<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Artistas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/artistas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Artistas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1006029/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El artista Andrés Rábago, más conocido como 'El Roto', será nombrado Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/artista-andres-rabago-conocido-roto-sera-nombrado-hijo-adoptivo-castilla-mancha_1_13606738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40ae73ec-0a56-4a99-9e82-f092f8a2f302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y525.jpg" width="1200" height="675" alt="El artista Andrés Rábago, más conocido como &#039;El Roto&#039;, será nombrado Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dibujante satírico e historietista, Rábago (Madrid, 1947), fue condecorado en 2017 con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Hemeroteca - El director general de Airbus Helicopters España será nombrado Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha
</p></div><p class="article-text">
        Andr&eacute;s R&aacute;bago, m&aacute;s conocido como El Roto, y uno de los dibujantes, pintores y vi&ntilde;etistas espa&ntilde;oles m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ser&aacute; nombrado Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha durante el acto institucional del D&iacute;a de la Regi&oacute;n de 2027.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Madrid en 1947 y es uno de los grandes referentes del humor gr&aacute;fico y la ilustraci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Comenz&oacute; su trayectoria profesional durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo bajo el seud&oacute;nimo de OPS, con dibujos de car&aacute;cter surrealista y una marcada cr&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente adopt&oacute; el nombre de El Roto, con el que ha desarrollado una extensa carrera en medios de comunicaci&oacute;n como Diario 16 y El Pa&iacute;s, convirti&eacute;ndose en una de las voces m&aacute;s reconocibles del periodismo gr&aacute;fico espa&ntilde;ol. Paralelamente, ha cultivado la pintura bajo su propio nombre, desarrollando una obra de car&aacute;cter simb&oacute;lico y contemplativo. A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Ilustraci&oacute;n en 2012, que avalan su contribuci&oacute;n a la cultura y al pensamiento cr&iacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">R&aacute;bago dona m&aacute;s de 300 obras a la regi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano Garc&iacute;a-Page, ha firmado un convenio de cesi&oacute;n de obras con el artista Andr&eacute;s R&aacute;bago, conocido como El Roto, mediante el cual un total de 301 piezas, entre dibujos y &oacute;leos, valoradas en m&aacute;s de dos millones de euros, pasan a formar parte del patrimonio art&iacute;stico de la Comunidad Aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Las obras cedidas abarcan las tres vertientes creativas de Andr&eacute;s R&aacute;bago: OPS, El Roto y su producci&oacute;n pict&oacute;rica firmada con su propio nombre. A trav&eacute;s del dibujo y el humor gr&aacute;fico, el artista ha construido una mirada cr&iacute;tica, ir&oacute;nica y comprometida sobre la sociedad espa&ntilde;ola y sus transformaciones a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, mientras que sus &oacute;leos muestran una faceta m&aacute;s introspectiva y contemplativa, caracterizada por la b&uacute;squeda de la luz, el silencio y la reflexi&oacute;n sobre la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del Ejecutivo regional ha explicado que los dibujos y los &oacute;leos de 'El Roto' ir&aacute;n al futuro Museo de Arte Contempor&aacute;neo y Dise&ntilde;o de Castilla-La Mancha, en el convento de Santa Fe en la ciudad de Toledo, cuya apertura est&aacute; prevista para principios del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un museo que, seg&uacute;n, ha dicho el presidente auton&oacute;mico, &ldquo;va a promover una obra de culto. Va a ser un espacio de culto. Importante y de referencia para grandes p&uacute;blicos, pero particularmente para un sector que tiene un mismo nivel de compromiso social y cr&iacute;tico, que me da la impresi&oacute;n va a ser muy &uacute;til y necesario en los tiempos futuros. Y no tan futuros, quiz&aacute;s demasiado cercanos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Santa Fe, un espacio no convencional</h2><p class="article-text">
        El jefe del Ejecutivo auton&oacute;mico ha explicado que al futuro Museo de Arte Contempor&aacute;neo y Dise&ntilde;o de Castilla-La Mancha, ir&aacute;n otras firmas que &ldquo;dar&aacute;n sentido al mosaico maravilloso que va a significar el espacio de Santa Fe y que va a permitir que mucha gente quiera conocer arte significativo y distinto, de valor y, al mismo tiempo, no convencional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a-Page ha mostrado su agrado ante la decisi&oacute;n de 'El Roto', de elegir Castilla-La Mancha, y en concreto la ciudad de Toledo, para ceder su obra. &ldquo;Estamos hablando de poder contar en Castilla-La Mancha con algo que solo va a haber aqu&iacute;&rdquo;, ha explicado al tiempo que ha argumentado que, con los trabajos art&iacute;sticos de este dibujante, Toledo acoger&aacute; tambi&eacute;n &ldquo;la historia m&aacute;s reciente, m&aacute;s actual, con mucha perspectiva, porque &eacute;l, adem&aacute;s, sigue trabajando&rdquo;. Del mismo modo ha reconocido en la obra de este artista un reflejo &ldquo;en tiempo real de lo que est&aacute; pasando y, por tanto, que termine su obra siendo historia misma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consejero de Educaci&oacute;n, Cultura y Deportes, Amador Pastor, tambi&eacute;n ha acompa&ntilde;ado al presidente de Castilla-La Mancha en la firma del acuerdo de cesi&oacute;n del conjunto de la obra de este artista madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pastor ha destacado que este gesto supone una aportaci&oacute;n extraordinaria al patrimonio art&iacute;stico regional y permitir&aacute; que el conjunto de la ciudadan&iacute;a pueda disfrutar de la obra de uno de los grandes referentes del humor gr&aacute;fico, la cr&iacute;tica social y la creaci&oacute;n art&iacute;stica contempor&aacute;nea en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press, Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/artista-andres-rabago-conocido-roto-sera-nombrado-hijo-adoptivo-castilla-mancha_1_13606738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 12:35:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/40ae73ec-0a56-4a99-9e82-f092f8a2f302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y525.jpg" length="200237" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/40ae73ec-0a56-4a99-9e82-f092f8a2f302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y525.jpg" type="image/jpeg" fileSize="200237" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El artista Andrés Rábago, más conocido como 'El Roto', será nombrado Hijo Adoptivo de Castilla-La Mancha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/40ae73ec-0a56-4a99-9e82-f092f8a2f302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y525.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Humoristas,Artistas,Pintura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asturias se rinde ante la 'madrina del punk': un millar de voces arropa a Patti Smith en el 50 aniversario de su primera actuación en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rinde-madrina-punk-millar-voces-patti-smith-50-aniversario-primera-actuacion-espana_1_13602016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3067aa97-d5ad-4d7d-b936-f6cc92ffd8db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1031y457.jpg" width="1200" height="675" alt="Asturias se rinde ante la &#039;madrina del punk&#039;: un millar de voces arropa a Patti Smith en el 50 aniversario de su primera actuación en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El público bailó y cantó en un coro espontáneo totalmente entregado a la artista que este próximo viernes recogerá el Premio Princesa de Asturias de las Artes, en Oviedo</p><p class="subtitle">Patti Smith, una oda a la cultura de España y a la acción ciudadana: “En este momento lo más importante es el voto”</p></div><p class="article-text">
        La cantante y escritora estadounidense Patti Smith ha hecho cantar, bailar y batir palmas al millar de personas que este martes han colmado el Teatro Jovellanos de Gij&oacute;n, en el primero de los dos conciertos programados con motivo de la concesi&oacute;n del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 y que ha coincidido con el 50 aniversario de su primera actuaci&oacute;n en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Vestida con un traje sastre negro con chaleco sobre una camiseta blanca, la cantante, considerada 'la madrina del Punk',&nbsp;ha ocupado el centro del escenario acompa&ntilde;ada por los m&uacute;sicos Tony Shanahan, Jesse Smith, Jackson Smith y Seb Rochford, integrantes del 'Patti Smith Cuartes', y desde los primeros compases ha conquistado a un p&uacute;blico entregado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El arranque con 'Dancing Barefoot'</strong></h2><p class="article-text">
        La artista y activista estadounidense, que el pr&oacute;ximo viernes recoger&aacute; el Premio Princesa de Asturias de las Artes, inici&oacute; su actuaci&oacute;n con 'Dancing Barefoot&ldquo;, una de sus canciones m&aacute;s aclamadas del &aacute;lbum&nbsp;'<em>Wave'</em>, versionada posteriormente por artistas como U2 o Pearl Jam.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e473681b-cfd7-4473-93e8-10a1ead6c52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Patti Smith, con su banda, anoche durante su concierto en Gijón/Xixón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Patti Smith, con su banda, anoche durante su concierto en Gijón/Xixón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Smith (Chicago, 1946) fue desgranando un repertorio de once canciones compuesto por sus grandes &eacute;xitos, como 'Redondo beach', 'Ghost dance', 'Nine', 'The crystal ship' 'Break it up', 'Fireflies', y 'Pissing in a river', entre otras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La entrega del p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        Con 'Because the night', que escribi&oacute; con Bruce Springsteen y fue un &eacute;xito mundial, levant&oacute; de sus asientos al p&uacute;blico, que se puso a bailar y a acompa&ntilde;ar el tema como un coro espont&aacute;neo de cientos de voces.
    </p><p class="article-text">
        'Peaceable Kingdom' sigui&oacute; en la misma t&oacute;nica, con los espectadores de pie dando palmas y cantando, pero fue 'People have the power&ldquo;, su gran himno pol&iacute;tico y de optimismo social, el que desat&oacute; la euforia para poner fin al primero de los dos conciertos que dar&aacute; en Asturias.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dedicatoria a Rimbaud, Lorca y Morrison</strong></h2><p class="article-text">
        Reconocida activista por los derechos humanos, poeta, y escritora, Patti Smith dedic&oacute; alguno de los temas al poeta franc&eacute;s Arthur Rimbaud, al espa&ntilde;ol Federico Garc&iacute;a Lorca y al cantautor estadounidense Jim Morrison y record&oacute; su primer concierto en Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n un 20 de octubre, en 1976, cuando actu&oacute; ante cinco mil personas en el Pabell&oacute;n del Club Juventud de Badalona para presentar su segundo LP, 'Radio Ethiopia'.
    </p><p class="article-text">
        Aquel concierto fue definido por la prensa de la &eacute;poca con &ldquo;el primero de rock&rsquo;n&rsquo;roll que se ha visto y o&iacute;do en Espa&ntilde;a&rdquo; y Patti Smith fue calificada como &ldquo;energ&iacute;a humana pura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41a6292f-da66-4ce1-9605-3c0113d1c7cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Patti Smith tuvo al público totalmente entregado en el concierto que ofreció anoche en Gijón/Xixón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Patti Smith tuvo al público totalmente entregado en el concierto que ofreció anoche en Gijón/Xixón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Talento, energ&iacute;a y cercan&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada por el Patti Smith Quartet, la artista recorri&oacute; algunas de las canciones m&aacute;s emblem&aacute;ticas de su trayectoria. M&uacute;sica, poes&iacute;a y recuerdos se dieron cita en una noche &uacute;nica, marcada por el talento, la energ&iacute;a y la cercan&iacute;a de la artista.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias la ha definido como &ldquo;una artista &uacute;nica&rdquo; y ha reconocido que la de ayer fue &ldquo;una noche para el recuerdo&rdquo;.  
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2112629194056454411?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Un segundo concierto</strong></h2><p class="article-text">
        Hoy, mi&eacute;rcoles, Smith ofrecer&aacute; su segundo concierto programado por la Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias, que inicialmente iba a realizarse al aire libre en la antigua F&aacute;brica de Armas de Oviedo/Uvi&eacute;u y fue trasladado al Palacio de los Deportes de Gij&oacute;n/Xix&oacute;n, ante las previsiones de mal tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La artista cuenta en la antigua f&aacute;brica, epicentro de las actividades culturales relacionadas con los galardones, con un espacio dedicado a homenajear su trayectoria en el que los visitantes pueden adentrarse en el universo po&eacute;tico, art&iacute;stico y biogr&aacute;fico de Patti Smith a trav&eacute;s de diferentes elementos y referencias a sus propias influencias musicales, art&iacute;sticas y literarias.
    </p><p class="article-text">
        El jurado de los Premios Princesa de Asturias decidi&oacute; distinguir a Smith, quien recoger&aacute; el premio el pr&oacute;ximo viernes en una ceremonia presidida por los reyes, al valorar su actitud inconformista y transgresora, ejemplo para muchas artistas, as&iacute; como por su creatividad y compromiso por ofrecer un mensaje de esperanza ante las injusticias.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/asturias-rinde-madrina-punk-millar-voces-patti-smith-50-aniversario-primera-actuacion-espana_1_13602016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 07:20:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3067aa97-d5ad-4d7d-b936-f6cc92ffd8db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1031y457.jpg" length="131554" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3067aa97-d5ad-4d7d-b936-f6cc92ffd8db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1031y457.jpg" type="image/jpeg" fileSize="131554" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Asturias se rinde ante la 'madrina del punk': un millar de voces arropa a Patti Smith en el 50 aniversario de su primera actuación en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3067aa97-d5ad-4d7d-b936-f6cc92ffd8db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1031y457.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Premios Princesa de Asturias,Concejos de Asturias,Gijón,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La entrevista perdida de Amy Winehouse que revela su mayor miedo: “La idea de morir sin haber dejado huella...”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/entrevista-perdida-amy-winehouse-revela-mayor-miedo-idea-morir-haber-dejado-huella-pm_1_13594997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/762e5ed9-9798-451e-a289-c7ece7268b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x857y652.jpg" width="1200" height="675" alt="La entrevista perdida de Amy Winehouse que revela su mayor miedo: “La idea de morir sin haber dejado huella...”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por aquel entonces, Winehouse tenía solo 23 años y disfrutaba del éxito mundial del álbum ‘Back to Black’</p><p class="subtitle">Así era la biblioteca de Amy Winehouse: los libros que le marcaron e influenciaron su carrera musical</p></div><p class="article-text">
        Amy Winehouse muri&oacute; hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os, pero su m&uacute;sica todav&iacute;a sigue presente, estando viva en forma de legado, con una clara influencia en la m&uacute;sica contempor&aacute;nea, especialmente por el resurgimiento del soul y el jazz dentro del pop y rock. Una figura que, adem&aacute;s, ha cobrado vida de forma especial despu&eacute;s de que Sunday Times haya recuperado una entrevista no publicada que tuvo lugar en 2007 y en la que hablaba de sus mayores miedos y de c&oacute;mo viv&iacute;a el &eacute;xito.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Amy Winehouse: &ldquo;La idea de morir sin haber dejado huella era mi mayor miedo&rdquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En mayo de 2007, la periodista Ariel Leve de Sunday Times se sent&oacute; junto a Amy Winehouse y tuvieron una conversaci&oacute;n en la que la cantante revel&oacute; algunos de sus miedos y de c&oacute;mo sobrellevaba la fama de su disco &lsquo;Back to Black&rsquo;, que se convirti&oacute; en uno de los grandes discos de principios del siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, Winehouse ten&iacute;a solo 23 a&ntilde;os y acababa de contraer matrimonio con Blake Fielder-Civil, al mismo tiempo que disfrutaba del &eacute;xito mundial del &aacute;lbum &lsquo;Back to Black&rsquo;. Sin embargo, la entrevista qued&oacute; archivada por motivos editoriales y de publicaci&oacute;n y no ha sido recuperada y publicada hasta este octubre, casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-TJAfLE39ZZ8-2036', 'youtube', 'TJAfLE39ZZ8', document.getElementById('yt-TJAfLE39ZZ8-2036'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-TJAfLE39ZZ8-2036 src="https://www.youtube.com/embed/TJAfLE39ZZ8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Uno de los detalles que m&aacute;s ha llamado la atenci&oacute;n es c&oacute;mo habla de su mayor miedo, lo que ha causado especial impacto si tenemos en cuenta que la artista fallecer&iacute;a tan solo cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s: &ldquo;Cuando era m&aacute;s joven, s&iacute;. La idea de morir sin haber dejado huella era mi mayor miedo. S&eacute; que solo tengo 23 a&ntilde;os, pero...&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amy Winehouse muri&oacute; el 23 de julio de 2011 a los 27 a&ntilde;os a causa de una intoxicaci&oacute;n et&iacute;lica en su apartamento en Camden, en el norte de Londres, lo que la hizo entrar en el fat&iacute;dico &lsquo;Club de los 27&rsquo; en el que varias estrellas de la m&uacute;sica fallecieron a esta edad, entre los que se encuentran tambi&eacute;n Kurt Cobain, Jim Morrison, Jimi Hendrix o Janis Joplin.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La entrevista perdida de Amy Winehouse&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En esta entrevista que ha recuperado Sunday Times, Amy Winehouse tambi&eacute;n reflexiona sobre el enorme &eacute;xito que tuvo &lsquo;Back to Black&rsquo;, del que se han cumplido 20 a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n y con el que super&oacute; el mill&oacute;n de copias vendidas en el Reino Unido: &ldquo;Me ha ido bien, &iquest;sabes? Acabo de grabar un &aacute;lbum del que estoy muy orgullosa. Si muero ma&ntilde;ana, pues genial&rdquo;, afirmaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta entrevista se qued&oacute; archivada y nunca fue publicada debido a un conflicto interno de horarios, y especialmente porque tan solo una semana despu&eacute;s se public&oacute; en una publicaci&oacute;n hermana, en el Saturday&rsquo;s Times Magazine, una entrevista con la cantante que hab&iacute;an comprado de una agencia y que tambi&eacute;n hab&iacute;a publicado Rolling Stone. Adem&aacute;s, la discogr&aacute;fica y su equipo de managers tampoco estaban contentos con c&oacute;mo fue llevada la conversaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/entrevista-perdida-amy-winehouse-revela-mayor-miedo-idea-morir-haber-dejado-huella-pm_1_13594997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 15:31:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/762e5ed9-9798-451e-a289-c7ece7268b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x857y652.jpg" length="1091833" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/762e5ed9-9798-451e-a289-c7ece7268b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x857y652.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1091833" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La entrevista perdida de Amy Winehouse que revela su mayor miedo: “La idea de morir sin haber dejado huella...”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/762e5ed9-9798-451e-a289-c7ece7268b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x857y652.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Amy Winehouse,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo (no) pronunciarse sobre Palestina: 10 consejos para estrellas de la música]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/no-pronunciarse-palestina-10-consejos-estrellas-musica_129_13574613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69a14279-7d8d-4c5e-9619-0a570190a1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x628y460.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo (no) pronunciarse sobre Palestina: 10 consejos para estrellas de la música"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la reciente polémica 'Macklemore contra Sheeran', el autor del ensayo 'Yo siendo yo' sobre la autenticidad de las estrellas del pop confecciona una lista de recomendaciones para que los artistas sean mejores profesionales y, sobre todo, mejores personas</p><p class="subtitle">Ed Sheeran prefiere no tomar bando, pero ya ha elegido el suyo
</p></div><p class="article-text">
        Hola, estrella de la m&uacute;sica que a&uacute;n no se ha posicionado p&uacute;blicamente acerca del genocidio. Habr&aacute;s seguido con inter&eacute;s la reciente pol&eacute;mica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/macklemore-organiza-gira-genocido-gaza-polemica-ed-sheeran-apolitico-no-funciona_1_13535726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Macklemore contra Sheeran</em></a><em>.</em> Y es probable que, viendo c&oacute;mo le cortan las barbas a tu vecino, est&eacute;s poniendo ya las tuyas en remojo. No te preocupes, hoy he venido para ayudarte.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo no es nueva, pero ha saltado otra vez al primer plano: &iquest;qu&eacute; debe hacer un artista tan popular como t&uacute; ante semejante atrocidad? &iquest;Seguir con la boca cerrada o posicionarte abiertamente? En ese caso, &iquest;c&oacute;mo debe ser tu discurso? Me he molestado en analizar los comunicados y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-admite-errores-expulsion-macklemore-califica-injustificable-situacion-gaza_1_13523784.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones</a> sobre Palestina de m&uacute;sicos famosos para aprender de sus errores y preparar esta breve gu&iacute;a. Aqu&iacute; van diez consejos que te har&aacute;n ser un mejor profesional y, qu&eacute; demonios, una mejor persona.
    </p><h2 class="article-text">1. M&aacute;s vale tarde que nunca</h2><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos: llegas un poco tarde. Se cumplen tres a&ntilde;os desde que Israel iniciara descaradamente el genocidio. Si te manifiestas ahora, habr&aacute; quien se queje, y con raz&oacute;n, de que no lo hayas hecho antes. Pero nunca es demasiado tarde para situarse &ldquo;en el lado correcto de la historia&rdquo;, como dijo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/taylor-swift-si-influir-elecciones-eeuu_1_11781023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a> cuando se enfrent&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-comparte-imagenes-falsas-pretende-demostrar-taylor-swift-fans-le-respaldan_1_11598450.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Trump</a> (aunque siga callada respecto a Palestina).
    </p><p class="article-text">
        Te van a llover las cr&iacute;ticas hagas lo que hagas, as&iacute; que haz aquello que te permita dormir con la conciencia m&aacute;s tranquila. Y, cuanto antes te lo quites de encima, mejor. Menos probable ser&aacute; que te salpique alg&uacute;n esc&aacute;ndalo, tengas que dar la cara bajo presi&oacute;n y te acusen despu&eacute;s de oportunismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c2c71111-9a7d-4522-a58b-358eaf7008b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cantante estadounidense Taylor Swift durante un concierto en el estadio San Siro de Milán (Italia), el 13 de julio de 2024. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cantante estadounidense Taylor Swift durante un concierto en el estadio San Siro de Milán (Italia), el 13 de julio de 2024.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">2. No te sacudas la pol&iacute;tica de encima</h2><p class="article-text">
        Es l&iacute;cito que no quieras ser, al igual que Sheeran, un &ldquo;activista&rdquo; o un &ldquo;comentarista pol&iacute;tico de ning&uacute;n tipo&rdquo;. Pero eso no significa que est&eacute;s limpio de pol&iacute;tica. Bien mirado, haces pol&iacute;tica por el hecho de ser un referente social que encarna determinados valores. O por anunciar todo tipo de marcas. Y, en general, por ser una pieza fundamental del gran entramado capitalista del entretenimiento y la comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hace falta ponerse tan estricto. Hay algo m&aacute;s evidente que rechina: &iquest;por qu&eacute; te defines como apol&iacute;tico cuando callas sobre Palestina y no cuando das la cara por los derechos LGTBIQ+ o contra la Guerra de Ucrania?
    </p><h2 class="article-text">3. Cuidado con la modestia</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; bien que te muestres como una persona humilde. Puedes empezar con frases del estilo &ldquo;lo que escribir&eacute; ser&aacute; incompleto e imperfecto pero est&aacute; escrito con la mejor intenci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;aunque siempre intento hacer 'lo correcto', probablemente no siempre lo consiga&rdquo;, como hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-responde-criticas-no-condenar-genocidio-gaza-senalamiento-deberia_1_12504852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosal&iacute;a</a> en el comunicado que public&oacute; tras la pol&eacute;mica con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/auge-desaparicion-regreso-miguel-adrover-disenador-nego-vestir-rosalia-no-condenar-genocidio-gaza_1_13134448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Adrover</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no te empeque&ntilde;ezcas demasiado. No afirmes que &ldquo;el <em>se&ntilde;alamiento</em> deber&iacute;a direccionarse hacia arriba (hacia quienes deciden y tienen poder de acci&oacute;n) y no en horizontal (entre <em>nosotrxs</em>)&rdquo;. Est&aacute; mal ponerte al mismo nivel que tu p&uacute;blico para sacudirte la responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a menudo te convenga mimetizarte con tus fans, no eres como ellos. Mira los millones que tienes en el banco o, mejor a&uacute;n, los millones de seguidores en tus redes sociales. Porque, como celebridad, ese es &ldquo;tu poder de acci&oacute;n&rdquo;. La capacidad de influir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1123064.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1123064.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1123064.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1123064.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123064.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123064.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/abf29d49-a163-4ecf-8cd3-c8f0349fb10f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123064.jpg"
                    alt="Rosalía en un concierto en el Wizink Center en julio de 2022."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rosalía en un concierto en el Wizink Center en julio de 2022.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">4. No te victimices</h2><p class="article-text">
        Es habitual que los famosos lament&eacute;is el malestar que sent&iacute;s cuando est&aacute;is en el ojo del hurac&aacute;n. &ldquo;Ha supuesto una pesada carga en mi salud mental&rdquo;, escribi&oacute; <a href="https://www.instagram.com/p/DKR8Mc_CoKj/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thom Yorke</a>, el l&iacute;der de Radiohead, en respuesta al revuelo iniciado por un fan que le afe&oacute; su silencio respecto a Palestina durante un concierto. O de nuevo Rosal&iacute;a: &ldquo;He seguido con gran tristeza lo que se ha venido diciendo estos d&iacute;as&rdquo;. Ahora, sin embargo, debes intentar no ser el centro de la conversaci&oacute;n. Procura que el foco medi&aacute;tico no empiece y acabe en tu persona.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado de Macklemore recoge este punto con acierto: por mal que lo est&eacute;is pasando, las estrellas, con vuestras &ldquo;carreras de &eacute;xito, recursos econ&oacute;micos, oportunidades, seguridad y audiencias en todo el mundo&rdquo;, no sois las v&iacute;ctimas en este asunto. Y sigue: &ldquo;Las verdaderas v&iacute;ctimas son los palestinos que son asesinados, sometidos al hambre, desplazados por la fuerza y obligados a vivir una violencia dif&iacute;cil de imaginar. Quiero asegurarme de que no perdamos eso de vista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">5. No digas que es complicado</h2><p class="article-text">
        No justifiques tu silencio por &ldquo;no saber suficiente&rdquo; del &ldquo;tema pol&iacute;tico m&aacute;s complejo del planeta&rdquo;, como se excus&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ed-sheeran-prefiere-no-bando-elegido_129_13519795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ed Sheeran</a>. O como <a href="https://www.u2.com/blogs/news/on-gaza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bono</a> de U2, quien, a pesar de contarnos su dilatada experiencia humanitaria en &Aacute;frica Oriental, reconoci&oacute; haberse mantenido al margen de la pol&iacute;tica en Oriente Medio dada su &ldquo;complejidad evidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sigue el ejemplo de otros m&uacute;sicos que, como <a href="https://ma3azef.bandcamp.com/album/its-not-complicated" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brian Eno</a> y Roger Waters, han demostrado que &ldquo;no es complicado, y nunca lo ha sido&rdquo;. Es m&aacute;s, han insistido en que el argumento de la complejidad se utiliza para mantener las bocas cerradas, en especial las de la gente joven, y as&iacute; conservar el <em>statu quo </em><a href="https://www.theguardian.com/music/2025/sep/10/neutrality-should-not-be-an-option-why-are-so-many-artists-now-speaking-out-on-gaza-brian-eno-together-for-palestine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a favor de Israel</a>.
