<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/section/100004/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Bardem, Clara Lago y Jorge Javier Vázquez, entre las más de 25 firmas de una carta que pide a Sánchez "una votación sobre la tauromaquia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carlos-bardem-clara-lago-jorge-javier-vazquez-25-firmas-carta-pide-sanchez-votacion-tauromaquia_1_13539432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/793ebf4e-783b-46bb-a2ed-fa0ec1c4f070_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152135.jpg" width="2994" height="1684" alt="Carlos Bardem, Clara Lago y Jorge Javier Vázquez, entre las más de 25 firmas de una carta que pide a Sánchez &quot;una votación sobre la tauromaquia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los firmantes se unen a la organización en defensa de los animales PETA para pedir al presidente que permita a los diputados del PSOE votar libremente en la tramitación de una nueva proposición de ley</p><p class="subtitle">El Congreso rechaza que la tauromaquia deje de ser patrimonio cultural con la abstención decisiva del PSOE
</p></div><p class="article-text">
        Los animalistas y antitaurinos vieron el 7 de octubre de 2025 c&oacute;mo una votaci&oacute;n que pod&iacute;a ser hist&oacute;rica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/congreso-rechaza-tauromaquia-deje-patrimonio-cultural_1_12663623.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se convert&iacute;a en un callej&oacute;n sin salida.</a> El Congreso de los Diputados votaba la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que buscaba acabar con el blindaje legal de la tauromaquia y dejar de considerarla Patrimonio Cultural. El texto fue promovido por 'No es mi cultura', que representa a unas 200 asociaciones animalistas, y logr&oacute; m&aacute;s de 600.000 firmas. Muchos pensaban que saldr&iacute;a adelante, pero en el &uacute;ltimo momento, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/promotores-ilp-tauromaquia-acusan-psoe-enganarles-traicion-tremenda_1_12667917.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el PSOE se abstuvo,</a> impidiendo que la tauromaquia dejara de ser patrimonio cultural.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la protecci&oacute;n a la tauromaquia regresa al foco con una nueva oportunidad para acabar con el blindaje jur&iacute;dico gracias al diputado de Sumar Nahuel Gonz&aacute;lez L&oacute;pez, que ha logrado la firma de otros 45 parlamentarios para que la Mesa del Congreso de los Diputados apruebe la tramitaci&oacute;n de una proposici&oacute;n de ley orientada a derogar la norma que declar&oacute; el toreo como patrimonio cultural inmaterial, as&iacute; como la obligaci&oacute;n de conservarlo y fomentarlo.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva iniciativa parlamentaria llega apoyada por una carta firmada por m&aacute;s de 25 representantes de la cultura, entre los que se encuentran nombres como Clara Lago, Carlos Bardem, Jorge Javier V&aacute;zquez o Mar&iacute;a Valverde, que piden directamente a Pedro S&aacute;nchez que la gente pueda votar sobre &ldquo;el futuro de la tauromaquia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x935y695.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x935y695.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x935y695.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x935y695.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y695.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y695.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9081d785-c41f-4d7b-a15f-ee49f1dbe466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y695.jpg"
                    alt="Protesta de AnimaNaturalis y PETA en contra de la tauromaquia en vísperas de las fiestas de San Fermín."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta de AnimaNaturalis y PETA en contra de la tauromaquia en vísperas de las fiestas de San Fermín.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el texto, los firmantes expresan su &ldquo;profunda preocupaci&oacute;n por el sufrimiento que decenas de miles de toros padecen cada a&ntilde;o en festejos taurinos en toda Espa&ntilde;a&rdquo; y recuerdan que la votaci&oacute;n para poner fin a la protecci&oacute;n jur&iacute;dica especial de la tauromaquia que lleg&oacute; al Congreso el a&ntilde;o pasado, respaldada por 664.000 ciudadanos &mdash; lo que la convirti&oacute; en la ILP con m&aacute;s firmas de la &uacute;ltima d&eacute;cada&mdash;, no pudo votarse, precisamente, por la citada abstenci&oacute;n del PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello ponen el foco en la nueva iniciativa parlamentaria que &ldquo;ofrece otra oportunidad para corregir una anomal&iacute;a legislativa que nunca deber&iacute;a haber existido retirando la protecci&oacute;n cultural de la tauromaquia y permitiendo que la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola decida si quiere mantener esta industria&rdquo;. &ldquo;La mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles no considera que la tauromaquia forme parte de nuestra cultura o identidad. Tampoco cree que ninguna actividad deba quedar protegida frente al escrutinio democr&aacute;tico, impidiendo que las administraciones elegidas puedan restringirla o ponerle fin si esa es la voluntad de las personas a las que representan. No existe justificaci&oacute;n alguna para que el maltrato animal reciba protecci&oacute;n legal&rdquo;, contin&uacute;a la carta.
    </p><p class="article-text">
        A Pedro S&aacute;nchez le dicen que &ldquo;tiene la oportunidad de contribuir a que la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola se ajuste a los valores de la Espa&ntilde;a moderna&rdquo; y le piden, en la &uacute;ltima l&iacute;nea, &ldquo;que permita una votaci&oacute;n libre sobre esta cuesti&oacute;n y d&eacute; a los representantes electos la oportunidad de votar seg&uacute;n su conciencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Idas y venidas con la tauromaquia</h2><p class="article-text">
        Esta nueva Proposici&oacute;n de Ley es un nuevo punto en la eterna relaci&oacute;n del Estado y las comunidades aut&oacute;nomas con la tauromaquia. En 2024, el Ministerio de Cultura, con Ernest Urtasun al frente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ministerio-cultura-elimina-premio-nacional-tauromaquia_1_11336896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elimin&oacute; el Premio Nacional de Tauromaquia</a>, dotado con 30.000 euros y que fue creado en 2011. Una decisi&oacute;n que defendieron ya que representaba el &ldquo;fiel reflejo de las valoraciones y sentimientos de la sociedad&rdquo;, cuya preocupaci&oacute;n por el bienestar animal &ldquo;ha ido aumentando&rdquo; mientras que &ldquo;la asistencia a los espect&aacute;culos taurinos se sit&uacute;a, seg&uacute;n los datos del periodo 2021-2022, solamente en el 1,9% de la poblaci&oacute;n&rdquo;. El mismo Ministerio tampoco ha entregado, desde 2023, ninguna medalla de Bellas Artes a gente relacionada con el sector de la tauromaquia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría de los españoles no considera que la tauromaquia forme parte de nuestra cultura o identidad. Tampoco cree que ninguna actividad deba quedar protegida frente al escrutinio democrático</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n algunas comunidades aut&oacute;nomas han intentado legislar para prohibir la tauromaquia. Canarias fue la pionera, y desde 1991 quedaron excluidas de la pr&aacute;ctica efectiva mediante la Ley de Protecci&oacute;n de los Animales de la regi&oacute;n, que si bien no prohib&iacute;a de forma expl&iacute;cita los toros, s&iacute; hac&iacute;a referencia a la prohibici&oacute;n de &ldquo;la utilizaci&oacute;n de animales en peleas, fiestas, espect&aacute;culos y otras actividades que conlleven maltrato, crueldad y sufrimiento&rdquo;. Se produc&iacute;a, tambi&eacute;n, por el escaso arraigo de la tradici&oacute;n taurina en las islas. De hecho, la &uacute;ltima corrida que tuvo lugar fue incluso siete a&ntilde;os antes de dicha ley: el 7 de enero de 1984.
    </p><p class="article-text">
        Catalunya aprob&oacute; tambi&eacute;n la prohibici&oacute;n de los toros en 2010 y comenz&oacute; a aplicarla en 2012. Sin embargo, el Tribunal Constitucional anul&oacute; la prohibici&oacute;n cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s al considerar que la comunidad no ten&iacute;a competencias para prohibir un espect&aacute;culo protegido como cultura nacional. Es, precisamente, esa protecci&oacute;n la que se busca eliminar para abrir la puerta a su prohibici&oacute;n expl&iacute;cita e impedir que pasen casos como el de Catalunya.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carlos-bardem-clara-lago-jorge-javier-vazquez-25-firmas-carta-pide-sanchez-votacion-tauromaquia_1_13539432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 20:40:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/793ebf4e-783b-46bb-a2ed-fa0ec1c4f070_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152135.jpg" length="571795" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/793ebf4e-783b-46bb-a2ed-fa0ec1c4f070_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152135.jpg" type="image/jpeg" fileSize="571795" width="2994" height="1684"/>
      <media:title><![CDATA[Carlos Bardem, Clara Lago y Jorge Javier Vázquez, entre las más de 25 firmas de una carta que pide a Sánchez "una votación sobre la tauromaquia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/793ebf4e-783b-46bb-a2ed-fa0ec1c4f070_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152135.jpg" width="2994" height="1684"/>
      <media:keywords><![CDATA[Toros,Tauromaquia,Corridas de toros,Animalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El motor secreto de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/motor-secreto-memoria_129_13540558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb472856-1d9f-4677-8c2f-9429da682d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152099.jpg" width="960" height="540" alt="El motor secreto de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible que no estemos solos. Pero si no lo estamos, es por algo que dijo Peter Weiss en ‘La estética de la resistencia’, hablando a través de un militante de la Orquesta Roja</p></div><p class="article-text">
        Friedrich Engels no se refer&iacute;a al arte cuando habl&oacute; sobre el hilo que atraviesa la Historia, el &uacute;nico con el que se pueden &ldquo;comprender las cosas&rdquo; (carta a Walther Borgius, enero de 1894); se refer&iacute;a a las relaciones econ&oacute;micas, por ser las que &ldquo;deciden en &uacute;ltima instancia&rdquo;. Sin embargo, Gabriel Celaya acert&oacute; al tomar sus palabras en 1977 y cambiar el sentido en el pr&oacute;logo de uno de sus poemarios, que les animo encarecidamente a rastrear y leer. Nuestro poeta estaba tan cerca de Ariadna como el gran fil&oacute;sofo, te&oacute;rico y periodista, as&iacute; que alcanz&oacute; su ovillo y retom&oacute; el concepto recurrente de los cl&aacute;sicos que est&aacute; detr&aacute;s: la idea de que, en efecto, hay un ancestral &ldquo;hilo rojo&rdquo; en la cultura &ldquo;que sirve de gu&iacute;a a aquellos que quieren comprenderla&rdquo;. Y a veces es &eacute;l quien nos encuentra a nosotros, sin necesidad de buscarlo.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si conocen al germanista y director de cine Robert Cohen, autor de la novela que estoy leyendo: <em>El exilio de las mujeres atrevidas</em>, cuyos nombres son nada m&aacute;s y nada menos que Olga Benario, Mar&iacute;a Osten y Ruth Rewald. Por si les ocurre como a m&iacute; &mdash;que lo descubr&iacute; hace unos meses&mdash;, mencionar&eacute; que es hijo de Victor N. Cohen, quien volvi&oacute; hace veinte a&ntilde;os a los medios por las casi cuarenta cartas de Bertolt Brecht que se encontraron en su domicilio y acabaron en la Academia de las Artes de Berl&iacute;n. Recuerdo que le&iacute; la noticia en un peri&oacute;dico brit&aacute;nico, m&aacute;s preocupado por el detalle de que Brecht hubiera ofendido a dos autores naturalmente brit&aacute;nicos (W. H. Auden y Christopher Isherwood) que por el contenido general de las misivas y su importancia. Cosas del nacionalismo, ya saben. Pero presentaciones al margen, resulta que Robert Cohen tambi&eacute;n es responsable de varios textos no traducidos al castellano que he encontrado por casualidad al indagar en la figura del verdadero protagonista de este art&iacute;culo, Peter Weiss.
    </p><p class="article-text">
        En una de esas obras, Cohen dice que la memoria es &ldquo;el motor secreto&rdquo; que impuls&oacute; la imaginaci&oacute;n del dramaturgo alem&aacute;n exiliado en Suecia al escribir <em>La est&eacute;tica de la resistencia</em>, un libro esencial para cualquier interesado en los &eacute;xitos y fracasos del movimiento comunista. Y dice bien, como confirma el propio Weiss al poner estas palabras en boca de Horst Heilmann, miembro de la Orquesta Roja que tanto da&ntilde;o hizo a los nazis: &ldquo;Todo el arte, toda la literatura, est&aacute; presente en nosotros bajo la &uacute;nica diosa que a&uacute;n podemos aceptar, Mnem&oacute;sine&rdquo;, madre de las musas y personificaci&oacute;n del verbo <em>recordar</em>. Sin ella, ni somos nada ni hay posibilidad alguna de que sepamos reconocer y quiz&aacute; aprovechar el hilo subyacente de la Historia, que adem&aacute;s de ser la clave de empezar a entender, es al mismo tiempo uno de los pocos caminos que nos salvan cuando la realidad se quita la careta y ense&ntilde;a sus fauces. No en vano, el hilo demuestra que no estamos solos, que somos un eslab&oacute;n en el extremo de una larga cadena.
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n aparece con toda claridad en el &lsquo;Di&aacute;logo sobre Dante&rsquo;, directamente relacionado con su <em>DC-Projekt</em> (<em>Proyecto Divina Comedia</em>). Tras afirmar que &ldquo;todos vivimos con nuestros muertos&rdquo;, nos recordaba que &ldquo;hasta nuestra existencia es consecuencia de las suyas&rdquo;, lo cual a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n distinta a su altamente dial&eacute;ctico compromiso con el presente. Weiss cre&iacute;a en la raz&oacute;n, sin duda; pensaba que no tenemos otra defensa cuando &ldquo;las cosas van m&aacute;s all&aacute; de nuestra comprensi&oacute;n&rdquo; (<em>Trotsky en el exilio</em>, citada por Cohen en <em>Understanding Peter Weiss</em>), pero tambi&eacute;n pensaba lo que le espeta Rosalinde Ossietzky en el segundo volumen de <em>La est&eacute;tica de la resistencia</em>: &ldquo;T&uacute; crees en la raz&oacute;n como si fuera un milagro, como si a&uacute;n fuera posible que surja de repente en mitad de una &eacute;poca de estupidez&rdquo;, que hab&iacute;a asistido de brazos cruzados a la destrucci&oacute;n de la Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola &ldquo;por las maquinaciones de los poderosos&rdquo;. En esos y otros casos, lo que nos lleva a la necesaria acci&oacute;n no es la racionalidad, sino la conciencia de nuestra posici&oacute;n en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la mayor&iacute;a de los lectores solo conocen dos obras de Peter Weiss: la ya mencionada y la <em>Persecuci&oacute;n y asesinato de Jean-Paul Marat</em>, que se ha llevado muchas veces a los escenarios, aunque sin respetar siempre su equilibrio ideol&oacute;gico. De hecho, Weiss se llev&oacute; tal decepci&oacute;n al ver la versi&oacute;n de Brook de 1964 que hizo cambios en la obra para que nadie volviera a poner al burgu&eacute;s e individualista Sade como triunfador en el debate con el revolucionario franc&eacute;s. Sab&iacute;a lo que quer&iacute;a decir, y lo demostr&oacute; de sobra en <em>La indagaci&oacute;n. Oratorio en 11 cantos</em> (sobre el primer juicio de Auschwitz) y las ferozmente antiimperialistas <em>Discurso sobre Vietnam</em> y <em>Canto del fantoche lusitano</em>, entre otras. L&eacute;anlas, si pueden localizarlas. Porque Weiss nos habla ahora desde el hilo rojo, y no nos podemos permitir el lujo de despreciarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/motor-secreto-memoria_129_13540558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb472856-1d9f-4677-8c2f-9429da682d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152099.jpg" length="126324" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb472856-1d9f-4677-8c2f-9429da682d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152099.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126324" width="960" height="540"/>
      <media:title><![CDATA[El motor secreto de la memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb472856-1d9f-4677-8c2f-9429da682d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152099.jpg" width="960" height="540"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Memoria Histórica,Historia,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema 'Memoria en presente']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lata-fest-celebracion-cultura-hispanoamericana-barcelona-lema-memoria-presente_1_13540347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df6938b9-9439-4064-9f6c-a8992f86b8fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y282.jpg" width="1200" height="675" alt="Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema &#039;Memoria en presente&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival que acoge la librería Lata Peinada reivindica la memoria como herramienta para comprender el presente a través de voces de América Latina como Juan Cristóbal Peña, Paulina Flores, Juan Pablo Villalobo o María O’Donnell</p><p class="subtitle">‘La próxima vez que te vea, te mato’, una "canción pop de protesta" entre alquileres imposibles
</p></div><p class="article-text">
        Unos minutos antes de las 17:00 horas del viernes, unas cuantas personas charlan animadamente en la puerta de la librer&iacute;a Lata Peinada de Barcelona. Est&aacute; a punto de comenzar la segunda jornada del festival literario Lata Fest y se prev&eacute; que ser&aacute; animada, aunque la sala a&uacute;n no est&eacute; llena. Es una hora perezosa, alguna siesta a&uacute;n est&aacute; en desarrollo y el calor pegajoso no ayuda al entusiasmo. Pero las buenas fiestas arrancan despacito. No hace falta esperar mucho rato para comprobarlo: a los pocos minutos del arranque de las actividades, apenas quedan asientos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El festival naci&oacute; hace siete a&ntilde;os como parte intr&iacute;nseca de la aparici&oacute;n de la librer&iacute;a en la escena cultural de Espa&ntilde;a. El dise&ntilde;ador Fernando Rapa Carballo es uno de los organizadores de este tinglado, que presenta a este medio como &ldquo;una forma de proponer lectura y dialogar con el p&uacute;blico&rdquo;. &ldquo;Una extensi&oacute;n de lo mismo que hacemos todos los d&iacute;as en la librer&iacute;a con los lectores&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el evento se ampli&oacute;, se hizo m&aacute;s s&oacute;lido y m&aacute;s festivo. &ldquo;Quiz&aacute; por eso tambi&eacute;n ha cambiado su denominaci&oacute;n de festival de literatura latinoamericana por Lata Fest&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La literatura es el eje central del festejo, pero tambi&eacute;n hay m&uacute;sica, gastronom&iacute;a y cine. En esta edici&oacute;n, el lema es <em>Memoria en presente</em>. Rapa explica que lo decidieron as&iacute; porque &ldquo;a cada paso que damos en los nuevos tiempos parecer&iacute;a que la historia no existe, que las luchas fueron en vano y que todo empieza desde cero&rdquo;. Es necesario traer el pasado, mirarlo, entrar y entenderlo para no volver a repetir nuestras sandeces&ldquo;, expresa. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el jueves 24, la celebraci&oacute;n arranc&oacute; con la inauguraci&oacute;n oficial, un taller de escritura creativa con Claudia Paredes Guinand y la conferencia <em>Di&aacute;spora, migraci&oacute;n y m&uacute;sica latina</em> a cargo de Jos&eacute; Arteaga. Despu&eacute;s, m&uacute;sica y celebraci&oacute;n, qu&eacute; menos para una fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Los escritores chilenos Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a y Paulina Flores fueron los encargados de poner en marcha el motor de la segunda jornada con su mesa redonda <em>Memoria y olvido</em>. Sentados en taburetes, se fueron intercambiando la figura de entrevistador y entrevistado para indagar en las entra&ntilde;as de sus respectivos libros <em>Letras torcidas: un perfil de Mariana Callejas</em> (Debate, 2026) y <em>La pr&oacute;xima vez que te vea, te mato </em>(Anagrama, 2025). Son dos trabajos que aparentemente no tienen nada que ver &mdash;el primero es una historia real, el segundo ficci&oacute;n pura&mdash;, pero est&aacute;n unidos por el eslab&oacute;n de su personaje principal, que en ambos casos es una mujer con filia por el crimen.
    </p><p class="article-text">
        Mariana Callejas y Michael Townley, su marido, fueron agentes de la Direcci&oacute;n de Inteligencia Nacional (DINA), la polic&iacute;a secreta de la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile en los a&ntilde;os 70 del siglo pasado. Se encargaron de cubrir importantes misiones internacionales y mataron, o intentaron hacerlo, a muchas figuras relevantes, como Orlando Letelier, ministro de Estado con Salvador Allende, en Estados Unidos. Pero, m&aacute;s all&aacute; de su faceta como asesinos a sueldo, lo rocambolesco de la historia es que Mariana Callejas quer&iacute;a ser escritora y dirig&iacute;a un taller literario en Lo Curro, una casa grande que les hab&iacute;a dado el dictador para que viviesen y utilizasen como centro de operaciones. Algo que s&iacute; hicieron, pero con literatos que pasaban por all&iacute; sin, al parecer, darse cuenta de nada. Algunos escritores, como Pedro Lemebel, Roberto Bola&ntilde;o o Nona Fern&aacute;ndez, escribieron sobre el tema cuando se enteraron de qu&eacute; se coc&iacute;a en aquel espacio.
