'Sueños de libertad' dice adiós a otra actriz, que pone fin a esta etapa con un mensaje: “Dejo una huella bonita”

Sueños de libertad se despide de una de sus actrices tras dos años dando vida a uno de sus personajes tras el regreso de 'Mafin'. La intérprete Roser Tapias —que daba vida a la villana María Duque ha dicho adiós a la serie diaria de Antena 3 para cerrar un ciclo en su trayectoria profesional: “Tengo la sensación de que dejo una huella bonita”. Un equipo de la cadena ha estado presente en su última secuencia, captando todo lo ocurrido detrás de las cámaras.

La grabación de este final para su personaje ha sido, según la propia actriz, algo “muy especial” y “un honor” para ella. Durante todo este tiempo, Tapias se ha puesto en la piel de una de las grandes antagonistas de Sueños de libertad. Se presentó ante el público como la novia de toda la vida de Andrés de la Reina (Dani Tatay), con una evolución de lo más intensa tras la llegada de Begoña Montes (Natalia Sánchez) a sus vidas.

Nerviosa y emocionada”, la actriz ha finalizado su participación en la serie diaria de Antena 3. El rodaje de su última escena —junto a Amanda Cárdenas, que da vida a Julia de la Reina— ha finalizado con una bonita despedida, con gran parte del equipo técnico en el estudio. “Han sido dos años de montaña rusa”, ha comentado Tapias en relación con los giros a los que se enfrentó su personaje durante todo este tiempo.

Las últimas tramas de Roser Tapias en 'Sueños de libertad'

En los últimos capítulos, los espectadores de Sueños de libertad tomaron conciencia de que el chantaje de Andrés podía suponer un punto de inflexión definitivo. La hija del capitán Duque aceptó la nulidad matrimonial a cambio de no ir a la cárcel; de hecho, prometió a su esposo que haría todo lo posible por acelerar el proceso y romper legalmente la pareja.

Asimismo, anunció que se alejaba definitivamente de Toledo para poner rumbo a Málaga ante el aislamiento del que estaba siendo víctima. María Duque realmente volvía a mentir a los De la Reina, puesto que su destino real era París. La pregunta ya entonces era evidente: ¿qué estaba ocultando? Sea como fuere, la ficción de Atresmedia abre la puerta a un posible regreso en el futuro: “¿Volveremos a ver a María por casa?”.