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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sexo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sexo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sexo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86e3445-dfec-4506-8f47-7eb88ce9b96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo volver al sexo, al amor y a las citas después de mucho tiempo en una relación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desconcierto ante el universo de la soltería, que puede haber cambiado mucho desde la última vez que se transitó, la sensación de estar ‘oxidado’ en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan son algunos de los sentimientos más habituales</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        La ruptura de una pareja despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de relaci&oacute;n supone muchas cosas: desde una probable mudanza hasta el reparto de amistades. Y, por supuesto, el regreso al universo de <a href="https://www.eldiario.es/era/mundo-hecho-parejas-cambiado-forma-ver-solteria_1_12928007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la solter&iacute;a</a>, que puede haber cambiado mucho desde la &uacute;ltima vez que se transit&oacute;. El desconcierto ante esa nueva realidad, la sensaci&oacute;n de estar &lsquo;oxidado&rsquo; en el arte del ligoteo y las expectativas que no encajan con lo que se encuentra son algunos de los sentimientos m&aacute;s habituales. Terminar con un noviazgo o matrimonio puede ser un alivio en muchos casos, pero empezar un nuevo idilio posiblemente conlleve una nueva mentalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Susana (31 a&ntilde;os) se separ&oacute; en el verano de 2025 despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en pareja. Cuando recuper&oacute; las ganas de conocer a gente, en diciembre de ese a&ntilde;o, lo hizo a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n llamada Bumble y tuvo su primera cita a finales de ese mes. Esa forma de entrar en contacto con alguien desconocido no ten&iacute;a nada que ver con la manera en la que se ligaba la &uacute;ltima vez que estuvo soltera, hace casi una d&eacute;cada. &ldquo;Antes todo ocurr&iacute;a en los bares. A mis parejas anteriores las conoc&iacute; en el trabajo, en la universidad y luego al resto de gente, de fiesta&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ella no se siente del todo c&oacute;moda como usuaria de estas <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><em>. </em>Aunque reconoce que &ldquo;son bastante &uacute;tiles y f&aacute;ciles&rdquo;, considera que se le da mejor interactuar en vivo. Le molestan ciertas actitudes que se dan en estas plataformas, sobre todo &ldquo;la gente que te ri&ntilde;e en las bios y te dice: &lsquo;No, si me saludas con un hola, ni te molestes&rsquo;. Y es como, &lsquo;&iquest;Y t&uacute; cuando en un bar conoces a alguien c&oacute;mo le saludas?&rsquo;. O quienes te rompen el <em>match</em> porque no les has contestado a un mensaje&rdquo;, desarrolla.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de romper con su novio tras casi dos d&eacute;cadas, Mar&iacute;a (43 a&ntilde;os) se mud&oacute; sola a una ciudad en el extranjero. Se le ocurri&oacute; abrirse un perfil en una <em>app</em> con el objetivo de hacer vida social, pero cuando empez&oacute; a utilizarla, le entr&oacute; la curiosidad y comenz&oacute; a buscar a personas con una intenci&oacute;n m&aacute;s rom&aacute;ntica: &ldquo;Creo que porque era f&aacute;cil m&aacute;s que por necesidad&rdquo;. Para ella, el regreso a la solter&iacute;a fue un <em>shock,</em> tambi&eacute;n porque se encontraba en otro pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a de sus coet&aacute;neos ya ten&iacute;an casa, animales y trabajo estable: &ldquo;Todo lo que yo no ten&iacute;a, al menos en el rango de edad que yo buscaba, a partir de 35. Creo que eso hac&iacute;a que buscasen relaciones m&aacute;s estables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El uso de estas plataformas tambi&eacute;n le produjo, como a Susana, sentimientos encontrados. Por un lado, &ldquo;lo hace facil&iacute;simo, puedes flirtear con cualquiera un martes por la noche desde la cama cuando ni de co&ntilde;a estar&iacute;as en un bar&rdquo;. Pero por otro, considera que generan &ldquo;vagancia&rdquo; a sus usuarios: &ldquo;Me resultaba dif&iacute;cil quedar en persona, mucho m&aacute;s que antes, como si la gente se conformara de alguna manera con mensajearte y ya&rdquo;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n le molesta mucho que haya individuos con m&aacute;s de un chat en marcha o que la posibilidad de <em>ghosting</em> sea mucho mayor de manera virtual.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga <a href="https://www.psicologabcn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Plata</a> ha tratado a bastantes pacientes que se encontraban en este momento vital, sobre todo en una franja de edad que va de los 35 a los 50 a&ntilde;os. Seg&uacute;n su experiencia, hay una diferencia de ese comportamiento <em>online </em>entre g&eacute;neros bastante marcada. &ldquo;Los hombres se quejan principalmente del entorno digital: hacen <em>match</em> en <em>apps </em>de citas, pero la conversaci&oacute;n no llega a ning&uacute;n sitio. Las mujeres, en cambio, no tienen tanto problema en verse o conectar, pero les resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien que busque realmente una relaci&oacute;n estable&rdquo;, considera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Antes estaba más o menos socialmente aceptado que se podía ligar en cualquier lugar&#039;, dice Roberto (41 años), y ahora es una actividad más acotada a las aplicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que, hasta ahora, ha percibido Marita (40 a&ntilde;os). Despu&eacute;s de una relaci&oacute;n de m&aacute;s de un lustro, que en sus momentos finales &ldquo;era una cr&oacute;nica de una muerte anunciada&rdquo;, tard&oacute; dos semanas en liarse con alguien. Pero no fue hasta dos a&ntilde;os despu&eacute;s que se sinti&oacute; preparada para embarcarse en algo m&aacute;s serio y fue cuando se encontr&oacute; con &ldquo;que el mercado es una feria de restos, ritos y retos&rdquo;. Ella pas&oacute; el &lsquo;luto&rsquo; de su ruptura a finales de la uni&oacute;n y afirma que es esencial &ldquo;recalcar es que el duelo es sagrado, y mucha gente se lo intenta saltar enlazando casi relaciones que dejan a la otra persona rota y a quien tiene esas relaciones liana, con cientos de traumas no resueltos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://patriciamaguet.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Maguet,</a> psic&oacute;loga especializada en este campo, coincide con el diagn&oacute;stico de Marita. &ldquo;Lo primero es, despu&eacute;s de una ruptura, darse el tiempo de digerir todo lo que ha sucedido y de volver a redescubrirse. A menudo las prisas generan demasiada presi&oacute;n y se toman decisiones impulsivas m&aacute;s dirigidas a no enfrentar el dolor que a iniciar una nueva relaci&oacute;n s&oacute;lida&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cabe pensar que los m&aacute;s j&oacute;venes se adaptan mejor a la nueva realidad que las m&aacute;s mayores, no siempre es as&iacute;. Un ejemplo es el de Lily (70 a&ntilde;os), que ha estado casada dos veces, ha tenido otra relaci&oacute;n sin boda y ha conocido a mucha gente. &ldquo;Ahora no vivo con pareja desde hace un a&ntilde;o y pico, y estoy perfectamente, pero no lo descarto en absoluto&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella ha vivido en Madrid casi toda su vida pero cuando se jubil&oacute;, hace una d&eacute;cada, se mud&oacute; a D&eacute;nia, a un apartamento que hab&iacute;a comprado con su primer esposo, que era su plan desde hace mucho tiempo. Fue sola porque sus hijos ya son mayores y su segundo marido muri&oacute; a los seis a&ntilde;os de casarse. &ldquo;Aqu&iacute; hay una aplicaci&oacute;n que se llama Amigos de Denia y amigos de Alicante. Ah&iacute; encontr&eacute; a mi tercera pareja&rdquo;, explica. Esa relaci&oacute;n termin&oacute; y en la actualidad utiliza sobre todo Tinder: &ldquo;Ahora me apetece m&aacute;s conocer a alguien para salir, viajar y compartir momentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n ten&iacute;a citas hace 15 a&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Una de las grandes novedades, aunque de entrada pueda no ser la m&aacute;s evidente, que trajeron las aplicaciones fueron las citas. Hasta entonces, el patr&oacute;n sol&iacute;a ser conocer a alguien en un bar por la noche, hablar, mantener ciertos niveles de contacto f&iacute;sico y ya, y depende de c&oacute;mo fuese, volver a verse. O coincidir en una quedada con amigos de amigos, o ligar en el trabajo o en la universidad. A Roberto (41 a&ntilde;os), que comenz&oacute; con su ex a los 24, el concepto de &lsquo;primera cita&rsquo; le sonaba &ldquo;a comedia estadounidense de los a&ntilde;os noventa o algo as&iacute;, me parec&iacute;a impensable en aquella &eacute;poca&rdquo;. No es extra&ntilde;o si se contempla que las herramientas que se usan masivamente como Tinder, Bumble o Hinge se crearon en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Marita comenz&oacute; a tener ese tipo de encuentros por estas plataformas: &ldquo;Hasta entonces, la historia sol&iacute;a seguir el patr&oacute;n cl&aacute;sico de la juventud: conocer a alguien en un bar, acostarse con esa persona y si todo fluye, tener una segunda cita que en realidad, es la primera&rdquo;. Sin embargo, ella cree que es necesario redefinir lo que significa ese concepto, porque si no hay intencionalidad de construir algo &ldquo;&iquest;se diferencia tanto de lo que supone quedar con tu amigo Pedro a las 18.30 a tomar una ca&ntilde;a?&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tampoco recuerda citas en su veintena. &ldquo;Conoc&iacute; gente en la universidad, y amigos de amigos que sal&iacute;an con mi grupo un s&aacute;bado o algo as&iacute; y te fijabas en alguno al que no hab&iacute;as visto antes. Hablabas y si la cosa iba bien, pues te dabas el tel&eacute;fono y a partir de ah&iacute; quedabas&rdquo;, rememora. Aunque sea m&aacute;s mayor, la experiencia de Lily no dista tanto de la del resto de entrevistados: &ldquo;Antes &iacute;bamos a bailar, que yo soy muy bailonga, pues te sacaban a bailar o los sacabas t&uacute; a ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre sí mismas y pueden llegar a tener la sensación de que no encajan en el mercado afectivo actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Maguet</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Roberto se&ntilde;ala otro cambio en las din&aacute;micas: &ldquo;Antes estaba m&aacute;s o menos socialmente aceptado que se pod&iacute;a ligar en cualquier lugar y ahora es una actividad m&aacute;s acotada a las aplicaciones&rdquo;. Seg&uacute;n ha comprobado, existe gente que ni se plantea hacerlo en una discoteca y, de hecho, &ldquo;hay quien lo puede percibir como algo violento e inapropiado&rdquo;. Asimismo, cree que hay m&aacute;s ambig&uuml;edad en las relaciones y destaca, como mejor ejemplo, la <em>situationship</em>. &ldquo;Antes no exist&iacute;a como tal. O erais novios o follamigos, pero no exist&iacute;a ese extra&ntilde;o &aacute;rea de los &lsquo;casi algo&rsquo; donde hay cierta implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Susana no sabe si las que han cambiado son las din&aacute;micas o ha sido ella, pero observa que los roles de g&eacute;nero no han variado tanto. Asegura que algunas amigas le han recomendado esperar a que el hombre con el que ha salido le escriba primero, a la vez que amigos que le han confesado que si una chica les manda un mensaje demasiado pronto, pierden el inter&eacute;s. &ldquo;Yo cre&iacute;a que era algo que ya hab&iacute;amos superado&rdquo;, piensa. Lily, por su parte, acusa a mucha gente de mentir en sus perfiles de las aplicaciones: &ldquo;No dice ni su edad y se pone fotos de hace 20 o 10 a&ntilde;os. O las hacen con la inteligencia artificial que sales guap&iacute;sima, mon&iacute;sima y todo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El reto de adaptarse</h2><p class="article-text">
        Adaptarse a unos tiempos en los que las normas cambian (a veces para bien, otras no) a un ritmo vertiginoso no siempre es f&aacute;cil para todo el mundo. Y no conseguirlo puede suponer un golpe para la autoestima. &ldquo;Hay personas que sienten que no se gustan como antes, dudan sobre s&iacute; mismas y pueden llegar a tener la sensaci&oacute;n de que no encajan en el mercado afectivo actual&rdquo;, detalla Patricia Maguet. Ella ha visto a pacientes que desistieron temporalmente de encontrar una nueva pareja &ldquo;sobre todo despu&eacute;s de experiencias frustrantes o decepcionantes&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Ainhoa Plata tambi&eacute;n ha visto c&oacute;mo algunos ponen en pausa sus intenciones de emparejamiento: &ldquo;No porque no deseen una relaci&oacute;n, sino porque el coste emocional les resulta demasiado alto en ese instante&rdquo;. Como profesional, ella recomienda revisar primero qu&eacute; es lo que realmente se busca, no meterse prisa y abrir todos los canales de posibilidades posibles: &ldquo;La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espont&aacute;neo se reducen mucho. La clave no es elegir entre <em>apps</em> o vida social, sino no limitarse a una sola v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maguet invita a abrazar las posibles emociones negativas que se experimenten en esta nueva etapa como pueden ser incomodidad, verg&uuml;enza, incertidumbre, desconfianza o inseguridad de la misma forma que se hacen con otras m&aacute;s agradables como el alivio, la alegr&iacute;a o la excitaci&oacute;n. Asimismo, aconseja no intentar encajar en &ldquo;modelos de seducci&oacute;n artificiales&rdquo; y mostrarse a los dem&aacute;s de forma natural &ldquo;y sin intentar aparentar una versi&oacute;n idealizada de s&iacute; misma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida adulta es rutinaria y los espacios de encuentro espontáneo se reducen mucho. La clave no es elegir entre apps o vida social, sino no limitarse a una sola vía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ainhoa Plata</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De momento, Susana cree que est&aacute; condenada a que no le funcione el ligoteo moderno y tampoco sabe si ser&iacute;a capaz de conseguirlo en persona: &ldquo;Dicen que es como andar en bicicleta, que no se olvida. Pero la primera vez que mont&eacute; en bicicleta despu&eacute;s de siete u ocho a&ntilde;os me pegu&eacute; una leche impresionante&rdquo;. Marita no ha encontrado pareja a&uacute;n y no es muy optimista. Comenta que un amigo le dijo algo que le conviene revisar: &ldquo;Te pasa como a los padres que dicen que a sus hijos el profesor les tiene man&iacute;a y les echan del colegio. Si siempre le echan del colegio, es culpa del ni&ntilde;o. El problema eres t&uacute;, no los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto se ha hartado de primeras citas y ha borrado las aplicaciones y ahora liga lo mismo. Sostiene que est&aacute; &ldquo;m&aacute;s presente en el mundo con la mente abierta, dispuesto a que ocurra cualquier cosa, fuera de los reglamentos de las aplicaciones (pero no de internet: las redes sociales siguen funcionando bien quiz&aacute; porque s&iacute; proporcionan ese contexto que las <em>apps </em>no ofrecen)&rdquo;, matiza. Adem&aacute;s, ha vuelto a confiar en<strong> </strong>&ldquo;la fuerza de los terceros lugares&rdquo;, en la posibilidad de hallar a alguien entre los amigos de los amigos y sobre todo &ldquo;en la importancia del contexto como facilitador de v&iacute;nculos: una fiesta, un concierto, una cena a la que se apunta alguien imprevisto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Lily le gustan las citas, as&iacute; que queda para comer con hombres a trav&eacute;s de las aplicaciones, aunque antes habla con ellos por tel&eacute;fono, para hacerse una idea de c&oacute;mo pueden ser en persona. &ldquo;A m&iacute; la soledad no me gusta, aunque esto tampoco significa que necesite a alguien. Soy muy independiente, pero no me gusta la soledad&rdquo;, confirma. Mar&iacute;a s&iacute; ha encontrado un compa&ntilde;ero estable en la jungla de las aplicaciones y las din&aacute;micas cambiantes. &ldquo;Espero que me dure mucho precisamente para no tener que volver ah&iacute; fuera que &iexcl;hace mucho fr&iacute;o!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/volver-sexo-amor-citas-despues-tiempo-relacion_1_13260917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexo,Amor,Apps,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al mundo lo cambiamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/mundo-cambiamos_132_13234254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a435ba63-62de-47b8-9a80-9fcea4310d38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al mundo lo cambiamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada semana, Ana Requena te envía el boletín 'Cuarto Propio' en el que desarrolla temas de actualidad con una mirada feminista, recopila noticias sobre igualdad y género, y lanza recomendaciones
</p><p class="subtitle">Suscríbete -  Si quieres recibir 'Cuarto Propio' cada semana en tu correo electrónico solo tienes que suscribirte de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Hola, 
    </p><p class="article-text">
        Dice mi amiga y referente del periodismo feminista&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/luciana-peker-escritora-feminismo-podia-resistencia-ultraderecha-progresismo-le-solto-mano_128_13084550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Luciana Peker</strong></a>&nbsp;que el mundo no cambi&oacute;, lo cambiamos. Porque el mundo no cambia solo, el mundo cambia porque lo empujamos, porque trabajamos para ese cambio, porque nos movemos. Es necesario recordarlo en estos tiempos en los que nos acecha el pesimismo, en los que todo va muy r&aacute;pido y parece que pasa todav&iacute;a m&aacute;s veloz, en los que ya no sabemos a veces muy bien qu&eacute; importa y qu&eacute; no, o qu&eacute; conseguimos. Las cosas cambiaron porque las cambiamos y seguir&aacute;n cambiando si las cambiamos.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, varias periodistas nos rebelamos contra las declaraciones de una escritora sobre la violencia machista. He pensado mucho si decir de qui&eacute;n se trata, de qu&eacute; libro es autora y cu&aacute;l es la editorial que movi&oacute; esas declaraciones, pero no lo voy a hacer. No lo voy a hacer porque respeto mucho a esa autora, a su libro, a esa editorial (leo much&iacute;simos libros suyos, es genial), y se trata m&aacute;s bien de poner el foco en declaraciones desafortunadas que quiz&aacute; est&aacute;n llenas de buenas intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Digamos que se quejaba de que los medios de comunicaci&oacute;n ten&iacute;an poco menos que contadores de mujeres asesinadas y que nunca habl&aacute;bamos de la violencia machista m&aacute;s all&aacute; de los asesinatos. Que no importaba y que no hab&iacute;a esfuerzo por mostrar otras historias y otros tipos de v&iacute;ctimas y de agresores. Y, claro, nos enfadamos porque somos muchas las que desde hace mucho tiempo trabajamos exactamente para eso. Otras vinieron antes y abrieron un camino bien complicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entiendo la desesperanza y la indignaci&oacute;n a veces sobre el papel de algunos medios. Pero convendr&iacute;a reconocer que hay muchas periodistas trabajando para visibilizar historias diversas de violencia de g&eacute;nero y de violencia sexual, para superar estereotipos y hacer pedagog&iacute;a. Es m&aacute;s, el periodismo de muchas profesionales ha sido clave para que en nuestro pa&iacute;s hablemos de violencia machista. Lo que sucede cuando escuchamos esas frases es que sentimos que nuestro trabajo (y nuestras peleas, que son muchas, y nuestro esfuerzo) y nuestra genealog&iacute;a queda oculta.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esto te traigo esta&nbsp;<a href="https://www.inmujeres.gob.es/actualidad/noticias/2026/guiaperiodismoinclusivo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Gu&iacute;a de periodismo inclusivo</strong></em></a><em>: perspectiva de g&eacute;nero interseccional en la construcci&oacute;n de mensajes medi&aacute;ticos&nbsp;</em>que ha escrito una compa&ntilde;era y colaboradora de elDiario: Luc&iacute;a Quiroga. Porque hay tambi&eacute;n desde hace tiempo un esfuerzo por recopilar conocimiento, crear manuales y hacer formaci&oacute;n con profesionales. En esta gu&iacute;a encontrar&aacute;s, con lenguaje asequible, estrategias para hacer un periodismo cr&iacute;tico, inclusivo, consejos, reflexiones. Creo que puede servir para cualquiera que quiera repensar su comunicaci&oacute;n. Y ya que estamos os dejo otra gu&iacute;a, esta vez&nbsp;<a href="https://fundacion-aspacia.org/publicaciones/hablemos-con-sentido-guia-sobre-comunicacion-y-violencia-sexual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>para hablar sobre violencia sexual</strong></a>, hecha por las compa&ntilde;eras de Efeminista Macarena Baena y Laura de Grado junto a la Fundaci&oacute;n Aspacia. Muy &uacute;til para cualquiera que quiera comunicar mejor sobre violencia sexual.
    </p><h2 class="article-text">Te puede interesar</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hace unos d&iacute;as, Florentino P&eacute;rez se qued&oacute; a gusto en una rueda de prensa.<a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-condescendencia-masculina_129_13217434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>&nbsp;Aqu&iacute; un an&aacute;lisis</strong></a>&nbsp;sobre sus frases machistas, que conectan con la t&iacute;pica condescendencia hacia las mujeres.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si tienes hijos, y muy especialmente si eres madre, es muy posible que te suene esto de vivir agobiada por pasar tiempo con tus criaturas, ofrecerle experiencias, comprensi&oacute;n, fortalecer su autoestima y 150 cosas m&aacute;s.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/nidos/trampa-tiempo-confeti-pasamos-horas-hijos-culpa_1_13229157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Este tema</strong></a>&nbsp;da en el clavo y saca a relucir un concepto: la trampa del 'tiempo confeti'.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No te voy a mentir, no he le&iacute;do un solo libro de Irvine Welsh, pero&nbsp;<a href="https://elpais.com/cultura/2026-05-16/irvine-welsh-escritor-los-hombres-jovenes-han-perdido-la-empatia-porque-ya-no-leen-novelas-las-mujeres-son-las-unicas-que-leen-ficcion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>esta entrevista</strong></a>&nbsp;en El Pa&iacute;s ha hecho que me entren muchas ganas con el &uacute;ltimo. Mira lo que dice sobre los hombres: &ldquo;Son hijos del derrumbe de la divisi&oacute;n social del trabajo, se exigi&oacute; la igualdad social y de derechos a unos hombres que supuestamente deb&iacute;an trabajar duro y mantener a su familia. Ah&iacute; se vieron, por primera vez, abiertos a un mundo emocional en el que se dec&iacute;an: &iquest;Y nosotros qu&eacute; hacemos aqu&iacute;? Las mujeres han sabido manejar mucho mejor esa curva de aprendizaje emocional&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Un cl&iacute;toris para terminar</h2><p class="article-text">
        Es posible que en las &uacute;ltimas semanas hayas le&iacute;do o escuchado hablar de un mapa 3D del cl&iacute;toris hecho por unas investigadoras en Amsterdam. Me puse a indagar&nbsp;y lo que parec&iacute;a un gran descubrimiento no era tal: el mapa hecho con esta tecnolog&iacute;a es, por supuesto, importante, pero no arroja tant&iacute;sima informaci&oacute;n nueva como parec&iacute;a. El problema es m&aacute;s bien que el conocimiento que se ha ido acumulando durante siglos ha quedado oculto o amputado de muchos manuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/no-boton-sistema-nervioso-complejo-nuevo-mapa-3d-confirma-clitoris_1_13195603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esta piez</strong></a>a trato de contarte algunas cosas que sabemos sobre el cl&iacute;toris y cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n de este mapa.
    </p><p class="article-text">
        Y qu&eacute; mejor que despedirme con un cl&iacute;toris, digo yo :)
    </p><p class="article-text">
        Ana
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/mundo-cambiamos_132_13234254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 08:54:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al mundo lo cambiamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género,Periodismo,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es un botón y tiene un sistema nervioso complejo: lo que un nuevo mapa en 3D confirma sobre el clítoris]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-boton-sistema-nervioso-complejo-nuevo-mapa-3d-confirma-clitoris_1_13195603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1863dd1-f9b2-4167-8536-54b62402d93c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es un botón y tiene un sistema nervioso complejo: lo que un nuevo mapa en 3D confirma sobre el clítoris"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de investigadoras acaba de publicar el primer mapa en 3D del clítoris, un hito que, más que aportar nueva información, constata que los manuales médicos modernos han ignorado la evidencia que se ha ido acumulando alrededor de este órgano tabú</p><p class="subtitle">Diez años de los succionadores, el “fenómeno social” que ayudó a sacar al clítoris del armario
</p></div><p class="article-text">
        Los icebergs son grandes masas de hielo que flotan en el agua: la parte que vemos sobre la superficie representa solo un 10% de toda la mole helada. Algo as&iacute; se podr&iacute;a decir del <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/emma-baudais-diez-anos-decias-clitoris-habia-adolescentes-no-sabian-hoy_1_10589454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cl&iacute;toris</a>: lejos de ser un bot&oacute;n, el pedazo de carne que sobresale encima de la vulva es solo la punta de un &oacute;rgano much&iacute;simo m&aacute;s grande y complejo que existe, fundamentalmente, por y para el placer. Un grupo de investigadoras del Centro M&eacute;dico Universitario de &Aacute;msterdam acaba de publicar el primer mapa en 3D del cl&iacute;toris, un hito que, m&aacute;s que aportar nueva informaci&oacute;n, constata que los manuales m&eacute;dicos modernos han ignorado la evidencia que se ha ido acumulando alrededor de este <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jovenes-reclaman-educacion-sexual-integral-han-hablado-consentimiento_1_9745544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&oacute;rgano tab&uacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo liderado por la doctora Ju Young Lee ha publicado el primer mapa en 3D del cl&iacute;toris hecho con radiaci&oacute;n de sincrot&oacute;n, una tecnolog&iacute;a que permite conocer la anatom&iacute;a a escala microm&eacute;trica. El estudio, que debe ser a&uacute;n revisado por pares (es decir, pasar por el escrutinio de otras personas cient&iacute;ficas), ha permitido conocer al detalle la arquitectura interna del &oacute;rgano, una estructura de nervios con forma de &aacute;rbol que ha resultado ser todav&iacute;a m&aacute;s amplia de lo que se pensaba. Uno de esos nervios, responsable principal de la sensibilidad genital, recorre el capuch&oacute;n del cl&iacute;toris y parte de la pelvis.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del mapa ha generado mucha expectaci&oacute;n y tambi&eacute;n algunos titulares enga&ntilde;osos. Si bien aporta algunas novedades, la anatom&iacute;a del cl&iacute;toris lleva siglos estudi&aacute;ndose. &ldquo;Sustancialmente, no aporta mucha informaci&oacute;n nueva. Yo dir&iacute;a que el principal problema es que la medicina acad&eacute;mica lleva siglos censurando y despreciando nuestra anatom&iacute;a. En muchos manuales se ha ido ocultando esta informaci&oacute;n. Si coges manuales de siglo XIX, esta informaci&oacute;n estaba, pero fue desapareciendo progresivamente. No es que no se haya estudiado, es que ha habido una censura intencionada de la anatom&iacute;a femenina&rdquo;, asegura la sex&oacute;loga M&oacute;nica Mart&iacute;n Matilla.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://librotea.eldiario.es/libros/lo-que-nos-han-contado-sobre-el-clitoris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lo que nos han contado sobre el cl&iacute;toris</em></a><em> </em>(ediciones C&aacute;tedra), las autoras Sylvine Chaperon y Odile Fillod documentan estudios sobre el &oacute;rgano desde el Renacimiento, aunque su conocimiento fue mezcl&aacute;ndose con prejuicios, demonizaci&oacute;n y olvidos hist&oacute;ricos que hicieron que el desconocimiento &ldquo;siga siendo generalizado&rdquo; a principios del siglo XXI. &ldquo;Aunque los anatomistas del Renacimiento no descubrieron el cl&iacute;toris, que ya conoc&iacute;an los sabios griegos, latinos y arab&oacute;fonos, s&iacute; que volvieron a conectar con un l&eacute;xico que llevaba siglos perdido y reafirmaron la funci&oacute;n er&oacute;tica del &oacute;rgano, que tambi&eacute;n hab&iacute;a ca&iacute;do en el olvido desde Rufo de &Eacute;feso. Sobre todo, comenzaron a arrojar luz sobre la estructura interna del cl&iacute;toris, cosa que los cl&aacute;sicos nunca llegaron a hacer&rdquo;, escriben. 
