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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gentrificación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/gentrificacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gentrificación]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[What's Up, Bunny?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/what-s-up-bunny_132_13277581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9faab28-5229-46a3-87ef-b528e7992774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1652y583.jpg" width="1200" height="675" alt="What&#039;s Up, Bunny?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El problema sería esperar que un artista global, convertido en una de las mayores industrias culturales del planeta, pueda situarse realmente fuera de las dinámicas económicas que hacen posible su éxito"</p></div><p class="article-text">
        Leo que Bad Bunny canta <a href="https://www.xataka.com/musica/bad-bunny-canta-gentrificacion-turistificacion-su-gira-ha-subido-29-precio-hoteles-madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra la gentrificaci&oacute;n y la turistificaci&oacute;n</a>, pero su gira ha subido un 29% el precio de los hoteles en Madrid. Un artista globalizado que denuncia la gentrificaci&oacute;n, la expulsi&oacute;n de residentes y la mercantilizaci&oacute;n de los territorios genera, al mismo tiempo, un acontecimiento que contribuye a encarecer el alojamiento, intensifica los flujos tur&iacute;sticos y moviliza enormes cantidades de capital. &iexcl;Qu&eacute; paradoja! O no. Lo parad&oacute;jico es pensar que Bad Bunny canta contra el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el hecho de que los hoteles suban de precio durante unos conciertos no equivale exactamente a un proceso de gentrificaci&oacute;n, que implica transformaciones duraderas del mercado inmobiliario, sustituci&oacute;n de poblaci&oacute;n residente y reconfiguraci&oacute;n social de los barrios. Pero s&iacute; forma parte de la misma l&oacute;gica de ciudad convertida en plataforma de consumo y atracci&oacute;n de visitantes. Los grandes conciertos, congresos, eventos deportivos o festivales participan de una econom&iacute;a urbana que trata el territorio como recurso competitivo. En Bilbao empezamos a saber mucho de esto.
    </p><p class="article-text">
        Desde siempre el capitalismo ha demostrado una extraordinaria capacidad para absorber las cr&iacute;ticas dirigidas contra &eacute;l y convertirlas en mercanc&iacute;a. La rebeld&iacute;a, la autenticidad, la denuncia social o la reivindicaci&oacute;n de identidades subalternas no quedan necesariamente fuera del mercado; al contrario, con frecuencia se transforman en productos altamente rentables. La cr&iacute;tica se consume, la disidencia se convierte en espect&aacute;culo y el propio capitalismo cultural necesita constantemente narrativas de transgresi&oacute;n para renovarse. Como analizaron Luc Boltanski y &Egrave;ve Chiapello en 'El nuevo esp&iacute;ritu del capitalismo', una parte importante de la cr&iacute;tica social y art&iacute;stica de los a&ntilde;os sesenta y setenta fue incorporada por el propio capitalismo para legitimarse y reinventarse.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el problema no es que Bad Bunny denuncie la gentrificaci&oacute;n mientras su gira produce efectos gentrificadores. El problema ser&iacute;a esperar que un artista global, convertido en una de las mayores industrias culturales del planeta, pueda situarse realmente fuera de las din&aacute;micas econ&oacute;micas que hacen posible su &eacute;xito. Su figura es inseparable de una compleja maquinaria de plataformas digitales, promotoras, aerol&iacute;neas, cadenas hoteleras, patrocinadores y mercados globales del entretenimiento. Por eso la pregunta sociol&oacute;gicamente relevante no es tanto si el artista es coherente o incoherente, sino c&oacute;mo un sistema econ&oacute;mico es capaz de integrar incluso los discursos que lo cuestionan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que &eacute;l s&iacute; se presenta personalmente como cr&iacute;tico del sistema. Si nos situamos en el plano de la autopercepci&oacute;n o de la imagen p&uacute;blica que proyecta, Bad Bunny no aparece simplemente como un artista que incorpora ocasionalmente mensajes cr&iacute;ticos, sino como alguien que se presenta a s&iacute; mismo como portavoz de determinadas resistencias: frente a la colonizaci&oacute;n cultural, la turistificaci&oacute;n de Puerto Rico, la especulaci&oacute;n inmobiliaria, el racismo o la homofobia. Desde esa perspectiva, la contradicci&oacute;n resulta m&aacute;s visible. Porque una cosa es reconocer que nadie puede situarse completamente fuera del sistema y otra muy distinta construir una identidad p&uacute;blica basada en la oposici&oacute;n a &eacute;l mientras se ocupa una posici&oacute;n extraordinariamente privilegiada dentro de las industrias globales del entretenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tampoco conviene exagerar la singularidad del caso. Se trata de una tensi&oacute;n cl&aacute;sica en la historia de la cultura popular. Ya ocurri&oacute; con el rock, el punk, el hip-hop o incluso con determinadas figuras de la canci&oacute;n protesta. Artistas que nacieron cuestionando el orden establecido acabaron convertidos en marcas globales. El sistema no solo comercializa los productos culturales; comercializa tambi&eacute;n las identidades contestatarias.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la cuesti&oacute;n no es tanto si Bad Bunny es sincero. Tal vez lo sea cuando denuncia los efectos del turismo masivo sobre Puerto Rico o la expulsi&oacute;n de la poblaci&oacute;n local de determinados barrios, pero su capacidad para difundir ese mensaje depende precisamente de las infraestructuras econ&oacute;micas y culturales de la globalizaci&oacute;n que producen fen&oacute;menos similares en muchos otros lugares. Se trata de un ejemplo muy contempor&aacute;neo de cr&iacute;tica integrada: una voz que denuncia ciertos efectos del capitalismo global desde una posici&oacute;n que es, al mismo tiempo, uno de los grandes &eacute;xitos de ese mismo capitalismo global.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Artistas que nacieron cuestionando el orden establecido acabaron convertidos en marcas globales. El sistema no solo comercializa los productos culturales; comercializa también las identidades contestatarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto no significa que toda cr&iacute;tica sea in&uacute;til o que toda denuncia est&eacute; condenada a convertirse en mero espect&aacute;culo. Pero, en una &eacute;poca en la que incluso la rebeld&iacute;a puede convertirse en mercanc&iacute;a, el problema ya no es distinguir qui&eacute;n est&aacute; dentro y qui&eacute;n est&aacute; fuera, sino preguntarnos qu&eacute; cr&iacute;ticas transforman realmente las estructuras y cu&aacute;les terminan formando parte del espect&aacute;culo que las reproducen. Los discursos p&uacute;blicos pueden contribuir a visibilizar problemas reales, generar conciencia social y abrir espacios de debate, pero el capitalismo contempor&aacute;neo ha demostrado una notable tolerancia hacia las formas simb&oacute;licas de contestaci&oacute;n. Lo que le resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil gestionar no son las canciones que lo cuestionan, sino las regulaciones que limitan sus beneficios, las pol&iacute;ticas urban&iacute;sticas que frenan la especulaci&oacute;n, las reformas fiscales que redistribuyen riqueza o las normas laborales que reducen la precariedad. Ah&iacute; es donde la cr&iacute;tica deja de ser una est&eacute;tica y se convierte en una fuerza material.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;What's Up, Doc?&rdquo;, dec&iacute;a otro Bunny, en este caso Bugs. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hay de nuevo, viejo?&rdquo;, en su traducci&oacute;n al castellano. No hay nada nuevo en el caso Bad Bunny. Es todo muy viejo: se llama capitalismo. Del machismo hablaremos otro d&iacute;a...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Imanol Zubero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/what-s-up-bunny_132_13277581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 19:46:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Capitalismo,Gentrificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Freno a la venta del antiguo centro de menores del Albaicín: la subasta queda desierta y piden la moratoria turística en Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/freno-venta-antiguo-centro-menores-albaicin-subasta-queda-desierta-piden-moratoria-turistica-granada_1_13248503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edf7cba2-ddfe-4caf-8e6f-6c516085b814_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Freno a la venta del antiguo centro de menores del Albaicín: la subasta queda desierta y piden la moratoria turística en Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta es propietaria del 100% de la finca y pidió el cambio a uso terciario en 2024 para después fijar la primera 
subasta en 2,5 millones de euros. El PSOE exige al Ayuntamiento que solicite la titularidad del inmueble y se convierta en un centro de interpretación</p><p class="subtitle">“No podemos turistificar toda la ciudad”: Granada transforma un antiguo centro de menores del Albaicín en un hotel
</p></div><p class="article-text">
        La Direcci&oacute;n General de Patrimonio de la Consejer&iacute;a de Econom&iacute;a, Hacienda, Fondos Europeos y Di&aacute;logo Social de la Junta ha declarado desierta el proceso de enajenaci&oacute;n del Centro de Menores Infractores de Menores (CIMI) de San Miguel Alto en la ciudad de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-andaluz-admite-primera-vez-avalancha-pisos-turisticos-dificulta-acceso-vivienda-residencial_1_12099075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Granada al no concurrir ninguna oferta a la subasta del inmueble</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se desprende del acta de la Mesa de Contrataci&oacute;n del referido &oacute;rgano hecha p&uacute;blica por la administraci&oacute;n auton&oacute;mica y consultada por Europa Press, en la que se recoge que &ldquo;no se han presentado ofertas en primera ni en segunda subasta&rdquo;, y por tanto se declara desierto el Lote n&uacute;mero 5 del inmueble en calle de la Ermita, 15, despu&eacute;s de que el BOJA del 31 de marzo anunciara la convocatoria de licitaci&oacute;n del enajenamiento del inmueble.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una finca en de 1.660 metros cuadrados que cuenta con un edificio y dos espacios menores que suman 958 metros cuadrados construidos y que est&aacute; calificado como equipamiento comunitario SIPS-religioso, y que en la actualidad se encuentra en tramitaci&oacute;n dentro del Plan Especial de Protecci&oacute;n y Reforma Interior (Pepri) del Albaic&iacute;n, que hace una propuesta de cambio de la parcela para uso hotelero.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n del centro de menores data del a&ntilde;o 1970 y en 2024 el valor catastral del suelo era de 8.918 euros y el de la construcci&oacute;n de 154.043, por lo que el valor catastral total estaba en 162.962 euros. Fue en ese a&ntilde;o cuando la Direcci&oacute;n de Patrimonio solicit&oacute; al Ayuntamiento el cambio de calificaci&oacute;n para uso terciario, en concreto, hotelero. La Junta es propietaria del 100% de la finca. Las condiciones econ&oacute;micas de la subasta fijaban un tipo de 2,5 millones de euros para la primera subasta y 1,8 se ten&iacute;a que realizar la segunda. La fianza para optar era de 126.203 euros.
    </p><h2 class="article-text">Pol&eacute;mica pol&iacute;tica y social</h2><p class="article-text">
        La noticia de la subasta del antiguo CIMI y especialmente el hecho de que se abriera la posibilidad de un futuro uso hotelero del inmueb le ha contado con la oposici&oacute;n de varios partidos pol&iacute;ticos y colectivos sociales, e incluso ha sido &ldquo;arma arrojadiza&rdquo; por parte de formaciones que han concurrido a las elecciones auton&oacute;micas del pasado 17 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, el PSOE, a trav&eacute;s del grupo municipal en la capital granadina, pidi&oacute; que se paralizara la venta y propuso a la Junta que cediera el espacio para uso cultural y vecinal. Lo mismo pidi&oacute; IU y la coalici&oacute;n Por Andaluc&iacute;a, que al igual que los socialistas advirtieron de la que calificaron como nuevo &ldquo;pelotazo hotelero&rdquo; en un Albaic&iacute;n &ldquo;ya fuertemente tensionado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podemos fue m&aacute;s all&aacute; y present&oacute; un recurso de alzada. El portavoz de los morados en Granada, Salvador Soler, afirm&oacute; sobre esta subasta que &ldquo;adem&aacute;s de hacer da&ntilde;o social al barrio del Albayz&iacute;n, y da&ntilde;o econ&oacute;mico al patrimonio p&uacute;blico, el procedimiento parte de premisas tramposas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la plataforma ciudadana Albayz&iacute;n Habitable lleva meses poniendo en el foco medi&aacute;tico esta subasta para evitar que se produzca, tal y como public&oacute; esta cabecera. No quieren que la gentrificaci&oacute;n siga ganando camino y se&ntilde;alan que el Ayuntamiento de Granada es &ldquo;culpable&rdquo; de esta venta. No en vano, para que el centro de menores pueda convertirse en hotel, depende de la colaboraci&oacute;n del Consistorio al cambiar el uso del inmueble. 
    </p><p class="article-text">
        Algo que ser&aacute; posible gracias a la mayor&iacute;a absoluta que tiene el Partido Popular de la alcaldesa Marifr&aacute;n Carazo que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/albaicin-granada-turisticos-viviendas-turisticas-turistificacion-vecinos-vivienda-digna-movilizacion_1_12246717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pretende aprobar el Plan Especial de Protecci&oacute;n y Reforma Interior del Albaic&iacute;n (PEPRI)</a>&nbsp;con el que quiere permitir el hotel y cambiar para siempre el paisaje urbano del barrio. Por eso, la oposici&oacute;n no es solo vecinal, sino de partidos como el PSOE que ven en este proyecto un ataque contra el futuro del Albaic&iacute;n.&nbsp;Tanto la Junta de Andaluc&iacute;a como el Ayuntamiento de Granada evitan responder al fondo de las cr&iacute;ticas, pese a las preguntas de este peri&oacute;dico.
    </p><h2 class="article-text">Un centro de interpretaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Granada ha elevado una moci&oacute;n al pleno de este viernes para exigir al gobierno municipal una moratoria urgente en la concesi&oacute;n de nuevas licencias de alojamientos tur&iacute;sticos, &ldquo;con el objetivo de frenar la p&eacute;rdida de patrimonio y evitar la expulsi&oacute;n vecinal de los barrios hist&oacute;ricos de la ciudad&rdquo;. Esta urgencia, seg&uacute;n ha destacado el viceportavoz del PSOE, Eduardo Castillo, cobra m&aacute;s fuerza tras conocerse la noticia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una buen&iacute;sima noticia para nuestro Cerro de San Miguel y para toda Granada, porque deja el camino despejado para que el Ayuntamiento solicite su titularidad a la Junta y podamos ver el demandado Centro de Interpretaci&oacute;n del Albaic&iacute;n&rdquo;, ha celebrado Castillo, quien ha agradecido el trabajo de la Asociaci&oacute;n de Vecinos del barrio y de Albayz&iacute;n Habitable, &ldquo;en esto asunto y en todos los que tiene que ver con la protecci&oacute;n y defensa del barrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante este nuevo escenario, el edil socialista ha exigido a la alcaldesa que act&uacute;e con contundencia. &ldquo;Ya no hay excusa. Si nuestro Ayuntamiento mirara realmente por nosotros, solicitar&iacute;a de forma inmediata la cesi&oacute;n de este inmueble a la Junta de Andaluc&iacute;a para destinarlo a uso comunitario y cultural. Eso s&iacute; que ser&iacute;a una noticia redonda y no la entrega sistem&aacute;tica de nuestra ciudad a los fondos de inversi&oacute;n&rdquo;, ha aseverado.
    </p><p class="article-text">
        El viceportavoz socialista ha dicho que &ldquo;este tipo de operaciones especulativas son precisamente las que la moci&oacute;n del PSOE busca frenar&rdquo;. As&iacute;, ha exigido a la Junta de Andaluc&iacute;a y al Ayuntamiento de Granada la aplicaci&oacute;n de la moratoria tur&iacute;stica y el compromiso firme para &ldquo;preservar nuestro patrimonio inmobiliario de forma que no recaiga en grupos de inversi&oacute;n, provocando una p&eacute;rdida irrecuperable para Granada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo contrario a San Miguel, Castillo ha recordado la venta del convento de Santa In&eacute;s, que aloja un centro de referencia nacional como el Centro Albaic&iacute;n de Artesan&iacute;a, a un fondo de inversi&oacute;n con fines tur&iacute;sticos. En este contexto, el edil del PSOE ha puesto el foco en el reciente &ldquo;varapalo judicial&rdquo; del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a (TSJA), que ha anulado <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/albaicin-granada-turisticos-viviendas-turisticas-turistificacion-vecinos-vivienda-digna-movilizacion_1_12246717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las medidas impulsadas por el equipo de gobierno de Marifr&aacute;n Carazo para, supuestamente, frenar la proliferaci&oacute;n de viviendas tur&iacute;sticas</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/freno-venta-antiguo-centro-menores-albaicin-subasta-queda-desierta-piden-moratoria-turistica-granada_1_13248503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 15:12:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Freno a la venta del antiguo centro de menores del Albaicín: la subasta queda desierta y piden la moratoria turística en Granada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Granada,Gentrificación,Turistificación,Subastas,Junta de Andalucía,Ayuntamiento de Granada,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No podemos turistificar toda la ciudad": Granada transforma un antiguo centro de menores del Albaicín en un hotel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/no-turistificar-ciudad-granada-transforma-antiguo-centro-menores-albaicin-hotel_1_13221933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6f61624-4632-44f0-ad74-207cb5ae91ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No podemos turistificar toda la ciudad&quot;: Granada transforma un antiguo centro de menores del Albaicín en un hotel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta con el apoyo del ayuntamiento, vende un inmueble junto a San Miguel Alto pese a la oposición vecinal y política que temen que aumente la presión turística de un barrio al límite</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El Albaicín se planta contra el nuevo urbanismo de Granada por no frenar los pisos turísticos: “El barrio se muere”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No queremos que Granada se convierta en un parque tem&aacute;tico para los turistas&rdquo;. La frase, que se repite como un mantra desde hace ya a&ntilde;os en la ciudad de la Alhambra, cobra con cada decisi&oacute;n pol&iacute;tica una nueva dimensi&oacute;n. La &uacute;ltima que refuerza la turistificaci&oacute;n es la subasta que est&aacute; haciendo la Junta de Andaluc&iacute;a de un edificio para destinarlo a uso hotelero y que est&aacute; situado en el Albaic&iacute;n, barrio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1994. Adem&aacute;s, el inmueble, que amenaza con convertirse en un hotel de lujo, est&aacute; en uno de los miradores m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la capital granadina. Por un precio que ronda entre los 1,8 y los 2,5 millones de euros, el barrio sigue vendi&eacute;ndose, seg&uacute;n denuncian los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, lo que vende el Gobierno andaluz es el centro de menores que hay junto al mirador de San Miguel Alto. Este centro, cerrado en 2019, es una de las joyas m&aacute;s codiciadas del urbanismo de Granada por su posici&oacute;n privilegiada. De hecho, si acaba convirti&eacute;ndose en un hotel, tendr&iacute;a una importancia similar a la que tiene el Alhambra Palace, ubicado en la colina de la propia Alhambra, ya que ambos ser&iacute;an visibles desde cualquier punto de la ciudad, los que les convierte en parte del decorado paisaj&iacute;stico. Un caramelo para cualquier inversor al tratarse de una de las ciudades m&aacute;s tur&iacute;sticas de Espa&ntilde;a. Y para los vecinos del Albaic&iacute;n otro motivo m&aacute;s para sentir que les est&aacute;n expulsando de sus casas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la plataforma ciudadana Albayz&iacute;n Habitable lleva meses poniendo en el foco medi&aacute;tico esta subasta para evitar que se produzca. Porque no quieren que la gentrificaci&oacute;n siga ganando camino y porque se&ntilde;alan que el Ayuntamiento de Granada es &ldquo;culpable&rdquo; de esta venta. No en vano, para que el centro de menores pueda convertirse en hotel, depende de la colaboraci&oacute;n del Consistorio al cambiar el uso del inmueble. Algo que ser&aacute; posible gracias a la mayor&iacute;a absoluta que tiene el Partido Popular de la alcaldesa Marifr&aacute;n Carazo que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/albaicin-granada-turisticos-viviendas-turisticas-turistificacion-vecinos-vivienda-digna-movilizacion_1_12246717.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pretende aprobar el Plan Especial de Protecci&oacute;n y Reforma Interior del Albaic&iacute;n (PEPRI)</a> con el que quiere permitir el hotel y cambiar para siempre el paisaje urbano del barrio. Por eso, la oposici&oacute;n no es solo vecinal, sino de partidos como el PSOE que ven en este proyecto un ataque contra el futuro del Albaic&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La ciudad como negocio</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, los colectivos vecinales sostienen que el conflicto va mucho m&aacute;s all&aacute; de la construcci&oacute;n de un hotel. Lo que consideran que est&aacute; en juego es el propio modelo de ciudad. &ldquo;Es la ciudad como negocio frente a la ciudad para vivir&rdquo;, explica Miguel Mart&iacute;n, colaborador habitual de Albayz&iacute;n Habitable y una de las personas que m&aacute;s tiempo lleva estudiando el desarrollo urban&iacute;stico previsto para el Cerro de San Miguel. Porque, seg&uacute;n denuncia, la operaci&oacute;n actual no es un hecho aislado, sino la continuaci&oacute;n de una estrategia que lleva d&eacute;cadas sobrevolando el Albaic&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n explica que ya present&oacute; alegaciones en 2023 al avance del plan especial que afecta a la zona y que el propio documento urban&iacute;stico contiene profundas contradicciones. &ldquo;Dicen que las cuevas habitadas son incompatibles con el parque y plantean expulsar a la poblaci&oacute;n, pero los hoteles s&iacute; son compatibles&rdquo;, lamenta. A su juicio, el Cerro de San Miguel se ha convertido en uno de los espacios m&aacute;s codiciados por los intereses tur&iacute;sticos de Granada. &ldquo;Alguien ha visto que aquello es muy atractivo tur&iacute;sticamente. Las vistas del mirador de San Miguel dejan peque&ntilde;o al de San Nicol&aacute;s&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En rojo, la ubicación del centro de menores que la Junta está vendiendo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Vecinos con miedo de ser expulsados</h2><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n no es menor en un barrio que lleva a&ntilde;os denunciando el avance de los apartamentos tur&iacute;sticos, la desaparici&oacute;n de vivienda residencial y el cierre progresivo de espacios para la vida cotidiana, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/golpe-mortal-gentrificacion-albaicin-junta-cerrara-centro-salud-derivara-pacientes_1_12909391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el centro de salud Fortuny-Velutti</a>. &ldquo;No podemos turistificar toda la ciudad&rdquo;, insiste Mart&iacute;n. &ldquo;Hay que vivir en Granada. No puede convertirse todo en un negocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque el Cerro de San Miguel no es &uacute;nicamente un mirador. Tambi&eacute;n es uno de los &uacute;ltimos barrios de cuevas habitadas de Granada. Un espacio hist&oacute;ricamente vinculado a poblaci&oacute;n humilde y obrera que, seg&uacute;n denuncian los vecinos, lleva d&eacute;cadas bajo amenaza urban&iacute;stica. David, residente en una de estas cuevas y miembro de la asociaci&oacute;n vecinal del Cerro de San Miguel Alto desde 2007, asegura que los intentos de transformaci&oacute;n tur&iacute;stica vienen de muy lejos. &ldquo;Ya en los a&ntilde;os 70 proyectaban aqu&iacute; un hotel de diez plantas con telef&eacute;rico hasta la Silla del Moro&rdquo;, explica. &ldquo;Y en 2008 ya hab&iacute;a planes urban&iacute;sticos para recalificar la zona y construir alojamientos tur&iacute;sticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, el actual proyecto busca &ldquo;borrar definitivamente las cuevas habitadas que no sean tur&iacute;sticas&rdquo;. &ldquo;Las cuevas resisten y forman parte del patrimonio hist&oacute;rico y arquitect&oacute;nico de Granada&rdquo;, reivindica. Pero denuncia que durante a&ntilde;os las administraciones han intentado justificar desalojos bajo acusaciones de marginalidad, inseguridad o ruina f&iacute;sica. &ldquo;Nos criminalizan constantemente para justificar una limpieza social&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La gravedad de las denuncias vecinales aumenta cuando se analiza el alcance real de la subasta. Seg&uacute;n sostiene David tras estudiar las referencias catastrales incluidas en el expediente, el lote no afectar&iacute;a s&oacute;lo al antiguo centro de menores. Tambi&eacute;n incluir&iacute;a espacios p&uacute;blicos del entorno, parte de los accesos al mirador e incluso zonas pr&oacute;ximas a las murallas hist&oacute;ricas del cerro. &ldquo;El mirador de San Miguel Alto podr&iacute;a acabar formando parte del hotel&rdquo;, advierte. Una afirmaci&oacute;n que, de confirmarse, supondr&iacute;a un terremoto pol&iacute;tico y patrimonial en uno de los enclaves m&aacute;s emblem&aacute;ticos de Granada.
    </p><h2 class="article-text">Falta de transparencia</h2><p class="article-text">
        Los vecinos denuncian adem&aacute;s una absoluta falta de transparencia institucional. El nuevo PEPRI del Albaic&iacute;n acumula a&ntilde;os de retrasos y m&aacute;s de 300 alegaciones vecinales siguen sin respuesta. &ldquo;Todo se hace con pol&iacute;tica de hechos consumados&rdquo;, critica David. &ldquo;No hay participaci&oacute;n ciudadana ni interlocuci&oacute;n real. Nos enteramos cuando las decisiones ya est&aacute;n tomadas&rdquo;. La controversia tambi&eacute;n ha abierto una grieta pol&iacute;tica. Porque aunque el PSOE se ha posicionado ahora p&uacute;blicamente contra el hotel, los movimientos vecinales recuerdan que el avance urban&iacute;stico que abri&oacute; la puerta a esta transformaci&oacute;n fue aprobado en 2023 bajo el anterior gobierno municipal socialista encabezado por Francisco Cuenca, ahora parlamentario andaluz. &ldquo;Dicen que est&aacute;n en contra, pero el avance del plan especial lo aprobaron ellos&rdquo;, recuerda Miguel Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, tanto la Junta de Andaluc&iacute;a como el Ayuntamiento de Granada evitan responder al fondo de las cr&iacute;ticas. El Gobierno andaluz no ha querido valorar la subasta pese a las preguntas de este peri&oacute;dico y se ha limitado a se&ntilde;alar que &ldquo;la subasta a&uacute;n est&aacute; en marcha&rdquo;. Por su parte, el Ayuntamiento tampoco ha respondido a las dudas vecinales sobre el impacto tur&iacute;stico y patrimonial del proyecto y &uacute;nicamente defiende que &ldquo;el PEPRI se encuentra en su fase final de redacci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alando adem&aacute;s que el equipo municipal trabaja simult&aacute;neamente en el nuevo Plan General de Ordenaci&oacute;n Municipal de Granada, que est&aacute; desactualizado desde 2001.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el Albaic&iacute;n hace tiempo que el debate dej&oacute; de ser &uacute;nicamente urban&iacute;stico. Para muchos vecinos, lo que est&aacute; ocurriendo en San Miguel forma parte de una transformaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda de Granada. Una ciudad donde cada vez hay m&aacute;s hoteles, m&aacute;s apartamentos tur&iacute;sticos y menos vecinos. Donde antiguos espacios p&uacute;blicos comienzan a convertirse en oportunidades de negocio. Y donde el miedo a que el Albaic&iacute;n deje de ser un barrio para convertirse definitivamente en un decorado tur&iacute;stico ya no parece una exageraci&oacute;n vecinal, sino una posibilidad cada vez m&aacute;s cercana. Por eso, los que lo sufren no van a dejar de movilizarse donde y cuando sea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/no-turistificar-ciudad-granada-transforma-antiguo-centro-menores-albaicin-hotel_1_13221933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 04:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No podemos turistificar toda la ciudad": Granada transforma un antiguo centro de menores del Albaicín en un hotel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gentrificación,Junta de Andalucía,Turistificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así fue el funeral reivindicativo del barrio de Guanarteme a ritmo de Jazz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/funeral-reivindicativo-barrio-guanarteme-ritmo-jazz_1_13212896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f62376ce-6c15-45e7-9c3c-0f4d673fa050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así fue el funeral reivindicativo del barrio de Guanarteme a ritmo de Jazz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 200 personas recorrieron el barrio para criticar su “pérdida de identidad y la expulsión de sus vecinas”
</p><p class="subtitle">Funeral del barrio de Guanarteme a ritmo de jazz</p></div><p class="article-text">
        Convocadas por la asociaci&oacute;n <a href="https://www.instagram.com/guanarteme.se.mueve/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Guanarteme se Mueve</strong></a><a href="https://www.instagram.com/guanarteme.se.mueve/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>y la plataforma <a href="https://www.instagram.com/derecho_altecho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Derecho al Techo</strong></a>, a las 12 de la ma&ntilde;ana de este domingo, se dieron cita unas 200 personas, vestidas de luto para la ocasi&oacute;n, en el antiguo cine de Guanarteme. Durante el recorrido, por el que fueron pastoreados por la polic&iacute;a, realizaron diez paradas en las que leyeron breves paneg&iacute;ricos para explicar c&oacute;mo la gentrificaci&oacute;n, la turistificaci&oacute;n y la dejadez de las administraciones est&aacute; condenado al emblem&aacute;tico barrio de <strong>Guanarteme</strong> a la &ldquo;p&eacute;rdida de su identidad y a la expulsi&oacute;n de sus vecinas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo la desconchada fachada verde de lo que un d&iacute;a fue el cine de Guanarteme, hoy clausurado con las puerta tapiadas, hay un enorme r&oacute;tulo que reza &ldquo;centro evangel&iacute;stico&rdquo;. All&iacute; arrancaba el pasacalles con los primeros acordes a ritmo de Jazz, mezclando el duelo con la celebraci&oacute;n de la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles del barrio viv&iacute;an y compart&iacute;an las historias de las pel&iacute;culas que aqu&iacute; se proyectaban. Ahora somos espectadores, pero no de la gran pantalla, sino del olvido y el abandono, que bajo falsas promesas, baj&oacute; la persiana. Hoy estamos aqu&iacute; para despedir a nuestro hermano no nato, un espacio que nunca se va a dar, el funeral del centro cultural que nunca existi&oacute;&rdquo;, se escuch&oacute; decir por un meg&aacute;fono que a ratos distorsionaba. &ldquo;Despu&eacute;s de la muerte siempre hay vida, de los escombros se puede construir, y este barrio est&aacute; necesitado de gr&uacute;as que en vez de destruir nuestras casas, construyan espacios de identidad, culturales y sociales donde los vecinos puedan volver a compartir sus historias&rdquo;, dec&iacute;a una joven activista de la asociaci&oacute;n Guanarteme Se Mueve.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cortejo estaba encabezado por una pancarta que dec&iacute;a &ldquo;vuelven los buitres a Guanarteme. Aqu&iacute; no hay quien viva&rdquo;. Le segu&iacute;an tres coronas de flores, y cuatro porteadoras con un ata&uacute;d a cuestas. Tras ellos caminaba el resto de la comitiva f&uacute;nebre que daba t&iacute;midos pasos de baile a ritmo de jazz. Les acompa&ntilde;aban dos m&uacute;sicos que tocaban en directo con una trompeta y un sousaf&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Contaminaci&oacute;n frente al Centro de Salud</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando llegaron a la calle Mario C&eacute;sar frente al Centro de Salud, otra activista ley&oacute;: &ldquo;En un espacio donde debe haber silencio y tranquilidad est&aacute; siendo invadido por los ruidos constantes y los fuertes aullidos de coches y obras. Somos aqu&iacute; testigos del sinsentido de embudo que se ha convertido esta calle. El punto de salida principal del barrio hacia la GC-1 y GC-2 aglomera al tr&aacute;fico que recorre las calles de nuestro barrio haciendo un muro de ruido y contaminaci&oacute;n. Hoy venimos a despedirnos de una atenci&oacute;n m&eacute;dica digna, personal y cercada, que ha fallecido a manos de colapso poblacional&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="Parada de la &quot;comitiva fúnebre&quot; frente al residencial Las Américas y el Barranco de la Ballena"
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                Parada de la &quot;comitiva fúnebre&quot; frente al residencial Las Américas y el Barranco de la Ballena                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Adi&oacute;s al Barranco de la Ballena&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La siguiente parada fue por partida triple casi en el mismo lugar: en el Barranco de la Ballena, frente al esqueleto en construcci&oacute;n del Residencial las Am&eacute;ricas al lado del Hotel Art.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Donde el sol alimentaba la plaza, el huerto y los talleres de los vecinos, ahora se levanta un muro que esconde el sol, que separa y divide el barrio. Con una arquitectura hostil para el entorno que desdibuja la identidad del barrio, que promueve un modelo de vida individualista, donde puedas tener de todo en un mismo complejo, sin interactuar con el barrio, conocer a los vecinos, ni sus costumbres. Habr&aacute; casi 500 viviendas, 500 nuevos coches, y 500 nuevos consumidores, pero nunca 500 nuevos v&iacute;nculos&rdquo;, leyeron activistas de la plataforma Derecho al Techo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo lugar giraron para que la comitiva viera el barranco y escucharan el siguiente mensaje: &ldquo;La desaparici&oacute;n de nuestra identidad tambi&eacute;n incide en la desaparici&oacute;n de nuestros espacios, flora y fauna. Hoy m&aacute;s que nunca despedimos al Barranco de La Ballena y con ello todo lo que supone. Una barrera natural que nos proteg&iacute;a de inundaciones y de altas temperaturas entre otros, ha sido reemplazado por una tuber&iacute;a intermitente, sepultado por el cemento, provocando filtraciones, alterando el entorno, y rompiendo su ciclo natural. Hemos reemplazado una anatom&iacute;a perfecta por una infraestructura artificial que lejos de beneficiarnos, nos perjudica y ahoga haciendo del barrio un cuerpo sin alma y sin vida, que no deja respirar y nos sume en un entorno hostil y des&eacute;rtico protagonizado por c&aacute;rceles de cemento que con el tiempo se terminar&aacute;n derrumbando por la misma naturaleza que sigue buscando su hueco en el barrio&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &ldquo;ARTentado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        A escasos metros, frente al hotel Art leyeron: &ldquo;Estamos ante uno de los recordatorios f&iacute;sicos del momento en el que el barrio fall&oacute; como tejido colectivo. Sin embargo, tambi&eacute;n cumplen hoy una funci&oacute;n importante. La de advertir, educar y evitar que estos errores se repitan. El &rdquo;Art&ldquo; o como nos gustar&iacute;a llamarlo, &rdquo;ARTentado&ldquo; , es precisamente eso, un atentado hacia nuestra identidad como barrio y tejido social. No es un hogar, no es un espacio compartido, ni siquiera es un espacio que respire con el barrio, sino una estructura ajena, casi indiferente, que se impone sobre lo que fuimos. Y sin embargo, permanece ah&iacute;, como una herida abierta que tambi&eacute;n ense&ntilde;a. Porque en su presencia hay una advertencia, una memoria y, quiz&aacute;s, una oportunidad de volver a pensarnos como vecinos, no como espectadores de nuestra propia desaparici&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vecinas y vecinos unidas por un hilo invisible</strong></h2><p class="article-text">
        En la plazoleta de las Torres Canteras, sobre el barranco enterrado, las vecinas y vecinos pararon nuevamente para escuchar un nuevo elogio f&uacute;nebre. &ldquo;Hay algo en el barrio que no se ve a simple vista, pero que lo atraviesa todo: una trama de v&iacute;nculos, gestos y memorias compartidas que lo mantienen vivo. No se trata solo de calles o edificios, sino de las personas que los habitan y de c&oacute;mo se reconocen entre s&iacute;. Ese hilo rojo se manifiesta en la cercan&iacute;a cotidiana, en el saludo, en la conversaci&oacute;n breve, en la confianza que se construye sin hacer ruido. El barrio tiene su propia forma de latir. Est&aacute; ligado a su historia, a su relaci&oacute;n con la costa, a su manera de transformarse sin perder del todo su esencia. Ese hilo tambi&eacute;n se hace visible en las fiestas populares, en las actividades organizadas por vecinas y vecinos, en las tradiciones que pasan de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n casi sin darse cuenta. Son momentos donde el barrio se reconoce, donde ese v&iacute;nculo invisible se fortalece y se celebra. El mayor patrimonio del barrio es su gente. Proteger el barrio es, en el fondo, cuidar de ese hilo invisible. Es mantener viva la identidad, las tradiciones, el apoyo mutuo. Es seguir tejiendo, entre todas y todos, un lugar donde no solo se vive, sino donde se pertenece&rdquo;, manifestaron.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Parada en C/ Castillejos 16, casa amenazada con ser expropiada                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Decisiones urban&iacute;sticas que expropian vidas</strong></h2><p class="article-text">
        Los pasos de las vecinas se animaban con la m&uacute;sica y las palabras, y cuando algunas estaban casi a punto de bailar, los sentimientos de esperanza y &aacute;nimo, pasaron al enfado y la indignaci&oacute;n.&nbsp;&ldquo;Esta es mi casa&rdquo;, dice una anciana frente a la casa de la calle Castillejos 16. Su hija asegura que &ldquo;llevan a&ntilde;os viviendo bajo la amenaza de ser expropiados&rdquo;, pero por el momento prefieren no dar m&aacute;s explicaciones y seguir con el pasacalles. La casa que queda aislada entre dos solares, por donde pasa el barranco natural y el canalizado artificialmente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay decisiones urban&iacute;sticas que no solo modifican calles: modifican vidas. Porque expropiar no significa mover l&iacute;neas sobre un plano, significa expulsar vecinas y vecinos de sus casas, arrancar recuerdos de sus paredes y romper v&iacute;nculos construidos durante d&eacute;cadas. All&iacute; donde algunos ven una operaci&oacute;n urbana, otros ven desaparecer su hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comitiva f&uacute;nebre se dirigi&oacute; a la playa de las Canteras &ldquo;el alma de la ciudad, el &uacute;nico espacio donde todav&iacute;a se puede respirar entre tanto muro y humo&rdquo;. Desde Guanarteme, el acceso a la playa es directo, &ldquo;casi &iacute;ntimo, como si el mar formara parte de la propia casa. No es solo paisaje: es rutina, es refugio&rdquo;, mencionaban en este particular paneg&iacute;rico las activistas. Y a&ntilde;ad&iacute;an, &ldquo;es un ecosistema &uacute;nico dentro de la ciudad que no pertenece a nadie, y al mismo tiempo, nos pertenece a todas y todos. Cuidarlo no es una opci&oacute;n. Es la &uacute;nica forma de no perder lo que todav&iacute;a nos conecta con lo esencial&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manifestación Funeral Jazz de Guanarteme se Mueve y Derecho al Techo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Casas terreras, calidad de vida&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las casas terreras han sido siempre la imagen viva del barrio. Adem&aacute;s, hay una sabidur&iacute;a silenciosa en esta arquitectura. Las casas terreras respiran mejor, acumulan menos calor, hacen las calles m&aacute;s frescas y habitables. Son, sin pretenderlo, una forma de sostenibilidad que nace de entender el lugar. Frente al hormig&oacute;n que asfixia, ellas alivian&rdquo;, aseguraban las activistas y a&ntilde;ad&iacute;an: &ldquo;rehabilitar estas viviendas no es mirar al pasado con nostalgia, sino apostar por el futuro con sentido. Es una forma de avanzar sin olvidar. Potenciar las casas terreras y proteger el patrimonio no es solo conservar edificios. Es proteger la identidad del barrio. Es mejorar la calidad de vida&rdquo;, conclu&iacute;an las activistas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comercio local, memoria viva&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Esas tiendas que llevan d&eacute;cadas abiertas, que han visto pasar generaciones, no son solo comercios: son memoria viva, patrimonio intangible hecho de historias, recetas, gestos y costumbres que dan forma a Guanarteme. En cada compra cercana hay algo m&aacute;s que un intercambio. Hay sostenibilidad en lo simple, en evitar trayectos innecesarios, en mantener la riqueza dentro del propio barrio&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Despedidas y celebraci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El cortejo f&uacute;nebre continu&oacute; por el Paseo de las Canteras hasta la Plaza del Pilar, donde leyeron e &uacute;ltimo de los paneg&iacute;ricos al barrio de Guanarteme: &ldquo;Lo que antes era la base de la vida, de &aacute;rboles, huertos y matorrales, hoy se ha convertido en un simple techo que cubre coches. En una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria, donde la sombra no es lujo, sino necesidad, esta ausencia se siente m&aacute;s que nunca. Las plazas dejan de ser refugio para convertirse en superficies duras, inc&oacute;modas, vac&iacute;as. Y cuando una plaza deja de ser agradable, tambi&eacute;n deja de ser encuentro. En barrios densos como Guanarteme, donde cada rinc&oacute;n de sombra y encuentro importa, convertir plazas en cubiertas de garajes significa perder algo m&aacute;s que suelo natural. Significa alejarse, una vez m&aacute;s, de la ciudad humana que todav&iacute;a intentamos conservar&rdquo;, concluyeron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras dos horas recorriendo estos lugares emblem&aacute;ticos del barrio el funeral a ritmo de jazz termin&oacute; en el <a href="https://www.instagram.com/huertolaventana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Huerto de la Ventana</a>, un solar &ldquo;&uacute;nico&rdquo; de la ciudad, por ser un espacio comunitario autogestionado de encuentro colectivo, social, pol&iacute;tico y de disfrute, donde pudieron degustar <em>maaf&eacute; </em>de verduras y papas con mojo de almendras. As&iacute; terminaron las vecinas que acudieron al funeral de Guanarteme, conoci&eacute;ndose m&aacute;s, comiendo, bebiendo, celebraron la vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Christian Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/funeral-reivindicativo-barrio-guanarteme-ritmo-jazz_1_13212896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 17:51:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así fue el funeral reivindicativo del barrio de Guanarteme a ritmo de Jazz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turistificación,Gentrificación,Las Palmas de Gran Canaria,Canarias,Barrios Turísticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Funeral del barrio de Guanarteme a ritmo de jazz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/funeral-barrio-guanarteme-ritmo-jazz_1_13205835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51693a5d-f30b-485d-86cb-56672974bc19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Funeral del barrio de Guanarteme a ritmo de jazz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo Guanarteme Se Mueve y la plataforma Derecho al Techo convocan para este domingo un recorrido por Guanarteme para denunciar la especulación, la turistificación y “la expulsión silenciosa de sus vecinos”
</p></div><p class="article-text">
        Las calles de <strong>Guanarteme, </strong>en Las Palmas de Gran Canaria,<strong> </strong>acoger&aacute;n este domingo 11 de mayo un acto inusual y cargado de significado: un funeral. Bajo el nombre &ldquo;Funeral Jazz&rdquo;, vecinas, vecinos y colectivos han organizado un recorrido reivindicativo que partir&aacute; a las 12:00 horas desde el Antiguo Cine Guanarteme, en la calle Fernando Guanarteme n&uacute;mero 163, hasta la Plaza del Pilar, donde finalizar&aacute; con un acto simb&oacute;lico de despedida.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de los colectivos <a href="https://www.instagram.com/guanarteme.se.mueve/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Guanarteme Se Mueve</strong></a><a href="https://www.instagram.com/guanarteme.se.mueve/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>y <a href="https://www.instagram.com/derecho_altecho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Derecho al Techo</strong></a>, para denunciar lo que describen como un proceso sostenido de transformaci&oacute;n urban&iacute;stica que est&aacute; cambiando irreversiblemente el tejido social del barrio. &ldquo;Lleva d&eacute;cadas sufriendo procesos de expulsi&oacute;n, especulaci&oacute;n y p&eacute;rdida de identidad comunitaria&rdquo;, se&ntilde;alan en un comunicado conjunto de ambas organizaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un cortejo con m&uacute;sica y paradas explicativas</strong>
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica jazz, un g&eacute;nero nacido del duelo y la resistencia, acompa&ntilde;ar&aacute; a los participantes a lo largo del itinerario que incluir&aacute; paradas explicativas en distintos puntos del barrio. En cada una de ellas se abordar&aacute;n problem&aacute;ticas concretas como: la presi&oacute;n inmobiliaria, la turistificaci&oacute;n, el impacto del actual Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) y la p&eacute;rdida de espacios comunitarios.
