El gerente que hacía desaparecer pedidos para quedarse con el dinero en Arona, condenado a dos años de cárcel
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado la condena a dos años de prisión para el exgerente de un restaurante de Arona por apropiarse de unos 71.000 euros de la caja del establecimiento. Además, deberá abonar esa cantidad y pagar una multa de 1.600 euros.
Los hechos ocurrieron entre el 6 de mayo de 2016 y el 29 de junio de 2018, cuando el acusado aprovechó, según considera probado la Justicia, su posición al frente del negocio y sus conocimientos del programa informático de la caja registradora para quedarse con el dinero de los clientes.
El método consistía en suprimir pedidos para que no quedaran registrados en el sistema. De esta forma, los importes abonados por los clientes no se reflejaban en la caja del restaurante y el dinero terminaba en manos del entonces responsable del establecimiento.
La defensa cuestionó esta versión en su recurso ante el TSJC, pero el tribunal ha rechazado sus argumentos y ratificado la condena.
El acusado negó los hechos y sostuvo que, aunque era quien más utilizaba la caja registradora, sus funciones eran limitadas y no incluían la posibilidad de anular facturas. También alegó que ni él ni el resto de los empleados utilizaban habitualmente códigos personales para operar, lo que, a su juicio, restaba valor al sistema de claves descrito por los denunciantes.
Sin embargo, los informes periciales aportaron datos que respaldaron las sospechas sobre la gestión de la caja. Uno de ellos detectó un incremento del 59% en las cancelaciones durante el periodo inve