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    <title><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto ha irritado a la hija <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/perturbador-jamas-pedofilia-michael-jackson_1_1658847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson.</a> Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Ha usado su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarle a &eacute;l&rdquo;, ha dicho. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, pues la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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            </figure><p class="article-text">
        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, ha seguido enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para un <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Luego pens&oacute; que igual una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; el <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, el <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir un <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que han alumbrado <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es el <em>biopic</em> musical <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una industria en s&iacute; misma</a> a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente los <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 08:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-2-continua-fiesta-cutre-insipido-despues-torrente-presidente_129_13145512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcecb126-6a8b-45c4-809e-6df9d087a9f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140964.jpg" width="2480" height="1395" alt="‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin habernos recuperado aún de la última lindeza de Santiago Segura, su productora Bowfinger vuelve a la carga con la continuación de un éxito de la comedia familiar</p><p class="subtitle">‘Torrente presidente’, Santiago Segura intenta resucitar la sátira política española con más ganas que aciertos
</p></div><p class="article-text">
        Santiago Segura ha dicho muchas cosas durante la promoci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/torrente-presidente-santiago-segura-resucitar-satira-politica-espanola-ganas-aciertos_1_13067491.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Torrente presidente</em></a>, sobre todo en lo relativo a los periodistas. Ha dicho que tienen <a href="https://www.instagram.com/reels/DV81VUDCORX/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;este rollo de ped&oacute;filo en la puerta de un colegio&rdquo;</a>, les ha llamado <a href="https://www.eldebate.com/cine-tv-series/20260317/santiago-segura-torrente-presidente-he-puesto-frases-todos-politicos_397114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hijos de puta&rdquo;</a>, y durante una tensa entrevista ha lanzado asimismo unas ideas muy criticadas sobre el colectivo trans. Y acto seguido se ha disculpado. En otra entrevista asegur&oacute; que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pMCON1aIcDg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adora disculparse</a>. &ldquo;Me encanta pedir disculpas, soy feliz pidiendo perd&oacute;n, es una liberaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto le da unos matices interesantes a la personalidad medi&aacute;tica de Segura, que salvo excepciones suele manejarse en p&uacute;blico con perfecta humildad y palabras suaves que enmarquen un discurso levemente autolesivo. Es alguien, en efecto, que adora pedir perd&oacute;n y admitir que no deja de equivocarse. Asume que esa es la mejor forma de nutrirse de un sentido com&uacute;n ciudadano al que su cine va dirigido, y que ateni&eacute;ndonos a las cifras de taquilla sin duda logra abrazar con &eacute;xito. La cuesti&oacute;n es que ese sentido com&uacute;n contempla que los cameos de Torrente presidente sean figuras acusadas de violencia sexual y voceros de ultraderecha mientras la pel&iacute;cula afirma burlarse de su posible articulaci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos leer esto? &iquest;Hay una contradicci&oacute;n, o simplemente el pobre Segura no deja de cometer errores? Vamos a proponer que Segura es consciente de lo que hace y que esto suscribir&iacute;a una l&oacute;gica de balanza: en cuanto dice o hace algo cuestionable, la disculpa sistem&aacute;tica desplaza al peso hacia el otro lado y forja un equilibrio, un (extremo)centro. Un lugar donde se supone que todo el mundo puede estar c&oacute;modo. La garant&iacute;a tranquilizadora de la disculpa alivia la intensidad del apunte rancio y sobre todo &mdash;al eximir de una verdadera responsabilidad, pues todo se reduce a la imagen performativa&mdash; permite regresar al otro lado una y otra vez. Encogi&eacute;ndose de hombros, siempre con una nueva y c&iacute;nica disculpa asomando en los labios.
    </p><p class="article-text">
        De eso va el fen&oacute;meno <em>Torrente</em>. De decir y hacer cosas espantosas, ampar&aacute;ndose en una disculpa conceptual (la s&aacute;tira, lo esperp&eacute;ntico del personaje o lo que sea). Desahogar pulsiones con el freno de mano: un mecanismo tan sencillo como para reencontrarse con &eacute;l en una pel&iacute;cula muy distinta a priori como es <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>. Aqu&iacute; lidiamos con un filme destinado al p&uacute;blico familiar y envuelto en otra coartada progresista. Mientras<em> Torrente presidente</em> se burla de la ultraderecha (con la complicidad de la ultraderecha), <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> aboga por la multiculturalidad, alrededor de un padre cuyos hijos proceden de m&uacute;ltiples pa&iacute;ses a lo largo del mundo.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que el clan de Toni Benet&oacute;n (Leo Harlem) lidia espor&aacute;dicamente con el racismo de dos vecinos, interpretados por Llum Barrera e I&ntilde;aki Miram&oacute;n. Estos, en la primera secuencia del filme, tachan de&nbsp;&ldquo;menas&rdquo; a los ni&ntilde;os Benet&oacute;n y temen que su familia haga un efecto llamada. Son, evidentemente, los malos de la pel&iacute;cula. La prueba de que <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> tiene los valores en su sitio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre m&aacute;s tarde, sin embargo? Minutos despu&eacute;s de que el guion entienda como gracioso que una mujer negra tenga un pariente trabajando en el musical de <em>El rey le&oacute;n, </em>la trama se desplaza a alg&uacute;n lugar de &Aacute;frica y nos ofrece una visi&oacute;n tremendamente estereotipada del continente. Apenas atina a distinguir pa&iacute;s o regi&oacute;n en &eacute;l, siquiera, mientras nos planta al personaje de un brujo guiando el recorrido espiritual de Toni Benet&oacute;n y, en un giro presuntamente c&oacute;mico, resulta que la cabra que ha atacado al protagonista minutos antes es el dios de la tribu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una representaci&oacute;n evidentemente (ferozmente) racista. De una caricatura obscena, an&aacute;loga a cuando en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-comedia-rancia-prueba-dificultad-cine-espanol-superar-espectro-torrente_129_11229871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera entrega de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-comedia-rancia-prueba-dificultad-cine-espanol-superar-espectro-torrente_129_11229871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La familia Benet&oacute;n</em></a> el romance del hijo marroqu&iacute; era visualizado como una parodia de <em>Aladdin</em>. &iquest;Tiene entonces los valores en su sitio? Pues se supone que s&iacute;, porque se ha disculpado. En este caso lo ha hecho de forma anticipada, gracias a la presencia de esos vecinos maledicentes como racistas extremos (y mezquinos, en oposici&oacute;n al racismo afable del resto de la pel&iacute;cula) que ejercen de contrapeso. La l&oacute;gica de la balanza. Mejor pedir perd&oacute;n que permiso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ocaso del cu&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora bien. Que estas sean las fuerzas en juego dentro de <em>La familia Benet&oacute;n</em> no implica necesariamente que exista una maldad. En realidad volvemos a hablar de pulsiones, de inercias, que han perfilado un modelo de producci&oacute;n econ&oacute;micamente muy beneficioso. Es Bowfinger International Pictures (la productora fundada por Santiago Segura y Mar&iacute;a Luisa Guti&eacute;rrez) la que est&aacute; detr&aacute;s de este modelo, y este es sumamente d&uacute;ctil acorde a las necesidades del mercado. Puede alumbrar <em>Torrente</em>, por qu&eacute; no. Tambi&eacute;n toda una ganadora al Goya a Mejor pel&iacute;cula, <em>La infiltrada</em>. Y desde luego puede producir cine familiar. A espuertas.
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                El Langui y Leo Harlem se mantienen como protagonistas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como de lo que se trata es de nutrirse del sentido com&uacute;n &mdash;y este sentido com&uacute;n, con toda su normalizaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-ventana-overton-defender-publico-convierte-ahora-radical_129_13056990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ventana de Overton</a> escorada a la derecha, encaja bien con la l&oacute;gica de la balanza&mdash;, podemos hablar de c&aacute;lculo pero, insistimos, no necesariamente de maldad. Porque si existiera una maldad real las pel&iacute;culas expresar&iacute;an algo de s&iacute; mismas, existir&iacute;a una voluntad (malvada) de intervenir la realidad mediante el cine. No vamos a ser tan paranoicos o tan benevolentes como para concederle eso a estas pel&iacute;culas. Porque lo que caracteriza a todas estas pel&iacute;culas, antes que cualquier otra cosa, es que est&aacute;n muertas. Todas y cada una.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n muertas a un nivel tanto narrativo como formal: hablamos de una est&eacute;tica que ya no es la del contrapeso o la de la normalizaci&oacute;n conservadora sino la del vac&iacute;o<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/padre-no-hay-4-exasperante-artilugio-fabrica-santiago-segura_129_11524326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. La est&eacute;tica de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/padre-no-hay-4-exasperante-artilugio-fabrica-santiago-segura_129_11524326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em></a>, otro gran buque insignia de Bowfinger, al que <em>La familia Benet&oacute;n</em> fija como referente indiscutible. Las sagas de <em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em> y <em>La familia Benet&oacute;n</em> (asumiendo prudentemente que habr&aacute; m&aacute;s entregas de esta &uacute;ltima) est&aacute;n discurriendo del mismo modo. Sus entregas inaugurales nos presentaban a un personaje masculino (el Javier de Segura, el Benet&oacute;n de Harlem) que deb&iacute;a aprender una lecci&oacute;n. Deb&iacute;an pasar de ser un padre irresponsable y un irresponsable con dejes racistas, respectivamente, a ser luminosas figuras paternas.
    </p><p class="article-text">
        Habl&aacute;bamos de un arco que ya quedaba completo en estas pel&iacute;culas inaugurales. As&iacute; que, &iquest;c&oacute;mo seguir a partir de ah&iacute;? Pues acudiendo a los brazos de la <em>sitcom</em> familiar. Poniendo en suspenso cualquier desarrollo de personaje en funci&oacute;n a las peripecias y las tramas de la semana. Desde aquella primera pel&iacute;cula &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/santiago-segura-alcanza-supuesto-final-saga-padre-no-hay-formula-totalmente-agotada_129_12420973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y hasta que Segura ech&oacute; demasiado de menos a Torrente</a>, porque en el papel de Javier no pod&iacute;a decir cosas tan divertidas&mdash;, <em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em> huy&oacute; hacia adelante. Y es lo que apunta a ser <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>, una vez el personaje de Harlem ya es un padrazo y lo &uacute;nico que le queda por hacer es ayudar a sus hijos con los avatares del d&iacute;a a d&iacute;a.
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                &#039;Padre no hay más que uno&#039; es el gran referente de &#039;La familia Benetón&#039; (Sony)                            </span>
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        En <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> es especialmente acusada la sensaci&oacute;n de ver varios episodios de una serie ensamblados sin organicidad alguna. Ni siquiera termina de fluir el componente coral que aclimat&oacute; <em>M&eacute;dico de familia</em> como patr&oacute;n oro al que se arrima Bowfinger, y tan pronto hay que centrar el metraje en los nuevos beb&eacute;s que debe cuidar Toni como marcharse a toda prisa a esa &Aacute;frica exotizada. La pel&iacute;cula va totalmente a la deriva, sin que ninguna risa enlatada acuda a legitimar esos chistes mientras sufre una rampante crisis de identidad.
    </p><p class="article-text">
        De esto &uacute;ltimo la promoci&oacute;n de <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> ha sido bastante ilustrativa, pues ha colocado a Harlem en primer plano con dos v&iacute;deos (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=yGWSnw8IdFs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;ster en Cu&ntilde;adismo 1</em></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=jZ4ooCpI804" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;ster en Cu&ntilde;adismo 2</em></a>) donde el actor echa mano del personaje que desarroll&oacute; en su etapa de monologuista, y que a partir de <em>El mejor verano de mi vida</em> en 2018 ascendi&oacute; a criatura cinematogr&aacute;fica. Mediante este personaje &mdash;que alegremente acepta la palabra &ldquo;cu&ntilde;ado&rdquo; como descripci&oacute;n&mdash;, Harlem vende <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>&hellip; pero el personaje ya no existe como tal. Toni Benet&oacute;n ya no es un cu&ntilde;ado. Solo es un buen hombre superado por las circunstancias, tal y como lo es El Langui, su escudero en el filme.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que estos M&aacute;sters en Cu&ntilde;adismo son publicidad enga&ntilde;osa. Prometen una determinada propuesta c&oacute;mica y apuntan a vender un filme continuista de <em>Torrente</em> que en realidad no es tal (o que, si lo es, no lo aparenta desde el tono y grosor de sus chistes). Un l&iacute;o, en fin, que a la larga no le importar&aacute; a nadie pero puede dar medida de lo gris y despersonalizado que es todo este entorno. Ayuda a recontextualizar la pel&iacute;cula, adem&aacute;s, y a tener algo en lo que pensar por lo menos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las subtramas de <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> es capaz de propiciarlo tambi&eacute;n. Por suerte, por unos instantes. Alude al hijo marroqu&iacute;, que quiere ser cantante y ficha por una discogr&aacute;fica. Esta discogr&aacute;fica, sin embargo, propone limar todas sus particularidades culturales pues sostiene que lo que m&aacute;s vende es el t&eacute;rmino medio, la falta de car&aacute;cter. As&iacute; que le obliga a modificar su aspecto y su personalidad en pos de estos condicionantes. Al final el chaval lo rechaza, se obstina en ser &eacute;l mismo y en celebrar su identidad, y resulta ciertamente desconcertante, pues la pel&iacute;cula, este <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ocho-apellidos-marroquis-descalabro-evidencia-modelo-produccion-nocivo_129_10728018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo de producci&oacute;n nocivo</a> y agotador, trabaja en las mismas coordenadas exactas que la discogr&aacute;fica. &iquest;Estar&aacute; otra vez pidiendo perd&oacute;n?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-2-continua-fiesta-cutre-insipido-despues-torrente-presidente_129_13145512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Santiago Segura,Cine español,Películas,Comedia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c08ba21-d987-4b05-b393-bf2d888c8a28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La secuela de ‘Super Mario Bros.’ afina un poco la fórmula en pos de ser aún más previsible para homenajear dos videojuegos especialmente icónicos del fontanero de Nintendo</p><p class="subtitle">Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”
</p></div><p class="article-text">
        Los videojuegos <em>Super Mario Galaxy</em> y <em>Super Mario Galaxy 2</em> son sendas obras maestras del medio. A decir verdad lo son dentro de una franquicia a la que le sobran las obras maestras, pero igualmente hay que rendirse a su apabullante dise&ntilde;o de niveles, a sus virtuosas mec&aacute;nicas y a las variaciones milim&eacute;tricas que mueven a pensar que ambos est&aacute;n compuestos de m&uacute;ltiples videojuegos (y todos buen&iacute;simos). El d&iacute;ptico <em>Galaxy</em> arrastra por lo dem&aacute;s otra particularidad, y es su poderosa resonancia hist&oacute;rica: fueron publicados entre 2007 y 2010, inseparables de un contexto amedrentador. Una crisis econ&oacute;mica mundial. Una crisis <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nintendo-encuentra-interpretes-haran-zelda-link-esperada-pelicula-videojuego_1_12469478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Nintendo</a> se las apa&ntilde;&oacute; para esquivar.
    </p><p class="article-text">
        Las ganancias responsables de este logro, en rigor, le pertenecen m&aacute;s al exitoso lanzamiento de la Wii &mdash;y a las experiencias directamente derivadas en forma de <em>Wii Sports </em>o <em>Wii Fit</em>&mdash; que al fontanero, pero como en esta etapa pocas obras rivalizaron con la excelencia de los <em>Galaxy</em> el titular sigue siendo tentador: <em>Super Mario Galaxy</em> simboliz&oacute; la resistencia del videojuego (como medio e industria) a las fuerzas de declive neoliberal que espolearon la Gran Recesi&oacute;n. De ah&iacute; que fuera inevitable sentir cierto resquemor cuando, tiempo despu&eacute;s, se cumpl&iacute;an 40 a&ntilde;os del nacimiento de Super Mario durante un Nintendo Direct, y a la compa&ntilde;&iacute;a nipona no se le ocurr&iacute;a otra cosa para celebrarlo que anunciar un <em>remaster</em> de los dos <em>Super Mario Galaxy</em> para Switch y Switch 2.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se anunciaba una pel&iacute;cula basada en los susodichos <em>Galaxy</em>. El <em>remaster</em>, de hecho, obedec&iacute;a a su existencia. Y resultaba descorazonador. En lugar de anunciar un nuevo Mario, uno que intentara ser tan revolucionario como los <em>Galaxy</em>, Nintendo se complac&iacute;a en abrillantar su trato con Illumination, confirmando la obligada secuela de <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Este es, entonces, el objetivo de <em>Super Mario Galaxy: La pel&iacute;cula, </em>adaptar dos catedrales absolutas del videojuego, y tratar de responder nuevamente a la temible pregunta: &iquest;c&oacute;mo hacer algo as&iacute; sin hacer el rid&iacute;culo? &iquest;Sin demostrar, a cada minuto de metraje, que es una misi&oacute;n abocada al fracaso?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Illumination y Nintendo, condenadas a entenderse</strong></h2><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos argumentar, por otro lado, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-bros-pelicula-colorido-escaparate-entretenido-vacio_129_10094995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la anterior pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-bros-pelicula-colorido-escaparate-entretenido-vacio_129_10094995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario</em></a> fuera eso, un fracaso. Sobre todo si lo compar&aacute;bamos con lo que hab&iacute;a sucedido en los a&ntilde;os 90, con aquella delirante pel&iacute;cula en acci&oacute;n real que, al tiempo de inaugurar la tradici&oacute;n de adaptaciones cinematogr&aacute;ficas de videojuegos, tambi&eacute;n las condenaba a aplazar por unas cuantas d&eacute;cadas el punto en que estas pudieran cuajar y gustar al p&uacute;blico. Es lo que hizo <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Gan&oacute; 1360 millones de d&oacute;lares. En 2023, solo <em>Barbie</em> pudo superar su recaudaci&oacute;n.
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            </figure><p class="article-text">
        Ante la euforia de todas esas masas que gozaron con <em>Super Mario Bros.</em>, hablar de fracaso se antoja&nbsp;una tonter&iacute;a. Sin embargo, y puesto que en buena medida <em>Super Mario Galaxy</em> calca su plantilla a la hora de acercarse a estos videojuegos de plataformas, m&iacute;nimo habr&iacute;a que estudiar c&oacute;mo es esa plantilla. Y en ese sentido podr&iacute;amos proponer que la clave del triunfo estuvo en asociarse con Illumination. Illumination y Nintendo sin duda se entienden. &iquest;Incluso se parecen un poco?