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            <span class="title">
                Cartel de la jornada reivindicativa &quot;Funeral Jazz&quot;                            </span>
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        Desde la organizaci&oacute;n se animan a las personas que quieran asistir que acudan vestidos de negro o de luto, y a llevar pancartas, flores o mensajes de despedida. Adem&aacute;s, la jornada ser&aacute; registrada como parte de un proyecto audiovisual colectivo que busca documentar la memoria vecinal y las formas de resistencia que existen hoy en Las Palmas de Gran Canaria y en concreto en el barrio de Guanarteme.
    </p><p class="article-text">
        Tras el acto, en la Plaza del Pilar, se celebrar&aacute; un convite comunitario en el <a href="https://www.instagram.com/huertolaventana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Huerto La Ventana</strong></a>, en la calle Lepanto, como forma de cerrar la jornada desde &ldquo;la vida y la comunidad, y no solo desde el duelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No es s&oacute;lo un acto simb&oacute;lico&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde Derecho al Techo insisten en que lo que ocurre en Guanarteme no es un fen&oacute;meno aislado, sino el reflejo de una tendencia que afecta a numerosos barrios de Las Palmas de Gran Canaria. &ldquo;Esta acci&oacute;n no es solo un acto simb&oacute;lico de duelo, sino tambi&eacute;n una forma colectiva de reivindicar el derecho a permanecer en los barrios y defender una ciudad pensada para quienes la habitan&rdquo;, subrayan las organizadoras.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales de las islas, el <strong>&ldquo;Funeral Jazz&rdquo;</strong> aspira a ser algo m&aacute;s que una protesta: &ldquo;un ejercicio de memoria, de comunidad y de resistencia frente a lo que la ciudadan&iacute;a viven como un duelo colectivo&rdquo;, concluyen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/funeral-barrio-guanarteme-ritmo-jazz_1_13205835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 11:04:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Funeral del barrio de Guanarteme a ritmo de jazz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jazz,Turistificación,Gentrificación,Barrios Turísticos,Las Palmas de Gran Canaria,Gran Canaria,Vecinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La especulación inmobiliaria amenaza el futuro de Metzineres, un refugio en el Raval para mujeres sin hogar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/especulacion-inmobiliaria-amenaza-futuro-metzineres-refugio-raval-mujeres-hogar_1_13200706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2ccbd16-b90f-4b2a-b9bf-df6ad3f38d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La especulación inmobiliaria amenaza el futuro de Metzineres, un refugio en el Raval para mujeres sin hogar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entidad, reconocida internacionalmente por su modelo de atención a mujeres en riesgo de exclusión, deberá abandonar su local el próximo 30 de junio</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El Lokal, la librería libertaria del Raval, saborea su mayor victoria</p></div><p class="article-text">
        Reconocidas por las Naciones Unidas, galardonadas con el Premio Agenda Barcelona 2030 y, a finales de 2024, con el premio del Observatorio Catal&aacute;n de la Justicia en Violencia Machista, Metzineres es hoy uno de los proyectos de referencia en la atenci&oacute;n a mujeres en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad en Barcelona. Desde 2020, adem&aacute;s, est&aacute; considerado un Servicio de Intervenci&oacute;n Especializada (SIE) por la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, ninguno de estos reconocimientos las protege del riesgo que ahora afrontan: a partir del 30 de junio, Metzineres del Raval se quedar&aacute; sin local para desarrollar su actividad porque la propiedad ha decidido no renovar el contrato de alquiler del espacio.
    </p><p class="article-text">
        Ubicado en pleno coraz&oacute;n del Raval, Metzineres funciona como un espacio comunitario de refugio, atenci&oacute;n y cuidados para &ldquo;mujeres que son expulsadas del resto de redes de atenci&oacute;n sociosanitaria por el hecho de usar drogas&rdquo;, explica Aura Roig, antrop&oacute;loga y directora de esta cooperativa fundada en 2017. &ldquo;Son mujeres que vienen de situaciones traum&aacute;ticas, de violencia, y que duermen en la calle&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.arrelsfundacio.org/es/guia-practica/recursos-mujeres/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se trata de uno de los pocos servicios que existen en Barcelona dirigidos a mujeres</a> que sobreviven en la calle y que, a diferencia de la mayor&iacute;a, no centra su intervenci&oacute;n en el problema que las ha llevado hasta all&iacute;, sino que las sit&uacute;a a ellas en el centro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vives en la calle y tienes que estar despierta, dif&iacute;cilmente lo haces sin consumir ning&uacute;n tipo de sustancia&rdquo;, explica Roig. &ldquo;Empezar pidiendo la abstinencia o que se adapten a determinados modelos de atenci&oacute;n es algo muy complejo. Al final, lo que vemos es que se utilizan las sustancias como una cortina de humo para no ir a las causas estructurales de su exclusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de fundar Metzineres, Roig estuvo al frente de la XADUD, una red de atenci&oacute;n a mujeres que usan drogas creada en Barcelona en 2016. Se trataba de un espacio entre iguales para la recuperaci&oacute;n de derechos, el soporte mutuo y el intercambio de conocimientos que, a d&iacute;a de hoy, sigue existiendo. Fue en esos encuentros semanales en el Ateneu del Raval donde empezaron a identificar las necesidades que compart&iacute;an muchas de esas mujeres: las barreras del sistema cuando solicitaban acceso a los servicios de atenci&oacute;n social.
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                Mujeres del espacio del Raval de Metzineres.                            </span>
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        &ldquo;Nos reun&iacute;amos todas las semanas y creamos este espacio porque nos dimos cuenta de que no ten&iacute;an un lugar donde poder juntarse sin ser juzgadas&rdquo;, recuerda Roig. &ldquo;Vimos lo terap&eacute;utico que result&oacute; para ellas&rdquo;. Cuando el proyecto de investigaci&oacute;n finaliz&oacute;, las mujeres continuaron reuni&eacute;ndose. &ldquo;Fue entonces cuando pensamos que ser&iacute;a importante crear un espacio donde se pudieran cubrir todas esas necesidades. As&iacute; naci&oacute; Metzineres&rdquo;, a&ntilde;ade la directora del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Metzineres atiende a 647 mujeres. Cada d&iacute;a pasan por el espacio unas 60, y la cifra no deja de crecer. &ldquo;Ofrecemos camas para que puedan descansar durante el d&iacute;a, duchas, talleres y un patio interior donde se puede hacer comunidad&rdquo;, explica Roig. Pese al apoyo de la administraci&oacute;n y del vecindario &mdash;y tal y como <a href="https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20260317/barcelona-mujeres-drogodependientes-sin-hogar-drogas-raval-metzineres-128070765" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avanz&oacute; hace unas semanas </a><a href="https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20260317/barcelona-mujeres-drogodependientes-sin-hogar-drogas-raval-metzineres-128070765" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Peri&oacute;dico</em></a>&mdash;, el futuro del proyecto es incierto. En junio finaliza la pr&oacute;rroga del contrato de alquiler y la propiedad ya ha comunicado que no habr&aacute; una nueva renovaci&oacute;n. &ldquo;Nos dijeron que no lo iban a vender, que se lo quedar&iacute;an, pero ahora nos lo hemos encontrado en Idealista&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El local &mdash;que Metzineres tuvo que reformar y cuyo coste todav&iacute;a est&aacute; pagando&mdash; pertenece a Barcino Property, una sociedad dedicada a la inversi&oacute;n en inmuebles residenciales en localizaciones c&eacute;ntricas de Barcelona para su explotaci&oacute;n en r&eacute;gimen de arrendamiento. El contrato finaliz&oacute; en enero, pero la propiedad concedi&oacute; una pr&oacute;rroga extraordinaria que termina el 30 de junio. Este medio ha cotactado con Barcino Property, que ha declinado hacer comentarios.
    </p><p class="article-text">
        La salida del Raval de Metzineres no es una cuesti&oacute;n balad&iacute;. Seg&uacute;n las usuarias y la directora del espacio, el hecho de estar en el centro de la ciudad es uno de los principales activos del equipamiento. &ldquo;Es el barrio en el que trabajan y por el que se mueven. Sabemos que, si nos vamos de aqu&iacute;, muchas no van a llegar&rdquo;, apunta Roig.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ser mujer y dormir en la calle</strong></h2><p class="article-text">
        Sentada en el patio interior del local, alrededor de una mesa rectangular con seis sillas de pl&aacute;stico que desde 2017 ha sido testigo de tantas historias, Manu se emociona cada vez que recuerda su vida en la calle. &ldquo;Se me revuelve el est&oacute;mago solo de pensarlo&rdquo;, explica. La voz se le quiebra cuando habla de la importancia de la apariencia. &ldquo;La gente se cambia de acera, te tira el vaso de caf&eacute; o te mira mal solo porque no tienes buen aspecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras sobrevivir en la calle durante cinco a&ntilde;os, Manu hoy tiene un hogar. &ldquo;Metzineres es bello, muy bello. Soy una rom&aacute;ntica, pero estoy enamorada de Metzineres. Aqu&iacute; somos chicas metzis&rdquo;, dice entre carcajadas, mezclando el espa&ntilde;ol con el italiano, su lengua materna.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer y vivir en la calle, explica, es despertarse cada ma&ntilde;ana a las siete. &ldquo;S&eacute; que eso es igual para mucha gente, pero en la calle hay veces que te despiertas porque la Guardia Urbana te est&aacute; dando una patada&rdquo;, abunda. &ldquo;Tienes que pensar d&oacute;nde lavarte la cara, cambiarte, porque llevas la misma ropa de ayer. Incluso te puedes despertar con las bragas bajadas y con la mochila a cuestas. Esa mochila que nunca desaparece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Manu, como para muchas de sus compa&ntilde;eras, Metzineres le devuelve la dignidad. &ldquo;La destrucci&oacute;n y el maltrato son tantos&hellip; institucional, sanitario, pol&iacute;tico&hellip; A las personas sin hogar se las trata como una mierda&rdquo;, apunta. Denuncia tambi&eacute;n la desconfianza sistem&aacute;tica que ha marcado su relaci&oacute;n con las instituciones. &ldquo;Como he sido yonqui, no me creen. Tengo que ir acompa&ntilde;ada por una profesional para que me tengan en cuenta&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en Barcelona existen m&uacute;ltiples entidades de reducci&oacute;n de da&ntilde;os y de atenci&oacute;n a personas sin hogar, muchas se centran en un &uacute;nico &aacute;mbito: consumo, trabajo sexual, violencia de g&eacute;nero. &ldquo;Puede ocurrir que una mujer sin hogar, embarazada y que consume drogas acuda a una entidad que atiende a mujeres embarazadas que duermen en la calle, pero le exijan dejar de consumir&rdquo;, explica Andre Gaetano, referente de activismo y responsable de la imagen de Metzineres. &ldquo;Como consume [drogas], no la aceptan y se queda en la calle. Ah&iacute; es donde entramos nosotras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Metzineres no se pide cita previa ni datos personales. &ldquo;Aqu&iacute; todas son bienvenidas: mujeres trans, migrantes, mujeres con consumo acompa&ntilde;ado, mujeres de g&eacute;nero ampliado&rdquo;, explica Gaetano. &ldquo;El historial se construye cuando ellas quieren contarlo, de una forma m&aacute;s humana. Si han sufrido violencia, lo explican cuando se sienten seguras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la izquierda de Gaetano, apoyado en la pared, un letrero de azulejos recuerda a las v&iacute;ctimas de la guerra contra las drogas. &ldquo;Pero aqu&iacute; apenas hay consumo&rdquo;, se&ntilde;ala Manu, hoy t&eacute;cnica comunitaria del proyecto. &ldquo;Yo he consumido mucho, pero ahora que tengo un espacio, una casa, amigas, tengo mucha menos necesidad de consumir&rdquo;, afirma.
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                El pionero modelo de cuidados de Metzineres ha recibido diversos reconocimientos internacionales.                            </span>
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        Aunque el local cuenta con lo que llaman el &ldquo;tocador de consumo&rdquo;, una sala de consumo seguro y acompa&ntilde;ado, lo que define a Metzineres es su comunidad. &ldquo;Ninguna chica viene porque quiera consumir&rdquo;, insiste Manu, frente a algunas cr&iacute;ticas que recibe el proyecto. &ldquo;Vienen porque es un espacio donde no hace falta pedir un abrazo para recibirlo. Aqu&iacute; est&aacute;s presente como persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De constituci&oacute;n delgada, sonrisa amplia y un mo&ntilde;o rojo que contrasta con el lateral rapado de su cabeza, Manu se r&iacute;e mientras describe la vida cotidiana en Metzineres. &ldquo;Es como volver a tener seis a&ntilde;os y estar con tus amigas&rdquo;. En las literas, a veces duermen de dos en dos, abrazadas, para recuperarse de una mala noche o de la dureza de la calle. Las &ldquo;tardes de tinta&rdquo; son tardes de peluquer&iacute;a: &ldquo;Nos te&ntilde;imos el pelo, nos maquillamos, elegimos ropa del ropero&hellip; Lo m&aacute;s divertido es cuando vienen las vecinas y les hacemos el pelo&rdquo;, dice entre risas. &ldquo;La casa son las amigas&rdquo;, resume Andre.
    </p><p class="article-text">
        En Metzineres pasan muchas cosas. Adem&aacute;s de reivindicar su ternura radical, organizan talleres, charlas y espacios de intercambio de saberes. Nada m&aacute;s entrar, una pared cubierta de mensajes ofrece consejos que se actualizan constantemente: qu&eacute; hacer si ejerces el trabajo sexual, si duermes en la calle o si consumes metanfetamina.
    </p><p class="article-text">
        Cada viernes celebran una paella comunitaria junto a otras entidades del barrio y, recientemente, han impulsado <a href="https://metzineres.org/es/larravalera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&rsquo;Arravalera</a>, un proyecto financiado por el Ayuntamiento de Barcelona. Se trata de un espacio para crear comunidad, ubicado en la misma calle, que reivindica la memoria y la contracultura del Raval, dando voz a las comunidades que habitan los m&aacute;rgenes. Un lugar de encuentro donde autores, artistas, acad&eacute;micas y vecinas comparten saberes para sobrevivir a ciudades cada vez m&aacute;s gentrificadas.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de la organizaci&oacute;n son claros: de las mujeres atendidas durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el 70% se encontraba directamente viviendo en la calle y un 19% ten&iacute;a techo gracias a alg&uacute;n tipo de recurso asistencial. El ahogo econ&oacute;mico ha obligado a la entidad a cerrar los festivos y fines de semana, &ldquo;justamente los d&iacute;as en que no reciben atenci&oacute;n de otras instituciones y que para nosotras eran fundamentales&rdquo;, se&ntilde;ala Roig.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado tambi&eacute;n se quedaron sin financiaci&oacute;n para el proyecto Espai de Drets, un recurso clave de acompa&ntilde;amiento jur&iacute;dico. Sin un domicilio fijo, muchas no pueden recibir notificaciones judiciales ni acceder a una defensa adecuada. El proyecto les ofrec&iacute;a un lugar estable para recibir comunicaciones y apoyo legal, facilitando el acceso a una abogada de oficio o a la defensa directa del servicio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, permit&iacute;a acogerse a medidas alternativas a la prisi&oacute;n, algo que antes era imposible al no disponer de un lugar donde cumplirlas ni de horarios compatibles con los servicios. Tambi&eacute;n se elaboraban informes de vulnerabilidad que pod&iacute;an reducir condenas. La mayor&iacute;a de los delitos no eran graves y estaban vinculados a la supervivencia, como peque&ntilde;os hurtos de comida o el impago de multas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una situaci&oacute;n de mucho estr&eacute;s y muchas de ellas est&aacute;n muy angustiadas&rdquo;, concluye Roig. &ldquo;Hemos pasado de tener un espacio que se nos queda peque&ntilde;o a no saber si dentro de dos meses tendremos siquiera un lugar&rdquo;, concluye finalmente Andre.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, la continuidad del proyecto pende de un hilo pese a su b&uacute;squeda de soporte y recolecta de firmas para evitar la p&eacute;rdida de su local. La entidad no dispone de los recursos econ&oacute;micos necesarios para trasladarse a otro centro dentro del Raval, un elemento clave para mantener su labor y el v&iacute;nculo con la comunidad a la que atiende. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, siguen a la espera de una respuesta por parte de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, imprescindible para garantizar su futuro como servicio de intervenci&oacute;n especializada reconocido por la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los intentos de mediaci&oacute;n y di&aacute;logo, la situaci&oacute;n permanece estancada, lo que pone en riesgo un trabajo que durante a&ntilde;os ha dado respuesta a necesidades sociales urgentes. Sin una soluci&oacute;n inmediata, el cierre no ser&iacute;a solo el fin de un espacio, sino la p&eacute;rdida de un recurso fundamental para el barrio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/especulacion-inmobiliaria-amenaza-futuro-metzineres-refugio-raval-mujeres-hogar_1_13200706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 20:07:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La especulación inmobiliaria amenaza el futuro de Metzineres, un refugio en el Raval para mujeres sin hogar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Raval,Gentrificación,Especulación inmobiliaria,mujeres,Personas sin hogar,Transgénero,Trata de mujeres,Prostitución,Drogas,Consumo de drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 'free tour' por Bilbao para denunciar el turismo masivo: "Cuesta ver que al viajar somos parte del problema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/free-tour-bilbao-denunciar-turismo-masivo-cuesta-ver-viajar-parte-problema_1_13152321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27547793-1996-4a7e-996e-f4a229d1393a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un &#039;free tour&#039; por Bilbao para denunciar el turismo masivo: &quot;Cuesta ver que al viajar somos parte del problema&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Queremos utilizar el teatro relacional como un altavoz para contar qué ocurre con los habitantes de una ciudad cuando esta se convierte en un producto", explica La directora Escénica y Dramaturga Nuria Hernando, creadora de  'Free Tour-X', que llega a Bilbao este fin de semana</p><p class="subtitle">Denuncian el estado de salud de Osakidetza con manifestaciones en las tres capitales: “No aceptamos recortes ni privatizaciones”
</p></div><p class="article-text">
        La directora Esc&eacute;nica y Dramaturga Nuria Hernando se dio cuenta de que ella tambi&eacute;n era parte del problema del turismo masivo cuando tras querer escapar de su d&iacute;a a d&iacute;a tom&oacute; el vuelo m&aacute;s barato que partiera aquel d&iacute;a desde Bilbao aterriz&oacute; en Lisboa. &ldquo;All&iacute; alquilamos una vivienda tur&iacute;stica en uno de los barrios m&aacute;s gentifricados e hicimos todo lo tur&iacute;stico. Hasta que cogiendo un autob&uacute;s de l&iacute;nea una mujer nos grit&oacute; que otra vez iba a llegar tarde al trabajo por culpa de los turistas. Algo en mi cabeza hizo 'click' al darme cuenta de que aquello que me molestaba en mi ciudad, yo tambi&eacute;n lo estaba haciendo. Cuesta ver que al viajar tambi&eacute;n somos parte del problema&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de reflexionar sobre ello y tratar de darle una soluci&oacute;n, que no pasa solo por lo individual, Hernando ha creado 'Free Tour-X', una obra de teatro relacional que convierte el Casco Viejo de cualquier ciudad en un escenario. Este s&aacute;bado y domingo, 18 y 19 de abril Bilbao ser&aacute; el escenario de la obra. &ldquo;El recorrido se ha creado tras una investigaci&oacute;n exhaustiva acerca de las heridas del turismo masivo en la ciudad. Comienza como uno de tantos 'free tours' que parten de la Plaza del Teatro Arriaga y recorre las calles con ejemplos concretos: una zapater&iacute;a hist&oacute;rica que ahora es un caf&eacute; de especialidad o una tienda de disfraces que ahora es una consigna para maletas&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        La obra ha sido desarrollada a trav&eacute;s de residencias art&iacute;sticas en Madrid (Esquina Nua), Pamplona (Teatrodix) y ahora recala en Bilbao, la ciudad de la dramaturga, con el programa de Artistas en Residencia de BilbaoEszena. &ldquo;Es importante que la obra cuente con la participaci&oacute;n de vecinos afectados y tambi&eacute;n de artistas y performers locales, en el caso de Bilbao a actriz Juana Lor o la artista Haizea F. Allika. Me parece m&aacute;s valioso que la ciudad la explique alguien que ha vivido su transformaci&oacute;n de cerca y hable desde lo que le hace sentir esta situaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Hernando. 
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            <span class="title">
                El teatro relacional Free Tour-X en uno de los negocios más antiguos que resisten en el Casco Viejo de Bilbao                            </span>
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        Para participar, el p&uacute;blico necesita llevar consigo un tel&eacute;fono y auriculares. A trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n web, los asistentes reciben audios, v&iacute;deos e instrucciones que gu&iacute;an la experiencia. &ldquo;En el caso de Bilbao, encontramos 60 viviendas de uso tur&iacute;stico en tan solo cuatro calles. Queremos utilizar el teatro relacional como un altavoz para contar qu&eacute; ocurre con los habitantes de una ciudad cuando esta se convierte en un producto&rdquo;, sostiene la creadora, cuya obra, a medio camino entre la performance y el teatro, presenta las limitaciones legales al turismo o las estrategias de resistencia vecinal contando con la participaci&oacute;n de los habitantes de los barrios, que se han visto desplazados por la compra de edificios por parte de fondos de inversi&oacute;n o la proliferaci&oacute;n de negocios orientados a los visitantes vacacionales.
    </p><p class="article-text">
        El estreno se realizar&aacute; en el marco del Festival BLV ART 2026 del Ayuntamiento de Bilbao, el s&aacute;bado 18 a las 17:00h y el domingo 19 de abril a las 11:30h. Las entradas pueden adquirirse en la web Kultura Bilbao. Esta obra es la &uacute;ltima producci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a de teatro y danza emergente Perpet&ucirc;a Vastarda. Se trata de una compa&ntilde;&iacute;a de Artes Vivas creada por Nuria Hernando (Bilbao) y Mar&iacute;a Pizarro (Barakaldo) en el a&ntilde;o 2024, con el objetivo de producir, investigar y promover espacios creativos h&iacute;bridos. Su nombre es 'Free Tour-X' porque, con la aplicaci&oacute;n web y el formato de teatro relacional se puede extrapolar a otras ciudades afectadas por la misma problem&aacute;tica. &ldquo;Se trata de un problema que afecta a pr&aacute;cticamente todas las ciudades y, si desde las instituciones no se pone soluci&oacute;n, no sabemos c&oacute;mo podr&aacute; acabar&rdquo;, reconoce Hernando, que sostiene que aunque la responsabilidad no sea &uacute;nicamente individual, es importante realizar una reflexi&oacute;n sobre la situaci&oacute;n que est&aacute;n viviendo las ciudades por el turismo masivo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/free-tour-bilbao-denunciar-turismo-masivo-cuesta-ver-viajar-parte-problema_1_13152321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:47:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un 'free tour' por Bilbao para denunciar el turismo masivo: "Cuesta ver que al viajar somos parte del problema"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Cultura,Turismo,Turismo nacional,Teatro,Gentrificación,Pisos turísticos,Viviendas ilegales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gentrificación, presión inmobiliaria y una esencia perdida: Lavapiés hace su 'lista de la compra' más allá de la inseguridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/gentrificacion-presion-inmobiliaria-esencia-perdida-lavapies-lista-compra-inseguridad_1_13084338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95574854-f5a2-4e39-aef1-92cc017db762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gentrificación, presión inmobiliaria y una esencia perdida: Lavapiés hace su &#039;lista de la compra&#039; más allá de la inseguridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La detención del activista Serigne Mbaye vuelve a remover las aguas en un barrio multicultural. El domingo, una protesta en su defensa irrumpió en el calendario organizado por los vecinos, con manifestaciones mensuales y demandas diversas que consideran tan urgentes como la seguridad</p><p class="subtitle">Lavapiés exige cambiar de foco y acabar con la hipervigilancia: “Si tanto funcionan las redadas, ¿por qué siguen haciéndolas?”</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo domingo marzo, una nueva protesta irrumpi&oacute; en la plaza de Lavapi&eacute;s. Decenas de personas se manifestaron en apoyo a Serigne Mbaye, exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid y activista antirracista, d&iacute;as despu&eacute;s de ser detenido frente a su casa por resistencia a la autoridad. La Polic&iacute;a Nacional lo traslad&oacute; a la comisar&iacute;a junto a otras seis personas y, al ser puesto en libertad, Mbaye anunci&oacute; su intenci&oacute;n de presentar una denuncia ante lo que considera una operaci&oacute;n &ldquo;racista&rdquo; y con tintes de &ldquo;violencia policial&rdquo;. En los &uacute;ltimos meses, e incluso a&ntilde;os, los vecinos han acusado a las autoridades de una hipervigilancia respecto al barrio, con redadas habituales en un entorno multicultural. Pero ahora quieren cambiar el foco y situarlo sobre otros problemas cotidianos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una desfachatez&rdquo;, opinan desde la plataforma Lavapi&eacute;s al L&iacute;mite, una suma de hasta 60 colectivos o entidades vecinales surgida en respuesta a la presi&oacute;n del barrio y centrada en reivindicar otros asuntos conflictivos adem&aacute;s de la seguridad. Consideran que la presencial policial en la zona, con un 40% de poblaci&oacute;n migrante seg&uacute;n datos recientes del INE (Instituto Nacional de Estad&iacute;stica), es excesiva y &ldquo;desproporcionada&rdquo;, y anteponen otras complicaciones como la gentrificaci&oacute;n, el encarecimiento de la vivienda o la escasez de espacios &oacute;ptimos para la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Para trasladar esta petici&oacute;n al debate p&uacute;blico han decidido ponerse manos a la obra. A mediados de febrero, convocaron a vecinos y medios de comunicaci&oacute;n para presentar su estrategia: un calendario de manifestaciones tem&aacute;ticas para todo el a&ntilde;o. Los miembros de Lavapi&eacute;s al L&iacute;mite denuncian que el concejal-presidente del distrito Centro, Carlos Segura, no les ha recibido desde su creaci&oacute;n en 2024, y aseguran que en su seno coexisten agrupaciones de vecinos representativas del barrio, con propuestas firmes sobre asuntos de inter&eacute;s vecinal. As&iacute; que, para hacerse o&iacute;r, har&aacute;n un llamamiento cada mes para protestar en la calle por cada una de las preocupaciones que perciben en Lavapi&eacute;s. 