    </p><p class="article-text">
        Es esa estructura interna la que aparece con claridad en el mapa de la doctora Lee. &ldquo;La literatura m&eacute;dica anterior sol&iacute;a describir el glande del cl&iacute;toris como una estructura con escasa inervaci&oacute;n [la existencia y conexi&oacute;n de nervios]; estos datos demuestran que la red neural es mucho m&aacute;s extensa de lo que se hab&iacute;a documentado anteriormente&rdquo;, asegura la investigadora. La sex&oacute;loga M&oacute;nica Mart&iacute;n Matilla destaca que el mapa ha permitido tener una imagen actualizada del nervio labial posterior y de c&oacute;mo recorre una enorme parte del cl&iacute;toris. Esa imagen permite reforzar una evidencia: &ldquo;el cableado clitoriano&rdquo; llega a los labios externos y, por tanto, cualquier intervenci&oacute;n que afecte a esa parte de la vulva estar&aacute; afectando de alguna forma al cl&iacute;toris.
    </p><h2 class="article-text">Estudiado desde el siglo XV</h2><p class="article-text">
        El mapa de Lee es heredero de los estudios de la ur&oacute;loga Helen O'Connell, que en 1998 public&oacute; un trabajo en el que describ&iacute;a el interior completo del &oacute;rgano. En su libro,<em> </em>Chaperon y Fillod tambi&eacute;n documentan todas las publicaciones que, entre los siglos XV y XIX, ya fueron arrojando luz sobre esa estructura interna pero que, sin embargo,<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/emma-baudais-diez-anos-decias-clitoris-habia-adolescentes-no-sabian-hoy_1_10589454.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> parecieron quedar en el olvido.</a>
    </p><p class="article-text">
        El pene, el &uacute;tero y los &oacute;rganos vinculados a la reproducci&oacute;n recibieron mucha m&aacute;s atenci&oacute;n. &ldquo;El prestigio asociado a lo masculino sit&uacute;a el cuerpo del hombre, y no el de la mujer, en el centro de la anatom&iacute;a o de la fisiolog&iacute;a. &Eacute;l es el modelo, la perfecci&oacute;n; ella no es m&aacute;s que una p&aacute;lida e imperfecta copia&rdquo;, dicen las autoras de '<em>Lo que nos han contado sobre el cl&iacute;toris'. </em>La sex&oacute;loga M&oacute;nica Mart&iacute;n Matilla subraya que el problema principal no ha sido el desconocimiento, sino su ocultaci&oacute;n, bien por tab&uacute; bien por desinter&eacute;s en divulgar evidencia cient&iacute;fica precisa sobre el cuerpo de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Elena Casado Pineda constata que a&uacute;n existe una &ldquo;diferencia abismal&rdquo; entre c&oacute;mo se estudian y ense&ntilde;an los genitales masculinos y los femeninos. &ldquo;Durante a&ntilde;os se ense&ntilde;&oacute; el cl&iacute;toris como si fuera un peque&ntilde;o bot&oacute;n externo, cuando en realidad esa parte visible es solo una m&iacute;nima porci&oacute;n de una estructura mucho m&aacute;s amplia, interna, vascularizada, con tejido er&eacute;ctil y una enorme riqueza nerviosa. Es decir: no era peque&ntilde;o, peque&ntilde;o era el inter&eacute;s por estudiarlo&rdquo;, asegura. Para la autora de '<em>Ser mujer es perjudicial para la salud' </em>(editorial Molino)<em>,</em> el modelo tridimensional que aporta este nuevo mapa &ldquo;permite entender mejor c&oacute;mo se relaciona el cl&iacute;toris con la uretra, la vagina, el suelo p&eacute;lvico y toda la red nerviosa y vascular de la pelvis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene implicaciones reales en cirug&iacute;a ginecol&oacute;gica, obstetricia, reparaci&oacute;n posparto, dolor p&eacute;lvico y medicina sexual. Es un apoyo fundamental en especialidades como la m&iacute;a, dolor cr&oacute;nico, donde vemos lo abandonado que est&aacute; el dolor p&eacute;lvico en mujeres. Cuando conoces bien una anatom&iacute;a, la lesionas menos, la tratas mejor y la explicas con m&aacute;s honestidad. La medicina empieza muchas veces por mirar bien&rdquo;, explica. Elena Casado considera que, m&aacute;s all&aacute; de su anatom&iacute;a, falta investigaci&oacute;n sobre c&oacute;mo el cl&iacute;toris cambia con la edad, con la menopausia, con el parto, con algunas cirug&iacute;as, con enfermedades cr&oacute;nicas o con tratamientos hormonales. Tambi&eacute;n cu&aacute;l es su papel cuando se producen algunos dolores genitales o tras un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sufrir-violencia-obstetrica-parto-aumenta-riesgo-suicidio-mujeres_1_12248697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trauma obst&eacute;trico</a>.
    </p><p class="article-text">
        La primac&iacute;a de la anatom&iacute;a masculina es una de las razones por las que el conocimiento del cl&iacute;toris ha estado lleno de prejuicios, tab&uacute;es y silencios. Pero no solo: la funci&oacute;n de este &oacute;rgano, dedicado al placer femenino, ha tenido tambi&eacute;n mucho que ver. &ldquo;No hay otro &oacute;rgano ni en el cuerpo de las mujeres ni en el de los hombres que exista para el placer&rdquo;, apunta la sex&oacute;loga M&oacute;nica Mart&iacute;n, que, no obstante, describe tambi&eacute;n el cl&iacute;toris como una &ldquo;antena parab&oacute;lica&rdquo; de sensaciones que puede avisar tambi&eacute;n de picores o sequedad, y que contribuye a que la reproducci&oacute;n sea placentera.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Elena Casado recuerda que el placer forma parte de la salud y ampl&iacute;a la funci&oacute;n sexual del cl&iacute;toris a su papel &ldquo;en la respuesta vascular, en la excitaci&oacute;n, en din&aacute;micas neuromusculares de la pelvis y en la vivencia corporal de muchas mujeres&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de la aportaci&oacute;n al conocimiento del cl&iacute;toris, el mapa en 3D ha conseguido otra cosa relevante: que sigamos hablando en voz alta de una parte del cuerpo sobre la que ha habido demasiados silencios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-boton-sistema-nervioso-complejo-nuevo-mapa-3d-confirma-clitoris_1_13195603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es un botón y tiene un sistema nervioso complejo: lo que un nuevo mapa en 3D confirma sobre el clítoris]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Salud sexual,Feminismo,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La película que el Vaticano calificó como un "insulto" y fue censurada durante 30 años brillará por fin entera en Cannes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-vaticano-califico-insulto-censurada-durante-30-anos-brillara-entera-cannes_1_13213784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59582caa-bada-4c6a-a1bb-6b9a9dbc0464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La película que el Vaticano calificó como un &quot;insulto&quot; y fue censurada durante 30 años brillará por fin entera en Cannes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival proyectará este jueves la versión restaurada y con todas las escenas polémicas de 'Los demonios', de Ken Russell, que llegará a las salas de cine convertida en título de culto</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Cannes - Una heredera moderna para David Lynch: Jane Schoenbrun conquista Cannes con un 'slasher' lleno de sangre y sexo
</p></div><p class="article-text">
        A Ken Russell siempre le gust&oacute; la provocaci&oacute;n. El cineasta, convertido en figura de culto en los a&ntilde;os 60, siempre levantaba las iras de los m&aacute;s pacatos por su mezcla de sexo y muerte que inclu&iacute;a hasta en sus modernos y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/septimo-arte-come-sexto_1_4895638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rompedores biopics musicales.</a> Pas&oacute; con sus trabajos para la serie televisiva <em>Omnibus,</em> y tambi&eacute;n con <em>Mujeres enamoradas</em>, que aunque le granje&oacute; una nominaci&oacute;n al Oscar como Mejor director y el premio de Mejor actriz para Glenda Jackson, se atrevi&oacute; a levantar el tab&uacute; sobre un tema inusual en el cine de EEUU: el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desnudo-integral-emma-thompson-reivindica-diversidad-cuerpos-cine_1_9284705.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desnudo frontal</a> masculino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo eso se qued&oacute; en un juego de ni&ntilde;os con la que lio cuando rod&oacute; e intent&oacute; estrenar, tal como la hab&iacute;a concebido en 1971, <em>Los demonios.</em> El filme, una adaptaci&oacute;n libre de<em> Los demonios de Loudun</em>, de Aldous Huxley, se basa en un hecho real ocurrido en la Francia del siglo XVII. En la localidad de Loudun, 300 kil&oacute;metros al suroeste de Par&iacute;s, una ciudad amurallada independiente donde los protestantes hugonotes hab&iacute;an resistido pese a que el catolicismo ya era la religi&oacute;n dominante en Francia. Para intentar extender el catolicismo, se mand&oacute; a 17 monjas ursulinas, entre las que se encontraba Jeanne de Belcier. Ella, como todas las monjas y toda la poblaci&oacute;n, acab&oacute; bajo los encantos de Urbain Grandier, el p&aacute;rroco que con su porte, su carisma y su capacidad oratoria ten&iacute;a a todo el mundo rendido a sus pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia real dio pie para que Ken Russell creara una mezcla febril y enfermiza donde realmente se hablaba de una guerra de religiones y c&oacute;mo Richelieu y Luis XIII aprovecharon la situaci&oacute;n para extender el catolicismo y acabar con la utop&iacute;a protestante de Loudun, y a la vez con el d&iacute;scolo Grandier. Pero lo hace convirtiendo su pel&iacute;cula en una mezcla de sexo, poder y religi&oacute;n que juega con la provocaci&oacute;n de utilizar el imaginario religioso para las perversiones sexuales de aquella poblaci&oacute;n. De alguna forma, <em>Los demonios </em>podr&iacute;a recordar a<em> Narciso negro</em> (1947), donde el convento de monjas que lideraba Deborah Kerr en el Himalaya acababan dando rienda suelta a sus peores instintos al desatar la sexualidad reprimida cuando un hombre entra en sus territorios.
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            </figure><p class="article-text">
        Y eso es lo que ocurre en <em>Los demonios,</em> donde la presencia arrolladora del Grandier que interpreta Oliver Reed (y que tiene sexo con la mitad de la poblaci&oacute;n del pueblo) desata la sexualidad adormecida y reprimida a trav&eacute;s de flagelaci&oacute;n de esas 17 monjas, pero principalmente de la Jeanne cheposa que interpreta Vanessa Redgrave, que acaba acusando de posesi&oacute;n al cura. Esto dio lugar en la mente de Russell, acrecentado por la incre&iacute;ble direcci&oacute;n art&iacute;stica de Derek Jarman, a un sinf&iacute;n de escenas que hicieron tirarse de los pelos a la Iglesia y a los censores. A saber: org&iacute;as de monjas, sue&ntilde;os er&oacute;ticos donde se lamen las llagas de cristo, y hasta masturbaciones con huesos con forma f&aacute;lica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Russell tuvo que cortar la pel&iacute;cula para contentar a la Warner Bros y para que la Junta Brit&aacute;nica de Censura Cinematogr&aacute;fica (BBFC) no le diera la calificaci&oacute;n X. Por ello la pel&iacute;cula pudo estrenarse en varios pa&iacute;ses, aunque nunca con su versi&oacute;n original y con sus pasajes m&aacute;s pol&eacute;micos. En Reino Unido su estreno fue un esc&aacute;ndalo. Grupos conservadores intentaron boicotearla y en varios cines se prohibi&oacute; su proyecci&oacute;n. &ldquo;La alta calidad no justifica la blasfemia. La blasfemia es blasfemia, punto&rdquo;, recuerda la BBC que se dijo de <em>Los demonios.</em>
    </p><p class="article-text">
        En EEUU se censur&oacute; y se recort&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. La versi&oacute;n brit&aacute;nica de 111 minutos pas&oacute; a ser de 108 minutos, eliminando tambi&eacute;n cualquier imagen que mostrara vello p&uacute;bico. Russell dijo de aquella versi&oacute;n que era &ldquo;incomprensible&rdquo;, ya que la hab&iacute;an mutilado de forma aleatoria cortando cualquier escena pol&eacute;mica y destrozando la org&iacute;a central. Por supuesto, el Vaticano tambi&eacute;n entr&oacute; en el barro. Calific&oacute; la pel&iacute;cula de &ldquo;insulto al cine&rdquo;, y esto hizo que se prohibiera en varios pa&iacute;ses. En algunos, como Finlandia, <em>Los demonios</em> no pudo verse hasta 2011, cuando el filme cumpli&oacute; 40 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La fantasía de la monja Jeanne con el cura Grandier como Jesucristo fue una de las más polémicas                            </span>
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        Ninguna de esas versiones inclu&iacute;a las dos escenas m&aacute;s pol&eacute;micas: la destrucci&oacute;n de una estatua de Jesucristo durante la org&iacute;a y la masturbaci&oacute;n con un f&eacute;mur calcinado en forma de falo. Dos escenas que se pudieron recuperar gracias al cr&iacute;tico Mark Kermode y al director Paul Joyce, que las incluyeron en la versi&oacute;n completa que se pudo ver por primera vez en Reino Unido en 2002, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s del estreno de aquella versi&oacute;n recortada.
    </p><p class="article-text">
        Dos escenas que se ver&aacute;n con todo su esplendor en el Festival de Cannes, que ha convertido la proyecci&oacute;n de la versi&oacute;n restaurada de <em>Los demonios </em>en uno de sus platos estrella de una edici&oacute;n que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/thierry-fremaux-director-festival-cannes-espana-sido-gran-pais-cine_1_13212560.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de dar comienzo</a>. A partir del negativo original, <em>Los demonios</em> se podr&aacute; ver en 4K e introducida por la mujer de Russell, fallecido en 2011, y por Mark Kermode, uno de los responsables de que la versi&oacute;n &iacute;ntegra (que se puede ver en Filmin en Espa&ntilde;a) pueda verse en cines.
    </p><p class="article-text">
        Tras la puesta de gala en Cannes, Warner se resarcir&aacute; de aquel estreno mutilado y en malas condiciones. Lo har&aacute; a trav&eacute;s de su nuevo sello de cine independiente, Clockwork, que ya ha anunciado tambi&eacute;n su primera producci&oacute;n original, la nueva pel&iacute;cula de Sean Baker tras <em>Anora, </em>un homenaje a la comedia italiana de t&iacute;tulo <em>Ti am</em>o. Una apuesta firme del estudio por el cine indie y por cerrar las heridas de una censura que ha durado demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido, de hecho, gracias a la presi&oacute;n durante a&ntilde;os de cineastas como Guillermo del Toro que se ha logrado este reestreno y que todo el mundo pueda disfrutar de <em>Los demonios.</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El director de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a> calificaba esto como &ldquo;un verdadero acto de censura&rdquo;. Sus palabras convirtieron, todav&iacute;a m&aacute;s, en t&iacute;tulo de culto la obra de Russell, que ahora por fin podr&aacute; ser disfrutada de una forma m&aacute;s amplia y como su director quiso: en salas de cine y con sus escenas m&aacute;s turbadoras presentes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-vaticano-califico-insulto-censurada-durante-30-anos-brillara-entera-cannes_1_13213784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La película que el Vaticano calificó como un "insulto" y fue censurada durante 30 años brillará por fin entera en Cannes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Censura,Religión,Vaticano,Sexo,Iglesia,Catolicismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el sexo se convierte en norma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sexo-convierte-norma_132_13200931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/add932a8-4309-4cdf-b963-32b73b17d155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el sexo se convierte en norma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las estadísticas pueden describir tendencias, pero no deberían dictar qué es bueno o malo, qué es correcto o incorrecto ni cómo deben ser nuestras relaciones"</p></div><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo, un nuevo titular promete descifrar c&oacute;mo est&aacute; cambiando nuestra sexualidad. Art&iacute;culos, estudios y contenidos virales se&ntilde;alan tendencias: cu&aacute;nto ha subido o bajado el consumo de porno, qu&eacute; pr&aacute;cticas er&oacute;ticas se extienden o qu&eacute; desean hoy las personas. Muchos de esos relatos se apoyan en estudios avalados por instituciones acad&eacute;micas, lo que les otorga una apariencia de rigor. Sin embargo, en no pocos casos se trata de investigaciones con escaso peso cient&iacute;fico, metodolog&iacute;as cuestionables o conclusiones sobredimensionadas que no justifican el nivel de autoridad con el que se difunden.
    </p><p class="article-text">
        A partir de encuestas parciales o muestras peque&ntilde;as se construyen relatos que pretenden describir tendencias generales, cuando en realidad solo recogen experiencias concretas. As&iacute;, experiencias profundamente singulares terminan present&aacute;ndose como si fueran realidades universales.
    </p><p class="article-text">
        A esta tendencia se suma otra: pr&aacute;cticamente cualquiera se siente legitimado para hablar con autoridad sobre sexo. El hecho de tener una vida sexual parece bastar para muchos como fundamento para opinar sobre el fen&oacute;meno en su conjunto. Sin embargo, rara vez se recurre a los marcos conceptuales y al trabajo de quienes se dedican profesionalmente a la sexolog&iacute;a, un campo que lleva d&eacute;cadas investigando y pensando estas cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras agregadas nos ofrecen una apariencia de objetividad, pero dejan fuera algo esencial: la singularidad desde la que cada persona construye su forma de amar, ser y sentir. Cuando estas generalizaciones se convierten en relatos dominantes, muchas personas terminan sin verse reflejadas en ellos. Esto no significa negar el valor de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica ni de las mediciones. La sexolog&iacute;a, de hecho, se nutre profundamente de ellas: buena parte de lo que hoy sabemos sobre la sexualidad humana proviene de estudios emp&iacute;ricos rigurosos. Investigaciones como las de William Masters y Virginia Johnson permitieron describir con precisi&oacute;n numerosos aspectos del funcionamiento fisiol&oacute;gico del placer, entre ellos elementos fundamentales del orgasmo femenino. Hablar de sexualidad desde la sexolog&iacute;a implica, por tanto, apoyarse en evidencia cient&iacute;fica y, por supuesto, en los procesos biogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Las mediciones son necesarias porque nos ayudan a comprender fen&oacute;menos complejos. Las dificultades surgen cuando esos datos se usan para establecer normas sobre c&oacute;mo se debe vivir. Las estad&iacute;sticas pueden describir tendencias, pero no deber&iacute;an dictar qu&eacute; es bueno o malo, qu&eacute; es correcto o incorrecto ni c&oacute;mo deben ser nuestras relaciones. Sirven como mapas aproximados de lo general. La experiencia er&oacute;tica, en cambio, se construye siempre en el territorio de lo particular.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente, algunos de esos datos sugieren que los j&oacute;venes parecen estar cansados de tanto &ldquo;sexo&rdquo; en las pantallas. Esta discusi&oacute;n no es nueva. Desde hace tiempo existen cr&iacute;ticas a la manera en que el sexo aparece representado en la cultura audiovisual. Muchas de esas representaciones han puesto en circulaci&oacute;n modelos relacionales que pocas veces se ajustan a la realidad y que, en ocasiones, generan expectativas poco realistas. Algo parecido ocurre con el porno, que propone guiones y formas de encuentro que terminan funcionando como referencia para muchas personas, aunque no necesariamente correspondan con sus propias experiencias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la diversidad de esas im&aacute;genes o relatos no depende tanto de cada pieza concreta como de c&oacute;mo funciona la industria audiovisual. Es esa estructura la que puede imponer estereotipos, normalizar ciertos modelos de deseo y determinar qu&eacute; historias se ven y cu&aacute;les quedan fuera. Por eso es imprescindible avanzar hacia representaciones m&aacute;s diversas: en orientaci&oacute;n, identidad, corporalidad, deseos y formas de relacionarse. Pero cuando se espera que la ficci&oacute;n cumpla una funci&oacute;n pedag&oacute;gica, se coloca sobre sus hombros una tarea que corresponde a la educaci&oacute;n y al di&aacute;logo social.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, modelos autoritarios ya disciplinaron las artes para que cumplieran una funci&oacute;n social y pol&iacute;tica concreta. No podemos repetir ese error disfrazado de progreso: la ficci&oacute;n puede abrir horizontes, provocar reflexi&oacute;n y cuestionar normas, pero no debe convertirse en un manual de conducta sexual. Su valor est&aacute; en ampliar nuestra imaginaci&oacute;n de lo posible, no en dictar lo que tenemos que hacer.
    </p><p class="article-text">
        En estos debates suele aparecer otra cr&iacute;tica: muchas representaciones del sexo no reflejan realmente c&oacute;mo se viven esos encuentros. Ese reproche se&ntilde;ala la distancia que a menudo existe entre la representaci&oacute;n audiovisual y la experiencia vivida. Un encuentro er&oacute;tico no es solo desnudarse y coitar. Y, sin embargo, eso es muchas veces lo que se muestra: cuerpos que se desnudan y un coito m&aacute;s o menos coreografiado. Esa reducci&oacute;n puede estar presente, pero resulta insuficiente para dar cuenta del encuentro. Un encuentro er&oacute;tico desborda cualquier intento de fijaci&oacute;n completa en una imagen: hay dimensiones afectivas, temporales y relacionales que exceden lo visible, incluso lo narrable.
    </p><p class="article-text">
        Si toda representaci&oacute;n es necesariamente parcial, entonces la cuesti&oacute;n no puede resolverse solo en el plano de las im&aacute;genes. Tal vez el problema est&eacute; mal planteado. No se trata de exigirle m&aacute;s al cine, sino de reconocer que una vida er&oacute;tica m&aacute;s rica, y relaciones m&aacute;s plenas, pasan por otro lugar: la educaci&oacute;n sexual. No como un conjunto de prescripciones, sino como un espacio de circulaci&oacute;n de ideas y desde el que podemos ir configurando nuestra particular forma de ser, desear, percibir y relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que consumimos no solo influyen en lo que esperamos de los encuentros, sino tambi&eacute;n en aquello que aprendemos a considerar deseable. En este contexto cada vez m&aacute;s hay cr&iacute;ticas hacia quienes sienten atracci&oacute;n por cuerpos muy estereotipados, &ldquo;perfectos&rdquo; o marcados por ciertos ideales: se plantea que desearlos implicar&iacute;a cosificar a la persona y reducirla &uacute;nicamente a su aspecto f&iacute;sico. Sin embargo, este argumento merece matices. El hecho de sentir deseo hacia ciertos cuerpos no implica necesariamente negar a la persona ni reducirla a su apariencia. Aunque no conviene olvidar que parte de nuestras inclinaciones y preferencias no surgen de la nada: muchas est&aacute;n mediadas por la construcci&oacute;n cultural.
    </p><p class="article-text">
        El deseo muchas veces comienza precisamente en el cuerpo: en una mirada, en un gesto, en una forma de moverse o en una presencia f&iacute;sica que nos atrae. Y no todos esos deseos implican un proyecto relacional. A veces deseamos a alguien sin querer establecer una relaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; del propio encuentro. Y tambi&eacute;n est&aacute; la fantas&iacute;a, que nos desplaza hacia territorios insospechados, donde lo imaginado no busca realizarse, sino que encuentra su sentido en el propio despliegue de lo imposible.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, algunos discursos parten de una distinci&oacute;n discutible: tratan lo sexual como si pudiera entenderse separado de toda dimensi&oacute;n afectiva, como si designara &uacute;nicamente lo genital o lo mec&aacute;nico del encuentro. Sin embargo, esa separaci&oacute;n no se sostiene. Lo sexual, en tanto relaci&oacute;n con otro cuerpo, implica ya una forma de afectaci&oacute;n: no es un &aacute;mbito aislado de lo que nos pasa con la otra persona. Incluso en los encuentros m&aacute;s fugaces, algo nos ocurre, algo nos afecta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos relacionamos er&oacute;ticamente con alguien, ese encuentro nos expone y nos vuelve vulnerables en alg&uacute;n grado. No se trata de enamoramiento ni de la necesidad de una relaci&oacute;n estable, pero s&iacute; de que los encuentros er&oacute;ticos nunca son ajenos a lo que somos: dejan una huella que transforma la manera en que nos vivimos y nos comprendemos. Siempre en relaci&oacute;n con otra persona, en ese &ldquo;entre&rdquo; donde el v&iacute;nculo nos constituye y nos desplaza al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esta complejidad de lo vivido, no siempre f&aacute;cil de reducir a categor&iacute;as fijas, tambi&eacute;n se han construido distintos modos de hablar sobre la sexualidad. Devaluar el sentido del hecho sexual humano mediante la distinci&oacute;n entre lo afectivo y lo sexual arrastra una herencia cultural que durante mucho tiempo opuso el cuerpo y el alma, como si pertenecieran a &oacute;rdenes distintos de la experiencia humana. Esta manera de escindir la experiencia no s&oacute;lo describe, sino que tambi&eacute;n organiza ciertos modos de pensar y de normativizar el deseo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy tambi&eacute;n circulan mensajes que sugieren que una vida er&oacute;tica plena deber&iacute;a incluir determinadas experiencias: abrir la relaci&oacute;n, probar tr&iacute;os, visitar clubes liberales, incorporar juguetes o experimentar constantemente nuevas pr&aacute;cticas. Estas propuestas pueden ser estimulantes para algunas personas y formar parte de su manera de vivir la er&oacute;tica. Pero cuando empiezan a funcionar como expectativas sociales, tambi&eacute;n pueden convertirse en nuevas formas de norma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El deseo necesita espacio, singularidad y una apertura a lo diverso entendido no como exigencia de novedad, sino la posibilidad de que cada encuentro conserve su carácter irrepetible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La norma no siempre dice &ldquo;no hagas&rdquo;. A veces dice &ldquo;deber&iacute;as estar haciendo esto&rdquo; o &ldquo;deber&iacute;as estar haciendo m&aacute;s&rdquo;. En ese sentido, la presi&oacute;n no solo surge en discursos conservadores limitantes. Tambi&eacute;n puede surgir en discursos que, en nombre de la libertad o de la exploraci&oacute;n, establecen nuevas pautas sobre c&oacute;mo deber&iacute;a ser una vida er&oacute;tica interesante, abierta o suficientemente moderna.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando el deseo empieza a vivirse como una obligaci&oacute;n, aunque sea una obligaci&oacute;n de experimentar, innovar o ampliar continuamente los l&iacute;mites, puede dejar de funcionar. Porque el deseo necesita justamente otra cosa: espacio, singularidad y una apertura a lo diverso entendido no como exigencia de novedad, sino la posibilidad de que cada encuentro conserve su car&aacute;cter irrepetible.
