<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Memoria Histórica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/memoria-historica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Memoria Histórica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000512/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Emilia Llanos, la olvidada intelectual de la que Lorca se enamoró]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/emilia-llanos-olvidada-intelectual-lorca-enamoro_1_13122845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a11a651d-677b-4ba4-84d7-a70cd28d3cc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140174.jpg" width="1244" height="700" alt="Emilia Llanos, la olvidada intelectual de la que Lorca se enamoró"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujer clave de la Granada de principios del siglo XX, fue referente de la cultura local hasta el punto de ser confidente del propio Federico, Manuel de Falla o Ismael González de la Serna. Hoy, su discreta tumba sirve como metáfora de la invisibilización de su figura</p><p class="subtitle">Federico García Lorca en la intimidad: las cartas inéditas a su madre que revelan al joven antes del mito</p></div><p class="article-text">
        A Emilia Llanos el olvido la someti&oacute; en vida, eligiendo su propia muerte social, y la persigue hasta el d&iacute;a de hoy, m&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s de su fallecimiento. Leyendo estas l&iacute;neas, quiz&aacute;s pocas personas puedan saber qui&eacute;n fue, salvo por el titular de este reportaje, pero Emilia result&oacute; ser tan relevante en la Granada de hace un siglo, que su sola presencia fue esencial en la vida de Manuel de Falla, Ismael Gonz&aacute;lez de la Serna y sobre todo Federico Garc&iacute;a Lorca. Era la dama de la Granada m&aacute;s cultural de principios del siglo XX y hoy es su se&ntilde;a invisible.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Villanueva del Arzobispo (Ja&eacute;n) en 1885, su vida ser&iacute;a la de una cuna de clase media-alta. Hija de Guardia Civil, hermana y descendiente de militares, Emilia Llanos vivi&oacute; rodeada de un abolengo del que, cuando los a&ntilde;os y una enfermedad respiratoria la recluyeron durante alg&uacute;n tiempo en la casa de Granada a la que fue a vivir, logr&oacute; escapar a trav&eacute;s del arte y la literatura. Encerrada entre cuatro paredes, la que acabar&iacute;a siendo el amor plat&oacute;nico de Lorca, fue la mujer m&aacute;s intelectual de los a&ntilde;os 10, 20 y 30 del pasado siglo de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Interesada por escritores de otros pa&iacute;ses, por el arte menos conocido y por los temas que merec&iacute;an ser debatidos en tertulias, logr&oacute; situarse como el referente para la generaci&oacute;n de plata del ambiente art&iacute;stico granadino. As&iacute; lo recuerda Jos&eacute; Javier Garc&iacute;a Montero, uno de sus mayores estudiosos: &ldquo;Ismael de la Serna, Manuel de Falla o Federico acud&iacute;an a ella atra&iacute;dos por su conocimiento del arte y la literatura&rdquo;. Causando, adem&aacute;s, un inter&eacute;s f&iacute;sico que, por su belleza, era pr&aacute;cticamente obligatorio.
    </p><p class="article-text">
        Pero c&oacute;mo no iba a causar inter&eacute;s una mujer que adem&aacute;s viv&iacute;a en la Alhambra. Primero en la Puerta del Vino y despu&eacute;s en la Calle Real del monumento nazar&iacute;, Emilia Llanos estableci&oacute; en la ciudad palatina su cuartel general de sue&ntilde;os. All&iacute; ley&oacute;, aprendi&oacute; y divulg&oacute; las novelas, los ensayos y las l&iacute;neas que llegaban a sus manos y que permitieron ser libre a una mujer de una &eacute;poca en la que la libertad no siempre estaba disponible para ellas. A principios del pasado siglo, comenz&oacute; a moverse por el ambiente intelectual granadino, lo que acabar&iacute;a uni&eacute;ndola de por vida a Federico Garc&iacute;a Lorca.
    </p><h2 class="article-text">La musa de Federico</h2><p class="article-text">
        De hecho, el encuentro entre Federico Garc&iacute;a Lorca y Emilia Llanos tiene algo de mito fundacional. Agosto de 1918. &Eacute;l, un joven inquieto que todav&iacute;a no hab&iacute;a construido el nombre que hoy lo atraviesa todo y ella, una mujer ya formada, trece a&ntilde;os mayor, que le&iacute;a a Maurice Maeterlinck cuando casi nadie en Granada sab&iacute;a siquiera pronunciarlo. Bast&oacute; una visita para que al d&iacute;a siguiente Lorca regresara solo con un ejemplar dedicado de &ldquo;Impresiones y paisajes&rdquo;. &ldquo;A la maravillosa Emilia Llanos, tesoro espiritual entre las mujeres de Granada&rdquo;, escribi&oacute;. No era una f&oacute;rmula. Era una declaraci&oacute;n de intenciones.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, la relaci&oacute;n se sostuvo en algo m&aacute;s profundo que la fascinaci&oacute;n inicial. Paseos por la Alhambra, conversaciones interminables, libros que iban y ven&iacute;an, versos le&iacute;dos en voz alta antes de ser publicados. &ldquo;Llegaron a ser confidentes absolutos&rdquo;, dice Garc&iacute;a Montero. Y a&ntilde;ade una afirmaci&oacute;n que tensiona el relato m&aacute;s conocido: &ldquo;Yo creo que s&iacute; hubo romance&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/federico-garcia-lorca-intimidad-cartas-ineditas-madre-revelan-joven-mito_1_13092486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las cartas</a>, con su lenguaje de cortejo, y la insistencia de Lorca en convertirla en interlocutora &uacute;nica, apuntan a una relaci&oacute;n que desborda lo estrictamente intelectual sin necesidad de ser reducida a una historia de amor convencional.
    </p><p class="article-text">
        Un intercambio de misivas entre ambos es lo que mejor explica esta relaci&oacute;n. A finales de 1920, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/lorca-sonrie-saluda-ventana_132_12785754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un Federico</a> que ya vive en la Residencia de Estudiantes de Madrid y que est&aacute; completamente embelesado por Emilia, le escribe confes&aacute;ndole su admiraci&oacute;n rom&aacute;ntica: &ldquo;Ayer paseaba por la Carrera de San Jer&oacute;nimo y vi a una mujer que se parec&iacute;a a ti: igual de alta, igual de elegante&rdquo;.&nbsp;Llega incluso a rogarle que le env&iacute;e una fotograf&iacute;a &ldquo;para que pueda verte m&aacute;s a menudo&rdquo; y a cambio &eacute;l le dedicar&iacute;a un poema. A lo que la propia Emilia contesta d&iacute;as despu&eacute;s rebajando las expectativas y la emoci&oacute;n del artista granadino. &ldquo;Le dice amigo varias veces en su respuesta&rdquo;, explica Garc&iacute;a Montero. 
    </p><p class="article-text">
        Un rechazo que, lejos de suponer el final de la relaci&oacute;n entre los dos, acabar&aacute; teniendo episodios que algunos estudiosos asumen que fueron de algo m&aacute;s que amigos, sobre todo en sus encuentros madrile&ntilde;os. Hay pruebas incluso de que Emilia fue importante en la creaci&oacute;n de &ldquo;Do&ntilde;a Rosita la soltera&rdquo;. Todo pese a que a Vicenta, la madre de Federico, no le gustaba demasiado por ser &ldquo;demasiado avanzada a su &eacute;poca&rdquo;. Pese a ello, la relaci&oacute;n entre ambas tambi&eacute;n acab&oacute; siendo duradera y cordial.
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo define a Emilia Llanos en ese v&iacute;nculo es que no ocupa el lugar que la historia suele reservar a las mujeres: no es musa, no es acompa&ntilde;ante, no es nota al pie. Es parte activa de la conversaci&oacute;n cultural de su tiempo. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cajon_flamenco/granada-1922-idea-lorca-falla-cambio-forma-entender-flamenco_1_9077048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Participa en la organizaci&oacute;n, junto con Manuel de Falla, del Concurso de Cante Jondo de 1922</a>, se sienta en las tertulias donde apenas hab&iacute;a presencia femenina y se convierte en referencia para quienes pasaban por la ciudad. &ldquo;Era la persona a la que acud&iacute;an cuando ven&iacute;a alguien importante a Granada&rdquo;, explica el investigador. No estaba en los m&aacute;rgenes: sosten&iacute;a el centro.
    </p><h2 class="article-text">Marchante de antig&uuml;edades</h2><p class="article-text">
        Su vida, adem&aacute;s, desborda cualquier etiqueta simplificadora. Comerciante de antig&uuml;edades, intermediaria en operaciones de alto nivel art&iacute;stico, anfitriona de intelectuales, modelo en campa&ntilde;as publicitarias de la &eacute;poca. Amiga de Zenobia Camprub&iacute;, la mujer de Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, con la que llega a establecer una relaci&oacute;n en el mundo de la compraventa de reliquias. Emilia, en palabras de su estudioso, &ldquo;era muy importante, influyente en muchos aspectos&rdquo;. Y, sin embargo, sometida a un control constante: no pod&iacute;a pasear sola, necesitaba acompa&ntilde;ante, viv&iacute;a dentro de un cors&eacute; social que limitaba incluso la expresi&oacute;n de sus propios deseos. &ldquo;Qu&eacute; tonta fui&rdquo;, llegar&iacute;a a escribir a&ntilde;os despu&eacute;s al recordar un poema que Lorca le dedic&oacute;. La conciencia de lo que no pudo ser tambi&eacute;n forma parte de su biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El verano de 1936 rompe definitivamente ese equilibrio precario. El asesinato de Lorca no s&oacute;lo acaba con una vida: desmantela otra. Emilia intenta intervenir, mover contactos, llegar a quienes pod&iacute;an frenar lo inevitable. &ldquo;Hizo lo imposible&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a Montero. Hay constancia de gestiones incluso con el militar golpista Queipo de Llano, que le contest&oacute; quit&aacute;ndose la responsabilidad. Hubo llamadas e intentos de activar influencias en el entorno del poder fascista. No fue suficiente. Y ese fracaso -m&aacute;s que una culpa directa- se convierte en una losa que ya no abandonar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el relato se vuelve opaco. Emilia se encierra en su casa de Plaza Nueva, a la que se traslad&oacute; despu&eacute;s de abandonar la Alhambra, reduce su vida al m&iacute;nimo, desaparece del espacio p&uacute;blico. &ldquo;La vida se le rompe&rdquo;, resume el investigador. Durante a&ntilde;os apenas hay rastro de ella, m&aacute;s all&aacute; de una existencia suspendida, atravesada por la ausencia. Se sabe que lleg&oacute; a ser contratada en la propia Alhambra como gu&iacute;a, puesto que pocas personas la conoc&iacute;an mejor que ella. Pero ni escribe, ni publica, ni reconstruye su lugar en la ciudad que hab&iacute;a habitado con tanta intensidad. El olvido, en este caso, no llega desde fuera: comienza como una decisi&oacute;n &iacute;ntima, como una forma de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; hasta mediados de los a&ntilde;os cincuenta cuando vuelva a asomarse, empujada por la investigaci&oacute;n de Agust&iacute;n Pen&oacute;n sobre la muerte de Lorca. Entonces colabora, aporta informaci&oacute;n, incluso plantea la posibilidad de adquirir terrenos donde podr&iacute;a estar enterrado el poeta. Tambi&eacute;n desliza una idea que sigue incomodando d&eacute;cadas despu&eacute;s: que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/federico-justicia-investiga-crimenes-franquismo-barranco-fusilaron-lorca_1_11316148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lorca no se encuentra en V&iacute;znar</a>. Su papel en la construcci&oacute;n de la memoria del escritor es activo, pero vuelve a quedar en segundo plano.
    </p><h2 class="article-text">El olvido de ser mujer</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? La respuesta, en realidad, es m&aacute;s estructural que biogr&aacute;fica. &ldquo;Lo que ha pasado en Granada es lo que le ha pasado a las mujeres&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Montero. Emilia no dej&oacute; obra firmada, no public&oacute; libros, no construy&oacute; un legado que pudiera archivarse en bibliotecas. Su aportaci&oacute;n fue otra: tejer relaciones, sostener espacios, impulsar conversaciones. Y esa forma de estar en el mundo, fundamental pero invisible, es la que la historia ha tendido a borrar.
    </p><p class="article-text">
        Falleci&oacute; en agosto de 1967, 31 a&ntilde;os despu&eacute;s del asesinato de Lorca. Hoy, su tumba en el cementerio de Granada -elegante, discreta, casi silenciosa- funciona como met&aacute;fora de todo lo dem&aacute;s. Hace unos a&ntilde;os estuvo a punto de ser desahuciada por los impagos propios de una descendencia que tampoco la recuerda. &ldquo;Tuve que pagar 1.500 euros de mi bolsillo para salvar el nicho porque la quer&iacute;an trasladar a un osario com&uacute;n&rdquo;, confiesa Garc&iacute;a Montero.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, la intervenci&oacute;n del estudioso salv&oacute; el espacio f&iacute;sico en el que reposa una mujer tan adelantada a su tiempo, que el tiempo se olvid&oacute; de ella. All&iacute; descansa una persona que fue central en su &eacute;poca y que, sin embargo, ha quedado fuera del relato. No por falta de relevancia, sino por la manera en que decidimos contar la historia. Porque a veces no se trata de qui&eacute;n estuvo, sino de a qui&eacute;n decidimos mirar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/emilia-llanos-olvidada-intelectual-lorca-enamoro_1_13122845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a11a651d-677b-4ba4-84d7-a70cd28d3cc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140174.jpg" length="211322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a11a651d-677b-4ba4-84d7-a70cd28d3cc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140174.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211322" width="1244" height="700"/>
      <media:title><![CDATA[Emilia Llanos, la olvidada intelectual de la que Lorca se enamoró]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a11a651d-677b-4ba4-84d7-a70cd28d3cc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140174.jpg" width="1244" height="700"/>
      <media:keywords><![CDATA[Federico García Lorca,Memoria Histórica,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jon-Mirena Landa, experto en violencia política: "La dictadura se acabó, pero la tortura continuó en España en los 80"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jon-mirena-landa-experto-violencia-politica-dictadura-acabo-tortura-continuo-espana-80_1_13260202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e323de8-e908-4744-8b10-b333d32292ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jon-Mirena Landa, experto en violencia política: &quot;La dictadura se acabó, pero la tortura continuó en España en los 80&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de Derecho Penal de la Universidad del País Vasco defiende desplegar la ley de Memoria y extender las comisiones de reparación de abusos policiales: "Las historias negras que no se limpian dejan rastro"</p><p class="subtitle">Las trabas de los archivos para que Blanca Serra sepa qué policías franquistas la torturaron: “Es muy frustrante”
</p></div><p class="article-text">
        Jon-Mirena Landa es catedr&aacute;tico&nbsp;de Derecho Penal&nbsp;en la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UVP-EHU) y&nbsp;director de la C&aacute;tedra UNESCO de Derechos Humanos y Poderes P&uacute;blicos. Especializado en violencia pol&iacute;tica, forma parte de la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-bloqueada-comision-reconocimiento-victimas-violencia-policial-falta-forenses_1_12646967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comisi&oacute;n para el reconocimiento de v&iacute;ctimas de abusos policiales en Euskadi</a>, una iniciativa que ve exportable para abordar la escucha y reconocimiento de los represaliados del franquismo y la transici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de poner a unas v&iacute;ctimas frente a otras, sino que todos aquellos que han sufrido una violencia injusta deben ser reparados&rdquo;, defiende Landa, que fue uno de los ponentes de unas jornadas <a href="https://www.udg.edu/ca/udg/detall-noticies/eventid/64146" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la Universitat de Girona</a> sobre formas de reparar a v&iacute;ctimas que han encontrado un muro en los juzgados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha investigado sobre </strong><a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=922262" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>las &ldquo;v&iacute;ctimas invisibles&rdquo;</strong></a><strong> de violencia pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. &iquest;Qui&eacute;nes son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son las v&iacute;ctimas de violencia pol&iacute;tica del Estado tanto en la din&aacute;mica del contraterrorismo en el Pa&iacute;s Vasco como los opositores de la dictadura despu&eacute;s de 1978. La dictadura se acab&oacute;, pero la tortura continu&oacute;, y de forma muy exagerada, en los a&ntilde;os 80. Estas v&iacute;ctimas, que no son protot&iacute;picas, han sido negadas o tratadas de peor condici&oacute;n que las v&iacute;ctimas de ETA. No se trata de hacer una competici&oacute;n, pero en Espa&ntilde;a ha habido unas v&iacute;ctimas de segunda, que no han conocido la justicia penal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un primer grupo de estas v&iacute;ctimas son las del contexto de la lucha antiterrorista. &iquest;Se han contabilizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un primer informe del Gobierno vasco de 2013, tras el fin de la violencia letal de ETA, cifr&oacute; en al menos 167 v&iacute;ctimas mortales y m&aacute;s de 1.100 heridos, bien por violencia de la Polic&iacute;a, bien por elementos contraterroristas que actuaban en colusi&oacute;n con las fuerzas de seguridad. En la actualidad se ha contabilizado ya a 240 v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando hablamos de violencia de Estado en la lucha contra ETA la imagen autom&aacute;tica son las v&iacute;ctimas del GAL y </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/olga-tubau-abogada-segundo-marey-detras-x-gal-tenia-felipe-gonzalez_1_9703982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el caso Segundo Marey</strong></a><strong>. &iquest;Al resto de v&iacute;ctimas se las ha reparado lo suficiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El GAL existi&oacute; pero no solo es el GAL. En los 70 y los 80, grupos como el&nbsp;Batall&oacute;n Vasco Espa&ntilde;ol o la Triple A se dan el relevo en las reivindicaciones de violencia pol&iacute;tica. Y tambi&eacute;n se han identificado, claramente, elementos parapoliciales, o incontrolados, que cuentan con la aquiescencia del Estado para llevar a cabo su violencia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hubo algunos casos excepcionales de enjuiciamiento, pero la gran bolsa de muertos, heridos y torturados no ha conocido la justicia penal, y no existen a nivel oficial. Lo que s&iacute; ha habido es un debate, tanto en el Pa&iacute;s Vasco como en Navarra, en el que se ha conseguido aprobar dos leyes para crear dos comisiones de valoraci&oacute;n, similares a las impulsadas en relaci&oacute;n con los abusos de la Iglesia, para generar una investigaci&oacute;n y reparar a las v&iacute;ctimas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En todos los Estados democráticos hay programas de reparación para víctimas de violencia política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las comisiones nacieron tras una batalla por tierra, mar y aire en el plano jur&iacute;dico contra ellas. Se dec&iacute;a que iban a actuar como jueces, y no es cierto. En todos los Estados democr&aacute;ticos hay programas de reparaci&oacute;n para v&iacute;ctimas de violencia pol&iacute;tica. Se ha logrado que emerjan m&aacute;s damnificados, a los que se ha reconocido como v&iacute;ctimas. Se ha conseguido darles lo que m&aacute;s piden: algo de verdad. Las v&iacute;ctimas no reivindican tanto una indemnizaci&oacute;n, que tambi&eacute;n reciben, sino que quede constancia de que se les lesion&oacute; o tortur&oacute; o a que a su familiar lo mataron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de casos han visto las comisiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pelotazos en manifestaciones, detenciones con grav&iacute;simas agresiones en los centros de detenci&oacute;n, incluso con agresiones sexuales, controles de carretera con muertos&hellip; Todos esos excesos, abusos y violaciones graves de los derechos humanos, en su momento no se enjuiciaron porque la polic&iacute;a no investig&oacute;&nbsp;o se investig&oacute; lo m&iacute;nimo, y los jueces y fiscales miraron para otro lado y no hicieron su trabajo, con lo que los procedimientos se dilataron, archivaron o prescribieron. Es un supuesto cl&aacute;sico en casos de excesos de los aparatos del Estado: el propio Estado se autoencubre y los tapa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su trabajo ayuda a la reconciliaci&oacute;n en el Pa&iacute;s Vasco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; logrando cierta verdad y reparaci&oacute;n para estas v&iacute;ctimas. Se est&aacute; logrando tambi&eacute;n cierta visibilidad, aunque medi&aacute;ticamente bastante enclaustrada en el Pa&iacute;s Vasco y Navarra. Pero es un trabajo muy necesario para la reconciliaci&oacute;n del tejido social: aqu&iacute; no se trata de poner unas v&iacute;ctimas frente a otras, sino que todos aquellos que han sufrido una violencia injusta deben ser reparados.
    </p><p class="article-text">
        A las v&iacute;ctimas de ETA pendientes de reparaci&oacute;n, hay que repararlas y trabajar a su favor. Pero estas otras v&iacute;ctimas que estaban totalmente fuera de foco tambi&eacute;n merecen reparaci&oacute;n y una respuesta. Seguramente en el contexto polarizador del terrorismo no se pod&iacute;a hacer, y por eso se hace ahora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f70402d-4142-4edb-98e2-220a57c45b8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Landa, durante la entrevista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Landa, durante la entrevista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La labor de estas comisiones se puede comprender m&aacute;s desde Catalunya y otras periferias del Estado que desde Madrid?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a ser as&iacute; porque no es una cuesti&oacute;n de &lsquo;politiqueo&rsquo;. No estoy hablando de un discurso o una labor que beneficie a un partido pol&iacute;tico u otro. Hemos reconocido ya a 240 v&iacute;ctimas, y decenas de ellas no tienen absolutamente nada que ver con ning&uacute;n color pol&iacute;tico. Un d&iacute;a fueron detenidas, les metieron cuatro d&iacute;as en una comisar&iacute;a y les destrozaron la vida con un derrumbe psiqui&aacute;trico irrecuperable. Eso tiene un impacto en la persona y su familia respecto, por ejemplo, la percepci&oacute;n de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos una democracia en la que todos creamos en las instituciones, tendr&aacute; que atenderse tambi&eacute;n esta realidad. No es una realidad de suma cero: atender a estas v&iacute;ctimas no quita legitimidad a las de ETA. Las pol&iacute;ticas de acompa&ntilde;amiento a las v&iacute;ctimas de ETA siguen siendo muy necesarias, pero en el pasado a su alrededor se gener&oacute; un relato inaceptable para condenar al olvido otras violaciones de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; le ha costado tanto al Estado y a sus responsables pol&iacute;ticos reconocer esta violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le sigue costando: la Ley de Memoria Democr&aacute;tica tiene una disposici&oacute;n adicional que por primera vez ampl&iacute;a el espectro del &aacute;mbito objetivo de la ley desde 1978 a 1983 para tratar la violencia que se produjo en la transici&oacute;n. Pero el Estado atiende de manera muy t&iacute;mida a estas v&iacute;ctimas. Parece que va contra la democracia reconocer que a partir de la entrada en la Constituci&oacute;n se produjeron tambi&eacute;n violaciones graves de derechos humanos. En realidad, la grandeza de un Estado democr&aacute;tico no es el cuerpo formal de su democracia, sino c&oacute;mo la ejerce.&nbsp;Y se ejerce reconociendo tambi&eacute;n aquellos derechos humanos que han quedado por el camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque ha habido investigaciones, los represaliados del franquismo y la transici&oacute;n siguen encontrando un muro en la Justicia. &iquest;Un ejemplo a seguir para estas v&iacute;ctimas ser&iacute;an las comisiones que ha impulsado en el Pa&iacute;s Vasco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un mecanismo previsto por la ley de Memoria, y tiene potencial, pero ser&aacute; real cuando se lo tomen en serio. Si no nos gusta el nombre de comisi&oacute;n de la verdad,&nbsp;le llamamos de otra manera.&nbsp;Pero lo que no puede ser es que estas personas no est&eacute;n atendidas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la judicatura, donde se ha impuesto una doctrina muy conservadora (que no era la &uacute;nica posible) para no atender los est&aacute;ndares de derechos humanos&nbsp;y a las v&iacute;ctimas, hay un espacio intermedio&nbsp;que son los mecanismos de verdad, que se pueden instrumentar a trav&eacute;s&nbsp;de leyes administrativas y expedientes que no tienen que ser fr&iacute;os. Al contrario, pueden ser mecanismos que se llenen el coraz&oacute;n&nbsp;con lo que es la doctrina del derecho internacional&nbsp;y de los derechos humanos y llamen a las cosas&nbsp;por su nombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si medio país está contra las leyes de memoria, es muy difícil hacer memoria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; tarda tanto en moverse esta maquinaria&nbsp;institucional del Estado en memoria democr&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay varias razones.&nbsp;Medio pa&iacute;s&nbsp;no cree en esas leyes: cuando el PP ha llegado al poder en distintas instituciones,&nbsp;le ha quitado el presupuesto. Cancelaron la asignatura de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, que educaba a los alumnos en derechos humanos y era una sugerencia del Consejo de Europa, y nos debilit&oacute;. &iquest;C&oacute;mo se puede quitar la educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a&nbsp;en un Estado democr&aacute;tico?&nbsp;Ello no quita la capacidad de los actuales responsables del Gobierno para impulsar la ley de Memoria, aunque habr&iacute;a que pregunt&aacute;rselo a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hist&oacute;ricamente en Europa la v&iacute;ctima&nbsp;de primera es precisamente&nbsp;la de la violencia del Estado a su m&aacute;ximo nivel: la v&iacute;ctima del Holocausto.&nbsp;Por contra, en Espa&ntilde;a&nbsp;la v&iacute;ctima protot&iacute;pica es la del terrorismo. Todo ello genera una contenci&oacute;n&nbsp;por parte de medio pa&iacute;s,&nbsp;que no quiere mirar a los ojos&nbsp;a la historia&nbsp;y que sigue, de alguna manera,&nbsp;convalidando una especie&nbsp;de historia de Espa&ntilde;a&nbsp;como si la dictadura no fuera lo que fue.&nbsp;Si medio pa&iacute;s est&aacute; contra las leyes de memoria,&nbsp;es muy dif&iacute;cil hacer memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay muchas v&iacute;ctimas que se quejan de </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cat/trabas-archivos-blanca-serra-sepa-policias-franquistas-torturaron-frustrante_1_12350202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>las dificultades que les ponen los archivos para acceder a la documentaci&oacute;n de sus detenciones.</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        Esto muestra&nbsp;donde estamos: hay&nbsp;leyes de v&iacute;ctimas&nbsp;bien articuladas jur&iacute;dicamente, pero&nbsp;hay muchas instituciones&nbsp;que colaboran y otras muchas instituciones que no colaboran. En nuestra comisi&oacute;n de colaboraci&oacute;n, cuando no colaboran lo decimos&nbsp;y se va haciendo presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; instituciones colaboran menos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los archivos militares. Muchas veces a la judicatura&nbsp;le cuesta, dice que no tiene medios y&nbsp;echan balones fuera. Pero incluso con la propia administraci&oacute;n&nbsp;auton&oacute;mica&nbsp;a veces no es&nbsp;todo tan claro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque todav&iacute;a se est&aacute; sujeto a la arbitrariedad. Muchas veces depende de que un archivero te d&eacute; o no unos datos cuando hay una ley de v&iacute;ctimas&nbsp;que articula una comisi&oacute;n de valoraci&oacute;n&nbsp;que tiene unos poderes investigativos&nbsp;tasados&nbsp;para poder recabar la documentaci&oacute;n. Pero cuando&nbsp;emergen las personas reconocidas&nbsp;y se van conociendo sus historias de vida, la verdad empuja la verdad&nbsp;y es m&aacute;s dif&iacute;cil de tapar.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la madurez suficiente&nbsp;como para que haya una comisi&oacute;n de&nbsp;la verdad tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. Es bueno que todos los abusos se limpien, no con una voluntad&nbsp;de estar constantemente con comisiones de clarificaci&oacute;n, que tambi&eacute;n tienen que tener un tiempo tasado. Si se hace bien el trabajo, aunque no pueda hacerse todo pero quede limpio, la salud democr&aacute;tica mejorar&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos la madurez suficiente como para que haya una comisión de la verdad también en España</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a tener &eacute;xito una comisi&oacute;n de este tipo a nivel estatal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero ser&iacute;a&nbsp;tom&aacute;rsela en serio y que las personas que participaran&nbsp;fueran&nbsp;del m&aacute;ximo prestigio&nbsp;y que no sea para hacer un juego partidario. Tambi&eacute;n tenemos que imbuirnos&nbsp;de la cultura del derecho internacional&nbsp;de los derechos humanos,&nbsp;que ha quedado&nbsp;demasiado fuera del foco&nbsp;(es otro da&ntilde;o colateral de la dictadura).
