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    <title><![CDATA[elDiario.es - Crítica]]></title>
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      <title><![CDATA[Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de 'La Odisea']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/254cea17-dd19-4650-9dd1-d12283f0d572_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x998y393.jpg" width="1200" height="675" alt="Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de &#039;La Odisea&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta consigue ser fiel a la esencia y la aventura del texto de Homero, ofreciendo su peculiar estilo y trayéndolo al presente para reflexionar sobre las heridas de la guerra</p><p class="subtitle">Puede que no hayas leído nada de Harlan Coben, pero seguro que has visto alguna serie basada en sus novelas
</p></div><p class="article-text">
        En 2004, cuando<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-doce-anos-creia-ibamos-morir-holocausto-nuclear_1_10395122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Christopher Nolan </a>empezaba a hacerse un nombre gracias al &eacute;xito de <em>Memento</em> e<em> Insomnio,</em> Hollywood le ofreci&oacute; realizar una pel&iacute;cula sobre Troya. Paralelamente, Wolfgang Petersen, artesano sin excesiva personalidad que hab&iacute;a entregado a la industria pel&iacute;culas como <em>Air Force One </em>o <em>La tormenta perfecta</em>, preparaba un <em>Batman Vs Superman</em> que unir&iacute;a a los dos h&eacute;roes de DC mucho<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/liga-justicia-zack-snyder-aporta-corazon-desmesura-imaginario-derechista-version-zombi-estrenada-salas_1_7324078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> antes de que lo hiciera Zack Snyder</a>. En un giro del destino, a Petersen le cancelaron su pel&iacute;cula, y Warner le ofreci&oacute;&hellip; <em>Troya.</em> A Nolan, de rebote, le toc&oacute; reiniciar la saga de Batman. Mientras que Petersen se estrell&oacute; en su adaptaci&oacute;n estilizada y casi de pasarela de modelos del relato cl&aacute;sico con Brad Pitt a la cabeza, Nolan reinvent&oacute; el cine de superh&eacute;roes y lo llev&oacute; a otro nivel en una trilog&iacute;a cuyas consecuencias se siguen notando (para bien y para mal) en el cine actual.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que estaba en el destino de Christopher Nolan rodar, en alg&uacute;n momento, una pel&iacute;cula &eacute;pica ambientada en la Antigua Grecia. As&iacute;, tras el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-oppenheimer-nolan-mete-cabeza-creador-bomba-atomica-pelicula-politica-madura_129_10388824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;xito de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-oppenheimer-nolan-mete-cabeza-creador-bomba-atomica-pelicula-politica-madura_129_10388824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oppenheimer </em></a>&mdash;un &eacute;xito que lleg&oacute; tras cambiar a Warner por Universal por el maltrato sufrido con el estreno en salas de<em> Tenet</em> cuando abrieron las puertas despu&eacute;s de la pandemia&mdash;, un filme de tres horas que super&oacute; los 800 millones de d&oacute;lares en todo el mundo y que gan&oacute; siete <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oppenheimer-arrasa-oscar-consagran-christopher-nolan-olvidan-barbie_1_10997311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premios Oscar,</a> Nolan ha recogido aquel sue&ntilde;o frustrado. Lo ha hecho a lo grande. Nolan decidi&oacute; que era el momento de decirle a la industria que lo que quer&iacute;a era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-saca-entradas-odisea-ano-desata-caos-reventa_1_12475345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptar </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-saca-entradas-odisea-ano-desata-caos-reventa_1_12475345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Odisea, </em></a>la madre de todos los relatos. La historia cl&aacute;sica por antonomasia. La que solidific&oacute; la narrativa del viaje del h&eacute;roe. Una narrativa que, posteriormente, Hollywood ha copiado y pervertido hasta la extenuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De partida, que alguien que ha amasado una cantidad de dinero ingente, que tiene la oportunidad de hacer lo que quiera, haya decidido realizar una pel&iacute;cula que, a priori, va a la contra de lo que se est&aacute; haciendo en Hollywood, es para aplaudirle. En un mundo de franquicias, de efectos visuales patateros y de reboots modernos, Nolan vuelve a la esencia del <em>storytelling.</em> A esa Odisea que se populariz&oacute; como relato oral y que en su propia esencia tiene el arte de contar historias como elemento central. 
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            </figure><p class="article-text">
        Nolan ha usado su posici&oacute;n de privilegio para adaptar un cl&aacute;sico de una forma fiel, pero tray&eacute;ndolo al presente y subrayando algo muy importante: los cl&aacute;sicos hablan de nosotros. Leer ahora mismo las obras magnas de la literatura nos atraviesa desde el momento actual<em>. La Odisea </em>no es un relato viejo ni rancio, sino que es una emocionant&iacute;sima historia de aventuras que cuenta el regreso de un personaje marcado por la p&eacute;rdida y las heridas de una guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos podr&aacute;n hacer el chiste f&aacute;cil y decir que, que Nolan adaptara<em> La Odisea</em> es un designio de los dioses, y sin embargo, eso chocar&iacute;a frontalmente con la propia pel&iacute;cula del director, que es tremendamente terrenal. Aunque se mencione constantemente a los dioses, estos nunca aparecen como personajes. No hay conversaciones entre Zeus y Poseid&oacute;n, ni elementos fant&aacute;sticos como las transformaciones de Atenea &mdash;aunque se hace un gui&ntilde;o constante con Tel&eacute;maco diciendo una y otra vez &ldquo;Tienes los ojos de Atenea&rdquo;&ndash;, &uacute;nica deidad que aparece en pantalla y que solo Odiseo puede ver de forma f&iacute;sica en una de las decisiones narrativas m&aacute;s arriesgadas y la que incluso se atreve a dar una explicaci&oacute;n racional en una coda final magn&iacute;fica, emocionante, puro Nolan, y que se desv&iacute;a del relato original para reforzar su mensaje pol&iacute;tico y actual.
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                Anne Hathaway brilla como Penélope en &#039;La odisea&#039; de Christopher Nolan                            </span>
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        &ldquo;En un tiempo de aparente magia&rdquo;, dice el bardo que se escucha en los primeros segundos de<em> La Odisea,</em> y esa aparente magia es la que se cuestiona Odiseo constantemente. &iquest;C&oacute;mo saber que los dioses existen? La respuesta de Atenea le remite, sin embargo, a las cosas que puede ver y palpar en la tierra: el dolor, el amor, una l&aacute;grima&hellip; Para Nolan lo divino no son rayos que fulminan desde el cielo, sino que lo divino son los actos de los seres humanos, y entre todos ellos, el amor, algo que ya hab&iacute;a explorado en<em> Interestelar.</em> Si all&iacute; el amor era lo que trascend&iacute;a el tiempo y el espacio, la constante f&iacute;sica que nadie hab&iacute;a tenido en cuenta, aqu&iacute; el amor no es solo el motor del viaje de Odiseo, sino que el amor y la empat&iacute;a es lo que nos hace humanos y nos diferencia de los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que en pocos meses se hayan estrenado dos filmes como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>y <em>La Odisea</em>, donde dos de los popes de Hollywood hayan creado filmes tan grandes, tan propios de Hollywood, y a la vez tan pol&iacute;ticos sobre un mundo que se va a pique y donde solo aceptar las barbaridades cometidas y mirar con empat&iacute;a al otro nos puede salvar de seguir cometiendo los mismos errores. Nolan no rechaza nunca la &eacute;pica, la aventura ni la acci&oacute;n de su filme, pero tiene claro c&oacute;mo unir <em>La Odisea</em> con la actualidad y logra uno de sus filmes con un mensaje pol&iacute;tico m&aacute;s potente.
    </p><h2 class="article-text">La fidelidad Nolaniana</h2><p class="article-text">
        El gran triunfo de Nolan, adem&aacute;s de haber podido hacer la pel&iacute;cula que ha querido, de rodar en IMAX, hacer un filme de tres horas, con efectos pr&aacute;cticos y los int&eacute;rpretes que le han dado la gana, es haber conseguido una adaptaci&oacute;n impecable de una obra cuya traslaci&oacute;n a la gran pantalla parec&iacute;a imposible. Quiz&aacute;s solo hab&iacute;a que tener los medios y amar tanto como Nolan el material de partida. Su <em>Odisea </em>es fiel hasta el tu&eacute;tano a la obra de Homero. Los amantes del texto original no estar&aacute;n defraudados. 
    </p><p class="article-text">
        Nolan mantiene todas y cada una de las aventuras del viaje. Desde el encuentro con el c&iacute;clope Polifemo (aunque aqu&iacute; difiere bastante del juego de ingenio del original), al Hades &mdash;una de las mejores escenas del filme por c&oacute;mo resuelve uno de los pasajes m&aacute;s complicados&mdash;, pasando por las sirenas &mdash;un momento cuya apuesta formal pone los pelos de punta&mdash; y el encuentro con Circe, donde una Samantha Morton descomunal humaniza a uno de los personajes que m&aacute;s relecturas feministas ha tenido en un momento donde los efectos pr&aacute;cticos sobresalen y Nolan se sumerge en una especie de body horror espeluznante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gran triunfo de Nolan es haber conseguido una adaptación impecable de una obra cuya adaptación parecía imposible y haber podido trasladar su estilo y personalidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mantiene, adem&aacute;s, algo importante. <em>La Odisea </em>es una historia que se recuerda. La guerra de Troya &mdash;otra escena magn&iacute;fica que recuerda a lo agobiante de<em> Dunkerque</em>&mdash; se recuerda cuando Menelao se la cuenta a Tel&eacute;maco. Igual que todo lo ocurrido con Odiseo &mdash;un estupendo Matt Damon&mdash; y su tripulaci&oacute;n es algo que &eacute;l va recordando en su estancia con Calipso. De alguna forma, Homero ya cre&oacute; una estructura que responde muy bien a los intereses narrativos del propio Nolan, que utiliza ambas l&iacute;neas narrativas y las va trenzando en un juego temporal muy suyo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si la pel&iacute;cula no es solo una adaptaci&oacute;n de un rat&oacute;n de biblioteca es porque Nolan consigue ser, sobre todo, &eacute;l mismo. Su estilo est&aacute; presente en cada plano. En la excelente banda sonora de Ludwig G&ouml;ransson. En el montaje fragmentado. En esos fogonazos en forma de recuerdos que trufan la narraci&oacute;n. En la importancia del sonido. Tambi&eacute;n en la inclusi&oacute;n de esos elementos que remiten a la narrativa cl&aacute;sica, como el broche de Pen&eacute;lope o el palito del sorteo de Sin&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque a Nolan le cueste juntar su propia personalidad y la de<em> La Odisea</em> original, y en los primeros compases uno vea demasiado la mano nolaniana intentando destacar, acaba logrando una conjunci&oacute;n casi imposible y perfecta que alcanzan su cima en un cl&iacute;max final donde Nolan es m&aacute;s Nolan que nunca. Si la pel&iacute;cula empieza con un amago de contar la historia de Troya a cargo del bardo &mdash;un intento que es cortado por Pen&eacute;lope&mdash;, ese mismo momento se repite en un final que otorga a su visi&oacute;n una estructura casi circular que tanto gusta al director. 
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                Christopher Nolan durante el rodaje de &#039;La odisea&#039;                            </span>
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        Ah&iacute; es donde hace que algo obvio parezca hasta un <span id="true"></span> final en una coda que se desmarca del texto base y donde Odiseo revive, en su reencuentro con Pen&eacute;lope, lo ya contado pero desde el punto de vista de quien lo vivi&oacute; en primera persona. As&iacute;<em>, La Odisea</em> termina siendo una mirada a los horrores de la guerra que vamos a ver en un momento de actual guerra y donde los h&eacute;roes quiz&aacute;s solo sean verdugos a los que la narrativa ha convertido en h&eacute;roes. Una escena que es mucho m&aacute;s potente en lo emotivo que el enfrentamiento final con los pretendientes, demasiado alargado y repetitivo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las actualizaciones que Nolan acomete con &eacute;xito tiene que ver con las mujeres de la historia. La base del texto de Homero le da al cineasta la posibilidad de escribir sus mejores personajes femeninos, algo que sin duda, nunca ha sido su fuerte. Se nota en la fuerza de la Pen&eacute;lope que borda Anne Hathaway, pero tambi&eacute;n en c&oacute;mo mira desde el presente y en unas cuantas l&iacute;neas complejiza y entiende a dos mujeres que fueron v&iacute;ctimas y que siempre se trat&oacute; como villanas: Helena de Troya (al igual que su hermana Clitemnestra) y Circe a las que dan vida de forma imponente Lupita Nyong'o y Samantha Morton.
    </p><p class="article-text">
        O en uno de los personajes que no aparecen en <em>La Odisea</em> y que aqu&iacute; usa como uno de los corazones de la historia, el Sin&oacute;n que interpreta Elliot Page. El hombre que enga&ntilde;&oacute; a los troyanos para meter el caballo y que s&iacute; aparece en<em> La Eneida</em> y<em> La Iliada</em>. Su presencia act&uacute;a para enlazar a Odiseo con el villano que da vida de forma desatinada y exc&eacute;ntrica Robert Pattinson &mdash;los int&eacute;rpretes masculinos se lucen menos, aunque John Leguizamo destaque y Tom Holland est&eacute; mejor que nunca&mdash;, y tambi&eacute;n para incidir en las heridas de la guerra en Odiseo.
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades tambi&eacute;n hay una &uacute;ltima escena, que contin&uacute;a la obra, y que subraya el inter&eacute;s de Nolan en las consecuencias terrenales de los actos y en el poder del amor para redimirnos. Constantes que vuelven a dejar clara su coherencia como narrador. Un narrador tan ambicioso como necesario en esta industria. Uno cuyos &eacute;xitos ensanchan los l&iacute;mites del cine comercial que vuelve a poner a Hollywood a sus pies con un filme apote&oacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 16:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de 'La Odisea']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Christopher Nolan,Grecia,Hollywood,Estrenos de cine,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-fotocopia-dolorosa-disney-dwayne-johnson-bochornoso_129_13367904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d0f695-ae5f-4f1a-bc63-daf3eba5f48a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x462y145.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apenas diez años después de la película de animación original, la Casa del Ratón nos endilga otro remake en acción real sin coartada creativa alguna
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Lleg&oacute; a experimentar alguna vez <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/disney-muestra-limites-wish-quisimos-honrar-legado-mirabamos-futuro_129_10702514.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Disney</a> un Nuevo Renacimiento, a la altura del Renacimiento original que en los a&ntilde;os 90 hab&iacute;an engrosado <em>La bella y la bestia,</em> <em>Aladdin</em> o <em>El rey le&oacute;n</em>? Hay quien ha estado tentado de afirmarlo alrededor de la segunda d&eacute;cada de los 2000, fijando el exitazo de <em>Frozen</em> como c&uacute;spide. El problema es que, de haberlo habido, ha sido extremadamente breve. Y, al margen de las buenas cr&iacute;ticas o los millones recaudados, tan mediado por una explotaci&oacute;n indiscriminada y cortoplacista como para matizar bien el optimismo, bien el esp&iacute;ritu de redenci&oacute;n que pudo haber guiado a Walt Disney Animation tras unos calamitosos inicios del milenio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que durante el primer Renacimiento no hubo ni una sola secuela en cines y cada pel&iacute;cula fue un acontecimiento proclive a impulsar el medio animado en direcciones deslumbrantes, el Nuevo Renacimiento es inseparable de una Disney que viene funcionando m&aacute;s como conglomerado masivo &mdash;absorbiendo Pixar, Marvel, Lucasfilm y por &uacute;ltimo 20th Century Fox&mdash; que como factor&iacute;a artesanal. Una Disney, en realidad, que no quiere tanto progresar en su expresividad como alumbrar propiedades intelectuales suculentas. La prueba &uacute;ltima de esto est&aacute; en lo escasamente significativo que ha terminado siendo su salto a las tres dimensiones, consolidado a partir de 2010.
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la animaci&oacute;n tradicional ha sido ordenado, pulido, y ha manejado un seguidismo militante con el primer Renacimiento, en cuanto al guion y la estructura de musical de Broadway sobre todo. La llegada del 3D apenas ha afectado a todo esto, siendo m&aacute;s determinante una progresiva distancia ir&oacute;nica hacia los esquemas heredados de los cuentos de hadas y esa tradici&oacute;n est&eacute;tica con cerca de un siglo a sus espaldas. Una posible excepci&oacute;n a todo esto ser&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entonces, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vaiana</em></a><em>.</em> El filme de 2016 segu&iacute;a reflejando t&oacute;picos Disney (la princesa que no quiere serlo, los animales irritantes) y no dejaba de atender a la actualidad de Broadway, incorporando a Lin-Manuel Miranda como compositor apenas transcurrido un a&ntilde;o del estreno de <em>Hamilton</em>. Pero hab&iacute;a algo m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Y se apreciaba desde <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KGqBfyQFG_g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus primeras escenas</a>, con la protagonista jugando con las olas en la playa. Minutos pr&aacute;cticamente mudos, solo m&uacute;sica y los ruidos del mar dialogando con la ni&ntilde;a, embargados de un poder&iacute;o t&eacute;cnico &mdash;o mejor dicho, de una &ldquo;curiosidad t&eacute;cnica&rdquo;&mdash; para dar vida a cada movimiento, cada cambio del entorno, que proclamaba la entrada de Disney en una nueva fase. Que el 3D no era solo una medida cosm&eacute;tica obligada por los cambios de la industria, que de verdad el lenguaje animado pod&iacute;a llegar a otros lugares. Quiz&aacute; sea <em>Vaiana</em> la &uacute;ltima cumbre de Disney, entonces, gracias a la exuberancia visual de su mundo y la alegr&iacute;a ca&oacute;tica de su desarrollo narrativo, capaz de conjurar el sentido de la maravilla cuando el paradigma digital parec&iacute;a haberlo enterrado. 
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        Uniendo su estreno con el de la tambi&eacute;n excelente <em>Zootr&oacute;polis</em> ese mismo a&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo dudar que s&iacute; hubo Nuevo Renacimiento despu&eacute;s de todo? Y la respuesta la tenemos en el mismo 2016. Meses antes del estreno de <em>Vaiana</em> hab&iacute;a llegado a cines el <em>remake</em> en acci&oacute;n real de <em>El libro de la selva</em>. Previa a alcanzar su cima creativa, Disney ya hab&iacute;a sembrado las semillas de su desarticulaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La resaca de un Renacimiento que no fue</strong></h2><p class="article-text">
        No habr&iacute;a, sin embargo, que desechar autom&aacute;ticamente los posibles m&eacute;ritos art&iacute;sticos de estos <em>remakes</em> de cl&aacute;sicos Disney, en los que la compa&ntilde;&iacute;a se sumergi&oacute; con desenfreno inmediatamente despu&eacute;s del taquillazo de <em>El libro de la selva</em>. Pese a lo perezoso, pese al acecho de la fealdad m&aacute;s trasnochada, originalmente hab&iacute;a algo en el &iacute;mpetu de acercarse a la animaci&oacute;n tradicional desde el hiperrealismo digital que pod&iacute;a calificarse de audacia, incluso de empe&ntilde;o personal&iacute;simo por parte del director Jon Favreau. Alguien que, al margen de <em>El libro de la selva</em> y el posterior <em>remake</em> de <em>El rey le&oacute;n</em>, ha mostrado tener unas inquietudes genuinas por la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, del mismo modo que Favreau acab&oacute; sucumbiendo a la homogeneizaci&oacute;n del <em>streaming</em>, as&iacute; ha ocurrido con estos <em>remakes</em>&hellip; y con las propias obras animadas. La sumisi&oacute;n del estudio a la ganancia f&aacute;cil y los ritmos de Disney+ ha mancillado por entero el recuerdo de <em>Vaiana</em>. Por un lado, por c&oacute;mo la sucesi&oacute;n de fracasos recientes y la resaca de la COVID-19 mov&iacute;an a la compa&ntilde;&iacute;a a reensamblar una serie de <em>Vaiana</em> que estaba desarrollando para <em>streaming</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en forma de largometraje para cines</a> &mdash;as&iacute; naci&oacute; <em>Vaiana 2</em> como espejo en el que este mismo a&ntilde;o se mirar&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-mandalorian-and-grogu-peor-pelicula-historia-star-wars-apenas-propiamente-pelicula_129_13240852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Mandalorian &amp; Grogu</em></a>, dirigida por el citado Favreau&mdash;, y por otro, por la rocambolesca decisi&oacute;n de hacer un <em>remake</em> en acci&oacute;n real cuando no hab&iacute;an pasado ni siete a&ntilde;os del estreno del filme original. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> se anunci&oacute; originalmente en 2023. La pel&iacute;cula se retras&oacute; un poco por la huelga de actores y guionistas en conjunci&oacute;n al anuncio improvisado de <em>Vaiana 2</em> &mdash;que aconsej&oacute; aplazar un poco el estreno, para no saturar&mdash; pero ya est&aacute; aqu&iacute; y sigue sorprendiendo que llegue con menos de una d&eacute;cada de margen (la <em>Vaiana</em> original lleg&oacute; en noviembre de 2016). Fundamentalmente, porque esta rapidez echa por tierra las excusas que pudieran esgrimir estos <em>remakes</em>. No ha habido tiempo de sentir nostalgia de <em>Vaiana</em>. Esta nueva <em>Vaiana</em> no puede apelar a una generaci&oacute;n distinta y es asimismo imposible que haya un salto llamativo de la animaci&oacute;n al <em>live action</em>, porque <em>Vaiana</em> ya estaba en 3D. Ya manejaba nociones de realismo, fisicidad.
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                Catherine Laga&#039;aia es la nueva Vaiana                            </span>
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        De modo que recordamos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&oacute;mo entrenar a tu drag&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del a&ntilde;o pasado</a>, y nos vemos obligados de nuevo a proponer que ya no hablamos de <em>remakes</em>, sino de esos <em>remasters</em> sacacuartos muy habituales en videojuegos que, en el cine, motivan estampas tan tristonas como los destinos paralelos de Gerard Butler y Dwayne Johnson. Ambos, en los films originales, doblaron a personajes de dise&ntilde;o delicioso y gran elocuencia esc&eacute;nica: Estoico el Vasto y Maui. Y ambos, cuando lleg&oacute; el <em>remaster</em>, pasaron a poner tambi&eacute;n su cuerpo, someti&eacute;ndose a una caracterizaci&oacute;n rid&iacute;cula, como de personal de parque de atracciones. Lo de Johnson es si cabe m&aacute;s lamentable, con esa peluca y ese traje musculado que ha estimulado la hilaridad de las redes durante meses.
    </p><p class="article-text">
        La sombr&iacute;a interpretaci&oacute;n de Johnson en el <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> se acompa&ntilde;a de alg&uacute;n condicionante meta, incluso. Maui, recordemos, es un semidi&oacute;s arrogante que cay&oacute; en desgracia, y que solo en compa&ntilde;&iacute;a de la intr&eacute;pida protagonista podr&iacute;a demostrar un verdadero hero&iacute;smo. As&iacute; que, &iquest;no se parece Maui un poco a lo que le ha sucedido a la carrera de Johnson tras las c&aacute;maras? Johnson era una estrella absoluta cuando dobl&oacute; a Maui hace diez a&ntilde;os, pero entre fracasos embarazosos como <em>Black Adam</em> &mdash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-one-dwayne-johnson-recuperar-favor-publico-moribunda-comedia-navidena_129_11797028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis de relaciones p&uacute;blicas que trajo </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-one-dwayne-johnson-recuperar-favor-publico-moribunda-comedia-navidena_129_11797028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Red One</em></a>, y la operaci&oacute;n fallida de recabar prestigio acad&eacute;mico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-smashing-machine-the-rock-busca-oscar-credibilidad-actor-drama-bienintencionado-convencional_129_12650837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Smashing Machine</em></a>&mdash; hoy parece m&aacute;s bien una vieja gloria. Una vieja gloria que no puede estar m&aacute;s rid&iacute;cula con este disfraz de dibujo animado.
    </p><p class="article-text">
        Tristemente, una regla no escrita de los <em>remakes</em> Disney es que nada puede ser demasiado interesante, y la reescritura de Maui no permite llevar m&aacute;s lejos las concomitancias con la realidad. Porque lo que impera, en fin &mdash;el objetivo estrella de todo <em>remaster</em> que se precie&mdash; es la lealtad absoluta a la fuente, m&aacute;s inevitable cuanto menos tiempo ha pasado del original y menos cosas podr&iacute;an retocarse para amoldarse a sensibilidades nuevas. No lidiamos con versiones susceptibles de que las turbas ultraderechistas de Internet se quejen de la actualizaci&oacute;n <em>woke</em> &mdash;como tampoco pasaba en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>remake</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lilo y Stitch</em></a>, otra revisi&oacute;n demasiada cercana de la fuente cuyo colosal (y desolador) &eacute;xito econ&oacute;mico le encantar&iacute;a emular a esta <em>Vaiana</em>&mdash;, sino con fotocopias puras y duras. 
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                Imagen promocional de &#039;Vaiana&#039;                            </span>
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        Eso es, ni m&aacute;s ni menos, el <em>remake</em> de <em>Vaiana</em>. No hay ning&uacute;n a&ntilde;adido, ninguna supresi&oacute;n, ning&uacute;n cambio relevante que vaya m&aacute;s all&aacute; de las consecuencias formales y emocionales de la operaci&oacute;n. De esta <em>Vaiana</em> cabe agradecer, eso s&iacute;, que los efectos digitales est&eacute;n algo m&aacute;s maduros que los de aberraciones lovecraftianas estilo el <em>Aladdin</em> de Guy Ritchie o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Blancanieves </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Marc Webb</a>, y que la traducci&oacute;n de la animaci&oacute;n a CGI sea en ese sentido m&aacute;s sosa que fea. Da la sensaci&oacute;n de que la mayor preocupaci&oacute;n de sus art&iacute;fices ha sido que el reconocimiento fluya sin obst&aacute;culos ni sobresaltos, permitiendo en lo posible que las virtudes categ&oacute;ricas del filme original sobrevivan al cambio de formato y que as&iacute; nadie se sienta excesivamente abochornado.
