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    <title><![CDATA[elDiario.es - Activismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/activismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Activismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuatro días de huelga 'seca' en un centro de detención "clandestino": la Flotilla alerta de que la salud de los activistas en Libia se deteriora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-dias-huelga-seca-centro-detencion-clandestino-flotilla-alerta-salud-activistas-libia-deteriora_1_13276850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/286113a3-e585-494d-bcd0-6a0754fb5893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro días de huelga &#039;seca&#039; en un centro de detención &quot;clandestino&quot;: la Flotilla alerta de que la salud de los activistas en Libia se deteriora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización denuncia la "privación de los derechos humanos básicos" de los activistas, que están retenidos en un centro penitenciario sin posibilidad de contactar con sus familias ni con su representación legal</p><p class="subtitle">Dónde está la española de la Flotilla detenida en Libia: “Fueron al checkpoint a negociar y no volvieron”
</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los activistas de la Flotilla retenidos en Libia se recrudece. Global Sumud Flotilla ha informado este jueves de que los diez de los 11 activistas retenidos en Libia por las autoridades del pa&iacute;s llevan cuatro d&iacute;as de huelga &ldquo;seca&rdquo; en un centro de detenci&oacute;n &ldquo;clandestino&rdquo; y que su salud se est&aacute; &ldquo;deteriorando r&aacute;pidamente&rdquo;. Seg&uacute;n fuentes de la organizaci&oacute;n, la activista espa&ntilde;ola Alicia Armesto N&uacute;&ntilde;ez est&aacute; en huelga de hambre, pero a&uacute;n bebe agua.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n relatan en un comunicado, los integrantes de la Flotilla llevan cuatro jornadas consecutivas neg&aacute;ndose a comer y a beber &ldquo;para protestar contra su encarcelamiento ilegal, la denegaci&oacute;n de acceso a la justicia, la prolongaci&oacute;n de su detenci&oacute;n y los malos tratos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de esta &ldquo;brutal huelga seca&rdquo; este mi&eacute;rcoles se produjeron varios casos de desmayo, los cuales afectaron especialmente a las mujeres. Pese a esa situaci&oacute;n, la Flotilla denuncia que las autoridades libias han negado a los activistas cualquier tipo de asistencia m&eacute;dica externa, no permitiendo que equipos sanitarios &ldquo;oficiales&rdquo; entren a visitarles. Esta situaci&oacute;n ha hecho que sean los propios m&eacute;dicos que integraban la delegaci&oacute;n los que hayan tenido que vigilar y examinar a sus compa&ntilde;eros pese a que &ldquo;ellos mismos gravemente agotados&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        A todo ello se suma el trato que, seg&uacute;n denuncian, las autoridades libias est&aacute;n dando a los activistas. La Flotilla afirma que estos est&aacute;n siendo &ldquo;privados de sus derechos humanos b&aacute;sicos&rdquo;, retenidos en un complejo penitenciario aislado para civiles y gestionado por las autoridades. Una c&aacute;rcel que localmente es conocida como &ldquo;black site&rdquo; o &ldquo;centro de detenci&oacute;n clandestino&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Campa&ntilde;a calculada de acoso psicol&oacute;gico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Global Sumud Flotilla afirma que los activistas se enfrentan a una &ldquo;campa&ntilde;a calculada de acoso psicol&oacute;gico e interrogatorios intensivos&rdquo;, en palabras de la organizaci&oacute;n citando informes del centro. Todos ellos permanecen &ldquo;completamente aislados&rdquo; del mundo exterior, sin ning&uacute;n tipo de contacto ni con sus familias ni con una representaci&oacute;n legal independiente. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, acusan a las autoridades de dar a los activistas &ldquo;deliberadamente&rdquo; informaci&oacute;n contradictoria sobre su detenci&oacute;n y puesta en libertad. Cada dos d&iacute;as se les promete que ser&aacute;n liberados, algo que &ldquo;quiebra sistem&aacute;ticamente su resiliencia psicol&oacute;gica&rdquo;. En este sentido, la Flotilla afirma que los captores han informado a los detenidos que comparecer&aacute;n ante un tribunal el pr&oacute;ximo martes, algo de lo que los voluntarios desconf&iacute;an debido al &ldquo;patr&oacute;n de enga&ntilde;os administrativos&rdquo; reiterados. De hecho, creen que otra &ldquo;t&aacute;ctica cruel dise&ntilde;ada para jugar con sus nervios y prolongar su confinamiento ilegal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la Flotilla exige la entrada inmediata de observadores m&eacute;dicos independientes, el acceso para los c&oacute;nsules internacionales y la liberaci&oacute;n inmediata e incondicional de los 11 voluntarios. Con respecto a la huelga &ldquo;seca&rdquo;, advierten a las autoridades libias y al Ministerio del Interior que son &ldquo;plenamente responsables, tanto legal como moralmente, de la vida y la integridad f&iacute;sica&rdquo; de los activistas. &ldquo;Una huelga de hambre seca puede ser mortal r&aacute;pidamente; sin una intervenci&oacute;n inmediata, esta crisis humanitaria se convertir&aacute; en una tragedia&rdquo;, zanjan.
    </p><p class="article-text">
        La activista espa&ntilde;ola Alicia Armesto, que est&aacute; en huelga de hambre pero sigue bebiendo, fue visitada el martes por el c&oacute;nsul de Espa&ntilde;a en Tr&iacute;poli. Seg&uacute;n&nbsp;el ministro de Asuntos Exteriores, Jos&eacute; Manuel Albares, el diplom&aacute;tico traslad&oacute; que el Gobierno est&aacute; ejerciendo &ldquo;toda la protecci&oacute;n diplom&aacute;tica y consular&rdquo; para que pueda volver cuanto antes a Espa&ntilde;a. El representante espa&ntilde;ol tambi&eacute;n se reuni&oacute; con el fiscal general y otras autoridades para lograr su liberaci&oacute;n &ldquo;lo antes posible&rdquo;. Igualmente, el c&oacute;nsul comprob&oacute; que Armesto hab&iacute;a recibido la ropa y los libros que se le hab&iacute;a hecho llegar.
    </p><h2 class="article-text">Detenidos cuando iban a negociar el paso del convoy humanitario</h2><p class="article-text">
        La crisis comenz&oacute; el pasado 24 de mayo, cuando diez activistas fueron detenidos por las autoridades libias. Formaban parte de un convoy de m&aacute;s de 200 personas procedentes de m&aacute;s de 20 pa&iacute;ses que pretend&iacute;an llevar ayuda humanitaria a Gaza, pasando por la frontera de Egipto, pero se quedaron atrapados en el pa&iacute;s vecino. 
    </p><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n era negociar con las autoridades libias el paso seguro del convoy. Sin embargo, los diez activistas fueron capturados y obligados a subir a furgonetas sin distintivos por parte de las fuerzas de seguridad afiliadas al Ej&eacute;rcito Nacional Libio, del general Jalifa Hafter, y que estaban en manos del Gobierno del este de Libia &ndash;que le disputa el poder al Ejecutivo de Tr&iacute;poli, reconocido por la ONU. Tras la detenci&oacute;n, desaparecieron, al igual que Mehdi Bouzguenda, otro voluntario t&eacute;cnico tunecino de 24 a&ntilde;os arrestado el 19 de mayo cuando regresaba a su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras la captura, la detenci&oacute;n de los activistas se ampli&oacute; el 2 de junio diez d&iacute;as m&aacute;s con el pretexto que hab&iacute;an incurrido en infracciones migratorias. En cambio, la Flotilla defiende que todos ellos contaban con visados v&aacute;lidos y hab&iacute;an entrado legalmente al pa&iacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-dias-huelga-seca-centro-detencion-clandestino-flotilla-alerta-salud-activistas-libia-deteriora_1_13276850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 18:42:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Gaza,Activismo,Activistas,Palestina,Detenciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miembros de la Flotilla se querellan por brutalidad policial contra la Ertzaintza y el consejero de Seguridad por las cargas en el aeropuerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/miembros-flotilla-querellan-ertzaintza-consejero-zupiria-brutalidad-policial_1_13268685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64bc733a-b60b-4520-874d-f2191b163a57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miembros de la Flotilla se querellan por brutalidad policial contra la Ertzaintza y el consejero de Seguridad por las cargas en el aeropuerto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según han explicado los activistas, acusarán a la Ertzaintza y al consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, de "detención ilegal, lesiones y delito de odio"</p><p class="subtitle">Zupiria insiste en que la Ertzaintza está para garantizar el “orden” en Euskadi y avisa de que está perdiendo la “autoridad”
</p></div><p class="article-text">
        Miembros de Global Sumud Flotilla han interpuesto este martes una querella criminal en el Tribunal de Instancia de Bilbao por &ldquo;brutalidad policial&rdquo; contra la Ertzaintza y contra el consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, del PNV, tras las cargas que tuvieron lugar el pasado 23 de mayo, a la llegada de los activistas al aeropuerto de Loiu. &ldquo;Hemos interpuesto una querella criminal en representaci&oacute;n de Global Sumud Flotilla como acusaci&oacute;n popular por los hechos ocurridos en el aeropuerto de Loiu cuando llegaron los voluntarios de la Flotilla. Euskal Herria entera y parte del mundo vieron las im&aacute;genes. La Ertzaintza utiliz&oacute; una vez m&aacute;s una brutalidad policial totalmente innecesaria y desproporcionada. Violentamente tiraron al suelo a los miembros de la Flotilla y cuando estaban en el suelo siguieron golpe&aacute;ndoles con sus bastones policiales. Estas personas acababan de sobrevivir d&iacute;as de secuestro de gran violencia a manos de las fuerzas de ocupaci&oacute;n israel&iacute;es y cuando llegaron a Loiu fueron golpeadas por la Ertzaintza de forma brutal&rdquo;, ha denunciado la abogada de los activistas Haizea Ziluaga, tras presentar la querella. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ella han acudido al juzgado una docena de personas que han mostrado banderas de Palestina y fotograf&iacute;as de las heridas provocadas por la Ertzaintza durante las cargas tras las cuales detuvo a cuatro personas acusadas de desobediencia grave, resistencia y atentado a agente de la autoridad. Seg&uacute;n inform&oacute; en aquel momento el Departamento vasco de Seguridad, tras lo sucedido, la Jefatura de Asuntos Internos de la Ertzaintza inici&oacute; una investigaci&oacute;n para verificar si la actuaci&oacute;n de los agentes se ajust&oacute; a las instrucciones en vigor.
    </p><p class="article-text">
        El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/consejero-seguridad-recurre-eta-extrema-izquierda-explicar-cargas-ertzaintza-flotilla_1_13250249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidi&oacute; perd&oacute;n en ingl&eacute;s</a> por las cargas en una comparecencia en el Parlamento Vasco, pero despu&eacute;s en castellano y euskera aclar&oacute; que la presencia policial en la terminal estaba justificada y que todo arranc&oacute; con una &ldquo;agresi&oacute;n&rdquo; a un agente de la autoridad y hasta recalc&oacute; que entre los activistas hab&iacute;a dos exmiembros de ETA, uno condenado a seis a&ntilde;os de prisi&oacute;n y la otra a doce.&nbsp;Preguntado <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/zupiria-insiste-ertzaintza-garantizar-orden-euskadi-avisa-perdiendo-autoridad_1_13259290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado viernes por el tema en la sesi&oacute;n de control al Gobierno</a>, no volvi&oacute; a realizar ninguna referencia directa al operativo e insisti&oacute; en que hay un problema en la sociedad vasca porque se est&aacute; perdiendo el principio de &ldquo;autoridad&rdquo; y asegur&oacute; que, &ldquo;mientras tenga la confianza del lehendakari&rdquo;, Imanol Pradales, seguir&aacute; trabajando para garantizar el &ldquo;orden&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miembros de Global Sumud Flotilla este martes en los Juzgados de Bilbao                            </span>
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        &ldquo;A nosotras nos corresponde denunciar lo sucedido y, como acusaci&oacute;n popular, pedir responsabilidades. Las declaraciones del consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, que asumi&oacute; en primera persona lo sucedido, son inaceptables. Niega lo evidente&rdquo;, ha criticado la abogada en referencia a sus afirmaciones de que la carga de la Ertzaintza fue &ldquo;provocada&rdquo; por una &ldquo;agresi&oacute;n previa&rdquo; a un agente. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha destacado, la denuncia va dirigida contra los agentes de la Ertzaintza que actuaron en Loiu, contra los que dirigieron esa &ldquo;operaci&oacute;n policial brutal&rdquo; y contra el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, por &ldquo;detenci&oacute;n ilegal, lesiones y delito de odio&rdquo;, entre otros. &ldquo;Nos hemos visto obligadas en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n a tener que venir al juzgado a defender la solidaridad con el pueblo de Palestina. Denunciar el genocidio que est&aacute; cometiendo el Estado sionista de Israel es un derecho civil y pol&iacute;tico y nosotras seguiremos ejecutando este derecho porque es nuestra obligaci&oacute;n&rdquo;, ha concluido la abogada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 12:07:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Gaza,Palestina,Activistas,Activismo,Juzgados,Justicia,Ertzaintza,Querella,Bingen Zupiria,Violencia policial,Policías,Policía,Policía Autonómica]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Patagonia demanda a la ‘drag queen’ Pattie Gonia por infracción de marca: "Están atacando mi identidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/patagonia-demanda-drag-queen-pattie-gonia-infraccion-marca-atacando-identidad-pm_1_13266612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c88bc86d-1a81-4287-a6e6-b38a8139e549_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patagonia demanda a la ‘drag queen’ Pattie Gonia por infracción de marca: &quot;Están atacando mi identidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ecologista y ‘drag queen’ Pattie Gonia se ha hecho famosa debido a su activismo en redes sociales, en las que ha acumulado millones de seguidores</p><p class="subtitle">Así funciona ICARUS, el proyecto que rastrea el comportamiento animal desde el espacio para proteger a la fauna salvaje</p></div><p class="article-text">
        La empresa de ropa sostenible para el aire libre Patagonia ha presentado una demanda por infracci&oacute;n de marca a la &lsquo;drag queen&rsquo; Pattie Gonia, a la que reclaman una cifra &lsquo;simb&oacute;lica&rsquo; de un d&oacute;lar seg&uacute;n lo presentado ante el tribunal federal de Los &Aacute;ngeles.
    </p><p class="article-text">
        La ecologista y &lsquo;drag queen&rsquo; Pattie Gonia se ha hecho famosa debido a su activismo en redes sociales, en las que ha acumulado millones de seguidores, lo que le ha llevado a diversificar su marca, y decidir vender ropa y promover as&iacute; el cuidado del medio ambiente con una solicitud que inici&oacute; en septiembre, pero que para la empresa Patagonia ser&iacute;a &ldquo;un da&ntilde;o irreparable&rdquo; porque se podr&iacute;an confundir.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Pattie Gonia ve un ataque a su identidad con esta denuncia</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La marca Patagonia ha defendido su denuncia a la drag queen Pattie Gonia asegurando que no era algo que deseaban y que mantuvieron &ldquo;un di&aacute;logo activo durante varios a&ntilde;os para evitarlo, pero que se ha vuelto necesario para proteger la marca&rdquo; y su legado de 50 a&ntilde;os. Sin embargo, la protagonista ha negado que hayan mantenido conversaciones y que la primera vez que supo de ellos fue cuando le lleg&oacute; un correo electr&oacute;nico de su abogado. </span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY2L725tVow/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Queremos que Pattie tenga una carrera larga y exitosa y que progrese en temas importantes, pero de una manera que respete la propiedad intelectual de Patagonia y su capacidad para usar nuestra marca para vender productos y abogar por el medio ambiente. Este asunto no se trata de obtener beneficios econ&oacute;micos, ni de cuestionar la identidad de nadie ni su derecho a la defensa, la protesta o la expresi&oacute;n creativa. Lo &uacute;ltimo que dese&aacute;bamos era una batalla legal con alguien que comparte nuestros valores, pero debemos proteger nuestro negocio y a nuestros empleados&rdquo;, afirm&oacute; su CEO, Ryan Gellert al respecto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un hecho al que </span><a href="https://www.eldiario.es/rastreador/drag-humilla-secretario-defensa-eeuu-pete-hegseth-quiere-masculinizar-ejercito_132_12831826.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Pattie Gonia </span></a><span class="highlight" style="--color:white;">ha respondido a trav&eacute;s de sus redes sociales y ha afirmado que, si esas declaraciones son ciertas, est&aacute; dispuesta a retirar su marca para que ellos hagan lo propio con la demanda, a la vez que apunta que su tr&aacute;mite ha pasado las primeras fases al no haberse encontrado posible confusi&oacute;n con otras marcas existentes. Si esto no sucede as&iacute;, entiende que es un ataque hacia su identidad y a la comunidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La &lsquo;drag queen&rsquo; ha contado que ha buscado &ldquo;utilizar todos los canales&rdquo; a su alcance &ldquo;para resolver esto sin tener que ir a juicio&rdquo;, pero que solo le han dado dos opciones: &ldquo;borrar mi nombre, mi activismo, mi comunidad y a todos mis empleados, o luchar por m&iacute; misma y luchar por todos nosotros&rdquo;, un v&iacute;deo que ya ha recibido apoyo por parte de sus seguidores, que instan a Patagonia a retirar la demanda contra la activista. </span>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY-fD9oBW9Z/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Esto no es un conflicto de marcas. Se trata de una corporaci&oacute;n que intenta silenciar a un activista. As&iacute; es como las corporaciones intimidan a las personas que no pueden igualar sus recursos&rdquo;, denunci&oacute; a la vez que expres&oacute; que su nombre tiene &lsquo;parodia juguetona&rsquo; de la marca, pero que esto va intr&iacute;nseco en lo que se basa el drag, que es &ldquo;la parodia, los juegos de palabras y las bromas&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n es Pattie Gonia?</h2><p class="article-text">
        Wyn Wiley, m&aacute;s conocido art&iacute;sticamente como Pattie Gonia, es una drag queen estadounidense activista ambiental y tambi&eacute;n por los derechos LGBTQ+, que actualmente acumula 1,8 millones de seguidores en Instagram o 885.000 en TikTok, y que ha recaudado durante su trayectoria casi 4 millones de d&oacute;lares para organizaciones sin &aacute;nimo de lucho.
    </p><p class="article-text">
        Se hizo especialmente conocida cuando public&oacute; sus espectaculares rutas por parques naturales, monta&ntilde;as y espacios protegidos a la vez que divulgaba mensajes a favor del medio ambiente, pero tambi&eacute;n de la comunidad LGTBIQ+, y se bas&oacute; tambi&eacute;n la regi&oacute;n geogr&aacute;fica de Argentina y Chile para su nombre art&iacute;stico, que naci&oacute; durante un viaje como mochilera en el que se decant&oacute; por rendir homenaje en forma de humor a la marca, pero tambi&eacute;n a los pueblos originarios asociados a este territorio americano.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La marca</span> <span class="highlight" style="--color:white;">Patagonia comenz&oacute; su historia en 1973 como &lsquo;Chouinard Equipment&rsquo;, aunque m&aacute;s tarde cambi&oacute; su nombre despu&eacute;s de un viaje a esta regi&oacute;n sudamericana que realiz&oacute; su fundado junto a su amigo Doug Tompkins, que crear&iacute;a a la empresa rival &lsquo;The North Face&rsquo;. En 2022, su fundador Yvon Chouinard cedi&oacute; la totalidad a una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro para destinar todos sus beneficios a la protecci&oacute;n del planeta.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/patagonia-demanda-drag-queen-pattie-gonia-infraccion-marca-atacando-identidad-pm_1_13266612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 15:22:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patagonia demanda a la ‘drag queen’ Pattie Gonia por infracción de marca: "Están atacando mi identidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patagonia,Demandas,Denuncias,LGTBI,Drag Queen,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los jueces deciden si el activismo climático merece la cárcel: “Hay que volver a poner el cuerpo, pero hay miedo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jueces-deciden-si-activismo-climatico-merece-carcel-hay-volver-poner-cuerpo-hay-miedo_1_13254672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ff6db01-1d07-486f-9ac4-fd54b7dcbecc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los jueces deciden si el activismo climático merece la cárcel: “Hay que volver a poner el cuerpo, pero hay miedo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La "corriente de represión" sobre la que alerta la ONU llega a los tribunales españoles donde los fiscales solicitan penas de prisión por actos de protesta como tirar pintura</p><p class="subtitle">Los países ricos silencian a sus activistas climáticos mientras predican sobre el derecho a la protesta en el resto del mundo </p></div><p class="article-text">
        La relatora de la ONU para los defensores de los Derechos Humanos, Mary Lawlor, escribi&oacute; en su &uacute;ltimo informe a la Asamblea General: &ldquo;Hay una corriente de represi&oacute;n contra el activismo clim&aacute;tico leg&iacute;timo en Europa y el resto del mundo. Esto supone un camino hacia la destrucci&oacute;n y los pa&iacute;ses deben detenerla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lawlor <a href="https://docs.un.org/en/A/80/114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mencionaba expl&iacute;citamente a Espa&ntilde;a</a> por criminalizar a grupos ecologistas o &ldquo;infiltrar agentes de polic&iacute;a en grupos de activistas clim&aacute;ticos al menos en doce ocasiones&rdquo;. Este martes, en uno de los juzgados de lo Penal de Madrid qued&oacute; visto para sentencia un juicio contra tres activistas clim&aacute;ticos &ndash;Mar&iacute;a Mart&iacute;nez, Jorge Riechman y Francisco del Pozo&ndash; para los que la Fiscal&iacute;a pide 10 meses de c&aacute;rcel por &ldquo;resistencia a la autoridad&rdquo;, durante una manifestaci&oacute;n en 2019. 
    </p><p class="article-text">
        La vista se celebr&oacute; menos de una semana despu&eacute;s de que, en otro juicio contra nueve activistas de Futuro Vegetal se solicitara pena de prisi&oacute;n de 21 meses por arrojar pintura al agua al edificio del Congreso de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos procesos penales &ndash;y los que quedan pendientes como el juicio a 15 miembros de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica por arrojar agua coloreada al Congreso o la imputaci&oacute;n como organizaci&oacute;n criminal de Futuro Vegetal&ndash; son &ldquo;la resaca de la represi&oacute;n al momento dorado del activismo clim&aacute;tico que se vivi&oacute; desde 2019 en adelante&rdquo;, reflexiona Francisco del Pozo, reci&eacute;n salido del juzgado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta oleada de procesos con penas de cárcel hace que, si tienes pendientes varios juicios, te quites de en medio o te vengas un poco abajo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco del Pozo</span>
                                        <span>—</span> Greenpeace
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Del Pozo, coordinador de la campa&ntilde;a de energ&iacute;a de Greenpeace, detalla que todos estos casos son consecuencia &ldquo;de la reacci&oacute;n judicial y policial al momento culminante, al momento dorado del movimiento clim&aacute;tico&rdquo;. Seg&uacute;n su visi&oacute;n: &ldquo;Percibieron que ese movimiento, con aquellas manifestaciones multitudinarias, con las reivindicaciones en muchas ciudades de mundo, se les iba de las manos, que no pod&iacute;an controlarlo. Y dijeron 'esto hay que pararlo'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se replican mecanismos similares a los que, como indicaba la relatora Lawlor, se est&aacute;n constatando en varios estados de Europa. En Italia, por ejemplo, tres activistas que lanzaron pintura a la fachada del Senado <a href="https://www.repubblica.it/green-and-blue/2024/03/05/news/tre_attivisti_ultima_generazione_condanna_8_mesi-422257898/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron condenados a ocho meses de prisi&oacute;n</a> (en suspenso). Con todo, ellos consideraron que hab&iacute;an conseguido cierto &eacute;xito al obtener la atenuante de &ldquo;actos motivados por causas sociales y morales&rdquo;, no por vandalismo. Ese argumento se est&aacute; escuchando ahora en las salas de justicia espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Otras cinco activistas alemanas de un grupo que, tras las acciones judiciales, ha terminado por disolverse, (<em>Letze Generation</em>) est&aacute;n inmersos en un juicio por el delito de organizaci&oacute;n criminal. El proceso se ha complicado, ya que hay discrepancias entre los juzgados de diferentes <em>lander</em> sobre si aplicar ese tipo penal especialmente grave o no. Mary Lawlor ha hecho referencia espec&iacute;fica a este proceso por lo que considera &ldquo;un uso incorrecto del C&oacute;digo Penal para sancionar acciones no violentas y motivadas por su preocupaci&oacute;n leg&iacute;tima acerca del cambio clim&aacute;tico y los Derechos Humanos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Actuamos como si nada, a pesar de constatarse que el capitalismo está acabando con los ecosistemas. Actuamos como si todo fuera bien y todo fuera a durar para siempre. Y eso no es así: ni está bien ni puede durar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Riechman</span>
                                        <span>—</span> Ecologistas en Acción y Rebelión Científica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ola de castigos severos contre el activismo &ldquo;es un fen&oacute;meno muy preocupante en un momento hist&oacute;rico tremendo: a medida que la situaci&oacute;n es m&aacute;s grave y el margen de acci&oacute;n se estrecha, las peticiones de los activistas molestan m&aacute;s&rdquo;, comenta a elDiario.es Jorge Reichman, otro de los juzgados este martes. 