    </p><p class="article-text">
        Waters zanja as&iacute; la cuesti&oacute;n: &ldquo;No hay que ser un acad&eacute;mico experto en geopol&iacute;tica para saber que asesinar a familias y matar de hambre a ni&ntilde;os est&aacute; mal&rdquo;. Y concluye: &ldquo;El mero hecho de pertenecer a la especie humana te concede autoridad y, de hecho, responsabilidad de hablar en voz alta&rdquo;. M&aacute;s a&uacute;n si dispones de un gran altavoz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1151388.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1151388.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1151388.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1151388.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151388.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151388.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68a35547-9da6-4a99-8e47-5bc6dfefe137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151388.jpg"
                    alt="El cantante Macklemore en una actuación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante Macklemore en una actuación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">6. Hazlo en p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        No muestres tu enfado si una parte de la audiencia interpreta tu silencio como complicidad con la injusticia. Esta idea, defendida por Martin Luther King, Ginetta Sagan, Elie Wiesel o Desmond Tutu, tiene una larga tradici&oacute;n en la lucha por los derechos humanos. No la deslegitimes reduci&eacute;ndola a una estrategia de difamaci&oacute;n de trols y <em>haters</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco niegues tu complicidad alegando que s&iacute; te posicionas, pero en tu vida privada. Eso hizo Sheeran: &ldquo;No soy c&oacute;mplice. Solo porque no la exprese p&uacute;blicamente, no significa que no tenga una postura sobre este conflicto devastador y que no me importe&rdquo;. Y antes Rosal&iacute;a: &ldquo;El hecho de no haber usado mi plataforma de forma alineada con las expectativas ajenas no significa en absoluto que no condene lo que est&aacute; pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si en p&uacute;blico no has dicho ni hecho nada al respecto, &iquest;c&oacute;mo pretendes que la gente conozca tu postura? No seas como Aznar con el catal&aacute;n: si apoyas a Palestina, no lo hagas solamente en la intimidad.
    </p><h2 class="article-text">7. Las cosas por su nombre</h2><p class="article-text">
        Emplear la palabra genocidio no te convierte en un izquierdista radical. Al menos no desde que las Naciones Unidas certificaron que lo que ocurre en Palestina se ajusta sobradamente a la definici&oacute;n de genocidio. Usar la palabra es importante, entre otras razones, porque remarca el car&aacute;cter intencional de la limpieza &eacute;tnica llevada a cabo por Israel. Algo que Ed Sheeran y otros tantos esquivan al substituirla por t&eacute;rminos m&aacute;s abiertos como &ldquo;cat&aacute;strofe&rdquo;, &ldquo;tragedia&rdquo; o &ldquo;crisis&rdquo; humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s significativo resulta convertir el genocidio en un mero &ldquo;conflicto o &rdquo;guerra&ldquo;, como si existiera un enfrentamiento entre dos bandos con fuerzas sim&eacute;tricas y no, como es el caso, una ocupaci&oacute;n militar de un territorio colonizado. As&iacute; puedes apuntarte, con Sheeran, a un pacifismo abstracto (&rdquo;Hay demasiadas guerras en este mundo y ninguna deber&iacute;a tolerarse&ldquo;), desde el que solo podr&aacute;s lanzar consignas m&aacute;s huecas que el peinado de Robert Smith.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x997y256.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x997y256.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x997y256.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x997y256.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3afe051e-135c-4584-9c49-a3bb15160d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x997y256.jpg"
                    alt="El cantante Ed Sheeran durante su concierto en el Riyadh Air Metropolitano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante Ed Sheeran durante su concierto en el Riyadh Air Metropolitano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">8. No seas equidistante</h2><p class="article-text">
        Tampoco aproveches el marco del conflicto b&eacute;lico para adoptar una postura intermedia entre los dos supuestos polos. F&iacute;jate c&oacute;mo Sheeran y otras estrellas nunca lamentan los cr&iacute;menes cometidos por Israel sin condenar, inmediatamente antes o despu&eacute;s, a los extremistas de Ham&aacute;s. As&iacute;, presentan el genocidio como la respuesta &ldquo;desproporcionada&rdquo; del radical de Netanyahu a los terribles atentados del 7 de octubre. No se trata de que des una clase de Historia, pero si hablas del tema es importante dar a entender que las cosas no empezaron en 2023, sino que se asientan sobre una injusticia estructural alimentada desde hace ochenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, hazte un favor y no lleves tu centrismo tan lejos como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/madonna-vuelve-mojarse-conflicto-palestino-israeli-traer-paz-oriente-medio_1_10607928.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madonna</a>. No muestres tu preocupaci&oacute;n por los ni&ntilde;os de Gaza y, al mismo tiempo, te enorgullezcas de &ldquo;no se&ntilde;alar con el dedo, no culpabilizar ni elegir bando&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1082914.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1082914.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1082914.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1082914.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082914.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082914.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4eeffc24-0075-4651-a293-9e4d497ba855_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082914.jpg"
                    alt="Madonna, en e inicio de su gira mundial en Londres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Madonna, en e inicio de su gira mundial en Londres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">9. No ri&ntilde;as a tu p&uacute;blico</h2><p class="article-text">
        No es agradable recibir toneladas de comentarios adversos a diario. Los algoritmos, ciertamente, favorecen las emociones negativas y pueblan las redes de energ&uacute;menos y amargados. Pero ello no significa que todos los que te critican sean presas de la &ldquo;manipulaci&oacute;n online&rdquo;, como escribi&oacute; Thom Yorke. Ni responsables de una &ldquo;caza de brujas&rdquo; que no hace sino &ldquo;simplificar problemas complejos que merecen un debate cara a cara&rdquo;. No asumas, como hicieron varios artistas durante la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-planta-cara-israel-desbandadas-artistas-festivales-presiones-eurovision_1_12304160.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica de los festivales propiedad de KKR</a>, que las voces cr&iacute;ticas &ldquo;se equivocan de enemigo&rdquo; y conspiran para convertirte en un &ldquo;chivo expiatorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si te fijas bien, ver&aacute;s que entre los indignados tambi&eacute;n hay personas que te tienen como referente y usan la pantalla de su tel&eacute;fono &ndash;la &uacute;nica v&iacute;a de comunicaci&oacute;n contigo&ndash; para que respondas a un genocidio que contemplan horrorizados en tiempo real. Haz autocr&iacute;tica y no los desacredites en bloque.
    </p><p class="article-text">
        A fin de cuentas, te ganas la vida capitalizando las relaciones digitales, tan intensas e inmediatas, que estableces con tu p&uacute;blico. S&eacute; consecuente y no te pongas a la defensiva cuando la conversaci&oacute;n se te escape de las manos.
    </p><h2 class="article-text">10. No brindes al sol</h2><p class="article-text">
        Es probable que est&eacute;s coqueteando con la religi&oacute;n. Quiz&aacute; desees &ldquo;unirte a los millones que rezan para que cesen el sufrimiento y la muerte&rdquo;, como Yorke. O quieras pedirle al papa Le&oacute;n XIV, como Madonna, que &ldquo;lleve su luz a los ni&ntilde;os&rdquo;. Los expertos en genocidios, sin embargo, no suelen recomendar propuestas tan vaporosas.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s igual que Sheeran y tratas de &ldquo;averiguar c&oacute;mo hacer una contribuci&oacute;n que ayude a las v&iacute;ctimas de estos tiempos terribles&rdquo;, puedes imitar a Rosal&iacute;a y reconocer el trabajo de &ldquo;las personas que realmente act&uacute;an, como las ONG, activistas, voluntarios, sanitarios, trabajadores, cooperativas, asociaciones y periodistas que dedican su vida a ayudar en esta causa y muchas otras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no insin&uacute;es que estos agentes son los &uacute;nicos capaces de &ldquo;actuar realmente&rdquo;. T&uacute; tienes tu plataforma. Mejor no le hagas caso a Selena Gomez cuando, tras lamentar la situaci&oacute;n en Gaza, afirm&oacute; entre suspiros: &ldquo;Ojal&aacute; pudiera cambiar el mundo. Pero un <em>post</em> no lo har&aacute;&rdquo;. Recuerda, en cambio, cuando <a href="https://www.elle.com/uk/news-politics/a62182689/taylor-swift-voter-registration/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a> inst&oacute; a sus fans a votar en las presidenciales. Con solo poner un enlace en sus <em>stories</em>, logr&oacute; que decenas de miles de personas se registraran.
    </p><p class="article-text">
        Puedes hacer lo mismo para difundir informaci&oacute;n concreta (art&iacute;culos, manifiestos, campa&ntilde;as de presi&oacute;n pol&iacute;tica y boicot econ&oacute;mico, donaciones&hellip;) que contribuya de alguna forma a la lucha del pueblo palestino. Al fin y al cabo, no es nada diferente de lo que ya sabes hacer para promocionar tus contenidos. Solo que ahora, como dijo <a href="https://www.independent.co.uk/arts-entertainment/music/news/dua-lipa-israel-gaza-glastonbury-2024-b2564404.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dua Lipa</a>, estar&aacute;s al servicio de algo que es &ldquo;necesario&rdquo; y &ldquo;mucho m&aacute;s grande que t&uacute;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e25092b-df06-4dc0-8f92-29aa24e73078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dua Lipa, en un concierto en Sídney, Australia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dua Lipa, en un concierto en Sídney, Australia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Bonus: Asume los costes (y los beneficios)</h2><p class="article-text">
        Ya lo advirti&oacute; Macklemore: &ldquo;Tomar partido puede costarte caro&rdquo;. Prep&aacute;rate para perder &ldquo;dinero, acuerdos con marcas, patrocinios, festivales, actuaciones privadas, relaciones y acceso&rdquo;. Pero tampoco ser&aacute; para tanto. Alguien como t&uacute; se lo puede permitir. F&iacute;jate en tus compa&ntilde;eras Billie Eilish y Dua Lipa. Ah&iacute; siguen, en lo m&aacute;s alto, tras haber apoyado a Palestina desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ten en cuenta que la tibieza ya no sale gratis. Sheeran se qued&oacute; solo en su propia gira tras el abandono de los teloneros y su banda de apoyo. Y en pocos d&iacute;as perdi&oacute; medio mill&oacute;n de seguidores en Instagram. Macklemore, en cambio, gan&oacute; casi tres millones y duplic&oacute; sus reproducciones en Spotify.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en la era de la autenticidad, el p&uacute;blico valora que sus &iacute;dolos demuestren valent&iacute;a y compromiso con unos valores. Ser generoso con la causa palestina tambi&eacute;n tiene recompensa. Pero eso, como seguramente sepas, ya lo dec&iacute;a la Biblia: &ldquo;Da y se te dar&aacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hans Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/no-pronunciarse-palestina-10-consejos-estrellas-musica_129_13574613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 19:10:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/69a14279-7d8d-4c5e-9619-0a570190a1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x628y460.jpg" length="405316" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/69a14279-7d8d-4c5e-9619-0a570190a1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x628y460.jpg" type="image/jpeg" fileSize="405316" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo (no) pronunciarse sobre Palestina: 10 consejos para estrellas de la música]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/69a14279-7d8d-4c5e-9619-0a570190a1ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x628y460.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Conciertos,Artistas,Rosalía,Taylor Swift,Ed Sheeran]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del mostrador de Zara al Carrousel del Louvre: la rebelión artística de Elena Olmos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/mostrador-zara-carrousel-louvre-rebelion-artistica-elena-olmos_1_13566890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74c41aad-6372-4917-b339-003902ee482f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152913.jpg" width="3662" height="2060" alt="Del mostrador de Zara al Carrousel del Louvre: la rebelión artística de Elena Olmos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creadora cacereña, que compaginó las redacciones de televisión con la actuación en telenovelas y la atención al público, expone en el parisino Carrousel del Louvre la obra Pulse-Couleur Brute y prepara su marcha a la prestigiosa Art Students League de Nueva York</p><p class="subtitle">Del salón de casa al Thyssen: cómo rescatar (y juntar) la obra olvidada de Rosario de Velasco</p></div><p class="article-text">
        Nueva York aparece ya como el siguiente destino en una trayectoria que nunca ha aceptado la comodidad de la l&iacute;nea recta y que se ha construido a base de intuici&oacute;n, riesgo laboral y una necesidad permanente de creaci&oacute;n. Antes incluso de que su obra llegara al<em> Carrousel del Louvre</em>, Elena Olmos (C&aacute;ceres, 30 a&ntilde;os) hab&iacute;a levantado una identidad art&iacute;stica y profesional que desborda cualquier etiqueta: periodista, actriz y pintora que ha transitado por redacciones como TVE, Telemadrid y Atresmedia, que ha sobrevivido a la precariedad madrile&ntilde;a sin renunciar a la formaci&oacute;n y que ha convertido la falta de recursos en una escuela propia. Su presencia en la muestra internacional <em>Women in Art, </em>celebrada en Par&iacute;s, no ha sido un punto de llegada sino un impulso para seguir creciendo. Por eso, mientras su nombre circula en el circuito expositivo europeo, Olmos prepara ya su marcha a Estados Unidos para estudiar en la <em>Art Students League </em>de Nueva York, decidida a reforzar la t&eacute;cnica que sostiene su obra y a abrir un nuevo cap&iacute;tulo en una trayectoria que se expande sin aparentes l&iacute;mites.
    </p><h2 class="article-text">Alquiler y poco m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        La llegada de Olmos a Madrid, hace unos once o doce a&ntilde;os, estuvo marcada por la ausencia de colchones econ&oacute;micos. Desembarc&oacute; en la capital &ldquo;con una mano delante y otra detr&aacute;s&rdquo;, obligada a encadenar jornadas maratonianas en empleos de atenci&oacute;n al p&uacute;blico en tiendas como Zara o Massimo Dutti y papeles de figuraci&oacute;n en telenovelas como <em>Acacias 38</em> para costearse la vida y la licenciatura de Periodismo. El salario apenas alcanzaba para pagar el alquiler y los escasos ahorros se destinaban a clases de teatro e interpretaci&oacute;n, lo que le impidi&oacute; matricularse en academias de dibujo.
    </p><p class="article-text">
        Sin recursos para una educaci&oacute;n formal en artes pl&aacute;sticas, convirti&oacute; el espacio cultural madrile&ntilde;o en su propia escuela autodidacta. En su tiempo libre recorr&iacute;a las salas del Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza, CaixaForum y diversas galer&iacute;as alternativas con un cuaderno en blanco en el que anotaba reflexiones espont&aacute;neas y copiaba directamente las obras de los grandes maestros para comprender sus composiciones. Aquella investigaci&oacute;n solitaria tom&oacute; un cariz profesional durante el confinamiento de 2020, cuando comenz&oacute; a utilizar su propio cuerpo como lienzo inspir&aacute;ndose en la libertad de Yves Klein. Fue entonces cuando comprendi&oacute; que su producci&oacute;n pict&oacute;rica deb&iacute;a consolidarse seriamente.
    </p><p class="article-text">
        El salto al espacio expositivo del Louvre lleg&oacute; a trav&eacute;s de un correo electr&oacute;nico firmado por Salma, la directora italiana de una galer&iacute;a internacional que le ofrec&iacute;a una de las &uacute;ltimas plazas disponibles para <em>Women in Art.</em> Olmos sospech&oacute; inicialmente que se trataba de <em>spam </em>o de un fraude digital, por lo que no respondi&oacute; de inmediato. Solo tras analizar la propuesta con su pareja y con su madre decidi&oacute; aceptar la invitaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Contenci&oacute;n t&eacute;cnica</h2><p class="article-text">
        El proceso de creaci&oacute;n exigi&oacute; un notable ejercicio de contenci&oacute;n t&eacute;cnica. Acostumbrada a trabajar en lienzos de gran formato &mdash;de entre dos metros y medio y cuatro metros de longitud, donde busca sentirse una figura peque&ntilde;a que no eclipsa la obra&mdash;, tuvo que adaptarse al formato reducido de un metro por un metro requerido por la organizaci&oacute;n. El resultado fue <em>Pulse-Couleur Brute</em>, una pieza que enfrenta verdes y naranjas tecnol&oacute;gicos evocadores de la est&eacute;tica del microchip con tonos tierra y materia org&aacute;nica. La obra busca construir belleza frente a la destrucci&oacute;n del presente, conectando pasado y futuro para interpretar el momento actual. Fiel a su esp&iacute;ritu aventurero, rechaz&oacute; los servicios de transporte convencionales y traslad&oacute; la pintura en coche junto a su pareja, completando un trayecto de 1.300 kil&oacute;metros hasta Par&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_50p_1152915.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_50p_1152915.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_75p_1152915.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_75p_1152915.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_default_1152915.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_default_1152915.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e665cc90-6c9c-4d71-aff5-986aff1f6d41_16-9-aspect-ratio_default_1152915.jpg"
                    alt="La cacereña, en una imagen de su archivo personal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cacereña, en una imagen de su archivo personal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cr&iacute;tica period&iacute;stica</h2><p class="article-text">
        Su exigencia de veracidad en las informaciones enlaza de forma directa con su desencanto hacia el periodismo actual. A pesar de haber consolidado una trayectoria profesional en cadenas como TVE, Telemadrid y Atresmedia, Olmos reconoce sentirse decepcionada por el poco cuidado con el que se elabora la informaci&oacute;n, dominada por din&aacute;micas de copia y pega, polarizaci&oacute;n constante y una desinformaci&oacute;n abrumadora. No renuncia de forma definitiva a la comunicaci&oacute;n, pero condiciona su regreso a la existencia de espacios medi&aacute;ticos que aporten sentido cr&iacute;tico, an&aacute;lisis riguroso y valores humanistas.
    </p><p class="article-text">
        A sus 30 a&ntilde;os, consciente de que el reconocimiento internacional no debe sustituir a la solidez t&eacute;cnica, ha decidido apartarse temporalmente de la rutina laboral para invertir las ganancias obtenidas por la venta de sus cuadros en su propia formaci&oacute;n. En octubre se trasladar&aacute; a Estados Unidos para matricularse en la<em> Art Students League of New York, </em>donde realizar&aacute; un curso especializado en la creaci&oacute;n de figuras a trav&eacute;s del color y el contraste, abordando lo que considera su principal vulnerabilidad t&eacute;cnica. Durante su estancia en la metr&oacute;poli investigar&aacute; adem&aacute;s conceptos como el de pl&eacute;tora de cara a proyectos expositivos futuros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito acad&eacute;mico, Olmos reivindica el derecho a ejercer una identidad poli&eacute;drica sin ceder a las presiones de la especializaci&oacute;n obligatoria. Frente a quienes cuestionaron en sus comienzos su solvencia period&iacute;stica por dedicarse tambi&eacute;n a la pintura, la actuaci&oacute;n o la danza, defiende la creaci&oacute;n como un acto de rebeld&iacute;a vital y se niega a ocultar su sensibilidad. Sostenida por el refugio de su entorno familiar &mdash;donde tomar un caf&eacute; con su abuela en C&aacute;ceres sigue siendo el n&uacute;cleo esencial de su identidad por encima de cualquier hito en el Louvre&mdash;, afronta la incertidumbre sin miedo, convencida de que el arte es la prueba tangible de que la sociedad sigue viva frente a la indiferencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/mostrador-zara-carrousel-louvre-rebelion-artistica-elena-olmos_1_13566890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 10:43:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/74c41aad-6372-4917-b339-003902ee482f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152913.jpg" length="4762099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/74c41aad-6372-4917-b339-003902ee482f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152913.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4762099" width="3662" height="2060"/>
      <media:title><![CDATA[Del mostrador de Zara al Carrousel del Louvre: la rebelión artística de Elena Olmos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/74c41aad-6372-4917-b339-003902ee482f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152913.jpg" width="3662" height="2060"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Periodistas,Artistas,Louvre,Nueva York]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del salón de casa al Thyssen: cómo rescatar (y juntar) la obra olvidada de Rosario de Velasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/salon-casa-thyssen-rescatar-juntar-obra-olvidada-rosario-velasco_1_13566761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c742b6b-2c38-4cb5-b313-41141f3e622a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x407y118.jpg" width="1200" height="675" alt="Del salón de casa al Thyssen: cómo rescatar (y juntar) la obra olvidada de Rosario de Velasco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un llamamiento en redes sociales permitió localizar obras de la pintora de la Generación del 27 que permanecían en colecciones privadas y culminó en 2024 con una retrospectiva en el Thyssen. Ahora, sus cuadros vuelven a reunirse en ‘Del olvido a la memoria’, que se inaugura este miércoles en Murcia</p><p class="subtitle">¿No hubo mujeres artistas hasta el siglo XVIII? La escuela se olvida de las creadoras</p></div><p class="article-text">
        Cuerpos femeninos inclinados por el esfuerzo, telas que pesan, el gesto concentrado de un trabajo repetido una y otra vez: lavar, escurrir y cargar para volver a empezar. Si hay una imagen grabada a fuego en la retina &mdash;y en el coraz&oacute;n&mdash; de la periodista y escritora murciana Toya Viudes de Velasco es el de las lavanderas que llevan a&ntilde;os mir&aacute;ndola desde el otro lado del tiempo a trav&eacute;s de un lienzo.
    </p><p class="article-text">
        Primero en casa de sus abuelos en Valencia, luego en Murcia, en la de sus padres. Pero lo que aquella ni&ntilde;a jam&aacute;s imagin&oacute; es que aquel cuadro terminar&iacute;a colgado en las paredes del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y que ella misma acabar&iacute;a desempe&ntilde;ando un papel fundamental en la recuperaci&oacute;n del legado art&iacute;stico de su creadora, aquella mujer a la que durante d&eacute;cadas la familia hab&iacute;a llamado, simplemente, t&iacute;a Rosario.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, en 2024, <em>Lavanderas </em>(1934), un cuadro de gran formato pintado como regalo de bodas a su hermano Luis &mdash;el abuelo de Toya&mdash;, sali&oacute; del sal&oacute;n familiar para formar parte de la exposici&oacute;n dedicada a su autora, Rosario de Velasco, en el Thyssen. Fue entonces cuando la familia tom&oacute; verdadera conciencia de la dimensi&oacute;n de aquella pintora cuyo nombre pr&aacute;cticamente hab&iacute;a desaparecido del relato general de la historia del arte.
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota resume casi perfectamente la paradoja de Rosario de Velasco: mientras la postal de <em>Ad&aacute;n y Eva</em> (1932) &mdash;considerada su obra maestra&mdash; es la m&aacute;s vendida en la tienda del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof&iacute;a, buena parte de su producci&oacute;n segu&iacute;a siendo desconocida para el p&uacute;blico y para la propia familia. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a ocurrido con la obra de aquella artista, representante del &ldquo;retorno al orden&rdquo;, experimentado por las vanguardias europeas en el periodo de entreguerras, que en 1932 obtuvo la segunda medalla de pintura en la Exposici&oacute;n Nacional de Bellas Artes?
    </p><p class="article-text">
        Ahora, 'Rosario de Velasco. Del olvido a la memoria', una exposici&oacute;n comisariada por Alicia Ventura y Toya Viudes, desentra&ntilde;a el misterio y vuelve a reunir sus cuadros en el Centro Cultural Las Claras de la Fundaci&oacute;n Cajamurcia, en Murcia, donde podr&aacute; visitarse hasta el 29 de noviembre.
