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    <title><![CDATA[elDiario.es - Escritores]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/escritores/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cornelia Funke, la escritora superventas que niega las estadísticas: "No reflejan la sed de libros de los jóvenes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cornelia-funke-escritora-superventas-niega-estadisticas-no-reflejan-sed-libros-jovenes_1_13279555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8afa8a1b-033e-40e9-b45f-4b6a9fc1f30f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144692.jpg" width="2808" height="1580" alt="Cornelia Funke, la escritora superventas que niega las estadísticas: &quot;No reflejan la sed de libros de los jóvenes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora alemana regresa al universo de 'Mundo de tinta' con la cuarta entrega de la saga. "Me impresiona la política progresista de España", aplaude en su visita a Madrid para presentar el libro</p><p class="subtitle">El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No solo el momento actual es peligroso, siempre hemos tenido que luchar por el poder de las palabras&rdquo;. Cornelia Funke lleva haci&eacute;ndolo d&eacute;cadas a trav&eacute;s de sus libros, con sagas convertidas en fen&oacute;menos como <em>Mundo de Tinta, Reckless</em> y <em>El jinete de drag&oacute;n</em>. A la primera acaba de regresar con su cuarta entrega, <em>Venganza de Tinta </em>(Ediciones Siruela), en la que se ha reencontrado con personajes como Dedo Polvoriento y el Pr&iacute;ncipe Negro, con una novela en la que la capacidad transformadora de la lengua vuelve a ser la gran protagonista. La escritora alemana ha visitado <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-feria-libro-2026-madrid-fechas-horarios-casetas-firmas-destacadas-jornada_1_13243057.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a> para presentar el volumen, que es tambi&eacute;n una reivindicaci&oacute;n del p&uacute;blico que la ha convertido en una autora superventas, los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coraz&oacute;n de tinta</em>, el primer t&iacute;tulo de la serie, se public&oacute; en 2003, &eacute;poca en la que ya pensaba que el mundo era &ldquo;un lugar peligroso&rdquo;. &ldquo;No solamente lo es el momento actual. Siempre hemos tenido que luchar por el poder de la palabra&rdquo;, recuerda al tiempo que considera que lo que s&iacute; ha cambiado, es que ahora lo ve con &ldquo;m&aacute;s claridad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando escrib&iacute; los otros libros hab&iacute;a mucha oscuridad en otras partes del mundo, lo que pasa es que ahora est&aacute; m&aacute;s cerca de nosotros. Quiz&aacute;s por eso lo vemos mejor&rdquo;, plantea. La autora lamenta que hasta ahora haya imperado la &ldquo;visi&oacute;n blanca del mundo&rdquo; y celebra: &ldquo;Me alegra que nos hayamos quitado las gafas que nos imped&iacute;an ver el mundo tal y como era y ser capaces de ver lo que hemos hecho. El colonialismo viene de Europa. Gracias a haber vivido en Estados Unidos he podido entender que muchas de las mal&iacute;simas ideas que hay all&iacute;, en realidad vienen de aqu&iacute;&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entiendo mejor los monstruos de Europa porque nac&iacute; en Europa, y son terribles&rdquo;, a&ntilde;ade. Funke, que naci&oacute; en Alemania, vivi&oacute; durante a&ntilde;os en California y lleva desde 2018 en la Toscana, donde desarrolla el programa Artist un Residence, una iniciativa en la que une a escritores, ilustradores, m&uacute;sicos y ambientalistas para que puedan llevar a cabo sus proyectos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d117379f-3e4d-4b59-b154-31e95d3554d2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me mud&eacute; a Italia cuando ten&iacute;an un Gobierno socialista y ahora tenemos a <a href="https://www.eldiario.es/opinion/giorgia-meloni-si-no-gustan-principios-final_129_13104352.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meloni</a>. No creo que sea tan mala como <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/trump-echa-cabezadita-medio-conferencia-despacho-oval_132_13278066.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump</a>, pero me impresiona mucho la pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a&rdquo;, compara, &ldquo;c&oacute;mo est&aacute;n abiertos a la inmigraci&oacute;n o la situaci&oacute;n del feminismo. Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s m&aacute;s progresista de Europa, es esperanzador c&oacute;mo no est&aacute;n volviendo a las viejas costumbres&rdquo;. &ldquo;No estamos en un momento en el que tengamos que tener miedo a nuestras palabras. Tenemos que defender nuestros valores. Soy alemana y s&eacute; muy buen c&oacute;mo se pueden perder. No hace falta que se repita la historia&rdquo;, advierte. Y en este contexto, Funke es una ferviente defensora del papel que juega la literatura para empujar y dar esperanza a la sociedad.
    </p><h2 class="article-text">La literatura como &ldquo;consuelo&rdquo; y &ldquo;refugio&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La autora comparte que desde su propia experiencia, recibe mensajes a trav&eacute;s de redes sociales, entre los que apareci&oacute; un joven de quince a&ntilde;os al que acababan de diagnosticar c&aacute;ncer y le agradec&iacute;a que encontraba &ldquo;consuelo&rdquo; en sus novelas. &ldquo;Mis lectores me han ense&ntilde;ado que en mis palabras han encontrado refugio. Ahora que tengo la edad que tengo, 67 a&ntilde;os, me he dado cuenta de lo dif&iacute;cil que puede ser el mundo y lo complicado que es ser humano&rdquo;, reflexiona antes de reivindicar que &ldquo;contar historias es una de las tareas m&aacute;s importantes del mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora revisit&oacute; las tres primeras entregas de <em>Mundo de Tinta</em> mientras planteaba la cuarta, tras crear su propio sello de audiolibros con el que ha iniciado el lanzamiento en castellano de sus sagas; y escucharlo le hizo darse cuenta de que hab&iacute;a olvidado muchas cosas: &ldquo;Hab&iacute;a entrado en caminos muy oscuros dentro del universo de Tinta, y pens&eacute; que quiz&aacute;s pod&iacute;a aportar algo de luz con esta nueva historia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cr&iacute;tica hacia J.K. Rowling</h2><p class="article-text">
        Al citar a autoras superventas de literatura fant&aacute;stica juvenil, Cornelia Funke comparte ranking con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/j-k-rowling-dice-emma-watson-ignorante-desacuerdo-trans_1_12641942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J.K. Rowling</a> que, m&aacute;s all&aacute; del &eacute;xito de <em>Harry Potter</em>, lleva a&ntilde;os siendo foco de atenci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-watson-habla-primera-vez-publicamente-disputas-j-k-rowling-acerca-personas-trans_1_12633341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde que expresara p&uacute;blicamente</a> que, para ella, las mujeres trans no son mujeres. Postura que la escritora alemana rechaza por completo. &ldquo;Me molesta mucho que me comparen con J.K. Rowling, especialmente por sus opiniones sobre las personas transg&eacute;nero. Estoy en shock porque no entiendo c&oacute;mo puede rechazar a tantos lectores, es una traici&oacute;n hacia ellos&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me molesta que me comparen con  JK Rowling por su transfobia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cornelia Funke</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La autora comparte que su hija tambi&eacute;n fue una de las miles de seguidoras de los libros de <em>Harry Potter</em>, y precisamente por ello no comprende que &ldquo;rechace as&iacute; a sus lectores, ver que es capaz de decir algunas cosas&rdquo;. &ldquo;No quiero que me comparen con J.K. Rowling&rdquo;, zanja. 
    </p><h2 class="article-text">Sed insaciable por la literatura</h2><p class="article-text">
        Quienes considera que no han cambiado desde que comenzara su carrera literaria es su p&uacute;blico. &ldquo;Es sorprendente porque yo ya tengo una edad, y pensaba que lo natural ser&iacute;a haber pasado de moda, pero est&aacute; siendo lo opuesto. A mis 67 estoy en la c&uacute;spide de mi carrera&rdquo;, celebra la autora, que pese a que conoce &ldquo;los datos&rdquo; respecto a los h&aacute;bitos de lectura, preocupantes entre los j&oacute;venes, opina que estos no coinciden con lo que posteriormente encuentra en sus lectores: &ldquo;Lo que yo siento no es lo que reflejan las estad&iacute;sticas. No muestran su sed de libros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi experiencia siento que hay la misma pasi&oacute;n, la misma devoci&oacute;n por los libros. Hay muchos blogueros j&oacute;venes, en Instagram, tiktokers, creadores de contenido que hablan de libros. Y escritores. Seguramente se escribe m&aacute;s de lo que se habla&rdquo;, indica para defender que &ldquo;la palabra est&aacute; en un momento muy potente hoy en d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La escritora alemana Cornelia Funke publica &#039;Venganza de Tinta&#039;                            </span>
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        La escritora explica a su vez que las novelas tienen que tener cabida a todos los temas posibles, y que independientemente de la edad para la que est&eacute;n planteadas, no debe haber un ejercicio de autocensura en cuanto a qu&eacute; abordar &ldquo;porque no lo vaya a entender algo, sino por lo que les pueda aburrir&rdquo;. En su caso, independientemente de si las obras son escritas o ilustradas, si el objetivo es que llegue a ni&ntilde;os de tres a&ntilde;os, aborda asuntos que vayan a ser de su inter&eacute;s, que &ldquo;quiz&aacute;s no pasan por matrimonios dif&iacute;ciles o el amor rom&aacute;ntico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si escribo <em>El jinete del drag&oacute;n</em> tengo en mi cabeza a los ni&ntilde;os diez a&ntilde;os, por lo que me centro m&aacute;s en la aventura y no tanto en de qui&eacute;n se enamoran los personajes. Y si escribo <em>Reckless, </em>que es para adultos, s&iacute; que todo gira en torno al amor&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no tiene en cuenta el sentarse a escribir es en &ldquo;el mensaje o la met&aacute;fora&rdquo; que puedan ir impl&iacute;citos en sus textos: &ldquo;Si los hay, es una decisi&oacute;n que toma la propia historia. Por supuesto que pienso en mi tiempo y el estado actual del mundo. Si soy buena narradora, la historia va a ser un espejo. Puedo aportar lo que experimento cada d&iacute;a pero la historia tiene que tener vida propia, sino ser&iacute;a una herramienta y no quiero que sea as&iacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Sin temor a la IA</h2><p class="article-text">
        Cornelia Funke ha convivido igualmente con la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial y su consecuente influencia en la industria editorial, aunque no la teme. La alemana valora que la &ldquo;primera ventaja&rdquo; que tienen los escritores es &ldquo;la propia experiencia humana&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me parece que la IA esté siendo peor que nosotros, puede que acabe hasta acabe teniendo más moral</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cornelia Funke</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos hechos de carne y hueso. Tenemos un tipo de dolor y de alegr&iacute;a distintos. Y s&iacute;, hemos creado la IA, no podemos culpar al mundo por ello. Es verdad que el mundo ha creado bestias salvajes y enfermedades que nos pueden matar. Muchos escritores nos advirtieron en el pasado de lo que pasar&iacute;a, nuestra especie nos ha ense&ntilde;ado que siempre que podemos hacer algo, acabamos haci&eacute;ndolo. &iquest;Podemos construir una bomba? Lo acabamos haciendo&rdquo;, critica. 
    </p><p class="article-text">
        La autora lamenta que las personas &ldquo;nos creamos por encima de las dem&aacute;s especies&rdquo;: &ldquo;Va a suponer nuestra ca&iacute;da si no nos metemos en la cabeza que no somos mejores que el resto, simplemente somos diferentes. Por ahora no me parece que la IA est&eacute; siendo peor que nosotros, puede que hasta acabe teniendo m&aacute;s moral que nosotros&rdquo;. Funke insiste en que &ldquo;no hay que temerla porque el miedo no lleva a ning&uacute;n sitio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cornelia-funke-escritora-superventas-niega-estadisticas-no-reflejan-sed-libros-jovenes_1_13279555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Literatura fantástica,Literatura juvenil,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camila Sosa: yo sé quién soy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/camila-sosa_132_13278391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96d3e5ce-4d7f-4075-9153-663f47ec04f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camila Sosa: yo sé quién soy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Especial literario con la escritora argentina autora de “Las malas” y la autora vasca Eider Rodríguez</p></div><p class="article-text">
        Llegamos al final de la temporada literaria con una pregunta culmen: &iquest;Qui&eacute;nes somos, qu&eacute; es la identidad? &iquest;C&oacute;mo nos contamos este cuento que es nuestra vida? &iquest;Y c&oacute;mo la literatura nos ayuda a narrarnos?
    </p><p class="article-text">
        Sobre identidad, escritura, verdades universales y mentiras personales saben mucho dos invitadas de lujo: en primer lugar, <strong>Camila Sosa Villada</strong>, estrella literaria argentina que tambi&eacute;n es actriz y dramaturga y ha sido traducida a m&aacute;s de veinte idiomas por libros como <em>Las malas</em>, <em>Soy una tonta por quererte</em> o <em>Tesis para una domesticaci&oacute;n</em>, publicadas por Tusquets, adem&aacute;s de <em>El viaje in&uacute;til</em>, sobre la propia escritura y el encuentro con una misma, que presenta en Espa&ntilde;a aprovechando su paso por la Feria del libro de Madrid.
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                La escritora y actriz argentina Camila Sosa                            </span>
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        Tambi&eacute;n indagamos en esa narraci&oacute;n de nuestras propias vidas con <strong>Eider Rodr&iacute;guez</strong>, aclamada cuentista vasca que sorprendi&oacute; con su no ficci&oacute;n <em>Material de construcci&oacute;n</em> y que regresa al relato con <em>Era todo el mismo hueco</em>, publicada con Penguin Random House, sobre relaciones personales, silencios y vac&iacute;os a los nos cuesta poner palabras.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello de la mano de nuestra colaboradora literaria, la escritora <strong>Marta Jim&eacute;nez Serrano</strong>, que nos dejar&aacute; recomendaciones literarias para el verano, y tambi&eacute;n las del Or&aacute;culo de Silvia, los tres libros que nos enamorar&aacute;n en el futuro, con la escritora <strong>Silvia Herreros de Tejada</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/camila-sosa_132_13278391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 10:39:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Camila Sosa: yo sé quién soy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Literatura,Podcast,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solvej Balle, la narradora que analiza la vida atrapada en un bucle temporal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/solvej-balle-narradora-analiza-vida-atrapada-bucle-temporal_1_13265122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9d9a8bc-df60-482b-b02b-f3aa443d88b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144269.jpg" width="1080" height="608" alt="Solvej Balle, la narradora que analiza la vida atrapada en un bucle temporal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘El volumen del tiempo’ es el proyecto narrativo de esta autora danesa compuesto por siete volúmenes que explora algunos de los conflictos existenciales más acuciantes de nuestra sociedad</p><p class="subtitle">Entrevista - Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”</p></div><p class="article-text">
        No ser&iacute;a de extra&ntilde;ar que, m&aacute;s pronto que tarde, el Premio Nobel de Literatura volviera a recaer, despu&eacute;s de distinguir al noruego <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leer-jon-fosse-premio-nobel-puntos-aparte_1_10573378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jon Fosse</a> en 2023, en un escritor n&oacute;rdico, y no porque los suecos tengan predilecci&oacute;n por sus vecinos: autores como la islandesa Au&eth;ur Ava &Oacute;lafsd&oacute;ttir, la finesa Sofi Oksanen, la danesa Kristen Thorup y los noruegos Vigdis Hjorth, Karl Ove Knausg&aring;rd y Per Petterson llevan a&ntilde;os acumulando m&eacute;ritos. Y, a ellos, hay que sumarles otro nombre, el de la danesa que est&aacute; escribiendo uno de los proyectos narrativos m&aacute;s ambiciosos de la actualidad, una obra con potencial para hacer historia.
    </p><p class="article-text">
        <em>El volumen del tiempo</em> es el nombre con el que la Solvej Balle (Bovrup, S&oslash;nderjylland, 1962) ha bautizado su ciclo narrativo en curso, del que est&aacute;n previstos siete tomos. En dan&eacute;s, comenzaron a editarse en 2020, y en 2025 ya se hab&iacute;an publicado seis; mientras que en Espa&ntilde;a disponemos por ahora de los tres primeros, publicados por Anagrama con traducci&oacute;n al castellano de Victoria Alonso y al catal&aacute;n de Maria Rosich. Solvej Balle ya ten&iacute;a una trayectoria a sus espaldas cuando comenz&oacute; a escribirlo, pero ha sido este proyecto el que le ha permitido consagrarse y darse a conocer a nivel internacional. Entre los reconocimientos que ha recibido, destacan el Premio de Literatura del Consejo N&oacute;rdico 2022 y, por su traducci&oacute;n al ingl&eacute;s, la nominaci&oacute;n al Premio Booker 2025.
    </p><p class="article-text">
        Una obra literaria de esta magnitud suele acaparar la atenci&oacute;n de inmediato; al fin y al cabo, su creadora est&aacute; dedicando una parte sustancial de sus a&ntilde;os a ella &ndash;incluso cuando los vol&uacute;menes no son demasiado extensos: estos tienen en torno a doscientas p&aacute;ginas&ndash;, por lo que se tiende a pensar que, como m&iacute;nimo, algo tendr&aacute;, no ser&aacute; un librito trivial. Ahora bien, amplitud no es sin&oacute;nimo de excelencia: algunos escritores, precisamente, naufragan cuando emprenden &ldquo;la gran novela&rdquo; por un exceso de autoconciencia. Por fortuna, no es el caso de Solvej Balle con <em>El volumen del tiempo</em>.
    </p><h2 class="article-text">Atrapada en el tiempo</h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Era dieciocho de noviembre por cuarta vez y en aquel momento ya supe que aquel d&iacute;a tampoco iba a permanecer en su recuerdo&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Tara Selter y su marido Thomas son una pareja de anticuarios especializados en libros ilustrados del siglo XVIII. Durante un viaje de trabajo a Par&iacute;s, ella, que viajaba sola, se hace una peque&ntilde;a quemadura con una estufa de gas. Despu&eacute;s, se acuesta en el hotel con la intenci&oacute;n de continuar su itinerario la pr&oacute;xima jornada. Sin embargo, cuando a la ma&ntilde;ana siguiente se despierta, se da cuenta de que el calendario sigue marcando el mismo d&iacute;a: 18 de noviembre. Ella recuerda que ya ha vivido esa fecha, pero todo se repite. Los dem&aacute;s, los que est&aacute;n a su alrededor, no la han vivido; para ellos, es 18 de noviembre por primera vez, las horas no han transcurrido.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d9a5974d-f39f-4d84-8cdb-dee8f7a78e6d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cuando comienza la narraci&oacute;n, donde nos habla ella misma en primera persona, la protagonista ya lleva m&aacute;s de cien repeticiones de aquel fat&iacute;dico 18 de noviembre, su particular d&iacute;a de la marmota. Ese es el primer acierto de la autora: nos ahorra todo el momento de incredulidad, conocemos a una protagonista ya curtida en lo que ocurre, que ha tenido oportunidades para poner a prueba su situaci&oacute;n y tratar de solucionarla. Sin &eacute;xito, claro: al inicio de la narraci&oacute;n, ha regresado a su casa, donde se instala en la habitaci&oacute;n de invitados, que ha convertido en una especie de b&uacute;nker.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo ha llegado hasta ah&iacute;? En un principio, Tara repasa cada paso que dio aquel d&iacute;a, en el que solo detecta dos posibles anomal&iacute;as: el sestercio romano que adquiri&oacute; y la quemadura. Sin embargo, aun introduciendo min&uacute;sculas variaciones &ndash;las que dependen tan solo de ella misma, no de los dem&aacute;s&ndash;, permanece en el bucle. No encuentra la causa, si es que la hay, de modo que no sabe c&oacute;mo actuar, d&oacute;nde hallar la rendija por la que se col&oacute;, si es que se puede hablar en estos t&eacute;rminos. La tragedia es que no existe siquiera un lenguaje con el que referirse a lo que le ocurre; esto solo era algo de ciencia ficci&oacute;n 
    </p><h2 class="article-text">Soledad, envejecimiento, miedo</h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Viv&iacute;amos en dos tiempos diferentes, simplemente eso. Eran dos tiempos cuyos m&aacute;rgenes se hab&iacute;an desbordado. Y en alg&uacute;n punto los r&iacute;os se encuentran y corren juntos&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Tara es consciente de que, mientras ella permanece atrapada, es probable que el resto de la humanidad est&eacute; <em>avanzando</em>, es decir, que en una suerte de dimensi&oacute;n paralela los d&iacute;as transcurran con normalidad y la gente viva nuevas experiencias. Esa &ldquo;gente&rdquo; incluye su c&iacute;rculo &iacute;ntimo: su marido. La gesti&oacute;n de una pareja en la que sus integrantes no pueden acoplarse es un punto fuerte de este ciclo: de entrada, al ver que por s&iacute; misma no logra revertir la situaci&oacute;n, Tara decide regresar a casa (aunque el 18 de noviembre se repita en el calendario, ella tiene libertad de movimiento para no hacer las mismas acciones que la primera vez) para contarle lo que le ocurre.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/122af901-d44e-4164-b139-ee0445e5a115_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Por supuesto, eso implica muchos intentos, porque a la incredulidad esperable se suma la dificultad a&ntilde;adida de tener que repetirle lo mismo durante d&iacute;as, hasta que, por fin, se dan las circunstancias para tramar un plan juntos que la saque del limbo. Solo que &ndash;y se sabe de antemano&ndash; nada da sus frutos; la protagonista sigue en el mismo d&iacute;a. Con todo, estos intentos, y, por extensi&oacute;n, las tensiones emocionales que generan, son lo que nutre la novela: aunque carezca de una acci&oacute;n progresiva al uso, en ese dar vueltas en c&iacute;rculos mantiene la atenci&oacute;n del lector (y tiene m&eacute;rito, dada la vastedad del ciclo).
    </p><p class="article-text">
        Tara se da cuenta de que, a diferencia de las personas con quienes interact&uacute;a, que siguen igual que estaban ese 18 de noviembre original, ella cambia, el cuerpo sigue el curso de la naturaleza: la quemadura se quema, el cabello crece. Hay un momento en el que Tara teme envejecer mientras su marido &ndash;el marido con el que puede interactuar desde su plano&ndash; permanece congelado en la mediana edad. Claro que no hace falta irse al plano f&iacute;sico para temer el distanciamiento entre ellos: si ella se reincorporara al orden natural, se habr&iacute;a perdido tantas vivencias que ser&iacute;a casi como despertar de un coma. No puede compararse con un preso, porque ni siquiera desde la c&aacute;rcel est&aacute;n tan desconectados.
    </p><p class="article-text">
        El miedo a que su marido perciba el desajuste &ndash;los cambios en ella, comportamientos dif&iacute;ciles de justificar incluidos&ndash;, junto con su propia frustraci&oacute;n por no poder disfrutar de su relaci&oacute;n como deber&iacute;a, la conducen a confinarse en ese cuarto. Est&aacute; sola, porque no conoce a nadie que se halle en aquel estado. Como quien no quiere la cosa, Solvej Balle condensa muchos terrores contempor&aacute;neos en este planteamiento imposible: la soledad no deseada; la inseguridad en muchos niveles; la sensaci&oacute;n de vivir como un h&aacute;mster en la rueda, repitiendo d&iacute;a tras d&iacute;a lo mismo sin estar <em>en el presente</em>; la falta de conexi&oacute;n con los dem&aacute;s, pese a encontrarnos rodeados de sus identidades virtuales.
    </p><h2 class="article-text">Entre la supervivencia y la b&uacute;squeda interior</h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En lugar de movernos vacilantes, con precauci&oacute;n, en un asombro continuo, vamos por la vida como si nada hubiera pasado, subestimamos lo extraordinario, y el v&eacute;rtigo solo aparece cuando la existencia se muestra como lo que es: inveros&iacute;mil, imprevisible, extraordinaria&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de envejecer, se produce otra evoluci&oacute;n de naturaleza fisiol&oacute;gica: la comida que toma desaparece, lo que implica que los estantes de los supermercados y tiendas se van vaciando a medida que consume. Esto, adem&aacute;s de un problema log&iacute;stico, amenaza su supervivencia, por lo que, a la manera de un Robinson Crusoe, Tara debe convertirse en una superviviente, solo que en una isla tan grande como el planeta Tierra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/50785722-d454-4129-a43d-1fa267bf6e56_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Estas dificultades que se van a&ntilde;adiendo a la historia, como el jugador que supera niveles de un videojuego &ndash;otro paralelismo con la realidad&ndash;, o como el viejo juego de las sillas en el que cada vez quedan menos sitios donde sentarse, son esenciales para mantener e incluso incrementar la tensi&oacute;n narrativa; y, cuando hablamos del salto de un libro a otro, el reto se vuelve m&aacute;s importante. La autora consigue algo muy complicado, como es dotar de dinamismo una trama est&aacute;tica: la receta del cambio en la continuidad funciona.
    </p><p class="article-text">
        Y funciona porque va acompa&ntilde;ada de una prosa clara, incisiva y nada proclive al sentimentalismo, ni siquiera al hablar de amor (porque, y esto es todo un acontecimiento en una obra literaria actual, Tara y Thomas se quieren, son un matrimonio bien avenido que no estaba atravesando ninguna crisis aquel 18 de noviembre). Reflexiva, tambi&eacute;n, porque la b&uacute;squeda de Tara tiene mucho de meditaci&oacute;n existencial: parad&oacute;jicamente (o no), ha tenido que pararse el tiempo para que pudiera detenerse a analizar su vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>El volumen del tiempo</em> no puede inscribirse en el g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n seg&uacute;n los c&oacute;digos tradicionales, pero es, como las buenas novelas de esta categor&iacute;a, filos&oacute;fica e inquietante, porque interpela de forma directa nuestro presente. Captar ese c&uacute;mulo de malestares y concentrarlos en la peripecia de un solo personaje es otro de sus m&eacute;ritos. Sin duda, hay mucho que decir &ndash;y habr&aacute; m&aacute;s cuando se haya publicado por completo&ndash; de esta obra. De momento, qu&eacute;dense con el nombre de la autora, Solvej Balle, porque ella s&iacute; que tiene un futuro real por vivir, y va a estar lleno de reconocimientos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/solvej-balle-narradora-analiza-vida-atrapada-bucle-temporal_1_13265122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b7eeeb5-4937-43cb-9006-e3697a506a7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144123.jpg" width="2366" height="1331" alt="Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora Urmila Seshagiri encontró una versión de un manuscrito de 1908 desconocida hasta la fecha, que se presenta como una tentativa de primera novela</p><p class="subtitle">Entrevista - Shego: “Si el PP no nos llama para tocar por decir lo que pensamos, qué pena, es lo que hay”
</p></div><p class="article-text">
        Todos tenemos muchas identidades a lo largo de la vida. Por eso hubo un tiempo en el que los genios (a&uacute;n) no eran genios, sino seres humanos corrientes que trabajaban codo con codo para ofrecer lo mejor de s&iacute; mismos al mundo. Por eso, aunque no lo parezca, hubo un tiempo en el que <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-inedito-virginia-woolf-publicado-trabajo-perdido-the-life-of-violet-pm_1_12686873.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a> (Londres, 1882 - Sussex, 1941) no era (todav&iacute;a) Virginia Woolf, y no (solo) porque no se hubiera casado con Leonard Woolf, de quien tomar&iacute;a el apellido, sino por hallarse en la fase embrionaria de una escritora en potencia, esto es, la fase de ensayo y error; de escribir sin la expectativa de publicar, tan solo de continuar aprendiendo.