    </p><p class="article-text">
        Riechman &ndash;fil&oacute;sofo y activista de Ecologistas en Acci&oacute;n y Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica&ndash; explica que en estos momentos se cruza, por un lado, &ldquo;un sentimiento de fatalismo apocal&iacute;ptico sobre el futuro como<a href="https://es.fundacion-sm.org/wp-content/uploads/sites/12/2026/04/DOSIER-JE_2026_IMP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reflejan los estudios de opini&oacute;n de los j&oacute;venes </a>con una sensaci&oacute;n de <em>hipernormalidad</em>&rdquo;. Esto &uacute;ltimo significa que &ldquo;actuamos como si nada, a pesar de constatarse que el capitalismo est&aacute; acabando con los ecosistemas. Actuamos como si todo fuera bien y todo fuera a durar para siempre. Y eso no es as&iacute;: ni est&aacute; bien ni puede durar&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Marta Martínez (XR), Jorge Reichman (Ecologistas en Acción y Rebelión Científica) y Francisco del Pozo (Greenpeace) a la entrada de los juzgados                            </span>
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        A eso se le a&ntilde;ade la ola internacional conservadora que ha puesto en la mira de la ultraderecha las pol&iacute;ticas ecologistas. El resultado es que las reivindicaciones clim&aacute;ticas han llegado a un punto mucho m&aacute;s bajo justo cuando las consecuencias de la crisis clim&aacute;tica ya se han hecho muy palpables. 
    </p><h2 class="article-text">El escarmiento</h2><p class="article-text">
        Uno de los objetivos declarados de buscar penas de prisi&oacute;n es desalentar el activismo m&aacute;s &ldquo;disruptivo&rdquo; o &ldquo;molesto&rdquo; como lo llaman los propios grupos. El Tribunal Supremo de Gran Breta&ntilde;a juzg&oacute; como forma &ldquo;leg&iacute;tima&rdquo; de disuadir estas acciones las penas de varios a&ntilde;os de c&aacute;rcel que est&aacute;n cumpliendo algunos miembros de Stop Oil por cortar el tr&aacute;fico de una autopista. Sus penas &ldquo;no son excesivas&rdquo;, dijeron. 
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a en Espa&ntilde;a ha emulado esta f&oacute;rmula <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-busca-escarmiento-primer-juicio-activistas-climaticos-pide-carcel_1_13240430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al buscar un escarmiento en sus peticiones de pena;</a> &ldquo;Prevenir que no se repita. Que no vuelvan a hacerlo&rdquo;, afirm&oacute; el fiscal en sus conclusiones al final del juicio contra los activistas de la pintura en el Congreso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los motivos por los que nos pusimos en aquel puente contin&uacute;an&rdquo;, admite Francisco del Pozo. &ldquo;Hay que volver a poner el cuerpo, pero, claro, esta oleada de procesos con penas de c&aacute;rcel hace que, si tienes pendientes varios juicios, te quites de en medio o te vengas un poco abajo&rdquo;. Es el descrito <em>chilling effect</em>. &ldquo;Hay miedo a poner el cuerpo como antes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No es un escenario imaginado, sino presente. El propio Reichman est&aacute; acusado en el juicio por los actos de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica en el Congreso de 2022. Le piden 21 meses de prisi&oacute;n. Y en ese mismo proceso hay dos acusados que ya esperan sentencia por la reivindicaci&oacute;n similar que hicieron un a&ntilde;o despu&eacute;s en el mismo edificio. Les han solicitado 21 meses de c&aacute;rcel por cada caso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/jueces-deciden-si-activismo-climatico-merece-carcel-hay-volver-poner-cuerpo-hay-miedo_1_13254672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 19:54:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los jueces deciden si el activismo climático merece la cárcel: “Hay que volver a poner el cuerpo, pero hay miedo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Homenaje a Francisco García Martín 'Epicaris', el jueves 28 de mayo en Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/homenaje-francisco-garcia-martin-epicaris-jueves-28-mayo-toledo_1_13249781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa323283-d94b-4c70-9155-e345ecb21056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Homenaje a Francisco García Martín &#039;Epicaris&#039;, el jueves 28 de mayo en Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador y escritor, además de articulista en elDiario.es Castilla-La Mancha, falleció en agosto del año pasado. Un acto en el Salón Rico de la ciudad rendirá tributo a su labor en defensa del patrimonio y la memoria histórica, entre otras</p><p class="subtitle">Emocionado homenaje póstumo al historiador Francisco García Martín: “Te echaremos de menos Paco”
</p></div><p class="article-text">
        Este jueves 28 de mayo se rendir&aacute; homenaje a Francisco Garc&iacute;a Mart&iacute;n 'Epicaris' cuando <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/fallece-historiador-toledano-francisco-garcia-martin-epicaris_1_12547460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se cumplen nueve meses de su muerte, el pasado mes de agosto. </a>El acto se celebrar&aacute; en el Sal&oacute;n Rico de Toledo, en la plaza del Corral de Don Diego, en el Casco Hist&oacute;rico de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Paco Garc&iacute;a Mart&iacute;n (1959-2025) era natural de la localidad toledana de Villaca&ntilde;as pero estaba afincado en la capital de Castilla-La Mancha. Escritor y autor de numerosas publicaciones relacionadas con la memoria hist&oacute;rica, la historia de la Educaci&oacute;n, los jardines hist&oacute;ricos o el patrimonio cultural, era licenciado en Historia Contempor&aacute;nea por la Universidad Complutense de Madrid, adem&aacute;s de Licenciado en Humanidades por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), donde tambi&eacute;n se doctor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fue profesor de instituto y profesor asociado en la UCLM y era habitual colaborador como articulista en medios de comunicaci&oacute;n, primero en La Tribuna de Toledo y despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/autores/epicaris/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en elDiario.es Castilla-La Mancha.</a> Era miembro de la Asociaci&oacute;n Nacional para la Defensa del Patrimonio de los Institutos Hist&oacute;ricos, sobre los que tambi&eacute;n escribi&oacute; de forma profusa. 
    </p><p class="article-text">
        El acto del pr&oacute;ximo jueves ser&aacute; conducido por Javier Mateo y comenzar&aacute; a las 19 horas con la intervenci&oacute;n de Antonio D&aacute;vila, director del Museo de Santa Cruz, entidad cultural a la que el historiador estaba vinculado a trav&eacute;s de la Asociaci&oacute;n Museo Santa Cruz, &iexcl;Vivo!, donde tuvo lugar una exposici&oacute;n a finales del pasado a&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/vicente-cutanda-pionero-pintura-social-toledo-homenajea-arte-debe-defender-realidad_1_12832318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dedicada al pintor Vicente Cutanda y Toraya, </a>uno de los fundadores de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Hist&oacute;ricas de Toledo. Francisco Garc&iacute;a Mart&iacute;n hab&iacute;a dise&ntilde;ado esta muestra que se llev&oacute; a cabo cinco meses despu&eacute;s de su muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente en nombre de la Asociaci&oacute;n de Amigos del Museo de Santas Cruz &iexcl;Vivo!, intervendr&aacute; una de sus caras visibles Luis Miguel Garc&iacute;a Bermejo, junto con los voluntarios culturales de la Confederaci&oacute;n de Aulas de la Tercera Edad (CEATE) en el Museo de Santa Cruz, representados por Elena Cuevas.
    </p><h2 class="article-text">Homenaje al activista por los derechos humanos, profesor y amigo</h2><p class="article-text">
        En el homenaje tambi&eacute;n participar&aacute; Amnist&iacute;a Internacional, en la que Paco Garc&iacute;a Mart&iacute;n militaba defendiendo los derechos humanos. Contar&aacute; con la intervenci&oacute;n de Rafaela Alonso. Y es que 'Epicaris' fue un activista social, impulsor del movimiento 0,7, el porcentaje los impuestos que se puede marcar voluntariamente en la declaraci&oacute;n de la renta  para destinarlo a financiar proyectos de organizaciones no gubernamentales (ONG).&nbsp;En este caso intervendr&aacute;n Juan D&iacute;az y Fernando Guti&eacute;rrez, de la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        El historiador fue profesor en el Instituto El Greco, que tambi&eacute;n estar&aacute; presente en el acto, con la presencia de Isabel Mariscal, su actual directora actual y de Pedro Rodr&iacute;guez, exdirector del centro educativo. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n intervendr&aacute;n los directores de La Tribuna de Toledo Francisco Rodr&iacute;gues y de elDiario.es Castilla-La Mancha, Carmen Bachiller, en un homenaje al que tambi&eacute;n sumar&aacute;n sus voces Laura Garc&iacute;a, ex alumna de Paco, historiadora y escritora, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/mujeres-historia-toledo-libro-necesario-ahora-restituimos-memoria_1_12733750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la que firm&oacute; su &uacute;ltimo libro, dedicado a las Mujeres en la Historia de Toledo. </a>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n participar&aacute; Andr&eacute;s Le&oacute;n, presidente de la Asociaci&oacute;n de Amigos de los Patios de Toledo, de la que formaba parte la familia del escritor, que abr&iacute;a las puertas de su casa cada a&ntilde;o durante la festividad del Corpus y <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/patios-toledo_132_12279604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los que dedic&oacute; algunos de sus art&iacute;culos en prensa.</a>
    </p><p class="article-text">
        Para rememorar su labor dentro de los institutos hist&oacute;ricos intervendr&aacute;n Rosalina Aguado, de la Escuela de Arte de Toledo y Juan Leal del IES Brianda de Mendoza de Guadalajara, y miembro de la Asociaci&oacute;n Nacional Defensa Patrimonio Institutos Hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        En el homenaje tambi&eacute;n participar&aacute; &Aacute;ngel Felpeto, exconcejal de Cultura en el Ayuntamiento de Toledo y exconsejero de Educaci&oacute;n en la Junta de Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        Cerrar&aacute; el acto la intervenci&oacute;n de Carmen Garc&iacute;a, esposa de Francisco Garc&iacute;a Mart&iacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/homenaje-francisco-garcia-martin-epicaris-jueves-28-mayo-toledo_1_13249781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 08:35:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Homenaje a Francisco García Martín 'Epicaris', el jueves 28 de mayo en Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Homenajes,Patrimonio,Memoria Histórica,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gallegos de la flotilla denuncian la "brutalidad" de Israel y la Ertzainzta: "Nos rompimos mucho más que en el barco"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/gallegos-flotilla-denuncian-brutalidad-israel-ertzainzta-rompimos-barco_1_13248544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/774645d6-b5c1-4737-ba1e-37591c7c888a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gallegos de la flotilla denuncian la &quot;brutalidad&quot; de Israel y la Ertzainzta: &quot;Nos rompimos mucho más que en el barco&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tres grupos del Ayuntamiento de Vigo trasladan su apoyo unánime a la Global Sumud y condenan el asalto y "el genocidio de Israel contra el pueblo palestino"</p><p class="subtitle">La Ertzaintza detiene a cuatro personas en el recibimiento a los miembros de la Flotilla en el aeropuerto de Loiu</p></div><p class="article-text">
        Varios de los gallegos que participaron en la Global Sumud Flotilla han comparecido este lunes, tras poder regresar a Galicia, para narrar los &ldquo;tres d&iacute;as en el vientre de la bestia&rdquo; en los que, denuncian, constataron &ldquo;la brutalidad, la crueldad y la violencia gratuita con la que se maneja el ej&eacute;rcito israel&iacute;&rdquo; y que, han se&ntilde;alado, revivieron a su llegada al aeropuerto de Bilbao, cuando sufrieron cargas policiales &ldquo;sin desencadenante&rdquo;. &ldquo;Nos rompimos mucho m&aacute;s que estando en el barco en Israel&rdquo;, han asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge Europa Press, Sandra Garrido, Alberte Pag&aacute;n, Xurxo Porritt y Andrea Morales han hablado ante los medios de comunicaci&oacute;n tras su regreso a Galicia despu&eacute;s de permanecer tres d&iacute;as detenidos por el ej&eacute;rcito israel&iacute; que intercept&oacute; la flotilla humanitaria en su ruta a Gaza en aguas internacionales del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo han hecho tras la situaci&oacute;n de tensi&oacute;n vivida en el aeropuerto de Bilbao a la llegada de sus compa&ntilde;eros, donde se produjo una carga policial y hubo cuatro detenidos sin que, aseguran, mediase ning&uacute;n tipo de provocaci&oacute;n. &ldquo;La Ertzaintza estaba empujando, empujando, y en un momento dado, un activista fue a abrazar a su familia y ah&iacute; empezaron los porrazos&rdquo;, ha narrado Sandra Garrido.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, y aunque dan testimonio de las lesiones f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas derivadas de su detenci&oacute;n por parte de Israel, advierten de que no desistir&aacute;n en denunciar la situaci&oacute;n en Gaza: &ldquo;Hay que pararlo, y si hay que poner el cuerpo para pararlo, volveremos a poner el cuerpo para pararlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un corredor humanitario</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra misi&oacute;n siempre fue abrir un corredor de ayuda humanitaria, denunciar el genocidio en Gaza e intentar pararlo, algo que no est&aacute;n haciendo los Gobiernos&rdquo;, ha dicho Sandra Garrido, que ha denunciado que Israel &ldquo;apres&oacute;, tortur&oacute; y desapareci&oacute; durante m&aacute;s de dos d&iacute;as a las personas de la flotilla&rdquo;, si que &ldquo;hubiese ning&uacute;n tipo de repercusi&oacute;n a nivel internacional&rdquo;, lo que &ldquo;extiende su impunidad a lo que quiera hacer con el resto del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garrido ha denunciado las condiciones que sufrieron durante su detenci&oacute;n, aunque ha incidido en que &eacute;stas &ldquo;no son ni una m&iacute;nima parte de las que est&aacute;n sufriendo las presas palestinas&rdquo;, entre las que hay &ldquo;muchas menores de edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha querido poner sobre la mesa &ldquo;la impunidad de ese fascismo global&rdquo; que, ha dicho, &ldquo;hay que pararlo&rdquo;. &ldquo;Y si hay que poner el cuerpo para pararlo, volveremos a poner el cuerpo para pararlo&rdquo;, ha clamado, considerando &ldquo;inadmisible&rdquo; que Espa&ntilde;a y Europa &ldquo;sigan manteniendo contratos con el Estado de Israel&rdquo; en distintas materias.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres d&iacute;as en &ldquo;el vientre de la bestia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ante los medios congregados en Santiago, Alberte Pag&aacute;n ha hablado de los &ldquo;3 d&iacute;as en el vientre de la bestia&rdquo; en los que pudieron &ldquo;constatar la brutalidad, la crueldad y la violencia gratuita con la que se maneja el ejercito israel&iacute;&rdquo;. &ldquo;No solo los funcionarios armados ejerc&iacute;an esa violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, si no que todo el funcionariado mostraba el mismo desprecio e inhumanidad hacia nosotros&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Alberte Pag&aacute;n ha hablado de lo &ldquo;absurdo&rdquo; de la detenci&oacute;n en aguas internacionales para &ldquo;ser trasladados a Israel y deportarnos&rdquo;. &ldquo;Nosotros no entramos en territorio israel&iacute;, fuimos secuestrados a m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros de Palestina&rdquo;, ha se&ntilde;alado, con lo que, apuntan, la flotilla se encontraba &ldquo;muy lejos de lo que Israel considera su colch&oacute;n mar&iacute;timo para intentar mantener el cerco a Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, los activistas reclaman que los gobiernos europeos se posicionen contra esta arbitrariedad: &ldquo;El siguiente paso ser&aacute; venir a nuestras plazas a detener a los manifestantes&rdquo;, ha dicho Pag&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar por el hospital en Turqu&iacute;a, apunta, los activistas informan de &ldquo;67 personas con heridas graves&rdquo; derivadas de esta detenci&oacute;n. En torno al 30 por ciento de los integrantes de la flotilla presentan lesiones de consideraci&oacute;n, se&ntilde;alan, a lo que se sumar&aacute;n &ldquo;muchas reacciones postraum&aacute;ticas&rdquo;, dice Xurxo Porrit.
    </p><p class="article-text">
        Este activista, enfermero jubilado, ha dicho que durante su detenci&oacute;n se les priv&oacute; de agua y de ropa, se les agredi&oacute; y durmieron &ldquo;hacinados&rdquo; y en situaci&oacute;n de &ldquo;deshidrataci&oacute;n&rdquo;, unas condiciones que, advierte no obstante, &ldquo;para los palestinos ser&iacute;a un hotel de primera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No llegamos, pero les ganamos, porque el mundo vio lo que hacen&rdquo;, ha dicho Porritt, que ha instado a &ldquo;seguir peleando&rdquo; por el pueblo palestino. &ldquo;Utilizar el agua, los alimentos, los combustibles y las medicinas, es un crimen de lesa humanidad que se repite 24 horas al d&iacute;a los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o y est&aacute; perpetrado por el que llaman el pa&iacute;s m&aacute;s democr&aacute;tico de oriente medio&rdquo;, ha resumido el activista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;ticas a la ertzaintza</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de lo ocurrido en Israel, los activistas gallegos han denunciado la situaci&oacute;n vivida en el aeropuerto de Bilbao y han criticado contra la Ertzaintza por una carga que, han asegurado, no obedeci&oacute; a ning&uacute;n desencadenante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue algo sorpresivo para nosotros. No hubo ning&uacute;n movimiento que lo desencadenase&rdquo;, ha dicho Sandra Garrido, para quien esta situaci&oacute;n &ldquo;fue algo construido&rdquo;, culpando indirectamente al Gobierno de Israel, que &ldquo;cuando se ve acorralado, construye narrativas que distraen de la idea central&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garrido ha dicho que &ldquo;los tent&aacute;culos de Israel van mucho m&aacute;s all&aacute; del propio ente&rdquo; y ha mencionado que la empresa de seguridad del aeropuerto de Bilbao &ldquo;tiene convenios con empresas israel&iacute;es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A mayores, ha denunciado la &ldquo;hipocres&iacute;a de los gobiernos&rdquo; que &ldquo;denuncian lo que les pasa a la flotilla, pero permiten que la polic&iacute;a del Pa&iacute;s Vasco golpee a los activistas&rdquo;. &ldquo;Es la hipocres&iacute;a lo que permite la impunidad&rdquo;, ha advertido.
    </p><h2 class="article-text">Unanimidad en el pleno de Vigo</h2><p class="article-text">
        El Pleno del Ayuntamiento de Vigo ha dado luz verde este lunes por unanimidad a una declaraci&oacute;n institucional de apoyo a la Global Sumud Flotilla y de condena por el asalto y el &ldquo;maltrato&rdquo; de las autoridades de Israel a los integrantes de esta misi&oacute;n humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n reconoce el &ldquo;firme compromiso&rdquo; del Gobierno de Espa&ntilde;a con la defensa del derecho internacional y con la condena del genocidio que sufre la poblaci&oacute;n de Gaza, y recuerda que la Flotilla es un ejemplo del apoyo de la sociedad a las iniciativas en defensa de los derechos humanos y de la solidaridad con el pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, han calificado el asalto a la flotilla en aguas internacionales como &ldquo;una grave vulneraci&oacute;n del derecho mar&iacute;timo internacional, de la libertad de navegaci&oacute;n en alta mar y de la Convenci&oacute;n de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el Pleno ha trasladado su &ldquo;condena&rdquo; a ese asalto, as&iacute; como el apoyo a los miembros de la Flotilla, especialmente a los ciudadanos gallegos que formaban parte de las tripulaciones. Igualmente, ha condenado &ldquo;el maltrato y las humillaciones sufridas por los activistas por parte de las autoridades israel&iacute;es&rdquo;, en una forma de proceder que ya denunci&oacute; el Gobierno como &ldquo;inaceptable, inhumano y vergonzoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, instan a las autoridades e instituciones gallegas, estatales y europeas a adoptar las medidas diplom&aacute;ticas e institucionales necesarias para garantizar la protecci&oacute;n y la seguridad de la Flotilla.
    </p><p class="article-text">
        Pese al apoyo un&aacute;nime a la declaraci&oacute;n (que inicialmente iba a ser retirada por una supuesta falta de apoyo de la oposici&oacute;n), tanto PP como BNG han lamentado &ldquo;las formas&rdquo; del gobierno local, por presentar una propuesta de declaraci&oacute;n sin consensuar con los grupos. De hecho, el BNG ha recordado que ellos mismos presentaron una propuesta de declaraci&oacute;n, que fue vetada por el gobierno local.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/gallegos-flotilla-denuncian-brutalidad-israel-ertzainzta-rompimos-barco_1_13248544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 14:32:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gallegos de la flotilla denuncian la "brutalidad" de Israel y la Ertzainzta: "Nos rompimos mucho más que en el barco"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Israel,Genocidio,Activismo,Ertzaintza,Vigo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía busca un escarmiento en el primer juicio a activistas climáticos en el que pide cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-busca-escarmiento-primer-juicio-activistas-climaticos-pide-carcel_1_13240430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abd3aad0-712c-426a-8c0a-0550bde1c454_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía busca un escarmiento en el primer juicio a activistas climáticos en el que pide cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueve personas esperan ya la sentencia por una protesta en el Congreso durante la que algunos arrojaron pintura a la fachada del edificio: toda la limpieza supuso un gasto de 5.800 euros y el fiscal ha solicitado 21 meses de prisión</p><p class="subtitle">España es uno de los tres países que usan leyes contra el crimen organizado para reprimir activistas climáticos</p></div><p class="article-text">
        Escarmiento p&uacute;blico. Este jueves se ha celebrado el primer juicio en Espa&ntilde;a contra unos activistas clim&aacute;ticos en el que se pide pena de prisi&oacute;n: 21 meses para nueve personas de los grupos Futuro Vegetal, XR y Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica por un supuesto delito contra el patrimonio por verter agua con t&eacute;mpera roja sobre la fachada del Congreso de los Diputados el 30 de marzo de 2023.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal del caso ha admitido en la sala que el objetivo de solicitar c&aacute;rcel &ndash;aunque luego pudieran no ingresar&ndash; es &ldquo;prevenir que no se repita. Que no vuelvan a hacerlo porque, si no, se puede pagar una multa y ya est&aacute;&rdquo;. Los &ldquo;da&ntilde;os&rdquo; a los que se refiere la Fiscal&iacute;a han supuesto una factura de 5.800 euros (con la mano de obra de los operarios incluida) que los acusados ya han consignado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo era llamar la atenci&oacute;n sobre la crisis clim&aacute;tica y los impactos sobre el planeta y la salud de las personas&rdquo;, ha declarado una de las acusadas, Paula Mart&iacute;nez Hidalgo. Y &ldquo;exigir&rdquo; que se lleven a cabo las pol&iacute;ticas &ldquo;que indica la ciencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este juicio se incrusta en un proceso de presi&oacute;n creciente sobre los activistas clim&aacute;ticos en Espa&ntilde;a a medida que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/activistas-climaticos-no-son-ninos-no-extranaria-recibieran-penas-desproporcionadas-protestas_1_9734617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus acciones de protesta eran m&aacute;s disruptivas.</a> Se pas&oacute; de la imagen de una adolescente Greta Thunberg en manifestaciones a j&oacute;venes peg&aacute;ndose al marco de un cuadro, cortando el tr&aacute;fico o arrojando pintura a fachadas.
    </p><p class="article-text">
        Y esa presi&oacute;n policial, fiscal y judicial se ha traducido en un arco que ha mutado desde las multas a las peticiones de prisi&oacute;n e incluso a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/imputacion-activistas-futuro-vegetal-organizacion-criminal-protestan-desnudas-banadas-liquido-rojo_1_11649477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imputaci&oacute;n por parte de un juez del grupo Futuro Vegetal como organizaci&oacute;n criminal</a>. Ese supuesto prev&eacute; c&aacute;rcel de tres a ocho a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica ha generado un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criminalizacion-activismo-climatico-causa-efecto-disuasorio-han-asustado_1_10839051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto desaliento sobre el activismo clim&aacute;tico,</a> como han reconocido en diversas ocasiones los propios grupos ecologistas. Un activista con pena de prisi&oacute;n, aunque est&eacute; suspendida, arrastra un lastre que casi lo inhabilita para protestas m&aacute;s llamativas como la juzgada.
