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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sexo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sexo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sexo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Andrea García-Santesmases: "Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42e4bcb4-31a6-405e-9fe9-113c198673c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrea García-Santesmases: &quot;Esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino', la investigadora indaga sobre hasta qué punto el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en la liberación sexual o es solo un escaparate de marketing y ventas que no transforma las dinámicas de género</p><p class="subtitle">Entrevista - Paulita Pappel: “El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo”
</p></div><p class="article-text">
        Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que empezara la llamada liberaci&oacute;n sexual, &iquest;en qu&eacute; punto estamos?, &iquest;hemos conseguido transformar los roles de g&eacute;nero?, &iquest;han cambiado los estereotipos que atenazaban la vida sexual de mujeres y hombres? La investigadora Andrea Garc&iacute;a-Santesmases se hace estas preguntas en <em>Un nuevo contrato sexual. Placer y poder en la industria del deseo femenino </em>(Ariel), un libro que indaga sobre hasta qu&eacute; punto la era del Satisfyer y el auge de bienes y servicios sexuales para mujeres supone un avance en esa liberaci&oacute;n sexual o es solo un escaparate de <em>marketing</em> y ventas que no transforma el fondo del asunto. &ldquo;El campo de los servicios er&oacute;ticos me permit&iacute;a hacer una pregunta: qu&eacute; ocurre con el g&eacute;nero y las relaciones sexuales cuando cambias algo que parece vertebral, en este caso la premisa de que es el hombre el que busca, incita&rdquo;, explica la autora, que para su investigaci&oacute;n entrevist&oacute; a gigol&oacute;s y a personas que se dedican a dise&ntilde;ar o vender productos y servicios er&oacute;ticos para mujeres, desde espect&aacute;culos a p&aacute;ginas web de contactos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las mujeres han reclamado su papel como sujetos sexuales y no solo como objetos. &iquest;Podemos decir que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mercado ha detectado esa demanda y ha convertido a las mujeres en consumidoras de un mercado er&oacute;tico que se ha ampliado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel de consumidora se ha planteado como algo que autom&aacute;ticamente conlleva el empoderamiento femenino, o el empoderamiento de las mujeres se ha entendido como algo que tiene que ver con el consumo, como algo que el mercado ha sabido cooptar. Hay una reivindicaci&oacute;n en torno a la sexualidad que viene del feminismo: sin los feminismos no existir&iacute;a la posibilidad de hablar de sexualidad femenina, de deseo, de placer. Pero creo que gran parte de esa reivindicaci&oacute;n ha sido cooptada por una industria, que es lo que yo denomino la industria del deseo femenino, que lo que hace es estandarizar y mercantilizar esas demandas y convertirlas en bienes y productos que intentan ampliar un mercado que no ha parado de crecer. &iquest;C&oacute;mo se ha logrado que el principal p&uacute;blico consumidor de juguetes sexuales sea el femenino? Con varios procesos que son an&aacute;logos. Por un lado, hay un proceso de higienizaci&oacute;n. Se hacen espacios m&aacute;s iluminados, m&aacute;s seguros, m&aacute;s agradables, m&aacute;s amables. Acord&eacute;monos c&oacute;mo eran hace 20 a&ntilde;os los sexshop, tiendas oscuras y cutres, poco que ver con los de ahora, que casi parecen un Zara Home y con gente maj&iacute;sima que te lo explica todo como si fuera la Thermomix que te compras. Lo mismo con los colores y dise&ntilde;os ergon&oacute;micos de los juguetes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;tiene eso algo de malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo que esto sea necesariamente malo, pero s&iacute; que seamos cuidadosas en pensar todo esto como empoderamiento, porque hay continuamente una cosa en relaci&oacute;n a la sexualidad y el consumo que tambi&eacute;n se vuelve prescriptiva. Ya no solo es que tengas la opci&oacute;n de tal cosa, sino que esa opci&oacute;n se vuelve norma. Es decir, para ser una mujer empoderada tienes que ser una mujer sexualmente activa que a su vez tiene que consumir una serie de cosas. No es tan f&aacute;cil llegar al mercado afectivo-sexual, se requieren toda una serie de tecnolog&iacute;as de g&eacute;nero para hacer el cuerpo deseable, tecnolog&iacute;as que son muy violentas que tienen que ver con la delgadez, con la gordofobia, el racismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n sexual nos ha llevado a posiciones y conversaciones necesarias, pero en el libro alerta sobre c&oacute;mo ciertos posicionamientos postfeministas est&aacute;n generalizando la idea de que lo que una hace o que lo que a una le pasa es &uacute;nicamente fruto de su esfuerzo, de sus ideas y de su lugar en el mundo, ignorando la sociedad y el marco en el que vivimos, &iquest;qu&eacute; efecto tiene eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido conversaciones necesarias que forman parte de la liberaci&oacute;n sexual, solo que despu&eacute;s se han mezclado con otros factores, como el mercado, o son posicionamientos postfeministas que de alguna manera defienden o asumen que la igualdad existe o que al existir una igualdad formal ya vivimos en igualdad y que, por tanto, todo es una cuesti&oacute;n de lo que cada uno haga y permita. La liberaci&oacute;n sexual ha sido imprescindible y hay que agradecerla much&iacute;simo. Lo que me preocupa es c&oacute;mo estas derivas postfeministas nos dicen que cada una haga lo que quiera porque ya somos iguales y ni mucho menos somos inferiores a un hombre. Es la tesis de que ya no es necesaria la reflexi&oacute;n feminista y mucho menos en el &aacute;mbito de la sexualidad. Esta idea de liberaci&oacute;n sexual postfeminista es enormemente neoliberal. Es una idea en la que no hay estructura social, donde no hay imaginarios, donde hay un rango de actuaci&oacute;n ilimitado, donde querer es poder, donde una puede ser emprendedora sexual de una misma y lo que tienes que hacer es esforzarte lo m&aacute;ximo posible, tener los productos a tu alcance, las modificaciones corporales que consideres y ah&iacute; lograr&aacute;s el &eacute;xito sexual, que tiene mucho que ver tambi&eacute;n con el &eacute;xito en general. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una dicotomía: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es patético. Eso me recuerda un poco a la dicotomía de tienes que follar mucho, con cuantos más mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicación en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablando de esas tecnolog&iacute;as para ser deseable y llegar al mercado sexual, &iquest;tienen fin?, &iquest;son una trampa, en el sentido de que da igual lo que haga una mujer porque siempre lo har&aacute; mal o ser&aacute; insuficiente? En el libro habla de Madonna como ejemplo de una mujer m&aacute;s mayor que ha hecho uso de ciertas tecnolog&iacute;as para mantenerse joven pero que tambi&eacute;n es criticada por ello, y no ha sido la &uacute;nica a la que eso le ha sucedido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        La vejez ya se empieza a considerar algo que no procede demasiado a menos que te mantengas eternamente joven. Es una dicotom&iacute;a: tienes que ser eternamente joven, deseable y bella, pero que no parezca que lo intentas mucho y que no se note cuando lo intentas porque eso es pat&eacute;tico. Eso me recuerda un poco a la dicotom&iacute;a de tienes que follar mucho, con cuantos m&aacute;s mejor, pero al mismo tiempo no seas tonta porque cualquier tipo te puede violar en cualquier momento, pero al mismo tiempo vete a Tinder, pero manda ubicaci&oacute;n en tiempo real. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia sexual, el temor a esa violencia, est&aacute; muy presente en el libro, en las historias que aparecen, &iquest;es imposible para las mujeres pensar en el sexo o en el placer sin pensar en la violencia sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental haber visibilizado la violencia sexual, pero existen dos mensajes contradictorios. Para las chicas m&aacute;s j&oacute;venes, la sexualidad es un terreno prescriptivo de exploraci&oacute;n. Lo analiza, por ejemplo, la soci&oacute;loga Lisa Wade, que indaga en la cultura sexual en los campus estadounidenses y explica c&oacute;mo los que vienen de entornos conservadores, religiosos, rurales, de familias muy cerradas sienten en el primer mes que tienen que perder la virginidad, porque, si no, no van a tener una vida universitaria exitosa. La felicidad de la vida universitaria pasa por la relaci&oacute;n sexual y empieza a generarse una ansiedad en las primeras semanas de clase. Y, al mismo tiempo, cada vez m&aacute;s en los campus estadounidenses existe una visibilizaci&oacute;n de la violencia sexual. Entonces, &iquest;c&oacute;mo vivir y expresar el deseo en esa dicotom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro cuenta c&oacute;mo el 'peligro' est&aacute; presente tambi&eacute;n para quienes dise&ntilde;an o comercializan este tipo de servicios, desde apps de citas hasta shows...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una de las cosas que m&aacute;s me interesaba analizar, porque todos estos servicios o bienes se venden siempre desde una l&oacute;gica festiva, de mujeres que se lo est&aacute;n pasando muy bien, pero los proveedores son muy conscientes, y no porque tengan una perspectiva feminista, de que una de las principales dificultades que tienen para lograr p&uacute;blico femenino es la posibilidad de la violencia. Cuando hablas con los coordinadores de webs o con los que llevan un sitio de estriptis sobre c&oacute;mo eligen a los chicos siempre est&aacute; la tensi&oacute;n entre que tienen que ser hombres protot&iacute;picos, no solo en sentido f&iacute;sico, sino de <em>performance</em> de g&eacute;nero (con labia, seductores, graciosos), que se acerquen, pero que no se pasen. La tensi&oacute;n con el l&iacute;mite entre que las mujeres se lo pasen muy bien y que de repente pueda ser violento o inc&oacute;modo. Esos l&iacute;mites son interesantes porque tienen que ver con continuamente pensar que el cuerpo vulnerable es femenino y en ese pensarlo, tambi&eacute;n se vuelve el cuerpo vulnerable todo el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en la investigaci&oacute;n es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetivizado, precarizado o denigrado. Puede haber l&oacute;gicas simb&oacute;licas de objetivizaci&oacute;n, pero desde luego no hay l&oacute;gicas materiales de dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De lo que más me sorprendió en la investigación es que el miedo no cambia de bando, aun en estos servicios que se plantean que la mujer es la que tiene el poder porque demanda y consume y el hombre es el que puede ser objetualizado, precarizado o denigrado. Puede haber lógicas simbólicas de objetualización, pero desde luego no hay lógicas materiales de dominación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&Uacute;ltimamente se habla mucho de heteropesimismo, un t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado para referirse a una sensaci&oacute;n colectiva de una parte de la poblaci&oacute;n femenina heterosexual de decepci&oacute;n y desgaste por la dificultad de encontrar relaciones con hombres que satisfagan unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver el heteropesimismo con los hallazgos de su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi tesis ser&iacute;a un poco que este consumo o esta demanda de bienes y servicios tiene m&aacute;s que ver con el pesimismo que con el empoderamiento. Aunque estos servicios se plantean para una mujer empoderada, para una mujer que sabe lo que quiere, que puede hacer lo mismo que un hombre, que se ha desembarazado de los prejuicios morales, que tiene recursos econ&oacute;micos propios, que invierte en s&iacute; misma y en su placer, hay muy poca investigaci&oacute;n sobre este tema. Una hecha por la antrop&oacute;loga Akiko Takeyamauna observ&oacute; clubes para mujeres en Tokio, donde hay chicos j&oacute;venes que adulan y seducen a las mujeres y ellas pagan las copas, que son car&iacute;simas y que son por lo que ellos facturan. Luego, en ocasiones, establecen relaciones afectivas y sexuales fuera del local, pero all&iacute; lo que ocurre es este formato cita donde adem&aacute;s intentan fidelizar a las clientas. Las copas son m&aacute;s caras en d&iacute;as como San Valent&iacute;n o en sus cumplea&ntilde;os. La investigadora dice que lo que pareciera que rompe con la imagen tradicional de la mujer japonesa es algo que la mayor parte de las mujeres que lo consumen hacen para poder seguir en ese rol de la mujer abnegada y sumisa. Para por fin sentirse seducidas, halagadas, acompa&ntilde;adas, para luego ir a casa y seguir esclavizada por el marido sin tener un proyecto propio, habiendo renunciado a sus carreras, a sus amistades, sabiendo que el marido tiene amantes. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece interesante esa idea de que en realidad no rompe con la feminidad normativa, sino que sirve para sostenerla. Es como un escape. Mi tesis ser&iacute;a que este consumo tiene m&aacute;s que ver con esa desgana y ese desencanto con la heterosexualidad, con que exista brecha org&aacute;smica, con que haya<em> ghosting</em> o no haya responsabilidad afectiva, con que haya objetivizaci&oacute;n... El consumo tiene m&aacute;s que ver con un mercado que te dice que si t&uacute; pagas, t&uacute; mandas, con intentar controlar esos elementos negativos de la heterosexualidad, que realmente con un empoderamiento, con la b&uacute;squeda de algo distinto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No puede ser que muchas mujeres s&iacute; est&eacute;n buscando algo distinto, que est&eacute;n buscando su propio camino al placer y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muchas, puede que la mayor&iacute;a, est&eacute;n buscando algo distinto o est&eacute;n buscando la exploraci&oacute;n de su sexualidad y su deseo. El tema es que, aunque sea eso lo que busquen, esa b&uacute;squeda suele ser normativa o la estructura lo es, con lo cual lo que te ofrece es algo normativo. Al final, lo que he analizado es la oferta y eso est&aacute; pensando para un prototipo de mujer espec&iacute;fico y el mercado formatea y reduce lo que seguramente sea una demanda mucho m&aacute;s variada y compleja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea para mí es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la erótica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicación que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicación de la sexualidad femenina, la crítica a la heteronorma... pero también problematizar cómo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de marketing</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su propuesta para crear un nuevo contrato sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea para m&iacute; es pensar que este nuevo contrato sexual no es el que nos plantea el postfeminismo, no es imitar los patrones tradicionalmente masculinos, no es poder hacer ahora lo que ellos han hecho siempre, es intentar hacer algo diferente, plantear relaciones que pasen por otros lugares y donde la er&oacute;tica y los afectos tengan cabida. Aprovechar toda la reivindicaci&oacute;n que ha habido en torno a desmoralizar el sexo, a plantear el placer femenino y la reivindicaci&oacute;n de la sexualidad femenina, la cr&iacute;tica a la heteronorma... pero tambi&eacute;n problematizar c&oacute;mo todo eso ha sido cooptado y estandarizado como producto de <em>marketing</em>. La cosa no est&aacute; en juzgar la decisi&oacute;n individual, porque adem&aacute;s es consecuencia del feminismo poder elegir y poder decidir, pero s&iacute; criticar una heteronorma que hace que solo ciertas rutas sean posibles y deseables. La cosa es que, sabiendo c&oacute;mo es la norma, cada una hace lo que puede y lidia con las consecuencias. Cuando planteamos el deseo como algo personal e individual, como algo que tenemos, que nos viene de dentro, no vemos que el imaginario del deseo cambia much&iacute;simo hist&oacute;ricamente, pero tambi&eacute;n en el curso de la propia vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay que devolverle el optimismo a la heterosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo vemos mucho m&aacute;s claro cuando hablamos de reparto de tareas y cuidados: ah&iacute; tenemos muy claro que no solo es cu&aacute;nto dinero ganamos, sino qu&eacute; reconocimiento tienen las actividades que hacemos, a qu&eacute; denominamos como algo propio masculino y femenino... Pero luego tenemos un l&iacute;o en el &aacute;mbito privado, en c&oacute;mo hacer con la er&oacute;tica y los afectos. Nos faltan tambi&eacute;n im&aacute;genes en positivo. Ahora mismo parece que la heterosexualidad averg&uuml;enza o que la &uacute;nica alternativa est&aacute; en lo queer, lo disidente o lo alternativo. Hay que intentar ser un poco hetero optimistas, porque si no, nos tienen ganada la batalla: creo que esta ola neoconservadora tiene mucho de heteropesimismo, que hay mucha gente joven que entra en la manosfera y en la normatividad femenina y en los discursos conservadores porque sienten una decepci&oacute;n con las promesas de la liberaci&oacute;n sexual, con no conseguir relaciones placenteras o duraderas o donde encuentren reconocimiento. Esa gente siente que el nuevo contrato sexual no ha funcionado y que quiz&aacute; el antiguo no era tan malo porque, al menos, los hombres se responsabilizaban de ciertas cosas o estaba claro el papel de cada uno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/andrea-garcia-santesmases-ola-neoconservadora-heteropesimismo_128_13084485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Amor,Relaciones,Feminismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13102804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf5fb42-eefe-45cf-ae42-6d361d2fc198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación sobre cómo podría funcionar la fecundación en el espacio revela que, fuera de la Tierra, los espermatozoides pueden desorientarse al intentar encontrar al óvulo </p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Plantaremos garbanzos en la Luna? Consiguen la primera cosecha cultivada en ‘suelo lunar’ enriquecido</p></div><p class="article-text">
        Es probable que los espermatozoides en el espacio se desorienten y se pierdan mientras luchan por encontrar su camino hacia el &oacute;vulo, seg&uacute;n un nuevo estudio. Al exponerse a la microgravedad en condiciones experimentales, los espermatozoides dan volteretas como un <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronautas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronauta</a> sin sujecci&oacute;n, seg&uacute;n investigadores de la Universidad de Adelaida. &ldquo;Hace que den vueltas, que se pongan boca abajo... realmente no saben qu&eacute; es arriba o abajo&rdquo;, afirma la investigadora y coautora del estudio <a href="https://researchers.adelaide.edu.au/profile/nicole.mcpherson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicole McPherson</a>.
    </p><p class="article-text">
        Australia forma parte de la misi&oacute;n planeada Artemis de la NASA para ir a la Luna y luego a Marte, mientras que empresas privadas, incluida SpaceX de <a href="https://www.eldiario.es/temas/elon-musk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a>, planean construir h&aacute;bitats humanos en Marte. Como resultado, ha habido un creciente inter&eacute;s en c&oacute;mo los humanos podr&iacute;an reproducirse y criar animales en h&aacute;bitats extraterrestres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Simulando la microgravedad</h2><p class="article-text">
        Los investigadores de Adelaida utilizaron una m&aacute;quina para imitar la microgravedad: el mismo tipo de ca&iacute;da libre o ingravidez que experimentan los astronautas en la Estaci&oacute;n Espacial Internacional. El clinostato &ldquo;hace que las c&eacute;lulas realmente no entiendan o no sepan en qu&eacute; direcci&oacute;n van&rdquo;, dice McPherson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los recientes avances en los viajes espaciales y el inter&eacute;s internacional en la exploraci&oacute;n del espacio profundo, el asentamiento en Marte y la miner&iacute;a lunar, es fundamental investigar el efecto de la microgravedad en los primeros eventos de fertilizaci&oacute;n no solo para crear fuentes de alimentos viables, sino tambi&eacute;n para mantener los asentamientos espaciales humanos, sin la necesidad de repoblar continuamente desde la Tierra&rdquo;, se&ntilde;alan los autores en un art&iacute;culo publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-026-09734-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Communications Biology</a>. McPherson indic&oacute; que la investigaci&oacute;n sobre microgravedad tambi&eacute;n beneficia a la ciencia reproductiva en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores, del Instituto de Investigaci&oacute;n Robinson, utilizaron muestras de esperma de humanos, ratones y cerdos. Las colocaron en una m&aacute;quina clinostato 3D, que gira para anular el efecto de la gravedad, y luego en un laberinto que simulaba el tracto reproductivo femenino, aunque en el caso del esperma humano, no se coloc&oacute; ning&uacute;n &oacute;vulo al final por razones &eacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores descubrieron que los espermatozoides expuestos a la microgravedad tuvieron dificultades para encontrar su camino a trav&eacute;s del laberinto. Hubo una reducci&oacute;n de aproximadamente el 40% en el n&uacute;mero de espermatozoides humanos expuestos a la microgravedad que lograron atravesarlo en comparaci&oacute;n con el grupo de control. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La exposición a la gravedad cero pareció modificar el número de células fetales dentro del embrión.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La microgravedad tambi&eacute;n afect&oacute; c&oacute;mo se desarrollaron los embriones de cerdo y rat&oacute;n. McPherson, la autora principal, asegura que era la primera vez que demostraban que la gravedad era un factor importante en la capacidad de navegaci&oacute;n de los espermatozoides, y que, aunque ten&iacute;a un efecto negativo, a&uacute;n pod&iacute;an formarse embriones sanos. &ldquo;Esto nos da la esperanza de que reproducirse en el espacio pueda ser posible alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;, afirma. &ldquo;Estamos interesados no solo en comprender los efectos de la gravedad cero, sino tambi&eacute;n en esas fuerzas gravitacionales variables, cosas que podr&iacute;amos ver en la Luna o Marte, porque sabemos que existe un plan a largo plazo para que los humanos tengan asentamientos all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque pueda parecer un poco de ciencia ficci&oacute;n... en realidad estamos adquiriendo conocimientos fundamentales sobre c&oacute;mo los espermatozoides navegan y atraviesan el tracto reproductivo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala McPherson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores colaboraron con el Centro Andy Thomas de Recursos Espaciales de la universidad. &ldquo;A medida que avanzamos hacia convertirnos en una especie espacial o multiplanetaria, comprender c&oacute;mo afecta la microgravedad a las primeras etapas de la reproducci&oacute;n es fundamental&rdquo;, dice el director del centro, el profesor asociado <a href="https://set.adelaide.edu.au/atcsr/space-research/our-people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Culton</a>. Agregar progesterona ayud&oacute; a superar la desorientaci&oacute;n de los espermatozoides, lo cual los investigadores creen que se debe a que los &oacute;vulos tambi&eacute;n la liberan y puede ayudar a guiar al espermatozoide.
    </p><h2 class="article-text">Un largo historial de experimentos</h2><p class="article-text">
        McPherson recuerda que la radiaci&oacute;n, que bombardea a los astronautas al salir de la atm&oacute;sfera protectora de la Tierra, tambi&eacute;n afecta a los espermatozoides. Existe una larga historia de estudios sobre la reproducci&oacute;n en el espacio. El art&iacute;culo de la Universidad de Adelaida se&ntilde;ala una investigaci&oacute;n de 1987 en el <em>Cosmos 1887</em>, que encontr&oacute; que &ldquo;las ratas expuestas al espacio ten&iacute;an una masa testicular reducida&rdquo;, y experimentos con embriones de rat&oacute;n en el transbordador espacial Columbia en 1998.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2018, la NASA envi&oacute; esperma humano en la misi&oacute;n <em>Micro-11</em> a la ISS para estudiar los efectos de la ingravidez. La agencia espacial estadounidense tambi&eacute;n dirige un programa continuo de biolog&iacute;a del desarrollo, reproductiva y evolutiva.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, el <em>New York Times</em> inform&oacute; que Elon Musk se hab&iacute;a ofrecido como voluntario para donar su esperma y ayudar a sembrar una colonia en Marte, una afirmaci&oacute;n que &eacute;l ha negado. En febrero, los cient&iacute;ficos pidieron m&aacute;s investigaciones sobre la salud reproductiva en el espacio, afirmando que la colaboraci&oacute;n internacional era &ldquo;urgentemente necesaria&rdquo; para cerrar las brechas de conocimiento sobre los efectos de la microgravedad y la radiaci&oacute;n, y para establecer pautas &eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tory Shepherd]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13102804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:10:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Fertilidad,Espacio,Marte,Astronautas,Sexo,Salud sexual,Elon Musk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad8c0846-4b6c-4daf-83f8-e7813e95f4f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registró en su último ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de dólares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.</p><p class="subtitle">La otra cara de OnlyFans: millones para el fundador y fallos constantes para las creadoras de porno</p></div><p class="article-text">
        Leonid Radvinsky, el empresario estadounidense de origen ucraniano propietario de OnlyFans desde 2018, ha fallecido este lunes a los 43 a&ntilde;os de edad a causa de un c&aacute;ncer, seg&uacute;n ha confirmado la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de Leo Radvinsky. Leo falleci&oacute; en paz tras una larga lucha contra el c&aacute;ncer&rdquo;, ha explicado una portavoz de la empresa en un comunicado, a&ntilde;adiendo que &ldquo;su familia solicita privacidad en estos momentos dif&iacute;ciles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conocida por su contenido sexual y con sede en Londres, la plataforma registr&oacute; en su &uacute;ltimo ejercicio fiscal ingresos por valor de 7.200 millones de d&oacute;lares (unos 6.192 millones de euros), procedentes de los pagos de sus usuarios a los creadores.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 adquiri&oacute; Fenix International, matriz de OnlyFans, a los brit&aacute;nicos Guy Stokely y Tim Stokely, fundadores de la plataforma en 2016, y desde entonces se mantuvo como director y accionista mayoritario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su actividad en la empresa, fue inversor en diversas compa&ntilde;&iacute;as y apoy&oacute; proyectos filantr&oacute;picos a nivel global, indic&oacute; OnlyFans en su nota.
    </p><p class="article-text">
        La entidad, con sede en el Reino Unido aunque la mayor parte de sus beneficios se generan en EEUU, se ha convertido en uno de los mayores y m&aacute;s controvertidos &eacute;xitos tecnol&oacute;gicos del pa&iacute;s, impulsada por la demanda de pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su modelo permite a los creadores ofrecer contenido directamente a los usuarios, qued&aacute;ndose la plataforma con el 20% de los ingresos y, aunque es particularmente popular por el porno, tambi&eacute;n tienen cuentas artistas o m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        OnlyFans reparti&oacute; el a&ntilde;o pasado dividendos r&eacute;cord por valor de 701 millones de d&oacute;lares a Radvinsky, uno de los mayores pagos de este tipo entre empresas privadas en el Reino Unido, seg&uacute;n Financial Times.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el peri&oacute;dico, en el &uacute;ltimo decenio la plataforma ha distribuido m&aacute;s de 25.000 millones de d&oacute;lares a los creadores de contenido.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2024, las participaciones de Radvinsky en Fenix International, propietaria y operadora de OnlyFans, estaban controladas a trav&eacute;s del fideicomiso LR Fenix Trust, mientras, seg&uacute;n el rotativo econ&oacute;mcio, el empresario manten&iacute;a conversaciones para vender una participaci&oacute;n mayoritaria.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n hab&iacute;an indicado a Bloomberg fuentes conocedoras, el empresario de origen ucraniano sondeaba la venta de una participaci&oacute;n del 60% en la compa&ntilde;&iacute;a, con una valoraci&oacute;n empresarial de alrededor de 5.500 millones de d&oacute;lares (4.750 millones de euros). La firma de inversi&oacute;n Architect Capital, con sede en San Francisco (EEUU), mantuvo conversaciones para liderar una oferta con acciones y aproximadamente 2.000 millones de d&oacute;lares (1.728 millones de euros) en deuda, aunque las conversaciones a&uacute;n se encontraban en febrero en su fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio de Radvinsky ascend&iacute;a a unos 4.700 millones de d&oacute;lares (4.062 millones de euros) al momento de su muerte, seg&uacute;n estimaciones de la revista 'Forbes', que le situaba en el puesto 869 entre las mayores fortunas del mundo del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/muere-cancer-43-anos-dueno-plataforma-contenido-sexual-onlyfans-leonid-radvinsky_1_13091317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 16:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere de cáncer a los 43 años el dueño de la plataforma de contenido sexual OnlyFans, Leonid Radvinsky]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituarios,Sexo,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c548d0-d55e-478c-a479-9431446b5d24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paulita Pappel:  &quot;El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Productora y emprendedora de porno feminista, en el libro 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno', propone una mirada al porno muy distinta a la que últimamente estamos acostumbradas, más como una herramienta de emancipación que de explotación</p><p class="subtitle">Dentro de un rodaje de cine erótico para adultos: ¿se puede hacer porno de otra manera?
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Puede ser la pornograf&iacute;a una herramienta de emancipaci&oacute;n? Paulita Pappel est&aacute; convencida de que s&iacute;. Productora y emprendedora de porno feminista, lo defiende en 'Sin sexo no hay feminismo. Un manifiesto proporno'<em> </em>(Bellaterra ediciones), un libro en el que propone una mirada al porno muy distinta a la que &uacute;ltimamente estamos acostumbradas. Conoce la industria desde dentro y, lejos de idealizarla, expone sus puntos malos, mientras ofrece reflexiones y puntos de vista m&aacute;s complejos sobre las representaciones, el negocio y las propuestas para limitar la exposici&oacute;n de los menores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una l&iacute;nea de pensamiento feminista que hist&oacute;ricamente se ha llamado pro sexo, pero en el libro habla directamente de pro porno, &iquest;por qu&eacute;?, &iquest;por qu&eacute; esa diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi propuesta es pro porno porque creo que no podemos crear una sociedad pro sexo sin ser pro porno. Hay propuestas pro sexo que omiten o que tienen una mirada negativa frente al trabajo sexual y la pornograf&iacute;a en general. Entiendo una posici&oacute;n por sexo como una posici&oacute;n positiva hacia el sexo, que defiende una sociedad en la que todo el mundo tenga la informaci&oacute;n suficiente y la libertad de decidir por s&iacute; mismo el sexo consensuado que quiera. Si consideramos el porno como algo en principio negativo, eso tiene un impacto en la relaci&oacute;n que tenemos con nuestros propios cuerpos y con la sexualidad. Por eso, me parece que una actitud positiva hacia el sexo tiene que tener una actitud positiva hacia el porno. No quiere decir que todo el mundo tenga que ver porno o hacer porno, pero s&iacute; que la gente est&eacute; informada, no tenga miedo ni sienta culpa o verg&uuml;enza para poder decidir por s&iacute; misma si quiere ver porno o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede que el porno actual </strong><em><strong>mainstream </strong></em><strong>ponga dif&iacute;cil que exista esa actitud pro porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, creo que no. Es importante entender el porno que est&aacute; en primera l&iacute;nea, m&aacute;s comercial y visible, como un producto de entretenimiento que al fin y al cabo nos est&aacute; mostrando fantas&iacute;as. Y las fantas&iacute;as sexuales son complejas, pero tienen mucho que ver con nuestros miedos y con tab&uacute;es sociales. Entonces, creo que el problema no es el porno en s&iacute;, sino c&oacute;mo vemos el porno. Estamos analiz&aacute;ndolo de manera supersimplista: vemos a un hombre cis que le da una torta en la cara a una mujer cis y ya decimos que el porno es violento, es sexista, que las mujeres est&aacute;n tratadas fatal, etc&eacute;tera. Pero ver esa situaci&oacute;n as&iacute;, sin contexto, no te permite saber si es sexista o no. 