    </p><p class="article-text">
        El derecho internacional de los derechos humanos no es para gente buena&nbsp;que tiene el coraz&oacute;n&nbsp;henchido de buenos deseos. La Constituci&oacute;n dice que hay que interpretar todas las leyes&nbsp;conforme a lo que dicen&nbsp;los est&aacute;ndares internacionales de derechos humanos. No lo han querido hacer los jueces, pues actuemos estrat&eacute;gicamente impulsando las leyes de v&iacute;ctimas&nbsp;y mejorando los mecanismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas de las v&iacute;ctimas en el caso&nbsp;de las del tardofranquismo y transici&oacute;n&nbsp;ya est&aacute;n empezando a morirse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto nos pas&oacute; en la comisi&oacute;n de valoraci&oacute;n del Pa&iacute;s Vasco y es un drama. No estamos hablando de cualquier cosa, estamos hablando de personas a las que funcionarios p&uacute;blicos&nbsp;en el ejercicio de sus cargos&nbsp;han torturado. Se trata de atender&nbsp;est&aacute;ndares asentados&nbsp;en todo nuestro entorno europeo&nbsp;que son verdad, justicia, reparaci&oacute;n&nbsp;y garant&iacute;as de no repetici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias&nbsp;de no mirar con seriedad al pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comporta un lastre para hoy y para el futuro, por ejemplo en pol&iacute;ticas en las que se necesitar&iacute;a consenso y no lo hay. Tambi&eacute;n en determinados cuerpos funcionariales: a veces, en ciertos sectores de la judicatura y la Fiscal&iacute;a, hay una mirada de arrastre porque en su momento no se depuraron. &iquest;Por qu&eacute; casi siempre&nbsp;hay mayor&iacute;a conservadora&nbsp;en determinados cuerpos del Estado?&nbsp;&iquest;Representan a la pluralidad del pa&iacute;s? Hay muchos deberes que no se atendieron&nbsp;y lastran el funcionamiento de las instituciones hoy, no solo en la violencia de motivaci&oacute;n pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n a la hora de controlar los abusos policiales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estamos pagando&nbsp;las consecuencias&nbsp;del modelo de transici&oacute;n espa&ntilde;ola, caracterizado por el olvido, en vez del argentino, donde se juzg&oacute; a los responsables de la dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Hay muchas personas&nbsp;que tienen reservas respecto al Estado democr&aacute;tico&nbsp;por la experiencia&nbsp;que tuvieron con&nbsp;la Polic&iacute;a. Las historias negras&nbsp;que no se limpian dejan rastro&nbsp;en muchas personas que no van a confiar&nbsp;en las fuerzas de seguridad, lo que les dificultar&aacute; convertirse en un cuerpo de proximidad y comunitario. Hay que atender a las v&iacute;ctimas y a sus familiares porque son espinas&nbsp;que est&aacute;n clavadas en las historias de vida&nbsp;de nuestros ciudadanos. Sacando&nbsp;esas espinas, conseguiremos recuperar el tejido social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jon-mirena-landa-experto-violencia-politica-dictadura-acabo-tortura-continuo-espana-80_1_13260202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:28:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6e323de8-e908-4744-8b10-b333d32292ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="357261" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6e323de8-e908-4744-8b10-b333d32292ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="357261" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jon-Mirena Landa, experto en violencia política: "La dictadura se acabó, pero la tortura continuó en España en los 80"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6e323de8-e908-4744-8b10-b333d32292ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[ETA,Franquismo,Transición,Memoria Histórica,Derecho Internacional,Torturas,Violencia institucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una cantera cerca de Bolemin destapa restos de 14 soldados alemanes y añade un nuevo capítulo a la Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cantera-cerca-bolemin-destapa-restos-14-soldados-alemanes-anade-nuevo-capitulo-segunda-guerra-mundial-pm_1_13275812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d420c845-f43a-486c-a4e7-1dec411a84c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una cantera cerca de Bolemin destapa restos de 14 soldados alemanes y añade un nuevo capítulo a la Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los responsables públicos impulsaron tareas arqueológicas en la zona con el objetivo de determinar cuántas personas habían sido inhumadas y qué ocurrió allí</p><p class="subtitle">Arqueólogos encuentran bajo Notre Dame un yacimiento que recorre 1.700 años de historia parisina
</p></div><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n masiva dej&oacute; tantos rastros que muchos episodios de la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong> quedaron documentados con gran detalle. Entre los m&aacute;s conocidos figura la batalla de Stalingrado, donde la ofensiva alemana choc&oacute; con una resistencia sovi&eacute;tica que transform&oacute; el rumbo del conflicto. Aquel enfrentamiento concentr&oacute; meses de combates, hambre y desgaste humano en una lucha por el control de una ciudad estrat&eacute;gica. Su desarrollo mostr&oacute; hasta qu&eacute; punto una guerra pod&iacute;a consumir recursos y vidas a una escala enorme. La<strong> derrota alemana en Stalingrado</strong> abri&oacute; una etapa de retroceso militar que tendr&iacute;a consecuencias en todo el frente oriental, aunque el conflicto todav&iacute;a guarda historias y enterramientos que permanecieron ocultos durante d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">Unos trabajos extractivos sacaron a la luz un enterramiento</h2><p class="article-text">
        Una de esas huellas ha aparecido cerca de la localidad de Boleminna <strong>fosa com&uacute;n desconocida con los restos de 14 soldados alemanes </strong>ha salido a la luz cerca de la localidad de Bolemin, en el oeste de Polonia. El hallazgo se produjo durante trabajos de movimiento de tierras en una cantera de Efekt-Silikaty y dio pie a una investigaci&oacute;n oficial para <strong>determinar qui&eacute;nes eran los fallecidos </strong>y en qu&eacute; circunstancias fueron enterrados.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n comenz&oacute; despu&eacute;s de que el trabajador<strong> Pawe&#322; Gontarczyk</strong> detectara huesos y calzado militar muy cerca de la superficie mientras manejaba una cargadora. Tras comunicar el descubrimiento a las autoridades, la Fiscal&iacute;a de Distrito de Gorz&oacute;w Wielkopolski orden&oacute; una<strong> investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica y la exhumaci&oacute;n </strong>del lugar para comprobar el alcance del hallazgo.
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones posteriores confirmaron que se trataba de una tumba poco profunda vinculada a la Segunda Guerra Mundial. Los especialistas indicaron que ese enterramiento<strong> no figuraba en los archivos conocidos</strong>, una circunstancia que convierte el lugar en una incorporaci&oacute;n relevante para el conocimiento hist&oacute;rico de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Varias piezas ofrecieron pistas sobre las v&iacute;ctimas localizadas</h2><p class="article-text">
        Entre los objetos recuperados aparecieron varias piezas relacionadas con los soldados enterrados. Una <strong>chapa militar de identificaci&oacute;n</strong> podr&iacute;a permitir conocer la identidad de al menos una de las v&iacute;ctimas. Los investigadores tambi&eacute;n localizaron un objeto con el nombre <em><strong>Dechriste</strong></em>, un detalle que podr&iacute;a resultar &uacute;til en futuras comprobaciones.
    </p><p class="article-text">
        La cronolog&iacute;a m&aacute;s probable sit&uacute;a el enterramiento en los &uacute;ltimos meses de la guerra. Durante el avance sovi&eacute;tico hacia Alemania, amplias zonas del oeste de la actual Polonia vivieron movimientos militares intensos y combates que dejaron<strong> enterramientos improvisados o nunca registrados de forma oficial</strong>. Ese contexto ayuda a explicar por qu&eacute; algunos restos contin&uacute;an apareciendo d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n relacionan el hallazgo con las transformaciones sufridas por el paisaje local. A&ntilde;os de extracci&oacute;n de materias primas para la producci&oacute;n de silicatos modificaron terrenos que anteriormente eran praderas o espacios abiertos. Esa actividad puede sacar a la luz vestigios ocultos durante d&eacute;cadas, aunque tambi&eacute;n puede da&ntilde;arlos si no se detectan a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los restos humanos y los artefactos recuperados siguen ahora bajo examen especializado. El equipo encargado de los trabajos agradeci&oacute; la colaboraci&oacute;n de la fiscal Ilona Szyszkowska-Dominiak y de la empresa Efekt-Silikaty, adem&aacute;s de destacar la actuaci&oacute;n de Gontarczyk por avisar de inmediato a las autoridades. Gracias a esa comunicaci&oacute;n fue posible <strong>preservar el lugar y continuar una investigaci&oacute;n que todav&iacute;a busca poner nombre</strong> a los soldados enterrados.
    </p><p class="article-text">
        La exhumaci&oacute;n permiti&oacute; establecer con certeza que la fosa conten&iacute;a los restos de 14 soldados alemanes. Esa cifra constituye el dato principal de un descubrimiento que a&ntilde;ade una<strong> nueva pieza a la historia de los combates librados en la regi&oacute;n</strong> durante el final de la Segunda Guerra Mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cantera-cerca-bolemin-destapa-restos-14-soldados-alemanes-anade-nuevo-capitulo-segunda-guerra-mundial-pm_1_13275812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 14:18:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d420c845-f43a-486c-a4e7-1dec411a84c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="174149" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d420c845-f43a-486c-a4e7-1dec411a84c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174149" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una cantera cerca de Bolemin destapa restos de 14 soldados alemanes y añade un nuevo capítulo a la Segunda Guerra Mundial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d420c845-f43a-486c-a4e7-1dec411a84c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Arqueología,Memoria Histórica,Nazis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los primeros juicios de la memoria llegan a Cádiz: la dignificación de cinco represaliados 90 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/primeros-juicios-memoria-llegan-cadiz-dignificacion-cinco-represaliados-90-anos-despues_1_13273716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8760890c-006e-4232-a77d-80492a7aa2fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los primeros juicios de la memoria llegan a Cádiz: la dignificación de cinco represaliados 90 años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fiscalía impulsa los primeros procedimientos judiciales en la provincia al amparo de la Ley de Memoria Democrática para declarar ilegítimas y nulas las condenas sufridas por un gobernador civil, un diputado republicano, un sindicalista, un médico y un militar represaliados tras el golpe de Estado de 1936</p><p class="subtitle">Hacer justicia 90 años después: la Fiscalía de Cádiz ultima dos denuncias clave sobre la represión franquista</p></div><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica dar&aacute; un paso in&eacute;dito en C&aacute;diz el pr&oacute;ximo 17 de junio. Ese d&iacute;a comenzar&aacute;n en los juzgados de San Jos&eacute; las primeras vistas destinadas a declarar ileg&iacute;timas y nulas las condenas y represalias sufridas por cinco v&iacute;ctimas del franquismo, en unos procedimientos impulsados por la <a href="https://www.facebook.com/CadizMemoriaHistorica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n y la Divulgaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica en C&aacute;diz</a> y la Fiscal&iacute;a de Memoria Democr&aacute;tica. Es un paso que los colectivos memorialistas consideran hist&oacute;rico porque abre una v&iacute;a judicial novedosa para reparar, aunque sea simb&oacute;licamente, a quienes fueron represaliados tras el golpe militar de julio de 1936. 
    </p><p class="article-text">
        No habr&aacute; acusados en el banquillo ni responsabilidades penales que depurar. Lo que se juzgar&aacute; ser&aacute; la posibilidad de que el Estado reconozca oficialmente que cinco v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista nunca debieron ser perseguidas, condenadas o castigadas. La iniciativa parte de la Fiscal&iacute;a de Memoria Democr&aacute;tica de C&aacute;diz, creada al amparo de la legislaci&oacute;n estatal aprobada en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el presidente de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n y Divulgaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de C&aacute;diz, Felipe Barbosa, el origen de estos procedimientos se remonta a una reuni&oacute;n celebrada en oto&ntilde;o de 2024 con el entonces reci&eacute;n nombrado <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/memoria-historica-no-politica-justicia-victimas_128_12634992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiscal de Memoria, Jos&eacute; Miguel Ruiz de Molina</a>. Los memorialistas plantearon entonces una cuesti&oacute;n evidente: si la persecuci&oacute;n penal de los responsables era ya imposible por el tiempo transcurrido, &iquest;qu&eacute; mecanismos quedaban para hacer justicia?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta fue explorar la v&iacute;a de los expedientes de jurisdicci&oacute;n voluntaria. Un procedimiento civil que permite revisar y declarar ileg&iacute;timas las actuaciones represivas sufridas por determinadas personas durante la dictadura. El objetivo no es castigar a nadie, sino restaurar oficialmente el honor y la dignidad de quienes fueron convertidos en enemigos por defender la legalidad republicana o por su actividad profesional, sindical o pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron asesinados, apartados de sus trabajos, humillados, y sus familias tuvieron que pasar un calvario muy grande&rdquo;, resume Barbosa. Lo que se busca ahora es &ldquo;recuperar su anterior estatus profesional y familiar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una represi&oacute;n sistem&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        Los colectivos memorialistas ven en estas vistas la apertura de una v&iacute;a judicial que nunca existi&oacute; para cientos de represaliados gaditanos. Durante d&eacute;cadas, historiadores, investigadores y familiares han reconstruido sus historias en libros, archivos y testimonios. Ahora ser&aacute; un juez quien reciba esa documentaci&oacute;n, la incorpore a un procedimiento y determine institucionalmente que aquellas condenas y represalias fueron ileg&iacute;timas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bba0970b-ce42-4191-b81d-c5868abfedb8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Solicitud de información y antecedentes sobre el médico Pablo Bauzano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Solicitud de información y antecedentes sobre el médico Pablo Bauzano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La historia de estos expedientes comienza en una provincia donde la violencia franquista se despleg&oacute; con rapidez tras el golpe militar de julio de 1936. C&aacute;diz fue una de las primeras ciudades en caer en manos de los sublevados. La resistencia apenas pudo sostenerse durante unas horas. Hubo barricadas, enfrentamientos armados, el Gobierno Civil cercado y el Ayuntamiento convertido en uno de los objetivos prioritarios de los golpistas. Despu&eacute;s lleg&oacute; la represi&oacute;n sistem&aacute;tica. Historiadores como Jos&eacute; Luis Guti&eacute;rrez Molina han documentado c&oacute;mo jueces, abogados y fiscales militarizados instruyeron en 1937 un total de 456 procedimientos sumar&iacute;simos de urgencia que afectaron a unas 1.300 personas. Muchos otros represaliados nunca llegaron siquiera a tener un juicio formal. 
    </p><p class="article-text">
        Los cinco casos seleccionados pretenden representar distintas formas de esa represi&oacute;n. Uno de ellos es Mariano Zapico, gobernador civil de C&aacute;diz cuando se produjo el golpe de Estado. Como m&aacute;xima autoridad del Gobierno de la Rep&uacute;blica en la provincia, intent&oacute; coordinar la resistencia frente a los militares sublevados. Su caso simboliza el derrumbe violento de las instituciones democr&aacute;ticas y la persecuci&oacute;n de quienes intentaron mantener la legalidad constitucional en aquellos d&iacute;as decisivos de julio de 1936. Barbosa lo define como la figura que trat&oacute; de organizar la respuesta de ciudadanos y fuerzas leales frente a unos golpistas que contaban con una aplastante superioridad militar. 
    </p><h2 class="article-text">El diputado y el m&eacute;dico</h2><p class="article-text">
        Junto a &eacute;l figura <a href="https://www.youtube.com/watch?v=v8TCS_UJ2Vk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Mu&ntilde;oz Mart&iacute;nez</a>, probablemente el dirigente republicano m&aacute;s relevante de la provincia de C&aacute;diz durante la II Rep&uacute;blica. Diputado en Cortes y una de las figuras pol&iacute;ticas m&aacute;s influyentes del republicanismo gaditano, su incorporaci&oacute;n a estas diligencias ha sido promovida tambi&eacute;n por su familia, encabezada por su nieta Lola Esteban. Su caso representa la persecuci&oacute;n contra quienes encarnaron el proyecto pol&iacute;tico derrotado por la fuerza de las armas. 
    </p><p class="article-text">
        La historia m&aacute;s detalladamente documentada es quiz&aacute;s la de Pablo Bauzano Guill&eacute;n. Nacido en Chipiona en 1904, m&eacute;dico municipal, miembro de Izquierda Republicana y mas&oacute;n desde 1927, fue jefe del Servicio de Desinfecci&oacute;n de la Beneficencia Municipal de C&aacute;diz. Tras el golpe sigui&oacute; atendiendo a heridos en la Casa de Socorro. Primero fue sometido a arresto domiciliario y despu&eacute;s detenido de nuevo. Entre los hechos utilizados contra &eacute;l figuraba la escucha de emisoras gubernamentales a trav&eacute;s de un aparato de radio instalado en el Parque de Desinfecci&oacute;n Municipal. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellas acusaciones desembocaron en un consejo de guerra celebrado en mayo de 1937. Bauzano fue condenado a muerte por &ldquo;rebeli&oacute;n militar&rdquo;, una paradoja jur&iacute;dica que convirti&oacute; en rebeldes a quienes permanecieron fieles al Gobierno leg&iacute;timo. La sentencia fue anulada por defectos formales, pero la persecuci&oacute;n continu&oacute;. Volvi&oacute; a ser juzgado, fue condenado por el Tribunal para la Represi&oacute;n de la Masoner&iacute;a y el Comunismo, sometido a un expediente de responsabilidades pol&iacute;ticas y depurado profesionalmente. Su trayectoria resume el funcionamiento de una maquinaria represiva que no se limit&oacute; a los fusilamientos, sino que busc&oacute; la exclusi&oacute;n social, profesional y econ&oacute;mica de los vencidos. 
    </p><h2 class="article-text">El capit&aacute;n y el sindicalista</h2><p class="article-text">
        Otro de los expedientes corresponde a Julio Ramos Hermoso, capit&aacute;n de Artiller&iacute;a destinado en C&aacute;diz. Fue condenado a seis a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Su presencia en estas vistas recuerda que la represi&oacute;n tambi&eacute;n alcanz&oacute; a militares que permanecieron leales a la Rep&uacute;blica y que fueron castigados precisamente por no secundar el golpe. 
    </p><p class="article-text">
        La quinta historia es la de Jos&eacute; D&iacute;az D&iacute;az, secretario del metal de UGT de C&aacute;diz. Fue asesinado y se ha convertido en el representante simb&oacute;lico de miles de trabajadores, sindicalistas y dirigentes obreros perseguidos tras el triunfo de los sublevados. Su nombre lleva ahora ante los tribunales la memoria de un movimiento obrero que sufri&oacute; una de las represiones m&aacute;s intensas de toda la provincia. 
    </p><p class="article-text">
        Felipe Barbosa reconoce el car&aacute;cter simb&oacute;lico de estos procedimientos, pero rechaza que se trate &uacute;nicamente de un gesto. &Eacute;l y miembros de la asociaci&oacute;n comparecer&aacute;n como testigos para ratificar la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica aportada a la Fiscal&iacute;a. Tambi&eacute;n participar&aacute;n familiares de las v&iacute;ctimas. El objetivo es que los tribunales declaren la ilegalidad y la ilegitimidad de las sanciones y condenas impuestas a estas personas y que esa declaraci&oacute;n sirva de precedente para otros muchos casos. 
    </p><p class="article-text">
        La importancia de lo que ocurrir&aacute; el 17 de junio reside precisamente ah&iacute;. Durante d&eacute;cadas, estas historias sobrevivieron en archivos, investigaciones acad&eacute;micas y recuerdos familiares. Ahora pasar&aacute;n a formar parte de un procedimiento judicial. La aspiraci&oacute;n de quienes han impulsado el proceso es sencilla y ambiciosa al mismo tiempo: que un juez afirme oficialmente que aquellas personas no fueron culpables de nada. Fueron v&iacute;ctimas. Que se haga justicia, aunque sea 90 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/primeros-juicios-memoria-llegan-cadiz-dignificacion-cinco-represaliados-90-anos-despues_1_13273716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 19:16:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8760890c-006e-4232-a77d-80492a7aa2fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52435" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8760890c-006e-4232-a77d-80492a7aa2fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52435" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los primeros juicios de la memoria llegan a Cádiz: la dignificación de cinco represaliados 90 años después]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8760890c-006e-4232-a77d-80492a7aa2fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Represión franquista,Víctimas del franquismo,Crímenes del franquismo,Cádiz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cecilio, Luis y Alejandro: rescatados los restos de los fusilados republicanos enterrados en secreto por sus vecinos en el pueblo cántabro de Mirones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cecilio-luis-alejandro-fusilados-republicanos-enterrados-secreto-vecinos-salen-fosa-comun-pueblo-cantabro-mirones_1_13269143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7a52e79-bf9a-4348-8c4a-842d99d8d718_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acto de entrega de los restos de los republicanos fusilados a sus familias celebrado en Castro Urdiales con la presencia del ministro de Memoria Democrática Ángel Víctor Torres."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ministerio entrega a sus familiares los restos de víctimas fusilados por los falangistas tras décadas de olvido en una de las 140 fosas sin abrir que quedan en Cantabria</p><p class="subtitle">Reportaje - En el nombre del padre: la hija del guerrillero antifranquista que recuperó su apellido a los 70 años</p></div><p class="article-text">
        Cecilio Roma&ntilde;a, Luis Portillo y Alejandro Miquelarena se vistieron el uniforme de la Rep&uacute;blica para defender al pa&iacute;s del golpe de estado franquista. Intentaban volver del frente a su localidad natal de Castro Urdiales a pie por la monta&ntilde;a. Al llegar a la zona de Miera, fueron detenidos y torturados en el Alto del Machorro por un grupo de falangistas que les fusilaron en el pueblo c&aacute;ntabro de Mirones, que guard&oacute; la memoria del dram&aacute;tico suceso del 6 de septiembre de 1937. 
    </p><p class="article-text">
        Portillo ten&iacute;a 22 a&ntilde;os y proced&iacute;a de una familia humilde de pescadores de Castro Urdiales. Roma&ntilde;a era pescador, padre de cinco hijos y afiliado a la CNT. Miquelarena, tambi&eacute;n pescador, abandon&oacute; la escuela siendo ni&ntilde;o para ayudar a su familia y hab&iacute;a sido concejal del Ayuntamiento de Castro antes de incorporarse a las filas republicanas. Ten&iacute;a 27 a&ntilde;os cuando fue asesinado.
    </p><p class="article-text">
        Fue mucho m&aacute;s que un disparo mortal. Sus verdugos no se conformaron con eso y en aquella amarga madrugada arrojaron sus cuerpos al r&iacute;o, tal vez en la convicci&oacute;n de que la corriente lavar&iacute;a las huellas de aquel crimen. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, en cuanto desaparecieron los pistoleros, los vecinos de Mirones que lo hab&iacute;an visto todo corrieron hacia la orilla a tiempo de rescatar los cuerpos que enterraron posteriomente en una fosa com&uacute;n junto al cementerio parroquial de Mirones, en el municipio c&aacute;ntabro de Miera. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; quedaron enterrados en el silencio c&oacute;mplice del pueblo, que no identific&oacute; el lugar para no provocar m&aacute;s represalias. Fueron sepultados sin nombre, sin ninguna se&ntilde;al junto a un muro de piedra. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s el Obispado acab&oacute; por integrar este recreo laico y unific&oacute; todo el camposanto como cementerio cat&oacute;lico. 
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; hace 89 a&ntilde;os. Sobre aquel terreno creci&oacute; la hierba y la gente olvid&oacute; quienes estaban debajo. El tr&aacute;gico suceso habr&iacute;a ca&iacute;do en el olvido de no ser porque un testigo de aquella noche vivi&oacute; para contarlo. Uno de los vecinos que enterr&oacute; a los tres j&oacute;venes le cont&oacute; a la familia de uno de ellos d&oacute;nde los hab&iacute;an dado sepultura. Con este testimonio, el a&ntilde;o pasado se inici&oacute; la b&uacute;squeda. El pasado mes de noviembre se hallaron por fin los restos. 