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            <span class="title">
                Los activistas durante el juicio, en el Juzgado de lo Penal, a 21 de mayo de 2026, en Madrid (España).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El mismo grupo ya hab&iacute;a actuado en el Congreso&rdquo;, ha argumentado el Ministerio P&uacute;blico este jueves. Se refer&iacute;a a que la acci&oacute;n fue reivindicada a posteriori por los colectivos Futuro Vegetal y Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica y lo relacionaba con una la protesta similar que tuvo lugar en abril de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos hechos siguen su propio proceso judicial con otras personas implicadas. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-pide-pena-carcel-activistas-climaticos-tiraron-agua-tenida-congreso_1_10705280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Fiscal&iacute;a tambi&eacute;n ha pedido en ese caso 21 meses de c&aacute;rcel</a>. &ldquo;Erre que erre, hab&iacute;a que volver al Congreso&rdquo;, ha descrito el fiscal para justificar el castigo. &ldquo;5.000 euros es el resultado de la protesta&rdquo;, remataba con el gesto de comillas al pronunciar la palabra &ldquo;protesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No somos v&aacute;ndalos. Actuamos para prevenir un da&ntilde;o mayor porque los ecosistemas de los que dependemos est&aacute;n colapsando. No hablamos solo de un bien hist&oacute;rico, como el Congreso, sino de nuestro sustento vital&rdquo;, ha recordado en el estrado otra de las acusadas, Bel&eacute;n D&iacute;az.
    </p><h2 class="article-text">Acci&oacute;n coordinada</h2><p class="article-text">
        La petici&oacute;n de pena de prisi&oacute;n es la misma para los nueve a pesar de que cinco de ellos no lanzaron ninguna pintura. Uno despleg&oacute; una pancarta en las escalinatas del edificio, otro se puso una bata de protesta, otra habl&oacute; con un agente de Polic&iacute;a &ndash;a esta &uacute;ltima, los polic&iacute;as le atribuyen una labor de &ldquo;distracci&oacute;n&rdquo;&ndash;. Con todo, la Fiscal&iacute;a ha dibujado a todos como parte de un dispositivo organizado para causar los da&ntilde;os: &ldquo;La polic&iacute;a lo ha dejado muy claro. Ten&iacute;an de antemano repartidos los papeles&rdquo;, ha dicho el fiscal.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, los agentes de la Polic&iacute;a Nacional que estuvieron en el Congreso ese d&iacute;a han aportado testimonios as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Abogado defensor: &iquest;Entonces hubo personas que no tiraron t&eacute;mpera?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Polic&iacute;a nacional: Puede ser. Imagino que s&iacute;. No s&eacute; decirle.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Acaba de decir que hubo gente que no lanz&oacute;...
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No le s&eacute; decir.
    </p><p class="article-text">
        Otro agente ha resumido que &ldquo;todas las personas all&iacute; estaban haciendo algo&rdquo;. Con eso, el fiscal sostiene que la acci&oacute;n fue algo planificado y ejecutada entre todos y que todos merecen la pena de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>grupo operativo</em> de acci&oacute;n organizada tiene entre sus miembros sentados en el banquillo un padre en paro, una madre con dos hijas y una hipoteca, un m&eacute;dico, una ambient&oacute;loga y una persona con incapacidad total reconocida, seg&uacute;n se ha informado durante la vista judicial. 
    </p><p class="article-text">
        Los acusados han reiterado que su acto era un acto de protesta pac&iacute;fica y sin violencia. &ldquo;En el marco de emergencia clim&aacute;tica reconocida en el que estamos, &iquest;es tolerable arrojar pintura al Congreso de los Diputados o nos hemos pasado?&rdquo; Ha preguntado uno de los abogados defensores. &ldquo;&iquest;Se afect&oacute; a la seguridad ciudadana? No &iquest;Se molest&oacute;? Puede ser&rdquo;, ha rematado. 
    </p><p class="article-text">
        Molestia o no, lo cierto es que los nueve activistas esperan ya una sentencia tras las acusaciones sustentadas, como se ha especificado en la vista, en la ley de Protecci&oacute;n de la Seguridad Ciudadana de 2015, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ley-mordaza-cumple-diez-anos-derogacion-vista-recaudar-1-000-millones-multas-cat_1_12171627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ley mordaza</a>. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Espa&ntilde;a es uno de los &uacute;nicos tres pa&iacute;ses democr&aacute;ticos junto a EEUU y Alemania, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-tres-paises-leyes-crimen-organizado-reprimir-activistas-climaticos_1_11896684.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que utilizan leyes contra el crimen organizado para reprimir activistas clim&aacute;ticos</a>. Todo ello incrustado en un creciente esfuerzo global por &ldquo;criminalizar las protestas clim&aacute;ticas y ambientales&rdquo;, como detect&oacute; una investigaci&oacute;n espec&iacute;fica de la Universidad de Bristol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los da&ntilde;os a los ecosistemas de los que vivimos son irreversibles&rdquo; &ndash;ha reflexionado la ambient&oacute;loga Bel&eacute;n D&iacute;az&ndash; no puede irse con una limpiadora karcher a repararlos. Simplemente no se puede. Entonces &iquest;qu&eacute; podemos hacer?&ldquo;, ha cerrado en su turno de &uacute;ltima palabra antes de que la jueza decretase el visto para sentencia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-busca-escarmiento-primer-juicio-activistas-climaticos-pide-carcel_1_13240430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 19:45:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía busca un escarmiento en el primer juicio a activistas climáticos en el que pide cárcel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Sánchez Gómez convierte la devastación minera de Bolivia en literatura de resistencia con 'Remover la tierra']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/antonio-sanchez-gomez-convierte-devastacion-minera-bolivia-literatura-resistencia-remover-tierra_1_13208101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a8b681e-8d6f-4746-8574-da8a435c6415_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143150.jpg" width="3175" height="1786" alt="El autor, en una imagen de su archivo personal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abogado ambientalista y escritor emeritense firma una obra situada entre la crónica periodística, el ensayo político y la narrativa, con la que retrata las consecuencias humanas y ecológicas del extractivismo en América Latina. El jueves estará a las 19:30 horas en el Ateneo de Cáceres y el viernes en Sin Tarima Libros de Madrid, a las 19.00</p><p class="subtitle">La apuesta multimillonaria de Wall Street por el carbón que destrozó los Apalaches</p></div><p class="article-text">
        Algunos libros describen un territorio mientras lo vamos atravesando.<a href="https://www.zendalibros.com/remover-la-tierra-de-antonio-sanchez-gomez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Remover la tierra</a>, el nuevo trabajo del escritor y abogado ambientalista emeritense Antonio S&aacute;nchez G&oacute;mez pertenece claramente a este grupo. El lector no permanece a salvo observando desde fuera: desciende con el autor a galer&iacute;as mineras sin ox&iacute;geno, bucea lagos convertidos en salares t&oacute;xicos, escucha las explosiones de dinamita en los cerros bolivianos y acompa&ntilde;a a comunidades ind&iacute;genas que intentan sobrevivir en territorios devastados por d&eacute;cadas de salvaje extracci&oacute;n minera como en San Agust&iacute;n de Pu&ntilde;aca, en Oruro, Bolivia.
    </p><p class="article-text">
        Publicado por <a href="https://www.todostuslibros.com/libros/remover-la-tierra_979-13-990363-9-8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sigilo Editorial, </a>el libro es una mezcla singular de cr&oacute;nica period&iacute;stica, ensayo pol&iacute;tico, literatura de viajes y narrativa testimonial. Pero, sobre todo, es una inmersi&oacute;n en las heridas contempor&aacute;neas del extractivismo latinoamericano y en las vidas que quedan atrapadas bajo sus consecuencias y que parece no importar a casi nadie. Tambi&eacute;n se busca evidenciar el poder del litigio estrat&eacute;gico y de herramientas jur&iacute;dicas que, pese a su potencial, rara vez se activan para corregir vulneraciones de derechos colectivos como el agua o la soberan&iacute;a alimentaria, as&iacute; como para proteger los derechos de la Naturaleza, &aacute;mbito en el que Bolivia ha sido pionera.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez G&oacute;mez, nacido en M&eacute;rida en 1981, no se aproxima a este territorio desde la distancia acad&eacute;mica ni desde el turismo literario. Su escritura est&aacute; modelada por una experiencia directa, acumulada durante a&ntilde;os de litigio y acompa&ntilde;amiento a comunidades que resisten la devastaci&oacute;n ambiental. Su trayectoria como abogado ambientalista no funciona como simple nota biogr&aacute;fica: constituye la arquitectura &eacute;tica y epistemol&oacute;gica de su obra, la lente desde la que interpreta y narra los conflictos socioecol&oacute;gicos de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Tras enfrentarse jur&iacute;dicamente a los llamados <em>mecheros de la muerte</em> en la Amazon&iacute;a ecuatoriana &mdash;esas antorchas petroleras que durante d&eacute;cadas quemaron gas a escasos metros de poblaciones ind&iacute;genas, convirtiendo la noche en un resplandor t&oacute;xico&mdash; public&oacute; <a href="https://sigilo.es/producto/derrotero-antonio-sanchez-gomez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Derrotero,</a> un libro que no solo documenta la violencia extractiva, sino que reivindica la dignidad y la vulnerabilidad de quienes defienden el territorio. All&iacute; ya se intu&iacute;a una voluntad de pensar la justicia desde el territorio, no desde los marcos abstractos del Derecho.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el escenario se desplaza hacia Bolivia, donde el autor participa en procesos judiciales vinculados a la contaminaci&oacute;n minera y colabora con organizaciones sociales y ambientales que denuncian la destrucci&oacute;n de ecosistemas y comunidades enteras. Este desplazamiento geogr&aacute;fico no es un mero cambio de escenario: es la continuidad de una cartograf&iacute;a del da&ntilde;o y, al mismo tiempo, de una geograf&iacute;a de resistencias que S&aacute;nchez G&oacute;mez convierte en literatura cr&iacute;tica, comprometida y profundamente humana.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto de partida jur&iacute;dico y militante dota a <em>Remover la tierra</em> de una dimensi&oacute;n poco habitual: el narrador no es &uacute;nicamente observador, sino tambi&eacute;n parte implicada en la investigaci&oacute;n y en los procesos de denuncia. Desde esa posici&oacute;n h&iacute;brida &mdash;entre abogado, cronista y viajero&mdash; S&aacute;nchez G&oacute;mez construye una narraci&oacute;n profundamente f&iacute;sica y sensorial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lago Poop&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        La obra comienza en las tierras altas bolivianas, acompa&ntilde;ando a miembros del Centro de Desarrollo Andino (CENDA) en la preparaci&oacute;n de una demanda ambiental relacionada con la destrucci&oacute;n del lago Poop&oacute;, uno de los mayores humedales andinos del continente. La escena inicial ya marca el tono del libro: un paisaje fantasmal donde apenas queda agua y donde las nubes parecen reflejarse &ldquo;en un m&iacute;nimo espejo&rdquo; sobre una costra de sal. Lo que antes fue un lago lleno de peces y aves migratorias se ha convertido en un territorio moribundo por la combinaci&oacute;n de sequ&iacute;a, cambio clim&aacute;tico y contaminaci&oacute;n minera.  
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el relato avanza como una especie de descenso progresivo a las entra&ntilde;as del modelo extractivo. El autor recorre Cochabamba, Oruro, Llallagua y otros territorios amenazados por la miner&iacute;a mientras conversa con activistas, abogados, cooperativistas, ind&iacute;genas, periodistas y trabajadoras mineras. Cada desplazamiento ampl&iacute;a el mapa de un pa&iacute;s marcado por contradicciones permanentes: riqueza mineral y pobreza extrema, resistencia ind&iacute;gena y dependencia econ&oacute;mica, memoria revolucionaria y devastaci&oacute;n ambiental.
    </p><h2 class="article-text">Experiencias casi t&aacute;ctiles</h2><p class="article-text">
        Uno de los grandes aciertos del libro es precisamente su escritura. S&aacute;nchez G&oacute;mez evita tanto el lenguaje t&eacute;cnico como la frialdad del reportaje convencional. Su prosa tiene una intensidad literaria muy poco frecuente en la no ficci&oacute;n contempor&aacute;nea. Las descripciones convierten los paisajes en experiencias casi t&aacute;ctiles: el olor met&aacute;lico de las minas, el fr&iacute;o extremo del altiplano, el polvo suspendido sobre las carreteras o la sensaci&oacute;n de asfixia dentro de los t&uacute;neles aparecen narrados con una precisi&oacute;n que sit&uacute;a al lector dentro de la escena.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente impactantes son los cap&iacute;tulos dedicados a las minas de Llallagua, uno de los grandes enclaves hist&oacute;ricos de extracci&oacute;n de esta&ntilde;o en Bolivia. All&iacute;, el autor desciende junto a cooperativistas mineros a galer&iacute;as subterr&aacute;neas donde apenas se puede respirar. El relato abandona cualquier romanticismo asociado a la miner&iacute;a y muestra una realidad brutal: trabajadores que arrastran enfermedades pulmonares irreversibles, explosiones constantes, temperaturas extremas y t&uacute;neles donde un derrumbe puede significar la muerte inmediata.  
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez G&oacute;mez conecta adem&aacute;s esa experiencia contempor&aacute;nea con la larga historia colonial del extractivismo latinoamericano. El esta&ntilde;o boliviano, recuerda el libro, aliment&oacute; la industria mundial durante el siglo XX y permiti&oacute; fabricar desde conservas alimentarias hasta componentes electr&oacute;nicos. Bajo el brillo de la modernidad tecnol&oacute;gica aparecen as&iacute; miles de cuerpos humanos sacrificados y monta&ntilde;as literalmente vaciadas por dentro.
    </p><p class="article-text">
        La figura de <a href="https://quo.eldiario.es/ser-humano/g36483/formas-asombrosas-de-hacerse-millonario" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sim&oacute;n Pati&ntilde;o</a> &mdash;el magnate boliviano del esta&ntilde;o conocido como &ldquo;el rey del esta&ntilde;o&rdquo;&mdash; recorre buena parte del texto como s&iacute;mbolo del capitalismo extractivo latinoamericano, pero no se limita a denunciar el pasado colonial o empresarial. Tambi&eacute;n pone el foco en los conflictos contempor&aacute;neos: la contaminaci&oacute;n por metales pesados, la falta de control estatal, las luchas entre cooperativas mineras y comunidades ind&iacute;genas o las consecuencias del agronegocio sobre territorios amaz&oacute;nicos y rurales.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus p&aacute;ginas aparecen adem&aacute;s m&uacute;ltiples voces del pensamiento cr&iacute;tico boliviano y latinoamericano. La antrop&oacute;loga Alison Spedding, el activista &Oacute;scar Olivera o diferentes l&iacute;deres ind&iacute;genas y ambientales dialogan con el autor sobre colonialismo, ecolog&iacute;a y resistencia popular. El resultado es un mosaico complejo donde conviven an&aacute;lisis pol&iacute;tico, memoria hist&oacute;rica y experiencia personal.
    </p><h2 class="article-text">Mujeres palliris</h2><p class="article-text">
        Pero probablemente las p&aacute;ginas m&aacute;s conmovedoras sean las dedicadas a<a href="https://www.eldiario.net/portal/2022/05/01/mujeres-mineras-conquistan-espacios-para-ser-protagonistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> las mujeres palliris</a>, viudas de mineros que sobreviven seleccionando manualmente restos minerales entre escombros t&oacute;xicos. S&aacute;nchez G&oacute;mez retrata sus jornadas de trabajo bajo temperaturas extremas y rescata testimonios marcados por la pobreza y la exclusi&oacute;n. Son mujeres que trabajan rodeadas de polvo met&aacute;lico y piedras mientras recuerdan a maridos muertos por silicosis o enfermedades relacionadas con la miner&iacute;a.  
    </p><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n aborda c&oacute;mo la violencia extractiva afecta de manera diferenciada a las mujeres. En el universo minero aparecen supersticiones, exclusiones y din&aacute;micas profundamente patriarcales que hist&oacute;ricamente han apartado a las mujeres del trabajo remunerado dentro de las minas, releg&aacute;ndolas a tareas invisibles y extremadamente precarias.
    </p><p class="article-text">
        Las palliris se encuentran al final de un sistema que no solo machaca territorios tambi&eacute;n cuerpos, tienen historias personales muy duras pero tambi&eacute;n la necesidad de ser reconocidas como la &uacute;ltima pieza de un engranaje cruel.
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                Imagen de algunas de las palliris, mujeres bolivianas con un trabajo invisible y necesario                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Todo ello convierte <em>Remover la tierra</em> en una obra que dialoga directamente con debates contempor&aacute;neos sobre transici&oacute;n ecol&oacute;gica y explotaci&oacute;n de recursos naturales. Mientras Europa y Estados Unidos aceleran la demanda de minerales estrat&eacute;gicos para sostener la digitalizaci&oacute;n y la llamada econom&iacute;a verde, el extreme&ntilde;o afincado en Barcelona recuerda qu&eacute; territorios y qu&eacute; cuerpos sostienen realmente ese modelo.
    </p><p class="article-text">
        El libro plantea as&iacute; una pregunta inc&oacute;moda, pero inevitable: qu&eacute; precio humano y ambiental tiene el progreso tecnol&oacute;gico contempor&aacute;neo. Porque detr&aacute;s de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, las bater&iacute;as, los ordenadores y los centros de datos contin&uacute;an existiendo monta&ntilde;as perforadas, aguas contaminadas y comunidades de seres humanos desplazadas.
    </p><h2 class="article-text">Apuesta formal</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del contenido pol&iacute;tico y ambiental, <em>Remover la tierra </em>destaca tambi&eacute;n por su apuesta formal ya que construye una escritura que mezcla observaci&oacute;n period&iacute;stica, lirismo y oralidad popular. El resultado tiene momentos cercanos a la literatura de viajes latinoamericana, al nuevo periodismo e incluso al realismo m&aacute;gico andino, especialmente cuando aparecen figuras m&iacute;ticas como 'El T&iacute;o', la deidad de las minas bolivianas que mezcla creencias ind&iacute;genas y demonolog&iacute;a colonial.  
    </p><p class="article-text">
        En un contexto medi&aacute;tico dominado por la rapidez y la simplificaci&oacute;n, el autor apuesta por una narraci&oacute;n lenta, inmersiva y profundamente documentada. No se limita a informar: intenta comprender c&oacute;mo funciona un sistema econ&oacute;mico capaz de convertir territorios enteros en zonas de sacrificio. Tampoco quiere pasar por alto que las corporaciones canadienses y australianas responsables de algunos de los mayores desastres ambientales en Bolivia son las mismas que hoy realizan prospecciones en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica mientras se nos insta a celebrar la extracci&oacute;n de supuestos <em>minerales cr&iacute;ticos</em> o <em>estrat&eacute;gicos</em>, categor&iacute;as construidas por la propaganda corporativa hasta convertirse en sentido com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos t&eacute;rminos no responden a realidades geol&oacute;gicas inevitables sino a intereses econ&oacute;micos que se presentan como urgencias hist&oacute;ricas. El precedente boliviano es elocuente: el boom del esta&ntilde;o en la primera mitad del siglo XX &mdash;impulsado por la demanda b&eacute;lica de las guerras mundiales&mdash; se desplom&oacute; en cuanto cesaron los conflictos, dejando una industria desmantelada y a miles de mineros sin sustento. Un siglo despu&eacute;s, se repite la narrativa: se nos convence de que debemos sacrificar nuestros territorios para alimentar una nueva carrera armament&iacute;stica y tecnol&oacute;gica, cambiando los minerales, pero no la l&oacute;gica extractiva que los legitima.
    </p><h2 class="article-text">Acompa&ntilde;amiento y escucha</h2><p class="article-text">
        Con esta obra, Antonio S&aacute;nchez G&oacute;mez consolida adem&aacute;s una trayectoria singular dentro de la literatura de no ficci&oacute;n espa&ntilde;ola. Desde Extremadura con visi&oacute;n internacionalista, el autor construye una mirada hol&iacute;stica conectada con las luchas ambientales y sociales de Am&eacute;rica Latina, alej&aacute;ndose de enfoques paternalistas o exotizantes. Lo hace desde el acompa&ntilde;amiento y la escucha, pero tambi&eacute;n desde una evidente posici&oacute;n pol&iacute;tica: la defensa de los territorios y de las comunidades que resisten frente a la l&oacute;gica depredadora del extractivismo global.
    </p><p class="article-text">
        <em>Remover la tierra,</em> no es por lo tanto, &uacute;nicamente un libro sobre miner&iacute;a o contaminaci&oacute;n ambiental. Es tambi&eacute;n una reflexi&oacute;n sobre el colonialismo contempor&aacute;neo, la desigualdad global y la forma en que el norte econ&oacute;mico contin&uacute;a sosteniendo su bienestar sobre territorios convertidos en espacios de sacrificio. Y quiz&aacute; por eso su lectura deja una sensaci&oacute;n inc&oacute;moda y persistente: la certeza de que bajo cada dispositivo tecnol&oacute;gico y bajo cada promesa de progreso siguen existiendo minas oscuras donde alguien contin&uacute;a respirando polvo t&oacute;xico para sostener el mundo contempor&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, aunque en el mundo algunas personas est&aacute;n lejos unas de otras, nunca lo suficiente como para que los comportamientos de unas no influyan sobre las dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/antonio-sanchez-gomez-convierte-devastacion-minera-bolivia-literatura-resistencia-remover-tierra_1_13208101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 09:13:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Sánchez Gómez convierte la devastación minera de Bolivia en literatura de resistencia con 'Remover la tierra']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Medio ambiente,Extracción Minera,América del sur,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de superación que visibiliza el síndrome de Tourette y que ha inspirado la película ‘Incontrolable’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-superacion-visibiliza-sindrome-tourette-inspirado-pelicula-incontrolable-john-davidson-pm_1_13148388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39fe1c8c-2a27-4dbb-aa83-658c083b27f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de superación que visibiliza el síndrome de Tourette y que ha inspirado la película ‘Incontrolable’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La interpretación de John Davidson le valió a Robert Aramayo, actor de origen vasco, el BAFTA a mejor actor</p><p class="subtitle">El CEO de Sony culpa a los anuncios de la poca asistencia a las salas de cine: “Eliminen la publicidad interminable”</p></div><p class="article-text">
        El pasado 10 de abril lleg&oacute; a las salas de cine espa&ntilde;olas la pel&iacute;cula que ha sido todo un fen&oacute;meno en Reino Unido, habiendo superado el mill&oacute;n de espectadores y adem&aacute;s ha recibido el elogio de la cr&iacute;tica, con <a href="https://www.eldiario.es/spin/asi-fabrica-premio-bafta-proceso-artesanal-detras-iconica-mascara-bronce-cine-britanico-pm_1_13004304.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premios BAFTA</a> incluidos. Hablamos de &ldquo;<strong>Incontrolable&rdquo; (I Swear)</strong>, que cuenta una historia real de superaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n de John Davidson, que sufre el s&iacute;ndrome de Tourette y que acab&oacute; siendo activista para dar visibilidad a la enfermedad que padece, le vali&oacute; a <strong>Robert Aramayo</strong>, actor de origen vasco, el BAFTA a mejor actor, adelant&aacute;ndose a otros favoritos como <strong>Michael B. Jordan o Timothee Chalamet.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aramayo, tambi&eacute;n conocido por la serie de &lsquo;El se&ntilde;or de los anillos&rsquo; de Amazon, se prepar&oacute; el papel conviviendo con el verdadero <strong>John Davidson</strong> en su Galashiels natal, en Escocia. &ldquo;Sal&iacute;amos a caminar, &iacute;bamos a cenar, ve&iacute;amos f&uacute;tbol juntos y &iacute;bamos al centro comunitario&rdquo;, afirmaba a BBC.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Kirk Jones</strong>, director y guionista de la pel&iacute;cula, record&oacute; la historia de John Davidson a trav&eacute;s de un documental de la BBC que se emiti&oacute; en 1989, <strong>&ldquo;John&rsquo;s Not Mad&rdquo;</strong>, en el que se dio a conocer su caso cuando contaba con tan solo 16 a&ntilde;os, y cuando la enfermedad se conoc&iacute;a como &ldquo;locura descontrolada&rdquo;, debido a los espasmos, palabrotas incontrolables o gritos que &eacute;l proliferaba provocados por el s&iacute;ndrome de Tourette.
    </p><h2 class="article-text">La historia de John Davidson, protagonista real de 'Incontrolable'</h2><p class="article-text">
        John Davidson naci&oacute; en 1971 en <strong>Galashiels</strong>, Escocia, y desde peque&ntilde;o comenz&oacute; a sufrir un s&iacute;ndrome de Tourette severo, que le hizo perder su carrera prometedora en el f&uacute;tbol como portero, pero que tambi&eacute;n le hizo ser objeto de problemas con la polic&iacute;a, de no poder trabajar, o incluso ser objeto de burlas y violencia callejera. Y es que sufre tambi&eacute;n lo que se llama <strong>Coprolalia</strong>, es decir, que no puede evitar pronunciar palabrotas, expresiones sexistas, racistas e inapropiadas, un s&iacute;ntoma que no siempre se desarrolla, pero que va unido con el del s&iacute;ndrome de Tourette.