    </p><h2 class="article-text">Un llamamiento en redes para recuperar un legado</h2><p class="article-text">
        Si <em>Lavanderas</em> permaneci&oacute; siempre cerca de la familia, muchas otras obras de Rosario de Velasco hab&iacute;an seguido caminos completamente diferentes. Unas estaban en museos; otras, la mayor&iacute;a, en colecciones privadas que hab&iacute;an pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n; y algunas permanec&iacute;an pr&aacute;cticamente ocultas. Toya decidi&oacute; buscarlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/78d57f41-62bb-4886-9bf6-940226944d03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La artista en su taller durante el proceso de creación de Lavanderas (1934), una de sus obras más reconocibles. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La artista en su taller durante el proceso de creación de Lavanderas (1934), una de sus obras más reconocibles. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Recuperar la obra de mi t&iacute;a abuela ha sido un proyecto de media vida&rdquo;, explica a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia. &ldquo;Hab&iacute;a que localizar cuadros, comprobar atribuciones, reconstruir su procedencia y averiguar d&oacute;nde hab&iacute;an terminado las obras que se hab&iacute;an dispersado con el paso del tiempo&rdquo;, rememora. La dificultad era evidente: muchas no estaban en instituciones culturales, sino en casas particulares. Entonces llegaron las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, Toya hizo un llamamiento p&uacute;blico para intentar localizar las obras desaparecidas. Lo que pod&iacute;a haber quedado reducido a una b&uacute;squeda familiar termin&oacute; convirti&eacute;ndose en una investigaci&oacute;n colectiva. Personas que conservaban cuadros comenzaron a ponerse en contacto con ella. &ldquo;Las redes sociales han sido fundamentales para recuperar la obra de Rosario&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s significativos fue <em>Pensativa</em> (1935). Despu&eacute;s de escuchar una entrevista a Toya, Cristina, hija del pianista Guillermo Gonz&aacute;lez Hern&aacute;ndez, reconoci&oacute; el cuadro de aquella mujer con la blusa roja y recostada sobre su brazo izquierdo a quien su padre dedicaba sus ensayos. Inmediatamente, se puso en contacto con ella para reconectar la obra con su autora: Rosario de Velasco.
    </p><p class="article-text">
        Aparecieron tambi&eacute;n otras piezas, como <em>Maternidad</em> (1933) y <em>Gitanos</em> (1934), adem&aacute;s de retratos, bodegones y dibujos. Cada hallazgo a&ntilde;ad&iacute;a una pieza a un puzle que llevaba d&eacute;cadas incompleto.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n tuvo un resultado extraordinario: en 2024, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza organiz&oacute; una retrospectiva que reuni&oacute; una treintena de pinturas realizadas entre los a&ntilde;os veinte y cuarenta del siglo XX, adem&aacute;s de trabajos de Velasco como ilustradora. Algunas de las obras proced&iacute;an de colecciones privadas y pudieron contemplarse p&uacute;blicamente por primera vez. Toya Viudes particip&oacute; en el proyecto como comisaria junto a Miguel Lusarreta. &ldquo;Siempre pens&eacute; en grande para Rosario, pero el Thyssen no estaba en mi radar&rdquo;, reconoce.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/09214f7e-51d9-4b96-99bd-85f81daba09c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle de Adán y Eva (1932), considerada la obra maestra de Rosario de Velasco. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de Adán y Eva (1932), considerada la obra maestra de Rosario de Velasco. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La de Rosario fue la segunda exposici&oacute;n que el Thyssen dedic&oacute; a una espa&ntilde;ola tras la de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vaso-duralex-cartografias-cotidiano_1_11323835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Quintanilla</a>. Para su familia, la recuperaci&oacute;n de la memoria de la pintora tuvo una dimensi&oacute;n tan emocionante como surrealista: &ldquo;Recuerdo los autobuses por Madrid con im&aacute;genes de los cuadros que mis padres ten&iacute;an en casa&rdquo;, cuenta Toya.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n de Murcia llega ahora con un planteamiento diferente. Si la muestra del Thyssen permiti&oacute; devolver a Rosario de Velasco al gran circuito art&iacute;stico y recuperar buena parte de su producci&oacute;n anterior y posterior a la Guerra Civil, 'Del olvido a la memoria' quiere ampliar todav&iacute;a m&aacute;s la mirada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A diferencia de la exposici&oacute;n en el Thyssen, la exposici&oacute;n de Murcia muestra su obra m&aacute;s all&aacute; de la &eacute;poca de la guerra&rdquo;, explica Toya. Y ah&iacute; aparece la artista madura. Ella, a sus 70 a&ntilde;os, es cuando dec&iacute;a &ldquo;ahora s&eacute; pintar&rdquo;. Por eso a su sobrina nieta le ilusiona especialmente &ldquo;poder mostrar la obra de la que se sent&iacute;a m&aacute;s orgullosa, y que es la que hizo en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, pintando en Sitges y exponiendo en peque&ntilde;as galer&iacute;as&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">La guerra que parti&oacute; una vida en dos</h2><p class="article-text">
        Recuperar a Rosario de Velasco implica tambi&eacute;n enfrentarse a una biograf&iacute;a atravesada por la pol&iacute;tica y la Guerra Civil. Rosario estuvo vinculada en su juventud a Falange Espa&ntilde;ola y al entorno de la Secci&oacute;n Femenina. Durante la Guerra Civil fue detenida en Barcelona y encarcelada en la Modelo. Consigui&oacute; salir gracias a la intervenci&oacute;n de su entonces prometido, Xavier Farrerons Co, con el que despu&eacute;s se cas&oacute; y tuvo a su &uacute;nica hija, Mar&iacute;a del Mar. &ldquo;A Rosario la sacaron de la Modelo escondida en una carretilla gracias a que Xavier era amigo del m&eacute;dico de la prisi&oacute;n. Si no, estar&iacute;a muerta. A su compa&ntilde;era de celda la fusilaron&rdquo;, cuenta Toya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/242dc99d-93df-4280-a0fa-0fb068696098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La artista junto a su marido, el médico Xavier Farrerons Co, y la única hija de ambos, María del Mar. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La artista junto a su marido, el médico Xavier Farrerons Co, y la única hija de ambos, María del Mar. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La trayectoria pol&iacute;tica de Rosario es, adem&aacute;s, uno de los elementos m&aacute;s complejos de la recuperaci&oacute;n de su memoria. Tras la guerra, &ldquo;que le parti&oacute; la vida en dos&rdquo;, vivi&oacute; en Barcelona, continu&oacute; trabajando y colabor&oacute; con la revista &lsquo;V&eacute;rtice&rsquo;, una destacada publicaci&oacute;n ilustrada de ideolog&iacute;a falangista. Pero Toya insiste en contextualizar la militancia de su t&iacute;a abuela desde su propia perspectiva: &ldquo;En la Transici&oacute;n fue acusada de falangista, un movimiento al que ella perteneci&oacute; siendo muy joven cuando significaba libertad. De hecho, nunca quiso saber nada de Franco, y jam&aacute;s trabaj&oacute; para el R&eacute;gimen&rdquo;. La cuesti&oacute;n resulta fundamental: c&oacute;mo estudiar a una artista sin convertir su ideolog&iacute;a en una etiqueta que explique por s&iacute; sola toda su trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para el escritor y cr&iacute;tico de arte australiano James McArdle, experto en el an&aacute;lisis cr&iacute;tico e ideol&oacute;gico la obra de Rosario de Velasco, las escenas cotidianas pintadas por la artista &mdash;como <em>Madre e hijo</em> o <em>Gitanos</em>&mdash; no son meros retratos costumbristas o enternecedores. En el an&aacute;lisis del profesor, representan &ldquo;la imposici&oacute;n art&iacute;stica de los roles tradicionales de g&eacute;nero de la &eacute;poca&rdquo;, donde la mujer es retratada casi exclusivamente en su &ldquo;funci&oacute;n reproductora y dom&eacute;stica, desprovista de agencia pol&iacute;tica individual&rdquo;. Por eso, para McArdle, &ldquo;podemos admirar su arte, pero debemos ser conscientes de su seducci&oacute;n y estar preparados para ver a trav&eacute;s de &eacute;l esa capa de ideolog&iacute;a oculta a plena vista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La historia del arte est&aacute; incompleta&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El caso de Rosario de Velasco conecta con una cuesti&oacute;n mucho m&aacute;s amplia: la invisibilizaci&oacute;n hist&oacute;rica de las mujeres. Durante d&eacute;cadas, su nombre permaneci&oacute; en una de esas zonas de sombra en las que la historia cultural espa&ntilde;ola ha dejado deliberadamente ocultas a tantas mujeres artistas. Su obra qued&oacute; relegada mientras el relato de la Generaci&oacute;n del 27, a la que perteneci&oacute;, se consolidaba alrededor de nombres masculinos. Ni su talento, ni su participaci&oacute;n en la vida cultural de la preguerra, ni las contradicciones de su trayectoria pol&iacute;tica fueron suficientes para evitar que su figura, como las de otras <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/sinsombrero-maruja-mallo-segunda-hija-adoptiva-madrid-unanimidad_1_9809972.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sinsombrero</a>, se desdibujara en los manuales de arte y en la memoria colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Ponce Murcia, historiadora del arte y doctora en Estudios de G&eacute;nero, el problema comienza incluso en las aulas. &ldquo;En la ense&ntilde;anza de la historia del arte se sigue el mismo modelo educativo de hace 30 a&ntilde;os y eso, desde la perspectiva de g&eacute;nero, hace que la informaci&oacute;n aparezca disociada, descontextualizada y con enormes lagunas&rdquo;. Ponce se&ntilde;ala tambi&eacute;n las resistencias a revisar los relatos establecidos: &ldquo;En el &aacute;mbito docente hay reticencias a reconstruir la historia a partir de las nuevas investigaciones. Muchas veces es simplemente por una negativa a contradecir a viejos referentes acad&eacute;micos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La invisibilizaci&oacute;n tambi&eacute;n puede producirse por la ausencia de exposiciones retrospectivas, la falta de estudios monogr&aacute;ficos, la escasa presencia en las colecciones de referencia o la repetici&oacute;n de un relato hist&oacute;rico que privilegia unas trayectorias frente a otras.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las mujeres artistas, la p&eacute;rdida de documentaci&oacute;n, la dispersi&oacute;n de sus obras y la menor atenci&oacute;n acad&eacute;mica han contribuido a perpetuar esa desigualdad. La consecuencia es que muchas creadoras deben ser redescubiertas varias generaciones despu&eacute;s, cuando ya no pueden explicar su trabajo en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        Para Ponce, sin ellas &ldquo;la historia del arte est&aacute; incompleta&rdquo;. Y lo seguir&aacute; estando mientras el mercado del arte &ldquo;lo sigan dominando sota, caballo y rey&rdquo;. &ldquo;No interesa que salga a la luz el verdadero papel que han jugado las mujeres en este &aacute;mbito, porque todo el tinglado se les desmontar&iacute;a&rdquo;, vaticina antes de plantear una hip&oacute;tesis inquietante: &ldquo;A saber la cantidad de obras consideradas an&oacute;nimas cuyas autoras fueron mujeres o que est&aacute;n identificadas con el nombre de sus maestros o, directamente, de sus maridos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18950198-0392-4ebd-950c-bfa00ef1593c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Durante años, La matanza de los inocentes (1936) fue atribuido a otro autor que respondía a las mismas siglas que Rosario de Velasco. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Durante años, La matanza de los inocentes (1936) fue atribuido a otro autor que respondía a las mismas siglas que Rosario de Velasco. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A Rosario de Velasco le ocurri&oacute;. Durante a&ntilde;os, <em>La matanza de los inocentes</em> (1936), perteneciente a la colecci&oacute;n del Museo de Bellas Artes de Valencia, fue atribuida a otro pintor con sus mismas iniciales &mdash;Ricardo Verde&mdash;, sin que la autor&iacute;a de la artista fuera restituida hasta 1995.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, su historia obliga a seguir mirando alrededor para descubrir cu&aacute;ntas otras artistas siguen esperando que alguien encuentre sus cuadros, reconstruya sus trayectorias y les devuelva el lugar que les corresponde en la historia del arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/salon-casa-thyssen-rescatar-juntar-obra-olvidada-rosario-velasco_1_13566761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 20:02:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3c742b6b-2c38-4cb5-b313-41141f3e622a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x407y118.jpg" length="78818" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3c742b6b-2c38-4cb5-b313-41141f3e622a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x407y118.jpg" type="image/jpeg" fileSize="78818" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del salón de casa al Thyssen: cómo rescatar (y juntar) la obra olvidada de Rosario de Velasco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3c742b6b-2c38-4cb5-b313-41141f3e622a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x407y118.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Arte,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Chola Poblete, el azote "marrón" que sacude el mundo del arte: "No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/chola-poblete-azote-marron-sacude-mundo-arte-no-vendida-quiero-ocupar-museos-galerias_1_13554137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a42f504-32b8-4300-8752-46684c225829_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152461.jpg" width="3648" height="2052" alt="La Chola Poblete, el azote &quot;marrón&quot; que sacude el mundo del arte: &quot;No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista trans argentina cuenta con dos exposiciones simultáneas en Madrid, en La Casa Encendida y la galería Travesía Cuatro: "Hay que hackear las instituciones"</p><p class="subtitle">Woody Allen presenta su rodaje en Madrid junto a Ayuso: “Estoy rotundamente en contra del fascismo, ya sea en el Gobierno o en el teatro”
</p></div><p class="article-text">
        La Chola Poblete ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando sus t&iacute;as le invitaron a pasar unos d&iacute;as en Madrid. Ella viv&iacute;a en Mendoza, en Argentina, y visitar el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/paseo-risas-esconden-cuadros-museo-prado-si-codigos-morales-cambian-risa_1_13006370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo del Prado</a> le hizo darse cuenta de qu&eacute; era lo que quer&iacute;a ser: artista. &ldquo;Ven&iacute;a de un lugar superhumilde, donde en ese momento ser gay o pensarse trans era lo peor del mundo. Llegar ac&aacute;, conocer <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chueca/cierra-gris-chueca-42-anos-musica-alternativa-final-precipitado-denuncia-piso-turistico-ilegal_1_13217988.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chueca</a>, ir a sus bares, ver a drag queens, travestis, personas no binaries, toda esa disidencia, me abri&oacute; otro mundo y volv&iacute;a a casa mucho m&aacute;s plantada a tierra, y entendiendo qui&eacute;n quer&iacute;a ser&rdquo;, recuerda en su reencuentro con la ciudad, en la que ahora disfruta de dos exposiciones sobre su obra: &ldquo;Me genera piel de gallina sentir que cierro un ciclo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Chola Poblete, considerada como una de las artistas latinoamericanas m&aacute;s importantes de su generaci&oacute;n, combina en su trabajo pintura, escultura, instalaci&oacute;n y performance. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de ellos ha confeccionado su propio lenguaje e iconograf&iacute;a, con los que interviene en los imaginarios hist&oacute;ricos y contempor&aacute;neos para explorar las ambig&uuml;edades del relato del pasado. Tambi&eacute;n critica la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desatascar-prometida-congelada-descolonizacion-museos-espanoles_1_11493378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exotizaci&oacute;n de los pueblos originarios</a> en el discurso actual. Y lo hace poniendo su propio cuerpo por delante cuando ha hecho falta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_50p_1152463.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_50p_1152463.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_75p_1152463.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_75p_1152463.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_default_1152463.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_default_1152463.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7dbc8698-1d79-4fc1-95a4-91b71ec26116_source-aspect-ratio_default_1152463.jpg"
                    alt="Una de las fotografías de La Chola Poblete exhibidas en la galería Travesía Cuatro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las fotografías de La Chola Poblete exhibidas en la galería Travesía Cuatro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/gabrielle-goliath-artista-sudafricana-censurada-bienal-venecia-defender-causa-palestina_1_13243949.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Traves&iacute;a Cuatro</a> acoge su primera exhibici&oacute;n individual en una galer&iacute;a espa&ntilde;ola, titulada <em>Marr&oacute;n Barroco</em>, que podr&aacute; visitarse hasta el pr&oacute;ximo 7 de noviembre. En ella se exponen obras de pintura y fotograf&iacute;a, incluidos sus caracter&iacute;sticos <em>collages</em>, que incluyen cartas de amor, una bandera de Palestina, y mensajes como &ldquo;existo porque resisto&rdquo;, &ldquo;no se puede descolonizar sin despatriarcalizar&rdquo;, &ldquo;la tierra no se vende, no se quema ni se desaloja&rdquo; y &ldquo;pachamama, no los perdones porque saben lo que hacen&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_50p_1152464.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_50p_1152464.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_75p_1152464.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_75p_1152464.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_default_1152464.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_default_1152464.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c571f7d8-8a31-4977-8092-9f2370a0eb18_source-aspect-ratio_default_1152464.jpg"
                    alt="Uno de los collages de La Chola Poblete exhibidos en la galería Travesía Cuatro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los collages de La Chola Poblete exhibidos en la galería Travesía Cuatro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por otro lado, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/hoda-afshar-artista-lucha-mujeres-iranies-hiyab_1_12958099.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Casa Encendida</a> exhibir&aacute; hasta el 10 de enero de 2027 <em>Continentes como semillas</em>, en la que la obra de La Chola Poblete se combina con la de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/nino-elche-persigue-ruido-espacio-posibilidad-silencio_128_8523350.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ni&ntilde;o de Elche</a> y Pedro G. Romero. Las pr&aacute;cticas de los tres artistas trazan nuevas lecturas de las historias coloniales y las formas de resistencia que atraviesan, combinando sonoridad, escultura, dibujo y performance. A trav&eacute;s de ellas exploran los procesos de apropiaci&oacute;n, borrado y transformaci&oacute;n que han configurado identidades, cuerpos e imaginarios. &ldquo;Siento que con ambas exposiciones estoy cerrando desde un lugar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/alejandro-jodorowsky-escritor-cineasta-psicomago-95-anos-pide-amar-amor_129_11401975.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicom&aacute;gico </a>la gran pregunta de qui&eacute;n quer&iacute;a ser&rdquo;, reconoce la argentina.
    </p><h2 class="article-text">Hacer lo que te d&eacute; &ldquo;la gana&rdquo; como se&ntilde;a de identidad</h2><p class="article-text">
        La versatilidad de La Chola Poblete se expande hasta por las paredes de la galer&iacute;a Traves&iacute;a Cuatro, que ha pintado a prop&oacute;sito de su exposici&oacute;n, como si formaran igualmente parte de la muestra. &ldquo;Siempre he sido una persona muy curiosa, y eso me ha llevado a ser lo que me ha dado la gana&rdquo;, reconoce para describir c&oacute;mo ha convertido el &ldquo;clich&eacute; de que el arte es libre y que cada uno puede hacer lo que quiera&rdquo; como una se&ntilde;a de identidad de su arte. En sus inicios estuvo muy ligado a la performance, con su cuerpo como elemento central, a trav&eacute;s del que respond&iacute;a al &ldquo;cuestionamiento identitario&rdquo; que la atravesaba.
    </p><p class="article-text">
        La artista cuenta que hubo un momento en el que se &ldquo;cans&oacute;&rdquo; de exhibirse, y entraron en juego los dibujos en los que act&uacute;a como una &ldquo;recolectora&rdquo;. &ldquo;Me interesa mucho el <em>under</em> y la noche, porque siento que ah&iacute; he encontrado a las personas m&aacute;s incre&iacute;bles, con historias incre&iacute;bles&rdquo;, comenta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72b2cc55-5738-4d49-9696-c5f8c94265a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acrílico sobre lienzo de La Chola Poblete, de la serie &#039;Hasta la tristeza es distinta con el sol&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acrílico sobre lienzo de La Chola Poblete, de la serie &#039;Hasta la tristeza es distinta con el sol&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que se haya &ldquo;apropiado de las puertas de los ba&ntilde;os y de las calles&rdquo;, porque le permite &ldquo;traer lo que es de la calle hacia dentro, para que las galer&iacute;as e instituciones no sean tan expulsivas y no requieran tener a un espectador elitista, preparado y con herramientas de lo que es el arte, donde una pueda sentirse cerca&rdquo;. Entre los elementos reconocibles de La Chola Poblete en sus collages est&aacute;n desde pegatinas de bandas de rock a piezas que cualquiera puede encontrar en una iglesia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hackear&rdquo; los museos</h2><p class="article-text">
        La argentina, que expuso en la Bienal de Venecia en 2024, sostiene que de venir del <em>&ldquo;under&rdquo; </em>y ser una artista &ldquo;disruptiva&rdquo;, le interesa &ldquo;ir al choque y hablar desde una posici&oacute;n pol&iacute;tica y del activismo&rdquo;, defendiendo que &ldquo;es importante seguir ocupando espacios, y as&iacute; como se habla de colonialismo, ir conquistando lugares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Chola Poblete es consciente de que hay quien, &ldquo;quiz&aacute;s algunas personas m&aacute;s anarco&rdquo;, que piensen que es &ldquo;una vendida&rdquo;: &ldquo;No lo soy. Pienso que si no ocupo yo galer&iacute;as y museos, &iquest;qui&eacute;n lo har&aacute;? Finalmente, sigo siendo una artista travesti de Suram&eacute;rica. En una galer&iacute;a tengo el privilegio de ser una artista y que todo el mundo me lea y me festeje como artista. Pero luego, cuando salgo y voy al s&uacute;per, soy una travesti y punto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El debate en torno a la descolonizaci&oacute;n de los museos es global y tambi&eacute;n local, desde que el ministro de Cultura espa&ntilde;ol, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura-presenta-necesaria-renovacion-museos-antropologia-america-momento-no-implicara-devoluciones_1_12776344.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Urtasun</a>, prometiera trabajar en ello al comienzo de la legislatura. La Chola Poblete considera que este inter&eacute;s tiene que ver con una &ldquo;cuesti&oacute;n de agenda, de querer ser m&aacute;s inclusivos, desarmados y deconstruidos&rdquo;. La argentina ensancha las miras para, entendiendo esta posible apertura como una &ldquo;oportunidad&rdquo; para que cualquier persona disidente entre en estos espacios, ha de aprovecharla para &ldquo;hackear esa instituci&oacute;n y mantener el mensaje que tiene en la calle&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b3f1557b-3a41-4990-b192-02a2337b87d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Obra de La Chola Poblete de la serie  &#039;Kill your Idols&#039; de 2025"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Obra de La Chola Poblete de la serie  &#039;Kill your Idols&#039; de 2025                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que inventarse un c&oacute;digo, un camuflaje para poder seguir habitando estos lugares. Porque finalmente, si no estamos ah&iacute;, siempre vamos a quedarnos donde quieren que estemos, en el lugar de lo marginal&rdquo;, reivindica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La derecha est&aacute; arrasando con todo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La Chola Poblete vive en Buenos Aires, donde asegura que lo que se est&aacute; &ldquo;viendo y viviendo es aterrador&rdquo;: &ldquo;Hay un claro mensaje de odio hacia el sector popular, hacia las disidencias. Un mensaje transf&oacute;bico y homof&oacute;bico, peor tambi&eacute;n hay un recorte, un borramiento de lo que es la clase media y ahora solo puede verse a ricos y a pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La artista pone como ejemplo el caso de su madre y su hermana, que trabajan ambas como empleadas dom&eacute;sticas, y cobran 200 euros al mes. &ldquo;As&iacute; no se puede vivir&rdquo;, zanja. Ella intenta ayudarlas econ&oacute;micamente cuando puede, pero sabe que es una situaci&oacute;n excepcional que muchas otras personas no pueden llevar a cabo. 
