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    <title><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La nueva ‘Street Fighter’ da lo que promete: todo un delirio de colores y homenajes irónicos a los 90]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-street-fighter-da-promete-delirio-colores-homenajes-ironicos-90_129_13587075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc51d68a-af65-4c83-9807-97c6a07e7891_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153323.jpg" width="1496" height="842" alt="La nueva ‘Street Fighter’ da lo que promete: todo un delirio de colores y homenajes irónicos a los 90"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta nueva adaptación de los videojuegos de lucha de Capcom se inspira mucho en la versión que Jean-Claude Van Damme protagonizó en 1994, y el resultado no tiene desperdicio</p></div><p class="article-text">
        Algo tiene que estar pasando con <em>What&rsquo;s Up?</em>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6NXnxTNIWkc&amp;list=RD6NXnxTNIWkc&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">memorable </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=6NXnxTNIWkc&amp;list=RD6NXnxTNIWkc&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>single</em></a> de la banda de rock alternativo 4 Non Blondes, para que en lo que llevamos de d&eacute;cada ya haya aparecido en cuatro pel&iacute;culas distintas. Seguramente podamos culpar a la nostalgia: este tema fue publicado en 1993 y la MTV emiti&oacute; su videoclip una y otra vez, ganando el peso suficiente (e irritando lo suyo a una parte del p&uacute;blico) como para que con el paso de los a&ntilde;os se convirtiera en un estandarte noventero. En el imaginario popular, los 90 suenan como <em>What&rsquo;s Up?</em> As&iacute; que, si se quiere mover la nostalgia hacia esa d&eacute;cada &mdash;algo que el audiovisual hace mucho hoy d&iacute;a, de la saga <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic World</em></a> a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/practicamente-magia-2-embarazoso-rentabilizar-fenomeno-generacional-anos-90_129_13501018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pr&aacute;cticamente magia</em></a>&mdash;, nada mejor que poner a sonar a todo volumen los lamentos de la vocalista Linda Perry.
    </p><p class="article-text">
        <em>What&rsquo;s Up? </em>marc&oacute; en 2021 <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RYeF9E1g_xU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la promoci&oacute;n</a> de <em>Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City</em> &mdash;entrega anterior, y mucho peor recibida, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-weapons-logra-resident-evil-deberia-lograr-pelicula-basada-videojuego_129_13518184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la que lleg&oacute; hace poco a cines</a>&mdash;, y luego volvi&oacute; a sonar en la pel&iacute;cula animada de las Tortugas Ninja de 2023, para finalmente reaparecer con apenas meses de diferencia tanto en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=w-hQZx9oFhw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>He-Man y los Masters del Universo</em></a> como el film que nos ocupa, <em>Street Fighter</em>. Ahora bien, en todos estos casos la canci&oacute;n no se ha limitado a sonar para que saboreemos sin matices su pegadizo estribillo. Siempre que ha irrumpido lo ha hecho con un poso considerable de iron&iacute;a, que por fuerza ha de ser ex&oacute;geno a la composici&oacute;n de las 4 Non Blondes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tema, m&aacute;s all&aacute; de que nunca usara las palabras &ldquo;<em>what&rsquo;s up</em>&rdquo; &mdash;en su lugar cantan &ldquo;<em>what&rsquo;s going on&rdquo;</em>, pero titularlo as&iacute; habr&iacute;a movido a confusiones con el cl&aacute;sico hom&oacute;nimo de Marvin Gaye&mdash;, no ten&iacute;a nada de divertido. Hablaba de la angustia existencial, de tristeza y vac&iacute;o. Pero en <em>Bienvenidos a Raccoon City</em> serv&iacute;a de contrapunto fr&iacute;volo al horripilante ataque de los infectados, mientras que en otros casos ha subrayado de forma c&oacute;mica las acciones de los personajes. Y de esto tiene la culpa un alocado remix posterior, en conjunto a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZZ5LpwO-An4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo extremadamente viral de 2010</a> que por alg&uacute;n motivo pon&iacute;a al He-Man de la serie de dibujos animados de los 80 a interpretar el tema.&nbsp;
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        &iquest;Ten&iacute;a sentido? No mucho, pero esta es la versi&oacute;n que sonaba en <em>Ninja Turtles: Caos mutante</em>. Y luego el tema volv&iacute;a a hacerse hueco en el <em>soundtrack</em> de la &uacute;ltima pel&iacute;cula de <em>Masters del Universo </em>en acci&oacute;n real. Aqu&iacute; sirviendo para, tal y como hab&iacute;amos visto en aquel v&iacute;deo infame, burlarse a&uacute;n m&aacute;s del He-Man que ahora interpretaba Nicholas Galitzine: suspender la severidad masculina que impon&iacute;a su musculatura, reconocer lo rid&iacute;culo de su historia. Que es justo lo que viene a hacer en <em>Street Fighter</em>, enredando a&uacute;n m&aacute;s la madeja cuando caemos en la cuenta de que, antes de ser sustituido por Galitzine, el gran candidato para ser He-Man hab&iacute;a sido Noah Centineo. A quien, en los primeros minutos de <em>Street Fighter</em>,<em> </em>le vemos cantar borracho <em>What&rsquo;s Up?</em> en un karaoke.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bienvenidos al circo de los 90</strong></h2><p class="article-text">
        Qued&eacute;monos, de entre todo este embrollo musical, con la idea de que gracias a Internet la canci&oacute;n <em>What&rsquo;s Up?</em> sirve hoy tanto para referenciar los a&ntilde;os 90 como para poner en solfa la virilidad hipermusculada de personajes estilo He-Man. Es decir, que <em>What&rsquo;s Up?</em> concilia tanto nostalgia como iron&iacute;a, y en contra de lo que pueda parecer no supone una mezcla contradictoria. La nostalgia busca un alivio emocional y sincero, desde luego &mdash;por eso hay tantos fans dispuestos a gritar que Hollywood les ha destrozado la infancia si, por ejemplo, Hollywood pone a mujeres a protagonizar un reinicio de <em>Cazafantasmas</em>&mdash;, &iquest;pero qu&eacute; pasa si esa nostalgia emana de una &eacute;poca marcada por el hast&iacute;o generacional y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/animacion-empezo-enorgullecerse-fea-complicado-legado-shrek_1_13244200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la iron&iacute;a como respuesta totalizante</a>? &iquest;Una &eacute;poca como los 90?
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia de los 90 es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de administrar que la de los 80 &mdash;de la que ojal&aacute; el final de <em>Stranger Things</em> nos haya dejado saciados&mdash; por esto mismo, porque apela a unos signos de lo m&aacute;s confusos. Una ambivalencia entre el sarcasmo venenoso y el escapismo rom&aacute;ntico &mdash;&iquest;qu&eacute; otra d&eacute;cada podr&iacute;a haber empezado con <em>Reservoir Dogs</em> para acabar con <em>Titanic</em>?&mdash; que sigue resultando muy provechosa para la industria contempor&aacute;nea, tan desesperada por regurgitar iconos ante la falta de creatividad. Y por eso se sigue invirtiendo en ella, por eso <em>What&rsquo;s Up?</em> vuelve una y otra vez y nos permite hacerle los coros sabiendo, interiormente, que todo esto da bastante pena.
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                Callina Liang es Chun Li en &#039;Street Fighter&#039;                            </span>
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        Ocurre entonces que Noah Centineo, en <em>Street Fighter</em>, interpreta a un luchador llamado Ken, tan musculoso y arrogante como He-Man. Su fijaci&oacute;n por <em>Wha&rsquo;s Up?</em> expone la vulnerabilidad que sus b&iacute;ceps descomunales quieren ocultar, as&iacute; como refleja su conflictiva amistad con Ryu (Andrew Koji). Ambos protagonizan otra tentativa del cine por adaptar esta saga de videojuegos de Capcom sin que, por supuesto, ninguno de los art&iacute;fices del proyecto se preocupe por hacerlo m&iacute;nimamente en serio. Porque, al hablar de <em>Street Fighter</em> y de los referentes espec&iacute;ficos que maneja el film m&aacute;s all&aacute; de los memes, es importante enfatizar que a d&iacute;a de hoy estos juegos no le importan a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir. En las consolas la saga ha llegado hasta <em>Street Fighter 6</em> &mdash;<a href="https://www.anaitgames.com/analisis/analisis-de-street-fighter-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&iacute;tulo que en 2023 obtuvo excelentes cr&iacute;ticas</a>&mdash;, pero lo ha hecho sin disimular nunca que los amagos de argumento solo sirven para darle rasgos y movimientos molones a cada personaje. Son juegos de lucha, a fin de cuentas, que resulta imposible (e indeseable) llevar al cine desde una preocupaci&oacute;n argumental leg&iacute;tima. Una tesitura que en 2026 ya ha afrontado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mortal Kombat II</em></a> &mdash;pel&iacute;cula que, gracias a que el origen de su fuente coincid&iacute;a temporalmente con la saga que nos ocupa, tambi&eacute;n rebosaba nostalgia ir&oacute;nica por los 90&mdash;, pero que este film gestiona mejor gracias a acotar a qu&eacute; quiere jugar exactamente.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de juego est&aacute; presente desde el fichaje de Kito Sakurai como director. Antes de <em>Street Fighter</em> Sakurai hab&iacute;a acostumbrado a colaborar con el humorista Eric Andr&eacute; &mdash;aqu&iacute; reserv&aacute;ndose el papel del presentador del torneo de lucha que estructura <em>Street Fighter</em>&mdash;, de modo que es en el terreno de la comedia donde se siente m&aacute;s c&oacute;modo, y es ni m&aacute;s ni menos lo que <em>Street Fighter</em> quiere ser. Una comedia estupid&iacute;sima, repleta de personajes estrafalarios y colorinchis, que a la hora de intentar replicar las mec&aacute;nicas del videojuego no le importan tanto las m&aacute;quinas de <em>arcade</em>&nbsp;como&hellip; los anteriores acercamientos cinematogr&aacute;ficos a <em>Street Fighter</em>. Los de los 90, por supuesto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De He-Man a Van Damme</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de esta <em>Street Fighter</em> se ambienta en 1993 justificando sus elecciones musicales al tiempo que asegura anclaje iconogr&aacute;fico. Dos a&ntilde;os antes <em>Street Fighter II</em>, en 1991, hab&iacute;a sido un hito de las recreativas, tanto como para en los albores de las adaptaciones de videojuegos &mdash;entonces llegaba a cines el film en acci&oacute;n real de <em>Super Mario</em>&mdash;, Capcom orquestara dos proyectos distintos a partir de dicho juego: uno japon&eacute;s, <em>anime</em>, y otro estadounidense con Jean-Claude Van Damme. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/transformers-one-animacion-darle-frescura-franquicia-agonizante_129_11660802.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ambos t&iacute;tulos</a> tienen un peso determinante en la nueva <em>Street Fighter</em>.
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                    alt="La &#039;Street Fighter&#039; de los 90 ha sido muy reivindicada con los años"
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                La &#039;Street Fighter&#039; de los 90 ha sido muy reivindicada con los años                            </span>
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        El primero, <em>Street Fighter II: La pel&iacute;cula</em>, se halla detr&aacute;s de las escenas de animaci&oacute;n que sobrevuelan el metraje como peque&ntilde;os <em>flashbacks</em>: escenas de animaci&oacute;n muy resultonas y sangrientas, que retienen toda la seriedad que le falta al resto de la pel&iacute;cula. El segundo, <em>Street Fighter: La &uacute;ltima batalla</em>, inspira buena parte del apartado visual organizado por Sakurai, en tanto a un circense dise&ntilde;o de producci&oacute;n y al rocambolesco vestuario de los personajes. Tambi&eacute;n hay retazos de su humor desnortado e incluso alguna l&iacute;nea de guion que hace un gui&ntilde;o directo, en lo que no deja de suponer una interesante reconciliaci&oacute;n de Capcom con este film de 1994.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>Street Fighter: La &uacute;ltima batalla</em>, donde un Van Damme en la c&uacute;spide de su estrellato encarnaba a Gile &mdash;personaje que aqu&iacute; tiene los rasgos del luchador profesional Cody Rhodes, aunque perdiendo bastante relevancia&mdash; hab&iacute;a sido considerada en su d&iacute;a como &ldquo;mala&rdquo;. Una afrenta a los jugadores, un fracaso de taquilla, un desastre embarazoso. Hoy no es as&iacute; como se la recuerda, sin embargo, puesto que dentro de este saqueo de las equ&iacute;vocas energ&iacute;as noventeras Sakurai y su equipo han sabido ver lo valioso que era en realidad este film. La atolondrada sabidur&iacute;a con la que afrontaba un desaf&iacute;o tan absurdo como darle forma de pel&iacute;cula a unos juegos de lucha y mu&ntilde;equitos.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que pretende <em>Street Fighter</em>: una adaptaci&oacute;n tan respetuosa como burlona, tan cari&ntilde;osa como distante, aferrada al potencial m&aacute;s l&uacute;dico que pueda seguir recabando la iron&iacute;a para, m&aacute;s de 30 a&ntilde;os despu&eacute;s, lograr seguir cayendo simp&aacute;tica. En buena medida lo consigue. <em>Street Fighter</em> es casi irresistible desde su generosa cantidad de peleas &mdash;todas ellas resueltas con una eficaz gram&aacute;tica que resalta las particularidades de cada luchador&mdash; y la sorna con la que se disfraza de entretenimiento para adolescentes onanistas: una escena clave nos presenta el cuerpo de Chun-Li (Callina Liang) a punto de entrar en una sauna para que, al esparcirse el vapor y por obra y gracia del montaje, lo que parec&iacute;a ser su pecho desnudo pase a ser el de un robusto luchador de sumo.&nbsp;
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                Ryu marcándose uno de sus hadoukens                            </span>
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        As&iacute; se las gasta. <em>Street Fighter</em> nunca deja de re&iacute;rse de s&iacute; misma, pero, a diferencia de la cercana <em>Masters del Universo</em> &mdash;subproducto de plantilla Marvel cuyo humor solo obedec&iacute;a a disimular la incompetencia de todos sus departamentos&mdash;, lo hace articulando una est&eacute;tica propia y coherente. Una que deja entrever problemas graves, desde luego. El humor es muy err&aacute;tico, la pel&iacute;cula es demasiado larga, y adem&aacute;s tiene a Jason Momoa con otro insoportable personaje secundario de&nbsp;abominable CGI, recordando a cuando el actor ya dej&oacute; herida de muerte <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Supergirl</em></a> hace unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Nada lo bastante nocivo, por suerte, para arruinar el consistente entretenimiento que proporciona <em>Street Fighter</em>, corriendo a unirse a otras s&oacute;lidas adaptaciones de videojuegos que reclaman su papel de nuevo patr&oacute;n oro de la industria acechando a los superh&eacute;roes. Esta corre, por lo dem&aacute;s, con una interiorizaci&oacute;n tan concienzuda de los significantes flotantes de la posmodernidad &mdash;con una digesti&oacute;n tan mordaz de una d&eacute;cada reducida a simulacro&mdash;, como para que tanta sobredosis ir&oacute;nica pueda llegar a ser descorazonadora. El camino que va de la iron&iacute;a a la melancol&iacute;a, y de la melancol&iacute;a a la angustia por el vac&iacute;o vital, suele ser breve. Bien lo sab&iacute;an las 4 Non Blondes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-street-fighter-da-promete-delirio-colores-homenajes-ironicos-90_129_13587075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Oct 2026 20:03:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva ‘Street Fighter’ da lo que promete: todo un delirio de colores y homenajes irónicos a los 90]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Videojuegos,Películas]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Aaron Sorkin señala a Facebook como culpable del asalto al Congreso en ‘El precio de la red’, una película que merecía más nervio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/aaron-sorkin-senala-facebook-culpable-asalto-congreso-precio-red-pelicula-merecia-nervio_129_13572161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f315bd5-0f38-41f9-9ce8-05c29bec9d68_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152980.jpg" width="661" height="372" alt="Jeremy Strong como Mark Zuckerberg en &#039;El precio de la red&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mítico guionista dirige también esta película que funciona más como clásico thriller de periodistas que como secuela de 'La red social', la obra maestra que también escribió y David Fincher sublimó</p><p class="subtitle">Los directores de 'Naza', el documental que enfurece a Israel: “Ojalá destituyan a Netanyahu”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/steve-jobs-escrito-aaron-sorkin_1_2273360.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aaron Sorkin</a> escribi&oacute; una de las pel&iacute;culas que mejor han definido los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En 2010 se estrenaba <em>La red social</em>, donde <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/david-fincher-visto-director-fotografia-humano-comun_1_10675018.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Fincher</a> dirig&iacute;a un guion endiablado y perfecto y lo convert&iacute;a, con su minuciosidad de cirujano, en un reloj perfecto que contaba un mundo que cambiaba a pasos de gigante hacia no se sab&iacute;a d&oacute;nde. Sorkin mostraba c&oacute;mo las mentes m&aacute;s prodigiosas del planeta no eran m&aacute;s que unos ni&ntilde;atos obsesionados con el dinero y las mujeres. Cerebros brillantes que dedicaban su talento a crear aplicaciones para ligar o para valorar a las mujeres por su imagen.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo donde las humanidades desaparecen, los <em>tecno bros</em> del mundo tienen todo el camino libre para crear aplicaciones que en vez de unirnos, nos separen. La iron&iacute;a de <em>La red social </em>era que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jesse-eisenberg-interpretar-mark-zuckerberg-hizo-dejaran-darme-papeles-virgen-inocente_1_13532369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Zuckerberg</a> hab&iacute;a creado una aplicaci&oacute;n para hacer que la gente estuviera junta, para que aquellos que, como &eacute;l, no ten&iacute;an habilidades sociales, encontraran un lugar virtual donde esquivar los prejuicios y los se&ntilde;alamientos. De fondo, como el Rosebud que lat&iacute;a en el coraz&oacute;n de este <em>Ciudadano Kane</em> moderno, hab&iacute;a el rechazo de una joven que le dej&oacute;. En vez del trineo que mov&iacute;a las acciones del Charles Foster Kane de la pel&iacute;cula de Welles, aqu&iacute; hab&iacute;a una ruptura sentimental que actuaba como impulso secreto de la empresa que ha cambiado el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>La red social</em> terminaba con Zuckerberg solo y Facebook en su m&aacute;ximo esplendor. Desde entonces han pasado 16 a&ntilde;os y muchas cosas, entre ellas una serie de art&iacute;culos en el Wall Street Journal donde se contaba la falta de moralidad de la empresa. Gracias a la labor de una fuente que trabajaba en la empresa, Frances Haugen, el mundo (o quien quisiera verlo) descubri&oacute; c&oacute;mo se hab&iacute;a potenciado el compartir mensajes de odio e incluso se hab&iacute;a conseguido la polarizaci&oacute;n y radicalizaci&oacute;n de personas a las que el algoritmo les recomendaba unirse a grupos radicales de extrema derecha.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xbjygpe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Hab&iacute;a en aquel hecho, en aquella serie de art&iacute;culos, el material perfecto para que Aaron Sorkin quisiera volver a Facebook. Sobre todo porque aquella revelaci&oacute;n sobre la empresa que protagoniz&oacute; una de sus mejores pel&iacute;culas llegaba gracias al buen periodismo que &eacute;l ha reivindicado en toda su carrera, especialmente en dos series fundamentales de la televisi&oacute;n como <em>El ala oeste de la Casa Blanca </em>y, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-newsroom_132_4499456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre todo,</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-newsroom_132_4499456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> The Newsroom</em></a>. Por ello, esta secuela que no lo es tanto entronca m&aacute;s con el cine sobre periodismo que ejemplifican cl&aacute;sicos como<em> Todos los hombres del presidente.</em> &iquest;O es que no hay en el personaje de Jeremy Allen White (el periodista Jeff Horwitz) un trasunto claro del de Robert Redford (el periodista del Washington Post Bob Woodward) del filme de Alan J. Pakula?
    </p><p class="article-text">
        A <em>El precio de la red </em>lo que peor le ha podido venir es que la hayan identificado (ellos mismos, principalmente) desde sus inicios como una secuela de <em>La red social, </em>porque no pretende serlo, y ah&iacute; est&aacute; la decisi&oacute;n de que el protagonista no sea Mark Zuckerberg, sino el periodista que escribi&oacute; aquellos art&iacute;culos sobre la empresa tecnol&oacute;gica m&aacute;s grande del mundo sin saber encender un GPS (un detalle puramente sorkiniano) y la mujer que en pos de la verdad decidi&oacute; filtrar los datos que pod&iacute;an hundir su vida (una estupenda Mikey Madison que interpreta a una <em>nerd</em>, otro personaje cl&aacute;sico del guionista).
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los dos protagonistas de una pel&iacute;cula que acierta en su diagn&oacute;stico, pero que queda sepultada por su falta de nervio y vigor en las formas. Sorkin realiza un filme valiente al se&ntilde;alar a Facebook como la culpable de los discursos de odio actuales, del auge de los grupos de extrema derecha gracias a las redes sociales, de la desinformaci&oacute;n y hasta del bullying y las enfermedades de una generaci&oacute;n de j&oacute;venes que se han educado en su red social. El 46% de los adultos se informan por Facebook, y Zuckerberg, sabi&eacute;ndolo, decidi&oacute; eliminar cualquier verificaci&oacute;n. Abri&oacute; la veda y potenci&oacute; los discursos extremos porque se compart&iacute;an m&aacute;s, y cuanto m&aacute;s se compartiera algo, m&aacute;s &eacute;xito econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mikey Madison y Jeremy Allen White en &#039;El precio de la red&#039;                            </span>
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        Todo ello hasta se&ntilde;alar a lo m&aacute;s alto, al asalto al congreso de EEUU el 6 de enero de 2021. Sorkin escribe un guion cuyo cl&iacute;max une todo lo que se ha visto con aquel acto donde la extrema derecha no acept&oacute; el resultado de unas elecciones democr&aacute;ticas y tom&oacute; una de las sedes fundamentales de la democracia del pa&iacute;s para defender a un se&ntilde;or, Donald Trump, que volvi&oacute; a ser elegido. Lo que cuenta es escalofriante, y ciertos pasajes del filme brillan gracias a sus di&aacute;logos &aacute;cidos y fren&eacute;ticos, como ese comienzo soberbio donde vemos a una joven blanca increpando a dos polic&iacute;as negros y subi&eacute;ndolo a sus redes.
    </p><p class="article-text">
        Es una pena que un contenido tan jugoso, con pasajes tan brillantes, acuse una direcci&oacute;n tan plana. Esa ser&iacute;a la diferencia para convertir <em>El precio de la red </em>en el filme el&eacute;ctrico que deber&iacute;a ser y nunca es. No ayuda un montaje que nunca consigue mezclar sus tramas narrativas, aunque se empe&ntilde;e en ir hacia atr&aacute;s y hacia adelante. Lo que en<em> La red social</em> era puro engranaje perfecto aqu&iacute; se siente, en demasiadas ocasiones, confuso.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco una banda sonora tan cl&aacute;sica en donde Alexandre Desplat no ofrece nada, y que hace echar de menos los acordes electr&oacute;nicos que compusieron Trent Reznor y Atticus Ross (Nine Inch Nails) y que creaban un estado mental en el que sumerg&iacute;an al espectador del filme de Fincher. La propia decisi&oacute;n de dar un espacio central a ese ensayo de una declaraci&oacute;n de Zuckerberg suena a recurso ya visto de Sorkin (ese guion del biopic de Steve Jobs organizado en torno a sus presentaciones de productos de Apple).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El precio de la red </em>hubiera necesitado m&aacute;s riesgo, m&aacute;s nervio y un bistur&iacute; m&aacute;s preciso para no quedarse en un entretenido thriller de periodistas. Lo que cuenta se merec&iacute;a m&aacute;s, pero las formas no est&aacute;n a la altura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/aaron-sorkin-senala-facebook-culpable-asalto-congreso-precio-red-pelicula-merecia-nervio_129_13572161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 20:34:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aaron Sorkin señala a Facebook como culpable del asalto al Congreso en ‘El precio de la red’, una película que merecía más nervio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mark Zuckerberg,Críticas de cine,Facebook,Estrenos de cine,Películas,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mike Leigh se despide del cine con una mirada a los cuidados tan bella como desoladora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mike-leigh-despide-cine-mirada-cuidados-bella-desoladora_129_13529530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e58ded4-5ba1-481a-afad-1f5595b0bfdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1026y265.jpg" width="1200" height="675" alt="Mike Leigh se despide del cine con una mirada a los cuidados tan bella como desoladora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Secretos y Mentiras' presenta en el Zinemaldia la que será la última película de su filmografía, 'Tender Loving Care', la primera gran opción por la Concha de Oro</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de San Sebastián - Mariana Enriquez y Pablo Larraín dan voz a los fantasmas de la memoria argentina: “Abordamos la política desde lo artístico”
</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno piensa en el cine social, el primer nombre que suele venirle a la cabeza es el de Ken Loach. Y es normal, pocos cineastas como &eacute;l han dedicado su filmograf&iacute;a a retratar las condiciones de la clase obrera y los desfavorecidos. Loach ha sido el martillo pil&oacute;n que ha plasmado en im&aacute;genes el desmantelamiento del sistema de bienestar social con Thatcher a la cabeza. Sin embargo, tan importante como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ken-loach-esperanza-cuestion-politica-gente-pierde-vota-fascismo_1_10243093.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ken Loach</a>, aunque desde un sitio completamente diferente, pero absolutamente complementario, es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mike-leigh-buscas-dinero-financiar-pelicula-no-sirve-leyenda_1_12094629.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mike Leigh</a>.
    </p><p class="article-text">
        Porque tan importante como mostrar las duras condiciones de las personas en las f&aacute;bricas es mostrar sus rutinas, sus conversaciones, su cotidianidad. Tan pol&iacute;tico es ense&ntilde;ar la cadena de montaje como a dos mujeres sentadas hablando de su vida en torno a una copa de vino. Quiz&aacute;s no hablen ni del trabajo, pero Leigh ha sabido retratar esos rostros a los que la vida les pasa por encima. Captar las casas que habita la gente de a pie y a las que el cine no suele dar el espacio necesario. Si Loach es la denuncia en el p&uacute;lpito, absolutamente necesaria, Leigh es el que ha dejado constancia de c&oacute;mo la intimidad de esos personajes est&aacute; absolutamente atravesada por la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cine de Leigh es tan pol&iacute;tico como el de Loach. Y, por tanto, en su pel&iacute;cula de despedida,<em> Tender Living Care</em>, ten&iacute;a sentido que volviera a las ra&iacute;ces de su cine. <em>Tender Loving Care</em> &mdash;que se ha presentado en el Festival de San Sebasti&aacute;n donde deber&iacute;a llevarse la Concha de Oro&mdash; ser&aacute; la &uacute;ltima pel&iacute;cula de la filmograf&iacute;a del director de obras maestras como <em>Secretos y mentiras</em>. No es una predicci&oacute;n ni una intuici&oacute;n. Lo ha dicho &eacute;l. A los 83 a&ntilde;os el cuerpo ha dicho basta. No puede afrontar f&iacute;sicamente otro rodaje.
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            <span class="title">
                Mike Leigh durante el rodaje de &#039;Mi única familia&#039;, su anterior filme                            </span>
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        Tras ver el filme uno puede decir que, si esta es su despedida, tiene todo el sentido y es una despedida perfecta. Porque en <em>Tender Loving Care</em> vuelve a dejarnos mirar a la intimidad de la clase obrera con ternura, elegancia y belleza; con una mezcla de humor y tristeza tan imposible de lograr. A trav&eacute;s de la relaci&oacute;n de dos amigas que vuelven a vivir juntas cerca de los 40 tras la separaci&oacute;n de una de ellas, Leigh realiza una pel&iacute;cula de aparente sencillez donde lo que consigue es muy complicado. Porque lo que consigue es que veamos la vida.
    </p><p class="article-text">
        El director, a trav&eacute;s de las conversaciones aparentemente banales de las amigas, del trabajo de ambas como trabajadoras sociales, y de la relaci&oacute;n de una de ellas con sus padres, realiza una defensa sin subrayados ni aspavientos de la importancia de los cuidados. Unos cuidados que ya no los da el servicio p&uacute;blico, que desde Thatcher, a la que se cita directamente, ha abandonado a la gente. &ldquo;En los 50 hasta los Tories pensaban en la gente, aunque me cueste reconocerlo. Ya no&rdquo;, dice uno de los personajes avanzando el otro de los ejes del filme, que es la ausencia de justicia social, la ausencia de un sistema que nos cuide.
    </p><p class="article-text">
        Estas cuatro personas se tendr&aacute;n la una a la otra para cuidarse. En una ruptura, en las malas tardes de curro, en las citas que no salen, hasta en la enfermedad y el deterioro f&iacute;sico. Pero lo que eleva la pel&iacute;cula a una obra mayor es su capacidad para trascender esos cuatro personajes. Lo hace con un recurso que, de nuevo, parece sencillo, y es magistral y de una inteligencia descomunal. Un personaje que abre la pel&iacute;cula y la cierra en una situaci&oacute;n absolutamente diferente. Retratada con la c&aacute;mara de una forma opuesta, y que culmina mirando a la pantalla, con unos ojos que atraviesan al espectador y se le quedan grabados de por vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Espero que la película no se malinterprete como una obra de escapismo romántico, porque no lo es. Es una mirada cruda a la realidad. Pero, ante todo, trata sobre la compasión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mike Leigh</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es imposible, adem&aacute;s, no pensar que esos ojos son los del propio Mike Leigh. Primero, por el parecido f&iacute;sico que tiene con el actor que aparece. Segundo, porque tambi&eacute;n hay algo de despedida en la mirada. De reconocer que por m&aacute;s que quiera &eacute;l ya no puede m&aacute;s, y esta es su carta de despedida. Una carta absolutamente magistral. Bella y desoladora, como la vida misma.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El adi&oacute;s de un cineasta</h2><p class="article-text">
        En la rueda de prensa de la pel&iacute;cula, Mike Leigh entr&oacute; por v&iacute;a telem&aacute;tica, ya que no pudo viajar f&iacute;sicamente a San Sebasti&aacute;n. El director fue preguntado por la prensa si, realmente, esta es su &uacute;ltima pel&iacute;cula, y &eacute;l lo confirm&oacute; y argument&oacute;. &ldquo;Es bastante sencillo. Tengo una afecci&oacute;n m&eacute;dica que afecta a mis movimientos oculares y me resulta bastante dif&iacute;cil desplazarme; sin duda, m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que deber&iacute;a ser para un cineasta. Por tanto, es m&aacute;s que probable que esta pel&iacute;cula tenga que ser la &uacute;ltima. Pero eso es todo; es una cuesti&oacute;n pr&aacute;ctica relacionada con mi estado de salud, una condici&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;, dijo quit&aacute;ndole dramatismo a la decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta estuvo parco en sus respuestas, pero tambi&eacute;n comparti&oacute; su visi&oacute;n sobre el mundo. Una que, por desgracia,&nbsp;no es muy optimista. &ldquo;No es dif&iacute;cil ser pesimista porque, como ya se ha mencionado, est&aacute;n sucediendo muchas cosas en el mundo que resultan alarmantes y negativas. Y, en realidad, eso es todo lo que puedo decir. No es una cuesti&oacute;n de blanco o negro&rdquo;, dijo sobre su mirada al mundo actual.