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            </figure><p class="article-text">
        Tal y como se puede apreciar en la pel&iacute;cula, Davidson se dio cuenta que la gran parte de sus problemas ven&iacute;an porque la sociedad no entend&iacute;a la enfermedad que padec&iacute;a, que faltaba educaci&oacute;n al respecto, y se encarg&oacute; a trav&eacute;s del activismo de dar charlas en colegios, universidades o incluso instituciones p&uacute;blicas. Pero al mismo tiempo, tambi&eacute;n se encarg&oacute; de ayudar a las familias con hijos con <strong>s&iacute;ndrome de Tourette</strong>, adem&aacute;s de crear convivencias que pudieran ayudar a estos a socializar y que conocieran otras personas con su misma enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Su labor m&aacute;s all&aacute; de su ciudad natal y Escocia, valieron a que Davidson ganara reconocimiento por su lucha, y en 2019 recibi&oacute; la Orden del Imperio Brit&aacute;nico de parte de la propia <strong>reina Isabel II</strong>. Un hecho que no estuvo exento de nerviosismo por el protagonista, en una escena que se puede ver tambi&eacute;n en el largometraje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero entonces sent&iacute; una mano en mi hombro. Era uno de los Arqueros Reales, los guardaespaldas de la Reina cuando est&aacute; en Holyrood, y una voz dijo: 'No te preocupes, ella sabe todo sobre tu situaci&oacute;n'.&rdquo;, afirmaba en una entrevista en BBC.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula no solo visibiliza la historia y lucha de Davidson, sino que tambi&eacute;n aparece una chica que sufre en realidad esta enfermedad como es <strong>Andrea Bisset</strong>, que sue&ntilde;a con ser actriz y espera poder conseguirlo tras su papel secundario en el largometraje. Ella es conocida por compartir su experiencia en redes sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-superacion-visibiliza-sindrome-tourette-inspirado-pelicula-incontrolable-john-davidson-pm_1_13148388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 16:00:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Estrenos de cine,Actores,Enfermedades,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerca de cien detenidos en una protesta a favor de Palestine Action en Londres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cerca-cien-detenidos-protesta-favor-palestine-action-londres_1_13135871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f98f6aff-3f77-4ab9-aad2-455e73244c4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y286.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerca de cien detenidos en una protesta a favor de Palestine Action en Londres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las edades de los arrestados durante el evento celebrado en la plaza londinense de Trafalgar Square oscilan entre los 27 y los 82 años</p><p class="subtitle">La justicia británica declara ilegal la prohibición de Palestine Action
</p></div><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Metropolitana de Londres (Met Police) efectu&oacute; cerca de un centenar de detenciones durante una protesta pac&iacute;fica a favor de la organizaci&oacute;n propalestina Palestine Action, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-britanica-declara-ilegal-prohibicion-palestine-action_1_12988124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&uacute;n sigue ilegalizada en el Reino Unido</a>, celebrada este s&aacute;bado en el centro de la capital brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        En un mensaje en la red social X, la Met Police infirm&oacute; de que, a las 14:50 hora brit&aacute;nica (13:50 GMT), sus agentes hab&iacute;an detenido a 92 personas, con edades que oscilaban entre los 27 y los 82 a&ntilde;os, durante el evento celebrado en la plaza londinense de Trafalgar Square.
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                Activistas vestidas como sufragistas en la protesta de Palestine Action en Trafalgar Square (Londres) el 11 de abril de 2026                            </span>
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        Del mismo modo, precis&oacute; que las autoridades segu&iacute;an realizando m&aacute;s arrestos e indic&oacute; que todav&iacute;a hab&iacute;a un grupo que permanec&iacute;a en el lugar de la protesta.
    </p><p class="article-text">
        Los m&aacute;s de 500 asistentes al acto, organizado por la asociaci&oacute;n brit&aacute;nica 'Defend Our Juries', participaban en lo que se denominaba una &ldquo;vigilia pac&iacute;fica&rdquo; y se situaron en la emblem&aacute;tica plaza portando carteles en los que se pod&iacute;a leer: &ldquo;Me opongo al genocidio. Apoyo a Palestine Action&rdquo;, para instar a levantar la prohibici&oacute;n contra el grupo propalestino.
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                Policías arrestan a una persona en la protesta de Palestine Action en Trafalgar Square (Londres) el 11 de abril de 2026                            </span>
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        El Tribunal Superior de Londres<a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-britanica-declara-ilegal-prohibicion-palestine-action_1_12988124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> declar&oacute; el pasado mes de febrero ilegal la prohibici&oacute;n</a> por parte del Gobierno brit&aacute;nico de Palestine Action en julio de 2025 y su consideraci&oacute;n como &ldquo;terrorista&rdquo; al considerar que fue &ldquo;desproporcionada&rdquo;, si bien se le dio la posibilidad al Ministerio del Interior brit&aacute;nico (Home Office) a recurrir el fallo.
    </p><p class="article-text">
        Tras el dictamen judicial, las autoridades policiales dijeron que no arrestar&iacute;an a m&aacute;s personas por mostrar apoyo en p&uacute;blico a Palestine Action, que ya superan las 2.800 desde julio de 2025, pero se retractaron semanas m&aacute;s tarde, al considerar que la ilegalizaci&oacute;n todav&iacute;a segu&iacute;a en vigor hasta el resultado de cualquier apelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Palestine Action sigue siendo una organizaci&oacute;n proscrita y cualquier expresi&oacute;n de apoyo hacia ella constituye una ofensa penal&rdquo;, escribi&oacute; la Met Police en X esta ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        El cofundador de Defend Our Juries Tim Crossland critic&oacute; el cambio de parecer de la Met Police en un v&iacute;deo publicado por la asociaci&oacute;n en redes sociales, donde tambi&eacute;n dijo que los arrestos de este s&aacute;bado son un resultado de una &ldquo;ideolog&iacute;a descabellada y arraigada&rdquo; que combina &ldquo;el sionismo y el fascismo corporativo&rdquo; y que est&aacute; respaldada por el primer ministro brit&aacute;nico, Keir Starmer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cerca-cien-detenidos-protesta-favor-palestine-action-londres_1_13135871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 15:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Conflicto Palestina-Israel,Israel,Palestina,Bloqueo israelí,Londres,Activismo,Activistas,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de la vivienda y el "retroceso de la cultura de la participación" alejan a los jóvenes de las asociaciones vecinales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/crisis-vivienda-retroceso-cultura-participacion-alejan-jovenes-asociaciones-vecinales_1_13080523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7bc197d-004a-4f21-aeb9-bd1b895216fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de la vivienda y el &quot;retroceso de la cultura de la participación&quot; alejan a los jóvenes de las asociaciones vecinales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirigentes y miembros de entidades ligadas a los barrios abordan el problema de la renovación. "Tienes la sensación de estar siempre de paso", lamenta una joven de 29 años que acaba de unirse a una de estas organizaciones. "Nos ven como algo muy de sus padres", opina por su parte una veterana activista </p><p class="subtitle">Cae el número de jóvenes que se siente feminista, tanto entre chicos como entre chicas</p></div><p class="article-text">
        Miguel ten&iacute;a apenas 18 a&ntilde;os cuando entr&oacute; en la asociaci&oacute;n de su barrio,<strong> La Unidad de Villaverde</strong>, que lucha por mejoras en un distrito popular del sur de Madrid. &ldquo;Estaba muy metido en la Marea Verde de mi instituto y la defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Cuando acab&eacute; segu&iacute; en el movimiento estudiantil de la universidad, pero sobre todo me dediqu&eacute; a la lucha vecinal&rdquo;, cuenta. Se lo debe a un proyecto de cultura urbana, gracias al cual una secci&oacute;n juvenil de 15 personas se incorpor&oacute; a La Unidad. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, reci&eacute;n graduado y con apenas 22, se convirti&oacute; en su presidente. Un cargo que ha ocupado hasta los 30 y que dej&oacute; en 2024, pese a que siga implic&aacute;ndose. Circunstancias todas ellas &ldquo;excepcionales&rdquo; para el movimiento vecinal de la capital, que el propio Miguel reconoce &ldquo;envejecido&rdquo;. No en vano, despu&eacute;s del acceso de ese importante grupo, si han llegado m&aacute;s j&oacute;venes a La Unidad ha sido &ldquo;por goteo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las causas son variadas: ajenas y propias; por acci&oacute;n u omisi&oacute;n; achacables a los propios j&oacute;venes, a quienes protagonizan el asociacionismo actual, a las redes y a la coyuntura general. Al menos es lo que se desprende de una conversaci&oacute;n transversal, en edades y en implantaci&oacute;n territorial, con varias de estas entidades en Madrid. Miguel ofrece una de las explicaciones m&aacute;s completas: &ldquo;P&eacute;rdida de redes comunitarias en el barrio, mayor atomizaci&oacute;n e individualizaci&oacute;n, nuevas formas de producci&oacute;n que impiden la implicaci&oacute;n con horarios complicados... no hay un factor &uacute;nico. Cuando nuestra asociaci&oacute;n abre el local, mucha gente sigue volviendo del trabajo. Las formas de participaci&oacute;n se han quedado un poco obsoletas. Fue curioso lo que pas&oacute; en pandemia, cuando se vio una red de cuidados inaudita en la que s&iacute; hubo gran participaci&oacute;n, en parte porque muchas personas tuvieron m&aacute;s tiempo. Luego volvimos a lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Miguel, en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>, el efecto de la situaci&oacute;n de la vivienda es igualmente &ldquo;evidente&rdquo;, ya que &ldquo;muchas personas se han visto obligadas a dejar de participar&rdquo;. Desde su punto de vista, juegan a la contra &ldquo;la inestabilidad e incapacidad de construir un modelo estable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no reduce todo a cuestiones externas y cree que &ldquo;bastantes <em>asos </em>[asociaciones] no han sabido adaptarse a nuevas demandas en los barrios&rdquo;. As&iacute;, achaca el gran impacto de estos movimientos en los a&ntilde;os setenta u ochenta al surgimiento de nuevos barrios, donde &ldquo;los objetivos originales eran garantizar bienes o servicios b&aacute;sicos&rdquo;. Considera que &ldquo;la lucha por un centro de salud no es tan atractiva ahora para un joven, ni tan intergeneracional, por importante que sea&rdquo;. &ldquo;Muchas veces las movilizaciones parecen cerradas e inamovibles. Hay que buscar nuevos espacios y luchas para que la gente vea sentido en su implicaci&oacute;n diaria. Falta conocer hacia d&oacute;nde mirar. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca o el Sindicato de Inquilinas s&iacute; han sabido&rdquo;. Su conclusi&oacute;n es que &ldquo;la gente joven no sabe para qu&eacute; sirve una asociaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las sociedades liberales tienden al aislamiento social y por supuesto en Madrid las administraciones fomentan aún menos la cultura de la participación. Hay un paso atrás en el que también tiene que ver un modelo de ciudad individualista</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Nacarino</span>
                                        <span>—</span> Presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algunos argumentos de Miguel coinciden con los de Jorge Nacarino, reci&eacute;n reelegido presidente de la<strong> Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid</strong> (Fravm). Expone que desde su llegada al puesto, en 2024, incorporar los j&oacute;venes ha sido una de sus principales l&iacute;neas de trabajo, como tambi&eacute;n a personas migrantes: &ldquo;En nuestra reciente renovaci&oacute;n de cargos hemos fomentado esa participaci&oacute;n y queremos empezar a trabajar con datos sobre los aspectos en los que tenemos m&aacute;s cuentas pendientes&rdquo;. Lo &ldquo;evidente&rdquo;, dice, es que &ldquo;hay un retroceso de la cultura de la participaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las sociedades liberales tienden al aislamiento social y por supuesto en Madrid las administraciones fomentan a&uacute;n menos la cultura de la participaci&oacute;n. Hay un paso atr&aacute;s en el que tambi&eacute;n tiene que ver el desarrollo de un modelo de ciudad individualista, frente a uno comunitario&rdquo;. Seg&uacute;n Nacarino, la problem&aacute;tica es un reflejo de una cuesti&oacute;n m&aacute;s gen&eacute;rica, un contexto en el que &ldquo;la gente no est&aacute; tan movilizada al no estar tan apegada al territorio&rdquo;: &ldquo;El cambio respecto a la estructura de la propiedad transforma la realidad de los barrios y la precariedad lo dificulta todo. Muchos vecinos no saben si en unos meses seguir&aacute;n en sus casas&rdquo;. De hecho, el presidente de la Fravm recalca que &ldquo;la fuerza del movimiento vecinal en Espa&ntilde;a no existe en otros pa&iacute;ses de Europa, en parte porque aqu&iacute; la movilidad residencial tradicionalmente era menor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo se debe a lo macro, de hecho Nacarino (de 42 a&ntilde;os) ve diferencias dentro de reclamaciones concretas: &ldquo;En la movilizaci&oacute;n por los servicios p&uacute;blicos, vemos que el perfil de poblaci&oacute;n es m&aacute;s mayor. En las viviendas llegamos a gente m&aacute;s joven, como <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/convocan-pasacalles-charanga-funebre-centro-madrid-muerte-sardina-vecinal_1_13000127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el simb&oacute;lico Entierro de los Barrios</a> que organizamos coincidiendo con el de la Sardina. Hay un componente de vida de barrio, pero yo opino que el sentimiento de pertenencia tambi&eacute;n puede movilizar a los j&oacute;venes. A trav&eacute;s de diversas convivencias y de actividades deportivas estamos consiguiendo incorporar gente de en torno a 20 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVAHUMDDEZU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DVAHUMDDEZU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DVAHUMDDEZU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de DANIEL PIEDRABUENA (@soydanipiedrabuena)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        En la charla con Nacarino surge tambi&eacute;n el Sindicato de Inquilinas, una de las organizaciones con mayor poder de movilizaci&oacute;n juvenil en la capital. &ldquo;Sus planteamientos parten m&aacute;s de una lucha de poder, no es tanto un movimiento territorial, aunque tenga ese componente a trav&eacute;s de los nodos y, de hecho, colaboremos. No es un movimiento que se mete en la gesti&oacute;n del d&iacute;a a d&iacute;a del barrio, como pueden ser los centros de salud, las zonas verdes o determinadas condiciones de habitabilidad. Lo que es indudable es que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/inquilinos-indignados-toman-hotel-marriott-plaza-espana-protestar-irrupcion-fondo-buitre_1_13042233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha conseguido enganchar a esa poblaci&oacute;n joven</a>, interpelada por una precariedad que sufre de manera directa. Eso te vincula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el dirigente de la Fravm lanza un aviso: &ldquo;No queremos que el movimiento vecinal se convierta en un movimiento de propietarios. Tenemos que trabajar porque las asociaciones se parezcan a los barrios que defienden, que la reclamaci&oacute;n vecinal est&eacute; vinculada a la realidad del territorio. Es un movimiento reivindicativo, pero tambi&eacute;n de trabajo comunitario. Sin ese tejido o esa heterogeneidad hay algo que nos estamos dejando&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Se manifiestan los j&oacute;venes solo por cosas que est&aacute;n &ldquo;de moda&rdquo;?</h2><p class="article-text">
        Susana de la Higuera cuenta que la <strong>Asociaci&oacute;n Pasillo Verde Imperial</strong> de Arganzuela, la cual preside, ha emprendido numerosas iniciativas en este sentido: &ldquo;Nos hemos acercado mucho a los coles, a la universidad o a la Formaci&oacute;n Profesional, con actividades en el Colegio de los Salesianos de Atocha. Hemos organizado paseos estudiantiles por el distrito, junto a la Framv y otras asociaciones. Hemos colaborado con j&oacute;venes que estudian Antropolog&iacute;a para documentarse sobre el movimiento <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/miles-personas-claman-proyecto-ayuso-arrasara-279-arboles-madrid-rio-no-tala_1_9962901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No a la Tala</a> y otro chaval ha hecho un documental sobre nuestros huertos urbanos. Y, sin embargo, en muchas de esas acciones nos damos cuenta de que para muchos j&oacute;venes no hay nada que hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la Higuera, nacida en 1966, da uno de los testimonios menos halag&uuml;e&ntilde;os sobre el futuro del asociacionismo vecinal. Eso s&iacute;, responsabiliza no tanto a los j&oacute;venes de hoy como a sus progenitores: &ldquo;Nos cuesta much&iacute;simo llegar a gente menor de 30. En un paseo reciente una chica, con la que hablaba sobre fondos buitre, derecho a la ciudad, gentrificaci&oacute;n y turistificaci&oacute;n, me dijo que seg&uacute;n su padre ten&iacute;a que aceptar no vivir en Madrid. Que se lo quitara de la cabeza. Yo le respond&iacute; que por qu&eacute; ella no tiene derecho y un multimillonario s&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No entiendo que no se movilicen por la vivienda&rdquo;, lamenta, algo encendida. &ldquo;O puede que s&iacute; lo hagan, pero en una agenda como m&aacute;s antisistema, como pasa con el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/nace-nuevo-centro-social-okupado-madrid-frente-hostilidad-ciudad-destruyen_1_10996585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Social Okupado La Rosa</a>. Nos ven como algo muy de sus padres&rdquo;, resume la activista vecinal antes de ir un paso m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Hay una cosa un poco deprimente, la sensaci&oacute;n de manifestarse solo por cosas como que est&aacute;n de moda. No quiero apuntar a ninguna causa porque todas son importantes, nosotras apoyamos a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/grupo-jovenes-acampa-universidad-complutense-madrid-gaza_1_11346614.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quienes acampaban en la Universidad Complutense por Gaza</a>, pero es algo que percibo. Al final son muchos a&ntilde;os de individualismo y hacen mella&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que compaginar la lucha con actividades lúdicas que hacen comunidad. En el No a la Tala una de las claves fue que nos lo pasamos bien, porque tampoco somos masoquistas. Aprendimos mucho y conocimos gente muy maja</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana de la Higuera</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de la Asociación Vecinal Pasillo Verde Imperial
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante ello, anima a &ldquo;compaginar la lucha con actividades l&uacute;dicas que hacen comunidad&rdquo;, de manera que &ldquo;el asociacionismo no se perciba solo como una responsabilidad&rdquo;: &ldquo;En el No a la Tala una de las claves fue que nos lo pasamos bien, porque tampoco somos masoquistas. Aprendimos mucho y conocimos gente muy maja&rdquo;. Miguel tambi&eacute;n remarca esta cuesti&oacute;n y destaca todo lo que le ha aportado pertenecer a La Unidad de Villaverde: &ldquo;Me otorg&oacute; herramientas de organizaci&oacute;n y relaci&oacute;n con personas de distintas edades o con la administraci&oacute;n, que me han servido a nivel incluso laboral. Es una experiencia bastante enriquecedora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos barrios, mismo problema</h2><p class="article-text">
        Arganzuela es un distrito en el que se alternan zonas castizas y nuevos desarrollos. Por ello, Susana de la Higuera ha percibido de primera mano el contraste entre los barrios tradicionales y &ldquo;un urbanismo de vida para dentro y del coche para todo&rdquo;. Habla incluso de &ldquo;polideportivos municipales que no fomentan el deporte colectivo, sino el individual&rdquo;. Concluye que &ldquo;te vas olvidando de que somos seres sociales&rdquo;. No ayudan las &ldquo;actividades cada vez m&aacute;s dirigidas, con poco tiempo en la calle&rdquo;, a las que se han acostumbrado las nuevas generaciones de ni&ntilde;os y adolescentes. Su soluci&oacute;n ante ello es tajante: &ldquo;Hay que pelear y no asumir las cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este contexto se presenta en una dimensi&oacute;n amplificada en nuevos desarrollos urbanos, como El Ca&ntilde;averal, en el distrito de Vic&aacute;lvaro. En &eacute;l confluyen algunas de las reclamaciones originales del asociacionismo vecinal que Miguel destacaba: un transporte de calidad, centros de salud, escuelas infantiles, colegios p&uacute;blicos y dotaciones culturales o deportivas b&aacute;sicas. Todas ellas cuentas pendientes de una zona en la que ya viven m&aacute;s de 30.000 personas y apenas una veintena de ancianos.
    </p><p class="article-text">
        Marga, de 51 a&ntilde;os, es la presidenta de la <strong>Asociaci&oacute;n Vecinal El Ca&ntilde;averal</strong>. Una organizaci&oacute;n que &ldquo;se cre&oacute; antes del barrio&rdquo; y en la que conviven dos tipos de miembros. Por un lado, quienes depositaron miles de euros ya a finales del siglo pasado en unas viviendas que no empezaron a recibir hasta la d&eacute;cada pasada. Cooperativistas que batallaron en los juzgados para conseguir sus casas. Por otro, vecinos que se han mudado m&aacute;s reciente y armoniosamente, la mayor&iacute;a de ellos m&aacute;s j&oacute;venes que esos primeros compradores.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce Marga que la mayor&iacute;a de miembros de la asociaci&oacute;n, en torno al centenar (han empezado a cobrar cuota y eso ha mermado sus cuadros), pertenecen al primero de esos dos grupos. De hecho, no es demasiado optimista sobre el porvenir: &ldquo;No veo relevo. Me he pasado a&ntilde;os luchando mientras criaba tres hijos, con la teta <em>p'ac&aacute;</em> y <em>p'all&aacute;</em>. Peleando desde que en el 2000 descubrimos que se hab&iacute;an quedado con dinero que pusimos para unas casas que en principio nos iban a entregar en 2003. Le pusimos pancartas a Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n y organizamos una 'mani' en el centro de Madrid. Ahora todo se mueve menos. La gente lo quiere todo dado&rdquo;. Sobre el futuro ante este panorama, afrontar&aacute; el problema cuando llegue: &ldquo;Si veo que no aguanto, ya buscar&eacute; a alguien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Marga, una pragm&aacute;tica redomada que prioriza el poder de las reuniones en los despachos sobre el de las pancartas en la calle (aunque como bien cuenta le ha tocado ponerse en los dos lugares), tira para adelante pese a esa sensaci&oacute;n de que unos pocos sacan todo el trabajo: &ldquo;Al Ayuntamiento le pedimos la carta de los Reyes Magos porque lo necesitamos, no tenemos casi de nada&rdquo;. Una insistencia inquebrantable que, dice, se topa a veces con el cinismo y la sospecha: &ldquo;Lo que m&aacute;s desanima son los vecinos que creen que tenemos un beneficio por implicarnos, protestar o reunirnos con la administraci&oacute;n, cuando solo pierdes tiempo y dinero&rdquo;. Tambi&eacute;n, con la pasividad y la vida a las espaldas de lo colectivo: &ldquo;Organizamos un mercadillo vecinal el segundo domingo de cada mes. Bueno, pues el otro d&iacute;a pas&oacute; por all&iacute; una chica que llevaba 10 a&ntilde;os en El Ca&ntilde;averal y no nos conoc&iacute;a. &iexcl;Yo flipaba, con la matraca que damos!&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Encender la chispa</h2><p class="article-text">
        En este contexto a priori adverso, una nueva asociaci&oacute;n vecinal ech&oacute; andar en 2025 en La Latina, barrio oficioso en el centro de Madrid. <strong>La Chispera</strong> incluye a residentes que quedaban fuera del &aacute;mbito de acci&oacute;n de Pasillo Verde Imperial, de la Asociaci&oacute;n Vecinal Las Cavas Latina y La Corrala de Lavapi&eacute;s. Un grupo de unas 75 personas unidas ante la amenaza de que &ldquo;la turistificaci&oacute;n, la gentrificaci&oacute;n y la parque-tematizaci&oacute;n se lleven el barrio&rdquo;, como alerta Marianne. 
    </p><p class="article-text">
        De 40 a&ntilde;os y origen brasile&ntilde;o, lleva cinco a&ntilde;os en La Latina y ha sido una de las ocho fundadoras de La Chispera. Cree que &ldquo;la desaparici&oacute;n del comercio de proximidad, el aumento de los precios de alquiler y la p&eacute;rdida de identidad&rdquo; son los grandes desaf&iacute;os que se les presentan. Para combatirlos, han conseguido incorporar &ldquo;tanto a los vecinos del barrio de toda la vida como a muchos perfiles j&oacute;venes&rdquo;. Una combinaci&oacute;n que les gusta: &ldquo;Distintas generaciones pueden tener problem&aacute;ticas iguales, aunque luego haya particularidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le acompa&ntilde;an en una distendida charla con este medio Celia y Felipe, de 29 y 30 a&ntilde;os. Esta pareja, mudada a la zona en 2024, se ha incorporado a la entidad hace solo un mes. Aunque desde La Chispera han acometido un proceso de escucha ciudadana con encuentros y aperitivos en diferentes lugares del barrio, Celia les descubri&oacute; por Instagram y acudi&oacute; a una asamblea con Felipe (que no utiliza las redes sociales).
