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    <title><![CDATA[elDiario.es - Escritores]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/escritores/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Escritores]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Asociaciones de escritores de Galicia, Euskadi y Catalunya se solidarizan con Suso de Toro, denunciado por un lobby sionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/asociaciones-escritores-galicia-euskadi-catalunya-solidarizan-suso-toro-denunciado-lobby-sionista_1_13487608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ac87b79-722e-4b12-866f-da35ba29ee57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x443y79.jpg" width="1200" height="675" alt="Asociaciones de escritores de Galicia, Euskadi y Catalunya se solidarizan con Suso de Toro, denunciado por un lobby sionista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Audiencia Provincial de Madrid reabrió el pasado julio una causa contra el autor gallego, que escribió en las redes sociales sobre el carácter genocida del Estado de Israel por sus acciones en Palestina</p><p class="subtitle">La Audiencia de Madrid reabre la causa contra Suso de Toro tras la denuncia del lobby sionista ACOM por delito de odio </p></div><p class="article-text">
        Asociaciones de escritoras de Galicia, Euskadi y Catalunya se solidarizan con <a href="https://www.eldiario.es/galicia/cultura/suso-toro-espana-tenia-haber-sido-catalanizada-espana-madrid-madrid-no-deja-catalanizar_128_6393169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suso de Toro</a>, denunciado por un lobby sionista y a qui&eacute;n investiga la Audiencia Provincial de Madrid por un supuesto delito de odio. El autor gallego hab&iacute;a escrito mensajes en sus redes sociales en los que denunciaba el car&aacute;cter genocida del Estado de Israel por sus acciones contra los palestinos. La Asociaci&oacute;n de Escritores en Lingua Galega (AELG) acaba de recibir el respaldo de sus hom&oacute;logas vasca -la Euskal Idazleen Elkartea- y catalana -la Associaci&oacute; d'Escriptors en Llengua Catalana- a su apoyo a De Toro (Santiago de Compostela, 1956).
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n proisrael&iacute; Acci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n sobre Oriente Medio (ACOM) present&oacute; la denuncia por tres tuits publicados en febrero y marzo de 2024. Uno de ellos, despu&eacute;s retirado por el propio escritor, dec&iacute;a: &ldquo;Al final los sionistas con su crueldad sin frenos convencen de que, despu&eacute;s de todo los nazis no eran tan malos. Tantas pel&iacute;culas de Auschwitz y resulta que Gaza es peor. Que empiecen Spielberg y Polansky a hacer la pel&iacute;cula. La har&aacute;n? Ah, no, que no conviene a Israel&rdquo;. De Toro se retract&oacute; y asegur&oacute; entonces que estaba &ldquo;mal redactado&rdquo; y que su prop&oacute;sito era &ldquo;denunciar el genocidio palestino, no justificar el de los jud&iacute;os europeos evidentemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los otros dos eran cr&iacute;ticas directas a Israel. &ldquo;Israel es un Estado genocida... y una poblaci&oacute;n adoctrinada en el racismo y el odio m&aacute;s&rdquo; y &ldquo;Rusia no tendr&aacute; un sistema pol&iacute;tico muy democr&aacute;tico, a diferencia de ese estado donde pueden escoger entre Biden o Trump. Pero Israel, esa 'democracia' que nos dice, es un estado genocida. 'Boicot a Eurovisi&oacute;n'&rdquo;. De Toro, uno de los autores gallegos m&aacute;s populares y vendedores, no ha recibido, por el momento, ninguna notificaci&oacute;n judicial, afirma la AELG.
    </p><p class="article-text">
        Las asociaciones de escritores, agrupadas en la Federaci&oacute;n Galeusca, entiende que la demanda de Acom es un ataque a la libertad de expresi&oacute;n que &ldquo;ataca la democracia y busca la autocensura de las personas creadoras sensibilizadas con la causa palestina&rdquo;. &ldquo;La defensa de los derechos humanos es una responsabilidad y una obligaci&oacute;n &eacute;tica de todo escritor o escritora&rdquo;, hab&iacute;a manifestado el poeta Ces&aacute;reo S&aacute;nchez Iglesias, presidente de la asociaci&oacute;n gallega. Para las tres entidades, Israel est&aacute; cometiendo un genocidio contra el pueblo palestino, adem&aacute;s de cr&iacute;menes de guerra y de lesa humanidad, tal y como, recuerdan, los calific&oacute; la Comisi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n da ONU.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/asociaciones-escritores-galicia-euskadi-catalunya-solidarizan-suso-toro-denunciado-lobby-sionista_1_13487608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 11:57:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Israel,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Genocidio,Literatura,Libertad de expresión,Justicia,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elaine Vilar Madruga, escritora: "La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13478828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11e00f3a-c2f7-48ff-b0da-d2e789e79eb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y194.jpg" width="1200" height="675" alt="Elaine Vilar Madruga, escritora: &quot;La rabia viene de escribir con las vísceras y de contar cosas incómodas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora cubana desarticula el poder y la moralidad lingüística a través de los mitos en 'La piel hembra', un templo narrativo construido de realismo mágico y 'body horror' sobre la memoria de los vencidos</p><p class="subtitle">'El amor': cómo relata Nerea Pérez de las Heras en 'Fantasma' el accidente que le cambió el cuerpo y la vida
</p></div><p class="article-text">
        En tres actos, como en una obra de teatro, se reproduce en el imaginario de aquel que lee esta novela el eco lejano de una inconexa saga de familias. Inconexa porque muchos de sus cerca de 35 personajes no tienen parentescos reales. Otros, sin embargo, s&iacute;. Y all&iacute;, en el umbral, en el &ldquo;Llano&rdquo; y en la &ldquo;Monta&ntilde;a&rdquo;, conviven linajes familiares rotos, soledades y comunidades elegidas que se forman en los m&aacute;rgenes para poder sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Contada con la cadencia de una oralidad sin filtros, una est&eacute;tica llamativa gracias a la portada del artista canadiense Ryan Heshka y la breve frase de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/no-necesitamos-viajar-marte-diez-lecciones-jose-saramago-humanidad-futuro_1_12522868.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Saramago</a> entre las primeras p&aacute;ginas: &ldquo;Desde la aurora del mundo, siempre los incendios atrajeron a los hombres&rdquo;, es el primer contacto con la tormenta literaria que desata la autora cubana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-momentos-auge-literario-son-pequenas-ventanitas-logran-asomarse_1_7910431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elaine Vilar Madruga</a> en su &uacute;ltima novela <em>La piel hembra</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La trama nace de un milagro salvaje que fractura el ecosistema natural de los habitantes del valle: una noche de calor asfixiante en la que una &ldquo;calentura&rdquo; incontrolable empuja a las mujeres monta&ntilde;a arriba, para regresar al amanecer desnudas, cubiertas de polvo dorado y embarazadas bajo la convicci&oacute;n de que parir&aacute;n al nuevo mes&iacute;as. De esa paranoia colectiva no nace un salvador patriarcal, sino una mes&iacute;as concebida mientras la comunidad se desploma en un claustro de fanatismo, violencia y control sobre la maternidad y los cuerpos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/879a7049-4cef-4dbf-a470-0d145fe3c5ad_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Frente al asedio de un general cruel que desata la guerra en el territorio y la ceguera de las promesas de fe, la novela sigue la resistencia disidente de una joven nacida al margen del supuesto milagro. Y en este punto, la b&uacute;squeda ciega de la salvaci&oacute;n ser&aacute; un opio destructivo y el cuerpo femenino se convertir&aacute; en el territorio definitivo de la contienda.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela de casi 700 p&aacute;ginas pertenece al segundo grupo de dos categor&iacute;as no oficiales e inventadas: los libros que se leen con los ojos y los que se leen con el cuerpo. Esta se consolida como una obra fundamental para comprender la narrativa hispanoamericana contempor&aacute;nea: heterog&eacute;nea en etiquetas y sin la p&aacute;tina de lo pol&iacute;ticamente correcto.
    </p><h2 class="article-text">Un estilo &ldquo;bastardo&rdquo; y &ldquo;mestizo&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Antes de deshacer el entramado que, a la vez, devora y mantiene vivos a los personajes de <em>La piel hembra</em>, es imprescindible destacar el instrumento con el que Elaine Vilar Madruga levanta su universo: la palabra. 
    </p><p class="article-text">
        En un escenario literario a menudo dominado por la contenci&oacute;n l&eacute;xica y las exigencias del c&aacute;lculo editorial, la autora concibe la escritura como un &ldquo;acto de insumisi&oacute;n&rdquo;. El idioma en esta novela funciona como un dispositivo que choca frontalmente contra las convicciones del lector sobre su lectura y de esta manera lo reta a entender un contexto que puede no serle propio.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de obedecer las divisiones del l&eacute;xico entre lo culto y lo vulgar, la escritora abraza la impureza como un valor est&eacute;tico que cobra sentido al entender las ra&iacute;ces geopol&iacute;ticas e insulares que conforman su universo. Para la escritora habanera, cualquier intento de encorsetar la literatura dentro de fronteras fijas supone mutilar su potencia expresiva y reivindicativa: &ldquo;Mi estilo es bastante bastardo y mestizo, en el sentido que proviene del ser que soy&rdquo;, explica Elaine Vilar en una entrevista concedida a este medio. &ldquo;Un estilo isle&ntilde;o que es la influencia de muchas costas, de muchos mares, de muchos pedazos de terru&ntilde;o... Yo soy de las que creo que en estos tiempos definir es limitar&rdquo;. De esa mezcla caribe&ntilde;a nace una forma &uacute;nica de narrar a plena libertad el g&oacute;tico, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/casqueria-ultraviolencia-monstruos-grotescos-disparate-carteles-ghana-llenaba-salas-cine_1_13455732.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body horror</em></a> y la espiritualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesa mostrar la poesía en lo que históricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo orgánico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elaine Vilar Madruga</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa intencionada forma de la autora por no limitar el lenguaje hace relucir otros tab&uacute;es que condicionan la representaci&oacute;n de lo cotidiano en la literatura. La novela rescata la jerga de la calle, exhubera la crudeza de la anatom&iacute;a humana, de lo org&aacute;nico, para demostrar que la belleza se encuentra en ambos lados del ant&oacute;nimo: &ldquo;Te dicen que esta palabra es la contraria de esta otra: luz y sombra, sagrado y profano, arriba y abajo. Y cuando creces te das cuenta de que la antonimia es una mentira del lenguaje&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la escritora rescate la belleza en lo que podr&iacute;a ser asqueroso, terrible y feo: &ldquo;Me interesa mostrar la poes&iacute;a en lo que hist&oacute;ricamente fue considerado desecho. Por eso hablo tanto de lo org&aacute;nico, de los genitales, de lo que tiene que ver con el cuerpo humano... Eso que nos ense&ntilde;aron a temer y a no nombrar&rdquo;. Al reivindicar el valor de los cuerpos vivos, la autora desaf&iacute;a el pudor de los desnudos y sit&uacute;a la corporalidad, sobre todo femenina, en el centro de la escena.
    </p><h2 class="article-text">La realidad al rev&eacute;s o del reverso</h2><p class="article-text">
        Esta extensa red tem&aacute;tica que reluce en <em>La piel hembra:</em> la devastaci&oacute;n del territorio, la maternidad como condena y trinchera, el desencanto pol&iacute;tico y la memoria de los cuerpos se entrelazan siguiendo la estela de sus anteriores obras &ndash;como <em>La tiran&iacute;a de las moscas</em> o <em>El cielo de la selva&ndash;</em>, la autora vuelve a colocar el foco en la impugnaci&oacute;n de la autocracia y de &ldquo;esos mach&oacute;cratas generales con sus boticas de charol que est&aacute;n subidos encima de una monta&ntilde;a o dentro de sus b&uacute;nkeres y no se mojan las botas en el fango&rdquo;. A trav&eacute;s de la peripecia de sus personajes en un espacio convulso, la obra cuestiona las jerarqu&iacute;as de poder y retrata las cicatrices que deja la violencia en una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La autora no narra un mapa estrictamente ficticio en <em>La piel hembra</em>, aunque parezca que s&iacute;, narra una met&aacute;fora que dialoga directamente con el escenario pol&iacute;tico actual. El auge de los fascismos, un sistema dominado por el cinismo y el populismo medi&aacute;tico. Y, frente a las figuras de los l&iacute;deres que acaban reducidos a la caricatura del espect&aacute;culo, Vilar Madruga disecciona el peligro de los &ldquo;mesianismos modernos&rdquo; construidos para el consumo masivo: &ldquo;Pasa que los dictadores del presente son dictadores muy carnavalescos, &iquest;no? son personajes as&iacute; como poco de m&aacute;scaras de carnaval, con salidas muy absurdas&rdquo;, y relaciona estos actores pol&iacute;ticos que viven en el presente con los personajes de sus novelas y concluye: &ldquo;&iquest;En qu&eacute; punto de la historia el absurdo se convirti&oacute; en realidad? Porque hasta donde yo sab&iacute;a el absurdo era un g&eacute;nero casi que fant&aacute;stico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La novela expone c&oacute;mo este teatro que protagonizan los poderes utiliza el lenguaje y la postura para enmascarar la decadencia de los dominadores y las aut&eacute;nticas consecuencias que arrasan a los cuerpos dominados, no solo porque est&eacute;n sometidos, que tambi&eacute;n, sino por resistir y seguir adelante con la voluntad de S&iacute;sifo arrastrando una roca.
    </p><h2 class="article-text">La memoria de las fosas en los huesos perdidos </h2><p class="article-text">
        Frente a las cr&oacute;nicas oficiales escritas por las c&uacute;pulas del poder, la trama se detiene en las vidas cotidianas de quienes sufren las consecuencias de la guerra sin haber firmado sus decretos. &ldquo;Al margen de todo esto, que parecen ser los temas grandilocuentemente narrados en la novela, est&aacute;n los personajes peque&ntilde;itos que intentan sobrevivir al caos [...] La gente que al cabo de todo resulta que casi siempre son los vencidos. Porque las historias se cuentan siempre desde la perspectiva de los vencedores; las historias de los vencidos no son las contadas&rdquo;, reflexiona la autora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fijaci&oacute;n por la derrota frente a la historia factual da pie a figuras memorables en la novela como el coro de &ldquo;las huesudas&rdquo;, la autora cuenta en la entrevista que sus personajes favoritos son &ldquo;un grupo de mujeres arrastradas por el conflicto que siguen la estela de los ej&eacute;rcitos&rdquo; o el personaje de San Huesero, cuya persistencia por seguir adelante sintetiza la columna vertebral de la obra. San Huesero recorre la tierra desenterrando y catalogando restos de huesos para devolverlos a sus familias, encarnando una terquedad por un motivo ajeno que acaba dominando su vida de una forma tr&aacute;gica: &ldquo;A m&iacute; me gustan mucho los personajes que est&aacute;n vencidos de antemano, que t&uacute; como lector puedes ver que su prop&oacute;sito no los llevar&aacute; a ning&uacute;n sitio, pero hay un grado de heroicidad importante en los personajes vencidos y tercos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El inventario de nombres y rasgos &oacute;seos que realiza este personaje conecta la ficci&oacute;n con las heridas abiertas de la memoria hist&oacute;rica contempor&aacute;nea. &ldquo;Esa persona mencionada que est&aacute; convertida en hueso podr&iacute;a haber sido tu abuelo, tu abuela o una mujer en Latinoam&eacute;rica, en M&eacute;xico, en Colombia o en cualquier pa&iacute;s del mundo en este momento desaparecida. Son las ni&ntilde;as arrojadas a los m&aacute;rgenes de la carretera, tanta gente en este mundo cuyo hueso todav&iacute;a no aparece&rdquo;, apunta Vilar Madruga demenuzando uno de los or&iacute;genes de la rabia en sus historias. 
    </p><h2 class="article-text">Encontrar la belleza en la rabia  </h2><p class="article-text">
        La disecci&oacute;n del autoritarismo en <em>La piel hembra</em> nace de la posici&oacute;n visceral desde la que escribe Elaine Vilar porque su inter&eacute;s narrativo siempre ir&aacute; &ldquo;del lado de las v&iacute;ctimas, fundamentalmente mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, canalizando una indignaci&oacute;n directa contra el abanico de figuras opresoras que vertebran el conflicto dentro de la novela y fuera de ella: &ldquo;Desde los mach&oacute;cratas o los mach&oacute;logos que creen llevar la rienda del pueblo hasta los mach&oacute;cratas generales que est&aacute;n en el llano quemando la tierra, violando mujeres, matando ni&ntilde;os y desplazando gente&rdquo;. Dentro de todos esos, los &ldquo;mach&oacute;cratas generales&rdquo; que vienen desde un mundo del privilegio son &ldquo;como los que m&aacute;s me incomodan&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, Elaine se&ntilde;ala la impunidad y la desconexi&oacute;n emocional con la que se ejerce el dominio sobre los despose&iacute;dos, denunciando la postura de quienes dirigen la barbarie sin padecerla: &ldquo;Yo creo que hay mucha rabia de mi parte hacia esa gente dictatorial que mira  mira el destrozo que ha hecho de forma s&eacute;ptica&rdquo;. Esa mirada fr&iacute;a frente a la devastaci&oacute;n ajena provocada por una figura de autoridad y seguridad social se convierte as&iacute; en el principal combustible pol&iacute;tico de sus historias.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, la rabia acaba siendo el motor &eacute;tico que sostiene toda la arquitectura de su unvierso estil&iacute;stico y formal: &ldquo;Yo no escribo con el cerebro, yo escribo con las tripas. La rabia viene de ese aspecto biol&oacute;gico, de escribir con las v&iacute;sceras y de contar cosas inc&oacute;modas&rdquo;, porque cuando cuentas realidades sobre las existencias perif&eacute;ricas est&aacute;s haciendo un &ldquo;llamado a la justicia&rdquo;. &iquest;Y si son esa furia y esa belleza sobre las que escribe Elaine Villar Madruga las que transforman el duelo en resistencia, las que convierten la memoria arrebatada en el relato central de la historia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Benavent]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/elaine-vilar-madruga-escritora-rabia-viene-escribir-visceras-contar-cosas-incomodas_1_13478828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Libros,Narrativa,Escritores,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julio Llamazares: "Ahora el paleto es el urbanita que sale a 30 kilómetros de la ciudad y mira a una oveja como si viera una jirafa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/julio-llamazares-ahora-paleto-urbanita-sale-30-kilometros-ciudad-mira-oveja-si-viera-jirafa_128_13472966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e043a649-2f3b-43ea-ae3e-987561324fc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1368y499.jpg" width="1200" height="675" alt="Julio Llamazares: &quot;Ahora el paleto es el urbanita que sale a 30 kilómetros de la ciudad y mira a una oveja como si viera una jirafa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'La lluvia amarilla' reflexiona sobre la memoria, el paisaje, el mundo rural y la naturaleza, los temas sobre los que el alma le pide que escriba: "El problema del campo es que siempre se cuenta desde las ciudades y raramente hay gente que vive y escribe desde allí"</p><p class="subtitle">Julio Llamazares repite el viaje de su padre en la Guerra Civil: “Sigue siendo igual, se matan jóvenes que no se odian por culpa de viejos que sí”</p></div><p class="article-text">
        Es lo que cabe esperar de la casa de un escritor: libros. Centenares de ellos en estanter&iacute;as pueblan las paredes, otras decenas se amontonan en las mesas. En el sal&oacute;n hay varios escritorios sobre los que, sin embargo, Julio Llamazares (Vegami&aacute;n, Le&oacute;n, 1955) no trabaja. Su despacho es una sala contigua, separada del resto de la estancia por puertas correderas. All&iacute;, junto a la ventana, se sienta a teclear. A sus espaldas queda una pared con dibujos de aves y vegetaci&oacute;n. Es una tela que ya estaba en la casa mucho antes de que Llamazares y su mujer se instalaran en este piso de Madrid. Sobre una mesa larga, varias pilas de libros &mdash;novedades que le env&iacute;an las editoriales a la espera de sus opiniones&mdash; forman una muralla. Resguardado entre la literatura y la naturaleza, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/julio-llamazares-verdad-existe-forma_1_2568061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el escritor escribe</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es autor de <em>La lluvia amarilla</em>, <em>La lentitud de los bueyes</em>, <em>Luna de lobos</em>,<em> El r&iacute;o del olvido</em>, <em>Memoria de la nieve</em> y <em>Vagalume</em>, entre otros t&iacute;tulos. Escribe ficci&oacute;n, poes&iacute;a, art&iacute;culos de prensa y cr&oacute;nicas como <em>El viaje de mi padre</em>, un libro que public&oacute; en 2025 y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/julio-llamazares-repite-viaje-padre-guerra-civil-sigue-igual-matan-jovenes-no-odian-culpa-viejos-si_1_12633557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para el que recorri&oacute; el camino que hizo su progenitor en el Regimiento de Transmisiones durante la Guerra Civil</a>.
    </p><p class="article-text">
        Llamazares entiende el paisaje como memoria; la naturaleza como testigo del paso del tiempo. Para &eacute;l, &ldquo;el escritor no elige los temas, sino que los temas lo eligen a &eacute;l&rdquo;. Habla del escritor no como alguien que necesariamente vive de ello, sino como &ldquo;todo aquel que tiene la vocaci&oacute;n de escribir, que lo har&iacute;a aunque nadie le leyera&rdquo;. En ese sentido, dice, se escribe lo que a cada uno le pide el alma. En su caso: la memoria, el paisaje, el mundo rural, la naturaleza. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me crie en pueblos mineros o campesinos, donde mi padre ejercía de maestro. Vengo de una cultura que ha desaparecido y por tanto tengo interés por eso y por las consecuencias de esa desaparición</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julio Llamazares</span>
                                        <span>—</span> Escritor 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dir&iacute;a que estos temas atraviesan casi toda su literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escribes de lo que te pide el alma y las cosas que te pide el alma tienen que ver casi siempre con tu vida, con tu sensibilidad, con tu identidad, con lo que te preocupa, lo que te apasiona, y eso no es igual en todos los casos.
    </p><p class="article-text">
        Yo vengo de un mundo que desapareci&oacute;, incluso f&iacute;sicamente. Nac&iacute; en un pueblo que est&aacute; debajo del agua, pero eso es un s&iacute;mbolo. Me crie en pueblos mineros o campesinos, donde mi padre ejerc&iacute;a de maestro. Vengo de una cultura que ha desaparecido y, por tanto, tengo inter&eacute;s por eso y por las consecuencias de esa desaparici&oacute;n. Si yo hubiera nacido en Madrid, aqu&iacute; en Chamber&iacute;, me interesar&iacute;an otras cosas; o cuando voy por el campo o a <a href="https://www.eldiario.es/viajes/lugares-abandonados-de-espana-visitar_1_11214078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un pueblo medio abandonado</a>, mirar&iacute;a y no sentir&iacute;a nada.