    </p><p class="article-text">
        Sus familiares hab&iacute;an estado busc&aacute;ndolos en Asturias, el &uacute;ltimo lugar desde donde tuvieron noticias suyas. Descubrir la historia ha sido una sorpresa may&uacute;scula. De hecho, en el lugar instalaron una piedra con sus nombres que les ha identificado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Solo faltaba abrir la fosa y comprobar que efectivamente ah&iacute; descansaban sus familiares. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f852458c-7248-4896-b7f4-68c6a04604f8_1-1-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fosa del cementerio de Mirones."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fosa del cementerio de Mirones.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora, una vez que los cuerpos han sido identificados por los forenses y que se ha comprobado su identidad, el propio ministro de Pol&iacute;ticaTerritorial y Memoria Democr&aacute;tica, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, presidir&aacute; un acto de homenaje en Castro Urdiales (Cantabria) para entregar los restos de las tres de las v&iacute;ctimas represaliadas a sus familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Casi nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s sus nombres y su historia salen del olvido. En 2025 se iniciaron los trabajos de b&uacute;squeda, exhumaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de los restos encargados por el Gobierno a la Asociaci&oacute;n H&eacute;roes de la Rep&uacute;blica y desarrollados por la sociedad cient&iacute;fica especializada Aranzadi. Seg&uacute;n este colectivo la fosa de Mirones no es el &uacute;nico enterramiento clandestino que queda en Cantabria donde calculan que a&uacute;n existen alrededor de 140 fosas comunes pendientes de abrirse.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/noticias/fosas-guerra-civil-franquismo/mapa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa de fosas de RTVE.es</a>, hay 154 fosas registradas en Cantabria, de las cuales 15 ya han sido exhumadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cecilio-luis-alejandro-fusilados-republicanos-enterrados-secreto-vecinos-salen-fosa-comun-pueblo-cantabro-mirones_1_13269143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 12:30:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7a52e79-bf9a-4348-8c4a-842d99d8d718_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="682823" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7a52e79-bf9a-4348-8c4a-842d99d8d718_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="682823" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cecilio, Luis y Alejandro: rescatados los restos de los fusilados republicanos enterrados en secreto por sus vecinos en el pueblo cántabro de Mirones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7a52e79-bf9a-4348-8c4a-842d99d8d718_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Guerra Civil Española,Memoria Histórica,Fosas comunes,Fosas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els morts sepultats del “primer terror aeri de la Guerra Civil” que va provocar l’aviació de la República]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-morts-sepultats-primer-terror-aeri-guerra-civil-provocar-l-aviacio-republica_1_13269913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" width="1200" height="675" alt="Els morts sepultats del “primer terror aeri de la Guerra Civil” que va provocar l’aviació de la República"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Mallorca en flames’, un llibre de l’historiador Manuel Aguilera, acaba de treure a la llum les biografies de 86 víctimes de la Guerra Civil oblidades per les forces progressistes i silenciades pel franquisme</p><p class="subtitle">Com els esclaus del franquisme van servir per construir la Mallorca del 'sol i platja'</p></div><p class="article-text">
        Manuel Aguilera Povedano remenava a l&rsquo;hemeroteca de la Guerra Civil quan va ensopegar amb una esquela en qu&egrave; es recordava tres germanes assassinades el mateix dia. Antonia, Magdalena i Mercedes Mu&ntilde;oz Mart&iacute;. Vint-i-un, dinou i set anys. Pertanyien a una fam&iacute;lia de filiaci&oacute; republicana. Vivien a Palma, una ciutat en mans dels feixistes des del cop d&rsquo;estat del 18 de juliol de 1936. No havien mort afusellades, tampoc els havien disparat un tret al clatell sense que hi hagu&eacute;s el simulacre d&rsquo;un judici sumar&iacute;ssim. A les joves i a la boixa les va matar &ldquo;el criminal bombardeig que l&rsquo;aviaci&oacute; roja va llan&ccedil;ar sobre Palma el dia 31 de maig de 1937&rdquo;. Aix&ograve; afirmava l&rsquo;esquela.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Em vaig dir: aqu&iacute; hi ha una gran hist&ograve;ria, perqu&egrave; a m&eacute;s aquestes germanes eren nebodes de Jordi Mart&iacute; i Rossell&oacute;. Aquest personatge era el director de <em>Foch y Fum</em>, una revista sat&iacute;rica tremendament subversiva, i, no se sap gaire b&eacute; com, va aconseguir que no el matassin durant la Guerra Civil. Vaig comen&ccedil;ar a estirar el fil i van apar&egrave;ixer m&eacute;s casos de v&iacute;ctimes a causa dels bombardejos. No hi havia pr&agrave;cticament bibliografia sobre aquests fets. A <em>Els bombardeigs de Mallorca durant la Guerra Civil (1936-1939)</em>, Josep Massot i Muntaner en fa una cronologia, per&ograve; no parla de les v&iacute;ctimes. Amb prou feines queden rastres a Palma d&rsquo;aquells bombardejos, per&ograve; els atacs van colpejar molts barris de la ciutat. Mira, molt a prop d&rsquo;aqu&iacute;, en aquella cantonada va morir una persona&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Diu Aguilera. Aquest historiador, professor i periodista est&agrave; assegut en un banc de la pla&ccedil;a del Progr&eacute;s, un gran rectangle &ndash;arbres, bars de treballadors sense terrassa, una avinguda que divideix la pla&ccedil;a pel mig i fins i tot una gasolinera&ndash; que tamb&eacute; &eacute;s un dels escenaris del llibre que acaba de publicar despr&eacute;s de culminar la recerca que va comen&ccedil;ar amb les germanes Mu&ntilde;oz Mart&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mallorca en flames. Les v&iacute;ctimes del primer terror aeri de la Guerra Civil</em> (Grupo Editorial Sargantana) &eacute;s una obra de divulgaci&oacute; ben trempada amb tocs de cr&ograve;nica. Al llarg de 270 p&agrave;gines, Aguilera posa nom, cognoms i dades biogr&agrave;fiques a les 86 persones que &ndash;com a m&iacute;nim&ndash; van morir en les m&uacute;ltiples incursions sobre l&rsquo;illa que van dur a terme els avions que controlava el Govern de la Segona Rep&uacute;blica. Bombes i metralla que tenien com a objectiu empla&ccedil;aments militars, per&ograve; que van acabar omplint hospitals i fosses amb els cad&agrave;vers de desenes de ciutadans corrents.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El bombardeig de Palma del 24 de maig de 1937"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El bombardeig de Palma del 24 de maig de 1937                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Unes v&iacute;ctimes que ning&uacute; reivindica</strong></h2><p class="article-text">
        Els morts van ser inc&ograve;modes des del principi: com les germanes Mu&ntilde;oz Mart&iacute;, alguns tenien ideologia republicana, molts pertanyien a la classe treballadora. L&rsquo;ugetista Joan Sampol &ndash;que estava amagat a sa Col&ograve;nia de Sant Jordi perqu&egrave; no el capturessin els colpistes&ndash; o Tolo Piz&aacute; &ndash;un aprenent de ferrer que no havia arribat a la majoria d&rsquo;edat&ndash; s&oacute;n dos exemples a grans trets. Despr&eacute;s de la Guerra Civil, ni a l&rsquo;esquerra li interessava reivindicar-los ni al franquisme recordar-los. I, alhora, les seues morts tenen una gran transcend&egrave;ncia historiogr&agrave;fica. Aix&iacute; ho defensa Aguilera:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Les v&iacute;ctimes dels bombardejos de Mallorca trenquen el relat que uns nom&eacute;s van fer coses bones i els altres nom&eacute;s van fer coses dolentes. La cronologia b&egrave;l&middot;lica &eacute;s molt important: la intel&middot;lig&egrave;ncia artificial et dir&agrave; que el primer bombardeig contra poblaci&oacute; civil va ser a Gernika. Si li insisteixes una mica m&eacute;s, et dir&agrave; Barcelona &ndash;on es comen&ccedil;a a bombardejar amb m&eacute;s for&ccedil;a el 38&ndash; o Madrid, on ataquen despr&eacute;s de l&rsquo;estiu del 36. Per&ograve; a Palma van comen&ccedil;ar abans, van ser el primer terror aeri de la hist&ograve;ria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cronologia bèl·lica és molt important: la intel·ligència artificial et dirà que el primer bombardeig contra població civil va ser a Gernika. Si li insisteixes una mica més, et dirà que Barcelona –on es comença a bombardejar amb més força el 38– o Madrid, on ataquen després de l’estiu del 36. Però a Palma van començar abans, van ser el primer terror aeri de la història</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista i doctor en Història
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Oviedo, Saragossa i C&ograve;rdova tamb&eacute; van patir bombardejos republicans durant l&rsquo;estiu del 1936. Eren ciutats on les autoritats de la feble democr&agrave;cia no van poder aturar els revoltats, s&rsquo;havien convertit en punts blaus envoltats de tinta vermella. Els governs de Jos&eacute; Giral Pereira i Francisco Largo Caballero (Izquierda Republicana) i Francisco Largo Caballero (PSOE) van intentar recuperar-les per la via r&agrave;pida. &ldquo;Els atacs de l&rsquo;aviaci&oacute; refor&ccedil;aven una ofensiva miliciana per terra. La difer&egrave;ncia &eacute;s que Palma no vivia una situaci&oacute; de setge&rdquo;, apunta Aguilera. &ldquo;En els papers que he trobat es descarta acompanyar els bombardejos amb un desembarcament&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Els italians &ndash;abans que Mussolini prengu&eacute;s el poder marxant sobre Roma&ndash; ja havien bombardejat poblaci&oacute; civil a la guerra italo-turca lliurada a L&iacute;bia. All&ograve; va ser un preludi d&rsquo;una Primera Guerra Mundial &ndash;en qu&egrave; Espanya no va participar i els seus industrials es van enriquir venent armament i mat&egrave;ries primeres a tots dos b&agrave;ndols&ndash; on es van repetir &ndash;amb zeppelins&ndash; els atacs aeris. Per&ograve;, com insisteix Aguilera, &ldquo;no de manera sistem&agrave;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Aquesta paraula, sistem&agrave;tica, &eacute;s important &ndash;raona l&rsquo;historiador&ndash; perqu&egrave; implica atacar una vegada i una altra objectius de rereguarda. Qui va comen&ccedil;ar? Els republicans. Per qu&egrave;? Van mantenir sota el seu control el 70% de l&rsquo;Ex&egrave;rcit de l&rsquo;Aire. Els hidroavions militars que hi havia a Mallorca van enlairar-se i van anar a Menorca, que va continuar fidel a la Rep&uacute;blica. Aqu&iacute; nom&eacute;s va quedar una avioneta, a la qual van instal&middot;lar una metralladora i van donar unes granades al pilot que va fer una &uacute;nica missi&oacute;: allunyar un submar&iacute; republic&agrave; que era a prop de Cabrera.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Des de la Mallorca dels gaireb&eacute; 34 milions de passatgers anuals costa imaginar una illa sense avions.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;L&rsquo;aviaci&oacute;, el 1936, era eminentment naval: el correu o el primer transport de passatgers amb Barcelona per aire es feia amb hidroavions. Son Bonet i Son Sant Joan ja existien com a aer&ograve;droms, per&ograve; eren molt precaris. Els havien habilitat perqu&egrave;, de tant en tant, hi aterr&eacute;s algun avi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Porta de Sant Antoni, a Palma, després del bombardeig del 24 de maig de 1937"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Porta de Sant Antoni, a Palma, després del bombardeig del 24 de maig de 1937                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Bombes que van fabricar els franquistes</strong></h2><p class="article-text">
        Acer fos, TNT i octavetes amb un missatge: &ldquo;Mallorca en flames&rdquo;. Aguilera es va servir de la propaganda republicana per titular el seu treball, reconegut amb el Premi Mallorca d&rsquo;Assaig. A m&eacute;s de baixes, els avions republicans buscaven infondre por. &ldquo;Per aix&ograve; hi va haver 46 bombardejos durant el primer mes de guerra! Nom&eacute;s Palma en va patir vint-i-cinc&rdquo;, exclama l&rsquo;historiador. El prop&ograve;sit era desmoralitzar els revoltats. Va succeir, per&ograve;, el contrari. &ldquo;Un munt de gent es va fer franquista: veien com una injust&iacute;cia el bombardeig de civils. Hi va haver manifestacions que van accelerar la repressi&oacute;. Quan el general Goded va marxar per intentar la conquesta de Barcelona, a l&rsquo;oficial que es va quedar al capdavant dels revoltats se&rsquo;l va acusar de &lsquo;tou&rsquo; perqu&egrave; no matava ning&uacute;&rdquo;, diu Aguilera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un munt de gent es va fer franquista: veien com una injustícia el bombardeig de civils. Hi va haver manifestacions que van accelerar la repressió. Quan el general Goded va marxar a intentar la conquesta de Barcelona, a l’oficial que va quedar al capdavant dels revoltats se’l va acusar de “tou” perquè no matava ningú</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista i doctor en Història
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El coronel Aurelio D&iacute;az de Freij&oacute; va arribar a afirmar p&uacute;blicament que per cada &ldquo;mort de bombardeig&rdquo; afusellarien &ldquo;un pres&rdquo;. Despr&eacute;s no ho va complir. &ldquo;Hi ha cartes que es queixen a Franco de la seva &lsquo;debilitat&rsquo; &ndash;continua l&rsquo;historiador&ndash; i, al cap d&rsquo;uns mesos, el van suspendre per retirar-lo. El maig del 37, si mires la quantitat d&rsquo;avions republicans que van atacar una ciutat que amb prou feines tenia 94.000 habitants i la mida de les bombes (m&eacute;s de cent quilos), t&rsquo;adones de la desproporci&oacute; entre els mitjans i l&rsquo;objectiu. Quan comences a escorcollar, veus que hi ha diferents personalitats a cada b&agrave;ndol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aguilera no considera que els atacs del maig del 37 fossin una resposta a la matan&ccedil;a &ndash;1.654 morts&ndash; que va causar a Gernika la Legi&oacute; C&ograve;ndor nazi unes setmanes abans, el 26 d&rsquo;abril. L&rsquo;art, la m&uacute;sica i el cinema han immortalitzat un dels episodis m&eacute;s dolorosos de la Guerra Civil. El roure plantat davant la Casa de Juntes d&rsquo;aquesta vila bisca&iuml;na forma part de l&rsquo;inconscient col&middot;lectiu i transcendeix les fronteres d&rsquo;Euskadi. Els fets de Mallorca, no. &ldquo;Jo crec que el que va passar aqu&iacute; t&eacute; m&eacute;s a veure amb el canvi de govern republic&agrave;. Quan el 17 de maig Negr&iacute;n accedeix a la presid&egrave;ncia del Consell de Ministres i posa Indalecio Prieto al capdavant de Defensa, ataquen amb tot el que poden. Largo Caballero era m&eacute;s independent i no tenia tan bona relaci&oacute; amb els russos. Quan salta, comen&ccedil;a a entrar millor material b&egrave;l&middot;lic, que es compra amb el fam&oacute;s or de Moscou&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El bombardeig de Palma l’1 de març de 1938"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El bombardeig de Palma l’1 de març de 1938                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Temps despr&eacute;s, el capit&agrave; Alberto Bayo dir&agrave;: &ldquo;Vam perdre Mallorca, vam perdre la guerra&rdquo;. &ldquo;Pot semblar exagerada la frase&rdquo;, contextualitza Aguilera, &ldquo;per&ograve; s&rsquo;ent&eacute;n quan s&rsquo;analitza el paper que jugar&agrave; l&rsquo;aviaci&oacute; italiana. Mussolini va enviar a Franco gaireb&eacute; 800 avions. Una bogeria. Molt m&eacute;s que els alemanys. Els avions italians, tot i ser molt m&eacute;s moderns que els hidros de la Rep&uacute;blica, havien de fer escala a Mallorca perqu&egrave;, si no, no arribaven a la zona nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Primer, la Regia Aeronautica va colpejar les defenses dels milicians que, sota el comandament de Bayo, havien conquerit l&rsquo;illa &ndash;i les Piti&uuml;ses&ndash; l&rsquo;agost del 36. A Art&agrave; (Mallorca), van morir onze persones. A la Marina (el barri portuari d&rsquo;Eivissa), mig centenar. Sota control feixista, les illes es van convertir en un portaavions que va minar les f&agrave;briques, les comunicacions i la moral d&rsquo;una costa mediterr&agrave;nia que era republicana des de Portbou fins a M&agrave;laga. Continua Aguilera: &ldquo;Els testimonis dels pilots italians ens ajuden a entendre que els objectius eren militars, per&ograve; les bombes fallaven i acabaven matant la gent&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Palma va passar el mateix. La tecnologia militar &ldquo;encara funcionava una mica a ull&rdquo; i les bombes queien on no tocava. &ldquo;De fet, nom&eacute;s van encertar al port i a l&rsquo;Almudaina, on hi havia la Comand&agrave;ncia&rdquo;, diu l&rsquo;autor de <em>Mallorca en flames</em>. &ldquo;Per qu&egrave; van bombardejar tant el barri de sa Gerreria? Perqu&egrave; all&agrave; hi havia els quarters militars que donaven al carrer Socors i a les Avingudes. Apuntaven a aquests objectius, per&ograve; no sempre encertaven. I, tamb&eacute;, es va llan&ccedil;ar molta artilleria sobre zones plenes de comer&ccedil;os i tallers artesans&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[La tecnologia militar] encara funcionava una mica a ull. De fet, només van encertar el port i l’Almudaina, on hi havia la Comandància. Per què van bombardejar tant el barri de sa Gerreria? Perquè allà hi havia els quarters militars que donaven al carrer Socors i a les Avingudes. Apuntaven a aquests objectius, però no sempre encertaven. I també es va llançar molta artilleria sobre zones plenes de comerços i tallers artesans</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista i doctor en Història
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Un perill que venia del cel</strong></h2><p class="article-text">
        Qui desconeix un perill no sap com protegir-se. Ho il&middot;lustra molt b&eacute; la mort de Bernat Batlle Nigorra. Era mosso de comandes a sou dels Mercadal, els propietaris d&rsquo;un negoci emblem&agrave;tic a la pla&ccedil;a Major de Palma. El 28 de juliol de 1936 va sortir de la sastreria on feia feina cridant &ldquo;ja venen els nostres, ja venen els nostres!&rdquo;. I el foc amic dels seus el va matar. Van morir set persones m&eacute;s i hi va haver una vintena de ferits.
    </p><p class="article-text">
        Aquell dimarts, nom&eacute;s deu dies despr&eacute;s de l&rsquo;inici de la Guerra Civil, milers de palmesans van descobrir un perill que venia del cel. Sense bateries antia&egrave;ries, ni refugis, ni una l&iacute;nia de metro sota la qual aixoplugar-se, es van acostumar r&agrave;pidament a buscar qualsevol forat cada vegada que sentien els brunzits dels avions &ndash;de fabricaci&oacute; russa o francesa&ndash; que la Rep&uacute;blica va comprar per atacar l&rsquo;illa. &ldquo;La poblaci&oacute; depenia dels soterranis, de les criptes de les esgl&eacute;sies o fins i tot de coves naturals&rdquo;, diu Aguilera, que en la seua recerca ha arribat a entrevistar una vintena de familiars i, fins i tot, supervivents dels bombardejos.
    </p><p class="article-text">
        Aguilera ha criticat que el PP i Vox deroguin la Llei de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica de les Illes Balears, per&ograve; tampoc ent&eacute;n per qu&egrave; els governs de centreesquerra no van voler homenatjar els morts dels bombardejos republicans quan van governar l&rsquo;Ajuntament de Palma i el Govern (2015-2023): &ldquo;Al llibre incloc l&rsquo;acta del ple de Cort on l&rsquo;equip de govern de Palma, llavors format per partits d&rsquo;esquerra, va rebutjar una moci&oacute; de Ciutadans per homenatjar les v&iacute;ctimes dels bombardejos&rdquo;. L&rsquo;excusa va ser la negativa de l&rsquo;extint partit taronja a donar suport a la retirada del monument franquista de sa Feixina.
    </p><p class="article-text">
        Gaireb&eacute; sis anys despr&eacute;s d&rsquo;aquella votaci&oacute; municipal, els 786 mariners i oficials que van morir a bord del creuer <em>Baleares </em>davant les costes murcianes durant la batalla del cap de Pals mantenen el mon&ograve;lit que els va erigir la dictadura a Palma. Els palmesans que va matar l&rsquo;aviaci&oacute; republicana continuen sense una placa que els recordi a la ciutat on vivien quan va esclatar la Guerra Civil. El socialista Indalecio Prieto dona nom a un carrer que travessa la barriada de Son Gotleu i fa un quil&ograve;metre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antonia, Magdalena i Mercedes Muñoz Martí, assassinades en el bombardeig de Palma del 31 de maig de 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonia, Magdalena i Mercedes Muñoz Martí, assassinades en el bombardeig de Palma del 31 de maig de 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El PP deroga la llei, per&ograve; vol recordar els bombardejos</strong></h2><p class="article-text">
        El passat octubre, Marga Prohens va anunciar un acte d&rsquo;homenatge amb motiu del norant&egrave; aniversari d&rsquo;uns atacs sobre Mallorca que es van estendre fins al maig de 1938, quan als republicans &ndash;amb Catalunya a&iuml;llada, el Mediterrani bloquejat per als sovi&egrave;tics i amb la batalla de l&rsquo;Ebre a punt de comen&ccedil;ar&ndash; no els va quedar altra opci&oacute; que allargar al m&agrave;xim la guerra esperant una intervenci&oacute; de Fran&ccedil;a o el Regne Unit que mai no va arribar. &ldquo;En altres ciutats i pobles bombardejats s&iacute; que s&rsquo;ha fet un homenatge col&middot;lectiu col&middot;locant plaques als llocs on van morir les v&iacute;ctimes. Aix&ograve; &eacute;s el que far&agrave; el Govern&rdquo;, explica l&rsquo;historiador, que va assessorar l&rsquo;executiu auton&ograve;mic del PP amb un informe ple de dates, noms, fotografies, ubicacions marcades en pl&agrave;nols i mapes.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No ha estat oportunista Prohens en derogar una llei que tracta de dignificar la mem&ograve;ria de molts assassinats de la Guerra Civil i anunciar un homenatge a les v&iacute;ctimes dels bombardejos?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Crec que Prohens realment vol fer aquest homenatge perqu&egrave; no es va fer i perqu&egrave;, a m&eacute;s de ser un acte de mem&ograve;ria, romp el relat que uns nom&eacute;s van fer coses bones i els altres nom&eacute;s coses dolentes. Jo crec que aquest relat &eacute;s injust, pens que s&rsquo;ha d&rsquo;explicar tot. Igual que la repressi&oacute; republicana que hi va haver a Eivissa o Menorca. Gent dolenta n&rsquo;hi ha a tots els b&agrave;ndols. En un moment en qu&egrave; tothom est&agrave; armat i no hi ha autoritat es produeixen unes atrocitats que crec que la gent ha de con&egrave;ixer perqu&egrave; no es tornin a repetir.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mem&ograve;ria de Mallorca no reivindica aquestes v&iacute;ctimes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Jo he parlat amb Maria Ant&ograve;nia Oliver [<em>presidenta d&rsquo;una associaci&oacute; memorialista clau per aconseguir que s&rsquo;estiguin exhumant, estudiant i documentant amb diners p&uacute;blics les fosses comunes de la repressi&oacute; franquista</em>] i la seva resposta &eacute;s que no es dediquen a aquest tipus de v&iacute;ctimes perqu&egrave; saben on estan enterrades. &Eacute;s una ll&agrave;stima. Hi ha un nin, per exemple, que no he pogut identificar perqu&egrave; el seu nom no apareix en cap not&iacute;cia ni tampoc al Registre Civil. Si no apareix cap familiar en el futur, mai no sabrem com es deia.