    </p><p class="article-text">
        Y podemos aseverar que, s&iacute;, lo logra. Pero eso no nos librar&aacute; del desasosiego. En cada interacci&oacute;n de Johnson con Catherine Laga&rsquo;aia &mdash;debutando en el rol de Vaiana ya que Auli&rsquo;i Cravalho, actriz de doblaje original, quiso retener la dignidad que Johnson desde&ntilde;&oacute;&mdash; se echa de menos la energ&iacute;a cin&eacute;tica del original animado. En cada secuencia de acci&oacute;n o contemplaci&oacute;n del paisaje, lo mismo. Tambi&eacute;n, sobre todo, en cada n&uacute;mero musical. Posiblemente la &uacute;nica opci&oacute;n del <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> de acicalarse de cierta legitimidad resid&iacute;a en haber contratado como director a Thomas Kail: profesional bregado en los circuitos de Off-Broadway y Broadway que tiene en su haber las representaciones originales de <em>In the Heights</em> y <em>Hamilton,</em> en constante colaboraci&oacute;n con Miranda.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ten&iacute;a una l&oacute;gica agradable que debutara con el largometraje convirtiendo en coreograf&iacute;as para el cine las canciones originalmente compuestas por su antiguo socio (que siguen siendo magistrales). No obstante, el fichaje de Kail es tan anecd&oacute;tico como para volver a remitirnos a Disney+ &mdash;cuyo cat&aacute;logo acogi&oacute; en 2020 un atractivo extra al incluir una versi&oacute;n de <em>Hamilton</em> grabada por el mismo Kail&mdash; y a la costumbre de estos <em>remakes</em> de presumir de nombres para nada, como cuando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Rob Marshall de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Chicago</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dirigi&oacute; </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La sirenita</em></a>. Todo sigue en orden, y sigue siendo tan dif&iacute;cil hallar algo valioso en estos <em>remakes</em> como afirmar que Disney ha logrado verdaderamente estar a la altura de los a&ntilde;os 90 en todo este tiempo. M&aacute;s que nada, y como prueba la tragedia de <em>Vaiana</em>, porque ni ella misma ha querido respetar sus propios chispazos de grandeza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-fotocopia-dolorosa-disney-dwayne-johnson-bochornoso_129_13367904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Disney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Minions & Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/minions-monsters-inesperado-homenaje-origenes-cine-revitalizar-saga-irritante_129_13348967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/109cafed-5c7c-4b21-bf07-99e99c9a3313_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Minions &amp; Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tercera aventura de los Minions al margen de Gru sorprende (hasta que deja de hacerlo) con todo un arsenal de chistes y guiños a la época del Hollywood mudo</p><p class="subtitle">Un violento Robin Hood que ya no roba a los ricos para dárselo a los pobres y prefiere “abrazar la oscuridad”
</p></div><p class="article-text">
        <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas/ Es maravilloso verte/ Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas/ &iexcl;Menudo &eacute;xito tendr&iacute;as!</em> La canci&oacute;n <em>You Oughta Be in Pictures</em> fue popularizada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NjRxJxak4qA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por Rudy Vall&eacute;e</a> en los a&ntilde;os 30 y sonaba a lo largo de un celebrado cortometraje de los <em>Looney Tunes</em> realizado en 1940, justamente tomando su t&iacute;tulo del tema. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-MtKDDMf09A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em></a> narraba c&oacute;mo el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/warner-delirio-corporativo-looney-tunes-son-importante-space-jam-nuevas-leyendas_1_8159875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pato Lucas convenc&iacute;a al cerdito Porky</a> de dejar de lado los cortos de animaci&oacute;n para saltar a ligas superiores, para ser toda una estrella de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/datos-demuestran-hollywood-problema-diversidad_1_1996720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hollywood.</a> Naturalmente se trataba de una estratagema de Lucas de cara a medrar en el entramado de Warner Bros. Pictures aprovechando la repentina ausencia de su compa&ntilde;ero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El corto combinaba animaci&oacute;n y acci&oacute;n real, permitiendo que Porky pudiera conversar con el c&eacute;lebre productor Leo Schlesinger mientras paseaba por las mism&iacute;simas instalaciones del cl&aacute;sico estudio de Hollywood y se cruzaba con alguno de los animadores, caso de Chuck Jones o Bob Clampett. Pero <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas </em>no es una obra rompedora tanto por la mezcla de dibujos y humanos &mdash;desde 1917, con <em>Gertie the Dinosaur</em>, hab&iacute;an sido varios los artistas que hab&iacute;an probado a hacerlo&mdash;, como por haber planteado por primera vez que las creaciones animadas m&aacute;s famosas de la industria pod&iacute;an ser tratadas como actores. Estrellas de cine como tantas otras, con sus problemas y sus devaneos narcisistas, negociando con productores y directores.
    </p><p class="article-text">
        Que el corto de Friz Freleng se hubiera atrevido a proponer algo as&iacute; se deb&iacute;a, claro est&aacute;, al absoluto &eacute;xito econ&oacute;mico que hab&iacute;an amasado por entonces las canteras combinadas de Disney y Warner. Porky y Lucas eran m&aacute;s famosos que muchos int&eacute;rpretes de carne y hueso de la &eacute;poca as&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no jugar con la idea de que cobraran vida fuera de sus cortos de animaci&oacute;n, integr&aacute;ndose personalmente en el circuito de Hollywood? Se trata de una ocurrencia m&aacute;s trascendental de lo que parece en la historia de la industria, pues es la que nos lleva directamente a <em>&iquest;Qui&eacute;n enga&ntilde;&oacute; a Roger Rabbit?</em> varias d&eacute;cadas despu&eacute;s y, por tanto, al cine popular entendido como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/warner-delirio-corporativo-looney-tunes-son-importante-space-jam-nuevas-leyendas_1_8159875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escaparate de propiedades intelectuales</a>: a las negociaciones necesarias para cruzar al citado Lucas con el pato Donald, por ejemplo, en una de las escenas m&aacute;s famosas del filme de Robert Zemeckis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y de ah&iacute; pues vamos a <em>La LEGO Pel&iacute;cula, </em>a <em>Ready Player One</em> y a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/flash-trae-caos-universo-dc-caotico-si_129_10296326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los universos superheroicos</a>, si bien el legado de <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em> puede dar pie a otras mutaciones al margen del caos IP. Mientras haya ganancias aseguradas puede hacerlo, y pocas sagas disfrutan hoy por hoy del excelente estado de salud de los Minions. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fenomeno-minion-arrastra-animacion-estadounidense-puntos-bajos_129_9125169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Minions son estrellas absolutas</a> desde que nacieron en 2010 como secundarios robaescenas de <em>Gru, mi villano favorito</em>. As&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no imaginar que pueden codearse con lo m&aacute;s granado de la industria, y tener ambiciones creativas mientras aceptan la herencia, con todas las consecuencias, de los <em>Looney Tunes</em>?
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        La jugada era tan sencilla que sorprende que hayamos tenido que pasar por seis pel&iacute;culas (cuatro con Gru y dos sin &eacute;l, y todas unos taquillazos bastante considerables) para que <em>Minions &amp; Monsters</em> la desarrolle. Ajust&aacute;ndose adem&aacute;s a la tradici&oacute;n de <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em> y <em>Roger Rabbit</em> para esquivar la contemporaneidad y, en su lugar, remitirse a una etapa pret&eacute;rita de Hollywood: ya que los Minions son inmortales es posible colocarlos como si tal cosa en los albores del siglo XX. Los primeros minutos de <em>Minions &amp; Monsters</em> presentan a estos seres amarillos dando vueltas por obras fundacionales de los hermanos Lumi&egrave;re y Georges M&eacute;li&egrave;s. Algo que inevitablemente (y en lo que podr&iacute;a ser todo un hito para la franquicia) tiene su gracia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los Minions viajan a Hollywood</strong></h2><p class="article-text">
        La duda que surge entonces es recurrente frente a la producci&oacute;n de Illumination y puede extrapolarse por ejemplo a la aparici&oacute;n de un personaje tan antediluviano como Fox McCloud en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reciente </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario Galaxy</em></a><em>: </em>si estas pel&iacute;culas son fundamentalmente para ni&ntilde;os, &iquest;por qu&eacute; hay tantas referencias a un bagaje cultural que le parecer&iacute;a desfasado incluso a la generaci&oacute;n <em>millenial</em>? &iquest;Por qu&eacute; estas pel&iacute;culas abusan tanto de canciones apolilladas de los a&ntilde;os 80 en su <em>soundtrack</em>, y en algunas instancias incluso han tirado de reminiscencias a las d&eacute;cadas de los 60 y los 70?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta m&aacute;s habitual, hasta ahora, pasaba por el consuelo: una forma de entretener a los padres (&iquest;y los abuelos?) con estas peque&ntilde;as citas mientras los chavales disfrutaban del humor infantiloide de los Minions y su terrorismo ling&uuml;&iacute;stico. As&iacute; podemos entender, sin ir m&aacute;s lejos, el cameo que hace el mism&iacute;simo George Lucas como creador de <em>Star Wars </em>al comienzo de <em>Minions &amp; Monsters</em>, formando parte de un museo dedicado a la historia del cine cuya gu&iacute;a va a contarles una curiosa historia a un grupo de ni&ntilde;os: la historia de los Minions en el Hollywood mudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, en este caso, recurrir a la compa&ntilde;&iacute;a de parientes m&aacute;s talluditos no sirve para explicar por completo la motivaci&oacute;n del filme. Ha de haber algo m&aacute;s, y en el caso de <em>Minions &amp; Monsters</em> no queda otra que acudir a la misma expresividad de estos seres. El humor de los Minions descansa en parte sobre el sonido, claro: esos balbuceos y neologismos bobalicones &mdash;todos creados por la imaginaci&oacute;n del mismo Pierre Coffin que suele dirigir estas pel&iacute;culas, y repite asimismo en <em>Minions &amp; Monsters</em>&mdash;, que sin embargo han de responder a un movimiento continuo y un comportamiento desquiciado que se traduce en continuos golpes o derivas escatol&oacute;gicas. Es un discurso c&oacute;mico eminentemente visual. Uno f&aacute;cilmente vinculable al cine mudo.
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                Los Minions deben invocar monstruos de verdad para triunfar en el cine                            </span>
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        Y ah&iacute; lo tenemos. Los Minions pueden recordar tanto a los Oompa Loompas de <em>Charlie y la f&aacute;brica de chocolate</em> y a los Jawas de <em>Star Wars</em> como a cierta memorable patrulla de polic&iacute;as aparecida en varios cortos entre 1913 y 1915: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=GwUUUqgfu-E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Keystone Cops</a>. Un grupo de personajes muy querido durante el cine silente, que ofrece un reflejo di&aacute;fano para las din&aacute;micas Minion. As&iacute; que se da un encaje de lo m&aacute;s sencillo en este contexto. El planteamiento de <em>Minions &amp; Monsters</em> se limita a introducir a los futuros secuaces de Gru &mdash;no dejamos de hablar de una precuela&mdash; en los comienzos de Hollywood. Gracias a un incidente que involucra el rodaje de <em>Asalto y robo de un tren</em> &mdash;el primer gran <em>western</em> de la historia, fechado en 1903&mdash;, los Minions descubren que pueden hacer fortuna en la industria. As&iacute; que pasan a acumularse las referencias y los gui&ntilde;os cin&eacute;filos.
    </p><p class="article-text">
        Pasan a cruzarse con Charles Chaplin, Harold Lloyd y Buster Keaton antes de que, en un giro de lo m&aacute;s simp&aacute;tico, llegue el sonoro. Puesto que los Minions no saben hablar un idioma inteligible sus perspectivas laborales quedan severamente da&ntilde;adas, y la pel&iacute;cula de Coffin aprovecha para recuperar apuntes argumentales de t&iacute;tulos como <em>Cantando bajo la lluvia</em> o, m&aacute;s recientemente, <em>Babylon</em>. Con este giro llega por cierto el chiste m&aacute;s memorable de la pel&iacute;cula y posiblemente de toda la producci&oacute;n Illumination, involucrando a <em>Ciudadano Kane</em> y consolidando la sensaci&oacute;n de que, por esta vez, una pel&iacute;cula protagonizada por los Minions no va a ser un completo suplicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo malo es que, justo entonces, la pel&iacute;cula se viene abajo. Tal y como intu&iacute;amos puntualmente de pel&iacute;culas anteriores, los Minions rinden mejor cuando prescinden de todo argumento, y sus peripecias se limitan a trompazos encadenados y esp&iacute;dicos con una excusa muy liviana. Es lo que sucede en la primera parte de <em>Minions &amp; Monsters</em> a medida que merodean por Hollywood, pero seg&uacute;n los protagonistas han de encontrar la forma de sobreponerse a la llegada del sonoro, el filme se divide en dos v&iacute;as narrativas que, aun manteniendo el sorprendente apego a la cita a&ntilde;eja, son sumamente aburridas y retrotraen a la t&oacute;nica habitual de la saga.
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                Un repaso inesperado a la historia del cine con los Minions                            </span>
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        Por un lado, tenemos a un alien&iacute;gena, Dort, que se al&iacute;a con algunos de los Minions gracias al mismo mensaje que lanzaba su hom&oacute;logo, Gort, en la pel&iacute;cula de 1951 <em>Ultim&aacute;tum a la Tierra</em>. Y por otro al plan que justifica el t&iacute;tulo: la voluntad de otros miembros del grupo de prosperar en el incipiente cine de terror reclutando monstruos de verdad. Como referente la pel&iacute;cula emplea entonces otras populares im&aacute;genes de los a&ntilde;os 20, alrededor de Lovecraft y los <em>Mitos de Cthulhu. </em>Confirmando, entonces, que no hay icono que Illumination descarte usar por mucho que se aleje con ello de su p&uacute;blico objetivo, pero a decir verdad este paseo por el terror c&oacute;smico y la ciencia ficci&oacute;n <em>vintage</em> resulta tedioso, y vuelca el funcionamiento del film hacia una trama m&aacute;s lineal y conservadora.
    </p><p class="article-text">
        De modo que todas las intentonas de <em>Minions &amp; Monsters</em> de erigirse por encima del m&iacute;nimo est&aacute;ndar de calidad de la saga terminan qued&aacute;ndose en nada, ya sea por falta de ingenio o por cobard&iacute;a ante la posibilidad de hacer un producto que fuera m&aacute;s all&aacute; de lo previsible, y con eso alienara al p&uacute;blico medio. No deja de ser una l&aacute;stima por cuanto la lucidez manejada en esos primeros minutos &mdash;la propia de aceptar pertenecer a una tradici&oacute;n cultural, y de querer honrarla en consecuencia&mdash; hab&iacute;a llegado a comunicar a los Minions con algo significativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo con una aut&eacute;ntica integridad cinematogr&aacute;fica, podr&iacute;amos proponer, ya que la ambientaci&oacute;n nos lo pone tan f&aacute;cil, aunque seguramente no sea eso tanto como el hast&iacute;o que ha llegado a abatir la marca sobre nuestras cabezas. Uno tan pesado, tan asfixiante, como para que hayamos cre&iacute;do toparnos con algo genuino solo por la nostalgia de una &eacute;poca del cine donde todo estaba por hacer y la palabra &ldquo;banana&rdquo; estaba lejos de poder deprimirnos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/minions-monsters-inesperado-homenaje-origenes-cine-revitalizar-saga-irritante_129_13348967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Minions & Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Cine de animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Teatro Real cierra su temporada con fuego en una irregular versión de la ópera más popular de Verdi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teatro-real-cierra-temporada-fuego-irregular-version-opera-popular-verdi_129_13345356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/318e74c5-0124-43f4-a51f-b7ea812c693c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146409.jpg" width="3211" height="1806" alt="El Teatro Real cierra su temporada con fuego en una irregular versión de la ópera más popular de Verdi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El teatro madrileño repesca la pobre producción de Francisco Negrín para clausurar su temporada operística. Lo que le falta al montaje lo suple un elenco encabezado por Piotr Beczała
</p><p class="subtitle">Javier Bardem actuará por primera vez en el teatro dirigido por su maestro Juan Carlos Corazza
</p></div><p class="article-text">
        Por raro que parezca, la &oacute;pera lleg&oacute; a ser &ldquo;popular&rdquo;. Eran otros tiempos, claro, pero el formato gozaba de un &eacute;xito incontestable. Sin una triste serie de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jonas-trueba-netflix-hundiendo-salas-cine_1_9081536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix </a>que echarse a la boca, las buenas y aburrid&iacute;simas gentes del siglo XIX acud&iacute;an al teatro &aacute;vidas de melodrama. Porque claro, a uno le dicen &ldquo;&oacute;pera&rdquo; y se figura cinco horas de dioses n&oacute;rdicos parlanchines y valquirias sopor&iacute;feras; pero el g&eacute;nero est&aacute; lleno de dramones novelescos, traiciones, aventuras de capa y espada, infidelidades, maldiciones y lo que sea menester para engatusar al respetable.
    </p><p class="article-text">
        Miremos, si no, los argumentos de la &ldquo;Trilog&iacute;a popular&rdquo; de Verdi. La primera la protagoniza un buf&oacute;n maquiav&eacute;lico (<em>Rigoletto</em>) que subcontrata al sicario local el asesinato de un duque pendenciero. En otra seguimos las desdichas de una prostituta de altos vuelos (<em>La Traviata</em>) que cae rendida de amor y tuberculosis. &iquest;Y la de en medio? La feliz historia de un trovador apasionado, hijo adoptivo de una bruja gitana que asa a ni&ntilde;os vivos.
    </p><p class="article-text">
        Con esta historia tan edificante clausura el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/romeo-julieta-amor-abucheos_129_13259107.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro Real</a> su temporada oper&iacute;stica, en pausa por el calor. &ldquo;Una historia con mucho fuego&rdquo;, dicen los carteles promocionales. Enfilando julio, ya es mala idea. Verdi compuso <em>Il trovatore</em> en mitad de una gesta musical que le llev&oacute; &mdash; como si no le costara&mdash; a despachar tres obras en tres a&ntilde;os. Del tr&iacute;o, la que nos convoca es la menos brillante. O, dicho de otro modo, la m&aacute;s t&iacute;pica. A diferencia de sus hermanas, aqu&iacute; no encontramos innovaciones formales ni d&uacute;os memorables. Su estructura parece alejarse de los esfuerzos del compositor por crear una obra sin pausas (en la que la m&uacute;sica fluyese como un torrente de principio a fin) y regresa a las viejas f&oacute;rmulas de los n&uacute;meros autoconclusivos llenos de lucimientos.
    </p><p class="article-text">
        El argumento est&aacute; tomado de Antonio Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez, dramaturgo espa&ntilde;ol coet&aacute;neo del compositor y autor de una obra hom&oacute;nima tambi&eacute;n muy exitosa. La s&iacute;ntesis se despacha r&aacute;pido: en mitad de las luchas din&aacute;sticas de los Trast&aacute;mara, dos hombres litigan por el amor de Leonora. El uno, el conde de Luna, no para de recibir calabazas: la do&ntilde;a est&aacute; prendida de Manrico, el trovador que le da serenata. Los celos del ilustre contra el plebeyo propician toda clase de escaramuzas. En una de ellas dan por muerto a Manrico y Leonora, del disgusto, decide hacerse monja. 
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                Puesta en escena de &#039;Il trovatore&#039;                            </span>
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        Mientras se recupera, el trovador descubre que su madre, la gitana Azucena, es en realidad su captora. Que la mujer, enfurecida por la ejecuci&oacute;n de su madre en la hoguera (&iexcl;brujer&iacute;a!) hab&iacute;a raptado al hijo del conde y lo hab&iacute;a arrojado a la misma pira. Vengativa pero torpe, Azucena confundi&oacute; a los chiquillos y hab&iacute;a terminado churruscando a su propia criatura en vez de al v&aacute;stago del arist&oacute;crata (el mism&iacute;simo Manrico), a quien hab&iacute;a adoptado para suplir el hueco dejado por el infanticidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la en&eacute;sima refriega, el conde prende a Azucena para ajusticiarla por el (hipot&eacute;tico) asesinato de su hermano. Manrico se entera, corre a salvarla y lo trincan: m&aacute;s faena para el verdugo. Para resolver el entuerto, Leonora halla una soluci&oacute;n: declarar&aacute; amor eterno al mandam&aacute;s a cambio de que libere a su rival y, acto seguido, se beber&aacute; medio litro de veneno para ahorrarse el noviazgo. El plan, contra todo pron&oacute;stico, demuestra alguna fisurilla: el bebedizo act&uacute;a r&aacute;pido, la treta queda al descubierto y palma hasta el apuntador. Desde la hoguera, Azucena ve su oportunidad. &ldquo;Has matado a tu hermano. Madre, &iexcl;te he vengado!&rdquo;. El conde se lo cree y cae el tel&oacute;n. Con semejante culebr&oacute;n no es de extra&ntilde;ar que Verdi cosechara el mayor &eacute;xito de su vida: una &oacute;pera tan famosa que protagoniza, precisamente, <a href="https://youtu.be/3IDOIdrwtJM?si=i1241OyHfuXL0zru" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una noche en la &oacute;pera</em></a>, la pel&iacute;cula de los Hermanos Marx.
    </p><p class="article-text">
        <em>Il trovatore</em> es una obra sorprendente porque la protagonizan personajes que, aunque sean muy excesivos (todos est&aacute;n dispuestos a morir o a matar tan pronto se les presenta la oportunidad), parecer&iacute;a que ni sienten ni padecen. La revelaci&oacute;n de Azucena a Manrico no causa m&aacute;s que un par de lamentos hacia el auditorio antes de que el mozo regrese a las batallitas por el amor de Leonora. El juglar y el noble rivalizan de un modo necio y superficial, pero determinadamente homicida. Leonora se hace monja con la misma determinaci&oacute;n con que se emponzo&ntilde;a. Azucena pasa de dar la vida por Manrico a alegrarse de que, con su muerte, culmine su alambicada venganza. Con esa actitud, normal que acaben todos muertos.
    </p><p class="article-text">
        Para este broche final, el Teatro Real ha recuperado el montaje de Francisco Negr&iacute;n estrenado en 2019. La propuesta es de una simpleza irritante. Por un espacio hormigonado pretendidamente neutro, los personajes desfilan ataviados con abrigos largos de polipiel y vestidos afelpados. El coro, que a veces hace de la tropa y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ta3e3U41sm0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra de los gitanos</a> del asentamiento cercano al castillo, se nos presenta con la cara blanqueada y los ojos enegrecidos, vaya usted a saber por qu&eacute;. Para recalcar los &ldquo;fantasmas del pasado&rdquo;, durante la funci&oacute;n pululan por el escenario una se&ntilde;ora quemada (a medio camino entre la ni&ntilde;a de curva y la chica del pozo) y un ni&ntilde;o harapiento. Adem&aacute;s, la dramaturgia tiende a recalcar los vaticinios de fatalidad con referencias sutiles, como una guada&ntilde;a. Ah, y el fuego que no falte: materializado como &ldquo;llama piloto&rdquo; perenne y, a veces, como altar flam&iacute;gero zumb&oacute;n, que suma un ruidillo de est&aacute;tica al que cuesta pillarle el gusto.
    </p><p class="article-text">
        A esta devastaci&oacute;n de todo lo simb&oacute;lico o sutil que pudiese contener la partitura hay que a&ntilde;adir una direcci&oacute;n de actores que deja que desear y que complica la vida a un elenco que fue creci&eacute;ndose a medida que avanzaba la funci&oacute;n. Lo componen Piotr Becza&#322;a como Manrico (seguramente, el int&eacute;rprete m&aacute;s destacado de la velada, de voz amplia y segura, y notables agudos), Artur Ruci&#324;ski como el Conde de Luna (justo y de canto un tanto mortecino), Marina Rebeka como Leonora (arranc&oacute; un poco fr&iacute;a, pero compens&oacute; sobradamente en las arias finales) y Ksenia Dudnikova como Azucena (quien, pese al movimiento zombificado al que le fuerza esta funci&oacute;n, logr&oacute; cantar con rotundidad). Bien el coro, como acostumbra, y fant&aacute;stica la orquesta, dirigida por Nicola Luisotti, que supo poner el foso al servicio de los cantantes (que es, esencialmente, lo que este t&iacute;tulo requiere) y dibujar con precisi&oacute;n la determinaci&oacute;n que recorre toda la partitura, sostener el ritmo e imprimir vigor a esta fabulita de personajes hipervitaminados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Jesús Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/teatro-real-cierra-temporada-fuego-irregular-version-opera-popular-verdi_129_13345356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 13:36:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Ópera,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a4f422c-4ade-4d7d-9426-2467d2f68e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milly Alcock debuta como justiciera en la continuación de un nuevo Universo DC que, pese a haber empezado con la magnífica ‘Superman’, evidencia el agotamiento de la fórmula</p><p class="subtitle">‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien
</p></div><p class="article-text">
        El plan de James Gunn iba mucho m&aacute;s all&aacute; de reiniciar el Universo DC tras los excesos de Zack Snyder y la interminable sucesi&oacute;n de producciones ruinosas que espantaban a cr&iacute;tica y p&uacute;blico. Lo que quer&iacute;a, en realidad, era devolver el cine de superh&eacute;roes a sus mismos or&iacute;genes, hacer borr&oacute;n y cuenta nueva para regresar a los a&ntilde;os 70. Al amanecer del g&eacute;nero. Apart&aacute;ndose de esa fatiga inevitable tras casi dos d&eacute;cadas de ininterrumpida afloraci&oacute;n superheroica &mdash;consolidada, al menos hasta el despegue de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-minecraft-adaptacion-ligeramente-excentrica-anodina-videojuego-exitoso-tiempos_129_12191919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las adaptaciones de videojuegos</a>, como patr&oacute;n oro del <em>blockbuster</em>&mdash;, el presidente de DC se iba a remontar a la &eacute;poca en que &ldquo;cre&iacute;mos que un hombre pod&iacute;a volar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal era el ingenuo eslogan, claro, del primer <em>Superman</em>. Y las intenciones de Gunn fueron tan transparentes como para reutilizar la c&eacute;lebre fanfarria de John Williams en la banda sonora del nuevo <em>Superman</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-superman-james-gunn-lucha-fatiga-superheroica-delicioso-desborda-politica-amor-comic_129_12452925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que &eacute;l mismo dirigi&oacute;</a>, y que servir&iacute;a para relanzar este maltrecho Universo DC. Su estrategia, por lo que parece, no se reduce a volver al primer gran superh&eacute;roe cinematogr&aacute;fico, sino que est&aacute; siguiendo el esquema manejado entonces por los productores Alexander e Ilya Salkind: el a&ntilde;o que viene tendremos una secuela directa de <em>Superman</em>, <em>Man of Tomorrow</em>. Y entre medias, es <em>Supergirl</em> la que da continuidad inmediata en el calendario al <em>Superman</em> de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Es a grandes rasgos lo que sucedi&oacute; en los a&ntilde;os 80. Cuando nadie ten&iacute;a la ambici&oacute;n suficiente como para elucubrar universos cinematogr&aacute;ficos, se dedujo que una forma l&oacute;gica de expandir el &eacute;xito de <em>Superman</em> m&aacute;s all&aacute; de Christopher Reeve era llevar al cine las aventuras de la prima del kryptoniano, presentada en los c&oacute;mics a finales de los a&ntilde;os 50. As&iacute; que, tras tantear una aparici&oacute;n finalmente abortada del personaje en <em>Superman III</em> &mdash;algo que Gunn s&iacute; hizo posible, con el cameo de Milly Alcock como nueva Supergirl en los minutos finales de su <em>Superman</em>&mdash;, los Salkind impulsaron un ambicioso <em>spin-off</em> poco despu&eacute;s, con la debutante Helen Slater como protagonista y la legendaria Faye Dunaway como villana. La <em>Supergirl</em> que nos ocupa, por tanto, es tan reflejo de la <em>Supergirl</em> de 1984 como el <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado lo era del <em>Superman</em> de 1978.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha querido Gunn. Pero hay un problema: la <em>Supergirl</em> original fue un absoluto fracaso. Pod&iacute;a esperarse tras la decepci&oacute;n que ya hab&iacute;a sido <em>Superman III</em> &mdash;con aquella incomprensible decisi&oacute;n de colocar al c&oacute;mico Richard Pryor como un protagonista cuyo tiempo en pantalla rivalizaba con el del superh&eacute;roe&mdash;, y de hecho los Salkind ya se temieron lo peor al no lograr convencer a Reeve de que Superman bendijera esta nueva pel&iacute;cula con su presencia. El &uacute;nico personaje de las pel&iacute;culas de <em>Superman</em> que reaparec&iacute;a en <em>Supergirl</em> era&hellip; Jimmy Olsen. Nada pod&iacute;a librar a <em>Supergirl</em> (pese a contar con una escala semejante a las entregas previas) de parecer un producto de segunda fila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gunn, en este aparente af&aacute;n de rectificar la historia del cine superheroico, s&iacute; ha garantizado que&nbsp;Superman est&eacute; presente en <em>Supergirl</em>. Y las breves apariciones de David Corenswet resultan ser lo mejor de la pel&iacute;cula, confirmando el avasallador encanto de alguien que ha nacido para interpretar al superh&eacute;roe del mismo modo que antes hab&iacute;a nacido Reeve. Pero no es suficiente. No es suficiente para olvidar que la pel&iacute;cula en la que se refleja <em>Supergirl</em> era atroz, y que adem&aacute;s hab&iacute;a contribuido a acelerar la muerte de la saga de Superman. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella <em>Supergirl</em>, en 1987, <em>Superman IV: En busca de la paz</em> fue una experiencia tan embarazosa como para apartar al personaje del cine durante d&eacute;cadas. Qui&eacute;n sabe si la industria no va hoy encaminada a un episodio similar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La historia se repite (en todos los sentidos)</strong></h2><p class="article-text">
        Esta <em>Supergirl</em> tampoco es una buena pel&iacute;cula, aunque se han tomado medidas para evitarlo. Gunn suele presumir de que, bajo su mando, en el Universo de DC no se empezar&aacute; nunca a rodar sin un guion completo y aprobado (al contrario, se supone, de como hacen en Marvel). As&iacute; que el estudio debi&oacute; quedar convencidos cuando la semidesconocida Ana Nogueira entreg&oacute; un libreto con reminiscencias a <em>Mad Max: Furia en la carretera</em>. En principio el gran referente era el c&oacute;mic <em>Supergirl: Woman of Tomorrow</em> de Tom King y Bilquis Evely, pero Nogueira lo hab&iacute;a planteado todo a fin de cuentas como una larga persecuci&oacute;n a trav&eacute;s del espacio, que contemplaba el rescate de varias mujeres obligadas a casarse con los p&eacute;rfidos Bandoleros.&nbsp;
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                Esta Supergirl es mucho más disfuncional que su primo                            </span>
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        Estos eran, asimismo, los que hab&iacute;an asesinado a los padres de Ruthye Marye Knoll, una joven que a la manera de Imperator Furiosa requer&iacute;a la ayuda de Supergirl en su venganza. A todo lo cual hay que a&ntilde;adir una motivaci&oacute;n extra para Kara: el envenenamiento de su perro Krypto, ya aparecido en <em>Superman</em>. Krem, l&iacute;der de los Bandoleros, tiene el ant&iacute;doto, as&iacute; que el motor dram&aacute;tico central de <em>Supergirl</em> es la salvaci&oacute;n de la mascota de la protagonista. Lo cual recuerda a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guardianes-galaxia-3-cierra-mejor-trilogia-marvel-peliculas-gente-quieres-divertido_1_10171598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo visto en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guardianes-galaxia-3-cierra-mejor-trilogia-marvel-peliculas-gente-quieres-divertido_1_10171598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Guardianes de la Galaxia 3</em></a>, dirigida por el propio Gunn, cambiando a Krypto por Rocket. De modo que no es tanto que lidiemos con un guion interesante, como con un entramado de ingredientes que <em>deber&iacute;an</em> funcionar. Porque ya han funcionado antes, porque se supone que Gunn los domina perfectamente.