    </p><p class="article-text">
        Yo desconf&iacute;o mucho de esos esl&oacute;ganes o mandamientos de la cr&iacute;tica, de lo que llaman la inteligencia cultural, de que lo que hay que escribir ahora es esto o esto otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la literatura puede usarse como herramienta, si puede tener una cierta misi&oacute;n pol&iacute;tica o social, y por ejemplo, en la literatura de naturaleza, quiz&aacute;s aspirar a ensanchar la mirada sobre ella, &iquest;lo ideal no ser&iacute;a hablar a otras personas, no a tus interlocutores ya convencidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no escribo para nadie: escribo &mdash;intento escribir&mdash; lo que me gustar&iacute;a leer. Luego soy limitado como escritor y por eso hay que trabajar mucho los textos. Lo que ocurre es que en el mundo hay una serie de personas que piensan y sienten de manera parecida a ti, o que por lo que sea cuando te leen se conmueven. A m&iacute; un espectador una vez en Italia me dijo: &ldquo;Es que su poes&iacute;a da calambre&rdquo;. T&uacute; con la literatura tienes que dar calambre, y a partir de eso despertar una cierta sensibilidad, conmover, hacer sentir, hacer pensar.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre un periodista o un pol&iacute;tico y un escritor es que cuando haces periodismo o, no digamos ya <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-defiende-atico-comprado-comunidad-madrid-no-personal-seria-inteligente_1_13429836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la pol&iacute;tica, intentas convencer a la gente de algo</a>. La literatura no tiene ninguna funci&oacute;n social directa. La literatura es la purga de tu coraz&oacute;n y entonces el efecto que eso produzca en los lectores es m&aacute;s indirecto que directo. Cuando escribo no intento convencer a nadie de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo retratar con las palabras esta hostilidad de la naturaleza frente a la idealizaci&oacute;n del campo, la sacralizaci&oacute;n? &iquest;Lo hizo conscientemente, por ejemplo, en </strong><em><strong>La lluvia amarilla</strong></em><strong>, o surgi&oacute; de manera natural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada novela es una respuesta a una pregunta. Y la pregunta que me hac&iacute;a cada vez que ve&iacute;a un pueblo abandonado era: &iquest;'qu&eacute; pensar&iacute;a el &uacute;ltimo que se qued&oacute; aqu&iacute;?'. Eso es el origen y, al final, lo que cuenta <em>La lluvia amarilla</em>.
    </p><p class="article-text">
        La cultura hoy es mayoritariamente urbana y la mirada que hay del campo suele ser una mirada urbana. El ecologismo es una mirada urbana, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/protestas-agricultores-anular-medidas-desertificacion-amenaza-espana_1_10966042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gente del campo no es ecologista</a>. Pero esa mirada est&aacute; siempre desenfocada: o bien a favor o bien en contra.
    </p><p class="article-text">
        Hay una mirada urbana del campo que es que son todo paletos, son rudimentarios. Es una mirada despectiva. Hasta hace poco hab&iacute;a humoristas que hac&iacute;an chistes de los de los pueblos. Y luego hay otra mirada que en mi opini&oacute;n es peor, que es la paternalista. Los que van al campo como que es el para&iacute;so perdido sin saber que all&iacute; las pasiones son las mismas que en las ciudades: la gente se ama, se odia, se mata. El problema del campo es que siempre se cuenta desde las ciudades. Raramente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/asquerosos-historia-gestada-espana-vaciada-llega-teatro-espanol-proximamente-gran-pantalla_1_6743718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay gente que vive y escribe desde all&iacute;.</a> Por eso muchas de las cosas que se escriben sobre la naturaleza, esto que se llama literatura de naturaleza, se suele escribir desde fuera de ella. Y eso tiene una serie de consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Yo vengo de ese mundo y me he criado en el otro, como millones de espa&ntilde;oles y europeos. Eso me hace evitar el menosprecio y la alabanza de la aldea. Yo leo muchos textos sobre la naturaleza que son escritos como por exploradores, pero es que eso est&aacute; en la sociedad. T&uacute; ves a la gente que va a la sierra de Madrid un domingo y va vestida como si fuera al Amazonas. Y ven una vaca y le preguntan al se&ntilde;or si la pueden tocar. Yo pienso que el paleto nacional ahora no es Paco Mart&iacute;nez Soria, que ven&iacute;a con la boina y llegaba a Atocha y miraba un sem&aacute;foro con la boca abierta. Ahora el paleto es el urbanita que sale a 30 kil&oacute;metros de la ciudad y mira a una oveja como si viera una jirafa. Hay una distorsi&oacute;n de la realidad que a m&iacute; me llama mucho la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se le considera, entre otras cosas, un escritor de naturaleza. Cuando hablamos de literatura de naturaleza, &iquest;a qu&eacute; nos referimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La impresi&oacute;n que yo tengo es que la gente, cuando habla de la naturaleza, se refiere a la naturaleza del campo. Pero la ciudad tambi&eacute;n es naturaleza. Los edificios, las calles, tambi&eacute;n son naturaleza. Es un medio natural, m&aacute;s intervenido por el g&eacute;nero humano, pero el campo tambi&eacute;n est&aacute; muy intervenido, lo que pasa es que no te das tanta cuenta. Desde un avi&oacute;n ves el paisaje y est&aacute; todo cultivado, est&aacute; intervenido.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La nostalgia no tiene ningún sentido. Cualquier tiempo pasado fue peor, no mejor. No hay que idealizarlo. Lo único que fue mejor es que éramos más jóvenes y nos quedaba más tiempo por delante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julio Llamazares</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay una novela que recomiendo: <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/las-fronteras-novela-experimental-de-carolina-sarmiento-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13081854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las fronteras</em></a><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/las-fronteras-novela-experimental-de-carolina-sarmiento-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13081854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Carolina Sarmiento,</a> una chica asturiana. Es muy buena, al menos a m&iacute; me lo parece. Tiene un lenguaje muy po&eacute;tico y es el tipo de literatura que a m&iacute; me gusta. La novela es una distop&iacute;a. El arranque es muy original: imagina que la humanidad, para salvar el planeta del deterioro continuo y cada vez m&aacute;s acentuado, decide solo habitar una mitad y dejar que la otra mitad se regenere. Entonces la trama es lo que pasa en la frontera. Est&aacute; inspirado en un tramo de la frontera entre Finlandia y Rusia donde, en lugar de haber alambradas, ah&iacute; han dejado que crezca el bosque. Con lo cual es el bosque como frontera entre los dos pa&iacute;ses. En la novela es la frontera entre el mundo habitado y el mundo deshabitado.
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a considerar naturaleza solamente la naturaleza virgen. Pero lo es todo, el planeta entero, m&aacute;s o menos intervenido por el hombre, a veces para bien y a veces para mal. Para m&iacute;, <em>El Jarama</em> de Rafael S&aacute;nchez Ferlosio es literatura de naturaleza y es sobre unos j&oacute;venes que van al r&iacute;o Jarama un domingo por la tarde. Y una novela polic&iacute;aca en Madrid tambi&eacute;n puede ser de naturaleza porque lo es todo. No tengo muy clara la divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Busca, como dice, fijar la memoria en palabras, pero tambi&eacute;n recuperar los paisajes que componen la infancia, &iquest;no? Como su casa, ese pueblo en el que naci&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que recuperarlos, se trata de fijarlos en la memoria para que no desaparezcan del todo, pero eso lo hacemos todos. No tanto por un ejercicio de nostalgia. La nostalgia no tiene ning&uacute;n sentido. Cualquier tiempo pasado fue peor, no mejor. No hay que idealizarlo. Lo &uacute;nico que fue mejor es que &eacute;ramos m&aacute;s j&oacute;venes y nos quedaba m&aacute;s tiempo por delante.
    </p><p class="article-text">
        <em>La lluvia amarilla</em> es una novela que me ha generado muchas reacciones muy curiosas. Yo he escrito una novela, pero hay gente que se la ha tomado como la Biblia de la despoblaci&oacute;n, como que es una novela que defiende la vuelta al campo. No defiendo nada. Es m&aacute;s, esos pueblos, si no hubieran desaparecido, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/retrato-pueblos-abandonados_1_8462401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habr&iacute;a que ver qu&eacute; hacer con ellos, porque son inhabitables</a>. Lo que yo hago es una reflexi&oacute;n sobre la soledad y sobre el fin de un mundo, pero no es que reivindique volver otra vez a ese mundo. Y entonces no hay un ejercicio de nostalgia, sino un ejercicio de fijaci&oacute;n de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Esto no lo pienso a la hora de escribir, claro. Lo pienso cuando me preguntan por ello. Pero poco a poco voy sabiendo un poco las motivaciones de escribir. Y, contra lo que algunos piensan, yo no soy nost&aacute;lgico, ni quiero volver al pasado ni nada, simplemente considero que la memoria es fundamental para todos nosotros. Lo m&aacute;s importante que tenemos es la memoria. &iquest;Por qu&eacute; es tan terrible el Alzheimer? Porque convierte a una persona en un maniqu&iacute;, anula la personalidad. La personalidad es la memoria, que adem&aacute;s no es fija, sino que se va transformando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/julio-llamazares-ahora-paleto-urbanita-sale-30-kilometros-ciudad-mira-oveja-si-viera-jirafa_128_13472966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:57:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julio Llamazares: "Ahora el paleto es el urbanita que sale a 30 kilómetros de la ciudad y mira a una oveja como si viera una jirafa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,España vaciada,Medio rural,Pueblos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af27ef9f-0695-4198-830d-d7bf5eee2917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta guía, y las novelas en las que está basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de la ciudad nipona</p><p class="subtitle">Un viaje al fin del comunismo en Albania: recorremos el país y su historia con la literatura de Lea Ypi como guía</p></div><p class="article-text">
        Aunque el fluir de personas en el cruce de Shibuya es hipn&oacute;tico y fascinante, reducir Tokio a la marabunta de gente cruzando un paso de cebra ser&iacute;a tan absurdo como reducir Londres al cruce de Abbey Road. Cada barrio posee una arquitectura y una atm&oacute;sfera diferentes, con planes espec&iacute;ficos y hasta una gastronom&iacute;a particular que es recomendable descubrir con calma. Tanto si tienes pensado visitar la capital nipona, como si te apetece escapar de la realidad, esta gu&iacute;a, y las novelas en las que est&aacute; basada, hacen un recorrido por los barrios imprescindibles de Tokio, desde los m&aacute;s vibrantes como Shinjuku hasta las joyas ocultas como Jimbocho.
    </p><h2 class="article-text">Haruki Murakami y <em>Tokio Blues:</em> Shinjuku</h2><p class="article-text">
        Shinjuku es uno de los distritos m&aacute;s frecuentados de Tokio. Su estaci&oacute;n de metro ostenta el <a href="https://www.guinnessworldrecords.com/world-records/busiest-station" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">R&eacute;cord Guinness</a> de las m&aacute;s concurridas del planeta, con un tr&aacute;nsito promedio de 2,7 millones de pasajeros al d&iacute;a. Entre la multitud encontramos a los famosos <em>salarymen</em> (oficinistas uniformados) que caminan hacia sus despachos como una flecha; turistas con cara de p&aacute;nico arrastrados por la marea humana; amigas de mediana edad cargadas con bolsas tras una tarde de compras, cada una con un sombrero m&aacute;s <em>chic</em>; j&oacute;venes de pelo platino absortos en sus videojuegos y mujeres j&oacute;venes, paraguas en mano, falda corta y plataformas que se dirigen a una cita. A pesar del gent&iacute;o, el suelo est&aacute; impecable, el olor es neutro (a no ser que pases ante un puesto callejero) y todo funciona con una organizaci&oacute;n milim&eacute;trica.
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        Adem&aacute;s de sus neones, salas de recreativos y puestos de <em>yakitori </em>(brochetas a la parrilla), uno de los lugares m&aacute;s ic&oacute;nicos de este distrito es el <em>Golden Gai. </em>Se trata de un entramado de callejones estrechos repletos de carteles luminosos y bares diminutos con apenas una barra y unos cuantos taburetes para tomar una copa. No todos admiten turistas (conviene fijarse si hay carteles en ingl&eacute;s en la puerta), ya que es uno de los refugios predilectos de los locales para desestresarse lejos del bullicio.
    </p><p class="article-text">
        Algunos, como el protagonista de <em>Tokio Blues,</em> necesitan una v&iacute;a de escape como esta para huir de la obsesi&oacute;n entre dos mujeres: Naoko, que representa un pasado oscuro, y Midori, que le ofrece un presente luminoso.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s de la clase de alem&aacute;n, subimos al autob&uacute;s, fuimos hasta Shinjuku y entramos en un bar llamado DUG situado en uno de los subterr&aacute;neos de detr&aacute;s de la librer&iacute;a Kinokuniya, donde pedimos dos vodkas con t&oacute;nica. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Vengo a veces. Aqu&iacute; no te sientes inc&oacute;moda bebiendo durante el d&iacute;a. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Tienes por costumbre beber durante el d&iacute;a? </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;No, solo a veces. &mdash;Hizo tintinear el hielo del vaso&mdash;. A veces, cuando el mundo empieza a angustiarme, me paso por aqu&iacute; y me tomo un vodka con t&oacute;nica&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tokio Blues, Haruki Murakami</em>
    </p><p class="article-text">
        En Shinjuku tambi&eacute;n se encuentran los legendarios templos del jazz. El DUG Jazz Cafe &amp; Bar, esa taberna subterr&aacute;nea que el propio Murakami visitaba de joven y que inmortaliz&oacute; en su novela, hoy funciona como cafeter&iacute;a de d&iacute;a y bar de noche con un ambiente bohemio.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DXt4MXelLP6/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Si buscas m&uacute;sica en directo, el Shinjuku Pit Inn es el trampol&iacute;n y hogar de los mejores m&uacute;sicos nipones de este g&eacute;nero. Sin embargo, nuestra joya oculta favorita est&aacute; en el <em>Golden Gai</em>: se llama Papa's Dream. Tras subir por unas escaleras empinadas, te recibir&aacute; el amable Nobu-san luciendo una camiseta con el t&iacute;tulo de la novela de Murakami. All&iacute; puedes degustar un buen whisky japon&eacute;s o un <em>vodka tonic </em>mientras escuchas vinilos de John Coltrane y saboreas un cuenco de crujientes <em>kaki-pi</em> (galletas de arroz y cacahuetes).
    </p><h2 class="article-text">Satoshi Yagisawa y <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki:</em> las librer&iacute;as de viejo de Jimbocho</h2><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, </em>de Satoshi Yagisawa, es una carta de amor a Jimbocho, un barrio peque&ntilde;o y coqueto cercano al Palacio Imperial. Al recorrer su calle principal y alrededores, encontramos librer&iacute;as de viejo abarrotadas hasta el techo, con ese reconfortante olor a papel antiguo y clasificadas por tem&aacute;ticas: guiones de teatro, manga, fotograf&iacute;a o literatura cl&aacute;sica. Con m&aacute;s de ciento cincuenta establecimientos, se trata de uno de los oasis literarios m&aacute;s grandes del mundo, muy apreciado por intelectuales desde la era Meiji.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Era el rinc&oacute;n de una ciudad donde se respiraba un aire de otros tiempos, ya fuese en las calles principales o en los callejones: con todas esas librer&iacute;as viejas, las cafeter&iacute;as y esos bares de otro mundo, te daban ganas de visitarlo todo. El barrio estaba inmerso en un ambiente &uacute;nico, lento; no hab&iacute;a ni rastro de ese frenes&iacute; del que tanto hab&iacute;a intentado huir.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis d&iacute;as en la librer&iacute;a Morisaki, Satoshi Yagishawa</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las tiendas, el barrio es conocido por sus cafeter&iacute;as retro<em> </em>(como Passage bis! Books and Cafe) donde disfrutar de una bebida caliente y un postre, quiz&aacute; unas tostadas francesas con ese pan grueso que se deshace como mantequilla y que los japoneses acompa&ntilde;an de helado o miel. Para comer, la especialidad local es el <em>katsu curry</em>, una receta fragante de cerdo empanado sobre arroz ba&ntilde;ado en una salsa densa y especiada.
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                Jimbocho.                            </span>
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        La novela de Satoshi Yagishawa es la forma ideal de conocer el barrio sin moverse del sof&aacute;. Solo hay que seguir los pasos de Takako, quien llega a Jimbocho tras un desenga&ntilde;o amoroso para regentar la librer&iacute;a de su t&iacute;o; es entre esos vol&uacute;menes y la atm&oacute;sfera acogedora de sus calles donde comienza a sanar sus heridas.
    </p><h2 class="article-text">Banana Yoshimoto y Moshi Moshi: Shimokitazawa y sus tiendas de segunda mano </h2><p class="article-text">
        Shimokitazawa es el barrio <em>hipster</em> por excelencia. Se trata de un h&iacute;brido entre el Williamsburg neoyorquino y el Shoreditch londinense, pero con un inconfundible sello nip&oacute;n. Sus calles est&aacute;n atestadas de tiendas de ropa de segunda mano, cafeter&iacute;as de dise&ntilde;o y grafitis. Muchos locales operan dentro de estructuras met&aacute;licas de colores que recuerdan contenedores mar&iacute;timos, ofreciendo propuestas gastron&oacute;micas internacionales y creativas. Y s&iacute;, aqu&iacute; se esconde tambi&eacute;n Shiro-Hige&rsquo;s Cream Puff Factory, la famosa cafeter&iacute;a autorizada que hornea los ic&oacute;nicos bollos de crema con la forma de Totoro (el protagonista de la famosa pel&iacute;cula del Studio Ghibli <em>Mi vecino Totoro).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El desorden de calles y edificios, que parecen haber sido dejados para esparcirse y crecer sin ning&uacute;n pensamiento; a veces parecen muy hermosos, como un p&aacute;jaro comiendo una flor, o un gato saltando con gracia desde una altura. Siento que lo que podr&iacute;a parecer a primera vista descuido y desorden, en realidad expresa las partes m&aacute;s puras de nuestro inconsciente&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Moshi Moshi (Banana Yoshimoto)</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Shimokitazawa.                            </span>
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        A pesar de la gentrificaci&oacute;n galopante, el barrio conserva cierto encanto. Adorado por japoneses y extranjeros, las colas frente a sus restaurantes de curry son muy largas. Cuesta imaginarse hoy estas calles como el oasis de silencio que describe Yoshimoto para Yoshie y su madre, quienes eligen este rinc&oacute;n para superar el duelo tras la muerte de su padre. Si buscas ese Tokio m&aacute;s residencial y pausado que evoca la novela, ser&iacute;a recomendable tomar un desv&iacute;o hacia el distrito tradicional de Yanaka Ginza.
    </p><h2 class="article-text">Michiko Aoyama y <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio:</em> la cultura cafetera de Tokio en Nakameguro y Kiyosumi</h2><p class="article-text">
        Tokio se ha consolidado como una de las grandes mecas mundiales del caf&eacute; de especialidad. Aqu&iacute;, los baristas preparan la infusi&oacute;n de forma lenta y artesanal, utilizando desde el cl&aacute;sico <em>espresso</em> hasta vistosos sistemas de sif&oacute;n para extraer lo mejor de granos tra&iacute;dos de Etiop&iacute;a, Colombia o Ruanda. Dos barrios destacan para abandonarse a este placer pausado.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Un respiro. Respuestas para el coraz&oacute;n. Bajo los cerezos que abrazan el r&iacute;o de Tokio, un peque&ntilde;o caf&eacute; con tres mesas de madera ofrece m&aacute;s que una bebida: es un refugio.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
    </p><p class="article-text">
        El primero es Nakameguro<strong>,</strong> un barrio pegado al r&iacute;o Meguro, especialmente bello en primavera, cuando sus cerezos florecen y el paisaje se ti&ntilde;e de rosa pastel. Sus calles son tranquilas, con tiendas de dulces, restaurantes y cafeter&iacute;as en las que disfrutar de un buen caf&eacute; de especialidad. Cerca de la orilla, Switch Coffee con su atm&oacute;sfera relajada, ofrece buenos<em> espressos</em> y<em> lattes</em> que pedir para llevar antes de seguir el paseo. Para caf&eacute; de sif&oacute;n, Onibus Coffee tiene variedades internacionales y un espacio al aire libre muy agradable para tomarlo con calma.
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                Nakameguro.                            </span>
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        El segundo distrito es Kiyosumi. Tras visitar su precioso jard&iacute;n de la &eacute;poca Edo, dise&ntilde;ado con un cuidado y precisi&oacute;n exquisita, la parada obligatoria es iki Roastery and Eatery, donde el caf&eacute; es tan delicado como su boller&iacute;a francesa. Para los muy cafeteros, Koffee Mameya Kakeru ofrece un men&uacute; degustaci&oacute;n <em>omakase</em> bajo reserva previa, mientras que Rikashitsu Coffee Distillery parece m&aacute;s un laboratorio qu&iacute;mico que un despacho de bebidas: su caf&eacute; se filtra gota a gota a trav&eacute;s de un sistema de cristal en un proceso que llega a tardar ocho horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El se&ntilde;or del lunar entr&oacute; en la barra. Gotita a gotita, me hizo un caf&eacute; de sif&oacute;n mientras yo lo observaba fijamente. [...] De la taza, hecha de cer&aacute;mica sin esmaltar, emanaba un aroma exquisito. Di un sorbo y un sabor delicado, pero a su vez intenso, se apoder&oacute; de mi paladar&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los jueves en la cafeter&iacute;a de Tokio, Michiko Aoyama</em>
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                Jardines japoneses en Kiyosumi.                            </span>
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        La novela de Aoyama, que entrelaza doce historias conectadas por la calidez de un caf&eacute; de barrio, es el acompa&ntilde;ante perfecto para esta ruta.