    </p><p class="article-text">
        No quiere que su pel&iacute;cula &ldquo;se malinterprete con una obra de escapismo rom&aacute;ntico, porque no lo es&rdquo;, sino como &ldquo;una mirada cruda a la realidad, pero, ante todo, a compasi&oacute;n, y la compasi&oacute;n es tan importante en estos tiempos como en cualquier otra &eacute;poca&rdquo;. &ldquo;No hemos dejado de ser humanos ni nos hemos detenido. La calidad de vida no desaparece simplemente porque estemos atravesando tiempos dif&iacute;ciles; al contrario, es una raz&oacute;n m&aacute;s para transmitir positividad siempre que podamos&rdquo;, zanj&oacute; el director en una de las ruedas de prensa m&aacute;s emocionantes de este Zinemaldia, que se rindi&oacute; ante la &uacute;ltima obra de uno de los directores m&aacute;s importantes del cine de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mike-leigh-despide-cine-mirada-cuidados-bella-desoladora_129_13529530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mike Leigh se despide del cine con una mirada a los cuidados tan bella como desoladora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Festival de Cine de San Sebastián,Películas,Reino Unido,Trabajo social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El director de ‘Weapons’ logra con ‘Resident Evil’ todo lo que debería lograr una película basada en un videojuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-weapons-logra-resident-evil-deberia-lograr-pelicula-basada-videojuego_129_13518184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef250877-826b-4d08-a22f-590ab85cbd7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1450y118.jpg" width="1200" height="675" alt="El director de ‘Weapons’ logra con ‘Resident Evil’ todo lo que debería lograr una película basada en un videojuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zach Cregger prioriza la sensación de jugar a la consola en lugar del reconocimiento a lo visto en una consola, y el resultado es un divertimento francamente seductor</p><p class="subtitle">Cinco claves por las que 'La bola negra' puede hacer historia para España en los Oscar
</p></div><p class="article-text">
        Ya van a hacer 10 a&ntilde;os de que las pel&iacute;culas basadas en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/20-videojuegos-regalar_1_12845393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">videojuegos</a> dejaron de ser malas. Ocurri&oacute; en el verano de 2016. Y desde luego que <em>Warcraft: El origen </em>era un aburrimiento monumental, una propuesta impenetrable para todo aquel que desconociera las interioridades de esta franquicia&hellip; pero ah&iacute; estaba la clave. Blizzard Entertainment, empresa desarrolladora, hab&iacute;a tenido un papel central en el desarrollo de la pel&iacute;cula, tan central como lo fue m&aacute;s tarde la respuesta del mercado chino para que la recaudaci&oacute;n mundial refrendara a <em>Warcraft: El origen </em>como un &eacute;xito de taquilla.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a sido un &eacute;xito por lo continuista. Por la falta de disonancias entre lo que pudiera esperar un jugador al pagar la entrada de cine y lo que se encontrar&iacute;a en la gran pantalla, por el di&aacute;fano reflejo de sus im&aacute;genes en otras previas. Todo gracias a la escrupulosa tutela de Blizzard, que prefiguraba una br&uacute;jula para la industria. &iquest;C&oacute;mo lograr que una pel&iacute;cula de videojuegos no decepcionara al jugador ni propiciara el bochorno? Pues manteniendo en primer plano a los responsables originales. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s del momento <em>Warcraft</em> naci&oacute; PlayStation Productions. La serie <em>The Last of Us</em>, con su fruici&oacute;n por el calco estricto de las im&aacute;genes de los juegos, ha salido de ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y en esas estamos. Hoy d&iacute;a todas las adaptaciones de videojuegos son buenas porque todas las empresas lo hacen virtualmente <em>todo</em>, seg&uacute;n una coordinaci&oacute;n de mastodontes industriales que ha dejado atr&aacute;s el caos previo a 2016, cuando tuvo lugar este punto de inflexi&oacute;n. Antes adaptar videojuegos era un poco como montar un bar en el Salvaje Oeste. La frontera se expand&iacute;a continuamente, y en ella hab&iacute;a lugar tanto para los p&iacute;caros (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uwe-boll-harto-peor-director-historia-ultimas-100-peliculas-netflix-son-peores_1_12982642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de Uwe Boll</a>, haciendo las adaptaciones m&aacute;s cutres gracias a ventajas fiscales) como para visionarios incomprendidos que cre&iacute;an en una nueva expresividad a costa de traducir como pudieran la gram&aacute;tica de los videojuegos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Caso de Paul W.S. Anderson. Justo en 2016 concluy&oacute; su extensa saga de <em>Resident Evil</em>, con un <em>Cap&iacute;tulo final</em> que tuvo las malas cr&iacute;ticas habituales. Fue el a&ntilde;o tambi&eacute;n en que Justin Kurzel estren&oacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6zItrFSDVSc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=6zItrFSDVSc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Assassin&rsquo;s Creed</em></a> manteniendo el equipo creativo de una adaptaci&oacute;n de <em>Macbeth</em> que hab&iacute;a desarrollado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YqHhKuCQmoY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de forma pr&aacute;cticamente simult&aacute;nea</a>, con Michael Fassbender y Marion Cotillard al frente de ambas. Tal era el tipo de cosas locas que sol&iacute;an ocurrir, en v&iacute;speras de una homogeneizaci&oacute;n que favorece, ante todo, el mismo aburrimiento monumental de <em>Warcraft</em>. Una homogeneizaci&oacute;n contra la que ahora, curiosamente, viene a enfrentarse una nueva <em>Resident Evil</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Regreso a Raccoon City</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/veneno-taquilla-salvadores-cines-hollywood-encomienda-videojuegos_1_12214726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una narrativa habitual estos d&iacute;as</a> suscribe que Hollywood estar&iacute;a tanteando cambiar los superh&eacute;roes por las adaptaciones de videojuegos en cuanto a patr&oacute;n oro de sus <em>blockbusters</em>. Exitazos como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario Bros.</em></a> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-minecraft-adaptacion-ligeramente-excentrica-anodina-videojuego-exitoso-tiempos_129_12191919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una pel&iacute;cula de Minecraft</em></a><em> </em>lo avalar&iacute;an (al igual que, en menor medida, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/five-nights-at-freddy-s-2-simpatica-secuela-pule-fallos-original-seguir-fascinando-generacion-z_129_12821760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Five Nights at Freddy&rsquo;s</em></a> o series como <em>Fallout</em> o la citada <em>The Last of Us</em>) en funci&oacute;n a la capacidad de las multinacionales por diversificar y dise&ntilde;ar productos controlados, con un cuidado por la propiedad intelectual traducido en tener al p&uacute;blico c&oacute;modo con la regurgitaci&oacute;n constante y escasamente imaginativa de iconos. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo que viene pasando con los superh&eacute;roes, vaya</a>.
    </p><p class="article-text">
        La ventaja de esto es que todav&iacute;a es un proceso en marcha y lidiamos con una cantidad de empresas involucradas mucho mayor que en el &aacute;mbito superheroico, donde todo se rige en funci&oacute;n al binomio Marvel/DC y ni siquiera hay implantaci&oacute;n fuera de EEUU. Con los videojuegos es distinto, y gracias a eso Capcom, una empresa japonesa, tuvo unas primeras pel&iacute;culas de <em>Resident Evil</em> tan extravagantes como las que impulsara Anderson a partir de los 2000. Es la misma tesitura que se ha materializado en varias pel&iacute;culas animadas, una serie de acci&oacute;n real en Netflix que fue cancelada tras una &uacute;nica temporada en 2022, y un reinicio que intentaba ajustarse a los nuevos vientos corporativos. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RYeF9E1g_xU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City</em></a> adaptaba religiosamente personajes y escenarios de estos primeros juegos de terror. Por suerte, fue un fracaso en noviembre de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Y es una suerte porque significa que la franquicia <em>Resident Evil</em> ha podido resistirse a esta IP-ificaci&oacute;n, y sigue viviendo locas aventuras en el Salvaje Oeste. Significa, en fin, que si un director independiente se da a conocer y los productores espabilados conf&iacute;an en encontrarse con un fil&oacute;n, la marca <em>Resident Evil</em> ser&iacute;a un valor de cambio como otro cualquiera, con las servidumbres justas. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/weapons-divertidisimo-absorbente-terror-novelesco-confirma-2025-gran-ano-genero_129_12522127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zach Cregger ni siquiera hab&iacute;a triunfado con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/weapons-divertidisimo-absorbente-terror-novelesco-confirma-2025-gran-ano-genero_129_12522127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Weapons</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/weapons-divertidisimo-absorbente-terror-novelesco-confirma-2025-gran-ano-genero_129_12522127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>cuando acept&oacute; encargarse de una pel&iacute;cula de <em>Resident Evil</em> a principios de 2025. Le hab&iacute;a bastado gustar a quien ten&iacute;a que gustarle con <em>Barbarian</em>, de manera que la posterior y felic&iacute;sima consagraci&oacute;n de <em>Weapons </em>solo fue la rev&aacute;lida mientras ya andaba haciendo lo que le daba la gana con la franquicia de Capcom.
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        &iquest;Qu&eacute; es lo que ha hecho con <em>Resident Evil</em>, entonces? Pues m&aacute;s o menos lo que hizo Paul W.S. Anderson &mdash;lo que hizo por &uacute;ltima vez en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3od-kQMTZ9M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reivindicable </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=3od-kQMTZ9M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Monster Hunter</em></a> de 2020, ya fuera de los rigores epocales&mdash;; eso s&iacute;, en su propio terreno. Cregger no es alguien dado al desborde expresivo y casi abstracto del espect&aacute;culo, como s&iacute; lo es Anderson y as&iacute; practic&oacute; en su probable cima, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WcmLYBivtSM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Resident Evil: Venganza</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WcmLYBivtSM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2012)</a>. En su lugar, y as&iacute; lo insinuaban sus inicios en la comedia, Cregger posee un contagioso sentido del humor, tan capaz de matizar la sofisticaci&oacute;n de los aparatos esc&eacute;nicos que pone en pie &mdash;la Gran Novela Americana que podr&iacute;a haber sido <em>Weapons</em> si no hubiera querido limitarse a las risas&mdash; como de subrayar todo apunte macabro e inquietante.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva <em>Resident Evil</em> apunta a ser, entonces, la mera expansi&oacute;n de uno de los segmentos de <em>Weapons</em>: aquel en el que otro personaje interpretado precisamente por Austin Abrams correteaba por el pueblo embrujado. En este caso Abrams es Bryan, un repartidor al que en una noche infernal le ordenan entregar un paquete en el hospital de Raccoon City. La pel&iacute;cula, durante fibrosa hora y media, se reduce a su accidentado viaje, que no tarda en experimentar aterradoras dificultades al tener lugar durante el estallido de un apocalipsis zombi.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un director realmente jug&oacute;n (esto es, gamer)</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Resident Evil</em> es entonces una comedia de terror tan bien ejecutada y tan satisfactoria como <em>Barbarian</em> y <em>Weapons</em>. No hay sorpresas por ese lado, y constituye una prueba m&aacute;s del talento de Cregger para convertir cualquier material en un disfrute de lo m&aacute;s estilizado. Es entretenid&iacute;sima, el ritmo no da tregua, y el director se permite unas filigranas esc&eacute;nicas que evidencian, antes que cualquier cosa, la tranquilidad con la que le han permitido organizar la producci&oacute;n y materializar sus ideas, que en varios casos van m&aacute;s all&aacute; del simple trabajo bien hecho.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo m&aacute;s interesante de <em>Resident Evil</em> es, en efecto, su relaci&oacute;n con el videojuego. Aunque no con los videojuegos de <em>Resident Evil</em> en s&iacute;, que es m&aacute;s bien anecd&oacute;tica. Las desventuras de Bryan bien podr&iacute;an remontarse a los inicios argumentales de la saga &mdash;al igual que <em>Bienvenidos a Raccoon City</em>, en cuanto a una ciudad asolada por el estallido del Virus-T&mdash; pero no requieren tanto que aparezcan personajes conocidos como menciones muy puntuales a la corporaci&oacute;n Umbrella o a la grotesca visualizaci&oacute;n de la enfermedad en cuanto a enemigos y deformaciones f&iacute;sicas.&nbsp;
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            <span class="title">
                Otro fotograma de &#039;Resident Evil&#039;                            </span>
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        Son gui&ntilde;os que no obstaculizan la propuesta de Cregger y que de hecho tienen que ver m&aacute;s con un regodeo fan que con imposiciones de alg&uacute;n productor. Lo que nos lleva a la relaci&oacute;n mencionada: a Cregger, sin duda, le gusta <em>Resident Evil</em>. Siente apego por los videojuegos de Capcom y este se ha traducido en un l&uacute;dico estudio de las sensaciones que &eacute;l habr&iacute;a tenido jugando. Pero no solo a las diversas entregas de <em>Resident Evil</em>, sino a los videojuegos en general. Cada vez que ha tenido un mando en las manos, y las potencialidades del medio le han absorbido hasta identificarse con un &uacute;nico personaje que lo &uacute;nico que hace es avanzar por escenarios crecientemente aterradores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bryan solo es la representaci&oacute;n f&iacute;lmica de un avatar. Su rasgo determinante es su objetivo: entregar el cargamento en el hospital &mdash;un edificio absurdamente alto en cuya &uacute;ltima planta le esperan, y que se divisa velozmente como meta alrededor de la cual se organiza la di&eacute;gesis del film&mdash;, y hacer todo lo que est&eacute; en su mano para ello. Cregger a&ntilde;ade una ligera caracterizaci&oacute;n al margen &mdash;un conflicto de pareja y una posible paternidad que se antojan lo m&aacute;s flojo de<em> Resident Evil</em>&mdash;, pero son m&aacute;s relevantes los obst&aacute;culos. As&iacute; como las armas de las que puede ir haciendo acopio.
    </p><p class="article-text">
        Como Bryan adem&aacute;s no tiene ni idea de c&oacute;mo disparar al principio, el avance argumental (a falta de otro adjetivo) de <em>Resident Evil</em> se cifra en un aprendizaje progresivo puramente de videojuego, como puramente de videojuego son los ocasionales planos <em>first person shooter</em> &mdash;g&eacute;nero definido por la primera persona donde los t&iacute;tulos de <em>Resident Evil</em> tambi&eacute;n han llegado a incursionar&mdash; o la gesti&oacute;n del espacio. Tambi&eacute;n la necesidad de que Bryan resuelva &ldquo;puzles&rdquo;, visualizados como candados inoportunos o pasajes en los que hay que pensar urgentemente c&oacute;mo librarse de los enemigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, toda ella, hace pensar en que si algunos videojuegos son tachados desde&ntilde;osamente de &ldquo;pel&iacute;culas interactivas&rdquo;, <em>Resident Evil</em> se merecer&iacute;a un apelativo an&aacute;logo, &ldquo;videojuegos de interactividad simulada&rdquo; o algo as&iacute;. Y reclamar&iacute;a unos ropajes hasta experimentales. Todo gracias a un militante vaciado de cl&aacute;usulas dram&aacute;ticas que, por otro lado, tiene sus carencias. Es complicado sentir conexi&oacute;n con un personaje que solo dice &ldquo;<em>fuck</em>&rdquo; una y otra vez ante cada contratiempo, como lo es emocionarse o sentir aut&eacute;ntico terror por la costumbre de Cregger de aliviarlo todo con un contrapunto humor&iacute;stico o una losa de farsa mis&aacute;ntropa.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n podr&iacute;a ser la intenci&oacute;n. Esta pel&iacute;cula de <em>Resident Evil</em> prueba a disfrazarse de un videojuego inmersivo y descerebrado donde a la larga lo &uacute;nico que importa es la progresi&oacute;n y el sobresalto. Esta pel&iacute;cula, en otras palabras, solo quiere <em>jugar</em>, y por eso no queda otra que lamentarse de que el resto de adaptaciones sean incapaces de guiarse por algo tan obvio y bello.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-weapons-logra-resident-evil-deberia-lograr-pelicula-basada-videojuego_129_13518184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:32:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El director de ‘Weapons’ logra con ‘Resident Evil’ todo lo que debería lograr una película basada en un videojuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Videojuegos,Terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lee Chang-dong reclama el León de Oro con ‘Possible Love’, una sobresaliente mirada a cómo el cine vampiriza a la clase obrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lee-chang-dong-reclama-leon-oro-possible-love-sobresaliente-mirada-cine-vampiriza-clase-obrera_129_13492887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee258361-638e-4859-964d-c3af6c96a8e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x829y287.jpg" width="1200" height="675" alt="Lee Chang-dong reclama el León de Oro con ‘Possible Love’, una sobresaliente mirada a cómo el cine vampiriza a la clase obrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director coreano regresa ocho años después de 'Burning' con una inteligente, afilada e incisiva propuesta sobre las relaciones de dos parejas de diferente clase con el cine como (des)unión</p><p class="subtitle">Robert Pattinson no es suficiente para salvar 'Primetime', una mirada banal al reality que descubría pederastas en directo
</p></div><p class="article-text">
        El cine siempre ha sentido una fascinaci&oacute;n por la clase obrera. Ya en sus primeros compases, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vicente-monroy-gran-invento-hermanos-lumiere-no-cine-espectadores_1_6182859.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hermanos Lumi&egrave;re</a> lo primero que retrataron fue a los trabajadores de su f&aacute;brica en 1895. Ah&iacute; ya se evidenciaba una fricci&oacute;n que se alargar&iacute;a hasta nuestros d&iacute;as, &iquest;c&oacute;mo alguien que viene de una &eacute;lite, de una clase alta burguesa y rica, puede retratar a aquellos con los que apenas se junta? En el caso de los Lumi&eacute;re solo fue una c&aacute;mara fija grabando c&oacute;mo sal&iacute;an de su trabajo, pero seg&uacute;n el lenguaje cinematogr&aacute;fico avanzaba y las narrativas se complejizaban, ese conflicto de clase entre los que miraban y los que eran observados se hac&iacute;a m&aacute;s evidente.
    </p><p class="article-text">
        En 2026 el cine lo sigue haciendo, en un gran porcentaje, gente pudiente. Aunque la tecnolog&iacute;a ha democratizado el acceso a quien tiene una c&aacute;mara de cine (que ahora todos pueden poseer en su tel&eacute;fono m&oacute;vil), son pocos los que consiguen las becas necesarias para entrar en las escuelas de cine. Todo esto viene a cuento para hablar de la gran pel&iacute;cula de este Festival de Venecia (y aunque quedan varias jornadas es dif&iacute;cil que se encuentre una obra tan compleja e inteligente),<em> Possible Love,</em> del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-surcoreanas-bong-joon-ho_1_1135602.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cineasta coreano</a> Lee Chang-dong.
    </p><p class="article-text">
        El director de t&iacute;tulos como<em> Burning </em>o<em> Poetry </em>&mdash;donde ya la clase social y los roces entre ellas estaban&mdash; era uno de los nombres m&aacute;s esperados de la Secci&oacute;n Oficial con su primera pel&iacute;cula en ocho a&ntilde;os. La espera ha merecido la pena, <em>Possible love </em>es magistral. Una mirada incisiva, inteligente, llena de capas y detalles a c&oacute;mo el cine vampiriza a la clase obrera para su propio beneficio: ya sean premios o limpiar la culpa. 
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            </figure><p class="article-text">
        Lo cuenta a trav&eacute;s de las relaciones entre dos parejas. Una, de clase obrera, vive marcada por un despido masivo en una f&aacute;brica que ha hecho que el marido, sindicalista y apaleado en las manifestaciones para intentar detenerlas, caiga en el alcohol y la depresi&oacute;n. La otra, rica, est&aacute; formada por un empresario que va de moderno y distinto, y una mujer que quiere rodar un documental sobre aquel despido masivo.
    </p><p class="article-text">
        Esta directora quiere contar lo que les ocurri&oacute;, pero lo hace desde la condescendencia, desde las buenas intenciones de las que est&aacute; plagada el infierno, y sin plantearse la gran pregunta: la moralidad de lo que cuenta y de c&oacute;mo lo cuenta. Las relaciones entre los cuatro personajes ir&aacute;n rozando. Del roce se desprender&aacute;n primero peque&ntilde;as astillas en forma de dardos (&iquest;cu&aacute;nto cuesta la ropa de la directora mientras rueda a obreros en paro?) que terminar&aacute;n formando un incendio cuando las dos parejas decidan pasar un fin de semana juntos en la lujosa casa de la playa de los ricos.
    </p><p class="article-text">
        No hay discursos ampulosos, no hay frases de carpeta y taza de desayuno. Hay mucha verdad, mucha intenci&oacute;n y una inteligencia y sensibilidad desbordante para saber mirar a estos cuatro personajes. No son personajes planos, sino a veces ambiguos y hasta contradictorios, y por tanto, reales. Algo que se ve en temas como el deseo (incluso sexual) que tiene la mujer obrera por el empresario o el complejo de clase y culpa por querer y hasta paladear lo que tienen los otros y ellos no han logrado a pesar de partirse el lomo.
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                ga neung han sa rang                            </span>
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        Lee Chang- Dong construye, como en sus anteriores obras, su cl&iacute;max final a fuego lento, poco a poco, dando espacio para que todo se construya de forma natural, sin artificios ni aspavientos. Y logra lo m&aacute;s complicado, que uno tenga la impresi&oacute;n que nada sobre en sus casi tres horas de metraje, que van truf&aacute;ndose de im&aacute;genes de esas manifestaciones sindicales, de las entrevistas a los obreros y de conversaciones donde parece que nada pase mientras lo que ocurre es la vida. Todo hasta llegar a ese tercio final donde la lucha de clases se hace m&aacute;s encarnizada y donde esa vampirizaci&oacute;n llega a sus m&aacute;ximas consecuencias, como evidencia una escena en la playa donde un paneo horizontal revela que para la directora, lo m&aacute;s importante es la obra y lograr la gran entrevista final para su proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Es inteligente hasta el t&iacute;tulo, ese <em>Amor posible</em> que parece referirse al de las parejas, pero que va mucho m&aacute;s all&aacute; y a una pregunta mucho m&aacute;s compleja, &iquest;puede un director burgu&eacute;s amar realmente a los personajes que retrata cuando los va a dejar tirados tras la claqueta final?, &iquest;pueden amar a esos que normalmente tienen como criados? 
    </p><p class="article-text">
        Una de las iron&iacute;as de<em> Possible love </em>es que con todo su discurso sobre c&oacute;mo el capitalismo revienta a la clase obrera, haciendo que hasta el amor sea imposible para ellos, el filme haya sido producido por Netflix. A pocas semanas de comenzar a rodar, los productores de <em>Possible love </em>abandonaron el proyecto, y fue la plataforma, cuyos contenidos en el pa&iacute;s son una de sus grandes apuestas, las que salvaron una pel&iacute;cula que si no, se hubiera quedado en el caj&oacute;n sin hacerse. Ahora apunta al Le&oacute;n de Oro y es la elegida por Corea del Sur para representarlos en los Oscar.
    </p><h2 class="article-text">Mujeres desconocidas</h2><p class="article-text">
        Una de las pol&eacute;micas de este Festival de Venecia es la falta de mujeres en la Secci&oacute;n Oficial en competici&oacute;n por el Le&oacute;n de Oro. Solo dos, y una de ellas codirigiendo junto a un hombre. La &uacute;nica mujer dirigiendo en solitario es May el-Toukhy, que ya revolc&oacute; a los espectadores con su anterior filme,<em> Reina de corazones</em>, y que en su nueva pel&iacute;cula, <em>Woman Unknown</em>, hace lo mismo con una interesant&iacute;sima e inc&oacute;moda mirada a las mujeres que fueron se&ntilde;aladas tras la Segunda Guerra Mundial por acostarse con nazis.
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                El equipo de &#039;Woman Unknown&#039;, liderado por la directora May el-Toukhy, en la alfombra roja                            </span>
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        El-Toukhy muestra a una de ellas que, tras haber tenido una relaci&oacute;n de la que apenas se dan detalles, est&aacute; prometida con un dan&eacute;s que celebra la victoria de los aliados. La directora no la juzga ni la se&ntilde;ala, sino que intenta entender c&oacute;mo muchas mujeres sobrevivieron en la guerra usando su cuerpo como campo de batalla. Las mujeres como trofeo nacional de vencedores y vencidos. Lo hace con un estilo austero, de pocas explicaciones y muchas preguntas inc&oacute;modas. Todo comandado por una interpretaci&oacute;n llena de silencios de Mathilde Arcel.
    </p><p class="article-text">
        La cineasta muestra la hipocres&iacute;a de muchos pa&iacute;ses que miraron a otro lado sabiendo que muchos se hab&iacute;an lucrado vendiendo productos a los nazis, pero rap&oacute; y vej&oacute; a las mujeres que hab&iacute;an tenido sexo con ellos. La cineasta intenta entenderla analizando aspectos como la clase social, el deseo y la supervivencia. Con una protagonista imperfecta, compleja y ambigua, May el-Toukhy ha hecho un filme que se queda pegado y rascando decenas de preguntas cuando uno sale de la sala. No deber&iacute;a irse sin premio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lee-chang-dong-reclama-leon-oro-possible-love-sobresaliente-mirada-cine-vampiriza-clase-obrera_129_13492887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lee Chang-dong reclama el León de Oro con ‘Possible Love’, una sobresaliente mirada a cómo el cine vampiriza a la clase obrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Críticas de cine,Netflix,Corea del Sur,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martin McDonagh hiela la sonrisa con 'Wild Horse Nine', una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/martin-mcdonagh-hiela-sonrisa-wild-horse-nine-brillante-satira-golpe-salvador-allende_129_13484934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c34fb2-1d94-49ed-8927-dd74f9a4bf40_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150408.jpg" width="5984" height="3366" alt="Martin McDonagh hiela la sonrisa con &#039;Wild Horse Nine&#039;, una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Tres anuncios en las afueras' firma su mejor película en una defensa de la memoria que presenta a dos agentes de la CIA en el Chile de 1973</p><p class="subtitle">Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Buena suerte con la democracia y todo eso&rdquo;. La frase, lapidaria, premonitoria y tan divertida como terror&iacute;fica, la dice en un momento de <em>Wild Horse Nine</em> el personaje que interpreta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/john-malkovich-asesino-prostitutas-placer-efimero-madrid_129_9239734.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Malkovich</a>. &Eacute;l es un agente de la CIA destinado a<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-conde-pinochet-vampiro-pablo-larrain-sigue-aterrorizando-chile-sacude-venecia-gracias_129_10477911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Chile para preparar el golpe de Estado contra Allende</a> en 1973. Pero la memoria se le desvanece, y pide como &uacute;ltimo deseo acudir junto a su compa&ntilde;ero, Sam Rockwell, a ver las estatuas de Rapa Nui. All&iacute;, para luchar contra esos recuerdos que se pierden, decide tambi&eacute;n hacer unas memorias irreverentes y sorprendentes.
    </p><p class="article-text">
        La frase, llena de mala leche e iron&iacute;a, se la dice a dos activistas chilenas que est&aacute;n ilusionadas con su nuevo presidente, Salvador Allende. Malkovich sabe lo que va a pasar, y les suelta ese dardo envenenado. El dardo lo lanza al espectador tambi&eacute;n su director, Martin McDonagh, que ha logrado con <em>Wild Horse Nine</em> su mejor pel&iacute;cula y ha helado la sonrisa de la cr&iacute;tica en Venecia con una comedia negra que hace re&iacute;r de pena. Porque lo que se ve es tan hilarante como real. De aquellos polvos, estos lodos. Y de aquellos a&ntilde;os de golpes de Estado apoyados o dados por EEUU a cualquier Gobierno de izquierdas en Am&eacute;rica Latina, estas consecuencias de l&iacute;deres populistas, de fascistas aupados al poder que niegan la memoria hist&oacute;rica, que acusan al feminismo y que seguramente digan que ya no se puede hacer chistes de nada.
    </p><p class="article-text">
        McDonagh ha creado una brillant&iacute;sima s&aacute;tira sobre la memoria. La memoria que pierde su protagonista, y la memoria colectiva. La memoria hist&oacute;rica que hay que recordar para que no ocurra lo mismo. La met&aacute;fora es bella, pero en este caso es tambi&eacute;n muy divertida ante la incontinencia y las formas de esa dupla de agentes de la CIA que podr&iacute;an ser unos Mortadelo y Filem&oacute;n yanquis y con los que el cineasta hace tambi&eacute;n una parodia del cine de esp&iacute;as de los 70.
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            </figure><p class="article-text">
        A Martin McDonagh ya se sabe que le encanta ese estilo ir&oacute;nico, pero su problema es que normalmente se gusta demasiado. Se sabe el ni&ntilde;o m&aacute;s listo de la clase, y hace decir a sus personajes frases imposibles y pomposas que epatan al p&uacute;blico y la cr&iacute;tica y que suelen revertir en elogios a sus libretos (aqu&iacute; en Venecia tiene dos premios al Mejor guion). Le pasaba en <em>Tres anuncios en las afueras</em> y en <em>Almas en pena en Inisherin.</em> Aqu&iacute;, sin embargo, consigue el equilibrio entre su propio estilo y el que ped&iacute;a su personaje. S&iacute;, est&aacute; esa iron&iacute;a presente en cada plano, pero sus frases no se comen su historia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Wild Horse Nine </em>es una comedia divertida que habla de Chile, pero tambi&eacute;n de EEUU y de c&oacute;mo el asesinato de Kennedy acaba con muchas esperanzas. Habla de c&oacute;mo todo aquello remodel&oacute; lo que entendemos por democracia, y habla de esos &lsquo;funcionarios&rsquo; que siguen &oacute;rdenes sin importarles nada. Les da igual que gane Nixon, que se asesinen a inocentes en un pa&iacute;s a miles de kil&oacute;metros de distancia y que se imponga a dictadores a base de golpes de Estado. Ellos cumplen &oacute;rdenes. La banalidad del mal, abordada desde el humor y la s&aacute;tira, una propuesta arriesgada pero que de forma milagrosa siempre aterriza bien. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hace porque tiene clar&iacute;simo su punto de vista moral. Aunque los agentes de la CIA sean sus protagonistas no les da las coartadas morales que McDonagh suele dar a sus &lsquo;malos&rsquo; (como pasaba con el personaje de Sam Rockwell en <em>Tres anuncios en las afueras).</em> Aqu&iacute; son dos mindundis, y esa memoria en descomposici&oacute;n hace que uno de ellos empiece a plantearse todo lo que ha hecho, y es ah&iacute;, desde el arrepentimiento y la sinceridad cuando llega la empat&iacute;a hacia &eacute;l. El bistur&iacute; sat&iacute;rico de McDonagh alcanza su cima en un cl&iacute;max violento, casi de justicia po&eacute;tica y con un mon&oacute;logo para el recuerdo de Malkovich sobre c&oacute;mo evitar el pr&oacute;ximo golpe de Estado.