    </p><p class="article-text">
        Urmila Seshagiri, estudiosa de la escritora inglesa, dio por casualidad con el manuscrito de un texto titulado <em>La vida de Violet</em>, conservado en una casa de campo de Wiltshire y fechado en 1908. La Biblioteca P&uacute;blica de Nueva York (NYPL) guardaba un relato con el mismo t&iacute;tulo, pero correspondiente a una versi&oacute;n de 1907. Este primer borrador ya se conoc&iacute;a entre los acad&eacute;micos, y no pasaba de considerarse una composici&oacute;n primeriza. Sin embargo, la edici&oacute;n revisada de 1908 inclu&iacute;a nuevas correcciones que, a juicio de la investigadora, otorgan valor al original y hacen de &eacute;l una obra m&aacute;s acabada.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado se public&oacute; por primera vez en ingl&eacute;s, y ahora llega a nuestras librer&iacute;as de la mano de Lumen, en esa misma edici&oacute;n de Urmila Seshagiri y con traducci&oacute;n de Ana Mata Buil. <em>La vida de Violet</em> puede leerse como el embri&oacute;n de una novela, dividida en tres partes que son casi cuentos independientes, vinculados solo por girar en torno a un mismo personaje. Este personaje, precisamente, es lo m&aacute;s revelador de este manuscrito: Violet, una &ldquo;giganta&rdquo; que rompe algo m&aacute;s que las convenciones est&eacute;ticas de su tiempo. Est&aacute; inspirada en Mary Violet Dickinson (1865 - 1948), amiga de la autora (que en efecto med&iacute;a m&aacute;s de un metro ochenta). Se conocieron en 1902, cuando Virginia Woolf ten&iacute;a veinte a&ntilde;os y todav&iacute;a no hab&iacute;a comenzado a publicar.
    </p><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo, o relato, se narra la llegada al mundo de esta hero&iacute;na tan curiosa y su posterior presentaci&oacute;n en sociedad, que no deja de ser un segundo nacimiento. Pero, lejos de repetir el patr&oacute;n de la comedia de costumbres al uso, la autora &ldquo;revienta&rdquo; todas las convenciones con una voz narrativa burlesca, que a trav&eacute;s de un humor afilado saca punta a los usos de la alta sociedad, y siempre con el foco puesto en la situaci&oacute;n de las mujeres, aunque sin dramatizar. Por ejemplo, escribe: &ldquo;La dama sacudi&oacute; el abanico como un abanico sacudir&iacute;a la trompa, y, en efecto, su posici&oacute;n en el sal&oacute;n de baile era tan se&ntilde;alada que se le permit&iacute;an las libertades que los monos, las ovejas y los burros conceden al Rey de las Bestias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s sugerentes y refinados son los pasajes en los que describe las flores, importantes en la vida de la protagonista (y de la autora, como se refleja en su obra). La segunda parte se titula, precisamente, <em>El jard&iacute;n m&aacute;gico</em>, y lleva a la giganta a otro escenario: &ldquo;Si hay dos cosas que s&eacute; acerca de las damas aristocr&aacute;ticas inglesas, y una es que tienen salud, y la otra que tienen casas en el campo&rdquo;. En esa casa, Violet lee libros y se pierde entre las plantas (no es de extra&ntilde;ar que se entendiera tan bien con Woolf). En un momento dado, deja caer una sentencia que parece un anticipo del ensayo m&aacute;s influyente de la escritora: &ldquo;&ndash;&iquest;No le parece, Violet&hellip;, que ser&iacute;a muy bonito&hellip;? / &ndash;&iquest;Tener una casa propia? &iexcl;S&iacute;, mi querida se&ntilde;ora!&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2ba299d1-21a3-46d6-b707-41535646957c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El aire de cuento de estas tres piezas breves (o, para ser exactos, del personaje principal, de quien se enfatizan los atributos a trav&eacute;s del lenguaje aleg&oacute;rico), se refuerza en la tercera, <em>Cuento para dormir</em>, que reviste una atm&oacute;sfera m&aacute;s m&aacute;gica, aunque sin perder ese tono mordaz. Adem&aacute;s del retrato de una protagonista que rompe moldes, la novela destaca porque ya se entrev&eacute; la mirada incisiva de la autora hacia el universo femenino, y en concreto el de la amistad entre mujeres &ndash;la editora ve en Violet una predecesora de Vita Sackville-West, la amiga m&aacute;s especial de Woolf&ndash;, unas mujeres que no se limitan a hacer sus labores y practicar los pasos de baile con primor, sino que se r&iacute;en con fuerza, tienen una mente inquieta y cultivan una vida (exterior) m&aacute;s rica de lo que se espera de ellas y una vida (interior) menos d&oacute;cil de lo que sus mayores querr&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, como se suele decir de las primeras obras, <em>La vida de Violet</em> contiene las semillas de lo que luego germinar&aacute;. El estilo a&uacute;n est&aacute; por pulir, pero incluso en este tono que roza la caricatura se atisban sutilezas, alumbramientos y digresiones muy propios de Woolf, de la Woolf que en su plenitud renov&oacute; las formas y firm&oacute; obras como <em>La se&ntilde;ora Dalloway</em> (1925) o <em>Las olas</em> (1931). Le falta empaque en la construcci&oacute;n narrativa, pero el nervio ya estaba ah&iacute;. Resulta curioso, adem&aacute;s, descubrir el lado c&oacute;mico de la joven Woolf, una escritora de quien ha trascendido una imagen seria, incluso imponente, en parte por la exigencia de su obra, en parte porque, al igual que ocurre con <a href="https://www.eldiario.es/spin/tragedia-personal-legado-marco-generaciones-poeta-cambio-mirada-salud-mental-sylvia-plath-pm_1_12982644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>, su suicidio parece haberle dejado para la posteridad una fama de mujer atormentada y triste, aunque (y sus diarios y cartas lo prueban, lo mismo que Plath) tuvo etapas muy luminosas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una escritora en construcci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de <em>La vida de Violet</em> coincide con una nueva selecci&oacute;n de sus primeros relatos, <em>La marca de la pared</em> (N&oacute;rdica, 2026, trad. Ainize Salaberri, Magdalena Palmer y Colectivo Woolf BdL), acompa&ntilde;ada de un <a href="https://elpais.com/cultura/2012/02/10/actualidad/1328869927_186909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> de Antonio Mu&ntilde;oz Molina, que se recupera a modo de pr&oacute;logo. Este peque&ntilde;o volumen comprende siete textos, fechados entre 1892 y 1924 &ndash;es decir, terminan justo antes de la publicaci&oacute;n de su primera gran novela, <em>La se&ntilde;ora Dalloway</em>, en 1925&ndash; y permite ver la evoluci&oacute;n de una escritora en ciernes, que va experimentando hasta lograr, en las &uacute;ltimas piezas, un nivel excelso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e69a554e-b1ee-4983-b232-78f7fc2a3634_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El primer relato, y su continuaci&oacute;n, escritos cuando era apenas una ni&ntilde;a, se lee un poco en consonancia con <em>La vida de Violet</em>: tiene una gran dosis de comicidad, pero incluso en este intento tan juvenil se vislumbran fogonazos, detalles que denotan una capacidad inusual para la observaci&oacute;n de la naturaleza humana, para ir m&aacute;s all&aacute; de las turbulencias de una misma. Es una Virginia Woolf irreverente y juguetona; probablemente esa es la clave, que <em>juega</em>, aprende jugando, se divierte al escribir, y en esa disposici&oacute;n es cuando se puede explorar la creatividad y, a la larga, llegar a aportar algo de veras novedoso.
    </p><p class="article-text">
        Su universo narrativo es el mismo de siempre: aristocracia, casas se&ntilde;oriales, vicisitudes de las din&aacute;micas dom&eacute;sticas, flores; pero &mdash;y esto tambi&eacute;n es lo mismo de siempre&mdash; en ella no importa tanto el qu&eacute; como el c&oacute;mo, puesto que es la cadencia de su voz, las sinuosidades del punto de vista, la fluidez de esa cadena que rompe los preceptos cl&aacute;sicos sobre los tiempos narrativos, lo que arrastra al lector por sus p&aacute;ginas. Como en <em>La marca en la pared</em> (1917), donde basta una mujer observando lo que parece una mancha en la pared para hilvanar una meditaci&oacute;n hipn&oacute;tica y de culminaci&oacute;n magistral. Tambi&eacute;n merecen una menci&oacute;n <em>La se&ntilde;ora Dalloway en Bond Street</em> (1923) y <em>El vestido nuevo </em>(1924), dos textos espl&eacute;ndidos que complementan su novela.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/27e80b9b-5512-4159-80ef-c75afa988f65_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; somos con respecto a los escritores que nos han inspirado?&rdquo;, se pregunta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/reivindicacion-bibliotecas-publicas-hizo-ali-smith-refugio-brujula-azar_1_11689469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ali Smith</a> en la conferencia que pronunci&oacute; en el Festival Literario de Cambridge en 2023, a prop&oacute;sito de <em>Una habitaci&oacute;n propia</em> (1929), editada como <em>Una Woolf propia</em> (N&oacute;rdica, 2026, trad. Magdalena Palmer). Ella quiz&aacute; sea, junto con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jeanette-winterson-gran-autora-transgrede-limites-lenguaje-generos_1_11486816.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeanette Winterson</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rachel-cusk-pregunta-origen-creadoras-desfile-mujeres-deban-volverse-violentas_1_12148835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rachel Cusk</a>, la heredera m&aacute;s clara de Virginia Woolf: lleva un paso m&aacute;s all&aacute; &mdash;porque para ser heredera de Woolf no basta, desde luego, con imitarla&mdash; su b&uacute;squeda de nuevas formas de expresi&oacute;n, sus rupturas, su evocaci&oacute;n de un imaginario magn&eacute;tico y genuino, hasta en un g&eacute;nero como el ensayo. Y, como ella, tiene tambi&eacute;n su lado humor&iacute;stico, que se divierte explorando, probando, <em>jugando</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno tiene con un escritor esa suerte de &ldquo;entendimiento&rdquo; que la autora escocesa experiment&oacute; con Woolf, de inmediato surge la necesidad de leer <em>todo</em> lo publicado por &eacute;l, y todo es todo, desde sus inicios torpes hasta sus finales indignos (si los hubiera). Hoy, gracias al rescate de <em>La vida de Violet</em>, la cohorte de seguidores de Woolf puede penetrar a&uacute;n m&aacute;s en su proceso de formaci&oacute;n, a&ntilde;adir un nombre m&aacute;s al mapa de las amigas que conformaron su mundo y nutrieron su narrativa. Sin exagerar en cuanto a sus m&eacute;ritos &mdash;no se convertir&aacute; en una obra imprescindible&mdash;, no deja de ser un aperitivo de lo que estaba por venir; un diamante en bruto, en definitiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando Virginia Woolf era un diamante en bruto: sale a la luz ‘La vida de Violet’, un texto inédito de su juventud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Relato,Virginia Woolf,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-anonimato-literatura-siglo-xxi_1_13259322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c7faff3-9ef7-4d4b-9200-224e89eb33c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la iniciativa de la editorial Barrett de publicar una colección de libros ‘a ciegas’, analizamos otros casos recientes de obras de autoría desconocida</p><p class="subtitle">Entrevista - Alberto Velasco, bailarín: “Hay una ausencia total de referentes de cuerpos gordos”</p></div><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, no nos preguntamos por la autor&iacute;a de una obra literaria: nuestro primer contacto con la literatura suelen ser esos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentos</a> que, aunque se editen bajo el nombre de quien los recopil&oacute;, son el resultado de una larga tradici&oacute;n oral en la que han sufrido numerosas variaciones. M&aacute;s adelante, con los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-titulos-literatura-infantil-juvenil-regalar-dia-libro_1_13160834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libros para primeros lectores</a>, los escritores son percibidos como poco m&aacute;s que un nombre que aparece en la cubierta, el nombre de alguien vivo o muerto, qu&eacute; m&aacute;s da; lo &uacute;nico que nos importa es el relato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, con los a&ntilde;os esa &ldquo;pureza&rdquo;, por as&iacute; decir, se pierde. El autor comienza a ser un elemento destacado en torno al acto de leer, bien porque desde las clases de literatura obligan a aprenderse unas l&iacute;neas de su biograf&iacute;a, bien porque como lectores aficionados nos interesamos por ellos e incluso acudimos a sus firmas. El anonimato queda relegado a cl&aacute;sicos como el <em>Lazarillo de Tormes</em>, sobre los que de hecho ya existen indicios sobre su autor&iacute;a; o como un fen&oacute;meno hist&oacute;rico, como las escritoras que se escondieron bajo un seud&oacute;nimo masculino para que sus publicaciones se tomaran en serio, como Caterina Albert (V&iacute;ctor Catal&agrave;) o Mary Ann Evans (George Eliot).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los grandes cl&aacute;sicos, hoy es muy dif&iacute;cil dar con un libro del que no se sepa nada sobre el autor. A las transformaciones socioculturales &mdash;la consolidaci&oacute;n de la obra de autor en la narrativa moderna frente a la tradici&oacute;n oral&mdash; se ha sumado la exposici&oacute;n (&iquest;explotaci&oacute;n?) medi&aacute;tica, que desde la existencia de Internet y las redes sociales va en aumento. El escritor no se limita a escribir: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sally-rooney-sara-mesa-nuevos-escritores-no-necesitan-redes-sociales-triunfar_1_12900220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n se dedica a promocionarse</a>, por su cuenta o siguiendo las indicaciones de su editorial (entrevistas, presentaciones, v&iacute;deos, conferencias y cualquier tipo de evento). A veces, el n&uacute;mero de seguidores que acumula en las redes se convierte en un valor a&ntilde;adido para que las editoriales apuesten por &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">El reto de no comprometer la propia imagen</h2><p class="article-text">
        En estas circunstancias, el lector puede a&ntilde;orar la ingenuidad del ni&ntilde;o que se enfrentaba a la lectura sin prejuicios de ning&uacute;n tipo. Ahora, es inevitable tener alguna referencia del escritor, sea por una entrevista que hemos le&iacute;do, porque nos resulta simp&aacute;tico en Twitter o porque ha salido en televisi&oacute;n. No llegamos v&iacute;rgenes al libro. El escritor, por su parte, debe sacrificar tiempo de escritura en hacer de promotor de s&iacute; mismo, a riesgo de que la imagen proyectada perjudique la percepci&oacute;n del lector sobre su obra. No todos se saben desenvolver con la prensa, ni son derroches de simpat&iacute;a, ni est&aacute;n siempre de humor para escribir largas dedicatorias o pararse a charlar con el lector. Sus atributos personales no mejoran ni empeoran el libro, pero condicionan su recorrido.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;se puede publicar un libro e incluso desarrollar una carrera literaria en pleno siglo XXI sin comprometer la propia imagen? La respuesta es que, aunque no sea sencillo ni habitual, no es imposible, no. Ah&iacute; van algunos ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Los libros &lsquo;a ciegas&rsquo; de Barrett. </strong>Esta peque&ntilde;a editorial sevillana, ya conocida por asumir riesgos como su <a href="https://editorialbarrett.org/catalogo/editora-por-un-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editor por un libro</a>, celebra su d&eacute;cimo aniversario con el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/catalogo-ciegas-libros-anonimos-exito-fracaso-novelista-no-depende-promocion_1_13168715.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzamiento de ocho t&iacute;tulos sin identificar a su autor</a>, que puede ser un debutante o un veterano que ha mostrado su complicidad con el proyecto. No obstante, cabe preguntarse si este anonimato se mantendr&aacute;, o las identidades saldr&aacute;n a la luz al cabo de un a&ntilde;o (de momento, la editorial ya impulsa <a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1458681409597063&amp;set=pb.100063656547001.-2207520000&amp;type=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juegos para adivinarlas</a>), por no hablar de que una iniciativa como esta ser&iacute;a dif&iacute;cil de hacer en un sello grande e influyente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c698fd9-bbc2-41cc-94f1-00cbaf68f797_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>2. El caso Elena Ferrante.</strong> Ella &mdash;en femenino porque, sea quien sea, ha elegido firmar como mujer&mdash; es el paradigma de c&oacute;mo dejar que la obra circule verdaderamente sola. Al contrario de la sospecha de que se trata de una estrategia de <em>marketing</em>, la autora empez&oacute; a publicar en los a&ntilde;os noventa, pero la fama internacional no le lleg&oacute; hasta cerca de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La amiga estupenda</em></a> (2011-2014); de ser una estrategia, ser&iacute;a la peor de todas, porque adem&aacute;s se cree, no sin fundamento, que le ha costado premios (algunas organizaciones exigen la asistencia de los autores premiados). 
    </p><p class="article-text">
        En entrevistas por escrito, ha dejado entrever que en su juventud tuvo una mala experiencia con algo relacionado con la exposici&oacute;n medi&aacute;tica, de ah&iacute; que optara por estar al margen. Y aun as&iacute;, no la han dejado tranquila: en cuanto comenz&oacute; a despegar, se sucedieron los rumores, y el summum lleg&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elena-ferrante-anita-raja_1_3805140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la bochornosa investigaci&oacute;n de las cuentas bancarias de una colaboradora de la editorial</a> para se&ntilde;alarla como el nombre detr&aacute;s de Ferrante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La pol&eacute;mica de Carmen Mola. </strong>En este caso, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/carmen-mola-fenomeno-sangriento-no-penalizo-gran-secreto_1_9612042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al tr&iacute;o Jorge D&iacute;az, Agust&iacute;n Mart&iacute;nez y Antonio Mercero</a> s&iacute; le interes&oacute; salir del anonimato: para embolsarse el Premio Planeta, por un lado, y para impulsar sus carreras individuales, que hasta entonces hab&iacute;an pasado desapercibidas. Mucha gente se llev&oacute; las manos a la cabeza porque tres hombres osaran firmar con un nombre de mujer &mdash;se dijo que formaba parte de una campa&ntilde;a, como si por ser mujer hoy fuera m&aacute;s f&aacute;cil publicar ficci&oacute;n criminal; como si a Lorenzo Silva, V&iacute;ctor del &Aacute;rbol, Juan G&oacute;mez-Jurado, C&eacute;sar P&eacute;rez Gellida y Javier Castillo no les leyera nadie&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ten&iacute;a tambi&eacute;n un sentido pr&aacute;ctico: un libro con tres autores desconocidos, para m&aacute;s inri de nombres y apellidos comunes, ser&iacute;a de todo menos comercial. En las obras de autor&iacute;a m&uacute;ltiple, el seud&oacute;nimo tiene justificaci&oacute;n, tanto si se conoce a los escritores como si no (otro ejemplo reciente es el de Trist&aacute;n Paniagua y <em>Yo presidente</em>, obra basada en hechos reales de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/1001818-tristan-paniagua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres autores</a> que han trabajado en pol&iacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. El famoso enmascarado.</strong> Durante su primera etapa como escritor, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maximo-pradera-no-falta-ignorante-retrogrado-ayuda_1_13170274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;ximo Pradera</a> se ocult&oacute; bajo el seud&oacute;nimo Joseph Jelinek para publicar una serie de novelas de intriga en las que la m&uacute;sica ten&iacute;a un papel destacado. Cuando alguien popular tiene intenci&oacute;n de labrarse una carrera literaria, o al menos de ser tomado en serio al publicar un libro, puede optar por renunciar a las ganancias que le reportar&iacute;a su nombre aut&eacute;ntico (y su presencia f&iacute;sica en la campa&ntilde;a de lanzamiento) y firmar con seud&oacute;nimo. Eso s&iacute;, como le ocurri&oacute; a M&aacute;ximo Pradera, es posible que los rumores (fundados) sobre su identidad no tardaran en aparecer. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/j-k-rowling-trans-incomoda-harry-potter_1_8895179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J. K. Rowling</a> &mdash;por aquel entonces toda una estrella medi&aacute;tica&mdash;, quiso saber qu&eacute; ocurrir&iacute;a con sus manuscritos si no los firmara ella, as&iacute; que se camufl&oacute; como Robert Galbraith para publicar un ciclo de novelas de intriga de corte m&aacute;s adulto. La descubrieron pronto, pero mantiene el seud&oacute;nimo para diferenciar esta obra de su narrativa para ni&ntilde;os y j&oacute;venes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3e7fc0e6-d6d2-4fb8-8aae-fd692dec92f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>5. Protecci&oacute;n del periodista de investigaci&oacute;n.</strong> A principios de este siglo, t&iacute;tulos como <em>Diario de un skin</em> (2003) o <em>El a&ntilde;o que trafiqu&eacute; con mujeres</em> (2004) se colaron entre los &eacute;xitos de ventas. Los firmaba un tal Antonio Salas, seud&oacute;nimo de, dice la biograf&iacute;a, un periodista de investigaci&oacute;n espa&ntilde;ol que, por los riesgos asumidos durante su trabajo, no puede revelar su nombre. Los hay que, en cambio, publicaron a cara descubierta, como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/roberto-saviano-no-justicia-condena-tarda-16-anos-llegar_128_12472936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Saviano</a> (<em>Gomorra</em>) o, sin salir de Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/justicia-alejarse-pulsiones-taparse-sociedad_128_1920383.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nacho Carretero</a> (<em>Fari&ntilde;a</em>) o <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ejercito-esencia-franquista-gobierno_128_2911352.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gonzalo Segura</a> (<em>Un paso al frente</em>); aunque, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/roberto-saviano-logra-condena-mafiosos-amenazaron-muerte-inicios-rompe-llorar-juicio_1_12463937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a juzgar por el coste personal que puede tener para ellos</a>, quiz&aacute; alguno hoy optar&iacute;a por hacer como Antonio Salas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Protecci&oacute;n de la intimidad propia o de la familia.</strong> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a> debut&oacute; con <em>D&iacute;as sin hambre</em> (2001), una novela inspirada en la anorexia que sufri&oacute; en su juventud, por la que lleg&oacute; a estar ingresada en una cl&iacute;nica. Ese primer libro, tan doloroso para ella y para su familia, se public&oacute; bajo el seud&oacute;nimo de Lou Delvig. Como la autora ten&iacute;a la intenci&oacute;n de seguir escribiendo, sin embargo, el seud&oacute;nimo desapareci&oacute; en las ediciones sucesivas. De haberse quedado en la autora de ese &uacute;nico libro, ser&iacute;a entendible que ella, con una vida ajena al mundo de las letras, prefiriera mantenerse al margen de &eacute;l una vez ya hab&iacute;a volcado sus recuerdos en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Los escritores profesionales no suelen esconderse al exponer su intimidad, por mucho que en ocasiones algunos familiares se molesten, como le ocurri&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/karl-ove-knausgaard-escritura-constante-sentimiento-fracaso_1_10160653.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karl Ove Knausg&aring;rd</a> o a la propia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/delphine-vigan-no-dar-gracias-agradecer-implica-reconocer-deuda_1_7266139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delphine de Vigan</a>, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, con su obra m&aacute;s celebrada, <em>Nada se opone a la noche</em> (2011). Otro caso es el de Freida McFadden, autora del <em>thriller</em> superventas <em>La asistenta</em> (2022): siempre admiti&oacute; el uso de ese seud&oacute;nimo para separar su carrera literaria, con esa inclinaci&oacute;n por los temas oscuros, de su trabajo como m&eacute;dica especializada en lesiones cerebrales. Tem&iacute;a que un &aacute;mbito interfiriera en su proyecci&oacute;n profesional, de modo que, aun escribiendo ficci&oacute;n, no ha revelado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/autora-asistenta-freida-mcfadden-desvela-identidad-cansada-secreto_1_13129982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su verdadero nombre, Sara Cohen, hasta este 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. El se&ntilde;or que se hizo pasar por jovencita.</strong> Sergi Puertas rondaba la cincuentena cuando, con algunas novelas publicadas en editoriales peque&ntilde;as sin repercusi&oacute;n, llam&oacute; a la puerta de Impedimenta firmando con un nombre de mujer y adjuntando la fotograf&iacute;a de una joven atractiva. Hab&iacute;a movido ese manuscrito por diferentes editoriales, Impedimenta incluida, sin &eacute;xito, de modo que, frustrado, y viendo que las escritoras parec&iacute;an estar en un momento de eclosi&oacute;n, decidi&oacute; intentarlo con un seud&oacute;nimo. Esta vez, la editorial quiso publicarlo.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica no se desat&oacute; porque el autor se sincer&oacute; con sus editores y el libro <a href="https://impedimenta.es/producto/estabulario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicado con su nombre</a>, pero luego ha contado su historia <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2021-10-19/carmen-mola-planeta-impedimenta_3308954/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los medios</a>. A su lado, lo de Carmen Mola no pasa de juego inocente. Y, s&iacute;, este caso deber&iacute;a hacernos pensar: a las editoriales, pero tambi&eacute;n a nosotros como lectores: &iquest;Hasta qu&eacute; punto nos influyen los factores de afinidad (de g&eacute;nero, ideolog&iacute;a, edad u otros) a la hora de elegir a qu&eacute; autor leemos?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más probable es que quien publique hoy bajo seudónimo tenga, en la práctica, poca repercusión, lo mismo que la inmensa mayoría de escritores no anónimos que publican todos los años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>8. Una faceta secundaria.</strong> Algunos escritores eligen separar de forma deliberada, por motivos de g&eacute;nero, una parte de su producci&oacute;n: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/john-banville-irlandes-latigo-catolica_1_4840764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Banville</a> se convierte en Benjamin Black cuando escribe novela negra, al igual que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joyce-carol-oates-recrea-vida-medico-carnicero-investigo-psiquiatria-mujeres-experimentos-salvajes_1_11751233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joyce Carol Oates</a> en las novelas que firm&oacute; como Rosamond Smith y Lauren Kelly; Flavia Company se desdobla en Haru o Andrea Mayo para explorar diferentes registros; la escritora de literatura infantil y webc&oacute;mic Ursula Venon adopt&oacute; el seud&oacute;nimo T. Kingfisher al comenzar a publicar para j&oacute;venes y adultos; Luisa Etxenike es Antonia Lassa cuando publica historias de suspense. Son solo unos pocos ejemplos de una pr&aacute;ctica bastante extendida, sobre todo en &aacute;mbitos como la novela negra o la rom&aacute;ntica. Eso s&iacute;, rara vez el autor se esconde de verdad; tan solo utiliza un seud&oacute;nimo para separar estilos o g&eacute;neros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. El escritor tan prol&iacute;fico que su editorial no da abasto.</strong> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> ha publicado algunas novelas como Richard Bachman. Por una parte, en la industria editorial no es habitual publicar m&aacute;s de un libro al a&ntilde;o de un mismo autor (y esto ya es excepcional, al alcance solo de privilegiados como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/metamorfosis-amelie-nothomb-jesucristo-enfurece-laicos-religiosos_1_8729534.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/joyce-carol-oates-recrea-vida-medico-carnicero-investigo-psiquiatria-mujeres-experimentos-salvajes_1_11751233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joyce Carol Oates</a>), y ya se sabe que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a>, sobre todo en su juventud, escrib&iacute;a a un ritmo desaforado. Por otro lado, dado que el &eacute;xito le lleg&oacute; muy pronto, sent&iacute;a curiosidad por saber qu&eacute; ocurrir&iacute;a si sus libros no llevaran su nombre (hoy podr&iacute;a apuntarse al experimento de Barrett). Se invent&oacute; una biograf&iacute;a que justificara la ausencia medi&aacute;tica del autor, y public&oacute; varias novelas. Sin embargo, le ocurri&oacute; como a Elena Ferrante: dieron con &eacute;l tras investigar sus cuentas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Lorenzo C. Acebedo, &iquest;el pr&oacute;ximo en seguir los pasos de Carmen Mola?</strong> La biograf&iacute;a de este autor asegura que bajo el seud&oacute;nimo se esconde alguien que &ldquo;abandon&oacute; en su juventud los estudios teol&oacute;gicos por el retiro monacal y, alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s, el retiro monacal por una mujer&rdquo;. En 2023, public&oacute; <em>La taberna de Silos</em>, la primera entrega de una trilog&iacute;a con ecos de Umberto Eco, cuyo protagonista, nada menos que Gonzalo de Berceo, trata de resolver el asesinato de un monje en el monasterio. Se trata de una novela con mayor textura literaria, adem&aacute;s de humor inteligente, de lo que el argumento deja entrever, por lo que enseguida se sospech&oacute; que quien firma es en realidad un escritor consumado, tal vez alguien que con su nombre no vende demasiado. 