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, se han puesto manos a la obra dentro de sus posibilidades. Celia, periodista de formaci&oacute;n, ha colaborado en la comunicaci&oacute;n sobre el caso de los <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-amenaza-desalojar-pisos-municipales-cuatro-mayores-injusticia-social_1_13052353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro mayores que el Gobierno de Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida quiere desalojar</a> de pisos municipales para ejecutar unas obras. Felipe, investigador, echa una mano en tareas vinculadas con encuestas que sirven para conocer mejor las transformaciones que experimenta La Latina y c&oacute;mo actuar ante ellas o  para recopilar las principales preocupaciones vecinales. &ldquo;Somos gente con habilidades muy diversas y complementarias que las ponemos a disposici&oacute;n de la comunidad donde vivimos. Eso es muy pr&aacute;ctico&rdquo;, indica Felipe.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DVbuT4DDLXp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DVbuT4DDLXp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DVbuT4DDLXp/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de AV La Chispera (@avlachispera)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n trabaja divida en comisiones y, en el contexto de crisis de vivienda, la dedicada a esta cuesti&oacute;n es una de las m&aacute;s activas. Marianne lo considera un problema &ldquo;transversal&rdquo;: &ldquo;Est&aacute; claro que afecta m&aacute;s a quien ve c&oacute;mo le pueden subir las mensualidades 600 euros de un momento a otro. Pero tambi&eacute;n a un propietario que va perdiendo vecinos o negocios locales que han estado ah&iacute; toda la vida, sustituidos por n&oacute;madas digitales o pisos tur&iacute;sticos&rdquo;. Percibe una &ldquo;sensibilizaci&oacute;n general de los miembros de La Chispera que tienen una vivienda hacia quienes pagan alquiler&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Celia conoce el tema de primera mano, ya que se independiz&oacute; hace cuatro a&ntilde;os y se encontr&oacute; con &ldquo;una situaci&oacute;n bastante terrible&rdquo;. Cree que, debido a la amenaza de que &ldquo;en cualquier momento subir&aacute;n el alquiler y tendr&aacute;s que irte&rdquo;, siempre &ldquo;tienes la sensaci&oacute;n de estar de paso&rdquo;: &ldquo;Eso, unido a la precariedad laboral, te hace preguntarte para qu&eacute; te vas a implicar d&oacute;nde est&aacute;s viviendo si igual ma&ntilde;ana no sigues ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nota un creciente &ldquo;desencanto&rdquo; en las amistades de su edad: &ldquo;Cuando acabas la carrera, o no tienes ganas o el tiempo no te da para m&aacute;s&rdquo;. Habla tambi&eacute;n, en consonancia con lo que apuntaba Susana de la Higuera, de &ldquo;cierto pesimismo&rdquo; frente a &ldquo;cambios en los barrios de Madrid que damos por hecho y ante los que pensamos que ya no se puede hacer nada al respecto&rdquo;. Celia opina que &ldquo;no hace falta pensar que te vas a quedar a largo plazo en un sitio para implicarte&rdquo;, aunque &ldquo;algo de estabilidad mental debes de tener&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Felipe, por su parte, compara sus diferentes experiencias colectivas en funci&oacute;n del entorno y el territorio. Nacido en Torre de Miguel Sesmero, municipio pacense con algo m&aacute;s de 1.000 habitantes, lo describe como &ldquo;una peque&ntilde;a comunidad muy en contacto&rdquo;. Una localidad en la que &ldquo;sales a hablar con tu vecino y te enteras de lo que pasa en la vida de las personas que te rodean&rdquo;. Siente que, cuando se mud&oacute; a Getafe para estudiar en la Universidad Carlos III, &ldquo;eso se perdi&oacute; por mucho que desarrollara lazos sociales, quiz&aacute; en parte tambi&eacute;n por el momento vital como estudiante&rdquo;. Pero tambi&eacute;n le ocurri&oacute; cuando posteriormente se mud&oacute; al distrito de Usera, ya con Celia: &ldquo;No sent&iacute;a que estuviera inserto en una comunidad. Toda la gente era muy independiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es lo que se encontr&oacute; al llegar a La Latina: &ldquo;Pensaba que, al estar en el centro m&aacute;s centro y en pleno barrio de Palacio, lo de Usera se iba a incrementar much&iacute;simo. Que todo lo que ya hemos comentado, la vivienda tur&iacute;stica y el desplazamiento de las personas, lo potenciar&iacute;a. Sin embargo, lo que he encontrado en la calle de Jerte es un entorno muy parecido al del lugar donde nac&iacute;. La gente se para por la calle, se pregunta, el peluquero le deja la moto al frutero... y bajo esas circunstancias, me es muy f&aacute;cil involucrarme en la asociaci&oacute;n y en los problemas que trabajan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las redes sociales: &iquest;enemigo o aliado?</h2><p class="article-text">
        En todas las conversaciones surge el tema de las redes sociales y su uso para alcanzar nuevos p&uacute;blicos. Para el presidente de la Fravm, &ldquo;hay que saber utilizarlas&rdquo;, ya que &ldquo;es una herramienta que puede servir para acercarse a los j&oacute;venes&rdquo;. Ahora bien, es consciente de su empleo como &ldquo;medio de difusi&oacute;n de mensajes de odio&rdquo;. Aboga por &ldquo;no denostarlas y potenciar su papel como redes colaborativas&rdquo;. En La Unidad de Villaverde, dice Miguel, han conseguido &ldquo;campa&ntilde;as con cierto alcance&rdquo; gracias a <em>reels</em> de Instagram que abordan algunas de sus principales reclamaciones o conflictos vecinales.
    </p><p class="article-text">
        Susana, en cambio, no las tiene todas consigo: &ldquo;Hace poco un profesor nos dec&iacute;a que los j&oacute;venes se est&aacute;n radicalizados hacia un lado en TikTok, que les vendr&iacute;a muy bien pisar el terreno&rdquo;. Adem&aacute;s, las fuerzas y las manos llegan hasta donde llegan: &ldquo;Nosotras no tenemos 10 o 15 a&ntilde;os. La persona m&aacute;s joven de Pasillo Verde Imperial tiene 30 y pico y es la que nos hace v&iacute;deos. Pero no somos capaces, ni tenemos tiempo, de por ejemplo crear un canal de TikTok, aunque lo hemos planteado. Encima lo har&iacute;amos mal y si no consigues enganchar no merece la pena. A veces llegamos al p&uacute;blico de Instagram, pero ya no es tan jovencito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Nacarino decanta la balanza hacia el lado positivo y apostilla que estas tecnolog&iacute;as pueden ser un medio para combatir el retroceso de la participaci&oacute;n vecinal: &ldquo;El aislamiento social puede revertirse y las redes contribuyen a ello&rdquo;. Quiz&aacute; apagan muchas luces y encierran millones de personas en s&iacute; mismas, pero tambi&eacute;n fueron la chispa que anim&oacute; a j&oacute;venes como Celia y Felipe. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/crisis-vivienda-retroceso-cultura-participacion-alejan-jovenes-asociaciones-vecinales_1_13080523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de la vivienda y el "retroceso de la cultura de la participación" alejan a los jóvenes de las asociaciones vecinales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vecinos,Asociaciones,Jóvenes,Noticias Arganzuela,Vicálvaro,Villaverde,Activismo,Sindicato de Inquilinas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periodismo y el activismo se unen en los Premios Desalambre frente a las crisis globales: “No nos olviden”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/periodismo-activismo-unen-premios-desalambre-frente-crisis-globales-no-olviden_1_13065087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e581e47-ebb4-472c-8f07-d972f724c7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodismo y el activismo se unen en los Premios Desalambre frente a las crisis globales: “No nos olviden”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la trayectoria de la UNRWA a la perseverancia de Pepe Naranjo, Desalambre premia a quienes ponen nombre y rostro a las cifras de la vulnerabilidad</p><p class="subtitle">La ayuda humanitaria se enfrenta a una crisis de fondos: “¿Quién alzaría la voz si no estuviéramos?”</p></div><p class="article-text">
        En un mundo marcado por conflictos activos y discursos de odio, la VII edici&oacute;n de los Premios Desalambre reivindic&oacute; el periodismo y el activismo que mantienen el foco en los derechos humanos. Conducida por los periodistas Juanlu S&aacute;nchez y Gabriela S&aacute;nchez, la gala visibiliz&oacute; proyectos del tercer sector y reconoci&oacute; el trabajo de periodistas y ONG en causas de inter&eacute;s p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Escolar, director de elDiario.es, abri&oacute; el evento subrayando la importancia de la secci&oacute;n Desalambre en el peri&oacute;dico, como una apuesta por &ldquo;combatir los discursos de odio y por hacer pedagog&iacute;a en defensa de los derechos humanos&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La gala no solo premi&oacute; el poder del trabajo bien hecho, sino que dej&oacute; reflexiones inc&oacute;modas sobre la mesa, como qu&eacute; suceder&iacute;a si las ONG dejasen de proteger o si el periodismo dejara de mirar all&aacute; donde muy pocos miran. Gabriela S&aacute;nchez, reci&eacute;n llegada de Ucrania, relat&oacute; su experiencia en un hospital subterr&aacute;neo en Zaporiyia, donde, se descubri&oacute; mirando el m&oacute;vil para seguir la situaci&oacute;n que acababa de estallar en Ir&aacute;n. El foco medi&aacute;tico es vol&aacute;til. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se sentir&aacute;n en otros conflictos civiles, como en Sud&aacute;n, donde el foco muchas veces ni siquiera ha llegado a estar del todo nunca?&rdquo;, se preguntaba la periodista.
    </p><p class="article-text">
        Esta y m&aacute;s preguntas tuvieron su lugar durante la mesa &lsquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si no estuvi&eacute;ramos? La crisis de la ayuda humanitaria global&rsquo;, en la Virginia Saiz, directora general de Plan International en Espa&ntilde;a, Isla Ramos, directora general de Save The Children en Espa&ntilde;a, y Mar&iacute;a del Mar L&iacute;ndez, directora general de Aldeas Infantiles SOS, analizaron la crisis financiera del sector, que ah sufrudo un desplome de hasta el 17% en ayuda oficial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se estima que tal vez 14 millones de personas pueden morir de aqu&iacute; al 2030&rdquo;, advirti&oacute; Saiz sobre el imipacto del desmantelamiento de fondos, y defendi&oacute; un modelo de ayuda lejos de la mirada colonial y simplista, centrado en soluciones complejas y locales.
    </p><p class="article-text">
        Isla Ramos puso el foco en la desoladora realidad de Sud&aacute;n, donde la inseguridad es tan extrema que apenas se puede informar y comparti&oacute; el duro mensaje que le llega desde sus equipos en el terreno: &ldquo;Las personas en Sud&aacute;n nos dicen que nos hemos olvidado de ellos&rdquo;. Tambi&eacute;n quiso reivindicar que las ONG son &ldquo;las primeras en llegar y las &uacute;ltimas en marcharse&rdquo;, destacando su trabajo en la conexi&oacute;n de las comunidades con las instituciones internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Mar del Mar Linde aterriz&oacute; el debate a la realidad nacional al se&ntilde;alar que en Espa&ntilde;a se registraron 55.010 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en el sistema de protecci&oacute;n en 2024. Linde subray&oacute; que garantizar un &ldquo;entorno protector y seguro&rdquo; es determinante para evitar que estos menores caigan en la exclusi&oacute;n social, recalcando que la prevenci&oacute;n y el apoyo sostenido cambian trayectorias de vida.
    </p><p class="article-text">
        Tras el debate, comenz&oacute; la entrega de premios, este a&ntilde;o dise&ntilde;ados por el artista Eugenio Merino, que reforz&oacute; el mensaje de denuncia de la gala. Una chapa de hierro grabada que simboliza una suela pisando la Declaraci&oacute;n de los Derechos Humanos, derechos sistem&aacute;ticamente pisoteados y vulnerados.
    </p><p class="article-text">
        El galard&oacute;n a la Mejor Campa&ntilde;a de Comunicaci&oacute;n result&oacute; en un empate <em>ex aequo </em>para Save the Children por su campa&ntilde;a &lsquo;Cambiando una palabra&rsquo;, que utiliza la inteligencia artificial para denunciar sesgos algor&iacute;tmicos sobre la infancia en conflicto. Alicia Moreno afirm&oacute;, al recogerlo, que si pudiera eliminar una palabra del diccionario de la infancia, ser&iacute;a &lsquo;guerra&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro premio de comunicaci&oacute;n fue para la Coordinadora Valenciana de ONGD por &lsquo;El Tarot de la Cooperaci&oacute;n&rsquo;, una iniciativa que se acerca a los c&oacute;digos de los j&oacute;venes para hablar de justicia clim&aacute;tica y feminismo. &ldquo;Una ida de olla que ha funcionado&rdquo;, describi&oacute; Elena Balaguer la campa&ntilde;a, de la que destac&oacute; la carta de &lsquo;La Antorcha&rsquo; como s&iacute;mbolo de la esperanza que ilumina el camino frente al auge de los discursos fascistas.
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                Tarot de la Cooperación de la Coordinadora de ONGD de València en los VII Premios Desalambre                            </span>
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        El premio al Activista del A&ntilde;o fue para el periodista y fixer palestino Kayed Hammad. Aunque no pudo recogerlo en persona, estuvo presente a trav&eacute;s de un v&iacute;deo de agradecimiento en que record&oacute; que &ldquo;el genocidio no ha terminado y tenemos que seguir hablando de Gaza&rdquo;. &ldquo;No nos olviden, por favor&rdquo;, insisti&oacute;, mientras sus hijos recib&iacute;an por &eacute;l el galard&oacute;n. Su labor ha sido vital para que el periodismo espa&ntilde;ol pueda poner voz y rostro al sufrimiento en la Franja.
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                Entrega del premio al Activista del Año de los VII Premios Desalambre                            </span>
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        En la categor&iacute;a de Mejor Trabajo Period&iacute;stico, el premio fue para Afromayores, de Luc&iacute;a-As&uacute;e Mbom&iacute;o y Laurent L&eacute;ger. Un trabajo que visibiliza la vejez de las personas negras en Espa&ntilde;a, a menudo tratadas como eternos reci&eacute;n llegados. Mbom&iacute;o explic&oacute; que el proyecto naci&oacute; de una urgencia personal tras el diagn&oacute;stico de demencia de su padre y buscando honrar a quienes les precedieron: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; sucede con quienes nos han allanado el camino y le han puesto luz?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los protagonistas del proyecto, Marcos Suka, mostr&oacute; con su testimonio el &ldquo;otro lado&rdquo;, la importancia de una geriatr&iacute;a abierta y libre de violencias racistas. Se&ntilde;al&oacute; que el proyecto permite que la sociedad descubra que &ldquo;existen negros viejos&rdquo;, lo que obliga a normalizar que los inmigrantes &ldquo;son personas, no n&uacute;meros&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrega del premio al Mejor Trabajo Periodístico de los VII Premios Desalambre                            </span>
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        El premio a la Perseverancia fue para Pepe Naranjo, referente del periodismo en &Aacute;frica, que defini&oacute; su labor como un ejercicio de justicia: &ldquo;Siento que tenemos que volver una y otra vez... para contar bien esta historia hay que ir al otro lado&rdquo;. Reivindic&oacute; un periodismo &ldquo;pausado, con cari&ntilde;o y con respeto a la gente&rdquo; y relat&oacute; c&oacute;mo recorri&oacute; Senegal, Mauritania y Gambia para seguir el rastro de un naufragio y encontrar a los verdaderos protagonistas de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Naranjo tambi&eacute;n aprovech&oacute; el escenario para denunciar la precariedad de los periodistas freelance que cubren grandes acontecimientos internacionales: &ldquo;Me parece que es un drama que todav&iacute;a hoy se est&eacute;n cubriendo grandes acontecimientos con periodistas freelance, a los que apenas les da para vivir&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pepe Naranjo recoge el Premio a la Perseverancia en los VII Premios Desalambre                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Palestina lo ha cambiado todo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El momento m&aacute;s emotivo de la noche lleg&oacute; con el premio a la Trayectoria Profesional, otorgado a los 382 trabajadores humanitarios de la UNRWA asesinados en Gaza. Cristina Poveda, de UNRWA Espa&ntilde;a, recogi&oacute; el premio se&ntilde;alando que la cifra ya ha ascendido a 391 en las &uacute;ltimas semanas y defini&oacute; el reconocimiento como &ldquo;profundamente triste y de gran consuelo a la vez&rdquo;, recordando que el 99% de sus trabajadores son refugiados palestinos que se dejan la vida por su propia comunidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cristina Poveda, de UNRWA España                            </span>
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        Poveda cit&oacute; a la periodista Olga Rodr&iacute;guez para afirmar que &ldquo;Palestina lo ha cambiado todo&rdquo;, oblig&aacute;ndonos a defender no ya los derechos humanos, sino el concepto mismo de humanidad. Denunci&oacute; que el sistema internacional humanitario ha saltado por los aires al no respetarse la protecci&oacute;n de civiles ni de personal de socorro, pero asegur&oacute; que la agencia continuar&aacute; su labor &ldquo;hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a, pase lo que pase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La gala cerr&oacute; con la foto de familia y reconociendo, una vez m&aacute;s, a quienes siguen mirando hacia otras realidades que, aunque no siempre atraen audiencias masivas, son fundamentales para la justicia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/periodismo-activismo-unen-premios-desalambre-frente-crisis-globales-no-olviden_1_13065087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 10:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodismo y el activismo se unen en los Premios Desalambre frente a las crisis globales: “No nos olviden”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ONGs,Activismo,Premios,Palestina,Periodismo,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profanación del arte como campo de batalla política: “Los focos del museo iluminan más que los de cualquier escenario”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/profanacion-arte-campo-batalla-politica-focos-museo-iluminan-escenario_1_13045779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f02a936e-d772-4426-aede-5e0e943b7dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La profanación del arte como campo de batalla política: “Los focos del museo iluminan más que los de cualquier escenario”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador Manu Martín publica un ensayo en el que defiende las obras de arte y los museos como espacios de disputa política que, a lo largo de la historia, han sido utilizados para vehicular las demandas de numerosos colectivos sociales</p><p class="subtitle">Las 350.000 hectáreas quemadas en España en 2025 resurgen en ARCO para visibilizar la crisis climática del planeta</p></div><p class="article-text">
        El arte convertido en culto, la protesta a trav&eacute;s de &eacute;l como sacrilegio. Algunos para alertar sobre los desastres de la guerra, otras para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/campoamor-versus-kent-simbolo-divisiones-espana-republicana_1_8539947.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicar el voto femenino</a>, otros tantos para reclamar acciones contra el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/350-000-hectareas-quemadas-espana-2025-resurgen-arco-visibilizar-crisis-climatica-planeta_1_13040295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calentamiento global</a> o el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/poetas-palestinos-dan-voz-sufre-genocidio-gaza-grito-sale-debajo-escombros_1_12749084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genocidio</a>. Todos eligieron el museo como foco central de la profanaci&oacute;n del arte como veh&iacute;culo para expandir sus demandas. <em>Contra el patrimonio. La protesta en el arte como bien cultural</em> (Barl&iacute;n Libros, 2026) es el ensayo escrito por Manu Mart&iacute;n, investigador en historia social del arte, memoria y patrimonio, en el que repasa toda una genealog&iacute;a de protesta y reflexiona sobre el papel de los medios de comunicaci&oacute;n, el p&uacute;blico y el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Este joven experto nacido en 1998 se decanta por hablar de profanaci&oacute;n y no de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/museos-convierten-foros-protestas-ciudadanas_1_9629644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vandalismo sobre las numeros&iacute;simas obras de arte</a> que a lo largo de la historia se han visto involucradas en alguna demanda social. &ldquo;Y lo hago as&iacute; porque al abordar los da&ntilde;os reales a su materialidad descubrimos que no existen, y de hacerlo son m&iacute;nimos y reversibles&rdquo;, apunta en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es desde Roma, ciudad en la que lleva afincado desde 2020.
    </p><p class="article-text">
        El elocuente ensayo que presenta este especialista en derecho y tutela de bienes culturales sintetiza en algo m&aacute;s de 200 p&aacute;ginas un barrido que va desde la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/activistas-climaticos-arrojan-petroleo-cuadro-klimt-viena_1_9713374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protesta clim&aacute;tica</a> a la sufragista, desde la antimilitar a la laboral. As&iacute;, Mart&iacute;n se distancia de una militancia espec&iacute;fica, incluso teoriza sobre las intervenciones realizadas por la extrema derecha como protesta en bustos y placas callejeras a trav&eacute;s de sus pintadas nazis.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cbfcffbc-70f2-4603-aa33-c2c768c65aab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, apenas unos ejemplos. En 1914, la sufragista Mary Richardson asest&oacute; siete pu&ntilde;aladas a <em>La Venus en el espejo</em> de Vel&aacute;zquez, en la National Gallery de Londres. Durante la guerra de Vietnam, en 1974, el artista iran&iacute; Tony Shafrazi grafite&oacute; el <em>Guernica</em> de Picasso con pintura roja, cuando la creaci&oacute;n estaba en el Museum of Modern Art de Nueva York; escribi&oacute; &ldquo;Kill Lies All&rdquo;. Un manifestante lanz&oacute; en 2022 un tartazo a <em>La Gioconda</em> de Leonardo da Vinci en el Louvre de Par&iacute;s al grito de &ldquo;piensa en la tierra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos m&aacute;s. En Madrid, durante el genocidio de Israel en Palestina, activistas ti&ntilde;eron de rojo el agua de las fuentes de Neptuno y Cibeles. Y grupos en protesta por la alimentaci&oacute;n sostenible o contra el maltrato animal han intervenido en la fuente central de la Piazza del Popolo en Roma con pintura naranja o amarilla o en la <em>Femme cocuh&eacute; lisant</em> de Picasso con esti&eacute;rcol. <em>La Venus en el espejo</em> volvi&oacute; a ser atacada en noviembre de 2023, cuando dos activistas de Just Stop Oil golpearon el cristal que la protege con un martillo.
    </p><h2 class="article-text">La lucha contra el relato oficial del museo</h2><p class="article-text">
        Mart&iacute;n, agradecido hijo de la p&uacute;blica, tal y como se define, contin&uacute;a la tesis esgrimida por Tomaso Montanari sobre la &ldquo;religi&oacute;n civil&rdquo; que proyectan los museos. Este <em>hater</em> de la instituci&oacute;n muse&iacute;stica, seg&uacute;n se considera a s&iacute; mismo, define el museo como un espacio de legitimaci&oacute;n en el que se construye el pasado de forma positiva, un lugar en el que se evoca una identidad. Por eso, &ldquo;cuando protestamos, lo hacemos desde identidades, no desde anonimatos&rdquo;, explica, sobre todo cuando las profanaciones del arte suelen tener lugar en museos estatales.
    </p><p class="article-text">
        La analog&iacute;a entre Estado y patrimonio est&aacute; servida. Sucedi&oacute; en enero de 1911. Un marinero holand&eacute;s despedido en 1911 trat&oacute; de atacar <em>La ronda de noche</em> de Rembrandt, expuesta en el Rijksmuseum de &Aacute;msterdam. Subray&oacute; que era su &ldquo;venganza contra el Estado&rdquo;. Mart&iacute;n apunta en su ensayo que &ldquo;no se trataba de un marinero enfadado con Rembrandt ni con el lienzo, sino con la voz que emana de &eacute;l. Una v&iacute;ctima del Estado tratando de cargar contra este&rdquo;. Esta obra volver&aacute; a ser atacada durante el siglo XX: acuchillada en 1975 y vandalizada con &aacute;cido sulf&uacute;rico en 1990.