    </p><p class="article-text">
        Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a indag&oacute; mucho para reconstruir la figura de los dos criminales e incluso lleg&oacute; a entrevistar a Callejas varias veces en 2010. Un trago dif&iacute;cil de digerir que, a la vez, es una gran an&eacute;cdota (lo que hace el paso del tiempo con los malos momentos). Fue en su casa y la primera vez ella le abri&oacute; la puerta con m&uacute;sica del grupo g&oacute;tico Dead Can Dance, hab&iacute;a incienso y le salud&oacute; con un beso en la mejilla. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo saludas al demonio?&rdquo;, se pregunt&oacute; Paulina entre risas, porque la manera de contarlo fue muy divertida. A la tercera sesi&oacute;n, Callejas le invit&oacute; a comer, un brete importante porque una cosa es ser entrevistador y otra compartir mesa con una asesina sanguinaria, que adem&aacute;s era una p&eacute;sima cocinera. Finalmente, acept&oacute; y consigui&oacute; que se abriese mucho m&aacute;s que en los anteriores encuentros y comenzase a hablar de su marido de una forma m&aacute;s personal. El poder de la cuchara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc4f500e-b380-44b0-8a64-8454941840ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La jornada &#039;Memoria en presente&#039;, celebrada en la librería Letra Peinada de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La jornada &#039;Memoria en presente&#039;, celebrada en la librería Letra Peinada de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su obra se enlaza con la de Paulina Flores, m&aacute;s all&aacute; de las aspiraciones asesinas, por el proceso de enajenaci&oacute;n por el que puede llegar a pasar una persona. Bien sea por considerar que trabajar para la DINA fuese un oficio m&aacute;s o por un trauma postruptura como el de Javiera, la protagonista de la novela de Flores. &ldquo;El libro habla del presente, pero me interesa trabajar sobre el olvido como el rev&eacute;s de la memoria. Olvidar es algo inevitable y un derecho&rdquo;, dijo la escritora, que puso como ejemplo c&oacute;mo casi al d&iacute;a siguiente de que se diese por terminada la pandemia del covid-19 nadie quer&iacute;a hablar de lo sucedido por pura necesidad. Este es solo un peque&ntilde;o extracto de lo que se habl&oacute; all&iacute;, porque la charla podr&iacute;a haber dado para un ensayo (puede que breve, pero m&aacute;s largo que una cr&oacute;nica) y, cuando se acab&oacute; el tiempo, hubo quien se qued&oacute; con ganas de m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los fumadores sal&iacute;an a calmar su necesidad de nicotina, se present&oacute; la organizaci&oacute;n Guernica37 Centre con Almudena Bernabeu, antes de dar paso a la dupla argentina formada por Alan Pauls y Rodrigo Fres&aacute;n. Ya se hab&iacute;an abierto las primeras cervezas y definitivamente no quedaba apenas hueco libre en el interior de la librer&iacute;a: los asistentes coparon las sillas, la parte superior e incluso las escaleras del local para seguir la charla imparable de los dos escritores argentinos, titulada <em>Walsh: esa otra mujer &amp; Co</em>. El punto de partida era la figura de Mar&iacute;a Elena Walsh, la autora de canciones y libros infantiles m&aacute;s famosa de su pa&iacute;s, sobre todo a mediados del siglo XX. Su figura se convirti&oacute; en un icono all&iacute; e incluso Fres&aacute;n lleg&oacute; a afirmar: &ldquo;Hay tres fen&oacute;menos inequ&iacute;vocamente multigeneracionales e inexplicables en Argentina: Mar&iacute;a Elena Walsh, Mafalda/Quino y el peronismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la charla, que se podr&iacute;a haber dado en la barra de un bar por lo distendida que resultaba, los escritores indagaron en la trayectoria de la creadora, cuya obra no traspas&oacute; las fronteras argentinas. Puede que el equivalente m&aacute;s cercano en Espa&ntilde;a sea Gloria Fuertes, ya que ella tampoco hablaba a los ni&ntilde;os como criaturas inferiores a las que hay que dirigirse con balbuceos. Lo hizo &ldquo;sabiendo probablemente que eran ni&ntilde;os de padres separados (los escritores son hijos de la primera generaci&oacute;n que opt&oacute; por romper la pareja), en vez de protegerlos y suavizarles la existencia, les zampaba textos muy complejos con figuras ret&oacute;ricas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Pauls acerca de la obra de Walsh.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n tom&oacute; derroteros que los llevaron a la figura de Quino, autor que era amigo de los padres de Fres&aacute;n y ten&iacute;a la suerte de poder ver las tiras de Mafalda antes de que salieran publicadas. &Eacute;l era m&aacute;s peque&ntilde;o que Pauls cuando esa ni&ntilde;a de pelo negro y lazo en la cabeza se hizo famosa, as&iacute; que entend&iacute;a menos los mensajes que el autor lanzaba en sus vi&ntilde;etas. Pero el segundo ya ten&iacute;a la edad suficiente como para, al menos, intuir de qu&eacute; iban esas historietas en el fondo y, gracias a ella, descubri&oacute; lo que era &ldquo;la clase media&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras. El intercambio de opiniones sirvi&oacute; para hacer un recorrido por la historia de la cultura infantil de Argentina, con referencias a publicaciones como <em>Anteojitos</em> &mdash;dirigida, curiosamente, por el espa&ntilde;ol Manuel Garc&iacute;a Ferr&eacute;&mdash; o a las filias y fobias personales de la obra de Walsh.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta sigui&oacute; despu&eacute;s con brindis con mezcal a cargo de Trademex, un final de jornada, pero no de festival. El s&aacute;bado, el programa tambi&eacute;n est&aacute; cargado de nombres reconocidos y temas candentes: Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell y &Aacute;ngel Mestres en un di&aacute;logo sobre el libro <em>Montoneros, una historia visual</em>; Liliana Mu&ntilde;oz, Juan Pablo Villalobos y Laura Fern&aacute;ndez en conversaci&oacute;n sobre el humor y el poder en la literatura hispanoamericana, y la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula de Michel G&oacute;mez <em>La pena m&aacute;xima</em>, seguida de una sesi&oacute;n de preguntas y respuestas con Santiago Roncagliolo. Como broche final, la propuesta gastron&oacute;mica <em>Per&uacute; a bocados</em> de Grupo Ceviche y una selecci&oacute;n de canciones de la DJ Hija de la Coca. Larga vida al Lata Fest.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/lata-fest-celebracion-cultura-hispanoamericana-barcelona-lema-memoria-presente_1_13540347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df6938b9-9439-4064-9f6c-a8992f86b8fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y282.jpg" length="9409771" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df6938b9-9439-4064-9f6c-a8992f86b8fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y282.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9409771" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lata Fest, una celebración de la cultura hispanoamericana en Barcelona con el lema 'Memoria en presente']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df6938b9-9439-4064-9f6c-a8992f86b8fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y282.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Librerías,Literatura,Latinoamérica,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Montserrat Torrent, la organista de 100 años que hace giras por España: "Tocaré hasta que me muera"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/montserrat-torrent-organista-100-anos-giras-espana-tocare-muera_1_13530754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35c23385-b2b2-4413-a2d0-87e739c193a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1246y372.jpg" width="1200" height="675" alt="Montserrat Torrent, la organista de 100 años que hace giras por España: &quot;Tocaré hasta que me muera&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intérprete barcelonesa, que permanece en activo y con una de las carreras más longevas de Europa, repasa su trayectoria y reivindica los derechos de las personas mayores en esta entrevista</p><p class="subtitle">Diez planes culturales para el finde: qué ver, qué escuchar, dónde ir
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi voluntad es tocar hasta que me muera&rdquo;. Montserrat Torrent lo dice alto y claro. La organista centenaria cuenta con una de las carreras art&iacute;sticas m&aacute;s longevas de Europa, pero no quiere que se termine. &ldquo;La m&uacute;sica, para m&iacute;, es como respirar&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Hablar con Montserrat Torrent es hablar de &oacute;rgano, de barroco, de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Sebastian_Bach" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Johann Sebastian Bach</a>, de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Correa_de_Arauxo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Correa de Arauxo</a>&hellip; Y tambi&eacute;n de la reivindicaci&oacute;n de la int&eacute;rprete en favor de los derechos de las personas mayores: &ldquo;La sociedad es injusta con los viejos. Muchas veces se decide su porvenir y se les mete en una residencia sin su permiso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torrent recibe a<a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> en su domicilio de Barcelona. Hoy todav&iacute;a no ha ensayado, pero cada d&iacute;a se sienta delante de su &oacute;rgano. Acaba de llegar de un concierto en Santiago de Compostela, y en las pr&oacute;ximas semanas tiene actuaciones programadas en Lleida, Salamanca o Granada.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k4Z7QTYxru3Pg1KnTOm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La gira de conciertos que este a&ntilde;o la ha llevado a decenas de ciudades de Espa&ntilde;a y Europa forma parte de los actos para conmemorar el centenario de la artista. Uno de los puntos culminantes de las celebraciones fue la inauguraci&oacute;n del &oacute;rgano que lleva su nombre en la iglesia de Sant Felip Neri de Barcelona. &ldquo;Fue muy especial y precioso, y adem&aacute;s suena muy bien&rdquo;, recuerda la int&eacute;rprete, que agradece todo el trabajo de la <a href="https://www.montserrattorrent.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Montserrat Torrent</a> y de los organeros de la familia Blancafort para conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Nacida el 17 de abril de 1926 en el barrio del Raval de Barcelona, Torrent fue la sexta de siete hermanos. De ni&ntilde;a, por iniciativa de su madre, tocaba el piano con su hermana. &ldquo;Pero era una cosa desastrosa&rdquo;, confiesa. &ldquo;Ni disfrut&aacute;bamos ni hac&iacute;amos disfrutar&rdquo;. Todo cambi&oacute; cuando, con 18 a&ntilde;os, entr&oacute; en la iglesia de Santa Coloma de Farners (Girona) y oy&oacute; tocar el preludio y fuga de Bach a Narc&iacute;s Jubany, quien luego ser&iacute;a cardenal de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        De la mano del profesor Paul Franck, Torrent se convirti&oacute; en organista profesional. &ldquo;Lo primero que me emocion&oacute; del &oacute;rgano fueron sus tres sonoridades, pero despu&eacute;s me emocion&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s su sentido coral&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Torrent cita una de las recomendaciones de Bach a sus alumnos para explicar la labor del organista: hay que &ldquo;hablar&rdquo; a trav&eacute;s de la articulaci&oacute;n, el fraseo y el color para transmitir la emoci&oacute;n de la partitura. &ldquo;El &oacute;rgano no es solo sonido, su m&uacute;sica est&aacute; centrada en el sentido del texto: esto es mucho m&aacute;s profundo y tiene un sentido teol&oacute;gico muy fuerte&rdquo;, destaca Torrent.
    </p><p class="article-text">
        La organista fue una mujer pionera en un mundo, el del &oacute;rgano, considerado durante a&ntilde;os un terreno exclusivamente masculino. M&aacute;s a&uacute;n en la Espa&ntilde;a de la dictadura. &ldquo;En aquellos tiempos no era capaz de valorar lo que pasaba&rdquo;, admite la organista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37485e57-8e78-46f7-acb7-9de0093e3430_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torrent, después de la entrevista"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torrent, después de la entrevista                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La espl&eacute;ndida biograf&iacute;a de Torrent, <em>La dama del &oacute;rgano</em> (Ficta, en catal&aacute;n y castellano, 2020), escrita por Albert Torrens, recoge episodios de machismo recalcitrante contra la artista, como cuando, en la misma iglesia, primero se le vetaron los ensayos y, a&ntilde;os despu&eacute;s, al escucharla, el cura exclam&oacute;: &ldquo;Mujer ten&iacute;as que ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torrent super&oacute; todos los obst&aacute;culos hasta convertirse en una organista de prestigio internacional. Ha dado conciertos por todo el mundo y puesto sus dedos en las teclas de centenares de &oacute;rganos. Y ha visto la evoluci&oacute;n en su dise&ntilde;o y construcci&oacute;n: &ldquo;Antes para ahorrarse dinero hac&iacute;an los tubos m&aacute;s estrechos, y los agudos pinchaban, era inaceptable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada instrumento tiene algo distinto. De los &oacute;rganos de Haarlem (Pa&iacute;ses Bajos), donde Torrent dio varios cursos de verano, la artista destaca su sonido &ldquo;lleno, que aumenta de intensidad&rdquo;. De varias iglesias danesas, Torrent rememora el &ldquo;sonido extraordinario y las escalinatas tremendas&rdquo; que permit&iacute;an sus &oacute;rganos. Y recuerda con especial ilusi&oacute;n la primera vez que toc&oacute; el &oacute;rgano del Palacio Real de Madrid: &ldquo;Tiene una sonoridad muy intensa, pero nunca estridente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gran conocedora del barroco, Torrent se especializ&oacute; en el repertorio ib&eacute;rico de los siglos XVI al XVIII. De los autores de la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola y portuguesa, destaca a Antonio de Cabez&oacute;n, Joan Cabanilles, Sebasti&aacute;n Aguilera de Heredia, Pablo Bruna y Antonio Soler. Para ella, Bach y Correa de Arauxo no tienen comparaci&oacute;n por su dimensi&oacute;n espiritual y humana.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su faceta como int&eacute;rprete, Torrent ense&ntilde;&oacute; a decenas de disc&iacute;pulos de distintas generaciones, como Juan de la Rubia o David Malet. Su legado, adem&aacute;s, permanece en los alumnos de la Escuela Superior de M&uacute;sica de Catalunya (ESMUC), que reciben sus clases en el &oacute;rgano Montserrat Torrent de Sant Felip Neri.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando termino me duele la espalda, el brazo… ¡Pero mientras toco, me siento joven y feliz!</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Torrent deja este consejo para los j&oacute;venes alumnos: &ldquo;Que no tengan prisa, que no corran y que quieran llegar a la cima no por su ego, sino para el bien de la m&uacute;sica&rdquo;. &ldquo;Hacen falta muchas horas de estudio, perseverar y repetir y repetir la partitura&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Antes de terminar la entrevista, pide poder decir algo sobre la vejez. Reclama con contundencia el buen trato hacia las personas mayores, en especial su derecho a poder morir en su casa bien atendidas. Todav&iacute;a recuerda a una de sus vecinas de rellano, que muri&oacute; al cabo de un mes de ingresar en una residencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos ra&iacute;ces. &iquest;Qu&eacute; hay en esta casa que valga tanto? Nada, pero tambi&eacute;n todo. Si un d&iacute;a decidieran ingresarme en una residencia, creo que morir&iacute;a por el camino. Echar&iacute;a de menos este jarr&oacute;n que no vale nada, echar&iacute;a de menos... todo&rdquo;, asevera Torrent, que reclama a la sociedad &ldquo;ponerse en el lugar y respetar la voluntad de los mayores que todav&iacute;a tienen la cabeza bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella misma reconoce los achaques de la edad en su cuerpo, pero todo cambia al sentarse delante del &oacute;rgano: &ldquo;Me alejo de todo lo corriente y cotidiano y entro en el mundo m&aacute;gico de la m&uacute;sica&rdquo;. &ldquo;Cuando termino me duele la espalda, el brazo, una lista que no se termina&hellip; &iexcl;Pero mientras toco, me siento joven y feliz!&rdquo;, concluye la dama del &oacute;rgano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/montserrat-torrent-organista-100-anos-giras-espana-tocare-muera_1_13530754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 20:36:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/35c23385-b2b2-4413-a2d0-87e739c193a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1246y372.jpg" length="1834730" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/35c23385-b2b2-4413-a2d0-87e739c193a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1246y372.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1834730" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Montserrat Torrent, la organista de 100 años que hace giras por España: "Tocaré hasta que me muera"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/35c23385-b2b2-4413-a2d0-87e739c193a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1246y372.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Cultura,Barcelona,Música clásica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine español se vuelca con los directores de 'Naza', perseguidos por el Gobierno de Netanyahu: "Amenazan la libertad de expresión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine-espanol-vuelca-directores-naza-perseguidos-gobierno-netanyahu-amenazan-libertad-expresion_1_13539561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/863fa13a-fea5-4e8b-9399-5bfb11e91515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1000y661.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine español se vuelca con los directores de &#039;Naza&#039;, perseguidos por el Gobierno de Netanyahu: &quot;Amenazan la libertad de expresión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La alfombra roja del Festival de San Sebastián ha albergado la protesta de cientos de directores y miembros del cine con el mensaje de "Nosotros también somos Naza"</p><p class="subtitle">La película 'Naza' se podrá ver gratis en internet a partir de noviembre y sus directores la ofrecen ya sin costes a los cines de Israel
</p><p class="subtitle">Opinión - NAZA: La lengua que convierte a un ser humano en 'daño colateral'. Por Ofer Chen
</p></div><p class="article-text">
        Cientos de representantes del cine espa&ntilde;ol se han concentrado este viernes en la alfombra roja del Festival de San Sebasti&aacute;n para mostrar su apoyo a los directores de la pel&iacute;cula 'Naza', Yuval Abraham y Rachel Szor. Los cineastas israel&iacute;es han sido amenazados por el Gobierno de Netanyahu, que ha pedido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-israeli-cultura-pide-inteligencia-investigar-identidad-testigos-anonimos-pelicula-naza_1_13514864.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revocar su ciudadan&iacute;a</a> y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-israeli-cultura-pide-inteligencia-investigar-identidad-testigos-anonimos-pelicula-naza_1_13514864.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha pedido a Inteligencia que investigue</a> la identidad de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/genocidio-gaza-contado-24-soldados-miembros-inteligencia-israeli-perros-comen-cadaveres_1_13501171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testigos an&oacute;nimos que aparecen en el filme</a>. Entre los manifestantes en Donosti se encuentra el director del Festival, Jos&eacute; Luis Rebordinos, o uno de los protagonistas de esta edici&oacute;n, el director de cine Rodrigo Sorogoyen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cca8b77-f030-41ec-bf45-63672dc52a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Representantes del cine español se concentran en solidaridad con los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Representantes del cine español se concentran en solidaridad con los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Carteles de &ldquo;Todos somos Naza&rdquo; y banderas palestinas han inundado la celebraci&oacute;n de la 74 edici&oacute;n del Festival Internacional de Cine de San Sebasti&aacute;n, adem&aacute;s de la representaci&oacute;n de una de las figuras del Guernica, reconvertida en s&iacute;mbolo del genocidio en Gaza. &ldquo;Amenazar su labor es amenazar la libertad de expresi&oacute;n de todo el sector cinematogr&aacute;fico&rdquo;, reza el manifiesto.
    </p><p class="article-text">
        Los encargados de leer el manifiesto han sido, entre otros, Estibaliz Urresola, Mireia Gabilondo y los Moriarti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fac32ea-c6c8-4f1f-98e0-de6c1802fc26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos (c, detrás), participa junto a representantes del cine español y ciudadanos, en una concentración en solidaridad con los directores israelíes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos (c, detrás), participa junto a representantes del cine español y ciudadanos, en una concentración en solidaridad con los directores israelíes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El documental 'Naza' retrata las acciones ilegales del ej&eacute;rcito israel&iacute; y su estrategia para destruir la Franja de Gaza, recogiendo los testimonios de oficiales militares. Ganaron el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia, tras lo cual comenz&oacute; el ataque indiscriminado por parte del gobierno ultra de Benjamin Netanyahu y sus seguidores, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/activistas-ultraderecha-protestan-frente-casa-padres-directora-naza-avergonzaran-caminar-calle_1_13517842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegaron a concentrarse frente a la casa de los padres de Rachel Szor</a>, en Savyon. &ldquo;Se avergonzar&aacute;n de caminar por la calle&rdquo;, aseguraron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine-espanol-vuelca-directores-naza-perseguidos-gobierno-netanyahu-amenazan-libertad-expresion_1_13539561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 18:55:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/863fa13a-fea5-4e8b-9399-5bfb11e91515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1000y661.jpg" length="2504647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/863fa13a-fea5-4e8b-9399-5bfb11e91515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1000y661.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2504647" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cine español se vuelca con los directores de 'Naza', perseguidos por el Gobierno de Netanyahu: "Amenazan la libertad de expresión"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/863fa13a-fea5-4e8b-9399-5bfb11e91515_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1000y661.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Protestas,Genocidio,Gaza,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estadio del empresario que vetó a Macklemore cancela por mal tiempo los conciertos de Ed Sheeran]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/estadio-empresario-veto-macklemore-cancela-mal-tiempo-conciertos-ed-sheeran_1_13539108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fc38cd3-110f-49d2-b452-2e688ad3b950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x943y342.jpg" width="1200" height="675" alt="El estadio del empresario que vetó a Macklemore cancela por mal tiempo los conciertos de Ed Sheeran"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rapero debía ser el telonero en los conciertos de este fin de semana pero Kraft llamó a Sheeran previamente para hacerle saber que el rapero no debía participar por su "extenso historial de retórica antisemita"</p><p class="subtitle">Ed Sheeran admite “errores” tras la expulsión de Macklemore y califica de “injustificable” la situación en Gaza
</p></div><p class="article-text">
        El Gillete Stadium (Foxborough, Massachusetts) ha anunciado que cancela los conciertos de Ed Sheeran programados en el recinto para este viernes 25 y s&aacute;bado 26 de septiembre por las &ldquo;alertas meteorol&oacute;gicas severas vigentes en Boston y en toda Nueva Inglaterra durante todo el fin de semana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el comunicado compartido en Instagram por la cuenta oficial del estadio, la promotora Messina Touring ha &ldquo;tomado la dif&iacute;cil decisi&oacute;n&rdquo; de que el cantante no realice los shows de su Loop Tour que ten&iacute;a previsto en la ciudad. &ldquo;La decisi&oacute;n se tom&oacute; priorizando la seguridad de los fans, el personal y todos los involucrados en los conciertos&rdquo;, han asegurado en la nota. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las previsiones meteorol&oacute;gicas para esa zona de los Estados Unidos, los vientos podr&iacute;an alcanzar velocidades de entre 64 y 88 km/h, con el pico de m&aacute;xima intensidad entre la noche del viernes y del s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ya antes de conocer estas condiciones adversas, el concierto estaba envuelto en la pol&eacute;mica. El propietario del Gillete Stadium es Robert Kraft, que tambi&eacute;n posee el equipo de f&uacute;tbol americano New England Patriots, responsable de las presiones para que Sheeran expulsara a Macklemore de la gira tras sus alegatos a favor de Palestina. Adem&aacute;s, el rapero acus&oacute; a Kraft de instar a otros propietarios de recintos a boicotearle.
    </p><p class="article-text">
        Por la expulsi&oacute;n de Macklemore estaba convocada una protesta previa al concierto de este s&aacute;bado organizada por la red Peace Action contra Kraft. De acuerdo con ellos, la manifestaci&oacute;n tambi&eacute;n rechazar&iacute;a el creciente poder de los multimillonarios y de las instituciones poderosas para influir tanto en la pol&iacute;tica como en los l&iacute;mites del debate p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Macklemore, inicialmente, deb&iacute;a ser el telonero de ambos conciertos en el Gillete Stadium, pero Kraft llam&oacute; a Sheeran previamente para hacerle saber que el rapero no deb&iacute;a participar por su &ldquo;extenso historial de ret&oacute;rica antisemita&rdquo;. Despu&eacute;s de que Macklemore fuera expulsado, otros artistas que acompa&ntilde;aban al brit&aacute;nico en la gira como Finneas, Lukas Graham, Aaron Rowe, y la banda Beoga, decidieron abandonarle en se&ntilde;al de protesta por lo sucedido. 
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de todo esto, el propio rapero anunci&oacute; este jueves que realizar&iacute;a una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/macklemore-organiza-gira-genocido-gaza-polemica-ed-sheeran-apolitico-no-funciona_1_13535726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gira contra el genocidio en Gaza</a> con conciertos conciertos en Dubl&iacute;n, Par&iacute;s y Londres. Las actuaciones se prev&eacute;n para octubre bajo el t&iacute;tulo 'Free Palestine', precisamente la frase que le hizo ser expulsado de la gira, y su recaudaci&oacute;n ser&aacute; destinada a organizaciones propalestinas. Igualmente, Macklemore anunci&oacute; que donar&aacute; el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/macklemore-dona-palestina-millon-dolares-ganado-gira-ed-sheeran-seguire-apoyando-pueblo_1_13516622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mill&oacute;n de d&oacute;lares que ha ganado durante la gira con Sheeran</a> a Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Los conciertos del Gillete Stadium no son los primeros despu&eacute;s de la pol&eacute;mica. Este pasado fin de semana, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-admite-errores-expulsion-macklemore-califica-injustificable-situacion-gaza_1_13523784.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sheeran ya actu&oacute; en Filadelfia sin telonero</a>. En ese show, el cantante habl&oacute; sobre lo sucedido y defendi&oacute; que no es un &ldquo;m&uacute;sico activista&rdquo;. Pese a ello, s&iacute; admiti&oacute; haber &ldquo;cometido errores&rdquo; y pidi&oacute; disculpas, adem&aacute;s de calificar de &ldquo;injustificable&rdquo; lo sucedido en Palestina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/estadio-empresario-veto-macklemore-cancela-mal-tiempo-conciertos-ed-sheeran_1_13539108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 16:03:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4fc38cd3-110f-49d2-b452-2e688ad3b950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x943y342.jpg" length="6939963" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4fc38cd3-110f-49d2-b452-2e688ad3b950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x943y342.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6939963" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El estadio del empresario que vetó a Macklemore cancela por mal tiempo los conciertos de Ed Sheeran]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4fc38cd3-110f-49d2-b452-2e688ad3b950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x943y342.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ed Sheeran,Palestina,Israel,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodrigo Sorogoyen y Alana S. Portero, entre las 500 firmas de una carta contra el “negacionismo” sobre el genocidio en Gaza en los espacios literarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/rodrigo-sorogoyen-alana-portero-500-firmas-carta-negacionismo-genocidio-gaza-espacios-literarios_1_13537650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0064504c-1b7c-4fdb-9192-abb0b29b7881_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152010.jpg" width="7362" height="4141" alt="Rodrigo Sorogoyen y Alana S. Portero, entre las 500 firmas de una carta contra el “negacionismo” sobre el genocidio en Gaza en los espacios literarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escritores, artistas, periodistas y académicos apoyan un comunicado tras la polémica por la retirada de la invitación de Ariana Harwicz del festival CULTUR_ALH de Granada</p><p class="subtitle">Análisis - Lo que destapa la retirada de una invitación a Ariana Harwicz por su negación del genocidio palestino</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 500 escritores, artistas, periodistas, acad&eacute;micos y trabajadores de la cultura han firmado una carta en apoyo de distintas autoras y de la Red Universitaria por Palestina de Granada tras la pol&eacute;mica generada por la retirada de la invitaci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ariana-harwicz-mal-sintoma-artista-quiera-mundo-no-tengan-enemigo_1_11292972.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escritora Ariana Harwicz</a> del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CULTUR_ALH de Granada. El documento recoge un total de 540 firmas, que incluyen a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodrigo-sorogoyen-desvela-secretos-cuatro-mejores-escenas-anos-nuevos_1_11904717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Sorogoyen</a>, Alana S. Portero, Rivera Garza, Marta Sanz, Lucrecia Martel, Alejandro Zambra y Camila Sosa.
