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    <title><![CDATA[elDiario.es - Crítica]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Crítica]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scary-movie-irregular-agradecido-regreso-saga-sigue-teniendo-integridad-artistica-scream_129_13275683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efee4ab4-93a2-4fe7-9491-4674e853b964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3222y2233.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras un conflicto con Harvey Weinstein que les mantuvo apartados de la franquicia desde la segunda entrega, los hermanos Wayans vuelven por todo lo alto.
</p><p class="subtitle">‘Backrooms’, el nuevo gran fenómeno del cine de terror nació en YouTube y lo ha creado un joven de 20 años</p></div><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de <em>Scream </em>y <em>Scary Movie</em> es simbi&oacute;tica a varios niveles. Est&aacute; el detalle tan comentado de que, mientras Kevin Williamson desarrollaba la primera entrega de su afamada saga de terror, fuera justamente <em>Scary Movie</em> el t&iacute;tulo tentativo. Lo que habr&iacute;a encajado de maravilla, teniendo en cuenta que sus postulados ya eran en s&iacute; mismo sat&iacute;ricos antes de que la verdadera <em>Scary Movie</em> se limitara a llevarlos un poco m&aacute;s all&aacute;. <em>Scary Movie</em> era la parodia de la parodia, una vuelta de tuerca que simbolizaba hasta qu&eacute; punto la iron&iacute;a se nos hab&iacute;a ido de las manos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/animacion-empezo-enorgullecerse-fea-complicado-legado-shrek_1_13244200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a finales de los 90</a>.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el hecho de que hayan compartido art&iacute;fices desde el principio. El sello Dimension Films, bajo el paraguas de Miramax, bajo el control de Harvey Weinstein. Un mismo estudio auspici&oacute; su saga de terror estrella y la saga destinada a burlarse de ella desde el principio, como un juego de ecos autocombustible donde ni siquiera hab&iacute;a que disimular nada. Lo ten&iacute;a todo por ganar, incluso los espectadores potenciales podr&iacute;an parecerse, y as&iacute; fue que la primera <em>Scary Movie</em> lleg&oacute; en el a&ntilde;o 2000 precedida por unos pocos meses de <em>Scream 3</em>. Un paisaje similar al que nos ocupa hoy, con una nueva <em>Scary Movie</em> siguiendo el taquillazo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Scream VII</em></a> hace unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Que exista esta coordinaci&oacute;n, &iquest;implica que son lo mismo? &iquest;Que, del mismo modo que el fen&oacute;meno <em>Scream</em> se ha ido apagando y sumiendo en una deprimente par&aacute;lisis creativa, <em>Scary Movie</em> se ha conformado como algo cansino y moribundo? Pues lo cierto es que no del todo. No costar&iacute;a defender que <em>Scary Movie</em> tenga una mayor integridad art&iacute;stica, un mayor compromiso por cuidar su f&oacute;rmula, que lo que se ha ido sufriendo recurrentemente en la vecina <em>Scream</em>. <em>Scary Movie</em>, al menos, se ha expandido m&aacute;s all&aacute; de su concepci&oacute;n original para arrimarse al cine de terror aleda&ntilde;o y, mejor que peor, ir probando diversas formas de re&iacute;rse de &eacute;l con el paso de las entregas.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xad61se" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        De hecho <em>Scary Movie</em> vendr&iacute;a a engrosar una tradici&oacute;n que la trasciende, todo un g&eacute;nero al que se ha comprometido con mucha m&aacute;s firmeza que <em>Scream</em> con respecto al terror. Nos referimos a la <em>spoof movie</em>, a la parodia que tantos ilustres referentes tiene detr&aacute;s, habi&eacute;ndole regalado una f&oacute;rmula sencill&iacute;sima para fluir indefinidamente. Y por supuesto que termin&oacute; siendo excesivo, por supuesto que se convirti&oacute; en algo grotesco. La fiebre por los t&iacute;tulos de Leslie Nielsen acabados en &ldquo;... <em>como puedas</em>&rdquo; (seg&uacute;n oportunistas traducciones al castellano) no fue nada comparada con las &ldquo;<em>movies</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que <em>Scary Movie</em> estaba haciendo con el terror bien pod&iacute;a hacerse con otros tipos de pel&iacute;culas (incluso con cinematograf&iacute;as enteras, ah&iacute; tuvimos <em>Spanish Movie</em> en 2009), y hubo tal frenes&iacute; productivo como para que a mediados de la d&eacute;cada pasada el asunto se considerara totalmente agotado. Pero ha pasado un tiempo prudencial. Del mismo modo que <em>Scream</em> regres&oacute; en 2022, &iquest;por qu&eacute; no iba a hacerlo <em>Scary Movie?</em> &iquest;Manteniendo, como est&aacute; mandado, esa rid&iacute;cula moda del &uacute;ltimo cine de terror consistente en eliminar el n&uacute;mero de la secuela si ya llevamos demasiadas y se pretende alg&uacute;n tipo de lavado de cara? Esta <em>Scary Movie 6</em> vuelve a titularse <em>Scary Movie </em>a secas. Y a&uacute;n as&iacute;, cuenta con unas particularidades muy jugosas fuera de lo obvio de su raz&oacute;n de ser.
    </p><h2 class="article-text">Los Wayans contraatacan</h2><p class="article-text">
        Lo interesante, entonces, de toda esa explosi&oacute;n de parodias facilonas estrenadas entre el 2000 y el 2013 &mdash;cuando, a un par de a&ntilde;os de que con <em>Scream 4</em> Ghostface se tomara un descanso, tambi&eacute;n se diera el asunto por rentabilizado en <em>Scary Movie 5</em>&mdash;, es que dej&oacute; cuentas pendientes por el camino. Los hermanos Wayans (Keenen Ivory como director m&aacute;s Marlon y Shawn en tanto a guionistas y actores) hab&iacute;an sacado adelante la <em>Scary Movie</em> inaugural. Tambi&eacute;n <em>Scary Movie 2</em>. Llegada la tercera, sin embargo, Miramax prescindi&oacute; de ellos para en su lugar darle la batuta creativa a David Zucker. Dado que este ven&iacute;a del tr&iacute;o de los ZAZ que tan central hab&iacute;a sido en una fase previa de la <em>spoof movie</em> (entre <em>Aterriza como puedas</em> y <em>Ag&aacute;rralo como puedas</em>) era un cambio l&oacute;gico.
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                Los Wayans, Marlon Wayans (izda) y Shawn Wayans en la premiere en Los Ángeles el 3 de junio de &#039;Scary Movie&#039;                            </span>
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        Muy desagradable, aun as&iacute;. Los Wayans no solo se quedaron fuera de <em>Scary Movie</em>, sino que vieron c&oacute;mo sus competidoras directas &mdash;<em>Disaster Movie, Epic Movie, Casi 300</em>, etc&eacute;tera&mdash; ven&iacute;an firmadas por Jason Friedberg y Aaron Seltzer, acreditados como cocreadores de la saga <em>Scary Movie</em> pese a que los hermanos juran y perjuran que no usaron nada de su guion. Los conflictos en esta dinast&iacute;a de la <em>spoof movie</em> se hicieron si cabe m&aacute;s enrevesados cuando Marlon Wayans, a&ntilde;os despu&eacute;s, se lanz&oacute; a hacer sus propias parodias al margen de la marca estrella. Nacieron dos entregas de <em>Paranormal Movie</em> y una parodia de <em>Cincuenta sombras de Grey</em> llamada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mXHXub7i3ig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fifty Shades of Black</em></a>. Esto pasaba en 2016, as&iacute; que hubo de enterrar la fiebre de explotaci&oacute;n de una vez por todas.
    </p><p class="article-text">
        Es importante acordarse de estos &uacute;ltimos t&iacute;tulos porque la nueva <em>Scary Movie</em> est&aacute; m&aacute;s relacionada con ellos que con las &uacute;ltimas entregas de la saga titular. M&aacute;s a&uacute;n que su car&aacute;cter de recuperaci&oacute;n de una marca sumamente rentable, aqu&iacute; est&aacute; el gran reclamo de la sexta <em>Scary Movie:</em> vuelven los Wayans. Han recuperado su saga, han resistido al torbellino de <em>movies</em> de los 2000 y a la debacle de Miramax (con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/momentos-estelares-juicio-harvey-weinstein_1_1114577.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Weinstein apartado de la industria</a> por las acusaciones de agresiones sexuales) para seguir ri&eacute;ndose de las &uacute;ltimas entregas de <em>Scream</em> y de cualquier &eacute;xito de terror circundante que les apetezca.
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                Anna Faris y Regina Hall vuelven como Cindy y Brenda                            </span>
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        Que dirija Malcolm D. Lee (colaborador habitual de Marlon) confirma que esta reapropiaci&oacute;n se ha completado del todo, con los Wayans escribiendo el guion mientras Marlon y Shawn retoman unos personajes ausentes desde <em>Scary Movie 2</em>. As&iacute; que la reapropiaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de lo nominal. Verdaderamente hay una vuelta al estilo de las dos primeras pel&iacute;culas porque los Wayans tienen unas preocupaciones c&oacute;micas concretas y definidas, tan proclives a brillar en la parodia como en propuestas tan personales &mdash;y tan memorables al cabo&mdash; como su pel&iacute;cula de 2004 <em>Dos rubias de pelo en pecho</em>. Todo un cl&aacute;sico que tambi&eacute;n tiene su incidencia en la &uacute;ltima <em>Scary Movie</em>.
    </p><h2 class="article-text">Un regreso muy personal</h2><p class="article-text">
        Los aciertos y errores de <em>Scary Movie</em> pertenecen, entonces, a la autor&iacute;a exclusiva de los Wayans. Regresando a su vez Anna Faris y Regina Hall como protagonistas tras su ausencia en <em>Scary Movie 5</em> no hablamos de una continuidad estricta sino de un retorno a las esencias, que llega a sorprender en algunos aspectos. Es decir. La costumbre de lanzar gracietas alrededor de un presente inmediato, estilo <em>South Park</em>, es endeble y tiene cerqu&iacute;sima su fecha de caducidad, al igual que un trasnochado talante '<em>antiwoke'</em> favorecido por el devenir de la pol&iacute;tica estadounidense. <em>Scary Movie</em> hace muchos chistes sobre identidad de g&eacute;nero y guerras culturales, del mismo modo que entregas previas se re&iacute;an de las figuras p&uacute;blicas de Lindsay Lohan o Charlie Sheen. Es lo que toca. Es la saga que es.
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                Ghostface se dispone a parodiar &#039;Déjame salir&#039;                            </span>
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        Habr&iacute;a sido insensato esperar algo revulsivo de la nueva <em>Scary Movie</em>. Tampoco habr&iacute;a tenido sentido pedirle que refinara la f&oacute;rmula de la <em>spoof movie</em>, como por cierto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agarralo-puedas-metralleta-irresistible-chistes-liam-neeson-rie-si_129_12547765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute; hizo admirablemente la &uacute;ltima </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agarralo-puedas-metralleta-irresistible-chistes-liam-neeson-rie-si_129_12547765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ag&aacute;rralo como puedas</em></a> el verano pasado. En este caso Akiva Schaffer apenas necesit&oacute; parapetarse en alguna pel&iacute;cula concreta para lanzar sus <em>gags</em> &mdash;si acaso <em>Misi&oacute;n imposible</em>&mdash;, con lo que <em>Scary Movie</em> vendr&iacute;a a ser su reflejo negativo. Hay tal fruici&oacute;n en ella por referenciar pel&iacute;culas de terror (o pel&iacute;culas a secas) que al parecer los Wayans incluso quisieron grabar m&aacute;s escenas a &uacute;ltima hora este a&ntilde;o para a&ntilde;adir chistes de <em>Los pecadores</em> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>biopic </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y bien puede ser agotador. Y pedestre, por cuanto a veces solo son citas caprichosas o comentarios sobre la actualidad hollywoodiense. Pero entonces, &iquest;c&oacute;mo se las apa&ntilde;a <em>Scary Movie</em> para conservar parte de la frescura de las entregas iniciales? Por fuerza, gracias a los Wayans. En su retorno providencial a una saga que sin duda echaban de menos los hermanos no han podido resistirse a insertar referencias a su drama tras las c&aacute;maras, con constantes gui&ntilde;os meta que llegan a ser indigestos en los minutos finales de la pel&iacute;cula. Es el peaje a pagar, por suerte, en este reencuentro con un discurso c&oacute;mico propio. No especialmente original ni pulido, pero s&iacute; muy honesto.
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                Cheri Oteri como Gale y Dave Sheridan como Doofy en &#039;Scary Movie&#039;                            </span>
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        <em>Scary Movie</em>, entonces, vuelve a hacer multitud de chistes sobre la experiencia afroamericana en EEUU &mdash;no puede resistirse a cubrir por ejemplo <em>D&eacute;jame salir</em>, pese a que ya haya transcurrido casi una d&eacute;cada del estreno&mdash;; casi tantos como sobre drogas recreativas. En este sentido destaca evidentemente el personaje de Marlon, Shorty, vertebrando con &eacute;l alguna concesi&oacute;n nost&aacute;lgica a la primera entrega que por suerte se ejecuta con imaginaci&oacute;n y mucha gracia, otorg&aacute;ndole a toda la pel&iacute;cula un aire de adolescencia revivida que en algunos puntos llega a ser hasta encantadora.
    </p><p class="article-text">
        No es, en fin, una gran comedia. Ni siquiera hablar&iacute;amos de una &ldquo;buena&rdquo; comedia. Aun as&iacute; tiene la suficiente cantidad de chistes como para permitirse funcionar por mera acumulaci&oacute;n &mdash;y alg&uacute;n que otro chispazo de brillantez: las parodias de <em>La sustancia</em> y <a href="https://www.google.com/search?q=weapons+eldiario&amp;oq=weapons+eldiario&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUqBggAEEUYOzIGCAAQRRg7MgcIARAAGO8FMgcIAhAAGO8FMgoIAxAAGIAEGKIEMgcIBBAAGO8FMgoIBRAAGIAEGKIE0gEIMTg3OGowajSoAgCwAgA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Weapons</em></a> funcionan de maravilla&mdash;, manteniendo una entidad muy depurada dentro de los m&aacute;rgenes de la gamberrada cutre. M&aacute;rgenes a los que se ajusta escrupulosamente, sin querer dejarse nada en el tintero ni respetarse un poco a s&iacute; misma &mdash;hay un extenso <em>gag</em> sobre <em>Las guerreras k-pop</em> que es bastante probable que se haya dise&ntilde;ado con Inteligencia Artificial&mdash;, para dar la sensaci&oacute;n final de que los Wayans han dado todo lo que pod&iacute;an dar. Que se han pasado m&aacute;s de 20 a&ntilde;os queriendo hacer esta chorrada, y se han quedado muy a gusto. C&oacute;mo no va a caer simp&aacute;tico un filme as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scary-movie-irregular-agradecido-regreso-saga-sigue-teniendo-integridad-artistica-scream_129_13275683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Estrenos,Estrenos de cine,Cine de terror,Comedia,Harvey Weinstein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/karmento-le-enciende-chicharra-folclore-cabaret-espectaculo-artista-loca-pueblo_1_13244820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3a4defb-fddc-4f33-bfa4-d6b94314cb47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante, música y compositora albaceteña conquista el Círculo de Arte de Toledo con la gira de su tercer álbum, ‘La serrana’, con el que ha engrosado su lista de fieles, un público que engloba jóvenes, adultos y personas mayores entregados a su torbellino de fusiones y a su arrebatadora puesta en escena</p><p class="subtitle">La albaceteña Karmento publica 'La Serrana', el álbum que la consolida como artista folclórica</p></div><p class="article-text">
        Hay una s&aacute;bana blanca colgada en vertical, como tendida, de la que prenden platos de cer&aacute;mica t&iacute;picos de las paredes encaladas de las casas manchegas. Hay un div&aacute;n de cabaret. Hay casta&ntilde;uelas, flores y cintas de todos los colores del arco iris. Y hay un rumor de agua que comienza a escucharse conforme se perfila, tras la tela, una silueta femenina que se contonea y alza los brazos prometiendo tambi&eacute;n fuego, aire y tierra. 
    </p><p class="article-text">
        La s&aacute;bana se abre y es ella: Karmento. Vestida de blanco, con encajes y polainas, su presencia desata la locura del p&uacute;blico desde el altar del C&iacute;rculo de Arte de Toledo, una antigua iglesia desacralizada reconvertida en sala de conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que la artista albacete&ntilde;a recala en Toledo con una gira. Lo hizo hace un a&ntilde;o y medio <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/celebracion-decimo-aniversario-eldiario-castilla-mancha-musica-risas-agradecimientos_1_11758735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el evento por el d&eacute;cimo aniversario de elDiario.es Castilla-La Mancha</a>, en el Teatro de Rojas de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Ya entonces so&ntilde;aba (se lo dijo a este medio) con conquistar al p&uacute;blico toledano, una plaza algo dif&iacute;cil. Y lo ha conseguido. Cerca de 300 personas de todas las edades la vitorean nada m&aacute;s aparecer en el escenario y ella responde durante hora y media. Lo har&iacute;a igual si hubiera tan solo dos personas delante. Pero en esta ocasi&oacute;n, Karmento tiene lo que se merece tras diez a&ntilde;os intentando hacerse un hueco: su tercer &aacute;lbum, &lsquo;La serrana&rsquo;, la ha encumbrado entre las mejoras artistas manchegas del pa&iacute;s con su inigualable fusi&oacute;n de folclore y ritmos contempor&aacute;neos.
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        Jotas, pasodobles, cupl&eacute;s, rancheras, ritmos de valls y zarzuelas, acompa&ntilde;ados de timbales, percusiones, teclados, casta&ntilde;uelas y efectos sonoros y de luces. Ritmos pegadizos, letras feministas, pegadas a la tierra, odas a la lucha y a los sentimientos universales.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos elementos, pero sobre todo su expresi&oacute;n corporal, su prodigiosa voz y su puesta en escena, han conseguido que Carmen Toledo, su nombre original, despegue desde su pueblo serrano natal, Bogarra, hasta la isla de Malta, donde entr&oacute; en contacto hace 15 a&ntilde;os con m&uacute;sicos internacionales que la ayudaron a crecer como artista, y ahora hasta el cielo de los festivales y las salas llenas.
    </p><p class="article-text">
        Karmento no solo interpreta cada canci&oacute;n entre el pitorreo y la tristeza, tambi&eacute;n mira a los ojos a su p&uacute;blico, detiene su expresi&oacute;n en cada persona para decirle &ldquo;esto es para ti&rdquo; y se entrega a una interpretaci&oacute;n disfrutona acompa&ntilde;ada del gran m&uacute;sico Emilio Abengoza; de la violinista Alvany Gu&eacute;dez; la guitarrista Mariel de Lamo Requena; y la baterista y percusionista Rosario Herreros. 
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                Karmento en Círculo de Arte de Toledo                            </span>
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        En &lsquo;La loca del pueblo&rsquo;, bebe de una jarra de agua para entonar gritos femeninos de guerra y contarnos su sed de fuentes inagotables. Cuando llega &lsquo;Fangos&rsquo;, agarra las casta&ntilde;uelas y cuenta que esta canci&oacute;n refleja el &ldquo;punto de vida&rdquo; en el que se encuentra como &ldquo;mujer sexuada&rdquo;, y desde &lsquo;Fuego encendido&rsquo;, cambia sus polainas por una minifalda de pa&ntilde;o con detalles manchegos, parecidos a las famosas cortinas que protegen del solano las puertas de las casas manchegas. 
    </p><p class="article-text">
        A la artista no le acompleja arrancarse por coplas, hacer &lsquo;perreos&rsquo; manchegos, marcarse un divertido homenaje al &lsquo;Tatuaje&rsquo; de Concha Piquer y disfruta haciendo constantes referencias a Castilla-La Mancha y a &ldquo;lo que nos gusta comer&rdquo;, mientras recita versos de Miguel Hern&aacute;ndez en su &lsquo;Eleg&iacute;a a Ram&oacute;n Sij&eacute;&rsquo;: &ldquo;A las aladas almas de las rosas / de almendro de nata te requiero / que tenemos que hablar de muchas cosas / compa&ntilde;ero del alma, compa&ntilde;ero&rdquo;.
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                Karmento en el Círculo de Arte de Toledo                            </span>
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        La locura que abandera, esa &ldquo;chicharra encendida&rdquo;, se desata tambi&eacute;n entre el p&uacute;blico cuando canta &lsquo;La serrana&rsquo;, &lsquo;La manchega en la azotea&rsquo;, &lsquo;Cri cri&rsquo;, y sobre todo, &lsquo;Quiero y duelo&rsquo;, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/television/quiero-duelo-no-ira-eurovision-mancheguismo-explota-karmento-benidorm-fest_1_9925872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canci&oacute;n con la que compiti&oacute; en el Benidorm Fest</a>, donde no gan&oacute;, pero s&iacute; gano, porque permiti&oacute; que la escucharan en toda Espa&ntilde;a. En esta &uacute;ltima canci&oacute;n Karmento se baja del escenario/altar, canta entre el p&uacute;blico desde el principio hasta el final. No quiere cumbres, quiere tocar, acariciar y seguir mirando a los ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, la cantante y compositora decide cerrar su concierto con &lsquo;Hay que soltar&rsquo;, una bell&iacute;sima balada con rumores de &ldquo;ancestras&rdquo; en la que narra la necesidad de dejar atr&aacute;s lo que ya no aporta, lo que duele. As&iacute; despide a su p&uacute;blico, mientras vuelve a sonar el agua del inicio y la gente pide m&aacute;s. M&aacute;s Karmento. Y ella besa a su p&uacute;blico prometiendo volver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/karmento-le-enciende-chicharra-folclore-cabaret-espectaculo-artista-loca-pueblo_1_13244820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 11:21:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Canciones,Crítica,Folclore,mujeres,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13223501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c829e1ff-fd19-43d9-b659-6a67dc63866e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2443y1122.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Ida' y 'Cold War' apunta al palmarés con su depurada, inteligente y concisa adaptación de la biografía del escritor Thomas Mann, 'El mago'</p><p class="subtitle">Una heredera moderna para David Lynch: Jane Schoenbrun conquista Cannes con un 'slasher' lleno de sangre y sexo
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Stalin o<a href="https://www.eldiario.es/cultura/raton-no-toca-lucha-disney-llegada-mickey-mouse-dominio-publico-termina-2024_1_10799014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Mickey Mouse?</a>&rdquo;. La frase se escucha en la primera escena de<em> Fatherland, </em>la nueva pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cold-war-pesimismo-amantes-tormentosos_1_1907479.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pawel Pawlikowski </a>con la que opta a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y es incre&iacute;ble como cuatro palabras pueden condensar la esencia de una pel&iacute;cula. En un plano fijo, que encuadra con una belleza apabullante en su tradicional blanco y negro, el cineasta polaco muestra a Klauss Mann, hijo del m&iacute;tico escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/thomas-mann-escritor-borde-propio-relato_1_12360343.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Mann </a>&mdash;premio Nobel y autor de obras maestras como<em> La monta&ntilde;a m&aacute;gica</em>&mdash; sentado en el suelo, desnudo, en su habitaci&oacute;n en Cannes. Hay rastros de droga y sexo. Es 1949 y habla con su hermana por tel&eacute;fono. Le dice que est&aacute;n condenados. Que su pa&iacute;s, Alemania, invent&oacute; una lengua solo para mentir, y que ellos estar&aacute;n siempre atravesados por la misma pregunta: &iquest;Stalin o Mickey Mouse?, &iquest;oriente u occidente?
    </p><p class="article-text">
        La escena con la que abre Pawlikowski su pel&iacute;cula, la tercera en donde aborda las heridas de la Guerra Fr&iacute;a en Europa y en el mundo tras Ida (con la que gan&oacute; el Oscar a Mejor pel&iacute;cula internacional) y Cold War (con la que gan&oacute; el Premio a la Mejor direcci&oacute;n en Cannes), sirve como una condensaci&oacute;n de todo lo que vendr&aacute; a continuaci&oacute;n. Pawlikowski logra de forma magistral marcar la est&eacute;tica, el tono (austero, condensado y lleno de elipsis), los temas de los que hablar&aacute;, y tambi&eacute;n la concisi&oacute;n con la que lo har&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, y aqu&iacute; lo prodigioso y hasta sorprendente, el director consigue radiografiar un pa&iacute;s, un continente, y mirar al presente para tender un hilo que nos explica y nos cuestiona, en solo 80 minutos. De hecho, la pregunta con la que abre el filme ser&aacute; preguntada de nuevo y de forma directa a Thomas Mann en una rueda de prensa: &ldquo;&iquest;Capitalismo o comunismo?&rdquo;, le lanza una periodista. &ldquo;Los dos sistemas son fallidos&rdquo;, dice Mann siempre navegando entre esas dos aguas en otra frase que condensa la esencia de <em>Fatherland.</em>
    </p><p class="article-text">
        En menos de hora y media Pawel Pawlikowski le pasa la mano por la cara a todos los directores megal&oacute;manos que muchas veces se toman tiempos innecesarios para contar. <em>Fatherland </em>es, de hecho, la pel&iacute;cula m&aacute;s corta de toda la secci&oacute;n oficial. Pero es que, de los 22 t&iacute;tulos que compiten por la Palma de Oro solo siete bajan de las dos horas. Solo cuatro de ellas duran menos de 100 minutos.