    </p><p class="article-text">
        Convertidas las obras de un museo como objeto de culto, mancillarlas es un sacrilegio. Entonces, &iquest;por qu&eacute; actuar sobre el patrimonio de todos? Mart&iacute;n responde en <em>Contra el patrimonio</em>: &ldquo;El activismo debe ser molesto. No podemos aceptar el argumento de la protesta d&oacute;cil e institucionalizada. Los focos del museo iluminan m&aacute;s que los de cualquier escenario&rdquo;. Sus argumentos, no exentos de cr&iacute;tica, tambi&eacute;n desde las posiciones de izquierda, encuentran su raz&oacute;n de ser en que el &ldquo;activismo debe dirigirse a donde est&eacute; la mirada colectiva para ocupar un centro, obligar a la atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8fish0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Al albergar un relato oficial de la historia, los museos se yerguen como escenarios en disputa para todas aquellas personas y colectivos que quieren contradecirlo. Sus acciones, sin embargo, no solo miran al pasado, sino que debido a lo que ocurre en el presente las llevan a cabo para intentar cambiar el futuro. Entender as&iacute; la profanaci&oacute;n del arte de la que habla Mart&iacute;n en su monograf&iacute;a, que ha tenido sus &uacute;ltimos ecos en llamadas a la acci&oacute;n frente a la emergencia clim&aacute;tica y el genocidio en Gaza, todav&iacute;a es una tarea pendiente de los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El historiador del arte defiende en el libro que &ldquo;parece que la prensa est&aacute; salivando bajo el deseo de que algo se rompa para poner el grito en el cielo contra el activismo, examinado bajo lupa&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No deja de ser desalentadora la preocupaci&oacute;n medi&aacute;tica por el lienzo en contraposici&oacute;n de aquella por lo humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Mart&iacute;n asegura que medios de distinta l&iacute;nea editorial han confluido en denunciar casi al un&iacute;sono estas intervenciones en el arte. &ldquo;Hay mucha gente que piensa que los activistas han roto obras&rdquo;, considera, porque en sus noticias utilizan de forma constante conceptos tan potentes como &ldquo;atentados&rdquo; o &ldquo;ataques&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de perseguir clics sobre la noticia, el historiador del arte indica que esta forma de actuar de los medios est&aacute; regida por su oposici&oacute;n general al activismo en el arte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No debemos dar esa importancia a los palacios de las élites en comparación de las vidas de trabajadores y sociedad en general</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manu Martín</span>
                                        <span>—</span> Investigador y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mismo autor se autodefine como una persona de izquierdas, espectro pol&iacute;tico que, en su mayor&iacute;a, seg&uacute;n afirma, entiende estas intervenciones como un ataque a la civilizaci&oacute;n, a la cultura. Ya lo ha dicho el fil&oacute;sofo y polit&oacute;logo Oriool Erausquin en <em>La rabia es nuestra. Una emoci&oacute;n pol&iacute;tica en disputa</em> (Siglo XXI, 2026): &ldquo;La rabia, cuando viene de los oprimidos, no es vista como una herramienta de liberaci&oacute;n sino como una amenaza al orden establecido, racional y civilizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, la prensa es el medio, aunque en ella no exista una verdadera intenci&oacute;n para desentra&ntilde;ar lo que esconden este tipo de protestas. Mart&iacute;n lo deja claro en su libro: no se ha destruido ninguna obra debido al activismo de nadie. &ldquo;Pero lo m&aacute;s importante, si se hubiera llegado a perjudicar alguna, a m&iacute; no me importar&iacute;a&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras, que en un primer momento podr&iacute;an llamar la atenci&oacute;n, lo &uacute;nico que hacen es desprender luz si se piensan con detenimiento. Lo hemos visto hace apenas unos d&iacute;as. Una bomba lanzada en los &uacute;ltimos d&iacute;as por Israel y Estados Unidos a Teher&aacute;n, capital de Ir&aacute;n, ha provocado importantes da&ntilde;os en el Palacio de Golest&aacute;n y la UNESCO ha mostrado su &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; en un comunicado. &ldquo;A m&iacute; que se hayan roto las ventanas de un palacio no me importa, aqu&iacute; hay gente muriendo. Tambi&eacute;n bombardearon un instituto de mujeres. No debemos dar esa importancia a los palacios de las &eacute;lites en comparaci&oacute;n de las vidas de trabajadores y sociedad en general&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos activistas climáticos se pegan al cuadro de Van Gogh en la Galería Courtauld de Londres                            </span>
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        El p&uacute;blico tambi&eacute;n juega un papel prominente a la hora de armar un relato en torno al activismo en la profanaci&oacute;n del arte. &ldquo;Es una forma de enfrentar a la clase trabajadora y desactivar y deslegitimar la protesta&rdquo;, adelanta Mart&iacute;n. Pone de ejemplo la Fontana di Trevi: &ldquo;Los romanos no pueden visitarla en su d&iacute;a a d&iacute;a porque est&aacute; llena de turistas, crea inseguridad, hay codazos, carteristas y ahora hasta una valla. No existe un acceso entre el tejido social y el patrimonio por vinculaci&oacute;n territorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de revertir esa realidad, si un romano utiliza su Fontana para protestar como leg&iacute;tima comunidad patrimonial, &ldquo;quien le insulta y le intenta echar es el turista&rdquo;, apunta el historiador del arte. Es decir, el turista ocioso que est&aacute; en Roma deleit&aacute;ndose del patrimonio se queja de que los aut&oacute;ctonos lo utilicen para amplificar sus reivindicaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n opina que &ldquo;existe cierto complejo de clase que se manifiesta aqu&iacute; al pensar que tenemos m&aacute;s que ver con las formas barrocas de Trevi y con el Estado pontificio y la monarqu&iacute;a absoluta que con una chavalada metida en una fuente y que nos pide por favor que hagamos algo porque est&aacute;n bombardeando ni&ntilde;os y el mundo se pudre&rdquo;. Y subraya: &ldquo;Existe un problema a la hora de creer que nosotros, como civilizaci&oacute;n, somos el m&aacute;rmol de la fuente y no el agua te&ntilde;ida de negro&rdquo;. En mayo de 2023, nueve activistas de Ultima Generazione arrojaron l&iacute;quido negro en el agua de la fuente y exigieron dejar de invertir en combustibles f&oacute;siles. La Justica no hall&oacute; delito alguno en su acci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La profanaci&oacute;n llega a Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha sido escenario de este tipo de profanaciones recientemente. El 5 de noviembre de 2022, dos activistas de Futuro Vegetal protestaron entre los lienzos mellizos de Goya, <em>La maja desnuda y La maja vestida</em>, en el Museo Nacional del Prado. Reclamaban que los pol&iacute;ticos tomaran las medidas necesarias para que el calentamiento global no siga aumentando. &ldquo;No habr&aacute; museo, patrimonio ni idolatr&iacute;a en un mundo arrasado&rdquo;, destaca Mart&iacute;n en su ensayo. En septiembre de 2025, tambi&eacute;n militantes de esta organizaci&oacute;n lanzaron pintura roja y negra a la fachada de la Sagrada Familia en Barcelona al grito de &ldquo;justicia clim&aacute;tica&rdquo;.
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                Dos activistas de Futuro Vegetal lanzaron pintura roja biodegradable sobre un cuadro en el Museo Naval de Madrid en protesta por la celebración de la Fiesta Nacional                            </span>
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        Un mes m&aacute;s tarde, el mismo colectivo clim&aacute;tico actu&oacute; en el cuadro <em>Primer homenaje a Crist&oacute;bal Col&oacute;n</em>, de Jos&eacute; Garnelo. Era el 12 de octubre y mancharon la obra del Museo Naval de Madrid con pintura roja biodegradable que, apenas unas horas despu&eacute;s, una empresa especializada ya hab&iacute;a conseguido eliminar al completo. &ldquo;Esta es de las poqu&iacute;simas acciones contra una obra que no est&aacute; protegida con cristal. Hab&iacute;a intenci&oacute;n de da&ntilde;arla, realmente&rdquo;, opina el historiador del arte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, a diferencias de otras, esta creaci&oacute;n que data de 1892 s&iacute; se entiende como perjudicial para la identidad que desde algunos espacios tratan de construir hoy, que entiende el colonialismo como algo a combatir. A pesar de ello, este testigo pict&oacute;rico de la colonizaci&oacute;n no sufri&oacute; ning&uacute;n da&ntilde;o. &ldquo;Ojal&aacute; existiera esa posibilidad. Ojal&aacute; poder ir al Museo del Prado y dejar nuestra mano abierta plantada en una pared, con los cinco dedos de un obrero, pero es imposible, lo van a quitar&rdquo;, remarca Mart&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una protesta que ahora se estudia con orgullo</h2><p class="article-text">
        Vict&ograve;ria Domingo, militante de Futuro Vegetal, protagoniz&oacute; la acci&oacute;n en el Museo Naval y termin&oacute; detenida. &ldquo;El cuadro de Col&oacute;n es un s&iacute;mbolo de que el Estado no se ha revisado lo suficiente y sigue celebrando el 12 de octubre como fiesta nacional&rdquo;, esgrime en declaraciones a elDiario.es. Esta veterinaria de 40 a&ntilde;os reconoce que, si por ella fuera, la obra de Garnelo estar&iacute;a en &ldquo;el museo de los horrores o del genocidio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trataba &uacute;nicamente de poner el foco en lo ocurrido hace cinco siglos en Abya Yala con los pueblos originarios, sino tambi&eacute;n girar la mirada hacia el presente: &ldquo;Ahora desarrollamos una neocolonizaci&oacute;n con el extractivismo de sus tierras&rdquo;. Por otro lado, Domingo asegura que el arte es la forma de vehicular sus demandas. &ldquo;La gente se enfada mucho con esto. Estamos ante una emergencia clim&aacute;tica horrible, con unos efectos que ya empezamos a ver en nuestro pa&iacute;s, y estos efectos tambi&eacute;n le pasar&aacute;n factura al arte&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La activista de Futuro Vegetal confirma lo planteado por Mart&iacute;n. Mientras que en la acci&oacute;n del Museo Naval la idea era criticar el contenido y simbolog&iacute;a de la obra, la suerte de performance entre las majas de Goya era llamar la atenci&oacute;n. &ldquo;El movimiento sufragista us&oacute; el arte para reivindicar la igualdad y ahora eso se ense&ntilde;a como parte de la historia, de la lucha, con orgullo&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, el poner sus cuerpos al servicio de este tipo de intervenciones ha granjeado a los activistas detenciones y represi&oacute;n. Domingo sigue a la espera de juicio y es posible que acabe en prisi&oacute;n, ya que ha participado en otras protestas en las que tambi&eacute;n ha acabado detenida. &ldquo;Al menos se ha creado cierto debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico durante unos d&iacute;as. Luego, con libros como el de Mart&iacute;n, contin&uacute;a la discusi&oacute;n&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/profanacion-arte-campo-batalla-politica-focos-museo-iluminan-escenario_1_13045779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profanación del arte como campo de batalla política: “Los focos del museo iluminan más que los de cualquier escenario”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Museos,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Absueltos dos activistas de Greenpeace acusados de abordar una lancha policial por falta de credibilidad de los agentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/absueltos-activistas-greenpeace-acusados-abordar-lancha-policial-falta-credibilidad-agentes_1_13040552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ce7a893-a193-453e-bc6a-3b2fa193c330_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Absueltos dos activistas de Greenpeace acusados de abordar una lancha policial por falta de credibilidad de los agentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jueza resuelve que la protesta de la ONG durante las jornadas del Cercle d'Economia de Barcelona era "pacifista" y censura el "exceso de celo" de la Guàrdia Urbana</p><p class="subtitle">La masificación en el mar devora los ecosistemas y las playas: “Hay más yates, menos espacio y más impactos por fondeos”
</p></div><p class="article-text">
        Una jueza ha absuelto a dos activistas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/greenpeace/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greenpeace</a> acusados de embestir con sus embarcaciones una lancha de la Gu&agrave;rdia Urbana de Barcelona en una protesta en el mar en 2021, al considerar poco cre&iacute;ble la versi&oacute;n policial. La sentencia, por el contrario, considera que los tres agentes heridos actuaron con &ldquo;exceso de celo&rdquo; al entender que los activistas &ldquo;atentaban contra su principio de autoridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su sentencia, adelantada por la agencia EFE y a la que ha tenido acceso elDiario.es, la titular del juzgado de lo penal n&uacute;mero 7 de Barcelona concluye que existe una &ldquo;duda m&aacute;s que razonable&rdquo; sobre lo ocurrido, ya que no se ha acreditado la tesis acusatoria de que las embarcaciones de Greenpeace intentaron embestir a la de la Urbana, lesionando a los tres agentes. La Fiscal&iacute;a ped&iacute;a cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel para los activistas.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos ocurrieron el 18 de junio de 2021 cuando, con motivo de un acto organizado por el C&iacute;rculo de Econom&iacute;a en el hotel &ldquo;W&rdquo; de Barcelona, situado en el frente mar&iacute;timo de la ciudad, y al que acudi&oacute; el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, Greenpeace llev&oacute; a cabo una acci&oacute;n de protesta para exigir una &ldquo;recuperaci&oacute;n verde y justa&rdquo; tras la crisis por el coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        En la primera sesi&oacute;n el juicio, los tres agentes heridos aseguraron que las embarcaciones de Greenpeace que pilotaban los dos acusados desoyeron su petici&oacute;n de que se detuvieran para ser identificados, se dieron a la fuga y les intentaron embestir en varias ocasiones, en maniobras de &ldquo;abordaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un relato que corroboraron otros agentes de la Urbana que vieron el incidente desde tierra, recorriendo el tramo del litoral entre Barcelona y el embarcadero del F&oacute;rum a bordo de un quad, tras o&iacute;r las llamada de auxilio de sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la magistrada destaca en su sentencia que los agentes heridos no han aportado al procedimiento el rastro del gps de su embarcaci&oacute;n para acreditar que los acusados les hab&iacute;an intentando embestir. Adem&aacute;s, los uniformados que vieron el suceso desde la playa lo hicieron &ldquo;desde una distancia m&aacute;s que lejana, que puede llevar a distorsiones sobre lo apreciado&rdquo;, apunta la jueza.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desmienten la versi&oacute;n policial los v&iacute;deos que obran en la causa, que acreditan &ldquo;claramente&rdquo; que las embarcaciones de Greenpeace estaban participando en un &ldquo;acto activista&rdquo; por parte de una &ldquo;organizaci&oacute;n pacifista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia remarca que la finalidad de los agentes ten&iacute;a que ser identificar a los miembros de las embarcaciones y comprobar si hab&iacute;an cometido alguna infracci&oacute;n administrativa y remarca que &ldquo;no hay duda&rdquo; de que actuaron con un &ldquo;exceso de celo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el malentendido de que estaban socavando su principio de autoridad, se extralimitaron en su cometido&rdquo;, apunta la jueza, que resalta que los tres agentes ya denunciaron en la v&iacute;a correspondiente al Ayuntamiento de Barcelona porque no ten&iacute;an el material adecuado para este tipo de intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo ello lleva a una duda m&aacute;s que razonable sobre lo realmente sucedido cuando el cometido de la embarcaci&oacute;n policial, no olvidemos, era identificarlos y, en su caso, averiguar si ten&iacute;an alguna sanci&oacute;n administrativa&rdquo;, insiste la jueza.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la versi&oacute;n de los compa&ntilde;eros de los agentes heridos, que vieron el incidente desde un quad en marcha, la jueza subraya que lo observaron en movimiento y a una distancia &ldquo;m&aacute;s que lejana&rdquo;, lo que puede llevar a &ldquo;distorsiones sobre lo apreciado, en una navegaci&oacute;n por mar, con los movimientos de las embarcaciones, las estelas seguidas y los desplazamientos por agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el juicio, que finaliz&oacute; el pasado viernes, 27 de febrero, la Fiscal&iacute;a pidi&oacute; cinco a&ntilde;os y dos meses de c&aacute;rcel para los dos activistas, acusados de los delitos de atentado a agentes de la autoridad y lesiones. Durante el juicio, los dos activistas insistieron en que su acci&oacute;n fue una protesta pac&iacute;fica para reivindicar una transici&oacute;n justa y verde.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, Greenpeace ha celebrado la absoluci&oacute;n de sus dos activistas, mientras que su abogado, Jose Manuel Marraco, ha afirmado que &ldquo;el derecho a la protesta es la base&rdquo; de la libertad &ldquo;y nadie deber&iacute;a ser perseguido por ejercerlo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/absueltos-activistas-greenpeace-acusados-abordar-lancha-policial-falta-credibilidad-agentes_1_13040552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 15:06:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Absueltos dos activistas de Greenpeace acusados de abordar una lancha policial por falta de credibilidad de los agentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Greenpeace,Barcelona,Protestas,Activismo,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos activistas cuelgan en el Louvre la foto del expríncipe Andrés en el coche tras su arresto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/activistas-cuelgan-louvre-foto-exprincipe-andres-coche-arresto_132_13011690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88eaa6d5-31f5-48da-ad45-64d38134691c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x326y145.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos activistas cuelgan en el Louvre la foto del expríncipe Andrés en el coche tras su arresto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo la imagen, que estuvo expuesta unos minutos hasta que fue retirada por el personal del museo, pegaron un cartel en el que se podía leer: "Ahora sí que suda"</p><p class="subtitle">Qué ha pasado con el expríncipe Andrés y qué puede ocurrir ahora para la monarquía británica y el Gobierno de Starmer
</p></div><p class="article-text">
        Activistas del grupo brit&aacute;nico Everyone Hates Elon (Todo el mundo odia a Elon) colgaron este domingo en el Museo del Louvre de Par&iacute;s la imagen tomada por un fot&oacute;grafo de Reuters de Andr&eacute;s Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III del Reino Unido, al t&eacute;rmino de su <a href="https://www.eldiario.es/internacional/arresto-hermano-rey-carlos-iii-vuelve-poner-jaque-monarquia-britanica_1_13005416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interrogatorio </a>el pasado jueves.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la imagen que esta asociaci&oacute;n antimillonarios reprodujo en su cuenta de Instagram, bajo la foto, que estuvo expuesta unos minutos hasta que fue retirada por el personal del museo, pegaron un cartel en el que se pod&iacute;a leer: &ldquo;He sweats now - 2026&rdquo; (&ldquo;Ahora s&iacute; que suda&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Esa frase es la misma que hicieron recientemente el hermano y la cu&ntilde;ada de Virginia Giuffre, quien denunci&oacute; haber sufrido abusos sexuales en su adolescencia a manos de Andr&eacute;s Mountbatten-Windsor.
    </p><p class="article-text">
        Giuffre, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mujer-acuso-principe-andres-epstein-abusos-sexuales-suicida-41-anos-peso-insoportable_1_12249698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se suicid&oacute; a los 41 a&ntilde;os</a>, en abril de 2025, hab&iacute;a relatado a&ntilde;os atr&aacute;s que, mientras estaban en un club nocturno a principios de la d&eacute;cada de 2000, el expr&iacute;ncipe sudaba mucho.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DVEjK5ViL-n/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El grupo a&ntilde;ad&iacute;a en la publicaci&oacute;n: &ldquo;&iquest;Ver c&oacute;mo un repugnante maltratador FINALMENTE se enfrenta a un poco de justicia? Eso no tiene precio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una forma de ridiculizar al expr&iacute;ncipe brit&aacute;nico, que fue detenido por la polic&iacute;a durante unas once horas para ser interrogado antes de ser puesto <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ex-principe-andres-sido-arrestado-caso-epstein-bbc_1_13003480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en libertad bajo investigaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Su interrogatorio estuvo vinculado con las supuestas filtraciones de documentos sensibles del Gobierno brit&aacute;nico por parte de Andr&eacute;s al pederasta convicto Jeffrey Epstein durante el periodo 2001 y 2011, cuando el entonces pr&iacute;ncipe era represente especial para el comercio del Reino Unido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[El Rastreador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/activistas-cuelgan-louvre-foto-exprincipe-andres-coche-arresto_132_13011690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:27:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unos activistas cuelgan en el Louvre la foto del expríncipe Andrés en el coche tras su arresto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inglaterra,Jeffrey Epstein,Louvre,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cadena de alimentación "sostenible" Ametller Origen se querella contra seis ecologistas por criticar su proyecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cadena-alimentacion-sostenible-ametller-origen-querella-seis-ecologistas-criticar-proyecto_1_13003231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3275b0df-2033-4632-a869-b34f2a383d91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cadena de alimentación &quot;sostenible&quot; Ametller Origen se querella contra seis ecologistas por criticar su proyecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El propietario lleva a los tribunales a una parte de los activistas que se oponen a un macrocomplejo de 258 hectáreas que la empresa está construyendo en antiguos campos y viñas</p><p class="subtitle">Un macroproyecto de un supermercado ‘sostenible’ enoja a payeses y ecologistas: “Es un greenwashing descarado”</p></div><p class="article-text">
        Josep Ametller, el propietario de la cadena de alimentaci&oacute;n y supermercados &ldquo;sostenibles&rdquo; Ametller Origen, ha decidido dar un paso m&aacute;s en el conflicto que libra con diversas asociaciones ecologistas que se oponen al Agroparc, un macrocomplejo de 258 hect&aacute;reas que la empresa construye en el municipio de Gelida, de apenas 8.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Ametller ha solicitado un acto de conciliaci&oacute;n con media docena activistas de distintas entidades que forman parte de la plataforma opositora StopAgroparc. Se trata de un tr&aacute;mite al que obliga la ley como paso previo a la presentaci&oacute;n de una querella por injurias y calumnias contra los ecologistas. 
    </p><p class="article-text">
        Ametller considera que los ecologistas le han atribuido los delitos de inducci&oacute;n a la prevaricaci&oacute;n de funcionario p&uacute;blico, cohecho y tr&aacute;fico de influencias por una publicaci&oacute;n en el perfil de Instagram de la plataforma, que contaba con apenas 2.500 seguidores en el momento de los hechos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el escrito de la querella, al que ha tenido acceso <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, las frases publicadas que le atribuyen los delitos mencionados son las siguientes: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;Ametller Origen puede saltarse la ley&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>&ldquo;Contin&uacute;an excavando dentro de una zona protegida. Sin autorizaci&oacute;n efectiva. Sin medidas compensatorias&rdquo;.</li>
                                    <li>&ldquo;A pesar de las advertencias y las medidas cautelares, la Generalitat y el director general de Medio Ambiente miran hacia otro lado&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>&nbsp;&ldquo;A un vecino no le dejar&iacute;an ni levantar una pared. A una empresa privada le dejan destruir un h&aacute;bitat protegido. Nos preguntamos por qu&eacute; no todos somos iguales ante la ley&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Jordi Asensi, uno de los querellados y miembro de la entidad Bosc Verd, que participa en la plataforma que se opone al proyecto, considera que la querella interpuesta es una &ldquo;medida intimidatoria&rdquo;. &ldquo;En 40 a&ntilde;os de activismo ecologista no me hab&iacute;an puesto una sola querella&rdquo;, a&ntilde;ade en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DP6_1qSCO0S/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Fundada en 2001, Ametller Origen se ha expandido a gran velocidad en Catalunya durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os: en 2025 factur&oacute; 802 millones, el 18% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior y casi el doble que en 2022, gracias a una red de 147 tiendas repartidas por la comunidad y Andorra. 
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a ha crecido present&aacute;ndose como una empresa de productos &ldquo;sostenibles&rdquo; y &ldquo;sin intermediarios&rdquo;. En 2014, sin embargo, decidi&oacute; retirar este &uacute;ltimo eslogan de sus tiendas despu&eacute;s de las quejas de algunos clientes porque buena parte de los productos ofertados no eran de proximidad. 
    </p><p class="article-text">
        En 2022, Uni&oacute; de Pagesos, el principal sindicato de ganaderos y agricultores de Catalunya, denunci&oacute; que la empresa se anunciaba en Google como un supermercado ecol&oacute;gico sin serlo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un proyecto pol&eacute;mico</strong></h2><p class="article-text">
        El proyecto Agroparc se ha convertido en una de las grandes prioridades de esta cadena alimenticia, que pretende construir en Gelida &ldquo;el primer distrito agroindustrial de energ&iacute;a positiva y CO2 negativo&rdquo;. El proyecto prev&eacute; una inversi&oacute;n de 180 millones para un complejo que ocupar&aacute; 258 hect&aacute;reas, m&aacute;s de 361 campos de f&uacute;tbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ametller Origen est&aacute; construyendo el complejo en una zona a las afueras de Gelida que, hace tres a&ntilde;os, era totalmente verde y estaba formada por campos, vi&ntilde;as, mas&iacute;as y caminos de tierra para pasear. La intenci&oacute;n es emplazar ah&iacute; la sede central de la compa&ntilde;&iacute;a, plantas de producci&oacute;n y log&iacute;stica, campos de cultivo y pastoreo para 400 ovejas y 400 cabras, un hotel rural, una casa de colonias, un centro de investigaci&oacute;n y una tienda de la empresa. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto tiene el apoyo de la Generalitat &mdash;que lo declar&oacute; proyecto estrat&eacute;gico&mdash; y del Ayuntamiento del municipio, pero ha recibido el rechazo de decenas de entidades ecologistas, incluida Greenpeace, y tambi&eacute;n de Uni&oacute; de Pagesos. &ldquo;Es un aut&eacute;ntico desprop&oacute;sito&rdquo;, se&ntilde;alaba a esta redacci&oacute;n hace tres a&ntilde;os Maria Rovira, responsable de Urbanismo del sindicato. &ldquo;Va a ser un gran parque tem&aacute;tico&rdquo;, remachaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Así estaban en 2023, antes de iniciar las obras, los terrenos en los que se está construyendo el Agroparc."
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            <span class="title">
                Así estaban en 2023, antes de iniciar las obras, los terrenos en los que se está construyendo el Agroparc.                            </span>
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        La empresa anunci&oacute; su plan a finales de 2016, y desde entonces el proyecto ha ido avanzando de manera intermitente. En febrero de 2018 se paraliz&oacute; y fue retomado de nuevo en oto&ntilde;o de 2021. Desde entonces ha habido modificaciones tanto de la normativa urban&iacute;stica como del complejo que se prev&eacute; construir. En julio de 2025 llegaron los camiones y empezaron a mover tierras.