    </p><p class="article-text">
        Al final, la riqueza de la er&oacute;tica no reside en los guiones que nos proponen ni en las normas que intentan ordenar el deseo. Est&aacute; en algo mucho m&aacute;s simple y mucho m&aacute;s complejo a la vez: en el encuentro entre dos personas que, sin manual previo, van explorando qu&eacute; puede surgir entre ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valentina Torres Zorrilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sexo-convierte-norma_132_13200931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 19:45:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexología,Sexo,Deseo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e4bcb4-31a6-405e-9fe9-113c198673c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrea García-Santesmases: &quot;Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino', la investigadora indaga sobre hasta qué punto el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en la liberación sexual o es solo un escaparate de marketing y ventas que no transforma las dinámicas de género</p><p class="subtitle">Entrevista - Paulita Pappel: “El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo”
</p></div><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que empezara la llamada liberaci&oacute;n sexual, &iquest;en qu&eacute; punto estamos?, &iquest;hemos conseguido transformar los roles de g&eacute;nero?, &iquest;han cambiado los estereotipos que atenazaban la vida sexual de mujeres y hombres? La investigadora Andrea Garc&iacute;a-Santesmases se hace estas preguntas en <em>Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino </em>(Ariel), un libro que indaga sobre hasta qu&eacute; punto la era del Satisfyer y el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en esa liberaci&oacute;n sexual o es solo un escaparate de <em>marketing</em> y ventas que no transforma el fondo del asunto. &ldquo;El campo de los servicios er&oacute;ticos me permit&iacute;a hacer una pregunta: qu&eacute; ocurre con el g&eacute;nero y las relaciones sexuales cuando cambias algo que parece vertebral, en este caso la premisa de que es el hombre el que busca, incita&rdquo;, explica la autora, que para su investigaci&oacute;n entrevist&oacute; a gigol&oacute;s y a personas que se dedican a dise&ntilde;ar o vender productos y servicios er&oacute;ticos para mujeres, desde espect&aacute;culos a p&aacute;ginas web de contactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las mujeres han reclamado su papel como sujetos sexuales y no solo como objetos. &iquest;Podemos decir que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mercado ha detectado esa demanda y ha convertido a las mujeres en consumidoras de un mercado er&oacute;tico que se ha ampliado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel de consumidora se ha planteado como algo que autom&aacute;ticamente conlleva el empoderamiento femenino, o el empoderamiento de las mujeres se ha entendido como algo que tiene que ver con el consumo, como algo que el mercado ha sabido cooptar. Hay una reivindicaci&oacute;n en torno a la sexualidad que viene del feminismo: sin los feminismos no existir&iacute;a la posibilidad de hablar de sexualidad femenina, de deseo, de placer. Pero creo que gran parte de esa reivindicaci&oacute;n ha sido cooptada por una industria, que es lo que yo denomino la industria del deseo femenino, que lo que hace es estandarizar y mercantilizar esas demandas y convertirlas en bienes y productos que intentan ampliar un mercado que no ha parado de crecer. &iquest;C&oacute;mo se ha logrado que el principal p&uacute;blico consumidor de juguetes sexuales sea el femenino? Con varios procesos que son an&aacute;logos. Por un lado, hay un proceso de higienizaci&oacute;n. Se hacen espacios m&aacute;s iluminados, m&aacute;s seguros, m&aacute;s agradables, m&aacute;s amables. Acord&eacute;monos c&oacute;mo eran hace 20 a&ntilde;os los sexshop, tiendas oscuras y cutres, poco que ver con los de ahora, que casi parecen un Zara Home y con gente maj&iacute;sima que te lo explica todo como si fuera la Thermomix que te compras. Lo mismo con los colores y dise&ntilde;os ergon&oacute;micos de los juguetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;tiene eso algo de malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo que esto sea necesariamente malo, pero s&iacute; que seamos cuidadosas en pensar todo esto como empoderamiento, porque hay continuamente una cosa en relaci&oacute;n a la sexualidad y el consumo que tambi&eacute;n se vuelve prescriptiva. Ya no solo es que tengas la opci&oacute;n de tal cosa, sino que esa opci&oacute;n se vuelve norma. Es decir, para ser una mujer empoderada tienes que ser una mujer sexualmente activa que a su vez tiene que consumir una serie de cosas. No es tan f&aacute;cil llegar al mercado afectivo-sexual, se requieren toda una serie de tecnolog&iacute;as de g&eacute;nero para hacer el cuerpo deseable, tecnolog&iacute;as que son muy violentas que tienen que ver con la delgadez, con la gordofobia, el racismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n sexual nos ha llevado a posiciones y conversaciones necesarias, pero en el libro alerta sobre c&oacute;mo ciertos posicionamientos postfeministas est&aacute;n generalizando la idea de que lo que una hace o que lo que a una le pasa es &uacute;nicamente fruto de su esfuerzo, de sus ideas y de su lugar en el mundo, ignorando la sociedad y el marco en el que vivimos, &iquest;qu&eacute; efecto tiene eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido conversaciones necesarias que forman parte de la liberaci&oacute;n sexual, solo que despu&eacute;s se han mezclado con otros factores, como el mercado, o son posicionamientos postfeministas que de alguna manera defienden o asumen que la igualdad existe o que al existir una igualdad formal ya vivimos en igualdad y que, por tanto, todo es una cuesti&oacute;n de lo que cada uno haga y permita. La liberaci&oacute;n sexual ha sido imprescindible y hay que agradecerla much&iacute;simo. Lo que me preocupa es c&oacute;mo estas derivas postfeministas nos dicen que cada una haga lo que quiera porque ya somos iguales y ni mucho menos somos inferiores a un hombre. Es la tesis de que ya no es necesaria la reflexi&oacute;n feminista y mucho menos en el &aacute;mbito de la sexualidad. Esta idea de liberaci&oacute;n sexual postfeminista es enormemente neoliberal. Es una idea en la que no hay estructura social, donde no hay imaginarios, donde hay un rango de actuaci&oacute;n ilimitado, donde querer es poder, donde una puede ser emprendedora sexual de una misma y lo que tienes que hacer es esforzarte lo m&aacute;ximo posible, tener los productos a tu alcance, las modificaciones corporales que consideres y ah&iacute; lograr&aacute;s el &eacute;xito sexual, que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con el &eacute;xito en general. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una dicotomía: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es patético. Eso me recuerda un poco a la dicotomía de tienes que follar mucho, con cuantos más mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicación en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esas tecnolog&iacute;as para ser deseable y llegar al mercado sexual, &iquest;tienen fin?, &iquest;son una trampa, en el sentido de que da igual lo que haga una mujer porque siempre lo har&aacute; mal o ser&aacute; insuficiente? En el libro habla de Madonna como ejemplo de una mujer m&aacute;s mayor que ha hecho uso de ciertas tecnolog&iacute;as para mantenerse joven pero que tambi&eacute;n es criticada por ello, y no ha sido la &uacute;nica a la que eso le ha sucedido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vejez ya se empieza a considerar algo que no procede demasiado a menos que te mantengas eternamente joven. Es una dicotom&iacute;a: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es pat&eacute;tico. Eso me recuerda un poco a la dicotom&iacute;a de tienes que follar mucho, con cuantos m&aacute;s mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicaci&oacute;n en tiempo real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia sexual, el temor a esa violencia, est&aacute; muy presente en el libro, en las historias que aparecen, &iquest;es imposible para las mujeres pensar en el sexo o en el placer sin pensar en la violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental haber visibilizado la violencia sexual, pero existen dos mensajes contradictorios. Para las chicas m&aacute;s j&oacute;venes, la sexualidad es un terreno prescriptivo de exploraci&oacute;n. Lo analiza, por ejemplo, la soci&oacute;loga Lisa Wade, que indaga en la cultura sexual en los campus estadounidenses y explica c&oacute;mo los que vienen de entornos conservadores, religiosos, rurales, de familias muy cerradas sienten en el primer mes que tienen que perder la virginidad, porque, si no, no van a tener una vida universitaria exitosa. La felicidad de la vida universitaria pasa por la relaci&oacute;n sexual y empieza a generarse una ansiedad en las primeras semanas de clase. Y, al mismo tiempo, cada vez m&aacute;s en los campus estadounidenses existe una visibilizaci&oacute;n de la violencia sexual. Entonces, &iquest;c&oacute;mo vivir y expresar el deseo en esa dicotom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta c&oacute;mo el 'peligro' est&aacute; presente tambi&eacute;n para quienes dise&ntilde;an o comercializan este tipo de servicios, desde apps de citas hasta shows...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una de las cosas que m&aacute;s me interesaba analizar, porque todos estos servicios o bienes se venden siempre desde una l&oacute;gica festiva, de mujeres que se lo est&aacute;n pasando muy bien, pero los proveedores son muy conscientes, y no porque tengan una perspectiva feminista, de que una de las principales dificultades que tienen para lograr p&uacute;blico femenino es la posibilidad de la violencia. Cuando hablas con los coordinadores de webs o con los que llevan un sitio de estriptis sobre c&oacute;mo eligen a los chicos siempre est&aacute; la tensi&oacute;n entre que tienen que ser hombres protot&iacute;picos, no solo en sentido f&iacute;sico, sino de <em>performance</em> de g&eacute;nero (con labia, seductores, graciosos), que se acerquen, pero que no se pasen. La tensi&oacute;n con el l&iacute;mite entre que las mujeres se lo pasen muy bien y que de repente pueda ser violento o inc&oacute;modo. Esos l&iacute;mites son interesantes porque tienen que ver con continuamente pensar que el cuerpo vulnerable es femenino y en ese pensarlo, tambi&eacute;n se vuelve el cuerpo vulnerable todo el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en la investigaci&oacute;n es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetivizado, precarizado o denigrado. Puede haber l&oacute;gicas simb&oacute;licas de objetivizaci&oacute;n, pero desde luego no hay l&oacute;gicas materiales de dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De lo que más me sorprendió en la investigación es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetualizado, precarizado o denigrado. Puede haber lógicas simbólicas de objetualización, pero desde luego no hay lógicas materiales de dominación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se habla mucho de heteropesimismo, un t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado para referirse a una sensaci&oacute;n colectiva de una parte de la poblaci&oacute;n femenina heterosexual de decepci&oacute;n y desgaste por la dificultad de encontrar relaciones con hombres que satisfagan unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver el heteropesimismo con los hallazgos de su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis ser&iacute;a un poco que este consumo o esta demanda de bienes y servicios tiene m&aacute;s que ver con el pesimismo que con el empoderamiento. Aunque estos servicios se plantean para una mujer empoderada, para una mujer que sabe lo que quiere, que puede hacer lo mismo que un hombre, que se ha desembarazado de los prejuicios morales, que tiene recursos econ&oacute;micos propios, que invierte en s&iacute; misma y en su placer, hay muy poca investigaci&oacute;n sobre este tema. Una hecha por la antrop&oacute;loga Akiko Takeyamauna observ&oacute; clubes para mujeres en Tokio, donde hay chicos j&oacute;venes que adulan y seducen a las mujeres y ellas pagan las copas, que son car&iacute;simas y que son por lo que ellos facturan. Luego, en ocasiones, establecen relaciones afectivas y sexuales fuera del local, pero all&iacute; lo que ocurre es este formato cita donde adem&aacute;s intentan fidelizar a las clientas. Las copas son m&aacute;s caras en d&iacute;as como San Valent&iacute;n o en sus cumplea&ntilde;os. La investigadora dice que lo que pareciera que rompe con la imagen tradicional de la mujer japonesa es algo que la mayor parte de las mujeres que lo consumen hacen para poder seguir en ese rol de la mujer abnegada y sumisa. Para por fin sentirse seducidas, halagadas, acompa&ntilde;adas, para luego ir a casa y seguir esclavizada por el marido sin tener un proyecto propio, habiendo renunciado a sus carreras, a sus amistades, sabiendo que el marido tiene amantes. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante esa idea de que en realidad no rompe con la feminidad normativa, sino que sirve para sostenerla. Es como un escape. Mi tesis ser&iacute;a que este consumo tiene m&aacute;s que ver con esa desgana y ese desencanto con la heterosexualidad, con que exista brecha org&aacute;smica, con que haya<em> ghosting</em> o no haya responsabilidad afectiva, con que haya objetivizaci&oacute;n... El consumo tiene m&aacute;s que ver con un mercado que te dice que si t&uacute; pagas, t&uacute; mandas, con intentar controlar esos elementos negativos de la heterosexualidad, que realmente con un empoderamiento, con la b&uacute;squeda de algo distinto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede ser que muchas mujeres s&iacute; est&eacute;n buscando algo distinto, que est&eacute;n buscando su propio camino al placer y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas, puede que la mayor&iacute;a, est&eacute;n buscando algo distinto o est&eacute;n buscando la exploraci&oacute;n de su sexualidad y su deseo. El tema es que, aunque sea eso lo que busquen, esa b&uacute;squeda suele ser normativa o la estructura lo es, con lo cual lo que te ofrece es algo normativo. Al final, lo que he analizado es la oferta y eso est&aacute; pensando para un prototipo de mujer espec&iacute;fico y el mercado formatea y reduce lo que seguramente sea una demanda mucho m&aacute;s variada y compleja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea para mí es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la erótica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicación que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicación de la sexualidad femenina, la crítica a la heteronorma... pero también problematizar cómo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de marketing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su propuesta para crear un nuevo contrato sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea para m&iacute; es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la er&oacute;tica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicaci&oacute;n que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicaci&oacute;n de la sexualidad femenina, la cr&iacute;tica a la heteronorma... pero tambi&eacute;n problematizar c&oacute;mo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de <em>marketing</em>. La cosa no est&aacute; en juzgar la decisi&oacute;n individual, porque adem&aacute;s es consecuencia del feminismo poder elegir y poder decidir, pero s&iacute; criticar una heteronorma que hace que solo ciertas rutas sean posibles y deseables. La cosa es que, sabiendo c&oacute;mo es la norma, cada una hace lo que puede y lidia con las consecuencias. Cuando planteamos el deseo como algo personal e individual, como algo que tenemos, que nos viene de dentro, no vemos que el imaginario del deseo cambia much&iacute;simo hist&oacute;ricamente, pero tambi&eacute;n en el curso de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que devolverle el optimismo a la heterosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos mucho m&aacute;s claro cuando hablamos de reparto de tareas y cuidados: ah&iacute; tenemos muy claro que no solo es cu&aacute;nto dinero ganamos, sino qu&eacute; reconocimiento tienen las actividades que hacemos, a qu&eacute; denominamos como algo propio masculino y femenino... Pero luego tenemos un l&iacute;o en el &aacute;mbito privado, en c&oacute;mo hacer con la er&oacute;tica y los afectos. Nos faltan tambi&eacute;n im&aacute;genes en positivo. Ahora mismo parece que la heterosexualidad averg&uuml;enza o que la &uacute;nica alternativa est&aacute; en lo queer, lo disidente o lo alternativo. Hay que intentar ser un poco hetero optimistas, porque si no, nos tienen ganada la batalla: creo que esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo, que hay mucha gente joven que entra en la manosfera y en la normatividad femenina y en los discursos conservadores porque sienten una decepci&oacute;n con las promesas de la liberaci&oacute;n sexual, con no conseguir relaciones placenteras o duraderas o donde encuentren reconocimiento. Esa gente siente que el nuevo contrato sexual no ha funcionado y que quiz&aacute; el antiguo no era tan malo porque, al menos, los hombres se responsabilizaban de ciertas cosas o estaba claro el papel de cada uno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Amor,Relaciones,Feminismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13102804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf5fb42-eefe-45cf-ae42-6d361d2fc198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación sobre cómo podría funcionar la fecundación en el espacio revela que, fuera de la Tierra, los espermatozoides pueden desorientarse al intentar encontrar al óvulo </p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Plantaremos garbanzos en la Luna? Consiguen la primera cosecha cultivada en ‘suelo lunar’ enriquecido</p></div><p class="article-text">
        Es probable que los espermatozoides en el espacio se desorienten y se pierdan mientras luchan por encontrar su camino hacia el &oacute;vulo, seg&uacute;n un nuevo estudio. Al exponerse a la microgravedad en condiciones experimentales, los espermatozoides dan volteretas como un <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronautas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronauta</a> sin sujecci&oacute;n, seg&uacute;n investigadores de la Universidad de Adelaida. &ldquo;Hace que den vueltas, que se pongan boca abajo... realmente no saben qu&eacute; es arriba o abajo&rdquo;, afirma la investigadora y coautora del estudio <a href="https://researchers.adelaide.edu.au/profile/nicole.mcpherson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicole McPherson</a>.
    </p><p class="article-text">
        Australia forma parte de la misi&oacute;n planeada Artemis de la NASA para ir a la Luna y luego a Marte, mientras que empresas privadas, incluida SpaceX de <a href="https://www.eldiario.es/temas/elon-musk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a>, planean construir h&aacute;bitats humanos en Marte. Como resultado, ha habido un creciente inter&eacute;s en c&oacute;mo los humanos podr&iacute;an reproducirse y criar animales en h&aacute;bitats extraterrestres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Simulando la microgravedad</h2><p class="article-text">
        Los investigadores de Adelaida utilizaron una m&aacute;quina para imitar la microgravedad: el mismo tipo de ca&iacute;da libre o ingravidez que experimentan los astronautas en la Estaci&oacute;n Espacial Internacional. El clinostato &ldquo;hace que las c&eacute;lulas realmente no entiendan o no sepan en qu&eacute; direcci&oacute;n van&rdquo;, dice McPherson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los recientes avances en los viajes espaciales y el inter&eacute;s internacional en la exploraci&oacute;n del espacio profundo, el asentamiento en Marte y la miner&iacute;a lunar, es fundamental investigar el efecto de la microgravedad en los primeros eventos de fertilizaci&oacute;n no solo para crear fuentes de alimentos viables, sino tambi&eacute;n para mantener los asentamientos espaciales humanos, sin la necesidad de repoblar continuamente desde la Tierra&rdquo;, se&ntilde;alan los autores en un art&iacute;culo publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-026-09734-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Communications Biology</a>. McPherson indic&oacute; que la investigaci&oacute;n sobre microgravedad tambi&eacute;n beneficia a la ciencia reproductiva en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores, del Instituto de Investigaci&oacute;n Robinson, utilizaron muestras de esperma de humanos, ratones y cerdos. Las colocaron en una m&aacute;quina clinostato 3D, que gira para anular el efecto de la gravedad, y luego en un laberinto que simulaba el tracto reproductivo femenino, aunque en el caso del esperma humano, no se coloc&oacute; ning&uacute;n &oacute;vulo al final por razones &eacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores descubrieron que los espermatozoides expuestos a la microgravedad tuvieron dificultades para encontrar su camino a trav&eacute;s del laberinto. Hubo una reducci&oacute;n de aproximadamente el 40% en el n&uacute;mero de espermatozoides humanos expuestos a la microgravedad que lograron atravesarlo en comparaci&oacute;n con el grupo de control. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La exposición a la gravedad cero pareció modificar el número de células fetales dentro del embrión.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La microgravedad tambi&eacute;n afect&oacute; c&oacute;mo se desarrollaron los embriones de cerdo y rat&oacute;n. McPherson, la autora principal, asegura que era la primera vez que demostraban que la gravedad era un factor importante en la capacidad de navegaci&oacute;n de los espermatozoides, y que, aunque ten&iacute;a un efecto negativo, a&uacute;n pod&iacute;an formarse embriones sanos. &ldquo;Esto nos da la esperanza de que reproducirse en el espacio pueda ser posible alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;, afirma. &ldquo;Estamos interesados no solo en comprender los efectos de la gravedad cero, sino tambi&eacute;n en esas fuerzas gravitacionales variables, cosas que podr&iacute;amos ver en la Luna o Marte, porque sabemos que existe un plan a largo plazo para que los humanos tengan asentamientos all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque pueda parecer un poco de ciencia ficci&oacute;n... en realidad estamos adquiriendo conocimientos fundamentales sobre c&oacute;mo los espermatozoides navegan y atraviesan el tracto reproductivo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala McPherson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores colaboraron con el Centro Andy Thomas de Recursos Espaciales de la universidad. &ldquo;A medida que avanzamos hacia convertirnos en una especie espacial o multiplanetaria, comprender c&oacute;mo afecta la microgravedad a las primeras etapas de la reproducci&oacute;n es fundamental&rdquo;, dice el director del centro, el profesor asociado <a href="https://set.adelaide.edu.au/atcsr/space-research/our-people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Culton</a>. Agregar progesterona ayud&oacute; a superar la desorientaci&oacute;n de los espermatozoides, lo cual los investigadores creen que se debe a que los &oacute;vulos tambi&eacute;n la liberan y puede ayudar a guiar al espermatozoide.
    </p><h2 class="article-text">Un largo historial de experimentos</h2><p class="article-text">
        McPherson recuerda que la radiaci&oacute;n, que bombardea a los astronautas al salir de la atm&oacute;sfera protectora de la Tierra, tambi&eacute;n afecta a los espermatozoides. Existe una larga historia de estudios sobre la reproducci&oacute;n en el espacio. El art&iacute;culo de la Universidad de Adelaida se&ntilde;ala una investigaci&oacute;n de 1987 en el <em>Cosmos 1887</em>, que encontr&oacute; que &ldquo;las ratas expuestas al espacio ten&iacute;an una masa testicular reducida&rdquo;, y experimentos con embriones de rat&oacute;n en el transbordador espacial Columbia en 1998.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2018, la NASA envi&oacute; esperma humano en la misi&oacute;n <em>Micro-11</em> a la ISS para estudiar los efectos de la ingravidez. La agencia espacial estadounidense tambi&eacute;n dirige un programa continuo de biolog&iacute;a del desarrollo, reproductiva y evolutiva.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, el <em>New York Times</em> inform&oacute; que Elon Musk se hab&iacute;a ofrecido como voluntario para donar su esperma y ayudar a sembrar una colonia en Marte, una afirmaci&oacute;n que &eacute;l ha negado. En febrero, los cient&iacute;ficos pidieron m&aacute;s investigaciones sobre la salud reproductiva en el espacio, afirmando que la colaboraci&oacute;n internacional era &ldquo;urgentemente necesaria&rdquo; para cerrar las brechas de conocimiento sobre los efectos de la microgravedad y la radiaci&oacute;n, y para establecer pautas &eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tory Shepherd]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13102804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:10:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Fertilidad,Espacio,Marte,Astronautas,Sexo,Salud sexual,Elon Musk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8c0846-4b6c-4daf-83f8-e7813e95f4f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registró en su último ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de dólares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.</p><p class="subtitle">La otra cara de OnlyFans: millones para el fundador y fallos constantes para las creadoras de porno</p></div><p class="article-text">
        Leonid Radvinsky, el empresario estadounidense de origen ucraniano propietario de OnlyFans desde 2018, ha fallecido este lunes a los 43 a&ntilde;os de edad a causa de un c&aacute;ncer, seg&uacute;n ha confirmado la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de Leo Radvinsky. Leo falleci&oacute; en paz tras una larga lucha contra el c&aacute;ncer&rdquo;, ha explicado una portavoz de la empresa en un comunicado, a&ntilde;adiendo que &ldquo;su familia solicita privacidad en estos momentos dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registr&oacute; en su &uacute;ltimo ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de d&oacute;lares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 adquiri&oacute; Fenix International, matriz de OnlyFans, a los brit&aacute;nicos Guy Stokely y Tim Stokely, fundadores de la plataforma en 2016, y desde entonces se mantuvo como director y accionista mayoritario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su actividad en la empresa, fue inversor en diversas compa&ntilde;&iacute;as y apoy&oacute; proyectos filantr&oacute;picos a nivel global, indic&oacute; OnlyFans en su nota.
    </p><p class="article-text">
        La entidad, con sede en el Reino Unido aunque la mayor parte de sus beneficios se generan en EEUU, se ha convertido en uno de los mayores y m&aacute;s controvertidos &eacute;xitos tecnol&oacute;gicos del pa&iacute;s, impulsada por la demanda de pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su modelo permite a los creadores ofrecer contenido directamente a los usuarios, qued&aacute;ndose la plataforma con el 20% de los ingresos y, aunque es particularmente popular por el porno, tambi&eacute;n tienen cuentas artistas o m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        OnlyFans reparti&oacute; el a&ntilde;o pasado dividendos r&eacute;cord por valor de 701 millones de d&oacute;lares a Radvinsky, uno de los mayores pagos de este tipo entre empresas privadas en el Reino Unido, seg&uacute;n Financial Times.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el peri&oacute;dico, en el &uacute;ltimo decenio la plataforma ha distribuido m&aacute;s de 25.000 millones de d&oacute;lares a los creadores de contenido.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2024, las participaciones de Radvinsky en Fenix International, propietaria y operadora de OnlyFans, estaban controladas a trav&eacute;s del fideicomiso LR Fenix Trust, mientras, seg&uacute;n el rotativo econ&oacute;mcio, el empresario manten&iacute;a conversaciones para vender una participaci&oacute;n mayoritaria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n hab&iacute;an indicado a Bloomberg fuentes conocedoras, el empresario de origen ucraniano sondeaba la venta de una participaci&oacute;n del 60% en la compa&ntilde;&iacute;a, con una valoraci&oacute;n empresarial de alrededor de 5.500 millones de d&oacute;lares (4.750 millones de euros). La firma de inversi&oacute;n Architect Capital, con sede en San Francisco (EEUU), mantuvo conversaciones para liderar una oferta con acciones y aproximadamente 2.000 millones de d&oacute;lares (1.728 millones de euros) en deuda, aunque las conversaciones a&uacute;n se encontraban en febrero en su fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio de Radvinsky ascend&iacute;a a unos 4.700 millones de d&oacute;lares (4.062 millones de euros) al momento de su muerte, seg&uacute;n estimaciones de la revista 'Forbes', que le situaba en el puesto 869 entre las mayores fortunas del mundo del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 16:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituarios,Sexo,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c548d0-d55e-478c-a479-9431446b5d24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paulita Pappel:  &quot;El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Productora y emprendedora de porno feminista, en el libro 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno', propone una mirada al porno muy distinta a la que últimamente estamos acostumbradas, más como una herramienta de emancipación que de explotación</p><p class="subtitle">Dentro de un rodaje de cine erótico para adultos: ¿se puede hacer porno de otra manera?
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Puede ser la pornograf&iacute;a una herramienta de emancipaci&oacute;n? Paulita Pappel est&aacute; convencida de que s&iacute;. Productora y emprendedora de porno feminista, lo defiende en 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno'<em> </em>(Bellaterra ediciones), un libro en el que propone una mirada al porno muy distinta a la que &uacute;ltimamente estamos acostumbradas. Conoce la industria desde dentro y, lejos de idealizarla, expone sus puntos malos, mientras ofrece reflexiones y puntos de vista m&aacute;s complejos sobre las representaciones, el negocio y las propuestas para limitar la exposici&oacute;n de los menores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una l&iacute;nea de pensamiento feminista que hist&oacute;ricamente se ha llamado pro sexo, pero en el libro habla directamente de pro porno, &iquest;por qu&eacute;?, &iquest;por qu&eacute; esa diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi propuesta es pro porno porque creo que no podemos crear una sociedad pro sexo sin ser pro porno. Hay propuestas pro sexo que omiten o que tienen una mirada negativa frente al trabajo sexual y la pornograf&iacute;a en general. Entiendo una posici&oacute;n por sexo como una posici&oacute;n positiva hacia el sexo, que defiende una sociedad en la que todo el mundo tenga la informaci&oacute;n suficiente y la libertad de decidir por s&iacute; mismo el sexo consensuado que quiera. Si consideramos el porno como algo en principio negativo, eso tiene un impacto en la relaci&oacute;n que tenemos con nuestros propios cuerpos y con la sexualidad. Por eso, me parece que una actitud positiva hacia el sexo tiene que tener una actitud positiva hacia el porno. No quiere decir que todo el mundo tenga que ver porno o hacer porno, pero s&iacute; que la gente est&eacute; informada, no tenga miedo ni sienta culpa o verg&uuml;enza para poder decidir por s&iacute; misma si quiere ver porno o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede que el porno actual </strong><em><strong>mainstream </strong></em><strong>ponga dif&iacute;cil que exista esa actitud pro porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, creo que no. Es importante entender el porno que est&aacute; en primera l&iacute;nea, m&aacute;s comercial y visible, como un producto de entretenimiento que al fin y al cabo nos est&aacute; mostrando fantas&iacute;as. Y las fantas&iacute;as sexuales son complejas, pero tienen mucho que ver con nuestros miedos y con tab&uacute;es sociales. Entonces, creo que el problema no es el porno en s&iacute;, sino c&oacute;mo vemos el porno. Estamos analiz&aacute;ndolo de manera supersimplista: vemos a un hombre cis que le da una torta en la cara a una mujer cis y ya decimos que el porno es violento, es sexista, que las mujeres est&aacute;n tratadas fatal, etc&eacute;tera. Pero ver esa situaci&oacute;n as&iacute;, sin contexto, no te permite saber si es sexista o no. 