    </p><h2 class="article-text"><em>&ldquo;+ churros, - aguacates&rdquo;</em>: un alegato contra la gentrificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En febrero, coincidiendo con el fin de semana de San Valent&iacute;n, iniciaron un recorrido desde el Casino de la Reina con unas mil personas advirtiendo de su gran problema diario: el precio de la vivienda. Con ir&oacute;nicos carteles que ped&iacute;an &ldquo;<em>+ churros, - aguacates</em>&rdquo;, los vecinos se&ntilde;alaron un viraje en el modelo de barrio que abr&iacute;a paso a la turistificaci&oacute;n o la adquisici&oacute;n de piso por parte de fondos y grandes rentistas para exprimir al m&aacute;ximo su valor. Otro protagonista del d&iacute;a fueron las redadas policiales, con simbolismos hasta en el punto de partida de la manifestaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El 23 de octubre, el Casino de la Reina fue testigo de un altercado con la polic&iacute;a durante un partido de f&uacute;tbol. Jugaba el Dragones de Lavapi&eacute;s, un equipo alev&iacute;n del barrio, y en las gradas hab&iacute;a familiares que fueron a ver a sus hijos. En el marco de una macrooperaci&oacute;n antidroga que comenz&oacute; esa tarde en la zona y en la que participaron un centenar de agentes, varios de ellos se acercaron a la pista y se llevaron fuera de el recinto a algunos padres, seg&uacute;n confirm&oacute; el entrenador del equipo, para identificarlos y recopilar sus datos. La Polic&iacute;a Nacional defendi&oacute; el operativo aunque lo desvincul&oacute; de un aumento puntual en las denuncias o alertas detectadas en la barriada. Desde Jefatura se habl&oacute; de un barrio habitualmente conflictivo, donde &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/redadas-trumpistas-lavapies-indignan-barrio-padre-pararon-negro_1_12736843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos fines de semana hay agresiones con arma blanca</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el mes de marzo se retomaron las protestas con nuevos protagonistas, como el impulso a las pol&iacute;ticas feministas o la dedicaci&oacute;n a la infancia. Varias personas cerraron una calle de Lavapi&eacute;s al tr&aacute;fico para &ldquo;visibilizar la falta de espacios de juego&rdquo;, en perjuicio de los m&aacute;s peque&ntilde;os. El objetivo de abril ser&aacute;n el clima y la petici&oacute;n de espacios verdes, con una acci&oacute;n prevista para el d&iacute;a 19. Mayo pondr&aacute; la lupa en los espacios autogestionados del barrio, que alberga centros sociales okupados reconocidos como el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/centro-social-okupado-esperanzo-madrid-desalojos-cumple-ano-rosa-nacio-aportar-barrio_1_12167003.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CSO La Rosa</a> o <a href="https://www.eldiario.es/madrid/colectivos-tabacalera-lavapies-preparan-volver-cultura-no-fecha-reapertura_1_12697680.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Tabacalera</a>, ambos integrados en la plataforma que convoca estas manifestaciones. 
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                    alt="Manifestación de &#039;Lavapiés al límite&#039; el 15 de febrero"
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            <span class="title">
                Manifestación de &#039;Lavapiés al límite&#039; el 15 de febrero                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En este caso, la selecci&oacute;n tem&aacute;tica gui&ntilde;a un ojo al 15M, el movimiento ciudadano iniciado en mayo de 2011 que deriv&oacute; en protestas y acampadas masivas en distintas plazas de Espa&ntilde;a. Las asociaciones promotoras avanzan que habr&aacute; asambleas en las plazas de Lavapi&eacute;s o acciones que pongan en valor los espacios okupados con actividades abiertas. Para el inicio del verano, en junio, se impulsar&aacute;n motivos vinculados al Orgullo LGTBI, que ese mes llenar&aacute; las calles de todo Madrid; mientras que en julio retomar&aacute;n el debate de la vivienda.
    </p><h2 class="article-text">Acciones paralelas y un calendario reivindicativo por confirmar</h2><p class="article-text">
        Otras iniciativas a&uacute;n est&aacute;n por confirmarse o de momento no se revelar&aacute;n al p&uacute;blico para evitar boicots o interferencias. En paralelo, los vecinos tiran de otros proyectos de presi&oacute;n como el mapeo de los pisos tur&iacute;sticos en la barriada o el tejido de una red asociativa que se organice para mantener sus demandas a la orden del d&iacute;a. Las actualizaciones de &uacute;ltima hora se anunciar&aacute;n en redes sociales, as&iacute; como futuras convocatorias para elevarse a ojos de la administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La detenci&oacute;n de Serigne Mbaye ha vuelto a remover la indignaci&oacute;n m&aacute;s de un mes despu&eacute;s desde que el portavoz del Sindicato de Manteros se preguntara, sentado en una mesa junto a otros miembros de Lavapi&eacute;s al L&iacute;mite, qu&eacute; era lo que defin&iacute;a verdaderamente al barrio y sus necesidades. &ldquo;&iquest;Es acaso la inseguridad una cortina de humo para echar a los vecinos y abrirse al capital extranjero? &iquest;La Polic&iacute;a es solvente en sus actuaciones? Creo que hay muchas preguntas que deber&iacute;amos hacernos, as&iacute; que volveremos a la calle&rdquo;, determin&oacute; a&uacute;n sin saber que su futuro paso por comisar&iacute;a despertar&iacute;a una nueva oleada de cr&iacute;ticas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/gentrificacion-presion-inmobiliaria-esencia-perdida-lavapies-lista-compra-inseguridad_1_13084338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 04:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gentrificación, presión inmobiliaria y una esencia perdida: Lavapiés hace su 'lista de la compra' más allá de la inseguridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés,Protestas,Seguridad,Vecinos,Gentrificación,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Catalina, el barri transformat en 'la petita Suècia' que expulsa els seus veïns: "Això s'ha tornat infernal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/santa-catalina-barri-transformat-petita-suecia-expulsa-els-seus-veins-aixo-s-tornat-infernal_1_13104574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26afaadd-cb99-4275-8458-fc5a0deea0eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139700.jpg" width="3994" height="2247" alt="Santa Catalina, el barri transformat en &#039;la petita Suècia&#039; que expulsa els seus veïns: &quot;Això s&#039;ha tornat infernal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En els darrers anys s'han multiplicat els negocis i les immobiliàries escandinaves que anuncien habitatges amb preus que arriben a les set xifres. "Et ve un suec i et paga quatre vegades més del que val... i què fas?", es demana un resident d’aquest barri de Palma</p><p class="subtitle">Inversors suecs i francesos es llancen a gentrificar i expulsar els veïns d'aquest barri de Mallorca: “És un drama salvatge”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Aquesta barriada s&rsquo;ha tornat infernal&rdquo;. Antoni, de 79 anys, ho diu sense embuts, recolzat a la vorera d&rsquo;un carrer on ja gaireb&eacute; no reconeix ning&uacute;. Ha viscut tota la vida a Santa Catalina, antic barri pesquer que ara descriu com a irreconeixible: &ldquo;Mallorquins en queden pocs ja&rdquo;. Als voltants, fa&ccedil;anes acabades de rehabilitar i aparadors en angl&egrave;s, alemany... i en suec. En aquesta barriada de Palma, es multipliquen els negocis i les immobili&agrave;ries escandinaves que anuncien habitatges amb preus que arriben a les set xifres mentre, a pocs metres, els darrers ve&iuml;ns de tota la vida observen com el barri canvia de mans. L&rsquo;idioma varia segons la taula. El preu, sempre a l&rsquo;al&ccedil;a. &ldquo;Aqu&iacute; no s&rsquo;hi pot viure, aqu&iacute; no s&rsquo;hi pot dormir&rdquo;, lamenta Antoni, que assenyala el renou constant, els conflictes nocturns i una sensaci&oacute; d&rsquo;abandonament que, diu, ning&uacute; no ha sabut frenar.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute; no &eacute;s nom&eacute;s perceptiva. El preu de l&rsquo;habitatge a Santa Catalina se situa ja entorn dels 6.200 euros per metre quadrat &mdash;fa una d&egrave;cada, rondava els 2.500&mdash;, amb pujades de m&eacute;s del 14 % nom&eacute;s en el darrer any, segons Idealista. Pel que fa al lloguer, el m&eacute;s barat que s&rsquo;ofereix en aquest portal immobiliari ascendeix a 1.100 euros: un pis de 50 metres sense moblar. El gestiona MallorcaByr&aring;n Real Estate, una de les nombroses immobili&agrave;ries sueques implantades a la zona. I &eacute;s que aquestes ag&egrave;ncies actuen com a intermedi&agrave;ries clau en aquest circuit, connectant compradors del nord d&rsquo;Europa amb un mercat local cada vegada m&eacute;s inaccessible. El resultat, visible al carrer, &eacute;s un despla&ccedil;ament progressiu: contractes que no es renoven, lloguers que es disparen i ve&iuml;ns que se&rsquo;n van. Antoni &eacute;s un d&rsquo;ells: &ldquo;Estic esperant anar-me&rsquo;n d&rsquo;aqu&iacute; ben aviat, a una altra zona m&eacute;s tranquil&middot;la&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pocs metres apareix Tomeu, que ha sentit fragments de la conversa i s&rsquo;hi afegeix. &ldquo;&Eacute;s que &eacute;s un tema que em bull la sang&rdquo;, justifica. Per a ell, la transformaci&oacute; no &eacute;s una dada, sin&oacute; una p&egrave;rdua personal. &ldquo;All&agrave; els meus padrins tenien una botiga, Casa Paco&rdquo;, explica, assenyalant una cantonada. En aquell mateix lloc es varen con&egrave;ixer els seus pares. Avui, per&ograve;, el local ha canviat de mans i de funci&oacute;: &ldquo;Ara &eacute;s el t&iacute;pic bar de torrades d&rsquo;alvocat&rdquo;. El contrast li fa mal. El seu relat dibuixa amb precisi&oacute; el canvi de model: del comer&ccedil; de proximitat al consum global. En un local pr&ograve;xim, recorda, hi havia una papereria on la seva padrina li comprava &ldquo;cotxets&rdquo;. Ara &eacute;s un establiment de vins &ldquo;de deu euros la copa on no hi entra cap mallorqu&iacute;&rdquo;. Al seu voltant, el que queda del barri original &eacute;s ja residual: &ldquo;Nom&eacute;s queden alguns negocis de sempre, i poca cosa m&eacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Només queden alguns comerços dels de sempre. Aquí hi havia una papereria en la qual la meva àvia em comprava cotxets. Ara és un lloc de vins de deu euros la copa on no entra cap mallorquí
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tomeu</span>
                                        <span>—</span> Veí de Santa Catalina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tomeu, veí de Santa Catalina, assenyala a un local de la zona: &quot;Aquí els meus avis tenien una botiga, Casa Paco. Ara és el típic bar de torrades d&#039;alvocat&quot;                            </span>
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                Terrassa d&#039;un dels nombrosos bars de Santa Catalina                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'Lilla sverige' (o la 'petita Su&egrave;cia')</strong></h2><p class="article-text">
        Aquest &ldquo;poca cosa m&eacute;s&rdquo; &eacute;s el rastre d&rsquo;un barri que durant d&egrave;cades va funcionar com una comunitat: un entramat d&rsquo;habitatges assequibles, fam&iacute;lies treballadores i una identitat profundament arrelada a la mar i al port. En el seu lloc ha emergit un altre espai, cada vegada m&eacute;s globalitzat, on l&rsquo;habitatge s&rsquo;ha convertit en un producte d&rsquo;inversi&oacute;. La transformaci&oacute; ha estat tan intensa que alguns mitjans i immobili&agrave;ries el descriuen directament com 'lilla sverige' -'la petita Su&egrave;cia'-. No &eacute;s una exageraci&oacute; ni una etiqueta casual. &Eacute;s la conseq&uuml;&egrave;ncia visible de m&eacute;s d&rsquo;una d&egrave;cada d&rsquo;inversi&oacute; estrangera &mdash;principalment escandinava&mdash; que ha alterat no nom&eacute;s el preu de l&rsquo;habitatge, sin&oacute; tamb&eacute; la composici&oacute; social i cultural del barri.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Durant dècades, Santa Catalina era un entramat d&#039;habitatges assequibles, famílies treballadores i una identitat profundament arrelada a la mar i al port. En el seu lloc ha emergit un altre espai, cada vegada més globalitzat, on l&#039;habitatge s&#039;ha convertit en un producte d&#039;inversió. La transformació ha estat tan intensa que alguns mitjans i immobiliàries ho descriuen com &#039;la petita Suècia&#039;
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punt d&rsquo;inflexi&oacute; se situa despr&eacute;s de la crisi de 2008. A partir de 2013, amb la recuperaci&oacute; del mercat, la inversi&oacute; sueca va trobar a Santa Catalina un enclavament ideal: c&egrave;ntric, proper a la mar i amb un parc immobiliari antic susceptible de revaloritzaci&oacute;. El que per a molts era la seva llar, per a altres es va convertir en una oportunitat. Edificis sencers comen&ccedil;aren a canviar de mans. El patr&oacute; es repeteix: compra a preus relativament baixos, rehabilitaci&oacute; integral i posterior venda com a producte de luxe dirigit a compradors internacionals. En paral&middot;lel, els antics residents van desapareixent: contractes que no es renoven, lloguers que es disparen, obres que s&rsquo;allarguen durant anys. El despla&ccedil;ament no sempre &eacute;s abrupte, per&ograve; s&iacute; constant.
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                Clients a la terrassa d&#039;un altre bar de Santa Catalina                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El negoci immobiliari</strong></h2><p class="article-text">
        En aquest proc&eacute;s, les ag&egrave;ncies immobili&agrave;ries exerceixen un paper clau. No nom&eacute;s intermedien en la compravenda d&rsquo;habitatges, sin&oacute; que actuen com a pont entre el capital estranger i el mercat local, identificant propietats amb potencial, assessorant inversions i gestionant actius. Un dels pilars d&rsquo;aquest fenomen ha estat precisament la implantaci&oacute; d&rsquo;ag&egrave;ncies escandinaves especialitzades en compradors del nord d&rsquo;Europa.
    </p><p class="article-text">
        Una d&rsquo;elles &eacute;s BO Mallorca, fundada per l&rsquo;empres&agrave;ria Vivian Grunblatt, que reivindica el seu arrelament al barri davant la percepci&oacute; d&rsquo;una immobili&agrave;ria vinculada exclusivament a capital estranger. &ldquo;He nascut i crescut aqu&iacute; i he viscut aqu&iacute; la major part de la meva vida&rdquo;, subratlla en declaracions a elDiario.es. La seva relaci&oacute; amb Santa Catalina es remunta a m&eacute;s de quatre d&egrave;cades: &ldquo;Els meus pares sempre han tengut despatx i despr&eacute;s casa a Santa Catalina, aix&iacute; que fa m&eacute;s de 40 anys que estic en aquest barri&rdquo;. Des de fa dues d&egrave;cades dirigeix la seva pr&ograve;pia immobili&agrave;ria a la zona, cosa que, assegura, li ha perm&egrave;s observar de primera m&agrave; la seva transformaci&oacute;.
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                Façana de BO Mallorca, una de les immobiliàries orientades, entre altres clients, als compradors suecs                            </span>
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        Pel que fa a l&rsquo;escalada de preus, Grunblatt rebutja que es pugui explicar &uacute;nicament per l&rsquo;arribada de compradors internacionals: &ldquo;En termes generals, el principal factor darrere la manca d&rsquo;habitatge a preus assequibles a Palma &eacute;s l&rsquo;escassetat d&rsquo;oferta, especialment d&rsquo;obra nova. Durant els darrers deu anys, la creaci&oacute; de nous habitatges ha estat limitada, fet que ha generat una pressi&oacute; constant sobre els preus&rdquo;. En el cas de Santa Catalina, afegeix, l&rsquo;encariment respon tamb&eacute; a la seva evoluci&oacute; com a barri: &ldquo;Avui dia compta amb una oferta gastron&ograve;mica, cultural i esportiva molt atractiva, fet que ha incrementat notablement la seva demanda&rdquo;. Aquest atractiu, sost&eacute;, no nom&eacute;s ha captat compradors estrangers &mdash;principalment suecs i alemanys&mdash;, sin&oacute; tamb&eacute; residents locals amb alt poder adquisitiu. &ldquo;L&rsquo;augment de preus no es pot atribuir &uacute;nicament a la demanda estrangera, sin&oacute; a una combinaci&oacute; de factors&rdquo;, insisteix, en un context en qu&egrave;, a m&eacute;s, els habitatges amb terrassa o vistes a la mar s&oacute;n els que assoleixen els valors m&eacute;s elevats.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En termes generals, el principal factor darrere de la falta d&#039;habitatge a preus assequibles a Palma és l&#039;escassetat d&#039;oferta, especialment d&#039;obra nova. Durant els últims deu anys, la creació de nous habitatges ha estat limitada, la qual cosa ha generat una pressió constant sobre els preus
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vivian Grunblatt </span>
                                        <span>—</span> Propietària de l&#039;agència inmobiliària BO Mallorca Real Estate
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una altra de les empreses que s&rsquo;han establert a la &lsquo;petita Su&egrave;cia de Palma&rsquo; &eacute;s Fastighetsbyr&aring;n, presentada com la major xarxa immobili&agrave;ria de Su&egrave;cia. Des de la seva oficina al carrer Protectora de Palma comercialitza habitatges que arriben a preus de fins a 17,5 milions d&rsquo;euros. Al capdavant d&rsquo;aquesta estructura hi ha Mattias Rosenlund, un dels perfils clau en la implantaci&oacute; del negoci immobiliari escandinau a Palma. La seva activitat no es limita a la intermediaci&oacute;: forma part d&rsquo;una xarxa que acompanya tot el proc&eacute;s d&rsquo;inversi&oacute;, des de la recerca de propietats fins a la gesti&oacute; posterior de l&rsquo;actiu. La seva figura exemplifica com el capital estranger accedeix de manera directa al mercat residencial local.
    </p><p class="article-text">
        A aquesta xarxa s&rsquo;hi afegeixen altres firmes com Svensk Fastighetsf&ouml;rmedling Real Estate: &ldquo;Hem portat el model immobiliari suec a Espanya i l&rsquo;acompanyarem durant tot el proc&eacute;s fins que gaudeixi del sol, la calor i la seva llar espanyola&rdquo;, es pot llegir al seu web, on apareixen suggerents recomanacions com &ldquo;desperti&rsquo;s amb vistes a la serra i a la mar&rdquo;. Tamb&eacute; SkandiaM&auml;klarna, que va obrir oficina a Palma per captar clients escandinaus interessats en zones c&egrave;ntriques amb alt potencial de revaloritzaci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Façana de la immobiliària Svensk Fastighetsförmedling Real Estate, en la web de la qual pot llegir-se: &quot;Hem portat el model immobiliari suec a Espanya&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Altres mirades: entre la cr&iacute;tica i la resignaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Davant el malestar generalitzat, un altre ve&iacute;, Ra&uacute;l, introdueix una mirada diferent sobre el que est&agrave; passant a Santa Catalina. Nascut al barri i amb tota la seva fam&iacute;lia vinculada als seus carrers, recorda un passat molt diferent de l&rsquo;actual: &ldquo;Fa 25 o 30 anys aix&ograve; era un aut&egrave;ntic desastre. Ning&uacute; volia viure aqu&iacute;. Era un suburbi&rdquo;. Segons el seu relat, aquesta degradaci&oacute; va ser precisament el que va devaluar el barri i va permetre que, anys despr&eacute;s, es convert&iacute;s en un objectiu atractiu per a la inversi&oacute;. A difer&egrave;ncia d&rsquo;altres ve&iuml;ns, Ra&uacute;l no assenyala nom&eacute;s els compradors estrangers. &ldquo;El problema no &eacute;s del que compra, el problema &eacute;s del que ven&rdquo;, afirma. I ho explica amb cruesa: &ldquo;Et ve un suec i et paga quatre vegades m&eacute;s del que val... i qu&egrave; fas?&rdquo;. En la seva opini&oacute;, la pujada de preus i la transformaci&oacute; del barri responen tamb&eacute; a la decisi&oacute; de qui va vendre les seves propietats quan el mercat es va comen&ccedil;ar a disparar. &ldquo;De tots els meus amics de quan &eacute;rem petits no en queda cap&rdquo;, reconeix.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema no és del que compra, el problema és del que ven. Si et ve un suec i et paga quatre vegades més del que val... què fas?”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl</span>
                                        <span>—</span> Veí de Santa Catalina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Raúl, veí de Santa Catalina: &quot;De tots els meus amics de quan érem petits no en queda ningú&quot;                            </span>
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        La seva pr&ograve;pia hist&ograve;ria reflecteix aquesta contradicci&oacute;. Ra&uacute;l vivia en un pis amb lloguer antic &mdash;&ldquo;pagava 117 euros&rdquo;&mdash; quan la propiet&agrave;ria va decidir vendre l&rsquo;edifici per m&eacute;s de mig mili&oacute; d&rsquo;euros. No obstant aix&ograve;, en el seu cas va aconseguir una sortida excepcional: un acord de lloguer amb opci&oacute; de compra que li va permetre adquirir l&rsquo;habitatge i, posteriorment, tota la finca. &ldquo;Ara tot &eacute;s molt car, est&agrave; enfocat als estrangers, s&iacute;&rdquo;, admet. Per&ograve; insisteix en el seu diagn&ograve;stic: el canvi del barri no s&rsquo;explica nom&eacute;s per qui arriba, sin&oacute; tamb&eacute; per qui decideix marxar.
    </p><p class="article-text">
        A prop d&rsquo;un dels bars de sempre, el Isle&ntilde;o, dos argentins, Francisco i Gustavo, observen la transformaci&oacute; de Santa Catalina amb una barreja de resignaci&oacute; i an&agrave;lisi. Francisco ho resumeix de manera directa: &ldquo;Cada vegada hi ha menys residents perqu&egrave; els pisos estan buits o comprats per a &uacute;s vacacional&rdquo;. Despr&eacute;s de tres d&egrave;cades a Mallorca, assegura que el canvi ha estat progressiu, per&ograve; evident: &ldquo;Palma ja est&agrave; una mica enva&iuml;da. Ja no &eacute;s la Palma que m&rsquo;agradava&rdquo;. I en el cas concret del barri, ho descriu amb ironia: &ldquo;Santa Catalina &eacute;s l&rsquo;ambaixada sueca&rdquo;. La conversa deriva r&agrave;pidament cap als preus. &ldquo;Ja ni la compra pots fer, i els caf&egrave;s costen tres, quatre, cinc euros&rdquo;, comenta Gustavo. Fins i tot sortir a dinar s&rsquo;ha convertit en una excepci&oacute;: &ldquo;L&rsquo;altre dia v&agrave;rem anar tres a menjar men&uacute; i ens v&agrave;rem gastar 90 euros&rdquo;. Per a ells, el problema no &eacute;s nom&eacute;s la pres&egrave;ncia estrangera, sin&oacute; un canvi de model m&eacute;s ampli: &ldquo;Aix&ograve; ja &eacute;s tot luxe&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Francisco i Gustavo, sobre la transformació del barri: &quot;Cada vegada hi ha menys residents, perquè els pisos estan buits o comprats per a ús vacacional&quot;"
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            <span class="title">
                Francisco i Gustavo, sobre la transformació del barri: &quot;Cada vegada hi ha menys residents, perquè els pisos estan buits o comprats per a ús vacacional&quot;                            </span>
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        Francisco, que treballa en el sector tur&iacute;stic, amplia la mirada i situa el fenomen en un context m&eacute;s ampli. &ldquo;S&rsquo;est&agrave; portant tot cap al luxe, menys gent per&ograve; de m&eacute;s qualitat&rdquo;, explica, en refer&egrave;ncia a una estrat&egrave;gia que, segons ell, s&rsquo;est&agrave; replicant a tot Balears. No obstant aix&ograve;, adverteix de les seves contradiccions: manca de treballadors, precarietat en el servei i dificultats per sostenir aquest model. Tot i aix&iacute;, ambd&oacute;s coincideixen en el diagn&ograve;stic final: &ldquo;Aqu&iacute; ja no hi ha marxa enrere&rdquo;.
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                Francisco, al costat de la seva gossa, Lucía                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Residents suecs: &ldquo;&Eacute;s la millor zona&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        A m&eacute;s de les ag&egrave;ncies immobili&agrave;ries, a Santa Catalina tamb&eacute; s&rsquo;hi han implantat altres negocis com una fleca sueca, Palma Brand, que reflecteix el canvi del barri i l&rsquo;arribada de residents estrangers. A l&rsquo;interior gaireb&eacute; no s&rsquo;hi parla espanyol. Molt menys catal&agrave;. Dues clientes, Christin i Ebba, conversen en suec mentre esperen una comanda. Viuen a la zona i no dubten a explicar per qu&egrave; aquest barri s&rsquo;ha convertit en un dels m&eacute;s atractius per als seus compatriotes. &ldquo;&Eacute;s la millor zona&rdquo;, assegura Christin. Destaca la seva ubicaci&oacute; &mdash;&ldquo;&eacute;s a prop del centre, per&ograve; sense ser al centre&rdquo;&mdash; i el seu estil de vida: &ldquo;Els restaurants, l&rsquo;ambient&hellip; &eacute;s preci&oacute;s&rdquo;. Tamb&eacute; menciona la connexi&oacute; amb la resta de l&rsquo;illa i la mar: &ldquo;Tens tot el que necessites aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, el seu relat introdueix un mat&iacute;s revelador. &ldquo;Molts suecs se&rsquo;n van de Santa Catalina&rdquo;, diu. El motiu &eacute;s el mateix que els va atreure: &ldquo;Hi ha massa suecs&rdquo;. Segons explica Ebba, la concentraci&oacute; ha arribat a un punt inc&ograve;mode: &ldquo;No pots sortir a sopar sense vigilar el que dius, perqu&egrave; tothom t&rsquo;ent&eacute;n&rdquo;. Sobre els preus, apunten a una idea clara: &ldquo;Els espanyols venen perqu&egrave; reben molts de doblers&rdquo;. I conclouen: &ldquo;Al final, tot dep&egrave;n dels doblers&rdquo;.
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                Exterior del forn suec Palma Bread                            </span>
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                Forn suec que un dia va florir en Santa Catalina però va acabar tancant les seves portes                            </span>
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        Sobre la pujada de preus, la seva explicaci&oacute; barreja factors. D'una banda,&nbsp;Christin&nbsp;relativitza el pes dels suecs enfront d'altres compradors: &ldquo;Els alemanys o els brit&agrave;nics s&oacute;n molts m&eacute;s&rdquo;. Per&ograve; tamb&eacute; apunta a la din&agrave;mica del mercat: &ldquo;Els espanyols venen perqu&egrave; reben molts diners&rdquo;. En la seva opini&oacute;, si els propietaris locals romanguessin en els seus habitatges, el barri seria m&eacute;s divers. &ldquo;Podria haver-hi una comunitat amb espanyols, suecs, alemanys&hellip;&rdquo;, assenyala. Per&ograve; conclou amb una idea clara: &ldquo;Al final, tot dep&egrave;n dels diners&rdquo;. En el mateix carrer, un r&egrave;tol &eacute;s l'&uacute;nica cosa que queda de&nbsp;Swedish&nbsp;Stuff, un altre forn que va florir a Santa Catalina, per&ograve; va acabar tancant les seves portes.
    </p><p class="article-text">
        A Thomas Bakeshop, Michelle at&eacute;n els seus clients entre pans i pastissos, per&ograve; tamb&eacute; entre llibres en diversos idiomes. Fa una d&egrave;cada que viu al barri i defensa el car&agrave;cter internacional del lloc. &ldquo;&Eacute;s el meu somni viure en una ciutat on hi hagi gent de tot el m&oacute;n&rdquo;, explica. Per a ella, aquesta barreja &eacute;s precisament l&rsquo;atractiu: &ldquo;Aqu&iacute; ve gent d&rsquo;Espanya, de Mallorca, d&rsquo;Am&egrave;rica Llatina, d&rsquo;Alemanya, d&rsquo;&Agrave;sia&hellip; tothom &eacute;s benvingut&rdquo;. Davant les cr&iacute;tiques ve&iuml;nals, Michelle, que juntament amb el seu marit regenta Thomas Bakeshop, relativitza el focus sobre el barri i assenyala: &ldquo;El problema de l&rsquo;habitatge no &eacute;s nom&eacute;s d&rsquo;aqu&iacute;, &eacute;s de tota Mallorca&rdquo;. En el seu cas, assegura no haver tengut dificultats, per&ograve; reconeix la complexitat del context: &ldquo;&Eacute;s molt complicat&rdquo;. El seu discurs reflecteix una altra de les mirades presents a Santa Catalina: la d&rsquo;aquells que entenen la transformaci&oacute; com a part d&rsquo;una din&agrave;mica global i no exclusivament com un conflicte local.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de l&#039;habitatge no és només de Santa Catalina, sinó de tota Mallorca
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Michelle</span>
                                        <span>—</span> Copropietària del forn Thomas Bakeshop
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En Thomas Bakeshop, Michelle atén entre pans i pastissos. Porta una dècada vivint a Santa Catalina: &quot;És el meu somni viure a una ciutat on hi ha gent de tot el món&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La p&egrave;rdua de negocis hist&ograve;rics</strong></h2><p class="article-text">
        Durant d&egrave;cades, els negocis van pert&agrave;nyer a fam&iacute;lies locals o van allotjar lloguers assequibles, transformats ara en promocions d'alt&nbsp;<em>standing</em>, reduint el nombre d'habitatges i multiplicant el seu valor. El Bar Progreso, obert en 1920 a la&nbsp;Pla&ccedil;a&nbsp;Progr&eacute;s, va ser durant gaireb&eacute; un segle un dels s&iacute;mbols del Santa Catalina popular. Regentat durant d&egrave;cades per la mateixa fam&iacute;lia, va tancar en 2016 despr&eacute;s de la jubilaci&oacute; dels seus propietaris, posant fi a 96 anys d'hist&ograve;ria. En el seu lloc s'han succe&iuml;t nous negocis de restauraci&oacute; internacional, reflex del canvi comercial del barri, on els antics bars de tota la vida han estat substitu&iuml;ts per locals orientats a un p&uacute;blic global.
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                    alt="Columna sobre el bar Progreso a la revista &#039;París-Balears&#039;, editada des de París per l&#039;associació &#039;Les Cadets de Majorque&#039; entre els anys 1954 i 1998"
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            <span class="title">
                Columna sobre el bar Progreso a la revista &#039;París-Balears&#039;, editada des de París per l&#039;associació &#039;Les Cadets de Majorque&#039; entre els anys 1954 i 1998                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        L'impacte de la xarxa immobili&agrave;ria en Santa Catalina ha adoptat formes que van des del subtil fins al conflictiu. En 2024, ve&iuml;ns van denunciar noves estrat&egrave;gies de captaci&oacute;: immobili&agrave;ries que deixaven publicitat en les b&uacute;sties oferint taxacions gratu&iuml;tes acompanyades de brioixos de canyella, una imatge que il&middot;lustra com el desembarcament de capital estranger es filtra fins i tot en els gestos m&eacute;s quotidians. Les actuacions poden aconseguir formes m&eacute;s agressives, com l'assetjament o assetjament psicol&ograve;gic immobiliari: actuacions destinades a for&ccedil;ar la sortida d'un resident mitjan&ccedil;ant pressi&oacute;, fustigaci&oacute; o deterioraci&oacute; de les seves condicions de vida. El Codi Penal, en el seu article 172, les reconeix com a delicte quan es dirigeixen a &ldquo;impedir a un altre amb viol&egrave;ncia o intimidaci&oacute; fer el que la llei no prohibeix o compel&middot;lir-li a realitzar el que no vol&rdquo;, mentre que la Llei estatal d'Habitatge l'identifica com una vulneraci&oacute; del dret a l'habitatge.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudis acad&egrave;mics coincideixen a assenyalar Santa Catalina com un dels casos m&eacute;s clars de gentrificaci&oacute; a Palma. Recerques de la Universitat de Barcelona, la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB) i el col&middot;lectiu Palma XXI documenten com l'arribada d'inversi&oacute; estrangera i els processos de rehabilitaci&oacute; urbana han anat acompanyats d'un augment sostingut del preu de l'habitatge i del despla&ccedil;ament de la poblaci&oacute; resident. En el seu <em>Informe sobre la gentrificaci&oacute; al barri de Santa Catalina</em>, des de l&rsquo;Observatori de Gentrificaci&oacute; de Palma XXI descriuen amb claredat el proc&eacute;s que ha viscut la zona en la darrera d&egrave;cada, marcada per una intensa pressi&oacute; immobili&agrave;ria i una transformaci&oacute; social accelerada.
    </p><p class="article-text">
        El document parla d&rsquo;una &ldquo;revaloritzaci&oacute; del barri associada a l&rsquo;arribada de nous residents amb major poder adquisitiu&rdquo;, una din&agrave;mica que ha convertit un dels antics barris populars de Palma en un espai cada vegada m&eacute;s inaccessible per als seus propis ve&iuml;ns. El canvi no &eacute;s nom&eacute;s una q&uuml;esti&oacute; de preus, sin&oacute; de qui es pot quedar. L&rsquo;informe adverteix d&rsquo;un proc&eacute;s de substituci&oacute; progressiva: &ldquo;La poblaci&oacute; resident tradicional &eacute;s substitu&iuml;da per nous perfils amb major capacitat adquisitiva&rdquo;. Un fenomen que ja no &eacute;s puntual, sin&oacute; estructural. Comprar &eacute;s cada vegada m&eacute;s dif&iacute;cil, per&ograve; quedar-se de lloguer tampoc &eacute;s una opci&oacute; realista per a molts. El resultat &eacute;s un despla&ccedil;ament silenci&oacute;s: ve&iuml;ns que se&rsquo;n van sense titulars, sense desnonaments visibles, per&ograve; empesos per un mercat que ja no poden assumir.
