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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ensayos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ensayos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ensayos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Unidad de Ensayos Clínicos de La Rioja ha tratado a 37 pacientes con medicamentos innovadores en su primer año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/unidad-ensayos-clinicos-rioja-tratado-37-pacientes-medicamentos-innovadores-primer-ano_1_13329669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09663e4c-99e5-4994-ad60-3e8773c81935_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Unidad de Ensayos Clínicos de La Rioja ha tratado a 37 pacientes con medicamentos innovadores en su primer año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La  unidad ha impulsado 30 ensayos clínicos y ofrece a los pacientes acceso a tratamientos organizados en cinco grandes estrategias: terapias dirigidas, inmunoterapia, quimioterapia, anticuerpos dirigidos conjugados y hormonoterapia</p><p class="subtitle">Vacunas contra el cáncer diseñadas en la Universidad de La Rioja logran prolongar la supervivencia en ratones
</p></div><p class="article-text">
        La Unidad de Ensayos Cl&iacute;nicos Oncohematol&oacute;gicos de Fundaci&oacute;n Rioja Salud y START Rioja ha completado su primer a&ntilde;o de actividad consolid&aacute;ndose como centro p&uacute;blico para el desarrollo de ensayos cl&iacute;nicos en fases tempranas contra el c&aacute;ncer. Desde su puesta en marcha, la unidad ha impulsado 30 ensayos cl&iacute;nicos y ha tratado a 37 pacientes con medicamentos innovadores contra el c&aacute;ncer, reforzando el posicionamiento de La Rioja en investigaci&oacute;n y tratamiento oncol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha dado a conocer la consejera de Salud y Pol&iacute;ticas Sociales, Mar&iacute;a Mart&iacute;n, que ha mantenido hoy, mi&eacute;rcoles 24 de junio, una reuni&oacute;n de trabajo con la directora de la Unidad de Ensayos Cl&iacute;nicos Oncohematol&oacute;gicos START Rioja, Mar&iacute;a de Miguel, el jefe del Servicio de Oncolog&iacute;a del Hospital Universitario San Pedro, Alfonso Mart&iacute;n Carnicero, y responsables de Fundaci&oacute;n Rioja Salud y START Rioja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la intervenci&oacute;n posterior ante los medios de comunicaci&oacute;n, la titular de Salud ha destacado que &ldquo;la puesta en marcha de esta unidad ha permitido que La Rioja se consolide en investigaci&oacute;n oncol&oacute;gica&rdquo;. Asimismo, Mart&iacute;n ha subrayado que &ldquo;la colaboraci&oacute;n entre Fundaci&oacute;n Rioja Salud y START demuestra que la investigaci&oacute;n y la asistencia son herramientas fundamentales para seguir avanzando en una medicina m&aacute;s personalizada y de mayor calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la directora de la unidad, Mar&iacute;a de Miguel, ha se&ntilde;alado que &ldquo;los resultados obtenidos durante este primer a&ntilde;o evidencian el potencial del proyecto y la capacidad de nuestro equipo para ofrecer a los pacientes acceso temprano a terapias innovadoras dentro de un entorno asistencial de excelencia&rdquo;. En este sentido, de Miguel ha a&ntilde;adido que el 83 % de los pacientes incluidos en los ensayos son residentes en La Rioja, mientras que el 17 % restante proceden del Pa&iacute;s Vasco, Navarra y Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el jefe del Servicio de Oncolog&iacute;a, Alfonso Mart&iacute;n Carnicero, ha resaltado que &ldquo;disponer de esta unidad ha supuesto un salto cualitativo para la atenci&oacute;n oncol&oacute;gica en La Rioja y fortalece la colaboraci&oacute;n entre la asistencia y la investigaci&oacute;n para ofrecer nuevas oportunidades terap&eacute;uticas a nuestros pacientes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la reuni&oacute;n de trabajo tambi&eacute;n han participado el director gerente de Fundaci&oacute;n Rioja Salud, Juan Carlos Oliva; el director de Investigaci&oacute;n del CIBIR, Eduardo Mirpuri; el especialista en procesos asistenciales de Fundaci&oacute;n Rioja Salud, F&eacute;lix Rivera; el onc&oacute;logo e investigador cl&iacute;nico de START Rioja, Jorge L. Ram&oacute;n-Patino; el director de Start-up de START Rioja, Manuel Vaz; la directora de Data Management de START Rioja, Paula Defaz; el director de Farmacia de START Rioja, Carlos Lamsfus, y profesionales de enfermer&iacute;a de la unidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Estrategias terap&eacute;uticas y tumores tratados</strong></h2><p class="article-text">
        La Unidad de Ensayos Cl&iacute;nicos Oncohematol&oacute;gicos constituye actualmente un centro de referencia para el acceso a ensayos cl&iacute;nicos con medicamentos innovadores contra el c&aacute;ncer ya que ofrece asistencia avanzada a los habitantes de La Rioja y de comunidades aut&oacute;nomas cercanas. Esta iniciativa permite que los pacientes derivados por los servicios de oncolog&iacute;a de los sistemas p&uacute;blicos de salud accedan en La Rioja a tratamientos innovadores sin necesidad de desplazarse a Madrid o Barcelona, como ocurr&iacute;a hasta su entrada en funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la Unidad de Ensayos Cl&iacute;nicos Oncohematol&oacute;gicos ofrece a los pacientes acceso a tratamientos organizados en cinco grandes estrategias: terapias dirigidas, inmunoterapia, quimioterapia, anticuerpos dirigidos conjugados y hormonoterapia. En cuanto a los tumores tratados durante este primer a&ntilde;o, el c&aacute;ncer de pulm&oacute;n no microc&iacute;tico (NSCLC) ha sido el m&aacute;s frecuente, representando el 25,7 % del total de pacientes incluidos. A continuaci&oacute;n, las lesiones oncol&oacute;gicas tratadas con mayor frecuencia han sido los tumores de mama y ovario, ambos con un 17,1 %; los c&aacute;nceres g&aacute;stricos y de la uni&oacute;n es&oacute;fago-g&aacute;strica, con un 14,3 %; y el c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas, con un 11,4 %. Asimismo, se han incluido pacientes con c&aacute;ncer de endometrio (8,6 %), pr&oacute;stata (2,9 %) y mesotelioma (2,9 %).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la experiencia acumulada en la Unidad de Ensayos Cl&iacute;nicos Oncohematol&oacute;gicos de La Rioja en este primer a&ntilde;o de actividad ha contribuido al desarrollo del conocimiento cient&iacute;fico global a trav&eacute;s de publicaciones y comunicaciones de alto impacto que han sido presentadas en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncolog&iacute;a Cl&iacute;nica (ASCO) o en el 26.&ordm; Workshop sobre M&eacute;todos en la Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nica del C&aacute;ncer, celebrado la semana pasada en Sint Michielsgestel (Pa&iacute;ses Bajos).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Incorporaci&oacute;n de 16 profesionales</strong></h2><p class="article-text">
        Durante este primer a&ntilde;o la unidad ha incorporado un total de 16 profesionales. Cabe destacar que el 56 % del equipo se ha trasladado desde otras comunidades aut&oacute;nomas u otros pa&iacute;ses para formar parte del proyecto, lo que pone de manifiesto la capacidad de Fundaci&oacute;n Rioja Salud y START Rioja para atraer y retener talento altamente cualificado.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n del centro ha sido posible gracias al acuerdo estrat&eacute;gico entre Fundaci&oacute;n Rioja Salud y The START Center for Cancer Research, centros de referencia mundial en el desarrollo de ensayos cl&iacute;nicos oncol&oacute;gicos en fases tempranas. Esta alianza favorece el desarrollo profesional de los investigadores del ecosistema riojano, potencia la capacidad investigadora del sistema sanitario y contribuye a situar a La Rioja entre los territorios innovadores en investigaci&oacute;n cl&iacute;nica en oncolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Investigaci&oacute;n en el CIBIR</strong></h2><p class="article-text">
        La implantaci&oacute;n de la unidad de ensayos cl&iacute;nicos potencia adem&aacute;s las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que actualmente se desarrollan en el CIBIR. Los ensayos cl&iacute;nicos en fases tempranas permiten a los cient&iacute;ficos del centro de investigaci&oacute;n desarrollar estudios moleculares, gen&eacute;ticos y bioqu&iacute;micos, as&iacute; como explorar variaciones individuales, respuestas celulares espec&iacute;ficas o realizar estudios personalizados de medicina de precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, la unidad de ensayos cl&iacute;nicos precisa apoyarse permanentemente en la investigaci&oacute;n b&aacute;sica al validar en el &aacute;mbito m&eacute;dico los principios estudiados en modelos celulares o de experimentaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/unidad-ensayos-clinicos-rioja-tratado-37-pacientes-medicamentos-innovadores-primer-ano_1_13329669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 12:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Unidad de Ensayos Clínicos de La Rioja ha tratado a 37 pacientes con medicamentos innovadores en su primer año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Cáncer,Ensayos,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los renglones torcidos de la música: artistas chiflados y sonidos atroces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/renglones-torcidos-musica-artistas-chiflados-sonidos-atroces_1_13311102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33defb5e-5433-468f-b246-142e333fe25d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los renglones torcidos de la música: artistas chiflados y sonidos atroces"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial nacida de la radical autogestión Libritos Jenkins lanza una reedición ampliada de su 'best seller': 'La música más rara del mundo'</p><p class="subtitle">El inesperado regreso del disco más bello e influyente de la electrónica española</p></div><p class="article-text">
        Vender 1.500 copias de un libro nunca estuvo al alcance de cualquiera. Venderlas de un fanzine, a&uacute;n menos. Lograrlo desde la autogesti&oacute;n m&aacute;s absoluta (redactando, maquetando, imprimiendo, vendiendo por correo y llev&aacute;ndolo a las librer&iacute;as que los solicitasen) es una aut&eacute;ntica proeza. Pero este ha sido el recorrido de <em>La m&uacute;sica m&aacute;s rara del mundo,</em> voluminoso fanzine de 124 p&aacute;ginas con las grapas siempre a punto de estallar que public&oacute; en 2009 el divulgador cultural madrile&ntilde;o &Oacute;scar Alarcia.
    </p><p class="article-text">
        <em>La m&uacute;sica m&aacute;s rara del mundo</em> era una microenciclopedia atiborrada de datos sobre &ldquo;los renglones torcidos de la m&uacute;sica&rdquo;. Artistas chiflados, experimentadores atroces, grupos cuyos integrantes sufr&iacute;an alg&uacute;n tipo de discapacidad, grabaciones de animales, de ruidos, de silencio&hellip; En su obsesi&oacute;n por abarcar todo lo que queda fuera de los m&aacute;rgenes, Alarcia document&oacute; a Rocky Erickson y Jesul&iacute;n de Ubrique, a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/daniel-johnston-musico-marginal-acaba-camiseta-bershka-cinco-anos-despues-muerte_1_11675778.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Johnston </a>y Tiny Tim, a Los Beatles de C&aacute;diz y a mariachis yugoslavos. Puesto a explorar el m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica, tambi&eacute;n habl&oacute; de la sonocitolog&iacute;a, el estudio de los sonidos que producen las c&eacute;lulas del cuerpo humano. Era, por decirlo suavemente, un compendio de todo lo que jam&aacute;s pinchar&iacute;a una radiof&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        Alarcia confiesa que escribi&oacute; aquel librito desde la pasi&oacute;n por lo raro, pero tambi&eacute;n desde el odio: &ldquo;Para cagarme en la industria musical&rdquo;, concreta. &ldquo;Los 40 Principales ten&iacute;a un anuncio de televisi&oacute;n que dec&iacute;a: &lsquo;Ser&iacute;a trist&iacute;simo vivir sin la m&uacute;sica&rsquo; o algo as&iacute;. Y yo pensaba: &iquest;sin qu&eacute; m&uacute;sica? La que vend&eacute;is vosotros son solo cuarenta canciones al mes. La m&uacute;sica son miles de millones de cosas m&aacute;s&rdquo;, estalla hoy. &ldquo;La m&uacute;sica <em>mainstream </em>siempre me interes&oacute; menos. La cultura es tan inabarcable que siempre me ha interesado m&aacute;s conocer lo que no se conoce. Y a la hora de divulgar, tambi&eacute;n me ha interesado m&aacute;s divulgar lo menos conocido&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/14c29389-5f97-4dc1-b4c6-eade729596c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Alarcia hab&iacute;a sido un &aacute;vido lector de prensa musical: Ruta 66, Popular 1, Mondo Sonoro, Tentaciones&hellip; Y de fanzines: Mondo Brutto, 2.000 Man&iacute;acos&hellip; Su gran referente fue el periodista y analista cultural Jordi Costa, y su libro <em>Mondo bulldog</em>, la puerta de entrada a la cultura marginal. &ldquo;All&iacute; o&iacute; hablar por primera vez de la m&uacute;sica <em>outsider&rdquo;, </em>recuerda. &ldquo;Dedicaba cap&iacute;tulos a The Shaggs, a Tiny Tim&hellip; A&ntilde;os despu&eacute;s supe que se hab&iacute;a limitado a traducir el libro de Irwin <em>Chusid Songs in the key of Z, </em>aunque Costa a&ntilde;adi&oacute; a artistas espa&ntilde;oles como<a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/canita-brava-reaparecio-salvame-contar-vive-pobreza-pedir-vivienda_1_9086145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ca&ntilde;ita Brava</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cantando-canciones-vainica-doble_1_4040893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Rata de Antequera</a>&rdquo;, matiza. A&ntilde;os despu&eacute;s, Alarcia intentar&iacute;a sin &eacute;xito publicar en Espa&ntilde;a la obra de Chusid, que &eacute;l califica como &ldquo;la biblia de la m&uacute;sica <em>outsider&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a hacer fanzines porque en los a&ntilde;os 90 salir por los bares de Malasa&ntilde;a a escuchar m&uacute;sica y comprar fanzines era algo muy habitual&rdquo;, rememora Alarcia. &ldquo;Me hac&iacute;a gracia vender mis propios fanzines y como ten&iacute;a facilidad para escribir porque ya publicaba en blogs, prob&eacute;&rdquo;. Su intenci&oacute;n era venderlos en los bares de Malasa&ntilde;a donde trabajaba de camarero. Y, contra todo pron&oacute;stico, empez&oacute; a despacharlos como churros. <a href="https://libritosjenkins.bigcartel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libritos Jenkins</a> naci&oacute; en 2009 con <em>Hipnotismo pop </em>y <em>La m&uacute;sica m&aacute;s rara del mundo</em>, pero pronto la microeditorial ampli&oacute; sus miras hacia el cine y el c&oacute;mic. Hoy en su cat&aacute;logo coexisten libritos sobre lucha libre mexicana, el c&oacute;mic ingl&eacute;s de ciencia ficci&oacute;n, la historia del videoclip o <em>Los Simpsons</em> y monogr&aacute;ficos de m&uacute;sicos como Tiny Tim, Butthole Surfers y Southern Culture On The Skids; los dos &uacute;ltimos los firman otros aliados de Alarcia.
    </p><h2 class="article-text">La rareza debe ser aut&eacute;ntica</h2><p class="article-text">
        Desde aquel 2009, el animalario de artistas inclasificables y m&uacute;sicas raras no ha dejado de crecer hasta obligar a replantearse qu&eacute; es lo raro y qu&eacute; no lo es. Alarcia se aferra a la teor&iacute;a del maestro Chusid, seg&uacute;n la cual debe existir cierta autenticidad en la m&uacute;sica <em>outsider</em> o rara. &ldquo;Leticia Sabater no ser&iacute;a <em>outsider</em> porque hace conscientemente el payaso. Y lo digo con todo respeto porque no tengo nada en contra de ella&rdquo;, aclara. Artistas <em>outsiders </em>ser&iacute;an, precisa, aquellos que no denotan &ldquo;un deseo de hacerse famosos o ganar dinero, sino de compartir algo est&aacute; dentro de ellos y necesitan sacar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Artistas &#039;outsiders&#039; serían aquellos que no denotan un deseo de hacerse famosos o ganar dinero, sino de compartir algo está dentro de ellos y necesitan sacar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Alarcia</span>
                                        <span>—</span> Ensayista y editor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso mismo, Alarcia siente m&aacute;s simpat&iacute;a por las desastrosas The Shags que por los reverenciados Pixies. &ldquo;Me gusta el indie de los 90, pero todos esos grupos intentan sonar desafinados, distorsionar y crear un personaje que pasa de todo. Y luego oyes grupos como The Shags, tres ni&ntilde;as a las que su padre pon&iacute;a a tocar, y suenan exactamente as&iacute;&rdquo;, compara. Algo parecido opina sobre Reynols, grupo de rock psicod&eacute;lico argentino cuyo l&iacute;der padece s&iacute;ndrome de Down. &ldquo;Le dejan hacen las portadas, las entrevistas, todo. Y su sonido tiene la peculiaridad de estar impulsado por un m&uacute;sico no profesional que no entiende nada de la industria, que no entiende el mundo. Si van de gira por Estados Unidos, &eacute;l no va porque dice que ese pa&iacute;s no existe. &Eacute;l tiene esa pureza que los Pixies intentan generar&rdquo;, teoriza.	
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dc627f9e-8dc5-4a72-88c9-057b03c370ae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A Alarcia le interesa &ldquo;cualquier disco de sonidos extra&ntilde;os: de comedia, de <em>spoken word</em>, de ruidos, de silencio... Si est&aacute;s analizando la m&uacute;sica en los m&aacute;rgenes, ejemplos as&iacute; son muy valiosos como objetos&rdquo;, argumenta. Sin embargo, divulgar m&uacute;sicas retorcidas no exige, en su opini&oacute;n, escribir de forma retorcida. &ldquo;A principios de los 2000, parec&iacute;a que hab&iacute;a una competici&oacute;n en la prensa musical por ver qui&eacute;n escrib&iacute;a m&aacute;s complicado, usando etiquetas, subg&eacute;neros&hellip; Comprabas una revista y casi no entend&iacute;as lo que dec&iacute;an&rdquo;, lamenta. &ldquo;Al aparecer los blogs, la cr&iacute;tica musical se convirti&oacute; en algo m&aacute;s democr&aacute;tico y yo ten&iacute;a la obsesi&oacute;n de ser muy did&aacute;ctico, de no escribir solo para listillos y <em>frikis</em>, sino para que disfrutase de m&uacute;sicas complicadas todo tipo de personas&rdquo;. La culminaci&oacute;n de aquel desaf&iacute;o ser&iacute;a <em>Universo Zorn,</em> 564 p&aacute;ginas sobre el ind&oacute;mito compositor y saxofonista estadounidense planteadas as&iacute;: &ldquo;Un libro sobre John Zorn que pudiera leer mi abuela&rdquo;. En tres meses vendi&oacute; 500 copias. Hoy ya son mil.
    </p><h2 class="article-text">Fan de Marcial Lafuente Estefan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Libritos Jenkins naci&oacute; con el eslogan &ldquo;Fanzines que parecen libritos&rdquo; y poco despu&eacute;s cambi&oacute; a &ldquo;Libritos que parecen fanzines&rdquo;. En cualquier caso, &ldquo;libritos suena m&aacute;s modesto que libros&rdquo;, subraya Alarcia. Y libritos, libros de bolsillo, eran las novelas de vaqueros del prol&iacute;fico Marcial Lafuente Estefan&iacute;a. &ldquo;Siempre me fascin&oacute; esta gente capaz de escribir un libro al mes y hacerlo interesante. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/marcial-lafuente-estefania-angel-rojo-tetuan-autor-2-600-novelas-oeste_1_9738801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcial Lafuente Estefan&iacute;a</a> y este tipo de autores escrib&iacute;an cuatro o cinco al mes. Son mis m&aacute;ximos &iacute;dolos&rdquo;, confiesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El editor y fanzinero Óscar Alarcia en su despacho                            </span>
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        En 2020, con la llegada de la pandemia, Alarcia se centr&oacute; en la editorial y lleg&oacute; a vivir durante tres a&ntilde;os de lo que escrib&iacute;a, publicaba y vend&iacute;a. &ldquo;Luego me sali&oacute; un contrato de 40 horas y eso me aportaba cierta tranquilidad. Pero entonces empec&eacute; a sentirme mal: me faltaba tiempo para escribir&rdquo;, descubri&oacute;. Aun as&iacute;, intenta publicar un libro cada dos o tres meses. &ldquo;En tres semanas puedo escribir uno&rdquo;, afirma. Los breviarios, cabe aclarar, son recopilaciones de art&iacute;culos publicados en su d&iacute;a en distintos blogs. &ldquo;He decidido borrar todo lo que escrib&iacute; en blogs. Ya nadie lee blogs&rdquo;, zanja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He decidido borrar todo lo que escribí en blogs. Ya nadie lee blogs</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Alarcia</span>
                                        <span>—</span> Ensayista y editor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Libritos Jenkins supera ya el centenar de referencias. Cuatro de ellas han vendido m&aacute;s de mil copias, aunque lo normal es despachar entre 200 y 500 por t&iacute;tulo. Si alguno est&aacute; punto de agotarse, imprime m&aacute;s. &ldquo;Encontr&eacute; una imprenta de barrio que hace libros al detalle. Si le pido diez, me los hace&rdquo;. As&iacute; evita llenar la casa de libros. &ldquo;Vivo en un cuarto piso sin ascensor&rdquo;, razona. Alarcia ha afianzado un modesto negocio al margen del mundo editorial. &ldquo;Si puedes vender libros de segunda mano por Wallapop, &iquest;c&oacute;mo no voy a poder vender los m&iacute;os? Como actividad econ&oacute;mica, mi editorial est&aacute; un poco en el limbo, pero me siento c&oacute;modo en el <em>underground</em>&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Óscar Alarcia, de Libritos Jenkins                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En junio Libritos Jenkins cerrar&aacute; un c&iacute;rculo iniciado en 2009 con la reedici&oacute;n m&aacute;s completa de su <em>best seller.</em> <em>La m&uacute;sica m&aacute;s rara del mundo </em>abandona por fin el formato de fanzine prieto de datos y renace como libro de m&aacute;s de 300 p&aacute;ginas. &ldquo;A la gente que ya tenga el fanzine, le recomiendo que no lo compre salvo que quiera tenerlo, porque ser&aacute; b&aacute;sicamente igual&rdquo;, advierte. Esta nueva versi&oacute;n, corregida y levemente aumentada, incorpora historias como la de Pertti Kurikan Nimip&auml;iv&auml;t, el grupo finland&eacute;s de punk que en 2015 particip&oacute; en Eurovisi&oacute;n. &ldquo;Sus m&uacute;sicos se conocieron en un taller para gente con s&iacute;ndrome de Down. Les da igual la pose, lo que piensen de ellos, las pintas que lleven&hellip; No hay nada m&aacute;s punk que eso&rdquo;, intuye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una canci&oacute;n hecha con IA es rara?</h2><p class="article-text">
        En el universo infinito de las m&uacute;sicas raras empieza a colarse, como en todas partes, la inteligencia artificial. Los Mocos Verdes, un proyecto de surf instrumental, puede generar mediante IA una canci&oacute;n al d&iacute;a. &ldquo;Los he pinchado un par de veces en mis sesiones y nadie se dio cuenta&rdquo;, resalta Alarcia. &ldquo;Como espectador me llaman la atenci&oacute;n, aunque no le doy el mismo valor que a los Monkees. &iexcl;Admiro mucho a los m&uacute;sicos!&rdquo;, insiste, &ldquo;pero a nivel conceptual pienso: &iquest;tiene que importarme tanto qui&eacute;n ha hecho una canci&oacute;n o hay que darle m&aacute;s valor a la m&uacute;sica en s&iacute; y a lo que transmite?&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a5880a06-5d07-4789-973f-ae176a1dd144_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que ahora est&aacute; la cosa muy convulsa, pero hasta la m&uacute;sica hecha con IA me interesa un poco. No me interesa hacerla ni me interesa que se consuma, pero para m&iacute; todo lo que se pueda grabar es m&uacute;sica. No veo sentido a cerrarme en banda ante la IA porque va a destruir el mundo&rdquo;, resume, aunque a &eacute;l le llame mucho m&aacute;s la atenci&oacute;n &ldquo;un m&uacute;sico indigente que toca en la calle&rdquo;. En cualquier caso, nadie deber&iacute;a temer que los pr&oacute;ximos Libritos Jenkins est&eacute;n hechos con IA. M&aacute;s que nada, porque eso impedir&iacute;a a Alarcia disfrutar de lo que m&aacute;s desea: escribir. &ldquo;Sentarme delante del ordenador y ponerme a escribir es como entrar en una m&aacute;quina del tiempo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/renglones-torcidos-musica-artistas-chiflados-sonidos-atroces_1_13311102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los renglones torcidos de la música: artistas chiflados y sonidos atroces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Música independiente,Pop,Ensayos,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enrique Rey, periodista: “Instagram nos ha convertido en propagandistas de la industria del turismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/enrique-rey-periodista-instagram-convertido-propagandistas-industria-turismo_1_13310425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/302aed88-dc1e-47b2-a063-b67d73194923_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enrique Rey, periodista: “Instagram nos ha convertido en propagandistas de la industria del turismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El madrileño publica ‘Melón con jamón’, su primer libro, una exploración cultural, sentimental y política del verano español, entre la nostalgia, el turismo y los recuerdos que regresan cada año con el calor</p><p class="subtitle">Entrevita - Juan Evaristo Valls Boix, filósofo: “Hay muy pocos espacios de ocio y de descanso concebidos para perder el tiempo”</p></div><p class="article-text">
        Pocos podr&aacute;n discutir que el verano es mucho m&aacute;s que una estaci&oacute;n. Es una promesa, una industria, un recuerdo de infancia y una construcci&oacute;n cultural. Para muchos, un para&iacute;so, para otros, una tortura. Para todos, una de las pocas &eacute;pocas del a&ntilde;o en las que todav&iacute;a parece posible imaginar otra vida. Porque en verano todos tenemos la sensaci&oacute;n de que algo importante est&aacute; a punto de suceder, aunque sea en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-melon-con-jamon/448821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mel&oacute;n con jam&oacute;n</em></a><em> </em>(Temas de hoy, 2026), Enrique Rey, que comparte su profesi&oacute;n de periodista con la de instructor de vela en Murcia, convierte esta estaci&oacute;n aparentemente ligera en objeto de estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un volumen a medio camino entre el ensayo cultural, la memoria personal y la cr&oacute;nica social, en el que el autor analiza c&oacute;mo Espa&ntilde;a ha hecho del verano una especie de religi&oacute;n civil y c&oacute;mo el turismo, la publicidad, las redes sociales o la arquitectura han moldeado nuestra forma de vivirlo, amarlo y odiarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ha escrito </strong><em><strong>Mel&oacute;n con jam&oacute;n</strong></em><strong>? &iquest;En qu&eacute; momento se dio cuenta de que el verano daba para un ensayo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El verano siempre ha sido un fen&oacute;meno inabarcable, pero es que ahora tambi&eacute;n resulta interminable. Empec&eacute; pensando en el verano como en una locomotora que empuja nuestro pa&iacute;s hacia no se sabe qu&eacute; precipicio, pero esa misma fuerza tambi&eacute;n tira de nosotros y nos conduce a lugares inesperados.