    </p><p class="article-text">
        Avui, en aquell carrer tan comercial i aquella pla&ccedil;a tan tur&iacute;stica, s&rsquo;hi aixequen finques molt m&eacute;s contempor&agrave;nies. S&rsquo;aprecia a simple vista que no s&oacute;n de principis del segle XX. Una ullada al cadastre confirma que unes quantes es van construir durant els anys seixanta, la d&egrave;cada per excel&middot;l&egrave;ncia del <em>desarrollismo</em> franquista. Aix&iacute; es van acabar d&rsquo;omplir els buits que havien causat uns bombardejos que la dictadura va decidir esborrar del seu disc dur. Almenys, parcialment. Per al franquisme, els morts de l&rsquo;aviaci&oacute; republicana van ser &ldquo;una patata calenta&rdquo;, descriu Aguilera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El carrer Jaume Ferrer, a la Llotja, on va morir el portalliteres Antonio Munar Arbona després del bombardeig del 30 de maig de 1938. El lloc és a només uns metres del Consolat de Mar, seu del Govern balear."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El carrer Jaume Ferrer, a la Llotja, on va morir el portalliteres Antonio Munar Arbona després del bombardeig del 30 de maig de 1938. El lloc és a només uns metres del Consolat de Mar, seu del Govern balear.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Els runams de l&rsquo;oblit</strong></h2><p class="article-text">
        El silenci que va decretar la postguerra espanyola &eacute;s una subst&agrave;ncia enganxosa que encara costa d&rsquo;arrencar. Aguilera s&rsquo;ha trobat amb descendents dels 86 assassinats per l&rsquo;aviaci&oacute; republicana que mai no van parlar del que va passar amb els familiars que van sobreviure. El record havia quedat sepultat sota un altre tipus de runams. Els de l&rsquo;oblit. Potser m&eacute;s pesants que els que van aixafar la dona i les filles d&rsquo;Arnau Terrasa Lloret, un perruquer de la pla&ccedil;a del Banc de s&rsquo;Oli que vivia en un edifici que es va esfondrar al carrer Vel&aacute;zquez. Potser m&eacute;s dif&iacute;cils d&rsquo;aixecar que els que van asfixiar l&rsquo;apotecari Benn&agrave;ssar, enterrat durant tot un dia al costat del seu fill &ndash;que s&iacute; que ho va poder explicar&ndash;, quan les bombes van esborrar la farm&agrave;cia que tenien a la Porta de Sant Antoni. Tothom va pagar cara la factura de viure o treballar a sa Gerreria. Massa a prop del quarter dels aviadors italians.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_50p_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_50p_1144333.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_75p_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_75p_1144333.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.jpg"
                    alt="Manuel Aguilera Povedano, autor de Mallorca en flames. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel Aguilera Povedano, autor de Mallorca en flames.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Avui, en aquell carrer tan comercial i en aquella pla&ccedil;a tan tur&iacute;stica, s&rsquo;alcen finques molt m&eacute;s contempor&agrave;nies. Es veu a simple vista que no s&oacute;n de principi del segle XX. Una ullada al Cadastre confirma que unes quantes es van construir durant els anys seixanta, la d&egrave;cada per excel&middot;l&egrave;ncia del desenvolupament franquista. Aix&iacute; es van acabar d&rsquo;omplir els buits que havien causat uns bombardejos que la dictadura va decidir esborrar del seu disc dur. Si m&eacute;s no, parcialment. Per al franquisme, els morts de l&rsquo;aviaci&oacute; republicana van ser &ldquo;una patata calenta&rdquo;, descriu Aguilera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada de Mallorca en flames, Premi Mallorca 2025 en la categoria d’assaig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de Mallorca en flames, Premi Mallorca 2025 en la categoria d’assaig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>V&iacute;ctimes menystengudes pel franquisme</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;historiador contrasta el menyspreu que van patir totes les v&iacute;ctimes amb els homenatges que es van retre als dinou falangistes o gu&agrave;rdies civils que van morir sota les bombes. A qui vestia camisa blava o uniforme verd se&rsquo;l va incloure a les llistes de &ldquo;caiguts per D&eacute;u i per Espanya&rdquo;, explicant que no havien mort al front ni per la repressi&oacute;, sin&oacute; en un bombardeig, precisa Aguilera. &ldquo;Tots els altres no van rebre mai res. L&rsquo;&uacute;nica va ser la mare de tres germanes que van morir a la pla&ccedil;a des Pes de sa Palla. Era v&iacute;dua i tenia dos fills m&eacute;s: li van donar un estanc. S&iacute; que he vist algun comunicat a la premsa on s&rsquo;animava els afectats pels bombardejos a anar a l&rsquo;Ajuntament per rebre ajudes. Per&ograve; les persones que he entrevistat m&rsquo;han dit que les seves fam&iacute;lies no van rebre mai res. &Eacute;s cert que alguns van morir de cam&iacute; al refugi, al carrer &ndash;com dos matrimonis als quals va impactar una bomba quan anaven a refugiar-se a l&rsquo;esgl&eacute;sia de la Missi&oacute;&ndash;, per&ograve; molts altres es van quedar sense casa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Als falangistes i guàrdies civils] se&#039;ls va incloure a les llistes de caiguts per Déu i per Espanya, explicant que no havien mort al front ni per la repressió, sinó en un bombardeig. Tots els altres mai no van rebre res</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista i doctor en Història
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Manuel Aguilera Povedano ja estava immers en la seua recerca quan va descobrir un altre trio de germanes que havien mort pels avions de la Rep&uacute;blica. &ldquo;La hist&ograve;ria de Joana, &Agrave;ngela i Magdalena Ferragut Pradeny &eacute;s molt dura: vaig entrevistar la fam&iacute;lia i mai no van saber si el cad&agrave;ver de la germana petita se&rsquo;l van endur o si, amb la deflagraci&oacute;, va quedar tan consumit que no se&rsquo;n va trobar cap resta&rdquo;, explica el professor del Centre d&rsquo;Ensenyament Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG). Tenien edats paregudes a les Mu&ntilde;oz Mart&iacute; &ndash;vint-i-set, vint-i-dos i deu&ndash; i van morir tot just una setmana abans: el dilluns 24 de maig de 1937. En localitzar l&rsquo;adre&ccedil;a de les finades, Aguilera va fer un bot, i no perqu&egrave; el carrer port&agrave;s el nom del primer president de la Segona Rep&uacute;blica: &ldquo;Niceto Alcal&aacute; Zamora, 12. Jo havia viscut all&agrave;, en un edifici nou, &eacute;s clar. Em va impactar molt adonar-me de la coincid&egrave;ncia i, d&rsquo;alguna manera, vaig sentir que havia de continuar investigant. Hi ha hagut moltes casualitats i cops de sort que m&rsquo;han ajudat a acabar <em>Mallorca en llamas</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-morts-sepultats-primer-terror-aeri-guerra-civil-provocar-l-aviacio-republica_1_13269913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 04:30:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" length="174877" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174877" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Els morts sepultats del “primer terror aeri de la Guerra Civil” que va provocar l’aviació de la República]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Franquismo,República,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los muertos sepultados del "primer terror aéreo de la Guerra Civil" que causó la aviación de la República]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/muertos-sepultados-primer-terror-aereo-guerra-civil-causo-aviacion-republica_1_13267817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" width="1200" height="675" alt="Los muertos sepultados del &quot;primer terror aéreo de la Guerra Civil&quot; que causó la aviación de la República"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Mallorca en llamas', un libro del historiador Manuel Aguilera, acaba de sacar a la luz las biografías de 86 víctimas de la Guerra Civil olvidadas por las fuerzas progresistas y silenciadas por el franquismo</p><p class="subtitle">Cómo los esclavos del franquismo sirvieron para construir la Mallorca del 'sol y playa'</p></div><p class="article-text">
        Manuel Aguilera Povedano buceaba en la hemeroteca de la Guerra Civil cuando tropez&oacute; con una esquela donde se recordaba a tres hermanas asesinadas el mismo d&iacute;a. Antonia, Magdalena y Mercedes Mu&ntilde;oz Mart&iacute;. Veintiuno, 19 y 7 a&ntilde;os. Pertenec&iacute;an a una familia de filiaci&oacute;n republicana. Viv&iacute;an en Palma, una ciudad en manos de los fascistas desde el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. No hab&iacute;an muerto fusiladas, tampoco les hab&iacute;an pegado un tiro en la nuca sin que mediara el parip&eacute; de un juicio sumar&iacute;simo. A las j&oacute;venes y a la ni&ntilde;a las mat&oacute; &ldquo;el criminal bombardeo que la aviaci&oacute;n roja lanz&oacute; sobre Palma el d&iacute;a 31 de mayo de 1937&rdquo;. Eso afirmaba la esquela.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me dije: aqu&iacute; hay un histori&oacute;n porque, adem&aacute;s, estas hermanas eran sobrinas de Jordi Mart&iacute; y Rossell&oacute;. Este personaje era el director de<em> Foch y Fum</em>, una revista sat&iacute;rica tremendamente subversiva, y, no se sabe muy bien c&oacute;mo, consigui&oacute; que no lo mataran durante la Guerra Civil. Empec&eacute; a tirar del hilo y aparecieron m&aacute;s casos de v&iacute;ctimas a causa de los bombardeos. No hab&iacute;a pr&aacute;cticamente bibliograf&iacute;a sobre estos sucesos. En <em>Els bombardeigs de Mallorca durant la Guerra Civil (1936-1939)</em>, Josep Massot i Muntaner realiza una cronolog&iacute;a, pero no habla de las v&iacute;ctimas. Apenas quedan huellas en Palma de aquellos bombardeos, pero los ataques golpearon a muchos barrios de la ciudad. Mira, muy cerca de aqu&iacute;, en aquella esquina muri&oacute; una persona&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Dice Aguilera. Este historiador, profesor y periodista est&aacute; sentado en un banco de la Pla&ccedil;a del Progr&eacute;s, un gran rect&aacute;ngulo &ndash;&aacute;rboles, bares de trabajadores sin terraza, una avenida que parte la plaza por la mitad y hasta una gasolinera&ndash; que tambi&eacute;n es uno de los escenarios del libro que acaba de publicar tras culminar la investigaci&oacute;n que comenz&oacute; con las hermanas Mu&ntilde;oz Mart&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mallorca en llamas. Las v&iacute;ctimas del primer terror a&eacute;reo de la Guerra Civil </em>(Grupo Editorial Sargantana) es una obra de divulgaci&oacute;n bien regada con gotas de cr&oacute;nica. A lo largo de 270 p&aacute;ginas, Aguilera pone nombre, apellidos y se&ntilde;as biogr&aacute;ficas a las&nbsp;86 personas que &ndash;por lo menos&ndash; mataron las m&uacute;ltiples incursiones sobre la isla que realizaron los aviones que controlaba el Gobierno de la II Rep&uacute;blica. Bombas y metralla que ten&iacute;an como objetivo emplazamientos militares, pero que acabaron llenando hospitales y tumbas con los cad&aacute;veres de decenas de ciudadanos de a pie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba951e05-0391-4583-b8c0-4589b0c12c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El bombardeo de Palma del 24 de mayo de 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El bombardeo de Palma del 24 de mayo de 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Unos muertos que nadie reivindica</strong></h2><p class="article-text">
        Los muertos fueron inc&oacute;modos desde el principio: como las hermanas Mu&ntilde;oz Mart&iacute;, algunos ten&iacute;an ideolog&iacute;a republicana, muchos pertenec&iacute;an a la clase trabajadora. El ugetista Joan Sampol &ndash;que estaba escondido en sa Col&ograve;nia de Sant Jordi para que no lo capturaran los golpistas&ndash; o Tolo Piz&aacute; &ndash;un aprendiz de herrero que no alcanzaba la mayor&iacute;a de edad&ndash; son dos ejemplos a vuela pluma. Tras la Guerra Civil, ni a la izquierda le interesaba reivindicarlos ni al franquismo recordarlos. Y, a la vez, sus muertes tienen una gran trascendencia historiogr&aacute;fica. As&iacute; lo defiende Aguilera: 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las v&iacute;ctimas de los bombardeos de Mallorca rompen el relato de que unos hicieron s&oacute;lo cosas buenas y los otros s&oacute;lo hicieron cosas malas. La cronolog&iacute;a b&eacute;lica es s&uacute;per importante: la inteligencia artificial te dir&aacute; que el primer bombardeo contra poblaci&oacute;n civil fue en Gernika. Si le insistes un poco m&aacute;s, te dir&aacute; que Barcelona &ndash;donde se empieza a bombardear m&aacute;s fuerte en el 38&ndash; o Madrid, donde atacan despu&eacute;s del verano del 36. Pero en Palma empezaron antes, fueron el primer terror a&eacute;reo de la Historia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cronología bélica es súper importante: la inteligencia artificial te dirá que el primer bombardeo contra población civil fue en Gernika. Si le insistes un poco más, te dirá que Barcelona –donde se empieza a bombardear más fuerte en el 38– o Madrid, donde atacan después del verano del 36. Pero en Palma empezaron antes, fueron el primer terror aéreo de la Historia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista y doctor en Historia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Oviedo, Zaragoza y C&oacute;rdoba tambi&eacute;n sufrieron bombardeos republicanos durante el verano de 1936. Eran ciudades donde las autoridades de la d&eacute;bil democracia no pudieron pararle los pies a los golpistas, se hab&iacute;an convertido en puntos azules rodeados por tinta roja. Los gobiernos de Jos&eacute; Giral Pereira y Francisco Largo Caballero (Izquierda Republicana) y Francisco Largo Caballero (PSOE) intentaron recuperarlas por la v&iacute;a r&aacute;pida. &ldquo;Los ataques de la aviaci&oacute;n reforzaban una ofensiva miliciana por tierra. La diferencia es que Palma no viv&iacute;a una situaci&oacute;n de asedio&rdquo;, apunta Aguilera. &ldquo;En los papeles que he encontrado se descarta acompa&ntilde;ar los bombardeos con un desembarco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los italianos &ndash;antes de que Mussolini tomara el poder marchando sobre Roma&ndash; ya hab&iacute;an bombardeado a poblaci&oacute;n civil en la Guerra Italo-turca librada en Libia. Aquello fue un preludio de una I Guerra Mundial &ndash;en la que Espa&ntilde;a no particip&oacute; y sus industriales se lucraron vendiendo armamento y materias primas a ambos bandos&ndash;&nbsp;donde se volvieron a repetir &ndash;con zepelines&ndash; los ataques a&eacute;reos. Pero, como insiste Aguilera, &ldquo;no de forma sistem&aacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Esa palabra, <em>sistem&aacute;tica</em>, es importante &ndash;razona el historiador&ndash; porque implica que se ataquen&nbsp;una y otra vez objetivos de retaguardia. &iquest;Qui&eacute;n empez&oacute;? Los republicanos. &iquest;Por qu&eacute;? Mantuvieron bajo su control el 70% del Ej&eacute;rcito del Aire. Los hidroaviones militares que hab&iacute;a en Mallorca despegaron y se fueron a Menorca, que permaneci&oacute; fiel a la Rep&uacute;blica. Aqu&iacute; s&oacute;lo qued&oacute; una avioneta, a la que le instalaron una metralleta y le dieron unas granadas al piloto que realiz&oacute; una &uacute;nica misi&oacute;n: alejar a un submarino republicano que estaba cerca de Cabrera. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Desde la Mallorca de los casi 34 millones de pasajeros anuales cuesta imaginarse una isla sin aviones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La aviaci&oacute;n, en 1936, era eminentemente naval: el correo o el primer transporte de pasajeros con Barcelona por aire se hac&iacute;a con hidroaviones. Son Bonet y Son Sant Joan ya exist&iacute;an como aer&oacute;dromos, pero eran s&uacute;per cutres. Los hab&iacute;an habilitado para que, de vez en cuando, aterrizara alg&uacute;n avi&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24adec22-bdd2-4c4b-ba17-da18172cd69d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puerta de San Antonio, en Palma, tras el bombardeo del 24 de mayo de 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puerta de San Antonio, en Palma, tras el bombardeo del 24 de mayo de 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Bombas que fabricaron franquistas</strong></h2><p class="article-text">
        Acero fundido, TNT y octavillas con un mensaje: &ldquo;Mallorca en llamas&rdquo;. Aguilera se sirvi&oacute; de la propaganda republicana para titular su trabajo, reconocido con el Premi Mallorca d&rsquo;Assaig. Adem&aacute;s de bajas, los aviones republicanos buscaban infundir miedo. &ldquo;&iexcl;Por eso hubo 46 bombardeos durante el primer mes de guerra! S&oacute;lo Palma sufri&oacute; veinticinco&rdquo;, exclama el historiador. El prop&oacute;sito era desmoralizar a los golpistas. Sucedi&oacute;, sin embargo, lo contrario. &ldquo;Un mont&oacute;n de gente se hizo franquista: ve&iacute;an como una injusticia el bombardeo de civiles. Hubo manifestaciones que aceleraron la represi&oacute;n. Cuando el general Goded se march&oacute; a intentar la conquista de Barcelona, al oficial que qued&oacute; al mando de los sublevados se le acus&oacute; de &lsquo;blando&rsquo; porque no mataba a nadie&rdquo;, dice Aguilera.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un montón de gente se hizo franquista: veían como una injusticia el bombardeo de civiles. Hubo manifestaciones que aceleraron la represión. Cuando el general Goded se marchó a intentar la conquista de Barcelona, al oficial que quedó al mando de los sublevados se le acusó de ‘blando’ porque no mataba a nadie</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista y doctor en Historia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El coronel Aurelio D&iacute;az de Freij&oacute; lleg&oacute; a afirmar p&uacute;blicamente que por cada &ldquo;muerto de bombardeo&rdquo; iban a fusilar &ldquo;a un preso&rdquo;. Luego no lo cumpli&oacute;. &ldquo;Hay cartas quej&aacute;ndose a Franco de su &lsquo;debilidad&rsquo; &ndash;contin&uacute;a el historiador&ndash; y, al cabo de unos meses, lo suspendieron para retirarlo. En mayo del 37, si miras la cantidad de aviones republicanos que atacaron una ciudad que apenas ten&iacute;a 94.000 habitantes y el tama&ntilde;o de las bombas (m&aacute;s de cien kilos), te das cuenta de la desproporci&oacute;n entre los medios y el objetivo. Cuando empiezas a escarbar, ves que hay diferentes personalidades en cada bando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/ataque-concentrado-gran-exito_1_3448578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aguilera no considera que los ataques de mayo del 37 fueran una respuesta a la masacre &ndash;1.654 muertos&ndash; que caus&oacute; en Gernika la Legi&oacute;n C&oacute;ndor nazi unas semanas antes</a>, el 26 de abril. Arte, m&uacute;sica, cine han inmortalizado uno de los episodios m&aacute;s dolorosos de la Guerra Civil. El roble plantado frente a la Casa de Juntas de esta villa vizca&iacute;na forma parte del inconsciente colectivo y trasciende las fronteras de Euskadi. Los sucesos de Mallorca, no. &ldquo;Yo creo que lo que ocurri&oacute; aqu&iacute; tuvo m&aacute;s que ver con el cambio de gobierno republicano. Cuando el 17 de mayo, Negr&iacute;n accede a la presidencia del Consejo de Ministros y pone a Indalecio Prieto al frente de Defensa, atacan con todo lo que pueden. Largo Caballero era m&aacute;s independiente y no ten&iacute;a tan buena relaci&oacute;n con los rusos. Cuando salta, empieza a entrar mejor material b&eacute;lico, que se compra con el famoso oro de Mosc&uacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a25e5e8-8ad7-4d2e-9477-673c7074d942_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El bombardeo de Palma el 1 de marzo de 1938."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El bombardeo de Palma el 1 de marzo de 1938.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, el capit&aacute;n Alberto Bayo dir&aacute;: <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sol-victimas-franquismo_1_9151468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Perdimos Mallorca, perdimos la guerra&rdquo;. </a>&ldquo;Puede parecer exagerada la frase&rdquo;, contextualiza Aguilera, &ldquo;pero se entiende cuando se analiza el papel que jugar&aacute; la aviaci&oacute;n italiana. Mussolini envi&oacute; a Franco casi 800 aviones. Una locura. Mucho m&aacute;s que los alemanes. Los aviones italianos, aunque fueran mucho m&aacute;s modernos que los hidros de la Rep&uacute;blica, ten&iacute;an que hacer escala en Mallorca porque, si no, no llegaban a la zona nacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, la Regia Aeronautica machac&oacute; las defensas de los milicianos que, al mando de Bayo, hab&iacute;an conquistado la isla &ndash;y las Piti&uuml;ses&ndash; en agosto del 36. En Art&agrave; (Mallorca), murieron once personas. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/cueva-refugio-rafael-alberti-maria-teresa-leon-caian-bombas-guerra-civil_1_9573640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En la Marina, el barrio portuario de Eivissa</a>, medio centenar. Bajo control fascista, las islas se convirtieron en un portaaviones que min&oacute; las f&aacute;bricas, las comunicaciones y la moral de una costa mediterr&aacute;nea que era republicana desde Portbou a M&aacute;laga. Sigue Aguilera: &ldquo;Los testimonios de los pilotos italianos nos ayudan a entender que los objetivos eran militares, pero las bombas fallaban y acababan matando a la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Palma sucedi&oacute; lo mismo. La tecnolog&iacute;a militar &ldquo;todav&iacute;a funcionaba un poco a ojo&rdquo; y las bombas ca&iacute;an donde no deb&iacute;an. &ldquo;De hecho, s&oacute;lo acertaron en el puerto y en La Almudaina, donde estaba la Comandancia&rdquo;, dice el autor de <em>Mallorca en llamas</em>. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; bombardearon tanto el barrio de sa Gerreria? Porque all&iacute; estaban los cuarteles militares que daban a la calle Socorro y a las Avenidas. Ellos apuntaban a esos objetivos, pero no siempre acertaban. Y, tambi&eacute;n, se lanz&oacute; much&iacute;sima artiller&iacute;a sobre zonas llenas de comercios y talleres artesanos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[La tecnología militar] todavía funcionaba un poco a ojo. De hecho, sólo acertaron en el puerto y en La Almudaina, donde estaba la Comandancia. ¿Por qué bombardearon tanto el barrio de sa Gerreria? Porque allí estaban los cuarteles militares que daban a la calle Socorro y a las Avenidas. Ellos apuntaban a esos objetivos, pero no siempre acertaban. Y, también, se lanzó muchísima artillería sobre zonas llenas de comercios y talleres artesanos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista y doctor en Historia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Un peligro que ven&iacute;a del cielo</strong></h2><p class="article-text">
        Quien desconoce un peligro no sabe c&oacute;mo protegerse. Lo ilustra muy bien la muerte de Bernat Batlle Nigorra. Era mozo de pedidos a sueldo de los Mercadal, los due&ntilde;os de un negocio emblem&aacute;tico en la Pla&ccedil;a Major de Palma. El 28 de julio de 1936 sali&oacute; de la sastrer&iacute;a donde trabajaba al grito de &ldquo;&iexcl;ya vienen los nuestros, ya vienen los nuestros!&rdquo;. Y el fuego amigo de los suyos lo mat&oacute;. Fallecieron siete personas m&aacute;s y hubo una veintena de heridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel martes, s&oacute;lo diez d&iacute;as despu&eacute;s del inicio de la Guerra Civil, miles de palmesanos descubrieron un peligro que ven&iacute;a del cielo. Sin bater&iacute;as antia&eacute;reas, ni refugios, ni una l&iacute;nea de metro bajo la que guarecerse, se acostumbraron pronto a buscar cualquier agujero cada vez que escuchaban los zumbidos de los aviones &ndash;fabricaci&oacute;n rusa o francesa&ndash;&nbsp;que la Rep&uacute;blica compr&oacute; para atacar la isla. &ldquo;La poblaci&oacute;n depend&iacute;a de los s&oacute;tanos, de las criptas de las iglesias o hasta de cuevas naturales&rdquo;, dice Aguilera, que en sus pesquisas ha llegado a entrevistar a una veintena de familiares e, incluso, supervivientes de los bombardeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aguilera ha criticado que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PP y Vox deroguen la Llei de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica de las Illes Balears</a>, pero tampoco entiende por qu&eacute; los gobiernos de centroizquierda no quisieron homenajear a los muertos de los bombardeos republicanos cuando mandaron en el Ajuntament de Palma y en el Govern (2015-2023): &ldquo;En el libro incluyo el acta del pleno de Cort donde el equipo gobierno de Palma, entonces formado por partidos de izquierda, rechaz&oacute; una moci&oacute;n de Ciudadanos para homenajear a las v&iacute;ctimas de los bombardeos&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/monumento-barco-asesino-entidad-conservacionista-recurre-declaracion-sa-feixina-simbolo-franquista_1_13193930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La excusa fue la negativa del extinto partido naranja a apoyar la retirada del monumento franquista de sa Feixina</a>.
    </p><p class="article-text">
        Casi seis a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella votaci&oacute;n municipal, los 786 marineros y oficiales que murieron a bordo del crucero <em>Baleares</em> frente a las costas murcianas durante la Batalla del Cabo de Palos mantienen el monolito que les erigi&oacute; la dictadura en Palma. Los palmesanos a los que mat&oacute; la aviaci&oacute;n republicana siguen sin una placa que les recuerde en la ciudad en la que viv&iacute;an cuando estall&oacute; la Guerra Civil. El socialista Indalecio Prieto da nombre a una calle que atraviesa la barriada de son Gotleu y mide un kil&oacute;metro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c291fc5-1939-414a-a27a-5fa9c16a10f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antonia, Magdalena y Merced itas Muñoz Martí, asesinadas en el bombardeo de Palma del 31 de mayo de 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonia, Magdalena y Merced itas Muñoz Martí, asesinadas en el bombardeo de Palma del 31 de mayo de 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El PP deroga la ley, pero quiere recordar los bombardeos</strong></h2><p class="article-text">
        El pasado octubre, Marga Prohens anunci&oacute; un acto de homenaje con motivo del noventa aniversario de unos ataques sobre Mallorca que se extendieron hasta mayo de 1938, cuando a los republicanos &ndash;aislada Catalunya, bloqueado el Mediterr&aacute;neo para los sovi&eacute;ticos y con la Batalla del Ebro a punto de comenzar&ndash; no les qued&oacute; otra opci&oacute;n que alargar lo posible la guerra esperando una intervenci&oacute;n de Francia o el Reino Unido que nunca lleg&oacute;. &ldquo;En otras ciudades y pueblos bombardeados s&iacute; que se ha realizado un homenaje colectivo colocando placas en los lugares donde murieron las v&iacute;ctimas. Eso es lo que va a hacer el Govern&rdquo;, explica el historiador, que asesor&oacute; al ejecutivo auton&oacute;mico del PP con un informe lleno de fechas, nombres, fotograf&iacute;as, ubicaciones marcadas en planos y mapas.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-mantiene-ocultos-15-estudios-ineditos-represion-franquista-balears-costaron-218-000-euros_1_13123368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No ha sido oportunista Prohens al cargarse una ley que trata de dignificar la memoria de muchos asesinados de la Guerra Civil</a> y anunciar un homenaje a las v&iacute;ctimas de los bombardeos?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que Prohens quiere realmente hacer ese homenaje porque no se hizo y porque adem&aacute;s de ser un acto de memoria rompe el relato de que unos hicieron s&oacute;lo cosas buenas y los otros s&oacute;lo hicieron cosas malas. Yo creo que ese relato es injusto, pienso que hay que contarlo todo. Igual que la represi&oacute;n republicana que hubo en Ibiza o Menorca. Gente mala hay en todos los bandos. En un momento en que todo el mundo est&aacute; armado y no hay autoridad se producen unas atrocidades que creo que la gente debe saber para que no se vuelvan a repetir.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Mem&ograve;ria de Mallorca no reivindica a estas v&iacute;ctimas?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo he hablado con Maria Ant&ograve;nia Oliver [presidenta de una asociaci&oacute;n memorial&iacute;stica clave para conseguir que se est&eacute;n exhumando, estudiando y documentando con dinero p&uacute;blico las fosas comunes de la represi&oacute;n franquista] y su respuesta es que no se dedican a este tipo de v&iacute;ctimas porque saben d&oacute;nde est&aacute;n enterradas. Es una l&aacute;stima. Hay un ni&ntilde;o, por ejemplo, al que no he podido identificar porque su nombre no aparece en ninguna noticia ni, tampoco, en el Registro Civil. A no ser que aparezca un familiar en el futuro, nunca sabremos c&oacute;mo se llamaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cfa6194-d255-460b-8e11-1d2409b9e2e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La calle Jaume Ferrer, en La Llotja, donde murió el camillero Antonio Munar Arbona, tras el bombardeo del 30 de mayo de 1938. El lugar está a solo unos metros del Consolat de Mar, sede de del Govern balear."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La calle Jaume Ferrer, en La Llotja, donde murió el camillero Antonio Munar Arbona, tras el bombardeo del 30 de mayo de 1938. El lugar está a solo unos metros del Consolat de Mar, sede de del Govern balear.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los cascotes del olvido</strong></h2><p class="article-text">
        El silencio que decret&oacute; la posguerra espa&ntilde;ola es una sustancia pegajosa que sigue resultando dif&iacute;cil de arrancar. Aguilera se ha encontrado a descendientes de los 86 asesinados por la aviaci&oacute;n republicana que nunca hablaron de lo que ocurri&oacute; con los familiares que sobrevivieron. El recuerdo hab&iacute;a quedado sepultado bajo otro tipo de cascotes. Los del olvido. M&aacute;s pesados, quiz&aacute;s, que los que aplastaron a la mujer y las hijas de Arnau Terrasa Lloret, un peluquero de la Pla&ccedil;a del Banc de s&rsquo;Oli que viv&iacute;a en un edificio que colaps&oacute; en el Carrer Vel&aacute;zquez. M&aacute;s dif&iacute;ciles de levantar, quiz&aacute;s, que los que asfixiaron al apotecario Benn&agrave;ssar, enterrado durante un d&iacute;a entero junto a su hijo &ndash;que s&iacute; pudo contarlo&ndash;, cuando las bombas borraron la farmacia que ten&iacute;an en la Porta de Sant Antoni. Todos pagaron cara la factura de vivir o trabajar en sa Gerreria. Demasiado cerca del cuartel de los aviadores italianos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_50p_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_50p_1144333.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_75p_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_75p_1144333.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/689163f7-1501-44b0-addb-122b7f867205_16-9-aspect-ratio_default_1144333.jpg"
                    alt="Manuel Aguilera Povedano, autor de ‘Mallorca en llamas’."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel Aguilera Povedano, autor de ‘Mallorca en llamas’.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy, en esa calle tan comercial y esa plaza tan tur&iacute;stica, se alzan fincas mucho m&aacute;s contempor&aacute;neas. Se aprecia a simple vista que no son de principios del siglo XX. Una ojeada al Catastro confirma que unas cuantas se construyeron durante los a&ntilde;os sesenta, la d&eacute;cada por excelencia del desarrollismo franquista. As&iacute; se terminaron de rellenar los huecos que hab&iacute;an causado unos bombardeos que la dictadura decidi&oacute; borrar de su disco duro. Al menos, parcialmente. Para el franquismo, los muertos de la aviaci&oacute;n republicana fueron &ldquo;una patata caliente&rdquo;, describe Aguilera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0615cc72-14f8-41c8-9ead-43a98bf28026_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada de ‘Mallorca en llamas’, Premio Mallorca 2025 en la categoría de ensayo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de ‘Mallorca en llamas’, Premio Mallorca 2025 en la categoría de ensayo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>V&iacute;ctimas ninguneadas por el franquismo</strong></h2><p class="article-text">
        El historiador contrasta el ninguneo que sufrieron todas las v&iacute;ctimas en comparaci&oacute;n con los homenajes que se rindi&oacute; a los diecinueve falangistas o guardias civiles que perecieron bajo las bombas. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/identifican-restos-antoni-sitges-asesinado-franquismo-no-reunir-siete-firmas-podian-salvarle_1_13175640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A quien vest&iacute;a camisa azul </a>o uniforme verde se le incluy&oacute; en las listas de &ldquo;ca&iacute;dos por Dios y por Espa&ntilde;a, explicando que no hab&iacute;an muerto en el frente ni por la represi&oacute;n, sino en un bombardeo&rdquo;, precisa Aguilera. &ldquo;Todos los dem&aacute;s nunca recibieron nada. La &uacute;nica fue la madre de tres hermanas que murieron en la Pla&ccedil;a des Pes de sa Palla. Era viuda y ten&iacute;a dos hijos m&aacute;s: le dieron un estanco. S&iacute; he visto alg&uacute;n llamamiento en prensa donde se animaba a los afectados por los bombardeos a acudir al Ayuntamiento para recibir ayudas. Pero las personas que he entrevistado me han dicho que sus familias no recibieron nunca nada. Es verdad que algunos murieron de camino al refugio, en la calle, &ndash;como dos matrimonios a los que alcanz&oacute; una bomba cuando iban a refugiarse en la iglesia de la Missi&oacute;&ndash;, pero otros muchos se quedaron sin casa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[A los falangistas y guardias civiles] se le incluyó en las listas de caídos por Dios y por España, explicando que no habían muerto en el frente ni por la represión, sino en un bombardeo. Todos los demás nunca recibieron nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Aguilera</span>
                                        <span>—</span> Periodista y doctor en Historia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Manuel Aguilera Povedano ya estaba enfrascado en su investigaci&oacute;n cuando descubri&oacute; a otro tr&iacute;o de hermanas que hab&iacute;an matado los aviones de la Rep&uacute;blica. &ldquo;La historia de Joana, &Agrave;ngela y Magdalena Ferragut Pradeny es muy dura: entrevist&eacute; a la familia y nunca supieron si el cad&aacute;ver de la hermana peque&ntilde;a se lo llevaron o si, con la deflagraci&oacute;n, qued&oacute; tan consumido que no se encontr&oacute; resto alguno&rdquo;, explica el profesor del Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG). Ten&iacute;an edades parecidas a las Mu&ntilde;oz Mart&iacute; &ndash;veintisiete, veintid&oacute;s y diez&ndash; y murieron apenas una semana antes: el lunes 24 de mayo de 1937. Al localizar la direcci&oacute;n de las fallecidas, Aguilera dio un respingo y no porque la calle llevara el nombre del primer presidente de la II Rep&uacute;blica: &ldquo;Niceto Alcal&aacute; Zamora, 12. Yo hab&iacute;a vivido all&iacute;, en un edificio nuevo, claro. Me impact&oacute; much&iacute;simo darme cuenta de la coincidencia y, de alguna manera, sent&iacute; que ten&iacute;a que seguir investigando. Ha habido muchas casualidades y golpes de suerte que me han ayudado a terminar <em>Mallorca en llamas</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/muertos-sepultados-primer-terror-aereo-guerra-civil-causo-aviacion-republica_1_13267817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 04:02:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" length="174877" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" type="image/jpeg" fileSize="174877" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los muertos sepultados del "primer terror aéreo de la Guerra Civil" que causó la aviación de la República]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0edb993a-aabe-4fdc-8c12-3cb656695d3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x394y444.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Memoria Histórica,Franquismo,República,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despiadada-respuesta-ayuso-memoria-democratica_129_13269510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cbd45a5-8885-4194-847b-4b148e20a82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1292y312.jpg" width="1200" height="675" alt="La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta madrileña se ha opuesto a la instalación de una placa en la sede de la Comunidad de Madrid en memoria de las víctimas de la dictadura que tanto dolor sufrieron en los calabozos de dicho edificio cuando era la Dirección General de Seguridad. Con la particularidad de que ha sido apoyada por dos magistrados de la Audiencia Nacional</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hemos hecho en este pa&iacute;s la transici&oacute;n a la democracia sobre la bisagra de una reforma cimentada en el silencio y la ruptura de la espiral de la venganza. As&iacute; hab&iacute;a que hacerlo y no hay que arrepentirse de ello. Pero del silencio al olvido y la ignorancia solo hay dos pasos. Y ser&iacute;a pernicioso que muchos los dieran&rdquo; (Francisco Tom&aacute;s y Valiente).</em>
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la tortura. Y ello nos lleva a recordar, como dijo Josep Fontana, que de las investigaciones realizadas se deduce &ldquo;la brutalidad con que se aplic&oacute; la represi&oacute;n en el territorio franquista, sin ning&uacute;n respeto por los derechos humanos&rdquo;. Desde este presupuesto analizamos lo siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Como, lamentablemente, acaba de ocurrir, la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha opuesto rotundamente a la instalaci&oacute;n de una placa en la actual sede de la Comunidad de Madrid en memoria de las v&iacute;ctimas de la dictadura, que tanto dolor sufrieron por su internamiento en los calabozos de dicha sede cuando era&nbsp;la Direcci&oacute;n General de Seguridad. Con la particularidad de que ha sido apoyada por dos magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional. Una particular muestra&nbsp;y expresi&oacute;n de la &ldquo;parcialidad&rdquo; que vemos en ciertos sectores de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        Parece que ni la presidenta ni los magistrados hayan le&iacute;do el Acuerdo de 20 de octubre de 2025 de la Secretar&iacute;a de Estado de Memoria Democr&aacute;tica. En ella, el Gobierno acord&oacute; instalar una placa en dicha sede que mantuviera la memoria de unos de los espacios m&aacute;s violentos de la dictadura, la Direcci&oacute;n General de Seguridad. Acuerdo que pretende actualizar el papel central de dicha sede en la &ldquo;represi&oacute;n pol&iacute;tica y social durante la dictadura franquista&rdquo;. &ldquo;En sus dependencias se llevaron a cabo interrogatorios y torturas&rdquo;, se&ntilde;ala el texto, a&ntilde;adiendo que &ldquo;uno de los aspectos m&aacute;s oscuros de la actividad de la DGS fue el uso sistem&aacute;tico de la tortura como m&eacute;todo de obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n y castigo&rdquo;, hasta el punto de &ldquo;extraer confesiones, atemorizar y desmoralizar&rdquo; a los detenidos por medio de una &ldquo;extrema brutalidad&rdquo;. &ldquo;La represi&oacute;n desde la DGS tuvo efectos devastadores en la sociedad espa&ntilde;ola&rdquo; y se convirti&oacute; en un &ldquo;s&iacute;mbolo del terror estatal&rdquo; que &ldquo;evocaba im&aacute;genes de brutalidad y sufrimiento&rdquo;. Esta inmensa y dolorosa realidad es la que la presidenta Ayuso y&nbsp;los magistrados tratan de evitar que se difunda.