    </p><h2 class="article-text">Sayaka Murata y <em>La dependienta:</em> las tiendas de conveniencia</h2><p class="article-text">
        Las tiendas de conveniencia o <em>konbinis</em>, son una pieza clave en la vida cotidiana de los japoneses. La mayor&iacute;a est&aacute;n abiertos 24 horas, los siete d&iacute;as de la semana y aunque algunos est&aacute;n regentados por particulares, la mayor&iacute;a pertenecen a estas tres multinacionales: 7-Eleven, Family Mart y Lawson.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tienda de conveniencia local.                            </span>
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        Los establecimientos ofrecen una gran selecci&oacute;n de productos pero su punto fuerte son los platos preparados. Desde los cl&aacute;sicos s&aacute;ndwiches de tortilla japonesa (<em>tamago sando)</em> o de cerdo empanado (<em>katsu</em>), ensaladas y sopas instant&aacute;neas, hasta los famosos <em>bentos</em>, cajas con compartimentos que incluyen fideos o arroz, carne o pescado cocinados y alguna verdura cocida o encurtida. Tambi&eacute;n hay onigiris (tri&aacute;ngulos de arroz rellenos de, por ejemplo, at&uacute;n con mayonesa o huevas de pescado), sushi o productos fritos (como pollo o patata) que se pueden solicitar junto a la caja.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una tienda de conveniencia es un mundo lleno de sonidos. Desde el tintineo del carill&oacute;n que anuncia la entrada de un cliente hasta el pitido del esc&aacute;ner de c&oacute;digos de barras al pasar los productos. Voces que dan la bienvenida, pasos que se alejan, el rumor de los refrigeradores, el crujido de las bolsas de pl&aacute;stico al abrirse... Todos estos est&iacute;mulos auditivos se mezclan y fluyen por la tienda las veinticuatro horas del d&iacute;a, los trescientos sesenta y cinco d&iacute;as del a&ntilde;o, sin detenerse un solo instante.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Dependienta, Sayaka Murata</em>
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas cadenas produce su propia l&iacute;nea de dulces, con &eacute;xitos de ventas tan claros como el pudin de tofu y el pastel enrollado 'Premium' de <a href="https://www.wamazing.com/media/article/a-495/#:~:text=Made%20with%20rice%20steamed%20in%20a%20rich,dessert%20rankings%20since%20its%20debut%20in%202009." target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lawson,</a> los <em>souffl&eacute;s</em> de fresa o los <em>mochis</em> (pasta de arroz rellena de jud&iacute;a roja) de <a href="https://www.planmyjapan.com/familymart-japan-food-drink/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FamilyMart,</a> y el flan de calabaza, las cookies de Matcha o los <em>Warabimochi (dulces de gelatina) </em>de <a href="https://japantravelplanning.com/seven-eleven-japan/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7-Eleven</a>.
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            <span class="title">
                Una tienda de conveniencia Lawson.                            </span>
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        Para comprender la importancia sociol&oacute;gica de estos lugares, hay que leer la &aacute;cida novela de Sayaka Murata, basada en su propia experiencia como empleada. La historia sigue a Keiko Furukura, una mujer de 36 a&ntilde;os que encuentra en las estrictas normas y uniformidad del <em>konbini</em> un manual de instrucciones para mimetizarse con lo que la sociedad considera &ldquo;una persona normal&rdquo;, desafiando las expectativas de su familia y amigos. Con <em>La dependienta,</em> Murata nos regala una cr&iacute;tica mordaz al capitalismo productivo y las rigideces de la familia tradicional japonesa.
    </p><h2 class="article-text">Bonus: Durian Sukegawa y<em> Dorayaki: </em>d&oacute;nde comer los mejores <em>dorayaki </em>de Tokio</h2><p class="article-text">
        No hace falta desplazarse hasta el perif&eacute;rico barrio de Higashimurayama, como en la novela de Durian Sukegawa, para comer los mejores <em>dorayaki</em> de Tokio. Aunque en aquel distrito hay cierta tradici&oacute;n por los dulces y <em>sobas</em> artesanos, la pasteler&iacute;a del libro es una licencia po&eacute;tica. En su lugar, destacamos tres locales accesibles donde degustar este ic&oacute;nico dulce compuesto por dos tapas redondas hechas de bizcocho, rellenas de una pasta dulce de jud&iacute;as rojas (<em>anko)</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hacer pasta de jud&iacute;as dulces significa pasar tiempo con ellas. Es un proceso de paciencia. Primero, hay que lavarlas con delicadeza, como si estuvi&eacute;ramos ba&ntilde;ando a un beb&eacute;. Luego, cuando se ponen a hervir, no puedes simplemente dejarlas solas; debes observar c&oacute;mo cambia el agua, c&oacute;mo se hinchan. El momento en que se a&ntilde;ade el az&uacute;car es crucial: no se echa todo de golpe, se hace de forma gradual, permitiendo que las jud&iacute;as se acostumbren a la dulzura. Si te apresuras, la piel se rompe y el alma de la jud&iacute;a se pierde&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dorayaki, Durian Sukewaga</em>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Kamej&#363;, ubicado en el barrio hist&oacute;rico de Asakusa donde se encuentra el templo Senso-ji. En este establecimiento, se ofrecen dos variedades de <em>dorayaki</em>, una con el tradicional relleno de jud&iacute;a roja no muy dulce, que se recomienda maridar con un t&eacute; verde sin az&uacute;car,  y la pasta de jud&iacute;a blanca mucho m&aacute;s empalagosa, no apta para todos los paladares.</li>
                                    <li>Suzumeya, en Ikebukuro, es un peque&ntilde;o puesto cerca de la estaci&oacute;n de metro fundado en 1937 y con una selecci&oacute;n de dulces artesanos que van desde las <em>monakas </em>(pasta de jud&iacute;as emparedada por dos barquillos hechos de mochi), hasta los famosos <em>dorayaki</em>. Es esa combinaci&oacute;n entre la masa esponjosa con la sutil nota de miel y el relleno generoso pero ligero de los dorayaki lo que hace que sus existencias se agoten habitualmente antes del mediod&iacute;a.</li>
                                    <li>Usagiya, en Ueno, es una parada imprescindible antes de visitar el famoso parque, donde los dulces se pueden comprar para llevar. El bizcocho es esponjoso y fragante, pero no demasiado dulce, cedi&eacute;ndole el protagonismo al relleno que, esparcido generosamente, presenta algunas jud&iacute;as enteras.</li>
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            <span class="title">
                Usagiya Ueno.                            </span>
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        En el libro, la llegada de la anciana Tokue y su t&eacute;cnica ancestral transforma una anodina tienda que usaba productos industriales en un lugar de peregrinaci&oacute;n. Esa misma reverencia por el producto es la que justifica las colas que hoy se siguen formando en estos tres templos de la reposter&iacute;a tokiota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Álvarez Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/murakami-murata-guia-tokio-traves-novelas-contemporaneas_1_13461373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 19:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Murakami a Murata: una guía de Tokio a través de sus novelas contemporáneas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guías Turísticos,Japón,Tokio,Libros,Escritores,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Renversé', el relato que enlaza el billar y las raíces de Tomelloso, primer premio de 'Vino y Cultura 2026']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/renverse-relato-enlaza-billar-raices-tomelloso-primer-premio-vino-cultura-2026_1_13460285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f354fd8-4969-4af1-ac01-2e3225b6e67b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Renversé&#039;, el relato que enlaza el billar y las raíces de Tomelloso, primer premio de &#039;Vino y Cultura 2026&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Denominación de Origen la Mancha ha comunicado los ganadores de los premios de su certamen literario y fotográfico, que se entregarán el 14 de octubre</p><p class="subtitle">Más de 150 actividades en las Fiestas de la Vendimia y el Vino de Valdepeñas 2026</p></div><p class="article-text">
        Un relato sobre el paralelismo entre una partida de billar y el campo tomellosero ha ganado el primer premio del certamen literario  &lsquo;Vino y Cultura 2026&rsquo;, convocados por la Denominaci&oacute;n de Origen la Mancha, el cual tambi&eacute;n cuenta con una modalidad de fotograf&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto del certamen literario &lsquo;Lorenzo Serrano&rsquo;-Vinos de la Mancha, el jurado se reuni&oacute; este pasado 19 de agosto, decidiendo otorgar el primer premio, valorado en 1.000 euros, a Jorge Juan Codina, por su obra <em>Renvers&eacute;</em>.  Un relato &ldquo;muy bien hilvanado que mantiene en vilo al lector&rdquo;, recreando &ldquo;de una manera muy original un paralelismo entre una partida de billar con las vivencias en el campo y las ra&iacute;ces en Tomelloso&rdquo;, como ha matizado Mar&iacute;a Eugenia Rubio, presidenta del jurado. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo premio, de 750 euros, fue para F&eacute;lix L&oacute;pez con su otro relato <em>Air&eacute;n</em>, mujer con nombre de uva, que narra una divertida historia con total protagonismo &ldquo;de nuestra uva reina, la Air&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Completaron los galardones del certamen literario dos acc&eacute;sits, dotados con 500 euros cada uno, para Miguel &Aacute;ngel Mu&ntilde;oz, por <em>El vino de mi padre;</em> y Ernesto Tubi&aacute; Landeras, por <em>Un destello rub&iacute;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para esta XXIV edici&oacute;n, el jurado tuvo que valorar una mayor participaci&oacute;n, con 123 relatos presentados de 111 autores participantes. Los relatos ganadores, como ha remarcado Rubio, reflejan una no solo una gran calidad literaria &ldquo;sino tambi&eacute;n un gran conocimiento los vinos manchegos, sus pueblos y sus bodegas, aunque sus autores no residan ni sean de la Mancha&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Diez miradas fotogr&aacute;ficas sobre los Vinos de La Mancha</h2><p class="article-text">
        Un mes antes, en julio, otro jurado distinto tambi&eacute;n deliber&oacute; para seleccionar las diez im&aacute;genes ganadoras dentro del concurso de fotograf&iacute;a digital &lsquo;Vinos de la Mancha&rsquo; con la participaci&oacute;n de 49 autores diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Las obras seleccionadas, premiadas con 200 euros cada una, son:<em> Sol del atardecer</em>, de Jes&uacute;s Espada Jimeno; <em>En un lugar de la Mancha</em>, de Pablo P&eacute;rez Herrero; <em>Entre sorbos y Quijote</em>, de Jos&eacute; Mar&iacute;a Bautista Rodr&iacute;guez; <em>El mundo y sus vueltas</em>, de Jos&eacute; Casarrubios Ort&iacute;z; y <em>Dreams of Windmills</em>, de Enrique Rodr&iacute;guez de Mingo. Completan la selecci&oacute;n <em>Recuerdos del pasado</em>, de Librada Mart&iacute;nez Cano; <em>La danza del vino</em>, de Celia Monge Esteban; <em>Tiempo de vino</em>, de I&ntilde;aki Mediavilla Fonseca; <em>Lo invisible del vino</em>, de Gabriel Gonz&aacute;lez Valverde; y<em> Transparencias en &aacute;mbar</em>, de Francisco Javier Dom&iacute;nguez Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los galardones se entregar&aacute;n el pr&oacute;ximo 14 de octubre en El Provencio (Cuenca) dentro de la gala de los Premios &lsquo;Vino y Cultura&rsquo;. Antes, los Premios &lsquo;Vino y Cultura&rsquo; 2026 se completar&aacute;n con la celebraci&oacute;n del Concurso de Pintura R&aacute;pida &lsquo;Vinos de la Mancha&rsquo;, que ser&aacute; en Belmonte (Cuenca), el pr&oacute;ximo 19 de septiembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/renverse-relato-enlaza-billar-raices-tomelloso-primer-premio-vino-cultura-2026_1_13460285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 13:27:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Renversé', el relato que enlaza el billar y las raíces de Tomelloso, primer premio de 'Vino y Cultura 2026']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Fotografía,Vinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7b3e24-e706-4671-bc7a-c39548f35412_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x583y157.jpg" width="1200" height="675" alt="La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora catalana recibió una beca de la Fundación Juan March en 1975 para escribir un libro que nunca llegó a ver la luz</p><p class="subtitle">En la rave del eclipse con Björk en Islandia: las nubes se comen el cielo, pero no la música
</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1975. Una joven <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-chica-rara-ana-maria-moix-regresa-diez-anos-despues-muerte_1_11230202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Moix</a>, que para entonces ya hab&iacute;a publicado poemarios y dos de sus obras m&aacute;s reconocidas, <em>Julia</em> y <em>Walter &iquest;por qu&eacute; te fuiste?</em>, recibe una beca de la Fundaci&oacute;n Juan March para escribir su siguiente novela,<em> La gata Maula.</em> <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/muere-escritora-esther-tusquets-barcelona_1_5379986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esther Tusquets</a>, amiga y para entonces ya directora de la editorial Lumen, actu&oacute; como su aval. La escritora barcelonesa comenz&oacute; a escribir su texto y fue entregando distintas versiones a su tutor, cuyos informes pasaron de optimistas a terminar recomendando que la obra no se publicara. En 1976 estaba acabada, pero jam&aacute;s vio la luz. Hasta hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, investigadora Ram&oacute;n y Cajal en la Universidad de Alcal&aacute; de Henares, buscaba informaci&oacute;n en la Fundaci&oacute;n Juan March sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cristina-peri-rossi-no-quiero-entrar-circuito-grandes-premios_1_8479502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Peri Rossi</a>, que tambi&eacute;n compart&iacute;a amistad con Ana Mar&iacute;a Moix. Por curiosidad, aprovech&oacute; para buscar si hab&iacute;a alg&uacute;n documento de la escritora catalana. Y entre ellos, all&iacute; estaba: el manuscrito in&eacute;dito de <em>La gata Maula</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix, hermana peque&ntilde;a del tambi&eacute;n escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/bardo-manierista-20-anos-muerte-terenci-moix_129_10098486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terenci Moix</a> nacida en 1947, estudi&oacute; Filosof&iacute;a y Letras en la Universidad de Barcelona. Escribi&oacute; poes&iacute;a, novelas, literatura infantil, libros de relatos y art&iacute;culos para prensa. Fue la &uacute;nica mujer en ser incluida entre los 'Nueve nov&iacute;simos poetas espa&ntilde;oles' apodados por cr&iacute;tico literario Jos&eacute; Mar&iacute;a Castellet, la generaci&oacute;n que en los sesenta rompi&oacute; con los mimbres de la poes&iacute;a anterior, marcada por la censura y apegada a temas m&aacute;s tradicionales fruto del Franquismo. A este grupo pertenecieron otros autores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/publica-ensayo-escribio-leopoldo-maria-panero_1_8618583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leopoldo Mar&iacute;a Panero</a>, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/pere-gimferrer-escribir-catalan-no-acto-patriotismo-linguistico_128_9710795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pere Gimferrer</a> y <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/memoria-periodista-vazquez-montalban-clandestina_1_6068882.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975"
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            <span class="title">
                Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975                            </span>
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        Tambi&eacute;n form&oacute; parte &ndash;y fue apodada como la Nena&ndash; de la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gauche-divine-ii_132_3771183.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Gauche Divine'</a> ('Izquierda Divina'), un movimiento de intelectuales que surgi&oacute; en la Barcelona de los a&ntilde;os setenta. Escritores como Jaime Gil de Biedma y Rosa Reg&agrave;s, arquitectos como Ricardo Bofill, m&uacute;sicos como Serrat, fot&oacute;grafos como Colita, modelos como Teresa Gimpera, editores como Esther Tusquets y cineastas como Gonzalo Su&aacute;rez y Vicente Aranda formaron parte de este grupo que se reun&iacute;a en la discoteca Bocaccio y los alrededores de la calle Tuset. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix fue igualmente una importante traductora, editora y coordin&oacute; la secci&oacute;n de Cultura de <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em>, una revista publicada entre 1976 y 1979, que marc&oacute; un hito en las publicaciones y movimiento social que luchaba en Espa&ntilde;a por la liberaci&oacute;n de la mujer. En ella colaboraron nombres como Maruja Torres y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nuevo-tiempo-montserrat-roig-librerias-viejo-mesas-novedades_1_11313356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montserrat Roig</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6882cf08-edd7-4251-ba38-3b38deb87089_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez conoc&iacute;a ampliamente su trayectoria, fruto de a&ntilde;os de investigaci&oacute;n plasmada en libros como <em>Deseo de ser libres. Literatura, sociedad y movimiento estudiantil en Espa&ntilde;a</em> (1956-1975) (Comares), pero jam&aacute;s hab&iacute;a encontrado ninguna referencia a <em>La gata Maula</em>. En ning&uacute;n testimonio ni ninguna carta. De hecho, lo primero que pens&oacute; cuando encontr&oacute; el conjunto de 203 folios mecanografiados es que podr&iacute;a tratarse de una obra ya publicada, pero con otro t&iacute;tulo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es normal que se modifiquen. Pero al empezar a leer la novela, no me resultaba familiar&rdquo;, explica la investigadora a elDiario.es, &ldquo;indudablemente era el universo narrativo de Ana Mar&iacute;a Moix, por sus preocupaciones y temas. Fue una escritora muy coherente en toda su trayectoria. Hab&iacute;a muchas referencias a canciones y pel&iacute;culas, algo muy habitual en su obra&rdquo;. Su t&iacute;tulo, <em>La gata Maula, </em>hace referencia a una expresi&oacute;n com&uacute;n en catal&aacute;n, que alude a cuando alguien es ambiguo y disimula sus verdaderas intenciones. Su protagonista es Guillermo, un adolescente que se est&aacute; buscando a s&iacute; mismo en un entorno en el que no termina de encajar.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez comenta que los espacios &ldquo;dicen mucho&rdquo; dentro de los textos de Ana Mar&iacute;a Moix, repletos de lugares de &ldquo;cierta represi&oacute;n en la educaci&oacute;n sentimental y sexual. Hay cr&iacute;ticas impl&iacute;citas a los colegios internos religiosos&rdquo;. El joven tiene varios amores plat&oacute;nicos, tambi&eacute;n habituales en el universo narrativo de la autora catalana: &ldquo;Esos amores imposibles que ella sent&iacute;a mucho&rdquo;. Otros elementos propios de su literatura que aparecen en la novela son la muerte y la enfermedad mental. El porqu&eacute; de su no publicaci&oacute;n, sin embargo, es todo un misterio. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pas&oacute; con 'La gata Maula'</h2><p class="article-text">
        En los anales de las becas de la Fundaci&oacute;n Juan March que fue concedida a Ana Mar&iacute;a Moix para escribir <em>La gata Maula</em>, aparecen otros nombres como Rosa Chacel, Miguel Delibes, Pureza Canelo y Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n. Estas ayudas, que se concedieron entre 1957 y 1971, nacieron para paliar la carencia de oportunidades en la sociedad espa&ntilde;ola para el desarrollo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la creaci&oacute;n literaria, art&iacute;stica y musical en pleno tardofranquismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La portada del manuscrito de &#039;La gata Maula&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la instituci&oacute;n se conservan los informes de sus respectivos tutores, que en el caso de la autora catalana, fueron emitidos por el fil&oacute;logo y ling&uuml;ista Emilio Alarcos. Sus valoraciones pasaron de favorables a desfavorables. La investigadora desconoce si este fue el motivo por el que el manuscrito termin&oacute; en una caja y no en librer&iacute;as y estanter&iacute;as. &ldquo;Quiz&aacute;s Ana Mar&iacute;a Moix estaba muy implicada en <em>Vindicaci&oacute;n feminista</em> en ese momento, o a lo mejor directamente ella no estaba satisfecha con lo que escribi&oacute;. Lamentablemente, no podemos preguntarle personalmente&rdquo;, comenta Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez sobre la escritora, que falleci&oacute; en 2014 a causa de un c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        La experta avis&oacute; en la Fundaci&oacute;n Juan March de la existencia de este manuscrito in&eacute;dito, y a la Agencia Literaria Carmen Balcells, representante de la obra de Ana Mar&iacute;a Moix. Desde la oficina afirman a elDiario.es que conocer la existencia del manuscrito fue &ldquo;muy emocionante&rdquo;, y comparten que, por el momento, est&aacute;n &ldquo;evaluando internamente sus posibilidades editoriales&rdquo;: &ldquo;Tenemos que ver qu&eacute; caminos se abren&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ana Mar&iacute;a Moix, pionera y vers&aacute;til</h2><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez reivindica a Ana Mar&iacute;a Moix como una de las grandes figuras de la literatura espa&ntilde;ola, y compara la trascendencia de sus textos con obras, en especial <em>Julia</em>, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/carmen-laforet-vuelve-presente-esconder-violencia-machista-brutal-contienen-paginas_1_11793421.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada</em></a> de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/recorre-calles-barcelona-carmen-laforet-pm_1_12510060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Laforet</a>. &ldquo;Es una de esas obras que siguen interpelando mucho y que encuentran eco tanto en los lectores de su &eacute;poca como los de hoy. Hablaba de temas que no se pod&iacute;an tratar con naturalidad, ni desde la literatura ni en la sociedad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos uno de los m&aacute;s relevantes fue la identidad, y la b&uacute;squeda de ella. La investigadora pone en alza igualmente la calidad de sus textos period&iacute;sticos, y entrevistas, en los que abord&oacute; asuntos como las vicisitudes a las que tienen que enfrentarse las mujeres al llegar a los cuarenta, Palestina y los derechos de los animales. Algunos de ellos fueron recogidos en <em>Conversaciones en el tiempo</em> (Amarillo Editora), que incluye sus conversaciones con figuras como Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libertad-radical-ana-maria-matute-escritora-lado-debiles_1_12026463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Matute</a> &ndash;de quien era gran admiradora&ndash;, Max Aub, Salvador Dal&iacute;, Nuria Espert y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tarde-rosa-chacel-rara-avis-generacion-27_1_11545440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa Chacel</a>; con quien intercambi&oacute; correspondencia entre 1965 y 1975. 
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo de Ana Mar&iacute;a Moix con la vallisolitana Rosa Chacel, autora de t&iacute;tulos como <em>Barrio de Maravillas</em> y<em> Ofrenda a una virgen loca,</em> surgi&oacute; estando la segunda en el exilio en R&iacute;o de Janeiro. La escritora catalana, que era 49 a&ntilde;os m&aacute;s joven, le escribi&oacute; en busca de una maestra entusiasmada tras leer <em>Teresa</em>, y terminaron entablando una amistad. As&iacute; lo relata la escritora y catedr&aacute;tica de Literatura espa&ntilde;ola Rosal&iacute;a Cornejo en el documental <em>Pasi&oacute;n por la palabra</em>, estrenado en 2015, que repasa la vida y obra de la escritora catalana.