    </p><p class="article-text">
        Gunn, cierto, no es el director de <em>Supergirl</em>. En su lugar tenemos a Craig Gillespie, si bien se trata de una firma m&aacute;s testimonial que otra cosa. Gillespie es un artesano llegado de la escena independiente &mdash;despunt&oacute; all&aacute; por 2007 con <em>Lars y una chica de verdad</em>&mdash; que viene amold&aacute;ndose sin rechistar a las producciones de grandes estudios, como prueba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la notable </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cruella</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de 2021</a>. Es esencialmente un mandado, y aunque podamos achacar a su oficio que <em>Supergirl</em> no luzca mal e incluso sea destacable alguna secuencia de acci&oacute;n, la visi&oacute;n primordial sigue siendo la de Gunn. De ah&iacute; lo sucedido con Krypto, de ah&iacute; los retazos de humor gamberro &mdash;francamente fallidos en este caso&mdash; y de ah&iacute; la selecci&oacute;n musical, que aun decant&aacute;ndose por un rock alternativo y parcialmente ignoto, refuerza la sensaci&oacute;n de que <em>Supergirl</em> no es m&aacute;s que una discreta derivaci&oacute;n del <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula sufre adem&aacute;s del espectro de la anterior continuidad de DC pues por alg&uacute;n motivo Jason Momoa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/aquaman-reino-perdido-despide-universo-dc-hundido-pelicula-nadie-confia_129_10781761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras interpretar a Aquaman</a>, reaparece aqu&iacute; con un nuevo personaje, Lobo. Que es b&aacute;sicamente el tipo de personaje que hace Momoa siempre y que tanto nos repatea a estas alturas,&nbsp;incorpor&aacute;ndose a la aventura de Kara y Ruthye con la misma chuler&iacute;a bufa que hab&iacute;a paseado por la DC de Snyder. Todo lo cual, por otra parte, ilustra un esfuerzo por alejarse de los errores cometidos por la <em>Supergirl</em> de 1984, preocup&aacute;ndose porque el segundo ladrillo de este nuevo Universo tenga un car&aacute;cter prudentemente alejado de lo que propuso <em>Superman</em> el a&ntilde;o pasado.
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                El recuerdo de la &#039;Supergirl&#039; de los años 80 es central en la película                            </span>
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        Pero eso no es algo necesariamente bueno. No lo es cuando las decisiones tomadas nos remiten simplemente a otras pel&iacute;culas distintas &mdash;en el Universo de Marvel, en efecto y entre <em>Guardianes de la Galaxia</em> y los <em>Thor</em> de Taika Waititi, ya hemos visto varias as&iacute;&mdash;, y el cruce de referentes obliga a una angustiosa indecisi&oacute;n en el tono. La escritura del filme, cuando no permanece en la ligereza y canallismo trasnochado de esta larga persecuci&oacute;n, intenta acercarse a una construcci&oacute;n dram&aacute;tica a la medida, nuevamente, de la escuela James Gunn, insistiendo en presentar a Kara como una joven traumatizada por el pasado que a&uacute;n dista de haber abrazado su aut&eacute;ntico hero&iacute;smo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta construcci&oacute;n fluye en torno a Krypto, a la relaci&oacute;n con Ruthye y a varios <em>flashbacks</em> del pasado de Kara que hunden el ritmo y nunca logran ser lo bastante emotivos como para que compense. O como para que la protagonista pueda importarnos, m&aacute;s all&aacute; de la entusiasta interpretaci&oacute;n de Alcock &mdash;la protagonista de <em>La casa del drag&oacute;n</em> es la &uacute;nica que parece pas&aacute;rselo genuinamente bien por aqu&iacute;&mdash; o de ese v&iacute;nculo con Krypto que solo conmueve por automatismo. As&iacute; que, en resumen, no es tanto que <em>Supergirl</em> sea una mala pel&iacute;cula &mdash;est&aacute; a bastante distancia de la mayor&iacute;a de los engendros de la anterior continuidad de DC&mdash;, como que simplemente es insulsa. Se queda a medias en todo, carece de aplomo para revalidar el impacto del <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Y el motivo de esto es m&aacute;s sencillo que todo el despiece que podamos hacer de la pel&iacute;cula, con el que intentemos racionalizar por qu&eacute; <em>Supergirl</em> est&aacute; tan cerca de funcionar, y por qu&eacute; casi nunca lo hace. Basta, para ello, con acudir a las virtudes del <em>Superman</em> de Gunn. Aquel <em>Superman</em> estaba mejor escrito y mejor armado, s&iacute;, pero sobre todo estaba concienciado plenamente con un &uacute;nico y trascendental prop&oacute;sito: cada uno de sus elementos estaba dispuesto de forma que reivindicara su derecho a existir, su rechazo a la fatiga superheroica a la vez que una sutil comprensi&oacute;n de por qu&eacute; esta hab&iacute;a podido tomar cuerpo. El <em>Superman</em> de Gunn se preocupaba de los superh&eacute;roes a nivel simb&oacute;lico, queriendo legitimar su existencia en una &eacute;poca de cansancio y creciente cinismo.
    </p><p class="article-text">
        Saliera mejor o peor &mdash;sali&oacute; maravillosamente, en realidad, casi como para oficiar de perfecto paneg&iacute;rico para el g&eacute;nero&mdash;, habl&aacute;bamos de un planteamiento creativo de primera categor&iacute;a. De una raz&oacute;n de ser volcada en justificar la propia raz&oacute;n de ser. Algo de lo que carece <em>Supergirl</em>. No es m&aacute;s que otra pel&iacute;cula de superh&eacute;roes, impulsada por la inercia de siempre, content&aacute;ndose con ser solvente y no molestar a nadie. Igual algo as&iacute; pod&iacute;a haber sido suficiente hace diez a&ntilde;os, pero ya no. Si llegado 2026 Hollywood sigue empe&ntilde;ado en hacer cine de superh&eacute;roes, lo m&iacute;nimo que hay que exigirle es que nos d&eacute; alicientes para seguir mirando. No parece por lo dem&aacute;s que, en la vecina Marvel, las inminentes <em>Spider-Man: Brand New Day</em> y <em>Vengadores: Doomsday</em> vayan a ofrecerlos. As&iacute; que aqu&iacute; estamos, una vez m&aacute;s, impacientes por que la burbuja explote del todo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 19:57:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c4e43a9-6f48-4b95-afef-130dd6ce1ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Curry Barker es otro joven creador salido de YouTube que, junto a Kane Parsons y sus ‘Backrooms’, ha logrado sacudir la taquilla y el cine de terror</p><p class="subtitle">‘Backrooms’, el nuevo gran fenómeno del cine de terror nació en YouTube y lo ha creado un joven de 20 años
</p></div><p class="article-text">
        Parece que a Curry Barker se le ocurri&oacute; la idea de <em>Obsession &mdash;</em>el &uacute;ltimo &eacute;xito de terror en EEUU donde lleva m&aacute;s de 200 millones de d&oacute;lares y todav&iacute;a mucha carrera por delante&mdash; viendo un cap&iacute;tulo repetido de <em>Los Simpson</em>. Lo ha contado <a href="https://www.tiktok.com/@triplej/video/7643346760185728263" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;l mismo</a>. Hace unos tres a&ntilde;os <a href="https://www.youtube.com/@thats_a_bad_idea/videos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el canal de YouTube</a> que comparte con Cooper Tomlinson, <em>that&rsquo;s a bad idea</em>, acababa de convertirse en una sensaci&oacute;n no solo por sus piezas humor&iacute;sticas, sino tambi&eacute;n por un corto de terror (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=mhazCS14Tas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Chair</em></a>) que hab&iacute;a logrado viralizarse. A eso hab&iacute;a que a&ntilde;adir que Barker acababa de conseguir un papel secundario en la serie <em>Colgados en Filadelfia</em>. Indudablemente, era un punto de inflexi&oacute;n en su trayectoria, y justo antes de la emisi&oacute;n del cap&iacute;tulo que iba a seguir engrosando su fama, se top&oacute; con <em>La casa- &aacute;rbol de terror II.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es decir, con uno de tantos especiales de Halloween de <em>Los Simpson</em>, constando este de un corto titulado <em>La pata de mono</em>. Su argumento giraba alrededor de un talism&aacute;n que conced&iacute;a deseos, solo que estos siempre acarreaban alguna consecuencia siniestra. Un Barker totalmente consumido por la ambici&oacute;n, desesperado por triunfar en el audiovisual, se sinti&oacute; apelado por la historia, y empez&oacute; a desarrollar <em>Obsession</em> de inmediato. As&iacute; que ese es el germen. Y lo interesante no es tanto la an&eacute;cdota en s&iacute;, como el hecho de que Barker cite alegremente un cap&iacute;tulo de <em>Los Simpson</em> cuando el cuento original de <em>La pata de mono</em> tiene m&aacute;s de 120 a&ntilde;os de antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        W. W. Jacobs lo public&oacute; en 1902. Y al margen de <em>Los Simpson</em> ya ha sido adaptado varias veces, o cuanto menos ha inspirado otras muchas ficciones. As&iacute; de atemporal es su moraleja, &ldquo;cuidado con lo que deseas&rdquo;. Seguramente Barker sea consciente de que <em>Los Simpson</em> no inventaron nada, pero el que quiera acotar as&iacute; el caudal referencial encaja bien con las ambiciones de <em>Obsession</em>, tendentes a actualizar unos ingredientes universales de forma que conecten con nuevos p&uacute;blicos. Generaciones que, por otro lado, ni siquiera han de tener <em>Los Simpson</em> en su memoria sentimental, pues <em>Obsession</em> est&aacute; siendo fundamentalmente un fen&oacute;meno entre los j&oacute;venes. Su combinaci&oacute;n con otro film de terror originado en YouTube, <em>Backrooms</em>, <a href="https://www.nytimes.com/2026/06/08/movies/backrooms-obsession-lessons.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido hist&oacute;rica</a> para la taquilla estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Y tiene su gracia. Al margen de su trayectoria compartida en Internet &mdash;parte de un fen&oacute;meno m&aacute;s amplio que remite a Chris Stuckman con <em>La maldici&oacute;n de Shelby Oaks</em>, a Markiplier con <em>Iron Lung</em>, a Kyle Edward Ball con <em>Skinamarink</em> o a los hermanos Philippou con <em>H&aacute;blame</em> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/devuelvemela-directores-hablame-consagran-imprescindibles-terror-contemporaneo-segunda-pelicula_129_12506766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Devu&eacute;lvemela</em></a>&mdash; y de su insultante juventud, resulta que Parsons enlaz&oacute; un fragmento de otro cap&iacute;tulo de <em>Los Simpson</em> (asimismo de la temporada 2, <em>Un coche atropella a Bart</em>) en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ITuGdHxHi0A&amp;list=PLVAh-MgDVqvDUEq6qDXqORBioE4Yhol_z&amp;index=13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exitosa </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=ITuGdHxHi0A&amp;list=PLVAh-MgDVqvDUEq6qDXqORBioE4Yhol_z&amp;index=13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>webserie</em></a> que sirvi&oacute; de antesala a <em>Backrooms</em>. Solo es una an&eacute;cdota, pero evidencia que ambos cineastas trabajan con materiales m&aacute;s convencionales y reconocibles de lo que parece, radicando el m&eacute;rito en lo que hacen con ellos. En c&oacute;mo los moldean acorde a una sensibilidad particular.
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            </figure><p class="article-text">
        Pese a esa g&eacute;nesis preocupada por la fama, <em>Obsession</em> se ha articulado finalmente como una f&aacute;bula&nbsp;sobre el amor. Bear (Michael Johnston) encuentra un juguete que concede deseos y pide que Nikki (Inde Navarrette) se enamore de &eacute;l. Y eso es todo. El terror de <em>Obsession</em> se fundamenta en el comportamiento progresivamente siniestro de Nikki, tejiendo una relaci&oacute;n de dependencia con el protagonista que se ir&aacute; haciendo m&aacute;s y m&aacute;s desquiciada involucrando a los amigos de la pareja (entre los que hallamos a Tomlinson, compinche de Barker en <em>that&rsquo;s a bad idea</em>, encarnando a Ian). El director de <em>Obsession</em> ha reubicado el esquema de <em>La pata de mono</em> en el marco de las relaciones sexoafectivas, centr&aacute;ndose en las heridas t&oacute;xicas de la masculinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las heridas de Bear, concretamente. Un joven cuya timidez patol&oacute;gica &mdash;ha tenido que recurrir a este mecanismo por temor a pedir salir a Nikki y que este le rechace&mdash; entra&ntilde;a condicionantes m&aacute;s profundos, por cuanto nos lleva a una cerraz&oacute;n comunicativa y al deseo secreto de sumisi&oacute;n de la mujer, seg&uacute;n la creencia de que en realidad &eacute;l se <em>merece</em> una pleites&iacute;a de este cariz. Bear canaliza entonces toda una tradici&oacute;n de hombres inquietantes que va desde el <em>nice guy</em> que tanto se vio durante las primeras d&eacute;cadas de los 2000 &mdash;ese &ldquo;buen chico&rdquo; que en realidad esconde un monstruo, desenmascarado del todo alrededor m&aacute;s o menos de <em>Una joven prometedora</em> (2020)&mdash; hasta directamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las tribus </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel</em></a> de Internet, cuyo miedo al rechazo pas&oacute; de ser una profec&iacute;a autocumplida a una patente de corso para odiar y ejercer violencia contra las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Bear encarna este trasvase con tal intuici&oacute;n como para que quepa divisar aqu&iacute; la raz&oacute;n por la que <em>Obsession</em> est&eacute; dando tanto que hablar y haya impresionado de tal forma al p&uacute;blico. Nada de esto implica, sin embargo, que el filme cuente algo radicalmente nuevo. La completa subyugaci&oacute;n a la mujer para que esta cumpla, sin r&eacute;plica ni fricci&oacute;n, todas las necesidades de la pareja, es un deseo masculino que lleva tiempo sobrevolando la escena independiente de EEUU (<em>Ruby Sparks</em>) e incluso, m&aacute;s recientemente, el propio cine de terror. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/osgood-perkins-director-moda-cine-terror-peliculas-son-granos-quiero-arrancar-piel_1_12851708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Keeper</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/osgood-perkins-director-moda-cine-terror-peliculas-son-granos-quiero-arrancar-piel_1_12851708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Osgood Perkins</a> o <em>La acompa&ntilde;ante</em> manejaban presupuestos parecidos el a&ntilde;o pasado, con la diferencia de que ah&iacute; la perspectiva era la de la v&iacute;ctima, y no la del victimario que empieza a arrepentirse.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; hay de nuevo, joven?</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; que la conclusi&oacute;n se mantiene: lo que cuenta <em>Obsession</em> es m&aacute;s bien viejo, y habr&iacute;a que cuestionar eso de que traiga alg&uacute;n tipo de revoluci&oacute;n para el cine de terror, pues hay pocas cosas realmente genuinas en su entramado. Acaso nos ver&iacute;amos en la tentaci&oacute;n &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pas&oacute; con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Backrooms</em></a> y su operaci&oacute;n de transformar las saturadas ambig&uuml;edades de la red en un aseado producto de A24&mdash; de hablar de un <em>hype </em>inmerecido o de un artefacto de formas tirando a conservadoras si no fuera porque, al menos, Barker s&iacute; dispone de una expresividad propia. Una que ha sabido mantener con bastante fortuna en su segundo largometraje como director.
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        <em>Obsession</em> deja de lado el apego al lenguaje de YouTube que hab&iacute;a motivado su debut con el largo, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pbzGQ1lszv4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Milk &amp; Serial</em></a> &mdash;que, a fin de cuentas, no era m&aacute;s que una discret&iacute;sima expansi&oacute;n del trabajo que ven&iacute;a realizando con Tomlinson en el canal&mdash;, para probar con una gram&aacute;tica distinta, no exactamente convencional. La puesta en escena de <em>Obsession</em> privilegia las composiciones verticales&nbsp;y centradas. Lo hace en sinton&iacute;a a la estrechez de su formato (de 1.50:1), lo que logra, por un lado, remitir a las pantallas de tel&eacute;fonos m&oacute;viles con las que tantos espectadores estar&aacute;n m&aacute;s que familiarizados, y por otro subrayar el aislamiento an&iacute;mico de sus personajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los actores de <em>Obsession</em> parecen siempre acorralados y, queriendo beneficiarse de eso, Barker recurre al corte brusco para suturar im&aacute;genes inesperadas y grotescas. De esta forma, el bagaje internetero de Barker establece una eficaz correspondencia con el tr&aacute;fico audiovisual de nuestros d&iacute;as, reforz&aacute;ndola con su necesidad de obtener el impacto a cualquier precio. Gracias a esto <em>Obsession</em> garantiza lo memorable de la experiencia: es una pel&iacute;cula ciertamente impactante, entendido esto como que quiere lograr el <em>shock</em> sin descartar estrategias ni recursos, y sin que esto sea correspondido muchas veces con una l&iacute;nea de guion lo suficientemente coherente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aqu&iacute; asistimos, por otro lado, a ciertas flaquezas en la propuesta de Barker: caprichos en funci&oacute;n de un impresionismo vacuo &mdash;muy propio esto de las ret&oacute;ricas comunicativas de Internet, donde se har&aacute; cualquier cosa para que sigas mirando&mdash; que, pese a su f&eacute;rtil encaje con la comedia negra, muchas veces contribuyen a que se desinflen las inquietudes discursivas de <em>Obsession</em>. La narraci&oacute;n de Barker pierde peso cuanto m&aacute;s inesperada quiere ser, cuanto m&aacute;s exagerada se vuelve en su intriga, e impera una inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de que necesita todos estos fuegos artificiales para disimular que efectivamente se construye en materiales cientos de veces usados antes.
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                Inde Navarrette es el gran hallazgo de &#039;Obsession&#039;                            </span>
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        Lo cual, por otra parte, da cierta pena, pues desmerece el talento de Barker, quien es un cineasta, insistimos, con una expresividad propia: una al margen de los subidones de sonido o los planos-<em>reels</em> de Instagram. Esta, curiosamente, se localiza a su vez en la expresividad que Barker ans&iacute;a extraer de sus actores. Se ha hablado muy elogiosamente de la kamikaze interpretaci&oacute;n de Inde Navarrette y con toda justicia: es su trastornada Nikki la que garantiza buena parte de la angustia de <em>Obsession</em>. Y no obstante, este trabajo tiene sus precedentes al formar parte de algo que Barker quiere trabajar a conciencia: la ca&oacute;tica gestualidad de los rostros como espejo del malestar contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Chair</em>, aquel corto que le puso en el mapa, tiene un plano (&iquest;un gesto po&eacute;tico?) capaz de definir su carrera. En el marco de las alucinaciones que le han provocado coger una silla embrujada de la calle, el protagonista presencia c&oacute;mo su novia se arranca en intensos alaridos en medio de la noche, para seguidamente callar, sonre&iacute;rle con calidez, y volver a echarse a dormir a su lado en la cama como si nada. Sin mediar explicaciones, sin una l&oacute;gica aparente tras este s&uacute;bito proceso emocional. El comportamiento de Nikki es m&aacute;s comprensible por cuanto sabemos qu&eacute; ha provocado su locura &mdash;dejando intuir una pelea interna entre su obsesi&oacute;n impuesta por Bear y la persona que era antes&mdash;, pero no por ello produce menos escalofr&iacute;os. Es el escalofr&iacute;o de una mente congestionada, averiada.