    </p><p class="article-text">
        En sus respectivos campos de cine animado y videojuegos &mdash;y frente a las desiguales aspiraciones de la amplia competencia&mdash;, Illumination y Nintendo se contentan en l&iacute;neas generales con tener al p&uacute;blico infantil como destinatario. Con dise&ntilde;ar juguetes, juguetes con la capacidad de dejar hipnotizados a los cr&iacute;os gracias a est&iacute;mulos poderosos y chillones. Illumination hace pel&iacute;culas baratas, de animaci&oacute;n no demasiado pulida (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fenomeno-minion-arrastra-animacion-estadounidense-puntos-bajos_129_9125169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de hecho la subcontrata a una empresa de Francia</a>), que fundamentan su impacto en el colorido y el humor tan bobalic&oacute;n como, sobre todo, veloz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velocidad resulta determinante si nos acercamos a Super Mario: su impacto se fundamenta en que todo vaya rapid&iacute;simo. En el movimiento constante, en resumen, que fue lo que m&aacute;s quiso respetar el primer film animado de <em>Super Mario</em>. El argumento era tan idiota como el que nos hab&iacute;amos ido encontrando en los juegos, una mera excusa para empezar a moverse. Solo cuando esta s&iacute;ntesis era traicionada atisb&aacute;bamos ciertas grietas. Grietas atribuibles a la propia Illumination como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/gru-4-saca-mejor-partido-posible-formula-no-necesariamente-bueno_129_11494898.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hogar de Gru y los Minions</a> (la m&uacute;sica licenciada para gustar a los padres, por ejemplo), pero tambi&eacute;n a nociones m&aacute;s amplias que nos hablaban de un momento industrial concreto.
    </p><p class="article-text">
        Este momento industrial es muy distinto al de hace 15 a&ntilde;os. Sin necesidad de entrar en si las cosas van algo mejor para el videojuego &mdash;lo cierto es que no, y los m&uacute;ltiples despidos y estudios cerrados son solo una muestra&mdash;, desde luego nos topamos con un entramado corporativo tan dado a la expansi&oacute;n como a la estandarizaci&oacute;n. Esto es, que cada vez puede haber m&aacute;s empresas distintas trabajando, pero con una coordinaci&oacute;n perfecta que ahogue las fricciones capaces de volver a impulsar, por ejemplo, algo como la pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> de los 90. Este entramado facilita cosas estilo las series de <em>The Last of Us </em>y <em>Fallout</em>, o las pel&iacute;culas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uncharted-tom-holland-despega-videojuego-adaptacion-fiel_1_8736772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Uncharted</em></a> y <em>Super Mario</em>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen promocional de &#039;Super Mario Galaxy&#039;                            </span>
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        Es decir, productos homog&eacute;neos. Ninguno est&aacute; lo que se dice bien, pero ninguno est&aacute; demasiado mal. Se impone una est&eacute;tica aglutinante, reconocible de cabo a rabo &mdash;basta verse seguidos los tr&aacute;ilers de las &uacute;ltimas versiones de <em>Vaiana</em> y <em>Harry Potter</em> para hacerse la idea m&aacute;s ajustada y apocal&iacute;ptica del asunto&mdash;, que favorece la transformaci&oacute;n de los productos en anuncios simult&aacute;neos de otros productos. Escaparates que explicar&iacute;an, tanto en <em>Super Mario Bros.</em> como en <em>Super Mario Galaxy</em>, la d&oacute;cil afloraci&oacute;n de cameos y gui&ntilde;os a varios rincones de la franquicia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Super IP Galaxy</strong></h2><p class="article-text">
        No es que Illumination haya incorporado esto a <em>Super Mario</em>. Hasta cierto punto, de hecho, podr&iacute;amos darle a Nintendo la responsabilidad de haber avanzado los Universos de Propiedades Intelectuales a finales de los 90, con el inicio de la saga <em>Super Smash Bros. </em>Fue Nintendo &mdash;antes que <em>Fornite</em> o <em>La LEGO Pel&iacute;cula</em>&mdash; la primera que reuni&oacute; a buena parte de sus licencias para combatir, entendi&eacute;ndose a s&iacute; misma como un cat&aacute;logo de personajes e historias intercambiables. Ante la frustraci&oacute;n que entra&ntilde;a encontrarse con tantas referencias en las pel&iacute;culas de <em>Super Mario</em>, la gente de Illumination bien podr&iacute;a replicar que solo se ci&ntilde;en a las ense&ntilde;anzas de Nintendo.
    </p><p class="article-text">
        Y ser&iacute;a un buen argumento. <em>Galaxy</em> a&ntilde;ade al adorable Yoshi para acompa&ntilde;ar a los personajes principales (Mario, Luigi, Peach y Toad) mientras Bowsy intenta liberar a su padre y dominar la galaxia, combinando las sinopsis de <em>Galaxy</em> y el previo <em>Super Mario Sunshine</em> (donde debut&oacute; este hijo de Bowser). Hasta ah&iacute; todo bien. El caso es que la secuela tambi&eacute;n a&ntilde;ade escenarios y motivos de otro prestigioso t&iacute;tulo de la saga como es <em>Super Mario Odyssey </em>&mdash;acaso avanzando que la tercera entrega, seguramente ya en preproducci&oacute;n, se titule justo as&iacute;&mdash;, y a personajes como Fox McCloud en calidad de Han Solo: el protagonista de una saga de los 90, <em>Star Fox</em>, que los chavales de hoy d&iacute;a dif&iacute;cilmente reconocer&aacute;n a menos que se lo hayan pedido en el <em>Smash Bros</em>.
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                Bowsy, hijo de Bowser, es el nuevo villano de la película                            </span>
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        As&iacute; con todo. <em>Super Mario Galaxy</em> es otra pel&iacute;cula-escaparate, donde a cada rinc&oacute;n hay una referencia a un juego previo con el que seguramente disfrutaste mucho m&aacute;s que viendo este artefacto, pero con el que de todas formas es grato reencontrarse. La prioridad es ampliar el escaparate todo lo posible y eso va en detrimento de cualquier narraci&oacute;n m&iacute;nimamente funcional, as&iacute; que a&ntilde;adiendo la comedia marca de la casa &mdash;mucho m&aacute;s sarc&aacute;stica que la vista en las consolas porque al fin y al cabo hablamos de un equipo mayoritariamente estadounidense&mdash;, ya tenemos todas las piezas para conseguir un nuevo film IP que arrase en taquilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo es de lo m&aacute;s previsible y continuista de forma que, aceptando que esto es lo que hay, quepa divisar alg&uacute;n consuelo. La irritante radiof&oacute;rmula <em>boomer</em> &mdash;que nos condenaba en <em>Super Mario Bros.</em> a escuchar a AC/DC o A-ha&mdash; ha sido completamente sustituida por los inmortales temas de Koji Kondo, debidamente editados para que suenen como Hans Zimmer, pero reteniendo parte de su belleza. Eso que nos llevamos. Y, adem&aacute;s, hay un abandono m&aacute;s contundente al movimiento por el movimiento, coreografiado en varias tomas continuas para hacer brillar lo que defini&oacute; en primer lugar a todos estos personajes. Sus saltos, sus esquivas, sus vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los verbos que nos enamoraron durante a&ntilde;os de los videojuegos de <em>Super Mario</em>, y de lo que aqu&iacute; se trata simplemente es de verlos impresos desde una distancia nost&aacute;lgica. Puede ser agradable, por qu&eacute; no. Porque aqu&iacute; ya nadie enga&ntilde;a a nadie y de lo que se trata es de ofrecer una experiencia cuidadosamente delimitada, que no deje poso alguno ni fuerzas para ofrecer una opini&oacute;n enf&aacute;tica. Porque para qu&eacute;, qu&eacute; sentido tendr&iacute;a. Si tanto se habla hoy de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;consumir&rdquo; obras culturales</a> ha de deberse a artefactos como el que nos ocupa, que dif&iacute;cilmente vamos a encontrar m&aacute;s pulidos y depurados en otra parte. He aqu&iacute; el grado cero, el patr&oacute;n oro, del producto de consumo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Videojuegos,Nintendo,Cine de animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6569f6a8-3f85-438a-9326-6f761cae9137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138985.jpg" width="7223" height="4063" alt="Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada &#039;Amarga Navidad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director crea una intrincada trenza de historias en la que una responde a la otra en un inteligente y emocionante ejercicio de metacine y autoficción con una escena final para el recuerdo</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El cine dentro del cine siempre ha estado en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12858326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de Pedro Almod&oacute;var.</a> Ah&iacute; est&aacute; el brillante inserto de<em> El amante menguante </em>en <em>Hable con ella</em> o de una forma m&aacute;s frontal, la compleja estructura de<em> La mala educaci&oacute;n</em>. Tambi&eacute;n el proceso creativo. Qu&eacute; hay detr&aacute;s de los escritores o los cineastas, qu&eacute; les inspiran o cortan sus alas creativas, es otro de los tropos almodovarianos que ha abordado en varias pel&iacute;culas, como la citada <em>La mala educaci&oacute;n</em>; <em>Los abrazos rotos</em>, donde un director ciego dictaba sus historias a su ayudante, o<em> Dolor y gloria</em>, donde ambas constantes de su cine se abrazaban y desembocaban en un final donde la propia pel&iacute;cula se desvelaba como parte del artefacto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido tan al l&iacute;mite <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como con</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Amarga navidad,</em></a> su nueva pel&iacute;cula, donde lleva al extremo el juego de ficci&oacute;n y realidad en una filigrana narrativa brillante. Puede que sea de los guiones m&aacute;s complejos que ha escrito el propio Almod&oacute;var, pero eso lo va descubriendo uno seg&uacute;n pasa un filme al que conviene llegar lo m&aacute;s virgen posible para dejarse llevar por sus sorpresas narrativas que son, tambi&eacute;n en muchas ocasiones, gui&ntilde;os a la propia obra de su creador.
    </p><p class="article-text">
        <em>Amarga navidad</em> es una inteligente y arriesgada matrioska donde cada historia va desvelando la siguiente&hellip; o la anterior, formando un juego de tramas que se entrelazan hasta desembocar en una escena final apabullante, de lo mejor que ha escrito el cineasta y condenada a quedar en el recuerdo. La primera capa muestra a una directora, B&aacute;rbara Lennie, que acude a un hospital por un episodio de migra&ntilde;as. Pronto descubrimos que esa directora es un personaje de ficci&oacute;n escrito por otro director, Leonardo Sbaraglia, con un look que recuerda no de forma casual al del propio Almod&oacute;var.
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        Por tanto, la matrioska almodovariana contiene a tres directores. La directora de la primera ficci&oacute;n, Lennie; el que escribe esa historia, Sbaraglia, y en un juego pirandelliano est&aacute;, aunque no presente como personaje, el propio Almod&oacute;var como demiurgo que escribe a ambos personajes, da forma a la pel&iacute;cula y hace que todas las piezas de su puzzle encajen.
    </p><p class="article-text">
        El filme se descubre, en cada una de sus capas, como una reflexi&oacute;n sobre la responsabilidad moral de los creadores. &iquest;Hasta qu&eacute; punto pueden nutrirse de forma impune de las historias que tienen alrededor?, &iquest;caiga quien caiga?, como se pregunta un personaje en un momento de la pel&iacute;cula. Esa pregunta se la hace la directora Lennie, se la pregunta el director que la escribe y, por tanto, nos la lanza el mismo Almod&oacute;var a la cara del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son los directores vampiros? Aquella cuesti&oacute;n estaba en el centro de una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes de la historia del cine espa&ntilde;ol,<em> Arrebato</em>. Su director, Iv&aacute;n Zulueta, solo pudo dirigir dos pel&iacute;culas, las mismas que ha dirigido el personaje de B&aacute;rbara Lennie en un gui&ntilde;o inconsciente al realizador que ha planteado de forma m&aacute;s bestia c&oacute;mo el cine y la necesidad de crear puede devorar a los artistas. A la pel&iacute;cula de Zulueta se la recuerda, de nuevo, con ese cursor rojo del ordenador que palpita en la pantalla.
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                Bárbara Lennie y Victoria Luengo en &#039;Amarga navidad&#039;                            </span>
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        En ese juego de trenzas narrativas, Almod&oacute;var se va desnudando en un ejercicio de autoficci&oacute;n con much&iacute;sima ficci&oacute;n, much&iacute;simo juego narrativo y, como si fuera un ox&iacute;moron, much&iacute;sima verdad en la forma en la que el director aborda varios de los temas que han centrado su &uacute;ltima etapa como director, como la soledad, o algunos que siempre han estado, como la uni&oacute;n de las mujeres como forma de ayudarse y salir adelante en un mundo de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Este ejercicio de guion y de narrativa endemoniada se permite el lujo de construir una ficci&oacute;n err&aacute;tica, a la que le falta incluso un detonante narrativo, para luego en su &uacute;ltima y genial pirueta convertir todo ello en parte del filme. Y ah&iacute; es donde conviene guardar la sorpresa de una pel&iacute;cula que se desdobla para explicarse.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, la &uacute;ltima matrioska, la m&aacute;s peque&ntilde;ita, hace que se entiendan las anteriores en una escena final donde Almod&oacute;var hace hasta autocr&iacute;tica de varias de las cosas que han dicho de sus &uacute;ltimos filmes y de lo que podr&iacute;an haber dicho de este&hellip; de no ser porque &eacute;l ha sido m&aacute;s listo que todos y ha convertido todo ello en parte del juego metanarrativo que propone una pel&iacute;cula que parece mucho m&aacute;s sencilla que lo que realmente es, un encaje de bolillos planificado al detalle. Lo hace, adem&aacute;s, evidenci&aacute;ndolo en un tour de force final entre el siempre estupendo Leonardo Sbaraglia y una Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n condenada a ganar todos los premios posibles.&nbsp;
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                Bárbara Lennie y Patrick Criado en &#039;Amarga Navidad&#039;                            </span>
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        Almod&oacute;var recupera se&ntilde;as de identidad que se hab&iacute;an perdido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hay humor, y funciona. Hay un gui&ntilde;o hasta al kitsch, con ese bombero stripper al que da vida de forma hermosa un Patrick Criado en un personaje tan bonito como su nombre, Boni, de Bonifacio, y que hasta nos hace pensar en el Jaime Ch&aacute;varri de<em> &iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?</em>. Hay insertos musicales como los que uno recuerda en <em>Hable con ella, </em>aunque el de Amaia no encaja tan bien como el <em>Cucurrucuc&uacute; Paloma </em>de Caetano Veloso y quita fluidez a la narraci&oacute;n, algo que no ocurre con la escena en la que B&aacute;rbara Lennie y Victoria Luengo escuchan en silencio <em>La llorona</em> de Chavela Vargas &mdash;c&oacute;mo no iba a estar ella&mdash; mientras cada uno llora por un motivo diferente y emociona hasta la l&aacute;grima al espectador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigue siendo, por supuesto, una pel&iacute;cula que desprende el sello de Almod&oacute;var en cada fotograma. En su forma de componer, en el vestuario, en la excelente partitura de Alberto Iglesias&hellip; pero en esta ocasi&oacute;n uno se rinde al riesgo de un director que pod&iacute;a vivir en el conformismo, en la austeridad que tan bien ha dominado en sus &uacute;ltimas obras, y que ha decidido ofrecer algo intelectual, emocionante, y que nos haga reflexionar sobre lo que hay detr&aacute;s de cada obra de ficci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Pedro Almodóvar,Cine español,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca41616d-c528-4295-a3dc-8cb76766e52d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jessie Buckley, a punto de ganar el Oscar por ‘Hamnet’, se une a Christian Bale como pareja monstruosa en esta arriesgada actualización de ‘La novia de Frankenstein’
</p><p class="subtitle">Sorogoyen muestra los 18 primeros minutos de ‘El ser querido’: un duelo entre “dos bestias”, Javier Bardem y Victoria Luengo
</p></div><p class="article-text">
        Se titulaba <em>La novia de Frankenstein</em>, pero este personaje solo aparec&iacute;a en la pel&iacute;cula unos pocos minutos. Suficientes, de todas formas, para que Elsa Lanchester fuera ic&oacute;nica. Ayud&oacute; lo suyo que tuviera un doble papel &mdash;como La Novia y como Mary Shelley, aqu&iacute; ejerciendo de narradora&mdash;, de forma que el filme que James Whale hab&iacute;a dirigido cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su <em>Frankenstein</em> se convirtiera, llegado 1935, en una de las secuelas m&aacute;s aclamadas de todos los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a tener por medio a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shelley, autora de la novela</a>, a <em>La novia de Frankenstein</em> le hab&iacute;a venido bien buscar su propio camino. Alejarse de la literatura. Entonces se top&oacute; con un macabro sentido del humor, efectos especiales revolucionarios, y tambi&eacute;n cierto subtexto homoer&oacute;tico entre Frankenstein y su nuevo mentor, el Doctor Pretorius. Han sido estas las razones de su fama, fundamentalmente. Aunque tambi&eacute;n deber&iacute;a tener su importancia que, en los breves minutos que Lancaster est&aacute; en pantalla con su memorable caracterizaci&oacute;n, lo &uacute;nico que hace es rechazar al monstruo de Frankenstein. Rechaza la funci&oacute;n para la que ha sido creada. Se niega a ser la novia de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Este gesto es clave y, teniendo en cuenta la relevancia cultural de <em>La novia de Frankenstein</em>, era cuesti&oacute;n de tiempo que alguien lo quisiera desarrollar. Tal parece que vivimos un momento &oacute;ptimo para ello, como demuestra la cercan&iacute;a del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Guillermo del Toro</a> en conjunto a las lecturas feministas de la obra: lecturas que han enriquecido los significados de la novela de Shelley &mdash;proponiendo que su centro bien pudiera ser hostilidad masculina ante el poder reproductor de la feminidad, o bien directamente una depresi&oacute;n postparto &mdash;, toda vez que han generado sus propias ficciones. Ah&iacute; entrar&iacute;an tanto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-stone-frankenstein-feminista-liberada-sexualmente-irregular-pobres-criaturas-yorgos-lanthimos_129_10480413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pobres criaturas</em></a> como el filme que nos ocupa, <em>&iexcl;La novia!</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Experimentando con el experimento</strong></h2><p class="article-text">
        Que el material sea tan jugoso &mdash;y llame la atenci&oacute;n que hayamos tardado cerca de 90 a&ntilde;os en volver tras el magn&eacute;tico peinado de Elsa Lanchester&mdash; no implica que <em>&iexcl;La novia!</em> parezca un proyecto bastante descabellado de entrada. Desde el mero hecho de qui&eacute;n dirige. Maggie Gyllenhaal ten&iacute;a una pr&oacute;spera carrera como actriz cuando debut&oacute; a la direcci&oacute;n en 2021, recibiendo cr&iacute;ticas excelentes. <em>La hija oscura</em> era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/hija-oscura-maggie-gyllenhaal-malas-madres-critica-de-cine-estrenos_1_8757858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n ejemplarmente s&oacute;lida de Elena Ferrante</a>, que Gyllenhaal hab&iacute;a acometido con gran sensibilidad. Nada en ella nos hac&iacute;a imaginar, sin embargo, que la directora quisiera acudir al cine de terror de los a&ntilde;os 30 con su segundo largometraje.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La hija oscura</em>, por cierto, aspir&oacute; al Oscar a Mejor actriz de reparto para Jessie Buckley, que hoy est&aacute; a punto de alzarse con la estatuilla <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>. Y Buckley, justamente, es la protagonista de <em>&iexcl;La novia!</em>, queriendo Gyllenhaal volver a contar con sus servicios para un personaje desafiante, del&nbsp;que depende buena parte del impacto de la pel&iacute;cula. Buckley es Ida, una mujer que muere en los primeros minutos del filme, para luego ser revivida como la novia de Frankenstein.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Gyllenhaal, como directora y guionista, ha planteado una secuela de <em>La novia de Frankenstein</em> desde la pregunta de qu&eacute; habr&iacute;a pasado si el final fuera abierto. Si La Novia no hubiera rechazado al monstruo. Pero es algo m&aacute;s complicado porque su trama se ambienta en los a&ntilde;os 30, en la misma &eacute;poca que desfilaban por las salas de cine los monstruos cl&aacute;sicos de Universal y las pel&iacute;culas de Whale. El monstruo de Frankenstein (&ldquo;Frank&rdquo;) ha estado vagando durante d&eacute;cadas deseando una compa&ntilde;era, que en la novela de Shelley nadie le hab&iacute;a podido llegar a dar.