    </p><p class="article-text">
        Las pr&aacute;cticas BDSM [<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">pr&aacute;cticas er&oacute;ticas basadas en el </span><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"><em>bondage </em></span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">ataduras</span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> la disciplina o sumisi&oacute;n y el sadismo o masoquismo] </span>dentro de la sexualidad no son inherentemente sexistas. Nos beneficiar&iacute;amos de una mirada un poco m&aacute;s diferenciada. No quiero decir que todo el porno <em>mainstream</em> sea genial, igual que tampoco me parece bien todo lo que hay en YouTube o en cualquier plataforma audiovisual, pero juzgamos m&aacute;s al porno que a otros productos audiovisuales. Muchas mujeres cis y hetero son grandes consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Necesitamos un an&aacute;lisis que venga a juzgar menos y m&aacute;s a ver lo que hay y a entenderlo. Tambi&eacute;n hay que decir que el porno que es m&aacute;s visible es as&iacute; por la posici&oacute;n que tiene en la sociedad. Es decir, si tuvi&eacute;semos porno en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, en Netflix y en otras plataformas habr&iacute;a un porno distinto, mucho m&aacute;s diverso. El hecho de que lo tratemos como una cosa diferente tambi&eacute;n hace que el porno que funcione, que sea m&aacute;s econ&oacute;micamente viable, sea un tipo muy concreto y no otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho que hay muchas mujeres que son consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Seguramente le respondan con frecuencia que eso es un reflejo de representaciones y realidades que hemos ido asumiendo. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi respuesta es que no hay mejor manera, m&aacute;s sana y saludable, de lidiar con la violencia que existe en el patriarcado que una en la que nos reapropiamos del discurso y en la que, a trav&eacute;s de la pornograf&iacute;a, resignificamos esas im&aacute;genes para ganar control sobre ellas. A nivel personal y con todas las experiencias que tengo alrededor, tanto de gente dentro como de fuera de la industria que son consumidoras, es que es muy empoderante el poder lidiar con esos miedos, incluso, sexualizarlos. Encontrar, a trav&eacute;s de las fantas&iacute;as sexuales, un lugar donde podemos disfrutar y encima liberarnos de miedos. De esta manera, me parece que la sexualidad es casi un superpoder en el que podemos dar la vuelta a la tortilla. No veo nada malo en utilizar la sexualidad o el BDSM como una herramienta de proceso personal. No digo que tenga que serlo o que siempre lo sea, digo que puede serlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornografía nos permite hablar de sexualidad y de fantasías sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploración personal, de diálogo contigo misma o incluso con otra gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro: &ldquo;Cuando grab&eacute; mi primera pel&iacute;cula porno fue la primera vez que otra persona se preocup&oacute; por mi deseo&rdquo;. &iquest;No cree que esa frase m&aacute;s que ensalzar al porno habla de que hemos tenido un problema grave sobre c&oacute;mo construimos el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente de acuerdo. Una parte de ese problema es la falta de comunicaci&oacute;n, el miedo hacia la representaci&oacute;n sexual, a hablar abiertamente de sexualidad sin esta carga moral. Es decir, creo que el porno es parte de la soluci&oacute;n a ese problema. Estoy completamente de acuerdo en que el problema es que no hablamos lo suficiente, no tenemos suficiente informaci&oacute;n. La educaci&oacute;n sexual a nivel personal, familiar, institucional es un desastre. Mi experiencia me demuestra que desde la pornograf&iacute;a, tanto desde la producci&oacute;n como la distribuci&oacute;n, puede haber herramientas que nos pueden ayudar a lidiar con ese problema. Evidentemente, el porno no va a solucionar todo, no va a matar el patriarcado, pero creo que hay un potencial enorme que no se est&aacute; utilizando.
    </p><p class="article-text">
        Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornograf&iacute;a nos permite hablar de sexualidad y de fantas&iacute;as sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploraci&oacute;n personal, de di&aacute;logo contigo misma o incluso con otra gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pide dejar de tratar al porno como el chivo expiatorio de la violencia sexual. &iquest;Estamos se&ntilde;alando al porno como el gran culpable de todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, y no solo el porno, es en general el trabajo sexual y las trabajadoras sexuales. Como tenemos una incapacidad para hablar abiertamente de sexualidad y de salud sexual, a nivel pol&iacute;tico siempre lo m&aacute;s f&aacute;cil es desviar la conversaci&oacute;n. Y entonces el problema son los puteros, las putas o el porno. En el caso del porno, hay un p&aacute;nico moral sobre Internet en general, sobre los m&oacute;viles. Hay una preocupaci&oacute;n enorme por parte de padres adultos de c&oacute;mo est&aacute; utilizando la gente joven Internet. En vez de ver el problema como algo general, que afecta al desarrollo de la identidad a much&iacute;simos niveles y que es tambi&eacute;n un problema de competencia medi&aacute;tica, se dice que el problema es el porno. Sabemos que la censura nunca ha sido la soluci&oacute;n y no lo va a ser tampoco ahora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de información, de comunicación, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso también en mi propia adolescencia, cuando no teníamos móviles y no veíamos porno. El porno es más bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violación que estaba ahí antes del porno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No cree que puede haber algo en el porno que s&iacute; que haya contribuido a la cultura de la violaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay estudios que prueban que los hombres que consumen porno no se vuelven m&aacute;s violentos. Otros muestran que las mujeres que consumen porno suelen tener una vida sexual m&aacute;s satisfactoria, pero no hay ning&uacute;n estudio que pruebe que hombres que consuman porno sean m&aacute;s violentos o ejerzan m&aacute;s violencia. Es igual que el discurso de que una persona adulta vio en una pel&iacute;cula que alguien mat&oacute; a una persona y entonces lo hizo. Me parece casi un truco del patriarcado para exculpar a los hombres que perpet&uacute;an violencia diciendo 'ay, pobrecitos, es que han visto mucho porno'.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de informaci&oacute;n, de comunicaci&oacute;n, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso tambi&eacute;n en mi propia adolescencia, cuando no ten&iacute;amos m&oacute;viles y no ve&iacute;amos porno. El porno es m&aacute;s bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violaci&oacute;n que estaba ah&iacute; antes del porno.
    </p><p class="article-text">
        Creo que negar que tenga ning&uacute;n impacto ser&iacute;a absurdo, que todo tiene un impacto en nuestra vida. Igual que cu&aacute;nta gente dijo como yo de peque&ntilde;a vi Freddy Krueger ya nunca pude dormir por la noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parecen las medidas para evitar la exposici&oacute;n de los menores al porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas representaciones sexuales muy violentas en las que no nos ense&ntilde;an los genitales. La pornograf&iacute;a es un producto para adultos y los ni&ntilde;os no deber&iacute;an estar vi&eacute;ndolo. Igual que no deben estar viendo a Freddy Krueger, ni pel&iacute;culas de violencia sangrienta o de guerra. Hay muchos contenidos que a ciertas edades no son buenos y estoy de acuerdo en que tiene que haber un control sobre eso, no solo con cuerpos desnudos y sexo, sino en general. De hecho, creo que el problema igual no son cuerpos desnudos y sexo, sino el contexto y la narrativa. En cualquier caso, hay que verlo en conjunto con el resto de contenidos audiovisuales.
    </p><p class="article-text">
        Lo que mayor impacto tendr&iacute;a es controlar la pirater&iacute;a porque, al fin y al cabo, los menores no est&aacute;n pagando por una suscripci&oacute;n a una p&aacute;gina. El mayor problema es la pirater&iacute;a. Las medidas de control que se est&aacute;n imponiendo, &iquest;a qui&eacute;n benefician? A la pirater&iacute;a. Porque son medidas que yo pongo en mi p&aacute;gina &mdash;para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de cr&eacute;dito&mdash;, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de p&aacute;ginas en las que puede haber unos contenidos mucho m&aacute;s locos, hasta ilegales y que ya no son pornograf&iacute;a, sino cr&iacute;menes registrados con una c&aacute;mara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Uni&oacute;n Europea, porque est&aacute;n en Kazajist&aacute;n o en Rusia o en Australia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos visto en Inglaterra, en Francia o Estados Unidos es que el uso de VPNs se ha incrementado much&iacute;simo, ha bajado el consumo de plataformas legales y se ha incrementado el de ilegales. Estas medidas no est&aacute;n controlando, est&aacute;n descontrolando porque la gente se est&aacute; yendo a otros lugares que no tienen ning&uacute;n tipo de control y creo que ese es un grav&iacute;simo problema. Si realmente lo que queremos es que menores no tengan acceso a contenidos hagamos algo en contra de la pirater&iacute;a. Mientras, lo que se est&aacute; haciendo es joder la industria sin proteger a nadie.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que mayor impacto tendría es controlar la piratería porque, al fin y al cabo, los menores no están pagando por una suscripción a una página. El mayor problema es la piratería. Las medidas de control que se están imponiendo, ¿a quién benefician? A la piratería. Porque son medidas que yo pongo en mi página —para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de crédito—, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de páginas en las que puede haber unos contenidos mucho más locos, hasta ilegales y que ya no son pornografía, sino crímenes registrados con una cámara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Unión Europea, porque están en Kazajstán o en Rusia o en Australia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el panorama? Hablamos muchas veces de porno en general, pero &iquest;cu&aacute;l es el estado de la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que cuando habla de porno habla de cr&iacute;menes y creo que es muy importante que separemos las cosas. La pornograf&iacute;a es contenido audiovisual grabado con unos est&aacute;ndares y esos est&aacute;ndares est&aacute;n en toda la industria. Hay controles de identidad, nadie va a un set de porno sin ser mayor de edad, eso se controla, tienes un contrato, te pagan. Que te traten mejor o peor, que tu jefe sea un cabr&oacute;n... esa ya es la historia que te puedes encontrar en cualquier lado. Como productora he trabajado tanto en cine comercial como pornogr&aacute;fico, y la industria del porno no es tan diferente de la industria del cine. Cuando la gente habla de pornograf&iacute;a infantil, eso no es pornograf&iacute;a, son abusos sexuales grabados. No podemos meterlo todo en el mismo saco.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la industria claro que hay mejores y peores actores, y mejores y peores pr&aacute;cticas. Sigue habiendo todav&iacute;a un n&uacute;mero de productoras m&aacute;s de antigua escuela. Son de se&ntilde;ores en su mayor&iacute;a y a muchos no les interesa demasiado tratar bien a las <em>performers, </em>hombres y mujeres. Es cierto que hay productoras que no tienen buenas pr&aacute;cticas y eso es horrible. Est&aacute; mal cada caso de una persona que no se sienta suficientemente informada o que se sienta presionada en el set a hacer cosas que igual no ha querido. Eso hay que cambiarlo, evidentemente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, eso es una parte de la industria. Hoy por hoy, la mayor parte de lo que se produce es en plataformas donde la gente puede vender contenido directamente al consumidor. Ellas, ellos deciden qu&eacute; contenido graban, a cu&aacute;nto lo venden, c&oacute;mo hacen su marketing, c&oacute;mo lo presentan. Hay un poder mucho mayor en manos de la gente que est&aacute; delante de las c&aacute;maras. Quedan pocos productores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene el porno algo que ense&ntilde;arnos sobre el consentimiento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Desde el producto pornogr&aacute;fico y tambi&eacute;n desde la industria. Desde la industria, por la manera en la que se habla sobre sexualidad y se negocia sobre pr&aacute;cticas sexuales. Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversaci&oacute;n que tenemos entre los <em>performers</em> y la coordinaci&oacute;n de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisi&oacute;n con la que los <em>performers</em> saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragm&aacute;tica, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situaci&oacute;n. Desde el producto pornogr&aacute;fico, tambi&eacute;n tiene gran valor para el establecimiento del consentimiento y para las puertas que abre a la comunicaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversación que tenemos entre los performers y la coordinación de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisión con la que los performers saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragmática, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay quien desde del feminismo considera que es imposible que las mujeres tengan autonom&iacute;a dentro del porno. &iquest;Es posible que esa autonom&iacute;a exista dentro del porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la cosa m&aacute;s sexista que existe, porque es como negarle a una mujer la capacidad de tener agencia sexual. Tampoco se habla de la cantidad de mujeres poderosas que existen en la industria, porque solo se habla de v&iacute;ctimas y pobrecitas. La industria est&aacute; llena de gente s&uacute;per interesante, mujeres que son muy potentes, muy capaces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha encontrado estigma por dedicarse a esta industria?, &iquest;de qu&eacute; tipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como productora y emprendedora, la gran mayor&iacute;a de los servicios que se les prestan a cualquier tipo de empresa, y estoy hablando desde el software para mandar newsletters por email hasta los procesadores de pago, no trabajan con esta industria, da igual qui&eacute;n seas y qu&eacute; tipo de pornograf&iacute;a o de producto hagas. &iquest;Qu&eacute; nos queda? Muy pocas empresas o servicios, que son en general peores y mucho m&aacute;s caros. Luego, la discriminaci&oacute;n financiera es incre&iacute;ble. Nos han cerrado cuentas de banco de un d&iacute;a para otro sin aviso, dej&aacute;ndonos con el culo al aire para, tambi&eacute;n para todas las personas con las que tenemos pagos. Dentro de la industria, cuando hice el entrenamiento para ser coordinadora de intimidad, me encontr&eacute; con el mayor rechazo, gente que no quer&iacute;a que accediese a la formaci&oacute;n. A nivel personal, como mujer, hay much&iacute;sima gente que no saldr&iacute;a con una persona que trabaje en esto. &iquest;C&oacute;mo vas a salir con una puta? Adem&aacute;s, mucha gente te ve como una persona de otra categor&iacute;a, algo raro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Pornografía,Feminismo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un exceso relativo del 62% de ascendencia humana moderna en los cromosomas X neandertales, sugiere que las parejas que tenían hijos eran en su mayoría de hombres neandertales y mujeres modernas, algo que hasta ahora se desconocía</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales
</p></div><p class="article-text">
        Cuando, en el a&ntilde;o 2010, el equipo de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/premio-nobel-medicina-svante-paabo-descubrimientos-evolucion-humana_1_9589916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> demostr&oacute; que los humanos y neandertales se hibridaron en el pasado, la noticia caus&oacute; una gran sorpresa, pero los mecanismos por los que se produjo aquella mezcla han seguido siendo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores liderado por <a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Platt/platt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Platt</a>, de la Universidad de Pensilvania, ha realizado una serie de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos centrados en el cromosoma X de ambas especies, que ofrece por primera vez algo de luz sobre el proceso de hibridaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aea6774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a> indica que, cuando los neandertales y los sapiens se cruzaron, los emparejamientos fueron principalmente entre neandertales masculinos y mujeres sapiens. Seg&uacute;n los autores, este hallazgo ayuda a explicar por qu&eacute; la ascendencia neandertal presente en la mayor&iacute;a de los humanos est&aacute; distribuida de manera desigual. Los humanos anat&oacute;micamente modernos tienen bajos niveles de ascendencia neandertal, pero no se comparte de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del cromosoma X es clave para entender c&oacute;mo se cruzaron ambas especies porque su herencia est&aacute; directamente ligada al sexo biol&oacute;gico. A diferencia del resto de los cromosomas (los autosomas) que se heredan por igual de ambos progenitores, el cromosoma X se hereda de forma distinta: las hembras tienen dos cromosomas X, mientras que los machos tienen solo uno (al que se suma el cromosoma Y). Esto significa que, si los cruces entre dos poblaciones no son equilibrados entre machos y hembras, la cantidad de ADN mezclado en el cromosoma X ser&aacute; muy diferente a la del resto del genoma.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Al observar los genomas, los cient&iacute;ficos vieron que en los humanos modernos, el cromosoma X es un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;, es decir, tiene una escasez notable de ADN de esta especie. Y, al mirar el cromosoma X de los neandertales descubrieron que ten&iacute;a un 62% m&aacute;s de ADN de humano moderno en comparaci&oacute;n con el resto de sus cromosomas. &ldquo;Lo que encontramos fue un desequilibrio sorprendente&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Harris/harris.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Daniel Harris</span></a>&nbsp;, investigador asociado del laboratorio de Tishkoff y coautor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, este patr&oacute;n puede explicarse de una de dos maneras: las variantes neandertales en el&nbsp;cromosoma X fueron desventajosas en los humanos modernos y fueron eliminadas gradualmente por la selecci&oacute;n natural, o el cruzamiento temprano podr&iacute;a haber ocurrido principalmente entre neandertales masculinos y humanos modernos femeninos, lo que result&oacute; en que poco ADN del cromosoma X neandertal ingresara al acervo gen&eacute;tico humano.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores utilizaron simulaciones matem&aacute;ticas y confirmaron que incluso un modelo de migraci&oacute;n exclusivamente femenina solo explicar&iacute;a una parte de esta diferencia, lo que los llev&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la causa m&aacute;s probable fue una preferencia de apareamiento espec&iacute;fica: machos predominantemente neandertales reproduci&eacute;ndose con hembras predominantemente humanas modernas. Esta conclusi&oacute;n tambi&eacute;n ayuda a descartar la idea de que la falta de ADN neandertal en nuestro propio cromosoma X se deba &uacute;nicamente a que la selecci&oacute;n natural elimin&oacute; genes &ldquo;incompatibles&rdquo; o defectuosos. &ldquo;Las preferencias de apareamiento proporcionaron la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple&rdquo;, dice Platt.
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios anteriores, publicados en las revistas Nature y Science, ofrecieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos detalles sobre esta hibridaci&oacute;n</a>, como las fechas en que ocurri&oacute; (hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os), c&oacute;mo fueron los cruzamientos (algunos linajes se cruzaron m&aacute;s de una vez y otros que no volvieron a encontrarse con ellos), o la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural (se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo).
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n alternativa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC),&nbsp;cree que este estudio viene a dar una respuesta a una pregunta recurrente: qu&eacute; sucedi&oacute; en los eventos de hibridaci&oacute;n entre diferentes especies, en este caso neandertales y sapiens. &ldquo;Lo que vienen a decir es que, para que se produzca esta diferencia en el cromosoma X, deber&iacute;a haber una especie de patr&oacute;n estandarizado en el perfil sexual de las relaciones&rdquo;, explica a elDiario.es. Hay otros posibles mecanismos de car&aacute;cter m&aacute;s demogr&aacute;fico que podr&iacute;an explicar la diferencia gen&eacute;tica en el cromosoma X, como la patrilocalidad (que las hembras cambien de grupo parental), pero los autores concluyen que eso explicar&iacute;a solo un porcentaje de ese desequilibrio. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los híbridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia más baja también podría explicar el desequilibrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Rosas</span>
                                        <span>—</span>  Paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos lo interpretan como que hay una preferencia por las mujeres sapiens o una preferencia por los machos neandertales, pero los fundamentos de esas posibles preferencias los desconocemos&rdquo;, se&ntilde;ala Rosas. Sin embargo, apunta, hay otro factor tener en cuenta: &ldquo;la posibilidad biol&oacute;gica no contemplada de que los h&iacute;bridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia m&aacute;s baja, lo que no dejar&iacute;a huella y podr&iacute;a explicar el desequilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha considerado si la supervivencia de los descendientes varones y hembras de los h&iacute;bridos neandertales/humanos modernos no fuera id&eacute;ntica, dependiendo de si la madre fuera neandertal o humana moderna&rdquo;, coincide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). &ldquo;Podr&iacute;a suceder que los descendientes h&iacute;bridos varones de una madre neandertal fueran menos viables que si la madre era humana moderna, lo que implicar&iacute;a una selecci&oacute;n natural purificadora sobre el cromosoma X neandertal, disminuyendo su transmisi&oacute;n y enriqueciendo en regiones del cromosoma X de humanos modernos, m&aacute;s compatible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un artículo provocador que genera titulares, pero necesita más trabajos futuros, añadiendo el análisis del ADN mitocondrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la especialista, es un art&iacute;culo interesante, pero sobre todo llamativo. En su opini&oacute;n, apoyar la hip&oacute;tesis de que hab&iacute;a una preferencia de pareja, encaja con ideas preconcebidas, como las que se encuentran en los libros del Clan del Oso Cavernario, pero hay otras hip&oacute;tesis &ndash;que los autores pasan por encima y descartan f&aacute;cilmente&ndash; que podr&iacute;an explicar los resultados. &ldquo;Creo que es un art&iacute;culo provocador que genera titulares, pero necesita m&aacute;s trabajos futuros, a&ntilde;adiendo m&aacute;s genomas de neandertales, an&aacute;lisis del ADN mitocondrial (que solo es aportado por las madres) y an&aacute;lisis gen&oacute;micos m&aacute;s profundos y considerando otras opciones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ignaciomartinlerma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Mart&iacute;n Lerma</a>, profesor de Prehistoria de la Universidad de Murcia, cree que el estudio introduce un matiz interesante en nuestra reconstrucci&oacute;n de ese contacto entre sapiens y neandertales, pero recuerda que se trata de inferencias y no de evidencia directa sobre comportamientos concretos. &ldquo;Si el mestizaje estuvo mayoritariamente protagonizado por varones neandertales y mujeres humanas modernas, ello apunta a din&aacute;micas sociales espec&iacute;ficas, aunque no permite definir c&oacute;mo fueron exactamente esas interacciones&rdquo;, explica al <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una explicaci&oacute;n alternativa podr&iacute;a ser que en los &uacute;ltimos grupos neandertales hubiera pocas mujeres&rdquo;, apunta <a href="https://www.ucm.es/preharq-prehistoria/jose-yravedra-sainz-de-los-terreros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Yravedra Sainz de los Terreros</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Esto obligaba a que hubiera m&aacute;s movilidad, y en esa movilidad mujeres sapiens pudieron haber tenido esa mayor relaci&oacute;n con neandertales&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Genética,Neandertales,Paleoantropología,Evolución humana,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dorothy-iannone-artista-escandalizo-60-pensar-sexo-no-ocultar_1_13015720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ae009c7-10b6-4b45-98e1-bc916138bfbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137274.jpg" width="3093" height="1740" alt="Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo CA2M dedica la primera gran muestra en España a la artista estadounidense, una autodidacta que desafió a las instituciones en los 60 y convirtió su autobiografía erótica en un proyecto espiritual</p><p class="subtitle">‘Cumbres borrascosas’ y la ambigüedad racial de Heathcliff: el cine transforma la crítica social en un producto romántico</p></div><p class="article-text">
        Hay artistas que hacen arte y artistas para quienes el arte es una forma de vivir. Dorothy Iannone (Boston, 1933 &ndash; Berl&iacute;n, 2022) pertenec&iacute;a al segundo grupo. Su pr&aacute;ctica pict&oacute;rica iba m&aacute;s all&aacute; de una mera decisi&oacute;n est&eacute;tica, implicando un compromiso vital y espiritual que le cost&oacute; la censura y la expulsi&oacute;n de exposiciones. Ahora, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/revolucion-sensorial-lucia-c-pino-convierte-objetos-armas-resistencia-queer_1_12749155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo CA2M</a> reivindica su perseverancia en&nbsp;<em>Una y otra vez</em>, la primera monogr&aacute;fica de la artista en Espa&ntilde;a, recuperando a una pionera que, sin adscribirse a ning&uacute;n movimiento, consigui&oacute; que la mujer dejara de ser <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/lustmord-tematica-artistica-anticipo-forma-grok-ejerce-violencia-mujeres_1_12946065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objeto deseado</a> para convertirse en sujeto deseante.
    </p><p class="article-text">
        Comisariada por Tania Pardo, la muestra, que se abre ceremonialmente con unas paredes y una alfombra rojas, re&uacute;ne seis d&eacute;cadas de carrera articuladas en seis apartados entre los que encontramos dibujo, v&iacute;deo, decoraci&oacute;n y libros saturados de color. &ldquo;Hay que entender su trabajo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/genero-autobiografico-maneras-contar-vida_1_4292746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicaci&oacute;n de la autobiograf&iacute;a</a> adem&aacute;s de como una herramienta de conocimiento, como posici&oacute;n pol&iacute;tica y como pr&aacute;ctica&rdquo;, explica Pardo. &ldquo;El t&iacute;tulo hace referencia a la resistencia de muchas artistas, que se han mantenido trabajando, pese a estar siempre en los m&aacute;rgenes de la historia can&oacute;nica del arte&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        De origen italoamericano, Iannone se licenci&oacute; en literatura norteamericana e inglesa en la Universidad de Boston. Pronto se cas&oacute; con el artista James Upham, al que conoci&oacute; en 1958 y con quien se traslad&oacute; a Nueva York. All&iacute; abrieron una galer&iacute;a de arte, la Street Gallery. &ldquo;A partir de entonces&rdquo;, cuenta Pardo, &ldquo;establece mucho contacto con escritores y artistas pl&aacute;sticos en un momento muy en&eacute;rgico para EEUU, marcado por la guerra de Vietnam y el movimiento hippie&rdquo;.
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                Dorothy Iannone y Dieter Roth, en 1967                            </span>
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        Entre 1961 y 1968, la pareja viaj&oacute; por Europa y Asia, un periplo que le permiti&oacute; profundizar en su inter&eacute;s por lo pl&aacute;stico y realizar sus primeras incursiones art&iacute;sticas, desde el expresionismo abstracto hasta la serie de collages de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/literatura-japonesa-murakami_1_5175783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia japonesa</a> que podemos admirar en la exposici&oacute;n. Fue en uno de esos viajes, en Reikiavik, donde su vida dio un giro radical al conocer al que ser&iacute;a su segundo marido, el artista Dieter Roth y al que ella llamar&iacute;a su &ldquo;muso&rdquo;. Con &eacute;l, Iannone encontr&oacute; un compa&ntilde;ero vital y el catalizador de una etapa de explosi&oacute;n creativa. &ldquo;Ella se autodenominaba La Leona&rdquo;, se&ntilde;ala Pardo, dando t&iacute;tulo al primer cap&iacute;tulo de la exposici&oacute;n. &ldquo;No solo por lo que simboliza el animal, sino porque su signo astrol&oacute;gico es Leo&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Mujer de espiritualidad inquieta &mdash;de ascendencia cat&oacute;lica, se adhiri&oacute; al budismo en los 80&mdash;, sent&iacute;a una fascinaci&oacute;n l&uacute;dica por el tarot o la g&uuml;ija, a la que lleg&oacute; a preguntar en varias sesiones con amigos sobre la importancia del arte. Pero sin duda, una de las piezas m&aacute;s hermosas de esa secci&oacute;n es el tarot que dedic&oacute; a Roth, &ldquo;un canto a su relaci&oacute;n dom&eacute;stica&rdquo;. Porque en el universo de Iannone, lo dom&eacute;stico nunca fue un espacio menor.&nbsp;<em>A Cookbook</em>&nbsp;(1969), un cuaderno de recetas, es quiz&aacute; su ejemplo m&aacute;s conmovedor: en &eacute;l, las instrucciones para guisar un plato se intercalan con apuntes sobre sus sentimientos m&aacute;s &iacute;ntimos. El amor no solo se siente, se guisa, se escribe, se pinta. &ldquo;Cuando pintaba, escrib&iacute;a, cantaba y filmaba mi mensaje, se podr&iacute;a decir que llenaba por completo mi mente&rdquo;, dijo la artista. &ldquo;Y nada me daba m&aacute;s placer que expresarlo. Si, de alguna manera, he ayudado a la gente a estar m&aacute;s cerca de s&iacute; mismos, eso significar&iacute;a mucho para m&iacute;&rdquo;, apuntaba.