    </p><p class="article-text">
        Habla por ella misma al reconocer que mucha de la gente que emigra lo hace con &ldquo;el sue&ntilde;o de una nueva oportunidad&rdquo;, en parte para poder &ldquo;juntar plata que enviar a sus familiares y que puedan tener una vida m&aacute;s confortable, pero la derecha est&aacute; arrasando con todo, y no solamente en estas cuestiones vitales, sino desde un lugar ideol&oacute;gico&rdquo;: &ldquo;Hay una generaci&oacute;n que no tiene mucha conciencia del pasado y eso es muy fuerte&rdquo;. Borrados, falta de informaci&oacute;n, incluso de legado, que ella intenta paliar, recrear, reconstruir y reinventar, con su arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/chola-poblete-azote-marron-sacude-mundo-arte-no-vendida-quiero-ocupar-museos-galerias_1_13554137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 20:05:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a42f504-32b8-4300-8752-46684c225829_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152461.jpg" length="13288467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a42f504-32b8-4300-8752-46684c225829_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152461.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13288467" width="3648" height="2052"/>
      <media:title><![CDATA[La Chola Poblete, el azote "marrón" que sacude el mundo del arte: "No soy una vendida, quiero ocupar museos y galerías"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a42f504-32b8-4300-8752-46684c225829_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152461.jpg" width="3648" height="2052"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museos,Descolonización,Madrid,La Casa Encendida,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del títere al gran formato: la Diputación de Badajoz consolida un ecosistema escénico único con D’Rule y PequEscena como eje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/titere-gran-formato-diputacion-badajoz-consolida-ecosistema-escenico-unico-d-rule-pequescena-eje_1_13466519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53fb80ce-232b-4d20-a21f-44346f1bd536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y328.jpg" width="1200" height="675" alt="Del títere al gran formato: la Diputación de Badajoz consolida un ecosistema escénico único con D’Rule y PequEscena como eje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La programación escénica se despliega este otoño por toda la provincia en un modelo que reparte teatro profesional e infantil y refuerza la vida cultural de cada municipio</p><p class="subtitle">La Diputación de Badajoz refuerza su compromiso con una cultura accesible y diversa</p></div><p class="article-text">
        La Diputaci&oacute;n de Badajoz ha levantado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un ecosistema esc&eacute;nico que funciona como una red de sost&eacute;n para el teatro profesional, el tejido amateur y la formaci&oacute;n de p&uacute;blicos en toda la provincia. Lo ha hecho desde una premisa que atraviesa toda su pol&iacute;tica cultural: la cultura como herramienta de cohesi&oacute;n territorial y como garant&iacute;a de igualdad entre municipios que, por su tama&ntilde;o o recursos, nunca podr&iacute;an sostener una programaci&oacute;n estable sin apoyo institucional. Ese principio vertebra el I Plan Estrat&eacute;gico Provincial de Dinamizaci&oacute;n Cultural 2023&#8209;2027 y explica por qu&eacute;, solo en 2025, la corporaci&oacute;n destin&oacute; m&aacute;s de 10,7 millones de euros a cultura dentro de un presupuesto departamental de 20,2 millones, alcanzando una cobertura del 100 % del territorio con m&aacute;s de 2.200 actividades anuales. En los pueblos de menos de 20.000 habitantes &mdash;el coraz&oacute;n rural de la provincia&mdash; la inversi&oacute;n asciende a 50,51 euros por habitante, casi el doble del promedio provincial, lo que permite sostener una media de 13,3 actividades culturales al a&ntilde;o en cada localidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese esfuerzo se materializa en una arquitectura de programas que combina exhibici&oacute;n profesional, formaci&oacute;n de p&uacute;blicos, apoyo a la creaci&oacute;n y dinamizaci&oacute;n comunitaria. En ese entramado, <em>D&rsquo;Rule</em>: <em>Artistas en el Territorio</em> es el dispositivo central de exhibici&oacute;n teatral profesional. Desde 2016, descentraliza la oferta esc&eacute;nica y garantiza que los pueblos puedan acceder a montajes de compa&ntilde;&iacute;as extreme&ntilde;as consolidadas sin asumir el coste real del cach&eacute;. En 2026, el programa reparte 300.000 euros entre municipios y entidades locales menores, cubriendo hasta 2.500 euros por representaci&oacute;n &mdash;5.000 en los casos de localidades con dos obras&mdash; y asegurando que todas las funciones se desarrollen entre octubre y finales de a&ntilde;o. La resoluci&oacute;n de este a&ntilde;o ha beneficiado a 85 localidades, que programar&aacute;n espect&aacute;culos de compa&ntilde;&iacute;as como Samarkanda Teatro, Teatro Girigai, Karlik Danza Teatro, Verbo Producciones, Teatro de Papel, Las Cuatro Esquinas Producciones, De la Luna Teatro, Atakama, Maltravieso Teatro o Francis J. Quir&oacute;s Producciones, todas ellas integradas en la Gu&iacute;a de Artistas y Grupos de la Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de p&uacute;blicos se aborda desde la infancia con <em>Peq</em><em>uEscena,</em> un festival que desde 2022 lleva t&iacute;teres, clown, teatro de objetos y narraci&oacute;n esc&eacute;nica a casas de cultura rurales. Su repertorio combina compa&ntilde;&iacute;as extreme&ntilde;as y nacionales &mdash;Tropos Teatro de T&iacute;teres, Titiriteros de Bin&eacute;far, Marmore Producciones, Chameleon Producciones, Bambal&iacute;a Esc&eacute;nica o El Avispero&mdash; y este a&ntilde;o volver&aacute; a desplegarse entre octubre y diciembre, consolid&aacute;ndose como la puerta de entrada al hecho esc&eacute;nico para miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del medio rural. A su alrededor orbitan otros circuitos sectoriales &mdash;BadeCirco, Badakadabra, Danzaria&mdash; que diversifican la oferta de calle y sala en municipios peque&ntilde;os y completan la estrategia de acceso temprano a la cultura dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La Diputaci&oacute;n sostiene adem&aacute;s una constelaci&oacute;n de festivales que ampl&iacute;an el mapa esc&eacute;nico provincial y regional: el Festival de Teatro de Vegas Bajas, el de Casas de Regina, el Festival de Teatro Musical de Don Benito, el Amateur de Extremadura, el Festival Internacional de Teatro de Badajoz y el Festival de M&eacute;rida. Todos ellos cuentan con financiaci&oacute;n provincial, ya sea mediante patrocinios directos o a trav&eacute;s de las convocatorias para ayuntamientos y asociaciones culturales, lo que permite que la programaci&oacute;n profesional y de gran formato llegue a p&uacute;blicos que, de otro modo, quedar&iacute;an fuera de los circuitos esc&eacute;nicos nacionales.
    </p><p class="article-text">
        La estructura de subvenciones completa este modelo con dos l&iacute;neas diferenciadas: una para administraciones locales y otra para asociaciones y fundaciones. El Plan Provincial de Cooperaci&oacute;n para el Programa de Dinamizaci&oacute;n Cultural, dotado con 785.000 euros, funciona en concurrencia no competitiva y permite a cada municipio programar hasta tres actividades entre enero y octubre, con ayudas de 1.500 euros para compa&ntilde;&iacute;as profesionales y 1.000 para agrupaciones amateur. En paralelo, las convocatorias para asociaciones sufragan festivales, muestras de teatro aficionado, cert&aacute;menes y proyectos comunitarios, mientras que las ayudas de capital financian equipamiento t&eacute;cnico y reformas en espacios esc&eacute;nicos locales, un aspecto crucial para que los municipios m&aacute;s peque&ntilde;os puedan cumplir los requisitos t&eacute;cnicos exigidos por circuitos como<em> D&rsquo;Rule.</em>
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a la dramaturgia se articula mediante la cooperaci&oacute;n con la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Teatro de Extremadura, FATEX, y las diputaciones de Badajoz y C&aacute;ceres. El Premio Internacional Ra&uacute;l Moreno FATEX otorga 4.000 euros a la obra ganadora y 2.000 al acc&eacute;sit, y publica ambos textos en un volumen biling&uuml;e castellano&#8209;portugu&eacute;s que favorece el intercambio esc&eacute;nico a trav&eacute;s de la Raya. Los grupos federados en FATEX estrenan y giran estas obras en la Red de Teatro Amateur. El Premio de Autor Extreme&ntilde;o, reservado a dramaturgos nacidos o residentes en la regi&oacute;n, concede 500 euros y publica la obra en la colecci&oacute;n <em>Escena Extreme&ntilde;a</em>, tambi&eacute;n en edici&oacute;n biling&uuml;e. La Red de Teatro Amateur de FATEX completa la oferta con representaciones en salas municipales durante el oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El impacto socioecon&oacute;mico de este modelo es doble. Por un lado, la cobertura &iacute;ntegra del cach&eacute; en <em>D&rsquo;Rule </em>y en el Plan de Dinamizaci&oacute;n estabiliza el mercado laboral esc&eacute;nico extreme&ntilde;o, garantizando ingresos recurrentes para cooperativas y pymes teatrales en un contexto donde la taquilla municipal no puede absorber los costes reales de producci&oacute;n. La Gu&iacute;a de Artistas y Grupos act&uacute;a como registro t&eacute;cnico que asegura condiciones salariales acordes al mercado y evita la devaluaci&oacute;n del trabajo art&iacute;stico. Por otro, la inversi&oacute;n concentrada en municipios peque&ntilde;os neutraliza la brecha de acceso a la cultura dram&aacute;tica y consolida h&aacute;bitos culturales tempranos gracias a programas como<em> </em><em>Peq</em><em>uEscena.</em> La cooperaci&oacute;n transfronteriza de los premios FATEX proyecta la dramaturgia extreme&ntilde;a hacia Portugal y crea un espacio biling&uuml;e singular en el panorama teatral espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Los retos, sin embargo, persisten. La exigencia t&eacute;cnica de los recintos aptos para montajes profesionales sigue siendo una barrera para las entidades locales menores, lo que obliga a mantener l&iacute;neas de modernizaci&oacute;n infraestructural para evitar exclusiones. Tambi&eacute;n es necesario seguir afinando la coordinaci&oacute;n entre los distintos agentes institucionales para evitar la concentraci&oacute;n de programaci&oacute;n en el &uacute;ltimo cuatrimestre y garantizar un flujo esc&eacute;nico continuo durante todo el a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Equilibrar el territorio</h2><p class="article-text">
        El resultado es un modelo que no solo programa teatro: lo convierte en infraestructura p&uacute;blica, en una forma de presencia institucional que equilibra el territorio y sostiene la vida cultural de los pueblos. En un contexto donde la oferta esc&eacute;nica depende casi por completo del impulso p&uacute;blico, cada funci&oacute;n es una afirmaci&oacute;n de igualdad y de derecho: la certeza de que la creaci&oacute;n dram&aacute;tica no es un privilegio urbano, sino un bien com&uacute;n que pertenece a todas las comunidades. La Diputaci&oacute;n de Badajoz ha construido una red que permite que el teatro profesional viva de su trabajo, que la infancia acceda a la cultura desde sus primeros a&ntilde;os y que la dramaturgia extreme&ntilde;a circule m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Ese es el verdadero impacto: un territorio donde la cultura no se improvisa y adem&aacute;s consigue sostenerse. Donde el teatro no es considerado simplemente como un evento, sino como una forma muy presente de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso este modelo importa. Porque convierte la cultura en infraestructura c&iacute;vica, garantiza que la profesi&oacute;n teatral pueda vivir de su trabajo y mantiene abierto un horizonte creativo que, sin esta red, se estrechar&iacute;a hasta desaparecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/titere-gran-formato-diputacion-badajoz-consolida-ecosistema-escenico-unico-d-rule-pequescena-eje_1_13466519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 15:24:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53fb80ce-232b-4d20-a21f-44346f1bd536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y328.jpg" length="89364" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53fb80ce-232b-4d20-a21f-44346f1bd536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y328.jpg" type="image/jpeg" fileSize="89364" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del títere al gran formato: la Diputación de Badajoz consolida un ecosistema escénico único con D’Rule y PequEscena como eje]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53fb80ce-232b-4d20-a21f-44346f1bd536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x452y328.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Diputaciones,Badajoz,Artistas,Actores,Actrices,Gestión cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[35 años sin Tino Casal: cuatro canciones que definen su carrera musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/35-anos-tino-casal-cuatro-canciones-definen-carrera-musical-pm_1_13573744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/485e7daa-2c8a-44ed-a16d-ef785abdc069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y298.jpg" width="1200" height="675" alt="35 años sin Tino Casal: cuatro canciones que definen su carrera musical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Sabía que no iba a llegar a viejo", llegó a declarar su amigo Julián Ruiz, en recuerdo del cantante que murió víctima de un accidente de tráfico en 1991.</p><p class="subtitle">La canción que convirtió a su cantautora en toda una estrella hace 30 años y fue todo un éxito viral antes de redes sociales</p></div><p class="article-text">
        El 22 de septiembre de 1991, la voz de Jos&eacute; Celestino Casal &Aacute;lvarez se apag&oacute; para siempre&nbsp;a los 41 a&ntilde;os. M&aacute;s conocido por su nombre art&iacute;stico, Tino Casal, fue la &uacute;nica v&iacute;ctima mortal de un accidente de tr&aacute;fico tras haber salido con un grupo de amigos a cenar y a tomar unas copas&nbsp;en una noche oto&ntilde;al y lluviosa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sab&iacute;a que no iba a llegar a viejo&rdquo;, lleg&oacute; a declarar su amigo Juli&aacute;n Ruiz. El hecho es que 35 a&ntilde;os despu&eacute;s de su fallecimiento, el cantante sigue manteniendo relevancia en un pop espa&ntilde;ol en el que aport&oacute; un estilo propio, tanto de m&uacute;sica como de moda. Definimos su carrera musical en cuatro canciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Champ&uacute; de huevo&rsquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n supuso el primer gran &eacute;xito de Tino Casal. Publicada en el &aacute;lbum &lsquo;Neocasal&rsquo; en 1981, representa uno de sus cortes m&aacute;s irreverentes y recordados, convirti&eacute;ndose en una parte fundamental de su est&eacute;tica glam, todo ello en su disco debut. Este single guardaba adem&aacute;s un mensaje oculto. Frases como &ldquo;Me cambias por un Frankenstein&rdquo; hacen pensar que el tema se lo dedica a alguien, y una de las principales teor&iacute;as apunta a que algunas de esas l&iacute;neas van dirigidas al director de cine Pedro Almod&oacute;var tras una serie de encontronazos. Sin embargo, quienes m&aacute;s le conocieron afirman que la canci&oacute;n estaba dedicada en realidad a su amigo Fabio McNamara.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-SFTvnWDj3v8-4839', 'youtube', 'SFTvnWDj3v8', document.getElementById('yt-SFTvnWDj3v8-4839'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-SFTvnWDj3v8-4839 src="https://www.youtube.com/embed/SFTvnWDj3v8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Embrujada&rsquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Su mayor &eacute;xito comercial y un aut&eacute;ntico himno del pop electr&oacute;nico espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os 80. Se incluy&oacute; en Etiqueta negra (1983), el segundo &aacute;lbum de Tino Casal y que supuso su consolidaci&oacute;n, y sobre cuyo t&iacute;tulo el cantante declar&oacute; que &ldquo;cierto halo negro en torno a m&iacute;, no s&eacute; por qu&eacute;&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sencillo alcanz&oacute; el n&uacute;mero uno el 9 de abril de 1983 en los 40 principales y tal fue su repercusi&oacute;n que los ejecutivos de EMI creyeron que podr&iacute;a arrasar a nivel mundial, por eso grab&oacute; una versi&oacute;n en ingl&eacute;s, &lsquo;Bewitched&rsquo;, pero que no transcendi&oacute; porque el cantante &ldquo;nunca tuvo buen ingl&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-kNd-kSzYhtQ-1226', 'youtube', 'kNd-kSzYhtQ', document.getElementById('yt-kNd-kSzYhtQ-1226'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-kNd-kSzYhtQ-1226 src="https://www.youtube.com/embed/kNd-kSzYhtQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        De &lsquo;Embrujada&rsquo; hay que hacer una menci&oacute;n especial a su videoclip, una pieza que fue pionera e innovadora en su d&iacute;a y que fue una especie de cortometraje en formato de tr&aacute;iler, dirigido por el ya desaparecido Jos&eacute; Luis Lozano en lo que supuso el debut, quien posteriormente tambi&eacute;n se encargar&iacute;a de los clips de otras canciones destacadas de los 80 como &lsquo;Lobo Hombre en Par&iacute;s&rsquo; de La Uni&oacute;n. En una especie de carrera de im&aacute;genes aparecen fragmentos de pel&iacute;culas como &lsquo;La bella durmiente&rsquo; de Disney, o &lsquo;Scanners&rsquo; de David Cronenberg, y fue protagonizado por Paola Domingu&iacute;n, hermana de Miguel Bos&eacute;, y donde Tino Casal solo aparece en la escena final.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Eloise&rsquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Para su&nbsp;disco &lsquo;L&aacute;grimas de Cocodrilo&rsquo; de 1987, Tino Casal hizo una c&eacute;lebre y teatral versi&oacute;n en espa&ntilde;ol del cl&aacute;sico original del mismo nombre de 1968 de Paul Ryan, adaptada a su estilo tecno-pop y glam, y que destaca por su inconfundible potencia vocal y dramatismo. Esta canci&oacute;n supuso, adem&aacute;s, un renacimiento despu&eacute;s de una complicada etapa en la que tuvo que superar problemas de salud graves, como fue una necrosis derivada de un esguince mal curado en 1985). &nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-5MV5Kvz565o-2213', 'youtube', '5MV5Kvz565o', document.getElementById('yt-5MV5Kvz565o-2213'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-5MV5Kvz565o-2213 src="https://www.youtube.com/embed/5MV5Kvz565o?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Tal como soy&rsquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Antes de fallecer, Tino Casal public&oacute; &lsquo;Histeria&rsquo; en 1990, que fue un disco con un &eacute;xito discreto, menor del esperado. En &eacute;l, se adelant&oacute; a los Fugees m&aacute;s de dos d&eacute;cadas haciendo su propia versi&oacute;n de &lsquo;Killing Me Softly&rsquo; de Roberta Flack. Tras este trabajo dej&oacute; la m&uacute;sica temporalmente y se dedic&oacute; a la pintura, aunque ten&iacute;a varios proyectos musicales en mente, como el grabar un disco en Jap&oacute;n, una nueva versi&oacute;n de &lsquo;Embrujada&rsquo; o grabar el musical de &lsquo;El fantasma de la &oacute;pera&rsquo; con Miguel R&iacute;os involucrado.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-HkPKKeQWs3w-2878', 'youtube', 'HkPKKeQWs3w', document.getElementById('yt-HkPKKeQWs3w-2878'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-HkPKKeQWs3w-2878 src="https://www.youtube.com/embed/HkPKKeQWs3w?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/35-anos-tino-casal-cuatro-canciones-definen-carrera-musical-pm_1_13573744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 19:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/485e7daa-2c8a-44ed-a16d-ef785abdc069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y298.jpg" length="427751" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/485e7daa-2c8a-44ed-a16d-ef785abdc069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y298.jpg" type="image/jpeg" fileSize="427751" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[35 años sin Tino Casal: cuatro canciones que definen su carrera musical]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/485e7daa-2c8a-44ed-a16d-ef785abdc069_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x978y298.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Canciones,Artistas,Movida madrileña,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El secreto detrás del amarillo de Van Gogh que la ciencia ha tardado más de un siglo en descubrir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/secreto-detras-amarillo-gogh-ciencia-tardado-siglo-descubrir-pm_1_13527759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a90b4554-15af-4af3-b9d8-13dbb84170e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151720.jpg" width="1920" height="1080" alt="El secreto detrás del amarillo de Van Gogh que la ciencia ha tardado más de un siglo en descubrir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su intensidad lo convirtió en uno de los nuevos colores de la pintura del siglo XIX, pero su composición a base de plomo y cromo y su tendencia a oscurecerse acabaron revelando la otra cara del pigmento
</p><p class="subtitle">El negro que acabó en nuestros cosméticos: la historia del pigmento que también preocupa por su inhalación</p></div><p class="article-text">
        <strong>El amarillo de cromo</strong> ofreci&oacute; a los artistas del siglo XIX una intensidad dif&iacute;cil de conseguir con los pigmentos disponibles hasta entonces. Su llegada form&oacute; parte de una transformaci&oacute;n qu&iacute;mica que <strong>ampli&oacute; la paleta de los pintores </strong>con nuevos colores industriales y que artistas como <a href="https://www.eldiario.es/temas/van-gogh/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Vincent van Gogh</strong></a> aprovecharon para construir algunas de sus obras m&aacute;s reconocibles. Sin embargo, aquel amarillo brillante presentaba importantes inconvenientes: su composici&oacute;n <strong>inclu&iacute;a plomo y cromo, y su estabilidad frente a la luz era limitada</strong>, hasta el punto de que parte de su viveza original pod&iacute;a transformarse con los a&ntilde;os en tonos marrones y apagados.
    </p><p class="article-text">
        Qu&iacute;micamente, <strong>el amarillo de cromo tradicional est&aacute; formado por cromato de plomo (PbCrO4)</strong>, un compuesto en el que el cromo se encuentra en estado de oxidaci&oacute;n VI. Esta composici&oacute;n resulta clave para entender lo que ocurre con el pigmento con el paso del tiempo: los estudios realizados sobre pinturas hist&oacute;ricas han permitido observar c&oacute;mo el cromo puede experimentar cambios en su estado de oxidaci&oacute;n, un proceso que posteriormente se ha relacionado con la alteraci&oacute;n del color.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Van Gogh fue uno de los </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/artistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>artistas</strong></a><strong> que explotaron sus posibilidades</strong>. El pintor recurri&oacute; al amarillo de cromo para obtener algunos de los tonos intensos asociados actualmente a su obra y lo emple&oacute;, entre otras composiciones, en <em>Los girasoles</em>. La disponibilidad de pigmentos fabricados industrialmente le permit&iacute;a utilizar el color como un elemento expresivo, pero las investigaciones realizadas m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s han demostrado que parte de aquellos amarillos que hoy contemplamos ya no presenta exactamente el aspecto que ten&iacute;a cuando sali&oacute; de su estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07a62c26-843d-43b5-861e-6f97bd58808e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Los girasoles&#039;, de Van Gogh"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Los girasoles&#039;, de Van Gogh                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El amarillo que la luz transforma</h2><p class="article-text">
        El proceso de degradaci&oacute;n ha podido estudiarse mediante t&eacute;cnicas avanzadas de an&aacute;lisis. Investigadores que examinaron muestras de <a href="https://www.eldiario.es/temas/pintura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pintura</a> con haces microsc&oacute;picos de rayos X comprobaron que la exposici&oacute;n a la luz puede desencadenar una reacci&oacute;n en una capa extremadamente fina de la superficie: el cromo pasa de cromo VI a cromo III, dando lugar a compuestos que modifican el color y contribuyen al oscurecimiento del amarillo original. Los an&aacute;lisis realizados sobre obras como <em>Vista de Arles con lirios</em> y <em>Ribera del Sena </em>confirmaron la presencia de este fen&oacute;meno en pinturas del artista neerland&eacute;s, tal y como explic&oacute; Marine Cotte, experta del laboratorio franc&eacute;s de Grenoble, en declaraciones para Efe.
    </p><p class="article-text">
        La qu&iacute;mica de las mezclas empleadas por Van Gogh complicaba todav&iacute;a m&aacute;s el proceso. Los estudios detectaron una <strong>mayor presencia de cromo III en zonas donde tambi&eacute;n aparec&iacute;an compuestos de bario y azufre</strong>, una pista que relaciona algunas de las mezclas utilizadas por el pintor con la degradaci&oacute;n. Otras investigaciones, como la <em>Estudio ab initio de la soluci&oacute;n s&oacute;lida PbCr (1&minus; x ) S x O 4 : una mirada al interior de la degradaci&oacute;n del Amarillo Van Gogh, </em><a href="https://pubs.rsc.org/sc/article/7/7/4197/503589/Ab-initio-study-of-PbCr-1-x-SxO4-solid-solution-an" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada</a> en <em>Ciencia qu&iacute;mica</em>, han estudiado espec&iacute;ficamente la combinaci&oacute;n de cromato de plomo y sulfato de bario empleada para obtener un amarillo m&aacute;s claro y brillante, y han comprobado que, <strong>en contacto con la luz, puede favorecer la aparici&oacute;n con el tiempo de una tonalidad m&aacute;s marr&oacute;n y apagada.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/775c4c85-b5e4-4d98-967b-6bcf03491eca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Vista de Arles con lirios&#039;, de Van Gogh"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Vista de Arles con lirios&#039;, de Van Gogh                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El problema del amarillo de cromo no qued&oacute; limitado a la conservaci&oacute;n de las obras de arte. Dentro de la misma familia de pigmentos de cromato de plomo <strong>se encuentra el C.I. Pigment Yellow 34</strong>, un sulfocromato de plomo que ha tenido aplicaciones industriales en pl&aacute;sticos, pinturas y recubrimientos. <a href="https://www.industrialchemicals.gov.au/sites/default/files/Lead%20chromates_Human%20health%20tier%20II%20assessment.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un informe de la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental danesa</a> se&ntilde;alaba que, en el mercado europeo analizado, alrededor del 60% se destinaba a colorear pl&aacute;sticos y aproximadamente el 40% a recubrimientos. Entre sus aplicaciones figuraban maquinaria, embarcaciones, se&ntilde;alizaci&oacute;n y pintura vial, veh&iacute;culos y determinados equipos industriales.