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que hace Pawlikowski es una adaptaci&oacute;n prodigiosa e inteligent&iacute;sima del libro <em>El mago</em>, ya de por s&iacute; una excelente biograf&iacute;a novelada de Thomas Mann que en Espa&ntilde;a public&oacute; Lumen y que escribi&oacute; Colm Toibin. Aquella obra abarcaba toda la vida del escritor. Desde antes de la primera guerra mundial, el periodo de entreguerras, la segunda, su exilio en EEUU y, finalmente, el regreso a una Alemania dividida. Es ese regreso en el a&ntilde;o 1949 el que el cineasta coge para resumir todo lo dem&aacute;s. Porque consigue que uno entienda todo lo que pasa por la mente del escritor, que debe decidir si visitar&aacute; Alemania del Este sabiendo que la guerra fr&iacute;a est&aacute; en todo su estallido y desde EEUU pueden denegar el pasaporte a su hija, que le acompa&ntilde;a como asistente en este viaje.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que Toibin despliega en su larga novela &eacute;l lo cuenta con silencios, con miradas, con conversaciones donde el peso de la historia se nota en cada palabra. Es<em> Fatherland </em>un filme que conf&iacute;a ciegamente en la inteligencia de su espectador. Quien no tenga ni idea del personaje y de la historia de Europa se perder&aacute; en sus elipsis, ver&aacute; solo la historia de un duelo compartido contada de forma hermosa, pero no comprender&aacute; todas las aristas pol&iacute;ticas que componen su figura. Thomas Mann destac&oacute; por su apoyo a un nacionalismo alem&aacute;n en la primera guerra mundial, tard&oacute; en condenar el nazismo, pero finalmente tuvo que huir del pa&iacute;s y ser acogido como exiliado en EEUU. Un escritor para el que la palabra &lsquo;patria&rsquo; ten&iacute;a tanta importancia perdi&oacute; el sentimiento de pertenencia.
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        <em>Fatherland </em>habla de esa palabra, patria, y se pregunta qu&eacute; significa. &iquest;Es la patria el lugar donde se nace, el que te abre sus puertas? Quiz&aacute;s la patria es para Mann y para Pawlikowski aquellos que te acogen sin juzgar y los que permiten dudar y hasta equivocarse. Y, quiz&aacute;s por eso, Thomas no lo fue para un hijo al que siempre, de alguna forma, repudi&oacute; y sinti&oacute; poco digno de ser heredero de su legado.
    </p><p class="article-text">
        Pawlikowski aborda todo esto con el mismo gusto est&eacute;tico que ya demostr&oacute; en sus anteriores obras. La excelente fotograf&iacute;a de Lukasz Zal vuelve a lucir perfecta en su hermoso blanco y negro y su gusto por el encuadre sobresaliente que culmiman en una escena dolorosamente bella, en donde hija y padre (interpretados de forma brillante por Sandra Huller y Hanns Zischler) se reencuentran escuchando un &oacute;rgano en una iglesia. El director cuenta tambi&eacute;n su historia con los lugares donde ocurre. Hay tantos matices en las casas que visitan. Las diferencias entre los edificios de la Alemania occidental y la Oriental. La forma en la que visten. Los restaurantes donde paran. Todo est&aacute; lleno de sentido y significados. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que se le puede achacar a Pawlikowski es que ha hecho la pel&iacute;cula que esper&aacute;bamos que hiciera. No falla y est&aacute; claro que Fatherland merece entrar en el palmar&eacute;s de Cannes, pero tambi&eacute;n es hora de que aporte algo m&aacute;s. Su estilo formal se ha repetido en una trilog&iacute;a que &eacute;l mismo parece concebir como un mismo universo, ya que aqu&iacute; aparece incluso Joana Kuligg, la protagonista de <em>Cold War, </em>que all&iacute; interpretaba a una cantante en el a&ntilde;o 1949 &mdash;el mismo en el que se desarrolla su nueva pel&iacute;cula&mdash;y que aqu&iacute; aparece como, precisamente, cantante en un acto en un gui&ntilde;o a s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13223501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4588b7bb-a58f-4271-9edd-d1278e415b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La icónica saga de videojuegos de lucha sigue su desigual camino en el cine incorporando a Karl Urban (‘The Boys’) como una estrella de cine que también sabe artes marciales</p><p class="subtitle">El mítico Studio Ghibli, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jean-claude-damme-acusado-mantener-relaciones-sexuales-victimas-red-trata-mujeres_1_12193055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Claude Van Damme </a>era tan famoso a principios de los 90 como para influir en la industria del videojuego desde dos v&iacute;as. Por un lado, los dise&ntilde;adores del <em>Mortal Kombat</em> inaugural de 1992 basaron uno de los personajes en su figura &mdash;seg&uacute;n el recuerdo de <em>Contacto sangriento</em>, la pel&iacute;cula que hab&iacute;a empezado la fiebre&mdash; y le ofrecieron hacer de modelo para ello: la cosa no cuaj&oacute;, aunque igualmente asistimos al nacimiento de Johnny Cage como una estrella de Hollywood involucrada en ese espectacular torneo gracias a su dominio de las artes marciales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y tras negarse en intervenir en el desarrollo de <em>Mortal Kombat</em>, Van Damme no tuvo tantos reparos en protagonizar una de las primeras adaptaciones de un videojuego al cine. As&iacute; es como encabez&oacute;, en el papel de Guile, <em>Street Fighter: La &uacute;ltima batalla</em> en 1994. Incorpor&aacute;ndose, curiosamente, a la marca que era rival directa de <em>Mortal Kombat</em> en las recreativas de EEUU. Puede que la gente de Midway Games se sintiera vindicada en ese sentido por las terribles cr&iacute;ticas que recibi&oacute; la pel&iacute;cula de <em>Street Fighter</em> &mdash;recuper&aacute;ndose del desplante de Van Damme&mdash;, pero eso no les detuvo a la hora de auspiciar su propia adaptaci&oacute;n meses despu&eacute;s. En su correspondiente salto al cine, a Johnny Cage le toc&oacute; ser interpretado por el desconocido Linden Ashby.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de <em>Mortal Kombat</em> tampoco pudo beneficiarse del estrellato del actor belga, aunque al menos tuvo una acogida considerablemente mejor que la de <em>Street Fighter</em>. O a la de la delirante <em>Super Mario Bros.</em>, que en 1993 hab&iacute;a puesto la primera piedra en la turbulenta historia de las adaptaciones de videojuegos en acci&oacute;n real. Esta <em>Mortal Kombat</em> gust&oacute;, tuvo &eacute;xito comercial, y dio cuenta del prometedor inter&eacute;s de su director, Paul W.S. Anderson, por la est&eacute;tica de los videojuegos, que luego seguir&iacute;a explotando admirablemente en otras franquicias. Entretanto, su <em>Mortal Kombat</em> se quedar&iacute;a como un patr&oacute;n oro preventivo. Sus ingredientes, que tan buen desempe&ntilde;o hab&iacute;an tenido, deb&iacute;an prefigurar coordenadas b&aacute;sicas para seguir adaptando videojuegos.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que parec&iacute;a que no hab&iacute;a que tomarse nada muy en serio. Que hab&iacute;a que ir al grano, respetar la iconograf&iacute;a b&aacute;sica de cada obra y acomodarse en lo posible al contexto de la &eacute;poca. Esta <em>Mortal Kombat</em> se recuerda mucho por la flamante irrupci&oacute;n en los cr&eacute;ditos iniciales de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=EAwWPadFsOA&amp;list=RDEAwWPadFsOA&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Techno Syndrome</em></a>, un enloquecido tema electr&oacute;nico que se convertir&iacute;a en la canci&oacute;n oficial de la franquicia complementando un talante festivo y desprejuiciado. Uno que seguir&iacute;an los videojuegos consecutivos &mdash;cuya difusi&oacute;n, entre varios <em>reboots</em> y la compra de Warner en 2009, se extiende a nuestros d&iacute;as&mdash; y tambi&eacute;n la inmediata secuela para cines de <em>Mortal Kombat</em>, estrenada en 1997.
    </p><p class="article-text">
        De <em>Mortal Kombat</em> y <em>Mortal Kombat: Aniquilaci&oacute;n</em> parecen haber pasado muchos a&ntilde;os. Fundamentalmente, porque esas coordenadas b&aacute;sicas de adaptaci&oacute;n han cambiado de lo lindo. Hay un nuevo patr&oacute;n oro y no es el de Paul W.S. Anderson. Este modelo es m&aacute;s serio, est&aacute; m&aacute;s controlado porque las mismas desarrolladoras y distribuidoras se coordinan para cada adaptaci&oacute;n &mdash;incluso, como el caso de PlayStation Productions, tienen sus propias productoras dedicadas a ello&mdash;, y es capaz de alumbrar algo parecido a un est&aacute;ndar de calidad, normalmente garantizado por tener de fuente unos t&iacute;tulos m&aacute;s legitimados culturalmente que aquel <em>Mortal Kombat</em> del bakalao, la mamarrachada y las ejecuciones sangrientas conocidas como <em>fatalities</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se ha quedado sin espacio este modelo en la actualidad? &iquest;Ha sido necesario enterrar los a&ntilde;os 90? Pues en realidad no lo parece. Hace poco m&aacute;s de un mes que lleg&oacute; a cines <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva adaptaci&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario</em></a>. Y ahora se estrena una <em>Mortal Kombat II</em>. Y dentro de unos meses, en octubre, llegar&aacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Street Fighter</em></a>. La historia se repite. Los 90 han vuelto.
    </p><h2 class="article-text">El regreso de Johnny Cage</h2><p class="article-text">
        Esta coincidencia remite, naturalmente, a la lacerante crisis creativa de Hollywood y su angustiosa dependencia de las propiedades intelectuales, sancionada por este c&uacute;mulo de conglomerados audiovisuales que lo dan todo mascado sin permitir una sola voz disonante, como podr&iacute;a haber sido en su d&iacute;a la de Anderson o, en otro registro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uwe-boll-harto-peor-director-historia-ultimas-100-peliculas-netflix-son-peores_1_12982642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de Uwe Boll</a>. Con <em>Mortal Kombat</em> ocurre, por otro lado, que esta saga tiene una conexi&oacute;n con el cine m&aacute;s fuerte e interiorizada de lo habitual, entre el car&aacute;cter pionero de su primera adaptaci&oacute;n y la alargada sombra de Jean-Claude Van Damme. &nbsp;
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                    alt="Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;."
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                Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;.                            </span>
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        En <em>Mortal Kombat II</em> reaparece Johnny Cage. Lo interpreta Karl Urban, reci&eacute;n llegado del &eacute;xito de <em>The Boys</em>, estableciendo una curiosa ambivalencia con las <em>Mortal Kombat</em> de los 90: mientras que Johnny Cage mor&iacute;a al inicio de <em>Aniquilaci&oacute;n</em> tras haber sido el centro de todas las miradas en el primer film, este nuevo Johnny Cage aparece ahora tras haber estado totalmente ausente en la <em>Mortal Kombat</em> previa. Esta <em>Mortal Kombat</em> &mdash;que dirig&iacute;a, al igual que dirige su secuela, un tal Simon McQuoid cuya experiencia previa se limita a la publicidad&mdash; se estren&oacute; en 2021 con la proverbial voluntad de <em>reboot</em>. La idea era relanzar la saga cinematogr&aacute;fica y hacerlo de una forma menos ca&oacute;tica que en los 90, plane&aacute;ndose en paralelo varias secuelas y <em>spin-offs</em>. Lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus en medio de la cual se estren&oacute; iba a dificultar un poco las cuentas: como encima Warner hab&iacute;a estrenado el filme en el marco de <a href="https://decider.com/2026/04/30/project-popcorn-warner-bros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su infausto &ldquo;Project Popcorn&rdquo;</a> &mdash;esta estrategia para paliar los efectos pand&eacute;micos estrenando pel&iacute;culas en cines y en HBO Max&hellip; &iexcl;de forma simult&aacute;nea!&mdash;, nadie ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo leer los ingresos. &iquest;Esos 84 millones de d&oacute;lares recaudados eran buenos teniendo en cuenta las circunstancias? &iquest;Eran prometedores?
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; resultaba inequ&iacute;voco era la virulencia de las malas cr&iacute;ticas, aunque si esto no hab&iacute;a sido decisivo en los 90 no ten&iacute;a por qu&eacute; serlo en la actualidad. As&iacute; que aqu&iacute; est&aacute; la secuela, y siendo una propuesta bastante continuista, s&iacute; logra prosperar all&aacute; donde la primera <em>Mortal Kombat</em> no terminaba&nbsp;de hacerlo gracias a dejar atr&aacute;s lo que tanto lastraba a aquella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>Mortal Kombat</em> de 2021 &mdash;acaso por ajustarse a un modelo simpatizante con la narrativa seriada&mdash; se parec&iacute;a demasiado a un pr&oacute;logo. Aunque era encomiable el esfuerzo depositado en las escenas de acci&oacute;n, el primer filme de McQuoid se limitaba pr&aacute;cticamente a presentar personajes, sin siquiera llegar a divisar el torneo definitivo. Lastrado adem&aacute;s por una fotograf&iacute;a opaca que ya adivin&aacute;bamos como peaje del <em>streaming</em>, se articulaba como un indudable producto de serie B pero no de una serie B &ldquo;simp&aacute;tica&rdquo;. No se trataba de una serie B noventera, sino simplemente de un producto zarrapastroso con tanto digital como para que incluso el <em>gore</em> perdiera mordiente.
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            <span class="title">
                La &#039;Mortal Kombat&#039; de los 90 sigue siendo muy reivindicable                            </span>
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        Algunos de estos pecados se mantienen en <em>Mortal Kombat II</em>. Sigue estando p&eacute;simamente escrita, la c&aacute;mara de McQuoid no sabe qu&eacute; hacer durante los di&aacute;logos, y hay un &eacute;nfasis expositivo en la mitolog&iacute;a del mundo de <em>Mortal Kombat</em> de lo m&aacute;s innecesario. El humor, por otra parte, es tan idiota e infantil que puede llegar a ofender, ahora representado en su mayor parte por un Karl Urban pasad&iacute;simo de rosca que no obstante termina conjurando el milagro de la simpat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque es cierto, <em>Mortal Kombat II</em> resulta simp&aacute;tica. Sobre todo cuando deja que Johnny Cage lleve la batuta, a trav&eacute;s de unos comentarios sobre la industria del cine rigurosamente viejunos y, en sinton&iacute;a a esto, alg&uacute;n gui&ntilde;o a la tradici&oacute;n audiovisual noventera que entra muy bien. La mejor escena de <em>Mortal Kombat II</em> seguramente sea la presentaci&oacute;n de este personaje, en un combate con textura VHS perteneciente a una de sus pel&iacute;culas ficticias. El sonido de los golpes, la exageraci&oacute;n de los movimientos a lo <em>Power Rangers</em>, la sublime ridiculez del asunto en fin, emparenta entonces a <em>Mortal Kombat II</em> con la alegre d&eacute;cada que asisti&oacute; al nacimiento del fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pena es que la pel&iacute;cula de McQuoid no se ajuste a esta est&eacute;tica m&aacute;s a menudo, al decantarse por unos efectos visuales tirando a gen&eacute;ricos y sucumbir nuevamente a una gran torpeza a la hora de distribuir los combates por la trama. Afortunadamente, sin embargo, estos combates son muy numerosos. Hay un batiburrillo monumental de personajes, s&iacute;, pero parece que solo se debe a la necesidad de encadenar todas las escenas de acci&oacute;n posibles, que en alg&uacute;n caso aislado est&aacute;n estupendamente resueltas &mdash;una pelea posterior donde Cage demuestra ser un actor que se puede encargar de sus propias escenas de riesgo, un largo enfrentamiento en el inframundo&mdash; y desde luego refrendan la integridad art&iacute;stica de <em>Mortal Kombat II</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que s&iacute;, es limitada. Aunque esto se debe seguramente a que ans&iacute;a la sensaci&oacute;n de estar reci&eacute;n salida del videoclub, ofreciendo la oportunidad a los jugadores de pasear por unos cuantos escenarios reconocibles mientras suena <em>techno</em> y se acumulan los <em>fatalities</em>. Es lo que <em>Mortal Kombat II</em> busca y lo que en mayor o menor medida da, con la misma falta de aspiraciones que la reciente <em>Super Mario Galaxy</em>. Porque este es el patr&oacute;n de consumo ahora, que podr&iacute;a ser deprimente en otros casos pero no particularmente en <em>Mortal Kombat</em>. Hablamos de una saga que en su d&iacute;a ansiaba seducir a Van Damme y que le cambi&oacute; a &ldquo;Combat&rdquo; la C por la K solo para molar. Qu&eacute; m&aacute;s le vamos a pedir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 20:03:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Herráez, escritor y autor de 'Aparte de lo otro': "Faltan relatos sobre la València de la Transición"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/miguel-herraez-escritor-autor-aparte-faltan-relatos-valencia-transicion_128_13194567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ff4d6c9-d9de-4fd4-bf4b-be328866bdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Herráez, escritor y autor de &#039;Aparte de lo otro&#039;: &quot;Faltan relatos sobre la València de la Transición&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El también profesor universitario publica 'Aparte de lo otro', una novela que regresa a la València postfranquista para explorar la relación entre literatura, periodismo y experiencia vital</p></div><p class="article-text">
        Miguel Herr&aacute;ez habla despacio, como si en cada frase te contara una novela. Profesor universitario de Cr&iacute;tica Literarias durante d&eacute;cadas, lector voraz desde ni&ntilde;o y escritor de una obra que se mueve entre la memoria y la ficci&oacute;n, regresa ahora con <em>Aparte de lo otro</em>, una novela que vuelve a la Valencia de la Transici&oacute;n para explorar &mdash;una vez m&aacute;s&mdash; la relaci&oacute;n entre literatura, periodismo y experiencia vital.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n empieza ah&iacute;, en ese tiempo que &eacute;l llama &ldquo;m&iacute;tico&rdquo;, aunque enseguida matiza. &ldquo;La Transici&oacute;n fue una &eacute;poca muy violenta. Parece que ah&iacute; empieza la democracia, pero todo el mundo sabe que no era as&iacute;&rdquo;, dice. Su novela se sit&uacute;a en ese terreno inestable: finales de los setenta, una ciudad en ebullici&oacute;n y un joven que quiere ser periodista. No es casual. Herr&aacute;ez pertenece a una generaci&oacute;n marcada por acontecimientos que todav&iacute;a hoy funcionan como hitos &iacute;ntimos: el asesinato de Carrero Blanco, la muerte de Franco, el 23F. &ldquo;Fue un aldabonazo&rdquo;, recuerda sobre aquellos a&ntilde;os en los que &ldquo;la gente hablaba muy bajo en los bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s que reconstruir la Historia, le interesa reconstruirse a s&iacute; mismo. &ldquo;Lo que intento es rescatarme a m&iacute; mismo, mi memoria&rdquo;, explica. El protagonista de <em>Aparte de lo otro</em> aspira a ser periodista, como el propio Herr&aacute;ez reconoce que le hubiera gustado ser. Es, en realidad, una forma de estar en el mundo. &ldquo;El periodismo siempre me sedujo. Puedes entrar en &aacute;mbitos donde todo el mundo no puede acceder&rdquo;, dice el escritor, que ha formado en los cl&aacute;sicos de la literatura a centenares de plumillas.
    </p><p class="article-text">
        Para Herr&aacute;ez, esa es una de las claves: el periodista no solo cuenta lo que ocurre, sino que est&aacute; all&iacute; donde ocurren las cosas. En reuniones clandestinas, en redacciones agitadas, en los m&aacute;rgenes de la historia. Pero tambi&eacute;n es una ilusi&oacute;n que se enfrenta a la realidad. &ldquo;Quer&iacute;a trazar el perfil de esa iniciaci&oacute;n: un personaje que se enamora de la profesi&oacute;n y el choque que tiene con la realidad&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Ese choque sugiere, sigue existiendo hoy, aunque el contexto haya cambiado radicalmente. &ldquo;Ha cambiado mucho la actitud del alumno. Antes llevaba el peri&oacute;dico bajo el brazo. Ahora no interesa. Todo es mucho m&aacute;s ligero&rdquo;, lamenta. Y ah&iacute; introduce una idea central, casi una advertencia: &ldquo;El periodista tiene que tener rigor, verificaci&oacute;n. Si te dicen que hay un &aacute;rbol, tienes que ir a tocar el &aacute;rbol&rdquo;. A ese rigor a&ntilde;ade algo menos t&eacute;cnico y m&aacute;s visceral: &ldquo;El hambre debe ser consustancial. Si no est&aacute; en la gen&eacute;tica, se equivoca de profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Herr&aacute;ez se define sin rodeos como un escritor que no ha tenido &eacute;xito. O, al menos, no en los t&eacute;rminos habituales. &ldquo;&iquest;&Eacute;xito qu&eacute; significa? &iquest;Vender libros? Una cosa es literatura y otra vender libros&rdquo;, afirma. Su escritura, explica, nace de un impulso introspectivo, casi inevitable: &ldquo;Yo suelo escribir sobre lo que soy yo en el mundo&rdquo;. Ese movimiento hacia dentro condiciona tambi&eacute;n sus l&iacute;mites: &ldquo;El problema de escribir sobre uno mismo es que es un mundo muy limitado. Solo puedes hacer variaciones sobre tu idea del mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Aparte de lo otro&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La ciudad que no se cont&oacute;</h2><p class="article-text">
        Una de las obsesiones de <em>Aparte de lo otro</em> es Valencia. Como una cartograf&iacute;a precisa. &ldquo;Si hablo de una calle, es esa calle. Soy muy fiel a la ciudad&rdquo;, explica. Herr&aacute;ez reivindica una carencia: la falta de relatos sobre la Valencia de la Transici&oacute;n. &ldquo;Hay mucho Madrid en la novela, pero Valencia ha quedado marginada&rdquo;, se&ntilde;ala. Por eso su literatura tiene algo de restituci&oacute;n. De devolverle densidad narrativa a un lugar que tambi&eacute;n fue central. Pone la &ldquo;atm&oacute;sfera&rdquo;, por encima de la &ldquo;intriga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Herr&aacute;ez reconoce que escribe sin un plan cerrado: &ldquo;Soy un escritor sin br&uacute;jula. Solo tengo la atm&oacute;sfera y voy estir&aacute;ndola&rdquo;. Ese m&eacute;todo le obliga a una reescritura constante, casi obsesiva. &ldquo;Esta novela me la puedo haber le&iacute;do cien veces&rdquo;, confiesa. Frente a la inmediatez del periodismo, la literatura le permite detener el tiempo: &ldquo;En literatura puedes trabajar siete u ocho horas para un p&aacute;rrafo. Eso permanece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus novelas se apoyan en hechos hist&oacute;ricos, Herr&aacute;ez reh&uacute;ye el tono solemne. &ldquo;Quiero desacralizar los hechos sin quitarles dolor&rdquo;, explica. Ah&iacute; entra la iron&iacute;a, el humor leve, incluso cierta distancia frente a los grandes relatos ideol&oacute;gicos. Sus personajes &mdash;periodistas, aspirantes, observadores&mdash; funcionan como veh&iacute;culos de esa mirada: est&aacute;n dentro de la historia, pero tambi&eacute;n la cuestionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>Aparte de lo otro</em> introduce adem&aacute;s un elemento poco habitual en su obra: una intriga m&aacute;s marcada, un cierre que obliga al lector a mantenerse atento. &ldquo;Recomiendo leer hasta la &uacute;ltima palabra&rdquo;, advierte. No da m&aacute;s pistas. 
    </p><p class="article-text">
        Este brillante profesor de Cr&iacute;tica Literaria seguir&aacute; escribiendo libros. Le queda mucho por contar. Pero en la literatura, podr&aacute; disfrutar de aquello que tambi&eacute;n quiso ser y tanto ama. El periodismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/miguel-herraez-escritor-autor-aparte-faltan-relatos-valencia-transicion_128_13194567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 21:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Literatura,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[75 años de 'Cahiers du cinema', la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/75-anos-cahiers-du-cinema-revista-cambio-cine-dio-forma-nouvelle-vague-reivindico-bunuel_1_13185684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c6ce69b-4948-4db6-8b53-da5617080417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="75 años de &#039;Cahiers du cinema&#039;, la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundada en 1951, la publicación ha llegado a ser uno de los grandes faros a nivel mundial para la crítica cinematográfica con textos firmados por nombres como André Bazin, François Truffaut o Godard</p><p class="subtitle">Amenábar vuelve al lugar del crimen: 30 años de 'Tesis', la película que cambió el cine español
</p></div><p class="article-text">
        La revista que m&aacute;s ha influido a nivel internacional y que en mayor grado ha marcado la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica cumple tres cuartos de siglo. Ese podr&iacute;a ser el titular alternativo en el que concuerdan los expertos, quienes evocan a<em> Cahiers du Cinema </em>como la publicaci&oacute;n de la que emergi&oacute; una nueva forma de entender la imagen en su conjunto. Por sus p&aacute;ginas se pasearon las plumas m&aacute;s laureadas del momento, que evocaron las bases de la cr&iacute;tica al cine de autor y crearon una sinergia sin igual con los directores m&aacute;s aclamados de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/richard-linklater-homenajea-godard-nouvelle-vague-hay-espacio-nuevo-revolucion_1_12890372.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Nouvelle Vague. </a>Numeros&iacute;simos pa&iacute;ses, tambi&eacute;n Espa&ntilde;a, han intentado replicar sin &eacute;xito este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vicente-monroy-vez-dificil-acceder-industria-cine-llena-pijos-nepo-babies_1_12047168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para Vicente Monroy,</a> programador en Cineteca Madrid, <em>Cahiers du Cinema </em>es &ldquo;la publicaci&oacute;n m&aacute;s importante de la historia del cine&rdquo;. A pesar de que no es un fen&oacute;meno que se pueda abarcar de manera unidireccional, para este estudioso del s&eacute;ptimo arte s&iacute; existen ciertas caracter&iacute;sticas que componen a la revista desde su fundaci&oacute;n. Estamos en 1951. Francia bulle culturalmente tras la liberaci&oacute;n de los nazis y hay un debate muy enconado entre cierta tendencia anal&iacute;tica que se posiciona a favor del cine del bloque comunista, que lo entiende de una forma ideol&oacute;gica, frente a otra perspectiva que abandera Andr&eacute; Bazin, quien defiende que las pel&iacute;culas son obras de arte que no tienen por qu&eacute; adscribirse a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica concreta.