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo sin censura: una posici&oacute;n pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        La efervescencia de aquellos a&ntilde;os impregn&oacute; su obra. Adopt&oacute; una paleta de vibrantes colores planos para los fondos de sus pinturas, un sello que ya no abandonar&iacute;a jam&aacute;s. Inspirada por las shunga japonesas, el Kamasutra y la cer&aacute;mica griega, Iannone asumi&oacute; con naturalidad que los genitales eran una parte esencial de la vida y, por tanto, dignos de ser representados sin pudor. &ldquo;No lo hace con &aacute;nimo de escandalizar&rdquo;, aclara Pardo, &ldquo;sino que se pregunta: <em>&iquest;por qu&eacute; no puedo hacerlo?&rdquo;.</em> As&iacute;, pint&oacute; una y otra vez a las figuras masculinas, incluido su amado Roth, con los atributos sexuales expl&iacute;citos, integrando el deseo y la intimidad dom&eacute;stica en el centro de su universo pict&oacute;rico.&nbsp;
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                La obra &#039;(Ta)Rot Pack, 1968-69&#039;                            </span>
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        &ldquo;En sus obras siempre introduc&iacute;a texto de las lecturas que hac&iacute;a, como Shakespeare, que le inspiraba y le gustaba mucho&rdquo;, explica Pardo, &ldquo;y despu&eacute;s de conocer a Dieter, empieza a introducir las conversaciones propias en sus trabajos&rdquo;. De este modo, Iannone construy&oacute; un imaginario donde el amor libre se encumbra a trav&eacute;s de escenas de sexo expl&iacute;citamente autobiogr&aacute;ficas. En sus obras, de gran impacto visual, el espectador asiste a una constante exploraci&oacute;n y disoluci&oacute;n de los roles de g&eacute;nero &mdash;lo femenino y lo masculino se hibridan&mdash;, narrada siempre con un sutil sentido del humor que destila en detalles ling&uuml;&iacute;sticos y pict&oacute;ricos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La convicci&oacute;n inquebrantable de que el sexo no era algo que ocultar le cost&oacute; su primer gran esc&aacute;ndalo en 1969, durante la m&iacute;tica exposici&oacute;n&nbsp;<em>When Attitudes Become Form</em>&nbsp;en Berna. El comisario Harald Szeemann recibi&oacute; la orden de cubrir los penes de las figuras de su obra&nbsp;<em>Ta(Rot) Pack</em>. Iannone se neg&oacute;. Dieter Roth la apoy&oacute;, las obras fueron retiradas y Szeemann dimiti&oacute;. &ldquo;Hay una cosa muy interesante en la exposici&oacute;n y es que estamos muy habituados, por ejemplo, a ver la representaci&oacute;n del cuerpo femenino&rdquo;, apunta Pardo, &ldquo;incluso la vulva o la vagina en los museos cl&aacute;sicos, pero vemos muy poco la representaci&oacute;n f&aacute;lica, y mucho menos pintada por una mujer en esta &eacute;poca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de amedrentarse tras este incidente, la artista convirti&oacute; la censura en material creativo y realiz&oacute;&nbsp;<em>The Story of Bern</em>&nbsp;(1970), una narraci&oacute;n visual que hoy se erige como un hito en la historia de la libertad de expresi&oacute;n art&iacute;stica. La propia Iannone se pronunci&oacute; sobre ello en una conversaci&oacute;n que mantuvo con el tambi&eacute;n artista Matteo Cattelan en 2006: &ldquo;[&hellip;] En el fondo el contenido de mi obra no se vio afectado por la censura. La ignor&eacute; por completo y mantuve la mirada puesta en mi coraz&oacute;n. Como sigo haciendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Arte dom&eacute;stico y afectos: 'Gentefilia'</h2><p class="article-text">
        Esa perseverancia vital se manifiesta en una obra crom&aacute;tica, luminosa y t&aacute;ctil que, por su propia vivacidad, funciona hoy como un ant&iacute;doto a la imaginer&iacute;a homog&eacute;nea de las pantallas y supone un shock sensorial. Su arte psicod&eacute;lico es en s&iacute; mismo una afirmaci&oacute;n gozosa de lo hecho a mano, de la textura y del detalle, y de la libertad m&aacute;s profunda. Esa misma pulsi&oacute;n por lo artesanal y lo afectivo vertebra toda la exposici&oacute;n, que contin&uacute;a con el apartado <em>Gentefilia</em>, dedicado a las figuras de la cultura pop, los amigos y a su familia.&nbsp;Es el caso de la serie&nbsp;<em>People</em>, con la que inicia sus primeras obras figurativas en 1966. En ellas, la representaci&oacute;n expl&iacute;cita de los genitales se mezcla con un elenco variopinto de amigos, gente an&oacute;nima y celebridades como Ringo Starr o Charles Chaplin. &ldquo;Lo popular, lo pop, la lealtad hacia los amigos... todo est&aacute; ah&iacute;&rdquo;, resume Pardo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La exposición sobre Dorothy Iannone en el Museo CA2M                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Uno de los v&iacute;nculos m&aacute;s fascinantes es, sin duda, el que mantuvo con su madre, Sarah Pucci, a la que se dedica otro cap&iacute;tulo m&aacute;s de la exposici&oacute;n. De ascendencia italiana y afincada en Boston, Sarah crio sola a su hija y, a partir de 1959 &mdash;cuando ya ten&iacute;a 57 a&ntilde;os&mdash;, comenz&oacute; a enviarle regalos en cada cumplea&ntilde;os o San Valent&iacute;n: unas peque&ntilde;as esculturas de espuma de poliestireno que ella misma llamaba&nbsp;<em>balls</em>.&nbsp;De apariencia kitsch, Pucci las recubr&iacute;a con perlas falsas, alfileres, purpurina y todo tipo de pedrer&iacute;a de pl&aacute;stico, creando objetos que parec&iacute;an peque&ntilde;os pasteles. &ldquo;Su relaci&oacute;n&rdquo;, apunta Pardo, &ldquo;recuerda a la que Andy Warhol mantuvo con su madre, Julia Warhola&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una red de afectos se extiende a sus amistades, como la artista Mary Harding, con quien fund&oacute; una editorial en el Berl&iacute;n de 1976. &ldquo;A Iannone le encanta hacer cosas objetuales y, sobre todo, libros&rdquo;, se&ntilde;ala la comisaria. En la muestra pueden verse hojas sueltas de algunas de esas publicaciones, donde se aprecia c&oacute;mo ciertos motivos decorativos &mdash;flores, cenefas como teclas de piano, serpientes&mdash;, como el sexo, se repiten una y otra vez.&nbsp;Hay, adem&aacute;s, un tono juguet&oacute;n que rezuma optimismo, como ocurre cuando utiliza una mesa de casino para representar c&oacute;mo el amor es un juego. &ldquo;Su humor est&aacute; en todo: en una silla, en los objetos para la casa y lo dom&eacute;stico. En ella hay una cosa muy alegre, pero tambi&eacute;n de reivindicaci&oacute;n democratizadora&rdquo;, afirma Pardo.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se cierra con una sala dedicada a la Estatua de la Libertad, pero tambi&eacute;n a los lemas y dioses desnudos que, en el imaginario de la artista, acompa&ntilde;an la liberaci&oacute;n de la gente. La imagen de la matriarca que preside el puerto de Nueva York aparece una y otra vez en su obra tard&iacute;a, pero Iannone la despoja de su ret&oacute;rica oficial para devolverle su significado original. &ldquo;Es el rel&aacute;mpago aprisionado, y su nombre, Madre de los Exiliados&rdquo;, recita Pardo, evocando el soneto de Emma Lazarus inscrito en el pedestal. &ldquo;Desde el faro de su mano brilla la bienvenida para todo el mundo&rdquo;, concluye. Convertida en s&iacute;mbolo de acogida para quienes buscan refugio, la estatua se erige as&iacute; en la met&aacute;fora final de una artista que hizo de su vida y su obra un espacio libre. Un lugar donde, una y otra vez, siempre se pod&iacute;a volver a empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dorothy-iannone-artista-escandalizo-60-pensar-sexo-no-ocultar_1_13015720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Arte,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Serra: "El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/clara-serra-derecho-penal-herramienta-transformacion-social-ubica-izquierda-terreno-derecha-cat_128_12998595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9865e8a5-2748-4f97-b07b-20d0bd23f525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Serra: &quot;El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa reflexiona en esta entrevista sobre los debates que afronta el feminismo, entre ellos el del concepto del consentimiento que analizó en el ensayo que publicó hace dos años, en un escenario cada vez más marcado por el avance de la extrema derecha</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Sophie Bessis, historiadora: “Ni el judaísmo ni el cristianismo nacieron en Europa, Jesús era un judío palestino”</p></div><p class="article-text">
        Clara Serra (Madrid, 1982) es reflexiva, curiosa y atenta a la tradici&oacute;n para abrir nuevas rutas. Da la impresi&oacute;n de que no teme recorrer el laberinto y perderse en los claroscuros que encierran las palabras. Fue as&iacute; que, en 2024, public&oacute; <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/el-sentido-de-consentir/9788433922052/NCA_67" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El sentido de consentir</em></a><em> </em>(Anagrama), un breve ensayo que removi&oacute; las aguas del discurso oficial sobre el consentimiento, demasiado precipitado, quiz&aacute;, y atrapado en una urgencia que evit&oacute; un debate m&aacute;s sosegado.
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, Serra supo templar el &aacute;nimo e indagar en la polifon&iacute;a de un t&eacute;rmino que acuna, si no se comprende adecuadamente, un aut&eacute;ntico polvor&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del libro, tras contemplar el aumento de la extrema derecha y las dificultades de la izquierda, conversamos de nuevo con la fil&oacute;sofa madrile&ntilde;a para reseguir la encrucijada y saber qu&eacute; desaf&iacute;os feministas se avecinan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras haber publicado </strong><em><strong>El sentido de consentir,</strong></em><strong> &iquest;en qu&eacute; aspectos se ha reafirmado? O, por el contrario, &iquest;qu&eacute; dej&oacute; en el tintero? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Intu&iacute;, en el libro, que, hoy en d&iacute;a, asistimos a una resignificaci&oacute;n del concepto de consentimiento que lo aproxima a la noci&oacute;n de deseo; una tendencia a identificar las relaciones consentidas con las relaciones mutuamente placenteras. Y lo que pretend&iacute; fue introducir una discusi&oacute;n cr&iacute;tica que no exist&iacute;a sobre lo problem&aacute;tico de esta identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un tema complej&iacute;simo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, que pide una discusi&oacute;n honesta y a fondo. En mi investigaci&oacute;n posterior me tomo muy en serio la tarea de entender por qu&eacute; existen posiciones diversas sobre el consentimiento y a qu&eacute; problemas, l&iacute;mites o insuficiencias trata de responder cada una de ellas. Ninguna surge de la nada o carece de motivos, pero algunas de ellas generan m&aacute;s problemas de los que resuelven.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se pone en juego en las distintas comprensiones del t&eacute;rmino? &iquest;Imaginarios, proyectos pol&iacute;ticos, maneras de relacionarnos en el mundo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que a m&iacute; me ha producido perplejidad es que existiera un discurso oficial que confiara en una palabra supuestamente clara, autoevidente o &lsquo;transparente&rsquo; para enfrentar todos los desaf&iacute;os del feminismo sobre la sexualidad. Hasta tal punto ha sido as&iacute; que muchos de los debates legislativos se han simplificado haciendo descansar todo el problema, o, mejor dicho, toda la soluci&oacute;n, en la mera incorporaci&oacute;n del t&eacute;rmino, como si al escribirlo en la legislaci&oacute;n ya se resolvieran los problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Tamar Pitch, por ejemplo, lo expresa muy acertadamente cuando dice que, obviamente, la violencia empieza donde no hay consentimiento, pero que el problema reside precisamente en la dificultad de definir el consentimiento. Si no estamos ante un concepto un&iacute;voco, la cuesti&oacute;n no es tanto nombrar el consentimiento, sino acotarlo y definirlo en una direcci&oacute;n y cerrarle la puerta a otras. Si algo ha se&ntilde;alado el feminismo desde los a&ntilde;os 70 es que el consentimiento es un polvor&iacute;n conceptual, que encierra significados diversos y que algunos de ellos son peligrosos para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido puede serlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En que puede usarse en una direcci&oacute;n o en otra muy distinta, y que si no se clarifica qu&eacute; entendemos por consentimiento podemos hacer lo contrario de lo que pensamos. Carole Pateman, por ejemplo, dedic&oacute; <a href="https://perio.unlp.edu.ar/catedras/comyeduc2/wp-content/uploads/sites/197/2021/05/pateman_el_contrato_sexual_0.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El contrato sexual,</em></a> una obra imprescindible, a atacar el concepto de consentimiento en su acepci&oacute;n contractual. Algunas feministas, que en la l&iacute;nea de Pateman han identificado el consentimiento con el contrato, han apostado por rechazar totalmente todo uso feminista del consentimiento. Yo, sin embargo, mantengo otra posici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El consentimiento es un concepto irrenunciable pero siempre y cuando lo alejemos al m&aacute;ximo de la figura del contrato y eso implica que debe ser delimitado de determinado modo. Lo que no se puede hacer es ignorar estas advertencias y convertir el consentimiento en un concepto aproblem&aacute;tico y neutral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es, quiz&aacute;, uno de los temas fundamentales que debe abordar el feminismo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda. Simplificar la noci&oacute;n de consentimiento puede tener un punto ideol&oacute;gico. Gran parte de la tradici&oacute;n feminista lo abord&oacute; como un concepto cargado de trampas y usos ideol&oacute;gicos. Solo si partimos de esa aproximaci&oacute;n cr&iacute;tica, podemos protegernos de alguno de sus significados y, al mismo tiempo, rescatar otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Simplificar la noción de consentimiento puede tener un punto ideológico. Gran parte de la tradición feminista lo abordó como un concepto cargado de trampas y usos ideológicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tratemos de entender qu&eacute; significa. &iquest;Por qu&eacute; el consentimiento no deber&iacute;a entenderse como un contrato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carole Pateman sostiene que la dominaci&oacute;n patriarcal en la &eacute;poca moderna se ha vehiculado precisamente a partir del contrato sexual que existe, por ejemplo, en el contrato matrimonial. Su argumento es que la violaci&oacute;n marital ha estado permitida por la ley precisamente a trav&eacute;s del argumento de que las mujeres han adquirido deberes y obligaciones al consentir al matrimonio, los famosos d&eacute;bitos conyugales. En este caso la justificaci&oacute;n patriarcal de la violencia sexual contra las mujeres no consiste en que las leyes hayan olvidado el consentimiento, sino a que lo han puesto en juego en una determinada direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado ha sometido a las mujeres al cumplimiento de deberes sexuales a trav&eacute;s de la figura del consentimiento, argumentando que las mujeres han consentido &mdash;han dicho que s&iacute;&mdash; a un contrato sexual. Los contratos implican siempre deberes y obligaciones de las partes y por eso Pateman no acepta que en el terreno del sexo haya contratos. Entendido as&iacute; el consentimiento, se convierte en la peor trampa para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; de acuerdo con Carole Pateman?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si lo entendemos como un contrato, yo estoy de acuerdo con ella, s&iacute;, porque entonces el consentimiento resulta peligros&iacute;simo. No debe haber contratos sexuales validados por el Estado. Ahora bien, Pateman se equivoca en identificar plenamente consentimiento con contrato. El consentimiento puede entenderse tambi&eacute;n como un permiso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Expl&iacute;queme, por favor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate hasta qu&eacute; punto el consentimiento es un concepto polis&eacute;mico que incluso en el derecho puede adquirir dos figuras diferentes. En el &aacute;mbito jur&iacute;dico, el consentimiento significa tanto contrato como permiso, y ambas concepciones no solo son distintas, sino incluso contrarias. El consentimiento como permiso es algo que siempre puede ser unilateralmente retirado. El contrato, por el contrario, no, no se retira unilateralmente. De hecho, un contrato significa que una de las dos partes puede decidir incumplirlo y que el Estado arbitra en su cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que discrepar en identificar por completo consentimiento y contrato. Si el consentimiento es un permiso, y por eso yo lo defiendo en t&eacute;rminos negativos, siempre puede retirarse a partir de una negaci&oacute;n. Da igual que yo haya dicho previamente que s&iacute;, siempre puedo decir posteriormente que no. Si en el contrato lo que tiene validez es el s&iacute; y todo s&iacute; es un s&iacute; vinculante, en el permiso lo que tiene validez siempre es el no y todo no es un no v&aacute;lido y vinculante. 
    </p><p class="article-text">
        En el contrato las afirmaciones se convierten en compromisos vinculantes, en el permiso lo importante es que el sujeto retenga siempre y en todo momento la posibilidad de decir que no. Por eso yo defiendo la naturaleza negativa del consentimiento sexual y advierto de los peligros de positivizar el consentimiento, es decir, de contractualizarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo importante de decir no, de negarse. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Es ah&iacute; donde descansa la prueba de la libertad sexual. En el sexo no podemos convertir el s&iacute; en la verificaci&oacute;n del consentimiento. No todo s&iacute; es un verdadero s&iacute; y, sin embargo, todo no es un no. El no, o mejor dicho la posibilidad del no, es siempre la garant&iacute;a de un consentimiento libre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;qu&eacute; sucede con las trabajadoras del sexo? &iquest;Es v&aacute;lida su negaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Quienes defendemos los derechos laborales para las trabajadoras del sexo, no estamos defendiendo que una trabajadora firme un contrato por el cual quede comprometida y obligada a cumplir deberes sexuales. S&eacute; que esta es la interpretaci&oacute;n de algunas feministas abolicionistas que nos acusan de darle armas al Estado para que pueda validar contratos sexuales vinculantes. Pero aqu&iacute; hay un error. La trabajadora sexual tiene que poder acordar contractualmente sobre aspectos de su actividad como, por ejemplo, el alquiler del lugar donde trabaja. 
    </p><p class="article-text">
        En torno a la actividad sexual deben validarse diversos contratos que hacen esa actividad posible en vez de perseguirlos como parte de una actividad criminal. Ahora bien, si una prostituta mantiene en todo momento la posibilidad de decir &lsquo;yo no sigo, yo esto no lo hago&rsquo;, y as&iacute; debe ser, es porque el sexo mismo se mantiene fuera de la figura del contrato. O, lo que es lo mismo, su consentimiento sexual tiene que seguir siendo entendido como un permiso y su derecho a la negaci&oacute;n tiene que estar absolutamente garantizado. El contrato se puede establecer sobre cu&aacute;nto me pagas por utilizar la habitaci&oacute;n, pero no acerca del compromiso hacia la pr&aacute;ctica sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro insist&iacute;a en el lema &lsquo;no es no&rsquo; para comprender el consentimiento. Da la impresi&oacute;n, sin embargo, que, a simple vista, el lema &lsquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rsquo; empodera m&aacute;s a la mujer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la trampa y el peligro que pretend&iacute;a se&ntilde;alar. La condici&oacute;n de que un s&iacute; tenga que ser aceptado, y sobre todo jur&iacute;dicamente, es que decir no sea posible. Es decir, un s&iacute; dicho en condiciones en las que no puedes negarte es un s&iacute; esclavo. De nuevo es en una interpretaci&oacute;n contractual del consentimiento donde el s&iacute; se vuelve m&aacute;s v&aacute;lido y m&aacute;s vinculante que un no. Es exactamente eso lo que pretenden esos futbolistas que quieren acostarse con chicas que han firmado previamente un contrato. Quieren poder venir despu&eacute;s a decir &ldquo;ella dijo que s&iacute;&rdquo;, como si ese s&iacute; fuera la prueba realmente v&aacute;lida del consentimiento. De nuevo, insisto, es esa particular interpretaci&oacute;n del consentimiento la que se vuelve altamente peligrosa para nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que con el lema &lsquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rsquo; se pretende hablar, en el fondo, del deseo, como si tras el s&iacute; se cifrara la voluntad deseante del sujeto. Visto as&iacute;, se entender&iacute;a que el deseo se valida jur&iacute;dicamente cuando el sujeto consiente. Pero &iquest;se puede validar jur&iacute;dicamente el deseo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecto. Alguien podr&iacute;a contestar a mi argumento que la b&uacute;squeda de un s&iacute; no tiene que ver con formas contractuales, sino que ese lema busca un s&iacute; deseante, una afirmaci&oacute;n deseosa, &ldquo;entusiasta&rdquo; como se dice. El motivo por el que cifrar&iacute;amos la veracidad del consentimiento en un s&iacute; ser&iacute;a entonces el hecho de que, supuestamente, revelar&iacute;a un deseo del sujeto. Ahora bien, &iquest;estamos realmente seguras de que eso es un camino feminista? 
    </p><p class="article-text">
        Las leyes llevan siglos y milenios negando la autonom&iacute;a femenina, negando a las mujeres como sujetos del consentimiento, prohibiendo tambi&eacute;n que firmemos contratos. No me parece que ante esa negaci&oacute;n de nuestra autonom&iacute;a tengamos que aceptar una especie de condici&oacute;n extra, una prueba de verdad de nuestro consentimiento por la que el Estado nos puede exigir un plus de autenticidad que no exige ni debe exigir en ning&uacute;n otro &aacute;mbito de su acci&oacute;n y que, desde luego, no les exige a los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        El consentimiento es un concepto jur&iacute;dico y nada tiene que ver con el deseo. Es decir, t&uacute; puedes consentir firmar una hipoteca, pero si lo haces con mucho deseo o muy poco no es asunto de nadie, y de hecho no invalidar&iacute;a ese contrato. T&uacute; vas a una cl&iacute;nica y abortas, e imag&iacute;nate luego que te dijeran, &lsquo;No la vemos a usted muy entusiasmada en su consentimiento&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es grotesco y dist&oacute;pico. Me recuerda a &lsquo;El Cuento de la Criada&rsquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo es, dist&oacute;pico total, como si un Estado se inmiscuyera en el interior de los sujetos y en su felicidad; un poco a &lsquo;1984&rsquo; de Orwell. La interioridad del sujeto no es asunto del Estado. A nadie se le ocurrir&iacute;a poner en cuesti&oacute;n la capacidad de consentir de una mujer en un aborto con el argumento de que eso le debe hacer feliz, que seamos mayores de edad es justamente que se nos reconozca la posibilidad de elegir, decidir y consentir a cosas con total independencia de que esas cosas nos hagan felices o, por el contrario, no las deseemos de forma entusiasta. Entonces, &iquest;por qu&eacute; ponemos esa expectativa del deseo en el terreno sexual? &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n el Estado tendr&iacute;a derecho a esta tutela paternalista e infantilizadora con nuestras decisiones jur&iacute;dicamente vinculantes en el territorio de la sexualidad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por eso se lo preguntaba. &iquest;Por qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En todos los asuntos en los que se legisla, el consentimiento se refiere a que los sujetos dicen que s&iacute; o no a cosas, y que nadie sabe hasta qu&eacute; punto hay una adhesi&oacute;n interna placentera en esas cosas. Igual, en este punto, se nos est&aacute;n mezclando la &eacute;tica y el derecho. En el asunto &eacute;tico estoy completamente de acuerdo con que las feministas aspiramos a mucho m&aacute;s que al mero consentimiento: yo, con mi novio, no aspiro a que respete mi s&iacute; o mi no, sino a que se preocupe sobre si yo soy feliz o no, si disfruto o no, si deseo profundamente una cosa o no. Pero me parece realmente preocupante que ese tipo de horizonte &eacute;tico, que es sin duda irrenunciable, lo estemos transportando a la esfera de la regulaci&oacute;n penal, a la definici&oacute;n de delitos penales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entiendo. Ley&eacute;ndola y ahora escuch&aacute;ndola siempre me da la impresi&oacute;n de que trata de recorrer el laberinto sin perder de vista la cuesti&oacute;n central: la voz de las mujeres. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que me preocupa que discursos pretendidamente emancipatorios, en realidad, produzcan u oculten una especie de tutelaje por el cual desaparecemos. Claro que el sexo tiene que ser placentero, s&iacute;, por supuesto, un espacio donde al otro le importa tu felicidad y tu placer. Ahora bien, lo que sucede es que esa pretensi&oacute;n &eacute;tica la encomendamos a leyes penales, y entonces cruzamos una frontera peligrosa. La transformaci&oacute;n de nuestra sociedad implica mucho m&aacute;s de lo que puede hacer una ley y sobre todo una ley penal. El deseo nos remite a una cuesti&oacute;n de &eacute;tica s&iacute;, y la &eacute;tica no la vamos a abordar en lo penal, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>No, no creo, ser&iacute;a dejarlo todo en manos de lo jur&iacute;dico. &iquest;Falta pol&iacute;tica e imaginaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que este tipo de cierre del espacio que separa lo jur&iacute;dico de lo &eacute;tico es una clara se&ntilde;al de derrota ideol&oacute;gica de las izquierdas. Y esto va m&aacute;s all&aacute; del feminismo. El uso del derecho penal como herramienta de transformaci&oacute;n social o de educaci&oacute;n de la sociedad hoy parece parte del sentido com&uacute;n, pero ubica a la izquierda en el terreno de la derecha, le hace compartir horizonte con los proyectos conservadores. Pareciera como si no crey&eacute;ramos en nuestra capacidad de transformar la sociedad, como si hubi&eacute;ramos perdido la capacidad de imaginar otro futuro. Y cuando nos anclamos aqu&iacute;, cuando parece que no hay alternativa a lo real, la derecha y la extrema derecha avanzan a pasos agigantados. 
