demanda de soberan&iacute;a de Israel sobre los territorios palestinos ocupados, contraviniendo el derecho internacional. Apoyar esos acaparamientos ilegales de tierras que expulsan a las familias palestinas ind&iacute;genas de sus tierras, las despojan de sus recursos naturales y niegan su derecho a la autodeterminaci&oacute;n es raz&oacute;n suficiente para dejar de comprar en ese hipermercado y tratar de hacer que nadie m&aacute;s lo haga hasta que no cambien sus lealtades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que responder cuando la destrucci&oacute;n se normaliza, cuando el lenguaje del progreso encubre el exterminio y cuando el silencio empieza a parecer razonable. Volver a la calle es una forma m&iacute;nima de esa respuesta. No garantiza nada, pero reh&uacute;sa aceptar que todo est&eacute; decidido. El cinismo es hoy una forma de dominaci&oacute;n: es la actitud m&aacute;s funcional al desastre que nos convenzamos de que nada sirve. Y quiz&aacute; no podamos detener la maquinaria del horror, pero s&iacute; podemos luchar sin descanso para que la atrocidad no se nos instale dentro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/horror-no-instale_132_12938941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 20:15:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que el horror no se nos instale dentro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Palestina,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida común frente al ruido digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-comun-frente-ruido-digital_132_12876574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61a6591c-8072-479c-95d9-49886a894374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida común frente al ruido digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las redes sociales se despliegan dinámicas competitivas y de búsqueda de notoriedad que opacan la riqueza de gestos tan sencillos como comer juntos</p></div><p class="article-text">
        Er&oacute;strato fue un pastor de la Antigua Grecia, all&aacute; por los tiempos en que Alejandro Magno llegaba al mundo, que quem&oacute; un templo sagrado &uacute;nicamente para que su nombre se recordase. La estupidez en que degenera la preocupaci&oacute;n mal digerida con la fama ya hac&iacute;a de las suyas bien temprano en la historia occidental. Como aquel pir&oacute;mano, abundan en la actualidad los espec&iacute;menes dispuestos a todo por conseguir un 'like' en redes sociales. Es lo que se denomina, por alusiones, &ldquo;S&iacute;ndrome de Er&oacute;strato&rdquo; y el problema es que hoy los Er&oacute;stratos o las v&iacute;ctimas de cierto porcentaje de 'erostratez' se cuentan por miles. 
    </p><p class="article-text">
        La fama es una de las drogas duras del siglo XXI y va acompa&ntilde;ada de ruido, mucho ruido, barullo ambiental que es tan malo para la comunidad como para nuestras singularidades. Como buena droga, tiene sus camellos, todos y todas las que participamos en las redes sociales, y tambi&eacute;n sus narcos, los Zuckerberg y los Musk, que se lucran de efectos cuya intensidad es directamente proporcional a la inanidad del motivo del minuto de gloria. Un <em>tweet</em>, un <em>tiktok</em>, una foto o un <em>reel</em> en Instagram, un video en YouTube&hellip; cuanto m&aacute;s idiota o f&uacute;til, m&aacute;s enganchado dejar&aacute;n al sujeto a la espera de un subid&oacute;n que nunca supo bien por qu&eacute; llegaba. 
    </p><p class="article-text">
        El llamado &ldquo;Fake Famous&rdquo;, es un experimento social, realizado para un documental de Nick Bulton en 2021 en el que tres personas no famosas intentan convertirse en&nbsp;influencers&nbsp;en redes sociales fingiendo ser famosos, comprando seguidores y simulando un estilo de vida lujoso. Por su parte, el &ldquo;existencialismo digital&rdquo; es la modalidad de popularidad inmediata que llega por no hacer nada en particular, por existir de manera peculiar, avalando la idea de que la falta de esfuerzo puede ser un atractivo en s&iacute; mismo. Estos y otros fen&oacute;menos propios de las redes generan exfamosos del instante que pasar&aacute;n el resto de su vida anhelando la llegada otro momento de celebridad <em>random</em> que probablemente nunca vuelva. Son comportamientos de &ldquo;like-adictos&rdquo; capaces de exponerse a situaciones de riesgo o a entregar su vida &iacute;ntima al escrutinio p&uacute;blico, obsesionados con el reconocimiento y la popularidad traducidos en 'Me gusta'.
    </p><p class="article-text">
        Un minuto de notoriedad idiota no es tan da&ntilde;ino para quien lo vive como la fama obtenida por, pongamos, una premio Nobel, aunque la fama, <em>per se</em>, tiene peligrosos efectos secundarios. Epicuro, ya en el siglo IV antes de nuestra era, advirti&oacute; sobre los peligros de placeres no naturales ni necesarios como el &eacute;xito y la fama. Hoy no son pocas las voces de la comunidad cient&iacute;fica que alertan de la naturaleza de plataformas como Instagram, Facebook o Tik Tok que no son simples herramientas de comunicaci&oacute;n, sino sistemas con capacidad de moldear la conducta. Ante todo, son una herramienta de negocio y su producto estrella son nuestras propias vidas, entregadas y expuestas con la coartada de una gratuidad que no es tal, pues nos convierten en productos. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos denuncian, asimismo, c&oacute;mo estas redes operan manipulando emociones, incentivando la agresividad y la polarizaci&oacute;n, y dando cabida a verdades excesivamente parciales y mentiras con &iacute;nfulas de verdad que degradan la calidad de nuestras relaciones y nuestra percepci&oacute;n del mundo. Chamath Palihapitiya, exvicepresidente de crecimiento de usuarios en Facebook, ha advertido de que, a corto plazo, el modelo de retroalimentaci&oacute;n propio de la cultura del <em>like</em>, basado en descargas de dopamina, est&aacute; deteriorando el funcionamiento de la sociedad con mecanismos dise&ntilde;ados para captar y retener la atenci&oacute;n, algo que genera din&aacute;micas erosivas de nuestra capacidad colectiva para comunicarnos, deliberar y mantener v&iacute;nculos sociales sanos. Resultar&iacute;a, as&iacute;, que las redes est&aacute;n siendo convertidas en enemigas de lo com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El partidismo ha entrado, con mayor o menor implicaci&oacute;n y acierto, en las redes sociales y sus din&aacute;micas, y si la democracia ya sufr&iacute;a por las din&aacute;micas de hambre de poder de esas agencias de colocaci&oacute;n de arribistas que son a menudo los partidos, ahora hemos de sufrir el af&aacute;n de notoriedad que se al&iacute;a con el extremismo, que no la radicalidad, en entornos virtuales, generando un ambiente especialmente amable para la extrema derecha. Las redes pueden crear burbujas informativas donde en ausencia de debate, se refuerzan posturas, y en las que triunfa el gregarismo y el seguidismo del l&iacute;der, conductas bien valoradas en la derecha extrema, tan al&eacute;rgica a la libertad que no sea la de los mercados. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha estudiado, por ejemplo, el comportamiento en redes de <a href="https://www.mediterranea-comunicacion.org/article/view/25339" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel D&iacute;az Ayuso y sus seguidores o </a><a href="https://www.mediterranea-comunicacion.org/article/view/25339" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fandom</em></a><a href="https://www.mediterranea-comunicacion.org/article/view/25339" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, los </a><a href="https://www.mediterranea-comunicacion.org/article/view/25339" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ayusers,</em></a> concluyendo que, mientras ella utiliza en Instagram estrategias caracter&iacute;sticas del discurso publicitario y comercial de los influencers, con contenido que alude a marcas y celebridades m&aacute;s que a representantes pol&iacute;ticos o iniciativas de gobierno, su <em>fandom</em> se centra en ensalzar su atractivo f&iacute;sico y, sobre todo, en atacar a la izquierda, auton&oacute;mica y estatal. As&iacute;, ella se muestra siempre activa y positiva, respondiendo a la l&oacute;gica instagramer del &ldquo;buen rollito&rdquo; y al mandato cultural de la feminidad complaciente, mientras que son sus seguidores la m&aacute;quina de guerra encargada de los contenidos pol&iacute;ticos y el ataque. Hay un trabajo inmenso y en absoluto menor en determinar c&oacute;mo contrarrestar este tipo de estrategias y conseguir hacer atractivo un uso de las redes que no se rinda a las m&aacute;s bajas pasiones, que sirva para cuidar de las comunidades y no para estrecharlas o minarlas. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La resistencia &iacute;ntima</em> (Acantilado, 2018), Josep Mar&iacute;a Esquirol defiende que la vida cotidiana y sencilla no es banal ni mediocre, sino que posee una dignidad y una excelencia propias, a menudo invisibilizadas frente a valores como la fama, el poder o el prestigio. Las tareas diarias y el cuidado del alma tienen tanto o m&aacute;s valor que la creaci&oacute;n art&iacute;stica o la vida pol&iacute;tica entendida de forma elitista, por no hablar de la popularidad como flor de un d&iacute;a. Adem&aacute;s, la plenitud de la vida corriente es accesible a muchos y muchas, no funciona con l&oacute;gicas excluyentes, a diferencia de la fama, la riqueza o el poder, que aparte de depender de la apariencia, est&aacute;n reservados a una minor&iacute;a. Reivindica, por ello, una &eacute;tica &ldquo;popular&rdquo; o democr&aacute;tica de la sencillez, con una fuerza duradera y una forma profunda de excelencia que est&aacute; por ver si cabe y puede ser contagiada en redes como Tik Tok o Instagram. 
    </p><p class="article-text">
        En el inter&iacute;n, dado que queda tanto por trabajar y aprender, y especialmente, en estos d&iacute;as festivos que proporcionan un pretexto para reunirse y disponer de algo m&aacute;s de tiempo, quiz&aacute; valga la pena regalarnos una tregua en la sobredosis virtual de celebridades del instante y ver qu&eacute; ocurre si el m&oacute;vil queda, por un rato, fuera de la mesa, poniendo un candado al h&aacute;bito de desplazarse compulsivamente por contenidos banales, para vivir, por ejemplo, ese momento cotidiano y sencillo de compartir tiempo y sabores alrededor de la mesa, un gesto que en su inmensa sencillez nos conecta con lo mejor de lo humano. Y vuelvo a Esquirol: &ldquo;La vida en com&uacute;n depende del comer juntos [&hellip;]. El pan, la sal, la fiesta, el duelo y la paz: de todo esto que se comparte depende la siempre dif&iacute;cil y precaria comunidad del nosotros&rdquo;. Mi deseo para este 2026 que ya llega es que quienes as&iacute; lo deseen puedan disfrutar de la riqueza que supone pasar sus d&iacute;as bien acompa&ntilde;ados. No hay riqueza comparable. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-comun-frente-ruido-digital_132_12876574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:09:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida común frente al ruido digital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[TikTok,Instagram,Redes sociales,Isabel Díaz Ayuso,Influencers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Afectos tóxicos a la sombra del 20N]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/afectos-toxicos-sombra-20n_132_12777831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6b0b7ad-5ba1-4f78-b438-15dea88c2de0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Afectos tóxicos a la sombra del 20N"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia nazifascista crece ante nuestras narices, naturalizando el odio y la violencia contra el adversario político</p></div><p class="article-text">
        Ayer, caminaba tranquilamente con mi marido por una calle de Santander y, sin venir a cuento, un joven con est&eacute;tica militar se par&oacute; ante nosotros, me mir&oacute; amenazante y se golpe&oacute; varias veces el pecho, en se&ntilde;al de patriotismo rancio y machirulo, con esa combinaci&oacute;n de necedad y violencia que comparten las manadas del Frente Atl&eacute;tico, los caspo-fascistas de Espa&ntilde;a 2000 o los matones de Desokupa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su violento gesto me devolvi&oacute; a la d&eacute;cada de los 90, a mis a&ntilde;os de universitaria en un Madrid en el que descubr&iacute; que el fascismo se pavoneaba los 20N con cobertura policial. Noviembre era un mes extra&ntilde;o. En 1992, un 13 de noviembre, Lucrecia P&eacute;rez, migrante dominicana, fue asesinada en las ruinas de la discoteca&nbsp;<em>Four Roses</em>&nbsp;por un guardia civil y tres menores neonazis.&nbsp;Aquel fue el primer asesinato reconocido judicialmente en Espa&ntilde;a como crimen racista y mostraba la presencia de elementos de ultraderecha dentro de las fuerzas de seguridad. Un 11 de noviembre de 2007, Carlos Palomino, un joven antifascista, era apu&ntilde;alado por Josu&eacute; Est&eacute;banez, soldado profesional. Fue la primera vez que la justicia espa&ntilde;ola aplicaba el agravante de motivos ideol&oacute;gicos en una condena. M&aacute;s que una fecha de celebraci&oacute;n en una democracia sana, noviembre ha sido hasta la fecha el mes de la exaltaci&oacute;n ultraderechista.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos de sobra que sin memoria estamos condenados a la repetici&oacute;n de lo peor y en las cercan&iacute;as de otro 20N, como si de un bucle se tratara, siento que el ambiente me vuelve a recordar a aquellos noviembres, con el mismo obsceno exhibicionismo antidemocr&aacute;tico nazifascista sin que nadie tome cartas en el asunto, fuera de las intervenciones de la sociedad civil organizada &mdash;como el loable trabajo en Cantabria de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/medio-millar-personas-protesta-santander-festival-ultra-galerna-fest-echa-casa-nazis-banca_1_12638169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Calles contra el Fascismo</a>&mdash;. Este a&ntilde;o, una veintena de actos har&aacute;n la apolog&iacute;a del r&eacute;gimen de Franco, y se ha invitado al 20N en Madrid a la bisnieta de Mussolini. Una asociaci&oacute;n nazifascista de Santander hizo lo mismo hace un par de meses con miembros de la italiana&nbsp;<em>Casa Pound,</em>&nbsp;asociaci&oacute;n antiinmigrante, anti-LGBTIQ+ y anti-roman&iacute; condenada en m&uacute;ltiples ocasiones por actos violentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien, en protecci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n, no es del todo ilegal defender ideas franquistas o nazifascistas siempre que no haya discursos que humillen a las v&iacute;ctimas ni inciten a la violencia o al odio &mdash;aunque, &iquest;de verdad es eso posible?&mdash;, deber&iacute;a haber una estricta vigilancia de la peligrosidad de un ecosistema ideol&oacute;gico en que el odio es estructural y, desde luego, una persecuci&oacute;n y prevenci&oacute;n de actos violentos que cada vez son m&aacute;s comunes y no reciben el mismo tratamiento que cualquier m&iacute;nima expresi&oacute;n de violencia por parte de la izquierda. Si el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/policia-detiene-hijo-alcaldesa-bezana-posible-autor-ataque-sede-psoe-cantabria-artefacto-explosivo_1_12598174.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzamiento de objetos explosivos e incendiarios en la sede del PSOE</a>&nbsp;hubiera sido llevado a cabo por j&oacute;venes de izquierdas ante una sede del PP o la ultraderecha, llevar&iacute;amos meses hablando de terrorismo radical, violencia extremista y hasta banda armada, y la alarma social desde luego ser&iacute;a muy superior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de los hechos en aquel acto de memoria democr&aacute;tica ha hallado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/investigacion-halla-vinculos-falange-fotos-saludos-fascistas-acusados-ataque-sede-psoe-cantabria_1_12769215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;nculos de los presuntos culpables con la Falange</a>&nbsp;y han hallado fotos en la que realizan saludos fascistas. Se trata de un caso de violencia pol&iacute;tica, propio de un terrorismo de baja intensidad, orientado a intimidar y desactivar actos de memoria democr&aacute;tica, aunque est&aacute; por ver la resoluci&oacute;n judicial y c&oacute;mo afecta esta a los colectivos a los que los culpables pertenezcan. En Espa&ntilde;a es legal, entre otra quincena de asociaciones ultras,&nbsp;&nbsp;&ldquo;Devenir Europeo&rdquo;, un grupo que&nbsp;reivindica el legado de Hitler,&nbsp;registrada como asociaci&oacute;n de car&aacute;cter hist&oacute;rico. La laxitud con presuntas ideolog&iacute;as que no son m&aacute;s que una expresi&oacute;n de odio es preocupante.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derecha extrema est&aacute; subiendo la intensidad en su violencia: al ya mentado ataque a la sede del PSOE, s&uacute;mese el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/detenido-joven-estetica-neonazi-ataque-sede-cartagena-coctel-molotov_1_8200644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataque con c&oacute;ctel molotov a la sede de Podemos en Cartagena</a>, los dos&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/policia-investiga-ataque-explosivos-centro-acogera-80-menores-migrantes-lugo_1_12618848.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;cteles molotov lanzados a un centro de menores migrantes de Monforte de Lemos</a>&nbsp;(Lugo), ataques de&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/nazis/neonazis-atacan-asociacion-vecinal-coslada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neonazis encapuchados a la Asociaci&oacute;n de Vecinos Dr. Fleming</a>&nbsp;de Coslada (Madrid)&hellip;son s&iacute;ntomas claros que aconsejan dejar de hablar de mera &lsquo;polarizaci&oacute;n&rsquo; y empezar a&nbsp;analizar cu&aacute;nta violencia, tanto pr&aacute;ctica como discursiva, es admisible en una extrema derecha que se expresa de formas tan agresivamente antidemocr&aacute;ticas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia f&iacute;sica, por cierto, no se entiende sin la cobertura y el car&aacute;cter seminal de la violencia simb&oacute;lica de la ultraderecha digital, que no solo simplifica conflictos y emocionaliza los debates: convierte al adversario en enemigo y fomenta el odio como actitud pretendidamente pol&iacute;tica. La ristra de insultos a S&aacute;nchez, por ejemplo, con la que llevamos conviviendo desde aquel &ldquo;fel&oacute;n&rdquo; del malogrado Pablo Casado, no es cualquier cosa: nos acostumbra al acto de insultar en pol&iacute;tica, a considerar natural la agresi&oacute;n verbal, y la repetici&oacute;n constante de expresiones despectivas y humillantes crea un h&aacute;bito intolerable: de ah&iacute; a la violencia y la agresi&oacute;n f&iacute;sica hay ya un paso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ruidosos, ansiosos de poder, individualistas y bastante enemigos de los marcos racionales y morales bru&ntilde;idos durante siglos de pensamiento, hay una fachosfera extrema que ofrece mucha bilis y libertad para ofender, que genera un tipo de contenido que, de la mano de la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/leticia-dolera-pubertat-serie-hbo-max-consolida-autora-reflexiona-impacto-agresion-sexual_1_12621454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magn&iacute;fica serie de Leticia Dolera &ldquo;Pubertat&rdquo;</a>, podemos entender hasta qu&eacute; punto puede confundir a nuestros hijos e hijas. Es una nube t&oacute;xica de la que convendr&iacute;a proteger a los menores y a la que nunca hay que responder en redes sino bloquear o, en caso de que proceda, denunciar y bloquear, para evitar redifundir mensajes que no aportan nada bueno a la opini&oacute;n p&uacute;blica: desde la machosfera de los &lsquo;<em>criptobros&rsquo;</em>&nbsp;y los los&nbsp;<em>f</em>-<em>influencers</em>, donde se mezclan consejos financieros de dudoso rigor, a menudo previo pago, y rutinas de gimnasio con meritocracia extrema, culto a la riqueza, antifeminismo y desprecio por lo p&uacute;blico, a los <em>coaches</em>&nbsp;de masculinidad t&oacute;xica que envenenan con una visi&oacute;n rancia y violenta de las relaciones, pasando por los agitadores de las batallas culturales obsesionados con el feminismo, el ecologismo, la educaci&oacute;n sexual y cualquier forma de pol&iacute;tica del cuidado, o los conspiracionistas que transitan de la negaci&oacute;n de las vacunas a la Agenda 2030, y sin olvidar a los revisionistas de la historia, que reciclan el franquismo o el nazismo mientras muestran la memoria democr&aacute;tica como amenaza. Una amalgama estridente dispuesta a vender la moto a la juventud.