    </p><p class="article-text">
        Per part seva, un estudi de l'investigador Ismael&nbsp;Yrigoy&nbsp;Cadena, incl&ograve;s en el llibre El m&oacute;n vist de les ciutats, analitza la transformaci&oacute; de Santa Catalina com a resultat de la interacci&oacute; entre conversi&oacute; en zona de vianants i inversi&oacute; estrangera, vinculant-la amb processos de despla&ccedil;ament poblacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/santa-catalina-barri-transformat-petita-suecia-expulsa-els-seus-veins-aixo-s-tornat-infernal_1_13104574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 05:44:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Catalina, el barri transformat en 'la petita Suècia' que expulsa els seus veïns: "Això s'ha tornat infernal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Especulación inmobiliaria,Compraventa,Alquiler,Mercado inmobiliario,Inmobiliarias,Gentrificación,Ciudades,Turismo,Suecia,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Catalina, el barrio transformado en 'la pequeña Suecia' que expulsa a sus vecinos: "Esto se ha vuelto infernal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/santa-catalina-barrio-transformado-pequena-suecia-expulsa-vecinos-vuelto-infernal_1_13098642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a87a4ac3-6782-48fb-808e-00e2481f2509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santa Catalina, el barrio transformado en &#039;la pequeña Suecia&#039; que expulsa a sus vecinos: &quot;Esto se ha vuelto infernal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años se han multiplicado los negocios y las inmobiliarias escandinavas que anuncian viviendas cuyo precio alcanza las siete cifras. "Te viene un sueco y te paga cuatro veces más de lo que vale... ¿y qué haces?", se pregunta un residente de este barrio de Palma</p><p class="subtitle">Inversores suecos y franceses se lanzan a gentrificar y expulsar a los vecinos de este barrio de Mallorca: “Es un drama salvaje”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Esta barriada se ha vuelto infernal&rdquo;. Antoni, de 79 a&ntilde;os, lo dice sin rodeos, apoyado en la acera de una calle donde ya no reconoce a casi nadie. Lleva toda la vida en Santa Catalina, antiguo barrio pesquero que ahora describe como irreconocible: &ldquo;Mallorquines quedan pocos ya&rdquo;. En los alrededores, fachadas reci&eacute;n rehabilitadas y escaparates en ingl&eacute;s, alem&aacute;n... y en sueco. En esta zona de Palma se multiplican los negocios y las inmobiliarias escandinavas que anuncian viviendas cuyo precio alcanza las siete cifras mientras, a pocos pasos, los &uacute;ltimos vecinos de toda la vida observan c&oacute;mo la barriada cambia de manos. El idioma var&iacute;a seg&uacute;n la mesa de cada bar. El precio, siempre al alza. &ldquo;Aqu&iacute; no se puede vivir, aqu&iacute; no se puede dormir&rdquo;, lamenta Antoni, quien, en su caso, apunta al ruido constante, los conflictos nocturnos y a una sensaci&oacute;n de abandono que, dice, nadie ha sabido frenar.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n no es solo perceptiva. El precio de la vivienda en Santa Catalina se sit&uacute;a ya en torno a los 6.200 euros por metro cuadrado -hace una d&eacute;cada rondaba los 2.500-, con subidas de m&aacute;s del 14% solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n Idealista. En cuanto al alquiler, el m&aacute;s barato que se oferta en este portal inmobiliario asciende a 1.100 euros: un piso de 50 metros sin amueblar. Lo administra Mallorcabyr&aring;n Real Estate, una de las numerosas inmobiliarias suecas implantadas en la zona. Y es que estas agencias act&uacute;an como intermediarias clave en ese circuito, conectando compradores del norte de Europa con un mercado local cada vez m&aacute;s inaccesible. El resultado, visible en la calle, es un desplazamiento progresivo: contratos que no se renuevan, alquileres que se disparan y vecinos que se marchan. Antoni es uno de ellos: &ldquo;Estoy esperando irme de aqu&iacute; enseguida, a otra zona m&aacute;s tranquila&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros aparece Tomeu, quien ha escuchado ecos de la conversaci&oacute;n y se suma a la misma. &ldquo;Es que es un tema que me hierve la sangre&rdquo;, justifica. Para &eacute;l, la transformaci&oacute;n no es un dato, sino una p&eacute;rdida personal. &ldquo;Ah&iacute; mis abuelos ten&iacute;an un colmado, Casa Paco&rdquo;, explica, se&ntilde;alando una esquina. En ese mismo lugar se conocieron sus padres. Hoy, sin embargo, el local ha cambiado de manos y de funci&oacute;n: &ldquo;Ahora es el t&iacute;pico bar de tostadas de aguacate&rdquo;. El contraste le duele. Su relato dibuja con precisi&oacute;n el cambio de modelo: de comercio de proximidad a consumo global. En un establecimiento pr&oacute;ximo, recuerda, hab&iacute;a una papeler&iacute;a donde su abuela le compraba &ldquo;cochecitos&rdquo;. Ahora es una vinoteca &ldquo;de diez euros la copa donde no entra ning&uacute;n mallorqu&iacute;n&rdquo;. A su alrededor, lo que queda del barrio original es ya residual: &ldquo;Solo quedan algunos negocios de siempre, y poco m&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Solo quedan algunos comercios de los de siempre. Ahí había una papelería en la que mi abuela me compraba cochecitos. Ahora es un sitio de vinos de diez euros la copa donde no entra ningún mallorquín</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tomeu</span>
                                        <span>—</span> Vecino de Santa Catalina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tomeu, vecino de Santa Catalina, señala a un local de la zona: &quot;Ahí mis abuelos tenían un colmado, Casa Paco. Ahora es el típico bar de tostadas de aguacate&quot;"
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                Tomeu, vecino de Santa Catalina, señala a un local de la zona: &quot;Ahí mis abuelos tenían un colmado, Casa Paco. Ahora es el típico bar de tostadas de aguacate&quot;                            </span>
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                Terraza de uno de los bares de Santa Catalina                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'Lilla sverige' (o la 'peque&ntilde;a Suecia')</strong></h2><p class="article-text">
        Ese &ldquo;poco m&aacute;s&rdquo; es el rastro de un barrio que durante d&eacute;cadas funcion&oacute; como comunidad: un entramado de viviendas asequibles, familias trabajadoras y una identidad profundamente arraigada al mar y al puerto. En su lugar ha emergido otro espacio, cada vez m&aacute;s globalizado, donde la vivienda se ha convertido en un producto de inversi&oacute;n. La transformaci&oacute;n ha sido tan intensa que algunos medios e inmobiliarias lo describen directamente como &ldquo;la peque&ntilde;a Suecia&rdquo;. No es una exageraci&oacute;n ni una etiqueta casual. Es la consecuencia visible de m&aacute;s de una d&eacute;cada de inversi&oacute;n extranjera &ndash;principalmente escandinava&ndash; que ha alterado no solo el precio de la vivienda, sino tambi&eacute;n la composici&oacute;n social y cultural del barrio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante décadas, Santa Catalina era un entramado de viviendas asequibles, familias trabajadoras y una identidad profundamente arraigada al mar y al puerto. En su lugar ha emergido otro espacio, cada vez más globalizado, donde la vivienda se ha convertido en un producto de inversión. La transformación ha sido tan intensa que algunos medios e inmobiliarias lo describen como &quot;la pequeña Suecia&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n se sit&uacute;a tras la crisis de 2008. A partir de 2013, con la recuperaci&oacute;n del mercado, la inversi&oacute;n sueca encontr&oacute; en Santa Catalina un enclave ideal: c&eacute;ntrico, cercano al mar y con un parque inmobiliario antiguo susceptible de revalorizaci&oacute;n. Lo que para muchos era su hogar, para otros se convirti&oacute; en una oportunidad. Edificios enteros comenzaron a cambiar de manos.  El patr&oacute;n se repite: compra a precios relativamente bajos, rehabilitaci&oacute;n integral y posterior venta como producto de lujo dirigido a compradores internacionales. En paralelo, los antiguos residentes van desapareciendo: contratos que no se renuevan, alquileres que se disparan, obras que se prolongan durante a&ntilde;os. El desplazamiento no siempre es abrupto, pero s&iacute; constante.
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                Clientes en la terraza de un bar de Santa Catalina                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El negocio inmobiliario</strong></h2><p class="article-text">
        En este proceso, las agencias inmobiliarias desempe&ntilde;an un papel clave. No solo intermedian en la compra y venta de viviendas, sino que act&uacute;an como puente entre el capital extranjero y el mercado local, identificando propiedades con potencial, asesorando inversiones y gestionando activos. Uno de los pilares de este fen&oacute;meno ha sido precisamente la implantaci&oacute;n de agencias escandinavas especializadas en compradores del norte de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es BO Mallorca, fundada por la empresaria Vivian Grunblatt, quien reivindica su arraigo en el barrio frente a la percepci&oacute;n de una inmobiliaria vinculada exclusivamente a capital extranjero. &ldquo;He nacido y crecido aqu&iacute; y he vivido aqu&iacute; la mayor parte de mi vida&rdquo;, subraya en declaraciones a elDiario.es. Su relaci&oacute;n con Santa Catalina se remonta a m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas: &ldquo;Mis padres siempre han tenido despacho y luego casa en Santa Catalina, as&iacute; que hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os que estoy en este barrio&rdquo;. Desde hace dos d&eacute;cadas dirige su propia inmobiliaria en la zona, lo que, asegura, le ha permitido observar de primera mano su transformaci&oacute;n.
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                    alt="Fachada de BO Mallorca, una de las inmobiliarias orientadas, entre otros clientes, a los compradores suecos"
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            <span class="title">
                Fachada de BO Mallorca, una de las inmobiliarias orientadas, entre otros clientes, a los compradores suecos                            </span>
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        Sobre la escalada de precios, Grunblatt rechaza que pueda explicarse &uacute;nicamente por la llegada de compradores internacionales: &ldquo;En t&eacute;rminos generales, el principal factor detr&aacute;s de la falta de vivienda a precios asequibles en Palma es la escasez de oferta, especialmente de obra nueva. Durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, la creaci&oacute;n de nuevas viviendas ha sido limitada, lo que ha generado una presi&oacute;n constante sobre los precios&rdquo;. En el caso de Santa Catalina, a&ntilde;ade, el encarecimiento responde tambi&eacute;n a su evoluci&oacute;n como barrio: &ldquo;Hoy en d&iacute;a cuenta con una oferta gastron&oacute;mica, cultural y deportiva muy atractiva, lo que ha incrementado notablemente su demanda&rdquo;. Ese atractivo, sostiene, no solo ha captado a compradores extranjeros &ndash;principalmente suecos y alemanes&ndash;, sino tambi&eacute;n a residentes locales con alto poder adquisitivo. &ldquo;El aumento de precios no puede atribuirse &uacute;nicamente a la demanda extranjera, sino a una combinaci&oacute;n de factores&rdquo;, insiste, en un contexto en el que, adem&aacute;s, las viviendas con terraza o vistas al mar son las que alcanzan los valores m&aacute;s elevados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En términos generales, el principal factor detrás de la falta de vivienda a precios asequibles en Palma es la escasez de oferta, especialmente de obra nueva. Durante los últimos diez años, la creación de nuevas viviendas ha sido limitada, lo que ha generado una presión constante sobre los precios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vivian Grunblatt </span>
                                        <span>—</span> Propietaria de la agencia inmobiliaria BO Mallorca Real Estate
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra de las empresas que se han asentado en la 'peque&ntilde;a Suecia de Palma' es Fastighetsbyr&aring;n, presentada como la mayor red inmobiliaria de Suecia. Desde su oficina en la calle Protectora de Palma comercializa viviendas que alcanzan precios de hasta 17,5 millones de euros. Al frente de esta estructura se sit&uacute;a Mattias Rosenlund, uno de los perfiles clave en la implantaci&oacute;n del negocio inmobiliario escandinavo en Palma. Su actividad no se limita a la intermediaci&oacute;n: forma parte de una red que acompa&ntilde;a todo el proceso de inversi&oacute;n, desde la b&uacute;squeda de propiedades hasta la gesti&oacute;n posterior del activo. Su figura ejemplifica c&oacute;mo el capital extranjero accede de forma directa al mercado residencial local. 
    </p><p class="article-text">
        A esta red se suman otras firmas como Svensk Fastighetsf&ouml;rmedling Real Estate: &ldquo;Hemos tra&iacute;do el modelo inmobiliario sueco a Espa&ntilde;a y le acompa&ntilde;aremos durante todo el proceso hasta que disfrute del sol, el calor y su hogar espa&ntilde;ol&rdquo;, se lee en su web, en la que asoman sugerentes recomendaciones como &ldquo;despi&eacute;rtese con vistas a la sierra y al mar&rdquo;. Tambi&eacute;n SkandiaM&auml;klarna, que abri&oacute; oficina en Palma para captar clientes escandinavos interesados en zonas c&eacute;ntricas con alto potencial de revalorizaci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fachada de la inmobiliaria Svensk Fastighetsförmedling Real Estate, en cuya web puede leerse: &quot;Hemos traído el modelo inmobiliario sueco a España&quot;"
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            <span class="title">
                Fachada de la inmobiliaria Svensk Fastighetsförmedling Real Estate, en cuya web puede leerse: &quot;Hemos traído el modelo inmobiliario sueco a España&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Otras miradas: entre la cr&iacute;tica y la resignaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Frente al malestar generalizado, otro vecino, Ra&uacute;l, introduce una mirada distinta sobre lo que est&aacute; ocurriendo en Santa Catalina. Nacido en el barrio y con toda su familia vinculada a sus calles, recuerda un pasado muy diferente al actual: &ldquo;Hace 25 o 30 a&ntilde;os esto era un aut&eacute;ntico desastre. Nadie quer&iacute;a vivir aqu&iacute;. Era un suburbio&rdquo;. Seg&uacute;n su relato, esa degradaci&oacute;n fue precisamente lo que devalu&oacute; el barrio y permiti&oacute; que, a&ntilde;os despu&eacute;s, se convirtiera en un objetivo atractivo para la inversi&oacute;n. A diferencia de otros vecinos, Ra&uacute;l no se&ntilde;ala solo a los compradores extranjeros. &ldquo;El problema no es del que compra, el problema es del que vende&rdquo;, afirma. Y lo explica con crudeza: &ldquo;Te viene un sueco y te paga cuatro veces m&aacute;s de lo que vale... &iquest;y qu&eacute; haces?&rdquo;. En su opini&oacute;n, la subida de precios y la transformaci&oacute;n del barrio responden tambi&eacute;n a la decisi&oacute;n de quienes vendieron sus propiedades cuando el mercado empez&oacute; a dispararse. &ldquo;De todos mis amigos de cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os no queda ninguno&rdquo;, reconoce.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema no es del que compra, el problema es del que vende. Si te viene un sueco y te paga cuatro veces más de lo que vale... ¿qué haces?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl</span>
                                        <span>—</span> Vecino de Santa Catalina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Raúl, vecino de Santa Catalina: &quot;De todos mis amigos de cuando éramos pequeños no queda ninguno&quot;                            </span>
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        Su propia historia refleja esa contradicci&oacute;n. Ra&uacute;l viv&iacute;a en un piso con alquiler antiguo &ndash;&ldquo;pagaba 117 euros&rdquo;&ndash; cuando la propietaria decidi&oacute; vender el edificio por m&aacute;s de medio mill&oacute;n de euros. Sin embargo, en su caso, logr&oacute; una salida excepcional: un acuerdo de alquiler con opci&oacute;n a compra que le permiti&oacute; adquirir la vivienda y, posteriormente, toda la finca. &ldquo;Ahora es todo muy caro, est&aacute; enfocado a los extranjeros, s&iacute;&rdquo;, admite. Pero insiste en su diagn&oacute;stico: el cambio del barrio no se explica solo por quienes llegan, sino tambi&eacute;n por quienes decidieron marcharse.
    </p><p class="article-text">
        Junto a uno de los bares de siempre, el Isle&ntilde;o, dos argentinos, Francisco y Gustavo, observan la transformaci&oacute;n de Santa Catalina con una mezcla de resignaci&oacute;n y an&aacute;lisis. Francisco lo resume de forma directa: &ldquo;Cada vez hay menos residentes porque los pisos est&aacute;n vac&iacute;os o comprados para uso vacacional&rdquo;. Tras tres d&eacute;cadas en Mallorca, asegura que el cambio ha sido progresivo, pero evidente: &ldquo;Palma ya est&aacute; un poco invadida. Ya no es la Palma que me gustaba&rdquo;. Y en el caso concreto del barrio, lo describe con iron&iacute;a: &ldquo;Santa Catalina es la embajada sueca&rdquo;. La conversaci&oacute;n deriva r&aacute;pidamente hacia los precios. &ldquo;Ya ni la compra puedes hacer, y los caf&eacute;s cuestan tres, cuatro, cinco euros&rdquo;, comenta Gustavo, comparando el coste de la vida actual con el de hace a&ntilde;os. Incluso salir a comer se ha convertido en algo excepcional: &ldquo;El otro d&iacute;a fuimos tres a comer men&uacute; y nos gastamos 90 euros&rdquo;. Para ellos, el problema no es solo la presencia extranjera, sino un cambio de modelo m&aacute;s amplio: &ldquo;Esto ya es todo lujo&rdquo;, se&ntilde;ala uno, describiendo una evoluci&oacute;n que ha llevado a sustituir la cantidad por la exclusividad.
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                    alt="Francisco y Gustavo, sobre la transformación del barrio: &quot;Cada vez hay menos residentes, porque los pisos están vacíos o comprados para uso vacacional&quot;"
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            <span class="title">
                Francisco y Gustavo, sobre la transformación del barrio: &quot;Cada vez hay menos residentes, porque los pisos están vacíos o comprados para uso vacacional&quot;                            </span>
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        Francisco, quien trabaja en el sector tur&iacute;stico, ampl&iacute;a la mirada y sit&uacute;a el fen&oacute;meno en un contexto m&aacute;s amplio. &ldquo;Se est&aacute; llevando todo hacia el lujo, menos gente, pero de m&aacute;s calidad&rdquo;, explica, en referencia a una estrategia que, seg&uacute;n &eacute;l, se est&aacute; replicando en toda Balears. Sin embargo, advierte de sus contradicciones: falta de trabajadores, precariedad en el servicio y dificultades para sostener ese modelo. Aun as&iacute;, ambos coinciden en el diagn&oacute;stico final: &ldquo;Aqu&iacute; ya no hay vuelta atr&aacute;s&rdquo;, una frase que resume la sensaci&oacute;n compartida de que la transformaci&oacute;n del barrio es ya irreversible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Francisco, junto a su perrita, Lucía                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Residentes suecos: &ldquo;Es la mejor zona&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de agencias inmobiliarias, en Santa Catalina tambi&eacute;n se han implantado otros negocios como una panader&iacute;a sueca, Palma Brand, que refleja el cambio del barrio y la llegada de residentes extranjeros. Apenas se habla espa&ntilde;ol en su interior. Mucho menos catal&aacute;n. Dos clientas, Christin y Ebba, conversan en sueco mientras esperan un pedido. Viven en la zona y no dudan en explicar por qu&eacute; este barrio se ha convertido en uno de los m&aacute;s atractivos para sus compatriotas. &ldquo;Es la mejor zona&rdquo;, asegura Christin. Destaca su ubicaci&oacute;n &ndash;&ldquo;est&aacute; cerca del centro, pero sin estar en el centro&rdquo;&ndash; y su estilo de vida: &ldquo;Los restaurantes, el ambiente&hellip; es precioso&rdquo;. Tambi&eacute;n menciona la conexi&oacute;n con el resto de la isla y el mar: &ldquo;Tienes todo lo que necesitas aqu&iacute;, buenas comunicaciones y est&aacute;s cerca de la ciudad y del mar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su relato introduce un matiz revelador. Seg&uacute;n percibe, &ldquo;muchos suecos se est&aacute;n yendo de Santa Catalina&rdquo;. El motivo, parad&oacute;jicamente, es el mismo que atrajo a tantos: &ldquo;Hay demasiados suecos&rdquo;. Seg&uacute;n describe Ebba, la concentraci&oacute;n ha llegado a un punto inc&oacute;modo incluso para ellos: &ldquo;No puedes salir a cenar sin tener cuidado con lo que dices, porque todo el mundo te entiende&rdquo;. A su juicio, el barrio ha alcanzado un nivel de saturaci&oacute;n que est&aacute; empujando a parte de esta comunidad a buscar otras zonas.
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                Exterior de la panadería sueca Palma Bread                            </span>
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            <span class="title">
                Panadería sueca que un día floreció en Santa Catalina pero acabó echando el cierre                             </span>
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        Sobre la subida de precios, su explicaci&oacute;n mezcla factores. Por un lado, Christin relativiza el peso de los suecos frente a otros compradores: &ldquo;Los alemanes o los brit&aacute;nicos son muchos m&aacute;s&rdquo;. Pero tambi&eacute;n apunta a la din&aacute;mica del mercado: &ldquo;Los espa&ntilde;oles venden porque reciben mucho dinero&rdquo;. En su opini&oacute;n, si los propietarios locales permanecieran en sus viviendas, el barrio ser&iacute;a m&aacute;s diverso. &ldquo;Podr&iacute;a haber una comunidad con espa&ntilde;oles, suecos, alemanes&hellip;&rdquo;, se&ntilde;ala. Pero concluye con una idea clara: &ldquo;Al final, todo depende del dinero&rdquo;. En la misma calle, un letrero es lo &uacute;nico que queda de Swedish Stuff, otra panader&iacute;a que floreci&oacute; en Santa Catalina, pero acab&oacute; echando el cierre. 
    </p><p class="article-text">
        En Thomas Bakeshop, Michelle atiende a sus clientes entre panes y pasteles, pero tambi&eacute;n entre libros en varios idiomas. Lleva una d&eacute;cada viviendo en el barrio y defiende el car&aacute;cter internacional del lugar. &ldquo;Es mi sue&ntilde;o vivir en una ciudad donde hay gente de todo el mundo&rdquo;, explica. Para ella, esa mezcla es precisamente el atractivo: &ldquo;Aqu&iacute; viene gente de Espa&ntilde;a, de Mallorca, de Am&eacute;rica Latina, de Alemania, de Asia&hellip; todo el mundo es bienvenido&rdquo;. Frente a las cr&iacute;ticas vecinales, Michelle, quien junto a su marido regenta Thomas Bakeshop, relativiza el foco sobre el barrio y se&ntilde;ala: &ldquo;El problema de la vivienda no es solo de aqu&iacute;, es de toda Mallorca&rdquo;. En su caso, asegura no haber tenido dificultades, pero reconoce la complejidad del contexto: &ldquo;Es muy complicado&rdquo;. Su discurso refleja otra de las visiones presentes en Santa Catalina: la de quienes entienden la transformaci&oacute;n como parte de una din&aacute;mica global y no exclusivamente como un conflicto local.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda no es solo de Santa Catalina, sino de toda Mallorca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Michelle</span>
                                        <span>—</span> Propietaria de la panadería Thomas Bakeshop
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En Thomas Bakeshop, Michelle atiende entre panes y pasteles. Lleva una década viviendo en Santa Catalina: &quot;Es mi sueño vivir en una ciudad donde hay gente de todo el mundo&quot;,                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La p&eacute;rdida de hist&oacute;ricos negocios</strong></h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los negocios pertenecieron a familias locales o alojaron alquileres asequibles, transformados ahora en promociones de alto standing, reduciendo el n&uacute;mero de viviendas y multiplicando su valor. El Bar Progreso, abierto en 1920 en la Pla&ccedil;a Progreso, fue durante casi un siglo uno de los s&iacute;mbolos del Santa Catalina popular. Regentado durante d&eacute;cadas por la misma familia, cerr&oacute; en 2016 tras la jubilaci&oacute;n de sus propietarios, poniendo fin a 96 a&ntilde;os de historia. En su lugar se han sucedido nuevos negocios de restauraci&oacute;n internacional, reflejo del cambio comercial del barrio, donde los antiguos bares de toda la vida han sido sustituidos por locales orientados a un p&uacute;blico global.
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                    alt="Columna sobre el bar Progreso en la revista &#039;París-Baleares&#039;, editada desde París por la asociación &#039;Les Cadets de Majorque&#039; entre los años 1954 y 1998"
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            <span class="title">
                Columna sobre el bar Progreso en la revista &#039;París-Baleares&#039;, editada desde París por la asociación &#039;Les Cadets de Majorque&#039; entre los años 1954 y 1998                            </span>
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        El impacto de la red inmobiliaria en Santa Catalina ha adoptado formas que van desde lo sutil hasta lo conflictivo. En 2024, vecinos denunciaron nuevas estrategias de captaci&oacute;n: inmobiliarias que dejaban publicidad en los buzones ofreciendo tasaciones gratuitas acompa&ntilde;adas de bollos de canela, una imagen que ilustra c&oacute;mo el desembarco de capital extranjero se filtra incluso en los gestos m&aacute;s cotidianos. Las actuaciones pueden alcanzar formas m&aacute;s agresivas, como el acoso o <em>mobbing</em> inmobiliario: actuaciones destinadas a forzar la salida de un residente mediante presi&oacute;n, hostigamiento o deterioro de sus condiciones de vida. El C&oacute;digo Penal, en su art&iacute;culo 172, las reconoce como delito cuando se dirigen a &ldquo;impedir a otro con violencia o intimidaci&oacute;n hacer lo que la ley no proh&iacute;be o compelerle a realizar lo que no quiere&rdquo;, mientras que la Ley estatal por el Derecho a la Vivienda lo identifica como una vulneraci&oacute;n del derecho a la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios acad&eacute;micos coinciden en se&ntilde;alar Santa Catalina como uno de los casos m&aacute;s claros de gentrificaci&oacute;n en Palma. Investigaciones de la Universitat de Barcelona, la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB) y el colectivo Palma XXI documentan c&oacute;mo la llegada de inversi&oacute;n extranjera y los procesos de rehabilitaci&oacute;n urbana han ido acompa&ntilde;ados de un aumento sostenido del precio de la vivienda y del desplazamiento de la poblaci&oacute;n residente. En su 'Informe sobre la gentrificaci&oacute; al barri de Santa Catalina', desde el Observatori de Gentrificaci&oacute; de Palma XXI describen con claridad el proceso que ha vivido la zona en la &uacute;ltima d&eacute;cada, marcada por una intensa presi&oacute;n inmobiliaria y una transformaci&oacute;n social acelerada. 
