La 'revolución' china del automóvil: sin vehículos de combustión entre los más vendidos

La transformación del mercado automovilístico chino ha alcanzado un nuevo hito. Por primera vez, ningún vehículo exclusivamente de combustión interna logró situarse entre los diez turismos más vendidos del país durante el mes de mayo, una señal del rápido avance de los llamados vehículos de nuevas energías (NEV), categoría que en China engloba eléctricos puros, híbridos enchufables y modelos de autonomía extendida.

Según los datos de ventas minoristas publicados por el portal especializado Dongchedi, los diez modelos con mayor número de matriculaciones en mayo pertenecieron exclusivamente a este segmento. El líder fue el Xingyuan, del fabricante chino Geely, con 38.751 unidades vendidas. Le siguieron el Tesla Model Y, con 28.911 unidades, el SU7 de Xiaomi, el A10 de Leapmotor y el i6 de Li Auto.

La clasificación refleja la velocidad con la que está cambiando el mayor mercado automovilístico del mundo. Apenas unos meses antes, en marzo, los vehículos de gasolina todavía ocupaban cinco posiciones entre los diez modelos más vendidos, mientras que en enero representaban siete de las diez primeras plazas. En abril, el Binyue de Geely era el único superviviente de los motores tradicionales en ese ranking.

La desaparición de los automóviles de combustión de las primeras posiciones coincide con un récord histórico de penetración de los vehículos electrificados. Según la Asociación de Turismos de China (CPCA), los modelos de nuevas energías representaron el 62,9% de las ventas minoristas en mayo, la cuota más alta registrada hasta la fecha.

“El rasgo más destacado del mercado en mayo fue la combinación de la 'frialdad' de los vehículos de gasolina y el auge de los vehículos de nuevas energías”, señaló Cui Dongshu, secretario general de la CPCA, citado por el medio económico Yicai.

Un mercado en transformación

Pese al avance de la electrificación, el mercado chino atraviesa una etapa compleja. Las ventas totales de turismos cayeron un 22,3% interanual en mayo, hasta los 1,53 millones de unidades, encadenando ocho meses consecutivos de descensos. En los cinco primeros meses del año, las matriculaciones acumulan una caída cercana al 20%, según datos de la CPCA.

Los analistas atribuyen esta debilidad a una combinación de factores: menor confianza de los consumidores, reducción de incentivos públicos y una progresiva maduración del mercado, que ya supera los 23 millones de ventas anuales. A ello se suman las tensiones derivadas del aumento de los precios del petróleo y una intensa guerra de precios entre fabricantes.

Paradójicamente, incluso las ventas de vehículos electrificados retrocedieron un 7,5% interanual en mayo, aunque su peso relativo continúa aumentando gracias al desplome más acusado de los automóviles de gasolina.

Presión sobre los fabricantes extranjeros

La electrificación está alterando profundamente el equilibrio competitivo en China. Fabricantes locales como BYD, Xpeng, Nio, Xiaomi, Li Auto o Leapmotor han logrado consolidar posiciones gracias a una combinación de precios agresivos, innovación tecnológica y funciones inteligentes cada vez más valoradas por los consumidores.

Las marcas extranjeras son las principales perjudicadas por esta transición. Gigantes históricos como Volkswagen, Nissan o Toyota luchan por mantener cuota de mercado frente a competidores nacionales que han ganado ventaja en el desarrollo de vehículos eléctricos y software de conducción.

Aunque algunos modelos de combustión aún conservan cierta relevancia —el Boyue de Geely, el Lavida de Volkswagen y el Sylphy de Nissan permanecen entre los veinte más vendidos— su presencia es cada vez más testimonial. El Boyue, el mejor clasificado entre ellos, ocupó únicamente la decimoséptima posición en mayo.

Exportaciones como vía de escape

La creciente competencia interna, el exceso de capacidad productiva y la ralentización de la demanda doméstica están empujando a los fabricantes chinos a buscar crecimiento en los mercados internacionales. Las exportaciones se han convertido en una pieza clave de la estrategia del sector y han permitido amortiguar parcialmente la desaceleración interna.

Sin embargo, algunos directivos consideran que la industria ha entrado en una nueva etapa. El consejero delegado de Nio, William Li, afirmó recientemente que el sector automovilístico chino probablemente ha dejado atrás su “época dorada”, en un contexto marcado por el estancamiento de la demanda nacional.

Aun así, la tendencia de fondo parece clara. La ausencia total de vehículos de combustión entre los diez modelos más vendidos de mayo constituye una nueva evidencia de que la transición hacia la movilidad eléctrica en China ya no es una promesa de futuro, sino una realidad consolidada que está redefiniendo el mayor mercado automovilístico del planeta.