    </p><p class="article-text">
        Si de lo que se trata es de dise&ntilde;ar nuestras sociedades a partir de reformas legislativas y penales, la extrema derecha siempre lo har&aacute; mejor. Nosotros, en cambio, aspiramos a una transformaci&oacute;n cultural relacional profunda de la sociedad que ninguna ley penal puede llevar a cabo. Para m&iacute; esta es la verdadera cuesti&oacute;n pol&iacute;tica profunda que hay de fondo de la cr&iacute;tica que muchas feministas hacemos a la cultura punitiva y al populismo penal que ha ido abri&eacute;ndose paso en las sociedades occidentales desde los a&ntilde;os 90.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si de lo que se trata es de diseñar nuestras sociedades a partir de reformas legislativas y penales, la extrema derecha siempre lo hará mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Precisamente, escuch&eacute; a Georgina Orellano en su podcast hablando de ello. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ella critica especialmente que una parte del feminismo se ha dejado seducir por soluciones punitivas en nombre de la protecci&oacute;n de las mujeres, y que, al final, estas soluciones siempre juegan en contra de las mujeres, porque provoca m&aacute;s persecuci&oacute;n, m&aacute;s clandestinidad y m&aacute;s inseguridad para nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, quiero preguntarle sobre un art&iacute;culo en el que se pregunta c&oacute;mo pensar el sexo en una sociedad capitalista crecientemente securitaria en la que la relaci&oacute;n social misma se convierte en un peligro del que protegernos. Me interes&oacute;. &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;a plantear exactamente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Reivindicar el derecho de las mujeres a correr riesgos, s&iacute;. La cultura patriarcal siempre ha pretendido proteger a las mujeres, en nombre, por as&iacute; decirlo, de su protecci&oacute;n, incluso de sus propios deseos y, en general, de la incertidumbre o del espacio de riesgo que acompa&ntilde;a a esa relaci&oacute;n social que es la relaci&oacute;n sexual. Tenemos derecho a correr esos riesgos, s&iacute;, inseparables del hecho de ser sujetos vulnerables e interdependientes y siempre negados por un discurso neoliberal, inmunitario y securitario. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; no me interesa que se me prometa una relaci&oacute;n social 100% controlable, contractualizable, absolutamente prevista de antemano. &iquest;Qu&eacute; tipo de securitarismo es ese? Existe hoy un peligroso discurso de la seguridad donde el otro o la incomprensi&oacute;n del otro se vive como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su art&iacute;culo, sin embargo, transportaba esta cuesti&oacute;n al &aacute;mbito del sexo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en la medida en que es un espacio de riesgo, de vulnerabilidad, donde nos exponemos al otro. Pero vivir es un riesgo, desear es un riesgo y enamorarte tambi&eacute;n lo es, un riesgo a que el otro no te desee, o desee otra cosa, un riesgo a que el otro no te quiera o quiera de otro modo. Ahora bien, hay riesgos que queremos correr y derechos por los que debemos luchar: el de correr esos riesgos es uno de ellos. Por eso justamente las feministas debemos distinguir dos cosas. Una es la violencia, contra la que tenemos que poner todas las medidas de seguridad porque tenemos derecho a exigir estar a salvo de la violencia siempre y en todo caso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si la violencia debe ser erradicada del sexo es, precisamente, para que podamos recuperar la libertad de adentrarnos en un territorio donde existe el riesgo, la incertidumbre, el no saber. No saber lo que pasar&aacute;, lo que me pasar&aacute;, lo que nos pasar&aacute; y querer explorarlo. No saber lo que desea el otro o lo que yo misma deseo y querer explorarlo. Yo lo que quiero es que la violencia deje de ser el peaje que las mujeres tenemos que pagar por poder adentrarnos en el sexo y sus incertidumbres. Quiero ser verdaderamente libre -estar a salvo del peligro de la violencia- para poder correr los riesgos que s&iacute; quiero correr. La relaci&oacute;n social implica conflicto y riesgo y debemos defenderlos, es la &uacute;nica manera de defendernos como sociedad de quienes nos quieren convertir en enemigos unos de otros, sujetos asustados y atemorizados de la existencia misma de los otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miedo y en estado de shock, pero hay seres que justifican la propia vida. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una serie de ansiedades sociales con causas reales: no poder pagar el alquiler, la hipoteca, la precariedad del trabajo, etc. Y estas ansiedades se canalizan buscando certezas en otros &aacute;mbitos de la vida en los que la libertad precisamente consiste en defender la posibilidad de correr riesgos. Hay que encarar las incertidumbres que socavan realmente la libertad, y no dejarnos seducir por discursos securitarios o profil&aacute;cticos que se asemejan a los identitarios que la extrema derecha promete, cuyas promesas de certeza consisten precisamente en el desmantelamiento de nuestras condiciones materiales, es esa destrucci&oacute;n material, esa desposesi&oacute;n econ&oacute;mica y esa destrucci&oacute;n de derechos y garant&iacute;as los que nos abocan a una vida muy incierta y angustiosa. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que defender esos derechos y recuperar esas certezas, son las condiciones de posibilidad de que podamos exponernos al riesgo que implica la existencia misma de los otros, nuestra vulnerabilidad y nuestras mutuas interdependencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chema Seglers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/clara-serra-derecho-penal-herramienta-transformacion-social-ubica-izquierda-terreno-derecha-cat_128_12998595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Serra: "El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Feminismo,Filosofía,Libros,Ética,Justicia,Política,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hormonas-compra-veces-compensa-follar_132_12998406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/191c574f-e53f-43e4-9366-d64f5416c61f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La sexualidad se ha organizado alrededor de un guion exigente: disponibilidad, rendimiento, centralidad del coito, confirmación constante de que todo funciona como debe"</p></div><p class="article-text">
        Puede parecer una broma, pero muchas mujeres reconocen sin pudor que hay d&iacute;as en que organizar la despensa, hacer una caminata sin prisa o estar sola en casa resulta m&aacute;s gratificante que un encuentro er&oacute;tico que, en teor&iacute;a, deber&iacute;a ser mucho m&aacute;s apetecible y placentero.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n reduccionista se&ntilde;ala al laboratorio. La interesante mira la biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se ha difundido mucho la idea de que la vida er&oacute;tica, en el climaterio (antes, durante y despu&eacute;s de la menopausia), &ldquo;depende&rdquo; en gran medida de las hormonas. Estas pueden facilitar o dificultar la respuesta corporal, pero no deciden sobre el deseo ni la excitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas pueden modular la energ&iacute;a, el metabolismo o el estado de &aacute;nimo (entre otras muchas cosas). Pero no fabrican sentido. Y cuando algo pierde sentido, por muy posible que sea fisiol&oacute;gicamente, deja de compensar.
    </p><p class="article-text">
        En esta etapa, lo que cambia no es tanto la existencia del deseo, sino el marco en el que se expresa. Sin embargo, se sigue cometiendo el mismo error: tomar el nivel hormonal en sangre como explicaci&oacute;n principal, cuando es solo el dato m&aacute;s f&aacute;cil de medir. Que una hormona est&eacute; m&aacute;s baja o m&aacute;s alta no explica por s&iacute; sola qu&eacute; le pasa a una persona con sus ganas.
    </p><p class="article-text">
        En la menopausia, la clave no est&aacute; tanto en cu&aacute;nta hormona hay, sino en c&oacute;mo responde el organismo y, sobre todo, en c&oacute;mo se integra esa se&ntilde;al en la experiencia vital de la persona. Por eso, dos personas con anal&iacute;ticas similares pueden vivir su vida er&oacute;tica de formas radicalmente distintas.
    </p><p class="article-text">
        Ni el gusto ni la apetencia se eligen de manera voluntaria. No decidimos que algo nos atraiga; m&aacute;s bien lo vamos descubriendo o incluso puede sorprendernos sin que siquiera seamos conscientes. En la posmenopausia, no es que el deseo desaparezca necesariamente; a veces simplemente cuesta reconocer como propias ciertas formas de apetencia que antes pod&iacute;an surgir espont&aacute;neamente.
    </p><p class="article-text">
        En un momento concreto puede haber varias preferencias: conversar, dormir, tocar, estar sola, abrazar&hellip; Elegir una no invalida las otras. En ese cruce entre energ&iacute;a disponible, contexto relacional y estado corporal, una puede tomar la delantera.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea por la edad o por la experiencia acumulada, cambia la manera en que se perciben las propias inclinaciones. No porque antes no hubiera criterio ni porque ahora todo sea m&aacute;s consciente, sino porque el contexto vital es distinto. Hay menos respuestas autom&aacute;ticas y m&aacute;s interferencias reales: energ&iacute;a disponible, falta de sue&ntilde;o, preocupaciones, carga mental, etc. Eso a veces se interpreta como p&eacute;rdida, cuando en realidad es un ajuste. No porque haya menos capacidad, sino porque las circunstancias ya no son las mismas y el cuerpo no responde igual ante cualquier est&iacute;mulo.
    </p><p class="article-text">
        En determinados momentos del propio recorrido biogr&aacute;fico, cuando los cambios interfieren m&aacute;s en lo cotidiano, no solo cambia el cuerpo: cambia el umbral de disponibilidad. Aparece un cansancio que no es exactamente f&iacute;sico ni exactamente emocional, sino acumulativo. A&ntilde;os de trabajo, de cuidados, de sostener relaciones, de exigencias y de adaptaci&oacute;n constante dejan huella. Ese desgaste no elimina el deseo, pero s&iacute; influye en cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se activa. Forma parte del mismo organismo que desea.
    </p><p class="article-text">
        Ese ajuste tambi&eacute;n se refleja en la experiencia er&oacute;tica. No todo convoca del mismo modo que antes, pero tampoco antes todo convocaba siempre. En ese movimiento intervienen m&uacute;ltiples factores, entre ellos la forma de habitar el propio cuerpo y la relaci&oacute;n con quien est&aacute; delante. No es una causa &uacute;nica ni una evoluci&oacute;n lineal; es un entramado que se va reorganizando.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las dificultades que percibimos como &ldquo;falta de deseo&rdquo; tienen m&aacute;s relaci&oacute;n con la permanencia de un esquema relacional aprendido que no se ha ajustado a nuestra biograf&iacute;a. Queremos que la vida er&oacute;tica funcione igual que a los treinta, con la misma disponibilidad, la misma centralidad de algunas pr&aacute;cticas o la misma idea de rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra de lleno la educaci&oacute;n sexual que hemos &mdash;o no&mdash; recibido. El discurso institucional ha reducido la sexualidad a prevenci&oacute;n y riesgo: primero evitar embarazos, luego evitar infecciones. Pero casi nunca aprender a relacionarnos a lo largo del tiempo, a ajustar las convivencias ni a renegociar con nuestra propia er&oacute;tica cuando cambia el cuerpo, cuando cambia la prioridad vital.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, durante demasiado tiempo, el modelo er&oacute;tico dominante ha distribuido cargas de manera desigual y r&iacute;gida. No solo en t&eacute;rminos de anticoncepci&oacute;n o cuidado, sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de expectativas corporales y desempe&ntilde;o. La sexualidad se ha organizado alrededor de un guion exigente: disponibilidad, rendimiento, centralidad del coito, confirmaci&oacute;n constante de que todo funciona como debe.
    </p><p class="article-text">
        Estos patrones no nos han afectado solamente a las mujeres. Responden a un sistema cultural que convierte el encuentro en una prueba m&aacute;s que en una experiencia. Cuando el valor se mide en t&eacute;rminos de respuesta, duraci&oacute;n o eficacia, el margen para la vulnerabilidad, la negociaci&oacute;n o el cambio se estrecha. Y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de las posiciones que se construyen dentro de este modelo es neutra, porque ninguna surge de la nada. Est&aacute;n atravesadas por mandatos culturales que presionan, encorsetan y generan tensiones. No es solo desgaste individual; es una forma de desencuentro estructural. Cuando el encuentro est&aacute; guiado por expectativas heredadas y poco ajustadas a lo que vamos siendo &mdash;tanto en lo personal como en la relaci&oacute;n&mdash;<strong>,</strong> la experiencia deja de ser un espacio de cultivo y se convierte en un lugar donde algo tiene que demostrarse o sostenerse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el valor se mide en términos de respuesta, duración o eficacia, el margen para la vulnerabilidad, la negociación o el cambio se estrecha. Y eso tiene consecuencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo &mdash;y especialmente en etapas como la menopausia, donde hay cambios numerosos y, a veces, abruptos&mdash; ese esquema muestra m&aacute;s claramente sus l&iacute;mites. Lo que antes pod&iacute;a sostenerse por inercia empieza a sentirse forzado. Y lo que se interpreta como d&eacute;ficit puede ser, en realidad, cansancio de una l&oacute;gica relacional que ya no encaja.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los 50, ese desgaste se hace m&aacute;s visible. Puede aparecer una econom&iacute;a interna m&aacute;s estricta: menos disponibilidad. No es rechazo al encuentro con el otro. Es rechazo a seguir representando un guion que exige m&aacute;s de lo que devuelve.
    </p><p class="article-text">
        Mientras no revisemos ese modelo, seguiremos interpretando como &ldquo;p&eacute;rdida de deseo&rdquo; lo que, a veces, es simplemente cansancio de sostener siempre lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la pregunta no sea por qu&eacute; hacer la compra compensa m&aacute;s que follar. Quiz&aacute; la pregunta sea qu&eacute; tendr&iacute;a que reorganizarse en nuestras relaciones para que el encuentro er&oacute;tico vuelva a ser un espacio de disfrute.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valentina Torres Zorrilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hormonas-compra-veces-compensa-follar_132_12998406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 20:47:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexología,Sexo,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f2a825d-f2a8-4955-8475-d6771a70c691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los secretos de una buena vida sexual en pareja: &quot;Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde asegurarte de encontrar tiempo para el sexo, hasta reforzar tu confianza y mantener la intimidad a lo largo del día; así puedes hacer que la llama no se apague</p><p class="subtitle">Por qué algunas parejas están agendando el sexo</p></div><p class="article-text">
        Si tienes sexo, las probabilidades de que tu d&iacute;a mejore son muchas. Pero si es <a href="https://www.eldiario.es/era/parejas-agendando-sexo_1_12727229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo planificado</a>, puede parecer que se trata de una tarea m&aacute;s. Y a diferencia de otras tareas o actividades f&iacute;sicas, lo acabas viendo m&aacute;s como un lujo que como una necesidad, y por eso, aunque ya tengas pareja, puede ser dif&iacute;cil encontrar la motivaci&oacute;n para ponerlo en pr&aacute;ctica. Sin embargo, el sexo es un apetito como cualquier otro, una necesidad como cualquier otra, un alimento como cualquier otro. Si lo dejas en suspenso, el efecto en tu relaci&oacute;n podr&iacute;a ser como si uno de los dos, o ambos, estuvierais a dieta permanente, y tambi&eacute;n solos. Puede que eso os funcione, pero para muchos de nosotros, el sexo es algo a lo que vale la pena dar prioridad.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, antes de introducir cualquier otro obst&aacute;culo dom&eacute;stico, es un trabajo de dos, por lo que hay que estar en sinton&iacute;a; no se puede decidir de forma unilateral. Para abordar esto en orden ascendente de dificultades, si sois una pareja sin hijos, el principal obst&aacute;culo ser&eacute;is vosotros mismos: no estar en el mismo estado de &aacute;nimo al mismo tiempo, no estar en casa al mismo tiempo. Esto es v&aacute;lido para toda la relaci&oacute;n, no solo para el sexo. Una vez entrevist&eacute; a una doctora especialista en fertilidad que describi&oacute; su trabajo con una pareja que intentaba encontrar una fecha para una cita en la que ella estuviera ovulando y ambos estuvieran en el pa&iacute;s. Tardaron varias semanas en conseguirlo. &ldquo;Sent&iacute; que estaba empezando a comprender por qu&eacute; no pod&iacute;an concebir&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        El sexo no tiene por qu&eacute; empezar y terminar en el dormitorio, dice Michelle Bassam, terapeuta psicol&oacute;gica y sexual con 25 a&ntilde;os de experiencia: &ldquo;Se puede mantener la intimidad a lo largo del d&iacute;a siendo afectuoso. Mostrar inter&eacute;s por tu pareja puede ser suficiente&rdquo;. Y, por supuesto, lo contrario &mdash;no mostrar inter&eacute;s, no prestar nunca toda tu atenci&oacute;n a tu pareja, no tocarla nunca a menos que, al estilo de Larry David, sea porque quieres sexo en los siguientes 90 segundos&mdash; tambi&eacute;n puede arruinar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, tener hijos peque&ntilde;os es lo que m&aacute;s mata la pasi&oacute;n, porque es el cambio m&aacute;s dr&aacute;stico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetec&iacute;a y, de repente, &iexcl;zas! Siempre est&aacute;is cansados, rebos&aacute;is resentimiento, puede que teng&aacute;is un ni&ntilde;o peque&ntilde;o en la cama y, en las raras ocasiones en las que ambos est&aacute;is despiertos al mismo tiempo sin distracciones, puede que no est&eacute;is de humor. Adem&aacute;s, una crisis de imagen corporal e identidad puede afectar a la relaci&oacute;n. &ldquo;Se considera un momento muy arriesgado para las parejas&rdquo;, afirma Jodie Slee, terapeuta sexual desde hace 16 a&ntilde;os, &ldquo;y no solo sexualmente&rdquo;. Pero hay que empezar por ser pr&aacute;cticos. Slee ofrece esta estad&iacute;stica asombrosa: &ldquo;Si una mujer duerme una hora m&aacute;s por noche, su libido aumenta un 14%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la imagen corporal es real: &ldquo;La maternidad no se considera algo sexy&rdquo;, afirma Slee. Siendo realistas, esto recae sobre las mujeres, que pasan por una dura prueba f&iacute;sica que les quita las ganas de sexo, les hace parecer arrugadas y oler un poco a leche durante qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos meses despu&eacute;s, y las coloca en una nueva categor&iacute;a, la de &ldquo;madre&rdquo;, a la que culturalmente ni siquiera se le permite tener una identidad sexual. &ldquo;Creo que est&aacute; bien que las mujeres sean un poco ego&iacute;stas y piensen: 'Voy a tener un poco de tiempo para <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener mi yo anterior a la maternidad</a>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener hijos pequeños es lo que más mata la pasión, porque es el cambio más drástico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetecía y, de repente, ¡zas! Siempre estáis cansados, rebosáis resentimiento, puede que tengáis un niño pequeño durmiendo en la cama...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero todo el mundo, tenga hijos o no, debe reconocer lo mucho que ha cambiado y el dolor que eso puede suponer. Crea una red de personas con las que te sientas c&oacute;moda dejando a los ni&ntilde;os por la noche; no dejes que la sequ&iacute;a sexual, que en parte es f&iacute;sicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a trav&eacute;s del sexo, alej&aacute;ndote f&iacute;sicamente por el mill&oacute;n de cosas no sexuales que te molestan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aseg&uacute;rate de que la carga de trabajo sea equitativa&rdquo;, dice Slee, &ldquo;para que una persona no se encargue de todas las tomas nocturnas y del trabajo. Creo que est&aacute; bien que los padres sean un poco ego&iacute;stas y no adopten una actitud m&aacute;rtir en la crianza de los hijos, para que estos no los absorban por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que los ni&ntilde;os crecen y se convierten en adolescentes, es probable que sus demandas de tiempo sean menores, pero a menudo surge una capa de timidez. &ldquo;Los padres tienen la responsabilidad, o al menos eso es lo que cabr&iacute;a esperar, de ocultar los aspectos relacionados con el dormitorio&rdquo;, afirma Bassam, &ldquo;pero es muy importante que los ni&ntilde;os y los adolescentes reciban un modelo de sus padres, para que sepan lo que es la intimidad. Puede ser algo tan sencillo como que alguien te ponga la mano en el hombro al pasar por la cocina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esos a&ntilde;os de crianza de los hijos ya no son el final de la carrera de obst&aacute;culos. El n&uacute;mero de adultos j&oacute;venes que siguen viviendo con sus padres ha aumentado en m&aacute;s de un tercio este siglo. &ldquo;A mucha gente no le gusta tener relaciones sexuales en la casa de sus padres&rdquo;, dice Bassam, una situaci&oacute;n que a menudo se ve agravada por la exhibici&oacute;n de fotograf&iacute;as familiares en la habitaci&oacute;n de invitados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejes que la sequía sexual, que en parte es físicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a través del sexo, alejándote físicamente por el millón de cosas no sexuales que te molestan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que una cierta mojigater&iacute;a natural nos hace sentir mucho m&aacute;s c&oacute;modos pidiendo a los dem&aacute;s que se adapten a nuestras preferencias alimenticias o h&aacute;bitos que pidiendo simplemente media hora de intimidad, por el amor de Dios. La gente mover&aacute; monta&ntilde;as por ti si eres intolerante al gluten, y pondr&aacute;n los ojos en blanco pero lo aceptar&aacute;n si meditas, pero no puedes decir: 'vamos a desaparecer un rato&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es v&aacute;lido para cualquier hogar con varios ocupantes: hay que comunicar las expectativas en el &aacute;mbito de la pareja. Si sientes que tu relaci&oacute;n de pareja se ve constantemente anulada por las exigencias del grupo, eso har&aacute; que no te apetezca el sexo o, por el contrario, que lo desees de una forma necesitada y molesta que no es er&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hay una verdad universal que dice que una vez que empiezas a programar el sexo, est&aacute;s condenado al fracaso, pero no todo el mundo est&aacute; de acuerdo. &ldquo;Si lo replanteas&rdquo;, dice Slee, &ldquo;no est&aacute;s programando, est&aacute;s priorizando y demostrando al otro que es importante&rdquo;. En las relaciones a largo plazo, &ldquo;tu deseo es m&aacute;s receptivo que espont&aacute;neo, as&iacute; que si esperas a que te invada espont&aacute;neamente el deseo, puedes estar esperando mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Planificar el sexo tambi&eacute;n &ldquo;elimina la presi&oacute;n de 'Dios m&iacute;o, han pasado dos semanas, han pasado tres semanas'. Cuanta m&aacute;s presi&oacute;n, m&aacute;s ansiedad hay y menos probable es que suceda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo tienes que mantener viva la llama, lo cual se consigue mediante lo que antes se llamaba &ldquo;desfamiliarizaci&oacute;n er&oacute;tica&rdquo;, que no era m&aacute;s que un t&eacute;rmino cient&iacute;fico para referirse a la novedad. &ldquo;La novedad es lo que crea el periodo de luna de miel: tu cuerpo se inunda de dopamina, que se dispara con la novedad. Con el tiempo, tu cuerpo se acostumbra a esa cantidad de dopamina y ya no hay novedad&rdquo;, afirma Slee. &ldquo;Eso no tiene por qu&eacute; significar mazmorras, clubes sexuales e intercambio de parejas, que es lo que la gente piensa cuando lo dices, y puede serlo. Pero para algunas parejas, la novedad ser&aacute; usar una habitaci&oacute;n diferente o ponerse una ropa diferente&rdquo;. La ventaja de conocerse bien es que se puede intentar algo que no funciona. Incluso un fracaso demostrar&aacute; que est&aacute;s entre las prioridades de tu pareja.
    </p><p class="article-text">
        La primera pareja con la que trabaj&oacute; Slee ten&iacute;a m&aacute;s de 80 a&ntilde;os y llevaban 50 juntos. Ten&iacute;an relaciones sexuales cada dos d&iacute;as, &ldquo;solo acud&iacute;an a terapia porque quer&iacute;an darle m&aacute;s sabor a su relaci&oacute;n, y ya era bastante picante. Uno de ellos se hab&iacute;a sometido a una operaci&oacute;n de pr&oacute;tesis de cadera, por lo que hab&iacute;a algunas limitaciones nuevas&rdquo;, pero la sequ&iacute;a sexual no era una de ellas. Supongo que los incluimos como el ideal motivador para un matrimonio largo y feliz, pero tampoco fue magia, simplemente lo consiguieron de alguna manera: nunca se fueron a dormir en sequ&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoe Williams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 20:30:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexualidad,Sexo,Pareja,Psicología,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo comenzó a diferenciarse a hombres y mujeres en los enterramientos prehistóricos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/comenzo-diferenciarse-hombres-mujeres-enterramientos-prehistoricos_1_12968714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48efa838-98c9-4864-b189-f4b677c8ed0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo comenzó a diferenciarse a hombres y mujeres en los enterramientos prehistóricos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este momento no es posible saber cuándo comienzan los enterramientos a diferenciar por sexo o género porque todo lo que se ha escrito hasta ahora se está revaluando </p><p class="subtitle">Pregunta enviada vía email por Luis de Lózar</p><p class="subtitle">Consultas anteriores - ¿Toda la materia que existe se creó en el Big Bang o se sigue creando materia nueva?
</p></div><p class="article-text">
        Antes de responder estrictamente a la pregunta que nos haces, debo explicarte algunas cosas importantes sobre la arqueolog&iacute;a. La ciencia que estudia, entre otras cosas, los enterramientos del pasado. Debemos partir del hecho de que la investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica se hace desde el presente. Desde la sociedad en la que vivimos las arque&oacute;logas y los arque&oacute;logos y eso condiciona las preguntas de nuestra investigaci&oacute;n y c&oacute;mo entendemos a las sociedades del pasado.
    </p><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a surge en el siglo XIX como disciplina cient&iacute;fica y durante los siglos XX y XXI se dotar&aacute; de marcos de pensamiento, metodolog&iacute;a y t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas para estudiar el pasado y el presente de los seres humanos. Desde sus or&iacute;genes, arque&oacute;logos y arque&oacute;logas hemos creado dos estereotipos de lo que pens&aacute;bamos que eran las mujeres y hombres del pasado, desde c&oacute;mo se han vestido, hasta c&oacute;mo se han alimentado o sus funciones sociales. Pero debemos preguntarnos&nbsp;si esta concepci&oacute;n binaria de la sociedad, que en la actualidad est&aacute; dejando de serlo o lo es un poco menos, era igual en el pasado m&aacute;s remoto.
    </p><h2 class="article-text">Una herencia binaria</h2><p class="article-text">
        Como la arqueolog&iacute;a nace en el siglo XIX, los y las especialistas comenzaron a investigar y preguntarse por las cosas de su d&iacute;a a d&iacute;a. Exportaron de manera inconsciente su propia estructura social, tremendamente binaria en aquella &eacute;poca. Por eso, cuando estudiaban enterramientos, buscaban si eran diferentes los de mujeres de los de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; me parece importante que nos paremos a definir qu&eacute; es lo que entendemos por sexo y qu&eacute; es el g&eacute;nero. No hay modo sencillo de hacerlo pero vas a permitirme una simplificaci&oacute;n de conceptos muy complejos. En arqueolog&iacute;a, el sexo son las caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas, desde &oacute;rganos genitales, a cromosomas u hormonas, entre otros. Aunque hay que tener claro tambi&eacute;n que, a veces, esas diferencias biol&oacute;gicas pueden no coincidir entre ellas. El g&eacute;nero es la construcci&oacute;n cultural que hacemos a partir de esa diferencia biol&oacute;gica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema que tenemos con el pasado es que hemos hecho arqueología con el modelo social de los siglos XIX y XX buscándonos a nosotros mismos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema que tenemos con el pasado es que hemos hecho arqueolog&iacute;a con el modelo social de los siglos XIX y XX busc&aacute;ndonos a nosotros mismos. Cuando estudiamos cementerios, autom&aacute;ticamente asumimos que est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revision-mito-sexista-mujeres-cazadoras_1_10327961.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrando diferencias de g&eacute;nero, en clave binaria</a>, y adem&aacute;s se nos olvidan otras identidades colectivas y personales tan relevantes como el estatus social, la clase, la edad, la etnicidad, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en algunos enterramientos, el cad&aacute;ver estaba en posici&oacute;n de dec&uacute;bito lateral derecho o izquierdo lo que quiere decir que estaban tumbados de lado mirando hacia la derecha o hacia la izquierda. Eso se utiliz&oacute; para identificar el g&eacute;nero del individuo difunto cuando todav&iacute;a ni siquiera se analizaban los restos humanos. En otros casos, se asign&oacute; el g&eacute;nero dependiendo de localizaci&oacute;n de la tumba dentro del cementerio.