    </p><p class="article-text">
        El manifiesto expresa su respaldo a Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Brenda Navarro, Silvia Federici y &Aacute;ngelo N&eacute;store, tras su pronunciamiento p&uacute;blico sobre la retirada de la invitaci&oacute;n de Harwicz. Tambi&eacute;n destaca el papel de la Red Universitaria por Palestina de Granada, cuya protesta, seg&uacute;n el documento, precedi&oacute; a la decisi&oacute;n de la direcci&oacute;n del festival.
    </p><p class="article-text">
        Los firmantes sit&uacute;an el conflicto en un debate m&aacute;s amplio sobre la posici&oacute;n de las instituciones culturales ante el genocidio y la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina. &ldquo;Sabemos que posicionarse p&uacute;blicamente en solidaridad con el pueblo palestino dentro de la industria literaria puede tener costos&rdquo;, se&ntilde;ala la carta. &ldquo;Frente a esos costos, creemos que la respuesta tiene que ser colectiva&rdquo;, a&ntilde;ade. El texto denuncia, adem&aacute;s, lo que sus autores califican como discursos que &ldquo;niegan, minimizan, justifican o celebran&rdquo; la violencia contra Palestina. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_50p_1152016.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_50p_1152016.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_75p_1152016.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_75p_1152016.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_default_1152016.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_default_1152016.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/527c2435-0742-4612-8dbb-84afc205117d_16-9-aspect-ratio_default_1152016.jpg"
                    alt="La escritora Alana Portero"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora Alana Portero                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bajo el ep&iacute;grafe &ldquo;No es censura&rdquo;, los firmantes sostienen que &ldquo;organizar un boicot pac&iacute;fico no es censurar&rdquo; y afirman que &ldquo;criticar no es censurar, protestar no es censurar&rdquo;. El manifiesto tambi&eacute;n dedica un apartado espec&iacute;fico al rechazo al antisemitismo, ya que consideran necesario distinguir entre la cr&iacute;tica al sionismo y los ataques contra las personas jud&iacute;as. La carta insiste en que &ldquo;defender al pueblo palestino no equivale a atacar a las personas jud&iacute;as&rdquo; y rechaza que cualquier posicionamiento en favor de Palestina sea identificado autom&aacute;ticamente con el antisemitismo.
    </p><p class="article-text">
        La carta reclama cambios en el conjunto del sector cultural, pidiendo a editoriales, festivales, ferias del libro, universidades, premios, fundaciones y otras instituciones que &ldquo;revisen sus v&iacute;nculos institucionales con el Estado de Israel y con instituciones implicadas en la violencia contra el pueblo palestino&rdquo;. Asimismo, pide que no se castigue profesionalmente &ldquo;a autores, trabajadores culturales, acad&eacute;micos o estudiantes por posicionarse p&uacute;blicamente&rdquo;, y que la cr&iacute;tica al sionismo no sea convertida autom&aacute;ticamente en una acusaci&oacute;n de antisemitismo.
    </p><p class="article-text">
        La carta reivindica el derecho de los propios profesionales a decidir con qu&eacute; instituciones colaboran. &ldquo;Tambi&eacute;n tenemos derecho a decidir qu&eacute; hacemos con nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestros libros, nuestra presencia y nuestro nombre&rdquo;, afirma el texto. Entre las acciones que enumera figuran retirarse de actos, negarse a compartir escenario, no asistir, protestar o participar en boicots. El comunicado insiste en que las acciones que propone deben mantenerse dentro de los cauces pac&iacute;ficos y legales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No amenazamos la integridad de nadie, no perseguimos identidades, no sembramos violencia&rdquo;, afirma la carta, resumi&eacute;ndose en &ldquo;organizaci&oacute;n, boicot, protesta y acci&oacute;n colectiva, p&uacute;blica, pac&iacute;fica y legal&rdquo;. El texto cierra la recogida de firmas con una llamada a la difusi&oacute;n del posicionamiento. &ldquo;La consigna es clara: hacerlo circular, amplificarlo y tomar posici&oacute;n&rdquo;, concluyen sus promotores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/rodrigo-sorogoyen-alana-portero-500-firmas-carta-negacionismo-genocidio-gaza-espacios-literarios_1_13537650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 10:21:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0064504c-1b7c-4fdb-9192-abb0b29b7881_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152010.jpg" length="10926233" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0064504c-1b7c-4fdb-9192-abb0b29b7881_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152010.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10926233" width="7362" height="4141"/>
      <media:title><![CDATA[Rodrigo Sorogoyen y Alana S. Portero, entre las 500 firmas de una carta contra el “negacionismo” sobre el genocidio en Gaza en los espacios literarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0064504c-1b7c-4fdb-9192-abb0b29b7881_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152010.jpg" width="7362" height="4141"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Palestina,Genocidio,Gaza,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que destapa la retirada de una invitación a Ariana Harwicz por su negación del genocidio palestino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/destapa-retirada-invitacion-ariana-harwicz-negacion-genocidio-palestino_129_13537384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/761580c7-8401-49a6-b1e6-21091fd3e901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x525y359.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que destapa la retirada de una invitación a Ariana Harwicz por su negación del genocidio palestino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura es, como la democracia, una colisión de derechos, donde hay quien piensa que la libertad de expresión ampara cualquier opinión, mientras que otros marcan su línea de posición: no en las instituciones públicas, no cuando hablamos de la masacre en Gaza</p><p class="subtitle">Este texto forma parte del boletín de Cultura, suscríbete para recibirlo junto a la agenda cultural todos los viernes</p></div><p class="article-text">
        La retirada de la invitaci&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ariana-harwicz-mal-sintoma-artista-quiera-mundo-no-tengan-enemigo_1_11292972.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ariana Harwicz</a> &mdash;escritora argentina de origen jud&iacute;o y residencia en Francia&mdash;, de unas jornadas que se celebran en la Universidad de Granada estos d&iacute;as, es el <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-cancelacion_129_13524495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejemplo perfecto</a> para seguir explicando c&oacute;mo reacciona la cultura, con sus estructuras, ideolog&iacute;as, posicionamiento y capacidad no solo de decir sino <a href="https://www.eldiario.es/cultura/allianz-retira-festival-ideas-despues-30-participantes-amenazaran-cancelar-presencia-vinculacion-israel_1_13511079.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de hacer</a>, ante la tragedia m&aacute;s sangrienta de nuestros d&iacute;as, el genocidio sobre el pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        Harwicz lleva tiempo haciendo activismo &mdash;textos p&uacute;blicos y cartas privadas&mdash; contra lo que ella considera boicot u &ldquo;hostilidad chic&rdquo; por parte de los intelectuales hacia Israel, como explic&oacute;<a href="https://www.infobae.com/cultura/2025/06/24/como-llegaron-a-llamar-nazis-a-los-judios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en este art&iacute;culo</a> de 2025. Ese mismo verano, <a href="https://x.com/ArianaHar/status/1963919872645120461" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; un mensaje en X</a> que es quiz&aacute; lo m&aacute;s citado de ella: &ldquo;Les angustia terriblemente que no haya genocidio. Lo desean, desean que haya genocidio para confirmar su odio a Israel&rdquo;. Once d&iacute;as despu&eacute;s, la Comisi&oacute;n Internacional de Investigaci&oacute;n de la ONU reafirm&oacute; que la masacre de Gaza es un genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Y siguiendo esta l&iacute;nea de opini&oacute;n, denunciando lo que ella llama cultura del acoso y listas negras en festivales, ha transitado la autora este &uacute;ltimo a&ntilde;o, desde que se estren&oacute; en Cannes la adaptaci&oacute;n de su c&eacute;lebre <em>Matate amor</em> (Lengua de Trapo), con Jennifer Lawrence y Robert Pattinson. Una novela, por cierto, que me gust&oacute; mucho, as&iacute; como <em>Perder el juicio </em>(Anagrama), que le&iacute; recientemente. Son obras que no hablan de este tema que parece obsesionar tanto a Harwicz (la pobreza intelectual, la cultura de la cancelaci&oacute;n, la imposibilidad de la disidencia, seg&uacute;n ella) sino de los sentimientos llevados al extremo, a la violencia incluso. Tiene, en cambio, un ensayo dedicado a la moralidad publicado por Gatopardo, El ruido de una &eacute;poca, que no he le&iacute;do y que no s&eacute; si habla expl&iacute;citamente de Israel, pero por las citas aparecidas parece que defiende una escritura que ofenda.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de esta autora en el festival Cultura Ahl llevaba por t&iacute;tulo &ldquo;Oponerse al mundo&rdquo;. El evento hab&iacute;a organizado un buen cartel, la verdad, con nombres como Lina Meruane, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara, &Aacute;ngelo N&eacute;store, Gabriela Wiener, Juan Villoro, Silvia Federici, Sabina Urraca, Sita Segato, Remedios Zafra o John Banville. Pero este &uacute;ltimo ya no estar&aacute;, pues ha cancelado su participaci&oacute;n &mdash;el &uacute;nico que lo ha hecho&mdash; tras la expulsi&oacute;n de Harwicz. Banville tambi&eacute;n ha defendido al Estado de Israel en su guerra en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Fue <a href="https://www.instagram.com/p/DdggxMKtoFk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una carta</a> de la Red Universitaria por Palestina de Granada dirigida a la organizaci&oacute;n lo que motiv&oacute; la decisi&oacute;n de retirar la invitaci&oacute;n a la escritora argentina, aunque la raz&oacute;n que le dio fue no poder garantizar su seguridad. <a href="https://www.instagram.com/p/Ddjdn_BsQ71/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n una portavoz</a> de aquel colectivo estudiantil, las organizadoras les respondieron que no estaban al tanto de las opiniones de Harwicz. Tomaron una decisi&oacute;n que fue r&aacute;pidamente contestada por la Universidad de Granada, que <a href="https://canal.ugr.es/noticia/comunicado-de-la-ugr-sobre-la-participacion-de-ariana-harwicz-en-el-festival-cultur-alh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no la comparti&oacute;</a>: &ldquo;Una universidad p&uacute;blica debe ser un espacio abierto al pensamiento cr&iacute;tico, al contraste de ideas y a la expresi&oacute;n de posiciones plurales, tambi&eacute;n cuando estas resultan discrepantes o controvertidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, ya estaban las cartas sobre la mesa para establecer el debate, m&aacute;s o menos con las mismas preguntas de siempre: &iquest;qu&eacute; decide uno poner por encima de sus actos, sus propios principios o la libertad de expresi&oacute;n de las ideas que no comparte?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta requiere ser meditada, pero la resoluci&oacute;n a ese conflicto &eacute;tico suele tener que ver con la inspecci&oacute;n del lugar desde el que se habla. No es lo mismo invitar a un sionista a comer a casa que hacerlo a un programa de debate en la televisi&oacute;n p&uacute;blica, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente cap&iacute;tulo de esta historia llegan los manifiestos y los posicionamientos: hay que elegir bando.
    </p><p class="article-text">
        Federici, Urraca, Wiener, Meruane, Segato, N&eacute;store, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero y Brenda Navarro escribieron <a href="https://www.instagram.com/p/DdjefbsDLNN/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado con su posici&oacute;n com&uacute;n</a>: entend&iacute;an la &ldquo;provocadora exploraci&oacute;n de la complejidad humana&rdquo; de la obra de Harwicz, pero &ldquo;eso no est&aacute; en cuesti&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alaban. &ldquo;Lo que s&iacute; est&aacute; en cuesti&oacute;n es si tiene alg&uacute;n valor y es &eacute;ticamente correcto compartir un espacio p&uacute;blico&rdquo; con la persona que &ldquo;niega el genocidio&rdquo;, &ldquo;injuria&rdquo; a los que se oponen &ldquo;al proyecto de aniquilaci&oacute;n de todo ese pueblo&rdquo; y &ldquo;avala el exterminio&rdquo;. Como dec&iacute;amos antes, lo central es el lugar desde el que se habla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Criticamos posicionamientos p&uacute;blicos, no identidades&rdquo;, dec&iacute;an estas autoras, citando a la Red Universitaria por Palestina. Ariana Harwicz no lo ve as&iacute;: &ldquo;No me desprogramaron por mis ideas, eso es el eufemismo actual y es falso. Me desprograman por jud&iacute;a para convertirme en paria&rdquo;, <a href="https://elpais.com/cultura/2026-09-18/el-festival-de-granada-cultur-alh-prescinde-de-la-escritora-ariana-harwicz-por-su-postura-contraria-al-boicot-del-mundo-de-la-cultura-a-israel.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo la autora</a> en una entrevista en El Pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Harwicz llama persecuci&oacute;n y &ldquo;extorsi&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo; es para las autoras citadas poner un l&iacute;mite a la libertad de expresi&oacute;n cuando se convierte en negacionismo, ya que negar el genocidio &mdash;como negar el Holocausto&mdash; lo legitima y le concede a esa persona complicidad con esas ideas.
    </p><p class="article-text">
        Como suele ocurrir, tras este manifiesto lleg&oacute; un contramanifiesto. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/ariana-harwicz-retirada-festival-350-escritores-reclamaron-reincorporacion_1_13533190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Promovido por el jefe de Cultura del diario ABC</a>, Jes&uacute;s Calero, y por la escritora y periodista argentina Cecilia Szperling, una carta con 350 firmas, entre ellas Fernando Savater, Andr&eacute;s Trapiello, Piedad Bonnett, Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maria-negroni-escritora-personaje-principal-lenguaje_1_10774355.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Negroni</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/santiago-roncagliolo-retrata-intrigas-papa-parecido-thriller-vida-real-he-visto_1_13509231.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Roncagliolo</a>, Fernando Iwasaki, Karina Sainz Borgo o Anna Caball&eacute; en defensa de Ariana Harwicz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n escritor deber&iacute;a ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones p&uacute;blicas&rdquo;, dice la carta. &ldquo;La discrepancia pol&iacute;tica, por profunda que sea, no justifica la tergiversaci&oacute;n, la descalificaci&oacute;n personal ni la estigmatizaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade y exige que &ldquo;nadie sea apartado de la vida cultural por sostener ideas propias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos cosas sobre esto &uacute;ltimo: &iquest;no son propias todas las ideas? En realidad parece un eufemismo para &ldquo;ideas hirientes&rdquo; o &ldquo;ideas ofensivas&rdquo;. Y &iquest;est&aacute; apartada Ariana Harwicz de la vida cultural al ser desinvitada a unas jornadas? M&aacute;s bien parece que aqu&iacute; asoman de nuevo los defensores de la &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; que nadie ha conseguido probar todav&iacute;a, ni siquiera en los casos m&aacute;s extremos de personas acusadas de cr&iacute;menes graves.
    </p><p class="article-text">
        Tras aquella carta de 350 firmas, este viernes ha llegado<a href="https://www.eldiario.es/cultura/rodrigo-sorogoyen-alana-portero-500-firmas-carta-negacionismo-genocidio-gaza-espacios-literarios_1_13537650.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> otra de m&aacute;s de 500 escritores</a> &ldquo;en respaldo al posicionamiento p&uacute;blico contra el negacionismo del genocidio palestino en espacios literarios&rdquo;. Aqu&iacute; encontramos que nombres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-rivera-garza-amistad-unico-frente-maquina-odio-convertido-mundo_1_12241656.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Rivera Garza</a>, Marta Sanz, Lucrecia Martel, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodrigo-sorogoyen-e-isabel-pena-querido-sido-guion-dificil-hemos-escrito_1_13476514.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Sorogoyen</a>, Alejandro Zambra, Camila Sosa, Rita Indiana, Fernanda Tr&iacute;as, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alana-s-portero-lamentable-sentido-comun-considere-partido_1_12949188.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alana S. Portero</a>, M&oacute;nica Ojeda, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/dahlia-cerda-escritora-si-fueramos-malas-hombres-mujeres-abusarian_1_13174867.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dahlia de la Cerda</a>, Andrea Abreu, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/sandra-gamarra-artista-censurada-cuestionar-hispanidad-representara-espana-bienal_1_10925182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sandra Gamarra</a> o Lydia Cacho respaldan la posici&oacute;n de las autoras participantes en las jornadas que aplaudieron la decisi&oacute;n de no invitar a Harwicz: &ldquo;No vamos a dejar solas a las personas que se posicionan contra el genocidio del pueblo palestino&rdquo;, dicen. Y recalcan: &ldquo;Organizar un boicot pac&iacute;fico no es censurar. La discusi&oacute;n es si nuestras instituciones culturales tienen la obligaci&oacute;n de proporcionar escenarios, recursos, prestigio y legitimidad a cualquier posici&oacute;n pol&iacute;tica imaginable. Creemos que no: criticar no es censurar, protestar no es censurar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-prefiere-no-bando-elegido_129_13519795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada semana estamos viendo</a> c&oacute;mo la cultura, ese artefacto que sirve para pensarnos como civilizaci&oacute;n, ha decidido marcar l&iacute;mites. Antes hab&iacute;a &ldquo;posiciones p&uacute;blicas&rdquo; y &ldquo;discrepancias pol&iacute;ticas&rdquo; pero, para cada vez un n&uacute;mero m&aacute;s grande de pensadores y artistas, lo que hay es un reguero de m&aacute;s de 73.000 cad&aacute;veres de palestinos.
    </p><p class="article-text">
        La cultura, como la democracia, es una colisi&oacute;n de derechos que hay que manejar d&iacute;a a d&iacute;a, escenario a escenario. Y, dentro de se marco, lo que de verdad nos definir&iacute;a como sociedad profunda y madura con una cultura cr&iacute;tica y robusta no ser&iacute;a expulsar, sino que ser&iacute;a poder discutir sobre las ideas que nos parezcan inc&oacute;modas, contrarias, e incluso hirientes y ofensivas, siempre que no est&eacute;n ah&iacute; para alimentar la cultura del odio. Si es que eso es posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/destapa-retirada-invitacion-ariana-harwicz-negacion-genocidio-palestino_129_13537384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 09:49:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/761580c7-8401-49a6-b1e6-21091fd3e901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x525y359.jpg" length="8642348" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/761580c7-8401-49a6-b1e6-21091fd3e901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x525y359.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8642348" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que destapa la retirada de una invitación a Ariana Harwicz por su negación del genocidio palestino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/761580c7-8401-49a6-b1e6-21091fd3e901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x525y359.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Gaza,Conflicto Palestina-Israel,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Principado propondrá la concesión de la Medalla de Asturias a título póstumo para Xuan Bello]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/principado-propondra-concesion-medalla-asturias-titulo-postumo-xuan-bello_1_13534669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c688bcf-a28a-41b9-83c9-f6191b00915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x495y403.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente del Principado, Adrián Barbón, junto a la viuda y la hija de Xuan Bello, Sonia Fidalgo y Lena Bello, respectivamente, este jueves, en el IES de Oviedo que ha sido &#039;rebautizado&#039; con el nombre del escritor fallecido."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La trayectoria del escritor, fallecido el año pasado, será la protagonista de la próxima 'Selmana de Les Lletres'. Su viuda, Sonia Fidalgo, y su hija Lena participaron en un emotivo acto en Oviedo/Uviéu en el IES del barrio de La Florida que a partir de ahora llevará el nombre del autor, entre otras obras, de 'Hestoria Universal de Paniceiros'</p><p class="subtitle">Asturias reivindica el legado del escritor Xuan Bello como figura clave de la literatura asturiana</p></div><p class="article-text">
        El escritor Xuan Bello ser&aacute; propuesto para la concesi&oacute;n de la Medalla de Asturias a t&iacute;tulo p&oacute;stumo. El presidente del Principado, Adri&aacute;n Barb&oacute;n, ha anunciado este jueves su compromiso de trasladar esta propuesta con la que se reconocer&aacute; la relevancia del autor, entre otras obras de 'Hestoria Universal de Paniceiros', delante de su viuda, la periodista y concejala socialista en el Ayuntamiento de Oviedo, Sonia Fidalgo, y de su hija Lena Bello. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas han estado acompa&ntilde;adas de la comunidad educativa en un emotivo acto en el que se ha rebautizado con el nombre de Xuan Bello el <a href="https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rinde-homenaje-fallecidos-antonio-trevin-xuan-bello-nombres-puerto-instituto_1_12513150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria (IES) del barrio de la Florida</a>, en Oviedo/Uvi&eacute;u. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Nos hizo mejores lectores y personas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n hab&iacute;a sido acordada por el Consejo de Gobierno, celebrado el 4 de agosto de 2025, y propuesta al Consejo Escolar del centro educativo que sin dudarlo puso todo de su parte para que el alumnado pueda seguir la estela del <a href="https://www.eldiario.es/asturias/escritor-xuan-bello-muere-60-anos-deja-huerfana-literatura-asturiana_1_12501858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escritor fallecido</a> hace un a&ntilde;o y acercarse a su obra.
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Barb&oacute;n ha recordado la relevancia del escritor del que ha dicho que &ldquo;nos hizo mejores lectores y mejores personas y desde este instituto que lleva su nombre seguir&aacute; logrando este noble cometido, el m&aacute;s alto para cualquier ser humano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea4efc29-e2a6-467b-b485-34946f7f268b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El IES de La Florida, en Oviedo/Uviéu, homenajea al escritor Xuan Bello llevando su nombre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El IES de La Florida, en Oviedo/Uviéu, homenajea al escritor Xuan Bello llevando su nombre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Su palabra est&aacute; indudablemente viva&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Al anuncio de que propondr&aacute; la concesi&oacute;n de la Medalla de Asturias a t&iacute;tulo p&oacute;stumo para Xuan Bello, el presidente ha sumado otra noticia: la trayectoria del escritor ser&aacute; la protagonista de la pr&oacute;xima 'Selmana de Les Lletres'. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a nos cuesta hablar de Xuan en pasado, porque su palabra est&aacute; indudablemente viva. Queda en sus libros, en sus versos y en cada rinc&oacute;n donde alguien lea una p&aacute;gina suya para recordar que la poes&iacute;a es, al final, la &uacute;nica respuesta honesta frente al tiempo y la p&eacute;rdida&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Defendi&oacute; y dignific&oacute; el asturiano&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El instituto, inaugurado hace dos a&ntilde;os, cuenta con unas instalaciones muy modernas donde la memoria de Xuan Bello est&aacute; en todo momento presente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l no solo defendi&oacute; y dignific&oacute; el asturiano, sino que lo visti&oacute; de gala para sacarlo a pasear por el mundo. Nos ense&ntilde;&oacute; que no existen las historias peque&ntilde;as si hay un poeta dispuesto a escucharlas&rdquo;, ha resaltado el presidente del Ejecutivo asturiano, quien se ha comprometido a seguir trabajando por la oficialidad del asturiano &ldquo;tan necesaria para asegurar su supervivencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Leed, sentid sus palabras y so&ntilde;ad&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica y gratuita en todas las etapas y el agradecimiento a la comunidad docente han centrado parte del discurso del jefe del Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deb&eacute;is sentir como un inmenso honor que vuestro instituto lleve el nombre de Xuan Bello. En estos tiempos en que los &iacute;dolos se visten de frivolidad y pensamientos generados a golpe de IA, yo os invito a buscar otros referentes. Leed a Xuan Bello, sentid sus palabras, so&ntilde;ad como hizo &eacute;l hasta hacer universal las andanzas de un peque&ntilde;o pueblo asturiano&rdquo;, ha enfatizado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2da92690-926b-4f36-a8e7-be0455a879ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lena Bello y Sonia Fidalgo, hija y viuda respectivamente del escritor, participaron en este emotivo acto donde la comunidad educativa rindió un sentido homenaje a Xuan Bello."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lena Bello y Sonia Fidalgo, hija y viuda respectivamente del escritor, participaron en este emotivo acto donde la comunidad educativa rindió un sentido homenaje a Xuan Bello.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los versos de Xuan</strong></h2><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n ha concluido con estos versos de Xuan Bello.
