Así ha acaparado el inglés las canciones de Eurovisión a lo largo de su historia

Cristina García Ruiz

Tras una semana de entrega absoluta al festival con sus dos semifinales como fechas clave, la gran final de Eurovisión 2022 ya está aquí. A partir de las 21:00 horas de este sábado 14 de mayo, La 1 de TVE emite en directo la gala en la que por fin Chanel lucirá su 'SloMo' como representante de España, tras impactar en todos sus ensayos.

Precisamente esa canción, y es algo que se sumó a la polémica del Benidorm Fest, es interpretada por Chanel en 'spanglish', lo que en la preselección fue criticado por algunos que también pedían a Tanxugueiras que “las gallegas hablen en español”. Pero más allá de críticas más políticas que musicales, merece la pena hablar de los idiomas en las canciones eurovisivas con una mirada analítica. Porque, como todo en el festival, nada se deja al azar.

Cada país puede incluir sus propias reglas respecto al idioma de las canciones. En el caso de España, durante el Benidorm Fest solo estaba permitida la participación de canciones con letra (no instrumentales) en castellano y/o lenguas cooficiales de España, permitiéndose fragmentos en idiomas extranjeros mientras no superaran un 35% del total de la letra.

Sin embargo, aunque las preselecciones de cada país para elegir a su respectivo representante pueden tener sus propias normas, Eurovisión también impone sus reglas. Y echando la vista atrás, el festival ha tenido diferentes restricciones respecto a las lenguas en las canciones a lo largo de su historia.

De la obligatoriedad vernácula al dominio del inglés

Hasta el año 1965, no existían imposiciones sobre este tema y todos los países participaban con canciones en su lengua oficial o en una combinación entre su lengua oficial y otras lenguas europeas. Sin embargo, ese mismo año, Suecia concursó con una canción cantada únicamente en inglés, 'Absent Friend', de Ingvar Wixell. Aunque quedó en décimo puesto, el festival decidió modificar el reglamento y, al año siguiente, solo se permitía la participación de canciones total o mayoritariamente cantadas en la lengua oficial del país.

Esta restricción se mantuvo hasta 1973 y se volvió a imponer de nuevo en 1977. Entre 1973 y 1977, en ese pequeño periodo de libertad lingüística, se pudo comprobar cómo el inglés iba ganando terreno respecto a las lenguas oficiales.

Esta posibilidad de elegir el idioma libremente no volvería a ocurrir hasta 1999, cuando finalmente se derogó esta norma. A partir de entonces, el inglés comenzó a ser el idioma predilecto del festival, independientemente de la lengua oficial de cada país. Aunque es cierto que, sobre todo en la primera década de los 2000, se dieron situaciones algo atípicas, en las que algunos países decidieron participar con letras en un idioma completamente inventado (por ejemplo 'Sanomi', de Urban Trad, que representó a Bélgica en 2003) o en una lengua diferente a la oficial pero que no fuera el inglés (como el caso de Letonia, que participó en 2007 con la canción en italiano 'Questa notte', de Bonaparti.lv).

En el siglo XXI, es innegable que el inglés ha acaparado Eurovisión. De hecho, un país como Azerbaiyán nunca ha enviado una canción en su lengua oficial desde que comenzó a participar. Y la estrategia no le ha ido mal, pues ha conseguido ocupar el Top-10 en siete ocasiones e incluso se hizo con la victoria en 2011 con la canción 'Running Scared', de Ell y Nikki.

Sin embargo, la predilección por el inglés ya no es creciente ni siquiera estable en cada edición, sobre todo en los últimos cinco años. Por ejemplo en 2018, de las 26 canciones participantes, 13 se cantaron en inglés y 8 en los idiomas oficiales de cada país. Algo que contrasta con los datos del año anterior 2017, en el que de las las 25 canciones participantes, 18 fueron cantadas en inglés y solo 3 en un idioma oficial (una de las cuales fue 'Amar pelos dois', del portugués Salvador Sobral, que logró la victoria).

Además, en los últimos cinco años, ha crecido en adeptos la opción de cantar en más de un idioma, a menudo mezclado con el inglés, como el caso de Dinamarca en 2019, que se atrevió a cantar en danés, inglés y francés con la canción 'Love is forever', de Leonora.