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                Fotograma de &#039;Wild Horse Nine&#039;                            </span>
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        Malkovich ofrece una interpretaci&oacute;n para el recuerdo. Consigue caminar por la fin&iacute;sima l&iacute;nea entre la sobreactuaci&oacute;n y el no llegar a un tono endiablado. Lo clava. Est&aacute; magn&eacute;tico y uno no puede quitar la mirada de su personaje, que pasa de la ternura a lo repugnante en una sola frase y que probablemente le vaya a granjear bastantes premios en los pr&oacute;ximos meses. A su lado, un Sam Rockwell que repite con McDonagh y que nunca falla y un volc&aacute;nico y divertid&iacute;simo Steve Buscemi. Todo en su sitio para que <em>Wild Horse Nine</em> sea una de las pel&iacute;culas de la temporada. 
    </p><p class="article-text">
        McDonagh defendi&oacute; en la rueda de prensa este paso adelante en su cine donde ha entrado en algo que le interesa desde hace tiempo, &ldquo;lo que la CIA ha hecho en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las cosas horribles que hizo&rdquo;. En la pel&iacute;cula hablan de Guatemala, Congo o Bah&iacute;a de Cochinos como ejemplos de los golpes de Estado donde EEUU particip&oacute;. &ldquo;Se ha hablado mucho de la KGB y lo que hizo, pero creo que no hemos cuestionado las actividades de la CIA tanto como deb&iacute;amos, y ese fue uno de los puntos de inicio para hacer esta pel&iacute;cula&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre un filme que &ldquo;pas&oacute; de ser una comedia a algo m&aacute;s profundo, oscuro y triste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta y dramaturgo tambi&eacute;n respondi&oacute; cuando el equipo fue preguntado si lo que muestra <em>Wild Horse Nine</em> tiene ecos en la operaci&oacute;n de EEUU en Venezuela. &ldquo;No parece que ya hagan las cosas ni de forma encubierta, al menos en los 70 la inteligencia lo intentaba mantener en secreto&rdquo;, comenz&oacute; diciendo para subrayar que, aunque su pel&iacute;cula &ldquo;habla del Chile del 73, sus tent&aacute;culos y conexiones hacen que se lea como una pel&iacute;cula que habla del momento actual&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/martin-mcdonagh-hiela-sonrisa-wild-horse-nine-brillante-satira-golpe-salvador-allende_129_13484934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 20:08:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martin McDonagh hiela la sonrisa con 'Wild Horse Nine', una brillante sátira sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Chile,Salvador Allende,Augusto Pinochet,CIA,Comedia,Críticas de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El ser querido' se deja querer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/querido-deja_1_13479070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f1a3e1c-9bfe-42a9-9409-173556485322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1085y250.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El ser querido&#039; se deja querer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sorogoyen es un maestro de las relaciones entre los personajes. Consigue crear en sus obras un clima de una veracidad tal, que conecta de un modo puro con el espectador</p></div><p class="article-text">
        Empecemos por lo peor: pago m&aacute;s de ocho euros por una entrada y tardo como un tercio de pel&iacute;cula en poder entrar de verdad en la misma, gracias al espectador que me toca al lado, que decide apoyar sus dos brazos en los reposabrazos, lo cual me hace estar constre&ntilde;ido, inc&oacute;modo. A los diez minutos, aproximadamente, decide salir de la sala. Bien. Esta es la m&iacute;a: apoyo mi brazo en el reposabrazos. Cuando regresa, varios minutos despu&eacute;s, cargado con un cart&oacute;n de palomitas (cotufas, roscas), se pasa media pel&iacute;cula comi&eacute;ndolas (&iquest;qu&eacute; tama&ntilde;o compr&oacute;?) haciendo un ruido insoportable. Por supuesto vuelve a apoyar el brazo sin importarle el roce con el m&iacute;o. El tipo estima que no es suficiente con todo eso, que adem&aacute;s tambi&eacute;n tiene que hablar con su pareja, bien alto. En alg&uacute;n momento pude encontrar la postura adecuada y en alg&uacute;n momento sus dedos rozaron el fondo del cart&oacute;n vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Sigamos con lo malo. Ahora s&iacute;, sobre la propia pel&iacute;cula. Es mejor empezar por lo malo para dejar una buena sensaci&oacute;n al final, &iquest;no creen? Bueno, como no escucho respuesta, sigo. La escena inicial es <strong>un encuentro entre Javier Bardem y Victoria Luengo</strong>, entre padre e hija. Al parecer esta larga escena se rod&oacute; sin guion, con un m&eacute;todo de improvisaci&oacute;n basado en el trasfondo de los personajes. Parece que Sorogoyen suele practicar este m&eacute;todo con los actores, pero aqu&iacute; el reto era demasiado ambicioso: de resultas, una escena excesivamente larga al estar basada &uacute;nicamente en ese principio. Y, quiz&aacute; porque uno ya sab&iacute;a que se basaba en la improvisaci&oacute;n (o no), no termina de funcionar. A Bardem no se le nota c&oacute;modo y, aunque Luengo salva mucho mejor los muebles, tampoco se le puede pedir a una actriz que &ldquo;escriba&rdquo; un guion de veinte minutos sobre la marcha en directo. Es demasiado. La escena se resiente. Pero como Sorogoyen es un gran director que sabe c&oacute;mo colocar la c&aacute;mara y crear la atm&oacute;sfera ideal y la tensi&oacute;n creada entre los personajes es tan latente, la escena se sigue con inter&eacute;s a pesar de su imperfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otros dos peque&ntilde;os males, a mi juicio (qu&eacute; man&iacute;a con poner estas justificaciones, obviamente es mi juicio): uno, no termino de entender el sentido de las escenas en blanco y negro. Es cierto que crean el clima adecuado. Y que ahondan en un determinado tono de penetraci&oacute;n psicol&oacute;gica, pero no terminan de funcionar del todo, simplemente por el hecho de que no parecen responder a un criterio claro, pues no son recuerdos ni son una parcela de realidad independiente, parece m&aacute;s bien un capricho est&eacute;tico. No es un desastre, no es un error imperdonable, pero es una de esas cositas que hacen que una obra no sea redonda. Porque, maldito sea el cine que necesita de un sentido absoluto (o un sinsentido consciente, que ser&iacute;a otra forma de sentido). El &uacute;ltimo de los males es un poco m&aacute;s grave. Y &eacute;ste no es un error, es simplemente (otra vez, a mi juicio) la p&eacute;rdida de una gran oportunidad que habr&iacute;a hecho m&aacute;s grande a una pel&iacute;cula que ya de por s&iacute; es grande. Hablo de los espacios. <em><strong>El ser querido</strong></em><strong> est&aacute; rodada en Fuerteventura</strong>, &iquest;hace falta decir m&aacute;s? S&iacute;: la pel&iacute;cula que est&aacute; rodando el personaje de Bardem, que es un director de cine, se ambienta en el S&aacute;hara. Vale. A esto le a&ntilde;adimos el conflicto central de la pel&iacute;cula que estamos viendo, el del padre y la hija. Bien, entonces, &iquest;por qu&eacute; no aprovechar la inmensidad del paisaje majorero, esa magn&iacute;fica invitaci&oacute;n a la trascendencia que podr&iacute;a haberse integrado en el conflicto paterno-filial? Da la impresi&oacute;n, y aqu&iacute; me voy a tirar un triple, de que el director &ndash; o el montador &ndash; advirtieron esta carencia a posteriori y decidieron incluir algunos planos de la isla desde el cielo, unos planos magn&iacute;ficos, s&iacute;, pero que est&aacute;n colocados de ese modo utilitario, un poco a lo colch&oacute;n paisaj&iacute;stico de Telecinco. Con m&aacute;s calidad y mejor m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vamos a lo bueno. Y lo bueno es muy muy bueno. Lo bueno es m&aacute;s bueno, que lo malo, malo.  La pel&iacute;cula es una delicia. Sorogoyen es un maestro de las relaciones entre los personajes. Consigue crear en sus obras un clima de una veracidad tal, que conecta de un modo puro con el espectador. Porque es un cineasta que quiere sumergirse en la verdad, en las verdades que nos atormentan, sin querer revelar cu&aacute;l es esa verdad, tan s&oacute;lo nos coloca en el lugar del misterio que conduce a ella. Y todo mediante una poes&iacute;a visual que s&oacute;lo se consigue con el arte del cine y que, sin embargo, no est&aacute; en las nubes del Olimpo: genera un clima po&eacute;tico a la par que absolutamente realista. Rueda la vida tal y como es pero desde el lugar exacto para convertir la misma en una experiencia po&eacute;tica. Vemos a personajes en restaurantes que reconocemos, se hablan y se comportan de un modo que reconocemos, es todo profundamente realista sin dejar de ser cinematogr&aacute;fico y conmovedor. Por poner un ejemplo, la que es seguramente la mejor escena de la pel&iacute;cula: el rodaje de la escena de la comida. Cuando la vean, sabr&aacute;n de qu&eacute; estoy hablando. Y para los que no hayan estado en un rodaje, cr&eacute;anme, as&iacute; son los rodajes (condicionado &eacute;ste, claro, por el car&aacute;cter de los personajes). E<strong>l director ha conseguido rodar un rodaje de un modo sorprendentemente aut&eacute;ntico</strong>. Al menos yo no recuerdo una pel&iacute;cula en la que se haya retratado un rodaje de un modo tan natural. Quiz&aacute; me estoy dejando llevar por la emoci&oacute;n. Pero por algo ser&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que hay que agradecerle a Sorogoyen por haber hecho una pel&iacute;cula pre&ntilde;ada de verdad, comprometida con el cine y con la vida; un cine m&aacute;s <strong>Sidney Lumet</strong> (por el trabajo actoral y la puesta en escena) que <strong>Wim Wenders</strong> (por aquello del entorno), de acuerdo, pero no se puede ser perfecto. Quiz&aacute; tampoco hace falta serlo, &iquest;no? Tampoco hay que obsesionarse con eso. En fin, que creo que es la mejor pel&iacute;cula del director, junto a su magn&iacute;fico cortometraje <em>Madre.</em> Me cuesta imaginar c&oacute;mo va a superar esto en el futuro. Quiz&aacute; tampoco haga falta. Quiz&aacute; sobreestimamos la perfecci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto García Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/querido-deja_1_13479070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 10:21:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con ‘Fuera del más allá’, la saga ‘Insidious’ demuestra tener mejor salud creativa que su hermana ‘Expediente Warren’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fuera-saga-insidious-demuestra-mejor-salud-creativa-hermana-expediente-warren_129_13457326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/384febd4-3205-440d-a2f0-4712835192db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x876y134.jpg" width="1200" height="675" alt="Con ‘Fuera del más allá’, la saga ‘Insidious’ demuestra tener mejor salud creativa que su hermana ‘Expediente Warren’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La franquicia creada originalmente por James Wan alcanza su sexta entrega con humilde consistencia y espacio para que pueda brillar un nuevo director, Jacob Chase</p></div><p class="article-text">
        Es mucho lo que une a <em>Insidious</em> con <em>Expediente Warren</em>. Empezando por su creador, James Wan, que tras llevar con <em>Saw,</em> a mediados de los 2000, el cine de terror estadounidenses a sus extremos m&aacute;s sangrientos &mdash;confluyendo apropiadamente con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/posesion-infernal-llamas-entrega-salvaje-saga-desafio-tolerancia-violencia-desagradable_129_13383060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Nuevo Extremismo Franc&eacute;s</a>&mdash;, readapt&oacute; su rol de visionario del g&eacute;nero consolidando el <em>jumpscare</em>. <em>Insidious</em> y la primera <em>Expediente Warren</em>, en 2010 y 2013, estaban planteadas como sofisticados trenes de la bruja, donde el virtuosismo con la c&aacute;mara de Wan y los subidones del sonido favorec&iacute;an algo as&iacute; como una institucionalizaci&oacute;n del sobresalto. <em>Insidious</em> y <em>Expediente Warren</em> compart&iacute;an adem&aacute;s actor protagonista, Patrick Wilson.
    </p><p class="article-text">
        Aunque quiz&aacute; lo m&aacute;s determinante sean las cifras. Tanto a una marca como a otra les ha pasado algo ins&oacute;lito y es que han alcanzado sus mayores taquillazos de forma tard&iacute;a. <em>Insidious: La puerta roja</em>, con Wilson debutando como director, sent&oacute; el r&eacute;cord de la saga en el verano de 2023 con 189 millones de d&oacute;lares recaudados, mientras que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/expediente-warren-cierra-saga-agonia-aburrida-si-ultimo-rito_129_12579059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Expediente Warren: El &uacute;ltimo rito</em></a> hizo lo propio en 2025 con 499 millones. En este caso se percib&iacute;a cierta inquietud por finalizar del todo la andadura del matrimonio Warren, s&uacute;bitamente suprimida al toparse Warner con una suma de tal calibre. Ahora mismo el estudio est&aacute; desarrollando una precuela, <em>Expediente Warren: Primera comuni&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sumar estos triunfos a lo ocurrido en los &uacute;ltimos meses con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/destino-final-lazos-sangre-prueba-irresistible-ultraviolenta-formula-saga-no-fallar_129_12306052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Destino final: Lazos de sangre</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Scream 7</em></a> &mdash;tambi&eacute;n convertidas en cimas de sus sagas respectivas&mdash; mueve a trazar impresiones parad&oacute;jicas sobre el estado del cine de terror: todos coinciden en que este vive su mejor momento, pero nadie responsabilizar&iacute;a a estos films. <em>Scream, Expediente Warren, Insidious</em> y <em>Destino final</em> integran de hecho la cara menos interesante del g&eacute;nero, lo m&aacute;s aburrido y que menos da que hablar en comparaci&oacute;n a fen&oacute;menos como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/weapons-divertidisimo-absorbente-terror-novelesco-confirma-2025-gran-ano-genero_129_12522127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Weapons</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/weapons-divertidisimo-absorbente-terror-novelesco-confirma-2025-gran-ano-genero_129_12522127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el a&ntilde;o pasado</a>, o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Backrooms</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Obsession</em></a> este 2026. Es el terror formulaico, la industria de toda la vida, que no solo se resiste a morir, sino que demuestra un total afianzamiento justo cuando m&aacute;s rutinario (por la acumulaci&oacute;n de secuelas) apuntar&iacute;a a ser.
    </p><p class="article-text">
        Lo suyo ser&iacute;a, entonces, atender a si son compartimentos tan estancos. &iquest;Est&aacute; tan alejado algo como <em>Insidious</em> de <em>Obsession </em>y <em>Backrooms</em>, cuyo sorprendente recorrido en taquilla se propone emular ahora que estrena una sexta entrega? Lo cierto es que no, porque <em>Backrooms</em> tiene de productor al mismo James Wan y en la comercializaci&oacute;n de <em>Obsession</em> ha colaborado Blumhouse, factor&iacute;a especializada en las expresiones m&aacute;s humildes de este terror de f&oacute;rmula y franquicia. Blumhouse es, por supuesto, el sello detr&aacute;s de <em>Insidious</em>. Fue <em>Insidious</em>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">junto a </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Paranormal Activity</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sinister</em></a> &mdash;de la cual se lleg&oacute; a planear un <em>crossover</em> con <em>Insidious</em>&mdash;, la pel&iacute;cula que lo convirti&oacute; en referente industrial a principios de la d&eacute;cada pasada, y nunca ha dejado de ser una marca digna de confianza. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que ya hay proyectos en marcha tras <em>Insidious: Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em>, como un <em>spin-off</em> llamado <em>Thread</em> protagonizado por Mandy Moore. La saga no pierde ritmo y cualquiera pensar&iacute;a que puede seguir fluyendo como si tal cosa, independientemente de las mutaciones que atraviese el g&eacute;nero en sus rincones m&aacute;s vanguardistas. Hasta que vemos que <em>Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em> la dirige un tal Jacob Chase, y podemos aventurarnos a considerarlo un Kane Parsons o un Clive Barker de segunda fila.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ning&uacute;n miedo es una isla</strong></h2><p class="article-text">
        En este &aacute;mbito vuelve a brillar el parentesco ineludible con <em>Expediente Warren</em>. As&iacute; como el Warrenverso fich&oacute; a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/until-dawn-unica-adaptacion-interesante-videojuego-estrenada-tiempo_129_12245481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David F. Sandberg</a> para dirigir <em>Annabelle: Creation</em> una vez este realizador sueco se hab&iacute;a bregado en YouTube con piezas de terror, <em>Insidious</em> ha hecho lo propio con Jacob Chase tras haber llamado ligeramente la atenci&oacute;n en 2017 con su propio cortometraje, <em>Larry</em>. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YIhjUUeL5j0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Larry</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=YIhjUUeL5j0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> es un corto de lo m&aacute;s interesante</a>. Al igual que <em>Lights Out</em> del citado Sandberg, este jugueteaba con las apariciones y desapariciones del monstruo a trav&eacute;s de la incidencia del plano, pero aqu&iacute; lo hac&iacute;a seg&uacute;n reminiscencias al <em>creepypasta</em>: estas historias de terror desarrolladas colectivamente en Internet, transmutadas en leyendas urbanas tan prol&iacute;ficas como ilustra el caso <em>Backrooms</em>.
    </p><p class="article-text">
        De tal forma que Larry, nos revela esta pieza de YouTube, es un monstruo de cuento cuya m&aacute;ximo af&aacute;n es encontrar ni&ntilde;os con los que jugar, y que puede comunicarse con nuestro mundo a trav&eacute;s de la pantalla de una <em>tablet</em>. El folclore infantil y la mediaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a son b&aacute;sicos en la construcci&oacute;n de todo <em>creepypasta</em> que se precie, as&iacute; que si <em>Larry</em> no dio m&aacute;s de s&iacute; solo se debi&oacute; a que no inspir&oacute; a Internet lo suficiente. Igualmente, dio pie a una pel&iacute;cula propia, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=h0Lcx4bXFlc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ven a jugar</em></a>, con la que Chase debut&oacute; en el largometraje sin pena ni gloria hace algo m&aacute;s de un lustro. <em>Insidious</em> ha venido en su rescate, d&aacute;ndole la oportunidad de seguir explorando su visi&oacute;n del g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa esto que <em>Insidious: Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em> incorpora alguna de las especificidades del mundo YouTube, pudiendo encajar a Chase en el mismo grupo que Barker, Parsons, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/devuelvemela-directores-hablame-consagran-imprescindibles-terror-contemporaneo-segunda-pelicula_129_12506766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hermanos Philippou</a> o el Kyle Edward Ball de <em>Skinamarink</em>? Pues no demasiado, ya que <em>Insidious</em> sigue siendo <em>Insidious</em>. Una saga militantemente previsible &mdash;casi tanto como <em>Expediente Warren</em>&mdash;, que Blumhouse lleva con mano de hierro por mucho que, en esta ocasi&oacute;n y al estilo de la tercera y cuarta entregas, aqu&iacute; volvamos a alejarnos del matrimonio de Wilson y Rose Byrne para lidiar con nuevos personajes. 
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                Amelia Eve interpreta a Gemma en la nueva entrega de &#039;Insidious&#039;                            </span>
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        Los cors&eacute;s de la saga impelen a que reaparezca Elise Rainier (Lin Shaye) como la investigadora paranormal que ahora debe ejercer desde el M&aacute;s All&aacute; &mdash;originalmente &ldquo;Further&rdquo;, el plano astral poblado por muertos inquietos al que pueden acceder unos pocos elegidos&mdash;, as&iacute; como ciertos retru&eacute;canos temporales y conflictos familiares a estas alturas m&aacute;s que sobados. Con <em>Insidious: Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em> es inevitable acordarse de lo sucedido en <em>La puerta roja</em>, donde el bienintencionado Wilson carg&oacute; las tintas dram&aacute;ticas de forma que todo lo centrara la dif&iacute;cil relaci&oacute;n de su personaje con un hijo distanciado (Ty Simpkins). Y el resultado fue mayormente indigesto. 
    </p><p class="article-text">
        No es lo que pasa en <em>Fuera del m&aacute;s all&aacute;, </em>por suerte. El nuevo personaje capaz de deambular por el M&aacute;s All&aacute; es Gemma (Amelia Eve, vista en <em>La maldici&oacute;n de Bly Manor</em>), y sufre tanto el trauma de su madre desaparecida como las dificultades de ser ella misma una madre soltera. La relaci&oacute;n con su bondadoso noviete (Brandon Perea, llegado de <em>Nop</em>) atina a brindarle algo de ligereza al asunto, y el drama que todos sostienen resulta estar mejor construido y matizado que la norma en la saga. 
    </p><p class="article-text">
        Las razones por las que <em>Insidious: Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em> podr&iacute;a llegar a destacar residen, no obstante, en la inventiva de Chase. Sin apartarse de la visualizaci&oacute;n b&aacute;sica del M&aacute;s All&aacute; que implantara Wan en las dos primeras entregas &mdash;todav&iacute;a hoy las mejores, b&aacute;sicamente porque las dirig&iacute;a &eacute;l mismo encaramado a una alocada cinefilia que tan pronto rimaba con un cl&aacute;sico como <em>El carnaval de las almas</em> (1962) como con ficciones contempor&aacute;neas estilo <em>El sexto sentido</em>&mdash;, el director de <em>Ven a jugar</em> muestra bastante oficio a la hora de hacer escalar la tensi&oacute;n del relato. Chase sabe aprovechar una premisa tan b&aacute;sica como la pugna de un espectro del M&aacute;s All&aacute; por invadir nuestro mundo (gracias a unos ac&oacute;litos terrenales de lo m&aacute;s desagradables) y sobre todo tomarse su tiempo para edificar secuencias de suspense largas y estupendamente planificadas.
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        Podr&iacute;amos quedarnos en esto con una asquerosa visita al dentista &mdash;tristemente destripada casi por completo en los tr&aacute;ilers&mdash; y sobre todo con el paso de la protagonista por algo parecido a un laberinto de cojines. Las reglas tan arbitrarias que sustentan el M&aacute;s All&aacute; siempre han permitido que cada director haga lo que le d&eacute; la gana con tal de que fluyan los sustos, pero pocas veces su flexibilidad ha tenido una consecuencia tan grata como esta escena. Una que adem&aacute;s, con su geograf&iacute;a imposible y el acecho burl&oacute;n de figuras silenciosas intensificando la desaz&oacute;n de Gemma, recuerda mucho a lo planteado por <em>Backrooms</em>, y confirma la ligaz&oacute;n de <em>Insidious</em> con un tipo de terror a cuyas ligas, si bien no pertenece, muestra un acercamiento instintivo.
    </p><p class="article-text">
        No basta para que <em>Insidious: Fuera del m&aacute;s all&aacute;</em> le otorgue algo de dignidad retrospectiva a esta variante del g&eacute;nero &mdash;guiada al fin y al cabo por productores conservadores y mercachifles&mdash;, aunque s&iacute; supone un ejemplo valioso de c&oacute;mo las im&aacute;genes m&aacute;s sugerentes pueden reverberar de unas a otras, desde &aacute;mbitos a priori distintos, solo con disponer de artesanos entusiastas y darle un poco m&aacute;s de cocci&oacute;n al mismo guion de siempre. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que con esta &uacute;ltima pel&iacute;cula <em>Insidious</em> puede observar con total arrogancia a <em>Expediente Warren</em> &mdash;una franquicia a&uacute;n m&aacute;s moribunda que los hu&eacute;spedes del M&aacute;s All&aacute;&mdash;, y hacer acopio de algo parecido a un sentido com&uacute;n en el terror contempor&aacute;neo, que contempla tanto escenarios dislocados como traumas generacionales incapaces de darle algo de sentido. El cine de terror siempre es capaz de explicar el mundo que le rodea. Incluso cuando se halla prisionero de la propiedad intelectual. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/fuera-saga-insidious-demuestra-mejor-salud-creativa-hermana-expediente-warren_129_13457326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con ‘Fuera del más allá’, la saga ‘Insidious’ demuestra tener mejor salud creativa que su hermana ‘Expediente Warren’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Terror,Películas,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve ‘Nicky, la aprendiz de bruja’, la devastadora obra maestra de Miyazaki sobre la madurez y el hastío laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vuelve-nicky-aprendiz-bruja-devastadora-obra-maestra-miyazaki-madurez-hastio-laboral_129_13399336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ac2f5b6-d164-4c12-91f4-f325980169e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve ‘Nicky, la aprendiz de bruja’, la devastadora obra maestra de Miyazaki sobre la madurez y el hastío laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras ‘Porco Rosso’ y ‘El castillo en el cielo’ se reestrena en cines otro clásico de Ghibli: una cima creativa apabullante, de lo más emotivo y doloroso que jamás haya hecho el estudio</p><p class="subtitle">Sexo, dioses y ejecuciones espeluznantes: lo que 'La Odisea' de Christopher Nolan cambia, inventa y omite
</p></div><p class="article-text">
        Las trayectorias de Disney y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mitico-studio-ghibli-premio-princesa-asturias-comunicacion-humanidades-2026_1_13198817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Studio Ghibli </a>no confluyeron oficialmente hasta mediados de los a&ntilde;os 90, cuando la Casa del Rat&oacute;n quiso distribuir <em>La princesa Mononoke</em> fuera de Jap&oacute;n, pero antes ya se hab&iacute;an rozado alguna vez. 1989, por ejemplo, hab&iacute;a sido un a&ntilde;o decisivo para ambas compa&ntilde;&iacute;as, gracias al estreno de dos pel&iacute;culas que inaugurar&iacute;an una &eacute;poca de esplendor creativo y comercial.
    </p><p class="article-text">
        Una era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La sirenita</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, impulsora del Renacimiento de Disney</a>. Y la otra fue <em>Nicky, la aprendiz de bruja</em>: el primer taquillazo de Ghibli sin letra peque&ntilde;a, tras la discreta acogida de <em>El castillo en el cielo</em> y el agotador desarrollo de aquel doble estreno de 1988, <em>Mi vecino Totoro</em> + <em>La tumba de las luci&eacute;rnagas</em>. <em>Nicky, la aprendiz de bruja</em> &mdash;que V&eacute;rtigo Films trae ahora remasterizada a los cines espa&ntilde;oles, como ya hiciera con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/porco-rosso-vuelve-salas-ensenarnos-luchar-fascismo_1_12463720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Porco Rosso</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/primer-manifiesto-miyazaki-castillo-cielo-fundo-nueva-forma-mirar-studio-ghibli_1_13222533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El castillo en el cielo</em></a>&mdash; tuvo un &eacute;xito total y consolid&oacute; el prestigio internacional de Ghibli, capaz de aguantarle la mirada a Disney y ofrecer una alternativa a su forma de hacer las cosas, postulada veloz y elocuentemente frente a <em>La sirenita</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, al igual que en este cl&aacute;sico Disney, la protagonista pod&iacute;a hablar con los animales. Al menos con uno, su gato Jiji. El film participaba hasta cierto punto de la tradici&oacute;n de Disney de que los animales pudieran hablar, pero lo hac&iacute;a con un giro llamativo. En un momento dado, Nicky perd&iacute;a esa habilidad. Su gato se convert&iacute;a en un gato normal, como tr&aacute;gica expresi&oacute;n de la crisis que atenazaba a la protagonista. M&aacute;s tarde ocurr&iacute;a algo a&uacute;n m&aacute;s revulsivo: llegaba el final de la pel&iacute;cula y Jiji permanec&iacute;a mudo, limit&aacute;ndose a maullar. Algo as&iacute; jam&aacute;s habr&iacute;a pasado con Disney, algo as&iacute; era escandaloso. Quiz&aacute; por eso la Casa del Rat&oacute;n quiso corregirlo en cuanto tuvo la oportunidad.
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        El acuerdo alcanzado con Ghibli en 1996 contemplaba no solo la distribuci&oacute;n internacional de las pr&oacute;ximas pel&iacute;culas, sino la implantaci&oacute;n de un mercado dom&eacute;stico para obras previas donde urg&iacute;an los doblajes en ingl&eacute;s. Al traducir <em>Nicky</em> para el p&uacute;blico anglosaj&oacute;n, Disney modific&oacute; la escena final para reforzar el final feliz, de forma que la voz del actor de doblaje Phil Hartman reapareciera milagrosamente. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CLP-F2s5aZs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Nicky, &iquest;me oyes?&rdquo;</a>. Toda una traici&oacute;n, por supuesto, y la l&oacute;gica ira de Miyazaki evit&oacute; que esto se mantuviera en posteriores versiones. Era imprescindible, para que la pel&iacute;cula contara lo que deb&iacute;a contar, que el gato no volviera a hablar. Era imprescindible no ser Disney.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los nuevos retos de Studio Ghibli</strong></h2><p class="article-text">
        Miyazaki ten&iacute;a una visi&oacute;n muy clara de lo que deb&iacute;a ser <em>Nicky</em> y esta visi&oacute;n no agradaba a todo el mundo. Empezando por la autora de las novelas originales. Eiko Kadono hab&iacute;a creado a una afable hero&iacute;na que viv&iacute;a luminosas aventuras, las cuales no sol&iacute;an ir m&aacute;s all&aacute; de conocer clientes interesantes durante sus andanzas como repartidora. No hab&iacute;a un af&aacute;n especial por subrayar sus dificultades, ni el coste psicol&oacute;gico de una extravagante costumbre que al parecer, entre las brujas, impele a cada joven a abandonar su hogar y buscarse la vida como pueda al cumplir los 13 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Miyazaki, en cambio, s&iacute; hab&iacute;a intuido un potencial muy sugestivo, suficiente para que se fuera obsesionando m&aacute;s y m&aacute;s por el proyecto aun cuando la idea inicial fuera encargarle la direcci&oacute;n a un colega, Sunao Katabuchi (quien d&eacute;cadas despu&eacute;s obtendr&iacute;a grandes aplausos con <em>En este rinc&oacute;n del mundo</em>). Tras la marat&oacute;n de <em>Mi vecino Totoro</em> y <em>La tumba de las luci&eacute;rnagas</em> lo suyo era descansar, pero Miyazaki termin&oacute; adue&ntilde;&aacute;ndose de la pel&iacute;cula y encabezando personalmente las discusiones con una Kadono que ve&iacute;a c&oacute;mo la adaptaci&oacute;n se alejaba cada vez m&aacute;s de lo que hab&iacute;a escrito. 