    </p><p class="article-text">
        Me acord&eacute; del libro <em>Mitolog&iacute;as</em> de Roland Barthes, donde el fil&oacute;sofo franc&eacute;s analiza y &ldquo;da espesor&rdquo; a algunos objetos y costumbres de su tiempo (del autom&oacute;vil al deporte) y me propuse (salvando las enormes distancias) hacer algo parecido, pero centrado en el verano como mito contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para eso, hab&iacute;a que entenderlo de una manera muy amplia y sin perder de vista su dimensi&oacute;n doble: el verano p&uacute;blico, hecho de chiringuitos y rascacielos, muchas veces ideado en una oficina; y los veranos &iacute;ntimos, que tanto tienen que ver con la memoria, la melancol&iacute;a y la ilusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de escribirlo, &iquest;se considera m&aacute;s un enamorado del verano o un cr&iacute;tico de todo lo que representa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivo sumergido en el verano, de manera que, si solo considerase sus efectos negativos, perder&iacute;a la cabeza. Creo que sigo siendo un enamorado del verano porque todo lo malo que trae consigo (depredaci&oacute;n de recursos, precariedad, excesos&hellip;) es, en realidad, una versi&oacute;n amplificada de todos los males de nuestro tiempo, es decir, del capitalismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Prefiero quedarme con sus cosas buenas: el verano es uno de los pocos fen&oacute;menos que siguen present&aacute;ndose tal y como lo disfrutan las clases populares (el verano aspiracional avanza, pero no vence) y todav&iacute;a existen conexiones entre lo que cualquiera puede sentir una tarde de junio y ese hechizo que ha afectado a todas las culturas y civilizaciones de todas las &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro plantea que Espa&ntilde;a ha convertido el verano casi en una religi&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; esta estaci&oacute;n tiene un peso tan grande en nuestro imaginario colectivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El verano espa&ntilde;ol tiene algo de experimento exitoso. Buena parte de nuestro imaginario veraniego fue dise&ntilde;ado en los despachos del franquismo por hombres grises e impuesto mediante la represi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, todo aquello termin&oacute; conectando con pulsiones muy profundas y es que el verano, tan relacionado con Adonis (las adon&iacute;as precedieron a las actuales procesiones), es la &eacute;poca del despilfarro y el hedonismo. Adem&aacute;s, vivimos a orillas del Mediterr&aacute;neo, entre las ruinas de civilizaciones talasocr&aacute;ticas: casi todo lo que hacemos tiene que ver con el sol y con el mar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El verano ideal es realmente un patrimonio de la infancia o, en el fondo, de quien puede permitirse el tiempo libre y las vacaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/aftersun-doloroso-bello-viaje-memoria-mejores-peliculas-ano_129_9798053.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Aftersun</em></a><em> </em>es una pel&iacute;cula tan potente porque su protagonista est&aacute; triste antes de tiempo: incluso durante las vacaciones. Cada vez m&aacute;s, vivimos atrapados, como Paul Mescal, por cosas que nos impiden disfrutar del verano (y eso si llegamos a experimentarlo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los veranos amplios de la infancia nunca han podido reproducirse (salvo para los arist&oacute;cratas, los millonarios y otros casos excepcionales) llegada la adultez, s&iacute; que era posible experimentar algo parecido, aunque m&aacute;s breve. Ahora, el verano se est&aacute; fragmentando y, curiosamente, desaparece para aquellos que hacen posibles los veranos ajenos. Nadie tiene menos vacaciones que una <em>kelly.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto la publicidad ha construido esa idea del verano perfecto que todos perseguimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta no hace tanto, los anuncios de verano solo ten&iacute;an que ser frescos y descarados. Pero, actualmente, los hay que tambi&eacute;n incluyen la melancol&iacute;a.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pocas veces un producto ha encajado tan bien con los deseos de los consumidores como el verano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pocas veces un producto ha encajado tan bien con los deseos de los consumidores como el verano. Y pocas veces una construcci&oacute;n publicitaria ha funcionado tan bien, hasta convertirse en espejismo compartido. Porque son los anuncios, pero tambi&eacute;n las canciones, las pel&iacute;culas y las novelas, logrando a veces que le supliquemos a la realidad que, por favor, por una vez, imite a la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parece que hoy el verano est&aacute; inseparablemente ligado a la imagen. &iquest;Qu&eacute; efecto tiene vivir unas vacaciones pensando constantemente en c&oacute;mo ser&aacute;n recordadas o compartidas en redes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Instagram nos ha convertido en propagandistas de la industria del turismo. Cada vez que colgamos una foto y la geolocalizamos o cuando mostramos el plato que estamos a punto de comer en nuestras <em>stories</em>, en realidad, estamos haciendo el trabajo de un fot&oacute;grafo de viajes, de un reportero o, mejor todav&iacute;a, de un publicitario contratado por la asociaci&oacute;n de comerciantes o por el ayuntamiento del destino en el que estamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no es algo nuevo, pero vivimos encuadr&aacute;ndonos a nosotros mismos, con ese <em>main character syndrome</em> [s&iacute;ndrome del personaje protagonista] que durante el viaje se acent&uacute;a, porque todo parece el decorado para una aventura que ser&aacute; mucho menos propia o particular de lo que nos pensamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante d&eacute;cadas, aburrirse tambi&eacute;n formaba parte del verano. &iquest;Hemos perdido ya definitivamente esa experiencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un tiempo viscoso y lento que est&aacute; desapareciendo. Lo experimentan las ni&ntilde;as de <em>Panza de Burro</em>, la novela de Andrea Abreu, y lo hemos sentido todos durante las largas tardes de sol cruel, siesta y chicharras.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dentro del verano fragmentado y acumulativo ya no cabe aquel tiempo lento y eso es casi como decir que ya apenas queda libertad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que esconde ese aburrimiento es una libertad enorme. Todav&iacute;a algunos estudiantes disponen de largos veranos de tres meses durante los que no pasa nada. Por supuesto, es durante toda esa nada durante la que viven las experiencias m&aacute;s significativas de sus vidas, como les sucede a los personajes de Pavese, que deambulan sin encontrar nunca lo que estaban buscando (pero hallando muchas otras cosas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro del verano fragmentado y acumulativo ya no cabe aquel tiempo lento y eso es casi como decir que ya apenas queda libertad (para leer novelas largu&iacute;simas, descansar realmente o establecer una relaci&oacute;n que no va a ninguna parte).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la comparaci&oacute;n constante con los veranos de los dem&aacute;s nos impide disfrutar plenamente del nuestro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuenta In&eacute;s Cueli en <a href="https://repositorio.uam.es/entities/publication/b1dac478-c871-4ad4-a0c6-0d98381083f4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su tesis sobre la vida en los PAUs madrile&ntilde;os</a> (esas urbanizaciones cerradas de reciente construcci&oacute;n) que, junto a la piscina, las familias suelen comparar sus viajes de vacaciones. Eso s&iacute;: dentro de dichos PAUs ya existe cierta homogeneidad de clase, as&iacute; que esas vacaciones solo var&iacute;an en sus detalles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en redes estamos expuestos continuamente a los veraneos de los m&aacute;s ricos y, curiosamente, eso no genera tanta rabia como deseo (pasa lo mismo con la exhibici&oacute;n de Lamborghinis).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un pasaje de <em>En busca del tiempo perdido</em>, Proust comenta que los ricos como &eacute;l, en Cabourg, la zona de balnearios donde veraneaba, cenaban en grandes hoteles con cristaleras, como peces dentro de una pecera, y se pregunta por qu&eacute; los pobres (mucho m&aacute;s numerosos) miraban desde fuera con fascinaci&oacute;n en lugar de romper el cristal y comerse esos pescados tan gordos. Ah&iacute; seguimos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla mucho del turismo como una de las grandes fuerzas que han modelado la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea. &iquest;Se puede entender el pa&iacute;s actual sin el turismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Casi todo lo que ocurre en Espa&ntilde;a tiene que ver con el turismo. Y no se trata solo de lo m&aacute;s visible: edificios, hoteles, restaurantes&hellip; Parece que todo el sistema econ&oacute;mico est&aacute; enfocado hacia esta industria y que eso tambi&eacute;n impone unas estructuras territoriales, laborales, de clase&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se puede entender Espa&ntilde;a como un territorio meridional respecto al resto de Europa, pero tambi&eacute;n se pueden entender las zonas m&aacute;s tur&iacute;sticas del pa&iacute;s como Sur respecto al centro del pa&iacute;s. Y hay toda una serie de desigualdades, porque cuando se usa la etiqueta &ldquo;meridional&rdquo;, no se trata de un concepto geogr&aacute;fico, sino que se se&ntilde;ala la subordinaci&oacute;n respecto a una capital que concentra el poder y recibe los recursos y que siempre est&aacute; al Norte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n analiza la arquitectura que ha generado el verano: urbanizaciones, paseos mar&iacute;timos, apartamentos, chiringuitos... &iquest;Hay algo espec&iacute;ficamente espa&ntilde;ol en ese paisaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy repitiendo bastante que el verano se ha construido con la misma despreocupaci&oacute;n con la que un adolescente vive sus vacaciones m&aacute;s alocadas. Con la misma ligereza que ese estudiante que acaba de terminar la Selectividad se pide otra copa, el concejal, el constructor, el arquitecto, han plantado una torre m&aacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la misma ligereza que ese estudiante que acaba de terminar la Selectividad se pide otra copa, el concejal, el constructor, el arquitecto, han plantado una torre más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y he hablado con personas dentro de esta industria y me han confirmado que lo que ha sucedido y contin&uacute;a sucediendo en Espa&ntilde;a (este nivel de urbanizaci&oacute;n de la costa, tanto por cantidad como, por el lado bueno, por calidad) no ocurre en ning&uacute;n otro lugar del mundo. Aunque, por supuesto, hay nodos veraniegos por todas partes. Por ejemplo, en <em>Playa placer</em>, una novela estupenda editada hace poco por Cielo Santo se desarrolla en Blackpool, una ciudad inglesa donde el verano tambi&eacute;n tiene una intensidad casi insoportable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No s&eacute; si ha visto la serie </strong><em><strong>Widow's Bay</strong></em><strong>, en la que el alcalde de una peque&ntilde;a isla estadounidense se empe&ntilde;a en promocionar el turismo a pesar de que sobre ella pesa una maldici&oacute;n terrible. Me parece una buena y extrema met&aacute;fora de la lucha de lo tradicional frente al turismo masivo. &iquest;Por qu&eacute; el turismo se ha convertido en una especie de obsesi&oacute;n institucional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Investigando sobre estas cuestiones me di cuenta de lo alucinantes que son los n&uacute;meros del turismo en Espa&ntilde;a. Est&aacute;n a otra escala respecto al resto del mundo. Mallorca, por ejemplo, recibe cada a&ntilde;o a m&aacute;s turistas que todo Brasil, que es un pa&iacute;s enorme.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mallorca, por ejemplo, recibe cada año a más turistas que todo Brasil, que es un país enorme</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parece que las instituciones solo valoran esos n&uacute;meros, que adem&aacute;s se pueden comparar muy f&aacute;cilmente. Tienen una obsesi&oacute;n con los n&uacute;meros que quiz&aacute; sea correlativa a la obsesi&oacute;n con las tasas de crecimiento econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero claro: si en algo tienen raz&oacute;n los <em>cripto bros</em> es en la magia del inter&eacute;s compuesto: un incremento del 7% en el n&uacute;mero de turistas sostenido durante diez a&ntilde;os hace que, tras esos diez a&ntilde;os, haya el doble de visitantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me interesa mucho la idea de la comida &ldquo;de verano&rdquo;. Hoy asociamos ciertas recetas al turismo y las vacaciones, pero &iquest;c&oacute;mo era la relaci&oacute;n entre gastronom&iacute;a y veraneo cuando empez&oacute; el turismo de masas en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuentan las cr&oacute;nicas de viajeros decimon&oacute;nicos que antes en las posadas de Espa&ntilde;a solo se serv&iacute;a olla podrida: b&aacute;sicamente algo de verdura cocida junto al embutido que hubiera a mano. Aunque a muchos les gustaba, echaban de menos m&aacute;s variedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el XIX, entonces, unos cuantos gastr&oacute;nomos sentaron las bases de lo que hoy consideramos &ldquo;platos nacionales&rdquo;, como el gazpacho y la paella, mezclando algo de tradici&oacute;n y alguna influencia francesa con un poco de imaginaci&oacute;n (como sucede con tantas tradiciones &ldquo;inventadas&rdquo; durante el romanticismo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, cuando la dictadura franquista quiso atraer turistas porque necesitaba sus divisas, recurrieron a ese recetario y lo promovieron en los establecimientos tur&iacute;sticos. Lo mismo pas&oacute; con el concepto &ldquo;men&uacute; del d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Casi todos recordamos alg&uacute;n final de verano especialmente melanc&oacute;lico. &iquest;Es el regreso de las vacaciones uno de los momentos m&aacute;s tristes del a&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El final del verano es uno de los pocos momentos del a&ntilde;o en el que todo el mundo se permite estar triste. Ni siquiera es necesario que sea porque debes volver a un trabajo que odias (es lo m&aacute;s habitual) o al cole. El final del verano afecta incluso a los m&aacute;s privilegiados y nos coloca frente al paso del tiempo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El final del verano es uno de los pocos momentos del año en el que todo el mundo se permite estar triste</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y todos nos estremecemos cuando, aunque sea por un momento, intuimos lo que el tiempo significa. Me lo cont&oacute; Marina, de Klaus &amp; Kinski, charlando sobre su canci&oacute;n <em>Mam&aacute;, no quiero ir al colegio</em>: ese tema no va de un ni&ntilde;o que no quiere estudiar o que no desea hacerse adulto, va de un ni&ntilde;o que teme a la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de investigar y escribir sobre &eacute;l durante tanto tiempo, &iquest;qu&eacute; cree que perseguimos realmente cada verano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En verano perseguimos un imposible: detener el tiempo justo en el momento en que los d&iacute;as son m&aacute;s largos. Pero, incluso sabiendo que el mejor verano siempre fue uno anterior o est&aacute; por llegar, a este verano, al que estamos viviendo justo ahora, le pedimos que nos d&eacute; fuerzas para aguantar un a&ntilde;o m&aacute;s. Y casi siempre es posible guardar dentro de uno &ldquo;la fuerza de un verano invencible&rdquo;, como dec&iacute;a Camus. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/enrique-rey-periodista-instagram-convertido-propagandistas-industria-turismo_1_13310425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enrique Rey, periodista: “Instagram nos ha convertido en propagandistas de la industria del turismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[verano,Libros,Ensayos,Turismo,Influencers]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-arte-no-hetero-contaron_1_13284082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33fd0f80-5189-408d-8874-aa87de2a060c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145203.jpg" width="3543" height="1993" alt="La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Clara González (@Claramore) cuenta en el ensayo 'Nos recordarán' cómo el colectivo LGTBIQ+ lleva transformando el mundo de las artes desde sus inicios hasta la actualidad</p><p class="subtitle">Muere David Hockney, el pintor más influyente que convirtió las piscinas en objeto de culto
</p></div><p class="article-text">
        El due&ntilde;o de un burdel parisino encarg&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/suzanne-valadon-modelo-degas-lautrec-convirtio-primera-mujer-pintar-desnudo-masculino_1_11297471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toulouse-Lautrec</a> 16 cuadros en 1892 para decorar el sal&oacute;n principal de su prost&iacute;bulo. En uno de ellos, <em>En la cama: el beso</em>, dos personas desnudas se abrazan y besan tapadas por una s&aacute;bana hasta sus brazos. Una de ellas tiene el pelo largo, la otra, corto, motivo por el que la historiadora y divulgadora Clara Gonz&aacute;lez (@Claramore) identifica que se ha &ldquo;dado por hecho&rdquo; que eran una pareja heterosexual. Pero no. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eran dos prostitutas que se daban entre ellas el amor que no encontraban en sus clientes&rdquo;, explica a elDiario.es sobre uno de los lienzos que ha incluido en <em>Nos recordar&aacute;n</em> (Temas de hoy), el libro en el que recorre la historia del arte para demostrar que no ha sido tan heterosexual como nos han contado, empezando por el colegio, siguiendo por hasta la carrera de Historia del Arte (donde apenas le mencionaron a artistas mujeres, y mucho menos LGTBIQ+) y los museos.
    </p><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez propone con su ensayo un did&aacute;ctico paseo por los m&aacute;rgenes de la historia del arte, con menci&oacute;n a no solo figuras y obras silenciadas, invisibilizadas o desconocidas hasta la fecha; sino tambi&eacute;n a grandes renombres que no hab&iacute;an sido contemplados desde esta perspectiva. Entre aquellas el citado lienzo de Toulouse-Lautrec, pero tambi&eacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/empresa-pintura-rubens-200-ayudantes-taller-crear-2-000-obras_1_11731562.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rubens</a>, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/hilma-af-klint-artista-creo-arte-abstracto-murio-mostrarlo-llega-guggenheim-siglos-despues_1_11744832.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hilma af Klint</a>, Natalie Barney o <em>La Anunciaci&oacute;n</em> de Fra Angelico, expuesta en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/paseo-risas-esconden-cuadros-museo-prado-si-codigos-morales-cambian-risa_1_13006370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prado</a>, que sirve a la autora para describir que los &aacute;ngeles que aparecen son andr&oacute;ginos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;La Anunciación&#039; de Fra Angelico (1425-1426).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La divulgadora ha concebido <em>Nos recordar&aacute;n</em> como &ldquo;un ejercicio de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica&rdquo; por la forma en la que se le han negado al colectivo los espacios, incluida la historiograf&iacute;a. &ldquo;Dentro de la historia de arte can&oacute;nica se han quedado muchas cosas fuera, no solo las artistas femeninas, tambi&eacute;n est&aacute;n las personas racializadas o las personas LGTBIQ+, que o se han ignorado o se ha evitado pronunciarlo, incluso cuando es obvio. La historiograf&iacute;a ve a dos mujeres con cara de tener un orgasmo y las llama amigas&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Una tendencia que sigue ocurriendo en el presente y que advierte tanto en su ensayo como en sus redes sociales, donde comparte peque&ntilde;as p&iacute;ldoras sobre historia del arte. En una de ellas hizo referencia a c&oacute;mo, para hablar sobre la relaci&oacute;n entre la cantante Rosal&iacute;a y la modelo Loli Bah&iacute;a, que acapararon titulares hace unos meses, se les tildaba de amiga &ldquo;especial&rdquo; o &ldquo;&iacute;ntima&rdquo;. &ldquo;Lo de los medios evitando llamar novias a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-resucita-madrid-levitar-fans-concierto-apabullante_129_13110628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a> y Loli Bah&iacute;a se parece mucho a historiadores llamando amigas &iacute;ntimas a se&ntilde;oras que dorm&iacute;an todas las noches juntas y se pintaban entre ellas&rdquo;, public&oacute; en su perfil de Instagram. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWhLLTOjHgs/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre ellas, Louis Catherine Breslau, una artista alemana de finales del siglo XIX que estuvo cuatro d&eacute;cadas compartiendo vida con Madeleine Zillhardt, su compa&ntilde;era de Academia, y a la que retrat&oacute; en gran parte de sus obras. Tambi&eacute;n cita a la francesa Louise Abb&eacute;ma, perteneciente a la misma &eacute;poca, que tambi&eacute;n inmortaliz&oacute; a la que fue su gran amor, Sara Bernhardt. Entre sus obras, est&aacute;n las esculturas hechas en bronce con las manos de ambas entrelazadas, que cada una conserv&oacute; durante toda su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes consideran que quiz&aacute;s estos ejemplos no sean tan expl&iacute;citos como para aclarar su sexualidad, la divulgadora trae a colaci&oacute;n el lienzo <em>El sue&ntilde;o</em> de Courbet, tambi&eacute;n conocido como <em>Las amigas</em>, en el que directamente aparecen en la cama desnudas y abrazadas. A Courbert pertenece tambi&eacute;n otro de los lienzos que menciona en el ensayo, <em>El origen del mundo</em> (1866), que muestra en primer plano la vulva desnuda de una mujer con las piernas abiertas, que yace en lo que parece una cama, con los pechos igualmente descubiertos, parcialmente cubiertos por una s&aacute;bana. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El origen del mundo&#039;, de Gustave Courbet en una exposición en Viena.                            </span>
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        El artista franc&eacute;s genera sensaciones encontradas en Clara Gonz&aacute;lez, porque aunque s&iacute; que pint&oacute; el deseo entre mujeres, lo hizo &ldquo;muy sexualizado. Ha sido habitual en la historia ver a se&ntilde;ores pidiendo cuadros de desnudos expl&iacute;citos como forma para divertirse con ellos mismos. Es muy llamativo ver el contraste entre c&oacute;mo se pintan las mujeres y c&oacute;mo son pintadas las mujeres. Por supuesto ellas son mucho m&aacute;s sutiles&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El doble sometimiento a la mujer</h2><p class="article-text">
        En lo relativo a la exhibici&oacute;n del deseo entre hombres, y el deseo entre mujeres, Clara Gonz&aacute;lez plantea que la representaci&oacute;n ha sido &ldquo;muy distinta&rdquo;: &ldquo;Los hombres son los que han estado m&aacute;s expl&iacute;citamente perseguidos, desde la Inquisici&oacute;n. Los que m&aacute;s abiertamente han recibido y siguen recibiendo palizas por ser homosexuales&rdquo;. Y, en consecuencia, existen a&uacute;n menos referentes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c9bc84f2-fc9f-4bfb-af23-ff44f5e6c51b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez comenta que este tratamiento est&aacute; condicionado por un &ldquo;componente mis&oacute;gino&rdquo;: &ldquo;Asocian su sexualidad a una falta de masculinidad y, por lo tanto, lo femenino, que siempre ha sido lo malo. Las mujeres han sufrido esa persecuci&oacute;n, pero diferente, porque muchas veces ni siquiera se pod&iacute;a pensar que una mujer pudiese desear a otra. Hay &eacute;pocas que desde fuera pueden haber parecido m&aacute;s laxas con las mujeres porque han podido encontrar espacios, como los matrimonios bostonianos, por ejemplo, que eran entre mujeres vinculadas obviamente de forma rom&aacute;ntica, pero sobre los que la sociedad hac&iacute;a o&iacute;dos sordos porque dec&iacute;an que esas uniones eran asexuales&rdquo;. Y, por lo tanto, a los hombres &ldquo;no les molestaba porque no estaban perdiendo la virginidad, que era lo &uacute;nico que les importaba que mantuvieran como mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la historiadora apunta que &ldquo;la realidad es que la mujer ha estado doblemente sometida, por ser mujer y por su sexualidad. No es que los hombres hayan tenido m&aacute;s discriminaci&oacute;n, pero s&iacute; ha podido ser m&aacute;s visible por ser m&aacute;s violenta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desaprender la mirada heteronormativa</h2><p class="article-text">
        Clara Gonz&aacute;lez es consciente de la complejidad de &ldquo;desaprender&rdquo; la mirada que se nos ha inculcado tradicionalmente desde la historia del arte: &ldquo;Sueles ver los cuadros como sota, caballo y rey, adem&aacute;s de apreciar las obras que te han dicho que tienes que apreciar&rdquo;. La historiadora y divulgadora incide en que esto tiene como consecuencia que al entrar en los museos, se desactive inconscientemente la capacidad de plantearse qu&eacute; nos gusta o qu&eacute; nos est&aacute; transmitiendo una determinada obra. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora aboga por &ldquo;desacralizar&rdquo; el arte &ndash;como ya hizo en su anterior libro, <em>Un Van Gogh en el sal&oacute;n&ndash;</em>, y por eso opta por usar un lenguaje cercano, accesible y divulgativo. &ldquo;Es importante que la gente sienta el arte como suyo, y no que tengas que tener cierto conocimiento, poder adquisitivo o situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica para disfrutarlo. Y no. La cultura nos refleja como sociedad, deber&iacute;amos poder sentirnos vinculados con ella y lo que hay dentro de los museos. Si no lo sentimos, es que algo se est&aacute; haciendo mal&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La historiadora es cr&iacute;tica con el papel desempe&ntilde;ado por estas instituciones. Aunque aplaude que dentro de sus funciones principales, la de &ldquo;conservar las obras de arte la hacen muy bien&rdquo;, opina que &ldquo;durante mucho tiempo han olvidado la de hacer que el p&uacute;blico se sienta identificado con lo que hay dentro, que converse y piense&rdquo;. &ldquo;Durante much&iacute;simo tiempo el discurso ha sido siempre el mismo, construido b&aacute;sicamente por hombres, blancos y europeos, y lo que hab&iacute;a dentro de los museos era un reflejo de lo que les interesaba solo a ellos&rdquo;, puntualiza. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Interior con Hendrik Andersen y John Briggs Potter en Florencia&#039;, de Andreas Andersen 1894.                            </span>
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        En lo que respecta a la difusi&oacute;n y representaci&oacute;n del colectivo, Clara Gonz&aacute;lez defiende que es importante &ldquo;ofrecer una visi&oacute;n distinta porque lo normal es que nos hayan vinculado a una serie de cosas que, en cuanto te sales de ellas, parece que est&aacute;s cometiendo un crimen&rdquo;. &ldquo;Y ya no es solo lo que la sociedad piense de ti, sino lo que t&uacute; piensas de ti misma. En muchos casos, para las personas del colectivo, no hay peor enemigo que nosotras mismas, porque nos han inculcado unos principios de cosas que tenemos que hacer, que cuando nos damos cuenta de que no encajamos ah&iacute;, vienen unos problemas de aceptaci&oacute;n enormes&rdquo;, reconoce hablando en primera persona de su propia experiencia y proceso.
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora critica que &ldquo;sigue habiendo muchos vac&iacute;os y que la historiograf&iacute;a se ha aprovechado de esos silencios&rdquo;. &ldquo;Que las personas LGTB no pudieran exteriorizar de forma expl&iacute;cita su deseo ha hecho que haya historiadores que directamente digan 'si no has dejado una carta diciendo que quieres acostarte con esta persona es que eres heterosexual y punto'. Cuando en la realidad no tiene por qu&eacute;, hay cosas mucho m&aacute;s sutiles que puedes plantearte&rdquo;. En este sentido, aplaude que de un tiempo a esta parte &ldquo;se ha focalizado m&aacute;s en la falta de mujeres porque el feminismo ha hecho mucho ruido respecto a que nos tienen que representar, y aunque se ha avanzado, a&uacute;n quedan kil&oacute;metros. Pero en el tema LGTB estamos muy atr&aacute;s, y en el racial, ni te cuento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n rechaza, por &ldquo;perverso&rdquo;, el discurso de quienes 'agradecen' a los periodos de censura haber puesto a prueba y desarrollado la creatividad de artistas que hicieron lo imposible para salt&aacute;rsela, y sobrevivir. &ldquo;Ojal&aacute; no hubi&eacute;ramos tenido que haber sido m&aacute;s creativos y nos pudi&eacute;ramos haber expresado desde el principio de forma natural&rdquo;, valora al tiempo que insiste en recordar que hay personas que siguen recibiendo palizas e incluso siendo asesinadas por su condici&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Al analizar la historia del arte, cabe preguntarse si este ha servido m&aacute;s para hacerse eco del odio vertido sobre el colectivo, o como refugio. Clara Gonz&aacute;lez considera que &ldquo;para ambas cosas&rdquo;. &ldquo;El arte siempre tiene un componente pol&iacute;tico. Se demostr&oacute; en &eacute;pocas como la del sida, en la que se us&oacute; para cambiar cosas y reivindicar que hac&iacute;an falta estos cambios, como la gesti&oacute;n de la epidemia, que fue terrible. Hay artistas que lo han usado para hacerse eco del sufrimiento que recib&iacute;an por el hecho de ser del colectivo, pero tambi&eacute;n como refugio, como ese lugar donde reflejarte sin el dedo acusador de la realidad. No quiero romantizarlo, pero es bonito que en la creatividad una forma de expresarse, y que ahora podamos verlo m&aacute;s o menos libremente&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/historia-arte-no-hetero-contaron_1_13284082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del arte no es tan hetero como nos la contaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Arte,Museos,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 10 días de espera para ver a tu médico o la crisis perpetua de atención primaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/10-dias-espera-ver-medico-crisis-perpetua-atencion-primaria_132_13295305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52c96169-f2c5-40e3-9d4f-7f6d2d515a5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145131.jpg" width="3195" height="1797" alt="Más de 10 días de espera para ver a tu médico o la crisis perpetua de atención primaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, nuestro boletín '¡Salud!' te trae las novedades de la actualidad sanitaria y científica que afectan a tu día a día
</p><p class="subtitle">Recibe el boletín - Te enviamos '¡Salud!' todas las semanas si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola,
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as tuve que pedir una cita con mi m&eacute;dica de familia. El primer hueco disponible en mi centro de salud estaba a once d&iacute;as vista. Es una realidad que viene replic&aacute;ndose en Madrid desde hace a&ntilde;os, al menos en determinados barrios de la ciudad &mdash;podr&aacute;s imaginarte cu&aacute;les&mdash;. No es nada grave as&iacute; que supongo que puedo esperar, pero el primer reflejo suele ser recurrir a la puerta que siempre est&aacute; abierta: las urgencias acaban sufriendo tambi&eacute;n la crisis de atenci&oacute;n primaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al margen de la an&eacute;cdota, esto me ha hecho pensar en las condiciones en las que trabajan muchos m&eacute;dicos y m&eacute;dicas de familia. Agendas hasta arriba, mucha burocracia, poco tiempo para ver &mdash;y conocer&mdash; a sus pacientes y gente cabreada porque lleva d&iacute;as y d&iacute;as esperando para ser atendida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estas condiciones, es muy dif&iacute;cil trabajar. Y, aun as&iacute;, estos d&iacute;as se han incorporado a centros de salud de todo el pa&iacute;s unos 2.500 nuevos residentes, que han terminado la carrera y se especializar&aacute;n en Medicina Familiar y Comunitaria durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces caemos en la idea de que es una especialidad poco atractiva, que siempre se elige la &uacute;ltima. Hace unos d&iacute;as me entretuve mirando el ritmo de elecci&oacute;n de esta convocatoria MIR: cu&aacute;ntas plazas se eleg&iacute;an en cada turno, cu&aacute;les se acababan antes o cu&aacute;ntas hay de cada rama. Aunque hay lecturas que refrendan esa teor&iacute;a, yo no me atrever&iacute;a a afirmarlo tan tajantemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que algunas especialidades, como dermatolog&iacute;a y cirug&iacute;a pl&aacute;stica, suelen agotarse r&aacute;pidamente, en el primer turno. Tienen f&aacute;cil salida a la privada y en derma no se suelen hacer guardias. Adem&aacute;s de muchas menos plazas: 140 y 53, respectivamente. Tambi&eacute;n es cierto que las &uacute;ltimas plazas en elegirse son las de familiar y comunitaria. Hay hasta el &uacute;ltimo turno, pero suponen 1 de cada 3 de las 9.275 ofertadas. Recuerda, por poner en perspectiva, 2.544 en total.
    </p><p class="article-text">
        Te pongo algunos ejemplos de c&oacute;mo este n&uacute;mero tan elevado puede distorsionar la percepci&oacute;n. Cuando reumatolog&iacute;a agot&oacute; sus 98 plazas, ya hab&iacute;an elegido familia m&aacute;s de 200 personas. El turno en el que&nbsp;cirug&iacute;a cardiovascular (24 plazas), pedi&aacute;trica (20), tor&aacute;cica (22), angiolog&iacute;a y cirug&iacute;a vascular (57) o urolog&iacute;a (161) agotaron sus cupos en el octavo turno de elecci&oacute;n, ya hab&iacute;an elegido medicina familiar y comunitaria 209 m&eacute;dicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema no est&aacute; en la especialidad, sino en la cuesti&oacute;n laboral. Lo que est&aacute; en crisis es la atenci&oacute;n primaria&rdquo;, me contaba Jorge Lema, que es vocal de docencia de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc). &ldquo;Tal y como est&aacute;n las cosas, bastante vocaci&oacute;n hay&rdquo;, coincid&iacute;a su colega de la Sociedad Espa&ntilde;ola de M&eacute;dicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodr&iacute;guez Ledo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que es un tema complejo, pero los n&uacute;meros siempre se entienden mejor con gr&aacute;ficos.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nuevos-medicos-familia-desafian-crisis-atencion-primaria-mir-decian-no-desaprovechara-plaza_1_13277682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a>&nbsp;puedes ver unos cuantos que te ayudar&aacute;n a entender mejor c&oacute;mo ha ido este a&ntilde;o la elecci&oacute;n de plazas MIR.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Receta r&aacute;pida</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    <ul>
                                    <li><strong>Un plan</strong>.&nbsp;La hoja de ruta para revertir la tendencia de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual (ITS), que llevan dos d&eacute;cadas subiendo. En 2024 se identificaron 90.000 nuevos casos y, aunque el aumento de diagn&oacute;sticos no es necesariamente malo &mdash;puede deberse, en parte, a mejores sistemas de detecci&oacute;n&mdash;, el dato es preocupante. El&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/kits-autodiagnostico-nueve-millones-euros-condones-frenar-auge-infecciones-transmision-sexual_1_13285025.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>nuevo plan de Sanidad</strong></a>&nbsp;incluye la autorizaci&oacute;n de kits de autodiagn&oacute;stico, nueve millones de euros en condones y un refuerzo de la vigilancia de bacterias resistentes a los antibi&oacute;ticos.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Una falsa moda</strong>. La del consumo de &ldquo;gas de la risa&rdquo;, que hab&iacute;a despertado la atenci&oacute;n de profesionales sanitarios y educadores. Tanto, que el Ministerio financi&oacute; una investigaci&oacute;n para ver el alcance real del fen&oacute;meno. El resultado muestra una prevalencia del 0,2% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, por lo que los expertos piden evitar el alarmismo. Puedes encontrar m&aacute;s informaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/falsa-moda-gas-risa-estudio-sanidad-revela-consumo-oxido-nitroso-jovenes-residual_1_13274583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>en este enlace</strong></a>.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Una entrevista</strong>.&nbsp;La de Antonio Mart&iacute;nez Ron a la astrobi&oacute;loga Sara Walker. Te recomiendo que la leas con calma &mdash;y con la mente abierta&mdash;, porque abordan temas complejos. Walker defiende que nuestro cerebro es la estructura casual m&aacute;s antigua que existe y propone&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sara-walker-astrobiologa-tengamos-vida-alienigena-delante-ojos-no-reconocerla_128_13261661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>una nueva definici&oacute;n de vida</strong></a>... con un ejemplo con piezas de Lego y la Sagrada Familia de Gaud&iacute;.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Cu&aacute;nto podemos fiarnos de un rat&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Como sabes, antes de probar un nuevo f&aacute;rmaco o una terapia innovadora en humanos, se testa en animales. Este tipo de experimentaci&oacute;n permite obtener informaci&oacute;n crucial a la hora de desarrollar tratamientos, pero a veces genera expectativas poco realistas. Generalmente, estas pruebas se hacen en ratones, que comparten con nosotros entre un 85 y un 90% de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, pero, a la hora de dar el salto a la cl&iacute;nica, la gran mayor&iacute;a de las innovaciones fracasan. Es evidente que hay muchas diferencias que nos separan de los ratones.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto escribi&oacute; hace unos d&iacute;as mi compa&ntilde;era Irene Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez. En su art&iacute;culo, recog&iacute;a que en el caso del c&aacute;ncer, cuando los resultados eran positivos en animales, la tasa de &eacute;xito en humanos rondaba el 10%. En general, era del 5%, una de cada 20. El tema me ha parecido muy interesante,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cura-ratones-exito-tratamientos-animales-laboratorio-no-garantiza-humanos_1_13271458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>te lo dejo por aqu&iacute; si te apetece le&eacute;rtelo</strong></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esto me despido por hoy. Muchas gracias por llegar hasta aqu&iacute;. Pasa buena semana y&nbsp;<strong>&iexcl;salud!</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/10-dias-espera-ver-medico-crisis-perpetua-atencion-primaria_132_13295305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 06:07:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 10 días de espera para ver a tu médico o la crisis perpetua de atención primaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sanidad,Atención primaria,Médicos,ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual,Ciencia,Ensayos,Drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mikel Herrán, 'Putomikel': "Deberíamos hablar de las condiciones de 'las malinches' y no romantizarlas para vender entradas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mikel-herran-putomikel-deberiamos-hablar-condiciones-malinches-no-romantizarlas-vender-entradas_1_13286810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03932b66-7604-4ed3-a845-e2ebddd60ab2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145003.jpg" width="6700" height="3769" alt="Mikel Herrán, &#039;Putomikel&#039;: &quot;Deberíamos hablar de las condiciones de &#039;las malinches&#039; y no romantizarlas para vender entradas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El divulgador hace referencia al musical de Nacho Cano para ejemplificar uno de los estereotipos sobre la Edad Media que desmonta en su libro 'Sobrevivir en el Medievo'</p><p class="subtitle">El Papa bendice la Sagrada Família y reivindica el templo de Gaudí como “faro abierto al Mediterráneo”
</p><p class="subtitle">Entrevista compelta en vídeo con Mikel Herrán</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Somos el &uacute;nico pa&iacute;s que en su d&iacute;a nacional no celebra una conquista de derechos, sino de un territorio&rdquo;. El doctor en arqueolog&iacute;a y divulgador <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vox-insulta-congreso-arqueologo-putomikel-nombrarle-transexual-disfrazado-aspecto-satanico_1_11682175.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mikel Herr&aacute;n</a> (<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/putomikel-arqueologo-drag-youtuber-hablar-cosas-serias-maquillado-dando-espectaculo-perder-rigor_128_10989938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PutoMikel</a>) es cr&iacute;tico con la forma en la que habitualmente miramos al pasado, tanto por quienes, como a Vox, &ldquo;solo le interesa para vender el relato de futuro que ellos quieren vender&rdquo;, como los que siempre lo tachan de haber sido peor y abogan porque haya que tenerle miedo.