    </p><h2 class="article-text">Del &eacute;xito industrial a una sustancia sometida a autorizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Su composici&oacute;n es tambi&eacute;n la raz&oacute;n por la que este tipo de pigmentos qued&oacute; sometido a una regulaci&oacute;n especialmente estricta. <strong>El C.I. Pigment Yellow 34 est&aacute; clasificado como carcin&oacute;geno de categor&iacute;a 1B, t&oacute;xico para la reproducci&oacute;n de categor&iacute;a 1</strong>A y susceptible de provocar da&ntilde;os en &oacute;rganos tras una exposici&oacute;n prolongada o repetida. La preocupaci&oacute;n por el riesgo cancer&iacute;geno se relaciona principalmente con la inhalaci&oacute;n de polvo de cromato, mientras que parte de los efectos sobre el desarrollo se asocia al contenido en plomo. El Reglamento (UE) 125/2012 <a href="https://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2012:041:0001:0004:en:PDF" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incorpor&oacute; este pigmento al anexo XIV de REACH</a> por cumplir los criterios de clasificaci&oacute;n como <strong>carcin&oacute;geno y t&oacute;xico para la reproducci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa inclusi&oacute;n no equivale a una desaparici&oacute;n absoluta del pigmento, pero s&iacute; supuso someter sus usos en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/union-europea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a> al r&eacute;gimen de autorizaci&oacute;n de REACH: el informe dan&eacute;s recoge mayo de 2015 como fecha l&iacute;mite, tras la cual <strong>su empleo requiere una autorizaci&oacute;n para un uso espec&iacute;fico</strong>. Al mismo tiempo, se han identificado numerosas alternativas sin plomo y los datos recogidos en Dinamarca mostraban una tendencia descendente en su consumo. El amarillo que ayud&oacute; a ampliar la paleta de los artistas y cuya familia de pigmentos encontr&oacute; despu&eacute;s m&uacute;ltiples aplicaciones industriales termin&oacute; as&iacute; convertido en un ejemplo de c&oacute;mo un color admirado por su intensidad puede revelar, con el avance de la qu&iacute;mica, propiedades muy distintas de las que hicieron posible su &eacute;xito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/secreto-detras-amarillo-gogh-ciencia-tardado-siglo-descubrir-pm_1_13527759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 09:00:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a90b4554-15af-4af3-b9d8-13dbb84170e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151720.jpg" length="1381879" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a90b4554-15af-4af3-b9d8-13dbb84170e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151720.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1381879" width="1920" height="1080"/>
      <media:title><![CDATA[El secreto detrás del amarillo de Van Gogh que la ciencia ha tardado más de un siglo en descubrir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a90b4554-15af-4af3-b9d8-13dbb84170e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151720.jpg" width="1920" height="1080"/>
      <media:keywords><![CDATA[Van Gogh,Artistas,Pintura,Arte,Química]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un busto olvidado como decoración de jardín da la sorpresa al revelar que es una obra de arte creada hace 170 años por una de las primeras escultoras profesionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/busto-olvidado-decoracion-jardin-da-sorpresa-revelar-obra-arte-creada-170-anos-pm_1_13524401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c31aa93-5572-411e-862d-d5a3f4a332d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y353.jpg" width="1200" height="675" alt="Un busto olvidado como decoración de jardín da la sorpresa al revelar que es una obra de arte creada hace 170 años por una de las primeras escultoras profesionales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escultoras históricas - Una familia de los Cotswolds convivió durante años con un busto de mármol cubierto de líquenes que consideraba un adorno de piedra reconstituida sin interés artístico</p><p class="subtitle">Casas, murallas y utensilios permanecen en este yacimiento descubierto por casualidad en un pueblo alavés
</p></div><p class="article-text">
        Las relaciones sentimentales de <strong>Harriet Goodhue Hosmer</strong> con otras mujeres formaron parte de una vida bastante alejada de las convenciones sociales del siglo XIX. La escultora estadounidense, que desarroll&oacute; buena parte de su carrera en Roma, perteneci&oacute; a un <strong>c&iacute;rculo de artistas expatriadas </strong>y mantuvo una personalidad que tambi&eacute;n llam&oacute; la atenci&oacute;n de sus contempor&aacute;neos. 
    </p><p class="article-text">
        Su amigo y compa&ntilde;ero de estudio <strong>Frederic Leighto</strong>n lleg&oacute; a describirla como una persona extraordinariamente peculiar y afable, seg&uacute;n recogen los Museos de Liverpool. El novelista <strong>Nathaniel Hawthorne </strong>tambi&eacute;n repar&oacute; en su independencia tras conocerla en la capital italiana.
    </p><h2 class="article-text">Una inscripci&oacute;n permiti&oacute; atribuir el busto a Hosmer</h2><p class="article-text">
        Una de las primeras creaciones de Hosmer ha aparecido en el jard&iacute;n de una vivienda de los Cotswolds, en Inglaterra, despu&eacute;s de pasar d&eacute;cadas sin ser reconocida. Se trata de <em><strong>Daphne</strong></em>, un busto de m&aacute;rmol realizado en Roma en 1854 que representa a una ninfa de la mitolog&iacute;a griega. La pieza hab&iacute;a <strong>permanecido al aire libre mientras sus propietarios desconoc&iacute;an tanto su procedencia como su importancia art&iacute;stica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as familiares de los a&ntilde;os 50 ya muestran la escultura entre los parterres de flores, cerca de una zona donde posaban ni&ntilde;os y ponis. Los propietarios de la vivienda cre&iacute;an que se trataba de un <strong>adorno fabricado con piedra reconstituida</strong> y apenas prestaban atenci&oacute;n a su presencia. Con el paso del tiempo, los l&iacute;quenes fueron cubriendo su superficie. La familia desconoce c&oacute;mo lleg&oacute; hasta all&iacute;, aunque sospecha que<strong> alg&uacute;n antepasado pudo adquirirla en una subasta</strong> a mediados del siglo XX.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/031b8c68-3afe-4a07-b4b5-ee6c4f35f0f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Harriet Goodhue Hosmer"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Harriet Goodhue Hosmer                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El director de Chorley&rsquo;s Auctioneers, <strong>Thomas Jenner-Fust</strong>, descubri&oacute; la verdadera naturaleza de la pieza al visitar la vivienda para realizar una valoraci&oacute;n de sus bienes. Al examinar el busto encontr&oacute; m&aacute;rmol bajo las capas acumuladas por la exposici&oacute;n a la intemperie. La identificaci&oacute;n lleg&oacute; al observar una<strong> inscripci&oacute;n en la parte posterior con el nombre de la artista</strong> y la expresi&oacute;n latina <em>me fecit Romae</em>, que significa &ldquo;me hizo en Roma&rdquo;. Seg&uacute;n explic&oacute; Jenner-Fust a la <em>BBC</em>, los propietarios desconoc&iacute;an por completo estos detalles y quedaron sorprendidos ante el hallazgo.
    </p><h2 class="article-text">Chorley&rsquo;s buscar&aacute; otro comprador despu&eacute;s de la subasta fallida</h2><p class="article-text">
        La historia de Daphne procede de la mitolog&iacute;a griega y relata c&oacute;mo la<strong> ninfa escap&oacute; de la persecuci&oacute;n de Apolo </strong>mediante su transformaci&oacute;n en un laurel. Hosmer model&oacute; su interpretaci&oacute;n en 1853 y la traslad&oacute; al m&aacute;rmol al a&ntilde;o siguiente, mediante una representaci&oacute;n de cabeza inclinada y hojas que aparecen alrededor de la figura. 
    </p><p class="article-text">
        El Museo de Arte de Carolina del Norte la identifica como su<strong> primera obra independiente</strong>. Su composici&oacute;n se distancia del movimiento que Gian Lorenzo Bernini hab&iacute;a representado en <em>Apolo y Daphne </em>entre 1622 y 1625. Existen <strong>muy pocos ejemplares conocidos de la versi&oacute;n de Hosmer</strong>, con esculturas conservadas en museos estadounidenses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b089a66d-e41e-4d5b-8b51-5ceb8ad54dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La casa británica intentó vender la escultura por hasta 18.000 libras y prepara otra oportunidad después de someter la superficie deteriorada a trabajos de conservación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La casa británica intentó vender la escultura por hasta 18.000 libras y prepara otra oportunidad después de someter la superficie deteriorada a trabajos de conservación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La casa de subastas Chorley&rsquo;s anunci&oacute; la venta del busto para el 15 de septiembre, con una<strong> estimaci&oacute;n de entre 12.000 y 18.000 libras</strong>. Sin embargo, no se logr&oacute; vender aunque se planea una nueva intentona para el futuro. La escultura mide 69,5 cent&iacute;metros y presenta una <strong>fisura de aproximadamente 13 cent&iacute;metros en un brazo</strong>, un peque&ntilde;o desconch&oacute;n y manchas oscuras. Un conservador retir&oacute; los organismos adheridos, trat&oacute; la superficie y aplic&oacute;<strong> cera microcristalina protectora</strong>, sin emprender una restauraci&oacute;n m&aacute;s profunda.
    </p><h2 class="article-text">Las disputas acompa&ntilde;aron los mayores &eacute;xitos profesionales de Hosmer</h2><p class="article-text">
        La carrera de Hosmer comenz&oacute; en unas circunstancias poco habituales para una mujer nacida en Massachusetts en 1830, cuando la formaci&oacute;n art&iacute;stica y anat&oacute;mica estaba sometida a <strong>importantes restricciones por razones de g&eacute;nero</strong>. A los 22 a&ntilde;os se traslad&oacute; a Roma y consigui&oacute; estudiar con el escultor brit&aacute;nico John Gibson. All&iacute; desarroll&oacute; una trayectoria internacional dentro del neoclasicismo y lleg&oacute; a convertirse en una de las<strong> primeras mujeres estadounidenses que ejercieron profesionalmente la escultura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento de Hosmer tambi&eacute;n estuvo acompa&ntilde;ado de<strong> disputas sobre la autor&iacute;a de sus obras</strong>, especialmente despu&eacute;s de presentar <em>Zenobia encadenada </em>en el Crystal Palace de Londres en 1862. La escultura representaba a la reina de Palmira cautiva y recibi&oacute; elogios, aunque algunos cr&iacute;ticos y peri&oacute;dicos cuestionaron que una mujer hubiera podido realizarla. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dennis Carr</strong>, conservador de arte estadounidense en<em> The Huntington</em>, relacion&oacute; aquella figura con una<strong> interpretaci&oacute;n de la autoridad femenina</strong> publicada en el blog del museo en 2021. Aquella pol&eacute;mica muestra las dificultades profesionales que acompa&ntilde;aron incluso a sus creaciones m&aacute;s reconocidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/busto-olvidado-decoracion-jardin-da-sorpresa-revelar-obra-arte-creada-170-anos-pm_1_13524401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 14:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6c31aa93-5572-411e-862d-d5a3f4a332d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y353.jpg" length="35176" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6c31aa93-5572-411e-862d-d5a3f4a332d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y353.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35176" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un busto olvidado como decoración de jardín da la sorpresa al revelar que es una obra de arte creada hace 170 años por una de las primeras escultoras profesionales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6c31aa93-5572-411e-862d-d5a3f4a332d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x584y353.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Esculturas,Artistas,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El legado de las artistas trans que pusieron la ciudad de Las Palmas en la vanguardia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/legado-artistas-trans-pusieron-ciudad-palmas-vanguardia_1_13522305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/026b9ad1-340d-4bde-8087-96aeb8b516ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151572.jpg" width="1367" height="769" alt="El legado de las artistas trans que pusieron la ciudad de Las Palmas en la vanguardia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Archivo ‘Viejas Glorias’ recupera la memoria escénica del colectivo trans en Gran Canaria entre 1976 y 1998 y rescata su aportación artística a un panorama cultural que despertaba de cuarenta años de dictadura</p><p class="subtitle">Nueva ola de desabastecimiento de medicamentos para personas trans: “No podemos ser conejillos de indias”</p></div><p class="article-text">
        Cuando <strong>Luis Lorite</strong> se embarc&oacute; en la creaci&oacute;n del Archivo <a href="https://viejasglorias.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Viejas Glorias</em></a>, lo hizo bajo el convencimiento de que el <strong>legado art&iacute;stico de las artistas trans y travestis desde 1976</strong> no solo debe ser rescatado, sino celebrado. Todo parte de la b&uacute;squeda de testimonios y testigos de lo que fue un d&iacute;a una ciudad abierta al mundo por su puerto, que sal&iacute;a de una dictadura cruel de 40 a&ntilde;os y de un colectivo de mujeres que quer&iacute;a probar todas las formas de libertad a trav&eacute;s de la canci&oacute;n, la danza y el humor con la generosidad de situar a la ciudad de<strong> Las Palmas de Gran Canaria</strong> en un circuito cultural de repertorios y propuestas que se estaban dando en las salas y teatros del panorama internacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/949da1f8-2616-43fb-9e4f-58e82eadfee2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel &#039;Hollywood travesti&#039; en la sala Britania. Las Palmas de Gran Canaria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel &#039;Hollywood travesti&#039; en la sala Britania. Las Palmas de Gran Canaria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Este proyecto surge de una vieja gloria, <strong>Margaret Garc&iacute;a</strong>&rdquo;, cuenta a esta redacci&oacute;n el coordinador del archivo. &ldquo;La conoc&iacute; haciendo una campa&ntilde;a del Orgullo para el Gobierno de Canarias en el a&ntilde;o 2024, donde ella representaba al colectivo trans. Me coment&oacute; que hab&iacute;a sido artista en una sala de fiestas de Las Palmas hac&iacute;a cincuenta a&ntilde;os y que ten&iacute;a el sue&ntilde;o de volverse a encontrar con su p&uacute;blico, que ella cre&iacute;a que, de tener su misma edad, estar&iacute;a entonces en centros de mayores&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e51b4b3e-75ea-45ba-8ac6-a6bb8dd725f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La artista trans Margaret  Archivo &#039;Viejas Glorias&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La artista trans Margaret  Archivo &#039;Viejas Glorias&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El destino quiso que Margaret falleciera en la misma semana que el<strong> Instituto de las Mujeres del Ministerio de Igualdad</strong> les concedi&oacute; la financiaci&oacute;n para el proyecto, convirti&eacute;ndolo, del todo, en un homenaje a su memoria. &ldquo;Ya no nos hac&iacute;a falta m&aacute;s confirmaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La dimensi&oacute;n art&iacute;stica&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Para Lorite, que ha trabajado toda su vida en las artes esc&eacute;nicas, era crucial que este proyecto restituyera a las artistas trans una dimensi&oacute;n a veces secuestrada por la visi&oacute;n que de ellas se tiene como v&iacute;ctimas o supervivientes. Expandir la mirada y ver<strong> la aportaci&oacute;n que legaron y la calidad de sus espect&aacute;culos para atrapar a un p&uacute;blico estando m&aacute;s de diez a&ntilde;os en cartel</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d68379c0-905d-4aa9-be68-38e271c92450_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carla Antonelli."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carla Antonelli.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;a la hip&oacute;tesis, y la he confirmado, de que eran artistas, creadoras, int&eacute;rpretes, que luego tuvieron mucho &eacute;xito. En la sala Britania, llenaron de domingo a martes durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, haciendo hasta dos pases y trayendo guaguas de turistas desde el Sur&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La valent&iacute;a de ser ellas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el poeta griego P&iacute;ndaro que ojal&aacute; todos los humanos lleguen a ser quienes realmente son. A veces se tarda toda una vida y otras veces no se llega a tiempo. Las viejas glorias tuvieron la valent&iacute;a de apostarlo todo a la libertad y a ser quienes realmente fueron a un precio a veces muy alto, para ir cien pasos por delante de quienes en p&uacute;blico las criticaban y en privado las envidiaban. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-bH3XUc9Vapw-6121', 'youtube', 'bH3XUc9Vapw', document.getElementById('yt-bH3XUc9Vapw-6121'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-bH3XUc9Vapw-6121 src="https://www.youtube.com/embed/bH3XUc9Vapw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Representaban ese cambio de piel del pa&iacute;s entero como nadie, con una mirada curiosa, que va m&aacute;s all&aacute; de lo art&iacute;stico. Representaban qu&eacute; se pod&iacute;a hacer con esa nueva libertad que estaba estrenando el pa&iacute;s. La libertad en potencia despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os de castraci&oacute;n moral, mental y cultural. Esas mujeres cogieron esa libertad y la dinamitaron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un archivo en construcci&oacute;n, memoria de convivencia</h2><p class="article-text">
        Aunque el trabajo de recopilaci&oacute;n de <em>Viejas Glorias</em>, presentado esta semana en Gran Canaria, se ha centrado en el periodo comprendido entre 1976 y 1998, no pretende ser un relato cerrado sino <a href="https://viejasglorias.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguir recopilando archivos, fotograf&iacute;as, programas, carteler&iacute;a y continuando ese di&aacute;logo entre p&uacute;blico y artistas</a>. &ldquo;Todas las fotograf&iacute;as que est&aacute;n en el proyecto y que se pueden ver en la p&aacute;gina web reflejan a personas que est&aacute;n viviendo en su ciudad, movi&eacute;ndose entre la gente. Por ejemplo, Sandy, que adem&aacute;s de int&eacute;rprete era costurera, que cos&iacute;a para el carnaval, y en esa se eliminan los prejuicios&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/062bc543-763d-4ccc-a63d-d045b02fe7f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sandy, artista trans del barrio de Las Rehoyas y costurera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sandy, artista trans del barrio de Las Rehoyas y costurera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Luis Lorite invita a todas aquellas personas que quieran contribuir con material a hacerlo<a href="https://viejasglorias.org/contacto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a trav&eacute;s del formulario web del archivo</a>. Esta redacci&oacute;n termina la entrevista pregunt&aacute;ndole si el arte debe ser transformador: &ldquo;Es la &uacute;nica raz&oacute;n para hacer arte&rdquo;, sentencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gara Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/legado-artistas-trans-pusieron-ciudad-palmas-vanguardia_1_13522305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 04:00:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/026b9ad1-340d-4bde-8087-96aeb8b516ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151572.jpg" length="250913" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/026b9ad1-340d-4bde-8087-96aeb8b516ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151572.jpg" type="image/jpeg" fileSize="250913" width="1367" height="769"/>
      <media:title><![CDATA[El legado de las artistas trans que pusieron la ciudad de Las Palmas en la vanguardia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/026b9ad1-340d-4bde-8087-96aeb8b516ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151572.jpg" width="1367" height="769"/>
      <media:keywords><![CDATA[Artistas,Las Palmas de Gran Canaria,Gran Canaria,Transexualidad,Personas trans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fabrizio Plessi, l’alquimista del videoart que va voler humanitzar la tecnologia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/fabrizio-plessi-l-alquimista-videoart-voler-humanitzar-tecnologia_1_13517794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" width="1200" height="675" alt="Fabrizio Plessi, l’alquimista del videoart que va voler humanitzar la tecnologia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’artista italià, mort aquest estiu als 86 anys, va trobar a Mallorca durant més de tres dècades un lloc de creació. "Si no humanitzem les tecnologies, seran elles les que ens dominaran", advertia el creador</p><p class="subtitle">El 'fre' per a la IA trenca Silicon Valley i deslliga una guerra de bàndols entre gegants tecnològics</p></div><p class="article-text">
        L&rsquo;aigua mai no va ser nom&eacute;s aigua en les obres de Fabrizio Plessi (1940-2026). Podia apar&egrave;ixer atrapada en una pantalla, convertida en un flux de llum o repetida en bucles infinits fins a fer que all&ograve; digital sembl&eacute;s convertir-se en un element viu. L&rsquo;artista itali&agrave;, mort aquest estiu als 86 anys, va dedicar gran part de la seva vida a alterar d&rsquo;aquesta manera les regles de la natura. Com un dels pioners europeus del videoart des dels anys seixanta, Plessi va apostar aix&iacute; per unir el passat i el futur i va anticipar un m&oacute;n dominat per la multiplicaci&oacute; de les pantalles. &ldquo;Si no humanitzem les tecnologies, seran elles les que ens dominaran&rdquo;, advertia el creador en un v&iacute;deo d&rsquo;Es Baluard Museu de Mallorca, l&rsquo;illa on va desenvolupar la seva feina durant m&eacute;s de tres d&egrave;cades i que ara celebra el seu llegat amb dues exposicions que el mateix artista havia deixat preparades abans de morir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&egrave; &eacute;s l&rsquo;aigua? &Eacute;s un element antic, ancestral, primordial. El v&iacute;deo, en canvi, &eacute;s un element d&rsquo;avui, lligat a les tecnologies, i sempre he pensat que entre l&rsquo;aigua i el v&iacute;deo existeixen unes complicitats secretes i profundes&rdquo;, expressava Plessi el 2018 davant la c&agrave;mera en el mateix v&iacute;deo del museu, on tamb&eacute; assegurava, recordant els seus inicis, que &ldquo;el videoart explicava coses; jo mai no vaig voler explicar res, jo nom&eacute;s volia transmetre emocions&rdquo;. &ldquo;Com passa sempre quan contemplem Picasso, Goya o Vel&aacute;zquez: o ets capa&ccedil; de provocar una emoci&oacute; en les persones que contemplen la teva feina o, en cas contrari, tot &eacute;s in&uacute;til&rdquo;, afegia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El videoart explicava coses; jo mai no vaig voler explicar res, jo només volia transmetre emocions. Com passa sempre quan contemplem Picasso, Goya o Velázquez: o ets capaç de provocar una emoció en les persones que contemplen la teva feina o, en cas contrari, tot és inútil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fabrizio Plessi</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de Digital Splash, la instal·lació concebuda per Plessi per al Museu de Mallorca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de Digital Splash, la instal·lació concebuda per Plessi per al Museu de Mallorca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquesta mateixa idea de l&rsquo;aigua com un element sensorial &eacute;s la que recorre els seus dos &uacute;ltims projectes, <em>Digital Splash</em> i <em>Plessi/Roig</em>, que s&rsquo;inauguren aquesta setmana a Mallorca en el marc de la Nit de l&rsquo;Art. La primera, concebuda espec&iacute;ficament per al Museu de Mallorca dins del programa Biennal B i comissariada per David Barro i Jackie Herbst, s&rsquo;ha convertit en una mena de comiat inesperat. &ldquo;Aquesta exposici&oacute; no &eacute;s p&ograve;stuma en sentit estricte, perqu&egrave; ell ho va concebre tot al detall i &eacute;s tal com ell la va pensar. L&rsquo;&uacute;nic &eacute;s que no ha arribat a inaugurar-la&rdquo;, explica a elDiario.es David Barro, director d&rsquo;Es Baluard Museu.
    </p><p class="article-text">
        Aquest estiu, Barro va viatjar juntament amb Herbst, Carla Ventura &mdash;companya de l&rsquo;artista&mdash; i el seu fill Rocco fins a l&rsquo;estudi de Plessi per tancar amb ell les &uacute;ltimes decisions d&rsquo;una obra que encara &ldquo;continuava creixent i transformant-se&rdquo;. En aquesta mostra, una videoinstal&middot;laci&oacute; i una selecci&oacute; de dibuixos acosten el visitant a la fascinaci&oacute; pels elements naturals i al proc&eacute;s de creaci&oacute; de l&rsquo;artista que s&rsquo;autodefinia com &ldquo;un mag, un alquimista&rdquo;, quan explicava que la seva obra es basava a unir els materials pobres de l&rsquo;Arte Povera &mdash;moviment art&iacute;stic itali&agrave; de finals dels seixanta que va utilitzar materials quotidians i elementals&mdash; amb el component canviant de la tecnologia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x644y975.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x644y975.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.jpg"
                    alt="David Barro amb Fabrizio Plessi al seu estudi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                David Barro amb Fabrizio Plessi al seu estudi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de presentar l&rsquo;exposici&oacute; a Palma juntament amb la fam&iacute;lia del creador, Carla Ventura va revelar a David Barro, a m&eacute;s, una de les claus &iacute;ntimes de la pe&ccedil;a: Plessi l&rsquo;entenia com una mena d&rsquo;autoretrat. En veneci&agrave;, explica Barro, existeix una dita que recomana no crear onades quan la mar est&agrave; tranquil&middot;la. Plessi va fer exactament el contrari durant tota la seva vida. &ldquo;Ell sempre va voler modificar-la&rdquo;, assenyala el comissari. Aquesta pedra que cau una vegada i una altra i trenca la imatge seria aix&iacute; la representaci&oacute; d&rsquo;una personalitat incapa&ccedil; d&rsquo;acceptar que les coses romanguessin imm&ograve;bils.