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer momento, <em>Cahiers du Cinema</em> fue el altavoz de esta segunda forma de entender el cine. &ldquo;A lo largo del tiempo, ha habido gente que les ha tachado de conservadores por eso&rdquo;, a&ntilde;ade Monroy. Luc&iacute;a Tello, doctora en Historia del Cine, define a Bazin como &ldquo;un enamorado del cine, profesor de muchas generaciones de cin&eacute;filos&rdquo;. No estaba solo. Nombres como las de Jacques Doniol-Valcroze y Joseph-Marie Lo Duca estaban junto a &eacute;l. Adem&aacute;s, buena parte de los fundadores de la m&iacute;tica revista proced&iacute;an de otra cabecera previa, <em>Revieu du Cinema.</em>
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        Todos ellos lograron vehicular la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica hacia lo que pronto se denominar&iacute;a cine de autor. &ldquo;Eran unas creaciones muy personales, con much&iacute;simas influencias subjetivas y ribetes autobiogr&aacute;ficos. Ellos fueron quienes vieron por primera vez esas vetas de genialidad en directores como Alfred Hitchcock, Orson Welles y Fritz Lang&rdquo;, ilustra la tambi&eacute;n directora del m&aacute;ster en Estudios Avanzados en Cinematograf&iacute;a de la Universidad de La Rioja (UNIR).
    </p><h2 class="article-text">De cr&iacute;ticos a directores de la Nouvelle Vague</h2><p class="article-text">
        Monroy detalla que <em>Cahiers du Cinema,</em> con una fuerte vertiente pedag&oacute;gica y did&aacute;ctica hacia el gran p&uacute;blico, acogi&oacute; entre sus p&aacute;ginas &ldquo;firmas memorables&rdquo; como las de Fran&ccedil;ois Truffaut, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/godard-hijo-burguesia-abrazo-comunismo-cambio-cine_1_9312525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Luc Godard</a>, Eric Rohmer, Claude Chabrol y otros integrantes del conocido como grupo de los j&oacute;venes turcos. &ldquo;Es el momento en el que entran en escena una gran oleada de cr&iacute;ticos que en poco tiempo se convertir&aacute;n en los grandes directores de la Nouvelle Vague. Consiguen dar el salto de la cr&iacute;tica a la acci&oacute;n cinematogr&aacute;fica&rdquo;, abunda el tambi&eacute;n autor de <em>Breve historia de la oscuridad. Una defensa de las salas de cine en la era del streaming</em> (Anagrama, 2025).
    </p><p class="article-text">
        La gran internacionalizaci&oacute;n de la revista lleg&oacute; de la mano de la Nouvelle Vague, a mediados de la d&eacute;cada de 1960. &ldquo;A partir de entonces, una y otra son dif&iacute;cilmente diferenciables porque tanto los textos cr&iacute;ticos como los guiones de los cineastas conviven en un di&aacute;logo permanente&rdquo;, concede el programador en Cineteca. As&iacute; aparece el llamado &ldquo;tercer cine&rdquo; que <em>Cahiers</em> enarbola en sus p&aacute;ginas, una suerte de tercera v&iacute;a entre los productos comerciales estadounidenses y el cine de autor europeo.
    </p><h2 class="article-text">Siempre m&aacute;s all&aacute; de lo comercial</h2><p class="article-text">
        Por otra parte, uno de los grandes logros que la publicaci&oacute;n consigui&oacute; fue abrir la mirada imperante en el momento a otras obras cinematogr&aacute;ficas que no cab&iacute;an en el est&aacute;ndar. &ldquo;Despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, el cine estadounidense se impuso como hegem&oacute;nico y no hab&iacute;a posibilidad de batir las cifras que alcanzaba. Desde <em>Cahiers </em>pusieron en boga otro cine no tan comercial. Sus opiniones trascend&iacute;an de lo meramente visual&rdquo;, se explaya Tello.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son los primeros que reivindican a Buñuel, lanzan al estrellato a Saura, a quien consideran el gran director español de los 60, y dan a conocer a Almodóvar en los 80</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis E. Parés</span>
                                        <span>—</span> Director Artístico de Cineteca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ambos especialistas citan un art&iacute;culo publicado apenas tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la aparici&oacute;n de <em>Cahiers du Cinema</em>. Escrito por Truffaut, el texto denostaba el &ldquo;cine de calidad&rdquo;, es decir, aquel elaborado con grandes presupuestos, en gran medida institucionalizado y con guiones muy psicol&oacute;gicos, una especie de lo que ahora hace Netflix, compara Monroy. Es en &eacute;l donde se sientan los mimbres vigentes a d&iacute;a de hoy en torno a la cr&iacute;tica del cine de autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y luego est&aacute;n los textos de Bazin, que son obras maestras. El famoso art&iacute;culo de Jacques Rivette sobre la t&eacute;cnica del &lsquo;travelling&rsquo;, que dice que es una cuesti&oacute;n moral. En los a&ntilde;os 80 llegar&iacute;an Serge Daney y Serge Toubiana como directores, quienes aportaron una cr&iacute;tica m&aacute;s corporal, sensorial, muy interesante&rdquo;, completa el programador de Cineteca.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cahiers du Cinema </em>marc&oacute; otro hito en relaci&oacute;n con el periodismo y la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica. Tello comenta que la revista logr&oacute; que este tipo de autores empezaran a reivindicarse como aut&eacute;nticos intelectuales que sab&iacute;an de lo que hablaban, con mucho conocimiento del bagaje y el devenir de la historia del cine
    </p><h2 class="article-text">Los ecos en la gran pantalla espa&ntilde;ola</h2><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol tambi&eacute;n ha bebido en gran medida de la cr&iacute;tica de esta revista francesa. As&iacute; lo defiende Luis E. Par&eacute;s, director art&iacute;stico de Cineteca Madrid. &ldquo;Son los primeros que reivindican a Luis Bu&ntilde;uel, lanzan al estrellato a Carlos Saura, a quien consideran el gran director espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os 60, y tambi&eacute;n dan a conocer a Pedro Almod&oacute;var en los 80&rdquo;, ejemplifica. M&aacute;s recientemente, la revista ha reivindicado a directores como Albert Serra y Jon&aacute;s Trueba.
    </p><p class="article-text">
        Este especialista en historia del cine apunta que <em>Cahiers </em>se convirti&oacute; en una ventana al exterior cuando en Espa&ntilde;a golpeaba la dictadura franquista. &ldquo;Se pod&iacute;a comprar en el Instituto Franc&eacute;s, as&iacute; que hab&iacute;a gente que conoc&iacute;a las pel&iacute;culas, hab&iacute;a le&iacute;do sus guiones, pero no pod&iacute;a verlas por la censura&rdquo;, recuerda. Fue entonces cuando sus art&iacute;culos llegaban como explosiones que dejaban tras de s&iacute; una onda expansiva repleta de arte e imaginaci&oacute;n.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        En este sentido, Par&eacute;s revela que la pel&iacute;cula <em>Contactos</em> (1970), dirigida por Paulino Viota, naci&oacute; por la influencia de la lectura de una serie de art&iacute;culos de <em>Cahiers </em>llamados <em>Praxis del cine</em>, escritos por Noel Burch. &ldquo;Unos tipos en Bilbao leen unos art&iacute;culos y deciden aplicar esa teor&iacute;a en una pel&iacute;cula espa&ntilde;ola. <em>Cahiers </em>es la revista que m&aacute;s ha marcado en la cinefilia mundial&rdquo;, determina el director art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Tal ha sido su impacto a lo largo de estas siete d&eacute;cadas y media, que es dif&iacute;cil encontrar un pa&iacute;s en el mundo que no hayan intentado repetir tal haza&ntilde;a. Y Espa&ntilde;a no iba a ser menos. Con Franco a&uacute;n vivo la empresa se complicaba, pero no era imposible. &ldquo;En los a&ntilde;os 70, los cineastas m&aacute;s interesantes del momento ven&iacute;an del campo de la cr&iacute;tica, aunque ninguno pudo proseguir su carrera como directores y no hicieron m&aacute;s de dos pel&iacute;culas&rdquo;, explica Par&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a creadores como &Aacute;lvaro del Amo, Francisco Llin&aacute;s, Manuel Vidal Est&eacute;vez (al que rinden homenaje en la cineteca Madrid en mayo), Antonio Artero y Manuel Revuelta. M&aacute;s ligado a la actualidad, este estudioso del cine reivindica a un cineasta que empez&oacute; como cr&iacute;tico, pero que tampoco ha podido continuar su carrera. Se trata de Daniel V. Villamediana, antiguo codirector de <em>Letras de cine</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Monroy, a lo largo del siglo XX no ha existido una experiencia como la de <em>Cahiers du Cinema</em> que hable de manera m&aacute;s intensa, ya no solo del cine, sino del potencial de las im&aacute;genes para transmitir un mensaje al p&uacute;blico. &ldquo;Fue el n&uacute;cleo de una nueva manera de pensar nuestro v&iacute;nculo con las im&aacute;genes&rdquo;, subraya antes de definir la revista como &ldquo;revolucionaria&rdquo;. Por su parte, Tello destaca que la publicaci&oacute;n que ahora cumple 75 a&ntilde;os es &ldquo;la cumbre del periodismo cinematogr&aacute;fico y la cuna de uno de los grandes movimientos de la historia del cine, como es la Nouvelle Vague&rdquo;. El mismo Monroy concluye con una nota algo agridulce: &ldquo;Es una pena que hoy en d&iacute;a sea lo que es: las ruinas de un gran palacio de la imaginaci&oacute;n que ya pr&aacute;cticamente no tiene nada que aportar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/75-anos-cahiers-du-cinema-revista-cambio-cine-dio-forma-nouvelle-vague-reivindico-bunuel_1_13185684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[75 años de 'Cahiers du cinema', la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Francia,Periodismo,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3dfd0ab-3725-4ff7-965e-bb9885017cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141957.jpg" width="8640" height="4860" alt="‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meryl Streep vuelve como el álter ego de Anna Wintour para seguir indagando en el mundo de la moda y, de propina, regodearse en una facilona nostalgia</p><p class="subtitle">Fatih Akin, director de 'La isla de Amrum': “Alemania apoya a Israel por la culpa que siente por el Holocausto”</p></div><p class="article-text">
        La primera pel&iacute;cula de <em>El diablo viste de Prada</em>, estrenada en 2006, no se merece su secuencia m&aacute;s famosa. Es aquella en la que, ante el desd&eacute;n de Andy Sachs (Anne Hathaway) por el periodismo de moda, su iracunda jefa Miranda Priestly (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/meryl-streep-premio-princesa-asturias-artes-2023_1_10152238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meryl Streep</a>) defiende la relevancia de su trabajo. &ldquo;Quieres decirle al mundo que te tomas demasiado en serio a ti misma como para preocuparte por c&oacute;mo vistes&rdquo;, dice sobre el su&eacute;ter azul de su asistente, que ella asegura que cogi&oacute; de una tienda sin darle muchas vueltas. &ldquo;Pero ese azul representa millones de d&oacute;lares e incontables empleos, y es gracioso que pienses que tomaste una decisi&oacute;n totalmente alejada de la industria de la moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un mon&oacute;logo estupendo, que aborda atinadamente el calado de la moda en la vida cotidiana (esto es, en la cultura) por mucho que haya quien lo desprecie o no le d&eacute; importancia. Andy, sin duda, aprende la lecci&oacute;n. Pero esto no impedir&aacute; que acabe dejando el trabajo por no soportar los abusos de su jefa. Abusos retratados con el mismo <em>glamour</em> &mdash;el carisma de Streep moviendo monta&ntilde;as&mdash; con el que la pel&iacute;cula recorre un escenario lleno de marcas y f&iacute;sicos de ensue&ntilde;o, diametralmente alejados de esa inserci&oacute;n democr&aacute;tica que, en teor&iacute;a, defend&iacute;a el mon&oacute;logo del azul cer&uacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma disonancia que se rastreaba en otra secuencia muy famosa del filme, la inicial. Cuando, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bG_xdkGrwSA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ritmo de KT Tunstall</a>, la preparaci&oacute;n matutina de Andy para salir a trabajar alternaba con j&oacute;venes estructurales escogiendo ropa de dise&ntilde;o para transformar Nueva York en una pasarela. Implantando, por su parte, una distancia decisiva. La gente normal, por un lado, y el negocio, por otro, rindiendo en t&eacute;rminos aislados y artificiosos. <em>El diablo viste de Prada</em>, por muy cl&aacute;sico generacional que sea &mdash;por muy espectacular que fuera su &eacute;xito cuando compiti&oacute; en el verano de 2006 con <em>Superman Returns</em>, modulando un proto <em>Barbenheimer</em>&mdash; no ayud&oacute; a humanizar la moda, ni a acercarla a nadie. Para haberlo hecho tendr&iacute;a que haber sido algo m&aacute;s que un escaparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no pudo hacerlo, simplemente, porque era un filme cuyo discurso se desactivaba a trav&eacute;s de sus contradicciones internas &mdash;&iquest;era una s&aacute;tira?, &iquest;la defensa de un gremio?, &iquest;ninguna de las dos?&mdash;, limit&aacute;ndose a fluir en la memoria colectiva a base de carisma. As&iacute; que en todo este tiempo nadie ha podido ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; pretend&iacute;a &mdash;ni siquiera ha aguantado bien <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2006/sep/06/film.comment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coartada feminista</a>, a cuenta de la grosera heteronormatividad que paseaba desde sus primeros minutos acorralando a Andy&mdash;... con la posible excepci&oacute;n de Anna Wintour. En tanto editora de Vogue desde 1988, era el referente de Streep para interpretar a Miranda Priestly como editora de <em>Runway</em>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7fius" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Wintour y Streep <a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaron hace poco en un n&uacute;mero de la misma </a><a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vogue</em></a>, promocionando <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Wintour, por supuesto, ha hecho las paces con el fen&oacute;meno. El libro que adaptaba la primera pel&iacute;cula estaba escrito por su antigua asistente en clave autobiogr&aacute;fica, Lauren Weisberger, y obviamente hab&iacute;a bastante rencor en el retrato de Miranda.  Sin embargo, Wintour no est&aacute; enfadada por dicho retrato: sabe que todos han salido ganando con <em>El diablo viste de Prada</em>. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de la primera pel&iacute;cula es que mostr&oacute; al mundo el enorme negocio que es la moda&rdquo;, le dice a Streep en cierto momento. &ldquo;La pel&iacute;cula reconoci&oacute; que es una fuerza econ&oacute;mica mundial&rdquo;. La cuesti&oacute;n cultural, la importancia del azul cer&uacute;leo, debe ser lo de menos para ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gente con dinero hace cosas de gente con dinero</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; le iba a importar, por otra parte? Wintour tuvo unos pocos a&ntilde;os malos alrededor de la Gran Recesi&oacute;n, pero a mediados de la d&eacute;cada pasada recib&iacute;a grandes halagos debido a que su revista fuera una de las pocas que estuviera aguantando el chaparr&oacute;n de los medios digitales y la dictadura del clic. De forma que, cuando finalmente dej&oacute; de ser editora de Vogue el a&ntilde;o pasado &mdash;reemplazada por Chloe Malle, hija de la actriz Candice Bergen y el cineasta Louis Malle&mdash;, fuera tras haber sido ascendida a directora global de contenidos de Cond&eacute; Nast. El conglomerado medi&aacute;tico que, en el universo de <em>El diablo viste de Prada</em>, conocemos como Elias-Clark.
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                Anne Hathaway en &#039;El diario viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Pasa algo similar en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Miranda Priestly tiene previsto convertirse en la m&aacute;xima responsable editorial del conglomerado, cuando de pronto afronta una crisis de relaciones p&uacute;blicas y es necesario contactar con una vieja conocida: Andy, que ha logrado hacerse un nombre como &ldquo;periodista seria&rdquo; pero acaba de tener una experiencia algo m&aacute;s realista con los sinsabores contempor&aacute;neos de la profesi&oacute;n. Esto es, que ha sido despedida de su peri&oacute;dico junto a muchos otros compa&ntilde;eros, teniendo que volver al lugar donde empez&oacute; de becaria y, presumiblemente, comprendi&oacute; que la moda no es algo ni mucho menos fr&iacute;volo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El diablo viste de Prada 2</em> es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de tantas secuelas nost&aacute;lgicas</a> en las que el holgado paso del tiempo garantiza que, m&aacute;s que de continuidad argumental, hablemos de una actualizaci&oacute;n de los esquemas narrativos originales. La ostensible decadencia de la prensa escrita (o la prensa en general, sometida a la dictadura del algoritmo) solo sirve en esta secuela para volver a colocar a Andy en la casilla de salida, sin propiciar apuntes o reflexiones sobre la actualidad a partir de ah&iacute;. Andy tiene que hacerse respetar de nuevo frente a Miranda &mdash;quien no por necesitarla m&aacute;s ahora que en los 2000 va a tratarla algo mejor&mdash;, mientras por el camino teje otra inestable alianza con el simp&aacute;tico personaje de Emily Blunt, llamado asimismo Emily.&nbsp;
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                Otro fotograma de &#039;El diablo viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n est&aacute; Stanley Tucci (Nigel), como presencia segura en la que apoyarse. Y otro noviazgo que la inmersi&oacute;n de Andy en su trabajo podr&iacute;a llegar a entorpecer &mdash;las escenas que comparte con el novio en cuesti&oacute;n, Patrick Brammall, son sin duda las m&aacute;s inc&oacute;modas y lamentables de esta secuela&mdash;, reafirm&aacute;ndose en la jugada de que todo tenga que ser familiar y favorecer los gui&ntilde;os nost&aacute;lgicos. Lo de siempre, vaya. Ya hemos perdido la cuenta de todas las jugadas de este tipo que ha encadenado Hollywood en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; que todo es estrictamente previsible manteniendo reparto, director (David Frankel) y guionista (Aline Brosh McKenna).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mantenimiento de todas las fuerzas creativas &mdash;con excepci&oacute;n de Weisberger, que en 2013 escribi&oacute; una secuela titulada <em>Revenge Wears Prada</em> (<em>La venganza viste de Prada</em>) a la que no se le ha hecho mucho caso&mdash; conduce, sin embargo, a horizontes jugosos, gracias a las particularidades del t&iacute;tulo original. Porque, si este ya era militantemente superficial &mdash;si no ten&iacute;a nada que decir de tan satisfecho como estaba oficiando de <em>banner </em>para la industria de la moda&mdash;, no queda otra que el vac&iacute;o se exacerbe en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Que sea a&uacute;n m&aacute;s grotesco, a extremos dolorosamente reveladores.
    </p><p class="article-text">
        Como Hollywood vive el momento que vive, <em>El diablo viste de Prada 2</em> tiene unas formas mucho m&aacute;s vulgares que el filme original &mdash;en su d&iacute;a una median&iacute;a, s&iacute;, pero una median&iacute;a muy bien empaquetada&mdash;, incapaces de que las miserias de la propuesta se camuflen con el brillo de la moda. Con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva y una planificaci&oacute;n tan tosca, <em>El diablo viste de Prada 2</em> no saca ning&uacute;n r&eacute;dito del paisaje que registra. No se contagia de su lujo, sino que lo vulgariza y todo da una sensaci&oacute;n de cutrez extrema &mdash;por mucho que cuente con cameo y actuaci&oacute;n de Lady Gaga&mdash;, finalmente en sinton&iacute;a con la percepci&oacute;n actual del periodismo especializado. Tan <em>mierdificado</em> (por utilizar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expresi&oacute;n de Cory Doctorow</a>) como las plataformas de las que depende.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emily Blunt también regresa en la secuela                            </span>
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        Por mucho que <em>El diablo viste de Prada 2</em> se niegue a profundizar en los cambios que ha atravesado el mundo editorial durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os &mdash;una menci&oacute;n a la IA por aqu&iacute;, otra menci&oacute;n a la retirada del papel por all&aacute;, mientras sorprendentemente no hay ni rastro de <em>influencers</em>&mdash;, al final la atm&oacute;sfera que conjura es tan decadente como para poder mostrar un reflejo apropiado. Y esto es algo que contra todo pron&oacute;stico acaba reforzando el guion: al carecer de un solo chiste memorable mientras mantiene el desd&eacute;n por considerar a la moda una cultura &mdash;qued&aacute;ndose m&aacute;s cerca del parip&eacute; endog&aacute;mico&mdash; que ya deduc&iacute;amos del filme original, <em>El diablo viste de Prada 2</em> puede subrayar sus verdaderos condicionantes ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del argumento de la secuela acaba girando en torno a qui&eacute;n tiene el control de <em>Runway</em>. Qui&eacute;n dirigir&aacute; la revista en un contexto tan delicado para el periodismo de moda. Y es ilustrativo c&oacute;mo se traza este conflicto: gente ali&aacute;ndose con uno u otro millonario, lanzando ofertas estilo <em>Succession</em>, proclamando que solo bajo su mano <em>Runway</em> seguir&aacute; siendo una publicaci&oacute;n genuina y a la vanguardia de la moda. El argumentario no va m&aacute;s all&aacute; de ah&iacute; y la &uacute;nica diferencia sustancial entre los postores depende de qui&eacute;n nos caiga mejor. Quien sea m&aacute;s <em>girlboss</em>, o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La gracia est&aacute; en que, a la hora de enumerar los motivos por los que <em>Runway</em> estar&iacute;a mejor en unas manos u otras, nadie sabe expresar a qui&eacute;n beneficiar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su bolsillo. Nadie habla de los lectores, nadie habla de las vidas que podr&iacute;an cambiar puesto que la moda es tan importante, puesto que supuestamente moldea la sensibilidad est&eacute;tica de las sociedades. Solo importa qui&eacute;n tiene el dinero para que la industria siga funcionando, a espaldas de la gente, firmando cheques y encadenando sinergias. A <em>El diablo viste de Prada 2</em>, siendo una secuela tan chapucera, al menos hay que concederle algo: nos ha aclarado por fin de qu&eacute; iba realmente la primera pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Meryl Streep]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto ha irritado a la hija <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/perturbador-jamas-pedofilia-michael-jackson_1_1658847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson.</a> Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Ha usado su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarle a &eacute;l&rdquo;, ha dicho. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, pues la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, ha seguido enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para un <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Luego pens&oacute; que igual una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; el <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, el <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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                Fotograma de &#039;Michael&#039;                            </span>
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir un <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que han alumbrado <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es el <em>biopic</em> musical <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una industria en s&iacute; misma</a> a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente los <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 08:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dramaturgo y director de escena estrena con distinta suerte 'Tras el ensayo', una adaptación teatral de la película del director sueco
</p><p class="subtitle">Nao Albet y Marcel Borràs: “Queríamos aprovechar la excusa de la ópera para fumárnoslo todo y hacer lo que nos diese la gana”
</p></div><p class="article-text">
        La libertad de un director para adaptar los textos de otros autores debe ser total. Es m&aacute;s, poco sentido tiene el teatro que se quiere arqueol&oacute;gico. Primero, porque es misi&oacute;n imposible. No hay vasijas que recuperar y siempre es ilusorio creerse que uno est&aacute; viendo aquello que fue. En teatro solo existe el presente. Y segundo, porque la b&uacute;squeda de revivir el pasado es simplemente eso, una veleidad rom&aacute;ntica o una actividad evasiva. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-espana-sabemos-dialogo_1_4216362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernesto Caballero</a> ha llevado a escena<em>Tras el ensayo,</em> y lo ha hecho con esa voluntad de meterle mano, de acercar la creaci&oacute;n que realiz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guion-autobiografico-ingmar-berman-rodo-resucita-convertido-serie_1_12353823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingmar Bergman</a> en 1984 para la televisi&oacute;n sueca. El resultado es agridulce.
    </p><p class="article-text">
        Bergman dejar&iacute;a el cine &mdash;aunque luego dirigir&iacute;a un buen pu&ntilde;ado de pel&iacute;culas para televisi&oacute;n&mdash; en 1982 con esa bestialidad llamada <em>Fanny y Alexander</em> que incluso dobleg&oacute; a los americanos y se llev&oacute; cuatro premios Oscar. Una pel&iacute;cula que justo termina con la abuela de Alexander leyendo una nueva pieza de teatro que ha llegado a sus manos, <em>El sue&ntilde;o</em> de August Strindberg. Alexander, trasiego de un joven Bergman de tan solo doce a&ntilde;os, escucha adormilado en sus rodillas. As&iacute; se despidi&oacute; del cine despu&eacute;s de casi cuarenta a&ntilde;os de carrera. Al mismo tiempo, Bergman estaba escribiendo esta pel&iacute;cula para la televisi&oacute;n (<em>Efter repenitionen</em>, se titula en el original) que estrenar&iacute;a en el 84 y en el que su alter ego (Erland Josephson) interpreta a un director afamado y ya mayor, Vogler, que est&aacute; dirigiendo esa misma pieza de Strindberg.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La trama ocurre tras un ensayo al &ldquo;calor especial, &iacute;ntimo, alentado por los rescoldos de recientes intensidades emocionales&rdquo; del espacio ya vac&iacute;o. All&iacute; llegar&aacute; Anna, joven actriz, hija de una antigua amante y tambi&eacute;n actriz del director, Rachel, que muri&oacute; presa de un proceso de alcohol y autodestrucci&oacute;n. La pel&iacute;cula es una declaraci&oacute;n de amor del sueco al teatro y a los actores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Caballero comienza la obra con toda una declaraci&oacute;n de intenciones. En vez de comenzar con ese aire bergmaniano de ensue&ntilde;o decide realizar un ejercicio de metateatralidad tan de moda en el teatro actual. Vogler (Emilio Tom&eacute;) comienza con una acertada cita del libro de memorias del director sueco, <em>Linterna m&aacute;gica</em>. Ese momento en el que con doce a&ntilde;os descubre la magia del teatro justamente viendo entre cajas un montaje de <em>El sue&ntilde;o</em>. Pero luego, para situar la acci&oacute;n, dice que est&aacute; pensando en una nueva obra, exactamente la que vamos a ver.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Momento de la representación de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
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        La idea es buena, pertinente, incluso su ejecuci&oacute;n quiere realizarse al modo del Veronese de <em>Un</em> <em>Hombre que se ahoga</em> o como ya hiciera antes Louis Malle en esa enorme pel&iacute;cula titulada <em>Vania en la Calle 42,</em> donde se pasa de una supuesta realidad a la representaci&oacute;n de la pieza de manera org&aacute;nica, sin que uno note cuando el actor entra en personaje. No ocurre esa magia en el montaje. Lo representativo est&aacute; demasiado presente, desde el propio Vogler hasta la entrada en tromba de Rachel (Luc&iacute;a Quintana), esa actriz ya muerta, que en vez de como espectro entra un tanto desaforada y con una demasiado remarcada botella de licor entre manos.