    </p><p class="article-text">
        Las pr&aacute;cticas BDSM [<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">pr&aacute;cticas er&oacute;ticas basadas en el </span><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"><em>bondage </em></span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">ataduras</span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> la disciplina o sumisi&oacute;n y el sadismo o masoquismo] </span>dentro de la sexualidad no son inherentemente sexistas. Nos beneficiar&iacute;amos de una mirada un poco m&aacute;s diferenciada. No quiero decir que todo el porno <em>mainstream</em> sea genial, igual que tampoco me parece bien todo lo que hay en YouTube o en cualquier plataforma audiovisual, pero juzgamos m&aacute;s al porno que a otros productos audiovisuales. Muchas mujeres cis y hetero son grandes consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Necesitamos un an&aacute;lisis que venga a juzgar menos y m&aacute;s a ver lo que hay y a entenderlo. Tambi&eacute;n hay que decir que el porno que es m&aacute;s visible es as&iacute; por la posici&oacute;n que tiene en la sociedad. Es decir, si tuvi&eacute;semos porno en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, en Netflix y en otras plataformas habr&iacute;a un porno distinto, mucho m&aacute;s diverso. El hecho de que lo tratemos como una cosa diferente tambi&eacute;n hace que el porno que funcione, que sea m&aacute;s econ&oacute;micamente viable, sea un tipo muy concreto y no otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho que hay muchas mujeres que son consumidoras de pornograf&iacute;a muy violenta. Seguramente le respondan con frecuencia que eso es un reflejo de representaciones y realidades que hemos ido asumiendo. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi respuesta es que no hay mejor manera, m&aacute;s sana y saludable, de lidiar con la violencia que existe en el patriarcado que una en la que nos reapropiamos del discurso y en la que, a trav&eacute;s de la pornograf&iacute;a, resignificamos esas im&aacute;genes para ganar control sobre ellas. A nivel personal y con todas las experiencias que tengo alrededor, tanto de gente dentro como de fuera de la industria que son consumidoras, es que es muy empoderante el poder lidiar con esos miedos, incluso, sexualizarlos. Encontrar, a trav&eacute;s de las fantas&iacute;as sexuales, un lugar donde podemos disfrutar y encima liberarnos de miedos. De esta manera, me parece que la sexualidad es casi un superpoder en el que podemos dar la vuelta a la tortilla. No veo nada malo en utilizar la sexualidad o el BDSM como una herramienta de proceso personal. No digo que tenga que serlo o que siempre lo sea, digo que puede serlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornografía nos permite hablar de sexualidad y de fantasías sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploración personal, de diálogo contigo misma o incluso con otra gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro: &ldquo;Cuando grab&eacute; mi primera pel&iacute;cula porno fue la primera vez que otra persona se preocup&oacute; por mi deseo&rdquo;. &iquest;No cree que esa frase m&aacute;s que ensalzar al porno habla de que hemos tenido un problema grave sobre c&oacute;mo construimos el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente de acuerdo. Una parte de ese problema es la falta de comunicaci&oacute;n, el miedo hacia la representaci&oacute;n sexual, a hablar abiertamente de sexualidad sin esta carga moral. Es decir, creo que el porno es parte de la soluci&oacute;n a ese problema. Estoy completamente de acuerdo en que el problema es que no hablamos lo suficiente, no tenemos suficiente informaci&oacute;n. La educaci&oacute;n sexual a nivel personal, familiar, institucional es un desastre. Mi experiencia me demuestra que desde la pornograf&iacute;a, tanto desde la producci&oacute;n como la distribuci&oacute;n, puede haber herramientas que nos pueden ayudar a lidiar con ese problema. Evidentemente, el porno no va a solucionar todo, no va a matar el patriarcado, pero creo que hay un potencial enorme que no se est&aacute; utilizando.
    </p><p class="article-text">
        Una actitud positiva o digamos neutra hacia la pornograf&iacute;a nos permite hablar de sexualidad y de fantas&iacute;as sin esa culpa y ese miedo. Para solucionar este problema que tenemos en la sociedad me parece crucial crear espacios donde la gente pueda hablar abiertamente de sexualidad y creo que el porno ofrece ese lugar. El porno nos ofrece un lugar de exploraci&oacute;n personal, de di&aacute;logo contigo misma o incluso con otra gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pide dejar de tratar al porno como el chivo expiatorio de la violencia sexual. &iquest;Estamos se&ntilde;alando al porno como el gran culpable de todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, y no solo el porno, es en general el trabajo sexual y las trabajadoras sexuales. Como tenemos una incapacidad para hablar abiertamente de sexualidad y de salud sexual, a nivel pol&iacute;tico siempre lo m&aacute;s f&aacute;cil es desviar la conversaci&oacute;n. Y entonces el problema son los puteros, las putas o el porno. En el caso del porno, hay un p&aacute;nico moral sobre Internet en general, sobre los m&oacute;viles. Hay una preocupaci&oacute;n enorme por parte de padres adultos de c&oacute;mo est&aacute; utilizando la gente joven Internet. En vez de ver el problema como algo general, que afecta al desarrollo de la identidad a much&iacute;simos niveles y que es tambi&eacute;n un problema de competencia medi&aacute;tica, se dice que el problema es el porno. Sabemos que la censura nunca ha sido la soluci&oacute;n y no lo va a ser tampoco ahora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de información, de comunicación, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso también en mi propia adolescencia, cuando no teníamos móviles y no veíamos porno. El porno es más bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violación que estaba ahí antes del porno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No cree que puede haber algo en el porno que s&iacute; que haya contribuido a la cultura de la violaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay estudios que prueban que los hombres que consumen porno no se vuelven m&aacute;s violentos. Otros muestran que las mujeres que consumen porno suelen tener una vida sexual m&aacute;s satisfactoria, pero no hay ning&uacute;n estudio que pruebe que hombres que consuman porno sean m&aacute;s violentos o ejerzan m&aacute;s violencia. Es igual que el discurso de que una persona adulta vio en una pel&iacute;cula que alguien mat&oacute; a una persona y entonces lo hizo. Me parece casi un truco del patriarcado para exculpar a los hombres que perpet&uacute;an violencia diciendo 'ay, pobrecitos, es que han visto mucho porno'.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la juventud veo una alarmante de falta de informaci&oacute;n, de comunicaci&oacute;n, veo a mucha gente a la que no se le ha dado herramientas para lidiar con la sexualidad. Siempre ha habido mucha violencia, no la ha inventado el porno. Pienso tambi&eacute;n en mi propia adolescencia, cuando no ten&iacute;amos m&oacute;viles y no ve&iacute;amos porno. El porno es m&aacute;s bien un espejo de una realidad que puede ser muy alarmante, pero buscar la causa en el porno es no querer lidiar con la violencia y la cultura de la violaci&oacute;n que estaba ah&iacute; antes del porno.
    </p><p class="article-text">
        Creo que negar que tenga ning&uacute;n impacto ser&iacute;a absurdo, que todo tiene un impacto en nuestra vida. Igual que cu&aacute;nta gente dijo como yo de peque&ntilde;a vi Freddy Krueger ya nunca pude dormir por la noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parecen las medidas para evitar la exposici&oacute;n de los menores al porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas representaciones sexuales muy violentas en las que no nos ense&ntilde;an los genitales. La pornograf&iacute;a es un producto para adultos y los ni&ntilde;os no deber&iacute;an estar vi&eacute;ndolo. Igual que no deben estar viendo a Freddy Krueger, ni pel&iacute;culas de violencia sangrienta o de guerra. Hay muchos contenidos que a ciertas edades no son buenos y estoy de acuerdo en que tiene que haber un control sobre eso, no solo con cuerpos desnudos y sexo, sino en general. De hecho, creo que el problema igual no son cuerpos desnudos y sexo, sino el contexto y la narrativa. En cualquier caso, hay que verlo en conjunto con el resto de contenidos audiovisuales.
    </p><p class="article-text">
        Lo que mayor impacto tendr&iacute;a es controlar la pirater&iacute;a porque, al fin y al cabo, los menores no est&aacute;n pagando por una suscripci&oacute;n a una p&aacute;gina. El mayor problema es la pirater&iacute;a. Las medidas de control que se est&aacute;n imponiendo, &iquest;a qui&eacute;n benefician? A la pirater&iacute;a. Porque son medidas que yo pongo en mi p&aacute;gina &mdash;para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de cr&eacute;dito&mdash;, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de p&aacute;ginas en las que puede haber unos contenidos mucho m&aacute;s locos, hasta ilegales y que ya no son pornograf&iacute;a, sino cr&iacute;menes registrados con una c&aacute;mara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Uni&oacute;n Europea, porque est&aacute;n en Kazajist&aacute;n o en Rusia o en Australia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos visto en Inglaterra, en Francia o Estados Unidos es que el uso de VPNs se ha incrementado much&iacute;simo, ha bajado el consumo de plataformas legales y se ha incrementado el de ilegales. Estas medidas no est&aacute;n controlando, est&aacute;n descontrolando porque la gente se est&aacute; yendo a otros lugares que no tienen ning&uacute;n tipo de control y creo que ese es un grav&iacute;simo problema. Si realmente lo que queremos es que menores no tengan acceso a contenidos hagamos algo en contra de la pirater&iacute;a. Mientras, lo que se est&aacute; haciendo es joder la industria sin proteger a nadie.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que mayor impacto tendría es controlar la piratería porque, al fin y al cabo, los menores no están pagando por una suscripción a una página. El mayor problema es la piratería. Las medidas de control que se están imponiendo, ¿a quién benefician? A la piratería. Porque son medidas que yo pongo en mi página —para ver ese contenido tienes que sacar tu DNI o tu tarjeta de crédito—, pero si alguien busca cualquier otra cosa hay diez mil millones de páginas en las que puede haber unos contenidos mucho más locos, hasta ilegales y que ya no son pornografía, sino crímenes registrados con una cámara. A todas esas plataformas les da igual lo que imponga la Unión Europea, porque están en Kazajstán o en Rusia o en Australia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el panorama? Hablamos muchas veces de porno en general, pero &iquest;cu&aacute;l es el estado de la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que cuando habla de porno habla de cr&iacute;menes y creo que es muy importante que separemos las cosas. La pornograf&iacute;a es contenido audiovisual grabado con unos est&aacute;ndares y esos est&aacute;ndares est&aacute;n en toda la industria. Hay controles de identidad, nadie va a un set de porno sin ser mayor de edad, eso se controla, tienes un contrato, te pagan. Que te traten mejor o peor, que tu jefe sea un cabr&oacute;n... esa ya es la historia que te puedes encontrar en cualquier lado. Como productora he trabajado tanto en cine comercial como pornogr&aacute;fico, y la industria del porno no es tan diferente de la industria del cine. Cuando la gente habla de pornograf&iacute;a infantil, eso no es pornograf&iacute;a, son abusos sexuales grabados. No podemos meterlo todo en el mismo saco.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la industria claro que hay mejores y peores actores, y mejores y peores pr&aacute;cticas. Sigue habiendo todav&iacute;a un n&uacute;mero de productoras m&aacute;s de antigua escuela. Son de se&ntilde;ores en su mayor&iacute;a y a muchos no les interesa demasiado tratar bien a las <em>performers, </em>hombres y mujeres. Es cierto que hay productoras que no tienen buenas pr&aacute;cticas y eso es horrible. Est&aacute; mal cada caso de una persona que no se sienta suficientemente informada o que se sienta presionada en el set a hacer cosas que igual no ha querido. Eso hay que cambiarlo, evidentemente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, eso es una parte de la industria. Hoy por hoy, la mayor parte de lo que se produce es en plataformas donde la gente puede vender contenido directamente al consumidor. Ellas, ellos deciden qu&eacute; contenido graban, a cu&aacute;nto lo venden, c&oacute;mo hacen su marketing, c&oacute;mo lo presentan. Hay un poder mucho mayor en manos de la gente que est&aacute; delante de las c&aacute;maras. Quedan pocos productores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene el porno algo que ense&ntilde;arnos sobre el consentimiento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Desde el producto pornogr&aacute;fico y tambi&eacute;n desde la industria. Desde la industria, por la manera en la que se habla sobre sexualidad y se negocia sobre pr&aacute;cticas sexuales. Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversaci&oacute;n que tenemos entre los <em>performers</em> y la coordinaci&oacute;n de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisi&oacute;n con la que los <em>performers</em> saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragm&aacute;tica, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situaci&oacute;n. Desde el producto pornogr&aacute;fico, tambi&eacute;n tiene gran valor para el establecimiento del consentimiento y para las puertas que abre a la comunicaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada persona de fuera de la industria que ha estado en mi set y ha presenciado la conversación que tenemos entre los performers y la coordinación de intimidad antes de rodar salen maravillados con la claridad y la precisión con la que los performers saben hablar de sus preferencias. Es una manera pragmática, liberadora y que pone la agencia de la gente en el centro de la situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay quien desde del feminismo considera que es imposible que las mujeres tengan autonom&iacute;a dentro del porno. &iquest;Es posible que esa autonom&iacute;a exista dentro del porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es la cosa m&aacute;s sexista que existe, porque es como negarle a una mujer la capacidad de tener agencia sexual. Tampoco se habla de la cantidad de mujeres poderosas que existen en la industria, porque solo se habla de v&iacute;ctimas y pobrecitas. La industria est&aacute; llena de gente s&uacute;per interesante, mujeres que son muy potentes, muy capaces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha encontrado estigma por dedicarse a esta industria?, &iquest;de qu&eacute; tipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como productora y emprendedora, la gran mayor&iacute;a de los servicios que se les prestan a cualquier tipo de empresa, y estoy hablando desde el software para mandar newsletters por email hasta los procesadores de pago, no trabajan con esta industria, da igual qui&eacute;n seas y qu&eacute; tipo de pornograf&iacute;a o de producto hagas. &iquest;Qu&eacute; nos queda? Muy pocas empresas o servicios, que son en general peores y mucho m&aacute;s caros. Luego, la discriminaci&oacute;n financiera es incre&iacute;ble. Nos han cerrado cuentas de banco de un d&iacute;a para otro sin aviso, dej&aacute;ndonos con el culo al aire para, tambi&eacute;n para todas las personas con las que tenemos pagos. Dentro de la industria, cuando hice el entrenamiento para ser coordinadora de intimidad, me encontr&eacute; con el mayor rechazo, gente que no quer&iacute;a que accediese a la formaci&oacute;n. A nivel personal, como mujer, hay much&iacute;sima gente que no saldr&iacute;a con una persona que trabaje en esto. &iquest;C&oacute;mo vas a salir con una puta? Adem&aacute;s, mucha gente te ve como una persona de otra categor&iacute;a, algo raro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paulita-pappel-porno-no-matar-patriarcado-potencial-hacerlo_128_12974680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paulita Pappel:  "El porno no va a matar al patriarcado pero tiene potencial para hacerlo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Pornografía,Feminismo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff8ddea-53a6-4a66-b671-b8f9949c9dcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un exceso relativo del 62% de ascendencia humana moderna en los cromosomas X neandertales, sugiere que las parejas que tenían hijos eran en su mayoría de hombres neandertales y mujeres modernas, algo que hasta ahora se desconocía</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El ADN revela nuevos detalles de la historia de extinciones, azar y sexo entre sapiens y neandertales
</p></div><p class="article-text">
        Cuando, en el a&ntilde;o 2010, el equipo de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/premio-nobel-medicina-svante-paabo-descubrimientos-evolucion-humana_1_9589916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> demostr&oacute; que los humanos y neandertales se hibridaron en el pasado, la noticia caus&oacute; una gran sorpresa, pero los mecanismos por los que se produjo aquella mezcla han seguido siendo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores liderado por <a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Platt/platt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Platt</a>, de la Universidad de Pensilvania, ha realizado una serie de an&aacute;lisis gen&eacute;ticos centrados en el cromosoma X de ambas especies, que ofrece por primera vez algo de luz sobre el proceso de hibridaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado publicado este jueves <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/science.aea6774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista Science</a> indica que, cuando los neandertales y los sapiens se cruzaron, los emparejamientos fueron principalmente entre neandertales masculinos y mujeres sapiens. Seg&uacute;n los autores, este hallazgo ayuda a explicar por qu&eacute; la ascendencia neandertal presente en la mayor&iacute;a de los humanos est&aacute; distribuida de manera desigual. Los humanos anat&oacute;micamente modernos tienen bajos niveles de ascendencia neandertal, pero no se comparte de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del cromosoma X es clave para entender c&oacute;mo se cruzaron ambas especies porque su herencia est&aacute; directamente ligada al sexo biol&oacute;gico. A diferencia del resto de los cromosomas (los autosomas) que se heredan por igual de ambos progenitores, el cromosoma X se hereda de forma distinta: las hembras tienen dos cromosomas X, mientras que los machos tienen solo uno (al que se suma el cromosoma Y). Esto significa que, si los cruces entre dos poblaciones no son equilibrados entre machos y hembras, la cantidad de ADN mezclado en el cromosoma X ser&aacute; muy diferente a la del resto del genoma.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Al observar los genomas, los cient&iacute;ficos vieron que en los humanos modernos, el cromosoma X es un &ldquo;desierto neandertal&rdquo;, es decir, tiene una escasez notable de ADN de esta especie. Y, al mirar el cromosoma X de los neandertales descubrieron que ten&iacute;a un 62% m&aacute;s de ADN de humano moderno en comparaci&oacute;n con el resto de sus cromosomas. &ldquo;Lo que encontramos fue un desequilibrio sorprendente&rdquo;, afirma&nbsp;<a href="https://www.med.upenn.edu/tishkoff/Lab/Harris/harris.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Daniel Harris</span></a>&nbsp;, investigador asociado del laboratorio de Tishkoff y coautor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, este patr&oacute;n puede explicarse de una de dos maneras: las variantes neandertales en el&nbsp;cromosoma X fueron desventajosas en los humanos modernos y fueron eliminadas gradualmente por la selecci&oacute;n natural, o el cruzamiento temprano podr&iacute;a haber ocurrido principalmente entre neandertales masculinos y humanos modernos femeninos, lo que result&oacute; en que poco ADN del cromosoma X neandertal ingresara al acervo gen&eacute;tico humano.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores utilizaron simulaciones matem&aacute;ticas y confirmaron que incluso un modelo de migraci&oacute;n exclusivamente femenina solo explicar&iacute;a una parte de esta diferencia, lo que los llev&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la causa m&aacute;s probable fue una preferencia de apareamiento espec&iacute;fica: machos predominantemente neandertales reproduci&eacute;ndose con hembras predominantemente humanas modernas. Esta conclusi&oacute;n tambi&eacute;n ayuda a descartar la idea de que la falta de ADN neandertal en nuestro propio cromosoma X se deba &uacute;nicamente a que la selecci&oacute;n natural elimin&oacute; genes &ldquo;incompatibles&rdquo; o defectuosos. &ldquo;Las preferencias de apareamiento proporcionaron la explicaci&oacute;n m&aacute;s simple&rdquo;, dice Platt.
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios anteriores, publicados en las revistas Nature y Science, ofrecieron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-revela-nuevos-detalles-historia-extinciones-azar-sexo-sapiens-neandertales_1_11895597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos detalles sobre esta hibridaci&oacute;n</a>, como las fechas en que ocurri&oacute; (hace entre 43.000 y 50.000 a&ntilde;os), c&oacute;mo fueron los cruzamientos (algunos linajes se cruzaron m&aacute;s de una vez y otros que no volvieron a encontrarse con ellos), o la forma en que los genes neandertales pasaron por la criba de la selecci&oacute;n natural (se quedaron con nosotros los que presentaban alg&uacute;n tipo de valor adaptativo).
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n alternativa</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC),&nbsp;cree que este estudio viene a dar una respuesta a una pregunta recurrente: qu&eacute; sucedi&oacute; en los eventos de hibridaci&oacute;n entre diferentes especies, en este caso neandertales y sapiens. &ldquo;Lo que vienen a decir es que, para que se produzca esta diferencia en el cromosoma X, deber&iacute;a haber una especie de patr&oacute;n estandarizado en el perfil sexual de las relaciones&rdquo;, explica a elDiario.es. Hay otros posibles mecanismos de car&aacute;cter m&aacute;s demogr&aacute;fico que podr&iacute;an explicar la diferencia gen&eacute;tica en el cromosoma X, como la patrilocalidad (que las hembras cambien de grupo parental), pero los autores concluyen que eso explicar&iacute;a solo un porcentaje de ese desequilibrio. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que los híbridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia más baja también podría explicar el desequilibrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Rosas</span>
                                        <span>—</span>  Paleoantropólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos lo interpretan como que hay una preferencia por las mujeres sapiens o una preferencia por los machos neandertales, pero los fundamentos de esas posibles preferencias los desconocemos&rdquo;, se&ntilde;ala Rosas. Sin embargo, apunta, hay otro factor tener en cuenta: &ldquo;la posibilidad biol&oacute;gica no contemplada de que los h&iacute;bridos entre machos sapiens y hembras neandertales tuvieran una probabilidad de supervivencia m&aacute;s baja, lo que no dejar&iacute;a huella y podr&iacute;a explicar el desequilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha considerado si la supervivencia de los descendientes varones y hembras de los h&iacute;bridos neandertales/humanos modernos no fuera id&eacute;ntica, dependiendo de si la madre fuera neandertal o humana moderna&rdquo;, coincide <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gemma_Marfany" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemma Marfany</a>, catedr&aacute;tica de Gen&eacute;tica de la Universidad de Barcelona (UB). &ldquo;Podr&iacute;a suceder que los descendientes h&iacute;bridos varones de una madre neandertal fueran menos viables que si la madre era humana moderna, lo que implicar&iacute;a una selecci&oacute;n natural purificadora sobre el cromosoma X neandertal, disminuyendo su transmisi&oacute;n y enriqueciendo en regiones del cromosoma X de humanos modernos, m&aacute;s compatible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un artículo provocador que genera titulares, pero necesita más trabajos futuros, añadiendo el análisis del ADN mitocondrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Marfany</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Genética de la Universidad de Barcelona (UB)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la especialista, es un art&iacute;culo interesante, pero sobre todo llamativo. En su opini&oacute;n, apoyar la hip&oacute;tesis de que hab&iacute;a una preferencia de pareja, encaja con ideas preconcebidas, como las que se encuentran en los libros del Clan del Oso Cavernario, pero hay otras hip&oacute;tesis &ndash;que los autores pasan por encima y descartan f&aacute;cilmente&ndash; que podr&iacute;an explicar los resultados. &ldquo;Creo que es un art&iacute;culo provocador que genera titulares, pero necesita m&aacute;s trabajos futuros, a&ntilde;adiendo m&aacute;s genomas de neandertales, an&aacute;lisis del ADN mitocondrial (que solo es aportado por las madres) y an&aacute;lisis gen&oacute;micos m&aacute;s profundos y considerando otras opciones&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ignaciomartinlerma.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Mart&iacute;n Lerma</a>, profesor de Prehistoria de la Universidad de Murcia, cree que el estudio introduce un matiz interesante en nuestra reconstrucci&oacute;n de ese contacto entre sapiens y neandertales, pero recuerda que se trata de inferencias y no de evidencia directa sobre comportamientos concretos. &ldquo;Si el mestizaje estuvo mayoritariamente protagonizado por varones neandertales y mujeres humanas modernas, ello apunta a din&aacute;micas sociales espec&iacute;ficas, aunque no permite definir c&oacute;mo fueron exactamente esas interacciones&rdquo;, explica al <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">SMC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una explicaci&oacute;n alternativa podr&iacute;a ser que en los &uacute;ltimos grupos neandertales hubiera pocas mujeres&rdquo;, apunta <a href="https://www.ucm.es/preharq-prehistoria/jose-yravedra-sainz-de-los-terreros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Yravedra Sainz de los Terreros</a>, catedr&aacute;tico de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). &ldquo;Esto obligaba a que hubiera m&aacute;s movilidad, y en esa movilidad mujeres sapiens pudieron haber tenido esa mayor relaci&oacute;n con neandertales&rdquo;. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/analisis-revela-hibridacion-humana-produjo-varones-neandertales-mujeres-sapiens_1_13022534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un análisis revela que la hibridación humana se produjo sobre todo entre varones neandertales y mujeres sapiens]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Genética,Neandertales,Paleoantropología,Evolución humana,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dorothy-iannone-artista-escandalizo-60-pensar-sexo-no-ocultar_1_13015720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ae009c7-10b6-4b45-98e1-bc916138bfbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137274.jpg" width="3093" height="1740" alt="Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo CA2M dedica la primera gran muestra en España a la artista estadounidense, una autodidacta que desafió a las instituciones en los 60 y convirtió su autobiografía erótica en un proyecto espiritual</p><p class="subtitle">‘Cumbres borrascosas’ y la ambigüedad racial de Heathcliff: el cine transforma la crítica social en un producto romántico</p></div><p class="article-text">
        Hay artistas que hacen arte y artistas para quienes el arte es una forma de vivir. Dorothy Iannone (Boston, 1933 &ndash; Berl&iacute;n, 2022) pertenec&iacute;a al segundo grupo. Su pr&aacute;ctica pict&oacute;rica iba m&aacute;s all&aacute; de una mera decisi&oacute;n est&eacute;tica, implicando un compromiso vital y espiritual que le cost&oacute; la censura y la expulsi&oacute;n de exposiciones. Ahora, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/revolucion-sensorial-lucia-c-pino-convierte-objetos-armas-resistencia-queer_1_12749155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo CA2M</a> reivindica su perseverancia en&nbsp;<em>Una y otra vez</em>, la primera monogr&aacute;fica de la artista en Espa&ntilde;a, recuperando a una pionera que, sin adscribirse a ning&uacute;n movimiento, consigui&oacute; que la mujer dejara de ser <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/lustmord-tematica-artistica-anticipo-forma-grok-ejerce-violencia-mujeres_1_12946065.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objeto deseado</a> para convertirse en sujeto deseante.
    </p><p class="article-text">
        Comisariada por Tania Pardo, la muestra, que se abre ceremonialmente con unas paredes y una alfombra rojas, re&uacute;ne seis d&eacute;cadas de carrera articuladas en seis apartados entre los que encontramos dibujo, v&iacute;deo, decoraci&oacute;n y libros saturados de color. &ldquo;Hay que entender su trabajo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/genero-autobiografico-maneras-contar-vida_1_4292746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicaci&oacute;n de la autobiograf&iacute;a</a> adem&aacute;s de como una herramienta de conocimiento, como posici&oacute;n pol&iacute;tica y como pr&aacute;ctica&rdquo;, explica Pardo. &ldquo;El t&iacute;tulo hace referencia a la resistencia de muchas artistas, que se han mantenido trabajando, pese a estar siempre en los m&aacute;rgenes de la historia can&oacute;nica del arte&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        De origen italoamericano, Iannone se licenci&oacute; en literatura norteamericana e inglesa en la Universidad de Boston. Pronto se cas&oacute; con el artista James Upham, al que conoci&oacute; en 1958 y con quien se traslad&oacute; a Nueva York. All&iacute; abrieron una galer&iacute;a de arte, la Street Gallery. &ldquo;A partir de entonces&rdquo;, cuenta Pardo, &ldquo;establece mucho contacto con escritores y artistas pl&aacute;sticos en un momento muy en&eacute;rgico para EEUU, marcado por la guerra de Vietnam y el movimiento hippie&rdquo;.
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            <span class="title">
                Dorothy Iannone y Dieter Roth, en 1967                            </span>
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        Entre 1961 y 1968, la pareja viaj&oacute; por Europa y Asia, un periplo que le permiti&oacute; profundizar en su inter&eacute;s por lo pl&aacute;stico y realizar sus primeras incursiones art&iacute;sticas, desde el expresionismo abstracto hasta la serie de collages de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/literatura-japonesa-murakami_1_5175783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia japonesa</a> que podemos admirar en la exposici&oacute;n. Fue en uno de esos viajes, en Reikiavik, donde su vida dio un giro radical al conocer al que ser&iacute;a su segundo marido, el artista Dieter Roth y al que ella llamar&iacute;a su &ldquo;muso&rdquo;. Con &eacute;l, Iannone encontr&oacute; un compa&ntilde;ero vital y el catalizador de una etapa de explosi&oacute;n creativa. &ldquo;Ella se autodenominaba La Leona&rdquo;, se&ntilde;ala Pardo, dando t&iacute;tulo al primer cap&iacute;tulo de la exposici&oacute;n. &ldquo;No solo por lo que simboliza el animal, sino porque su signo astrol&oacute;gico es Leo&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Mujer de espiritualidad inquieta &mdash;de ascendencia cat&oacute;lica, se adhiri&oacute; al budismo en los 80&mdash;, sent&iacute;a una fascinaci&oacute;n l&uacute;dica por el tarot o la g&uuml;ija, a la que lleg&oacute; a preguntar en varias sesiones con amigos sobre la importancia del arte. Pero sin duda, una de las piezas m&aacute;s hermosas de esa secci&oacute;n es el tarot que dedic&oacute; a Roth, &ldquo;un canto a su relaci&oacute;n dom&eacute;stica&rdquo;. Porque en el universo de Iannone, lo dom&eacute;stico nunca fue un espacio menor.&nbsp;<em>A Cookbook</em>&nbsp;(1969), un cuaderno de recetas, es quiz&aacute; su ejemplo m&aacute;s conmovedor: en &eacute;l, las instrucciones para guisar un plato se intercalan con apuntes sobre sus sentimientos m&aacute;s &iacute;ntimos. El amor no solo se siente, se guisa, se escribe, se pinta. &ldquo;Cuando pintaba, escrib&iacute;a, cantaba y filmaba mi mensaje, se podr&iacute;a decir que llenaba por completo mi mente&rdquo;, dijo la artista. &ldquo;Y nada me daba m&aacute;s placer que expresarlo. Si, de alguna manera, he ayudado a la gente a estar m&aacute;s cerca de s&iacute; mismos, eso significar&iacute;a mucho para m&iacute;&rdquo;, apuntaba.
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo sin censura: una posici&oacute;n pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        La efervescencia de aquellos a&ntilde;os impregn&oacute; su obra. Adopt&oacute; una paleta de vibrantes colores planos para los fondos de sus pinturas, un sello que ya no abandonar&iacute;a jam&aacute;s. Inspirada por las shunga japonesas, el Kamasutra y la cer&aacute;mica griega, Iannone asumi&oacute; con naturalidad que los genitales eran una parte esencial de la vida y, por tanto, dignos de ser representados sin pudor. &ldquo;No lo hace con &aacute;nimo de escandalizar&rdquo;, aclara Pardo, &ldquo;sino que se pregunta: <em>&iquest;por qu&eacute; no puedo hacerlo?&rdquo;.</em> As&iacute;, pint&oacute; una y otra vez a las figuras masculinas, incluido su amado Roth, con los atributos sexuales expl&iacute;citos, integrando el deseo y la intimidad dom&eacute;stica en el centro de su universo pict&oacute;rico.&nbsp;
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        &ldquo;En sus obras siempre introduc&iacute;a texto de las lecturas que hac&iacute;a, como Shakespeare, que le inspiraba y le gustaba mucho&rdquo;, explica Pardo, &ldquo;y despu&eacute;s de conocer a Dieter, empieza a introducir las conversaciones propias en sus trabajos&rdquo;. De este modo, Iannone construy&oacute; un imaginario donde el amor libre se encumbra a trav&eacute;s de escenas de sexo expl&iacute;citamente autobiogr&aacute;ficas. En sus obras, de gran impacto visual, el espectador asiste a una constante exploraci&oacute;n y disoluci&oacute;n de los roles de g&eacute;nero &mdash;lo femenino y lo masculino se hibridan&mdash;, narrada siempre con un sutil sentido del humor que destila en detalles ling&uuml;&iacute;sticos y pict&oacute;ricos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La convicci&oacute;n inquebrantable de que el sexo no era algo que ocultar le cost&oacute; su primer gran esc&aacute;ndalo en 1969, durante la m&iacute;tica exposici&oacute;n&nbsp;<em>When Attitudes Become Form</em>&nbsp;en Berna. El comisario Harald Szeemann recibi&oacute; la orden de cubrir los penes de las figuras de su obra&nbsp;<em>Ta(Rot) Pack</em>. Iannone se neg&oacute;. Dieter Roth la apoy&oacute;, las obras fueron retiradas y Szeemann dimiti&oacute;. &ldquo;Hay una cosa muy interesante en la exposici&oacute;n y es que estamos muy habituados, por ejemplo, a ver la representaci&oacute;n del cuerpo femenino&rdquo;, apunta Pardo, &ldquo;incluso la vulva o la vagina en los museos cl&aacute;sicos, pero vemos muy poco la representaci&oacute;n f&aacute;lica, y mucho menos pintada por una mujer en esta &eacute;poca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de amedrentarse tras este incidente, la artista convirti&oacute; la censura en material creativo y realiz&oacute;&nbsp;<em>The Story of Bern</em>&nbsp;(1970), una narraci&oacute;n visual que hoy se erige como un hito en la historia de la libertad de expresi&oacute;n art&iacute;stica. La propia Iannone se pronunci&oacute; sobre ello en una conversaci&oacute;n que mantuvo con el tambi&eacute;n artista Matteo Cattelan en 2006: &ldquo;[&hellip;] En el fondo el contenido de mi obra no se vio afectado por la censura. La ignor&eacute; por completo y mantuve la mirada puesta en mi coraz&oacute;n. Como sigo haciendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Arte dom&eacute;stico y afectos: 'Gentefilia'</h2><p class="article-text">
        Esa perseverancia vital se manifiesta en una obra crom&aacute;tica, luminosa y t&aacute;ctil que, por su propia vivacidad, funciona hoy como un ant&iacute;doto a la imaginer&iacute;a homog&eacute;nea de las pantallas y supone un shock sensorial. Su arte psicod&eacute;lico es en s&iacute; mismo una afirmaci&oacute;n gozosa de lo hecho a mano, de la textura y del detalle, y de la libertad m&aacute;s profunda. Esa misma pulsi&oacute;n por lo artesanal y lo afectivo vertebra toda la exposici&oacute;n, que contin&uacute;a con el apartado <em>Gentefilia</em>, dedicado a las figuras de la cultura pop, los amigos y a su familia.&nbsp;Es el caso de la serie&nbsp;<em>People</em>, con la que inicia sus primeras obras figurativas en 1966. En ellas, la representaci&oacute;n expl&iacute;cita de los genitales se mezcla con un elenco variopinto de amigos, gente an&oacute;nima y celebridades como Ringo Starr o Charles Chaplin. &ldquo;Lo popular, lo pop, la lealtad hacia los amigos... todo est&aacute; ah&iacute;&rdquo;, resume Pardo. 
