Violencia, explotación y abuso: los menores que viajan a Canarias toman caminos cada vez más peligrosos

Los menores migrantes que viajan sin familia hacia Canarias emprenden travesías cada vez más peligrosas. Así lo advierte el último informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Niños migrantes y refugiados que llegan a Europa a través de rutas migratorias mixtas. La organización entrevistó en 2025 a más de 4.600 jóvenes que sobrevivieron a las rutas del Atlántico, del Mediterráneo y de los Balcanes. Casi la mitad reportó haber sufrido violencia física.

La directora general de la OIM, Amy Pope, ha alertado en un comunicado de que los niños ''están realizando viajes difíciles y peligrosos sin un padre, una madre ni un tutor a su lado''. La falta de alternativas seguras lleva a los jóvenes a travesías donde hay una mayor dependencia de los traficantes y a sufrir en el camino diferentes tipos de violencia, explotación y abusos. Algunas de las violencias que han denunciado los jóvenes son robos, falta de alimentos, problemas de salud e imposibilidad de encontrar un lugar seguro en el que dormir.

Casi la mitad de los adolescentes encuestados reconocieron haber sufrido violencia física. Muchos de los relatos, señala el informe, revelaban casos de abusos, torturas, extorsiones y secuestros tanto en los lugares de tránsito como en los pasos fronterizos. Los autores de estos abusos eran diversos e incluían grupos armados, facilitadores y empleadores. ''Ningún menor debería tener que enfrentar estos riesgos solo. Nuestra responsabilidad compartida es colaborar entre países para protegerlos, defender sus derechos y proporcionarles la atención y el apoyo que necesitan'', añade Pope.

Según las cifras que recoge este informe de Naciones Unidas, la proporción de niños no acompañados aumentó al 67% frente al 51% de 2024. En concreto, 20.000 niños llegaron a Europa sin familia el año pasado. De esta cifra, el 78% eran niños y el 22%, niñas. El porcentaje de niñas más alto se registró en la ruta canaria, donde el 20% de los menores son chicas y donde los países de origen más frecuentes entre los niños son Senegal, Mali y Guinea.

Italia es el país que más menores recibió el año pasado, con un total de 14.083 niños que migraron por tierra o por mar. Le siguen Grecia, con 9.978 menores, y España, con 5.543. En el caso de España, las llegadas de niños y adolescentes se redujeron un 19% con respecto al año anterior.

En esta línea, Amy Pope insta a una mayor cooperación entre los Estados europeos y los países de tránsito para proteger a los niños que viajan solos y hacer frente a las redes de tráfico de migrantes y otras redes criminales que se aprovechen de la infancia en movimiento.

Razones económicas

El 65% de los menores no acompañados que atravesaron el año pasado la ruta del Atlántico lo hizo por razones económicas. Un 38% lo hizo para escapar de guerras o conflictos armados y un 27% por el acceso limitado a servicios básicos en su país.

El informe de la OIM también aborda las solicitudes de asilo de la infancia migrante. En total, 214.600 menores solicitaron protección internacional en Europa en 2025, el 79% de ellos solicitantes de asilo por primera vez. Alrededor del 71% de las solicitudes por primera vez se presentaron en cuatro países: Alemania (30%), Francia (19%), España (15%) y Grecia (7%). De las 210.900 decisiones en primera instancia sobre las solicitudes de niños, el 56% fueron positivas, mientras que las denegaciones aumentaron un 25%.

En esta línea, la OIM insta a los estados miembros de la Unión Europea a colocar el interés superior del niño en el centro de cada decisión, a garantizar un acceso oportuno a los servicios y a no detener nunca a menores por razones de migración irregular. Asimismo, los menores no acompañados y separados deben tener acceso inmediato a representación legal y las evaluaciones de edad deben ser excepcionales, sensibles a la situación de los niños y susceptibles de recurso.