    </p><p class="article-text">
        En concreto para combatir los mitos y estereotipos que existen sobre la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/laberinto-medieval-girona-conserva-memoria-juderias-importantes-catalunya-pm_1_13276694.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a> publica <em>Sobrevivir en el Medievo: Cr&oacute;nica de un viajero por Spania</em> (Planeta), donde demuestra que la imagen oscura, sucia, violenta e ignorante que tantas veces se ha mostrado en pel&iacute;culas y libros sobre esta etapa, poco o nada tiene que ver con c&oacute;mo vivieron de verdad durante ella.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sobrevivir en el Medievo</strong></em><strong> llama la atenci&oacute;n porque los libros de historia no suelen recoger tanto lo que suced&iacute;a en las calles, el interior de las casas o los mercados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes que tenemos, sobre todo de determinados periodos, vienen del poder, de las instituciones, que se dan importancia a s&iacute; mismas. Hablan de los entresijos de la Corte, de las batallas, de su linaje, de sus proezas. Eso ha coloreado mucho qu&eacute; entendemos como Historia, pese a que entender la vida cotidiana nos dice much&iacute;simo m&aacute;s de c&oacute;mo viv&iacute;a la mayor&iacute;a de la gente. 
    </p><p class="article-text">
        Sin negar que hab&iacute;a violencia, entendemos el pasado como violento porque nos fijamos en el relato de la gente para quienes la guerra era gran parte de su prestigio, y no va a hablar tanto de c&oacute;mo solucionaban los vecinos las rencillas del d&iacute;a a d&iacute;a o c&oacute;mo comerciar cuando vives en una zona de frontera donde hay bandidos. Esto no ha llegado tanto a los libros del colegio, porque la historia naci&oacute; como asignatura obligatoria para formar un esp&iacute;ritu de naci&oacute;n y, por tanto, est&aacute; muy fijada en los reyes y sus grandes logros, las batallas, las paces, y punto. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k556YTTV2wuE2GGx5Bg" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Busca romper con la historia hegem&oacute;nica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque ah&iacute; solo hay un tipo de persona: hombres, blancos, heterosexuales y con poder. Las mujeres, las personas con discapacidad, la infancia y la vejez se han quedado fuera del relato. Y ya no solo es hablar de la historia de la sexualidad o c&oacute;mo se construye una raza, que es importante, sino que hemos dejado fuera a la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, incluso a la que tradicionalmente se ha interesado por la historia, como los se&ntilde;ores de clase obrera que tampoco se han visto representados porque no se habla de la lucha de clases. Es necesario que toda la gente se vea representada porque si estamos diciendo que la historia es importante porque nos habla de nosotros, qu&eacute; m&iacute;nimo que todos tengamos historia, &iquest;no?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/99877d8f-3b40-438c-b8d3-7bd6eb015f98_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Una de las cosas que ha trascendido de la Edad Media es que exist&iacute;a una &uacute;nica religi&oacute;n o que las personas eran muy rectas, pero seg&uacute;n cuenta en su libro, no fue as&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. Pensamos que en la Edad Media todo el mundo era superdevoto, pero hab&iacute;a campesinos quemando iglesias con nobles dentro. Y tambi&eacute;n jud&iacute;os y musulmanes cantando misas en Madrid, a musulmanes celebrando la Navidad o el A&ntilde;o Nuevo en C&oacute;rdoba, y a cristianos comprando en carnicer&iacute;as musulmanas de barrio. Tambi&eacute;n pensamos en que los barrios estaban totalmente separados, como la Morer&iacute;a y la Juder&iacute;a, cuando Isabel la Cat&oacute;lica tuvo que ordenar a los jud&iacute;os que volvieran a la Juder&iacute;a porque esa barrera se estaba empezando a disgregar en muchas ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en pensar en compartimentos estancos y en que las relaciones entre culturas como bloques tienen que ser totalmente pac&iacute;ficas o violentas. Y no es ni lo uno ni lo otro, porque las culturas no son bloques homog&eacute;neos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia nació como asignatura obligatoria para formar un espíritu de nación, pero es mucho más que eso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel Herrán (PutoMikel)</span>
                                        <span>—</span> Doctor en arqueología y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se suele decir que hay que aprender la historia para que no se repita, que lleva impl&iacute;cito dar por hecho que todo fue malo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasa siempre, es como si la historia fuera el coco. Es verdad que nos da muchas lecciones sobre c&oacute;mo funciona el poder, pero tambi&eacute;n es muy importante para imaginar otros futuros. Hay quien la utiliza para decir que siempre ha habido guerra, violencia, desigualdad y que el capitalismo es algo natural del hombre; y no. Ha habido otras formas de vivir, comunales, de resistir, de redistribuir y solucionar conflictos que no tienen que ver con la guerra y que no hemos glorificado tanto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como divulgador, &iquest;qu&eacute; opina sobre que desde la Pol&iacute;tica haya episodios del pasado como la Reconquista, que est&aacute;n recurrentemente siendo tra&iacute;dos al presente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre el concepto de Reconquista es muy interesante porque nace y se solidifica en el siglo XIX y ha tenido muchos vaivenes. La Rep&uacute;blica lo intent&oacute; usar durante y despu&eacute;s de la Guerra Civil, como para recuperar Espa&ntilde;a; pero surgi&oacute; como concepto que pon&iacute;a lo cat&oacute;lico como la esencia de lo espa&ntilde;ol. Esto casaba mucho m&aacute;s con el proyecto franquista. Franco hizo un uso brutal tanto del concepto de Reconquista como de Cruzada. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes lo est&aacute;n usando ahora, la Reconquista significa emigraci&oacute;n, expulsar, la expulsi&oacute;n de los moriscos como una celebraci&oacute;n, abandonar la separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado porque son lo m&aacute;s importante para la unidad de Espa&ntilde;a. Y, sobre todo, es hablar de una unidad pol&iacute;tica que no exist&iacute;a en la Edad Media, en la que la estructura de poder recuerda m&aacute;s a algo federal que al modelo de pa&iacute;s por el que aboga Vox, que es un uso muy torticero de la historia. A esta gente la historia le interesa solo para vender el relato de futuro que ellos quieren vender. Lo vemos con la Reconquista y Vox, pero tambi&eacute;n con la conquista de Am&eacute;rica, el PP y Ayuso.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=kxJXPuPYEFsVkzGx5Bc" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ley&oacute; que Ayuso </strong><a href="https://www.eldiario.es/madrid/mestizaje-evangelizacion-hernan-cortes-ayuso-nacho-cano-celebran-acto-mexico-pese-protestas-grupos-indigenas_1_13195748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>reivindicara a Hern&aacute;n Cort&eacute;s</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es preocupante porque ha habido un cisma diplom&aacute;tico entre M&eacute;xico y otros pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica y Espa&ntilde;a, por la falta de reconocimiento. Tenemos que reconocer nuestro pasado colonial como lo que es. Ni una cosa por la que nos tengamos que fustigar ni vanagloriar, pero s&iacute; ver que somos el &uacute;nico estado que en su d&iacute;a nacional no celebra una conquista de derechos o una constituci&oacute;n, sino de un territorio. Esto es algo por lo que tenemos que responder y cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso habla de que hay muchas 'malinches' en el metro, reduciendo a las mujeres migrantes a un estereotipo, que en el caso de las 'malinches' ha sido muy doloroso en M&eacute;xico porque se le ha denominado la chingada, la violada, la traidora. Es como si Ayuso va a Francia y dice es una 'Carmen'. La reduces a un estereotipo casi literario m&aacute;s que a unas personas con unas necesidades, que viven aqu&iacute; intentando labrarse un futuro y se encuentran con obst&aacute;culos continuos por ser personas migrantes. Eso es de lo que deber&iacute;amos hablar, de las condiciones a las que se enfrentan y no de un relato romantizado del que se puede hacer un musical para vender entradas.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k3sK3L4dTziV56Gx5Bo" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>Vox y PP apelan continuamente a la nostalgia en sus discursos. Como historiador, &iquest;c&oacute;mo ve que se aluda tanto al pasado para defender que antes se viv&iacute;a mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo quiero complicar el relato que hay sobre la Edad Media y decir que no se viv&iacute;a tan mal, pero no quiero que eso lleve a decir que se viv&iacute;a mejor, porque hay mucha nostalgia de esta &eacute;poca tambi&eacute;n. Me pasa mucho al ir a librer&iacute;as, sobre todo generalistas, que deber&iacute;an cambiar el cartel de la secci&oacute;n de Historia y poner de autoayuda, porque tienen t&iacute;tulos que interpelan directamente al futuro lector, como 'No te arrepientas' o 'Nada por lo que pedir perd&oacute;n'. 
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute;n ense&ntilde;ando historia, te est&aacute;n diciendo que t&uacute;, persona de a pie de Madrid de 2026, no te tienes que sentir mal por lo que hizo un extreme&ntilde;o hace 500 a&ntilde;os. Denunciar los abusos de la conquista no es se&ntilde;alar a un vecino de Carabanchel que tiene que sentirse mal, es hablar de c&oacute;mo se crea un r&eacute;gimen de explotaci&oacute;n cuyas consecuencias seguimos presenciando en muchos casos, a nivel de racismo, de desigualdad econ&oacute;mica, que afecta no solo a una persona maya de M&eacute;xico, pero tambi&eacute;n al obrero de Vallecas.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k7nuJl1gvlN85gGx5B8" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>En su libro desmonta mitos sobre la Edad Media, pero &iquest;hay alguna &eacute;poca, incluso el presente cuando llegue el d&iacute;a de ma&ntilde;ana a los libros de historia, de la que no se generen t&oacute;picos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las &eacute;pocas que mejor prensa tienen son Roma y el Antiguo Egipto, que reducimos a grandes monumentos, y parece que la gente que los construy&oacute; y viv&iacute;a junto a ellos no importa. Hablamos de que en la antigua Atenas naci&oacute; la Democracia, pero no de que era solo para unos pocos y que la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no ten&iacute;a poder de voto porque no eran propietarios, ni hombres, ni ciudadanos libres o porque eran extranjeros. Esto habla de c&oacute;mo hemos elegido ver ciertas cosas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Denunciar los abusos de la conquista es hablar de cómo se crea un régimen de explotación que afecta tanto a una persona maya de México como al obrero de Vallecas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mikel Herrán (PutoMikel)</span>
                                        <span>—</span> Doctor en arqueología y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo convive en su labor de divulgaci&oacute;n con las din&aacute;micas, para bien y para mal, que se dan en las redes sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales no nacieron para divulgar, fue con la excusa de poder ver qu&eacute; hac&iacute;a tu primo, pero realmente fue para vender productos. Por eso el perfil de influencer <em>lifestyle</em> es lo m&aacute;s natural, y en este sentido, ofrecer contenido de forma medida, rigurosa, intentando rehuir del<em> clickbait, </em>es algo que no casa bien. Tambi&eacute;n est&aacute; que hablas en un mercado de la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n, en el que tienes que estar todo el rato agitando las llaves para mantenerla. No es f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso adem&aacute;s que hablo desde una perspectiva muy clara y posicionada de la historia de gente que no se ha sentido tan representada, me ha llovido mucho <em>hate.</em> Si a la gente le molesta que hable de arqueolog&iacute;a queer y que rebata mitos como la Reconquista, es porque sigue habiendo mucho trabajo que hacer. Y lo sigues haciendo, es tambi&eacute;n como una dosis de energ&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><span id="video"></span>Entrevista completa</h2><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;deo: </strong><a href="https://www.eldiario.es/autores/adrian-torrano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Adri&aacute;n Torrano</strong></a>
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k1UDU5YZ3JtoijGx4lI" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mikel-herran-putomikel-deberiamos-hablar-condiciones-malinches-no-romantizarlas-vender-entradas_1_13286810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 20:18:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mikel Herrán, 'Putomikel': "Deberíamos hablar de las condiciones de 'las malinches' y no romantizarlas para vender entradas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia de España,Historia,Edad Media,Vox,Isabel Díaz Ayuso,Ensayos,Nacho Cano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7376e688-34ea-44df-ac9d-b87baebe81b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa francesa Claire Marin reflexiona en su ensayo ‘Los comienzos’ sobre los nuevos inicios y la esperanza que se acostumbra a depositar en esos momentos vitales</p><p class="subtitle">El último rincón de pensar - Cristian Olivé, de defender las pantallas en el aula a alertar contra la IA: “Deja el aprendizaje en una situación letal”</p></div><p class="article-text">
        Un cuaderno en blanco, con las hojas a rayas; un sencillo l&aacute;piz amarillo, cl&aacute;sico, con la punta afilada. As&iacute; de sobria es la cubierta del ensayo <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/los-comienzos/9788433948700/A_634" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los comienzos</em></a><em> </em>(2023; Anagrama, 2026, trad. &Aacute;lex Gibert), un libro en el que la doctora en Filosof&iacute;a Claire Marin (Par&iacute;s, 1974) explora un tema tan atemporal, universal, heterog&eacute;neo y relativo como el inicio, o, mejor dicho, el acto de iniciar. De la misma autora, la editorial ya public&oacute; <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/estar-en-su-lugar/9788433927231/A_612" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Estar en su lugar</em></a><em> </em>(2022), otro sugerente an&aacute;lisis en clave human&iacute;stica sobre un asunto que nos ata&ntilde;e a todos como son los espacios que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s preciso emplear los verbos (<em>iniciar, comenzar, empezar, inaugurar, emprender, abrir, germinar</em>) porque lo que se propone Claire Marin no es tanto consignar c&eacute;lebres inicios de nada &mdash;un poco a la manera de lo que hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camila Ca&ntilde;eque con los finales en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La &uacute;ltima frase</em></a> (La U&ntilde;a Rota, 2024)&mdash; como reflexionar sobre el hecho de comenzar. &iquest;Comenzar el qu&eacute;? Pueden ser tantas cosas: una novela, una conversaci&oacute;n, un viaje, un trabajo, un h&aacute;bito. No importa si es peque&ntilde;o o grande; el concepto tiene cabida en estas p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacer: el primer comienzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque, puestos a pensar en comienzos transformadores, de los que cambian la vida sin vuelta atr&aacute;s, es probable que ninguno supere el nacimiento de un hijo. En realidad, suma varios comienzos en uno: el del beb&eacute; que llega al mundo; el de quienes se convierten, a partir de ese momento, en padres, hermanos, abuelos, t&iacute;os; el del cuerpo de la madre, en una nueva etapa del ciclo reproductivo; y, claro, los comienzos que se suceder&aacute;n al lado de la criatura, su primera palabra, sus primeros pasos, sus primeras miradas al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es esa mirada asombrada del ni&ntilde;o que mira por primera vez, sin haber interiorizado a&uacute;n los convencionalismos sociales, la que trata de recuperar la autora, que empieza el texto (hermosa forma de comenzar) dirigi&eacute;ndose a su hija, todav&iacute;a muy peque&ntilde;a; de ah&iacute; parte esta meditaci&oacute;n, este aprendizaje que cristaliza en forma de cap&iacute;tulos breves que bucean en diferentes particularidades del acto de iniciar, vali&eacute;ndose tanto de observaciones de la vida cotidiana como de citas literarias e ideas filos&oacute;ficas, en un tono erudito y ameno a la vez que, m&aacute;s que ofrecer conclusiones, alienta a cada lector a hacerse preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Preguntas, por ejemplo, sobre las maneras en las que algo puede comenzar: deliberada o improvisada, voluntaria o impuesta, repentina o esperada. A menudo los comienzos que marcan una existencia, bien porque se convierten en h&aacute;bitos, bien porque son explosivos como, valga la redundancia, una explosi&oacute;n que arrasa todo a su alrededor, irrumpen sin que uno sea del todo consciente de ellos, incluso sin que uno los quiera, los busque. Un despido, por ejemplo, que es un final que va seguido por unos inicios; o el libro que se tom&oacute; por azar y que al leerlo se revela inspirador; o conocer a alguien en un encuentro casual.
    </p><p class="article-text">
        Pero el mejor ejemplo es el del ni&ntilde;o: todos comenzamos a vivir sin ser conscientes de la proeza de la vida; crecemos, cambiamos, por dentro y por fuera, sin pararnos a meditar &mdash;al menos hasta que la memoria se conforma&mdash; sobre cada paso que damos, sobre cada cent&iacute;metro que se suma, cada letra que se memoriza, cada juego que se aprende o cada paisaje que se contempla por primera vez.
    </p><h2 class="article-text">El comienzo como esperanza</h2><p class="article-text">
        Es frecuente, aun as&iacute;, sobre todo en el comienzo de un a&ntilde;o nuevo o en septiembre, que se discurra mucho sobre la necesidad de nuevos comienzos, de aquello que cada uno se propone hacer o conseguir, que no obstante se parece sospechosamente a los deseos del vecino, del colega, del desconocido que lee sus comentarios tras la pantalla. Esto lleva a otra pregunta: &iquest;de d&oacute;nde surge el motor de un comienzo, esos empe&ntilde;os para emprender, para cambiar algo? &iquest;Puede un comienzo ser de veras <em>genuino</em>?
    </p><p class="article-text">
        Es normal, en cualquier caso, plantearse nuevos comienzos de forma consciente, por la esperanza que se deposita en ellos: la posibilidad de hacer real una vida imaginada, de convertirnos en la persona que nos gustar&iacute;a ser. Los comienzos, entonces, van ligados a la idea de esperanza, tan importante cuando uno no est&aacute; satisfecho con su empleo, con su vivienda o con su situaci&oacute;n personal. Tambi&eacute;n van unidos a la emoci&oacute;n: comenzar la afici&oacute;n tantas veces postergada o aceptar una invitaci&oacute;n con la que no se contaba pueden encender la llama de las rutinas mon&oacute;tonas. En tales casos, la novedad se recibe como un placer, como algo de lo que se espera disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        La autora lo compara con la escritura: tambi&eacute;n se ha escrito mucho sobre los comienzos de libros, fuentes de inspiraci&oacute;n y consejos para empezar un manuscrito. Como sucede con la vida, lo que llegar&aacute; en la p&aacute;gina siguiente es impredecible; incluso el escritor m&aacute;s organizado y planificador no puede anticipar las palabras exactas con las que narrar&aacute; la escena que ha previsto en su escaleta. Escribir siempre implica incertidumbre; la idea que se tiene en mente nunca ser&aacute; id&eacute;ntica al resultado. Y esto no es malo <em>per se</em>: hay una parte de aventurarse, de jugar, de ensayar, de tomar riesgo en cada acci&oacute;n emprendida. No existe el fracaso si, al menos, se ha tenido la valent&iacute;a de atreverse a hacerlo. De cambiar.
    </p><p class="article-text">
        La palabra escrita tambi&eacute;n provoca tantos inicios como lectores suscita; y los lectores, al elegir qu&eacute; libro o art&iacute;culo van a leer, depositan una expectativa, que puede cumplirse, no cumplirse o, por qu&eacute; no, sorprender. Esos inicios son otra promesa de placer: la decisi&oacute;n de qu&eacute; leer y lo que la acompa&ntilde;a (el comentario de la contracubierta, la recomendaci&oacute;n de un librero, la experiencia previa con un escritor que nos gusta) puede llegar a ser tan placentera como la lectura misma. Cada novela, adem&aacute;s, es una inyecci&oacute;n de novedad, de posibilidades infinitas en una vida corriente: la oportunidad de zarpar en un barco del siglo XIX, de vivir el primer amor cuando ya se peinan canas, de conocer la barbarie de los campos de concentraci&oacute;n, de re&iacute;r por enredos y casualidades imposibles.
    </p><h2 class="article-text">Comienzos interiores y comienzos compartidos</h2><p class="article-text">
        Claire Marin define la vida como una suma de repeticiones o h&aacute;bitos en la que de vez en cuando se producen imprevistos en forma de nuevos comienzos. La importancia que les damos al echar la vista atr&aacute;s no tiene por qu&eacute; coincidir con la que se les dio (si es que se les dio) en su d&iacute;a; y en ocasiones el comienzo no se distingue por fuera, porque se trata de una decisi&oacute;n, de una especie de revelaci&oacute;n interior que tardar&aacute; en mostrarse, como la semilla que germina bajo tierra pero a&uacute;n tardar&aacute; en asomar sus brotes a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Hay comienzos dolorosos: una enfermedad (tambi&eacute;n la enfermedad de un ser querido), una p&eacute;rdida, determinados cambios incontrolables en el cuerpo, sufrir un accidente, ser v&iacute;ctimas de una tragedia colectiva, ser testigos de una declaraci&oacute;n de guerra. La autora sostiene que, ante el devenir del tiempo, m&aacute;s que <em>recuperarnos</em>, nos convertimos en alguien nuevo, tanto en un sentido casi literal, por la renovaci&oacute;n celular, como por el proceso de madurar o de cambiar de ideas. Y uno no tiene por qu&eacute; estar solo ante el comienzo: ante ciertos sucesos, se comparte el miedo, la incertidumbre, el dolor.
    </p><p class="article-text">
        La autora no se olvida del amor, del inicio del amor, unos instantes inconscientes a los que resulta imposible regresar m&aacute;s que con la memoria (y sus trampas). El amor, tanto el de la madre por su beb&eacute;, &uacute;nico, que el hijo no reencontrar&aacute; jam&aacute;s, como el amor rom&aacute;ntico, con la imposibilidad de especificar qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo se despert&oacute; una atracci&oacute;n, un sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Cita a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> para ahondar en el concepto de &ldquo;estar en la primera vez de las cosas&rdquo;: uno no puede revivir una inicio, pero s&iacute; puede vivirlo como repetici&oacute;n cuando es alguien pr&oacute;ximo quien lo experimenta. Para Ernaux, un amante joven. Para la autora, la hija. Para un maestro, cada inicio de curso, cada nueva clase. Formar parte de los comienzos de otros, incluso colaborar en ellos, es otra forma de renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A veces se comienza en el medio (<em>in medias res</em>, por su denominaci&oacute;n literaria): en el medio de la lecci&oacute;n, para el alumno que ha estudiado por su cuenta; de la vivienda que se adquiere medio amueblada; de la serie de la que ya se han emitido un par de cap&iacute;tulos cuando se empieza a verla. O, lo m&aacute;s extremo, todas las vidas que existieron antes de uno, en ese universo imposible de concebir; cada ser vivo no deja de ser parte del gran ciclo.
    </p><h2 class="article-text">La sorpresa en la era del algoritmo</h2><p class="article-text">
        Este estimulante ensayo invita en &uacute;ltima instancia a interrogarnos por el presente: &iquest;cabe lo inesperado en un mundo tan controlado (y no siempre por nosotros mismos)? &iquest;Existe la sorpresa en la era del algoritmo, la novedad en el sistema capitalista? Sea como sea, el registro de Claire Marin, como buena profesora, suscita m&aacute;s iniciativa que pesimismo o conformismo. Porque, al convertirse en madre, redescubre la importancia del juego en el camino del aprendizaje: para enfrentarse al miedo al fracaso, nada mejor que recordar los balbuceos ininteligibles o las m&uacute;ltiples ca&iacute;das de cuando nos inici&aacute;bamos en la vida.
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o se equivoca, tropieza, pero lo vuelve a intentar; a&uacute;n no tiene memoria del da&ntilde;o El adulto s&iacute;, pero est&aacute; en las manos de cada uno mantenerse en lo previsible u optar por el riesgo. A veces nos sentiremos impostores, pero con perseverancia (lo que en ingl&eacute;s se conoce como <em>fake it until you make it</em>: finge hasta hacerlo real), sin rendirse ante los contratiempos, se puede construir una identidad, s&iacute;, nueva: &ldquo;A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que cre&iacute;amos extintos&rdquo;. De nosotros depende. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/edad-renovarnos-dejarnos-llevar-ardores-creiamos-extintos_1_13273027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Filosofía,Humanismo,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alicia-valdes-ultraderecha-canalizando-malestar-hombres-jovenes-discursos-antifeministas_1_13261190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb7aa6a0-a08e-4d9a-a7e5-cb46aa1813fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora explora en su nuevo ensayo ('Auge: género, juventud y extrema derecha') la necesidad de hacer un diagnóstico feminista y de clase al malestar contemporáneo de los hombres jóvenes, en lugar de comprar el discurso simplista de la ultraderecha</p><p class="subtitle">Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, una idea ha comenzado a repetirse con insistencia en titulares, tertulias, estudios y ficciones audiovisuales: los hombres j&oacute;venes se est&aacute;n acercando a la extrema derecha y el feminismo tendr&iacute;a algo que ver con ese desplazamiento. La afirmaci&oacute;n, formulada muchas veces en t&eacute;rminos alarmistas, ha servido para instalar la idea de que la juventud masculina ha sido capturada por <a href="https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la manosfera</a>, el antifeminismo y los discursos reaccionarios.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Vald&eacute;s no niega que exista un malestar entre los hombres j&oacute;venes, pero lo que s&iacute; discute es el diagn&oacute;stico que se est&aacute; haciendo de ello. En <em>Auge. G&eacute;nero, juventud y extrema derecha </em>(Debate, 2026), la autora propone desplazar la pregunta: en lugar de asumir que el malestar masculino procede de los avances feministas, habr&iacute;a que mirar hacia un sistema econ&oacute;mico en crisis que ha roto muchas de las promesas sobre las que se construy&oacute; la masculinidad tradicional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la ret&oacute;rica y el marco narrativo que se est&aacute; instalando es muy alarmista&rdquo;, explica Vald&eacute;s, que ha trabajado con j&oacute;venes en espacios de atenci&oacute;n e intervenci&oacute;n social. Esa experiencia, cuenta, fue una de las razones que la empuj&oacute; a escribir el ensayo<strong>. </strong>&ldquo;Quienes trabajamos en educaci&oacute;n con j&oacute;venes, o quienes trabajamos en el tercer sector con j&oacute;venes, creo que vemos una heterogeneidad mucho mayor que la que queda reflejada en los discursos p&uacute;blicos actuales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El malestar no viene del feminismo</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos de partida del ensayo es el se&ntilde;alamiento de dos supuestos culpables del auge reaccionario: los hombres j&oacute;venes y las feministas. Vald&eacute;s sit&uacute;a un momento clave en enero de 2024, cuando empezaron a circular con fuerza estudios y an&aacute;lisis sobre una nueva brecha ideol&oacute;gica de g&eacute;nero. Desde entonces, una parte del debate p&uacute;blico ha tendido a presentar a los hombres j&oacute;venes como sujetos especialmente proclives al antifeminismo.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, el problema no est&aacute; en observar ese fen&oacute;meno, sino el lugar desde el que se est&aacute; explicando.<strong> </strong>&ldquo;Es verdad que existe un malestar entre los j&oacute;venes. Pero, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; canalizando ese malestar?<strong> </strong>La extrema derecha est&aacute; sabiendo dar una especie de justificaci&oacute;n a ese malestar al culpar a las feministas, y es el marco que no debemos comprar desde las izquierdas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vald&eacute;s insiste en que aceptar ese marco supone una trampa pol&iacute;tica. Si se asume que el malestar masculino nace de los avances feministas, entonces cualquier intento de atender ese malestar parece una concesi&oacute;n al antifeminismo. Su propuesta es otra: reconocer que existe, pero disputarle la explicaci&oacute;n a la extrema derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La extrema derecha está sabiendo dar una especie de justificación a ese malestar al culpar a las feministas, y es el marco que no debemos comprar desde las izquierdas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ese malestar masculino proviene de un sistema econ&oacute;mico que est&aacute; en crisis y que, efectivamente, est&aacute; haciendo que todas las que est&aacute;bamos mal, estemos peor, y que muchas personas que antes no estaban mal, empiecen a estarlo&rdquo;. Esa es, probablemente, una de las ideas centrales del ensayo: el feminismo no es la causa del malestar masculino, pero s&iacute; puede ser una herramienta para interpretarlo de otro modo.
    </p><h2 class="article-text">El papel de los medios en la alarma generacional</h2><p class="article-text">
        Otro de los puntos fundamentales que pone Vald&eacute;s sobre la mesa es c&oacute;mo la conversaci&oacute;n sobre juventud y extrema derecha no se ha construido en el vac&iacute;o, sino que ha sido alimentada por estudios, titulares, programas de televisi&oacute;n, columnas de opini&oacute;n y productos culturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, el papel del periodismo no solo est&aacute; siendo informar sobre el auge de la extrema derecha, sino que tambi&eacute;n est&aacute; participando en las condiciones que hacen posible su espectacularizaci&oacute;n. &ldquo;Los medios de comunicaci&oacute;n se est&aacute;n eximiendo de la responsabilidad que tienen con respecto a los fen&oacute;menos pol&iacute;ticos que ocurren&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma una crisis m&aacute;s amplia de la profesi&oacute;n. &ldquo;Nos encontramos ante una hiperespectacularizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica&rdquo;, apunta. &ldquo;Y la estamos viendo a trav&eacute;s de los titulares <em>clickbaiteros</em>, porque esta crisis del periodismo tiene tambi&eacute;n una crisis econ&oacute;mica detr&aacute;s. Si los medios de comunicaci&oacute;n se mantienen, en muchas ocasiones, en base a los anuncios y los clics que reciben en su web, saben que van a recibir m&aacute;s dinero si el titular es alarmista, sensacionalista o si deja espacio al error y entonces la gente acaba clicando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de la cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, &iquest;por qu&eacute; interesa tanto saber qui&eacute;n se encuentra detr&aacute;s de este fen&oacute;meno? &ldquo;Creo que, por un lado, hay una especie de sadismo de poder machacar al otro y, por otro lado, tambi&eacute;n hay un efecto narcisista de decir &lsquo;yo no he sido&rsquo; y as&iacute; sentirnos mejor los unos con los otros&rdquo;, explica Vald&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos considerado que el auge de la extrema derecha viene por parte de los jóvenes, en lugar de plantear que viene por parte de los adultos que forman parte de ello, o por parte de los medios de comunicación que le han dado voz, o por personas adultas que tienen posibilidad de voto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este se&ntilde;alamiento, adem&aacute;s, parecemos desviar la atenci&oacute;n de otro lugar. &ldquo;Hemos considerado que el auge de la extrema derecha viene por parte de los j&oacute;venes, en lugar de plantear que el auge de la extrema derecha viene por parte de los adultos que forman parte de esa extrema derecha, o por parte de los medios de comunicaci&oacute;n que han dado voz a la extrema derecha, o por personas adultas que tienen posibilidad de voto<strong> </strong>y que llevan votando a Vox desde 2018, cuando irrumpe en el Parlamento andaluz&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; hablamos cuando hablamos de juventud?</h2><p class="article-text">
        Otro de los elementos que atraviesa <em>Auge</em> es la propia categor&iacute;a de juventud. &iquest;Tiene sentido hablar de &ldquo;los j&oacute;venes&rdquo; como si constituyeran un bloque homog&eacute;neo? &iquest;Qu&eacute; queda fuera cuando se agrupan experiencias tan distintas bajo un mismo marcador de edad?