    </p><p class="article-text">
        De alg&uacute;n modo Miyazaki se las apa&ntilde;&oacute; para convencer a Kadono de que Nicky &mdash;originalmente <em>Kiki</em>, en lo que apunta a ser una traducci&oacute;n de motivaciones equivalentes al Laputa/Lapuntu de <em>El castillo ambulante</em>&mdash; estaba en buenas manos. Y continu&oacute; llev&aacute;ndose la historia a su terreno, encaj&aacute;ndola en los bosquejos de la pel&iacute;cula que nunca hab&iacute;a podido hacer sobre <em>Pippi Calzaslargas</em>. All&aacute; por los 70 Miyazaki hab&iacute;a acudido a visitar a la escritora sueca Astrid Lindgren para hacerse con los derechos de sus novelas juveniles. Lindgren se neg&oacute; a tener esta reuni&oacute;n pero Miyazaki aprovech&oacute; el viaje, estudiando atentamente ciudades como Visby y Estocolmo, y empezando a elucubrar dise&ntilde;os.
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                Nicky aguarda la llegada de clientes                            </span>
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        As&iacute; que la jugada pas&oacute; por ubicar las aventuras de Nicky en una id&iacute;lica ciudad escandinava: ciudad que a la postre alumbr&oacute; los mayores desaf&iacute;os t&eacute;cnicos de la pel&iacute;cula. Tras <em>El castillo en el cielo</em> Miyazaki iba a querer seguir perfeccionando la visualizaci&oacute;n de los vuelos &mdash;en pos de una conocida pasi&oacute;n por la aviaci&oacute;n que, al margen de la escoba voladora de la protagonista, tambi&eacute;n amparar&iacute;a los ingenios mec&aacute;nicos de su amigo Tombo&mdash;, pero lo que m&aacute;s destaca del aparato animado del film es, sin duda, la representaci&oacute;n de esta ciudad sin nombre frente al mar. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de fotorrealismo: la ciudad de <em>Nicky </em>es envolvente, multidimensional, y tiene tanta presencia en pantalla como para familiarizarnos al instante con la disposici&oacute;n de sus calles y lugares emblem&aacute;ticos: la torre del reloj, la panader&iacute;a, la playa. Se presta asimismo una gran atenci&oacute;n al paisaje natural en derredor, al que de vez en cuando se tiene que encaminar Nicky, y cierto plano tomado desde las alturas, mientras la protagonista va en escoba, sintetiza la ambici&oacute;n visual de Ghibli: la comparativa de un golfo natural con el eco del mapa con que se gu&iacute;a la brujita.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad y el paisaje, entonces, poseen en <em>Nicky, la aprendiz de bruja</em> una fisicidad extrema. Lo que aboca tanto a la admiraci&oacute;n del avance creativo &mdash;comparable a lo que hizo <em>La sirenita</em> con el fondo marino y la floreciente gram&aacute;tica del musical de Broadway&mdash;, como a una sensaci&oacute;n muy calculada por parte de Miyazaki. Si tanta solidez, tanto parecido con nuestro mundo acoge este lugar animado, &iquest;qu&eacute; posibilidades hay de una verdadera magia, de la existencia de brujas m&iacute;ticas?
    </p><h2 class="article-text"><strong>La madurez frente al trabajo</strong></h2><p class="article-text">
        Los poderes m&aacute;gicos de Nicky se reducen a que sea capaz de hacer volar a su escoba y de hablar con el gato. Eso es todo y solo el vuelo tiene una utilidad pr&aacute;ctica, as&iacute; que a Nicky no se le ocurre nada mejor que montar un negocio de reparto seg&uacute;n se instala en la ciudad. El vuelo es aquello que le hace destacar entre los lugare&ntilde;os, un don distintivo que en el marco de realismo militante del film de Miyazaki no ha de traducirse en viajes heroicos o luchas contra monstruos, sino en&hellip; trabajo. Puro y duro trabajo, que encima Nicky solo puede sacar adelante al pluriemplearse en la panader&iacute;a de Osono y as&iacute;, obtener tanto un techo como una oficina donde desempe&ntilde;ar su actividad principal.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula bien podr&iacute;a estar hablando de cualquier aut&oacute;nomo, o incluso augurar&iacute;a a todos esos repartidores precarios de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-economia-cambios-dificil-vuelta_129_2429567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-economia-cambios-dificil-vuelta_129_2429567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>gig economy</em></a> que marca nuestro presente. Pues Nicky ha de pasarse trabajando la mayor parte del d&iacute;a, introduci&eacute;ndonos el film en una rutina agotadora que, al fundirse con el necesario relato de madurez &mdash;el llamado <em>coming of age</em>&mdash;, conduce la propuesta de Miyazaki a un dramatismo estremecedor. No somos capaces de distinguir d&oacute;nde acaba la vida de Nicky (con los tropiezos sentimentales propios de su edad) y d&oacute;nde empieza su labor profesional, y as&iacute; llegamos a una secuencia antol&oacute;gica. Quiz&aacute;, lo m&aacute;s doloroso que haya escrito nunca Miyazaki.
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                Imagen del comienzo de &#039;Nicky, la aprendiz de bruja&#039;                            </span>
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        Es cuando Nicky, a&uacute;n arrastrando la resaca de una jornada destructiva &mdash;una que no solo culmin&oacute; con un cliente ingrato, sino que le impidi&oacute; acudir a un evento social que le apetec&iacute;a mucho&mdash;, rechaza el ofrecimiento de Tombo de unirse a sus amigos para ir a visitar el dirigible. Su ansiedad social, en este punto, resulta indistinguible del cansancio, y Nicky experimenta de cabo a rabo lo que <a href="https://www.eldiario.es/era/si-sientes-borde-colapso-toma-nota-14-mitos-verdades-burnout_1_13040438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s tarde se popularizar&iacute;a como </a><a href="https://www.eldiario.es/era/si-sientes-borde-colapso-toma-nota-14-mitos-verdades-burnout_1_13040438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>burnout</em></a>: una explosi&oacute;n de malestar f&iacute;sico y mental, producto del estr&eacute;s, que justamente conduce a dejar de escuchar la voz de Jiji. Tambi&eacute;n, claro, le impide seguir desempe&ntilde;ando su labor, perdiendo temporalmente la habilidad de volar. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el vuelo &mdash;finalmente y en lo que nos lleva a otra de esas ambivalencias caracter&iacute;sticas de Miyazaki&mdash; no deja de representar algo innato en Nicky, algo que <em>le pertenece</em> por mucho que haya tenido que monetizarlo. No es lo &uacute;nico que Nicky pueda hacer, es simplemente lo que m&aacute;s le gusta, lo que le apasiona, de modo que la pel&iacute;cula deba aludir directamente a los trabajos creativos y a su dificil&iacute;sima intersecci&oacute;n con el mercado laboral. Nicky no debe aprender a vivir al margen del trabajo pues el trabajo le define: simplemente ha de convivir con &eacute;l de forma m&aacute;s saludable.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo? Pues el hecho de que Nicky sea la &uacute;nica bruja de la ciudad dificulta que pueda hacer lo m&aacute;s &uacute;til (unirse a un sindicato), as&iacute; que la respuesta debe hallarla en algo m&aacute;s cercano. En su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, estableciendo una red de afectos que le permita, por ejemplo, una escapada al campo con su amiga &Uacute;rsula. Este carism&aacute;tico personaje se dedica a pintar y ha pasado por experiencias similares a Nicky. As&iacute; que le asegura que la magia y la pintura se parecen, y que a veces lo &uacute;nico que se puede hacer es descansar y compartir fatigas con los nuestros.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, a Nicky no le faltan personas con las que hablar. Ya nunca m&aacute;s podr&aacute; hacerlo con Jiji, eso s&iacute; &mdash;crecer implica dejar atr&aacute;s ciertas cosas&mdash;, pero s&iacute; con numerosas amistades alrededor: gente que le apoya, que le quiere, que siempre est&aacute; dispuesta a escuchar. El don de la magia es individual y puede resultar tan liberador como horrible si tenemos un mal d&iacute;a o llevamos demasiado tiempo sin echar el freno: por eso est&aacute; bien tener a gente. Es as&iacute; de f&aacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; de importante resulta entonces la preocupaci&oacute;n de Miyazaki y compa&ntilde;&iacute;a por el mundo que rodea a Nicky: un mundo lleno de calles y edificios de detallismo impresionante, s&iacute;, pero sobre todo un mundo <em>vivo</em>, lleno de gente buena que hace lo que puede y justifica las hermosas palabras que la joven bruja escribe en una carta a sus padres al final de la pel&iacute;cula. &ldquo;Todav&iacute;a hay veces que me siento triste&rdquo;, admite, &ldquo;pero de todas formas amo esta ciudad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vuelve-nicky-aprendiz-bruja-devastadora-obra-maestra-miyazaki-madurez-hastio-laboral_129_13399336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelve ‘Nicky, la aprendiz de bruja’, la devastadora obra maestra de Miyazaki sobre la madurez y el hastío laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Hayao Miyazaki,Cine de animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Posesión infernal: En llamas’ es la entrega más salvaje de la saga y todo un desafío a nuestra tolerancia a la violencia desagradable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/posesion-infernal-llamas-entrega-salvaje-saga-desafio-tolerancia-violencia-desagradable_129_13383060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/153d2dcc-9445-490f-bf33-c304229ccf8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Posesión infernal: En llamas’ es la entrega más salvaje de la saga y todo un desafío a nuestra tolerancia a la violencia desagradable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El francés Sébastien Vanicek recoge el testigo de Sam Raimi para marcarse un impactante ejercicio de brutalidad, alejándose del humor caricaturesco de la franquicia
</p><p class="subtitle">Crítica - Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de 'La Odisea'
</p></div><p class="article-text">
        Que <em>Posesi&oacute;n infernal</em> sea una de las sagas de terror m&aacute;s sangrientas y comprometidas con los excesos de la violencia no implica, necesariamente, que sea la que d&eacute; m&aacute;s miedo. Es decir. Quiz&aacute; en los inicios del camino a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/doctor-strange-multiverso-locura-terror-marvel_129_8966044.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sam Raimi</a> s&iacute; le preocupaba generar una verdadera angustia, pero por entonces tampoco ten&iacute;a los medios necesarios y la cantidad de aberraciones corporales que pod&iacute;a poner en pantalla estaba condenada a guardar las distancias. Distancias que fueron a m&aacute;s seg&uacute;n pas&aacute;bamos a lo largo de los 80 de la inici&aacute;tica <em>Posesi&oacute;n infernal</em> a <em>Terror&iacute;ficamente muertos</em>, y al tiempo que Raimi consolidaba un estilo tambi&eacute;n lo hac&iacute;a su desinter&eacute;s por ponerse serio. 
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os y abusos se intensificar&iacute;an al ritmo de un corto de <em>Looney Tunes</em>. A los cuerpos humanos les caer&iacute;an yunques metaf&oacute;ricos encima, les arrancar&iacute;an las extremidades, todo se deformar&iacute;a grotescamente y el espectador no experimentar&iacute;a m&aacute;s desasosiego que si estuviera viendo al Pato Lucas o al Coyote sufriendo las tretas de Bugs Bunny y el Correcaminos. Una insensibilizaci&oacute;n l&uacute;dica y maravillada que iba a amparar que la tercera entrega de <em>Posesi&oacute;n infernal</em> fuera un viaje en el tiempo a la Inglaterra de la Edad Media con un sentido homenaje a las criaturas de Ray Harryhausen. Consolidando a <em>Posesi&oacute;n infernal</em> como la saga m&aacute;s absurda del cine de terror.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la estridente deriva de <em>El ej&eacute;rcito de las tinieblas</em> dist&oacute; de ser una t&oacute;nica a implantarse. Raimi sigui&oacute; a lo suyo, puliendo su sensibilidad <em>cartoon</em> en nuevas y rutilantes pel&iacute;culas (<em>Arr&aacute;strame al infierno</em>) y otras innecesariamente ancladas en su marca de f&aacute;brica (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mediocre </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Send Help</em></a>, estrenada este mismo a&ntilde;o), pero <em>Posesi&oacute;n infernal</em>, como saga, atraves&oacute; entretanto nuevas mutaciones. En 2013 recuper&oacute; la seriedad. Brutalmente, a lo grande. Se encarg&oacute; de ello un intr&eacute;pido artesano llamado Fede &Aacute;lvarez &mdash;a&ntilde;os antes de que Hollywood le reclutara para otra saga igual de desorientada, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alien-romulus-demuestra-saga-le-mejor-ridley-scott-director_129_11588745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de cara a </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alien-romulus-demuestra-saga-le-mejor-ridley-scott-director_129_11588745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alien: Romulus</em></a>&mdash; y los resultados fueron magn&iacute;ficos. 
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            </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, en fin, extra&ntilde;os. <em>Posesi&oacute;n infernal</em> pasaba a tener una energ&iacute;a ins&oacute;lita. El dolor bien audible, el peso realista de las mutilaciones, convert&iacute;an al film en una experiencia s&aacute;dica y nuevamente distante solo que ahora en un sentido abstracto, c&oacute;smico. Encajaba m&aacute;s que nunca que siguiera estando por ah&iacute; el Necronomic&oacute;n, ese Libro de los Muertos sacado de la obra de Lovecraft. Este escritor hab&iacute;a sido central en los 80 para alumbrar el <em>splatstick</em> &mdash;mezcla de <em>gore</em> y comedia bufa&mdash; gracias tanto a <em>Posesi&oacute;n infernal</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como a </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Re-Animator</em></a>, y ahora inspiraba una nueva visi&oacute;n desolada y cruel del ser humano. Mucho m&aacute;s fiel, en realidad, a lo que hab&iacute;a descrito originalmente.
    </p><p class="article-text">
        Y emparentada, por &uacute;ltimo, con otras derivas que entonces atravesaban su crep&uacute;sculo dentro del cine de terror comercial. Derivas de las que cabe acordarse ahora que con <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em> la saga cae en manos de un tal S&eacute;bastien Vanicek y su ascendencia francesa mueve a recordar, qu&eacute; tiempos aquellos, lo que convino en llamarse Nuevo Extremismo Franc&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poniendo a prueba el est&oacute;mago</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Posesi&oacute;n infernal. En llamas</em> ha tenido en EEUU, por cierto, cr&iacute;ticas muy mejorables. Bien puede ser la pel&iacute;cula de la saga peor recibida hasta la fecha, y los motivos apuntan a lo desagradable que es. Alg&uacute;n medio incluso ha aprovechado para <a href="https://www.google.com/url?q=https://www.indiewire.com/features/best-of/army-of-darkness-sam-raimi-evil-dead-burn-wise-men-rewatch-1235204582/&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1784130262505775&amp;usg=AOvVaw3Ju0BFKm6Wgh7kGEmrmbih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicar la alegr&iacute;a de </a><a href="https://www.google.com/url?q=https://www.indiewire.com/features/best-of/army-of-darkness-sam-raimi-evil-dead-burn-wise-men-rewatch-1235204582/&amp;sa=D&amp;source=docs&amp;ust=1784130262505775&amp;usg=AOvVaw3Ju0BFKm6Wgh7kGEmrmbih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El ej&eacute;rcito de las tinieblas</em></a> por contraste a la violencia mezquina y gratuita de la obra de Vanicek, que hay quien considera heredera de ese <em>torture porn</em> que hace unos veinte a&ntilde;os en EEUU abanderaban <em>Saw</em> o <em>Hostel,</em> m&aacute;s o menos paralelamente al Nuevo Extremismo Franc&eacute;s. As&iacute; que ah&iacute; surge de nuevo, confirmando v&iacute;nculo por cuanto Vanicek <a href="https://www.cinemaldito.com/entrevista-a-sebastien-vanicek-director-de-vermin-la-plaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ha revelado</a> lo mucho que le marc&oacute; su paisano Alexandre Aja. 
    </p><p class="article-text">
        En 2003 Aja dirigi&oacute; <em>Alta tensi&oacute;n</em>, y tres a&ntilde;os despu&eacute;s cruzaba el Atl&aacute;ntico para dirigir <em>Las colinas tienen ojos</em>. Del mismo modo Vanicek hab&iacute;a demostrado su talento <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s86Uwep1RYc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=s86Uwep1RYc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vermin</em></a> llegado 2023: una pel&iacute;cula de terror con ara&ntilde;as asesinas que supuso el espaldarazo necesario para dirigir <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em>. Con cambios notables en este trasvase, ya que la preocupaci&oacute;n social que enarbolaba <em>Vermin </em>&mdash;la plaga ar&aacute;cnida conectaba con el fantasma de la Covid-19, la brutalidad policial y la discriminaci&oacute;n racial en los <em>banlieues</em> parisinos&mdash; se ha evaporado en <em>Posesi&oacute;n infernal</em>. 
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                La sufrida protagonista de &#039;Posesión infernal. En llamas&#039;                            </span>
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        De cara a la construcci&oacute;n del guion Vanicek ha recurrido a la violencia machista &mdash;la protagonista, Souheila Yacoub, ha de lidiar con la familia de su marido maltratador cuando se cruza con el Necronomic&oacute;n&mdash;, pero a la larga no es m&aacute;s que una excusa para poner en marcha la exhibici&oacute;n de atrocidades: una maniobra que bien puede ser, en efecto, lo peor de <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em>. Pues a Vanicek lo que le importa es sumergirse en el delirio sangriento cuanto antes, como demuestra en un salvaje pr&oacute;logo que sienta las bases an&iacute;micas de todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s. Una persecuci&oacute;n del m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a, una monta&ntilde;a rusa de la degradaci&oacute;n y el sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, es <em>torture porn</em>, pero tambi&eacute;n un vaciamiento de cl&aacute;usulas narrativas e industriales &mdash;por suerte para todos, el <em>fanservice</em> queda casi enteramente relegado a escenas postcr&eacute;ditos&mdash; que se asemeja a la fascinante confluencia de est&eacute;ticas terror&iacute;ficas entre EEUU y Francia de mediados de los 2000. Fue cuando el cine de autor franc&eacute;s m&aacute;s provocador, entre Gaspar No&eacute; y Claire Denis &mdash;&eacute;l con <em>Solo contra todos</em>, ella con <em>Trouble Every Day</em>&mdash; fue dando paso a un estallido indiscriminado y nihilista de la violencia, amplificado desde Hollywood por James Wan o Eli Roth. 
    </p><p class="article-text">
        El Nuevo Extremismo Franc&eacute;s se cifr&oacute; entonces entre Aja, Pascal Laugier con <em>Martyrs</em> o la dupla Alexandre Bustillo-Julien Maury con <em>Al interior</em>: acaso el film al que m&aacute;s podr&iacute;a parecerse esta <em>Posesi&oacute;n infernal</em>. En <em>Al interior</em> lidi&aacute;bamos tambi&eacute;n con una sola localizaci&oacute;n y una protagonista sometida a un extenuante enfrentamiento: ah&iacute; una madre luchando contra una mujer enajenada que quer&iacute;a robarle el feto que ten&iacute;a en sus entra&ntilde;as, aqu&iacute; una joven que ve c&oacute;mo sus familiares pol&iacute;ticos se transforman en no-muertos. El delirio no da tregua ni en un caso ni en otro, abrumando al espectador. La violencia reduce al ser humano a un amasijo de carne temblorosa y palpitante, y la proyecta a un estado sensorial no exento de cierta retranca filos&oacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        Esa habr&iacute;a sido, de hecho, una posible coartada del Nuevo Extremismo Franc&eacute;s. En <a href="https://cinedivergente.com/el-extremismo-frances/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su estupendo art&iacute;culo</a> sobre el tema, Dami&aacute;n Bender comentaba que &ldquo;las explosiones del Nuevo Extremismo Franc&eacute;s siempre nos exceden, se nos escurren entre los dedos&rdquo;. &ldquo;Somos capaces de establecer aproximaciones, pero jam&aacute;s de comprender el acto en su totalidad. Es en esa falta de comprensi&oacute;n donde reside el miedo&rdquo;. No es que, por lo dem&aacute;s, no podamos comprender lo que sucede en <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em>. No deja de ser un film comercial, afincado en una franquicia con d&eacute;cadas a sus espaldas, y en la que adem&aacute;s el humor negro ha sido siempre b&aacute;sico.
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                Imagen promocional de &#039;Posesión infernal. En llamas&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n en la propuesta de Vanicek. El humor de <em>En llamas</em> alivia pero, afortunadamente, no llega a desactivar el volumen de pavor conseguido. No alcanza nunca a recabar la desesperaci&oacute;n existencial de la que s&iacute; hizo acopio el Nuevo Extremismo Franc&eacute;s en sus pel&iacute;culas m&aacute;s sofisticadas, tampoco, porque a fin de cuentas jugamos sobre seguro y esto es m&aacute;s <em>Saw</em> (con su rid&iacute;cula moralina a la hora de torturar personajes) que <em>Martyrs</em>. No deja de ser en esencia un regreso a la vitri&oacute;lica capacidad de sorpresa de la <em>Posesi&oacute;n infernal</em> de &Aacute;lvarez, persiguiendo toda su furia man&iacute;aca al no dar respiro a un espectador que, definitivamente, ya no est&aacute; viendo dibujos animados.
    </p><p class="article-text">
        Y el resultado, como pas&oacute; hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os, vuelve a ser positivo. <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em> quiere ser absorbente y asquerosa y lo logra en todo momento; no tanto por un guion que es esquel&eacute;tico a m&aacute;s no poder sino por la pericia artesanal de Vanicek. Con mucha c&aacute;mara en mano, un montaje esp&iacute;dico y una gran inventiva a la hora de dar con nuevos &aacute;ngulos para amplificar el horror, <em>Posesi&oacute;n infernal: En llamas</em> sacude contundentemente las tragaderas de espectadores tan afines a las salvajadas francesas como a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terrifier-3-fenomeno-cultural-e-hiperviolento-capaz-temblar-joker_129_11777193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tonter&iacute;as estilo </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terrifier-3-fenomeno-cultural-e-hiperviolento-capaz-temblar-joker_129_11777193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Terrifier</em></a>. Emitiendo un disfrute asilvestrado y muy de nicho que, finalmente, puede resultar m&aacute;s interesante en tanto a lo extempor&aacute;neo que parece. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar, entonces, que <em>Posesi&oacute;n infernal</em> viene a medirse en carteleras con obras como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Backrooms</em></a> u <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Obsession</em></a>: se&ntilde;ales ineludibles de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/devuelvemela-directores-hablame-consagran-imprescindibles-terror-contemporaneo-segunda-pelicula_129_12506766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terror va cambiando de generaci&oacute;n</a> y ans&iacute;a ocuparse de una desesperanza m&aacute;s sucinta y resignada &mdash;m&aacute;s filos&oacute;fica, en fin&mdash; que la que ofrece la violencia sin coartada de Vanicek. Tambi&eacute;n habr&iacute;a que recordar, sin embargo, el estreno de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la impactante </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Primate</em></a> a principios de a&ntilde;o. O el hecho de que Lee Cronin, anterior director en pasar por <em>Posesi&oacute;n infernal</em> &mdash;en la mucho m&aacute;s discreta <em>Posesi&oacute;n infernal: El despertar</em>, frente a la que <em>En llamas</em> mantiene autonom&iacute;a narrativa&mdash;, estren&oacute; hace unos meses <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/laia-costa-pasa-cine-terror-dificil-momia-drama-hiperrealista_1_13150518.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una versi&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/laia-costa-pasa-cine-terror-dificil-momia-drama-hiperrealista_1_13150518.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La momia</em></a><em> </em>con cotas similares de obscenidad, e igualmente el apoyo de grandes estudios. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n sucediendo cosas muy estimulantes dentro del cine de terror, en resumen. Tras la indigesti&oacute;n de traumas y psicologismos que el g&eacute;nero experiment&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ahora hay una pugna entre j&oacute;venes prodigios por hallar una expresividad nueva, y h&aacute;biles artesanos sin prejuicios a la hora de hacer explotaci&oacute;n pura y dura. Obviamente en esta pugna no hay nada que perder, y s&iacute; mucho que ganar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/posesion-infernal-llamas-entrega-salvaje-saga-desafio-tolerancia-violencia-desagradable_129_13383060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Posesión infernal: En llamas’ es la entrega más salvaje de la saga y todo un desafío a nuestra tolerancia a la violencia desagradable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Terror,Hollywood,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de 'La Odisea']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/254cea17-dd19-4650-9dd1-d12283f0d572_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x998y393.jpg" width="1200" height="675" alt="Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de &#039;La Odisea&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta consigue ser fiel a la esencia y la aventura del texto de Homero, ofreciendo su peculiar estilo y trayéndolo al presente para reflexionar sobre las heridas de la guerra</p><p class="subtitle">Puede que no hayas leído nada de Harlan Coben, pero seguro que has visto alguna serie basada en sus novelas
</p></div><p class="article-text">
        En 2004, cuando<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-doce-anos-creia-ibamos-morir-holocausto-nuclear_1_10395122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Christopher Nolan </a>empezaba a hacerse un nombre gracias al &eacute;xito de <em>Memento</em> e<em> Insomnio,</em> Hollywood le ofreci&oacute; realizar una pel&iacute;cula sobre Troya. Paralelamente, Wolfgang Petersen, artesano sin excesiva personalidad que hab&iacute;a entregado a la industria pel&iacute;culas como <em>Air Force One </em>o <em>La tormenta perfecta</em>, preparaba un <em>Batman Vs Superman</em> que unir&iacute;a a los dos h&eacute;roes de DC mucho<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/liga-justicia-zack-snyder-aporta-corazon-desmesura-imaginario-derechista-version-zombi-estrenada-salas_1_7324078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> antes de que lo hiciera Zack Snyder</a>. En un giro del destino, a Petersen le cancelaron su pel&iacute;cula, y Warner le ofreci&oacute;&hellip; <em>Troya.</em> A Nolan, de rebote, le toc&oacute; reiniciar la saga de Batman. Mientras que Petersen se estrell&oacute; en su adaptaci&oacute;n estilizada y casi de pasarela de modelos del relato cl&aacute;sico con Brad Pitt a la cabeza, Nolan reinvent&oacute; el cine de superh&eacute;roes y lo llev&oacute; a otro nivel en una trilog&iacute;a cuyas consecuencias se siguen notando (para bien y para mal) en el cine actual.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que estaba en el destino de Christopher Nolan rodar, en alg&uacute;n momento, una pel&iacute;cula &eacute;pica ambientada en la Antigua Grecia. As&iacute;, tras el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-oppenheimer-nolan-mete-cabeza-creador-bomba-atomica-pelicula-politica-madura_129_10388824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;xito de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-oppenheimer-nolan-mete-cabeza-creador-bomba-atomica-pelicula-politica-madura_129_10388824.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Oppenheimer </em></a>&mdash;un &eacute;xito que lleg&oacute; tras cambiar a Warner por Universal por el maltrato sufrido con el estreno en salas de<em> Tenet</em> cuando abrieron las puertas despu&eacute;s de la pandemia&mdash;, un filme de tres horas que super&oacute; los 800 millones de d&oacute;lares en todo el mundo y que gan&oacute; siete <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oppenheimer-arrasa-oscar-consagran-christopher-nolan-olvidan-barbie_1_10997311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premios Oscar,</a> Nolan ha recogido aquel sue&ntilde;o frustrado. Lo ha hecho a lo grande. Nolan decidi&oacute; que era el momento de decirle a la industria que lo que quer&iacute;a era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-saca-entradas-odisea-ano-desata-caos-reventa_1_12475345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptar </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-saca-entradas-odisea-ano-desata-caos-reventa_1_12475345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Odisea, </em></a>la madre de todos los relatos. La historia cl&aacute;sica por antonomasia. La que solidific&oacute; la narrativa del viaje del h&eacute;roe. Una narrativa que, posteriormente, Hollywood ha copiado y pervertido hasta la extenuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De partida, que alguien que ha amasado una cantidad de dinero ingente, que tiene la oportunidad de hacer lo que quiera, haya decidido realizar una pel&iacute;cula que, a priori, va a la contra de lo que se est&aacute; haciendo en Hollywood, es para aplaudirle. En un mundo de franquicias, de efectos visuales patateros y de reboots modernos, Nolan vuelve a la esencia del <em>storytelling.</em> A esa Odisea que se populariz&oacute; como relato oral y que en su propia esencia tiene el arte de contar historias como elemento central. 
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        Nolan ha usado su posici&oacute;n de privilegio para adaptar un cl&aacute;sico de una forma fiel, pero tray&eacute;ndolo al presente y subrayando algo muy importante: los cl&aacute;sicos hablan de nosotros. Leer ahora mismo las obras magnas de la literatura nos atraviesa desde el momento actual<em>. La Odisea </em>no es un relato viejo ni rancio, sino que es una emocionant&iacute;sima historia de aventuras que cuenta el regreso de un personaje marcado por la p&eacute;rdida y las heridas de una guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos podr&aacute;n hacer el chiste f&aacute;cil y decir que, que Nolan adaptara<em> La Odisea</em> es un designio de los dioses, y sin embargo, eso chocar&iacute;a frontalmente con la propia pel&iacute;cula del director, que es tremendamente terrenal. Aunque se mencione constantemente a los dioses, estos nunca aparecen como personajes. No hay conversaciones entre Zeus y Poseid&oacute;n, ni elementos fant&aacute;sticos como las transformaciones de Atenea &mdash;aunque se hace un gui&ntilde;o constante con Tel&eacute;maco diciendo una y otra vez &ldquo;Tienes los ojos de Atenea&rdquo;&ndash;, &uacute;nica deidad que aparece en pantalla y que solo Odiseo puede ver de forma f&iacute;sica en una de las decisiones narrativas m&aacute;s arriesgadas y la que incluso se atreve a dar una explicaci&oacute;n racional en una coda final magn&iacute;fica, emocionante, puro Nolan, y que se desv&iacute;a del relato original para reforzar su mensaje pol&iacute;tico y actual.