    </p><p class="article-text">
        Para justificar, a&uacute;n m&aacute;s, la necesidad de instalar en dicha sede la placa que abra a toda la ciudadan&iacute;a la memoria de aquella tragedia, basta recordar las palabras contenidas en el informe del Consejo de Europa -marzo de 2006- que expres&oacute; con toda claridad y detalle lo que en uno de sus cap&iacute;tulos se denomina: 'Balance de los cr&iacute;menes del r&eacute;gimen de Franco'. Informe que subraya que &ldquo;la conciencia de la Historia es una de las condiciones previas para evitar que se repitan los errores del pasado. Adem&aacute;s, la evaluaci&oacute;n moral y la condena de los cr&iacute;menes cometidos juega un papel importante en la educaci&oacute;n de los j&oacute;venes&rdquo;. Parece que las citadas autoridades ignoran este informe.
    </p><p class="article-text">
        Para complementar lo expuesto, considero necesario rememorar lo que signific&oacute; la Brigada Social y Pol&iacute;tica de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Es una evidencia, sobradamente acreditada por la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, la significaci&oacute;n relevante de la violencia y la represi&oacute;n como elemento central del golpe militar de 18 de julio de 1936 y del Estado totalitario definitivamente implantado al fin de la contienda militar. La institucionalizaci&oacute;n de la represi&oacute;n, primero contra las personas fieles a la Rep&uacute;blica y luego contra toda la oposici&oacute;n democr&aacute;tica, dispon&iacute;a de varios instrumentos b&aacute;sicos y necesarios para el ejercicio de su funci&oacute;n. Entre ellos, estaban los diversos Cuerpos policiales y, particularmente, la Brigada Pol&iacute;tico-Social, constituida en todas y cada una de las Jefaturas Superiores de Polic&iacute;a, bajo la direcci&oacute;n pol&iacute;tica de los correspondientes Gobernadores Civiles.
    </p><p class="article-text">
        Sin el concurso, primero, de las Comisar&iacute;as de Investigaci&oacute;n y Vigilancia y, despu&eacute;s, de dichas Brigadas, los Consejos de Guerra y los Tribunales Especiales -como el TOP- no hubieran podido llevar a cabo su cometido. Para ello, contaban con una polic&iacute;a pol&iacute;tica que, carente de todo control judicial y con una constante vulneraci&oacute;n de las garant&iacute;as y derechos de los ciudadanos, investigaban y deten&iacute;an a quienes disintieran o se opusieran por cualquier medio a la Dictadura a la que serv&iacute;an y proteg&iacute;an con todos los medios a su alcance. El aparato policial franquista era la primera e inmediata expresi&oacute;n del terror impuesto por la Dictadura.
    </p><p class="article-text">
        La Brigada Pol&iacute;tico-Social fue creada por Ley de 2 de septiembre de 1941, concentrando, con los servicios de Informaci&oacute;n de la Guardia Civil, todas&nbsp;las competencias sobre represi&oacute;n pol&iacute;tica que practicaban a trav&eacute;s de seguimientos, intervenciones telef&oacute;nicas ilegales, violaciones de la correspondencia privada, investigaciones de las que&nbsp;daban cuenta -o no- a la autoridad militar o al TOP, detenciones arbitrarias e indefinidas en Comisar&iacute;as o Centros de detenci&oacute;n habilitados, sin poner al detenido a disposici&oacute;n judicial, la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica de la tortura y otras pr&aacute;cticas policiales, como el hostigamiento sistem&aacute;tico de la oposici&oacute;n democr&aacute;tica. Deben tenerse presente dos datos que reflejan el permanente hostigamiento policial de la oposici&oacute;n durante la dictadura. El primero, las detenciones pol&iacute;ticas en Espa&ntilde;a en 1961 fueron 1.335 y, en 1962, llegaron a 2.438. Segundo, el total de presos pol&iacute;ticos en Espa&ntilde;a al iniciarse el 1961 era de 15.202, entre ellos 1.596 mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debe destacarse la trascendental importancia que lleg&oacute; a tener, entre otros medios violentos de investigaci&oacute;n, la pr&aacute;ctica de la tortura, tal como ha quedado ya reflejada en numerosas investigaciones hist&oacute;ricas. Basta acceder a las fuentes documentales de quienes, como espina dorsal del r&eacute;gimen, la practicaron&nbsp;gravemente. Ciertamente, tenemos constancia de ello por el testimonio de sus v&iacute;ctimas. As&iacute; resulta del de&nbsp;Marcos Ana,&nbsp;Elena Cuartero Garc&iacute;a, Mar&iacute;a Salvo Iborra, Heriberto Qui&ntilde;ones, Vicente Cazcarra,&nbsp;Pedro Vicente, Miguel N&uacute;&ntilde;ez, Tomasa Cuevas, Mois&eacute;s Hueso Mateo, Francisco D&iacute;az Iniesta, Carles Vallejo y tantos otros miles. Todos, sin excepci&oacute;n, seg&uacute;n el gran luchador por la democracia, Miguel N&uacute;&ntilde;ez, &ldquo;quedaron destrozados f&iacute;sica y moralmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las actuaciones de estas Brigadas&nbsp;se mantuvieron activas hasta el periodo final de la Dictadura y la Transici&oacute;n; as&iacute; resulta recogido con exactitud en obras recientes sobre ese periodo hist&oacute;rico en la que se da cumplida cuenta del &ldquo;papel estrat&eacute;gico&rdquo; que desempe&ntilde;aban en esa etapa bajo la direcci&oacute;n de Saturnino Yag&uuml;e Gonz&aacute;lez &ldquo;que trabajaba desde 1958 en estos menesteres&rdquo; y la constante y dur&iacute;sima actuaci&oacute;n de Pedro Polo,&nbsp;Eduardo Quintela, Juan Est&eacute;vez, del &ldquo;Comisario Ballesteros en Valencia&rdquo;, el Jefe de Polic&iacute;a de Tenerife Jos&eacute; Matute, de Gonz&aacute;lez Pacheco, de Carlos Dom&iacute;nguez, de Eleuterio Fern&aacute;ndez-Gir&oacute;n, del Inspector Pena, de los hermanos Antonio y Vicente Juan Creix, Eugenio Nicol&aacute;s, etc. &nbsp;Basta examinar las detenciones policiales por razones pol&iacute;ticas y sindicales producidas durante el periodo comprendido entre julio de 1975 y diciembre de 1976-un total de 2.815- para valorar el verdadero alcance de la represi&oacute;n. (Fuente: Gabinete T&eacute;cnico del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n). A partir de dichos datos, es razonable asumir la hip&oacute;tesis de que&nbsp;53.500 personas aproximadamente sufrieron represi&oacute;n en el &uacute;ltimo periodo del franquismo. Actividad que exig&iacute;a una amplia y diversificada&nbsp;organizaci&oacute;n que era similar en toda Espa&ntilde;a. Como la de Catalunya,&nbsp;la VI Brigada Regional,&nbsp;que dispon&iacute;a en 1974 de la siguiente estructura. Grupos: &ldquo;Jefatura, Secretaria, Servicio de Guardia-Grupo VI, Servicio de Universidad-Grupo VII, Servicios Extraordinarios Prolongados, Asuntos laborales-Grupo I, Actividades catalanoseparatistas -Grupo II, Actividades comunistas-Grupo III, Actividades Anarquistas, Trotskistas y sociales-Grupo IV y Escoltas y Sectas-Grupo V&rdquo;, disponiendo para esos fines, en dicho a&ntilde;o, de 120 funcionarios de plantilla. Y, desde luego, la relaci&oacute;n directa de dichas Brigadas con los asesinatos cometidos por las Fuerzas de Seguridad con ocasi&oacute;n del ejercicio de los derechos fundamentales de huelga, reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n. Basta con citar los&nbsp;cinco cometidos en Vitoria en 1976.
    </p><p class="article-text">
        En 1975, &ldquo;continuaban a buen ritmo los apaleamientos y las vejaciones a base de palizas con la porra, con cuerdas o con toallas mojadas, quemaduras con cigarrillos, contusiones generalizadas o cortes con cuchillas de afeitar&rdquo;. Torturas que determinaron en su d&iacute;a los Manifiestos contra la misma de 1963 (sobre la tortura en Asturias), de diciembre de 1968 (Documento suscrito por 1.500 intelectuales) y el de la primavera de 1976. En la obra de N. Sartorius se contiene una reflexi&oacute;n, tomada de&nbsp;Antoni Batista,&nbsp;sobre la importancia de que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes conozcan los atestados e informes de dichas Brigadas, porque,&nbsp;lo que hoy puede hacer sonre&iacute;r, &ldquo;por la propia redacci&oacute;n macarr&oacute;nica y ampulosa, llena de esos gerundios policiales que tanto mal hac&iacute;an a los ojos de Salvador Espriu&rdquo;, ocultan una actividad directamente delictiva y represora que no puede ni debe olvidarse.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de la polic&iacute;a pol&iacute;tica cont&oacute; desde siempre con colaboradores externos, particulares, funcionarios y agencias privadas de informaci&oacute;n, adem&aacute;s de la extrema derecha, para vigilar, informar y, sobre todo, las delaciones, dados los apoyos sociales que el franquismo tuvo desde su inicio. Datos que las autoridades policiales aprovecharon al m&aacute;ximo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a la enorme gravedad de lo expuesto, la Transici&oacute;n, concretada en la Ley de Amnist&iacute;a, impidi&oacute; la persecuci&oacute;n procesal y consiguiente sanci&oacute;n penal de tantos y tantos delitos de tortura. Y, hoy, la Justicia, contin&uacute;a cerrando el paso a una investigaci&oacute;n rigurosa de dichos delitos invocando, err&oacute;neamente, la prescripci&oacute;n de los mismos, cuando no la Ley de Amnist&iacute;a, como as&iacute; ha ocurrido, injustamente, ante la denuncia formulada por Carles Vallejo ante el Juzgado de Instrucci&oacute;n 18 y la Audiencia Provincial de Barcelona, por los 21 d&iacute;as de internamiento&nbsp;en las celdas de la Comisaria de V&iacute;a Layetana, sufriendo toda clase de dur&iacute;simos malos tratos y torturas.
    </p><p class="article-text">
        Estimo necesarias las palabras de Guy Aurenche. &ldquo;La tortura institucionalizada no es solamente la negaci&oacute;n misma del hombre, sino tambi&eacute;n la negaci&oacute;n misma del papel que ha sido confiado al Estado por las sociedades humanas.De ah&iacute;, el car&aacute;cter particularmente tortura institucionalizada&rdquo;.&nbsp;Una grav&iacute;sima realidad que la Presidenta y los magistrados parece que quisieran olvidar.
    </p><p class="article-text">
        Y una observaci&oacute;n necesaria. El art.2.3 de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica dispone lo siguiente: &ldquo;Todas las leyes del Estado espa&ntilde;ol, incluida la Ley 46/1977,de 15 de octubre, de Amnist&iacute;a, se interpretaran y aplicaran de conformidad con el Derecho internacional convencional y consuetudinario y, en particular, con el Derecho Internacional Humanitario, seg&uacute;n el cual los cr&iacute;menes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y tortura tienen la consideraci&oacute;n de imprescriptibles y no amnistiables&rdquo;. Basta ya de excusas vac&iacute;as para no perseguir los cr&iacute;menes de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Jiménez Villarejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despiadada-respuesta-ayuso-memoria-democratica_129_13269510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9cbd45a5-8885-4194-847b-4b148e20a82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1292y312.jpg" length="498529" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9cbd45a5-8885-4194-847b-4b148e20a82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1292y312.jpg" type="image/jpeg" fileSize="498529" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9cbd45a5-8885-4194-847b-4b148e20a82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1292y312.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Memoria Histórica,Policía política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fundación Juan Negrín recibirá 200.000 euros de subvención del Gobierno central]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/fundacion-juan-negrin-subvencion-gobierno-central_1_13270592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffc54125-cd11-4987-b272-7d7eed424cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144412.jpg" width="2556" height="1438" alt="La Fundación Juan Negrín recibirá 200.000 euros de subvención del Gobierno central"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De esta manera, el Estado pretende impulsar la conservación, defensa, fomento y divulgación de la memoria democrática, en virtud de los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición</p><p class="subtitle">La Fundación Juan Negrín da voz a las “palabras huérfanas” de la infancia de la guerra de España
</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros ha aprobado este martes dos reales decretos que regulan la concesi&oacute;n de <strong>subvenciones </strong>por importe de algo m&aacute;s de 1,3 millones de euros a una serie de entidades para la divulgaci&oacute;n y promoci&oacute;n de la <strong>memoria democr&aacute;tica</strong>, entre ellas la <strong>Fundaci&oacute;n Juan Negr&iacute;n</strong> que recibir&aacute; 200.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Con el primero de esos decretos, que reparte 930.000 euros, asegura el Gobierno que pretende impulsar la conservaci&oacute;n, defensa, fomento y divulgaci&oacute;n de la memoria democr&aacute;tica, en virtud de los principios de verdad, justicia, reparaci&oacute;n y no repetici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resalta la necesidad de que haya un reconocimiento moral de las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil y de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Son diez en total las entidades a las que se destina esa cantidad, y la que mayor subvenci&oacute;n recibe, de 250.000 euros, es la Fundaci&oacute;n Federico Garc&iacute;a Lorca, que entre otras tareas divulga la figura del autor que le da nombre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Subvenci&oacute;n al Ateneo</strong></h2><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n se sit&uacute;a el Ateneo de Madrid, que recibe 225.000 euros para el desarrollo de sus actividades culturales, acad&eacute;micas, divulgativas y de promoci&oacute;n y difusi&oacute;n de la memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Juan Negr&iacute;n recibir&aacute; 200.000 euros; 75.000 euros la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Investigaci&oacute;n para la Paz para la organizaci&oacute;n de una Conferencia Internacional y cursos destinados a la promoci&oacute;n de los Derechos Humanos y la Cultura de la Paz; y 50.000 se destinan a Amical de Mauthausen y otros campos v&iacute;ctimas del nazismo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la Asociaci&oacute;n Casa de la Memoria recibir&aacute; un total de 30.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Otras entidades beneficiarias con 25.000 euros cada una son el Ayuntamiento de Cocentaina (Alicante), para la musealizaci&oacute;n, conservaci&oacute;n y puesta en valor del mural de la Guerra de Espa&ntilde;a hallado en la antigua f&aacute;brica del Batall&oacute;n de Retaguardia n.&ordm; 6; el de Leci&ntilde;ena (Zaragoza), para la creaci&oacute;n de un monumento y el desarrollo de un espacio en recuerdo a los vecinos deportados a Mauthausen, por importe de 25.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        La misma cantidad recibir&aacute;n el Ayuntamiento de Portbou (Girona), para actividades de memoria democr&aacute;tica vinculadas a la historia de este municipio, y la Fundaci&oacute;n Max Aub.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Red de Teatros y Auditorios</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Consejo de Ministros ha aprobado otro real decreto que establece las normas reguladoras para la concesi&oacute;n directa de una subvenci&oacute;n, por importe de 400.000 euros, por razones de inter&eacute;s p&uacute;blico, a la Asociaci&oacute;n Cultural Red Espa&ntilde;ola de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales con el fin de crear el Circuito de Artes Esc&eacute;nicas y Memoria Democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este programa es impulsar espect&aacute;culos en torno a esta tem&aacute;tica por los espacios p&uacute;blicos asociados, principalmente municipales.
    </p><p class="article-text">
        La Red Espa&ntilde;ola de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales, constituida en el a&ntilde;o 2000, destaca el Gobierno que es la principal plataforma asociativa del sector p&uacute;blico de exhibici&oacute;n de las artes en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/fundacion-juan-negrin-subvencion-gobierno-central_1_13270592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 19:30:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ffc54125-cd11-4987-b272-7d7eed424cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144412.jpg" length="506812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ffc54125-cd11-4987-b272-7d7eed424cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144412.jpg" type="image/jpeg" fileSize="506812" width="2556" height="1438"/>
      <media:title><![CDATA[La Fundación Juan Negrín recibirá 200.000 euros de subvención del Gobierno central]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ffc54125-cd11-4987-b272-7d7eed424cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144412.jpg" width="2556" height="1438"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El artista Manuel Sierra pide en el juzgado la restitución de su mural sobre la represión franquista borrado en 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/artista-valladolid-borraron-mural-represaliados-franquismo-pide-juzgado-restitucion_1_13270111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06e3712d-4c1a-4144-8dd3-86990192fbf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El artista Manuel Sierra pide en el juzgado la restitución de su mural sobre la represión franquista borrado en 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 70 personas han participado en una concentración para apoyar al pintor, que ha dicho sentirse "blindado" e "invulnerable" por el apoyo de la gente </p><p class="subtitle">Entrevista - Manuel Sierra, el pintor de paisajes y de la Memoria Histórica cuya obra fue borrada en varios municipios</p></div><p class="article-text">
        Unas 70 personas han participado este martes en una concentraci&oacute;n en la plaza de Ca&ntilde;o de Argales de Valladolid para apoyar al pintor <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/cultura/manuel-sierra-pintor-paisajes-memoria-historica-cuya-obra-borrada-medina-campo_1_10205262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Sierra</a>, minutos antes de entrar en un juicio por el borrado de uno de sus<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/borran-mural-homenaje-victimas-franquismo-artista-manuel-sierra-castronuno-valladolid_1_10545268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">murales en 2023</a> en memoria de los <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/casa-pueblo-carceles-sedes-sublevados-libro-recorre-valladolid-retaguardia-durante-guerra-civil_1_13259261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">represaliados republicanos</a> de la guerra civil y del franquismo en el municipio vallisoletano de Castronu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si fastidian un mural, hacemos dos, si fastidian dos, hacemos cuatro, pero cuando haga falta, (iremos) a los tribunales, que para eso est&aacute;n&rdquo;, ha aseverado en declaraciones a los periodistas cerca de los Juzgados de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&ordm; 1 de Valladolid, en las que ha advertido que actos como la eliminaci&oacute;n de un memorial suponen &ldquo;disparos a la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sierra ha reconocido que sentirse &ldquo;blindado&rdquo; e &ldquo;invulnerable&rdquo; por el apoyo de la gente y espera ganar el juicio contra el teniente de alcalde del municipio de Castronu&ntilde;o, Sergio Ramos, y dos particulares por una vulneraci&oacute;n de derechos de autor, as&iacute; como ha insistido en que su objetivo es que se haga un nuevo mural con la misma motivaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No voy a pintar ah&iacute; un mural para cualquier otra historia, lo que solicitamos es la restituci&oacute;n, en el mismo lugar con las mismas condiciones y un mural que hable de lo mismo&rdquo;, ha subrayado, antes de incidir en que la obra destruida es &ldquo;un mural de autor participado o colectivo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c3726f8-4832-4ae2-9d73-989554eac5d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El mural de borrado de Manuel Sierra en Castronuño"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El mural de borrado de Manuel Sierra en Castronuño                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado que este memorial en una pared de titularidad del Ayuntamiento (entonces gobernado por IU, desde las &uacute;ltimas elecciones municipales lo hace el PP), que no tuvo ning&uacute;n coste para las arcas municipales al pagarla directamente el partido pol&iacute;tico de izquierdas y que se inaugur&oacute; en abril de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Sierra ha sido recibido con una ovaci&oacute;n y, aparte de una gran pancarta con la imagen del mural borrado -con un libro, una calavera, un p&aacute;jaro, un coraz&oacute;n, un roja con una estrella roja como flor y una banda roja, gualda y morad-, han acudido simpatizantes con camisetas del memorial.
    </p><h2 class="article-text">Tambi&eacute;n se borr&oacute; uno en Medina del Campo</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han acercado cargos p&uacute;blicos del Ayuntamiento de Valladolid, como los portavoces Pedro Herrero (PSOE) y Roc&iacute;o Anguita (Valladolid Toma la Palabra), o la concejala de la coalici&oacute;n Gana Medina, Mar&iacute;a Jes&uacute;s V&aacute;zquez (IU), donde en 2023 <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/iu-denuncia-borrado-mural-honor-victimas-represion-franquista-medina-campo_1_10174069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue borrado otro mural de Sierra</a> con un contenido similar, pero esta vez en una pared de un particular y tras tan solo cuatro d&iacute;as pintado. 
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a los periodistas, V&aacute;zquez ha explicado que su formaci&oacute;n convoc&oacute; esta protesta para reivindicar la memoria hist&oacute;rica, la autor&iacute;a de una persona, el derecho a difundir un mensaje de justicia y de igualdad en estos momentos con &ldquo;situaciones tan dif&iacute;ciles y tan terribles&rdquo; que ha relacionado con &ldquo;la censura de hace 50 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El alcalde defiende que los pueblos peque&ntilde;os tienen que ser &ldquo;neutrales&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, el actual alcalde del municipio, Jos&eacute; Ignacio V&aacute;zquez (PP), aval&oacute; la decisi&oacute;n de su teniente alcalde, que se tom&oacute; porque el mural incomodaba a algunos vecinos, conten&iacute;a una &ldquo;bandera anticonstitucional&rdquo; -en referencia a la tricolor republicana- y que &ldquo;los pueblos peque&ntilde;os tienen que ser neutrales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final todos los vecinos tienen los mismos derechos&rdquo;, subray&oacute; , antes de defender la actuaci&oacute;n del n&uacute;mero 2 del Consistorio &ldquo;en una pared municipal&rdquo;, ya que, a su juicio, &ldquo;el Ayuntamiento tiene&nbsp;potestad para, en ciertas ocasiones, valorar y ejecutar la obra que crea correspondiente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/artista-valladolid-borraron-mural-represaliados-franquismo-pide-juzgado-restitucion_1_13270111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 16:38:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06e3712d-4c1a-4144-8dd3-86990192fbf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="805076" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06e3712d-4c1a-4144-8dd3-86990192fbf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="805076" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El artista Manuel Sierra pide en el juzgado la restitución de su mural sobre la represión franquista borrado en 2023]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06e3712d-4c1a-4144-8dd3-86990192fbf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Arte,Represión franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Govern espanyol porta al Constitucional la derogació de la llei de memòria democràtica de Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/govern-espanyol-porta-constitucional-derogacio-llei-memoria-democratica-balears_1_13269895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" width="1832" height="1030" alt="El Govern espanyol porta al Constitucional la derogació de la llei de memòria democràtica de Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'Executiu central impugnarà la supressió de la norma després que no hagin fructificat les negociacions amb el Govern de Marga Prohens (PP) per restituir-la. La Moncloa ja ha recorregut la supressió de les lleis memorialistes d'Aragó, Cantàbria i Comunitat Valenciana</p><p class="subtitle">PP i Vox deroguen la llei balear de memòria històrica i evoquen els “assassinats per les hordes roges”
</p></div><p class="article-text">
        El Govern central portar&agrave; davant del Tribunal Constitucional la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derogaci&oacute; de la Llei de Mem&ograve;ria i Reconeixement Democr&agrave;tics de les Balears</a>, suprimida el passat mes de mar&ccedil; per PP i Vox. La norma, aprovada el 2016, va articular un marc institucional per investigar els crims del franquisme i el reconeixement p&uacute;blic dels qui van ser represaliats despr&eacute;s del cop militar de 1936. Segons ha defensat el Consell de Ministres, l'eliminaci&oacute; de la llei auton&ograve;mica suposa una vulneraci&oacute; dels drets de les v&iacute;ctimes del franquisme i dificulta el compliment de la legislaci&oacute; estatal en mat&egrave;ria de mem&ograve;ria democr&agrave;tica.