    </p><p class="article-text">
        Las pesquisas apuntan a nombres como <a href="https://www.eldiario.es/autores/rafael_reig/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Reig</a>, <a href="https://www.eldiario.es/autores/antonio_orejudo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Orejudo</a> u <a href="https://www.eldiario.es/autores/oscar-esquivias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Esquivias</a>; los dos primeros publican en Tusquets, la misma editorial que ha dado a conocer al misterioso Lorenzo C. Acebedo. Un sello que, por cierto, forma parte del Grupo Planeta. Qui&eacute;n sabe, como a veces el Premio Planeta distingue a <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/eduardo-mendoza-gana-premio-planeta_1_5191573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un escritor de verdad,</a> y no tiene reparos en premiar libros que son <a href="https://www.rtve.es/noticias/20121015/lorenzo-silva-gana-premio-planeta-2012-mara-torres-finalista/570400.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la continuaci&oacute;n de una serie en curso</a>, tal vez aprovechen la publicaci&oacute;n de la tercera entrega del improvisado detective riojano para desvelar el secreto.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto, estos son solo casos que han tenido cierta trascendencia. Lo m&aacute;s probable es que quien publique hoy bajo seud&oacute;nimo tenga, en la pr&aacute;ctica, poca repercusi&oacute;n, lo mismo que la inmensa mayor&iacute;a de escritores no an&oacute;nimos que publican todos los a&ntilde;os. Abrirse camino en el mundo literario cuesta, y jugar a hacerse el misterioso no garantiza ni mucho menos el &eacute;xito, como tampoco lo aseguran un gran n&uacute;mero de seguidores en las redes o una significativa presencia medi&aacute;tica (m&aacute;s de uno se asombrar&iacute;a al conocer las cifras de ventas reales de algunos de estos autores). En definitiva, al final, como siempre, lo &uacute;nico que cuenta es tener una verdadera devoci&oacute;n por el oficio; de lo contrario, entrar en el circuito editorial, con o sin m&aacute;scara, no compensa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-anonimato-literatura-siglo-xxi_1_13259322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué sentido tiene el anonimato en la literatura en el siglo XXI?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Libros,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Logroño, lugar donde el oficio de escribir se piensa, se discute y se comparte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/logrono-lugar-oficio-escribir-piensa-discute-comparte_1_13258651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f996546e-3b56-4987-9642-7cfcde61426d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Logroño, lugar donde el oficio de escribir se piensa, se discute y se comparte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capital riojana acoge durante los próximos días el IX Encuentro de Guionistas</p><p class="subtitle">Arranca el año de Azcona en Logroño: estas son las actividades para redescubrir al guionista
</p></div><p class="article-text">
        El alcalde de Logro&ntilde;o, Conrado Escobar, ha dado la bienvenida a la ciudad a los organizadores de IX Encuentro de Guionistas que va a celebrarse en el Auditorio Municipal a lo largo de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Durante la presentaci&oacute;n a los medios de comunicaci&oacute;n que ha tenido lugar esta ma&ntilde;ana en el escenario del propio Auditorio, Escobar ha reconocido que &ldquo;acoger este encuentro bienal no es una cita m&aacute;s en el calendario cultural. Es una celebraci&oacute;n cargada de simbolismo que cobra sentido bajo el lema que la propia organizaci&oacute;n ha elegido para estos d&iacute;as: &rdquo;El guion vuelve a casa&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n han tomado parte tambi&eacute;n Carlos Muriana y Rodolf Giner, componentes del Comit&eacute; organizador del Encuentro, Rosa Fern&aacute;ndez, concejal de Cultura, y Bernardo S&aacute;nchez, coordinador de la mesa redonda con la que se abre el congreso esta tarde.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Escobar, &ldquo;Rafael Azcona naci&oacute; en nuestras calles, se empap&oacute; de la identidad y, aunque vol&oacute; alto y lejos, llev&oacute; siempre a Logro&ntilde;o por bandera. Por eso, no hab&iacute;a un escenario mejor en toda Espa&ntilde;a para debatir acerca el presente y el futuro de su profesi&oacute;n que la ciudad natal del hombre que reescribi&oacute; las reglas de buena parte del cine del siglo XX en nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este Ayuntamiento se ha volcado con ilusi&oacute;n para que el universo y el legado de Rafael Azcona impregnen cada rinc&oacute;n de Logro&ntilde;o y, en este sentido, queremos que este encuentro sirva para difundir la figura y la obra de uno de los vecinos m&aacute;s universales, al tiempo que para poner al oficio de guionista en el lugar que le corresponde del proceso creativo audiovisual&rdquo;, ha concluido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mesa redonda coordinada por Bernardo S&aacute;nchez</strong></h2><p class="article-text">
        La jornada inaugural del encuentro consiste en un di&aacute;logo que lleva por t&iacute;tulo &ldquo;<em>El guion vuelve a casa (en homenaje a Rafael Azcona)</em>&rdquo; y en el que, coordinados por el escritor, guionista y dramaturgo Bernardo S&aacute;nchez, tomar&aacute;n parte Elvira Lindo, Marta Gonz&aacute;lez de Vega, V&iacute;ctor Garc&iacute;a Le&oacute;n y Santiago Tabernero.
    </p><p class="article-text">
        Bernardo S&aacute;nchez ha se&ntilde;alado que &ldquo;el retorno hoy de Rafael Azcona a Logro&ntilde;o es extraordinario, se fue de aqu&iacute; en el a&ntilde;o 51 siendo un poeta provincial, un narrador pasional y cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su nacimiento regresa a su ciudad con 450 guionistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en representaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Encuentro de Guionistas (creada por los sindicatos FAGA y ALMA) Carlos Muriana ha destacado que &ldquo;durante estas tres intensas jornadas de ponencias y di&aacute;logos con cerca de 50 ponentes, con intervenciones de distintos formatos, se pretende abordar la situaci&oacute;n y los retos m&aacute;s inmediatos que presenta el sector audiovisual en nuestro pa&iacute;s&rdquo;. &ldquo;Durante estos d&iacute;as, Logro&ntilde;o ser&aacute; mucho m&aacute;s que la sede de un encuentro profesional: ser&aacute; el lugar donde el oficio de escribir se piensa, se discute y se comparte&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/logrono-lugar-oficio-escribir-piensa-discute-comparte_1_13258651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 17:36:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Logroño, lugar donde el oficio de escribir se piensa, se discute y se comparte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Guionistas,Logroño,Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c89274a3-d709-4014-b831-c77a1fffda07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La sombra del viento&#039; cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aclamada obra de Carlos Ruiz Zafón celebra un cuarto de siglo con un acto y una exposición en el Ateneu Barcelonés, sede de la cultura de la capital catalana e importante escenario de la novela</p><p class="subtitle">'La Sombra del Viento' tiene su propia ruta que recorren los amantes de Carlos Ruiz Zafón
</p></div><p class="article-text">
        Muchos lectores y lectoras abrir&aacute;n los ojos sorprendidos al enterarse de que la novela <em>La sombra del viento,</em> de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n lleg&oacute; por primera vez a las librer&iacute;as hace ya 25 a&ntilde;os. Y para celebrar una efem&eacute;ride tan redonda como un cuarto de siglo, la editorial Planeta, casa del escritor catal&aacute;n, ha organizado un evento en el Ateneu Barcelon&egrave;s. Quienes conozcan la obra del autor, fallecido en 2020, sabr&aacute;n que no se trata de un lugar cualquiera: el edificio es un escenario muy importante en la novela protagonizada por Daniel Sempere.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribi&oacute; Ruiz Zaf&oacute;n, en este palacio g&oacute;tico construido en 1796, el siglo XIX no hab&iacute;a terminado. Y no estaba exento de raz&oacute;n: al subir sus escaleras de m&aacute;rmol, asomarse a su terraza o entrar en su biblioteca, da la sensaci&oacute;n de haber entrado en un agujero temporal en el que el tiempo corre a una velocidad diferente a la de Las Ramblas, que est&aacute;n a pocos pasos. La editorial ha aprovechado este &uacute;ltimo espacio para preparar una peque&ntilde;a pero representativa exposici&oacute;n del alcance que ha tenido el primer volumen de la tetralog&iacute;a <em>El cementerio de libros olvidados</em>.
    </p><p class="article-text">
        En las mesas de lectura se han podido ver ejemplares de las m&aacute;s de 50 traducciones que han hecho viajar la novela por todo el mundo, desde China hasta Estonia, pasando por Dinamarca y Corea. Salvando versi&oacute;n catalana, que fue la primera en llegar en 2002, desde la editorial comentan que las versiones que m&aacute;s ha triunfado de <em>La sombra del viento</em> han sido las de Alemania, Italia y Estados Unidos, pero tambi&eacute;n Polonia y de forma sorprendente, ya que es un mercado dif&iacute;cil para los escritores espa&ntilde;oles, en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, tambi&eacute;n estaban expuestas las diversas ediciones espa&ntilde;olas, como la ilustrada de 2021 o la que se present&oacute; recientemente dirigida a los lectores de la generaci&oacute;n Z con un dise&ntilde;o que recuerda al de sagas famosas entre ese segmento de p&uacute;blico como <em>Las cr&oacute;nicas de Castelana,</em> de Cassandra Clare o la serie <em>Emp&iacute;reo</em>, de Rebecca Yarros.
    </p><p class="article-text">
        <em>La sombra del viento</em> cambi&oacute; por completo la trayectoria literaria de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, que qued&oacute; finalista del premio Fernando Lara en 2001. La tirada de la primera edici&oacute;n, que sali&oacute; en mayo, fue modesta. En noviembre la editorial ya ten&iacute;a la intenci&oacute;n de pasarlo a la edici&oacute;n de bolsillo. Sin embargo, su incansable agente, Antonia Kerrigan, convenci&oacute; a la empresa para que le diese una oportunidad m&aacute;s de cara a la campa&ntilde;a de Navidad. Y menos mal que le hicieron caso, porque el &eacute;xito fue tal que ha vendido m&aacute;s de 50 millones de ejemplares en todo el mundo. Un bombazo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Homenaje con banda sonora</strong></h2><p class="article-text">
        Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, adem&aacute;s de literato, era un gran amante de la m&uacute;sica y hasta compon&iacute;a obras de forma autodidacta con el piano como instrumento principal. Durante el encuentro, mientras los asistentes se hidrataban en la terraza de L&rsquo;Ateneu o se deten&iacute;an a explorar los vol&uacute;menes traducidos de la exposici&oacute;n, ten&iacute;an como banda sonora las melod&iacute;as del barcelon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro ha estado presente una gran parte de la prensa de cultura del pa&iacute;s, as&iacute; como personas cercanas al escritor como su viuda, M&ordf; Carmen Bellver. Precisamente, Jes&uacute;s Badenes, Director General de la Divisi&oacute;n Editorial del Grupo Planeta, ha recordado que todos los a&ntilde;os celebraba Acci&oacute;n de Gracias con la pareja y Antonia Kerrigan. &ldquo;A m&iacute; me tocaba trinchar el pavo, cosa que no era f&aacute;cil&rdquo;, ha apuntado. Ha a&ntilde;adido que &ldquo;esas cenas eran memorables y entra&ntilde;ables y demostraban que Carlos se hac&iacute;a querer much&iacute;simo. Lo echamos todos mucho de menos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Dos asistentes a la conmemoración del libro más famoso de Carlos Ruiz Zafón, ojean ejemplares de &#039;La sombra del viento&#039;                            </span>
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        Badenes opina que &ldquo;<em>La sombra del viento </em>es el fen&oacute;meno literario m&aacute;s importante que ha visto la luz en nuestras vidas en lengua espa&ntilde;ola. Se ha traducido a m&aacute;s de 53 idiomas y hay m&aacute;s de 50 millones de libros en las bibliotecas de sus lectores. Si un ejemplar lo leen de media entre 2 o 2,3 personas, estamos hablando de entre 100 y 115 millones de lectores&rdquo;. Esto ha sido posible gracias a la labor de sus traductores y editores internacionales, algunos de los cuales han intervenido en el evento a trav&eacute;s de un v&iacute;deo montado para la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hans J&uuml;rgen Balmes, editor de Fischer Verlage (Alemania), ha comentado que fue el Ministro de Exteriores de su pa&iacute;s, Joschka Fischer, quien llev&oacute; el libro a un programa de televisi&oacute;n que giraba en torno a la literatura y habl&oacute; con tanta pasi&oacute;n de la novela que &ldquo;al d&iacute;a siguiente, todos los ejemplares estaban agotados y todos los peri&oacute;dicos, que no necesariamente hablaban de inmediato de cada libro espa&ntilde;ol, publicaron grandes rese&ntilde;as por todas partes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Nelleke Geel, editora de Signatuur (Pa&iacute;ses Bajos) ha explicado que all&iacute; el boom se produjo unos seis meses despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n, que hab&iacute;a pasado casi desapercibida. Ella fue su traductora (por aquel entonces no era editora a&uacute;n) y afirma que &ldquo;fue una fiesta traducirlo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una novedad para celebrar</strong></h2><p class="article-text">
        En la ronda de palabras tambi&eacute;n ha participado su editor, Emili Rosales, ahora director de Grup 62, que ha explicado que no pasa un d&iacute;a sin que no tengan ganas de &ldquo;llamarle a los &Aacute;ngeles y preguntarle por cualquier cosa de las que nos divert&iacute;a. Creo que los dos grandes personajes de la sombra del viento, Daniel Sempere y Ferm&iacute;n Romero de Torres, nos hablan muy bien de c&oacute;mo era &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rosales, la personalidad de Daniel coincide con la de Ruiz Zaf&oacute;n en que era &ldquo;noble, generoso, inocente y sensible&rdquo;, mientras que con el otro personaje compart&iacute;a adjetivos como &ldquo;dicharachero, deslenguado, echado para adelante, avispado y descre&iacute;do&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha adelantado que el pr&oacute;ximo 18 de noviembre se publicar&aacute; una edici&oacute;n especial ilustrada por Pedro Oyarbide, que tambi&eacute;n llevar&aacute; desplegables, elementos tridimensionales y &ldquo;toda suerte de maravillas que va a volver locos a los lectores de <em>La sombra del viento</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este lanzamiento, liderado por Planeta, se har&aacute; de forma simult&aacute;nea en diez pa&iacute;ses (Espa&ntilde;a, Polonia, Francia, Holanda, Rep&uacute;blica Checa, Suecia, Estados Unidos, Portugal y otros dos en Am&eacute;rica Latina) a los que progresivamente se sumar&aacute;n otros. Rosales ha anticipado asimismo que el periodista y escritor Sergio Vila-Sanju&aacute;n est&aacute; preparando &ldquo;la primera semblanza literaria y biogr&aacute;fica de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n&rdquo;, que saldr&aacute; m&aacute;s adelante en el calendario.
    </p><p class="article-text">
        El editor, emocionado, ha afirmado que &ldquo;lo mejor de Carlos est&aacute; en sus libros&rdquo; y no ha dudado a la hora de manifestar que el escritor barcelon&eacute;s &ldquo;es ya un cl&aacute;sico del siglo XXI&rdquo; y &ldquo;el escritor espa&ntilde;ol m&aacute;s le&iacute;do desde Cervantes&rdquo;. El p&uacute;blico de Ruiz Zaf&oacute;n, aunque siempre es ingente, ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, seg&uacute;n Rosales, &ldquo;seguramente 2026 ser&aacute; el a&ntilde;o el que m&aacute;s lectores haya tenido&rdquo;. Para concluir su parlamento, ha explicado que el autor de <em>La sombra del viento</em> fue &ldquo;una escuela para una generaci&oacute;n de editores. Nos ense&ntilde;&oacute;, y tambi&eacute;n a los lectores, que un libro puede ser infinito&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sombra-viento-cumple-25-anos-nueva-edicion-lujo-buenos-recuerdos_1_13255452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 18:24:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La sombra del viento' cumple 25 años con una nueva edición de lujo y buenos recuerdos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/richard-ford-escritor-no-considero-intelectual-politico-si-buen-observador_1_13251963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4780aac0-7989-4ca1-b38d-a45af01c64f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor estadounidense visita Barcelona para presentar su última obra, 'En palabras sencillas', y desvela que está preparando un relato corto en clave de humor sobre la eutanasia</p><p class="subtitle">Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”
</p></div><p class="article-text">
        El autor estadounidense Richard Ford va con un cuaderno a todas partes. En &eacute;l anota las ideas que quiz&aacute; en un futuro se desarrollen en una novela o se queden en simples esbozos. Lo ha se&ntilde;alado en el encuentro que ha mantenido con la prensa en Barcelona, donde ha viajado para participar en la conferencia <em>Influencias extraliterarias</em> en el Centre de Cultura Contempor&agrave;noa (CCCB), un trasunto de acto de presentaci&oacute;n de su libro <em>En palabras sencillas</em>, el primero de la colecci&oacute;n Feltrinelli Lectures. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el calor ya ha despojado a los barceloneses de la manga larga, &eacute;l no se ha quitado el blazer de escritor con camisa de cuadros, quiz&aacute; para no perder ni un &aacute;pice de esa imagen de intelectual relajado.
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo trabajo, breve pero consistente, Ford explora la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su obra. Una caracter&iacute;stica de la que no fue consciente hasta mucho tiempo despu&eacute;s de haber empezado. &ldquo;Hace 25 a&ntilde;os alguien me pregunt&oacute; si lo que yo escrib&iacute;a era realismo social y yo dije que en absoluto. Si yo soy estadounidense&rdquo;, ha declarado. Se dio cuenta de que estaba equivocado gracias a sus lectores, precisamente. &ldquo;Hay muchos escritores que piensan que hablar con los lectores es como una carga. A m&iacute; me gusta y adem&aacute;s me hace pensar&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        La apertura de ojos que le provocaron los apuntes de su p&uacute;blico no le hicieron dudar de si sus novelas son mejores o peores, pero s&iacute; le han dado una dimensi&oacute;n que, a priori, &eacute;l no hab&iacute;a reconocido. Pese a que cre&iacute;a que sus trabajos no ten&iacute;an una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica, sus seguidores s&iacute; la percib&iacute;an, por lo que de alguna manera ten&iacute;a que estar ah&iacute;. Con la escritura de novela contempor&aacute;nea &ldquo;se establece un puente no con la pol&iacute;tica electoral, no con Donald Trump o con quien sea. Pero s&iacute; que, de alguna forma, la pol&iacute;tica surge a partir de la vida cotidiana&rdquo;, ha reflexionado Ford.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto del actual presidente de los Estados Unidos, el escritor ha afirmado categ&oacute;ricamente que &ldquo;Trump, y lamento incluso usar su nombre, le tiene miedo a la vida intelectual, y por eso tenemos que enfrentarnos a ese miedo de que intentar&aacute; exterminarla y hacer lo que podamos para enfrentarnos a ello&rdquo;. Asimismo, ha hecho referencia a una biograf&iacute;a de Stalin que ha le&iacute;do este a&ntilde;o, en la que se dice que mat&oacute; a profesores e intelectuales. No cree que eso vaya a suceder en su pa&iacute;s, pero s&iacute; que deben estar atentos para identificar las se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Literatura, humor y vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Richard Ford, que antes de dedicarse a la literatura trabaj&oacute; como periodista deportivo (la novela que le consagr&oacute;, en 1986, se titula precisamente <em>El periodista deportivo</em>), el trabajo de un escritor se parece a una carrera de fondo en la que la meta es hacerlo lo mejor posible. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una definici&oacute;n para la literatura: es algo que nos acompa&ntilde;a en nuestra vida emocional y nos permite asumir una nueva conciencia respecto a la realidad&rdquo;, ha expuesto. Adem&aacute;s, ha explicado que &eacute;l no comparte la idea de algunos de sus compa&ntilde;eros que consideran que ser escritor es solo escribir. Ford quiere saber para qu&eacute; escribe y que sus libros sirvan para algo. &ldquo;Los libros nos ense&ntilde;an la realidad&rdquo;, ha sostenido.
    </p><p class="article-text">
        El ganador del premio Pulitzer y el Faulkner en 1996 por su t&iacute;tulo <em>El d&iacute;a de la independencia</em>, ya hab&iacute;a hecho el amago de despedirse de sus lectores pero le ha sucedido como a Eduardo Mendoza o Julian Barnes, que estuvo hace poco en la ciudad: no pueden poner freno a su imaginaci&oacute;n y casi sin darse cuenta, su cabeza se pone a desarrollar una novela a partir de alg&uacute;n pensamiento que hayan tenido.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Ford, que tiene 82 a&ntilde;os, fue el fallecimiento de un conocido. &ldquo;Ten&iacute;a un amigo que decidi&oacute; morir mediante eutanasia y ten&iacute;a a todos sus seres queridos reunidos en la habitaci&oacute;n a la hora de morir. Y pens&eacute; si no ser&iacute;a interesante imaginar si te pasara a ti, con tu familia pero tambi&eacute;n con tus amigos reunidos. Y decid&iacute; que ser&iacute;a una buena base para una novela de humor&rdquo;, ha declarado. Por lo visto, su cuaderno cada vez tiene m&aacute;s apuntes sobre elementos que podr&iacute;an ser interesantes para la trama y se titular&iacute;a <em>Never Better</em>. Otro detalle: ser&aacute; breve porque no quiere &ldquo;m&aacute;s Moby Dicks&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La bibliograf&iacute;a de Ford arranca sin risas en sus dos primeros libros. Por aquel entonces estaba influenciado por Camus y los existencialistas y ten&iacute;a la idea de que la solemnidad era importante. Pero un amigo le pregunt&oacute; por qu&eacute; sus obras no ten&iacute;an un poco del humor con todo el que &eacute;l gastaba en su d&iacute;a a d&iacute;a. As&iacute;, encontr&oacute; una nueva voz aunque ha puntualizado que cada vez que empieza un nuevo trabajo, utiliza nuevas voces. &ldquo;Aunque est&eacute; protagonizada por Frank Bascombe [personaje recurrente en sus libros], intento introducir matices diferentes en cada ocasi&oacute;n&rdquo;, ha comentado. &ldquo;Todos tenemos varias voces en nuestra cabeza y hablamos con la que toque seg&uacute;n nos dirigimos nuestro amante, el terapeuta, el fraile o el gastroenter&oacute;logo&rdquo;, ha agergado.