    </p><p class="article-text">
        Esta fachosfera extrema prospera porque produce afectos r&aacute;pidos: indignaci&oacute;n, burla, miedo, superioridad&hellip; Para contrarrestarla, necesitamos cambiar la temperatura afectiva y responder con una calma estrat&eacute;gica que evite alimentar su econom&iacute;a del esc&aacute;ndalo, sin dejar de ocupar los espacios que hoy dominan, e inund&aacute;ndolos de una cultura pol&iacute;tica en que el disenso no implique enemistad.&nbsp;Y ese es un reto que habr&iacute;an de compartir todas las opciones democr&aacute;ticas, a derecha e izquierda. Casi nada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/afectos-toxicos-sombra-20n_132_12777831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Nov 2025 20:18:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Afectos tóxicos a la sombra del 20N]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Fascismo,Nazismo,Democracia,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Rentismo popular": el casero que nos habita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/rentismo-popular-casero-habita_132_12663140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e82c6e13-4a52-4663-b1fc-035d3511a52b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Rentismo popular&quot;: el casero que nos habita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Cantabria, donde el 40% de las viviendas se compra como inversión, el derecho a la vivienda de unos muere en manos de la codicia de otros</p></div><p class="article-text">
        Cuando abordamos el problema de la vivienda &mdash;principal preocupaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a desde noviembre de 2024,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/vivienda-mantiene-principal-problema-calidad-empleo-sube-tercera-posicion-cis_1_12595529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el CIS</a>&mdash; solemos adoptar marcos anal&iacute;ticos que proceden de las grandes ciudades del Estado, de Madrid o Barcelona, donde el protagonismo de fondos buitre en el mercado inmobiliario es indudable. Pero, si bien el problema de la vivienda, con la actual burbuja del alquiler y la consecuente expulsi&oacute;n de inquilinos en esos juegos del hambre que es conseguir arrendar un piso son s&iacute;ntomas de un modelo econ&oacute;mico enfermo compartido con el resto del Estado, los virus causantes de la enfermedad no son id&eacute;nticos en todos los territorios, y hay que analizar bien las causas del mal para aplicar el remedio correcto. Eso, por cierto, se proponen hacer&nbsp;<a href="https://lavoragine.net/eventos/y-si-hablamos-de-vivienda-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Vor&aacute;gine y Coop 57 Asturies de la mano de CNSV</a>&nbsp;entre otros colectivos preocupados por la vivienda pr&oacute;ximamente.
    </p><p class="article-text">
        En Cantabria, como probablemente ocurra en buena parte de la Espa&ntilde;a interior y la perif&eacute;rica, pesa m&aacute;s que los fondos buitre un fen&oacute;meno que el historiador y analista de los movimientos sociales Pablo Carmona ha denominado &ldquo;rentismo popular&rdquo;, en referencia a la tendencia creciente a convertir la vivienda en valor refugio para las clases medias. Tras la crisis inmobiliaria, y con los rescoldos a&uacute;n calientes de los desahucios masivos, muchas familias canalizaron sus ahorros y sus miedos hacia la propiedad inmobiliaria, reforzando un modelo que reproduce desigualdad bajo el espejismo de la seguridad. Seg&uacute;n datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, de los 3 millones largos de viviendas en alquiler en el Estado, tan solo el 15% son de fondos de inversi&oacute;n, mientras el 75%, pertenecen a particulares. La mitad de ellos son peque&ntilde;os propietarios, que ganan unos 30.000 euros con sus viviendas&nbsp;y la otra mitad son los multi-propietarios que tienen sus casas como negocio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/radiografia-vivienda-cantabria-ocupacion-morosidad-han-reducido-mitad-ultimos-anos_1_12294255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del mercado inmobiliario c&aacute;ntabro</a>&nbsp;muestran c&oacute;mo la influencia de los pisos tur&iacute;sticos, la insuficiente oferta de viviendas sociales y la degeneraci&oacute;n del mercado libre&nbsp;han incrementado los precios a un ritmo vertiginoso que, por lo general, es asumido alegremente por los caseros. El precio medio del alquiler supera los 800 euros pero &iquest;qui&eacute;n ha provocado que se haya llegado a estos precios? Cualquiera que alquile: el precio lo suben entre todos.&nbsp;El 40% de las viviendas se compra como inversi&oacute;n, no para vivir, y, por cierto, el 42% de las compras procede de fuera de la Comunidad Aut&oacute;noma, principalmente de Madrid, lo que revela un proceso de apropiaci&oacute;n patrimonial for&aacute;nea que encarece el acceso local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a Carmona, en&nbsp;<em>La democracia de propietarios. Fondos de inversi&oacute;n, rentismo popular y la lucha por la vivienda</em>&nbsp;(Traficantes de Sue&ntilde;os, 2022)&nbsp;usa la expresi&oacute;n &ldquo;democracia de propietarios&rdquo; para describir el modo en que el capitalismo espa&ntilde;ol &mdash;desde el franquismo hasta hoy&mdash; ha construido un consenso social en torno a la propiedad inmobiliaria como base de ciudadan&iacute;a y pertenencia pol&iacute;tica. Seg&uacute;n Carmona, el ideal de que &ldquo;todos debemos ser propietarios&rdquo; ha funcionado como mecanismo de integraci&oacute;n y pacificaci&oacute;n social, articulando la hegemon&iacute;a neoliberal a trav&eacute;s del deseo de posesi&oacute;n privada del hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;rentismo popular&rdquo; es la consecuencia directa de esa democracia de propietarios: cuando el acceso a la propiedad se convierte en el horizonte com&uacute;n, incluso las clases medias y trabajadoras adoptan la l&oacute;gica rentista, lo que difumina las fronteras entre &ldquo;v&iacute;ctimas&rdquo; y &ldquo;beneficiarios&rdquo;. No se trata, ya, de ricos y pobres, pues la figura de propietario es transversal. El propio concepto tiene un poder descriptivo limitado, dada la variedad que re&uacute;ne, pero apunta con certeza la l&oacute;gica subyacente a que mientras 1,7 millones de personas eran expulsadas de sus hogares entre 2008 y 2015, muchas familias reforzaban sus patrimonios inmobiliarios y ya hoy, con salarios en descenso y precios en alza &mdash;la vivienda en alquiler se ha encarecido un 94% en diez a&ntilde;os, seg&uacute;n el&nbsp;&Iacute;ndice Fotocasa&mdash;, los beneficios de los propietarios est&aacute;n sobradamente asegurados. Por cierto, que el papel de las inmobiliarias ha sido y es t&oacute;xico: no profesionalizan el sector sino que estimulan el conflicto, inflan los precios y, en general,&nbsp;&nbsp;impiden un trato directo y honesto &mdash;humano&mdash; entre quienes alquilan y quienes necesitan una vivienda.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al calor de esta &ldquo;democracia rentista&rdquo; surge la figura social del &ldquo;inquilino precario&rdquo;, v&iacute;ctima de esta fase postcrisis en la que los desahucios ya no se deben a hipotecas impagadas, sino a alquileres imposibles. La&nbsp;Ley de Vivienda&nbsp;de 2023, que iba a bajar los precios y acabar con los desahucios, introduce l&iacute;mites a los grandes tenedores, siguiendo el mantra de culpar a malvados de puro y chistera, pero deja intacta la especulaci&oacute;n de la peque&ntilde;a y mediana propiedad, mayoritaria en comunidades aut&oacute;nomas como la nuestra, estimul&aacute;ndola incluso mediante exenciones fiscales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, hoy el trabajo tributa m&aacute;s que la renta inmobiliaria, mientras las familias con menos ingresos destinan el 60 o el 70% de ellos al alquiler de la vivienda y el pago de suministros. De ah&iacute; surge tambi&eacute;n el llamado &ldquo;desahucio invisible&rdquo;, la no renovaci&oacute;n de sus contratos y la expulsi&oacute;n silenciosa de lo que fue su hogar&nbsp;a inquilinas e inquilinos a quienes se deja en la calle para volver a introducir la vivienda en el mercado con una subida abusiva de un 30, un 50 o un 70% del precio. Nos encontramos ante una ret&iacute;cula de conceptos que sirven para observar un cuadro complejo y, a la vez, muy sencillo: una ambici&oacute;n devoradora, desclasada, rara vez no empapa a quien posee vivienda en alquiler, y las leyes y el discurso pol&iacute;tico lejos de ponerle cota le dan alas. Los 800 a 1.200 euros de media por un alquiler en Santander no se piden solos y la mano invisible del mercado no es un fantasma que coja por la pechera a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estrategias de los partidos se hacen plenamente inteligibles al calor de estas precisiones:&nbsp;de un lado, la timorata actitud del PSOE que, pese a pretenderlo, no se atreve a intervenir decisivamente en el mercado del alquiler, en buena parte para evitar ponerse en contra al rentismo; de otro, la derecha, que conecta con el &lsquo;sentido com&uacute;n propietario&rsquo; y miente sin complejos azuzando un fantasma de la ocupaci&oacute;n que los datos niega, generando l&aacute;stima con el imaginario protagonizado por el santo ahorrador a quien los malvados usurpadores roban el <em>pisuco </em>comprado con los esfuerzos de toda una vida, tal vez para completar la educaci&oacute;n de los hijos o nietos, una consulta sanitaria privada, o la pensi&oacute;n &mdash;y de paso lanzan el mensaje de que lo p&uacute;blico no llega ni es seguro&mdash;. En el caso matrio, el PP auton&oacute;mico legisla sin disimulo del lado del rentista, llegando a hacer convivir en la Oficina de Emergencia Habitacional las problem&aacute;ticas, completamente asim&eacute;tricas, de inquilinos y caseros. Y en los movimientos sociales a menudo los fondos buitre ocultan la problem&aacute;tica de los buitres de fondo que pueden ser nuestros padres, nuestros vecinos o incluso&hellip; &iquest;nosotros mismos?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un entramado estructural que confiere al rentismo una p&aacute;tina de decisi&oacute;n racional que trata de desalojar la parte de decisi&oacute;n &eacute;tica, personal e intransferible, que conlleva, e instala un modelo en el que la b&uacute;squeda de seguridad individual genera inseguridad colectiva. Un modelo que se inserta, a su vez, en lo que Brett Christopher denomina&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;rental capitalism&rdquo; o capitalismo rentista</a>, variante del sistema en la que los ingresos, la riqueza y el poder van a quienes poseen, en lugar de a quienes hacen las cosas. Los ricos siempre fueron vagos, pero ahora lo son m&aacute;s: m&aacute;s ricos y m&aacute;s vagos. En una econom&iacute;a &ldquo;impregnada por un&nbsp;<em>ethos</em>&nbsp;propietario en vez de empresarial&rdquo;, el ritmo de la reproducci&oacute;n social ya no lo establece la feroz competencia existente en la esfera de la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as sino la protecci&oacute;n y explotaci&oacute;n intensa de activos escasos y con tendencias perjudiciales para la innovaci&oacute;n, ya que la seguridad del rentismo desincentiva inversiones que potencien la productividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de este panorama, me vienen a la mente las palabras de Gaston Bachelard en&nbsp;<em>La po&eacute;tica del espacio</em>: &ldquo;La casa es nuestro rinc&oacute;n del mundo, nuestro primer universo. Es, verdaderamente, un cosmos&rdquo;. En su topoan&aacute;lisis, exploraci&oacute;n de los espacios de nuestra vida &iacute;ntima, la casa se revela como el dentro acogedor que nos permite salir al mundo y como condici&oacute;n del recuerdo pues, cuando&nbsp;el tiempo se difumina, la memoria se encarna en espacios: rincones, pasillos y habitaciones. En el hogar reside la ra&iacute;z de nuestra identidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si pensamos la vivienda desde esa dimensi&oacute;n simb&oacute;lica, el problema econ&oacute;mico revela su dimensi&oacute;n &eacute;tica. Para el rentista medio, estas reflexiones ser&aacute;n inc&oacute;modas, casi intolerables: su bienestar depende de una estructura que niega a otros la posibilidad misma de habitar. Convertir el hogar en un instrumento de renta puede dinamitar el suelo donde la vida se hace posible, por eso hay que asumir individual y colectivamente la responsabilidad que implica. No hay pretexto posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/rentismo-popular-casero-habita_132_12663140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 18:55:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Rentismo popular": el casero que nos habita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Vivienda,Alquiler,Renta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a Oscar Freire: cuando el ciclismo blanquea el genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/carta-abierta-oscar-freire-ciclismo-blanquea-genocidio_132_12589144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/773e81ab-bd5b-4eac-9c54-7d9450e9d338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta a Oscar Freire: cuando el ciclismo blanquea el genocidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si cada cual se refugia en su 'zona de interés' acabaremos por perder del todo nuestra humanidad, ya maltrecha</p></div><p class="article-text">
        Estimado paisano, tricampe&oacute;n &Oacute;scar Freire. Soy una de las muchas personas que participaron en <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gritos-israel-genocida-decenas-banderas-palestinas-paso-vuelta-cantabria_1_12578144.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los actos de protesta por la presencia de un equipo promocional del sionismo en La Vuelta</a>, una de tantas almas torturadas por el genocidio que estamos presenciando impotentes, motivo por el cual no dud&eacute; en acudir a algo tan inc&oacute;modo como es protestar cuando pod&iacute;a estar mucho mejor tumbada en la playa, leyendo un buen libro, tomando algo con amigos, en casa con la familia&hellip; o trabajando para no tener que recuperar horas o perder dinero. La responsabilidad con el momento hist&oacute;rico que vivimos es lo que tiene, paisano, que te lleva a pasar una ma&ntilde;ana bajo la solana rodeada de polic&iacute;as en vez de vivir tu vida libre de otros compromisos. Yo estuve en Cabez&oacute;n de la Sal, pero pod&iacute;a haber estado en Bilbao, Zaragoza, Valladolid o cualquier otra ciudad o pueblo por donde pasa La Vuelta, un evento deportivo que consiente y es c&oacute;mplice de un&nbsp;<em>sportwashing</em>&nbsp;o blanqueamiento deportivo de libro.
