El 'boom' de los coches y los chips chinos dispara las exportaciones del país asiático

China continúa reforzando su papel como la gran fábrica del mundo con exportaciones con un valor añadido al alza gracias al empuje de dos sectores estratégicos: la automoción y los semiconductores. Las exportaciones del gigante asiático crecieron un 20,8% interanual en junio, medidas en yuanes, y un 27% en dólares, muy por encima de las previsiones del mercado, impulsadas por el auge de los vehículos electrificados y el encarecimiento de los microchips utilizados en aplicaciones de inteligencia artificial.

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Según los datos publicados por la Administración General de Aduanas, las exportaciones alcanzaron los 2,82 billones de yuanes (365.126 millones de euros), mientras que las importaciones aumentaron un 29,4%, hasta 1,96 billones de yuanes. El superávit comercial ascendió a 859.050 millones de yuanes (111.200 millones de euros), un 4% más que en junio de 2025.

Las cifras confirman que el sector exterior vuelve a convertirse en uno de los principales motores de la segunda economía mundial, en un contexto marcado por la debilidad del consumo doméstico y la prolongada crisis del mercado inmobiliario. Durante el primer semestre, el comercio exterior chino aumentó un 16,9%, con unas exportaciones que crecieron un 13,4% y las importaciones, un 22,1%.

En términos de dólares, las ventas al exterior alcanzaron los 412.390 millones, un 27% más que un año antes, mientras que las importaciones crecieron un 36%, hasta 286.760 millones. Ambos datos superaron ampliamente las previsiones de los analistas, que esperaban aumentos del 18,2% y del 24%, respectivamente.

Las exportaciones de vehículos suben un 72%

Uno de los grandes protagonistas del mes fue la industria del automóvil. China exportó 1,03 millones de vehículos en junio, convirtiéndose por primera vez en el primer país capaz de superar el millón de automóviles exportados en un solo mes. Las ventas al exterior crecieron un 72% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsadas principalmente por los vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

La cifra refleja el cambio de dimensión de la industria automovilística china, que ha pasado en pocos años de centrarse en abastecer su mercado doméstico a convertir la expansión internacional en uno de sus principales vectores de crecimiento. Según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM), las exportaciones superarán previsiblemente los 10 millones de unidades al cierre de 2026, consolidando al país como el mayor exportador mundial de automóviles.

Este récord llega, además, en un momento en el que el mercado interno continúa atravesando una profunda transformación. Entre enero y junio, China produjo 14,99 millones de vehículos y vendió 15,02 millones, lo que supone descensos interanuales del 4% y del 4,1%, respectivamente.

La caída se concentra especialmente en las ventas nacionales, que retrocedieron un 21,1%, hasta 9,92 millones de unidades, lo que refuerza la presión por encontrar otros mercados fuera de China. El mayor ajuste sigue produciéndose entre los vehículos de combustión, cuyas matriculaciones descendieron un 27,8%, hasta 4,83 millones, a medida que los consumidores aceleran su transición hacia modelos electrificados.

“El mercado está experimentando cambios estructurales”, explicó Chen Shihua, secretario general adjunto de la CAAM. Según el responsable de la patronal, aunque la demanda doméstica sigue bajo presión, el extraordinario crecimiento de las exportaciones está compensando buena parte de esa debilidad.

Los chips viven otro año de récord

Junto al automóvil, los semiconductores se han convertido en el otro gran impulsor del comercio exterior chino. Las exportaciones de circuitos integrados aumentaron un 122% en valor durante junio, impulsadas por el fuerte incremento de los precios de los chips de memoria y por la demanda mundial derivada del desarrollo de la inteligencia artificial.

China exportó durante el mes unos 32.000 millones de circuitos integrados, mientras que las ventas de equipos informáticos crecieron un 53%, reflejando la fuerte inversión internacional en centros de datos, servidores y hardware destinado a aplicaciones de IA.

No obstante, los analistas recuerdan que buena parte del incremento responde al encarecimiento de los semiconductores más que a un aumento del volumen físico exportado, que incluso descendió por primera vez en más de dos años debido a la escasez global de determinados componentes.