    </p><p class="article-text">
        Su &ldquo;maravillosa mujer&rdquo;, que le conoce desde que ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, a veces le dice que una frase o una palabra no parecen suyas cuando le lee alguna cosa nueva que est&aacute; escribiendo. &ldquo;B&aacute;sicamente, yo le respond&iacute;a, quiz&aacute; tendr&iacute;as que conocerme un poco mejor&rdquo;, ha dicho entre risas, pero apreciando la confianza que su esposa deposit&oacute; en &eacute;l y en su carrera, incluso cuando alg&uacute;n proyecto no sal&iacute;a bien. &ldquo;Mucha gente que quiere dedicarse a la escritura no tiene una pareja que le anime a escribir otro libro. La mayor&iacute;a le dir&iacute;an que buscase un trabajo de verdad y ganase algo de dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El futuro, quiz&aacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mencionado Frank Bascombe no volver&aacute; a aparecer en sus futuros libros, si los hay. Seg&uacute;n ha afirmado Ford, quiere ser &eacute;l quien decida cu&aacute;ndo parar a que lo hagan otros. Y la trayectoria del personaje se termin&oacute; con <em>S&eacute; m&iacute;a</em> (Anagrama, 2024), la &uacute;ltima entrega de la pentalog&iacute;a protagonizada por el periodista deportivo que se pas&oacute; al gremio inmobiliario y en lugar de redactar titulares vend&iacute;a casas.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, pretende seguir con sus apuntes en el cuadernito y sus art&iacute;culos en la prensa: &ldquo;No me considero un intelectual pol&iacute;tico pero s&iacute; un buen observador&rdquo;, ha declarado. Ha asegurado que est&aacute; &ldquo;feliz&rdquo; con sus trabajos para la prensa, pero lleva mal el funcionamiento de los medios. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la parte no informativa de los medios lo que hay es una versi&oacute;n predigerida de la pol&iacute;tica y creo que mi imaginaci&oacute;n es mejor. Muchas veces veo entrevistas y pienso que no le est&aacute;n haciendo las preguntas importantes al pol&iacute;tico. En la novela puedo hacer las preguntas que quiera&rdquo;, ha concretado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha dejado claro es que est&aacute; totalmente de acuerdo con el cr&iacute;tico literario brit&aacute;nico Cyril Connolly, que dec&iacute;a que todo escritor debe tener la ambici&oacute;n de firmar una obra maestra. &ldquo;Yo quer&iacute;a ser un gran escritor y no solo un buen escritor&rdquo;, ha asegurado Ford, &ldquo;prefiero escribir un libro intentando que sea una obra maestra y fracasar que escribir un libro que no aspire a serlo&rdquo;. Con libros como <em>Acci&oacute;n de Gracias</em> (Anagrama, 2008), <em>Canad&aacute;</em> (Anagrama, 2012) o <em>El d&iacute;a de la independencia</em> (Anagrama, 1996) se ha acercado bastante a su objetivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/richard-ford-escritor-no-considero-intelectual-politico-si-buen-observador_1_13251963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 16:16:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Richard Ford, escritor: “No me considero un intelectual político, pero sí un buen observador”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escritor Sergio Ramírez, elegido para ocupar el sillón de Vargas Llosa como académico de la RAE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escritor-sergio-ramirez-elegido-ocupar-sillon-vargas-llosa-academico-rae_1_13240814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2e4d52b-06be-4eff-9569-aa67c0c33ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El escritor Sergio Ramírez, elegido para ocupar el sillón de Vargas Llosa como académico de la RAE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nicaragüense, exiliado en España, es Premio Cervantes 2017 y vive en España, despojado de su nacionalidad de nacimiento</p><p class="subtitle">Entrevista - Sergio Ramírez: “He buscado hacer uso de la imaginación como un ejercicio de libertad”
</p></div><p class="article-text">
        El escritor nicarag&uuml;ense y Premio Cervantes 2017 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sergio-ramirez-he-buscado-imaginacion-ejercicio-libertad_1_10855779.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Ram&iacute;rez</a>, ha sido elegido por el Pleno de la Real Academia Espa&ntilde;ola (RAE) este jueves, para ocupar la silla L, vacante desde el fallecimiento de Mario Vargas Llosa en 2025. Ram&iacute;rez es miembro de n&uacute;mero de la Academia Nicarag&uuml;ense de la Lengua.
    </p><p class="article-text">
        Su candidatura fue presentada por los acad&eacute;micos Santiago Mu&ntilde;oz Machado, director de la Real Academia Espa&ntilde;ola; V&iacute;ctor Garc&iacute;a de la Concha, exdirector de la RAE y del Instituto Cervantes, y Luis Mateo D&iacute;ez, Premio Cervantes 2023.
    </p><p class="article-text">
        Para que la incorporaci&oacute;n de su plaza sea efectiva, el escritor centroamericano tendr&aacute; que leer su discurso de ingreso, como marca la tradici&oacute;n de la Academia.
    </p><p class="article-text">
        Ram&iacute;rez, que particip&oacute; en la revoluci&oacute;n que derroc&oacute; la dictadura de Anastasio Somoza en 1979, vive actualmente en Espa&ntilde;a debido a la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica que sufr&iacute;a en Nicaragua y ha sido despojado de su ciudadan&iacute;a. El escritor, autor de m&aacute;s de 70 libros entre novelas, relatos, cr&oacute;nicas, y ensayos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escritor-sergio-ramirez-elegido-ocupar-sillon-vargas-llosa-academico-rae_1_13240814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 17:40:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor Sergio Ramírez, elegido para ocupar el sillón de Vargas Llosa como académico de la RAE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[RAE - Real Academia Española,Escritores,Literatura,Nicaragua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los escritores Diego Bris y Valentín Carcelén, ganadores de los Premios de la Crítica de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/escritores-diego-bris-valentin-carcelen-ganadores-premios-critica-castilla-mancha_1_13237596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99def508-b02a-4add-b53d-774286567610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los escritores Diego Bris y Valentín Carcelén, ganadores de los Premios de la Crítica de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los autores castellanomanchegos han resultado premiados en los géneros de narrativa y poesía, respectivamente. Los galardones se entregarán el 15 de junio, en el Auditorio de la Diputación de Albacete</p><p class="subtitle">Chamán Ediciones: cuando sobrevivir como independiente en el sector del libro se convierte en un David contra Goliat</p></div><p class="article-text">
        Los escritores Diego Bris y Valent&iacute;n Carcel&eacute;n han resultado ganadores de los Premios de la Cr&iacute;tica de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Primeramente en la categor&iacute;a de narrativa, 'Par&iacute;s no era un sue&ntilde;o', la novela de Bris, publicada por Ediciones B, recoge las peripecias de una joven republicana que cruza la frontera hacia Francia en 1939 huyendo de la dictadura de Franco. Por otra parte, en la categor&iacute;a de poes&iacute;a, 'La memoria', libro de Carcel&eacute;n editado por Cham&aacute;n Ediciones, cierra una trilog&iacute;a con la que el autor ha querido vincular los recuerdos con las expectativas de la vida, bajo el ep&iacute;grafe Una manera de medir el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Los premiados</h2><p class="article-text">
        Diego Bris, nacido en Guadalajara en 1973, es ingeniero de caminos adem&aacute;s de escritor. No es la primera novela con trasfondo hist&oacute;rico que publica. En 2013 dio a la luz Metropolitano, sobre unos hermanos que llegan a Madrid en 1917 para participar en la construcci&oacute;n de una l&iacute;nea de metro.
    </p><p class="article-text">
        El jurado destaca su &ldquo;agilidad y desenvoltura de la novela de Bris, muy bien documentada sin que los datos entorpezcan el fluir de la acci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de &#039;París no era un sueño&#039; de Diego Bris                            </span>
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        Valent&iacute;n Carcel&eacute;n naci&oacute; en Madrigueras (Albacete) en 1964. Es licenciado en Filolog&iacute;a Anglo-Germ&aacute;nica y ha ejercido como profesor de instituto hasta su reciente jubilaci&oacute;n. Ha publicado media docena de libros de poes&iacute;a, ha traducido a varios autores &mdash;entre ellos Philip Larkin y Samuel Johnson&mdash; y se ha adentrado tambi&eacute;n en otros g&eacute;neros, como el teatro.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, el jurado po&eacute;tico ha valorado &ldquo;el compromiso de Carcel&eacute;n con el presente, arriesgando en temas que est&aacute;n en carne viva sin perder la contenci&oacute;n ni la coherencia emocional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Entrega de premios el 15 de junio en Albacete</h2><p class="article-text">
        Aunque los premios no son en met&aacute;lico, sino honor&iacute;ficos, la asociaci&oacute;n considera que &ldquo;juntarse para la entrega es uno de los factores que pueden contribuir a estrechar lazos&rdquo;. En esta edici&oacute;n de 2026, los Premios de la Cr&iacute;tica Acrilya se entregar&aacute;n el 15 de junio, en el Auditorio de la Diputaci&oacute;n de Albacete. La asociaci&oacute;n ha establecido que la sede de entrega del premio sea de car&aacute;cter rotatorio, con el fin de reforzar la presencia cultural de Acrilya en todas las provincias de Castilla-La Mancha y consolidar el car&aacute;cter vertebrador del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos premios nacen del compromiso de Acrilya con la literatura y con la cohesi&oacute;n cultural de Castilla-La Mancha. Reconocen el talento, pero tambi&eacute;n la voluntad de tejer v&iacute;nculos entre nuestras provincias&rdquo;, se&ntilde;ala Arturo Tendero, presidente de la asociaci&oacute;n.
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                Portada de &#039;La memoria&#039; de Valentín Carcelén                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Acrilya es una asociaci&oacute;n cultural fundada en 2025 que re&uacute;ne a escritores, cr&iacute;ticos y profesionales del &aacute;mbito literario de Castilla-La Mancha. Su objetivo es promover la creaci&oacute;n, la lectura y el an&aacute;lisis cr&iacute;tico, as&iacute; como fortalecer la presencia cultural de la regi&oacute;n mediante actividades, encuentros y la organizaci&oacute;n de los Premios de la Cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Estos galardones se otorgan a libros de autores nacidos o arraigados en Castilla-La Mancha y publicados en el a&ntilde;o anterior al fallo. El ganador se elige entre unos pocos finalistas previamente seleccionados por el conjunto de miembros de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n los jurados han estado formados por cinco miembros de Acrilya, cada uno vinculado a una de las cinco provincias de la Comunidad. En el de narrativa ha ejercido como secretario Antonio Gal&aacute;n (Ciudad Real) y, como vocales, Encarnaci&oacute;n Garc&iacute;a de Le&oacute;n (Albacete), Antonio Ill&aacute;n (Toledo), Gloria Garc&iacute;a &Aacute;lvarez (Guadalajara) y Alejandro Dolz (Cuenca). El de poes&iacute;a lo han compuesto Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero (Toledo), Miguel Galanes (Ciudad Real), Jes&uacute;s Aparicio Gonz&aacute;lez (Guadalajara) y Francisco Mora (Cuenca), con Arturo Tendero (Albacete) como secretario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/escritores-diego-bris-valentin-carcelen-ganadores-premios-critica-castilla-mancha_1_13237596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 18:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los escritores Diego Bris y Valentín Carcelén, ganadores de los Premios de la Crítica de Castilla-La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando las mujeres tuvieron miedo de sus maridos: Joanna Russ y los tópicos del gótico moderno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mujeres-tuvieron-miedo-maridos-joanna-russ-topicos-gotico-moderno_1_13233764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e7007c9-74da-4b09-842a-db6d91e9c23c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143364.jpg" width="1600" height="900" alt="Cuando las mujeres tuvieron miedo de sus maridos: Joanna Russ y los tópicos del gótico moderno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siruela recupera ‘Alguien me quiere asesinar… y creo que es mi marido’ (1973), que analiza cómo la ficción perpetúa el rol de víctima de la mujer de clase media</p><p class="subtitle">El cine seguirá costando dos euros los martes para los mayores de 65 años
</p></div><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de este libro lo podr&iacute;a pronunciar una mujer de hoy, porque, por desgracia, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/hombre-mata-expareja-pleno-dia-calle-figueres-policia-le-detiene-lugar-hechos_1_13233392.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cr&iacute;menes machistas no dejan de poblar los titulares</a>. Hubo un tiempo, sin embargo, en el que estos asesinatos, estas din&aacute;micas de violencia contra las mujeres, se camuflaban, se escond&iacute;an (algo que a&uacute;n sucede en algunas partes del mundo). En el siglo XX, estaban tan normalizadas en las conductas sociales que ni siquiera se percib&iacute;an como los abusos que son. En ese contexto, muchas obras culturales, de forma consciente o inconsciente, actuaron como una herramienta para perpetuar el <em>statu quo</em>, incluso cuando esta cultura era producida por y para ellas. Es m&aacute;s: <em>sobre todo</em> actuaba as&iacute; cuando se dirig&iacute;a a ellas; para ser exactos, al subgrupo de mujeres blancas de clase media.
    </p><p class="article-text">
        El ama de casa de clase media encarnaba el tipo de p&uacute;blico con cierta formaci&oacute;n (pero no demasiada) e inquietudes culturales (o m&aacute;s bien mucho tiempo libre, mucho tiempo para aburrirse) que, adem&aacute;s, contaba con el dinero (del salario del marido) para adquirir, en este caso, las novelitas con las que entretenerse. &ldquo;Novelitas&rdquo;, porque de lo que se ocupa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/formas-historicas-ridiculizar-escritoras_1_1853978.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joanna Russ</a> (Nueva York, 1937-Tucson, 2011) en el ensayo <em>Alguien me quiere asesinar&hellip; y creo que es mi marido</em> (1973) es de ese corpus de ficci&oacute;n de consumo, tan abundante en clich&eacute;s, que, m&aacute;s que por su calidad, interesa como fuente de estudio de los valores y costumbres inherentes a una &eacute;poca, una clase social, un pa&iacute;s: mujer blanca occidental de clase media, a mediados del siglo XX, en Estados Unidos.
    </p><h2 class="article-text">La virtud de la mujer casada</h2><p class="article-text">
        El llamado &ldquo;g&oacute;tico moderno&rdquo; vivi&oacute; una eclosi&oacute;n en la novela popular de aquel tiempo, de forma similar a la que han experimentado el romance o los relatos de testimonios en otros periodos. Eran publicaciones baratas, en edici&oacute;n de bolsillo, con cubiertas <em>kitsch</em> que identificaban el g&eacute;nero de manera f&aacute;cil e inmediata. Su contenido era tan previsible como su dise&ntilde;o: un tipo de ficci&oacute;n que, siguiendo la estela de cl&aacute;sicos como <em>Jane Eyre</em> o <em>Rebecca</em>, presenta a una hero&iacute;na que, desde que contrae matrimonio y convive con su marido, comienza a descubrir que este no es quien pensaba que era.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d1f7fd23-b801-4f65-8972-db0418cb1ca9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La rutina de la mujer, lejos de emular la imagen id&iacute;lica de una joven reci&eacute;n casada, se vuelve inquietante. La protagonista se halla recelosa, sospecha de todo. En su centro se debate una contradicci&oacute;n: est&aacute; entre el amor hacia su esposo y el miedo que empieza a sentir. Adem&aacute;s, los clich&eacute;s del g&eacute;nero llevan la situaci&oacute;n al extremo: el hombre, por definici&oacute;n, es siempre una figura poderosa, alguien m&aacute;s maduro, resolutivo, un agente activo en la sociedad; mientras que ella, condenada a ser la eterna <em>chica</em>, es, adem&aacute;s de inexperta y sin opciones de escapar del hogar, una joven sin familia que la apoye, sin amigos, sin referentes; en suma, est&aacute; desamparada. Incluso la casa se le revela hostil: una vivienda grande, imponente y misteriosa, donde ya se hab&iacute;an establecido unas normas antes de su llegada, y donde ella no deja de sentirse una intrusa.
    </p><p class="article-text">
        Situaciones extremas para apelar al dramatismo m&aacute;s barato y sentimental: ah&iacute; estaba la receta para despertar emociones en las vidas mon&oacute;tonas de las lectoras. En las novelas que analiza la autora, el enigma en torno al hombre tiene que ver, como en los cl&aacute;sicos, con una cuesti&oacute;n moral: un tab&uacute; que se intenta encubrir, lo que da pie al miedo, a esas elucubraciones de la mujer ingenua a quien no se revela nada, que solo puede escuchar a hurtadillas y completar lo que no sabe con la imaginaci&oacute;n, que suele inducir m&aacute;s de la cuenta. La actividad il&iacute;cita del marido, por consiguiente, a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n de lo &ldquo;prohibido&rdquo; al relato, esto es, una perversi&oacute;n del orden apacible que buscaba la hero&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El g&oacute;tico moderno es una expresi&oacute;n directa de la situaci&oacute;n tradicional de la mujer [&hellip;] y ofrece la clase exacta de lectura de evasi&oacute;n que necesitan las mujeres de clase media creyentes en la m&iacute;stica de la feminidad, sin conllevar elementos que vayan m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, afirma Joanna Russ, escritora, acad&eacute;mica y cr&iacute;tica literaria conocida sobre todo por su novela de ciencia ficci&oacute;n feminista <em>El hombre hembra</em> (1975) y el ensayo <em>C&oacute;mo acabar con la escritura de las mujeres</em> (1983). De alg&uacute;n modo, con su desarrollo previsible y la condici&oacute;n de v&iacute;ctima sin remedio de la protagonista, que no pasa de ser un sujeto pasivo, esas ficciones <em>confirman</em> el corpus de creencias socialmente aceptadas sobre el matrimonio, la vida conyugal y la moral puritana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d93e4538-2006-4614-a7cb-2098c8e5fca0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Son textos que no esquivan la sexualidad, pero esta se plantea siempre desde un enfoque conservador, con la protagonista como la joven virgen e inmaculada que se escandaliza ante cualquier sospecha de desviaci&oacute;n moral. En contraste con esos picos emocionales, las novelas se prodigan en descripciones del vestuario y la decoraci&oacute;n (siempre de lujo), adem&aacute;s de las comidas: esos elementos en los que la mujer de casa media se sostiene en su d&iacute;a a d&iacute;a, aquello en lo que deviene una experta, que puede mantener bajo control y le confiere una seguridad de la que carece en el aspecto &iacute;ntimo. El mensaje impl&iacute;cito es claro: reforzar la imagen de la mujer como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pucheros-libros-amas-casa-impulsaron-clubes-lectura-80_1_12234840.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ama de casa</a>, de se&ntilde;ora feliz con sus labores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El g&oacute;tico moderno es una suerte de paranoia justificada&rdquo;, concluye la autora, &ldquo;la gente <em>tiene </em>la intenci&oacute;n de hacerte cosas horribles; <em>no puedes</em> confiar en tu marido [&hellip;]; las motivaciones de todo el mundo <em>son</em> ladinas y retorcidas, y solo estando en guardia de forma <em>sumamente</em> rigurosa podr&aacute;s arrancar alguna migaja de felicidad en las fauces de la destrucci&oacute;n&rdquo;. En otras palabras: se promueve el rol de una mujer pasiva, miedosa y desconfiada, lo que la lleva a encerrarse m&aacute;s en s&iacute; misma y a renunciar a la rebeld&iacute;a. Es lo contrario de lo que fomentan los relatos de sororidad: tejer v&iacute;nculos para saber que no est&aacute;n solas, que no son las &uacute;nicas que sufren, que existen otras formas de estar en el mundo y que est&aacute; en sus manos la posibilidad de cambiar su realidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ac832931-9c0f-49ed-954b-11d6eca7af56_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A diferencia de la gran literatura, donde las protagonistas, pese a enfrentarse a situaciones amenazantes, se distingu&iacute;an por su determinaci&oacute;n &mdash;la propia Jane Eyre es un ejemplo de ello&mdash;, las novelitas de consumo r&aacute;pido no corren riesgos, perpet&uacute;en el clich&eacute;, por lo que no suponen ning&uacute;n desaf&iacute;o para la lectora. No pretenden provocar en ella una reacci&oacute;n ni despertar su esp&iacute;ritu cr&iacute;tico; al contrario: velan por su supuesta integridad, le confirman lo que ya conoce o intuye por otros medios. Su &uacute;nica &ldquo;aventura&rdquo; posible es la historia de amor, y en ella concentran sus pensamientos, mientras procuran vestir bien y mantener la casa arreglada para actuar conforme a lo que se espera de ellas. En suma, se persiste en el concepto tradicional de &ldquo;virtud&rdquo;: &ldquo;Mi valor sexual es mi valor personal y es respetado por todo el mundo, salvo por los malvados y las malvadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Del g&oacute;tico moderno a la novela negra contempor&aacute;nea</h2><p class="article-text">
        Hoy la ficci&oacute;n popular se ha sofisticado: ya no se mueve en formato econ&oacute;mico por los circuitos de serie B, sino que se viste con las sobrecubiertas brillantes de grandes sellos comerciales. Del mismo modo que la novela rom&aacute;ntica cambi&oacute; de traje y pas&oacute; a primera l&iacute;nea tras el fen&oacute;meno de <em>Cincuenta sombras de Grey</em> (2011), de E. L. James, los relatos de tintes oscuros, que remueven los bajos fondos de la sociedad, ya no corresponden al g&oacute;tico de los a&ntilde;os cincuenta, sino que han adoptado las pautas de la novela negra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy la ficción popular se ha sofisticado: ya no se mueve en formato económico por los circuitos de serie B, sino que se viste con las sobrecubiertas brillantes de grandes sellos comerciales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        S&iacute;, hace a&ntilde;os que la novela negra y el <em>thriller</em> son los g&eacute;neros de moda, le&iacute;dos tanto por ellos como por ellas, pero los estudios confirman que la mayor&iacute;a de lectores de ficci&oacute;n son <a href="https://www.gremieditors.cat/wp-content/uploads/2020/07/2020-Informe-Mujeres-Que-Leen-en-Espan%CC%83a-Julio-2020-EntreEditores.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres de mediana edad</a>. El an&aacute;lisis de Joanna Russ, hoy, podr&iacute;a trasladarse ah&iacute;, porque estas obras suelen tener un elemento en com&uacute;n muy significativo: las v&iacute;ctimas del crimen, con frecuencia, son mujeres, casi siempre j&oacute;venes de las que, adem&aacute;s, han abusado, cuyos cuerpos aparecen con se&ntilde;ales de una violencia que roza el sadismo. Hay autores (y autoras) que se recrean en la descripci&oacute;n escabrosa del cuerpo y la pulsi&oacute;n sexual hasta extremos que van m&aacute;s all&aacute; de lo que justifica el hecho literario.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Existe un sesgo patriarcal en el t&oacute;pico de la chica asesinada? Podemos aventurarnos a decir que s&iacute;: no deja de ser una versi&oacute;n actual del martirio de la virgen beatificada, una muchacha &ldquo;inocente&rdquo;, &ldquo;bella&rdquo; y &ldquo;en la flor de la vida&rdquo;, cuyo asesinato escandaliza m&aacute;s, causa m&aacute;s conmoci&oacute;n social que si se tratara de alguien m&aacute;s maduro, de vuelta de todo; alguien que, quiz&aacute;, se defendi&oacute;. Tampoco se puede obviar la naturaleza morbosa de la descripci&oacute;n del cad&aacute;ver: a pesar de narrar una atrocidad (o quiz&aacute; precisamente por ello), se busca, con el detalle, perturbar a&uacute;n m&aacute;s al lector, recalcando la dimensi&oacute;n obscena del crimen, del criminal, sobre el que no existe redenci&oacute;n posible.
    </p><p class="article-text">
        Este clich&eacute; persiste incluso cuando la investigadora al mando es una mujer. El caso de <em>Los hombres que no amaban a las mujeres</em> (2005), el libro de Stieg Larsson con el que se inici&oacute; esta tendencia (o que, al menos, la pone en el centro del mercado), resulta paradigm&aacute;tico en este sentido: el periodista Mikael Blomkvist recurre, para investigar el caso, a Lisbeth Salander, una joven <em>hacker</em>. Adem&aacute;s de situar a la mujer <em>por debajo</em> del protagonista (es su <em>colaboradora</em>, no la investigadora principal; y es m&aacute;s joven, y con menos contactos, y se la toman menos en serio que a &eacute;l), ella re&uacute;ne la doble condici&oacute;n de v&iacute;ctima, por su pasado, y vengadora, por el modo en el que canaliza ese trauma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/025e37aa-eb22-4754-af4e-d28d3ab0d339_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lisbeth Salander, a diferencia de la mujer casada del g&oacute;tico moderno, es una chica con estudios, de mente brillante y con una profesi&oacute;n pionera, unos valores m&aacute;s acordes con los de la lectora media de hoy, que, como ella, es una mujer formada, con inquietudes y una vida m&aacute;s all&aacute; del hogar. Lisbeth, adem&aacute;s, no viste seg&uacute;n los c&aacute;nones asociados a la feminidad, sino que usa la ropa como expresi&oacute;n de una identidad subversiva, rebelde a conciencia, que no busca complacer la mirada masculina heterosexual. Sus aficiones, la inform&aacute;tica, no se corresponden tampoco a las actividades de esparcimiento que se han asociado por tradici&oacute;n a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Por estos motivos, se ha aplaudido a Lisbeth Salander como referente del feminismo, un modelo m&aacute;s inspirador e independiente que las mujeres tradicionales. Sin embargo, ese mito es cuestionable, porque la joven tambi&eacute;n representa una serie de fragilidades, marcadas por los abusos sufridos, como el car&aacute;cter antisocial, el miedo a los hombres (disfrazado de odio) o el temor a comprometerse. Su identidad se articula por reacci&oacute;n a lo que le ha hecho da&ntilde;o, no tanto por una b&uacute;squeda interior de s&iacute; misma. En s&iacute;ntesis: no es pasiva, como las hero&iacute;nas de anta&ntilde;o, y su mundo es m&aacute;s expansivo; ahora bien, su perfil psicol&oacute;gico y su <em>modus operandi</em> distan mucho de ser mod&eacute;licos, salvo que una aspire a (re)construirse sobre la rabia y la venganza.