    </p><p class="article-text">
        <em>Obsession</em> llega a abusar de lo imprevisible de Nikki y su capacidad para causar desde simple incomodidad hasta un miedo fren&eacute;tico. Igualmente, es en el espectacular trabajo de Navarrette, y en lo que revela de una forma absolutamente desapacible de habitar el mundo &mdash;confusa entre c&oacute;mo&nbsp;comportarse frente a los dem&aacute;s y c&oacute;mo comportarse consigo misma&mdash;, donde reside la grandeza de <em>Obsession</em>. Porque, por muchas estrategias que haya ido encontrando con los a&ntilde;os el ser humano de expresar un mismo malestar, siempre puede encontrar otras nuevas para que este nos siga resultando aterrador.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 20:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Terror,Machismo,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente Miguel Sanz cree que sería "un error" declarar oficial el euskera en toda Navarra: "Generaría tensiones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/expresidente-miguel-sanz-cree-seria-error-declarar-oficial-euskera-navarra-generaria-tensiones_1_13296607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9c3724e-f299-49fb-b8f0-1fcbc656e2e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente Miguel Sanz cree que sería &quot;un error&quot; declarar oficial el euskera en toda Navarra: &quot;Generaría tensiones&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exlíder de UPN ha afirmado que Estatuto navarro sigue siendo válido y adecuado "en cuanto al vascuence se refiere" y ha atacado la vigencia de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución</p></div><p class="article-text">
        El expresidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz (UPN), ha considerado que ser&iacute;a &ldquo;un error&rdquo; declarar el euskera, al que se ha referido como &ldquo;vascuence&rdquo;, lengua oficial en toda la comunidad foral porque &ldquo;generar&iacute;a tensiones y conflictos&rdquo;. En la actualidad Navarra est&aacute; dividida en tres zonas ling&uuml;&iacute;sticas: zona vasc&oacute;fona, zona mixta y zona no vasc&oacute;fona. En la primera, el castellano y el euskera son lenguas cooficiales. En las dos &uacute;ltimas, de mayor&iacute;a castellanoparlante, el castellano es la lengua oficial, aunque en la zona mixta, el euskera disfruta de un r&eacute;gimen especial para que se fomente y promueva su uso.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n exl&iacute;der de UPN ha comparecido este viernes en la ponencia de estudio de la LORAFNA, el equivalente en Navarra al Estatuto en el resto de autonom&iacute;as. En su intervenci&oacute;n ha defendido que el Amejoramiento navarro &ldquo;no est&aacute;&rdquo; superado &ldquo;por la realidad social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica en cuanto al vascuence se refiere&rdquo;. Tambi&eacute;n ha asegurado que la Disposici&oacute;n Transitoria Cuarta de la Constituci&oacute;n (que contempla el mecanismo para una posible incorporaci&oacute;n de Navarra a Euskadi) &ldquo;ha culminado su tr&aacute;nsito&rdquo; y es &ldquo;hora de que sea derogada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel Sanz, que fue presidente de la comunidad foral entre 1996 y 2011, ha se&ntilde;alado que &ldquo;cualquiera que conozca la realidad social de Navarra, y los estudios sociol&oacute;gicos as&iacute; lo dicen, en la Ribera la inmensa mayor&iacute;a de los navarros no demandan vascuence&rdquo;. &ldquo;Lo mismo ocurre en toda la zona llamada no vasc&oacute;fona y en gran medida tambi&eacute;n en la zona mixta&rdquo;, ha expuesto el predecesor de Yolanda Barcina, y ha indicado que &ldquo;la ley de zonificaci&oacute;n del vascuence y la LORAFNA recogen de manera justa y equilibrada el uso y normalizaci&oacute;n del vascuence en la comunidad foral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La LORAFNA no est&aacute; superada por la realidad social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica en cuanto al vascuence se refiere&rdquo;, aunque &ldquo;los avances en el uso y normalizaci&oacute;n han sido evidentes en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se puede avanzar m&aacute;s? Por supuesto. La realidad socioling&uuml;&iacute;stica la define el apoyo, el inter&eacute;s, la libertad de los ciudadanos y en ning&uacute;n caso, los gustos o intereses pol&iacute;ticos e ideol&oacute;gicos de los dirigentes&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Durante la ponencia, Sanz ha admitido sus &ldquo;reticencias y escasa disposici&oacute;n a plantear grandes modificaciones&rdquo; sobre el Estatuto navarro, pues, a su juicio, &ldquo;funciona satisfactoriamente&rdquo; y ha permitido &ldquo;a Navarra progresar en su autogobierno y avanzar en libertad y democracia&rdquo;, declarando su oposici&oacute;n a &ldquo;cualquier modificaci&oacute;n&rdquo; sin &ldquo;una mayor&iacute;a similar o superior a la que tuvo en 1982&rdquo;. As&iacute; como a &ldquo;someterla en refer&eacute;ndum&rdquo;. &ldquo;A mi juicio, ser&iacute;a tanto como renunciar a nuestro pasado institucional y negar que Navarra ya ten&iacute;a sus cortes representativas de los navarros elegidos por sufragio en sus merindades antes de aprobarse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras sus a&ntilde;os en primera l&iacute;nea pol&iacute;tica, el expresidente se considera &ldquo;legitimado&rdquo; para &ldquo;rechazar el calificativo de 'ocurrencia' que alg&uacute;n dirigente pol&iacute;tico utiliz&oacute; para criticar la iniciativa que UPN tom&oacute; tendente a abrir el debate de supresi&oacute;n de la Disposici&oacute;n Transitoria Cuarta del texto constitucional, y por extensi&oacute;n, a todo aquello que la LORAFNA recoge en el articulado referido a la citada disposici&oacute;n&rdquo;. Ya que &ldquo;su propia calificaci&oacute;n de transitoria impulsa a cuestionar su permanencia&rdquo; y &ldquo;ya llevamos 48 a&ntilde;os, aun cuando se reconozca el papel jugado en la llegada de la democracia y la conformaci&oacute;n del Estado auton&oacute;mico&rdquo;. &ldquo;Durante casi 50 a&ntilde;os ning&uacute;n partido inici&oacute; el procedimiento en el Parlamento de Navarra para incorporar Navarra a la Comunidad Aut&oacute;noma Vasca. Siendo esto as&iacute; yo me pregunto qu&eacute; sentido tiene mantener la disposici&oacute;n que los constituyentes quisieron que fuera transitoria&rdquo;, ha subrayado.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Sanz ha indicado que &ldquo;la disposici&oacute;n transitoria ha culminado su tr&aacute;nsito&rdquo;. &ldquo;Es hora, pues, de que sea derogada, ya que, a pesar de su vigencia, ni tan siquiera quienes clamaron por su inclusi&oacute;n han sido capaces de activarla durante todo este tiempo en el Parlamento de Navarra y ninguno de los partidos nacionales, PSOE y PP, con responsabilidades de Gobiernos en Espa&ntilde;a, a pesar de m&uacute;ltiples pronunciamientos en contra de su permanencia, han sido capaces de alcanzar un acuerdo de supresi&oacute;n&rdquo;, ha expuesto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes pensamos que la comunidad m&aacute;s hist&oacute;rica de Espa&ntilde;a no puede tener su realidad institucional sujeta a una transitoriedad al servicio de un proyecto pol&iacute;tico ajeno al representado en el Amejoramiento, seguimos esperando y respetando la ley de leyes desde la discrepancia con esta disposici&oacute;n&rdquo;, ha insistido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Navarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/expresidente-miguel-sanz-cree-seria-error-declarar-oficial-euskera-navarra-generaria-tensiones_1_13296607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 10:20:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expresidente Miguel Sanz cree que sería "un error" declarar oficial el euskera en toda Navarra: "Generaría tensiones"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-llora-penas-robert-smith-inventar-cura-perfecta-desamor_129_13294320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8175fd16-c90f-4751-8946-8669a54645ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista publica su tercer álbum de estudio, ‘You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love’, el que también es su trabajo más maduro hasta la fecha </p><p class="subtitle">El inesperado regreso del disco más bello e influyente de la electrónica española</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica siempre ha sido uno de los mayores ant&iacute;dotos al desamor. Cuando una relaci&oacute;n se rompe, lo primero que hacemos es buscar canciones que nos hagan sentir que no estamos solos, que nos hagan empatizar con alguien que haya pasado por lo mismo. A sus solo 23 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-le-echa-agallas-reclama-seis-escenarios-mad-cool_129_12459325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivia Rodrigo</a> se ha convertido en el refugio de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-chica-disney-supo-arrancarse-etiqueta-tiempo-record_1_10494907.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda una generaci&oacute;n</a>. Con dos discos a sus espaldas, sus letras han servido de abrazo para personas de su misma edad que lloran a problemas similares. Y la artista, que tampoco es ajena a este sentimiento tan universal, ha aprovechado su tercer disco, <em>You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love</em>, para hacer un homenaje a sus h&eacute;roes musicales.
    </p><p class="article-text">
        Dejarse cautivar por las letras desgarradoras de Olivia Rodrigo supone, irremediablemente, dejarse cautivar tambi&eacute;n por aquellas figuras que la acompa&ntilde;aron en sus peores momentos. Por aquellos cantantes que la inspiraron cuando, haciendo alusi&oacute;n al t&iacute;tulo del &aacute;lbum, estaba demasiado triste para tratarse de una chica tan enamorada. La ic&oacute;nica banda brit&aacute;nica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fans-the-cure-dejan-solos-publicacion-single-alone_1_11685338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Cure</a> y su l&iacute;der <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/the-cure-rober-smith-concierto-mad-cool-cronica_1_1439774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Smith</a> forman parte de ese grupo de artistas a los que Olivia Rodrigo ha crecido escuchando. Quiz&aacute; por ello se pueda percibir un doble sentido en el t&iacute;tulo de una de las canciones del disco, <em>The Cure</em>, un tema en el que alude a las noches que pas&oacute; en su habitaci&oacute;n &ldquo;luchando contra los malos pensamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n, la m&aacute;s seria de la int&eacute;rprete hasta la fecha, sostiene la crudeza de quien se da cuenta de que el amor no es suficiente para solucionar las ideas destructivas de la mente. Lo hace con una preciosa melod&iacute;a que recuerda a <em>Everlong</em> de Foo Fighters y que se deja aupar por cuerdas orquestales y piano durante el estribillo. Se trata de un tema que, pese a estar en la mitad del disco, marca la madurez del nuevo proyecto de Olivia Rodrigo, que se aleja de la pasional adolescencia que caracterizaban <em>Sour </em>(2021) y <em>Guts </em>(2023) en b&uacute;squeda de una reflexi&oacute;n sobre su propia mirada en el espejo y c&oacute;mo ello repercute en su mirada sobre los dem&aacute;s.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7648430600562543886"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero como cualquier oyente que busca una cura en su cat&aacute;logo, la cantante no hace sola las reflexiones y busca respuestas en sus referentes. Unas respuestas que llegan de la mano de Robert Smith, que adem&aacute;s colabora en el disco con la canci&oacute;n <em>What's Wrong With Me</em>. El tema, tambi&eacute;n como parte de la segunda mitad de la obra, describe un colapso f&iacute;sico y mental derivado de la ansiedad rom&aacute;ntica: &ldquo;Fui al m&eacute;dico y me dijo que estaba bien / Pero cada pel&iacute;cula que veo me hace llorar / Es como si alguien me hubiera puesto un peso en el pecho&rdquo;. La voz de Robert Smith empasta en una armon&iacute;a perfecta con la de Rodrigo. &ldquo;La cabeza sigue dando vueltas con el simple pensamiento / &iquest;Y si esto no es lo que quiero?&rdquo;, inquiere el l&iacute;der de The Cure.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodrigo, esta primera colaboraci&oacute;n a d&uacute;o en su carrera representa un hito del que se siente orgullosa, y dio el anuncio en la reciente edici&oacute;n del Primavera Sound en Barcelona. All&iacute;, la artista apareci&oacute; por sorpresa e interpret&oacute; por primera vez la canci&oacute;n junto a Smith. &ldquo;No puedo creer que esta canci&oacute;n exista y que exista la persona con la que existe&rdquo;, confes&oacute; sobre el escenario del festival. El l&iacute;der de The Cure, por su parte, <a href="https://www.instagram.com/p/DZVcNd0o7X2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la elogi&oacute; en una entrevista</a> para la <em>BBC</em>, afirmando que es &ldquo;realmente fant&aacute;stica como compositora, como cantante y como int&eacute;rprete&rdquo;: &ldquo;Me asombra lo f&aacute;cil que le resulta todo. No se puede comparar con mi forma de hacer las cosas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un canto a lo mejor y lo peor del amor</h2><p class="article-text">
        El &aacute;lbum se divide en dos partes, por lo que antes de que llegue la del desamor, a la que pertenecen estos temas, Olivia Rodrigo se permite enamorarse durante las siete primeras pistas. El disco abre con <em>Stupid Song</em>, una composici&oacute;n que arranca de forma minimalista, sostenida &uacute;nicamente por una balada a piano, para romper de manera abrupta a partir del segundo estribillo. Esta estructura recuerda a importantes himnos de su discograf&iacute;a como <em>Drivers License</em> y <em>Vampire</em>, pero en esta ocasi&oacute;n hay una inspiraci&oacute;n importante: la de la novela <em>Pura pasi&oacute;n</em> de Annie Ernaux. En el libro, la protagonista se consume en una aventura que la bordea con la locura, donde cada acci&oacute;n cotidiana le recuerda a la otra persona. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n, adem&aacute;s, regala referencias a <em>Antes del amanecer </em>(1995), el cl&aacute;sico del cine de Richard Linklater. &ldquo;Si hay un Dios, es el v&iacute;nculo que existe entre nosotros dos&rdquo;, canta la artista replicando la frase que dice el personaje de C&eacute;line, interpretado por Julie Delpy. Ese tono casi confesional reaparece en <em>Honeybee</em>, en la que el piano toma el control absoluto arropado por una orquesta de fondo. &ldquo;El tiempo puede curar incluso las peores heridas / Y los clich&eacute;s que conoc&iacute;a / Parecen tan comunes desde que te vi&rdquo;, apunta Rodrigo. Lo m&aacute;s interesante a nivel de producci&oacute;n llega al final de la pieza, donde el estribillo se repite mediante un coro que emula la atm&oacute;sfera solemne de una misa, otorg&aacute;ndole un car&aacute;cter casi sagrado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el disco no se estanca en la solemnidad. <em>Maggots for Brains</em> introduce una producci&oacute;n de corte electr&oacute;nico que rompe con el sonido eminentemente rock de sus trabajos anteriores. En este tema, Olivia Rodrigo compara el mal de amores con tener un cerebro podrido. &ldquo;Todo se siente mohoso como la fruta que hay en mi frigor&iacute;fico / Y todo lo que es gracioso, desear&iacute;a poder cont&aacute;rselo a &eacute;l&rdquo;. La cosa va de referencias, pues el verso es una alusi&oacute;n a una escena de la serie <em>Sex and the City</em>, justo en el momento en que Miranda Hobbes y Steve vuelven a estar juntos. 
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;lbum se permite sonidos m&aacute;s r&iacute;tmicos y gamberros. <em>U + Me = &#706;3</em> es la canci&oacute;n m&aacute;s divertida, con un sonido rockero cl&aacute;sico en el que la compositora despliega su humor m&aacute;s directo. &ldquo;Y todas mis amigas ponen los ojos en blanco / Y me dicen que vaya despacio esta vez&rdquo;, ironiza sobre la rapidez de sus propios enamoramientos. &ldquo;Me gusta tu hermana mayor / Tiene tu misma cara / Y trato de conquistarla / Con mi humor c&iacute;nico y mi gusto por la m&uacute;sica yacht rock&rdquo;, agrega. Este pulso en&eacute;rgico contin&uacute;a en <em>My Way</em>, un tema marcado por la ira que dialoga directamente con su antiguo &eacute;xito <em>Good 4 U</em>. &ldquo;Tal vez sea una puta mezquina, pero me hiciste recurrir a esto&rdquo;, lanza sin rodeos. &ldquo;Aqu&iacute; es donde la chica se enfada / Y la chica soy yo, &iquest;entendiste la indirecta?&rdquo;, sentencia.
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            </figure><p class="article-text">
        Abander&aacute;ndose del color p&uacute;rpura que ha caracterizado su imagen desde el lanzamiento de su disco debut, Olivia Rodrigo se r&iacute;e de s&iacute; misma en la pista <em>Purple</em>, donde confiesa que s&iacute;, que ve el mundo en color p&uacute;rpura.<em> </em>En la canci&oacute;n, adem&aacute;s, relata la adaptaci&oacute;n a la ciudad de su pareja. &ldquo;Me derrito contigo hasta que todo se vuelve negro / &iquest;Estamos tan enamorados? / &iquest;Estamos demasiado apegados?&rdquo;, canta antes de dar la bienvenida a un outro instrumental muy cuidado. La producci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima la proporciona <em>Begged</em>, que trae a la cabeza su bonita <em>Scared of My Guitar</em>. Con una guitarra ac&uacute;stica solitaria, Olivia Rodrigo se centra en la humillaci&oacute;n que supone mendigar atenci&oacute;n: &ldquo;Pero nada es suficiente / Cuando s&eacute; que para conseguirlo, rogu&eacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia el cierre, el &aacute;lbum sigue la calma con <em>Less</em>, una balada en la que el sacrificio se convierte en el asunto central. &ldquo;Si amarme significa dejarme ir y desearme lo mejor / Entonces supongo que desear&iacute;a, desear&iacute;a, desear&iacute;a que me amaras menos&rdquo;, canta en su elegante reflexi&oacute;n sobre el adi&oacute;s. Se trata de un tono que contrasta radicalmente con la energ&iacute;a descarada de <em>Expectations</em>, una pieza acelerada y &aacute;cida donde la cantante ajusta cuentas con las falsas expectativas y eleva sus est&aacute;ndares frente a parejas mediocres. &ldquo;Lo conoc&iacute; en una fiesta, creo que estaba drogado / No era inteligente ni gracioso, me convenc&iacute; de que s&iacute; / (...) Pens&eacute; que era perfecto, y ahora su n&uacute;mero est&aacute; bloqueado&rdquo;, canta. 
    </p><p class="article-text">
        El broche final lo pone <em>Cigarette Smoke</em>, una canci&oacute;n que evoca la atm&oacute;sfera melanc&oacute;lica y ac&uacute;stica de joyas de la escena indie como <em>Scott Street</em> de Phoebe Bridgers. Es un cierre marcado por la nostalgia y la aceptaci&oacute;n del fin de una era. &ldquo;Dime algo honesto para que los recuerdos se oscurezcan / Dijiste que hac&iacute;a que amar pareciera f&aacute;cil / Hasta que lo hice dif&iacute;cil / Devu&eacute;lveme mi tiempo y te devolver&eacute; tu coraz&oacute;n&rdquo;, concluye Olivia Rodrigo antes de cerrar la puerta de forma definitiva. Aunque no para las canciones: a su m&uacute;sica todav&iacute;a le quedan muchas puertas por abrir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-llora-penas-robert-smith-inventar-cura-perfecta-desamor_129_13294320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 22:26:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Crítica,Música,Cine,Canciones,Industria musical,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scary-movie-irregular-agradecido-regreso-saga-sigue-teniendo-integridad-artistica-scream_129_13275683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efee4ab4-93a2-4fe7-9491-4674e853b964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3222y2233.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras un conflicto con Harvey Weinstein que les mantuvo apartados de la franquicia desde la segunda entrega, los hermanos Wayans vuelven por todo lo alto.
</p><p class="subtitle">‘Backrooms’, el nuevo gran fenómeno del cine de terror nació en YouTube y lo ha creado un joven de 20 años</p></div><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de <em>Scream </em>y <em>Scary Movie</em> es simbi&oacute;tica a varios niveles. Est&aacute; el detalle tan comentado de que, mientras Kevin Williamson desarrollaba la primera entrega de su afamada saga de terror, fuera justamente <em>Scary Movie</em> el t&iacute;tulo tentativo. Lo que habr&iacute;a encajado de maravilla, teniendo en cuenta que sus postulados ya eran en s&iacute; mismo sat&iacute;ricos antes de que la verdadera <em>Scary Movie</em> se limitara a llevarlos un poco m&aacute;s all&aacute;. <em>Scary Movie</em> era la parodia de la parodia, una vuelta de tuerca que simbolizaba hasta qu&eacute; punto la iron&iacute;a se nos hab&iacute;a ido de las manos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/animacion-empezo-enorgullecerse-fea-complicado-legado-shrek_1_13244200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a finales de los 90</a>.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el hecho de que hayan compartido art&iacute;fices desde el principio. El sello Dimension Films, bajo el paraguas de Miramax, bajo el control de Harvey Weinstein. Un mismo estudio auspici&oacute; su saga de terror estrella y la saga destinada a burlarse de ella desde el principio, como un juego de ecos autocombustible donde ni siquiera hab&iacute;a que disimular nada. Lo ten&iacute;a todo por ganar, incluso los espectadores potenciales podr&iacute;an parecerse, y as&iacute; fue que la primera <em>Scary Movie</em> lleg&oacute; en el a&ntilde;o 2000 precedida por unos pocos meses de <em>Scream 3</em>. Un paisaje similar al que nos ocupa hoy, con una nueva <em>Scary Movie</em> siguiendo el taquillazo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Scream VII</em></a> hace unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Que exista esta coordinaci&oacute;n, &iquest;implica que son lo mismo? &iquest;Que, del mismo modo que el fen&oacute;meno <em>Scream</em> se ha ido apagando y sumiendo en una deprimente par&aacute;lisis creativa, <em>Scary Movie</em> se ha conformado como algo cansino y moribundo? Pues lo cierto es que no del todo. No costar&iacute;a defender que <em>Scary Movie</em> tenga una mayor integridad art&iacute;stica, un mayor compromiso por cuidar su f&oacute;rmula, que lo que se ha ido sufriendo recurrentemente en la vecina <em>Scream</em>. <em>Scary Movie</em>, al menos, se ha expandido m&aacute;s all&aacute; de su concepci&oacute;n original para arrimarse al cine de terror aleda&ntilde;o y, mejor que peor, ir probando diversas formas de re&iacute;rse de &eacute;l con el paso de las entregas.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xad61se" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        De hecho <em>Scary Movie</em> vendr&iacute;a a engrosar una tradici&oacute;n que la trasciende, todo un g&eacute;nero al que se ha comprometido con mucha m&aacute;s firmeza que <em>Scream</em> con respecto al terror. Nos referimos a la <em>spoof movie</em>, a la parodia que tantos ilustres referentes tiene detr&aacute;s, habi&eacute;ndole regalado una f&oacute;rmula sencill&iacute;sima para fluir indefinidamente. Y por supuesto que termin&oacute; siendo excesivo, por supuesto que se convirti&oacute; en algo grotesco. La fiebre por los t&iacute;tulos de Leslie Nielsen acabados en &ldquo;... <em>como puedas</em>&rdquo; (seg&uacute;n oportunistas traducciones al castellano) no fue nada comparada con las &ldquo;<em>movies</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que <em>Scary Movie</em> estaba haciendo con el terror bien pod&iacute;a hacerse con otros tipos de pel&iacute;culas (incluso con cinematograf&iacute;as enteras, ah&iacute; tuvimos <em>Spanish Movie</em> en 2009), y hubo tal frenes&iacute; productivo como para que a mediados de la d&eacute;cada pasada el asunto se considerara totalmente agotado. Pero ha pasado un tiempo prudencial. Del mismo modo que <em>Scream</em> regres&oacute; en 2022, &iquest;por qu&eacute; no iba a hacerlo <em>Scary Movie?</em> &iquest;Manteniendo, como est&aacute; mandado, esa rid&iacute;cula moda del &uacute;ltimo cine de terror consistente en eliminar el n&uacute;mero de la secuela si ya llevamos demasiadas y se pretende alg&uacute;n tipo de lavado de cara? Esta <em>Scary Movie 6</em> vuelve a titularse <em>Scary Movie </em>a secas. Y a&uacute;n as&iacute;, cuenta con unas particularidades muy jugosas fuera de lo obvio de su raz&oacute;n de ser.
    </p><h2 class="article-text">Los Wayans contraatacan</h2><p class="article-text">
        Lo interesante, entonces, de toda esa explosi&oacute;n de parodias facilonas estrenadas entre el 2000 y el 2013 &mdash;cuando, a un par de a&ntilde;os de que con <em>Scream 4</em> Ghostface se tomara un descanso, tambi&eacute;n se diera el asunto por rentabilizado en <em>Scary Movie 5</em>&mdash;, es que dej&oacute; cuentas pendientes por el camino. Los hermanos Wayans (Keenen Ivory como director m&aacute;s Marlon y Shawn en tanto a guionistas y actores) hab&iacute;an sacado adelante la <em>Scary Movie</em> inaugural. Tambi&eacute;n <em>Scary Movie 2</em>. Llegada la tercera, sin embargo, Miramax prescindi&oacute; de ellos para en su lugar darle la batuta creativa a David Zucker. Dado que este ven&iacute;a del tr&iacute;o de los ZAZ que tan central hab&iacute;a sido en una fase previa de la <em>spoof movie</em> (entre <em>Aterriza como puedas</em> y <em>Ag&aacute;rralo como puedas</em>) era un cambio l&oacute;gico.
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                Los Wayans, Marlon Wayans (izda) y Shawn Wayans en la premiere en Los Ángeles el 3 de junio de &#039;Scary Movie&#039;                            </span>
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        Muy desagradable, aun as&iacute;. Los Wayans no solo se quedaron fuera de <em>Scary Movie</em>, sino que vieron c&oacute;mo sus competidoras directas &mdash;<em>Disaster Movie, Epic Movie, Casi 300</em>, etc&eacute;tera&mdash; ven&iacute;an firmadas por Jason Friedberg y Aaron Seltzer, acreditados como cocreadores de la saga <em>Scary Movie</em> pese a que los hermanos juran y perjuran que no usaron nada de su guion. Los conflictos en esta dinast&iacute;a de la <em>spoof movie</em> se hicieron si cabe m&aacute;s enrevesados cuando Marlon Wayans, a&ntilde;os despu&eacute;s, se lanz&oacute; a hacer sus propias parodias al margen de la marca estrella. Nacieron dos entregas de <em>Paranormal Movie</em> y una parodia de <em>Cincuenta sombras de Grey</em> llamada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mXHXub7i3ig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fifty Shades of Black</em></a>. Esto pasaba en 2016, as&iacute; que hubo de enterrar la fiebre de explotaci&oacute;n de una vez por todas.
    </p><p class="article-text">
        Es importante acordarse de estos &uacute;ltimos t&iacute;tulos porque la nueva <em>Scary Movie</em> est&aacute; m&aacute;s relacionada con ellos que con las &uacute;ltimas entregas de la saga titular. M&aacute;s a&uacute;n que su car&aacute;cter de recuperaci&oacute;n de una marca sumamente rentable, aqu&iacute; est&aacute; el gran reclamo de la sexta <em>Scary Movie:</em> vuelven los Wayans. Han recuperado su saga, han resistido al torbellino de <em>movies</em> de los 2000 y a la debacle de Miramax (con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/momentos-estelares-juicio-harvey-weinstein_1_1114577.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Weinstein apartado de la industria</a> por las acusaciones de agresiones sexuales) para seguir ri&eacute;ndose de las &uacute;ltimas entregas de <em>Scream</em> y de cualquier &eacute;xito de terror circundante que les apetezca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anna Faris y Regina Hall vuelven como Cindy y Brenda                            </span>
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        Que dirija Malcolm D. Lee (colaborador habitual de Marlon) confirma que esta reapropiaci&oacute;n se ha completado del todo, con los Wayans escribiendo el guion mientras Marlon y Shawn retoman unos personajes ausentes desde <em>Scary Movie 2</em>. As&iacute; que la reapropiaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de lo nominal. Verdaderamente hay una vuelta al estilo de las dos primeras pel&iacute;culas porque los Wayans tienen unas preocupaciones c&oacute;micas concretas y definidas, tan proclives a brillar en la parodia como en propuestas tan personales &mdash;y tan memorables al cabo&mdash; como su pel&iacute;cula de 2004 <em>Dos rubias de pelo en pecho</em>. Todo un cl&aacute;sico que tambi&eacute;n tiene su incidencia en la &uacute;ltima <em>Scary Movie</em>.
    </p><h2 class="article-text">Un regreso muy personal</h2><p class="article-text">
        Los aciertos y errores de <em>Scary Movie</em> pertenecen, entonces, a la autor&iacute;a exclusiva de los Wayans. Regresando a su vez Anna Faris y Regina Hall como protagonistas tras su ausencia en <em>Scary Movie 5</em> no hablamos de una continuidad estricta sino de un retorno a las esencias, que llega a sorprender en algunos aspectos. Es decir. La costumbre de lanzar gracietas alrededor de un presente inmediato, estilo <em>South Park</em>, es endeble y tiene cerqu&iacute;sima su fecha de caducidad, al igual que un trasnochado talante '<em>antiwoke'</em> favorecido por el devenir de la pol&iacute;tica estadounidense. <em>Scary Movie</em> hace muchos chistes sobre identidad de g&eacute;nero y guerras culturales, del mismo modo que entregas previas se re&iacute;an de las figuras p&uacute;blicas de Lindsay Lohan o Charlie Sheen. Es lo que toca. Es la saga que es.
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                Ghostface se dispone a parodiar &#039;Déjame salir&#039;                            </span>
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        Habr&iacute;a sido insensato esperar algo revulsivo de la nueva <em>Scary Movie</em>. Tampoco habr&iacute;a tenido sentido pedirle que refinara la f&oacute;rmula de la <em>spoof movie</em>, como por cierto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agarralo-puedas-metralleta-irresistible-chistes-liam-neeson-rie-si_129_12547765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute; hizo admirablemente la &uacute;ltima </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/agarralo-puedas-metralleta-irresistible-chistes-liam-neeson-rie-si_129_12547765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ag&aacute;rralo como puedas</em></a> el verano pasado. En este caso Akiva Schaffer apenas necesit&oacute; parapetarse en alguna pel&iacute;cula concreta para lanzar sus <em>gags</em> &mdash;si acaso <em>Misi&oacute;n imposible</em>&mdash;, con lo que <em>Scary Movie</em> vendr&iacute;a a ser su reflejo negativo. Hay tal fruici&oacute;n en ella por referenciar pel&iacute;culas de terror (o pel&iacute;culas a secas) que al parecer los Wayans incluso quisieron grabar m&aacute;s escenas a &uacute;ltima hora este a&ntilde;o para a&ntilde;adir chistes de <em>Los pecadores</em> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>biopic </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y bien puede ser agotador. Y pedestre, por cuanto a veces solo son citas caprichosas o comentarios sobre la actualidad hollywoodiense. Pero entonces, &iquest;c&oacute;mo se las apa&ntilde;a <em>Scary Movie</em> para conservar parte de la frescura de las entregas iniciales? Por fuerza, gracias a los Wayans. En su retorno providencial a una saga que sin duda echaban de menos los hermanos no han podido resistirse a insertar referencias a su drama tras las c&aacute;maras, con constantes gui&ntilde;os meta que llegan a ser indigestos en los minutos finales de la pel&iacute;cula. Es el peaje a pagar, por suerte, en este reencuentro con un discurso c&oacute;mico propio. No especialmente original ni pulido, pero s&iacute; muy honesto.