    </p><p class="article-text">
        <em>MEMORIA</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nam&aacute;s t&rsquo;alcuerdes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del aire verde ente la fueya les ablanares,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la mano escaceyando l&rsquo;allegr&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de ser nenu siempre,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>una tarde y otra,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pos el tiempu inda nun esist&iacute;a y la muerte</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-la muerte yera una columna el&eacute;ctrica</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>onde posaben, solemnes, los p&aacute;xaros.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recital po&eacute;tico-musical</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la comunidad educativa, han asistido al acto las consejeras de Educaci&oacute;n, Eva Ledo, y de Cultura, Vanessa Guti&eacute;rrez.
    </p><p class="article-text">
        El alumnado de asturiano ha participado activamente ofreciendo un recital po&eacute;tico-musical 'El futuru de la memoria'<em> </em>que ha contado con el gaitero Flavio Rodr&iacute;guez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1fc043bb-a7b0-4c02-895c-c95e330cce37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De izquierda a derecha, Eva Ledo, Vanessa Gutiérrez, Lena Bello y Adrián Barbón, escuchan a una alumna durante el recital poético-musical &#039;El futuru de la memoria&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Eva Ledo, Vanessa Gutiérrez, Lena Bello y Adrián Barbón, escuchan a una alumna durante el recital poético-musical &#039;El futuru de la memoria&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/principado-propondra-concesion-medalla-asturias-titulo-postumo-xuan-bello_1_13534669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 11:52:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7c688bcf-a28a-41b9-83c9-f6191b00915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x495y403.jpg" length="2902236" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7c688bcf-a28a-41b9-83c9-f6191b00915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x495y403.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2902236" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Principado propondrá la concesión de la Medalla de Asturias a título póstumo para Xuan Bello]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7c688bcf-a28a-41b9-83c9-f6191b00915f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x495y403.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Concejos de Asturias,Oviedo,Escritores,Adrián Barbón,Homenajes,Institutos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Harvey Weinstein, condenado a 15 años de prisión por un delito sexual cometido en 2006 en Nueva York]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/harvey-weinstein-condenado-15-anos-prision-delito-sexual-cometido-2006-nueva-york_1_13532840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc3c981d-9661-4348-9d52-0c1a7d7dd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y340.jpg" width="1200" height="675" alt="Harvey Weinstein, condenado a 15 años de prisión por un delito sexual cometido en 2006 en Nueva York"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia de Weinstein por agredir sexualmente a Miriam Haley, quien fue asistente de producción televisiva, se produjo tras una odisea legal de más de seis años, iniciada después de que se anulara su condena de 2020
</p></div><p class="article-text">
        Harvey Weinstein, antiguo magnate del cine, ha sido condenado este mi&eacute;rcoles a 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por un delito sexual grave, en un nuevo episodio de rendici&oacute;n de cuentas vinculado al movimiento #MeToo.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia de Weinstein por agredir sexualmente a Miriam Haley, quien fue asistente de producci&oacute;n televisiva, se produjo tras una odisea legal de m&aacute;s de seis a&ntilde;os, iniciada despu&eacute;s de que se anulara su condena de 2020. Un jurado volvi&oacute; a declararlo culpable en un nuevo juicio celebrado el a&ntilde;o pasado, informa AP.
    </p><p class="article-text">
        Weinstein, que lleg&oacute; a ser una de las figuras m&aacute;s poderosas de la industria del entretenimiento, fue un productor galardonado con el Oscar y responsable de &eacute;xitos como <em>Shakespeare in Love </em>o <em>Pulp Fiction</em> . Sin embargo, su ca&iacute;da fue r&aacute;pida despu&eacute;s de que las acusaciones de agresi&oacute;n sexual surgidas en 2017 desencadenaran el movimiento #MeToo.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, el tribunal de mayor jerarqu&iacute;a de Nueva York anul&oacute; la condena impuesta a Weinstein seis a&ntilde;os atr&aacute;s y orden&oacute; un nuevo juicio, al determinar que el acusado se vio perjudicado por el testimonio de otras mujeres cuyas acusaciones no formaban parte del caso.
    </p><p class="article-text">
        Weinstein, de 74 a&ntilde;os, se enfrentaba a una pena de hasta 25 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por agredir sexualmente a Haley en su apartamento de Manhattan en 2006. 
    </p><p class="article-text">
        Ya ha cumplido m&aacute;s de seis a&ntilde;os de reclusi&oacute;n mientras su caso recorr&iacute;a una y otra vez el sistema de justicia penal. Haley relat&oacute; la agresi&oacute;n en dos juicios y volvi&oacute; a hablar ante el tribunal el mi&eacute;rcoles, justo antes de que se dictara la sentencia contra Weinstein.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Haber sido agredida sexualmente por Harvey Weinstein ha tenido un efecto devastador en mi vida y en mi sensaci&oacute;n de seguridad, algo que tal vez nunca desaparezca. La decisi&oacute;n de alzar la voz har&aacute; que viva mirando por encima del hombro durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os&rdquo;, declar&oacute; Haley: &ldquo;Para m&iacute;, es una cadena perpetua. He sufrido un trauma adicional al ejercer mi derecho a exigirle que rinda cuentas. Todo esto se remonta a sus acciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s, Weinstein pidi&oacute; disculpas en el tribunal a aquellas personas a las que pudo haber hecho da&ntilde;o. &ldquo;Siento remordimiento por el dolor de Miriam Haley, pero debo reiterar mi inocencia&rdquo;, declar&oacute; ante el juez mientras estaba sentado en una silla de ruedas, informa AP.
    </p><p class="article-text">
        Originalmente fue condenado a 23 a&ntilde;os de prisi&oacute;n despu&eacute;s de que un jurado lo declarara culpable de agredir a Haley y de violar a una aspirante a actriz, Jessica Mann, en 2013. Sin embargo, el tribunal de mayor jerarqu&iacute;a de Nueva York anul&oacute; esos veredictos de culpabilidad en 2024, al dictaminar que Weinstein se vio perjudicado por los testimonios de otras mujeres cuyas acusaciones no formaban parte del caso.
    </p><p class="article-text">
        Tras ser juzgado por segunda vez el a&ntilde;o pasado, Weinstein fue condenado nuevamente por un delito sexual en primer grado por agredir a Haley, quien tambi&eacute;n ha utilizado el nombre de Mimi Haleyi. En un veredicto dividido y complejo, el jurado lo absolvi&oacute; de haber obligado a otra mujer, Kaja Sokola, a practicarle sexo oral, y no logr&oacute; llegar a un acuerdo sobre el cargo de violaci&oacute;n relacionado con Mann.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que otro nuevo juicio terminara sin veredicto en mayo, los fiscales de Manhattan retiraron el cargo de violaci&oacute;n en lugar de proceder a un cuarto juicio, dado que Mann manifest&oacute; que no soportar&iacute;a tener que testificar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Esa decisi&oacute;n despej&oacute; el camino para la imposici&oacute;n de esta sentencia a Weinstein.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/harvey-weinstein-condenado-15-anos-prision-delito-sexual-cometido-2006-nueva-york_1_13532840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 16:02:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dc3c981d-9661-4348-9d52-0c1a7d7dd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y340.jpg" length="6235272" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dc3c981d-9661-4348-9d52-0c1a7d7dd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y340.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6235272" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Harvey Weinstein, condenado a 15 años de prisión por un delito sexual cometido en 2006 en Nueva York]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dc3c981d-9661-4348-9d52-0c1a7d7dd7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x905y340.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Viale Moutinho, el prolífico escritor portugués que trabajó para tender puentes con Galicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/muere-viale-moutinho-prolifico-escritor-portugues-trabajo-tender-puentes-galicia_1_13529773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8328d9e0-2070-4cfe-93e0-bde4b7bde056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x300y178.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Viale Moutinho, el prolífico escritor portugués que trabajó para tender puentes con Galicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Poeta, narrador y periodista, militante del Partido Comunista, fue miembro honorario de la Real Academia Galega y difundió en Portugal a autores gallegos como Neira Vilas, Méndez Ferrín o Castelao</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Sale a la luz una novela inédita que mandó a su autor a las prisiones franquistas</p></div><p class="article-text">
        Fue &ldquo;una figura mayor de las artes y las letras portuguesas&rdquo; y adem&aacute;s uno de sus m&aacute;s decididos militantes por acercarse a Galicia, a su literatura y a su cultura. Jos&eacute; Viale Moutinho, escritor prol&iacute;fico en todos los g&eacute;neros, traductor, editor y periodista, muri&oacute; este 22 de septiembre a los 81 a&ntilde;os. Su partido, el comunista, mostr&oacute; &ldquo;profundo pesar&rdquo; por el fallecimiento y destac&oacute; su papel en &ldquo;la lucha contra el fascismo y en defensa de los valores de Abril [la Revolu&ccedil;&atilde;o dos Cravos que ech&oacute; abajo la dictadura portuguesa en 1974]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Viale Moutinho hab&iacute;a nacido en Funchal, en las Ilhas Madeira, en 1945. Sus estudios universitarios lo llevaron a la carrera de Historia, pero durante casi 40 a&ntilde;os trabaj&oacute; como periodista en el <em>Jornal de Notic&iacute;as</em>, <em>Rep&uacute;blica</em> o <em>Di&aacute;rio de Not&iacute;cias</em>. Escribi&oacute; novelas y libros de poemas -por el conjunto de su poes&iacute;a recibi&oacute; el premio D. Din&iacute;s-, una enorme lista de obras para ni&ntilde;os y j&oacute;venes, teatro y cr&oacute;nica, investigaciones hist&oacute;ricas, recopil&oacute; cuentos populares, leyendas y adivinanzas, tradujo al Che Guevara, Santiago Carrillo, Nicol&aacute;s Guill&eacute;n o Paco Ignacio Taibo II a su idioma. Y se esforz&oacute; por difundir en Portugal a algunos de los nombres ineludibles de la literatura gallega del XX: Castelao, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/neira-vilas-narrador-galicia-campesina-migrante-exiliada-dia-das-letras-galegas-2027_1_13361914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xos&eacute; Neira Vilas</a>, Manuel Mar&iacute;a o M&eacute;ndez Ferr&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
         El v&iacute;nculo de Viale Moutinho con Galicia hab&iacute;a comenzado en los a&ntilde;os de la resistencia contra las dictaduras. En 1978 se encarg&oacute; de elaborar <em>De foice erguida. Antologia de poesia galega de combate</em> y en aquellos a&ntilde;os estableci&oacute; relaciones con la izquierda nacionalista gallega. Fue asiduo, como recitador y como audiencia, del veterano Festival de Poes&iacute;a do Condado, en Salvaterra de Mi&ntilde;o (Baixo Mi&ntilde;o, Pontevedra). Y en 2008 entr&oacute; como miembro honorario de la Real Academia Galega, pero renunci&oacute; cinco a&ntilde;os despu&eacute;s en solidaridad con Ferr&iacute;n, que hab&iacute;a dimitido como presidente tras denunciar &ldquo;una campa&ntilde;a de acoso y derribo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta hora valoramos la persona solidaria y fraterna. Recordamos al hombre con coraje, a veces implacable, a veces parad&oacute;jicamente afable, po&eacute;tico, militante. Saludamos al hombre libre defensor de la libertad y la democracia, visceralmente intolerante ante la de las dictaduras y los dictadores&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en un comunicado la secci&oacute;n madeirense del Partido Comunista Portugu&eacute;s, &ldquo;destacamos al hombre de las letras y de las artes y de la exigente escuela <em>camiliana</em> [en referencia a Camilo Castelo Branco, escritor portugu&eacute;s del siglo XIX a quien Viale Moutinho dedic&oacute; varios trabajos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/muere-viale-moutinho-prolifico-escritor-portugues-trabajo-tender-puentes-galicia_1_13529773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 16:02:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8328d9e0-2070-4cfe-93e0-bde4b7bde056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x300y178.jpg" length="43961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8328d9e0-2070-4cfe-93e0-bde4b7bde056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x300y178.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Viale Moutinho, el prolífico escritor portugués que trabajó para tender puentes con Galicia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8328d9e0-2070-4cfe-93e0-bde4b7bde056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x300y178.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Portugal,Cultura,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valentín Roma vuelve al MACBA, ahora como director: “Las audiencias son mucho más inteligentes que hace diez años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/valentin-roma-vuelve-macba-ahora-director-audiencias-son-inteligentes-diez-anos_1_13529689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/146700d0-3a1b-4d76-9a7a-ada880085927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y310.jpg" width="1200" height="675" alt="Valentín Roma vuelve al MACBA, ahora como director: “Las audiencias son mucho más inteligentes que hace diez años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador del arte, escritor y doctor en Filosofía dirigirá la institución durante los próximos cinco años, tras la salida prematura de su antecesora, Elvira Dyangani Ose</p><p class="subtitle">El Museo Reina Sofía presenta su nueva temporada con el cuerpo y las mujeres como centro</p></div><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Roma ha vuelto al Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA), esta vez como director. Su nombramiento se conoci&oacute; el pasado mes de julio, pero este martes se ha presentado oficialmente en una rueda de prensa en la que estuvo acompa&ntilde;ado por varios representantes del Consorcio del museo, que no escatimaron en elogios al nuevo responsable del centro. El historiador del arte, escritor y doctor en Filosof&iacute;a dirigir&aacute; la instituci&oacute;n durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, despu&eacute;s de la salida prematura de su antecesora, Elvira Dyangani Ose, el pasado mes de abril.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que Roma trabaja para el MACBA. De hecho, su anterior relaci&oacute;n con la instituci&oacute;n termin&oacute; de forma sonada y muy pol&eacute;mica: en 2015 fue destituido de su cargo como conservador junto a Paul B. Preciado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/claves-escandalo-macba_1_4321839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo provocado por una escultura</a> de la artista Ines Doujak que formaba parte de la exposici&oacute;n <em>La bestia y el soberano</em>. En ella se representaba al rey em&eacute;rito sodomizado por una mujer de clase obrera que, a su vez, estaba sodomizada por un perro pastor alem&aacute;n. La muestra, coproducida por el W&uuml;rttembergischer Kunstverein (WKV) de Stuttgart, se suspendi&oacute; el mismo d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n porque Bartomeu Mar&iacute;, que por aquel entonces ocupaba el puesto que ahora ostenta Roma, consider&oacute; que era inapropiada.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece que el tiempo ha conseguido limar asperezas y en la presentaci&oacute;n ante los medios nadie ha hecho referencia a aquel rifirrafe. Roma tiene por delante varios retos, entre ellos abordar las posiciones de los diferentes sectores que se han mostrado contrarios a la ampliaci&oacute;n del museo &mdash;vecinos, el colectivo skater y comerciantes, entre otros&mdash;, que llegaron a manifestarse en diferentes ocasiones contra el plan urban&iacute;stico, que reduce en unos 900 metros cuadrados el espacio p&uacute;blico donde se ubica el centro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo me creo much&iacute;simo esta ampliaci&oacute;n&rdquo;, ha asegurado. &ldquo;Todo el mundo est&aacute; tranquilo, el &uacute;nico intranquilo soy yo&rdquo;. Seg&uacute;n su perspectiva, se trata de un aumento contenido, correcto y muy proporcionado: &ldquo;Es una propuesta arquitect&oacute;nica de gran nivel y creo que, por otra parte, la ampliaci&oacute;n nos ayuda a ordenar una din&aacute;mica general del museo&rdquo;. Para relacionarse con los sectores cr&iacute;ticos cree que deben &ldquo;explicar, escuchar, negociar y tratar con otros elementos que no son el lenguaje del arte, con otra cronolog&iacute;a&rdquo; y considera que una ciudad sin conflictos es aburrida. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha comentado que en el Raval cohabitan &ldquo;muchas sensibilidades&rdquo; y la instituci&oacute;n no s&oacute;lo puede relacionarse con el barrio &ldquo;desde la amortiguaci&oacute;n&rdquo; sino que tambi&eacute;n puede hacer propuestas que apelen a los vecinos. &ldquo;Tenemos una situaci&oacute;n de di&aacute;logo abierto y saldremos de los formatos, cronolog&iacute;as y palabras de siempre, y hablaremos y escucharemos desde otra posici&oacute;n&rdquo;, ha expuesto.
    </p><p class="article-text">
        Roma &ndash;a quien el secretario de Estado de Cultura, Jordi Mart&iacute;, ha definido en el encuentro con la prensa como &ldquo;intelectual de barrio&rdquo;&ndash; ha explicado que no se est&aacute; elaborando un proyecto de refundaci&oacute;n del museo, sino que est&aacute;n estableciendo l&iacute;neas de continuidad que recojan y den sentido a lo mejor que se ha hecho desde 1995 hasta hoy. Su plan a tres a&ntilde;os, desde principios de 2027 hasta finales de 2029, est&aacute; dividido en dos fases. La primera, cuyos detalles se dar&aacute;n a conocer en los pr&oacute;ximos meses, ir&aacute; desde enero hasta junio de 2028 y anunciar&aacute; &ldquo;entre nueve y diez ejes tem&aacute;ticos de contenidos y una presentaci&oacute;n de colecci&oacute;n diferente a partir de septiembre del 28, tras la apertura de la ampliaci&oacute;n&rdquo;. Al cabo de esos tres a&ntilde;os, estudiar&aacute;n cu&aacute;les han sido los resultados que ha conseguido el plan y qu&eacute; aspectos deben mantenerse o mejorar.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo responsable del MACBA, que durante nueve a&ntilde;os estuvo al frente de La Virreina Centre de la Imatge, ha se&ntilde;alado que el a&ntilde;o pasado la cifra de visitantes del museo fue de 200.000 personas, un n&uacute;mero &ldquo;claramente insuficiente&rdquo; si se tiene en cuenta su presupuesto y que se sit&uacute;a en una ciudad donde vive y visita tanta gente. Ha asegurado que no mirar&aacute;n &ldquo;hacia otro lado sobre esta cuesti&oacute;n&rdquo;, aunque se ha mostrado cauto a la hora de detallar cu&aacute;l ser&aacute; la estrategia e incluso ha dicho que &ldquo;un director no tiene una varita m&aacute;gica que pueda cambiar a su audiencia, si no se cambiar&iacute;a esta misma tarde&rdquo;. El objetivo es que el n&uacute;mero de asistentes al museo llegue a los 300.000, que eran los que se manejaban antes de la pandemia. Para &eacute;l, el contenido del museo es un factor esencial que ahora mismo no funciona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os en los que he trabajado en una instituci&oacute;n como director, he observado claramente que las audiencias son mucho m&aacute;s inteligentes, est&aacute;n mucho m&aacute;s preparadas ahora que hace diez a&ntilde;os. La gente no s&eacute; si tiene capacidad de atenci&oacute;n, pero lo que tiene es capacidad de negaci&oacute;n, es decir, de desatenci&oacute;n. Se desconectan cuando algo no les interesa. Creo que tenemos que entender esto&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Entre las menciones a pensadores como Alexander Kluge y Oskar Negt, vinculados a la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica, Roma ha destacado que, bajo su gerencia, el centro se separar&aacute; &ldquo;frontalmente del pensamiento reaccionario que hoy acecha a la cultura, pero tambi&eacute;n de esas tendencias que pretenden convertir al museo o a los museos en una especie de photocalls donde los conflictos pol&iacute;ticos e hist&oacute;ricos se declinan a modo de hashtags inofensivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha subrayado con ah&iacute;nco que el museo se niega a seguir usando la palabra &lsquo;local&rsquo; porque considera que es &ldquo;un t&eacute;rmino intelectualmente perezoso&rdquo; y se suele utilizar como &ldquo;sin&oacute;nimo de cuota o para separar lo aristocr&aacute;tico de lo proletario, lo que merece ser recordado de lo que simplemente necesita una mirada r&aacute;pida&rdquo;. A su juicio, un museo suele trabajar con par&aacute;metros y l&iacute;mites, pero ha a&ntilde;adido que sus materiales son de otra naturaleza: &ldquo;Nuestros materiales son los del arte, y el arte y los artistas fundan des&oacute;rdenes all&iacute; donde se impone el consenso. No lo olvidemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roma ha destacado tambi&eacute;n que dejar&aacute;n de mirar la colecci&oacute;n con las l&oacute;gicas de una exposici&oacute;n temporal presentada de manera estable y que esta deber&aacute; tener una conexi&oacute;n con toda la parte patrimonial del museo. &ldquo;Necesitamos un plan patrimonial para poder afrontar un escenario con los archivos y fondos, con redes internacionales de investigaci&oacute;n como las italianas o alemanas. Hay un mont&oacute;n de centros que se basan en archivos y necesitamos estar presentes en esos espacios&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Para Roma, &ldquo;el ecosistema art&iacute;stico de la ciudad y del pa&iacute;s necesita un MACBA articulado con el que dialogar tambi&eacute;n cr&iacute;ticamente o tomar distancia en algunas situaciones&rdquo;. En resumen, ha concluido que van a intentar compactar la instituci&oacute;n, establecer sus contenidos, utilizar sus vocabularios, crear un programa suficientemente atractivo para que la gente se interese por lo que hacen, establecer un nuevo plan de investigaci&oacute;n patrimonial y destacar el papel del barrio. Tiene cinco a&ntilde;os por delante, si no hay ning&uacute;n incidente, para conseguirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/valentin-roma-vuelve-macba-ahora-director-audiencias-son-inteligentes-diez-anos_1_13529689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 15:29:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/146700d0-3a1b-4d76-9a7a-ada880085927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y310.jpg" length="1056515" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/146700d0-3a1b-4d76-9a7a-ada880085927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y310.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1056515" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Valentín Roma vuelve al MACBA, ahora como director: “Las audiencias son mucho más inteligentes que hace diez años”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/146700d0-3a1b-4d76-9a7a-ada880085927_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1027y310.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museos,MACBA,Arte,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gallegos Chicharrón estrenan su séptimo disco, indie pop oscuro y narcótico en “tiempos convulsos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/gallegos-chicharron-estrenan-septimo-disco-indie-pop-oscuro-narcotico-tiempos-convulsos_1_13527062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d88668d4-facf-44e3-a241-9688a810bd00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x812y480.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gallegos Chicharrón estrenan su séptimo disco, indie pop oscuro y narcótico en “tiempos convulsos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trío de Carballo publica 'Temporal' trece años después de iniciar una trayectoria en la que busca “la descripción de paisajes emocionales” a través de la música</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El 'underground' en la periferia de la periferia: diez años de independencia discográfica desde Ferrol </p></div><p class="article-text">
        El disco arranca con ruido gris, ligeramente sucio. Irrumpe la dicci&oacute;n narc&oacute;tica, m&aacute;s adelante liberada, de Alberto M. Vecino: &ldquo;A beleza da fin / resoa dentro de n&oacute;s&rdquo;. Las notas graves de un piano se hacen cargo del ritmo de una salmodia oscura, el p&oacute;rtico de <a href="https://chicharron.bandcamp.com/album/temporal" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Temporal</em></a><a href="https://chicharron.bandcamp.com/album/temporal" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, s&eacute;ptimo disco de Chicharr&oacute;n</a>. Indie pop oscuro, ominoso en algunos tramos, escrito &ldquo;en tiempos convulsos&rdquo; y orgullosamente <em>underground</em>, la de Chicharr&oacute;n es una de las trayectorias m&aacute;s extensas y coherentes de la independencia musical gallega. &ldquo;Somos un coro de voces / que xa non existen&rdquo;, dice el estribillo de <em>Area chea de pegadas</em>, como una suerte de Swans con la cuarta parte de electricidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jugamos con el doble significado del temporal&rdquo;, explica Vecino, compositor, guitarra y vocalista del tr&iacute;o nacido en Carballo (A Coru&ntilde;a) hace 13 a&ntilde;os, &ldquo;el que expresa un momento de desorden y otro que hace referencia al peso del tiempo y a la velocidad con la que pasa&rdquo;. Y a la oscuridad, claro. &ldquo;Lo hablamos mucho en los ensayos&rdquo;, a&ntilde;ade en conversaci&oacute;n con elDiario.es, &ldquo;la &eacute;poca es oscura. La oligarqu&iacute;a tecnol&oacute;gica es el poder real y la gran amenaza para la humanidad, con la colaboraci&oacute;n necesaria de la ultraderecha&rdquo;. El estado de las cosas se filtra en los surcos de <em>Temporal</em> (Ferror Records, con edici&oacute;n en vinilo), aunque no de manera evidente. Excepto quiz&aacute;s en el minuto y 21 segundos de <em>Avogadas criti&aacute;s</em>, electro afterpunk: &ldquo;Tras o andamio que cobre a oficina de correos / unha pomba ach&eacute;gase a unha rata moribunda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el origen del disco no es el telediario ni su inmanejable avalancha de noticias entre sensacionales y terribles. Vecino, autor de la l&iacute;rica y las melod&iacute;as de Chich&aacute;rron, suele partir de un aluvi&oacute;n de escritura. &ldquo;Escribo mucho para cada disco, una especie de poemario, que se convierte en la semilla de donde salen las letras y las melod&iacute;as&rdquo;, asegura. En el local de ensayo se convierten en canciones, con las contribuciones de las otras dos miembros de la banda, Mara P&eacute;rez a la percusi&oacute;n y Rosal&iacute;a Fern&aacute;ndez Rial en el acorde&oacute;n. El proceso lo describe como de &ldquo;la b&uacute;squeda de una verdad&rdquo;: &ldquo;Un viaje a esas profundidades que todos tenemos&rdquo;. &ldquo;Ningu&eacute;n fai p&eacute; nesta cidade / no parto das s&uacute;as ma&ntilde;&aacute;s&rdquo;, canta en <em>Sacrificios a Pers&eacute;fone</em>, &ldquo;carne ardendo pegada a carne ardendo / pesadelos que nunca rematar&aacute;n&rdquo;. La producci&oacute;n, que agrega frondosidad a un sonido que tiende al minimalismo, corre a cargo de Marco Maril. Y la cellista Macarena Montesinos aporta su instrumento en dos temas, <em>Colisi&oacute;n e deriva</em> e <em>O entusiasmo dos n&oacute;s</em>.