    </p><p class="article-text">
        La portaveu de l'Executiu espanyol, Elma Saiz, ha anunciat aquest dimarts la interposici&oacute; del recurs despr&eacute;s que fracassassin les negociacions obertes amb el Govern balear per intentar revertir la derogaci&oacute; del text, que preveia mesures com l'elaboraci&oacute; d'un cens de s&iacute;mbols franquistes per facilitar-ne la retirada, la prohibici&oacute; d'actes d'exaltaci&oacute; de la dictadura, la conservaci&oacute; d'arxius vinculats a la mem&ograve;ria democr&agrave;tica i la garantia d'acc&eacute;s a la documentaci&oacute; relacionada amb la repressi&oacute; franquista.
    </p><p class="article-text">
        El Ministeri de Pol&iacute;tica Territorial i Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica, dirigit per &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, va oferir al Govern obrir una via de negociaci&oacute; per restituir la llei. Tanmateix, les converses no varen fructificar i l'Executiu central ha optat finalment per acudir al Constitucional amb la intenci&oacute;, a m&eacute;s, que la suspensi&oacute; de la derogaci&oacute; es pugui aplicar de manera cautelar mentre es resol el procediment.
    </p><p class="article-text">
        El Govern sost&eacute; que la decisi&oacute; compta amb l'aval del Consell d'Estat, que considera que la supressi&oacute; de la norma balear vulnera el deure de col&middot;laboraci&oacute; de les comunitats aut&ograve;nomes en el desplegament de la Llei estatal de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica. L'&ograve;rgan consultiu ent&eacute;n, a m&eacute;s, que la derogaci&oacute; afecta drets fonamentals relacionats amb la dignitat de les persones i la integritat moral de les v&iacute;ctimes.
    </p><p class="article-text">
        L'ofensiva judicial contra la decisi&oacute; adoptada a les Balears s'emmarca en la l&iacute;nia ja iniciada per l'Executiu de Pedro S&aacute;nchez amb comunitats aut&ograve;nomes com <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/pp-vox-derogan-ley-valenciana-memoria-historica-aprueban-concordia-equipara-franquismo-democracia_1_11512935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comunitat Valenciana</a>, <a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/derogacion-ley-memoria-aragonesa-ano-recursos-nuevo-plan-concordia-omite-franco_1_11828377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;</a> i <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/tribunal-constitucional-paraliza-derogacion-ley-memoria-historica-cantabria-aprobada-pp-vox_1_12089868.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cant&agrave;bria</a>, les normatives de mem&ograve;ria hist&ograve;rica de les quals han estat substitu&iuml;des per &ldquo;lleis de la conc&ograve;rdia&rdquo; que, amb el pretext de &ldquo;reconciliar&rdquo; els espanyols en lloc de &ldquo;reobrir ferides&rdquo;, equiparen el franquisme amb la democr&agrave;cia, mentre <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/politica/gobierno-frena-ley-concordia-pp-vox-extremadura-pacta-cambios-ira-constitucional_1_12906013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mant&eacute; negociacions sobre iniciatives impulsades en altres territoris com Extremadura</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El Govern central considera que aquests textos &ldquo;blanquegen la dictadura franquista, neguen l'exist&egrave;ncia del cop d'Estat com a causant de la Guerra d'Espanya de 1936 a 1939, pretenen que no es conegui la veritat del que va succeir i, el que &eacute;s pitjor, condemnen les v&iacute;ctimes novament a l'oblit&rdquo;. Aix&iacute; mateix, sost&eacute; que aquestes reformes mantenen aspectes vinculats a les exhumacions per&ograve; eliminen elements essencials relacionats amb el dret a la veritat, la reparaci&oacute; i les garanties de no repetici&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'esquerra celebra la impugnaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute; ha estat celebrada pels grups d'esquerra a les Balears. El portaveu del PSIB-PSOE al Parlament, Iago Negueruela, ha acusat la presidenta auton&ograve;mica, Marga Prohens (PP), d'haver cedit davant Vox, defensant que el recurs suposa un fre a l'extrema dreta i assegurant que, si el Constitucional admet la impugnaci&oacute; i acorda mesures cautelars, la derogaci&oacute; podria quedar suspesa i la llei auton&ograve;mica tornaria temporalment a estar vigent.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; M&eacute;s per Mallorca ha acollit positivament l'anunci. La diputada Maria Ramon ha assenyalat que recuperar la norma &eacute;s especialment rellevant quan es compleixen deu anys de l'aprovaci&oacute; de la llei de fosses de les Balears, i ha defensat que ambdues legislacions formen part d'una mateixa pol&iacute;tica p&uacute;blica destinada al reconeixement i la reparaci&oacute; de les v&iacute;ctimes.
    </p><p class="article-text">
        Vox, per contra, ha carregat durament contra la iniciativa de l'Executiu estatal. La seva portaveu parlament&agrave;ria, Manuela Ca&ntilde;adas, ha qualificat el recurs de &ldquo;rebequeria&rdquo; i ha q&uuml;estionat que el Govern pugui impedir que una majoria parlament&agrave;ria auton&ograve;mica derogui una llei aprovada pel Parlament. La diputada ha titllat, a m&eacute;s, d'&ldquo;antidemocr&agrave;tica&rdquo; la possibilitat que la derogaci&oacute; quedi suspesa cautelarment i ha insistit que la norma eliminada era, al seu parer, &ldquo;injusta i sect&agrave;ria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La derogaci&oacute; de la Llei de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica va ser aprovada definitivament pel Parlament el mar&ccedil; passat i va entrar en vigor despr&eacute;s de la seva publicaci&oacute; al BOE el 10 d'abril. La mesura va formar part de les exig&egrave;ncies plantejades per Vox al PP durant la legislatura i va convertir les Balears en una de les comunitats aut&ograve;nomes on l'agenda memorialista impulsada pel Govern central ha patit un major retroc&eacute;s institucional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/govern-espanyol-porta-constitucional-derogacio-llei-memoria-democratica-balears_1_13269895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 15:33:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" length="431088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" type="image/jpeg" fileSize="431088" width="1832" height="1030"/>
      <media:title><![CDATA[El Govern espanyol porta al Constitucional la derogació de la llei de memòria democràtica de Balears]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" width="1832" height="1030"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Ángel Víctor Torres,Memoria Histórica,Tribunal Constitucional,Franquismo,Crímenes del franquismo,Víctimas del franquismo,Represión franquista,Islas Baleares,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno lleva al Constitucional la derogación de la ley de memoria democrática de Balears]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-lleva-constitucional-derogacion-ley-memoria-democratica-balears_1_13269592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" width="1832" height="1030" alt="El Gobierno lleva al Constitucional la derogación de la ley de memoria democrática de Balears"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejecutivo central impugnará la supresión de la norma tras no fructificar las negociaciones con el Govern de Marga Prohens (PP) para restituirla. Mocloa ya ha recurrido la supresión de las leyes memorialistas de Aragón, Cantabria y Comunitat Valenciana</p><p class="subtitle">PP y Vox derogan la ley balear de memoria histórica y evocan a los “asesinados por las hordas rojas”
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno central llevar&aacute; ante el Tribunal Constitucional la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derogaci&oacute;n de la Ley de Memoria y Reconocimiento Democr&aacute;ticos de Balears</a>, suprimida el pasado mes de marzo por PP y Vox. La norma, aprobada en 2016, articul&oacute; un marco institucional para investigar los cr&iacute;menes del franquismo y el reconocimiento p&uacute;blico de quienes fueron represaliados tras el golpe militar de 1936.&nbsp;Seg&uacute;n ha defendido el Consejo de Ministros, la eliminaci&oacute;n de la ley auton&oacute;mica supone una vulneraci&oacute;n de los derechos de las v&iacute;ctimas del franquismo y dificulta el cumplimiento de la legislaci&oacute;n estatal en materia de memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del Ejecutivo espa&ntilde;ol, Elma Saiz, ha anunciado este martes la interposici&oacute;n del recurso despu&eacute;s de que fracasaran las negociaciones abiertas con el Govern balear para intentar revertir la derogaci&oacute;n del texto, que contemplaba medidas como la elaboraci&oacute;n de un censo de s&iacute;mbolos franquistas para facilitar su retirada, la prohibici&oacute;n de actos de exaltaci&oacute;n de la dictadura, la conservaci&oacute;n de archivos vinculados a la memoria democr&aacute;tica y la garant&iacute;a de acceso a la documentaci&oacute;n relacionada con la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, dirigido por &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, ofreci&oacute; al Govern abrir una v&iacute;a de negociaci&oacute;n para restituir la ley. Sin embargo, las conversaciones no fructificaron y el Ejecutivo central ha optado finalmente por acudir al Constitucional con la intenci&oacute;n adem&aacute;s de que la suspensi&oacute;n de la derogaci&oacute;n pueda aplicarse de forma cautelar mientras se resuelve el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno sostiene que la decisi&oacute;n cuenta con el aval del Consejo de Estado, que considera que la supresi&oacute;n de la norma balear vulnera el deber de colaboraci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas en el desarrollo de la Ley estatal de Memoria Democr&aacute;tica. El &oacute;rgano consultivo entiende adem&aacute;s que la derogaci&oacute;n afecta a derechos fundamentales relacionados con la dignidad de las personas y la integridad moral de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva judicial contra la decisi&oacute;n adoptada en Balears se enmarca en la senda ya iniciada por el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez con autonom&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/pp-vox-derogan-ley-valenciana-memoria-historica-aprueban-concordia-equipara-franquismo-democracia_1_11512935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comunitat Valenciana</a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/derogacion-ley-memoria-aragonesa-ano-recursos-nuevo-plan-concordia-omite-franco_1_11828377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;n</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/tribunal-constitucional-paraliza-derogacion-ley-memoria-historica-cantabria-aprobada-pp-vox_1_12089868.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabria</a>, cuyas normativas de memoria hist&oacute;rica han sido sustituidas por 'leyes de la concordia' que,&nbsp;<em>so&nbsp;</em>pretexto de &ldquo;reconciliar&rdquo; a los espa&ntilde;oles en lugar de &ldquo;reabrir heridas&rdquo;, equiparan el franquismo con la democracia, mientras <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/politica/gobierno-frena-ley-concordia-pp-vox-extremadura-pacta-cambios-ira-constitucional_1_12906013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantiene negociaciones sobre iniciativas impulsadas en otros territorios como Extremadura</a>. El Gobierno considera que estos textos &ldquo;blanquean la dictadura franquista, niegan la existencia del golpe de Estado como causante de la Guerra de Espa&ntilde;a de 1936 a 1939, pretenden que no se conozca la verdad de lo que ocurri&oacute; y, lo que es peor, condenan a las v&iacute;ctimas de nuevo al olvido&rdquo;. Asimismo, sostiene que estas reformas mantienen aspectos vinculados a las exhumaciones pero eliminan elementos esenciales relacionados con el derecho a la verdad, la reparaci&oacute;n y las garant&iacute;as de no repetici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La izquierda celebra la impugnaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n ha sido celebrada por los grupos de izquierda en Balears. El portavoz del PSIB-PSOE en el Parlament, Iago Negueruela, ha acusado a la presidenta auton&oacute;mica, Marga Prohens (PP), de haber cedido ante Vox, defendiendo que el recurso supone un freno a la extrema derecha y aseverando que, si el Constitucional admite la impugnaci&oacute;n y acuerda medidas cautelares, la derogaci&oacute;n podr&iacute;a quedar suspendida y la ley auton&oacute;mica volver&iacute;a temporalmente a estar en vigor.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n M&eacute;s per Mallorca ha acogido positivamente el anuncio. La diputada Maria Ramon ha se&ntilde;alado que recuperar la norma es especialmente relevante cuando se cumplen diez a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la ley de fosas de Baleares, y ha defendido que ambas legislaciones forman parte de una misma pol&iacute;tica p&uacute;blica destinada al reconocimiento y reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Vox, por el contrario, ha cargado duramente contra la iniciativa del Ejecutivo estatal. Su portavoz parlamentaria, Manuela Ca&ntilde;adas, ha calificado el recurso de &ldquo;pataleta&rdquo; y ha cuestionado que el Gobierno pueda impedir que una mayor&iacute;a parlamentaria auton&oacute;mica derogue una ley aprobada por el Parlament. La diputada ha tildado adem&aacute;s de &ldquo;antidemocr&aacute;tica&rdquo; la posibilidad de que la derogaci&oacute;n quede suspendida cautelarmente y ha insistido en que la norma eliminada era, a su juicio, &ldquo;injusta y sectaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La derogaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica fue aprobada definitivamente por el Parlament el pasado marzo y entr&oacute; en vigor tras su publicaci&oacute;n en el BOE el 10 de abril. La medida form&oacute; parte de las exigencias planteadas por Vox al PP durante la legislatura y convirti&oacute; a Balears en una de las comunidades donde la agenda memorialista impulsada por el Gobierno central ha sufrido un mayor retroceso institucional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-lleva-constitucional-derogacion-ley-memoria-democratica-balears_1_13269592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 14:38:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" length="431088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" type="image/jpeg" fileSize="431088" width="1832" height="1030"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno lleva al Constitucional la derogación de la ley de memoria democrática de Balears]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/991e0ddc-f1f5-4ad4-9173-b96accade042_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144373.jpg" width="1832" height="1030"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Ángel Víctor Torres,Memoria Histórica,Tribunal Constitucional,Franquismo,Crímenes del franquismo,Víctimas del franquismo,Represión franquista,Islas Baleares,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/casa-pueblo-carceles-sedes-sublevados-libro-recorre-valladolid-retaguardia-durante-guerra-civil_1_13259261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7ad4a04-6a4f-4429-a7ef-5e83962d93a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3054y3012.jpg" width="1200" height="675" alt="La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ARMH de Valladolid publica un libro que trata de "dar luz" sobre los principales edificios que protagonizaron la represión franquista a través de la vida y muerte de los asesinados y los encarcelados</p><p class="subtitle">¿Quién custodia los objetos de la fosas comunes del franquismo? ARHM Valladolid reprocha al Ministerio de Cultura su inacción
</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno pasea (o hace turismo) por Valladolid suele pensar en los siglos XV y XVI. El palacio en el que se casaron los Reyes Cat&oacute;licos o los barrotes por los que ense&ntilde;aron a un neonato Felipe II son solo un ejemplo de las historias que han trascendido. Sin embargo, hay pocas referencias o vestigios al uso m&aacute;s reciente de algunos de esos edificios que todav&iacute;a quedan en pie. Oquedades en ladrillo o una placa, en el mejor de los casos, es lo que queda de una Valladolid que vivi&oacute; la guerra civil desde la retaguardia: es decir, en represi&oacute;n. La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n Hist&oacute;rica de Valladolid (ARMHVa) acaba de publicar su s&eacute;ptimo libro, <em>Lugares de la Memoria. El Valladolid de la guerra espa&ntilde;ola, </em>que recorre los edificios que siguen en pie y que protagonizaron distintos momentos desde que los sublevados dieran el golpe de estado el 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Valladolid tuvo una represi&oacute;n organizada y dirigida a aquellos que los sublevados ve&iacute;an como enemigos: se han contabilizado 2.700 asesinatos y otras 10.000 personas fueron encarceladas o reprimidas. &ldquo;Fueron muertes extrajudiciales perfectamente orquestadas, sistem&aacute;ticas y muy bien seleccionadas&rdquo;, explica el presidente de la ARMH de Valladolid, Julio del Olmo, que lleva investigando y trabajando en la recuperaci&oacute;n de restos desde que se fund&oacute; la entidad, hace 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta obra, que incluye un plano de la ciudad por si alguien quiere realizar una lectura sobre la marcha, examina catorce edificios y espacios como el Ayuntamiento de Valladolid, el Gobierno Civil &mdash;que hoy es parte del Museo Nacional de Escultura&mdash;, la Capitan&iacute;a General, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/resistencia-golpe-valladolid-libro-recoge-17-procesos-judiciales-encausaron-500-personas_1_10113956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Casa del Pueblo</a> &mdash;casa del pueblo &mdash;donde 600 personas esperaban unas armas que nunca llegaron, de los cuales casi 500 de ellos fueron juzgados&mdash;, el <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/valladolid/metro-costura-pendiente-objetos-guardan-memoria-fusilados-franquismo-valladolid_1_9152830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cementerio del Carmen</a> &mdash;en la que a&uacute;n quedan restos sin localizar&mdash;, el manicomio &mdash;ubicado en la actual Consejer&iacute;a de Familia&mdash;, la Estaci&oacute;n del Norte, el p&aacute;ramo de San Isidro, donde m&aacute;s de 400 personas fueron <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/placa-ubica-fosas-represaliados-cementerio-carmen-valladolid_1_9166899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fusiladas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estos sitios han sido elegidos porque los hechos que sucedieron afectaron a un elevado n&uacute;mero de personas o por la relevancia de los sucesos que acontecieron all&iacute; para el triunfo del golpe. &ldquo;Se trata de recorrer los lugares, pero no hacemos una mera descripci&oacute;n, sino que intentamos dar m&aacute;s luz sobre estos sitios con toda la documentaci&oacute;n que tenemos&rdquo;, avanza Del Olmo en una entrevista a elDiario.es. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/883a1be3-52d5-4d01-b0e6-55ca1854072d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miembros de la Falange y de la Iglesia, ante la tumba en la que se enterraron los restos de Onésimo Redondo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembros de la Falange y de la Iglesia, ante la tumba en la que se enterraron los restos de Onésimo Redondo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta 'luz' se aporta a trav&eacute;s de las historias de algunos de estos fusilados o encarcelados. Los documentos judiciales o militares incluyen el papel social, pol&iacute;tico o de actuaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los detenidos, as&iacute; como los cargos que ejerc&iacute;an en pol&iacute;tica municipal o en sindicatos y sus filiaciones pol&iacute;ticas. Muchos de ellos eran trabajadores p&uacute;blicos como bomberos, polic&iacute;as y barrenderos, adem&aacute;s de los miembros de la corporaci&oacute;n municipal. Tambi&eacute;n se alude a los antecedentes 'penales' de estos presos, que pod&iacute;an retrotraerse a las huelgas de 1917. 
    </p><h2 class="article-text">Obst&aacute;culos para acceder a algunos documentos</h2><p class="article-text">
        <em>Lugares de la Memoria. El Valladolid de la guerra espa&ntilde;ola</em> se publica como fruto de a&ntilde;os de entrevistas personales, investigaci&oacute;n documental, visitas a los archivos municipal, provincial y militares y <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/custodia-objetos-fosas-comunes-franquismo-arhm-valladolid-reprocha-ministerio-cultura-inaccion_1_12723662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">excavaciones</a> que han permitido recuperar cientos de restos de los represaliados. Especialmente importante ha sido el acceso al Archivo Militar IV de El Ferrol &mdash;que conten&iacute;a informaci&oacute;n sobre la VII Regi&oacute;n Militar y m&aacute;s de 6.000 causas&mdash; y a la documentaci&oacute;n parcial relativa a la c&aacute;rcel de Cocheras, ubicada en los almacenes en desuso que guardaban viejos coches de tranv&iacute;a y que lleg&oacute; a hacinar a m&aacute;s de 2.000 presos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedimos los libros de registro de esta prisi&oacute;n, que oper&oacute; hasta el 20 de octubre de 1940. Primero nos dijeron que esa documentaci&oacute;n no exist&iacute;a, pero conseguimos una foto de la portada y una foto de una de las p&aacute;ginas. Y entonces nos enviaron los libros de registro&rdquo;, explica Julio del Olmo. Sin embargo, la ARMH de Valladolid no est&aacute; satisfecha con los archivos a los que tuvieron acceso: solo les entregaron los libros de registro de 1937 y 1938 &mdash;y otro m&aacute;s general y expurgado que abarca hasta 1942&mdash;, pero no los del a&ntilde;o del golpe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08c87a9a-3cd7-4c86-bbcb-d4a4bc60e1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mandos de las juventudes hitlerianas pasan revista a falangistas en el paseo del Campo Grande de Valladolid, 1937."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mandos de las juventudes hitlerianas pasan revista a falangistas en el paseo del Campo Grande de Valladolid, 1937.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El fundamental es el libro de registro de 1936, pero ese nada, no nos lo han mandado&rdquo;, reprocha Del Olmo. En 1936 fue cuando se produjo un mayor n&uacute;mero de presos ejecutados extrajudicialmente tras puestas en 'libertad' firmadas por el gobernador civil, el jefe superior de polic&iacute;a y el director de la prisi&oacute;n. &ldquo;Algunos testigos nos contaron c&oacute;mo ven&iacute;an los falangistas a la c&aacute;rcel y se llevaban a quien quer&iacute;an. Y no. El que sali&oacute; fue porque se hab&iacute;a dado la orden, y los falangistas eran los ejecutores. Los milicianos eran civiles militarizados, sometidos a la jerarqu&iacute;a, disciplina y c&oacute;digo de justicia militar&rdquo;, defiende. En tres semanas, fueron asesinadas m&aacute;s de 500 personas en Valladolid, seguidas de otras 900 en septiembre
    </p><h2 class="article-text">Ocultaci&oacute;n de v&iacute;ctimas como si hubieran sufrido un bombardeo</h2><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n pone el foco en los nueve bombardeos que sufri&oacute; la ciudad de Valladolid &mdash;y uno en Medina de Rioseco&mdash; entre 1936 y 1938, que se saldaron con 80 muertos. La investigaci&oacute;n de la ARMH apunta que solo cinco bombardeos (los de 1937 y 1938) fueron ataques de la aviaci&oacute;n republicana: fueron dirigidos al centro de la ciudad &mdash;donde se concentraba el apoyo a la sublevaci&oacute;n&mdash; y en puntos estrat&eacute;gicos y acabaron con la vida de 64 personas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8bf7046d-586d-4708-949b-9e653cd7151a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de la Iglesia del barrio de las Delicias, en ruinas tras un bombardeo en 1936."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de la Iglesia del barrio de las Delicias, en ruinas tras un bombardeo en 1936.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, Valladolid tambi&eacute;n sufri&oacute; ataques en agosto y septiembre de 1936 cuya autor&iacute;a es m&aacute;s difusa: afectaron a viviendas de la clase trabajadora (en Las Delicias o en los alrededores de la estaci&oacute;n de tren, donde viv&iacute;an los ferroviarios) y mataron a 16 personas. Adem&aacute;s, se han localizado escritos del gobernador civil prohibiendo atacar a las fuerzas a&eacute;reas y diciendo que estos bombardeos serv&iacute;an &ldquo;para aglutinar a&uacute;n m&aacute;s el esp&iacute;ritu colectivo y enardecer el impulso patri&oacute;tico&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/casa-pueblo-carceles-sedes-sublevados-libro-recorre-valladolid-retaguardia-durante-guerra-civil_1_13259261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a7ad4a04-6a4f-4429-a7ef-5e83962d93a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3054y3012.jpg" length="5508901" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a7ad4a04-6a4f-4429-a7ef-5e83962d93a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3054y3012.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5508901" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Casa del Pueblo, cárceles y sedes de los sublevados: un libro recorre el Valladolid de la retaguardia durante la guerra civil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a7ad4a04-6a4f-4429-a7ef-5e83962d93a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3054y3012.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Valladolid,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cartas de la Guerra Civil o sentencias de la Falange: el proyecto que lleva la memoria histórica a institutos de Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/cartas-guerra-civil-sentencias-falange-proyecto-lleva-memoria-historica-institutos-granada_1_13200419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a41e7467-e282-4f59-a685-fc9945d3a28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cartas de la Guerra Civil o sentencias de la Falange: el proyecto que lleva la memoria histórica a institutos de Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudiantes de segundo de Bachillerato recopilan objetos y entrevistan a sus abuelos sobre el periodo que va entre la Guerra Civil y la muerte del dictador Franco para acercarse y conocer mejor una etapa de la historia de España que empieza a quedarse lejos y que se recupera mediante esta "Memoria Viva"</p><p class="subtitle">Estudiantes con memoria: un instituto de Cádiz celebra 15 años combatiendo el “memoricidio” desde las aulas</p></div><p class="article-text">
        Una carta escrita desde el frente durante la Guerra Civil. Un carn&eacute; de Falange. Una cartilla de racionamiento. Una fotograf&iacute;a en blanco y negro en la que casi nadie reconoce ya los rostros. Los objetos pasan de mano en mano en un aula de un instituto de Santa Fe (Granada), mientras <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/estudiantes-memoria-instituto-cadiz-celebra-15-anos-combatiendo-memoricidio-aulas_1_13127044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de estudiantes explica qu&eacute; son</a>, de d&oacute;nde vienen y qu&eacute; historia esconden. No est&aacute;n leyendo un libro de texto. Est&aacute;n hablando de sus familias.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&iacute;as, el instituto de ense&ntilde;anza secundaria (IES) Jim&eacute;nez de Quesada de esta localidad granadina ha convertido sus aulas en una exposici&oacute;n abierta a todo el centro. El alumnado de segundo de Bachillerato ha reunido objetos fechados entre 1936 y 1975 y los ha catalogado, contextualizado y explicado al resto de estudiantes. Pero lo que se muestra sobre las mesas es solo una parte del proyecto. La otra parte ocurre fuera del aula. Cada estudiante elige a una persona mayor de su entorno -abuelos, abuelas u otros familiares-, la entrevista, graba su testimonio y lo convierte en material de trabajo. Lo que empieza como una actividad acad&eacute;mica acaba abriendo conversaciones que, en muchos casos, nunca se hab&iacute;an producido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las historias hay que vivirlas tambi&eacute;n en primera persona y conocer las peque&ntilde;as, las que est&aacute;n cerca&rdquo;, explica &Aacute;ngela Montes, profesora de Historia y una de las impulsoras de &ldquo;Memoria Viva&rdquo;, un proyecto que ya suma seis ediciones entre Santa Fe y Motril. La propuesta nace, en parte, de una limitaci&oacute;n. Segundo de Bachillerato est&aacute; marcado por la presi&oacute;n de la Selectividad, con un temario extenso y poco margen para salirse del guion. &ldquo;Es un a&ntilde;o muy agotador, muy centrado en los apuntes&rdquo;, se&ntilde;ala Montes. &ldquo;Pero cuando llegamos al siglo XX, todav&iacute;a hay personas que pueden contar lo que vivieron. Y eso cambia la forma de entenderlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio empieza por algo b&aacute;sico: dejar de ver la historia como un relato ajeno. &ldquo;Tienen que entender que el libro no es un cuento, que esto ha pasado de verdad&rdquo;, explica la profesora. La distancia temporal, sin embargo, juega en contra. Para una parte del alumnado, la Guerra Civil o el franquismo empiezan a percibirse como episodios lejanos e incluso con tintes fr&iacute;volos, sin conexi&oacute;n directa con su vida cotidiana. El proyecto intenta romper esa distancia a trav&eacute;s de lo m&aacute;s cercano: la memoria familiar.