    </p><p class="article-text">
        Primero de todo, paisano, voy a explicarte, porque sospecho que no debes conocer bien sus motivaciones, qui&eacute;n financia el equipo&nbsp;Israel Sport Tech&nbsp;y cu&aacute;l es su objetivo, que &eacute;l mismo ha gritado a los cuatro vientos que no es principalmente deportivo. Si hay alguien responsable de mezclar deporte y (mala) pol&iacute;tica, convirtiendo en c&oacute;mplices a todos los participantes en La Vuelta, ha sido &eacute;l. Detr&aacute;s del equipo ciclista israel&iacute; est&aacute;&nbsp;Sylvan Adams,&nbsp;un inversor referente de la causa sionista, y no se crea nadie que se confunde &ldquo;jud&iacute;o&rdquo; con &ldquo;sionista&rdquo;, algo que sugiere interesadamente el lobby sionista en el estado espa&ntilde;ol, ACOM, pero nadie m&aacute;s. Adams, hombre cercano a Benjamin Netanyahu,&nbsp;se autodefine como &ldquo;embajador de Israel por el mundo&rdquo;, lo cual incluye muy especialmente, en los &uacute;ltimos tiempos, su total acuerdo con el genocidio del pueblo palestino, con los asesinatos y desplazamientos masivos, la destrucci&oacute;n de&nbsp;infraestructuras civiles vitales, los bloqueos que&nbsp;impiden el acceso a alimentos, agua, medicinas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El tipo es un &ldquo;hijo de mam&aacute;&rdquo;, uno de esos millonarios que lo son porque nacieron con todo a su favor; en su caso, un imperio inmobiliario que cre&oacute; su madre. Gracias a su fortuna &mdash;valorada por Forbes en 2.800 millones de d&oacute;lares&mdash;, Adams fund&oacute; el&nbsp;Israel&nbsp;Premier Tech&nbsp;y en solo tres a&ntilde;os consegu&iacute;a que el<em>&nbsp;</em>Giro&nbsp;de Italia se celebrara en Jerusal&eacute;n &mdash;con bastante pol&eacute;mica, pues solo Donald Trump la reconoce como capital de Israel&mdash; gracias a la ayuda del genocida perseguido por la Corte Penal Internacional Benjamin Netanyahu, con quien se jacta de compartir ideolog&iacute;a y quien ha alabado recientemente el &ldquo;gran trabajo de Sylvan y del equipo ciclista de Israel por no ceder ante el odio y la intimidaci&oacute;n&rdquo; subrayando: &ldquo;&iexcl;Est&aacute;is haciendo que Israel se sienta orgulloso!&rdquo;. Adams ha afirmado que su objetivo con el equipo es &ldquo;ganar corazones a la causa israel&iacute;&rdquo; y el equipo ha recibido subvenciones del Ministerio de Turismo de Israel. A ver qui&eacute;n es el guapo que se atreve a negar el&nbsp;<em>sportwashing</em>&nbsp;y la complicidad a la que ha condenado a La Vuelta con las pol&iacute;ticas de&nbsp;<em>apartheid</em>, limpieza &eacute;tnica y colonizaci&oacute;n israel&iacute;es que culminan en el genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Igual tus declaraciones sobre que somos &ldquo;perroflautas&rdquo; y &ldquo;los mismos personajes agresivos que aparecen en todas las manifestaciones&rdquo; le han echado un cable a Adams y a su amiguete genocida. No quisiera verme en tu pellejo en el futuro, paisano, sabiendo que lo que se recordar&aacute; de ti de los tiempos en que asistimos al genocidio de todo un pueblo en directo es que remaste a favor de los genocidas. No s&eacute; si tienes hijos, pero igual un d&iacute;a te preguntan qu&eacute; hiciste t&uacute;, d&oacute;nde estabas cuando esto ocurr&iacute;a, como tantas veces les pregunt&eacute; yo a mis padres y profesores sobre los alemanes en la &eacute;poca del Holocausto. Y qu&eacute; duro es descubrir que la mayor&iacute;a har&iacute;a como quienes hoy en d&iacute;a siguen viviendo y priorizando su propia vida e intereses. Eso es tambi&eacute;n lo que Hannah Arendt llam&oacute; banalidad del mal y me recuerda la terrible pero fant&aacute;stica 'La zona de inter&eacute;s', pel&iacute;cula que cuenta c&oacute;mo Rudolf H&ouml;ss, director del campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz, trata de construir una vida familiar id&iacute;lica junto a su familia en una casa situada a las afueras del campo. Sobran los comentarios. Su &ldquo;zona de inter&eacute;s&rdquo; le inmuniza contra el horror y la inhumanidad de la Soluci&oacute;n final y su mujer, por ejemplo, no duda en ser pr&aacute;ctica, priorizarse&hellip; y usar la ropa y hasta las barras de labios de mujeres que sabe que han sido asesinadas e incineradas en el campo. Cada uno a lo suyo, el resto que arreen. Pues, si vamos trazando &ldquo;zonas de inter&eacute;s&rdquo;, ayer Eurovisi&oacute;n, hoy el deporte, las familias que da de comer el equipo, la ilusi&oacute;n de los chavales que corren en La Vuelta&hellip; y ponemos todo por detr&aacute;s del respeto por la dignidad y la vida humana, es nuestra propia humanidad la que paga la factura creando una deuda impagable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute; el pasado viernes <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/banderas-gritos-palestina-vuelven-marcar-salida-etapa-israel-asesina-vuelta-patrocina_1_12580672.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cacerolada y el corte de La Vuelta en Cabez&oacute;n</a> bajo un sol de justicia, franqueada por una bandera palestina y un cartel sobre el uso del hambre como arma de guerra y tuve frente a m&iacute; al pelot&oacute;n de salida:&nbsp;&nbsp;un mont&oacute;n de rostros j&oacute;venes, muy j&oacute;venes, en los que, sinceramente, fui incapaz de leer. Me produc&iacute;an ternura por su juventud, en absoluto odio, y quise creer que alguno pensar&iacute;a en hacer un gesto generoso y dejar La Vuelta en solidaridad con Palestina, pero ninguno lo hizo. Est&aacute;bamos coreando &ldquo;Israel asesino del pueblo palestino&rdquo; y no pude evitar que me cayeran, a borbotones, las l&aacute;grimas. Porque nadie entend&iacute;a en esa mara&ntilde;a de ruedas la gravedad de lo que est&aacute; ocurriendo, porque nadie tuvo el valor de bajarse de la bici, porque mientras en Gaza los ni&ntilde;os mueren de hambre por una estrategia intencionada, cada uno permaneci&oacute; subido en su &ldquo;zona de inter&eacute;s&rdquo;. Qu&eacute; tristeza y qu&eacute; verg&uuml;enza. Y que todav&iacute;a haya quienes se atreven a comparar un espect&aacute;culo o una oportunidad profesional o deportiva, me es igual, con defender la vida y nuestra propia humanidad. Y luego, t&uacute;, paisano, con tus declaraciones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no te acuerdes, pero&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/comienza-cuenta-correr-siria_1_3845569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2016 ayudaste a promocionar una carrera popular</a>&nbsp;a Pasaje Seguro, un grupo de esos a los que has llamado &ldquo;perroflautas que van a todas y lo &uacute;nico que buscan son peleas&rdquo;. F&iacute;jate, la realidad es que nos dejamos el lomo todo aquel verano para organizar una gran carrera popular en Santander que sacara fondos para las v&iacute;ctimas de otra guerra y del racismo institucional europeo: los refugiados sirios. No quiero pensar que nos apoyaste por puro marketing de causas o filantrop&iacute;a estrat&eacute;gica y por eso ahora el&nbsp;<em>sportwashing</em>&nbsp;de La Vuelta no te parece tan mal. Creo que te calentaste, que no pensaste lo que dec&iacute;as y, si fuera t&uacute;, recapacitar&iacute;a, y me plantear&iacute;a animar a la Uni&oacute;n Ciclista Internacional (UCI) a que eche a&nbsp;Israel Sport Tech&nbsp;como hicieron en marzo de 2022 con el equipo ruso&nbsp;Gazprom-RusVelo&nbsp;tras la invasi&oacute;n de Ucrania. Usa tu buen nombre para bien, t&uacute; puedes.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra humanidad herida a&uacute;n no se hab&iacute;a recuperado de la maldad radical de Europa con los refugiados y ahora nos toca vivir la impotencia internacional para parar un genocidio, pero no podemos dejar de luchar. Debiera ser imprescindible para la historia posterior de cada uno y una saber en qu&eacute; lado estuvo: en el de la humanidad o el de la inhumanidad flagrante, porque, por desgracia, no hay t&eacute;rmino medio en esto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/carta-abierta-oscar-freire-ciclismo-blanquea-genocidio_132_12589144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Sep 2025 18:42:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta a Oscar Freire: cuando el ciclismo blanquea el genocidio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Vuelta a España,Ciclismo,Palestina,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viva el turismo, muera la inteligencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/viva-turismo-muera-inteligencia_132_12530233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65abf3c1-70a1-4001-9047-3aab7de74be1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viva el turismo, muera la inteligencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Degradación del entorno, de condiciones vitales y laborales y de la cultura de Cantabria son y serán los efectos predecibles del monocultivo turístico</p></div><p class="article-text">
        El turismo en Cantabria es hoy, como ha ocurrido en tantos otros lugares de Espa&ntilde;a desde que el franquismo decidiera apostar por convertir Espa&ntilde;a en la playa de Europa, m&aacute;s que un mero sector; se trata, m&aacute;s bien, de un sistema que abarca por completo la realidad socioecon&oacute;mica de la comunidad aut&oacute;noma, aspirando a ser el principio regulador y articulador de nuestra sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s que ver para qui&eacute;n proyecta y legisla el Gobierno del PP: para ese ente abstracto tan concreto, &ldquo;el sector&rdquo;, no para la ciudadan&iacute;a. La c<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/200-expertos-rechazan-carretera-reinosa-potes-proyecta-pp-sirve-masificar-turismo_1_12104460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arretera tur&iacute;stica de Reinosa-Potes rechazada por 200 expertos</a> que firmaron el manifiesto promovido por Cantabristas, el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/parking-autocaravanas-matalenas-santander-sera-pago-supondra-tala-11-arboles-gran-porte_1_12517965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parking de pago para autocaravanas de Matale&ntilde;as</a> en una zona protegida, la posibilidad de crear <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/autocaravanas-podran-entrar-parque-natural-oyambre-acuerdo-pp-vox_1_12073225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;reas de autocaravanas en el parque protegido de Oyambre</a> por cuya protecci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/historica-movilizacion-salvo-parque-natural-oyambre-especulacion-urbanistica-imagenes_3_11371734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto se ha luchado en esta tierra</a>, la pista libre otorgada a la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/municipios/cantabristas-solicita-denegacion-proyecto-construccion-18-apartamentos-turisticos-suelo-rustico-bezana_1_10595837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construcci&oacute;n de viviendas, incluidas de uso tur&iacute;stico, en suelo r&uacute;stico</a> y un <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/anima-proliferacion-no-lucha-alza-precios-criticas-decreto-pisos-turisticos-cantabria_1_11510955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decreto sobre viviendas de uso tur&iacute;stico</a> que no solo no lucha contra el alza de precios sino que abre la puerta a los grandes fondos para que especulen con la vivienda son claras pruebas de ello. 
    </p><p class="article-text">
        Ya hace tiempo que nuestros colectivos sociales lo vienen diciendo. Desde bien pronto desde <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/medio-millar-personas-manifiestan-puente-san-miguel-modelo-turistico-cantabria_1_11554573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CNSV se ha insistido en que necesitamos una Cantabria para vivir</a>, no ser un parque tem&aacute;tico para el turismo. La masificaci&oacute;n es evidente pese a que las autoridades no solo no toman medidas, sino que se dedican a negarlo. Y los datos son incontestables: Cantabria recibi&oacute;, seg&uacute;n datos oficiales, m&aacute;s de 2,1 millones de turistas en 2024, casi 4 turistas por cada habitante. Las pernoctaciones ascendieron hasta los 6 millones en 2024, y en junio de este a&ntilde;o se elevan ya un 8,7%. Somos <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/anima-proliferacion-no-lucha-alza-precios-criticas-decreto-pisos-turisticos-cantabria_1_11510955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tercera comunidad que m&aacute;s viviendas destina a uso tur&iacute;stico</a> seg&uacute;n el INE, solo superado por Canarias (4,08%) y Baleares (4,06%), ambas muy por encima de la media estatal. Y los municipios sufren este descontrolado acceso de gente sin servicios que lo sostenga: Noja o Laredo lideran los ranking de vivienda espor&aacute;dica, por encima de destinos vacacionales cl&aacute;sicos mediterr&aacute;neos hoy profundamente degradados.
    </p><p class="article-text">
        Pero que no cunda el p&aacute;nico, porque a cambio de malvivir con masificaci&oacute;n y servicios insuficientes y pese a que el entorno se degrade cada a&ntilde;o por efecto de las manadas descontroladas de gente queriendo disfrutar de los mismos enclaves, se abre un futuro rutilante para nuestros hijos e hijas que podr&aacute;n desempe&ntilde;ar todo tipo de profesiones relacionadas con el sector: camareros/as de bares y restaurantes con contratos de pocas horas, socorristas contratados solo por temporada estival, gu&iacute;as tur&iacute;sticos aut&oacute;nomos/as sin vacaciones pagadas, conductores de autobuses tur&iacute;sticos a tiempo parcial, dependientes en tiendas de souvenirs con salario base y comisiones m&iacute;nimas, camareras de piso subcontratadas, monitores de deportes acu&aacute;ticos con contratos eventuales, fot&oacute;grafos y/o gu&iacute;as callejeros por comisi&oacute;n o propina, personal de limpieza en alojamientos tur&iacute;sticos con pago por habitaci&oacute;n, mozos o mozas de alquiler de tumbonas y sombrillas con pago &ldquo;a comisi&oacute;n&rdquo; o sin contrato, monitores de museos con contratos por horas, t&eacute;cnicos de sonido e iluminaci&oacute;n para eventos tur&iacute;sticos, cocineros/as de temporada alta, personal de chiringuitos de playa sin alta en la Seguridad Social, traductores e int&eacute;rpretes de visitas guiadas pagados por servicio, bailarines/as y m&uacute;sicos en hoteles sin garant&iacute;as laborales claras, botones y mozos de equipaje con sueldos m&iacute;nimos, repartidores de folletos y captadores de clientes para excursiones por una miseria, conductores de VTC con jornadas extensas, gu&iacute;as de monta&ntilde;a sin contrato estable, personal de casas rurales cobrando en negro por tareas m&uacute;ltiples&hellip; El universo que se abre es casi tan infinito como pretend&iacute;an que fuera Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos a un lado minucias como la estacionalidad, la precariedad y la necesidad de una actitud servil, el futuro est&aacute; abierto, y en la postmodernidad capitalista que habitamos han de ser los destinos los que se adapten a los turistas y no al rev&eacute;s. Para qu&eacute; hospitalidad si se puede garantizar casi lo mismo con una buena dosis de servilismo obligado por contrato. Hay que salir de la zona de confort y habitar la p&eacute;rdida de autenticidad con que amenaza el fen&oacute;meno con una buena sonrisa, no se vayan a enfadar los visitantes, que de vez en cuando se vienen arriba para recordar a un vecino molesto que vivimos de su dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Y recordemos, con el fil&oacute;sofo y entrop&oacute;logo Marc Aug&eacute;, que el turista es un ser de no-lugares, un ser de espacios de tr&aacute;nsito, consumo y comunicaci&oacute;n donde la gente se cruza, pero no hay interacci&oacute;n sino transacci&oacute;n. No-lugares que no est&eacute;n suficientemente enraizados en la historia, la identidad o las relaciones sociales para ser considerados &ldquo;lugares&rdquo; antropol&oacute;gicos. Cantabria, entonces, tendr&aacute; que perder personalidad y ganar estandarizaci&oacute;n buscando ofrecer una experiencia predecible y c&oacute;moda al turista, eliminando la incertidumbre y la autenticidad que podr&iacute;an encontrarse en un &ldquo;lugar&rdquo; real. El turista busca, y a menudo encuentra, la seguridad de lo conocido, incluso en una comunidad desconocida o un pa&iacute;s extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de turismo, por algo menos de 1.000 euros se organizan tours en <em>jeep</em> o en barco para ver los bombardeos de Gaza: lo llaman turismo de genocidio. Vivimos tiempos en los que ya no es dif&iacute;cil imaginar <em>selfies</em> con un ni&ntilde;o muerto de inanici&oacute;n, junto a un hospital bombardeado o frente a cuerpos ametrallados por el sionismo cuando iban a recoger comida. No se me hace m&aacute;s llevadero el genocidio en verano, porque voy por la calle buscando un silencio como el que se sinti&oacute; en Madrid el 11M, el atronador silencio del dolor por la humanidad herida, pero tan solo nos envuelve el ruido del consumismo deslocalizado que es el turismo estival con sus fiestas, festejos y festivales pero, por positivar me digo a m&iacute; misma que al menos ya podemos desgranar el misterio de c&oacute;mo deb&iacute;a lucir Alemania durante el genocidio y la soluci&oacute;n final: como Santander este verano, por ejemplo. Si Mill&aacute;n-Astray viviera hoy, dir&iacute;a, a buen seguro: &ldquo;&iexcl;Viva el turismo, muera la inteligencia!&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/viva-turismo-muera-inteligencia_132_12530233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2025 19:13:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viva el turismo, muera la inteligencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llanto de gaviota con ciudad ecoinsensible de fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/llanto-gaviota-ciudad-ecoinsensible-fondo_132_12465838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abf8c0af-2ea3-4c31-837b-75304a9211b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llanto de gaviota con ciudad ecoinsensible de fondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Suciedad y abandono de las gaviotas en Santander tienen una causa común: una política municipal que delega en subcontratas y elude su deber con lo común</p></div><p class="article-text">
        &laquo;Son las gaviotas, amor. / Las lentas, altas gaviotas.&raquo;. As&iacute; cantaba el poeta asturiano &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, una de las cimas de nuestra poes&iacute;a contempor&aacute;nea, a las gaviotas recortadas en el cielo, blancas y majestuosas, representando la constancia del amor aun en d&iacute;as de tormenta. Estas aves, consideradas sociales y muy inteligentes, en especial la patiamarilla, con una gran capacidad de adaptaci&oacute;n a las actividades humanas, forman parte del perfil de nuestra ciudad, un s&iacute;mbolo de su car&aacute;cter mar&iacute;timo y portuario. Sin embargo, nadie se preocupa por ellas: hay que estar ciego y sordo para no verlas mendigar a gritos un alimento que escasea cada vez m&aacute;s, por muy omn&iacute;voras y hasta carro&ntilde;eras que sean, debido a que el litoral ya no provee lo suficiente por la sobrepesca y la contaminaci&oacute;n y las &uacute;nicas medidas institucionales que las tienen en cuenta est&aacute;n centradas en impedir que se reproduzcan y se alimenten. Donde unas &mdash;quiz&aacute; las menos&mdash; vemos criaturas de la naturaleza, convecinas terrenales, sufrir, otros ven tan solo ruido y suciedad. 
    </p><p class="article-text">
        Da igual que su papel sea esencial en tanto eliminan restos org&aacute;nicos, carro&ntilde;a y desechos pesqueros y regulan poblaciones de ratas, palomas y peque&ntilde;os vertebrados ni parece importar que su existencia mantiene visible el v&iacute;nculo de la ciudad con el mar formando parte del paisaje sonoro, visual y simb&oacute;lico de nuestra ciudad: su desesperaci&oacute;n por la falta de alimento obtiene como respuesta el rechazo. De hecho, se las insulta, se las envenena, se las acusa de sucias y hasta de peligrosas. Una hostilidad indecente que revela una incomodidad y/o insensibilidad antropoc&eacute;ntrica frente a todo aquello que escapa al control humano: lo animal, lo salvaje, lo no domesticado.
    </p><p class="article-text">
        A quienes se creen due&ntilde;os de la ciudad, conviene aclararles que las gaviotas no han invadido nada: estaban antes que nosotros y nosotras. Surgen hace entre 25 y 30 millones de a&ntilde;os, mientras el ser humano aparece a lo sumo hace unos 300.000, en &Aacute;frica, seg&uacute;n el registro f&oacute;sil m&aacute;s reciente &mdash;yacimiento de Jebel Irhoud, en Marruecos&mdash; e incluso contando antecesores del g&eacute;nero Homo como el Homo habilis, no superamos los 2,5 millones de a&ntilde;os. Ellas son, por derecho, habitantes hist&oacute;ricos de la costa cant&aacute;brica y su presencia en el centro urbano, en espacios cada vez m&aacute;s interiores no es una mera anomal&iacute;a, sino una adaptaci&oacute;n forzada. Hace tiempo que se toman medidas para que no ensucien al alimentarse en los contenedores, pero sin proponer alternativas para su subsistencia. Y la vida, por fortuna, se abre paso. 