    </p><p class="article-text">
        A Maril lo contactaron para su EP de 2025, <em>Vitoria</em>, sobre la historia de amor de dos lesbianas durante la dictadura franquista. &ldquo;Conectamos mucho y lo pasamos muy bien. Pero aquel fue un disco m&aacute;s alegre, despu&eacute;s empezaron todas estas ralladuras&rdquo;, dice. <em>Temporal</em> gir&oacute; al negro. La banda subi&oacute; una lista de canciones de otros a Spotify que sirve para enmarcarlo: Low, los &uacute;ltimos Einst&uuml;rzende Neubauten, Lucrecia Dalt o los Nirvana de <em>In Utero</em>. Tambi&eacute;n The Cure, una presencia sostenida a lo largo de su discograf&iacute;a, sobre todo los de la etapa <em>Desintegration</em>. El dise&ntilde;o sonoro, sin embargo, no lo planifican al mil&iacute;metro, la espontaneidad y las necesidades de cada canci&oacute;n juegan su papel. &ldquo;Si nos apetece una guitarra lo-fi, la metemos&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;lo que nos importa es algo as&iacute; como la descripci&oacute;n de paisajes emocionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;En el arte hecho en los m&aacute;rgenes hay una esperanza&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Chicharr&oacute;n naci&oacute; en 2013. Lo que comenz&oacute; como un proyecto paralelo de Alberto Vecino, entonces en Franc3s, y su amigo Alberto Gende, acab&oacute; por convertirse en principal. Su primer disco, hom&oacute;nimo y publicado en 2014, lo grabaron en castellano. A partir del segundo, <em>Postal</em> (2016), siempre en gallego. La formaci&oacute;n actual, tr&iacute;o, se estabiliz&oacute; en <em>Erosi&oacute;n</em> (2022), su quinto largo. Y desde el cuarto, <em>Unha fogueira intacta</em> (22021), trabajan con Ferror Records. &ldquo;En el grupo nos llevamos muy bien. Mola mucho hacer una banda, que es algo muy &iacute;ntimo, con gente a la que quieres&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        El dark pop, por momentos como unos Cocteau Twins sin tecnicolor, de <em>Temporal</em> no cierra sin embargo ninguna puerta. &ldquo;Los oligarcas dan mucho miedo, es verdad&rdquo;, sostiene Vecino, &ldquo;pero soy una persona optimista. Hemos avanzado mucho en derechos. Y, seg&uacute;n en donde nazcas, estamos tal vez en la mejor &eacute;poca de la historia. A lo mejor peco de inocente, pero creo que en el arte hecho en los m&aacute;rgenes hay una esperanza. Ese r&iacute;o subterr&aacute;neo&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Chicharr&oacute;n estrenan su s&eacute;ptimo disco el 4 de octubre en el Teatro Col&oacute;n de A Coru&ntilde;a, dentro del ciclo T&aacute;ndem. El 9 del mismo mes estar&aacute;n en la Sala Riquela de Santiago de Compostela y el d&iacute;a 25, en el Teatro Jofre de Ferrol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/gallegos-chicharron-estrenan-septimo-disco-indie-pop-oscuro-narcotico-tiempos-convulsos_1_13527062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 10:47:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d88668d4-facf-44e3-a241-9688a810bd00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x812y480.jpg" length="574742" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d88668d4-facf-44e3-a241-9688a810bd00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x812y480.jpg" type="image/jpeg" fileSize="574742" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los gallegos Chicharrón estrenan su séptimo disco, indie pop oscuro y narcótico en “tiempos convulsos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d88668d4-facf-44e3-a241-9688a810bd00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x812y480.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Cultura,Música,Música independiente,Rock,Gallego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Douglas Stuart: "El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/douglas-stuart-progreso-llega-si-blanco-clase-media-tienes-familia-urbana_128_13525169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43c2a1a-f0c7-4041-9186-e4798707859b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1205y264.jpg" width="1200" height="675" alt="Douglas Stuart: &quot;El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor escocés, premio Booker en 2020, sitúa su nueva novela en la isla de Harris y aborda tanto la homosexualidad como las diferencias de clase social, algo que explica también su trayectoria vital  </p><p class="subtitle">Manuel Delgado, antropólogo: “El problema de la clase media es que le molestan los pobres, pero no la pobreza”</p></div><p class="article-text">
        Pocos minutos despu&eacute;s de que Douglas Stuart empezase a hablar se escuch&oacute; un ruido estrepitoso, como si un ventanal enorme se hubiese estrellado contra el suelo. El escritor escoc&eacute;s, una de las estrellas literarias del momento, se levant&oacute; para comprobar con sus propios ojos azul&iacute;simos que la p&eacute;rdida no hubiese sido m&aacute;s que material y al regresar declar&oacute;: &ldquo;&iexcl;Ya hemos tenido una parte dram&aacute;tica!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de Barcelona hubiese pasado en Glasgow, casi podr&iacute;a haber sido una escena de alguna de sus novelas, plagadas de sorpresas emocionales. La &uacute;ltima se acaba de publicar en castellano, traducida por Francisco Gonz&aacute;lez L&oacute;pez con el t&iacute;tulo <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/631895-libro-john-hijo-de-john-9788439746485?srsltid=AU7gw4VaVBunz3kmRs26Eg0u3j7lVLOj7ci9sppOnp4ZMnC8lBpBtiIy" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>John, hijo de John</em></a><em> </em>(Random House) y en catal&aacute;n como <a href="https://edicions1984.cat/cataleg/john-fill-den-john/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>John, fill d'en John</em></a><em> </em>(Edicions de 1984), traducida por N&uacute;ria Busquet Molist.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, Stuart ha situado la acci&oacute;n de su libro fuera de Glasgow, donde se desarrollaron sus dos anteriores trabajos: <a href="https://sextopiso.es/esp/item/583/2/historia-de-shuggie-bain" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Historia de Shuggie Bain</em></a> (Sexto Piso), ganadora del Premio Booker en 2020, y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/314186-libro-un-lugar-para-mungo-9788439741435?srsltid=AU7gw4UFstg_VuLIfpJxStpxK2pDPJv7LMrjyzaQ-8y5SGsyri_k-p7h" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Un lugar para Mungo</em></a> (Random House, 2023). La trama se ubica a finales de los a&ntilde;os 90 en la isla de Harris, parte del archipi&eacute;lago de las H&eacute;bridas Exteriores de Escocia, que el autor recorri&oacute; en coche durante varios meses. &ldquo;Cada isla tiene una geolog&iacute;a y una vibraci&oacute;n distinta. Yo no conoc&iacute;a a nadie all&iacute; y viaj&eacute; por ellas hablando con cualquier persona que quisiera charlar conmigo&rdquo;, sostiene. Al final de su viaje ten&iacute;a m&aacute;s de 100 horas de conversaciones grabadas, muchas de ellas en la mesa de las cocinas de los vecinos que le abrieron su casa.
    </p><p class="article-text">
        En un principio no sab&iacute;a que all&iacute; se encontraba el germen de una novela, podr&iacute;a haberse quedado en una mera experiencia tur&iacute;stica, pero la agricultura de subsistencia conocida como<em> crofting</em>, la lengua g&aacute;lica, la tradici&oacute;n textil y el calvinismo propios de la &iacute;nsula conformaban una macedonia de temas demasiado atractiva: &ldquo;Era imposible no sentirse inspirado&rdquo;. De entrada, esboz&oacute; en su mente una historia sobre un hijo pr&oacute;digo que, con 22 a&ntilde;os, vuelve a su aldea. Pero en una de esas tantas conversaciones se dio cuenta de que el verdadero inter&eacute;s resid&iacute;a en el padre. &ldquo;En lugares tan religiosos que se basan en familias grandes para dirigir peque&ntilde;as granjas, era extra&ntilde;o que hubiese hombres mayores a&uacute;n solteros. Y me dec&iacute;an que se les hab&iacute;a pasado el tiempo de casarse&rdquo;, recuerda. &ldquo;Pero un d&iacute;a, se me ocurri&oacute; sugerir a una mujer muy creyente que quiz&aacute; no hab&iacute;an encontrado el amor porque eran gays y ella se ech&oacute; hacia atr&aacute;s, diciendo que eso era imposible. Ah&iacute; lo vi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que los acantilados de la isla tienen poco que ver con las calles grises de su Glasgow natal, las tem&aacute;ticas que han protagonizado sus novelas anteriores contin&uacute;an presentes en su nuevo trabajo: la homosexualidad y las diferencias de clase social que, en su caso, van de la mano. &ldquo;Siempre ha habido mucha literatura sobre la clase trabajadora o del mundo <em>queer</em>, pero raramente se solapan&rdquo;, indica. Esa fue su realidad durante buena parte de su juventud, hasta que consigui&oacute; una beca para estudiar moda en una universidad t&eacute;cnica, que posteriormente le permiti&oacute; trabajar en Nueva York para firmas como Calvin Klein o Ralph Lauren. Pero esa falta de referentes literarios le dirigi&oacute; finalmente a la escritura, porque quer&iacute;a elaborar historias que a &eacute;l le gustar&iacute;a leer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo venía de una familia muy, muy pobre. Cuando intentaba relacionarme con los otros estudiantes me daba cuenta de que sentían pena por mí y no entendían nada.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Stuart tom&oacute; conciencia de las diferencias de clase cuando lleg&oacute; a esa facultad, repleta de estudiantes que proven&iacute;an de familias m&aacute;s bien acomodadas. Lo mismo que le ocurre a John (que prefiere que le llamen Cal), hijo de John, que se va de la isla para cursar unos estudios similares a los del escritor. &ldquo;Yo ven&iacute;a de una familia muy, muy pobre. Cuando intentaba relacionarme con los otros estudiantes me daba cuenta de que sent&iacute;an pena por m&iacute; y no entend&iacute;an nada&rdquo;, rememora. De ah&iacute; que dejase de compartir su historia personal con nadie y menos a&uacute;n cuando aterriz&oacute; en Nueva York: &ldquo;Los americanos no saben ni d&oacute;nde est&aacute; Escocia, as&iacute; que yo era un hombre sin pasado. Pero el silencio al final te cae encima&rdquo;. Hay que tener en cuenta que su trayectoria vital est&aacute; bien cargada de drama, con un padre que se fue cuando ten&iacute;a solo cuatro a&ntilde;os y una madre, con la que ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy estrecha, que muri&oacute; de alcoholismo cuando &eacute;l solo ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Unas experiencias que despu&eacute;s novel&oacute; sobre todo en Historia de Shuggie Bain y de cierta manera en <em>Un lugar para Mungo</em>. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os ocultos, ahora reivindica sus or&iacute;genes y vivencias a trav&eacute;s de su escritura, que se lee en m&aacute;s de 30 lenguas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La opresi&oacute;n como constante en la vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mirada cr&iacute;tica de Stuart tambi&eacute;n recae, por supuesto, en el sistema capitalista. En sus dos novelas anteriores trat&oacute; la desindustrializaci&oacute;n que Margaret Thatcher llev&oacute; a cabo en los a&ntilde;os 80 y que hundi&oacute; a la clase trabajadora brit&aacute;nica en la miseria. En este caso, incide en el avance del neoliberalismo que pone en peligro la supervivencia de la artesan&iacute;a textil en la isla de Harris. Parte del sustento de la familia de John y Cal viene de los pedidos de tejidos que elaboran en su casa con lana de ovejas, que cada vez son menos y, por lo tanto, tambi&eacute;n disminuyen sus ingresos. &ldquo;Por eso situ&eacute; el libro en 1996, porque Internet cambia los lugares rurales. La familia est&aacute; muy preocupada por su patrimonio, se aferra a esa tierra y no sabe todav&iacute;a que las islas se van a transformar&rdquo;, revela.
    </p><p class="article-text">
        Desde la pen&iacute;nsula, el archipi&eacute;lago comenz&oacute; a verse como un lugar id&iacute;lico en el que planear la jubilaci&oacute;n o como destino vacacional. Aparecieron los primeros alquileres de Airbnb y con ellos la transformaci&oacute;n que el modelo de turismo masivo causa en las comunidades. Es en este contexto donde vuelve a aparecer el conflicto de clases. Pero esta vez el escritor quer&iacute;a reflejar que los trabajadores tambi&eacute;n se interesan por las cosas bellas, no son solo seres centrados en la producci&oacute;n o ajenos a la intelectualidad. Por ejemplo, en el pueblo un grupo de hombres ha montado un club de lectura, d&oacute;nde leen libros como Cumbres borrascosas y, de alguna manera, libera sus emociones.
    </p><p class="article-text">
        Incluso a trav&eacute;s de los sermones religiosos hay un intento de buscar la belleza en la manera de cantar los salmos, porque en el calvinismo no hay acompa&ntilde;amiento de &oacute;rgano, guitarra o piano. &ldquo;Nada se interpone entre t&uacute; y Dios&rdquo;, explica Stuart. Precisamente esa creencia es opresiva para el padre, que vive su homosexualidad en un silencio asfixiante, pero tambi&eacute;n le sirve como una especie de escudo ante sus propios pensamientos. &ldquo;Cuando la gente queer se topa o se encuentra o vive con la religi&oacute;n en la Iglesia Presbiteriana Libre [de teolog&iacute;a calvinista] creen que las escrituras no pueden equivocarse. No hay ninguna negociaci&oacute;n, no hay que modernizar nada, no hay que ampliar nada&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta lucha interna causa que la relaci&oacute;n entre el padre y su hijo, ambos homosexuales, sea tormentosa. Ambos se quieren, viven en la misma casa, comparten experiencias juntos, pero tienen una forma tan diferente de ver la vida que no consiguen adaptarse el uno al otro. Es el padre quien sabe qu&eacute; es lo que ocurre en realidad, pero su culpabilidad y negaci&oacute;n le impiden abrirse a su descendiente. &ldquo;Muchos j&oacute;venes que sal&iacute;an del armario inspiraron a sus padres de 50 o 60 a&ntilde;os que no pensaban que pod&iacute;an hacerlo antes. Si los personajes se llaman igual es porque son la misma persona. Lo peor que puedes heredar es un padre con una vida no vivida&rdquo;, considera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nueva York sigue siendo una ciudad para ciudadanos globales. Creo que es la primera urbe a la que todo el mundo puede ir y encontrarse, todo el mundo pertenece a ella.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa cotidianidad est&aacute; cargada de violencia, tanto psicol&oacute;gica como f&iacute;sica, entre los dos personajes masculinos. Si bien los golpes nunca pueden justificarse, sobre todo cuando hay un desequilibrio de poder, cuando se producen por una causa aparentemente irrelevante, lo son a&uacute;n menos. John hijo se pasa un buen n&uacute;mero de p&aacute;ginas con la cara hecha un cuadro por los pu&ntilde;etazos de su padre al que, se supone, humill&oacute; por acudir a la iglesia con un estilismo inspirado en Kurt Cobain. Douglas declara que la violencia entre hombres se da porque tienen &ldquo;un abanico de emociones&rdquo; del que afirma que no pueden hablar (tristeza, vulnerabilidad, miedos). &ldquo;Y al no hacerlo la cosa estalla&rdquo;, remata. John padre quiere a su hijo m&aacute;s que a s&iacute; mismo, pero es incapaz de transmit&iacute;rselo de manera directa.