    </p><p class="article-text">
        El documento habla de una &ldquo;revalorizaci&oacute;n del barrio asociada a la llegada de nuevos residentes con mayor poder adquisitivo, una din&aacute;mica que ha convertido uno de los antiguos barrios populares de Palma en un espacio cada vez m&aacute;s inaccesible para sus propios vecinos. El cambio no es solo una cuesti&oacute;n de precios, sino de qui&eacute;n puede quedarse. El informe advierte de un proceso de sustituci&oacute;n progresiva: &rdquo;La poblaci&oacute;n residente tradicional es sustituida por nuevos perfiles con mayor capacidad adquisitiva&ldquo;. Un fen&oacute;meno que ya no es puntual, sino estructural. Comprar es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil, pero quedarse de alquiler tampoco es una opci&oacute;n realista para muchos. El resultado es un desplazamiento silencioso: vecinos que se marchan sin titulares, sin desahucios visibles, pero empujados por un mercado que ya no pueden asumir. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, un estudio del investigador Ismael Yrigoy Cadena, incluido en el libro <em>El mundo visto de las ciudades</em>, analiza la transformaci&oacute;n de Santa Catalina como resultado de la interacci&oacute;n entre peatonalizaci&oacute;n e inversi&oacute;n extranjera, vincul&aacute;ndola con procesos de desplazamiento poblacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/santa-catalina-barrio-transformado-pequena-suecia-expulsa-vecinos-vuelto-infernal_1_13098642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Catalina, el barrio transformado en 'la pequeña Suecia' que expulsa a sus vecinos: "Esto se ha vuelto infernal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Especulación inmobiliaria,Compraventa,Gentrificación,Mercado inmobiliario,Alquiler,Ciudades,Turismo,Suecia,Islas Baleares,Mallorca,Palma,Inmobiliarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pueblo de Mallorca planta cara a PP y Vox y se proclama zona tensionada: "Es un acto de autodefensa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pueblo-mallorca-planta-cara-pp-vox-proclama-zona-tensionada-acto-autodefensa_1_13024366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e1cc2af-a954-4f3f-935e-fe277729b996_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137488.jpg" width="1863" height="1048" alt="Un pueblo de Mallorca planta cara a PP y Vox y se proclama zona tensionada: &quot;Es un acto de autodefensa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de este gesto simbólico, Esporles, uno de los municipios más afectados por el encarecimiento de la vivienda, busca transformar un problema estructural en un conflicto político visible. El año pasado se convirtió en la primera localidad española en aprobar su propia ordenanza de memoria histórica </p><p class="subtitle">La amnistía de PP y Vox en Mallorca que amenaza una sierra Patrimonio de la Humanidad y la convierte en el caramelo de megarricos
</p></div><p class="article-text">
        Esporles vuelve a ir a contracorriente. Este pueblo mallorqu&iacute;n enclavado en plena Serra de Tramuntana, varios de cuyos vecinos <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vecinos-luchan-cis-publique-autentico-sondeo-republica-monarquia-mentira_1_12833627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batallan desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os por la desclasificaci&oacute;n de los sondeos </a>que habr&iacute;a encargado Adolfo Su&aacute;rez para conocer si&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/adolfo-suarez-referendum-monarquia-encuestas_1_1158112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la opini&oacute;n p&uacute;blica prefer&iacute;a un Estado mon&aacute;rquico o republicano</a>, ha decidido desafiar las pol&iacute;ticas del Govern de Marga Prohens (PP) en materia de vivienda. El pleno municipal aprob&oacute; a &uacute;ltima hora de este mi&eacute;rcoles la autodeclaraci&oacute;n simb&oacute;lica de la localidad como zona tensionada, una figura prevista en la ley estatal de vivienda que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/pp-vox-rechazan-declarar-zona-tensionada-balears-considerar-gran-tenedor-partir-cinco-viviendas_1_12224180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ejecutivo auton&oacute;mico, con el apoyo de Vox, se niega a aplicar </a>a pesar de la creciente presi&oacute;n inmobiliaria y del imparable encarecimiento de los alquileres. Esporles es, de hecho, uno de los municipios que de forma m&aacute;s acusada ha visto transformado su equilibrio social como consecuencia de la escalada de precios, la irrupci&oacute;n de inversores extranjeros de alto poder adquisitivo y el desplazamiento gradual de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ayuntamiento est&aacute; obligado moralmente a hacer todo lo que sea posible para defender el derecho al acceso a la vivienda de los vecinos de nuestro pueblo&rdquo;, subraya el alcalde de Esporles, Josep Ferr&agrave;, representante de la coalici&oacute;n ecosoberanista PAS-M&eacute;s. En declaraciones a elDiario.es, se&ntilde;ala que la autodeclaraci&oacute;n como municipio tensionado es &ldquo;un acto de autodefensa como pueblo&rdquo; y de protecci&oacute;n &ldquo;de los derechos de aquellas personas que no llegan a final de mes para poder pagar un alquiler&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las competencias en cuanto a la regulaci&oacute;n de la vivienda corresponden al Govern, el gesto permite convertir un problema estructural en un conflicto pol&iacute;tico visible. No en vano, el acuerdo aprobado por el pleno no se limita a la autodeclaraci&oacute;n como mercado tensionado, sino que traza una hoja de ruta institucional y jur&iacute;dica: el Ayuntamiento trasladar&aacute; formalmente al Ejecutivo la solicitud para que inicie el procedimiento oficial de declaraci&oacute;n de zona tensionada y le instar&aacute; a emitir una resoluci&oacute;n motivada basada en datos objetivos. Asimismo, impulsar&aacute; la elaboraci&oacute;n de una memoria municipal espec&iacute;fica sobre la situaci&oacute;n del mercado residencial y, adem&aacute;s, se reservar&aacute; el derecho de estudiar acciones jur&iacute;dicas contra la negativa del gabinete de Prohens a desplegar en Balears la Ley estatal 12/2023 por el derecho a la vivienda -m&aacute;s conocida como ley de vivienda-. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Ayuntamiento está obligado moralmente a hacer todo lo que sea posible para defender el derecho al acceso a la vivienda de los vecinos de nuestro pueblo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Ferrà</span>
                                        <span>—</span> Alcalde de Esporles
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mediante la iniciativa sacada adelante con los votos de la mayor&iacute;a de izquierdas, el consistorio tambi&eacute;n se compromete a continuar desplegando pol&iacute;ticas locales de acceso a la vivienda y a reforzar el arraigo de la poblaci&oacute;n residente. La propuesta precisa que la declaraci&oacute;n de zona tensionada &ldquo;no es &uacute;nicamente un mecanismo de limitaci&oacute;n de precios&rdquo;, sino &ldquo;un instrumento integral de pol&iacute;tica p&uacute;blica&rdquo;, y desliza que la &ldquo;negativa gen&eacute;rica&rdquo; del Govern a aplicar la ley estatal &ldquo;puede suponer una vulneraci&oacute;n del principio de buena administraci&oacute;n&rdquo;. Asimismo, aclara que la declaraci&oacute;n es compatible con las pol&iacute;ticas de aumento de la oferta de vivienda. El Ayuntamiento prev&eacute; trasladar sus acuerdos al Ejecutivo balear, al Consell de Mallorca, a los grupos parlamentarios y a las entidades municipalistas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fincas de lujo, vecinos desplazados</strong></h2><p class="article-text">
        Esporles, como otros pueblos de la Serra -el pulm&oacute;n verde de Mallorca declarado en 2011 Patrimonio Mundial por la UNESCO-, ha pasado en menos de una d&eacute;cada de ser un refugio discreto a convertirse en objetivo del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/venta-26-millones-base-operaciones-hombre-espanol-madoff-refugio-ricos-mallorca_1_12121798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capital internacional y los compradores extranjeros de alto poder adquisitivo</a>. Algunos adquieren fincas para transformarlas en una m&aacute;s de sus m&uacute;ltiples y lujosas residencias; otros, para maximizar su rentabilidad mediante su <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/nuevo-boom-turistico-devorado-edificios-historicos-mercantilizado-patrimonio-mallorca_1_10488748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconversi&oacute;n en hoteles boutique u otros negocios vinculados al turismo de alto nivel</a>. Un proceso que no solo ha disparado los precios de la vivienda con la consiguiente expulsi&oacute;n de su poblaci&oacute;n residente, sino que tambi&eacute;n ha acelerado la privatizaci&oacute;n progresiva del entorno debido al cierre de caminos y las restricciones de acceso a espacios que durante generaciones fueron de uso com&uacute;n, agravando con ello el proceso de segregaci&oacute;n social del municipio.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, el alquiler m&aacute;s barato es el de un &ldquo;exclusivo piso&rdquo; que, seg&uacute;n el anuncio que lo publicita en Idealista, destaca por su &ldquo;dise&ntilde;o&rdquo;, &ldquo;tranquilidad&rdquo; y sus &ldquo;vistas a la monta&ntilde;a&rdquo;. El precio: 1.500 euros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En estos momentos, el alquiler más barato es el de un &quot;exclusivo piso&quot; que, según el anuncio que lo publicita en Idealista, destaca por su &quot;diseño&quot;, &quot;tranquilidad&quot; y sus &quot;vistas a la montaña&quot;. El precio: 1.500 euros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal como subraya la moci&oacute;n de PAS-M&eacute;s, la situaci&oacute;n de emergencia habitacional se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad y expulsi&oacute;n residencial tanto en Esporles como en el resto de Balears. &ldquo;Nuestro municipio ha experimentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un incremento sostenido y desproporcionado de los precios del alquiler y de la compra. Este aumento, junto con la presi&oacute;n especulativa, la escasez de oferta residencial y la conversi&oacute;n de viviendas en usos tur&iacute;sticos, ha provocado que muchas familias se encuentren en una situaci&oacute;n l&iacute;mite&rdquo;, prosigue el texto. El resultado, seg&uacute;n el propio documento, es un proceso de expulsi&oacute;n residencial que afecta especialmente a j&oacute;venes y familias trabajadoras, obligadas a destinar &ldquo;una parte inasumible de sus ingresos al alquiler&rdquo;, o bien a abandonar el municipio &ldquo;en el que han crecido, trabajan o mantienen sus v&iacute;nculos sociales y familiares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento solicit&oacute; formalmente al Govern la declaraci&oacute;n oficial de zona tensionada, pero la respuesta fue negativa. La Direcci&oacute;n General de Vivienda argument&oacute; que la medida es una potestad, no una obligaci&oacute;n, y sostuvo que la limitaci&oacute;n de precios podr&iacute;a reducir la oferta de alquiler en el mercado balear.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio, sin embargo, rechaza ese razonamiento. La moci&oacute;n se ampara en la ley estatal de vivienda, que establece que un municipio puede ser declarado zona tensionada cuando el coste medio del alquiler o la hipoteca supere el 30 % de la renta media de los hogares, los precios hayan crecido de forma sostenida por encima del IPC, y exista un riesgo acreditado de exclusi&oacute;n residencial. El Ayuntamiento considera que Esporles cumple estos indicadores y que la declaraci&oacute;n es necesaria para proteger a la poblaci&oacute;n residente y garantizar el derecho a la vivienda. La autodeclaraci&oacute;n simb&oacute;lica es, en ese sentido, un acto de presi&oacute;n institucional: una forma de forzar al Govern a motivar su negativa con datos concretos o a asumir el coste pol&iacute;tico de ignorar la situaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La moción se ampara en la ley estatal de vivienda, que establece que un municipio puede ser declarado zona tensionada cuando el coste medio del alquiler o la hipoteca supere el 30 % de la renta media de los hogares, los precios hayan crecido de forma sostenida por encima del IPC, y exista un riesgo acreditado de exclusión residencial</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Esporles, s&iacute;mbolo de resistencia municipal</strong></h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que Esporles adopta decisiones institucionales que lo sit&uacute;an en el centro del debate pol&iacute;tico, en abierta contradicci&oacute;n, adem&aacute;s, con el rumbo pol&iacute;tico del Govern de Prohens. En julio del a&ntilde;o pasado, el Ayuntamiento aprob&oacute; la primera ordenanza municipal de memoria democr&aacute;tica del Estado, en respuesta a la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-certifican-fulminacion-ley-balear-memoria-cierran-puerta-reparacion-victimas-franquismo_1_12978203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derogaci&oacute;n de la ley auton&oacute;mica que prev&eacute;n materializar populares y Vox</a>. La norma local establece un marco normativo propio para reconocer, reparar y preservar la memoria de las v&iacute;ctimas del golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista: de acuerdo a las investigaciones memorialistas, entre el alzamiento fascista y 1939, los sublevados se llevaron por delante, de forma directa o indirecta, la vida de al menos 21 personas: diez de ellas fueron ejecutadas, nueve fueron v&iacute;ctimas de desaparici&oacute;n forzada -tres de las cuales han sido localizadas y exhumadas-, y dos m&aacute;s se suicidaron.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El año pasado, el Ayuntamiento de Esporles aprobó la primera ordenanza municipal de memoria democrática del Estado, en respuesta a la derogación de la ley autonómica que prevén materializar populares y Vox. La norma local establece un marco normativo propio para reconocer, reparar y preservar la memoria de las víctimas del golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Grupo de Memoria Democr&aacute;tica de Esporles -constituida como delegaci&oacute;n local de la asociaci&oacute;n Mem&ograve;ria de Mallorca, eleva a cerca de 300 las mujeres y hombres que fueron represaliados &ldquo;por tener unas ideas diferentes de quienes se sublevaron contra la Segunda Rep&uacute;blica&rdquo;. Entre otras medidas, la ordenanza contempla el reconocimiento institucional de las v&iacute;ctimas, la instalaci&oacute;n de placas y elementos conmemorativos en espacios p&uacute;blicos, la revisi&oacute;n del callejero y de los honores municipales para eliminar referencias contrarias a los valores democr&aacute;ticos, y la creaci&oacute;n de un registro local de quienes fueron perseguidos o sufrieron la confiscaci&oacute;n de sus bienes. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Esporles, un&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/pueblo-lucha-conocer-encuesta-adolfo-suarez-daba-victoria-republica_1_10340918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo de 74 personas emprendi&oacute; hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os una ins&oacute;lita batalla</a>: que el Gobierno haga p&uacute;blicas las encuestas que el expresidente Adolfo Su&aacute;rez habr&iacute;a encargado en 1976 para preguntar a la opini&oacute;n p&uacute;blica si prefer&iacute;a un Estado mon&aacute;rquico o republicano, como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/adolfo-suarez-referendum-monarquia-encuestas_1_1158112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el propio mandatario de UCD confesar&iacute;a d&eacute;cadas despu&eacute;s</a>: &ldquo;Cuando la mayor parte de los jefes de Gobierno extranjeros me ped&iacute;an un refer&eacute;ndum sobre monarqu&iacute;a o rep&uacute;blica... hac&iacute;amos encuestas y perd&iacute;amos&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. La iniciativa convirti&oacute; al municipio en un actor inesperado en el debate hist&oacute;rico y pol&iacute;tico de la Transici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pueblo-mallorca-planta-cara-pp-vox-proclama-zona-tensionada-acto-autodefensa_1_13024366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 05:31:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un pueblo de Mallorca planta cara a PP y Vox y se proclama zona tensionada: "Es un acto de autodefensa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Mercado inmobiliario,Especulación inmobiliaria,Gentrificación,Ley de la Vivienda,Vivienda asequible,PP - Partido Popular,Vox,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una empresa sin rostro y con sede 'fantasma': un holding alemán abre la batalla por las plazas turísticas en Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/empresa-rostro-sede-fantasma-holding-aleman-abre-batalla-plazas-turisticas-mallorca_1_13003428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bcfd908-df39-4684-a1a1-a51e31e8fd2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una empresa sin rostro y con sede &#039;fantasma&#039;: un holding alemán abre la batalla por las plazas turísticas en Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filial isleña de un grupo germano se convierte en la primera empresa en impugnar la anulación de 500 plazas turísticas en plena crisis habitacional en Balears</p><p class="subtitle">Los 'caseros fantasma' de Airbnb: “Tengo una casa en Mallorca, pero vivo allí sólo cuatro meses al año”
</p></div><p class="article-text">
        Expectantes, decenas de empresas, promotores e inversores aspiran a obtener una de las 500 nuevas plazas de alquiler tur&iacute;stico ofertadas en edificios protegidos o catalogados como Bienes de Inter&eacute;s Cultural (BIC) de Mallorca. Siguen de cerca la convocatoria, conscientes de que estas autorizaciones, convertidas hoy en un activo codiciado, pueden determinar la rentabilidad de sus proyectos en un mercado limitado que ha disparado el valor de este tipo de licencias. Despachos de abogados y gestor&iacute;as aprovechan la ocasi&oacute;n para publicar gu&iacute;as sobre c&oacute;mo participar en el procedimiento y ofrecerles su asesoramiento: &ldquo;Se trata de un hito especialmente relevante, ya que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os la posibilidad de obtener nuevas plazas ha estado condicionada por una moratoria en materia de establecimientos tur&iacute;sticos&rdquo;, se&ntilde;ala uno de los bufetes en su web. Una consultora de alto <em>standing </em>pone incluso precio a cada una de estas plazas: 3.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la decepci&oacute;n no tarda en llegar: los fallos t&eacute;cnicos registrados en el sistema telem&aacute;tico del Consell de Mallorca, responsable de la convocatoria, obligan a suspender y finalmente anular el procedimiento, frustrando las expectativas de quienes confiaban en obtener una de las codiciadas plazas del sector del alquiler vacacional. El sistema telem&aacute;tico de la Bolsa de Alojamientos Tur&iacute;sticos ha colapsado y, con ello, se han abierto las puertas a la batalla judicial. 
    </p><p class="article-text">
        La primera promotora en recurrir la anulaci&oacute;n, producida el pasado mes de septiembre, no ha sido un peque&ntilde;o propietario. Tras el recurso, publicado en el Bolet&iacute;n Oficial de las Illes Balears (BOIB), figura una sociedad aparentemente domiciliada en Palma, Sa Talaia Gesti&oacute;n SL, que est&aacute; a su vez participada al 100% por un <em>holding </em>patrimonial con sede en Ludwigshafen (Alemania), 4L4M Beteiligungen GmbH. Se trata de una estructura empresarial dedicada a la gesti&oacute;n de activos con el foco puesto, sobre todo, en la explotaci&oacute;n de bienes ra&iacute;ces. No es un caso aislado. En Mallorca, numerosas empresas operan como filiales operativas de grupos alemanes, suizos o brit&aacute;nicos, un modelo habitual en la inversi&oacute;n inmobiliaria transnacional dado que permite canalizar capital hacia territorios con alta rentabilidad tur&iacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Turistas en las inmediaciones de la catedral de Palma                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una sede 'fantasma'</strong></h2><p class="article-text">
        En concreto, 4L4M Beteiligungen GmbH responde a un esquema habitual en la inversi&oacute;n inmobiliaria alemana. <em>Beteiligungen</em> significa participaciones: su objeto social no es operar hoteles ni anunciar viviendas al consumidor final, sino poseer y gestionar activos a trav&eacute;s de filiales. La f&oacute;rmula GmbH -el equivalente germano de las sociedades limitadas- permite a los empresarios optimizar la fiscalidad de dividendos, gestionar el posible riesgo patrimonial de sus sociedades y agrupar inversiones fuera del pa&iacute;s donde se explotan los activos. En el caso de Sa Talaia Gesti&oacute;n SL, esta figura en los distintos registros empresariales como filial operativa de 4L4M Beteiligungen GmbH, cuyo administrador, Joachim Frank Franz Hermann Lampert, aparece vinculado a ambas. En el Registro Mercantil (Borme), Sa Talaia Gesti&oacute;n SL est&aacute; inscrita desde 2021 como empresa dedicada a la actividad de promoci&oacute;n y alquiler de bienes inmobiliarios
    </p><p class="article-text">
        Al no contar con web propia ni con tel&eacute;fonos o correos electr&oacute;nicos visibles, elDiario.es ha intentado ponerse en contacto con esta sociedad person&aacute;ndose en la direcci&oacute;n en la que aparece domiciliada, en pleno casco hist&oacute;rico de Palma, una de las zonas m&aacute;s tensionadas por la expansi&oacute;n del alquiler tur&iacute;stico en paralelo al imparable encarecimiento de la vivienda para residentes. Tras llamar al timbre en varias ocasiones, nadie responde. El domicilio social de Sa Talaia Gesti&oacute;n SL coincide con un despacho jur&iacute;dico en el que ejercen profesionales que figuran como administradores concursales, apoderados o representantes en distintas sociedades radicadas en las islas -ninguna de ellas Sa Talaia-. Tampoco nadie contesta al llamar a los tel&eacute;fonos que aparecen en la placa de este bufete colocada en la fachada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portal de la finca en la que se encuentra domiciliada Sa Talaia Gestión SL                            </span>
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        En agosto de 2024, Sa Talaia Gesti&oacute;n figuraba, adem&aacute;s, como promotora de una vivienda unifamiliar aislada con piscina en suelo r&uacute;stico en Sant Lloren&ccedil; des Cardassar, seg&uacute;n los planos t&eacute;cnicos del proyecto analizados por este medio. Se trata de una villa con l&aacute;mina de agua de m&aacute;s de 34 metros cuadrados, anexo, s&oacute;tano y garaje: un perfil de inmueble que encaja plenamente en el mercado de alquiler vacacional de gama media-alta. CompanyHouse muestra, adem&aacute;s, otras empresas integradas en la red de los Lampert (como WHH Hotel-und Gastst&auml;ttengesellschaft mbH o Immola Verwaltungs-GmbH) que componen un conglomerado integrado por varias sociedades patrimoniales y hoteleras. No todas tienen presencia en Mallorca, pero confirman que el <em>holding </em>opera a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples veh&iacute;culos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Puerta de entrada del capital extranjero</strong></h2><p class="article-text">
        En declaraciones a elDiario.es, Eduard Vila, abogado especializado en materia de vivienda y mercado inmobiliario, subraya que el auge del alquiler vacacional ha abierto una nueva v&iacute;a de entrada para inversores internacionales que, d&eacute;cadas atr&aacute;s, ten&iacute;an m&aacute;s dif&iacute;cil acceder al sector tur&iacute;stico, dominado por las grandes cadenas hoteleras locales. A diferencia del modelo hotelero tradicional, que exige grandes inversiones y una presencia empresarial visible, la explotaci&oacute;n de viviendas permite operar mediante sociedades limitadas y estructuras patrimoniales m&aacute;s flexibles, a menudo con menor exposici&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Muchas veces se montan empresas locales como pantalla para que sea m&aacute;s complicado saber si detr&aacute;s hay una familia que tiene 50 pisos o es una empresa que con 50 accionistas&rdquo;. Cuando esto ocurre, incide, &ldquo;ya no estamos hablando de vivir del alquiler tur&iacute;stico, sino de un negocio empresarial con reparto de dividendos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas veces se montan empresas locales como pantalla para que sea más complicado saber si detrás hay una familia que tiene 50 pisos o es una empresa que con 50 accionistas. Ya no estamos hablando de vivir del alquiler turístico, sino de un negocio empresarial con reparto de dividendos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduard Vila</span>
                                        <span>—</span> Abogado especializado en vivienda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El abogado apunta, asimismo, a la desventaja competitiva que esto supone para los operadores locales, al tratarse de inversiones extranjeras de alta capacidad econ&oacute;mica con las que &ldquo;es muy dif&iacute;cil competir&rdquo;. Y subraya: &ldquo;Lo que no consiguieron al intentar comprar y gestionar hoteles, ahora lo est&aacute;n haciendo con el alquiler vacacional&rdquo;, aludiendo as&iacute; al desembarco del capital internacional en el negocio del alquiler vacacional, un &aacute;mbito m&aacute;s accesible y menos concentrado que el sector hotelero tradicional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Grupos de turistas tras desembarcar de un crucero en el puerto de Palma"
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            <span class="title">
                Grupos de turistas tras desembarcar de un crucero en el puerto de Palma                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La impugnaci&oacute;n de la convocatoria del Consell no es un gesto menor: las plazas tur&iacute;sticas son un recurso limitado en Balears y su asignaci&oacute;n determina la posibilidad de explotar legalmente viviendas en alquiler de corta duraci&oacute;n. En un contexto de contenci&oacute;n debido a la creciente saturaci&oacute;n tur&iacute;stica, cada plaza equivale a un goloso activo econ&oacute;mico. El recurso presentado por Sa Talaia Gesti&oacute;n SL introduce un elemento relevante: la defensa judicial de intereses inmobiliarios respaldados por capital extranjero frente a decisiones regulatorias insulares. No se trata solo de una discrepancia administrativa, sino de un pulso entre pol&iacute;tica p&uacute;blica y estructuras de inversi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A diferencia del modelo hotelero tradicional, que exige grandes inversiones y una presencia empresarial visible, la explotación de viviendas permite operar mediante sociedades limitadas y estructuras patrimoniales más flexibles, a menudo con menor exposición pública</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La judicializaci&oacute;n como herramienta empresarial</strong></h2><p class="article-text">
        La utilizaci&oacute;n de sociedades extranjeras como titulares formales de bienes no es nueva en los tribunales espa&ntilde;oles. A trav&eacute;s de distintas resoluciones consultadas por este peri&oacute;dico, la Audiencia Provincial de Madrid y el Tribunal Supremo han analizado el papel de mercantiles constituidas bajo la firma alemana <em>Beteiligungen GmbH</em> que reclamaban la propiedad de participaciones sociales y varios inmuebles embargados en Espa&ntilde;a. Los magistrados examinaron si tales mercantiles eran propietarias reales de los bienes o si actuaban como estructuras interpuestas para ocultar al titular efectivo. 
    </p><p class="article-text">
        En una sentencia de 2009, la Audiencia de Madrid desestim&oacute; la demanda interpuesta por Waldimmob Beteiligungen GmbH e Ibhan Handels &amp; Beteiligungs GmbH, que alegaban ser propietarias de la mayor&iacute;a de participaciones de una empresa espa&ntilde;ola y, junto a esta, reclamaban la titularidad de varios inmuebles embargados para cubrir responsabilidades derivadas de un proceso penal. La sentencia, sin embargo, determin&oacute; que no hab&iacute;an probado la adquisici&oacute;n real de los bienes y que las operaciones pod&iacute;an constituir &ldquo;meras apariencias jur&iacute;dicas creadas para ocultar la titularidad real&rdquo; de los activos. Posteriormente, el Supremo aplic&oacute; la doctrina del levantamiento del velo societario, un mecanismo que permite ocultar la personalidad jur&iacute;dica del beneficiario cuando se utiliza para encubrir fraude o abuso. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos procedimientos no guardan relaci&oacute;n directa con Sa Talaia Gesti&oacute;n SL ni con 4L4M Beteiligungen GmbH, ilustran un criterio consolidado: las estructuras societarias internacionales son legales, pero pueden convertirse en instrumentos de opacidad cuando separan la titularidad formal del control econ&oacute;mico real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pancarta colgada de un balcón con el lema que resume la indignación de la población residente frente a la irrupción del alquiler turístico y los fondos de inversión internacionales"
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                Pancarta colgada de un balcón con el lema que resume la indignación de la población residente frente a la irrupción del alquiler turístico y los fondos de inversión internacionales                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El debate sobre qui&eacute;n controla el modelo</strong></h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el alquiler tur&iacute;stico se ha convertido en una pieza central del modelo tur&iacute;stico balear. El Consell de Mallorca fij&oacute; hace varios a&ntilde;os, a trav&eacute;s del Plan de Intervenci&oacute;n de &Aacute;mbitos Tur&iacute;sticos (PIAT), un techo de 430.000 plazas tur&iacute;sticas, de las cuales unas 115.000 corresponden a viviendas vacacionales. El objetivo de establecer este l&iacute;mite pasaba por hacer frente a la creciente <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/masificacion-mallorca-no-vivir-isla_1_9247057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masificaci&oacute;n</a> que afecta a la isla, golpeada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/urbanismo-descontrolado-deja-ibiza-apenas-suelo-nuevos-colegios-vivienda-publica_1_9318987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sobreconstrucci&oacute;n</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-construccion-acentuan-imparable-erosion-playas-balears_1_9042836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la degradaci&oacute;n del entorno</a>. El a&ntilde;o pasado, el entonces conseller de Turismo, Marcial Rodr&iacute;guez, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/mallorca-rebajara-tope-430-000-plazas-turisticas-no-seguir-senda-crecimiento-desordenado_1_12240063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plante&oacute; la posibilidad de rebajar el tope a las 412.000 plazas </a>(308.000 tradicionales y 104.000 de alquiler tur&iacute;stico). Sin embargo, la instituci&oacute;n insular, gobernada por PP y Vox, descarta ahora proceder a esa disminuci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de agosto, con Rodr&iacute;guez a&uacute;n como conseller, un an&aacute;lisis pionero del Consell de Mallorca detect&oacute; que el 39,5% de la oferta tur&iacute;stica en estancias vacacionales que se oferta en plataformas comercializadoras no est&aacute; registrada ni cuenta con n&uacute;mero de licencia en los registros oficiales de la instituci&oacute;n insular, por lo que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/vivir-edificio-invadido-alquiler-turistico-ilegal-soportar-juergas-5-manana_1_11525480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opera de forma ilegal</a>. El estudio arrojaba que, de un promedio mensual de 20.204 publicaciones analizadas, 7.978 (de entre 42.342 plazas tur&iacute;sticas) se corresponden con inmuebles que no cuentan con ning&uacute;n tipo de control ni garant&iacute;as y funcionan en competencia desleal con quienes s&iacute; cumplen la normativa.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Habtur, que agrupa a propietarios de viviendas tur&iacute;sticas en Balears, ha denunciado en reiteradas ocasiones un trato desigual respecto a otros operadores del sector. La organizaci&oacute;n critica el endurecimiento de las limitaciones al alquiler vacacional frente a otras modalidades tur&iacute;sticas, lo que, a su juicio, genera inseguridad jur&iacute;dica y reduce el valor econ&oacute;mico de las licencias. 
    </p><p class="article-text">
        Las entidades sociales, por su parte, recriminan que el auge del alquiler vacacional, junto a la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/bancos-fondos-inversion-controlan-10-viviendas-alquiladas-balears_1_10433275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especulaci&oacute;n inmobiliaria</a>, la compra masiva por parte de extranjeros de alto poder adquisitivo y la avidez de los fondos buitre, ha disparado los precios de la vivienda, provocando que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inversores-suecos-franceses-lanzan-gentrificar-expulsar-vecinos-barrio-mallorca-drama-salvaje_1_10819923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos residentes se vean expulsados de sus barrios </a>como consecuencia de la imparable gentrificaci&oacute;n. No en vano, muchos propietarios prefieren alquilar a turistas a corto plazo para obtener mayor rentabilidad, lo que ha agravado la escasez de vivienda disponible para los ciudadanos locales y ha provocado la p&eacute;rdida de identidad de las barriadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/empresa-rostro-sede-fantasma-holding-aleman-abre-batalla-plazas-turisticas-mallorca_1_13003428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una empresa sin rostro y con sede 'fantasma': un holding alemán abre la batalla por las plazas turísticas en Mallorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Alquiler turístico,Alquiler vacacional,Gentrificación,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una empresa sense rostre i amb seu 'fantasma': un holding alemany obre la batalla per les places turístiques a Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/empresa-sense-rostre-i-amb-seu-fantasma-holding-alemany-obre-batalla-per-les-places-turistiques-mallorca_1_13024923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bcfd908-df39-4684-a1a1-a51e31e8fd2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una empresa sense rostre i amb seu &#039;fantasma&#039;: un holding alemany obre la batalla per les places turístiques a Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filial illenca d'un grup germà esdevé la primera empresa a impugnar l'anul·lació de 500 places turístiques en plena crisi habitacional a les Balears</p><p class="subtitle">Els 'propietaris fantasma' d'Airbnb: “Tinc una casa a Mallorca, però hi visc només quatre mesos a l'any”</p></div><p class="article-text">
        Expectants, desenes d'empreses, promotors i inversors aspiren a obtenir una de les 500 noves places de lloguer tur&iacute;stic ofertades en edificis protegits o catalogats com a B&eacute;ns d'Inter&egrave;s Cultural (BIC) de Mallorca. Segueixen de prop la convocat&ograve;ria, conscients que aquestes llic&egrave;ncies poden determinar la viabilitat dels seus projectes en un mercat limitat que ha disparat el valor econ&ograve;mic d'aquest tipus d'autoritzacions. Despatxos d'advocats i gestories aprofiten l'ocasi&oacute; per publicar guies sobre com participar en el procediment i oferir-los el seu assessorament: &ldquo;Es tracta d'una fita especialment rellevant, ja que durant els &uacute;ltims anys la possibilitat d'obtenir noves places ha estat condicionada per una morat&ograve;ria en mat&egrave;ria d'establiments tur&iacute;stics&rdquo;, assenyala un dels bufets a la seva web. Una consultora d'alt<em> standing </em>posa fins i tot preu a cadascuna d'aquestes places: 3.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, la decepci&oacute; no triga a arribar: les fallades t&egrave;cniques registrades en el sistema telem&agrave;tic del Consell de Mallorca, responsable de la convocat&ograve;ria, obliguen a suspendre i finalment anul&middot;lar el procediment, frustrant les expectatives dels qui confiaven a accedir a una de les cobejades llic&egrave;ncies del sector del lloguer vacacional. El sistema telem&agrave;tic de la Borsa d'Allotjaments Tur&iacute;stics ha col&middot;lapsat i, amb aix&ograve;, ha obert les portes a la batalla judicial. 
    </p><p class="article-text">
        La primera promotora a rec&oacute;rrer l'anul&middot;laci&oacute;, produ&iuml;da el passat mes de setembre, no ha estat un petit propietari. Despr&eacute;s del recurs, publicat al Butllet&iacute; Oficial de les Illes Balears (BOIB), figura una societat aparentment domiciliada a Palma, Sa Talaia Gesti&oacute;n SL, que est&agrave; al seu torn participada al 100% per un<em> holding </em>patrimonial amb seu a Ludwigshafen (Alemanya), 4L4M Beteiligungen GmbH. Es tracta d'una estructura empresarial dedicada a la gesti&oacute; d'actius amb el focus posat, sobretot, en l'explotaci&oacute; de bens immobles. No &eacute;s un cas a&iuml;llat. A Mallorca, nombroses empreses operen com a filials operatives de grups alemanys, su&iuml;ssos o brit&agrave;nics, un model habitual en la inversi&oacute; immobili&agrave;ria transnacional at&egrave;s que permet canalitzar capital cap a territoris amb alta rendibilitat tur&iacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Turistes en les immediacions de la catedral de Palma                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una seu 'fantasma'</strong></h2><p class="article-text">
        En concret, 4L4M Beteiligungen GmbH respon a un esquema habitual en la inversi&oacute; immobili&agrave;ria alemanya. <em>Beteiligungen</em> significa participacions: el seu objecte social no &eacute;s operar hotels ni anunciar habitatges al consumidor final, sin&oacute; posseir i gestionar actius a trav&eacute;s de filials. En ocasions, els empresaris empren la f&oacute;rmula GmbH -l'equivalent germ&agrave;nic de les societats limitades- per optimitzar la fiscalitat de dividends, gestionar el possible risc patrimonial de les seves societats i agrupar inversions fora del pa&iacute;s on s'exploten els actius. En el cas de Sa Talaia Gesti&oacute;n SL, aquesta figura en els distints registres empresarials com a filial operativa de 4L4M Beteiligungen GmbH, l'administrador de la qual, Joachim Frank Franz Hermann Lampert, apareix vinculat a ambdues. El Registre Mercantil (Borme) la reflecteix com a empresa dedicada l'activitat de promoci&oacute; i lloguer de b&eacute;ns immobiliaris.
    </p><p class="article-text">
        En no comptar amb web pr&ograve;pia ni amb tel&egrave;fons o correus electr&ograve;nics visibles, elDiario.es ha intentat posar-se en contacte amb aquesta societat personant-se en l'adre&ccedil;a en la qual apareix domiciliada d'acord al Borme, en ple casc hist&ograve;ric de Palma, una de les zones m&eacute;s tensionades per l'expansi&oacute; del lloguer tur&iacute;stic en paral&middot;lel a l'imparable encariment de l'habitatge per a residents. Despr&eacute;s de cridar al timbre en diverses ocasions, ning&uacute; respon. El domicili social de Sa Talaia Gesti&oacute;n SL coincideix, a m&eacute;s, amb un despatx jur&iacute;dic en el qual exerceixen professionals que figuren com a administradors concursals, apoderats o representants en distintes societats radicades a les illes &ndash;cap d'elles Sa Talaia&ndash;. Tampoc ning&uacute; contesta en cridar als tel&egrave;fons que apareixen a la placa d'aquest bufet col&middot;locada a la fa&ccedil;ana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portal de la finca en la qual es troba domiciliada Sa Talaia Gestión SL                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A l'agost de 2024, Sa Talaia Gesti&oacute;n figurava com a promotora d'un habitatge unifamiliar a&iuml;llat amb piscina en s&ograve;l r&uacute;stic a Sant Lloren&ccedil; des Cardassar, segons els pl&agrave;nols t&egrave;cnics del projecte analitzats per aquest mitj&agrave;. Es tracta d'una vil&middot;la amb l&agrave;mina d'aigua de m&eacute;s de 34 metres quadrats, annex, soterrani i garatge: un perfil d'immoble que encaixa plenament en el mercat de lloguer vacacional de gamma mitjana-alta. CompanyHouse mostra, a m&eacute;s, altres empreses integrades a la xarxa dels Lampert, com WHH Hotel- und Gastst&auml;ttengesellschaft mbH, Immola Verwaltungs-GmbH, Rala GmbH &amp; Co. KG, que composen un grup amb diverses societats patrimonials i hoteleres. No totes tenen pres&egrave;ncia a Mallorca, per&ograve; confirmen que el <em>holding </em>opera a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples vehicles.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Porta d'entrada del capital estranger</strong></h2><p class="article-text">
        En declaracions a elDiario.es, Eduard Vila, advocat especialitzat en mat&egrave;ria d'habitatge i mercat immobiliari, subratlla que l'auge del lloguer tur&iacute;stic ha obert una nova via d'entrada per a inversors internacionals que, d&egrave;cades enrere, tenien m&eacute;s dif&iacute;cil accedir al sector tur&iacute;stic, dominat per les grans cadenes hoteleres locals. A difer&egrave;ncia del model hoteler tradicional, que exigeix grans inversions i una pres&egrave;ncia empresarial visible, l'explotaci&oacute; d'habitatges permet operar mitjan&ccedil;ant societats limitades i estructures patrimonials m&eacute;s flexibles, sovint amb menor exposici&oacute; p&uacute;blica. &ldquo;Moltes vegades es munten empreses locals com a pantalla perqu&egrave; sigui m&eacute;s complicat saber si darrere hi ha una fam&iacute;lia que t&eacute; 50 pisos o &eacute;s una empresa que amb 50 accionistes&rdquo;. Quan aix&ograve; ocorreix, incideix, &ldquo;ja no estem parlant de viure del lloguer tur&iacute;stic, sin&oacute; d'un negoci empresarial amb repartiment de dividends&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Moltes vegades es munten empreses locals com a pantalla perquè sigui més complicat saber si darrere hi ha una família que té 50 pisos o és una empresa que amb 50 accionistes. Ja no estem parlant de viure del lloguer turístic, sinó d&#039;un negoci empresarial amb repartiment de dividends</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduard Vila</span>
                                        <span>—</span> Advocat especialitzat en habitatges
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L'advocat apunta, aix&iacute; mateix, al desavantatge competitiu que aix&ograve; suposa per als operadors locals, en tractar-se d'inversions estrangeres d'alta capacitat econ&ograve;mica amb les quals &ldquo;&eacute;s molt dif&iacute;cil competir&rdquo;. I subratlla: &ldquo;El que no van aconseguir en intentar comprar i gestionar hotels, ara ho estan fent amb el lloguer vacacional&rdquo;, al&middot;ludint aix&iacute; al desembarcament del capital internacional en el negoci del lloguer vacacional, un &agrave;mbit m&eacute;s accessible i menys concentrat que el sector hoteler tradicional. I sentencia: &ldquo;El que no van aconseguir en intentar comprar i gestionar hotels, ara ho estan fent amb el lloguer vacacional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Grups de turistes després de desembarcar d&#039;un creuer al port de Palma                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La impugnaci&oacute; de la convocat&ograve;ria de places no &eacute;s un gest menor: les places tur&iacute;stiques s&oacute;n un recurs limitat a les Balears i la seva assignaci&oacute; determina la possibilitat d'explotar legalment habitatges per a llogar de curta durada. En un context de contenci&oacute; a causa de la creixent saturaci&oacute; tur&iacute;stica, cada pla&ccedil;a equival a un gol&oacute;s actiu econ&ograve;mic. El recurs presentat per Sa Talaia introdueix un element rellevant: la defensa judicial d'interessos immobiliaris amb el suport de capital estranger enfront de decisions regulat&ograve;ries insulars. No es tracta nom&eacute;s d'una discrep&agrave;ncia administrativa, sin&oacute; d'un pols entre pol&iacute;tica p&uacute;blica i estructures d'inversi&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A diferència del model hoteler tradicional, que exigeix grans inversions i una presència empresarial visible, l&#039;explotació d&#039;habitatges permet operar mitjançant societats limitades i estructures patrimonials més flexibles, sovint amb menor exposició pública</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La judicialitzaci&oacute; com a eina empresarial</strong></h2><p class="article-text">
        La utilitzaci&oacute; de societats estrangeres com a titulars formals de b&eacute;ns no &eacute;s nova als tribunals espanyols. A trav&eacute;s de distintes resolucions consultades per aquest peri&ograve;dic, l'Audi&egrave;ncia Provincial de Madrid i el Tribunal Suprem han analitzat el paper de mercantils constitu&iuml;des sota la forma alemanya Beteiligungen GmbH i que reclamaven la propietat de participacions socials i diversos immobles embargats a Espanya. Els magistrats van examinar si tals mercantils eren propiet&agrave;ries reals dels b&eacute;ns o si actuaven com a estructures interm&egrave;dies per ocultar el titular efectiu.