    </p><p class="article-text">
        Aigua, foc, pedra, fusta, lava, llamps i llum travessen aix&iacute; una obra en qu&egrave; all&ograve; electr&ograve;nic i all&ograve; elemental es contaminaven constantment. Tanmateix, Plessi mai no es va recon&egrave;ixer del tot com a videoartista. Bernard&iacute; Roig, artista mallorqu&iacute; i amic de Plessi, coincideix a assenyalar aquesta dist&agrave;ncia: &ldquo;No li agradava que l&rsquo;anomenessin videoartista perqu&egrave; seria com anomenar Miquel &Agrave;ngel artista del marbre. Per a ell, el v&iacute;deo era simplement un altre material: una eina que podia utilitzar amb la mateixa llibertat que el ferro, l&rsquo;aigua o el foc&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;No li agradava que l’anomenessin videoartista perquè seria com anomenar Miquel Àngel artista del marbre. Per a ell, el vídeo era simplement un altre material: una eina que podia utilitzar amb la mateixa llibertat que el ferro, l’aigua o el foc&#039;, comenta Bernardí Roig, artista mallorquí i amic de Plessi</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Roig explica que fins ara no havia tingut cap exposici&oacute; conjunta amb l&rsquo;artista itali&agrave;. En aquest sentit, <em>Plessi/Roig</em> &eacute;s un projecte en qu&egrave; dos treballs independents &ldquo;acaben fregant-se fins a alterar m&uacute;tuament el seu significat&rdquo;, explica l&rsquo;artista mallorqu&iacute;. La relaci&oacute; entre tots dos va comen&ccedil;ar a finals dels vuitanta, al voltant de la Galeria Joan Guaita, i es va prolongar durant unes tres d&egrave;cades. Per&ograve; la seva veritable geografia compartida va ser una altra. &ldquo;Jo sempre dic que vaig con&egrave;ixer Plessi en una platja de Creta fa 3.000 anys&rdquo;, bromeja Roig. &ldquo;On m&eacute;s temps he passat amb ell ha estat passejant per la platja des Carb&oacute;&rdquo;, afegeix en recordar molts estius en qu&egrave; van compartir aquella platja, converses i caminades.
    </p><p class="article-text">
        El galerista Joan Guaita recorda tamb&eacute; aquell moment com una etapa especialment activa i combativa de l&rsquo;art contemporani, en qu&egrave; els artistes intentaven imposar noves formes d&rsquo;entendre la creaci&oacute;. &ldquo;Era una lluita de l&rsquo;est&egrave;tica&rdquo;, explica. &ldquo;Vol&iacute;em imposar una est&egrave;tica i una filosofia&rdquo;, afegeix, i destaca el car&agrave;cter &ldquo;m&eacute;s agressiu, m&eacute;s intel&middot;lectual, m&eacute;s human&iacute;stic&rdquo; d&rsquo;aquella escena. Des de la seva perspectiva actual, com a observador allunyat de la pr&agrave;ctica art&iacute;stica, percep un canvi: &ldquo;Ara &eacute;s m&eacute;s fluix&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Energy (2026), l’última obra de Plessi, que forma part de l’exposició PlessiRoig, presentada juntament amb els treballs de Bernardí Roig a Kewenig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Energy (2026), l’última obra de Plessi, que forma part de l’exposició PlessiRoig, presentada juntament amb els treballs de Bernardí Roig a Kewenig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Per a l&rsquo;exposici&oacute; <em>Plessi/Roig</em>, l&rsquo;artista itali&agrave; va preparar <em>Energy</em> (2026), una obra formada per tres pantalles superposades verticalment on els llamps travessen cont&iacute;nuament un fons negre. Davant seu roman un dels grans blocs blancs que Roig va utilitzar en l&rsquo;obra <em>Mehr Licht!</em> el 2021 i que ara rep el centelleig d&rsquo;aquestes imatges. Entre tots dos se situa <em>The Man with the Golden Arm</em> (2026), una figura de Roig col&middot;locada cap per avall darrere de l&rsquo;altar de l&rsquo;antic oratori, parcialment sostreta a la mirada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un Mediterrani entre Mallorca i Ven&egrave;cia</strong></h2><p class="article-text">
        I mentre l&rsquo;obra de Fabrizio Plessi continuava viatjant per alguns dels grans museus i biennals del m&oacute;n, Mallorca romania com un lloc silenci&oacute;s de producci&oacute;. &ldquo;Durant els estius, que eren estius de quatre mesos, ell treballava, i tot el que es feia aqu&iacute; sortia disparat cap als millors museus del m&oacute;n&rdquo;, recorda Roig. La seva traject&ograve;ria el va portar a participar en nombroses edicions de la Biennal de Ven&egrave;cia, a la documenta de Kassel i a mostrar les seves obres en institucions com el Centre Pompidou de Par&iacute;s, el Guggenheim de Nova York o el Martin-Gropius-Bau de Berl&iacute;n. Per&ograve;, enmig d&rsquo;aquest recorregut internacional, va trobar al sud-est de Mallorca un altre lloc des d&rsquo;on pensar i treballar. Va arribar a l&rsquo;illa el 1989 i va acabar establint-hi casa seva i el seu estudi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de l&#039;exposició La llum del llaüt Plessi. Llaüt Licht de 2011 a La Llotja."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de l&#039;exposició La llum del llaüt Plessi. Llaüt Licht de 2011 a La Llotja.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L’artista va trobar al sud-est de Mallorca un altre lloc des d’on pensar i treballar. Va arribar a l’illa el 1989 i va acabar establint-hi casa seva i el seu estudi</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera gran trobada entre Plessi i Mallorca es va produir el 1989 amb <em>Videosal</em>, una exposici&oacute; al Palau Solleric de Palma. Dos anys despr&eacute;s va presentar tamb&eacute; Plessi a Mallorca al Centre de Cultura Sa Nostra. A poc a poc, Mallorca es va convertir en una nova finestra per mostrar la seva feina, amb exposicions a la Fundaci&oacute; Pilar i Joan Mir&oacute;, Es Baluard Museu i la Llotja, on el 2011 va presentar <em>La llum del lla&uuml;t</em> / <em>Plessi. Lla&uuml;t-Licht</em>, una de les seves mostres m&eacute;s emblem&agrave;tiques a l&rsquo;illa. En aquesta instal&middot;laci&oacute;, Plessi va utilitzar 14 lla&uuml;ts &mdash;embarcaci&oacute; tradicional de pesca de Mallorca&mdash; per transformar-los en grans objectes lluminosos que evocaven la mar i el so de l&rsquo;aigua.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estudi de Fabrizio Plessi a Venècia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estudi de Fabrizio Plessi a Venècia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 2004, pocs mesos despr&eacute;s de l&rsquo;obertura d&rsquo;Es Baluard, Plessi va tornar institucionalment a Palma amb <em>I lavatoi dell&rsquo;anima</em>, una videoinstal&middot;laci&oacute; al gran aljub del museu. L&rsquo;artista va omplir aquell dip&ograve;sit de pedra del segle XVII, constru&iuml;t precisament per emmagatzemar aigua, amb una nova versi&oacute; de <em>Bombay-Bombay</em>, obra sorgida despr&eacute;s de visitar els safareigs p&uacute;blics de Dhobi Ghat, a l&rsquo;&Iacute;ndia, i dedicada a l&rsquo;escriptor i director de cinema itali&agrave; Pier Paolo Pasolini.
    </p><p class="article-text">
        Nekane Aramburu, directora del Museu Fenosa i d&rsquo;Es Baluard entre 2013 i 2019, va poder treballar estretament amb Plessi durant la seva etapa al capdavant del museu. El 2019 va organitzar l&rsquo;exposici&oacute; <em>Fabrizio Plessi. 30 anys a Mallorca</em>, una revisi&oacute; de les obres creades durant les seves tres d&egrave;cades de relaci&oacute; amb l&rsquo;illa. El projecte havia de ser tamb&eacute; el preludi d&rsquo;alguna cosa m&eacute;s ambiciosa: un centre dedicat a la seva obra a S&rsquo;Abeurador, a Santany&iacute;, que Plessi preparava juntament amb l&rsquo;arquitecte Garc&iacute;a-Ruiz. La idea prolongava el seu vincle amb Mallorca a trav&eacute;s d&rsquo;un espai propi, com ja passava al pas del Brenner, on existia un museu dedicat a l&rsquo;artista. Per&ograve; el projecte mai no va arribar a materialitzar-se. &ldquo;El va afectar molt&rdquo;, recorda Aramburu.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L’artista italià preparant la seva exposició a la Llotja en un cementiri de barques a l’illa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L’artista italià preparant la seva exposició a la Llotja en un cementiri de barques a l’illa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La &lsquo;humanitzaci&oacute;&rsquo; de les tecnologies</strong></h2><p class="article-text">
        En aquell v&iacute;deo del 2018, Plessi explicava la seva relaci&oacute; amb la tecnologia gaireb&eacute; com un programa art&iacute;stic. &ldquo;Jo crec que utilitzar les tecnologies &eacute;s un deure per a un artista&rdquo;, afirmava. Posava com a exemple Leonardo da Vinci: &ldquo;Hauria treballat amb l&rsquo;ordinador, amb el l&agrave;ser, amb all&ograve; digital&rdquo;. Per a ell, la q&uuml;esti&oacute; mai no era abra&ccedil;ar una eina per la seva novetat, sin&oacute; posar-la al servei d&rsquo;una idea. Per aix&ograve; defensava una cosa que avui adquireix una resson&agrave;ncia inesperada: &ldquo;La humanitzaci&oacute; de les tecnologies era molt, molt important perqu&egrave;, si no humanitzem les tecnologies, seran les tecnologies les que ens dominaran&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="L&#039;artista Fabrizio Plessi, el col·leccionista Joan Guaita i l&#039;artista Bernardí Roig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                L&#039;artista Fabrizio Plessi, el col·leccionista Joan Guaita i l&#039;artista Bernardí Roig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De fet, l&rsquo;artista que va comen&ccedil;ar treballant amb televisors quan encara semblaven objectes estranys dins d&rsquo;un museu va acabar experimentant amb eines digitals i intel&middot;lig&egrave;ncia artificial fins als seus &uacute;ltims anys. &ldquo;Sempre va tenir la voluntat de reinventar-se i d&rsquo;emp&egrave;nyer-se m&eacute;s enll&agrave; de les seves pr&ograve;pies possibilitats&rdquo;, resumeix el seu fill Rocco Plessi, que durant els dos &uacute;ltims anys el va acompanyar en l&rsquo;exploraci&oacute; de noves eines. &ldquo;Sempre el recordar&eacute; com un etern somiador&rdquo;, conclou.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s de trenta anys despr&eacute;s d&rsquo;aquella primera exposici&oacute; al Palau Solleric, les imatges de Fabrizio Plessi tornen ara a Mallorca per partida doble. Ho fan amb aigua que flueix on no hauria de fer-ho, amb llamps que trenquen la foscor i amb unes pantalles que, a les seves mans, mai no van ser nom&eacute;s m&agrave;quines. Plessi va passar bona part de la seva vida intentant que la tecnologia deix&eacute;s de semblar tecnologia i recuper&eacute;s alguna cosa tan antiga com el foc, la pedra o la mar. El 2018 va acabar aquella conversa amb una frase que resumeix, potser millor que cap altra, la l&ograve;gica de tota la seva traject&ograve;ria: &ldquo;Una vegada que la nostra ment s&rsquo;obre a idees m&eacute;s grans, mai no tornar&agrave; al seu format original&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/fabrizio-plessi-l-alquimista-videoart-voler-humanitzar-tecnologia_1_13517794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 04:31:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" length="3213067" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3213067" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fabrizio Plessi, l’alquimista del videoart que va voler humanitzar la tecnologia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Tecnología,Arte,Artistas,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fabrizio Plessi, el ‘alquimista’ del videoarte  que quiso humanizar la tecnología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/fabrizio-plessi-alquimista-videoarte-quiso-humanizar-tecnologia_1_13517421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" width="1200" height="675" alt="Fabrizio Plessi, el ‘alquimista’ del videoarte  que quiso humanizar la tecnología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista italiano, fallecido este verano a los 86 años, encontró en Mallorca durante más de tres décadas un lugar de creación. “Si no humanizamos las tecnologías, ellas serán las que nos dominarán”, advertía el creador</p><p class="subtitle">El 'freno' para la IA rompe Silicon Valley y desata una guerra de bandos entre gigantes tecnológicos</p></div><p class="article-text">
        El agua nunca fue solamente agua en las obras de Fabrizio Plessi (1940-2026). Pod&iacute;a aparecer atrapada en una pantalla, convertida en un flujo de luz o repetida en bucles infinitos hasta hacer que lo digital pareciera volverse un elemento vivo. El artista italiano, fallecido este verano a los 86 a&ntilde;os, dedic&oacute; gran parte de su vida a alterar de esta manera las reglas de la naturaleza. Siendo uno de los pioneros europeos del videoarte desde los a&ntilde;os sesenta, Plessi apost&oacute; as&iacute; por unir el pasado y el futuro y anticip&oacute; un mundo dominado por la multiplicaci&oacute;n de las pantallas. &ldquo;Si no humanizamos las tecnolog&iacute;as, ellas ser&aacute;n las que nos dominar&aacute;n&rdquo;, advert&iacute;a el creador en un v&iacute;deo de Es Baluard Museu de Mallorca, la isla donde desarroll&oacute; su trabajo durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas y que ahora celebra su legado con dos exposiciones que el propio artista hab&iacute;a dejado preparadas antes de morir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es el agua? Es un elemento antiguo, ancestral, primordial. El v&iacute;deo, en cambio, es un elemento de hoy, ligado a las tecnolog&iacute;as, y siempre he pensado que entre el agua y el v&iacute;deo existen unas complicidades secretas y profundas&rdquo;, expresaba Plessi en 2018 ante la c&aacute;mara en el mismo v&iacute;deo del museo, donde tambi&eacute;n aseguraba, recordando sus inicios, que &ldquo;el videoarte contaba cosas; yo nunca quise contar nada, yo solo quer&iacute;a transmitir emociones&rdquo;. &ldquo;Como ocurre siempre al contemplar a Picasso, a Goya o a Vel&aacute;zquez: o eres capaz de provocar una emoci&oacute;n en las personas que contemplan tu trabajo, o, de lo contrario, todo es in&uacute;til&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El videoarte contaba cosas; yo nunca quise contar nada, yo solo quería transmitir emociones. Como ocurre siempre al contemplar a Picasso, a Goya o a Velázquez: o eres capaz de provocar una emoción en las personas que contemplan tu trabajo, o, de lo contrario, todo es inútil</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fabrizio Plessi</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/95937c62-972f-4af3-a8ad-04335d8fec23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de Digital Splash, la instalación concebida por Plessi para el Museu de Mallorca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de Digital Splash, la instalación concebida por Plessi para el Museu de Mallorca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta misma idea del agua como un elemento sensorial es la que recorre sus dos &uacute;ltimos proyectos, <em>Digital Splash</em> y <em>Plessi/Roig</em>, que se inauguran esta semana en Mallorca en el marco de la Nit de l&rsquo;Art. La primera de ellas, concebida espec&iacute;ficamente para el Museu de Mallorca dentro del programa Biennal B y comisariada por David Barro y Jackie Herbst, se ha convertido en una suerte de inesperada despedida. &ldquo;Esta exposici&oacute;n no es p&oacute;stuma en sentido estricto, porque &eacute;l concibi&oacute; todo al detalle y est&aacute; tal cual &eacute;l la pens&oacute;. Lo &uacute;nico es que no ha llegado para inaugurarla&rdquo;, explica a elDiario.es David Barro, director de Es Baluard Museu. 
    </p><p class="article-text">
        Este verano, Barro viaj&oacute; junto a Herbst, Carla Ventura &mdash;compa&ntilde;era del artista&mdash; y su hijo Rocco hasta el estudio de Plessi para cerrar con &eacute;l las &uacute;ltimas decisiones de una obra que todav&iacute;a &ldquo;segu&iacute;a creciendo y transform&aacute;ndose&rdquo;. En esta muestra, una videoinstalaci&oacute;n y una selecci&oacute;n de dibujos acercan al visitante a la fascinaci&oacute;n por los elementos naturales y al proceso de creaci&oacute;n del artista que se autodefin&iacute;a como &ldquo;un mago, un alquimista&rdquo;, cuando explicaba que su obra se basaba en unir los materiales pobres del Arte Povera &mdash;movimiento art&iacute;stico italiano de finales de los sesenta que utiliz&oacute; materiales cotidianos y elementales&mdash; con el componente cambiante de la tecnolog&iacute;a.	
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x644y975.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x644y975.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5d4e9638-586a-419b-91d8-7efb52c98171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x644y975.jpg"
                    alt="David Barro con Fabrizio Plessi en su estudio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                David Barro con Fabrizio Plessi en su estudio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras presentar la exposici&oacute;n en Palma junto a la familia del creador, Carla Ventura le revel&oacute; a David Barro adem&aacute;s una de las claves &iacute;ntimas de la pieza: Plessi la entend&iacute;a como una especie de autorretrato. En veneciano, explica Barro, existe un dicho que recomienda no crear olas cuando el mar est&aacute; tranquilo. Plessi hizo exactamente lo contrario durante toda su vida. &ldquo;&Eacute;l siempre quiso modificarlo&rdquo;, se&ntilde;ala el comisario. Esa piedra que cae una y otra vez y rompe la imagen ser&iacute;a as&iacute; la representaci&oacute;n de una personalidad incapaz de aceptar que las cosas permanecieran inm&oacute;viles.	 
    </p><p class="article-text">
        Agua, fuego, piedra, madera, lava, rel&aacute;mpagos y luz atraviesan as&iacute; una obra en la que lo electr&oacute;nico y lo elemental se contaminaban constantemente. Sin embargo, Plessi nunca se reconoci&oacute; del todo como videoartista. Bernard&iacute; Roig, artista mallorqu&iacute;n y amigo de Plessi, coincide en se&ntilde;alar esa distancia: &ldquo;No le gustaba que le llamasen videoartista porque ser&iacute;a como llamar a Miguel &Aacute;ngel artista del m&aacute;rmol. Para &eacute;l, el v&iacute;deo era simplemente otro material: una herramienta que pod&iacute;a utilizar con la misma libertad que el hierro, el agua o el fuego&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;No le gustaba que le llamasen videoartista porque sería como llamar a Miguel Ángel artista del mármol. Para él, el vídeo era simplemente otro material: una herramienta que podía utilizar con la misma libertad que el hierro, el agua o el fuego&#039;, comenta Bernardí Roig, artista mallorquín y amigo de Plessi</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Roig cuenta que hasta ahora no hab&iacute;a tenido ninguna exposici&oacute;n conjunta con el artista italiano. En este sentido, <em>Plessi/Roig</em> es un proyecto en el que dos trabajos independientes &ldquo;terminan roz&aacute;ndose hasta alterar mutuamente su significado&rdquo;, explica el artista mallorqu&iacute;n. La relaci&oacute;n entre ambos comenz&oacute; a finales de los ochenta, en torno a la Galer&iacute;a Joan Guaita, y se prolong&oacute; durante unas tres d&eacute;cadas. Pero su verdadera geograf&iacute;a compartida fue otra. &ldquo;Yo siempre digo que conoc&iacute; a Plessi en una playa de Creta hace 3.000 a&ntilde;os&rdquo;, bromea Roig. &ldquo;Donde m&aacute;s tiempo he pasado con &eacute;l ha sido paseando por la playa Es Carb&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade al recordar muchos veranos compartieron aquella playa, conversaciones y caminatas. 
    </p><p class="article-text">
        El galerista Joan Guaita recuerda tambi&eacute;n aquel momento como una etapa especialmente activa y combativa del arte contempor&aacute;neo, en la que los artistas trataban de imponer nuevas formas de entender la creaci&oacute;n. &ldquo;Era una lucha de la est&eacute;tica&rdquo;, explica. &ldquo;Quer&iacute;amos imponer una est&eacute;tica y una filosof&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade, y destaca el car&aacute;cter &ldquo;m&aacute;s agresivo, m&aacute;s intelectual, m&aacute;s human&iacute;stico&rdquo; de aquella escena. Desde su perspectiva actual, como observador alejado de la pr&aacute;ctica art&iacute;stica, percibe un cambio: &ldquo;Ahora es m&aacute;s flojo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/005aca52-268d-4118-9b7f-696ff5f1cb7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Energy (2026), la última obra de Plessi, que forma parte de la exposición PlessiRoig, presentada junto a los trabajos de Bernardí Roig en Kewenig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Energy (2026), la última obra de Plessi, que forma parte de la exposición PlessiRoig, presentada junto a los trabajos de Bernardí Roig en Kewenig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para la exposici&oacute;n <em>Plessi/Roig</em>, el artista italiano prepar&oacute;<em> Energy </em>(2026), una obra formada por tres pantallas superpuestas verticalmente donde los rel&aacute;mpagos atraviesan continuamente un fondo negro. Frente a ellas permanece uno de los grandes bloques blancos que Roig utiliz&oacute; en la obra<em> Mehr Licht!</em> en 2021 y que ahora recibe el destello de esas im&aacute;genes. Entre ambos se sit&uacute;a<em> The Man with the Golden Arm</em> (2026), una figura de Roig colocada cabeza abajo detr&aacute;s del altar del antiguo oratorio, parcialmente sustra&iacute;da a la mirada. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un Mediterr&aacute;neo entre Mallorca y Venecia	</strong></h2><p class="article-text">
        Y mientras la obra de Fabrizio Plessi segu&iacute;a viajando por algunos de los grandes museos y bienales del mundo, Mallorca permanec&iacute;a como un lugar silencioso de producci&oacute;n. &ldquo;Durante los veranos, que eran veranos de cuatro meses, &eacute;l trabajaba, y todo lo que se hac&iacute;a aqu&iacute; sal&iacute;a disparado a los mejores museos del mundo&rdquo;, recuerda Roig. Su trayectoria le llev&oacute; a participar en numerosas ediciones de la Bienal de Venecia, en documenta de Kassel y a mostrar sus obras en instituciones como el Centre Pompidou de Par&iacute;s, el Guggenheim de Nueva York o el Martin-Gropius-Bau de Berl&iacute;n. Pero, en mitad de ese recorrido internacional, encontr&oacute; en el sureste de Mallorca otro lugar desde el que pensar y trabajar. Lleg&oacute; a la isla en 1989 y termin&oacute; estableciendo all&iacute; su casa y estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf29f144-3eb1-44ba-9afb-6c4a889ff288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de la exposición La luz del llaüt  Plessi. Llaüt Licht de 2011 en La Lonja."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de la exposición La luz del llaüt  Plessi. Llaüt Licht de 2011 en La Lonja.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El artista encontró en el sureste de Mallorca otro lugar desde el que pensar y trabajar. Llegó a la isla en 1989 y terminó estableciendo allí su casa y estudio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El primer gran encuentro entre Plessi y Mallorca se produjo en 1989 con<em> Videosal</em>, una exposici&oacute;n en el Palau Solleric de Palma. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s present&oacute; tambi&eacute;n Plessi a Mallorca en el Centre de Cultura Sa Nostra. Poco a poco, Mallorca se convirti&oacute; en una nueva ventana para mostrar su trabajo, con exposiciones en la Fundaci&oacute; Pilar i Joan Mir&oacute;, Es Baluard Museu y La Lonja, donde en 2011 present&oacute; <em>La luz del lla&uuml;t </em>/<em> Plessi. Lla&uuml;t-Licht </em>, una de sus muestras m&aacute;s emblem&aacute;ticas en la isla. En esta instalaci&oacute;n, Plessi utiliz&oacute; 14 lla&uuml;ts -embarcaci&oacute;n tradicional de pesca de Mallorca- para transformarlos en grandes objetos luminosos que evocaban el mar y el sonido del agua. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80be8a74-17d3-40e2-8808-3cc0a12c4a26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estudio de Fabrizio Plessi en Venecia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estudio de Fabrizio Plessi en Venecia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2004, pocos meses despu&eacute;s de la apertura de Es Baluard, Plessi regres&oacute; institucionalmente a Palma con<em> I lavatoi dell&rsquo;anima</em>, una videoinstalaci&oacute;n en el gran aljibe del museo. El artista llen&oacute; aquel dep&oacute;sito de piedra del siglo XVII, construido precisamente para almacenar agua, con una nueva versi&oacute;n de<em> Bombay-Bombay</em>, obra surgida despu&eacute;s de visitar los lavaderos p&uacute;blicos de Dhobi Ghat en India y dedicada al escritor y director de cine italiano Pier Paolo Pasolini. 