    </p><p class="article-text">
        En ella participan otras figuras como Maruja Torres, que tambi&eacute;n fue amiga suya, que incide en la manera en la que Ana Mar&iacute;a Moix puso el foco en los problemas sociales, como el trato que reciben las personas mayores. &ldquo;Si dejas de producir ya no existes, y esto es un insulto desde el punto de vista humano terrible. Hay maltrato, pero adem&aacute;s lo considero un crimen cultural tremendo, porque los repositorios de la memoria colectiva son la gente mayor. El capital de la tercera edad es inmenso&rdquo;, defendi&oacute; en una entrevista recogida en el documental.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1a3798f8-43ad-4439-a699-85d9d4727d3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A falta de saber si finalmente <em>La gata Maula</em> ver&aacute; la luz, la editorial Altamarea publicar&aacute; en septiembre <em>En defensa propia. La literatura, la vida, los amigos</em>. Una selecci&oacute;n de textos, tambi&eacute;n in&eacute;ditos, de Ana Mar&iacute;a Moix y Esther Tusquets, recopilados por la investigadora Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez G&oacute;mez, que avanza que conforman cr&iacute;tica &ldquo;refrescante y poco habitual&rdquo; de la sociedad de su tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        El libro servir&aacute; para seguir ampliando y reivindicando el legado de esta escritora de gran talento y oficio, que siempre se mantuvo en un discreto segundo t&eacute;rmino, a pesar de la gran calidad de sus textos y su aportaci&oacute;n a la literatura espa&ntilde;ola en su conjunto. Una mujer pionera cuyas palabras siguen resonando e interpelando, en este y todos los presentes. Como ella misma dijo en su novela <em>Baladas del dulce Jim</em>: &ldquo;Me gustar&iacute;a estar con todos en todas partes escuchando una bella melod&iacute;a: que hay que vivir, amigos, que hay que vivir, aunque sea cierto que morimos en un banco del paseo una tarde de invierno, con el coraz&oacute;n encogido, intentando aprender a pronunciar la palabra amor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-ana-maria-moix-critica-colegios-religiosos-inedita-olvidada-informe-negativo-academico_1_13441851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 19:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Novela,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva biblioteca de Hortaleza se llamará Rosa Chacel: Madrid suma seis nombres de escritoras, pero sigue la mayoría de hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nueva-biblioteca-hortaleza-llamara-rosa-chacel-madrid-suma-seis-nombres-escritoras-sigue-mayoria-hombres_1_13442529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/298dc3db-9305-4e64-847b-42e723e5eb6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva biblioteca de Hortaleza se llamará Rosa Chacel: Madrid suma seis nombres de escritoras, pero sigue la mayoría de hombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo equipamiento estará ubicado en la calle de Silvano y pretende abrir en 2027 con un catálogo de unos 20.000 ejemplares</p><p class="subtitle">Cinco madres y muchos libros de mujeres: así nace la primera biblioteca feminista de un colegio público en Arganzuela</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Madrid ha desvelado el nombre de la futura biblioteca municipal en Hortaleza: se llamar&aacute; Rosa Chacel, como la escritora vallisoletana de los a&ntilde;os de <em>Las Sinsombrero</em>, un grupo de mujeres artistas que pertenecieron a la Generaci&oacute;n del 27. Con su apertura, prevista para el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, la capital suma otro nombre de escritora a su red p&uacute;blica de bibliotecas, que hasta ahora solo ten&iacute;a a cuatro literatas en su cat&aacute;logo: Ana Mar&iacute;a Matute (que da nombre a un centro en Carabanchel), Gloria Fuertes (Barajas), Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga (Hortaleza) y Mar&iacute;a Zambrano (Tetu&aacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la autora de <em>La sinraz&oacute;n</em> (1960), otra biblioteca en ciernes para el distrito de Fuencarral-El Pardo llevar&aacute; el nombre de Ana Mar&iacute;a Matute. De esta manera, y pese a tratar de equiparar estos homenajes, solo seis bibliotecas p&uacute;blicas de Madrid llevar&aacute;n el nombre de una mujer contando con las pr&oacute;ximas inauguraciones previstas, incluyendo la de Montecarmelo. Para el nuevo equipamiento para Hortaleza, ubicado entre el 102 y el 104 de la calle de Silvano, se prev&eacute; incluir un cat&aacute;logo de unos 20.000 ejemplares el mismo d&iacute;a de su apertura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rosa Chacel ocupa un lugar imprescindible en la literatura espa&ntilde;ola del siglo XX y es una de las grandes voces femeninas vinculadas a la Generaci&oacute;n del 27&rdquo;, ha recordado en un comunicado la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, que ve en este nombramiento un &ldquo;reconocimiento a una autora estrechamente ligada a Madrid, a su trayectoria y su legado literario&rdquo;, as&iacute; como una invitaci&oacute;n a descubrir y mantener viva su obra.
    </p><h2 class="article-text">19 hombres, 10 bibliotecas <em>neutras</em> y seis escritoras </h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de nombres femeninos en nuevos espacios de lectura ha sido tradicionalmente una excepci&oacute;n, en parte por la dif&iacute;cil b&uacute;squeda de referentes femeninos en la infancia ante un panorama dominado, general o nominativamente, por hombres. De las <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/cinco-madres-libros-mujeres-nace-primera-biblioteca-feminista-colegio-publico-arganzuela_1_13148229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">33 bibliotecas p&uacute;blicas de Madrid, 19 llevaban hasta ahora el nombre de un escritor, frente a solo cuatro literatas</a> a las que ahora se sumar&aacute;n otras dos m&aacute;s: Carmen Mart&iacute;n Gaite y Rosa Chacel. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, tambi&eacute;n se ha denunciado la falta de referentes femeninos en los fondos bibliogr&aacute;ficos. En Arganzuela, mismamente, la Asociaci&oacute;n de Familias del Alumnado del CEIP Miguel de Unamuno puso en marcha este a&ntilde;o una biblioteca feminista con obras escritas por mujeres, tanto de narrativa como de divulgaci&oacute;n, y secciones juvenil e infantil. La iniciativa del colegio part&iacute;a de cinco madres que, durante meses, contactaron con autoras y editoriales para reunir ejemplares, hasta recopilar 108 t&iacute;tulos donados en apenas mes y medio.
    </p><p class="article-text">
        Se incluyeron obras de escritoras espa&ntilde;olas actuales como Moderna de Pueblo, Raquel Congosto, Adela Sanz, Azahara Nieto, Sara Torres, Noem&iacute; L&oacute;pez Trujillo, Beatriz Serrano o Raquel Pel&aacute;ez. Adem&aacute;s, la cuesti&oacute;n de la representaci&oacute;n femenina tambi&eacute;n ha aflorado en otros homenajes culturales del Ayuntamiento. En febrero de 2025, de las siete nuevas placas instaladas en bancos del Retiro para recordar a figuras de la cultura fallecidas en 2023, solo una correspond&iacute;a a una mujer: la artista Mar&iacute;a Jim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        El consistorio de Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida defendi&oacute; que los nombres hab&iacute;an sido aprobados por el Pleno y se abri&oacute; a incluir mujeres en homenajes futuros. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, entre las nuevas placas del Retiro apareci&oacute; tambi&eacute;n la de Marisa Paredes, aunque no sin cierta pol&eacute;mica ya que la actriz hab&iacute;a sido objeto de un reconocimiento espec&iacute;fico aprobado por el distrito Centro que, en ese momento, no se hab&iacute;a materializado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nueva-biblioteca-hortaleza-llamara-rosa-chacel-madrid-suma-seis-nombres-escritoras-sigue-mayoria-hombres_1_13442529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 11:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva biblioteca de Hortaleza se llamará Rosa Chacel: Madrid suma seis nombres de escritoras, pero sigue la mayoría de hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Homenajes,Escritores,Bibliotecas públicas,Feminismo,Ayuntamiento de Madrid,Hortaleza,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/adios-eduardo-cruz-acillona-andaluz-miranda-ebro-abrazo-humor-literatura-breve_1_13440635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68a8e12c-18f3-457e-9210-a7498b43b814_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149092.jpg" width="1591" height="895" alt="Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor afincado en Sevilla fallece a los 59 años, tras una prolífica carrera que incluyó la poesía, la narrativa y el aforismo, y hasta se atrevió a escribir romanceros de Carnaval</p></div><p class="article-text">
        Eduardo Cruz Acillona naci&oacute; en Miranda de Ebro (Burgos), pero su desaparici&oacute;n ti&ntilde;e hoy de luto Sevilla, la ciudad en la que vivi&oacute; los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y donde desarroll&oacute; la mayor parte de su carrera literaria tras pasar por Bilbao y Madrid. Una andadura que amaba los m&aacute;rgenes, los g&eacute;neros menos comerciales &ndash;la poes&iacute;a, la narrativa breve o hiperbreve, el aforismo&ndash;, pero con la vocaci&oacute;n de llegar a todos los p&uacute;blicos con un arma infalible: el humor. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos casos de amor por la literatura como el de este andaluz de adopci&oacute;n que le&iacute;a vorazmente desde ni&ntilde;o y se lanz&oacute; a escribir convencido de que no hay literatura menor, incluyendo la cr&iacute;tica literaria que desarroll&oacute; durante a&ntilde;os en el portal Estado Cr&iacute;tico, haciendo de sus rese&ntilde;as peque&ntilde;as obras de arte. De hecho, los propios t&iacute;tulos eran el primer acierto de sus libros, como el de su novela <em>Cu&ntilde;ados an&oacute;nimos</em>, o los microrrelatos <em>El final est&aacute; cerca, Felicidades por tanto, Versiones ejemplares</em> o <em>Beernes</em>, un gui&ntilde;o a la cerveza que tomaba cada viernes, en alguno de los bares de la Gran Plaza hispalense, para celebrar el comienzo del fin de semana, o el del poemario <em>Me tem&iacute; lo mejor</em>.      
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo libro revel&oacute; una faceta desconocida hasta entonces en la producci&oacute;n del mirand&eacute;s, aunque llevaba tres d&eacute;cadas cultiv&aacute;ndola. &ldquo;Nunca antes hab&iacute;a publicado poes&iacute;a salvo en muy contadas excepciones en revistas literarias&rdquo;, rezaba un texto de contracubierta. &ldquo;El hecho de hacerlo ahora, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, supone una especie de ajuste de cuentas con una parte de su producci&oacute;n literaria que permanec&iacute;a oculta&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Humor para todo</h2><p class="article-text">
        Incluso en el terreno espec&iacute;ficamente humor&iacute;stico, destacan mon&oacute;logos tan desenfadados como <em>M&aacute;s claro, agua</em> o <em>Mejorando lo presente</em>, que completan su obra junto a diversos textos traducidos al franc&eacute;s por las universidades de Poitiers y Lyon, un singular libro de guiones de cortometrajes, <em>Exterior. D&iacute;a</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, Cruz Acillona se atrevi&oacute; con un g&eacute;nero tan dif&iacute;cil como el romancero del Carnaval de C&aacute;diz, para el que puntualmente escrib&iacute;a el guion de las propuestas de Kiko Qui&ntilde;ones, como <em>Fen&oacute;menos &amp; extra&ntilde;os, M&aacute;s palos te da la vida, No eres t&uacute;, soy yo</em> o como el m&aacute;s reciente <em>Un madurito interesante</em>. Asimismo, prob&oacute; fortuna como asesor literario con la agencia Tres Pies al Gato, que lleg&oacute; a contar con una importante cartera de clientes.    
    </p><p class="article-text">
        En sus microrrelatos, minuciosos trabajos de orfebrer&iacute;a literaria, siempre hab&iacute;a desenfado con carga de profundidad: &ldquo;Con el tiempo, los &aacute;rboles talados le impidieron ver el bosque&rdquo;, o &ldquo;Cuando terminaron de recoger las cajas y los papeles de regalo, y de depositarlos en el contenedor, descubrieron que les faltaba un hijo&rdquo;.   
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; hacer cosas serias&rdquo;, confesaba en una entrevista. &ldquo;Todo es humor. Desde la primera l&iacute;nea. Pretendo que el lector mantenga, como m&iacute;nimo, la sonrisa mientras lee. Sin descanso. Y, a ser posible, que suelte un par de carcajadas por p&aacute;gina y le d&eacute; un ataque de tos por cap&iacute;tulo. Los m&eacute;dicos dicen que es muy sano. Deber&iacute;an recomendar esta novela en los centros de salud&rdquo;, comentaba antes de agregar a rengl&oacute;n seguido: &ldquo;No fui yo quien dijo que los mejores chistes se contaban en los velatorios, pero es cierto. Supongo que el humor act&uacute;a como mecanismo de defensa. Si no puedes con tu enemigo, la Parca en este caso, &uacute;nete a &eacute;l y echaos unas risas. Si esto no lo dijo Confucio, me apropio de la autor&iacute;a&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Dos alegr&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Un mecanismo de defensa que Eduardo Cruz Acillona sac&oacute; a relucir cuando los m&eacute;dicos le pusieron por delante un diagn&oacute;stico muy grave, y que ha tratado de mantener durante el tiempo de su lucha contra la enfermedad, haci&eacute;ndole un pulso a esa Parca hasta el final. Sus dos &uacute;ltimas alegr&iacute;as literarias vinieron de la mano de la Feria del Libro de C&aacute;diz, que rotul&oacute; este a&ntilde;o un espacio con su nombre, y la publicaci&oacute;n del poemario <em>La salud de los seres inmortales</em>, que acaba de ver la luz con un pr&oacute;logo de su amigo, el poeta &Aacute;lvaro Salvador, con quien sol&iacute;a encontrarse en otro de sus refugios predilectos, La Herradura, en la costa granadina.      
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lee varios peri&oacute;dicos al d&iacute;a&rdquo;, rezaba en una de sus biograf&iacute;as de solapa. &ldquo;Y no por estar bien informado, sino porque no se f&iacute;a ni de las soluciones del sudoku&rdquo;. Hoy la voz de este brillante contador de historias se ha apagado, pero sus lectores querr&iacute;an creer, como rezaba el t&iacute;tulo de una de sus novelas, escrita a cuatro manos con Miguel Baquero, que <em>Morir es relativo</em>. No lo har&aacute;, desde luego, la grata memoria que dej&oacute; en sus lectores y compa&ntilde;eros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/adios-eduardo-cruz-acillona-andaluz-miranda-ebro-abrazo-humor-literatura-breve_1_13440635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 11:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a Eduardo Cruz Acillona, el andaluz de Miranda de Ebro que abrazó el humor y la literatura breve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Escritores,Literatura,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 'Toledos' de Félix Urabayen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledos-felix-urabayen_132_13426554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/027e3246-ac18-40c4-85b9-50c9c2222172_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &#039;Toledos&#039; de Félix Urabayen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Para él el Toledo culturalmente deslumbrante, se hallaba a la vez como una ciudad 'roída por almas de gusanos', vendida a los voraces comerciantes de baja estofa (anticuarios, chamarileros), consentidos por las desaprensivas autoridades civiles y eclesiásticas"</p></div><p class="article-text">
        Perfectamente se puede definir al novelista F&eacute;lix Urabayen (Ulzurrun, Navarra, 1883-Madrid, 1943) como un escritor navarro-toledano, o mejor, viceversa, pues no solamente lo mejor de su obra est&aacute; ofrendado a Toledo, sino que se conoc&iacute;a la provincia toledana a la perfecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l estudi&oacute; Magisterio, empezando la carrera en Pamplona y concluy&eacute;ndola en Zaragoza. Tras varios destinos (en Navarra, en Huesca, en Salamanca y en Castell&oacute;n), estableci&oacute; su profesi&oacute;n en Toledo, donde fue profesor numerario en la Escuela de Magisterio, desde 1913, en la ciudad del Tajo. En 1931 fue nombrado director de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Estuvo vinculado al Ateneo de Madrid durante la presidencia de su amigo Manual Aza&ntilde;a, acudiendo a la tertulia de la Granja del Henar, cafeter&iacute;a situada en la madrile&ntilde;a calle de Alcal&aacute;, donde, sobre todo, se discut&iacute;an temas pol&iacute;ticos. All&iacute; se reun&iacute;an destacadas personalidades, como Valle-Incl&aacute;n, Ortega, Sender, Prieto, Mara&ntilde;&oacute;n o el propio Aza&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Claramente republicano, se opuso a la dictadura de Primo de Rivera. Fue presidente del Consejo Provincial de Acci&oacute;n Republicana y de Izquierda Republicana. En la guerra civil residi&oacute; en el levante espa&ntilde;ol (Valencia, Alicante) y ocup&oacute; diversos cargos culturales. Nada m&aacute;s finalizar la guerra, en mayo de 1939, fue detenido en la estaci&oacute;n madrile&ntilde;a de Atocha precisamente por dos polic&iacute;as toledanos. 
    </p><p class="article-text">
        Sufri&oacute; prisi&oacute;n en la c&aacute;rcel Conde de Toreno; compa&ntilde;eros suyos en esa c&aacute;rcel fueron Miguel Hern&aacute;ndez y Antonio Buero Vallejo, con quienes compart&iacute;a sus aficiones literarias, muy entusiasmado, seg&uacute;n Buero, con Joseph Conrad. Lo liberaron por padecer un estado terminal de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n. Asistido por su amigo Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, muri&oacute; en Madrid el 8 de febrero de 1943. Al parecer, sus &uacute;ltimos d&iacute;as los pas&oacute; leyendo &lsquo;La conquista de la felicidad&rsquo; de Bertrand Rusell.
    </p><p class="article-text">
        Realiz&oacute; un matrimonio muy ventajoso, pues se cas&oacute; la hija del rico propietario del Hotel Castilla (donde se hab&iacute;a alojado Rainer Maria Rilque, Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, la infanta Isabel, llamada &ldquo;La Chata&rdquo; y, claro, el propio Urabayen). Mercedes de Priede Hevia fue su esposa. Vivieron en la calle de Santa Clara, cabe los apreciados cobertizos toledanos. Comentarios mal&eacute;volos (uno de ellos volcado en la enciclopedia Wikipedia) proclaman &ldquo;que un descastado maestro consiguiera a esta bella y poderosa mujer, pretendida por muy linajudos y clasistas jovencitos de Toledo, le granje&oacute; poderosas enemistades&rdquo;. Las propiedades del novelista y las de su esposa fueron confiscadas a causa de la guerra, dada la ideolog&iacute;a izquierdista del creador navarro.
    </p><p class="article-text">
        Urabayen, que residi&oacute; en Toledo durante veinticinco a&ntilde;os, consagr&oacute; a la ciudad, am&eacute;n de un profuso n&uacute;mero de textos, una notable trilog&iacute;a novel&iacute;stica, compuesta, de estos tres t&iacute;tulos: &lsquo;Toledo: Piedad&rsquo;, &lsquo;Toledo la despojada&rsquo; y &lsquo;Don Amor volvi&oacute; a Toledo&rsquo;, que mezclan sentimientos de amor y odio hacia la insigne villa. 
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l el Toledo culturalmente deslumbrante, se hallaba a la vez como una ciudad 'ro&iacute;da por almas de gusanos', vendida a los voraces comerciantes de baja estofa (anticuarios, chamarileros), consentidos por las desaprensivas autoridades civiles y eclesi&aacute;sticas. Para &eacute;l, la soluci&oacute;n de los males end&eacute;micos de Toledo, y por ende de toda Castilla, precisaba de las trabajadoras gentes del norte peninsular.
    </p><p class="article-text">
        Muchos escritores con nombre se han ocupado del escritor: Jos&eacute; Esteban (quien es su bi&oacute;grafo), Hilario Barrero, <a href="https://www.eldiario.es/autores/jesus-fuentes-lazaro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jes&uacute;s Fuentes</a>, Mariano Calvo, Francisco G&oacute;mez Porro, entre otros y, muy especialmente, dado el sobresaliente n&uacute;mero de trabajos que atesora, <a href="https://www.eldiario.es/autores/enrique-sanchez-lubian/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique S&aacute;nchez Lubi&aacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Mariano Calvo se&ntilde;ala: &ldquo;A la vez que cr&iacute;tico insobornable, el navarro fue un panegirista devoto de Toledo, al que amaba y odiaba conjuntamente, como un Jano de dos humores contradictorios y alternos. En un momento pod&iacute;a escribir que <em>no hay nada m&aacute;s inmoral que la moral toledana</em>; y en otro lugar proclamaba que a Toledo <em>se le toma un cari&ntilde;o feroz, que se enra&iacute;za al alma para siempre y sin liberaci&oacute;n posible</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, gran amigo, proclamaba que Urabayen &ldquo;pretend&iacute;a disimular su absorci&oacute;n por la ciudad vetusta murmurando de ella, pero sin que le creyera nadie; como esos hombres que, dominados por una mujer hablan mal, de continuo, del sexo femenino en las tertulias de los caf&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos de S&aacute;nchez Lubi&aacute;n que estudian la obra y vicisitudes de la figura de F&eacute;lix Urabayen constituyen un corpus muy prolijo y acreditado. De una conferencia suya sobre el &uacute;ltimo libro de la trilog&iacute;a dedicada a Toledo, extraigamos esa cita que viene a coincidir con la cr&iacute;tica de Urabayen hacia las mangancias que se realizaban en Toledo: &ldquo;La ciudad era, tambi&eacute;n, una gigantesca almoneda donde cualquiera que viniese bien provisto de fondos econ&oacute;micos pod&iacute;a llevarse desde un retablo del Greco a cualquier artesanado o yeser&iacute;a mud&eacute;jar. La ciudad carec&iacute;a de una clase burguesa moderna y con esp&iacute;ritu emprendedor, no encontrando caminos que la hiciesen progresar. 
    </p><p class="article-text">
        En los salones del Hotel Castilla se cerraron muchos de estos tratos. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/larvas-franquistas-encarcelaron-urabayen-quisieron-condenarle_1_12365952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Urabayen se empe&ntilde;&oacute; a querer a Toledo</a>, como recalca S&aacute;nchez Lubi&aacute;n, &ldquo;con vocaci&oacute;n regeneracionista&rdquo;. Este cr&iacute;tico afirma que &lsquo;Don amor volvi&oacute; a Toledo&rsquo;, por sus atinadas caracter&iacute;sticas del g&eacute;nero novel&iacute;stico, es m&aacute;s novela que las otras dos de la trilog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Existe un volumen que recoge art&iacute;culos de Urabayen dedicados unos a Toledo, no s&oacute;lo a la ciudad sino a la provincia, y otros a los paisajes de su tierra navarra. &lsquo;Estampas del camino&rsquo; es su t&iacute;tulo. Fue editado, junto con una de las novelas del navarro, por el encomiable editor toledano Antonio Pareja. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los textos toledanos, hay uno, 'Elogio del vencido', que me ha llamado mucho la atenci&oacute;n, ofrendado elogiosamente a la Pe&ntilde;ascosa Pesadumbre, con portentosas claves definitorias de las impresiones que la villa dona.  