    </p><p class="article-text">
        Por harto que est&eacute; uno de verlas sufrir, sale caro optar por alimentarlas, porque la Ordenanza municipal de Gesti&oacute;n de Residuos Urbanos y Limpieza Viaria de 2006, en su art&iacute;culo 9, punto 10 indica que impide a los vecinos &ldquo;facilitar cualquier tipo de alimento a animales y en particular a palomas, gaviotas, perros y gatos&rdquo;, suponiendo una multa que puede ir de los 90 a los 300 euros o m&aacute;s, dependiendo, por ejemplo, de si hay reincidencia. Dar de comer al hambriento est&aacute; penado por ley, qu&eacute; mundo extra&ntilde;o es el nuestro. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Ley 7/2023 de Bienestar Animal en Espa&ntilde;a no protege directamente a las gaviotas por tratarse de fauna silvestre no cautiva, seg&uacute;n la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, corresponde a las administraciones p&uacute;blicas &mdash;especialmente ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas&mdash; velar por su preservaci&oacute;n y evitarles cualquier forma de sufrimiento evitable. La creciente tendencia municipal a prohibir su alimentaci&oacute;n en nombre de la higiene y la seguridad deriva, si no se acompa&ntilde;a de medidas alternativas, en un comportamiento completamente ajeno a la justicia multi- e interespecies a la que debemos aspirar en pleno siglo XXI. En cambio, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando se retira todo acceso al alimento sin ofrecer otro nicho ecol&oacute;gico posible? Negar alimento no es neutral si implica exponerlas al hambre o a conflictos crecientes por recursos. Una gesti&oacute;n p&uacute;blica verdaderamente &eacute;tica y sostenible deber&iacute;a equilibrar la regulaci&oacute;n del alimento con la responsabilidad de garantizar condiciones m&iacute;nimas de vida. Las gaviotas, habitantes leg&iacute;timas del litoral y del aire urbano, no son intrusas: son supervivientes de un mundo que hemos alterado. Cuidarlas no es una concesi&oacute;n, sino una forma elemental de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Quien llena de basura la ciudad no son ellas ni las palomas ni las ratas que en los &uacute;ltimos tiempos se han dejado ver m&aacute;s de la cuenta, convirti&eacute;ndose en s&iacute;mbolo de una <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/rata-gigante-ayuntamiento-santander-llama-movilizacion-suciedad-calles-ciudad_1_12397325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaci&oacute;n ciudadana impulsada por Cantabristas debido al estado de suciedad de la ciudad</a>. La responsabilidad es de un deficiente servicio de basuras subrogado a Ascan por el Ayuntamiento y de gesti&oacute;n de los animales urbanos, en este caso <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/legamo-nuevo-gestor-parques-jardines-santander-servicio-caro-grande-empresa-grupo-contrato-anterior_1_9825480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adjudicado a L&eacute;gamo, filial de Urbaser</a>. Los planes actuales tienden a evitar la incorporaci&oacute;n de nuevos reproductores a la poblaci&oacute;n por reducci&oacute;n de la natalidad, a sellar contenedores, reforzar bolsas, limitar acceso a basura, educar contra la alimentaci&oacute;n directa y ahuyentar colonias de zonas con restos pesqueros. El resultado es un desplazamiento del problema, no su resoluci&oacute;n. Para cumplir la ley, los ayuntamientos deber&iacute;an elaborar planes &eacute;ticos de gesti&oacute;n y evitar conflictos evitables con los vecindarios. Algunas ciudades ya han ensayado soluciones menos punitivas y m&aacute;s cohabitables como la creaci&oacute;n de zonas perif&eacute;ricas de alimentaci&oacute;n controlada &mdash;modelo usado con gatos ferales&mdash; donde se retiran residuos del centro pero se permiten ciertos puntos donde los restos de pescado o comida sobrante son accesibles de forma segura, lejos de peatones. La recuperaci&oacute;n del entorno natural costero permitir&iacute;a, asimismo, que la gaviota se alimentase como lo hac&iacute;a hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        Viviendo en la sexta extinci&oacute;n animal, experimentando cada d&iacute;a los efectos del cambio clim&aacute;tico resultado de nuestra profunda insensibilidad ante el planeta que habitamos y sus moradores no humanos &mdash;y no pocos humanos tambi&eacute;n&mdash;, deber&iacute;amos empezar a plantearnos que una sociedad que considera suciedad o ruido a otros seres vivos tiene un serio problema de enfoque por el que ya estamos pagando factura. El Libro Rojo de las Aves de Espa&ntilde;a cataloga a la gaviota patiamarilla ya como &ldquo;casi amenazada&rdquo;, y Birdlife International la tilda de &ldquo;vulnerable a nivel europeo&rdquo;: un d&iacute;a, quiz&aacute; nosotros, quiz&aacute; nuestros hijos e hijas, podr&iacute;amos echarla de menos. Y solo la necedad puede considerar a estas alturas de la partida que estas cuestiones sean secundarias. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las normas necesitamos educarnos<strong> </strong>en la cohabitaci&oacute;n para reconocer que el centro de Santander no es ni debiera ser exclusivamente humano, por lo que, adem&aacute;s de habilitar formas de sustento sostenible para nuestras convecinas aves, no estar&iacute;a de m&aacute;s crear campa&ntilde;as culturales que conecten a la ciudadan&iacute;a con la dimensi&oacute;n animal y vegetal del entorno urbano. Como sabiamente apunta <em>La comunidad terrestre</em> de Achille Mbembe, el objetivo &eacute;tico hoy ha de ser &ldquo;la multiplicaci&oacute;n de las reservas de vida, la puesta en com&uacute;n del h&aacute;lito primordial que re&uacute;ne y anima la asamblea, compuesta de muertos, vivos y ancestros, de seres y cosas, de animales, plantas, objetos y esp&iacute;ritus&rdquo;. Abrir un horizonte, una concepci&oacute;n de la vida y de la Tierra en la que la humanidad no ocupa un lugar dominante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/llanto-gaviota-ciudad-ecoinsensible-fondo_132_12465838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jul 2025 19:14:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llanto de gaviota con ciudad ecoinsensible de fondo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ICASS que ignora a las trabajadoras del hogar sin remuneración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/icass-ignora-trabajadoras-hogar-remuneracion_132_12392597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a601f03-89d2-4c16-b690-5cd8269fcdfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ICASS que ignora a las trabajadoras del hogar sin remuneración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ceguera de los servicios sociales cántabros ante la realidad de las “amas de casa” se convierte en una discriminación de género que se alía con capacitismo y edadismo</p></div><p class="article-text">
        A Carmina le costaba cada vez m&aacute;s salir de casa. No por falta de ganas, sino porque ya apenas o&iacute;a a sus amigas. Un aud&iacute;fono roto, una subvenci&oacute;n denegada y una brecha digital e institucional la empujaban al silencio; pero ella no se va a rendir. Mientras tanto, el Instituto C&aacute;ntabro de Servicios Sociales (ICASS) asegura en su memoria que act&uacute;a con &ldquo;una perspectiva sumamente personalizada y adaptada a cada caso&rdquo;. Este organismo, dependiente de la Consejer&iacute;a de Inclusi&oacute;n Social, Juventud, Familias e Igualdad, afirma en sus memorias que quiere &ldquo;mejorar y optimizar sus servicios en aras de ofrecer actuaciones lo m&aacute;s eficaces y resolutivas posibles&rdquo;. Pero la realidad, al menos en algunos casos, desmiente ese prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento de la poblaci&oacute;n es una realidad cada vez m&aacute;s evidente en Cantabria y en otras comunidades del norte de Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n datos del INE de 2024, nos hallamos en el cuarto lugar del &iacute;ndice de envejecimiento con 187 mayores de 65 a&ntilde;os por cada 100 menores de 16. Este cambio demogr&aacute;fico deber&iacute;a implicar una transformaci&oacute;n profunda en los modelos de atenci&oacute;n a las personas mayores. Y esa transformaci&oacute;n no pasa por la digitalizaci&oacute;n acr&iacute;tica ni por la aplicaci&oacute;n r&iacute;gida de procedimientos administrativos, sino por una atenci&oacute;n verdaderamente humana.
    </p><p class="article-text">
        Carmina (nombre ficticio para proteger la identidad de una persona real) llevaba doce a&ntilde;os con un aud&iacute;fono que ya no le serv&iacute;a. El aparato hab&iacute;a quedado obsoleto para su nivel actual de sordera, y el coste de uno nuevo, entre 2.000 y 4.000 euros, le resultaba inasumible. Esta mujer de 74 a&ntilde;os, que intentaba practicar el envejecimiento activo, comenz&oacute; a aislarse: primero dej&oacute; de acudir a reuniones con amistades, luego abandon&oacute; sus clases de arte y yoga. Le costaba seguir las conversaciones, no entend&iacute;a a los profesores, se sent&iacute;a torpe. Poco a poco, se fue desconectando del mundo. Su autoestima tambi&eacute;n se resinti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de audici&oacute;n influye negativamente en el bienestar emocional y puede condicionar mucho la vida personal. Si se suma al capacitismo asociado a la sordera el edadismo que enfrentan las personas mayores, la exclusi&oacute;n se multiplica. Seg&uacute;n los psic&oacute;logos, la sordera puede generar soledad, frustraci&oacute;n, verg&uuml;enza, inseguridad y baja autoestima, as&iacute; como un claro retraimiento social.
    </p><p class="article-text">
        Ante el empeoramiento de su sordera, Carmina acudi&oacute; a su m&eacute;dica de cabecera, quien la deriv&oacute; a Otorrinolaringolog&iacute;a en Valdecilla. All&iacute; se confirm&oacute; la necesidad de cambiar de aud&iacute;fono. Tiempo despu&eacute;s, alguien le habl&oacute; de las &ldquo;Subvenciones para la promoci&oacute;n de la vida aut&oacute;noma&rdquo; del Gobierno de Cantabria, gestionadas por el ICASS. Dado que su unidad familiar cumpl&iacute;a los requisitos econ&oacute;micos, Carmina inici&oacute; la solicitud. Una de las modalidades permite presentar el contrato de financiaci&oacute;n del aud&iacute;fono tras la compra.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; surgi&oacute; el problema: como trabajadora del hogar no remunerada &mdash;o &ldquo;ama de casa&rdquo;&mdash;, sin ingresos propios ni historial crediticio, Carmina tuvo que recurrir a un contrato de financiaci&oacute;n a nombre de su marido. El ICASS le deneg&oacute; la subvenci&oacute;n. La raz&oacute;n: &ldquo;el contrato de financiaci&oacute;n no est&aacute; a nombre de la persona solicitante&rdquo;. Poco importaron los documentos que acreditaban su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, su sordera, y que ella y su esposo son cotitulares de la cuenta bancaria. La respuesta fue invariable. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, al comentarlo con conocidos, Carmina ha sabido que no estaba sola y que esta no es, ni mucho menos, la primera vez que esto ocurre. &iquest;Ignora el ICASS la realidad de tantas mujeres que por carecer de salario y derechos laborales el trabajo del hogar carecen de acceso al cr&eacute;dito? &iquest;Es aceptable que la literalidad de una cl&aacute;usula administrativa anule el derecho a una ayuda que tiene sentido precisamente para personas como ella? &iquest;No parece este exceso de celo una estrategia para quitarse de encima a personas que necesitan la subvenci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Negar esta subvenci&oacute;n a mujeres que han dedicado su vida al trabajo dom&eacute;stico y que no pueden contratar cr&eacute;ditos a su nombre constituye, como m&iacute;nimo, una insensibilidad burocr&aacute;tica. Pero tambi&eacute;n puede interpretarse como una discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de g&eacute;nero y situaci&oacute;n econ&oacute;mica. La Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Com&uacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas, y la Ley 38/2003, General de Subvenciones, exigen a la Administraci&oacute;n eficacia en la protecci&oacute;n de derechos, no excusas para negarlos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, Carmina, con la ayuda de sus hijos, prepara un recurso de amparo: quiere que revisen su caso y le concedan la subvenci&oacute;n, pero, sobre todo, quiere que se adopten medidas que eviten que esta discriminaci&oacute;n indirecta de las cuidadoras principales del entorno familiar se repita en futuras convocatorias o tr&aacute;mites. Se pregunta cu&aacute;ntas otras mujeres, sin apoyo familiar o formaci&oacute;n digital, se rendir&aacute;n antes. Est&aacute; previsto que remita su queja a la consejera del &aacute;rea, Bego&ntilde;a G&oacute;mez del R&iacute;o, quien ha declarado recientemente que su consejer&iacute;a quiere &ldquo;afrontar el reto de servir a los c&aacute;ntabros que m&aacute;s lo necesitan&rdquo;. Queda por ver si esas personas incluyen a las mujeres mayores, con sordera, que fueron amas de casa. De momento, y a tenor de lo vivido, parece que el ICASS no est&aacute; sabiendo o queriendo cuidar de ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/icass-ignora-trabajadoras-hogar-remuneracion_132_12392597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jun 2025 21:37:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ICASS que ignora a las trabajadoras del hogar sin remuneración]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Servicios sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construir resistencias ante la gentrificación turística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/construir-resistencias-gentrificacion-turistica_132_12315083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d131840-14e9-4ba6-97a1-e0ac744780c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x368y332.jpg" width="1200" height="675" alt="Construir resistencias ante la gentrificación turística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin dejar el combate contra la gentrificación turística, urge construir alternativas cooperativas para la vivienda, para la vida</p></div><p class="article-text">
        En mi edificio queremos prohibir los pisos tur&iacute;sticos. Misi&oacute;n imposible&hellip; complicada, cuando menos. Primero, fue el cuarto derecha porque no ten&iacute;amos un acuerdo previo en el que, a modo de los precog de&nbsp;<em>Minority report</em>, hubi&eacute;semos imaginado que alguno de nuestros vecinos le iba a dar por hacer de su vivienda un negocio. Tur&iacute;sticos 1; Callealteros 0. Despu&eacute;s, desde el 3 de abril, con la aprobaci&oacute;n de la&nbsp;Ley Org&aacute;nica de Eficiencia de la Justicia que&nbsp;modifica la&nbsp;Ley de Propiedad Horizontal&nbsp;e introduce la obligaci&oacute;n de que&nbsp;cualquier propietario que desee alquilar su vivienda a turistas&nbsp;obtenga el visto bueno de la comunidad de vecinos, la administradora nos dijo que pod&iacute;amos dejar prohibidos futuros pisos tur&iacute;sticos votando 3/5 en contra. Pero que no estaba claro, porque no hay ley en Cantabria. Que mejor si inscrib&iacute;amos la decisi&oacute;n en el registro, con el coste correspondiente. Que eso tampoco nos daba demasiada seguridad jur&iacute;dica. Que el Gobierno c&aacute;ntabro iba a aprobar su propia ley y a saber dios... Total: seguimos sin estar seguros de si nos la pueden volver a colar. El segundo en venta, de momento, lo ha comprado una sociedad. Me niego a que mis vecinos de enfrente sean <em>gente-troley</em> con personalidad de turista <em>arrasalotodo</em>. Con lo que me gusta a m&iacute; un pedir algo de sal para charlar un rato y sentir la comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando tuvimos en frente a la due&ntilde;a del piso tur&iacute;stico en cuesti&oacute;n, reci&eacute;n propietaria y a&uacute;n desconocida para los vecinos pero maja chavala, nos pregunt&oacute; por qu&eacute; nos opon&iacute;amos. Entendi&oacute; que quiero vivir en una comunidad de personas, no con viajeros&nbsp;ocasionales a los que les trae al pairo si Chus se cae por la escalera o a Manuela le hace falta alguien que le ponga bien los canales de la tele. Lo que no entendi&oacute; bien es que nos cerremos la puerta a, siquiera en un futuro, poder especular con nuestra vivienda &ldquo;ahora que Santander est&aacute; tan de moda&rdquo;. Resulta que ella lo tiene para pagarle el piso en Madrid a su hijo mientras estudia porque &ldquo;est&aacute;n los alquileres imposibles&rdquo;. Ni se le pasa por la cabeza que gente como ella ha contribuido a subir el precio de los alquileres en Madrid y lo est&aacute;n haciendo en Cantabria. El infierno son siempre los otros, ya lo dec&iacute;a Sartre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consumo va a exigir el bloqueo de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/consumo-insta-airbnb-quitar-manera-inmediata-65-000-anuncios-ilegales-pisos_1_12309746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">65.000 anuncios de pisos ilegales en Airbnb</a>, cuyos anfitriones son en un 90% particulares. Nos ir&iacute;a mejor si pens&aacute;semos en las consecuencias de nuestros actos, porque vivimos en un barco colectivo y arrieritos somos. Est&aacute;n los malos mal&iacute;simos, los fondos buitres, bancos, grandes inmobiliarias y constructoras, pero hay tambi&eacute;n malos y malas de andar por casa como tu t&iacute;a Paca que tiene el piso en alquiler tur&iacute;stico porque, pobre Paca, no quer&iacute;a l&iacute;os, y meter una familia con tres hijos desgasta m&aacute;s la casa, o t&uacute; o tu primo Cosme, que siempre fuisteis muy vivos y os hab&eacute;is comprado un pisito que vais a habilitar para alquiler vacacional. Luego est&aacute;n los de los apellidos compuestos, rentistas de rancio abolengo que viven de alquilar como negocio medio en negro de la familia desde que Franco era corneta (m&aacute;s bien desde que fue caudillo).
    </p><p class="article-text">
        Apuntaba&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/radiografia-vivienda-cantabria-ocupacion-morosidad-han-reducido-mitad-ultimos-anos_1_12294255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olga Ag&uuml;ero en estas mismas p&aacute;ginas</a>, d&iacute;as atr&aacute;s, que el precio de las viviendas en propiedad aumenta tanto &mdash;alcanza ya los 1.900 euros por metro cuadrado&mdash; y a tal velocidad que es ya inaccesible para la mayor&iacute;a de los sueldos. Adem&aacute;s, hay que competir con los for&aacute;neos que se llevan&nbsp;el 42% de las ventas de vivienda, lo cual pone a Cantabria en riesgo de gentrificaci&oacute;n tur&iacute;stica &mdash;Santillana del Mar se utiliza como ejemplo del fen&oacute;meno&mdash;, con consecuencias que van desde el aumento de los precios y el desplazamiento de los residentes de siempre, a la transformaci&oacute;n del tejido urbano y la p&eacute;rdida de identidad cultural. Que la suerte te libre de que tu localidad triunfe en el turisteo.
    </p><p class="article-text">
        El alquiler, que es m&aacute;s caro pero tambi&eacute;n m&aacute;s accesible para quien no tiene acceso a hipotecas, cada vez lo es menos, pues crece sin control el nivel de presi&oacute;n, a saber, el n&uacute;mero de candidatas a arrendatarias de los pisos en alquiler: los juegos del hambre en versi&oacute;n inmobiliaria. En Cantabria &mdash;seg&uacute;n el Observatorio del Alquiler&mdash; se estima en 26 por piso, y se ha incrementado un 52% en dos meses, pasando de 17 a 26 personas que pugnan por alquilar en nuestra comunidad aut&oacute;noma. Y eso que nuestra comunidad aut&oacute;noma ya figuraba el a&ntilde;o pasado en el ranking de lugares con alquileres m&aacute;s altos seg&uacute;n el informe Fotocasa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alquiler, que es más caro pero también más accesible para quien no tiene acceso a hipotecas, cada vez lo es menos, pues crece sin control el nivel de presión, a saber, el número de candidatas a arrendatarias de los pisos en alquiler: los juegos del hambre en versión inmobiliaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a ser tan poco halag&uuml;e&ntilde;o el panorama, siempre hay quienes hacen cierto eso de que una crisis siempre encierra una oportunidad, y al calor de la crisis de vivienda y la imposibilidad de tener un hogar han apostado por romper la baraja del modelo individualista. Nos faltan ejemplos en Cantabria, aunque ya hay&nbsp;<a href="https://www.valyter.es/la-ecoaldea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intentos como la Ecoaldea Valyter</a>, pero hay que ponerse manos a la obra para poner en marcha proyectos cooperativos de vida como el de&nbsp;<a href="https://www.entrepatios.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viviendas en r&eacute;gimen de cesi&oacute;n de uso 'Entrepatios'</a>, impulsado por un grupo de gente que compr&oacute; suelo colectivamente y dise&ntilde;&oacute; asambleariamente los espacios para bien convivir&nbsp;y hoy no sufren ya el problema de la vivienda nada menos que en el invivible Madrid. O como el&nbsp;<a href="https://trabensol.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cohousing senior de Trabensol</a>, cooperativa sin &aacute;nimo de lucro autogestionada democr&aacute;ticamente, que naci&oacute; como alternativa a las residencias tradicionales para hacer realidad un modelo de vivienda colaborativa en cesi&oacute;n de uso, integrado por unidades habitacionales privadas y espacios comunes &ndash;salas de juego, lavander&iacute;a o huerto&ndash; para compartir actividades, servicios y cuidados. Hay otras cooperativas, como la&nbsp;<a href="https://sostrecivic.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">catalana Sostre C&iacute;vic</a>&nbsp;que ofrecen ayuda a quienes se aventuran a tomar las riendas en el problema de la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, se trata de un universo muy diverso. No tienen nada que ver los proyectos impulsados por especialistas &mdash;a menudo procedentes del mundo de la construcci&oacute;n y el urbanismo&mdash; que ahora apuestan por el nicho de mercado de lo &ldquo;co&rdquo;, generando iniciativas con &aacute;nimo de lucro en las que las personas usuarias reciben pasivamente servicios encarecidos por la necesidad de sostener a quienes viven de ellos &mdash;como parece ser el caso del&nbsp;<em>Senior Resort </em>proyectado en Bareyo&mdash;, con aquellos otros basados en valores democr&aacute;ticos, autogestionados y sin &aacute;nimo de lucro, que ponen realmente a las personas en el centro y se construyen de forma genuinamente cooperativa, como los ya mencionados. Los primeros no son m&aacute;s que una reedici&oacute;n del modelo dominante y, lejos de contribuir, suponen un obst&aacute;culo para esa nueva econom&iacute;a social y solidaria que urge impulsar como cuesti&oacute;n de vida o muerte.