    </p><p class="article-text">
        En John, hijo de John, hay menos personajes femeninos que en sus anteriores novelas, pero una de ellas es el eje esencial de esa familia. Se trata de Ella, la abuela materna que contin&uacute;a en la casa en la que viven su yerno y su nieto, aunque su hija se haya marchado, porque es suya. Su personalidad f&eacute;rrea se revela poco a poco y esa anciana que aparenta necesitar cuidados (uno de los principales motivos por los que Cal regresa a casa) en realidad tiene la sart&eacute;n por el mango. &ldquo;Al escribir sobre Ella pensaba en mi abuela y sus amigas, nacidas en el entreguerras en un mundo patriarcal, que al final de sus vidas hab&iacute;an perdido el miedo y eran sabias, fuertes y representaban la feminidad m&aacute;s potente&rdquo;, detalla Stuart. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Derechos conquistados, pero no para todos</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que la comunidad LGTBI+ ha conseguido, a base de mucha lucha, derechos que hasta hace muy poco les estaban negados. Pero Stuart no es complaciente con todo el relato que se ha generado y considera que no hay que olvidar ciertas realidades que a menudo quedan en un segundo o tercer plano. Es, por ejemplo, lo que sucede en zonas rurales habitadas por muy pocos vecinos. &ldquo;Pensamos que el progreso ha llegado a todas partes y no, yo creo que solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana&rdquo;, se&ntilde;ala. &Eacute;l considera que a&uacute;n sucede, pero en los a&ntilde;os 90 era a&uacute;n m&aacute;s evidente: si alguien queer pertenec&iacute;a a la clase trabajadora no ten&iacute;a la oportunidad de irse a Londres o a San Francisco para vivir como quisiera, as&iacute; que se quedaba en esa c&aacute;rcel de barrotes inmateriales.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad el clima pol&iacute;tico amenaza con acabar con esos derechos adquiridos por la comunidad LGTBI+, la clase trabajadora, las personas racializadas y las mujeres, entre otros. A&ntilde;os de lucha pueden borrarse de un solo plumazo las leyes que protegen a la ciudadan&iacute;a y &eacute;l reside en uno de los pa&iacute;ses que m&aacute;s abogan por pisotear a los que no apoyen los intereses del presidente, por muy delirantes que sean. Afortunadamente, para &eacute;l, reside en una ciudad que parece un oasis en medio de ese desierto intelectual, con un alcalde que, de momento, cumple las promesas de su campa&ntilde;a. Zohran Mamdani es una de las razones por las que Stuart no se considera americano, pero s&iacute; neoyorquino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nueva York sigue siendo una ciudad para ciudadanos globales. Creo que es la primera urbe a la que todo el mundo puede ir y encontrarse, todo el mundo pertenece a ella&rdquo;, indica convencido. Sin embargo, pone un poco de coto a la idealizaci&oacute;n y aclara que despu&eacute;s de vivir all&iacute; una o dos d&eacute;cadas, lo mejor es coger e irse. &Eacute;l vive all&iacute; desde hace 26 a&ntilde;os y cuando se le se&ntilde;ala ese dato que contradice su afirmaci&oacute;n anterior, responde con una sonrisa: &ldquo;Ya lo puedes ver por mi biograf&iacute;a, soy una persona muy tenaz y obstinada. O igual tonta, no lo s&eacute;&rdquo;. Lo primero es que s&iacute;, lo &uacute;ltimo seguro que no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/douglas-stuart-progreso-llega-si-blanco-clase-media-tienes-familia-urbana_128_13525169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 19:59:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c43c2a1a-f0c7-4041-9186-e4798707859b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1205y264.jpg" length="1784155" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c43c2a1a-f0c7-4041-9186-e4798707859b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1205y264.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1784155" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Douglas Stuart: "El progreso solo llega si eres blanco, de clase media y tienes una familia urbana"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c43c2a1a-f0c7-4041-9186-e4798707859b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1205y264.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Igualdad,Nueva York]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ed Sheeran admite "errores" tras la expulsión de Macklemore y califica de "injustificable" la situación en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-admite-errores-expulsion-macklemore-califica-injustificable-situacion-gaza_1_13523784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg" width="1200" height="675" alt="Ed Sheeran admite &quot;errores&quot; tras la expulsión de Macklemore y califica de &quot;injustificable&quot; la situación en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cumplir con mi compromiso con mis fans también es fundamental para mi identidad, y por eso estoy aquí esta noche solo, continuando con mi gira actual", aseguró el cantante británico en su primer concierto tras la polémica</p><p class="subtitle">Ed Sheeran prefiere no tomar bando, pero ya ha elegido el suyo</p></div><p class="article-text">
        Ed Sheeran se volvi&oacute; a subir este s&aacute;bado a un escenario en Filadelfia y lo hizo dando explicaciones a sus seguidores. Ante el que iba a ser su primer concierto tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/macklemore-excluido-gira-ed-sheeran-defender-palestina-escenario_1_13509389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exclusi&oacute;n del rapero Macklemore de su gira</a> por realizar comentarios a favor de Palestina, el cantante quiso comenzar la noche con una disculpa a sus fans.  &ldquo;Estoy acostumbrado a que critiquen mi m&uacute;sica, y siempre lo acepto de buen grado porque tengo suerte. A muchos de vosotros os gusta lo que hago y, sinceramente, me sorprende. Pero esta semana, las cr&iacute;ticas se han centrado en algo mucho m&aacute;s importante, y he tenido que tomar decisiones dif&iacute;ciles, y estoy cometiendo errores, y lo siento much&iacute;simo&rdquo;, afirm&oacute; al tiempo que apunt&oacute; tambi&eacute;n que nunca ha querido ser &ldquo;un m&uacute;sico activista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El artista brit&aacute;nico tambi&eacute;n asegur&oacute; no ser activista, pero confes&oacute; que la pol&eacute;mica en torno a Macklemore le ha colocado &ldquo;en medio de un debate importante y apasionado sobre la libertad de expresi&oacute;n y el tema pol&iacute;tico m&aacute;s complejo del planeta&rdquo;. &ldquo;Cumplir con mi compromiso con mis fans tambi&eacute;n es fundamental para mi identidad, y por eso estoy aqu&iacute; esta noche solo, continuando con mi gira actual&rdquo;, asegur&oacute; al tiempo que reconoci&oacute; que &ldquo;no sab&iacute;a si esta gira iba a continuar ni siquiera si quer&iacute;a seguir siendo artista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sheeran tambi&eacute;n aprovech&oacute; el micr&oacute;fono para tener unas palabras sobre el conflicto palestino durante la actuaci&oacute;n en el Lincoln Financial Field. &ldquo;Lo que sucedi&oacute; en Israel y en el Festival del Museo de Nome el 7 de octubre fue horrible y agrav&oacute; siglos de sufrimiento jud&iacute;o. Lo que est&aacute; sucediendo en Gaza es catastr&oacute;fico, injustificable y desproporcionado. Nos duele profundamente la magnitud de la devastaci&oacute;n y la p&eacute;rdida de vidas civiles y de ni&ntilde;os, y la injusticia sist&eacute;mica que estamos presenciando en Cisjordania no puede pasarse por alto&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DdfY7JYirtn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DdfY7JYirtn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DdfY7JYirtn/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Ed Sheeran (@teddysphotos)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El cantante, no obstante, volvi&oacute; a defender que siempre ha tratado de mantener sus conciertos centrados en la &ldquo;unidad, la alegr&iacute;a, el escapismo y el amor&rdquo; en lugar de en sus propias opiniones pol&iacute;ticas. &ldquo;Mis fans siempre han sido un espacio seguro para todos y eso significa much&iacute;simo para m&iacute;. Cumplir con mi compromiso hacia mis fans es importante y por eso estoy esta noche actuando solo y continuando mi gira&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El cantante reiter&oacute; tambi&eacute;n que le preocupa &ldquo;profundamente&rdquo; la idea de que los locales preaprueben el contenido de las actuaciones. &ldquo;Esto ocurre en muchos lugares donde act&uacute;o en todo el mundo, pero nunca deber&iacute;a suceder en el mundo libre&rdquo;, sostuvo. Asegur&oacute; adem&aacute;s a sus seguidores que mantiene conversaciones con personas de diversos sectores &ldquo;para averiguar c&oacute;mo contribuir de manera que ayude a las v&iacute;ctimas de estos tiempos terribles, y estoy escuchando y aprendiendo porque no s&eacute; lo suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este concierto sigue siendo un lugar donde todos son bienvenidos, donde personas con opiniones opuestas pueden estar lado a lado incluso si no est&aacute;n de acuerdo en todo. Pero todos pueden estar de acuerdo en cantar canciones juntos. Y estas canciones tratan sobre amor, esperanza y unidad&rdquo;, concluy&oacute; Sheeran antes de empezar el espect&aacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el concierto, el cantante tambi&eacute;n se pronunci&oacute; sobre los teloneros. Los artistas irlandeses Aaron Rowe y Beoga, la banda danesa Lukas Graham y el productor y m&uacute;sico Finneas Eilish, hermano de la cantante Billie Eilish, as&iacute; como el grupo de folk irland&eacute;s Beoga, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teloneros-abandonan-ed-sheeran-expulsion-macklemore-dinero-no-da-derecho-decidir-hablar_1_13513205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaron su retirada de la gira en solidaridad con Macklemore y el pueblo palestino</a>.&nbsp;&ldquo;Cuando mis amigos se retiraron de este espect&aacute;culo, pens&eacute;: &lsquo;&iquest;Como voy a mantener el espect&aacute;culo igual? &iquest;Como voy a conseguir que haya m&uacute;sicos que se suban al escenario conmigo en una semana en la que nadie quiere subirse al escenario conmigo?&rsquo;&rdquo;, cont&oacute; Sheeran que explic&oacute; que llam&oacute; a una amiga con la que estuvo de gira para preguntarle si ella se subir&iacute;a al escenario con &eacute;l e hizo lo mismo con amigos de ella que &ldquo;aceptaron salir al escenario sabiendo que el mundo tambi&eacute;n podr&iacute;a odiarlos por subirse al escenario conmigo&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En otro momento, tambi&eacute;n explic&oacute; que hab&iacute;a modificado parte de la escenograf&iacute;a del concierto. &ldquo;Para ser honesto, en esta parte suelo estar en un gran escenario en el centro y realmente no sab&iacute;a c&oacute;mo ser&iacute;a el p&uacute;blico esta noche. No sab&iacute;a si me iban a tirar cosas. No sab&iacute;a si la gente estar&iacute;a enfadada conmigo. Lo siento, pero hoy quit&eacute; el escenario B porque ten&iacute;a miedo de lo que pudiera pasar si me quedaba en el medio. Lo admito. As&iacute; que el espect&aacute;culo es un poco diferente&rdquo;, confes&oacute; el cantante.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2101500744771743817?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al acabar el concierto, el cantante volvi&oacute; a pedir disculpas y agradeci&oacute; la presencia de sus fans en el recinto: &ldquo;Entiendo que hay gente aqu&iacute; con ni&ntilde;os y que las familias no compraron la entrada para escucharme hablar, pero era algo que sent&iacute;a que ten&iacute;a que decir. Sent&iacute; que hab&iacute;a muchas preguntas que ten&iacute;a que responder&rdquo;. Adem&aacute;s, afirm&oacute; que &ldquo;el mundo es un lugar que da miedo en estos momentos. Estados Unidos es un lugar que da miedo en estos momentos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este concierto y estas palabras llegan despu&eacute;s de una semana en la que Sheeran estuviese esta semana en el centro de la pol&eacute;mica y algunos seguidores incluso llegaron a dudar si asistir&iacute;an a verle pesar de tener entradas, seg&uacute;n han se&ntilde;alado medios locales. Macklemore denunci&oacute; el lunes que hab&iacute;a sido excluido de la gira del brit&aacute;nico por realizar comentarios a favor de Palestina el 4 y 5 de septiembre en el estadio MetLife de Nueva Jersey cuando abr&iacute;a el 'show' del ingl&eacute;s, y acus&oacute; al magnate Robert Kraft, due&ntilde;o de un estadio de Massachusetts, donde llegar&aacute; la gira, de instar a otros propietarios de recintos a boicotearle.
    </p><p class="article-text">
        Tras la controversia, Messina Touring Group, la promotora de la etapa estadounidense del<em> Loop Tour,</em> anunci&oacute; que Macklemore ya no participar&iacute;a en las fechas restantes. La compa&ntilde;&iacute;a afirm&oacute; que los recintos les hab&iacute;an comunicado que no permitir&iacute;an la celebraci&oacute;n de conciertos con Macklemore, indic&oacute; adem&aacute;s la revista. El propio Sheeran defendi&oacute; la decisi&oacute;n afirmando en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-pronuncia-exclusion-macklemore-gira-defender-palestina-no-complice-elijo-no-hablar-publicamente_1_13512537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado previo</a> en el que dijo que no era &ldquo;complice&rdquo; pero que eleg&iacute;a &ldquo;no hablar p&uacute;blicamente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-admite-errores-expulsion-macklemore-califica-injustificable-situacion-gaza_1_13523784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 07:46:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg" length="6611941" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6611941" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ed Sheeran admite "errores" tras la expulsión de Macklemore y califica de "injustificable" la situación en Gaza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ed Sheeran,Palestina,Gaza,Israel,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cadenas que nos preparan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cadenas-preparan_129_13521594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/498167d9-e40d-42f8-a72e-6a6acca99dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151547.jpg" width="853" height="480" alt="Las cadenas que nos preparan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decía Marat que ‘nada es más propicio’ para crispar los ánimos y dividir a la gente que introducir el competitivo deseo de lo superfluo en la sociedad y elevarlo ‘a la categoría de lo necesario’</p><p class="subtitle">La anterior 'Nota al pie'  - Lo que está en nuestra mano
</p></div><p class="article-text">
        En 1774, diecinueve a&ntilde;os antes de ser asesinado, Jean-Paul Marat escribi&oacute; un libro que dice bastante sobre los motivos que llevar&iacute;an a la Revoluci&oacute;n Francesa, es decir, sobre la atroz situaci&oacute;n de la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n antes de que empezara a liberarse de sus amos. Me refiero a <em>Les cha&icirc;nes de l&rsquo;esclavage</em> (<em>Las cadenas de la esclavitud</em>), de la que pueden encontrar fragmentos en castellano en una obra sin duda recomendable para empezar con &eacute;l: los <em>Textos escogidos</em> que seleccion&oacute; y prolog&oacute; el especialista Michel Vovelle a principios de la d&eacute;cada de 1970. Como en tantas ocasiones, las partes que cito aqu&iacute; son traducci&oacute;n directa de la obra original, que tambi&eacute;n dice algo sobre periodos que quiz&aacute; les resulten cercanos. Cosas de que a la Historia le encante lo c&iacute;clico, y de que los grandes autores vivan en m&aacute;s tiempos que el suyo, aun siendo los m&aacute;s atentos a su presente.
    </p><p class="article-text">
        Hablando del comercio, Marat comentaba que &ldquo;cuando la riqueza se acumula en manos de los especuladores&rdquo;, se produce una reacci&oacute;n en cadena donde al final &ldquo;se impone la usura, se desenfrena la codicia y las artima&ntilde;as no conocen l&iacute;mites&rdquo;, empeorada por el hecho de que los comerciantes normales toman ese mismo camino porque dejan de ganar lo suficiente para satisfacer las &ldquo;necesidades nuevas&rdquo; que &ldquo;el lujo les ha creado&rdquo;. Como se ve, el periodista y pol&iacute;tico de la localidad suiza de Boudry no se refer&iacute;a a los obreros y campesinos, que con la monarqu&iacute;a no ten&iacute;an ni para comer, sino a uno de los escasos sectores ajenos a la &eacute;lite que hab&iacute;an podido acceder a determinados bienes, a productos que un segmento importante de los ciudadanos y ciudadanas de hoy dar&iacute;an por sentado: a fin de cuentas, su status est&aacute; m&aacute;s cerca de dicho sector que del concepto <em>pueblo</em>, en el que no se suelen reconocer. Y al no poder satisfacer las necesidades mencionadas, su cultura peque&ntilde;oburguesa los llevaba a sufrir una involuci&oacute;n &eacute;tica y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento &ndash;contin&uacute;a Marat&ndash; se suced&iacute;an &ldquo;todos los vicios del detestable ego&iacute;smo, la frialdad, la dureza, la crueldad y la barbarie&rdquo;, en un mundo dominado por una sed de dinero que resecaba &ldquo;los corazones&rdquo; hasta el extremo de cerrarse &ldquo;a la piedad&rdquo;, hacer caso omiso &ldquo;a la voz de la amistad&rdquo; y no anhelar otra cosa que &ldquo;la fortuna&rdquo;. Ni los lazos familiares sobreviv&iacute;an. Acababan convertidos en &ldquo;instrumentos de opresi&oacute;n o de servidumbre&rdquo; por haber apartado &ldquo;la mirada del bien com&uacute;n&rdquo;, desde luego; pero especialmente, por haberse dejado engatusar por lo que el autor define as&iacute;: las &ldquo;guirnaldas de flores&rdquo; con las que adornan &ldquo;las cadenas que nos preparan&rdquo;, las que &ldquo;ahogan el sentimiento de libertad en nuestras almas y nos hacen amar la esclavitud&rdquo;. Quer&iacute;an volver a ser lo que hab&iacute;an sido o lo que pensaban que iban a ser, y la ruptura de esas expectativas sembraba &ldquo;nuevas semillas de discordia&rdquo;, confirmando la m&aacute;xima del autor de que &ldquo;nada es m&aacute;s propicio&rdquo; para crispar los &aacute;nimos y dividir a la gente que introducir el competitivo deseo de lo superfluo en la sociedad y elevarlo &ldquo;a la categor&iacute;a de lo necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien se atreva a leer a <em>Les cha&icirc;nes de l&rsquo;esclavage</em> (en franc&eacute;s, porque no me consta que se haya publicado entero en ninguno de nuestros idiomas), observar&aacute; enseguida que va mucho m&aacute;s all&aacute; de las afirmaciones anteriores y el campo en el que est&aacute;n insertas. Si he enfatizado ese aspecto es por el paisaje sociocultural que ense&ntilde;a, muy parecido en mi opini&oacute;n al del siglo XXI en general, que algunos consideramos un XVIII sin pelucas en el que a&uacute;n no se atisba ning&uacute;n tipo de liberaci&oacute;n. Sin embargo, la obra de Jean-Paul Marat, escrita durante su exilio en Londres, est&aacute; abarrotada de elementos fundamentales para entender el proceso que llev&oacute; a 1789 y el simple hecho de que &eacute;l llegara a ser uno de los l&iacute;deres populares m&aacute;s queridos de la Historia de la humanidad, aunque la reacci&oacute;n hiciera y haga lo posible por reducirlo a una especie de pr&iacute;ncipe del terror. Y puede que la mejor denuncia de ese cinismo est&eacute; en un libro que se public&oacute; un siglo m&aacute;s tarde en Inglaterra y Estados Unidos a la vez: <em>Un yanqui en la corte del rey Arturo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mark Twain consideraba que, si tuvi&eacute;ramos memoria y la tuvi&eacute;ramos en cuenta, si no nos hubieran ense&ntilde;ado &ldquo;a estremecernos y llorar&rdquo; por un terror menor que &ldquo;apenas dur&oacute; unos meses&rdquo; y a pasar por alto el terror mayor, que dur&oacute; &ldquo;mil a&ntilde;os&rdquo; y provoc&oacute; precisamente el primero, comprender&iacute;amos esto: que &ldquo;la memorable y bendita Revoluci&oacute;n&rdquo; se limit&oacute; a liquidar &ldquo;esa vieja deuda en proporci&oacute;n de media gota de sangre por cada tonel que se hab&iacute;a arrancado al pueblo mediante lentas torturas, durante el agotador trecho de diez siglos de tanta injusticia, verg&uuml;enza y miseria que s&oacute;lo se podr&iacute;an haber igualado en el infierno&rdquo;. Los hechos son los hechos, y lo son con independencia de que siempre haya quien elimina el contexto hist&oacute;rico para que no se entienda nada y quien juzga a personas de otros siglos con la moral de hoy. Habr&aacute; que ver c&oacute;mo se nos juzga a nosotros en el futuro, qu&eacute; papel interpretamos en el mundo que nos toc&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cadenas-preparan_129_13521594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/498167d9-e40d-42f8-a72e-6a6acca99dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151547.jpg" length="113771" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/498167d9-e40d-42f8-a72e-6a6acca99dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151547.jpg" type="image/jpeg" fileSize="113771" width="853" height="480"/>
      <media:title><![CDATA[Las cadenas que nos preparan]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/498167d9-e40d-42f8-a72e-6a6acca99dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151547.jpg" width="853" height="480"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ruth Lorenzo: "Se es muchísimo más exigente con las mujeres como compositoras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ruth-lorenzo-exigente-mujeres-compositoras_1_13520333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c30d663e-29b6-42a1-b82c-f72b11233f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x660y190.jpg" width="1200" height="675" alt="Ruth Lorenzo: &quot;Se es muchísimo más exigente con las mujeres como compositoras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las once creíbles canciones de Blacksheep [Bakers Ink, 2025], el debut de Ruth –disponible en formato físico a partir del 8 de octubre–, están escritas en inglés, compuestas por la propia Ruth Lorenzo</p><p class="subtitle">elDiario.es Región de Murcia celebra una nueva edición del Festival de Cultura Murciana 'A Gallete'</p></div><p class="article-text">
        Escribi&oacute; Hermann Keyserling: &ldquo;El camino m&aacute;s corto hacia uno mismo recorre el mundo&rdquo;. Ruth Lorenzo Pascual naci&oacute; en Murcia el 10 de noviembre de 1982 y, si no le falla la memoria &mdash;lo cual dudo por todas las an&eacute;cdotas y nombres que demostr&oacute; recordar durante nuestra cita&mdash;, en cuarenta y tres a&ntilde;os ha vivido en suficientes lugares para reencontrarse, comenzando en el barrio murciano de Vistalegre, la pedan&iacute;a El Palmar, las urbanizaciones de La Alcaina y Los Conejos o la calle Junterones. De jovencita se traslad&oacute; a Estados Unidos; en torno al estado de Utah vivi&oacute; durante bastantes a&ntilde;os. De vuelta a la Regi&oacute;n de Murcia, en el municipio de Las Torres de Cotillas y en la localidad de La Palma de Cartagena. Por Inglaterra, fundamentalmente en el barrio de Battersea y en el distrito residencial de Clapham, ambos al suroeste de Londres. Tras su regreso a Espa&ntilde;a, en Madrid y Barcelona, y actualmente nuevamente en su ciudad de origen.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a parecer parad&oacute;jico decir que una entrevista en profundidad a alguien relevante en la m&uacute;sica suele ser m&aacute;s sencilla cuanto m&aacute;s tenga que contar la protagonista. Desde la disponibilidad previa del entorno de Ruth hasta la paciencia que demostr&oacute; durante la conversaci&oacute;n o la cantidad de informaci&oacute;n relevante &mdash;incluyendo titulares no premeditados&mdash; y predisposici&oacute;n posterior para matizar los datos que no quedaron claros. Lorenzo cumpli&oacute; puntualmente, mostr&aacute;ndose segura y centrada, triplicando el material de trabajo al periodista especializado que firma este largo (y recortado) art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Si al finalizar la lectura del mismo quisieras conocerla m&aacute;s de cerca, el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles estar&aacute; participando presencialmente en el conversatorio 'La m&uacute;sica murciana en primera persona', enmarcado en la segunda edici&oacute;n del Festival de Cultura Murciana&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cultura-gallete_132_13518286.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A Gallete</a>.
    </p><h2 class="article-text">Ruth y el laborioso proceso de autoedici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las once cre&iacute;bles canciones de&nbsp;<strong>Blacksheep</strong>&nbsp;[Bakers Ink, 2025], el debut de&nbsp;<strong>Ruth</strong>&nbsp;&ndash;disponible en formato f&iacute;sico a partir del 8 de octubre&ndash;, est&aacute;n escritas en ingl&eacute;s, compuestas por la propia Ruth Lorenzo (voz), quien lidera desde 2022 la banda, conformada por el bajista Nando Robles, el bater&iacute;a Sergio Bernal, el guitarrista David Lozano y el teclista Ricardo Ruiz. Ejecutadas en directo en los Real World Studios de Peter Gabriel y registradas por Rafa Sardina en cinta anal&oacute;gica. Es un &aacute;lbum coproducido por ella junto a Emilio Esteban, mezclado por Silvia Massy y masterizado por Alex Psaroudakis. El metaf&oacute;rico dise&ntilde;o es de Nicol&aacute;s Mart&iacute;nez, socio de Lorenzo en su propio sello. Sobre el t&iacute;tulo: &ldquo;La oveja negra no es extra&ntilde;a ni olvidada. Es aquella que se atreve a liberarse de la multitud, abrazar su individualidad y encontrar el coraje para mantenerse firme en su verdad. Ser una oveja negra significa recorrer tu propio camino, incluso cuando te sientes sola, porque ah&iacute; es donde realmente descubres qui&eacute;n eres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestra empresa, yo soy la mente musical y Nicko es el creativo audiovisual y director art&iacute;stico-ejecutivo. Ambos nos concedemos libertad para decidir c&oacute;mo trabajar. Es bonito nuestro proyecto autoproducido y autofinanciado. No tenemos la velocidad &oacute;ptima, pero s&iacute; el cari&ntilde;o y la artesan&iacute;a que necesita. Por ejemplo, ajustamos todo porque para fabricar el disco en vinilo pues se necesita otro tipo de masterizaci&oacute;n distinta a la de&nbsp;<em>streaming</em>, por ello hicimos dos. Parece que ahora no se fabrican para escucharlos sino para coleccionarlos porque cada prueba de prensado que recib&iacute;amos sonaba mal. Ha sido costoso, pero estoy casi satisfecha. Para el pr&oacute;ximo seguramente vayamos directamente a Nueva York&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sacrificio y rentabilidad</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32f7b8cd-265c-45ca-8291-e92c92fb7931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ruth Lorenzo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ruth Lorenzo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez que pones una maquinaria en marcha, lo &uacute;nico que tienes que hacer es caminar. Una cosa es querer ganancias descomunales y otra poder llevar una banda de nivel alto, con buenos t&eacute;cnicos, cuidada puesta en escena y un equipo humano que trabaje bien. Antes de comprarme una mansi&oacute;n a costa de un disco, me lo volver&iacute;a a gastar en realizar otro. Si el a&ntilde;o pr&oacute;ximo aument&aacute;semos el presupuesto un tanto por ciento, se reinvertir&aacute; en hacer el proyecto m&aacute;s grande. Para m&iacute;, eso ya es rentabilizar. Que te quieras hacer rica con la m&uacute;sica hoy es muy dif&iacute;cil. Llevo toda la vida dedic&aacute;ndome a ella, as&iacute; que ya no s&eacute; qu&eacute; es un sacrificio. Cuando algo te apasiona, pones tu tiempo, tus ganas y tus recursos. Algunos lo ven de otra manera, yo lo veo como inversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las canciones</h2><p class="article-text">
        El verano pasado pudimos descubrir a este nuevo quinteto mediante el single 'Oxytocin', no incluido en el &aacute;lbum. &ldquo;Esa canci&oacute;n no se grab&oacute; en cinta anal&oacute;gica ni durante la composici&oacute;n del mismo. Surgi&oacute; a posteriori, pero quisimos adelantarla porque pensamos: 'Es buena p&iacute;ldora sin desvelar casi nada'. Realmente suelo tener prisa y siento que se nos acumulan las canciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el mantra 'I hate my life', que abre el disco, como 'Road rage' son de la entera autor&iacute;a de Lorenzo y parecen autobiogr&aacute;ficos &mdash;relaciones t&oacute;xicas, abuso, ruptura y aceptaci&oacute;n de lo que hace diferente a una persona&mdash;. &ldquo;Efectivamente, no hay nada de ficci&oacute;n en la parte l&iacute;rica. El proceso de composici&oacute;n fue muy interesante. Esas dos canciones nacieron respectivamente en pre y pospandemia, hablando de c&oacute;mo me encontraba, dando una imagen de bienestar al tiempo que odiaba la situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El disco comenz&oacute; cuando qued&oacute; con los chicos por primera vez. &ldquo;Parec&iacute;a como una&nbsp;<em>first date</em>. Solo conoc&iacute;a a Sergio y a Nando de verlo en el escenario (con Second). Soy consciente de mi bagaje musical, pero acud&iacute; con prejuicios propios: '&iquest;Pensar&aacute;n de m&iacute; que soy una intrusa?'. Entr&eacute; a la sala con miedo, habl&eacute; con ellos y les expliqu&eacute; lo que buscaba: '&hellip;poder improvisar y dejar que fluya la m&uacute;sica'. Las otras nueve canciones han sido dictadas por nuestros subconscientes, con comunicaci&oacute;n no verbal; yo fui escupiendo palabras y parimos casi medio centenar de maquetas. Las que quedaban a medias se descartaban autom&aacute;ticamente. El primer d&iacute;a compusimos 'Sticks &amp; stones' y 'The night after tonight'. Ten&iacute;a mucho que contar porque hab&iacute;a estado callada demasiado tiempo y ellos me ayudaron a sacar toda esa rabia contenida. Estoy satisfecha con el resultado. Creo que tiene identidad real. Aunque a veces me enfade conmigo misma porque son dif&iacute;ciles de cantar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El rock ya no es comercial</h2><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os llevan ya matando al rocanrol? &ldquo;Es la voz de mi cabeza. La m&uacute;sica muy comercial ha sido la m&aacute;scara que necesit&eacute; para un momento de mi proceso. Pero el rock nunca desapareci&oacute; de m&iacute;&rdquo;. Para la mayor&iacute;a de temas busc&oacute; a la compositora brit&aacute;nica Victoria Horn [<em>aka</em>&nbsp;Lady V]. &ldquo;Ah&iacute; Emilio Esteban ha tenido un gran papel. Para m&iacute;, el Reino Unido ha sido clave para desgranar el rock en mi carrera. Ella me ayud&oacute; mucho, me lanz&oacute; un flotador para poder verbalizar. Yo muchas veces hac&iacute;a frases o estribillos, pero luego me bloqueaba. En aquel momento yo ten&iacute;a bastante miedo de componer por culpa de asuntos pasados, esa fusta con la que te tratan en algunos sectores de la industria. Ella me cogi&oacute; de la mano: 'Venga, que juntas podemos'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces un productor es m&aacute;s relevante que el propio artista. &ldquo;Emilio es un buen amigo. Lo conoc&iacute; en un&nbsp;<em>camp</em>&nbsp;de&nbsp;<em>songwriting</em>. Cuando tuve la&nbsp;<em>demo</em>&nbsp;de algunos temas, qued&eacute; con &eacute;l para desayunar en Madrid y contarle el proyecto. Le dije que sent&iacute;a que lo que buscaba hab&iacute;a desaparecido y &eacute;l me recomend&oacute; grabarlo en directo y en cinta anal&oacute;gica. Su rol ha sido clave porque nos aproxim&oacute; casi todas las colaboraciones, como la coral de la fundaci&oacute;n Alice Cooper. Es un gran compa&ntilde;ero de viaje. Conf&iacute;o mucho en &eacute;l y no lo hago con casi nadie&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Or&iacute;genes</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_50p_1151607.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_50p_1151607.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_75p_1151607.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_75p_1151607.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_default_1151607.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_default_1151607.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24b796cc-b8ad-4a39-8782-bc6795618780_16-9-aspect-ratio_default_1151607.jpg"
                    alt="Portada de &#039;Blacksheep&#039;, el nuevo álbum de Ruth Lorenzo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de &#039;Blacksheep&#039;, el nuevo álbum de Ruth Lorenzo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En&nbsp;<em>UK</em>&nbsp;conoci&oacute; el &eacute;xito &ndash;su paso por The X Factor (2008) fue anterior a Eurovisi&oacute;n (2014)&ndash;, pero aquella puerta no se convirti&oacute; en una carrera internacional. &ldquo;No cre&iacute;a en lo que iban a convertirme ni ten&iacute;a confianza en la direcci&oacute;n que estaba tomando. Prefer&iacute; no hacer nada por inercia y esperar el momento correcto&rdquo;. Tras tantos a&ntilde;os, esta nueva etapa art&iacute;stica muestra una parte de ella que la industria no necesitaba. &ldquo;Empec&eacute; a trabajar en Virgin con Nick Gatfield, pero cuando cambiaron los&nbsp;<em>A&amp;R</em>&nbsp;y la compa&ntilde;&iacute;a EMI estaba en bancarrota, intu&iacute; que algo no iba bien. Vi la oportunidad y tom&eacute; una decisi&oacute;n dif&iacute;cil: resolver mi acuerdo contractual. Lo que he aprendido con el tiempo, y advierto a cualquiera que vaya a firmar un contrato discogr&aacute;fico con una&nbsp;<em>major,</em>&nbsp;es incluir una cl&aacute;usula que lo rescinda si el responsable del artista y su repertorio abandona la compa&ntilde;&iacute;a o es despedido. Porque esa persona es la que te oje&oacute; y apost&oacute; por ti, con quien m&aacute;s hablar&aacute;s de tu m&uacute;sica y quien probablemente te lleve ante esos productores y compositores con quienes trabajar&eacute;is&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta vuelta al rock no ha sido un giro estil&iacute;stico o una estrategia de reinvenci&oacute;n, sino un verdadero regreso a casa&raquo;, suena a recuperar. &laquo;De puertas hacia afuera he tenido que quitarme capas que fui construyendo. Sigo igual de absurda, juguetona, bromista, rebelde&hellip;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">En vivo y en directo</h2><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s empezar el concierto en la Sala Mamba!, avis&oacute;: &ldquo;Si hab&eacute;is venido a ver 'Dancing in the rain', creo que os decepcionar&aacute;&rdquo;. &ldquo;Es curioso que mis&nbsp;<em>hardcore fans</em>&nbsp;siempre me han pedido: '&iquest;Cu&aacute;ndo vuelves al rock?'. Ser&aacute; porque me conocen desde el principio. Nunca olvidar&eacute; la cara de la gente en un concierto en Molina de Segura, presentando&nbsp;Loveaholic&nbsp;[<em>Raspberry, 2018</em>], donde hac&iacute;a s&uacute;per rockeros los&nbsp;<em>singles</em>&nbsp;y una versi&oacute;n de AC\/DC. Siempre he tenido esa contradicci&oacute;n de querer estar en otro lugar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, antes buscaba revoluci&oacute;n y ahora consigue evoluci&oacute;n. &ldquo;S&iacute;, yo sigo viendo muchas de las mismas caras mezcladas con otras que no me esperaba. Muchas tambi&eacute;n son ovejas negras, gente que busca su reba&ntilde;o. Me siento una pastorcilla, ja, ja, ja&hellip; con mucho respeto, amor para todos y el repertorio que estamos haciendo&rdquo;. En las siete actuaciones de presentaci&oacute;n que a&uacute;n les resta seguramente ir&aacute; nuevo p&uacute;blico a verlos.