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            <span class="title">
                Cheri Oteri como Gale y Dave Sheridan como Doofy en &#039;Scary Movie&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Scary Movie</em>, entonces, vuelve a hacer multitud de chistes sobre la experiencia afroamericana en EEUU &mdash;no puede resistirse a cubrir por ejemplo <em>D&eacute;jame salir</em>, pese a que ya haya transcurrido casi una d&eacute;cada del estreno&mdash;; casi tantos como sobre drogas recreativas. En este sentido destaca evidentemente el personaje de Marlon, Shorty, vertebrando con &eacute;l alguna concesi&oacute;n nost&aacute;lgica a la primera entrega que por suerte se ejecuta con imaginaci&oacute;n y mucha gracia, otorg&aacute;ndole a toda la pel&iacute;cula un aire de adolescencia revivida que en algunos puntos llega a ser hasta encantadora.
    </p><p class="article-text">
        No es, en fin, una gran comedia. Ni siquiera hablar&iacute;amos de una &ldquo;buena&rdquo; comedia. Aun as&iacute; tiene la suficiente cantidad de chistes como para permitirse funcionar por mera acumulaci&oacute;n &mdash;y alg&uacute;n que otro chispazo de brillantez: las parodias de <em>La sustancia</em> y <a href="https://www.google.com/search?q=weapons+eldiario&amp;oq=weapons+eldiario&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUqBggAEEUYOzIGCAAQRRg7MgcIARAAGO8FMgcIAhAAGO8FMgoIAxAAGIAEGKIEMgcIBBAAGO8FMgoIBRAAGIAEGKIE0gEIMTg3OGowajSoAgCwAgA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Weapons</em></a> funcionan de maravilla&mdash;, manteniendo una entidad muy depurada dentro de los m&aacute;rgenes de la gamberrada cutre. M&aacute;rgenes a los que se ajusta escrupulosamente, sin querer dejarse nada en el tintero ni respetarse un poco a s&iacute; misma &mdash;hay un extenso <em>gag</em> sobre <em>Las guerreras k-pop</em> que es bastante probable que se haya dise&ntilde;ado con Inteligencia Artificial&mdash;, para dar la sensaci&oacute;n final de que los Wayans han dado todo lo que pod&iacute;an dar. Que se han pasado m&aacute;s de 20 a&ntilde;os queriendo hacer esta chorrada, y se han quedado muy a gusto. C&oacute;mo no va a caer simp&aacute;tico un filme as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/scary-movie-irregular-agradecido-regreso-saga-sigue-teniendo-integridad-artistica-scream_129_13275683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Scary Movie’, el irregular pero agradecido regreso de una saga que sigue teniendo más integridad artística que ‘Scream’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Estrenos,Estrenos de cine,Cine de terror,Comedia,Harvey Weinstein]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/karmento-le-enciende-chicharra-folclore-cabaret-espectaculo-artista-loca-pueblo_1_13244820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3a4defb-fddc-4f33-bfa4-d6b94314cb47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante, música y compositora albaceteña conquista el Círculo de Arte de Toledo con la gira de su tercer álbum, ‘La serrana’, con el que ha engrosado su lista de fieles, un público que engloba jóvenes, adultos y personas mayores entregados a su torbellino de fusiones y a su arrebatadora puesta en escena</p><p class="subtitle">La albaceteña Karmento publica 'La Serrana', el álbum que la consolida como artista folclórica</p></div><p class="article-text">
        Hay una s&aacute;bana blanca colgada en vertical, como tendida, de la que prenden platos de cer&aacute;mica t&iacute;picos de las paredes encaladas de las casas manchegas. Hay un div&aacute;n de cabaret. Hay casta&ntilde;uelas, flores y cintas de todos los colores del arco iris. Y hay un rumor de agua que comienza a escucharse conforme se perfila, tras la tela, una silueta femenina que se contonea y alza los brazos prometiendo tambi&eacute;n fuego, aire y tierra. 
    </p><p class="article-text">
        La s&aacute;bana se abre y es ella: Karmento. Vestida de blanco, con encajes y polainas, su presencia desata la locura del p&uacute;blico desde el altar del C&iacute;rculo de Arte de Toledo, una antigua iglesia desacralizada reconvertida en sala de conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que la artista albacete&ntilde;a recala en Toledo con una gira. Lo hizo hace un a&ntilde;o y medio <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/celebracion-decimo-aniversario-eldiario-castilla-mancha-musica-risas-agradecimientos_1_11758735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el evento por el d&eacute;cimo aniversario de elDiario.es Castilla-La Mancha</a>, en el Teatro de Rojas de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Ya entonces so&ntilde;aba (se lo dijo a este medio) con conquistar al p&uacute;blico toledano, una plaza algo dif&iacute;cil. Y lo ha conseguido. Cerca de 300 personas de todas las edades la vitorean nada m&aacute;s aparecer en el escenario y ella responde durante hora y media. Lo har&iacute;a igual si hubiera tan solo dos personas delante. Pero en esta ocasi&oacute;n, Karmento tiene lo que se merece tras diez a&ntilde;os intentando hacerse un hueco: su tercer &aacute;lbum, &lsquo;La serrana&rsquo;, la ha encumbrado entre las mejoras artistas manchegas del pa&iacute;s con su inigualable fusi&oacute;n de folclore y ritmos contempor&aacute;neos.
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        Jotas, pasodobles, cupl&eacute;s, rancheras, ritmos de valls y zarzuelas, acompa&ntilde;ados de timbales, percusiones, teclados, casta&ntilde;uelas y efectos sonoros y de luces. Ritmos pegadizos, letras feministas, pegadas a la tierra, odas a la lucha y a los sentimientos universales.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos elementos, pero sobre todo su expresi&oacute;n corporal, su prodigiosa voz y su puesta en escena, han conseguido que Carmen Toledo, su nombre original, despegue desde su pueblo serrano natal, Bogarra, hasta la isla de Malta, donde entr&oacute; en contacto hace 15 a&ntilde;os con m&uacute;sicos internacionales que la ayudaron a crecer como artista, y ahora hasta el cielo de los festivales y las salas llenas.
    </p><p class="article-text">
        Karmento no solo interpreta cada canci&oacute;n entre el pitorreo y la tristeza, tambi&eacute;n mira a los ojos a su p&uacute;blico, detiene su expresi&oacute;n en cada persona para decirle &ldquo;esto es para ti&rdquo; y se entrega a una interpretaci&oacute;n disfrutona acompa&ntilde;ada del gran m&uacute;sico Emilio Abengoza; de la violinista Alvany Gu&eacute;dez; la guitarrista Mariel de Lamo Requena; y la baterista y percusionista Rosario Herreros. 
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            <span class="title">
                Karmento en Círculo de Arte de Toledo                            </span>
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        En &lsquo;La loca del pueblo&rsquo;, bebe de una jarra de agua para entonar gritos femeninos de guerra y contarnos su sed de fuentes inagotables. Cuando llega &lsquo;Fangos&rsquo;, agarra las casta&ntilde;uelas y cuenta que esta canci&oacute;n refleja el &ldquo;punto de vida&rdquo; en el que se encuentra como &ldquo;mujer sexuada&rdquo;, y desde &lsquo;Fuego encendido&rsquo;, cambia sus polainas por una minifalda de pa&ntilde;o con detalles manchegos, parecidos a las famosas cortinas que protegen del solano las puertas de las casas manchegas. 
    </p><p class="article-text">
        A la artista no le acompleja arrancarse por coplas, hacer &lsquo;perreos&rsquo; manchegos, marcarse un divertido homenaje al &lsquo;Tatuaje&rsquo; de Concha Piquer y disfruta haciendo constantes referencias a Castilla-La Mancha y a &ldquo;lo que nos gusta comer&rdquo;, mientras recita versos de Miguel Hern&aacute;ndez en su &lsquo;Eleg&iacute;a a Ram&oacute;n Sij&eacute;&rsquo;: &ldquo;A las aladas almas de las rosas / de almendro de nata te requiero / que tenemos que hablar de muchas cosas / compa&ntilde;ero del alma, compa&ntilde;ero&rdquo;.
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                Karmento en el Círculo de Arte de Toledo                            </span>
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        La locura que abandera, esa &ldquo;chicharra encendida&rdquo;, se desata tambi&eacute;n entre el p&uacute;blico cuando canta &lsquo;La serrana&rsquo;, &lsquo;La manchega en la azotea&rsquo;, &lsquo;Cri cri&rsquo;, y sobre todo, &lsquo;Quiero y duelo&rsquo;, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/television/quiero-duelo-no-ira-eurovision-mancheguismo-explota-karmento-benidorm-fest_1_9925872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canci&oacute;n con la que compiti&oacute; en el Benidorm Fest</a>, donde no gan&oacute;, pero s&iacute; gano, porque permiti&oacute; que la escucharan en toda Espa&ntilde;a. En esta &uacute;ltima canci&oacute;n Karmento se baja del escenario/altar, canta entre el p&uacute;blico desde el principio hasta el final. No quiere cumbres, quiere tocar, acariciar y seguir mirando a los ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, la cantante y compositora decide cerrar su concierto con &lsquo;Hay que soltar&rsquo;, una bell&iacute;sima balada con rumores de &ldquo;ancestras&rdquo; en la que narra la necesidad de dejar atr&aacute;s lo que ya no aporta, lo que duele. As&iacute; despide a su p&uacute;blico, mientras vuelve a sonar el agua del inicio y la gente pide m&aacute;s. M&aacute;s Karmento. Y ella besa a su p&uacute;blico prometiendo volver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/karmento-le-enciende-chicharra-folclore-cabaret-espectaculo-artista-loca-pueblo_1_13244820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 11:21:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando a Karmento se le enciende la chicharra: folclore, cabaret y espectáculo para la artista más “loca del pueblo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Canciones,Crítica,Folclore,mujeres,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13223501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c829e1ff-fd19-43d9-b659-6a67dc63866e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2443y1122.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Ida' y 'Cold War' apunta al palmarés con su depurada, inteligente y concisa adaptación de la biografía del escritor Thomas Mann, 'El mago'</p><p class="subtitle">Una heredera moderna para David Lynch: Jane Schoenbrun conquista Cannes con un 'slasher' lleno de sangre y sexo
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Stalin o<a href="https://www.eldiario.es/cultura/raton-no-toca-lucha-disney-llegada-mickey-mouse-dominio-publico-termina-2024_1_10799014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Mickey Mouse?</a>&rdquo;. La frase se escucha en la primera escena de<em> Fatherland, </em>la nueva pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cold-war-pesimismo-amantes-tormentosos_1_1907479.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pawel Pawlikowski </a>con la que opta a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y es incre&iacute;ble como cuatro palabras pueden condensar la esencia de una pel&iacute;cula. En un plano fijo, que encuadra con una belleza apabullante en su tradicional blanco y negro, el cineasta polaco muestra a Klauss Mann, hijo del m&iacute;tico escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/thomas-mann-escritor-borde-propio-relato_1_12360343.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Mann </a>&mdash;premio Nobel y autor de obras maestras como<em> La monta&ntilde;a m&aacute;gica</em>&mdash; sentado en el suelo, desnudo, en su habitaci&oacute;n en Cannes. Hay rastros de droga y sexo. Es 1949 y habla con su hermana por tel&eacute;fono. Le dice que est&aacute;n condenados. Que su pa&iacute;s, Alemania, invent&oacute; una lengua solo para mentir, y que ellos estar&aacute;n siempre atravesados por la misma pregunta: &iquest;Stalin o Mickey Mouse?, &iquest;oriente u occidente?
    </p><p class="article-text">
        La escena con la que abre Pawlikowski su pel&iacute;cula, la tercera en donde aborda las heridas de la Guerra Fr&iacute;a en Europa y en el mundo tras Ida (con la que gan&oacute; el Oscar a Mejor pel&iacute;cula internacional) y Cold War (con la que gan&oacute; el Premio a la Mejor direcci&oacute;n en Cannes), sirve como una condensaci&oacute;n de todo lo que vendr&aacute; a continuaci&oacute;n. Pawlikowski logra de forma magistral marcar la est&eacute;tica, el tono (austero, condensado y lleno de elipsis), los temas de los que hablar&aacute;, y tambi&eacute;n la concisi&oacute;n con la que lo har&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, y aqu&iacute; lo prodigioso y hasta sorprendente, el director consigue radiografiar un pa&iacute;s, un continente, y mirar al presente para tender un hilo que nos explica y nos cuestiona, en solo 80 minutos. De hecho, la pregunta con la que abre el filme ser&aacute; preguntada de nuevo y de forma directa a Thomas Mann en una rueda de prensa: &ldquo;&iquest;Capitalismo o comunismo?&rdquo;, le lanza una periodista. &ldquo;Los dos sistemas son fallidos&rdquo;, dice Mann siempre navegando entre esas dos aguas en otra frase que condensa la esencia de <em>Fatherland.</em>
    </p><p class="article-text">
        En menos de hora y media Pawel Pawlikowski le pasa la mano por la cara a todos los directores megal&oacute;manos que muchas veces se toman tiempos innecesarios para contar. <em>Fatherland </em>es, de hecho, la pel&iacute;cula m&aacute;s corta de toda la secci&oacute;n oficial. Pero es que, de los 22 t&iacute;tulos que compiten por la Palma de Oro solo siete bajan de las dos horas. Solo cuatro de ellas duran menos de 100 minutos.
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que hace Pawlikowski es una adaptaci&oacute;n prodigiosa e inteligent&iacute;sima del libro <em>El mago</em>, ya de por s&iacute; una excelente biograf&iacute;a novelada de Thomas Mann que en Espa&ntilde;a public&oacute; Lumen y que escribi&oacute; Colm Toibin. Aquella obra abarcaba toda la vida del escritor. Desde antes de la primera guerra mundial, el periodo de entreguerras, la segunda, su exilio en EEUU y, finalmente, el regreso a una Alemania dividida. Es ese regreso en el a&ntilde;o 1949 el que el cineasta coge para resumir todo lo dem&aacute;s. Porque consigue que uno entienda todo lo que pasa por la mente del escritor, que debe decidir si visitar&aacute; Alemania del Este sabiendo que la guerra fr&iacute;a est&aacute; en todo su estallido y desde EEUU pueden denegar el pasaporte a su hija, que le acompa&ntilde;a como asistente en este viaje.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que Toibin despliega en su larga novela &eacute;l lo cuenta con silencios, con miradas, con conversaciones donde el peso de la historia se nota en cada palabra. Es<em> Fatherland </em>un filme que conf&iacute;a ciegamente en la inteligencia de su espectador. Quien no tenga ni idea del personaje y de la historia de Europa se perder&aacute; en sus elipsis, ver&aacute; solo la historia de un duelo compartido contada de forma hermosa, pero no comprender&aacute; todas las aristas pol&iacute;ticas que componen su figura. Thomas Mann destac&oacute; por su apoyo a un nacionalismo alem&aacute;n en la primera guerra mundial, tard&oacute; en condenar el nazismo, pero finalmente tuvo que huir del pa&iacute;s y ser acogido como exiliado en EEUU. Un escritor para el que la palabra &lsquo;patria&rsquo; ten&iacute;a tanta importancia perdi&oacute; el sentimiento de pertenencia.
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        <em>Fatherland </em>habla de esa palabra, patria, y se pregunta qu&eacute; significa. &iquest;Es la patria el lugar donde se nace, el que te abre sus puertas? Quiz&aacute;s la patria es para Mann y para Pawlikowski aquellos que te acogen sin juzgar y los que permiten dudar y hasta equivocarse. Y, quiz&aacute;s por eso, Thomas no lo fue para un hijo al que siempre, de alguna forma, repudi&oacute; y sinti&oacute; poco digno de ser heredero de su legado.
    </p><p class="article-text">
        Pawlikowski aborda todo esto con el mismo gusto est&eacute;tico que ya demostr&oacute; en sus anteriores obras. La excelente fotograf&iacute;a de Lukasz Zal vuelve a lucir perfecta en su hermoso blanco y negro y su gusto por el encuadre sobresaliente que culmiman en una escena dolorosamente bella, en donde hija y padre (interpretados de forma brillante por Sandra Huller y Hanns Zischler) se reencuentran escuchando un &oacute;rgano en una iglesia. El director cuenta tambi&eacute;n su historia con los lugares donde ocurre. Hay tantos matices en las casas que visitan. Las diferencias entre los edificios de la Alemania occidental y la Oriental. La forma en la que visten. Los restaurantes donde paran. Todo est&aacute; lleno de sentido y significados. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que se le puede achacar a Pawlikowski es que ha hecho la pel&iacute;cula que esper&aacute;bamos que hiciera. No falla y est&aacute; claro que Fatherland merece entrar en el palmar&eacute;s de Cannes, pero tambi&eacute;n es hora de que aporte algo m&aacute;s. Su estilo formal se ha repetido en una trilog&iacute;a que &eacute;l mismo parece concebir como un mismo universo, ya que aqu&iacute; aparece incluso Joana Kuligg, la protagonista de <em>Cold War, </em>que all&iacute; interpretaba a una cantante en el a&ntilde;o 1949 &mdash;el mismo en el que se desarrolla su nueva pel&iacute;cula&mdash;y que aqu&iacute; aparece como, precisamente, cantante en un acto en un gui&ntilde;o a s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4588b7bb-a58f-4271-9edd-d1278e415b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La icónica saga de videojuegos de lucha sigue su desigual camino en el cine incorporando a Karl Urban (‘The Boys’) como una estrella de cine que también sabe artes marciales</p><p class="subtitle">El mítico Studio Ghibli, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jean-claude-damme-acusado-mantener-relaciones-sexuales-victimas-red-trata-mujeres_1_12193055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Claude Van Damme </a>era tan famoso a principios de los 90 como para influir en la industria del videojuego desde dos v&iacute;as. Por un lado, los dise&ntilde;adores del <em>Mortal Kombat</em> inaugural de 1992 basaron uno de los personajes en su figura &mdash;seg&uacute;n el recuerdo de <em>Contacto sangriento</em>, la pel&iacute;cula que hab&iacute;a empezado la fiebre&mdash; y le ofrecieron hacer de modelo para ello: la cosa no cuaj&oacute;, aunque igualmente asistimos al nacimiento de Johnny Cage como una estrella de Hollywood involucrada en ese espectacular torneo gracias a su dominio de las artes marciales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y tras negarse en intervenir en el desarrollo de <em>Mortal Kombat</em>, Van Damme no tuvo tantos reparos en protagonizar una de las primeras adaptaciones de un videojuego al cine. As&iacute; es como encabez&oacute;, en el papel de Guile, <em>Street Fighter: La &uacute;ltima batalla</em> en 1994. Incorpor&aacute;ndose, curiosamente, a la marca que era rival directa de <em>Mortal Kombat</em> en las recreativas de EEUU. Puede que la gente de Midway Games se sintiera vindicada en ese sentido por las terribles cr&iacute;ticas que recibi&oacute; la pel&iacute;cula de <em>Street Fighter</em> &mdash;recuper&aacute;ndose del desplante de Van Damme&mdash;, pero eso no les detuvo a la hora de auspiciar su propia adaptaci&oacute;n meses despu&eacute;s. En su correspondiente salto al cine, a Johnny Cage le toc&oacute; ser interpretado por el desconocido Linden Ashby.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de <em>Mortal Kombat</em> tampoco pudo beneficiarse del estrellato del actor belga, aunque al menos tuvo una acogida considerablemente mejor que la de <em>Street Fighter</em>. O a la de la delirante <em>Super Mario Bros.</em>, que en 1993 hab&iacute;a puesto la primera piedra en la turbulenta historia de las adaptaciones de videojuegos en acci&oacute;n real. Esta <em>Mortal Kombat</em> gust&oacute;, tuvo &eacute;xito comercial, y dio cuenta del prometedor inter&eacute;s de su director, Paul W.S. Anderson, por la est&eacute;tica de los videojuegos, que luego seguir&iacute;a explotando admirablemente en otras franquicias. Entretanto, su <em>Mortal Kombat</em> se quedar&iacute;a como un patr&oacute;n oro preventivo. Sus ingredientes, que tan buen desempe&ntilde;o hab&iacute;an tenido, deb&iacute;an prefigurar coordenadas b&aacute;sicas para seguir adaptando videojuegos.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que parec&iacute;a que no hab&iacute;a que tomarse nada muy en serio. Que hab&iacute;a que ir al grano, respetar la iconograf&iacute;a b&aacute;sica de cada obra y acomodarse en lo posible al contexto de la &eacute;poca. Esta <em>Mortal Kombat</em> se recuerda mucho por la flamante irrupci&oacute;n en los cr&eacute;ditos iniciales de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=EAwWPadFsOA&amp;list=RDEAwWPadFsOA&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Techno Syndrome</em></a>, un enloquecido tema electr&oacute;nico que se convertir&iacute;a en la canci&oacute;n oficial de la franquicia complementando un talante festivo y desprejuiciado. Uno que seguir&iacute;an los videojuegos consecutivos &mdash;cuya difusi&oacute;n, entre varios <em>reboots</em> y la compra de Warner en 2009, se extiende a nuestros d&iacute;as&mdash; y tambi&eacute;n la inmediata secuela para cines de <em>Mortal Kombat</em>, estrenada en 1997.
    </p><p class="article-text">
        De <em>Mortal Kombat</em> y <em>Mortal Kombat: Aniquilaci&oacute;n</em> parecen haber pasado muchos a&ntilde;os. Fundamentalmente, porque esas coordenadas b&aacute;sicas de adaptaci&oacute;n han cambiado de lo lindo. Hay un nuevo patr&oacute;n oro y no es el de Paul W.S. Anderson. Este modelo es m&aacute;s serio, est&aacute; m&aacute;s controlado porque las mismas desarrolladoras y distribuidoras se coordinan para cada adaptaci&oacute;n &mdash;incluso, como el caso de PlayStation Productions, tienen sus propias productoras dedicadas a ello&mdash;, y es capaz de alumbrar algo parecido a un est&aacute;ndar de calidad, normalmente garantizado por tener de fuente unos t&iacute;tulos m&aacute;s legitimados culturalmente que aquel <em>Mortal Kombat</em> del bakalao, la mamarrachada y las ejecuciones sangrientas conocidas como <em>fatalities</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se ha quedado sin espacio este modelo en la actualidad? &iquest;Ha sido necesario enterrar los a&ntilde;os 90? Pues en realidad no lo parece. Hace poco m&aacute;s de un mes que lleg&oacute; a cines <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva adaptaci&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario</em></a>. Y ahora se estrena una <em>Mortal Kombat II</em>. Y dentro de unos meses, en octubre, llegar&aacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Street Fighter</em></a>. La historia se repite. Los 90 han vuelto.
    </p><h2 class="article-text">El regreso de Johnny Cage</h2><p class="article-text">
        Esta coincidencia remite, naturalmente, a la lacerante crisis creativa de Hollywood y su angustiosa dependencia de las propiedades intelectuales, sancionada por este c&uacute;mulo de conglomerados audiovisuales que lo dan todo mascado sin permitir una sola voz disonante, como podr&iacute;a haber sido en su d&iacute;a la de Anderson o, en otro registro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uwe-boll-harto-peor-director-historia-ultimas-100-peliculas-netflix-son-peores_1_12982642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de Uwe Boll</a>. Con <em>Mortal Kombat</em> ocurre, por otro lado, que esta saga tiene una conexi&oacute;n con el cine m&aacute;s fuerte e interiorizada de lo habitual, entre el car&aacute;cter pionero de su primera adaptaci&oacute;n y la alargada sombra de Jean-Claude Van Damme. &nbsp;
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                    alt="Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;."
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            <span class="title">
                Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;.                            </span>
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        En <em>Mortal Kombat II</em> reaparece Johnny Cage. Lo interpreta Karl Urban, reci&eacute;n llegado del &eacute;xito de <em>The Boys</em>, estableciendo una curiosa ambivalencia con las <em>Mortal Kombat</em> de los 90: mientras que Johnny Cage mor&iacute;a al inicio de <em>Aniquilaci&oacute;n</em> tras haber sido el centro de todas las miradas en el primer film, este nuevo Johnny Cage aparece ahora tras haber estado totalmente ausente en la <em>Mortal Kombat</em> previa. Esta <em>Mortal Kombat</em> &mdash;que dirig&iacute;a, al igual que dirige su secuela, un tal Simon McQuoid cuya experiencia previa se limita a la publicidad&mdash; se estren&oacute; en 2021 con la proverbial voluntad de <em>reboot</em>. La idea era relanzar la saga cinematogr&aacute;fica y hacerlo de una forma menos ca&oacute;tica que en los 90, plane&aacute;ndose en paralelo varias secuelas y <em>spin-offs</em>. Lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus en medio de la cual se estren&oacute; iba a dificultar un poco las cuentas: como encima Warner hab&iacute;a estrenado el filme en el marco de <a href="https://decider.com/2026/04/30/project-popcorn-warner-bros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su infausto &ldquo;Project Popcorn&rdquo;</a> &mdash;esta estrategia para paliar los efectos pand&eacute;micos estrenando pel&iacute;culas en cines y en HBO Max&hellip; &iexcl;de forma simult&aacute;nea!&mdash;, nadie ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo leer los ingresos. &iquest;Esos 84 millones de d&oacute;lares recaudados eran buenos teniendo en cuenta las circunstancias? &iquest;Eran prometedores?
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; resultaba inequ&iacute;voco era la virulencia de las malas cr&iacute;ticas, aunque si esto no hab&iacute;a sido decisivo en los 90 no ten&iacute;a por qu&eacute; serlo en la actualidad. As&iacute; que aqu&iacute; est&aacute; la secuela, y siendo una propuesta bastante continuista, s&iacute; logra prosperar all&aacute; donde la primera <em>Mortal Kombat</em> no terminaba&nbsp;de hacerlo gracias a dejar atr&aacute;s lo que tanto lastraba a aquella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>Mortal Kombat</em> de 2021 &mdash;acaso por ajustarse a un modelo simpatizante con la narrativa seriada&mdash; se parec&iacute;a demasiado a un pr&oacute;logo. Aunque era encomiable el esfuerzo depositado en las escenas de acci&oacute;n, el primer filme de McQuoid se limitaba pr&aacute;cticamente a presentar personajes, sin siquiera llegar a divisar el torneo definitivo. Lastrado adem&aacute;s por una fotograf&iacute;a opaca que ya adivin&aacute;bamos como peaje del <em>streaming</em>, se articulaba como un indudable producto de serie B pero no de una serie B &ldquo;simp&aacute;tica&rdquo;. No se trataba de una serie B noventera, sino simplemente de un producto zarrapastroso con tanto digital como para que incluso el <em>gore</em> perdiera mordiente.