    </p><p class="article-text">
        Ida va a ser esa compa&ntilde;era gracias al ingenio de otro cient&iacute;fico loco &mdash;en este caso una cient&iacute;fica loca, Annette Benning, en un claro corte de mangas a Victor Frankenstein y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ambici&oacute;n por &ldquo;puentear&rdquo; a las mujeres</a>&mdash;, si bien Ida es un personaje de lo m&aacute;s peculiar. Es una mujer extravagante metida en l&iacute;os con la mafia de Chicago y que por si fuera poco &mdash;en una idea que, y esto pasa bastante en la pel&iacute;cula, suena mejor sobre el papel que c&oacute;mo luego se ejecuta&mdash; est&aacute; en contacto con el espectro de Mary Shelley, comunic&aacute;ndose con ella e incluso dando la sensaci&oacute;n a veces de estar <em>pose&iacute;da</em> por ella. As&iacute; que Buckley, como hizo Lanchester previamente, puede brillar en un doble papel como la escritora brit&aacute;nica y como la renuente novia del monstruo.
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                Fotograma de &#039;La novia de Frankenstein&#039; (1935)                            </span>
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        Buckley est&aacute; a la altura. La actriz se entrega en cuerpo y alma al proyecto, jugando con su f&iacute;sico y su acento mientras retuerce ferozmente las palabras y termina formando una pareja muy atractiva junto a Frank. Quien, desde luego, no posee su desquiciada verborrea, seg&uacute;n el recuerdo de Boris Karloff en el d&iacute;ptico de Whale y una b&uacute;squeda de entidad propia, garantizada por su int&eacute;rprete. Este resulta ser Christian Bale con su mejor interpretaci&oacute;n en a&ntilde;os, alternando la ingenuidad y desvalimiento del monstruo cl&aacute;sico con cierto grado de imprevisibilidad violenta y alguna que otra concesi&oacute;n contempor&aacute;nea (es un monstruo que sufre &ldquo;ataques de ansiedad&rdquo;, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        Y la pareja funciona. La imaginaci&oacute;n de Gyllenhaal se ha aferrado en&eacute;rgicamente a los &uacute;ltimos minutos de <em>La novia de Frankenstein</em> para, desde un alegre esp&iacute;ritu especulativo, proyectar los personajes a un nuevo escenario y jugar con los ingredientes de Shelley. El problema viene por todo lo que entra&ntilde;a este escenario. La Gran Depresi&oacute;n de EEUU, donde La Novia y Frank se convierten a causa de sus posteriores tropiezos con la ley en una suerte de sucesores de Bonnie y Clyde. Algo que suena muy bien, nuevamente. Si tan solo la ejecuci&oacute;n estuviera a la altura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los locos a&ntilde;os 30</strong></h2><p class="article-text">
        La imagen de Buckley y Bale perseguidos en su coche a trav&eacute;s de maizales estadounidenses recuerda inevitablemente &mdash;y Gyllenhaal lo subraya de vez en cuando con tiroteos y c&aacute;maras lentas&mdash; a esa pel&iacute;cula de <em>Bonnie y Clyde</em> que, con Faye Dunaway y Warren Beatty al frente, trajo consigo el Nuevo Hollywood a finales de los a&ntilde;os 60. No es, sin embargo, el referente cin&eacute;filo m&aacute;s sustancial, pues al margen de la tradici&oacute;n audiovisual de Frankenstein nos topamos con la afici&oacute;n del&nbsp;monstruo a los musicales que, protagonizados por Fred Astaire y Ginger Rogers entre otros, trataban de enderezar un poco los &aacute;nimos de la ciudadan&iacute;a tras el <em>crack</em> del 29.
    </p><p class="article-text">
        Frank es un ferviente admirador de estos musicales, que en <em>&iexcl;La novia!</em> viene a representar Jake Gyllenhaal &mdash;hermano de la directora&mdash; como una estrella ficticia de Hollywood. Y esta admiraci&oacute;n impele a que <em>&iexcl;La novia!</em> coquetee con el g&eacute;nero musical, planteando n&uacute;meros muy aparatosos fruto de la imaginaci&oacute;n del monstruo y de su amor por el personaje de Buckley. Juntando esto con su carrera delictiva y los disturbios sociales que provocan (con La Novia como l&iacute;der espiritual de una revoluci&oacute;n en ciernes), la conexi&oacute;n de <em>&iexcl;La novia!</em> con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/joker-folie-deux-secuela-vacia-ensimismada-vuelve-brillar-joaquin-phoenix_129_11628660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Joker: Folie &agrave; deux</em></a> es insoslayable.
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                Jessie Buckley y Christian Bale en &#039;¡La novia!&#039;                            </span>
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        Joaquin Phoenix y Lady Gaga, como el Joker y Harley Quinn, han dado paso a estos nuevos forajidos. Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Hildur Gu&eth;nad&oacute;ttir es la compositora de la banda sonora de <em>&iexcl;La novia!</em> como ya puso m&uacute;sica anteriormente al d&iacute;ptico de <em>Joker</em>, y tambi&eacute;n es Warner el estudio que ha apoyado el filme de Gyllenhaal&hellip; metido en otro de esos desarrollos ca&oacute;ticos a los que suele ser asiduo. De <em>&iexcl;La novia!</em> se cuenta que el presupuesto ha crecido de forma descontrolada, que los primeros pases con p&uacute;blico <a href="https://www.google.com/search?q=the+bride+world+of+reel&amp;sca_esv=110a515e0d96392e&amp;sxsrf=ANbL-n7QswarlyqPpAbW7gR3AG2SNHkmag:1772725336092&amp;ei=WKSpaYaqBb-K9u8Py5jVuA0&amp;biw=1163&amp;bih=532&amp;ved=0ahUKEwiGtsS_jImTAxU_hf0HHUtMFdcQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=the+bride+world+of+reel&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiF3RoZSBicmlkZSB3b3JsZCBvZiByZWVsMggQABiABBjLATIIEAAYFhgKGB4yCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBTIIEAAYgAQYogQyCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBUisBlDMA1j5BHABeACQAQCYAZ4BoAGEAqoBAzAuMrgBA8gBAPgBAZgCA6AClwLCAgsQABiABBiwAxiiBMICCBAAGLADGO8FwgIEECMYJ5gDAIgGAZAGBZIHAzEuMqAH5wmyBwMwLjK4B5ECwgcDMi0zyAcOgAgA&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido desastrosos</a>, y que Warner ha exigido <em>reshoots</em> a mansalva. Las expectativas comerciales no son, en resumidas cuentas, las mejores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos devolver&iacute;a a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>, fracaso hist&oacute;rico que en 2024 casi se carg&oacute; la carrera de Michael De Luca y Pamela Abdy como encargados de la divisi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Warner &mdash;hoy habiendo enderezado la trayectoria del estudio con varios &eacute;xitos de cr&iacute;tica y taquilla, que se antojan agridulces sin embargo ante la inminente absorci&oacute;n de la empresa por parte de Paramount&mdash;, si bien hay una diferencia importante. <em>Joker 2</em>, gustara m&aacute;s o menos su propuesta, era exactamente la pel&iacute;cula que quer&iacute;a ser. Y no se puede decir lo mismo de <em>&iexcl;La novia!</em>, cuyo guion no sabe gestionar tantos y tan estramb&oacute;ticos ingredientes, y todo se acaba desparramando.
    </p><p class="article-text">
        La trama criminal de <em>&iexcl;La novia!</em> &mdash;por la cual los protagonistas luchan contra un g&aacute;ngster todopoderoso&mdash; est&aacute; p&eacute;simamente engarzada y hace que sufran otros actores implicados, como un deslucido John Magaro en el papel del exmarido de Ida o, sobre todo, una pareja de detectives que forman Pen&eacute;lope Cruz y Peter Sarsgaard y que no hay quien se crea. Los apuntes feministas del personaje de Buckley &mdash;que en medio de sus correr&iacute;as empieza a preocuparse por la violencia sexual&mdash; carecen por tanto de convicci&oacute;n en medio de este l&iacute;o, y todo se queda en una oportunidad perdida. En una obra desbordada de ideas que no ha sabido llevar a buen puerto.
    </p><p class="article-text">
        Sin tampoco ser algo tan grave, a lo largo de <em>&iexcl;La novia!</em> es tan constante la sensaci&oacute;n de que se hace una y otra vez la zancadilla, como la gratitud de que se hayan invertido cerca de 100 millones de d&oacute;lares &mdash;tiene pinta de que Warner va a perder mucho dinero con <em>&iexcl;La novia!</em>&mdash; en esta locura. Sin que, adem&aacute;s, nada realmente importante atine a estropear el mayor atractivo del filme: una pareja que transpira encanto y carisma. Iconicidad, en resumidas cuentas. Justo lo que nos trajo aqu&iacute; en primer lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 15:16:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Libros,Películas,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/238ab741-252b-4b91-83d6-0bafb600d22f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la candidatura por el Oscar a Mejor película animada encontramos dos producciones de Francia este año: ‘Arco’ y la sorprendente adaptación de una novela de Amélie Nothomb</p><p class="subtitle">Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”
</p></div><p class="article-text">
        El premio Nobel que recibi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> en 2022 trajo la consolidaci&oacute;n de un p&aacute;lpito que, de todas formas, ya parec&iacute;an haber interiorizado lectores y editores: la autoficci&oacute;n es el g&eacute;nero clave de nuestra &eacute;poca. Sin constre&ntilde;irse siquiera a la escritura, pues a fin de cuentas una obra previa de Ernaux, <em>El acontecimiento</em>, ya hab&iacute;a dado pie a una pel&iacute;cula ganadora del Le&oacute;n de Oro del Festival de Venecia justo el a&ntilde;o pasado. Y resisti&eacute;ndose, quiz&aacute;, a una categorizaci&oacute;n estricta: la misma Ernaux detesta la etiqueta &mdash;prefiere hablar de &ldquo;escritura de vida&rdquo; o &ldquo;autosociobiograf&iacute;a&rdquo;&mdash;, y dentro del espacio francobelga nos hemos topado con otra escritora que juguetea con ella a placer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso era mucho m&aacute;s complicado llevar al cine <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em>, publicada por <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/vivir-amelie-nothomb_1_8938899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> en el a&ntilde;o 2000, que <em>El acontecimiento</em>. S&iacute;, desde luego que la autoficci&oacute;n puede remitirnos al aprendizaje de un individuo y a encadenados m&aacute;s o menos di&aacute;fanos de peripecias (&ldquo;acontecimientos&rdquo;) f&aacute;cilmente exportables a una pel&iacute;cula, pero ah&iacute; entra la peculiaridad del libro de Nothomb: se remite a cuando solo era un beb&eacute;. Un beb&eacute; que aseguraba ser Dios desde el &uacute;tero materno, y que al haber nacido con el cord&oacute;n umbilical alrededor del cuello tuvo que pasarse los dos primeros a&ntilde;os de vida como un vegetal. Un ser que solo inger&iacute;a y excretaba cosas. Un tubo.
    </p><p class="article-text">
        La novela de Nothomb est&aacute; escrita en primera persona (c&oacute;mo no) y cruza las hilarantes reflexiones de este beb&eacute; narcisista con su estancia en Jap&oacute;n, donde la familia de Nothomb viv&iacute;a a mediados de los 60 debido a que el padre era un diplom&aacute;tico belga. Es una novela breve, concisa, pero con un planteamiento muy desafiante de cara a su traducci&oacute;n en im&aacute;genes. Por suerte, <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em> ha llegado al cine con la forma de una fabulosa pel&iacute;cula de animaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La animaci&oacute;n francesa en ebullici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de Nothomb &mdash;titulada en Espa&ntilde;a <em>Little Am&eacute;lie</em>&mdash; es una de las candidatas al Oscar a Mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n. Esta carrera de premios, que culminar&aacute; el pr&oacute;ximo 16 de marzo, cuenta con la particularidad de tener dos producciones francesas compitiendo por la estatuilla: la pel&iacute;cula que dirigen Mailys Vallade y Liane-Cho Han Jin Kuang junto a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arco</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Ugo Bienvenu</a>. Es algo que no pasaba desde hace casi diez a&ntilde;os, cuando en 2017 <em>La tortuga roja</em> se midi&oacute; con <em>La vida de Calabac&iacute;n</em>. Y ah&iacute; hab&iacute;a una letra peque&ntilde;a. <em>La tortuga roja</em> era un proyecto conjunto con Studio Ghibli, mientras que <em>La vida de Calabac&iacute;n</em> era una coproducci&oacute;n francosuiza.
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        As&iacute; que la coincidencia de <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> en los premios nos habla, necesariamente, de un momento especial para la animaci&oacute;n francesa. Algo que se pod&iacute;a rastrear desde el &uacute;ltimo Festival de Annecy, donde <em>Arco</em> se hizo con el gran premio. Aunque la industria de Francia nunca haya podido competir con EEUU o Jap&oacute;n, desde los a&ntilde;os 80 el pa&iacute;s galo cuenta con un festival propio donde desfilan las grandes novedades del medio a nivel internacional. Se puede colar Disney, se puede colar Ghibli, y a la vez ofrecer una muestra de lo que est&aacute; sucediendo internamente en la animaci&oacute;n francesa. Por eso la Secci&oacute;n Oficial de su &uacute;ltima edici&oacute;n fue tan destacada.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; ten&iacute;amos <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> calentando para el Oscar, junto a lo nuevo de uno de los cineastas franceses responsables de haber impulsado la industria: Sylvain Chomet estrenaba <em>La extraordinaria vida de Marcel Pagnol</em> (que aqu&iacute; podremos ver a partir del 6 de marzo). Esta conjunci&oacute;n de nombres ilustra una sugerente panor&aacute;mica, donde los popes hist&oacute;ricos siguen trabajando &mdash;Chomet fue responsable del corto que preced&iacute;a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>&mdash; mientras van surgiendo nuevos y prometedores nombres. Y el medio desprende la sofisticaci&oacute;n suficiente como para que incluso un director franc&eacute;s ganador del Oscar y acostumbrado a la acci&oacute;n real (Michel Hazanavicius, el de <em>The Artist</em>) pruebe suerte en &eacute;l. <em>La mercanc&iacute;a m&aacute;s preciosa</em> se hab&iacute;a proyectado en el Cannes anterior.
    </p><p class="article-text">
        La galaxia de firmas ilustres es, por supuesto, mucho m&aacute;s grande. No ha dejado de crecer desde que Michel Ocelot estrenara <em>Kirik&uacute; y la bruja</em> a finales de los a&ntilde;os 90, y acto seguido se le uniera el inconfundible estilo del citado Chomet con <em>Bienvenidos a Belleville</em> (2003). Lo interesante, sin embargo, y antes que enumerar los referentes que han hecho posible esta cima refrendada por los Oscar, vendr&iacute;a a ser distinguir qu&eacute; v&iacute;as se han seguido en esta trayectoria que ya supera el cuarto de siglo. Lo que ante todo presenciamos en la animaci&oacute;n francesa es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/flow-pelicula-letona-cambiar-animacion-realismo-3d-alcanzado-cima-tomemos-direccion_1_11990567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su desd&eacute;n por las tres dimensiones</a> que demanda Hollywood, m&aacute;s af&iacute;n a la escuela japonesa y a unas ra&iacute;ces determinadas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; en el tema de las ra&iacute;ces est&eacute; todo, pues el estilo de cineastas muy variados &mdash;de Chomet al mismo Bienvenu, pasando por el Benjamin Renner de <em>Ernest y C&eacute;lestine</em> (2012) o el J&eacute;r&eacute;my Clapin de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/fallo-de-racord/cuerpo_1_7156634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi cuerpo?</em></a> (2019)&mdash; no se aleja mucho de la &ldquo;l&iacute;nea clara&rdquo;. Esto es, de la historieta francobelga &mdash;<em>Tint&iacute;n</em>, para entendernos&mdash;, que impele a la definici&oacute;n estricta de los contornos. Buena parte de la animaci&oacute;n francesa se obstina en salvaguardar el parentesco con la tradici&oacute;n del c&oacute;mic &mdash;no es ninguna casualidad que Bienvenu se hiciera un nombre como historietista antes que como cineasta&mdash;, ajena a estallidos de formas y colores que desaf&iacute;en dicha l&iacute;nea.