    </p><h2 class="article-text"><em>Talent shows</em></h2><p class="article-text">
        Tras los dos momentos que le dieron fama, su versatilidad le ha llevado a ser participante, invitada, presentadora o jueza en: Tu cara me suena IV (2016); Cover Night (2023); El Piano y Eurovisi&oacute;n Junior (2024); Benidorm Fest (2024 y 2025); ARIA, Locos por la &Oacute;pera y Mask Singer (2026).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento c&oacute;moda trabajando en ese medio porque lo aprend&iacute; en The X-Factor, la producci&oacute;n m&aacute;s dura que existe. Desde que fui concursante entend&iacute; r&aacute;pidamente que lo &uacute;nico que est&aacute; en tu mano es lo que t&uacute; misma hagas, en ese momento tuyo de cantar ante una audiencia. Desde dentro intento ayudar a quien lo necesita. La televisi&oacute;n, lo queramos o no, es un escaparate. Otra cosa es c&oacute;mo la industria explote a las personas. De alguna manera es lindo estar ah&iacute; porque va a seguir existiendo y podr&eacute; guiar a artistas que comienzan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nadie le extra&ntilde;ar&iacute;a saber que en muchas bandas espa&ntilde;olas cada miembro tiene otro oficio. Pues bien, parecer&aacute; una locura, pero yo tambi&eacute;n curro en la tele. Me gusta y creo que lo s&eacute; hacer bien. En este pa&iacute;s necesitamos poner etiquetas: si cantas un g&eacute;nero, es imposible que cantes otro. Si eres pop, no puedes ser independiente. Se presupone que solo se te puede dar bien hacer una cosa. Pero bueno, yo, como siempre, vivo la vida a mi manera, dignificando ese trabajo que me permite poder sostener este proyecto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Burbuja festivalera</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c93912b5-9074-439a-9511-a30c67bfa7a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ruth Lorenzo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ruth Lorenzo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras m&uacute;ltiples cancelaciones esta temporada, la situaci&oacute;n requiere an&aacute;lisis &mdash;como seriamente viene escribiendo el colega Nando Cruz&mdash; y posicionamiento. &ldquo;Entiendo que la gente, si quiere ver a quien sea, decida ir donde m&aacute;s cerca le pille. Ahora bien, &iquest;Qu&eacute; sentido tiene el mismo cartel cada equis kil&oacute;metros? Hemos estado analizando circuitos por Europa, donde realizan festivales especializados y programan artistas diferentes. Los tipos&nbsp;<em>boutique</em>&nbsp;no necesitan ser grandes, pero hacen que se mueva el mercado. Diversificar hace que la demanda sea diferente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El don y la creaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El don vocal de Lorenzo unido a su eclecticismo profesional frente a una identidad art&iacute;stica propia puede hacer pensar que hoy ella sea m&aacute;s famosa que sus canciones. &ldquo;Eso me da mucha informaci&oacute;n de lo que he hecho mal en el pasado. Las campa&ntilde;as de&nbsp;<em>marketing</em>&nbsp;no han sido las adecuadas. Prefiero que se conozca lo que estoy haciendo ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para ser un buen int&eacute;rprete, lo que tienes que tener es verdad y cantar solo lo que conecte contigo. Lamentablemente, se es much&iacute;simo m&aacute;s exigente con las mujeres como compositoras; desear&iacute;a que cambiase m&aacute;s r&aacute;pido, pero simplemente hemos de esforzarnos y seguir pa&rsquo;lante. Precisamente por esto tuve miedo de componer. Hay un momento en el que, siendo mujer, pr&aacute;cticamente eres invisible en ese sentido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asertividad</h2><p class="article-text">
        Hace poco lloramos a la inmensa Dolly Parton, ejemplo absoluto de los mejores roles de la mujer en la m&uacute;sica, alguien que fue capaz de rechazar a Elvis por autoestima. &iquest;Cu&aacute;l ha sido el 'no' profesional que m&aacute;s dinero o visibilidad le ha costado? &ldquo;Yo dir&iacute;a que aquel contrato de EMI. S&iacute;, s&iacute;, devolver un mill&oacute;n de libras. Pero estoy feliz porque todo lo que ha pasado ten&iacute;a que aprenderlo. El &eacute;xito es como un Ferrari, algo muy dif&iacute;cil de conducir. Si te llega antes de tiempo, puedes acabar muy mal, pero el fracaso esconde el secreto del &eacute;xito. Cada vez que me he ca&iacute;do ha sido una lecci&oacute;n muy importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras confesarme que le encantar&iacute;a compartir escenario con Greta Van Fleet y reconocer admirable la carrera de Luz Casal, despido a alguien segura de que su libertad art&iacute;stica no le implicar&aacute; ser menos escuchada. &iexcl;Que as&iacute; sea!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tébar A.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ruth-lorenzo-exigente-mujeres-compositoras_1_13520333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c30d663e-29b6-42a1-b82c-f72b11233f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x660y190.jpg" length="729752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c30d663e-29b6-42a1-b82c-f72b11233f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x660y190.jpg" type="image/jpeg" fileSize="729752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ruth Lorenzo: "Se es muchísimo más exigente con las mujeres como compositoras"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c30d663e-29b6-42a1-b82c-f72b11233f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x660y190.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Música,Televisión,Pop,Rock,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jerez-ciudad-vino-rebela-demolicion-bodegas-construir-pisos-turisticos_1_13519910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58d21347-431e-4150-ba95-5c3424022c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los historiadores se encuentran “en pie de guerra” ante el derribo de un edificio de 1870, alertando de la progresiva pérdida del patrimonio bodeguero: "Cuando tiramos estos edificios, perdemos nuestra identidad"</p><p class="subtitle">Dos décadas de lucha para evitar que los apartamentos turísticos destruyan una ciudad fenicia de hace 3.000 años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Jerez nos hemos identificado con una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pistas-no-perdernos-bodega_1_8712356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura bodeguera</a>, aunque ya no huela a vino en las calles de la ciudad&rdquo;. En una sola frase, el historiador del arte Jos&eacute; Manuel Moreno Arana describe la evoluci&oacute;n en el &uacute;ltimo siglo de la ciudad m&aacute;s poblada de C&aacute;diz (213.634 habitantes), una de las grandes capitales del vino en Espa&ntilde;a. El declive de su industria vin&iacute;cola desde los a&ntilde;os ochenta ha propiciado la progresiva desaparici&oacute;n de esa arquitectura aut&oacute;ctona a la que se refiere Moreno Arana. M&aacute;s de 800 bodegas han ido desapareciendo, seg&uacute;n el estudio de dos arquitectos locales que el experto Jes&uacute;s Caballero pide hacer p&uacute;blico. El &uacute;ltimo episodio de esta p&eacute;rdida es el inminente derribo &mdash;otro m&aacute;s&mdash; de un casco bodeguero de 1870 en el centro de Jerez para la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/convertir-edificios-historicos-apartamentos-turisticos-ultimo-atentado-patrimonio_1_11828472.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">construcci&oacute;n de apartamentos tur&iacute;sticos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los historiadores estamos en pie de guerra&rdquo;, reconoce Caballero. La ciudad que invita al visitante a conocer su pasado vinatero parece ahora estar silenciando su propia historia. Jes&uacute;s Caballero, que dedic&oacute; su tesis doctoral a la arquitectura y el urbanismo del siglo XIX, habla con pasi&oacute;n del desarrollo de la ciudad. &ldquo;Gracias a la prosperidad de aquella &eacute;poca, Jerez ten&iacute;a un cintur&oacute;n industrial bodeguero que hoy pr&aacute;cticamente se ha perdido&rdquo;, lamenta. El historiador apunta a dos causas. La primera tiene que ver con los cambios sociales. &ldquo;La industria del vino de Jerez ya no es lo que era; en el siglo XIX todo el mundo beb&iacute;a vino, pero hoy ya no&rdquo;, compara. Caballero evoca aquella gran expansi&oacute;n del sector, motivada por la exportaci&oacute;n masiva a Gran Breta&ntilde;a. All&iacute;, el sherry &mdash;como se hab&iacute;a popularizado el jerez entre los ingleses&mdash; se convirti&oacute; en uno de los vinos m&aacute;s consumidos. 
    </p><p class="article-text">
        La moda brit&aacute;nica se fue enfriando y la progresiva ca&iacute;da de la producci&oacute;n en el siglo XX hizo que las bodegas fueran perdiendo protagonismo durante el desarrollismo franquista y las d&eacute;cadas posteriores. El golpe de gracia lleg&oacute; &mdash;precisa Caballero&mdash; a partir de 2008, con el boom del ladrillo. &ldquo;La especulaci&oacute;n tan grande que hubo hizo que se derribasen much&iacute;simos cascos bodegueros&rdquo;, constata.&nbsp;La revoluci&oacute;n del vino engrandeci&oacute; el patrimonio que ya exist&iacute;a en Jerez. &ldquo;A diferencia de otros lugares de Espa&ntilde;a y del resto del mundo, donde las bodegas son subterr&aacute;neas, el vino en Jerez se elabora en superficie&rdquo;, precisa Jos&eacute; Manuel Moreno Arana. Por eso, &ldquo;se construyeron edificios monumentales, de gran altura, vinculados a la forma de producir el vino y tambi&eacute;n al clima&rdquo;, detalla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fb71792-1bae-4f4a-84c5-dc65d52442ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bodega que se derruirá para la construcción de pisos turísticos en la calle Circo de Jerez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bodega que se derruirá para la construcción de pisos turísticos en la calle Circo de Jerez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Puede existir un valor art&iacute;stico en una construcci&oacute;n de uso industrial? &ldquo;Se habla incluso de las bodegas catedrales, divididas en varias naves, que pueden recordar la arquitectura religiosa: edificios sostenidos por pilares, con grandes cubiertas de madera y tejas&rdquo;, responde el historiador del arte. Un arquitecto de origen valenciano, Jos&eacute; Esteve, dej&oacute; claramente su impronta en el urbanismo de la ciudad, con obras que abarcan desde la arquitectura religiosa hasta otras m&aacute;s funcionales, como las bodegas o el Mercado Central de Abastos. En el siglo XX, en Jerez tambi&eacute;n se impuso la est&eacute;tica neocl&aacute;sica del momento. &ldquo;Lo que m&aacute;s va a llamar la atenci&oacute;n son las fachadas, con frontones rectos y muy monumentales&rdquo;, detalla el profesor de la Universidad de Sevilla.
    </p><h2 class="article-text">Bodegas por apartamentos tur&iacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Pero otra de estas fachadas est&aacute; en peligro de desaparecer para siempre. Se trata de una bodega de mil metros cuadrados &mdash;levantada en 1870 en la calle Circo&mdash; que ser&aacute; demolida para construir 21 apartamentos tur&iacute;sticos. &ldquo;No nos oponemos a que la bodega se utilice para un uso contempor&aacute;neo, pero claro, siempre que se respete el patrimonio&rdquo;. Alicia Bernal forma parte de un grupo de historiadores que se est&aacute;n movilizando para reclamar que esta bodega sea protegida y se frene as&iacute; su demolici&oacute;n. &ldquo;Al no tener ninguna protecci&oacute;n, pueden destrozarla, no hay nada que lo impida&rdquo;, se&ntilde;ala la historiadora, especializada en arquitectura. Entre las acciones que preparan est&aacute; la inscripci&oacute;n del inmueble en la Lista Roja de la organizaci&oacute;n Hispania Nostra y la solicitud de protecci&oacute;n ante el Ayuntamiento de Jerez. 
    </p><p class="article-text">
        La denuncia se sustenta en una gran paradoja. &ldquo;Si somos conocidos como la ciudad del vino, lo que tiene que perdurar son las bodegas. Si no, &iquest;qu&eacute; sentido tiene que nos denominen como tal?&rdquo;, se pregunta Bernal. Por su parte, Jes&uacute;s Caballero resume que &ldquo;cuando tiramos estos edificios, perdemos nuestra identidad&rdquo;. Este cree que esta nueva demolici&oacute;n forma parte de toda una filosof&iacute;a actual: &ldquo;Aqu&iacute; hay una idea de que la ciudad va avanzando y lo viejo hay que tirarlo porque rehabilitarlo vale dinero&rdquo;. La consecuencia de eliminar lo antiguo y apostar por lo nuevo est&aacute; clara para el historiador: &ldquo;Se hacen otros edificios completamente convencionales y acabamos siendo una ciudad del mont&oacute;n, sin personalidad&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d3d313a-d143-42bc-9696-5aa18844716c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de la bodega de Jerez que será demolida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de la bodega de Jerez que será demolida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Manuel Moreno Arana precisa, por su parte, que el edificio en peligro &ldquo;es una bodega m&aacute;s bien peque&ntilde;a, pero lo interesante es que forma parte del desarrollo urban&iacute;stico bodeguero creado en el entorno de la Plaza de Toros&rdquo;. En su opini&oacute;n, el centro hist&oacute;rico de Jerez &ldquo;ya se hab&iacute;a abandonado previamente al boom de los hoteles y los apartamentos tur&iacute;sticos&rdquo; y ahora no se trata de estigmatizar el fen&oacute;meno del turismo: &ldquo;No siempre tiene por qu&eacute; ser negativo&rdquo;. Sin embargo, Moreno Arana reconoce que los alojamientos tur&iacute;sticos &ldquo;no ayudan a la repoblaci&oacute;n del centro hist&oacute;rico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; hacer con las bodegas que dejan de tener su uso original? Los investigadores no plantean utop&iacute;as. Jes&uacute;s Caballero asegura que &ldquo;los historiadores estamos defendiendo que esos cascos bodegueros tengan otro uso&rdquo;. De hecho, existen numerosos ejemplos de reconversi&oacute;n de estos edificios de los siglos XIX y XX en hoteles o supermercados. A lo que se oponen realmente es a una pol&iacute;tica que borre ese pasado de las calles de la ciudad, dentro de la expansi&oacute;n urban&iacute;stica que experimenta Jerez en la actualidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9aeebe9-8ef0-46e2-914b-500779cfa9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Chimeneas de la antigua fábrica de botellas de Jerez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Chimeneas de la antigua fábrica de botellas de Jerez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s preocupa a expertos como Caballero es la falta de respuesta institucional y social: &ldquo;Esto es clamar en el desierto&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, Alicia Bernal cree que existe una labor de concienciaci&oacute;n pendiente. &ldquo;Si los propios ciudadanos no le damos importancia a nuestro patrimonio, &iquest;qui&eacute;n se la da?&rdquo;, se pregunta. La cuesti&oacute;n quiz&aacute; explique la desaparici&oacute;n silenciosa de buena parte del legado arquitect&oacute;nico que se construy&oacute; en los momentos de mayor &eacute;xito de los vinos de Jerez.