    </p><p class="article-text">
        Nekane Aramburu, directora del Museu Fenosa y de Es Baluard entre 2013 y 2019, pudo trabajar estrechamente con Plessi durante su etapa al frente del museo. En 2019 organiz&oacute; la exposici&oacute;n<em> Fabrizio Plessi. 30 anys a Mallorca</em>, una revisi&oacute;n de las obras creadas durante sus tres d&eacute;cadas de relaci&oacute;n con la isla. El proyecto deb&iacute;a ser tambi&eacute;n el preludio de algo m&aacute;s ambicioso: un centro dedicado a su obra en S&rsquo;Abeurador, en Santany&iacute;, que Plessi preparaba junto al arquitecto Garc&iacute;a-Ruiz. La idea prolongaba su v&iacute;nculo con Mallorca a trav&eacute;s de un espacio propio, como ya ocurr&iacute;a en el paso del Brennero, donde exist&iacute;a un museo dedicado al artista. Pero el proyecto nunca lleg&oacute; a materializarse. &ldquo;Le afect&oacute; mucho&rdquo;, recuerda Aramburu.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90845d44-ff3f-4268-b455-31268202fc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El artista italiano preparando su exposición en La Lonja en un cementerio de barcas en la isla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El artista italiano preparando su exposición en La Lonja en un cementerio de barcas en la isla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La &lsquo;humanizaci&oacute;n&rsquo; de las tecnolog&iacute;as</strong></h2><p class="article-text">
        En aquel v&iacute;deo de 2018, Plessi explicaba su relaci&oacute;n con la tecnolog&iacute;a casi como un programa art&iacute;stico. &ldquo;Yo creo que utilizar las tecnolog&iacute;as es un deber para un artista&rdquo;, afirmaba. Pon&iacute;a como ejemplo a Leonardo da Vinci: &ldquo;Habr&iacute;a trabajado con el ordenador, con el l&aacute;ser, con lo digital&rdquo;. Para &eacute;l, la cuesti&oacute;n nunca era abrazar una herramienta por su novedad, sino ponerla al servicio de una idea. Por eso defend&iacute;a algo que hoy adquiere una resonancia inesperada: &ldquo;La humanizaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as era muy, muy importante porque, si no humanizamos las tecnolog&iacute;as, ser&aacute;n las tecnolog&iacute;as las que nos dominar&aacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea46d005-6d77-4150-8ff5-5b457d6dab38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El artista Fabrizio Plessi, el coleccionista Joan Guaita y el artista Bernardí Roig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El artista Fabrizio Plessi, el coleccionista Joan Guaita y el artista Bernardí Roig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De hecho, el artista que comenz&oacute; trabajando con televisores cuando todav&iacute;a parec&iacute;an objetos extra&ntilde;os dentro de un museo termin&oacute; experimentando con herramientas digitales e inteligencia artificial hasta sus &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Siempre tuvo la voluntad de reinventarse y de empujarse m&aacute;s all&aacute; de sus propias posibilidades&rdquo;, resume su hijo Rocco Plessi, que durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os le acompa&ntilde;&oacute; en la exploraci&oacute;n de nuevas herramientas. &ldquo;Siempre lo recordar&eacute; como un eterno so&ntilde;ador&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera exposici&oacute;n en el Palau Solleric, las im&aacute;genes de Fabrizio Plessi regresan ahora a Mallorca por partida doble. Lo hacen con agua que fluye donde no deber&iacute;a, con rel&aacute;mpagos que rompen la oscuridad y con unas pantallas que, en sus manos, nunca fueron solamente m&aacute;quinas. Plessi pas&oacute; buena parte de su vida tratando de que la tecnolog&iacute;a dejase de parecer tecnolog&iacute;a y recuperase algo tan antiguo como el fuego, la piedra o el mar. En 2018 termin&oacute; aquella conversaci&oacute;n con una frase que resume, quiz&aacute; mejor que ninguna otra, la l&oacute;gica de toda su trayectoria: &ldquo;Una vez que nuestra mente se abre a ideas m&aacute;s grandes, nunca volver&aacute; a su formato original&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/fabrizio-plessi-alquimista-videoarte-quiso-humanizar-tecnologia_1_13517421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:32:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" length="3213067" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3213067" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fabrizio Plessi, el ‘alquimista’ del videoarte  que quiso humanizar la tecnología]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/beb61a78-f992-4a9c-b8ae-b96ca5dff7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1318y502.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Tecnología,Arte,Artistas,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA solo podrá utilizar la imagen y la voz de los artistas si hay un contrato y una retribución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ia-podra-utilizar-imagen-voz-artistas-si-hay-contrato-retribucion_1_13514014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA solo podrá utilizar la imagen y la voz de los artistas si hay un contrato y una retribución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva norma formará parte del esperado Estatuto del Artista, que pretende dotar a los empleados del sector de un marco jurídico adaptado a sus necesidades</p><p class="subtitle">Los teloneros abandonan a Ed Sheeran tras la expulsión de Macklemore: “El dinero no da derecho a decidir quién puede hablar”
</p></div><p class="article-text">
        Contrato, acuerdo y retribuci&oacute;n expresa. Estas ser&aacute;n las condiciones que productoras, discogr&aacute;ficas, editoriales y dem&aacute;s entidades del sector cultural deber&aacute;n cumplir para poder usar la IA Generativa. Esta nueva norma formar&aacute; parte del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/consejo-ministros-aprobara-martes-real-decreto-estatuto-artista-deja-fuera-ia_1_13394084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estatuto del Artista</a>, que por primera vez regular&aacute; el uso de la IA Generativa en el trabajo art&iacute;stico y creativo. Seg&uacute;n fuentes del Ministerio de Trabajo, no se permitir&aacute; su utilizaci&oacute;n salvo que haya una negociaci&oacute;n consentida y pactada, que especifique en qu&eacute; condiciones y con qu&eacute; retribuciones.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este Anteproyecto de Ley, que saldr&aacute; a informaci&oacute;n p&uacute;blica este jueves, es garantizar los derechos de las personas que dedican a la creaci&oacute;n, para protegerla frente a los abusos que se est&aacute;n produciendo del uso de la IA Generativa.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/realidad-si-abandona-estatuto-artista-buena-racha-alquilarian-piso_1_10393387.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estatuto del Artista</a> es una de las grandes demandas del sector cultural &ndash;en especial desde que en 2018 fuera aprobado por unanimidad en el Congreso&ndash;, que pretende dotar a sus empleados de un marco jur&iacute;dico adaptado a sus necesidades. Y que, en definitiva, tengan los mismos derechos a nivel colectivo que el resto de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        El texto, del que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/consejo-ministros-aprobara-martes-real-decreto-estatuto-artista-deja-fuera-ia_1_13394084.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en julio</a> se ape&oacute; la contemplaci&oacute;n de la prohibici&oacute;n e que la IA sustituya a los trabajadores del sector tras el informe desfavorable emitido por el Consejo de Estado respecto a este punto, busca ahora una segunda oportunidad para la IA Generativa. El organismo valorar&aacute; de nuevo la propuesta, que entonces fue en forma de Real Decreto, y tendr&aacute; que decidir si la aprueba ahora que el Ministerio de Trabajo propone en forma de Ley Org&aacute;nica. Por el momento, ma&ntilde;ana iniciar&aacute; el periodo de tr&aacute;mites una vez salga a informaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><h2 class="article-text">IA Generativa s&iacute;, pero condicionada</h2><p class="article-text">
        Fuentes ministeriales aclaran que s&iacute; que se va a permitir el uso de la IA Generativa que afecte a trabajadores del sector como actores, traductores, dobladores, guionistas, m&uacute;sicos, bailarines y escritores, entre otros; siempre y cuando se cumplan unos determinados requisitos. La norma obligar&aacute; a que sea &uacute;nicamente en el marco del contrato de trabajo, siempre y cuando sea con consentimiento, retribuci&oacute;n propia del contrato y solo cuando su uso forme parte del desarrollo de la obra en cuesti&oacute;n, tareas de explotaci&oacute;n o publicidad.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, si un actor de una serie es contratado para una &uacute;nica temporada, el escaneo que le hayan podido llevar a cabo no podr&aacute; ser utilizado para una precuela, secuela ni segunda temporada. La empresa no se quedar&aacute; con una copia digital ni podr&aacute; generar nuevo contenido en un futuro con la imagen del int&eacute;rprete en cuesti&oacute;n. En la misma l&iacute;nea, en caso de que se vaya a utilizar, tendr&aacute; que permanecer significativamente a como fueron grabadas, ejecutadas o interpretadas. Es decir, si Netflix te contrata para una pel&iacute;cula, no puede usar la imagen del actor para generar una escena que no fue grabada.
    </p><p class="article-text">
        El Anteproyecto de Ley incluye en una de sus disposiciones la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n de estudio del impacto de la IA Generativa en las relaciones laborales. Inspecci&oacute;n de Trabajo seguir&aacute; siendo el portal al que acudir en caso de que alguna empresa inclumpa con la norma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ia-podra-utilizar-imagen-voz-artistas-si-hay-contrato-retribucion_1_13514014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 13:03:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11573395" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11573395" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La IA solo podrá utilizar la imagen y la voz de los artistas si hay un contrato y una retribución]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8113b370-5deb-4f70-8d62-8460a2e421bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estatuto del Artista,Ministerio de Trabajo y Economía Social,Ministerio de Cultura y Deporte,Artistas,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vitrinas de este autor alemán, hechas de libros, plantas o piedras, van a verse por primera vez en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vitrinas-autor-aleman-hechas-libros-plantas-piedras-verse-primera-vez-espana-pm_1_13506365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50417dce-ee5d-4de7-9027-7b5ce7d007ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x491y98.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vitrinas de este autor alemán, hechas de libros, plantas o piedras, van a verse por primera vez en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera exposición monográfica dedicada a Anselm Kiefer permitirá al público español adentrarse en la trayectoria de un creador que cuestiona la memoria y la historia</p><p class="subtitle">El artista asturiano que vivió 100 años y cuyo museo acoge cientos de sus cuadros, seis mil dibujos y muchos objetos personales</p><p class="subtitle">La obra de Kandinsky que sobrevivió al expolio nazi y que saldrá subastada en octubre</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/barcelona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona</a> se prepara para recibir uno de los acontecimientos culturales m&aacute;s destacados de la temporada con la llegada de la primera exposici&oacute;n monogr&aacute;fica dedicada a <strong>Anselm Kiefer</strong>. Organizada por la Fundaci&oacute; Catalunya La Pedrera, la exhibici&oacute;n re&uacute;ne 40 obras de gran densidad conceptual. Del pr&oacute;ximo 2 de octubre al 24 de enero de 2027, la Sala de Exposiciones de la tambi&eacute;n conocida como Casa Mil&agrave; abrir&aacute; sus puertas para ofrecer un recorrido in&eacute;dito por el universo creativo de uno de los maestros del arte actual. Esta cita permite al p&uacute;blico espa&ntilde;ol adentrarse en la trayectoria de un creador que lleva cinco d&eacute;cadas cuestionando la memoria y la historia.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo central de la muestra reside en la presentaci&oacute;n del conjunto titulado <strong>Opus Magnum</strong>, una serie de <strong>vitrinas monumentales</strong> exhibidas por primera vez en Espa&ntilde;a. Concebidas como urnas de cristal y dispositivos po&eacute;ticos, estas estructuras funcionan como <strong>archivos tridimensionales</strong> del pensamiento humano. En su interior, Kiefer condensa la tensi&oacute;n entre transparencia y opacidad, construyendo recipientes que custodian la fragilidad de la existencia. Las vitrinas destacan por transformar objetos cotidianos en s&iacute;mbolos cargados de profundidad filos&oacute;fica e intelectual. Con esta propuesta, La Pedrera acerca al p&uacute;blico las creaciones m&aacute;s radicales del panorama art&iacute;stico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de estos contenedores transparentes convive una fascinante diversidad de materiales f&iacute;sicos elegidos por el creador. <strong>Libros quemados, piedras, plantas secas, ra&iacute;ces de &aacute;rboles, plomo, cemento, alambre </strong>o<strong> telas</strong> se ensamblan en composiciones de gran impacto visual. Cada elemento aporta una carga simb&oacute;lica orientada a reflexionar sobre la memoria, la p&eacute;rdida y el paso del tiempo. Kiefer utiliza la materia como un catalizador alqu&iacute;mico capaz de unir conceptos opuestos, donde lo pesado y lo ligero dialogan en equilibrio. Las piezas invitan al visitante a una lectura contemplativa, desafiando a la escultura al convertir la materia degradada en motivo de meditaci&oacute;n est&eacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6a41bf2-2794-4f52-911a-03c569ada84c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La exposición se estructura como un sistema relacional integrado donde cada pieza actúa como fragmento de un relato global"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exposición se estructura como un sistema relacional integrado donde cada pieza actúa como fragmento de un relato global                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las obras que integran esta muestra proceden fundamentalmente de la prestigiosa colecci&oacute;n privada del mecenas alem&aacute;n <strong>Hans Grothe</strong>, una de las m&aacute;s relevantes del mundo dedicadas al artista. Este valioso conjunto se complementa con aportaciones de otras colecciones europeas para ofrecer una visi&oacute;n panor&aacute;mica de su producci&oacute;n. Bajo el comisariado de Walter Smerling, la exposici&oacute;n se estructura como un sistema relacional integrado donde cada pieza act&uacute;a como fragmento de un relato global. De este modo, la selecci&oacute;n ofrece una oportunidad excepcional para comprender la l&oacute;gica interna de su prol&iacute;fico trabajo, articulado alrededor de la transformaci&oacute;n de los materiales.
    </p><p class="article-text">
        Junto a las vitrinas monumentales, la exposici&oacute;n exhibe un relevante ciclo pict&oacute;rico titulado <strong>La vida secreta de las plantas</strong>, dedicado al erudito ingl&eacute;s Robert Fludd. Este pensador del siglo XVII conceb&iacute;a el universo como un todo interconectado, una premisa que Kiefer recupera para explorar los v&iacute;nculos entre la naturaleza, la humanidad y el cosmos. A trav&eacute;s de lienzos de gran formato cargados de materia y pigmentos, el artista contrapone el microcosmos con las din&aacute;micas del macrocosmos. Esta reflexi&oacute;n sobre las fuerzas naturales adquiere una intensa resonancia actual, conectando las indagaciones del pasado con las preocupaciones ecol&oacute;gicas de nuestra &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Un apartado de especial significaci&oacute;n en el recorrido lo constituyen los libros de artista, un formato en el que <strong>Anselm Kiefer</strong> ha desarrollado sus investigaciones m&aacute;s personales. Lejos de ser meros vol&uacute;menes de lectura, estas piezas se presentan como objetos h&iacute;bridos que transitan entre la escultura, la pintura y el archivo. Fabricados con materiales pesados como el plomo y combinados con elementos org&aacute;nicos, estos libros encapsulan la fragilidad del saber humano. Para Kiefer, el libro representa un recept&aacute;culo vivo de la memoria que resiste al olvido y a la destrucci&oacute;n. Su inclusi&oacute;n en La Pedrera permite apreciar una pr&aacute;ctica art&iacute;stica donde ning&uacute;n medio permanece aislado.
    </p><h2 class="article-text">Kiefer y Gaud&iacute;</h2><p class="article-text">
        La exhibici&oacute;n de estas obras densas e industriales dentro de la Casa Mil&agrave; genera un contraste de enorme potencia pl&aacute;stica entre Kiefer y el legado de Antoni <strong>Gaud&iacute;</strong>. El encuentro entre la est&eacute;tica pesada del plomo y las formas del <strong>modernismo</strong> catal&aacute;n produce una fruct&iacute;fera fricci&oacute;n visual. La arquitectura de Gaud&iacute;, inspirada en la naturaleza y declarada <strong>Patrimonio Mundial por la UNESCO</strong>, acoge las meditaciones de Kiefer sobre la materia. Las columnas de piedra y los techos decorados de la planta noble se convierten en el marco ideal para que las vitrinas dialoguen con el espacio, ofreciendo al p&uacute;blico una experiencia sensorial de gran intensidad est&eacute;tico-filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Para complementar la exposici&oacute;n, la Fundaci&oacute; Catalunya La Pedrera ha dise&ntilde;ado un amplio programa de actividades culturales e interdisciplinares en destacados espacios de <strong>Barcelona</strong>. La programaci&oacute;n incluye un recital po&eacute;tico en el Foyer del Liceu, un concierto en el Palau de la M&uacute;sica Catalana y visitas a la exhibici&oacute;n PLANTA de la Fundaci&oacute; Sorigu&eacute;. Estas iniciativas refuerzan la voluntad de <strong>Kiefer</strong> de utilizar el <a href="https://www.eldiario.es/temas/arte/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arte</a> como herramienta de di&aacute;logo, regeneraci&oacute;n y reconciliaci&oacute;n frente a las heridas del pasado europeo. Con esta propuesta integral, la ciudad se convierte en epicentro de la reflexi&oacute;n sobre la historia y la creaci&oacute;n contempor&aacute;nea, reafirmando el papel transformador de la cultura en la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vitrinas-autor-aleman-hechas-libros-plantas-piedras-verse-primera-vez-espana-pm_1_13506365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 10:00:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50417dce-ee5d-4de7-9027-7b5ce7d007ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x491y98.jpg" length="46042" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50417dce-ee5d-4de7-9027-7b5ce7d007ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x491y98.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46042" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las vitrinas de este autor alemán, hechas de libros, plantas o piedras, van a verse por primera vez en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50417dce-ee5d-4de7-9027-7b5ce7d007ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x491y98.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Artistas,Barcelona,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pirate Queen, las bucaneras del metal: “Eres pirata si te atreves a serlo, aunque trabajes en un súper”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pirate-queen-bucaneras-metal-pirata-si-atreves-serlo-trabajes-super_1_13494778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ddfd8ee-ec08-489e-8e1b-b3e8a5369607_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150989.jpg" width="5721" height="3218" alt="Pirate Queen, las bucaneras del metal: “Eres pirata si te atreves a serlo, aunque trabajes en un súper”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda de power metal presenta 'Travelling Around The World', un disco con el que quieren desterrar el estereotipo masculino de este género y despertar el interés entre gente más joven, con una imaginería entregada al romanticismo de los marineros fuera de la ley del siglo XVII</p><p class="subtitle">‘Freed From Desire’, una canción resucitada por el fútbol, pero convertida en banda sonora de manifestaciones</p></div><p class="article-text">
        Hay un rinc&oacute;n en mitad del Tri&aacute;ngulo de las Bermudas donde no existen las guerras, nadie pasa hambre y apenas hay hueco para los algoritmos de internet. En ese para&iacute;so llamado Lyxion las decisiones las toman &uacute;nicamente las mujeres, donde gobiernan sin jerarqu&iacute;as opresivas con la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fans-heavy-metal-aguantan-mejor-dolor-gracias-festivales-musica_1_13472203.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica metal como protecci&oacute;n</a>. Victoria Pearl, quien afirma tener m&aacute;s de 500 a&ntilde;os, es una de las piratas que viven en este territorio. Aunque se trata de una zona que consta ser imaginaria para el resto, la bucanera se aferra a esta fantas&iacute;a durante toda su conversaci&oacute;n con elDiario.es. Como componente del grupo Pirate Queen, su guitarra apenas es la chispa que enciende la mecha.
    </p><p class="article-text">
        Vestidas con sombreros corsarios, espadas y terciopelos de &eacute;poca, las artistas Raindrop Oceanus, Elizabeth Nuir Nuit, Destiny Grieflord, Ariel Coralestas y la propia Victoria Pearl han construido una leyenda que busca ir m&aacute;s all&aacute; de la ficci&oacute;n. Es razonable que los lectores cuestionen si se llaman as&iacute; en realidad, si pasan el d&iacute;a a d&iacute;a en una isla o si saben navegar un barco, pero lo cierto es que el universo que defienden no solo es la historia en torno a la que giran sus canciones. Pirate Queen propone un juego de rol en el que el p&uacute;blico de sus conciertos se convierte en tripulante y donde cada integrante encarna a un personaje con poderes, gemas de colores y personalidades bien definidas.
    </p><p class="article-text">
        Lo hacen derribando muros en una escena musical que todav&iacute;a no est&aacute; acostumbrada a este tipo de iniciativas. Coincidiendo con la publicaci&oacute;n de su segundo disco, <em>Travelling Around The World</em>, la formaci&oacute;n, que es principalmente de ra&iacute;ces catalanas, defiende una etiqueta hasta ahora desconocida en el pa&iacute;s: el metal sinf&oacute;nico pirata hecho &uacute;nicamente por mujeres. &ldquo;En todo el mundo hay <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/shego-si-pp-no-llama-tocar-decir-pensamos-pena-hay_128_13251010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandas femeninas que han abierto puertas</a>, pero en Espa&ntilde;a no hay tantas y de este estilo ninguna&rdquo;, recalca Victoria Pearl. Ese choque, adem&aacute;s, se hace m&aacute;s evidente al ver las reacciones del p&uacute;blico cada vez que se suben al escenario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1150713.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1150713.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1150713.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1150713.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150713.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150713.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7e22d939-e52c-476d-8742-6471298e7ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150713.jpg"
                    alt="Ariel Coral, Destiny Grieflord, Victoria Pearl, Elizabeth Nuir Nuit y Raindrop Oceanus, integrantes de Pirate Queen."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Coral, Destiny Grieflord, Victoria Pearl, Elizabeth Nuir Nuit y Raindrop Oceanus, integrantes de Pirate Queen.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras que grupos masculinos muy reconocidos como Powerwolf llenan recintos vestidos con ropas de fantas&iacute;a sin que nadie cuestione su credibilidad art&iacute;stica o tache su proyecto de infantil, ellas todav&iacute;a se ven obligadas a ganarse este respeto por el hecho de ser mujeres. &ldquo;Hay mucha gente, sobre todo hombres de 50 o 60 a&ntilde;os, que est&aacute;n acostumbrados al metal cl&aacute;sico, por lo que su visi&oacute;n no suele ser muy positiva. Eso es justo lo que queremos cambiar&rdquo;, enfatiza la guitarrista. En ese proceso de &ldquo;acostumbrarlos&rdquo;, Pirate Queen sigue soportando prejuicios machistas: &ldquo;Siempre habr&aacute; quien diga el t&iacute;pico comentario anticuado de qu&eacute; hacen estas piratas que no est&aacute;n limpiando la cocina del barco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, ellas van m&aacute;s all&aacute; y apuestan por un sonido m&aacute;s sinf&oacute;nico, a diferencia de la dureza de grupos veteranos como Running Wild, caracterizado por su heavy metal. Aunque la m&uacute;sica de Pirate Queen puede recordar a la de bandas del estilo de Nightwish, es dif&iacute;cil encontrar un quinteto completamente femenino. &ldquo;Cuando dices metal pirata te imaginas un aspecto rudo, esperas m&uacute;sica que sea m&aacute;s dura&rdquo;, constata Victoria Pearl, se&ntilde;alando que ellas le dan la vuelta con una imagen diferente y sin intimidarse ante las cr&iacute;ticas. &ldquo;<em>Haters </em>va a haber en todas partes porque hay hasta en Lyxion, pero no nos preocupa para nada y estamos muy contentas&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7c5b1a70-017f-43ca-89e7-841b911232a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Su propuesta llega en un momento en el que el rock duro no pasa por su mejor momento. &ldquo;La escena del metal en Espa&ntilde;a est&aacute; en decadencia porque hay pocos j&oacute;venes que quieran darle un intento a esta m&uacute;sica&rdquo;, lamenta la integrante de Pirate Queen con respecto a los prejuicios que frenan a la juventud y que les lleva a juzgar antes de escuchar. &ldquo;Hay gente que ha dicho: 'Bueno, es que es ruido'&rdquo;, agrega, centrando la culpa en la propia industria, que se equivoca al cerrarse en el pasado. &ldquo;Est&aacute; tan acostumbrada a lo que son los cl&aacute;sicos que no da tanta oportunidad a que otras bandas se ganen su propio sitio&rdquo;, cuenta a este peri&oacute;dico, aun con la &ldquo;esperanza de que va a crecer en alg&uacute;n momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que la artista sostiene que &ldquo;el metal es un g&eacute;nero que lamentablemente sigue predominado por los hombres&rdquo;, uno de sus prop&oacute;sitos es agitar conciencias. El primer single de la banda vio la luz un 25 de noviembre, D&iacute;a Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, un gesto que marca la base del grupo. &ldquo;A trav&eacute;s de la m&uacute;sica todo fluye bastante m&aacute;s y tiene mucho m&aacute;s altavoz que un discurso cualquiera&rdquo;, defiende la guitarrista al recordar aquel debut. A pesar de que reconoce que hay oyentes que prestan poca atenci&oacute;n a las letras, conf&iacute;a en que son un &ldquo;porcentaje bastante peque&ntilde;o&rdquo; y que, aun as&iacute;, &ldquo;el mensaje se te queda en el subconsciente&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-xEV11Y6pccc-5230', 'youtube', 'xEV11Y6pccc', document.getElementById('yt-xEV11Y6pccc-5230'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-xEV11Y6pccc-5230 src="https://www.youtube.com/embed/xEV11Y6pccc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Dentro de esta transformaci&oacute;n que ellas mismas lideran, tambi&eacute;n han querido despojarse de la imagen violenta que suele asociarse a la figura del pirata, enfoc&aacute;ndose m&aacute;s en la de la libertad. Tanto es as&iacute; que, en su narrativa, el mar abierto representa el derecho a elegir el propio camino al margen de las normas sociales establecidas. &ldquo;Cualquiera puede ser un pirata, pero ser un pirata no implica necesariamente algo negativo&rdquo;, alega Victoria Pearl. Para la artista, poco importa la profesi&oacute;n de cada persona en su vida cotidiana porque &ldquo;no hace falta que hayas nacido pirata para serlo&rdquo;: &ldquo;Si te atreves a ser pirata, lo eres y da igual si trabajas en un supermercado, en un banco o si eres profesor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su homenaje a esta figura hist&oacute;rica tambi&eacute;n se percibe en su reci&eacute;n publicado disco, donde hay una canci&oacute;n titulada <em>William Kidd </em>que est&aacute; dedicada al c&eacute;lebre marinero condenado a la horca en el siglo XVIII. Sin embargo, la banda tambi&eacute;n desea sacar del olvido a las muchas bucaneras silenciadas por la historia, abogando as&iacute; por romper el clich&eacute; de que un pirata es un hombre con parche y garfio. &ldquo;Hay un mont&oacute;n de mujeres sobre las cuales nos gustar&iacute;a hacer canciones para narrar lo que fueron sus vivencias, hacer justicia a su imagen y que la gente pueda llegar a conocerlas&rdquo;, indica Pearl.