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                &#039;Little Amélie&#039; se aleja de la tradicional &#039;línea clara&#039; francobelga                            </span>
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        Hay excepciones, claro. S&eacute;bastien Laudenbach ha jugueteado con la est&eacute;tica de la l&iacute;nea clara a base de aumentar su grosor o fragmentarla ca&oacute;ticamente, de forma que sus creaciones parezcan moverse &ldquo;a mano alzada&rdquo;: tal es el aspecto de <em>La doncella sin manos</em> (2016) o <em>&iexcl;Linda quiere pollo!</em>, que codirigi&oacute; con Chiara Malta en 2023 para ganar el C&eacute;sar. Y luego est&aacute; el caso de R&eacute;mi Chay&eacute;, que resulta ser indispensable para entender de d&oacute;nde sale <em>Little Am&eacute;lie</em>. Hasta el punto de que sus directores, Vallade y Jin Kuang, hab&iacute;an trabajado para Chay&eacute; antes de dar el salto en solitario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo reconstruir la mirada de un beb&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que Chay&eacute; hizo, b&aacute;sicamente, fue desmantelar la l&iacute;nea clara. Extirp&oacute; el contorno de las figuras, las sac&oacute; de los m&aacute;rgenes de una vi&ntilde;eta, y las lanz&oacute; a un mundo desbordante. Primero con <em>El techo&nbsp;del mundo</em> (2015)<em> </em>inspir&aacute;ndose en la aventura de Julio Verne, y luego con <em>Calamity</em> (2020) partiendo del <em>western</em>. Este d&iacute;ptico ha guiado el debut de sus disc&iacute;pulos, pues una consecuencia del emborronamiento de la l&iacute;nea clara es que ahora podemos situarnos en las lindes otra cosa muy francesa: el impresionismo. Manchas, pinceladas desordenadas, que en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Calamity</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reimaginaban los paisajes y horizontes del Salvaje Oeste</a>. Un Salvaje Oeste familiar, a la par que extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa con la protagonista de <em>Little Am&eacute;lie</em> es que todo lo que ve, lo ve por primera vez. Es una ni&ntilde;a reci&eacute;n nacida. Que cree que es Dios y todos aquellos que la rodean son sus feligreses, s&iacute;, pero la extravagancia del planteamiento interesa a los cineastas en funci&oacute;n a c&oacute;mo esto puede propiciar una nueva realidad. Porque, &iquest;cu&aacute;l es una posible definici&oacute;n de Dios? Alguien que crea, un demiurgo. As&iacute; que la peque&ntilde;a Am&eacute;lie est&aacute; convencida de que toda la existencia que le recibe al nacer es su responsabilidad, y es una responsabilidad que puede cubrir con que se limite a &ldquo;nombrar&rdquo; algo. Por eso no le extra&ntilde;a que su &ldquo;mam&aacute;&rdquo; se sienta tan emocionada una vez Am&eacute;lie le ha nombrado (diciendo su primera palabra). Porque gracias a eso acaba de empezar a existir.&nbsp;
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                Rémi Chayé (&#039;Calamity&#039;) es la gran influencia de &#039;Little Amélie&#039;                            </span>
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        Estas son ideas (maravillosas) que ya hab&iacute;a cultivado Nothomb en la novela original. As&iacute; que la grandeza de <em>Little Am&eacute;lie</em> estriba en c&oacute;mo las ejecuta a trav&eacute;s de la animaci&oacute;n. Como ya hiciera Chay&eacute;, los directores indagan en el legado del impresionismo para desarrollar im&aacute;genes en estado provisional, <em>in media res</em>. No hay expresi&oacute;n m&aacute;s representativa de esto que una secuencia en la que Am&eacute;lie empieza a corretear por un bosque cercano a su casa y sus pies saltan entre &aacute;rboles y colinas que se generan espont&aacute;neamente justo cuando lo necesita. Ya que es la primera vez que la peque&ntilde;a se topa con esta vegetaci&oacute;n, tiene sentido que surja en ese momento preciso.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Valladys y Jin Kuang supone, por tanto, un acercamiento muy intuitivo a la creatividad de Nothomb. Lo que en su literatura es sarcasmo y frases cortantes, en <em>Little Am&eacute;lie</em> es una realidad tr&eacute;mula e indecisa, que no puede afirmarse a s&iacute; misma hasta que no se lo permite un beb&eacute; de personalidad magn&eacute;tica. Valladys y Jin Kuan siguen, por lo dem&aacute;s, el original literario con notable lealtad &mdash;de ah&iacute; que mantengan grandes momentos como el renacimiento de Am&eacute;lie gracias a descubrir el placer del chocolate belga, a la vez que otros elementos cuestionables en tanto a la contemplaci&oacute;n exotista de la cultura japonesa&mdash;, si bien lo traicionan de vez en cuando, al refrenar el tono agrio que Nothomb hab&iacute;a ido introduciendo progresivamente en sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Valladys y Jin Kuan nunca se atreven a abrazar del todo la aspereza de la escritora &mdash;de forma que <em>Little Am&eacute;lie</em> se articule como un <em>coming of age</em> de tantos, simplemente con una protagonista a&uacute;n m&aacute;s joven de lo habitual&mdash;, y se entiende que se debe a su personal deseo celebratorio. <em>Little Am&eacute;lie</em>, aline&aacute;ndose con los ojos de un beb&eacute;, es una oda a la maravilla, al hallazgo constante y a las posibilidades de la existencia. Y por eso se antoja tan s&oacute;lida su propuesta animada. Porque entiende que la animaci&oacute;n &mdash;en su concepci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica y menos deudora de cualquier cosa que nos acerque al realismo&mdash; busca solo eso: un excitado redescubrimiento del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:31:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Cine de animación,Francia,Novela,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama 'At the sea', que decepciona en la Berlinale]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11615e36-e21b-407a-a224-88b99badd854_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama &#039;At the sea&#039;, que decepciona en la Berlinale"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz era una de las presencias más esperadas del certamen, pero ha causado baja a última hora para presentar esta fallida apuesta del director húngaro Kornél Mundruczó</p><p class="subtitle">Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”
</p></div><p class="article-text">
        Amy Adams es una actriz inmensa. Lo ha demostrado en numerosas ocasiones. Sus trabajos en pel&iacute;culas como<em> La llegada,</em> <em>The master </em>o en el filme que la descubri&oacute;,<em> Junebug,</em> son espl&eacute;ndidos. Sin embargo, parece siempre condenada a un injusto segundo plano. Como si siempre estuviera a punto de lograr esa pel&iacute;cula que la coloque en el lugar que merece. Puede que haya sido la decepcionante recepci&oacute;n de sus proyectos m&aacute;s comerciales, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/liga-justicia-zack-snyder-aporta-corazon-desmesura-imaginario-derechista-version-zombi-estrenada-salas_1_7324078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el universo DC de Zack Snyder</a>, o thrillers como<em> La mujer en la ventana</em>, lo que han hecho que muchos olviden que Adams es, de lejos, una de las mejores actrices de su generaci&oacute;n. Mejor que muchas que acumulan premios y proyectos. Ella, sin embargo, arrastra seis nominaciones a los Oscar sin materializar un galard&oacute;n que se le resiste.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe si por las ganas de dar un golpe en la mesa de los premios acept&oacute; un filme tan convencional como<em> At the sea, </em>la pel&iacute;cula con la que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuevo-karim-ainouz-kornel-mundruczo-angela-schanelec-competiran-oso-oro-berlinale_1_12921413.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cineasta Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; compite por el Oso de Oro</a> en el Festival de Berl&iacute;n. Fue Mundrucz&oacute; quien, en su primer filme en ingl&eacute;s, logr&oacute; una nominaci&oacute;n al Oscar (y una copa Volpi en Venecia) para Vanessa Kirby por <em>Fragmentos de una mujer.</em> Por tanto, podr&iacute;a parecer l&oacute;gico que, en la b&uacute;squeda de buenos papeles que demuestran actrices con un gusto por el riesgo, Amy Adams hubiera decidido probar suerte con la nueva propuesta que el director coescribe junto a su habitual coguionista y pareja Kata Weber.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, el resultado est&aacute; lejos del talento de la actriz, y tambi&eacute;n lejos de otras pel&iacute;culas del director. <em>At the sea </em>es un drama mil veces visto sobre traumas paternofiliales, adicciones y redenci&oacute;n. Adem&aacute;s, se presenta con unas formas afectadas que imprime Mundrucz&oacute; y que parece tener un af&aacute;n de elevar su propio material con insertos de baile que, en ocasiones, como en ese final en la playa, rozan el rid&iacute;culo.
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            <span class="title">
                Kornel Mundruczo en la rueda de prensa de &#039;At the sea&#039; en la Berlinale                            </span>
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        Y eso que Adams se entrega, como siempre, en cuerpo y alma para intentar salvar la pel&iacute;cula. Ella es lo mejor del filme como una bailarina que regresa a casa tras meses en una cl&iacute;nica de desintoxicaci&oacute;n por su adicci&oacute;n al alcohol. Las heridas familiares y el reencuentro con ellos es el centro de una pel&iacute;cula que tambi&eacute;n cuenta el trauma de esta mujer ante un padre abusador y un genio de la danza del que ha heredado un emporio art&iacute;stico. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n pese la reciente presencia de un filme como<em> Valor Sentimental</em>, que emociona en lo hondo con ese reencuentro entre un padre cineasta y una hija actriz. Es cierto que <em>At the sea </em>va por otros derroteros, pero uno no puede evitar acordarse del filme de Joachim Trier.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, se agradece que Mundrucz&oacute; haya abandonado en esta ocasi&oacute;n su habitual cine que roza la crueldad. Aqu&iacute; muestra empat&iacute;a por sus personajes, y de alguna forma parece que su apuesta de EEUU sea como cuando Michel Franco realiz&oacute; <em>Dreams,</em> junto a Jessica Chastain, donde compuso su pel&iacute;cula m&aacute;s tierna sin renunciar a su habitual aspereza.
    </p><p class="article-text">
        A Adams le espera un a&ntilde;o movidito. Tiene pendiente de estreno la versi&oacute;n en miniserie de <em>El cabo del miedo</em>, con Javier Bardem dando vida al Max Cady que inmortaliz&oacute; Robert De Niro en la pel&iacute;cula de Scorsese. Adem&aacute;s, estrenar&aacute; la nueva pel&iacute;cula de Taika Waititi, una versi&oacute;n de<em> Klara an the sun, </em>la novela de Kazuo Ishiguro. Por si fuera poco, estrenar&aacute; en 2027 la nueva pel&iacute;cula de la saga <em>Star Wars</em> junto a Ryan Gosling, con la que intentar&aacute; tener su franquicia de &eacute;xito tras no funcionar su apuesta como Lois Lane. Ahora solo falta que funcionen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo hago películas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi país, Hungría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kornél Mundruczó</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La presencia de Adams era uno de los platos fuertes de esta Berlinale, pero finalmente la actriz no acudi&oacute;, y el director ley&oacute; un breve comunicado justificando su ausencia y dando las gracias a Berl&iacute;n por apoyar el cine independiente. Ante la ca&iacute;da de su estrella, el director se convirti&oacute; en el protagonista y explic&oacute; que no hace pel&iacute;culas en EEUU por gusto, sino porque no consigue levantarlas en Hungr&iacute;a al haberse enfrentado al gobierno de extrema derecha de Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca planee hacer pel&iacute;culas americanas, soy un autor h&uacute;ngaro. Esa era mi vida. Pero en un momento, cuando intent&eacute; financiar <em>Fragmentos de una mujer</em> como una pel&iacute;cula h&uacute;ngara, fue rechazada en mi pa&iacute;s.&nbsp;Un amigo, que es un productor americano que falleci&oacute; recientemente, me dijo que quer&iacute;a hacer ese guion y que prob&aacute;ramos a adaptarlo a EEUU. Yo hago pel&iacute;culas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi pa&iacute;s. Es un privilegio y para m&iacute; es importante encontrar la forma de poder hacerlas, pero la raz&oacute;n es porque no puedo hacerlas en Hungr&iacute;a&rdquo;, zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso subray&oacute; que, de alguna forma, esta pel&iacute;cula la siente como &ldquo;una alegor&iacute;a importante sobre c&oacute;mo en la sociedad hemos perdido la conexi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Mira lo que ha ocurrido en mi pa&iacute;s. A veces tienes que estar cerca de la gente, tenemos que estar juntos, saber comunicarnos&rdquo;, agreg&oacute; en relaci&oacute;n a una pel&iacute;cula sobre &ldquo;una mujer que para continuar con el legado de su padre tiene que ser m&aacute;s fuerte que muchos hombres y acaba rompi&eacute;ndose y perdiendo la conexi&oacute;n con sus seres cercanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber competido en varios festivales, incluido Cannes, Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; reconoce que le parece &ldquo;una locura que haya una competici&oacute;n para el arte&rdquo;, pero que es consciente de que &ldquo;si no fuera as&iacute;, no habr&iacute;a tanto inter&eacute;s ni habr&iacute;a tanta gente en esta sala&rdquo;. &ldquo;Esto para quien lo hace m&aacute;s entretenido es para vosotros, para la prensa, pero es dif&iacute;cil medir el arte. Aunque s&eacute; que trae cosas buenas para el negocio&rdquo;, dijo con sinceridad.
    </p><p class="article-text">
        La misma que cuando le sali&oacute; un espont&aacute;neo &ldquo;No me provoques&rdquo; cuando le preguntaron por si se rodaba igual en EEUU que en Europa. Acab&oacute; suavizando su respuesta y dijo que la esencia es la misma, pero que, mientras que en EEUU hacer cine de autor es una rareza, en Europa existe una &ldquo;estructura, unas ayudas estatales y una base que all&iacute; no existen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama 'At the sea', que decepciona en la Berlinale]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlinale,Crítica,Críticas de cine,Hollywood,Hungría,Drama,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ab52d7-0629-4ea0-97d4-86e6591b412d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136359.jpg" width="1789" height="1006" alt="‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Una joven prometedora' y 'Saltburn' adapta el clásico de la literatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es</p><p class="subtitle">El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/cincuenta-sombras-cine-mujer_1_4379324.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>50 sombras de Grey,</em></a> el petardazo editorial escrito por E.L. James, naci&oacute; como un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fan fiction </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Crep&uacute;sculo</em></a><em>.</em> Es decir, una creaci&oacute;n de una fan en una p&aacute;gina web que, a trav&eacute;s de los personajes de la saga fant&aacute;stica de amor entre un vampiro y una humana, fantase&oacute; con una nueva historia creada a partir de su imaginaci&oacute;n. Los <em>fan fiction </em>se popularizaron much&iacute;simo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fant&aacute;stico y el romance) y de la que salieron much&iacute;simas autoras que comenzaron en la autopublicaci&oacute;n y fueron fichadas por editoriales para crear novelas rom&aacute;nticas, uno de los g&eacute;neros de moda que, adem&aacute;s, no para de provocar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediocres adaptaciones en forma de serie y pel&iacute;culas</a> para cine y plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en com&uacute;n. Primero, todas est&aacute;n marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en c&oacute;mo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es m&aacute;s que la perpetuaci&oacute;n del ideal del amor rom&aacute;ntico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que est&aacute; filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librer&iacute;a muestran en sus cubiertas a mujeres con cors&eacute;s apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas.
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen, la de una mujer con un cors&eacute; y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo t&oacute;xico pero que se vende de rom&aacute;ntico, aparece de forma casi literal en la adaptaci&oacute;n que ha hecho Emerald Fennell de <em>Cumbres borrascosas</em> de Emily Bront&euml;. Una pel&iacute;cula que llega tras una inteligent&iacute;sima campa&ntilde;a de promoci&oacute;n en donde se han vendido dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptaci&oacute;n que su autora ha dicho que responde a c&oacute;mo la sinti&oacute; ella cuando ley&oacute; la obra original siendo una adolescente.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de <em>Crep&uacute;sculo</em> que hicieron un <em>fan fiction </em>con sus protagonistas. La versi&oacute;n de <em>Cumbres Borrascosas</em> que ha hecho Fennell parece realizada por alguien cuyo &uacute;nico inter&eacute;s en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de <em>Una joven prometedora </em>y <em>Saltburn</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> no es m&aacute;s que una fantas&iacute;a er&oacute;tica de una lectora de novela rosa. Una mirada m&aacute;s cercana a las novelas<em> young adult </em>que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad.
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            </figure><p class="article-text">
        La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y g&eacute;nero, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichizaci&oacute;n que podr&iacute;a describirse con uno de esos <em>tags</em> que se usan en las novelas rom&aacute;nticas actuales, <em>enemies to lovers</em>, o alg&uacute;n tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelant&oacute; a su tiempo en una pel&iacute;cula tremendamente conservadora, sino tambi&eacute;n porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en <em>Una joven prometedora</em> pasaba por un filtro pop la cultura de la violaci&oacute;n y convert&iacute;a el <em>Toxic </em>de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en <em>Saltburn</em> revisaba <em>Teorema</em> de Pasolini para acabar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aqu&iacute; apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor m&aacute;s all&aacute; de cualquier fuerza de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la promesa promocional de una pel&iacute;cula er&oacute;tica llena de sexo resulta una operaci&oacute;n de marketing destinada a la decepci&oacute;n. En esta <em>Cumbres borrascosas </em>se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasi&oacute;n desmedida que les lleva a estar cachondos todo el d&iacute;a, y que esa calentura se alargar&aacute; hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitar&aacute; a unas cuantas met&aacute;foras alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta pel&iacute;cula es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una pel&iacute;cula er&oacute;tica de hace d&eacute;cadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso s&iacute;, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su pel&iacute;cula con un ahorcado teniendo una erecci&oacute;n. Es, de lejos, la propuesta m&aacute;s arriesgada de toda la pel&iacute;cula, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agon&iacute;a de alguien a punto de morir. La uni&oacute;n de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual.
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                Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en &#039;Cumbres borrascosas&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s que rivales (Heated rivalry)</em></a>, la serie del momento que adapta una saga de novelas rom&aacute;nticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho m&aacute;s arriesgada al sexo, aunque sea una representaci&oacute;n del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que ha sido una de sus principales cr&iacute;ticas. Aqu&iacute; lo m&aacute;s expl&iacute;cito que hacen Margot Robbie y Jacob Elordi es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de iron&iacute;a. Todo lo anterior podr&iacute;a haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la mala leche que acostumbraba tener para re&iacute;rse de las novelas rom&aacute;nticas, de la fetichizaci&oacute;n que han provocado y de las relecturas modernas cuquis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, ha optado por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en <em>reels </em>de Instagram, donde analizar&aacute;n cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya qu&iacute;mica es escasa y que quedan eclipsados por los int&eacute;rpretes j&oacute;venes (entre los que destaca Owen Cooper, el ni&ntilde;o de <em>Adolescencia</em>).