    </p><p class="article-text">
        La panor&aacute;mica de la ciudad de Toledo, ese arrabal del Oriente, seg&uacute;n Mara&ntilde;&oacute;n, contemplada desde la orilla del r&iacute;o opuesta a la urbe, es inigualable. Es posible que ninguna otra ciudad del mundo muestre una panor&aacute;mica superior. Ezra Pound, que amaba su Venecia residencial, dec&iacute;a, sin embargo, que la ciudad m&aacute;s bella del mundo era Venecia pero antes de ver Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        Urabayen escribe: &ldquo;Toledo ha sido vista desde una altura. Y se explica. Desde la cumbre, el paisaje se entrega pronto y la silueta del burgo se recorta al primer ojeo. Tanto da la Pe&ntilde;a del Rey Moro como los torreones de San Servando, igual la terraza del Valle que cualquiera de los cigarrales que se posan como palomas curiosas en las arrugas del terreno. 
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                Foto de Félix Urabayen que ilustra la reseña biográfica del autor escrita por Jesús Fuentes para el &#039;Diccionario Biográfico de Castilla La Mancha&#039;                            </span>
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        Cualquiera que sea el punto de mira, Toledo quedar&aacute; inerte a nuestros pies, encintado por el doble damasquino de sus murallas y el lomo azul, plateado e inquieto, enroscado a sus flancos, a modo de esos aceros toledanos que se dejan aprisionar en el hueco de la mano&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra suculenta cita ante la portentosa panor&aacute;mica: &ldquo;Toledo aparece siempre acostada, dormida. Es una matrona vieja, cansada de trajinar, que se ha tendido al desgaire, entregando a nuestra mirada gran parte de sus encantos &iacute;ntimos. Sorprende sobre todo su quietud, su transparencia luminosa, limpia, quieta, cerrada, nueva. En todo el cuadro no hay m&aacute;s movimiento que las aguas del r&iacute;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el Tajo, frente a nuestro escritor, &ldquo;ha renunciado a toda acci&oacute;n presente y futura. Es el tit&aacute;n vencido que, junto a Toledo moribunda, no sabe m&aacute;s que gemir y rezar&hellip;&rdquo;   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledos-felix-urabayen_132_13426554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 05:34:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 'Toledos' de Félix Urabayen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Guerra Civil Española,República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El emoticono más antiguo del mundo tiene casi 400 años y apareció en un documento legal en Eslovaquia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/emoticono-antiguo-mundo-400-anos-aparecio-documento-legal-eslovaquia-pm_1_13415670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f7d90a9-bdd4-47ae-96a9-e617f67b662a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El emoticono más antiguo del mundo tiene casi 400 años y apareció en un documento legal en Eslovaquia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documento data de 1635 y en él se puede apreciar escrito a una mano lo que podríamos ver como el precedente del emoji de la sonrisa</p><p class="subtitle">Cómo debes usar los emojis en tus mensajes: la RAE tiene la guía definitiva 😉
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Actualmente los usamos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, los </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/debes-emojis-mensajes-rae-guia-definitiva_1_12317499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">emoticonos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> y en especial los emojis se han convertido en un elemento m&aacute;s de nuestra comunicaci&oacute;n, tomando un papel importante en el entorno digital y en las redes sociales. Si bien la historia coloca a 1982 y 1999 como los a&ntilde;os cuando nacieron el primer emoticono y el primer emoji como tal, su origen podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s remoto en el tiempo, en concreto en el siglo XVII.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El primer emoticono del mundo fue en un documento legal</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En ese siglo, en el XVII se dan los dos posibles antecedentes de los emoticonos, y es en ese sentido cuando llegamos al que se considera el primero de la historia a nivel mundial, encontrado por investigadores eslovacos en un memor&aacute;ndum en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Trencin</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, ciudad de Eslovaquia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El documento data de 1635 y en &eacute;l se puede apreciar escrito a una mano lo que podr&iacute;amos ver como el precedente del emoji de la sonrisa, al dibujar dentro de un c&iacute;rculo dos puntos y una c horizontal. Fue obra del abogado </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jan Ladislaides</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que quiso dar vista de su emoci&oacute;n y felicidad dentro de los documentos legales del ayuntamiento.  </span>
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            <span class="title">
                El considerado primer emoticono de la historia en un documento legal en Eslovaquia en el siglo XVII.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Otro precedente en el siglo XVII en un poema</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero no es el &uacute;nico precedente remoto que existe del emoticono, pues en ese mismo siglo XVII se dio tambi&eacute;n un precedente de la sonrisa en un texto del 1648, en un poema de Robert Herrick titulado &lsquo;To Fortune&rsquo;, descubierto por</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Levi Stahl</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, editor del University of Chicago Press.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el comienzo de este poema podemos leer: &ldquo;Tumble me down, and I will sit upon my ruins, (smiling yet:) (&rdquo;T&uacute;mbame, y me sentar&eacute; sobre mis ruinas (sonriendo todav&iacute;a :)&ldquo;), y esa cara sonriente es para Stahl un detalle que pudo no ser percatado, pero que actualmente encaja totalmente con nuestra forma de comunicaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El pero es que el investigador revel&oacute; que no es posible comprobar que fuera intencionado por el autor, adem&aacute;s de que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alan Jacobs</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, profesor en la Baylor University, a&ntilde;adi&oacute; de que podr&iacute;a haber sido introducido por la imprenta, adem&aacute;s de que pudo ser un recurso totalmente usable porque&ldquo; los par&eacute;ntesis no se usasen en aquella &eacute;pocasino que su uso no estaba tan expandido como en la actualidad, ni se usaban en las mismas situaciones. La puntuaci&oacute;n estaba vagamente establecida en el siglo XVII, al igual que la ortograf&iacute;a, y no hab&iacute;a reglas generales aceptadas&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El nacimiento de los emojis y emoticonos como tal</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Estos precedentes de los emoticonos del siglo XVII, sin embargo, se quedan as&iacute; como tal, pero el origen de esta forma de comunicaci&oacute;n surgi&oacute; a finales del siglo XX, m&aacute;s de 300 a&ntilde;os despu&eacute;s, con una diferencia clara entre el emoticono, que se usa con signos de puntuaci&oacute;n, y los emojis, que son dibujos expresivos que acompa&ntilde;an al texto en formato digital.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El primero en nacer de forma oficial fue el emoticono, considerado el primero una carita sonriente en un tabl&oacute;n de anuncios en septiembre de 1982 por parte de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Scott Fahlman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, catedr&aacute;tico de inform&aacute;tica en la Universidad Carnegie Mellon.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para el primer emoji se tuvo que esperar m&aacute;s, y fue el japon&eacute;s </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Shigetaka Kurita </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">el autor de una serie que se public&oacute; en 1999 en Jap&oacute;n y que actualmente se albergan esos 176 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/emoticono-antiguo-mundo-400-anos-aparecio-documento-legal-eslovaquia-pm_1_13415670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 15:30:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El emoticono más antiguo del mundo tiene casi 400 años y apareció en un documento legal en Eslovaquia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Historia,Emojis,Emoticonos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ali Gyi: "A los jóvenes no nos toman muy en serio; pensaban que mi libro iba a ser un cuento para niños"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ali-gyi-jovenes-no-toman-serio-pensaban-libro-iba-cuento-ninos_1_13395427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a346615a-032c-4a87-b4d0-fea39965caa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2782y2270.jpg" width="1200" height="675" alt="Ali Gyi: &quot;A los jóvenes no nos toman muy en serio; pensaban que mi libro iba a ser un cuento para niños&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven estudiante sevillana presenta su primera novela con 16 años, ‘El ritmo del cliché’, donde trata temas como la violencia machista o la salud mental</p><p class="subtitle">Inma Rubiales, la prolífica autora de solo 23 años: “Si no me hubiera aburrido tanto, nunca habría sido escritora”
</p></div><p class="article-text">
        Estudiante en el IES Juan De Mairena y escritora, Alicia Gonz&aacute;lez (Sevilla, 2010) ha publicado su primera novela a los 16 a&ntilde;os. El maltrato hacia la mujer o la salud mental son temas que preocupan a los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a y que los plasma en su libro de una forma m&aacute;s cercana para la gente de su edad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el seud&oacute;nimo de Ali Gyi ha escrito <em>El ritmo del clich&eacute;,</em> una novela que cuenta dos historias de amor entrelazadas entre s&iacute;. Tras su primera aventura como escritora, y durante sus vacaciones veraniegas, atiende <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SevillaelDiario.es</a> en uno de sus primeros encuentros p&uacute;blicos como escritora y tras firmar ejemplares el mes pasado en la Feria del Libro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de Julie, una campeona de patinaje sobre hielo, la escritora refleja los problemas a los que se enfrenta una joven que tiene que derribar sus miedos, ya que le surge una oportunidad de bailar ballet, algo que hac&iacute;a en el pasado, pero que dej&oacute; por un problema con un chico por el que empieza a sentir cosas mientras tiene pareja. Por otro lado, su compa&ntilde;era de piso, Emily, acaba de terminar su relaci&oacute;n con la pareja que la maltrataba y se encuentra en una fase de reconstrucci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El proceso creativo </h2><p class="article-text">
        Sus problemas a la hora de relacionarse cuando era m&aacute;s peque&ntilde;a han hecho que desarrolle su faceta como escritora ya que &ldquo;era la forma que ten&iacute;a de hablar con otras personas, soltaba todas mis ideas&rdquo;. Por otra parte, leer tambi&eacute;n le aliviaba esta soledad y le permit&iacute;a conocer otras realidades, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Tratar temas como la salud mental, tan complejos a una edad tan temprana, es algo que Alicia ten&iacute;a claro que quer&iacute;a hacer. &ldquo;Cuando haces algo creativo es para ayudar a otras personas&rdquo;. Adem&aacute;s, afirma que &ldquo;los libros que m&aacute;s me han ayudado son los que tratan este tipo de temas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que la salud mental, el acoso es otro tema actual que trata en su libro. Tras una ardua formaci&oacute;n en estos asuntos para no caer en falsos mitos o desinformaciones, en su libro muestra, entre otras cosas, c&oacute;mo gestionar ataques de ansiedad. Adem&aacute;s, &ldquo;como no soy patinadora ni hago ballet, tambi&eacute;n me he tenido que formar en estos deportes&rdquo;, afirma Alicia, que no deja nada a la suerte.
    </p><h2 class="article-text">Una lectura a la juventud actual </h2><p class="article-text">
        Una competencia en las primeras etapas del colegio fue lo que le embarc&oacute; en la literatura. &ldquo;Me piqu&eacute; mucho y en tres meses le&iacute; m&aacute;s de 20 libros, mientras que mis compa&ntilde;eros tan solo leyeron uno o dos&rdquo;. Asegura que la clave para sumergirse en este mundo est&aacute; en encontrar ese libro que te haga seguir con ganas de leer. 
    </p><p class="article-text">
        Para los j&oacute;venes, al igual que en muchos otros sectores, hacerse un hueco en el mundo de la literatura le supone mucho esfuerzo y sobreponerse a los rechazos porque &ldquo;no nos toman muy en serio&rdquo;. De las 13 editoriales a las que envi&oacute; su libro, solo una lo acept&oacute; tal y como Alicia lo concibi&oacute;, adem&aacute;s su familia y amigos pensaban que &ldquo;iba a ser una estupidez muy grande o un cuento para ni&ntilde;os&rdquo;, pero cuando lo leyeron cambiaron de opini&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier adolescente tiene sus &iacute;dolos que le ayudan a inspirarse. En el mundo de la escritura, Alice Kellen e Inma Rubiales son sus referentes. A esta &uacute;ltima tuvo la oportunidad de regalarle su libro y decirle que aparec&iacute;a en &eacute;l. &ldquo;Me hizo much&iacute;sima ilusi&oacute;n, me volv&iacute; loca&rdquo;, relata entusiasmada Alicia. 
    </p><p class="article-text">
        Este primer libro no va a ser el &uacute;nico, y es que ya trabaja en el pr&oacute;ximo del que afirma que &ldquo;va a ser muy diferente&rdquo;, pero seguir&aacute; tratando la salud mental y el acoso, temas muy importantes para la autora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Palacio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ali-gyi-jovenes-no-toman-serio-pensaban-libro-iba-cuento-ninos_1_13395427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 04:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ali Gyi: "A los jóvenes no nos toman muy en serio; pensaban que mi libro iba a ser un cuento para niños"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Jóvenes,Lectura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/098b6259-2f90-45cc-afe2-41c7b007279b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148057.jpg" width="2702" height="1520" alt="El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tusquets recupera cuatro obras de la escritora suiza, una de las voces más importantes de la literatura europea contemporánea</p><p class="subtitle">‘La niña a la que le gustaban demasiado las cerillas’: el libro de culto sobre niños salvajes, poder y sexualidad reprimida</p></div><p class="article-text">
        Los escritores m&aacute;s misteriosos no son los que se ocultan del todo (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que sin pretenderlo alientan la investigaci&oacute;n en torno a su identidad</a>), sino los que, sin dejar de dar sus se&ntilde;as biogr&aacute;ficas ni de mostrar el rostro, se apartan del foco para dejar que la literatura se abra camino, a su ritmo. La paciencia trae sus recompensas, al menos cuando la calidad de la obra avala la permanencia del autor en las librer&iacute;as. Al fin y al cabo, al final solo quedan los libros, no el n&uacute;mero de presentaciones ni de entrevistas de promoci&oacute;n. Los libros, lo &uacute;nico que importa al lector, lo &uacute;nico capaz de derrotar al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Fleur Jaeggy, nacida en Z&uacute;rich (Suiza) en 1940, nadie que la haya le&iacute;do lo pone en duda: es lo que se llama una autora de culto, tal vez la &uacute;ltima de una estirpe, la de Ingeborg Bachmann, Marlen Haushofer, Unica Z&uuml;rn, escritoras centroeuropeas a las que se puede sumar la brasile&ntilde;a Clarice Lispector, todas ellas maestras del estilo, de la prosa concentrada y elusiva, especialistas en la recreaci&oacute;n de atm&oacute;sferas opresivas. En Espa&ntilde;a, la admiran escritores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/enrique-vila-matas-ultimo-libro-busqueda-habitacion-propia-virginia-woolf_128_9282679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Vila-Matas</a>, otro autor que se inscribe en una tradici&oacute;n transfronteriza, o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pilar-adon-idealizamos-ninas-inocencia-quiero-retratar-tormenta-interior-brutal_128_12027394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilar Ad&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy se estableci&oacute; en Italia tras completar sus estudios en Suiza, y all&iacute; desarroll&oacute; toda su carrera. Se cas&oacute; en 1968 con Roberto Calasso, escritor y editor de la prestigiosa Adelphi, la editorial donde ha publicado todos sus libros y para la que ella ha traducido al italiano a autores como Marcel Schwob, Thomas de Quincey y Robert Schumann. La muerte de su marido, en 2021, la convirti&oacute; en copropietaria de la editorial junto con los otros herederos. Adem&aacute;s de todo eso, su nombre est&aacute; detr&aacute;s de unas cuantas canciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/canciones-franco-battiato-hizo-historia-pop-mundial_1_7947631.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franco Battiato</a>, con quien colabor&oacute; como letrista bajo el seud&oacute;nimo Carlota Wieck.
    </p><p class="article-text">
        Jaeggy escribe en italiano, pero su estilo se aleja tanto de la verbosidad a la que tienden las lenguas rom&aacute;nicas que se hace dif&iacute;cil considerarla &ldquo;literatura italiana&rdquo;. Tampoco su imaginario literario se corresponde con el usual en el sur de Europa, no por una cuesti&oacute;n geogr&aacute;fica, sino, y sobre todo, por un modo de mirar, de estar en el mundo. Su car&aacute;cter es m&aacute;s af&iacute;n a las culturas centroeuropeas, incluso n&oacute;rdicas, por su tono g&eacute;lido, punzante, y esas recreaciones sutiles de relaciones de dominaci&oacute;n y dependencia, de reclusi&oacute;n y de amenazas que no se anuncian pero se respiran, con los personajes siempre al borde de un abismo, de una tragedia silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco en el ritmo de publicaci&oacute;n se asemeja a los escritores que copan las secciones de libros: cuenta con cinco novelas breves, dos libros de relatos y una obra de teatro; es una autora poco prol&iacute;fica. Y no es un nombre habitual en los medios, en cualquier caso; no se prodiga en entrevistas ni art&iacute;culos, ni ha tenido el af&aacute;n de erigirse en portavoz de los intelectuales o intervenir en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Una mujer discreta, pero solo en lo extraliterario; en las p&aacute;ginas, la m&aacute;xima exigencia, como la buscaban <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/merce-ibarz-retrata-merce-rodoreda-escritora-punk-cruel-acusaron-cursi_1_11253865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merc&egrave; Rodoreda</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a> o Thomas Bernhardt, la misma devoci&oacute;n por el lenguaje, por la voz. Ha publicado poco, pero nada que desmerezca, ni una sola palabra de m&aacute;s. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/21f530c8-2bfd-4c06-8355-8538fe162000_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tiene, como m&iacute;nimo, una obra maestra, <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> (1989), el relato de una joven en un internado de se&ntilde;oritas. Es una de esas novelas hipn&oacute;ticas, extra&ntilde;as, que envuelven al lector en una atm&oacute;sfera enrarecida, en medio de las relaciones entre las adolescentes, los juegos de dominio y dependencia, la sensualidad y la violencia reprimidas. No es amable; tampoco es tr&aacute;gica en el sentido de derramarse. Y, antes del hachazo, sabe hechizar como con un narc&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tusquets est&aacute; publicando nuevas ediciones de sus libros: los dos primeros, <em>El dedo en la boca </em>(1968) y <em>Las estatuas de agua</em> (1980), en un solo volumen; <em>Proleterka</em> (2001), otra de sus mejores novelas, y una obra de teatro, <em>El &aacute;ngel de la guarda</em> (1971). Todas comparten ciertos rasgos, m&aacute;s all&aacute; de la brevedad y el estilo incisivo, a saber: los protagonistas ni&ntilde;os o adolescentes, la edad de tr&aacute;nsito, carne de descubrimientos que los hieren para siempre; el aislamiento, esa sensaci&oacute;n de vivir, m&aacute;s que en el margen de la sociedad, en una especie de limbo, un agujero con el tiempo suspendido, un espacio con sus propias din&aacute;micas; y las emociones de sospecha, miedo, inquietud, peligro.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El dedo en la boca</em>, sigue a una muchacha que ha pasado muchos a&ntilde;os encerrada en una cl&iacute;nica. Nos habla mientras pasea por la naturaleza, solitaria, entremezclando los recuerdos; con sus palabras desaf&iacute;a al lector, trata de inquietarlo: &ldquo;Tal vez el hecho de que me atasen me daba placer; imped&iacute;an que me asomara a ver qu&eacute; me rodeaba&rdquo;. <em>Las estatuas de agua</em>, por su parte, se vehicula en torno a la relaci&oacute;n entre un joven, con una singular fascinaci&oacute;n por las estatuas, y su criado, imitando a ratos el mon&oacute;logo teatral. Soledad, apegos, corrupci&oacute;n de la pureza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida en común acaba por eliminar esa especie de inocencia que tienen las personas solas”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esos primeros textos son interesantes por cuanto contienen la semilla de todo lo que despliega despu&eacute;s. Y si <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> es extraordinaria, <em>Proleterka</em>, la novela que public&oacute; posteriormente, no la desluce: el <em>Proleterka</em>, ese nombre raro para los oriundos de estas latitudes, es el barco en el que viajan un padre y su hija. Son, en realidad, dos desconocidos que viven su particular tira y afloja. Ella intenta llenar los huecos de su historia familiar, al tiempo que experimenta, a lo largo del crucero, entre sus pasajeros, lo que se conoce como iniciaci&oacute;n a la vida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jane y Rachel conversaban: otro juego de paciencia&rdquo;. As&iacute; se introduce la escena teatral en <em>El &aacute;ngel de la guarda</em>, la &uacute;ltima de las recuperaciones. De nuevo dos ni&ntilde;as, de nuevo un entorno aislado, de nuevo un mundo en el que la inocencia se ha corrompido. Ni&ntilde;as, con esa naturaleza extravagante de quien ha crecido solo, sin la presi&oacute;n de acompasarse con las normas sociales, que tan pronto da muestras de una fr&iacute;a madurez como de una inconsciencia temeraria. Hasta que la presencia de ese &aacute;ngel de la guarda resquebraja el equilibrio t&oacute;xico en el que han construido su jaula.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy no hace concesiones; es el lector quien tiene que darse entero, renunciar a la pretensi&oacute;n de entenderlo todo, renunciar a la complacencia, a la narrativa f&aacute;cil que lo da todo masticado y hasta regala sonrisas. Con ella, no. Ella no escribe para gustar; est&aacute; bien en sus confines, como lo est&aacute;n sus personajes, inmersos en un territorio donde el lector se mueve con paso titubeante. No parece que a estas alturas vaya a convertirse en protagonista de la escena literaria, aunque si le dieran el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel</a> no le faltar&iacute;an aplausos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Suiza,Cultura,Novela,Tusquets,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c9414e-5d8b-4e52-a67e-06bac19d7aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros sobre casas encantadas utilizan el problema del mercado inmobiliario o la crisis de la vivienda como metáfora del miedo, aprovechando que estas edificaciones "son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes"</p><p class="subtitle">‘Jenny’, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo</p></div><p class="article-text">