    </p><h2 class="article-text">Ajuar y estatus</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, la manera m&aacute;s com&uacute;n de asignar g&eacute;nero a los difuntos ha sido a trav&eacute;s del ajuar, es decir, el conjunto de objetos que se incluyen en el enterramiento. Puedes imaginar cuan subjetivo y cuan condicionado est&aacute; por el presente de los y las profesionales. Cuando se encontraban adornos corporales se atribu&iacute;an a las mujeres y cuando se encontraban armas, a los hombres. Y eso sin saber si en la &eacute;poca en la que se hab&iacute;an hecho dichos enterramientos eran las mujeres o los varones los que llevaban ornamentos. Pero se traslad&oacute; la idea contempor&aacute;nea de qu&eacute; g&eacute;nero lleva qu&eacute; objetos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La manera más común de asignar género a los difuntos ha sido a través del ajuar, es decir, el conjunto de objetos que se incluyen en el enterramiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de la segunda mitad del siglo pasado, la antropolog&iacute;a f&iacute;sica comenz&oacute; a utilizar una serie de t&eacute;cnicas que permiten analizar el sexo de los huesos de individuos, ya que existen una serie de marcadores que se desarrollan en el esqueleto a partir de la adolescencia y que han servido para determinar en qu&eacute; grado los esqueletos que ocupaban las tumbas pertenec&iacute;an a hombres o mujeres. Tambi&eacute;n es importante saber que esos marcadores no son absolutos. Hay ocasiones en los que no es posible determinar el sexo en un esqueleto bien conservado porque los indicadores son ambiguos.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, desde hace algunas d&eacute;cadas y sobre todo en la actualidad con las t&eacute;cnicas que est&aacute; desarrollando la bioarqueolog&iacute;a, podemos contrastar la informaci&oacute;n biol&oacute;gica con la cultural, es decir, esos par&aacute;metros de los que te hablaba al principio: la posici&oacute;n del cuerpo, la situaci&oacute;n de la tumba en la necr&oacute;polis o el ajuar encontrado en ella. Eso nos ha permitido revisitar esa bonita historia que hab&iacute;amos construido y que diferenciaba los enterramientos por g&eacute;nero desde el final del Neol&iacute;tico. Y lo que se ha descubierto es que en la mayor parte de los casos no coinciden.
    </p><p class="article-text">
        En este momento no es posible saber cu&aacute;ndo comienzan los enterramientos a diferenciar por sexo o g&eacute;nero porque todo lo que se ha escrito hasta ahora se est&aacute; reevaluando. Con los conocimientos actuales, no me atrevo a decir cu&aacute;ndo comienza a haber una distinci&oacute;n al 100% en las tumbas por g&eacute;nero o sexo a no ser, claro, que estemos hablando de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, como Grecia y Roma. Aunque incluso ah&iacute;, hay colegas investigando que tambi&eacute;n encuentran disidencias de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Si nos vamos a la Prehistoria, el periodo m&aacute;s largo de la humanidad, desde que los seres humanos comenzamos a utilizar herramientas hace unos 2,6 millones de a&ntilde;os hasta que aparece la escritura, la arqueolog&iacute;a tradicional s&iacute; pensaba que las tumbas se codificaban en varones y mujeres. Pero no creo que ahora podamos afirmarlo tan tajantemente como se hab&iacute;a hecho, porque nos hemos dado cuenta de la enorme complejidad que tienen las comunidades del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en las necr&oacute;polis de la Celtiberia (entre el siglo VIII a.n.e. y el siglo II a.n.e.) que yo investigo, que est&aacute;n en lo que ahora son Soria y Guadalajara principalmente, los datos cient&iacute;ficos apuntan a que las tumbas est&aacute;n diferenciadas por estatus social, y no g&eacute;nero. Los ajuares son ricos y variados con ornamentos, restos de fauna, vasijas de consumo o armas. Estas &uacute;ltimas son siempre las que acaparan m&aacute;s atenci&oacute;n, pero no por ello son los objetos m&aacute;s comunes en los enterramientos. Las armas se han le&iacute;do como un marcador de g&eacute;nero asociado a los hombres, pero cuando contrastamos los datos de objetos con los bioarqueol&oacute;gicos vemos como hombres, mujeres, infantiles o individuos de avanzada edad son enterrados con esos objetos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Raquel Liceras Garrido</strong> es Doctora en Estudios del Mundo Antiguo (Prehistoria) y profesora e investigadora del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. Becaria Leonardo 2025 de la Fundaci&oacute;n BBVA. Una de sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n es la arqueolog&iacute;a de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n:&#8239;</em><em><strong>Victoria Toro</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pregunta enviada v&iacute;a email por&#8239;</em><em><strong>Luis de L&oacute;zar</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/ciencia/las-cientificas-responden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Investigadoras</strong></em></a><em>&nbsp;al rescate&#8239;es un consultorio cient&iacute;fico semanal, patrocinado por el programa&#8239;</em><a href="https://www.forwomeninscience.com/authority/spain---national-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>L&rsquo;Or&eacute;al-Unesco &lsquo;For Women in Science&rsquo;</strong></em></a><em>&#8239;y por&#8239;</em><a href="https://www.bms.com/es/about-us/responsibility.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Bristol Myers Squibb</strong></em></a><em>, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnolog&iacute;a. Son cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas, socias de&#8239;</em><a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>AMIT&#8239;</strong></em></a><em>(Asociaci&oacute;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas), las que responden a esas dudas. Env&iacute;a tus preguntas a&#8239;</em><a href="mailto:nosotrasrespondemos@gmail.com" target="_blank" class="link"><em><strong>nosotrasrespondemos@gmail.com</strong></em></a><em>&#8239;o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Liceras Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/comenzo-diferenciarse-hombres-mujeres-enterramientos-prehistoricos_1_12968714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Prehistoria,Identidad de género,Sexo,Arqueología,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un 'bestseller' antes de la serie de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a11efd5-837e-44e8-b779-e02aabd2257f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un &#039;bestseller&#039; antes de la serie de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis sobre las claves de la novela homoerótica que se han convertido en un fenómeno de masas y su adaptación a la pequeña pantalla 
</p><p class="subtitle">Isabel Coixet: “El arte no nos cambia, pero ojalá mis películas sean un paréntesis en un mundo incomprensible”
</p></div><p class="article-text">
        Imag&iacute;nate que te encuentras con la historia de dos hombres j&oacute;venes. Uno se llama Shane Hollander, es canadiense y es una estrella de la liga de Hockey de su pa&iacute;s. El otro se llama Ilya Rozanov y, su nombre da ya la pista, es ruso. Tambi&eacute;n es el principal rival de Hollander, juega en el equipo contrario. Ambos, adem&aacute;s de ser guapos, atractivos y muy masculinos, est&aacute;n obsesionados el uno con el otro. A nivel rom&aacute;ntico y, sobre todo, sexual. Su enemistad, azuzada por la prensa y el p&uacute;blico, se convierte en otra cosa cuando las c&aacute;maras se han ido. Pero nadie puede saberlo, son estrellas del deporte, as&iacute; que su vida e identidades se convertir&aacute;n en un secreto a espaldas del mundo. Este dilema entre el deseo, las ambiciones propias y la presi&oacute;n social, es el punto de partida de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Heated Rivalry</em></a><em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(en espa&ntilde;ol </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s que rivales</em></a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a>, un libro que Rachel Raid escribi&oacute; en 2019 y que, tras su salto a la pantalla con una serie de nombre hom&oacute;nimo, se ha convertido, veloz, en un superventas a nivel global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La serie, estrenada originalmente a fines de 2025, llega ahora Espa&ntilde;a de la mano de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/almodovar-bardem-penelope-cruz-firman-carta-apoyo-exdirector-ficcion-movistar-plus-domingo-corral_1_12277717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Movistar Plus +</a>, aunque muchos fans, enganchados a trav&eacute;s de los v&iacute;deos cortos de Instagram y TikTok, ya la han visto por otros medios. Como es el caso de Ana, de 26 a&ntilde;os, que la conoci&oacute; por redes sociales. &ldquo;Vi c&oacute;mo hablaba de ella el influencer Carlos Peguer (presentador del podcast &lsquo;La pija y la Quinqui&rsquo;) y me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n. Adem&aacute;s, poco despu&eacute;s empezaron a salirme v&iacute;deos y comentarios en redes sociales, as&iacute; que busqu&eacute; un enlace para verla y, a los cinco minutos del primer cap&iacute;tulo me di cuenta de que quer&iacute;a hacerlo bien&rdquo;, explica en declaraciones a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para Ana, criada en un momento en el que series como la noruega<em> Skam, Skins </em>o&nbsp;<em>My Mad Fat Diary </em>se popularizaron creando comunidades entre los adolescentes en torno a 2010, hacerlo bien supon&iacute;a parar la serie y leer primero los libros. &ldquo;Me encantan todas las cosas que propician un momento de histeria colectiva&rdquo;, bromea para se&ntilde;alar que a ella siempre le ha interesado mucho eso de los <em>fandom,</em> del formar parte de algo y que historias como esta,<em> Heartstopper </em>o <em>El verano en el que me enamor&eacute;</em> son las que est&aacute;n propiciando este sentido de comunidad en el presente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya tengo una edad y s&eacute; c&oacute;mo meterme en un<em> fandom </em>y disfrutarlo plena y sanamente&rdquo;, se&ntilde;ala para insistir en la importancia de fen&oacute;menos como este en un momento en el que, a su juicio, se nos insta a vivir aislados del resto. &ldquo;Se nos segmenta por nichos y tendemos a tener gustos cada vez m&aacute;s individualizados, as&iacute; que cuando ocurre un fen&oacute;meno como este, ya sea literario, audiovisual o ambos, es tambi&eacute;n una oportunidad de unirnos, compartir gustos y sentirnos bien&rdquo;, opina la lectora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Pero, &iquest;cu&aacute;les son las claves para que una historia como esta tenga &eacute;xito y enganche?, seg&uacute;n Jes&uacute;s G&oacute;mez, psic&oacute;logo social experto en psicolog&iacute;a audiovisual y esc&eacute;nica, la tiktokizaci&oacute;n del audiovisual es esencial. &ldquo;A nivel de marketing enganchan much&iacute;simo estos clips cortos que se ven porque ya no sostenemos apenas la atenci&oacute;n en una pantalla en la que consumimos contenido muy r&aacute;pido lo desechamos tambi&eacute;n muy r&aacute;pido&rdquo;, explica el psic&oacute;logo para se&ntilde;alar que, esta serie en concreto, te da &ldquo;unas im&aacute;genes muy impactantes&rdquo; de algo que interesa: &ldquo;pasas de ver a una pareja jugando unos segundos al hockey y, cuando van a empotrarse, acaba en una escena subida de tono muy expl&iacute;cita&rdquo;, ilustra para se&ntilde;alar que algo as&iacute; genera inter&eacute;s desde el minuto cero y que, adem&aacute;s, los lectores y espectadores tambi&eacute;n amplifican el alcance de las historias al hacer y subir v&iacute;deos de sus personajes favoritos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo tengo una cuenta de <em>edits </em>sobre<em> Heated Rivalry</em>&rdquo;, admite Mois&eacute;s, de 21 a&ntilde;os, que se bebi&oacute; la serie entera del tir&oacute;n en un enlace pirata despu&eacute;s de que se hiciera viral en redes sociales, y est&aacute; deseando que saquen la segunda temporada. &ldquo;Ten&iacute;a claro que, si todo el mundo estaba hablando de ella, la ten&iacute;a que ver&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que no le interesaba demasiado el tel&oacute;n de fondo de la historia, el hockey, pero que le atrap&oacute; el hecho de que fuera una historia gay en un contexto tan masculino, adem&aacute;s del tema de lo prohibido. Un amor prohibido que, al espectador, le recordar&aacute; (a ratos) a otros grandes amores clandestinos de la gran pantalla, como <em>Brokeback Mountain</em> (2005), sobre todo en el car&aacute;cter de uno de los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s&rdquo;, contin&uacute;a Mois&eacute;s, &ldquo;aunque a m&iacute; el deporte no me interesa, me parece muy bien que hayan hecho esto, porque ha ayudado a salir del armario a jugadores reales, y aunque la historia sea un poco fantas&iacute;a, est&aacute; bien que se pongan estas cosas sobre la mesa. Es imposible que no haya maricones en el f&uacute;tbol, por ejemplo&rdquo;, critica para insistir en que se ha creado una comunidad muy grande en torno a la serie en una historia que triunfa, sobre todo, entre el p&uacute;blico femenino aunque los protagonistas sean una pareja de hombres. &ldquo;A mis amigas les encanta&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El gusto femenino domina la escena</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El gusto de las chicas en general y, en menor medida, la comunidad queer, es el que marca la relevancia cultural&rdquo;, apunta, por su lado, G&oacute;mez para se&ntilde;alar que tienen mucho poder en la medida en la que difunden lo que ellas sienten. &ldquo;Las mujeres mueven las redes, si te fijas en cualquier fen&oacute;meno del pop mundial, &iquest;qui&eacute;nes escuchan a las grandes divas? &iquest;Qui&eacute;nes suben su contenido a redes sociales? &iquest;Qui&eacute;nes van a los conciertos? Las chicas y los gais. Los hombres heterosexuales tienden a irse hacia un lado m&aacute;s gamer o de ficciones masculinas y no las mueven demasiado, no participan tanto del consumo cultural&rdquo;, explica el psic&oacute;logo.
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                Otro de los momentos de &#039;Heated rivalry&#039;                            </span>
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        Pero, &iquest;por qu&eacute; una historia gay interesa tanto a mujeres hetero?, para Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez de la Rivera, psic&oacute;loga general sanitaria y especializada en el colectivo LGTB+, tiene mucho que ver con la mirada y el sentirse segura frente al deseo de los otros: &ldquo;Es algo que ocurre bastante&nbsp;tanto en este tipo de libros y series, como en movimientos musicales como el K-Pop, pero creo que es muy potente el c&oacute;mo las mujeres podemos entrar en una historia de amor en la que no podemos entrar siquiera en la comparaci&oacute;n porque est&aacute; alejado de tus posibilidades, no identificas lo que a ti te falta, tan solo disfrutas la historia&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El sexo en el centro</strong></h2><p class="article-text">
        Escenas expl&iacute;citas rozando el porno suave son la marca de la casa en esta historia, tanto en lo literario como en lo audiovisual, y son, tambi&eacute;n, seg&uacute;n todos los entrevistados parte de la receta de su &eacute;xito. &ldquo;Me gusta mucho eso, porque el resto de series sobre historias<em> queer </em>que vemos desde plataformas son muy sosas, casi infantiles, los personajes no se tocan y, claro, eso no te lo crees&rdquo;, apunta Mois&eacute;s qui&eacute;n tambi&eacute;n agradece el c&oacute;mo muestran las relaciones afectivo sexuales en el mundo gay. &ldquo;Ellos follan primero, directamente, y los sentimientos ya aparecen, si es que aparecen. Eso me ha gustado, es muy realista&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es de las primeras veces que algo tan expl&iacute;cito sale a la luz desde la normalidad, desde una plataforma de<em> streaming. </em>En esta serie se acerca al <em>soft porn. </em>Eso se junta a que buena parte de la poblaci&oacute;n est&aacute; ya cansada de comedias rom&aacute;nticas, las historias de amor y la normatividad sin apenas sexo hace que esta historia sobresalga&rdquo;, apunta G&oacute;mez para decir que la novedad, dentro de una f&oacute;rmula trillada en el mundo del<em> fanfiction,</em> es lo que hace que <em>Heated Rivalry </em>mueva masas all&aacute; por donde pase.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un 'bestseller' antes de la serie de moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Movistar +,Homosexualidad,LGTBI,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jeffrey-epstein-impunidad-poderosos_1_12963635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b51e1a20-9253-4737-ba35-c251cc68cb23_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135840.jpg" width="3019" height="1698" alt="Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las revelaciones del caso Epstein confirman que las cuestiones morales e ideológicas no sólo son prescindibles, sino que resultan una molesta inconveniencia para los que quieren formar parte de la élite de los amos del universo</p><p class="subtitle">Diez conclusiones sobre los últimos archivos de Epstein publicados</p></div><p class="article-text">
        En 2010, una relaciones p&uacute;blicas que trabajaba para Jeffrey Epstein llam&oacute; a la periodista Tina Brown para invitarla a una cena con el pr&iacute;ncipe Andr&eacute;s de Inglaterra que iba a dar el millonario y a la que tambi&eacute;n asistir&iacute;a Woody Allen. Brown era entonces directora de The Daily Beast y antes lo hab&iacute;a sido de Vanity Fair y The New Yorker. Formaba parte de la &eacute;lite medi&aacute;tica de Nueva York desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os. Su respuesta fue a gritos: <a href="https://tinabrown.substack.com/p/sex-lies-and-the-epstein-files" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Pero qu&eacute; co&ntilde;o es esto, Peggy?</a> &iquest;El baile de los ped&oacute;filos?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Brown era una excepci&oacute;n. Exist&iacute;a una red de miembros de las &eacute;lites pol&iacute;ticas, financieras, cient&iacute;ficas y hasta culturales que no ten&iacute;an ning&uacute;n rubor en aceptar las invitaciones de Epstein, que para entonces ya figuraba en el registro de delincuentes sexuales de Nueva York desde dos a&ntilde;os atr&aacute;s. Le hab&iacute;an impuesto una condena de s&oacute;lo 18 meses de prisi&oacute;n &ndash;s&oacute;lo ten&iacute;a que pasar doce horas diarias en la c&aacute;rcel&ndash;, de la que hab&iacute;a cumplido doce, gracias a un pacto sorprendentemente generoso que hab&iacute;a aceptado un fiscal federal. 
    </p><p class="article-text">
        Los poderosos se protegen entre ellos. Es una acusaci&oacute;n f&aacute;cil de encontrar en textos y denuncias desde zonas de la sociedad que no suelen ser escuchadas y que es cierto que en ocasiones oculta teor&iacute;as conspiratorias. Con Epstein, ha resultado ser un axioma. Ni siquiera una condena por delitos sexuales hab&iacute;a convertido a Epstein en un apestado social. 
    </p><p class="article-text">
        El dinero le proteg&iacute;a, pero no era s&oacute;lo el dinero o las fortunas a las que ayudaba con sus consejos e inversiones. Ser invitado a su mansi&oacute;n de Nueva York, o a su residencia en las Islas V&iacute;rgenes, era el marchamo muy privado que anhelaban esas personas. Si quieres formar parte de la &eacute;lite de los amos del universo, las cuestiones morales no s&oacute;lo son prescindibles, sino que resultan una molesta inconveniencia. Algo que s&oacute;lo obliga a los de abajo.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos invitados miraban a otro lado, porque estaban acostumbrados a hacerlo. Es el precio para figurar dentro de la &eacute;lite o aparentar que formas parte de ella. Ahora todos dicen que <a href="https://www.nytimes.com/2026/01/31/us/epstein-powerful-men.html?campaign_id=2&amp;emc=edit_th_20260201&amp;instance_id=170429&amp;nl=today%27s-headlines&amp;regi_id=8911889&amp;segment_id=214611&amp;user_id=a57482546b170eae3491fd1dceeeb7cd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no le conoc&iacute;an mucho,</a> que no eran en realidad amigos o que al menos no visitaron su isla. Los emails difundidos por el Departamento de Justicia despu&eacute;s de que el Congreso obligara a Trump a hacerlo prueban lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://x.com/Acyn/status/2018875724019782071" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Creo que la raz&oacute;n por la que</a> este asunto de Epstein ha causado tanto inter&eacute;s entre conservadores, progresistas, entre todo el mundo, m&aacute;s all&aacute; del desagradable asunto sexual&rdquo; &ndash;ha dicho el senador dem&oacute;crata Bernie Sanders&ndash; &ldquo;es porque hay una creciente sensaci&oacute;n de que hay un peque&ntilde;o n&uacute;mero de gente muy, muy rica en la &eacute;lite, gente que se conoce, que realmente cree que est&aacute; por encima de la ley&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En uno de los art&iacute;culos m&aacute;s l&uacute;cidos sobre lo que revelan los emails de Epstein, Anand Giridharadas da ejemplos en The New York Times de las cosas que hab&iacute;a que ignorar para obtener el billete de entrada en ese mundo: <a href="https://www.nytimes.com/2025/11/23/opinion/meaning-epstein-emails.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los desastres financieros que algunos</a> en esa red ayudaron a que se desencadenaran, las guerras despreciables que algunos de ellos fomentaban, la crisis de las sobredosis de drogas que algunos propiciaron, los monopolios que defend&iacute;an, la desigualdad que ellos multiplicaban, la crisis de vivienda de la que se beneficiaban, las tecnolog&iacute;as contra las que nunca protegieron a la gente&rdquo;. Todos eran c&oacute;mplices y algunos incluso copart&iacute;cipes de esas plagas.
    </p><p class="article-text">
        Las reglas que condicionan la vida de los mortales no reg&iacute;an para Epstein y sus amigos. Algunos de ellos &ndash;no se sabe cu&aacute;ntos&ndash; pod&iacute;an disfrutar de la &uacute;ltima transgresi&oacute;n, mantener relaciones sexuales con mujeres, adultas o menores, en lo que deber&iacute;a considerarse como una violaci&oacute;n o prostituci&oacute;n hecha posible por la trata de personas. Epstein se ocupaba de traerlas desde pa&iacute;ses de Europa del Este o de pa&iacute;ses pobres. El mundo entero estaba a su disposici&oacute;n y eso inclu&iacute;a el cuerpo de las mujeres. Esto &uacute;ltimo es lo m&aacute;s grave, pero no es novedoso. Aparece siempre en todas las historias sobre el colonialismo.  
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios ofensivos sobre las mujeres son numerosos en los emails que ahora han aparecido. Eran la l&oacute;gica continuaci&oacute;n de las conversaciones que manten&iacute;an con Epstein. Y no ten&iacute;an ning&uacute;n inconveniente en ponerlos por escrito. Sab&iacute;an que contaban con un interlocutor predispuesto a celebrar esas obscenidades. 
    </p><p class="article-text">
        Martin Nowak, profesor de biolog&iacute;a de Harvard, le escribe y pregunta por &ldquo;la esp&iacute;a&rdquo; sin nombrarla y le pregunta: &ldquo;&iquest;La torturaste?&rdquo;. A&ntilde;os atr&aacute;s, hab&iacute;a escrito a Ghislaine Maxwell, colaboradora de Epstein a la hora de conseguirle chicas, para pedir disculpas por un incidente. &ldquo;Siento mucho haber causado tantos problemas y haber estropeado el d&iacute;a. Estoy muy contento de no haber matado a nadie&rdquo;. Disculpas aceptadas, desde luego. 
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                    alt="Una foto encontrada en los emails de Epstein del pie de una mujer con una frase de la novela &#039;Lolita&#039; escrita en la piel. Al lado, la novela."
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            <span class="title">
                Una foto encontrada en los emails de Epstein del pie de una mujer con una frase de la novela &#039;Lolita&#039; escrita en la piel. Al lado, la novela.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2018, Steve Bannon, exconsejero de Donald Trump, le da consejos sobre c&oacute;mo mejorar su imagen, es decir, su reputaci&oacute;n de delincuente sexual. Le pregunta si alguna de las chicas puede testificar en su favor y Epstein responde que podr&iacute;a obligarlas a hacer una declaraci&oacute;n grabada en v&iacute;deo (no le iba a resultar ning&uacute;n problema). Sin aparente intenci&oacute;n ir&oacute;nica, Bannon tiene una idea: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no poner en marcha EL mayor centro de investigaci&oacute;n sobre trata de seres humanos, prostituci&oacute;n infantil, etc, etc, etc? Un problema global que hay que resolver&rdquo;. No hay ning&uacute;n problema que no pueda solucionarse con dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Lawrence Krauss, profesor de F&iacute;sica en la universidad de Arizona, le env&iacute;a un mensaje a cuenta de una conferencia sobre liderazgo femenino (!!) y aprovecha para hablarle de una mujer que le ha acusado de maltrato: &ldquo;Ambos sabemos que Melanie es una zorra (&rdquo;c***&ldquo;) a la que si le das cuerda suficiente puede estrangularse a s&iacute; misma si las cosas se hacen bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea s&oacute;lo una broma macabra, pero el estilo se repite en muchos emails. Todas las mujeres son unas zorras, se merecen todo lo que les pase, una amante o novia amenaza con enfrentarle con sus hijas, todos opinamos lo mismo sobre lo que hay que hacer con ellas. Ese es el estilo de los di&aacute;logos que tienen que ver con mujeres.    
    </p><p class="article-text">
        Es posible que algunos den por hecho que Epstein paga a las chicas, con lo que creen que no tienen derecho a quejarse de nada. Son cuerpos de los que disfrutar. 