    </p><p class="article-text">
        Fennell no es Baz Luhrman. No ha querido serlo. Ojal&aacute;. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo hortera de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell ha convertido <em>Cumbres Borrascosas</em> en una revista de decoraci&oacute;n y vestidos que parecen solo responder al capricho est&eacute;tico, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificaci&oacute;n para la mayor&iacute;a de las propuestas visuales que propone (&iquest;por qu&eacute; hay ladrillos blancos donde matan a los animales m&aacute;s all&aacute; de porque quede bien en c&aacute;mara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Dec&iacute;a Fennell que quer&iacute;a que su <em>Cumbres Borrascosas</em> sea el <em>Titanic </em>para una nueva generaci&oacute;n. Ojal&aacute; esa nueva generaci&oacute;n siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versi&oacute;n para leer la novela original de Emily Bronte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Literatura,Películas,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1e2f909-70be-4c81-a319-9605d5f5f3c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director Johannes Roberts (‘A 47 metros’) da todo aquello que pueda prometer la sinopsis desde una artesanía admirable y una gozosa falta de complejos</p><p class="subtitle">Entrevista - Isabel Coixet: “El arte no nos cambia, pero ojalá mis películas sean un paréntesis en un mundo incomprensible”
</p></div><p class="article-text">
        Una escena escalofriante de la que bien puede ser la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente tiene a un chimpanc&eacute; enloquecido como protagonista. Gordy es el mono titular de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>, una popular serie de los a&ntilde;os 90, y ha perdido los estribos. Rebel&aacute;ndose contra sus due&ntilde;os y compa&ntilde;eros de reparto ha hecho que cunda el terror en el set. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nop-hara-no-vuelvas-mirar-cielo-ojos_129_9237411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nop</em></a> comenzaba con el confuso animal deambulando entre cad&aacute;veres por el t&iacute;pico (ahora arrasado) escenario dom&eacute;stico de <em>sitcom</em>. Jordan Peele avanzaba entonces la punzante tesis que explorar&iacute;a el filme: c&oacute;mo de peligrosa es nuestra pretensi&oacute;n de convertir en espect&aacute;culo fuerzas que no entendemos.
    </p><p class="article-text">
        Sean estas las de un chimpanc&eacute; adorable, o un alien&iacute;gena gigantesco que aparecer&aacute; poco despu&eacute;s. Peele, absolutamente ebrio de ideas, dispuso asimismo que el esqueleto narrativo de su pel&iacute;cula emulara al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tibur&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Steven Spielberg</a>. Razon&oacute; que, si se trataba de reventar el espect&aacute;culo desde dentro (y desde una amplia pantalla IMAX), nada mejor que recurrir al <em>blockbuster </em>fundacional. Seg&uacute;n Peele, este habr&iacute;a sido el patr&oacute;n oro del espect&aacute;culo contempor&aacute;neo: nuestra especie en conflicto con energ&iacute;as ind&oacute;mitas, que podr&iacute;an acoger tanto la forma directa de bestias como de colosales avances t&eacute;cnicos. Efectos visuales que desafiaran nuestra humanidad material.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente lo es por c&oacute;mo cuestiona sus mismos cimientos ideol&oacute;gicos. Por plantearse el lado oscuro del sentido de la maravilla desde un esquema argumental pret&eacute;rito donde para combatir la bestia hay que recurrir a instintos premodernos, actualizados &aacute;cidamente por Peele en voracidad capitalista &mdash;los personajes de <em>Nop</em> no quieren capturar al alien para salvar su pueblo, sino para hacerse famosos&mdash; y una distancia ferozmente intelectual. Por eso tiene tanta gracia que el planteamiento de <em>Primate</em>, casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de <em>Nop</em>, pueda reducirse a una adaptaci&oacute;n de aquel tr&aacute;gico incidente en la grabaci&oacute;n de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        Esto es, un adorable mono como improbable mascota de una familia, que un mal d&iacute;a contrae la rabia y se vuelve contra ellos. La mansi&oacute;n de la familia Pinborough se convierte en la casa de Gordy. Pero, a diferencia de <em>Nop</em>, en el entramado de la pel&iacute;cula de Johannes Roberts no se divisa ni un solo pensamiento. Ninguno m&aacute;s all&aacute; de algo parecido a &ldquo;c&oacute;mo la est&aacute; liando el maldito mono&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El tibur&oacute;n y el chimpanc&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Ning&uacute;n pensamiento al margen, en fin, de las condiciones de posibilidad b&aacute;sicas de este tipo de ficciones. Tampoco nos alejamos tanto de <em>Tibur&oacute;n</em>. Peter Benchley, autor de la (horrorosa) novela original publicada en 1973, se hab&iacute;a preocupado por trabajar cierto parentesco con <em>Moby Dick</em>: la obsesiva persecuci&oacute;n de un animal salvaje deb&iacute;a contemplar, por fuerza, que el ser humano deviniera asimismo animal salvaje. Una misantrop&iacute;a que Spielberg redujo de forma considerable en su filme, defendiendo que si Brody era capaz de derrotar a la bestia se deb&iacute;a precisamente a sus cualidades humanas. A que era ingenioso, y ten&iacute;a una familia cari&ntilde;osa esper&aacute;ndole en casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero que el espect&aacute;culo contempor&aacute;neo se constituyera desde una pulsi&oacute;n humanista no deb&iacute;a implicar una senda fija. Sobre todo cuando, adem&aacute;s de implantar las l&iacute;neas maestras de gestaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de <em>blockbusters</em>, <em>Tibur&oacute;n</em> estaba dejando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/verano-splashers-tiburones-atacan-ganas-pantallas-cines_1_12532032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terreno allanado para la explotaci&oacute;n barata</a>. Si miembros de nuestra especie pod&iacute;an ser acorralados por un abanico cada vez m&aacute;s amplio de criaturas aterradoras, para cierta escuela no iba a ser tan importante la celebraci&oacute;n de nuestra humanidad como simplemente forjar suspenses fren&eacute;ticos desde un esquema sencillo y econ&oacute;mico. <em>Tibur&oacute;n</em> dio pie al <em>splasher</em> &mdash;<a href="https://www.ivoox.com/5x08-terror-acuatico-actual-videojuegos-independientes-festival-s8-audios-mp3_rf_73842729_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">felic&iacute;simo t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por &Aacute;lvaro Pe&ntilde;a</a>&mdash; a trav&eacute;s de la serie B, alej&aacute;ndose de sus expectativas millonarias. Y es en la serie B donde se sit&uacute;a inicialmente Roberts.
    </p><p class="article-text">
        Antes de <em>Primate</em> este director ingl&eacute;s ha llegado a cultivar el <em>splasher</em>. Ha jugado con tiburones en lo que bien podr&iacute;amos entender como la respuesta idiota al ef&iacute;mero relanzamiento del g&eacute;nero que presenciamos a mediados de la d&eacute;cada pasada: un a&ntilde;o despu&eacute;s de que Jaume Collet-Serra estrenara la extraordinaria <em>Infierno azul</em> en 2016, Roberts dirigi&oacute; <em>A 47 metros</em>. Que s&iacute;, era bastante peor, pero no dejaba de alardear de una virtud que reencontramos en <em>Primate</em>: el audaz vaciamiento de cl&aacute;usulas argumentales en pos de la s&iacute;ntesis y la experiencia. Acaso Roberts haya intuido &mdash;y no ande lejos de Peele en esto&mdash; que el humanismo de Spielberg solo ha sido una coartada legitimadora para el entretenimiento vacuo que a &eacute;l le interesa. Desde entonces ha ido con todo.
    </p><p class="article-text">
        Roberts ya hab&iacute;a hecho varias pel&iacute;culas antes de meter a Mandy Moore dentro de una jaula en medio del mar rodeada de escualos. Todas de terror de bajo presupuesto, alguna incluso para Syfy &mdash;a&ntilde;os antes del fen&oacute;meno televisivo de <em>Sharknado</em>, en las ant&iacute;podas de lo que nos interesa&mdash; e&nbsp;interes&aacute;ndose progresivamente por cuidar esta experiencia. O, mejor dicho, esta situaci&oacute;n. Roberts, siempre respetuoso con el linaje desplegado a sus espaldas, se ha ido esforzando en trabajar el espacio para que el terror se acicale de claustrofobia. Algo en lo que pudo especializarse gracias al &eacute;xito de <em>A 47 metros</em>, que gener&oacute; tanto una secuela como la oportunidad de empezar a trabajar en franquicias de Hollywood. Con m&aacute;s dinero, pero los mismos presupuestos creativos.
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                </figure><p class="article-text">
        La <em>home invasi&oacute;n</em> de <em>Los extra&ntilde;os: Cacer&iacute;a nocturna</em> (2018) dio paso a una entrega de <em>Resident Evil</em> (<em>Bienvenidos a Raccoon City</em>, 2021) pr&aacute;cticamente teatral, donde Roberts mostraba una creciente preocupaci&oacute;n por la atm&oacute;sfera y la textura fotogr&aacute;fica. <em>Primate</em> en ese sentido no es solo su mejor pel&iacute;cula de largo, sino una cumbre perfectamente coherente para lo que lleva haciendo desde los primeros 2000. Para esa experiencia de terror rigurosamente vac&iacute;a, demencialmente divertida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mi gran amigo Ben</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Primate</em> tiene otro referente claro fuera de los disc&iacute;pulos de <em>Tibur&oacute;n</em> que remite, de todas formas, a un autor de talante semejante al de Spielberg. Stephen King suele ser tan humanista como este&nbsp;cineasta, pero los a&ntilde;os 80 fueron turbulentos y, por culpa de la coca&iacute;na, ni siquiera recuerda haber escrito <em>Cujo</em>. Simplemente, se encontr&oacute; con esta novela en las librer&iacute;as, descubriendo otro enfrentamiento contra un animal salvaje que requer&iacute;a medidas desesperadas, asimismo salvajes.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Cujo</em> era un perro el que contra&iacute;a la rabia y acorralaba a una madre y un hijo. La pel&iacute;cula que en 1983 dirigi&oacute; Lewis Teague a partir de la novela manten&iacute;a, sin embargo, algunos ingredientes inequ&iacute;vocamente King, y se ve&iacute;a en la necesidad de construir personajes y subtramas que propiciaran alg&uacute;n tipo de catarsis emocional dentro de la lucha contra el enajenado can. <a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A Roberts le encanta </a><a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cujo</em></a>, pero no ha cometido este error. Las &uacute;nicas din&aacute;micas de personajes que construye <em>Primate</em> &mdash;coescrita, como suele ser habitual en el cine de Roberts, por Ernest Riera&mdash; son las que le interesa sublimar en el furor de la lucha contra el mono loco&hellip; para igualarlas a su locura.
    </p><p class="article-text">
        Esto es, que si una amiga se lleva mal con otra, si un chaval est&aacute; ebrio de ganas de sexo, si un padre puede hacer lo que sea por proteger a su descendencia&hellip; todo debe estallar ante la amenaza que de pronto supone Ben (tal es el nombre de este chimpanc&eacute; oportunamente mon&iacute;simo). Y va a estallar no en un alarde de civilizaci&oacute;n sino en todo lo contrario. La lucha contra Ben, constre&ntilde;ida a una mansi&oacute;n y una piscina que parece el &uacute;nico refugio posible ante la hidrofobia del simio, pasa por igualarlo todo. As&iacute; como el mono ha dejado de ser una mascota de rasgos levemente humanos para sumirse en un estado de histeria brutal, lo mismo tendr&aacute;n que hacer sus v&iacute;ctimas potenciales.
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                Otro fotograma de &#039;Primate&#039;                            </span>
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        En efecto <em>Primate</em> es muy mis&aacute;ntropa &mdash;mucho m&aacute;s que <em>Nop</em>, curiosamente&mdash;, aunque solo como peaje para que fluya la diversi&oacute;n. Como los filmes previos de Roberts est&aacute; construido alrededor de una idea simpl&iacute;sima, de la que se extrae una situaci&oacute;n endiablada donde la agencia de los humanos iguala en importancia a la puesta en escena. Siendo esta, a decir verdad, mucho m&aacute;s admirable. Durante poco m&aacute;s de hora y veinte minutitos Roberts trabaja minuciosamente la construcci&oacute;n de un escenario, funde imagen y sonido con fuerza avasalladora &mdash;los lis&eacute;rgicos sintetizadores de Adrian Johnston aclimatando la pesadilla&mdash; y, sobre todo, elucubra distintas formas graciosas en las que el mono podr&iacute;a destrozar el cuerpo humano, con <em>gore</em> creciente y descacharrante.
    </p><p class="article-text">
        De forma inevitable <em>Primate</em> coquetea con el humor negro &mdash;reforzado porque los personajes humanos no sean mucho m&aacute;s listos que el mono&mdash;, sin que por suerte esto alivie la intensidad que Roberts se obstina en conjurar en todo momento. Desde el uso mod&eacute;lico de la piscina como refugio y frontera ante el monstruo &mdash;<em>Primate</em> narra, ante todo, la negociaci&oacute;n de un territorio&mdash;, hasta la delicada atenci&oacute;n por la expresi&oacute;n y los movimientos de Ben, Roberts y su equipo est&aacute;n concienciados con hacer la mejor pel&iacute;cula posible sin importar lo pueril de los materiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con imaginaci&oacute;n, con ganas de hacer cosas &mdash;la sordera de Troy Kotsur <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(ganador del Oscar por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>CODA</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> ayudar&aacute;, por supuesto, a acrecentar la tensi&oacute;n llegado el momento&mdash;, <em>Primate</em> funciona como ejercicio de s&iacute;ntesis gen&eacute;rica y celebraci&oacute;n del espect&aacute;culo deshumanizado. Pidi&eacute;ndonos, s&iacute;, que apaguemos el cerebro para disfrutarla, pero desde su confianza en las satisfacciones primitivas y una suerte de ejercicio especular. Con <em>Primate</em> el espectador puede convertirse &eacute;l mismo en un chimpanc&eacute; que aplaude y a&uacute;lla. Teniendo conciencia, al un&iacute;sono, de la belleza de esta transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Estrenos de cine,Terror,Primates]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Josephine', la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/josephine-pelicula-arrasado-sundance-aborda-agresiones-sexuales-mirada-nina_129_12957096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/781283cd-732e-41eb-86cd-d6aae19b8613_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Josephine&#039;, la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beth de Araújo se consagra con su segunda película y gana el premio del jurado y del público del certamen de EEUU antes de acudir a la Berlinale</p><p class="subtitle">Paco León: “Ahora todos tenemos miedo a hablar y liarla, pero eso no nos puede frenar”
</p></div><p class="article-text">
        El Festival de Sundance celebraba su &uacute;ltima edici&oacute;n en Park City antes de mudarse a Boulder, Colorado. Lo hac&iacute;a con la presi&oacute;n de despedirse de su lugar emblem&aacute;tico &mdash;tras la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-actor-robert-redford-89-anos_1_12607005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Robert Redford</a>&mdash; encontrando la nueva joya indie de la que se hablar&aacute; el resto del a&ntilde;o. La jugada les sale bien desde hace mucho. De aqu&iacute; salieron<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Coda</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a><em> Minari </em>o, sin ir m&aacute;s lejos el a&ntilde;o pasado, <em>Train dreams, </em>que ha acabado siendo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/premios-oscar-2026-lista-completa-nominados_1_12926379.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes sorpresas en las pasadas nominaciones a los Oscar.</a>
    </p><p class="article-text">
        Sundance es, indudablemente, una plataforma de lanzamiento para ese cine realmente ajeno a los grandes estudios. Muchas de las pel&iacute;culas que luego arrasan llegan, de hecho, sin distribuci&oacute;n al certamen, y es ah&iacute; donde encuentran quien las estrene. Es all&iacute; donde se celebran pujas como la que este a&ntilde;o ha llevado a pagar a A24, el estudio de moda, 12 millones de d&oacute;lares por<em> The invite</em>, el remake de <em>Sentimental,</em> la pel&iacute;cula de Cesc Gay &mdash;que a su vez adaptaba su propia obra de teatro,<em> Los vecinos de arriba</em>&mdash;, que en su versi&oacute;n de EEUU tiene a Olivia Wilde como directora y protagonista de un reparto que completan Pen&eacute;lope Cruz, Edward Norton y Seth Rogen.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace dos a&ntilde;os se ha unido una nueva variante a esa ecuaci&oacute;n. Tras triunfar en Sundance se pasa por la Berlinale a competici&oacute;n por el Oso de Oro. Eso es lo que hizo<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vidas-pasadas-fenomeno-indie-ano-triangulo-amoroso-acabar-relaciones-toxicas_1_10645298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vidas pasadas </em></a>antes de convertirse en una de las pel&iacute;culas indies del a&ntilde;o y acabar en los Oscar, o lo que hizo el a&ntilde;o pasado <em>Si pudiera, te dar&iacute;a una patada</em>, que gan&oacute; en Berl&iacute;n el premio de interpretaci&oacute;n para Rose Byrne tras pasar por el certamen de EEUU. Ha acabado optando al Oscar como Actriz protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o hay una pel&iacute;cula que cumple esos requisitos. Se trata <em>Josephine,</em> la segunda pel&iacute;cula de la cineasta Beth de Ara&uacute;jo tras la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/club-odio-reunion-mujeres-fascistas-alerta-auge-extrema-derecha_1_10161109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impactante y algo efectista </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/club-odio-reunion-mujeres-fascistas-alerta-auge-extrema-derecha_1_10161109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El club del odio</em></a><em>,</em> un plano secuencia sobre un club de supremacistas blancas. De Ara&uacute;jo acaba de ganar el premio del jurado y del p&uacute;blico en Sundance y estar&aacute; en la Secci&oacute;n Oficial de Berl&iacute;n con esta historia basada en su propia vivencia, cuando de ni&ntilde;a fue testigo de una agresi&oacute;n sexual.&nbsp;
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                Beth de Araújo y Channing Tatum en Sundance                            </span>
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        Ese es el punto de partida del filme, el de una ni&ntilde;a que de forma casual presencia una violaci&oacute;n en el parque. Las heridas de esa agresi&oacute;n se tratan en el cine desde un punto de vista inusual, el de una v&iacute;ctima colateral y que todav&iacute;a no entiende el mundo que le rodea y menos todav&iacute;a aquello que tiene que ver con el sexo y el consentimiento. Presenciar ese hecho ser&aacute; para ella un hecho traum&aacute;tico. El agresor se convertir&aacute; en una especie de fantasma y esa violencia se trasladar&aacute; a su d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ara&uacute;jo habla de temas duros, y lo hace con sequedad, inteligencia y cero moralina. Es una pel&iacute;cula inc&oacute;moda, pero lejos del cinismo de otras propuestas. Al rev&eacute;s. Aunque duela, aunque a veces sea un sopapo al espectador<em>, Josephine </em>empatiza con su peque&ntilde;a protagonista, la incre&iacute;ble Mason Reeves. De hecho, parte del &eacute;xito del filme es mantenerse insobornable a su punto de vista. A veces incluso de forma subjetiva, haciendo que el espectador vea lo que ella ve, y jugando con esa decisi&oacute;n para mostrar de una forma inteligente, sin ser sensacionalista, la escena de la violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acierta tambi&eacute;n en su desarrollo, donde no solo abordar&aacute; las heridas directas de ese hecho, sino que le servir&aacute; para afrontar temas como la masculinidad, ya que la forma de resolver y afrontar el problema del padre &mdash;un sorprendente Channing Tatum&mdash; se diferencia de las formas de la madre (Gemma Chan) apostando por apuntar a su hija a defensa personal en vez de ir a un psic&oacute;logo. O prefiriendo prometer a su hija que a ella nunca le pasara eso porque &eacute;l la defender&aacute;, cuando su propia madre le dice que es imposible, ya que todas las mujeres saben que por desgracia es algo que puede ocurrir. Pero lo hace sin subrayados ni charlas engoladas, aunque s&iacute; que le pesa cierto efectismo formal en alg&uacute;n momento, como esa escena de danza contempor&aacute;nea que se usa como cl&iacute;max dram&aacute;tico de forma algo forzada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n extiende sus hilos para mostrar la dureza de lo que supone para una menor enfrentarse a una declaraci&oacute;n en un juicio. Las preguntas torticeras y machistas que suelen recibir las v&iacute;ctimas tambi&eacute;n se usan para amedrentar e intentar que dude una menor que fue testigo accidental de la violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un drama adulto, inteligente y actual que dar&aacute; que hablar este a&ntilde;o y que coloca a Beth de Ara&uacute;jo como una cineasta con mucho que contar y que sabe agarrar las heridas del presente para construir ficciones que resuenen. Habr&aacute; que ver qu&eacute; pasa en Berl&iacute;n, pero no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar que A24 comprara un filme que no desentonar&iacute;a en su cat&aacute;logo de cara a la temporada de premios de este a&ntilde;o que comienza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/josephine-pelicula-arrasado-sundance-aborda-agresiones-sexuales-mirada-nina_129_12957096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 20:27:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Josephine', la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Violaciones,Agresiones sexuales,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40565b87-8048-4beb-b5e1-84139780b2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Director de culto conocido tanto por su saga de ‘Posesión infernal’ como por tres películas de ‘Spider-Man’, Raimi se busca a sí mismo con suerte desigual</p><p class="subtitle">'Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet
</p></div><p class="article-text">
        Puede que la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Marvel Studios en despertar algo semejante al entusiasmo fuera <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/doctor-strange-multiverso-locura-terror-marvel_129_8966044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Doctor Strange en el multiverso de la locura</em></a>, estrenada hace ya casi cuatro a&ntilde;os. Y no es que tuviera cr&iacute;ticas excelentes, pero al menos se percibi&oacute; algo parecido a un clamor fan entre las opiniones despertadas, que proclamaba &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo;. Sam Raimi, el que hab&iacute;a dirigido una trilog&iacute;a de <em>Spider-Man</em> con Tobey Maguire muy apreciada (por lo menos las dos primeras entregas), y, sobre todo, el Sam Raimi que hab&iacute;a dirigido otro superheroico menos convencional, <em>Darkman</em>, entre medias de una trilog&iacute;a de terror nada convencional, por t&iacute;tulo <em>Posesi&oacute;n infernal</em>.