    </p><p class="article-text">
        Las dos actrices, la propia Quintana, y la joven Elisa Hip&oacute;lito, que interpreta a Anna, son ambas hijas de actores, de Juan Antonio Quintana y de Carlos Hip&oacute;lito. Llevan en la sangre la misma herencia que sus personajes. Ah&iacute; la obra entra en uno de sus centros neur&aacute;lgicos: los entresijos emocionales de la vida interna del teatro, de sus actores y directores con sus miedos, sus manipulaciones y su entrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la obra remonta a trav&eacute;s de las reflexiones sobre lo teatral, sobre el actor o sobre el papel de dirigir. Qu&eacute; bonitas son esas palabras de Bergman cuando dice: &ldquo;Un director debe aprender dos cosas. Primero, a escuchar. Y segundo, a mantener la boca cerrada. Los actores son artistas creativos, pero no siempre saben expresarse con palabras. Hay que escucharlos, tener paciencia y esperar. No puedes destrozar sus ideas solo porque, de entrada, suenen confusas o inciertas&rdquo;. Qu&eacute; lejos est&aacute; esa visi&oacute;n de la del director autoritario que hoy, lamentablemente, sigue existiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a arg&uuml;ir que el reparto es demasiado joven. Que Emilio Tom&eacute; no tiene edad para representar el declive de Erland Josephson, ni Luc&iacute;a Quintana es la gran Ingrid Trulin. Elisa Hip&oacute;lito, sin embargo, si est&aacute; en la edad del papel de otra grande, Lena Maria Jonna Olin. Pero todo esto es seguir en la comparaci&oacute;n est&eacute;ril. Los tres actores son bien capaces de asentarse cada uno en su papel. M&aacute;s en&eacute;rgico Tom&eacute;, pero con la suficiente distancia. M&aacute;s dram&aacute;tica Quintana, pero con fuerza; y misteriosa y seductora Elisa Hip&oacute;lito que acomete su primer trabajo puramente teatral con solvencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra se estructura en tres actos, primero el encuentro con Anna. Segundo la aparici&oacute;n del espectro de Rachel que se hace carne en los recuerdos del director. Y tercero, la segunda acometida de Anna donde el director cae seducido, incapaz de no caer en brazos de una vida que ve florecer ante sus ojos.
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                Ernesto Caballero junto a los actores en un ensayo de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
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        Caballero da una presencia mayor, m&aacute;s aut&oacute;noma, al papel de ambas mujeres, sobre todo a Rachel para quien a&ntilde;ade un ep&iacute;logo. Pero no todo funciona. Primero hay una escena para la galer&iacute;a que no se sabe bien qu&eacute; a&ntilde;ade y en la que Caballero hace a Luc&iacute;a Quintana interpretar un peque&ntilde;o texto de <em>Gritos y Susurros</em> bajo focos bien rojos, aquello de &ldquo;el dolor no se va nunca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, segundo, si bien es imposible la transposici&oacute;n del lenguaje del cine al teatro, Caballero no llega a dominar la mirada, el punto de vista. Y en los di&aacute;logos entre el director y las actrices convierte en ciertos momentos el asunto en escenas dram&aacute;ticas para el lucimiento interpretativo de las actrices que coger&aacute;n un mayor peso, s&iacute;, pero que terminan dislocando el punto de eje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Bergman puede leerse toda ella como un sue&ntilde;o, como el sue&ntilde;o de un director en ese espacio vac&iacute;o donde se dej&oacute; la vida, incluso el sueco tiene la maestr&iacute;a de cuando entra Rachel en escena dejar a Anna presente, sentada y con los ojos cerrados, apoyando as&iacute; ese momento fantasmal donde recuerdo y realidad se juntan.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ernesto Caballero tiene los arrestos de intentar no ser canónico con uno de los más grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demasía esta pieza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Caballero, sin embargo, opta por las entradas y salidas de las actrices, por una versi&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica y 'teatral'. Y si bien es capaz de trasladar la riqueza de ese mundo interior del teatro que Bergman puso en los di&aacute;logos, pierde esa otra dimensi&oacute;n especular. Algo que llega a cierto delirio en el ep&iacute;logo con m&uacute;sica de Abba (&iquest;ser&aacute; porque son suecos?). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este director y autor madrile&ntilde;o tiene una de las carreras m&aacute;s largas de la escena. Una carrera sorprendente, capaz de lo mejor y lo peor. Sin remontarse muy lejos valgan los ejemplos de su montaje sobre <em>Ortega</em>, un desatino; y su m&aacute;s reciente <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/comedia-gramatica-maria-adanez-teatro-breton-sabado_1_12107013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Gram&aacute;tica</em></a> con Mar&iacute;a Ad&aacute;nez, una muy rese&ntilde;able comedia llena de saber teatral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en este montaje propuesto por el director del Teatro Espa&ntilde;ol, Eduardo Vasco, Caballero tiene los arrestos de intentar no ser can&oacute;nico con uno de los m&aacute;s grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demas&iacute;a esta pieza televisiva que en Europa (aqu&iacute; la mont&oacute; Emilio Guti&eacute;rrez Caba en 2017) se hace con asiduidad en los teatros. En 2012, por ejemplo, recorri&oacute; toda Europa un montaje de Ivo van Hove en programa doble junto a una versi&oacute;n teatral de <em>Persona</em>. Qu&eacute; pena que no pudi&eacute;ramos verla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo hacer a Bergman hoy en d&iacute;a, esa una de las preguntas que plantea este montaje. La propuesta de Caballero da alguna pista, otras las hemos ido encontrando por el camino como aquel di&aacute;logo final de Ang&eacute;lica Liddell ante el ata&uacute;d del sueco en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/angelica-liddell-desnuda-ultima-escena-damon-funeral-bergman-apunta-metamorfosis_129_11654020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>D&Auml;MON. El funeral de Bergman</em></a><em>. </em>Y otras las indica el propio Bergman como en su despedida del cine, en <em>Fanny y Alexander</em>, cuando<em> </em>Elena (Gunn W&aring;llgren) lee aquellas palabras con las que comienza <em>El sue&ntilde;o</em> de Strindberg, aquellas que dicen: &ldquo;Todo puede ser, todo es posible e inusitado. El tiempo y el espacio no existen, sobre una d&eacute;bil trama de realidades la imaginaci&oacute;n teje y modela nuevas formas&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Actores,Cineastas,Obras,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en 'La vida extraordinaria']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/malena-alterio-carmen-ruiz-brillan-no-suficiente-vida-extraordinaria_129_13109656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37836d9d-19db-4df8-9a5a-962d042bac42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en &#039;La vida extraordinaria&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La esperada vuelta del autor y director argentino Mariano Tenconi, con una versión española de su afamada obra, se queda a medio camino entre España y Argentina
</p><p class="subtitle">'El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nadie-duerma-taxi-driver-cani-extrarradio-madrileno-le-acaba-esperanza_1_10689061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malena Alterio</a> y Carmen Ruiz protagonizan la versi&oacute;n espa&ntilde;ola de&nbsp;<em>La vida extraordinaria,</em> de Mariano Tenconi. Una obra que aborda la vida de dos amigas en un teatro de gran carga literaria y actoral. A pesar de la entrega de las dos actrices, que en ciertos momentos brillan y se lucen, de un buen texto y de una cuidada producci&oacute;n, la obra no llega a explotar. Esta vez, el ida y vuelta entre el teatro argentino y espa&ntilde;ol, tan transitado y exitoso en otras ocasiones, no se dio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariano Tenconi maravill&oacute; a propios y extra&ntilde;os hace dos a&ntilde;os con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cautivas-historia-amor-colona-francesa-siglo-xvii-india-pueblos-originarios_129_11288772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cautiva</em></a>. Una pieza bien &ldquo;localista&rdquo;, pero que volaba alto con dos grandes actrices porte&ntilde;as, Lorena Vega y Laura Paredes. Un trabajo que instaba a seguir conociendo el teatro de Tenconi. <em>La vida extraordinaria </em>era la oportunidad perfecta. Se estren&oacute; primero en Avil&eacute;s, y ahora ha llegado los Teatros del Canal de Madrid. Se trata de la versi&oacute;n espa&ntilde;ola de un trabajo anterior a <em>Cautiva</em> que, si bien se estren&oacute; hace 8 a&ntilde;os, hoy sigue en cartel en Buenos Aires. El montaje argentino supuso uno de los &eacute;xitos m&aacute;s sonoros del teatro porte&ntilde;o de los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        La obra cuenta la vida de dos amigas, desde su infancia hasta su muerte. Tenconi crea un universo propio para Aurora Alonso (Malena Alterio) y Blanca Sancho (Carmen Ruiz). Literalmente. La obra comienza con la creaci&oacute;n del mundo y acaba con la destrucci&oacute;n de La Tierra. Entre medias, veremos c&oacute;mo estas dos mujeres crecen, descubren y desean por primera vez, ven morir a sus seres queridos, enga&ntilde;an y son enga&ntilde;adas, fracasan y se levantan. Es decir, viven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida extraordinaria</em> est&aacute; dividida en dos partes y un ep&iacute;logo. La primera parte es la infancia y la juventud, el descubrimiento del deseo y de la muerte. La segunda es la llegada de la madurez, la rutina, el fracaso y el desenga&ntilde;o. Sus vidas podr&iacute;an ser las nuestras, donde todo es com&uacute;n, pero a la vez asombroso: el primer orgasmo, el primer hijo, la muerte de un padre&hellip; Un periplo para el que Tenconi despliega un amplio juego de g&eacute;neros literarios y teatrales. Desde el melodrama hasta el follet&iacute;n. Desde el g&eacute;nero epistolar al modo de Manuel Puig a la poes&iacute;a que unas veces suena a Borges y otras a Copi, como en el delirante poema en que Blanca se introduce el mundo por la vagina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Malena Alterio, una de las protagonistas de &#039;La vida extraordinaria&#039;                            </span>
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        Tenconi consigue establecer un di&aacute;logo entre ficci&oacute;n y realidad bien atrayente, una reflexi&oacute;n profunda de que la vida es tambi&eacute;n c&oacute;mo nos la contamos, de que relato y realidad van siempre de la mano, que son indivisibles. El p&uacute;blico empatiza con esas dos mujeres, con esas dos vidas tan reconocibles, tan normales como extraordinarias. Todo est&aacute; contado con sensibilidad, con humor, siempre con amor hacia esos dos personajes zarandeados que aunque la vida las aleje no dejan de apoyarse la una en la otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el viaje propuesto ambas actrices deben desplegar una infinidad de registros. Pasan del humor de vodevil al drama sentido, de la palabra po&eacute;tica al di&aacute;logo trepidante, de lo narrativo a la farsa. Alterio y Ruiz se entregan y en ciertos momentos brillan, como en el diario &iacute;ntimo de Aurora donde Alterio consigue coronar un in crescendo monumental nada f&aacute;cil actoralmente. Pero en otros momentos el asunto no funciona y se vislumbra una distancia entre lo propuesto y lo que pasa en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que en ocasiones, cuando se traen creaciones del otro lado del Atl&aacute;ntico, por el camino se van perdiendo flecos que vac&iacute;an en exceso. El problema no radica en la adaptaci&oacute;n que se ha hecho para Espa&ntilde;a. Los dos personajes ya no viven en el fin del mundo, una de las &uacute;ltimas poblaciones al sur de Argentina, Ushuaia. Buenos Aires es sustituida por Madrid. Los nombres de las protagonistas pasan de remitir a dos de los personajes fundacionales de la literatura argentina&nbsp;(Fierro y Cruz de <em>Mart&iacute;n Fierro</em>), a los del Quijote de Cervantes (Sancho y Alonso). Pero esas traslaciones dan igual. Es m&aacute;s, ni suman ni restan. Son otros fardos los que se pierden por el camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n para trasladar la obra ha sido realizada por una hist&oacute;rica de ese transitar entre Argentina y Espa&ntilde;a, Ana Jel&iacute;n de Producciones Teatrales Contempor&aacute;neas. Veterana y responsable de otras idas y venidas como las de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/inseguridad-precariedad-conversaciones-riders-pedido-pedido-contadas_1_11999936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claudio Tolcachir</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/insoportable-normalidad-palabra-david-foster-wallace_1_10670620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Veronese</a>. La producci&oacute;n est&aacute; cuidada: dos buenas actrices, la musicalizaci&oacute;n con Jorge Naveros al piano y Diana Valencia al viol&iacute;n, y la voz&nbsp;de Alicia Borrachero que en off nos cuenta el origen del mundo (en la versi&oacute;n argentina era Cecilia Roth).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carmen Ruiz y Malena Alterio, protagonistas absolutas de &#039;La vida extraordinaria&#039;                            </span>
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        Pero el tropiezo del proyecto est&aacute; en las cualidades de la interpretaci&oacute;n. Argentina y Espa&ntilde;a a nivel interpretativo no est&aacute;n tan alejadas como hace 20 a&ntilde;os. La influencia de Argentina en la actuaci&oacute;n espa&ntilde;ola gracias a figuras como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/relacion-exitosa_1_5564782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daulte</a>, Veronese, Tolcachir, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/pablo-messiez-cree-milagro-posible-teatro_129_9297490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Messiez</a> u <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fernanda-orazi-no-adapta-niebla-miguel-unamuno-piensa-teatro_129_13093815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orazi</a>, ha sido extensa y profunda. Pero sigue habiendo distancias que no se pueden transitar tan f&aacute;cil y menos en este proyecto que Tenconi escribi&oacute; ya pensando en dos grandes actrices de all&aacute;: Valeria Lois y Lorena Vega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenconi reuni&oacute; en 2018 para esta obra a dos de las grandes actrices de su generaci&oacute;n, dos actrices que si ahora son bien conocidas y queridas por el p&uacute;blico, comenzaron juntas creando una compa&ntilde;&iacute;a independiente del off bonaerense, Grupo Sangu&iacute;neo. Ese volver a estar juntas en un escenario estaba lleno de significados. Era ya en s&iacute; una fiesta y una reivindicaci&oacute;n: la capacidad de juego, el saber estar y no estar en el personaje al mismo tiempo&hellip; Verlas actuar era estar viendo buena parte de la historia de la actuaci&oacute;n del teatro argentino de los &uacute;ltimos lustros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de que all&aacute; sean mejores que ac&aacute; ni viceversa, sino de modos dis&iacute;miles de hacer y entender. En la actuaci&oacute;n, la transmisi&oacute;n entre actores a lo largo de los lustros es un r&iacute;o subterr&aacute;neo que va construyendo la escena. Y en este proyecto esto era fundamental. Eso en la versi&oacute;n espa&ntilde;ola se pierde y en ocasiones vemos a dos actrices que no llegan a lo que la escritura dram&aacute;tica est&aacute; proponiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es la demasiado usual concepci&oacute;n del teatro a trav&eacute;s de las figuras del Director y el Autor.&nbsp;Una concepci&oacute;n muy siglo XX y que en este caso lastra. No es la primera vez que esto ocurre. En Espa&ntilde;a a lo largo de los a&ntilde;os se han dado estrenos de compa&ntilde;&iacute;as argentinas que han percutido muy fuerte en nuestra realidad esc&eacute;nica. Los ejemplos son muy numerosos: <em>La escala humana</em> de Tantanian, Daulte y Spregelburd en el 2001, <em>La muerte de Margarite Duras</em> con Pavlovsky dirigido por Veronese en 2002, <em>Un hombre que se ahoga</em> o <em>Esp&iacute;a a una mujer que se mata</em> del propio Veronese en 2007, <em>La omisi&oacute;n de la familia Coleman </em>de Tolcachir, o las pocas veces que hemos podido ver el gran teatro de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/bartis-utiliza-indagar-identidad-argentina_1_5569050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Bart&iacute;s</a>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos estrenos que pudieron venir a Espa&ntilde;a con su elenco original. Muchos se acuerdan, por ejemplo, del estreno de Veronese de <em>Mujeres so&ntilde;aron caballos </em>en Espa&ntilde;a<em>, </em>pero &iquest;qui&eacute;n se recuerda la versi&oacute;n espa&ntilde;ola que se mont&oacute; en el Centro Dram&aacute;tico Nacional de la misma obra?&nbsp;Y eso que contaba con Gin&eacute;s Garc&iacute;a Mill&aacute;n y Blanca Portillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas operaciones a veces consiguen tomar suelo, como la versi&oacute;n espa&ntilde;ola que se hizo de <em>Emilia</em>, de Claudio Tolcachir en la que estaba la propia Alterio. Pero, lamentablemente, intentar &ldquo;remontar&rdquo; con nuevos elencos un teatro muy anclado en la investigaci&oacute;n actoral y que conlleva procesos de investigaci&oacute;n largos es una operaci&oacute;n que a veces est&aacute; condenada a acabar en suced&aacute;neo. Y en <em>La vida extraordinaria</em>, a pesar de sus virtudes, esa distancia es demasiado patente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/malena-alterio-carmen-ruiz-brillan-no-suficiente-vida-extraordinaria_129_13109656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en 'La vida extraordinaria']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Crítica,Matadero Madrid,Actrices,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6569f6a8-3f85-438a-9326-6f761cae9137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138985.jpg" width="7223" height="4063" alt="Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada &#039;Amarga Navidad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director crea una intrincada trenza de historias en la que una responde a la otra en un inteligente y emocionante ejercicio de metacine y autoficción con una escena final para el recuerdo</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El cine dentro del cine siempre ha estado en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12858326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de Pedro Almod&oacute;var.</a> Ah&iacute; est&aacute; el brillante inserto de<em> El amante menguante </em>en <em>Hable con ella</em> o de una forma m&aacute;s frontal, la compleja estructura de<em> La mala educaci&oacute;n</em>. Tambi&eacute;n el proceso creativo. Qu&eacute; hay detr&aacute;s de los escritores o los cineastas, qu&eacute; les inspiran o cortan sus alas creativas, es otro de los tropos almodovarianos que ha abordado en varias pel&iacute;culas, como la citada <em>La mala educaci&oacute;n</em>; <em>Los abrazos rotos</em>, donde un director ciego dictaba sus historias a su ayudante, o<em> Dolor y gloria</em>, donde ambas constantes de su cine se abrazaban y desembocaban en un final donde la propia pel&iacute;cula se desvelaba como parte del artefacto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido tan al l&iacute;mite <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como con</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Amarga navidad,</em></a> su nueva pel&iacute;cula, donde lleva al extremo el juego de ficci&oacute;n y realidad en una filigrana narrativa brillante. Puede que sea de los guiones m&aacute;s complejos que ha escrito el propio Almod&oacute;var, pero eso lo va descubriendo uno seg&uacute;n pasa un filme al que conviene llegar lo m&aacute;s virgen posible para dejarse llevar por sus sorpresas narrativas que son, tambi&eacute;n en muchas ocasiones, gui&ntilde;os a la propia obra de su creador.
    </p><p class="article-text">
        <em>Amarga navidad</em> es una inteligente y arriesgada matrioska donde cada historia va desvelando la siguiente&hellip; o la anterior, formando un juego de tramas que se entrelazan hasta desembocar en una escena final apabullante, de lo mejor que ha escrito el cineasta y condenada a quedar en el recuerdo. La primera capa muestra a una directora, B&aacute;rbara Lennie, que acude a un hospital por un episodio de migra&ntilde;as. Pronto descubrimos que esa directora es un personaje de ficci&oacute;n escrito por otro director, Leonardo Sbaraglia, con un look que recuerda no de forma casual al del propio Almod&oacute;var.
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        Por tanto, la matrioska almodovariana contiene a tres directores. La directora de la primera ficci&oacute;n, Lennie; el que escribe esa historia, Sbaraglia, y en un juego pirandelliano est&aacute;, aunque no presente como personaje, el propio Almod&oacute;var como demiurgo que escribe a ambos personajes, da forma a la pel&iacute;cula y hace que todas las piezas de su puzzle encajen.
    </p><p class="article-text">
        El filme se descubre, en cada una de sus capas, como una reflexi&oacute;n sobre la responsabilidad moral de los creadores. &iquest;Hasta qu&eacute; punto pueden nutrirse de forma impune de las historias que tienen alrededor?, &iquest;caiga quien caiga?, como se pregunta un personaje en un momento de la pel&iacute;cula. Esa pregunta se la hace la directora Lennie, se la pregunta el director que la escribe y, por tanto, nos la lanza el mismo Almod&oacute;var a la cara del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son los directores vampiros? Aquella cuesti&oacute;n estaba en el centro de una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes de la historia del cine espa&ntilde;ol,<em> Arrebato</em>. Su director, Iv&aacute;n Zulueta, solo pudo dirigir dos pel&iacute;culas, las mismas que ha dirigido el personaje de B&aacute;rbara Lennie en un gui&ntilde;o inconsciente al realizador que ha planteado de forma m&aacute;s bestia c&oacute;mo el cine y la necesidad de crear puede devorar a los artistas. A la pel&iacute;cula de Zulueta se la recuerda, de nuevo, con ese cursor rojo del ordenador que palpita en la pantalla.
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                Bárbara Lennie y Victoria Luengo en &#039;Amarga navidad&#039;                            </span>
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        En ese juego de trenzas narrativas, Almod&oacute;var se va desnudando en un ejercicio de autoficci&oacute;n con much&iacute;sima ficci&oacute;n, much&iacute;simo juego narrativo y, como si fuera un ox&iacute;moron, much&iacute;sima verdad en la forma en la que el director aborda varios de los temas que han centrado su &uacute;ltima etapa como director, como la soledad, o algunos que siempre han estado, como la uni&oacute;n de las mujeres como forma de ayudarse y salir adelante en un mundo de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Este ejercicio de guion y de narrativa endemoniada se permite el lujo de construir una ficci&oacute;n err&aacute;tica, a la que le falta incluso un detonante narrativo, para luego en su &uacute;ltima y genial pirueta convertir todo ello en parte del filme. Y ah&iacute; es donde conviene guardar la sorpresa de una pel&iacute;cula que se desdobla para explicarse.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, la &uacute;ltima matrioska, la m&aacute;s peque&ntilde;ita, hace que se entiendan las anteriores en una escena final donde Almod&oacute;var hace hasta autocr&iacute;tica de varias de las cosas que han dicho de sus &uacute;ltimos filmes y de lo que podr&iacute;an haber dicho de este&hellip; de no ser porque &eacute;l ha sido m&aacute;s listo que todos y ha convertido todo ello en parte del juego metanarrativo que propone una pel&iacute;cula que parece mucho m&aacute;s sencilla que lo que realmente es, un encaje de bolillos planificado al detalle. Lo hace, adem&aacute;s, evidenci&aacute;ndolo en un tour de force final entre el siempre estupendo Leonardo Sbaraglia y una Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n condenada a ganar todos los premios posibles.&nbsp;
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                Bárbara Lennie y Patrick Criado en &#039;Amarga Navidad&#039;                            </span>
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        Almod&oacute;var recupera se&ntilde;as de identidad que se hab&iacute;an perdido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hay humor, y funciona. Hay un gui&ntilde;o hasta al kitsch, con ese bombero stripper al que da vida de forma hermosa un Patrick Criado en un personaje tan bonito como su nombre, Boni, de Bonifacio, y que hasta nos hace pensar en el Jaime Ch&aacute;varri de<em> &iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?</em>. Hay insertos musicales como los que uno recuerda en <em>Hable con ella, </em>aunque el de Amaia no encaja tan bien como el <em>Cucurrucuc&uacute; Paloma </em>de Caetano Veloso y quita fluidez a la narraci&oacute;n, algo que no ocurre con la escena en la que B&aacute;rbara Lennie y Victoria Luengo escuchan en silencio <em>La llorona</em> de Chavela Vargas &mdash;c&oacute;mo no iba a estar ella&mdash; mientras cada uno llora por un motivo diferente y emociona hasta la l&aacute;grima al espectador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigue siendo, por supuesto, una pel&iacute;cula que desprende el sello de Almod&oacute;var en cada fotograma. En su forma de componer, en el vestuario, en la excelente partitura de Alberto Iglesias&hellip; pero en esta ocasi&oacute;n uno se rinde al riesgo de un director que pod&iacute;a vivir en el conformismo, en la austeridad que tan bien ha dominado en sus &uacute;ltimas obras, y que ha decidido ofrecer algo intelectual, emocionante, y que nos haga reflexionar sobre lo que hay detr&aacute;s de cada obra de ficci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Pedro Almodóvar,Cine español,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, 'Make-up is a lie']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-morrissey-desorientado-ocasionalmente-inspirado-nuevo-disco-make-up-is-lie_129_13048087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f11ea5-ac5f-49a2-8ed3-0e9e40ab522e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131444.jpg" width="3496" height="1966" alt="Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, &#039;Make-up is a lie&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El excantante de The Smiths lanza su decimocuarto disco, 'Make-up is a lie', una semana antes de actuar en València, Zaragoza y Sevilla
</p><p class="subtitle">Crítica - A Harry Styles no le importa que no te pases por su fiesta
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/morrissey-pone-venta-derechos-the-smiths-quiero-desvincularme-desean-destruccion_1_12579161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera de Morrissey</a> se ha convertido en una concatenaci&oacute;n de declaraciones indecentes, noticias frustrantes, obst&aacute;culos evitables y autosabotajes en toda regla. Por todo ello, admiradores y detractores del cantante ingl&eacute;s esperaban ansiosos su primer disco tras seis a&ntilde;os en los que ha habido cambios de t&iacute;tulo, cancelaci&oacute;n de conciertos y quejas hacia un sector discogr&aacute;fico que, al parecer, no valora su talento. Pues bien,<em> Make-up is a lie</em>, ese disco que tanto costaba publicar porque no hab&iacute;a sello que quisiera lanzarlo, sali&oacute; a la venta el viernes. Y, c&oacute;mo m&iacute;nimo tres de sus canciones est&aacute;n sonando ya en la gira europea <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/morrisey-dara-tres-conciertos-espana-ultima-cancelacion-madrid_1_12791499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que llegar&aacute; el jueves 12 a Val&egrave;ncia, el s&aacute;bado 14 a Zaragoza y el lunes 16 a Sevilla.</a>
    </p><p class="article-text">
        Morrissey ha hecho del victimismo un arte y de la grandilocuencia, un oficio. Y viceversa. <em>Make-up is a lie</em> es grandilocuente y victimista, pero su contenido no justifica tanto victimismo ni tanta espera. Si tantas discogr&aacute;ficas se han resistido a publicarlo, por algo ser&iacute;a. En &eacute;l, Morrissey suena a veces fatigado, a menudo desorientado, incluso conspiranoico. Tambi&eacute;n abatido, ocasionalmente inspirado y muy puntualmente plet&oacute;rico. Es el disco de un artista a las puertas del ocaso, pero que se resiste a aceptarlo; como debe ser. Una vez m&aacute;s, Morrissey puede tener los versos y la voz, pero le faltan los compa&ntilde;eros de viaje adecuados para vestir las canciones. Esta ha sido una constante en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. Este disco no marca un punto y aparte, sino otro punto y seguido de un p&aacute;rrafo que se est&aacute; haciendo demasiado largo. Y no, la portada no ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero distanciarme de quienes pasan el d&iacute;a mirando pantallas / Quiero hablar y no dejarme atrapar por la censura / En pos de una sabidur&iacute;a m&aacute;s sabia que la m&iacute;a / Quiero dejar que alguien me ame, si puede&rdquo;. Parecen declaraciones para la prensa, pero es la primera estrofa de <em>You&rsquo;re right, it&rsquo;s time.</em> En cuatro versos apunta a la sociedad, a sus enemigos, a s&iacute; mismo y a sus fans. Quien canta es un tipo que ya no refleja nada en el espejo. &ldquo;D&iacute;ganme, amables doctores, &iquest;por qu&eacute; debo morir ahora?&rdquo;, pregunta. &ldquo;Tiene raz&oacute;n, es la hora&rdquo;, responde &eacute;l mismo. Pero lo hace con un registro tan engolado y grave que parece Richard Butler de los Psychedelic Furs. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; Morrissey? &iquest;Habr&aacute; muerto ya?