    </p><p class="article-text">
        En una sent&egrave;ncia de 2009, l'Audi&egrave;ncia de Madrid va desestimar la demanda interposada per Waldimmob Beteiligungen GmbH i Ibhan Handels &amp; Beteiligungs GmbH, que al&middot;legaven ser propiet&agrave;ries de la majoria de les participacions d'una empresa espanyola i, juntament amb aquesta, reclamaven la titularitat de diversos immobles embargats per cobrir responsabilitats derivades d'un proc&eacute;s penal. La sent&egrave;ncia, tanmateix, va determinar que no havien provat l'adquisici&oacute; real dels b&eacute;ns i que les operacions podien constituir &ldquo;meres aparences jur&iacute;diques creades per ocultar la titularitat real&rdquo; dels actius. Posteriorment, el Suprem va aplicar la doctrina de l'aixecament del vel societari, un mecanisme que permet ocultar la personalitat jur&iacute;dica del beneficiari quan s'utilitza per encobrir frau o ab&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que aquests procediments no guarden relaci&oacute; directa amb Sa Talaia Gesti&oacute;n SL ni amb 4L4M Beteiligungen GmbH, il&middot;lustren un criteri consolidat: les estructures societ&agrave;ries internacionals s&oacute;n legals, per&ograve; poden convertir-se en instruments d'opacitat quan separen la titularitat formal del control econ&ograve;mic real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pancarta penjada d&#039;un balcó amb el lema que resumeix la indignació de la població resident enfront de la irrupció del lloguer turístic i els fons d&#039;inversió internacionals"
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            <span class="title">
                Pancarta penjada d&#039;un balcó amb el lema que resumeix la indignació de la població resident enfront de la irrupció del lloguer turístic i els fons d&#039;inversió internacionals                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El debat sobre qui controla el model</strong></h2><p class="article-text">
        En els &uacute;ltims anys, el lloguer tur&iacute;stic s'ha convertit en una pe&ccedil;a central del model tur&iacute;stic balear. El Consell de Mallorca va fixar fa diversos anys, a trav&eacute;s del Pla d'Intervenci&oacute; d'Ambients Tur&iacute;stics (PIAT), un sostre de 430.000 places tur&iacute;stiques, de les quals unes 115.000 corresponen a habitatges vacacionals. L'objectiu d'establir aquest l&iacute;mit passava per fer front a la saturaci&oacute; que afecta l'illa, colpejada en els &uacute;ltims anys per&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/masificacion-mallorca-no-vivir-isla_1_9247057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la massificaci&oacute;</a>,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/urbanismo-descontrolado-deja-ibiza-apenas-suelo-nuevos-colegios-vivienda-publica_1_9318987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sobreconstrucci&oacute;</a>&nbsp;i&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/turismo-construccion-acentuan-imparable-erosion-playas-balears_1_9042836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la degradaci&oacute; de l'entorn</a>. L'any passat, el llavors conseller de Turisme, Marcial Rodr&iacute;guez, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/mallorca-rebajara-tope-430-000-plazas-turisticas-no-seguir-senda-crecimiento-desordenado_1_12240063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va plantejar la possibilitat de rebaixar el sostre a les 412.000 places </a>(308.000 tradicionals i 104.000 de lloguer tur&iacute;stic). Tanmateix, la instituci&oacute; insular, governada per PP i Vox, descarta ara procedir a aquesta disminuci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El passat mes d'agost, amb Rodr&iacute;guez encara com a conseller, una an&agrave;lisi pionera del Consell de Mallorca va detectar que el 39,5% de l'oferta tur&iacute;stica en estades vacacionals que s'oferta en plataformes comercialitzadores no est&agrave; registrada ni compta amb nombre de llic&egrave;ncies en els registres oficials de la instituci&oacute; insular, per la qual cosa opera de forma il&middot;legal. L'estudi projectava que, d'una mitjana mensual de 20.204 publicacions analitzades, 7.978 (relatives a 42.342 places tur&iacute;stiques) es corresponen amb immobles que no compten amb cap mena de control ni garanties i funcionen en compet&egrave;ncia deslleial amb qui compleixen la normativa.
    </p><p class="article-text">
        L'associaci&oacute; Habtur, que agrupa propietaris d'habitatges tur&iacute;stics a les Balears, ha denunciat en reiterades ocasions un tracte desigual respecte a altres operadors del sector. L'organitzaci&oacute; critica l'enduriment de les limitacions al lloguer vacacional enfront d'altres modalitats tur&iacute;stiques, la qual cosa, a parer seu, genera inseguretat jur&iacute;dica i redueix el valor econ&ograve;mic de les llic&egrave;ncies.
    </p><p class="article-text">
        Les entitats socials, per la seva banda, recriminen que l'auge del lloguer vacacional, juntament amb l'especulaci&oacute; immobili&agrave;ria, la compra massiva per part d'estrangers d'alt poder adquisitiu i l'aviditat dels fons voltor, ha disparat els preus de l'habitatge, provocant que nombr&oacute;s resident es vegin expulsats dels seus barris a conseq&uuml;&egrave;ncia de la imparable gentrificaci&oacute;. No en va, molts propietaris prefereixen llogar a turistes a curt termini per obtenir major rendibilitat, la qual cosa ha agreujat l'escassetat d'habitatge disponible per als ciutadans locals i ha provocat la p&egrave;rdua d'identitat dels barris.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/empresa-sense-rostre-i-amb-seu-fantasma-holding-alemany-obre-batalla-per-les-places-turistiques-mallorca_1_13024923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 20:47:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una empresa sense rostre i amb seu 'fantasma': un holding alemany obre la batalla per les places turístiques a Mallorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Alquiler turístico,Alquiler vacacional,Gentrificación,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esporles planta cara a PP i Vox i es proclama zona tensionada: "És un acte d'autodefensa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/poble-mallorca-planta-cara-pp-i-vox-i-proclama-zona-tensionada-acte-d-autodefensa_1_13024899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e1cc2af-a954-4f3f-935e-fe277729b996_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137488.jpg" width="1863" height="1048" alt="Esporles planta cara a PP i Vox i es proclama zona tensionada: &quot;És un acte d&#039;autodefensa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través d'aquest gest simbòlic, Esporles, un dels municipis més afectats per l'encariment de l'habitatge, busca transformar un problema estructural en un conflicte polític visible. L'any passat es va convertir en la primera localitat espanyola a aprovar la seva pròpia ordenança de memòria històrica </p><p class="subtitle">PP i Vox rebutgen declarar zona tensionada tot Balears i considerar gran tenidor a partir de cinc habitatges</p></div><p class="article-text">
        Esporles torna a anar a contracorrent. Aquest poble mallorqu&iacute; empla&ccedil;at en plena Serra de Tramuntana, alguns ve&iuml;ns del qual <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vecinos-luchan-cis-publique-autentico-sondeo-republica-monarquia-mentira_1_12833627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lluiten des de fa m&eacute;s de dos anys per la desclassificaci&oacute; dels sondejos </a>que el 1976 hauria encarregat Adolfo Su&aacute;rez per con&egrave;ixer si&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/adolfo-suarez-referendum-monarquia-encuestas_1_1158112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'opini&oacute; p&uacute;blica preferia un Estat mon&agrave;rquic o republic&agrave;</a>, ha decidit desafiar les pol&iacute;tiques del Govern de Marga Prohens (PP) en mat&egrave;ria d'habitatge. El ple municipal ha aprovat aquest dijous a darrera hora l'autodeclaraci&oacute; simb&ograve;lica de la localitat com a zona tensionada, una figura prevista en la llei estatal d'habitatge que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/pp-vox-rechazan-declarar-zona-tensionada-balears-considerar-gran-tenedor-partir-cinco-viviendas_1_12224180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'Executiu auton&ograve;mic, amb el suport de Vox, es nega a aplicar </a>malgrat la creixent pressi&oacute; immobili&agrave;ria i de l'imparable encariment dels lloguers. Esporles &eacute;s, de fet, un dels municipis que de forma m&eacute;s acusada ha vist transformat el seu equilibri social com a conseq&uuml;&egrave;ncia de l'escalada de preus, la irrupci&oacute; d'inversors estrangers d'alt poder adquisitiu i el despla&ccedil;ament gradual dels seus ve&iuml;ns.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L'Ajuntament est&agrave; obligat moralment a fer tot el que sigui possible per defensar el dret a l'acc&eacute;s a l'habitatge dels ve&iuml;ns del nostre poble&rdquo;, subratlla el batle d'Esporles, Josep Ferr&agrave;, representant de la coalici&oacute; ecosobiranista PAS-M&eacute;s. En declaracions a elDiario.es, assenyala que l'autodeclaraci&oacute; com a municipi tensionat &eacute;s &ldquo;un acte d'autodefensa com a poble&rdquo; i de protecci&oacute; &ldquo;dels drets d'aquelles persones que no arriben a final de mes per poder pagar un lloguer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Encara que les compet&egrave;ncies quant a la regulaci&oacute; de l'habitatge corresponen al Govern, el gest permet convertir un problema estructural en un conflicte pol&iacute;tic visible. No en va, l'acord aprovat pel ple no es limita a l'autodeclaraci&oacute; com a mercat tensionat, sin&oacute; que tra&ccedil;a un full de ruta institucional i jur&iacute;dica: l'Ajuntament traslladar&agrave; formalment a l'Executiu la sol&middot;licitud perqu&egrave; inicii el procediment oficial de declaraci&oacute; de zona tensionada i l'instar&agrave; a emetre una resoluci&oacute; motivada basada en dades objectives. Aix&iacute; mateix, impulsar&agrave; l'elaboraci&oacute; d'una mem&ograve;ria municipal espec&iacute;fica sobre la situaci&oacute; del mercat residencial i, a m&eacute;s, es reservar&agrave; el dret d'estudiar accions jur&iacute;diques contra la negativa del Govern a desenvolupar a Balears la Llei estatal 12/2023, de 24 de maig, pel dret a l'habitatge -m&eacute;s coneguda com a llei d'habitatge. 
    </p><p class="article-text">
        El Consistori tamb&eacute; es compromet a continuar desplegant pol&iacute;tiques locals d'acc&eacute;s a l'habitatge i a refor&ccedil;ar l'arrelament de la poblaci&oacute; resident, i traslladar&agrave; els seus acords al Govern, al Consell de Mallorca, als grups parlamentaris i a les entitats municipalistes. La proposta precisa que la declaraci&oacute; de zona&nbsp;tensionada&nbsp;&ldquo;no &eacute;s &uacute;nicament un mecanisme de limitaci&oacute; de preus&rdquo;, sin&oacute; &ldquo;un instrument integral de pol&iacute;tica p&uacute;blica&rdquo;, i llisca que la &ldquo;negativa gen&egrave;rica&rdquo; del&nbsp;Govern&nbsp;a aplicar la llei estatal &ldquo;pot suposar una vulneraci&oacute; del principi de bona administraci&oacute;&rdquo;. Aix&iacute; mateix, aclareix que la declaraci&oacute; &eacute;s compatible amb les pol&iacute;tiques d'augment de l'oferta d'habitatge. L'Ajuntament preveu traslladar els seus acords a l'Executiu balear, al Consell de Mallorca, als grups parlamentaris i a les entitats municipalistes. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Finques de luxe, ve&iuml;ns despla&ccedil;ats</strong></h2><p class="article-text">
        Esporles, com altres pobles de la Serra --el pulm&oacute; verd de Mallorca declarat en 2011 Patrimoni Mundial per la UNESCO-, ha passat en menys d'una d&egrave;cada de ser un refugi discret a convertir-se en objectiu del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/venta-26-millones-base-operaciones-hombre-espanol-madoff-refugio-ricos-mallorca_1_12121798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capital internacional i els compradors estrangers d'alt poder adquisitiu</a>. Alguns adquireixen finques per transformar-les en una m&eacute;s de les seves m&uacute;ltiples i luxoses resid&egrave;ncies; altres, per maximitzar-ne la rendibilitat mitjan&ccedil;ant la seva <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/nuevo-boom-turistico-devorado-edificios-historicos-mercantilizado-patrimonio-mallorca_1_10488748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconversi&oacute; en hotels boutique o altres negocis vinculats al turisme d'alt nivell</a>. Un proc&eacute;s que no nom&eacute;s ha disparat els preus de l'habitatge amb la conseg&uuml;ent expulsi&oacute; de la seva poblaci&oacute; resident, sin&oacute; que tamb&eacute; ha accelerat la privatitzaci&oacute; progressiva de l'entorn degut al tancament de camins i les restriccions d'acc&eacute;s a espais que durant generacions van ser d'us com&uacute;, agreujant amb aix&ograve; el proc&eacute;s de segregaci&oacute; social del municipi.
    </p><p class="article-text">
        En aquests moments, el lloguer m&eacute;s barat &eacute;s el d'un &ldquo;exclusiu pis&rdquo; que, segons l'anunci que el publicita a Idealista, destaca pel seu &ldquo;disseny&rdquo;, &ldquo;tranquil&middot;litat&rdquo; i les seves &ldquo;vistes a la muntanya&rdquo;. El preu: 1.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        Tal com subratlla la moci&oacute; de PAS-M&eacute;s, la situaci&oacute; d'emerg&egrave;ncia habitacional s'ha convertit en un dels principals factors de desigualtat i expulsi&oacute; residencial tant a Esporles com a la resta de Balears. &ldquo;El nostre municipi ha experimentat en els &uacute;ltims anys un increment sostingut i desproporcionat dels preus del lloguer i de la compra. Aquest augment, juntament amb la pressi&oacute; especulativa, l'escassetat d'oferta residencial i la conversi&oacute; d'habitatges en usos tur&iacute;stics, ha provocat que moltes fam&iacute;lies es trobin en una situaci&oacute; l&iacute;mit&rdquo;, prossegueix el text. El resultat, segons el propi document, &eacute;s un proc&eacute;s d'expulsi&oacute; residencial que afecta especialment joves i fam&iacute;lies treballadores, obligades a destinar &ldquo;una part inassumible dels seus ingressos al lloguer&rdquo;, o b&eacute; a abandonar el municipi &ldquo;en el qual han crescut, treballen o mantenen els seus vincles socials i familiars&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        L'Ajuntament va sol&middot;licitar formalment al Govern la declaraci&oacute; oficial de zona tensionada, per&ograve; la resposta va ser negativa. La Direcci&oacute; General d'Habitatge va argumentar que la mesura &eacute;s una potestat, no una obligaci&oacute;, i va sostenir que la limitaci&oacute; de preus podria reduir l'oferta de lloguer al mercat balear.
    </p><p class="article-text">
        El Consistori rebutja aquest raonament. La moci&oacute; s'empara en la llei estatal d'habitatge, que estableix que un municipi pot ser declarat zona tensionada quan el cost mitj&agrave; del lloguer o la hipoteca supera el 30% de la renda mitjana de les llars, els preus hagin crescut de forma sostinguda per sobre de l'IPC, i hi hagi un risc acreditat d'exclusi&oacute; residencial. L'Ajuntament considera que Esporles compleix aquests indicadors i que la declaraci&oacute; &eacute;s necess&agrave;ria per protegir la poblaci&oacute; resident i garantir el dret a l'habitatge. L'autodeclaraci&oacute; simb&ograve;lica &eacute;s, en aquest sentit, un acte de pressi&oacute; institucional: una forma de for&ccedil;ar el Govern a motivar la seva negativa amb dades concretes o a assumir el cost pol&iacute;tic d'ignorar la situaci&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Esporles, s&iacute;mbol de resist&egrave;ncia municipal</strong></h2><p class="article-text">
        No &eacute;s el primer cop que Esporles adopta decisions institucionals que el situen en el centre del debat pol&iacute;tic, en oberta contradicci&oacute;, a m&eacute;s, amb el rumb pol&iacute;tic del Govern de Prohens. Al juliol de l'any passat, l'Ajuntament va aprovar la primera ordenan&ccedil;a municipal de mem&ograve;ria democr&agrave;tica de l'Estat, en resposta a la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-certifican-fulminacion-ley-balear-memoria-cierran-puerta-reparacion-victimas-franquismo_1_12978203.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derogaci&oacute; de la llei auton&ograve;mica que preveuen materialitzar populars i Vox</a>. La norma local estableix un marc normatiu propi per recon&egrave;ixer, reparar i preservar la mem&ograve;ria de les v&iacute;ctimes del cop d'Estat de 1936 i la dictadura franquista: d'acord amb les investigacions memorialistes, entre l'aixecament feixista i 1939, els sublevats es van endur, de forma directa o indirecta, la vida d'almenys 21 persones: deu d'elles van ser executades, nou van ser v&iacute;ctimes de desaparici&oacute; for&ccedil;ada -tres de les quals han estat localitzades i exhumades-, i dues m&eacute;s es van su&iuml;cidar. 
    </p><p class="article-text">
        El Grup de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica d'Esporles -constitu&iuml;t com a delegaci&oacute; local de l'associaci&oacute; Mem&ograve;ria de Mallorca- eleva a prop de 300 les dones i homes que van ser represaliats &ldquo;per tenir unes idees diferents de qui es van sublevar contra la Segona Rep&uacute;blica&rdquo;. Entre altres mesures, l'ordenan&ccedil;a preveu el reconeixement institucional de les v&iacute;ctimes, la instal&middot;laci&oacute; de plaques i elements commemoratius en espais p&uacute;blics, la revisi&oacute; dels carrers i dels honors municipals per eliminar refer&egrave;ncies contr&agrave;ries als valors democr&agrave;tics, i la creaci&oacute; d'un registre local dels qui van ser perseguits o van patir la confiscaci&oacute; dels seus b&eacute;ns. 
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; a Esporles, un&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/pueblo-lucha-conocer-encuesta-adolfo-suarez-daba-victoria-republica_1_10340918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grup de 74 persones va emprendre fa m&eacute;s de dos anys una ins&ograve;lita batalla</a>: que el Govern faci p&uacute;bliques les enquestes que l'expresident Adolfo Su&aacute;rez hauria encarregat el 1976 per preguntar a l'opini&oacute; p&uacute;blica si preferia un Estat mon&agrave;rquic o republic&agrave;, com&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/adolfo-suarez-referendum-monarquia-encuestas_1_1158112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el propi mandatari d'UCD confessaria d&egrave;cades despr&eacute;s</a>: &ldquo;Quan la major part dels caps de Govern estrangers em demanaven un refer&egrave;ndum sobre monarquia o rep&uacute;blica... f&egrave;iem enquestes i perd&iacute;em&rdquo;, va assenyalar. La iniciativa va convertir el municipi en un actor inesperat en el debat hist&ograve;ric i pol&iacute;tic de la Transici&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/poble-mallorca-planta-cara-pp-i-vox-i-proclama-zona-tensionada-acte-d-autodefensa_1_13024899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 20:45:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esporles planta cara a PP i Vox i es proclama zona tensionada: "És un acte d'autodefensa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Mercado inmobiliario,Especulación inmobiliaria,Gentrificación,Ley de la Vivienda,Vivienda asequible,PP - Partido Popular,Vox,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ocaso de los corralones de la calle Castellar: de tejido industrial al desahucio y abandono de los artesanos en Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ocaso-corralones-calle-castellar-tejido-industrial-desahucio-abandono-artesanos-sevilla_1_12810100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87b3f971-0e67-4935-aaa9-265af26f42d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estefi Yeah, artista y programadora cultural de Sevilla, frente a un cuadro en el que se contempla su antiguo taller en los corralones de la calle Castellar."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propiedad está repartida entre varios herederos y mantiene una relación tensa con los negocios y habitantes del inmueble. El tejido asociativo se reúne para reclamar una revalorización del entorno</p><p class="subtitle">Un desahucio moviliza a los vecinos en los corralones de Castellar de Sevilla
</p></div><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a contempla en el cuadro c&oacute;mo era su vida hasta hace unos meses: su sombra se proyecta desde el marco de la puerta de su antiguo taller a uno de los patios de los <em>corralones</em> de la calle Castellar. En pleno centro de Sevilla, logr&oacute; un espacio donde impart&iacute;a clases y daba rienda suelta a su creatividad, pero la decadencia ha entrado en el recinto industrial. El &uacute;ltimo lustro ha estado marcado por los desahucios y las p&eacute;rdidas de varios negocios, mientras las asociaciones implicadas en reivindicar su valor patrimonial y etnol&oacute;gico intentan frenar la especulaci&oacute;n y la gentrificaci&oacute;n que azota <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/esteban-moreno-historiador-inutil-lamentar-perdido-sevilla-no-ver-agresion-continua-arquitectura-contemporanea_1_10803533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al casco hist&oacute;rico</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me dieron el golpe en la puerta, se eclips&oacute; todo. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer&rdquo;, relata en conversaci&oacute;n con este medio Estefi Yeah, sobrenombre art&iacute;stico de la afectada. Contin&uacute;a viviendo en el edificio con la convicci&oacute;n de proteger lo poco que queda, a pesar del ataque, pero el miedo ha hecho mella. La tarde del 28 de agosto lleg&oacute; al n&uacute;mero 48 de la calle Castellar, donde reside con un contrato de alquiler &mdash;primero, por escrito y, luego, verbal&mdash; y, una vez frente a la puerta, recibi&oacute; un golpe por la espalda. Se trataba de uno de los vigilantes puestos por la gestora de la propiedad que le exig&iacute;a, a gritos, la llave de acceso. En mitad del desconcierto, varios hombres arrancaron los portones de madera del zagu&aacute;n del bloque, sin importar que se estuvieran grabando los hechos, hasta que la polic&iacute;a lleg&oacute; y par&oacute; el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Con un parte m&eacute;dico en donde se determina que la agresi&oacute;n provoc&oacute; una policontusi&oacute;n y una denuncia presentada ante la Polic&iacute;a Nacional, la tambi&eacute;n organizadora cultural mantiene que a partir de aquel suceso decidi&oacute; volver a reactivar el tejido asociativo, sin embargo, hay varias voces de los corrales que prefieren el anonimato. A ra&iacute;z de la entrada de los nuevos administradores de la propiedad, siendo Garajes Santa In&eacute;s S.A. la empresa mayoritaria, se han sucedido los desalojos, la p&eacute;rdida de negocios, las grietas en las paredes y las pintadas como <em>Fuera okupas </em>en las paredes blancas llenas de humedades. El temor que tiene es ser v&iacute;ctima de un desalojo ilegal, apunta, o que &ldquo;cumplan alguna de sus amenazas&rdquo;, como abrirle la puerta con un radial, o que el edificio quede inutilizado con tal de &ldquo;echar&rdquo; por completo a los residentes. 
    </p><p class="article-text">
        A la sombra del Palacio de las Due&ntilde;as, se suceden las amenazas y varios procesos judiciales que ha ido ganando en distintas sentencias: &ldquo;No paran de pintar las paredes de afuera y la situaci&oacute;n real que hay es que hay inquilinos y tambi&eacute;n moradores que puede que hayan dejado de pagar, pero han hecho atrocidades humanas&rdquo;, sostiene en referencia al contexto de algunos vecinos. &ldquo;Yo creo en este espacio&rdquo;, afirma. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista del interior de los corralones de la calle Castellar, en Sevilla.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Abandono de los artesanos</h2><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos altercados registrados <a href="https://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-policia-nacional-detiene-hombre-amenazas-desocupacion-calle-castellar-sevilla-20260121142208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuvo fecha el pasado 21 de enero. La Polic&iacute;a Nacional</a> detuvo a un hombre por un presunto delito de amenazas al increpar a un habitante del inmueble a que desocupara las instalaciones. Este episodio y tantos otros han creado un clima de crispaci&oacute;n que ha calado entre los artesanos que intentan sobrevivir a duras penas con sus negocios, destaca la artista junto a los testimonios recogidos por este medio. Estefi Yeah, que aterriz&oacute; en la calle Castellar inspirada por el ambiente de compa&ntilde;erismo y posibilidades que se ofrec&iacute;an, toma como punto de inflexi&oacute;n julio de 2025 tras m&aacute;s de diez a&ntilde;os marcados por el deterioro y la dejadez. 
    </p><p class="article-text">
        La can&iacute;cula andaluza aplastaba cualquier &aacute;nimo contra las piedras. Con las altas temperaturas imperantes en la ciudad, de repente, se produjo una desconexi&oacute;n del suministro el&eacute;ctrico a principios de mes que afect&oacute; a varios locales durante d&iacute;as. Uno de los afectados fue Antu&aacute;n Mart&iacute;nez, quien perdi&oacute; cientos de litros de cerveza artesanal que necesitaban una refrigeraci&oacute;n constante. Tras la inspecci&oacute;n municipal, la propiedad lo acus&oacute; a &eacute;l y a los arrendatarios circundantes de tener la luz pinchada, se desentendi&oacute; de los problemas ocasionados y no indemniz&oacute; a ninguno de los afectados, pese a que ingresaban los suministros mes a mes. 
    </p><p class="article-text">
        Con una denuncia presentada ante los juzgados y una reclamaci&oacute;n interpuesta <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/pp-vox-liquidan-sevilla-ayudas-asociaciones-consumidores-facua-denuncia-venganza-odio-ideologico_1_12906568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la asociaci&oacute;n de consumidores Facua</a>, Mart&iacute;nez dej&oacute; el taller. La marca BrewFuckers naci&oacute; con el fin de dar rienda suelta a una de sus pasiones, para experimentar, crear bebidas originales y, de vez en cuando, tomar el sobrante con las amistades que se juntaban alguna tarde. Un recorrido que logr&oacute; varios reconocimientos en cert&aacute;menes de cerveza artesanal gracias a la calidad y el singular aroma de sus composiciones. A su vez, se encarg&oacute; de formar al alumnado del m&oacute;dulo superior de diet&eacute;tica y nutrici&oacute;n, por lo que ya no solo se trataba de un desempe&ntilde;o personal, sino de la educaci&oacute;n para decenas de j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        A caballo entre una actividad en la que invert&iacute;a tiempo, esfuerzos y expectativas, y maniobrar en unas dependencias desgastadas, describe que el ambiente era cada vez m&aacute;s &ldquo;desagradable&rdquo; con respecto a las maneras en que los gestores de la finca trataban a los artesanos que se manten&iacute;an en sus puestos y, al mismo tiempo, exig&iacute;an mejoras en las infraestructuras. Sin llave para las nuevas puertas de acceso met&aacute;licas, que hab&iacute;an sustituido a las antiguas de madera, los techos de uralita segu&iacute;an encima de sus cabezas y, como &uacute;nica respuesta a las reclamaciones, le ofrecieron un cambio de local. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de uno de los edificios de los corralones de la calle Castellar, en Sevilla, con pintadas.                            </span>
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        Una propuesta que perjudicaba al artesano, dado que se cambiaban las condiciones del alquiler dr&aacute;sticamente: de 150 euros al mes con suministros aparte, se pasaba a un montante de 600 euros sin agua ni luz. Una subida de precios que iba acompa&ntilde;ada de cub&iacute;culos m&aacute;s estrechos y sin servicio de lavabo, entre otras cuestiones. Por tanto, rechaz&oacute; la oferta y, tras casi veinte a&ntilde;os, se march&oacute;. El procedimiento para reclamar las p&eacute;rdidas ocasionadas por el desabastecimiento de luz queda en manos de la justicia, a la espera que se resuelva lo m&aacute;s pronto posible con tal de recuperar la fianza y el costo de los &uacute;ltimos meses. 
    </p><h2 class="article-text">Lucha de d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Salvemos los Corralones, operativa entre 2015 y finales de la pandemia al igual que la plataforma Trompeta Verde, se moviliz&oacute; en su momento para favorecer las actividades culturales y de divulgaci&oacute;n patrimonial con el fin de que no cayera en el olvido este espacio industrial y lo que hab&iacute;a significado para la sociedad andaluza. En un reportaje para la <a href="https://eltopo.org/el-barrio-tiene-razones-defiende-sus-corralones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revista </a><a href="https://eltopo.org/el-barrio-tiene-razones-defiende-sus-corralones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Topo</em></a><em> </em>y en <a href="https://revistas.uva.es/index.php/ciudades/es/article/view/6706" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios art&iacute;culos cient&iacute;ficos</a>, la investigadora de la Universidad de Sevilla (US), Mar&iacute;a Barrero, divulga los or&iacute;genes del enclave en una metr&oacute;poli donde las barriadas obreras viv&iacute;an atravesadas por los procesos industriales del siglo XIX y XX. Compuestos de talleres, espacio libre interior y un edificio tap&oacute;n, los <em>corralones</em> se protegieron individualmente y tambi&eacute;n a partir del Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) de 2006. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, quedan los <em>corralones </em>de Castellar, n&uacute;mero 48, 50 y 52; Pel&iacute;cano, n&ordm; 4; Pasaje Mallol, n&ordm; 8; Bustos Tavera, n&ordm; 26, y Pasaje Mallol, n&ordm; 11. Ubicados en la zona norte, entre la bas&iacute;lica de la Macarena, la Alameda de H&eacute;rcules y el Metropol Parasol, los oficios se hicieron hueco en las dependencias y se habilitaban viviendas en las plantas altas para facilitar la vida de los moradores. En contra de la l&oacute;gica del mercado, esta din&aacute;mica permit&iacute;a alquileres asequibles a los emprendedores que aportaban riqueza del barrio. Sin embargo, la disputa entre los actuales propietarios y los artesanos y los programadores culturales tiene un largo recorrido, mientras que el mercado inmobiliario y la presi&oacute;n tur&iacute;stica ejerc&iacute;a presi&oacute;n para hacer un nuevo uso del suelo.
    </p><p class="article-text">
        En 2006, la Plataforma de Artesanos y Artistas del Casco Antiguo (PACA) denunciaba el desalojo de varios propietarios que hab&iacute;an desempe&ntilde;ado sus labores durante toda una vida. En paralelo, la popularizaci&oacute;n de Sevilla y su apuesta como destino tur&iacute;stico dej&oacute; titulares llamativos, entre ellos, el de <a href="https://www.diariodesevilla.es/sevilla/Ryanair-promociona-corralon-calle-Castellar_0_697130786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ryanair recomendando</a> la calle Castellar como un enclave en el que conviv&iacute;an ocio y arte. Una apuesta por revitalizar el inmueble que produjo una serie de denuncias por parte de los vecinos de la zona, produci&eacute;ndose en septiembre de 2012 el precinto tras la intervenci&oacute;n de un dispositivo de las fuerzas de seguridad por la proliferaci&oacute;n de bares clandestinos en el interior del inmueble. 
    </p><h2 class="article-text">Construcci&oacute;n de viviendas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ese episodio, la transformaci&oacute;n de la apariencia de los corrales ya era imparable. <a href="https://www.diariodesevilla.es/sevilla/Tercera-corralones-Castellar-parking-publico_0_1102090458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2017, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla</a> sancion&oacute; por tercera vez consecutiva a los due&ntilde;os por utilizar los patios como aparcamiento. El acuerdo alcanzado en 2012 era erradicar este tipo de uso y se procedi&oacute; a multar tanto en octubre de 2013 como junio de 2015 a la propiedad. Pese a las advertencias, se hizo caso omiso y, en la actualidad, tanto los antiguos artesanos como los actuales habitantes, coinciden en que contin&uacute;an con la misma pr&aacute;ctica. 
    </p><p class="article-text">
        La propiedad, que ha ido pasando de mano en mano, fue adquirida por Manuel Betanzos, quien, en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8iHv9He1WiI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista grabada</a> en 2013, admite que el proyecto ideal era mantener el tejido asociativo, cultural e industrial, a la vez que se reestructurar&iacute;an los solares con la construcci&oacute;n de 20 viviendas y un colegio concertado. Pese a las intenciones, desaparece del mapa y queda a cargo como administradora judicial Roc&iacute;o Hern&aacute;ndez, sin mayor explicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pasado el tiempo, los inquilinos dejaron de tener contacto con la reci&eacute;n nombrada y en el a&ntilde;o de la pandemia aparecieron en escena los hijos del patriarca, Manuel (hijo), Roc&iacute;o e In&eacute;s, seg&uacute;n se&ntilde;alan las personas consultadas por este medio, produci&eacute;ndose el desencuentro final entre las partes implicadas. Esta cabecera ha intentado ponerse en contacto con la familia, sin respuesta al cierre de esta edici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las hist&oacute;ricas reclamaciones de los colectivos es que el &aacute;rea de Castellar - Due&ntilde;as, protegido por el PGOU (Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana) de Sevilla y el ARC (&Aacute;rea de Rehabilitaci&oacute;n Concertada), pase a ser gestionado por la administraci&oacute;n p&uacute;blica con motivo de su importancia patrimonial, urban&iacute;stica y social. A preguntas de este medio, el Ayuntamiento hispalense afirma que no tienen constancia de ninguna queja formal en el &uacute;ltimo periodo y que, en cualquier caso, actuar&iacute;an en caso de que se da&ntilde;ara el patrimonio. En este sentido, cabr&iacute;a destacar que unas dependencias del inmueble sufri&oacute; un incendio hace unos meses y se procedi&oacute; a su derrumbe. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las dependencias derruidas tras un incendio, en la azotea de uno de los edificios de los corralones de la calle Castellar, en Sevilla.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Incendios y derrumbes</h2><p class="article-text">
        Por sorpresa, la propiedad, seg&uacute;n los testimonios recogidos, procedi&oacute; a derruir los habit&aacute;culos circundantes para evitar que volvieran las dos personas que hab&iacute;an sido desahuciadas en las semanas anteriores por un grupo de hombres vestidos de negro y sin mediar autoridad competente, siendo uno de los desalojados una persona en silla de ruedas. Hay contabilizados cuatro desalojos en el &uacute;ltimo periodo, pero sin que se cuente con el apoyo de Servicios Sociales del Ayuntamiento, tal y como <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/desahucio-moviliza-vecinos-corralones-castellar-sevilla_1_8024741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le ocurri&oacute; a Jimy en el a&ntilde;o 2021</a>. En la azotea, llena de escombros, siguen desperdigados los enseres dentro de la habitaci&oacute;n con los accesos inutilizados. Adem&aacute;s, el tren de borrascas que ha asolado a Andaluc&iacute;a entre enero y febrero ha provocado goteras y destrozo de materiales dentro de los locales. Unas filtraciones que se dan con motivo del precario estado de conservaci&oacute;n del complejo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los habitáculos derruidos, junto a la dependencia incendiada en el corralón de la calle Castellar, en Sevilla."