    </p><p class="article-text">
        El perfil de Raimi conciliaba una rara mezcla de cine de culto y <em>blockbuster</em> hollywoodiense con personalidad &mdash;hay quien dir&iacute;a simplemente &ldquo;<em>blockbuster</em> bien hecho&rdquo;&mdash;, y parec&iacute;a que hab&iacute;a podido fluir a sus anchas en esta secuela de <em>Doctor Strange</em>. Aun cuando no pareciera, de entrada, un escenario proclive a que sucediera algo as&iacute;. <em>Doctor Strange en el multiverso de la locura</em> segu&iacute;a a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine-spider-man-no-way-home-critica_1_8582665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Spider-Man: No Way Home</em></a> manteniendo la afloraci&oacute;n de cameos nost&aacute;lgicos gracias al susodicho multiverso &mdash;que es para lo &uacute;nico que sirve esta argucia narrativa, como volveremos a comprobar en la pr&oacute;xima <em>Vengadores: Doomsday</em>&mdash;, a la vez que por culpa de la importancia argumental de Wanda (Elizabeth Olsen) ten&iacute;a que guiarse por lo ocurrido en una serie de Disney+.
    </p><p class="article-text">
        Pero, antes que <em>Bruja Escarlata y Visi&oacute;n</em>, lo que m&aacute;s fuertemente defin&iacute;a el proyecto de <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> es que Raimi no era el director designado desde el principio. De hecho, originalmente se hab&iacute;a fichado a otro director de culto asiduo al terror, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Scott Derrickson de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sinister</em></a>, y se hab&iacute;a marchado por diferencias creativas. Raimi solo era un sustituto, y aun as&iacute; sentimos que &ldquo;hab&iacute;a vuelto&rdquo;. Porque el filme ten&iacute;a cosas que nos recordaban a &eacute;l. Hab&iacute;a bastante m&aacute;s violencia que la media marvelita, alguna secuencia con zombis y, en general, &mdash;lo m&aacute;s loco de todo&mdash; cierto cuidado a la hora de componer e iluminar. Parec&iacute;a suficiente.
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        De todas formas, para el siguiente proyecto de Raimi lo mismo alguien repite que &ldquo;ha vuelto&rdquo;. Porque <em>Send Help</em> no forma parte de ninguna franquicia. Es una pel&iacute;cula peque&ntilde;a, con apenas dos actores, donde Raimi no tiene por qu&eacute; aferrarse al freno de mano. No hay una IP mal&eacute;fica que supervise sus movimientos, con lo que es un momento id&oacute;neo para aclarar si <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> era realmente suya, al mismo tiempo que podemos distinguir qu&eacute; es realmente &ldquo;suyo&rdquo;. De Raimi. D&oacute;nde empieza el estilo, en qu&eacute; consiste, y cu&aacute;l es su aut&eacute;ntica relevancia a estas alturas. En caso de tener alguna.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un convincente duelo actoral</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Send Help</em> cae simp&aacute;tica desde su peque&ntilde;ez. Su guion lo podr&iacute;a haber escrito cualquiera, y por eso&nbsp;lo firma una dupla (Damian Shannon y Mark Swift) en cuya trayectoria tenemos tanto <em>Freddy contra Jason</em> como aquel filme de <em>Los vigilantes de la playa</em> con Dwayne Johnson. No deja de ser un caramelo para dos int&eacute;rpretes que quieran pas&aacute;rselo bien, y ah&iacute; tenemos tanto a un actor aburrido de ser un icono adolescente &mdash;Dylan O&rsquo;Brien, de <em>Teen Wolf</em> y <em>El corredor del laberinto</em>&mdash; como a una gran actriz deseosa de que la tomen en serio dentro de registros c&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Rachel McAdams demostr&oacute; que la comedia era lo suyo en la portentosa <em>Noche de juegos</em> (2018) y, aunque desde entonces ha tenido otras oportunidades en este campo, <em>Send Help</em> es especialmente jugosa por el personaje que tiene y el duelo que ha de entablar con O&rsquo;Brien. McAdams es Linda Liddle, una obsesa del trabajo que en los primeros minutos de <em>Send Help</em> parece codificada como Michelle Pfeiffer antes de convertirse en Catwoman dentro de <em>Batman vuelve</em>, y que en efecto pronto tendr&aacute; oportunidad de vengarse de su jefe. Solo que no lo har&aacute; gracias a los superpoderes, sino a que entre las extravagancias de Linda vemos que es una experta en t&eacute;cnicas de supervivencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        T&eacute;cnicas que ser&aacute;n muy &uacute;tiles cuando ella y el jefe que encarna O&rsquo;Brien &mdash;Bradley, un <em>nepobaby</em> que se niega a ascenderla&mdash; terminen atrapados en una isla desierta. Linda y Bradley deben superar sus diferencias mientras Bradley est&aacute; herido y, por supuesto, no tiene ni idea de c&oacute;mo sobrevivir en un entorno as&iacute;. Con lo que el equilibrio de poder ha cambiado de forma radical, y Linda dudar&aacute; si aprovecharse o actuar &eacute;ticamente sin que Bradley se lo ponga demasiado f&aacute;cil, pues sigue siendo un cretino. En efecto, <em>Send Help</em> es algo as&iacute; como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejor-comedia-tiempo-escatologica-incorrecta-quiere-palma-oro_129_9013389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El tri&aacute;ngulo de la tristeza</em></a>, pero en plan bruto.
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                La interpretación de Rachel McAdams es uno de los puntos fuertes de &#039;Send Help&#039;                            </span>
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        Y es un gran punto de partida. <em>Send Help</em> no busca esgrimir sociolog&iacute;as lapidarias como hac&iacute;a Ruben &Ouml;stlund en aquella terrible pel&iacute;cula que le diera una segunda Palma de Oro, esquivando cualquier intelectualismo en pos de que los personajes de McAdams y O&rsquo;Brien solo se representen a s&iacute; mismos. Dos caracteres groseros y abiertamente c&oacute;micos &mdash;McAdams, ni que decir tiene, est&aacute; espectacular&mdash; que chocan entre s&iacute; y crean una tensi&oacute;n creciente toda vez que poco nutritiva en t&eacute;rminos discursivos. Porque, en fin, tanto Linda como Bradley son personas enajenadas y arribistas, seducidas por la jerarqu&iacute;a de poder incluso aunque no haya nadie en kil&oacute;metros a la redonda.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de McAdams se podr&iacute;a divisar alg&uacute;n nexo con esa subcultura preparacionista que en EEUU (sobre todo alrededor del coronavirus) se ha alineado con una celebraci&oacute;n antisocial del individuo, pero igualmente la cosa no da de s&iacute;. Pues el guion no es ninguna maravilla, y pierde inter&eacute;s cuanto m&aacute;s tiempo pasa en la isla. Lo que no llega a ser problem&aacute;tico dentro de los presupuestos de <em>Send Help</em>, pues asume que los int&eacute;rpretes lo defender&aacute;n y que, sobre todo, Sam Raimi har&aacute; lo suyo. Esto es: que su gram&aacute;tica visual agarrar&aacute; el guion de Shannon y Swift, y lo sacudir&aacute; tanto como para que a nadie le queden dudas de que esto nunca lo premiar&iacute;an en Cannes. En manos de Raimi, <em>Send Help </em>pasa de ser una comedia de suspense a una fren&eacute;tica pel&iacute;cula de los<em> Looney Tunes</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El eterno retorno de Sam Raimi</strong></h2><p class="article-text">
        Se supone que eso es lo que hace Raimi. Su inter&eacute;s por el cine de superh&eacute;roes no se ha debido tanto&nbsp;a los superh&eacute;roes en s&iacute; como al medio en que est&aacute;n insertos: el c&oacute;mic, junto a otros recursos como los dibujos animados que contribuyan a dinamizar la planificaci&oacute;n. En paralelo tambi&eacute;n le interesa la violencia, aunque sin alejarse mucho de esas coordenadas. As&iacute; que, por mucho que se hiciera un nombre en el terror, las pel&iacute;culas de <em>Posesi&oacute;n infernal</em> no tardaron en descartar cualquier sobriedad en pos del absurdo. Un <em>gore </em>festivo que confluy&oacute; en el llamado <em>splatstick</em> (mezcla de <em>splatter</em> y <em>slapstick</em>) de los a&ntilde;os 80 junto a los primeros filmes de Peter Jackson y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la saga </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Re-Animator</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Raimi mantuvo estos elementos al probatr suerte con el <em>western</em> en los a&ntilde;os 90 (<em>R&aacute;pida y mortal</em>) o m&aacute;s tarde al dirigir <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> (2009). Esta comedia de terror se gan&oacute; los primeros ecos de &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo; tras lo que se hab&iacute;a le&iacute;do como una domesticaci&oacute;n durante la fase <em>Spider-Man</em>, de forma que podamos vincular la concepci&oacute;n de <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> con la de <em>Send Help</em>. Ambas ser&iacute;an regresos a casa tras un desigual vagabundeo por los grandes presupuestos &mdash;siendo el m&aacute;s reciente especialmente traum&aacute;tico, pues antes de <em>Doctor Strange 2</em> Raimi se hab&iacute;a visto atrapado en <em>Oz, un mundo de fantas&iacute;a</em>&mdash;, recuperando todo lo que nos gusta de este director.
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                &#039;Doctor Strange 2&#039; hizo pensar que Sam Raimi había vuelto                            </span>
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        Ahora bien. Quiz&aacute; lo apropiado con <em>Send Help</em> no sea compararlo con <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> en la filmograf&iacute;a de Raimi, sino con un t&iacute;tulo que pas&oacute; algo m&aacute;s desapercibido en su d&iacute;a: <em>Premonici&oacute;n</em>. Este <em>thriller</em> del 2000 estaba protagonizado por Cate Blanchett como una m&eacute;dium involucrada en un caso de asesinato. El desarrollo del mismo era bastante sobrio y la puesta en escena parec&iacute;a preocupada por respetar este tono, con una atm&oacute;sfera de gravedad y pesadumbre que, al margen de lo bien que funcionara, parec&iacute;a m&aacute;s bien &ldquo;poco Raimi&rdquo;. Aun as&iacute;, hab&iacute;a algunos sustos desperdigados por ah&iacute; y alguna gamberrada puntual con la presencia de espectros acechando a Blanchett.
    </p><p class="article-text">
        Raimi se hab&iacute;a empe&ntilde;ado en introducir toques de lo que a estas alturas ya pod&iacute;amos identificar como su estilo. Y daba igual que la pel&iacute;cula de turno lo necesitara o no: la firmaba Raimi, as&iacute; que ten&iacute;a que haber violencia gratuita o alguna secuencia exagerada. Esta pulsi&oacute;n, que en <em>Premonici&oacute;n</em> no llegaba a molestar, ha tomado cuerpo plenamente en <em>Send Help</em>. Nada en su argumento nos har&iacute;a pensar en otra violencia que la que los personajes se infligen a s&iacute; mismos &mdash;una violencia m&aacute;s psicol&oacute;gica que expl&iacute;cita&mdash;, pero una de las primeras secuencias es un ac&eacute;rrimo combate contra un jabal&iacute; al que McAdams ha de mutilar poni&eacute;ndose perdida de sangre y mocos digitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y de ah&iacute; para arriba. A <em>Send Help</em> le viene bien la mano de Raimi cuando hablamos de montaje o soluciones de realizaci&oacute;n; no as&iacute; cuando el director siente la necesidad de hacerse notar, y la pel&iacute;cula experimenta unos arranques de violencia absurda y arbitraria. Porque la historia &mdash;por floja que esta sea&mdash; no encaja con nada parecido, y la disonancia lleva a percibir la pel&iacute;cula como una tonter&iacute;a gigantesca, dudosamente simp&aacute;tica por cuanto no se percibe en ella m&aacute;s coherencia que el capricho. El capricho de Raimi exigiendo que le miremos, que recordemos su nombre, y pensemos en &eacute;l como algo parecido a un autor. La pel&iacute;cula, en fin, se nota que es suya, &iquest;y no significa eso ser autor?
    </p><p class="article-text">
        Pues no, para nada. Y Raimi pasa por ser un caso elocuente de la diferencia que hay entre un autor y&nbsp;un estilista ambicioso. Raimi, por m&aacute;s que se empe&ntilde;e, es lo segundo, y de ah&iacute; que sea m&aacute;s honesto cuanto m&aacute;s se limita a hacer un buen trabajo en la medida que lo disponga cada pel&iacute;cula. <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> le dio espacio &mdash;dentro de su escala monumental y corporativa&mdash; para meter cosas que le divert&iacute;an, y todos lo agradecimos. <em>Send Help </em>solo le ha dejado espacio, en cambio, porque es un proyecto peque&ntilde;o que no le importaba a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, como cualquier otra pel&iacute;cula, merec&iacute;a su propia integridad, y no limitarse a poner las condiciones para que alguien grite &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo; por en&eacute;sima vez. Como si Sam Raimi se hubiera ido a alg&uacute;n sitio. Como si no hubiera estado siempre en el mismo lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 20:40:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/marty-supreme-frenetica-e-inteligente-critica-aires-grandeza-eeuu-soberbio-timothee-chalamet_129_12940835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22ef341f-d06d-4bcf-868c-63f093aad06d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135182.jpg" width="2859" height="1608" alt="&#039;Marty Supreme&#039;, una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de Josh Safdie en su primer trabajo sin su hermano Bennie está nominada a nueve premios Oscar y sigue a un jugador de ping-pong convencido de que está destinado a la gloria</p><p class="subtitle">'Sirat', de Oliver Laxe, logra también la nominación al BAFTA a la mejor película en lengua no inglesa
</p></div><p class="article-text">
        Una de las mejores series espa&ntilde;olas del a&ntilde;o, reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/domingos-alauda-ruiz-azua-arrasa-feroz-perfila-gran-favorita-goya_129_12933389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganadora del premio Feroz,</a> <em>Yakarta</em>, ha conquistado a los espectadores por colocar su mirada en los perdedores. Esos seres grises en los que el cine no se puede fijar a no ser que sea para re&iacute;rse de ellos o provocar pena. <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/yakarta-movistar-plus-serie-estreno-gran-acierto-viraje-dramatico-diego-san-jose-javier-camara-elena-trape-carla-quilez_1_12743417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/yakarta-movistar-plus-serie-estreno-gran-acierto-viraje-dramatico-diego-san-jose-javier-camara-elena-trape-carla-quilez_1_12743417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yakarta</em></a>, el b&aacute;dminton era el <em>macguffin</em> perfecto, porque, como dice en un momento la ficci&oacute;n creada por Diego San Jos&eacute;, &ldquo;nadie feliz juega al b&aacute;dminton&rdquo;. Pero imaginen al Joserra que borda Javier C&aacute;mara de joven y en EEUU. En un pa&iacute;s donde le han dicho que si quieres, lo logras. Que el &eacute;xito depende de uno mismo, de lo que te esfuerces y de lo bueno que seas en lo que haces. Hubiera sido un ser despreciable y que se merece un bofet&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, el Marty Reisman al que da vida de forma brillante Timoth&eacute;e Chalamet (en una interpretaci&oacute;n que merece el Oscar) en<em> Marty Supreme</em> es ese reverso del Joserra de<em> Yakarta.</em> Un jugador de ping-pong que cree que est&aacute; destinado a grandes cosas en los EEUU de los 50, en un contexto hist&oacute;rico que todav&iacute;a tiene las heridas abiertas (econ&oacute;micas y raciales) de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/steve-mcqueen-cineasta-generacion-abordar-explorar-nuevo-ii-guerra-mundial_1_11599224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a>, pero donde t&eacute;rminos como la meritocracia y el individualismo son potenciados y vistos como algo bueno. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marty Reisman cree que la vida le debe algo, y que ese don para jugar al ping-pong le coloca por encima de los dem&aacute;s. Acierta Josh Safdie en su retrato de un aut&eacute;ntico jeta, un buscavidas que enga&ntilde;a, roba y se mete en l&iacute;os porque lo importante es la meta: llegar a ser el mejor jugador del mundo por encima de unos japoneses a los que EEUU ya ha humillado lanz&aacute;ndoles la bomba at&oacute;mica y a los que ahora quiere continuar humillando en la pista de ping-pong.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un retrato cruel de un ser infecto. Aunque nadie quiera ser amigo de Marty, el espectador entiende por qu&eacute; todos caen a sus pies. Porque el encanto de Chalamet es el del personaje, y uno le prestar&iacute;a dinero, lo acompa&ntilde;ar&iacute;a en sus locuras y luego querr&iacute;a mandarlo a la mierda. Por eso es un personaje tan atractivo, porque es contradictorio, porque en el fondo es v&iacute;ctima del sistema, de ese sue&ntilde;o americano que empezaba a forjarse. Pero es una v&iacute;ctima que, al no saberlo, se convierte en un aut&eacute;ntico est&uacute;pido.&nbsp;
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        &ldquo;No tienes lo que hace falta para triunfar: poder&rdquo;, le dice un personaje al que, en un gui&ntilde;o ir&oacute;nico interpreta Kevin O&rsquo;Leary, m&aacute;s conocido como Mr. Wonderful, un conocido empresario que apoya a Donald Trump. Su elecci&oacute;n potencia el mensaje de que en EEUU da igual lo bueno que seas, si no tienes dinero est&aacute;s condenado a bajarte los pantalones y a ser azotado, como se explicita en la bajada a los infiernos de su protagonista, al que el director concede una redenci&oacute;n final. O quiz&aacute;s no. Quiz&aacute;s no es felicidad, es lo &uacute;nico a lo que puede aspirar.