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            </figure><h2 class="article-text">Los &uacute;ltimos cartuchos</h2><p class="article-text">
        <em>Make-up is a lie </em>es la primera de las cuatro canciones con referencias a Par&iacute;s. Apareci&oacute; en enero como primer single y los licenciados en <em>Morrisolog&iacute;a</em> llevan semanas discutiendo si este canto a la p&eacute;rdida de la belleza que conlleva el envejecimiento est&aacute; inspirado en Colette o Brigitte Bardot. En cualquier caso, la canci&oacute;n perfila uno de los ejes del disco: la inminencia del olvido. Y no, no es el tipo de canci&oacute;n que te empujar&aacute; a negar la evidencia. Morrissey ha entrado en su etapa crepuscular. La inicial <em>You&rsquo;re right, it&rsquo;s time </em>y la final <em>The monsters of Pig Alley</em> delimitan el disco de alguien que parece saber que est&aacute; disparando sus &uacute;ltimos cartuchos. Que este fuese el primer single dice poco del resto del disco. El anta&ntilde;o insuperable vocalista canta aqu&iacute; justito de fuerzas e intenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Notre-Dame </em>es La Canci&oacute;n Controvertida Del Disco, la del verso que dec&iacute;a &ldquo;antes de investigar dijeron: no es terrorismo&rdquo; y ahora dice &ldquo;antes de investigar dijeron: no hay nada que ver aqu&iacute;&rdquo;. Est&aacute; manchada, pues, por un ejercicio de censura o autocensura que refuerza el consabido victimismo del artista y que ni siquiera suaviza la intenci&oacute;n: sugerir que el incendio de la catedral parisina fue un atentado terrorista. Su clima levemente electr&oacute;nico y g&eacute;lido, resultar&iacute;a propicio para amenizar la banda sonora de una pel&iacute;cula de la saga James Bond que ya nunca le encargar&aacute;n. No pasar&iacute;a a la historia de la m&uacute;sica del siglo XXI aunque, con el tiempo, se llegase a demostrar que <em>Mozztradamus</em> ten&iacute;a raz&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Morrissey ha hecho del victimismo un arte y de la grandilocuencia, un oficio. ‘Make-up is a lie’ es grandilocuente y victimista, pero su contenido no justifica tanto victimismo ni tanta espera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Del mismo modo que resulta dificil&iacute;simo versionar a The Smiths o Morrissey y salir airoso, tambi&eacute;n es complicado para &eacute;l adoptar una pieza ajena y darle un toque muy propio. La prueba palmaria es <em>Amazona,</em> original de Roxy Music. Ocurren demasiadas cosas en esta composici&oacute;n: patrones r&iacute;tmicos impares, regates vocales, bloques instrumentales que rompen el clima precedente&hellip; Este traje le sienta fatal y como int&eacute;rprete va siempre a rebufo del guion, pedaleando por un sendero lleno de baches. Por momentos, parece que Morrissey est&eacute; huyendo de su sombra, cuando, para bien o para mal, esa sombra es su mayor tesoro. Destacarla como tercer single es la decisi&oacute;n m&aacute;s discutible de este disco.
    </p><h2 class="article-text">No me gustas, no me gustas</h2><p class="article-text">
        Con <em>Headache </em>llega la calma. Morrissey susurra este medio tiempo fatigado como si no quisiera despertar al oyente. Tiene un ambiente de madrugada febril y un escalofr&iacute;o de guitarra el&eacute;ctrica final que la conecta con <em>Last night I dreamt that somebody loved me</em>, de The Smiths, pero no la roza ni de lejos. Versos como &ldquo;lo que Dios ha unido que no lo separe un dolor de cabeza&rdquo; o &ldquo;en la salud y en la jaqueca&rdquo; resultan inequ&iacute;vocos: est&aacute; describiendo un matrimonio como un suplicio. Parece que en alg&uacute;n momento la canci&oacute;n despegar&aacute;, pero al tercer minuto hay que asumir que eso no suceder&aacute;. De hecho, el &uacute;ltimo minuto lo pasa repitiendo un &uacute;nico verso: &lsquo;No me gustas, no me gustas, no me gustas&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El disco alcanza al ecuador baj&iacute;simo de pulsaciones con <em>Boulevard.</em> La canci&oacute;n tarda medio minuto en manifestarse; un suicidio art&iacute;stico en esta era de <em>hits</em> de dos minutos. Es la pieza m&aacute;s larga y en buena parte del trayecto el &uacute;nico apoyo de Morrissey es un piano. Pinta mal, pero es una de las interpretaciones m&aacute;s solventes. Es una apesadumbrada oda a ese bulevar que solo recibe &ldquo;cagadas de p&aacute;jaros y escupitajos de escolares&rdquo;. Siendo un disco tan parisino, es f&aacute;cil pensar en los paseos que bordean el r&iacute;o Sena. Quien canta es un borracho relami&eacute;ndose en su infortunio. Rom&aacute;ntica y desesperada, es de las poqu&iacute;simas canciones del disco a las que quiz&aacute;s apetezca volver dentro de tres o seis a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Zoom zoom little boy</em> es juguetona y poco m&aacute;s. Arranca con un sonido de sitar y desemboca en un simp&aacute;tico estribillo que enumera todos los animalitos que quiere salvar de las garras del mundo adulto el ni&ntilde;o protagonista: ranas, vacas, ovejas, zorros&hellip; Echar la vista atr&aacute;s en busca de la inocencia y el impulso de la infancia o la adolescencia ha sido una renovadora fuente de inspiraci&oacute;n para Morrissey. Lo fue, por ejemplo, en <em>Rebels without applause</em>, un fabuloso espejismo con guitarras muy Johnny Marr publicado hace tres a&ntilde;os que invitaba a so&ntilde;ar en un renacimiento creativo. No es el caso. Esta es otra canci&oacute;n menor.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a que muri&oacute; el pop</h2><p class="article-text">
        Que nadie se averg&uuml;ence si al escuchar los primeros compases de<em> The night pop dropped</em> en la plataforma de <em>streaming</em> de rigor sospecha que est&aacute; sonando el en&eacute;simo anuncio invit&aacute;ndole a formalizar una suscripci&oacute;n de pago. Es el signo de los tiempos. Canciones y anuncios cada vez se diferencian menos y su funcional ritmo funk no cobrar&aacute; entidad hasta que entre la voz de Morrissey. La letra, menuda paradoja, habla, desde el futuro, del d&iacute;a en que muri&oacute; el pop. Por falta de imaginaci&oacute;n y personalidad, cabe suponer que opina &eacute;l. &ldquo;Muy triste para m&iacute;, para nosotros, muy triste para el universo&rdquo;, subraya. Qu&eacute; duda cabe: la distancia entre la habilidad humana y las herramientas tecnol&oacute;gicas para crear canciones se est&aacute; estrechando. La tecnolog&iacute;a avanza, s&iacute;, pero el ingenio tambi&eacute;n se agota. A las pruebas cabe remitirse. El recado final est&aacute; robado de la primera edici&oacute;n de Operaci&oacute;n Triunfo: &ldquo;Lo mejor que puedes hacer es ser t&uacute; mismo&rdquo;.
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                    alt="El cantante británico Morrisey se presenta en concierto en el festival musical &quot;Primavera Fauna 2015&quot; hoy, sábado 14 de noviembre de 2015, en Santiago (Chile). Morrissey, The Cardinags y Empire of the Sun son parte de la quinta edición del festival Movistar Primavera Fauna"
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            <span class="title">
                El cantante británico Morrisey se presenta en concierto en el festival musical &quot;Primavera Fauna 2015&quot; hoy, sábado 14 de noviembre de 2015, en Santiago (Chile). Morrissey, The Cardinags y Empire of the Sun son parte de la quinta edición del festival Movistar Primavera Fauna                            </span>
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        No hay que dejarse enga&ntilde;ar por el tibio inicio de <em>Kerching, kerching</em>. A partir del primer minuto, y solo dura tres, el estribillo vertebrado por la palabra titular, una suerte de onomatopeya referida al sonido de la caja registradora, sube muchos enteros. Est&aacute; dirigida a un hombre consagrado a un &uacute;nico amor: el dinero. &ldquo;Tu pap&aacute; y tu mam&aacute; murieron y ni siquiera los tomaste de la mano&rdquo;, le suelta en la segunda estrofa, antes de hacerle ver que para su <em>amante</em> nunca ser&aacute; suficientemente rico, suficientemente r&aacute;pido, suficientemente hombre, ni suficientemente gracioso porque no consume suficiente coca&iacute;na. La estocada final es demoledora: &ldquo;Y, por cierto, tu querido hermano ha muerto&rdquo;. Se hace el silencio y quieres gritar: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; cabr&oacute;n eres, Morrissey!&rdquo;. Dicho como un cumplido, s&iacute;. Y eso es mucho trat&aacute;ndose de &eacute;l. Llevamos d&eacute;cadas pensando &ldquo;qu&eacute; cabr&oacute;n eres, Morrissey!&rdquo; cada vez que abre la boca. Pero pens&aacute;ndolo con indignaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Igual que sobre el incendio de Notre-Dame, Morrissey necesitaba decirnos tambi&eacute;n algo sobre el legendario cr&iacute;tico de rock Lester Bangs. &iquest;Y? Hay una gran distancia entre una idea interesante para una letra y una canci&oacute;n. Y a&uacute;n m&aacute;s, entre una canci&oacute;n y una canci&oacute;n relevante. <em>Lester Bangs</em> es una idea para una letra que no acaba de cristalizar en canci&oacute;n relevante. Ni siquiera con ese sutil <em>riff</em> a lo Nile Rodgers que se cuela por debajo. Muy mala noticia que composiciones como esta pasaran el corte. Proyectan un futuro poco esperanzador.
    </p><h2 class="article-text">Hace muchos icebergs</h2><p class="article-text">
        Como t&iacute;tulo, <em>Many icebergs ago</em> es memorable. Sugiere grandilocuencia y desencanto, dos de las coordenadas en las que mejor se mueve Morrissey; casi podr&iacute;a decirse que son su latitud y longitud. La composici&oacute;n, con un aire de folk brit&aacute;nico crepuscular (mandolina incluida), destaca especialmente por la letra. Es un recorrido vital a partir de diferentes escenas en lo que parecen ser distintos pubs o tabernas: Ten Bells, Dundee Arms, Green Man, Sebright Arms, Blind Beggar, White Hart&hellip; Parca en palabras, pero altamente evocadora, su estructura circular llega a resultar hipn&oacute;tica. Hasta que llega el final: la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <em>The monsters of Pig Alley</em> cierra el disco cuesta arriba retomando su tema favorito: el final inevitable y el balance de da&ntilde;os. No es <em>You know I couldn&rsquo;t last</em>, pero esa bonita rueda de acordes de la guitarra ac&uacute;stica le permite moverse en zona segura, dibujando con soltura las l&iacute;neas de voz, enton&aacute;ndolas y vocaliz&aacute;ndolas con absoluta maestr&iacute;a. Alain Whyte le ha confeccionado un traje a medida. Y Morrissey no falla. Los nubarrones escampan, el pop renace y puedes caer en la tentaci&oacute;n de creer que s&iacute;, que tal vez el pr&oacute;ximo sea su gran disco.
    </p><p class="article-text">
        <em>Make-up is a lie</em> no es el insuperable <em>Vauxhall and I</em>, pero nadie espera ya otro disco as&iacute;. Tampoco es el sorprendente <em>You are the quarry</em> y tambi&eacute;n era dif&iacute;cil imaginar otro regreso de ese calibre. Pero despu&eacute;s de tanto ir y venir, ni siquiera eleva el list&oacute;n de su &uacute;ltimo &aacute;lbum, el muy apa&ntilde;ado <em>I am not a dog on a chain</em>. Seis a&ntilde;os para esto. En otra &eacute;poca, cualquier rese&ntilde;a ir&iacute;a acompa&ntilde;ada de recomendaciones sobre si ir corriendo a la tienda de discos a por &eacute;l o no. En este caso, habr&iacute;a que escribir: sal a la calle, pero si, camino de la tienda, encuentras algo mejor en lo que usar tu dinero, no te sientas culpable. G&aacute;stalo, por ejemplo, en una entrada para el Madrid Popfest. Y alguien te grabar&aacute; el CD.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-morrissey-desorientado-ocasionalmente-inspirado-nuevo-disco-make-up-is-lie_129_13048087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, 'Make-up is a lie']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canciones,Música,Crítica,Conciertos,Morrissey]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Zorra dorada', un canto salvaje contra la violación y el abuso sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/zorra-dorada-canto-salvaje-violacion-abuso-sexual_129_13047488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a91e6721-cb5c-4b74-a3e9-15288ff15de9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Zorra dorada&#039;, un canto salvaje contra la violación y el abuso sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elisa Forcano ha creado una pieza de danza descarnada y deslumbrante sobre el dolor de la mujer ante la violencia sexual
</p></div><p class="article-text">
        <em>Zorra dorada</em> es un espect&aacute;culo de danza. No lo duden. Aunque contenga textos de una contundencia abrasiva, escritos con la iluminaci&oacute;n sint&eacute;tica de la ira. Aunque sea una de las piezas m&aacute;s perform&aacute;ticas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con unas acciones donde el horror se emparenta con la belleza. Aun con todo eso, <em>Zorra dorada</em> es ante un cuerpo en rebeld&iacute;a, pura tensi&oacute;n muscular movida por la rabia de un cuerpo vejado hasta la n&aacute;usea. La responsable de todo es&nbsp;Elisa Forcano, una Daryl Hannah del XXI, una replicante del dolor que, con toda la frontalidad del mundo, acara al p&uacute;blico frente al sufrimiento de las mujeres violadas, abusadas y arrasadas hasta la muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto en estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os muchos trabajos sobre la mujer, sobre el feminismo, muchas obras denunciando a la sociedad patriarcal y el machismo. Pero esta obra desborda ese movimiento. Y lo hace por forma y fondo, por actitud y determinaci&oacute;n. Hace mucho tiempo que no se ve&iacute;a en escena, tan acostumbrada ya a la comedia representativa de usos y modos de la clase media o a la tragicomedia de tintes burgueses y dramaturgos inteligentes, una pieza tan disruptiva. Las razones son varias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Zorra dorada</em> es, como dec&iacute;amos, una pieza de danza, pero tambi&eacute;n es un h&iacute;brido. No solo por las disciplinas que se juntan en ella (danza, interpretaci&oacute;n teatral, performance, instalaci&oacute;n, teatro ritual), sino tambi&eacute;n por c&oacute;mo aborda la llamada autoficci&oacute;n. La pieza gira en torno a la figura de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/muere-eutanasia-traumatizada-agresiones-sexuales_1_1522899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noa Pothoven</a>, una adolescente holandesa que se dej&oacute; morir por inanici&oacute;n a los 17 a&ntilde;os tras sufrir abusos y violaciones desde la infancia. Solicit&oacute; la eutanasia, cuando se la negaron decidi&oacute; &ldquo;dejarse ir&rdquo;. Su historia es tambi&eacute;n la de una figura que rompi&oacute; el silencio y con su libro <em>Ganar o aprender</em> se convirti&oacute; en una figura medi&aacute;tica y en influencer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra de Forcano es un ritual mortuorio en torno a ese dolor que arras&oacute; la vida de la holandesa. Pero tambi&eacute;n es una expiaci&oacute;n de la propia creadora, de Forcano como ser humano y mujer. Y ah&iacute; est&aacute; el acierto. Realmente da igual si est&aacute; hablando de ella misma o de la vida de la holandesa. Por un lado, se aleja as&iacute; del morbo testimonial al mismo tiempo que el p&uacute;blico sabe lo que est&aacute; en juego en escena. Por otro, ya no es una obra sobre la figura de Noa Pothoven, sino el relato de tantas y tantas mujeres, &ldquo;si hubiese una monta&ntilde;a de piedras por cada mujer violada se extinguir&iacute;an los campos, no habr&iacute;a tierra f&eacute;rtil sobre la que cultivar&rdquo;, dice Forcano en escena.&nbsp;
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                Un momento de la representación de &#039;Zorra dorada&#039;                            </span>
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        Pero lo alucinante de esta pieza es la rabia. La rabia alojada en cada m&uacute;sculo de ese cuerpo tan combativo como herido. Una rabia convertida en carne a la que acompa&ntilde;an unos textos de una exposici&oacute;n m&aacute;xima. Pocos textos hay en el &uacute;ltimo teatro con la dureza del que dedica esta artista a la madre. Forcano lo afronta con la fuerza de quien se rebela, pero sabe que se ahoga. Hay otros textos brutales, uno corto sobre la vagina o el de la propia narraci&oacute;n de una violaci&oacute;n en una calle con olor a orines.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero uno de los textos, el titulado <em>Muerta pero follable</em>, destaca sobremanera. Est&aacute; escrito con un lenguaje netamente contempor&aacute;neo, es una declaraci&oacute;n de guerra que Forcano convierte en danza macabra y apache. Cuerpo y palabra se unen en una sola direcci&oacute;n, en una sola energ&iacute;a. Mientras Forcano escupe estas palabras, &ldquo;Muerta pero con<em> highligther.</em> Muerta con vestidazo (&hellip;) con los labios a tope de gloss (&hellip;) Y los dientes bien limados; bien limaditos, que algo aprend&iacute; de mi historial de felaciones forzadas&rdquo;, su cuerpo es puro exorcismo convertido en cuchillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; os mont&aacute;is una buena <em>gang bang</em> con mi boca a punto. As&iacute; sigo siendo funcional. La no virgen de las pajas, de las eyaculaciones santas llenas de pena y penitencia. La Santa de las felaciones&rdquo;, grita en escena con dureza para convertir ese acto del teatro que dicen es encuentro y comuni&oacute;n en guerra. Se enferma su cuerpo, se enferma el espacio, vuelve a surgir ese teatro de la crueldad que ya parec&iacute;a olvidado, se instaura una incomodidad 'artaudiana' y cat&aacute;rquica que demuestran que aunque el mercado cultural quiera reducir esa fuerza del &ldquo;otro teatro&rdquo; a marca, ya sea el de la Liddell o el de viejas glorias como Grotowski o Gambaro, la cosa sigue bien viva.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elisa Forcano en un momento de &#039;Zorra dorada&#039;                            </span>
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        Pero la pieza adem&aacute;s contiene un buen dec&aacute;logo de acciones. Desde acciones cl&aacute;sicas, como decir un texto comiendo una granada que se deglute y vomita en sangre, hasta dos acciones lum&iacute;nicas donde la luz proviene del mismo sexo de la actriz que son escalofriantes por retadoras al mismo tiempo que bellas. Y lo incre&iacute;ble es que en todas estas lides, en la de la danza, en la de la performer con gran carga interpretativa o en la de accionista pura, Forcano sale indemne. Pocas veces se puede ver en escena a una int&eacute;rprete tan completa donde se da la conjunci&oacute;n de palabra, cuerpo, decisi&oacute;n y actitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.elisaforcano.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisa Forcano</a> es una joven int&eacute;rprete zaragozana, con 36 a&ntilde;os ha estado ya en muchas disciplinas de distinto pelaje: en teatro infantil, en formato de danza estricta como la compa&ntilde;&iacute;a de danza que mont&oacute; en 2017 con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/maria-velasco-arremete-expediente-x-generacion-incapacidad-amar_129_12256090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Beluga</a>, Le Doute, incluso en proyectos de actriz m&aacute;s tradicional con la compa&ntilde;&iacute;a aragonesa Che y Moche. Pero su formaci&oacute;n en teatro f&iacute;sico y su paso por ciertas manos como La Veronal, Peeping Tom o Lucas Condro se ha ido imponiendo. Y si bien ha seguido alternando diferentes c&oacute;digos esc&eacute;nicos en diferentes proyectos (como junto a Alberto San Juan en la obra de Juan Mayorga, <em>La gran cacer&iacute;a</em>) su otro lado, m&aacute;s performativo y f&iacute;sico, es el que la define. No es casual que Rodrigo Garc&iacute;a la eligiese para aquella maravilla llamada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/rodrigo-garcia-teatro-idiota-bomba-relojeria-escenica_1_10241730.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cristo est&aacute; en Tinder</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todos esas idas y venidas, propias de una de las profesiones m&aacute;s precarias que hay, la de actriz, Forcano ha decidido, en el significado m&aacute;s literal del t&eacute;rmino, empoderarse. Y de qu&eacute; manera. Empoderarse como mujer, como creadora e int&eacute;rprete, como due&ntilde;a de una voz y un cuerpo. Como dice la buler&iacute;a que canta y clava Iv&aacute;n Cozar en la obra: &ldquo;Mi cuerpo tiene precio y valor, lo fija el amo y el patr&oacute;n, mi cuerpo es un p&aacute;ramo desierto, mi alma es quebranto y lamento&rdquo;. Un lamento ya muy largo que se convierte en lucha, la misma de Mariana Enriquez en <em>Las cosas que perdimos en el fuego</em>, la de Mar&iacute;a Fernanda Ampuero en <em>Pelea de Gallos</em>, y la de tantas otras. &ldquo;Si cada mujer que ha sufrido un abuso se inmolase, &iquest;qui&eacute;n traer&iacute;a vuestros hijos al mundo?&rdquo;, dice una perturbadora voz de ni&ntilde;a en un momento de la obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pieza, que se estren&oacute; en el Festival Surge en 2004, ha llevado, auspiciada por la Cuarta Pared, su propia cocci&oacute;n lenta. Ahora ha llegado con toda la fuerza a la peque&ntilde;a sala madrile&ntilde;a Nave 73. Estar&aacute; tan solo hasta este s&aacute;bado. Pero no se preocupen, <em>Zorra dorada</em> tiene la impronta del corredor de fondo. Se har&aacute; durante mucho tiempo. Es demasiado valiosa para que tenga una muerte temprana. Ya se est&aacute; armando una gira que se prev&eacute; larga: el 12 de marzo visitar&aacute; Lanzarote, en abril estar&aacute; en Asturias, en septiembre en Valencia y en octubre en Bilbao. Y volver&aacute; a Madrid. Esta vez, por calendario no podr&aacute; estar el 8M, pero volver&aacute;. Si no, al tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/zorra-dorada-canto-salvaje-violacion-abuso-sexual_129_13047488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:27:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Zorra dorada', un canto salvaje contra la violación y el abuso sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Danza contemporánea,Crítica,Violencia sexual,Machismo,Abusos sexuales,Violaciones]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca41616d-c528-4295-a3dc-8cb76766e52d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jessie Buckley, a punto de ganar el Oscar por ‘Hamnet’, se une a Christian Bale como pareja monstruosa en esta arriesgada actualización de ‘La novia de Frankenstein’
</p><p class="subtitle">Sorogoyen muestra los 18 primeros minutos de ‘El ser querido’: un duelo entre “dos bestias”, Javier Bardem y Victoria Luengo
</p></div><p class="article-text">
        Se titulaba <em>La novia de Frankenstein</em>, pero este personaje solo aparec&iacute;a en la pel&iacute;cula unos pocos minutos. Suficientes, de todas formas, para que Elsa Lanchester fuera ic&oacute;nica. Ayud&oacute; lo suyo que tuviera un doble papel &mdash;como La Novia y como Mary Shelley, aqu&iacute; ejerciendo de narradora&mdash;, de forma que el filme que James Whale hab&iacute;a dirigido cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su <em>Frankenstein</em> se convirtiera, llegado 1935, en una de las secuelas m&aacute;s aclamadas de todos los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a tener por medio a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shelley, autora de la novela</a>, a <em>La novia de Frankenstein</em> le hab&iacute;a venido bien buscar su propio camino. Alejarse de la literatura. Entonces se top&oacute; con un macabro sentido del humor, efectos especiales revolucionarios, y tambi&eacute;n cierto subtexto homoer&oacute;tico entre Frankenstein y su nuevo mentor, el Doctor Pretorius. Han sido estas las razones de su fama, fundamentalmente. Aunque tambi&eacute;n deber&iacute;a tener su importancia que, en los breves minutos que Lancaster est&aacute; en pantalla con su memorable caracterizaci&oacute;n, lo &uacute;nico que hace es rechazar al monstruo de Frankenstein. Rechaza la funci&oacute;n para la que ha sido creada. Se niega a ser la novia de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Este gesto es clave y, teniendo en cuenta la relevancia cultural de <em>La novia de Frankenstein</em>, era cuesti&oacute;n de tiempo que alguien lo quisiera desarrollar. Tal parece que vivimos un momento &oacute;ptimo para ello, como demuestra la cercan&iacute;a del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Guillermo del Toro</a> en conjunto a las lecturas feministas de la obra: lecturas que han enriquecido los significados de la novela de Shelley &mdash;proponiendo que su centro bien pudiera ser hostilidad masculina ante el poder reproductor de la feminidad, o bien directamente una depresi&oacute;n postparto &mdash;, toda vez que han generado sus propias ficciones. Ah&iacute; entrar&iacute;an tanto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-stone-frankenstein-feminista-liberada-sexualmente-irregular-pobres-criaturas-yorgos-lanthimos_129_10480413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pobres criaturas</em></a> como el filme que nos ocupa, <em>&iexcl;La novia!</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Experimentando con el experimento</strong></h2><p class="article-text">
        Que el material sea tan jugoso &mdash;y llame la atenci&oacute;n que hayamos tardado cerca de 90 a&ntilde;os en volver tras el magn&eacute;tico peinado de Elsa Lanchester&mdash; no implica que <em>&iexcl;La novia!</em> parezca un proyecto bastante descabellado de entrada. Desde el mero hecho de qui&eacute;n dirige. Maggie Gyllenhaal ten&iacute;a una pr&oacute;spera carrera como actriz cuando debut&oacute; a la direcci&oacute;n en 2021, recibiendo cr&iacute;ticas excelentes. <em>La hija oscura</em> era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/hija-oscura-maggie-gyllenhaal-malas-madres-critica-de-cine-estrenos_1_8757858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n ejemplarmente s&oacute;lida de Elena Ferrante</a>, que Gyllenhaal hab&iacute;a acometido con gran sensibilidad. Nada en ella nos hac&iacute;a imaginar, sin embargo, que la directora quisiera acudir al cine de terror de los a&ntilde;os 30 con su segundo largometraje.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La hija oscura</em>, por cierto, aspir&oacute; al Oscar a Mejor actriz de reparto para Jessie Buckley, que hoy est&aacute; a punto de alzarse con la estatuilla <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>. Y Buckley, justamente, es la protagonista de <em>&iexcl;La novia!</em>, queriendo Gyllenhaal volver a contar con sus servicios para un personaje desafiante, del&nbsp;que depende buena parte del impacto de la pel&iacute;cula. Buckley es Ida, una mujer que muere en los primeros minutos del filme, para luego ser revivida como la novia de Frankenstein.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Gyllenhaal, como directora y guionista, ha planteado una secuela de <em>La novia de Frankenstein</em> desde la pregunta de qu&eacute; habr&iacute;a pasado si el final fuera abierto. Si La Novia no hubiera rechazado al monstruo. Pero es algo m&aacute;s complicado porque su trama se ambienta en los a&ntilde;os 30, en la misma &eacute;poca que desfilaban por las salas de cine los monstruos cl&aacute;sicos de Universal y las pel&iacute;culas de Whale. El monstruo de Frankenstein (&ldquo;Frank&rdquo;) ha estado vagando durante d&eacute;cadas deseando una compa&ntilde;era, que en la novela de Shelley nadie le hab&iacute;a podido llegar a dar.