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                La &#039;Mortal Kombat&#039; de los 90 sigue siendo muy reivindicable                            </span>
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        Algunos de estos pecados se mantienen en <em>Mortal Kombat II</em>. Sigue estando p&eacute;simamente escrita, la c&aacute;mara de McQuoid no sabe qu&eacute; hacer durante los di&aacute;logos, y hay un &eacute;nfasis expositivo en la mitolog&iacute;a del mundo de <em>Mortal Kombat</em> de lo m&aacute;s innecesario. El humor, por otra parte, es tan idiota e infantil que puede llegar a ofender, ahora representado en su mayor parte por un Karl Urban pasad&iacute;simo de rosca que no obstante termina conjurando el milagro de la simpat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque es cierto, <em>Mortal Kombat II</em> resulta simp&aacute;tica. Sobre todo cuando deja que Johnny Cage lleve la batuta, a trav&eacute;s de unos comentarios sobre la industria del cine rigurosamente viejunos y, en sinton&iacute;a a esto, alg&uacute;n gui&ntilde;o a la tradici&oacute;n audiovisual noventera que entra muy bien. La mejor escena de <em>Mortal Kombat II</em> seguramente sea la presentaci&oacute;n de este personaje, en un combate con textura VHS perteneciente a una de sus pel&iacute;culas ficticias. El sonido de los golpes, la exageraci&oacute;n de los movimientos a lo <em>Power Rangers</em>, la sublime ridiculez del asunto en fin, emparenta entonces a <em>Mortal Kombat II</em> con la alegre d&eacute;cada que asisti&oacute; al nacimiento del fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pena es que la pel&iacute;cula de McQuoid no se ajuste a esta est&eacute;tica m&aacute;s a menudo, al decantarse por unos efectos visuales tirando a gen&eacute;ricos y sucumbir nuevamente a una gran torpeza a la hora de distribuir los combates por la trama. Afortunadamente, sin embargo, estos combates son muy numerosos. Hay un batiburrillo monumental de personajes, s&iacute;, pero parece que solo se debe a la necesidad de encadenar todas las escenas de acci&oacute;n posibles, que en alg&uacute;n caso aislado est&aacute;n estupendamente resueltas &mdash;una pelea posterior donde Cage demuestra ser un actor que se puede encargar de sus propias escenas de riesgo, un largo enfrentamiento en el inframundo&mdash; y desde luego refrendan la integridad art&iacute;stica de <em>Mortal Kombat II</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que s&iacute;, es limitada. Aunque esto se debe seguramente a que ans&iacute;a la sensaci&oacute;n de estar reci&eacute;n salida del videoclub, ofreciendo la oportunidad a los jugadores de pasear por unos cuantos escenarios reconocibles mientras suena <em>techno</em> y se acumulan los <em>fatalities</em>. Es lo que <em>Mortal Kombat II</em> busca y lo que en mayor o menor medida da, con la misma falta de aspiraciones que la reciente <em>Super Mario Galaxy</em>. Porque este es el patr&oacute;n de consumo ahora, que podr&iacute;a ser deprimente en otros casos pero no particularmente en <em>Mortal Kombat</em>. Hablamos de una saga que en su d&iacute;a ansiaba seducir a Van Damme y que le cambi&oacute; a &ldquo;Combat&rdquo; la C por la K solo para molar. Qu&eacute; m&aacute;s le vamos a pedir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 20:03:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miguel Herráez, escritor y autor de 'Aparte de lo otro': "Faltan relatos sobre la València de la Transición"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/miguel-herraez-escritor-autor-aparte-faltan-relatos-valencia-transicion_128_13194567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ff4d6c9-d9de-4fd4-bf4b-be328866bdee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miguel Herráez, escritor y autor de &#039;Aparte de lo otro&#039;: &quot;Faltan relatos sobre la València de la Transición&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El también profesor universitario publica 'Aparte de lo otro', una novela que regresa a la València postfranquista para explorar la relación entre literatura, periodismo y experiencia vital</p></div><p class="article-text">
        Miguel Herr&aacute;ez habla despacio, como si en cada frase te contara una novela. Profesor universitario de Cr&iacute;tica Literarias durante d&eacute;cadas, lector voraz desde ni&ntilde;o y escritor de una obra que se mueve entre la memoria y la ficci&oacute;n, regresa ahora con <em>Aparte de lo otro</em>, una novela que vuelve a la Valencia de la Transici&oacute;n para explorar &mdash;una vez m&aacute;s&mdash; la relaci&oacute;n entre literatura, periodismo y experiencia vital.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n empieza ah&iacute;, en ese tiempo que &eacute;l llama &ldquo;m&iacute;tico&rdquo;, aunque enseguida matiza. &ldquo;La Transici&oacute;n fue una &eacute;poca muy violenta. Parece que ah&iacute; empieza la democracia, pero todo el mundo sabe que no era as&iacute;&rdquo;, dice. Su novela se sit&uacute;a en ese terreno inestable: finales de los setenta, una ciudad en ebullici&oacute;n y un joven que quiere ser periodista. No es casual. Herr&aacute;ez pertenece a una generaci&oacute;n marcada por acontecimientos que todav&iacute;a hoy funcionan como hitos &iacute;ntimos: el asesinato de Carrero Blanco, la muerte de Franco, el 23F. &ldquo;Fue un aldabonazo&rdquo;, recuerda sobre aquellos a&ntilde;os en los que &ldquo;la gente hablaba muy bajo en los bares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s que reconstruir la Historia, le interesa reconstruirse a s&iacute; mismo. &ldquo;Lo que intento es rescatarme a m&iacute; mismo, mi memoria&rdquo;, explica. El protagonista de <em>Aparte de lo otro</em> aspira a ser periodista, como el propio Herr&aacute;ez reconoce que le hubiera gustado ser. Es, en realidad, una forma de estar en el mundo. &ldquo;El periodismo siempre me sedujo. Puedes entrar en &aacute;mbitos donde todo el mundo no puede acceder&rdquo;, dice el escritor, que ha formado en los cl&aacute;sicos de la literatura a centenares de plumillas.
    </p><p class="article-text">
        Para Herr&aacute;ez, esa es una de las claves: el periodista no solo cuenta lo que ocurre, sino que est&aacute; all&iacute; donde ocurren las cosas. En reuniones clandestinas, en redacciones agitadas, en los m&aacute;rgenes de la historia. Pero tambi&eacute;n es una ilusi&oacute;n que se enfrenta a la realidad. &ldquo;Quer&iacute;a trazar el perfil de esa iniciaci&oacute;n: un personaje que se enamora de la profesi&oacute;n y el choque que tiene con la realidad&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Ese choque sugiere, sigue existiendo hoy, aunque el contexto haya cambiado radicalmente. &ldquo;Ha cambiado mucho la actitud del alumno. Antes llevaba el peri&oacute;dico bajo el brazo. Ahora no interesa. Todo es mucho m&aacute;s ligero&rdquo;, lamenta. Y ah&iacute; introduce una idea central, casi una advertencia: &ldquo;El periodista tiene que tener rigor, verificaci&oacute;n. Si te dicen que hay un &aacute;rbol, tienes que ir a tocar el &aacute;rbol&rdquo;. A ese rigor a&ntilde;ade algo menos t&eacute;cnico y m&aacute;s visceral: &ldquo;El hambre debe ser consustancial. Si no est&aacute; en la gen&eacute;tica, se equivoca de profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Herr&aacute;ez se define sin rodeos como un escritor que no ha tenido &eacute;xito. O, al menos, no en los t&eacute;rminos habituales. &ldquo;&iquest;&Eacute;xito qu&eacute; significa? &iquest;Vender libros? Una cosa es literatura y otra vender libros&rdquo;, afirma. Su escritura, explica, nace de un impulso introspectivo, casi inevitable: &ldquo;Yo suelo escribir sobre lo que soy yo en el mundo&rdquo;. Ese movimiento hacia dentro condiciona tambi&eacute;n sus l&iacute;mites: &ldquo;El problema de escribir sobre uno mismo es que es un mundo muy limitado. Solo puedes hacer variaciones sobre tu idea del mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Aparte de lo otro&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La ciudad que no se cont&oacute;</h2><p class="article-text">
        Una de las obsesiones de <em>Aparte de lo otro</em> es Valencia. Como una cartograf&iacute;a precisa. &ldquo;Si hablo de una calle, es esa calle. Soy muy fiel a la ciudad&rdquo;, explica. Herr&aacute;ez reivindica una carencia: la falta de relatos sobre la Valencia de la Transici&oacute;n. &ldquo;Hay mucho Madrid en la novela, pero Valencia ha quedado marginada&rdquo;, se&ntilde;ala. Por eso su literatura tiene algo de restituci&oacute;n. De devolverle densidad narrativa a un lugar que tambi&eacute;n fue central. Pone la &ldquo;atm&oacute;sfera&rdquo;, por encima de la &ldquo;intriga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Herr&aacute;ez reconoce que escribe sin un plan cerrado: &ldquo;Soy un escritor sin br&uacute;jula. Solo tengo la atm&oacute;sfera y voy estir&aacute;ndola&rdquo;. Ese m&eacute;todo le obliga a una reescritura constante, casi obsesiva. &ldquo;Esta novela me la puedo haber le&iacute;do cien veces&rdquo;, confiesa. Frente a la inmediatez del periodismo, la literatura le permite detener el tiempo: &ldquo;En literatura puedes trabajar siete u ocho horas para un p&aacute;rrafo. Eso permanece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus novelas se apoyan en hechos hist&oacute;ricos, Herr&aacute;ez reh&uacute;ye el tono solemne. &ldquo;Quiero desacralizar los hechos sin quitarles dolor&rdquo;, explica. Ah&iacute; entra la iron&iacute;a, el humor leve, incluso cierta distancia frente a los grandes relatos ideol&oacute;gicos. Sus personajes &mdash;periodistas, aspirantes, observadores&mdash; funcionan como veh&iacute;culos de esa mirada: est&aacute;n dentro de la historia, pero tambi&eacute;n la cuestionan.
    </p><p class="article-text">
        <em>Aparte de lo otro</em> introduce adem&aacute;s un elemento poco habitual en su obra: una intriga m&aacute;s marcada, un cierre que obliga al lector a mantenerse atento. &ldquo;Recomiendo leer hasta la &uacute;ltima palabra&rdquo;, advierte. No da m&aacute;s pistas. 
    </p><p class="article-text">
        Este brillante profesor de Cr&iacute;tica Literaria seguir&aacute; escribiendo libros. Le queda mucho por contar. Pero en la literatura, podr&aacute; disfrutar de aquello que tambi&eacute;n quiso ser y tanto ama. El periodismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cultura/miguel-herraez-escritor-autor-aparte-faltan-relatos-valencia-transicion_128_13194567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 21:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miguel Herráez, escritor y autor de 'Aparte de lo otro': "Faltan relatos sobre la València de la Transición"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Literatura,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[75 años de 'Cahiers du cinema', la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/75-anos-cahiers-du-cinema-revista-cambio-cine-dio-forma-nouvelle-vague-reivindico-bunuel_1_13185684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c6ce69b-4948-4db6-8b53-da5617080417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="75 años de &#039;Cahiers du cinema&#039;, la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundada en 1951, la publicación ha llegado a ser uno de los grandes faros a nivel mundial para la crítica cinematográfica con textos firmados por nombres como André Bazin, François Truffaut o Godard</p><p class="subtitle">Amenábar vuelve al lugar del crimen: 30 años de 'Tesis', la película que cambió el cine español
</p></div><p class="article-text">
        La revista que m&aacute;s ha influido a nivel internacional y que en mayor grado ha marcado la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica cumple tres cuartos de siglo. Ese podr&iacute;a ser el titular alternativo en el que concuerdan los expertos, quienes evocan a<em> Cahiers du Cinema </em>como la publicaci&oacute;n de la que emergi&oacute; una nueva forma de entender la imagen en su conjunto. Por sus p&aacute;ginas se pasearon las plumas m&aacute;s laureadas del momento, que evocaron las bases de la cr&iacute;tica al cine de autor y crearon una sinergia sin igual con los directores m&aacute;s aclamados de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/richard-linklater-homenajea-godard-nouvelle-vague-hay-espacio-nuevo-revolucion_1_12890372.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Nouvelle Vague. </a>Numeros&iacute;simos pa&iacute;ses, tambi&eacute;n Espa&ntilde;a, han intentado replicar sin &eacute;xito este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vicente-monroy-vez-dificil-acceder-industria-cine-llena-pijos-nepo-babies_1_12047168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para Vicente Monroy,</a> programador en Cineteca Madrid, <em>Cahiers du Cinema </em>es &ldquo;la publicaci&oacute;n m&aacute;s importante de la historia del cine&rdquo;. A pesar de que no es un fen&oacute;meno que se pueda abarcar de manera unidireccional, para este estudioso del s&eacute;ptimo arte s&iacute; existen ciertas caracter&iacute;sticas que componen a la revista desde su fundaci&oacute;n. Estamos en 1951. Francia bulle culturalmente tras la liberaci&oacute;n de los nazis y hay un debate muy enconado entre cierta tendencia anal&iacute;tica que se posiciona a favor del cine del bloque comunista, que lo entiende de una forma ideol&oacute;gica, frente a otra perspectiva que abandera Andr&eacute; Bazin, quien defiende que las pel&iacute;culas son obras de arte que no tienen por qu&eacute; adscribirse a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica concreta.
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer momento, <em>Cahiers du Cinema</em> fue el altavoz de esta segunda forma de entender el cine. &ldquo;A lo largo del tiempo, ha habido gente que les ha tachado de conservadores por eso&rdquo;, a&ntilde;ade Monroy. Luc&iacute;a Tello, doctora en Historia del Cine, define a Bazin como &ldquo;un enamorado del cine, profesor de muchas generaciones de cin&eacute;filos&rdquo;. No estaba solo. Nombres como las de Jacques Doniol-Valcroze y Joseph-Marie Lo Duca estaban junto a &eacute;l. Adem&aacute;s, buena parte de los fundadores de la m&iacute;tica revista proced&iacute;an de otra cabecera previa, <em>Revieu du Cinema.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Todos ellos lograron vehicular la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica hacia lo que pronto se denominar&iacute;a cine de autor. &ldquo;Eran unas creaciones muy personales, con much&iacute;simas influencias subjetivas y ribetes autobiogr&aacute;ficos. Ellos fueron quienes vieron por primera vez esas vetas de genialidad en directores como Alfred Hitchcock, Orson Welles y Fritz Lang&rdquo;, ilustra la tambi&eacute;n directora del m&aacute;ster en Estudios Avanzados en Cinematograf&iacute;a de la Universidad de La Rioja (UNIR).
    </p><h2 class="article-text">De cr&iacute;ticos a directores de la Nouvelle Vague</h2><p class="article-text">
        Monroy detalla que <em>Cahiers du Cinema,</em> con una fuerte vertiente pedag&oacute;gica y did&aacute;ctica hacia el gran p&uacute;blico, acogi&oacute; entre sus p&aacute;ginas &ldquo;firmas memorables&rdquo; como las de Fran&ccedil;ois Truffaut, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/godard-hijo-burguesia-abrazo-comunismo-cambio-cine_1_9312525.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Luc Godard</a>, Eric Rohmer, Claude Chabrol y otros integrantes del conocido como grupo de los j&oacute;venes turcos. &ldquo;Es el momento en el que entran en escena una gran oleada de cr&iacute;ticos que en poco tiempo se convertir&aacute;n en los grandes directores de la Nouvelle Vague. Consiguen dar el salto de la cr&iacute;tica a la acci&oacute;n cinematogr&aacute;fica&rdquo;, abunda el tambi&eacute;n autor de <em>Breve historia de la oscuridad. Una defensa de las salas de cine en la era del streaming</em> (Anagrama, 2025).
    </p><p class="article-text">
        La gran internacionalizaci&oacute;n de la revista lleg&oacute; de la mano de la Nouvelle Vague, a mediados de la d&eacute;cada de 1960. &ldquo;A partir de entonces, una y otra son dif&iacute;cilmente diferenciables porque tanto los textos cr&iacute;ticos como los guiones de los cineastas conviven en un di&aacute;logo permanente&rdquo;, concede el programador en Cineteca. As&iacute; aparece el llamado &ldquo;tercer cine&rdquo; que <em>Cahiers</em> enarbola en sus p&aacute;ginas, una suerte de tercera v&iacute;a entre los productos comerciales estadounidenses y el cine de autor europeo.
    </p><h2 class="article-text">Siempre m&aacute;s all&aacute; de lo comercial</h2><p class="article-text">
        Por otra parte, uno de los grandes logros que la publicaci&oacute;n consigui&oacute; fue abrir la mirada imperante en el momento a otras obras cinematogr&aacute;ficas que no cab&iacute;an en el est&aacute;ndar. &ldquo;Despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, el cine estadounidense se impuso como hegem&oacute;nico y no hab&iacute;a posibilidad de batir las cifras que alcanzaba. Desde <em>Cahiers </em>pusieron en boga otro cine no tan comercial. Sus opiniones trascend&iacute;an de lo meramente visual&rdquo;, se explaya Tello.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son los primeros que reivindican a Buñuel, lanzan al estrellato a Saura, a quien consideran el gran director español de los 60, y dan a conocer a Almodóvar en los 80</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis E. Parés</span>
                                        <span>—</span> Director Artístico de Cineteca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ambos especialistas citan un art&iacute;culo publicado apenas tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la aparici&oacute;n de <em>Cahiers du Cinema</em>. Escrito por Truffaut, el texto denostaba el &ldquo;cine de calidad&rdquo;, es decir, aquel elaborado con grandes presupuestos, en gran medida institucionalizado y con guiones muy psicol&oacute;gicos, una especie de lo que ahora hace Netflix, compara Monroy. Es en &eacute;l donde se sientan los mimbres vigentes a d&iacute;a de hoy en torno a la cr&iacute;tica del cine de autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y luego est&aacute;n los textos de Bazin, que son obras maestras. El famoso art&iacute;culo de Jacques Rivette sobre la t&eacute;cnica del &lsquo;travelling&rsquo;, que dice que es una cuesti&oacute;n moral. En los a&ntilde;os 80 llegar&iacute;an Serge Daney y Serge Toubiana como directores, quienes aportaron una cr&iacute;tica m&aacute;s corporal, sensorial, muy interesante&rdquo;, completa el programador de Cineteca.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cahiers du Cinema </em>marc&oacute; otro hito en relaci&oacute;n con el periodismo y la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica. Tello comenta que la revista logr&oacute; que este tipo de autores empezaran a reivindicarse como aut&eacute;nticos intelectuales que sab&iacute;an de lo que hablaban, con mucho conocimiento del bagaje y el devenir de la historia del cine
    </p><h2 class="article-text">Los ecos en la gran pantalla espa&ntilde;ola</h2><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol tambi&eacute;n ha bebido en gran medida de la cr&iacute;tica de esta revista francesa. As&iacute; lo defiende Luis E. Par&eacute;s, director art&iacute;stico de Cineteca Madrid. &ldquo;Son los primeros que reivindican a Luis Bu&ntilde;uel, lanzan al estrellato a Carlos Saura, a quien consideran el gran director espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os 60, y tambi&eacute;n dan a conocer a Pedro Almod&oacute;var en los 80&rdquo;, ejemplifica. M&aacute;s recientemente, la revista ha reivindicado a directores como Albert Serra y Jon&aacute;s Trueba.
    </p><p class="article-text">
        Este especialista en historia del cine apunta que <em>Cahiers </em>se convirti&oacute; en una ventana al exterior cuando en Espa&ntilde;a golpeaba la dictadura franquista. &ldquo;Se pod&iacute;a comprar en el Instituto Franc&eacute;s, as&iacute; que hab&iacute;a gente que conoc&iacute;a las pel&iacute;culas, hab&iacute;a le&iacute;do sus guiones, pero no pod&iacute;a verlas por la censura&rdquo;, recuerda. Fue entonces cuando sus art&iacute;culos llegaban como explosiones que dejaban tras de s&iacute; una onda expansiva repleta de arte e imaginaci&oacute;n.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        En este sentido, Par&eacute;s revela que la pel&iacute;cula <em>Contactos</em> (1970), dirigida por Paulino Viota, naci&oacute; por la influencia de la lectura de una serie de art&iacute;culos de <em>Cahiers </em>llamados <em>Praxis del cine</em>, escritos por Noel Burch. &ldquo;Unos tipos en Bilbao leen unos art&iacute;culos y deciden aplicar esa teor&iacute;a en una pel&iacute;cula espa&ntilde;ola. <em>Cahiers </em>es la revista que m&aacute;s ha marcado en la cinefilia mundial&rdquo;, determina el director art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Tal ha sido su impacto a lo largo de estas siete d&eacute;cadas y media, que es dif&iacute;cil encontrar un pa&iacute;s en el mundo que no hayan intentado repetir tal haza&ntilde;a. Y Espa&ntilde;a no iba a ser menos. Con Franco a&uacute;n vivo la empresa se complicaba, pero no era imposible. &ldquo;En los a&ntilde;os 70, los cineastas m&aacute;s interesantes del momento ven&iacute;an del campo de la cr&iacute;tica, aunque ninguno pudo proseguir su carrera como directores y no hicieron m&aacute;s de dos pel&iacute;culas&rdquo;, explica Par&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a creadores como &Aacute;lvaro del Amo, Francisco Llin&aacute;s, Manuel Vidal Est&eacute;vez (al que rinden homenaje en la cineteca Madrid en mayo), Antonio Artero y Manuel Revuelta. M&aacute;s ligado a la actualidad, este estudioso del cine reivindica a un cineasta que empez&oacute; como cr&iacute;tico, pero que tampoco ha podido continuar su carrera. Se trata de Daniel V. Villamediana, antiguo codirector de <em>Letras de cine</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Monroy, a lo largo del siglo XX no ha existido una experiencia como la de <em>Cahiers du Cinema</em> que hable de manera m&aacute;s intensa, ya no solo del cine, sino del potencial de las im&aacute;genes para transmitir un mensaje al p&uacute;blico. &ldquo;Fue el n&uacute;cleo de una nueva manera de pensar nuestro v&iacute;nculo con las im&aacute;genes&rdquo;, subraya antes de definir la revista como &ldquo;revolucionaria&rdquo;. Por su parte, Tello destaca que la publicaci&oacute;n que ahora cumple 75 a&ntilde;os es &ldquo;la cumbre del periodismo cinematogr&aacute;fico y la cuna de uno de los grandes movimientos de la historia del cine, como es la Nouvelle Vague&rdquo;. El mismo Monroy concluye con una nota algo agridulce: &ldquo;Es una pena que hoy en d&iacute;a sea lo que es: las ruinas de un gran palacio de la imaginaci&oacute;n que ya pr&aacute;cticamente no tiene nada que aportar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/75-anos-cahiers-du-cinema-revista-cambio-cine-dio-forma-nouvelle-vague-reivindico-bunuel_1_13185684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[75 años de 'Cahiers du cinema', la revista que cambió el cine, dio forma a la Nouvelle Vague y reivindicó a Buñuel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Francia,Periodismo,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3dfd0ab-3725-4ff7-965e-bb9885017cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141957.jpg" width="8640" height="4860" alt="‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meryl Streep vuelve como el álter ego de Anna Wintour para seguir indagando en el mundo de la moda y, de propina, regodearse en una facilona nostalgia</p><p class="subtitle">Fatih Akin, director de 'La isla de Amrum': “Alemania apoya a Israel por la culpa que siente por el Holocausto”</p></div><p class="article-text">
        La primera pel&iacute;cula de <em>El diablo viste de Prada</em>, estrenada en 2006, no se merece su secuencia m&aacute;s famosa. Es aquella en la que, ante el desd&eacute;n de Andy Sachs (Anne Hathaway) por el periodismo de moda, su iracunda jefa Miranda Priestly (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/meryl-streep-premio-princesa-asturias-artes-2023_1_10152238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meryl Streep</a>) defiende la relevancia de su trabajo. &ldquo;Quieres decirle al mundo que te tomas demasiado en serio a ti misma como para preocuparte por c&oacute;mo vistes&rdquo;, dice sobre el su&eacute;ter azul de su asistente, que ella asegura que cogi&oacute; de una tienda sin darle muchas vueltas. &ldquo;Pero ese azul representa millones de d&oacute;lares e incontables empleos, y es gracioso que pienses que tomaste una decisi&oacute;n totalmente alejada de la industria de la moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un mon&oacute;logo estupendo, que aborda atinadamente el calado de la moda en la vida cotidiana (esto es, en la cultura) por mucho que haya quien lo desprecie o no le d&eacute; importancia. Andy, sin duda, aprende la lecci&oacute;n. Pero esto no impedir&aacute; que acabe dejando el trabajo por no soportar los abusos de su jefa. Abusos retratados con el mismo <em>glamour</em> &mdash;el carisma de Streep moviendo monta&ntilde;as&mdash; con el que la pel&iacute;cula recorre un escenario lleno de marcas y f&iacute;sicos de ensue&ntilde;o, diametralmente alejados de esa inserci&oacute;n democr&aacute;tica que, en teor&iacute;a, defend&iacute;a el mon&oacute;logo del azul cer&uacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma disonancia que se rastreaba en otra secuencia muy famosa del filme, la inicial. Cuando, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bG_xdkGrwSA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ritmo de KT Tunstall</a>, la preparaci&oacute;n matutina de Andy para salir a trabajar alternaba con j&oacute;venes estructurales escogiendo ropa de dise&ntilde;o para transformar Nueva York en una pasarela. Implantando, por su parte, una distancia decisiva. La gente normal, por un lado, y el negocio, por otro, rindiendo en t&eacute;rminos aislados y artificiosos. <em>El diablo viste de Prada</em>, por muy cl&aacute;sico generacional que sea &mdash;por muy espectacular que fuera su &eacute;xito cuando compiti&oacute; en el verano de 2006 con <em>Superman Returns</em>, modulando un proto <em>Barbenheimer</em>&mdash; no ayud&oacute; a humanizar la moda, ni a acercarla a nadie. Para haberlo hecho tendr&iacute;a que haber sido algo m&aacute;s que un escaparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no pudo hacerlo, simplemente, porque era un filme cuyo discurso se desactivaba a trav&eacute;s de sus contradicciones internas &mdash;&iquest;era una s&aacute;tira?, &iquest;la defensa de un gremio?, &iquest;ninguna de las dos?&mdash;, limit&aacute;ndose a fluir en la memoria colectiva a base de carisma. As&iacute; que en todo este tiempo nadie ha podido ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; pretend&iacute;a &mdash;ni siquiera ha aguantado bien <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2006/sep/06/film.comment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coartada feminista</a>, a cuenta de la grosera heteronormatividad que paseaba desde sus primeros minutos acorralando a Andy&mdash;... con la posible excepci&oacute;n de Anna Wintour. En tanto editora de Vogue desde 1988, era el referente de Streep para interpretar a Miranda Priestly como editora de <em>Runway</em>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7fius" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Wintour y Streep <a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaron hace poco en un n&uacute;mero de la misma </a><a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vogue</em></a>, promocionando <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Wintour, por supuesto, ha hecho las paces con el fen&oacute;meno. El libro que adaptaba la primera pel&iacute;cula estaba escrito por su antigua asistente en clave autobiogr&aacute;fica, Lauren Weisberger, y obviamente hab&iacute;a bastante rencor en el retrato de Miranda.  Sin embargo, Wintour no est&aacute; enfadada por dicho retrato: sabe que todos han salido ganando con <em>El diablo viste de Prada</em>. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de la primera pel&iacute;cula es que mostr&oacute; al mundo el enorme negocio que es la moda&rdquo;, le dice a Streep en cierto momento. &ldquo;La pel&iacute;cula reconoci&oacute; que es una fuerza econ&oacute;mica mundial&rdquo;. La cuesti&oacute;n cultural, la importancia del azul cer&uacute;leo, debe ser lo de menos para ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gente con dinero hace cosas de gente con dinero</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; le iba a importar, por otra parte? Wintour tuvo unos pocos a&ntilde;os malos alrededor de la Gran Recesi&oacute;n, pero a mediados de la d&eacute;cada pasada recib&iacute;a grandes halagos debido a que su revista fuera una de las pocas que estuviera aguantando el chaparr&oacute;n de los medios digitales y la dictadura del clic. De forma que, cuando finalmente dej&oacute; de ser editora de Vogue el a&ntilde;o pasado &mdash;reemplazada por Chloe Malle, hija de la actriz Candice Bergen y el cineasta Louis Malle&mdash;, fuera tras haber sido ascendida a directora global de contenidos de Cond&eacute; Nast. El conglomerado medi&aacute;tico que, en el universo de <em>El diablo viste de Prada</em>, conocemos como Elias-Clark.