    </p><p class="article-text">
        Vald&eacute;s no busca dar una &uacute;nica respuesta, pero sospecha que muchas veces, cuando se habla de juventud, en realidad se est&aacute; hablando de precariedad. &ldquo;A m&iacute; me parece interesante plantear la cuesti&oacute;n de a qu&eacute; estamos llamando j&oacute;venes&rdquo;, asegura. &ldquo;Mi experiencia laboral ha sido sobre todo como investigadora, y una cosa que me llama la atenci&oacute;n es que con 30 a&ntilde;os todav&iacute;a me consideraban una investigadora joven, igual que ahora con casi 34 sigo siendo una escritora joven&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa extensi&oacute;n permanente de la juventud no le parece casual.<strong> </strong>&ldquo;En muchos casos, cuando estamos hablando de juventud, estamos hablando de precariedad&rdquo;, sostiene. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La esperanza de vida se alarga, pero no se alarga el tiempo que vamos a estar en buenas condiciones econ&oacute;micas. Lo que se alarga es un periodo de pobreza que se entiende como normal dentro de esta especie de orden cronol&oacute;gico capitalista que gobierna la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, el propio concepto de precariedad tambi&eacute;n corre el riesgo de suavizar realidades m&aacute;s duras. &ldquo;Creo que, durante mucho tiempo, hablar de precariedad fue muy interesante, porque nos permit&iacute;a hacer an&aacute;lisis m&aacute;s espec&iacute;ficos sobre determinados sectores poblacionales a nivel socioecon&oacute;mico, pero creo que llega un momento en el que el concepto de precariedad est&aacute; empezando a comerse la idea de sectores m&aacute;s empobrecidos. Hay gente que no es precaria, sino que es pobre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La ca&iacute;da de la categor&iacute;a Hombre</h2><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo pol&iacute;tico de <em>Auge</em> aparece cuando Vald&eacute;s analiza la crisis de ciertos arquetipos masculinos, especialmente aquel que ella denomina PPP (Protector, Proveedor y Procreador), como una analog&iacute;a al perro potencialmente peligroso. Durante d&eacute;cadas, el capitalismo sostuvo esta figura concreta de hombre, como un modelo inseparable de la divisi&oacute;n sexual del trabajo y de la pareja heterosexual cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde los feminismos y la teor&iacute;a queer nos empezamos a cargar todo lo que entra dentro de la categor&iacute;a Mujer, y hemos empezado generar nuevas maneras de ser desde un punto de vista de la emancipaci&oacute;n y de la liberaci&oacute;n. Pero todav&iacute;a no se ha hecho el mismo trabajo con la categor&iacute;a Hombre&rdquo;, explica. El resultado es que muchos j&oacute;venes se encuentran con un modelo tradicional que ya no funciona, pero sin alternativas suficientemente deseables o disponibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese derrumbe, adem&aacute;s, no afecta a todos por igual. Vald&eacute;s subraya la importancia de la dimensi&oacute;n de clase: &ldquo;Hay muchos hombres de clase obrera que ya no encajan en ese PPP&rdquo;. Y si el capitalismo ya no garantiza a muchos hombres el lugar que les hab&iacute;a prometido, la extrema derecha les ofrece una explicaci&oacute;n desde el antifeminismo, y algunos gur&uacute;s digitales les venden una salida individualista.<strong> </strong>&ldquo;Ahora ser Hombre no es esa idea del hombre obrero, sino que es <a href="https://www.eldiario.es/era/llados-canovas-trampa-gurus-libertad-financiera_1_11255546.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la idea del hombre emprendedor</a>. Ah&iacute; entran los <em>manfluencers</em>, es decir, el ser due&ntilde;o de ti mismo, ser jefe de ti mismo, los <em>burpees</em>, los <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres de alto valor,</a> la <em>red pill,</em> etc.&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora ser Hombre no es esa idea del hombre obrero, sino que es la idea del hombre emprendedor. Ahí entran los &#039;manfluencers&#039;: el ser dueño de ti mismo, ser jefe de ti mismo, los burpees, los hombres de alto valor, la red pill, etc.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a ese escenario, Vald&eacute;s propone algo que puede resultar inc&oacute;modo: entrar en la conversaci&oacute;n sobre la masculinidad. No para recentrar a los hombres ni para desplazar las luchas feministas, sino para impedir que la extrema derecha sea la &uacute;nica que ofrezca respuestas. &ldquo;Hay que empezar a hacer un buen diagn&oacute;stico feminista y de clase a lo que est&aacute; sucediendo, y ah&iacute; tenemos que ser capaces de ofrecer caminos e itinerarios alternativos sobre qu&eacute; es &lsquo;ser hombre&rsquo;, pero tambi&eacute;n sobre qu&eacute; es ser hombre heterosexual y qu&eacute; es ser un hombre al que le gusta f&uacute;tbol, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El reto, para ella, consiste en no dejar que el reconocimiento del malestar masculino sea capturado por la derecha<strong>. </strong>&ldquo;Hemos ca&iacute;do tanto en la ret&oacute;rica de la extrema derecha de que el agravio al hombre es culpa de la mujer feminista, que ya no somos capaces de reconocer el agravio masculino. Y no, lo que le est&aacute; pasando al hombre en t&eacute;rminos de negatividad es culpa del capitalismo, no del feminismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n debe hacer pedagog&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        La pregunta final es inevitable: si es necesario construir modelos alternativos para los hombres j&oacute;venes, &iquest;sobre qui&eacute;n recae esta tarea? Vald&eacute;s reconoce el cansancio de muchas feministas ante la exigencia permanente de pedagog&iacute;a. &ldquo;Yo entiendo que hay un cansancio y un hast&iacute;o por parte de quienes llevamos muchos a&ntilde;os poniendo el cuerpo en la elaboraci&oacute;n y en la difusi&oacute;n de una narrativa feminista. Sufrimos acoso, sufrimos violencias y llega un momento en el que, obviamente, tienes que poner una serie de l&iacute;mites o limitar los espacios en los que participas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No todas las feministas tienen por qu&eacute; asumir esa tarea. &ldquo;Entiendo que haya compa&ntilde;eras que no lo quieran hacer, pero para m&iacute; lo relevante es darnos cuenta de que esto se tiene que hacer&rdquo;, asegura. &ldquo;Los chavales j&oacute;venes necesitan el feminismo y nosotros tenemos que conseguir hacer un feminismo que llegue a ellos&rdquo;, afirma. Para Vald&eacute;s, renunciar a disputar esa conversaci&oacute;n ser&iacute;a asumir que un adolescente ya est&aacute; perdido antes de tiempo. Y eso, dice, entra en contradicci&oacute;n con la propia idea de activismo. &ldquo;No podemos pensar que es imposible cambiar a un chaval de 15 a&ntilde;os. El activismo tiene que partir de la idea de que las cosas pueden cambiar&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alicia-valdes-ultraderecha-canalizando-malestar-hombres-jovenes-discursos-antifeministas_1_13261190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 20:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alicia Valdés: “La ultraderecha está canalizando el malestar de los hombres jóvenes hacia los discursos antifeministas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Jóvenes,Ensayos,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d4d9ecf-69a4-46f4-97b8-e15df0fa8ee8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora asturiana llena la librería de La Puerta de Tannhäuser, tanto de Cáceres como de Plasencia, con el ensayo ‘El pensamiento erótico’, que invita a replantearse el deseo y reivindica la dulzura como inteligencia política
</p><p class="subtitle">Sara Torres, escritora: “Yo no quiero ni seguidoras ni fans, quiero lectoras y amigas”</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Puerta de Tannh&auml;user, tanto en C&aacute;ceres como en Plasencia, encontr&oacute; esta semana una nueva resonancia en la palabra de Sara Torres. La autora (Gij&oacute;n, 1991) present&oacute; su &uacute;ltimo ensayo,<em> El pensamiento er&oacute;tico</em>, en un encuentro que casi desbord&oacute; el aforo y que se convirti&oacute; no solo en una presentaci&oacute;n literaria, sino en una conversaci&oacute;n abierta sobre el deseo, la norma y las posibilidades de vida.
    </p><p class="article-text">
        El acto reuni&oacute; a lectoras (sobre todo) y lectores que buscaban dialogar con una obra que cuestiona los l&iacute;mites impuestos y propone pensar el erotismo como una forma de conocimiento y de existencia. La intervenci&oacute;n de Torres transform&oacute; la cita en un espacio de reflexi&oacute;n colectiva donde se abordaron las tensiones entre deseo y mandato social, as&iacute; como las formas de imaginar &ldquo;vidas m&aacute;s habitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torres, una de las voces m&aacute;s influyentes de la literatura contempor&aacute;nea en espa&ntilde;ol, llega a este libro tras el impacto de &lsquo;Lo que hay&rsquo; (2022) y la consolidaci&oacute;n de &lsquo;La seducci&oacute;n&rsquo; (2024), dando ahora un giro hacia la teor&iacute;a cr&iacute;tica sin abandonar su anclaje en lo vivencial. &ldquo;La teor&iacute;a me interesa cuando responde a preguntas sobre c&oacute;mo vivir&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;No como una raz&oacute;n abstracta o iluminadora, sino como un saber inmediato: c&oacute;mo vivir siendo un cuerpo, c&oacute;mo vivir con otras, c&oacute;mo entender la violencia o por qu&eacute; ocurre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pensar el deseo como fuga</h2><p class="article-text">
        Durante el encuentro, Torres insisti&oacute; en que <em>El pensamiento er&oacute;tico</em> no es una ideolog&iacute;a, sino una pr&aacute;ctica: &ldquo;una forma de pensar y de hacer en fuga&rdquo;. En di&aacute;logo con la tradici&oacute;n de Monique Wittig, cuestion&oacute; lo que denomina la &ldquo;fantas&iacute;a hetero-real&rdquo;, un sistema que impone una estructura binaria y complementaria que organiza tanto los cuerpos como el deseo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacen falta muchas amantes trabajando a la vez para desheterosexualizar el mundo&rdquo;, afirm&oacute;, en una de las ideas centrales de su intervenci&oacute;n. La figura de la amante, explic&oacute;, no remite &uacute;nicamente a lo rom&aacute;ntico o sexual, sino a una posici&oacute;n &eacute;tica: la de un cuerpo que se relaciona desde el cuidado, la reciprocidad y el deseo de dar, frente a una l&oacute;gica de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, reivindic&oacute; la &ldquo;dulzura&rdquo; como una forma de inteligencia pol&iacute;tica: &ldquo;una inteligencia de acogida&rdquo; capaz de oponerse a lo que denomin&oacute; &ldquo;cuerpo fascista&rdquo;, entendido como aquel que ha sido desensibilizado para responder &uacute;nicamente a la productividad y al poder.
    </p><h2 class="article-text">La construcci&oacute;n del deseo</h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos clave del encuentro lleg&oacute; al abordar c&oacute;mo se construye el deseo, especialmente en relaci&oacute;n con otras mujeres. Torres cuestion&oacute; la idea de la orientaci&oacute;n como algo fijo: &ldquo;Es como un carn&eacute; que te dan al nacer&rdquo;, ironiz&oacute;, se&ntilde;alando c&oacute;mo muchas mujeres han sido socializadas dentro de una heterosexualidad asumida m&aacute;s que elegida.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, desarroll&oacute; una de sus tesis clave: el deseo no es solo una pulsi&oacute;n interna, sino que depende de los imaginarios disponibles. &ldquo;El deseo se genera en contacto con repertorios de lo posible&rdquo;, explic&oacute;. Por eso, la falta de representaci&oacute;n de las relaciones entre mujeres ha operado siempre como una forma de limitaci&oacute;n: &ldquo;Se ha pensado muchas veces como una nada, como si entre dos cuerpos de mujeres no pudiera ocurrir nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa &ldquo;nada&rdquo;, su escritura propone mostrar la abundancia: &ldquo;Tenemos una potencia de amor enorme. Si solo nos dejan amar a una opci&oacute;n, volcamos toda esa fuerza ah&iacute;, aunque sea a calzador al principio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, relat&oacute; c&oacute;mo muchas lectoras le trasladan una experiencia com&uacute;n: descubrir, a trav&eacute;s de sus textos, posibilidades de deseo que no hab&iacute;an contemplado. &ldquo;Personas que pensaban que no hab&iacute;a nada, de repente encuentran algo, y eso abre una emoci&oacute;n muy fuerte&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Escritura y experiencia</h2><p class="article-text">
        Torres inisiti&oacute; en que su escritura no parte de la abstracci&oacute;n, sino de la experiencia: &ldquo;Nunca he escrito sobre algo que no haya llegado antes a la vida&rdquo;. En su caso, esa relaci&oacute;n con el deseo nace de una biograf&iacute;a marcada por un contexto conservador y religioso, donde esa pregunta &mdash;c&oacute;mo desear y c&oacute;mo vivir&mdash; se formulaba en silencio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una pregunta de supervivencia&rdquo;, afirm&oacute;. &ldquo;Porque incluso cuando vives en la diferencia, arrastras la norma que te ense&ntilde;aron. La reciclas constantemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n entre norma y disidencia, entre experiencia y lenguaje, atraviesa toda su obra, desde sus primeros poemarios hasta sus novelas y ensayos. Su objetivo, explic&oacute;, ha sido siempre el mismo: &ldquo;crear lenguaje donde hab&iacute;a silencio&rdquo;, especialmente en torno a experiencias que han quedado fuera del relato dominante.
    </p><h2 class="article-text">Contra el sentido com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n cuestion&oacute; el papel del &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; como mecanismo de control: &ldquo;El sentido com&uacute;n no es neutro, se construye para que la sociedad se repita a s&iacute; misma y nada cambie demasiado&rdquo;. Por eso, considera que cualquier reflexi&oacute;n compleja sobre el deseo queda fuera de ese marco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y por esto: El ensayo es una herramienta para operar sobre lo que hay&rdquo;, defendi&oacute;, insistiendo en la necesidad de pensar desde la vida y no al margen de ella.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro concluy&oacute; con una idea que sintetiza su propuesta: el deseo no como carencia ni fracaso, sino como potencia. &ldquo;El deseo no fracasa, se intensifica&rdquo;, afirm&oacute;, dejando en el aire una invitaci&oacute;n a pensar lo er&oacute;tico no como un &aacute;mbito privado o marginal, sino como una herramienta pol&iacute;tica capaz de transformar la vida y las relaciones humanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/sara-torres-reivindica-extremadura-desheterosexualizar-deseo-frente-normas-impuestas_1_13251579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:21:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sara Torres reivindica en Extremadura “desheterosexualizar” el deseo frente a las normas impuestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Ensayos,Amor,Sexualidad,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a73eef-62c7-4d89-af29-c3f8c1dac384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la &quot;espiritualidad líquida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su primer libro, ‘Espiritualidad líquida. Misticismo pop en la era del yo’ (Debate), la periodista analiza el 'boom' contemporáneo del horóscopo, las pseudoterapias y el 'wellness' espiritual desde una mirada crítica, íntima y nada condescendiente</p><p class="subtitle">“¡Todo lo que te han contado es mentira!”: cómo ciertas corrientes del bienestar conectan con la conspiranoia</p></div><p class="article-text">
        Marta Sader llevaba a&ntilde;os viviendo en un pueblo del sur de Espa&ntilde;a, en plena naturaleza, cuando comenz&oacute; a llevar a su hijo al colegio. All&iacute;, de manera casi inevitable, comenz&oacute; a estrechar lazos con los padres de los otros ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ellos compart&iacute;a much&iacute;simas cosas, se sinti&oacute; como en casa, pero pronto se dio cuenta de que tambi&eacute;n ten&iacute;an enormes diferencias. &ldquo;Me dec&iacute;an cosas con total naturalidad que a m&iacute; me parec&iacute;an de otro planeta&rdquo;, recuerda. El momento decisivo lleg&oacute; durante una fiesta. Una pareja le explic&oacute; que, si su hija enfermaba, no la llevar&iacute;an al m&eacute;dico porque ellos cre&iacute;an en la Nueva Medicina Germ&aacute;nica, una pseudoterapia que sostiene que las enfermedades se originan en conflictos emocionales no resueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero, &iquest;qu&eacute; conflicto iba a tener su hija, si apenas acababa de cumplir tres a&ntilde;os?&rdquo;, afirma sorprendida. &ldquo;Ellos me dec&iacute;an que quiz&aacute; el conflicto no era suyo, sino de un antepasado que se podr&iacute;a haber reencarnado en ella. Me fui a casa pensando: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo puede ser posible?&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pregunta termin&oacute; convirti&eacute;ndose, tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/616732-libro-espiritualidad-liquida-9791387904142?srsltid=AfmBOor9Zf8M9oqjGvzPen3L0nxVuIcfoCJa-78ucE_XhdrXhNAxma-t" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Espiritualidad l&iacute;quida. Misticismo pop en la era del yo</em></a><em> </em>(Debate, 2026), un ensayo que explora el auge del esoterismo pop, las pseudoterapias y las nuevas formas de misticismo contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sader no escribe ni como creyente ni como conversa. Tampoco como cr&iacute;tica. Se define como una persona profundamente esc&eacute;ptica, formada en el pensamiento racional y muy preocupada por entender c&oacute;mo construimos nuestras creencias. Lo que le interesaba al escribir su libro no era ridiculizar a quienes creen, sino entender por qu&eacute; personas inteligentes, sensibles y cultas terminan confiando en discursos m&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; la gran pregunta era por qu&eacute; ellas creen y yo no&rdquo;, apunta. &ldquo;Porque mis amigas son personas incre&iacute;bles: listas, sensibles, amables. Yo no pod&iacute;a reducir aquello a que fueran ingenuas o tontas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una espiritualidad expr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Pronto surgi&oacute; el concepto que da t&iacute;tulo al libro. Para Sader, la espiritualidad l&iacute;quida es una versi&oacute;n contempor&aacute;nea, flexible y consumible de la b&uacute;squeda espiritual tradicional. &ldquo;La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicaci&oacute;n, introspecci&oacute;n y b&uacute;squeda de sentido&rdquo;, dice. &ldquo;La espiritualidad l&iacute;quida, en cambio, te promete soluciones r&aacute;pidas. Sanar tu linaje femenino en un cursillo de tres d&iacute;as o curarte de un complejo trauma con tu padre mediante una &lsquo;cirug&iacute;a astral&rsquo; realizada con la energ&iacute;a de los &aacute;ngeles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La espiritualidad pura exige una vida entera de dedicación, introspección y búsqueda de sentido. La espiritualidad líquida, en cambio, te promete soluciones rápidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora compara la espiritualidad l&iacute;quida con ciertos discursos de la autoayuda contempor&aacute;nea. &ldquo;Te da respuestas inmediatas a problemas complejos&rdquo;, resume. &ldquo;Y adem&aacute;s lo hace de una manera comod&iacute;sima&rdquo;. No exige compromiso profundo ni pertenencia estable. Se puede entrar y salir de ella f&aacute;cilmente, puedes mezclar astrolog&iacute;a, tarot, terapias energ&eacute;ticas, manifestaci&oacute;n, chamanismo o discursos pseudocient&iacute;ficos sin necesidad de construir un sistema coherente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo explicar su &eacute;xito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? En opini&oacute;n de Sader, no puede explicarse &uacute;nicamente desde la ignorancia, sino que en el centro del fen&oacute;meno detecta necesidades emocionales reales y humanas. &ldquo;Todos las tenemos&rdquo;, afirma. &ldquo;Necesitamos que nos vean, sentir que pertenecemos a algo, que nuestra vida tiene sentido. Tambi&eacute;n cierta necesidad de trascendencia. Pero en el mundo capitalista en el que vivimos no hay espacio para eso. Cuando &eacute;ramos cazadores-recolectores y nos sent&aacute;bamos alrededor del fuego, se contaban historias compartidas que daban forma al grupo, a su pasado y a su futuro. Todo eso ya no existe y algo ten&iacute;a que ocupar ese lugar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El capitalismo tambi&eacute;n vende consuelo</h2><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que el capitalismo, siempre atento a hacer negocio, ha aprendido a convertir incluso esa b&uacute;squeda espiritual en un producto de consumo. &ldquo;El capitalismo ha absorbido esas necesidades y las vende en forma de espiritualidad l&iacute;quida&rdquo;, sostiene. &ldquo;Eso no significa que todas las personas que trabajan en este mundo sean estafadoras. Mucha gente cree sinceramente en lo que hace y quiere ayudar a los dem&aacute;s, pero tambi&eacute;n necesitan ganar dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n se&ntilde;ala que hay muchos que simplemente explotan un mercado muy rentable. &ldquo;Una aplicaci&oacute;n de astrolog&iacute;a probablemente est&aacute; desarrollada por gente que ni siquiera cree en la astrolog&iacute;a&rdquo;, apunta. &ldquo;Lo mismo pasa con parte de la industria del <em>wellness</em>. Probablemente Gwyneth Paltrow no ha probado ni se cree todo lo que vende su marca. En ese caso, es simplemente un negocio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad. El problema es que cuando fracasas, la culpa también recae únicamente sobre ti</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la vez, la autora se&ntilde;ala en su ensayo c&oacute;mo estos discursos encajan con la l&oacute;gica neoliberal contempor&aacute;nea, en el sentido de que muchas de estas corrientes trasladan toda la responsabilidad al individuo. Si uno fracasa, enferma o no alcanza sus objetivos, el problema est&aacute; en c&oacute;mo vibra, en que no ha manifestado suficiente o en la energ&iacute;a que proyecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero no todo depende de uno mismo&rdquo;, subraya la autora. &ldquo;Llegas o no llegas a fin de mes por muchos motivos, desde luego no porque no hayas manifestado suficiente. Influye el lugar donde has nacido, las oportunidades que has tenido o el contexto hist&oacute;rico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero estos relatos siguen resultando seductores porque ofrecen una ilusi&oacute;n de control que, en realidad, no es real. &ldquo;Nos encanta sentir que podemos controlarlo todo. Si me dices que solo necesito meditar, visualizar y hacer determinados ejercicios para que mi vida funcione, eso me da tranquilidad&rdquo;, explica. &ldquo;El problema es que cuando fracasas, la culpa tambi&eacute;n recae &uacute;nicamente sobre ti&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hor&oacute;scopo como identidad</h2><p class="article-text">
        El libro dedica un amplio espacio a uno de los fen&oacute;menos relacionados con el esoterismo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha gozado de m&aacute;s fama: el&nbsp;hor&oacute;scopo. Para la autora, internet y las redes sociales han sido decisivos para su enorme expansi&oacute;n. &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca de explicaciones r&aacute;pidas y simplificadas&rdquo;, explica. &ldquo;Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una p&iacute;ldora f&aacute;cil de consumir en un minuto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la astrolog&iacute;a encaja perfectamente en ese ecosistema porque ofrece una identidad instant&aacute;nea. &ldquo;Dices &lsquo;soy Acuario&rsquo; y autom&aacute;ticamente ya hay una narrativa construida sobre qui&eacute;n eres&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El hor&oacute;scopo proporciona una explicaci&oacute;n r&aacute;pida de tu personalidad y adem&aacute;s te integra dentro de un grupo, tu signo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que durante la epidemia de Covid-19 todos estuvi&eacute;ramos buscando un sentido a nuestras vidas, influy&oacute; mucho en su expansi&oacute;n: &ldquo;La pandemia fue la tormenta perfecta para el <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-normalizado-creer-horoscopo_1_10287956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge del hor&oacute;scopo</a>&rdquo;, asegura. &ldquo;La gente ten&iacute;a tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pandemia fue la tormenta perfecta para el auge del horóscopo. La gente tenía tiempo, ansiedad y mucha incertidumbre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La espiritualidad como refugio</h2><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones centrales del ensayo es la relaci&oacute;n entre espiritualidad y g&eacute;nero. Sader cree que muchas de estas corrientes de pensamiento m&aacute;gico interpelan especialmente a las mujeres porque hist&oacute;ricamente estas han asumido los cuidados (tanto propios como ajenos) y porque la medicina tradicional, que siempre ha sido profundamente machista, ha ignorado durante d&eacute;cadas determinados malestares femeninos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n pienso que al estar m&aacute;s educadas en lo emocional, las mujeres necesitamos una serie de cosas para sentirnos bien, como por ejemplo estar en paz con nosotras mismas o con nuestra familia. Algo que proporcionan muchas de estas pr&aacute;cticas. Por lo tanto, el hecho de que las mujeres nos sintamos m&aacute;s atra&iacute;das que los hombres hacia estos temas no se trata de algo biol&oacute;gico, sino cultural&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El peligro aparece cuando alguien se aprovecha</h2><p class="article-text">
        El libro es especialmente cr&iacute;tico con las pseudoterapias que prometen milagros ante enfermedades muy graves. Una idea que circula entre los seguidores de estas ideas es que &ldquo;con la medicina tambi&eacute;n te mueres&rdquo;. Obviamente, esa afirmaci&oacute;n pierde fuerza cuando se la confronta con las estad&iacute;sticas. &ldquo;La gente que recurre a las terapias alternativas tiene m&aacute;s posibilidades de morir, un 470% m&aacute;s en algunas patolog&iacute;as&rdquo;, afirma la autora en el libro. &ldquo;Pero la realidad es un relato. Yo creo que la ciencia sirve para algo bas&aacute;ndome en datos como ese pero, aunque los datos est&aacute;n ah&iacute;, no todo el mundo los ve igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sader reconoce que ese es uno de los aprendizajes m&aacute;s grandes de <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em>: &ldquo;Ante el mismo hecho, dos personas pueden sacar conclusiones completamente diferentes&rdquo;. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la autora, &ldquo;hay muchas variables que favorecen el uso de las pseudoterapias. La fundamental es que el sistema m&eacute;dico les est&aacute; fallando. No es lo mismo que un m&eacute;dico te despache en cinco minutos y te d&eacute; una receta, que sentarte durante una hora con alguien, que le cuentes tu vida desde que naciste y que sientas que ha entendido realmente lo que te pasa. A veces, lo que le ocurre a la gente no es solo, por ejemplo, que le duela una pierna, sino que ese dolor se relaciona con su trabajo, la relaci&oacute;n con su madre o un secreto que lleva guardando desde hace 25 a&ntilde;os. Los seres humanos somos mucho m&aacute;s complejos de lo que la medicina, tal y como est&aacute; planteada actualmente, nos quiere hacer creer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos los argumentos en contra de las pseudoterapias y el pensamiento m&aacute;gico, Sader evita la superioridad moral. De hecho, su mirada es tremendamente comprensiva. &ldquo;Yo soy cr&iacute;tica con aquello que hace da&ntilde;o&rdquo;, explica. &ldquo;Con el gur&uacute; que manipula, con quien promete curaciones falsas o con quien se aprovecha de personas vulnerables&rdquo;. Sin embargo, insiste en que comprender no significa necesariamente compartir. &ldquo;Entiendo por qu&eacute; creen, aunque yo no crea&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una época de explicaciones rápidas y simplificadas. Instagram o TikTok convierten cualquier cosa compleja en una píldora fácil de consumir en un minuto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La periodista reconoce que convivir con personas que ven el mundo de una manera radicalmente distinta a la suya ha terminado siendo una experiencia enriquecedora. &ldquo;Quiz&aacute; hace veinte a&ntilde;os habr&iacute;a pensado: &lsquo;Qu&eacute; tontas&rsquo;. Ahora me parece much&iacute;simo m&aacute;s interesante intentar comprenderlas&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el libro est&aacute; dedicado precisamente a esas amigas a las que llama &ldquo;las m&iacute;sticas&rdquo;. &ldquo;Las quiero como si fueran de mi familia&rdquo;, dice. &ldquo;Y eso me parece una de las grandes lecciones del libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Preguntarse qui&eacute;n gana</h2><p class="article-text">
        Al final, m&aacute;s que ofrecer respuestas cerradas, <em>Espiritualidad l&iacute;quida</em> busca abrir preguntas. Especialmente una: qui&eacute;n gana con determinadas creencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n importante es preguntarse qui&eacute;n lo dice y por qu&eacute; lo dice&rdquo;, concluye Sader. &ldquo;No estoy diciendo que la gente no crea. Cada uno puede creer en lo que quiera. Pero s&iacute; conviene preguntarse qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s y qu&eacute; efectos tiene todo esto a nivel colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un presente marcado por la ansiedad, la precariedad y la incertidumbre constante, este libro nos invita a reflexionar sobre nuestra profunda necesidad de encontrar sentido. Quiz&aacute; lo m&aacute;s inquietante de todo sea descubrir que el mundo se ha vuelto tan hostil que volver a creer se ha convertido en el mayor de los deseos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sanar-trauma-cursillo-tres-dias-marta-sader-analiza-auge-espiritualidad-liquida_1_13254649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sanar un trauma con un cursillo de tres días? Marta Sader analiza el auge de la "espiritualidad líquida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Pseudoterapias,Bienestar,Sociedad,Libros,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La biografía que al fin sitúa a Miguel Hernández en el curso de la Historia refleja su dignidad hasta la muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-situa-miguel-hernandez-curso-historia-refleja-dignidad-muerte_1_13244135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/820f1d9d-8ce3-48c0-9a71-7b27d05fa852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x856y329.jpg" width="1200" height="675" alt="La biografía que al fin sitúa a Miguel Hernández en el curso de la Historia refleja su dignidad hasta la muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mario Amorós publica en Akal la primera biográfía del poeta de Orihuela escrita por un historiador, de manera que refleja cómo la historia política y social atraviesa, determina y constituye a un sujeto que habita las contradicciones de su tiempo</p><p class="subtitle">Ian Gibson: “La actitud de la familia no ha ayudado nada a que se encuentren los huesos de Lorca”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es la primera biograf&iacute;a de Miguel Hern&aacute;ndez escrita por un historiador&rdquo;, afirma Mario Amor&oacute;s, en una clara declaraci&oacute;n de intenciones, en el pr&oacute;logo de <em>Un poeta en la Historia</em>, la biograf&iacute;a que sobre el poeta de Orihuela acaba de publicar en Akal.
    </p><p class="article-text">
        La mirada &ndash;y el m&eacute;todo&ndash; del historiador aporta rigor a la reconstrucci&oacute;n de la vida de Miguel Hern&aacute;ndez, siempre apoyada en las fuentes que consulta y contrasta, y respaldada en el vaciado de nuevos archivos que aportan informaci&oacute;n in&eacute;dita, y que contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la vida del poeta, a confirmar hip&oacute;tesis o desterrar mitos.
    </p><p class="article-text">
        Si un suceso aparece en el texto es porque ha sido previamente contrastado; y si no aparece es porque no hay prueba documental que permita verificarlo, por veros&iacute;mil que sea, o por asumido que est&eacute; entre bi&oacute;grafos y lectores. No se llenan los huecos con imaginaci&oacute;n ni conjeturas. En <em>Un poeta en la Historia </em>la literatura la pone &uacute;nicamente Miguel Hern&aacute;ndez, o se encuentra en el pulso narrativo de un texto que fluye para acompa&ntilde;ar a un lector que se deja atrapar por su prosa amena y clara.
    </p><p class="article-text">
        La mayor aportaci&oacute;n de Mario Amor&oacute;s al conocimiento de la vida de Miguel Hern&aacute;ndez deriva de la consulta del Fondo Documental Germ&aacute;n Vergara Donoso del Archivo Nacional de Chile. La &ldquo;conexi&oacute;n chilena&rdquo; de Amor&oacute;s, familiarizado con los archivos nacionales de Chile, de cuyos fondos se ha servido para componer anteriormente las biograf&iacute;as de Salvador Allende, Pablo Neruda, V&iacute;ctor Jara o Pinochet, le permite ahora rescatar, o restablecer, la &ldquo;conexi&oacute;n chilena&rdquo; de Miguel Hern&aacute;ndez, aunque el poeta oriolano nunca llegara a pisar suelo americano.
    </p><p class="article-text">
        Amor&oacute;s ha tenido acceso a las casi cuatro mil p&aacute;ginas de un fondo que incluye las once cartas que Miguel Hern&aacute;ndez dirigi&oacute; al diplom&aacute;tico chileno entre junio de 1939 y enero de 1942, as&iacute; como otros escritos, como la correspondencia que Vergara Donoso mantuvo con Vicente Aleixandre o Rafael S&aacute;nchez Mazas, y que Amor&oacute;s descubri&oacute; en 2015, cuando investigaba, precisamente, para la biograf&iacute;a de Pablo Neruda, <em>El pr&iacute;ncipe de los poetas, </em>que public&oacute; en 2015. &ldquo;Estas cartas iluminan de manera definitiva varios aspectos sobre los que prevalec&iacute;an las dudas y las especulaciones y faltaba la certeza del respaldo documental&rdquo;, apunta Amor&oacute;s en su biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Germ&aacute;n Vergara Donoso, que se defin&iacute;a como hombre pol&iacute;ticamente de derechas, pero con fondo social y nulas simpat&iacute;as hacia el fascismo, apenas vio una sola vez a Miguel Hern&aacute;ndez, pero sinti&oacute; por el poeta una gran admiraci&oacute;n y se forj&oacute; entre ellos un s&oacute;lido v&iacute;nculo humano, m&aacute;s all&aacute; de sus diferencias concretas, y una gran amistad epistolar. Las gestiones de &ldquo;su querido t&iacute;o&rdquo;, como as&iacute; se dirig&iacute;a a &eacute;l Hern&aacute;ndez en sus cartas, fueron esenciales para lograr la conmutaci&oacute;n de la pena de muerte que el consejo de guerra franquista le impuso al poeta el 18 de enero de 1940.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mario Amorós recoge la carta que Dionisio Ridruejo dirige al ministro de Educación Nacional para alertar de las graves consecuencias que pesarían sobre la imagen del régimen la ejecución de Miguel Hernández</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vergara Donoso escribi&oacute; al ministro sin cartera <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanchez-mazas-falangista-responsable-espana-resucito-fusilamiento-fallido_1_12513840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael S&aacute;nchez Mazas</a> para interesarse por la situaci&oacute;n de Miguel Hern&aacute;ndez que, sometido a un chantaje por parte del franquismo, sab&iacute;a que no se pod&iacute;a permitir el lujo de fusilar al escritor y repetir un nuevo &ldquo;caso Lorca&rdquo;. Amor&oacute;s recoge en <em>Un poeta en la Historia </em>la carta que Dionisio Ridruejo dirige a Jos&eacute; Ib&aacute;&ntilde;ez Mart&iacute;n, ministro de Educaci&oacute;n Nacional, para alertar de las graves consecuencias que pesar&iacute;an sobre la imagen del r&eacute;gimen la ejecuci&oacute;n de Miguel Hern&aacute;ndez: &ldquo;El poeta &ndash;gran poeta&ndash; Miguel Hern&aacute;ndez ha sido condenado a muerte por acusaciones graves. La ejecuci&oacute;n de la sentencia, aun siendo justa, ser&iacute;a peligrosa para nosotros, porque podr&iacute;a ser la nueva versi&oacute;n del &rdquo;caso Lorca&ldquo;, en orden a la propaganda. Aparte de eso y por puras razones de humanidad, siempre es bueno evitar la muerte de un hombre. Como esta tarde hay consejo, &iquest;quieres interceder por &eacute;l ante el Caudillo? A Rafael [S&aacute;nchez Mazas] se lo he rogado igualmente. Ser&iacute;a una pena que por un descuido desapareciese un poeta importante y se diese un arma al enemigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parece que todo ello respond&iacute;a a una retorcida estrategia por parte del r&eacute;gimen. La espada de Damocles de la pena de muerte pendiendo sobre la cabeza del poeta deb&iacute;a empujar a Miguel Hern&aacute;ndez a pronunciar p&uacute;blicamente su arrepentimiento por haber participado en la defensa de la Rep&uacute;blica y proclamar su adhesi&oacute;n al r&eacute;gimen. Sus amigos falangistas, como Dionisio Ridruejo o Ernesto Gim&eacute;nez Caballero, le visitaron en las c&aacute;rceles de Torrijos y Oca&ntilde;a para negociar la revisi&oacute;n de su condena e incluso para prometerle su libertad a cambio de retractarse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Miguel Hernández, enarbolando la bandera de la dignidad, no se vendió, no se sometió a tan indigno chantaje. Finalmente, y de todos modos, la pena de muerte se conmutó por una condena a treinta años de cárcel que su muerte temprana no le dejaron cumplir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Miguel Hern&aacute;ndez, enarbolando la bandera de la dignidad, no se vendi&oacute;, no se someti&oacute; a tan indigno chantaje. Finalmente, y de todos modos, la pena de muerte se conmut&oacute; por una condena a treinta a&ntilde;os de c&aacute;rcel que su muerte temprana no le dejaron cumplir. Como dec&iacute;a V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, muri&oacute; de tuberculosis y comunismo, es decir, por mantenerse firme en la defensa de sus ideas y por una enfermedad acrecentada por el &ldquo;turismo carcelario&rdquo; y las precarias e insalubres condiciones de las c&aacute;rceles franquistas, donde los presos conviv&iacute;an hacinados y en compa&ntilde;&iacute;a de las ratas.