    </p><p class="article-text">
        La existencia de una red de hombres poderosos que controlan una red internacional de pedofilia es una obsesi&oacute;n recurrente de las teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n en EEUU desde hace d&eacute;cadas. Es la base de <a href="http://www.guerraeterna.com/la-ultima-teoria-de-la-conspiracion-de-los-seguidores-es-aun-mejor-que-las-anteriores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conspiraci&oacute;n de Qanon</a> entre cuyas ramificaciones estaba antes de 2016 que Trump ser&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/claves-qanon-teoria-conspiracion-lucha-grupo-democratas-pedofilos-satanicos_1_6185325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;nico capaz de acabar con ella.</a> Dio lugar a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pizzagate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conspiraci&oacute;n de Pizzagate,</a> especialmente activa en el foro 4chan, que acusaba a altos cargos del Partido Dem&oacute;crata de haber montado una red de prostituci&oacute;n infantil. Acab&oacute; con un hombre entrando armado en un restaurante de Carolina del Norte convencido de que hab&iacute;a ni&ntilde;os secuestrados en el s&oacute;tano del edificio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Epstein se hace una foto con Steve Bannon delante de un espejo.                            </span>
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        Todo era un puro delirio con el que vender a Trump como salvador de la naci&oacute;n. La gran paradoja es que las revelaciones sobre Epstein se acercan a esa ficci&oacute;n con la diferencia de que el millonario no estaba a sueldo de los dem&oacute;cratas, sino de sus propios intereses econ&oacute;micos y profesionales y que contaba con el apoyo de personas destacadas que pod&iacute;an ser de cualquier ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo lo que hab&iacute;a hecho, no ten&iacute;an problemas en apoyarle o aconsejarle, fueran el ultraconservador Bannon o el intelectual de izquierdas Noam Chomsky. Este &uacute;ltimo tambi&eacute;n asesor&oacute; a Epstein sobre las cr&iacute;ticas que recib&iacute;a: &ldquo;<a href="https://x.com/KlonnyPin_Gosch/status/2018064104204738779" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mejor manera de proceder</a> es ignorarlo&rdquo;, le dijo. &ldquo;Esto es especialmente cierto ahora con la histeria que se ha desatado sobre el abuso de mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vijay Prashad, coautor de dos libros con Chomsky, ha escrito sobre la decepci&oacute;n que ha sufrido: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/contexto-explicar-atrocidad-respuesta-colega-chomsky-revelaciones-relacion-epstein_1_12960416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; relacionarse tan abiertamente</a> con una persona de esa cala&ntilde;a? &iquest;Por qu&eacute; brindar consuelo y consejo a un ped&oacute;filo por sus cr&iacute;menes? Por mi parte, estoy horrorizado y consternado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/20/espanol/estados-unidos/trump-epstein-fotos-amigos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era un gran amigo de Epstein</a> y se conoc&iacute;an tanto por vivir en Nueva York como por sus residencias en Florida. El millonario era un invitado frecuente en las fiestas de Mar-a-Lago. &ldquo;Fui su mejor amigo durante diez a&ntilde;os&rdquo;, dijo Epstein al periodista Michael Wolff, que a su vez era amigo de ambos. Lo &uacute;nico que les un&iacute;a era el inter&eacute;s por el sexo. Se pelearon a&ntilde;os antes de la primera condena del millonario por razones no aclaradas. La Casa Blanca ha dicho sin dar detalles que Trump descubri&oacute; que era un &ldquo;pervertido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Elon Musk ha escrito estos d&iacute;as que se neg&oacute; a viajar a la isla de Epstein, pero un email desvela una de sus comunicaciones en relaci&oacute;n a una visita que finalmente no se produjo: <a href="https://www.theguardian.com/technology/2026/jan/30/elon-musk-epstein-files-island-visits" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;En qu&eacute; d&iacute;a/noche ser&aacute; la fiesta</a> m&aacute;s salvaje en tu isla?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como financiero, Epstein recib&iacute;a informaci&oacute;n confidencial del brit&aacute;nico Peter Mandelson, tanto sobre el fin del Gobierno de Gordon Brown como de los acuerdos de la Comisi&oacute;n Europea sobre la crisis de la deuda. Como gran partidario de Israel, escuchaba al ex primer ministro Ehud Barak explicar c&oacute;mo el pa&iacute;s <a href="https://x.com/PulaRJS/status/2018361395423633508" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pod&iacute;a aumentar su poblaci&oacute;n</a> con rusos aunque no fueran jud&iacute;os para someter a los palestinos. Como persona interesada en la ciencia, escuchaba a los expertos ideas que le estimulaban, aunque fueran totalmente racistas. <a href="https://bylinetimes.com/2025/12/05/how-epstein-channelled-race-science-and-climate-culling-into-silicon-valleys-ai-elite/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Quiz&aacute; el cambio clim&aacute;tico</a> sea una buena forma de afrontar la superpoblaci&oacute;n&rdquo;, le escribi&oacute; Joscha Bach, experto en Inteligencia Artificial. Con Peter Thiel, fantaseaba sobre las oportunidades de inversi&oacute;n que <a href="https://x.com/emeriticus/status/2018851110283288667" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supondr&iacute;a el colapso de EEUU</a> y el &ldquo;regreso del tribalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Epstein se retrat&oacute; a s&iacute; mismo en una comunicaci&oacute;n con Bannon: <a href="https://www.thetimes.com/article/3c43b881-0f36-43bf-a32b-66fcba2b44ac?shareToken=82e0a0bfd254836bb9aef3e2448c962b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Como el gato de Schr&ouml;dinger,</a> soy un hombre deplorable y al mismo tiempo un miembro de la &eacute;lite hasta que alguien abra la caja&rdquo;. Alguien la abri&oacute; en 2019 &ndash;y &eacute;l acab&oacute; suicid&aacute;ndose en la celda tras ser condenado, ahora de verdad&ndash;, aunque ya era demasiado tarde para todas las mujeres a las que tortur&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jeffrey-epstein-impunidad-poderosos_1_12963635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 21:48:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Jeffrey Epstein,Violencia sexual,Sexo,Donald Trump,Steve Bannon,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2baf6c2-a809-4bc0-81e8-abe6c90e2ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los autores, el atractivo sexual y la percepción de amenaza podrían explicar el tamaño inusualmente grande del pene humano. El trabajo también muestra que los hombres tienden a sobreestimar la importancia del tamaño corporal, mientras que las mujeres valoran más el conjunto </p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Y que mida 1,80”: por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres</p></div><p class="article-text">
        El pene humano es m&aacute;s grande que el de otros primates en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o corporal, un hecho que los bi&oacute;logos evolutivos han atribuido tradicionalmente a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Selecci%C3%B3n_sexual" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n sexual</a>, pero sobre el que todav&iacute;a hay algunas inc&oacute;gnitas. Algunos estudios apuntan a que pudo influir en el &eacute;xito reproductivo, la atracci&oacute;n de las hembras o la competici&oacute;n con otros machos. Para profundizar en esta cuesti&oacute;n, un equipo de cient&iacute;ficos australianos ha realizado un estudio cuyos resultados se publican este jueves <a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PLOS Biology</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://upamaaich.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Upama Aich</a>, investigadora de la Universidad de Australia Occidental, pidi&oacute; a un grupo de hombres y mujeres que calificaran figuras masculinas generadas por computadora que variaban en altura, forma corporal y tama&ntilde;o del pene. A ellas les pidieron que calificaran el atractivo sexual de las figuras, mientras que a los hombres se les pidi&oacute; que evaluaran c&oacute;mo de amenazantes las consideraban, tanto en t&eacute;rminos de capacidad de lucha como de rivalidad sexual. Los participantes vieron im&aacute;genes de las figuras a escala en una encuesta en l&iacute;nea, que permit&iacute;a calificar la influencia de cada rasgo por separado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tama&ntilde;o del pene, la altura y la relaci&oacute;n hombro-cadera se manipularon de forma independiente en 343 figuras masculinas generadas por ordenador&rdquo;, explica la primera autora a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto permiti&oacute; presentar, por ejemplo, hombres altos con hombros estrechos y penes peque&ntilde;os, y examinar c&oacute;mo cada rasgo contribu&iacute;a a los juicios, manteniendo los dem&aacute;s constantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conclusión principal es que un pene más grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental  
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados sugieren que tanto las preferencias femeninas como la competencia con otros machos han favorecido el aumento del tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros en los machos humanos. &ldquo;La conclusi&oacute;n principal es que un pene m&aacute;s grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales&rdquo;, asegura Aich. Seg&uacute;n los autores, se trata de la primera evidencia experimental de que los machos consideran el tama&ntilde;o del pene al evaluar la capacidad de combate y el atractivo de sus rivales hacia las hembras. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">A ellos les importa m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un detalle interesante del estudio, seg&uacute;n los autores, es la diferencia de valoraci&oacute;n entre hombres y mujeres. En el caso de ellas, tanto el tama&ntilde;o del pene como la altura y la forma corporal aumentaron el atractivo, pero a partir de cierto punto, mayores aumentos en el tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros tuvieron valoraciones decrecientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los hombres, la forma corporal y la altura fueron especialmente importantes al evaluar la amenaza f&iacute;sica. &ldquo;Una diferencia clave es que los hombres tendieron a calificar consistentemente los rasgos m&aacute;s exagerados como m&aacute;s competitivos, mientras que las preferencias de las mujeres se estabilizaron&rdquo;, explica Aich.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás el hallazgo más interesante es que el tamaño parece ser más importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en estos hallazgos, &iquest;se podr&iacute;a decir que estos resultados respaldan el t&oacute;pico de que &ldquo;el tama&ntilde;o importa&rdquo;?. &ldquo;S&iacute;, pero el contexto es muy importante&rdquo;, responde la investigadora. &ldquo;Para las mujeres, importa como parte de un todo, junto con la altura y la forma del cuerpo, pero solo hasta cierto punto. Para los hombres, importa como se&ntilde;al de amenaza, pero la altura y la forma del cuerpo tuvieron un efecto m&aacute;s fuerte. Quiz&aacute;s el hallazgo m&aacute;s interesante es que el tama&ntilde;o parece ser m&aacute;s importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sesgos culturales y sociales</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), cree que es un asunto de inter&eacute;s, porque la sexualidad determina en gran medida nuestra existencia y desde luego nuestra reproducci&oacute;n. &ldquo;Y los estudios de anatom&iacute;a comparada con otros primates muestran las caracter&iacute;sticas que nos hacen m&aacute;s singulares comparados con otros: una de ellas es el tama&ntilde;o del pene, pero tambi&eacute;n el tama&ntilde;o de los senos femeninos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante años hemos partido de la premisa equivocada de que el tamaño del pene es importante, pero en realidad el tamaño más importante es el del clítoris</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Morán</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque se ha interpretado dentro del marco de la selecci&oacute;n sexual (la preferencia por estos rasgos ha determinado su continuidad)&nbsp;el experto recuerda que en biolog&iacute;a existen otros factores que lo complican todo. &ldquo;Hay que tener cuidado con las interpretaciones directas y simples, porque la evoluci&oacute;n y constituci&oacute;n de los organismos son sistemas muy complejos que tienen interacciones internas que hay que considerar&rdquo;, asegura. &ldquo;A veces hay una integraci&oacute;n morfol&oacute;gica y un mismo gen participa en varios procesos, de modo que puede haber otras causas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de unas medidas m&iacute;nimas para facilitar una reproducci&oacute;n, en realidad el tama&ntilde;o del pene no importa por diferentes motivos, explica la psic&oacute;loga y sex&oacute;loga&nbsp;<a href="https://lauramoranpsicologa.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Mor&aacute;n</a>. &ldquo;La vagina puede adaptarse y tiene una profundidad media de 12-13 cm, con lo cual tampoco necesitamos penes de 30 cm&rdquo;, asegura. &ldquo;Luego puede haber una parte del significado que nosotros le demos al tama&ntilde;o de algo, que esto tambi&eacute;n es muy cultural o contextual&rdquo;, advierte. &ldquo;Durante a&ntilde;os hemos partido de la premisa equivocada de que el tama&ntilde;o del pene es importante, pero en realidad el tama&ntilde;o m&aacute;s importante es el del cl&iacute;toris, pero eso casi nadie lo sabe&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con cómo nos han socializado desde pequeños, tanto a hombres como a mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marga Sánchez Romero</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universidad de Granada (UGR)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/margarita-sanchez-romero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marga S&aacute;nchez Romero</a>, catedr&aacute;tica de la Universidad de Granada (UGR) y autora del libro&nbsp;<em>Prehistoria de mujeres</em>&nbsp;(Destino, 2022), advierte de un posible sesgo del estudio, porque los participantes, de universidades australianas, tienen una visi&oacute;n y una perspectiva cultural muy determinada y le gustar&iacute;a ver un poquito m&aacute;s de variabilidad. &ldquo;Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con c&oacute;mo nos han socializado desde peque&ntilde;os, tanto a hombres como a mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Upama Aich defiende que su estudio incluy&oacute; participantes de diversos or&iacute;genes &eacute;tnicos y arroj&oacute; patrones muy consistentes en diferentes entornos de estudio. &ldquo;Esto sugiere que estas percepciones no se basan &uacute;nicamente en un contexto cultural espec&iacute;fico&rdquo;, asegura. &ldquo;Sin embargo, no afirmamos que sean universales, ya que las normas culturales en torno a la masculinidad y el atractivo var&iacute;an claramente y pueden interactuar con tendencias evolutivas subyacentes. Un estudio transcultural responder&aacute; directamente a esta pregunta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Sexo,Sexualidad,Sexismo,Evolución humana,Biología,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/deniegan-cambio-genero-condenado-21-anos-carcel-asesinato-pareja-bilbao_1_12924568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/647535db-a44d-4e6a-8436-c36201c021b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno vasco ha rechazado la solicitud por tratarse de un condenado por un delito de extrema violencia contra su pareja, encuadrado dentro de la violencia de género, decisión adoptada para "garantizar la seguridad y la convivencia en el entorno penitenciario"</p><p class="subtitle">25 años de internamiento psiquiátrico penitenciario para la pareja de Yaneli en Bilbao por asesinato con alevosía
</p></div><p class="article-text">
        El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco ha denegado el traslado al m&oacute;dulo de mujeres solicitado por un hombre preso condenado a 21 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por intentar asesinar a su pareja despu&eacute;s de que el interno formalizara recientemente su cambio de g&eacute;nero y de nombre en el Registro Civil. Seg&uacute;n confirman fuentes de Prisiones, la solicitud ha sido rechazada por haber sido condenado por un delito de extrema violencia contra su pareja, encuadrado dentro de la violencia de g&eacute;nero. Se trata de una decisi&oacute;n adoptada para &ldquo;garantizar la seguridad y la convivencia en el entorno penitenciario, en aplicaci&oacute;n estricta de la normativa vigente&rdquo;, indican las mismas fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2023, el Gobierno vasco cuenta con una instrucci&oacute;n sobre igualdad de trato y no discriminaci&oacute;n de las personas transexuales en el &aacute;mbito penitenciario, basada en la ley vasca de reconocimiento de derechos de este colectivo. Esta normativa establece que las personas privadas de libertad deben ser tratadas conforme a su identidad de g&eacute;nero, y permite solicitar el ingreso en m&oacute;dulos o centros correspondientes al g&eacute;nero con el que se identifican, sin necesidad de requisitos m&eacute;dicos o quir&uacute;rgicos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la instrucci&oacute;n recoge excepciones claras, ya que la Junta de Tratamiento debe valorar cada caso de forma individual, teniendo en cuenta la actividad delictiva, el historial penal y, de forma espec&iacute;fica, si la persona ha sido condenada por delitos de violencia de g&eacute;nero o delitos sexuales contra mujeres o menores. Este &uacute;ltimo caso es el que corresponde al interno que en un primer momento ingres&oacute; en la prisi&oacute;n de Basauri y, despu&eacute;s, fue trasladado al centro penitenciario de Zaballa. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge la sentencia, publicada el pasado 13 de junio de 2024, el ya condenado a&nbsp;21 a&ntilde;os y cuatro meses de c&aacute;rcel, trat&oacute; de quemar a su pareja en una lonja en Bilbao en la madrugada del 30 de abril de 2022. El tribunal consider&oacute; probado que el procesado actu&oacute; con &ldquo;&aacute;nimo de matar&rdquo; a la mujer para &ldquo;asegurarse de que no iba a delatarlo ante la Ertzaintza o ante el juzgado&rdquo; por su presunta implicaci&oacute;n en otro hecho delictivo donde ambos figuraban como investigados. Para ello, la Audiencia de Bizkaia estim&oacute; acreditado que el procesado &ldquo;utiliz&oacute; una sustancia acelerante vertida directamente sobe la v&iacute;ctima&rdquo; a la que prendi&oacute; fuego mientras ella estaba acostada caus&aacute;ndole &ldquo;grav&iacute;simas quemaduras en el tercio superior de su cuerpo, fundamentalmente en el rostro&rdquo;. Adem&aacute;s, el fuego caus&oacute; importantes da&ntilde;os materiales en la lonja, donde viv&iacute;a la pareja y que carec&iacute;a de c&eacute;dula de habitabilidad, y en viviendas anexas y elementos comunes del edificio.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n que el condenado manifest&oacute; durante el proceso y el posterior juicio fue que se trataba de un intento de suicidio, sin embargo, el tribunal rechaz&oacute; la versi&oacute;n del procesado de un posible intento de suicidio de la v&iacute;ctima y consider&oacute; que se &ldquo;desmiente claramente&rdquo; esta hip&oacute;tesis con base en los informes periciales y m&eacute;dicos analizados durante el juicio, entre otras pruebas. No obstante, el tribunal no encontr&oacute; &ldquo;justificaci&oacute;n suficiente&rdquo; para la apreciaci&oacute;n de la circunstancia de agravante de g&eacute;nero. &ldquo;Se ha establecido como probado que el procesado llev&oacute; a cabo ese atentado contra la vida&rdquo; de la mujer &ldquo;a fin de protegerse de cualquier incriminaci&oacute;n que pudiera partir de cualquier declaraci&oacute;n de la v&iacute;ctima en otro procedimiento&rdquo; y es &ldquo;evidente que la tesis de la comisi&oacute;n del hecho contra ella por el hecho de ser mujer pierde consistencia&rdquo;, aclara la sentencia. No obstante, la Audiencia de Bizkaia s&iacute; que apreci&oacute; la atenuante anal&oacute;gica simple de alteraci&oacute;n ps&iacute;quica con base en el informe m&eacute;dico forense que identific&oacute; en el procesado rasgos de un trastorno de personalidad y la existencia de un &ldquo;menoscabo leve&rdquo; de sus capacidades cognitivas y volitivas.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, el tribunal conden&oacute; al hombre a 18 a&ntilde;os de c&aacute;rcel como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa en concurso ideal con un delito de incendio con riesgo para la vida o integridad f&iacute;sica de las personas, con la agravante de parentesco y la atenuante anal&oacute;gica simple de alteraci&oacute;n ps&iacute;quica. Tambi&eacute;n le impuso dos a&ntilde;os y cuatro meses de c&aacute;rcel y una multa de doce meses con cuota diaria de seis euros como autor de un delito contra la Administraci&oacute;n de Justicia que castiga al que con violencia o intimidaci&oacute;n intente influir directa o indirectamente en quien sea denunciante, parte o imputado, abogado, procurador, perito, int&eacute;rprete o testigo en un procedimiento para que modifique su actuaci&oacute;n procesal.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, fij&oacute; un a&ntilde;o de c&aacute;rcel y una multa de doce meses con una cuota diaria de seis euros por un delito de descubrimiento de secretos del art&iacute;culo 197.1 del C&oacute;digo Penal ya que el procesado &ldquo;se apoder&oacute; del m&oacute;vil de la v&iacute;ctima pr&aacute;cticamente a la vez que atentaba contra su vida (&hellip;) accedi&oacute; a informaci&oacute;n contenida en &eacute;l (&hellip;) sin proceder en ning&uacute;n momento a la devoluci&oacute;n del terminal&rdquo;. La sentencia dicta adem&aacute;s una indemnizaci&oacute;n a la v&iacute;ctima con 600.000 euros por las &ldquo;graves&rdquo; lesiones y secuelas f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas causadas a esta y 93.329 euros a la due&ntilde;a de la lonja y otros 90.793 euros a la comunidad de propietarios del inmueble por los da&ntilde;os ocasionados. Adem&aacute;s, se fij&oacute; la prohibici&oacute;n de que el hombre se comunique o acerque a la mujer a menos de 500 metros durante 28 a&ntilde;os y se le impuso una libertad vigilada de cinco a&ntilde;os tras el cumplimiento de la pena de c&aacute;rcel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/deniegan-cambio-genero-condenado-21-anos-carcel-asesinato-pareja-bilbao_1_12924568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 20:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Cárceles,Violencia de género,Violencia machista,Machistas,Machismo,Agresiones machistas,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adolescencia-sexualidad-dejo-hijo-traiga-pareja-dormir-casa_1_12919390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de80d176-11f2-48c9-8228-9cd7eb5c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pregunta surge entre muchos padres y madres cuando sus hijos empiezan a tener los primeros noviazgos. Un psicólogo especializado en adolescencia y una psicóloga sexóloga responden </p><p class="subtitle">La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa</p></div><p class="article-text">
        Elena tiene una hija de 17 a&ntilde;os y un hijo de 19. Desde hace unos meses, la chica tiene una pareja que vive lejos de su casa. As&iacute; que, aunque al principio no le apetec&iacute;a demasiado, est&aacute; plante&aacute;ndose la posibilidad de que &ldquo;algunas noches&rdquo; duerman juntos en la casa familiar. &ldquo;A priori el cuerpo me pide que no se queden, pero luego me paro a pensar y creo que esto es fruto del aprendizaje que hemos recibido en nuestra generaci&oacute;n. Creo que al final s&iacute; les dejaremos que duerman en casa, un poco m&aacute;s adelante, cuando la relaci&oacute;n se haya estabilizado, y despu&eacute;s de una conversaci&oacute;n con ella en la que pactemos unas condiciones&rdquo;, expone esta madre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/HBSC-140525115653809.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Datos oficiales del Ministerio de Sanidad</a> sit&uacute;an la edad media del inicio de las relaciones sexuales entre los 15 y los 16 a&ntilde;os. Seg&uacute;n este estudio, que radiograf&iacute;a la situaci&oacute;n de la adolescencia en Espa&ntilde;a, &ldquo;una tercera parte de los y las adolescentes de 15 a 18 a&ntilde;os (34,8%) ha tenido relaciones sexuales coitales, sin diferencias entre chicos (35,2%) y chicas (34,3%)&rdquo;. Un <a href="https://www.injuve.es/sites/default/files/EJ190/02_INFORME-JUVENTUD-2024_RESUMEN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del INJUVE</a> de 2024 se&ntilde;ala que, si bien la edad de inicio de las relaciones sexuales se ha mantenido estable en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas &mdash;en los 16,5 a&ntilde;os&mdash;, cada vez hay m&aacute;s adolescentes que empiezan a tener relaciones antes de los 16.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La adolescencia es muy amplia, y no es lo mismo un chico o una chica de 14 a&ntilde;os que uno de 17. Pero la clave en este tipo de situaciones no es si dejamos o no dejamos dormir a la pareja en nuestra casa, y a qu&eacute; edad, sino todo lo que ha ocurrido antes: si ha habido o no una educaci&oacute;n sexual de calidad en nuestra familia&rdquo;, se&ntilde;ala Rebeca L&oacute;pez, psic&oacute;loga y sex&oacute;loga enfocada en maternidad. Para ella, &ldquo;no existe una respuesta correcta para este tipo de situaciones&rdquo;, sino que var&iacute;a en funci&oacute;n de muchos factores: &ldquo;Depende <a href="https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de las conversaciones</a> que hayamos tenido con ellos, del modelo relacional que tengan y de los valores de cada familia&rdquo;, asegura esta experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Normalizar y naturalizar las relaciones sexoafectivas</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la sex&oacute;loga, el simple hecho de que un adolescente pregunte en casa si puede traer a su pareja a dormir ya es una buena noticia: &ldquo;Es un punto grande a favor de esa familia, porque significa que hay una conversaci&oacute;n abierta y que existe la confianza suficiente como para que el adolescente lo pregunte&rdquo;, reflexiona Rebeca L&oacute;pez. Y aclara una premisa de partida: &ldquo;Si la pareja de adolescentes ha decidido tener relaciones sexuales, las van a tener igual, as&iacute; que ah&iacute; depende de cada familia facilitarles un lugar seguro o no&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n parecida se encuentra la familia de Bego&ntilde;a. Su hijo mayor, de 17 a&ntilde;os, ha conocido a una chica hace un par de meses. Acaba de present&aacute;rsela a sus padres, as&iacute; que el siguiente paso probablemente sea que alg&uacute;n d&iacute;a se quede a dormir en casa. &ldquo;Aunque me cuesta un poco hacerme a la idea, porque sigue siendo mi hijo, prefiero que est&eacute;n en casa y que hagan lo que tengan que hacer aqu&iacute;. Es mejor eso a que est&eacute;n en un parque o en la calle. Adem&aacute;s, mi casa siempre ha estado abierta para todos los amigos y amigas de mis hijos, no tendr&iacute;a sentido ahora cerrarles la puerta a sus parejas&rdquo;, considera Bego&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta: &ldquo;&iquest;Debemos dejar a nuestro hijo o hija que traiga a su pareja a dormir a&nbsp;casa?&rdquo;, el psic&oacute;logo especializado en adolescencia Fran J&oacute;dar responde tajante: &ldquo;Por supuesto&rdquo;. Justifica as&iacute; su respuesta: &ldquo;No veo que debamos hacer distinciones entre una amistad y una pareja. Pueden darse situaciones de riesgo tanto con una amistad &iacute;ntima como con una pareja: desde fumar a mantener cualquier tipo de intercambio sexual. A veces olvidamos que los adolescentes hombres suelen participar en iniciaciones a la masturbaci&oacute;n poco convencionales&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deberíamos estar más preocupados de si estamos haciendo un acompañamiento íntegro en su educación afectivo-sexual. Si es así, no veo por qué deba ser preocupante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fran Jódar</span>
                                        <span>—</span> psicólogo especializado en adolescencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo tampoco cree relevante establecer restricciones en cuanto a la edad: &ldquo;A los 14, a los 16 o a los 18 a&ntilde;os la situaci&oacute;n es la misma, con la salvedad de que seguramente no solo jueguen en la habitaci&oacute;n y vean una peli compartiendo una pizza. Pero es eso o abocarlos a que exploren su sexualidad a la intemperie, a riesgo de que sean grabados o multados y con una presi&oacute;n extra que no es nada saludable para su desarrollo sexual&rdquo;, reflexiona J&oacute;dar.
    </p><p class="article-text">
        J&oacute;dar, que trabaja habitualmente con adolescentes y es autor de libros y recursos enfocados en esta etapa, se&ntilde;ala lo que para &eacute;l es la cuesti&oacute;n fundamental en estas situaciones: &ldquo;Deber&iacute;amos estar m&aacute;s preocupados de si estamos haciendo un acompa&ntilde;amiento &iacute;ntegro en su educaci&oacute;n afectivo-sexual. Si es as&iacute;, no veo por qu&eacute; deba ser preocupante que la pareja de nuestra hija o hijo venga a dormir a casa, cumpliendo con las normas b&aacute;sicas de respeto y convivencia de una familia&rdquo;, explica el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y sex&oacute;loga Rebeca L&oacute;pez coincide en este criterio: &ldquo;La clave est&aacute; en pensar si les hemos dado herramientas y educaci&oacute;n previas para tomar decisiones sensatas. Si esa conversaci&oacute;n no se ha dado todav&iacute;a, es que ya vamos tarde. Cuanta m&aacute;s educaci&oacute;n sexual de calidad tengan, m&aacute;s se retrasan las relaciones sexuales y se hacen de manera m&aacute;s sensata&rdquo;, asegura L&oacute;pez. Ella propone comparar este tipo de situaciones con otras semejantes para poder relativizarlas: &ldquo;Es lo mismo que cuando nos planteamos si les dejamos ver una determinada serie o si les ofrecemos bebida. Depende mucho del tipo de familia y de la conversaci&oacute;n previa que hayamos tenido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa si a la familia no le apetece compartir casa con la pareja de su hijo o hija? Esa es la postura inicial de Raquel y de su pareja, cuya hija tiene ahora 17 a&ntilde;os. &ldquo;Todav&iacute;a no se nos ha dado la situaci&oacute;n porque ella no tiene pareja, y puede que cuando surja cambie de opini&oacute;n, pero en principio no me apetece mucho que duerman en casa y a mi chico todav&iacute;a menos: &eacute;l no quiere de ninguna manera que nuestra hija traiga a su pareja a dormir&rdquo;. Para ellos, las reservas est&aacute;n en la p&eacute;rdida de intimidad que supondr&iacute;a: &ldquo;Sobre todo porque nos gusta mucho poder disfrutar con nuestra hija el rato que estamos en casa, y si se trajese a alguien, eso dejar&iacute;a de ser as&iacute;&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanta más educación sexual de calidad tengan, más se retrasan las relaciones sexuales y se hacen de manera más sensata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rebeca López</span>
                                        <span>—</span> psicóloga y sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, reflexionando un poco m&aacute;s, Raquel abre la puerta a que en alg&uacute;n momento ocurra: &ldquo;La verdad es que me gusta que mi hija traiga amigas a casa, conocerlas y hablar con ellas, as&iacute; que creo que al final, si mi hija se echase novio o novia, preferir&iacute;a que durmieran aqu&iacute; a que durmieran en casa de la pareja. Entiendo que mi chico prefiera que no, por el malestar que le produce, pero yo personalmente creo que al final preferir&iacute;a que est&eacute;n en mi casa para poder seguir disfrutando de mi hija&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y sex&oacute;loga Rebeca L&oacute;pez cree que tambi&eacute;n hay que respetar a las familias que prefieren no meter a las parejas de sus hijos en casa. &ldquo;A muchos padres y madres les da m&aacute;s tranquilidad tenerles en casa, pero otras prefieren que no. Saben que sus hijos van a tener relaciones pero les genera incomodidad, as&iacute; que piensan &lsquo;que hagan lo que quieran, pero en mi casa no&rdquo;. En esos casos, la experta recomienda ser transparentes y explicarles a los adolescentes los motivos de la decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez reconoce tambi&eacute;n que este tema puede tener una lectura de g&eacute;nero: &ldquo;Siempre suele haber m&aacute;s miedo en las familias que tienen las chicas, porque las agresiones suelen ser hacia ellas, y tambi&eacute;n puede haber miedo de un embarazo&rdquo;, explica. El psic&oacute;logo Fran J&oacute;dar cree que esto tiene que ver con una &ldquo;visi&oacute;n machista&rdquo;, que &ldquo;es la que dicta la moral en esta cuesti&oacute;n&rdquo;. &ldquo;A veces no nos damos cuenta de que si un chaval no puede entrar por la puerta, entrar&aacute; por la ventana. Por eso yo apuesto por mantener relaciones de confianza, transparencia y afectividad con todo el entorno afectivo de nuestras hijas e hijos, porque de lo contrario, convertiremos su desarrollo afectivo-sexual en un tab&uacute; y les condenaremos a repetir los t&iacute;picos errores que hemos cometido siempre&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 21:31:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?]]></media:title>
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