    </p><p class="article-text">
        Ida va a ser esa compa&ntilde;era gracias al ingenio de otro cient&iacute;fico loco &mdash;en este caso una cient&iacute;fica loca, Annette Benning, en un claro corte de mangas a Victor Frankenstein y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ambici&oacute;n por &ldquo;puentear&rdquo; a las mujeres</a>&mdash;, si bien Ida es un personaje de lo m&aacute;s peculiar. Es una mujer extravagante metida en l&iacute;os con la mafia de Chicago y que por si fuera poco &mdash;en una idea que, y esto pasa bastante en la pel&iacute;cula, suena mejor sobre el papel que c&oacute;mo luego se ejecuta&mdash; est&aacute; en contacto con el espectro de Mary Shelley, comunic&aacute;ndose con ella e incluso dando la sensaci&oacute;n a veces de estar <em>pose&iacute;da</em> por ella. As&iacute; que Buckley, como hizo Lanchester previamente, puede brillar en un doble papel como la escritora brit&aacute;nica y como la renuente novia del monstruo.
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                Fotograma de &#039;La novia de Frankenstein&#039; (1935)                            </span>
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        Buckley est&aacute; a la altura. La actriz se entrega en cuerpo y alma al proyecto, jugando con su f&iacute;sico y su acento mientras retuerce ferozmente las palabras y termina formando una pareja muy atractiva junto a Frank. Quien, desde luego, no posee su desquiciada verborrea, seg&uacute;n el recuerdo de Boris Karloff en el d&iacute;ptico de Whale y una b&uacute;squeda de entidad propia, garantizada por su int&eacute;rprete. Este resulta ser Christian Bale con su mejor interpretaci&oacute;n en a&ntilde;os, alternando la ingenuidad y desvalimiento del monstruo cl&aacute;sico con cierto grado de imprevisibilidad violenta y alguna que otra concesi&oacute;n contempor&aacute;nea (es un monstruo que sufre &ldquo;ataques de ansiedad&rdquo;, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        Y la pareja funciona. La imaginaci&oacute;n de Gyllenhaal se ha aferrado en&eacute;rgicamente a los &uacute;ltimos minutos de <em>La novia de Frankenstein</em> para, desde un alegre esp&iacute;ritu especulativo, proyectar los personajes a un nuevo escenario y jugar con los ingredientes de Shelley. El problema viene por todo lo que entra&ntilde;a este escenario. La Gran Depresi&oacute;n de EEUU, donde La Novia y Frank se convierten a causa de sus posteriores tropiezos con la ley en una suerte de sucesores de Bonnie y Clyde. Algo que suena muy bien, nuevamente. Si tan solo la ejecuci&oacute;n estuviera a la altura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los locos a&ntilde;os 30</strong></h2><p class="article-text">
        La imagen de Buckley y Bale perseguidos en su coche a trav&eacute;s de maizales estadounidenses recuerda inevitablemente &mdash;y Gyllenhaal lo subraya de vez en cuando con tiroteos y c&aacute;maras lentas&mdash; a esa pel&iacute;cula de <em>Bonnie y Clyde</em> que, con Faye Dunaway y Warren Beatty al frente, trajo consigo el Nuevo Hollywood a finales de los a&ntilde;os 60. No es, sin embargo, el referente cin&eacute;filo m&aacute;s sustancial, pues al margen de la tradici&oacute;n audiovisual de Frankenstein nos topamos con la afici&oacute;n del&nbsp;monstruo a los musicales que, protagonizados por Fred Astaire y Ginger Rogers entre otros, trataban de enderezar un poco los &aacute;nimos de la ciudadan&iacute;a tras el <em>crack</em> del 29.
    </p><p class="article-text">
        Frank es un ferviente admirador de estos musicales, que en <em>&iexcl;La novia!</em> viene a representar Jake Gyllenhaal &mdash;hermano de la directora&mdash; como una estrella ficticia de Hollywood. Y esta admiraci&oacute;n impele a que <em>&iexcl;La novia!</em> coquetee con el g&eacute;nero musical, planteando n&uacute;meros muy aparatosos fruto de la imaginaci&oacute;n del monstruo y de su amor por el personaje de Buckley. Juntando esto con su carrera delictiva y los disturbios sociales que provocan (con La Novia como l&iacute;der espiritual de una revoluci&oacute;n en ciernes), la conexi&oacute;n de <em>&iexcl;La novia!</em> con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/joker-folie-deux-secuela-vacia-ensimismada-vuelve-brillar-joaquin-phoenix_129_11628660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Joker: Folie &agrave; deux</em></a> es insoslayable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jessie Buckley y Christian Bale en &#039;¡La novia!&#039;                            </span>
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        Joaquin Phoenix y Lady Gaga, como el Joker y Harley Quinn, han dado paso a estos nuevos forajidos. Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Hildur Gu&eth;nad&oacute;ttir es la compositora de la banda sonora de <em>&iexcl;La novia!</em> como ya puso m&uacute;sica anteriormente al d&iacute;ptico de <em>Joker</em>, y tambi&eacute;n es Warner el estudio que ha apoyado el filme de Gyllenhaal&hellip; metido en otro de esos desarrollos ca&oacute;ticos a los que suele ser asiduo. De <em>&iexcl;La novia!</em> se cuenta que el presupuesto ha crecido de forma descontrolada, que los primeros pases con p&uacute;blico <a href="https://www.google.com/search?q=the+bride+world+of+reel&amp;sca_esv=110a515e0d96392e&amp;sxsrf=ANbL-n7QswarlyqPpAbW7gR3AG2SNHkmag:1772725336092&amp;ei=WKSpaYaqBb-K9u8Py5jVuA0&amp;biw=1163&amp;bih=532&amp;ved=0ahUKEwiGtsS_jImTAxU_hf0HHUtMFdcQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=the+bride+world+of+reel&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiF3RoZSBicmlkZSB3b3JsZCBvZiByZWVsMggQABiABBjLATIIEAAYFhgKGB4yCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBTIIEAAYgAQYogQyCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBUisBlDMA1j5BHABeACQAQCYAZ4BoAGEAqoBAzAuMrgBA8gBAPgBAZgCA6AClwLCAgsQABiABBiwAxiiBMICCBAAGLADGO8FwgIEECMYJ5gDAIgGAZAGBZIHAzEuMqAH5wmyBwMwLjK4B5ECwgcDMi0zyAcOgAgA&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido desastrosos</a>, y que Warner ha exigido <em>reshoots</em> a mansalva. Las expectativas comerciales no son, en resumidas cuentas, las mejores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos devolver&iacute;a a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>, fracaso hist&oacute;rico que en 2024 casi se carg&oacute; la carrera de Michael De Luca y Pamela Abdy como encargados de la divisi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Warner &mdash;hoy habiendo enderezado la trayectoria del estudio con varios &eacute;xitos de cr&iacute;tica y taquilla, que se antojan agridulces sin embargo ante la inminente absorci&oacute;n de la empresa por parte de Paramount&mdash;, si bien hay una diferencia importante. <em>Joker 2</em>, gustara m&aacute;s o menos su propuesta, era exactamente la pel&iacute;cula que quer&iacute;a ser. Y no se puede decir lo mismo de <em>&iexcl;La novia!</em>, cuyo guion no sabe gestionar tantos y tan estramb&oacute;ticos ingredientes, y todo se acaba desparramando.
    </p><p class="article-text">
        La trama criminal de <em>&iexcl;La novia!</em> &mdash;por la cual los protagonistas luchan contra un g&aacute;ngster todopoderoso&mdash; est&aacute; p&eacute;simamente engarzada y hace que sufran otros actores implicados, como un deslucido John Magaro en el papel del exmarido de Ida o, sobre todo, una pareja de detectives que forman Pen&eacute;lope Cruz y Peter Sarsgaard y que no hay quien se crea. Los apuntes feministas del personaje de Buckley &mdash;que en medio de sus correr&iacute;as empieza a preocuparse por la violencia sexual&mdash; carecen por tanto de convicci&oacute;n en medio de este l&iacute;o, y todo se queda en una oportunidad perdida. En una obra desbordada de ideas que no ha sabido llevar a buen puerto.
    </p><p class="article-text">
        Sin tampoco ser algo tan grave, a lo largo de <em>&iexcl;La novia!</em> es tan constante la sensaci&oacute;n de que se hace una y otra vez la zancadilla, como la gratitud de que se hayan invertido cerca de 100 millones de d&oacute;lares &mdash;tiene pinta de que Warner va a perder mucho dinero con <em>&iexcl;La novia!</em>&mdash; en esta locura. Sin que, adem&aacute;s, nada realmente importante atine a estropear el mayor atractivo del filme: una pareja que transpira encanto y carisma. Iconicidad, en resumidas cuentas. Justo lo que nos trajo aqu&iacute; en primer lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 15:16:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Libros,Películas,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Scream 7’, la patética agonía de una saga que alcanza los 30 años abochornando a todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9b45ecc-2b9e-4acd-9e9e-5a6ecc4b9daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Scream 7’, la patética agonía de una saga que alcanza los 30 años abochornando a todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ghostface regresa nuevamente en una entrega que suena a final definitivo o, al menos, eso es lo que desearía cualquier persona con un mínimo de sensatez</p><p class="subtitle">Guía de los Premios Goya 2026: cuándo y dónde ver la gala, nominados, favoritos y presentadores</p></div><p class="article-text">
        No ha habido pase de prensa como tal de <em>Scream 7</em>. Y no pasa nada. Este dato no deber&iacute;a importarle a nadie salvo a la propia prensa, cuya &uacute;nica oportunidad de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-cuchilladas-scream-resucita-vez-canas-bromas-nostalgia_1_12476101.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ver la pel&iacute;cula</a> antes del estreno fue acudir a una proyecci&oacute;n la noche del jueves anterior, destinada principalmente a <em>influencers</em> y autodenominados &ldquo;creadores de contenido&rdquo;. Con un margen tan escaso de tiempo, no habr&aacute; posibilidades de que <em>Scream 7</em> llegue a salas comerciales con alg&uacute;n discurso o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-vi-no-le-interesa-terror-presumir-marca_1_10012541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaci&oacute;n alrededor</a> que no sean los que haya emitido expresamente Paramount, su distribuidora.
    </p><p class="article-text">
        Lo habitual en estos casos es suponer que el filme sometido a este trato no va a estar demasiado bien. Y en efecto, no lo est&aacute;. Pero con <em>Scream 7</em> suceden cosas m&aacute;s interesantes que la en&eacute;sima muestra de desprecio a la prensa, pues a Paramount le interesa coartar la conversaci&oacute;n por otras razones al margen de lo categ&oacute;ricamente mala que sea su pel&iacute;cula. <em>Scream 7</em> ha tardado lo suyo en desarrollarse. Mucho m&aacute;s que el&nbsp;a&ntilde;o y pico transcurrido entre <em>Scream V</em> y <em>Scream VI</em> (2022-2023), pese a que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-vi-no-le-interesa-terror-presumir-marca_1_10012541.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Scream VI</em></a> hizo una taquilla estupenda y le gust&oacute; a los fans. Quiz&aacute; por ello Paramount haya tenido la deferencia de juntarles con la prensa espa&ntilde;ola en un preestreno con horas de diferencia al lanzamiento mundial. Para que aplaudan, se r&iacute;an, y hagan su contenido y esas cosas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio prefiere las reacciones impulsivas en redes sociales en lugar de que tengamos fr&iacute;amente presente qu&eacute; ha pasado entre <em>Scream VI</em> y <em>Scream 7</em>. Lo que pas&oacute; es que Paramount y la productora Spyglass despidieron a la protagonista de esa nueva generaci&oacute;n de personajes inaugurada en la <em>Scream </em>de 2022, Melissa Barrera. Y no disimularon el motivo: fue porque Barrera <a href="https://www.hollywoodreporter.com/movies/movie-news/melissa-barrera-fired-scream-vii-1235669458/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a denunciado en redes sociales</a> el genocidio de Israel contra la poblaci&oacute;n palestina. Barrera se fue a la calle y en seguida se le uni&oacute; Jenna Ortega, su hermana en la ficci&oacute;n. <em>Scream 7</em>, cuya producci&oacute;n hab&iacute;a sido confirmada al poco del &eacute;xito de <em>Scream VI</em>, qued&oacute; descabezada, con un guion a la deriva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Melissa Barrera fue despedida de la saga por posicionarse contra el sufrimiento palestino                            </span>
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        Corr&iacute;a noviembre de 2023 e iban a pasar m&aacute;s cosas. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/abigail-slasher-listillo-rutinario-manos-directores-nuevas-entregas-scream_129_11301117.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett</a>, responsables del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/quinta-scream-confirma-no-hay-limites-reciclaje-metaterror_1_8659264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relanzamiento de la saga</a> luego de los m&aacute;s de 10 a&ntilde;os transcurridos entre <em>Scream 4</em> y <em>Scream V</em>, hab&iacute;an preferido dejar la direcci&oacute;n en manos de Christopher Landon, responsable de las pel&iacute;culas de <em>Feliz d&iacute;a de tu muerte</em>. Landon, sin embargo, se top&oacute; con todo un polvor&iacute;n medi&aacute;tico desatado por el despido de Barrera y la espantada de Ortega, y pocas semanas despu&eacute;s prefiri&oacute; largarse tambi&eacute;n. A estas alturas lo suyo habr&iacute;a sido dejar <em>Scream</em> como estaba, pero todos ten&iacute;an presente que, saliera como saliera la pel&iacute;cula, los beneficios estaban asegurados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que <em>Scream 7</em> ha vuelto a las ra&iacute;ces, buscando ensamblar un evento alrededor de la idea de que sea el &ldquo;final definitivo&rdquo; (aunque nadie podr&iacute;a asegurar eso a ciencia cierta). Pasan justo 30 a&ntilde;os de la inauguraci&oacute;n de la franquicia en 1996, el <em>timing</em> acompa&ntilde;a. Y como es Kevin Williamson quien dirige y escribe este armatoste, tras haber ideado originalmente la saga y pulir el guion de varias de sus entregas, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil sentenciar todo el fen&oacute;meno <em>Scream</em> como algo que ha sido triste y pocho desde el principio. Solo que antes igual lo disimulaba mejor.
    </p><h2 class="article-text">Nada bajo la m&aacute;scara</h2><p class="article-text">
        No hubo pase de prensa como tal de <em>Scream 7</em>, pero tampoco lo va a haber de <em>Torrente presidente</em>, y no lo va a haber porque a ciertas instancias de la industria les gusta de vez en cuando prescindir de intermediarios inservibles. Est&aacute;n en su derecho. El ejercicio cr&iacute;tico se antoja superfluo para lo que es una transacci&oacute;n como cualquier otra; Santiago Segura y Paramount saben que los juicios de los periodistas no les har&aacute;n vender entradas, ni mucho menos se las van a quitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que es a fin de cuentas lo que importa. Que el p&uacute;blico objetivo pase por caja y se lleve exactamente lo que quiere, lejos de ruido irrelevante. La cr&iacute;tica no tiene nada que ver con el consumo de pel&iacute;culas y, como es eso lo que quieren productores y ejecutivos, <em>consumo</em>, pues para qu&eacute; van a seguir tirando de inercias cuya motivaci&oacute;n ya casi nadie recuerda. Cuya motivaci&oacute;n, de hecho, ha perdido la partida contra lo que apunta a ser un nuevo sentido com&uacute;n. Todo el mundo utiliza el verbo &ldquo;consumir&rdquo; para las pel&iacute;culas y series que ve. Las pel&iacute;culas que consumo, las series que consumo. Nuestros h&aacute;bitos de consumo. Paramount y Santiago Segura se limitan a corresponder a eso.
    </p><p class="article-text">
        Pero de nuevo, que esto haya pasado con <em>Scream</em> tiene un inter&eacute;s especial. Lo primero que le dice el asesino Ghostface a sus futuras v&iacute;ctimas por tel&eacute;fono es &ldquo;&iquest;Te gustan las pel&iacute;culas de miedo?&rdquo;. En los 90 habr&iacute;a sonado mal &ldquo;&iquest;Sueles <em>consumir </em>pel&iacute;culas de miedo?&rdquo;, pero, ya que en esta d&eacute;cada fue cuando la cultura de masas sublim&oacute; todas sus contradicciones a trav&eacute;s de la iron&iacute;a, no habr&iacute;a que ser tan ingenuos de pensar en <em>Scream</em> como una saga que ha ido empeorando, o que ha traicionado unos planteamientos audaces. <em>Scream 7</em> tiene m&aacute;s o menos los mismos ingredientes y la misma filosof&iacute;a que esa otra <em>Scream</em> a la que le saca 30 a&ntilde;os. Ha vuelto Neve Campbell como Sidney Prescott, adem&aacute;s, junto a otros rostros antiguos de la saga. Elementos reconocibles a tutipl&eacute;n.
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                Neve Campbell y Courteney Cox en &#039;Scream 7&#039;                            </span>
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        Y de eso va un poco todo. La diferencia entre consumir y experimentar (a falta de otro verbo igual de cursi) es que el consumo carece de fricciones. Siempre es familiar. Es un verbo autosatisfecho que nada m&aacute;s enunciarse completa su funci&oacute;n; nada queda despu&eacute;s de &eacute;l &mdash;por eso no fomenta di&aacute;logo, ni mucho menos alienta que se lean cr&iacute;ticas u opiniones diversas despu&eacute;s&mdash;, salvo en todo caso las ganancias de terceros. Los responsables de <em>Scream</em> han ganado mucho dinero gracias a pel&iacute;culas muy calculadas que limitan su experiencia a cauces estrech&iacute;simos. Los de esa pregunta: &ldquo;&iquest;Te gustan las pel&iacute;culas de miedo?&rdquo;. El se&ntilde;alamiento del espectador como fan, que identifica todas las referencias y est&aacute; plenamente satisfecho con su condici&oacute;n de fan.
    </p><p class="article-text">
        La autoconsciencia de <em>Scream</em> &mdash;o su metanarrativa, o como lo queramos llamar&mdash; ha servido como&nbsp; fin en s&iacute; mismo durante siete pel&iacute;culas. S&iacute;, tambi&eacute;n ha venido muy bien para disimular el escaso&nbsp;inter&eacute;s de sus art&iacute;fices por cultivar el g&eacute;nero &mdash;&iquest;por qu&eacute; ser una pel&iacute;cula de terror si puedes limitarte&nbsp;a decir que lo eres?&mdash; o ya solo por construir una ficci&oacute;n m&iacute;nimamente potable. Pero nunca ha sido muy significativo. Lo que mola de <em>Scream</em> es que est&aacute; protagonizada por espectadores como t&uacute; y que es una franquicia de ideas convalecientes que sabe que lo es y se r&iacute;e de s&iacute; misma por ello. Ah, y que desde este prisma tambi&eacute;n puede jugar con las expectativas del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Ya se sabe, porque la identidad de Ghostface cambia a cada entrega. No implica esto la opci&oacute;n del sobresalto, pues nada hay en esta persecuci&oacute;n de lo inesperado que desaf&iacute;e los c&oacute;modos m&aacute;rgenes del consumo. Hay una previsibilidad en su imprevisibilidad, gracias a que no existen personajes ni conflictos consistentes (o personajes y conflictos cuya l&oacute;gica interna impida la afloraci&oacute;n de los giros). Todo es familiar y la f&oacute;rmula ha resistido imbatible durante m&uacute;ltiples entregas. Aunque s&iacute;, <em>Scream 7</em> es mucho peor que la norma en la saga. Conced&aacute;mosle eso. Conced&aacute;mosle esa sorpresa.
    </p><h2 class="article-text">Un final como otro cualquiera</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, las razones por las que es mucho peor que los filmes previos no son demasiado interesantes. Pasa simplemente que la producci&oacute;n ha sido un infierno y se nota de cabo a rabo. Se ha reescrito el guion como se ha podido &mdash;introduciendo a la hija de Sidney como objetivo de una nueva encarnaci&oacute;n de Ghostface&mdash;, se le ha subido el sueldo a Neve Campbell para que vuelva tras su ausencia en <em>Scream VI</em>, y se ha puesto a Williamson a dirigir con la idea de que m&aacute;gicamente esto solucione algo. Y no lo hace. <em>Scream 7</em> est&aacute; realizada con una incompetencia obscena y unas nociones de suspense y <em>gore</em> totalmente desnortadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un artefacto a&uacute;n m&aacute;s lamentable que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/asistenta-penoso-thriller-domestico-sydney-sweeney-juega-complicidad-acritica-publico_129_12874867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La asistenta</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/asistenta-penoso-thriller-domestico-sydney-sweeney-juega-complicidad-acritica-publico_129_12874867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Paul Feig</a> porque, en este caso, las condiciones de producci&oacute;n han sido tan cochambrosas como para aplastar cualquier posible sentido l&uacute;dico. Nadie quiere estar aqu&iacute;, y nadie finge del todo bien que le importa qui&eacute;n es Ghostface ahora o si es cierto que Matthew Lillard ha vuelto de entre los muertos tras la primera pel&iacute;cula. A Lillard, por cierto, le vimos hace poco <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/five-nights-at-freddy-s-2-simpatica-secuela-pule-fallos-original-seguir-fascinando-generacion-z_129_12821760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/five-nights-at-freddy-s-2-simpatica-secuela-pule-fallos-original-seguir-fascinando-generacion-z_129_12821760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Five Nights at Freddy&rsquo;s 2</em></a> junto a la misma McKenna Grace que aqu&iacute; tiene un papel bastante risible, y tiene su gracia porque <em>Five Nights at Freddy&rsquo;s 2</em> parec&iacute;a <em>El padrino</em> comparado con este vertedero. Donde todo es aburrid&iacute;simo y penoso, careciendo a&uacute;n as&iacute; del suficiente estr&eacute;pito como para poder huir de los m&aacute;rgenes del imaginario consumista.