    </p><p class="article-text">
        Josefina Manresa, la mujer de Miguel Hern&aacute;ndez, que siempre fue muy tibia a la hora de reconocer la militancia del poeta, que siempre prefiri&oacute; describirlo en su dimensi&oacute;n m&aacute;s po&eacute;tica que pol&iacute;tica, y que incluso lleg&oacute; a negar que Hern&aacute;ndez hubiese llegado a tener el carnet del Partido Comunista (hecho hoy m&aacute;s que probado y fuera de toda duda), acaso para proteger su legado y para protegerse en un mundo desmemoriado y hostil, en la intimidad de las cartas dirigidas a Germ&aacute;n Vergara Donoso muestra su versi&oacute;n m&aacute;s descarnada, como prueba la escrita en abril de 1942, y que aporta Amor&oacute;s del fondo chileno: &ldquo;(&hellip;) Lo que hicieron con &eacute;l fue asesinarlo. Le dieron una muerte lenta y dolorosa, sistema muy peculiar en esta gente sin entra&ntilde;as e inhumana porque hubo mil medios para poder haber evitado su muerte, pero como les estorbaba y lo que quer&iacute;an eran quitarlo del medio, pues desde el principio fue mal atendido&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/820f1d9d-8ce3-48c0-9a71-7b27d05fa852_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La vida de Miguel Hern&aacute;ndez ha sido ya contada por otros bi&oacute;grafos. Antes de la de Mario Amor&oacute;s, y todav&iacute;a en 1975, Manuel Mu&ntilde;oz Hidalgo public&oacute; <em>C&oacute;mo fue Miguel Hern&aacute;ndez</em>. Un joven Rafael Chirbes, en la revista <em>Ozono</em>, y como muy bien recoge &Aacute;lvaro D&iacute;az Ventas en la antolog&iacute;a de art&iacute;culos de Chirbes, titulada <em>Asen&shy;tir y desestabilizar. Cr&oacute;nica contracultural de la transici&oacute;n</em>, acusaba esta biograf&iacute;a de desactivar pol&iacute;ticamente a Hern&aacute;ndez, mostr&aacute;ndolo como un muchacho ingenuo y sin ideolog&iacute;a que se dej&oacute; llevar por su debilidad y por las circunstancias sin nunca terminar de comprender lo que estaba en juego.
    </p><p class="article-text">
        Luego vino la biograf&iacute;a de Jos&eacute; Luis Ferris, <em>Pasiones, c&aacute;rcel y muerte de un poeta, </em>en 2002 (corregida y aumentada en 2022), una aut&eacute;ntica obra de referencia entre los estudios hernandianos, que no solo supo recorrer paso a paso la vida p&uacute;blica del poeta, y conectarla con su poes&iacute;a, sino tambi&eacute;n acceder a parcelas desconocidas de su vida privada, incluso &iacute;ntima.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rafael Chirbes acusaba a la primera biografía de Miguel Hernández, publicada en 1975, de desactivar políticamente al poeta, mostrándolo como un muchacho ingenuo y sin ideología que se dejó llevar por su debilidad y por las circunstancias sin nunca terminar de comprender lo que estaba en juego</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2010, Eutimio Mart&iacute;n, en plena celebraci&oacute;n del centenario del nacimiento del poeta, public&oacute; <em>El oficio del poeta</em>, un libro asimismo imprescindible en la que se ofrece una imagen de Miguel Hern&aacute;ndez muy atento a la norma literaria que reg&iacute;a en cada momento para, en funci&oacute;n de esta, construir su propia po&eacute;tica y aprender a moverse y a posicionarse en el campo literario para ocupar un lugar privilegiado en el mismo. Cabe destacar tambi&eacute;n los primeros acercamientos de Mar&iacute;a de Gracia Ifach o Concha Zardoya, adem&aacute;s de los trabajos de Agust&iacute;n S&aacute;nchez Vidal, Dario Puccini o, m&aacute;s recientemente, Andr&eacute;s Sorel, cuyas aportaciones al conocimiento de la vida del poeta fueron sin duda relevantes e imprescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Un poeta en la Historia: vida de Miguel Hern&aacute;ndez </em>se ampl&iacute;an y se completan algunos episodios de su biograf&iacute;a de gran importancia para entender su compromiso pol&iacute;tico. Pero lo m&aacute;s importante es que, a diferencia de las biograf&iacute;as anteriores, Mario Amor&oacute;s, como historiador, inscribe al poeta, efectivamente y como el t&iacute;tulo anuncia, en la Historia; no en el contexto hist&oacute;rico, sino &ndash;y vale la pena insistir&ndash; en la Historia. 
    </p><p class="article-text">
        Porque no se trata de mostrar un contexto hist&oacute;rico como un escenario en el que el biografiado se mueve y act&uacute;a con relativa autonom&iacute;a, sino el modo en que la historia &ndash;pol&iacute;tica y social&ndash; atraviesa, determina y constituye a un sujeto que habita las contradicciones de una coyuntura hist&oacute;rica espec&iacute;fica y las despliega en su producci&oacute;n po&eacute;tica. Adem&aacute;s de mostrarnos un ser humano con sus complejidades, con sus dudas y sus miedos, y tambi&eacute;n con sus certezas y compromisos, Amor&oacute;s y <em>Un poeta en la Historia </em>nos muestra un sujeto hist&oacute;rico que, como no puede ser de otro modo, vive hist&oacute;ricamente el tiempo que le toc&oacute; vivir y escribir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Becerra Mayor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-situa-miguel-hernandez-curso-historia-refleja-dignidad-muerte_1_13244135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La biografía que al fin sitúa a Miguel Hernández en el curso de la Historia refleja su dignidad hasta la muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Hernández,Franquismo,Biografías,Ensayos,Historia de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615a3663-ea58-494e-be16-4b6bfadd410b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo madrileño publica un ensayo que provoca incontinentes ganas de leer libros de aventuras y de caminar con inventiva por las lenguas de tierra que unen ficción y realidad</p><p class="subtitle">Eva Baltasar, escritora: “Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/autores/santiago_alba_rico/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Alba Rico</a> ha estado a&ntilde;os trabajando en un libro singular titulado <em>Elogio de la literatura</em> (Akal, 2026) en el que el fil&oacute;sofo, como un celestino, empareja a Kafka con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/beatrix-potter-lanza-superventas-despues_1_4216983.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatrix Potter,</a> a Herg&eacute; con Melville, a Dostoievski con Hasek, a Dickens con Cervantes, a Carson McCullers con Mary Shelley y a Jane Austen con Marcel Proust.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que les une se sale de lo previsible, y cada cap&iacute;tulo es puro enamoramiento lector, donde se recrea el regocijo del descubrimiento y el placer de la relectura. &ldquo;A trav&eacute;s de la comparaci&oacute;n, que a veces es contraintuitiva, descubrimos mejor las diferencias, las especificidades&rdquo;, se&ntilde;ala Alba Rico.
    </p><p class="article-text">
        Este ensayo contin&uacute;a d&aacute;ndole vueltas a eso de qu&eacute; significa la lectura para nosotros, como ya hizo en <em>Leer con ni&ntilde;os</em> (Caballo de Troya, 2007) y nos revela que no leemos los libros desde el mundo &mdash;salvo quiz&aacute; las primer&iacute;simas lecturas adolescentes&mdash; sino desde otros libros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qu&eacute; sirven los libros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sirven para poder querer la existencia de los otros, para no ser uno mismo, para no quedar clausurado en esa burbuja egoc&eacute;ntrica en la que, adulados o presionados por las redes, acabamos sumergidos. En <em>Elogio de la literatura </em>defiendo la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n: los libros sirven b&aacute;sicamente para que haya un territorio aut&oacute;nomo en el que podemos creer la existencia de los otros. Y creo que no es poco.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1956fe6d-f959-4009-8b81-e34d4e2edaa2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elogio-literatura_129_13172028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En su &uacute;ltimo art&iacute;culo aqu&iacute; en elDiario.es</strong></a><strong>, titulado igual que el libro,</strong><em><strong> </strong></em><strong>quise entender que cuando en la ficci&oacute;n se abre hueco al villano, de alguna manera eso es antifascismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese art&iacute;culo recordaba que vivimos en un mundo crecientemente aplanado. Recog&iacute;a la tesis del fil&oacute;sofo franc&eacute;s Olivier Roy cuyo &uacute;ltimo libro habla de este aplanamiento. A &eacute;l le da mucho miedo el creciente deseo de explicitud. Hay como una especie de revuelta contra la ambig&uuml;edad, contra las sombras, contra los matices. Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qu&eacute;. Existe un deseo in&uacute;til y peligroso de transparencia. Somos cuerpos y no somos transparentes. Tenemos que traducirnos los unos a los otros sin parar. Y la literatura sirve para esto, para traducir cuerpos, cuerpos concretos. Es inevitable que ah&iacute; donde hay cuerpos concretos que intentan traducirse los unos a los otros, con los ojos, con las manos, con la palabra, haya siempre malentendidos, ambig&uuml;edades. Y ah&iacute;, por lo tanto, en ese terreno de la ficci&oacute;n, ocurre que los villanos tambi&eacute;n tienen una dimensi&oacute;n interesante. T&uacute; no puedes dejar de combatir a Hitler en el mundo y a veces a los Hitler hay que combatirlos incluso a trav&eacute;s de las armas. Pero hay siempre un lugar donde Hitler es interesante, no porque lo denuncia sino porque te ense&ntilde;a algo, quiz&aacute;s a combatirlo mejor fuera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos que cada palabra signifique solamente una cosa y saber exactamente qué quiere significar. Existe un deseo inútil y peligroso de transparencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la izquierda estamos dejando de leer ficci&oacute;n, de leer libros de aventuras. &iquest;Qu&eacute; tipo de literatura buscamos?, &iquest;qu&eacute; estamos leyendo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He escrito este libro tambi&eacute;n como una tentativa de convencer a los que son mis afines, mis compa&ntilde;eros, de que es necesario reivindicar los peligros de la literatura. No querer tambi&eacute;n t&uacute;, frente al aplanamiento creciente del mundo por parte de la derecha, corresponder con un aplanamiento semejante. La literatura no sirve para comunicar mensajes, para eso tenemos a las instituciones o a los peri&oacute;dicos. Cuando lo hace, desaparece la ficci&oacute;n. Hay una tendencia a comunicar mensajes que se espera que tengan un efecto pol&iacute;ticamente correcto o correctivo. Y creo que es un grave error el pretender escribir solo para afines o escribir con el prop&oacute;sito de transformar el mundo. Cuando tu prop&oacute;sito es transformar el mundo, no lo transformas. Y esto es una paradoja que todos tenemos que asumir y que solo podemos asumir a trav&eacute;s precisamente del reconocimiento de la literatura y de la ficci&oacute;n como espacios en los que t&uacute; nunca sabes lo que est&aacute;s diciendo y el lector nunca sabe lo que est&aacute; leyendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos a&ntilde;os le escuch&eacute; decir a Bel&eacute;n Gopegui en una presentaci&oacute;n que se compromet&iacute;a a que su siguiente libro no fuera una novela, sino un manual de instrucciones. Pero luego nunca lo hizo, quiz&aacute;s se dio cuenta de que no era buena idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n, a quien quiero y admiro much&iacute;simo, no va a ser capaz porque es novelista. Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello. Dostoievski, por ejemplo, es un tipo que, por la experiencia terrible de su fusilamiento abortado en el &uacute;ltimo momento, se convierte a la peor de las causas, la del paneslavismo y Mosc&uacute; como tercera Roma. Es decir, es un precursor de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/alexander-dugin-ideologo-proyecto-euroasiatico-putin_129_13186336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dugin</a> y de Putin.
    </p><p class="article-text">
        Dostoievski intenta, a trav&eacute;s de sus novelas, comunicar ese mensaje. &iquest;Pero por qu&eacute; son grandes sus novelas? Porque fracasa. Escribe <em>Los endemoniados</em> justamente como un manual de instrucciones para protegerse de lo que &eacute;l llama los nihilistas, es decir, los revolucionarios que ya est&aacute;n zapando el poder del zarismo, y fracasa rotundamente. &Eacute;l ya no dice lo que quer&iacute;a decir y por eso los lectores podemos entender una cosa completamente diferente de la que el propio Dostoievski quer&iacute;a exponer. Y ya no es un panfleto, que es lo que &eacute;l quer&iacute;a que fuera, sino una novela en la que te pone en contacto con los abismos del alma humana. Y de eso aprendemos todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Santiago Alba Rico, en la redacción de elDiario.es, durante la entrevista"
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            <span class="title">
                Santiago Alba Rico, en la redacción de elDiario.es, durante la entrevista                            </span>
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        <strong>Ay&uacute;deme, por favor, tanto como lectora como periodista, a gestionar de otra manera esta necesidad de abordaje de las obras literarias a partir de la biograf&iacute;a de los autores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un error que adem&aacute;s indignaba much&iacute;simo a Proust. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <em>Elogio de la literatura </em>habla justamente de cuando &eacute;l escribe un libro que es un esbozo de lo que va a ser <em>En busca del tiempo perdido, </em>uno de los muchos esbozos que hizo, y que se llamaba <em>Contra Saint-Beuve.</em> Saint-Beuve, un gran cr&iacute;tico del siglo XIX, dec&iacute;a que la obra de un autor solo pod&iacute;a ser comprendida y juzgada a partir de sus intervenciones en el mundo, de su biograf&iacute;a, de los testimonios que ha dado, de las entrevistas que le hab&iacute;an hecho. Proust se indignaba, con mucha raz&oacute;n a mi juicio, y reivindicaba esta autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de abordar una obra hay dos niveles. Uno inicial en el que la obra debe ser lo bastante poderosa como para que te imponga sus propias reglas y para que te sumerjas en ella. Y la segunda lectura es metaliteraria, pero forma parte tambi&eacute;n de la literatura. Es decir, es imposible no dejarte tentar por el hecho de explicar la obra a partir de la biograf&iacute;a. Entonces ah&iacute; lo que haces es intervenir tambi&eacute;n como un vector de ficci&oacute;n, porque t&uacute; te inventas las biograf&iacute;as de tus autores favoritos. En el libro doy algunos ejemplos de lo que a m&iacute; me pasa en mi cabeza: a lo largo de los a&ntilde;os he ido reconstruyendo las biograf&iacute;as de estos autores y, por lo tanto, haciendo yo mismo una labor literaria con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reivindicar la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n o de la literatura, sin caer tampoco en el otro peligro que es el de pensar que ocurre en otro planeta y que puedes leerlas sin mancharte en este lado del mundo. Para eso est&aacute;n lo que llamamos los istmos. Entre la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n y la realidad hay istmos. Yo me acuerdo que aprend&iacute;amos de peque&ntilde;os en la escuela que una pen&iacute;nsula es una isla unida al continente por un istmo, por una lengua de tierra. Esa lengua de tierra existe y es necesario recorrerla en ese segundo nivel. Esa lengua de tierra es la que recorren los historiadores, los cr&iacute;ticos literarios, los fil&oacute;logos y los bi&oacute;grafos. Y eso, en todo caso, insisto, forma parte tambi&eacute;n del campo de la ficci&oacute;n. Nosotros, cuando nos ponemos a valorar una obra literaria, de alguna manera estamos contribuyendo a completarla, sin terminarla jam&aacute;s, y creo que eso forma parte tambi&eacute;n de esa ficci&oacute;n que nos mantiene con vida y que nos permite querer la existencia del mundo, que es lo primero que tenemos que querer si queremos transformarlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los grandes escritores han querido escribir un manual de instrucciones y todos han fracasado en ello</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo elegimos las lecturas? &iquest;C&oacute;mo enganchamos un libro con otro? &iquest;Tiene m&aacute;s sentido planificar un itinerario o ir leyendo aquellos que nos vaya salpicando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. No sabr&iacute;a decirte. Ha habido muchos debates pedag&oacute;gicos sobre esto. Tengo la impresi&oacute;n de que los curr&iacute;culums escolares en general son disuasorios y que hay muchas v&iacute;as de llegar a un libro. Se puede llegar porque tus padres te hacen, como era mi caso, lecturas en voz alta cuando eres ni&ntilde;o. O porque tienes un profesor o una profesora que, dotados de un particular carisma, de pronto te llaman la atenci&oacute;n sobre un libro. O porque de pronto cae en tus manos un libro y quieres leer otro. O cu&aacute;ntas personas de clases desfavorecidas o que han crecido en situaciones muy adversas descubren en un libro un refugio que es al mismo tiempo una apertura. No es solamente un lugar donde t&uacute; te escondes de un mundo adverso, sino que ese refugio tiene ventanas y puertas que te llevan a otros. El problema es cu&aacute;ntas de esas v&iacute;as se est&aacute;n interrumpiendo en este mundo aplanado por la digitalizaci&oacute;n, por la pol&iacute;tica, por la polarizaci&oacute;n y por esta necesidad que tenemos de doctrina, de significados claros. Y es verdad que en momentos de mucha oscuridad y de incertidumbre, buscas claridad y creo que lo que no debemos hacer es buscarla en la literatura.
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            <span class="title">
                Santiago Alba Rico, durante la entrevista en elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Y la elecci&oacute;n de las lecturas con la ideolog&iacute;a por delante? Los de izquierdas leen unas cosas y los de derechas, otras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es un problema. F&iacute;jate que hay autores cl&aacute;sicos que ya hemos olvidado si eran de derechas o de izquierdas. El tiempo tiene este efecto desideologizador. &iquest;Qui&eacute;n se acuerda de que C&eacute;line fue colaboracionista del nazismo o Dostoievski un paneslavista? Creo que las novelas m&aacute;s ideol&oacute;gicas son las que leemos con menos placer. Por ejemplo, el revolucionario ruso Gorki, autor de <em>La madre,</em> en ese momento interpelaba demasiado a sus contempor&aacute;neos y cuando ha dejado de interpelar a contempor&aacute;neos se descubre que no era una buena novela.
    </p><p class="article-text">
        Es una tentaci&oacute;n que veo, cada vez m&aacute;s, reflejada en la selecci&oacute;n de lecturas: la de que si soy feminista tengo que leer novelas escritas por mujeres, si soy de izquierdas tengo que leer novelas que reflejan la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica o la lucha de clases. Creo que es una mala manera de llegar al feminismo, a la ecolog&iacute;a y a la lucha de clases. Por eso est&aacute; muy bien que recordemos que hay cl&aacute;sicos, porque los cl&aacute;sicos nos sirven para darnos una gu&iacute;a de lectura separada de eso. En la medida en que han sobrevivido a su tiempo, ya no est&aacute;n comunic&aacute;ndote un mensaje ideol&oacute;gico. Nos ense&ntilde;an a acercarnos a obras del presente, sin ese filtro ideol&oacute;gico que a veces nos empobrece mucho y acabamos leyendo solamente lecturas que nos dan la raz&oacute;n, que confirman lo que somos o que nos sit&uacute;an en ese mundo que aspiramos a construir de una manera directa y sin ambig&uuml;edades.
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            <span class="title">
                El escritor Santiago Alba Rico                            </span>
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        <strong>Por ejemplo, por poner un caso que aborda en el libro, a m&iacute; me hab&iacute;an dicho que en la izquierda ya no le&iacute;amos a Tint&iacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espero que ese cap&iacute;tulo lo lea mucha gente que quiero y entienda hasta qu&eacute; punto Herg&eacute; era un genio, tanto de la ilustraci&oacute;n como de la narraci&oacute;n. Yo lo comparo con John Ford porque creo que son los dos grandes narradores del siglo XX. Tint&iacute;n es claramente un revolucionario, si es que necesitamos recurrir a este tipo de argumentos, m&aacute;s all&aacute; del placer de la narraci&oacute;n y de lo que a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n nos ense&ntilde;a acerca del mundo. Herg&eacute; fue complaciente con la ocupaci&oacute;n nazi de B&eacute;lgica y cuando acaba la guerra, lo juzgan, no lo condenan a la c&aacute;rcel, pero s&iacute; a un cierto ostracismo y a no poder publicar durante un a&ntilde;o sus vi&ntilde;etas. Pero mientras hace eso, la resistencia antinazi est&aacute; reivindicando a Tint&iacute;n y en el peri&oacute;dico de la Resistencia aparece un dibujo en el que Tint&iacute;n est&aacute; sentado con el capit&aacute;n Haddock y Mil&uacute; en un coche de la Resistencia con la bandera de la Resistencia, como dici&eacute;ndole &ldquo;t&uacute; est&aacute;s traicionando a tu criatura, t&uacute; eres un colaboracionista, mientras que Tint&iacute;n, tu criatura, es y ha sido un resistente y ha estado siempre a nuestro lado en estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tint&iacute;n es uno de los acercamientos mejores que se pueden hacer a la riqueza, la multiplicidad y variedad del mundo. Ese momento maravilloso en el que Herg&eacute; descubre que China no es lo que le han contado. Y entonces un chino, Tchang, con el que mantendr&aacute; una relaci&oacute;n toda su vida, le cuenta lo que es China y ese primer &aacute;lbum realmente bueno que es <em>El loto azul</em> no solo tiene todos los carteles escritos en chino mandar&iacute;n de verdad, sino que es un libro antiimperialista. Tint&iacute;n es antiimperialista, antiestalinista, antinazi y anticonsumista. Es ecologista. Todas las virtudes que t&uacute; quieras desde la izquierda concentrar en un personaje, todas ellas est&aacute;n en Tint&iacute;n. Y al mismo tiempo no es un mensaje, es una aventura. Tint&iacute;n es un cl&aacute;sico y creo que hay que reivindicarlo con independencia de que seas de derechas o de izquierdas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-alba-rico-proposito-literatura-transformar-mundo-no-transformas_1_13204253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Alba Rico: “Cuando tu propósito en la literatura es transformar el mundo, no lo transformas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Ensayos,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sistema público o por qué España es líder en ensayos clínicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/sistema-publico-espana-lider-ensayos-clinicos_132_13187196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3b20000-3f3b-42d3-9539-3ac934f7119d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sistema público o por qué España es líder en ensayos clínicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, nuestro boletín '¡Salud!' te trae las novedades de la actualidad sanitaria y científica que afectan a tu día a día
</p><p class="subtitle">Recibe el boletín - Te enviamos '¡Salud!' todas las semanas si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Espero que tu semana haya ido bien y que, con un poco de suerte, hayas podido alargar el fin de semana. Por aqu&iacute; hemos estado liados estos d&iacute;as con un mont&oacute;n de temas, como la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sindicatos-medicos-mantienen-pulso-sanidad-huelga-decenas-protestas-pais_1_13182772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>huelga de m&eacute;dicos</strong></a>&nbsp;o la retirada del estudio sobre c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/retirada-estudio-barbacid-cancer-pancreas-pasa-3-6-millones-recaudados_1_13180392.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Barbacid</strong></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy quiero arrancar con un tema m&aacute;s esperanzador. Hace unas semanas, en una mesa sobre innovaci&oacute;n en biotecnolog&iacute;a uno de los ponentes explic&oacute; que Espa&ntilde;a coordina o lidera&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/eventos/espana-lider-innovacion-biotecnologica-ensayos-clinicos-europa-liderado-coordinado_1_13100532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>uno de cada dos ensayos cl&iacute;nicos</strong></a>&nbsp;internacionales que se realizan en Europa. Solo en 2025, se han aprobado en este pa&iacute;s m&aacute;s de 900 investigaciones de este tipo, con voluntarios sanos o pacientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dato revela la potencia investigadora del pa&iacute;s, pero el an&aacute;lisis tiene muchas m&aacute;s capas. La principal es la ventana de esperanza que estas pruebas suponen para miles de pacientes que han probado todos los tratamientos disponibles y a los que se les acaban las opciones. O a enfermos cr&oacute;nicos a quienes un f&aacute;rmaco innovador o un nuevo uso para un f&aacute;rmaco ya disponible les mejora la vida. O para esos futuros diagn&oacute;sticos, a quienes se les anticipa una cura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del abanico de opciones terap&eacute;uticas que estos ensayos tienen el potencial de abrir, los expertos y las expertas con las que he estado hablando estos d&iacute;as sobre el tema coincid&iacute;an en un factor determinante: el sistema sanitario p&uacute;blico. Porque el 80% de los ensayos los promueve el sector privado, pero la gran mayor&iacute;a se llevan a cabo en hospitales p&uacute;blicos, a trav&eacute;s de contratos por los que los laboratorios financian todos los gastos derivados de estas pruebas, as&iacute; como los tratamientos innovadores y car&iacute;simos que reciben los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hay ensayos que se realiza desde los hospitales, sin soporte de las farmac&eacute;uticas. Son, principalmente, aquellos que buscan 'rescatar' medicamentos antiguos para nuevos usos u optimizar combinaciones ya existentes. Un ejemplo: en el Cl&iacute;nic de Barcelona demostraron que la Simvastatina, un antiguo f&aacute;rmaco que se utilizaba para bajar el nivel de colesterol, tambi&eacute;n era beneficioso para ciertos pacientes con cirrosis hep&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese al optimismo, los ensayos deben tomarse con cautela. Es un &eacute;xito que la investigaci&oacute;n avance, pero no pueden obviarse los tiempos, que se alargan durante a&ntilde;os, o las tasas de fracaso. Solo una de cada 10.000 mol&eacute;culas que empiezan en precl&iacute;nica&nbsp;&mdash;antes de probarse en humanos&mdash;, llega a desarrollarse y, cuando estas llegan a la fase cl&iacute;nica&nbsp;&mdash;con personas&mdash;, solo se comercializan alrededor del 7%, seg&uacute;n datos del sector farmac&eacute;utico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El principal esfuerzo en investigaci&oacute;n se centra en tratamientos contra el c&aacute;ncer. Una de las participantes en uno de estos ensayos es Silvia, que me contaba que su onc&oacute;loga le propuso participar y no lo dud&oacute;: &ldquo;Mi c&aacute;ncer es de los peores y yo conf&iacute;o plenamente en los m&eacute;dicos. Si no hay investigaci&oacute;n, estamos perdidos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-atrae-cientos-ensayos-clinicos-ultima-esperanza-miles-pacientes-investigacion-perdidos_1_13169016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Puedes leer su historia completa en este enlace.&nbsp;</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Prescripci&oacute;n r&aacute;pida&nbsp;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Médicos de la Comunitat Valenciana durante una sentada en la plaza de la Reina de València, el 29 de abril de 2026                            </span>
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                    <ul>
                                    <li><strong>Un conflicto. </strong>La tensi&oacute;n entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos m&eacute;dicos se ha elevado, m&aacute;s a&uacute;n, estos d&iacute;as. Las organizaciones han celebrado su&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sindicatos-medicos-mantienen-pulso-sanidad-huelga-decenas-protestas-pais_1_13182772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>tercera semana de huelga</strong></a>&nbsp;en lo que va de a&ntilde;o, para reclamar un estatuto y espacio propio en las mesas de negociaci&oacute;n donde se abordan sus condiciones laborales. La ministra M&oacute;nica Garc&iacute;a les ha acusado de desleales y de estar buscando &ldquo;una excusa para seguir manteniendo un conflicto que ya no responde a las reivindicaciones de los profesionales&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Un avance</strong>. La Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios ha anunciado que sustituir&aacute; siete grandes formatos de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-reducira-formatos-antibioticos-evitar-sobren-pastillas_1_13180891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>antibi&oacute;ticos</strong></a>&nbsp;por otros m&aacute;s peque&ntilde;os, adaptados a las pautas habituales. En la pr&aacute;ctica, se reduce el n&uacute;mero de comprimidos, para que no sobren por casa. Con esto, evitan la 'tentaci&oacute;n' de automedicarnos y previenen la aparici&oacute;n de resistencias bacterianas.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Una entrevista.</strong>&nbsp;Hace unos d&iacute;as, Juanjo Villalba hablaba con el divulgador cient&iacute;fico Pere Estupiny&agrave; sobre longevidad. Viviremos m&aacute;s a&ntilde;os y eso tiene impacto en muchas esferas, desde la sanitaria hasta la cultural, la social o la personal. Te recomiendo que le dediques un rato, pero te dejo con un titular:&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pere-estupinya-divulgador-cientifico-confiar-vivir-anos-mejor_128_13181088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>"Tenemos que confiar en que vamos a vivir muchos m&aacute;s a&ntilde;os y mucho mejor"</strong></a>.&nbsp;&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Cuando la IA se convierte en una pr&oacute;tesis</h2><p class="article-text">
        Me ha gustado mucho el enfoque de mi compa&ntilde;ero experto en tecnolog&iacute;a Carlos del Castillo sobre c&oacute;mo la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-convierte-protesis-discapacidad-maquina-devuelve-vida-quito_1_13169850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Inteligencia Artificial</strong></a>&nbsp;puede convertirse en una tecnolog&iacute;a de apoyo para personas con problemas de movilidad de cualquier tipo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de esta historia es el abogado en derechos digitales Carlos S&aacute;nchez Almeida, cuyo trabajo fue clave para definir qu&eacute; era delito y que no en materia de derechos digitales, propiedad intelectual y libertades fundamentales. Ahora vive con p&aacute;rkinson y reconoce que la m&aacute;quina le devuelve lo que ese diagn&oacute;stico le quito a la hora de expresarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es un caso &uacute;nico, m&aacute;s de un 12% de las personas con discapacidad utilizan asiduamente modelos de IA, seg&uacute;n una encuesta del Ministerio de Asuntos Sociales. La tarea de difusi&oacute;n es ardua, pero desde el CERMI explican que &ldquo;cuando una herramienta tecnol&oacute;gica compensa una limitaci&oacute;n y permite sostener la capacidad de comunicaci&oacute;n, creaci&oacute;n o trabajo intelectual, esa tecnolog&iacute;a act&uacute;a como una pr&oacute;tesis de nueva generaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esto me despido por hoy. Muchas gracias por llegar hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buena semana y&nbsp;<strong>&iexcl;salud!</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salud/sistema-publico-espana-lider-ensayos-clinicos_132_13187196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 06:12:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Salud,Investigación,Ensayos,Ministerio de Sanidad,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España atrae cientos de ensayos clínicos, la última esperanza de miles de pacientes: "Sin investigación, estamos perdidos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-atrae-cientos-ensayos-clinicos-ultima-esperanza-miles-pacientes-investigacion-perdidos_1_13169016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92941592-5b2b-445c-90b9-03f4a595b183_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141623.jpg" width="4561" height="2566" alt="España atrae cientos de ensayos clínicos, la última esperanza de miles de pacientes: &quot;Sin investigación, estamos perdidos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro país se consolida como polo de atracción de investigación clínica, gracias a su sistema público de salud: solo en 2025 se autorizaron más de 900 ensayos</p><p class="subtitle">Sanidad impulsará los cuidados paliativos en pacientes crónicos mucho antes de que lleguen al final de su vida
</p></div><p class="article-text">
        A Silvia le diagnosticaron hace quince meses un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mortalidad-cancer-mama-espana-cayo-40-ultimas-tres-decadas-deberiamos-felicitarnos_1_13032862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;ncer de mama</a> triple negativo. Este subtipo representa alrededor del 10% de todos los tumores que se encuentran en este &oacute;rgano. Suele afectar a mujeres j&oacute;venes &mdash;ella ten&iacute;a 50 a&ntilde;os&mdash; y es bastante agresivo. Si se detecta pronto, con el tratamiento habitual de quimio e inmunoterapia, para reducirlo al m&aacute;ximo, y una cirug&iacute;a para extirpar la mama, la tasa de supervivencia a cinco a&ntilde;os supera ampliamente el 70%. Pero, si tras la operaci&oacute;n, el tejido retirado conserva restos de c&eacute;lulas tumorales, el pron&oacute;stico es m&aacute;s sombr&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Un grupo internacional est&aacute; probando una combinaci&oacute;n de f&aacute;rmacos innovadores con estas pacientes, para comprobar si su uso puede prevenir el desarrollo de met&aacute;stasis. &ldquo;Mi onc&oacute;loga me propuso meterme en un ensayo cl&iacute;nico y le dije que s&iacute; a todo. Mi c&aacute;ncer es de los peores y yo conf&iacute;o plenamente en los m&eacute;dicos. Si no hay investigaci&oacute;n, estamos perdidos&rdquo;, explica Silvia. 