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                Anne Hathaway en &#039;El diario viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Pasa algo similar en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Miranda Priestly tiene previsto convertirse en la m&aacute;xima responsable editorial del conglomerado, cuando de pronto afronta una crisis de relaciones p&uacute;blicas y es necesario contactar con una vieja conocida: Andy, que ha logrado hacerse un nombre como &ldquo;periodista seria&rdquo; pero acaba de tener una experiencia algo m&aacute;s realista con los sinsabores contempor&aacute;neos de la profesi&oacute;n. Esto es, que ha sido despedida de su peri&oacute;dico junto a muchos otros compa&ntilde;eros, teniendo que volver al lugar donde empez&oacute; de becaria y, presumiblemente, comprendi&oacute; que la moda no es algo ni mucho menos fr&iacute;volo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El diablo viste de Prada 2</em> es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de tantas secuelas nost&aacute;lgicas</a> en las que el holgado paso del tiempo garantiza que, m&aacute;s que de continuidad argumental, hablemos de una actualizaci&oacute;n de los esquemas narrativos originales. La ostensible decadencia de la prensa escrita (o la prensa en general, sometida a la dictadura del algoritmo) solo sirve en esta secuela para volver a colocar a Andy en la casilla de salida, sin propiciar apuntes o reflexiones sobre la actualidad a partir de ah&iacute;. Andy tiene que hacerse respetar de nuevo frente a Miranda &mdash;quien no por necesitarla m&aacute;s ahora que en los 2000 va a tratarla algo mejor&mdash;, mientras por el camino teje otra inestable alianza con el simp&aacute;tico personaje de Emily Blunt, llamado asimismo Emily.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otro fotograma de &#039;El diablo viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n est&aacute; Stanley Tucci (Nigel), como presencia segura en la que apoyarse. Y otro noviazgo que la inmersi&oacute;n de Andy en su trabajo podr&iacute;a llegar a entorpecer &mdash;las escenas que comparte con el novio en cuesti&oacute;n, Patrick Brammall, son sin duda las m&aacute;s inc&oacute;modas y lamentables de esta secuela&mdash;, reafirm&aacute;ndose en la jugada de que todo tenga que ser familiar y favorecer los gui&ntilde;os nost&aacute;lgicos. Lo de siempre, vaya. Ya hemos perdido la cuenta de todas las jugadas de este tipo que ha encadenado Hollywood en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; que todo es estrictamente previsible manteniendo reparto, director (David Frankel) y guionista (Aline Brosh McKenna).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mantenimiento de todas las fuerzas creativas &mdash;con excepci&oacute;n de Weisberger, que en 2013 escribi&oacute; una secuela titulada <em>Revenge Wears Prada</em> (<em>La venganza viste de Prada</em>) a la que no se le ha hecho mucho caso&mdash; conduce, sin embargo, a horizontes jugosos, gracias a las particularidades del t&iacute;tulo original. Porque, si este ya era militantemente superficial &mdash;si no ten&iacute;a nada que decir de tan satisfecho como estaba oficiando de <em>banner </em>para la industria de la moda&mdash;, no queda otra que el vac&iacute;o se exacerbe en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Que sea a&uacute;n m&aacute;s grotesco, a extremos dolorosamente reveladores.
    </p><p class="article-text">
        Como Hollywood vive el momento que vive, <em>El diablo viste de Prada 2</em> tiene unas formas mucho m&aacute;s vulgares que el filme original &mdash;en su d&iacute;a una median&iacute;a, s&iacute;, pero una median&iacute;a muy bien empaquetada&mdash;, incapaces de que las miserias de la propuesta se camuflen con el brillo de la moda. Con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva y una planificaci&oacute;n tan tosca, <em>El diablo viste de Prada 2</em> no saca ning&uacute;n r&eacute;dito del paisaje que registra. No se contagia de su lujo, sino que lo vulgariza y todo da una sensaci&oacute;n de cutrez extrema &mdash;por mucho que cuente con cameo y actuaci&oacute;n de Lady Gaga&mdash;, finalmente en sinton&iacute;a con la percepci&oacute;n actual del periodismo especializado. Tan <em>mierdificado</em> (por utilizar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expresi&oacute;n de Cory Doctorow</a>) como las plataformas de las que depende.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emily Blunt también regresa en la secuela                            </span>
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        Por mucho que <em>El diablo viste de Prada 2</em> se niegue a profundizar en los cambios que ha atravesado el mundo editorial durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os &mdash;una menci&oacute;n a la IA por aqu&iacute;, otra menci&oacute;n a la retirada del papel por all&aacute;, mientras sorprendentemente no hay ni rastro de <em>influencers</em>&mdash;, al final la atm&oacute;sfera que conjura es tan decadente como para poder mostrar un reflejo apropiado. Y esto es algo que contra todo pron&oacute;stico acaba reforzando el guion: al carecer de un solo chiste memorable mientras mantiene el desd&eacute;n por considerar a la moda una cultura &mdash;qued&aacute;ndose m&aacute;s cerca del parip&eacute; endog&aacute;mico&mdash; que ya deduc&iacute;amos del filme original, <em>El diablo viste de Prada 2</em> puede subrayar sus verdaderos condicionantes ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del argumento de la secuela acaba girando en torno a qui&eacute;n tiene el control de <em>Runway</em>. Qui&eacute;n dirigir&aacute; la revista en un contexto tan delicado para el periodismo de moda. Y es ilustrativo c&oacute;mo se traza este conflicto: gente ali&aacute;ndose con uno u otro millonario, lanzando ofertas estilo <em>Succession</em>, proclamando que solo bajo su mano <em>Runway</em> seguir&aacute; siendo una publicaci&oacute;n genuina y a la vanguardia de la moda. El argumentario no va m&aacute;s all&aacute; de ah&iacute; y la &uacute;nica diferencia sustancial entre los postores depende de qui&eacute;n nos caiga mejor. Quien sea m&aacute;s <em>girlboss</em>, o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La gracia est&aacute; en que, a la hora de enumerar los motivos por los que <em>Runway</em> estar&iacute;a mejor en unas manos u otras, nadie sabe expresar a qui&eacute;n beneficiar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su bolsillo. Nadie habla de los lectores, nadie habla de las vidas que podr&iacute;an cambiar puesto que la moda es tan importante, puesto que supuestamente moldea la sensibilidad est&eacute;tica de las sociedades. Solo importa qui&eacute;n tiene el dinero para que la industria siga funcionando, a espaldas de la gente, firmando cheques y encadenando sinergias. A <em>El diablo viste de Prada 2</em>, siendo una secuela tan chapucera, al menos hay que concederle algo: nos ha aclarado por fin de qu&eacute; iba realmente la primera pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Meryl Streep]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto ha irritado a la hija <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/perturbador-jamas-pedofilia-michael-jackson_1_1658847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson.</a> Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Ha usado su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarle a &eacute;l&rdquo;, ha dicho. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, pues la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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            </figure><p class="article-text">
        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, ha seguido enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para un <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Luego pens&oacute; que igual una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; el <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, el <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir un <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que han alumbrado <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es el <em>biopic</em> musical <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una industria en s&iacute; misma</a> a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente los <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 08:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a1fe5cc-d132-4074-9ec6-2b6ab92ff69f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dramaturgo y director de escena estrena con distinta suerte 'Tras el ensayo', una adaptación teatral de la película del director sueco
</p><p class="subtitle">Nao Albet y Marcel Borràs: “Queríamos aprovechar la excusa de la ópera para fumárnoslo todo y hacer lo que nos diese la gana”
</p></div><p class="article-text">
        La libertad de un director para adaptar los textos de otros autores debe ser total. Es m&aacute;s, poco sentido tiene el teatro que se quiere arqueol&oacute;gico. Primero, porque es misi&oacute;n imposible. No hay vasijas que recuperar y siempre es ilusorio creerse que uno est&aacute; viendo aquello que fue. En teatro solo existe el presente. Y segundo, porque la b&uacute;squeda de revivir el pasado es simplemente eso, una veleidad rom&aacute;ntica o una actividad evasiva. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-espana-sabemos-dialogo_1_4216362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernesto Caballero</a> ha llevado a escena<em>Tras el ensayo,</em> y lo ha hecho con esa voluntad de meterle mano, de acercar la creaci&oacute;n que realiz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guion-autobiografico-ingmar-berman-rodo-resucita-convertido-serie_1_12353823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingmar Bergman</a> en 1984 para la televisi&oacute;n sueca. El resultado es agridulce.
    </p><p class="article-text">
        Bergman dejar&iacute;a el cine &mdash;aunque luego dirigir&iacute;a un buen pu&ntilde;ado de pel&iacute;culas para televisi&oacute;n&mdash; en 1982 con esa bestialidad llamada <em>Fanny y Alexander</em> que incluso dobleg&oacute; a los americanos y se llev&oacute; cuatro premios Oscar. Una pel&iacute;cula que justo termina con la abuela de Alexander leyendo una nueva pieza de teatro que ha llegado a sus manos, <em>El sue&ntilde;o</em> de August Strindberg. Alexander, trasiego de un joven Bergman de tan solo doce a&ntilde;os, escucha adormilado en sus rodillas. As&iacute; se despidi&oacute; del cine despu&eacute;s de casi cuarenta a&ntilde;os de carrera. Al mismo tiempo, Bergman estaba escribiendo esta pel&iacute;cula para la televisi&oacute;n (<em>Efter repenitionen</em>, se titula en el original) que estrenar&iacute;a en el 84 y en el que su alter ego (Erland Josephson) interpreta a un director afamado y ya mayor, Vogler, que est&aacute; dirigiendo esa misma pieza de Strindberg.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La trama ocurre tras un ensayo al &ldquo;calor especial, &iacute;ntimo, alentado por los rescoldos de recientes intensidades emocionales&rdquo; del espacio ya vac&iacute;o. All&iacute; llegar&aacute; Anna, joven actriz, hija de una antigua amante y tambi&eacute;n actriz del director, Rachel, que muri&oacute; presa de un proceso de alcohol y autodestrucci&oacute;n. La pel&iacute;cula es una declaraci&oacute;n de amor del sueco al teatro y a los actores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Caballero comienza la obra con toda una declaraci&oacute;n de intenciones. En vez de comenzar con ese aire bergmaniano de ensue&ntilde;o decide realizar un ejercicio de metateatralidad tan de moda en el teatro actual. Vogler (Emilio Tom&eacute;) comienza con una acertada cita del libro de memorias del director sueco, <em>Linterna m&aacute;gica</em>. Ese momento en el que con doce a&ntilde;os descubre la magia del teatro justamente viendo entre cajas un montaje de <em>El sue&ntilde;o</em>. Pero luego, para situar la acci&oacute;n, dice que est&aacute; pensando en una nueva obra, exactamente la que vamos a ver.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Momento de la representación de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
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        La idea es buena, pertinente, incluso su ejecuci&oacute;n quiere realizarse al modo del Veronese de <em>Un</em> <em>Hombre que se ahoga</em> o como ya hiciera antes Louis Malle en esa enorme pel&iacute;cula titulada <em>Vania en la Calle 42,</em> donde se pasa de una supuesta realidad a la representaci&oacute;n de la pieza de manera org&aacute;nica, sin que uno note cuando el actor entra en personaje. No ocurre esa magia en el montaje. Lo representativo est&aacute; demasiado presente, desde el propio Vogler hasta la entrada en tromba de Rachel (Luc&iacute;a Quintana), esa actriz ya muerta, que en vez de como espectro entra un tanto desaforada y con una demasiado remarcada botella de licor entre manos.
    </p><p class="article-text">
        Las dos actrices, la propia Quintana, y la joven Elisa Hip&oacute;lito, que interpreta a Anna, son ambas hijas de actores, de Juan Antonio Quintana y de Carlos Hip&oacute;lito. Llevan en la sangre la misma herencia que sus personajes. Ah&iacute; la obra entra en uno de sus centros neur&aacute;lgicos: los entresijos emocionales de la vida interna del teatro, de sus actores y directores con sus miedos, sus manipulaciones y su entrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la obra remonta a trav&eacute;s de las reflexiones sobre lo teatral, sobre el actor o sobre el papel de dirigir. Qu&eacute; bonitas son esas palabras de Bergman cuando dice: &ldquo;Un director debe aprender dos cosas. Primero, a escuchar. Y segundo, a mantener la boca cerrada. Los actores son artistas creativos, pero no siempre saben expresarse con palabras. Hay que escucharlos, tener paciencia y esperar. No puedes destrozar sus ideas solo porque, de entrada, suenen confusas o inciertas&rdquo;. Qu&eacute; lejos est&aacute; esa visi&oacute;n de la del director autoritario que hoy, lamentablemente, sigue existiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a arg&uuml;ir que el reparto es demasiado joven. Que Emilio Tom&eacute; no tiene edad para representar el declive de Erland Josephson, ni Luc&iacute;a Quintana es la gran Ingrid Trulin. Elisa Hip&oacute;lito, sin embargo, si est&aacute; en la edad del papel de otra grande, Lena Maria Jonna Olin. Pero todo esto es seguir en la comparaci&oacute;n est&eacute;ril. Los tres actores son bien capaces de asentarse cada uno en su papel. M&aacute;s en&eacute;rgico Tom&eacute;, pero con la suficiente distancia. M&aacute;s dram&aacute;tica Quintana, pero con fuerza; y misteriosa y seductora Elisa Hip&oacute;lito que acomete su primer trabajo puramente teatral con solvencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra se estructura en tres actos, primero el encuentro con Anna. Segundo la aparici&oacute;n del espectro de Rachel que se hace carne en los recuerdos del director. Y tercero, la segunda acometida de Anna donde el director cae seducido, incapaz de no caer en brazos de una vida que ve florecer ante sus ojos.
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            <span class="title">
                Ernesto Caballero junto a los actores en un ensayo de &#039;Tras el ensayo&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Caballero da una presencia mayor, m&aacute;s aut&oacute;noma, al papel de ambas mujeres, sobre todo a Rachel para quien a&ntilde;ade un ep&iacute;logo. Pero no todo funciona. Primero hay una escena para la galer&iacute;a que no se sabe bien qu&eacute; a&ntilde;ade y en la que Caballero hace a Luc&iacute;a Quintana interpretar un peque&ntilde;o texto de <em>Gritos y Susurros</em> bajo focos bien rojos, aquello de &ldquo;el dolor no se va nunca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, segundo, si bien es imposible la transposici&oacute;n del lenguaje del cine al teatro, Caballero no llega a dominar la mirada, el punto de vista. Y en los di&aacute;logos entre el director y las actrices convierte en ciertos momentos el asunto en escenas dram&aacute;ticas para el lucimiento interpretativo de las actrices que coger&aacute;n un mayor peso, s&iacute;, pero que terminan dislocando el punto de eje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Bergman puede leerse toda ella como un sue&ntilde;o, como el sue&ntilde;o de un director en ese espacio vac&iacute;o donde se dej&oacute; la vida, incluso el sueco tiene la maestr&iacute;a de cuando entra Rachel en escena dejar a Anna presente, sentada y con los ojos cerrados, apoyando as&iacute; ese momento fantasmal donde recuerdo y realidad se juntan.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ernesto Caballero tiene los arrestos de intentar no ser canónico con uno de los más grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demasía esta pieza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Caballero, sin embargo, opta por las entradas y salidas de las actrices, por una versi&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica y 'teatral'. Y si bien es capaz de trasladar la riqueza de ese mundo interior del teatro que Bergman puso en los di&aacute;logos, pierde esa otra dimensi&oacute;n especular. Algo que llega a cierto delirio en el ep&iacute;logo con m&uacute;sica de Abba (&iquest;ser&aacute; porque son suecos?). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este director y autor madrile&ntilde;o tiene una de las carreras m&aacute;s largas de la escena. Una carrera sorprendente, capaz de lo mejor y lo peor. Sin remontarse muy lejos valgan los ejemplos de su montaje sobre <em>Ortega</em>, un desatino; y su m&aacute;s reciente <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/comedia-gramatica-maria-adanez-teatro-breton-sabado_1_12107013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Gram&aacute;tica</em></a> con Mar&iacute;a Ad&aacute;nez, una muy rese&ntilde;able comedia llena de saber teatral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en este montaje propuesto por el director del Teatro Espa&ntilde;ol, Eduardo Vasco, Caballero tiene los arrestos de intentar no ser can&oacute;nico con uno de los m&aacute;s grandes, y si bien no naufraga tampoco consigue enriquecer en demas&iacute;a esta pieza televisiva que en Europa (aqu&iacute; la mont&oacute; Emilio Guti&eacute;rrez Caba en 2017) se hace con asiduidad en los teatros. En 2012, por ejemplo, recorri&oacute; toda Europa un montaje de Ivo van Hove en programa doble junto a una versi&oacute;n teatral de <em>Persona</em>. Qu&eacute; pena que no pudi&eacute;ramos verla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo hacer a Bergman hoy en d&iacute;a, esa una de las preguntas que plantea este montaje. La propuesta de Caballero da alguna pista, otras las hemos ido encontrando por el camino como aquel di&aacute;logo final de Ang&eacute;lica Liddell ante el ata&uacute;d del sueco en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/angelica-liddell-desnuda-ultima-escena-damon-funeral-bergman-apunta-metamorfosis_129_11654020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>D&Auml;MON. El funeral de Bergman</em></a><em>. </em>Y otras las indica el propio Bergman como en su despedida del cine, en <em>Fanny y Alexander</em>, cuando<em> </em>Elena (Gunn W&aring;llgren) lee aquellas palabras con las que comienza <em>El sue&ntilde;o</em> de Strindberg, aquellas que dicen: &ldquo;Todo puede ser, todo es posible e inusitado. El tiempo y el espacio no existen, sobre una d&eacute;bil trama de realidades la imaginaci&oacute;n teje y modela nuevas formas&hellip;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/ernesto-caballero-adapta-intocable-ingmar-bergman-obra-resultado-agridulce_129_13124743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ernesto Caballero adapta al intocable Ingmar Bergman en una obra con resultado agridulce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Actores,Cineastas,Obras,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en 'La vida extraordinaria']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/malena-alterio-carmen-ruiz-brillan-no-suficiente-vida-extraordinaria_129_13109656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37836d9d-19db-4df8-9a5a-962d042bac42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en &#039;La vida extraordinaria&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La esperada vuelta del autor y director argentino Mariano Tenconi, con una versión española de su afamada obra, se queda a medio camino entre España y Argentina
</p><p class="subtitle">'El desencanto', el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nadie-duerma-taxi-driver-cani-extrarradio-madrileno-le-acaba-esperanza_1_10689061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Malena Alterio</a> y Carmen Ruiz protagonizan la versi&oacute;n espa&ntilde;ola de&nbsp;<em>La vida extraordinaria,</em> de Mariano Tenconi. Una obra que aborda la vida de dos amigas en un teatro de gran carga literaria y actoral. A pesar de la entrega de las dos actrices, que en ciertos momentos brillan y se lucen, de un buen texto y de una cuidada producci&oacute;n, la obra no llega a explotar. Esta vez, el ida y vuelta entre el teatro argentino y espa&ntilde;ol, tan transitado y exitoso en otras ocasiones, no se dio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariano Tenconi maravill&oacute; a propios y extra&ntilde;os hace dos a&ntilde;os con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cautivas-historia-amor-colona-francesa-siglo-xvii-india-pueblos-originarios_129_11288772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cautiva</em></a>. Una pieza bien &ldquo;localista&rdquo;, pero que volaba alto con dos grandes actrices porte&ntilde;as, Lorena Vega y Laura Paredes. Un trabajo que instaba a seguir conociendo el teatro de Tenconi. <em>La vida extraordinaria </em>era la oportunidad perfecta. Se estren&oacute; primero en Avil&eacute;s, y ahora ha llegado los Teatros del Canal de Madrid. Se trata de la versi&oacute;n espa&ntilde;ola de un trabajo anterior a <em>Cautiva</em> que, si bien se estren&oacute; hace 8 a&ntilde;os, hoy sigue en cartel en Buenos Aires. El montaje argentino supuso uno de los &eacute;xitos m&aacute;s sonoros del teatro porte&ntilde;o de los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        La obra cuenta la vida de dos amigas, desde su infancia hasta su muerte. Tenconi crea un universo propio para Aurora Alonso (Malena Alterio) y Blanca Sancho (Carmen Ruiz). Literalmente. La obra comienza con la creaci&oacute;n del mundo y acaba con la destrucci&oacute;n de La Tierra. Entre medias, veremos c&oacute;mo estas dos mujeres crecen, descubren y desean por primera vez, ven morir a sus seres queridos, enga&ntilde;an y son enga&ntilde;adas, fracasan y se levantan. Es decir, viven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida extraordinaria</em> est&aacute; dividida en dos partes y un ep&iacute;logo. La primera parte es la infancia y la juventud, el descubrimiento del deseo y de la muerte. La segunda es la llegada de la madurez, la rutina, el fracaso y el desenga&ntilde;o. Sus vidas podr&iacute;an ser las nuestras, donde todo es com&uacute;n, pero a la vez asombroso: el primer orgasmo, el primer hijo, la muerte de un padre&hellip; Un periplo para el que Tenconi despliega un amplio juego de g&eacute;neros literarios y teatrales. Desde el melodrama hasta el follet&iacute;n. Desde el g&eacute;nero epistolar al modo de Manuel Puig a la poes&iacute;a que unas veces suena a Borges y otras a Copi, como en el delirante poema en que Blanca se introduce el mundo por la vagina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Malena Alterio, una de las protagonistas de &#039;La vida extraordinaria&#039;                            </span>
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        Tenconi consigue establecer un di&aacute;logo entre ficci&oacute;n y realidad bien atrayente, una reflexi&oacute;n profunda de que la vida es tambi&eacute;n c&oacute;mo nos la contamos, de que relato y realidad van siempre de la mano, que son indivisibles. El p&uacute;blico empatiza con esas dos mujeres, con esas dos vidas tan reconocibles, tan normales como extraordinarias. Todo est&aacute; contado con sensibilidad, con humor, siempre con amor hacia esos dos personajes zarandeados que aunque la vida las aleje no dejan de apoyarse la una en la otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el viaje propuesto ambas actrices deben desplegar una infinidad de registros. Pasan del humor de vodevil al drama sentido, de la palabra po&eacute;tica al di&aacute;logo trepidante, de lo narrativo a la farsa. Alterio y Ruiz se entregan y en ciertos momentos brillan, como en el diario &iacute;ntimo de Aurora donde Alterio consigue coronar un in crescendo monumental nada f&aacute;cil actoralmente. Pero en otros momentos el asunto no funciona y se vislumbra una distancia entre lo propuesto y lo que pasa en escena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que en ocasiones, cuando se traen creaciones del otro lado del Atl&aacute;ntico, por el camino se van perdiendo flecos que vac&iacute;an en exceso. El problema no radica en la adaptaci&oacute;n que se ha hecho para Espa&ntilde;a. Los dos personajes ya no viven en el fin del mundo, una de las &uacute;ltimas poblaciones al sur de Argentina, Ushuaia. Buenos Aires es sustituida por Madrid. Los nombres de las protagonistas pasan de remitir a dos de los personajes fundacionales de la literatura argentina&nbsp;(Fierro y Cruz de <em>Mart&iacute;n Fierro</em>), a los del Quijote de Cervantes (Sancho y Alonso). Pero esas traslaciones dan igual. Es m&aacute;s, ni suman ni restan. Son otros fardos los que se pierden por el camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n para trasladar la obra ha sido realizada por una hist&oacute;rica de ese transitar entre Argentina y Espa&ntilde;a, Ana Jel&iacute;n de Producciones Teatrales Contempor&aacute;neas. Veterana y responsable de otras idas y venidas como las de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/inseguridad-precariedad-conversaciones-riders-pedido-pedido-contadas_1_11999936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claudio Tolcachir</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/insoportable-normalidad-palabra-david-foster-wallace_1_10670620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Veronese</a>. La producci&oacute;n est&aacute; cuidada: dos buenas actrices, la musicalizaci&oacute;n con Jorge Naveros al piano y Diana Valencia al viol&iacute;n, y la voz&nbsp;de Alicia Borrachero que en off nos cuenta el origen del mundo (en la versi&oacute;n argentina era Cecilia Roth).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carmen Ruiz y Malena Alterio, protagonistas absolutas de &#039;La vida extraordinaria&#039;                            </span>
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        Pero el tropiezo del proyecto est&aacute; en las cualidades de la interpretaci&oacute;n. Argentina y Espa&ntilde;a a nivel interpretativo no est&aacute;n tan alejadas como hace 20 a&ntilde;os. La influencia de Argentina en la actuaci&oacute;n espa&ntilde;ola gracias a figuras como <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/relacion-exitosa_1_5564782.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daulte</a>, Veronese, Tolcachir, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/pablo-messiez-cree-milagro-posible-teatro_129_9297490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Messiez</a> u <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fernanda-orazi-no-adapta-niebla-miguel-unamuno-piensa-teatro_129_13093815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orazi</a>, ha sido extensa y profunda. Pero sigue habiendo distancias que no se pueden transitar tan f&aacute;cil y menos en este proyecto que Tenconi escribi&oacute; ya pensando en dos grandes actrices de all&aacute;: Valeria Lois y Lorena Vega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenconi reuni&oacute; en 2018 para esta obra a dos de las grandes actrices de su generaci&oacute;n, dos actrices que si ahora son bien conocidas y queridas por el p&uacute;blico, comenzaron juntas creando una compa&ntilde;&iacute;a independiente del off bonaerense, Grupo Sangu&iacute;neo. Ese volver a estar juntas en un escenario estaba lleno de significados. Era ya en s&iacute; una fiesta y una reivindicaci&oacute;n: la capacidad de juego, el saber estar y no estar en el personaje al mismo tiempo&hellip; Verlas actuar era estar viendo buena parte de la historia de la actuaci&oacute;n del teatro argentino de los &uacute;ltimos lustros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de que all&aacute; sean mejores que ac&aacute; ni viceversa, sino de modos dis&iacute;miles de hacer y entender. En la actuaci&oacute;n, la transmisi&oacute;n entre actores a lo largo de los lustros es un r&iacute;o subterr&aacute;neo que va construyendo la escena. Y en este proyecto esto era fundamental. Eso en la versi&oacute;n espa&ntilde;ola se pierde y en ocasiones vemos a dos actrices que no llegan a lo que la escritura dram&aacute;tica est&aacute; proponiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es la demasiado usual concepci&oacute;n del teatro a trav&eacute;s de las figuras del Director y el Autor.&nbsp;Una concepci&oacute;n muy siglo XX y que en este caso lastra. No es la primera vez que esto ocurre. En Espa&ntilde;a a lo largo de los a&ntilde;os se han dado estrenos de compa&ntilde;&iacute;as argentinas que han percutido muy fuerte en nuestra realidad esc&eacute;nica. Los ejemplos son muy numerosos: <em>La escala humana</em> de Tantanian, Daulte y Spregelburd en el 2001, <em>La muerte de Margarite Duras</em> con Pavlovsky dirigido por Veronese en 2002, <em>Un hombre que se ahoga</em> o <em>Esp&iacute;a a una mujer que se mata</em> del propio Veronese en 2007, <em>La omisi&oacute;n de la familia Coleman </em>de Tolcachir, o las pocas veces que hemos podido ver el gran teatro de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/bartis-utiliza-indagar-identidad-argentina_1_5569050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Bart&iacute;s</a>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos estrenos que pudieron venir a Espa&ntilde;a con su elenco original. Muchos se acuerdan, por ejemplo, del estreno de Veronese de <em>Mujeres so&ntilde;aron caballos </em>en Espa&ntilde;a<em>, </em>pero &iquest;qui&eacute;n se recuerda la versi&oacute;n espa&ntilde;ola que se mont&oacute; en el Centro Dram&aacute;tico Nacional de la misma obra?&nbsp;Y eso que contaba con Gin&eacute;s Garc&iacute;a Mill&aacute;n y Blanca Portillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas operaciones a veces consiguen tomar suelo, como la versi&oacute;n espa&ntilde;ola que se hizo de <em>Emilia</em>, de Claudio Tolcachir en la que estaba la propia Alterio. Pero, lamentablemente, intentar &ldquo;remontar&rdquo; con nuevos elencos un teatro muy anclado en la investigaci&oacute;n actoral y que conlleva procesos de investigaci&oacute;n largos es una operaci&oacute;n que a veces est&aacute; condenada a acabar en suced&aacute;neo. Y en <em>La vida extraordinaria</em>, a pesar de sus virtudes, esa distancia es demasiado patente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/malena-alterio-carmen-ruiz-brillan-no-suficiente-vida-extraordinaria_129_13109656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en 'La vida extraordinaria']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Crítica,Matadero Madrid,Actrices,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6569f6a8-3f85-438a-9326-6f761cae9137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138985.jpg" width="7223" height="4063" alt="Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada &#039;Amarga Navidad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director crea una intrincada trenza de historias en la que una responde a la otra en un inteligente y emocionante ejercicio de metacine y autoficción con una escena final para el recuerdo</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El cine dentro del cine siempre ha estado en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12858326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de Pedro Almod&oacute;var.</a> Ah&iacute; est&aacute; el brillante inserto de<em> El amante menguante </em>en <em>Hable con ella</em> o de una forma m&aacute;s frontal, la compleja estructura de<em> La mala educaci&oacute;n</em>. Tambi&eacute;n el proceso creativo. Qu&eacute; hay detr&aacute;s de los escritores o los cineastas, qu&eacute; les inspiran o cortan sus alas creativas, es otro de los tropos almodovarianos que ha abordado en varias pel&iacute;culas, como la citada <em>La mala educaci&oacute;n</em>; <em>Los abrazos rotos</em>, donde un director ciego dictaba sus historias a su ayudante, o<em> Dolor y gloria</em>, donde ambas constantes de su cine se abrazaban y desembocaban en un final donde la propia pel&iacute;cula se desvelaba como parte del artefacto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido tan al l&iacute;mite <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como con</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Amarga navidad,</em></a> su nueva pel&iacute;cula, donde lleva al extremo el juego de ficci&oacute;n y realidad en una filigrana narrativa brillante. Puede que sea de los guiones m&aacute;s complejos que ha escrito el propio Almod&oacute;var, pero eso lo va descubriendo uno seg&uacute;n pasa un filme al que conviene llegar lo m&aacute;s virgen posible para dejarse llevar por sus sorpresas narrativas que son, tambi&eacute;n en muchas ocasiones, gui&ntilde;os a la propia obra de su creador.