    </p><h2 class="article-text">Una v&iacute;a &ldquo;m&aacute;s light&rdquo; de entrar en el metal</h2><p class="article-text">
        Asimismo, Pirate Queen combate el cansancio mental y el dominio de los m&oacute;viles, ofreciendo con su espect&aacute;culo un respiro frente a una realidad dominada por la prisa en la que es imposible desconectar de verdad. &ldquo;Puedes tener cierta libertad al irte de viaje, pero con el tema de las redes sociales y las nuevas tecnolog&iacute;as nunca vas a estar liberado, nunca vas a estar atado a nada&rdquo;, comenta la guitarrista. Por eso, en su traves&iacute;a aplican una soluci&oacute;n tan dr&aacute;stica como simb&oacute;lica: &ldquo;En Lyxion los tel&eacute;fonos los tiramos al mar, no hay l&iacute;mites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las piratas tambi&eacute;n desmontan el viejo t&oacute;pico sobre la rivalidad femenina, puesto que el apoyo entre ellas es prioritario. &ldquo;Estar en una banda es b&aacute;sicamente como casarse con gente porque convives con ellas y haces muchas cosas con ellas, as&iacute; que implica una comunicaci&oacute;n impecable&rdquo;, describe Pearl. Esa sinton&iacute;a les permite afrontar los gastos de viajar por el mundo con recursos propios, llegando incluso a comercializar su propia bebida. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es un pirata sin su propia marca de ginebra o de ron? Podr&iacute;amos romper con ese estereotipo, pero nos quedamos con la ginebra porque nos gusta&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Con la vista puesta en el futuro tras la salida de <em>Travelling Around The World</em>, Victoria Pearl tiene claro que el verdadero bot&iacute;n que desean encontrar es el de sentir que los oyentes y ellas son una familia. &ldquo;Despu&eacute;s de los conciertos siempre estamos en la zona de <em>merchandising </em>para tener cualquier foto o conversaci&oacute;n con el p&uacute;blico. Eso nos hace sentir mucho m&aacute;s cercanas&rdquo;, recalca. &ldquo;Al final este tipo de banda es como una hermandad, compartes muchas cosas y tu manera de ver el tesoro cambia&rdquo;, apunta y concluye afirmando que les gustar&iacute;a que esta sea una v&iacute;a &ldquo;m&aacute;s <em>light</em>&rdquo; para las ni&ntilde;as que quieran meterse en el mundo del metal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pirate-queen-bucaneras-metal-pirata-si-atreves-serlo-trabajes-super_1_13494778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:20:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ddfd8ee-ec08-489e-8e1b-b3e8a5369607_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150989.jpg" length="16671263" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ddfd8ee-ec08-489e-8e1b-b3e8a5369607_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150989.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16671263" width="5721" height="3218"/>
      <media:title><![CDATA[Pirate Queen, las bucaneras del metal: “Eres pirata si te atreves a serlo, aunque trabajes en un súper”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ddfd8ee-ec08-489e-8e1b-b3e8a5369607_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150989.jpg" width="5721" height="3218"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Canciones,Artistas,Rock]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así usaba el pintor Vermeer la cámara oscura para ser más realista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/usaba-pintor-vermeer-camara-obscura-realista-pm_1_13495296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a67ad00-ec10-4af9-97bb-390062e0caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150936.jpg" width="3240" height="1823" alt="La chica del sombrero rojo, de Vermeer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos expertos han señalado las cualidades fotográficas y el uso de técnicas de óptica en la obra del pintor holandés</p><p class="subtitle">Un nuevo estudio revela que el mecenas del pintor Johannes Vermeer fue una mujer
</p></div><p class="article-text">
        Personajes que parecen estar vivos, telas y joyas representadas con gran nivel de detalle e interiores realistas que nos siguen fascinando cuatro siglos m&aacute;s tarde. Las obras del artista <strong>Vermeer de Delft</strong> nos sorprenden por su capacidad de reflejar la realidad y plasmar la luz. No en vano est&aacute; considerado uno de los <a href="https://www.eldiario.es/spin/genio-exito-muerte-misteriosa-pintora-revoluciono-imagen-mujer-arte-barroco-elisabetta-sirani-pm_1_12894541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes pintores del barroco</a> holand&eacute;s y su obra sigue inspirando tanto a investigadores como a escritores de ficci&oacute;n todo tipo de historias y especulaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, las que se preguntan si detr&aacute;s de este enorme talento del pintor de Delft puede existir <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/misterio-cuadros-cuadros_1_8433161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>alg&uacute;n tipo de truco</strong></a><strong>.</strong> Desde hace bastante tiempo que se especula que quiz&aacute;s pudo llegar a usar alg&uacute;n <strong>mecanismo &oacute;ptico</strong> como la <strong>c&aacute;mara oscura</strong>. A pesar de que esta teor&iacute;a tiene sus adeptos, existen tantos detalles que lo confirman como que lo desmienten. &iquest;Qu&eacute; hay de cierto en todo ello?
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Us&oacute; Vermeer efectos &oacute;pticos?</h2><p class="article-text">
        Entre los primeros que se&ntilde;alaron la posibilidad que el realismo de Vermeer tuviese &ldquo;truco&rdquo; est&aacute; el artista e ilustrador estadounidense <strong>Joseph Pennell</strong>, que en 1891 ya se refiri&oacute; a que esas cualidades fotogr&aacute;ficas de sus pinturas ten&iacute;an una base t&eacute;cnica. 
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos que demostrar&iacute;an esta hip&oacute;tesis son visibles a simple vista. Si nos fijamos en sus cuadros, podemos ver que en muchos de ellos se detectan desenfoques y peque&ntilde;as manchas o &ldquo;reflejos de luz&rdquo; desenfocados, como los que aparecen en el pan y la jarra del cuadro titulado <em>La lechera</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la precisi&oacute;n en la<strong> recreaci&oacute;n de los espacios, </strong>con unas perspectivas y relaciones de profundidad extremadamente realistas, hacen sospechar que pudo basarse en las im&aacute;genes reflejadas por la c&aacute;mara para definir las escenas de sus obras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08ec2cd1-16ac-4eaf-b3dd-7cf6ab8e455c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personas observan el cuadro &quot;La amante y la criada&quot; de Vermeer "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personas observan el cuadro &quot;La amante y la criada&quot; de Vermeer                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Finalmente, tambi&eacute;n se puede ver en los<strong> bordes de las figuras</strong>, en los que se observa un enfoque suave y bordes difuminados combinados con altos contrastes, como en <em>La joven del sombrero rojo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Estos fen&oacute;menos estar&iacute;an reproduciendo efectos de lente propios de un mecanismo como el de la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/camara-oscura_1_8938797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;mara oscura</a>, un instrumento que consiste en una caja o habitaci&oacute;n cerrada con un agujerito en el que entra un haz de luz que proyecta una imagen invertida de la realidad. 
    </p><h2 class="article-text">Limitaciones t&eacute;cnicas </h2><p class="article-text">
        Los que no ven tan claro que Vermeer se apoyara en la c&aacute;mara oscura para pintar sus cuadros, argumentan que <strong>no existe ninguna informaci&oacute;n documental</strong> en inventarios, cartas u otros testimonios de la &eacute;poca que confirmen que Vermeer dispusiera de una c&aacute;mara oscura. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las <strong>dificultades t&eacute;cnicas</strong> con las que se habr&iacute;a encontrado en caso de usar este instrumento tampoco habr&iacute;an facilitado el nivel de detalle de sus pinturas. Las proyecciones, suponiendo que se realizaran, ser&iacute;an oscuras y poco n&iacute;tidas, cosa que habr&iacute;a dificultado captar tanto detalle o pintar con colores tan vivos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay quien cree que atribuir a Vermeer el uso de la c&aacute;mara oscura <strong>reduce su m&eacute;rito art&iacute;stico</strong>, ya que se estar&iacute;a insinuando que todo su valor se basa en la mera copia y no es su talento para la composici&oacute;n, el color y el uso de la luz en sus escenas. En este sentido, en algunos de sus cuadros se han detectado unos peque&ntilde;os agujeros que indican que quiz&aacute;s uso el m&eacute;todo del <strong>clavo y la cuerda</strong> para trazar las l&iacute;neas de <strong>perspectiva</strong> hacia el punto de fuga.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n m&aacute;s aceptada es la que considera que Vermeer pudo combinar la observaci&oacute;n &oacute;ptica de la c&aacute;mara oscura para fijarse en detalles m&aacute;s concretos, con herramientas tradicionales de trazado geom&eacute;trico. Sea como sea, el genio art&iacute;stico y la destreza t&eacute;cnica de la que hace gala Vermeer en sus obras nos siguen maravillando hoy en d&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Vives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/usaba-pintor-vermeer-camara-obscura-realista-pm_1_13495296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 09:30:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4a67ad00-ec10-4af9-97bb-390062e0caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150936.jpg" length="2795032" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4a67ad00-ec10-4af9-97bb-390062e0caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150936.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2795032" width="3240" height="1823"/>
      <media:title><![CDATA[Así usaba el pintor Vermeer la cámara oscura para ser más realista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4a67ad00-ec10-4af9-97bb-390062e0caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150936.jpg" width="3240" height="1823"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Fotografía,Artistas,Pintura,Óptica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fue el fracaso más sonado de Mariah Carey y el disco pop con el estreno más desafortunado: “Se convirtió en una broma”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fracaso-sonado-mariah-carey-disco-pop-estreno-desafortunado-convirtio-broma-glitter-pm_1_13506235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faace4b0-5af2-45b7-b16f-abe498b3af32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151077.jpg" width="2409" height="1355" alt="Fue el fracaso más sonado de Mariah Carey y el disco pop con el estreno más desafortunado: “Se convirtió en una broma”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Carey tardaría unos años en recuperarse hasta ‘The Emancipation of Mimi’ en 2005, especialmente por lo cruel del trato de los medios de comunicación</p><p class="subtitle">Así es como 'All I Want For Christmas Is You' se convirtió en el éxito pop por excelencia de la Navidad
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 2001, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mariah Carey </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">era una de las voces m&aacute;s influyentes del pop contempor&aacute;neo, con hasta 14 n&uacute;meros uno en el Billboard Hot 100 solo en la d&eacute;cada de los 90, definidos por su voz, sus famosos melismas, su autonom&iacute;a autoral en comparaci&oacute;n con otras divas como </span><a href="https://www.eldiario.es/spin/cancion-adaptacion-apasionada-romantica-cumbres-borrascosas-exito-celine-dion-30-anos-it-s-all-coming-back-to-me-now-pm_1_13054502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Celine Dion</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Whitney Houston</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Viv&iacute;a entonces un momento de inflexi&oacute;n, con un reciente contrato firmado con Virgin Records tras dejar Sony, y fue cuando lleg&oacute; &lsquo;Glitter&rsquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Actualmente, &lsquo;Glitter&rsquo; es uno de esos discos que se han revalorizado con el paso de los a&ntilde;os, encontrando una nueva audiencia y siendo uno de los m&aacute;s apreciados por sus fans, pero hace 25 a&ntilde;os fue uno de los fracasos m&aacute;s sonados, justo con un estreno que coincidi&oacute; con el atentado del 11 de septiembre en Nueva York.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La terrible coincidencia de &lsquo;Glitter&rsquo; con el 11S</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mariah Carey abr&iacute;a nueva etapa con la discogr&aacute;fica Virgin Records con &lsquo;Glitter&rsquo;, un proyecto que inclu&iacute;a un disco y una pel&iacute;cula, ambos relacionados. En el filme, interpretaba a la cantante ficticia Billie Frank y como la joven artista intenta abrirse camino en la industria musical al mismo tiempo que se enfrenta a relaciones complejas y los desaf&iacute;os de la fama.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La mala fortuna, sin embargo, quiso que su estreno coincidiera con los atentados del 11S al estrenarse justamente el 11 de septiembre de 2001, un momento complicado para la industria del entretenimiento y el p&uacute;blico, al afectar al estado de &aacute;nimo global.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-wuMC6zPp8HQ-5961', 'youtube', 'wuMC6zPp8HQ', document.getElementById('yt-wuMC6zPp8HQ-5961'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-wuMC6zPp8HQ-5961 src="https://www.youtube.com/embed/wuMC6zPp8HQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto afect&oacute; claramente a nivel comercial, con una recaudaci&oacute;n de poco m&aacute;s de cinco millones de d&oacute;lares para la pel&iacute;cula, que hab&iacute;a costado 22 millones aproximadamente, lo que fue visto como un claro fracaso, y que afect&oacute; a su carrera, provoc&aacute;ndole un colapso p&uacute;blico por agotamiento y la rescisi&oacute;n de su contrato con la discogr&aacute;fica, lo que se vio en su d&iacute;a como el fin de su trayectoria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De hecho, Carey tardar&iacute;a unos a&ntilde;os en recuperarse hasta &lsquo;The Emancipation of Mimi&rsquo; en 2005, especialmente por lo cruel del trato de los medios de comunicaci&oacute;n, por lo que ella misma afirm&oacute; su negatividad hacia &eacute;l: &ldquo;Sol&iacute;a odiarlo. Pensaba: &iquest;por qu&eacute; hice esto?&rdquo;, confes&oacute; a la vez que confirm&oacute; que lleg&oacute; en un momento dif&iacute;cil a nivel personal y profesional.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">De fracaso comercial a &aacute;lbum pop de culto</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El fracaso de &lsquo;Glitter&rsquo; doli&oacute; tambi&eacute;n por el hecho de que Mariah Carey hab&iacute;a trabajado de forma personal y cercana, como ella misma ha reconocido con el paso de los a&ntilde;os: &ldquo;Hice este &aacute;lbum con much&iacute;simo cari&ntilde;o; fue devastador c&oacute;mo se convirti&oacute; en una broma&rdquo;, afirm&oacute; justo con el lanzamiento de un vinilo especial por el 25 aniversario.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un hecho que ha vuelto a poner en valor este trabajo en la carrera de la cantante estadounidense, que ha visto la diferencia que ha recobrado con el tiempo: &ldquo;Si alguien me hubiera dicho en 2001 que alg&uacute;n d&iacute;a estar&iacute;a celebrando el 25 aniversario de &lsquo;Glitter&rsquo; sin ninguna reserva de iron&iacute;a, nunca lo habr&iacute;a cre&iacute;do&rdquo;, explic&oacute; en el comunicado del relanzamiento.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Algo que ha podido suceder por el empuje de los fans y por ser un disco pop considerado de culto, tanto que lleg&oacute; a tener su propia campa&ntilde;a en redes sociales bajo el hashtag #JusticeforGlitter, que en 2018 logr&oacute; que se colocara en lo m&aacute;s alto de las listas de iTunes.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/fracaso-sonado-mariah-carey-disco-pop-estreno-desafortunado-convirtio-broma-glitter-pm_1_13506235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 18:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/faace4b0-5af2-45b7-b16f-abe498b3af32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151077.jpg" length="1800467" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/faace4b0-5af2-45b7-b16f-abe498b3af32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151077.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1800467" width="2409" height="1355"/>
      <media:title><![CDATA[Fue el fracaso más sonado de Mariah Carey y el disco pop con el estreno más desafortunado: “Se convirtió en una broma”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/faace4b0-5af2-45b7-b16f-abe498b3af32_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151077.jpg" width="2409" height="1355"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Canciones,Artistas,Pop,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['En femenino y en plural': la reivindicación de las obras de 14 asturianas nacidas en las décadas 30 a 50 del siglo pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/femenino-plural-reivindicacion-obras-14-asturianas-nacidas-decadas-30-50-siglo-pasado_1_13502379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2884ce75-7c23-423e-b0fc-8eb6f41d76f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y433.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;En femenino y en plural&#039;: la reivindicación de las obras de 14 asturianas nacidas en las décadas 30 a 50 del siglo pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa forma parte del proyecto 'Contra el canon', impulsado por la Universidad de Oviedo y la Asociación Feminista de Asturias Clara Campoamor. Reivindica la necesidad de incorporar la creación de las mujeres al relato de la historia del arte y documentar las trayectorias de artistas que han quedado en segundo plano</p><p class="subtitle">LABoral refuerza la visibilidad de las mujeres artistas en la programación de 2026 en Asturias</p></div><p class="article-text">
        Catorce mujeres, con un abanico de edad que se mueve en las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 30 a 50 del siglo pasado, y una trayectoria vital y art&iacute;stica diferente pero a las que el arte ha unido, se han sumado a un proyecto &uacute;nico y original. Bajo el t&iacute;tulo gen&eacute;rico 'En femenino y en plural' han dado el paso para mostrar sus obras en una muestra, inaugurada ayer en la capital asturiana, bajo el amparo de la Universidad de Oviedo y la Asociaci&oacute;n Feminista de Asturias Clara Campoamor (AFA).
    </p><p class="article-text">
        La muestra podr&aacute; contemplarse en la Sala de Exposiciones del Edificio Hist&oacute;rico de la instituci&oacute;n acad&eacute;mica hasta el pr&oacute;ximo 12 de octubre y en ella se exhiben las obras de &Aacute;ngeles Palomeque, Ascensi&oacute;n Fuentes, Beatriz Guti&eacute;rrez, Charo Garpe, Cristina Ortiz, Daniela Zanzoni, Dolores Trabanco, Encarnaci&oacute;n Domingo, Lidia Rodr&iacute;guez, Marina Ladero, Pilar del Val, Purificaci&oacute;n Trabanco, Raquel Miranda y Trinidad Formoso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a3f2d828-e09c-47e6-a90e-c60f3f1a4908_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La exposición con las obras de las catorce artistas asturianas atrae mucho interés."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exposición con las obras de las catorce artistas asturianas atrae mucho interés.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        'En femenino y en plural' forma parte del proyecto 'Contra el canon', una iniciativa que naci&oacute; en 2015 con el objetivo de contribuir a la recuperaci&oacute;n, documentaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la obra de creadoras vinculadas a Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        La Universidad de Oviedo y AFA mantienen desde sus inicios una colaboraci&oacute;n que ha permitido dar continuidad a un proyecto que busca ampliar y hacer m&aacute;s completo el relato de la creaci&oacute;n art&iacute;stica en Asturias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fff89c9-af18-4725-ac57-73e8f448a776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, conversa con las artistas asturianas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, conversa con las artistas asturianas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Conocer mejor el arte contempor&aacute;neo</strong></h2><p class="article-text">
        Las 14 artistas pudieron comprobar ayer en persona el gran inter&eacute;s que ha despertado una exposici&oacute;n que permitir&aacute;, a trav&eacute;s del recorrido por sus creaciones art&iacute;sticas, conocer mejor el arte contempor&aacute;neo en Asturias.
    </p><p class="article-text">
        En el acto inaugural estuvieron acompa&ntilde;adas por el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde; la vicerrectora de Extensi&oacute;n Universitaria y Proyecci&oacute;n Cultural, Marta Mateo; la directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Oviedo, Paz Men&eacute;ndez Sebasti&aacute;n; la presidenta de AFA, Gloria Garc&iacute;a Nieto, y el comisario de la muestra, Santiago Mart&iacute;nez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Construir una sociedad &ldquo;m&aacute;s igualitaria&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Marta Mateo resalt&oacute; la convicci&oacute;n compartida entre la instituci&oacute;n acad&eacute;mica y AFA de que &ldquo;la cultura tambi&eacute;n es un espacio desde el que podemos contribuir a construir una sociedad m&aacute;s igualitaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La vicerrectora destac&oacute; c&oacute;mo la muestra va a permitir acercar al p&uacute;blico a 14 artistas &ldquo;con trayectorias y lenguajes muy diferentes para, al mismo tiempo, revisar el relato de nuestra historia art&iacute;stica para hacerlo m&aacute;s completo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un relato cultural com&uacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Por su parte, la directora de la Unidad de Igualdad, Paz Men&eacute;ndez Sebasti&aacute;n, expresa en el cat&aacute;logo que la Universidad de Oviedo acoge esta exposici&oacute;n desde &ldquo;la convicci&oacute;n que debe orientar la acci&oacute;n universitaria: no hay igualdad real sin memoria, sin reconocimiento y sin presencia p&uacute;blica de quienes fueron injustamente invisibilizadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta muestra es, a su juicio, &ldquo;una invitaci&oacute;n a disfrutar del arte, pero tambi&eacute;n a repensar el modo en que construimos el relato cultural com&uacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nuevas miradas</strong></h2><p class="article-text">
        Esta sexta edici&oacute;n del proyecto 'Contra el canon' supone un cambio respecto a las anteriores, que estuvieron dedicadas monogr&aacute;ficamente a Chelo Sanjurjo, Mabel Lavandera, Mar&iacute;a &Aacute;lvarez, Jezabel Rodr&iacute;guez y Elena Rato. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los aspectos que se quiere resaltar es la visibilizaci&oacute;n de las obras de creadoras que &ldquo;por unas causas u otras, han quedado silenciadas a pesar del incuestionable valor de sus propuestas, la reivindicaci&oacute;n del valor de sus aportaciones pl&aacute;sticas y la potenciaci&oacute;n de artistas que, habiendo conseguido un relativo reconocimiento, requieren nuestro respaldo, una documentaci&oacute;n y un cat&aacute;logo que atestig&uuml;en su labor y su val&iacute;a&rdquo;, recalca Santiago Mart&iacute;nez, comisario de la muestra.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La voz de las artistas</strong></h2><p class="article-text">
        El comisario de la muestra destaca la presencia de propuestas vinculadas a la abstracci&oacute;n mat&eacute;rica, la abstracci&oacute;n geom&eacute;trica y una abstracci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s libre, po&eacute;tica y crom&aacute;tica&rdquo;, junto a obras que mantienen elementos figurativos e incluso propuestas instalativas. Tambi&eacute;n conviven t&eacute;cnicas tradicionales como el &oacute;leo y el acr&iacute;lico con pintura industrial, impresi&oacute;n digital y trabajos sobre barro, madera, papel, cartulina o aluminio.
    </p><p class="article-text">
        Otra novedad de esta edici&oacute;n es la incorporaci&oacute;n de la voz de las propias artistas al cat&aacute;logo. Las 14 creadoras responden a cuestiones sobre su manera de entender el arte, aquello que quieren proyectar en sus obras y las personas que han influido en sus trayectorias. El resultado es un conjunto de reflexiones que complementa el recorrido expositivo y permite aproximarse a las obras desde la perspectiva de sus propias autoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f36df3db-1d9b-4aa6-8ae8-10ff9018cbf4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La exposición lleva por título &#039;En femenino y en plural&#039; y estará abierta al público hasta el próximo 12 de octubre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exposición lleva por título &#039;En femenino y en plural&#039; y estará abierta al público hasta el próximo 12 de octubre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El homenaje</strong></h2><p class="article-text">
        La presidenta de la Asociaci&oacute;n Feminista de Asturias es Gloria Garc&iacute;a Nieto, quien asegura que la exposici&oacute;n sirve como homenaje a estas 14 mujeres artistas y reivindica una obra que, seg&uacute;n expone, &ldquo;sin duda, merece ser reconocida y documentada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Carmen Su&aacute;rez Su&aacute;rez, de AFA, destaca que, para la asociaci&oacute;n, &ldquo;estas mujeres ya est&aacute;n incorporadas en nuestro canon, aquel que rompe los esquemas tradicionales y nos da oportunidad de conocer a creadoras como vosotras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las mujeres y la m&uacute;sica</strong></h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n forma parte de una edici&oacute;n especial con motivo del 50 aniversario de la Asociaci&oacute;n Feminista de Asturias Clara Campoamor, que ampl&iacute;a por primera vez el proyecto a otro &aacute;mbito art&iacute;stico: la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo 'Las mujeres y la m&uacute;sica, donde clama el silencio', el programa aborda la presencia de las mujeres en la creaci&oacute;n y la interpretaci&oacute;n musical y su exclusi&oacute;n hist&oacute;rica, con conferencias de Mar&iacute;a Sanhuesa, Marta G. Teijido y Sakira Ventura. Una programaci&oacute;n que se completa con cinco microconciertos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/femenino-plural-reivindicacion-obras-14-asturianas-nacidas-decadas-30-50-siglo-pasado_1_13502379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 09:44:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2884ce75-7c23-423e-b0fc-8eb6f41d76f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y433.jpg" length="5617737" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2884ce75-7c23-423e-b0fc-8eb6f41d76f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y433.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5617737" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['En femenino y en plural': la reivindicación de las obras de 14 asturianas nacidas en las décadas 30 a 50 del siglo pasado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2884ce75-7c23-423e-b0fc-8eb6f41d76f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y433.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Artistas,Universidad,Asociaciones,Feminismo,Arte,Música]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