    </p><p class="article-text">
        En este ensayo, en el que participa el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, est&aacute;n incluidas unas 1.500 mujeres en todo el mundo. &ldquo;Afortunadamente, no son muchas, pero nosotras queremos curarlas a todas&rdquo;, explica la onc&oacute;loga Sara L&oacute;pez Tarruella. Este centro es uno de los que m&aacute;s ensayos cl&iacute;nicos en c&aacute;ncer realiza en Espa&ntilde;a, pero el pa&iacute;s se ha convertido en un referente a nivel Europeo y es uno de los destinos preferidos por los laboratorios a escala internacional.
    </p><p class="article-text">
        Solo en 2025, la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) autoriz&oacute; 962 ensayos cl&iacute;nicos, aquellos en los que participan humanos. &ldquo;Somos l&iacute;deres en ensayos cl&iacute;nicos en Europa. Hemos llevado esos ensayos a hospitales de todo el pa&iacute;s&rdquo;, presum&iacute;a este lunes el presidente del Gobierno, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanchez-pide-comunidades-cuidar-sanidad-peligro-300-000-millones-hemos-transferido_1_13155967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro S&aacute;nchez</a>, durante un acto para conmemorar el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad. Actualmente, se est&aacute;n desarrollando 2306 ensayos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Casi 1.000 ensayos clínicos autorizados cada año" aria-label="Gráfico de columnas" id="datawrapper-chart-kWcOT" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kWcOT/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="565" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ocupa una posici&oacute;n de privilegio en cuanto a investigaci&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo;, explica el jefe de la divisi&oacute;n de ensayos cl&iacute;nicos de la AEMPS, Juan Est&eacute;vez. El ecosistema espa&ntilde;ol presenta fortalezas por varios frentes, pero el pilar principal es la infraestructura de su Sistema Nacional de Salud. &ldquo;La investigaci&oacute;n queda embebida dentro de la atenci&oacute;n sanitaria, lo que es muy positivo para el paciente y la lleva su m&eacute;dico o un m&eacute;dico que conecta con el suyo&rdquo;, desarrolla. Este contacto favorece la captaci&oacute;n de voluntarios y pacientes para quienes, en muchos casos, esa prueba es su &uacute;ltima esperanza. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si [quien entra al ensayo] es tu paciente, la participaci&oacute;n es m&aacute;s f&aacute;cil, porque dibujas un plan terap&eacute;utico, pero si vienen de otros centros, suelen hacerlo muy motivadas para buscar esas alternativas&rdquo;, explica la doctora L&oacute;pez Tarruella. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Silvia participa en un ensayo fase III, que busca comprobar la eficacia de un fármaco para prevenir la metástasis en cáncer de mama triple negativo"
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            <span class="title">
                Silvia participa en un ensayo fase III, que busca comprobar la eficacia de un fármaco para prevenir la metástasis en cáncer de mama triple negativo                            </span>
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        En paralelo al salto en la autorizaci&oacute;n de ensayos cl&iacute;nicos que se produjo a partir de 2020, Espa&ntilde;a ha ganado peso en el registro de estos proyectos a nivel europeo. &ldquo;Fuimos pioneros en implementar una regulaci&oacute;n que nos ha posicionado en el contexto mundial&rdquo;, indica Amelia Mart&iacute;n, directora de investigaci&oacute;n de Farmaindustria, la asociaci&oacute;n que agrupa al grueso de las empresas dedicadas a la investigaci&oacute;n, el desarrollo y la comercializaci&oacute;n de medicamentos, quien se&ntilde;ala que, &ldquo;para muchas compa&ntilde;&iacute;as, despu&eacute;s de Estados Unidos y China, Espa&ntilde;a es el segundo o tercer pa&iacute;s por volumen de investigaci&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como muestra el siguiente gr&aacute;fico, Espa&ntilde;a est&aacute; a la cabeza en registro de ensayos cl&iacute;nicos en Europa, con 849 investigaciones. Muy por delante de Francia (732), Alemania (711) e Italia (593).Y, como recordaba el secretario de Estado de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, Juan Cruz, durante el <a href="https://www.eldiario.es/eventos/espana-lider-innovacion-biotecnologica-ensayos-clinicos-europa-liderado-coordinado_1_13100532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VI Foro Econ&oacute;mico de elDiario.es</a>, este pa&iacute;s &ldquo;coordina o lidera uno de cada dos ensayos cl&iacute;nicos internacionales&rdquo; que se realizan en el entorno europeo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="España, a la cabeza en ensayos clínicos" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-pSfqc" src="https://datawrapper.dwcdn.net/pSfqc/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="467" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;n Uranga, una de las claves de este &eacute;xito est&aacute; en la &ldquo;cualificaci&oacute;n de nuestros profesionales sanitarios, en un sistema nacional de salud excelente, con unos hospitales p&uacute;blicos que tienen un peso muy importante, y en pacientes solidarios y altruistas, que participan en ensayos que tal vez no funcionen para ellos, pero s&iacute; para quienes vienen despu&eacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el peso de la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica recae sobre la red p&uacute;blica, el grueso de la financiaci&oacute;n proviene del sector privado, que sufraga el 80% de los ensayos, a trav&eacute;s de acuerdos con los hospitales, por los que se hacen cargo de los gastos derivados de esos estudios, la contrataci&oacute;n de los investigadores y el tratamiento de los pacientes que se someten a esas pruebas, con f&aacute;rmacos innovadores y car&iacute;simos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El retorno que tienen esas investigaciones en cuanto a aprendizaje por parte de los sistemas de salud en nuevas terapias en desarrollo es muy positivo, tanto para los profesionales como para los pacientes. Y, aunque no suele gustar que se mezcle medicina y econom&iacute;a, hay que tener en cuenta que todas las actividades relacionadas con los ensayos cl&iacute;nicos las paga el promotor, por lo que los pacientes participan en un tratamiento por el que pueden obtener potenciales beneficios para su salud si todo va bien&rdquo;, desarrolla el especialista del servicio de farmacolog&iacute;a cl&iacute;nica de la unidad de ensayos del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, Pau Alcubilla. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los promotores con m&aacute;s ensayos autorizados por la AEMPS en 2025 est&aacute;n los laboratorios Merck Sharp &amp; Dohme LLC, AstraZeneca, Novartis y Pfizer. Seg&uacute;n los datos da la encuesta de I+D en la industria farmac&eacute;utica, elaborada desde el sector, las compa&ntilde;&iacute;as aumentaron su inversi&oacute;n en un 40% en cinco a&ntilde;os, hasta los 1.775 millones de euros en el &uacute;ltimo ejercicio. El presupuesto del Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades en 2025 fue de 17.797 millones. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Los 25 promotores con más ensayos autorizados por la AEMPS" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-w63Gp" src="https://datawrapper.dwcdn.net/w63Gp/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="750" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
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    </figure><p class="article-text">
        No obstante, algunos ensayos se realizan desde los hospitales, sin soporte de las farmac&eacute;uticas. Son, principalmente, aquellos que buscan 'rescatar' medicamentos antiguos para nuevos usos u optimizar combinaciones ya existentes. Por ejemplo, en el Cl&iacute;nic, donde trabaja el doctor Alcubilla, se realizan muchos de estos ensayos cl&iacute;nicos acad&eacute;micos. &ldquo;Entre los a&ntilde;os 2003 y 2015, la unidad estuvo muy centrada en dar soporte a ensayos de optimizaci&oacute;n en pacientes con VIH, para los que hab&iacute;a m&aacute;s de 30 terapias antirretrovirales. Ahora tenemos muy claro cu&aacute;l es su manejo, pero hace 20 a&ntilde;os era muy relevante hacer este tipo de ensayos&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la mayor&iacute;a de ensayos cl&iacute;nicos que se autorizan lo son para tratamientos oncol&oacute;gicos. No es casualidad, ni fruto de una decisi&oacute;n improvisada. &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os se empiezan a investigar biomarcadores gen&eacute;ticos y toda esa investigaci&oacute;n b&aacute;sica, llega ahora a la cl&iacute;nica&rdquo;, explica Juan Est&eacute;vez. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Categorías con más ensayos clínicos aprobados en 2025" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-mWXjn" src="https://datawrapper.dwcdn.net/mWXjn/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="735" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os veremos medicina de precisi&oacute;n cada vez m&aacute;s desarrollada, porque un tumor de mama o de pulm&oacute;n tienen muchas clases diferentes. Adem&aacute;s, vamos a ver esperanza en enfermedades neurodegenerativas, que es una de las grandes &aacute;reas donde se esperan cambios significativos. O en las autoinmunes y las inflamatorias en el &aacute;mbito respiratorio&rdquo;, pronostica la directora de investigaci&oacute;n de Farmaindustria. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mart&iacute;nez es investigadora del Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas, del CSIC. Su grupo ha conseguido dise&ntilde;ar una mol&eacute;cula que, en modelos animales, ha corregido una de las patolog&iacute;as m&aacute;s frecuentes en pacientes con ELA. &ldquo;Nos pareci&oacute; muy oportuno dar el paso al desarrollo cl&iacute;nico y comprobar que eso que vemos en nuestros modelos se replica en pacientes&rdquo;, explica. Para hacerlo, ha fundado Molefy, una spin-off del centro, que cuenta con la financiaci&oacute;n mayoritaria del grupo espa&ntilde;ol Arquimea. &ldquo;Se puede hacer p&uacute;blico cuando tienes un f&aacute;rmaco de reposicionamiento, pero en cuanto hay una innovaci&oacute;n, necesitas que el sector privado te apoye&rdquo;, admite la cient&iacute;fica. 
    </p><h2 class="article-text">First in human</h2><p class="article-text">
        El f&aacute;rmaco desarrollado por Mart&iacute;nez y su equipo consigui&oacute; hace unas semanas la autorizaci&oacute;n de la Agencia para comenzar su periplo en fase I, lo que se conoce como <em>'first in human'</em>. El objetivo ahora es comprobar la seguridad de este tratamiento en voluntarios sanos, tras una serie de requerimientos en las fases previas. Aunque hay riesgos, &ldquo;la seguridad est&aacute; muy probada, se empieza por dosis muy bajas y est&aacute;n muy controlados&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; lleva a una persona sana a ofrecerse para que le administren un f&aacute;rmaco que nunca antes ha sido probado en humanos? En el caso de este ensayo contra la ELA, &ldquo;mucha gente se presenta voluntaria porque alg&uacute;n familiar tiene la enfermedad y, en algunos casos, hay un peque&ntilde;o inter&eacute;s econ&oacute;mico, porque reciben unos honorarios&rdquo;, explica. Sin embargo, el dinero no debe suponer la &uacute;nica motivaci&oacute;n. &ldquo;Es un incentivo, pero nunca debe inducir a la participaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade el responsable de la Unidad Central de Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nica y Ensayos Cl&iacute;nicos del Hospital La Paz, Alberto Borobia. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n espa&ntilde;ola es un polo de atracci&oacute;n de ensayos en fase I, aquellos en los que participan unas decenas de personas, que pueden ser voluntarios sanos en funci&oacute;n de la patolog&iacute;a. Este factor ancla la participaci&oacute;n de los centros en las siguientes fases: en la II se ampl&iacute;a la poblaci&oacute;n a unas 200 o 300 personas; en la III comienza a confirmarse la eficacia del f&aacute;rmaco en miles de participantes; y en la IV se realizan estudios a largo plazo, una vez los medicamentos se han autorizado, por si surgieran posibles reacciones adversas, que suelen ser poco frecuentes. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="¿En qué fase se encuentran los ensayos aprobados en 2025?" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-XZxzY" src="https://datawrapper.dwcdn.net/XZxzY/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="228" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Ram&oacute;n tiene 29 a&ntilde;os, est&aacute; terminando su residencia de farmacolog&iacute;a cl&iacute;nica en La Paz y acaba de participar en uno de esos ensayos fase I. En concreto, para una vacuna contra el virus respiratorio sincitial en adultos que, junto a la gripe y el SARS-CoV-2, es actualmente uno de los virus que producen una alta morbimortalidad en mayores de 65 a&ntilde;os. &ldquo;Hay cierto riesgo, pero la investigaci&oacute;n en humanos est&aacute; hiperregulada y ning&uacute;n ensayo cl&iacute;nico se va a realizar si se sospecha que los riesgos son mucho mayores que los posibles beneficios para los pacientes&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A mi c&iacute;rculo cercano ya lo tengo bastante entrenado&rdquo;, bromea Ram&oacute;n, &ldquo;pero en ocasiones [los ensayos en fase I] causan algo de rechazo, por la incertidumbre y el desconocimiento, que provocan miedo&rdquo;. &Eacute;l, insiste, conf&iacute;a en la investigaci&oacute;n y en que est&aacute; &ldquo;contribuyendo a que haya m&aacute;s informaci&oacute;n y que se pueda desarrollar una vacuna que se utilice masivamente en una poblaci&oacute;n que la necesite&rdquo;. &iquest;La remuneraci&oacute;n? No niega que est&aacute; bien. En su caso, unos 700 euros por tres visitas m&eacute;dicas y alguna anal&iacute;tica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ramón es un voluntario sano, que ha participado en un ensayo Fase I para una vacuna contra el virus respiratorio sincitial"
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            <span class="title">
                Ramón es un voluntario sano, que ha participado en un ensayo Fase I para una vacuna contra el virus respiratorio sincitial                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los ensayos en Fase I son de alta incertidumbre, pero previamente se han hecho estudios con animales, de toxicidad y tienes evidencia suficiente como para iniciar de forma segura las pruebas en voluntarios sanos&rdquo;, tranquiliza el doctor Borobia. Adem&aacute;s, estas primeras fases se hacen con pocos voluntarios y se comienza por parejas: a uno se le da una peque&ntilde;a dosis del f&aacute;rmaco y al otro, placebo. Si no se percibe riesgo, van ampli&aacute;ndose los sujetos. 
    </p><p class="article-text">
        En este proceso, juegan un papel relevante los Comit&eacute;s de &Eacute;tica de la Investigaci&oacute;n, &oacute;rganos independientes que eval&uacute;an los aspectos &eacute;ticos, metodol&oacute;gicos y legales de los ensayos. En el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, est&aacute; compuesto por 25 profesionales de todas las especialidades, que se re&uacute;nen cada dos semanas. &ldquo;Revisamos unos formularios establecidos, en los que aparecen desde el curr&iacute;culum del investigador hasta su capacitaci&oacute;n en buenas pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas a su equipo, evaluamos ensayos multic&eacute;ntricos, la idoneidad del centro, se revisa el objetivo del ensayo, en qu&eacute; poblaci&oacute;n se va a llevar a cabo, la memoria econ&oacute;mica, cu&aacute;les son los consentimientos informados y toda la informaci&oacute;n que se le va a dar al paciente, para que su participaci&oacute;n sea totalmente libre y no sea inducido a participar&rdquo;, enumera su presidenta, Mar&iacute;a Luisa Navarro. 
    </p><h2 class="article-text">Los puntos de mejora: representatividad y acceso</h2><p class="article-text">
        Pese a los avances y el impulso del pa&iacute;s como un polo de atracci&oacute;n, en parte por la apuesta por las unidades de ensayos en Fase I, la mejora de las infraestructuras y, tambi&eacute;n, por el &eacute;xodo de las compa&ntilde;&iacute;as de Reino Unido tras el Brexit, sigue habiendo l&iacute;neas de mejora. &ldquo;Los dos problemas cl&aacute;sicos en la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica han sido que los resultados de los ensayos en los que se basa la autorizaci&oacute;n de nuevos medicamentos en ocasiones no son representativos de la poblaci&oacute;n que recibe esos tratamientos y, a nivel europeo, hay inquietud porque se ha identificado una falta de equidad en el acceso a ensayos cl&iacute;nicos con terapias innovadoras&rdquo;, explica Borobia, que coordina desde La Paz el proyecto Readi &mdash;Research in Europe and Diversity Inclusion&mdash;, una iniciativa europea coordinada desde este hospital, en la que participan 73 organizaciones de 18 pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de Readi es &ldquo;transformar el ecosistema de los ensayos cl&iacute;nicos fomentando la participaci&oacute;n de poblaciones infrarrepresentadas y desatendidas&rdquo;. As&iacute;, se evitar&iacute;an situaciones como que la mayor&iacute;a de participantes en ensayos sobre insuficiencia cardiaca sean varones de en torno a los 67 a&ntilde;os, cuando la mayor&iacute;a de pacientes con estas patolog&iacute;as son mujeres por encima de los 85 a&ntilde;os. O que el nivel sociocultural acabe influyendo en el acceso a terapias innovadoras. 
    </p><p class="article-text">
        La accesibilidad es clave, no tanto en ensayos con voluntarios sanos, como en fases con pacientes que pueden ver mejorada su supervivencia o optar a un &uacute;ltimo salvavidas terap&eacute;utico. &ldquo;Pueden acceder pacientes de cualquier punto de Espa&ntilde;a, pero donde m&aacute;s ensayos cl&iacute;nicos se realizan es en los grandes n&uacute;cleos. Y ese es uno de los aspectos que generan m&aacute;s debate y necesidad de mejora: vivo en Madrid, tengo m&aacute;s posibilidades; vivo en Zamora, tengo menos&rdquo;, explica el jefe de la AEMPS. Para paliar este problema, la Agencia elabora una gu&iacute;a de elementos descentralizados, que facilitan la digitalizaci&oacute;n del ensayo y ahorra desplazamientos. Adem&aacute;s, hay programas y ayudas para sufragar determinados gastos de desplazamiento y alojamiento en algunos casos. 
    </p><p class="article-text">
        Catalunya se encuentra a la cabeza en n&uacute;mero de centros que realizan ensayos, hasta un total de 807; seguido de Madrid, con 86 centros y 757 ensayos; y Andaluc&iacute;a, con 64 centros y 522 ensayos. Los ensayos no se realizan en un &uacute;nico hospital, sino que se desarrollan fruto de un trabajo de colaboraci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así se reparten los centros de investigación por el país" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-XtqZ0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/XtqZ0/11/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="909" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Silvia se encuentra ahora en mitad del ensayo. Y suma a la lista de fortalezas del sistema la empat&iacute;a del equipo m&eacute;dico que lleva su caso. &ldquo;Un trato humano tan necesario en estas circunstancias&rdquo;, dice. En ese equilibrio entre incertidumbre y confianza transcurre su d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Si no lo hacemos nosotras... todo lo que se pueda hacer para beneficiar a otras personas, all&aacute; vamos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-atrae-cientos-ensayos-clinicos-ultima-esperanza-miles-pacientes-investigacion-perdidos_1_13169016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España atrae cientos de ensayos clínicos, la última esperanza de miles de pacientes: "Sin investigación, estamos perdidos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Ciencia,Investigación,Investigación científica,Sanidad,Salud,Hospitales,Cáncer de mama,Oncología,ELA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 títulos de no ficción para regalar el Día del Libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-titulos-no-ficcion-regalar-dia-libro_1_13155926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31920024-a32d-4a8d-9e2f-2324fad66e9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 títulos de no ficción para regalar el Día del Libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con motivo de la celebración del día del libro y Sant Jordi comenzamos una serie de recomendaciones para facilitar la elección de la obra que regalar</p><p class="subtitle">20 títulos de ficción para regalar el Día del Libro 2026
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eduardo-mendoza-he-considerado-artista-si-artesano_1_13139711.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a del Libro y Sant Jordi</a> es la fecha que muchos eligen para regalar libros a sus seres queridos. Ensayos, novelas, literatura juvenil... Todo cabe en una semana en donde los autores y sus obras se colocan en el centro. 
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona el discurso de Sant Jordi lo dar&aacute; Ali Smith y la Nobel Han Kang presentar&aacute; su nueva novela en el CCCB. En Madrid ser&aacute; el turno del &uacute;ltimo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gonzalo-celorio-premio-cervantes-2025_1_12737343.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Cervantes, Gonzalo Celorio</a>, que recoger&aacute; su galard&oacute;n en la tradicional ceremonia que tendr&aacute; lugar, como cada a&ntilde;o, el 23 de abril.
    </p><p class="article-text">
        Para facilitar la labor de elegir entre el tsunami de novedades que llega cada d&iacute;a, desde elDiario.es vamos a realizar una serie de recomendaciones de obras publicadas este a&ntilde;o 2026 en no ficci&oacute;n, ficci&oacute;n y juvenil e infantil. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Cuando el mundo duerme&rsquo;, de Francesca Albanese (Galaxia Gutenberg, trad. M&oacute;nica Monteys)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d3717ce0-2a73-4544-93f8-249f120cc1c1_source-aspect-ratio_default_1141187.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        La relatora de la ONU lleva tiempo denunciando con voz firme el genocidio perpetrado por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en Palestina. Este libro es una extensi&oacute;n de su compromiso por la defensa de las v&iacute;ctimas y de los derechos humanos: diez testimonios que han vivido la invasi&oacute;n de primera mano y conversan con la autora, en unos di&aacute;logos que aportan luz al lector occidental sobre la realidad palestina y la necesidad de no permanecer indiferentes ante la barbarie.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Sirenas, leones y otros encuentros inesperados&rsquo;, de Jacinto Ant&oacute;n (Salamandra)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ca6c7d81-b44c-49e4-8cf7-3fa248314424_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Jacinto Ant&oacute;n, periodista reconocido con el Premio Nacional de Periodismo Cultural, lleva a&ntilde;os deleitando a los lectores con sus cr&oacute;nicas en El Pa&iacute;s, en las que la erudici&oacute;n se combina con una suerte de sentido de la maravilla, de la aventura, que da lugar a piezas de lo m&aacute;s sugerentes. La originalidad, ya se sabe, reside en la capacidad de relacionar elementos en apariencia inconexos, y en eso &eacute;l es un experto. Este libro recopila una serie de art&iacute;culos que, entre literatura, antropolog&iacute;a e historia, dan cuenta de una insobornable (y p&iacute;cara) curiosidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Espejo de sombras&rsquo;, de Felicidad Blanc (C&aacute;tedra)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/190367cd-0366-45db-aa59-94c017548217_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Unas memorias escritas en 1977, tras el &eacute;xito de <em>El desencanto</em> (1976), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desencanto-reflejo-cine-miseria-moral-burguesia-franquista_1_13096431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el documental de Jaime Ch&aacute;varri</a> sobre la familia Panero en el que ella misma, intelectual y escritora a su vez, brill&oacute; con luz propia. Nacida en Madrid en 1919, su recorrido vital es &ndash;no pod&iacute;a ser de otro modo&ndash; una radiograf&iacute;a social de los estragos de la guerra y el franquismo. Sin duda, Felicidad Blanc fue una figura fascinante de las letras espa&ntilde;olas que esta recuperaci&oacute;n brinda la oportunidad de reivindicar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;La fiesta del fin del mundo&rsquo;, de Natalia Castro Pic&oacute;n (Anagrama)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ccdec853-76fb-4a7a-b3b8-4724d497d1d5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        El Premio Anagrama de Ensayo 2025 ofrece un enfoque particular a este clima de crisis permanentes que se ha instalado en la sociedad occidental desde 2008.&nbsp;La autora, lejos de resignarse en el diagn&oacute;stico habitual, que lleva al desencanto y la inacci&oacute;n, propone un an&aacute;lisis de los sucesivos &ldquo;apocalipsis&rdquo; que se han pregonado desde entonces (la crisis econ&oacute;mica, la emergencia clim&aacute;tica, el acceso a la vivienda, la pandemia o el resurgir de la ultraderecha, entre otros) para subrayar que, ante la incertidumbre, existe, como se ha demostrado, la posibilidad de una revoluci&oacute;n; porque creer que no hay salida no deja de ser otra herramienta de control pol&iacute;tico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Los nombres del mundo. Una historia de la escritura&rsquo;, de Ewan Clayton (Siruela, trad. Mar&iacute;a Condor)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eb964a71-7be9-432f-9852-b34129e16e93_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Un libro que parece hecho a medida de los amantes de los libros y la lectura: un ensayo que recorre toda la historia de la escritura, desde los pictogramas del Antiguo Egipto a las infinitas posibilidades de la era inform&aacute;tica. Hablar de la creaci&oacute;n de un c&oacute;digo de comunicaci&oacute;n compartida implica, por supuesto, ahondar en la evoluci&oacute;n cultural de las civilizaciones, el impacto de fen&oacute;menos como la fijaci&oacute;n de un alfabeto o la aparici&oacute;n de la imprenta. Instructivo, accesible y de lo m&aacute;s enriquecedor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Ernestina Gonz&aacute;lez. Un pulso antifranquista&rsquo;, de Ana Mar&iacute;a D&iacute;az Marcos (Espuela de Plata)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dc97216c-fe7d-4458-b4aa-e740273cbd6b_source-aspect-ratio_default_1141190.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Los lectores interesados en la memoria hist&oacute;rica, y en las figuras de mujeres olvidadas en particular, tienen un nuevo nombre del que tomar nota: Ernestina Gonz&aacute;lez (1896-1976), una de las primeras universitarias espa&ntilde;olas, amiga de Lorca, Dal&iacute; y Bu&ntilde;uel, una bibliotecaria que desde su exilio en Estados Unidos se implic&oacute; en el movimiento antifranquista, por lo que fue vigilada por el FBI durante d&eacute;cadas y hasta llevada a juicio por el Comit&eacute; de Actividades Antiamericanas. Una voz valiente a la que, sin duda, vale la pena descubrir.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Buscando a Rosal&iacute;a: la promesa, la voz, la empoderada, la motomami, la santa&rsquo;, de Oriol Dom&iacute;nguez y Yeray S. Iborra</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4c17a358-11d7-4237-8e3d-d3debda4737a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A juzgar por la velocidad con la que se agotaron las entradas de su &uacute;ltima gira, existe un gran n&uacute;mero de lectores potenciales para este libro, el m&aacute;s reciente y completo sobre la inconmensurable Rosal&iacute;a. Los autores, periodistas musicales especializados en cultura popular, recogen diferentes testimonios para plantear un retrato a lo largo del tiempo de la gran artista de nuestra era, que, como ella misma canta, se transforma, y de sus sucesivas reinvenciones se da cuenta en estas p&aacute;ginas. Imprescindible para seguidores y muy recomendable para los que la aborrecen, si tienen, al menos, amplitud de miras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Mujeres grises sobre fondo negro&rsquo;, de Marisol Donis (Alrev&eacute;s)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d4a3e465-0a97-4c70-8156-7e47735ac209_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de t&iacute;tulos como <em>Emilia Pardo Baz&aacute;n y su fascinaci&oacute;n por la criminolog&iacute;a</em> (2023) y <em>Envenenadoras</em> (2025), la farmac&eacute;utica y crimin&oacute;loga Marisol Donis sigue investigando la cr&oacute;nica negra con perspectiva de g&eacute;nero para analizar, en este nuevo ensayo, c&oacute;mo la psiquiatr&iacute;a, encarnada en los manicomios de anta&ntilde;o, se us&oacute; como herramienta de control social para anular a las mujeres que osaban salirse del canon. A trav&eacute;s de diferentes casos, unos conocidos &ndash;Charlotte Perkins, Leonora Carrington, Unica Z&uuml;rn, Janet Frame&ndash; y otros no tanto, reivindica su esp&iacute;ritu libre e indomable.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer (1941-1985)&rsquo;, de Carmen Guill&eacute;n (Cr&iacute;tica)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c313476-4704-4a9a-b785-af277d59410b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n m&aacute;s completa hasta la fecha sobre los engranajes de esta organizaci&oacute;n franquista, que sirvi&oacute; para encubrir abusos, tr&aacute;fico de beb&eacute;s, trabajos forzados y todo tipo de vejaciones contra las mujeres con el pretexto de velar por su moralidad. La autora desentra&ntilde;a los mecanismos de adoctrinamiento por los que la instituci&oacute;n anul&oacute; la voluntad y reprendi&oacute; a mujeres de toda condici&oacute;n, uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s oscuros del (ya de por s&iacute; oscuro) franquismo, que se prolong&oacute; hasta los primeros a&ntilde;os de la democracia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;El impacto de la IA. Sam Altman y su carrera por dominar el mundo&rsquo;, de Karen Hao (Pen&iacute;nsula, trad. Jorge Paredes)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a9aae172-d6d2-459a-b7d2-19eede46c7a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No puede faltar una recomendaci&oacute;n para comprender mejor uno de los retos m&aacute;s importantes del presente, sino el que m&aacute;s: un estudio exhaustivo sobre la carrera tecnol&oacute;gica que llev&oacute; a cabo el empresario Sam Altman, una figura clave en el desarrollo de la inteligencia artificial. La autora se empapa de testimonios para reconstruir c&oacute;mo se rompi&oacute; la promesa de una tecnolog&iacute;a que en principio nos iba a hacer la vida m&aacute;s f&aacute;cil, pero que se revel&oacute; un sistema de trabajo abusivo y t&oacute;xico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;El romance de la V&iacute;a L&aacute;ctea&rsquo;, de Lafcadio Hearn (Satori, trad. Emilio Jaramillo)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c7a3ff04-935a-4d0f-9d47-26901a25a759_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno internacional de la cultura japonesa es mucho m&aacute;s que una moda pasajera. El manga, el <em>anime</em>, la comida, los videojuegos, la est&eacute;tica kawaii o el j-pop son tan solo una pieza m&aacute;s de una fascinaci&oacute;n que existe desde hace siglos: esta preciosa edici&oacute;n del cl&aacute;sico de Lafcadio Hearn se sumerge en el Jap&oacute;n m&aacute;s m&aacute;gico y sugerente, el Jap&oacute;n de las leyendas, los ritos ancestrales, ese espacio m&iacute;tico entre dos mundos. Con su prosa evocadora y su mirada etnol&oacute;gica, su voz sigue siendo, para el lector occidental, una de las mejores puertas a la civilizaci&oacute;n nipona.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Nuestros silencios&rsquo;, de Laurence Joseph (Gatopardo, trad. Palmira Feixas)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9e34db0c-c9a4-4bbf-abe2-ed28f3c42b0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Nadie lo pone en duda: vivimos en una sociedad del ruido. Entre mensajes instant&aacute;neos y esa necesidad de opinar de todo a todas horas, el silencio emerge como una elecci&oacute;n revolucionaria en pos del sosiego, la contemplaci&oacute;n, el establecimiento de unos l&iacute;mites. Ahora bien, el silencio tambi&eacute;n se asocia a lo silenciado, lo que se ha callado u ocultado por miedo, verg&uuml;enza o represi&oacute;n. La autora, psic&oacute;loga cl&iacute;nica y psicoanalista francesa, lleva a cabo un estimulante estudio sobre los usos individuales y colectivos del silencio y su imaginario cultural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Un himno a la vida. Mi historia&rsquo;, de Gis&egrave;le Pelicot (Lumen, trad. Noem&iacute; Sobregu&eacute;s Arias)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f731eb18-f20e-4877-9e24-d30dda2f39b1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La historia de Gis&egrave;le Pelicot bastar&iacute;a para justificar el inter&eacute;s de este libro; pero resulta que, adem&aacute;s, contiene un poderoso mensaje de reconstrucci&oacute;n personal y derecho a la reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas que, en esta era posterior al #MeToo, es muy alentador. Con claridad, sin temor a llamar las cosas por su nombre, la autora reconstruye su pasado y cuenta c&oacute;mo fue capaz de dar la vuelta a la verg&uuml;enza para defender, en esa frase que se ha convertido en un principio de dignidad, que &ldquo;la verg&uuml;enza debe cambiar de bando&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;El cerebro enamorado&rsquo;, de Miguel Pita (Perif&eacute;rica)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6428af4f-a367-40f1-85c1-e8914f3252fe_source-aspect-ratio_default_1141196.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El mundo est&aacute; lleno de historias de amor. Las de verdad, en la calle o en las casas; y las de mentira, en el cine, las novelas o las canciones, que sin embargo tienen un impacto enorme en nuestra forma de vivir la experiencia amorosa. No nos cansamos del amor; sin embargo, &iquest;qu&eacute; sabemos del asunto? Miguel Pita, doctor en Gen&eacute;tica y Biolog&iacute;a Molecular, escribe un ensayo ameno sobre el proceso neurol&oacute;gico que se desencadena desde que nos enamoramos hasta el final de la relaci&oacute;n. Porque amor y ciencia no solo no est&aacute;n re&ntilde;idos, sino que, como se demuestra, no hay amor sin una compleja ciencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;La trampa del velo&rsquo;, de &Aacute;ngeles Ram&iacute;rez (Catarata)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/99cece64-973c-407e-a766-0662a1f15218_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es un debate que resurge cada cierto tiempo, lo que demuestra, adem&aacute;s de una falta de comprensi&oacute;n por parte de Occidente, que el conflicto est&aacute; lejos de resolverse. &iquest;Imponer el pa&ntilde;uelo o prohibirlo? Ni lo uno ni lo otro: la autora, antrop&oacute;loga especializada en el estudio del islam desde una perspectiva de g&eacute;nero, sostiene que ambas medidas esconden un mecanismo de control sobre el cuerpo de las mujeres. Frente a los argumentos simples, examina las trampas tanto del propio mundo musulm&aacute;n como del Occidente que se pretende salvador. Imprescindible para profundizar en el debate.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Historia de una monta&ntilde;a&rsquo;, de &Eacute;lis&eacute;e Reclus (Errata Naturae; trad. Marcos Nava)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b36dea2e-60db-4044-881e-e3661ff440fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la bell&iacute;sima edici&oacute;n de <em>Walden</em> ilustrada por Cl&eacute;ment Thoby, Errata naturae suma un nuevo t&iacute;tulo a su colecci&oacute;n de cl&aacute;sicos en ediciones de lujo con este t&iacute;tulo del ge&oacute;grafo, aventurero y militante anarquista &Eacute;lis&eacute;e Reclus, con ilustraciones de Cl&eacute;ment Vuillier. He aqu&iacute; un canto de amor a la monta&ntilde;a, donde el autor encuentra la reparaci&oacute;n tras unas p&eacute;rdidas desgarradoras; pero no se limita a narrar su viaje personal, sino que, combinando conocimientos de diferentes disciplinas, traza una historia de las monta&ntilde;as que har&aacute; las delicias de todo aquel que, como &eacute;l, encuentre en la ascensi&oacute;n un refugio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Un metro cuadrado&rsquo;, de Llucia Ramis (Libros del Asteroide)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/80c6d1f3-3137-4668-a7a3-4efa567b4151_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Llucia Ramis, escritora y periodista mallorquina, lleva muchos a&ntilde;os contando sus idas y venidas con la vivienda, la precariedad del oficio y la turistificaci&oacute;n de su isla natal, que no dejan de ser las ramificaciones de un mismo problema. Con este libro, IV Premio de No Ficci&oacute;n de Libros del Asteroide, pone orden a ese conflicto partiendo de su memoria personal, como hace en todas sus obras, para, desde lo particular, esbozar una radiograf&iacute;a de una crisis colectiva de la sociedad espa&ntilde;ola para la que a&uacute;n no hay respuesta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Galleteras&rsquo;, de Laura Sanz Corada (La Caja Books)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2bbb2998-48ca-4e37-8892-b1def83c7b90_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n se resiste a una cr&oacute;nica cultural sobre la galleta Mar&iacute;a? Laura Sanz Corada naci&oacute; en Aguilar de Campoo (Palencia), la localidad donde Galletas Fontaneda se estableci&oacute;, que ha quedado ligada de forma inevitable a los avatares de esta f&aacute;brica de dulces. Es, adem&aacute;s, hija de una de sus trabajadoras, las &ldquo;galleteras&rdquo;, y nieta de uno de los jefes de secci&oacute;n. Y, precisamente porque lo conoce desde dentro, lejos de escribir una memoria nost&aacute;lgica, lo que hace es sacar a la luz las condiciones abusivas en las que trabajaron las mujeres, adem&aacute;s del desamparo al que han quedado los vecinos tras el cierre. Un libro iluminador y honesto sobre lo que se esconde detr&aacute;s de cada bocado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;El arte de escribir ficci&oacute;n. Apuntes de escritores contempor&aacute;neos&rsquo;, de VV. AA. (Alba)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/44b8955c-c3e0-4a73-afe5-fb0d44d97226_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque vivimos en un pa&iacute;s en el que hay m&aacute;s aspirantes a escritores que lectores &ldquo;a secas&rdquo;, los libros sobre los pormenores de la creaci&oacute;n literaria tienen un p&uacute;blico fiel. Y este es una incorporaci&oacute;n valiosa para la colecci&oacute;n: re&uacute;ne las reflexiones de autores actuales en lengua espa&ntilde;ola, escritores en activo que conocen mejor que nadie lo que significa escribir (y publicar) hoy. Rodrigo Fres&aacute;n, Brenda Navarro, Sara Barquinero, Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena, Lara Moreno o Andr&eacute;s Barba son algunos de ellos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Si las paredes hablaran&rsquo;, de Lucy Worsley (Capit&aacute;n Swing, trad. Luc&iacute;a Barahona)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c5d7cfe9-cea9-444f-9e2a-281112c84807_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es lo que tenemos m&aacute;s cerca, pero, quiz&aacute; precisamente por eso, somos unos grandes ignorantes en la materia. Este libro teje una memoria de los objetos que han marcado la vida dom&eacute;stica occidental a lo largo de los siglos, desde los tab&uacute;s de la &eacute;poca victoriana a la llegada de la nevera, pasando por los tipos de inodoro, la forma de cocinar o los secretos de alcoba. La autora recorre estancia por estancia, se detiene en las actividades que se realizan en cada una y, a trav&eacute;s de su an&aacute;lisis, traza una historia sociocultural que divierte, instruye y sacia unas curiosidades que no sab&iacute;amos que ten&iacute;amos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-titulos-no-ficcion-regalar-dia-libro_1_13155926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:53:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 títulos de no ficción para regalar el Día del Libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Día del Libro,Sant Jordi,Escritores,Ensayos,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53a0ce1-94b4-42a2-903a-ca078460ebbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139886.jpg" width="1145" height="644" alt="¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2019, Juhee Mun abrió una papelería especializada en Seúl y puso en marcha una exitosa iniciativa para que sus clientes se escribieran cartas</p><p class="subtitle">La obra colosal de Jane Smiley: la ambición de contar qué pasa en una vida de cien años
</p></div><p class="article-text">
        En 2019, Juhee Mun decidi&oacute; dar un giro a su vida con la apertura de su propio negocio: <a href="https://www.instagram.com/geulwoll.kr/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geulwoll</a>, una papeler&iacute;a ubicada en el barrio de Yeonhui-dong, al oeste de Se&uacute;l. Apenas dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, abri&oacute; una segunda tienda en Seongsu-dong, en la zona este. Contra todo pron&oacute;stico, un negocio <em>a priori</em> tan contrario al esp&iacute;ritu de estos tiempos triunf&oacute;, y adem&aacute;s con una apuesta muy personal: no se trata de una librer&iacute;a al uso, con peri&oacute;dicos y b&aacute;sicos de material escolar, sino de un espacio especializado en la escritura de cartas donde se pueden encontrar todo tipo de papeles, sobres y otros utensilios. Y, a&uacute;n m&aacute;s importante, donde pueden unirse a una especie de club para cartearse entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar una tendencia, es necesario que alguien se ponga en marcha. Hoy ya no se escriben cartas a la manera tradicional &ndash;a mano, para enviarlas por correo postal, con su sobre y su sello&ndash;, de modo que, para reintroducir este h&aacute;bito, tras detectar que hab&iacute;a gente con ganas de hacerlo, pero que no ten&iacute;a a nadie a quien dirigirse, Juhee Mun mont&oacute; un servicio de <em>pen pal</em> o amistad por correspondencia que pone en contacto a desconocidos de diferentes edades, or&iacute;genes e intereses que comparten, eso s&iacute;, esta afici&oacute;n. Solo hay una regla: para apuntarse, hay que empezar escribiendo una carta a un desconocido. Despu&eacute;s, se podr&aacute; recibir una a su vez y seguir ampliando el c&iacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        La autora habla de la excelente acogida de esta iniciativa en <em>El encantador arte coreano de escribir cartas</em> (2022; Salamandra, 2025, trad. Antonio Padilla), que, lejos de ser una gu&iacute;a de instrucciones en la estela de Marie Kondo, se propone compartir sus reflexiones para animar a los indecisos a dar el paso. El hecho mismo de establecer una papeler&iacute;a ya dice mucho: la mont&oacute; porque quiso, sin que nadie se lo pidiera y en contra de cualquier indicador comercial. Poco a poco, a medida que organizaba el club de <em>pen pal</em>, explor&oacute; las posibilidades de este h&aacute;bito, tanto en los aspectos pr&aacute;cticos &ndash;como los tipos de papel o la historia de los sellos&ndash; como en lo que les aport&oacute; a los grandes escritores de cartas.