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            <span class="title">
                Uno de los habitáculos derruidos, junto a la dependencia incendiada en el corralón de la calle Castellar, en Sevilla.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos a&ntilde;os reclamando reparaciones mientras cumpl&iacute;amos con nuestras obligaciones: pagamos el alquiler y la respuesta siempre ha sido que no hab&iacute;a forma de hacer nada&rdquo;, critican dos de los comerciantes afectados que prefieren mantenerse en el anonimato, &ldquo;es insostenible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la inversi&oacute;n realizada en las instalaciones para acomodar el espacio, de repente, es imposible continuar con las actividades que eran su sustento econ&oacute;mico. Las desavenencias con la propiedad se acumulan y el paso del tiempo hace cristalizar el abandono de los patios: &ldquo;Aquello estaba absolutamente lleno de gente y, al final, queda un torneador y alg&uacute;n que otro local m&aacute;s&rdquo;, lamenta uno de ellos. &ldquo;Era una cosa de ir empujando, de empe&ntilde;arse, de ir poco a poco, en un sitio que estaba cerca de casa, con una ubicaci&oacute;n c&oacute;moda y en donde no se molestaba a nadie&rdquo;, rememora. En un callej&oacute;n que parece cada vez m&aacute;s estrecho, los implicados han comenzado a reunirse y definir cu&aacute;les ser&aacute;n las siguientes l&iacute;neas de actuaci&oacute;n para dar vitalidad, una vez m&aacute;s, a los corralones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ocaso-corralones-calle-castellar-tejido-industrial-desahucio-abandono-artesanos-sevilla_1_12810100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ocaso de los corralones de la calle Castellar: de tejido industrial al desahucio y abandono de los artesanos en Sevilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,Urbanismo,Gentrificación,Artesanía,Comercios,Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-actor-gobierno-regularizar-vivienda-cabrea-hay-sufrimiento_1_13001958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a06a75-3250-4a27-b7f9-db666efbf9b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136942.jpg" width="1992" height="1121" alt="Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intérprete, junto a María Rodríguez Soto, habla con elDiario.es desde el Festival de Berlín sobre 'Ravalear', la serie de Pol Rodríguez que aborda el problema de la vivienda </p><p class="subtitle">La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente
</p></div><p class="article-text">
        Cuando un proyecto une la calidad a unos valores que representan a quienes los hacen se produce una alineaci&oacute;n de planetas. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se nota que eso ocurre en</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Ravalear</em></a><em>. </em>La serie de Pol Rodr&iacute;guez basada en la historia real del restaurante de sus padres en el Raval, que fue adquirido por un fondo buitre, se ha convertido en una ficci&oacute;n que mira de forma cl&iacute;nica el problema de la vivienda. Lo hace con ritmo, fuerza, sin manique&iacute;smos y contando lo que no se suele contar.
    </p><p class="article-text">
        Y se nota que todo el mundo cree en el proyecto y est&aacute; contento con lo que han hecho. Los primeros, sus int&eacute;rpretes. En la Berlinale estuvieron todos como una familia (lo son en la ficci&oacute;n), disfrutando de ser la primera serie espa&ntilde;ola en estar en el certamen. Se notaba tambi&eacute;n en las entrevistas.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-jovenes-consumiendo-dia-contenidos-medio-fascistas-creados-algoritmos_1_11482785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Enric Auquer </a>y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-actriz-hay-momentos-maternidad-sentir-culpable_1_12962856.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto</a> son dos de los protagonistas &mdash;y dos de los mejores actores de su generaci&oacute;n&mdash;, y ellos mismos encarnan el compromiso que se desprende de la serie con esta problem&aacute;tica<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/enric-auquer-actor-cagado-vez-firmar-renovacion-alquiler_128_12004254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. Auquer est&aacute; afiliado al Sindicat de Llogateres</a> y, cuando recogi&oacute; el a&ntilde;o pasado el premio Gaud&iacute;, pidi&oacute; solidaridad para pasar un desahucio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sab&iacute;an cuando leyeron el guion que estaba basado en la historia del director Pol Rodr&iacute;guez?, &iquest;c&oacute;mo cambi&oacute; eso su percepci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto: A m&iacute; me pas&oacute; una cosa muy curiosa, que es que yo hab&iacute;a comido en Can Llu&iacute;s y me lo hab&iacute;a pasado superbi&eacute;n all&iacute;, pero no sab&iacute;a que hab&iacute;a pasado esto despu&eacute;s de la pandemia. Y cuando me lleg&oacute; la serie y lo le&iacute;, dije, &ldquo;guau, qu&eacute; fuerte y qu&eacute; bien que lo ha explicado&rdquo;. Pens&eacute; que qu&eacute; suerte formar parte de esto, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Enric Auquer: S&iacute;, yo lo fui entendiendo cada vez m&aacute;s. T&uacute; vas oyendo en las noticias no s&eacute; cu&aacute;ntos desahucios y ya parece que es como si ayer llovi&oacute;. Pero de repente te pones pragm&aacute;tico y dices, pobre gente, que ha perdido un restaurante. Pero vas entrando y entrando, y vas viendo, y es lo que fui entendiendo. Ha sido un viaje muy bonito porque Pol lo explica muy bien, es muy sensible, se va abriendo poco a poco, y vas viendo el dolor que ha generado todo eso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh4" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>La serie muestra las interioridades y todas las aristas que acompa&ntilde;an a un desahucio y en un proceso como este. &iquest;Este trabajo les ha hecho ser m&aacute;s o menos optimista con lo que est&aacute; pasando con la vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Creo que nuestra cara lo dice todo. Hay algo que nos est&aacute; comiendo y que es muy incontrolable, que no tiene nada que ver seguramente con la clase de la que nosotros formamos parte, que es una cosa llamada capitalismo y que est&aacute; por encima de nosotros y que no tiene nada que ver ni con Barcelona, ni con Madrid, ni con Berl&iacute;n, que est&aacute; en el mundo entero. Y luego tambi&eacute;n hay algo muy bonito, de comunidad, y hay una esperanza en eso. Y aunque el monstruo sea tan grande, que siga habiendo esperanza es muy importante, y no nos podemos desconectar de ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Yo veo que hay organizaciones. Yo estoy afiliado al Sindicat de Llogateres (el Sindicato de Inquilinas) y veo lo que se va haciendo y creo que hay esperanza si la gente hace cosas. Pero la cosa es tan perversa que hay esa sensaci&oacute;n, estas l&oacute;gicas aplastantes del relato que nos damos, que parece que si una persona ofrece m&aacute;s dinero por algo, tiene m&aacute;s derecho porque as&iacute; funciona el sistema y el mercado. Y esto es un drama. Es que parece que aunque t&uacute; hayas contribuido desde hace casi 100 a&ntilde;os a la comunidad con un establecimiento que tiene un valor sentimental, personal y colectivo, eso no tiene ning&uacute;n valor porque solo tiene valor el dinero, y eso es perverso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que tendr&iacute;amos que ir cogiendo conciencia, porque est&aacute; ese discurso de que el mercado se regula a s&iacute; mismo y eso es el dogma del capitalismo. Pero pensemos, &iquest;qu&eacute; comunidades queremos generar?, &iquest;qu&eacute; ciudades de futuro? Tanto t&uacute;, persona millonaria que tienes 15 pisos, como yo. Creo que el capitalismo, desde que yo estoy vivo, ha ido avanzando tanto que o cogen conciencia los que tienen poder o no s&eacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es que es heavy cómo han conseguido que nos dé más miedo que nos puedan okupar la casa que los fondos buitre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Rodríguez Soto</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M.R.S.: Es que es heavy c&oacute;mo han conseguido que nos d&eacute; m&aacute;s miedo que nos puedan okupar la casa que los fondos buitres. Hay una disociaci&oacute;n muy heavy entre la realidad que est&aacute; pasando y quien est&aacute; haciendo de la vivienda un bien de mercado. Hay algo que han conseguido hacer muy bien, y es que han cambiado el foco del miedo.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Es que no hay un inter&eacute;s colectivo. Es que c&oacute;mo pueden ser tan perversos que gener&aacute;is algo no sostenible, que ya no se puede sostener ni para ti ni para m&iacute; ni para nadie. Estir&aacute;is tanto el chicle, hijos de puta. Lo estir&aacute;is tanto, que lo revent&aacute;is todo. Hay que ir con cuidado, y si no tendr&iacute;a que haber un estado responsable, un gobierno que sea responsable y que regule la vivienda. Es que cabrea mucho. Yo veo una de sufrimiento a mi alrededor y un mal vivir que es como&hellip;
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Y la impunidad de seguir haciendo eso y que les d&eacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus personajes hacen un acto de rebeli&oacute;n porque no les est&aacute;n protegiendo, pero tambi&eacute;n est&aacute;n en una situaci&oacute;n de privilegio frente a otras muchas personas que no pueden ni siquiera plantearse esa rebeli&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: De eso va la serie en el fondo, de ver todos los sustratos de la sociedad y c&oacute;mo ellos se aprovechan de nosotros, pero nosotros nos podemos aprovechar de gente que est&aacute; por debajo de nosotros. Es que es como funciona el mundo, o como nos han hecho creer que funciona el mundo. Y aqu&iacute; est&aacute; el debate y hay que ponerlo sobre la mesa y ser consciente siempre del privilegio que tienes. Es dif&iacute;cil, pero creo que es un deber.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: La familia de Pol tuvo esa situaci&oacute;n y perdieron. Hay un momento en que aceptas y dices: pues ya est&aacute;. Y ah&iacute; hay un desastre familiar, un duelo, una tristeza. Esta serie plantea qu&eacute; pasar&iacute;a si no te rindes, si llevas esto hasta sus &uacute;ltimas consecuencias. Ah&iacute; est&aacute; la chispa de la serie. Y luego preguntarnos hasta d&oacute;nde somos capaces, qu&eacute; legitimamos en esa lucha contra una persona que tiene m&aacute;s poder que t&uacute;. Y c&oacute;mo, como espectador, tambi&eacute;n no eres muchas veces consciente del privilegio que tienes. Nos pasa mucho en Occidente, que te puedes sentir oprimido por unas &eacute;lites, pero luego hay personas con menos privilegios y t&uacute; est&aacute;s ejerciendo el tuyo. Es lo que plantea la serie.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Creo que han participado muchas asociaciones del Raval, mucho tejido social, &iquest;c&oacute;mo ha sido introducirles, se han sentido parte de una serie que estaba tambi&eacute;n apostando por formas distintas de trabajar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Pues ha sido superenriquecedor. Creo que tambi&eacute;n es uno de los grandes aciertos de esta serie, que todo el mundo forme parte de ella. A veces pasa que cuando juntas actores profesionales y actores no profesionales hay un decalaje, pero aqu&iacute; ha habido una escucha muy rec&iacute;proca, muy sencilla y que nos hemos puesto todos en un tono. Y eso tiene mucho que ver tambi&eacute;n en c&oacute;mo ruedan. Es que las c&aacute;maras a veces ni las ve&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Al final es una serie con una voluntad pol&iacute;tica muy grande y creo que est&aacute; bien incorporar voces distintas, disidentes o que incluso no est&aacute;n del todo de acuerdo con la serie. Intentar escuchar a todos. Hay tambi&eacute;n una voluntad pol&iacute;tica en, si estamos hablando de esto, pues pasar el guion a sindicatos distintos, hablar con organizaciones del barrio&hellip; y creo que esto era importante. Seguramente no ha sido perfecto y seguramente habr&aacute; gente que se sentir&aacute; marginada o que no se sentir&aacute; representada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con qu&eacute; les gustar&iacute;a que se quedara la gente de</strong><em><strong> Ravalear</strong></em><strong>?, &iquest;puede generar algo en la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M.R.S.: Ojal&aacute; genere un cambio. Es complicado, pero yo creo que poner este tema encima de la mesa y que trascienda m&aacute;s all&aacute; de ver la serie con tus amigos o con tu pareja o con quien sea, y que quiz&aacute; una conciencia se abra. Yo con eso ya me quedo un poco contenta, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        E.A.: Yo creo que las series no cambian nada. Que la gente se lo pase muy bien y que tenga un referente de algo, que sepa que existen cosas y que cuando sienta la injusticia en su propia carne, diga, voy a volver a ver esa serie, me voy a reunir con alguna asociaci&oacute;n que tenga recursos como para poder acompa&ntilde;arme. A veces en la militancia la gente no sabe muy bien d&oacute;nde acudir o est&aacute;n muy individualizados o el colectivo ha dejado de estar en su vida o se siente solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, sobre todo, que se lo pasen bien y que cojan un cabreo. Hay algo muy triste en esta serie, y es que acabas y dices joder, todo este l&iacute;o por esta mierda, por cuatro duros. Hay algo de un poco de asco. No quiero ser nihilista, creo que es una serie que tiene su luz tambi&eacute;n, y eso me gusta, porque no es un relato derrotista ni nihilista.
    </p><h2 class="article-text">Entrevista completa</h2><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa09gh2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-actor-gobierno-regularizar-vivienda-cabrea-hay-sufrimiento_1_13001958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlinale,Cine español,Series,Vivienda asequible,Desahucios,Fondos buitre,Gentrificación,Barcelona,Raval]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a60eb1c7-a2b9-47b5-9267-79899110ebed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Can Lluís, el restaurante mítico del Raval comprado por un fondo buitre, se convierte en una serie excelente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pol Rodríguez se inspira en la historia de sus padres y el restaurante Can Lluís para crear 'Ravalear', la primera serie española que se ve en la Berlinale</p><p class="subtitle">Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”
</p></div><p class="article-text">
        El director<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pol Rodr&iacute;guez (codirector junto a Isaki Lacuesta de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Segundo Premio</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/isaki-lacuesta-convierte-historia-real-planetas-leyenda-fantastica-subjetiva-nombres_1_10982525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> creci&oacute; entre fogones. Los del restaurante familiar en el que durante 90 a&ntilde;os toda su familia trabaj&oacute; dando de comer a la gente que se acercaba por un sitio que se convirti&oacute; en emblema del Raval. Por all&iacute; pasaba desde cualquier vecino del barrio hasta c&iacute;rculos intelectuales del entorno barcelon&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jose-luis-guerin-duda-director-pienso-harian-redes-sociales-opuesto_1_12978416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como&nbsp;Jos&eacute; Luis Guer&iacute;n </a>o Joaquim Jord&agrave;. Lo que pas&oacute; a aquella casa de comidas podr&iacute;a haber sido una trama de<em> En construcci&oacute;n</em>, el documental de Guer&iacute;n que en 2001 mostr&oacute; el comienzo de la gentrificaci&oacute;n en aquel barrio.
    </p><p class="article-text">
        Un fondo buitre compr&oacute; el edificio y logr&oacute; que la familia de Rodr&iacute;guez tuviera que dejar aquel lugar en el que hab&iacute;an crecido y pasado toda su vida. Aquella historia, que funciona como ejemplo paradigm&aacute;tico de la turistificaci&oacute;n de Barcelona y de otras ciudades y del problema de la vivienda en Espa&ntilde;a, se ha convertido en una serie creada y dirigida por el propio Pol Rodr&iacute;guez junto a su amigo Isaki Lacuesta. Una serie con la que, adem&aacute;s, se cierra un c&iacute;rculo. Fue en esa casa de comidas donde conoci&oacute; a Jord&aacute;, comenz&oacute; a trabajar de ayudante de direcci&oacute;n con &eacute;l, y ah&iacute; se encontr&oacute; con Isaki Lacuesta, con quien ahora firma la serie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ravalear, </em>que as&iacute; se llama la serie, se ha proyectado en el Festival de Berl&iacute;n, donde ha desvelado sus dos primeros episodios. Dos cap&iacute;tulos que apuntan a que estamos ante una de las series del a&ntilde;o. Una ficci&oacute;n donde la realidad se cuela, donde incluso parece que hay partes grabadas con c&aacute;mara oculta en el Raval, y con un toque de guerrilla que se cuela en este ejercicio de estilo creado a golpe de montaje, banda sonora y unas interpretaciones excelentes de un cast comandado por tres de los mejores actores de su generaci&oacute;n: Enric Auquer, Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto y un Quim &Aacute;vila al que le deber&iacute;an empezar a llover los papeles.
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                Pol Rodríguez junto a Enric Auquer en &#039;Ravalear&#039;                            </span>
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        Auquer se convierte, de alguna forma, en un trampantojo del propio Rodr&iacute;guez en la serie. Un joven que ve c&oacute;mo el sue&ntilde;o de sus padres de comprar por fin el restaurante que durante d&eacute;cadas han alquilado y han regentado se desvanece por el enga&ntilde;o de un fondo buitre que les deja tirados, y vende el local (y todo el edificio al mejor postor). <em>Ravalear </em>muestra la realidad del mercado inmobiliario, las tretas de las empresas para echar a los inquilinos y las consecuencias en el tejido social y en los barrios de todo ello. Podr&iacute;a, de hecho, ser la secuela espiritual de aquella<em> En construcci&oacute;n</em> que cit&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta Berl&iacute;n ha venido la familia de la ficci&oacute;n y Pol Rodr&iacute;guez, que se mostraba emocionado y nervioso por compartir una historia que, de alguna forma, es la suya. De hecho, tambi&eacute;n ha venido su familia real, sus padres, que confesaban que cuando vieron la serie terminada se emocionaron al ver tantos recuerdos all&iacute; plasmados. Rodr&iacute;guez cree que en esta serie hay algo de &ldquo;venganza&rdquo;, pero tambi&eacute;n de &ldquo;sanaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay es una clara mirada a un problema que nos ata&ntilde;e a todos y que expulsa a la gente de las ciudades para ponerlas al servicio de fondos buitre y turistas. Aclara tambi&eacute;n que est&aacute; &ldquo;inspirado&rdquo; en lo que pas&oacute; en su familia. &ldquo;Tuvimos un restaurante en el barrio del Raval durante 90 a&ntilde;os, y en el 2021 tuvimos que cerrar con un desahucio y tuvimos ese proceso de lucha contra un fondo de inversi&oacute;n que dur&oacute; m&aacute;s o menos unos cinco a&ntilde;os. Yo estaba ya escribiendo una historia sobre la falta habitacional en la ciudad. De repente me di cuenta de que la realidad estaba entrando ya en la ficci&oacute;n directamente. Entonces fue cuando decid&iacute; introducir toda la trama de la familia e, investigando sobre fondos de inversi&oacute;n, me di cuenta de la complejidad y de la profundidad del asunto&rdquo;, explica desde Berl&iacute;n.&nbsp;
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                María Rodríguez Soto y Enric Auquer, protagonistas de &#039;Ravalear&#039;                            </span>
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        La complejidad del asunto le hizo ver que no pod&iacute;a ser una pel&iacute;cula, sino una serie donde abordar todas las aristas y complejidades de un tema con el que le cuesta ser optimista. &ldquo;A nivel pol&iacute;tico, es muy obvio que no hay un inter&eacute;s en regular una problem&aacute;tica que nos afecta a todos, pero tambi&eacute;n nosotros mismos, como clase media, nos hemos convertido todos en turistas. Al final ahora somos dos tipos de personas: o somos turistas o gente sin casa. Es as&iacute; de claro. Los que tenemos una casa podemos viajar y viajamos. Entonces, &iquest;cu&aacute;nto de culpabilidad tenemos nosotros mismos en todo ello?&rdquo;, analiza, y espera que la serie abra el debate que haga &ldquo;ponerse las pilas a los pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La serie muestra c&oacute;mo esa lucha que se da en el barrio del Raval, entre mantener su esencia o rendirse a las nuevas modas, tambi&eacute;n se produce dentro del restaurante, donde uno de los hijos quiere apostar por un men&uacute; m&aacute;s caro y pijo mientras que el otro apuesta por mantener la esencia popular del local. En palabras de Rodr&iacute;guez, &ldquo;la serie va sobre cu&aacute;nto necesitamos el progreso y a qu&eacute; precio&rdquo;. &ldquo;Pasa en las ciudades y pasa en la cocina. Me interesa much&iacute;simo esta contradicci&oacute;n de c&oacute;mo el pasado a veces te ata y qu&eacute; lastre tienes que dejar para poder avanzar, pero al mismo tiempo, muchas veces arrasas con cosas que no deber&iacute;as arrasar por ese progreso&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Con<em> Ravalear </em>quiso que tambi&eacute;n hubiera una coherencia, que &ldquo;el Raval entrara a cucharadas en la serie&rdquo;. Eso se nota en la puesta en escena, con esas tomas lejanas y esos zooms que captan la esencia del barrio, pero tambi&eacute;n en c&oacute;mo han trabajado introduciendo a las ONG y asociaciones que trabajan en sus calles. &ldquo;En este caso, en el que habl&aacute;bamos de una problem&aacute;tica social, yo quer&iacute;a conocerla de primera mano. No quer&iacute;a hablar desde mi peque&ntilde;o despacho, mi peque&ntilde;a oficina, sino trabajar con ellos. Nos abrieron sus puertas. Nos ense&ntilde;aron sus din&aacute;micas&rdquo;, recuerda. Entre todos han construido una de las series que, sin duda, va a marcar el 2026 en el audiovisual espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/historia-can-lluis-restaurante-mitico-raval-comprado-fondo-buitre-convierte-serie-excelente_1_12997478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:34:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,HBO,Isaki Lacuesta,Raval,Berlinale,Gentrificación,Desahucios,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA['Animal Crossing' muestra el peligro de la turistificación: ¿puede un hotel cargarse tu isla?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/animal-crossing-turistificacion-hotel-cargarse-isla_1_12994438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03fb5e33-9847-46bc-b7ef-c6bbecba3466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Animal Crossing&#039; muestra el peligro de la turistificación: ¿puede un hotel cargarse tu isla?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva actualización del videojuego que triunfó en pandemia incluye como gran novedad un hotel, cuya apertura ha dividido a los seguidores de ‘New Horizons’</p><p class="subtitle">El éxito de 'Animal Crossing', el juego que consiguió llevarnos a una isla paradisíaca en tiempos de confinamiento</p></div><p class="article-text">
        Aunque la saga <em>Animal Crossing</em> cuenta desde su debut con apasionados seguidores, atra&iacute;dos por la est&eacute;tica adorable y la experiencia de juego relajada, era imposible prever el &eacute;xito mundial que cosechar&iacute;a debido a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/consumo-pandemia-hogares-cultura-bajo_1_8527574.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pandemia de covid</a>. <em>New Horizons</em> se public&oacute; menos de una semana despu&eacute;s del confinamiento y, r&aacute;pidamente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/animal-crossing-consiguio-paradisiaca-confinamiento_1_5956827.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supuso un oasis de paz</a>, un refugio donde encontrar rutina en una situaci&oacute;n de excepcionalidad y desde el cual generar v&iacute;nculos, ya fuera con los adorables animales antropom&oacute;rficos que pueblan ese universo o con otros jugadores. Tras seis a&ntilde;os de su lanzamiento, el t&iacute;tulo acaba de recibir una actualizaci&oacute;n gratuita, que ha reavivado el inter&eacute;s por la obra a la vez que las conversaciones acerca de su mensaje. &iquest;El motivo? Entre las novedades de la versi&oacute;n 3.0 se incluye un hotel, cuya apertura deviene en turistificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>New Horizons</em> sigue a un aldeano que se muda a una isla desierta, a la que van llegando vecinos y servicios, como una tienda, una mercer&iacute;a o un museo. Sin objetivos marcados ni rutas predefinidas, la libertad creativa y la tranquilidad que emanan de la experiencia han hecho las delicias de los casi cincuenta millones de personas que lo han comprado. Por eso, muchos usuarios se quejan de c&oacute;mo la irrupci&oacute;n del turismo est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/animal-crossing-consiguio-paradisiaca-confinamiento_1_5956827.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastocando su manera de jugar</a>. Cuando la familia del Capit&aacute;n &mdash;una tortuga marina inspirada en los <em>kappa </em>japoneses&mdash; abre un alojamiento en el muelle, empiezan a aparecer nuevos personajes, que se alojan en una de las nueve habitaciones disponibles y pululan a su ritmo por los terrenos. Como consecuencia, las redes se han llenado de carteles de &ldquo;Tourist go home&rdquo; plantados por los usuarios en la entrada del pol&eacute;mico establecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Para un gran seguidor de la saga como Eric Rodr&iacute;guez, de Leyendas &amp; Videojuegos, &ldquo;la nueva actualizaci&oacute;n altera el juego&rdquo;. &ldquo;Es una sensaci&oacute;n muy extra&ntilde;a estar en tu isla, con los vecinos con los que has creado relaciones, en las calles que has pavimentado, haciendo lo que despu&eacute;s de a&ntilde;os ya se ha convertido en una rutina, pero con cuatro o cinco turistas deambulando en todo momento&rdquo;, relata. De esta forma, se reproduce la din&aacute;mica del turista que, con su presencia, transforma los procesos sociales dentro del territorio que visita. Esta sensaci&oacute;n entronca con los comentarios de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/nerea-perez-de-las-heras-premios-idolo-influencers-potente-discurso-cientos-pensad-publicitar-marcas-sostienen-genocidio_1_12839971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nerea P&eacute;rez de las Heras</a> en el programa de <em>Saldremos mejores</em> dedicado a la turistificaci&oacute;n, en el cual argumentaba que en el madrile&ntilde;o barrio de Malasa&ntilde;a &ldquo;ya no hay personas, solo NPC [personajes no jugables]&rdquo;, &ldquo;relleno de videojuego&rdquo;. El malestar que identificaba la comunicadora tiene ahora su reflejo en un entorno virtual que era considerado un espacio seguro.
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            <span class="title">
                Imagen de &#039;Animal Crossing&#039;                            </span>
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        &ldquo;Hay demasiados turistas, no aportan nada y hablar con ellos es un rollo porque las personalidades se repiten&rdquo;, explica a este diario Alicia, una jugadora que no est&aacute; conforme con los cambios. A&ntilde;ade que, aunque suene superficial, encima estos suelen ser &ldquo;modelos de personaje feos&rdquo;. No es la &uacute;nica para quien esta cuesti&oacute;n ornamental importa, pues muchos se quejan de que la aparici&oacute;n de turistas rompe con la est&eacute;tica que hab&iacute;an creado, en la que, por ejemplo, un viajero de aspecto estridente como la oveja payaso Kikolor no encajaba con su cuidada atm&oacute;sfera oto&ntilde;al de tonos neutros. La <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xlhd_OsR7_M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">videoensayista FlurryMoon</a> se&ntilde;ala en su canal que este malestar se debe a que es el &uacute;nico elemento sobre el que los usuarios no tienen control en un juego que te convierte en un &ldquo;dictador en un entorno limitado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la raz&oacute;n por la cual estima refrescante la aparici&oacute;n de animales que a&ntilde;aden aleatoriedad. De la misma opini&oacute;n es el <em>streamer</em> Salva Gamer, quien, aunque brome&oacute; en sus redes creando una habitaci&oacute;n de hotel que emulase una c&aacute;rcel para &ldquo;dar voz a las quejas&rdquo;, en realidad disfruta &ldquo;conociendo otros vecinos diferentes a los de tu isla&rdquo;. Al mismo tiempo, es consciente de que, a diferencia de lo que suced&iacute;a en el t&iacute;tulo para Wii <em>Animal Crossing: City Folk</em>, donde hab&iacute;a visitantes externos al foco de la acci&oacute;n en una zona comercial, las interacciones en esta ocasi&oacute;n resultan demasiado ef&iacute;meras, lo que impide conectar con estos personajes tan &ldquo;independientes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Omnipotencia decorativa</h2><p class="article-text">
        <em>Animal Crossing</em> nace con la vocaci&oacute;n de generar comunidad, primero local al fomentar compartir la experiencia entre integrantes del n&uacute;cleo familiar, y despu&eacute;s global, con la inclusi&oacute;n de modos de juego o intercambio online, algo que termin&oacute; de explotar durante la pandemia, cuando se celebraban reuniones grupales digitales en un espacio libre de carga v&iacute;rica. Pese a la importancia que tuvo el encuentro en su lanzamiento, las actualizaciones han otorgado mayor relevancia al dise&ntilde;o, algo en sinton&iacute;a con los &uacute;ltimos videojuegos de la franquicia, con<em> spin-offs </em>como <em>Happy Home Designer</em> o la versi&oacute;n para m&oacute;viles <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/gusta-jugar-trabajos-aburridos-detestariamos-vida-real_1_12007562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pocket Camp</em></a>, donde la acumulaci&oacute;n de objetos y el colocarlos se convierten en el gran foco. Para Rodr&iacute;guez, &ldquo;la saga ha dejado atr&aacute;s las ra&iacute;ces sociales y de convivencia compartida, para centrarse en la personalizaci&oacute;n y la decoraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parece l&oacute;gico el cambio, dado que la decoraci&oacute;n cautiva a muchos jugadores. Alicia asegura que disfruta &ldquo;ese aspecto de ir desbloqueando y descubriendo muebles, suelos o paredes nuevos&rdquo;. Ella, que se considera una jugadora que va bastante a su aire, reconoce que &ldquo;ver otras islas a veces inspira o da rabia&rdquo;, dependiendo de las decisiones tomadas por esos otros usuarios. Salva, por su parte, opina que la saga fomenta m&aacute;s compartir que competir, pues &ldquo;la comunidad de <em>Animal Crossing</em> se divierte precisamente compartiendo sus creaciones&rdquo;. &ldquo;Me encanta ense&ntilde;ar en mi canal c&oacute;mo evoluciona mi isla o c&oacute;mo construyo desde cero, para que todo aquel que piensa que es muy dif&iacute;cil hacer zonas chulas sepa que no lo es tanto, vea c&oacute;mo hacerlo paso a paso y pueda coger ideas&rdquo;, expresa.&nbsp;
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                El videojuego &#039;Animal Crossing&#039;                            </span>
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        Pero potenciar la decoraci&oacute;n implica primar la acumulaci&oacute;n de enseres &mdash;que incluyen de manera m&aacute;s habitual colaboraciones con marcas, con la reciente aparici&oacute;n de muebles o vecinos inspirados en otras franquicias de Nintendo como <em>Splatoon</em> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/princesa-zelda-toma-control-40-anos-rescatada_1_11708642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Legend of Zelda</em></a> que normalizan el <em>merchandising</em> dentro del juego como algo aspiracional&mdash; y permitir al jugador controlar cada vez m&aacute;s elementos, desde c&oacute;mo es la orograf&iacute;a de la isla hasta c&oacute;mo son los hogares de sus vecinos, quienes se convierten en meros elementos del escenario, como destaca la periodista Paula Garc&iacute;a en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=MHMnq4e-xac" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurogamer</a>. Tambi&eacute;n Eric Rodr&iacute;guez comentaba en un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FMokvbHygg8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente videoensayo</a> que, al poner la isla entera a disposici&oacute;n del jugador,<em> New Horizons</em> va en contra de la esencia original de su creaci&oacute;n. Lejos queda esa primera entrega, donde una fuente m&aacute;gica revelaba si el pueblo estaba equilibrado con la naturaleza y la vida segu&iacute;a sin la presencia del jugador. Ahora, esa naturaleza queda supeditada a la voluntad del usuario que, pese a su poder infinito, no es capaz de controlar el turismo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fantas&iacute;a capitalista o escapista</h2><p class="article-text">
        Mucho se ha discutido sobre si <em>Animal Crossing</em> propone modelos organizativos alternativos o solo proporciona una v&iacute;a de escape capitalista. Su propio punto de partida parte de esta disyuntiva: el jugador siempre contrae una hipoteca con el mapache Tom Nook, quien, sin embargo, nunca presiona para recuperar el dinero. <em>Animal Crossing </em>encapsula as&iacute; muchas de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/lado-oscuro-cozy-games-genero-moda-muestra-cara-amable-capitalismo_1_12580521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contradicciones de los </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/lado-oscuro-cozy-games-genero-moda-muestra-cara-amable-capitalismo_1_12580521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>cozy games</em></a> y, como bien resum&iacute;a Pablo Algaba en su ensayo <em>La aldea feliz, un viaje a trav&eacute;s de Animal Crossing</em>, la franquicia es &ldquo;medicina para un desencanto&rdquo;, pero &ldquo;producida, empaquetada y vendida por una multinacional que responde ante sus accionistas&rdquo;. Desde su perspectiva, estas mec&aacute;nicas demuestran que &ldquo;resulta m&aacute;s sencillo imaginarnos nuestra utop&iacute;a como un capitalismo guay que como un paradigma completamente nuevo&rdquo;.
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                Imagen de &#039;Animal Crossing&#039;                            </span>
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        Con esta nueva actualizaci&oacute;n, queda patente que el progreso en la isla pasa necesariamente por el intercambio econ&oacute;mico. Alicia afirma que la apertura del hotel &ldquo;apoya el discurso de que un lugar solo puede desarrollarse a trav&eacute;s del turismo&rdquo;. De ah&iacute; que, pese a que le parece &ldquo;genial alargarle la vida a un juego de forma significativa sin tener que gastar dinero en expansiones&rdquo;, cavila que &ldquo;normalizar la gentrificaci&oacute;n resulta bastante peligroso&rdquo;, en especial para jugadores j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Salva Gamer indica que, como simulador, es normal que<em> Animal Crossing</em> presente similitudes con la realidad, aunque matiza que &ldquo;no se est&aacute;n eliminando recursos de nuestros residentes para dedicarlos a los turistas&rdquo;, as&iacute; que no le parece que &ldquo;el turismo se haga de una manera &lsquo;agresiva&rsquo;, permitiendo que los residentes sigan conviviendo de la misma manera agradable que antes&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-saca-colores-eeuu-super-bowl-latinos_129_12972806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> no cantar&aacute; sobre lo que le pas&oacute; a esta isla, pero es relevante que haya surgido un debate que dialoga con c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/videojuegos-terror-suben-alquiler-crisis-vivienda-llega-lejos_1_11623614.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el videojuego ha explorado la crisis de la vivienda</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para Eric Rodr&iacute;guez, que inici&oacute; su canal precisamente para &ldquo;utilizar los videojuegos como forma de hablar de temas variados&rdquo;, esta actualizaci&oacute;n &ldquo;est&aacute; revelando a mucha gente lo que se siente al vivir en un lugar masificado&rdquo;. En su caso, que dej&oacute; &ldquo;una ciudad que vive casi completamente del turismo&rdquo; para mudarse a un pueblo peque&ntilde;o donde atesora el ambiente &ldquo;&iacute;ntimo y familiar&rdquo;, cavila que, &ldquo;si de la noche a la ma&ntilde;ana empezase a ver a turistas dando vueltas sin respetar las costumbres locales&rdquo;, probablemente le &ldquo;molestar&iacute;a de una forma muy parecida a c&oacute;mo a los jugadores les est&aacute; molestando encontrarse a NPC en sus construcciones de <em>New Horizons</em>&rdquo;. Termina reflexionando sobre c&oacute;mo hay gente que ha dedicado mucho tiempo a sus islas, &ldquo;por lo que verlas ahora convertidas en atracci&oacute;n tur&iacute;stica, y sin forma ninguna de gestionar por d&oacute;nde se desplazan esos personajes o c&oacute;mo interact&uacute;an con ella, es comprensible que genere resentimiento y divida a la comunidad&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/animal-crossing-turistificacion-hotel-cargarse-isla_1_12994438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Animal Crossing' muestra el peligro de la turistificación: ¿puede un hotel cargarse tu isla?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Videojuegos,Gentrificación,Turistificación,Vivienda,Hoteles,Nintendo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Luis Guerín: “Cuando tengo alguna duda como director pienso qué harían las redes sociales y hago lo opuesto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/jose-luis-guerin-duda-director-pienso-harian-redes-sociales-opuesto_1_12978416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e8b56dd-5db8-49e2-8ea8-dbf3a170e08c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Luis Guerín: “Cuando tengo alguna duda como director pienso qué harían las redes sociales y hago lo opuesto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de obras maestras como 'Innisfree' o 'En construcción' regresa para captar con humanismo y complejidad una comunidad en los márgenes en 'Historias del buen valle'</p><p class="subtitle">Alice Rohrwacher, cineasta: “Hacer una película con dinero público es un orgullo y una responsabilidad”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jose-luis-guerin-apunta-concha-oro-excelente-historias-buen-valle-mirada-gentrificacion-comunidades-resisten_1_12634236.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Luis Guer&iacute;n</a> habla con calma. Despacio. Piensa sus respuestas. Hay algo en su forma de hablar que parece que se vincula con su cine. Un cine que se toma su tiempo. Que en un momento donde corren las prisas, donde todo es f&oacute;rmula y algoritmo, se toma la molestia de mirar sin prejuicios. De pararse y reposar cada plano, cada frase. Que deja espacio para que el espectador se emocione y piense.