        Alguien cierra la puerta de su piso, echa la cerradura y se queda a oscuras en el pasillo. Es entonces cuando entra en p&aacute;nico, pero no tiene miedo de que un fantasma salga del armario o de que los peluches cobren vida. Lo que de verdad le quita el sue&ntilde;o es la mancha de humedad en el techo que no puede pagar o la idea de que no llegar a fin de mes le deje en la calle. Un escenario tenebroso que bien podr&iacute;a ambientar una de las novelas de terror de Grady Hendrix, quien ha escrito sobre la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesadilla del mercado inmobiliario</a> y ha reconocido que &ldquo;la ansiedad econ&oacute;mica es lo que alimenta las novelas de casas encantadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo peor que le puede pasar a alguien es quedarse sin casa&rdquo;. As&iacute; de tajante fue el autor de <em>C&oacute;mo vender una casa encantada</em> a trav&eacute;s de un <a href="https://www.instagram.com/reels/DMLA64fP7It/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo en Instagram</a> donde recomienda leer <em>Ofrendas de verano</em>. Se trata de una obra que demuestra que el miedo a que el propio hogar se convierta en una trampa de deudas no es nuevo. En la d&eacute;cada de los 70 en EEUU, miles de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familias de clase media</a> huyeron de la delincuencia de las grandes ciudades buscando el para&iacute;so en las afueras. Sin embargo, las id&iacute;licas construcciones que encontraron estaban levantadas junto a r&iacute;os contaminados o ten&iacute;an cuentas pendientes, un enga&ntilde;o que inspir&oacute; la novela de Robert Marasco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La casa encantada en s&iacute; misma no solo es un espacio de horror, sino que es tambi&eacute;n una protagonista, un monstruo en s&iacute;&rdquo;, declara Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo a elDiario.es. La fil&oacute;loga, profesora de la Universidad de Burgos, lleva a&ntilde;os analizando la figura del monstruo en la literatura contempor&aacute;nea. Sin embargo, mientras otros se centran en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hombre-lobo-revision-sugerente-sosa-mito-licantropo_129_11970249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres lobo</a>, zombis o vampiros, la experta se ha especializado en estas edificaciones porque &ldquo;las casas encantadas son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes y miedos&rdquo;. Son lugares que, en lugar de cumplir siempre con su funci&oacute;n primordial de dar refugio y tranquilidad, se tuercen y se desv&iacute;an de manera fantasmag&oacute;rica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf81cac-f095-41cd-9ce0-58d8ac1e7c06_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras los zombis o los vampiros experimentan picos de popularidad irregularmente, yendo m&aacute;s all&aacute; de la literatura y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/quiero-salir-puedo-terror-reclusion_1_2267852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dominando la cartelera de los cines</a> durante periodos de tiempo concretos, las historias que giran en torno a viviendas malditas logran mantenerse estables a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Es algo que se debe, principalmente, a que la residencia es como la segunda piel del ser humano, el espacio &iacute;ntimo donde el individuo se muestra m&aacute;s vulnerable y oculta sus mayores dramas. &ldquo;La casa es un hogar y, por lo tanto, una protecci&oacute;n, pero a la vez alberga los mayores horrores reales, como abusos y maltratos. El morbo viene de eso&rdquo;, explica D&iacute;ez Cobo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la vivienda, por ende, forma parte de la angustia que se percibe entre sus cuatro paredes, sobre todo en un momento en el que encontrar un piso digno se ha vuelto una misi&oacute;n imposible. En su ensayo<em> Infestaci&oacute;n</em>, la investigadora Erica Couto-Ferreira analiza c&oacute;mo los miedos econ&oacute;micos han ido moldeando la evoluci&oacute;n cultural de estos edificios tenebrosos. Un ejemplo es <em>La casa de al lado</em> (1978), obra en la que la escritora Anne Rivers Siddons presenta una vivienda de lujo reci&eacute;n construida en una urbanizaci&oacute;n de las afueras de la ciudad. El terror all&iacute; no procede de esp&iacute;ritus, sino de la ambici&oacute;n de las familias de clase acomodada y el horror a perder su posici&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">La casa que toma vida</h2><p class="article-text">
        Estas viviendas ins&oacute;litas tambi&eacute;n puede dividirse seg&uacute;n la forma en que son representadas en la literatura. Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo utiliza el t&eacute;rmino de &ldquo;casa consciente&rdquo; para referirse a aquellas que dotan de pensamientos y de voz propia. Un precedente en nuestro idioma es <em>La casa</em> (1954), escrita por el argentino Manuel Mujica Lainez, donde un palacete de Buenos Aires relata su propia demolici&oacute;n y evoca con melancol&iacute;a su pasado. Es una obra que inspir&oacute; a la autora barcelonesa Mercedes Abad en su novela ilustrada <em>Casa en venta</em> (2020), donde el apartamento protagonista sufre por su incapacidad para comunicarse con los due&ntilde;os o retener a inquilinos estables.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e913f405-0a62-4b10-b643-c873bbe2b42d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo interesante del libro de Mercedes Abad es que otorga vida a un piso ubicado en la periferia industrial de una ciudad, rodeado de solares y al lado de una central t&eacute;rmica. Esto permite reflejar los estragos que ha causado la burbuja inmobiliaria en los extrarradios de Barcelona y la consecuente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gentrificacion-arte-destruir-vida-barrios_1_3825528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gentrificaci&oacute;n de los centros urbanos</a>, pues la casa sufre la tristeza de verse convertida en una simple mercanc&iacute;a especulativa a la que se le pone precio, perdiendo as&iacute; su alma. Mercedes Abad hace que el lector vea y sienta el mundo a trav&eacute;s del hormig&oacute;n, mostrando la deshumanizaci&oacute;n que dejan las leyes del mercado inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;ez Cobo sostiene que, debido a la crisis de la vivienda, los lectores contempor&aacute;neos interpretan las obras de forma m&aacute;s pol&iacute;tica que hace 20 o 30 a&ntilde;os. Sin embargo, es algo que ir&aacute; en aumento no solo por parte de quienes disfrutan de los libros, tambi&eacute;n por parte de quienes los escriben. &ldquo;Es un problema que no solo pasa en Madrid o en grandes capitales y no tardar&aacute; mucho en reflejarse en m&aacute;s obras art&iacute;sticas. Es un fen&oacute;meno que, aunque se viene fraguando desde hace a&ntilde;os, es ahora cuando est&aacute; explotando con fuerza: toda la crisis del alquiler, los precios y condiciones excesivas...&rdquo;, detalla la experta, asegurando que se publicar&aacute;n m&aacute;s historias sobre esto en un futuro no muy lejano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La casa, que es un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una cárcel de la que no se puede salir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa María Díez Cobo</span>
                                        <span>—</span> Experta en Estudios Literarios y Comparados de lo Insólito
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, echar un vistazo al interior de una vivienda hace imposible ignorar el sesgo de g&eacute;nero y la violencia machista que ocurren en ella. &ldquo;El espacio tradicional de una mujer es la casa, por lo que de alguna manera es su feudo, pero tambi&eacute;n su prisi&oacute;n&rdquo;, alega D&iacute;ez Cobo. &ldquo;Es el lugar que se le ha impuesto, por lo que este espacio, que puede ser un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una c&aacute;rcel de la que no se puede salir&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, agregando que, &ldquo;dentro de ese espacio, la mujer no ha sido la voz poderosa, sino que ha sido una voz sometida por las voces masculinas de la sociedad patriarcal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta misoginia se refleja en <em>El empapelado amarillo</em> (1892), de la autora norteamericana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-fantasia-mujeres_132_5868591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlotte Perkins Gilman</a>. Se trata de un cuento que ya incluso en el siglo XIX pon&iacute;a el foco en los abusos que pueden darse dentro de una casa, en este caso a trav&eacute;s del encierro forzado de la protagonista por parte de su marido, lo que acaba derivando en que ella se obsesione con el espantoso papel tapiz amarillo de su habitaci&oacute;n y poco a poco pierda la raz&oacute;n. &ldquo;Ense&ntilde;a la ambivalencia de un espacio que te es asignado, que se te considera propio, pero que alberga todos los males de la sociedad y la posici&oacute;n secundaria que se espera de ti como mujer&rdquo;, indica Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo.
    </p><h2 class="article-text">De los libros a la gran pantalla</h2><p class="article-text">
        El relato <em>C&eacute;ntrico, dos habitaciones, fen&oacute;menos paranormales</em>, que el novelista sevillano Isaac Rosa <a href="https://www.eldiario.es/letrapequena_isaacrosa/centrico-habitaciones-fenomenos-paranormales_132_1553571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; en este mismo peri&oacute;dico</a> en 2019, tambi&eacute;n se&ntilde;ala c&oacute;mo la urbanizaci&oacute;n madrile&ntilde;a, que tanto encanto muestra hacia los turistas, esconde en el interior de sus hogares las consecuencias que este turismo produce para quienes viven all&iacute;. El texto aborda el problema de la turistificaci&oacute;n en las ciudades a trav&eacute;s de una casa encantada cuyos inquilinos, que llegan de visita a la capital, no saben cu&aacute;l es el motivo de los sucesos sobrenaturales que ocurren en ella. El texto se acabar&iacute;a adaptando a la gran pantalla a trav&eacute;s del cortometraje <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&eacute;ntrico</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Luso Mart&iacute;nez</a>, nominado a los Goya.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aparte de la literatura, el cine tambi&eacute;n ha sabido captar la deriva de las grandes ciudades, utilizando los espacios dom&eacute;sticos como met&aacute;foras de la precariedad social. En la pel&iacute;cula de terror <em>Barbarian </em>(2022), del director Zach Cregger, la casa protagonista se sit&uacute;a en un barrio completamente abandonado de Detroit, una urbe que ha sufrido la desindustrializaci&oacute;n. La pel&iacute;cula muestra c&oacute;mo la degradaci&oacute;n de un vecindario entero da lugar a monstruos nacidos de la miseria m&aacute;s absoluta, convirtiendo la vivienda en un term&oacute;metro que mide la decadencia de una poblaci&oacute;n devorada por el sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el a&ntilde;o pasado se estren&oacute; <em>Decorado</em>, una f&aacute;bula que refleja la &ldquo;crisis&rdquo; de una sociedad en la que &ldquo;es muy dif&iacute;cil escapar del dinero&rdquo;. Dirigida por Alberto V&aacute;zquez y expandiendo el cortometraje por el que gan&oacute; un Goya en 2017, la cinta explora desde la problem&aacute;tica laboral que impulsa la adicci&oacute;n al trabajo hasta el susto constante por no llegar a fin de mes para pagar el alquiler, como sucede al protagonista. En una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/decorado-combativa-fabula-refleja-crisis-sociedad-dificil-escapar-dinero_1_12704060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a>, el cineasta se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;nuestro valor es lo que consigamos econ&oacute;micamente&rdquo;. Por ello, mientras la vivienda siga siendo un bien de lujo inalcanzable, el arte de lo ins&oacute;lito seguir&aacute; recordando que el peor de los miedos es quedarse sin un sitio en el que dormir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:27:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Escritores,Vivienda,Turistificación,Cultura,Terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere con 103 años el escritor Josep Vallverdú, padre del clásico de la literatura infantil 'Rovelló']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-103-anos-escritor-josep-vallverdu-padre-clasico-literatura-infantil-rovello_1_13397412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27df54f8-c947-4965-93cc-dc2224d2854d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x838y264.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere con 103 años el escritor Josep Vallverdú, padre del clásico de la literatura infantil &#039;Rovelló&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año pasado entregó en la editorial La Galera 'El retorno de Rovelló', la secuela del clásico</p></div><p class="article-text">
        El escritor Josep Vallverd&uacute;, padre de 'Rovell&oacute;', el cl&aacute;sico de la literatura infantil que ha acompa&ntilde;ado a generaciones de lectores catalanes desde finales de los a&ntilde;os sesenta, ha muerto este martes con 103 a&ntilde;os, seg&uacute;n ha podido confirmar la agencia ACN. Referente de la literatura infantil y juvenil en catal&aacute;n, Vallverd&uacute; deja una ingente obra literaria &ndash;m&aacute;s de 300 t&iacute;tulos publicados&ndash; entre novelas, memorias, viajes, cuentos, traducciones, poes&iacute;a e incluso teatro. En 2023 se celebr&oacute; el centenario de su nacimiento, con numerosos actos y actividades por todo el pa&iacute;s. Hace un a&ntilde;o entreg&oacute; a la editorial La Galera 'El retorn de Rovell&oacute;', la secuela del cl&aacute;sico que le ha hecho un icono de la literatura catalana.
    </p><h2 class="article-text">Infancia y formaci&oacute;n: entre Lleida y Barcelona</h2><p class="article-text">
        Josep Vallverd&uacute; i Aixal&agrave; naci&oacute; en la ciudad de Lleida, el 9 de julio de 1923. La Guerra Civil oblig&oacute; a la familia Vallverd&uacute; a buscar refugio una temporada fuera de la ciudad y trunca su etapa de estudiante. En 1939 regresan y un a&ntilde;o m&aacute;s tarde se trasladan a Barcelona, donde su padre ten&iacute;a una tienda de ropa, y donde &eacute;l contin&uacute;a sus estudios de bachillerato.
    </p><p class="article-text">
        El joven Vallverd&uacute; se matricul&oacute; en la Universidad de Barcelona para cursar la carrera de Filosof&iacute;a y Letras, en la especialidad de Filolog&iacute;a cl&aacute;sica. Entabla amistad con personas del catalanismo cultural como Frederic Roda, Antoni Badia i Margarit, Pere de Palol, Joan Triad&uacute;, Josep Palau i Fabre e Isabel Arqu&eacute;, que a&ntilde;os m&aacute;s tarde ser&iacute;a su mujer. En 1947 le llaman para trabajar en la Universidad, como becario del doctor Josep Rubi&oacute; i Balaguer, colaborando en su labor de investigador en el Archivo de la Corona de Arag&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Sant Feliu de Gu&iacute;xols</h2><p class="article-text">
        En 1949 le ofrecen trabajar en una academia en Sant Feliu de Gu&iacute;xols (Baix Empord&agrave;). Despu&eacute;s de dirigir dos a&ntilde;os la academia, trabaja en una empresa de tapones de corcho, y tambi&eacute;n comienza a dar clases y a intervenir en las actividades culturales de la villa e imparte conferencias.
    </p><p class="article-text">
        Form&oacute; parte de la primera redacci&oacute;n de la revista '&Agrave;ncora', donde entabla amistad con Agust&iacute; Calvet i Pascual, 'Gaziel'. En Sant Feliu permanece hasta 1956, &ldquo;siete a&ntilde;os pr&oacute;digos en acontecimientos vitales, en maduraci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n el escritor. En 2023 el Ayuntamiento le otorga el t&iacute;tulo de Hijo Adoptivo de Sant Feliu de Gu&iacute;xols.
    </p><p class="article-text">
        Por motivos familiares y laborales Vallverd&uacute; volver&aacute; a Lleida, donde vivir&aacute;n diez a&ntilde;os, entre 1959 y 1969. Durante esos a&ntilde;os, emprende una trayectoria literaria que ir&aacute; a m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Resurgir de la literatura infantil y juvenil en catal&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os sesenta, la literatura juvenil en catal&aacute;n resurge progresivamente. Vallverd&uacute; publica en aquellos a&ntilde;os tres novelas juveniles: 'El vendedor de peces' (1960), supone el regreso de la novela de aventuras en unos momentos de una gran sequ&iacute;a en este g&eacute;nero. Es una obra que marca un antes y un despu&eacute;s en su carrera. 'Trampa bajo las aguas', novela que gana el premio Joaquim Ruyra, 1963 y 'La caravana invisible' (1968) son las otras dos. Durante aquellos a&ntilde;os el escritor leridano a&ntilde;os tambi&eacute;n colabora con la revista Cavall Fort, desde su creaci&oacute;n, en 1961.
    </p><h2 class="article-text">Traductor</h2><p class="article-text">
        De forma paralela, empez&oacute; a traducir sobre todo novelas policiacas para Edicions 62, editorial reci&eacute;n creada. Entre 1962 y 1975 traduce al catal&aacute;n una larga lista de t&iacute;tulos, de autores como Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Martin Luther King, Jack London, Piaget, Edgard A. Poe, Gianni Rodari, Walter Scott, James Stevenson, G.K. Chesterton u Oscar Wilde.
    </p><p class="article-text">
        En 1966, por encargo de la editorial Vicens, tradujo 'The revolt of the catalans', del historiador brit&aacute;nico John H. Elliot. Un meritorio trabajo que no sali&oacute; publicado bajo el t&iacute;tulo que el autor hab&iacute;a puesto. Y es que el censor franquista decret&oacute; que no pod&iacute;a ser la revuelta 'de los catalanes' e impuso el t&iacute;tulo 'La revolta catalana'.
    </p><h2 class="article-text">Rovell&oacute;</h2><p class="article-text">
        1968 es un a&ntilde;o clave en su larga trayectoria literaria. El verano de ese a&ntilde;o, en una choza de ca&ntilde;as en el jard&iacute;n de su casa de Puiggr&ograve;s, escribe casi a chorro la historia de un perro r&uacute;stico llamado Rovell&oacute;. La obra gana el premio Josep Maria Folch i Torres (1968) y comienza as&iacute; una historia de &eacute;xito editorial que ser&aacute; imparable. Desde 1968, Edicions de la Galera han publicado 30 ediciones y vendido m&aacute;s de 75.000 ejemplares. 'Rovell&oacute;' ha sido traducido al castellano, vasco, franc&eacute;s, italiano y ruso y se ha adaptado en 26 episodios de dibujos animados para la televisi&oacute;n. En febrero del 2026, 56 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera aparici&oacute;n de este m&iacute;tico personaje, Vallverd&uacute;, con 102 a&ntilde;os, present&oacute; la segunda parte de Rovell&oacute;, donde el popular perro vive nuevas aventuras en las que aparecen referencias a otras obras del autor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/muere-103-anos-escritor-josep-vallverdu-padre-clasico-literatura-infantil-rovello_1_13397412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:33:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere con 103 años el escritor Josep Vallverdú, padre del clásico de la literatura infantil 'Rovelló']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Escritores,Catalán,Literatura infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para "sentirnos más nosotros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/literatura-cruza-verja-escritores-gibraltar-celebran-frontera-sentirnos_1_13389974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b22880-b0c8-4d4f-9202-1afd56096891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para &quot;sentirnos más nosotros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Autores como Trino Cruz, Gabriel Moreno o Rebecca Calderón celebran el acuerdo de los gobiernos español y británico, un sueño largamente acariciado por los habitantes de la Roca: "Esto nos hace pensar que habrá mucha más conexión, contacto y colaboración con el mundo cultural de Andalucía y de España"</p><p class="subtitle">Gibraltar, sin Verja: el día que la frontera se convirtió en calle
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Illo, illo, illo! &iexcl;Que se implementa hoy el <em>treaty</em>, que va a caer el <em>final frontier</em>!&rdquo;. As&iacute; comienza el <em>Di&aacute;logo fronterizo</em> que el escritor gibraltare&ntilde;o Jonathan Teuma escrib&iacute;a con motivo de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/verja-gibraltar-cae-cinco-anos-intensas-negociaciones_1_13380394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ca&iacute;da de la verja de Gibraltar</a> esta semana. Una noticia que afecta fundamentalmente a los trabajadores que durante d&eacute;cadas se han visto obligados a hacer cola y sacar sus pasaportes cada vez que entraban y sal&iacute;an de la Roca, pero tambi&eacute;n a los poetas y narradores que, por naturaleza, han venido cruzando tambi&eacute;n las fronteras idiom&aacute;ticas de manera cotidiana.  
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Trino Cruz, un poeta que ha hecho su carrera entre Gibraltar, Espa&ntilde;a y Marruecos, &ldquo;da gran placer y cierto v&eacute;rtigo cruzar la frontera (nosotros nunca la hemos llamado &lsquo;la verja&rsquo;) en ambos sentidos sin ning&uacute;n tipo de control, sin presencia policial, sin necesidad de identificarnos&rdquo;, celebra. &ldquo;Humanizar un territorio de nadie es de gran valor, un gesto contracorriente y generoso en un mundo ruidoso y distra&iacute;do, un gesto que demuestra confianza en el otro, y en la necesidad de fomentar el bien com&uacute;n. &iexcl;Territorio de todos!&rdquo;, aplaude el poeta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada uno de nosotros es un v&iacute;nculo entre mil vidas, vaso comunicante entre espacios y memorias, cada uno tiene la responsabilidad de seguir tejiendo a su manera, ejerciendo su libertad, con respeto, con amor&rdquo;, prosigue el autor de <em>Rhila</em> o <em>Mediod&iacute;a del cantor</em>. &ldquo;Todos tendremos algo que decir al respecto, nuestras historias seguir&aacute;n creciendo, nutri&eacute;ndose de complejidad y honradez, transform&aacute;ndonos y enriqueci&eacute;ndonos. Pienso tambi&eacute;n en los que s&oacute;lo conozcan esta no-frontera, tendr&aacute;n otras referencias, ser&aacute; un nuevo punto de partida para ellos. Las futuras generaciones fomentar&aacute;n el respeto, y cultivar&aacute;n y mimar&aacute;n este regalo que hoy se nos brinda&rdquo;, a&ntilde;ade Trino Cruz.
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                Trino Cruz, poeta a caballo entre Gibraltar, España y Marruecos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Identidad sin barreras</h2><p class="article-text">
        Gabriel Moreno es un poeta y cantautor que escribe en llanito, la peculiar mezcla de espa&ntilde;ol e ingl&eacute;s que se da en la Roca. Su &uacute;ltimo poemario, titulado precisamente Gibraltar, contiene versos como &ldquo;<em>The night is black como un whiski con cola,/ en el belly del estresho no se ve n&aacute;,/ y t&oacute; lo que escusho son el mot&oacute; y la ola/ and a voice that says, &lsquo;al pe&ntilde;&oacute;n volver&aacute;&rsquo;&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, como escritor gibraltare&ntilde;o, supone un hito hist&oacute;rico, porque toda la vida hab&iacute;amos sentido una divisi&oacute;n, sobre todo psicol&oacute;gica, con la cultura y el mundo literario del Campo de Gibraltar, de Andaluc&iacute;a y de Espa&ntilde;a&rdquo;, explica Moreno. &ldquo;Esto, m&aacute;s que simb&oacute;licamente, nos hace pensar que podr&aacute; haber mucha m&aacute;s conexi&oacute;n, contacto y colaboraci&oacute;n con el mundo cultural de Andaluc&iacute;a y de Espa&ntilde;a&rdquo;, augura el autor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n, a nivel filos&oacute;fico, siempre hemos pensado que un lugar puede construir una identidad cultural fuerte y potente sin necesidad de murallas, barreras o fronteras. Ese ha sido siempre nuestro sue&ntilde;o: poder afinar y hacer brillar nuestra identidad sin necesidad de separarnos f&iacute;sicamente de Espa&ntilde;a ni de ning&uacute;n otro pa&iacute;s&rdquo;, agrega. &ldquo;Sentimos que ahora tendremos m&aacute;s oportunidades para fundir las dos culturas que nos conforman y nos hacen ser quienes somos: la inglesa y la andaluza. Esperamos que esta apertura tambi&eacute;n suponga una nueva manera de concebir el mundo, de concebirnos a nosotros mismos y de entender la literatura y la poes&iacute;a&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">Un acontecimiento</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Gabriel Moreno se&ntilde;ala que &ldquo;naturalmente, hay tambi&eacute;n cierta inquietud, porque toda la vida hemos sido un lugar fronterizo, donde las fronteras han formado parte de nuestra identidad&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; la frontera entre el Atl&aacute;ntico y el Mediterr&aacute;neo, las fronteras culturales con Espa&ntilde;a y con Inglaterra, pero creemos que esa inquietud no es m&aacute;s que el miedo natural al cambio y que este ser&aacute; un momento de transformaci&oacute;n positiva, de colaboraci&oacute;n y de sentirnos m&aacute;s nosotros mismos, sin necesidad de expulsar a nadie de nuestro territorio psicol&oacute;gico y literario, as&iacute; que vivimos este momento hist&oacute;rico con ilusi&oacute;n y con esperanza&rdquo;, manifiesta. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Rebecca Calder&oacute;n, autora de t&iacute;tulos como <em>Ten thousand words</em> o<em> The Civil Garrison</em>, afirma: &ldquo;Me apasionan los grandes momentos de la historia, y ahora mismo estamos viviendo uno. La apertura de la frontera es un acontecimiento enorme. Hay quienes solo han conocido la hostilidad entre Espa&ntilde;a y Gibraltar, pero antes de la dictadura de Franco toda la zona del Campo era una regi&oacute;n social y econ&oacute;micamente interconectada. Tengo muchas ganas de ser testigo de este cambio tan emocionante y de escribir sobre &eacute;l&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que nos ha hecho pensar en el pasado y en todas las peque&ntilde;as historias asociadas al cierre de la frontera. Ha despertado recuerdos que han inspirado poes&iacute;a durante estos &uacute;ltimos d&iacute;as&rdquo;, agrega. &ldquo;Yo todav&iacute;a estoy en estado de shock; todo resulta bastante surrealista. Es un paso muy positivo y estoy observando atentamente c&oacute;mo evoluciona todo. Soy una optimista incorregible, pero hay mucha gente que se muestra esc&eacute;ptica&rdquo;, comenta la escritora. 