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            <span class="title">
                La exposición sobre Dorothy Iannone en el Museo CA2M                            </span>
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        Uno de los v&iacute;nculos m&aacute;s fascinantes es, sin duda, el que mantuvo con su madre, Sarah Pucci, a la que se dedica otro cap&iacute;tulo m&aacute;s de la exposici&oacute;n. De ascendencia italiana y afincada en Boston, Sarah crio sola a su hija y, a partir de 1959 &mdash;cuando ya ten&iacute;a 57 a&ntilde;os&mdash;, comenz&oacute; a enviarle regalos en cada cumplea&ntilde;os o San Valent&iacute;n: unas peque&ntilde;as esculturas de espuma de poliestireno que ella misma llamaba&nbsp;<em>balls</em>.&nbsp;De apariencia kitsch, Pucci las recubr&iacute;a con perlas falsas, alfileres, purpurina y todo tipo de pedrer&iacute;a de pl&aacute;stico, creando objetos que parec&iacute;an peque&ntilde;os pasteles. &ldquo;Su relaci&oacute;n&rdquo;, apunta Pardo, &ldquo;recuerda a la que Andy Warhol mantuvo con su madre, Julia Warhola&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una red de afectos se extiende a sus amistades, como la artista Mary Harding, con quien fund&oacute; una editorial en el Berl&iacute;n de 1976. &ldquo;A Iannone le encanta hacer cosas objetuales y, sobre todo, libros&rdquo;, se&ntilde;ala la comisaria. En la muestra pueden verse hojas sueltas de algunas de esas publicaciones, donde se aprecia c&oacute;mo ciertos motivos decorativos &mdash;flores, cenefas como teclas de piano, serpientes&mdash;, como el sexo, se repiten una y otra vez.&nbsp;Hay, adem&aacute;s, un tono juguet&oacute;n que rezuma optimismo, como ocurre cuando utiliza una mesa de casino para representar c&oacute;mo el amor es un juego. &ldquo;Su humor est&aacute; en todo: en una silla, en los objetos para la casa y lo dom&eacute;stico. En ella hay una cosa muy alegre, pero tambi&eacute;n de reivindicaci&oacute;n democratizadora&rdquo;, afirma Pardo.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se cierra con una sala dedicada a la Estatua de la Libertad, pero tambi&eacute;n a los lemas y dioses desnudos que, en el imaginario de la artista, acompa&ntilde;an la liberaci&oacute;n de la gente. La imagen de la matriarca que preside el puerto de Nueva York aparece una y otra vez en su obra tard&iacute;a, pero Iannone la despoja de su ret&oacute;rica oficial para devolverle su significado original. &ldquo;Es el rel&aacute;mpago aprisionado, y su nombre, Madre de los Exiliados&rdquo;, recita Pardo, evocando el soneto de Emma Lazarus inscrito en el pedestal. &ldquo;Desde el faro de su mano brilla la bienvenida para todo el mundo&rdquo;, concluye. Convertida en s&iacute;mbolo de acogida para quienes buscan refugio, la estatua se erige as&iacute; en la met&aacute;fora final de una artista que hizo de su vida y su obra un espacio libre. Un lugar donde, una y otra vez, siempre se pod&iacute;a volver a empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania López García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dorothy-iannone-artista-escandalizo-60-pensar-sexo-no-ocultar_1_13015720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dorothy Iannone, la artista que escandalizó en los 60 por pensar que el sexo no era algo que ocultar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Arte,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Serra: "El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/clara-serra-derecho-penal-herramienta-transformacion-social-ubica-izquierda-terreno-derecha-cat_128_12998595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9865e8a5-2748-4f97-b07b-20d0bd23f525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Serra: &quot;El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa reflexiona en esta entrevista sobre los debates que afronta el feminismo, entre ellos el del concepto del consentimiento que analizó en el ensayo que publicó hace dos años, en un escenario cada vez más marcado por el avance de la extrema derecha</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Sophie Bessis, historiadora: “Ni el judaísmo ni el cristianismo nacieron en Europa, Jesús era un judío palestino”</p></div><p class="article-text">
        Clara Serra (Madrid, 1982) es reflexiva, curiosa y atenta a la tradici&oacute;n para abrir nuevas rutas. Da la impresi&oacute;n de que no teme recorrer el laberinto y perderse en los claroscuros que encierran las palabras. Fue as&iacute; que, en 2024, public&oacute; <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/el-sentido-de-consentir/9788433922052/NCA_67" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El sentido de consentir</em></a><em> </em>(Anagrama), un breve ensayo que removi&oacute; las aguas del discurso oficial sobre el consentimiento, demasiado precipitado, quiz&aacute;, y atrapado en una urgencia que evit&oacute; un debate m&aacute;s sosegado.
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, Serra supo templar el &aacute;nimo e indagar en la polifon&iacute;a de un t&eacute;rmino que acuna, si no se comprende adecuadamente, un aut&eacute;ntico polvor&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n del libro, tras contemplar el aumento de la extrema derecha y las dificultades de la izquierda, conversamos de nuevo con la fil&oacute;sofa madrile&ntilde;a para reseguir la encrucijada y saber qu&eacute; desaf&iacute;os feministas se avecinan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras haber publicado </strong><em><strong>El sentido de consentir,</strong></em><strong> &iquest;en qu&eacute; aspectos se ha reafirmado? O, por el contrario, &iquest;qu&eacute; dej&oacute; en el tintero? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Intu&iacute;, en el libro, que, hoy en d&iacute;a, asistimos a una resignificaci&oacute;n del concepto de consentimiento que lo aproxima a la noci&oacute;n de deseo; una tendencia a identificar las relaciones consentidas con las relaciones mutuamente placenteras. Y lo que pretend&iacute; fue introducir una discusi&oacute;n cr&iacute;tica que no exist&iacute;a sobre lo problem&aacute;tico de esta identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un tema complej&iacute;simo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, que pide una discusi&oacute;n honesta y a fondo. En mi investigaci&oacute;n posterior me tomo muy en serio la tarea de entender por qu&eacute; existen posiciones diversas sobre el consentimiento y a qu&eacute; problemas, l&iacute;mites o insuficiencias trata de responder cada una de ellas. Ninguna surge de la nada o carece de motivos, pero algunas de ellas generan m&aacute;s problemas de los que resuelven.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se pone en juego en las distintas comprensiones del t&eacute;rmino? &iquest;Imaginarios, proyectos pol&iacute;ticos, maneras de relacionarnos en el mundo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que a m&iacute; me ha producido perplejidad es que existiera un discurso oficial que confiara en una palabra supuestamente clara, autoevidente o &lsquo;transparente&rsquo; para enfrentar todos los desaf&iacute;os del feminismo sobre la sexualidad. Hasta tal punto ha sido as&iacute; que muchos de los debates legislativos se han simplificado haciendo descansar todo el problema, o, mejor dicho, toda la soluci&oacute;n, en la mera incorporaci&oacute;n del t&eacute;rmino, como si al escribirlo en la legislaci&oacute;n ya se resolvieran los problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Tamar Pitch, por ejemplo, lo expresa muy acertadamente cuando dice que, obviamente, la violencia empieza donde no hay consentimiento, pero que el problema reside precisamente en la dificultad de definir el consentimiento. Si no estamos ante un concepto un&iacute;voco, la cuesti&oacute;n no es tanto nombrar el consentimiento, sino acotarlo y definirlo en una direcci&oacute;n y cerrarle la puerta a otras. Si algo ha se&ntilde;alado el feminismo desde los a&ntilde;os 70 es que el consentimiento es un polvor&iacute;n conceptual, que encierra significados diversos y que algunos de ellos son peligrosos para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido puede serlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En que puede usarse en una direcci&oacute;n o en otra muy distinta, y que si no se clarifica qu&eacute; entendemos por consentimiento podemos hacer lo contrario de lo que pensamos. Carole Pateman, por ejemplo, dedic&oacute; <a href="https://perio.unlp.edu.ar/catedras/comyeduc2/wp-content/uploads/sites/197/2021/05/pateman_el_contrato_sexual_0.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El contrato sexual,</em></a> una obra imprescindible, a atacar el concepto de consentimiento en su acepci&oacute;n contractual. Algunas feministas, que en la l&iacute;nea de Pateman han identificado el consentimiento con el contrato, han apostado por rechazar totalmente todo uso feminista del consentimiento. Yo, sin embargo, mantengo otra posici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El consentimiento es un concepto irrenunciable pero siempre y cuando lo alejemos al m&aacute;ximo de la figura del contrato y eso implica que debe ser delimitado de determinado modo. Lo que no se puede hacer es ignorar estas advertencias y convertir el consentimiento en un concepto aproblem&aacute;tico y neutral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es, quiz&aacute;, uno de los temas fundamentales que debe abordar el feminismo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda. Simplificar la noci&oacute;n de consentimiento puede tener un punto ideol&oacute;gico. Gran parte de la tradici&oacute;n feminista lo abord&oacute; como un concepto cargado de trampas y usos ideol&oacute;gicos. Solo si partimos de esa aproximaci&oacute;n cr&iacute;tica, podemos protegernos de alguno de sus significados y, al mismo tiempo, rescatar otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Simplificar la noción de consentimiento puede tener un punto ideológico. Gran parte de la tradición feminista lo abordó como un concepto cargado de trampas y usos ideológicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tratemos de entender qu&eacute; significa. &iquest;Por qu&eacute; el consentimiento no deber&iacute;a entenderse como un contrato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Carole Pateman sostiene que la dominaci&oacute;n patriarcal en la &eacute;poca moderna se ha vehiculado precisamente a partir del contrato sexual que existe, por ejemplo, en el contrato matrimonial. Su argumento es que la violaci&oacute;n marital ha estado permitida por la ley precisamente a trav&eacute;s del argumento de que las mujeres han adquirido deberes y obligaciones al consentir al matrimonio, los famosos d&eacute;bitos conyugales. En este caso la justificaci&oacute;n patriarcal de la violencia sexual contra las mujeres no consiste en que las leyes hayan olvidado el consentimiento, sino a que lo han puesto en juego en una determinada direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado ha sometido a las mujeres al cumplimiento de deberes sexuales a trav&eacute;s de la figura del consentimiento, argumentando que las mujeres han consentido &mdash;han dicho que s&iacute;&mdash; a un contrato sexual. Los contratos implican siempre deberes y obligaciones de las partes y por eso Pateman no acepta que en el terreno del sexo haya contratos. Entendido as&iacute; el consentimiento, se convierte en la peor trampa para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; de acuerdo con Carole Pateman?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si lo entendemos como un contrato, yo estoy de acuerdo con ella, s&iacute;, porque entonces el consentimiento resulta peligros&iacute;simo. No debe haber contratos sexuales validados por el Estado. Ahora bien, Pateman se equivoca en identificar plenamente consentimiento con contrato. El consentimiento puede entenderse tambi&eacute;n como un permiso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Expl&iacute;queme, por favor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate hasta qu&eacute; punto el consentimiento es un concepto polis&eacute;mico que incluso en el derecho puede adquirir dos figuras diferentes. En el &aacute;mbito jur&iacute;dico, el consentimiento significa tanto contrato como permiso, y ambas concepciones no solo son distintas, sino incluso contrarias. El consentimiento como permiso es algo que siempre puede ser unilateralmente retirado. El contrato, por el contrario, no, no se retira unilateralmente. De hecho, un contrato significa que una de las dos partes puede decidir incumplirlo y que el Estado arbitra en su cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que discrepar en identificar por completo consentimiento y contrato. Si el consentimiento es un permiso, y por eso yo lo defiendo en t&eacute;rminos negativos, siempre puede retirarse a partir de una negaci&oacute;n. Da igual que yo haya dicho previamente que s&iacute;, siempre puedo decir posteriormente que no. Si en el contrato lo que tiene validez es el s&iacute; y todo s&iacute; es un s&iacute; vinculante, en el permiso lo que tiene validez siempre es el no y todo no es un no v&aacute;lido y vinculante. 
    </p><p class="article-text">
        En el contrato las afirmaciones se convierten en compromisos vinculantes, en el permiso lo importante es que el sujeto retenga siempre y en todo momento la posibilidad de decir que no. Por eso yo defiendo la naturaleza negativa del consentimiento sexual y advierto de los peligros de positivizar el consentimiento, es decir, de contractualizarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo importante de decir no, de negarse. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Es ah&iacute; donde descansa la prueba de la libertad sexual. En el sexo no podemos convertir el s&iacute; en la verificaci&oacute;n del consentimiento. No todo s&iacute; es un verdadero s&iacute; y, sin embargo, todo no es un no. El no, o mejor dicho la posibilidad del no, es siempre la garant&iacute;a de un consentimiento libre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, &iquest;qu&eacute; sucede con las trabajadoras del sexo? &iquest;Es v&aacute;lida su negaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Quienes defendemos los derechos laborales para las trabajadoras del sexo, no estamos defendiendo que una trabajadora firme un contrato por el cual quede comprometida y obligada a cumplir deberes sexuales. S&eacute; que esta es la interpretaci&oacute;n de algunas feministas abolicionistas que nos acusan de darle armas al Estado para que pueda validar contratos sexuales vinculantes. Pero aqu&iacute; hay un error. La trabajadora sexual tiene que poder acordar contractualmente sobre aspectos de su actividad como, por ejemplo, el alquiler del lugar donde trabaja. 
    </p><p class="article-text">
        En torno a la actividad sexual deben validarse diversos contratos que hacen esa actividad posible en vez de perseguirlos como parte de una actividad criminal. Ahora bien, si una prostituta mantiene en todo momento la posibilidad de decir &lsquo;yo no sigo, yo esto no lo hago&rsquo;, y as&iacute; debe ser, es porque el sexo mismo se mantiene fuera de la figura del contrato. O, lo que es lo mismo, su consentimiento sexual tiene que seguir siendo entendido como un permiso y su derecho a la negaci&oacute;n tiene que estar absolutamente garantizado. El contrato se puede establecer sobre cu&aacute;nto me pagas por utilizar la habitaci&oacute;n, pero no acerca del compromiso hacia la pr&aacute;ctica sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro insist&iacute;a en el lema &lsquo;no es no&rsquo; para comprender el consentimiento. Da la impresi&oacute;n, sin embargo, que, a simple vista, el lema &lsquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rsquo; empodera m&aacute;s a la mujer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la trampa y el peligro que pretend&iacute;a se&ntilde;alar. La condici&oacute;n de que un s&iacute; tenga que ser aceptado, y sobre todo jur&iacute;dicamente, es que decir no sea posible. Es decir, un s&iacute; dicho en condiciones en las que no puedes negarte es un s&iacute; esclavo. De nuevo es en una interpretaci&oacute;n contractual del consentimiento donde el s&iacute; se vuelve m&aacute;s v&aacute;lido y m&aacute;s vinculante que un no. Es exactamente eso lo que pretenden esos futbolistas que quieren acostarse con chicas que han firmado previamente un contrato. Quieren poder venir despu&eacute;s a decir &ldquo;ella dijo que s&iacute;&rdquo;, como si ese s&iacute; fuera la prueba realmente v&aacute;lida del consentimiento. De nuevo, insisto, es esa particular interpretaci&oacute;n del consentimiento la que se vuelve altamente peligrosa para nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que con el lema &lsquo;solo s&iacute; es s&iacute;&rsquo; se pretende hablar, en el fondo, del deseo, como si tras el s&iacute; se cifrara la voluntad deseante del sujeto. Visto as&iacute;, se entender&iacute;a que el deseo se valida jur&iacute;dicamente cuando el sujeto consiente. Pero &iquest;se puede validar jur&iacute;dicamente el deseo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecto. Alguien podr&iacute;a contestar a mi argumento que la b&uacute;squeda de un s&iacute; no tiene que ver con formas contractuales, sino que ese lema busca un s&iacute; deseante, una afirmaci&oacute;n deseosa, &ldquo;entusiasta&rdquo; como se dice. El motivo por el que cifrar&iacute;amos la veracidad del consentimiento en un s&iacute; ser&iacute;a entonces el hecho de que, supuestamente, revelar&iacute;a un deseo del sujeto. Ahora bien, &iquest;estamos realmente seguras de que eso es un camino feminista? 
    </p><p class="article-text">
        Las leyes llevan siglos y milenios negando la autonom&iacute;a femenina, negando a las mujeres como sujetos del consentimiento, prohibiendo tambi&eacute;n que firmemos contratos. No me parece que ante esa negaci&oacute;n de nuestra autonom&iacute;a tengamos que aceptar una especie de condici&oacute;n extra, una prueba de verdad de nuestro consentimiento por la que el Estado nos puede exigir un plus de autenticidad que no exige ni debe exigir en ning&uacute;n otro &aacute;mbito de su acci&oacute;n y que, desde luego, no les exige a los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        El consentimiento es un concepto jur&iacute;dico y nada tiene que ver con el deseo. Es decir, t&uacute; puedes consentir firmar una hipoteca, pero si lo haces con mucho deseo o muy poco no es asunto de nadie, y de hecho no invalidar&iacute;a ese contrato. T&uacute; vas a una cl&iacute;nica y abortas, e imag&iacute;nate luego que te dijeran, &lsquo;No la vemos a usted muy entusiasmada en su consentimiento&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es grotesco y dist&oacute;pico. Me recuerda a &lsquo;El Cuento de la Criada&rsquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo es, dist&oacute;pico total, como si un Estado se inmiscuyera en el interior de los sujetos y en su felicidad; un poco a &lsquo;1984&rsquo; de Orwell. La interioridad del sujeto no es asunto del Estado. A nadie se le ocurrir&iacute;a poner en cuesti&oacute;n la capacidad de consentir de una mujer en un aborto con el argumento de que eso le debe hacer feliz, que seamos mayores de edad es justamente que se nos reconozca la posibilidad de elegir, decidir y consentir a cosas con total independencia de que esas cosas nos hagan felices o, por el contrario, no las deseemos de forma entusiasta. Entonces, &iquest;por qu&eacute; ponemos esa expectativa del deseo en el terreno sexual? &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n el Estado tendr&iacute;a derecho a esta tutela paternalista e infantilizadora con nuestras decisiones jur&iacute;dicamente vinculantes en el territorio de la sexualidad?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por eso se lo preguntaba. &iquest;Por qu&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En todos los asuntos en los que se legisla, el consentimiento se refiere a que los sujetos dicen que s&iacute; o no a cosas, y que nadie sabe hasta qu&eacute; punto hay una adhesi&oacute;n interna placentera en esas cosas. Igual, en este punto, se nos est&aacute;n mezclando la &eacute;tica y el derecho. En el asunto &eacute;tico estoy completamente de acuerdo con que las feministas aspiramos a mucho m&aacute;s que al mero consentimiento: yo, con mi novio, no aspiro a que respete mi s&iacute; o mi no, sino a que se preocupe sobre si yo soy feliz o no, si disfruto o no, si deseo profundamente una cosa o no. Pero me parece realmente preocupante que ese tipo de horizonte &eacute;tico, que es sin duda irrenunciable, lo estemos transportando a la esfera de la regulaci&oacute;n penal, a la definici&oacute;n de delitos penales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entiendo. Ley&eacute;ndola y ahora escuch&aacute;ndola siempre me da la impresi&oacute;n de que trata de recorrer el laberinto sin perder de vista la cuesti&oacute;n central: la voz de las mujeres. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que me preocupa que discursos pretendidamente emancipatorios, en realidad, produzcan u oculten una especie de tutelaje por el cual desaparecemos. Claro que el sexo tiene que ser placentero, s&iacute;, por supuesto, un espacio donde al otro le importa tu felicidad y tu placer. Ahora bien, lo que sucede es que esa pretensi&oacute;n &eacute;tica la encomendamos a leyes penales, y entonces cruzamos una frontera peligrosa. La transformaci&oacute;n de nuestra sociedad implica mucho m&aacute;s de lo que puede hacer una ley y sobre todo una ley penal. El deseo nos remite a una cuesti&oacute;n de &eacute;tica s&iacute;, y la &eacute;tica no la vamos a abordar en lo penal, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>No, no creo, ser&iacute;a dejarlo todo en manos de lo jur&iacute;dico. &iquest;Falta pol&iacute;tica e imaginaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que este tipo de cierre del espacio que separa lo jur&iacute;dico de lo &eacute;tico es una clara se&ntilde;al de derrota ideol&oacute;gica de las izquierdas. Y esto va m&aacute;s all&aacute; del feminismo. El uso del derecho penal como herramienta de transformaci&oacute;n social o de educaci&oacute;n de la sociedad hoy parece parte del sentido com&uacute;n, pero ubica a la izquierda en el terreno de la derecha, le hace compartir horizonte con los proyectos conservadores. Pareciera como si no crey&eacute;ramos en nuestra capacidad de transformar la sociedad, como si hubi&eacute;ramos perdido la capacidad de imaginar otro futuro. Y cuando nos anclamos aqu&iacute;, cuando parece que no hay alternativa a lo real, la derecha y la extrema derecha avanzan a pasos agigantados. 
    </p><p class="article-text">
        Si de lo que se trata es de dise&ntilde;ar nuestras sociedades a partir de reformas legislativas y penales, la extrema derecha siempre lo har&aacute; mejor. Nosotros, en cambio, aspiramos a una transformaci&oacute;n cultural relacional profunda de la sociedad que ninguna ley penal puede llevar a cabo. Para m&iacute; esta es la verdadera cuesti&oacute;n pol&iacute;tica profunda que hay de fondo de la cr&iacute;tica que muchas feministas hacemos a la cultura punitiva y al populismo penal que ha ido abri&eacute;ndose paso en las sociedades occidentales desde los a&ntilde;os 90.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si de lo que se trata es de diseñar nuestras sociedades a partir de reformas legislativas y penales, la extrema derecha siempre lo hará mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Precisamente, escuch&eacute; a Georgina Orellano en su podcast hablando de ello. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ella critica especialmente que una parte del feminismo se ha dejado seducir por soluciones punitivas en nombre de la protecci&oacute;n de las mujeres, y que, al final, estas soluciones siempre juegan en contra de las mujeres, porque provoca m&aacute;s persecuci&oacute;n, m&aacute;s clandestinidad y m&aacute;s inseguridad para nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, quiero preguntarle sobre un art&iacute;culo en el que se pregunta c&oacute;mo pensar el sexo en una sociedad capitalista crecientemente securitaria en la que la relaci&oacute;n social misma se convierte en un peligro del que protegernos. Me interes&oacute;. &iquest;Qu&eacute; quer&iacute;a plantear exactamente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Reivindicar el derecho de las mujeres a correr riesgos, s&iacute;. La cultura patriarcal siempre ha pretendido proteger a las mujeres, en nombre, por as&iacute; decirlo, de su protecci&oacute;n, incluso de sus propios deseos y, en general, de la incertidumbre o del espacio de riesgo que acompa&ntilde;a a esa relaci&oacute;n social que es la relaci&oacute;n sexual. Tenemos derecho a correr esos riesgos, s&iacute;, inseparables del hecho de ser sujetos vulnerables e interdependientes y siempre negados por un discurso neoliberal, inmunitario y securitario. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; no me interesa que se me prometa una relaci&oacute;n social 100% controlable, contractualizable, absolutamente prevista de antemano. &iquest;Qu&eacute; tipo de securitarismo es ese? Existe hoy un peligroso discurso de la seguridad donde el otro o la incomprensi&oacute;n del otro se vive como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su art&iacute;culo, sin embargo, transportaba esta cuesti&oacute;n al &aacute;mbito del sexo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en la medida en que es un espacio de riesgo, de vulnerabilidad, donde nos exponemos al otro. Pero vivir es un riesgo, desear es un riesgo y enamorarte tambi&eacute;n lo es, un riesgo a que el otro no te desee, o desee otra cosa, un riesgo a que el otro no te quiera o quiera de otro modo. Ahora bien, hay riesgos que queremos correr y derechos por los que debemos luchar: el de correr esos riesgos es uno de ellos. Por eso justamente las feministas debemos distinguir dos cosas. Una es la violencia, contra la que tenemos que poner todas las medidas de seguridad porque tenemos derecho a exigir estar a salvo de la violencia siempre y en todo caso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si la violencia debe ser erradicada del sexo es, precisamente, para que podamos recuperar la libertad de adentrarnos en un territorio donde existe el riesgo, la incertidumbre, el no saber. No saber lo que pasar&aacute;, lo que me pasar&aacute;, lo que nos pasar&aacute; y querer explorarlo. No saber lo que desea el otro o lo que yo misma deseo y querer explorarlo. Yo lo que quiero es que la violencia deje de ser el peaje que las mujeres tenemos que pagar por poder adentrarnos en el sexo y sus incertidumbres. Quiero ser verdaderamente libre -estar a salvo del peligro de la violencia- para poder correr los riesgos que s&iacute; quiero correr. La relaci&oacute;n social implica conflicto y riesgo y debemos defenderlos, es la &uacute;nica manera de defendernos como sociedad de quienes nos quieren convertir en enemigos unos de otros, sujetos asustados y atemorizados de la existencia misma de los otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miedo y en estado de shock, pero hay seres que justifican la propia vida. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una serie de ansiedades sociales con causas reales: no poder pagar el alquiler, la hipoteca, la precariedad del trabajo, etc. Y estas ansiedades se canalizan buscando certezas en otros &aacute;mbitos de la vida en los que la libertad precisamente consiste en defender la posibilidad de correr riesgos. Hay que encarar las incertidumbres que socavan realmente la libertad, y no dejarnos seducir por discursos securitarios o profil&aacute;cticos que se asemejan a los identitarios que la extrema derecha promete, cuyas promesas de certeza consisten precisamente en el desmantelamiento de nuestras condiciones materiales, es esa destrucci&oacute;n material, esa desposesi&oacute;n econ&oacute;mica y esa destrucci&oacute;n de derechos y garant&iacute;as los que nos abocan a una vida muy incierta y angustiosa. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que defender esos derechos y recuperar esas certezas, son las condiciones de posibilidad de que podamos exponernos al riesgo que implica la existencia misma de los otros, nuestra vulnerabilidad y nuestras mutuas interdependencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chema Seglers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/clara-serra-derecho-penal-herramienta-transformacion-social-ubica-izquierda-terreno-derecha-cat_128_12998595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Serra: "El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Feminismo,Filosofía,Libros,Ética,Justicia,Política,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hormonas-compra-veces-compensa-follar_132_12998406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/191c574f-e53f-43e4-9366-d64f5416c61f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La sexualidad se ha organizado alrededor de un guion exigente: disponibilidad, rendimiento, centralidad del coito, confirmación constante de que todo funciona como debe"</p></div><p class="article-text">
        Puede parecer una broma, pero muchas mujeres reconocen sin pudor que hay d&iacute;as en que organizar la despensa, hacer una caminata sin prisa o estar sola en casa resulta m&aacute;s gratificante que un encuentro er&oacute;tico que, en teor&iacute;a, deber&iacute;a ser mucho m&aacute;s apetecible y placentero.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n reduccionista se&ntilde;ala al laboratorio. La interesante mira la biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se ha difundido mucho la idea de que la vida er&oacute;tica, en el climaterio (antes, durante y despu&eacute;s de la menopausia), &ldquo;depende&rdquo; en gran medida de las hormonas. Estas pueden facilitar o dificultar la respuesta corporal, pero no deciden sobre el deseo ni la excitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas pueden modular la energ&iacute;a, el metabolismo o el estado de &aacute;nimo (entre otras muchas cosas). Pero no fabrican sentido. Y cuando algo pierde sentido, por muy posible que sea fisiol&oacute;gicamente, deja de compensar.
    </p><p class="article-text">
        En esta etapa, lo que cambia no es tanto la existencia del deseo, sino el marco en el que se expresa. Sin embargo, se sigue cometiendo el mismo error: tomar el nivel hormonal en sangre como explicaci&oacute;n principal, cuando es solo el dato m&aacute;s f&aacute;cil de medir. Que una hormona est&eacute; m&aacute;s baja o m&aacute;s alta no explica por s&iacute; sola qu&eacute; le pasa a una persona con sus ganas.
    </p><p class="article-text">
        En la menopausia, la clave no est&aacute; tanto en cu&aacute;nta hormona hay, sino en c&oacute;mo responde el organismo y, sobre todo, en c&oacute;mo se integra esa se&ntilde;al en la experiencia vital de la persona. Por eso, dos personas con anal&iacute;ticas similares pueden vivir su vida er&oacute;tica de formas radicalmente distintas.
    </p><p class="article-text">
        Ni el gusto ni la apetencia se eligen de manera voluntaria. No decidimos que algo nos atraiga; m&aacute;s bien lo vamos descubriendo o incluso puede sorprendernos sin que siquiera seamos conscientes. En la posmenopausia, no es que el deseo desaparezca necesariamente; a veces simplemente cuesta reconocer como propias ciertas formas de apetencia que antes pod&iacute;an surgir espont&aacute;neamente.
    </p><p class="article-text">
        En un momento concreto puede haber varias preferencias: conversar, dormir, tocar, estar sola, abrazar&hellip; Elegir una no invalida las otras. En ese cruce entre energ&iacute;a disponible, contexto relacional y estado corporal, una puede tomar la delantera.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea por la edad o por la experiencia acumulada, cambia la manera en que se perciben las propias inclinaciones. No porque antes no hubiera criterio ni porque ahora todo sea m&aacute;s consciente, sino porque el contexto vital es distinto. Hay menos respuestas autom&aacute;ticas y m&aacute;s interferencias reales: energ&iacute;a disponible, falta de sue&ntilde;o, preocupaciones, carga mental, etc. Eso a veces se interpreta como p&eacute;rdida, cuando en realidad es un ajuste. No porque haya menos capacidad, sino porque las circunstancias ya no son las mismas y el cuerpo no responde igual ante cualquier est&iacute;mulo.
