Revés en el proceso de reforma del Estadio de Gran Canaria de cara al Mundial 2030
El proyecto que prevé reformar y ampliar la capacidad del Estadio de Gran Canaria cara al Mundial de 2030, en el que será una de las sedes oficiales, ha sufrido un revés después de quedar desierta la licitación de la obra, cuyo plazo para presentar ofertas concluía este martes.
Según han confirmado a EFE fuentes del Instituto Insular de Deportes, el organismo promotor de la licitación, ninguna empresa ha presentado oferta para este gran proyecto, que cuenta con un presupuesto base de licitación de 174,7 millones de euros.
El Cabildo de Gran Canaria se encuentra ahora analizando toda la documentación para afrontar los próximos pasos.
La ampliación y reforma del Estadio de Gran Canaria cuenta con un plazo de ejecución estimado de 36 meses -tres años-, que dejaría la finalización de los trabajos para el año 2029 en caso de que se iniciaran este mismo año. El Mundial se disputa en el verano de 2030.
Sin embargo, las fuentes consultadas han asegurado que el 2029 se mantiene en el horizonte como fecha para concluir la obra, y que solventarán las cuestiones necesarias para que resulte de interés para las empresas.
El proyecto, que se sacó a concurso en la plataforma de contratación del sector público del Estado el pasado 3 de junio, contempla actuar sobre el Estadio de Gran Canaria, que actualmente cuenta con un aforo de 32.400 personas, para ampliar esa capacidad hasta los 41.854 espectadores.
La idea, además de ampliar su capacidad, es también dotarle de una mayor funcionalidad y de tecnología de última generación.
Al final, se trataba de una actuación integral que pretendía trabajar sobre “estructura, envolvente, instalaciones, compartimentación y acabados, con un enfoque transversal en seguridad, accesibilidad universal, eficiencia energética, sostenibilidad o circularidad y operación inteligente”.
El pliego de prescripciones técnicas del proyecto detalla que se incorporará una nueva cubierta de diseño singular tipo “rueda de bicicleta”, una solución estructural ligera basada en sistemas cableados que permite mejorar la cobertura, la eficiencia constructiva y la imagen arquitectónica del recinto.
Mientras, la fachada integrará un patrón de pintaderas canarias, elemento identitario que conecta la infraestructura con la cultura y la simbología tradicional de la isla.
La intervención se ha planificado para garantizar la continuidad parcial del uso del estadio durante el desarrollo de las obras, mediante una ejecución por fases que compatibiliza actividad deportiva y construcción.
En materia de movilidad, el proyecto reorganiza el sistema de aparcamientos, alcanzando un total de 597 plazas, con posibilidad de ampliación hasta 623, e incorpora la conexión funcional con un aparcamiento colindante de al menos 3.500 plazas destinado a grandes eventos.
Por último, el proyecto de reforma integral del recinto prevé incorporar medidas para su concepción como equipamiento multifuncional, así como para mejorar su sostenibilidad mediante el uso de energías renovables y soluciones de aerotermia y geotermia.