    </p><h2 class="article-text">Ellos y nosotros</h2><p class="article-text">
        Pero las sensaciones predominantes son de optimismo, incluso de euforia. Para Trino Cruz, &ldquo;se cierra as&iacute; un cap&iacute;tulo de nuestra historia fronteriza y se abre otro mejor para la gran comunidad que habita esta regi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Es la primera vez en muchas generaciones que podemos cruzar este espacio libremente: recuperemos la costumbre de fluir, nuestro ir y venir construir&aacute; y nos unir&aacute;, calar&aacute; profundamente en nosotros, y nos sorprenderemos pensando y actuando de nuevas maneras. Es necesario quitarle le&ntilde;a al fuego, tener confianza en los que nos rodean, reconocer que el discurso divisivo del &lsquo;ellos y nosotros&rsquo; no tiene ning&uacute;n sentido entre nosotros&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as siguientes a la ca&iacute;da de la verja el poeta se siente, m&aacute;s que nunca, ciudadano del mundo. &ldquo;Que cada uno viva a su manera, pero la memoria colectiva insiste en que soy africano y europeo, mediterr&aacute;neo y atl&aacute;ntico, todos a la vez, y que no tengo que elegir. Es as&iacute; como contemplo las gaviotas y las golondrinas que nos sobrevuelan. Con su vuelo y su griter&iacute;o danzan y celebran el atardecer de este segundo d&iacute;a, donde nada ha cambiado para ellas&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/literatura-cruza-verja-escritores-gibraltar-celebran-frontera-sentirnos_1_13389974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La literatura también cruza la verja: los escritores de Gibraltar celebran el fin de la frontera para "sentirnos más nosotros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gibraltar,Cádiz,Campo de Gibraltar,Escritores,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30257c26-197c-428b-8a47-6b2d3d640c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147550.jpg" width="420" height="236" alt="Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marciano Ortega, que fue alcalde de El Toboso, cuenta en su obra el vínculo que unió al gran cronista y escritor con esta localidad y con Quintanar de la Orden. Sigue el rastro que va desde su amigo Antonio Nuño de la Rosa, posible trasunto de Alejandro Miquis en 'El doctor Centeno', hasta el pionero profesor 'krausista' Julián Sanz del Río, cuyas enseñanzas ambos compartieron</p><p class="subtitle">“¡Esas barbas, fuera!”: el pueblo que celebra por todo lo alto el rodaje hace 40 años de la mítica ‘El viaje a ninguna parte’</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, en la localidad toledana de El Toboso, conocida por ser el origen de Dulcinea, la imaginaria amada de Don Quijote, un hombre le pregunt&oacute; al que era entonces su alcalde, Marciano Ortega Molina, qui&eacute;n era el se&ntilde;or que daba nombre a una calle: Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o. Pese a que sus padres hab&iacute;an vivido en esa v&iacute;a y ten&iacute;a muchos recuerdos de ella, el entonces alcalde no supo darle con detalle una explicaci&oacute;n sobre el v&iacute;nculo de ese nombre con el municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, tras dejar la Alcald&iacute;a, ese &ldquo;runr&uacute;n&rdquo; se qued&oacute; grabado en su memoria y decidi&oacute; ponerse a investigar. El exalcalde ya contaba con un dato de partida: en sus novelas &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;, &lsquo;La desheredada&rsquo; y &lsquo;Lo prohibido&rsquo;, el gran Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s hace menci&oacute;n a diferentes miembros de la familia Miquis. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la primera de ellas uno de los protagonistas es Alejandro Miquis, un joven so&ntilde;ador con una gran forturna. Y en el Toboso, todav&iacute;a queda alguna estela de una expresi&oacute;n local en la que se grita &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o! o &iexcl;Paga Miquis!&rdquo;, que los vecinos m&aacute;s mayores recuerdan como un chascarrillo, ya casi en desuso, para decidir qui&eacute;n paga alguna cena o festejo copioso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hab&iacute;a alguna relaci&oacute;n entre esta expresi&oacute;n, la ficticia familia Miquis y el nombre de la calle? La hab&iacute;a. Marciano Ortega reley&oacute; con detalle &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; (1883) y descubri&oacute; que entre los personajes de la historia, ambientada en el convulso 'Sexenio Democr&aacute;tico' o 'Sexenio Revolucionario' espa&ntilde;ol (1868-1874), aparecen nombres que hab&iacute;an dado denominaci&oacute;n a calles de El Toboso. Pero, sobre todo, se detuvo en el personaje de Alejandro Miquis. &ldquo;Ah&iacute; ya aparece la expresi&oacute;n &lsquo;&iexcl;Paga Miquis!&rsquo;, porque era el que ten&iacute;a el dinero que hab&iacute;a heredado&rdquo;, cuenta el exalcalde a este peri&oacute;dico. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Paga Nu&ntilde;o o paga Miquis? Una expresi&oacute;n para la historia   </h2><p class="article-text">
        Faltaba por descubrir el segundo nombre de la expresi&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rdquo;. Ortega sab&iacute;a que Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa era conocido por haber compartido estudios universitarios con Gald&oacute;s en la Universidad Central de Madrid, la instituci&oacute;n acad&eacute;mica que luego ser&iacute;a la Complutense, y decidi&oacute; recopilar informaci&oacute;n al respecto en la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a (BNE). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvieron matriculados en los mismos cursos y ped&iacute; toda la documentaci&oacute;n al respecto. Mi sorpresa lleg&oacute; cuando vi las asignaturas comunes que ambos hab&iacute;an tenido y descubro que uno de los profesores que les dio clases a ambos fue Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o, el nombre de calle de El Toboso. Ah&iacute; estaba el v&iacute;nculo&rdquo;, cuenta emocionado.
    </p><p class="article-text">
        Sanz del R&iacute;o fue un fil&oacute;sofo, jurista y pedagogo espa&ntilde;ol, introductor del &lsquo;krausismo&rsquo; en Espa&ntilde;a, una doctrina idealista y racionalista fundada por el fil&oacute;sofo alem&aacute;n Karl Christian Friedrich Krause (1781-1832), que defiende la autonom&iacute;a moral, la tolerancia, la educaci&oacute;n y la reforma social. Fue conocido adem&aacute;s por haber sido maestro del gran pedagogo y ensayista Francisco Giner de los R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre, adem&aacute;s de en El Toboso, aparece tan solo en otros tres callejeros: el de Madrid, el de Torrear&eacute;velo (Soria), donde naci&oacute;, y el de Illescas, tambi&eacute;n en la provincia de Toledo, donde est&aacute; enterrado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Julián Sanz del Río                            </span>
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         &ldquo;Su peso en la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola fue muy importante. Yo lo llamo el primer &lsquo;Erasmus&rsquo; espa&ntilde;ol porque se form&oacute; en Alemania. De all&iacute; trajo las ideas de Krausse. Desde el reinado de Felipe II, los espa&ntilde;oles solo pod&iacute;an ir a universidades cat&oacute;licas, pero &eacute;l no lo hizo, se empapa del &lsquo;krausismo&rsquo; y al venir a Espa&ntilde;a, lo difunde&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Una vez desvelado ese v&iacute;nculo como profesor de Gald&oacute;s, Marciano Ortega se zambull&oacute; en la figura de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, amigo de P&eacute;rez Gald&oacute;s y con quien compart&iacute;a las ense&ntilde;anzas de este profesor. Nu&ntilde;o naci&oacute; en Quintanar de la Orden, pero vivi&oacute; en El Toboso, y cree que por ello algunas calles de la localidad tienen los nombres de personajes hist&oacute;ricos de ese Sexenio Democr&aacute;tico el que se contextualiza &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;. &ldquo;No hay ning&uacute;n documento que lo acredite, pero yo creo que fue un homenaje que Nu&ntilde;o quiso hacer a su profesor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; lo detalla, tirando de ese hilo, Marciano Ortega Molina en el libro que sigue todo el rastro de este estudiante: &lsquo;La huella de El Toboso y Quintanar en Gald&oacute;s. &iexcl;Paga Miquis! o &iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rsquo;, donde desentra&ntilde;a todas las pistas que alumbran la estela de la Mancha toledana en la obra galdosiana, como sus referencias a gastronom&iacute;a t&iacute;pica como las gachas, tanto al hablar de su elaboraci&oacute;n como de la forma de comerlas &ldquo;al centro&rdquo;.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo"
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            <span class="title">
                Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero el exalcalde va mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Una de mis conclusiones es que &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; es una biograf&iacute;a de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &Eacute;l es Alejandro Miquis. hay una similitud enorme entre los dos personajes y tienen pr&aacute;cticamente la misma vida&rdquo;, resalta el exalcalde y escritor.
    </p><p class="article-text">
        Otras coincidencias o &ldquo;conexiones&rdquo; que se&ntilde;ala es que, con motivo de la famosa desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal, echaron a la orden de los agustinos de El Toboso, y al abandonar el pueblo lanzaron &ldquo;unas maldiciones&rdquo; que Gald&oacute;s recoge en la mencionada novela.
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hay m&aacute;s. &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; est&aacute; dividido en dos partes, como &lsquo;Don Quijote de la Mancha&rsquo;. En la primera, Alejandro Miquis dispone de su propio dinero, el heredado, lo que le da la posibilidad de disponer incluso de su propio escudero, su criado Felipe,  que llega a ser &ldquo;como Sancho Panza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la segunda parte del libro, Gald&oacute;s se refiere a este escudero como la voz de la conciencia del protagonista, es decir, hace una &lsquo;sanchificaci&oacute;n&rsquo; del mismo e incluso se va dulcificando como en la novela de Cervantes&rdquo;, interpreta Marciano Ortega.
    </p><h2 class="article-text">Gald&oacute;s y Nu&ntilde;o, de una amistad a un mitin</h2><p class="article-text">
        En su obra, el profesor y exalcalde entiende que Gald&oacute;s conoc&iacute;a sobradamente la Mancha para reflejar todo eso en su libro, y por supuesto, toda la vida de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &ldquo;Creo que incluso tuvo que estar con &eacute;l aqu&iacute; en su &eacute;poca de estudiantes, pero no hay documentaci&oacute;n que lo referencie&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; hay constancia es del hist&oacute;rico hito de Gald&oacute;s en la Mancha toledana: el gran mitin pol&iacute;tico que el ya c&eacute;lebre escritor canario dio en la Plaza de Toros de Quintanar de la Orden el 5 de junio de 1909, como candidato de la conjunci&oacute;n republicano-socialista y ante m&aacute;s de 5.000 personas. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, Quintanar recuerda este acontecimiento hist&oacute;rico con una placa conmemorativa situada en la calle Grande, instalada en el a&ntilde;o 2021. En su libro, Ortega cuenta tambi&eacute;n la visita que realiz&oacute; a El Toboso, donde presumiblemente, se aloj&oacute; en casa de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Placa conmemorativa a Benito Pérez Galdós en Quintanar de la Orden                            </span>
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        &ldquo;Ese mitin fue multitudinario. Acudi&oacute; gente de todos los pueblos de la comarca&rdquo;. De hecho, en su libro, el exalcalde recoge hasta el men&uacute; de lo que comieron ese d&iacute;a &eacute;l y sus acompa&ntilde;antes, as&iacute; como su discurso, en el que hace referencia a Dulcinea:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Compa&ntilde;eros y amigos, caballeros de la Mancha, que luch&aacute;is por el bien y la justicia, no descans&eacute;is hasta desencantar a la Se&ntilde;ora de nuestros altos pensamientos, Dulcinea del Toboso; no descans&eacute;is hasta implantar en Espa&ntilde;a la Rep&uacute;blica&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s tambi&eacute;n hizo referencias a El Toboso en dos n&uacute;meros de la revista &lsquo;La Esfera&rsquo;, que se public&oacute; entre 1914 y 1931, y en la que escribi&oacute; durante una temporada sobre diferentes pueblos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. En sus textos, bajo el t&iacute;tulo <em>Ciudades Viejas</em>, Gald&oacute;s immortaliza sus recorridos por esas tierras. &ldquo;Desde Quintanar de la Orden fui a El Toboso en c&oacute;moda tartana... Dulcinea es eterna, y aqu&iacute; la ten&eacute;is en sus alc&aacute;zares del Toboso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es innegable que hubo una huella de Quintanar y El Toboso en Gald&oacute;s. No solo por el mitin, sus recorridos y la revista, sino tambi&eacute;n por la correspondencia con Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, que pervivi&oacute; durante muchos a&ntilde;os. Este &uacute;ltimo hasta le mandaba quesos de la zona&rdquo;, refiere entre risas Marciano Ortega.
    </p><p class="article-text">
        El excalde hace menci&oacute;n igualmente al libro &lsquo;Gald&oacute;s y la Mancha&rsquo;, del alcarre&ntilde;o Jos&eacute; Esteban, donde aparecen otras relaciones de la obra de Gald&oacute;s con esta comarca. Contiene un censo de los m&aacute;s de cien personajes manchegos que habitan la literatura galdosiana.
    </p><p class="article-text">
        Destaca por &uacute;ltimo otro dato de inter&eacute;s. En la Biblioteca Cervantina de El Toboso hay ejemplares de colecciones de Gald&oacute;s que envi&oacute; su hija, Mar&iacute;a Gald&oacute;s Cobi&aacute;n, despu&eacute;s del fallecimiento del escritor. &ldquo;Hasta despu&eacute;s de muerto, sigui&oacute; manteniendo su v&iacute;nculo con el municipio&rdquo;, concluye el autor de la obra que ha seguido este rastro.
    </p><p class="article-text">
        Marciano Ortega Molina naci&oacute; en El Toboso, 1957. Diplomado en Magisterio, es investigador del patrimonio y la etnograf&iacute;a tobose&ntilde;a y de la comarca. Otro de sus libros es 'Molinos de El Toboso, &iexcl;Realidad o ficci&oacute;n!'. Fue alcalde por el PP en esta localidad de 2007-2015 y tambi&eacute;n presidente de la asociaci&oacute;n cultural 'Santiago Ap&oacute;stol' de Quintanar de la Orden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 18:15:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benito Pérez Galdós,Literatura,Libros,Historia,Pueblos,Alcaldes,Don Quijote de la Mancha,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Tomás Bárbulo, el periodista que nos contó la historia prohibida del Sáhara español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-tomas-barbulo-periodista-conto-historia-prohibida-sahara-espanol_129_13382340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f69096fa-75f2-4861-a810-08b44fae83c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Tomás Bárbulo, el periodista que nos contó la historia prohibida del Sáhara español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y escritor fallece a los 68 años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ha muerto Tom&aacute;s, esta noche pasada&rdquo;. Este ha sido el mensaje escueto y demoledor que he recibido hace apenas un rato. Me siento a escribir estas l&iacute;neas para recordarle, y pienso qu&eacute; le gustar&iacute;a a &eacute;l leer en esta nota. Seguramente muy poco, porque era una persona reservada, con mucho afecto y muchas emociones, pero guardadas para un c&iacute;rculo muy reducido.
    </p><p class="article-text">
        Tom&aacute;s B&aacute;rbulo naci&oacute; en La Coru&ntilde;a en 1958, hijo de un militar muy a la antigua usanza, que fue destinado a Sidi Ifni. All&iacute; pas&oacute; su primera infancia, hasta que en 1969 la ciudad fue entregada por Espa&ntilde;a a Marruecos, y pasaron entonces a El Aaiun, donde vivir&iacute;an hasta la Marcha Verde, la invasi&oacute;n por Marruecos de la antigua colonia espa&ntilde;ola durante la agon&iacute;a de Franco, a principios de noviembre de 1975, que se convertir&iacute;a despu&eacute;s en la ocupaci&oacute;n militar de ese &uacute;ltimo vestigio de colonia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Tom&aacute;s se licenci&oacute; despu&eacute;s en Periodismo y comenz&oacute; una carrera exitosa en varias cabeceras &ndash; Expansi&oacute;n, La Gaceta de los Negocios, El Sol, Claro, entre otras- hasta acabar en El Pa&iacute;s, donde estuvo cerca de treinta a&ntilde;os, dejando una gran colecci&oacute;n de reportajes sobre muchos temas.
    </p><p class="article-text">
        Pero Tom&aacute;s estaba marcado sobre todo por su experiencia en &Aacute;frica. Su libro <em>La historia prohibida del S&aacute;hara espa&ntilde;ol, </em>editado primero en Destino y despu&eacute;s en Pen&iacute;nsula, se considera el principal texto de referencia sobre este conflicto. Y &eacute;l lo segu&iacute;a viviendo en su propia carne. Espa&ntilde;a estuvo apoyando la autodeterminaci&oacute;n del S&aacute;hara hasta 2022. Pero ese a&ntilde;o, el gobierno de Pedro S&aacute;nchez dio un volantazo, sin discusi&oacute;n ni debate en el Parlamento, y pas&oacute; a apoyar la tesis de Marruecos que reclama como suyo este territorio.&ldquo;Espa&ntilde;a abandon&oacute; el territorio &mdash;y sus obligaciones como potencia administradora&mdash; y dej&oacute; a los saharauis a los pies de los blindados marroqu&iacute;es, bajo una lluvia de napalm y f&oacute;sforo blanco&rdquo;, escribi&oacute; en<a href="https://elpais.com/internacional/2025-11-07/en-el-sahara-sigue-soplando-el-siroco.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> El Pa&iacute;s</a>, en un art&iacute;culo publicado en el 50 aniversario de la Marcha Verde, refiri&eacute;ndose a lo sucedido a&ntilde;os atr&aacute;s. Pero ese era adem&aacute;s su diagn&oacute;stico de lo que &eacute;l calificaba como una traici&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez hacia nuestra antigua colonia.
    </p><p class="article-text">
        El S&aacute;hara fue tambi&eacute;n el escenario de sus novelas <em>La asamblea de los muertos,</em> que gan&oacute; el premio a la mejor primera novela de la Semana Negra de Gij&oacute;n, y ha sido traducida a varios idiomas y <em>V&iacute;rgenes y Verdugos</em>, que llev&oacute; Gerardo Herrero al cine con el t&iacute;tulo <em>Raqa</em>. Su &uacute;ltima obra, <em>Aaiun</em> acaba de ser publicada por Archiletras libros.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo oficial, lo que a Tom&aacute;s seguramente no le incomodar&iacute;a leer en esta nota. Pero &eacute;l era mucho m&aacute;s que un periodista brillante, culto y, en ocasiones inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        Era un tipo con un humor socarr&oacute;n y gallego que deslizaba en sus novelas -en la &uacute;ltima, Aaiun el protagonista es el capit&aacute;n B&aacute;rbulo: jugar con la confusi&oacute;n y con las zonas de sombra era uno de sus pasatiempos.
    </p><p class="article-text">
        Era un personaje cascarrabias a veces -no era capaz de morderse la lengua- pero enormemente tierno: adoraba a Alex y a Diego, sus hijos de los que se proclamaba tan orgulloso, y estaba siempre pendiente de lo que le pudiera suceder a su pu&ntilde;ado de amigos cercanos, Manolo, Arsenio, Juan, Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Pero desgraciadamente Tom&aacute;s era sobre todo una persona marcada por el dolor. Una jodida conformaci&oacute;n de espalda le tortur&oacute; desde su adolescencia. Esta condici&oacute;n que fue agrav&aacute;ndose, tanto por el paso del tiempo, como por algunas operaciones que lejos de mejorarle le dejaron m&aacute;s postrado. Iba a nadar cada d&iacute;a, lo &uacute;nico que le aliviaba un poco, pero el dolor ya no le permit&iacute;a m&aacute;s que peque&ntilde;os paseos antes de tener que volver a su casa, ni pensar en un viaje y ya casi no pod&iacute;a ni sentarse frente al ordenador para escribir, su gran pasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, los que le hemos querido, tenemos hoy un sabor agridulce, el vac&iacute;o inmenso que nos dejan los amigos que se van y el tambi&eacute;n enorme alivio de saber que, liberado de cors&eacute;s y sufrimientos es, por fin, un esp&iacute;ritu libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-tomas-barbulo-periodista-conto-historia-prohibida-sahara-espanol_129_13382340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 12:06:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Tomás Bárbulo, el periodista que nos contó la historia prohibida del Sáhara español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Periodistas,Escritores,Periodismo,Sáhara,Conflicto saharaui,Sáhara Occidental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c48efe8-f4ce-4bb0-b820-999ad4ee334d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147389.jpg" width="1200" height="675" alt="Pino Aprile, autor de &#039;Elogio del error&#039;: “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y ensayista publica una obra en la que recurre a la ironía para reflexionar sobre por qué meter la pata es algo inherente al ser humano </p><p class="subtitle">'Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces puede equivocarse una persona a lo largo de su vida? M&aacute;s all&aacute; de la sensatez que posea cada individuo, meter la pata es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/humano-despreciable-naturaleza-ideologia_1_4289875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inherente al ser humano</a>. Y gracias a esa incapacidad para no caer en el fallo (en ocasiones m&aacute;s de una vez), el ser humano ha llegado hasta donde ha llegado. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que el periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pino Aprile</a> expone en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Elogio del error</em></a>, que la editorial Gatopardo publica en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Atalaire. Un t&iacute;tulo esperado por sus lectores despu&eacute;s del &eacute;xito de <em>Nuevo elogio del imb&eacute;cil</em> (Gatopardo, 2025), al que precedi&oacute; <em>Elogio del imb&eacute;cil</em> (Temas de hoy, 2004). 