    </p><p class="article-text">
        No hubo pase de prensa como tal de <em>Scream 7</em>, pero en un preestreno dedicado principalmente a <em>influencers</em> y autodenominados creadores de contenido se escucharon grandes risas y aplausos. As&iacute; que, por muy mala que pueda ser <em>Scream 7</em>, todo apunta a que no lo es en la medida suficiente como para obstaculizar la transacci&oacute;n. Carece de fricciones, no es mala de una forma agresiva o que pueda violentar a alguien. Es otro producto de tantos que apunta a ser digerible y acogedor, una nueva fiesta para todas aquellas personas a las que les gustan las pel&iacute;culas de miedo. Y en fin, los aguafiestas no le caen bien a nadie. Quiz&aacute; por ello no quede lejano el momento en que se prescinda totalmente de los intermediarios, y as&iacute; la transacci&oacute;n fluya di&aacute;fana del todo. No ser&iacute;a ninguna tragedia. Total, bastante tiempo llevamos fingiendo que estas pel&iacute;culas son pel&iacute;culas, mientras productores y consumidores saben perfectamente que esta palabra les viene grande.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 10:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Scream 7’, la patética agonía de una saga que alcanza los 30 años abochornando a todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Terror,Películas,Estrenos de cine,Estrenos,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Josep María Pou es Roald Dahl en ‘Gigante’: ¿qué pasa cuando tu escritor favorito de la infancia es antisemita?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/josep-maria-pou-roald-dahl-gigante-pasa-escritor-favorito-infancia-antisemita_129_13018773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9274815e-f4eb-43bc-80ad-1f3387be1d50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Josep María Pou es Roald Dahl en ‘Gigante’: ¿qué pasa cuando tu escritor favorito de la infancia es antisemita?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor catalán estrena en el Teatro Bellas Artes la obra sobre el escritor inglés que triunfó en el West End londinense la temporada pasada</p><p class="subtitle">Los tres cuentos de Roald Dahl que sus herederos no quieren que leas
</p></div><p class="article-text">
        Puede ser una de las &uacute;ltimas veces que uno pueda ver a uno de los grandes actores de este pa&iacute;s sobre un escenario. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/parenostre-cine-recrea-caida-jordi-pujol-padre-patria-catalana-ponia-presidentes-madrid-cat_1_12211467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Mar&iacute;a Pou</a> tiene ya 82 a&ntilde;os y aunque no anuncia retirada, puede que no ande lejos. Es una gozada verle en escena. Este actor est&aacute; lleno de sabidur&iacute;a en el gesto, en el tiempo de la frase, en c&oacute;mo asentar cada palabra en el cuerpo. Y adem&aacute;s, en esta ocasi&oacute;n lo hace con el teatro que &eacute;l siempre defendi&oacute;, un teatro de ideas, inteligente y que busca el cuestionamiento y la reflexi&oacute;n del respetable.
    </p><p class="article-text">
        <em>Gigante</em> es un combate dial&eacute;ctico donde muchas de las cuestiones morales de nuestro tiempo, como la cancelaci&oacute;n, la libertad de opini&oacute;n o el dilema de si artista y arte tienen que ir de la mano, se ponen en juego. Pero tambi&eacute;n es un retrato psicol&oacute;gico de una de las figuras m&aacute;s complejas de la literatura del siglo XX: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gordas-calvas-mecanografas-revision-roald-dahl-enciende-debate_1_9969704.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el gran Roald Dahl.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        La obra retoma el esc&aacute;ndalo que supuso un art&iacute;culo publicado por Dalh&nbsp;en la Literary Review en 1983. Una rese&ntilde;a sobre un libro de fotograf&iacute;as sobre el bombardeo israel&iacute; sobre Beirut publicado un a&ntilde;o antes: <em>Dios llor&oacute;</em>, del periodista australiano Tony Clifton y la fotoperiodista francesa Catherine Leroy. El art&iacute;culo, <em>No es un asunto caballeroso</em>, es duro, escrito desde una izquierda militante que exige a los jud&iacute;os levantarse contra la actuaci&oacute;n del Estado israel&iacute; en la llamada Primera Guerra del L&iacute;bano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el art&iacute;culo tambi&eacute;n est&aacute; lleno de dejes racistas e injustificados. Frases como &ldquo;nunca una raza gener&oacute; tanta piedad en todo el mundo para tan r&aacute;pido, en el espacio de la vida de un ser humano, conseguir que esa simpat&iacute;a se convirtiese en odio y repulsi&oacute;n&rdquo;, hacen temer a sus editores que las bibliotecas y las asociaciones de libreros pudieran vetar sus libros.
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                El reparto de &#039;Gigante&#039; en un momento de la obra                            </span>
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        <em>Gigante</em> transcurre en la casa en obras del propio Dahl. El escritor se ha separado de su mujer, la actriz Patricia Neal, y est&aacute; comenzando vida con quien ser&iacute;a su segunda mujer Felicity Crosland (Vict&ograve;ria Pag&egrave;s). Llegar&aacute;n para convencerle de que se retracte de sus palabras su editor ingl&eacute;s Tom Maschler (Pep Planas) y una jefa de ventas de su editorial americana, Jessie Stone (Cl&agrave;udia Benito). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Inglaterra, esta obra escrita por Mark Rosenblatt, se estren&oacute; en el Royal Court en septiembre de 2024, justo un mes antes de la masacre del 7 de octubre que dio comienzo al genocidio israel&iacute; en Gaza. La protagoniz&oacute; uno de los actores m&aacute;s solventes y maravillosos del celuloide anglosaj&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series-usa/regreso-dexter-contara-john-lithgow-recordado-asesino-trinidad_1_8084551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Lithgow</a>. El &eacute;xito fue tal que subi&oacute; al West End, al teatro Harold Pinter, y acab&oacute; ganando tres premios Oliver, el de mejor actor entre ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra lo ten&iacute;a todo, muy buena carpinter&iacute;a teatral, un conflicto, el &aacute;rabe israel&iacute;, que estaba todos los d&iacute;as a 5 columnas en todos los peri&oacute;dicos, una figura tan brit&aacute;nica como Roald Dahl; y un tema, el de la cancelaci&oacute;n de un gigante, que en Londres era imposible no relacionar con la controversia de la autora de<em> Harry Potter</em>, J.K. Rowling, por sus opiniones sobre las mujeres trans.&nbsp;Con buen olfato, Josep Mar&iacute;a Pou se hizo con los derechos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>A cara de perro</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Gigante</em> est&aacute; divida en dos actos con intermedio. La acci&oacute;n transcurre en tiempo real. El primer acto comienza como una obra costumbrista de mesa y camilla en el que vemos al escritor, inteligente y mani&aacute;tico, trajinar en su vida diaria. Incluso uno dir&iacute;a que la cosa no avanza. Pero de pronto, con la llegada de la editora americana, la obra se convierte en un verdadero juego dial&eacute;ctico de alta tensi&oacute;n que acaba en puro combate a cara de perro. Pocas veces he visto un final del primer acto tan efectivo y abrumador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el segundo acto se ahondar&aacute; en ese combate de ideas y, al mismo tiempo, ir&aacute;n surgiendo aristas que ir&aacute;n haciendo bailar la opini&oacute;n que tiene el p&uacute;blico sobre cada personaje y sobre los argumentos que cada uno de ellos esgrimen. Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s interesante, m&aacute;s all&aacute; de la esgrima intelectual sobre el conflicto &aacute;rabe israel&iacute;, radica en la complejidad con que la obra va dibujando al propio Roald Dahl.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; vemos a un hombre debatirse entre su raz&oacute;n y sus prejuicios, le veremos defender su independencia intelectual sabiendo que tendr&aacute; que pagar por ella un precio; y seremos testigos de c&oacute;mo con los a&ntilde;os, con la vejez, los prejuicios, eso que llevamos grabados en el subc&oacute;rtex cerebral, ganar&aacute;n la partida al razonamiento. Ese dibujo complejo de una de las personalidades m&aacute;s cautivadoras de la cultura inglesa del siglo XX es ciertamente apasionante. Y ah&iacute;, Pou, juguet&oacute;n y sabio, da toda una lecci&oacute;n.&nbsp;
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                Josep Maria Pou se convierte en Roald Dahl en &#039;Gigante&#039;                            </span>
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        La escenograf&iacute;a, con esa casa en fabricaci&oacute;n, como si fuera una met&aacute;fora de la propia cabeza del escritor, ayuda a esta lectura, la apoya y la acompa&ntilde;a. La verdad, que el montaje, de la productora Focus, re&uacute;ne a todo un plantel del teatro catal&aacute;n m&aacute;s veterano y solvente. El elenco responde, incluso la joven Cl&agrave;udia Benito se sube a la chepa de Pou en algunos momentos. Y la direcci&oacute;n, del veterano Josep Mar&iacute;a Mestres, da ritmo. Todos, en general, hacen un trabajo de una factura, aunque un tanto viejuna, de calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a la pregunta del titular: &iquest;qu&eacute; pasa cuando tu escritor favorito de infancia es un antisemita de libro? Porque la obra acaba, otra vez basada en declaraciones verdaderas del propio Dahl, dejando claro que el autor ingl&eacute;s sufr&iacute;a de un antisemitismo recalcitrante. Una de las respuestas podr&iacute;a ser: nada. Tambi&eacute;n habr&aacute; quien no vuelva a leer <em>Charlie la f&aacute;brica de chocolate </em>de igual modo. Incluso quien decida no dar a sus hijos a leer <em>Las brujas</em>, o esa maravilla llamada <em>James y el melocot&oacute;n gigante</em>. Aqu&iacute; las opiniones ir&aacute;n por barrios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que tambi&eacute;n la obra deja claro es que cuando un gigante de la cultura puede caer, las instituciones que lo arropan y viven de &eacute;l intentan salvaguardar su buen nombre, aunque haya que deformarlo. Algo que &uacute;ltimamente al pobre Roald Dahl no deja de pasarle.
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s que ver lo que hizo la hija de Dahl, que dirige su fundaci&oacute;n, con las &uacute;ltimas ediciones publicadas de este coloso de la literatura infantil. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tres-cuentos-roald-dahl-herederos-no-quieren-leas_1_12501875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este peri&oacute;dico cont&oacute; muy bien</a> c&oacute;mo cercenaron&nbsp;su antolog&iacute;a de cuentos completos para adultos de manera inexplicable. Sus cuentos infantiles tambi&eacute;n han tenido que pasar por el filtro de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica donde tantas veces se confunde la inclusi&oacute;n con lo pacato. Tambi&eacute;n lo contaba muy bien Raquel Marcos Oliva en este <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/roald-dahl-fabrica-dinero_129_9972191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>. De lo que se trata es de seguir vendiendo libros. No lo duden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un apunte sobre el tema israel&iacute;. En aquella Primera Guerra del L&iacute;bano murieron m&aacute;s de 20.000 libaneses, el 84% fueron civiles y se llevaron horrorosas limpiezas &eacute;tnicas en los campos de refugiados palestinos con m&aacute;s de 3.500 muertos. El problema es que Roald Dahl extendi&oacute; a todos los jud&iacute;os los males del gobierno israel&iacute;, llegando incluso a justificar a Hitler. Dahl era un referente de la izquierda en su pa&iacute;s y la obra levanta la alfombra para mostrar que el racismo y la intolerancia no tiene bando pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La obra tiene la virtud de incomodar el status de la izquierda que, como sabemos, es proclive a creer detentar ciertos pruritos &eacute;ticos. Aun as&iacute;, aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, en la patria que se erigi&oacute; sobre el honor de una expulsi&oacute;n y cientos de a&ntilde;os de Inquisici&oacute;n gloriosa, la obra provoca ciertos ecos chirriantes. La derecha y los ultras espa&ntilde;oles, en el conflicto a&uacute;n irresuelto en Gaza, han tildado de racistas las cr&iacute;ticas al actual gobierno de Sharon. No es dif&iacute;cil de imaginar a alg&uacute;n espectador saliendo de esta obra contento porque ha podido confirmar sus tesis hiladas por los discursos de Ayuso o del propio Feij&oacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que la derecha espa&ntilde;ola que desayun&oacute; todos los d&iacute;as de su infancia con aquel contubernio judeo-mas&oacute;nico del ultra catolicismo franquista hoy sean los grandes humanistas que han venido a salvar el nombre del gran pueblo de Judea. &ldquo;Los adultos son criaturas llenas de caprichos y secretos&rdquo;, que dec&iacute;a Roald Dahl en <em>Matilda</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/josep-maria-pou-roald-dahl-gigante-pasa-escritor-favorito-infancia-antisemita_129_13018773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 21:19:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Josep María Pou es Roald Dahl en ‘Gigante’: ¿qué pasa cuando tu escritor favorito de la infancia es antisemita?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Teatro,Bellas Artes,Actores,Antisemitismo,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leire Martínez se desquita de La Oreja de Van Gogh como cabeza de ratón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/leire-martinez-desquita-oreja-gogh-cabeza-raton_129_13011428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49e02bf1-a4ed-4af7-9b2b-7c2eebfa23b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137178.jpg" width="3990" height="2245" alt="Leire Martínez se desquita de La Oreja de Van Gogh como cabeza de ratón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de un año después de que el grupo donostiarra anunciara su salida, la artista presenta su primer disco en solitario, ‘Historias de aquella niña’, con un concierto nostálgico en la sala La Riviera de Madrid</p><p class="subtitle">¿Ha muerto el videoclip?: cómo se reinventa la industria musical tras el cierre de MTV y la crisis de YouTube</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy yo quien ahora dice adi&oacute;s con un bis en la garganta&rdquo;. &ldquo;No tienes la culpa de haber perdido tu palabra, tu voz&rdquo;. &ldquo;Ahora me pongo primera y me da igual&rdquo;. &ldquo;Se vaci&oacute; la grada, se ha acabado la funci&oacute;n, y sin previo aviso, el momento preciso, lo que tuvimos se nos apag&oacute;&rdquo;. Por mucho que sus letras puedan hacer alusi&oacute;n a una relaci&oacute;n rom&aacute;ntica, es imposible escuchar a Leire Mart&iacute;nez sin imaginar su ruptura laboral con La Oreja de Van Gogh. La cantante donostiarra, que fue la vocalista principal del grupo durante 17 a&ntilde;os, dej&oacute; de serlo a finales de 2024 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/oreja-van-gogh-vuelve-quedarse-vocalista-leire-banda-separan-caminos_1_11731117.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras un comunicado</a> que todav&iacute;a hoy sigue sacudiendo los cimientos de la cultura pop de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces han pasado muchas cosas: Amaia Montero ha regresado a la banda, ha sorprendido con nueva m&uacute;sica y ha anunciado la que apunta a ser una de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/oreja-gogh-pone-venta-ocho-nuevos-conciertos-gira-amaia-montero_1_12706155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">giras m&aacute;s medi&aacute;ticas</a> de la pr&oacute;xima temporada. Pero Leire Mart&iacute;nez tampoco ha parado y su salida de La Oreja de Van Gogh, que vino acompa&ntilde;ada de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/leire-martinez-lamenta-oreja-gogh-criterio-escuchaba_1_12723991.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reproches en entrevistas</a> y de sus primeras canciones en solitario, la ha conducido hasta su gran concierto como solista en La Riviera. Tres d&iacute;as despu&eacute;s del lanzamiento de su disco <em>Historias de aquella ni&ntilde;a</em>, la artista ha defendido sus temas ante alrededor de 2.000 asistentes como quien desvela su versi&oacute;n de una guerra mal contada. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ha tenido la oportunidad de contar esta versi&oacute;n ante la prensa durante los &uacute;ltimos meses, la int&eacute;rprete no ha podido evitar abrir el concierto aludiendo a ella. &ldquo;Esta semana he tenido un plan de promo incre&iacute;ble. Que vaya por delante lo gratificante que es poder conseguir una convocatoria de medios tan grande, porque eso implica que hay inter&eacute;s&rdquo;, ha reflexionado tras las dos canciones iniciales. &ldquo;Pero ha habido un titular que dice algo as&iacute; como que Amaia compuso las canciones y yo las seguir&eacute; cantando porque me sale casi del mism&iacute;simo. Este titular me resulta tendencioso y os garantizo que no contest&eacute; eso&rdquo;, ha agregado mientras un sector del p&uacute;blico gritaba &ldquo;&iexcl;Ella no puede!&rdquo; y el otro aplaud&iacute;a.
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                Leire Martínez canta en Madrid en 2025                            </span>
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        Leire Mart&iacute;nez, que ha asegurado que es de las que cree que &ldquo;las cosas se cambian desde dentro&rdquo; y que entiende el porqu&eacute; de ciertos titulares, ha enfatizado que, &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de la empresa a la que representemos, somos personas y est&aacute; en nuestras manos actuar de una determinada manera o de otra&rdquo;. &ldquo;Hoy, aqu&iacute; y ahora, pongo a Dios por testigo de que no voy a volver a contestar ni una sola pregunta que haga referencia a La Oreja de Van Gogh. Si no se va a ser capaz de respetar lo que yo haya dicho, no quiero dar pie a titulares que no firmo&rdquo;, ha concluido la cantante seguida de una enorme ovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, la artista hab&iacute;a comenzado la primera fecha de su gira con su hit <em>Mi nombre</em>, en el que se reivindica a s&iacute; misma y que supone una declaraci&oacute;n de intenciones tan fuerte como la de seguir cantando las canciones que formaron parte de su anterior etapa. Es por ello que, justo a continuaci&oacute;n, Leire Mart&iacute;nez lograba cautivar a la sala con <em>El &uacute;ltimo vals</em>. Pero incluso los temas de La Oreja de Van Gogh compuestos por Amaia Montero han brillado en La Riviera como la artista lleva haci&eacute;ndolos brillar durante tanto tiempo. Hacia la mitad del concierto, la int&eacute;rprete ha sorprendido con un gran popurr&iacute; conformado por <em>20 de enero</em>, <em>Cu&iacute;date</em>, <em>Puedes contar conmigo</em> y <em>La playa</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a alegr&iacute;a y much&iacute;sima nostalgia, pero tambi&eacute;n una sensaci&oacute;n de victoria. Sin sus antiguos compa&ntilde;eros de grupo sobre el escenario, el espect&aacute;culo de Leire Mart&iacute;nez ha servido para abrir otro cap&iacute;tulo a la trayectoria de una cantante que puede darse por satisfecha con todo lo que ha conseguido. &ldquo;Vendr&aacute;n d&iacute;as m&aacute;s grises, y alguno m&aacute;s azulado como el d&iacute;a que me dijiste: 'Tu m&uacute;sica me ha salvado'&rdquo;, destacaba durante su interpretaci&oacute;n de <em>Aqu&iacute; estar&eacute;</em>, el que ha sido uno de los momentos m&aacute;s bonitos del concierto, ya acerc&aacute;ndose al final. Aquellos que aguardaban en las primeras filas sacaron carteles que rezaban &ldquo;Aqu&iacute; estaremos, Leire&rdquo;.
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                Edurne y Leire Martínez, en un concierto en 2025                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La artista, adem&aacute;s, ha estado muy bien acompa&ntilde;ada. Edurne ha aparecido para acompa&ntilde;arla durante su colaboraci&oacute;n <em>No se me da bien odiarte</em>, y Andr&eacute;s Su&aacute;rez hizo lo propio para cantar <em>M&iacute;rame</em>. Este, de hecho, aprovech&oacute; su inesperada aparici&oacute;n para lanzar una pulla que todo el mundo capt&oacute; al instante: &ldquo;Por lo que sea, hasta ahora no conoc&iacute;amos a la Leire compositora. Pero conoc&iacute;amos a la Leire artista, cantante, la m&aacute;s grande voz femenina de este pa&iacute;s&rdquo;. El int&eacute;rprete ha alabado a Mart&iacute;nez recalcando que, &ldquo;con su disco, este pa&iacute;s gana a una de las m&aacute;s grandes hacedoras de canciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No hubo, por el contrario, presencia alguna de Miranda! o Abraham Mateo pese a sus participaciones en <em>El ruido</em> y <em>Tonto por ti</em> respectivamente. Aunque esta &uacute;ltima fue una de las canciones m&aacute;s bailadas, fue un momento torpe que Leire Mart&iacute;nez se paseara durante m&aacute;s de un minuto por el escenario hasta que le tocara cantar su parte. Es dif&iacute;cil de comprender que algunos artistas sigan optando por no interpretar las partes que no son suyas y se conformen con que suenen en el altavoz, puesto que incluso ellos mismos parecen estar inc&oacute;modos al no saber muy bien qu&eacute; hacer en esos segmentos.
    </p><p class="article-text">
        Para el recuerdo queda, eso s&iacute;, la emotiva actuaci&oacute;n de <em>Jueves </em>con la que Leire Mart&iacute;nez se meti&oacute; a Madrid en el bolsillo. La cantante solo necesit&oacute; un viol&iacute;n, un piano y la fuerza de su voz para lograr hipnotizar a todo el p&uacute;blico y que guardase silencio durante tres minutos. &ldquo;La vida, a veces, supera cualquier ficci&oacute;n desgraciadamente. Ojal&aacute; esta canci&oacute;n no se hubiera tenido que escribir nunca&rdquo;, expres&oacute; al recordar los recientes accidentes ferroviarios en C&oacute;rdoba y Catalu&ntilde;a. &ldquo;S&eacute; que el maquinista de uno de esos trenes ten&iacute;a entradas para esta noche y la semana que viene era su cumplea&ntilde;os&rdquo;, confes&oacute; la artista para agradecer a la familia del maquinista haber asistido. 
    </p><h2 class="article-text">Un homenaje al pasado desde el futuro</h2><p class="article-text">
        Si <em>Cometas por el cielo </em>se hab&iacute;a convertido en uno de sus temas m&aacute;s emblem&aacute;ticos, ahora Leire Mart&iacute;nez tambi&eacute;n podr&aacute; acariciar las estrellas con <em>&iquest;Ser&aacute; diferente?</em>, un tema que irremediablemente recuerda a este cl&aacute;sico de La Oreja de Van Gogh. Lo hace porque la artista ha mantenido su magia intacta, transmiti&eacute;ndola a una sala que no solo la aupaba en comunidad, sino que la gritaba con la misma fuerza que aquel himno nacido a principios de la d&eacute;cada pasada. No es casualidad, por ende, que la cantante haya decidido interpretarlas sin interrupci&oacute;n.  <em>Cometas por el cielo</em> contin&uacute;a siendo esa joya capaz de cerrar por todo lo alto un concierto, aunque no ser&iacute;a esta la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de <em>Historias de aquella ni&ntilde;a</em> sirvi&oacute; para que su autora se desprendiera, por fin, de un pasado en el que no lleg&oacute; a tomar las riendas de una forma tan contundente como hace en la actualidad. &ldquo;Es mi primera vez con mujeres en el escenario&rdquo;, afirm&oacute; en alusi&oacute;n a su teclista. Aun as&iacute;, su venganza se caracteriz&oacute; por el abrazo a la melancol&iacute;a, por el amor a unas canciones que ya son tambi&eacute;n suyas. Referenciando al t&iacute;tulo de uno de sus nuevos temas, Leire Mart&iacute;nez es ahora cabeza de rat&oacute;n y lo enarbola con orgullo. &ldquo;Gracias por los 17 a&ntilde;os anteriores y por los que vienen&rdquo;, celebr&oacute; en una Riviera que la arrop&oacute; en todo momento. 
    </p><p class="article-text">
        Como aquel verano &ldquo;veinte diecis&eacute;is&rdquo; al que cantaba en una de sus maravillas con La Oreja de Van Gogh, la artista ha demostrado con un vibrante concierto en solitario que quiere quedarse aqu&iacute;. En esa ic&oacute;nica canci&oacute;n, la int&eacute;rprete tambi&eacute;n tocaba el cielo, pero ahora reconoce que las cosas son diferentes. &ldquo;Aquel verano ya se acab&oacute;, m&iacute;rame a la cara, vamos a cambiar el cielo&rdquo;, indica en la sencilla <em>Cosas de la vida</em>. Pero incluso cuando el firmamento ya no es el que era, las fascinantes sensaciones que sigue generando con <em>Mu&ntilde;eca de trapo</em>, <em>Rosas</em>, <em>La ni&ntilde;a que llora en tus fiestas</em> o el tema de cierre <em>Inmoral </em>logran disipar la tempestad del exterior. Quiz&aacute;s la m&uacute;sica sea la mejor manera de desquitarse ante lo negativo que trae la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/leire-martinez-desquita-oreja-gogh-cabeza-raton_129_13011428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 23:42:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leire Martínez se desquita de La Oreja de Van Gogh como cabeza de ratón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Cultura,Música,Canciones,Industria musical,Pop,Cultura pop,Madrid,Crítica]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/238ab741-252b-4b91-83d6-0bafb600d22f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la candidatura por el Oscar a Mejor película animada encontramos dos producciones de Francia este año: ‘Arco’ y la sorprendente adaptación de una novela de Amélie Nothomb</p><p class="subtitle">Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”
</p></div><p class="article-text">
        El premio Nobel que recibi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> en 2022 trajo la consolidaci&oacute;n de un p&aacute;lpito que, de todas formas, ya parec&iacute;an haber interiorizado lectores y editores: la autoficci&oacute;n es el g&eacute;nero clave de nuestra &eacute;poca. Sin constre&ntilde;irse siquiera a la escritura, pues a fin de cuentas una obra previa de Ernaux, <em>El acontecimiento</em>, ya hab&iacute;a dado pie a una pel&iacute;cula ganadora del Le&oacute;n de Oro del Festival de Venecia justo el a&ntilde;o pasado. Y resisti&eacute;ndose, quiz&aacute;, a una categorizaci&oacute;n estricta: la misma Ernaux detesta la etiqueta &mdash;prefiere hablar de &ldquo;escritura de vida&rdquo; o &ldquo;autosociobiograf&iacute;a&rdquo;&mdash;, y dentro del espacio francobelga nos hemos topado con otra escritora que juguetea con ella a placer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso era mucho m&aacute;s complicado llevar al cine <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em>, publicada por <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/vivir-amelie-nothomb_1_8938899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> en el a&ntilde;o 2000, que <em>El acontecimiento</em>. S&iacute;, desde luego que la autoficci&oacute;n puede remitirnos al aprendizaje de un individuo y a encadenados m&aacute;s o menos di&aacute;fanos de peripecias (&ldquo;acontecimientos&rdquo;) f&aacute;cilmente exportables a una pel&iacute;cula, pero ah&iacute; entra la peculiaridad del libro de Nothomb: se remite a cuando solo era un beb&eacute;. Un beb&eacute; que aseguraba ser Dios desde el &uacute;tero materno, y que al haber nacido con el cord&oacute;n umbilical alrededor del cuello tuvo que pasarse los dos primeros a&ntilde;os de vida como un vegetal. Un ser que solo inger&iacute;a y excretaba cosas. Un tubo.