    </p><p class="article-text">
        De un modo u otro, el miedo, el crimen y el esc&aacute;ndalo siguen abundando en la ficci&oacute;n comercial. Por mucho que a menudo se venda como entretenimientos intrascendentes, cuando un t&oacute;pico se repite tanto y tiene una amplia acogida cabe preguntarse qu&eacute; nos est&aacute; diciendo de nosotros como sociedad, qu&eacute; nos quiere transmitir. Joanna Russ respondi&oacute; a esta pregunta con respecto al g&eacute;nero predominante a mediados del siglo XX; en la actualidad los desaf&iacute;os para las mujeres han cambiado, y la literatura tambi&eacute;n, pero ensayos como el suyo ponen de relieve la necesidad de no perder de vista la ideolog&iacute;a impl&iacute;cita, de ra&iacute;z patriarcal, que mantienen buena parte de esas novelas, por mucho que sus autoras o sus protagonistas se presenten como &ldquo;feministas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/mujeres-tuvieron-miedo-maridos-joanna-russ-topicos-gotico-moderno_1_13233764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando las mujeres tuvieron miedo de sus maridos: Joanna Russ y los tópicos del gótico moderno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela,Literatura,Novela negra,Feminismo,Escritores,Libros,Mujer,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Olvidado Rey Gudú’, la obra maestra que salvó a Ana María Matute (y que también te puede salvar a ti)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/olvidado-rey-gudu-obra-maestra-salvo-ana-maria-matute-salvar_1_13228713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b79ba82f-78c4-45c9-8ee8-e20a757b70b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Olvidado Rey Gudú’, la obra maestra que salvó a Ana María Matute (y que también te puede salvar a ti)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 30 años de la publicación de esta emblemática novela de fantasía épica que marcó el regreso literario de la barcelonesa tras décadas de silencio</p><p class="subtitle">La “libertad radical” de Ana María Matute, una escritora siempre al lado de los débiles</p></div><p class="article-text">
        La historia se ha contado muchas veces: tras su separaci&oacute;n, en una &eacute;poca en la que las mujeres perd&iacute;an todo derecho de custodia, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-nina-eterna-fascinada-bosques-guerra-le-hizo-perder-inocencia_1_12483686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Mar&iacute;a Matute</a> (Barcelona, 1925-2014) tuvo que bregar para mantener la relaci&oacute;n con su hijo, que hab&iacute;a quedado a cargo de su ex (siempre le estuvo agradecida a su suegra, a prop&oacute;sito, que le permit&iacute;a verlo: al final, el entendimiento llega entre mujeres, entre madres). Como resultado, cay&oacute; en una grave depresi&oacute;n, que fren&oacute; su hasta entonces fulgurante carrera literaria &ndash;antes de cumplir los cuarenta a&ntilde;os ya hab&iacute;a publicado t&iacute;tulos tan emblem&aacute;ticos como <em>Peque&ntilde;o teatro</em> (1954), <em>Luci&eacute;rnagas</em> (1955), <em>Los hijos muertos</em> (1958) o <em>Primera memoria</em> (1960)&ndash;, que la llev&oacute; a un periodo de bloqueo creativo que se alarg&oacute; m&aacute;s de dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, su agente, Carmen Balcells, esa mezcla de hada madrina y abogada irredenta cuando se trataba de defender los derechos de sus autores, la mantuvo durante sus problemas econ&oacute;micos y la anim&oacute; a perseverar en la escritura de la gran novela que ten&iacute;a entre manos. No era, como sus obras previas, una evocaci&oacute;n de la Guerra Civil o la posguerra, periodos negros que marcaron a la escritora, sino algo distinto, una novela de fantas&iacute;a de tintes medievales a la vieja usanza, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-nina-eterna-fascinada-bosques-guerra-le-hizo-perder-inocencia_1_12483686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquellos relatos que fascinaron a Ana Mar&iacute;a Matute desde peque&ntilde;a</a>. Teniendo en cuenta que el g&eacute;nero no contaba con demasiados adeptos en Espa&ntilde;a, y no era habitual que lo cultivaran los novelistas de las corrientes principales, aquel apoyo parec&iacute;a un salto de fe, una confianza ciega absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Y, treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, se puede decir que vali&oacute; la pena. Una vez m&aacute;s, Carmen Balcells acert&oacute; de lleno: esa novela, <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> (1996), no solo ser&iacute;a el gran libro de la vida de Ana Mar&iacute;a Matute, sino que se convirti&oacute; en el favorito de muchos lectores, que en muchos casos la descubrieron siendo j&oacute;venes, gracias a las aventuras de este elenco de personajes. La escritora regres&oacute; por la puerta grande, haciendo lo que siempre hab&iacute;a querido hacer, sin ce&ntilde;irse a modas ni a lo que le hab&iacute;a funcionado antes. En realidad, lo que le hab&iacute;a funcionado era su buen hacer literario, algo que no desapareci&oacute;, sino que alcanz&oacute; otras cotas. Los lectores veteranos comprobaron que segu&iacute;a siendo una de las mejores; y los j&oacute;venes descubrieron en ella a una aliada que entend&iacute;a su mundo.
    </p><h2 class="article-text">Las claves de una lectura capaz de salvar de muchos des&aacute;nimos</h2><p class="article-text">
        <strong>1. Un cuento de hadas para adultos.</strong> Ana Mar&iacute;a Matute llev&oacute; el imaginario fant&aacute;stico de los Hermanos Grimm y compa&ntilde;&iacute;a (el original, es decir, el <em>oscuro</em>, el que no tiene un final feliz) a un nivel superlativo. <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> es una novela redonda, <em>total</em>, en la que tienen cabida batallas, romances, hechizos, metamorfosis, viajes, amores y lujurias, matrimonios e incestos, conquistas y traiciones, princesas, caballeros, magos, trasgos y otras criaturas fascinantes. Es algo as&iacute; como la novela que todo adulto que una vez fue un ni&ntilde;o embelesado por los cuentos quiere leer. Un regalo. Y un reto, porque no es una obra f&aacute;cil de leer, pero conf&iacute;a en el lector (y eso es otra forma de regalo).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Un viaje de resistencia, tambi&eacute;n para el lector. </strong>Umberto Eco escribi&oacute;, en las notas finales de <em>El nombre de la rosa</em> (1980), que hab&iacute;a concebido la novela como un viaje en el que el lector deb&iacute;a ascender unos primeros escalones arduos, de modo similar al mito de la caverna de Plat&oacute;n, para llegar m&aacute;s tarde a disfrutarla en plenitud. Con esta novela puede suceder algo parecido: los primeros episodios narran la g&eacute;nesis del reino, todo su legado, una parte en la que las historias personales apenas tienen continuidad. Eso, junto con la complejidad del estilo, que evoca el tono de las narraciones medievales, puede de entrada desalentar a algunos lectores. Aun as&iacute;, merece la pena seguir, porque llegar&aacute; un momento en el que esos hilos confluyan al final y toda la historia cobre un gran sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La Reina Ardid, una extraordinaria protagonista femenina.</strong> Se podr&iacute;a decir que la autora jug&oacute; al despiste al poner el nombre del monarca en el t&iacute;tulo, cuando de hecho la gran protagonista de la novela, y sin duda uno de los mejores personajes femeninos que jam&aacute;s se han escrito, es la excepcional Ardid. Desde su entrada en escena, como la ni&ntilde;a desamparada con sed por aprender, somos testigos de su evoluci&oacute;n hasta convertirse en una mujer poderosa, aunque no por ello imbatible, ni exenta de equivocarse. Ardid es el personaje m&aacute;s inteligente, pero tambi&eacute;n tiene miedos, es vulnerable. No le faltan aliados ni amigos: ni est&aacute; sola ni niega la necesidad constante de aprender de los dem&aacute;s. Es leal, pac&iacute;fica; y en su trayectoria se intuye mucho la de la propia Ana Mar&iacute;a Matute.
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                La escritora Ana María Matute                            </span>
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        <strong>4. Reivindicaci&oacute;n del g&eacute;nero.</strong> Durante muchos a&ntilde;os se ha escuchado, incluso en boca de pretendidos eruditos, que en Espa&ntilde;a no se escribe (buena) fantas&iacute;a. No solo es falso, sino que ignoran que una de sus mejores autoras inscribi&oacute; una de sus obras maestras en &eacute;l. Porque Ana Mar&iacute;a Matute amaba la maravilla de los cuentos de hadas, el imaginario medieval, las novelas de caballer&iacute;as, todo ese universo m&aacute;gico que de peque&ntilde;a le hab&iacute;a permitido sobrellevar su etapa de ni&ntilde;a enfermiza y m&aacute;s adelante escapar por un rato de la desolaci&oacute;n de la guerra. Con esta novela construy&oacute; un mundo propio con gui&ntilde;os a los cl&aacute;sicos que se erige como un monumento del g&eacute;nero para lectores asiduos y puntuales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. El ingenio por delante de la fuerza bruta.</strong> No es una novela sobre la Guerra Civil ni la posguerra, o al menos no de forma realista, pero, desde luego, los hechos que marcaron a la autora est&aacute;n presentes en ella, lo mismo que su mensaje pacifista. La Reina Ardid, a diferencia de sus predecesores, no aspira a sumar territorios a sus feudos ni a aniquilar a los dem&aacute;s con su ej&eacute;rcito; al contrario, aboga por el entendimiento, el respeto que puede dar pie a intercambios enriquecedores para ambas partes, empezando por una existencia tranquila en la que la gente sencilla pueda prosperar. Desde el principio, a trav&eacute;s de este personaje se lanza un alegato a favor del estudio, el aprendizaje y el cultivo de la mente, que por supuesto exige esfuerzo, dedicaci&oacute;n y paciencia, en contraste con el entreno de la fuerza bruta. Es asimismo un elogio de la (hoy tan denostada) figura del maestro.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fantasía épica ha sido, a lo largo de su historia, un género muy masculino, tanto por sus autores como por sus temas predominantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>6. Conciencia feminista.</strong> La fantas&iacute;a &eacute;pica ha sido, a lo largo de su historia, un g&eacute;nero muy masculino, tanto por sus autores como por sus temas predominantes. Sin renunciar a buena parte de ese imaginario de luchas y espadas &ndash;merecen una menci&oacute;n especial los dibujos que la propia autora hizo, durante el proceso de escritura, de las armaduras y la disposici&oacute;n de los ej&eacute;rcitos&ndash;, Ana Mar&iacute;a Matute los narra con otro enfoque, en el que Ardid y otros personajes femeninos memorables (como Tontina, Ondina o Gudrilkja) dan cabida a asuntos menos tratados en el g&eacute;nero, como el rol de una reina madre, las ambiciones de las mujeres o la relaci&oacute;n con su imagen y el envejecimiento. Tambi&eacute;n merecen una menci&oacute;n los personajes masculinos que se salen del canon del h&eacute;roe y se definen por otras cualidades, como la emoci&oacute;n (Alm&iacute;bar) o la sabidur&iacute;a (Hechicero).
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. La madurez como etapa de plenitud.</strong> En el g&eacute;nero fant&aacute;stico abundan asimismo los protagonistas j&oacute;venes, tanto en los h&eacute;roes que afrontan su particular viaje de iniciaci&oacute;n a la vida adulta como en las (bellas) doncellas en apuros que son salvadas por un pr&iacute;ncipe encantador (e igualmente hermoso). En <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em>, no obstante, vemos a Ardid crecer hasta convertirse en una mujer madura, que, lejos de hacerse a un lado, contin&uacute;a activa, como la reina soberana poderosa que es. Es interesante conocerla en diferentes etapas, con sus consiguientes retos, sin idealizar ni la juventud ni la veteran&iacute;a, porque en todo momento somos humanos imperfectos. Tampoco es casual que los personajes m&aacute;s instruidos, los <em>brujos</em>, sean el Hechicero y la abuela de Ondina, ambos ancianos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Mensaje poderoso sobre el amor y el olvido.</strong> Es dif&iacute;cil resumir en pocas l&iacute;neas todo lo abarca esta monumental novela, pero se pueden destacar dos puntos: la imposibilidad de Gud&uacute; de sentir amor de verdad, del apego a alguien por un sentimiento genuino, algo que contrasta con la trayectoria de otros personajes. Todos, sin embargo, son una suerte de n&aacute;ufragos condenados al olvido, con un final similar al de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>. De alg&uacute;n modo, nos recuerda la naturaleza ef&iacute;mera de la existencia humana; y nos recuerda que, puestos a desaparecer, m&aacute;s vale haber vivido sin coraza, y sin estar pendiente de la pretendida posteridad, que dedicarse a sembrar el odio y el temor en los semejantes. En otras palabras: un s&iacute; rotundo al amor y a las segundas oportunidades en etapas tard&iacute;as de la vida (la autora lo sab&iacute;a bien), aunque su desenlace no sea el de un cuento de Disney.
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                La escritora Ana María Matute                            </span>
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        <strong>9. El sentido del humor.</strong> <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> es una novela muy oscura, muy cruenta, con personajes toscos, hura&ntilde;os y vengativos que act&uacute;an con una ferocidad despiadada. Y en su trasfondo se tratan asuntos complejos, llenos de aristas y controvertidos; nada de moralejas amables. Con todo, como los grandes maestros, la autora salpica la obra con un sano sentido del humor, por ejemplo, en la original elecci&oacute;n de los nombres de los personajes, que tanto por significado como por sonoridad dan pistas (o trampas) sobre su car&aacute;cter (Ardid, Alm&iacute;bar, Predilecto Furcio, Tontina). Esas humoradas, en forma de iron&iacute;a, tambi&eacute;n est&aacute;n presentes en la narraci&oacute;n, que no da puntada sin hilo y deja caer alg&uacute;n que otro gui&ntilde;o. Ana Mar&iacute;a Matute no tiene un estilo simple, pero, cuando se conecta con ella, cada frase de su prosa deviene un aut&eacute;ntico deleite.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. La fantas&iacute;a como met&aacute;fora del trauma.</strong> &iquest;Qu&eacute; son los cuentos de hadas sino un armaz&oacute;n de s&iacute;mbolos con los que el ni&ntilde;o comienza a entender los misterios humanos? &iquest;Acaso no son las novelas de fantas&iacute;a y ciencia ficci&oacute;n unos retratos atinad&iacute;simos de los conflictos presentes en la sociedad contempor&aacute;nea? Los hechizos, las metamorfosis, los personajes mitol&oacute;gicos y el sentido de la maravilla en general nunca han sido un recurso decorativo, sino que est&aacute;n cargados de significado, y, cuando se eligen con inteligencia, pueden alcanzar tanta o m&aacute;s penetraci&oacute;n que una novela realista. Por ello, en el fondo, <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> no es tan distinta de sus predecesoras: difiere en la forma, pero en el fondo no deja de ser la culminaci&oacute;n de lo que siempre estuvo en su obra: la infancia rota por la guerra, la violencia del ser humano hacia sus semejantes, la fuerza del amor para elevar el esp&iacute;ritu humano, el desgarro de la p&eacute;rdida, la depresi&oacute;n, el refugio de los libros y el estudio, la amistad, el olvido, la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Bonus track</strong></em>. Para quienes ya hayan le&iacute;do <em>Olvidado Rey Gud&uacute;</em> &ndash;o quienes se nieguen en redondo a sumergirse en una novela de fantas&iacute;a (&iexcl;all&aacute; ellos!)&ndash;, ah&iacute; van dos sugerencias de la misma autora: <em>Los hijos muertos</em> (1958), otra novela extensa, escrita con esa prosa rica en matices, s&iacute;mbolos e im&aacute;genes, que, como bien dec&iacute;a Almudena Grandes, es una de las&nbsp;mejores obras que se han escrito sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola; y, para los que no tengan &aacute;nimo para una aventura de largo aliento, pero no renuncien a un toque de maravilla, los cuentos reunidos en el volumen <em>La puerta de la luna</em>: Ana Mar&iacute;a Matute tambi&eacute;n fue una cuentista fabulosa, una faceta que no se le reconoce lo suficiente. Sea como sea, no hay que dejar de leer a la autora. Ella s&iacute; que no debe caer en el olvido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/olvidado-rey-gudu-obra-maestra-salvo-ana-maria-matute-salvar_1_13228713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 19:34:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Olvidado Rey Gudú’, la obra maestra que salvó a Ana María Matute (y que también te puede salvar a ti)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La autora de “La asistenta” sobre Sydney Sweeney: “Lloré un poco cuando la vi”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/autora-asistenta-sobre-sydney-sweeney-llore-vi-freida-mcfadden-pm_1_13231305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06c4b567-36fd-4c30-b9ae-c14d6e79c416_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143273.jpg" width="1842" height="1036" alt="La autora de “La asistenta” sobre Sydney Sweeney: “Lloré un poco cuando la vi”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Ya está confirmado: Sydney Sweeney volverá a ser 'La asistenta' en la adaptación al cine de la segunda novela</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La asistenta&rdquo; se ha convertido en <a href="https://www.eldiario.es/spin/libro-viral-tiktok-tendra-pelicula-adaptacion-asistenta-pm_1_12780745.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo un fen&oacute;meno</a>. Primero lo fue literario y con su adaptaci&oacute;n al cine lo ha sido tambi&eacute;n en formato pel&iacute;cula, pues fue uno de los estrenos de principios de a&ntilde;o, con una recaudaci&oacute;n que se ha asentado en m&aacute;s de 400 millones de d&oacute;lares en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n fue dirigida por <strong>Paul Feig</strong>, conocido por pel&iacute;culas como &lsquo;Esp&iacute;as&rsquo; (2015) o &lsquo;Un peque&ntilde;o favor&rsquo; (2018), tuvo un tr&iacute;o protagonista formado por <strong>Amanda Seyfried, Sydney Sweeney y Brandon Sklenar,</strong> que daban vida a los personajes que cre&oacute; la autora <strong>Freid McFadden</strong>, una de las escritoras m&aacute;s vendidas actualmente y que se ha convertido en toda una revelaci&oacute;n dentro del thriller psicol&oacute;gico. &iquest;Qu&eacute; opina ella sobre la pel&iacute;cula basada en su novela m&aacute;s famosa?
    </p><p class="article-text">
        Pues a eso ha respondido la autora en una entrevista reciente en la revista literaria estadounidense SheReads, donde ha reconocido sentirse orgullosa del trabajo de Feig al adaptar &lsquo;La asistenta&rsquo; al cine y del que se declar&oacute; admiradora:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me qued&eacute; completamente impresionada. En un momento dado, se me saltaron las l&aacute;grimas por lo bien que lo hicieron. Cuando vi la pel&iacute;cula completa con mi familia, de camino a casa, no par&aacute;bamos de hablar de lo buena que era. Incluso a mis hijos adolescentes les encant&oacute;, y son conocidos por ser muy dif&iacute;ciles de complacer&rdquo;, declar&oacute; en el mencionado medio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En la entrevista, Freida McFadden tambi&eacute;n desvel&oacute; cu&aacute;l fue uno de sus mayores miedos al saber que la novela se iba a adaptar al cine: &ldquo;Una de las cosas que me preocupaba era si la pel&iacute;cula lograr&iacute;a capturar el humor del thriller, pero no ten&iacute;a por qu&eacute; haberme preocupado, porque [Feig] lo consigui&oacute;&rdquo;, afirm&oacute; finalmente.
    </p><h2 class="article-text">Freida McFadden sobre Sydney Sweeney: &ldquo;Sent&iacute; que era Millie hecha realidad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Aunque uno de los aspectos que m&aacute;s ha destacado la autora fue la elecci&oacute;n del reparto, algo que ha alabado no solo por su adaptaci&oacute;n, sino por tambi&eacute;n el resto de las pel&iacute;culas dirigidas por Paul Feig: &ldquo;Sinceramente, todos y cada uno de ellos superaron por completo mis expectativas para sus papeles. La primera escena que vi fue muy intensa, protagonizada por [Seyfried y Sklenar], y me puso la piel de gallina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero a quien ha apelado directamente ha sido a Sydney Sweeney, la actriz que dio vida al personaje de Millie Calloway, una joven reci&eacute;n salida de prisi&oacute;n que acepta un trabajo como empleada dom&eacute;stica para el matrimonio formado por Andrew y Nina Winchester (Sklenar y Seyfried): &ldquo;Ella apareci&oacute; de repente en una foto en la que yo estaba, y llor&eacute; un poco cuando la vi porque realmente sent&iacute; que era Millie hecha realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No solo se qued&oacute; ah&iacute;, Freida McFadden tambi&eacute;n valor&oacute; positivamente el trabajo del resto del reparto, con quien adem&aacute;s comparti&oacute; momentos al visitar el rodaje: &ldquo;Cuando vi la pel&iacute;cula completa meses despu&eacute;s, qued&eacute; impresionada por todas sus interpretaciones. Estoy muy agradecida al reparto por haberse entregado al 110% a sus personajes. Tambi&eacute;n me encant&oacute; lo genuinamente amables que fueron todos cuando los conoc&iacute; en el set&rdquo;, record&oacute; McFadden.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La asistenta&rdquo; tendr&aacute; secuela y pr&oacute;ximas adaptaciones de McFadden</h2><p class="article-text">
        La autora de &lsquo;La asistenta&rsquo; est&aacute; de enhorabuena porque debido al &eacute;xito que tuvo la adaptaci&oacute;n se anunci&oacute; una secuela, en la que Sydney Sweeney volver&aacute; a repetir su papel. Adem&aacute;s de esto, StudioCanal se ha hecho con los derechos de &lsquo;The Divorce&rsquo;, su pr&oacute;xima novela de suspense. Todas estas noticias han convivido al mismo tiempo con el hecho de que tras a&ntilde;os publicando, la escritora por fin <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/autora-asistenta-freida-mcfadden-desvela-identidad-cansada-secreto_1_13129982.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revel&oacute; su verdadero nombr</a>e: Sara Cohen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/autora-asistenta-sobre-sydney-sweeney-llore-vi-freida-mcfadden-pm_1_13231305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 18:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La autora de “La asistenta” sobre Sydney Sweeney: “Lloré un poco cuando la vi”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Actrices,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-paula-maia-finalista-premio-booker-mundo-sigue-cruel-peligroso-cambiado_1_13222643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a94e7d5a-acf5-4164-b11e-109a2fe3eb8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143040.jpg" width="2048" height="1152" alt="Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora opta al codiciado galardón con 'Así en la tierra como debajo de la tierra', una obra que narra el exterminio que tuvo lugar en América y en la que reflexiona sobre la eficacia del punitivismo</p><p class="subtitle">La doble jornada, el cansancio, el 'mansplaining': réquiem por todas las escritoras que no fueron</p></div><p class="article-text">
        Pensar d&oacute;nde se encuentra el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/iciar-bollain-juana-macias-reivindican-cine-contar-atrocidad-violencia-embellecerla_1_11854310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mite de la atrocidad humana</a> puede ser escalofriante. Pero la escritora brasile&ntilde;a Ana Paula Maia se caracteriza por su valent&iacute;a a la hora de enfrentarse a los terrores reales y, en apenas cien p&aacute;ginas, ha desarrollado una novela que hiela la sangre, titulada <em>Assim na terra como embaixo da terra</em>. Emplazada en una c&aacute;rcel situada en medio de la nada y olvidada por el resto de la humanidad, la trama gana en intensidad con la lentitud adecuada para que no se pierdan las ganas de soltar el libro. Gracias a esa pericia, la autora figura en la lista de los seis finalistas al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espanola-eva-baltasar-mexicana-guadalupe-nettel-aspiran-booker_1_10033504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Booker Prize 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este galard&oacute;n brit&aacute;nico se concede a t&iacute;tulos de ficci&oacute;n en lengua extranjera traducidos al ingl&eacute;s en el a&ntilde;o anterior. La traductora de Ana Paula Maia es Padma Viswanathan (Charco Press), y ambas se repartir&iacute;an las 50.000 libras esterlinas a partes iguales en el caso de ganar el premio que se otorga el pr&oacute;ximo 19 de mayo. En Espa&ntilde;a, la novela se puede encontrar en las librer&iacute;as desde hace algunas semanas con el t&iacute;tulo <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em>, traducida por Cristian De N&aacute;poli. La editorial Eterna Cadencia la ha tra&iacute;do al pa&iacute;s ahora, aunque en Argentina la incorpor&oacute; a su cat&aacute;logo el mismo a&ntilde;o que se public&oacute; originalmente, en 2017.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta historia fue escrita entre 2015 y principios de 2016. Dediqu&eacute; unos seis o siete meses a trabajar en ella&rdquo;, explica Ana Paula Maia a elDiario.es. Es su sexto t&iacute;tulo y en este aparece Bronco Gil, un personaje que ya hab&iacute;a transitado por otro libro anterior, <em>De ganados y de hombres</em> (2013). Desde entonces sinti&oacute; la necesidad de contar su vida y lo hizo en la novela que ahora compite por el premio. Aunque m&aacute;s all&aacute; de las experiencias de Gil, el libro trata &ldquo;sobre el exterminio que tuvo lugar en Am&eacute;rica&rdquo;, matiza.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d3de204-c65b-4e7c-a2ba-acb1e7ef3e5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La autora declara que el proceso de escritura fue &ldquo;intenso, sin duda&rdquo;. Para elaborar este trabajo estudi&oacute; acerca del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-reinsertar-presos-programa-gobierno-conmuta-penas-trabajos-sector_1_12836775.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema penitenciario</a>, los barcos de esclavos que llegaban a Am&eacute;rica, las relaciones de poder y el papel del Estado en su pa&iacute;s. &ldquo;Soy concisa en mis palabras y en mi escritura. Pero esto refleja el sadismo y la escasez que rodean a estos personajes&rdquo;, dice.&nbsp;Los presos del penal que describe la escritora llevan puesta una tobillera que explota si salen del recinto. Algo que solo ocurre si el director se lo permite, lo que no suele ser una buena noticia. En ese espacio hubo cientos de condenados, pero en el momento de la narraci&oacute;n queda apenas una decena. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nadie se preocupa de qu&eacute; puede ser lo que ocurre, puesto que la ubicaci&oacute;n de la c&aacute;rcel no tiene tanto que ver con cuestiones log&iacute;sticas sino ideol&oacute;gicas. &ldquo;All&iacute; hab&iacute;a una plantaci&oacute;n donde personas tra&iacute;das de &Aacute;frica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/espanol-bozal-legado-linguistico-esclavos-africanos_1_11844145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eran esclavizadas d&iacute;a y noche</a> en trabajos forzados, torturadas y asesinadas con gran crueldad&rdquo;, desarrolla la escritora. Cuando la esclavitud se prohibi&oacute; en Brasil en 1888 gracias a la Ley &Aacute;urea, el terreno sirvi&oacute; de base para encerrar a criminales, pero el esp&iacute;ritu del pasado sangriento sigui&oacute; impregnando su realidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las condenas no consist&iacute;an solo en la privaci&oacute;n de libertad, sino que hab&iacute;a otras formas de represalia menos ortodoxas, por decirlo de alguna manera. Las consecuencias de estas pr&aacute;cticas se escond&iacute;an convenientemente por si a alg&uacute;n mando superior al alcaide le daba por pasar por all&iacute;. La historia de <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em> le sirve a la autora para reflexionar sobre la eficacia del punitivismo, un tema muy cuestionado en la actualidad. &ldquo;Quien comete un crimen debe ser juzgado y castigado. Pero es com&uacute;n ver que el castigo se extralimita y revela nuestra peor cara. La pena debe existir, pero la masacre excesiva y maliciosa es para el deleite de los psic&oacute;patas&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se extrae que la reinserci&oacute;n en la sociedad despu&eacute;s de la estancia entre rejas no va m&aacute;s all&aacute; del discurso. Una vez atraviesan la puerta del penal, los presos entran en el olvido de la sociedad: &ldquo;Lo vemos a diario. Algunos merecen ser olvidados, pues son despreciables. Pero no la mayor&iacute;a. Algunos anhelan una nueva oportunidad para hacer las cosas de manera diferente y son ignorados atrozmente&rdquo;. De ah&iacute; que los pensamientos sobre qu&eacute; suceder&aacute; tras el encarcelamiento sean, en ocasiones, trabas para los prisioneros. &iquest;Puede ser mejor la c&aacute;rcel que una vida en libertad pero sin opciones de supervivencia digna?