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            <span class="title">
                Anne Hathaway brilla como Penélope en &#039;La odisea&#039; de Christopher Nolan                            </span>
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        &ldquo;En un tiempo de aparente magia&rdquo;, dice el bardo que se escucha en los primeros segundos de<em> La Odisea,</em> y esa aparente magia es la que se cuestiona Odiseo constantemente. &iquest;C&oacute;mo saber que los dioses existen? La respuesta de Atenea le remite, sin embargo, a las cosas que puede ver y palpar en la tierra: el dolor, el amor, una l&aacute;grima&hellip; Para Nolan lo divino no son rayos que fulminan desde el cielo, sino que lo divino son los actos de los seres humanos, y entre todos ellos, el amor, algo que ya hab&iacute;a explorado en<em> Interestelar.</em> Si all&iacute; el amor era lo que trascend&iacute;a el tiempo y el espacio, la constante f&iacute;sica que nadie hab&iacute;a tenido en cuenta, aqu&iacute; el amor no es solo el motor del viaje de Odiseo, sino que el amor y la empat&iacute;a es lo que nos hace humanos y nos diferencia de los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que en pocos meses se hayan estrenado dos filmes como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>y <em>La Odisea</em>, donde dos de los popes de Hollywood hayan creado filmes tan grandes, tan propios de Hollywood, y a la vez tan pol&iacute;ticos sobre un mundo que se va a pique y donde solo aceptar las barbaridades cometidas y mirar con empat&iacute;a al otro nos puede salvar de seguir cometiendo los mismos errores. Nolan no rechaza nunca la &eacute;pica, la aventura ni la acci&oacute;n de su filme, pero tiene claro c&oacute;mo unir <em>La Odisea</em> con la actualidad y logra uno de sus filmes con un mensaje pol&iacute;tico m&aacute;s potente.
    </p><h2 class="article-text">La fidelidad Nolaniana</h2><p class="article-text">
        El gran triunfo de Nolan, adem&aacute;s de haber podido hacer la pel&iacute;cula que ha querido, de rodar en IMAX, hacer un filme de tres horas, con efectos pr&aacute;cticos y los int&eacute;rpretes que le han dado la gana, es haber conseguido una adaptaci&oacute;n impecable de una obra cuya traslaci&oacute;n a la gran pantalla parec&iacute;a imposible. Quiz&aacute;s solo hab&iacute;a que tener los medios y amar tanto como Nolan el material de partida. Su <em>Odisea </em>es fiel hasta el tu&eacute;tano a la obra de Homero. Los amantes del texto original no estar&aacute;n defraudados. 
    </p><p class="article-text">
        Nolan mantiene todas y cada una de las aventuras del viaje. Desde el encuentro con el c&iacute;clope Polifemo (aunque aqu&iacute; difiere bastante del juego de ingenio del original), al Hades &mdash;una de las mejores escenas del filme por c&oacute;mo resuelve uno de los pasajes m&aacute;s complicados&mdash;, pasando por las sirenas &mdash;un momento cuya apuesta formal pone los pelos de punta&mdash; y el encuentro con Circe, donde una Samantha Morton descomunal humaniza a uno de los personajes que m&aacute;s relecturas feministas ha tenido en un momento donde los efectos pr&aacute;cticos sobresalen y Nolan se sumerge en una especie de body horror espeluznante.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gran triunfo de Nolan es haber conseguido una adaptación impecable de una obra cuya adaptación parecía imposible y haber podido trasladar su estilo y personalidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mantiene, adem&aacute;s, algo importante. <em>La Odisea </em>es una historia que se recuerda. La guerra de Troya &mdash;otra escena magn&iacute;fica que recuerda a lo agobiante de<em> Dunkerque</em>&mdash; se recuerda cuando Menelao se la cuenta a Tel&eacute;maco. Igual que todo lo ocurrido con Odiseo &mdash;un estupendo Matt Damon&mdash; y su tripulaci&oacute;n es algo que &eacute;l va recordando en su estancia con Calipso. De alguna forma, Homero ya cre&oacute; una estructura que responde muy bien a los intereses narrativos del propio Nolan, que utiliza ambas l&iacute;neas narrativas y las va trenzando en un juego temporal muy suyo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si la pel&iacute;cula no es solo una adaptaci&oacute;n de un rat&oacute;n de biblioteca es porque Nolan consigue ser, sobre todo, &eacute;l mismo. Su estilo est&aacute; presente en cada plano. En la excelente banda sonora de Ludwig G&ouml;ransson. En el montaje fragmentado. En esos fogonazos en forma de recuerdos que trufan la narraci&oacute;n. En la importancia del sonido. Tambi&eacute;n en la inclusi&oacute;n de esos elementos que remiten a la narrativa cl&aacute;sica, como el broche de Pen&eacute;lope o el palito del sorteo de Sin&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque a Nolan le cueste juntar su propia personalidad y la de<em> La Odisea</em> original, y en los primeros compases uno vea demasiado la mano nolaniana intentando destacar, acaba logrando una conjunci&oacute;n casi imposible y perfecta que alcanzan su cima en un cl&iacute;max final donde Nolan es m&aacute;s Nolan que nunca. Si la pel&iacute;cula empieza con un amago de contar la historia de Troya a cargo del bardo &mdash;un intento que es cortado por Pen&eacute;lope&mdash;, ese mismo momento se repite en un final que otorga a su visi&oacute;n una estructura casi circular que tanto gusta al director. 
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            <span class="title">
                Christopher Nolan durante el rodaje de &#039;La odisea&#039;                            </span>
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        Ah&iacute; es donde hace que algo obvio parezca hasta un <span id="true"></span> final en una coda que se desmarca del texto base y donde Odiseo revive, en su reencuentro con Pen&eacute;lope, lo ya contado pero desde el punto de vista de quien lo vivi&oacute; en primera persona. As&iacute;<em>, La Odisea</em> termina siendo una mirada a los horrores de la guerra que vamos a ver en un momento de actual guerra y donde los h&eacute;roes quiz&aacute;s solo sean verdugos a los que la narrativa ha convertido en h&eacute;roes. Una escena que es mucho m&aacute;s potente en lo emotivo que el enfrentamiento final con los pretendientes, demasiado alargado y repetitivo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las actualizaciones que Nolan acomete con &eacute;xito tiene que ver con las mujeres de la historia. La base del texto de Homero le da al cineasta la posibilidad de escribir sus mejores personajes femeninos, algo que sin duda, nunca ha sido su fuerte. Se nota en la fuerza de la Pen&eacute;lope que borda Anne Hathaway, pero tambi&eacute;n en c&oacute;mo mira desde el presente y en unas cuantas l&iacute;neas complejiza y entiende a dos mujeres que fueron v&iacute;ctimas y que siempre se trat&oacute; como villanas: Helena de Troya (al igual que su hermana Clitemnestra) y Circe a las que dan vida de forma imponente Lupita Nyong'o y Samantha Morton.
    </p><p class="article-text">
        O en uno de los personajes que no aparecen en <em>La Odisea</em> y que aqu&iacute; usa como uno de los corazones de la historia, el Sin&oacute;n que interpreta Elliot Page. El hombre que enga&ntilde;&oacute; a los troyanos para meter el caballo y que s&iacute; aparece en<em> La Eneida</em> y<em> La Iliada</em>. Su presencia act&uacute;a para enlazar a Odiseo con el villano que da vida de forma desatinada y exc&eacute;ntrica Robert Pattinson &mdash;los int&eacute;rpretes masculinos se lucen menos, aunque John Leguizamo destaque y Tom Holland est&eacute; mejor que nunca&mdash;, y tambi&eacute;n para incidir en las heridas de la guerra en Odiseo.
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades tambi&eacute;n hay una &uacute;ltima escena, que contin&uacute;a la obra, y que subraya el inter&eacute;s de Nolan en las consecuencias terrenales de los actos y en el poder del amor para redimirnos. Constantes que vuelven a dejar clara su coherencia como narrador. Un narrador tan ambicioso como necesario en esta industria. Uno cuyos &eacute;xitos ensanchan los l&iacute;mites del cine comercial que vuelve a poner a Hollywood a sus pies con un filme apote&oacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 16:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Christopher Nolan pone Hollywood a sus pies con su impecable y furiosa adaptación de 'La Odisea']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Christopher Nolan,Grecia,Hollywood,Estrenos de cine,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-fotocopia-dolorosa-disney-dwayne-johnson-bochornoso_129_13367904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d0f695-ae5f-4f1a-bc63-daf3eba5f48a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x462y145.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apenas diez años después de la película de animación original, la Casa del Ratón nos endilga otro remake en acción real sin coartada creativa alguna
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Lleg&oacute; a experimentar alguna vez <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/disney-muestra-limites-wish-quisimos-honrar-legado-mirabamos-futuro_129_10702514.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Disney</a> un Nuevo Renacimiento, a la altura del Renacimiento original que en los a&ntilde;os 90 hab&iacute;an engrosado <em>La bella y la bestia,</em> <em>Aladdin</em> o <em>El rey le&oacute;n</em>? Hay quien ha estado tentado de afirmarlo alrededor de la segunda d&eacute;cada de los 2000, fijando el exitazo de <em>Frozen</em> como c&uacute;spide. El problema es que, de haberlo habido, ha sido extremadamente breve. Y, al margen de las buenas cr&iacute;ticas o los millones recaudados, tan mediado por una explotaci&oacute;n indiscriminada y cortoplacista como para matizar bien el optimismo, bien el esp&iacute;ritu de redenci&oacute;n que pudo haber guiado a Walt Disney Animation tras unos calamitosos inicios del milenio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que durante el primer Renacimiento no hubo ni una sola secuela en cines y cada pel&iacute;cula fue un acontecimiento proclive a impulsar el medio animado en direcciones deslumbrantes, el Nuevo Renacimiento es inseparable de una Disney que viene funcionando m&aacute;s como conglomerado masivo &mdash;absorbiendo Pixar, Marvel, Lucasfilm y por &uacute;ltimo 20th Century Fox&mdash; que como factor&iacute;a artesanal. Una Disney, en realidad, que no quiere tanto progresar en su expresividad como alumbrar propiedades intelectuales suculentas. La prueba &uacute;ltima de esto est&aacute; en lo escasamente significativo que ha terminado siendo su salto a las tres dimensiones, consolidado a partir de 2010.
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la animaci&oacute;n tradicional ha sido ordenado, pulido, y ha manejado un seguidismo militante con el primer Renacimiento, en cuanto al guion y la estructura de musical de Broadway sobre todo. La llegada del 3D apenas ha afectado a todo esto, siendo m&aacute;s determinante una progresiva distancia ir&oacute;nica hacia los esquemas heredados de los cuentos de hadas y esa tradici&oacute;n est&eacute;tica con cerca de un siglo a sus espaldas. Una posible excepci&oacute;n a todo esto ser&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entonces, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vaiana</em></a><em>.</em> El filme de 2016 segu&iacute;a reflejando t&oacute;picos Disney (la princesa que no quiere serlo, los animales irritantes) y no dejaba de atender a la actualidad de Broadway, incorporando a Lin-Manuel Miranda como compositor apenas transcurrido un a&ntilde;o del estreno de <em>Hamilton</em>. Pero hab&iacute;a algo m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Y se apreciaba desde <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KGqBfyQFG_g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus primeras escenas</a>, con la protagonista jugando con las olas en la playa. Minutos pr&aacute;cticamente mudos, solo m&uacute;sica y los ruidos del mar dialogando con la ni&ntilde;a, embargados de un poder&iacute;o t&eacute;cnico &mdash;o mejor dicho, de una &ldquo;curiosidad t&eacute;cnica&rdquo;&mdash; para dar vida a cada movimiento, cada cambio del entorno, que proclamaba la entrada de Disney en una nueva fase. Que el 3D no era solo una medida cosm&eacute;tica obligada por los cambios de la industria, que de verdad el lenguaje animado pod&iacute;a llegar a otros lugares. Quiz&aacute; sea <em>Vaiana</em> la &uacute;ltima cumbre de Disney, entonces, gracias a la exuberancia visual de su mundo y la alegr&iacute;a ca&oacute;tica de su desarrollo narrativo, capaz de conjurar el sentido de la maravilla cuando el paradigma digital parec&iacute;a haberlo enterrado. 
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        Uniendo su estreno con el de la tambi&eacute;n excelente <em>Zootr&oacute;polis</em> ese mismo a&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo dudar que s&iacute; hubo Nuevo Renacimiento despu&eacute;s de todo? Y la respuesta la tenemos en el mismo 2016. Meses antes del estreno de <em>Vaiana</em> hab&iacute;a llegado a cines el <em>remake</em> en acci&oacute;n real de <em>El libro de la selva</em>. Previa a alcanzar su cima creativa, Disney ya hab&iacute;a sembrado las semillas de su desarticulaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La resaca de un Renacimiento que no fue</strong></h2><p class="article-text">
        No habr&iacute;a, sin embargo, que desechar autom&aacute;ticamente los posibles m&eacute;ritos art&iacute;sticos de estos <em>remakes</em> de cl&aacute;sicos Disney, en los que la compa&ntilde;&iacute;a se sumergi&oacute; con desenfreno inmediatamente despu&eacute;s del taquillazo de <em>El libro de la selva</em>. Pese a lo perezoso, pese al acecho de la fealdad m&aacute;s trasnochada, originalmente hab&iacute;a algo en el &iacute;mpetu de acercarse a la animaci&oacute;n tradicional desde el hiperrealismo digital que pod&iacute;a calificarse de audacia, incluso de empe&ntilde;o personal&iacute;simo por parte del director Jon Favreau. Alguien que, al margen de <em>El libro de la selva</em> y el posterior <em>remake</em> de <em>El rey le&oacute;n</em>, ha mostrado tener unas inquietudes genuinas por la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, del mismo modo que Favreau acab&oacute; sucumbiendo a la homogeneizaci&oacute;n del <em>streaming</em>, as&iacute; ha ocurrido con estos <em>remakes</em>&hellip; y con las propias obras animadas. La sumisi&oacute;n del estudio a la ganancia f&aacute;cil y los ritmos de Disney+ ha mancillado por entero el recuerdo de <em>Vaiana</em>. Por un lado, por c&oacute;mo la sucesi&oacute;n de fracasos recientes y la resaca de la COVID-19 mov&iacute;an a la compa&ntilde;&iacute;a a reensamblar una serie de <em>Vaiana</em> que estaba desarrollando para <em>streaming</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en forma de largometraje para cines</a> &mdash;as&iacute; naci&oacute; <em>Vaiana 2</em> como espejo en el que este mismo a&ntilde;o se mirar&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-mandalorian-and-grogu-peor-pelicula-historia-star-wars-apenas-propiamente-pelicula_129_13240852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Mandalorian &amp; Grogu</em></a>, dirigida por el citado Favreau&mdash;, y por otro, por la rocambolesca decisi&oacute;n de hacer un <em>remake</em> en acci&oacute;n real cuando no hab&iacute;an pasado ni siete a&ntilde;os del estreno del filme original. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> se anunci&oacute; originalmente en 2023. La pel&iacute;cula se retras&oacute; un poco por la huelga de actores y guionistas en conjunci&oacute;n al anuncio improvisado de <em>Vaiana 2</em> &mdash;que aconsej&oacute; aplazar un poco el estreno, para no saturar&mdash; pero ya est&aacute; aqu&iacute; y sigue sorprendiendo que llegue con menos de una d&eacute;cada de margen (la <em>Vaiana</em> original lleg&oacute; en noviembre de 2016). Fundamentalmente, porque esta rapidez echa por tierra las excusas que pudieran esgrimir estos <em>remakes</em>. No ha habido tiempo de sentir nostalgia de <em>Vaiana</em>. Esta nueva <em>Vaiana</em> no puede apelar a una generaci&oacute;n distinta y es asimismo imposible que haya un salto llamativo de la animaci&oacute;n al <em>live action</em>, porque <em>Vaiana</em> ya estaba en 3D. Ya manejaba nociones de realismo, fisicidad.
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                Catherine Laga&#039;aia es la nueva Vaiana                            </span>
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        De modo que recordamos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&oacute;mo entrenar a tu drag&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-entrenar-dragon-dreamworks-imita-disney-une-deprimente-moda-remakes-plano-plano_129_12371100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del a&ntilde;o pasado</a>, y nos vemos obligados de nuevo a proponer que ya no hablamos de <em>remakes</em>, sino de esos <em>remasters</em> sacacuartos muy habituales en videojuegos que, en el cine, motivan estampas tan tristonas como los destinos paralelos de Gerard Butler y Dwayne Johnson. Ambos, en los films originales, doblaron a personajes de dise&ntilde;o delicioso y gran elocuencia esc&eacute;nica: Estoico el Vasto y Maui. Y ambos, cuando lleg&oacute; el <em>remaster</em>, pasaron a poner tambi&eacute;n su cuerpo, someti&eacute;ndose a una caracterizaci&oacute;n rid&iacute;cula, como de personal de parque de atracciones. Lo de Johnson es si cabe m&aacute;s lamentable, con esa peluca y ese traje musculado que ha estimulado la hilaridad de las redes durante meses.
    </p><p class="article-text">
        La sombr&iacute;a interpretaci&oacute;n de Johnson en el <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> se acompa&ntilde;a de alg&uacute;n condicionante meta, incluso. Maui, recordemos, es un semidi&oacute;s arrogante que cay&oacute; en desgracia, y que solo en compa&ntilde;&iacute;a de la intr&eacute;pida protagonista podr&iacute;a demostrar un verdadero hero&iacute;smo. As&iacute; que, &iquest;no se parece Maui un poco a lo que le ha sucedido a la carrera de Johnson tras las c&aacute;maras? Johnson era una estrella absoluta cuando dobl&oacute; a Maui hace diez a&ntilde;os, pero entre fracasos embarazosos como <em>Black Adam</em> &mdash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-one-dwayne-johnson-recuperar-favor-publico-moribunda-comedia-navidena_129_11797028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis de relaciones p&uacute;blicas que trajo </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-one-dwayne-johnson-recuperar-favor-publico-moribunda-comedia-navidena_129_11797028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Red One</em></a>, y la operaci&oacute;n fallida de recabar prestigio acad&eacute;mico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-smashing-machine-the-rock-busca-oscar-credibilidad-actor-drama-bienintencionado-convencional_129_12650837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Smashing Machine</em></a>&mdash; hoy parece m&aacute;s bien una vieja gloria. Una vieja gloria que no puede estar m&aacute;s rid&iacute;cula con este disfraz de dibujo animado.
    </p><p class="article-text">
        Tristemente, una regla no escrita de los <em>remakes</em> Disney es que nada puede ser demasiado interesante, y la reescritura de Maui no permite llevar m&aacute;s lejos las concomitancias con la realidad. Porque lo que impera, en fin &mdash;el objetivo estrella de todo <em>remaster</em> que se precie&mdash; es la lealtad absoluta a la fuente, m&aacute;s inevitable cuanto menos tiempo ha pasado del original y menos cosas podr&iacute;an retocarse para amoldarse a sensibilidades nuevas. No lidiamos con versiones susceptibles de que las turbas ultraderechistas de Internet se quejen de la actualizaci&oacute;n <em>woke</em> &mdash;como tampoco pasaba en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>remake</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12313030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lilo y Stitch</em></a>, otra revisi&oacute;n demasiada cercana de la fuente cuyo colosal (y desolador) &eacute;xito econ&oacute;mico le encantar&iacute;a emular a esta <em>Vaiana</em>&mdash;, sino con fotocopias puras y duras. 
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                Imagen promocional de &#039;Vaiana&#039;                            </span>
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        Eso es, ni m&aacute;s ni menos, el <em>remake</em> de <em>Vaiana</em>. No hay ning&uacute;n a&ntilde;adido, ninguna supresi&oacute;n, ning&uacute;n cambio relevante que vaya m&aacute;s all&aacute; de las consecuencias formales y emocionales de la operaci&oacute;n. De esta <em>Vaiana</em> cabe agradecer, eso s&iacute;, que los efectos digitales est&eacute;n algo m&aacute;s maduros que los de aberraciones lovecraftianas estilo el <em>Aladdin</em> de Guy Ritchie o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Blancanieves </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldito-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12148373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Marc Webb</a>, y que la traducci&oacute;n de la animaci&oacute;n a CGI sea en ese sentido m&aacute;s sosa que fea. Da la sensaci&oacute;n de que la mayor preocupaci&oacute;n de sus art&iacute;fices ha sido que el reconocimiento fluya sin obst&aacute;culos ni sobresaltos, permitiendo en lo posible que las virtudes categ&oacute;ricas del filme original sobrevivan al cambio de formato y que as&iacute; nadie se sienta excesivamente abochornado.
    </p><p class="article-text">
        Y podemos aseverar que, s&iacute;, lo logra. Pero eso no nos librar&aacute; del desasosiego. En cada interacci&oacute;n de Johnson con Catherine Laga&rsquo;aia &mdash;debutando en el rol de Vaiana ya que Auli&rsquo;i Cravalho, actriz de doblaje original, quiso retener la dignidad que Johnson desde&ntilde;&oacute;&mdash; se echa de menos la energ&iacute;a cin&eacute;tica del original animado. En cada secuencia de acci&oacute;n o contemplaci&oacute;n del paisaje, lo mismo. Tambi&eacute;n, sobre todo, en cada n&uacute;mero musical. Posiblemente la &uacute;nica opci&oacute;n del <em>remake</em> de <em>Vaiana</em> de acicalarse de cierta legitimidad resid&iacute;a en haber contratado como director a Thomas Kail: profesional bregado en los circuitos de Off-Broadway y Broadway que tiene en su haber las representaciones originales de <em>In the Heights</em> y <em>Hamilton,</em> en constante colaboraci&oacute;n con Miranda.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ten&iacute;a una l&oacute;gica agradable que debutara con el largometraje convirtiendo en coreograf&iacute;as para el cine las canciones originalmente compuestas por su antiguo socio (que siguen siendo magistrales). No obstante, el fichaje de Kail es tan anecd&oacute;tico como para volver a remitirnos a Disney+ &mdash;cuyo cat&aacute;logo acogi&oacute; en 2020 un atractivo extra al incluir una versi&oacute;n de <em>Hamilton</em> grabada por el mismo Kail&mdash; y a la costumbre de estos <em>remakes</em> de presumir de nombres para nada, como cuando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Rob Marshall de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Chicago</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dirigi&oacute; </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/remake-accion-real-sirenita-estrategia-disney-enganchar-nueva-generacion_1_10237250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La sirenita</em></a>. Todo sigue en orden, y sigue siendo tan dif&iacute;cil hallar algo valioso en estos <em>remakes</em> como afirmar que Disney ha logrado verdaderamente estar a la altura de los a&ntilde;os 90 en todo este tiempo. M&aacute;s que nada, y como prueba la tragedia de <em>Vaiana</em>, porque ni ella misma ha querido respetar sus propios chispazos de grandeza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-fotocopia-dolorosa-disney-dwayne-johnson-bochornoso_129_13367904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Vaiana’, la fotocopia más dolorosa de Disney con un Dwayne Johnson bochornoso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Disney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Minions & Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/minions-monsters-inesperado-homenaje-origenes-cine-revitalizar-saga-irritante_129_13348967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/109cafed-5c7c-4b21-bf07-99e99c9a3313_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Minions &amp; Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tercera aventura de los Minions al margen de Gru sorprende (hasta que deja de hacerlo) con todo un arsenal de chistes y guiños a la época del Hollywood mudo</p><p class="subtitle">Un violento Robin Hood que ya no roba a los ricos para dárselo a los pobres y prefiere “abrazar la oscuridad”
</p></div><p class="article-text">
        <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas/ Es maravilloso verte/ Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas/ &iexcl;Menudo &eacute;xito tendr&iacute;as!</em> La canci&oacute;n <em>You Oughta Be in Pictures</em> fue popularizada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NjRxJxak4qA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por Rudy Vall&eacute;e</a> en los a&ntilde;os 30 y sonaba a lo largo de un celebrado cortometraje de los <em>Looney Tunes</em> realizado en 1940, justamente tomando su t&iacute;tulo del tema. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-MtKDDMf09A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em></a> narraba c&oacute;mo el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/warner-delirio-corporativo-looney-tunes-son-importante-space-jam-nuevas-leyendas_1_8159875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pato Lucas convenc&iacute;a al cerdito Porky</a> de dejar de lado los cortos de animaci&oacute;n para saltar a ligas superiores, para ser toda una estrella de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/datos-demuestran-hollywood-problema-diversidad_1_1996720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hollywood.</a> Naturalmente se trataba de una estratagema de Lucas de cara a medrar en el entramado de Warner Bros. Pictures aprovechando la repentina ausencia de su compa&ntilde;ero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El corto combinaba animaci&oacute;n y acci&oacute;n real, permitiendo que Porky pudiera conversar con el c&eacute;lebre productor Leo Schlesinger mientras paseaba por las mism&iacute;simas instalaciones del cl&aacute;sico estudio de Hollywood y se cruzaba con alguno de los animadores, caso de Chuck Jones o Bob Clampett. Pero <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas </em>no es una obra rompedora tanto por la mezcla de dibujos y humanos &mdash;desde 1917, con <em>Gertie the Dinosaur</em>, hab&iacute;an sido varios los artistas que hab&iacute;an probado a hacerlo&mdash;, como por haber planteado por primera vez que las creaciones animadas m&aacute;s famosas de la industria pod&iacute;an ser tratadas como actores. Estrellas de cine como tantas otras, con sus problemas y sus devaneos narcisistas, negociando con productores y directores.
    </p><p class="article-text">
        Que el corto de Friz Freleng se hubiera atrevido a proponer algo as&iacute; se deb&iacute;a, claro est&aacute;, al absoluto &eacute;xito econ&oacute;mico que hab&iacute;an amasado por entonces las canteras combinadas de Disney y Warner. Porky y Lucas eran m&aacute;s famosos que muchos int&eacute;rpretes de carne y hueso de la &eacute;poca as&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no jugar con la idea de que cobraran vida fuera de sus cortos de animaci&oacute;n, integr&aacute;ndose personalmente en el circuito de Hollywood? Se trata de una ocurrencia m&aacute;s trascendental de lo que parece en la historia de la industria, pues es la que nos lleva directamente a <em>&iquest;Qui&eacute;n enga&ntilde;&oacute; a Roger Rabbit?</em> varias d&eacute;cadas despu&eacute;s y, por tanto, al cine popular entendido como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/warner-delirio-corporativo-looney-tunes-son-importante-space-jam-nuevas-leyendas_1_8159875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escaparate de propiedades intelectuales</a>: a las negociaciones necesarias para cruzar al citado Lucas con el pato Donald, por ejemplo, en una de las escenas m&aacute;s famosas del filme de Robert Zemeckis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y de ah&iacute; pues vamos a <em>La LEGO Pel&iacute;cula, </em>a <em>Ready Player One</em> y a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/flash-trae-caos-universo-dc-caotico-si_129_10296326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los universos superheroicos</a>, si bien el legado de <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em> puede dar pie a otras mutaciones al margen del caos IP. Mientras haya ganancias aseguradas puede hacerlo, y pocas sagas disfrutan hoy por hoy del excelente estado de salud de los Minions. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fenomeno-minion-arrastra-animacion-estadounidense-puntos-bajos_129_9125169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Minions son estrellas absolutas</a> desde que nacieron en 2010 como secundarios robaescenas de <em>Gru, mi villano favorito</em>. As&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no imaginar que pueden codearse con lo m&aacute;s granado de la industria, y tener ambiciones creativas mientras aceptan la herencia, con todas las consecuencias, de los <em>Looney Tunes</em>?
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            </figure><p class="article-text">
        La jugada era tan sencilla que sorprende que hayamos tenido que pasar por seis pel&iacute;culas (cuatro con Gru y dos sin &eacute;l, y todas unos taquillazos bastante considerables) para que <em>Minions &amp; Monsters</em> la desarrolle. Ajust&aacute;ndose adem&aacute;s a la tradici&oacute;n de <em>Deber&iacute;as hacer pel&iacute;culas</em> y <em>Roger Rabbit</em> para esquivar la contemporaneidad y, en su lugar, remitirse a una etapa pret&eacute;rita de Hollywood: ya que los Minions son inmortales es posible colocarlos como si tal cosa en los albores del siglo XX. Los primeros minutos de <em>Minions &amp; Monsters</em> presentan a estos seres amarillos dando vueltas por obras fundacionales de los hermanos Lumi&egrave;re y Georges M&eacute;li&egrave;s. Algo que inevitablemente (y en lo que podr&iacute;a ser todo un hito para la franquicia) tiene su gracia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los Minions viajan a Hollywood</strong></h2><p class="article-text">
        La duda que surge entonces es recurrente frente a la producci&oacute;n de Illumination y puede extrapolarse por ejemplo a la aparici&oacute;n de un personaje tan antediluviano como Fox McCloud en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reciente </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario Galaxy</em></a><em>: </em>si estas pel&iacute;culas son fundamentalmente para ni&ntilde;os, &iquest;por qu&eacute; hay tantas referencias a un bagaje cultural que le parecer&iacute;a desfasado incluso a la generaci&oacute;n <em>millenial</em>? &iquest;Por qu&eacute; estas pel&iacute;culas abusan tanto de canciones apolilladas de los a&ntilde;os 80 en su <em>soundtrack</em>, y en algunas instancias incluso han tirado de reminiscencias a las d&eacute;cadas de los 60 y los 70?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta m&aacute;s habitual, hasta ahora, pasaba por el consuelo: una forma de entretener a los padres (&iquest;y los abuelos?) con estas peque&ntilde;as citas mientras los chavales disfrutaban del humor infantiloide de los Minions y su terrorismo ling&uuml;&iacute;stico. As&iacute; podemos entender, sin ir m&aacute;s lejos, el cameo que hace el mism&iacute;simo George Lucas como creador de <em>Star Wars </em>al comienzo de <em>Minions &amp; Monsters</em>, formando parte de un museo dedicado a la historia del cine cuya gu&iacute;a va a contarles una curiosa historia a un grupo de ni&ntilde;os: la historia de los Minions en el Hollywood mudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, en este caso, recurrir a la compa&ntilde;&iacute;a de parientes m&aacute;s talluditos no sirve para explicar por completo la motivaci&oacute;n del filme. Ha de haber algo m&aacute;s, y en el caso de <em>Minions &amp; Monsters</em> no queda otra que acudir a la misma expresividad de estos seres. El humor de los Minions descansa en parte sobre el sonido, claro: esos balbuceos y neologismos bobalicones &mdash;todos creados por la imaginaci&oacute;n del mismo Pierre Coffin que suele dirigir estas pel&iacute;culas, y repite asimismo en <em>Minions &amp; Monsters</em>&mdash;, que sin embargo han de responder a un movimiento continuo y un comportamiento desquiciado que se traduce en continuos golpes o derivas escatol&oacute;gicas. Es un discurso c&oacute;mico eminentemente visual. Uno f&aacute;cilmente vinculable al cine mudo.