    </p><p class="article-text">
        <em>Amarga navidad</em> es una inteligente y arriesgada matrioska donde cada historia va desvelando la siguiente&hellip; o la anterior, formando un juego de tramas que se entrelazan hasta desembocar en una escena final apabullante, de lo mejor que ha escrito el cineasta y condenada a quedar en el recuerdo. La primera capa muestra a una directora, B&aacute;rbara Lennie, que acude a un hospital por un episodio de migra&ntilde;as. Pronto descubrimos que esa directora es un personaje de ficci&oacute;n escrito por otro director, Leonardo Sbaraglia, con un look que recuerda no de forma casual al del propio Almod&oacute;var.
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        Por tanto, la matrioska almodovariana contiene a tres directores. La directora de la primera ficci&oacute;n, Lennie; el que escribe esa historia, Sbaraglia, y en un juego pirandelliano est&aacute;, aunque no presente como personaje, el propio Almod&oacute;var como demiurgo que escribe a ambos personajes, da forma a la pel&iacute;cula y hace que todas las piezas de su puzzle encajen.
    </p><p class="article-text">
        El filme se descubre, en cada una de sus capas, como una reflexi&oacute;n sobre la responsabilidad moral de los creadores. &iquest;Hasta qu&eacute; punto pueden nutrirse de forma impune de las historias que tienen alrededor?, &iquest;caiga quien caiga?, como se pregunta un personaje en un momento de la pel&iacute;cula. Esa pregunta se la hace la directora Lennie, se la pregunta el director que la escribe y, por tanto, nos la lanza el mismo Almod&oacute;var a la cara del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son los directores vampiros? Aquella cuesti&oacute;n estaba en el centro de una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes de la historia del cine espa&ntilde;ol,<em> Arrebato</em>. Su director, Iv&aacute;n Zulueta, solo pudo dirigir dos pel&iacute;culas, las mismas que ha dirigido el personaje de B&aacute;rbara Lennie en un gui&ntilde;o inconsciente al realizador que ha planteado de forma m&aacute;s bestia c&oacute;mo el cine y la necesidad de crear puede devorar a los artistas. A la pel&iacute;cula de Zulueta se la recuerda, de nuevo, con ese cursor rojo del ordenador que palpita en la pantalla.
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                Bárbara Lennie y Victoria Luengo en &#039;Amarga navidad&#039;                            </span>
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        En ese juego de trenzas narrativas, Almod&oacute;var se va desnudando en un ejercicio de autoficci&oacute;n con much&iacute;sima ficci&oacute;n, much&iacute;simo juego narrativo y, como si fuera un ox&iacute;moron, much&iacute;sima verdad en la forma en la que el director aborda varios de los temas que han centrado su &uacute;ltima etapa como director, como la soledad, o algunos que siempre han estado, como la uni&oacute;n de las mujeres como forma de ayudarse y salir adelante en un mundo de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Este ejercicio de guion y de narrativa endemoniada se permite el lujo de construir una ficci&oacute;n err&aacute;tica, a la que le falta incluso un detonante narrativo, para luego en su &uacute;ltima y genial pirueta convertir todo ello en parte del filme. Y ah&iacute; es donde conviene guardar la sorpresa de una pel&iacute;cula que se desdobla para explicarse.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, la &uacute;ltima matrioska, la m&aacute;s peque&ntilde;ita, hace que se entiendan las anteriores en una escena final donde Almod&oacute;var hace hasta autocr&iacute;tica de varias de las cosas que han dicho de sus &uacute;ltimos filmes y de lo que podr&iacute;an haber dicho de este&hellip; de no ser porque &eacute;l ha sido m&aacute;s listo que todos y ha convertido todo ello en parte del juego metanarrativo que propone una pel&iacute;cula que parece mucho m&aacute;s sencilla que lo que realmente es, un encaje de bolillos planificado al detalle. Lo hace, adem&aacute;s, evidenci&aacute;ndolo en un tour de force final entre el siempre estupendo Leonardo Sbaraglia y una Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n condenada a ganar todos los premios posibles.&nbsp;
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                Bárbara Lennie y Patrick Criado en &#039;Amarga Navidad&#039;                            </span>
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        Almod&oacute;var recupera se&ntilde;as de identidad que se hab&iacute;an perdido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hay humor, y funciona. Hay un gui&ntilde;o hasta al kitsch, con ese bombero stripper al que da vida de forma hermosa un Patrick Criado en un personaje tan bonito como su nombre, Boni, de Bonifacio, y que hasta nos hace pensar en el Jaime Ch&aacute;varri de<em> &iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?</em>. Hay insertos musicales como los que uno recuerda en <em>Hable con ella, </em>aunque el de Amaia no encaja tan bien como el <em>Cucurrucuc&uacute; Paloma </em>de Caetano Veloso y quita fluidez a la narraci&oacute;n, algo que no ocurre con la escena en la que B&aacute;rbara Lennie y Victoria Luengo escuchan en silencio <em>La llorona</em> de Chavela Vargas &mdash;c&oacute;mo no iba a estar ella&mdash; mientras cada uno llora por un motivo diferente y emociona hasta la l&aacute;grima al espectador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigue siendo, por supuesto, una pel&iacute;cula que desprende el sello de Almod&oacute;var en cada fotograma. En su forma de componer, en el vestuario, en la excelente partitura de Alberto Iglesias&hellip; pero en esta ocasi&oacute;n uno se rinde al riesgo de un director que pod&iacute;a vivir en el conformismo, en la austeridad que tan bien ha dominado en sus &uacute;ltimas obras, y que ha decidido ofrecer algo intelectual, emocionante, y que nos haga reflexionar sobre lo que hay detr&aacute;s de cada obra de ficci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Pedro Almodóvar,Cine español,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, 'Make-up is a lie']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-morrissey-desorientado-ocasionalmente-inspirado-nuevo-disco-make-up-is-lie_129_13048087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56f11ea5-ac5f-49a2-8ed3-0e9e40ab522e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131444.jpg" width="3496" height="1966" alt="Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, &#039;Make-up is a lie&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El excantante de The Smiths lanza su decimocuarto disco, 'Make-up is a lie', una semana antes de actuar en València, Zaragoza y Sevilla
</p><p class="subtitle">Crítica - A Harry Styles no le importa que no te pases por su fiesta
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/morrissey-pone-venta-derechos-the-smiths-quiero-desvincularme-desean-destruccion_1_12579161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera de Morrissey</a> se ha convertido en una concatenaci&oacute;n de declaraciones indecentes, noticias frustrantes, obst&aacute;culos evitables y autosabotajes en toda regla. Por todo ello, admiradores y detractores del cantante ingl&eacute;s esperaban ansiosos su primer disco tras seis a&ntilde;os en los que ha habido cambios de t&iacute;tulo, cancelaci&oacute;n de conciertos y quejas hacia un sector discogr&aacute;fico que, al parecer, no valora su talento. Pues bien,<em> Make-up is a lie</em>, ese disco que tanto costaba publicar porque no hab&iacute;a sello que quisiera lanzarlo, sali&oacute; a la venta el viernes. Y, c&oacute;mo m&iacute;nimo tres de sus canciones est&aacute;n sonando ya en la gira europea <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/morrisey-dara-tres-conciertos-espana-ultima-cancelacion-madrid_1_12791499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que llegar&aacute; el jueves 12 a Val&egrave;ncia, el s&aacute;bado 14 a Zaragoza y el lunes 16 a Sevilla.</a>
    </p><p class="article-text">
        Morrissey ha hecho del victimismo un arte y de la grandilocuencia, un oficio. Y viceversa. <em>Make-up is a lie</em> es grandilocuente y victimista, pero su contenido no justifica tanto victimismo ni tanta espera. Si tantas discogr&aacute;ficas se han resistido a publicarlo, por algo ser&iacute;a. En &eacute;l, Morrissey suena a veces fatigado, a menudo desorientado, incluso conspiranoico. Tambi&eacute;n abatido, ocasionalmente inspirado y muy puntualmente plet&oacute;rico. Es el disco de un artista a las puertas del ocaso, pero que se resiste a aceptarlo; como debe ser. Una vez m&aacute;s, Morrissey puede tener los versos y la voz, pero le faltan los compa&ntilde;eros de viaje adecuados para vestir las canciones. Esta ha sido una constante en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. Este disco no marca un punto y aparte, sino otro punto y seguido de un p&aacute;rrafo que se est&aacute; haciendo demasiado largo. Y no, la portada no ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero distanciarme de quienes pasan el d&iacute;a mirando pantallas / Quiero hablar y no dejarme atrapar por la censura / En pos de una sabidur&iacute;a m&aacute;s sabia que la m&iacute;a / Quiero dejar que alguien me ame, si puede&rdquo;. Parecen declaraciones para la prensa, pero es la primera estrofa de <em>You&rsquo;re right, it&rsquo;s time.</em> En cuatro versos apunta a la sociedad, a sus enemigos, a s&iacute; mismo y a sus fans. Quien canta es un tipo que ya no refleja nada en el espejo. &ldquo;D&iacute;ganme, amables doctores, &iquest;por qu&eacute; debo morir ahora?&rdquo;, pregunta. &ldquo;Tiene raz&oacute;n, es la hora&rdquo;, responde &eacute;l mismo. Pero lo hace con un registro tan engolado y grave que parece Richard Butler de los Psychedelic Furs. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; Morrissey? &iquest;Habr&aacute; muerto ya?
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            </figure><h2 class="article-text">Los &uacute;ltimos cartuchos</h2><p class="article-text">
        <em>Make-up is a lie </em>es la primera de las cuatro canciones con referencias a Par&iacute;s. Apareci&oacute; en enero como primer single y los licenciados en <em>Morrisolog&iacute;a</em> llevan semanas discutiendo si este canto a la p&eacute;rdida de la belleza que conlleva el envejecimiento est&aacute; inspirado en Colette o Brigitte Bardot. En cualquier caso, la canci&oacute;n perfila uno de los ejes del disco: la inminencia del olvido. Y no, no es el tipo de canci&oacute;n que te empujar&aacute; a negar la evidencia. Morrissey ha entrado en su etapa crepuscular. La inicial <em>You&rsquo;re right, it&rsquo;s time </em>y la final <em>The monsters of Pig Alley</em> delimitan el disco de alguien que parece saber que est&aacute; disparando sus &uacute;ltimos cartuchos. Que este fuese el primer single dice poco del resto del disco. El anta&ntilde;o insuperable vocalista canta aqu&iacute; justito de fuerzas e intenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Notre-Dame </em>es La Canci&oacute;n Controvertida Del Disco, la del verso que dec&iacute;a &ldquo;antes de investigar dijeron: no es terrorismo&rdquo; y ahora dice &ldquo;antes de investigar dijeron: no hay nada que ver aqu&iacute;&rdquo;. Est&aacute; manchada, pues, por un ejercicio de censura o autocensura que refuerza el consabido victimismo del artista y que ni siquiera suaviza la intenci&oacute;n: sugerir que el incendio de la catedral parisina fue un atentado terrorista. Su clima levemente electr&oacute;nico y g&eacute;lido, resultar&iacute;a propicio para amenizar la banda sonora de una pel&iacute;cula de la saga James Bond que ya nunca le encargar&aacute;n. No pasar&iacute;a a la historia de la m&uacute;sica del siglo XXI aunque, con el tiempo, se llegase a demostrar que <em>Mozztradamus</em> ten&iacute;a raz&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Morrissey ha hecho del victimismo un arte y de la grandilocuencia, un oficio. ‘Make-up is a lie’ es grandilocuente y victimista, pero su contenido no justifica tanto victimismo ni tanta espera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Del mismo modo que resulta dificil&iacute;simo versionar a The Smiths o Morrissey y salir airoso, tambi&eacute;n es complicado para &eacute;l adoptar una pieza ajena y darle un toque muy propio. La prueba palmaria es <em>Amazona,</em> original de Roxy Music. Ocurren demasiadas cosas en esta composici&oacute;n: patrones r&iacute;tmicos impares, regates vocales, bloques instrumentales que rompen el clima precedente&hellip; Este traje le sienta fatal y como int&eacute;rprete va siempre a rebufo del guion, pedaleando por un sendero lleno de baches. Por momentos, parece que Morrissey est&eacute; huyendo de su sombra, cuando, para bien o para mal, esa sombra es su mayor tesoro. Destacarla como tercer single es la decisi&oacute;n m&aacute;s discutible de este disco.
    </p><h2 class="article-text">No me gustas, no me gustas</h2><p class="article-text">
        Con <em>Headache </em>llega la calma. Morrissey susurra este medio tiempo fatigado como si no quisiera despertar al oyente. Tiene un ambiente de madrugada febril y un escalofr&iacute;o de guitarra el&eacute;ctrica final que la conecta con <em>Last night I dreamt that somebody loved me</em>, de The Smiths, pero no la roza ni de lejos. Versos como &ldquo;lo que Dios ha unido que no lo separe un dolor de cabeza&rdquo; o &ldquo;en la salud y en la jaqueca&rdquo; resultan inequ&iacute;vocos: est&aacute; describiendo un matrimonio como un suplicio. Parece que en alg&uacute;n momento la canci&oacute;n despegar&aacute;, pero al tercer minuto hay que asumir que eso no suceder&aacute;. De hecho, el &uacute;ltimo minuto lo pasa repitiendo un &uacute;nico verso: &lsquo;No me gustas, no me gustas, no me gustas&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El disco alcanza al ecuador baj&iacute;simo de pulsaciones con <em>Boulevard.</em> La canci&oacute;n tarda medio minuto en manifestarse; un suicidio art&iacute;stico en esta era de <em>hits</em> de dos minutos. Es la pieza m&aacute;s larga y en buena parte del trayecto el &uacute;nico apoyo de Morrissey es un piano. Pinta mal, pero es una de las interpretaciones m&aacute;s solventes. Es una apesadumbrada oda a ese bulevar que solo recibe &ldquo;cagadas de p&aacute;jaros y escupitajos de escolares&rdquo;. Siendo un disco tan parisino, es f&aacute;cil pensar en los paseos que bordean el r&iacute;o Sena. Quien canta es un borracho relami&eacute;ndose en su infortunio. Rom&aacute;ntica y desesperada, es de las poqu&iacute;simas canciones del disco a las que quiz&aacute;s apetezca volver dentro de tres o seis a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Zoom zoom little boy</em> es juguetona y poco m&aacute;s. Arranca con un sonido de sitar y desemboca en un simp&aacute;tico estribillo que enumera todos los animalitos que quiere salvar de las garras del mundo adulto el ni&ntilde;o protagonista: ranas, vacas, ovejas, zorros&hellip; Echar la vista atr&aacute;s en busca de la inocencia y el impulso de la infancia o la adolescencia ha sido una renovadora fuente de inspiraci&oacute;n para Morrissey. Lo fue, por ejemplo, en <em>Rebels without applause</em>, un fabuloso espejismo con guitarras muy Johnny Marr publicado hace tres a&ntilde;os que invitaba a so&ntilde;ar en un renacimiento creativo. No es el caso. Esta es otra canci&oacute;n menor.
    </p><h2 class="article-text">El d&iacute;a que muri&oacute; el pop</h2><p class="article-text">
        Que nadie se averg&uuml;ence si al escuchar los primeros compases de<em> The night pop dropped</em> en la plataforma de <em>streaming</em> de rigor sospecha que est&aacute; sonando el en&eacute;simo anuncio invit&aacute;ndole a formalizar una suscripci&oacute;n de pago. Es el signo de los tiempos. Canciones y anuncios cada vez se diferencian menos y su funcional ritmo funk no cobrar&aacute; entidad hasta que entre la voz de Morrissey. La letra, menuda paradoja, habla, desde el futuro, del d&iacute;a en que muri&oacute; el pop. Por falta de imaginaci&oacute;n y personalidad, cabe suponer que opina &eacute;l. &ldquo;Muy triste para m&iacute;, para nosotros, muy triste para el universo&rdquo;, subraya. Qu&eacute; duda cabe: la distancia entre la habilidad humana y las herramientas tecnol&oacute;gicas para crear canciones se est&aacute; estrechando. La tecnolog&iacute;a avanza, s&iacute;, pero el ingenio tambi&eacute;n se agota. A las pruebas cabe remitirse. El recado final est&aacute; robado de la primera edici&oacute;n de Operaci&oacute;n Triunfo: &ldquo;Lo mejor que puedes hacer es ser t&uacute; mismo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El cantante británico Morrisey se presenta en concierto en el festival musical &quot;Primavera Fauna 2015&quot; hoy, sábado 14 de noviembre de 2015, en Santiago (Chile). Morrissey, The Cardinags y Empire of the Sun son parte de la quinta edición del festival Movistar Primavera Fauna"
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                El cantante británico Morrisey se presenta en concierto en el festival musical &quot;Primavera Fauna 2015&quot; hoy, sábado 14 de noviembre de 2015, en Santiago (Chile). Morrissey, The Cardinags y Empire of the Sun son parte de la quinta edición del festival Movistar Primavera Fauna                            </span>
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        No hay que dejarse enga&ntilde;ar por el tibio inicio de <em>Kerching, kerching</em>. A partir del primer minuto, y solo dura tres, el estribillo vertebrado por la palabra titular, una suerte de onomatopeya referida al sonido de la caja registradora, sube muchos enteros. Est&aacute; dirigida a un hombre consagrado a un &uacute;nico amor: el dinero. &ldquo;Tu pap&aacute; y tu mam&aacute; murieron y ni siquiera los tomaste de la mano&rdquo;, le suelta en la segunda estrofa, antes de hacerle ver que para su <em>amante</em> nunca ser&aacute; suficientemente rico, suficientemente r&aacute;pido, suficientemente hombre, ni suficientemente gracioso porque no consume suficiente coca&iacute;na. La estocada final es demoledora: &ldquo;Y, por cierto, tu querido hermano ha muerto&rdquo;. Se hace el silencio y quieres gritar: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; cabr&oacute;n eres, Morrissey!&rdquo;. Dicho como un cumplido, s&iacute;. Y eso es mucho trat&aacute;ndose de &eacute;l. Llevamos d&eacute;cadas pensando &ldquo;qu&eacute; cabr&oacute;n eres, Morrissey!&rdquo; cada vez que abre la boca. Pero pens&aacute;ndolo con indignaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Igual que sobre el incendio de Notre-Dame, Morrissey necesitaba decirnos tambi&eacute;n algo sobre el legendario cr&iacute;tico de rock Lester Bangs. &iquest;Y? Hay una gran distancia entre una idea interesante para una letra y una canci&oacute;n. Y a&uacute;n m&aacute;s, entre una canci&oacute;n y una canci&oacute;n relevante. <em>Lester Bangs</em> es una idea para una letra que no acaba de cristalizar en canci&oacute;n relevante. Ni siquiera con ese sutil <em>riff</em> a lo Nile Rodgers que se cuela por debajo. Muy mala noticia que composiciones como esta pasaran el corte. Proyectan un futuro poco esperanzador.
    </p><h2 class="article-text">Hace muchos icebergs</h2><p class="article-text">
        Como t&iacute;tulo, <em>Many icebergs ago</em> es memorable. Sugiere grandilocuencia y desencanto, dos de las coordenadas en las que mejor se mueve Morrissey; casi podr&iacute;a decirse que son su latitud y longitud. La composici&oacute;n, con un aire de folk brit&aacute;nico crepuscular (mandolina incluida), destaca especialmente por la letra. Es un recorrido vital a partir de diferentes escenas en lo que parecen ser distintos pubs o tabernas: Ten Bells, Dundee Arms, Green Man, Sebright Arms, Blind Beggar, White Hart&hellip; Parca en palabras, pero altamente evocadora, su estructura circular llega a resultar hipn&oacute;tica. Hasta que llega el final: la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <em>The monsters of Pig Alley</em> cierra el disco cuesta arriba retomando su tema favorito: el final inevitable y el balance de da&ntilde;os. No es <em>You know I couldn&rsquo;t last</em>, pero esa bonita rueda de acordes de la guitarra ac&uacute;stica le permite moverse en zona segura, dibujando con soltura las l&iacute;neas de voz, enton&aacute;ndolas y vocaliz&aacute;ndolas con absoluta maestr&iacute;a. Alain Whyte le ha confeccionado un traje a medida. Y Morrissey no falla. Los nubarrones escampan, el pop renace y puedes caer en la tentaci&oacute;n de creer que s&iacute;, que tal vez el pr&oacute;ximo sea su gran disco.
    </p><p class="article-text">
        <em>Make-up is a lie</em> no es el insuperable <em>Vauxhall and I</em>, pero nadie espera ya otro disco as&iacute;. Tampoco es el sorprendente <em>You are the quarry</em> y tambi&eacute;n era dif&iacute;cil imaginar otro regreso de ese calibre. Pero despu&eacute;s de tanto ir y venir, ni siquiera eleva el list&oacute;n de su &uacute;ltimo &aacute;lbum, el muy apa&ntilde;ado <em>I am not a dog on a chain</em>. Seis a&ntilde;os para esto. En otra &eacute;poca, cualquier rese&ntilde;a ir&iacute;a acompa&ntilde;ada de recomendaciones sobre si ir corriendo a la tienda de discos a por &eacute;l o no. En este caso, habr&iacute;a que escribir: sal a la calle, pero si, camino de la tienda, encuentras algo mejor en lo que usar tu dinero, no te sientas culpable. G&aacute;stalo, por ejemplo, en una entrada para el Madrid Popfest. Y alguien te grabar&aacute; el CD.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/vuelve-morrissey-desorientado-ocasionalmente-inspirado-nuevo-disco-make-up-is-lie_129_13048087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelve un Morrissey desorientado y solo ocasionalmente inspirado con su nuevo disco, 'Make-up is a lie']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canciones,Música,Crítica,Conciertos,Morrissey]]></media:keywords>
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