    </p><p class="article-text">
        La novela de Nothomb est&aacute; escrita en primera persona (c&oacute;mo no) y cruza las hilarantes reflexiones de este beb&eacute; narcisista con su estancia en Jap&oacute;n, donde la familia de Nothomb viv&iacute;a a mediados de los 60 debido a que el padre era un diplom&aacute;tico belga. Es una novela breve, concisa, pero con un planteamiento muy desafiante de cara a su traducci&oacute;n en im&aacute;genes. Por suerte, <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em> ha llegado al cine con la forma de una fabulosa pel&iacute;cula de animaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La animaci&oacute;n francesa en ebullici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de Nothomb &mdash;titulada en Espa&ntilde;a <em>Little Am&eacute;lie</em>&mdash; es una de las candidatas al Oscar a Mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n. Esta carrera de premios, que culminar&aacute; el pr&oacute;ximo 16 de marzo, cuenta con la particularidad de tener dos producciones francesas compitiendo por la estatuilla: la pel&iacute;cula que dirigen Mailys Vallade y Liane-Cho Han Jin Kuang junto a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arco</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Ugo Bienvenu</a>. Es algo que no pasaba desde hace casi diez a&ntilde;os, cuando en 2017 <em>La tortuga roja</em> se midi&oacute; con <em>La vida de Calabac&iacute;n</em>. Y ah&iacute; hab&iacute;a una letra peque&ntilde;a. <em>La tortuga roja</em> era un proyecto conjunto con Studio Ghibli, mientras que <em>La vida de Calabac&iacute;n</em> era una coproducci&oacute;n francosuiza.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que la coincidencia de <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> en los premios nos habla, necesariamente, de un momento especial para la animaci&oacute;n francesa. Algo que se pod&iacute;a rastrear desde el &uacute;ltimo Festival de Annecy, donde <em>Arco</em> se hizo con el gran premio. Aunque la industria de Francia nunca haya podido competir con EEUU o Jap&oacute;n, desde los a&ntilde;os 80 el pa&iacute;s galo cuenta con un festival propio donde desfilan las grandes novedades del medio a nivel internacional. Se puede colar Disney, se puede colar Ghibli, y a la vez ofrecer una muestra de lo que est&aacute; sucediendo internamente en la animaci&oacute;n francesa. Por eso la Secci&oacute;n Oficial de su &uacute;ltima edici&oacute;n fue tan destacada.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; ten&iacute;amos <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> calentando para el Oscar, junto a lo nuevo de uno de los cineastas franceses responsables de haber impulsado la industria: Sylvain Chomet estrenaba <em>La extraordinaria vida de Marcel Pagnol</em> (que aqu&iacute; podremos ver a partir del 6 de marzo). Esta conjunci&oacute;n de nombres ilustra una sugerente panor&aacute;mica, donde los popes hist&oacute;ricos siguen trabajando &mdash;Chomet fue responsable del corto que preced&iacute;a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>&mdash; mientras van surgiendo nuevos y prometedores nombres. Y el medio desprende la sofisticaci&oacute;n suficiente como para que incluso un director franc&eacute;s ganador del Oscar y acostumbrado a la acci&oacute;n real (Michel Hazanavicius, el de <em>The Artist</em>) pruebe suerte en &eacute;l. <em>La mercanc&iacute;a m&aacute;s preciosa</em> se hab&iacute;a proyectado en el Cannes anterior.
    </p><p class="article-text">
        La galaxia de firmas ilustres es, por supuesto, mucho m&aacute;s grande. No ha dejado de crecer desde que Michel Ocelot estrenara <em>Kirik&uacute; y la bruja</em> a finales de los a&ntilde;os 90, y acto seguido se le uniera el inconfundible estilo del citado Chomet con <em>Bienvenidos a Belleville</em> (2003). Lo interesante, sin embargo, y antes que enumerar los referentes que han hecho posible esta cima refrendada por los Oscar, vendr&iacute;a a ser distinguir qu&eacute; v&iacute;as se han seguido en esta trayectoria que ya supera el cuarto de siglo. Lo que ante todo presenciamos en la animaci&oacute;n francesa es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/flow-pelicula-letona-cambiar-animacion-realismo-3d-alcanzado-cima-tomemos-direccion_1_11990567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su desd&eacute;n por las tres dimensiones</a> que demanda Hollywood, m&aacute;s af&iacute;n a la escuela japonesa y a unas ra&iacute;ces determinadas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; en el tema de las ra&iacute;ces est&eacute; todo, pues el estilo de cineastas muy variados &mdash;de Chomet al mismo Bienvenu, pasando por el Benjamin Renner de <em>Ernest y C&eacute;lestine</em> (2012) o el J&eacute;r&eacute;my Clapin de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/fallo-de-racord/cuerpo_1_7156634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi cuerpo?</em></a> (2019)&mdash; no se aleja mucho de la &ldquo;l&iacute;nea clara&rdquo;. Esto es, de la historieta francobelga &mdash;<em>Tint&iacute;n</em>, para entendernos&mdash;, que impele a la definici&oacute;n estricta de los contornos. Buena parte de la animaci&oacute;n francesa se obstina en salvaguardar el parentesco con la tradici&oacute;n del c&oacute;mic &mdash;no es ninguna casualidad que Bienvenu se hiciera un nombre como historietista antes que como cineasta&mdash;, ajena a estallidos de formas y colores que desaf&iacute;en dicha l&iacute;nea.
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        Hay excepciones, claro. S&eacute;bastien Laudenbach ha jugueteado con la est&eacute;tica de la l&iacute;nea clara a base de aumentar su grosor o fragmentarla ca&oacute;ticamente, de forma que sus creaciones parezcan moverse &ldquo;a mano alzada&rdquo;: tal es el aspecto de <em>La doncella sin manos</em> (2016) o <em>&iexcl;Linda quiere pollo!</em>, que codirigi&oacute; con Chiara Malta en 2023 para ganar el C&eacute;sar. Y luego est&aacute; el caso de R&eacute;mi Chay&eacute;, que resulta ser indispensable para entender de d&oacute;nde sale <em>Little Am&eacute;lie</em>. Hasta el punto de que sus directores, Vallade y Jin Kuang, hab&iacute;an trabajado para Chay&eacute; antes de dar el salto en solitario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo reconstruir la mirada de un beb&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que Chay&eacute; hizo, b&aacute;sicamente, fue desmantelar la l&iacute;nea clara. Extirp&oacute; el contorno de las figuras, las sac&oacute; de los m&aacute;rgenes de una vi&ntilde;eta, y las lanz&oacute; a un mundo desbordante. Primero con <em>El techo&nbsp;del mundo</em> (2015)<em> </em>inspir&aacute;ndose en la aventura de Julio Verne, y luego con <em>Calamity</em> (2020) partiendo del <em>western</em>. Este d&iacute;ptico ha guiado el debut de sus disc&iacute;pulos, pues una consecuencia del emborronamiento de la l&iacute;nea clara es que ahora podemos situarnos en las lindes otra cosa muy francesa: el impresionismo. Manchas, pinceladas desordenadas, que en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Calamity</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reimaginaban los paisajes y horizontes del Salvaje Oeste</a>. Un Salvaje Oeste familiar, a la par que extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa con la protagonista de <em>Little Am&eacute;lie</em> es que todo lo que ve, lo ve por primera vez. Es una ni&ntilde;a reci&eacute;n nacida. Que cree que es Dios y todos aquellos que la rodean son sus feligreses, s&iacute;, pero la extravagancia del planteamiento interesa a los cineastas en funci&oacute;n a c&oacute;mo esto puede propiciar una nueva realidad. Porque, &iquest;cu&aacute;l es una posible definici&oacute;n de Dios? Alguien que crea, un demiurgo. As&iacute; que la peque&ntilde;a Am&eacute;lie est&aacute; convencida de que toda la existencia que le recibe al nacer es su responsabilidad, y es una responsabilidad que puede cubrir con que se limite a &ldquo;nombrar&rdquo; algo. Por eso no le extra&ntilde;a que su &ldquo;mam&aacute;&rdquo; se sienta tan emocionada una vez Am&eacute;lie le ha nombrado (diciendo su primera palabra). Porque gracias a eso acaba de empezar a existir.&nbsp;
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                Rémi Chayé (&#039;Calamity&#039;) es la gran influencia de &#039;Little Amélie&#039;                            </span>
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        Estas son ideas (maravillosas) que ya hab&iacute;a cultivado Nothomb en la novela original. As&iacute; que la grandeza de <em>Little Am&eacute;lie</em> estriba en c&oacute;mo las ejecuta a trav&eacute;s de la animaci&oacute;n. Como ya hiciera Chay&eacute;, los directores indagan en el legado del impresionismo para desarrollar im&aacute;genes en estado provisional, <em>in media res</em>. No hay expresi&oacute;n m&aacute;s representativa de esto que una secuencia en la que Am&eacute;lie empieza a corretear por un bosque cercano a su casa y sus pies saltan entre &aacute;rboles y colinas que se generan espont&aacute;neamente justo cuando lo necesita. Ya que es la primera vez que la peque&ntilde;a se topa con esta vegetaci&oacute;n, tiene sentido que surja en ese momento preciso.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Valladys y Jin Kuang supone, por tanto, un acercamiento muy intuitivo a la creatividad de Nothomb. Lo que en su literatura es sarcasmo y frases cortantes, en <em>Little Am&eacute;lie</em> es una realidad tr&eacute;mula e indecisa, que no puede afirmarse a s&iacute; misma hasta que no se lo permite un beb&eacute; de personalidad magn&eacute;tica. Valladys y Jin Kuan siguen, por lo dem&aacute;s, el original literario con notable lealtad &mdash;de ah&iacute; que mantengan grandes momentos como el renacimiento de Am&eacute;lie gracias a descubrir el placer del chocolate belga, a la vez que otros elementos cuestionables en tanto a la contemplaci&oacute;n exotista de la cultura japonesa&mdash;, si bien lo traicionan de vez en cuando, al refrenar el tono agrio que Nothomb hab&iacute;a ido introduciendo progresivamente en sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Valladys y Jin Kuan nunca se atreven a abrazar del todo la aspereza de la escritora &mdash;de forma que <em>Little Am&eacute;lie</em> se articule como un <em>coming of age</em> de tantos, simplemente con una protagonista a&uacute;n m&aacute;s joven de lo habitual&mdash;, y se entiende que se debe a su personal deseo celebratorio. <em>Little Am&eacute;lie</em>, aline&aacute;ndose con los ojos de un beb&eacute;, es una oda a la maravilla, al hallazgo constante y a las posibilidades de la existencia. Y por eso se antoja tan s&oacute;lida su propuesta animada. Porque entiende que la animaci&oacute;n &mdash;en su concepci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica y menos deudora de cualquier cosa que nos acerque al realismo&mdash; busca solo eso: un excitado redescubrimiento del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:31:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Cine de animación,Francia,Novela,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama 'At the sea', que decepciona en la Berlinale]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11615e36-e21b-407a-a224-88b99badd854_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama &#039;At the sea&#039;, que decepciona en la Berlinale"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz era una de las presencias más esperadas del certamen, pero ha causado baja a última hora para presentar esta fallida apuesta del director húngaro Kornél Mundruczó</p><p class="subtitle">Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”
</p></div><p class="article-text">
        Amy Adams es una actriz inmensa. Lo ha demostrado en numerosas ocasiones. Sus trabajos en pel&iacute;culas como<em> La llegada,</em> <em>The master </em>o en el filme que la descubri&oacute;,<em> Junebug,</em> son espl&eacute;ndidos. Sin embargo, parece siempre condenada a un injusto segundo plano. Como si siempre estuviera a punto de lograr esa pel&iacute;cula que la coloque en el lugar que merece. Puede que haya sido la decepcionante recepci&oacute;n de sus proyectos m&aacute;s comerciales, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/liga-justicia-zack-snyder-aporta-corazon-desmesura-imaginario-derechista-version-zombi-estrenada-salas_1_7324078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el universo DC de Zack Snyder</a>, o thrillers como<em> La mujer en la ventana</em>, lo que han hecho que muchos olviden que Adams es, de lejos, una de las mejores actrices de su generaci&oacute;n. Mejor que muchas que acumulan premios y proyectos. Ella, sin embargo, arrastra seis nominaciones a los Oscar sin materializar un galard&oacute;n que se le resiste.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe si por las ganas de dar un golpe en la mesa de los premios acept&oacute; un filme tan convencional como<em> At the sea, </em>la pel&iacute;cula con la que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuevo-karim-ainouz-kornel-mundruczo-angela-schanelec-competiran-oso-oro-berlinale_1_12921413.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cineasta Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; compite por el Oso de Oro</a> en el Festival de Berl&iacute;n. Fue Mundrucz&oacute; quien, en su primer filme en ingl&eacute;s, logr&oacute; una nominaci&oacute;n al Oscar (y una copa Volpi en Venecia) para Vanessa Kirby por <em>Fragmentos de una mujer.</em> Por tanto, podr&iacute;a parecer l&oacute;gico que, en la b&uacute;squeda de buenos papeles que demuestran actrices con un gusto por el riesgo, Amy Adams hubiera decidido probar suerte con la nueva propuesta que el director coescribe junto a su habitual coguionista y pareja Kata Weber.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, el resultado est&aacute; lejos del talento de la actriz, y tambi&eacute;n lejos de otras pel&iacute;culas del director. <em>At the sea </em>es un drama mil veces visto sobre traumas paternofiliales, adicciones y redenci&oacute;n. Adem&aacute;s, se presenta con unas formas afectadas que imprime Mundrucz&oacute; y que parece tener un af&aacute;n de elevar su propio material con insertos de baile que, en ocasiones, como en ese final en la playa, rozan el rid&iacute;culo.
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            <span class="title">
                Kornel Mundruczo en la rueda de prensa de &#039;At the sea&#039; en la Berlinale                            </span>
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        Y eso que Adams se entrega, como siempre, en cuerpo y alma para intentar salvar la pel&iacute;cula. Ella es lo mejor del filme como una bailarina que regresa a casa tras meses en una cl&iacute;nica de desintoxicaci&oacute;n por su adicci&oacute;n al alcohol. Las heridas familiares y el reencuentro con ellos es el centro de una pel&iacute;cula que tambi&eacute;n cuenta el trauma de esta mujer ante un padre abusador y un genio de la danza del que ha heredado un emporio art&iacute;stico. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n pese la reciente presencia de un filme como<em> Valor Sentimental</em>, que emociona en lo hondo con ese reencuentro entre un padre cineasta y una hija actriz. Es cierto que <em>At the sea </em>va por otros derroteros, pero uno no puede evitar acordarse del filme de Joachim Trier.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, se agradece que Mundrucz&oacute; haya abandonado en esta ocasi&oacute;n su habitual cine que roza la crueldad. Aqu&iacute; muestra empat&iacute;a por sus personajes, y de alguna forma parece que su apuesta de EEUU sea como cuando Michel Franco realiz&oacute; <em>Dreams,</em> junto a Jessica Chastain, donde compuso su pel&iacute;cula m&aacute;s tierna sin renunciar a su habitual aspereza.
    </p><p class="article-text">
        A Adams le espera un a&ntilde;o movidito. Tiene pendiente de estreno la versi&oacute;n en miniserie de <em>El cabo del miedo</em>, con Javier Bardem dando vida al Max Cady que inmortaliz&oacute; Robert De Niro en la pel&iacute;cula de Scorsese. Adem&aacute;s, estrenar&aacute; la nueva pel&iacute;cula de Taika Waititi, una versi&oacute;n de<em> Klara an the sun, </em>la novela de Kazuo Ishiguro. Por si fuera poco, estrenar&aacute; en 2027 la nueva pel&iacute;cula de la saga <em>Star Wars</em> junto a Ryan Gosling, con la que intentar&aacute; tener su franquicia de &eacute;xito tras no funcionar su apuesta como Lois Lane. Ahora solo falta que funcionen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo hago películas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi país, Hungría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kornél Mundruczó</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La presencia de Adams era uno de los platos fuertes de esta Berlinale, pero finalmente la actriz no acudi&oacute;, y el director ley&oacute; un breve comunicado justificando su ausencia y dando las gracias a Berl&iacute;n por apoyar el cine independiente. Ante la ca&iacute;da de su estrella, el director se convirti&oacute; en el protagonista y explic&oacute; que no hace pel&iacute;culas en EEUU por gusto, sino porque no consigue levantarlas en Hungr&iacute;a al haberse enfrentado al gobierno de extrema derecha de Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca planee hacer pel&iacute;culas americanas, soy un autor h&uacute;ngaro. Esa era mi vida. Pero en un momento, cuando intent&eacute; financiar <em>Fragmentos de una mujer</em> como una pel&iacute;cula h&uacute;ngara, fue rechazada en mi pa&iacute;s.&nbsp;Un amigo, que es un productor americano que falleci&oacute; recientemente, me dijo que quer&iacute;a hacer ese guion y que prob&aacute;ramos a adaptarlo a EEUU. Yo hago pel&iacute;culas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi pa&iacute;s. Es un privilegio y para m&iacute; es importante encontrar la forma de poder hacerlas, pero la raz&oacute;n es porque no puedo hacerlas en Hungr&iacute;a&rdquo;, zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso subray&oacute; que, de alguna forma, esta pel&iacute;cula la siente como &ldquo;una alegor&iacute;a importante sobre c&oacute;mo en la sociedad hemos perdido la conexi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Mira lo que ha ocurrido en mi pa&iacute;s. A veces tienes que estar cerca de la gente, tenemos que estar juntos, saber comunicarnos&rdquo;, agreg&oacute; en relaci&oacute;n a una pel&iacute;cula sobre &ldquo;una mujer que para continuar con el legado de su padre tiene que ser m&aacute;s fuerte que muchos hombres y acaba rompi&eacute;ndose y perdiendo la conexi&oacute;n con sus seres cercanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber competido en varios festivales, incluido Cannes, Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; reconoce que le parece &ldquo;una locura que haya una competici&oacute;n para el arte&rdquo;, pero que es consciente de que &ldquo;si no fuera as&iacute;, no habr&iacute;a tanto inter&eacute;s ni habr&iacute;a tanta gente en esta sala&rdquo;. &ldquo;Esto para quien lo hace m&aacute;s entretenido es para vosotros, para la prensa, pero es dif&iacute;cil medir el arte. Aunque s&eacute; que trae cosas buenas para el negocio&rdquo;, dijo con sinceridad.
    </p><p class="article-text">
        La misma que cuando le sali&oacute; un espont&aacute;neo &ldquo;No me provoques&rdquo; cuando le preguntaron por si se rodaba igual en EEUU que en Europa. Acab&oacute; suavizando su respuesta y dijo que la esencia es la misma, pero que, mientras que en EEUU hacer cine de autor es una rareza, en Europa existe una &ldquo;estructura, unas ayudas estatales y una base que all&iacute; no existen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama 'At the sea', que decepciona en la Berlinale]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlinale,Crítica,Críticas de cine,Hollywood,Hungría,Drama,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ab52d7-0629-4ea0-97d4-86e6591b412d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136359.jpg" width="1789" height="1006" alt="‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Una joven prometedora' y 'Saltburn' adapta el clásico de la literatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es</p><p class="subtitle">El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/cincuenta-sombras-cine-mujer_1_4379324.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>50 sombras de Grey,</em></a> el petardazo editorial escrito por E.L. James, naci&oacute; como un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fan fiction </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Crep&uacute;sculo</em></a><em>.</em> Es decir, una creaci&oacute;n de una fan en una p&aacute;gina web que, a trav&eacute;s de los personajes de la saga fant&aacute;stica de amor entre un vampiro y una humana, fantase&oacute; con una nueva historia creada a partir de su imaginaci&oacute;n. Los <em>fan fiction </em>se popularizaron much&iacute;simo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fant&aacute;stico y el romance) y de la que salieron much&iacute;simas autoras que comenzaron en la autopublicaci&oacute;n y fueron fichadas por editoriales para crear novelas rom&aacute;nticas, uno de los g&eacute;neros de moda que, adem&aacute;s, no para de provocar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediocres adaptaciones en forma de serie y pel&iacute;culas</a> para cine y plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en com&uacute;n. Primero, todas est&aacute;n marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en c&oacute;mo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es m&aacute;s que la perpetuaci&oacute;n del ideal del amor rom&aacute;ntico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que est&aacute; filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librer&iacute;a muestran en sus cubiertas a mujeres con cors&eacute;s apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas.
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen, la de una mujer con un cors&eacute; y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo t&oacute;xico pero que se vende de rom&aacute;ntico, aparece de forma casi literal en la adaptaci&oacute;n que ha hecho Emerald Fennell de <em>Cumbres borrascosas</em> de Emily Bront&euml;. Una pel&iacute;cula que llega tras una inteligent&iacute;sima campa&ntilde;a de promoci&oacute;n en donde se han vendido dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptaci&oacute;n que su autora ha dicho que responde a c&oacute;mo la sinti&oacute; ella cuando ley&oacute; la obra original siendo una adolescente.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de <em>Crep&uacute;sculo</em> que hicieron un <em>fan fiction </em>con sus protagonistas. La versi&oacute;n de <em>Cumbres Borrascosas</em> que ha hecho Fennell parece realizada por alguien cuyo &uacute;nico inter&eacute;s en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de <em>Una joven prometedora </em>y <em>Saltburn</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> no es m&aacute;s que una fantas&iacute;a er&oacute;tica de una lectora de novela rosa. Una mirada m&aacute;s cercana a las novelas<em> young adult </em>que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad.
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            </figure><p class="article-text">
        La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y g&eacute;nero, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichizaci&oacute;n que podr&iacute;a describirse con uno de esos <em>tags</em> que se usan en las novelas rom&aacute;nticas actuales, <em>enemies to lovers</em>, o alg&uacute;n tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelant&oacute; a su tiempo en una pel&iacute;cula tremendamente conservadora, sino tambi&eacute;n porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en <em>Una joven prometedora</em> pasaba por un filtro pop la cultura de la violaci&oacute;n y convert&iacute;a el <em>Toxic </em>de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en <em>Saltburn</em> revisaba <em>Teorema</em> de Pasolini para acabar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aqu&iacute; apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor m&aacute;s all&aacute; de cualquier fuerza de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la promesa promocional de una pel&iacute;cula er&oacute;tica llena de sexo resulta una operaci&oacute;n de marketing destinada a la decepci&oacute;n. En esta <em>Cumbres borrascosas </em>se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasi&oacute;n desmedida que les lleva a estar cachondos todo el d&iacute;a, y que esa calentura se alargar&aacute; hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitar&aacute; a unas cuantas met&aacute;foras alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta pel&iacute;cula es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una pel&iacute;cula er&oacute;tica de hace d&eacute;cadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso s&iacute;, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su pel&iacute;cula con un ahorcado teniendo una erecci&oacute;n. Es, de lejos, la propuesta m&aacute;s arriesgada de toda la pel&iacute;cula, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agon&iacute;a de alguien a punto de morir. La uni&oacute;n de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual.
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                Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en &#039;Cumbres borrascosas&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s que rivales (Heated rivalry)</em></a>, la serie del momento que adapta una saga de novelas rom&aacute;nticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho m&aacute;s arriesgada al sexo, aunque sea una representaci&oacute;n del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que ha sido una de sus principales cr&iacute;ticas. Aqu&iacute; lo m&aacute;s expl&iacute;cito que hacen Margot Robbie y Jacob Elordi es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de iron&iacute;a. Todo lo anterior podr&iacute;a haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la mala leche que acostumbraba tener para re&iacute;rse de las novelas rom&aacute;nticas, de la fetichizaci&oacute;n que han provocado y de las relecturas modernas cuquis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, ha optado por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en <em>reels </em>de Instagram, donde analizar&aacute;n cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya qu&iacute;mica es escasa y que quedan eclipsados por los int&eacute;rpretes j&oacute;venes (entre los que destaca Owen Cooper, el ni&ntilde;o de <em>Adolescencia</em>).
    </p><p class="article-text">
        Fennell no es Baz Luhrman. No ha querido serlo. Ojal&aacute;. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo hortera de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell ha convertido <em>Cumbres Borrascosas</em> en una revista de decoraci&oacute;n y vestidos que parecen solo responder al capricho est&eacute;tico, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificaci&oacute;n para la mayor&iacute;a de las propuestas visuales que propone (&iquest;por qu&eacute; hay ladrillos blancos donde matan a los animales m&aacute;s all&aacute; de porque quede bien en c&aacute;mara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Dec&iacute;a Fennell que quer&iacute;a que su <em>Cumbres Borrascosas</em> sea el <em>Titanic </em>para una nueva generaci&oacute;n. Ojal&aacute; esa nueva generaci&oacute;n siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versi&oacute;n para leer la novela original de Emily Bronte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></media:title>
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