    </p><p class="article-text">
        En determinados momentos del propio recorrido biogr&aacute;fico, cuando los cambios interfieren m&aacute;s en lo cotidiano, no solo cambia el cuerpo: cambia el umbral de disponibilidad. Aparece un cansancio que no es exactamente f&iacute;sico ni exactamente emocional, sino acumulativo. A&ntilde;os de trabajo, de cuidados, de sostener relaciones, de exigencias y de adaptaci&oacute;n constante dejan huella. Ese desgaste no elimina el deseo, pero s&iacute; influye en cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se activa. Forma parte del mismo organismo que desea.
    </p><p class="article-text">
        Ese ajuste tambi&eacute;n se refleja en la experiencia er&oacute;tica. No todo convoca del mismo modo que antes, pero tampoco antes todo convocaba siempre. En ese movimiento intervienen m&uacute;ltiples factores, entre ellos la forma de habitar el propio cuerpo y la relaci&oacute;n con quien est&aacute; delante. No es una causa &uacute;nica ni una evoluci&oacute;n lineal; es un entramado que se va reorganizando.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las dificultades que percibimos como &ldquo;falta de deseo&rdquo; tienen m&aacute;s relaci&oacute;n con la permanencia de un esquema relacional aprendido que no se ha ajustado a nuestra biograf&iacute;a. Queremos que la vida er&oacute;tica funcione igual que a los treinta, con la misma disponibilidad, la misma centralidad de algunas pr&aacute;cticas o la misma idea de rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra de lleno la educaci&oacute;n sexual que hemos &mdash;o no&mdash; recibido. El discurso institucional ha reducido la sexualidad a prevenci&oacute;n y riesgo: primero evitar embarazos, luego evitar infecciones. Pero casi nunca aprender a relacionarnos a lo largo del tiempo, a ajustar las convivencias ni a renegociar con nuestra propia er&oacute;tica cuando cambia el cuerpo, cuando cambia la prioridad vital.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, durante demasiado tiempo, el modelo er&oacute;tico dominante ha distribuido cargas de manera desigual y r&iacute;gida. No solo en t&eacute;rminos de anticoncepci&oacute;n o cuidado, sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de expectativas corporales y desempe&ntilde;o. La sexualidad se ha organizado alrededor de un guion exigente: disponibilidad, rendimiento, centralidad del coito, confirmaci&oacute;n constante de que todo funciona como debe.
    </p><p class="article-text">
        Estos patrones no nos han afectado solamente a las mujeres. Responden a un sistema cultural que convierte el encuentro en una prueba m&aacute;s que en una experiencia. Cuando el valor se mide en t&eacute;rminos de respuesta, duraci&oacute;n o eficacia, el margen para la vulnerabilidad, la negociaci&oacute;n o el cambio se estrecha. Y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de las posiciones que se construyen dentro de este modelo es neutra, porque ninguna surge de la nada. Est&aacute;n atravesadas por mandatos culturales que presionan, encorsetan y generan tensiones. No es solo desgaste individual; es una forma de desencuentro estructural. Cuando el encuentro est&aacute; guiado por expectativas heredadas y poco ajustadas a lo que vamos siendo &mdash;tanto en lo personal como en la relaci&oacute;n&mdash;<strong>,</strong> la experiencia deja de ser un espacio de cultivo y se convierte en un lugar donde algo tiene que demostrarse o sostenerse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el valor se mide en términos de respuesta, duración o eficacia, el margen para la vulnerabilidad, la negociación o el cambio se estrecha. Y eso tiene consecuencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo &mdash;y especialmente en etapas como la menopausia, donde hay cambios numerosos y, a veces, abruptos&mdash; ese esquema muestra m&aacute;s claramente sus l&iacute;mites. Lo que antes pod&iacute;a sostenerse por inercia empieza a sentirse forzado. Y lo que se interpreta como d&eacute;ficit puede ser, en realidad, cansancio de una l&oacute;gica relacional que ya no encaja.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los 50, ese desgaste se hace m&aacute;s visible. Puede aparecer una econom&iacute;a interna m&aacute;s estricta: menos disponibilidad. No es rechazo al encuentro con el otro. Es rechazo a seguir representando un guion que exige m&aacute;s de lo que devuelve.
    </p><p class="article-text">
        Mientras no revisemos ese modelo, seguiremos interpretando como &ldquo;p&eacute;rdida de deseo&rdquo; lo que, a veces, es simplemente cansancio de sostener siempre lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la pregunta no sea por qu&eacute; hacer la compra compensa m&aacute;s que follar. Quiz&aacute; la pregunta sea qu&eacute; tendr&iacute;a que reorganizarse en nuestras relaciones para que el encuentro er&oacute;tico vuelva a ser un espacio de disfrute.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Valentina Torres Zorrilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hormonas-compra-veces-compensa-follar_132_12998406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 20:47:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de las hormonas: ¿por qué hacer la compra a veces compensa más que follar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexología,Sexo,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f2a825d-f2a8-4955-8475-d6771a70c691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los secretos de una buena vida sexual en pareja: &quot;Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde asegurarte de encontrar tiempo para el sexo, hasta reforzar tu confianza y mantener la intimidad a lo largo del día; así puedes hacer que la llama no se apague</p><p class="subtitle">Por qué algunas parejas están agendando el sexo</p></div><p class="article-text">
        Si tienes sexo, las probabilidades de que tu d&iacute;a mejore son muchas. Pero si es <a href="https://www.eldiario.es/era/parejas-agendando-sexo_1_12727229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo planificado</a>, puede parecer que se trata de una tarea m&aacute;s. Y a diferencia de otras tareas o actividades f&iacute;sicas, lo acabas viendo m&aacute;s como un lujo que como una necesidad, y por eso, aunque ya tengas pareja, puede ser dif&iacute;cil encontrar la motivaci&oacute;n para ponerlo en pr&aacute;ctica. Sin embargo, el sexo es un apetito como cualquier otro, una necesidad como cualquier otra, un alimento como cualquier otro. Si lo dejas en suspenso, el efecto en tu relaci&oacute;n podr&iacute;a ser como si uno de los dos, o ambos, estuvierais a dieta permanente, y tambi&eacute;n solos. Puede que eso os funcione, pero para muchos de nosotros, el sexo es algo a lo que vale la pena dar prioridad.
    </p><p class="article-text">
        En esencia, antes de introducir cualquier otro obst&aacute;culo dom&eacute;stico, es un trabajo de dos, por lo que hay que estar en sinton&iacute;a; no se puede decidir de forma unilateral. Para abordar esto en orden ascendente de dificultades, si sois una pareja sin hijos, el principal obst&aacute;culo ser&eacute;is vosotros mismos: no estar en el mismo estado de &aacute;nimo al mismo tiempo, no estar en casa al mismo tiempo. Esto es v&aacute;lido para toda la relaci&oacute;n, no solo para el sexo. Una vez entrevist&eacute; a una doctora especialista en fertilidad que describi&oacute; su trabajo con una pareja que intentaba encontrar una fecha para una cita en la que ella estuviera ovulando y ambos estuvieran en el pa&iacute;s. Tardaron varias semanas en conseguirlo. &ldquo;Sent&iacute; que estaba empezando a comprender por qu&eacute; no pod&iacute;an concebir&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        El sexo no tiene por qu&eacute; empezar y terminar en el dormitorio, dice Michelle Bassam, terapeuta psicol&oacute;gica y sexual con 25 a&ntilde;os de experiencia: &ldquo;Se puede mantener la intimidad a lo largo del d&iacute;a siendo afectuoso. Mostrar inter&eacute;s por tu pareja puede ser suficiente&rdquo;. Y, por supuesto, lo contrario &mdash;no mostrar inter&eacute;s, no prestar nunca toda tu atenci&oacute;n a tu pareja, no tocarla nunca a menos que, al estilo de Larry David, sea porque quieres sexo en los siguientes 90 segundos&mdash; tambi&eacute;n puede arruinar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, tener hijos peque&ntilde;os es lo que m&aacute;s mata la pasi&oacute;n, porque es el cambio m&aacute;s dr&aacute;stico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetec&iacute;a y, de repente, &iexcl;zas! Siempre est&aacute;is cansados, rebos&aacute;is resentimiento, puede que teng&aacute;is un ni&ntilde;o peque&ntilde;o en la cama y, en las raras ocasiones en las que ambos est&aacute;is despiertos al mismo tiempo sin distracciones, puede que no est&eacute;is de humor. Adem&aacute;s, una crisis de imagen corporal e identidad puede afectar a la relaci&oacute;n. &ldquo;Se considera un momento muy arriesgado para las parejas&rdquo;, afirma Jodie Slee, terapeuta sexual desde hace 16 a&ntilde;os, &ldquo;y no solo sexualmente&rdquo;. Pero hay que empezar por ser pr&aacute;cticos. Slee ofrece esta estad&iacute;stica asombrosa: &ldquo;Si una mujer duerme una hora m&aacute;s por noche, su libido aumenta un 14%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la imagen corporal es real: &ldquo;La maternidad no se considera algo sexy&rdquo;, afirma Slee. Siendo realistas, esto recae sobre las mujeres, que pasan por una dura prueba f&iacute;sica que les quita las ganas de sexo, les hace parecer arrugadas y oler un poco a leche durante qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos meses despu&eacute;s, y las coloca en una nueva categor&iacute;a, la de &ldquo;madre&rdquo;, a la que culturalmente ni siquiera se le permite tener una identidad sexual. &ldquo;Creo que est&aacute; bien que las mujeres sean un poco ego&iacute;stas y piensen: 'Voy a tener un poco de tiempo para <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener mi yo anterior a la maternidad</a>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener hijos pequeños es lo que más mata la pasión, porque es el cambio más drástico. En un momento dado erais dos personas atractivas que se acostaban cuando les apetecía y, de repente, ¡zas! Siempre estáis cansados, rebosáis resentimiento, puede que tengáis un niño pequeño durmiendo en la cama...</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero todo el mundo, tenga hijos o no, debe reconocer lo mucho que ha cambiado y el dolor que eso puede suponer. Crea una red de personas con las que te sientas c&oacute;moda dejando a los ni&ntilde;os por la noche; no dejes que la sequ&iacute;a sexual, que en parte es f&iacute;sicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a trav&eacute;s del sexo, alej&aacute;ndote f&iacute;sicamente por el mill&oacute;n de cosas no sexuales que te molestan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aseg&uacute;rate de que la carga de trabajo sea equitativa&rdquo;, dice Slee, &ldquo;para que una persona no se encargue de todas las tomas nocturnas y del trabajo. Creo que est&aacute; bien que los padres sean un poco ego&iacute;stas y no adopten una actitud m&aacute;rtir en la crianza de los hijos, para que estos no los absorban por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A medida que los ni&ntilde;os crecen y se convierten en adolescentes, es probable que sus demandas de tiempo sean menores, pero a menudo surge una capa de timidez. &ldquo;Los padres tienen la responsabilidad, o al menos eso es lo que cabr&iacute;a esperar, de ocultar los aspectos relacionados con el dormitorio&rdquo;, afirma Bassam, &ldquo;pero es muy importante que los ni&ntilde;os y los adolescentes reciban un modelo de sus padres, para que sepan lo que es la intimidad. Puede ser algo tan sencillo como que alguien te ponga la mano en el hombro al pasar por la cocina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esos a&ntilde;os de crianza de los hijos ya no son el final de la carrera de obst&aacute;culos. El n&uacute;mero de adultos j&oacute;venes que siguen viviendo con sus padres ha aumentado en m&aacute;s de un tercio este siglo. &ldquo;A mucha gente no le gusta tener relaciones sexuales en la casa de sus padres&rdquo;, dice Bassam, una situaci&oacute;n que a menudo se ve agravada por la exhibici&oacute;n de fotograf&iacute;as familiares en la habitaci&oacute;n de invitados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dejes que la sequía sexual, que en parte es físicamente inevitable, se convierta en un agujero negro que te haga andar de puntillas; no medies otros resentimientos a través del sexo, alejándote físicamente por el millón de cosas no sexuales que te molestan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que una cierta mojigater&iacute;a natural nos hace sentir mucho m&aacute;s c&oacute;modos pidiendo a los dem&aacute;s que se adapten a nuestras preferencias alimenticias o h&aacute;bitos que pidiendo simplemente media hora de intimidad, por el amor de Dios. La gente mover&aacute; monta&ntilde;as por ti si eres intolerante al gluten, y pondr&aacute;n los ojos en blanco pero lo aceptar&aacute;n si meditas, pero no puedes decir: 'vamos a desaparecer un rato&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es v&aacute;lido para cualquier hogar con varios ocupantes: hay que comunicar las expectativas en el &aacute;mbito de la pareja. Si sientes que tu relaci&oacute;n de pareja se ve constantemente anulada por las exigencias del grupo, eso har&aacute; que no te apetezca el sexo o, por el contrario, que lo desees de una forma necesitada y molesta que no es er&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hay una verdad universal que dice que una vez que empiezas a programar el sexo, est&aacute;s condenado al fracaso, pero no todo el mundo est&aacute; de acuerdo. &ldquo;Si lo replanteas&rdquo;, dice Slee, &ldquo;no est&aacute;s programando, est&aacute;s priorizando y demostrando al otro que es importante&rdquo;. En las relaciones a largo plazo, &ldquo;tu deseo es m&aacute;s receptivo que espont&aacute;neo, as&iacute; que si esperas a que te invada espont&aacute;neamente el deseo, puedes estar esperando mucho tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Planificar el sexo tambi&eacute;n &ldquo;elimina la presi&oacute;n de 'Dios m&iacute;o, han pasado dos semanas, han pasado tres semanas'. Cuanta m&aacute;s presi&oacute;n, m&aacute;s ansiedad hay y menos probable es que suceda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo tienes que mantener viva la llama, lo cual se consigue mediante lo que antes se llamaba &ldquo;desfamiliarizaci&oacute;n er&oacute;tica&rdquo;, que no era m&aacute;s que un t&eacute;rmino cient&iacute;fico para referirse a la novedad. &ldquo;La novedad es lo que crea el periodo de luna de miel: tu cuerpo se inunda de dopamina, que se dispara con la novedad. Con el tiempo, tu cuerpo se acostumbra a esa cantidad de dopamina y ya no hay novedad&rdquo;, afirma Slee. &ldquo;Eso no tiene por qu&eacute; significar mazmorras, clubes sexuales e intercambio de parejas, que es lo que la gente piensa cuando lo dices, y puede serlo. Pero para algunas parejas, la novedad ser&aacute; usar una habitaci&oacute;n diferente o ponerse una ropa diferente&rdquo;. La ventaja de conocerse bien es que se puede intentar algo que no funciona. Incluso un fracaso demostrar&aacute; que est&aacute;s entre las prioridades de tu pareja.
    </p><p class="article-text">
        La primera pareja con la que trabaj&oacute; Slee ten&iacute;a m&aacute;s de 80 a&ntilde;os y llevaban 50 juntos. Ten&iacute;an relaciones sexuales cada dos d&iacute;as, &ldquo;solo acud&iacute;an a terapia porque quer&iacute;an darle m&aacute;s sabor a su relaci&oacute;n, y ya era bastante picante. Uno de ellos se hab&iacute;a sometido a una operaci&oacute;n de pr&oacute;tesis de cadera, por lo que hab&iacute;a algunas limitaciones nuevas&rdquo;, pero la sequ&iacute;a sexual no era una de ellas. Supongo que los incluimos como el ideal motivador para un matrimonio largo y feliz, pero tampoco fue magia, simplemente lo consiguieron de alguna manera: nunca se fueron a dormir en sequ&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zoe Williams]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/secretos-buena-vida-sexual-pareja-presion-ansiedad-probable-suceda_1_12966671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 20:30:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los secretos de una buena vida sexual en pareja: "Cuanta más presión, más ansiedad y menos probable es que suceda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Sexualidad,Sexo,Pareja,Psicología,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo comenzó a diferenciarse a hombres y mujeres en los enterramientos prehistóricos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/comenzo-diferenciarse-hombres-mujeres-enterramientos-prehistoricos_1_12968714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48efa838-98c9-4864-b189-f4b677c8ed0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo comenzó a diferenciarse a hombres y mujeres en los enterramientos prehistóricos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este momento no es posible saber cuándo comienzan los enterramientos a diferenciar por sexo o género porque todo lo que se ha escrito hasta ahora se está revaluando </p><p class="subtitle">Pregunta enviada vía email por Luis de Lózar</p><p class="subtitle">Consultas anteriores - ¿Toda la materia que existe se creó en el Big Bang o se sigue creando materia nueva?
</p></div><p class="article-text">
        Antes de responder estrictamente a la pregunta que nos haces, debo explicarte algunas cosas importantes sobre la arqueolog&iacute;a. La ciencia que estudia, entre otras cosas, los enterramientos del pasado. Debemos partir del hecho de que la investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica se hace desde el presente. Desde la sociedad en la que vivimos las arque&oacute;logas y los arque&oacute;logos y eso condiciona las preguntas de nuestra investigaci&oacute;n y c&oacute;mo entendemos a las sociedades del pasado.
    </p><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a surge en el siglo XIX como disciplina cient&iacute;fica y durante los siglos XX y XXI se dotar&aacute; de marcos de pensamiento, metodolog&iacute;a y t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas para estudiar el pasado y el presente de los seres humanos. Desde sus or&iacute;genes, arque&oacute;logos y arque&oacute;logas hemos creado dos estereotipos de lo que pens&aacute;bamos que eran las mujeres y hombres del pasado, desde c&oacute;mo se han vestido, hasta c&oacute;mo se han alimentado o sus funciones sociales. Pero debemos preguntarnos&nbsp;si esta concepci&oacute;n binaria de la sociedad, que en la actualidad est&aacute; dejando de serlo o lo es un poco menos, era igual en el pasado m&aacute;s remoto.
    </p><h2 class="article-text">Una herencia binaria</h2><p class="article-text">
        Como la arqueolog&iacute;a nace en el siglo XIX, los y las especialistas comenzaron a investigar y preguntarse por las cosas de su d&iacute;a a d&iacute;a. Exportaron de manera inconsciente su propia estructura social, tremendamente binaria en aquella &eacute;poca. Por eso, cuando estudiaban enterramientos, buscaban si eran diferentes los de mujeres de los de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; me parece importante que nos paremos a definir qu&eacute; es lo que entendemos por sexo y qu&eacute; es el g&eacute;nero. No hay modo sencillo de hacerlo pero vas a permitirme una simplificaci&oacute;n de conceptos muy complejos. En arqueolog&iacute;a, el sexo son las caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas, desde &oacute;rganos genitales, a cromosomas u hormonas, entre otros. Aunque hay que tener claro tambi&eacute;n que, a veces, esas diferencias biol&oacute;gicas pueden no coincidir entre ellas. El g&eacute;nero es la construcci&oacute;n cultural que hacemos a partir de esa diferencia biol&oacute;gica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema que tenemos con el pasado es que hemos hecho arqueología con el modelo social de los siglos XIX y XX buscándonos a nosotros mismos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema que tenemos con el pasado es que hemos hecho arqueolog&iacute;a con el modelo social de los siglos XIX y XX busc&aacute;ndonos a nosotros mismos. Cuando estudiamos cementerios, autom&aacute;ticamente asumimos que est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revision-mito-sexista-mujeres-cazadoras_1_10327961.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrando diferencias de g&eacute;nero, en clave binaria</a>, y adem&aacute;s se nos olvidan otras identidades colectivas y personales tan relevantes como el estatus social, la clase, la edad, la etnicidad, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en algunos enterramientos, el cad&aacute;ver estaba en posici&oacute;n de dec&uacute;bito lateral derecho o izquierdo lo que quiere decir que estaban tumbados de lado mirando hacia la derecha o hacia la izquierda. Eso se utiliz&oacute; para identificar el g&eacute;nero del individuo difunto cuando todav&iacute;a ni siquiera se analizaban los restos humanos. En otros casos, se asign&oacute; el g&eacute;nero dependiendo de localizaci&oacute;n de la tumba dentro del cementerio.
    </p><h2 class="article-text">Ajuar y estatus</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, la manera m&aacute;s com&uacute;n de asignar g&eacute;nero a los difuntos ha sido a trav&eacute;s del ajuar, es decir, el conjunto de objetos que se incluyen en el enterramiento. Puedes imaginar cuan subjetivo y cuan condicionado est&aacute; por el presente de los y las profesionales. Cuando se encontraban adornos corporales se atribu&iacute;an a las mujeres y cuando se encontraban armas, a los hombres. Y eso sin saber si en la &eacute;poca en la que se hab&iacute;an hecho dichos enterramientos eran las mujeres o los varones los que llevaban ornamentos. Pero se traslad&oacute; la idea contempor&aacute;nea de qu&eacute; g&eacute;nero lleva qu&eacute; objetos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La manera más común de asignar género a los difuntos ha sido a través del ajuar, es decir, el conjunto de objetos que se incluyen en el enterramiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de la segunda mitad del siglo pasado, la antropolog&iacute;a f&iacute;sica comenz&oacute; a utilizar una serie de t&eacute;cnicas que permiten analizar el sexo de los huesos de individuos, ya que existen una serie de marcadores que se desarrollan en el esqueleto a partir de la adolescencia y que han servido para determinar en qu&eacute; grado los esqueletos que ocupaban las tumbas pertenec&iacute;an a hombres o mujeres. Tambi&eacute;n es importante saber que esos marcadores no son absolutos. Hay ocasiones en los que no es posible determinar el sexo en un esqueleto bien conservado porque los indicadores son ambiguos.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, desde hace algunas d&eacute;cadas y sobre todo en la actualidad con las t&eacute;cnicas que est&aacute; desarrollando la bioarqueolog&iacute;a, podemos contrastar la informaci&oacute;n biol&oacute;gica con la cultural, es decir, esos par&aacute;metros de los que te hablaba al principio: la posici&oacute;n del cuerpo, la situaci&oacute;n de la tumba en la necr&oacute;polis o el ajuar encontrado en ella. Eso nos ha permitido revisitar esa bonita historia que hab&iacute;amos construido y que diferenciaba los enterramientos por g&eacute;nero desde el final del Neol&iacute;tico. Y lo que se ha descubierto es que en la mayor parte de los casos no coinciden.
    </p><p class="article-text">
        En este momento no es posible saber cu&aacute;ndo comienzan los enterramientos a diferenciar por sexo o g&eacute;nero porque todo lo que se ha escrito hasta ahora se est&aacute; reevaluando. Con los conocimientos actuales, no me atrevo a decir cu&aacute;ndo comienza a haber una distinci&oacute;n al 100% en las tumbas por g&eacute;nero o sexo a no ser, claro, que estemos hablando de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, como Grecia y Roma. Aunque incluso ah&iacute;, hay colegas investigando que tambi&eacute;n encuentran disidencias de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Si nos vamos a la Prehistoria, el periodo m&aacute;s largo de la humanidad, desde que los seres humanos comenzamos a utilizar herramientas hace unos 2,6 millones de a&ntilde;os hasta que aparece la escritura, la arqueolog&iacute;a tradicional s&iacute; pensaba que las tumbas se codificaban en varones y mujeres. Pero no creo que ahora podamos afirmarlo tan tajantemente como se hab&iacute;a hecho, porque nos hemos dado cuenta de la enorme complejidad que tienen las comunidades del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en las necr&oacute;polis de la Celtiberia (entre el siglo VIII a.n.e. y el siglo II a.n.e.) que yo investigo, que est&aacute;n en lo que ahora son Soria y Guadalajara principalmente, los datos cient&iacute;ficos apuntan a que las tumbas est&aacute;n diferenciadas por estatus social, y no g&eacute;nero. Los ajuares son ricos y variados con ornamentos, restos de fauna, vasijas de consumo o armas. Estas &uacute;ltimas son siempre las que acaparan m&aacute;s atenci&oacute;n, pero no por ello son los objetos m&aacute;s comunes en los enterramientos. Las armas se han le&iacute;do como un marcador de g&eacute;nero asociado a los hombres, pero cuando contrastamos los datos de objetos con los bioarqueol&oacute;gicos vemos como hombres, mujeres, infantiles o individuos de avanzada edad son enterrados con esos objetos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Raquel Liceras Garrido</strong> es Doctora en Estudios del Mundo Antiguo (Prehistoria) y profesora e investigadora del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. Becaria Leonardo 2025 de la Fundaci&oacute;n BBVA. Una de sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n es la arqueolog&iacute;a de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n:&#8239;</em><em><strong>Victoria Toro</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pregunta enviada v&iacute;a email por&#8239;</em><em><strong>Luis de L&oacute;zar</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/ciencia/las-cientificas-responden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Investigadoras</strong></em></a><em>&nbsp;al rescate&#8239;es un consultorio cient&iacute;fico semanal, patrocinado por el programa&#8239;</em><a href="https://www.forwomeninscience.com/authority/spain---national-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>L&rsquo;Or&eacute;al-Unesco &lsquo;For Women in Science&rsquo;</strong></em></a><em>&#8239;y por&#8239;</em><a href="https://www.bms.com/es/about-us/responsibility.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Bristol Myers Squibb</strong></em></a><em>, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnolog&iacute;a. Son cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas, socias de&#8239;</em><a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>AMIT&#8239;</strong></em></a><em>(Asociaci&oacute;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas), las que responden a esas dudas. Env&iacute;a tus preguntas a&#8239;</em><a href="mailto:nosotrasrespondemos@gmail.com" target="_blank" class="link"><em><strong>nosotrasrespondemos@gmail.com</strong></em></a><em>&#8239;o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Liceras Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/comenzo-diferenciarse-hombres-mujeres-enterramientos-prehistoricos_1_12968714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Prehistoria,Identidad de género,Sexo,Arqueología,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un 'bestseller' antes de la serie de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a11efd5-837e-44e8-b779-e02aabd2257f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un &#039;bestseller&#039; antes de la serie de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un análisis sobre las claves de la novela homoerótica que se han convertido en un fenómeno de masas y su adaptación a la pequeña pantalla 
</p><p class="subtitle">Isabel Coixet: “El arte no nos cambia, pero ojalá mis películas sean un paréntesis en un mundo incomprensible”
</p></div><p class="article-text">
        Imag&iacute;nate que te encuentras con la historia de dos hombres j&oacute;venes. Uno se llama Shane Hollander, es canadiense y es una estrella de la liga de Hockey de su pa&iacute;s. El otro se llama Ilya Rozanov y, su nombre da ya la pista, es ruso. Tambi&eacute;n es el principal rival de Hollander, juega en el equipo contrario. Ambos, adem&aacute;s de ser guapos, atractivos y muy masculinos, est&aacute;n obsesionados el uno con el otro. A nivel rom&aacute;ntico y, sobre todo, sexual. Su enemistad, azuzada por la prensa y el p&uacute;blico, se convierte en otra cosa cuando las c&aacute;maras se han ido. Pero nadie puede saberlo, son estrellas del deporte, as&iacute; que su vida e identidades se convertir&aacute;n en un secreto a espaldas del mundo. Este dilema entre el deseo, las ambiciones propias y la presi&oacute;n social, es el punto de partida de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Heated Rivalry</em></a><em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(en espa&ntilde;ol </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s que rivales</em></a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/heated-rivalry-mas-que-rivales-estreno-serie-movistar-plus-mundo-habla-7-claves-explican-exito_1_12950123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a>, un libro que Rachel Raid escribi&oacute; en 2019 y que, tras su salto a la pantalla con una serie de nombre hom&oacute;nimo, se ha convertido, veloz, en un superventas a nivel global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La serie, estrenada originalmente a fines de 2025, llega ahora Espa&ntilde;a de la mano de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/almodovar-bardem-penelope-cruz-firman-carta-apoyo-exdirector-ficcion-movistar-plus-domingo-corral_1_12277717.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Movistar Plus +</a>, aunque muchos fans, enganchados a trav&eacute;s de los v&iacute;deos cortos de Instagram y TikTok, ya la han visto por otros medios. Como es el caso de Ana, de 26 a&ntilde;os, que la conoci&oacute; por redes sociales. &ldquo;Vi c&oacute;mo hablaba de ella el influencer Carlos Peguer (presentador del podcast &lsquo;La pija y la Quinqui&rsquo;) y me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n. Adem&aacute;s, poco despu&eacute;s empezaron a salirme v&iacute;deos y comentarios en redes sociales, as&iacute; que busqu&eacute; un enlace para verla y, a los cinco minutos del primer cap&iacute;tulo me di cuenta de que quer&iacute;a hacerlo bien&rdquo;, explica en declaraciones a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para Ana, criada en un momento en el que series como la noruega<em> Skam, Skins </em>o&nbsp;<em>My Mad Fat Diary </em>se popularizaron creando comunidades entre los adolescentes en torno a 2010, hacerlo bien supon&iacute;a parar la serie y leer primero los libros. &ldquo;Me encantan todas las cosas que propician un momento de histeria colectiva&rdquo;, bromea para se&ntilde;alar que a ella siempre le ha interesado mucho eso de los <em>fandom,</em> del formar parte de algo y que historias como esta,<em> Heartstopper </em>o <em>El verano en el que me enamor&eacute;</em> son las que est&aacute;n propiciando este sentido de comunidad en el presente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya tengo una edad y s&eacute; c&oacute;mo meterme en un<em> fandom </em>y disfrutarlo plena y sanamente&rdquo;, se&ntilde;ala para insistir en la importancia de fen&oacute;menos como este en un momento en el que, a su juicio, se nos insta a vivir aislados del resto. &ldquo;Se nos segmenta por nichos y tendemos a tener gustos cada vez m&aacute;s individualizados, as&iacute; que cuando ocurre un fen&oacute;meno como este, ya sea literario, audiovisual o ambos, es tambi&eacute;n una oportunidad de unirnos, compartir gustos y sentirnos bien&rdquo;, opina la lectora.