    </p><h2 class="article-text">Una voz propia</h2><p class="article-text">
        Todos los personajes de <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em> son varones, una particularidad habitual en las ficciones de la autora. No es la &uacute;nica que utiliza la voz masculina para narrar sus tramas, por supuesto, pero llama la atenci&oacute;n. &ldquo;Siempre he escrito sobre personajes masculinos. Es un h&aacute;bito, una pr&aacute;ctica que se ha vuelto muy natural&rdquo;, comenta. Ponerse en la piel de un hombre le ayuda a tomar la distancia que necesita para erigir relatos sobre espacios conflictivos y cuyos ambientes son dif&iacute;ciles de soportar. &ldquo;Mis personajes son problem&aacute;ticos porque cualquiera que camina sobre este mundo carga con sus propios demonios&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado casi una d&eacute;cada desde que la novela lleg&oacute; a manos de los lectores por primera vez en su lengua original. Desde entonces, la realidad se ha puesto a&uacute;n m&aacute;s patas arriba con guerras como la de Rusia contra Ucrania, la de EEUU contra Ir&aacute;n o el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/poetas-palestinos-dan-voz-sufre-genocidio-gaza-grito-sale-debajo-escombros_1_12749084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genocidio palestino</a> en Gaza por parte de Israel. Por nombrar solo algunos de los sucesos que tienen lugar ahora mismo. A la pregunta de c&oacute;mo considera que este libro encaja en la actualidad, Ana Paula Maia responde: &ldquo;Creo que el mundo sigue siendo cruel y peligroso. Nada ha cambiado. Vivimos en una colonia penal; basta con mirar a nuestro alrededor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El International Booker Prize 2026</h2><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n, adem&aacute;s de la calidad de su escritura, la ha colocado en la &lsquo;lista corta&rsquo; del prestigioso International Booker Prize 2026. Es la &uacute;nica autora latinoamericana, porque <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gabriela-cabezon-camara-escritora-argentina-espana-debe-pedir-perdon-pueblos-originarios-devolver-oro_1_10735536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</a> figuraba en la &lsquo;lista larga&rsquo; de preseleccionados con su novela <em>Las ni&ntilde;as del naranjel</em>, pero no consigui&oacute; pasar el filtro final. Sin embargo, Maia considera que la literatura latinoamericana, especialmente de autoras femeninas, vive un buen momento. &ldquo;Es un movimiento en auge. Tenemos grandes escritoras, cada una m&aacute;s poderosa que la anterior. Es una literatura poderosa, desafiante y valiente&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, de los doce finalistas del galard&oacute;n (seis escritores y seis traductores) la mayor&iacute;a son mujeres: cinco escritoras y cuatro traductoras. Los trabajos llegan de ocho pa&iacute;ses: Brasil, Bulgaria, Canad&aacute;, Francia, Alemania, Taiw&aacute;n, Reino Unido y EEUU. &ldquo;Si bien hay desgarro, brutalidad y aislamiento en estas historias, su impacto perdurable es revitalizador&rdquo;, dice Natasha Brown, presidenta del jurado en esta edici&oacute;n. Ya solo con haber sido seleccionados para optar al premio, la obra de estos autores y autoras recibir&aacute; un impulso considerable: adem&aacute;s de expandirse en el mercado anglosaj&oacute;n, que en la faja de los ejemplares aparezca &ldquo;finalista del International Booker Prize 2026&rdquo; es un im&aacute;n para los posibles lectores.
    </p><p class="article-text">
        Ana Paula Maia considera que tiene unos competidores &ldquo;excelentes y talentosos&rdquo;, aunque a&uacute;n no ha le&iacute;do sus libros. Lo har&aacute; cuando se traduzcan al portugu&eacute;s, algo que probablemente suceda pronto. De momento, est&aacute; &ldquo;muy feliz e impactada&rdquo;. &ldquo;Es un logro enorme estar entre los finalistas. Espero que ayude a abrir camino a otros escritores brasile&ntilde;os. Tenemos una literatura diversa&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-paula-maia-finalista-premio-booker-mundo-sigue-cruel-peligroso-cambiado_1_13222643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Paula Maia, finalista del premio Booker: “El mundo sigue siendo cruel y peligroso, nada ha cambiado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Escritores,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La doble jornada, el cansancio, el 'mansplaining': réquiem por todas las escritoras que no fueron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/doble-jornada-cansancio-mansplaining-requiem-escritoras-no_1_13213561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/770f6a36-6c1c-45e9-afc6-302d5b25427a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La doble jornada, el cansancio, el &#039;mansplaining&#039;: réquiem por todas las escritoras que no fueron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La suiza Alice Rivaz fue una pionera por su radiografía de la conciliación, como demuestra su novela ‘Lanza tu pan’ </p><p class="subtitle">Eva Baltasar, escritora: “Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio”
</p></div><p class="article-text">
        Ya lo dijo <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cinco-lobitos_129_9060874.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tillie Olsen</a>: muchas mujeres tardan en iniciar su carrera literaria porque la mayor parte de su vida transcurre entregada al matrimonio, la crianza y las tareas dom&eacute;sticas, y tambi&eacute;n al trabajo, a <em>otro</em> trabajo, el que les reporta unos ingresos m&aacute;s o menos estables, aunque, para las mujeres de clase trabajadora del siglo XX, sean siempre magros. Y eso, con suerte: muchas se quedan por el camino, no <em>llegan a ser</em>, reprimen o dejan morir (dejan <em>matar)</em> a la escritora que llevan dentro. No por falta de vocaci&oacute;n, ni de ambici&oacute;n, ni de ganas; sino de tiempo, energ&iacute;a, confianza.
    </p><p class="article-text">
        Olsen, en una suerte de continuaci&oacute;n de lo expuesto por Virginia Woolf en <em>Un cuarto propio</em> (1929), reflexion&oacute; en <em>Silencios</em> (1978; Las Afueras, 2022) sobre esas voces que no tienen la oportunidad de desarrollarse por condicionamientos como el g&eacute;nero, la etnia o la clase social, algo que, a lo largo de la historia, ha afectado, sobre todo, a las mujeres. Porque, y sobre esto tambi&eacute;n escribi&oacute; Joanna Russ en el ensayo <em>C&oacute;mo acabar con la escritura de las mujeres</em> (1983; Dos Bigotes, 2018), a veces no solo se impide por prohibici&oacute;n o rechazo obvio, sino por hacer del camino una pista de obst&aacute;culos interminable, que consume todo el vigor, limita los horizontes, enferma el cuerpo y la mente, y provoca no pocas rendiciones.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, muchas escritoras, como la propia Tillie Olsen, no pueden comenzar de veras su carrera literaria hasta bien entrada la madurez, cuando las responsabilidades familiares han disminuido, tienen m&aacute;s seguridad en s&iacute; mismas y, por fortuna, algo m&aacute;s de tranquilidad financiera. Hasta entonces, quiz&aacute; escriben relatos, cuentos infantiles y otras piezas breves que puedan culminar en un periodo razonable (Alice Munro lo visibiliz&oacute; mejor que nadie al explicar que cultivaba el relato porque comenz&oacute; a escribir mientras sus hijas dorm&iacute;an la siesta). Y, aunque sin duda se puede brillar en el formato corto, la obra magna con la que sue&ntilde;an muchas se hace esperar, si es que llega.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/645abbec-5b92-47e1-add7-fe6f13dbbb51_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Para la escritora suiza Alice Rivaz (Rovray, 1901 - Genthod, 1998), el momento lleg&oacute; en 1979, cuando vio la luz <em>Lanza tu pan</em>, que ahora Errata Naturae publica por primera vez en castellano con una impecable traducci&oacute;n de Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz. No es casual que su fecha de publicaci&oacute;n coincida con los ensayos antes mencionados: son el resultado, se puede aventurar, del feminismo de la segunda ola, que hizo hincapi&eacute; en la igualdad de derechos, la conciliaci&oacute;n familiar y las pol&iacute;ticas reproductivas. Esto, trasladado al &aacute;mbito creativo, supone hacer expl&iacute;citos los problemas adicionales que enfrentan las mujeres que aspiran a desarrollar una profesi&oacute;n literaria o art&iacute;stica sin un respaldo econ&oacute;mico detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No basta con que se les permita el acceso a las instituciones; antes de eso, necesitan un espacio, un tiempo, una dedicaci&oacute;n para poder crear esa obra. Los hombres, al alejarse del hogar, se pueden volcar en ello; sin embargo, de ellas se espera que se encarguen de los cuidados de la familia y de las tareas de la casa al tiempo que desempe&ntilde;an un cargo remunerado. Y, si despu&eacute;s se les ocurre escribir o pintar o cantar sobre esas vivencias de puertas adentro &ndash;la maternidad, el matrimonio, el trabajo, el universo cotidiano de la vida dom&eacute;stica&ndash;, a menudo se las ningunea por no ocuparse de los &ldquo;grandes asuntos&rdquo;, a saber, la pol&iacute;tica, la guerra, el mundo de <em>afuera</em>, es decir, el mundo de los hombres. (Al menos, ya hemos entendido que lo personal es pol&iacute;tico; en algo hemos progresado).
    </p><p class="article-text">
        Alice Rivaz, con estudios musicales e hija de un profesor militante del Partido Socialista suizo, desempe&ntilde;&oacute; trabajos como maestra de piano, periodista cultural y funcionaria de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo. En 1940, a los 39 a&ntilde;os, debut&oacute; en la narrativa con <em>Nuages dans la main</em>, a la que siguieron tres novelas m&aacute;s, en general bien recibidas por la cr&iacute;tica. Despu&eacute;s de esa primera etapa, tuvo que paralizar su carrera por la conciliaci&oacute;n familiar, y no la retom&oacute; hasta que se jubil&oacute;. Su segunda y definitiva fase se reanud&oacute; en 1966, y desde entonces ya no se detuvo hasta los a&ntilde;os ochenta. Tanto en su juventud como en su madurez sus temas giraron alrededor de las mujeres en esas tensiones entre la vida personal y las obligaciones que la sociedad les impone.
    </p><p class="article-text">
        Su primer libro traducido al castellano, <em>La paz de las colmenas</em> (1947; Errata Naturae, 2023), es una <em>nouvelle</em> que, bajo la forma de un diario confesional, condensa las inquietudes de una mujer en esa edad entre la juventud y la madurez en la que pasa revista a todas las facetas de su existencia, comenzando por su esposo (&ldquo;Creo que ya no quiero a mi marido&rdquo;, anuncia en la primera frase), pero continuando con asuntos poco tratados hasta entonces en la literatura: la relaci&oacute;n con las amigas, la imagen personal, la presi&oacute;n en las mujeres de conservarse j&oacute;venes, el trabajo. Una obra intimista y elegante que puso una lupa sobre cuestiones que toda mujer se plantea alguna vez, con la que se gan&oacute; la complicidad de las lectoras (entre ellas, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a>, otra gran escritora de lo &iacute;ntimo).
    </p><p class="article-text">
        Esas cualidades alcanzan su m&aacute;ximo esplendor en <em>Lanza tu pan</em>, una obra m&aacute;s extensa, penetrante y delicada que se adentra en los meandros de la psique de la protagonista con una voz digna de Virginia Woolf, que se recrea con sutileza en los vaivenes de la mujer con una sagacidad psicol&oacute;gica y una precisi&oacute;n en el estilo solo al alcance de unos pocos. El n&uacute;cleo del conflicto es bien conocido por la autora: Christine, una mujer de mediana edad, soltera y sin hijos, ha postergado su vocaci&oacute;n literaria para dedicarse a su trabajo, que al menos le ha proporcionado una precaria independencia. Ahora, no obstante, tiene la oportunidad de ponerse a escribir al fin, pero su madre se interpone en sus planes: la anciana, con achaques de salud, pretende que su hija se vuelque en los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Christine siempre ha sido, a ojos de los dem&aacute;s (esto es, de la sociedad), una mujer casi ejemplar: estudiante solvente, empleada diligente, hija atenta, mujer discreta en general. El &ldquo;casi&rdquo; se debe a sus fracasos amorosos: aunque cuenta con una reputaci&oacute;n respetable, sus decepciones rom&aacute;nticas, la espera de hombres que no le correspondieron como ella esperaba, es una fractura abierta que la corroe en las noches de insomnio. La otra gran preocupaci&oacute;n es su madre, una madre que pone en jaque los t&oacute;picos de la progenitora como una figura bondadosa, tierna y entregada: pretende que su hija renuncie por ella a la libertad que conseguir&aacute; con la jubilaci&oacute;n; exige compa&ntilde;&iacute;a, es ego&iacute;sta, le hace chantaje emocional, la acapara durante todo el d&iacute;a y, a sus a&ntilde;os, sigue juzgando sus decisiones.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista no es ingenua, pero carece de picard&iacute;a, le faltan agallas para plantarse. O, al menos, as&iacute; ha sido hasta ahora. Siente que ha llegado a un punto de inflexi&oacute;n: ya no puede retrasar m&aacute;s sus propios deseos, o no se sentir&aacute; nunca realizada. Escribir, no un diario para desahogarse ni textos sueltos, sino una novela, <em>la</em> novela, el proyecto que lleva dentro, que durante tantos a&ntilde;os (&iexcl;toda la vida!) ha contenido en pos de su sentido del deber: los estudios, la estabilidad laboral, la independencia econ&oacute;mica, los cuidados. Seguir las pautas sociales no le ha dado la plenitud por cuanto la obliga a sacrificar algo esencial: su voluntad, su ambici&oacute;n. En otras palabras: se anula a s&iacute; misma, su yo genuino.
    </p><p class="article-text">
        La novela se divide en dos partes, dos noches en las que Christine medita acerca de su pasado, primero, y el futuro, despu&eacute;s, encabalgando recuerdos como una remembranza proustiana. Sin que el vigor narrativo decaiga, se desgrana desde la pegajosa intimidad con la madre hasta sus amores, c&oacute;mo las expectativas moldearon su vida para dejarla al final sola, mustia, con esa sensaci&oacute;n de haber perdido el tiempo. Con todo, aun con esa radiograf&iacute;a minuciosa de la resignaci&oacute;n de una mujer, <em>Lanza tu pan</em> no reviste un tono lastimero ni se conforma con la cr&iacute;tica: ese latido que persiste en Christine por escribir demuestra que su historia todav&iacute;a no ha terminado, y que en sus manos est&aacute; elegir a qu&eacute; dedicar&aacute; los a&ntilde;os venideros.
    </p><p class="article-text">
        Esa reivindicaci&oacute;n de sus deseos, lejos de percibirse como un individualismo ego&iacute;sta, es la fuerza que puede liberarla. Solo le falta superar un &uacute;ltimo escollo, que no es tanto su madre como el miedo: el miedo al cambio, a asumir las consecuencias de sus decisiones y tomar riesgos. Porque, si repite lo que ha hecho siempre, nunca escribir&aacute;; y no escribir ser&aacute; como darles la raz&oacute;n a todos los que no han cre&iacute;do en ella, todos los que no la han apoyado, todos los que se han beneficiado de su fuerza de trabajo en sus a&ntilde;os de mayor actividad, todos los que recibieron su entrega sin devolverle ni unas migajas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; har&aacute; Christine? La respuesta, en las p&aacute;ginas de <em>Lanza tu pan</em>, una novela brillante que concentra los temas que la autora ya explor&oacute; en su obra previa. Si con <em>La paz de las colmenas</em> qued&oacute; patente la potencia de su voz introspectiva y su perspicacia para captar con sutileza los desajustes cotidianos de las vidas de las mujeres, <em>Lanza tu pan</em> revela a una escritora en su c&uacute;spide, con una prosa esplendorosa y una sensibilidad que conecta con la conciencia del lector de hoy, y el de ma&ntilde;ana, porque tiene esa cualidad imperecedera de los grandes libros. Alice Rivaz no tiene nada que envidiar a autores m&aacute;s reconocidos; es, sin ninguna duda, una escritora excepcional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/doble-jornada-cansancio-mansplaining-requiem-escritoras-no_1_13213561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La doble jornada, el cansancio, el 'mansplaining': réquiem por todas las escritoras que no fueron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Feminismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/julian-barnes-divertido-buena-manera-serio_1_13215499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a29c14f-8bed-49cb-baf0-486d789f8bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142812.jpg" width="1883" height="1059" alt="Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aclamado escritor británico visita Barcelona coincidiendo con la publicación de 'Despedidas' (Anagrama), el que se supone que será su último libro</p><p class="subtitle">Librotea - Los mejores libros que llegarán en 2026
</p></div><p class="article-text">
        Hasta que no qued&oacute; finalista del premio Booker en 1984 con su novela <em>El loro de Flaubert</em>, la madre de Julian Barnes no se cre&iacute;a que su hijo fuese realmente escritor. Solo cuando vio publicada la noticia en el peri&oacute;dico <em>Times</em> se convenci&oacute; de que su descendiente le dec&iacute;a la verdad cuando aseguraba que la literatura era su profesi&oacute;n. El ingl&eacute;s ha contado esta an&eacute;cdota a los medios en Barcelona, en donde participar&aacute; en el festival <em>En otras palabras</em> y en el ciclo<em> En pausa: di&agrave;legs per pensar el present</em> organizados por la Fundaci&oacute;n La Caixa, que tambi&eacute;n se celebrar&aacute;n en Valencia.
    </p><p class="article-text">
        El viaje le sirve tambi&eacute;n para presentar el que se supone ser&aacute; su &uacute;ltimo libro, titulado <em>Despedidas</em> en castellano (Anagrama. Traducci&oacute;n de Jaime Zulaika) y <em>Comiats</em> en catal&aacute;n (Angle. Traducci&oacute;n de Alexandre Gombau i Arnau). No es la primera vez que el autor amenaza con desaparecer de la vida p&uacute;blica y decir adi&oacute;s a sus lectores. Como &eacute;l mismo narra en este trabajo, hace a&ntilde;os afirm&oacute; que hab&iacute;a dado su entrevista definitiva. Despu&eacute;s public&oacute; una nueva novela y tuvo que tragarse sus palabras. 
    </p><p class="article-text">
        Si vuelve a fallar en su prop&oacute;sito, su pr&oacute;ximo libro se titular&aacute; &ldquo;<em>Perdonad, pero solo era una broma</em>&rdquo;, dijo con su socarroner&iacute;a habitual. Imposible no pensar en Eduardo Mendoza, otro veterano experto en romper sus promesas de jubilaci&oacute;n y regresar a las librer&iacute;as con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo libro, quiz&aacute;s el definitivo, Barnes juega con la ficci&oacute;n y su vida real. En sus p&aacute;ginas se cuelan una historia de amor dividida en dos segmentos separados por cuatro d&eacute;cadas, la muerte de su mujer Pat Kavanagh en 2008, el diagn&oacute;stico y convivencia con su propio c&aacute;ncer de sangre (en principio, cronificado), experiencias ajenas o los recuerdos autobiogr&aacute;ficos involuntarios. <em>Despedidas</em> es, b&aacute;sicamente, un trabajo memorial&iacute;stico que analiza, precisamente, la validez de las evocaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria y los recuerdos han sido un tema muy importante para m&iacute; a lo largo de los a&ntilde;os. Creo que cuando somos j&oacute;venes, creemos que es algo s&oacute;lido, que nunca va a cambiar&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Mi hermano, que es fil&oacute;sofo, dice que recordar es m&aacute;s bien un acto de imaginaci&oacute;n y no de recuperaci&oacute;n de lo que ha sucedido. Y creo que estoy de acuerdo con &eacute;l&rdquo;, declar&oacute;. Para &eacute;l, las vivencias que m&aacute;s veces ha relatado una persona, son las menos fiables porque cada vez que la enuncia, introduce peque&ntilde;os cambios. Una especie de ejercicio involuntario de literatura de ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recuerdos prestados</strong></h2><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil obviar la magdalena mojada en el t&eacute; que desata un recuerdo de forma involuntaria en el protagonista de <em>Por el camino de Swann</em>. &ldquo;S&iacute;, era importante hablar de la memoria refiri&eacute;ndose a Proust, aunque yo no soy proustiano. Me parece que parte de su obra es genial, en otras podr&iacute;a haber abreviado. &Eacute;l se puso a activar su memoria y lo hizo de una manera mejor que yo, es imposible ser mejor que &eacute;l&rdquo;, sostuvo. Admiti&oacute; que sus remembranzas de la infancia son bastante d&eacute;biles, aunque el olor a perro o a beicon frito tienen el mismo poder que esa galleta en forma de concha del Camino de Santiago empapada en tila del escritor franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante la rueda de prensa tambi&eacute;n habl&oacute; de algunas formas extra&ntilde;as de funcionar que tiene la mente. En ocasiones, los recuerdos de otra persona se toman como propios despu&eacute;s de escucharlos muchas veces. Y puso de ejemplo un hecho que tambi&eacute;n sale en <em>Despedidas</em>: hace tiempo, en Inglaterra eran habituales los robos de los catalizadores de los coches. Una noche, un colega suyo escuch&oacute; un ruido en la calle y al asomarse a la ventana, vio a un hombre debajo de su coche y le pregunt&oacute; que qu&eacute; estaba haciendo. El presunto ladr&oacute;n le grit&oacute; que no era asunto suyo y que se metiese en casa, orden que sigui&oacute; sin rechistar. &ldquo;Yo quer&iacute;a explicarlo en el libro y lo corrobor&eacute; con &eacute;l, que cambi&oacute; algunas cosas. El libro se public&oacute; y cuando su mujer lo ley&oacute; le dijo &lsquo;esto me pas&oacute; a m&iacute; y no a ti, que encima estabas en el extranjero&rsquo;. Fue como un trasplante de memoria&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el volumen narra pasados de otras personas, no acostumbra a utilizar las vivencias que le conf&iacute;an como base para sus historias. Pero, en alguna ocasi&oacute;n, se ha encontrado con que el protagonista original del suceso no lo relacione en absoluto con su pasado. &ldquo;Puedes poner cosas que te han contado con bastante rigor y que esa persona no recuerde hab&eacute;rtelo dicho&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; y enfatiz&oacute; &ldquo;No nos fiemos demasiado de la memoria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Y ahora qu&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando su amigo Ian McEwan le coment&oacute; a su esposa que Barnes hab&iacute;a decidido dejar de escribir, ella se escandaliz&oacute; y le pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;y qu&eacute; va a hacer durante todo el d&iacute;a?&rdquo;. El ingl&eacute;s sostuvo que a&uacute;n no tiene ni idea, pero seguramente se dedique a publicar &ldquo; columnas y cr&iacute;ticas si alguien me lo pide&rdquo;. Sin embargo, en cuanto a la ficci&oacute;n parece tenerlo bastante claro: &ldquo;he escrito sobre muchos temas y creo que he dicho todo lo que ten&iacute;a que decir, as&iacute; que cuando llegas a esto lo que hay que hacer es callarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Despedidas</em> es una obra muy emotiva y su &uacute;ltima p&aacute;gina es precisamente lo que indica el t&iacute;tulo. El autor reconoce que esa fue la parte m&aacute;s complicada: reescribi&oacute; las frases con ligeros ajustes de tono, reconsider&oacute; palabras y huy&oacute; de lo melodram&aacute;tico. &ldquo;Creo que este libro es el m&aacute;s conversacional, es una conversaci&oacute;n con el lector o lectora. No soy un escritor did&aacute;ctico, que le dice a quien me lee c&oacute;mo tiene que vivir. As&iacute; que siempre lo he pensado como una persona que estaba a mi lado&rdquo;, reconoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no falta ni en su escritura ni en su presencia en persona, es el humor. Con un trabajo que potencialmente ser&aacute; un adi&oacute;s, Barnes consigue arrancar sonrisas e incluso carcajadas, seg&uacute;n asegur&oacute; Rosa Rey, directora de Angle, que acompa&ntilde;&oacute; al escritor en la rueda de prensa junto a Silvia Ses&eacute;, su equivalente en Anagrama. Es un rasgo bastante caracter&iacute;stico de la cultura inglesa: &ldquo;En mi pa&iacute;s nos tomamos las cosas m&aacute;s en serio cuando son graciosas. Shakespeare, nuestro gran autor, siempre mezcl&oacute; g&eacute;neros y siempre hay un personaje exc&eacute;ntrico o loco que es el que dice la verdad. Creo que ser divertido es una buena manera de ser serio&rdquo;, mencion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Barnes cumpli&oacute; 80 a&ntilde;os el pasado 19 de enero (aunque aparenta tener dos d&eacute;cadas menos) y ha visto c&oacute;mo su c&iacute;rculo de allegados ha muerto o lidia con alguna enfermedad, como &eacute;l mismo hace con su c&aacute;ncer de sangre, ahora cronificado con medicaci&oacute;n. Ha escogido ser &eacute;l qui&eacute;n decidiese cu&aacute;l ser&iacute;a el broche de su bibliograf&iacute;a y no la parca cuando se atreva a aparecer. Adem&aacute;s, &eacute;l nunca ha escrito para sentirse mejor o escapar de un problema, sino para dar su opini&oacute;n, por lo que no va a perder el refugio que algunos encuentran en el trabajo. De hecho, consider&oacute; que &ldquo;nunca encontrar&iacute;a un libro sobre la muerte que me consolase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este encuentro con los medios se le pregunt&oacute; si conoc&iacute;a alg&uacute;n &lsquo;plan maestro&rsquo; para decir adi&oacute;s definitivamente, a lo que respondi&oacute;: &ldquo;No lo s&eacute;, cuando me muera y me haya despedido de verdad, volver&eacute; y os lo contar&eacute;. Uno no puede planificar su propia muerte, pero a veces s&iacute; se sabe las &uacute;ltimas frases que pronunci&oacute; alguien y son famosas&rdquo;. A &eacute;l le fascinan las de un arist&oacute;crata ingl&eacute;s que lo &uacute;ltimo que pronunci&oacute;, dirigi&eacute;ndose a su mujer, fue: &ldquo;No nos queda mermelada&rdquo;. Por su parte, concluy&oacute; que: &ldquo;Espero que mis &uacute;ltimas palabras ser&aacute;n &iquest;Qui&eacute;n ha ganado la Copa del Mundo?&rdquo;. Larga vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/julian-barnes-divertido-buena-manera-serio_1_13215499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 15:04:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julian Barnes: “Ser divertido es una buena manera de ser serio”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Libros,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elisa Pascual, la escritora aragonesa de 12 años que visibiliza la dislexia: “Es una forma diferente de ver el mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/elisa-pascual-escritora-aragonesa-12-anos-visibiliza-dislexia-forma-diferente-ver-mundo_1_13205294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36df7945-b88b-4232-a4bd-b583f743ad52_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142616.jpg" width="1334" height="751" alt="Elisa Pascual en la presentación del libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Aurora y los niños intrépidos' será el primer libro aragonés adaptado para personas con dislexia y traducido al braille</p><p class="subtitle">Beatriz Urriés: “Hay un gran desconocimiento sobre las necesidades educativas y emocionales de los niños con altas capacidades intelectuales”