    </p><p class="article-text">
        Una vez el complejo est&eacute; en pleno funcionamiento, se calcula que llegar&aacute;n al menos 200 camiones diarios a la zona, seg&uacute;n un c&aacute;lculo que sale del propio estudio de movilidad que hizo Ametller Origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ecologistas, as&iacute; como expertos del Servicio de Fauna y Flora del Govern, consideran que el proyecto romper&aacute; un conector ecol&oacute;gico entre espacios naturales protegidos y afectar&aacute; el &aacute;rea de caza del &aacute;guila perdicera, una especie protegida y en peligro de extinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente hay dos procedimientos en los juzgados contencioso-administrativos contra el proyecto: uno por el convenio entre el Ayuntamiento y la empresa para construir el macrocomplejo y otro contra las modificaciones urban&iacute;sticas que han permitido ponerlo en marcha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es extremadamente grave que, en lugar de responder a las advertencias medioambientales, Ametller Origen haya decidido presionar a personas concretas en un intento de desactivar la acci&oacute;n reivindicativa&rdquo;, ha se&ntilde;alado la plataforma StopAgroparc en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico se puso el jueves por la ma&ntilde;ana en contacto con Ametller Origen, que al final del d&iacute;a no hab&iacute;a respondido a la solicitud para comentar esta publicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cadena-alimentacion-sostenible-ametller-origen-querella-seis-ecologistas-criticar-proyecto_1_13003231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:31:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cadena de alimentación "sostenible" Ametller Origen se querella contra seis ecologistas por criticar su proyecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecologismo,Activismo,Supermercados,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paca Blanco: “Con 77 años, movilidad reducida y pagando el alquiler, me quieren echar de mi casa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/igualdad-de-derechos/paca-blanco-77-anos-movilidad-reducida-pagando-alquiler-quieren-echar-casa_1_12961300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d91707a-8131-4d5c-94a9-1067209bf38e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135760.jpg" width="1062" height="597" alt="Paca Blanco: “Con 77 años, movilidad reducida y pagando el alquiler, me quieren echar de mi casa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista extremeña afronta un desahucio inminente, con una orden de lanzamiento fijada para el 23 de febrero a las seis de la mañana. Superviviente del Patronato de Protección a la Mujer y de un matrimonio marcado por la violencia,  reclama una solución estructural a la crisis de vivienda por lo que alerta sobre la criminalización de la pobreza, el trato institucional recibido y la preocupante deriva social reflejada en los discursos de odio en redes
</p><p class="subtitle">Colectivos sociales se movilizan para frenar el desahucio de la activista extremeña Paca Blanco</p></div><p class="article-text">
        A pocos d&iacute;as de que el juzgado ejecute su desahucio, Paca Blanco vive entre carpetas de documentos, llamadas a su abogada y la incertidumbre de no saber si podr&aacute; seguir en la casa donde lleva doce a&ntilde;os. La activista extreme&ntilde;a, que ha intentado regularizar su situaci&oacute;n por todas las v&iacute;as posibles, se enfrenta a un procedimiento que la considera &ldquo;ocupante ignorada&rdquo; pese a un a&ntilde;o de pagos del alquiler continuados. Su caso, convertido ya en s&iacute;mbolo de la precariedad habitacional, ha desatado una ola de apoyo social y tambi&eacute;n una avalancha de odio en redes que ella interpreta como un s&iacute;ntoma inquietante del clima social y pol&iacute;tico de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La orden de lanzamiento est&aacute; fijada para el 23 de febrero a las seis de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Espero que se pueda parar, pero a d&iacute;a de hoy esa es la fecha&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Blanco asegura haber presentado durante a&ntilde;os escritos y recursos ante el Ayuntamiento de Madrid para poder pagar el alquiler, aplazar la deuda acumulada y evitar el desahucio. Solo ayer llev&oacute; a su abogada 155 fotocopias de documentaci&oacute;n que lo acredita. &ldquo;He pedido que me cobren el alquiler y que, si hay deuda, me la aplacen. Se han negado porque dicen que estos pisos no pueden pasar de hijos a padres como ha sido mi caso&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un a&ntilde;o, sin embargo, ella ha conseguido pagar el alquiler de forma continuada. Tras recibir una carta dirigida a su hijo con un n&uacute;mero de cuenta municipal, comenz&oacute; a ingresar el importe mensualmente. &ldquo;Llevo un a&ntilde;o pag&aacute;ndolo religiosamente y sigo pidiendo que me regularicen mi situaci&oacute;n habitacional&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La orden de desahucio figura a nombre de su hijo, de su nuera y de ella misma. Su hijo, adjudicatario inicial de la vivienda, se march&oacute; a vivir a Brasil con su pareja y le dej&oacute; la casa. &ldquo;Yo no forc&eacute; ninguna puerta. Llam&eacute;, mi hijo me abri&oacute; y me dio las llaves&rdquo;, subraya. Aun as&iacute;, la administraci&oacute;n la considera ocupante y por eso ahora la quiere echar y dejarla en la calle.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, seg&uacute;n explica, Paca ha recibido la llamada de una trabajadora social del Ayuntamiento, inform&aacute;ndole de que desde la empresa municipal de vivienda, la EMVS, se hab&iacute;a pedido paralizar la tramitaci&oacute;n. &ldquo;Me dio una alegr&iacute;a, pero hasta que no tenga una notificaci&oacute;n oficial del juzgado no me f&iacute;o&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        A esta incertidumbre se suma el dolor e indignaci&oacute;n por el odio recibido en redes sociales desde que su caso se hizo p&uacute;blico. &ldquo;Con 77 a&ntilde;os y movilidad reducida me dicen que me ponga a trabajar o que me compre una casa&rdquo;, relata. &ldquo;Es un odio visceral a la pobreza&rdquo;. Para Blanco, estos comentarios no son anecd&oacute;ticos: &ldquo;Nos est&aacute;n alertando de lo que viene. Da much&iacute;simo miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista tambi&eacute;n quiere dejar claro que rechaza los aplazamientos temporales que solo prolongan la angustia. &ldquo;No quiero que me hagan lo que est&aacute;n haciendo en Madrid: aplazar quince d&iacute;as para luego volver a pasar por lo mismo en unos d&iacute;as. Es un goteo que no para&rdquo;, denuncia. A su juicio, el problema es estructural: &ldquo;Aunque una persona trabaje o tenga una pensi&oacute;n, no puede pagar una vivienda. Si ganas 1200 euros, es imposible pagar 1000 de alquiler. Estamos en la pu&ntilde;etera calle una gran mayor&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vida de trabajo y supervivencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n actual de Paca Blanco no puede entenderse sin su trayectoria vital. &ldquo;He tenido cinco hijos y nunca he desperdiciado un puesto de trabajo&rdquo;, afirma. &ldquo;Siempre he dicho que s&iacute; a todo, porque hab&iacute;a que sacarlos adelante y no pod&iacute;a permitirme elegir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No fue a la universidad. A los 21 a&ntilde;os ten&iacute;a ya tres hijas y sufr&iacute;a violencia machista. Adem&aacute;s, es superviviente del Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer, el organismo franquista que encerr&oacute; a miles de adolescentes sin haber cometido delito alguno. &ldquo;Lo que se pretend&iacute;a era hacernos mujeres sumisas, devotas y buenas esposas&rdquo;, recuerda. Muchas, como ella, salieron de all&iacute; a trav&eacute;s de matrimonios precipitados que acabaron en maltrato machista.
    </p><p class="article-text">
        Desde muy joven trabaj&oacute; en todo lo que le ofrecieron, ya fuera picar calles con un martillo el&eacute;ctrico, empleos en bufetes de abogados, o en asilos de ancianos. &ldquo;Me he remangado para todo&rdquo;, resume. Tras una vida laboral marcada por la precariedad, hoy percibe una pensi&oacute;n de viudedad de su segundo marido y una de jubilaci&oacute;n que suman unos 1.200 euros mensuales. &ldquo;No me puedo pagar un alquiler de 1.000 euros y no quiero a ir a una residencia otra vez&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en su vivienda convive con otro de sus hijos que perdi&oacute; el empleo y al que acogi&oacute;. Tambi&eacute;n empadron&oacute; temporalmente a un nieto con epilepsia para que pudiera recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica cerca de su casa. &ldquo;No soy una unidad familiar. Yo vivo de mi pensi&oacute;n y pago con mi pensi&oacute;n. Lo que es evidente es que soy una persona vulnerable&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, Blanco evita el victimismo. &ldquo;No me averg&uuml;enza que me llamen ocupa. Yo he demostrado que no he ocupado porque he estado pagando, pero es que cuando vivir es un lujo, ocupar es un derecho&rdquo;, afirma. Y concluye con una exigencia que va m&aacute;s all&aacute; de su caso personal: &ldquo;No es solo mi desahucio. Como siempre he hecho no solo voy a luchar por m&iacute; sino por una sociedad mejor, por todas las personas que viven en ella. Exijo una soluci&oacute;n ya al problema de la vivienda en este pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Blanco no quiere terminar esta entrevista sin denunciar que el llamado &ldquo;escudo social&rdquo; se ha desmantelado, dejando sin protecci&oacute;n a miles de familias en riesgo de exclusi&oacute;n. &ldquo;Es una verg&uuml;enza para un gobierno que se dice socialista &mdash;a&ntilde;ade&mdash;, que est&eacute;n recortando las medidas contra los desahucios mientras 70.000 familias podemos acabar sin techo. Nos est&aacute;n empobreciendo y ya no podemos respirar porque nos est&aacute;n oprimiendo por el cuello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paca Blanco no es solo una mujer amenazada por un desahucio. Es una activista hist&oacute;rica que ha dedicado su vida a la defensa de los derechos sociales y del medio ambiente, que ha trabajado en todo lo que ha tenido a su alcance para sacar adelante a su familia y que sigue alzando la voz cuando la precariedad se convierte en castigo. No en vano es 'Paca, la brava'. Su caso interpela a las instituciones, pero tambi&eacute;n a una sociedad que normaliza el desprecio a la pobreza y olvida que la dignidad no se pierde por no poder pagar una vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/igualdad-de-derechos/paca-blanco-77-anos-movilidad-reducida-pagando-alquiler-quieren-echar-casa_1_12961300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 10:17:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paca Blanco: “Con 77 años, movilidad reducida y pagando el alquiler, me quieren echar de mi casa”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Stop desahucios,Precariedad,Pobreza,Vivienda asequible,Viviendas sociales,Activismo,Feminismo,EMVS - Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro activistas se enfrentan a ocho años de cárcel por protestar contra un salón de juegos en Sopela: "Es un montaje policial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cuatro-activistas-enfrentan-ocho-anos-carcel-protestar-salon-juegos-sopela-montaje-policial_1_12947730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37ac0bc1-2d2e-4385-aac7-96389aaa5473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro activistas se enfrentan a ocho años de cárcel por protestar contra un salón de juegos en Sopela: &quot;Es un montaje policial&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de una causa ya archivada en dos ocasiones por falta de pruebas y en la que la Fiscalía se ha retirado finalmente del proceso, sin embargo, la acusación particular lo mantiene</p><p class="subtitle">Declaran cuatro activistas por la protesta contra Israel en La Vuelta que obligó a adelantar el final de la etapa en Bilbao
</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles, 4 de febrero, cuatro activistas se enfrentar&aacute;n a un juicio con peticiones de c&aacute;rcel de hasta ocho a&ntilde;os y multas de 112.400 euros por una acci&oacute;n de protesta frente a un sal&oacute;n de juego en Sopela en el a&ntilde;o 2021. Se trata de una causa ya archivada en dos ocasiones y en la que la Fiscal&iacute;a se ha retirado finalmente del proceso, sin embargo, la acusaci&oacute;n particular lo mantiene. &ldquo;Hace cuatro a&ntilde;os, la polic&iacute;a nacional espa&ntilde;ola detuvo a cuatro ciudadanos de Sopela por su presunta participaci&oacute;n en una serie de actos de protesta contra un sal&oacute;n de juego. Tras a&ntilde;os de diferentes procesos, hace tres semanas conocimos tanto el juicio como la acusaci&oacute;n formal que debe celebrarse el 4 de febrero. Una pena de 32 a&ntilde;os de prisi&oacute;n (8 para cada ciudadano) y una petici&oacute;n de multa de 112.400&euro; para los cuatro sopeloztarras. La situaci&oacute;n es muy grave. El coste penal y econ&oacute;mico de este caso puede obligar a cuatro personas a ingresar en prisi&oacute;n y condicionar sus vidas para siempre&rdquo;, explican a este peri&oacute;dico desde la plataforma Sopelako 4ekin1, creada por los vecinos del municipio de Bizkaia para denunciar la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sostienen desde la plataforma, todo se trata de &ldquo;un montaje policial&rdquo;. &ldquo;Estamos ante un montaje policial. De hecho, esta es una operaci&oacute;n que se ha construido sobre unos relatos falsificados y unos intereses concretos. Los a&ntilde;os 2020 y 2021 fueron especialmente movidos en Sopela. Por un lado, estaba en marcha una din&aacute;mica ciudadana contra un supermercado en construcci&oacute;n. Por otro, estaba en marcha una din&aacute;mica ciudadana contra un sal&oacute;n de juegos. Y adem&aacute;s estaba dando un conflicto flagrante entre la polic&iacute;a local de Sopela y algunos j&oacute;venes. En este contexto, con el objetivo de perseguir a algunos ciudadanos que estaban participando activamente en el movimiento popular, dieron inicio a esta operaci&oacute;n. Una operaci&oacute;n de dos v&eacute;rtices. Por un lado, el due&ntilde;o del sal&oacute;n de juego, que quer&iacute;a acabar con esa din&aacute;mica ciudadana. Por otro lado, la Polic&iacute;a Municipal de Sopela, la cual pretend&iacute;a amedrentar a varios j&oacute;venes que, en este contexto, trabajaban activamente en el movimiento popular de la localidad. As&iacute;, tanto mediante la manipulaci&oacute;n de pruebas como mediante declaraciones falsas, se puso en marcha una operaci&oacute;n que situar&iacute;a a estas cuatro personas en el punto de mira&rdquo;, defienden, alegando que desde el sal&oacute;n de juego tras la protesta no se realiz&oacute; ninguna denuncia contra ning&uacute;n activista en concreto y que fue tiempo despu&eacute;s cuando ya se dieron los nombres de los cuatro activistas encausados y se abri&oacute; el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el cambio de declaraci&oacute;n, es la Polic&iacute;a Nacional la que investiga el caso que lleva a detener, el 22 de julio de 2021, a los cuatro activistas, que fueron liberados despu&eacute;s. &ldquo;Los acusados declararon por primera vez en noviembre de 2021 y, en mayo de 2022, el juez desestim&oacute; el caso, argumentando que no exist&iacute;an pruebas suficientes para condenar a nadie. La acusaci&oacute;n particular interpuso un recurso de apelaci&oacute;n, pero un segundo juez decidi&oacute; desestimarlo de nuevo por las mismas razones. Sin embargo, la acusaci&oacute;n particular apel&oacute; por segunda vez y, posteriormente, un tercer juez decidi&oacute; ir a juicio. No obstante, una vez fijada la fecha del juicio, la Fiscal&iacute;a decidi&oacute; retirarse del caso, argumentando tambi&eacute;n que no exist&iacute;an pruebas suficientes&rdquo;, detallan a este peri&oacute;dico desde la plataforma ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Han lanzado una absurda petici&oacute;n de castigo. La acusaci&oacute;n pide una multa de 112.400 euros por 32 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por participar presuntamente en varias iniciativas de protesta. Esto es una barbaridad. Tenemos que hacer frente a esta situaci&oacute;n. No hacer nada no es una opci&oacute;n, est&aacute; en juego el futuro de cuatro ciudadanos de Sopela v&iacute;ctimas de un montaje policial. Por eso, hasta el juicio pondremos en marcha toda una din&aacute;mica social que tenga como objetivo socializar la cuesti&oacute;n y tejer solidaridad&rdquo;, sostienen desde Sopelako 4ekin 1, que han convocado una movilizaci&oacute;n social este 31 de enero a las 12.30 horas en Sopela. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de la localidad vizca&iacute;na, gobernado por EH Bildu, consideran que las peticiones de la acusaci&oacute;n particular son &nbsp;&ldquo;especialmente severas&rdquo; y generan &ldquo;una situaci&oacute;n de notable incertidumbre personal y social para las personas encausadas y sus entornos familiares y comunitarios, m&aacute;s si cabe, cuando desde la Fiscal&iacute;a se han retirado todas las acusaciones&rdquo;. &ldquo;Como responsables de una instituci&oacute;n p&uacute;blica cercana a la ciudadan&iacute;a, el equipo de gobierno no puede permanecer ajeno al impacto humano y social que este tipo de procedimientos conlleva, ni a la preocupaci&oacute;n que suscitan en la comunidad local&rdquo;, defienden en un comunicado en el que tambi&eacute;n insisten en que seguir&aacute;n &ldquo;con atenci&oacute;n la evoluci&oacute;n de este caso, desde una posici&oacute;n de responsabilidad institucional y cercan&iacute;a&rdquo; con los vecinos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cuatro-activistas-enfrentan-ocho-anos-carcel-protestar-salon-juegos-sopela-montaje-policial_1_12947730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 21:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro activistas se enfrentan a ocho años de cárcel por protestar contra un salón de juegos en Sopela: "Es un montaje policial"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Activistas,Activismo,Justicia,Juicios,Juego,Juegos,Ludopatía,Protestas,Protestas sociales,Protestas ciudadanas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco años de lucha por la regularización: la intrahistoria del movimiento liderado por migrantes que lo consiguió]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cinco-anos-lucha-regularizacion-intrahistoria-movimiento-liderado-migrantes-consiguio_1_12952539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/894304ca-5f8d-4eb7-b2e0-05a9d9ff73e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco años de lucha por la regularización: la intrahistoria del movimiento liderado por migrantes que lo consiguió"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo que impulsó la ILP está formado exclusivamente por personas migrantes. Los activistas que conforman la primera línea conocen bien lo que pedían: vivieron años sin papeles y trabajaron como empleadas domésticas, manteros, jornaleros, cocineras o camareras. </p><p class="subtitle">Los migrantes sin papeles que se acogerán a la regularización: “Por fin podremos trabajar dignamente”</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a a&uacute;n asimilaba los efectos del Estado de alarma y el r&iacute;gido confinamiento decretado durante la pandemia del coronavirus, cuando Edith Esp&iacute;nola recib&iacute;a preocupantes mensajes de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/trabajadores-sumergida-gobierno-pedimos-regularizacion_1_2258549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajadoras internas sin papeles</a> a las que apoyaba desde su organizaci&oacute;n. Lamine Sarr repart&iacute;a alimentos entre las casas de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/manteros-manta-calle-organizados_1_5873134.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compa&ntilde;eros manteros</a> que, sin poder salir a la calle, hab&iacute;an perdido el poco sustento que obten&iacute;an d&iacute;a a d&iacute;a de la venta ambulante. Seydou Diop recorr&iacute;a los asentamientos de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/pandemia-obliga-espana-corregir-deplorables-condiciones-historicas-temporeros-inmigrantes_1_6133727.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temporeros de Huelva</a> para denunciar las condiciones de hacinamiento que les imped&iacute;a cumplir con la exigida distancia social. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la declaraci&oacute;n del Estado de alarma, el Gobierno aseguraba que su plan social ante la emergencia del coronavirus &ldquo;no dejaba a nadie atr&aacute;s&rdquo;, pero cientos de miles de personas en Espa&ntilde;a no se sent&iacute;an parte de ese &ldquo;nadie&rdquo;. Y decenas de activistas migrantes y racializados decidieron unirse y exigir una soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa preocupaci&oacute;n, esa situaci&oacute;n de vulnerabilidad extra sufrida por todas las personas sin papeles a las que el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez dej&oacute; atr&aacute;s durante la pandemia &mdash;nunca les llegaron las ayudas sociales ligadas al coronavirus&mdash;, conform&oacute; los primeros coletazos de un movimiento que, semanas despu&eacute;s, ser&iacute;a bautizado con un nombre directo y conciso: Regularizaci&oacute;n YA. Un movimiento autoorganizado y formado &uacute;nicamente por personas migrantes que se marc&oacute; un objetivo: conseguir una regularizaci&oacute;n extraordinaria para todas las personas que en ese momento viv&iacute;an en Espa&ntilde;a en situaci&oacute;n irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No lo lograron entonces, pero no pararon de salir a la calle, patear todo el Estado para conseguir firmas, hablar con los medios, negociar con quien hiciese falta y gritar sus exigencias en cualquier espacio al que fuesen invitadas.&nbsp;M&aacute;s de cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el Consejo de Ministros ha <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-inicia-tramites-regularizacion-extraordinaria-migrantes-reforzamos-modelo-basado-derechos-humanos_1_12939043.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iniciado los primeros tr&aacute;mites de un proceso de regularizaci&oacute;n</a> amplio con unas condiciones pactadas con el Movimiento Regularizaci&oacute;n YA, gracias a un acuerdo entre Podemos y el Gobierno. De ser aprobado bajo los requisitos recogidos en el borrador actual, ser&aacute; el primer proceso de regularizaci&oacute;n de la historia nacido de un movimiento de base, conformado exclusivamente por personas migrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante todo este tiempo, el movimiento ha tenido momentos en los que ha estado formado por cientos de personas y otros en los que los varapalos del Gobierno y de los partidos pol&iacute;ticos de la derecha, la dilatada burocracia y el bloqueo institucional acabaron por rebajar el n&uacute;mero de integrantes a unas decenas. Quienes lo han conformado son activistas antirracistas que tambi&eacute;n han sufrido los efectos de la pol&iacute;tica de extranjer&iacute;a, del racismo y de la precariedad ligada a muchos procesos migratorios. Son o fueron empleadas dom&eacute;sticas, manteros, trabajadoras de la hosteler&iacute;a, temporeros en el campo, prostitutas, repartidores... Y, los representantes que han estado en la primera l&iacute;nea, los rostros que hemos visto defender la medida en los medios de comunicaci&oacute;n y se han sentado a negociar con formaciones de distinto color pol&iacute;tico, saben lo que es vivir sin papeles en Espa&ntilde;a: todas ellas han pasado un tiempo en el pa&iacute;s en situaci&oacute;n irregular. 