    </p><p class="article-text">
        Un renacido Movimiento por la Vivienda est&aacute; clamando justicia, pidiendo a los gobiernos, auton&oacute;micos y estatales, que se tomen en serio el precepto constitucional que es el derecho a un techo. Ojal&aacute; se extienda la creatividad pol&iacute;tica que demuestran los proyectos comentados y empecemos a construir alegr&iacute;a con formas de vida cooperativas iluminadas por esa responsabilidad rec&iacute;proca entre diferentes que es la esencia de la vida en com&uacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/construir-resistencias-gentrificacion-turistica_132_12315083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2025 20:13:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construir resistencias ante la gentrificación turística]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Turismo,Vivienda,Pisos turísticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maniobras jurídicas contra la infancia más vulnerable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/maniobras-juridicas-infancia-vulnerable_132_12222879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2e7f46d-49e0-4f1c-9ccc-4767b7650d6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maniobras jurídicas contra la infancia más vulnerable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de proteger a los niños, el Gobierno de Cantabria se escuda en tecnicismos para negarles acogida, y su consejera recurre al comodín retórico de las mafias</p></div><p class="article-text">
        Pongamos que una investigaci&oacute;n antropol&oacute;gica informara de que los jefes de ciertas tribus previas al descubrimiento de la agricultura eran reacios a atender a los ni&ntilde;os de otras etnias. Ser&iacute;a l&oacute;gico y muy humano sentir un rechazo inmediato hacia esos gobernantes y su edadismo &mdash;discriminaci&oacute;n por edad&mdash; infant&oacute;fobo primitivo que, ajeno al respeto de los derechos elementales de la infancia, llevara a despreciar las cr&iacute;as ajenas, permitiendo que, en caso de encontrarse con esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as perdidos por guerra, desplazamientos o hambre, se permitiera que pasasen necesidades e incluso que se jugasen la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que no existe tal obra porque no hay restos que permitan deducir que algo as&iacute; se haya dado: resulta que, a menudo, en las civilizaciones primitivas previas al Neol&iacute;tico, el cuidado de los ni&ntilde;os era una responsabilidad colectiva y, en diversas comunidades ind&iacute;genas, la adopci&oacute;n y la crianza compartida son todav&iacute;a pr&aacute;cticas comunes, de modo que los ni&ntilde;os que quedan hu&eacute;rfanos o sin hogar suelen ser acogidos por otros miembros de la comunidad. Estas pr&aacute;cticas demuestran un sentido de responsabilidad colectiva hacia el bienestar de los ni&ntilde;os que, en pleno siglo XXI, no est&aacute; demostrando el Gobierno de Cantabria &mdash;y no es el &uacute;nico, por cierto&mdash;, que se niega a acoger a ni&ntilde;os desamparados cuyo delito consiste en no ser espa&ntilde;oles ni demasiado blancos. Qu&eacute; escaso desarrollo moral exhiben, se mire como se mire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contraste de nuestra inhumana actualidad con tribus primitivas y originarias me lo ha sugerido la lectura del magn&iacute;fico trabajo de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_amanecer_de_todo:_Una_nueva_historia_de_la_humanidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Graeber y David Wengrow titulado 'El amanecer de todo'</a>, investigaci&oacute;n que cuestiona el relato lineal y evolucionista que coloca las sociedades primitivas en una especie de infancia de la humanidad. Estos cient&iacute;ficos, antrop&oacute;logos y arque&oacute;logos, desaf&iacute;an las narrativas que, al estilo del superventas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sapiens:_De_animales_a_dioses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Sapiens'</a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sapiens:_De_animales_a_dioses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>, </em></a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sapiens:_De_animales_a_dioses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Yuval Noah Harari</a>, han llevado a considerar que el desarrollo humano es homog&eacute;neo y progresivo y nosotros ocupamos algo as&iacute; como un estadio superior. No se trata de negar los avances, pero es interesante mirar con humildad lo que otros modos de vida pueden ense&ntilde;arnos y a nadie se le escapa que en asuntos de moral y pol&iacute;tica, de convivencia y solidaridad, estamos peor que algunas &eacute;pocas y civilizaciones muy anteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Declaraciones como las ofrecidas en estos d&iacute;as por el Gobierno de Cantabria respecto a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as extranjeros solos, que se encuentran en desamparo &mdash;los llamados, a menudo para deshumanizarlos, por sus siglas burocr&aacute;ticas, 'MENA': menores extranjeros no acompa&ntilde;ados&mdash; averg&uuml;enzan. Han decidido <a href="https://www.eldiario.es/politica/cantabria-pide-gobierno-haga-cargo-menor-migrante-solicitado-asilo-comunidad_1_12221461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interponer un recurso de inconstitucionalidad contra el Real Decreto-ley 2/2025</a>, neg&aacute;ndose a la solidaridad para acoger a estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que subsisten separados de sus padres: hay decisiones pol&iacute;ticas que no admiten excusas t&eacute;cnicas ni justificaciones jur&iacute;dicas, ni mucho menos pueden sostenerse con razonamientos &eacute;ticamente inaceptables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los niños migrantes desamparados son niños y niñas tan inocentes, asustados, indefensos y merecedores de protección como lo serían nuestros propios hijos. No son un problema sino una responsabilidad. Negarse a asumirla no solo incumple la ley, traiciona valores esenciales, de los que vertebran eso que denominamos humanidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se trata aqu&iacute; de cifras, ni de competencias, ni de partidas presupuestarias&hellip; Hablamos de las necesidades de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, esto es, de seres humanos vulnerables, que est&aacute;n solos y abandonados en un mundo que, francamente, les tiene que parecer tremendamente hostil. Imaginemos que nuestros hijos llegaran a un pa&iacute;s extranjero, tras jugarse la vida en un periplo imposible, y les tratasen as&iacute;. Pero el Gobierno auton&oacute;mico ha preferido parapetarse detr&aacute;s del art&iacute;culo 24 del Estatuto de Autonom&iacute;a. Como si la burocracia pudiera disimular la cobard&iacute;a pol&iacute;tica y moral, lo utiliza para negarse a acoger a algo m&aacute;s de un centenar de menores. Les parece mejor que se hacinen en Canarias, Ceuta y Melilla. Un rechazo ego&iacute;sta e inhumano a cumplir con un reparto solidario que busca aliviar los territorios desbordados y, sobre todo, asistir a la infancia migrante.
    </p><p class="article-text">
        Dice la consejera de nada menos que &ldquo;inclusi&oacute;n social, juventud, familias e igualdad&rdquo;, Bego&ntilde;a G&oacute;mez del R&iacute;o, que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabria-acogera-menas-posibilidades-si-hay-financiacion-emancipacion_1_12143891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay que tomar medidas &ldquo;en origen&rdquo; porque estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as solos son v&iacute;ctimas de mafias</a>. Lo dice sin aportar dato alguno, utilizando &ldquo;en origen&rdquo;, un eufemismo que maquilla la pretensi&oacute;n de que sencillamente no vengan, y alimentando, con la menci&oacute;n a las mafias, un bulo alarmista y estigmatizador. De hecho, son las mismas fantasmales mafias que se usaban para justificar la negativa a ayudar a los refugiados. Al final, es la forma ladina de reivindicar lo mismo que la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel P&eacute;rez Mo&ntilde;ino, que acudi&oacute; a la sesi&oacute;n con una <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-reacciones-aranceles-trump-actualidad-politica-directo_6_12187813_1112912.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">camiseta blanca en la que se le&iacute;a &ldquo;Menas a su pa&iacute;s&rdquo;</a>. La consejera deber&iacute;a hacerse una que diga &ldquo;#MenasTratadoEnOrigen&rdquo; por un lado y &ldquo;#EnOcasionesVeoMafias&rdquo; por otro. No vayan a decirle los de Vox que son unos acomplejados.
    </p><p class="article-text">
        Estos menores son v&iacute;ctimas de redes, s&iacute;, pero no de redes mafiosas al uso: son v&iacute;ctimas de redes de abandono estructural, de redes de pobreza, de redes de violencia institucional y de desesperanza. El derecho internacional obliga a protegerlos, sin distinci&oacute;n de origen ni estatus jur&iacute;dico, en la medida en que Espa&ntilde;a es firmante de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, pero son v&iacute;ctimas de redes de pol&iacute;ticos que olvidan o quieren obviar que el inter&eacute;s superior del menor no es una cl&aacute;usula decorativa opcional: es un principio jur&iacute;dico vinculante.
    </p><p class="article-text">
        La ley que pretenden impugnar no impone cuotas arbitrariamente. Establece criterios objetivos para estimar el n&uacute;mero a acoger &mdash;poblaci&oacute;n, renta, esfuerzo previo de acogida, tasa de paro&hellip;&mdash; para redistribuir con justicia a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que ahora se hacinan en Canarias, Ceuta y Melilla.&nbsp; A Cantabria le corresponder&iacute;an 170, y ni mucho menos est&aacute; desbordada. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabria-espera-voluntad-consenso-financiacion-conferencia-reparto-menores-migrantes_1_12214257.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n los datos m&aacute;s recientes suministrados por la Consejer&iacute;a,</a> hay 220 plazas de acogida de menores, de las que 36 se destinan a atender a extranjeros no acompa&ntilde;ados. Actualmente, de estas &uacute;ltimas hay ocupadas 25, por lo que ascienden a 11 las libres pero, ante todo, disponemos de un sistema con capacidad estructural muy por encima del umbral que justificar&iacute;a el rechazo. Negarse a acoger por un tecnicismo, por una supuesta invasi&oacute;n de competencias auton&oacute;micas,<strong> </strong>no es defender la autonom&iacute;a ni las instituciones, es pervertirlas. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/constitucional-zanja-gobierno-canario-distinguir-menores-espanoles-extranjeros-deber-acogida_1_12067202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canarias, por cierto, ya intent&oacute; algo similar y no le sali&oacute; bien.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os migrantes desamparados son ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tan inocentes, asustados, indefensos y merecedores de protecci&oacute;n como lo ser&iacute;an nuestros propios hijos. No son un problema sino una responsabilidad. Negarse a asumirla no solo incumple la ley, traiciona valores esenciales, de los que vertebran eso que denominamos humanidad. Mal vamos si damos por bueno que nuestros representantes se comporten de un modo tan inhumano. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/maniobras-juridicas-infancia-vulnerable_132_12222879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 18:35:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maniobras jurídicas contra la infancia más vulnerable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menas - Menores Extranjeros No Acompañados,Infancia,Cantabria,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sagrada no es la propiedad sino la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sagrada-no-propiedad-vida_132_12153050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29e594bb-d251-4165-96bb-6d7364af8ae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Activista contra los desahucios en una protesta."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">María Antonia y su hijo David han logrado eludir su desahucio con el aval de la ONU y el apoyo de la PAH, pero sin voluntad política, el drama se repetirá</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Antonia tiene 77 a&ntilde;os y a su edad, enferma y comida por la ansiedad, no le qued&oacute; otra, hace ya dos a&ntilde;os y tras ser desahuciada una primera vez, que ocupar su propia casa junto con su hijo David, de 53 y en paro. Si le hubieran dicho a&ntilde;os atr&aacute;s que un d&iacute;a ser&iacute;a 'ocupa', probablemente no se lo hubiera cre&iacute;do. Pero el derecho de uso de la casa en la que conviven en Sancibri&aacute;n, en el municipio de Santa Cruz de Bezana, esa que ha sido su espacio vital por m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, es todo lo que le ha quedado tras una vida entera trajinando. Si trabajas de modistilla en casa, cuidas y cr&iacute;as tres hijos y atiendes a un marido como poco desagradecido &mdash;Juan Francisco Jano Merino, su marido y padre de David, es el impulsor del desahucio&mdash;, no te queda m&aacute;s que una exigua pensi&oacute;n de menos de 700 euros. Con eso, y los precios actuales del alquiler, no llega para pagar un techo a precio de mercado y comer los dos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los desahucios son un caso extremo de violencia econ&oacute;mica de este sistema que no se arredra ante la vulnerabilidad que supone la alianza de la edad con la enfermedad: Mar&iacute;a Antonia no deber&iacute;a estar viviendo esta situaci&oacute;n dram&aacute;tica. Y esto desde un punto de vista, qu&eacute; duda cabe, &eacute;tico, pero en una sociedad que pisotea la &eacute;tica sin rubor, que coloca la propiedad por delante de la vida, tampoco deber&iacute;a vivirlo desde el punto de vista legal, ya que Espa&ntilde;a ratific&oacute; el <a href="https://www.ohchr.org/es/instruments-mechanisms/instruments/international-covenant-economic-social-and-cultural-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales</a>, por el que se garantiza el derecho a la vivienda y se proh&iacute;ben, de manera general, los desahucios sin &ldquo;alternativa habitacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este pacto permite, adem&aacute;s, solicitar la intervenci&oacute;n de la ONU a las personas cuyo derecho a la vivienda haya sido vulnerado y hayan agotado todos los mecanismos internos en Espa&ntilde;a, como es el caso de Mar&iacute;a Antonia y David, cuya petici&oacute;n de vivienda social al Gobierno de Cantabria permanece en espera desde 2023 sin que el Juzgado &mdash;inhumano, quede bien claro&mdash; haya admitido ninguno de sus recursos al desahucio. La ONU ha exigido la suspensi&oacute;n hasta que se conceda a los residentes una vivienda social alternativa&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos est&aacute;n viviendo una situaci&oacute;n de indefensi&oacute;n en un entorno hostil a varios niveles, algo que, seg&uacute;n se&ntilde;alan varios estudios sobre la psicolog&iacute;a del desahuciado, provoca un fuerte impacto emocional, siendo el estr&eacute;s postraum&aacute;tico una constante en todos los casos estudiados, con episodios recurrentes de miedo y angustia (<em>flashbacks</em>, pesadillas), p&eacute;rdida de autoestima, cambio de h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n, sue&ntilde;o o relaciones sociales y una fuerte&nbsp; p&eacute;rdida de confianza en las instituciones y el sistema.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica suerte de Mar&iacute;a Antonia y David, con tener muy poca ahora mismo, es que no est&aacute;n solos.&nbsp;El pasado lunes la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que es un colectivo y un disparador de solidaridad, reuni&oacute; desde la noche anterior a gente tan diversa como generosa y entre todos, pese a tener delante a dotaciones de Guardia Civil y antidisturbios vestidos para violentarles, f&iacute;sicamente incluso, lograron paralizar el desahucio. Gracias a las PAH, los desahucios no se viven en soledad y en silencio, y probablemente gracias a ellas y ellos han bajado el n&uacute;mero de suicidios por desesperaci&oacute;n, aunque no olvidamos casos como el de las hermanas de la calle Burgos de Santander.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin parque de vivienda social y sin mecanismos de atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas de desahucios, aqu&iacute; seguimos, asistiendo cada cierto tiempo al drama de las Mar&iacute;a Antonias y los David que el sistema se lleva por delante. Nos vemos en estas, para mayor escarnio, de la mano de una clase pol&iacute;tica a menudo tan charlatana como incompetente, y empe&ntilde;ada en mirar al lado que m&aacute;s les conviene, cuando no en lanzar bulos funcionales para su inacci&oacute;n: aunque <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/crisis-vivienda-disparo-70-desahucios-cantabria-2024_1_12132964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los desahucios se dispararon un 70,2% el pasado a&ntilde;o</a> &mdash;un total de&nbsp;257 frente a los 151 de 2023&mdash; y el principal motivo fue el&nbsp;impago del alquiler &mdash;207 casos, un aumento del&nbsp;68,3% respecto a 2024&mdash;, el consejero de Vivienda, Roberto Media (PP), tira de argumentario para hacernos creer que el problema son las ocupaciones, cuando el mismo informe del poder judicial detalla que hubo tan solo 19 demandas por este delito en todo el a&ntilde;o pasado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los desahucios son un caso extremo de violencia económica de este sistema que no se arredra ante la vulnerabilidad que supone la alianza de la edad con la enfermedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Despreciando los datos objetivos, se niega a buscar soluciones al problema, como ser&iacute;a el control de los precios de alquiler y/o la limitaci&oacute;n de las viviendas tur&iacute;sticas que han inflado las rentas, y la creaci&oacute;n de un parque de vivienda social que evite que casos como el de Mar&iacute;a Antonia resulten tan traum&aacute;ticos. &ldquo;Da igual una o mil&rdquo;, ha dicho en relaci&oacute;n a los datos: lo que le importa a &eacute;l es &ldquo;la sensaci&oacute;n&rdquo; ciudadana, esa que &eacute;l trata de manipular, y siempre que juegue a favor de sus postulados, claro. 
    </p><p class="article-text">
        Como ya ha se&ntilde;alado el director de este peri&oacute;dico, Laro Garc&iacute;a, frente al &ldquo;una vivienda ocupada es mucho&rdquo; que entona el consejero, la realidad es que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/desahucio_132_12149200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un solo desahucio nos parece demasiado</a>&rdquo; y no olvidamos que&nbsp;Cantabria es el territorio peninsular que ha experimentado <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabria-territorio-peninsular-experimentado-mayor-aumento-pisos-turisticos-pandemia_1_10997782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor aumento de pisos tur&iacute;sticos desde la pandemia</a>, de modo que se ha hecho inviable conseguir un alojamiento estable en las zonas m&aacute;s tur&iacute;sticas de la comunidad, donde&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/mision-imposible-alquilar-zonas-turisticas-cantabria-80-oferta-temporada-precios-disparados_1_11427303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 80% de la oferta es de temporada y tiene precios desorbitados</a>.
