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Opinión - 'Como si fueran las elecciones de nuestra vida', por Rosa María Artal

Una encuesta para reflexionar desde la izquierda

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Un sondeo, el ElectoPanel para el digital Atlántico Hoy, muestra una aproximación a cómo podría quedar el Parlamento de Canarias en unas hipotéticas elecciones autonómicas. Ya sé que no hay una convocatoria cercana y la gente, si está pensando en qué votar es en las inmediatas elecciones europeas del domingo 9 de junio (veremos los porcentajes de participación hasta dónde llegan), comicios que funcionan en otras claves, con otras expectativas, con diferentes candidatos, coaliciones y alianzas.

El sondeo confirma que Canarias no es ajena al avance conservador que se ha venido produciendo en el conjunto del Estado y, aunque moderadamente, sube el apoyo a las fuerzas que integran el actual Gobierno CC-PP. Y, paralelamente, se debilita el bloque progresista. Sinceramente, me sorprende poco. Lo único positivo, en mi opinión, es el retroceso en votos y escaños de la extrema derecha; algo es algo.

El PSOE se mantiene a la baja, con más del 25%, tres puntos menos que en 2023, y de 23 escaños quedaría en 22, solo uno menos que hace un año. Nueva Canarias mantiene sus cinco actas, recuperando el escaño de la circunscripción autonómica, y los gomeros de Casimiro y los herreños de AHI repiten las que consiguieron en mayo de 2023, tres y una respectivamente.

Fragmentación y debilitamiento

Una de las enseñanzas del sondeo son las consecuencias de la fragmentación y debilitamiento de las formaciones canarias a la izquierda del PSOE en sus más plurales formulaciones. NC alcanza el 8,5%, Drago el 2,7%, Sumar el 1,5% y Podemos el 1%.

El dato es muy similar en el caso de NC al del 28 de mayo de 2023, apenas medio punto porcentual más, del 8% al 8,5%. Drago pasaría del 3,17% al 2,7%, disminuyendo sus sufragios. El desplome es total en Podemos, que pasaría del 3,92% al 1%; y Sumar, supongo que el sondeo recoge lo que hoy representa IU en el Archipiélago, se sitúa en el 1,5%. 

Es decir, el espacio que en 2023 integraban por separado Unidas Si Podemos y Drago, alcanzó entonces globalmente el 7,09%. Hoy estaría en el 5,2%. Seguiría muy lejos de lograr escaños. Y las bajadas de unos no suponen subidas en los otros. Ni tampoco repercuten significativamente en las otras dos fuerzas progresistas, PSOE y NC.

Cabe afirmar, al margen de todas las prudencias ante una encuesta realizada a casi tres años de las elecciones autonómicas, salvo más que improbable adelanto de las mismas, que estamos ante un panorama de cierta estabilidad, caracterizado por un fortalecimiento del gobierno conservador y ligero retroceso de las izquierdas. Las formaciones situadas a la izquierda del PSOE obtuvieron doce escaños en 2015, nueve en 2019 y cinco en 2023. No parece que la cosa vaya a mejorar. Menos aún, cuando puede haber igual o mayor fragmentación que en el pasado reciente.

20 de abril

Por cierto, la encuesta se realizó del 1 al 24 de mayo, después de las manifestaciones del 20A, que expresaron el rechazo de una parte de la sociedad canaria a un modelo turístico masificado y distorsionador de elementos tan esenciales como el acceso a la vivienda. Un movimiento muy importante, complejo, variado en sus componentes y en sus reivindicaciones, que nadie puede tratar de apropiarse y que solo ha dado sus primeros pasos en una carrera, la de la sostenibilidad y la equidad, de largo recorrido. 

Pero no se trata, en ningún caso, de una ‘primavera’ de amplísima base social que cuestiona el modelo político y económico y augura transformaciones profundas a corto y medio plazo; y, tampoco, un significativo nicho suministrador de votos para nadie en tiempos en que, seguramente, toque resistir. Las izquierdas canarias deben reflexionar sobre ello y sobre qué quieren ser (o no ser) en 2027; y actuar en consecuencia. Hay en ese ámbito en torno al 15% de los votos que, si se hacen bien las cosas, pueden ser muy relevantes e influyentes, o, si se multiplican las ofertas partidarias, resultar poco o nada determinantes.