    </p><h2 class="article-text">Historias cercanas</h2><p class="article-text">
        En ese proceso aparecen historias que no estaban en los libros ni en las conversaciones habituales. Relatos que hab&iacute;an quedado guardados durante d&eacute;cadas, a veces por miedo, otras por costumbre. &ldquo;Cuentan cosas que han tenido dentro much&iacute;simos a&ntilde;os. Nadie les ha preguntado. Era un tema tab&uacute;&rdquo;, explica Montes. Las entrevistas no siempre son f&aacute;ciles. Algunas personas mayores se emocionan al recordar. A veces, tambi&eacute;n quienes escuchan. &ldquo;Se me han puesto a llorar algunos alumnos&rdquo;, reconoce la profesora. Y en ese momento, la historia deja de ser una materia acad&eacute;mica para convertirse en una experiencia directa.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, lo que emerge cambia la percepci&oacute;n que el propio alumnado ten&iacute;a de su familia. &ldquo;Te voy a contar la verdad: tu abuelo no desapareci&oacute;, se lo llevaron&rdquo;, relata Montes sobre algunas de las conversaciones que han surgido durante el proyecto. Son historias que hab&iacute;an permanecido ocultas o edulcoradas y que encuentran, por primera vez, un espacio para ser contadas.
    </p><p class="article-text">
        Andrea, estudiante de segundo de Bachillerato, lo define como una experiencia &ldquo;muy significativa&rdquo;. En su caso, la actividad ha reforzado un v&iacute;nculo que ya exist&iacute;a. &ldquo;Soy muy cercana a mis abuelos y me parece muy bonito incluirlos en una actividad en la que ellos cuentan su experiencia&rdquo;, explica. Sus abuelos, Mar&iacute;a Mart&iacute;n y Andr&eacute;s Rueda, vivieron la posguerra siendo ni&ntilde;os. Sus recuerdos no hablan de grandes acontecimientos pol&iacute;ticos, sino de la vida cotidiana: la escasez, la necesidad de compartir con los vecinos &ldquo;por poco que hubiera&rdquo;, o una estructura social marcada por &ldquo;una diferencia de clase muy r&iacute;gida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de relatos, alejados de los grandes titulares, son precisamente los que permiten al alumnado aterrizar la historia. &ldquo;He aprendido a valorar las facilidades que tenemos actualmente&rdquo;, confiesa Andrea. Y tambi&eacute;n a cuestionar algunas ideas extendidas entre su generaci&oacute;n: &ldquo;Estas actividades nos sacan del mito y nos muestran c&oacute;mo fue la realidad de la dictadura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_50p_1142430.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_50p_1142430.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_75p_1142430.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_75p_1142430.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_default_1142430.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_default_1142430.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/015f27b8-1d3a-4626-a5fc-de3ec7b95712_16-9-aspect-ratio_default_1142430.jpg"
                    alt="Los alumnos han recopilado todo tipo de objetos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los alumnos han recopilado todo tipo de objetos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Contra el auge del franquismo</h2><p class="article-text">
        La distancia entre relato y realidad es uno de los puntos que m&aacute;s preocupan al profesorado. Montes describe un contexto en el que ciertos discursos han dejado de generar rechazo autom&aacute;tico. &ldquo;Ahora mismo no est&aacute; mal visto decir barbaridades que antes no se pod&iacute;an decir&rdquo;, afirma. En el aula, eso se traduce en comentarios, s&iacute;mbolos o consignas que evidencian una banalizaci&oacute;n del franquismo entre adolescentes: &ldquo;He escuchado a ni&ntilde;os de 12 a&ntilde;os decir &lsquo;viva Franco&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese escenario, el proyecto introduce un elemento dif&iacute;cil de relativizar: el testimonio directo. &ldquo;Les desmonta muchos mitos y su pensamiento va evolucionando&rdquo;, explica la profesora. La experiencia no pretende ofrecer respuestas cerradas, sino abrir preguntas y fomentar una mirada cr&iacute;tica. &ldquo;Que no se crean todo lo que ven en redes sociales&rdquo;. Esa falta de un discurso &uacute;nico tambi&eacute;n se refleja en los materiales. En la exposici&oacute;n conviven cartas del frente con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/cartas-juliana-investigacion-memoria-historica-permite-mujer-conocer-87-anos-rostro-padre_1_13113834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetos cotidianos</a>, documentos oficiales o s&iacute;mbolos vinculados a la dictadura. &ldquo;Aqu&iacute; no hay censura, todo se recibe&rdquo;, asegura Montes. El objetivo no es construir un relato uniforme, sino mostrar la complejidad de una &eacute;poca a trav&eacute;s de las experiencias individuales.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el aula se transforma en algo m&aacute;s cercano a un archivo o a un museo. &ldquo;El instituto se convierte en un museo vivo&rdquo;, se&ntilde;ala el director del centro, Jos&eacute; Andr&eacute;s Mateos. Para &eacute;l, el proyecto representa un cambio de enfoque en la ense&ntilde;anza de la historia: &ldquo;Ya no hablamos de una materia basada en la memorizaci&oacute;n, sino de una disciplina viva&rdquo;. La clave est&aacute; en el papel del alumnado. &ldquo;No estudian la historia, estudian su historia&rdquo;, argumenta. Ese matiz, aparentemente peque&ntilde;o, cambia la relaci&oacute;n con el aprendizaje. El esfuerzo deja de estar vinculado &uacute;nicamente a un examen y adquiere un sentido emocional, conectado con la propia identidad y el entorno.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se enmarca dentro del programa &ldquo;Vivir y Sentir el Patrimonio&rdquo;, pero su l&oacute;gica va m&aacute;s all&aacute; de cualquier etiqueta administrativa. La innovaci&oacute;n, en este caso, no pasa por la tecnolog&iacute;a, sino por la capacidad de convertir el patrimonio cotidiano en una herramienta educativa. Cartas, fotograf&iacute;as, utensilios dom&eacute;sticos o documentos familiares permiten reconstruir c&oacute;mo se viv&iacute;a en la guerra, la posguerra o el franquismo desde una escala concreta: la de las familias de Santa Fe o Motril. Y, al mismo tiempo, facilitan una comparaci&oacute;n directa con el presente.
    </p><p class="article-text">
        Porque, mientras el tiempo avanza, la memoria se va estrechando. Las personas que vivieron aquellos a&ntilde;os desaparecen y, con ellas, las historias que no se han contado. &ldquo;Esas personas van muriendo y esas historias van muriendo con ellas&rdquo;, advierte Montes. El proyecto no pretende resolver ese vac&iacute;o, pero s&iacute; intervenir en &eacute;l. Generar, al menos, un momento de escucha. &ldquo;Si de 65 alumnos cala en uno o dos, yo me doy por satisfecha&rdquo;, dice la profesora. Aunque, despu&eacute;s de seis a&ntilde;os, sospecha que el impacto es mayor. Lo suficiente, quiz&aacute;, para que dentro de unas d&eacute;cadas alguien vuelva a abrir una caja, saque una carta o una fotograf&iacute;a, y encuentre en ella algo m&aacute;s que un objeto: una historia que alguien decidi&oacute; no dejar perder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/cartas-guerra-civil-sentencias-falange-proyecto-lleva-memoria-historica-institutos-granada_1_13200419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 04:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a41e7467-e282-4f59-a685-fc9945d3a28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2894585" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a41e7467-e282-4f59-a685-fc9945d3a28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2894585" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cartas de la Guerra Civil o sentencias de la Falange: el proyecto que lleva la memoria histórica a institutos de Granada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a41e7467-e282-4f59-a685-fc9945d3a28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Educación pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El movimiento memorialista denuncia el "incumplimiento" del Gobierno andaluz para aprobar Lugares de Memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/movimiento-memorialista-denuncia-incumplimiento-gobierno-andaluz-aprobar-lugares-memoria_1_13256580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46a161fc-b5cb-48ee-87f9-f8857298e6f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El movimiento memorialista denuncia el &quot;incumplimiento&quot; del Gobierno andaluz para aprobar Lugares de Memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de la Memoria, que debe reunirse por ley cuatro veces al año, "aún no se ha reunido en 2026", según critica la Federación Andaluza de Memoria Democrática</p><p class="subtitle">El Gobierno andaluz admite que acumula 37 Lugares de Memoria sin inscribir</p></div><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n Andaluza de Memoria Democr&aacute;tica (FAMD) ha denunciado el &ldquo;incumplimiento&rdquo; por parte de la Consejer&iacute;a de Cultura y Deporte de la Junta de Andaluc&iacute;a de los acuerdos adoptados en el Consejo de la Memoria celebrado el pasado 15 de diciembre de 2025, mediante los cuales la administraci&oacute;n se compromet&iacute;a, a iniciativa propia, a agilizar los expedientes de declaraci&oacute;n de Lugares y Senderos de Memoria Democr&aacute;tica pendientes desde que el PP lleg&oacute; al gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En dicho Consejo, fue la propia consejera la que estableci&oacute; el funcionamiento y la planificaci&oacute;n, acord&aacute;ndose la convocatoria de la Comisi&oacute;n de Lugares y Senderos de la Memoria con una periodicidad mensual entre enero y junio de 2026, con el objetivo de aprobar un total de 68 expedientes pendientes, informa la FAMD. &ldquo;Sin embargo, transcurridos ya cinco meses del a&ntilde;o, dicha comisi&oacute;n &uacute;nicamente se ha reunido una sola vez, en marzo de 2026, aprob&aacute;ndose tan solo 8 expedientes&rdquo;, a&ntilde;aden en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De nuevo, desde la FAMD tenemos que denunciar la clara falta de voluntad pol&iacute;tica de la Junta de Andaluc&iacute;a con las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de Memoria Democr&aacute;tica y la falta de respeto a los miembros del Consejo de la Memoria, as&iacute; como la total impunidad pese al incumplimiento sistem&aacute;tico de la ley. A todo esto se suma el incumplimiento de la obligaci&oacute;n de convocar el Consejo de la Memoria. La normativa establece la celebraci&oacute;n de cuatro reuniones al a&ntilde;o, si bien en lo que llevamos de 2026 no se ha convocado ninguna sesi&oacute;n&rdquo;, denuncia la FAMD.
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;paralizaci&oacute;n administrativa&rdquo; afecta &ldquo;directamente al reconocimiento institucional de espacios vinculados a la lucha por las libertades democr&aacute;ticas y a la dignificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas del franquismo&rdquo;. Por tanto, la FAMD exige a la Consejer&iacute;a &ldquo;el cumplimiento inmediato de los acuerdos adoptados y la convocatoria urgente tanto de la Comisi&oacute;n de Lugares y Senderos como del propio Consejo de la Memoria, y el desbloqueo de los expedientes que siguen pendientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultada por este peri&oacute;dico, la Consejer&iacute;a opta por &ldquo;no hacer comentarios&rdquo; a esta denuncia p&uacute;blica de la FAMD. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/movimiento-memorialista-denuncia-incumplimiento-gobierno-andaluz-aprobar-lugares-memoria_1_13256580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 04:01:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46a161fc-b5cb-48ee-87f9-f8857298e6f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="451443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46a161fc-b5cb-48ee-87f9-f8857298e6f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="451443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El movimiento memorialista denuncia el "incumplimiento" del Gobierno andaluz para aprobar Lugares de Memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46a161fc-b5cb-48ee-87f9-f8857298e6f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Víctimas del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" width="4260" height="2396" alt="La &#039;Casita&#039; de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El puertorriqueño arranca este sábado sus diez conciertos en Madrid, donde las quinielas por saber qué famosos estarán en la 'Casita' figura hasta el Papa</p><p class="subtitle">Futbolistas, actrices, cantantes y hasta Marta Ortega: los famosos que han pasado por la 'Casita' de Bad Bunny
</p></div><p class="article-text">
        Los conciertos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> han contado con protagonistas infiltrados desde que el pasado mes de septiembre celebrara su residencia <em>No me quiero ir de aqu&iacute;</em> en Puerto Rico. Pen&eacute;lope Cruz, Javier Bardem, Lebron James, Kylian Mbapp&eacute; y Austin Butler fueron algunos de los famosos que Benito Antonio Mart&iacute;nez Ocasio invit&oacute; a su 'Casita', un escenario secundario que se ha convertido en uno de los s&iacute;mbolos de su gira &ndash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generador de virales</a>&ndash;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pedro-pascal-administracion-trump-jodan-quieren-asustarnos-hay-contraatacar-no-dejarles-ganar_1_12307789.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Pascal</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/karol-g-enamora-bellaquea-madrid-concierto_129_11538272.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karol G</a> y Jessica Alba fueron sus moradores durante su sonado espect&aacute;culo en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-saca-colores-eeuu-super-bowl-latinos_129_12972806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Super Bowl</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La lista continu&oacute; ampli&aacute;ndose desde que arranc&oacute; su gira mundial <em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos,</em> que aterriza este s&aacute;bado en Madrid tras pasar por Barcelona, en el primero de los diez conciertos que ofrecer&aacute; en el estadio Metropolitano. &Uacute;rsula Corber&oacute;, Priscila Delgado, Marc Gir&oacute;, Lewandowski y Lamine Yamal fueron algunas de las <em>celebrities</em> que aparecieron en la ciudad condal. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;tiene sentido que un espacio que representa la identidad puertorrique&ntilde;a, siendo el tipo de hogares de la clase trabajadora, se haya convertido en el club exclusivo de los shows de Bad Bunny, el VIP de <em>celebrities</em>, futbolistas e <em>influencers</em>? Construcci&oacute;n por la que, adem&aacute;s, el m&uacute;sico fue denunciado por el due&ntilde;o de la construcci&oacute;n en concreto en la que se inspir&oacute;, por la que le ha reclamado m&aacute;s de un mill&oacute;n de d&oacute;lares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La &#039;Casita&#039; de la Super Bowl, con Pedro Pascal, Karol G y Cardi B"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La &#039;Casita&#039; de la Super Bowl, con Pedro Pascal, Karol G y Cardi B                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La 'Casita' ha dado mucho que hablar tambi&eacute;n por quienes han subido sus v&iacute;deos a redes sociales presumiendo sobre c&oacute;mo se 'colaron' en ella durante algunos de los shows. La inmensa mayor&iacute;a de ellas mujeres, j&oacute;venes, con cuerpos normativos. Una 'selecci&oacute;n' de perfiles que se repite durante todos los recitales, sobre la que a su vez se ha abierto el debate respecto a si supone o no una cosificaci&oacute;n de los cuerpos femeninos, convertidos en una parte m&aacute;s de la puesta en escena de la gira del puertorrique&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">De la casa del pueblo al VIP, el reciclaje cultural de Benito</h2><p class="article-text">
        El eje del show del artista es la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicaci&oacute;n de la cultura de su tierra</a>, Puerto Rico. Por eso hay quien ha planteado la duda sobre si Bad Bunny est&aacute; cayendo en una contradicci&oacute;n por copar su 'Casita' de celebridades. El historiador Rafael L. Carrera, profesor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, considera que no, y que se trata de &ldquo;un tipo de reciclaje para atraer a un p&uacute;blico de otros lugares&rdquo;. El experto comparte con este peri&oacute;dico que este modelo de casas son muy propias de los a&ntilde;os sesenta y setenta, como parte del proyecto de cambio cultural y econ&oacute;mico que se dio en estas dos d&eacute;cadas, relacionado con Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno conced&iacute;a un tipo de terreno espec&iacute;fico &ldquo;clase trabajadora, pero no pudiente, en el que constru&iacute;an sus propias casas, como parte del plan con el que buscaban urbanizar el pa&iacute;s, mejorar que hubiera agua potable y suministro de electricidad&rdquo;. Sol&iacute;an tener entre dos y tres habitaciones, sal&oacute;n, cocina y ba&ntilde;o, adem&aacute;s del caracter&iacute;stico balc&oacute;n que el cantante ha incluido como parte de su espect&aacute;culo. Este nuevo contexto llev&oacute; a que mucha gente empezara a cambiar estilos de vida, como las celebraciones, que se hac&iacute;an sobre todo en Navidad. &ldquo;El balc&oacute;n se convirti&oacute; en el elemento donde la gente se reun&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala, que es el modelo que Bad Bunny trata de recrear.
    </p><p class="article-text">
        La casa fue inicialmente concebida para el cortometraje <em>Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos</em>, de cuya direcci&oacute;n de producci&oacute;n se encarg&oacute; Mayna Magruder Ortiz. La profesional explic&oacute; a al medio puertorrique&ntilde;o <a href="https://www.instagram.com/p/DMqKUjhR9VA/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=embed_video_watch_again" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Nuevo D&iacute;a</a> que fue dise&ntilde;ada para albergar a un cuerpo de bailarines alrededor de treinta personas que deb&iacute;an caber tanto en el interior como sobre su tejado, que es usado como escenario. En su interior, m&aacute;s all&aacute; de haber convertido la cocina original en una barra, cuenta con elementos decorativos de artistas locales como Alexis D&iacute;az y que con ellos pretend&iacute;a contar la historia de estas casas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-gLSzEYVDads-3091', 'youtube', 'gLSzEYVDads', document.getElementById('yt-gLSzEYVDads-3091'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-gLSzEYVDads-3091 src="https://www.youtube.com/embed/gLSzEYVDads?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Su dise&ntilde;o fue en un principio pensado solamente para la pel&iacute;cula, pero posteriormente se decidi&oacute; incorporarla al escenario de la gira. En concreto, como espacio en el que se desarrolla el segundo acto del concierto. En &eacute;l interpreta sus canciones de perreo m&aacute;s cl&aacute;sicas, como <em>Tit&iacute; me pregunt&oacute;, Me porto bonito, Yo perreo sola, Safaera </em>y <em>Monaco</em>, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas de estas casas siguen, aunque los balcones ya no son lo de antes&rdquo;, apunta el historiador sobre c&oacute;mo estos espacios se est&aacute;n volviendo &ldquo;m&aacute;s individualistas&rdquo; y c&oacute;mo el cantante est&aacute; recuper&aacute;ndolo a trav&eacute;s de su puesta en escena. Balcones en los que al llegar, &ldquo;disfrutas de la hospitalidad de la persona que te est&aacute; recibiendo&rdquo;, incluida la comida y la bebida. El m&uacute;sico comenz&oacute; incluyendo su identitaria 'Casita' en las residencias de Puerto Rico, pero con la Super Bowl y la gira, lleva meses traslad&aacute;ndolo tambi&eacute;n al resto del mundo, invitando a personas reconocidas de cada ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiere atraer la atenci&oacute;n del pa&iacute;s a donde va. Si pusiera a alguien de a pie, no tendr&iacute;a proyecci&oacute;n, que es lo que quiere&rdquo;, argumenta el historiador. Los <em>influencers</em>, artistas, deportistas que ubica en su 'Casita' son &ldquo;condensadores de la representaci&oacute;n de otros pa&iacute;ses. Un tipo de reciclaje cultural donde tomas unas tradiciones y les vas dando un sentido distinto dentro de la sociedad actual&rdquo;. De ah&iacute; a que valore que incluir &uacute;nicamente a desconocidos chocar&iacute;a con la &ldquo;conversi&oacute;n de la espectacularizaci&oacute;n de los conciertos. Se convierten en ganchos medi&aacute;ticos&rdquo;: &ldquo;No es tanto que desvirt&uacute;e, sino que recicla el concepto de a qui&eacute;n se invita a la casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rafael L. Carrera recuerda que en la 'Casita' aparecen igualmente los bailarines del m&uacute;sico, que s&iacute; representar&iacute;an a la &ldquo;gente de a pie. Sigue habiendo gente corriente que no vas a reconocer&rdquo;. Y recuerda para quienes critiquen el estatus de los invitados de Bad Bunny, en el Puerto Rico de los sesenta y setenta &ldquo;pod&iacute;as invitar a tus vecinos, pero tambi&eacute;n al alcalde o incluso al sacerdote&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, argumenta que la 'Casita' es &ldquo;un lugar de encuentro donde pueden confluir muchas personas a las que se recibe de manera hospitalaria. En tiempos pasados podr&iacute;a ser gente m&aacute;s de barrio, del pueblo peque&ntilde;o, pero con el tiempo, en un concierto globalizado y amplificado, quienes est&aacute;n subiendo y pueden llamar la atenci&oacute;n, son los condensadores sociales, deportivos y culturales de los pa&iacute;ses que visita&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bad Bunny está tomando elementos de la tradición puertorriqueña los administra desde el presente, reciclándonos para traerlos a una sociedad actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafael L. Carrera</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El historiador vuelve a acudir al concepto de &ldquo;reciclaje cultural&rdquo; para explicar que lo que Bad Bunny est&aacute; haciendo es &ldquo;recuperar memoria hist&oacute;rica. Cuando consideras elementos en estados invisibilizados o marginados, intentas recuperarlos, darles un sentido distinto. Est&aacute; tomando elementos de la tradici&oacute;n puertorrique&ntilde;a los administra desde el presente, recicl&aacute;ndonos para traerlos a una sociedad actual&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una demanda por un mill&oacute;n de d&oacute;lares</h2><p class="article-text">
        Independientemente del debate en torno a la pertinencia o no de la relectura de la 'Casita', Bad Bunny recibi&oacute; una denuncia por ella el pasado mes de septiembre. Rom&aacute;n Carrasco Delgado es el hombre de 84 a&ntilde;os que le demand&oacute; porque su casa, situada en Humacao, al sureste de Puerto Rico, fue la que sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n para la 'Casita'. Seg&uacute;n recoge <a href="https://www.latimes.com/espanol/entretenimiento/articulo/2025-09-19/hombre-demanda-a-bad-bunny-por-uso-de-su-casa-en-video-y-conciertos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Angeles Times</a>, en la demanda alegaba que &ldquo;gran cantidad de personas&rdquo; visitan su hogar diariamente para hacerse fotos y v&iacute;deos, priv&aacute;ndole de su privacidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Casita ha sido objeto de decenas y/o cientos de publicaciones en redes sociales y de venta de productos con la imagen de su propiedad, de las cuales &eacute;ste no recibe ning&uacute;n beneficio en general&rdquo;, afirma el escrito, en el que a&ntilde;ade que, por el contrario, &ldquo;es objeto de comentarios e insinuaciones malintencionadas que no ocurr&iacute;an&rdquo; antes de la publicaci&oacute;n del cortometraje <em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em>. La denuncia acusaba tambi&eacute;n a Bad Bunny y tres empresas (Rimas Entertainment LLC, Move Concerts PR INC y A1 Production, LLC) de enriquecimiento il&iacute;cito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_50p_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_50p_1144140.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_75p_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_75p_1144140.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.jpg"
                    alt="Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el  descanso de la Super Bowl"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el  descanso de la Super Bowl                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La demanda se&ntilde;ala igualmente que Carrasco autoriz&oacute; el uso de la casa para el v&iacute;deo, &ldquo;aunque no ten&iacute;a conocimiento detallado de la forma y manera que se utilizar&iacute;a la Casita&rdquo;; y que el hombre no recibi&oacute; ninguna propuesta formal o informal, ni detalles sobre la grabaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n estar&aacute; en la 'Casita' en Madrid, &iquest;el Papa?</h2><p class="article-text">
        Como en cada concierto, el p&uacute;blico ya est&aacute; haciendo sus quinielas sobre qui&eacute;nes podr&iacute;an ser los invitados de la 'Casita' en Madrid. En el podio de apuestas m&aacute;s alocadas est&aacute; el mism&iacute;simo Papa Le&oacute;n XIV, cuya <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lineas-recorridos-autobuses-emt-afectados-visita-papa-madrid-pm_1_13250021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita a Madrid</a> coincidir&aacute; con varios recitales del cantante. La semilla de la duda la sembr&oacute; el cardenal arzobispo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Espa&ntilde;ola (CEE) Jos&eacute; Cobo, que asegur&oacute; no descartar alg&uacute;n tipo de encuentro entre el Pont&iacute;fice y el cantante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Madrid da para mucho. Y puede ser, puede haber puentes. Yo creo que en cuanto Bad Bunny se entere de que est&aacute;, si quiere hablar con el Papa, el Papa seguro que le recibe, como recibe a todos&rdquo;,&nbsp;afirm&oacute; apuntando a un posible encuentro, insistiendo aun as&iacute; en que &ldquo;las sorpresas son sorpresas&rdquo; y que este tipo de uniones con artistas &ldquo;se llevan muy en sigilo&rdquo;. En ning&uacute;n momento hizo referencia ni a los conciertos ni a la Casita, pero ah&iacute; queda la conjetura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 20:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" length="4085034" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4085034" width="4260" height="2396"/>
      <media:title><![CDATA[La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" width="4260" height="2396"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Conciertos,Puerto Rico,Canciones,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revisión de la condena franquista de Tasio Cañedo llega 88 años después de su fusilamiento: "Estamos cerrando una herida muy profunda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/revision-condena-franquista-tasio-canedo-llega-88-anos-despues-fusilamiento-cerrando-herida-profunda_1_13261459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9530fee-acee-462b-99c6-30533fc31d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revisión de la condena franquista de Tasio Cañedo llega 88 años después de su fusilamiento: &quot;Estamos cerrando una herida muy profunda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vista celebrada en el Juzgado de Santoña queda pendiente de sentencia tras la petición de nulidad impulsada por la Fiscalía de Memoria Democrática y los familiares del teniente republicano y de varios miembros de la corporación de Escalante
</p><p class="subtitle">Antecedentes - Juicio para la anulación de una condena franquista en Cantabria: “Nunca se nos ha pedido perdón, solo se nos ha exigido olvidar y callar”</p></div><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que el juzgado de Santo&ntilde;a (Cantabria) celebraba la vista para anular la condena franquista a Tasio Ca&ntilde;edo se cumpl&iacute;an, con po&eacute;tica precisi&oacute;n, 88 a&ntilde;os de su fusilamiento. Un motivo m&aacute;s, la coincidencia del aniversario, para a&ntilde;adir emoci&oacute;n al proceso. &ldquo;Se asesin&oacute; a inocentes que respetaban el gobierno legal, que lucharon por la Rep&uacute;blica, por la democracia y por los derechos ciudadanos&rdquo;, dice su sobrina Mar&iacute;a Toca.
    </p><p class="article-text">
        El Juzgado de Santo&ntilde;a ha celebrado la vista para estudiar la revisi&oacute;n y posible nulidad de las sentencias franquistas dictadas contra Tasio Ca&ntilde;edo y varios miembros de la corporaci&oacute;n republicana de Escalante represaliados durante la posguerra franquista. El procedimiento ha quedado visto para sentencia y ser&aacute; ahora el juez quien determine si prospera la petici&oacute;n presentada por la Fiscal&iacute;a de Memoria Democr&aacute;tica y los familiares de los represaliados.
    </p><p class="article-text">
        La vista se ha celebrado a ra&iacute;z de la petici&oacute;n de nulidad presentada por el fiscal de Memoria Democr&aacute;tica, Carlos Y&aacute;&ntilde;ez, mientras que la demanda de revisi&oacute;n fue impulsada por Mar&iacute;a Toca Ca&ntilde;edo, sobrina nieta de Tasio Ca&ntilde;edo y presidenta de &Aacute;gora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca.