    </p><p class="article-text">
        El desahucio de Mar&iacute;a Antonia y David fue paralizado, pero volver&aacute;n a pasar por la misma situaci&oacute;n si el Gobierno de Cantabria no lo remedia ofreci&eacute;ndoles una alternativa habitacional que realmente lo sea. Me refiero con ello a que los seres humanos &ldquo;habitamos&rdquo;, que es mucho m&aacute;s que ocupar habitaciones: nos implicamos en todo un universo de referencias vitales que nos rodean y hacen que la vida sea plenamente humana y digna de ser vivida. Y eso, a Mar&iacute;a Antonia, que tiene 77 a&ntilde;os, que llevaba 30 en esa casa, se lo van a arrancar, algo que no deber&iacute;a pasarse por alto a la hora de buscar una vivienda que, a poder ser, no la desarraigue del resto de su vida tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el consejero, la propiedad privada es sagrada, para la fil&oacute;sofa Simone Weil, en cambio, &ldquo;es sagrado el bien y lo que est&aacute; relacionado con el bien&rdquo;, que se manifiesta en cierta fe &uacute;ltima que tenemos en que los dem&aacute;s no nos har&aacute;n mal. Cuando as&iacute; ocurre, cuando se viola esa inocencia &iacute;ntima, surge el sentimiento de injusticia. Espero &mdash;y s&eacute; y agradezco que la PAH estar&aacute; ah&iacute; velando para que as&iacute; sea&mdash; que no desahucien esa parte profunda, inocente, del coraz&oacute;n de Mar&iacute;a Antonia y con ella toda su fe en que a&uacute;n exista algo de bien en el mundo. Intenten ser m&aacute;s competentes, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores pol&iacute;ticos y, sobre todo, dejen, por favor, de ser tan jodidamente inhumanos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sagrada-no-propiedad-vida_132_12153050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 21:31:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sagrada no es la propiedad sino la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Desahucios,Vivienda,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismos complejos para una vida digna de ser vivida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismos-complejos-vida-digna-vivida_132_12112577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddd6409a-dc69-4c0c-9ea4-c304744ab88b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feminismos complejos para una vida digna de ser vivida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llevar nuestras consignas a la práctica exige salir a la calle y mucho más: feminismos complejos, democráticos y con capacidad de escucha entre diferentes

</p></div><p class="article-text">
        Los lemas y las consignas son, en principio, frases cortas, epatantes, con <em>punch</em>&hellip; Unas con m&aacute;s acierto y finura, otras con gracia o m&aacute;s originales, pero todas ambiciosas y tratando de transmitir lo esencial de las luchas. Son lemas en el sentido de consigna, una directriz pol&iacute;tica para quienes salen a la calle,&nbsp;pero tambi&eacute;n una br&uacute;jula que se&ntilde;ala el horizonte de la vida que queremos construir. Y el feminismo, como cualquier movimiento emancipador, no puede conformarse con la potencia ef&iacute;mera de la consigna. El paso de las propuestas a la realidad &mdash;pol&iacute;tica&mdash; cotidiana no es autom&aacute;tico: es un trabajo paciente y colectivo, tanto &eacute;tico como pol&iacute;tico, tanto anal&iacute;tico como pr&aacute;ctico. Quien enarbola un lema se compromete, de alg&uacute;n modo, a ejemplificarlo con sus actos: es lo que en el &aacute;mbito anarquista se denomina &ldquo;propaganda por los hechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las Asambleas Feministas Abiertas de Cantabria convocan este a&ntilde;o con el lema '&iexcl;A las calles! Nos va la vida en ello&hellip;'. Animan a defender la vida 'De pie contra el patriarcado, las precariedades y las violencias' pero no solo la vida cualquiera, inespec&iacute;fica, org&aacute;nica, que desgraciadamente a&uacute;n hay que defender &mdash;<a href="https://feminicidio.net/listado-de-feminicidios-y-otros-asesinatos-de-mujeres-cometidos-por-hombres-en-espana-en-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con 94 feminicidios y asesinatos de mujeres seg&uacute;n feminicio.net</a>&nbsp;que contabiliza tambi&eacute;n el &ldquo;feminicidio por prostituci&oacute;n&rdquo;, el &ldquo;feminicidio infantil&rdquo; y otros y no solo los &iacute;ntimos&mdash; sino una vida digna de ser vivida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigue siendo necesario tomar las calles y todos los espacios p&uacute;blicos porque son multitud las mujeres que a&uacute;n no viven ni de lejos en una situaci&oacute;n de equidad y el avance global de la extrema derecha amenaza con arrasar no solo derechos conquistados en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, sino luchas que llevan siglos. No viven como merecen, y en algunos casos no sobreviven, las muchas v&iacute;ctimas de violencia f&iacute;sica, ps&iacute;quica, sexual, econ&oacute;mica, vicaria &mdash;a trav&eacute;s de sus ni&ntilde;os&mdash;, obst&eacute;trica durante la gestaci&oacute;n y el parto&mdash;, y tampoco, ni mucho menos, soportando varias opresiones a la vez, las mujeres racializadas, las migrantes, las discriminadas por disidentes sexuales&nbsp;&nbsp;y de g&eacute;nero, las trabajadoras sexuales, las cuidadoras y limpiadoras que pelean cada d&iacute;a en el &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Suelo_pegajoso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suelo pegajoso</a>&rdquo; &mdash;hay que visibilizarlo antes incluso que el techo de cristal&mdash;, las mujeres atrapadas en guerras y genocidios. La lista sigue siendo escalofriante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Comisi&oacute;n 8 de marzo, que tiene en su haber la convocatoria de las primeras manifestaciones del 8M, mucho antes de que estas se conviertan en multitudinarias, y cuyas incombustibles integrantes llevan luchando desde hace d&eacute;cadas sin descanso, mantiene un lema que ya forma parte de la identidad de esta fecha en Cantabria: 'Todas las mujeres, todos los derechos, todos los d&iacute;as'. Hoy, incluso m&aacute;s que hace una d&eacute;cada, es imprescindible exigir el respeto de todos los derechos y desplegar al protecci&oacute;n a la que apunta este lema, cuando la extrema derecha m&aacute;s bizarra, los neoliberales que juegan a&nbsp;antisistema tomando el pelo a&nbsp;sus votantes, como es el caso de Trump, el argentino Milei o en Espa&ntilde;a el chiringuito del vividor del Estado Abascal &mdash;que en Cantabria, al igual que en otros muchos lugares, est&aacute; demostrando la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/oposicion-carga-edil-vox-bezana-admitir-juez-apenas-piso-ayuntamiento-cobraba-sueldo-75-dedicacion_1_12102100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">talla moral de sus miembros</a>&mdash; se dedican a&nbsp;&nbsp;cargar contra las&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/parlamento-cantabro-rechaza-deportistas-trans-compitan-categorias-femeninas-elite_1_12061342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres trans &mdash;en Cantabria ya est&aacute;n intentando legislar contra ellas</a>&mdash;, el movimiento LGTBQ+&nbsp;o las migrantes, demostrando niveles de inhumanidad que cuesta procesar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en los &uacute;ltimos d&iacute;as me ha sorprendido comprobar que algunos grupos pol&iacute;ticos integrados en la plataforma feminista, como el PSOE, no encajan bien con el lema de la Comisi&oacute;n. Un PSOE que, por cierto, deber&iacute;a dejar de instrumentalizar el feminismo electoralmente: Zuloaga coloca su logo con cierto descaro en el video de hombres apoyando el feminismo que se ha difundido como parte de la campa&ntilde;a del 8M.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de un partido que, v&iacute;a Fiscal&iacute;a, junto con dos asociaciones abolicionistas,&nbsp;&nbsp;intent&oacute; ilegalizar el primer sindicato de trabajadoras sexuales &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/supremo-corrige-audiencia-nacional-valida-estatutos-sindicato-trabajadoras-sexuales_1_7995532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no lo consigui&oacute;</a>&mdash; y juega a la ceremonia de la confusi&oacute;n entre prostituci&oacute;n y trata, mientras fomenta indirectamente la trata al no apoyar de facto a las mujeres migrantes que son quienes la sufren mayoritariamente, pues su gesti&oacute;n de las migraciones ha condenado y condena a miles de mujeres a la prostituci&oacute;n neg&aacute;ndoles derechos mediante la&nbsp;Ley de Extranjer&iacute;a, una gesti&oacute;n inhumana de las fronteras, kafkianos tr&aacute;mites administrativos para la residencia legal, redadas racistas, etc. Han propuesto recientemente una reforma del art&iacute;culo 187 del C&oacute;digo Penal, que actualmente solo castiga la obtenci&oacute;n de lucro de la prostituci&oacute;n si ha habido &ldquo;explotaci&oacute;n&rdquo;, que pasar&iacute;a a castigarse para quien &ldquo;promueva, favorezca o facilite la prostituci&oacute;n de otra persona, aun con el consentimiento de la misma&rdquo;.&nbsp;Los colectivos de prostitutas han se&ntilde;alado que eso tendr&iacute;a como consecuencia para ellas una mayor persecuci&oacute;n y precarizaci&oacute;n. Ahora que el consentimiento de las mujeres est&aacute; en el centro del debate, cabe preguntarse: &iquest;va a considerarse v&aacute;lido todo consentimiento, excepto el de las trabajadoras sexuales organizadas?
    </p><p class="article-text">
        Es, por cierto,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psoe-enmienda-psoe-gobierno-feminismo-proximo-carmen-calvo-pone-vez-patas-discurso-lgtbi_129_11868484.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mismo PSOE en el que, al parecer, con maniobras torticeras, a &uacute;ltima hora de un Congreso, ha aprobado eliminar la Q</a>&nbsp;de 'queer', ignorando a les disidentes de g&eacute;nero&nbsp;&nbsp;que se identifican m&aacute;s all&aacute; de las categor&iacute;as tradicionales del sistema binario var&oacute;n/mujer, heterosexualidad/homosexualidad, y que hasta ahora se recog&iacute;an en la expresi&oacute;n LGTBQ+. Y en el que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/psoe-aprueba-enmienda-eliminar-siglas-q-lgtbi-ideario_1_11866368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se impone por momentos, asimismo, el feminismo trans-excluyente, el dichoso TERF, que considera que las ni&ntilde;as tienen vagina y los ni&ntilde;os tienen pene</a>, idea que comparten con la extrema derecha y que estoy convencida de que no debe ser mayoritaria en las bases. No podr&iacute;a entender un feminismo que excluyese a las mujeres trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s que las idas y venidas del PSOE, que al fin y al cabo suele mostrarse m&aacute;s interesado por el c&aacute;lculo electoral que por las ideas, me preocupa la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/doce-organizaciones-unen-formar-plataforma-abolicionista-cantabria-prostitucion_1_11389848.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">participaci&oacute;n de la Asamblea de Mujeres de Cantabria, miembro destacado por no decir el m&aacute;s activo, de la Comisi&oacute;n 8 de marzo, en la plataforma abolicionista</a>&nbsp;de reciente creaci&oacute;n.&iquest; Acaso el lema 'Todas las mujeres, todos los derechos&hellip;' no incluye a las trabajadoras sexuales que no tienen siquiera derecho a hablar por ellas mismas? Me temo que en ninguna de las organizaciones que integran esta plataforma hay trabajadoras sexuales en puestos de decisi&oacute;n o portavoc&iacute;as.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/voz_132_10013841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nunca compartir&eacute; el paternalismo , a menudo vinculado a un actitud asistencialista, de mujeres que se arrogan el derecho a hablar por otras</a>&nbsp;mujeres. Est&aacute;n haciendo mucho da&ntilde;o a las prostitutas que han dado un paso adelante y han alzado la voz para exigir los derechos que necesitan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n queda mucho por hacer, con amor y humor, compa&ntilde;erismo y mucha democracia, quedan asuntos por trabajar para que el lema 'Todas las mujeres, todos los derechos, todos los d&iacute;as' se convierta en norma de conducta. Y es necesario tener conversaciones complicadas, pero ser&iacute;a deseable no legislar con prisas ni maniobras torticeras. Con Judith Butler, quisiera poder decir a pecho abierto, en mi nombre y en el de mis compa&ntilde;eres &mdash;y aunque todes no pensemos lo mismo&mdash; que &ldquo;estamos al lado de un vida vivible, del amor con todas sus complicaciones y de la libertad, haciendo que esos ideales sean tan convincentes que nadie pueda mirar al otro lado&rdquo;. En las calles y en las casas, por todas las mujeres, todos los derechos, todos los d&iacute;as y porque nos va la vida en ello.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/feminismos-complejos-vida-digna-vivida_132_12112577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 21:08:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminismos complejos para una vida digna de ser vivida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,8M,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Armarse de humanidad, tejer resistencia ética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/armarse-humanidad-tejer-resistencia-etica_132_12070016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d56233b-6a93-4696-b3f0-7f5f83ac4b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Armarse de humanidad, tejer resistencia ética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las iniciativas en defensa de Palestina y de la población LGTBQ+, que responden con valores a la barbarie, merecen más nuestra atención que Donald Trump</p></div><p class="article-text">
        Entre todas las barbaridades trumpianas que en las &uacute;ltimas semanas han saturado nuestra sensibilidad y nuestro entendimiento&mdash;&iexcl;cu&aacute;nto micr&oacute;fono para tan poca neurona, cu&aacute;nta atenci&oacute;n para un coraz&oacute;n tan parvo!&mdash;, ha habido una que me desalent&oacute; especialmente, no solo por su crueldad, sino por su tremenda coherencia con la l&oacute;gica consumista que hoy se disfraza de &ldquo;realismo&rdquo;, ese frente al cual cualquier intento de &eacute;tica es ridiculizado como &ldquo;buenismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a la idea, a todas luces inhumana, que ya hab&iacute;a planteado el criminal genocida Benjamin Netanyahu: transformar Gaza en un inmenso resort vacacional en el extremo oriental del Mediterr&aacute;neo. No se trata solo de expulsar a sus habitantes &mdash;los &uacute;ltimos palestinos y palestinas que sobrevivan al genocidio tolerado por la comunidad internacional durante casi un siglo ya, si atendemos a las matanzas y la represi&oacute;n sistem&aacute;tica durante el mandato brit&aacute;nico en Palestina&mdash;, es que se propone sin pudor bailar sobre sus tumbas y convertir la limpieza &eacute;tnica en un modelo de negocio.
    </p><p class="article-text">
        Los lodos de la realidad presente son siempre producto de barros viejos de la historia: la miseria colonial genocida ha sido la base sobre la que se han construido imperios comerciales e incluso ha inspirado parques tem&aacute;ticos para la distracci&oacute;n de turistas. &iquest;Por qu&eacute; no repetir la f&oacute;rmula? Al fin y al cabo, hay una l&iacute;nea roja &mdash;fina, pero clara&mdash; que conecta las im&aacute;genes de turistas imb&eacute;ciles haciendo el pino en Auschwitz, sacando la lengua ante un crematorio o grabando &ldquo;John loves Joan&rdquo; en una piedra del memorial. Todo forma parte de una misma sociedad, una en la que Donald Trump, nos guste o no, no es un producto extra&ntilde;o. Por algo ha tenido tantos votos.
    </p><p class="article-text">
        Ya no dir&iacute;a que vivimos en tiempos de la tan manida como mal comprendida banalidad del mal, aquel concepto que Hannah Arendt acu&ntilde;&oacute; para evitar hablar de mal radical y que describ&iacute;a la actitud de quienes, al someterse a una instancia superior, perpetran atrocidades sin pensar, perdiendo as&iacute;, seg&uacute;n la fil&oacute;sofa, su humanidad. El racismo piensa. Y piensa con una jodida maldad, con un ego&iacute;smo que hoy viste la l&oacute;gica consumista y depredadora del neoliberalismo: hija bastarda del liberalismo, pero hija al fin y al cabo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El racismo piensa. Y piensa con una jodida maldad, con un egoísmo que hoy viste la lógica consumista y depredadora del neoliberalismo: hija bastarda del liberalismo, pero hija al fin y al cabo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s afinado en esto que Arendt, Achille Mbembe, en <em>Necropol&iacute;tica</em>, advierte que la burocratizaci&oacute;n del exterminio y la administraci&oacute;n de la maldad no comenzaron con el nazismo, sino con el colonialismo. Antes que &eacute;l, Aim&eacute; C&eacute;saire ya hab&iacute;a se&ntilde;alado en su <em>Discurso sobre el colonialismo</em> que los cr&iacute;menes del nazismo resultaban intolerables para Europa porque se cometieron contra blancos, pero la misma l&oacute;gica de exterminio llevaba siglos aplic&aacute;ndose &mdash;y sigue aplic&aacute;ndose a trav&eacute;s de la explotaci&oacute;n neocolonial&mdash; en &Aacute;frica, Am&eacute;rica y Asia sin despertar esc&aacute;ndalo. 
    </p><p class="article-text">
        Y Sylvia Wynter, influida por Frantz Fanon, se&ntilde;ala c&oacute;mo el mal no es solo una cuesti&oacute;n de obediencia burocr&aacute;tica, sino que est&aacute; arraigado en una estructura ontol&oacute;gica racista que define qui&eacute;n es plenamente humano y qui&eacute;n es desechable. Arendt no supo ver que los cr&iacute;menes del nazismo no fueron una anomal&iacute;a, sino la continuidad de un modelo de exterminio ensayado durante siglos en el mundo colonial. Nadie osar&iacute;a siquiera mencionar la posibilidad de un resort en Auschwitz; pero en Gaza, cuando menos, se puede plantear.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, tampoco pod&iacute;a faltar, en estos tiempos de marcar paquete ideol&oacute;gico, la primera aportaci&oacute;n de Trump a la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero. El hombre con piel de ganchito encarna con verdadero talento el oportunismo moral: d&eacute;bil con los fuertes &mdash;Putin, Netanyahu&mdash;, fuerte con los d&eacute;biles. En su primer d&iacute;a en el cargo, emiti&oacute; una directiva exigiendo que el gobierno federal definiera el sexo estrictamente como masculino o femenino en todos los documentos oficiales, desde pasaportes hasta pol&iacute;ticas penitenciarias. Y, fiel a su cruzada reaccionaria, este mes ha firmado una orden ejecutiva que proh&iacute;be a las personas trans competir en categor&iacute;as femeninas, un nuevo retroceso en el reconocimiento de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; act&uacute;an los neoliberales: su supuesta aversi&oacute;n a la injerencia estatal no les impide meterse hasta el fondo en dormitorios, vestuarios y ba&ntilde;os. Y no han tardado en seguirle el juego nuestros intolerantes matrios, que este pasado lunes aprobaron &mdash;con el apoyo de PP y PRC&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/parlamento-cantabro-rechaza-deportistas-trans-compitan-categorias-femeninas-elite_1_12061342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una proposici&oacute;n no de ley para instar al Gobierno central a derogar las normativas que permiten la participaci&oacute;n de deportistas trans en competiciones femeninas</a>. Por eso, la Asociaci&oacute;n de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales y m&aacute;s de Cantabria<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alega-convoca-concentracion-viernes-frente-parlamento-rechazar-lgtbifobia-deporte_1_12063455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (ALEGA) convoc&oacute; una concentraci&oacute;n frente al Parlamento</a>, para rechazar la LGTBIfobia en el deporte y en cualquier &aacute;mbito de la vida. Mientras unes construyen, otros solo aportan retroceso.