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                    alt="Los Minions deben invocar monstruos de verdad para triunfar en el cine"
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                Los Minions deben invocar monstruos de verdad para triunfar en el cine                            </span>
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        Y ah&iacute; lo tenemos. Los Minions pueden recordar tanto a los Oompa Loompas de <em>Charlie y la f&aacute;brica de chocolate</em> y a los Jawas de <em>Star Wars</em> como a cierta memorable patrulla de polic&iacute;as aparecida en varios cortos entre 1913 y 1915: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=GwUUUqgfu-E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Keystone Cops</a>. Un grupo de personajes muy querido durante el cine silente, que ofrece un reflejo di&aacute;fano para las din&aacute;micas Minion. As&iacute; que se da un encaje de lo m&aacute;s sencillo en este contexto. El planteamiento de <em>Minions &amp; Monsters</em> se limita a introducir a los futuros secuaces de Gru &mdash;no dejamos de hablar de una precuela&mdash; en los comienzos de Hollywood. Gracias a un incidente que involucra el rodaje de <em>Asalto y robo de un tren</em> &mdash;el primer gran <em>western</em> de la historia, fechado en 1903&mdash;, los Minions descubren que pueden hacer fortuna en la industria. As&iacute; que pasan a acumularse las referencias y los gui&ntilde;os cin&eacute;filos.
    </p><p class="article-text">
        Pasan a cruzarse con Charles Chaplin, Harold Lloyd y Buster Keaton antes de que, en un giro de lo m&aacute;s simp&aacute;tico, llegue el sonoro. Puesto que los Minions no saben hablar un idioma inteligible sus perspectivas laborales quedan severamente da&ntilde;adas, y la pel&iacute;cula de Coffin aprovecha para recuperar apuntes argumentales de t&iacute;tulos como <em>Cantando bajo la lluvia</em> o, m&aacute;s recientemente, <em>Babylon</em>. Con este giro llega por cierto el chiste m&aacute;s memorable de la pel&iacute;cula y posiblemente de toda la producci&oacute;n Illumination, involucrando a <em>Ciudadano Kane</em> y consolidando la sensaci&oacute;n de que, por esta vez, una pel&iacute;cula protagonizada por los Minions no va a ser un completo suplicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo malo es que, justo entonces, la pel&iacute;cula se viene abajo. Tal y como intu&iacute;amos puntualmente de pel&iacute;culas anteriores, los Minions rinden mejor cuando prescinden de todo argumento, y sus peripecias se limitan a trompazos encadenados y esp&iacute;dicos con una excusa muy liviana. Es lo que sucede en la primera parte de <em>Minions &amp; Monsters</em> a medida que merodean por Hollywood, pero seg&uacute;n los protagonistas han de encontrar la forma de sobreponerse a la llegada del sonoro, el filme se divide en dos v&iacute;as narrativas que, aun manteniendo el sorprendente apego a la cita a&ntilde;eja, son sumamente aburridas y retrotraen a la t&oacute;nica habitual de la saga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un repaso inesperado a la historia del cine con los Minions                            </span>
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        Por un lado, tenemos a un alien&iacute;gena, Dort, que se al&iacute;a con algunos de los Minions gracias al mismo mensaje que lanzaba su hom&oacute;logo, Gort, en la pel&iacute;cula de 1951 <em>Ultim&aacute;tum a la Tierra</em>. Y por otro al plan que justifica el t&iacute;tulo: la voluntad de otros miembros del grupo de prosperar en el incipiente cine de terror reclutando monstruos de verdad. Como referente la pel&iacute;cula emplea entonces otras populares im&aacute;genes de los a&ntilde;os 20, alrededor de Lovecraft y los <em>Mitos de Cthulhu. </em>Confirmando, entonces, que no hay icono que Illumination descarte usar por mucho que se aleje con ello de su p&uacute;blico objetivo, pero a decir verdad este paseo por el terror c&oacute;smico y la ciencia ficci&oacute;n <em>vintage</em> resulta tedioso, y vuelca el funcionamiento del film hacia una trama m&aacute;s lineal y conservadora.
    </p><p class="article-text">
        De modo que todas las intentonas de <em>Minions &amp; Monsters</em> de erigirse por encima del m&iacute;nimo est&aacute;ndar de calidad de la saga terminan qued&aacute;ndose en nada, ya sea por falta de ingenio o por cobard&iacute;a ante la posibilidad de hacer un producto que fuera m&aacute;s all&aacute; de lo previsible, y con eso alienara al p&uacute;blico medio. No deja de ser una l&aacute;stima por cuanto la lucidez manejada en esos primeros minutos &mdash;la propia de aceptar pertenecer a una tradici&oacute;n cultural, y de querer honrarla en consecuencia&mdash; hab&iacute;a llegado a comunicar a los Minions con algo significativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo con una aut&eacute;ntica integridad cinematogr&aacute;fica, podr&iacute;amos proponer, ya que la ambientaci&oacute;n nos lo pone tan f&aacute;cil, aunque seguramente no sea eso tanto como el hast&iacute;o que ha llegado a abatir la marca sobre nuestras cabezas. Uno tan pesado, tan asfixiante, como para que hayamos cre&iacute;do toparnos con algo genuino solo por la nostalgia de una &eacute;poca del cine donde todo estaba por hacer y la palabra &ldquo;banana&rdquo; estaba lejos de poder deprimirnos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/minions-monsters-inesperado-homenaje-origenes-cine-revitalizar-saga-irritante_129_13348967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 20:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Minions & Monsters’, un inesperado homenaje a los orígenes del cine para revitalizar una saga de lo más irritante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Cine de animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a4f422c-4ade-4d7d-9426-2467d2f68e8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milly Alcock debuta como justiciera en la continuación de un nuevo Universo DC que, pese a haber empezado con la magnífica ‘Superman’, evidencia el agotamiento de la fórmula</p><p class="subtitle">‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien
</p></div><p class="article-text">
        El plan de James Gunn iba mucho m&aacute;s all&aacute; de reiniciar el Universo DC tras los excesos de Zack Snyder y la interminable sucesi&oacute;n de producciones ruinosas que espantaban a cr&iacute;tica y p&uacute;blico. Lo que quer&iacute;a, en realidad, era devolver el cine de superh&eacute;roes a sus mismos or&iacute;genes, hacer borr&oacute;n y cuenta nueva para regresar a los a&ntilde;os 70. Al amanecer del g&eacute;nero. Apart&aacute;ndose de esa fatiga inevitable tras casi dos d&eacute;cadas de ininterrumpida afloraci&oacute;n superheroica &mdash;consolidada, al menos hasta el despegue de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-minecraft-adaptacion-ligeramente-excentrica-anodina-videojuego-exitoso-tiempos_129_12191919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las adaptaciones de videojuegos</a>, como patr&oacute;n oro del <em>blockbuster</em>&mdash;, el presidente de DC se iba a remontar a la &eacute;poca en que &ldquo;cre&iacute;mos que un hombre pod&iacute;a volar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal era el ingenuo eslogan, claro, del primer <em>Superman</em>. Y las intenciones de Gunn fueron tan transparentes como para reutilizar la c&eacute;lebre fanfarria de John Williams en la banda sonora del nuevo <em>Superman</em> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-superman-james-gunn-lucha-fatiga-superheroica-delicioso-desborda-politica-amor-comic_129_12452925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que &eacute;l mismo dirigi&oacute;</a>, y que servir&iacute;a para relanzar este maltrecho Universo DC. Su estrategia, por lo que parece, no se reduce a volver al primer gran superh&eacute;roe cinematogr&aacute;fico, sino que est&aacute; siguiendo el esquema manejado entonces por los productores Alexander e Ilya Salkind: el a&ntilde;o que viene tendremos una secuela directa de <em>Superman</em>, <em>Man of Tomorrow</em>. Y entre medias, es <em>Supergirl</em> la que da continuidad inmediata en el calendario al <em>Superman</em> de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Es a grandes rasgos lo que sucedi&oacute; en los a&ntilde;os 80. Cuando nadie ten&iacute;a la ambici&oacute;n suficiente como para elucubrar universos cinematogr&aacute;ficos, se dedujo que una forma l&oacute;gica de expandir el &eacute;xito de <em>Superman</em> m&aacute;s all&aacute; de Christopher Reeve era llevar al cine las aventuras de la prima del kryptoniano, presentada en los c&oacute;mics a finales de los a&ntilde;os 50. As&iacute; que, tras tantear una aparici&oacute;n finalmente abortada del personaje en <em>Superman III</em> &mdash;algo que Gunn s&iacute; hizo posible, con el cameo de Milly Alcock como nueva Supergirl en los minutos finales de su <em>Superman</em>&mdash;, los Salkind impulsaron un ambicioso <em>spin-off</em> poco despu&eacute;s, con la debutante Helen Slater como protagonista y la legendaria Faye Dunaway como villana. La <em>Supergirl</em> que nos ocupa, por tanto, es tan reflejo de la <em>Supergirl</em> de 1984 como el <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado lo era del <em>Superman</em> de 1978.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha querido Gunn. Pero hay un problema: la <em>Supergirl</em> original fue un absoluto fracaso. Pod&iacute;a esperarse tras la decepci&oacute;n que ya hab&iacute;a sido <em>Superman III</em> &mdash;con aquella incomprensible decisi&oacute;n de colocar al c&oacute;mico Richard Pryor como un protagonista cuyo tiempo en pantalla rivalizaba con el del superh&eacute;roe&mdash;, y de hecho los Salkind ya se temieron lo peor al no lograr convencer a Reeve de que Superman bendijera esta nueva pel&iacute;cula con su presencia. El &uacute;nico personaje de las pel&iacute;culas de <em>Superman</em> que reaparec&iacute;a en <em>Supergirl</em> era&hellip; Jimmy Olsen. Nada pod&iacute;a librar a <em>Supergirl</em> (pese a contar con una escala semejante a las entregas previas) de parecer un producto de segunda fila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gunn, en este aparente af&aacute;n de rectificar la historia del cine superheroico, s&iacute; ha garantizado que&nbsp;Superman est&eacute; presente en <em>Supergirl</em>. Y las breves apariciones de David Corenswet resultan ser lo mejor de la pel&iacute;cula, confirmando el avasallador encanto de alguien que ha nacido para interpretar al superh&eacute;roe del mismo modo que antes hab&iacute;a nacido Reeve. Pero no es suficiente. No es suficiente para olvidar que la pel&iacute;cula en la que se refleja <em>Supergirl</em> era atroz, y que adem&aacute;s hab&iacute;a contribuido a acelerar la muerte de la saga de Superman. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella <em>Supergirl</em>, en 1987, <em>Superman IV: En busca de la paz</em> fue una experiencia tan embarazosa como para apartar al personaje del cine durante d&eacute;cadas. Qui&eacute;n sabe si la industria no va hoy encaminada a un episodio similar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La historia se repite (en todos los sentidos)</strong></h2><p class="article-text">
        Esta <em>Supergirl</em> tampoco es una buena pel&iacute;cula, aunque se han tomado medidas para evitarlo. Gunn suele presumir de que, bajo su mando, en el Universo de DC no se empezar&aacute; nunca a rodar sin un guion completo y aprobado (al contrario, se supone, de como hacen en Marvel). As&iacute; que el estudio debi&oacute; quedar convencidos cuando la semidesconocida Ana Nogueira entreg&oacute; un libreto con reminiscencias a <em>Mad Max: Furia en la carretera</em>. En principio el gran referente era el c&oacute;mic <em>Supergirl: Woman of Tomorrow</em> de Tom King y Bilquis Evely, pero Nogueira lo hab&iacute;a planteado todo a fin de cuentas como una larga persecuci&oacute;n a trav&eacute;s del espacio, que contemplaba el rescate de varias mujeres obligadas a casarse con los p&eacute;rfidos Bandoleros.&nbsp;
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                Esta Supergirl es mucho más disfuncional que su primo                            </span>
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        Estos eran, asimismo, los que hab&iacute;an asesinado a los padres de Ruthye Marye Knoll, una joven que a la manera de Imperator Furiosa requer&iacute;a la ayuda de Supergirl en su venganza. A todo lo cual hay que a&ntilde;adir una motivaci&oacute;n extra para Kara: el envenenamiento de su perro Krypto, ya aparecido en <em>Superman</em>. Krem, l&iacute;der de los Bandoleros, tiene el ant&iacute;doto, as&iacute; que el motor dram&aacute;tico central de <em>Supergirl</em> es la salvaci&oacute;n de la mascota de la protagonista. Lo cual recuerda a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guardianes-galaxia-3-cierra-mejor-trilogia-marvel-peliculas-gente-quieres-divertido_1_10171598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo visto en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guardianes-galaxia-3-cierra-mejor-trilogia-marvel-peliculas-gente-quieres-divertido_1_10171598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Guardianes de la Galaxia 3</em></a>, dirigida por el propio Gunn, cambiando a Krypto por Rocket. De modo que no es tanto que lidiemos con un guion interesante, como con un entramado de ingredientes que <em>deber&iacute;an</em> funcionar. Porque ya han funcionado antes, porque se supone que Gunn los domina perfectamente.
    </p><p class="article-text">
        Gunn, cierto, no es el director de <em>Supergirl</em>. En su lugar tenemos a Craig Gillespie, si bien se trata de una firma m&aacute;s testimonial que otra cosa. Gillespie es un artesano llegado de la escena independiente &mdash;despunt&oacute; all&aacute; por 2007 con <em>Lars y una chica de verdad</em>&mdash; que viene amold&aacute;ndose sin rechistar a las producciones de grandes estudios, como prueba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la notable </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cruella</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cruella-cumbre-revisionismo-disney-convertir-villana-antiheroina-pop_1_7976099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de 2021</a>. Es esencialmente un mandado, y aunque podamos achacar a su oficio que <em>Supergirl</em> no luzca mal e incluso sea destacable alguna secuencia de acci&oacute;n, la visi&oacute;n primordial sigue siendo la de Gunn. De ah&iacute; lo sucedido con Krypto, de ah&iacute; los retazos de humor gamberro &mdash;francamente fallidos en este caso&mdash; y de ah&iacute; la selecci&oacute;n musical, que aun decant&aacute;ndose por un rock alternativo y parcialmente ignoto, refuerza la sensaci&oacute;n de que <em>Supergirl</em> no es m&aacute;s que una discreta derivaci&oacute;n del <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula sufre adem&aacute;s del espectro de la anterior continuidad de DC pues por alg&uacute;n motivo Jason Momoa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/aquaman-reino-perdido-despide-universo-dc-hundido-pelicula-nadie-confia_129_10781761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras interpretar a Aquaman</a>, reaparece aqu&iacute; con un nuevo personaje, Lobo. Que es b&aacute;sicamente el tipo de personaje que hace Momoa siempre y que tanto nos repatea a estas alturas,&nbsp;incorpor&aacute;ndose a la aventura de Kara y Ruthye con la misma chuler&iacute;a bufa que hab&iacute;a paseado por la DC de Snyder. Todo lo cual, por otra parte, ilustra un esfuerzo por alejarse de los errores cometidos por la <em>Supergirl</em> de 1984, preocup&aacute;ndose porque el segundo ladrillo de este nuevo Universo tenga un car&aacute;cter prudentemente alejado de lo que propuso <em>Superman</em> el a&ntilde;o pasado.
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                El recuerdo de la &#039;Supergirl&#039; de los años 80 es central en la película                            </span>
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        Pero eso no es algo necesariamente bueno. No lo es cuando las decisiones tomadas nos remiten simplemente a otras pel&iacute;culas distintas &mdash;en el Universo de Marvel, en efecto y entre <em>Guardianes de la Galaxia</em> y los <em>Thor</em> de Taika Waititi, ya hemos visto varias as&iacute;&mdash;, y el cruce de referentes obliga a una angustiosa indecisi&oacute;n en el tono. La escritura del filme, cuando no permanece en la ligereza y canallismo trasnochado de esta larga persecuci&oacute;n, intenta acercarse a una construcci&oacute;n dram&aacute;tica a la medida, nuevamente, de la escuela James Gunn, insistiendo en presentar a Kara como una joven traumatizada por el pasado que a&uacute;n dista de haber abrazado su aut&eacute;ntico hero&iacute;smo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta construcci&oacute;n fluye en torno a Krypto, a la relaci&oacute;n con Ruthye y a varios <em>flashbacks</em> del pasado de Kara que hunden el ritmo y nunca logran ser lo bastante emotivos como para que compense. O como para que la protagonista pueda importarnos, m&aacute;s all&aacute; de la entusiasta interpretaci&oacute;n de Alcock &mdash;la protagonista de <em>La casa del drag&oacute;n</em> es la &uacute;nica que parece pas&aacute;rselo genuinamente bien por aqu&iacute;&mdash; o de ese v&iacute;nculo con Krypto que solo conmueve por automatismo. As&iacute; que, en resumen, no es tanto que <em>Supergirl</em> sea una mala pel&iacute;cula &mdash;est&aacute; a bastante distancia de la mayor&iacute;a de los engendros de la anterior continuidad de DC&mdash;, como que simplemente es insulsa. Se queda a medias en todo, carece de aplomo para revalidar el impacto del <em>Superman</em> del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Y el motivo de esto es m&aacute;s sencillo que todo el despiece que podamos hacer de la pel&iacute;cula, con el que intentemos racionalizar por qu&eacute; <em>Supergirl</em> est&aacute; tan cerca de funcionar, y por qu&eacute; casi nunca lo hace. Basta, para ello, con acudir a las virtudes del <em>Superman</em> de Gunn. Aquel <em>Superman</em> estaba mejor escrito y mejor armado, s&iacute;, pero sobre todo estaba concienciado plenamente con un &uacute;nico y trascendental prop&oacute;sito: cada uno de sus elementos estaba dispuesto de forma que reivindicara su derecho a existir, su rechazo a la fatiga superheroica a la vez que una sutil comprensi&oacute;n de por qu&eacute; esta hab&iacute;a podido tomar cuerpo. El <em>Superman</em> de Gunn se preocupaba de los superh&eacute;roes a nivel simb&oacute;lico, queriendo legitimar su existencia en una &eacute;poca de cansancio y creciente cinismo.
    </p><p class="article-text">
        Saliera mejor o peor &mdash;sali&oacute; maravillosamente, en realidad, casi como para oficiar de perfecto paneg&iacute;rico para el g&eacute;nero&mdash;, habl&aacute;bamos de un planteamiento creativo de primera categor&iacute;a. De una raz&oacute;n de ser volcada en justificar la propia raz&oacute;n de ser. Algo de lo que carece <em>Supergirl</em>. No es m&aacute;s que otra pel&iacute;cula de superh&eacute;roes, impulsada por la inercia de siempre, content&aacute;ndose con ser solvente y no molestar a nadie. Igual algo as&iacute; pod&iacute;a haber sido suficiente hace diez a&ntilde;os, pero ya no. Si llegado 2026 Hollywood sigue empe&ntilde;ado en hacer cine de superh&eacute;roes, lo m&iacute;nimo que hay que exigirle es que nos d&eacute; alicientes para seguir mirando. No parece por lo dem&aacute;s que, en la vecina Marvel, las inminentes <em>Spider-Man: Brand New Day</em> y <em>Vengadores: Doomsday</em> vayan a ofrecerlos. As&iacute; que aqu&iacute; estamos, una vez m&aacute;s, impacientes por que la burbuja explote del todo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/supergirl-cansino-recordatorio-cine-superheroes-totalmente-acabado_129_13332631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 19:57:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Supergirl’, un cansino recordatorio de que el cine de superhéroes está totalmente acabado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Cómic,Superhéroes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c4e43a9-6f48-4b95-afef-130dd6ce1ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Curry Barker es otro joven creador salido de YouTube que, junto a Kane Parsons y sus ‘Backrooms’, ha logrado sacudir la taquilla y el cine de terror</p><p class="subtitle">‘Backrooms’, el nuevo gran fenómeno del cine de terror nació en YouTube y lo ha creado un joven de 20 años
</p></div><p class="article-text">
        Parece que a Curry Barker se le ocurri&oacute; la idea de <em>Obsession &mdash;</em>el &uacute;ltimo &eacute;xito de terror en EEUU donde lleva m&aacute;s de 200 millones de d&oacute;lares y todav&iacute;a mucha carrera por delante&mdash; viendo un cap&iacute;tulo repetido de <em>Los Simpson</em>. Lo ha contado <a href="https://www.tiktok.com/@triplej/video/7643346760185728263" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;l mismo</a>. Hace unos tres a&ntilde;os <a href="https://www.youtube.com/@thats_a_bad_idea/videos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el canal de YouTube</a> que comparte con Cooper Tomlinson, <em>that&rsquo;s a bad idea</em>, acababa de convertirse en una sensaci&oacute;n no solo por sus piezas humor&iacute;sticas, sino tambi&eacute;n por un corto de terror (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=mhazCS14Tas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Chair</em></a>) que hab&iacute;a logrado viralizarse. A eso hab&iacute;a que a&ntilde;adir que Barker acababa de conseguir un papel secundario en la serie <em>Colgados en Filadelfia</em>. Indudablemente, era un punto de inflexi&oacute;n en su trayectoria, y justo antes de la emisi&oacute;n del cap&iacute;tulo que iba a seguir engrosando su fama, se top&oacute; con <em>La casa- &aacute;rbol de terror II.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es decir, con uno de tantos especiales de Halloween de <em>Los Simpson</em>, constando este de un corto titulado <em>La pata de mono</em>. Su argumento giraba alrededor de un talism&aacute;n que conced&iacute;a deseos, solo que estos siempre acarreaban alguna consecuencia siniestra. Un Barker totalmente consumido por la ambici&oacute;n, desesperado por triunfar en el audiovisual, se sinti&oacute; apelado por la historia, y empez&oacute; a desarrollar <em>Obsession</em> de inmediato. As&iacute; que ese es el germen. Y lo interesante no es tanto la an&eacute;cdota en s&iacute;, como el hecho de que Barker cite alegremente un cap&iacute;tulo de <em>Los Simpson</em> cuando el cuento original de <em>La pata de mono</em> tiene m&aacute;s de 120 a&ntilde;os de antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        W. W. Jacobs lo public&oacute; en 1902. Y al margen de <em>Los Simpson</em> ya ha sido adaptado varias veces, o cuanto menos ha inspirado otras muchas ficciones. As&iacute; de atemporal es su moraleja, &ldquo;cuidado con lo que deseas&rdquo;. Seguramente Barker sea consciente de que <em>Los Simpson</em> no inventaron nada, pero el que quiera acotar as&iacute; el caudal referencial encaja bien con las ambiciones de <em>Obsession</em>, tendentes a actualizar unos ingredientes universales de forma que conecten con nuevos p&uacute;blicos. Generaciones que, por otro lado, ni siquiera han de tener <em>Los Simpson</em> en su memoria sentimental, pues <em>Obsession</em> est&aacute; siendo fundamentalmente un fen&oacute;meno entre los j&oacute;venes. Su combinaci&oacute;n con otro film de terror originado en YouTube, <em>Backrooms</em>, <a href="https://www.nytimes.com/2026/06/08/movies/backrooms-obsession-lessons.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido hist&oacute;rica</a> para la taquilla estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Y tiene su gracia. Al margen de su trayectoria compartida en Internet &mdash;parte de un fen&oacute;meno m&aacute;s amplio que remite a Chris Stuckman con <em>La maldici&oacute;n de Shelby Oaks</em>, a Markiplier con <em>Iron Lung</em>, a Kyle Edward Ball con <em>Skinamarink</em> o a los hermanos Philippou con <em>H&aacute;blame</em> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/devuelvemela-directores-hablame-consagran-imprescindibles-terror-contemporaneo-segunda-pelicula_129_12506766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Devu&eacute;lvemela</em></a>&mdash; y de su insultante juventud, resulta que Parsons enlaz&oacute; un fragmento de otro cap&iacute;tulo de <em>Los Simpson</em> (asimismo de la temporada 2, <em>Un coche atropella a Bart</em>) en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ITuGdHxHi0A&amp;list=PLVAh-MgDVqvDUEq6qDXqORBioE4Yhol_z&amp;index=13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exitosa </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=ITuGdHxHi0A&amp;list=PLVAh-MgDVqvDUEq6qDXqORBioE4Yhol_z&amp;index=13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>webserie</em></a> que sirvi&oacute; de antesala a <em>Backrooms</em>. Solo es una an&eacute;cdota, pero evidencia que ambos cineastas trabajan con materiales m&aacute;s convencionales y reconocibles de lo que parece, radicando el m&eacute;rito en lo que hacen con ellos. En c&oacute;mo los moldean acorde a una sensibilidad particular.
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            </figure><p class="article-text">
        Pese a esa g&eacute;nesis preocupada por la fama, <em>Obsession</em> se ha articulado finalmente como una f&aacute;bula&nbsp;sobre el amor. Bear (Michael Johnston) encuentra un juguete que concede deseos y pide que Nikki (Inde Navarrette) se enamore de &eacute;l. Y eso es todo. El terror de <em>Obsession</em> se fundamenta en el comportamiento progresivamente siniestro de Nikki, tejiendo una relaci&oacute;n de dependencia con el protagonista que se ir&aacute; haciendo m&aacute;s y m&aacute;s desquiciada involucrando a los amigos de la pareja (entre los que hallamos a Tomlinson, compinche de Barker en <em>that&rsquo;s a bad idea</em>, encarnando a Ian). El director de <em>Obsession</em> ha reubicado el esquema de <em>La pata de mono</em> en el marco de las relaciones sexoafectivas, centr&aacute;ndose en las heridas t&oacute;xicas de la masculinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las heridas de Bear, concretamente. Un joven cuya timidez patol&oacute;gica &mdash;ha tenido que recurrir a este mecanismo por temor a pedir salir a Nikki y que este le rechace&mdash; entra&ntilde;a condicionantes m&aacute;s profundos, por cuanto nos lleva a una cerraz&oacute;n comunicativa y al deseo secreto de sumisi&oacute;n de la mujer, seg&uacute;n la creencia de que en realidad &eacute;l se <em>merece</em> una pleites&iacute;a de este cariz. Bear canaliza entonces toda una tradici&oacute;n de hombres inquietantes que va desde el <em>nice guy</em> que tanto se vio durante las primeras d&eacute;cadas de los 2000 &mdash;ese &ldquo;buen chico&rdquo; que en realidad esconde un monstruo, desenmascarado del todo alrededor m&aacute;s o menos de <em>Una joven prometedora</em> (2020)&mdash; hasta directamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las tribus </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel</em></a> de Internet, cuyo miedo al rechazo pas&oacute; de ser una profec&iacute;a autocumplida a una patente de corso para odiar y ejercer violencia contra las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Bear encarna este trasvase con tal intuici&oacute;n como para que quepa divisar aqu&iacute; la raz&oacute;n por la que <em>Obsession</em> est&eacute; dando tanto que hablar y haya impresionado de tal forma al p&uacute;blico. Nada de esto implica, sin embargo, que el filme cuente algo radicalmente nuevo. La completa subyugaci&oacute;n a la mujer para que esta cumpla, sin r&eacute;plica ni fricci&oacute;n, todas las necesidades de la pareja, es un deseo masculino que lleva tiempo sobrevolando la escena independiente de EEUU (<em>Ruby Sparks</em>) e incluso, m&aacute;s recientemente, el propio cine de terror. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/osgood-perkins-director-moda-cine-terror-peliculas-son-granos-quiero-arrancar-piel_1_12851708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Keeper</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/osgood-perkins-director-moda-cine-terror-peliculas-son-granos-quiero-arrancar-piel_1_12851708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Osgood Perkins</a> o <em>La acompa&ntilde;ante</em> manejaban presupuestos parecidos el a&ntilde;o pasado, con la diferencia de que ah&iacute; la perspectiva era la de la v&iacute;ctima, y no la del victimario que empieza a arrepentirse.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; hay de nuevo, joven?</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; que la conclusi&oacute;n se mantiene: lo que cuenta <em>Obsession</em> es m&aacute;s bien viejo, y habr&iacute;a que cuestionar eso de que traiga alg&uacute;n tipo de revoluci&oacute;n para el cine de terror, pues hay pocas cosas realmente genuinas en su entramado. Acaso nos ver&iacute;amos en la tentaci&oacute;n &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pas&oacute; con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/backrooms-nuevo-gran-fenomeno-cine-terror-nacio-youtube-creado-joven-20-anos_1_13268172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Backrooms</em></a> y su operaci&oacute;n de transformar las saturadas ambig&uuml;edades de la red en un aseado producto de A24&mdash; de hablar de un <em>hype </em>inmerecido o de un artefacto de formas tirando a conservadoras si no fuera porque, al menos, Barker s&iacute; dispone de una expresividad propia. Una que ha sabido mantener con bastante fortuna en su segundo largometraje como director.
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        <em>Obsession</em> deja de lado el apego al lenguaje de YouTube que hab&iacute;a motivado su debut con el largo, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pbzGQ1lszv4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Milk &amp; Serial</em></a> &mdash;que, a fin de cuentas, no era m&aacute;s que una discret&iacute;sima expansi&oacute;n del trabajo que ven&iacute;a realizando con Tomlinson en el canal&mdash;, para probar con una gram&aacute;tica distinta, no exactamente convencional. La puesta en escena de <em>Obsession</em> privilegia las composiciones verticales&nbsp;y centradas. Lo hace en sinton&iacute;a a la estrechez de su formato (de 1.50:1), lo que logra, por un lado, remitir a las pantallas de tel&eacute;fonos m&oacute;viles con las que tantos espectadores estar&aacute;n m&aacute;s que familiarizados, y por otro subrayar el aislamiento an&iacute;mico de sus personajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los actores de <em>Obsession</em> parecen siempre acorralados y, queriendo beneficiarse de eso, Barker recurre al corte brusco para suturar im&aacute;genes inesperadas y grotescas. De esta forma, el bagaje internetero de Barker establece una eficaz correspondencia con el tr&aacute;fico audiovisual de nuestros d&iacute;as, reforz&aacute;ndola con su necesidad de obtener el impacto a cualquier precio. Gracias a esto <em>Obsession</em> garantiza lo memorable de la experiencia: es una pel&iacute;cula ciertamente impactante, entendido esto como que quiere lograr el <em>shock</em> sin descartar estrategias ni recursos, y sin que esto sea correspondido muchas veces con una l&iacute;nea de guion lo suficientemente coherente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aqu&iacute; asistimos, por otro lado, a ciertas flaquezas en la propuesta de Barker: caprichos en funci&oacute;n de un impresionismo vacuo &mdash;muy propio esto de las ret&oacute;ricas comunicativas de Internet, donde se har&aacute; cualquier cosa para que sigas mirando&mdash; que, pese a su f&eacute;rtil encaje con la comedia negra, muchas veces contribuyen a que se desinflen las inquietudes discursivas de <em>Obsession</em>. La narraci&oacute;n de Barker pierde peso cuanto m&aacute;s inesperada quiere ser, cuanto m&aacute;s exagerada se vuelve en su intriga, e impera una inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de que necesita todos estos fuegos artificiales para disimular que efectivamente se construye en materiales cientos de veces usados antes.