    </p><p class="article-text">
        No solo las bodegas sufren. Jes&uacute;s Caballero denuncia tambi&eacute;n la situaci&oacute;n de otro conjunto industrial &iacute;ntimamente relacionado con el vino. A finales del XIX, surgi&oacute; La Jerezana, una de las f&aacute;bricas de vidrio m&aacute;s potentes del mundo en su &eacute;poca, que fabricar&iacute;a botellas para la exportaci&oacute;n del jerez. Aquella instalaci&oacute;n, que naci&oacute; con capital franc&eacute;s, incorpor&oacute; en los a&ntilde;os sesenta tres grandes chimeneas que han formado parte del paisaje urbano. La Jerezana cerr&oacute; sus puertas en 2009, tras m&aacute;s de un siglo de actividad. Ahora, ser&aacute; completamente demolida para la construcci&oacute;n de viviendas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo &uacute;nico que hemos pedido es que se conserven las tres chimeneas&rdquo;, reivindica Caballero con respecto a La Jerezana. Sin embargo, el historiador cree que tambi&eacute;n ser&aacute;n demolidas bajo el pretexto del coste econ&oacute;mico que supondr&iacute;a su mantenimiento. A su juicio, la excusa enmascara una falta de conciencia social e institucional. &ldquo;La sociedad no entiende que conservar el patrimonio es una obligaci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Caballero acude a un ejemplo que pone el dedo en la llaga: &ldquo;El pavimento hist&oacute;rico que conservamos del siglo XIX se est&aacute; asfaltando; la gente aplaude, porque dicen que hace ruido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Sadia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/jerez-ciudad-vino-rebela-demolicion-bodegas-construir-pisos-turisticos_1_13519910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58d21347-431e-4150-ba95-5c3424022c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="587652" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58d21347-431e-4150-ba95-5c3424022c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="587652" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jerez, la ciudad del vino que se rebela ante la demolición de bodegas para construir pisos turísticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58d21347-431e-4150-ba95-5c3424022c05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Historia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diego Ameixeiras, escritor: "La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/diego-ameixeiras-escritor-novela-negra-ganado-prestigio-camino-perdido-componentes-criticos_1_13513370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6476599-aedb-4080-8a93-9f9528ecc665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x474y165.jpg" width="1200" height="675" alt="Diego Ameixeiras, escritor: &quot;La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'O derradeiro gimlet' es el nuevo libro del principal autor 'noir' de la literatura gallega, un ejercicio existencialista e intimista sobre un extraño triángulo amoroso</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Brais Lamela, escritor: “En Galicia tenemos una visión demasiado benévola de nuestro pasado trasatlántico” </p></div><p class="article-text">
        <em>O derradeiro gimlet</em> (en gallego Xerais, en castellano AdN, 2026) no esconde sus cartas bajo una trama enrevesada y misteriosa. Es l&iacute;rica y existencialista, rasgos habituales en el <em>noir</em> de Diego Ameixeiras (Ourense, 1976), pero interiorista. Del interior de sus personajes. Tres, en concreto: Amador, un polic&iacute;a fracasado que huye a la costa para intentar reconstruirse cuando en realidad huye de s&iacute; mismo, y Lola e Ismael, extra&ntilde;a pareja, residentes en una aldea al pie del imponente monte Penalta. Sin consuelo ni moralina, <em>O derradeiro gimlet</em> busc&oacute; inspiraci&oacute;n, recuerda el escritor en conversaci&oacute;n con elDiario.es, en ciertos cl&aacute;sicos menores del g&eacute;nero, James M. Cain o Charles Williams. &ldquo;Esas historias de pareja en que aparece un tercero y todo salta por los aires&rdquo;, sintetiza. La de Ameixeiras, el principal y m&aacute;s sugerente autor de novela negra de la literatura gallega, es una pieza pesimista, en la que la naturaleza grandiosa y amenazante recuerda a los seres humanos su destino fatal y donde se filtra la destrucci&oacute;n de la idea de futuro que caracteriza la contemporaneidad en Occidente. &ldquo;La &eacute;poca nos est&aacute; arrastrando&rdquo;, dice, y avisa: &ldquo;La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes cr&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Personajes que han llegado al l&iacute;mite de sus vidas, destinos fatales, un futuro en sombra... &iquest;Por qu&eacute; esa mirada pesimista sobre el mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supongo que responde a los tiempos que estamos viviendo, a esta aparente ausencia de horizontes. Y un poco a esta seguridad que tenemos de que el futuro es un lugar que se presenta bastante oscuro: la amenaza clim&aacute;tica, el ascenso de la ultraderecha, la inteligencia artificial... Todo eso se filtra de alguna forma en la novela, aunque no lo hice conscientemente. El pesimismo nos atraviesa un poco a todos y est&aacute; ah&iacute; detr&aacute;s de los personajes, en c&oacute;mo piensan, en c&oacute;mo se expresan, en c&oacute;mo se relacionan entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero al mismo tiempo, es una novela intimista, volcada hacia adentro. Contrasta con tu obra anterior, </strong><em><strong>Un anarquista</strong></em><strong> (Xerais, 2024, en castellano en Alrev&eacute;s), que relata la Barcelona libertaria de los 70.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La novela anterior era muy distinta, con mucha carga pol&iacute;tica y, por decirlo de alguna manera, hist&oacute;rica, ambientada en la Transici&oacute;n, en Barcelona, con voluntad de traer al presente aquella &eacute;poca del anarquismo. No era una novela negra <em>stricto sensu</em>, aunque s&iacute; aparec&iacute;a el crimen y el Estado profundo como gran enemigo del movimiento libertario. El cambio hacia <em>O derradeiro gimlet</em> no fue muy consciente. Tal vez se deba a que me dio por recuperar mis primeras lecturas del g&eacute;nero, James M. Cain, Charles Williams, Raymond Chandler... los nombres cl&aacute;sicos de la novela negra. Y la idea era escribir una historia que se diferencia de otras anteriores porque no hay cr&iacute;tica social expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute; la hay en el tono, seg&uacute;n explic&oacute; antes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero no tan expl&iacute;cita. Quer&iacute;a una trama sencilla, un tri&aacute;ngulo amoroso con el fatalismo t&iacute;pico del g&eacute;nero, como ya hab&iacute;a hecho James M. Cain y &eacute;l mismo hiciera a partir de Zola, esas historia de pareja en las que de repente aparece un tercero y salta todo por los aires. Es una novela m&aacute;s intimista, s&iacute;, en el sentido de que tienen m&aacute;s peso los personajes que la propia trama e incluso el propio escenario, una aldea al lado del mar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y esa naturaleza salvaje, el monte Penalta y el oc&eacute;ano, est&aacute;n presentes a lo largo de toda la trama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un escenario de huida para todos los personajes, pero sobre todo para este polic&iacute;a, Amador, que llega de Santiago a esta aldea buscando huir fundamentalmente de s&iacute; mismo. Es alguien que est&aacute; sufriendo una crisis personal muy potente y piensa que ese escenario aparentemente paradis&iacute;aco, una aldea en la playa, con un monte espectacular, le puede servir de terapia personal y para rehacerse por dentro. A medida que uno va leyendo la novela, sin embargo, se da cuenta de que va a ser lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablaba del regreso a sus primeras lecturas </strong><em><strong>noir</strong></em><strong> y, de hecho, el protagonista, Amador, parece extra&iacute;do de ellas: es un polic&iacute;a que bebe demasiado, fracasado en lo personal y en lo profesional. &iquest;C&oacute;mo ha evitado el riesgo de caer en el arquetipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente: presentar una novela en la que el protagonista es un polic&iacute;a bebedor, que acaba de romper con la pareja, que quiere cambiar de vida, suspendido de empleo y sueldo por agredir a un superior, puede acercarse a un estereotipo. Pero al mismo tiempo es muy real. Y la novela tiene un tono intimista, no pretende espectacularizar nada, es m&aacute;s de personajes. Si uno consigue describir un personaje as&iacute; con honestidad y profundidad, cualquiera puede reconocerse en &eacute;l, es alguien que est&aacute; roto por dentro, necesita huir de todo y cambiar de vida. Son situaciones personales que todos en alg&uacute;n momento de la vida atravesamos en mayor o menor medida. Intent&eacute; evitar la parte m&aacute;s t&oacute;pica y no incidir demasiado, por ejemplo, en sus conductas autodestructivas ni presentarlo como encantado de conocerse en su propia derrota.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su obra siempre hay una pulsi&oacute;n existencialista, pero en </strong><em><strong>O derradeiro gimlet</strong></em><strong> es tal vez m&aacute;s intensa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, puede ser. Hay un deseo de huir en Amador, que est&aacute; atrapado en sus propias circunstancias. Es un personaje muy en tensi&oacute;n consigo mismo. La insatisfacci&oacute;n y la rabia son dos fuerzas muy potentes y muy peligrosas que Amador vive en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y a las que se enfrenta con un movimiento continuo, conduciendo de un lado a otro, como en el cine del primer Godard.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es raro porque yo no conduzco [r&iacute;e], a lo mejor hay algo ah&iacute; de querer parecer lo que no soy. Amador est&aacute; atrapado en un laberinto, en una jaula, y no puede salir de ah&iacute;. Y sobre todo hacia el final de la novela no hace m&aacute;s que dar vueltas en el coche, pero en realidad est&aacute; atrapado en s&iacute; mismo y en sus propias circunstancias. Encerrado en ese escenario grandioso que acogi&oacute; su esperanza de cambio y que al final acaba siendo escenario de su derrota definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No todas sus novelas son tan oscuras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s. Todas tienen un tono existencial, de acompa&ntilde;ar a los personajes en sus derrotas. Pero esta es una de las m&aacute;s negras, de las m&aacute;s pesimistas. A lo mejor debido a lo que habl&aacute;bamos al principio, la &eacute;poca nos est&aacute; arrastrando. Pero en la novela no hay ning&uacute;n tipo de alusi&oacute;n expl&iacute;cita, creo recordar que solo alg&uacute;n di&aacute;logo de Lola con Amador sobre la falta de expectativas. El pesimismo est&aacute; dentro de los personajes. Amador, por ejemplo, es alguien a quien su compa&ntilde;ero de trabajo le est&aacute; diciendo &ldquo;vete unos meses a esta casa al lado del mar e intenta refrescar la cabeza&rdquo;, pero a poco que el lector sea intuitivo, enseguida ve que la narraci&oacute;n va a construir su ca&iacute;da. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entra en la boca del lobo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un poco esa idea. Un escenario aplastante y grandioso y al mismo tiempo fatalista y amenazante. En la novela hay d&iacute;as de temporal y d&iacute;as de sol, el mismo escenario puede cambiar a los personajes de forma radical. Tambi&eacute;n se trata de Amador, que no tiene un gran equilibrio emocional, un tipo bastante violento, polic&iacute;a de la brigada de informaci&oacute;n. Y que est&aacute; lleno de rabia y de insatisfacci&oacute;n hacia s&iacute; mismo, lo que lo convierte en alguien muy peligroso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Todav&iacute;a funciona la novela negra como realismo social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un g&eacute;nero que describe muy bien la sociedad en que vivimos, pero no es el &uacute;nico. A veces parece que se le atribuye la capacidad casi exclusiva de ser el gran g&eacute;nero realista de la contemporaneidad y no lo creo. De hecho, hay novela negro policial que tiene poco de realista y mucho de espectacularizaci&oacute;n del crimen, novelas que son <em>thrillers</em> o policiales que se mueven por otros caminos que no tienen que ver con la idea de hacer una fotograf&iacute;a realista de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su escritura, sin embargo, s&iacute; se inscribe en esa tradici&oacute;n, la del </strong><em><strong>noir</strong></em><strong> realista y cr&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma s&iacute;. De hecho, el g&eacute;nero parte de la descripci&oacute;n de la sociedad norteamericana, de sus contradicciones, de las v&iacute;ctimas del capitalismo y de la presentaci&oacute;n de las grandes tensiones sociales. Yo me inscribo humildemente en esa corriente, pero no siempre de una forma consciente, sino m&aacute;s bien escribiendo lo que me va pidiendo el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La teor&iacute;a llega a posteriori.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a muchas veces no s&eacute; ni hacerla porque para eso escribo libros. La teor&iacute;a que la hagan otros, si no mal andar&iacute;amos [r&iacute;e]. Pero sospecho que dentro de unos a&ntilde;os, para comprender el esp&iacute;ritu de los tiempos en que vivimos, tendremos que leer a algunos escritores de g&eacute;nero negro. No creo, sin embargo, que sea el &uacute;nico g&eacute;nero que est&aacute; hablando de la sociedad en que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mencionaba la espectacularizaci&oacute;n del crimen en ciertas novelas. Ese fen&oacute;meno &iquest;ha restado potencia cr&iacute;tica al g&eacute;nero negro o policial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la novela negra, siempre ha existido esa tensi&oacute;n entre ser una literatura popular, que pretende llegar al mayor n&uacute;mero de lectores, y su voluntad cr&iacute;tica. Los primeros novelistas del g&eacute;nero supieron reunir las dos cosas. La novela negra se ha convertido ahora en un g&eacute;nero con muchos lectores, mucha presencia en las librer&iacute;as y en las editoriales. Hace 25 a&ntilde;os no era as&iacute;. Gan&oacute; en prestigio, en lectores, en visibilidad, alcanz&oacute; espacios dentro de ciertas esferas culturales que antes no ten&iacute;a porque hab&iacute;a sido menospreciado, y hoy lo acepta todo el mundo. Pero para conseguirlo por el camino s&iacute; que perdi&oacute; algunos componentes cr&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; cree que se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el g&eacute;nero se empez&oacute; a popularizar en el Estado espa&ntilde;ol, sobre todo con V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, los escritores s&iacute; eran conscientes de que la novela negra ten&iacute;a esa deuda con la cr&iacute;tica social. Quiz&aacute;s porque miraban a Dashiell Hammet y a los cl&aacute;sicos estadounidenses. Pero pasaron los a&ntilde;os y otras generaciones empiezan en el g&eacute;nero sin tener en cuenta esa tradici&oacute;n. Creo, sin embargo, que en Am&eacute;rica Latina s&iacute; lo tienen m&aacute;s presente. Quiz&aacute;s porque en esas sociedades la violencia o el delito est&aacute;n m&aacute;s a la vista y sus novelas tiene un realismo m&aacute;s salvaje. Aqu&iacute; hay un tipo de novelas que buscan m&aacute;s ser <em>best sellers</em> o un <em>thriller</em> m&aacute;s convencional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de la tan celebrada etiqueta Galicia Noir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe porque hay una serie de autores y autoras que escribimos novela negra en Galicia y podemos agruparnos bajo esa etiqueta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s es m&aacute;s una operaci&oacute;n mercantil. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que hacen el periodismo o la cr&iacute;tica es etiquetar, agrupar, orientar, crear caminos para identificar autores, corrientes y dem&aacute;s. En ese sentido s&iacute; que hay un Galicia Noir, porque hay muchos autores en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que alcanzaron &eacute;xito, con novelas que son vendidas y con presencia a trav&eacute;s de las traducciones en festivales y premios. Otra cosa es que esos autores y autoras tengan afinidades est&eacute;ticas. Ah&iacute; ya no estoy tan seguro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco existe un encuentro para escritores del g&eacute;nero que contribuir&iacute;a a crear comunidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco, es una l&aacute;stima. Es uno los pocos lugares del Estado donde no hay un festival de novela negra. Me lo han preguntado muchas veces, a qu&eacute; se debe, y no encuentro una explicaci&oacute;n. Hace unos a&ntilde;os en la Semana do Libro de Compostela (Selic) hab&iacute;a un fin de semana que funcionaba como una especie de semilla de lo que podr&iacute;a haber sido un festival, pero hubo un cambio de direcci&oacute;n y se orient&oacute; de otra manera. Una l&aacute;stima. Pero creo que en Galicia cada autor en Galicia sigue un camino, unos en la vertiente m&aacute;s comercial, otros polic&iacute;acos, otros m&aacute;s negro u otros m&aacute;s detectivescos. Ahora Miguel Anxo Fern&aacute;ndez acaba de publicar la nueva del detective Soutelo [<em>Buscando a Dalia</em> (Galaxia, 2026)], creo que son ya nueve de la serie. Hay un panorama m&aacute;s diverso de lo que hab&iacute;a a principio de los 80 cuando empez&oacute; Reigosa [autor de <em>Crime en Compostela</em>, 1984, considerada primera novela negra en gallego]. Entonces escribir <em>noir </em>en gallego era una cosa ex&oacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/diego-ameixeiras-escritor-novela-negra-ganado-prestigio-camino-perdido-componentes-criticos_1_13513370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6476599-aedb-4080-8a93-9f9528ecc665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x474y165.jpg" length="125886" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6476599-aedb-4080-8a93-9f9528ecc665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x474y165.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125886" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diego Ameixeiras, escritor: "La novela negra ha ganado prestigio pero por el camino ha perdido componentes críticos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6476599-aedb-4080-8a93-9f9528ecc665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x474y165.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Literatura,Novela negra,Novela,Gallego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La autora que teoriza por qué el amor es política: “Romper con la monogamia es liberador pero no tumbará el capitalismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/autora-teoriza-amor-politica-romper-monogamia-liberador-no-tumbara-capitalismo_128_13513797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4397ee9-7cbd-435d-bb2d-76fa3dd65b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151530.jpg" width="4000" height="2250" alt="La autora que teoriza por qué el amor es política: “Romper con la monogamia es liberador pero no tumbará el capitalismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista alemana Şeyda Kurt analiza en ‘Ternura radical’ cómo conceptos que damos por naturales como enamorarse, casarse, formar una familia o ser monógamos hay que entenderlos en contextos sociales y también ideológicos</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - 'España contra el desierto': la batalla por el futuro energético</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Hacemos pol&iacute;tica cuando amamos? Por muy contradictoria que pueda resultar esta pregunta, la escritora y periodista &#350;eyda Kurt (Colonia, 1992) est&aacute; convencida de que esto es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Kurt, una de las voces m&aacute;s interesantes e incisivas de las letras germanas, aborda esta pregunta en su primer libro publicado en castellano <a href="https://www.libreriatrama.com/es/libro/ternura-radical_419786" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Ternura radical</em></a><em> </em>(Siglo XXI, 2026), escrito originalmente en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Hija de inmigrantes de origen turco, la mirada de Kurt conecta la teor&iacute;a pol&iacute;tica o filos&oacute;fica con su propia experiencia personal, dando lugar a un ensayo con tintes autobiogr&aacute;ficos en el que trata de desmontar la ilusi&oacute;n de que nuestros amores y desamores se encuentran en un &aacute;mbito privado alejado de toda creencia ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dice que el amor es pol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de convulsi&oacute;n pol&iacute;tica e incertidumbre, mucha gente se refugia en el amor. Pero este para&iacute;so no existe en el vac&iacute;o, est&aacute; inmerso en las l&oacute;gicas y sistemas de opresi&oacute;n que estructuran c&oacute;mo nos relacionamos entre nosotros: el capitalismo patriarcal y racial, la cuesti&oacute;n de a qu&eacute; cuerpos tenemos derecho a acceder o qui&eacute;n es considerado siquiera digno de amor. Y, por supuesto, la propia idea del amor rom&aacute;ntico como la forma definitiva de relaci&oacute;n, en cuyo nombre descuidamos todas las dem&aacute;s formas de v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Decir que algo es pol&iacute;tico tambi&eacute;n significa, para m&iacute;, que los t&eacute;rminos, conceptos, autodefiniciones y definiciones externas, as&iacute; como todas las relaciones en las que se enmarca nuestra comprensi&oacute;n del amor, son creaciones humanas. Que estas ideas tienen una historia ligada a la dominaci&oacute;n, la lucha pol&iacute;tica, la liberaci&oacute;n y la emancipaci&oacute;n. Y que, en este sentido, tambi&eacute;n se pueden cambiar, si luchamos por ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto conceptos que damos por naturales como enamorarse, casarse, formar una familia o ser mon&oacute;gamos son construcciones hist&oacute;ricas y sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El amor rom&aacute;ntico, por ejemplo, es una invenci&oacute;n muy moderna. La idea de elegir a alguien para casarse por deseo emocional o sexual solo surge en el seno de la burgues&iacute;a en el siglo XVIII. Por un lado, es una idea progresista, que se libera de las ataduras materiales de la propia clase o de la autoridad paterna. Al mismo tiempo, es un concepto bastante burgu&eacute;s, reservado a unos pocos individuos masculinos y propietarios.
    </p><p class="article-text">
        Las estructuras relacionales siempre han sido objeto de disputa pol&iacute;tica, y lo siguen siendo hoy en d&iacute;a. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la derecha global tambi&eacute;n ha invocado cada vez m&aacute;s estos roles en sus esfuerzos de movilizaci&oacute;n: a trav&eacute;s de la est&eacute;tica de las <em>tradwives </em>y una hipermasculinidad que supuestamente debe rescatar a la mujer blanca europea de presuntos invasores musulmanes. Todo ello mientras socavan simult&aacute;neamente los valores tradicionales y conservadores y promueven una hipersexualizaci&oacute;n de la vida p&uacute;blica. Basta con mirar a Trump.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro sugiere que el amor tambi&eacute;n es trabajo y que nuestras relaciones est&aacute;n moldeadas por el tiempo, el dinero, la dependencia y las condiciones materiales de vida. &iquest;C&oacute;mo funciona esa relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Silvia Federici, Selma James y otras feministas marxistas acu&ntilde;aron una frase en la d&eacute;cada de 1970 como parte de su campa&ntilde;a Sueldo para el Trabajo Dom&eacute;stico: &ldquo;Lo llam&aacute;is amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado&rdquo;. Su objetivo era exponer c&oacute;mo, bajo el nombre de amor femenino o materno, el trabajo dom&eacute;stico (y emocional) se naturaliza: un trabajo que, bajo el capitalismo patriarcal, se distribuye deliberadamente de forma desigual y se deval&uacute;a, a pesar de ser al mismo tiempo de fundamental importancia. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de trabajo no pagado garantiza la reproducci&oacute;n, el cuidado y el mantenimiento de los trabajadores, asegurando as&iacute; la mercanc&iacute;a m&aacute;s importante del libre mercado: la fuerza de trabajo. Sin la sopa en la mesa, sin los calcetines remendados, sin el consuelo y el rol materno, los trabajadores no podr&iacute;an presentarse listos para la f&aacute;brica o la oficina al d&iacute;a siguiente. Este trabajo no pagado realizado en nombre del amor se ha intensificado hoy en d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, uno de los mayores factores impulsores de la violencia machista es la dependencia material de las mujeres: el no poder encontrar un piso propio, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel han jugado el patriarcado, la propiedad, la herencia y el colonialismo en el establecimiento de la pareja mon&oacute;gama como norma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La norma de la monogamia estuvo entretejida con las relaciones patriarcales de posesi&oacute;n y propiedad mucho antes del capitalismo. Y, naturalmente, esto siempre ha tenido mucho que ver con la pregunta de &ldquo;&iquest;qui&eacute;n hereda qu&eacute;?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que significa que los hombres que ostentaban el poder y la propiedad necesitaban tener la certeza de que su descendiente y heredero no fuera en realidad el hijo de la familia vecina. Para garantizar esto, ten&iacute;an que ejercer un control sobre la sexualidad de las mujeres, por ejemplo, bajo la forma de una obligaci&oacute;n a la monogamia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los mayores factores impulsores de la violencia machista es la dependencia material de las mujeres: el no poder encontrar un piso propio, por ejemplo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es una relaci&oacute;n abierta una alternativa genuinamente revolucionaria? &iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;a que cambiar para que nuestras relaciones fueran realmente menos jer&aacute;rquicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Romper con la monogamia puede ser liberador, pero no tumbar&aacute; el capitalismo. De esas nuevas relaciones no va a surgir una multiplicidad resistente y revolucionaria en la que la solidaridad y los cuidados se organicen de otra manera. 
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, creo m&aacute;s en la revalorizaci&oacute;n de la amistad, la cual, en su forma pol&iacute;tica (el compa&ntilde;erismo de lucha) alberga, desde mi punto de vista, el verdadero poder revolucionario. Ah&iacute; es donde las personas se eligen porque comparten objetivos, intereses y visiones comunes de una buena vida. Ah&iacute; reside el mayor poder revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa exactamente &ldquo;ternura radical&rdquo;? &iquest;Y por qu&eacute; la ternura necesita ser radical?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os he sentido un cierto malestar con el t&eacute;rmino &ldquo;amor&rdquo;. Por un lado, el concepto de amor es incre&iacute;blemente el&aacute;stico e indefinido. Lo cual en realidad est&aacute; genial, si no fuera porque la omnipresencia de la palabra nos da la ilusi&oacute;n de que existe un significado fijo y socialmente aceptado del amor que se aplica a todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La ternura conlleva un car&aacute;cter m&aacute;s activo. Se trata de fragilidad, pero al mismo tiempo de algo duradero, algo que resuena y repercute. Y se vuelve radical all&iacute; donde cuestiona y ataca fundamentalmente las condiciones que sofocan y limitan nuestra ternura. Para m&iacute;, es una &eacute;tica de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si estamos constantemente ocupados trabajando, produciendo y consumiendo, &iquest;podemos realmente formar conexiones profundas sin tener tiempo para ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me temo que no. Las conexiones profundas prosperan al abrirse a la propia vulnerabilidad y a la de los dem&aacute;s, en la fricci&oacute;n, en las contradicciones, en la generosidad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y al mismo tiempo, requieren valent&iacute;a y una claridad que siga situando y defendiendo el ser propio y el compartido en el mundo. Y luego, por supuesto, todas las dem&aacute;s cosas que llevan tiempo: la organizaci&oacute;n compartida de una vida, el pensar con perspectiva y el cuidarse mutuamente, la intimidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a una sociedad organizada en torno a la ternura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a un mundo sin capitalismo, patriarcado, racismo ni otros sistemas de orden y dominaci&oacute;n que clasifican a las personas, las jerarquizan y destruyen y limitan nuestros cuerpos y espacios relacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad radicalmente tierna se desplegar&iacute;a alrededor de la red de nuestras relaciones de cuidado: las relaciones que, en &uacute;ltima instancia, hacen posible la vida en esta tierra en primer lugar. Y con esto no quiero decir que todos tengamos que tratarnos con amor. A lo que voy es a pensar el cuidado como una estructura en la que la dignidad de una persona no dependa de la buena voluntad de los individuos, sino donde la inviolabilidad de nuestros cuerpos est&eacute; garantizada pol&iacute;ticamente. 
    </p><p class="article-text">
        Esta sociedad partir&iacute;a de la premisa de que todos dependemos unos de otros y estamos interconectados. Los sistemas en los que trabajamos, en los que organizamos la producci&oacute;n y la reproducci&oacute;n, ser&iacute;an radicalmente democr&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos movernos sin miedo, y volvernos hacia el otro sin miedo, experimentar, fracasar y empezar de nuevo una y otra vez. Tendr&iacute;amos el tiempo, el ocio y los espacios para todo eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/autora-teoriza-amor-politica-romper-monogamia-liberador-no-tumbara-capitalismo_128_13513797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b4397ee9-7cbd-435d-bb2d-76fa3dd65b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151530.jpg" length="2582841" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b4397ee9-7cbd-435d-bb2d-76fa3dd65b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151530.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2582841" width="4000" height="2250"/>
      <media:title><![CDATA[La autora que teoriza por qué el amor es política: “Romper con la monogamia es liberador pero no tumbará el capitalismo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b4397ee9-7cbd-435d-bb2d-76fa3dd65b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151530.jpg" width="4000" height="2250"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amor,Política,Libros,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