    </p><p class="article-text">
        La salida de estas realidades terror&iacute;ficas no vendr&aacute; de una &uacute;nica gran iniciativa milagrosa ni de una idea brillante que nos ilumine de golpe. Es hora de dejar de anhelar cambios inmediatos, porque nada en nuestro planeta ocurre sin siembra, riego, abono y tiempo. Solo la multiplicidad de pr&aacute;cticas &eacute;ticas, solidarias, inclusivas y democr&aacute;ticas &mdash;llevadas a cabo por cientos de miles, millones de personas an&oacute;nimas, de carne y hueso, con m&aacute;s vida cotidiana que gestas heroicas&mdash; puede sostener la lucha contra un mal con muchas caras, pero que hoy se condensa en una: la inmoralidad neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Son los peque&ntilde;os gestos los que sostienen la resistencia contra la barbarie. Como los millones de actos que, desde 1967, han desafiado el genocidio: de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rachel_Corrie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rachel Corrie &mdash;joven activista que fue arrollada por un bulldozer</a> cuando defend&iacute;a los hogares palestinos de la ocupaci&oacute;n, en marzo har&aacute; 22 a&ntilde;os&mdash; a los y las Juanas Nadie que asisten a asambleas, hacen pulseras, venden pins, env&iacute;an correos, publican en redes o toman las calles, como el pr&oacute;ximo 1 de marzo a las 12.00 horas, en la convocatoria por Palestina que discurrir&aacute; por las calles de Santander desde Puertochico hasta Delegaci&oacute;n de Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que la obsesi&oacute;n por los grandes gestos nos haga perder de vista el valor de los peque&ntilde;os, esos que tejen la &eacute;tica de una sociedad. Solo reconociendo la importancia de cada paso seguiremos avanzando, solo entendiendo que toda acci&oacute;n suma podremos acercarnos a una sociedad donde no haya lugar para genocidios ni exclusiones, donde aprendamos a cuidar los unos a les otres, incluidos los animales, las plantas y el planeta entero. Por eso, no dejemos pasar un solo d&iacute;a sin hacer un gesto humano. No perdamos m&aacute;s energ&iacute;a en los trumpismos de turno, no abonemos el nihilismo. Cada acci&oacute;n cuenta, y es en la persistencia de esos peque&ntilde;os actos donde radica la posibilidad real de cambiar la historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/armarse-humanidad-tejer-resistencia-etica_132_12070016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2025 20:23:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Armarse de humanidad, tejer resistencia ética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Palestina,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ibiza del norte? No, gracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/ibiza-norte-no-gracias_132_11370816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ba79fcd-aa0d-41e6-abf0-587c485c9d81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ibiza del norte? No, gracias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Degradación ambiental, sobresaturación, aumento del coste de la vida, precariedad laboral, problemas de tráfico… No, no queremos ser la 'Ibiza del norte'
</p></div><p class="article-text">
        Se llama AB capital, es una asesor&iacute;a financiera con sede en Palma de Mallorca a la que todo parece apuntar que le importa un bledo Cantabria y su poblaci&oacute;n ya que pretende artificializar unos emblem&aacute;ticos terrenos costeros de gran riqueza natural en Ribamont&aacute;n al Mar, entre Loredo y Langre, convirti&eacute;ndolos en un gran complejo tur&iacute;stico ligado a un campo de golf para lucro de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo declarado es, como han afirmado ante alg&uacute;n medio de comunicaci&oacute;n, &ldquo;convertir Cantabria en la Ibiza del Norte&rdquo; y comienzan para ello construyendo un hotel, unas 350 viviendas de segunda residencia y una zona comercial. Todo ello ligado, c&oacute;mo no, a un campo de golf, infraestructura que es ya s&iacute;mbolo del despilfarro de recursos h&iacute;dricos y del pelotazo urban&iacute;stico. Dicen contar con el benepl&aacute;cito del alcalde regionalista de Ribamont&aacute;n al Mar, Francisco As&oacute;n, en lo que ser&iacute;a el arranque de la urbanizaci&oacute;n de los 640.000 metros cuadrados que posee el ya extinto Grupo Bolado entre Langre y Loredo, en terrenos calificados seg&uacute;n el Plan de Ordenaci&oacute;n del Litoral como de zona de Protecci&oacute;n Litoral (PL) y zona de Ordenaci&oacute;n Ecol&oacute;gica Forestal (OEF).
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;son conscientes de lo que significa &ldquo;convertir Cantabria en la Ibiza del Norte&rdquo;? &iquest;Pretenden condenarnos a la sobresaturaci&oacute;n y degradaci&oacute;n ambiental? Ibiza y Formentera &mdash;'Las Pitiusas'&mdash; recibieron en 2023 un total de 3.712.160 turistas, seg&uacute;n los datos del Institut d'Estad&iacute;stica de les Illes Balears, mientras que su poblaci&oacute;n residente es de alrededor de 172.867 personas seg&uacute;n el INE. Hagan cuentas de c&oacute;mo se las pueden apa&ntilde;ar en lo que respecta a servicios en una isla en la que se ha urbanizado casi un mill&oacute;n de metros cuadrados anuales durante los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os. &iquest;Tal vez quieren que Ribamont&aacute;n al Mar sufra el impacto en la calidad de vida de los residentes que sufre Ibiza, donde el coste de la vida ha convertido a Islas Baleares, incluida Ibiza, en uno de los lugares m&aacute;s caros de Espa&ntilde;a, un 2,3% por encima de la media nacional? &iquest;Pretender&aacute;n que consideremos atractivo el deterioro del patrimonio cultural, el insoportable ruido, los comportamientos inc&iacute;vicos, la criminalidad, los problemas de tr&aacute;fico y aparcamiento, etc. que han hecho que en Ibiza el turismo masificado sea hoy un verdadero problema que convierte la isla en invivible para sus habitantes?
    </p><p class="article-text">
        Presentistas ecocidas de todo pelaje empezar&aacute;n ahora con la cantinela habitual en el pensamiento marr&oacute;n &mdash;insensible al medio ambiente&mdash; y cortoplacista que nos ha llevado donde estamos: que si crea puestos de trabajo, que si no se puede negar el progreso, que si el turismo nos da de comer&hellip; Por fortuna, estoy segura de que vamos a ser m&aacute;s quienes exijamos al Gobierno de Cantabria que act&uacute;e y al Ayuntamiento de Ribamont&aacute;n al Mar que haga su trabajo y cuide nuestro patrimonio com&uacute;n, que no vendan, ni uno ni otros, un paisaje, flora y fauna que es todas y todos, de quienes estamos y de quienes vendr&aacute;n, al turismo depredador. 
    </p><p class="article-text">
        Ibiza es el espejo en el que mirarse para decir no a un modelo econ&oacute;mico ya caduco que da muestras de su nocividad cada vez en m&aacute;s lugares: las siete islas canarias vivieron, sin ir m&aacute;s lejos el pasado abril, manifestaciones con el lema &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/canarias-limite-gobierno-autonomo-cabildos-no-ven_132_11361721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canarias tiene un l&iacute;mite&rdquo;</a>, denunciado ese modelo econ&oacute;mico basado en el turismo de masas que condena a la ciudadan&iacute;a local a trabajos precarios, agrava la crisis de la vivienda y destruye los ecosistemas y su biodiversidad. Ma&ntilde;ana podr&iacute;a ser Cantabria la que muera de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo gala de su enraizamiento en Cantabria y sus movimientos sociales, ha sido Cantabristas, un partido joven y comprometido con la comunidad, quien ha destapado la posible operaci&oacute;n y sus potenciales riesgos para el medio ambiente y el bienestar comunitario. As&iacute;, han exigido al Gobierno de Cantabria que proteja la zona, desplegando en la isla de Santa Marina una <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabristas-despliega-pancarta-gigante-isla-santa-marina-masificacion-turistica-especulacion-inmobiliaria_1_11360340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inmensa pancarta con el lema &ldquo;Cantabria se defiende. Salvemos nuestra costa&rdquo;</a> y convocando una <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/manifestacion-recorrera-loredo-langre-evitar-cantabria-convierta-ibiza-norte_1_11321577.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaci&oacute;n este pr&oacute;ximo s&aacute;bado 18 de mayo en la zona afectada</a> que cabe esperar que obtenga un fuerte apoyo y que recuerda a aquellas <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/movilizacion-salvo-ladrillo-parque-natural-oyambre-80-espejo-lucha-ibiza-norte_1_11330791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaciones, encabezadas por el movimiento ecologista, que en los a&ntilde;os 80 protegieron la zona de Oyambre de la voracidad especulativa</a>, consiguiendo que a&uacute;n hoy podamos disfrutar de su esplendor natural gracias a que entonces <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/cronica-lucha-salvar-oyambre-especulacion-urbanistica_132_8367670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lograsen su declaraci&oacute;n como Parque Natural </a>.
    </p><p class="article-text">
        Bien cerca, en San Vicente, y al igual que en Laredo, por citar dos ejemplos, la poblaci&oacute;n se multiplica por cuatro en temporada alta, lo que significa que los servicios quedan en chasis. Sube la poblaci&oacute;n visitante y sube la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona precarizada contribuyendo a un pa&iacute;s de camareros/as donde la precariedad y la explotaci&oacute;n es la ley y donde en temporada baja el paro aumenta sin control.
    </p><p class="article-text">
        El principio de responsabilidad del fil&oacute;sofo Hans Jonas dice que hoy es m&aacute;s necesario que nunca considerar como objeto de la &eacute;tica la dignidad de la vida humana, el futuro remoto y garantizar la existencia de las generaciones venideras. Tenemos el deber de preservar nuestros espacios naturales como Loredo y Langre y no permitir que se exploten y deterioren, sacrificados&nbsp;en el altar del presente,&nbsp;para beneficio de unos pocos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/ibiza-norte-no-gracias_132_11370816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 19:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Ibiza del norte? No, gracias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Multiplicar los géneros, aligerar las identidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/multiplicar-generos-aligerar-identidades_129_10990652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddc5a66e-ad4b-4dd3-9c47-6406e2fa50b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Multiplicar los géneros, aligerar las identidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por fortuna, hace un año que tenemos 'Ley Trans' y, pese a cierto ruido ambiental, caminamos a una convivencia más respetuosa con la diferencia</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o por fin fue realidad l<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ano-ley-trans-hay-estigma-final-personas-normales-haciendo-cosas-normales_1_10949499.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&nbsp;Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garant&iacute;a de los derechos de las personas LGTBI</a>, que ha hecho posible que las personas trans sean reconocidas oficialmente seg&uacute;n su identidad sin tener que declararse enfermas &mdash;con&nbsp;&nbsp;disforia de g&eacute;nero&mdash; y atravesar largas validaciones m&eacute;dicas, algo que hacen solo 16 pa&iacute;ses en el mundo &mdash;Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay, Islandia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Irlanda, B&eacute;lgica, Suiza, Portugal, Malta, Luxemburgo y Nueva Zelanda&mdash;. En este a&ntilde;o, sin duda, habr&aacute;n sido muchas la personas que por fin habr&aacute;n visto reflejada en su DNI la identidad en que habitan, que sienten que es la suya. Algo que puede parecer poca cosa, pero que es mucho cuando no puedes tenerlo. Y la ley no ha ampliado derechos solo a las personas trans, sino a todo el colectivo LGTBQI+.
    </p><p class="article-text">
        Hecha la ley, claro, hecha la trampa: al parecer, ha habido un n&uacute;mero no peque&ntilde;o, aunque no confirmado oficialmente, de individuos, muchos de ellos, curiosamente, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado,&mdash;&iquest;gente que no teme perder su puesto de trabajo por un cambio de menci&oacute;n en el registro?&mdash;, que han decidido cambiar su sexo en el registro sin cambiar absolutamente nada m&aacute;s en su vida, en un clar&iacute;simo fraude de ley, con el objetivo de beneficiarse de los esquel&eacute;ticos beneficios que pudiera tener una mujer por el hecho de serlo en los casos en los que se aplica la discriminaci&oacute;n positiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son, por supuesto, ejemplares extremos de 'machirulo' que se niega a vivir en un mundo de equivalentes, incapaces de habitar con normalidad el respeto al diferente, que a&ntilde;oran los tiempos en que pod&iacute;an pellizcar el culo a la vecinita o lanzar improperios a las personas con otra identidad&nbsp;afectivo sexual sin que viniera una ley o una mujer a tocarles las razones, 'se&ntilde;oros' que llevan pataleando por las esquinas desde que los feminismos y las luchas LGTBQI+ han entrado con fuerza en la agenda pol&iacute;tica gracias al trabajo del movimiento feminista y a empujones estrat&eacute;gicos como el compromiso de Irene Montero en el Ministerio de Igualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero se ve que estos aprendices de la reivindicaci&oacute;n, que se aprenden la ley trans para sacarle punta hasta descontextualizar su motivaci&oacute;n, pero del resto de la legislaci&oacute;n, sospecho, no saben casi nada, no han contado con el art&iacute;culo 7.1 del C&oacute;digo Civil, que exige que los derechos se ejerciten siempre conforme a las exigencias de la buena fe, o con el art&iacute;culo 6.4 del C&oacute;digo Civil y el&nbsp;art&iacute;culo 11.2 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial, que establecen que en los casos en que se retuerza una ley para beneficiarse de algo a lo que no se tiene derecho, el beneficio que haya procurado el retorcimiento de la ley sea nulo de pleno derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso algunos no han le&iacute;do bien la ley, porque, para los casos en que el objetivo sea librarse en procedimientos abiertos por violencia de g&eacute;nero, la propia 'Ley Trans' recoge en su art&iacute;culo 46 los usos que se proh&iacute;ben a su amparo. En su punto 3 aclara: &ldquo;La rectificaci&oacute;n de la menci&oacute;n registral relativa al sexo y, en su caso, el cambio de nombre, no alterar&aacute;n el r&eacute;gimen jur&iacute;dico que, con anterioridad a la inscripci&oacute;n del cambio registral, fuera aplicable a la persona a los efectos de la Ley Org&aacute;nica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci&oacute;n Integral contra la Violencia de G&eacute;nero&rdquo;. Pues eso, que no libran. Si se demuestra que el cambio de sexo registral se ha hecho para intentar conseguir alguna de las medidas que la propia ley proh&iacute;be y que se ha ejercido un derecho sin buena fe y en fraude de ley, seg&uacute;n la jurisprudencia, se anular&aacute; el cambio registral y todo aquello que se haya hecho con el sexo registral cambiado quedar&aacute; sin efecto, pudiendo incluso exigirse responsabilidad civil o administrativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como muestra, un bot&oacute;n: el magistrado del registro civil de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Avell&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tribunales/juez-deniega-cambio-sexo-hombre-queria-ascenso-militar_1_10549442.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deneg&oacute; el septiembre pasado la solicitud de cambio de sexo registral presentada por un sargento del Ej&eacute;rcito del Aire</a> que buscaba aprovecharse de las pol&iacute;ticas de discriminaci&oacute;n positiva. Claro est&aacute;, con el pack completo de ser mujer no quiso cargar: se ve que sospechaba que vivir como mujer no compensa. El magistrado consider&oacute; que de la comparecencia se pudo deducir que en la petici&oacute;n no exist&iacute;a &ldquo;una voluntad real de expresi&oacute;n de g&eacute;nero como mujer&rdquo; pues ni exist&iacute;a cambio f&iacute;sico, ni se refer&iacute;a a s&iacute; mismo en femenino ni nada que hiciera pensar que era cierto lo que planteaba.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que resulta muy dif&iacute;cil que una ley anticipe todo tipo de fraudes y, para combatirlos tal vez sea necesario poner en marcha alg&uacute;n tipo de dispositivo de prevenci&oacute;n y persecuci&oacute;n del fraude dirigido a quienes se empe&ntilde;an en evitar que en este pa&iacute;s&nbsp;&ldquo;se pueda vivir la orientaci&oacute;n sexual, la identidad sexual, la expresi&oacute;n de g&eacute;nero, las caracter&iacute;sticas sexuales y la diversidad familiar con plena libertad&rdquo;, como reza el pre&aacute;mbulo de tan necesaria ley. Una vacuna contra esa gente que me recuerda un poema de Machado cuando dec&iacute;a: &ldquo;Este hombre no es de ayer ni es de ma&ntilde;ana, sino de nunca; de la cepa hispana no es el fruto maduro ni podrido, es una fruta vana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tristemente, no son estos 'machirulos' los &uacute;nicos en fomentar un ruido ambiental que, no obstante, no lograr&aacute; evitar que evolucionemos, como personas y como sociedad, ni impedir&aacute; que celebremos la transinclusi&oacute;n, al menos formal, luchando porque sea real y cada vez en m&aacute;s &aacute;mbitos, luchando codo a codo, el movimiento feminista y el LGTBQI+. Por desgracia, tambi&eacute;n lo alimentan ciertas compa&ntilde;eras feministas, que por fortuna son pocas, pero muy amigas de hacer ruido y marcar su postura siempre que se pueda &mdash;incluso un 8M, un d&iacute;a para luchar y celebrar el movimiento de todes&mdash;, y pretenden arrogarse el t&iacute;tulo de &ldquo;radicales&rdquo; defendiendo ideas tan reaccionarias que sonrojan, desde postulados identitarios y transexcluyentes que hacen el juego a la extrema derecha. Son ese feminismo que en P&iacute;kara, revista feminista de trayectoria, se retrat&oacute; muy bien hace un tiempo como &ldquo;de bromitas de puro y carajillo&rdquo; porque hacen chascarrillos de muy mal gusto y poca inteligencia pol&iacute;tica, como acusar a Liz Duval de&nbsp;<em>mansplainer,&nbsp;</em>cuestionando que sea, como es, una mujer<em>,&nbsp;</em>y tratan con paternalismo, cuando no silencian, a las trabajadoras sexuales cuando les dicen que no confundan interesadamente prostituci&oacute;n con trata y les exigen que no hablen por ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un ruido, el de unos y otras, que me resulta tan identitario como violento, pero que, no obstante, no pienso dejar que opaque la alegr&iacute;a contenida de vivir en un momento en el que, a pesar de que queda todo por hacer, es mucho lo que se est&aacute; logrando. El compromiso te ense&ntilde;a a disfrutar de cada peque&ntilde;a victoria, sea tuya o de tus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras, as&iacute; que hoy celebro la 'Ley Trans' sin dejar de desear y caminar hacia un mundo en que se elimine el binarismo en todas las gestiones administrativas, en el que al multiplicar los g&eacute;neros dejen de pesar las identidades, y en el que reine la tolerancia y la diversidad. &iquest;D&oacute;nde estar&iacute;a entonces &ldquo;la lucha de las mujeres&rdquo;? Pues calculo que luchando por la equidad y los derechos humanos, defendiendo un mundo habitable, de relaciones cuidadosas, protegiendo el planeta y sus moradores, humanos o no&hellip;defendiendo la justicia, en fin, que es donde las mujeres feministas hemos estado y estaremos siempre. Feliz 8M a todes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/multiplicar-generos-aligerar-identidades_129_10990652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2024 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Multiplicar los géneros, aligerar las identidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,8M,Ley trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós, Torri, adiós]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/adios-torri-adios_132_10776249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fbf451f-5756-4ee2-b753-4309e91feda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós, Torri, adiós"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a que la Ley de Bienestar Animal responsabiliza a los ayuntamientos, las colonias de gatos cántabras subsisten con el solo apoyo de la ciudadanía</p></div><p class="article-text">
        Ayer nos despedimos de Torri, pobre angelito, un gato de unos tres a&ntilde;os, abandonado, que vivi&oacute; en una colonia de Torrelavega y que, por lo que se sabe, tuvo muy mala vida. Falleci&oacute; mientras se recuperaba de un carcinoma por el que tuvieron que estirparle pr&aacute;cticamente las dos orejitas, y del que fue tratado porque lo recogi&oacute; y cuid&oacute; con sus fondos y esfuerzo Cantabria Felina. En su convalecencia tuvo que lidiar con el fr&iacute;o y la humedad en el refugio debido a un problema de infraestructura: con las lluvias, se cay&oacute; el sistema el&eacute;ctrico y, sin radiadores, en una vieja casa de piedra en la que hace bastante fr&iacute;o, muchos de los gatos, tambi&eacute;n &eacute;l, enfermaron. Torri ten&iacute;a las defensas por los suelos, y pasaba horas y horas solo en su jaula de enfermer&iacute;a, as&iacute; que nos lo trajimos a casa cuando mi compa&ntilde;ero, voluntario en el refugio, vio que en esas condiciones no resistir&iacute;a m&aacute;s. Pas&oacute; su &uacute;ltimo d&iacute;a caliente, y cuando se le acariciaba a&uacute;n ronroneaba, pero a la ma&ntilde;ana siguiente ya no respiraba: se nos fue.