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                Inde Navarrette es el gran hallazgo de &#039;Obsession&#039;                            </span>
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        Lo cual, por otra parte, da cierta pena, pues desmerece el talento de Barker, quien es un cineasta, insistimos, con una expresividad propia: una al margen de los subidones de sonido o los planos-<em>reels</em> de Instagram. Esta, curiosamente, se localiza a su vez en la expresividad que Barker ans&iacute;a extraer de sus actores. Se ha hablado muy elogiosamente de la kamikaze interpretaci&oacute;n de Inde Navarrette y con toda justicia: es su trastornada Nikki la que garantiza buena parte de la angustia de <em>Obsession</em>. Y no obstante, este trabajo tiene sus precedentes al formar parte de algo que Barker quiere trabajar a conciencia: la ca&oacute;tica gestualidad de los rostros como espejo del malestar contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Chair</em>, aquel corto que le puso en el mapa, tiene un plano (&iquest;un gesto po&eacute;tico?) capaz de definir su carrera. En el marco de las alucinaciones que le han provocado coger una silla embrujada de la calle, el protagonista presencia c&oacute;mo su novia se arranca en intensos alaridos en medio de la noche, para seguidamente callar, sonre&iacute;rle con calidez, y volver a echarse a dormir a su lado en la cama como si nada. Sin mediar explicaciones, sin una l&oacute;gica aparente tras este s&uacute;bito proceso emocional. El comportamiento de Nikki es m&aacute;s comprensible por cuanto sabemos qu&eacute; ha provocado su locura &mdash;dejando intuir una pelea interna entre su obsesi&oacute;n impuesta por Bear y la persona que era antes&mdash;, pero no por ello produce menos escalofr&iacute;os. Es el escalofr&iacute;o de una mente congestionada, averiada.
    </p><p class="article-text">
        <em>Obsession</em> llega a abusar de lo imprevisible de Nikki y su capacidad para causar desde simple incomodidad hasta un miedo fren&eacute;tico. Igualmente, es en el espectacular trabajo de Navarrette, y en lo que revela de una forma absolutamente desapacible de habitar el mundo &mdash;confusa entre c&oacute;mo&nbsp;comportarse frente a los dem&aacute;s y c&oacute;mo comportarse consigo misma&mdash;, donde reside la grandeza de <em>Obsession</em>. Porque, por muchas estrategias que haya ido encontrando con los a&ntilde;os el ser humano de expresar un mismo malestar, siempre puede encontrar otras nuevas para que este nos siga resultando aterrador.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/obsession-ultimo-pelotazo-cine-terror-no-nuevo_129_13328569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 20:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Obsession’, el último pelotazo del cine de terror no hace casi nada nuevo, pero lo hace casi todo bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Terror,Machismo,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Toy Story 5’, una correcta secuela llena de ideas recicladas para convencerse de que la saga debe seguir existiendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-5-correcta-secuela-llena-ideas-recicladas-convencerse-saga-debe-seguir-existiendo_129_13314111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66cd2e3d-00a0-46ed-bcb6-9c1fe6609687_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Toy Story 5’, una correcta secuela llena de ideas recicladas para convencerse de que la saga debe seguir existiendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pixar alarga su franquicia más querida sin querer fingir esta vez que se encuentra ante algo parecido a un final o un epílogo (como había ocurrido en la mediocre ‘Toy Story 4’)</p><p class="subtitle">Los personajes femeninos disminuyen en el cine y aumentan en las series (sobre todo si son jóvenes)
</p></div><p class="article-text">
        Hubo una generaci&oacute;n que durante a&ntilde;os se crey&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/juguetes-toy-story-5-rebelan-pantallas-infancia-sencilla-tenia-amenazas_1_13307608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la protagonista de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/juguetes-toy-story-5-rebelan-pantallas-infancia-sencilla-tenia-amenazas_1_13307608.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Toy Story</em></a><em>. </em>La saga habr&iacute;a ilustrado su desarrollo vital, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/dificil-arte-atrapar-vida_1_4661858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/dificil-arte-atrapar-vida_1_4661858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Boyhood</em></a><em> </em>de pl&aacute;stico. Andy era un reflejo de esos chavales que de forma invariable iban a despedirse de su infancia, as&iacute; que claro que <em>Toy Story 3</em> plantear&iacute;a un final devastador, la llegada definitiva de la madurez. El problema es que la saga no termin&oacute; ah&iacute;, sino que continu&oacute;. Con lo que, si resultaba que no iba de nosotros, tocaba preguntarse de qu&eacute; iba realmente. As&iacute; entender&iacute;amos de paso por qu&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pixar-recupera-esplendor-hoppers-estudio-sobreviva-haber-equilibrio_1_13042035.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pixar segu&iacute;a </a>acumulando secuelas.
    </p><p class="article-text">
        Se erigen, por tanto, y ajenas a este adanismo generacional, dos opciones de interpretaci&oacute;n. Una, la m&aacute;s bonita, ser&iacute;a que el gran tema de <em>Toy Story</em> es la paternidad. Las pel&iacute;culas &mdash;cinco en m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, sin contar cosas como <em>Lightyear</em> o varios mediometrajes de Disney+ empe&ntilde;ados en despojarle de toda la excepcionalidad que pueda quedarle a la saga&mdash; habr&iacute;an vuelto a &eacute;l una y otra vez. Los juguetes son padres desdichados que ven crecer a sus hijos mientras inevitablemente van alej&aacute;ndose de ellos, reclamados por la complejidad de la adolescencia y la vida adulta. Siendo la suya una angustia tan irresoluble como el mismo paso del tiempo (esto es, una tragedia atemporal), para que <em>Toy Story</em> pueda seguir encadenando secuelas ha sido necesario&hellip; ir cambiando de hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas pasaron de ser los juguetes de Andy (los <em>padres</em> de Andy, que se despidieron de &eacute;l en <em>Toy Story 3</em> una vez se fue a la universidad) a establecer una relaci&oacute;n equivalente con Bonnie, la ni&ntilde;a que centra <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-emotiva-despedida-generacion_1_1494506.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la trama de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-emotiva-despedida-generacion_1_1494506.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story 4</em></a> y esta &uacute;ltima <em>Toy Story 5</em>. Y las penas han seguido siendo las mismas. Las dudas existenciales se han mantenido sin mayores cambios, acaso garantizando que el relevo de Andy a Bonnie se traduzca exitosamente de la generaci&oacute;n <em>millenial</em> a la Gen Z. Pero claro, lo incombustible del dispositivo, las m&iacute;nimas variaciones que puede cobijar seg&uacute;n la saga se vaya extendiendo, conducir&iacute;a a la otra opci&oacute;n de interpretaci&oacute;n de la que habl&aacute;bamos. Esta es mucho m&aacute;s c&iacute;nica y, sin duda, m&aacute;s af&iacute;n a esos productores que no se cansan de exigir secuelas.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Toy Story</em> llevar&iacute;a hablando desde 1995 de la obsolescencia programada. D&iacute;cese de ese rasgo tan propio del dise&ntilde;o industrial que, en el marco del capitalismo, ampara la manufactura y consumo ingente de l&iacute;neas sucesivas de productos, con diferencias muchas veces tirando a testimoniales entre ellas. Los juguetes de Andy y Bonnie no son m&aacute;s que eso al final del d&iacute;a y seg&uacute;n se fingen inconscientes ante los humanos: productos inanimados que pronto ser&aacute;n superados por otros nuevos, capaces de cumplir su misma funci&oacute;n para el disfrute futurible del cr&iacute;o-consumidor.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de la obsolescencia programada le quita bastante romanticismo al motor creativo de <em>Toy Story</em>, pero es &uacute;til en la medida en que no solo explica las neurosis de sus protagonistas, sino&nbsp;las condiciones de producci&oacute;n de toda la saga: hay que seguir produciendo, no pueden dejar de llegar pel&iacute;culas nuevas por cuanto la marca no pierde pegada &mdash;<em>Toy Story 3</em> y <em>Toy Story 4</em> se cuentan entre lo m&aacute;s taquillero producido nunca por Pixar&mdash;, y el que las diferencias entre uno y otro filme se vayan diluyendo es lo de menos. Si <em>Toy Story 5</em> recicla con tanta tranquilidad varios postulados de entregas previas es porque todo integra, l&oacute;gica y mec&aacute;nicamente, el mismo proceso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El eterno adi&oacute;s de los juguetes</strong></h2><p class="article-text">
        La obsolescencia programada es una consecuencia del avance tecnol&oacute;gico mediando las leyes del mercado. Pende, en consecuencia, sobre cualquier industria, y es lo que Woody &mdash;su condici&oacute;n de vaquero siempre ha sido adecuada para ilustrar la eterna neurosis de la saga, a caballo del pasado y una despiadada modernidad&mdash; ya empez&oacute; a sufrir all&aacute; por 1995, cuando a Andy le dio por los juguetes espaciales. Buzz Lightyear era un juguete m&aacute;s avanzado tecnol&oacute;gicamente, as&iacute; que los juguetes viejos deb&iacute;an temer por su existencia, sinti&eacute;ndose desfasados mientras el inter&eacute;s de Andy (tan imprevisible como el IBEX 35) segu&iacute;a fluctuando a partir de ah&iacute;. Alrededor de Woody, entonces, <em>Toy Story</em> se dedicar&iacute;a a ir probando nuevas formas de racionalizar esta condena al olvido.
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                Jessie asciende a protagonista de &#039;Toy Story&#039;                            </span>
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        <em>Toy Story 2</em> present&oacute; a una vaquera, Jessie, como una posible salida. Tambi&eacute;n como un reflejo tr&aacute;gico de Woody. Inspirado por ella y su traum&aacute;tica biograf&iacute;a, Woody deb&iacute;a decidir entre convertirse en una reliquia de museo o que siguieran jugando con &eacute;l, durante el tiempo que fuera, porque valdr&iacute;a la pena. As&iacute; que Jessie se sent&iacute;a a su vez inspirada por &eacute;l para unirse a la pandilla: Bonnie ya es la tercera due&ntilde;a que tiene sin que, por supuesto, esto haya paliado su miedo al abandono. Es el miedo que vuelve a retratar <em>Toy Story 5</em>, erigiendo a Jessie como protagonista tras el ep&iacute;logo que ensay&oacute; con Woody en la cuarta parte &mdash;lo cual no ha evitado, obvio, la reaparici&oacute;n de Woody en este &uacute;ltimo filme&mdash;, para ampliar el alcance de su reflexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ominosos cambios en las preferencias de Bonnie remiten entonces a la moda noventera de los juguetes espaciales, sustituida hoy por el ocio electr&oacute;nico y las redes sociales que representar&iacute;a una simp&aacute;tica <em>tablet</em>. Lilypad sucede la amenaza de Buzz Lightyear frente a una Jessie que se sit&uacute;a en el lugar de Woody, en una suerte de actualizaci&oacute;n de la primera <em>Toy Story</em> combinada con el recuerdo de la segunda parte a trav&eacute;s de la vaquera y la subtrama de un grupo de mu&ntilde;ecos Buzz. Esta supone, por su parte, uno de los aspectos m&aacute;s d&eacute;biles de la secuela que dirige el veterano Andrew Stanton &mdash;responsable de <em>Wall.e</em> y ocasional guionista de la saga de <em>Toy Story</em>&mdash; junto a Kenna Harris: un a&ntilde;adido narrativo sin demasiado ingenio, que viene a ofrecer la mayor evidencia de la carest&iacute;a de ideas que sufre <em>Toy Story</em> tras a&ntilde;os y a&ntilde;os d&aacute;ndole vueltas a los mismos asuntos.
    </p><p class="article-text">
        Esta evidencia se fortalece en otros rincones de <em>Toy Story 5</em> como la alarmante escasez de sentido del humor &mdash;formando un ingrato contraste con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pixar-recupera-esplendor-hoppers-estudio-sobreviva-haber-equilibrio_1_13042035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reciente </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pixar-recupera-esplendor-hoppers-estudio-sobreviva-haber-equilibrio_1_13042035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hoppers</em></a>, que no solo vino a recordarnos la necesidad de historias originales en Pixar, sino tambi&eacute;n la urgencia de utilizar la animaci&oacute;n de forma m&aacute;s imaginativa&mdash; o de nuevos personajes aut&eacute;nticamente carism&aacute;ticos. El aire crepuscular que reclama la pel&iacute;cula, y que enfatizan las voces originales de los juguetes &mdash;todos suenan bastante&nbsp;ancianos a estas alturas, como debe ser&mdash;, depara entonces una sensaci&oacute;n de solemnidad f&aacute;cilmente transmutada en soser&iacute;a y aburrimiento, en la l&iacute;nea de los problemas que ya arrastraba <em>Toy Story 4</em>.
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                Bonnie es la nueva niña que centra el sufrimiento de los juguetes en &#039;Toy Story 5&#039;                            </span>
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        Porque la saga est&aacute; agotando sus estrategias para recordarnos que merece seguir viva o reclamar nuestro tiempo (como ans&iacute;an recordarle los juguetes a Bonnie), si bien ocurre que <em>Toy Story 5</em> es una propuesta considerablemente superior a <em>Toy Story 4</em>. Y por una raz&oacute;n muy sencilla. La sustituci&oacute;n del juguete espacial por la <em>tablet</em> no es meramente cosm&eacute;tica porque su llegada a la habitaci&oacute;n de Bonnie entra&ntilde;a condicionantes in&eacute;ditos en la saga. Alude a la presi&oacute;n de Bonnie por integrarse, por hacer amigas, y a los significados cambiantes de lo que entendemos por &ldquo;jugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es la <em>tablet</em> un juguete, o es otra cosa distinta? Dentro de que Pixar sigue siendo Pixar y esto implica que sus ficciones son incapaces de transmitir nada parecido a una opini&oacute;n &mdash;por supuesto que Lilypad no es la villana, solo un recordatorio de que hay que aprender a convivir con la tecnolog&iacute;a&mdash;, s&iacute; resulta bastante interesante c&oacute;mo <em>Toy Story 5</em> acepta el desaf&iacute;o de contextualizarse acorde a los cambios de la crianza contempor&aacute;nea y la socializaci&oacute;n infantil. Es algo que hace con mayor responsabilidad, por ejemplo, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/reves-2-secuela-competente-cuadriculada-cumbre-pixar-imposible-volver-alcanzar_129_11458335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tan celebrada </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/reves-2-secuela-competente-cuadriculada-cumbre-pixar-imposible-volver-alcanzar_129_11458335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Del rev&eacute;s 2</em></a> &mdash;donde las emociones desempe&ntilde;aban un rol similar al de los juguetes&mdash;, al plantearse desde una dial&eacute;ctica que necesita evolucionar e ir acompa&ntilde;ando org&aacute;nicamente cada paso y cada cambio de Bonnie.
    </p><p class="article-text">
        Los juguetes de <em>Toy Story 5</em> se lamentan continuamente de que ha llegado &ldquo;la era de las pantallas&rdquo; y esta traer&aacute; su muerte definitiva. Se acepta la obsolescencia programada como en el <em>western</em> se acepta la llegada de la civilizaci&oacute;n junto al ferrocarril, y, sin embargo, <em>Toy Story 5</em> defiende que en este proceso no deber&iacute;a perderse absolutamente todo, que no deber&iacute;a haber un reemplazo completo por cuanto esos juguetes anal&oacute;gicos tienen su importancia. A trav&eacute;s de ellos, as&iacute; las cosas, se puede conectar tan bien como con cualquier red social &mdash;<em>Toy Story 5</em> propone algo refrescante y es que por primera vez el objetivo de los juguetes-padres no es solo sobrevivir: tambi&eacute;n quieren que su due&ntilde;a-hija tenga amigas&mdash;, con un potencial que se traduce asimismo en algo tan central como que, sin la mediaci&oacute;n de los cr&iacute;os, no son m&aacute;s que objetos inanimados. Mercanc&iacute;as desechables.
    </p><p class="article-text">
        La trama de <em>Toy Story 5</em> est&aacute; atravesada por segmentos de animaci&oacute;n 2D, de cariz pict&oacute;rico, que obedecen a visualizar cada vez que alguien juega con estos juguetes y se deja llevar por la fantas&iacute;a. Es una idea estupenda que aclara los t&eacute;rminos del debate y establece que eso es justo lo que distingue a los juguetes de las pantallas, que eso es lo que realmente significa jugar: la imaginaci&oacute;n, la imaginaci&oacute;n l&uacute;dica de la que estos juguetes se han erigido como guardianes durante todo el tiempo que sean capaces de mantener la inocencia de sus hijos. Llegados a este punto es una pena que imaginaci&oacute;n sea justo lo que falta en esta saga desde hace tiempo, pero algo es algo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-5-correcta-secuela-llena-ideas-recicladas-convencerse-saga-debe-seguir-existiendo_129_13314111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Toy Story 5’, una correcta secuela llena de ideas recicladas para convencerse de que la saga debe seguir existiendo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Pixar,Disney,Cine de animación,Juguetes]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f8e94ac-139b-4762-9fc5-2b70890d14c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144896.jpg" width="5128" height="2884" alt="Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director regresa a uno de sus temas favoritos, los alienígenas, para ofrecer una mirada al mundo actual y pedir algo tan sencillo como revolucionario: escuchar</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar anuncia 'El hombre que solo escribía en los aviones', su primera novela
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fabelman-hermoso-ensimismado-homenaje-spielberg-cine_129_9938102.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a> siempre ha cre&iacute;do que no est&aacute;bamos solos en el universo. Es una obviedad viendo su cine. La primera pel&iacute;cula que hizo tras reventar la taquilla y cambiar las normas del cine industrial de Hollywood con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tibur&oacute;n</em></a> fue <em>Encuentros en la tercera fase</em> (1977), una obra maestra donde mostraba c&oacute;mo ser&iacute;a el primer encuentro entre los humanos y los alien&iacute;genas. Hab&iacute;a en esta primera aproximaci&oacute;n una t&oacute;nica que se repetir&iacute;a cinco a&ntilde;os despu&eacute;s con<em> E.T. El extraterrestre</em> (1982): el alien&iacute;gena no es una amenaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>Encuentros en la tercera fase</em> la mirada hacia el cielo era casi mesi&aacute;nica, como si los extraterrestres fueran una deidad que vinieran a explicarnos a nosotros mismos. En <em>E.T. </em>usaba la figura del alien&iacute;gena para trazar una historia de amistad imposible entre un ni&ntilde;o y un alien, alejando la narrativa de la amenaza exterior que llegaba al mundo y lo somet&iacute;a que hab&iacute;a estado habitualmente en pel&iacute;culas como<em> Ultim&aacute;tum a la tierra</em> o <em>La invasi&oacute;n de los ladrones de cuerpos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Spielberg, cuyo cine est&aacute; siempre atravesado por la emoci&oacute;n, no hab&iacute;a que temer lo desconocido. Por eso sorprendi&oacute; que en 2005 decidiera hacer una versi&oacute;n de<em> La guerra de los mundos,</em> donde por primera vez en su carrera los alien&iacute;genas eran el enemigo, el aniquilador. Muchos vieron en esa &eacute;poca en la filmograf&iacute;a del director las consecuencias de los atentados del 11S en su carrera y en acometer proyectos mucho m&aacute;s oscuros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello no parece casualidad que el mismo a&ntilde;o rodara <em>M&uacute;nich,</em> la que es su pel&iacute;cula m&aacute;s pol&iacute;tica, la m&aacute;s adulta, la m&aacute;s compleja y en la que por primera vez fue incluso se&ntilde;alado de antisemitismo por la comunidad jud&iacute;a a la que pertenece al, seg&uacute;n ellos, equiparar los atentados de los JJOO de M&uacute;nich contra los atletas israel&iacute;s con los asesinatos en venganza realizados por los agentes secretos de Israel. Parec&iacute;a que Spielberg hab&iacute;a perdido la fe. La fe en Dios. La fe en los alien&iacute;genas. La fe en el ser humano.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Han pasado muchos a&ntilde;os. Casi 50 desde <em>Encuentros en la tercera fase</em>, pero tambi&eacute;n m&aacute;s de 20 desde<em> La guerra de los mundos</em>. El mundo ha cambiado, Spielberg tambi&eacute;n, y por ello es tan significativo el lugar que escoge para contar su nueva aproximaci&oacute;n al universo de los alien&iacute;genas en <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n,</em> su nueva, esperada y maravillosa pel&iacute;cula. En un mundo al borde de la Tercera Guerra Mundial &mdash;en la pel&iacute;cula por la tensi&oacute;n b&eacute;lica entre Corea y EEUU&mdash; Spielberg pide recuperar la fe. La fe en los alien&iacute;genas como aliados y no como enemigos, y la fe en el cine como forma de abrir los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Lo hace convirtiendo su pel&iacute;cula en una met&aacute;fora clara sobre la empat&iacute;a, sobre acoger al diferente, al extranjero, al refugiado. Si la filmograf&iacute;a de Spielberg suele dividirse entre sus proyectos serios y pol&iacute;ticos (<em>La lista de Schindler, M&uacute;nich </em>o <em>Lincoln)</em> y los divertimentos que hacen que nos maravillemos como ni&ntilde;os ante la pantalla de cine <em>(Parque Jur&aacute;sico </em>o<em> Indiana Jones)</em>, <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n </em>se sit&uacute;a en un punto intermedio, siendo quiz&aacute;s su filme comercial m&aacute;s pol&iacute;tico hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        Spielberg parte de una historia original suya para contar el intento de unos disidentes de desvelar el secreto que una empresa privada y el Ministerio de Justicia, desde tiempos de Nixon, guardan: no solo la existencia de alien&iacute;genas, sino que el ser humano los ha torturado, utilizado y hasta expoliado usando su tecnolog&iacute;a y conocimientos. La excusa es que el ser humano no est&aacute; preparado para aceptar que hay un ser por encima de ellos. Entre otras cosas porque el propio concepto de dios y todas las religiones ser&iacute;an, en ese punto, inservibles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los alienígenas de &#039;El día de la revelación&#039;                            </span>
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        El acercamiento de Spielberg a este planteamiento se hace aceptando que el ser humano ha cambiado (las nuevas tecnolog&iacute;as, el cinismo, las redes sociales, las <em>fake news</em>) y que todo ello forma parte del caldo de cultivo donde esta revelaci&oacute;n debe llegar. La pregunta es clara, &iquest;compensa arriesgarse a contar la verdad o es mejor agarrarse a lo conocido para no atreverse a un cambio? En el fondo Spielberg no hace m&aacute;s que plantear un viejo debate entre el progreso y lo conservador, que pretende agarrarse a los valores del pasado para no remover las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente en<em> El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em> es c&oacute;mo Spielberg se atreve a mezclar el cine de persecuciones con el drama &iacute;ntimo, los cuentos infantiles (con expl&iacute;cita menci&oacute;n a<em> Hansel y Gretel</em>), el thriller pol&iacute;tico y hasta el cine de posesiones demoniacas para terminar logrando una pel&iacute;cula tremendamente humana y emocionante hasta la l&aacute;grima gracias a un cl&iacute;max final perfecto, donde un (falso) material de archivo desvela la capacidad del cine de que empaticemos con el otro. Porque esa es lo que busca el cineasta en un filme que concluye pidiendo al espectador un acto que, en estos momentos de gritos, suena hasta revolucionario: escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya antes ha mostrado su talento como narrador. Spielberg desvela sus cartas pronto. Comienza <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n </em>descolocando, poniendo a su personaje principal, un perfecto Josh O&rsquo;Connor, en lo que en otra pel&iacute;cula ser&iacute;a su tercer acto: un encuentro para intercambiar el material que ha sustra&iacute;do a cambio de recuperar a su novia. No hay explicaciones previas. Pone al espectador, y a su protagonista, en el disparadero y de ah&iacute; para arriba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia se intercala con la de una presentadora del tiempo en televisi&oacute;n que un d&iacute;a comienza a hablar de forma fluida ruso y coreano y da un discurso en un idioma desconocido de sonidos guturales en directo delante de miles de espectadores y a la que interpreta una Emily Blunt que ofrece la que es, probablemente, su mejor interpretaci&oacute;n hasta la fecha. Tan divertida como magn&eacute;tica.
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                Emily Blunt y Josh O&#039;Connor en &#039;El día de la revelación&#039;                            </span>
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        La uni&oacute;n de sus dos historias llevar&aacute; a Spielberg a construir<em> set pieces</em> espectaculares (el coche enganchado al tren, el coche que atraviesa paredes o la escena de la invisibilidad), pero tambi&eacute;n a ir desvelando los temas que subyacen bajo su c&aacute;scara de <em>blockbuster</em>: una reflexi&oacute;n sobre la fe, sobre Dios, sobre la ciencia y la empat&iacute;a, la verdad y, al final, sobre la fe del cineasta en el ser humano en estos momentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en una defensa del cine de toda la vida, el que &eacute;l mismo ayud&oacute; a construir y Hollywood ha manoseado hasta pervertirlo. Steven Spielberg nos devuelve la capacidad de maravillarnos en una pantalla grande igual que lo hizo con las pel&iacute;culas por las que le colocaron el apodo del rey midas de Hollywood. Cree en un cine grande, espectacular, lleno de im&aacute;genes inolvidables pero, sobre todo, con coraz&oacute;n. Ese coraz&oacute;n es el que eleva su filme y lo lleva a un sitio que dignifica el cine popular. En una industria llena de IPs y franquicias, &eacute;l sigue resistiendo. Spielberg es la paradoja andante: el director que dio las herramientas a Hollywood para destrozar el arte, y el mismo que se resiste a que eso ocurra con sus filmes.
    </p><p class="article-text">
        Por ello es hasta coherente que, para lograrlo, recurra a sus colaboradores habituales. Por supuesto a John Williams al frente de una banda sonora que sorprende por su ausencia en las escenas de acci&oacute;n y como gatillo en las &iacute;ntimas, pero tambi&eacute;n a Janusz Kaminski a cargo de la fotograf&iacute;a y David Koepp desarrollando una historia del mismo Spielberg.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el filme se atasca en su parte central en una sucesi&oacute;n de persecuciones que parecen una concesi&oacute;n a la espectacularidad que vende su tr&aacute;iler (y que se resuelven con alg&uacute;n<em> deus ex machina</em> algo patatero), pero tambi&eacute;n es cierto que uno no puede m&aacute;s que quitarse el sombrero ante un cineasta que con casi 80 a&ntilde;os sigue encontrando decisiones visuales sorprendentes, como ese primer plano de la pel&iacute;cula de un pie pisoteando la propia c&aacute;mara, la transici&oacute;n entre la previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica y unos cereales cayendo o un plano para el recuerdo en el que la cara de un ciervo da paso, sin cortes, a la de uno de los extraterrestres. 
    </p><p class="article-text">
        Spielberg ha vuelto a los alien&iacute;genas para, ir&oacute;nicamente, hacernos creer en nosotros mismos y en el poder de contar historias.&nbsp;Y lo ha hecho con una pel&iacute;cula fren&eacute;tica, divertida, emotiva y que esconde en su interior una reflexi&oacute;n sobre el mundo actual mucho m&aacute;s adulta que lo que parece a simple vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 16:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Steven Spielberg,Estrenos de cine,Alien,Hollywood,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿"publicidad barata" o vía para atraer a gente joven?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/influencers-sustituyen-criticos-cine-publicidad-barata-via-atraer-gente-joven_1_13247351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efbe2e17-427c-41dc-b0e2-5bad0cb8ec58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿&quot;publicidad barata&quot; o vía para atraer a gente joven?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los creadores de contenido son la nueva baza de las grandes distribuidoras para dar a conocer sus películas con comentarios hiperbólicos</p><p class="subtitle">Los Javis, tras triunfar en Cannes: “Por si había alguna duda de que seguiremos trabajando juntos, aquí está este premio”
</p></div><p class="article-text">
        Productoras, exhibidoras, distribuidoras y agencias de representaci&oacute;n apuestan cada vez m&aacute;s por creadores de contenido para dar a conocer sus &uacute;ltimos lanzamientos cinematogr&aacute;ficos. Los cambios producidos en las formas de consumo de contenido ha provocado que el trabajo de los cr&iacute;ticos y la prensa especializada conviva con el de los influencers en los mismos sitios. Hasta en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>, donde Meta se ha convertido en uno de los principales patrocinadores y ha llevado a influencers de todo el mundo al certamen m&aacute;s prestigioso del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Unos resaltan que de esta forma se ocupa un espacio publicitario de forma barata, los otros defienden su labor como una manera de llevar la conversaci&oacute;n a lugares donde no llega la cr&iacute;tica tradicional, y todos est&aacute;n de acuerdo en que ambos realizan trabajos complementarios de los que siempre hay algo de lo que aprender.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta din&aacute;mica ha dejado tras de s&iacute; varios ejemplos en los que la opini&oacute;n vertida por los influencers y la cr&iacute;tica ha chocado frontalmente. Uno de los m&aacute;s recientes sucedi&oacute; este abril con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el preestreno de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Michael </em></a>por parte de Universal, quien invit&oacute; a numerosas caras conocidas en las redes para acudir a Berl&iacute;n y ver el trabajo del director Antoine Fuqua antes que los periodistas. Las reacciones de los creadores de contenido, que vieron la pel&iacute;cula semanas antes que la prensa, fueron excelentes hablando de un biopic maravilloso e incluso de Oscar. 