    </p><p class="article-text">
        No es una novedad. Su cine siempre ha sido as&iacute;. Y por eso, mientras que casi todas las pel&iacute;culas que llegan cada fin de semana se olvidan en un santiam&eacute;n, las suyas permanecen en el recuerdo, crecen y se reivindican. Solo hay que volver a ver algunas de sus obras maestras como<em> Innisfree </em>y <em>En construcci&oacute;n</em>, que habl&oacute; de la gentrificaci&oacute;n en los barrios hace 25 a&ntilde;os, cuando la palabra casi ni exist&iacute;a. Dos pel&iacute;culas que parecen las precuelas espirituales de su nuevo filme, <em>Historias del buen valle </em>&mdash;por la que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alauda-ruiz-azua-conquista-san-sebastian-domingos-convierte-segunda-directora-espanola-lograr-concha-oro_1_12638208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gan&oacute; el Premio Especial del Jurado en San Sebasti&aacute;n</a>&mdash;, donde pone su mirada en otra comunidad en los m&aacute;rgenes, el barrio de Vallbona, para sacar la dignidad de una comunidad amenazada por los procesos urban&iacute;sticos que destrozan las ciudades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo es la primera vez que descubri&oacute; Vallbona?, &iquest;hay algo instintivo cuando ve a una persona o un sitio que le hace sentir que quiere captarles con su c&aacute;mara?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En todas partes hay algo. Yo no establezco ninguna diferencia entre aquellas pel&iacute;culas que han partido de una fantas&iacute;a inicial m&iacute;a o si me han propuesto hacer algo. Porque lo &uacute;nico importante es si te implicas o no te implicas. Cuando me hacen una propuesta para hacer algo, deben garantizarme que puedo hacer lo que me d&eacute; la gana en cuanto a libertad de mirada. No hay temas buenos y temas malos, sino que todo es una cuesti&oacute;n de perspectiva, de mirada, para encontrar d&oacute;nde est&aacute; lo revelador. Incluso cuando visito lugares que dir&iacute;a que me desagradan, tiendo a pensar que el problema no es del lugar, sino que es m&iacute;o, porque no le he dedicado el tiempo para mirarlo.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, las primeras visitas a Vallbona fueron un poco desalentadoras, pues es un espacio que a primeras yo creo que resulta muy inh&oacute;spito, sin espacio, sin vida en el espacio p&uacute;blico. Era lo m&aacute;s opuesto al barrio<em> En construcci&oacute;n</em>, donde todas las historias y personajes estaban muy a la vista, a pie de calle. Aqu&iacute; hab&iacute;a que hacer otro tipo de trabajo mucho m&aacute;s introspectivo para ir encontrando las formas de mirar a trav&eacute;s de los personajes que quer&iacute;an colaborar con nosotros.
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        <strong>Suele decir que el cine suele estar demasiado vinculado a la importancia del tema del que habla la pel&iacute;cula.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En eso a veces discuto mucho con cineastas j&oacute;venes, con estudiantes, cuando tengo mis pinitos en la docencia. Porque casi que lo proyectan todo en la importancia de un tema. Hay muchas pel&iacute;culas que hablan de lo que conocen, de la proximidad. Ahora est&aacute; muy de moda esa introspecci&oacute;n hacia lo propio y hacia el entorno m&aacute;s inmediato, que no me parece nada mal, pero corre el riesgo de hacer del cine algo muy endog&aacute;mico. Eso es algo tambi&eacute;n que est&aacute; en la sociedad en general. El problema del ombliguismo, del narcisismo. A veces incluso te acusan de si quieres ponerte en relaci&oacute;n con otras realidades que no son la tuya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Curiosamente eso lo menciona</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucrecia-martel-cineasta-gente-abraza-verdades-eternas-facil-enganar_1_12797717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Lucrecia Martel en una de las charlas que se han recogido en su &uacute;ltimo libro</strong></a><strong>: que no hay que tener miedo a que te digan que es apropiaci&oacute;n cultural, porque si uno se acerca de una forma honesta, eso no pasa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, es que entiendo sobre todo el cine como una forma de tender puentes. Imag&iacute;nate lo triste que ser&iacute;a la historia del cine si cada cineasta se limitara a filmar su entorno inmediato y su realidad inmediata. Es un fen&oacute;meno tambi&eacute;n reciente el de indagar en el entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo y ha dado cosas extraordinarias. Tambi&eacute;n el cine en primera persona, por ejemplo, que es algo que conoce su eclosi&oacute;n con la cultura digital, sobre todo con la proliferaci&oacute;n de c&aacute;maras y equipos muy ligeros. Antes era muy dif&iacute;cil. Jonas Mekas fue uno de los pioneros en eso, Chantal Akerman tambi&eacute;n. Y ahora constato cuando estoy en algunos talleres de cine documental que es lo que mayoritariamente atrae a los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede que sea tambi&eacute;n por la precariedad del cine, que sea m&aacute;s f&aacute;cil rodar con poco dinero algo peque&ntilde;o y que est&eacute; cerca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Es interesante lo que planteas. Seguro que s&iacute;. Y hay algo muy bueno en la democratizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. En principio es algo muy bueno, pero comporta inevitablemente una vulgarizaci&oacute;n tambi&eacute;n. Pasa en cualquier medio. Pero, en la medida en que se democratizan m&aacute;s los medios, hemos de imponer un plus de disciplina formal, de tensar la escritura para devolver una cierta gravedad, una cierta fuerza a nuestras im&aacute;genes, porque si no, todo acaba en el vertedero de YouTube.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Imagínate lo triste que sería la historia del cine si cada cineasta se limitara a filmar su entorno inmediato y su realidad inmediata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Guerín</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La importancia de las formas es algo que siempre dice Jon&aacute;s Trueba &mdash;productor de </strong><em><strong>Historias del buen valle</strong></em><strong>&mdash;, que es tan pol&iacute;tico lo que dice la pel&iacute;cula como la forma en la que se hace.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Es as&iacute;. No solo ahora, sino que yo siempre lo he pensado as&iacute;. Es la manera de mirar y de tratar al espectador. Y c&oacute;mo te relacionas con &eacute;l. Pensar la pel&iacute;cula bien creo que es tambi&eacute;n una consideraci&oacute;n de respeto hacia el espectador al que te diriges. Todo lo contrario a las redes sociales, donde hay gente que pone emoticonos de v&oacute;mitos seg&uacute;n se levanta por la ma&ntilde;ana o insultos. Mensajes sin ninguna elaboraci&oacute;n. En la medida en que piensas en las formas, en la forma entendida no como ornamento sino como el veh&iacute;culo para comunicar los sentimientos y las ideas, eso es lo que visibiliza tu relaci&oacute;n con el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo veo pel&iacute;culas a veces con un car&aacute;cter o una voluntad muy social, pero que firman al otro como si fuera&hellip; No s&eacute;. A m&iacute; me importa que la calidad de sonido con la que habla un personaje de mi barrio tenga la misma calidad que si fuera Marlon Brando. Tambi&eacute;n el c&oacute;mo relacionas a esa persona que filmas con el espectador. Y vuelvo a las redes, porque cuando tengo algunas dudas pienso, &iquest;qu&eacute; har&iacute;an las redes? Y yo hago lo opuesto. Digamos que en las redes se alimentan de un esquematismo atroz donde un ser humano queda reducido a una &uacute;nica categor&iacute;a: maric&oacute;n, 'indepe', machista&hellip; Frente a eso, el cine debe restablecer la complejidad de lo real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parece la etiqueta de cine social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una etiqueta que me preocupa porque tantas veces lo que denominamos cine social es un cine donde la realidad queda completamente limada para ilustrar un discurso, donde lo discursivo prevalece sobre lo real y la realidad se simplifica hasta tal punto que no la reconoces. La realidad tiene complejidades, contradicciones, zonas de ambig&uuml;edad. Entonces, cuando se instrumentaliza eso como simple ilustraci&oacute;n obvia para un discurso, me parece que estamos faltando al respeto al espectador y lo estamos tratando de bobo. Eso es pol&iacute;tica tambi&eacute;n. Tratar al espectador de idiota, eso es pol&iacute;tica. Hay que tratar al espectador con una cierta madurez, dejarle que juzgue.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Historias del buen valle&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que no piensa en el tema previamente, pero pienso en </strong><em><strong>Historias del buen valle</strong></em><strong> e imagino que el tema en alg&uacute;n momento se revela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Tengo claro que el tema es el barrio. Al elegir a mis personajes no solo estoy valorando la cualidad individual de cada uno de ellos, sino la significaci&oacute;n que tienen en la morfolog&iacute;a humana de ese barrio. Que est&eacute; presente desde la payes&iacute;a catalana, la emigraci&oacute;n andaluza, la nueva emigraci&oacute;n global de Latinoam&eacute;rica, la que llega por motivos como la contienda rusa ucraniana&hellip; Que est&eacute; presente tambi&eacute;n el desahucio. A ese barrio llegan desahuciados, j&oacute;venes que no pueden pagar el alquiler. Es decir, que todos estos distintos estratos representen y den una mirada justa del barrio. Caben much&iacute;simos temas, pero siempre delimitados o cohesionados por esa geograf&iacute;a que es un valle que en alg&uacute;n momento fue percibido como bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchos ven un hilo entre </strong><em><strong>En construcci&oacute;n</strong></em><strong> e </strong><em><strong>Historias del buen valle</strong></em><strong> por c&oacute;mo las pol&iacute;ticas urban&iacute;sticas afectan a las relaciones. &iquest;Entiende que la gente establezca ese v&iacute;nculo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo entiendo muy bien. Me sorprendi&oacute; advertir una relaci&oacute;n casi causa-efecto entre las dos pel&iacute;culas, porque en<em> En construcci&oacute;n</em> asist&iacute;amos a la construcci&oacute;n de un edificio y eso implicaba la destrucci&oacute;n de los viejos edificios de vecinos que fueron desalojados. &iquest;Y ad&oacute;nde fueron a parar esos vecinos desalojados? Pues a la periferia, y hay alg&uacute;n personaje en Vallbona que hab&iacute;a conocido filmando<em> En construcci&oacute;n.</em> Como en casi todas las ciudades europeas, la vida popular se va desplazando hacia los barrios perif&eacute;ricos. El centro queda ocupado por las franquicias comerciales, los turistas, y es muy dif&iacute;cil encontrar el gusto por la vida cotidiana popular.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tratar al espectador de idiota, eso es política. Hay que tratar al espectador con una cierta madurez, dejarle que juzgue</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Guerín</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em><strong>En construcci&oacute;n</strong></em><strong> podr&iacute;a haberse rodado ayer&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se mantiene bien?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muy bien&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me preguntaba, por ejemplo&hellip; en <em>En construcci&oacute;n </em>una cosa que pasaba mucho es que la gente se encuentra en la calle y habla con los vecinos. Yo me pregunto si eso ser&iacute;a posible hoy en d&iacute;a en ese barrio. Esa idea de vecinos que se re&uacute;nen y charlan en el espacio p&uacute;blico, que es algo tan natural, pues es m&aacute;s raro de encontrar en los bares donde ponen las palabras<em> lunch</em>, <em>brunch,</em> caf&eacute;, mojitos o en los Starbucks Coffee.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado antes que no hay temas malos, sino que depende de la mirada, y me da curiosidad. Si llega una plataforma como Netflix y le da libertad absoluta para mantener esa mirada y en el tema que quiera, &iquest;qu&eacute; har&iacute;a?, &iquest;tiene alguna l&iacute;nea roja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me lo creer&iacute;a. Ser&iacute;a una l&iacute;nea roja de confianza. Me he encontrado con ese problema. Quiz&aacute;s es feo decirlo, me propusieron un documental sobre una casa de cuidados paliativos donde me daban toda la libertad, pero patrocinado por ellos, por una investigaci&oacute;n para cuidados paliativos y por un banco. S&eacute; que mienten, que no tendr&eacute; la libertad que necesito para hacerlo, as&iacute; que mejor decir que no y te evitas problemas. Tambi&eacute;n me propusieron un documental sobre el PSUC, por el que tengo todas las simpat&iacute;as. Pero por mucho afecto y respeto que le tengo, yo no estoy hecho para hacer vidas de santos. Ser&iacute;a triste decepcionarles. Entonces esas cosas las evitas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/jose-luis-guerin-duda-director-pienso-harian-redes-sociales-opuesto_1_12978416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 21:57:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Luis Guerín: “Cuando tengo alguna duda como director pienso qué harían las redes sociales y hago lo opuesto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Estrenos de cine,Documentales,Barcelona,Gentrificación,Barrios Turísticos,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La bogeria és que s'hagi autoritzat": una antiga possessió, convertida en habitatges per 2,4 milions amb aljubs com a spa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/bogeria-s-hagi-autoritzat-antiga-possessio-convertida-habitatges-per-2-4-milions-amb-aljubs-com-spa_1_12945491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22f2965e-8bd0-4d1b-924b-b6482e9211a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La bogeria és que s&#039;hagi autoritzat&quot;: una antiga possessió, convertida en habitatges per 2,4 milions amb aljubs com a spa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transformació d'una finca d'origen medieval en una promoció d'alt 'standing' reobre el debat sobre la mercantilització del patrimoni i el model territorial de Mallorca. "Si els habitatges s'adaptessin a la tipologia preexistent, no hi hauria res incorrecte", denuncien els conservacionistes</p><p class="subtitle">A la venda per 26 milions la base d'operacions de l' 'home espanyol' de Madoff que va refugiar rics a Mallorca
</p></div><p class="article-text">
        A primera hora del mat&iacute;, a Son Xigala, el silenci es cola entre els gruixuts murs i els patis de pedra d'aquest barri de Palma. En un dels seus carrers hi ha un dels nous s&iacute;mbols del luxe immobiliari a la ciutat: pisos de fins a 2,4 milions d'euros aixecats a l'interior d'una antiga possessi&oacute;, avui reconvertida en promoci&oacute; exclusiva amb piscina, zona<em> wellness </em>amb spa integrada a l'hist&ograve;ric aljub de l'edifici i acc&eacute;s privilegiat a una torre medieval. All&agrave; on durant segles la finca va marcar el paisatge i l'activitat agr&iacute;cola de l'entorn, el mercat ha trobat una altra forma de colonitzar el patrimoni: reconfigurar-lo com un actiu immobiliari d'alt valor nom&eacute;s a l'abast de les butxaques m&eacute;s benestants. &ldquo;Aquesta finca hist&ograve;rica, els or&iacute;gens de la qual es remunten al segle XIII, encarna l'ess&egrave;ncia dels grans latifundis que durant segles van marcar la vida de la noblesa i l'economia agr&agrave;ria mallorquina&rdquo;, subratlla el <em>dossier </em>comercial del projecte, consultat per aquest per&ograve;dic.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat que durant aquests anys els col&middot;lectius conservacionistes han alertat del risc de banalitzar el valor patrimonial de la possessi&oacute;, l'operaci&oacute; ha avan&ccedil;at sense fre embolicada en un relat d'exclusivitat i confort: la promoci&oacute; es presenta com un conjunt de 14 habitatges <em>high-end</em> -gamma alta- amb superf&iacute;cies d'entre 78 i 250 metres quadrats, piscina comunit&agrave;ria, jardins mediterranis, 16 places d'aparcament i un espai de benestar a l'antic dip&ograve;sit d'aigua de l'edifici. El text promocional insisteix en la idea que el projecte &ldquo;revaloritza&rdquo; el llegat de la finca i promet una conviv&egrave;ncia harm&ograve;nica entre autenticitat i confort contemporani. &ldquo;Una llar amb &agrave;nima, on viure el luxe en harmonia amb la hist&ograve;ria i el paisatge mallorqu&iacute;&rdquo;, assenyala l'anunci que promociona un dels habitatges m&eacute;s cars de la promoci&oacute;: un d&uacute;plex amb jard&iacute; i piscina privada en una finca que &ldquo;ofereix la combinaci&oacute; perfecta entre el rep&ograve;s d'un entorn natural, la proximitat a Palma i l'acc&eacute;s a una de les zones m&eacute;s exclusives de Mallorca, reconeguda per la seva sofisticaci&oacute;, privacitat i estil de vida &uacute;nic&rdquo;. El preu: 2,23 milions d'euros.
    </p><p class="article-text">
        Darrere del projecte es troba la promotora Vibelba, una pe&ccedil;a de l'ecosistema empresarial lligat al turisme d'alt nivell i al desenvolupament immobiliari de luxe a Mallorca. Fundada el 1963, la mercantil pertany al grup Arabella Hospitality, un conglomerat d'origen alemany que explota diversos camps de golf a Mallorca, entre ells el Golf Son Vida i el de Son Muntaner, aix&iacute; com 16 &ldquo;selectes&rdquo; establiments hotelers -com indica la seva web corporativa- en diverses ciutats europees, &ldquo;des d'exclusius hotels boutique fins a hotels de disseny o de llarga estada, resorts alpins o mediterranis i hotels molt especials d'ultralux&rdquo;. A l'illa explota el Castell Hotel Son Vida, The St. Regis Mardavall i el Sheraton Mallorca Arabella Golf Hotel, propers a la promoci&oacute; recentment posada a la venda a Son Xigala. elDiario.es s'ha posat en contacte amb l'empresa -v&iacute;a telef&ograve;nica i de forma directa per correu amb el seu CEO Francisco Vila- per con&egrave;ixer els criteris que han guiat la rehabilitaci&oacute; del conjunt hist&ograve;ric, per&ograve; no ha obtingut resposta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Darrere del projecte es troba la promotora Vibelba, una peça de l&#039;entramat empresarial lligat al turisme d&#039;alt nivell i al desenvolupament immobiliari de luxe a Mallorca: l&#039;empresa pertany al grup Arabella Hospitality, un conglomerat que explota diversos camps de golf a Mallorca així com 16 &quot;selectes&quot; hotels -com indica la seva pàgina web- en diverses ciutats europees</p>
          </div>

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                    alt="Placa d&#039;Arabella Golf, &quot;un camp llegendari que ha captivat golfistes de tota Europa&quot;, com assenyala l&#039;empresa propietària a la seva web"
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                Placa d&#039;Arabella Golf, &quot;un camp llegendari que ha captivat golfistes de tota Europa&quot;, com assenyala l&#039;empresa propietària a la seva web                            </span>
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                    alt="Panoràmica del Golf Son Quint, el més jove dels camps amb què compta Arabella, que el defineix com &quot;perfecte per als qui busquen una partida emocionant i dinàmica en un entorn on cada cop compta&quot;"
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                Panoràmica del Golf Son Quint, el més jove dels camps amb què compta Arabella, que el defineix com &quot;perfecte per als qui busquen una partida emocionant i dinàmica en un entorn on cada cop compta&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Connexions amb el capital immobiliari alemany</strong></h2><p class="article-text">
        Arabella Hospitality opera estretament amb Bayerische Hausbau, integrant del Sch&ouml;rghuber Gruppe, un poder&oacute;s grup familiar bavar&egrave;s fundat als anys cinquanta per Josef Sch&ouml;rghuber amb interessos en el sector immobiliari, l'hostaleria, l'alimentaci&oacute; i la gesti&oacute; d'actius. Figura clau del desarrollisme immobiliari de l'Alemanya de postguerra, Sch&ouml;rghuber va posar les bases d'Arabella, que va prendre el seu nom d'una de les seves filles. La traject&ograve;ria del grup es va veure entelada per l'anomenat 'Bauland-Aff&auml;re' (esc&agrave;ndol del s&ograve;l urbanitzable), un dels grans conflictes de l'Alemanya occidental dels anys vuitanta: l'empresa va ser acusada d'adquirir terrenys a Zamdorf (Munic) a preus molt per sota del valor de mercat i sense concurs p&uacute;blic, cosa que va generar una &agrave;mplia pol&egrave;mica, va alimentar el debat sobre l'opacitat de les grans operacions urban&iacute;stiques, l'impacte del gran capital immobiliari a les ciutats i la pressi&oacute; sobre el s&ograve;l i va donar peu a una &agrave;mplia investigaci&oacute; recollida sota el t&iacute;tol <a href="https://www.moloch-muenchen.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Moloch M&uuml;nchen</em></a>, de Karl Stankiewitz, qui analitza com Munic es va convertir en una de les ciutats m&eacute;s cares d'Europa a trav&eacute;s de les xarxes d'influ&egrave;ncia teixides entre grans promotors, bancs, propietaris de s&ograve;l i responsables pol&iacute;tics.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Arabella Hospitality opera amb Bayerische Hausbau, integrant del Schörghuber Gruppe, un poderós grup familiar bavarès marcat per un dels grans conflictes de l&#039;Alemanya occidental dels vuitanta: l&#039;empresa va ser acusada d&#039;adquirir terrenys a preus molt per sota del valor de mercat i sense concurs públic, cosa que va alimentar el debat sobre l&#039;opacitat de les grans operacions urbanístiques y l&#039;impacte del gran capital immobiliari </p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Alguns dels elements que integren la &#039;possessió&#039; de Son Xigala"
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                Alguns dels elements que integren la &#039;possessió&#039; de Son Xigala                            </span>
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        Ara, la venda de pisos de luxe en una possessi&oacute; amb arrels al segle XIII -i amb una torre defensiva documentada del XIV- ha tornat a posar sobre la taula, als ulls dels col&middot;lectius conservacionistes, el debat sobre qu&egrave; es protegeix realment quan es rehabilita el patrimoni: si l'arquitectura i els seus elements simb&ograve;lics o tamb&eacute; el sentit col&middot;lectiu d'aquests espais, la seva mem&ograve;ria i el seu acc&eacute;s. Son Xigala, que en altres temps va ser explotaci&oacute; agr&iacute;cola vinculada a l'orde dominic i m&eacute;s tard objecte de plets i canvis de propietat, es converteix ara en un producte residencial ofert com a experi&egrave;ncia en qu&egrave; -com resa el <em>dossier </em>d'Arabella- &ldquo;cada amanecer est&agrave; ple d'hist&ograve;ria i cada capvespre ve acompanyat del suau aroma de la naturalesa propera&rdquo;. Aix&ograve; s&iacute;, per als clients m&eacute;s adinerats.
    </p><p class="article-text">
        L'Associaci&oacute; per a la Revitalitzaci&oacute; dels Cascos Antics&nbsp;(ARCA), dedicada a la defensa del patrimoni hist&ograve;ric de Mallorca, es va posicionar en contra del projecte quan aquest va comen&ccedil;ar a tramitar-se en asseverar que l'edificaci&oacute; comptava amb el nivell de protecci&oacute; A2, que, d'acord amb el Pla General d'Ordenaci&oacute; Urbana (PGOU), engloba les edificacions, els elements o els espais de valor hist&ograve;ric o arquitect&ograve;nic que per la seva qualitat, antiguitat, escassetat o raresa s'han de conservar en les seves caracter&iacute;stiques fonamentals, tant exteriors com interiors. A parer de l'entitat conservacionista, es tracta d'un elevat grau de protecci&oacute; que obligava a extremar les cauteles. Per al col&middot;lectiu, el cas de Son Xigala il&middot;lustra una tend&egrave;ncia cada vegada m&eacute;s estesa a Mallorca: la de les <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/venta-26-millones-base-operaciones-hombre-espanol-madoff-refugio-ricos-mallorca_1_12121798.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que, sota un relat comercial no nom&eacute;s basat en l'exclusivitat i el patrimoni, sin&oacute; tamb&eacute; en la posada en valor d'aquestes edificacions, acaben convertides en productes immobiliaris d'alt </a><em>standing</em>, on la hist&ograve;ria es preserva nom&eacute;s en la mesura en qu&egrave; pot ser venuda. Un model que, alerten, corre el risc de sentar un perill&oacute;s precedent dif&iacute;cil de revertir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Possessió de Son Xigala, abans de la seva reconversió en habitatges de luxe                            </span>
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            <span class="title">
                Imatge de la possessió el 1925                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La bogeria &eacute;s que s'hagi autoritzat&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En declaracions a elDiario.es, el vicepresident de l'entitat, Josep Masot, retreu que la compartimentaci&oacute; portada a terme per adaptar la possessi&oacute; a habitatges de luxe, especialment al voltant del claustre i el pati interior, no s'adapta a la tipologia preexistent. &ldquo;No ens semblava una opci&oacute; adequada per a l'edifici&rdquo;, subratlla l'activista i advocat, qui porta m&eacute;s de tres d&agrave;cades defensant el patrimoni hist&ograve;ric i els b&eacute;ns p&uacute;blics de Mallorca des dels tribunals, les institucions i l'activisme c&iacute;vic, participant en &ograve;rgans t&egrave;cnics de protecci&oacute; i en la redacci&oacute; de lleis clau en mat&egrave;ria de patrimoni i camins p&uacute;blics. 
    </p><p class="article-text">
        Masot alerta que aquest tipus de divisions, encara que s'acompanyin de prescripcions, acaben derivant amb el temps en barreres f&iacute;siques i apropiacions que desnaturalitzen el conjunt hist&ograve;ric, si b&eacute; reconeix que el debat no &eacute;s nou ni senzill: &ldquo;&Eacute;s un tema sempre pol&egrave;mic, perqu&egrave; edificis d'aquestes dimensions necessiten un &uacute;s&rdquo;, admet, advertint, amb tot, que no tots els usos ni totes les solucions arquitect&ograve;niques s&oacute;n compatibles amb la conservaci&oacute; del b&eacute;.
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            <span class="title">
                Vista d&#039;una part de l&#039;edificació darrere la reixa que envolta la finca                            </span>
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        La seva cr&iacute;tica s'est&eacute;n, aix&iacute; mateix, al tractament dels elements m&eacute;s singulars de l'antiga possessi&oacute;. Entre ells, l'aljub, avui transformat en zona d'spa d'acord amb la documentaci&oacute; comercial del projecte consultada per aquest per&ograve;dic. &ldquo;La bogeria &eacute;s que s'hagi autoritzat&rdquo;, subratlla Masot, qui deriva responsabilitats tant en la part pol&iacute;tica com en la t&egrave;cnica. En la seva opini&oacute;, s&oacute;n precisament els t&egrave;cnics de les administracions els qui haurien d'exercir un major control sobre aquest tipus d'intervencions, especialment quan afecten peces clau del patrimoni constru&iuml;t. Aquest per&ograve;dic s'ha posat en contacte amb l'Ajuntament de Palma per con&egrave;ixer el context en qu&egrave; es va autoritzar la reconversi&oacute; del conjunt malgrat el seu grau de protecci&oacute; patrimonial, per&ograve; fins al moment de la publicaci&oacute; d'aquest reportatge no ha obtingut resposta.
    </p><p class="article-text">
        ARCA rebutja, no obstant, una lectura simplista que oposi conservaci&oacute; i &uacute;s residencial. Masot insisteix en que l'habitatge privat no &eacute;s incompatible per definici&oacute; amb la protecci&oacute; patrimonial, sempre que respecti la l&ograve;gica i l'estructura original de l'edifici. &ldquo;Si els habitatges s'adaptessin a la tipologia preexistent, no hi hauria res incorrecte&rdquo;, assenyala. El problema, afegeix, sorgeix quan la finca &eacute;s tractada com un simple &ldquo;contenidor&rdquo; les parts del qual s&oacute;n redistribu&iuml;tes en funci&oacute; de criteris comercials, pensats per maximitzar l'atractiu del producte de luxe, encara que aix&ograve; suposi alterar la configuraci&oacute; hist&ograve;rica de l'immoble.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Si els habitatges s&#039;adaptessin a la tipologia preexistent, no hi hauria res incorrecte”, assenyala l&#039;activista Josep Masot. El problema sorgeix quan la finca és tractada com un simple &quot;contenidor&quot; les parts del qual són redistribuïtes en funció de criteris comercials pensats per maximitzar l&#039;atractiu del producte de luxe, encara que això suposi alterar la configuració històrica de l&#039;immoble</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Amb tot, admet que tampoc veu en la compra p&uacute;blica una soluci&oacute; autom&agrave;tica. No en va, l'activista recorda que les administracions no sempre garanteixen una millor conservaci&oacute; i que, en molts de casos, les rehabilitacions p&uacute;bliques es limiten a mantenir les fa&ccedil;anes mentre l'interior es buida. &ldquo;No &eacute;s una garantia&rdquo;, incideix, encara que aix&ograve; no eximeixi -precisa- les institucions d'exigir el m&agrave;xim rigor quan s'autoritza una transformaci&oacute; privada d'aquest cal&iacute;bre.
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            <span class="title">
                Exterior de la urbanització de Son Xigala                            </span>
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                    alt="Panoràmica de l&#039;antiga &#039;possessió&#039;"
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            <span class="title">
                Panoràmica de l&#039;antiga &#039;possessió&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Lleis que aplanen el cam&iacute; de la mercantilitzaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        L'orientaci&oacute; del territori cap a productes d'alt valor (resorts, golf i habitatge de luxe) forma part d'un debat que experts i col&middot;lectius locals vinculen amb la mercantilitzaci&oacute; del patrimoni i la p&egrave;rdua d'accessibilitat per a la poblaci&oacute; resident, un proc&eacute;s que, denuncien, s'ha vist accelerat pel <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/habia-vinas-ahora-hay-piscinas-amnistia-pp-vox-amenaza-patrimonio-humanidad-mallorca_1_12709184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marc normatiu impulsat per PP i Vox</a> l'actual legislatura mitjan&ccedil;ant l'aprovaci&oacute; de lleis i modificacions urban&iacute;stiques que flexibilitzen la protecci&oacute; del s&ograve;l, faciliten grans operacions immobili&agrave;ries i prioritzen els interessos del mercat enfront de l'&uacute;s social del territori, aplanant amb aix&ograve; el cam&iacute; legal per a l'expansi&oacute; del luxe immobiliari en detriment de l'acc&eacute;s a l'habitatge i de la protecci&oacute; del patrimoni.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;orientació del territori cap a productes d&#039;alt valor (resorts, golf i habitatge de luxe) forma part d&#039;un debat que experts i col·lectius locals vinculen amb la mercantilització del patrimoni i la pèrdua d&#039;accessibilitat per a la població resident, un procés que, denuncien, s&#039;ha vist accelerat pel marc normatiu impulsat per PP i Vox en l&#039;actual legislatura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquest context, el cas de Son Xigala no &eacute;s una excepci&oacute; en el mapa immobiliari de la illa. En els &uacute;ltims anys, altres grans finques hist&ograve;riques i edificis singulars han seguit una traject&ograve;ria similar: rehabilitacions d'alt impacte orientades al mercat de luxe que han transformat antics espais agr&iacute;coles, conventuals o residencials en productes exclusius. Des de la compra embolicada en una narrativa de recuperaci&oacute; de l'agricultura, el paisatge i el patrimoni arquitect&ograve;nic <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/magnates-convierten-idilico-municipio-mallorquin-segundo-rico-espana-resto-obreros_1_11715554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d'alguns dels llocs m&eacute;s emblem&agrave;tics de la Serra de Tramuntana </a>fins a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/nuevo-boom-turistico-devorado-edificios-historicos-mercantilizado-patrimonio-mallorca_1_10488748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convents, fortaleses militars i casals urbans transformats en hotels&nbsp;boutique&nbsp;o resid&egrave;ncies d'alt&nbsp;standing&nbsp;</a>a Palma, el patrimoni s'ha convertit en un dels principals reclams del negoci immobiliari <em>premium</em>. Un proc&eacute;s que, si b&eacute; sol presentar-se com una forma de &ldquo;salvar&rdquo; edificis hist&ograve;rics de l'abandonament, desperta un creixent rebuig social pel seu efecte excloent i per la p&egrave;rdua de l'&uacute;s col&middot;lectiu d'espais que formen part de la mem&ograve;ria com&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        A Palma, barris com Santa Catalina o El Terreno, aix&iacute; com zones hist&ograve;ricament obreres com Pere Garau, pateixen des de fa anys les conseq&uuml;&egrave;ncies de la&nbsp;turistificaci&oacute;, l'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/caseros-fantasma-airbnb-casa-mallorca-vivo-cuatro-meses-ano_1_11335271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especulaci&oacute; immobili&agrave;ria&nbsp;</a>i el conseg&uuml;ent&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/precios-vivienda-illes-balears-expulsan-poblacion-local_1_9008637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despla&ccedil;ament dels ve&iuml;ns</a>, que, incapa&ccedil;os de fer front als desorbitats preus de l'habitatge, han acabat sent expulsats i&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/tres-casas-compradas-extranjeros-burbuja-pp-vox-no-quieren-pinchar-balears-canarias_1_12275390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reempla&ccedil;ats per estrangers d'elevat poder adquisitiu</a>, mentre grans grups inversors s'expandeixen a la recerca del m&agrave;xim rendiment. Col&middot;lectius ve&iuml;nals i conservacionistes alerten que aquestes operacions no nom&eacute;s alteren la fisonomia arquitect&ograve;nica dels entorns, sin&oacute; que contribueixen a la gentrificaci&oacute;, a l'encariment del s&ograve;l i a la consolidaci&oacute; d'un model urb&agrave; cada vegada m&eacute;s dependent del capital exterior i del turisme d'alt poder adquisitiu. Son Xigala &eacute;s tan sols una baula m&eacute;s d'una cadena que redefineix la relaci&oacute; entre territori, hist&ograve;ria i acc&eacute;s a l'habitatge a la illa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/bogeria-s-hagi-autoritzat-antiga-possessio-convertida-habitatges-per-2-4-milions-amb-aljubs-com-spa_1_12945491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 10:36:26 +0000]]></pubDate>
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