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        Pero, &iquest;cu&aacute;les son las claves para que una historia como esta tenga &eacute;xito y enganche?, seg&uacute;n Jes&uacute;s G&oacute;mez, psic&oacute;logo social experto en psicolog&iacute;a audiovisual y esc&eacute;nica, la tiktokizaci&oacute;n del audiovisual es esencial. &ldquo;A nivel de marketing enganchan much&iacute;simo estos clips cortos que se ven porque ya no sostenemos apenas la atenci&oacute;n en una pantalla en la que consumimos contenido muy r&aacute;pido lo desechamos tambi&eacute;n muy r&aacute;pido&rdquo;, explica el psic&oacute;logo para se&ntilde;alar que, esta serie en concreto, te da &ldquo;unas im&aacute;genes muy impactantes&rdquo; de algo que interesa: &ldquo;pasas de ver a una pareja jugando unos segundos al hockey y, cuando van a empotrarse, acaba en una escena subida de tono muy expl&iacute;cita&rdquo;, ilustra para se&ntilde;alar que algo as&iacute; genera inter&eacute;s desde el minuto cero y que, adem&aacute;s, los lectores y espectadores tambi&eacute;n amplifican el alcance de las historias al hacer y subir v&iacute;deos de sus personajes favoritos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo tengo una cuenta de <em>edits </em>sobre<em> Heated Rivalry</em>&rdquo;, admite Mois&eacute;s, de 21 a&ntilde;os, que se bebi&oacute; la serie entera del tir&oacute;n en un enlace pirata despu&eacute;s de que se hiciera viral en redes sociales, y est&aacute; deseando que saquen la segunda temporada. &ldquo;Ten&iacute;a claro que, si todo el mundo estaba hablando de ella, la ten&iacute;a que ver&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que no le interesaba demasiado el tel&oacute;n de fondo de la historia, el hockey, pero que le atrap&oacute; el hecho de que fuera una historia gay en un contexto tan masculino, adem&aacute;s del tema de lo prohibido. Un amor prohibido que, al espectador, le recordar&aacute; (a ratos) a otros grandes amores clandestinos de la gran pantalla, como <em>Brokeback Mountain</em> (2005), sobre todo en el car&aacute;cter de uno de los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s&rdquo;, contin&uacute;a Mois&eacute;s, &ldquo;aunque a m&iacute; el deporte no me interesa, me parece muy bien que hayan hecho esto, porque ha ayudado a salir del armario a jugadores reales, y aunque la historia sea un poco fantas&iacute;a, est&aacute; bien que se pongan estas cosas sobre la mesa. Es imposible que no haya maricones en el f&uacute;tbol, por ejemplo&rdquo;, critica para insistir en que se ha creado una comunidad muy grande en torno a la serie en una historia que triunfa, sobre todo, entre el p&uacute;blico femenino aunque los protagonistas sean una pareja de hombres. &ldquo;A mis amigas les encanta&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El gusto femenino domina la escena</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El gusto de las chicas en general y, en menor medida, la comunidad queer, es el que marca la relevancia cultural&rdquo;, apunta, por su lado, G&oacute;mez para se&ntilde;alar que tienen mucho poder en la medida en la que difunden lo que ellas sienten. &ldquo;Las mujeres mueven las redes, si te fijas en cualquier fen&oacute;meno del pop mundial, &iquest;qui&eacute;nes escuchan a las grandes divas? &iquest;Qui&eacute;nes suben su contenido a redes sociales? &iquest;Qui&eacute;nes van a los conciertos? Las chicas y los gais. Los hombres heterosexuales tienden a irse hacia un lado m&aacute;s gamer o de ficciones masculinas y no las mueven demasiado, no participan tanto del consumo cultural&rdquo;, explica el psic&oacute;logo.
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                Otro de los momentos de &#039;Heated rivalry&#039;                            </span>
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        Pero, &iquest;por qu&eacute; una historia gay interesa tanto a mujeres hetero?, para Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez de la Rivera, psic&oacute;loga general sanitaria y especializada en el colectivo LGTB+, tiene mucho que ver con la mirada y el sentirse segura frente al deseo de los otros: &ldquo;Es algo que ocurre bastante&nbsp;tanto en este tipo de libros y series, como en movimientos musicales como el K-Pop, pero creo que es muy potente el c&oacute;mo las mujeres podemos entrar en una historia de amor en la que no podemos entrar siquiera en la comparaci&oacute;n porque est&aacute; alejado de tus posibilidades, no identificas lo que a ti te falta, tan solo disfrutas la historia&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El sexo en el centro</strong></h2><p class="article-text">
        Escenas expl&iacute;citas rozando el porno suave son la marca de la casa en esta historia, tanto en lo literario como en lo audiovisual, y son, tambi&eacute;n, seg&uacute;n todos los entrevistados parte de la receta de su &eacute;xito. &ldquo;Me gusta mucho eso, porque el resto de series sobre historias<em> queer </em>que vemos desde plataformas son muy sosas, casi infantiles, los personajes no se tocan y, claro, eso no te lo crees&rdquo;, apunta Mois&eacute;s qui&eacute;n tambi&eacute;n agradece el c&oacute;mo muestran las relaciones afectivo sexuales en el mundo gay. &ldquo;Ellos follan primero, directamente, y los sentimientos ya aparecen, si es que aparecen. Eso me ha gustado, es muy realista&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es de las primeras veces que algo tan expl&iacute;cito sale a la luz desde la normalidad, desde una plataforma de<em> streaming. </em>En esta serie se acerca al <em>soft porn. </em>Eso se junta a que buena parte de la poblaci&oacute;n est&aacute; ya cansada de comedias rom&aacute;nticas, las historias de amor y la normatividad sin apenas sexo hace que esta historia sobresalga&rdquo;, apunta G&oacute;mez para decir que la novedad, dentro de una f&oacute;rmula trillada en el mundo del<em> fanfiction,</em> es lo que hace que <em>Heated Rivalry </em>mueva masas all&aacute; por donde pase.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Heated Rivalry’, el romance gay con toques eróticos que fue un 'bestseller' antes de la serie de moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Movistar +,Homosexualidad,LGTBI,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jeffrey-epstein-impunidad-poderosos_1_12963635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b51e1a20-9253-4737-ba35-c251cc68cb23_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135840.jpg" width="3019" height="1698" alt="Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las revelaciones del caso Epstein confirman que las cuestiones morales e ideológicas no sólo son prescindibles, sino que resultan una molesta inconveniencia para los que quieren formar parte de la élite de los amos del universo</p><p class="subtitle">Diez conclusiones sobre los últimos archivos de Epstein publicados</p></div><p class="article-text">
        En 2010, una relaciones p&uacute;blicas que trabajaba para Jeffrey Epstein llam&oacute; a la periodista Tina Brown para invitarla a una cena con el pr&iacute;ncipe Andr&eacute;s de Inglaterra que iba a dar el millonario y a la que tambi&eacute;n asistir&iacute;a Woody Allen. Brown era entonces directora de The Daily Beast y antes lo hab&iacute;a sido de Vanity Fair y The New Yorker. Formaba parte de la &eacute;lite medi&aacute;tica de Nueva York desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os. Su respuesta fue a gritos: <a href="https://tinabrown.substack.com/p/sex-lies-and-the-epstein-files" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Pero qu&eacute; co&ntilde;o es esto, Peggy?</a> &iquest;El baile de los ped&oacute;filos?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Brown era una excepci&oacute;n. Exist&iacute;a una red de miembros de las &eacute;lites pol&iacute;ticas, financieras, cient&iacute;ficas y hasta culturales que no ten&iacute;an ning&uacute;n rubor en aceptar las invitaciones de Epstein, que para entonces ya figuraba en el registro de delincuentes sexuales de Nueva York desde dos a&ntilde;os atr&aacute;s. Le hab&iacute;an impuesto una condena de s&oacute;lo 18 meses de prisi&oacute;n &ndash;s&oacute;lo ten&iacute;a que pasar doce horas diarias en la c&aacute;rcel&ndash;, de la que hab&iacute;a cumplido doce, gracias a un pacto sorprendentemente generoso que hab&iacute;a aceptado un fiscal federal. 
    </p><p class="article-text">
        Los poderosos se protegen entre ellos. Es una acusaci&oacute;n f&aacute;cil de encontrar en textos y denuncias desde zonas de la sociedad que no suelen ser escuchadas y que es cierto que en ocasiones oculta teor&iacute;as conspiratorias. Con Epstein, ha resultado ser un axioma. Ni siquiera una condena por delitos sexuales hab&iacute;a convertido a Epstein en un apestado social. 
    </p><p class="article-text">
        El dinero le proteg&iacute;a, pero no era s&oacute;lo el dinero o las fortunas a las que ayudaba con sus consejos e inversiones. Ser invitado a su mansi&oacute;n de Nueva York, o a su residencia en las Islas V&iacute;rgenes, era el marchamo muy privado que anhelaban esas personas. Si quieres formar parte de la &eacute;lite de los amos del universo, las cuestiones morales no s&oacute;lo son prescindibles, sino que resultan una molesta inconveniencia. Algo que s&oacute;lo obliga a los de abajo.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos invitados miraban a otro lado, porque estaban acostumbrados a hacerlo. Es el precio para figurar dentro de la &eacute;lite o aparentar que formas parte de ella. Ahora todos dicen que <a href="https://www.nytimes.com/2026/01/31/us/epstein-powerful-men.html?campaign_id=2&amp;emc=edit_th_20260201&amp;instance_id=170429&amp;nl=today%27s-headlines&amp;regi_id=8911889&amp;segment_id=214611&amp;user_id=a57482546b170eae3491fd1dceeeb7cd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no le conoc&iacute;an mucho,</a> que no eran en realidad amigos o que al menos no visitaron su isla. Los emails difundidos por el Departamento de Justicia despu&eacute;s de que el Congreso obligara a Trump a hacerlo prueban lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://x.com/Acyn/status/2018875724019782071" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Creo que la raz&oacute;n por la que</a> este asunto de Epstein ha causado tanto inter&eacute;s entre conservadores, progresistas, entre todo el mundo, m&aacute;s all&aacute; del desagradable asunto sexual&rdquo; &ndash;ha dicho el senador dem&oacute;crata Bernie Sanders&ndash; &ldquo;es porque hay una creciente sensaci&oacute;n de que hay un peque&ntilde;o n&uacute;mero de gente muy, muy rica en la &eacute;lite, gente que se conoce, que realmente cree que est&aacute; por encima de la ley&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En uno de los art&iacute;culos m&aacute;s l&uacute;cidos sobre lo que revelan los emails de Epstein, Anand Giridharadas da ejemplos en The New York Times de las cosas que hab&iacute;a que ignorar para obtener el billete de entrada en ese mundo: <a href="https://www.nytimes.com/2025/11/23/opinion/meaning-epstein-emails.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los desastres financieros que algunos</a> en esa red ayudaron a que se desencadenaran, las guerras despreciables que algunos de ellos fomentaban, la crisis de las sobredosis de drogas que algunos propiciaron, los monopolios que defend&iacute;an, la desigualdad que ellos multiplicaban, la crisis de vivienda de la que se beneficiaban, las tecnolog&iacute;as contra las que nunca protegieron a la gente&rdquo;. Todos eran c&oacute;mplices y algunos incluso copart&iacute;cipes de esas plagas.
    </p><p class="article-text">
        Las reglas que condicionan la vida de los mortales no reg&iacute;an para Epstein y sus amigos. Algunos de ellos &ndash;no se sabe cu&aacute;ntos&ndash; pod&iacute;an disfrutar de la &uacute;ltima transgresi&oacute;n, mantener relaciones sexuales con mujeres, adultas o menores, en lo que deber&iacute;a considerarse como una violaci&oacute;n o prostituci&oacute;n hecha posible por la trata de personas. Epstein se ocupaba de traerlas desde pa&iacute;ses de Europa del Este o de pa&iacute;ses pobres. El mundo entero estaba a su disposici&oacute;n y eso inclu&iacute;a el cuerpo de las mujeres. Esto &uacute;ltimo es lo m&aacute;s grave, pero no es novedoso. Aparece siempre en todas las historias sobre el colonialismo.  
    </p><p class="article-text">
        Los comentarios ofensivos sobre las mujeres son numerosos en los emails que ahora han aparecido. Eran la l&oacute;gica continuaci&oacute;n de las conversaciones que manten&iacute;an con Epstein. Y no ten&iacute;an ning&uacute;n inconveniente en ponerlos por escrito. Sab&iacute;an que contaban con un interlocutor predispuesto a celebrar esas obscenidades. 
    </p><p class="article-text">
        Martin Nowak, profesor de biolog&iacute;a de Harvard, le escribe y pregunta por &ldquo;la esp&iacute;a&rdquo; sin nombrarla y le pregunta: &ldquo;&iquest;La torturaste?&rdquo;. A&ntilde;os atr&aacute;s, hab&iacute;a escrito a Ghislaine Maxwell, colaboradora de Epstein a la hora de conseguirle chicas, para pedir disculpas por un incidente. &ldquo;Siento mucho haber causado tantos problemas y haber estropeado el d&iacute;a. Estoy muy contento de no haber matado a nadie&rdquo;. Disculpas aceptadas, desde luego. 
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                    alt="Una foto encontrada en los emails de Epstein del pie de una mujer con una frase de la novela &#039;Lolita&#039; escrita en la piel. Al lado, la novela."
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                Una foto encontrada en los emails de Epstein del pie de una mujer con una frase de la novela &#039;Lolita&#039; escrita en la piel. Al lado, la novela.                            </span>
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        En 2018, Steve Bannon, exconsejero de Donald Trump, le da consejos sobre c&oacute;mo mejorar su imagen, es decir, su reputaci&oacute;n de delincuente sexual. Le pregunta si alguna de las chicas puede testificar en su favor y Epstein responde que podr&iacute;a obligarlas a hacer una declaraci&oacute;n grabada en v&iacute;deo (no le iba a resultar ning&uacute;n problema). Sin aparente intenci&oacute;n ir&oacute;nica, Bannon tiene una idea: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no poner en marcha EL mayor centro de investigaci&oacute;n sobre trata de seres humanos, prostituci&oacute;n infantil, etc, etc, etc? Un problema global que hay que resolver&rdquo;. No hay ning&uacute;n problema que no pueda solucionarse con dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Lawrence Krauss, profesor de F&iacute;sica en la universidad de Arizona, le env&iacute;a un mensaje a cuenta de una conferencia sobre liderazgo femenino (!!) y aprovecha para hablarle de una mujer que le ha acusado de maltrato: &ldquo;Ambos sabemos que Melanie es una zorra (&rdquo;c***&ldquo;) a la que si le das cuerda suficiente puede estrangularse a s&iacute; misma si las cosas se hacen bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea s&oacute;lo una broma macabra, pero el estilo se repite en muchos emails. Todas las mujeres son unas zorras, se merecen todo lo que les pase, una amante o novia amenaza con enfrentarle con sus hijas, todos opinamos lo mismo sobre lo que hay que hacer con ellas. Ese es el estilo de los di&aacute;logos que tienen que ver con mujeres.    
    </p><p class="article-text">
        Es posible que algunos den por hecho que Epstein paga a las chicas, con lo que creen que no tienen derecho a quejarse de nada. Son cuerpos de los que disfrutar. 
    </p><p class="article-text">
        La existencia de una red de hombres poderosos que controlan una red internacional de pedofilia es una obsesi&oacute;n recurrente de las teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n en EEUU desde hace d&eacute;cadas. Es la base de <a href="http://www.guerraeterna.com/la-ultima-teoria-de-la-conspiracion-de-los-seguidores-es-aun-mejor-que-las-anteriores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conspiraci&oacute;n de Qanon</a> entre cuyas ramificaciones estaba antes de 2016 que Trump ser&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/claves-qanon-teoria-conspiracion-lucha-grupo-democratas-pedofilos-satanicos_1_6185325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;nico capaz de acabar con ella.</a> Dio lugar a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pizzagate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conspiraci&oacute;n de Pizzagate,</a> especialmente activa en el foro 4chan, que acusaba a altos cargos del Partido Dem&oacute;crata de haber montado una red de prostituci&oacute;n infantil. Acab&oacute; con un hombre entrando armado en un restaurante de Carolina del Norte convencido de que hab&iacute;a ni&ntilde;os secuestrados en el s&oacute;tano del edificio. 
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                Epstein se hace una foto con Steve Bannon delante de un espejo.                            </span>
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        Todo era un puro delirio con el que vender a Trump como salvador de la naci&oacute;n. La gran paradoja es que las revelaciones sobre Epstein se acercan a esa ficci&oacute;n con la diferencia de que el millonario no estaba a sueldo de los dem&oacute;cratas, sino de sus propios intereses econ&oacute;micos y profesionales y que contaba con el apoyo de personas destacadas que pod&iacute;an ser de cualquier ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo lo que hab&iacute;a hecho, no ten&iacute;an problemas en apoyarle o aconsejarle, fueran el ultraconservador Bannon o el intelectual de izquierdas Noam Chomsky. Este &uacute;ltimo tambi&eacute;n asesor&oacute; a Epstein sobre las cr&iacute;ticas que recib&iacute;a: &ldquo;<a href="https://x.com/KlonnyPin_Gosch/status/2018064104204738779" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mejor manera de proceder</a> es ignorarlo&rdquo;, le dijo. &ldquo;Esto es especialmente cierto ahora con la histeria que se ha desatado sobre el abuso de mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vijay Prashad, coautor de dos libros con Chomsky, ha escrito sobre la decepci&oacute;n que ha sufrido: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/contexto-explicar-atrocidad-respuesta-colega-chomsky-revelaciones-relacion-epstein_1_12960416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; relacionarse tan abiertamente</a> con una persona de esa cala&ntilde;a? &iquest;Por qu&eacute; brindar consuelo y consejo a un ped&oacute;filo por sus cr&iacute;menes? Por mi parte, estoy horrorizado y consternado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/20/espanol/estados-unidos/trump-epstein-fotos-amigos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era un gran amigo de Epstein</a> y se conoc&iacute;an tanto por vivir en Nueva York como por sus residencias en Florida. El millonario era un invitado frecuente en las fiestas de Mar-a-Lago. &ldquo;Fui su mejor amigo durante diez a&ntilde;os&rdquo;, dijo Epstein al periodista Michael Wolff, que a su vez era amigo de ambos. Lo &uacute;nico que les un&iacute;a era el inter&eacute;s por el sexo. Se pelearon a&ntilde;os antes de la primera condena del millonario por razones no aclaradas. La Casa Blanca ha dicho sin dar detalles que Trump descubri&oacute; que era un &ldquo;pervertido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Elon Musk ha escrito estos d&iacute;as que se neg&oacute; a viajar a la isla de Epstein, pero un email desvela una de sus comunicaciones en relaci&oacute;n a una visita que finalmente no se produjo: <a href="https://www.theguardian.com/technology/2026/jan/30/elon-musk-epstein-files-island-visits" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;En qu&eacute; d&iacute;a/noche ser&aacute; la fiesta</a> m&aacute;s salvaje en tu isla?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como financiero, Epstein recib&iacute;a informaci&oacute;n confidencial del brit&aacute;nico Peter Mandelson, tanto sobre el fin del Gobierno de Gordon Brown como de los acuerdos de la Comisi&oacute;n Europea sobre la crisis de la deuda. Como gran partidario de Israel, escuchaba al ex primer ministro Ehud Barak explicar c&oacute;mo el pa&iacute;s <a href="https://x.com/PulaRJS/status/2018361395423633508" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pod&iacute;a aumentar su poblaci&oacute;n</a> con rusos aunque no fueran jud&iacute;os para someter a los palestinos. Como persona interesada en la ciencia, escuchaba a los expertos ideas que le estimulaban, aunque fueran totalmente racistas. <a href="https://bylinetimes.com/2025/12/05/how-epstein-channelled-race-science-and-climate-culling-into-silicon-valleys-ai-elite/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Quiz&aacute; el cambio clim&aacute;tico</a> sea una buena forma de afrontar la superpoblaci&oacute;n&rdquo;, le escribi&oacute; Joscha Bach, experto en Inteligencia Artificial. Con Peter Thiel, fantaseaba sobre las oportunidades de inversi&oacute;n que <a href="https://x.com/emeriticus/status/2018851110283288667" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supondr&iacute;a el colapso de EEUU</a> y el &ldquo;regreso del tribalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Epstein se retrat&oacute; a s&iacute; mismo en una comunicaci&oacute;n con Bannon: <a href="https://www.thetimes.com/article/3c43b881-0f36-43bf-a32b-66fcba2b44ac?shareToken=82e0a0bfd254836bb9aef3e2448c962b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Como el gato de Schr&ouml;dinger,</a> soy un hombre deplorable y al mismo tiempo un miembro de la &eacute;lite hasta que alguien abra la caja&rdquo;. Alguien la abri&oacute; en 2019 &ndash;y &eacute;l acab&oacute; suicid&aacute;ndose en la celda tras ser condenado, ahora de verdad&ndash;, aunque ya era demasiado tarde para todas las mujeres a las que tortur&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/jeffrey-epstein-impunidad-poderosos_1_12963635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 21:48:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jeffrey Epstein y la impunidad de los poderosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Jeffrey Epstein,Violencia sexual,Sexo,Donald Trump,Steve Bannon,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2baf6c2-a809-4bc0-81e8-abe6c90e2ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según los autores, el atractivo sexual y la percepción de amenaza podrían explicar el tamaño inusualmente grande del pene humano. El trabajo también muestra que los hombres tienden a sobreestimar la importancia del tamaño corporal, mientras que las mujeres valoran más el conjunto </p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Y que mida 1,80”: por qué es problemático que las mujeres pongan requisitos de altura para ligar con hombres</p></div><p class="article-text">
        El pene humano es m&aacute;s grande que el de otros primates en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o corporal, un hecho que los bi&oacute;logos evolutivos han atribuido tradicionalmente a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Selecci%C3%B3n_sexual" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">selecci&oacute;n sexual</a>, pero sobre el que todav&iacute;a hay algunas inc&oacute;gnitas. Algunos estudios apuntan a que pudo influir en el &eacute;xito reproductivo, la atracci&oacute;n de las hembras o la competici&oacute;n con otros machos. Para profundizar en esta cuesti&oacute;n, un equipo de cient&iacute;ficos australianos ha realizado un estudio cuyos resultados se publican este jueves <a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://plos.io/4aMv1CI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PLOS Biology</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://upamaaich.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Upama Aich</a>, investigadora de la Universidad de Australia Occidental, pidi&oacute; a un grupo de hombres y mujeres que calificaran figuras masculinas generadas por computadora que variaban en altura, forma corporal y tama&ntilde;o del pene. A ellas les pidieron que calificaran el atractivo sexual de las figuras, mientras que a los hombres se les pidi&oacute; que evaluaran c&oacute;mo de amenazantes las consideraban, tanto en t&eacute;rminos de capacidad de lucha como de rivalidad sexual. Los participantes vieron im&aacute;genes de las figuras a escala en una encuesta en l&iacute;nea, que permit&iacute;a calificar la influencia de cada rasgo por separado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tama&ntilde;o del pene, la altura y la relaci&oacute;n hombro-cadera se manipularon de forma independiente en 343 figuras masculinas generadas por ordenador&rdquo;, explica la primera autora a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Esto permiti&oacute; presentar, por ejemplo, hombres altos con hombros estrechos y penes peque&ntilde;os, y examinar c&oacute;mo cada rasgo contribu&iacute;a a los juicios, manteniendo los dem&aacute;s constantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conclusión principal es que un pene más grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental  
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados sugieren que tanto las preferencias femeninas como la competencia con otros machos han favorecido el aumento del tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros en los machos humanos. &ldquo;La conclusi&oacute;n principal es que un pene m&aacute;s grande en los humanos cumple dos funciones adicionales: atraer parejas y amenazar a los rivales&rdquo;, asegura Aich. Seg&uacute;n los autores, se trata de la primera evidencia experimental de que los machos consideran el tama&ntilde;o del pene al evaluar la capacidad de combate y el atractivo de sus rivales hacia las hembras. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">A ellos les importa m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un detalle interesante del estudio, seg&uacute;n los autores, es la diferencia de valoraci&oacute;n entre hombres y mujeres. En el caso de ellas, tanto el tama&ntilde;o del pene como la altura y la forma corporal aumentaron el atractivo, pero a partir de cierto punto, mayores aumentos en el tama&ntilde;o del pene, la altura y la anchura de los hombros tuvieron valoraciones decrecientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los hombres, la forma corporal y la altura fueron especialmente importantes al evaluar la amenaza f&iacute;sica. &ldquo;Una diferencia clave es que los hombres tendieron a calificar consistentemente los rasgos m&aacute;s exagerados como m&aacute;s competitivos, mientras que las preferencias de las mujeres se estabilizaron&rdquo;, explica Aich.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás el hallazgo más interesante es que el tamaño parece ser más importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Upama Aich</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Universidad de Australia Occidental 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en estos hallazgos, &iquest;se podr&iacute;a decir que estos resultados respaldan el t&oacute;pico de que &ldquo;el tama&ntilde;o importa&rdquo;?. &ldquo;S&iacute;, pero el contexto es muy importante&rdquo;, responde la investigadora. &ldquo;Para las mujeres, importa como parte de un todo, junto con la altura y la forma del cuerpo, pero solo hasta cierto punto. Para los hombres, importa como se&ntilde;al de amenaza, pero la altura y la forma del cuerpo tuvieron un efecto m&aacute;s fuerte. Quiz&aacute;s el hallazgo m&aacute;s interesante es que el tama&ntilde;o parece ser m&aacute;s importante para los hombres al evaluar el atractivo de sus rivales que para las mujeres a las que intentan impresionar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sesgos culturales y sociales</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/antonio-rosas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, paleoantrop&oacute;logo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), cree que es un asunto de inter&eacute;s, porque la sexualidad determina en gran medida nuestra existencia y desde luego nuestra reproducci&oacute;n. &ldquo;Y los estudios de anatom&iacute;a comparada con otros primates muestran las caracter&iacute;sticas que nos hacen m&aacute;s singulares comparados con otros: una de ellas es el tama&ntilde;o del pene, pero tambi&eacute;n el tama&ntilde;o de los senos femeninos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante años hemos partido de la premisa equivocada de que el tamaño del pene es importante, pero en realidad el tamaño más importante es el del clítoris</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Morán</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque se ha interpretado dentro del marco de la selecci&oacute;n sexual (la preferencia por estos rasgos ha determinado su continuidad)&nbsp;el experto recuerda que en biolog&iacute;a existen otros factores que lo complican todo. &ldquo;Hay que tener cuidado con las interpretaciones directas y simples, porque la evoluci&oacute;n y constituci&oacute;n de los organismos son sistemas muy complejos que tienen interacciones internas que hay que considerar&rdquo;, asegura. &ldquo;A veces hay una integraci&oacute;n morfol&oacute;gica y un mismo gen participa en varios procesos, de modo que puede haber otras causas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de unas medidas m&iacute;nimas para facilitar una reproducci&oacute;n, en realidad el tama&ntilde;o del pene no importa por diferentes motivos, explica la psic&oacute;loga y sex&oacute;loga&nbsp;<a href="https://lauramoranpsicologa.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Mor&aacute;n</a>. &ldquo;La vagina puede adaptarse y tiene una profundidad media de 12-13 cm, con lo cual tampoco necesitamos penes de 30 cm&rdquo;, asegura. &ldquo;Luego puede haber una parte del significado que nosotros le demos al tama&ntilde;o de algo, que esto tambi&eacute;n es muy cultural o contextual&rdquo;, advierte. &ldquo;Durante a&ntilde;os hemos partido de la premisa equivocada de que el tama&ntilde;o del pene es importante, pero en realidad el tama&ntilde;o m&aacute;s importante es el del cl&iacute;toris, pero eso casi nadie lo sabe&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con cómo nos han socializado desde pequeños, tanto a hombres como a mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marga Sánchez Romero</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universidad de Granada (UGR)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/margarita-sanchez-romero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marga S&aacute;nchez Romero</a>, catedr&aacute;tica de la Universidad de Granada (UGR) y autora del libro&nbsp;<em>Prehistoria de mujeres</em>&nbsp;(Destino, 2022), advierte de un posible sesgo del estudio, porque los participantes, de universidades australianas, tienen una visi&oacute;n y una perspectiva cultural muy determinada y le gustar&iacute;a ver un poquito m&aacute;s de variabilidad. &ldquo;Algunas de estas preferencias pueden tener que ver con c&oacute;mo nos han socializado desde peque&ntilde;os, tanto a hombres como a mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Upama Aich defiende que su estudio incluy&oacute; participantes de diversos or&iacute;genes &eacute;tnicos y arroj&oacute; patrones muy consistentes en diferentes entornos de estudio. &ldquo;Esto sugiere que estas percepciones no se basan &uacute;nicamente en un contexto cultural espec&iacute;fico&rdquo;, asegura. &ldquo;Sin embargo, no afirmamos que sean universales, ya que las normas culturales en torno a la masculinidad y el atractivo var&iacute;an claramente y pueden interactuar con tendencias evolutivas subyacentes. Un estudio transcultural responder&aacute; directamente a esta pregunta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tamano-importa-estudio-indica-pene-altura-influyen-atraccion-no-creen-hombres_1_12926991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El tamaño importa? Un estudio indica que el pene y la altura influyen en la atracción, pero no tanto como creen los hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Sexo,Sexualidad,Sexismo,Evolución humana,Biología,Paleoantropología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/deniegan-cambio-genero-condenado-21-anos-carcel-asesinato-pareja-bilbao_1_12924568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/647535db-a44d-4e6a-8436-c36201c021b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno vasco ha rechazado la solicitud por tratarse de un condenado por un delito de extrema violencia contra su pareja, encuadrado dentro de la violencia de género, decisión adoptada para "garantizar la seguridad y la convivencia en el entorno penitenciario"</p><p class="subtitle">25 años de internamiento psiquiátrico penitenciario para la pareja de Yaneli en Bilbao por asesinato con alevosía
</p></div><p class="article-text">