    </p><h2 class="article-text">El retorno a lo anal&oacute;gico</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4fe7a0d2-7e73-42d0-b230-fe6d1352b1a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sin perge&ntilde;ar un libelo en contra de lo digital, la autora reivindica un regreso a un h&aacute;bito anal&oacute;gico, que para los j&oacute;venes no es un retorno, sino una primera toma de contacto. Esa decisi&oacute;n lleva a vivir con otro ritmo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/historia-ensena-concepto-lentitud-estigma-social-accion-revolucionaria_1_11875219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una lentitud bien entendida</a> que conecta con lo m&aacute;s &iacute;ntimo, con lo que nos hace m&aacute;s conscientes, m&aacute;s presentes. Solo el hecho de escribir a mano implica un esfuerzo para fijar unas ideas sobre el papel &ndash;da igual sobre lo que se escriba, se puede comenzar con un modelo de carta gen&eacute;rico&ndash; que entrena la memoria y el cerebro en general de una manera que las herramientas inform&aacute;ticas &ndash;r&aacute;pidas, llanas y ef&iacute;meras, que agilizan cualquier proceso&ndash; no pueden igualar.
    </p><p class="article-text">
        La carta manuscrita tiene, adem&aacute;s, la cualidad de ser &uacute;nica, personalizada; una prueba de que alguien se ha tomado el tiempo no solo de ponernos por escrito unas palabras exclusivas para nosotros, sino de elegir el papel en el que lo har&aacute;, de pegar un sello al sobre, de llevarlo al buz&oacute;n o a la oficina de correos. El correo electr&oacute;nico elimin&oacute; estos pasos en aras de la velocidad y con ello acab&oacute; con la costumbre de conservar las cartas como recuerdo material de la relaci&oacute;n con alguien. La autora da importancia a la faceta de la carta como manualidad e incluso anima a decorarlas para hacerlas m&aacute;s personales. La desaparici&oacute;n de las papeler&iacute;as tambi&eacute;n est&aacute; haciendo que se pierdan ciertas aficiones &ndash;el <em>collage</em>, la decoraci&oacute;n, la papiroflexia&ndash; para las que estos negocios proporcionaban recursos. Escribir cartas y enviarlas es una forma m&aacute;s de negarse a vivir solo en pro de lo &uacute;til, lo productivo. Es volver a ser due&ntilde;os de nuestro tiempo, de ir a contracorriente.
    </p><h2 class="article-text">Ant&iacute;doto contra la soledad</h2><p class="article-text">
        La tienda de Juhee Mun vende algo m&aacute;s que productos: ofrece compa&ntilde;&iacute;a, la posibilidad de conocer gente, de cultivar un nuevo h&aacute;bito que aporte gratificaci&oacute;n y amistades. Pone en contacto a personas que de otro modo no se habr&iacute;an cruzado por la diferencia de edad o por pertenencia a c&iacute;rculos distintos y con ello combate uno de los peores problemas de estos tiempos: la soledad, que afecta tanto a j&oacute;venes como a mayores. Saber que alguien nos dedica un rato, que se toma unos minutos en pensar qu&eacute; va a decirnos, y hacerlo uno mismo a su vez, es un lujo cada vez m&aacute;s preciado: el regalo de la atenci&oacute;n plena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El encantador arte coreano de escribir cartas"
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                El encantador arte coreano de escribir cartas                            </span>
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        Y para uno mismo tambi&eacute;n resulta enriquecedor; es m&aacute;s, la autora sugiere que evitemos hacer un mon&oacute;logo al escribir y, en cambio, mostremos inter&eacute;s por el otro, respondamos a lo que nos cuenta sin acaparar con nuestras preocupaciones. Es un acto de generosidad semejante al de ayudar a alguien o colaborar con una campa&ntilde;a solidaria; darse al otro, si se hace por voluntad propia y sin forzarse, es tambi&eacute;n una manera de sentirse mejor con uno mismo, de transmitir una bondad, un afecto y un altruismo contagiosos que forman una red. Porque una carta no va de uno ni del otro, sino del v&iacute;nculo &uacute;nico que se crea.
    </p><h2 class="article-text">La reivindicaci&oacute;n de una artesan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien opine que la autora examina los tipos de papel y sobre, recomienda libros sobre cartas e investiga el mecanismo de los sellos porque, al fin y al cabo, los vende; no obstante, se percibe algo m&aacute;s, una verdadera vocaci&oacute;n desinteresada de facilitar esta pr&aacute;ctica. De hecho, tambi&eacute;n reflexiona sobre aspectos no comercializables, como d&oacute;nde escribir o a qu&eacute; hora del d&iacute;a hacerlo (s&iacute;, saca mucho jugo a la experiencia), adem&aacute;s de dar consejos para que los menos avezados sepan c&oacute;mo romper el hielo.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que lo que importe es ese bien inmaterial al que dan sentido las palabras, no se debe menospreciar el envoltorio, la manualidad, que dice mucho de la persona que lo remite y de c&oacute;mo ve a su interlocutor. Cuanto m&aacute;s se conoce al otro, m&aacute;s confianza hay, m&aacute;s oportunidades de hacerle peque&ntilde;os regalos personalizados, aunque sean una simple pegatina simp&aacute;tica de algo que le agrade. Por otro lado, el ritual de elegir los materiales, de ir hasta la papeler&iacute;a, observar, tocar y seleccionar, puede suponer un placer, como el de cuando &iacute;bamos al colegio y estren&aacute;bamos un cuaderno; y puede motivarnos m&aacute;s que un folio blanco corriente.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que un producto</h2><p class="article-text">
        Se suele atribuir a los camareros el papel de psic&oacute;logos improvisados; sin embargo, el testimonio de Juhee Mun invita a pensar que, en cierto modo, una librera &ndash;una librera que escucha, que atiende a las necesidades particulares de cada cliente&ndash; tambi&eacute;n lo es. Adem&aacute;s de la amistad que surge mediante la correspondencia, al acudir a la papeler&iacute;a los lectores tejen lazos con la due&ntilde;a, que los asesora con un mimo que ning&uacute;n algoritmo es capaz de igualar. Porque no solo proporciona remedios, sino que acompa&ntilde;a, alienta, gu&iacute;a para que descubran una afici&oacute;n que les d&eacute; esa plenitud que no hallan en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Comparte algunos casos, como el de una mujer que le &ldquo;confes&oacute; que lo que la impuls&oacute; a participar en el servicio fue el deseo de recibir unas palabras de &aacute;nimo [&hellip;] me explic&oacute; que en ese instante se sent&iacute;a deprimida y cansada de todos&rdquo;. El hecho de dirigirse a un desconocido, seg&uacute;n la autora, ayuda, por cuanto nos da m&aacute;s libertad, m&aacute;s posibilidad de empezar de cero, de mostrar una faceta que el d&iacute;a a d&iacute;a mantiene dormida. Y es que, al escribir, al volcarnos en un texto tan &iacute;ntimo como una carta manuscrita, quiz&aacute; somos m&aacute;s nosotros mismos que nunca, nos abrimos m&aacute;s, atendemos m&aacute;s, sin la ch&aacute;chara, los prejuicios o el ruido que a menudo allanan los encuentros cara a cara.
    </p><p class="article-text">
        Hay una profundidad en cada carta que nace del pensamiento reposado, de la conciencia de emprender una acci&oacute;n sin automatismos. Cada carta es, o puede ser, un refugio si as&iacute; lo queremos, si as&iacute; lo promovemos; y tambi&eacute;n una papeler&iacute;a puede serlo. Con el tiempo, las cartas atesoradas constituyen un documento de memoria, incluso de literatura (ah&iacute; est&aacute;n las de diferentes personajes hist&oacute;ricos, no solo escritores).
    </p><p class="article-text">
        Y, dado que Geulwoll nos queda un poco lejos, podemos encontrar amigos por correspondencia en p&aacute;ginas como <a href="https://penpal.me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal</a>, <a href="https://www.globalpenfriends.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Penfriends</a>, <a href="https://slowly.app/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slowly</a>, <a href="https://swap-bot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Swap-bot</a>, <a href="https://www.penpalworld.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Penpal World</a> o <a href="https://www.postcrossing.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Postcrossing</a>. O, por qu&eacute; no, podemos sorprender a un amigo que vive lejos o proponer la actividad en nuestro barrio. Atreverse a dar el paso, como dice Juheen Mun, merece la pena: &ldquo;La simple acci&oacute;n de escribir resulta liberadora y nos reconforta. Me parece que este efecto m&aacute;gico es lo que explica la constante popularidad del servicio de amigos por correspondencia. [&hellip;] las cartas me han ense&ntilde;ado a relacionarme de otra manera, a que ir m&aacute;s despacio es posible y adem&aacute;s muy hermoso. Y que escribir, a veces, es la forma m&aacute;s sincera de volver a estar cerca de alguien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/si-volvemos-escribir-cartas-librera-coreana-cuenta-merece-pena_1_13112808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si volvemos a escribir cartas? Esta librera coreana te cuenta por qué merece la pena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El auge del true crime y su impacto: un formato consumido por mujeres que deja de lado la perspectiva de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/auge-true-crime-impacto-formato-consumido-mujeres-deja-lado-perspectiva-genero_1_13091535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff7e3d53-ef1c-4885-8cc5-ce19d3e49fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El auge del true crime y su impacto: un formato consumido por mujeres que deja de lado la perspectiva de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Berta Comas advierte de que estos relatos generan una sensación de amenaza constante: “No puedes ir por la calle sola de noche porque te puede pasar”</p><p class="subtitle">¿Más límites al 'true crime'? Los problemas para regular el género de moda sin atacar la libertad de expresión
</p></div><p class="article-text">
        El &eacute;xito del true crime no deja de crecer. Podcast, documentales y series basadas en cr&iacute;menes reales copan las plataformas y arrastran a millones de espectadores. En particular, a espectadoras: alrededor del 70% u 80% del p&uacute;blico de este g&eacute;nero son mujeres. Una de ellas era Berta Comas, periodista zaragozana reconvertida en docente, que ha escrito un ensayo en el que analiza el &eacute;xito de este fen&oacute;meno: 'True crime. Una mirada hacia el dolor de las dem&aacute;s'. 
    </p><p class="article-text">
        Casas reflexiona y argumenta durante 140 p&aacute;ginas sobre lo que el true crime hace sentir a quienes lo consumen y c&oacute;mo aumenta la sensaci&oacute;n de un riesgo a sufrir un acto violento &ldquo;cuando vivimos en un pa&iacute;s con un bajo &iacute;ndice de criminalidad, no es una realidad ese peligro&rdquo; pero, a&uacute;n as&iacute;, un d&iacute;a se descubri&oacute; a s&iacute; misma &ldquo;pensando que foto elegir&iacute;a mi familia para un cartel de desaparecida&rdquo;.&nbsp;Con esta idea comienza el ensayo, que va recorriendo las diferentes aristas de este tema con fuentes documentales y referencias bibliogr&aacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes centrales del ensayo es la falta de enfoque de g&eacute;nero en estos relatos. Esta cuesti&oacute;n aparece en numerosas ocasiones en el libro y tambi&eacute;n se abord&oacute; en la presentaci&oacute;n en Zaragoza, que tuvo lugar en la librer&iacute;a La Montonera. La autora, acompa&ntilde;ada de sus compa&ntilde;eras &mdash;y amigas&mdash; del <a href="https://www.youtube.com/@Sororitrap" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podcast 'Sororitrap' </a>Berta Jim&eacute;nez y Roc&iacute;o Dur&aacute;n, reflexion&oacute; sobre la falta de referencias a estos cr&iacute;menes &mdash;la mayor&iacute;a asesinatos de mujeres cometidos por hombres&mdash; como feminicidios. Es decir, no se aborda el tema desde el prisma de la violencia machista, por lo que se desliga de uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. 
    </p><h2 class="article-text">Entre el miedo y la identificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n del libro en Zaragoza, Comas profundiz&oacute; en esa relaci&oacute;n contradictoria que el p&uacute;blico &mdash;especialmente femenino&mdash; establece con este tipo de contenidos. &ldquo;Si puede ser cualquiera, puedo ser yo. Pero a la vez piensas que a ti no te pasar&iacute;a&rdquo;, resumi&oacute;. Esa dicotom&iacute;a atraviesa todo el g&eacute;nero. Por un lado, las espectadoras se identifican con las v&iacute;ctimas &mdash;mujeres, en su mayor&iacute;a&mdash;. Por otro, la propia narrativa introduce una distancia que permite pensar que ese desenlace podr&iacute;a haberse evitado.
    </p><p class="article-text">
        Durante el coloquio, las tres periodistas reflexionaron sobre el aprendizaje impl&iacute;cito que puede generar consumir este tipo de contenido. Berta Jim&eacute;nez lo explic&oacute; as&iacute;: &ldquo;Te sientes identificada, pero a la vez la espectacularizaci&oacute;n te saca de ah&iacute;, individualiza todo y genera una distancia muy cruel&rdquo;. Esa tensi&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute;, se traduce en una comparaci&oacute;n constante entre lo que le ocurri&oacute; a la v&iacute;ctima y lo que una misma habr&iacute;a hecho. Muchas consumidoras de <em>true crime</em> buscan en estos relatos patrones, errores o se&ntilde;ales que les permitan anticiparse al peligro. &ldquo;Si aprendo de esto, a m&iacute; no me va a pasar&rdquo;, es la l&oacute;gica que subyace, aunque, como se&ntilde;al&oacute; Comas, ese razonamiento &ldquo;es muy perverso&rdquo;.
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        &ldquo;Al final lo que se est&aacute; diciendo es eso, de no puedes ir por la calle sola de noche porque te puede pasar, entonces te quedas en casa. No hagas auto-stop porque te puede pasar, por lo tanto no te mueves&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Entonces como que se va coartando un poco las salidas de las mujeres y se acaba en una domesticaci&oacute;n&rdquo;. En esa misma l&iacute;nea, Roc&iacute;o Dur&aacute;n apunt&oacute; a c&oacute;mo estos mensajes se trasladan a la vida cotidiana: &ldquo;Veces y veces que me han repetido la cosa esta de no vuelvas de noche o no cruces parques&rdquo;. &ldquo;Entiendo que con el tema del true crime todav&iacute;a es como insensibilizarte a la vez, como reforzar ese tipo de comportamiento&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La autora tambi&eacute;n apunta a otra clave del &eacute;xito del g&eacute;nero: la capacidad de generar una identificaci&oacute;n m&uacute;ltiple. &ldquo;El true crime nos hace sentirnos en la piel de v&iacute;ctima y asesino a la vez&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Punitivismo y normalizaci&oacute;n de la criminalidad </h2><p class="article-text">
        El ensayo tambi&eacute;n cuestiona el enfoque habitual del g&eacute;nero, centrado en el crimen, la investigaci&oacute;n y la resoluci&oacute;n judicial. &ldquo;Todo acaba con la puerta de la c&aacute;rcel cerr&aacute;ndose&rdquo;, explica Comas. La autora considera que este esquema narrativo deja fuera buena parte de la historia. &ldquo;Luego no hay un m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en referencia a la falta de relatos sobre lo que ocurre despu&eacute;s con las familias o los entornos de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Durante el coloquio, Roc&iacute;o Dur&aacute;n plante&oacute; esa misma idea al preguntarse por el peso del castigo en estos relatos: &ldquo;Es posible un true crime antipunitivista, o sea, es posible imaginar un documental en el que no acabe persiguiendo al asesino a trav&eacute;s de los juzgados&rdquo;. En esa l&iacute;nea, Comas insisti&oacute; en la necesidad de ampliar el foco: &ldquo;Ser&iacute;a m&aacute;s interesante qu&eacute; pasa despu&eacute;s con las que nos quedamos, con los entornos que se quedan en relaci&oacute;n a eso, qu&eacute; consecuencias les quedan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los ejes del ensayo es c&oacute;mo el true crime convierte en cotidiano lo que en realidad es excepcional. Espa&ntilde;a, recuerda Comas, tiene una de las tasas de criminalidad m&aacute;s bajas de su entorno, pero la repetici&oacute;n constante de estos relatos genera una sensaci&oacute;n de amenaza permanente. El libro recoge adem&aacute;s referencias internacionales, como el impacto de los asesinatos de Ted Bundy en universidades estadounidenses. Tras esos cr&iacute;menes, se registr&oacute; un descenso en las matriculaciones de mujeres. &ldquo;Si le ha pasado a otras, le puede pasar a m&iacute;&rdquo;, resumi&oacute; Comas. &ldquo;Sabemos que ocurren cosas horribles en el mundo&hellip; pero tampoco hace nada en tu vida contra eso&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; la autora, en relaci&oacute;n con la idea de que la informaci&oacute;n no siempre se traduce en control, sino en una mayor sensaci&oacute;n de inseguridad.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n cuenta las historias</h2><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n pone el foco en qui&eacute;n construye estos relatos. Aunque cada vez hay m&aacute;s mujeres en formatos como el p&oacute;dcast, la producci&oacute;n audiovisual sigue estando mayoritariamente en manos de hombres. &ldquo;Depende desde qu&eacute; perspectiva lo hagas&hellip; cambia mucho&rdquo;, explic&oacute; Comas durante la presentaci&oacute;n. &ldquo;Nada va a ser objetivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el coloquio, Berta Jim&eacute;nez tambi&eacute;n apunt&oacute; a c&oacute;mo se construyen los perfiles de las v&iacute;ctimas: &ldquo;Las protas son chicas blancas de clase media, clase alta&rdquo;. Un patr&oacute;n que deja fuera otros casos con menor visibilidad medi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la figura del agresor tambi&eacute;n se presenta como una excepci&oacute;n. &ldquo;Si pensamos siempre que son psic&oacute;patas&hellip; eso tambi&eacute;n hace que no podamos pensar que lo que est&aacute;n haciendo es totalmente estructural&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Comas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/auge-true-crime-impacto-formato-consumido-mujeres-deja-lado-perspectiva-genero_1_13091535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 23:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El auge del true crime y su impacto: un formato consumido por mujeres que deja de lado la perspectiva de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Podcast,Ética,Libros,Ensayos,Zaragoza,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-construyen-destruyen-imperio-traves-imagen-proyectan_1_13088707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31b62aca-6834-411c-a066-54c113e4f038_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139544.jpg" width="4234" height="2382" alt="Cómo los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico y sociólogo Hans Laguna analiza el teatro de la autenticidad en las estrellas del pop con 'Yo siendo yo', un ensayo que desvela las claves detrás del relato que las ensalza</p><p class="subtitle">¿Por qué la música es cada vez más uniforme y posiblemente lo será mucho más en el futuro?</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/monocultura-dificil-musicos-ahora-llegar-nivel-exito_1_12550144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura pop</a> est&aacute; repleta de pol&eacute;micas que fortalecen y destruyen el imperio de los artistas. Esta semana le ha tocado a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extasis-chappell-roan-artista-puesto-pie-gen-z_1_11615642.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chappell Roan</a>, cuyo equipo de seguridad ha sido acusado por el futbolista Jorginho de hacer llorar a su hijastra, pues supuestamente estaban alojados en el mismo hotel y le pidi&oacute; que no molestara a la cantante. Tras las cr&iacute;ticas, la artista ha optado por explicarse a trav&eacute;s de varios v&iacute;deos publicados en Instagram, afirmando desde la cama que no era su guardaespaldas y que no siente &ldquo;odio&rdquo; por los ni&ntilde;os. Se trata de otra controversia que constata que la autenticidad, adem&aacute;s de poder ensalzar a las estrellas, es aquello que las sostiene en el pop contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales empujan a los artistas a mostrarse cercanos y espont&aacute;neos, evidenciando a trav&eacute;s de <em>stories </em>que son mucho m&aacute;s que meros int&eacute;rpretes de los hits del momento. Sin embargo, esa misma visibilidad alimenta el escrutinio p&uacute;blico, por lo que, mientras que la exposici&oacute;n les permite conectar mejor con sus fans y humanizar su imagen, al mismo tiempo genera una contradicci&oacute;n: cuanto m&aacute;s ense&ntilde;an de s&iacute; mismos, m&aacute;s dif&iacute;cil les resulta delimitar su vida privada, volvi&eacute;ndose en su contra cuando intentan reclamar intimidad. Consiste en todo un espect&aacute;culo que contin&uacute;a fuera del escenario y que el m&uacute;sico y soci&oacute;logo Hans Laguna recorre en el ensayo <em>Yo siendo yo </em>(Anagrama, 2026).
    </p><p class="article-text">
        Analizando c&oacute;mo la identidad se define y se explota en una industria que exige la reinvenci&oacute;n constante, sobre todo a las mujeres, y aportando las claves respecto a por qu&eacute; se ha convertido en uno de los activos m&aacute;s valiosos para cualquier cantante, Hans Laguna cuenta los secretos detr&aacute;s de la imagen que proyectan las estrellas del pop. Unos secretos de los que &ldquo;somos v&iacute;ctimas y c&oacute;mplices&rdquo;, puesto que las estrellas y quienes las seguimos formamos parte del mismo juego. &ldquo;Lo que hacen estas figuras lo hacemos nosotros a peque&ntilde;a escala. Todos estamos metidos en las redes sociales y todos, de alguna forma, construimos un personaje para el consumo p&uacute;blico&rdquo;, se&ntilde;ala el autor a elDiario.es.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4fbe952f-4124-4fa8-baa8-f80faf5302ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Como ocurre con los cantantes que utilizan aplicaciones como TikTok o Instagram para proyectar una imagen determinada a su comunidad de fans, tambi&eacute;n nosotros nos vemos cada vez m&aacute;s atravesados por esos mismos problemas identitarios: hasta qu&eacute; punto somos fieles a nosotros mismos en nuestra vida diaria y social, y hasta qu&eacute; punto el personaje que construimos en redes nos representa realmente. &ldquo;Las estrellas del pop llevan estas inquietudes a la arena p&uacute;blica de una forma muy evidente, pero lo interesante es que no es algo ajeno a los dem&aacute;s&rdquo;, apunta Hans Laguna, que agrega que &ldquo;el sistema nos lleva a construir una marca personal que rentabilizamos a nivel laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que, para alcanzar una mayor empat&iacute;a y fidelidad por parte de sus seguidores, los artistas moldean una personalidad de atributos entre los cuales destaca la autenticidad. Uno de los casos a los que alude el autor es el de Rosal&iacute;a, quien ha logrado una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-anuncia-nuevo-disco-lux-publicara-7-noviembre_1_12700047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran relevancia cultural y social</a> m&aacute;s all&aacute; del panorama musical porque ha conseguido mostrar una &ldquo;imagen de mujer aut&oacute;noma e independiente que hace lo que le da la gana&rdquo;. &ldquo;Eso le permite colaborar con un mont&oacute;n de marcas y capitalizarlo. Es el ejemplo de que construir una imagen de persona aut&eacute;ntica hoy en d&iacute;a es un negocio&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Rosal&iacute;a no es la &uacute;nica que lo hace, teniendo en cuenta que incluso se ve con buenos ojos. &ldquo;Antes, hacer publicidad era un anatema, pero ahora la Generaci&oacute;n Z lo acepta porque est&aacute;n demostrando su triunfo social y celebran que lo est&eacute;n petando&rdquo;, indica Hans Laguna. La anomal&iacute;a en este aspecto la presenta Taylor Swift, la figura que lo inspir&oacute; a escribir <em>Yo siendo yo</em> tras ver el documental <em>Miss Americana</em> (Netflix, 2020). Seg&uacute;n <em>Forbes</em>, la creadora de <em>The Life of a Showgirl</em> tiene un patrimonio neto de 2 mil millones de d&oacute;lares, convirti&eacute;ndola en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-duena-musica-artista-logra-derechos-discos_1_12344944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">artista m&aacute;s rica del mundo</a> y la primera en alcanzar dicho estatus gracias &uacute;nicamente a sus giras y su cat&aacute;logo, sin necesidad de patrocinios o asociaciones.