    </p><p class="article-text">
        Tasio Ca&ntilde;edo, teniente del Ej&eacute;rcito republicano y militante de UGT, fue fusilado en la madrugada del 28 de mayo de 1938 en el cementerio de Vista Alegre, en Derio (Vizcaya), tras ser sometido a un consejo de guerra franquista. Su figura contin&uacute;a siendo hoy un referente de la memoria democr&aacute;tica en Cantabria y da nombre al Memorial de Memoria Democr&aacute;tica Tasio Ca&ntilde;edo, ubicado en el &Aacute;gora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca.
    </p><p class="article-text">
        La coincidencia de la vista con el 88 aniversario del fusilamiento de Tasio Ca&ntilde;edo ha dotado al acto de una especial carga simb&oacute;lica para su familia. Mar&iacute;a Toca reconoci&oacute; a la salida del juzgado sentirse todav&iacute;a &ldquo;nerviosa y emocionada&rdquo; por lo vivido durante la jornada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acabamos de salir de la vista de la rescisi&oacute;n de la pena de muerte a mi t&iacute;o Tasio Ca&ntilde;edo y tambi&eacute;n a los compa&ntilde;eros de la corporaci&oacute;n de Escalante que fueron condenados a muerte y fusilados. Ha sido muy emocionante&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Toca admiti&oacute; que el reconocimiento llega tarde para quienes sufrieron directamente la represi&oacute;n franquista, aunque considera que supone un paso importante para la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto llega muy tarde porque son 88 a&ntilde;os, justamente esta madrugada hac&iacute;a 88 a&ntilde;os que fusilaron a mi t&iacute;o. Pero de alguna manera estamos cerrando una herida muy profunda a nivel personal de nuestra familia y tambi&eacute;n a nivel hist&oacute;rico&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Durante su comparecencia, Mar&iacute;a Toca defendi&oacute; que los procesos judiciales impulsados por el franquismo carecieron de garant&iacute;as y reclam&oacute; que la revisi&oacute;n sirva para dejar constancia oficial de lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que un juez y un tribunal del Estado espa&ntilde;ol digan que esos juicios fueron completamente ilegales y que esas condenas a muerte fueron cr&iacute;menes de Estado es muy importante&rdquo;, manifest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, el valor de una eventual anulaci&oacute;n trasciende el &aacute;mbito familiar y debe servir para reforzar la memoria democr&aacute;tica colectiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es tanto por nosotros, los familiares de los fusilados, que siempre hemos tenido conciencia de ello, sino para que quede en la historia y en la memoria del pueblo espa&ntilde;ol lo que ocurri&oacute; en aquellos a&ntilde;os&rdquo;, sostuvo.
    </p><p class="article-text">
        Durante la vista, Mar&iacute;a Toca explic&oacute; que una de las cuestiones sobre las que quiso hacer especial hincapi&eacute; fue el car&aacute;cter colectivo de la represi&oacute;n franquista. Seg&uacute;n indic&oacute;, tanto ella como el fiscal de Memoria Democr&aacute;tica, Carlos Y&aacute;&ntilde;ez, defendieron la necesidad de contextualizar estos hechos dentro de la represi&oacute;n ejercida por el r&eacute;gimen franquista durante la posguerra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He querido hacer hincapi&eacute; en que aquello fue un crimen de Estado. No hablo de la guerra, hablo de la posguerra, de los fusilamientos, los encarcelamientos, las torturas y las humillaciones que sufrieron miles de personas&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, defendi&oacute; que quienes fueron perseguidos durante aquellos a&ntilde;os lo fueron por mantenerse fieles a la legalidad republicana.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de &Aacute;gora Solidaria fue m&aacute;s all&aacute; y consider&oacute; que estos hechos deben formar parte de la memoria colectiva de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s importante no es tanto el sentimiento privativo familiar, sino la conciencia colectiva de lo que ocurri&oacute; en Espa&ntilde;a. Queremos que quede en la memoria del pueblo espa&ntilde;ol&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La causa tambi&eacute;n afecta a varios miembros de la corporaci&oacute;n republicana de Escalante. En los &uacute;ltimos meses de 1937, tras la entrada de las tropas sublevadas e italianas en Santo&ntilde;a y la comarca de Trasmiera, numerosos vecinos fueron detenidos y sometidos a consejos de guerra sumar&iacute;simos acusados de colaborar con la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Entre los encausados figuraban el alcalde republicano Pedro Fern&aacute;ndez Alonso, Miguel Ruiz Sierra, Ezequiel Ruiz Exp&oacute;sito, Jacinto Castanedo Campos, Manuel Sisniega del Rey, Eusebio de la Hoz Guti&eacute;rrez y Braulio Sisniega. Muchos fueron denunciados por vecinos del propio municipio antes de ser trasladados a prisi&oacute;n y condenados a muerte.
    </p><p class="article-text">
        Las ejecuciones se llevaron a cabo entre octubre y diciembre de 1937 en Bilbao dentro del denominado Procedimiento Sumar&iacute;simo de Urgencia 75/37. Entre las v&iacute;ctimas se encontraba Pedro Fern&aacute;ndez Alonso, agricultor y alcalde designado por el Frente Popular, fusilado el 16 de diciembre de 1937 a los 37 a&ntilde;os. Su esposa, Mar&iacute;a Hazas, tambi&eacute;n fue encarcelada y condenada a prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, Mar&iacute;a Toca tuvo palabras de agradecimiento para las asociaciones memorialistas que han trabajado durante a&ntilde;os en la recuperaci&oacute;n de estos casos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero agradecer much&iacute;simo a las asociaciones de memoria que han luchado durante muchos a&ntilde;os cuando no ten&iacute;amos voz&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, destacando especialmente la labor de H&eacute;roes de la Rep&uacute;blica y del fiscal de Memoria Democr&aacute;tica, Carlos Y&aacute;&ntilde;ez.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este &uacute;ltimo, asegur&oacute; que &ldquo;adem&aacute;s de ser un funcionario cumplidor con sus obligaciones, tiene una calidad humana que excede a sus funciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, record&oacute; a los familiares directos de Tasio Ca&ntilde;edo que fallecieron sin llegar a presenciar este momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No queda ning&uacute;n hermano vivo de mi t&iacute;o ni nadie de aquella generaci&oacute;n que vivi&oacute; directamente el dolor de la represi&oacute;n. Murieron sin poder ver algo que hoy s&iacute; podemos presenciar sus nietas y sus nietos&rdquo;, lament&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute;, durante d&eacute;cadas la familia convivi&oacute; con las consecuencias sociales de la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron se&ntilde;alados como rojos, proscritos, humillados y vejados durante much&iacute;simos a&ntilde;os&rdquo;, record&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Toca, la celebraci&oacute;n de la vista supone ya un importante paso en el proceso de reparaci&oacute;n de la memoria de las v&iacute;ctimas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que este proceso contribuya a restituir el honor de mi t&iacute;o Tasio Ca&ntilde;edo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; emocionada tras la sesi&oacute;n judicial.
    </p><p class="article-text">
        El juez ha dejado la causa vista para sentencia y ser&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas cuando se conozca si prospera la petici&oacute;n de nulidad de las condenas. Mientras tanto, para la familia de Tasio Ca&ntilde;edo, la celebraci&oacute;n de la vista supone ya un paso significativo en el camino hacia el reconocimiento institucional de unas v&iacute;ctimas cuya memoria sigue reclamando justicia ocho d&eacute;cadas despu&eacute;s de los hechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/revision-condena-franquista-tasio-canedo-llega-88-anos-despues-fusilamiento-cerrando-herida-profunda_1_13261459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 19:19:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9530fee-acee-462b-99c6-30533fc31d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1127723" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9530fee-acee-462b-99c6-30533fc31d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1127723" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La revisión de la condena franquista de Tasio Cañedo llega 88 años después de su fusilamiento: "Estamos cerrando una herida muy profunda"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9530fee-acee-462b-99c6-30533fc31d65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Franquismo,Justicia,Ley de Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan los restos de 11 víctimas del franquismo en el cementerio de Castuera, entre ellos una madre y su hijo fusilados en una huida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/hallan-restos-11-victimas-franquismo-cementerio-castuera-madre-hijo-fusilados-huida_1_13259506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5187d30-2981-4ed8-9f97-9411c68e6097_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan los restos de 11 víctimas del franquismo en el cementerio de Castuera, entre ellos una madre y su hijo fusilados en una huida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva campaña en el camposanto pacense, impulsada por el Ayuntamiento, la Diputación de Badajoz y la asociación memorialista, saca a la luz evidencias de más de una decena de ejecuciones clandestinas e inicia el proceso para lograr la identificación genética de los restos</p><p class="subtitle">Víctimas del franquismo - Esperanza hasta el último día en Zarza la Mayor: la titánica lucha técnica en la mina de La Paloma
</p></div><p class="article-text">
        Una nueva campa&ntilde;a de trabajos en el cementerio de Castuera ha permitido localizar restos &oacute;seos de 11 posibles v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista, seg&uacute;n los resultados preliminares expuestos esta semana en una jornada de puertas abiertas. Los trabajos, iniciados el pasado 11 de mayo, tienen como objetivo la localizaci&oacute;n y exhumaci&oacute;n de fosas clandestinas en este camposanto pacense.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto est&aacute; promovido por el Ayuntamiento de Castuera, en colaboraci&oacute;n con la Asociaci&oacute;n Memorial Campo de Concentraci&oacute;n de Castuera (AMECADEC), y cuenta con financiaci&oacute;n del Servicio de Memoria Democr&aacute;tica de la Diputaci&oacute;n de Badajoz.
    </p><p class="article-text">
        Durante las dos primeras semanas de intervenci&oacute;n, el equipo dirigido por el departamento de Antropolog&iacute;a de la Sociedad de Ciencias Aranzadi ha localizado cinco zanjas longitudinales en las que se han documentado m&aacute;s de 30 enterramientos en ata&uacute;d y otros 11 con un patr&oacute;n irregular. Seg&uacute;n han explicado los t&eacute;cnicos, estos &uacute;ltimos presentan inhumaciones sin ata&uacute;d, posturas forzadas y la presencia de evidencias materiales como cucharas, alambres, l&aacute;pices y otros elementos asociados a la vestimenta.
    </p><p class="article-text">
        Entre los hallazgos destaca el denominado enterramiento n&uacute;mero 9, en el que se observa la inhumaci&oacute;n simult&aacute;nea de un individuo adulto y otro infantil, este &uacute;ltimo de menos de diez a&ntilde;os seg&uacute;n las estimaciones preliminares. El individuo adulto, colocado en dec&uacute;bito supino, presenta cerca de la regi&oacute;n p&eacute;lvica izquierda un dedal y un conjunto de botones, mientras que sobre la parte derecha del esqueleto se ha constatado la presencia del menor, en posici&oacute;n lateral.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica ha localizado documentaci&oacute;n que podr&iacute;a relacionar estos restos con una supuesta huida de la c&aacute;rcel de una mujer y su hijo de nueve a&ntilde;os, asesinados &ldquo;a consecuencia de disparos de arma de fuego&rdquo; en agosto de 1941.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos contin&uacute;an abiertos y las fases posteriores permitir&aacute;n obtener nuevos datos para avanzar en el proceso de identificaci&oacute;n de los restos localizados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/memoria-democratica/hallan-restos-11-victimas-franquismo-cementerio-castuera-madre-hijo-fusilados-huida_1_13259506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:50:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c5187d30-2981-4ed8-9f97-9411c68e6097_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="528440" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c5187d30-2981-4ed8-9f97-9411c68e6097_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="528440" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan los restos de 11 víctimas del franquismo en el cementerio de Castuera, entre ellos una madre y su hijo fusilados en una huida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c5187d30-2981-4ed8-9f97-9411c68e6097_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Memoria Histórica,Represión franquista,Víctimas del franquismo,Badajoz,Exhumaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una histórica entidad feminista desafía a la Diputación de Barcelona para recuperar un edificio incautado por Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/historica-entidad-feminista-desafia-diputacion-barcelona-recuperar-edificio-incautado-franco_1_13254686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b3a68d1-803c-4663-ba41-a486d26907a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una histórica entidad feminista desafía a la Diputación de Barcelona para recuperar un edificio incautado por Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Bonne, que alberga a unas 80 asociaciones de mujeres, llevará a juicio a la administración provincial para reclamar la titularidad de un bloque en el centro de la capital catalana expoliado por el franquismo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La primera víctima de torturas franquistas en Barcelona que escucha la Fiscalía: “Es un gran día para la memoria”
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, decenas de miles de mujeres cruzaron las puertas del n&uacute;mero 7 de Sant Pere M&eacute;s Baix, en Barcelona, para estudiar idiomas, aprender oficios o, simplemente, leer en la que fue la primera biblioteca p&uacute;blica femenina de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        El edificio alberg&oacute; el Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona, fundado en 1909 por la mecenas Francesca Bonnemaison y convertido pronto en un espacio pionero para las mujeres catalanas. Tras la Guerra Civil, el inmueble pas&oacute; a manos de la Diputaci&oacute;n de Barcelona y qued&oacute; bajo control de la Secci&oacute;n Femenina de Falange.
    </p><p class="article-text">
        Casi un siglo despu&eacute;s, la entidad heredera de aquel proyecto plantea una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;y si uno de los principales equipamientos de la Diputaci&oacute;n en el centro de Barcelona nunca le perteneci&oacute; leg&iacute;timamente?
    </p><p class="article-text">
        Esa es la conclusi&oacute;n a la que han llegado varias investigadoras vinculadas al Centre de Cultura de les Dones Francesca Bonnemaison &mdash;conocido como La Bonne&mdash; tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n buceando en archivos, actas notariales y documentaci&oacute;n previa y posterior a la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Trece mujeres &mdash;entre ellas juristas e historiadoras&mdash; han impulsado una investigaci&oacute;n con la que reclaman la titularidad del edificio, situado en el coraz&oacute;n del barrio de Sant Pere. Sostienen que la Diputaci&oacute;n ostenta la propiedad gracias a una incautaci&oacute;n ejecutada tras la victoria franquista.
    </p><p class="article-text">
        La reclamaci&oacute;n se apoya en la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. Si se acreditara que el inmueble fue confiscado por el r&eacute;gimen, se abrir&iacute;a la puerta a su restituci&oacute;n. Es por esto que, si la Diputaci&oacute;n no atiende sus demandas, desde La Bonne aseguran que acudir&aacute;n a la justicia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha hecho una investigaci&oacute;n muy profunda, con documentos del Archivo Nacional, antiguas actas de la asociaci&oacute;n y numerosos elementos f&aacute;cticos para justificar lo que pedimos&rdquo;, afirma Eugenia Canal, magistrada jubilada y una de las impulsoras de la reclamaci&oacute;n. &ldquo;Se mire como se mire, es una cuesti&oacute;n de justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Canal sostiene que la Ley de Memoria Democr&aacute;tica ampara la reclamaci&oacute;n y recuerda que ya se han revisado operaciones patrimoniales del franquismo como por ejemplo el caso del Pazo de Meir&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un paraguas del feminismo catal&aacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Hoy, La Bonne agrupa a m&aacute;s de 80 entidades feministas de Barcelona. La asociaci&oacute;n ocupa dos plantas del edificio &mdash;propiedad formal de la Diputaci&oacute;n&mdash; donde decenas de colectivos se re&uacute;nen, trabajan, ensayan y prestan apoyo a miles de mujeres cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Sus responsables denuncian que la Diputaci&oacute;n lleva tiempo intentando reducir su presencia en el inmueble e incluso expulsarlas del recinto, en un conflicto que se arrastra desde hace a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde La Bonne aseguran que la instituci&oacute;n provincial ha amenazado en varias ocasiones con retirarles la gesti&oacute;n del espacio o convocar un concurso p&uacute;blico que podr&iacute;a suponer su expulsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el edificio tambi&eacute;n est&aacute; la bibloteca p&uacute;blica Francesca Bonemaisson, la escuela de la mujer &mdash;con m&aacute;s de 3.000 alumnas&mdash; y varios despachos del &aacute;rea de feminismos. Todos estos equipamientos est&aacute;n gestionados y financiados por la propia Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2023 ya hubo movilizaciones para reclamar un convenio estable que garantizara seguridad jur&iacute;dica a la entidad. De hecho, La Bonne ocupa parte del edificio sin acuerdo vigente desde 2018 ante la falta de entendimiento entre ambas partes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0e75b1e-211b-437c-b655-488d718092b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mujeres que forman parte de La Bonne, en el mismo edificio que albergó el Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujeres que forman parte de La Bonne, en el mismo edificio que albergó el Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n denuncia adem&aacute;s que la propuesta de la Diputaci&oacute;n para un nuevo convenio pasa por destinar parte del inmueble a oficinas y desplazar a la entidad desde una de las dos plantas que ocupa hacia el s&oacute;tano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Diputaci&oacute;n lleva a&ntilde;os intentando desgastarnos, con una clara estrategia de &lsquo;mobbing&rsquo;&rdquo;, sostiene la directora de La Bonne, Marta Vergony&oacute;s. &ldquo;Les incomodamos porque recordamos la memoria del espacio y cu&aacute;l era su objetivo original: estar dedicado a las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Diputaci&oacute;n aseguran sentirse &ldquo;sorprendidos&rdquo; y &ldquo;decepcionados&rdquo; por la ofensiva legal de La Bonne. Fuentes de la instituci&oacute;n sostienen que ambas partes segu&iacute;an negociando una &ldquo;soluci&oacute;n acordada&rdquo; que permitiera el &ldquo;encaje jur&iacute;dico&rdquo; de la entidad en el edificio.
    </p><p class="article-text">
        Mireia Bofill, primera directora de La Bonne, recuerda que fue la propia Diputaci&oacute;n quien reconoci&oacute; a la asociaci&oacute;n como heredera del proyecto fundado por Francesca Bonnemaison al cederle dos plantas del inmueble en 2003, cuando se firm&oacute; el primer convenio.
    </p><p class="article-text">
        Aquel acuerdo recog&iacute;a expresamente que el franquismo &ldquo;reprimi&oacute; las libertades y confisc&oacute; bienes y propiedades de particulares, asociaciones, sindicatos y partidos&rdquo;, contexto en el que el edificio pas&oacute; a manos de la Diputaci&oacute;n en 1941.
    </p><p class="article-text">
        La actual direcci&oacute;n enmarca la actual ofensiva judicial como consecuencia de unas relaciones ya muy deterioradas. &ldquo;Han actuado durante muchos a&ntilde;os con tal soberbia que esta reclamaci&oacute;n recoloca las cosas desde el punto de vista de la legitimidad hist&oacute;rica&rdquo;, afirma Vergony&oacute;s. &ldquo;Este equipamiento ser&iacute;a una referencia en cualquier ciudad como Londres, Berl&iacute;n o Nueva York&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cesi&oacute;n voluntaria o expolio?</strong></h2><p class="article-text">
        Tras instalarse en 1922 en el edificio ahora en disputa, el Instituto creado por Bonemaisson atendi&oacute; cada vez a m&aacute;s mujeres y su influencia fue creciendo de manera exponencial. Si en el curso 1910-1911 hubo 300 matr&iacute;culas, en 1934-35, antes de la guerra, se superaron las 6.200 alumnas.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que entonces unas 30.000 mujeres pasaban cada a&ntilde;o por sus instalaciones atra&iacute;das por una amplia oferta formativa: gram&aacute;tica, taquigraf&iacute;a, idiomas, c&aacute;lculo mercantil o formaci&oacute;n profesional... El centro tambi&eacute;n tom&oacute; posici&oacute;n en debates sociales que afectaban a las mujeres, como la prostituci&oacute;n o las condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        El estallido de la Guerra Civil en 1936, sin embargo, interrumpi&oacute; la actividad. Durante el conflicto, el edificio fue utilizado por organismos de la Generalitat republicana.
    </p><p class="article-text">
        Con la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, en 1939, antiguas dirigentes del Institut intentaron recuperar la actividad. Pero pronto comenzaron las presiones de la Secci&oacute;n Femenina para controlar el espacio, hasta el punto de recibir la visita de Pilar Primo de Rivera, hermana del fundador de Falange.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06f4cc63-9661-4bd8-a759-cf6554b3c629_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La abogada Marisa Fernández (izquierda) y la exmagistrada Eugenia Canal, el pasado martes en La Bonne."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La abogada Marisa Fernández (izquierda) y la exmagistrada Eugenia Canal, el pasado martes en La Bonne.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La visita ha producido muy buena impresi&oacute;n, tanto a Pilar Primo de Rivera como a sus acompa&ntilde;antes&rdquo;, qued&oacute; escrito entonces.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, mientras Francesca Bonnemaison permanec&iacute;a exiliada en Suiza, la junta del Institut acord&oacute; en noviembre de 1941 la cesi&oacute;n del edificio a la Diputaci&oacute;n. Apenas cinco meses m&aacute;s tarde, en marzo de 1942, la instituci&oacute;n provincial cedi&oacute; la gesti&oacute;n del equipamiento a la Secci&oacute;n Femenina de la Falange.
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras de La Bonne sostienen que aquella operaci&oacute;n, pese a quedar formalizada en un acta notarial, fue en realidad una incautaci&oacute;n encubierta realizada sin el consentimiento real de la propietaria. El objetivo, afirman, era desactivar una instituci&oacute;n feminista y poner su estructura al servicio del control ideol&oacute;gico de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El franquismo aprovech&oacute; el poder adquirido tras el golpe de Estado para dar apariencia de cesi&oacute;n a lo que fue un expolio&rdquo;, sostiene la jurista Marisa Fern&aacute;ndez, tambi&eacute;n implicada en la reclamaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los argumentos de La Bonne es que la cesi&oacute;n del inmueble obligaba a mantener la finalidad cultural y social original del Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona. La actual direcci&oacute;n considera que esa condici&oacute;n tampoco se cumple.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Diputaci&oacute;n alquila espacios para actos que no tienen nada que ver con ese prop&oacute;sito&rdquo;, denuncia Vergony&oacute;s. &ldquo;Hemos tenido eventos de Ciudadanos o del PP contra la ocupaci&oacute;n, caterings de empresas&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La directora sostiene que la Diputaci&oacute;n pretende reconvertir el edificio &mdash;un caramelo inmobiliario en pleno centro de Barcelona&mdash; en un recinto orientado a convenciones y actos corporativos, m&aacute;s que en un espacio cultural. Tambi&eacute;n denuncia trabas constantes para programar actividades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya es suficientemente dif&iacute;cil sostener el d&iacute;a a d&iacute;a de un centro cultural&rdquo;, concluye. &ldquo;Tener que pelear adem&aacute;s por esto resulta enormemente desgastante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/historica-entidad-feminista-desafia-diputacion-barcelona-recuperar-edificio-incautado-franco_1_13254686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 07:48:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b3a68d1-803c-4663-ba41-a486d26907a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20972272" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b3a68d1-803c-4663-ba41-a486d26907a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20972272" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una histórica entidad feminista desafía a la Diputación de Barcelona para recuperar un edificio incautado por Franco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b3a68d1-803c-4663-ba41-a486d26907a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Falange,Feminismo,Barcelona,Diputación de Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía investiga al Ayuntamiento de Becerril (Madrid) por mantener una calle dedicada a José Antonio Primo de Rivera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/fiscalia-investiga-ayuntamiento-becerril-madrid-mantener-calle-dedicada-jose-antonio-primo-rivera_1_13254605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60141cb4-ac72-4eb7-b833-cde951213edd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía investiga al Ayuntamiento de Becerril (Madrid) por mantener una calle dedicada a José Antonio Primo de Rivera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La denuncia ha sido impulsada contra el consistorio del PP por el Partido Comunista de España (PCE), que propone que la vía se cambie de nombre a "Avenida Abogados de Atocha"</p><p class="subtitle">Un alcalde del PP tendrá que cambiar el nombre de diez calles con nombres franquistas tras años de batalla judicial</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a Provincial de Madrid ha abierto una investigaci&oacute;n contra el Ayuntamiento de Becerril de la Sierra, en manos del PP y con el apoyo de Vox, por mantener en el callejero municipal una v&iacute;a dedicada a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Espa&ntilde;ola, tras una denuncia presentada por el Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE).
    </p><p class="article-text">
        La Secci&oacute;n Especializada de Derechos Humanos y Memoria Democr&aacute;tica ha incoado las Diligencias de Investigaci&oacute;n Preprocesal n&uacute;mero 578/2026 para estudiar la permanencia de la denominada &ldquo;Avenida de Jos&eacute; Antonio&rdquo;, seg&uacute;n ha informado el Partido Comunista de Madrid (PCM) en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia fue formalizada por el secretario pol&iacute;tico del PCM, Miguel Montero, a ra&iacute;z de una iniciativa impulsada el pasado mes de febrero por el N&uacute;cleo del PCE de la Sierra de Guadarrama, que denunci&oacute; p&uacute;blicamente la permanencia de esta denominaci&oacute;n en el municipio.
    </p><p class="article-text">
        En el escrito presentado ante la Fiscal&iacute;a, el PCE sostiene que el mantenimiento de esta v&iacute;a responde a una &ldquo;voluntad pol&iacute;tica expresa de desobediencia&rdquo; por parte del Gobierno municipal y recuerda que en 2016 ya se acredit&oacute; que el nombre original de la calle era &ldquo;Calle La Era&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n considera que el Ayuntamiento incumple el art&iacute;culo 35 de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, que obliga a retirar elementos que exalten la sublevaci&oacute;n militar, la dictadura o a sus dirigentes. Adem&aacute;s, advierte de que esta inacci&oacute;n podr&iacute;a constituir un presunto delito de prevaricaci&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        El secretario del Partido Comunista de Madrid, Miguel Montero, ha valorado como &ldquo;una buena noticia&rdquo; la apertura de la investigaci&oacute;n por parte de la Fiscal&iacute;a de Memoria Democr&aacute;tica y Derechos Humanos y ha se&ntilde;alado que desde el PCE consideran que &ldquo;el ensalzamiento de aquellos l&iacute;deres que atentaron contra las libertades y la vida de un mont&oacute;n de espa&ntilde;oles son el caldo de cultivo para una extrema derecha que est&aacute; en ascenso en el conjunto de Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha defendido que quienes creen &ldquo;en un r&eacute;gimen de libertades y de democracia conquistado en las calles por el pueblo espa&ntilde;ol&rdquo; deben seguir siendo &ldquo;tenaces y contundentes en la erradicaci&oacute;n de todos esos s&iacute;mbolos de la dictadura franquista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el PCM ha propuesto que la v&iacute;a pase a denominarse &ldquo;Avenida Abogados de Atocha&rdquo;, coincidiendo con el pr&oacute;ximo 50 aniversario del asesinato de estos referentes del movimiento obrero y la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/fiscalia-investiga-ayuntamiento-becerril-madrid-mantener-calle-dedicada-jose-antonio-primo-rivera_1_13254605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 14:34:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60141cb4-ac72-4eb7-b833-cde951213edd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4155556" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60141cb4-ac72-4eb7-b833-cde951213edd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4155556" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Fiscalía investiga al Ayuntamiento de Becerril (Madrid) por mantener una calle dedicada a José Antonio Primo de Rivera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60141cb4-ac72-4eb7-b833-cde951213edd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Fiscalía,Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