        El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco ha denegado el traslado al m&oacute;dulo de mujeres solicitado por un hombre preso condenado a 21 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por intentar asesinar a su pareja despu&eacute;s de que el interno formalizara recientemente su cambio de g&eacute;nero y de nombre en el Registro Civil. Seg&uacute;n confirman fuentes de Prisiones, la solicitud ha sido rechazada por haber sido condenado por un delito de extrema violencia contra su pareja, encuadrado dentro de la violencia de g&eacute;nero. Se trata de una decisi&oacute;n adoptada para &ldquo;garantizar la seguridad y la convivencia en el entorno penitenciario, en aplicaci&oacute;n estricta de la normativa vigente&rdquo;, indican las mismas fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2023, el Gobierno vasco cuenta con una instrucci&oacute;n sobre igualdad de trato y no discriminaci&oacute;n de las personas transexuales en el &aacute;mbito penitenciario, basada en la ley vasca de reconocimiento de derechos de este colectivo. Esta normativa establece que las personas privadas de libertad deben ser tratadas conforme a su identidad de g&eacute;nero, y permite solicitar el ingreso en m&oacute;dulos o centros correspondientes al g&eacute;nero con el que se identifican, sin necesidad de requisitos m&eacute;dicos o quir&uacute;rgicos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la instrucci&oacute;n recoge excepciones claras, ya que la Junta de Tratamiento debe valorar cada caso de forma individual, teniendo en cuenta la actividad delictiva, el historial penal y, de forma espec&iacute;fica, si la persona ha sido condenada por delitos de violencia de g&eacute;nero o delitos sexuales contra mujeres o menores. Este &uacute;ltimo caso es el que corresponde al interno que en un primer momento ingres&oacute; en la prisi&oacute;n de Basauri y, despu&eacute;s, fue trasladado al centro penitenciario de Zaballa. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge la sentencia, publicada el pasado 13 de junio de 2024, el ya condenado a&nbsp;21 a&ntilde;os y cuatro meses de c&aacute;rcel, trat&oacute; de quemar a su pareja en una lonja en Bilbao en la madrugada del 30 de abril de 2022. El tribunal consider&oacute; probado que el procesado actu&oacute; con &ldquo;&aacute;nimo de matar&rdquo; a la mujer para &ldquo;asegurarse de que no iba a delatarlo ante la Ertzaintza o ante el juzgado&rdquo; por su presunta implicaci&oacute;n en otro hecho delictivo donde ambos figuraban como investigados. Para ello, la Audiencia de Bizkaia estim&oacute; acreditado que el procesado &ldquo;utiliz&oacute; una sustancia acelerante vertida directamente sobe la v&iacute;ctima&rdquo; a la que prendi&oacute; fuego mientras ella estaba acostada caus&aacute;ndole &ldquo;grav&iacute;simas quemaduras en el tercio superior de su cuerpo, fundamentalmente en el rostro&rdquo;. Adem&aacute;s, el fuego caus&oacute; importantes da&ntilde;os materiales en la lonja, donde viv&iacute;a la pareja y que carec&iacute;a de c&eacute;dula de habitabilidad, y en viviendas anexas y elementos comunes del edificio.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n que el condenado manifest&oacute; durante el proceso y el posterior juicio fue que se trataba de un intento de suicidio, sin embargo, el tribunal rechaz&oacute; la versi&oacute;n del procesado de un posible intento de suicidio de la v&iacute;ctima y consider&oacute; que se &ldquo;desmiente claramente&rdquo; esta hip&oacute;tesis con base en los informes periciales y m&eacute;dicos analizados durante el juicio, entre otras pruebas. No obstante, el tribunal no encontr&oacute; &ldquo;justificaci&oacute;n suficiente&rdquo; para la apreciaci&oacute;n de la circunstancia de agravante de g&eacute;nero. &ldquo;Se ha establecido como probado que el procesado llev&oacute; a cabo ese atentado contra la vida&rdquo; de la mujer &ldquo;a fin de protegerse de cualquier incriminaci&oacute;n que pudiera partir de cualquier declaraci&oacute;n de la v&iacute;ctima en otro procedimiento&rdquo; y es &ldquo;evidente que la tesis de la comisi&oacute;n del hecho contra ella por el hecho de ser mujer pierde consistencia&rdquo;, aclara la sentencia. No obstante, la Audiencia de Bizkaia s&iacute; que apreci&oacute; la atenuante anal&oacute;gica simple de alteraci&oacute;n ps&iacute;quica con base en el informe m&eacute;dico forense que identific&oacute; en el procesado rasgos de un trastorno de personalidad y la existencia de un &ldquo;menoscabo leve&rdquo; de sus capacidades cognitivas y volitivas.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, el tribunal conden&oacute; al hombre a 18 a&ntilde;os de c&aacute;rcel como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa en concurso ideal con un delito de incendio con riesgo para la vida o integridad f&iacute;sica de las personas, con la agravante de parentesco y la atenuante anal&oacute;gica simple de alteraci&oacute;n ps&iacute;quica. Tambi&eacute;n le impuso dos a&ntilde;os y cuatro meses de c&aacute;rcel y una multa de doce meses con cuota diaria de seis euros como autor de un delito contra la Administraci&oacute;n de Justicia que castiga al que con violencia o intimidaci&oacute;n intente influir directa o indirectamente en quien sea denunciante, parte o imputado, abogado, procurador, perito, int&eacute;rprete o testigo en un procedimiento para que modifique su actuaci&oacute;n procesal.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, fij&oacute; un a&ntilde;o de c&aacute;rcel y una multa de doce meses con una cuota diaria de seis euros por un delito de descubrimiento de secretos del art&iacute;culo 197.1 del C&oacute;digo Penal ya que el procesado &ldquo;se apoder&oacute; del m&oacute;vil de la v&iacute;ctima pr&aacute;cticamente a la vez que atentaba contra su vida (&hellip;) accedi&oacute; a informaci&oacute;n contenida en &eacute;l (&hellip;) sin proceder en ning&uacute;n momento a la devoluci&oacute;n del terminal&rdquo;. La sentencia dicta adem&aacute;s una indemnizaci&oacute;n a la v&iacute;ctima con 600.000 euros por las &ldquo;graves&rdquo; lesiones y secuelas f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas causadas a esta y 93.329 euros a la due&ntilde;a de la lonja y otros 90.793 euros a la comunidad de propietarios del inmueble por los da&ntilde;os ocasionados. Adem&aacute;s, se fij&oacute; la prohibici&oacute;n de que el hombre se comunique o acerque a la mujer a menos de 500 metros durante 28 a&ntilde;os y se le impuso una libertad vigilada de cinco a&ntilde;os tras el cumplimiento de la pena de c&aacute;rcel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/deniegan-cambio-genero-condenado-21-anos-carcel-asesinato-pareja-bilbao_1_12924568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 20:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deniegan el cambio de género de un condenado a 21 años de cárcel por intento de asesinato de su pareja en Bilbao]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/647535db-a44d-4e6a-8436-c36201c021b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Cárceles,Violencia de género,Violencia machista,Machistas,Machismo,Agresiones machistas,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adolescencia-sexualidad-dejo-hijo-traiga-pareja-dormir-casa_1_12919390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de80d176-11f2-48c9-8228-9cd7eb5c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pregunta surge entre muchos padres y madres cuando sus hijos empiezan a tener los primeros noviazgos. Un psicólogo especializado en adolescencia y una psicóloga sexóloga responden </p><p class="subtitle">La charla de cinco minutos que puede cambiar la educación sexual en casa</p></div><p class="article-text">
        Elena tiene una hija de 17 a&ntilde;os y un hijo de 19. Desde hace unos meses, la chica tiene una pareja que vive lejos de su casa. As&iacute; que, aunque al principio no le apetec&iacute;a demasiado, est&aacute; plante&aacute;ndose la posibilidad de que &ldquo;algunas noches&rdquo; duerman juntos en la casa familiar. &ldquo;A priori el cuerpo me pide que no se queden, pero luego me paro a pensar y creo que esto es fruto del aprendizaje que hemos recibido en nuestra generaci&oacute;n. Creo que al final s&iacute; les dejaremos que duerman en casa, un poco m&aacute;s adelante, cuando la relaci&oacute;n se haya estabilizado, y despu&eacute;s de una conversaci&oacute;n con ella en la que pactemos unas condiciones&rdquo;, expone esta madre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/HBSC-140525115653809.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Datos oficiales del Ministerio de Sanidad</a> sit&uacute;an la edad media del inicio de las relaciones sexuales entre los 15 y los 16 a&ntilde;os. Seg&uacute;n este estudio, que radiograf&iacute;a la situaci&oacute;n de la adolescencia en Espa&ntilde;a, &ldquo;una tercera parte de los y las adolescentes de 15 a 18 a&ntilde;os (34,8%) ha tenido relaciones sexuales coitales, sin diferencias entre chicos (35,2%) y chicas (34,3%)&rdquo;. Un <a href="https://www.injuve.es/sites/default/files/EJ190/02_INFORME-JUVENTUD-2024_RESUMEN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del INJUVE</a> de 2024 se&ntilde;ala que, si bien la edad de inicio de las relaciones sexuales se ha mantenido estable en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas &mdash;en los 16,5 a&ntilde;os&mdash;, cada vez hay m&aacute;s adolescentes que empiezan a tener relaciones antes de los 16.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La adolescencia es muy amplia, y no es lo mismo un chico o una chica de 14 a&ntilde;os que uno de 17. Pero la clave en este tipo de situaciones no es si dejamos o no dejamos dormir a la pareja en nuestra casa, y a qu&eacute; edad, sino todo lo que ha ocurrido antes: si ha habido o no una educaci&oacute;n sexual de calidad en nuestra familia&rdquo;, se&ntilde;ala Rebeca L&oacute;pez, psic&oacute;loga y sex&oacute;loga enfocada en maternidad. Para ella, &ldquo;no existe una respuesta correcta para este tipo de situaciones&rdquo;, sino que var&iacute;a en funci&oacute;n de muchos factores: &ldquo;Depende <a href="https://www.eldiario.es/nidos/charla-cinco-minutos-cambiar-educacion-sexual-casa_1_12763963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de las conversaciones</a> que hayamos tenido con ellos, del modelo relacional que tengan y de los valores de cada familia&rdquo;, asegura esta experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Normalizar y naturalizar las relaciones sexoafectivas</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la sex&oacute;loga, el simple hecho de que un adolescente pregunte en casa si puede traer a su pareja a dormir ya es una buena noticia: &ldquo;Es un punto grande a favor de esa familia, porque significa que hay una conversaci&oacute;n abierta y que existe la confianza suficiente como para que el adolescente lo pregunte&rdquo;, reflexiona Rebeca L&oacute;pez. Y aclara una premisa de partida: &ldquo;Si la pareja de adolescentes ha decidido tener relaciones sexuales, las van a tener igual, as&iacute; que ah&iacute; depende de cada familia facilitarles un lugar seguro o no&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n parecida se encuentra la familia de Bego&ntilde;a. Su hijo mayor, de 17 a&ntilde;os, ha conocido a una chica hace un par de meses. Acaba de present&aacute;rsela a sus padres, as&iacute; que el siguiente paso probablemente sea que alg&uacute;n d&iacute;a se quede a dormir en casa. &ldquo;Aunque me cuesta un poco hacerme a la idea, porque sigue siendo mi hijo, prefiero que est&eacute;n en casa y que hagan lo que tengan que hacer aqu&iacute;. Es mejor eso a que est&eacute;n en un parque o en la calle. Adem&aacute;s, mi casa siempre ha estado abierta para todos los amigos y amigas de mis hijos, no tendr&iacute;a sentido ahora cerrarles la puerta a sus parejas&rdquo;, considera Bego&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta: &ldquo;&iquest;Debemos dejar a nuestro hijo o hija que traiga a su pareja a dormir a&nbsp;casa?&rdquo;, el psic&oacute;logo especializado en adolescencia Fran J&oacute;dar responde tajante: &ldquo;Por supuesto&rdquo;. Justifica as&iacute; su respuesta: &ldquo;No veo que debamos hacer distinciones entre una amistad y una pareja. Pueden darse situaciones de riesgo tanto con una amistad &iacute;ntima como con una pareja: desde fumar a mantener cualquier tipo de intercambio sexual. A veces olvidamos que los adolescentes hombres suelen participar en iniciaciones a la masturbaci&oacute;n poco convencionales&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deberíamos estar más preocupados de si estamos haciendo un acompañamiento íntegro en su educación afectivo-sexual. Si es así, no veo por qué deba ser preocupante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fran Jódar</span>
                                        <span>—</span> psicólogo especializado en adolescencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo tampoco cree relevante establecer restricciones en cuanto a la edad: &ldquo;A los 14, a los 16 o a los 18 a&ntilde;os la situaci&oacute;n es la misma, con la salvedad de que seguramente no solo jueguen en la habitaci&oacute;n y vean una peli compartiendo una pizza. Pero es eso o abocarlos a que exploren su sexualidad a la intemperie, a riesgo de que sean grabados o multados y con una presi&oacute;n extra que no es nada saludable para su desarrollo sexual&rdquo;, reflexiona J&oacute;dar.
    </p><p class="article-text">
        J&oacute;dar, que trabaja habitualmente con adolescentes y es autor de libros y recursos enfocados en esta etapa, se&ntilde;ala lo que para &eacute;l es la cuesti&oacute;n fundamental en estas situaciones: &ldquo;Deber&iacute;amos estar m&aacute;s preocupados de si estamos haciendo un acompa&ntilde;amiento &iacute;ntegro en su educaci&oacute;n afectivo-sexual. Si es as&iacute;, no veo por qu&eacute; deba ser preocupante que la pareja de nuestra hija o hijo venga a dormir a casa, cumpliendo con las normas b&aacute;sicas de respeto y convivencia de una familia&rdquo;, explica el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y sex&oacute;loga Rebeca L&oacute;pez coincide en este criterio: &ldquo;La clave est&aacute; en pensar si les hemos dado herramientas y educaci&oacute;n previas para tomar decisiones sensatas. Si esa conversaci&oacute;n no se ha dado todav&iacute;a, es que ya vamos tarde. Cuanta m&aacute;s educaci&oacute;n sexual de calidad tengan, m&aacute;s se retrasan las relaciones sexuales y se hacen de manera m&aacute;s sensata&rdquo;, asegura L&oacute;pez. Ella propone comparar este tipo de situaciones con otras semejantes para poder relativizarlas: &ldquo;Es lo mismo que cuando nos planteamos si les dejamos ver una determinada serie o si les ofrecemos bebida. Depende mucho del tipo de familia y de la conversaci&oacute;n previa que hayamos tenido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa si a la familia no le apetece compartir casa con la pareja de su hijo o hija? Esa es la postura inicial de Raquel y de su pareja, cuya hija tiene ahora 17 a&ntilde;os. &ldquo;Todav&iacute;a no se nos ha dado la situaci&oacute;n porque ella no tiene pareja, y puede que cuando surja cambie de opini&oacute;n, pero en principio no me apetece mucho que duerman en casa y a mi chico todav&iacute;a menos: &eacute;l no quiere de ninguna manera que nuestra hija traiga a su pareja a dormir&rdquo;. Para ellos, las reservas est&aacute;n en la p&eacute;rdida de intimidad que supondr&iacute;a: &ldquo;Sobre todo porque nos gusta mucho poder disfrutar con nuestra hija el rato que estamos en casa, y si se trajese a alguien, eso dejar&iacute;a de ser as&iacute;&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanta más educación sexual de calidad tengan, más se retrasan las relaciones sexuales y se hacen de manera más sensata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rebeca López</span>
                                        <span>—</span> psicóloga y sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, reflexionando un poco m&aacute;s, Raquel abre la puerta a que en alg&uacute;n momento ocurra: &ldquo;La verdad es que me gusta que mi hija traiga amigas a casa, conocerlas y hablar con ellas, as&iacute; que creo que al final, si mi hija se echase novio o novia, preferir&iacute;a que durmieran aqu&iacute; a que durmieran en casa de la pareja. Entiendo que mi chico prefiera que no, por el malestar que le produce, pero yo personalmente creo que al final preferir&iacute;a que est&eacute;n en mi casa para poder seguir disfrutando de mi hija&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga y sex&oacute;loga Rebeca L&oacute;pez cree que tambi&eacute;n hay que respetar a las familias que prefieren no meter a las parejas de sus hijos en casa. &ldquo;A muchos padres y madres les da m&aacute;s tranquilidad tenerles en casa, pero otras prefieren que no. Saben que sus hijos van a tener relaciones pero les genera incomodidad, as&iacute; que piensan &lsquo;que hagan lo que quieran, pero en mi casa no&rdquo;. En esos casos, la experta recomienda ser transparentes y explicarles a los adolescentes los motivos de la decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez reconoce tambi&eacute;n que este tema puede tener una lectura de g&eacute;nero: &ldquo;Siempre suele haber m&aacute;s miedo en las familias que tienen las chicas, porque las agresiones suelen ser hacia ellas, y tambi&eacute;n puede haber miedo de un embarazo&rdquo;, explica. El psic&oacute;logo Fran J&oacute;dar cree que esto tiene que ver con una &ldquo;visi&oacute;n machista&rdquo;, que &ldquo;es la que dicta la moral en esta cuesti&oacute;n&rdquo;. &ldquo;A veces no nos damos cuenta de que si un chaval no puede entrar por la puerta, entrar&aacute; por la ventana. Por eso yo apuesto por mantener relaciones de confianza, transparencia y afectividad con todo el entorno afectivo de nuestras hijas e hijos, porque de lo contrario, convertiremos su desarrollo afectivo-sexual en un tab&uacute; y les condenaremos a repetir los t&iacute;picos errores que hemos cometido siempre&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adolescencia-sexualidad-dejo-hijo-traiga-pareja-dormir-casa_1_12919390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 21:31:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescencia y sexualidad: ¿dejo que mi hijo traiga a su pareja a dormir a casa?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malestar, estrés o soledad: Sevilla pone el foco en la salud mental a la hora de abordar el 'chemsex']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/malestar-estres-soledad-sevilla-pone-foco-salud-mental-hora-abordar-chemsex_1_12859428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57f40703-6bf9-4556-a233-c21a613af102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Malestar, estrés o soledad: Sevilla pone el foco en la salud mental a la hora de abordar el &#039;chemsex&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación Adhara pide que esta práctica se recoja como una prioridad dentro de la agenda de salud pública con tal de evitar la estigmatización del colectivo</p><p class="subtitle">Sevilla, primera ciudad española en activar la eliminación de la hepatitis C en la población “sin techo”</p></div><p class="article-text">
        Frente al estigma, educaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n. Dos corrientes en las que avanza la asociaci&oacute;n Adhara cuando se habla de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ongs-denuncian-infrafinanciacion-gobierno-ayuso-situacion-limite-repunte-its-chemsex-madrid_1_12634967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>chemsex</em></a><em> </em>con el fin de contrarrestar el prejuicio que se da en la esfera p&uacute;blica. M&aacute;s all&aacute; del sensacionalismo, los expertos de la asociaci&oacute;n advierten de la estrecha relaci&oacute;n que hay entre la sensaci&oacute;n de malestar, estr&eacute;s o soledad cuando se acude a esta pr&aacute;ctica. Claves dentro de la salud mental para lograr una mayor prevenci&oacute;n a la hora de trabajar en materia de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El <em>chemsex</em>, t&eacute;rmino referido al consumo de ciertas drogas durante los encuentros sexuales, est&aacute; mayormente relacionado con el grupo de hombres gais, bisexuales y aquellos hombres que tienen sexo con hombres, bajo las siglas GHBSH. Un fen&oacute;meno que tiene cada vez m&aacute;s peso en el &aacute;mbito sanitario y en el que se avanza en conocimiento y divulgaci&oacute;n, como ocurre desde el Centro de detecci&oacute;n de VIH y otras ITS que tiene Adhara en Sevilla. En 2017, se comenz&oacute; a catalogar el t&eacute;rmino en las atenciones que realizaban y, desde entonces, abordan de forma espec&iacute;fica a los usuarios, quienes suelen estar atravesados por otras dificultades, tanto de calado social como por otro tipo de enfermedades. 
    </p><p class="article-text">
        Hay tres factores principales que motivan a la persona a hacer un uso intencional de drogas, tales como la metanfetamina, GHB/GBL o la mefedrona, explica Jose Miguel Saucedo Aguilar, psic&oacute;logo de la entidad: las motivaciones relacionadas con el bienestar emocional y f&iacute;sico, es decir, la desinhibici&oacute;n, aumentar la duraci&oacute;n del encuentro o la satisfacci&oacute;n de sentirse parte de un grupo, &ldquo;ese espacio relajado, de no juicio y de pertenencia, es muy potente&rdquo;; por otra parte, estar&iacute;a la experiencia interna, donde desaparecen las vivencias negativas, &ldquo;el estima del VIH, la LGTBIfobia, la soledad, el estr&eacute;s, o cualquier malestar emocional&rdquo;; y, por &uacute;ltimo, la estrategia desadaptativa, donde la huida hacia delante permite olvidar ese malestar interior que se intenta ahogar durante unas horas.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que las infecciones de ITS aumentan a nivel nacional,&nbsp;<a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6547" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos del Ministerio de Sanidad</a>, como la gonorrea, la s&iacute;filis y la clamidia, el <em>chemsex</em> est&aacute; atravesado por el debate p&uacute;blico y, como marcan <a href="https://www.gtt-vih.org/publicaciones/la-noticia-del-dia/13-11-25/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis europeos</a>, se demandan programas de educaci&oacute;n sexual. Para tomarlo con perspectiva, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1697260024000309?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio elaborado por la Universidad Antonio de Nebrija y publicado en la revista </a><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1697260024000309?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>International journal of clinical and health psychology</em></a> determina que aquellas personas con una alta homofobia interiorizada tienen mayor probabilidad acudir a estas sesiones donde se utilizan qu&iacute;micos, as&iacute; como que ser VIH positiva aumentaba cuatro veces el riesgo de participar.
    </p><h2 class="article-text">Casos atendidos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se vende el <em>chemsex</em> como una manera de pas&aacute;rselo bien en los medios de comunicaci&oacute;n, sin atender a estas cuestiones, por lo que parte del proceso terap&eacute;utico es escarbar en la experiencia interna y en la estrategia desadaptativa, ya que, muchas veces, una vez se solucionan estos aspectos, la persona no consume y aprende a tener otro tipo de disfrute a nivel sexual&rdquo;, especifica el especialista.   
    </p><p class="article-text">
        Contra la trampa de la desinformaci&oacute;n, la asociaci&oacute;n, en colaboraci&oacute;n con las entidades Stop y Apoyo Positivo, particip&oacute; recientemente de la<em> </em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=bqERM_3JzqU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>II Jornada Chemsex Andaluc&iacute;a</em></a> que estuvo organizada por la Consejer&iacute;a de Inclusi&oacute;n Social, Juventud, Familias e Igualdad. Un espacio en el que se dio a conocer un estudio pionero en Andaluc&iacute;a a cargo del Hospital Virgen del Roc&iacute;o y enmarcado dentro del Plan Andaluz de ITS, VIH y Sida (<a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/sanidadpresidenciayemergencias/areas/sanidad/planificacion/planes-integrales/paginas/paitsida.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PAITSIDA</a>), en el que participaron unas 700 personas. En &eacute;l, se avanzan algunas cuestiones relacionadas con el perfil de individuo que consume <em>chemsex</em> y que concuerda en varios aspectos con los datos registrados por Adhara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Centro de atención de Adhara, en Sevilla.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A partir de su base de datos, la ONG contabiliza que el n&uacute;mero de personas atendidas en el &aacute;mbito del <em>chemsex</em> fueron un total de 77 en 2019, mientras que en 2020 ascendieron a 118, luego, en 2021 repuntaron a 139, seguido por 2022 con 102 atenciones, mientras que en 2023 acudieron 192 usuarios y, en 2024, unas 131 personas. En lo que va de este a&ntilde;o, se registraron 57 de forma espec&iacute;fica. Una cifra que var&iacute;a en funci&oacute;n de los recursos econ&oacute;micos de los que disponga la asociaci&oacute;n, dado que &ldquo;es un servicio totalmente gratuito y, en general, el periodo de atenci&oacute;n m&iacute;nimo es de un a&ntilde;o, aunque las atenciones individuales suelen ser quincenales&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSE6JypCM0Z/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Extensi&oacute;n al &aacute;mbito rural</h2><p class="article-text">
        Con respecto al perfil, Saucedo determina que la franja de edad se extiende de entre los 20 a los 50 a&ntilde;os, aunque hay casos de j&oacute;venes de 18 a&ntilde;os que se inician en el <em>chemsex</em> o mayores de 60 a&ntilde;os que &ldquo;sufre de soledad y lo encuentra como una v&iacute;a de escape&rdquo;. Adem&aacute;s, una mayor&iacute;a de las personas que lo practican tienen estudios superiores y, en el &uacute;ltimo tiempo, se aprecia que se extiende a n&uacute;cleos urbanos fuera de los centros metropolitanos, como en localidades pr&oacute;ximas de Carmona, Camas, Utrera o Mairena del Aljarafe. &ldquo;Antes era espec&iacute;fico de ciudades grandes, pero el consumo se normaliza y para tener este ocio sexual se utilizan aplicaciones en las que se comparte una misma jerga e iconograf&iacute;a y, luego, los encuentros se dan en entornos privados, como pisos&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, se observa que hay una incidencia m&aacute;s alta entre la poblaci&oacute;n migrante. Sumado al estr&eacute;s que soportan por el cambio de pa&iacute;s, hay una serie de impedimentos que las aboca a una realidad cruel, sin red ni apoyos. Vulnerables, optan por la venta de drogas o el trabajo sexual, incluso, por el consumo de estupefacientes con tal de sobrellevar las condiciones extenuantes en las que sobreviven. &ldquo;En Espa&ntilde;a y otros pa&iacute;ses no son amables con el migrante a la hora de encontrar un trabajo, por ejemplo, y de igual manera pueden pertenecer a otras minor&iacute;as, como queer, trans&rdquo;, sostiene el psic&oacute;logo, &ldquo;por tanto, se suman todas estas barreras, al igual que los obst&aacute;culos para acceder a recursos sociosanitarios relacionados con la prevenci&oacute;n de las ITS, c&oacute;mo protegerse frente al VIH o al tratamiento PrEP&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la labor de las entidades sociales, al sistema p&uacute;blico le ponen una serie de deberes. Entre ellos, dar al <em>chemsex</em> prioridad en la agenda pol&iacute;tica de Andaluc&iacute;a, as&iacute; como proporcionar m&aacute;s espacios amables, discretos e inclusivos dentro en las instalaciones sociosanitarias para que este colectivo se sienta escuchado, en vez de juzgado. En paralelo, mantienen que hay que profundizar en la sensibilizaci&oacute;n del personal sanitario que atiende cada d&iacute;a a estos usuarios. &ldquo;La formaci&oacute;n deber&iacute;a llegar con apoyo psicoemocional para entender los problemas adicionales a la salud que hay en esa persona y que, quiz&aacute;s, en un principio no se vean&rdquo;, entiende. 
    </p><p class="article-text">
        Una m&aacute;xima en este trato deber&iacute;a ser &ldquo;tener una actitud cero paternalista y, sobre todo, basarse en la educaci&oacute;n&rdquo;. Dar acceso a la informaci&oacute;n para que, si el individuo finalmente decide tener una sesi&oacute;n de <em>chemsex</em>, sea lo m&aacute;s seguro posible. &ldquo;En muchas ocasiones, estas personas nunca se han sentido parte de nada, no han sido escuchadas, se han visto como las diferentes, las sensibles,las raras, y, de repente, tienen un espacio agradable en que se les aporta todo lo que se les hab&iacute;a negado y, a la vez, desaparecen ese mont&oacute;n de emociones negativas&rdquo;, determina Saucedo. As&iacute; que, tender la mano y actuar de forma preventiva es la opci&oacute;n que toma cada vez que alguien se sienta en su consulta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/malestar-estres-soledad-sevilla-pone-foco-salud-mental-hora-abordar-chemsex_1_12859428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 19:50:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malestar, estrés o soledad: Sevilla pone el foco en la salud mental a la hora de abordar el 'chemsex']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,LGTBI,Diversidad sexual,Drogas,Consumo de drogas,Sexo,Salud mental,Asociaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/despertar-bocados-sentidos-placeres-recetario-disfrute-gastronomico-erotismo_1_12886098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16f1ffab-bad8-4127-a4b3-74725b72617e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cocinero Diego José Rosquet publica 'Sabor y pulsión', un libro que indaga en los alimentos que estimulan la libido: "El verdadero afrodisíaco no es solo lo que se come, sino cómo se come"</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 15 a&ntilde;os entre fogones han servido a Diego Jos&eacute; Rosquet para saber que comer es mucho m&aacute;s que alimentarse. En su libro <em>Sabor y pulsi&oacute;n </em>(C&iacute;rculo Rojo) explora las posibilidades afrodis&iacute;acas de los alimentos a trav&eacute;s de recetas originales, y en el que el cuerpo puede servir de plato para estimular todos los sentidos. &ldquo;S&iacute;, reducir la comida al simple acto de tragar es perder casi todo el placer que ofrece&rdquo;, comenta. &ldquo;El disfrute gastron&oacute;mico, y el erotismo que puede contener, pasa por los cinco sentidos y cada uno aporta algo &uacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vista orienta y despierta la anticipaci&oacute;n y el deseo. El olfato percibe los aromas que conectan directamente con emociones y recuerdos. El gusto activa los sabores del placer f&iacute;sico y qu&iacute;mico en el cerebro. El tacto nos ayuda a encontrarnos con la textura y temperatura que intensifican la experiencia en la boca. El o&iacute;do nos conecta con el crujido, el chisporroteo o el sorbo que convierten el acto en ritual y nos mantienen presentes&rdquo;, enumera. &ldquo;Ninguno funciona solo. El verdadero placer surge cuando los cinco sentidos se combinan y entonces cada bocado deja de ser solo alimento y se convierte en acto de presencia, provocaci&oacute;n y memoria sensorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el cocinero reconoce que en el universo de los ingredientes afrodis&iacute;acos hay mucho mito&hellip; &ldquo;Y una realidad m&aacute;s interesante de lo que solemos admitir. El problema es que durante siglos se ha buscado el afrodis&iacute;aco como una p&oacute;cima m&aacute;gica, casi alqu&iacute;mica, cuando en realidad el deseo no funciona como un interruptor, sino como un ritual complejo donde cuerpo, mente y contexto se entrelazan. Desde mi punto de vista, son pocos los ingredientes que pueden llamarse afrodis&iacute;acos &lsquo;directos&rsquo;. No existen alimentos que provoquen deseo de manera autom&aacute;tica. Sin embargo, s&iacute; existen ingredientes que preparan el terreno, mejoran la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, estimulan el sistema nervioso, regulan hormonas o activan neurotransmisores ligados al placer y la motivaci&oacute;n, como la dopamina o la serotonina. Ah&iacute; encontramos al cacao puro, el chile, el jengibre, la canela o el azafr&aacute;n entre otros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&iacute;mica e intenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En <em>Sabor y Pulsi&oacute;n</em>, Rosquet sostiene que el verdadero afrodis&iacute;aco no es solo lo que se come, sino c&oacute;mo se come, con qui&eacute;n y desde qu&eacute; estado interno. &ldquo;El aroma, la textura, el picante que sube lentamente, el dulzor que se derrite en la lengua&hellip; todo eso activa la memoria sensorial, anticipa el placer y despierta la imaginaci&oacute;n. Y la imaginaci&oacute;n, conviene recordarlo, es el &oacute;rgano sexual m&aacute;s potente que tenemos. En el fondo, los afrodis&iacute;acos hablan menos de qu&iacute;mica y m&aacute;s de intenci&oacute;n. Comer puede ser un acto autom&aacute;tico o un gesto profundamente er&oacute;tico. La diferencia no est&aacute; en el plato, sino en la conciencia con la que se lleva a la boca. Y ah&iacute; es donde el mito se vuelve verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta concepci&oacute;n pasa, tambi&eacute;n por complementar la ciencia gastron&oacute;mica con un profundo conocimiento del cuerpo. &ldquo;La biolog&iacute;a humana aporta el mapa, c&oacute;mo funciona el deseo, qu&eacute; hormonas intervienen, qu&eacute; est&iacute;mulos activan el sistema nervioso, por qu&eacute; ciertos sabores excitan y otros calman, c&oacute;mo influyen el ritmo, la temperatura o la textura en el cuerpo. Sin ese conocimiento, el discurso se llena de mitos bonitos pero vac&iacute;os&rdquo;, subraya. &ldquo;La cocina, en cambio, es el lenguaje. Es la forma en la que esa biolog&iacute;a se vuelve experiencia. Un ingrediente puede ser estimulante sobre el papel, pero mal tratado en la cocina pierde toda su fuerza. El fuego, el tiempo, la combinaci&oacute;n de sabores, el orden de los platos&hellip; todo eso es coreograf&iacute;a sensorial. Y el deseo, como el buen sexo, tambi&eacute;n necesita ritmo y t&eacute;cnica&rdquo;.