    </p><p class="article-text">
        El abandono es uno de los problemas m&aacute;s importantes de bienestar de los animales de compa&ntilde;&iacute;a. 118.352 gatos fueron recogidos en el a&ntilde;o 2022, y el abandono o la p&eacute;rdida afect&oacute; al 2.6% de los 4.492.000 gatos que se estima viven en Espa&ntilde;a seg&uacute;n datos del <a href="https://www.fundacion-affinity.org/perros-gatos-y-personas/busco-un-animal-de-compania/las-cifras-del-abandono-de-perros-y-gatos-aun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio de Abandono y Adopci&oacute;n 2023 de la Fundaci&oacute;n Affinity</a>, aunque las asociaciones estiman que las cifras son muy superiores, pues muchos van a entidades peque&ntilde;as, son recogidos por particulares o mueren. Las protectoras recogen a 33 animales por hora, 790 por d&iacute;a, 24.000 por mes. Adem&aacute;s, los gatos son m&aacute;s vulnerables al abandono y suelen ser recogidos heridos o enfermos y un 12% acaba muriendo, como ocurri&oacute; con Torri. Se sigue teniendo la est&uacute;pida idea de que dejas a un gato casero en una colonia o en la calle y sobrevivir&aacute;, pero los datos muestran con tozudez que no es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a diario mueren muchos gatos callejeros porque las administraciones no se responsabilizan y las asociaciones ciudadanas llegan hasta donde pueden aportando su tiempo y sus recursos, a menudo m&aacute;s all&aacute; de sus posibilidades. Poco se sabe del esfuerzo an&oacute;nimo para cuidar a estos felinos, <a href="https://www.agenciasinc.es/Noticias/Asi-se-convirtio-el-gato-en-el-animal-domestico-que-conocemos-hoy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">domesticados por agricultores de Oriente Pr&oacute;ximo hace 10.000 a&ntilde;os</a> para proteger el grano de insectos y roedores, y que hoy est&aacute;n domesticados a tal nivel que sobreviven mal si no es en un hogar humano. Es dif&iacute;cil que un gato callejero llegue a superar los 10 a&ntilde;os, mientras que un gato bajo los cuidados de personas responsables f&aacute;cilmente puede cumplir 15 a&ntilde;os, o incluso llegar a los 20. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de sensibilidad y respeto por la vida se al&iacute;an con el olvido de que, a&uacute;n hoy, los gatos siguen teniendo una labor imprescindible porque, si no estuvieran patrullando la ciudad, las ratas invadir&iacute;an nuestras aceras, o si no, que le pregunten a Chicago o Nueva York, donde han tenido que llevar ejemplares extra y cuidan muy bien a sus colonias comunitarias porque saben lo que es una plaga de ratas. En <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/psoe-denuncia-nuevos-focos-ratas-barrios-calles-parques-santander_1_9720508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santander, el PSOE denuncia desde hace tiempo la &ldquo;plaga de ratas por todos los barrios</a>&rdquo;, y exigen a la alcaldesa Gema Igual y al equipo consistorial del PP que se hagan cargo de la crisis de limpieza vinculada al <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/juzgado-da-razon-ayuntamiento-frente-ascan-contrato-emergencia-basuras_1_10746061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conflicto en el servicio de recogida de basuras</a>. Una cosa no quita la otra, pero si algo mantiene a raya las ratas son los felinos callejeros y su instinto cazador &mdash;no las cazan por hambre&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        En Occidente nos ha llevado siglos alcanzar un m&iacute;nimo de sensibilidad con la cuesti&oacute;n animal, buen term&oacute;metro de nuestro escaso respeto por la vida, de nuestra actitud brutal y ecocida. La cuesti&oacute;n viene de bien atr&aacute;s, desde la Biblia y su &ldquo;mandad en todas las bestias que se mueven sobre la tierra&rdquo; (<em>G&eacute;nesis)</em>, pasando por el Renacimiento y el ideal de dominio de la naturaleza de cient&iacute;ficos como Rogerio Bacon que, junto a la cartesiana creencia de que somos &ldquo;amos y se&ntilde;ores de la naturaleza&rdquo; y su noci&oacute;n de lo animal como puro cuerpo sin alma, dieron lugar a una visi&oacute;n tecnocient&iacute;fica obcecada en dominar el mundo sin piedad ni cuidado, sin conciencia de los l&iacute;mites ni sensibilidad. No hay m&aacute;s que ver d&oacute;nde hemos llegado: la magnitud del desastre natural ante nuestras narices es extrema &mdash;sexta extinci&oacute;n animal incluida&mdash; y en cambio los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pasado-cop27-debiles-exigen-dinero-guerra-pesa-clima_1_9728500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados obtenidos de la COP 25</a>, la &ldquo;Conferencia del clima&rdquo; celebrada en Emiratos &Aacute;rabes Unidos con el jefe de la petrolera estatal presidiendo, son p&iacute;rricos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Espa&ntilde;a podemos al menos sentirnos orgullosas de contar, desde marzo de 2023, con la <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ley 7/2023 de Protecci&oacute;n de los derechos y el bienestar de los animales</em></a>. La norma deja muy claro que &ldquo;en ausencia de otra previsi&oacute;n en la legislaci&oacute;n auton&oacute;mica, y respetando el &aacute;mbito competencial establecido por la legislaci&oacute;n vigente, corresponde a las entidades locales la gesti&oacute;n de los gatos comunitarios, a cuyos efectos deber&aacute;n desarrollar Programas de Gesti&oacute;n de Colonias Felinas&rdquo;, esto es, es tarea de los ayuntamientos proteger a todos los gatos (y perros) callejeros, que por supuesto ya no podr&aacute;n ser sacrificados como dictaban algunas ordenanzas brutales como la de Santander, cuyo art&iacute;culo 16 hoy ya es ilegal, pues daba un plazo de diez d&iacute;as para permitir a la administraci&oacute;n sacrificar a los animales recogidos, siendo esta &mdash;y probablemente a&uacute;n sea&mdash; &nbsp;la pr&aacute;ctica habitual. Cabe esperar &mdash;o habr&aacute; que exigir&mdash; que el Consistorio revise la norma y se responsabilice de sus obligaciones. 
    </p><p class="article-text">
        La ley introduce el concepto de &ldquo;gato comunitario&rdquo; para referirse al gato libre que convive en entornos humanos y establece una gesti&oacute;n integral de los mismos con m&eacute;todos no letales, basados en el m&eacute;todo CER &mdash;captura, esterilizaci&oacute;n y retorno&mdash;, con el objetivo de reducir progresivamente su poblaci&oacute;n hasta lo deseable. El Ayuntamiento deber&aacute; encargarse de que estos gatos dispongan de una adecuada alimentaci&oacute;n, cuidado y supervisi&oacute;n, incluida la creaci&oacute;n de un registro de colonias. La ley asimismo obliga a los consistorios a disponer de un veterinario colegiado que atienda a los gatos comunitarios que lo requieran, algo que aliviar&iacute;a mucho la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de asociaciones que cargan con los gastos de salud de los gatos que recogen contando, hay que decirlo, con descuento por parte de algunas cl&iacute;nicas comprometidas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La clave de una buena convivencia entre las personas y gatos comunitarios ser&iacute;a una gesti&oacute;n adecuada de las colonias, con la mayor calidad posible de vida y sin provocar problemas en el entorno, y eso es misi&oacute;n de la administraci&oacute;n que ahora mismo est&aacute; incurriendo en una clara dejaci&oacute;n de sus funciones cuando no pone directamente palos en las ruedas a quienes se ocupan del bienestar de los felinos, por ejemplo con multas por alimentar a colonias. Ojal&aacute; cada vez haya menos Torris malviviendo en una ciudad hostil, enfermos, con la &uacute;nica ayuda de la buena voluntad ciudadana que, como siempre, va por delante de la administraci&oacute;n. Ahora ya tienen una ley, solo falta que la cumplan. Que la tierra te sea leve, peque&ntilde;o Torri.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/adios-torri-adios_132_10776249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2023 22:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós, Torri, adiós]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Ley del bienestar animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vida de hoy, vida de antes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-hoy-vida_132_10741090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70e94f0a-a8e8-451d-ac79-6880f9f55e7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vida de hoy, vida de antes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historias de satisfacción como la de Fidel, el rabelista de Proaño, son cada vez más difíciles de encontrar, mucho menos en el ámbito urbano</p></div><p class="article-text">
        En uno de esos maravillosos art&iacute;culos que est&aacute; firmando <a href="https://www.eldiario.es/autores/diego-cobo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Cobo en este mismo medio</a>, el que nos habla de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/fidel-gonzalez-rabelista-proano-sabian-no-supieran-no-les-caso_1_10734863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fidel Gonz&aacute;lez, el rabelista de Proa&ntilde;o</a>, se puede sentir casi en carne propia lo que era 'la vida de antes'. Una vida, seguro, a menudo muy dura, entre vacas, pastos, inviernos fr&iacute;os y madrugones cotidianos, pero una vida, en el caso de Fidel, en la que se impuso su pasi&oacute;n por la madera y, entre otras artes o artesan&iacute;as, ll&aacute;mesele como se quiera, la construcci&oacute;n de rabeles que &eacute;l mismo tocar&iacute;a y a cuyo son, incluso, ha cantado y a&uacute;n canta.&nbsp;Fidel ha gozado de un lujo del que pocos pueden disfrutar hoy, con un mercado laboral despiadado y una &eacute;tica del trabajo indecente: ha faenado en tareas de esas que uno, que una, entiende, y cuyo fruto y utilidad se puede incluso tocar con las manos en un mundo en el que, a golpe de esfuerzo, creatividad y constancia, pod&iacute;a uno, pod&iacute;a una, aspirar a una vida mejor en cualesquier profesiones. 
    </p><p class="article-text">
        Y comparo la vida de Fidel con la de tantas personas que conozco y que padecen trabajos alienantes hasta l&iacute;mites insoportables. Teleoperadores, televendedoras, repartidores de comida a domicilio o esclavas de la llegada a tiempo de nuestros paquetes, esos y esas que tienen que repartir a m&aacute;s velocidad de lo que una jornada normal y un cuerpo &mdash;con su correspondiente alma&mdash; aguantan, y si no llegan, adem&aacute;s de la cantinela de la productividad entonada por el supervisor de turno &mdash;en masculino, que en muy pocas ocasiones es mujer&mdash;, tienen que aguantar la estupidez espoleada por la incontinencia de clientes con &eacute;tica y personalidad Amazon capaces de indignarse hasta el cabreo porque no han tenido en casa en 24 horas exactas su <em>air fryer</em> de oferta: ni que estuvieran pidiendo el ant&iacute;doto a un veneno. De ciudadanos pasamos a ser clientes, y hoy somos clientes, adem&aacute;s, ego&iacute;stas y hasta infantiles, con niveles de exigencia acordes a un consumismo que nos est&aacute; robando la humanidad y nos est&aacute; convirtiendo en caricaturas de seres humanos. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De ciudadanos pasamos a ser clientes, y hoy somos clientes, además, egoístas y hasta infantiles, con niveles de exigencia acordes a un consumismo que nos está robando la humanidad y nos está convirtiendo en caricaturas de seres humanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero no hace falta ponerse en el caso de esas profesiones, que llamar&iacute;a extremas, para sentirse a a&ntilde;os luz del mundo de Fidel, un mundo en el que la alienaci&oacute;n propia del capitalismo indudablemente se sufr&iacute;a, pero no con el rostro de la actual precariedad y la falta de horizontes que decenas de miles, incluso millones de personas sufren cotidianamente. Cu&aacute;ntas personas habr&aacute; ya, cercanas a la cincuentena, con pocos a&ntilde;os cotizados tras encadenar trabajo tras trabajo con nula proyecci&oacute;n. Hijos e hijas de los tiempos en que se consagr&oacute; la temporalidad de la mano de las ETT, del discurso de la movilidad o, &uacute;ltimamente, la murga del emprendimiento. V&iacute;ctimas de una cultura productiva financiarizada, desmaterializada, en que las personas cada vez cuentan menos, en la que aquella vieja ambici&oacute;n de &ldquo;prosperar&rdquo; en tu trabajo, cualquiera que fuese, se reduce a muy pocas profesiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo que le&iacute;a la historia de Fidel, me ven&iacute;a a la cabeza la historia de un buen amigo, al que llamaremos Juan. Juan, hombre de ciudad, empez&oacute;, por cosas de la vida que no vienen a cuento, a trabajar a los 13, y desde entonces no ha parado de hacerlo. Inquieto y trabajador, siempre se ha dejado el alma all&aacute; donde le dieron faena pero, al dedicarse a labores que no requieren t&iacute;tulo universitario, de camarero a carpintero, pasando por encargado de limpieza y hombre para todo &mdash;&ldquo;chapuzas&rdquo;&mdash; en diversas empresas, se ha encontrado, las m&aacute;s de las veces, con jefes y jefas que no conocen ni de lejos lo que es ganarse el pan a fuerza de sudar y que, criados en la l&oacute;gica capitalista, esa que gan&oacute; la partida hace cinco siglos a las opciones comunales, m&aacute;s igualitarias, viven convencidos de su derecho a cobrar sustancialmente m&aacute;s por el regalo de haber recibido durante cuatro o cinco a&ntilde;os formaci&oacute;n universitaria. Del clasismo que soporta Juan por realizar tareas como la limpieza mejor ni hablo. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que mientras &eacute;l ya se ganaba la vida, los jefes o jefas de Juan estudiaban, s&iacute;, pero tambi&eacute;n iban a fiestas universitarias, y subidos en esa convenci&oacute;n social que prima el trabajo con la mente sobre el que pone el cuerpo, muy pocas veces se les ha pasado por la cabeza reconocer su eficiencia y capacidad de esfuerzo, su aportaci&oacute;n a las empresas ni su compromiso: poco de palabra y nada en el sueldo. Sigue, a sus 50, cobrando algo m&aacute;s de 1.000 euros con las pagas extra prorrateadas. Mantiene la ambici&oacute;n, que lo levanta cada ma&ntilde;ana, pero sabe de sobra que hoy en d&iacute;a eso que en el pasado se llamaba &ldquo;prosperar&rdquo; apena ya existe, y que los trabajos como el suyo, siendo imprescindibles, son cada vez menos valorados. 
    </p><p class="article-text">
        Juan es hombre, pero su realidad, vinculada hoy al mundo de la limpieza por cosas de la vida, es una realidad feminizada. Para muestra, el bot&oacute;n de las 1.800 trabajadoras de la limpieza de Lugo a quienes les caduc&oacute; el convenio en 2021, y llevan 49 d&iacute;as en huelga indefinida porque la patronal les ofrece una renovaci&oacute;n que dejar&iacute;a sus n&oacute;minas mensuales por debajo del salario m&iacute;nimo interprofesional. Juan y ellas forman parte de esas profesiones que en la &eacute;poca de pandemia toda persona de bien reconoci&oacute; como esenciales, &iquest;recuerdan? 
    </p><p class="article-text">
        El mundo lleva siglos siendo injusto, pero lo cierto es que el universo del trabajo va de mal en peor. Por eso, historias como la de Fidel, el rabelista de Proa&ntilde;o, son tan bellas y, a la vez, tan envidiables. Aunque van surgiendo, y es una importante labor contarlas, &mdash;algo que est&aacute; haciendo <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/blog/la-negocianta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Casta&ntilde;eda en La Negocianta</a>&mdash;, historias que ponen luz a esta oscuridad laboral con otras formas de ganarse la vida, como la de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/blog/la-negocianta/lejuca-modelo-ganadero-transicion-ecologica-justa_132_10597527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a y Lucio en La Lejuca, ganader&iacute;a criada libre</a> en montes comunales, o <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/blog/la-negocianta/lleldiria-campesinos-posindustriales-alto-miera_132_10450493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarah, Aitor y la comunidad que apoya La Lleldir&iacute;a y sus fermentos</a> que &ldquo;miran al futuro sin olvidar las ra&iacute;ces&rdquo;, es imprescindible, para que la vida sea reconocida como el tesoro valioso que es, que el mundo laboral cambie. Que cada cual ponga su semilla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-hoy-vida_132_10741090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Dec 2023 19:28:13 +0000]]></pubDate>
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