</p></div><p class="article-text">
        Son las 11 de la ma&ntilde;ana, en el suelo de la Biblioteca del CEIP Ferrer y Racaj no se ve una baldosa. El alumnado ha acampado en el espacio entre las estanter&iacute;as repletas de libros y las ventanas que ofrecen una vista espectacular de la estanca del Gancho de La Llana, en plena explosi&oacute;n de la primavera. El centro celebra sus Jornadas Culturales, y mientras en la sala de m&uacute;sica Jos&eacute; Miguel 'El Ba&ntilde;o' &mdash;saxofonista de Sabina y Sergio Dalma, entre muchos otros artistas&mdash; charla con una parte del alumnado sobre m&uacute;sica, saxof&oacute;n en mano, los estudiantes de los &uacute;ltimos cursos esperan para escucharla a ella, a Elisa, la escritora que hoy presenta su primer libro publicado; una ni&ntilde;a que tiene casi la misma edad que el expectante p&uacute;blico que no le quita ojo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un panorama literario donde la experiencia suele llegar con los a&ntilde;os, la historia de Elisa Pascual rompe moldes. Con 11 a&ntilde;os, esta joven de La Puebla de Alfind&eacute;n (Zaragoza) ha publicado su primer libro, 'Aurora y los ni&ntilde;os intr&eacute;pidos', una obra que no solo destaca por su creatividad, sino por el mensaje que transmite: la dislexia no es un l&iacute;mite, es una forma distinta de entender el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Elisa comenz&oacute; a escribir esta historia cuando ten&iacute;a ocho a&ntilde;os. Lectora voraz, las palabras alimentan una imaginaci&oacute;n desbordante que, sumada a una afici&oacute;n temprana por contar relatos, la impulsaron a trabajar durante casi un a&ntilde;o en este primer libro de aventuras que trata sobre valores tan importantes como la amistad, la superaci&oacute;n o la diversidad.&nbsp;
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                Elisa Pascual presenta el libro ante otros niños de su edad                            </span>
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        Lo que comenz&oacute; siendo un juego ha terminado convirti&eacute;ndose, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en un proyecto editorial real, con presentaci&oacute;n p&uacute;blica y una clara vocaci&oacute;n inclusiva, porque la &oacute;pera prima de Elisa est&aacute; adaptada con una tipograf&iacute;a llamada <em>opendyslexic</em> especialmente dise&ntilde;ada &mdash;con fondos m&aacute;s pesados y espaciado m&aacute;s amplio entre las letras&mdash; con el objetivo de aumentar y facilitar la legibilidad de los lectores con dislexia. Adem&aacute;s, dentro de poco ser&aacute; traducida tambi&eacute;n al lenguaje braille, un trabajo que se llevar&aacute; a cabo con la colaboraci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n ONCE.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una historia que nace de la dificultad</h2><p class="article-text">
        El caso de Elisa tiene una dimensi&oacute;n especial porque convive con dificultades en la lectoescritura, concretamente dislexia y disortograf&iacute;a, trastornos que afectan a la capacidad de leer y escribir correctamente.&nbsp; Lejos de frenar su vocaci&oacute;n, estas dificultades han marcado la forma de crear de esta jovenc&iacute;sima escritora. La propia Elisa defiende que la dislexia es &ldquo;una forma diferente de ver el mundo&rdquo;, una idea que tambi&eacute;n comparten especialistas y asociaciones, que insisten en que no se trata de una falta de inteligencia, sino de una manera distinta de procesar la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Amante de las letras, en todas sus dimensiones, Elisa comenz&oacute; a escribir en su pueblo, en la Asociaci&oacute;n Literaria local y animada por Cristina, quien no solo le daba consejos, si no que la animaba a seguir dando rienda suelta a su imaginaci&oacute;n, a dar forma a la historia y a los personajes. &ldquo;Compart&iacute;amos una hora, repas&aacute;bamos lo que hab&iacute;a trabajado y me llevaba deberes para casa&rdquo;, recuerda Elisa. Gracias a todo ese trabajo, al apoyo de las personas que ha ido encontrando en su camino, como Cristina, sus padres y la editorial Zafiro que la publica, esta joven ha podido ver su libro en las estanter&iacute;as de una librer&iacute;a a la venta: &ldquo;Me siento muy feliz cada vez que lo veo en una librer&iacute;a&rdquo;, les confesaba sonriente a los ni&ntilde;os del colegio de La Llana.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su primer libro publicado, 'Aurora y los ni&ntilde;os intr&eacute;pidos', tiene como protagonistas a tres j&oacute;venes que viven aventuras en distintos lugares del mundo. A lo largo de sus p&aacute;ginas e ilustraciones, la autora habla al lector del valor de la amistad, la valent&iacute;a y el poder de superaci&oacute;n. Pero, en el fondo, las historias que acompa&ntilde;an a los personajes a los que Elisa ha creado, dibujan el reflejo de su propia experiencia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es la dislexia?</h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la dislexia est&aacute; reconocida como Dificultad Espec&iacute;fica de Aprendizaje (DEA), de origen neurobiol&oacute;gico. Se define como un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a la lectura y la escritura, y se estima que afecta a entre un 5% y un 10% de la poblaci&oacute;n. La dislexia se manifiesta en dificultades para reconocer palabras, leer con fluidez o comprender textos escritos. Entre sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s comunes est&aacute;n: la lectura lenta o con errores, dificultad para relacionar letras y sonidos, problemas de ortograf&iacute;a o puntuaci&oacute;n, y confusi&oacute;n de letras similares &mdash;como &ldquo;b&rdquo; y &ldquo;d&rdquo;&mdash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Leer un texto escrito por Elisa era un galimat&iacute;as&rdquo;, confiesa su madre. Y as&iacute;, prestando atenci&oacute;n a errores como confundir letras o alterar el orden de las s&iacute;labas &mdash;algo habitual en estos perfiles&mdash; los profesionales detectaron que Elisa &ldquo;no era vaga, ni mucho menos distra&iacute;da&rdquo;. Elisa era una ni&ntilde;a con una dificultad para el aprendizaje que se pod&iacute;a salvar adaptando el sistema: que el profesor lea el examen en voz alta, un simple cambio, puede hacer que Elisa entienda o no las preguntas y, por lo tanto, que tenga la oportunidad de demostrar sus conocimientos, o todo lo contrario.&nbsp;
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            <span class="title">
                Cartel anunciador de la presentación del libro de Elisa Pascual                            </span>
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        Sin embargo, las personas con dislexia suelen desarrollar otras habilidades que no solo resultan &uacute;tiles en entornos profesionales, tambi&eacute;n a la hora de desenvolverse en entornos sociales. Entre esas habilidades se encuentran la creatividad, el pensamiento visual o la capacidad narrativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, no son pocos los escritores que han convivido con esta dificultad y han encontrado en la escritura una v&iacute;a de expresi&oacute;n. Una lista que encabezan: la dama del crimen, Agatha Christie; el autor de 'Matilda', Roald Dahl; el espa&ntilde;ol Jordi Sierra i Fabra o F. Scott Fitzgerald, padre de la novela 'El Gran Gatsby'.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Visibilidad desde Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El caso de Elisa Pascual pone el foco en una realidad todav&iacute;a poco comprendida. En la comunidad, la Asociaci&oacute;n de Dislexia de Arag&oacute;n trabaja desde hace a&ntilde;os para dar apoyo a familias y sensibilizar a la sociedad sobre este trastorno, insistiendo en la importancia de la detecci&oacute;n temprana y la adaptaci&oacute;n educativa. Si estas dos variables se dan, la vida acad&eacute;mica de una persona &mdash;ni&ntilde;o o adulto&mdash; con dislexia multiplica la garant&iacute;a de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n recuerdan que llevan a&ntilde;os denunciando la falta de visibilidad, de apoyo y sobre todo de formaci&oacute;n para el profesorado, que son quienes se enfrentan a estos casos, cada d&iacute;a. Una realidad que comparten el cuerpo docente, que reconocen &ldquo;no estar preparados&rdquo; ni tener herramientas para abordar de manera adecuada un caso de dislexia en sus aulas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La visibilidad y la concienciaci&oacute;n son fundamentales para sacar de la sobra esta dificultad de aprendizaje y, en el &uacute;ltimo tiempo, la joven autora zaragozana se ha convertido en un referente inesperado, y muy necesario, especialmente para otros ni&ntilde;os que atraviesan las mismas dificultades a las que Elisa hace frente en su d&iacute;a a d&iacute;a. 'Aurora y los ni&ntilde;os intr&eacute;pidos' no solo est&aacute; pensado como un libro para entretener, sino tambi&eacute;n para demostrar que leer y escribir pueden ser accesibles para todos si ambas acciones &mdash;fundamentales para cualquier ser humano&mdash; se adaptan a trav&eacute;s de las herramientas adecuadas.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de las dificultades</h2><p class="article-text">
        Elisa no solo escribe: tambi&eacute;n estudia en el colegio de su pueblo, aprende m&uacute;sica, monta a caballo y sigue imaginando nuevas historias. Su primera obra, esta novela corta de menos de cien p&aacute;ginas, tiene un final abierto y ya est&aacute; trabajando en la segunda parte, a la vez que ha empezado a escribir de manera simult&aacute;nea otra obra totalmente diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es que su historia, la de Elisa, es en s&iacute; misma un mensaje: las dificultades de aprendizaje no definen el talento, simplemente lo moldean de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto educativo donde la dislexia sigue siendo una barrera para una gran parte del alumnado, voces como la de Elisa Pascual contribuyen a cambiar la mirada y a dar un giro a la historia: de problema a oportunidad, de obst&aacute;culo a impulso creativo. Porque, como demuestra su caso, a veces las letras no se colocan como deber&iacute;an, pero las historias siguen encontrando su camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/elisa-pascual-escritora-aragonesa-12-anos-visibiliza-dislexia-forma-diferente-ver-mundo_1_13205294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 00:36:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elisa Pascual, la escritora aragonesa de 12 años que visibiliza la dislexia: “Es una forma diferente de ver el mundo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dislexia,Escritores,Libros,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una siesta colectiva, un combate de baile y otros planes culturales para explorar formas nuevas de mirarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/siesta-colectiva-combate-baile-planes-culturales-explorar-formas-nuevas-mirarse_132_13203873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72c03316-d6f6-422f-bf2d-10d5d021c588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una siesta colectiva, un combate de baile y otros planes culturales para explorar formas nuevas de mirarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una canción que retrata a los inversores o una película que aborda el alzhéimer desde el lugar de una joven que cuida a su madre, entre las recomendaciones para el fin de semana</p><p class="subtitle">Recíbelo por mail - Te enviamos el boletín de Cultura todos los viernes si te suscribes de forma gratuita en este enlace</p></div><p class="article-text">
        Puy du Fou es un parque tem&aacute;tico a las afueras de Toledo que ha replicado el modelo franc&eacute;s para contar aqu&iacute; diferentes episodios pintorescos de la historia de Espa&ntilde;a. En&nbsp;<em>El tambor de la libertad,</em>&nbsp;el pueblo espa&ntilde;ol lucha (y baila) contra las tropas napole&oacute;nicas en 1812. En &eacute;l,&nbsp;hay un oficial franc&eacute;s que entra a caballo. En&nbsp;<em>Cetrer&iacute;a de los reyes,</em>&nbsp;el enfrentamiento entre Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez y Abderram&aacute;n III se traslada al aire: halcones, grullas, b&uacute;hos, &aacute;guilas... Los animales son los personajes secundarios del parque: ocas, ovejas,&nbsp;gansos, corderos, cabras y conejos campan por el recinto.
    </p><p class="article-text">
        Poniendo a un lado que pueda gustar m&aacute;s o menos el uso de animales en espect&aacute;culos, esta semana&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadores-puy-du-fou-denuncian-cementerio-animales-parque_1_13178190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recogemos los testimonios de extrabajadores del parque</a>&nbsp;que, seg&uacute;n dicen, se vieron obligados por sus jefes a enterrarlos, una vez muertos, de manera irregular dentro del recinto. Los responsables de comunicaci&oacute;n de Puy du Fou nos han dicho que el parque no ten&iacute;a constancia de estas acciones.
    </p><p class="article-text">
        Estos antiguos trabajadores, cuyo cometido era cuidar de los animales,&nbsp;han aportado pruebas de que recib&iacute;an ese tipo de &oacute;rdenes: capturas de chats de WhatsApp donde los encargados les dec&iacute;an cosas como:&nbsp;&ldquo;Se ha muerto una oca, matada por las otras. As&iacute; que nada, se le ha enterrado y le ha rezado un padre nuestro&rdquo;, &ldquo;hay que dar sepultura&rdquo; o &ldquo;llevarlos a ver a San Pedro&rdquo;. Adem&aacute;s, han mostrado fotos de algunos animales muertos y del lugar de los enterramientos. &ldquo;Te sub&iacute;as con el azad&oacute;n, hac&iacute;as el agujero donde te parec&iacute;a y la dejabas ah&iacute;&rdquo;, nos han dicho.
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        C&oacute;mo se gestionan los cad&aacute;veres de animales est&aacute; regulado y entran en juego empresas designadas por las comunidades aut&oacute;nomas,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadores-puy-du-fou-denuncian-cementerio-animales-parque_1_13178190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n cuenta mi compa&ntilde;era Laura G. Higueras</a>&nbsp;en el art&iacute;culo. Tras la publicaci&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/puy-du-fou-abre-investigacion-interna-entierro-animales-muertos-recinto-denuncia-extrabajadores-eldiario_1_13197142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Puy du Fou ha anunciado una investigaci&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">Tres libros</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f315475d-3d6e-481a-8771-8ce82080d828_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
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        <strong>'Primera persona' de Margarita Garc&iacute;a Robayo (Anagrama).&nbsp;</strong>No es la primera vez que se publica&nbsp;<em>Primera persona&nbsp;</em>en Espa&ntilde;a. El hielo lo rompi&oacute; la imprescindible editorial Tr&aacute;nsito en 2019 y tuvo cuatro ediciones. Anagrama recupera estos relatos autobiogr&aacute;ficos de la escritora colombiana (residente en Argentina) Margarita Garc&iacute;a Robayo con pr&oacute;logo de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leila-guerriero-escritora-trump-villanos-marvel-lex-luthor_1_13042433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leila Guerriero</a>&nbsp;y una mutaci&oacute;n: desaparece un cuento y se suman dos. Algunos de estos relatos tienen veinte a&ntilde;os pero dice la autora que a&uacute;n se reconoce en ellos, textos que recorren estancias de intimidad como la casa, la familia o el sexo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/85fa1cd0-2aca-4816-a0e6-dac91da095c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Teatro de ausencias y memoria.&nbsp;</strong>Es uno de los dramaturgos actuales cuya mordida es el&eacute;ctrica y escuece. (Hace pocas semanas hablamos de su &uacute;ltimo trabajo,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/alberto-conejero-sorprende-profundo-retrato-generacional-mujer-tres-noches-itaca_129_12979210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tres noches en &Iacute;taca</em></a><em>,&nbsp;</em>la&nbsp;historia de tres hermanas que velan y entierran el cuerpo de su madre). Para los que no hayan tenido oportunidad de ver sus obras, o para quienes quieran recrearlas en su cabeza, C&aacute;tedra publica tres libretos en un volumen:&nbsp;<em>La piedra oscura, Ushaia</em>&nbsp;y&nbsp;<em>En mitad de tanto fuego</em>. La primera de ellas subi&oacute; a escena por primera vez en 2015 y fue la que puso el foco sobre Conejero; en ella conoceremos mejor a Rafael Rodr&iacute;guez Rap&uacute;n, secretario de La Barraca y gran amor de Federico.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/juan-diego-botto-vuelve-convulsionar-teatro-espanol-noche-luna_129_13197591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En estos d&iacute;as tan lorquianos</a>&nbsp;en los que vivimos, es buen momento para leerla, pues se apoya en la obra inconclusa del granadino asesinado,&nbsp;<em>La bola negra</em>&nbsp;(que tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha dado pie a la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de Javier Ambrossi y Javier Calvo</a>).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bd3fae50-bce5-49d4-b3c7-6c455c33707b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Personaje secundario' de Sof&iacute;a Balbuena (P&aacute;ginas de Espuma).&nbsp;</strong>Llega ya a las librer&iacute;as la ganadora este a&ntilde;o del premio Ribera del Duero, ya un referente en los libros de relatos y cuyo jurado presidi&oacute; este a&ntilde;o&nbsp;Juan Gabriel V&aacute;squez.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alcoholismo-tema-literario-conversacion-incomoda-novela-borracha-menor_1_11584221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La autora de&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alcoholismo-tema-literario-conversacion-incomoda-novela-borracha-menor_1_11584221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Borracha menor&nbsp;</em></a>(Caballo de Troya, 2024)&nbsp;trae aqu&iacute; cinco historias sobre qu&eacute; significa ser mujer hoy, y c&oacute;mo lo llevamos en nuestros roces con el mundo.
    </p><h2 class="article-text">Tres canciones, por Francisco G&aacute;miz</h2><p class="article-text">
        Noah Kahan se ha convertido en una superestrella. Puede que todav&iacute;a no lo conozcas, pero el artista&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/desconocido-noah-kahan-eclipsa-mad-cool-volteretas-benson-boone-nostalgia-alanis-morissette_129_12453547.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya demostr&oacute; el a&ntilde;o pasado en el Mad Cool</a>&nbsp;por qu&eacute; merec&iacute;a estar donde estaba. Casi un a&ntilde;o despu&eacute;s, Kahan est&aacute; en un lugar much&iacute;simo m&aacute;s alto: mientras que su disco&nbsp;<em>Stick Season&nbsp;</em>(2022) debut&oacute; con 22.000 unidades en EEUU, su reci&eacute;n publicado&nbsp;<em>The Great Divide</em>&nbsp;acaba de hacerse con el mejor debut del a&ntilde;o, moviendo hasta 389.000 unidades en sus primeros siete d&iacute;as. Su inesperado &eacute;xito es meritorio, y lo demuestra una de las&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/playlist/31mRrkL9Pm391mRBXClqTb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canciones incluidas en nuestra playlist</a>, donde est&aacute;n tambi&eacute;n el resto de recomendaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'The Great Divide' de Noah Kahan.&nbsp;</strong>La canci&oacute;n que da t&iacute;tulo al &aacute;lbum es tambi&eacute;n una muestra de la destreza del artista para conectar con el oyente. Lo hace con un tema que viaja hasta la infancia para dirigirse a un amigo del que perdi&oacute; el contacto. Con referencias al trauma religioso (&ldquo;Espero que hayas tirado un ladrillo contra esa vidriera&rdquo;), el cantante lamenta su &ldquo;profunda incomprensi&oacute;n&rdquo; ante los problemas de alguien que fue importante en su juventud.
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        <strong>'Estrellas' de Estrellas Del Rap Nacional.&nbsp;</strong>&ldquo;Esto no es m&uacute;sica apol&iacute;tica&rdquo;. &ldquo;Esto no es m&uacute;sica para fascistas&rdquo;. Con esa contundencia definen Teo Lucadamo, Manu El y D.A.W.I.T. lo que hacen. Pero tambi&eacute;n se apuntan alg&uacute;n que otro consejo: si quieres hacer dinero, ser rapero y tocar por el mundo entero, el genio dice que lo primero es &ldquo;vender tu trasero&rdquo;. Y ojo porque tambi&eacute;n tienen para los inversores y los rentistas, pues su m&uacute;sica &ldquo;no es para el que se pajea con el Idealista&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>'Loneliest Girl' de Kacey Musgraves.&nbsp;</strong>La chica m&aacute;s solitaria del mundo ha publicado una de las canciones m&aacute;s bonitas de su trayectoria. No es f&aacute;cil: Musgraves es una de las voces m&aacute;s importantes del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/kiefer-sutherland-agente-federal-ahora-rescata-mundo-guitarra-hombro_129_13197237.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">country</a>&nbsp;desde que arrasara en los premios Grammy con su sublime&nbsp;<em>Golden Hour.</em>&nbsp;Ahora, la artista publica un nuevo disco,&nbsp;<em>Middle of Nowhere,</em>&nbsp;en el que destaca este tema sobre estar contento con uno mismo y desprenderse de la dependencia del amor rom&aacute;ntico.
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            </figure><h2 class="article-text">Tres pel&iacute;culas, por Javier Zurro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Yo no moriré de amor&#039; de Marta Matute                            </span>
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        <strong>'Yo no morir&eacute; de amor'.&nbsp;</strong>Menudo debut en la direcci&oacute;n se ha marcado Marta Matute. La directora demuestra una madurez narrativa y visual para abordar el alzh&eacute;imer desde el lugar de una joven que cuida a su madre. Sin excesos melodram&aacute;ticos, con una austeridad tremenda y un grupo de interpretaciones excelentes donde destacan Sonia Almarcha y la joven J&uacute;lia Mascort, Matute ser&aacute; sin duda uno de los nombres en la temporada de premios que viene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Kes'.&nbsp;</strong>Esta semana no hay mucho estreno bueno en salas, as&iacute; que habr&aacute; que refugiarse en la Filmoteca. Durante mayo el cine Dor&eacute; dedica una retrospectiva a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ken-loach-esperanza-cuestion-politica-gente-pierde-vota-fascismo_1_10243093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ken Loach</a>, el maestro del cine social y uno de los cineastas m&aacute;s coherentes e insobornables del cine de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Para los que no hayan visto su debut en el cine, Kes, este viernes se pondr&aacute; en la filmoteca. Una oportunidad para descubrir a un Loach donde tambi&eacute;n hay una vertiente m&aacute;s po&eacute;tica sin perder su colmillo social y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Encuentros en la tercera fase'.&nbsp;</strong>S&iacute;, ya s&eacute; que poner un cl&aacute;sico del cine que todos hemos visto mil veces deber&iacute;a estar prohibido, pero siempre es bonito descubrir en pantalla grande esos t&iacute;tulos que hemos visto en la tele mil veces. Adem&aacute;s, es una buena forma de calentar para la pr&oacute;xima pel&iacute;cula de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a>,&nbsp;<em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em>, que se estrenar&aacute; en junio y en donde regresa a uno de sus temas favoritos: los alien&iacute;genas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuatro planes para el finde, por Laura G. Higueras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Exposición &#039;Tenemos diecisiete años&#039;, Retrat al barri de Roc Blanc, Terrassa                            </span>
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        <strong>'Tenemos diecisiete a&ntilde;os. Un retrato colectivo' (Barcelona).&nbsp;</strong>Solo quedan dos semanas para que pod&aacute;is disfrutar de esta exposici&oacute;n del CCCB, en la que m&aacute;s de trescientos j&oacute;venes exploran qui&eacute;nes son, qu&eacute; sienten y c&oacute;mo ven el mundo a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a, el cine y la palabra. La muestra se inspira en los retratos que el cineasta Johan van der Keuken realiz&oacute; a su grupo de amigos cuando ten&iacute;a esa edad, en 1955. Durante dos a&ntilde;os, grupos de estudiantes de Catalunya, Lituania y Ruman&iacute;a han participado en talleres de creaci&oacute;n fotogr&aacute;fica y art&iacute;stica para explorar otras formas de retratar y mirarse. El resultado del proyecto es esta exhibici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Animaladas' (Valencia).&nbsp;</strong>Gino Banana acoge hasta finales de mes esta exposici&oacute;n de la ilustradora chicurli (Carla D&iacute;az Polo). La muestra incluye una serie de cuadros a gran tama&ntilde;o de animales, resultantes de su investigaci&oacute;n sobre el tratamiento del color y el volumen con un mismo tono. Tambi&eacute;n hay una serie dedicada a un viaje que realiz&oacute; a Marruecos, pintados con pigmentos de la zona; y otra m&aacute;s infantil. La exposici&oacute;n muestra la versatilidad de la autora, que estudi&oacute; Bellas Artes, Dise&ntilde;o Gr&aacute;fico e Ilustraci&oacute;n, y Arte Dram&aacute;tico; disciplinas que refleja en sus creaciones, as&iacute; como en su trabajo dentro de la industria textil infantil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Centenario del C&iacute;rculo de Bellas Artes (Madrid).&nbsp;</strong>El CBA celebra este s&aacute;bado su cumplea&ntilde;os con una programaci&oacute;n especial desde las 11 a las 22h. Entre ellas, una siesta colectiva con una sesi&oacute;n de ambiente de la mano de Las Lindas Pobres y un ring de debate y creaci&oacute;n donde el enfrentamiento se entiende como motor de pensamiento y comunidad. Durante el d&iacute;a habr&aacute; 'combates' de ideas, baile urbano y freestyle, en los que los participantes confrontar&aacute;n posturas sobre cultura, pol&iacute;tica y sociedad, junto a batallas de rap y exhibiciones de break dance.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Alonso Cano: Like a Virgin' (Guadalajara).&nbsp;</strong>Esta exposici&oacute;n propone una relectura contempor&aacute;nea y cr&iacute;tica de la Virgen de Elche de Alonso Cano. El proyecto parte del an&aacute;lisis de la iconograf&iacute;a de la iconograf&iacute;a de la Virgo Lactans, un motivo que, pese a sus ra&iacute;ces ancestrales y su profundo significado teol&oacute;gico sobre la humanidad de Cristo, sufri&oacute; un proceso de censura y sexualizaci&oacute;n en la Espa&ntilde;a de la Contrarreforma. A trav&eacute;s de este eje, la muestra explora la tensi&oacute;n hist&oacute;rica entre la sacralidad del cuerpo femenino y la mirada patriarcal que lo ha convertido en un territorio de conflicto, pudor y vigilancia.