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        Pero para Rosquet hay un tercer elemento que suele olvidarse: la conciencia. &ldquo;Saber de biolog&iacute;a sin sensibilidad convierte el placer en laboratorio. Saber de cocina sin comprensi&oacute;n del cuerpo lo reduce a espect&aacute;culo. Cuando ambas se integran, la comida deja de ser alimento y se convierte en acto &iacute;ntimo, en un di&aacute;logo directo con el sistema nervioso y la memoria emocional. As&iacute; que no es una elecci&oacute;n. Este campo exige entender el cuerpo como territorio y la cocina como ritual. Porque el deseo no se explica solo, se provoca, se acompa&ntilde;a y se sirve en el cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ingredientes inhibidores</h2><p class="article-text">
        Pero de la misma manera que hay recetas y ritos afrodis&iacute;acos, tambi&eacute;n la mesa puede ser, en cierto modo, inhibidora. &ldquo;Realmente no existen alimentos malditos, pero s&iacute; formas de alimentarse que apagan la pulsi&oacute;n vital, y cuando esta cae, el erotismo la sigue&rdquo;, se&ntilde;ala Rosquet. &ldquo;Estos alimentos que, sin ser enemigos del deseo, act&uacute;an como apagadores de la pulsi&oacute;n cuando se consumen de forma habitual o en exceso. No por moral, sino por fisiolog&iacute;a y sensibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, cita &ldquo;el az&uacute;car refinado provoca picos r&aacute;pidos de glucosa y una liberaci&oacute;n intensa de dopamina seguida de una ca&iacute;da brusca de energ&iacute;a. Ese vaiv&eacute;n genera cansancio, irritabilidad y desregulaci&oacute;n hormonal. Adem&aacute;s, favorece la inflamaci&oacute;n y reduce la sensibilidad corporal. Un cuerpo inflamado y agotado busca calma, no encuentro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y el alcohol, &iquest;inhibe o estimula? &nbsp;&ldquo;Es un depresor del sistema nervioso. A largo plazo disminuye la testosterona en hombres y altera el equilibrio hormonal en mujeres, adem&aacute;s de afectar a la calidad de la erecci&oacute;n, la lubricaci&oacute;n y la respuesta org&aacute;smica. Apaga la presencia y sustituye el deseo consciente por automatismo. Lo que ocurre es que, en dosis bajas, inhibe primero las &aacute;reas del cerebro encargadas del autocontrol y la censura. Esa &rdquo;desactivaci&oacute;n del freno&ldquo; genera una sensaci&oacute;n aparente de estimulaci&oacute;n, mayor euforia, desinhibici&oacute;n social y sensaci&oacute;n de seguridad. Personalmente recomendar&iacute;a una o dos copas (como mucho) de vino en la velada, porque a medida que aumenta la cantidad, el efecto inhibidor se vuelve evidente, disminuyen la coordinaci&oacute;n, la atenci&oacute;n y los reflejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, los peores alimentos para estos prop&oacute;sitos est&aacute;n bien definidos: &ldquo;Los ultraprocesados industriales ricos en grasas trans, aditivos y sal, saturan el sistema digestivo y alteran la microbiota intestinal, &iacute;ntimamente ligada a la producci&oacute;n de serotonina. Menos serotonina implica peor estado de &aacute;nimo, menos bienestar y menor disposici&oacute;n al placer. El cuerpo se vuelve torpe, pesado y desconectado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La sensualidad de Al Andalus</h2><p class="article-text">
        En el volumen, Rosquet hace tambi&eacute;n un buen repaso de la gastronom&iacute;a er&oacute;tica a lo largo de la Historia. &ldquo;Si hablamos de qui&eacute;n realmente supo del arte de la gastronom&iacute;a er&oacute;tica, me quedo con la civilizaci&oacute;n isl&aacute;mica que destacaban en muchos aspectos. En los palacios andalus&iacute;es, especialmente durante el Califato de C&oacute;rdoba y en la Alhambra de Granada, los banquetes no eran solo comidas, eran rituales de placer y sensualidad&rdquo;, subraya. &ldquo;Los cocineros de las grandes casas combinaban sabores, aromas y texturas con intenci&oacute;n, frutas frescas y secas como d&aacute;tiles, granadas, higos y almendras, mezcladas con miel y agua de azahar, para estimular el paladar y suavizar el cuerpo. Especias como canela, clavo y azafr&aacute;n, que liberaban aromas c&aacute;lidos y excitantes, a veces espolvoreadas sobre arroces, carnes o dulces. Texturas contrastantes, como nueces crujientes sobre cremas suaves, que provocan un juego t&aacute;ctil en la boca y todo ello acompa&ntilde;ado por conversaciones, m&uacute;sica y perfumes, potenciando la experiencia sensorial completa. Cada banquete era un acto consciente, no solo se com&iacute;a, sino que se provocaba el deseo, la memoria y la emoci&oacute;n. La gastronom&iacute;a se convert&iacute;a en un lenguaje er&oacute;tico que un&iacute;a cuerpo, mente y esp&iacute;ritu, algo que pocos pueblos en la historia lograron integrar con tanta sofisticaci&oacute;n&rdquo;.
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        Y entre sus personajes hist&oacute;ricos preferidos, no tiene dudas: &ldquo;Giacomo Casanova no solo fue un aventurero del amor, sino tambi&eacute;n un maestro del placer refinado: sab&iacute;a c&oacute;mo seducir con palabras, gestos, miradas&hellip; y, por supuesto, con la comida&rdquo;, dice. &ldquo;Casanova entend&iacute;a que el erotismo no es solo sexual, es sensorial, psicol&oacute;gico y ritual. Sus banquetes eran sutiles juegos de est&iacute;mulos, frutas jugosas, vinos arom&aacute;ticos, chocolates y dulces ex&oacute;ticos se serv&iacute;an para despertar anticipaci&oacute;n y deseo, siempre acompa&ntilde;ados de conversaci&oacute;n, m&uacute;sica y un entorno cuidadosamente dise&ntilde;ado. Cada bocado era parte de la coreograf&iacute;a del encuentro, y &eacute;l lo sab&iacute;a. Lo que hace a Casanova tan inspirador para m&iacute; es que encarnaba la uni&oacute;n de la mente, el cuerpo y la sensibilidad, el erotismo estaba en cada gesto, en cada sabor, en cada mirada. No se trataba de exceso, sino de arte de provocar y disfrutar plenamente, algo que sigue siendo el coraz&oacute;n de <em>Sabor y Pulsi&oacute;n</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Expansi&oacute;n emocional</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Rosquet habla de una dimensi&oacute;n espiritual de la gastronom&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de la carne. &ldquo;Es quiz&aacute; la dimensi&oacute;n m&aacute;s fascinante y menos comprendida de la gastronom&iacute;a afrodis&iacute;aca, el placer espiritual que va m&aacute;s all&aacute; de la carne. Porque el deseo no es solo f&iacute;sico, surge de la armon&iacute;a entre cuerpo, mente y emociones, y la comida puede ser un veh&iacute;culo directo hacia esa conexi&oacute;n&rdquo;, asevera. &ldquo;En esta dimensi&oacute;n, los alimentos no solo nutren, sino que despiertan la conciencia del propio cuerpo y del momento presente, como un mindfulness. Un aroma, un sabor, una textura bien combinada pueden abrir la atenci&oacute;n a sensaciones internas, recuerdos, emociones reprimidas o estados de calma y excitaci&oacute;n que muchas veces ignoramos. Comer deja de ser un acto autom&aacute;tico y se convierte en ritual, meditaci&oacute;n y exploraci&oacute;n sensorial. Por ejemplo, el azafr&aacute;n, la miel o el cacao puro no solo activan qu&iacute;micos del placer, sino que, tomados con presencia, pueden generar un estado de expansi&oacute;n emocional y receptividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La combinaci&oacute;n de colores, aromas y texturas prepara al cuerpo y a la mente, alineando los sentidos y creando un espacio donde el deseo puede florecer de manera consciente&rdquo;, concluye. &ldquo;El acto de compartir y servir los alimentos con atenci&oacute;n, ritmo y delicadeza transforma el encuentro en un intercambio de energ&iacute;a, donde el placer deja de ser individual y se vuelve colectivo, casi ritual. En suma, esta dimensi&oacute;n espiritual nos recuerda que el erotismo y la sensualidad comienzan en la presencia, en la conciencia de sentir, antes de tocar o probar. La gastronom&iacute;a afrodis&iacute;aca, en este sentido, es menos un &lsquo;disparador qu&iacute;mico&rsquo; y m&aacute;s un arte de abrirse a la experiencia del cuerpo y del deseo con todos los sentidos y con la mente despierta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/despertar-bocados-sentidos-placeres-recetario-disfrute-gastronomico-erotismo_1_12886098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 04:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo despertar a bocados los sentidos y los placeres: un recetario para el disfrute gastronómico y el erotismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocineros,Sexo,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hablar-adiccion-amor_1_12850576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a2e69e6-ea6f-485c-9d29-09e997216bf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos aún debaten si el término "adicción al amor" describe adecuadamente la fijación romántica destructiva</p><p class="subtitle">Por qué hay mujeres que ya solo quieren salir con hombres más jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Elizabeth Gilbert utilizaba a las personas como si fueran drogas: un punto que destaca a lo largo de su libro de memorias <a href="https://www.theguardian.com/books/2025/aug/30/eat-pray-love-author-elizabeth-gilbert-leaving-marriage-dying-friend" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>All the Way to the River</em></a> (Hasta el r&iacute;o), publicado en septiembre en Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        En el libro, Gilbert describe c&oacute;mo se enamor&oacute; de su amiga Rayya Elias. El diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer terminal de Elias oblig&oacute; a Gilbert a revelar sus sentimientos, a pesar de estar casada en ese momento. Admite que permiti&oacute; a Elias, que se autodenominaba &ldquo;exdrogadicta&rdquo;, acceder a drogas duras y alcohol durante sus &uacute;ltimos meses como un acto retorcido de cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitaba a Rayya a un nivel que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de lo saludable&rdquo;, escribe Gilbert sobre su deseo de demostrar su compromiso con actos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Confrontada con su compulsi&oacute;n por buscar sentido a trav&eacute;s de los subidones de la intensidad rom&aacute;ntica, Gilbert acaba diagnostic&aacute;ndose a s&iacute; misma como &ldquo;adicta al sexo y al amor&rdquo;, y explora esa etiqueta a trav&eacute;s de la autorreflexi&oacute;n y de comunidades de recuperaci&oacute;n de 12 pasos como <a href="https://slaafws.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sex and Love Addicts Anonymous</a> (SLAA).
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al amor y al sexo pueden solaparse y a menudo se discuten juntas, pero Gilbert se centra menos en su vida sexual que en las formas extremas en que persigue el amor, la aceptaci&oacute;n, la validaci&oacute;n y la aprobaci&oacute;n, abreviadas en las comunidades de recuperaci&oacute;n como <a href="https://slaamonterey.org/glossary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Lava</a>&rdquo;. Algunas de estas comunidades de recuperaci&oacute;n, como <a href="https://loveaddictsanonymous.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Love Addicts Anonymous</a> (LAA), se ocupan principalmente de la adicci&oacute;n al amor como una forma &uacute;nica de obsesi&oacute;n malsana.
    </p><p class="article-text">
        El amor, la intimidad y la aceptaci&oacute;n son necesidades universales, y la sociedad occidental venera el romance, <a href="https://www.theguardian.com/film/2016/feb/03/rom-coms-women-stalker-myth-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idolatrando los comportamientos extremos</a> en su b&uacute;squeda. Por lo tanto, uno puede preguntarse: &iquest;en qu&eacute; momento el amor se vuelve disfuncional?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es la adicci&oacute;n al amor y qu&eacute; se puede hacer al respecto?
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; es la adicci&oacute;n al amor?</strong></h2><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al amor ha sido objeto de investigaci&oacute;n durante d&eacute;cadas. Sin embargo, los expertos siguen debatiendo si &ldquo;adicci&oacute;n&rdquo; describe adecuadamente la fijaci&oacute;n rom&aacute;ntica destructiva o si ser&iacute;a mejor entenderla como una confluencia de trastornos de apego, patrones de comportamiento y disfunci&oacute;n relacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A diferencia de la recuperación del consumo de sustancias, la abstinencia total no es el objetivo de los programas de adicción al amor; sino que las personas cultiven relaciones sanas y satisfactorias."
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            <span class="title">
                A diferencia de la recuperación del consumo de sustancias, la abstinencia total no es el objetivo de los programas de adicción al amor; sino que las personas cultiven relaciones sanas y satisfactorias.                            </span>
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        Aunque est&aacute; claro que las personas pueden sufrir por sus patrones de relaci&oacute;n, a los expertos les preocupa patologizar en exceso las experiencias humanas normales. &ldquo;Me inclinar&iacute;a m&aacute;s por decir &rdquo;una persona que lucha con los l&iacute;mites&ldquo; o &rdquo;una persona que experimenta enredo&ldquo;&rdquo;, dice la terapeuta sexual Erin Davidson; el t&eacute;rmino &ldquo;adicto al amor&rdquo; puede ser reduccionista o vergonzoso, o utilizarse como una renuncia a la responsabilidad por el comportamiento abusivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los expertos siguen debatiendo si &#039;adicción&#039; describe adecuadamente la fijación romántica destructiva o si sería mejor entenderla como una confluencia de trastornos de apego, patrones de comportamiento y disfunción relacional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En parte, lo que llamamos amor es simplemente ser adicto a otra persona&rdquo;, afirma el Dr. Brian Earp, profesor asociado de &eacute;tica biom&eacute;dica, filosof&iacute;a y psicolog&iacute;a en la Universidad Nacional de Singapur. Algunos fil&oacute;sofos de la adicci&oacute;n se sienten inc&oacute;modos al concebir el amor como una adicci&oacute;n perjudicial, argumentando que el amor es un &ldquo;bien inherente&rdquo; y, como tal, no debe asociarse con la adicci&oacute;n, que connota da&ntilde;o, afirma Earp.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, muchos investigadores utilizan el concepto de &ldquo;adicci&oacute;n al amor&rdquo; como abreviatura para explorar los romances inadaptados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10151124/#ref-179368" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta de investigaci&oacute;n de 2023</a>, la adicci&oacute;n al amor puede considerarse un tipo de dependencia conductual, una amplia categor&iacute;a de trastornos que incluye la adicci&oacute;n a los juegos, a las compras y a la comida. Los datos demogr&aacute;ficos son escasos, pero en 2011, investigadores en psicolog&iacute;a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3134413/#S5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaron</a> que el 3% de la poblaci&oacute;n estadounidense es adicta al amor.
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al amor &ldquo;se presenta como una necesidad incesante&rdquo; de relaciones rom&aacute;nticas en las que surgen &ldquo;comportamientos disfuncionales asociados con un miedo recurrente al abandono&rdquo;, escriben los autores de la encuesta de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Las caracter&iacute;sticas de la afecci&oacute;n pueden incluir altos niveles de &ldquo;saliencia&rdquo;, o dirigir la mayor&iacute;a de los pensamientos y sentimientos hacia el objeto de amor; &ldquo;modificaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo&rdquo;, o lidiar con los sentimientos negativos pensando en la persona amada o pasando tiempo con ella; y &ldquo;conflicto&rdquo;, una interferencia en las actividades diarias debido a la concentraci&oacute;n en la persona amada, seg&uacute;n los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9964255/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelos de investigaci&oacute;n</a> sobre adicciones conductuales.
    </p><p class="article-text">
        Los autores tambi&eacute;n se&ntilde;alan que existe un &ldquo;peligro real en la manifestaci&oacute;n psicopatol&oacute;gica&rdquo; de la adicci&oacute;n al amor; puede indicar un trastorno mental grave y no es solo una forma hiperb&oacute;lica de describir una desventura rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Pero debido a la falta de consenso entre los expertos, ni la adicci&oacute;n al sexo ni la adicci&oacute;n al amor son un diagn&oacute;stico formal seg&uacute;n el Manual diagn&oacute;stico y estad&iacute;stico de los trastornos mentales (DSM-5). Por lo tanto, no existe un consenso m&eacute;dico absoluto sobre qui&eacute;n puede considerarse adicto al amor o al sexo, ni sobre c&oacute;mo deben buscar tratamiento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Puede el amor ser adictivo?</strong></h2><p class="article-text">
        El amor, la aprobaci&oacute;n y la validaci&oacute;n est&aacute;n asociados con neurotransmisores que producen bienestar, como la oxitocina y la dopamina. Por ello, los investigadores <a href="https://hms.harvard.edu/news-events/publications-archive/brain/love-brain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suelen</a> establecer paralelismos entre la euforia del romance y el subid&oacute;n de drogas como <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5378292/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcohol, la hero&iacute;na o la coca&iacute;na</a>.
    </p><p class="article-text">
        El amor es &ldquo;fenomenol&oacute;gicamente id&eacute;ntico al subid&oacute;n&rdquo;, afirma Earp, &ldquo;un estado alterado de conciencia que es muy placentero y emocionante, algo aterrador, pero muy, muy agradable&rdquo;. Estar enamorado &ldquo;se siente de alguna manera m&aacute;s verdadero o m&aacute;s real que la vida cotidiana&rdquo;, lo que lleva a las personas a ignorar, en mayor o menor medida, las normas habituales mientras persiguen la intensidad, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El umbral de la adicción se alcanza cuando un comportamiento, o un conjunto de comportamientos, se vuelve incontrolable, lo que perturba la capacidad de la persona para llevar una vida razonablemente equilibrada y satisfactoria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El umbral de la adicci&oacute;n se alcanza cuando un comportamiento, o un conjunto de comportamientos, se vuelve incontrolable, lo que perturba la capacidad de la persona para llevar una vida razonablemente equilibrada y satisfactoria y le causa sufrimiento a ella o a quienes la rodean. En la adicci&oacute;n al amor, la euforia del amor puede volverse inadaptada y empezar a &ldquo;interferir en lo que una persona quiere para su vida o sus relaciones&rdquo;, afirma Davidson.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;les son los s&iacute;ntomas de la adicci&oacute;n al amor?</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los <a href="https://hub.jhu.edu/2022/09/16/hanna-pickard-philosophers-view-of-addiction-recovery/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expertos en</a> adicciones, no hay dos casos exactamente iguales. Sin embargo, los adictos al amor pueden mostrar rasgos de amor &ldquo;inmaduro&rdquo;, &ldquo;sentirse desesperados y solos&rdquo; cuando est&aacute;n solteros, seguir persiguiendo a su objeto de amor mucho despu&eacute;s de que la relaci&oacute;n haya terminado o &ldquo;reemplazar inmediatamente las relaciones terminadas&rdquo;, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/10720161003604095" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute;</a> el psic&oacute;logo de la Universidad del Sur de California, Dr. Steve Sussman, en 2010.
    </p><p class="article-text">
        Otros patrones podr&iacute;an incluir esperar que la relaci&oacute;n adecuada &ldquo;arregle&rdquo; la vida de uno o poner en peligro constantemente las relaciones existentes para sentir la emoci&oacute;n <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2025/apr/12/what-happens-when-love-tips-over-into-the-infatuated-state-of-limerence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del primer enamoramiento</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los adictos al amor pueden &quot;reemplazar inmediatamente las relaciones terminadas&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para Cyn Posner, de 50 a&ntilde;os, una adicta al amor que se identifica a s&iacute; misma como tal y que trabaja y <a href="https://substack.com/@cynposner?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAaeWSC_0YO0YQxBPShGYngz_4TR45-nthTgOs869kDvVR9cSrQZGt_5ReQxE1Q_aem_MQTqBlynV5dVdyppuQnnUw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe sobre</a> la recuperaci&oacute;n, los patrones adictivos parec&iacute;an consistir en involucrarse con personas inaccesibles a pesar de desear una relaci&oacute;n mon&oacute;gama estable, y &ldquo;no ser capaz de alejarse&rdquo; de relaciones en las que era &ldquo;maltratada emocionalmente&rdquo; y enga&ntilde;ada. &ldquo;No era capaz de estar bien por m&iacute; misma&rdquo;, dice Posner.
    </p><p class="article-text">
        Los adictos al amor pueden sentirse &ldquo;tan visceralmente atra&iacute;dos&rdquo; por una persona que no se atreven a dejarla, incluso ante el da&ntilde;o que les causa, dice Earp.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los adictos al amor pueden sentirse &#039;tan visceralmente atraídos&#039; por una persona que no se atreven a dejarla, incluso ante el daño que les causa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es posible que los adictos al amor no sean conscientes de sus patrones, tal vez debido a la normalizaci&oacute;n cultural de la disfunci&oacute;n rom&aacute;ntica o porque la irracionalidad es una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34710509/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caracter&iacute;stica</a> de la adicci&oacute;n. Llegar a aceptar que se tiene un <a href="https://loveaddictsanonymous.org/steps/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problema que escapa a su control</a> es, en las comunidades de recuperaci&oacute;n, un primer paso crucial hacia la curaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dominic McClintock, un profesional de TI militar de 43 a&ntilde;os, se encuentra ahora en recuperaci&oacute;n y trabajando con un terapeuta. Pero antes, pod&iacute;a conocer a una mujer &mdash;una clienta o compa&ntilde;era de trabajo, o una desconocida que buscaba en Reddit&mdash; y empezar a fantasear, a compartir demasiado y a coquetear con ella, ocult&aacute;ndoselo a su esposa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era sexual&rdquo;, dice McClintock, que tambi&eacute;n se autodenomina &ldquo;adicto a la fantas&iacute;a&rdquo;. Esto le hac&iacute;a sentir inocente, afirma. Pero la fuerza de su necesidad acab&oacute; por hacerle reflexionar: &ldquo;No pod&iacute;a parar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; causa la adicci&oacute;n al amor?</strong></h2><p class="article-text">
        Como cualquier otra adicci&oacute;n, la adicci&oacute;n al amor no tiene una causa &uacute;nica y probablemente surge de una compleja interacci&oacute;n de factores gen&eacute;ticos, psicol&oacute;gicos, sociales y de desarrollo, afirma Earp.
    </p><p class="article-text">
        Shena Lashey, una terapeuta de Houston que se ha especializado en este tema durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, atribuye los patrones emocionales compulsivos de sus clientes a traumas infantiles, como el abuso, el abandono, el desplazamiento y el descuido emocional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos de nosotros podemos decir que tuvimos todo lo que necesit&aacute;bamos emocional y f&iacute;sicamente cuando &eacute;ramos ni&ntilde;os? Probablemente casi ninguno&rdquo;, dice Courtney D, de 27 a&ntilde;os, una estilista <em>queer </em>de California que se identifica como adicta al amor. &ldquo; Hay mucho amor propio que no se nos ense&ntilde;a en la sociedad occidental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lashey y Davidson afirman que a los clientes a menudo les resulta esclarecedor aprender sobre la <a href="https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2019/nov/05/the-attachment-secret-are-you-a-secure-avoidant-or-anxious-partner" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;a del apego</a> y la <a href="https://psychcentral.com/lib/symptoms-signs-of-codependency" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;codependencia</a>&rdquo;. Esta &uacute;ltima &mdash;un enredo sin l&iacute;mites en el que una persona asume tanta responsabilidad por su pareja que pierde su sentido del yo, sacrifica su propio bienestar y experimenta una baja autoestima y una disminuci&oacute;n de su calidad de vida&mdash; es particularmente caracter&iacute;stica de los adictos al amor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No todos los codependientes son adictos al amor, pero todos los adictos al amor son codependientes&rdquo;, afirma Lashey.
    </p><p class="article-text">
        La adicci&oacute;n al amor puede coexistir con otros trastornos, en particular con afecciones relacionadas con la impulsividad y el control, afirma Davidson. Por ejemplo, el trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad, el trastorno obsesivo compulsivo, algunas manifestaciones del autismo, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2666915324000714" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ansiedad y la depresi&oacute;n</a>, y el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico pueden cruzarse con todo tipo de adicciones, debido a rasgos psicol&oacute;gicos y neurobiol&oacute;gicos subyacentes.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que, en el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3134413/#S5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40%</a> de los adictos al amor, la afecci&oacute;n se superpone con trastornos por consumo de sustancias. Posner sol&iacute;a recaer en el alcohol y las pastillas despu&eacute;s de una ruptura, afirma. Intentar calmarse a uno mismo pasando a una nueva adicci&oacute;n no es infrecuente entre los asistentes a programas de 12 pasos, afirma; muchas de las personas que ha conocido en recuperaci&oacute;n por adicci&oacute;n al amor tambi&eacute;n han asistido a Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos o Narc&oacute;ticos An&oacute;nimos, &ldquo;porque tendemos a necesitar escapar de nuestra realidad&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo pueden los adictos al amor desarrollar una relaci&oacute;n m&aacute;s sana con el romance?</strong></h2><p class="article-text">
        No existen tratamientos basados en la evidencia para la recuperaci&oacute;n de la adicci&oacute;n al amor, pero la terapia de un profesional cualificado puede ayudar al paciente a comprender su relaci&oacute;n con la confianza, el amor y la pareja, y a desarrollar la autoestima, afirma Lashey. Un terapeuta puede ayudar a eliminar &ldquo;la fantas&iacute;a, la rumiaci&oacute;n y la falsedad&rdquo;, para que las personas puedan aclarar y perseguir lo que realmente quieren, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las intervenciones grupales pueden ser &#039;fundamentales para romper el aislamiento y experimentar formas nuevas, más saludables y más funcionales de relación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los grupos de recuperaci&oacute;n son una forma accesible para que las personas encuentren apoyo, comunidad e informaci&oacute;n. No se han realizado estudios controlados sobre los resultados de los grupos de autoayuda, pero en 2023, los investigadores que estudiaban las opciones de tratamiento para la adicci&oacute;n al amor <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10648727/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribieron</a> que las intervenciones grupales pueden ser &ldquo;fundamentales para romper el aislamiento y experimentar formas nuevas, m&aacute;s saludables y m&aacute;s funcionales de relaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son muy fiables y muy consistentes&rdquo;, dice Courtney sobre las reuniones de recuperaci&oacute;n. &ldquo;Se hacen todos los d&iacute;as&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los grupos de recuperación son una forma accesible para que las personas encuentren apoyo, comunidad e información."
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            <span class="title">
                Los grupos de recuperación son una forma accesible para que las personas encuentren apoyo, comunidad e información.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, con su &eacute;nfasis en la espiritualidad y su estructura r&iacute;gida, los grupos de recuperaci&oacute;n de 12 pasos <a href="https://www.theguardian.com/society/2021/dec/04/12-steps-addiction-cure-quasi-religious" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no son para todo el mundo</a>. Y debido a que estos grupos ponen en contacto a adictos al amor sin curar, los asistentes dicen que pueden presentar oportunidades para nuevos y desacertados enredos rom&aacute;nticos. Las reuniones espec&iacute;ficas para cada g&eacute;nero pueden ayudar a reducir esas complicaciones para los asistentes heterosexuales.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de padrinazgo del programa de 12 pasos, en el que un miembro m&aacute;s experimentado de la comunidad gu&iacute;a a un nuevo miembro a trav&eacute;s de su recuperaci&oacute;n, fue &uacute;til para Posner. El padrino la ayud&oacute; a escribir una lista de objetivos, o comportamientos &ldquo;prioritarios&rdquo;, entre los que se inclu&iacute;a comunicar abiertamente que buscaba una relaci&oacute;n estable, mon&oacute;gama y duradera al inicio de nuevas relaciones. Tambi&eacute;n cre&oacute; una lista de comportamientos &ldquo;no prioritarios&rdquo; que deb&iacute;a evitar, entre los que se inclu&iacute;a &ldquo;acosar a sus ex en las redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la recuperaci&oacute;n del consumo de sustancias, la abstinencia total no es el objetivo de los programas de adicci&oacute;n al amor; el objetivo es que las personas cultiven relaciones sanas y satisfactorias. Los marcos var&iacute;an, pero seg&uacute;n la experiencia de Posner, se anima a los participantes a pasar un a&ntilde;o sin incurrir en comportamientos m&iacute;nimos antes de buscar un nuevo romance, y a restablecer su fecha de sobriedad si recaen.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debido a que estos grupos ponen en contacto a adictos al amor sin curar, los asistentes dicen que pueden presentar oportunidades para nuevos y desacertados enredos románticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>All the Way to the River,</em> Gilbert escribe sobre el aburrimiento solitario de la abstinencia de la adicci&oacute;n al amor, y describe c&oacute;mo le llev&oacute; meses reorientarse, pasando de las relaciones amorosas llenas de adrenalina a satisfacciones m&aacute;s estables y a la creencia en el amor propio y la fuerza interior.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s resulte reconfortante saber que el amor debilitante y destructivo existe desde hace milenios. En el siglo I a. C., el poeta romano Ovidio escribi&oacute; <em>Remedia Amoris</em>, o <em>El remedio para el amor</em>. Sus recomendaciones son atemporales: distanciarse y distraerse del objeto de nuestro anhelo, y buscar una satisfacci&oacute;n m&aacute;s profunda en nuestro interior. &ldquo;Deja que tu mente &aacute;gil abarque lo que amas&rdquo;, escribe, &ldquo;y libera tu cuello del collar que te hace da&ntilde;o&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrienne Matei]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/hablar-adiccion-amor_1_12850576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 20:39:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amor,Sexo,Relaciones,Adicciones,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué algunas parejas están agendando el sexo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parejas-agendando-sexo_1_12727229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce1dffdc-9040-44da-9c01-5e92d04ca4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué algunas parejas están agendando el sexo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Agendas saturadas, estrés laboral, pantallas que roban atención… ¿Programar el sexo puede ser una solución?</p><p class="subtitle">¿Es buena idea hacer amigos en el trabajo?
</p></div><p class="article-text">
        Trabajar demasiado, dormir poco, chequear las redes sociales en lugar de descansar, cumplir con las obligaciones dom&eacute;sticas, cuidar de los hijos o de los mayores, ver una serie&hellip; En un contexto como este, en el que seguramente muchas personas se ver&aacute;n reflejadas, el deseo tiene cada vez menos espacio para aparecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de esto, y de otros condicionantes, es que la &ldquo;recesi&oacute;n sexual&rdquo; de la que se habl&oacute; por primera vez&nbsp;<a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista&nbsp;</a><a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Atlantic</em></a><a href="https://www.theatlantic.com/membership/archive/2018/11/whats-causing-the-sex-recession/575890/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;en 2018</a>, y que se ha abordado en diversos estudios&nbsp;como este del&nbsp;<a href="https://www.bmj.com/content/365/bmj.l1525" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">British Medical Journal</a>&nbsp;del a&ntilde;o siguiente o&nbsp;este otro publicado en la revista&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34799832/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Leisure Sciences</em></a>&nbsp;en 2021, est&aacute; m&aacute;s presente que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Estas supuestas vacas flacas sexuales parece que afectan especialmente a los m&aacute;s j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n a las parejas adultas, en las que el cansancio y el estr&eacute;s se han convertido en un anticonceptivo infalible.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, muchas personas buscan soluciones para intentar aumentar la calidad y la frecuencia de sus relaciones, y algunos, en un alarde de organizaci&oacute;n, han optado por una muy poco rom&aacute;ntica pero que sin duda puede resultar pr&aacute;ctica: agendar el sexo igual que se agenda una reuni&oacute;n en el trabajo o una cena con amigos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un intento de controlar el deseo, quienes lo defienden lo ven como una forma de protegerlo frente al trabajo, las pantallas y el ruido mental. Tambi&eacute;n como una estrategia para reconectar cuando los ritmos o los deseos de cada miembro de la pareja no coinciden. No obstante, aunque las intenciones sean buenas, otros ven en este intento de planificar la pasi&oacute;n una forma de matarla definitivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para clarificar un poco la utilidad o no de este sistema, preguntamos a un par de sex&oacute;logas y a tres personas an&oacute;nimas que practican o han practicado en el pasado este m&eacute;todo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más que un intento de controlar el deseo, quienes lo defienden lo ven como una forma de protegerlo frente al trabajo, las pantallas y el ruido mental</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&ldquo;Puede convertirse en algo mec&aacute;nico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A veces se llega a la planificaci&oacute;n del sexo de una forma indirecta. Una de las personas que ha accedido a hablarnos de su experiencia, cuenta que no es que establezcan un d&iacute;a y hora concretos dentro de la semana para tener relaciones, sino que funciona m&aacute;s bien diciendo: &ldquo;deja que termine esta tarea&rdquo;. O &ldquo;espera a que vuelva del trabajo&rdquo;. Quiz&aacute; tambi&eacute;n: &ldquo;el viernes nos lo tomamos libre, &iquest;vamos al cine o a cenar?&rdquo;. El sexo, en su caso &ndash;explica&ndash;, se sobreentiende en esa tarde libre.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tras un tiempo practicando este sistema, &ldquo;es m&aacute;s expl&iacute;cito&rdquo;, dice. &ldquo;Puedo escribir a mi marido y decirle: &lsquo;llevo unos d&iacute;as muy cachonda. Estoy deseando terminar el trabajo&rsquo;. Y la respuesta puede ser: &lsquo;el martes, que ya habr&aacute;s terminado, follamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, esta pareja, que lleva cinco a&ntilde;os unida, ha convertido el sexo programado en una forma de mantener viva la chispa. &ldquo;Da salida a una excitaci&oacute;n que de otra forma podr&iacute;a acabar en masturbaci&oacute;n&rdquo;, adem&aacute;s de crear cierta anticipaci&oacute;n que puede resultar excitante. &ldquo;As&iacute; pasamos un par de d&iacute;as anticipando el momento y llegas con muchas ganas&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al estar premeditado nos ha servido para tener tiempo de imaginar y buscar formas de sorprender al otro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque reconoce que &ldquo;es muy frustrante cuando no se cumple y puede convertirse en algo mec&aacute;nico, al estar premeditado nos ha servido para tener tiempo de imaginar y buscar formas de sorprender al otro. Nos ha dado pie a probar muchas cosas nuevas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para otras parejas, sin embargo, el intento de cuadrar la intimidad en el calendario se convierte en una fuente m&aacute;s de tensi&oacute;n. &ldquo;Todo ten&iacute;a que girar en torno a &eacute;l. Fue una herramienta de control&rdquo;, nos explica otra mujer que tambi&eacute;n prefiere no dar su nombre. &ldquo;&Eacute;l demandaba una atenci&oacute;n que yo en aquel momento no pod&iacute;a sostener&rdquo;, ya que convivi&oacute; con su pareja durante una etapa complicada marcada por la ansiedad y los problemas familiares. &ldquo;Lo &uacute;ltimo que me apetec&iacute;a era follar, pasear o intimar. Pero no era suficiente. Pas&oacute; poco a poco a convertirse en una relaci&oacute;n de uno conmigo como sat&eacute;lite&rdquo;. La experiencia fue devastadora y ahora lo tiene claro: &ldquo;La intimidad surge, no puede ser una obligaci&oacute;n. El deseo es fuerza vital que nace de la apertura. Donde hay miedo, ansiedad o control no hay deseo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer testimonio resume con iron&iacute;a su experiencia: &ldquo;Yo lo odio. Pero hay gente que no tiene espontaneidad. Cuando mi novio est&aacute; muy estresado en el trabajo, se empe&ntilde;a en establecer un momento fijo dentro de la semana: el fin de semana por la ma&ntilde;ana&rdquo;, explica. &ldquo;Me da pena, pero entiendo que no todo el mundo puede follar bien en esta vida&rdquo;.