    </p><p class="article-text">
        Al periodista italiano le gusta meterse en jardines con una sonrisa de medio lado. Su texto intenta mantener un tono ligero para diseccionar algunos planteamientos que pueden resultar un tanto pesados. Para ello, recurre a la iron&iacute;a y tambi&eacute;n a la ruptura de la cuarta pared al dirigirse directamente a su madre con expresiones entre par&eacute;ntesis como &lsquo;(no te preocupes, mam&aacute;)&rsquo;. El propio Aprile explica a elDiario.es v&iacute;a correo electr&oacute;nico que se trata de una t&eacute;cnica de divulgaci&oacute;n. &ldquo;Mi padre era un gigante moral y de sabidur&iacute;a. Aunque apenas pudo ir a la escuela unos pocos a&ntilde;os, nunca dej&oacute; de educarse a s&iacute; mismo para mejorar y siempre nos regal&oacute; libros. &Eacute;l dialogaba para comprender&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, su progenitora &ldquo;tend&iacute;a m&aacute;s a la s&iacute;ntesis basada en el prejuicio&rdquo;, sostiene, as&iacute; que cuando busca explicar un concepto complejo para que cualquiera pueda entenderlo, primero lo expone en &ldquo;t&eacute;rminos que no hagan enfurecer a los especialistas y a los puristas&rdquo;. Y, despu&eacute;s, pasa a dirigirse a su madre &ldquo;para contar exactamente lo mismo de una manera extremadamente popular. De ese modo, nadie queda excluido y nadie se enfada&rdquo;, indica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/10d95b7e-fb44-4fed-b4ef-14d33f449589_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor decidi&oacute; que quer&iacute;a escribir este libro cuando se dio cuenta de que el ser humano puede experimentar un impulso que le lleva a hacer cosas equivocadas sin que la raz&oacute;n consiga pararle. Pero esas acciones, aunque err&oacute;neas a primera vista, pueden derivar en un adelanto para la sociedad. &ldquo;El ejemplo que m&aacute;s me divert&iacute;a era el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las religiones</a>: si el mensaje evang&eacute;lico del cristianismo fuera realmente capaz de convertirnos a todos en santos, la Iglesia dejar&iacute;a de existir, porque ya no habr&iacute;a pecados que absolver ni pecadores que salvar&rdquo;, se&ntilde;ala. Por si las dudas, es un ateo declarado al que le interesa m&aacute;s el pecado &ldquo;siguiendo aquella vieja, pero perfecta sentencia seg&uacute;n la cual las chicas buenas van al cielo; las dem&aacute;s, adonde quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no cree en Dios, la religi&oacute;n est&aacute; muy presente en las p&aacute;ginas del libro. Con el actual <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-hakuna-imagineria-cristiana-vuelto-musica_1_12692371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repunte de la espiritualidad</a> que se detecta sin demasiado esfuerzo en la sociedad, &iquest;cabe pensar que el ser humano no va a ser capaz de vivir sin la idea de un ser superior nunca? Aprile tiene claro que eso no va a suceder. &ldquo;No creo que podamos prescindir nunca de la idea de Dios, que despu&eacute;s las religiones traducen y reducen a una dimensi&oacute;n humana. Sin &aacute;nimo de blasfemar, dir&iacute;a que la convierten en una herramienta; y una herramienta es, seg&uacute;n la definici&oacute;n cient&iacute;fica, aquello &lsquo;que puede ser utilizado incluso por un idiota&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y hace una comparativa que baja al plano terrenal: &ldquo;Las religiones son &uacute;tiles, del mismo modo que los tribunales son el instrumento para convertir la Justicia en una herramienta. Pero en los tribunales no est&aacute; la justicia: solo est&aacute; la ley, hecha al servicio de los poderes aceptados y administrada por hombres corruptibles. Exactamente igual que ocurre con las religiones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        Escribir un libro centrado en el error humano implica el riesgo de incurrir precisamente en aquello que analiza. Pero al autor no le importa equivocarse y, de hecho, confiesa que en todos sus libros introduce al menos uno de forma deliberada para comprobar si los cr&iacute;ticos lo descubren. Dice que &ldquo;nunca ha ocurrido&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que hay uno muy grande, pero que no es suyo aunque tuvo que dejarlo como estaba, porque un cient&iacute;fico al que pidi&oacute; consejo le dijo: &ldquo;No puedes corregir a un premio Nobel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los riesgos de indagar en un tema como este es el de rememorar los propios errores cometidos en el pasado. Un ejercicio que puede ser desagradable seg&uacute;n la vida que se haya llevado o el umbral de culpa de cada cual. Aprile se remonta a la infancia para contar un fallo &ndash;si se puede considerar como tal, porque m&aacute;s bien parece una evocaci&oacute;n literaria&ndash; que tuvo cuando se encontraba en la orilla izquierda del r&iacute;o Galaso, que desemboca en el golfo de Tarento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;a menos de cinco a&ntilde;os y estaba convencido de que todo lo que hab&iacute;a al otro lado del r&iacute;o estaba hecho de aire, y que las personas que ve&iacute;a all&iacute; se materializaban al cruzarlo&rdquo;, explica. El escritor nunca reuni&oacute; el valor suficiente para cruzarlo, aunque no era especialmente peligroso. Estaba convencido de que &ldquo;ser&iacute;a una profanaci&oacute;n capaz de romper un equilibrio y cambiar el mundo&rdquo;. Poco despu&eacute;s se mudaron y, aunque pensaba en esas &lsquo;personas de aire&rsquo;, termin&oacute; por olvidarlas porque no ten&iacute;a al Galaso para se&ntilde;alar qui&eacute;nes eran. &ldquo;El recuerdo regres&oacute; de forma violenta, casi convulsiva, como una crisis epil&eacute;ptica, cuando cumpl&iacute; 35 a&ntilde;os y volv&iacute; al Galaso&rdquo;, manifiesta. &ldquo;El error del gesto que nunca llegu&eacute; a hacer sigue gobernando mi vida, para bien y para mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Liarla en colectividad</h2><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Elogio del error</em>, el autor menciona mucho al presidente de EEUU. Aunque no da ning&uacute;n nombre en concreto, en el momento en el que lo ha escrito es Donald Trump quien ostenta ese cargo y no cabe duda de que cuando hace referencia a &eacute;l no es para se&ntilde;alar sus virtudes, si las tuviese. &iquest;Ha sido la elecci&oacute;n de ese hombre como presidente uno de los mayores errores de los votantes de ese pa&iacute;s? &ldquo;A la luz del funcionamiento de nuestras sociedades y de los valores sobre los que se fundamentan, sin duda fue un error. Un error colosal&rdquo;, responde el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que es un indicador de c&oacute;mo se siente la sociedad porque el votante escoge a quien se le parece. &ldquo;Trump representa los sentimientos y los deseos m&aacute;s profundos del mundo actual. Quiz&aacute;, de vez en cuando, necesitamos comprobar hasta qu&eacute; punto podemos llegar a ser despreciables para volver a desear no serlo y reconocer otra vez el valor de los dem&aacute;s&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pino Aprile publica la obra &#039;Elogio del error&#039;"
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                Pino Aprile publica la obra &#039;Elogio del error&#039;                            </span>
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        Cuando este libro se lea dentro de una d&eacute;cada, por ejemplo, ser&aacute; otra persona quien dirija el pa&iacute;s norteamericano. Parece improbable que llegue a los niveles de capacidad de destrucci&oacute;n de todo lo que le rodea y m&aacute;s all&aacute; que tiene el presidente rubio, pero si se echa la vista atr&aacute;s en la historia se comprueba que, en cuestiones de maldad, cualquier cosa es posible. Aprile expone que escogi&oacute; el ejemplo de EEUU por ser el m&aacute;s conocido universalmente, porque ejemplos de errores garrafales en materia de pol&iacute;tica los hay a patadas en cualquier continente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El poder siempre es una s&iacute;ntesis. Y las s&iacute;ntesis aplastan las diferencias &mdash;a veces incluso quemando a los &lsquo;diferentes&rsquo;&mdash; para simplificar el sistema que se pretende gobernar. La s&iacute;ntesis m&aacute;xima es la paranoia: nosotros somos el bien y &lsquo;ellos' el mal. Hasta llegar al extremo: yo soy el bien y todos los dem&aacute;s son el mal&rdquo;, concreta. &ldquo;El grado de esa simplificaci&oacute;n del poder depende de nuestras acciones, del valor que concedemos a los dem&aacute;s y de la forma en que lo demostramos. Y eso, precisamente, es pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los errores tambi&eacute;n tienen clases</h2><p class="article-text">
        El discurso de aprender del fracaso para mejorar es un cl&aacute;sico entre los grandes empresarios, sobre todo los tecnol&oacute;gicos como Steve Jobs, por poner un ejemplo. Pero ellos pertenecen a una &eacute;lite que se puede permitir cometer grandes errores porque su posici&oacute;n econ&oacute;mica o social les permitir&aacute; levantarse. &iquest;Tambi&eacute;n hay clases sociales en el error? Aprile es rotundo en su respuesta: &ldquo;Sin duda&rdquo;. Al desarrollar esta afirmaci&oacute;n indica que el error es una herramienta y, como cabe esperar, las consecuencias son directamente proporcionales a la importancia del fallo y del poder de quien lo haya cometido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el italiano matiza que el error tiene una caracter&iacute;stica que se podr&iacute;a calificar de &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;, puesto que &ldquo;cualquiera est&aacute; en condiciones de realizar acciones desproporcionadamente importantes respecto al poder o al valor de quien las ejecuta. Un imb&eacute;cil que pulsara el bot&oacute;n de un misil nuclear dirigido contra el Kremlin o contra la Casa Blanca podr&iacute;a acabar con la especie humana&rdquo;. Y concluye con una sentencia: &ldquo;El error concede el poder de Dios al m&aacute;s est&uacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta 6.000 euros por libro: así son las nuevas ayudas de Castilla-La Mancha para publicar a autoras de la región]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/6-000-euros-libro-son-nuevas-ayudas-castilla-mancha-publicar-autoras-region_1_13378900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d48049f0-ed0f-4157-8b5d-c907b977b5b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta 6.000 euros por libro: así son las nuevas ayudas de Castilla-La Mancha para publicar a autoras de la región"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las obras deberán ser inéditas, escritas en castellano y firmadas por autoras residentes en Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">Ana Torroja, el renacer musical de una artista que dudó continuar: “Llegué a sentir que hacía las cosas 'por hacer'”</p></div><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha subvencionar&aacute; con hasta 6.000 euros la edici&oacute;n y publicaci&oacute;n de obras que sean escritas por mujeres con la creaci&oacute;n de los nuevos premios &lsquo;Notburga Haro&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo es fomentar la producci&oacute;n cultural desde una perspectiva feminista e interseccional y corregir las desigualdades estructurales que persisten en el sector literario y editorial, se ayudar&aacute; a la edici&oacute;n de obras de cualquier g&eacute;nero literario (novela, poes&iacute;a, teatro o ensayo) firmadas por una sola autora, as&iacute; como para ensayos elaborados por varias mujeres, siempre que su tem&aacute;tica central sea el feminismo, la igualdad de g&eacute;nero, la violencia machista, los derechos de las mujeres o el an&aacute;lisis cr&iacute;tico del sistema patriarcal desde una perspectiva interseccional.
    </p><p class="article-text">
        Podr&aacute;n optar a estas ayudas las autoras mayores de edad, de nacionalidad espa&ntilde;ola y residentes en Castilla-La Mancha, as&iacute; como aquellas que tengan la condici&oacute;n de solicitantes de asilo en Espa&ntilde;a. Las obras deber&aacute;n ser in&eacute;ditas y originales, y podr&aacute;n presentarse hasta un m&aacute;ximo de dos por autora o grupo de autoras, siempre en castellano.
    </p><p class="article-text">
        La subvenci&oacute;n ser&aacute; de un l&iacute;mite m&aacute;ximo de 6.000 euros por texto, y podr&aacute; destinarse a correcci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica con enfoque inclusivo, maquetaci&oacute;n y dise&ntilde;o gr&aacute;fico, ilustraci&oacute;n y traducci&oacute;n, impresi&oacute;n, encuadernaci&oacute;n y edici&oacute;n digital, as&iacute; como a acciones de distribuci&oacute;n y difusi&oacute;n de las obras.
    </p><p class="article-text">
        La consejera de Igualdad, Sara Sim&oacute;n, ha subrayado que estas ayudas &ldquo;responden al compromiso del Gobierno regional con la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y con el reconocimiento del valor cultural y social del pensamiento feminista&rdquo;. Sim&oacute;n ha a&ntilde;adido que esta nueva l&iacute;nea de subvenciones busca &ldquo;apoyar la creaci&oacute;n intelectual de las autoras de Castilla-La Mancha, garantizar la calidad editorial y favorecer que sus obras lleguen a un mayor p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las obras premiadas se publicar&aacute;n en papel y la Biblioteca y Centro de Documentaci&oacute;n Luisa Siguea a&ntilde;adir&aacute; a su colecci&oacute;n cinco ejemplares de cada edici&oacute;n. Esta l&iacute;nea de ayudas se enmarca en el Plan Estrat&eacute;gico del Instituto de la Mujer 2024-2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/6-000-euros-libro-son-nuevas-ayudas-castilla-mancha-publicar-autoras-region_1_13378900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 10:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta 6.000 euros por libro: así son las nuevas ayudas de Castilla-La Mancha para publicar a autoras de la región]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Igualdad,Escritores,Mujer,Literatura,Subvenciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Cantabria renuncia a comprar la casa de Concha Espina: herencia hipotecada, conflicto familiar y un contrato de arras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-renuncia-comprar-casa-concha-espina-herencia-hipotecada-conflicto-familiar-contrato-arras_1_13328368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8f06c90-2948-404f-b3a4-d608d641c9d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno de Cantabria renuncia a comprar la casa de Concha Espina: herencia hipotecada, conflicto familiar y un contrato de arras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cultura no adquirirá la propiedad a precio de mercado, pero no descarta hacer una oferta con tasación oficial el año que viene si sigue en venta y hay dinero presupuestado para ello</p><p class="subtitle">Reportaje - Desaparece la cápsula del tiempo con una carta secreta que la escritora Concha Espina ordenó no abrir en cien años</p></div><p class="article-text">
        La glicinia que plant&oacute; la propia Concha Espina el d&iacute;a de su boda serpentea d&eacute;cadas despu&eacute;s por la pared de su casa y estalla cada primavera en una explosi&oacute;n de color. Es ya una se&ntilde;a de identidad. En el interior, fotos, correspondencia, dedicatorias, mobiliario de la escritora y la biblioteca de Ram&oacute;n de la Serna perfectamente conservados. La propiedad -construida en 1890- son en realidad dos casas adosadas, una antigua cuadra y una parada de postas que arregl&oacute; y uni&oacute; la escritora cuando empez&oacute; a ganar dinero, narra su bisnieta. 300 metros cuadrados distribuidos en tres plantas y un jard&iacute;n &ldquo;silencioso y generoso&rdquo; de m&aacute;s ochocientos metros. All&iacute; vivi&oacute; la escritora y ahora vive una de sus dos bisnietas. 
    </p><p class="article-text">
        En la casa hay recuerdos de todos los que la habitaron. Los papeles de la escritora, de su hija Josefina, casada con el guitarrista&nbsp;Regino Sainz de la Maza, y de su hija Paloma, la &uacute;ltima propietaria. Tambi&eacute;n hay una huella importante de Federico Garc&iacute;a Lorca, de las primas pol&iacute;ticas de Concha Espina, Mar&iacute;a Blanchard, Matilde de la Torre y Consuelo Berges con quienes, en un momento de su vida, comparti&oacute; lecturas y teji&oacute; afectos que en alg&uacute;n momento se quebraron.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la casa de la escritora Concha Espina (1869-1955) en Mazcuerras, su Luzmela literario, podr&iacute;a pasar definitivamente a manos privadas. No ser&aacute; el museo p&uacute;blico que ambicionaba su bisnieta Concha Muguerza. Al menos en el corto plazo. El Gobierno de Cantabria ha trasladado a sus herederas que renuncia a comprar la propiedad a precio de mercado, aunque no descarta hacer una oferta con una tasaci&oacute;n oficial en el futuro si dentro de un a&ntilde;o la casa sigue en venta y hay dinero para ello en los presupuestos.
    </p><p class="article-text">
        La nieta de la escritora, Paloma Sainz de la Maza -recientemente fallecida el pasado 14 de junio- hab&iacute;a puesto en venta la Casona, sobre la que pesa un pr&eacute;stamo hipotecario. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el fallecimiento de la nieta de la escritora, la propiedad corresponde ahora a sus hijas, las hermanas Concha e Iciar Muguerza, &uacute;nicas herederas tras el fallecimiento en 2023 de su hermano &Iacute;&ntilde;igo, el escultor responsable entre otras piezas del monumento a los mineros en las cuevas El Soplao y la estatua de Concha Espina que hay en Mazcuerras. 
    </p><p class="article-text">
        Las herederas han intentado sin &eacute;xito negociar con Cultura la venta de la casa. Tras una dilatada negociaci&oacute;n con la directora general de Cultura, Eva Guillermina Fern&aacute;ndez, el acuerdo econ&oacute;mico no se sustanci&oacute; porque una parte exig&iacute;a m&aacute;s dinero. &ldquo;Yo prefiero vender m&aacute;s barato pero que se haga un museo&rdquo;, explica Concha, una de las hermanas herederas, que ha dedicado grandes esfuerzos a reivindicar la figura de su bisabuela y a preservar su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        La tensa relaci&oacute;n familiar entre las bisnietas tampoco contribuy&oacute; a facilitar la operaci&oacute;n p&uacute;blica puesto que no se permiti&oacute; acceder al interior de la propiedad para hacer la tasaci&oacute;n. El Gobierno de Cantabria quer&iacute;a inventariar el mobiliario y los objetos y documentos que se incluir&iacute;an en la compra. 
    </p><p class="article-text">
        La vivienda sali&oacute; al mercado inmobiliario a trav&eacute;s de una agencia madrile&ntilde;a por 895.000 euros y al no llegarse a un acuerdo con el Gobierno se formaliz&oacute; un contrato de arras con un particular interesado en adquirir la propiedad. Pero la venta que sigue pendiente de formalizarse porque, en paralelo, la Direcci&oacute;n General de Cultura y Patrimonio tom&oacute; la decisi&oacute;n de declarar Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) la casa de la escritora -a petici&oacute;n del Ayuntamiento de Mazcuerras- para preservar un patrimonio que podr&iacute;a acabar por pasar a manos privadas y que obligar&aacute; a sus futuros propietarios a cumplir unos requisitos de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta operaci&oacute;n permit&iacute;a a Cultura ejercer un derecho de tanteo -tener prioridad- para quedarse con la casa en un plazo de tiempo que ya ha vencido. Una opci&oacute;n que Cultura ya ha descartado en el corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco el comprador particular parece ya tan interesado. Seg&uacute;n fuentes cercanas a la familia podr&iacute;a estar intentando negociar la recuperaci&oacute;n del dinero adelantado con el argumento de que, cuando se comprometi&oacute; la compraventa, la casa no ten&iacute;a ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n patrimonial. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, el particular interesado tendr&iacute;a que formalizar la compra o perder el dinero que dej&oacute; en dep&oacute;sito para hacerse con la casa que conserva, adem&aacute;s, un interior decorado con los muebles de la escritora y la biblioteca de Ram&oacute;n de la Serna. Ello incrementa el valor de la propiedad de cara a un futuro museo p&uacute;blico en un pueblo, Mazcuerras, que tiene a pocos metros otra casa relevante: Las Magnolias, donde residi&oacute; hasta su fallecimiento en 2011 la tambi&eacute;n escritora leonesa Josefina Aldecoa. Hoy reconvertida en un centro de actividad art&iacute;stica, Aselart. 
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, la casa est&aacute; habitada por una de las bisnietas que quedaron hu&eacute;rfanas de madre recientemente. Las herederas de Concha Espina necesitan vender cu&aacute;nto antes la propiedad para evitar un embargo del banco. 
    </p><h2 class="article-text">Casa de Jos&eacute; Mar&iacute;a de Pereda en Polanco</h2><p class="article-text">
        Cantabria conserva un escaso patrimonio de propiedades p&uacute;blicas vinculadas a los referentes literarios. Con las &uacute;nicas excepciones de la Casona de Jos&eacute; Mar&iacute;a de Cossio en Tundanca, y la casa y la Biblioteca de Men&eacute;ndez Pelayo en Santander, que permanece <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/marcelino-menendez-pelayo-no-lea-libros-almacen-biblioteca-obras-seis-anos_1_12259403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vac&iacute;a y cerrada desde hace siete a&ntilde;os</a>. 'San Quint&iacute;n', la casa de Gald&oacute;s en la Avenida Reina Victoria, ya ni siquiera existe. No se conservan las de Lope de Vega, Calder&oacute;n de la Barca o Francisco de Quevedo, como apuntaban recientemente desde el Grupo Alceda dedicado a la protecci&oacute;n del patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Otro municipio c&aacute;ntabro, Polanco, que ya perdi&oacute; la casa del poeta Jes&uacute;s Cancio, sufre un proceso parecido a Mazcuerras con la casa natal del escritor Jos&eacute; Mar&iacute;a de Pereda que tambi&eacute;n sali&oacute; a la venta, el Ayuntamiento descart&oacute; comprarla por su elevado precio pero pidi&oacute; a la Consejer&iacute;a que la declarase Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-renuncia-comprar-casa-concha-espina-herencia-hipotecada-conflicto-familiar-contrato-arras_1_13328368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 04:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Gobierno de Cantabria,Patrimonio,Literatura,Escritores,Concha Espina]]></media:keywords>
    </item>
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