    </p><p class="article-text">
        Si han insistido tanto, si no han parado de gritar cuando nadie parec&iacute;a escuchar, si han encontrado la grieta por la que impulsar la medida, es porque saben de lo que hablan. Cada uno de sus lemas, cada uno de sus argumentos, les atraviesa. &ldquo;Lo conseguimos por pesadas&rdquo;, dice entre risas Edith Esp&iacute;nola, una de las portavoces del movimiento, representante de las mujeres trabajadoras dom&eacute;sticas sin papeles. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha salido por esa insistencia. No &iacute;bamos a permitir soltarlo. &Eacute;ramos muchos y nos quedamos las activistas m&aacute;s pesadas, m&aacute;s tercas, porque creemos que este proceso va a beneficiar no solo la vida de personas que se regularizan, tambi&eacute;n va a mejorar econ&oacute;mica de todo el pa&iacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade, la tambi&eacute;n miembro de SEDOAC, organizaci&oacute;n en defensa a los derechos de las empleadas del hogar, sector en el que trabaj&oacute; durante sus primeros a&ntilde;os en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Edith Espínola, representante de las trabajadoras domésticas en el movimiento Regularización YA, habla en una concentracion para exigir la regularizacion"
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                Edith Espínola, representante de las trabajadoras domésticas en el movimiento Regularización YA, habla en una concentracion para exigir la regularizacion                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Las primeras reuniones&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La pandemia estaba afectando especialmente a las personas sin papeles, muchas trabajaban de forma irregular en los sectores considerados &ldquo;esenciales&rdquo;, aquellos que no pararon en el confinamiento, no podr&iacute;an acceder a ning&uacute;n tipo de ayuda del plan de choque del Gobierno. Distintos colectivos empezaron a denunciar el abandono de las personas sin papeles. &ldquo;Entendimos que no pod&iacute;amos ir cada colectivo por separado y convocamos una reuni&oacute;n&rdquo;, apunta Esp&iacute;nola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n era marzo de 2020 cuando fue convocada una reuni&oacute;n por videollamada. Silvana Cabrera, otra de las portavoces del Movimiento, activista boliviana y trabajadora en el sector de la hosteler&iacute;a, recuerda conectarse desde su pa&iacute;s de origen, donde le pill&oacute; el confinamiento durante una visita para cuidar a su padre tras una operaci&oacute;n. &ldquo;&Eacute;ramos 80 o 90 personas de colectivos de todo el territorio, muchas sin conocernos, poniendo en com&uacute;n lo que estaba pasando. &Eacute;ramos riders, gente de la manta, jornaleras, empleadas dom&eacute;sticas, trabajadoras de la hosteler&iacute;a&hellip; &rdquo;, describe la mujer, quien combina su militancia por los derechos humanos con su empleo en un restaurante. &ldquo;Ten&iacute;amos reuniones de cinco o seis horas para construir algo entre todas. El confinamiento nos ayud&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/papeles-colectivos-migrantes-marchan-exigir-regularizacion-masiva_1_6114622.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a reunir a mucha gente</a> que ten&iacute;a el tiempo necesario para sacarlo adelante&rdquo;, a&ntilde;ade la activista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a una soluci&oacute;n principal para todas esas situaciones que alarmaban a los colectivos reunidos: un proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria. Sin papeles, continuar&iacute;a la vulnerabilidad de todas las personas que motivaban sus denuncias. Era su situaci&oacute;n de irregularidad la que las exclu&iacute;a del sistema en un momento en que se evidenciaba con a&uacute;n m&aacute;s crudeza. &ldquo;Hicimos un grupo de Telegram con un sinf&iacute;n de gente&rdquo;, recuerda Esp&iacute;nola, empezaron a dise&ntilde;ar las campa&ntilde;as en redes sociales y decidieron una de sus primeras acciones: enviar una carta al presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez; y al entonces vicepresidente, Pablo Iglesias.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Debates internos: migrantes, primera l&iacute;nea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para salir todas de esta crisis sanitaria tenemos que hacerlo todas juntas, en igualdad de condiciones. No podemos seguir en este limbo vital y administrativo&rdquo;, rezaba la misiva, firmada por un centenar de colectivos. En aquel momento las organizaciones participantes estaban compuestas por personas migrantes y espa&ntilde;olas, pero los debates internos entre los distintos colectivos giraban en torno a la importancia de concentrar las portavoc&iacute;as y la labor de incidencia pol&iacute;tica directa, la primera l&iacute;nea del movimiento, en personas migrantes y racializadas. No sent&oacute; bien a todos, principalmente a las organizaciones conformadas por mayor&iacute;a de personas espa&ntilde;olas y blancas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo una separaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Esp&iacute;nola. &ldquo;Desde el principio tuvimos claro que el sujeto pol&iacute;tico ten&iacute;a que ser la persona migrante. Nos encanta que nos acompa&ntilde;en aliados blancos, pero ten&iacute;an que entender que tengo voz, tengo unas capacidades, resiliencia, resistencia y reivindicaci&oacute;n&rdquo;, explica la ex trabajadora dom&eacute;stica. En esa b&uacute;squeda de representaci&oacute;n de las problem&aacute;ticas que denunciaban, decidieron que las portavoces no solo deb&iacute;an ser migrantes o racializadas, sino que ten&iacute;an que ser personas hubiesen sufrido los efectos de vivir en Espa&ntilde;a sin papeles.&nbsp;&ldquo;Para las personas sin documentaci&oacute;n era peligroso ser portavoces, por lo que decidimos que al menos quienes fuesen las representantes hubiesen pasado por esa situaci&oacute;n&rdquo;, apunta Esp&iacute;nola. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las seleccionadas, quien dio un paso adelante para ejercer la portavoc&iacute;a, fue Silvana Cabrera. Como trabajadora en la hosteler&iacute;a, representar&iacute;a que todas las personas migrantes empleadas sin papeles en el sector. Otra de ellas fue Edith Esp&iacute;nola, para poner el cuerpo por todas las empleadas dom&eacute;sticas, muchas internas. La paraguaya migr&oacute; a Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 2000. Tras su llegada en avi&oacute;n, una vez expirado su visado de turista, se qued&oacute; sin papeles. La ley imped&iacute;a solicitar una autorizaci&oacute;n de residencia por arraigo hasta poder demostrar haber vivido en el pa&iacute;s durante tres a&ntilde;os y presentar un contrato de trabajo. Cumplido el plazo,&nbsp;la activista tuvo que viajar a su pa&iacute;s por razones personales, lo que le coloc&oacute; de nuevo el contador a cero. Regres&oacute; y la Ley de Extranjer&iacute;a la oblig&oacute; a volver a empezar hasta alcanzar un total de seis a&ntilde;os sin papeles, trabajando en los cuidados como empleada interna y externa, y en los servicios de limpieza. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos tambi&eacute;n estaban Lamine Sarr, portavoz del Sindicato de Manteros de Barcelona quien vivi&oacute; durante a&ntilde;os sin papeles y sobrevivi&oacute; gracias a la venta ambulante; Seydou Diop, activista senegal&eacute;s y jornalero en el campo onubense durante a&ntilde;os; o Victoria Columba, activista de origen argentino, que migr&oacute; a Barcelona en la d&eacute;cada de los 2000 y, tras pasar una temporada en situaci&oacute;n irregular, logr&oacute; obtener la documentaci&oacute;n, precisamente, en la regularizaci&oacute;n aprobada por Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero en el a&ntilde;o 2005.
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                Una reunión informal de parte del colectivo en uno de sus encuentros en Madrid.                            </span>
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        La labor de incidencia entonces se centraba en presionar al Gobierno para aprobar la regularizaci&oacute;n apelando a la pandemia, pero el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez no ced&iacute;a. Su entonces ministro de Migraciones, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, se mostr&oacute; en varias ocasiones <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-descarta-regularizacion-masiva-inmigrantes-pese-presion-unidas_1_6092741.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en contra de la aprobaci&oacute;n</a> de dar los papeles de forma generalizada, e insist&iacute;a constantemente en hacerlo &ldquo;caso a caso&rdquo;. Como justificaci&oacute;n, lleg&oacute; a decir que la medida contradec&iacute;a el marco legal europeo, un argumento falso, utilizado recientemente por el PP y Vox. La Comisi&oacute;n Europea aclar&oacute; entonces, como ha vuelto a hacerlo esta semana, que los Estados miembros tienen la competencia para decidir sobre la situaci&oacute;n administrativa de las personas que ya viven en su territorio.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">PNL: obligar a los partidos a posicionarse</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Al Gobierno no le mov&iacute;amos un m&uacute;sculo&rdquo;, critica Esp&iacute;nola. Ante la negativa del Gobierno espa&ntilde;ol a la <a href="https://regularizacionya.com/3d-flip-book/carta-al-gobierno-2020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a> enviada en abril de 2020, durante la etapa inicial del confinamiento, el movimiento apunt&oacute; hacia el Congreso. Quer&iacute;an entrar en el Parlamento, introducir el tema en agenda y forzar a los partidos pol&iacute;ticos a posicionarse sobre su propuesta. La f&oacute;rmula seleccionada: una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/migrantes-papeles-congreso-regularizacion-queremos_1_6054214.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proposici&oacute;n No de Ley</a> (PNL), para empujar a los diputados a debatir sobre la regularizaci&oacute;n extraordinaria. El texto, creado de forma &iacute;ntegra por la plataforma&nbsp;fue &iacute;ntegramente redactada por colectivos migrantes, organizaciones antirracistas y la Coordinadora Obrim Fronteres y fue registrada en el Congreso en junio de 2020 por Unidas Podemos, ERC, EH Bildu, Comprom&iacute;s, M&aacute;s Pa&iacute;s-EQUO y la CUP, entre otras formaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2020, el Congreso rechaz&oacute; la PNL con votos en contra de PSOE, PP, Vox, Ciudadanos y PNV. &ldquo;En septiembre, despu&eacute;s del fin del confinamiento y tras el rev&eacute;s con la proposici&oacute;n no de ley, la gente se desinfl&oacute;. Muchas compa&ntilde;eras, al no tener ya tiempo para dedicarse tanto a la campa&ntilde;a, se fue yendo del movimiento&rdquo;, recuerda Silvana Cabrera.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Recogida de firmas: ILP</h2><p class="article-text">
        Tras un tiempo para recolocar su estrategia, volvieron a intentar regresar al Congreso. Quer&iacute;an hacerlo por la puerta grande, pese al descenso de manos en la plataforma. &ldquo;Decidimos ir a por una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), el &uacute;nico mecanismo que ten&iacute;amos de democracia directa&rdquo;, dice Cabrera. Para conseguir presentar su propuesta legislativa de regularizaci&oacute;n extraordinaria como colectivo social deb&iacute;an recolectar m&aacute;s de 500.000 firmas. Tras la redacci&oacute;n del texto, surg&iacute;a un nuevo reto; peinar las calles en busca de firmas de ciudadanos espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue un trabajo tit&aacute;nico&rdquo;, recuerda la activista boliviana. La estrategia implic&oacute; levantar desde cero una estructura estatal para llegar a todo el territorio en busca de apoyos: &ldquo;Creamos 18 comit&eacute;s en todo el territorio y un grupo motor para coordinarlo todo&rdquo;. La recogida de r&uacute;bricas se sostuvo casi exclusivamente sobre el trabajo militante de personas migrantes y racializadas, muchas de ellas en situaci&oacute;n administrativa irregular. &ldquo;Era muy gr&aacute;fico: personas sin papeles pidiendo una firma y el DNI a personas espa&ntilde;olas que ya ten&iacute;an derechos&rdquo;, explica Cabrera. 
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                    alt="Grupo de personas recoge firmas para exigir la regularizacion de migrantes"
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                Grupo de personas recoge firmas para exigir la regularizacion de migrantes                            </span>
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        En la calle, el desgaste fue constante. &ldquo;Nos encontr&aacute;bamos con Vox en muchas plazas&rdquo;, relata la portavoz del colectivo, que participaba en el comit&eacute; de Valencia. Recuerda varios episodios de violencia: &ldquo;Una compa&ntilde;era en situaci&oacute;n irregular fue agredida mientras recog&iacute;a firmas. Le dijeron que ella no ten&iacute;a que pedir firmas, le rompieron los pliegos, la agredieron, fuimos a denunciar, pero qued&oacute; en nada&rdquo;, dice con rabia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades y la violencia eran contrarrestadas con otras muchas respuestas de apoyo. &ldquo;Nos sorprendi&oacute; la cantidad de firmas y la red que se cre&oacute; con gente que nunca hab&iacute;a militado&rdquo;, dice Esp&iacute;nola. Todo se hizo sin apenas recursos: &ldquo;No hab&iacute;a presupuesto, era gente dejando su vida personal y laboral&rdquo;, subraya. Ana Guti&eacute;rrez Fajardo, activista ecuatoriana y miembro del movimiento desde la retaguardia, se volc&oacute; en la recogida de firmas en Valencia. Recuerda aquellos d&iacute;as dedicados a convencer a ciudadanos espa&ntilde;oles de la importancia de dar los papeles a cientos de miles de personas. 
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Algunas respuestas me desgastaban, sent&iacute;a que de forma sistem&aacute;tica cuestionaban mi presencia en Espa&ntilde;a y de otras tantas compa&ntilde;eras&rdquo;, admite Guti&eacute;rrez. &ldquo;Pero tambi&eacute;n fue muy emocionante: contar firmas, comprobar si eran v&aacute;lidas&hellip; sentir que lleg&aacute;bamos. O esos momentos en que ve&iacute;as que una persona no ten&iacute;a claro apoyar una regularizaci&oacute;n pero, al escuchar nuestros argumentos, cambiaba de opini&oacute;n&rdquo;.
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                    alt="Varios integrantes del movimiento, entre ellos Silvana Cabrera, Edith Espínola y Victoria Columba, en el Congreso tras presentar ante la Comisión de Trabajo la ILP."
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            <span class="title">
                Varios integrantes del movimiento, entre ellos Silvana Cabrera, Edith Espínola y Victoria Columba, en el Congreso tras presentar ante la Comisión de Trabajo la ILP.                            </span>
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        La entrega de las firmas en el Congreso se vivi&oacute; como un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;El d&iacute;a que llevamos las cajas fue brutal, un d&iacute;a de felicidad absoluta despu&eacute;s de tanto desgaste&rdquo;, recuerda Cabrera. M&aacute;s de 600.000 apoyos avalaron una reivindicaci&oacute;n impulsada desde abajo. &ldquo;Esto es el resultado de la organizaci&oacute;n de personas migrantes y racializadas que saben lo que es estar sin papeles&rdquo;, concluye Guti&eacute;rrez Fajardo con orgullo. &ldquo;Nos unimos much&iacute;sima gente, fue muy emocionante. Lo hab&iacute;amos conseguido despu&eacute;s de meses de much&iacute;simo trabajo, en los que pensamos que no lleg&aacute;bamos. Pero hab&iacute;amos entrado al Congreso con el respaldo de m&aacute;s de 600.000 firmas&rdquo;, dice Esp&iacute;nola.
    </p><h2 class="article-text">El debate en el Congreso y la sorpresa del PP</h2><p class="article-text">
        Una vez registrada en el Congreso, lleg&oacute; el momento de defenderla. Parte de las mismas personas que hab&iacute;an recorrido distintos puntos de Espa&ntilde;a para recoger firmas se dentaron frente a los diputados de todas las formaciones para explicar con datos, argumentos y desde la propia experiencia por qu&eacute; era importante su respaldo a la regularizaci&oacute;n. Entre ellas estaba Esp&iacute;nola y el portavoz del Sindicato de Manteros de Barcelona, Lamine Sarr. Estuvieron apoyados por la Fundaci&oacute;n PorCausa, responsable del estudio Esenciales que daba cifras del impacto econ&oacute;mico positivo del proceso planteado. 
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            </figure><p class="article-text">
        Cuando echan la vista atr&aacute;s, todas las integrantes del movimiento menciona un d&iacute;a: 9 de abril de 2024, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/congreso-apoyara-iniciativa-popular-regularizar-cientos-miles-migrantes-viven-espana_1_11273877.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el d&iacute;a de la votaci&oacute;n</a> de la toma en consideraci&oacute;n de la iniciativa. Esp&iacute;nola y Cabrera presenciaron el debate en el hemiciclo, junto al resto de representantes del movimiento.  Estaban nerviosas, cuentan, no ten&iacute;an garantizados los votos y depend&iacute;an de la posici&oacute;n del Partido Popular.  &ldquo;Votos a favor: 310, Votos en contra: 33. Abstenciones: ninguna. Queda aprobada la toma en consideraci&oacute;n de la proposici&oacute;n de ley&rdquo;, recuerdan escuchar las activistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos abrazamos, lloramos, est&aacute;bamos en shock porque no pod&iacute;amos creer que avanzaba&rdquo;, dice Cabrera. Edith recuerda estar en los pasillos del Congreso atendiendo una entrevista con una radio estatal cuando escuch&oacute; la ovaci&oacute;n. Sali&oacute; corriendo a encontrarse con sus compa&ntilde;eras. &ldquo;Fue un d&iacute;a de felicidad absoluta&rdquo;, resume la paraguaya. 
    </p><p class="article-text">
        Esa noche volvieron orgullosas al piso que sol&iacute;an alquilar todas las representantes del Movimiento cuando se reun&iacute;an en Madrid. &ldquo;Despu&eacute;s de tanto trabajo, llegamos reventadas, comimos una pizza y est&aacute;bamos todas en pijama celebr&aacute;ndolo. Fue muy emotivo&rdquo;, recuerda Cabrera. Era la primera evidencia tangible de que los a&ntilde;os de organizaci&oacute;n y trabajo pod&iacute;an llegar a traducirse en una pol&iacute;tica concreta. 
    </p><h2 class="article-text">Bloqueo y nuevo plan</h2><p class="article-text">
        La alegr&iacute;a se vio pronto ensombrecida. La ILP qued&oacute; atrapada en un limbo pol&iacute;tico. Durante meses, apenas hab&iacute;a novedades mientras el texto cog&iacute;a polvo en un caj&oacute;n. &ldquo;Ya con much&iacute;sima desconfianza, ve&iacute;amos que los partidos no nos daban apoyo suficiente, no recib&iacute;amos contestaci&oacute;n a veces de los correos&rdquo;, relata Cabrera. &ldquo;En el Congreso no avanzaba, estaba bloqueado&hellip; los partidos pol&iacute;ticos se pisaban entre ellos, buscaban alcanzar un &eacute;xito propio, como una pelea de escuela y no pensaban en los derechos de las personas&rdquo;, describe Esp&iacute;nola.&nbsp;Empezaron a ver imposible un acuerdo entre las distintas formaciones. 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de salvar la medida llev&oacute; al movimiento a replantear su estrategia. Ante el fracaso del consenso parlamentario, Regularizaci&oacute;n YA apost&oacute; por un nuevo objetivo: la medida pod&iacute;a aprobarse por decreto, sin necesidad de tener la luz verde del Congreso, por lo que se centraron en encontrar una f&oacute;rmula para convencer al Gobierno. Esp&iacute;nola recuerda que se reforz&oacute; el di&aacute;logo directo con Podemos: &ldquo;El traspaso de competencias sobre inmigraci&oacute;n a Catalunya fue una desenmascarada total. Podemos nos pregunt&oacute; qu&eacute; pens&aacute;bamos sobre el traspaso y les dijimos que  no est&aacute;bamos de acuerdo, pero vimos una grieta de luz en ese contexto&rdquo;, reconoce. El colectivo confirma que la negociaci&oacute;n sobre los presupuestos y la posici&oacute;n de Podemos con respecto al traspaso de competencias a Catalunya fue un elemento clave para acelerar el proceso. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de diciembre todo se aceler&oacute;, confirman varios miembros de Regularizaci&oacute;n YA: &ldquo;Fueron semanas revisando borradores, muchas horas&hellip; no tenemos un equipo jur&iacute;dico, tiramos de alianzas, de abogadas de extranjer&iacute;a, de conocimientos colectivos&rdquo;, recuerda la activista boliviana. Cabrera, como muchas otras integrantes del movimiento, no tiene conocimientos jur&iacute;dicos, pero les toc&oacute; aprender: &ldquo;Leyendo y leyendo una y otra vez, preguntando dudas, incluso viendo tutoriales de YouTube, lo &iacute;bamos sacando&rdquo;, comenta entre risas. 
    </p><p class="article-text">
         En las &uacute;ltimas semanas, el intercambio de borradoras fue constante, hasta alcanzar un texto consensuado de una regularizaci&oacute;n con garant&iacute;as por la que apostaban. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Ya est&aacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Recuerdan las palabras de Victoria Columba, otra de las portavoces del movimiento, en una videollamada celebrada el fin de semana pasado. &ldquo;Ya est&aacute;. Va a salir&rdquo;, anunci&oacute; a sus compa&ntilde;eras tras su &uacute;ltima conversaci&oacute;n con miembros de Podemos. &ldquo;No lleg&aacute;bamos a cre&eacute;rnoslo, pero poco a poco vimos que era cierto, lloramos, era muy fuerte&rdquo;, indica Esp&iacute;nola, quien junto al resto se prepar&oacute; para viajar a Madrid para presenciar el acto en que Podemos iba a anunciar el acuerdo. La alegr&iacute;a fue contenida, consciente de que la letra peque&ntilde;a y la implementaci&oacute;n ser&iacute;an el siguiente desaf&iacute;o: &ldquo;Hasta que no lo veamos no lo creemos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa noche, Ana Fajardo, en Valencia, no pod&iacute;a dormir. &ldquo;No pod&iacute;a dormir, ten&iacute;a la cabeza dando vueltas&hellip; pensando en cada una de las personas migrantes que conozco a las que le iba a beneficiar. En c&oacute;mo les iba a cambiar la vida esto. Les hab&iacute;amos dicho que iba a salir, y por fin era real&rdquo;, recuerda. Silvana Cabrera pensaba en las personas sin papeles a las que hab&iacute;a acompa&ntilde;ado durante a&ntilde;os: &ldquo;Imaginar a esas personas que van a poder trabajar con tranquilidad, que sus hijos van a tener algo m&aacute;s de seguridad&hellip; eso te atraviesa el alma. Todo el cansancio que llev&aacute;bamos, vale la pena por esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquel piso compartido donde volvieron a pasar una noche m&aacute;s de alegr&iacute;a en Madrid, entre documentos y mensajes que no dejaban de llegar, las portavoces a&uacute;n no asum&iacute;an que ya estaba, que iba a salir. El d&iacute;a siguiente, las portavoces dieron una rueda de prensa mientras la ministra de Migraciones, Elma Saiz, anunciaba tras el Consejo de Ministros el inicio de la tramitaci&oacute;n de la ansiada regularizaci&oacute;n de migrantes. Las representantes del colectivo, ojerosas y desfondadas, recordaban la importancia de la medida para cientos de miles de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Saben que su trabajo a&uacute;n no ha acabado. La normativa a&uacute;n no se ha aprobado y podr&iacute;a llegar a cambiar alguno de sus aspectos durante los tr&aacute;mites pendientes o la revisi&oacute;n del Ministerio del Interior. Tambi&eacute;n se preparan para su puesta en pr&aacute;ctica, para intentar que llegue a todas aquellas personas que cumplan los requisitos y, que ahora s&iacute;, nadie se quede atr&aacute;s. &ldquo;Estaremos vigilantes. Seguiremos siendo pesadas&rdquo;, concluye Esp&iacute;nola. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cinco-anos-lucha-regularizacion-intrahistoria-movimiento-liderado-migrantes-consiguio_1_12952539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 21:20:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco años de lucha por la regularización: la intrahistoria del movimiento liderado por migrantes que lo consiguió]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Racismo,Condiciones laborales,Activismo,Trabajo,Trabajo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de cuarenta mujeres se unen para crear un calendario que pone en valor el papel de las activistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/cuarenta-mujeres-unen-crear-calendario-pone-papel-activistas_1_12944457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e6eb5bb-4b08-42d3-bde4-ac49260b89f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de cuarenta mujeres se unen para crear un calendario que pone en valor el papel de las activistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical se ha puesto en valor la trayectoria del proyecto 'Calendario de la mujer', que se edita de forma ininterrumpida desde el año 2005, llegando este año a los 67.000 ejemplares</p><p class="subtitle">EMPRENDE A DIARIO - Proyecto 'Trajineras': cómo fomentar el empleo y el arraigo de jóvenes y mujeres en el medio rural</p></div><p class="article-text">
        Poner en valor a las mujeres activistas, aquellas que han sido &ldquo;clave&rdquo; en la defensa de los derechos y en la transformaci&oacute;n social desde distintos &aacute;mbitos. Es lo que pretenden desde el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Ense&ntilde;anza de Castilla-La Mancha (STE-CLM) y la Organizaci&oacute;n de Mujeres de la Confederaci&oacute;n Intersindical (STAS y STE) a trav&eacute;s del 'Calendario de la Mujer 2026'.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo elaborado por m&aacute;s de 40 mujeres del sindicato, que incluye propuestas did&aacute;cticas para todas las edades y que giran en torno a las mujeres que aparecen en el calendario y &ldquo;est&aacute;n dise&ntilde;adas para facilitar el trabajo educativo en los centros&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n en Toledo, han participado como ponentes: Sonia Blanco Esquivias, responsable de la Organizaci&oacute;n de Mujeres de la Confederaci&oacute;n Intersindical, y M&oacute;nica Mu&ntilde;oz Montejano, responsable del &Aacute;rea de Comunicaci&oacute;n y Publicaciones de la Confederaci&oacute;n Intersindical. Asimismo, han intervenido Fefi Cas&aacute;s, responsable del &Aacute;rea de la Mujer de STE-CLM, y Lourdes Espinosa, responsable del &Aacute;rea de la Mujer de STE Ciudad Real.
    </p><p class="article-text">
        Las intervinientes han destacado que esta edici&oacute;n del calendario, titulada &lsquo;Mujeres activistas: tiempo de mujeres, mujeres en el tiempo&rsquo;, pretende reconocer el papel de las mujeres que luchan y transforman la sociedad. En este sentido, han hecho hincapi&eacute; en que &ldquo;la igualdad no es un complemento, sino una condici&oacute;n imprescindible para una sociedad democr&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Organizaci&oacute;n de Mujeres de la Confederaci&oacute;n Intersindical se ha puesto en valor la trayectoria de este proyecto, que se edita de forma ininterrumpida desde el a&ntilde;o 2005; este a&ntilde;o con m&aacute;s de 67.000 ejemplares. &ldquo;Cada edici&oacute;n del calendario busca rescatar y visibilizar el trabajo de mujeres que han sido fundamentales en distintos &aacute;mbitos de la historia y que siguen siendo referentes para las nuevas generaciones&rdquo;, ha se&ntilde;alado Fefi Cas&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Lourdes Espinosa ha destacado el car&aacute;cter pedag&oacute;gico del calendario y su utilidad en el &aacute;mbito educativo. &ldquo;Este material permite trabajar la igualdad y la coeducaci&oacute;n en las aulas a partir de historias reales, fomentando la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica y el respeto desde edades tempranas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Activistas como Amparo Carvajal de Le&oacute;n o Ang&eacute;lica Velasco</h2><p class="article-text">
        El calendario recoge ejemplos de mujeres activistas que han desarrollado su labor en campos tan diversos como el medio ambiente y la defensa de los derechos humanos, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la presentaci&oacute;n del calendario ha tenido lugar el 28 de enero, una fecha especialmente simb&oacute;lica. Ese mismo d&iacute;a, en 1939, naci&oacute; Amparo Carvajal de Le&oacute;n, destacada defensora de los derechos humanos en Bolivia; el 28 de enero de 1986 naci&oacute; en Valladolid Ang&eacute;lica Velasco, referente del ecofeminismo; y en 2022 se public&oacute; el libro 'Mujeres que transforman el mundo', en el que aparece Hazel Morgan, activista de Ibiza. Estas efem&eacute;rides refuerzan el sentido y el enfoque de esta edici&oacute;n, centrada en mujeres que han marcado y siguen marcando el tiempo desde el compromiso y la acci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/cuarenta-mujeres-unen-crear-calendario-pone-papel-activistas_1_12944457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 18:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de cuarenta mujeres se unen para crear un calendario que pone en valor el papel de las activistas]]></media:title>
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