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            <span class="title">
                &quot;La intimidad surge, no puede ser una obligación&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una respuesta a la &ldquo;recesi&oacute;n sexual&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pero como cont&aacute;bamos al principio de este art&iacute;culo, este fen&oacute;meno no surge de la nada. &ldquo;Podemos hablar de una recesi&oacute;n sexual porque podemos hablar de una recesi&oacute;n social&rdquo;, explica <a href="https://www.instagram.com/sexperimentando/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nayara Malnero</a>, sex&oacute;loga, psic&oacute;loga y terapeuta de parejas. &ldquo;Las pantallas y las nuevas tecnolog&iacute;as son fant&aacute;sticas pero, a veces, debido a su uso intensivo, estamos perdiendo habilidades sociales, de comunicaci&oacute;n o emocionales que antes s&iacute; que desarroll&aacute;bamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Malnero se&ntilde;ala que este cambio afecta sobre todo a los j&oacute;venes, aunque cada vez m&aacute;s adultos lo padecen: &ldquo;Aunque conocen a m&aacute;s personas, la interacci&oacute;n es menos profunda. Y toda la dopamina que generan las redes sociales est&aacute; haciendo que haya un descenso del deseo sexual, m&aacute;s estr&eacute;s y m&aacute;s adicci&oacute;n a las pantallas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el sexo programado puede parecer una soluci&oacute;n l&oacute;gica. &ldquo;Es una respuesta a la falta de deseo, de tiempo y al aumento del estr&eacute;s y de la multitarea&rdquo;, explica. Pero tambi&eacute;n advierte: &ldquo;Me gusta m&aacute;s el t&eacute;rmino de s&iacute;ntoma, porque programar el sexo hace que no funcione&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Intimidad, s&iacute;; obligaci&oacute;n, no</h2><p class="article-text">
        El matiz es importante. Para la sex&oacute;loga Malnero, el problema est&aacute; en lo que se programa. &ldquo;Una cosa es planificar una cita con ilusi&oacute;n&rdquo;, como ser&iacute;a el caso de la primera pareja, &ldquo;y otra muy diferente es &lsquo;tenemos que hacerlo ahora porque toca&rsquo;. Con presi&oacute;n no funciona el deseo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta recomienda probar otra f&oacute;rmula: &ldquo;Tener una cita semanal, una hora para ellos, en la que tener intimidad, compartir juntos, conectar&hellip; Pero nunca para obligarse a tener sexo. El sexo debe ser una consecuencia de estimular el deseo, no de forzarlo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con presión no funciona el deseo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nayara Malnero</span>
                                        <span>—</span> sexóloga, psicóloga y terapeuta de parejas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Coincide con ella la sex&oacute;loga y psic&oacute;loga Mar&iacute;a Victoria Ram&iacute;rez Crespo, de <a href="https://lasexologia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lasexologia.com</a>: &ldquo;Programar en s&iacute; los encuentros penetrativos o que impliquen lo genital puede ser contraproducente, porque puede ser que el d&iacute;a programado a uno de los miembros de la pareja no le apetezca, y se puede vivir con presi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, tambi&eacute;n defiende la idea de agendar la intimidad sin expectativas: &ldquo;Puede ser muy beneficioso programar un tiempo libre de obligaciones y con alguna actividad agradable con la pareja para charlar, disfrutar juntos y dar espacio al contacto f&iacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta pasa por reservar momentos para la cercan&iacute;a y el juego, sin la obligaci&oacute;n de llegar al sexo. &ldquo;Tambi&eacute;n podr&iacute;an programarse momentos para hacerse unas caricias, intercambiar besos y abrazos, darse mutuamente un masaje suave... Pero sin la presi&oacute;n de que despu&eacute;s tenga que haber contacto genital si no apetece. Hay deseo er&oacute;tico que no siempre implica deseo de contacto genital&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cuando planificar ayuda (y cuando no)</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito o el fracaso de la planificaci&oacute;n depende, sobre todo, del contexto. &ldquo;Si verdaderamente hay muchas ganas y mucho deseo, funciona fenomenal&rdquo;, afirma Malnero. &ldquo;Es tener una cita para disfrutar, reservar un hotel, comprar juguetes, pensar en juegos, etc. Pero la mayor&iacute;a de parejas lo hacen porque hay un problema de deseo, y el &uacute;nico beneficio es cargarse la relaci&oacute;n&rdquo;. Por eso insiste en que el sexo no puede convertirse en una tarea m&aacute;s. &ldquo;Generalmente se convierte en una exigencia m&aacute;s, en un &lsquo;tengo que&rsquo;, un &lsquo;debo de&rsquo;. Suelen ser las mujeres las que ven c&oacute;mo aumenta su estr&eacute;s y c&oacute;mo el deseo se mata por completo. &lsquo;Si pod&iacute;a tener un poco de ganas ya me lo has matado&rsquo;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede ser muy beneficioso programar un tiempo libre de obligaciones y con alguna actividad agradable con la pareja para charlar, disfrutar juntos y dar espacio al contacto físico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Victoria Ramírez Crespo</span>
                                        <span>—</span> sexóloga y psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para que funcione, dice Malnero, &ldquo;tiene que ser divertido. A los dos les tiene que apetecer y tienen que estar de acuerdo. Tiene que haber comunicaci&oacute;n y consentimiento, porque si no hay consentimiento, no es sexo: es violaci&oacute;n o abuso. Tiene que ser, sobre todo, con cari&ntilde;o, con la actitud de &lsquo;vamos a pasarlo bien, vamos a compartir&rsquo;, y no porque &lsquo;hay que&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tiempo, presencia y deseo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de modas o titulares, las expertas coinciden en que, a fin de cuentas, lo que falta no es sexo, sino tiempo. Tiempo para uno mismo, para la pareja y para la presencia real, sin distracciones. El sexo programado puede ser una herramienta &uacute;til si se entiende as&iacute;: como una forma de reservar espacio a la intimidad en medio del ruido cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos vidas en las que no hay tiempo para la intimidad, para nosotros mismos ni para la pareja&rdquo;, resume Malnero. En ese sentido, la planificaci&oacute;n puede servir de recordatorio: que el deseo no aparece por arte de magia, pero tampoco se deja atrapar en una cita de Google Calendar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/parejas-agendando-sexo_1_12727229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 21:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué algunas parejas están agendando el sexo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Sexualidad,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adaia Teruel y sus crónicas de la Barcelona sexual: “Las discotecas pueden ser más sórdidas que una mazmorra de BDSM”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/adaia-teruel-cronicas-barcelona-sexual-discotecas-sordidas-mazmorra-bdsm_128_12690529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17789277-a9b6-4f4c-b6e8-6ba9d9f4329f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adaia Teruel y sus crónicas de la Barcelona sexual: “Las discotecas pueden ser más sórdidas que una mazmorra de BDSM”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista propone en el libro 'Sexo en mi ciudad' una ruta por diversos ambientes, espacios y comunidades que escapan a las prácticas tradicionales y normativas</p><p class="subtitle">Una noche en una fiesta de 'swingers': “Más allá del sexo, es un juego que le da picante a la vida”
</p></div><p class="article-text">
        La periodista Adaia Teruel (Barcelona, 1978) ha hecho del sexo su musa. Sobre &eacute;l versan sus dos &uacute;ltimos libros y tambi&eacute;n ocupa buena parte de sus obsesiones. Despu&eacute;s de <em>Mujeres que follan</em> (Libros del KO, 2023), acaba de publicar <em>Sexo en mi ciudad</em>, editado por la misma editorial. Es un recopilatorio de cr&oacute;nicas sobre una Barcelona que siempre se ha jactado de ser liberal, descocada y provocativa. 
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; un d&iacute;a en que Teruel encontr&oacute; un r&aacute;nking en Internet que situaba a la capital catalana como la decimosegunda ciudad m&aacute;s <em>hot</em> del mundo. Ese dato le impact&oacute;, porque le llegaba en un momento en que, seg&uacute;n ella misma reconoce, &ldquo;follaba poco&rdquo;. Ella, que se defin&iacute;a como un ser sexual, que hab&iacute;a hecho, visto y deseado de todo, ahora no ten&iacute;a apenas sexo. Y eso la llev&oacute; a querer conocer a esa nueva faceta de la ciudad y emprendi&oacute; un viaje por Barcelona que la llev&oacute; a clubs de <em>swingers</em>, fiestas de d&oacute;minas, encuentros de fetichistas, manifestaciones de trabajadoras sexuales, puntos de atenci&oacute;n a usuarios de <em>chemsex </em>o cursos de primeros auxilios pensados para sadomasoquistas. 
    </p><p class="article-text">
        Atiende a elDiario.es en el Museo Er&oacute;tico de Barcelona, uno de los primeros de Espa&ntilde;a y un lugar que aparece, como no pod&iacute;a ser de otra manera, en el libro de Teruel. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No s&eacute; si es consciente de esto, pero cuando se busca su libro en Internet aparecen decenas y decenas de anuncios sexuales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        [Risas] Cuando la gente me pregunta c&oacute;mo se llama mi libro, siempre tengo que matizar y decir que, al lado del t&iacute;tulo, pongan la palabra &ldquo;libro&rdquo; porque, si no, les va a salir porno. Y anuncios de chicas, de contacto&hellip; No lo hice aposta, pero me parece divertido y acorde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estamos en el Museo Er&oacute;tico de Barcelona, un sitio en el que no hab&iacute;a estado nunca hasta que escribi&oacute; este libro, a pesar de que abri&oacute; en 1997. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es alucinante porque es un museo en el que 9 de cada 10 visitantes son turistas. Y es curioso porque el sexo es un tema universal, como la vida o la muerte. Todas las culturas, desde los egipcios o el imperio romano, han tenido la vista muy puesta en la sexualidad. Evidentemente, el sexo no es igual que antes, pero seguimos pregunt&aacute;ndonos las mismas cosas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, &iquest;por qu&eacute; los barceloneses no venimos a este museo? &iquest;Es porque somos menos liberales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; va! Tener el puerto siempre nos ha hecho estar cerca de otras culturas. Y la frontera con Francia nos dio aire fresco durante la dictadura. Creo que el catal&aacute;n es m&aacute;s abierto que ciudadanos de otras partes que quedaban m&aacute;s aisladas. De hecho, estamos a la par con Madrid en cuanto a n&uacute;mero de clubes de intercambio de parejas o fetichistas, de eventos y fiestas sexuales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empieza el libro dando una cifra: Barcelona es la decimosegunda ciudad m&aacute;s </strong><em><strong>hot</strong></em><strong> del mundo. &iquest;C&oacute;mo se elaboran estos r&aacute;nkings?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se tienen en cuenta los clubes de intercambio, las fiestas sexuales, los eventos fetichistas&hellip; Ayuda mucho que haya mucho turismo sexual, claro. Por ejemplo, se hace el Circuit y viene gente de todo el mundo y durante el Mobile World Congress sube exponencialmente el consumo de prostituci&oacute;n por los congresistas internacionales, pero Barcelona es, en s&iacute; misma, una ciudad muy sexual. 
    </p><p class="article-text">
        La industria del porno nace aqu&iacute; gracias a Alfonso XIII, que fue el pionero del porno espa&ntilde;ol. Y en Barcelona hoy se ruedan much&iacute;simas pelis para adultos, llegando a desbancar a Praga, Miami o Los &Aacute;ngeles. Esto es barato, hay facilidades y m&aacute;s horas de luz. Y creo que la mentalidad de los catalanes tambi&eacute;n favorece. No por nada hay tant&iacute;simos artistas viviendo aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Barcelona hay industria sexual. &iquest;Pero eso significa que la gente que vive aqu&iacute; es sexual tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con matices. Hay sexo, por supuesto, pero &iquest;qui&eacute;n lo practica? &iquest;C&oacute;mo? Para hablar de esto me gusta parafrasear a Foster Wallace: &ldquo;&iquest;Puede algo ser supuestamente divertido y acabar convirti&eacute;ndose en un problema?&rdquo;. Pues s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo: en Barcelona hay mucho sexo de pago. Pero no hay datos de cu&aacute;ntos trabajadores y trabajadoras sexuales hay ni de cu&aacute;l es su situaci&oacute;n. Dejando el tema de la trata de lado, preguntas a las chicas (porque son chicas en su mayor&iacute;a, aunque los putos tambi&eacute;n existen) y ves a muchas madres solteras ejerciendo. Criminalizamos a las personas, pero no vemos sus circunstancias. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas escogen la prostituci&oacute;n como trabajo porque les permite una mejor conciliaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay gente con trastornos mentales o con enfermedades cr&oacute;nicas que no pueden realizar ciertos trabajos. Eso, o no les contratan. En cambio, el trabajo sexual les cuadra bien y les sirve. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy fácil opinar sobre el trabajo sexual sin conocerlo. Pero, si hay consentimiento, no deja de ser un empleo como cualquier otro, en el que tu cuerpo es tu fuerza de trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cuando hablamos de sexo de pago, tendemos a pensar en la prostituci&oacute;n, pero usted pone el foco tambi&eacute;n en OnlyFans.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el quinto pa&iacute;s con m&aacute;s creadoras de contenido. En femenino. Mientras que el 80% de los consumidores son hombres. Yo me pregunto, este tipo de trabajo sexual, &iquest;hasta qu&eacute; punto nos libera? Es una patra&ntilde;a, porque es la precariedad la que nos empuja ah&iacute;. Por eso creo que es importante que preguntemos por qu&eacute; tienen que dedicarse a eso.
    </p><p class="article-text">
        Hay una chica que me contaba que no hab&iacute;a escogido ese camino. Que le hubiera gustado dedicarse a la m&uacute;sica, pero que su familia no ten&iacute;a posibles. Y ser puta le hab&iacute;a dado dinero y tiempo para poder hacer m&uacute;sica. Es muy f&aacute;cil opinar sobre el trabajo sexual sin conocerlo. Pero, al final, si hay consentimiento, no deja de ser un empleo como cualquier otro, en el que tu cuerpo es tu fuerza de trabajo. Lo &uacute;nico que piden es poder cotizar, tener bajas o derecho a vacaciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute;bamos hablando de si Barcelona era una ciudad sexual y hemos acabado hablando de prostituci&oacute;n y del trabajo sexual por necesidad. Pero todav&iacute;a no hemos ahondado en el placer ni en el disfrute. &iquest;Por qu&eacute; tendemos a irnos siempre a lo negativo cuando hablamos de sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en una sociedad hipersexualizada y hablamos de sexo todo el d&iacute;a, pero cuando se trata de abordar la intimidad, seguimos teniendo culpa, verg&uuml;enza y secretos. Por eso nos gusta m&aacute;s opinar del resto que de nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro intenta desmontar ese secretismo y se va a conocer espacios y comunidades de las que se habla poco, como por ejemplo los fetichistas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil dar cifras, pero una sex&oacute;loga me dec&iacute;a que alrededor del 20% de la gente tiene fantas&iacute;as fetichistas. Otra cosa es que las lleven a la pr&aacute;ctica. &iquest;Por qu&eacute;? Pues por miedo a ser juzgados y al desconocimiento. Y eso es algo que nos afecta mucho a las mujeres. Todav&iacute;a hay muchas que confunden vagina con vulva o que no llegan al orgasmo porque no consiguen dejarse llevar. 
    </p><p class="article-text">
        Nos pesa la cantidad de sexo que tenemos. &iquest;Es demasiado o demasiado poco? Tambi&eacute;n nos altera la cantidad de gente con la que follamos; nos preocupan las infidelidades y nos asusta la no monogamia, aunque la mayor&iacute;a de gente reconoce que, si tuvieran la seguridad de que nunca les pillar&iacute;an, ser&iacute;an infieles. Y todo esto &iquest;por qu&eacute;? Porque nunca nos hemos sentado a hablar sinceramente de qu&eacute; deseamos de verdad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre nos han dicho cómo tiene que ser el sexo, las relaciones y el deseo. Y ¿quién nos lo ha dicho? Los hombres blancos, heteros y cis</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El deseo nos viene impuesto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre nos han dicho c&oacute;mo tiene que ser el sexo, las relaciones y el deseo. Y &iquest;qui&eacute;n nos lo ha dicho? Los hombres blancos, heteros y cis. En cambio, las mujeres, homosexuales, transexuales, quienes practican sexualidades alternativas, quedamos demonizados. Y eso lo arrastramos en much&iacute;simos aspectos de nuestra vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba el libro diciendo que el deseo est&aacute; en crisis. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, porque cuando empec&eacute; a escribirlo me pregunt&eacute; si pod&iacute;a escribir de sexo siendo que yo me encontraba en un momento de mi vida en que follaba poco. Entonces, investigu&eacute; y me encontr&eacute; con que hay una crisis de sexo en todo el mundo. Todos follamos menos. Hay muchas causas: desde las apps, el feminismo o la precariedad. Si tienes problemas para llegar a final de mes, no tienes ganas de follar. El sexo no es s&oacute;lo f&iacute;sico, tiene mucho que ver con nuestra ideolog&iacute;a y situaci&oacute;n social y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dice que el feminismo nos hace tener menos sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, hay muchas mujeres que ya no creen en el amor rom&aacute;ntico y no est&aacute;n dispuestas a aceptar a cualquier hombre. Tienen su vida, su carrera y sus amigas. Y si la pareja sexual encaja en eso, bien. Si no, fuera. Ya no compensa ir a una discoteca y follar con un chico borracho que lo hace contigo como podr&iacute;a hacerlo con cualquier otra. Tambi&eacute;n nos casamos menos y nos divorciamos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y luego hay otra cosa no menos importante: somos m&aacute;s inseguros. Y eso te lo llevas a la cama. &iquest;C&oacute;mo vas a desnudarte literal y metaf&oacute;ricamente delante de otro si no te sientes bien?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Adaia Teruel, autora de &#039;Sexo en mi ciudad&#039;, durante la entrevista con elDiario.es                            </span>
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        <strong>De hecho, le dedica una parte del libro a personas que usan el sexo para llenar un vac&iacute;o emocional. &iquest;A d&oacute;nde nos conduce eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando era joven, follaba a lo loco. Pero en el fondo, lo que buscaba era validaci&oacute;n. Ten&iacute;a un cuerpo normativo y me era f&aacute;cil ligar, pero despu&eacute;s de esos polvos me quedaba igual o peor que antes. Pero eso lo s&eacute; ahora; en ese momento te da un chute de autoestima. A veces, usamos el sexo igual que la comida o las compras: para llenar un vac&iacute;o. El sexo va m&aacute;s all&aacute; de bajarse Tinder y echar un polvo r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quienes han pasado por esa instrumentalizaci&oacute;n del sexo, &iquest;se pueden reconciliar con &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo una edad, estoy casi premenop&aacute;usica, tengo dos hijos, una rutina y un trabajo. Y, claro, lleg&oacute; un momento en que casi no ten&iacute;a sexo. Pues un sex&oacute;logo me recomend&oacute; que buscara un momento para mi pareja. A m&iacute; me parec&iacute;a aburrido y poco espont&aacute;neo, pero si tengo dos tardes reservadas para ir al gimnasio y otra para ver a mis amigas, &iquest;por qu&eacute; no reservar una para mi pareja?
    </p><p class="article-text">
        No siempre tiene que haber sexo; se trata de buscar la complicidad, la risa y esa conexi&oacute;n que se puede haber perdido. El primer d&iacute;a no fui capaz de correrme y mira que tengo facilidad para eso. La cosa es que, como hab&iacute;amos quedado, pensaba que era casi sexo por obligaci&oacute;n y eso me presionaba. Pero se me pas&oacute; y ahora quedamos siempre los viernes, sin ni&ntilde;os, sin trabajo y tengo orgasmos maravillosos. Es un ritual fant&aacute;stico que, ojo, no siempre acaba en sexo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y para las personas solteras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues tienen que reconciliarse consigo mismas. Sobre todo nosotras. Porque todav&iacute;a hay mujeres que no saben o no pueden tocarse, que no se permiten fantasear ni dejarse llevar. Y no hay que olvidar que el sexo con uno mismo es sexo. Y es maravilloso. Eso es lo que les digo a mis hijos cuando me preguntan. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que más me sorprendió fue ir a un evento fetichista. La gente se piensa que ahí hay orgías y, aunque puede haberlas, era en realidad un lugar para que la gente pudiera lucir sus trajes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Para escribir el libro, usted se pasea por un mont&oacute;n de realidades y filias que son, en general, desconocidas. &iquest;Hay alguna que la sorprendiera particularmente?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Las conoc&iacute;a todas. Algunas tambi&eacute;n las hab&iacute;a vivido, como los clubs de <em>swingers,</em> pero otras muchas nunca las hab&iacute;a practicado, como el <em>bondage. </em>Creo que lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute;, positivamente, fue ir a un evento fetichista. La gente se piensa que ah&iacute; hay org&iacute;as y, aunque puede haberlas, era en realidad un lugar para que la gente pudiera lucir sus trajes y encontrarse con sus iguales sin miedo a ser juzgado. 
    </p><p class="article-text">
        Fue fant&aacute;stico, era un d&iacute;a especial. Pensar qu&eacute; me iba a poner, escoger un arn&eacute;s con sus medias y sus complementos. Era como que la fantas&iacute;a volv&iacute;a a mi vida, sobre todo cuando la gente se acercaba a elogiar mi <em>outfit. </em>Fue fant&aacute;stico y no hubo nada de sexo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, es que era la &uacute;nica mujer en un ambiente copado principalmente por el colectivo gay. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, es cierto que los fetichismos han sido un gueto de homosexuales, pero el chico que organiza estas fiestas en Barcelona quiere abrirse a todo tipo de gente. Porque, aunque yo fuera la &uacute;nica mujer, me sent&iacute; s&uacute;per a gusto y bien recibida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego estuvo en otra fiesta en la que las riendas las llevaban las mujeres. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ui, s&iacute;! La fiesta de dominaci&oacute;n fue divertid&iacute;sima. Nunca hab&iacute;a estado en un club BDSM. Toda esa parafernalia tipo mazmorra y castillo medieval era genial, pero lo m&aacute;s interesante fue ver la din&aacute;mica de juego entre unos hombres sumisos y unas mujeres dominantes. Fue muy divertido y nada sucio ni s&oacute;rdido. Era un pacto entre personas adultas que, por un momento, dejan fuera a los ni&ntilde;os, las facturas, el trabajo y el problema con el jefe. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que vi all&iacute; era gente que se permiti&oacute; quitarse la m&aacute;scara que todos llevamos. Y, en ning&uacute;n momento presenci&eacute; nada que me molestara o me pareciera excesivo. Nada de asfixias fuertes, ni sangre. Hab&iacute;a cachetadas, obviamente, pero era m&aacute;s bien un juego psicol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y no s&oacute;lo psicol&oacute;gico porque, si no recuerdo mal, a usted en esa fiesta una d&oacute;mina le ense&ntilde;&oacute; c&oacute;mo aplastar un pene con el zapato...</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay, s&iacute;! [R&iacute;e, mientras se tapa la cara con las manos] Me tuve que hacer pasar por d&oacute;mina, porque las mujeres sab&iacute;an que era periodista, pero los sumisos no. Y me cost&oacute; mucho&hellip; Recuerdo que, al principio de la sesi&oacute;n, ellos se ponen de rodillas frente a nosotras y, despu&eacute;s de explicar sus roles y l&iacute;mites, se les ordena que nos chupen los zapatos. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; eso me daba mucha cosa y las d&oacute;minas se dieron cuenta, as&iacute; que una de ellas se burl&oacute;. Y eso s&iacute; que no. Entonces me vine arriba y le puse mi bota Dr. Martens enfrente a un tipo que estuvo no s&eacute; cuanto rato chupando con una pasi&oacute;n espectacular. Fue muy curioso ver c&oacute;mo ellos obten&iacute;an placer de esta sumisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre que hablamos de sexo pensamos en genitales, pero usted habla de muchas pr&aacute;cticas en las que estos &oacute;rganos no entran en juego. Tambi&eacute;n solemos pensar en el placer, pero hay quien se excita a trav&eacute;s del dolor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo que me gustar&iacute;a entender, pero me cuesta porque a m&iacute;, personalmente, no me excita que me inflijan dolor. Fui a un taller de primeros auxilios y me encontr&eacute; a gente muy culta y muy le&iacute;da que pod&iacute;a tener debates que la mayor&iacute;a de gente a pie de calle no podr&iacute;a sostener. Por eso me molesta mucho cuando la gente se refiere a ellos como locos o enfermos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ves son muchos motivos diferentes: gente que desconecta a trav&eacute;s del dolor, otros que sienten placer y algunos que lo relacionan m&aacute;s con cuestiones m&iacute;sticas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay gente que no necesitan una dómina, sino otro profesional, ya sea un psiquiatra o un psicólogo. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Partiendo de la base de que cualquier pr&aacute;ctica es v&aacute;lida mientras haya consentimiento y l&iacute;mites, &iquest;hasta qu&eacute; punto se elige libremente? Me remito al principio de la entrevista, cuando hablamos de la b&uacute;squeda de validaci&oacute;n a trav&eacute;s del sexo. &iquest;En qu&eacute; casos la b&uacute;squeda de la sumisi&oacute;n o el dolor es genuina y en qu&eacute; casos oculta problemas emocionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La frontera entre fetiche y problema se cruza si se trata de algo que condiciona seriamente tu d&iacute;a a d&iacute;a. Un ejemplo: a ti te excita la ropa interior. Es fant&aacute;stico, siempre que puedas mantener relaciones sin que unas bragas tengan un papel imprescindible o sin que ese deseo te condicione. Si s&oacute;lo encuentras placer y excitaci&oacute;n mediante eso o si pones en peligro tu estabilidad porque, pongamos, le robas las bragas a la vecina, entonces s&iacute; tienes un problema. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso es algo que la gente que practica BDSM [siglas de Bondage, Dominaci&oacute;n, Sadismo y Masoquismo] tiene muy claro. Se niegan siempre a practicar con gente que no est&eacute; bien. Las d&oacute;minas hacen unos tests que flipar&iacute;as para saber el nivel de sus sumisos, pero tambi&eacute;n sus motivaciones o l&iacute;mites. Y si ven algo que no les cuadre, no los aceptan. Hay gente que no necesita una d&oacute;mina, sino otro profesional, ya sea un psiquiatra o un psic&oacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        Si tienes un problema tal que la &uacute;nica manera de sentirte mejor pasa por el dolor extremo o la sumisi&oacute;n, es que algo no va bien. La gente de este mundillo sabe que para poder jugar y dar consentimiento, tienes que estar bien. Si no, ya no es un juego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha visitado un mont&oacute;n de lugares y ha conocido pr&aacute;cticas que no son lo suyo y no practicar&aacute; jam&aacute;s. &iquest;Qu&eacute; ha sacado en claro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que todos somos distintos y ah&iacute; est&aacute; la gracia. Y que ir a estos sitios, aunque no hagas nada, ya tiene un punto de excitante. Pensar en que vas a ir a un sitio nuevo, idear qu&eacute; te vas a poner, ver cosas que no hab&iacute;as visto antes&hellip; La gente se piensa que son lugares supers&oacute;rdidos y que se folla siempre. Pero no es as&iacute;, puedes ir y no tener sexo. Puedes ver y aprender y eso que te llevas a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, destacar&iacute;a que son lugares en los que te vas a sentir a gusto. Porque, de entrada, quien va es gente con la que puedes tener muchas cosas en com&uacute;n en cuanto a lo que sexualidad se refiere. Los l&iacute;mites est&aacute;n m&aacute;s claros, no se juzgan los deseos de nadie y nadie te obliga a nada. Y eso no se puede decir de muchas discotecas, que pueden llegar a ser m&aacute;s s&oacute;rdidas que una mazmorra de BDSM. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es para usted el sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigo d&aacute;ndole vueltas. Pero lo que s&iacute; te puedo decir es que con este libro le he perdido el miedo a lo que est&aacute; por venir. Yo me defin&iacute;a como una persona sexual y estaba preocupada porque ve&iacute;a que se me acercaba esa etapa en la que nos dicen que la mujer deja de ser objeto de deseo. Pero ahora he entendido que la sexualidad est&aacute; desde que naces hasta que mueres, pasando por diferentes etapas.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; qu&eacute; vendr&aacute; ahora, pero estoy tranquila. S&eacute; que no me tengo que preguntar si follo poco, mucho, bien o mal y s&eacute; que no tengo el mismo sexo que cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, pero porque no soy la misma que cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Poder hablar con toda esta gente que vive la sexualidad de manera diversa y sin complejos, gente mayor, prostitutas, sumisos y d&oacute;minas, parejas abiertas&hellip; Ellos me han hecho ver que, venga lo que venga, lo surfearemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2025 21:39:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adaia Teruel y sus crónicas de la Barcelona sexual: “Las discotecas pueden ser más sórdidas que una mazmorra de BDSM”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexología,Sexo,Sexualidad]]></media:keywords>
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