    </p><h2 class="article-text">Jo, qu&eacute; partida de ping-pong</h2><p class="article-text">
        Igual que<em> Marty Supreme </em>es un reverso de <em>Yakarta,</em> podr&iacute;amos decir que de alguna forma lo es tambi&eacute;n de la reciente<em> The Brutalist </em>&mdash;y, por tanto, una hermana cercana a<em> El manantial </em>de King Vidor, pel&iacute;cula que era un elogio al individualismo en EEUU&mdash;, la cinta de Brady Corbet sobre una v&iacute;ctima del Holocausto que escapa del nazismo para acabar devorado por el capitalismo. Aqu&iacute; hay tambi&eacute;n supervivientes del holocausto, y <em>Marty Supreme </em>es jud&iacute;o, como siempre lo son los protagonistas de los Safdie. Tambi&eacute;n el contexto hist&oacute;rico es parecido. La diferencia es que mientras Corbet lo hac&iacute;a desde lo dram&aacute;tico, desde lo grave, Josh Safdie lo ha hecho con el ritmo febril de las pel&iacute;culas dirigidas con su hermano.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma es como si el Scorsese de <em>Jo, qu&eacute; noche</em> hubiera dirigido<em> The Brutalist.</em> Hay mucho de la obra maestra del director de <em>Uno de los nuestros</em> aqu&iacute;. No solo en la electricidad del montaje, sino en esa huida hacia adelante, en que cada decisi&oacute;n que toma Marty es peor y le lleva a un lugar m&aacute;s loco, fren&eacute;tico y, tambi&eacute;n, divertido para el espectador. Nadie pensaba que una pel&iacute;cula sobre un deporte tan simple podr&iacute;a ser tan potente, loca, excesiva en el buen sentido, y el&eacute;ctrica.&nbsp;
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                Gwyneth Paltrow en &#039;Marty Supreme&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una especie de tragedia griega (o mejor, americana) desquiciada en la que incluso suena algo parecido a unos coros en la excelente banda sonora de Daniel Lopatin, que deber&iacute;a haber estado nominada al Oscar, como deber&iacute;a haberlo estado Odessa A&rsquo;zion, incre&iacute;ble y arrolladora como una de las amantes de Chalamet. O incluso Gwyneth Paltrow, que se r&iacute;e de s&iacute; misma como actriz de Hollywood que accede a dejarse arrastrar por la locura del protagonista. Eso s&iacute;, Safdie vuelve a demostrar que el retrato de las mujeres y la mirada hacia ellas es una gran asignatura pendiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a Josh Safdie haber ca&iacute;do en la tentaci&oacute;n de sobreexplicar a su personaje, de hacerlo m&aacute;s capullo o m&aacute;s emp&aacute;tico, y correr el riesgo de ser reapropiado como h&eacute;roe canalla. Ser&iacute;a injusto reducirle, y, por tanto, reducir una pel&iacute;cula que es mucho m&aacute;s compleja que eso, y que demuestra que este Safdie, de momento, era el m&aacute;s talentoso de la pareja creativa. Es curioso que la otra parte, Bennie, haya dirigido el mismo a&ntilde;o una pel&iacute;cula con otro deporte minoritario, la lucha y las artes marciales mixtas. Pero mientras Josh muestra una iron&iacute;a que act&uacute;a como bistur&iacute; y no renuncia al ritmo que les hizo famosos, Bennie ha acabado domesticado y ofreciendo una simplona mirada buenista a Mark Kerr en<em> The smashing machine.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si algo se le puede achacar a<em> Marty Supreme</em>,<em> </em>es que ante tanto ritmo, ante tanta iron&iacute;a, parece disfrutar demasiado perreando a sus personajes. Aunque no se regodee, s&iacute; que le falta algo de humanismo que nos haga entender que Marty es m&aacute;s Joserra de lo que parece y &eacute;l quiere aceptar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/marty-supreme-frenetica-e-inteligente-critica-aires-grandeza-eeuu-soberbio-timothee-chalamet_129_12940835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Premios Oscar,Timothée Chalamet]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/28-anos-despues-templo-huesos-excelente-continuacion-gran-epopeya-zombi-tiempo_129_12906679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6748c812-6d20-459e-843f-1d54e5673ed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nia DaCosta (‘Candyman’) reemplaza a Danny Boyle como director mientras Ralph Fiennes gana protagonismo dentro de una película deslumbrante y arriesgadísima</p><p class="subtitle">De ‘Romería’ a Sergi López, las ausencias más sonadas de las nominaciones a los Goya 2026
</p></div><p class="article-text">
        Si ahora mismo hay tanto inter&eacute;s por la religi&oacute;n y la espiritualidad tiene que deberse a la sensaci&oacute;n, m&aacute;s o menos compartida, de que esto se acaba. Dejando de lado c&oacute;mo entidades eclesi&aacute;sticas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rey-reyes-nuevo-cine-cristiano-quiere-consolidarse-traves-animacion-infantil_1_12837215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y corporativas</a> intentan cooptar este supuesto inter&eacute;s &mdash;moviendo a la sospecha de si no nos estaremos preocupando en exceso mientras <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/giro-catolico-profetizado-obispos-efecto-rosalia-desinfla-datos_1_12803763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las iglesias siguen vac&iacute;as</a>&mdash;, hay que asumir que la cultura siempre es un s&iacute;ntoma. Y lo que cierta cultura muestra de un tiempo a esta parte es que, s&iacute;, esa angustia por creer existe. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sirat-oliver-laxe-desvela-secretos-analiza-cuatro-escenas-pelicula_1_12368924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sirat</em></a><em> </em>y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/harias-si-hija-metiera-monja-alauda-ruiz-azua-dinamita-lazos-familiares-domingos_1_12622628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los domingos</em></a><em> </em>en Espa&ntilde;a. La &uacute;ltima <em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em> en EEUU. Se acerca algo parecido a un colapso, y frente a &eacute;l hay quien busca aferrarse a credos conocidos o por conocer.
    </p><p class="article-text">
        Algo que vaya m&aacute;s all&aacute; del individuo, de un relato de identidad laico que ahora carece de sentido. As&iacute; que se buscan relatos viejos, se busca empezar de nuevo ante una incertidumbre cada vez m&aacute;s aterradora&hellip; y entonces reaparece el zombi. C&oacute;mo no va a reaparecer si esta es la criatura de la ficci&oacute;n de terror que, durante el &uacute;ltimo medio siglo, mejor se ha prestado a ejercer de met&aacute;fora. El zombi significa muchas cosas, pero, sobre todo, significa eso, que se ha acabado. Que la vida &mdash;con sus singularidades y sus opciones de organizaci&oacute;n&mdash; ha dejado de tener sentido. Tambi&eacute;n la muerte.
    </p><p class="article-text">
        La clave del zombi no es que sepulte el raciocinio humano bajo unos instintos salvajes &mdash;es un <em>alter ego</em> ominoso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hombre-lobo-revision-sugerente-sosa-mito-licantropo_129_11970249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">similar al hombre lobo</a>, a Mr. Hyde o incluso al vampiro obcecado en su sed de sangre&mdash;, sino que, en el momento en que aparece, haya que sentenciar a toda la sociedad de golpe. Solemos hablar de apocalipsis zombi, pero nunca de apocalipsis lic&aacute;ntropos o vamp&iacute;ricos. Porque el zombi es una enmienda a la totalidad. Una vez aparece y se multiplica, es el fin. As&iacute; de sencillo. Ning&uacute;n otro monstruo de la ficci&oacute;n de terror posee ese poder, ninguno tiene la convicci&oacute;n de simbolizar ese fin de todas las cosas ante el que las religiones, se supone, nos preparan.
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            </figure><p class="article-text">
        Si las sociedades han llegado a un punto de incertidumbre tal como para renunciar al progreso secular &mdash;y que un apocalipsis total e igualitario se antoje m&aacute;s probable que una prosperidad colectiva y material&mdash;, es el momento de que el zombi vuelva a presumir de su capacidad para significarlo todo. <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em>, el proyecto de tres pel&iacute;culas que han ideado Alex Garland y Danny Boyle, apunta a ser una ficci&oacute;n clave de nuestra &eacute;poca porque se pregunta justamente qu&eacute; ocurre despu&eacute;s del fin. Tambi&eacute;n porque, llegada esta segunda entrega que dirige Nia DaCosta con el subt&iacute;tulo de <em>El templo de los huesos</em>, ha querido pararse a pensar en la religi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reconstruir la cultura</strong></h2><p class="article-text">
        La propuesta es perfectamente org&aacute;nica. No solo porque <em>El templo de los huesos</em> empiece justo a continuaci&oacute;n de donde termin&oacute; la pel&iacute;cula previa estrenada hace escasos meses &mdash;con el joven Spike&nbsp;(Alfie Williams) conociendo a los &ldquo;Jimmys&rdquo;, el inquietante grupo de supervivientes que lidera Jimmy Cristal (Jack O&rsquo;Connell)&mdash;, sino porque la pel&iacute;cula dirigida por Danny Boyle ya hab&iacute;a querido trascender todo lo que el audiovisual zombi nos hubiera legado en los &uacute;ltimos tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de apocalipsis inminente no es exclusiva de nuestra &eacute;poca. Lo cierto es que el Norte global lleva sumido desde al menos los inicios del siglo XXI en esta neurosis escatol&oacute;gica. Escatol&oacute;gica en el sentido apocal&iacute;ptico del t&eacute;rmino &ldquo;escatolog&iacute;a&rdquo; y no tanto en el de los excrementos y la degradaci&oacute;n corporal&hellip; aunque eso tambi&eacute;n, por qu&eacute; no. La angustia nos lleva hasta el 11-S, a cuya sombra Boyle y Garland manufacturaron la inaugural <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em>. Luego vino la Gran Recesi&oacute;n con sus propios zombis &mdash;los de <em>The Walking Dead</em> y <em>The Last of Us</em> salen b&aacute;sicamente de aqu&iacute;&mdash;, y a la hora de retomar la saga hab&iacute;a mucho trauma sociopol&iacute;tico donde elegir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Boyle y Garland, cineastas de idiosincrasia ferozmente inglesa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/danny-boyle-regresa-zombies-28-anos-despues-paciencia-gente-agotado_1_12390999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eligieron el Brexit</a>. 28 a&ntilde;os despu&eacute;s, Reino Unido ha sido aislado internacionalmente por ser el foco de contagio. Los supervivientes se han visto obligados a convivir con los infectados, en un cerco claustrof&oacute;bico que por supuesto pone en bandeja hacer los sombr&iacute;os diagn&oacute;sticos sociales que suelen planear sobre este tipo de ficciones. El apocalipsis zombi saca invariablemente lo peor del ser humano y disfruta edificando nuevas estructuras ruinosas y fallidas. Jugando a preguntarse con nihilismo qui&eacute;n es peor, si el muerto viviente o el vivo acosado por la no-muerte. La respuesta no os sorprender&aacute;.
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                La película alterna escenas de horror con diálogos calmados                            </span>
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        Por eso <em>Amanecer de los muertos</em> se ambientaba en un centro comercial, y por eso los art&iacute;fices de <em>The Last of Us</em> insist&iacute;an en declamar &mdash;como si hubieran inventado la rueda o algo&mdash; que lo m&aacute;s peligroso de su mundo postapocal&iacute;ptico eran los supervivientes. Hete aqu&iacute;, sin embargo, que Boyle y Garland quieren hacer otra cosa. Bastante sorprendentemente &mdash;sobre todo por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alex-garland-recrea-historia-veterano-irak-warfare-guerra-no-ver-izquierdas-derechas_1_12225720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la deriva conservadora de Garland</a> en sus &uacute;ltimos filmes como director&mdash;, han regresado al universo de <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em> con voluntad propositiva, buscando nuevos comienzos. No necesariamente con optimismo &mdash;del aislamiento han nacido grupos definidos por la virilidad y el nacionalismo, de los que justamente huye Spike&mdash; pero s&iacute; con un af&aacute;n reflexivo, en absoluto determinista.
    </p><p class="article-text">
        <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> se preguntaba por la reconstrucci&oacute;n de una cultura para acabar privilegiando como interrogante central la forma en que nos pod&iacute;amos relacionar con la muerte dentro de un mundo de no-muertos. Surg&iacute;a entonces el fascinante personaje de Ian Kelson (Ralph Fiennes) habiendo dise&ntilde;ado sus propios rituales, en los que <em>El templo de los huesos</em> ahora quiere profundizar. Esta secuela tiene a Boyle como productor ejecutivo &mdash;la idea es que vuelva a dirigir la tercera y &uacute;ltima entrega de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em>&mdash; y, aunque la puesta en escena de DaCosta sea muy solvente, desde luego carece de la contundencia e inventiva que mostrara el director de <em>Trainspotting</em>.
    </p><p class="article-text">
        La responsable del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>reboot</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Candyman</em></a> &mdash;corramos un tupido velo sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-marvels-justo-tipo-desastre-capaz-enterrar-estudios-franquicias_129_10670266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la trampa que le tendieron en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-marvels-justo-tipo-desastre-capaz-enterrar-estudios-franquicias_129_10670266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Marvels</em></a>&mdash; ha optado por un enfoque visual m&aacute;s contenido, apart&aacute;ndose del caos hist&eacute;rico con el que Boyle hab&iacute;a querido remitir al fe&iacute;smo de los primeros 2000 (indagando de paso en la turbulenta subjetividad de esos supervivientes). Aun as&iacute;, DaCosta sabe afinar la brutalidad de lo expuesto &mdash;<em>El templo de los huesos</em> es mucho m&aacute;s violenta&mdash;, resuelve con brillantez pasajes complicados &mdash;lo sucedido con el zombi Alfa, que tambi&eacute;n gana presencia aqu&iacute;&mdash; y administra con soltura los hallazgos del guion de Garland. Que, afortunadamente, vuelven a ser muchos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una epopeya de ultratumba</strong></h2><p class="article-text">
        Si la primera <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> era una pel&iacute;cula extraordinaria &mdash;tanto por m&eacute;ritos propios como por la fuerza con la que irrump&iacute;a en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese terror comercial tan domesticado</a> que sufrimos a d&iacute;a de hoy&mdash;, esta <em>Templo de los huesos</em> no lo es menos. Las escasas pegas que se le pudieran poner al filme de Boyle &mdash;su ritmo epis&oacute;dico, su condici&oacute;n de historia sin acabar&mdash; bien podr&iacute;an haber hecho estragos con <em>El templo de los huesos</em> en el sentido de disponer una pel&iacute;cula carente de principio o final, no m&aacute;s que el ecuador de una trilog&iacute;a. Por suerte esta tesitura favorece un saludable desconcierto durante todo el metraje del filme de DaCosta. Nunca sabes qu&eacute; va a pasar a continuaci&oacute;n, hacia d&oacute;nde va la historia. Otro motivo para percibir este proyecto como algo ins&oacute;lito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n para alejarlo de andamiajes televisivos o tentaciones de marca &mdash;es admirable c&oacute;mo se resuelve lo del personaje de Cillian Murphy, que protagonizar&iacute;a por fin la siguiente entrega tras haber sido presentado en aquella remota <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em>&mdash;, incapaces de estorbar a unos objetivos realmente encomiables. Lo que Garland, Boyle y DaCosta est&aacute;n construyendo es una epopeya no empujada tanto por la narraci&oacute;n como por la antropolog&iacute;a. Cada rinc&oacute;n de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s </em>se pregunta c&oacute;mo (y por qu&eacute;) los humanos vamos creando tejido social, con <em>El templo de los huesos</em> dedic&aacute;ndose espec&iacute;ficamente a la necesidad de un relato religioso que legitime dicho tejido.