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                Aitana, en el concierto &#039;Metamorfosis Season&#039;                            </span>
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        Aunque no es negativo que la mayor&iacute;a de artistas se vinculen con otras empresas, Hans Laguna subraya que si sobrepasan ciertos l&iacute;mites puede ser peligroso. &ldquo;Debe haber una coherencia entre la marca con la que se asocian y su marca personal&rdquo;, argumenta. Si no, corren el riesgo de que sus movimientos sean tildados de hip&oacute;critas, como le sucedi&oacute; a Aitana al asegurar que ni ella misma podr&iacute;a comerse el men&uacute; que sac&oacute; con McDonald's porque es cel&iacute;aca. La int&eacute;rprete, adem&aacute;s, aleg&oacute; el verano pasado que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/aitana-lola-indigo-no-cuentan-dicen-no-ganan-dinero-conciertos-estadios_1_12466543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ganaba dinero</a> con sus conciertos en estadios, algo que responde a la paradoja de que, en tanto que las estrellas del pop son m&aacute;s capitalistas que nunca, proyectan el discurso de que son aut&eacute;nticas y no hacen las cosas por beneficiarse econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un malabarismo al que estamos acostumbr&aacute;ndonos, pero es una anomal&iacute;a hist&oacute;rica que deber&iacute;a llamarnos la atenci&oacute;n&rdquo;, comenta Hans Laguna, que asevera que es una situaci&oacute;n que est&aacute; cada vez m&aacute;s normalizada. &ldquo;Est&aacute;n jugando a eso y cada vez es m&aacute;s obvio que son m&aacute;quinas de hacer dinero y de colaborar con marcas. Quiz&aacute;s precisamente por ello necesitan al mismo tiempo construir una imagen que se mantenga al margen de esto y convencernos de que en realidad tienen una necesidad expresiva&rdquo;, reflexiona.
    </p><h2 class="article-text">El posicionamiento pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Otra de las consecuencias de la exposici&oacute;n de los artistas es el reclamo por parte de sus seguidores de pronunciarse sobre los problemas pol&iacute;ticos y sociales. Rosal&iacute;a se vio obligada a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-responde-criticas-no-condenar-genocidio-gaza-senalamiento-deberia_1_12504852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyar p&uacute;blicamente a Palestina</a> despu&eacute;s de la pol&eacute;mica desatada en redes sociales que se&ntilde;alaba a la cantante por no haberse manifestado al respecto. &ldquo;El hecho de no haber usado mi plataforma de forma alineada con el estilo o expectativas ajenas no significa en absoluto que no condene lo que est&aacute; pasando en Palestina&rdquo;, indicaba la catalana. Hans Laguna afirma que &ldquo;las estrellas son m&aacute;s conscientes de que no tienen un cheque en blanco, sino que saben que los fans pueden reaccionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor critica que estos artistas, que &ldquo;viven del <em>engagement </em>que han generado con sus p&uacute;blicos, con su audiencia en redes, provocando relaciones parasociales&rdquo;, se molesten &ldquo;cuando el p&uacute;blico les exige determinadas actitudes o les afea ciertas conductas&rdquo;: &ldquo;Es como que solo lo quieren para lo bueno y no para lo malo. Parece que tienen nostalgia de unos tiempos en los que pod&iacute;an hacer cualquier cosa sin tener que rendir cuentas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rosalía, en el concierto solidario &#039;Manifest X Palestina&#039;                            </span>
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        En EEUU, no obstante, s&iacute; es m&aacute;s normal que los cantantes tomen partido. Elton John y Katy Perry, por ejemplo, hicieron campa&ntilde;a para Hillary Clinton en 2016, mientras que Taylor Swift y Beyonc&eacute; han hecho lo propio en 2024 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/taylor-swift-si-influir-elecciones-eeuu_1_11781023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyando a Kamala Harris</a> frente a Donald Trump. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedo subirme al escenario y decir '&iexcl;Feliz mes del Orgullo a todos!' y no hacer nada mientras la gente, literalmente, va a por el cuello [de la comunidad LGBT]?'&rdquo;, advert&iacute;a Swift en su documental. &ldquo;Es interesante que las estrellas perciban que tienen que ir con m&aacute;s cuidado, puesto que ahora los fans ejercen poder de influencia sobre ellos&rdquo;, apunta Hans Laguna.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el escritor advierte que &ldquo;hay una base de fans muy fieles que les van a defender hagan lo que hagan&rdquo;. Se ve constantemente con las pol&eacute;micas a las que se enfrentan en internet, e incluso con informaciones tan delicadas como la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-mansiones-julio-iglesias-acusan-cantante-agresiones-sexuales_1_12902425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia de dos extrabajadoras de Julio Iglesias</a> acusando al cantante de agresiones sexuales. &ldquo;El caso de Julio Iglesias es muy particular porque es una estrella de la vieja escuela y, justo al final de su vida, ha surgido un esc&aacute;ndalo bastante desagradable del que fue una locura la repercusi&oacute;n&rdquo;, dice Hans Laguna, conocido tambi&eacute;n por su obra sobre el int&eacute;rprete <em>Hey! Julio Iglesias y la conquista de Am&eacute;rica</em> (Contra, 2022).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando alguien es muy fan, psicol&oacute;gicamente intenta encajar la nueva informaci&oacute;n en sus creencias previas. El fen&oacute;meno fan es muy diverso: hay muy fieles, otros m&aacute;s esc&eacute;pticos, algunos cr&iacute;ticos y otros menos. Cuando hablamos de la audiencia, hablamos de una masa muy heterog&eacute;nea. Las estrellas tienen que ir navegando esa diversidad&rdquo;, argumenta el autor, que hace alusi&oacute;n a que hay personas que olvidan r&aacute;pidamente. A trav&eacute;s de Instagram, el futbolista Jorginho le recrimin&oacute; a Chappell Roan el trato a su fandom: &ldquo;Sin tus fans no ser&iacute;as nada&rdquo;. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de que los seguidores recuerden o no esta pol&eacute;mica en unos meses, el juego de las estrellas ya no solo depende de lo que hagan con su micr&oacute;fono encima del escenario, sino su capacidad para gestionar las expectativas de un p&uacute;blico cada vez m&aacute;s activo y dividido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-construyen-destruyen-imperio-traves-imagen-proyectan_1_13088707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:57:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo los artistas construyen (o destruyen) su imperio a través de la imagen que proyectan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria musical,Música,Artistas,Redes sociales,Cultura,Rosalía,Taylor Swift,Aitana,Ensayos,Libros,Literatura,Lady Gaga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué la música es cada vez más uniforme y posiblemente lo será mucho más en el futuro?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-vez-uniforme-posiblemente-sera-futuro_1_13096094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/554372b0-f099-42ff-be55-d597c00ebf26_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139441.jpg" width="1277" height="718" alt="¿Por qué la música es cada vez más uniforme y posiblemente lo será mucho más en el futuro?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ensayo de Edi Pou (mitad de los dúos Za! y Los Sara Fontan) advierte de que la inmensa mayoría de canciones que oímos tienen un compás binario y que una dieta sonora tan limitada atrofia nuestra capacidad de escucha</p><p class="subtitle">Nacho Vegas: “El fascismo vende que la clase migrante nos está quitando el trabajo cuando quienes lo hacen son señoros blancos con traje”</p></div><p class="article-text">
        Quien m&aacute;s y quien menos habr&aacute; tenido alguna vez la sensaci&oacute;n de que todo lo que escucha suena igual. Es una sensaci&oacute;n subjetiva y, a menudo, fruto de una falta de atenci&oacute;n. Pero hay algo cierto en ella, porque en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas casi todas las canciones que o&iacute;mos coinciden en algo: su comp&aacute;s binario. Sea de dos por dos, de cuatro por cuatro o de ocho tiempos, el patr&oacute;n binario es tan hegem&oacute;nico que aparece en el 95% y hasta en el 100% de las cien canciones m&aacute;s exitosas del momento en decenas de pa&iacute;ses. As&iacute; lo ha comprobado Edi Pou, baterista, compositor y activista musical, y as&iacute; lo explica en <em>Nou elogis de l&rsquo;imparell (Nueve elogios del impar</em>, editorial H&amp;O).
    </p><p class="article-text">
        Este microensayo, de apenas 120 p&aacute;ginas y con mucho ritmo, revela que se nos est&aacute; imponiendo la m&uacute;sica de comp&aacute;s m&aacute;s simple, aunque el cerebro humano es capaz de disfrutar de opciones m&aacute;s complejas (compases ternarios, de cinco, de siete, amalgamas...) porque esta es la m&aacute;s f&aacute;cil de vender. Tambi&eacute;n, que en &eacute;pocas de la historia no tan lejanas y en culturas no europeas, la riqueza r&iacute;tmica era mucho mayor. Pou, periodista en feliz excedencia y mitad de los d&uacute;os Za! y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/consejos-sara-fontan-no-quemarse-arruinarse-musica-alejarse-grandes-ciudades-festivales_1_11864254.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Sara Fontan</a>, afirma que esta dieta sonora tan limitada est&aacute; reduciendo nuestra capacidad de escucha y nos insta a rebelarnos contra la uniformizaci&oacute;n de la m&uacute;sica que o&iacute;mos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; podr&iacute;a interesarle este ensayo a alguien que jam&aacute;s ha prestado atenci&oacute;n al comp&aacute;s de las canciones que escucha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, porque es interesante reflexionar sobre c&oacute;mo escuchamos la m&uacute;sica y por qu&eacute; escuchamos lo que escuchamos. Por otro, porque la m&uacute;sica es reflejo, s&iacute;ntoma o indicador predictivo de la sociedad. La falta de diversidad que creo que hay actualmente va acompa&ntilde;ada de una falta de diversidad de fauna, de formas de comunicarnos, de centros de las ciudades cada vez m&aacute;s iguales... La m&uacute;sica es un espejo de muchas otras cosas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4341f3d8-886c-4aec-8c25-5b989eb8c4ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escucha usted la m&uacute;sica? Por ejemplo, en un concierto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pongo mucha atenci&oacute;n. Me cuesta estar hablando con alguien y a la vez escucharla. Pongo todo el cuerpo y a veces soy un poco pesado reaccionando con &lsquo;&iexcl;uuuh!&rsquo; pensando: al grupo le gustar&aacute; que haga esto. No soy muy <em>freak</em> de los bater&iacute;as, pero s&iacute; de los ritmos y las armon&iacute;as. No puedo evitar, mientras disfruto, identificar compases y alucinar con las armon&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay quien piensa que si te concentras mucho dejas de disfrutar la m&uacute;sica. Como si disfrutar pasase &uacute;nicamente por dejarse llevar sin pensar. &iquest;Nos perdemos algo si no analizamos la m&uacute;sica que escuchamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rotundamente, s&iacute;. Poner el foco en lo que haces o escuchas te ayuda a disfrutarlo m&aacute;s y a entenderlo mejor. Pero, claro, vivimos en un momento de hiperestimulaci&oacute;n y la saturaci&oacute;n mental que tenemos hace dif&iacute;cil que podamos concentrarnos en algo. Por eso triunfa la idea de que la m&uacute;sica ha de ser un lugar donde olvidarte de ti mismo y desconectar. Esa es una de sus funciones, y me encanta, pero no puede ser la &uacute;nica ni puede dominar todo el panorama. Me pone muy nervioso esa frase que he le&iacute;do mucho a programadores de festivales y he o&iacute;do a muchos grupos de &lsquo;esperemos que durante un rato la gente olvide sus problemas y desconecte&rsquo;. Por un lado, es asumir que la gente tiene unas vidas insatisfactorias. Y, si es as&iacute;, deber&iacute;amos rebelarnos. Por otro, ojal&aacute; el discurso fuese al rev&eacute;s: esperamos que durante este rato la gente encuentre aqu&iacute; la energ&iacute;a para pensar sobre sus vidas y busque soluciones cuando vuelvan a presentarse los problemas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estudiando el Top 100 de numerosos pa&iacute;ses, detecta que en muchos el 99% de las canciones m&aacute;s exitosas son de comp&aacute;s binario. Pero, claro, el </strong><em><strong>mainstream</strong></em><strong> tiende por naturaleza a uniformizarlo todo. &iquest;Tambi&eacute;n se est&aacute; reduciendo la m&uacute;sica de otros compases fuera del </strong><em><strong>mainstream</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo pruebas emp&iacute;ricas, pero mi impresi&oacute;n es que s&iacute;. Hasta en el <em>underground</em> hemos confundido en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os mayoritario con popular y minoritario con elitista. Y, de repente, hacer m&uacute;sica que se saliera del <em>mainstream</em> parec&iacute;a esnob. En el libro intento demostrar que hist&oacute;ricamente los ritmos impares han estado mucho m&aacute;s extendidos que ahora.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las plataformas de streaming nos llevan a un túnel donde las ideas minoritarias son cada vez más minoritarias y las más generalistas devienen más generalistas más rápido. Hay intereses económicos en que sea así.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La tecnolog&iacute;a facilita crear m&uacute;sica mucho m&aacute;s compleja, pero en muchos estilos los sintetizadores y las cajas de ritmos se han convertido en un camino f&aacute;cil para perpetuar la hegemon&iacute;a del cuatro por cuatro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay partes de tecnolog&iacute;a que ratifican el <em>statu quo</em> <em>cuatrocuatrista</em>, pero los sintetizadores modulares, por ejemplo, abren todo un mundo de m&uacute;sica generativa que puede ser muy sorpresiva. La tecnolog&iacute;a m&aacute;s perniciosa para irse cargando la diversidad r&iacute;tmica es la que difunde la m&uacute;sica, m&aacute;s que la que la hace. Las plataformas de <em>streaming</em> nos llevan a un t&uacute;nel donde las ideas minoritarias son cada vez m&aacute;s minoritarias y las m&aacute;s generalistas devienen m&aacute;s generalistas m&aacute;s r&aacute;pido. Y eso no pasa porque la tecnolog&iacute;a en s&iacute; sea malvada, sino porque hay intereses econ&oacute;micos en que sea as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inteligencia artificial tambi&eacute;n tender&aacute;, por definici&oacute;n, a sobrerrepresentar lo m&aacute;s com&uacute;n y a infrarrepresentar lo diferente. &iquest;Vamos hacia un mundo donde la definici&oacute;n de m&uacute;sica ser&aacute; &ldquo;conjunto de sonidos ordenados en comp&aacute;s binario&rdquo; y el ritmo impar se habr&aacute; extinguido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo la esperanza de que cuando hacer m&uacute;sica ya no tenga valor, porque la podr&aacute; crear una m&aacute;quina, hacer m&uacute;sica que salga de lo normal volver&aacute; a adquirir valor. Y la humanidad disfrutar&aacute; de lo que se cree en los m&aacute;rgenes porque la zona intermedia ya no tendr&aacute; ning&uacute;n inter&eacute;s. Tengo la esperanza de que la inteligencia artificial sea el acelerador de un cambio a favor de la diversidad. Quiero ser optimista, aunque hay d&iacute;as en que cuesta serlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Necesitamos m&uacute;sica sencilla y binaria porque vamos estresados todo el d&iacute;a y no tenemos tiempo para escuchar con atenci&oacute;n o la simplificaci&oacute;n de la m&uacute;sica en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hace que ya solo seamos capaces de digerir m&uacute;sica sencilla porque nuestro cerebro no da para m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La falta de costumbre provocar&aacute; cada vez menos capacidad de escucha. Eso se podr&iacute;a revertir f&aacute;cilmente con un poco de dedicaci&oacute;n diaria, pero la falta de tiempo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a hace dif&iacute;cil revertir esta din&aacute;mica porque nos queda muy poco espacio mental. Vamos muy saturados. Llegamos a casa con la cabeza reventada. Y, adem&aacute;s, tenemos cierta obsesi&oacute;n por la utilidad de las cosas. Detenerte a escuchar tranquilamente algo nuevo o dedicar tiempo a trabajar la escucha nos parece algo totalmente in&uacute;til cuando creo que es de las cosas m&aacute;s &uacute;tiles que podemos hacer. Vamos entendiendo que debemos cuidar el cuerpo, que debemos cuidar la alimentaci&oacute;n y se empieza a ver que debemos cuidar tambi&eacute;n nuestra mente. E igual que el cuerpo se entrena haciendo ejercicio, la cabeza y el o&iacute;do se pueden entrenar con la m&uacute;sica. Y me gustar&iacute;a pensar que una escucha m&aacute;s emp&aacute;tica puede ayudar a tener una actitud vital m&aacute;s emp&aacute;tica en todos los &aacute;mbitos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo la esperanza de que cuando hacer música ya no tenga valor, porque la podrá crear una máquina, hacer música que salga de lo normal volverá a adquirir valor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Suponemos que un comp&aacute;s binario es m&aacute;s f&aacute;cil al o&iacute;do y que los ritmos impares son m&aacute;s dif&iacute;ciles. Pero explica que esa facilidad o dificultad de unos u otros es un hecho cultural fruto de la costumbre. &iquest;Podr&iacute;amos deducir que la industria musical, fomentando un consumo de m&uacute;sicas cada vez m&aacute;s simples, nos est&aacute; atrofiando el o&iacute;do?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso ser&iacute;a mucho decir. Pero o&iacute;r siempre el mismo tipo de m&uacute;sica atrofia la capacidad de escucha, sin duda. Si solo escuchas m&uacute;sica en la misma escala do re mi fa sol la si cuando oigas m&uacute;sica microtonal pensar&aacute;s que est&aacute; desafinada. Tu cerebro ha aprendido a clasificar la m&uacute;sica de un modo que deduce que eso es incorrecto. Los estudios afirman que tenemos un cerebro superpotente capaz de entender y disfrutar todo tipo de ritmos y armon&iacute;as, pero la falta de costumbre va reduciendo la posibilidad de disfrutarlas. El placer musical, simplificando mucho, proviene de dos lados: uno es predecir la repetici&oacute;n, lo cual nos genera satisfacci&oacute;n, y otro es la sorpresa de un giro inesperado, que tambi&eacute;n nos provoca satisfacci&oacute;n. En el libro lanzo la intuici&oacute;n de que est&aacute; triunfando m&aacute;s la versi&oacute;n conservadora del disfrute: la previsible. Y seguramente es as&iacute; debido a unos intereses: es m&aacute;s f&aacute;cil para un empresario venderte una y otra vez lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qui&eacute;n interesa que cada vez haya menos diversidad ling&uuml;&iacute;stica, de fauna, de vegetaci&oacute;n, de alimentos y, tambi&eacute;n, de ritmos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A las cuatro personas m&aacute;s ricas del planeta. Que cada vez haya menos diversidad anula todo lo que escapa a su control. Vamos hacia ese mundo de hipermultimillonarios, hacia esa especie de nuevo antiguo r&eacute;gimen donde interesa que todos consumamos lo mismo porque es mucho m&aacute;s f&aacute;cil fabricar un mill&oacute;n de <em>bollicaos</em> que un mill&oacute;n de productos alimentarios diferentes. Seguramente por ello nunca antes la m&uacute;sica ha sido menos diversa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El músico Edi Pou                            </span>
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        <strong>&iquest;Es casual que todas las marchas militares sean de comp&aacute;s binario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En absoluto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No podemos cambiar nuestras vidas de hoy para ma&ntilde;ana, pero podemos tomar las riendas de la banda sonora de nuestras vidas. &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre una respuesta m&aacute;s te&oacute;rica y otra de gestos concretos. La te&oacute;rica ser&iacute;a tender a una escucha cr&iacute;tica, pensar por qu&eacute; escuchas lo que escuchas y c&oacute;mo te ha llegado; tender tambi&eacute;n a una escucha curiosa e incluso plantearse escuchar nuestro entorno: la realidad. Cuando fui a Nueva York a tocar con Los Sara Fontan flip&eacute; porque todo el mundo iba por la calle conectado a sus AirPods. Esa desconexi&oacute;n con el presente es muy bestia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay gestos concretos que te permiten hackear un poco ese embudo en el que vamos cayendo sin pensar demasiado. No debemos perder la curiosidad ni en la música ni en cualquier otro ámbito porque entonces nos rendimos como humanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y esos gestos m&aacute;s concretos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primero es espiar las <em>playlists</em> que hace la gente en las plataformas. Son una fuente de descubrimiento extraordinaria: las hay de m&uacute;sica india de los 70, hip-hop con patrones extra&ntilde;os&hellip; El segundo, hablar de m&uacute;sica con tus vecinos, con gente de otras generaciones&hellip; Y el tercero, escuchar m&uacute;sica fuera las plataformas: en vinilo, en conciertos, en emisoras digitales&hellip; Todo ello te permite <em>hackear</em> un poco ese embudo en el que vamos cayendo sin pensar demasiado. No debemos perder la curiosidad ni en la m&uacute;sica ni en cualquier otro &aacute;mbito porque entonces nos rendimos como humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Perder esa curiosidad, perder incluso la capacidad para disfrutar m&uacute;sicas con compases diferentes, &iquest;a d&oacute;nde nos aboca como especie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ser como los personajes de la pel&iacute;cula <em>Wall-E:</em> personas que han abandonado su cuerpo, que son incapaces de hacer ejercicio, que viven mirando una pantalla que tienen delante y se mueven a trav&eacute;s de una cinta transportadora. Tienen una vida comod&iacute;sima, tienen comida y se pasan el d&iacute;a tumbados, pero han perdido todo poder de decisi&oacute;n sobre sus vidas. El inter&eacute;s de los cuatro oligarcas es tenernos tumbados ante la pantalla, pero los humanos tenemos un cerebro privilegiado y conf&iacute;o en que sabremos reaccionar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-vez-uniforme-posiblemente-sera-futuro_1_13096094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:06:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué la música es cada vez más uniforme y posiblemente lo será mucho más en el futuro?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senén Barro, catedrático de Inteligencia Artificial: “Me preocupa más cómo gobierna Trump que OpenAI”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/senen-barro-catedratico-inteligencia-artificial-preocupa-gobierna-trump-openai_1_13064152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2432459-1a33-4fb6-9c10-afedba9b2e1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senén Barro, catedrático de Inteligencia Artificial: “Me preocupa más cómo gobierna Trump que OpenAI”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El también exrector de la Universidade de Santiago de Compostela publica el ensayo divulgativo 'Poden pensar as máquinas?', a cuyo título responde: “Depende de lo que entendamos por pensar”</p><p class="subtitle">¿ChatGPT te hace clickbait? Se llama “mierdificación” y acaba de llegar a la inteligencia artificial </p></div><p class="article-text">
        La respuesta a la pregunta que el catedr&aacute;tico de Ciencias de la Computaci&oacute;n e Inteligencia Artificial Sen&eacute;n Barro ha elegido para el t&iacute;tulo de su &uacute;ltimo ensayo, <em>Poden pensar as m&aacute;quinas?</em>, no es simple. &ldquo;Depende&rdquo;, responde el mismo autor, &ldquo;de la sem&aacute;ntica del verbo pensar, de lo que entendamos por pensar&rdquo;. Barro (As Pontes, A Coru&ntilde;a, 1962) no es partidario de una versi&oacute;n demasiado antropoc&eacute;ntrica del asunto. &ldquo;No pueden hacerlo como un ser humano, est&aacute; claro&rdquo;, dice en conversaci&oacute;n con elDiario.es, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-regular-ia-regular_129_12878065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde colabora con art&iacute;culos sobre estas cuestiones</a>, &ldquo;pero desde el punto de vista de la utilidad, s&iacute; que piensan Pueden resolver problemas complejos bas&aacute;ndose en el conocimiento y la informaci&oacute;n que tienen&rdquo;. A desarrollar su tesis y, de paso, trazar una sucinta historia del concepto de inteligencia artificial dedica las 130 p&aacute;ginas de un libro divulgativo que tambi&eacute;n alerta de algunos de los riesgos impl&iacute;citos en la tecnolog&iacute;a. &ldquo;Me preocupa m&aacute;s la Administraci&oacute;n Trump y c&oacute;mo gobierna el mundo&rdquo;, dice, sin embargo, &ldquo;que OpenAI o Google&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Poden pensar as m&aacute;quinas?</em> (en gallego, Editora Alvarellos, 2026) defiende que la inteligencia artificial ya est&aacute; cambiando el mundo. M&aacute;s all&aacute; de la mercadotecnia del oligopolio tecnol&oacute;gico, sostiene, la IA ofrece m&aacute;s capacidad y m&aacute;s autonom&iacute;a a todo tipo de dispositivos. &ldquo;&iquest;Y no es eso lo que buscamos en cualquier &aacute;mbito profesional?&rdquo;, se pregunta con cierto grado de ret&oacute;rica. Lo concreta en un pasaje de la obra: &ldquo;Las computadoras nos permiten ampliar las capacidades de nuestro &oacute;rgano m&aacute;s complejo y desconocido: el cerebro&rdquo;. Y lo hacen progresivamente, a&ntilde;ade: &ldquo;Son capaces de realizar cada vez mejor muchas tareas que asociamos con el acto de pensar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El salto cualitativo de ChatGPT</h2><p class="article-text">
        Aunque en la cl&aacute;sica disyuntiva de Umberto Eco, Barro se sit&uacute;a m&aacute;s pr&oacute;ximo a la integraci&oacute;n que al apocalipsis, su libro est&aacute; plagado de avisos. El terreno resbala: &ldquo;Todas las definiciones de inteligencia artificial son imprecisas, amplias o restringidas en exceso, y m&aacute;s o menos matizables o incluso equivocadas&rdquo;. Su repaso por la genealog&iacute;a del t&eacute;rmino se remonta a 1956, cuando el inform&aacute;tico estadounidense John McCarthy lo emplea por primera vez en una reuni&oacute;n de cient&iacute;ficos en la universidad privada Darmouth College, en New Hampshire (USA), sobre &ldquo;el desarrollo de m&aacute;quinas con capacidades que pudiesen identificarse con la inteligencia de los seres vivos&rdquo;. &ldquo;Yo prefiero hablar de 1943, cuando los investigadores Warren McCulloch y Walter Pitts describieron el primer modelo matem&aacute;tico inspirado en el funcionamiento de las neuronas&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Para el acad&eacute;mico, rector de la Universidade de Santiago de Compostela entre 2002 y 2010, esta historia avanz&oacute; a base de no pocos saltos cualitativos. Pero, a su juicio, ninguno de la envergadura del lanzamiento p&uacute;blico de ChatGPT, propiedad de OpenAI, el 30 de noviembre de 2022. Adscrito a la denominada inteligencia artificial generativa -su modelo de lenguaje aprende de los patrones y la estructura de sus datos de entrenamiento-, es un sistema especializado en el di&aacute;logo. &ldquo;ChatGPT rompi&oacute;, de pronto, el lazo entre la inteligencia artificial y el conocimiento especializado&rdquo;, defiende, &ldquo;las m&aacute;quinas resuelven problemas complejos a partir de las herramientas que todos tenemos, el lenguaje humano. Corta con la tiran&iacute;a del lenguaje inform&aacute;tico&rdquo;. Ese es, dice, el secreto de su &eacute;xito popular: 1.000 millones de usuarios.
    </p><h2 class="article-text">Delegaci&oacute;n cognitiva y desempleo tecnol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Pero toda tecnolog&iacute;a es ambivalente. Pese a su mirada fundamentalmente optimista, Barro identifica algunas amenazas en el despliegue de la ya conocida popularmente como IA. La delegaci&oacute;n cognitiva es la primera que menciona. &ldquo;Es una gran tentaci&oacute;n delegar en las m&aacute;quinas todo tipo de trabajos sin saber muy bien qu&eacute; estamos haciendo&rdquo;, asegura. La segunda, lo que define como desempleo tecnol&oacute;gico. &ldquo;La inteligencia artificial va a destruir trabajo y la reconversi&oacute;n ser&aacute; lenta. Los poderes p&uacute;blicos deben actuar para mitigarlo&rdquo;, aduce, &ldquo;todas las revoluciones industriales crearon riqueza y, al mismo tiempo, hubo qui&eacute;n pag&oacute; el pato&rdquo;. Y pone un ejemplo de la velocidad de crucero de los cambios que se suceden: &ldquo;Hace solo cinco a&ntilde;os, se dec&iacute;a que los empleos creativos, como los guionistas, el dise&ntilde;o gr&aacute;fico, la consultor&iacute;a, estaban a salvo. Ahora son los que est&aacute;n m&aacute;s en peligro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otros estudios cr&iacute;ticos han investigado a fondo las condiciones materiales de la IA -el brillante <em>Atlas de IA</em> (2021), de Kate Crawford- o propuesto alternativas radicales al consenso de la oligarqu&iacute;a tecnol&oacute;gica -<em>Utop&iacute;as digitales. Imaginar el fin del capitalismo</em> (2023), de Ekaitz Cancela. <em>Poden pensar as m&aacute;quinas?</em> opera en otros t&eacute;rminos pero sobre los mismos territorios. &ldquo;La IA&rdquo;, escribe Barro, &ldquo;no es tan 'artificial, ya que tiene mucho de humano desde su ideaci&oacute;n hasta su uso&rdquo;. Unas p&aacute;ginas m&aacute;s adelante, al explicar el funcionamiento del modelo de lenguaje del ChatGPT y su entrenamiento, lo ilustra: &ldquo;En esta tarea se suele emplear mano de obra humana de forma intensiva y a menudo mal pagada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y todo bajo la propiedad de gigantes tecnol&oacute;gicos, a menudo en manos de directivos reaccionarios, que desaf&iacute;an a las administraciones. &ldquo;&rdquo;No est&aacute;n controlados en absoluto&ldquo;, concede Barro, &rdquo;pero me preocupan m&aacute;s algunos poderes p&uacute;blicos, por ejemplo Trump y c&oacute;mo gobierna el mundo, que Open AI o Google&ldquo;. Lo ejemplifica con el choque entre el actual Gobierno estadounidense y <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la compa&ntilde;&iacute;a tecnol&oacute;gica Anthropic y su involucraci&oacute;n en la defensa del pa&iacute;s</a>. &rdquo;La empresa tiene unos principios a los que, por el momento, no quiere renunciar&ldquo;, explica, &rdquo;no quiere que se usen sus sistemas de IA para vigilancia masiva de ciudadanos ni para armas aut&oacute;nomas. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-ordena-eliminar-contratos-federales-ia-locos-izquierdistas-anthropic-abre-puerta-grok-elon-musk_1_13028370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump coge una rabieta y los veta, intenta expulsarlos del mercado</a>&ldquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La pr&oacute;xima frontera</h2><p class="article-text">
        El autor no duda a la hora de aventurar cu&aacute;l ser&aacute; la pr&oacute;xima frontera en el sector: la inteligencia artificial general. De nuevo su significado es escurridizo. &ldquo;Sam Altman [CEO de Open AI] solo ve d&oacute;lares. La visi&oacute;n de Demis Hassabis [CEO de Deep Mind] es la de un cient&iacute;fico. Me  interesa m&aacute;s&rdquo;, dice. Hassabis: &ldquo;La prueba de la existencia de la inteligencia artificial general podr&iacute;a ser que la IA alcanzase la capacidad de formular la relatividad general con solo la informaci&oacute;n a la que tuvo acceso Einstein cuando la propuso&rdquo;. En lo que no entra Sen&eacute;n Barro es en los plazos. &ldquo;Puede ser 2026, 2027 o 2030, es imposible predecirlo&rdquo;, expone, &ldquo;a partir de la definici&oacute;n que hagamos del concepto, sabemos a donde hay que llegar. Pero no existe un camino trazado para llegar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; est&aacute; seguro es de que algunas de las fanfarronadas de los tecnoligarcas son ciencia ficci&oacute;n y lo van a seguir siendo. &ldquo;La tecnolog&iacute;a no se nos ha ido de las manos. No es un problema existencial para el ser humano. Eso s&iacute;, dependiendo de qui&eacute;n la use puede suponer un elevado riesgo para la humanidad&rdquo;, opina. El &uacute;ltimo p&aacute;rrafo del libro supone, finalmente, otra respuesta a su t&iacute;tulo: &ldquo;Sin duda, el abismo que a&uacute;n separa la IA de nosotros es que llevamos de 'f&aacute;brica' la m&aacute;s compleja y potente m&aacute;quina de aprendizaje que se conoce [&hellip;] que se interesa [&hellip;] tambi&eacute;n por hacer m&aacute;quinas inteligentes capaces de aprender, aunque no como nosotros lo hacemos, ni mucho menos, y aqu&iacute; est&aacute;, desde mi punto de vista, la principal limitaci&oacute;n para lograr una inteligencia artificial de prop&oacute;sito general&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/senen-barro-catedratico-inteligencia-artificial-preocupa-gobierna-trump-openai_1_13064152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 21:20:01 +0000]]></pubDate>
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