    </p><h2 class="article-text">Tres art&iacute;culos por si te los perdiste esta semana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Eva Baltasar ha publicado su quinta novela, &#039;Peces&#039;                            </span>
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        <strong>Despu&eacute;s del ocaso y la fascinaci&oacute;n.&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La novelista catalana Eva Baltasar&nbsp;</a>(autora de la muy le&iacute;da&nbsp;<em>Permafrost)</em>&nbsp;regresa con una nueva historia para removernos,&nbsp;<em>Peces</em>, sobre amor monstruoso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un monumento a Samuel Luiz?</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;El escultor David Bestu&eacute;</a>&nbsp;publica un libro en la editorial Caniche en el que se pregunta por la vigencia del monumento y por c&oacute;mo se guarda la memoria en el espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comisi&oacute;n de Cr&iacute;menes Contra la Realidad.&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/nuevo-testamento-donald-trump-crimenes-realidad-confunden-tarantino-biblia_129_13193015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El poeta y ensayista&nbsp;Gabriel Ventura</a>&nbsp;nos hace reflexionar sobre los atentados a la realidad, como confundir a Tarantino con la Biblia y quedarte tan pancho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cultura/siesta-colectiva-combate-baile-planes-culturales-explorar-formas-nuevas-mirarse_132_13203873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 08:59:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una siesta colectiva, un combate de baile y otros planes culturales para explorar formas nuevas de mirarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agenda cultural,Cultura,Música,Canciones,Literatura,Libros,Cine,Planes,Películas,Escritores,Artistas,Cineastas,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Baltasar, escritora: "Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d3323ab-14fb-44f0-a85a-fcf92824bf10_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142344.jpg" width="7869" height="4426" alt="Eva Baltasar, escritora: &quot;Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora catalana regresa con ‘Peces’, una novela sobre adicciones varias, maltrato y la adoración extrema del otro
</p><p class="subtitle">Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien
</p></div><p class="article-text">
        Como todas sus novelas, <em>Peces</em> (Random House, 2026) parte de una vivencia personal, de un pedazo de mundo que ella ha vivido, que ha conocido bien, y que ha necesitado plasmar a trav&eacute;s de la ficci&oacute;n. &ldquo;Mi propio recorrido vital es el que me lleva hasta aqu&iacute;. Yo he pasado por historias de esas que nos ocurren a una gran mayor&iacute;a de personas y de ah&iacute; me viene la fascinaci&oacute;n por escribirlas&rdquo;, explica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-personas-escupidas-sistema-forman-parte-sistema_1_11383406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Baltasar</a> (Barcelona, 1978) frente a una jarra de agua en conversaci&oacute;n con elDiario.es para hablar de esta, su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-deberes-psiquiatra_128_1830585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinta novela</a>, que narra la historia de amor y obsesi&oacute;n entre una escritora y una vendedora de pescado frito en una roulotte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un relato que explora el maltrato, las adicciones y la adoraci&oacute;n extrema de un otro por encima de todo lo dem&aacute;s. Una obsesi&oacute;n que surge una ma&ntilde;ana de un d&iacute;a cualquiera y que le cambia la vida a la narradora en un instante, desde el momento en el que ve a esa mujer grande, con las manos tambi&eacute;n grandes, impregnadas del olor del mar. Su existencia, hasta entonces solitaria y a ratos aburrida, tuerce el tim&oacute;n y se dirige, directa, hacia las rocas.
    </p><p class="article-text">
        El germen de este relato, contado en primera persona una vez ya ha pasado todo, surgi&oacute; durante la escritura de la segunda parte de <em>Ocaso y fascinaci&oacute;n</em>, su anterior novela. &ldquo;En la parte de fascinaci&oacute;n hay una escena en la que el protagonista tiene una especie de virgen a la que adora y, dentro de sus muchas capas, hay una suerte de erotismo, de relaci&oacute;n amorosa. Ah&iacute; me di cuenta de que era un tema en el que quer&iacute;a quedarme m&aacute;s tiempo, pero ten&iacute;a que ser con otra historia&rdquo;, explica Baltasar. Y, de la idea de esa virgen intocable, comenz&oacute; a desarrollarse lo que acabar&iacute;a por convertirse en <em>Peces,</em> una historia de amor, pero de amor monstruoso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c395a1c1-f65a-45e8-9f79-cdae14198310_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Crecemos pensando que una relaci&oacute;n, en esencia, es una historia de amor. Y nos creemos que las cosas que nos ocurren ah&iacute; dentro son amor cuando, muchas veces, no lo son&rdquo;, contin&uacute;a la catalana, que estuvo dos a&ntilde;os desarrollando la relaci&oacute;n entre Victoria y esa escritora que, por no tener, no tiene ni nombre. Y eso se debe a que Baltasar confiesa que nunca tiene la novela en la cabeza antes de escribir, que no sabe a qu&eacute; personajes va a conocer, que se desarrollan &ldquo;solos&rdquo;. Que, a veces, siente que ella no escribe sus propias historias y que pensaba que iba a conocer bien al personaje de la narradora, pero que quien se despleg&oacute; ante ella fue el del objeto de deseo; la otra mujer. Victoria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n que, en el momento en el que comenz&oacute; a escribir, estaba inmersa leyendo a Robert L. Stevenson y la dualidad de Dr. Jekyll y Mr. Hyde inspir&oacute;, e impregn&oacute;, la relaci&oacute;n entre sus dos protagonistas. &ldquo;Es un poco, casi, lo que ocurre en la novela&rdquo;, comenta para argumentar que la narradora se enamora de su propia oscuridad: &ldquo;Victoria es muy oscura, guarda mucha violencia, y el amor lo que quiere es integraci&oacute;n. T&uacute; aspiras a integrar aquello que tanto te atrae del otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La violencia del deseo</strong></h2><p class="article-text">
        Un amor a primera vista que arrastra y empuja y que, a pesar del dolor, la narradora, obnubilada, no es capaz de soltar. &ldquo;A m&iacute; estos amores me fascinan. Y cuando me ha ocurrido es horrible, s&iacute;, porque parece que hay un mandato ah&iacute;, que no te puedes negar. Te ha tocado. Es esa persona&rdquo;, contin&uacute;a Baltasar para se&ntilde;alar que cuesta mucho resistirse a ese tipo de atracci&oacute;n. &ldquo;Y t&uacute; ves las se&ntilde;ales, claro que las ves. Sabes que vas a sufrir y aun as&iacute;, muchas veces, est&aacute;s dispuesta a pagar el precio&rdquo;, asegura la escritora que desvela que, para dibujar esta historia, ha tirado de los tres grandes amores t&oacute;xicos de su vida, que realmente fueron obsesiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El amor muchas veces comienza como una obsesi&oacute;n, siempre hay un componente de obsesi&oacute;n cuando te enamoras&rdquo;, opina para a&ntilde;adir que lo que busca el enamoramiento es que una se vincule&nbsp;hiperr&aacute;pido. &ldquo;Es como una droga, tu cuerpo empieza a generar sustancias que te mantienen atada a la otra persona y, entonces, ocurre eso tan divertido de que el foco, que deber&iacute;a estar en ti, lo centras en la otra persona y tu vida se va desestructurando&rdquo;, desvela la autora de libros como <em>Permafrost, Boulder </em>o<em> Mamut.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El amor muchas veces comienza como una obsesión, siempre hay un componente de obsesión cuando te enamoras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Baltasar</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso es, claro, lo que le ocurre a su protagonista, que se convierte en el sat&eacute;lite de ese gran sol que es Victoria. La mujer que la cuida y maltrata al mismo tiempo y que la arrastra hasta un punto muy extremo. &ldquo;Todos arrastramos las mismas cuatro heridas de infancia, pero con distintos colores. Abandono, rechazo, etc., y eso hace que t&uacute; vivas esperando a que otros te quieran&rdquo;, explica Baltasar para a&ntilde;adir que esa din&aacute;mica de cal y arena &ldquo;ata much&iacute;simo&rdquo;. &ldquo;Obvias el maltrato y te quedas con que te est&aacute;n cuidando. Es una situaci&oacute;n que creo que nos ha pasado a muchos, y yo ten&iacute;a muchas ganas de explorarla en la narrativa&rdquo;, cuenta la escritora para incidir que en dolor tambi&eacute;n se ocultan pedazos de placer: &ldquo;Hay goce en el maltrato, es parte de esa droga que necesitas volver a consumir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Historias corrientes&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Con este quinto trabajo Baltasar parece haber entrado en ese boom de literatura, escrito por mujeres en su mayor&iacute;a, que habla de eso, de la violencia recibida en el d&iacute;a a d&iacute;a por las mujeres a manos de los otros: El hombre, la sociedad y, tambi&eacute;n, otras mujeres. Historias retratadas en novelas recientes como<em> Los nombres </em>(2026, Salamandra) de Florence Knapp, <em>La chica m&aacute;s lista que conozco</em> (2026, Lumen) de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-universidad-hay-profesores-dicen-guarro-sistemico_1_13078213.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Barquinero</a> o <em>Comer&aacute;s Flores</em> (2025, Libros del Asteroide) de Luc&iacute;a Solla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es curioso porque con <em>Mamut </em>me dijeron lo mismo, que estaba circunscrita en esa tendencia de la vuelta a la naturaleza, al campo, lo rural, pero yo solo hablaba de una historia que yo viv&iacute; con 26 a&ntilde;os sin que fuera exactamente mi historia&rdquo;, apunta Baltasar, que asegura estar al margen de tendencias narrativas. &ldquo;No tengo ni idea de que se lleva porque apenas leo literatura contempor&aacute;nea, pero es verdad que esto es algo que me ocurre, casi, con cada libro&rdquo;, r&iacute;e la escritora que admite que, de alguna manera, debe estar conectada con el mundo aunque ella &lsquo;viva a lo suyo&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>Ocaso y Fascinaci&oacute;n</em> me pas&oacute; con el tema de la crisis de la vivienda, pero claro, es lo que hay. Son las cosas que ocurren, que me ocurren a m&iacute;, que nos ocurren a todos&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que una puede estar s&uacute;per aislada, pero vivir en la onda de lo que se respira ah&iacute; fuera. &ldquo;No he le&iacute;do muchos de los libros que tratan estos temas, pero al final mi propio recorrido vital me ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;&rdquo;, zanja Baltasar que considera interesante c&oacute;mo todo puede estar conectado aunque una, muchas veces, no se d&eacute; ni cuenta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-escritora-ves-senales-amor-toxico-veces-dispuesta-pagar-precio_1_13197171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Baltasar, escritora: "Aunque ves las señales del amor tóxico, a veces estás dispuesta a pagar el precio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros,Amor,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25 años de ‘La sombra del viento’, el fenómeno literario que llevó la Barcelona gótica por todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/25-anos-sombra-viento-fenomeno-literario-llevo-barcelona-gotica-mundo_1_13186578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88348354-d72a-4737-a18c-02563e67ad84_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142052.jpg" width="2000" height="1125" alt="25 años de ‘La sombra del viento’, el fenómeno literario que llevó la Barcelona gótica por todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Planeta publica una edición conmemorativa del gran éxito de Carlos Ruiz Zafón, que vendió más de veinticinco millones de ejemplares en todo el mundo</p><p class="subtitle">Jordi Évole: “Estoy orgulloso de que ‘Sidosa’ esté en los cines al lado de películas como ‘Torrente’ o ‘Mario Bros’”
</p></div><p class="article-text">
        En los albores del nuevo milenio, el manuscrito de un escritor desconocido, presentado al Premio Fernando Lara de Novela que convoca el Grupo Planeta, llam&oacute; la atenci&oacute;n de Enrique Murillo, uno de los lectores encargados de filtrar los textos para el jurado. En realidad, su autor no era un novato: llevaba cerca de diez a&ntilde;os curti&eacute;ndose en el &aacute;mbito juvenil, donde debut&oacute; con gran &eacute;xito en 1993 con <em>El pr&iacute;ncipe de la niebla</em>, novela ganadora de la primera edici&oacute;n del prestigioso Premio Edeb&eacute; en esta categor&iacute;a, reeditada muchas veces ya desde antes del salto a la fama de su art&iacute;fice. 
    </p><p class="article-text">
        En aquella &oacute;pera prima, como en los tres t&iacute;tulos que la siguieron, ya se perfilaban los rasgos que hab&iacute;an de definir el universo narrativo de su creador, a saber: la atm&oacute;sfera g&oacute;tica, deudora de la novela inglesa del siglo XIX; un misterio que coquetea sin pudor con lo sobrenatural, aunque sin entrar de lleno en la literatura fant&aacute;stica; un protagonista adolescente, en esa edad de los descubrimientos que contiene tanta emoci&oacute;n como esp&iacute;ritu de la aventura; y, en general, una historia en la que la acci&oacute;n convive en una dimensi&oacute;n &iacute;ntima que permite empatizar con los personajes y crecer con ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, cuando Enrique Murillo ley&oacute; el manuscrito, a&uacute;n no se sab&iacute;a nada de eso. La literatura infantil y juvenil habita su propio circuito al margen, al que pocos adultos se asoman (y no sin condescendencia). Quiz&aacute; este desconocimiento de su trayectoria previa jug&oacute; incluso a favor del autor, porque evit&oacute; que su nueva obra se encasillara en la misma categor&iacute;a, lo que, a efectos pr&aacute;cticos, habr&iacute;a reducido su p&uacute;blico potencial. Sin embargo, esta vez el camino iba a ser diferente. 
    </p><p class="article-text">
        Porque <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/claves-literarias-carlos-ruiz-zafon_1_6067026.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Ruiz Zaf&oacute;n</a> (Barcelona, 1964-Los &Aacute;ngeles, 2020), ese autor tan discreto como omnipresentes fueron sus libros, quiso que aquel manuscrito tomara otro camino. No gan&oacute; el premio &ndash;es uno de aquellos casos en los que tiene mucha m&aacute;s relevancia la novela no ganadora que la premiada&ndash;, pero gan&oacute; un primer lector (y defensor) de lujo. Enrique Murillo no era un tipo cualquiera en el mundo editorial: recomend&oacute; al editor que publicara aquella novela, y as&iacute; se hizo. <em>La sombra del viento</em> (2001) dej&oacute; de ser un mont&oacute;n de papeles en los despachos y lleg&oacute; al mercado, al alcance de todos. 
    </p><h2 class="article-text">Una apuesta por la literatura comercial</h2><p class="article-text">
        El libro, envuelto en una cubierta en blanco y negro de aire nost&aacute;lgico, lleg&oacute; al mercado en 2001 con plena conciencia de lo que era: una apuesta por la literatura comercial, por las historias que hacen disfrutar, que proporcionan un entretenimiento sin pretensiones. Se le dedicaron escaparates y <em>stands </em>en las grandes cadenas de librer&iacute;as, cont&oacute; con una gran visibilidad pese a tener un autor desconocido. Aun as&iacute;, podr&iacute;a haber fracasado: no era la primera ni la &uacute;ltima apuesta en clave popular de Planeta; de hecho, cada a&ntilde;o hay alguna que otra. No es tan f&aacute;cil gestar un <em>best-seller</em>, aunque analizar las claves de su &eacute;xito<em> a posteriori </em>lo haga parecer as&iacute;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/212416f7-36e7-4fb9-91f5-c6214f6f65b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Sea como sea, aquel lanzamiento segu&iacute;a acompa&ntilde;ado de la buena fortuna, que le hizo llamar la atenci&oacute;n de numerosos lectores y colarse en los hogares entre los regalos de Navidad. Y no solo se vendi&oacute;, sino que ocurri&oacute; algo mucho m&aacute;s m&aacute;gico: se ley&oacute;, se ley&oacute; y mucho. Y r&aacute;pido: ten&iacute;a la insondable virtud de &ldquo;atrapar&rdquo;, contaba con un &ldquo;ritmo trepidante&rdquo; antes de que esta expresi&oacute;n se volviera manida. Se notaba el oficio del autor, curtido en mil lecturas de aventuras y suspense psicol&oacute;gico. No invent&oacute; ninguna t&eacute;cnica que no hubieran usado ya Wilkie Collins o Sir Arthur Conan Doyle, pero supo asimilar bien esas herramientas, hacerlas suyas e integrarlas en un relato m&aacute;s af&iacute;n a su tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Y hab&iacute;a algo m&aacute;s: emoci&oacute;n. El suyo no era el entretenimiento vac&iacute;o que traer&iacute;a pocos a&ntilde;os despu&eacute;s Dan Brown con<em> El c&oacute;digo Da Vinci </em>(2003); en <em>La sombra del viento</em> hab&iacute;a algo m&aacute;s que la mera trama de b&uacute;squeda de pistas y resoluci&oacute;n del misterio, por mucho que el papel de esta no pueda infravalorarse. Ten&iacute;a algo m&aacute;s importante: personajes con entidad, con carisma, memorables. En concreto, una voz narrativa, la del joven Daniel Sempere, al que enseguida se toma afecto. Un chico humilde, hu&eacute;rfano de madre, que en las primeras p&aacute;ginas sufre por no ser capaz de recordar ya el rostro de su progenitora. 
    </p><p class="article-text">
        El Daniel del primer libro es un muchacho t&iacute;mido, que ha crecido entre los vol&uacute;menes de la librer&iacute;a de viejo de su padre, en un barrio discreto donde ha conocido de primera mano c&oacute;mo la polic&iacute;a franquista se ceba con los m&aacute;s vulnerables. Los libros, la ficci&oacute;n, le permiten forjarse un universo paralelo mientras crece, pero convertirse en adulto lo lleva a enfrentar el mundo de verdad, tras un singular rito de paso: el descubrimiento del Cementerio de los Libros Olvidados, una ocurrencia que termin&oacute; bautizando esta saga. 
    </p><h2 class="article-text">No es un pasa p&aacute;ginas inocuo</h2><p class="article-text">
        Dicen que la ficci&oacute;n comienza cuando lo extraordinario aparece en una vida ordinaria, y a Daniel se le cruza un enigma envuelto de peligro cuando toma prestado el libro de un tal Juli&aacute;n Carax. Lo que vive a partir de entonces lo empuja a crecer, de la mano de esa intriga de tintas paranormales, enraizada, eso s&iacute;, en la cruda realidad de la sociedad de posguerra. Por el camino, se enamora de Beatriz, la se&ntilde;orita que parece inalcanzable; y conoce al simpar Ferm&iacute;n Romero de Torres, un personaje que camufla las heridas bajo la m&aacute;scara del humor, y que podr&iacute;a haber salido de las p&aacute;ginas m&aacute;s inspiradas de Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez. Este singular mentor gu&iacute;a a Daniel por la ciudad al tiempo que le abre los ojos sobre la cara m&aacute;s cruel del r&eacute;gimen. 
    </p><p class="article-text">
        Ese es un aspecto que se suele pasar por alto al enumerar sus cualidades: hay una cr&iacute;tica nada velada a los abusos del franquismo, al estado de pobreza y desamparo en el que qued&oacute; la mayor parte de la sociedad. Ferm&iacute;n, tan querido por los lectores por su lengua afilada, es un hombre que, como se revelar&aacute; con detalle a su debido tiempo, ha sufrido torturas y todo tipo de humillaciones. Es, m&aacute;s que nada, un superviviente. S&iacute;,<em> La sombra del viento </em>es un estupendo pasa p&aacute;ginas, con sus misterios y sus pasiones; pero no es inocuo, no del todo, y esto le confiere una humanidad conmovedora. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho,<em> La sombra del viento tiene </em>muchos aciertos: la construcci&oacute;n al estilo de los cl&aacute;sicos decimon&oacute;nicos, que asegura la tensi&oacute;n narrativa y es amable con el lector, al proporcionarle unos patrones conocidos; un elenco de personajes s&oacute;lido, representantes de diferentes capas de la sociedad, que evolucionan libro a libro; su condici&oacute;n de libro sobre libros <em>(bookish book),</em> con hallazgos como el Cementerio de los Libros Olvidados, que es como darle una palmadita en la espalda al lector ac&eacute;rrimo, es estar entre amigos; y, por supuesto, la recreaci&oacute;n de una Barcelona oscura y fascinante. 
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            <span class="title">
                El escritor Carlos Ruiz Zafón, autor de &#039;La sombra del viento&#039;                            </span>
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        Quiz&aacute; esa sea la aportaci&oacute;n m&aacute;s genuina del autor: su mirada sobre Barcelona, la ciudad en la que creci&oacute; y con la que ya realiz&oacute; un primer esbozo en <em>Marina</em> (1999), la novela que precede a <em>La sombra en el viento</em> y que, m&aacute;s breve e intimista, el propio Carlos Ruiz Zaf&oacute;n consideraba su favorita. La clave de esa Barcelona reside, tal vez, en el hecho de que es sombr&iacute;a no solo por la posguerra, un dolor que impregna los sue&ntilde;os y las expectativas de los personajes; sino por un componente arcano, que juega con la ambig&uuml;edad de lo sobrenatural. No invent&oacute; el g&eacute;nero g&oacute;tico, pero lo trajo a su casa; y, de ah&iacute;, al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>La sombra del viento</em> cruz&oacute; fronteras, se convirti&oacute; en un &eacute;xito internacional sin precedentes. La elogi&oacute; <a href="https://www.carlosruizzafon.com/la-sombra-del-viento/historia-del-exito.php?seccion=que-opinan-los-criticos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta Stephen King</a>, que es como recibir el aplauso del Dickens del siglo XXI. Llev&oacute; Barcelona, la Barcelona zafoniana, por todo el globo; y a&uacute;n hoy sigue siendo una de las obras que m&aacute;s han hecho por descubrir la ciudad al mundo, signifique eso lo que signifique. Una Barcelona que &eacute;l ve&iacute;a como un mapa de t&uacute;neles laber&iacute;nticos, carriles de tren que conectan algo m&aacute;s que simples estaciones y puertas a almacenes insospechados y otros secretos cautivadores. 
    </p><h2 class="article-text">Virtudes y objeciones</h2><p class="article-text">
        Frente a ese imaginario seductor, sus cr&iacute;ticos se fijaron en la debilidad del estilo: que si un l&eacute;xico poco preciso, que si una expresi&oacute;n manida por aqu&iacute;, que si una cursiler&iacute;a por all&aacute;. Tambi&eacute;n se le reproch&oacute; alg&uacute;n anacronismo, aunque su prop&oacute;sito no fue nunca firmar una novela hist&oacute;rica o realista. O ciertas trampas en la resoluci&oacute;n del misterio, cierta falta de recursos (no deja de ser una sucesi&oacute;n de personajes que van confesando secretos, con m&aacute;s o menos mentiras). Y luego est&aacute;n los m&aacute;s exquisitos, claro, los que lo critican por su condici&oacute;n de novela popular, por no jugar en la liga de la gran literatura. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los prejuicios elitistas, no se puede negar que las objeciones tienen, en su mayor&iacute;a, fundamento. Con todo, que los &aacute;rboles no impidan ver el bosque: Carlos Ruiz Zaf&oacute;n no era el prosista m&aacute;s brillante, ni el novelista m&aacute;s innovador, ni el mejor art&iacute;fice de tramas de suspense; aun as&iacute;, ten&iacute;a algo. Ten&iacute;a dos virtudes poco comunes: por un lado, unas dotes de narrador que sumergen al lector en la historia; y, por otro, la evocaci&oacute;n de una atm&oacute;sfera absolutamente embriagadora, que deja poso m&aacute;s all&aacute; de la lectura (y que le ha reportado alg&uacute;n que otro imitador). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no estir&oacute; el chicle con los cuatro vol&uacute;menes: desde el principio ten&iacute;a la historia montada en su cabeza, con el acierto de &ldquo;renovar&rdquo; cada nueva entrega al narrarla seg&uacute;n los par&aacute;metros de un g&eacute;nero distinto:<em> La sombra del viento</em>, la novela de formaci&oacute;n: <em>El Juego del &Aacute;ngel</em>, la novela g&oacute;tica m&aacute;s truculenta y sobrenatural; <em>El prisionero del cielo</em>, la novela picaresca; y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/toda-literatura-carlos-ruiz-zafon_1_3720927.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El laberinto de los esp&iacute;ritus</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/toda-literatura-carlos-ruiz-zafon_1_3720927.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> la novela polic&iacute;aca. Gui&ntilde;os a autores como Oscar Wilde, Mary Shelley, Emily y Charlotte Bront&euml;, Charles Dickens, Victor Hugo, Sir Arthur Conan Doyle, Alexandre Dumas o Henry James. 
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n era Carlos Ruiz Zaf&oacute;n</h2><p class="article-text">
        De &eacute;l, de Carlos Ruiz Zaf&oacute;n, se sabe lo poco que &eacute;l quiso que se supiera. Particip&oacute; en las campa&ntilde;as de lanzamiento de sus libros, pero, por lo dem&aacute;s, mantuvo un perfil bajo, no quiso ser columnista ni formar parte de la esfera p&uacute;blica. Durante su primera etapa profesional, se gan&oacute; la vida (y nada mal) como publicista. El Premio Edeb&eacute; le permiti&oacute; dar un giro a su carrera y a su vida, y se march&oacute; a la ciudad de los sue&ntilde;os, Los &Aacute;ngeles, donde residi&oacute; hasta su muerte. Trabaj&oacute; en la industria del cine y continu&oacute; escribiendo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ceaea47d-0775-4c68-880c-bdda228fd3c1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Como ni&ntilde;o de la Barcelona de posguerra &ndash;aquella que tan bien retrat&oacute; en <em>Marina</em>, quiz&aacute; su obra m&aacute;s autobiogr&aacute;fica&ndash;, el arte de Gaud&iacute; y una temprana fascinaci&oacute;n por los dragones &ndash;ten&iacute;a una colecci&oacute;n con figuras de todo tipo&ndash; avivaron su imaginaci&oacute;n y le permitieron cruzar los muros de la realidad gris que lo rodeaba. El cine, otra influencia clave, termin&oacute; de estimular su mente, una mente que, aunque impregnada de letras, &eacute;l dec&iacute;a que le funcionaba m&aacute;s bien como la de un arquitecto, entend&iacute;a la ciudad como una capa de planos, con cada engranaje tan bien encajado como en sus ficciones. 
    </p><p class="article-text">
        Esa ciudad le llev&oacute; a vender m&aacute;s de veinticinco millones de ejemplares en todo el mundo, en m&aacute;s de treinta idiomas, adem&aacute;s de recibir <a href="https://www.carlosruizzafon.com/reconocimientos.php" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">numerosos galardones</a>. Ahora vuelve a las librer&iacute;as con una <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-sombra-del-viento-edicion-con-cantos-tintados/446456" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">edici&oacute;n especial</a> que, siguiendo las &uacute;ltimas tendencias, tiene los cantos tintados. Hay obras que no valen un Nobel, quiz&aacute;, pero que generan un fen&oacute;meno social que, a su modo, tiene tambi&eacute;n un valor incuestionable. Porque influye, en la vida y en quienes escribir&aacute;n despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez porque conoci&oacute; las telara&ntilde;as del s&eacute;ptimo arte, nunca quiso vender los derechos para una adaptaci&oacute;n audiovisual; tampoco quiso inaugurar un Cementerio de los Libros Olvidados real. Defend&iacute;a que no todo tiene que convertirse en materia de cine, no todo se deb&iacute;a explotar hasta el infinito solo porque se presente la oportunidad; hay historias, imaginarios, que pertenecen a la palabra escrita, y ah&iacute; deben permanecer. Por eso, hoy, para volver a esa Barcelona hipn&oacute;tica, o para entrar en ella por primera vez, no vale ning&uacute;n atajo, ning&uacute;n suced&aacute;neo: tan solo queda el camino, viejo pero seguro, de leer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/25-anos-sombra-viento-fenomeno-literario-llevo-barcelona-gotica-mundo_1_13186578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 20:09:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25 años de ‘La sombra del viento’, el fenómeno literario que llevó la Barcelona gótica por todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Barcelona,Escritores,Novela]]></media:keywords>
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