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; como los espectadores se quedan con<a href="https://www.tiktok.com/@abelplanelles/video/7627426997769211158?q=premiere%20michale%20jackson&amp;t=1778160307173" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> esas reacciones mediadas por una invitaci&oacute;n </a>y no siempre basadas en una perspectiva cr&iacute;tica hasta que llegan los cr&iacute;ticos profesionales y publican sus an&aacute;lisis, apenas d&iacute;as antes del estreno para el p&uacute;blico general. Algo similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurri&oacute; con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cumbres borrascosas,</em></a> estrenada el pasado febrero. En EEUU, Warner Bros <a href="https://www.worldofreel.com/blog/2026/2/19/warner-bros-paid-2000-social-media-influencers-to-post-nice-things-about-wuthering-heights" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contrat&oacute; a m&aacute;s de 2.000 influencers </a>para que vertieran en sus redes opiniones sobre la obra dirigida por Emerald Fennell. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La crítica solo pudo ver &#039;Cumbres borrascosas&#039; el día antes de su estreno. Los influencers, antes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mientras tanto, la cr&iacute;tica ten&iacute;a que esperar al d&iacute;a previo del estreno del filme para poder verla, retrasando las cr&iacute;ticas hasta el &uacute;ltimo momento, y dejando que las &uacute;nicas opiniones sobre la pel&iacute;cula fueran las de esos influencers que tienden a los comentarios hiperb&oacute;licos. Esto produce una polarizaci&oacute;n entre las primeras valoraciones vertidas en redes, que suelen ser extremadamente optimistas, y las cr&iacute;ticas profesionales, que en el caso de<em> Michael </em>y <em>Cumbres borrascosas</em> fueron tremendamente negativas. Algo que provoca una brecha y desconfianza en el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Arturo Tena, director de la revista &lsquo;Cine con &Ntilde;&rsquo;, habla sobre su propio sector: &ldquo;Mucha gente se cree que los periodistas culturales o cr&iacute;ticos de cine somos parte del engranaje de la promoci&oacute;n de una pel&iacute;cula, pero nosotros reflexionamos sobre qu&eacute; tipo de cine se hace&rdquo;. Diferente es a lo que se dedican los creadores de contenido, muchas veces erigidos como prescriptores remunerados, y entre los que hay honrosas excepciones, que postean en sus redes sobre una pel&iacute;cula porque la productora persigue esa difusi&oacute;n acr&iacute;tica. &ldquo;Hay una contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica que hace imposible que el trabajo entre el influencer y el periodista siga el mismo cauce&rdquo;, asevera este cr&iacute;tico de cine.
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto de vista, leer el trabajo de ambos profesionales de la comunicaci&oacute;n como algo similar supone un &ldquo;descr&eacute;dito&rdquo; a la labor independiente de los cr&iacute;ticos, lo que &ldquo;empobrece el discurso alrededor del cine y lo banaliza&rdquo;. Por otra parte, Tena enfatiza que los influencers no viven el posible conflicto de intereses que s&iacute; persigue a los cr&iacute;ticos. As&iacute; lo explica: &ldquo;Les invitan a un pase del preestreno y es l&oacute;gico que no digan que no les ha gustado la pel&iacute;cula porque quieren seguir en esa rueda, creciendo en redes, accediendo a lugares en cierta manera exclusivos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Publicidad barata</strong></h2><p class="article-text">
        En su caso, la primera vez que Mar&iacute;a Guerra se percat&oacute; de lo que suced&iacute;a fue en el Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n. &ldquo;Vi que hab&iacute;a una caseta de TikTok con influencers haciendo v&iacute;deos que no hablaban tanto de cr&iacute;tica sino de salseos o de en qu&eacute; hotel se estaban alojando&rdquo;, introduce la directora de &lsquo;La script&rsquo; y expresidenta de la Asociaci&oacute;n de Informadores Cinematogr&aacute;ficos (AICE), organizadores de los Premios Feroz.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas prácticas degradan la crítica cinematográfica, pero cumplen la función de ocupar un espacio publicitario de forma muy barata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Guerra</span>
                                        <span>—</span> Periodista y expresidenta de la AICE
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta realidad &ldquo;degrada la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica, pero cumple la funci&oacute;n de ocupar un espacio publicitario de forma muy barata&rdquo;, a&ntilde;ade Guerra, quien presenci&oacute; con asombro c&oacute;mo algunos creadores de contenido ocupaban los espacios reservados para la prensa. Por otro lado, la especialista tambi&eacute;n defiende que la cr&iacute;tica no es una fortaleza que defender. &ldquo;La buena cr&iacute;tica se defiende haciendo buena cr&iacute;tica y buenos an&aacute;lisis&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su trabajo cotidiano aparecen algunos inconvenientes a los que no est&aacute;n sujetos los influencer. En su doble vertiente de informadora y cr&iacute;tica, Guerra se pregunta si la persona que entrevista a un director puede hacer la cr&iacute;tica de la pel&iacute;cula que ha dirigido y ser absolutamente honesta. &ldquo;Es un principio vital que me aplico a m&iacute; misma. Si entrevisto al director, no escribo la cr&iacute;tica, y viceversa&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le sigue Tena, quien considera que esta realidad es s&iacute;ntoma de la &ldquo;precarizaci&oacute;n del sector&rdquo;. &ldquo;&iquest;Con qu&eacute; cara llegas a la entrevista al director a quien acabas de poner a caldo en la cr&iacute;tica?&rdquo;, se cuestiona el director de &lsquo;Cine con &Ntilde;&rsquo;. Es el signo de los tiempos, esgrime Guerra: &ldquo;Cuando yo empec&eacute; en los a&ntilde;os 90, las distribuidoras lo llamaban Press Office, y ahora es Publicity Office. Nadie puede decir que haya enga&ntilde;o alguno&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad del influencer</h2><p class="article-text">
        En un momento en que la juventud ha dejado de consumir la prensa tradicional, los creadores de contenido vienen a llenar un vac&iacute;o siempre mediado por el criterio de este p&uacute;blico digital. &ldquo;La gente joven est&aacute; eligiendo a sus propios prescriptores. Son inteligentes y saben d&oacute;nde hay un mensaje inteligente&rdquo;, remarca Guerra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más sencillo que mucha gente sepa de qué trata la última película por un reel de Instagram que tener que abrir un portal digital si no existe un interés primigenio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albanta San Román</span>
                                        <span>—</span> Creadora de contenido
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que sucede con Albanta San Rom&aacute;n, quien se define a s&iacute; misma como una &ldquo;cin&eacute;fila empedernida&rdquo;. Actriz, escritora y creadora de contenido, a sus 29 a&ntilde;os atesora m&aacute;s de 100.000 seguidores en Instagram y 43.000 en TikTok, donde suele postear contenido relacionado con el cine. &ldquo;Empec&eacute; con este tipo de contenido de forma muy inocente y por compartir las cosas que a m&iacute; me gustaban y me mov&iacute;an&rdquo;, introduce. A d&iacute;a de hoy, acude a las salas tres veces por semana como m&iacute;nimo y reconoce que se gu&iacute;a por la cr&iacute;tica tradicional para elegir los films: &ldquo;Si me llama alguna pel&iacute;cula, intento leer la opini&oacute;n de Alejandro G. Calvo, por ejemplo, o busco art&iacute;culos en revistas especializadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Crear este tipo de contenido tambi&eacute;n supone cierta responsabilidad. San Rom&aacute;n, que ha realizado numerosas campa&ntilde;as con productoras y distribuidoras, admite que &ldquo;no recomendar&iacute;a una pel&iacute;cula que no le hubiera gustado al verla&rdquo;. &ldquo;Es ah&iacute; donde tenemos nuestra responsabilidad&rdquo;, aclara. De todas formas, y aunque hay que tener el ojo algo entrenado para saber apreciarlo, ella es capaz de ver cu&aacute;ndo a un influencer no le gusta demasiado el producto que promociona.
    </p><p class="article-text">
        La elevada calidad de los contenidos audiovisuales en redes sociales que realizan creadoras como San Rom&aacute;n es innegable. Por eso, considera ella, las productoras y plataformas deciden trabajar con los influencers. No tanto por el fondo, sino por la forma. Ellos mejor que nadie saben manejar los tiempos de las redes y crear un contenido que llegue al p&uacute;blico potencial, adem&aacute;s de que el algoritmo les favorezca, por distintas razones. &ldquo;Es m&aacute;s sencillo que mucha gente sepa de qu&eacute; trata la &uacute;ltima pel&iacute;cula por un reel de Instagram que tener que abrir un portal digital especializado en cine si no existe un inter&eacute;s primigenio&rdquo;, se&ntilde;ala la tambi&eacute;n actriz y escritora.
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                    alt="Steven Soderbergh visita el espacio de Meta, patrocinador del Festival de Cannes"
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                Steven Soderbergh visita el espacio de Meta, patrocinador del Festival de Cannes                            </span>
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        Por otro lado, la directora de &lsquo;La Script&rsquo; destaca que la llegada de las redes sociales ha potenciado la pr&eacute;dica de nuevas voces. &ldquo;Yo misma he tenido mucha m&aacute;s voz porque el periodismo cultural es profundamente machista, y antes nosotras solo pod&iacute;amos informar, ni nos asom&aacute;bamos a la cr&iacute;tica. Y eso lo ve el p&uacute;blico, al que trato con mucho respeto porque es mucho m&aacute;s inteligente de lo que nos creemos&rdquo;, desarrolla. En la actualidad, numeros&iacute;simos perfiles se dedican precisamente a analizar los productos cinematogr&aacute;ficos desde vertientes que hasta hace poco no ten&iacute;an cabida ni en los medios generalistas ni especializados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Creadores, no influencers</strong></h2><p class="article-text">
        Juan Pablo Oviedo, fundador y director de The Connector, agencia de relaciones p&uacute;blicas especializada en cine, reconoce que ellos siempre han intentado alejarse de la figura de los influencers. &ldquo;Hemos creado una red de creadores con los que trabajamos que son actores, ilustradores, fot&oacute;grafos y dise&ntilde;adores. Son perfiles que aman el cine y les gusta recomendar una pel&iacute;cula desde un punto de vista m&aacute;s informal, lo que convive perfectamente con la cr&iacute;tica de cine&rdquo;, ilustra.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l tambi&eacute;n piensa que estas dos vertientes a la hora de comunicar en torno a un producto cinematogr&aacute;fico &ldquo;cumplen funciones complementarias dentro del mismo ecosistema&rdquo;. Mientras los cr&iacute;ticos se centran en &aacute;mbitos como el contexto, el an&aacute;lisis y el contenido hist&oacute;rico para tener una conversaci&oacute;n m&aacute;s acad&eacute;mica o cinematogr&aacute;fica, los creadores llegan a la conversaci&oacute;n desde capas m&aacute;s amplias y diversas y conectan con comunidades concretas. &ldquo;Para hablar de una pel&iacute;cula sobre salud mental, nosotros podemos contar con un psic&oacute;logo al que le guste mucho el cine&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        The Connector, fundada hace 11 a&ntilde;os, apuesta por la convivencia entre la cr&iacute;tica y los creadores de contenido, tal y como resume Oviedo, las dos vertientes pueden beber y nutrirse una de la otra: &ldquo;Creo que hay sitio para todos y todos podemos aprender de unos y de otros. Lo que hacemos no es excluyente, sino complementario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/influencers-sustituyen-criticos-cine-publicidad-barata-via-atraer-gente-joven_1_13247351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 21:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿"publicidad barata" o vía para atraer a gente joven?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Influencers,Redes sociales,Periodismo,Prensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Javis sacuden Cannes con 'La bola negra', su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bc4aea8-4a6c-45b7-96e8-ffe02ec3683a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143520.jpg" width="4803" height="2702" alt="Los Javis sacuden Cannes con &#039;La bola negra&#039;, su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Calvo y Javier Ambrossi afrontan la memoria histórica y la represión de los amores disidentes en una película que entrelaza tres historias en 1932, 1937 y 2017 </p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Cannes - La película rodada bajo las bombas de la Guerra Civil para combatir al fascismo que los nazis quisieron quemar
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a tiene muchas historias de amor enterradas en los campos&rdquo;. La frase, tan triste como hermosa, se escucha casi al final<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La bola negra</em></a><em>,</em> en uno de los momentos m&aacute;s emocionantes de la esperad&iacute;sima pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mesias-los-javis-javier-calvo-javier-ambrossi-explican-secretos-serie-ano_1_10691976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Javier Calvo y Javier Ambrossi</a>, una carta de amor a Federico Garc&iacute;a Lorca, a la importancia de la memoria hist&oacute;rica y un homenaje a todos los amores disidentes a los que el franquismo no permiti&oacute; existir. &ldquo;Habr&iacute;a que ara&ntilde;ar la tierra&rdquo; para que salgan a la luz, se oye en la pel&iacute;cula, y eso entronca directamente con lo que dec&iacute;a Leonard Cohen, que no entend&iacute;a c&oacute;mo los espa&ntilde;oles no escarb&aacute;bamos con nuestras propias manos para encontrar los huesos del poeta, que a d&iacute;a de hoy siguen sin desenterrarse en una de las heridas m&aacute;s grandes de la historia de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> es una pel&iacute;cula ambiciosa hasta el l&iacute;mite, algo sorprendente para ser una segunda pel&iacute;cula. Pero hay en ella, y eso es lo importante, mucho coraz&oacute;n. Se nota que<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/los-javis-reivindican-ternura-encuentro-eldiario-escritura-parte-amor_1_10703456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Javier Calvo y Javier Ambrossi </a>han cogido de alguna forma el legado de ese Lorca que, con su obra inacabada, de nombre <em>La bola negra</em>, colocaba por primera vez un personaje homosexual para que los que vinieran despu&eacute;s de &eacute;l pudieran entender que no estaban solos. La filmograf&iacute;a de los Javis est&aacute; atravesada por ese mismo esp&iacute;ritu. Desde<em> La llamada </em>a <em>La mes&iacute;as</em>, pasando por supuesto por <em>Veneno,</em> les han dicho a la gente <em>queer </em>que su cine es un refugio. Que siempre estar&aacute; el arte para entenderles. Como hac&iacute;a Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> es la cima de todo aquello. Una pel&iacute;cula que honra a todas las personas a las que no se les dej&oacute; ser quienes quer&iacute;an ser y un abrazo para aquellos que todav&iacute;a sienten que no pueden amar libremente. Si alguien ha hecho de la diversidad su bandera y ha apostado por una ficci&oacute;n que rompe cualquier barrera de g&eacute;nero y tire los estereotipos ha sido esta pareja de directores.
    </p><p class="article-text">
        Su pel&iacute;cula llegaba al <a href="https://www.eldiario.es/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>, donde compite por la Palma de Oro, envuelta en un secretismo absoluto. Sin pase previo para la prensa espa&ntilde;ola y francesa, hab&iacute;a una emoci&oacute;n por descubrir qu&eacute; hab&iacute;an perge&ntilde;ado dos directores que, aunque en Espa&ntilde;a ya sean dos nombres consagrados, fuera todav&iacute;a no hab&iacute;an despegado. El propio Fremaux reconoc&iacute;a ante la prensa que no hab&iacute;a visto<em> La mes&iacute;as,</em> pero que, sin embargo, se hab&iacute;a quedado prendado de <em>La bola negra.</em> Su proyecci&oacute;n ha sacudido un certamen que necesita savia nueva y nombres que sorprendan para que esto no sea una reuni&oacute;n de autores consagrados que miden sus nuevas propuestas.
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                Javier Ambrossi y Javier Calvo en el rodaje de &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        Calvo y Ambrossi han sacado las l&aacute;grimas de la prensa especializada con una pel&iacute;cula en tres tiempos. El primero, con el que abre el filme, se ambienta en 1937 y recoge el texto del dramaturgo Alberto Conejero<em> La piedra oscura</em> para contar la historia de Sebasti&aacute;n, joven soldado del bando franquista, y Rafael Rodriguez Rap&uacute;n, carcelero y pareja de Lorca. Conejero la llev&oacute; al teatro en una obra que se convirti&oacute; en fen&oacute;meno en las tablas de toda Espa&ntilde;a y que ellos ampl&iacute;an y expanden en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El filme abre con el bombardeo a un pueblo del bando nacional mientras una banda de pueblo toca pensando que los aviones son fascistas italianos en su apoyo. Entre ellos, un chaval (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/guitarricadelafuente-cantante-constantemente-cool_128_12299089.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guitarricadelafuente</a>) escapa de las bombas. Es una escena que deja claro el tama&ntilde;o y la &eacute;pica de la pel&iacute;cula. Abren con todo, con un despliegue visual que culmina con el protagonista ascendiendo por una gran estatua asaetada. Ese s&iacute;mbolo, el de un hombre atravesado por una herida, lo recuperar&aacute;n despu&eacute;s cuando el deseo de Sebasti&aacute;n por Rap&uacute;n (un Miguel Bernardeau que se confirma gran actor) se vaya solidificando.
    </p><p class="article-text">
        La segunda historia ocurre en 1932, y aqu&iacute; viene uno de los elementos m&aacute;s hermosos y arriesgados de la pel&iacute;cula. Los Javis cogen las cuatro p&aacute;ginas de<em> La bola negra </em>real y la contin&uacute;an. Imaginan c&oacute;mo podr&iacute;a haber continuado Lorca aquellas p&aacute;ginas. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si esa obra siguiera escondida, si pudi&eacute;ramos leerla? Hay que ser valiente para arriesgarse a semejante acto, pero ellos lo hacen y consiguen la mejor de sus tres historias. Una que comienza con un homenaje a Fassbinder y que tiene como centro a un Milo Quifes que se descubre como la sorpresa del reparto. Un rostro misterioso y magn&eacute;tico que tiene una de las escenas m&aacute;s emocionantes del filme, una secuencia de flamenco con baile moderno donde la acci&oacute;n se para y la magia ocurre. Su relaci&oacute;n con Hugo Wezel (uno de los mejores actores j&oacute;venes actuales) es hermosa y delicada.
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                Milo Quifes, descubrimiento de &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        La tercera historia nos lleva a 2017, al presente, donde un joven &mdash;estupendo Carlos Gonz&aacute;lez&mdash; que fue dramaturgo recibe una herencia que debe ir a recoger a Cantabria aunque su madre (arrolladora Lola Due&ntilde;as) no quiere que vaya. Esta historia es la que acaba siendo el veh&iacute;culo para unirlas a todas. Lorca es ese elemento com&uacute;n que har&aacute; que la pel&iacute;cula se descubra como una matrioska donde una historia contiene a la anterior y as&iacute; sucesivamente.
    </p><p class="article-text">
        Calvo y Ambrossi han tejido un filme tan complejo y arriesgado en su estructura y en su tono &mdash;que se mantiene casi en cl&iacute;max constante&mdash; que es imposible que a veces no sea irregular. Hay ciertos baches de ritmo en su parte central; a veces las historias no se trenzan con la fluidez que deber&iacute;a; alguna escena parece m&aacute;s una idea genial que parte de la trama, y la m&uacute;sica de Ra&uuml;l Refree a veces resuena demasiado alto y subraya. Y sin embargo, esas cosas hacen de<em> La bola negra </em>una pel&iacute;cula hasta m&aacute;s interesante, porque demuestran una pasi&oacute;n arrebatada en sus creadores que les hace ir con todo, sin miedo a caerse y despu&eacute;s levantarse.
    </p><p class="article-text">
        Porque siempre hay algo que te recoge y te vuelve a llevar. Lo hace la aparici&oacute;n de una Pen&eacute;lope Cruz que roba sus escenas como cupletista que anima a las tropas como si fuera una Marta S&aacute;nchez de la Guerra Civil y que dice una de las grandes frases de la pel&iacute;cula (&ldquo;El travestismo es la fantas&iacute;a de la posibilidad, la guerra es todo lo contrario&rdquo;), o las fugas cuasi musicales, como el baile de los soldados en la playa bajo unos fuegos artificiales.
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                    alt="Carlos González es el protagonista de la historia de 2017 en &#039;La bola negra&#039;"
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            <span class="title">
                Carlos González es el protagonista de la historia de 2017 en &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n la aparici&oacute;n estelar de una<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/actriz-glenn-close-une-reparto-bola-negra-nueva-pelicula-javier-calvo-javier-ambrossi_1_12713125.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Glenn Close</a> que parece que lleve hablando espa&ntilde;ol toda su vida. Su trampantojo de Ian Gibson desvela una de las escenas m&aacute;s emotivas de la pel&iacute;cula y donde se explicitan varios de los temas fundamentales de la pel&iacute;cula, que deriva en una media hora final que es pura emoci&oacute;n. La decisi&oacute;n de traer a Lorca (un perfecto Alberto Cort&eacute;s) en una coda final es otro salto mortal que pod&iacute;a haber acabado en fracaso y que, sin embargo, logran que el cl&iacute;max final sea de un tsunami emocional.
    </p><p class="article-text">
        Es bonito ver que, adem&aacute;s, aunque sea una pel&iacute;cula tremendamente marcada por el drama, los Javis sigan manteniendo eso que les ense&ntilde;&oacute; su maestro, Pedro Almod&oacute;var (hacia el que hay un gui&ntilde;o): la necesidad del humor. Hay l&iacute;neas de di&aacute;logo, interacciones y referencias (&ldquo;El coraz&oacute;n de un maric&oacute;n es un oc&eacute;ano lleno de secretos&rdquo;) que les llevan a sus inicios, que demuestra que siguen teniendo el o&iacute;do en la calle. Ah&iacute; destaca una Yenesi que funciona como estupendo alivio c&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> convierte su imperfecci&oacute;n en emoci&oacute;n. Su ambici&oacute;n, pasi&oacute;n y exceso hay que recibirlos con los brazos abiertos, porque demuestra que las historias<em> queer</em> pueden ser grandes, &eacute;picas y lanzarse a la piscina sin miedo. Lorca estar&iacute;a orgulloso de ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 16:50:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Javis sacuden Cannes con 'La bola negra', su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Críticas de cine,Cine español,Federico García Lorca,Guerra Civil Española,Los Javis,Javier Calvo,Javier Ambrossi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrey Zvyagintsev desangra desde el exilio a una Rusia infectada por Putin y la guerra en la excelente 'Minotauro']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/andrey-zvyagintsev-desangra-exilio-rusia-infectada-putin-guerra-excelente-minotauro_129_13232403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0082de34-9628-4bbe-9ee7-a8122632b64e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrey Zvyagintsev desangra desde el exilio a una Rusia infectada por Putin y la guerra en la excelente &#039;Minotauro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director ruso rehace 'La mujer infiel' de Chabrol y añade una capa de crítica a Rusia y la invasión de Ucrania. Mientras, Cristian Mungiu decepciona con 'Fjord'</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Cannes - Éric Cantona, el futbolista que pateó a un ultra y no se arrepiente de nada: “Le daría más fuerte”
</p></div><p class="article-text">
        Es curioso que dos directores de esta secci&oacute;n oficial hayan decidido mirar a dos autores y hacer <em>remakes </em>de dos de sus pel&iacute;culas. M&aacute;s curioso a&uacute;n es que ambos sean dos cineastas en el exilio, huidos de sus pa&iacute;ses por alzar la voz contra reg&iacute;menes dictatoriales. Es como si ambos tuvieran que recolocar las piezas de su creaci&oacute;n desde ese nuevo lugar donde comienzan una nueva vida. Pero mientras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-irani-asghar-farhadi-insta-artistas-protestar-guerra-unamonos-detener-acto-inhumano_1_13124846.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Asghar Farhadi </a>coge el sexto cap&iacute;tulo del <em>Dec&aacute;logo</em> de Kie&#347;lowski y se muestra incapaz de acomodar sus intereses a su nuevo pa&iacute;s, dejando un simple divertimento sobre c&oacute;mo el arte y la ficci&oacute;n se contaminan, el ruso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/leviathan-vodka_1_4447488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrey Zvyagintsev</a> consigue avanzar en una filmograf&iacute;a que se ha encargado de radiografiar un pa&iacute;s en decadencia. 
    </p><p class="article-text">
        Zvyagintsev hab&iacute;a ido sorteando la censura rusa con sus primeros filmes, pero con<em> Leviat&aacute;n,</em> que apuntaba directamente a la corrupci&oacute;n del pa&iacute;s, y con <em>Sin amor</em>, cuyos dardos a c&oacute;mo esa corrupci&oacute;n se trasladaba a un padre y una madre que no quer&iacute;an quedarse con su hijo en un divorcio, fue atacado por antipatriota y puesto en el ojo del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta sali&oacute; de Rusia en 2023, despu&eacute;s de haber estado a punto de fallecer por un Covid que le tuvo en coma durante mucho tiempo. Su primera pel&iacute;cula despu&eacute;s de todo ello, <em>Minotaur (Minotauro)</em>, es un <em>remake </em>de <em>La mujer infiel,</em> de Claude Chabrol. Sin embargo, aqu&iacute; Andrey Zvyagintsev encuentra que rehacer un cl&aacute;sico de un cineasta m&iacute;tico tenga sentido. El franc&eacute;s fue un maestro en clavar su bistur&iacute; en la burgues&iacute;a de su pa&iacute;s. En esa pel&iacute;cula, en 1969, mostraba la obsesi&oacute;n de un burgu&eacute;s adinerado cuando se entera de que su mujer est&aacute; teniendo un <em>affaire </em>con un artista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, Zvyagintsev nos hace incluso reflexionar sobre el propio <em>remake</em>. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene contar la misma historia otra vez? Pues incidir en que un mismo suceso es completamente diferente dependiendo de d&oacute;nde y cu&aacute;ndo suceda. La Francia burguesa de finales de los 60 y pasado el mayo del 68 no tiene nada que ver con la Rusia actual, donde el director ruso coloca la historia.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, los sucesos que ocurren en su centro &mdash;la excusa argumental&mdash; son los mismos, pero el contexto pol&iacute;tico y social atraviesa todo, y en esta ocasi&oacute;n lo contamina. Lo que dice Zvyagintsev de forma magistral es que un pa&iacute;s corrupto crea ciudadanos corruptos. El protagonista es aqu&iacute; un oligarca ruso, un empresario que se enterar&aacute; de la infidelidad de su mujer y tomar&aacute; las mismas decisiones que tomaba el protagonista de la de Chabrol. La diferencia es que ocurre en una Rusia podrida, corrupta y donde la guerra ya lo ha infectado todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un matrimonio en descomposición, el centro de &#039;Minotaur&#039;                            </span>
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        Ese contexto y c&oacute;mo lo retrata, sin subrayados evidentes, es lo que eleva <em>Minotauro </em>a pel&iacute;cula mayor y clara candidata a la Palma de Oro. El mismo empresario sin escr&uacute;pulos tendr&aacute; que elegir a catorce de sus trabajadores para que vayan a la guerra. La invasi&oacute;n de Ucrania est&aacute; presente en cada fotograma, aunque no se mencione: los carteles en las calles, donde se ofrece dinero por alistarse, el reclutamiento&hellip; as&iacute; hasta llegar a una escena donde se ve de nuevo otra de las patas de ese pa&iacute;s en descomposici&oacute;n: la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que sean catorce personas no es casualidad. Catorce eran, siete hombres y mujeres, los que se llevaban al laberinto del minotauro como sacrificio de la bestia. Aqu&iacute; son catorce inocentes que no saben que van a ser mandados para alimentar la sed nacionalista de su presidente, Vlad&iacute;mir Putin, el minotauro en la sombra.
    </p><p class="article-text">
        Los burgueses de Chabrol solo se preocupaban de sus problemas, y los de Zvyagintsev tambi&eacute;n. La diferencia es que aqu&iacute; los empresarios pueden vengarse de alguien mand&aacute;ndole al frente, y mientras solucionan los problemas del primer mundo los trenes regresan del combate llenos de los cuerpos de j&oacute;venes muertos por unos principios que no entienden. Zvyagintsev desangra a Rusia desde su exilio y lo hace manteni&eacute;ndose fiel a sus recursos estil&iacute;sticos. Planos est&aacute;ticos, con movimientos de c&aacute;mara lentos, que escrutan cada rinc&oacute;n, cada hecho. Se toma su tiempo para contar una historia de venganza, para un pa&iacute;s vengativo. Concluye su<em> Minotauro, </em>adem&aacute;s, con un plano para el recuerdo: una grabaci&oacute;n de m&oacute;vil de un cielo cuya ambig&uuml;edad nos vuelve a recordar a las bombas de la guerra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un Mungiu menor</h2><p class="article-text">
        Junto a Andrey Zvyagintsev, otro de los directores m&aacute;s esperados era el rumano Cristian Mungiu, que ya sabe lo que es ganar la Palma de Oro gracias a su brutal pel&iacute;cula sobre el aborto en la &eacute;poca de Ceaucescu, <em>4 meses, 3 semanas y 2 d&iacute;as.</em> Desde entonces ha realizado un cine que comparte con el del ruso su capacidad de clavar el colmillo en su pa&iacute;s. Siempre retratando peque&ntilde;as comunidades a las que un conflicto moral saca su peor cara, el director repite f&oacute;rmula con su pel&iacute;cula m&aacute;s ambiciosa,<em> Fjord.</em>
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s ambiciosa porque, de partida, cuenta con dos estrellas en su reparto (Sebastian Stan y Renate Reinsve) y porque llega de la mano de Neon, que tambi&eacute;n distribuye <em>Minotauro</em> en EEUU y que ya suma seis Palmas de Oro consecutivas.
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                Renate Reinsve y Sebastian Stan protagonizan &#039;Fjord&#039;, lo nuevo de Cristian Mungiu                            </span>
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        La diferencia es que, si el director ruso contin&uacute;a con sus tropos habituales para llevarlos a un nuevo sitio, Mungiu los ha reblandecido. Esta es, sin duda, una pel&iacute;cula suya, pero a ratos parece como si alguien le hubiera pedido a una inteligencia artificial que escribiera un guion &lsquo;a la Mungiu&rsquo; pero para un p&uacute;blico m&aacute;s amplio.
    </p><p class="article-text">
        El director se va a un pueblo noruego donde llega una familia rumana ultrarreligiosa. Una posible agresi&oacute;n a un menor hace que la comunidad se enfrente a ellos. Mungiu plantea un conflicto actual e interesante: &iquest;qu&eacute; hacemos con esas familias cuyos valores, que rozan el fundamentalismo, afectan a sus hijos? Esa pregunta la enfrenta, adem&aacute;s, a una superioridad moral progresista y n&oacute;rdica. El problema es que lo hace de la forma m&aacute;s simplona posible. Mungiu, siempre partidario de la ambig&uuml;edad en sus pel&iacute;culas y de no dar nada mascado, se equivoca aqu&iacute; de lleno al hacerlo. Porque para no dar la raz&oacute;n del todo a ninguno de los bandos, utiliza los argumentos m&aacute;s demagogos posibles, especialmente en un juicio donde la inverosimilitud impregna todo, igual que el personaje de Renate Reinsve, a la que por muchas gafas de pasta y pa&ntilde;uelo en la cabeza no te crees como madre ultracat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fjord </em>no es una pel&iacute;cula desde&ntilde;able: acierta en su conflicto y Mungiu siempre es capaz de crear escenas tensas y notables. Pero sorprende que un director tan fino haya sido capaz de rodar escenas tan obvias como la discusi&oacute;n donde las trabajadoras sociales muestran su superioridad mientras una bandera del pa&iacute;s ondea constantemente de fondo detr&aacute;s de una ventana. Una peque&ntilde;a decepci&oacute;n en una carrera hasta ahora inmaculada, aunque el poder de su tema pueda colocarla en el palmar&eacute;s del pr&oacute;ximo s&aacute;bado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/andrey-zvyagintsev-desangra-exilio-rusia-infectada-putin-guerra-excelente-minotauro_129_13232403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:30 +0000]]></pubDate>
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