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                El templo de huesos susodicho que da título a la nueva entrega de &#039;28 años después&#039;                            </span>
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        Es el relato religioso que mueve al grupo de chavales descarriados al que se une Spike, y que entra en di&aacute;logo con las liturgias de Kelson (tambi&eacute;n con su empe&ntilde;o en convivir amistosamente con los infectados). Y es este di&aacute;logo el que da la medida de la grandeza del proyecto cinematogr&aacute;fico que nos ocupa &mdash;mejor llam&eacute;moslo as&iacute; y no &ldquo;saga&rdquo;; nada tiene que ver <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> con tonter&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic World</em></a>&mdash;, pues es un di&aacute;logo complejo&hellip; a la vez que al&eacute;rgico a la solemnidad. Sus apuntes en torno a la religi&oacute;n &mdash;en torno a si cualquier sociedad ha de necesitarla, o es un supuesto que solo le conviene al poder&mdash; son ante todo gamberros e iconoclastas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dio bastante que hablar en su d&iacute;a que los chavales que lidera Jimmy Cristal vistieran <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/jimmy-savile-abuso-victimas-centros_1_7648183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Jimmy Savile</a>, una celebridad de la televisi&oacute;n brit&aacute;nica de quien se supo que era un depredador sexual solo una vez muerto. Como esto pas&oacute; en 2011, el mundo de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> nunca lleg&oacute; a conocer estos cr&iacute;menes, y la fijaci&oacute;n de los Jimmys por su figura &mdash;as&iacute; como por los Teletubbies, cuyo baile les obsesiona&mdash; emanaba del macabro humor de Garland, que pon&iacute;a en solfa la cultura popular de su pa&iacute;s. Pues bien, que la pel&iacute;cula profundice en este grupo &mdash;poblado por gente mucho m&aacute;s psic&oacute;pata, en efecto, que los propios infectados&mdash; solo es uno de los puntos fuertes de un guion extravagante e imprevisible, que alterna secuencias de horror brutal con di&aacute;logos y escenas contemplativas.
    </p><p class="article-text">
        Las mayores virtudes como espect&aacute;culo de <em>El templo de los huesos</em> residen en un malabarismo de tonos e ideas que a veces apuntan a hundir a la pel&iacute;cula en el rid&iacute;culo &mdash;el binomio Ralph Fiennes/Iron Maiden ya es un momento cumbre del cine de 2026&mdash;, lo que bastar&iacute;a por s&iacute; solo para celebrar su existencia. Como adem&aacute;s su reflexi&oacute;n sobre la intersecci&oacute;n de poder y religi&oacute;n no puede ser m&aacute;s punzante y actual, <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> se asienta como una de las cosas m&aacute;s estimulantes que est&aacute;n sucediendo ahora mismo en el cine comercial contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ocurre tantas veces que la potencia expresiva de la figura zombi halle una historia completamente a su altura, pero <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> es esa historia. Y, as&iacute; como est&aacute; a la altura del zombi, tambi&eacute;n ha de estar a la de nuestra &eacute;poca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/28-anos-despues-templo-huesos-excelente-continuacion-gran-epopeya-zombi-tiempo_129_12906679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 21:31:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Song Sung Blue’, una celebración del poder redentor de la música tan convencional como irresistible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/song-sung-blue-celebracion-redentor-musica-convencional-irresistible_129_12890911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07045a50-64a3-4694-9a8c-c72247175f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x645y237.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Song Sung Blue’, una celebración del poder redentor de la música tan convencional como irresistible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hugh Jackman y Kate Hudson interpretan a una pareja de músicos que alcanzaron la popularidad en los años 90 versionando a Neil Diamond</p><p class="subtitle">Crítica - ‘La asistenta’, un penoso thriller doméstico donde Sydney Sweeney se lo juega todo a la complicidad acrítica del público
</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o cinematogr&aacute;fico empez&oacute; en Espa&ntilde;a con agrupaciones de vecinos alternando la m&uacute;sica folcl&oacute;rica propia de Galicia con versiones libres de Avicii y Coldplay. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/daniel-sanchez-arevalo-reivindica-union-musica-folclore-rondallas_1_12882026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo ve&iacute;amos en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/daniel-sanchez-arevalo-reivindica-union-musica-folclore-rondallas_1_12882026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rondallas</em></a>, y su director Daniel S&aacute;nchez Ar&eacute;valo sab&iacute;a muy bien lo que hac&iacute;a. Con ese trasvase de lo tradicional a la radiof&oacute;rmula masiva no estaba banalizando (no del todo) el lecho cultural de las rondallas de Pontevedra, sino invocando un sano mestizaje con el que todo el mundo pudiera estar familiarizado. Es el mestizaje de las listas de reproducci&oacute;n para las fiestas, de las recopilaciones irreflexivas para amenizar un trayecto en coche, o del repertorio de las verbenas. Donde, tan pronto como toca un pasodoble, la orquesta puede arrancarse con <em>Salir, beber</em> de Extremoduro.
    </p><p class="article-text">
        Nos gusta vivir la cultura as&iacute;. No aceptamos &mdash;o no deber&iacute;amos aceptar si no queremos quedar en rid&iacute;culo&mdash; que existan fronteras entre lo que nos gusta, en la medida en que cuanto m&aacute;s se difuminan estas, mayor comunicaci&oacute;n y euforia intercambiaremos con quienes nos rodean. M&aacute;s grande ser&aacute; la celebraci&oacute;n, m&aacute;s nos reconoceremos en el otro y menos nos definiremos por un 'yo' aislado. Hubo un ejemplo ilustrativo de tantos en cierto concierto de Pearl Jam all&aacute; por 1995. Por entonces la banda estadounidense estaba en la cresta del <em>grunge</em>. Sus guitarras ruidosas y pesadas canalizaban una rabia juvenil muy concreta, y, sin embargo, a su l&iacute;der, Eddie Vedder, no se le hab&iacute;a ocurrido otra cosa aquel d&iacute;a que colocar de teloneros a una banda tributo de Neil Diamond.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de dos m&uacute;sicos, pareja en la vida real, que respond&iacute;an al nombre de Lightning &amp; Thunder, y que bien podr&iacute;an ser considerados unos frikis. Frente a esas masas enfervorecidas, que acababan de quedar traumatizadas por el suicidio de Kurt Cobain, Lightning &amp; Thunder interpretaban una m&uacute;sica que hab&iacute;a sido creada para sus padres&hellip; pero que a ellos les pod&iacute;a gustar tambi&eacute;n. Y les gustaba. C&oacute;mo no, si Neil Diamond nunca ha dejado de ser uno de los cantautores m&aacute;s h&aacute;biles y celebrados de la m&uacute;sica popular. El &ldquo;<em>pa pa pa&rdquo;</em> del estribillo de <em>Sweet Caroline</em> es tan capaz de mover los coros de todo tipo de p&uacute;blico como los <em>&ldquo;oooohs</em>&rdquo; finales del <em>Viva la vida</em> de Coldplay.&nbsp;
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        No se le pueden poner puertas a la fiesta, en resumen. Y lo mejor que se puede decir de <em>Song Sung Blue</em> (que llega a Espa&ntilde;a con el subt&iacute;tulo oportunamente cursi <em>Canci&oacute;n para dos</em>) es que lo sabe. Esta pel&iacute;cula cuenta la historia de esos dos frikis que se pusieron a versionar a Neil Diamond en plena era <em>grunge</em>, convencidos de que ese era su lugar, y de que todos lo celebrar&iacute;an.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conozcan a Mike y Claire</strong></h2><p class="article-text">
        El concierto de Pearl Jam aparece en <em>Song Sung Blue</em>, por supuesto. La pel&iacute;cula entiende que esto fue una suerte de cima para la trayectoria de Mike y Claire Sardina &mdash;tal era la verdadera identidad de Lightning &amp; Thunder&mdash;, y la secuencia est&aacute; concebida como tal. Sin embargo, quiz&aacute; sean m&aacute;s ilustrativos de las intenciones del filme los momentos en que Mike, con su guitarra, se propone amenizar sus veladas de Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos interpretando la susodicha <em>Song Sung Blue</em>. Una canci&oacute;n de Diamond caracterizada por su melancol&iacute;a, por la intersecci&oacute;n justa de tristeza y alegr&iacute;a que persigue la pel&iacute;cula. Que persigue, en realidad, cualquier <em>feel good movie</em> que se precie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Song Sung Blue</em> quiere ser una <em>feel good movie</em> categ&oacute;rica, en el sentido de poder acompasar los sentimientos del p&uacute;blico en funci&oacute;n a una experiencia rigurosamente agradable y emocionante. Cuando Jackman interpreta <em>Song Sung Blue</em> lo hace para sus compa&ntilde;eros alcoh&oacute;licos, para animarlos a salir adelante y animarse &eacute;l mismo de paso. Quiere construir momentos comunitarios, donde las dificultades presentes son sublimadas por una alegr&iacute;a evasiva en la que tambi&eacute;n hay mucho de nostalgia. Dentro del cine tiene con qu&eacute; compararse. La secuencia m&aacute;s recordada de <em>Beautiful Girls</em>, tambi&eacute;n en los 90, encontraba a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DPQ47h-k-nw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios amigos borrachos en un bar</a> volviendo a gritar los <em>&ldquo;pa pa pa</em>&rdquo; de <em>Sweet Caroline</em> frente al piano.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, <em>Song Sung Blue</em> no responde inmediatamente a la historia de Lightning &amp; Thunder, cuya fama al fin y al cabo apenas pas&oacute; de unos cuantos conciertos y de telonear a Pearl Jam. Antes, en 2008, Greg Kohs hab&iacute;a estrenado un documental previo titulado <em>Song Sung Blue</em>, dedicado a narrar las vivencias de Mike y Claire Sardina. Lo hizo poco despu&eacute;s de que Mike falleciera de un infarto &mdash;pese a no haber vuelto a incurrir nunca en su alcoholismo&mdash;, y pareciera el momento propicio para recopilar todo lo que de hermoso y estramb&oacute;tico hubiera habido en su relaci&oacute;n con Claire.
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                Kate Hudson como Claire Sardina y Hugh Jackman como Mike Sardina                            </span>
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        Mike y Claire se hab&iacute;an conocido a finales de los 80, siendo Mike un m&uacute;sico que adoraba a Neil Diamond y no terminaba de despegar, y siendo Claire otra m&uacute;sica que acostumbraba a imitar a Patsy Cline en espect&aacute;culos baratos. Enamorados al instante, formaron una banda tributo al cantautor &mdash;&eacute;l como cantante y guitarrista, ella como teclista&mdash; y atravesaron una serie de dificultades que el documental de Greg Kohs retrataba con el melodramatismo esperable. La banda (la pareja) vivi&oacute; un antes y un despu&eacute;s cuando Claire fue atropellada y perdi&oacute; una pierna.
    </p><p class="article-text">
        La historia que contaba el documental era demasiado jugosa y finalmente cay&oacute; en las manos apropiadas. Craig Brewer hab&iacute;a combinado hasta entonces las propuestas musicales &mdash;<em>Hustle &amp; Flow</em> dedicado al mundo del rap, el remake de <em>Footloose</em>&mdash; con su atenci&oacute;n por vidas exc&eacute;ntricas que merec&iacute;an saltar al cine, en tanto a esa <em>Yo soy Dolemite</em> que devolvi&oacute; a Eddie Murphy al candelero en 2019. As&iacute; que era un cineasta tan bueno como cualquier otro para gestionar una historia que no quer&iacute;a enga&ntilde;ar a nadie. Su &uacute;nico af&aacute;n era celebrar la vida de dos buenas personas que hab&iacute;an compartido buena m&uacute;sica con el p&uacute;blico. Una m&uacute;sica realmente buena.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>&ldquo;Good times never seemed so good&rdquo;</strong></em></h2><p class="article-text">
        <em>Song Sung Blue</em> no es una gran pel&iacute;cula, ni mucho menos. Es extremadamente previsible &mdash;casi se puede ir adivinando qu&eacute; suceder&aacute; en cada pr&oacute;xima escena&mdash;, y las reflexiones que azuzan la trama se incrustan en un andamiaje psiqui&aacute;trico de lo m&aacute;s tedioso. Hay un empe&ntilde;o agotador en subrayar la lucha de los protagonistas en pos de sus sue&ntilde;os y su felicidad, mientras se sanciona un modelo ideol&oacute;gico que ya tenemos m&aacute;s que asimilado y que parece condici&oacute;n de posibilidad para las <em>feel good movies</em>. A S&aacute;nchez Ar&eacute;valo tambi&eacute;n le pasaba, sin ir m&aacute;s lejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, la forma en que la m&uacute;sica suele acompa&ntilde;ar estas variaciones tonales no deja de provenir de una calculada plantilla: vamos a catarsis por actuaci&oacute;n, como el molde de cualquier <em>biopic</em> musical. Aunque <em>Song Sung Blue</em> navegue por las vidas de gente que nunca lleg&oacute; al estrellato &mdash;gente mayormente desconocida con la que no se puede tejer &eacute;pica alguna en torno a la creaci&oacute;n o el talento&mdash;, su estructura es la misma que si habl&aacute;ramos de un hipot&eacute;tico <em>biopic</em> de Neil Diamond dirigido por un Dexter Fletcher reci&eacute;n llegado de <em>Bohemian Rhapsody</em> y <em>Rocketman</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lectura m&aacute;s ingrata de su existencia es que se nutre de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sobredosis de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>biopics</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> musicales</a> que hoy d&iacute;a golpea Hollywood, tirando de las sobras a falta de que alguien haya podido considerar la vida de Diamond (retirado desde 2018 por sufrir P&aacute;rkinson) como lo bastante interesante o peliculera. Lo que sucede, sin embargo, es que esta condici&oacute;n de Lightning &amp; Thunder como meros altavoces, intermediarios discretos para la obra de un gran m&uacute;sico, le otorga a <em>Song Sung Blue</em> una fuerza in&eacute;dita. Pues permite hablar de la m&uacute;sica popular no en tanto a emanaci&oacute;n de un genio creativo individual, sino como patrimonio de la humanidad.&nbsp;
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                Kate Hudson como Claire Stengl en &#039;Song Sung Blue&#039;                            </span>
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        Un patrimonio con el que cada cual se relaciona como quiere. Mike Sardina es un admirador extremo de Diamond y no deja de insistir en que tiene canciones mejores que <em>Sweet Caroline,</em> pese a que esa sea la que siempre le piden en los bolos. Una vez se involucra con Claire en el proyecto Lightning &amp; Thunder, ambos quieren hablar de &ldquo;experiencia Neil Diamond&rdquo; en lugar de mera &ldquo;banda tributo a Neil Diamond&rdquo;, trabajando una compleja puesta en escena donde se atreven a darle preponderancia a los temas m&aacute;s ignotos. Sin tampoco olvidarse de <em>Sweet Caroline</em>. Obvio.
    </p><p class="article-text">
        El amor por la m&uacute;sica y por su transmisi&oacute;n a trav&eacute;s de diversos m&eacute;todos invade cada rinc&oacute;n de <em>Song Sung Blue</em> y le otorga una vitalidad particular, mucho m&aacute;s interesante que cuando Brewer se ve obligado a encadenar &mdash;con bastante solvencia, todo hay que decirlo&mdash; giros dram&aacute;ticos impactantes. Apoy&aacute;ndose en la entrega de los int&eacute;rpretes &mdash;Jackman y Hudson nunca han estado m&aacute;s encantadores&mdash;, <em>Song Sung Blue</em> logra ser todo lo grande que puede ser en cada secuencia consagrada a la celebraci&oacute;n colectiva, a la verbena de pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de la m&uacute;sica de Diamond no solo en las actuaciones, sino tambi&eacute;n como acompa&ntilde;amiento de avatares &iacute;ntimos &mdash;la conmovedora forma en que dos hermanastras aprenden a quererse&mdash;, pulen la efectividad de <em>Song Sung Blue</em> y la ampl&iacute;an a extremos desconocidos. Extremos que jam&aacute;s alcanzar&iacute;a la pel&iacute;cula por s&iacute; misma, con su andamiaje sobado y mil veces visto. Pero es que el pop es as&iacute;. Nadie puede calcular lo que puede el pop.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/song-sung-blue-celebracion-redentor-musica-convencional-irresistible_129_12890911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2026 21:21:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Song Sung Blue’, una celebración del poder redentor de la música tan convencional como irresistible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Artistas,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La asistenta’, un penoso thriller doméstico donde Sydney Sweeney se lo juega todo a la complicidad acrítica del público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/asistenta-penoso-thriller-domestico-sydney-sweeney-juega-complicidad-acritica-publico_129_12874867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69fe7ad7-4e87-4d27-a267-3c6e533bf888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x568y217.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La asistenta’, un penoso thriller doméstico donde Sydney Sweeney se lo juega todo a la complicidad acrítica del público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Paul Feig adapta una novela superventas de Freida McFadden con suma incompetencia pero consciente de que aún así habrá quien quiera ser partícipe de la broma</p><p class="subtitle">Las mejores películas del siglo XXI, elegidas por 56 directores del cine español
</p></div><p class="article-text">
        Que la relaci&oacute;n de p&uacute;blico y cr&iacute;tica con la cultura estaba cambiando durante los a&ntilde;os 60 se aprecia bien en uno de los textos m&aacute;s c&eacute;lebres de Pauline Kael. <em>Trash, Art and the Movies</em> (<em>Basura, arte y pel&iacute;culas</em>) <a href="https://scrapsfromtheloft.com/movies/pauline-kael-trash-art-movies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicado en 1969</a> e indagaba, cerca de otro escrito clave de la &eacute;poca como <em>Notas sobre lo camp</em> de Susan Sontag (1964), en c&oacute;mo una manifestaci&oacute;n art&iacute;stica supuestamente fallida pod&iacute;a encerrar virtudes si se observaba con ojos lo bastante audaces. Kael, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/quentin-tarantino-prepara-decima-ultima-pelicula-critica-cine-pauline-kael_1_10035205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;tica de cine</a>, quer&iacute;a explorar el posible valor de las pel&iacute;culas &ldquo;malas&rdquo;. De un cine que considerar&iacute;amos basura.
    </p><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n no era contribuir a la progresiva articulaci&oacute;n de la cultura de masas como algo c&oacute;modo y uniforme &mdash;relativizando cualquier noci&oacute;n de calidad&mdash; sino solo agitar supuestos, gamberrear. Lo que sucedi&oacute;, tristemente, es que sus asertos le sentaron como un guante al tipo de escenario que promulgaba el capitalismo. Kael se arrodillaba ante el disfrute omn&iacute;modo del p&uacute;blico y defend&iacute;a que el pensamiento cinematogr&aacute;fico de su gremio deb&iacute;a ajustarse igualmente a &eacute;l. Mimando su subjetividad. Prefiriendo dorarle la p&iacute;ldora y asegurando que, pensara lo que pensara, tendr&iacute;a raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos interesan las pel&iacute;culas porque las disfrutamos, y lo que nos gusta de ellas tiene poco que ver con lo que consideramos arte&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;Solo queremos mirar la pantalla y saber que nadie nos mira, que nadie querr&aacute; despreciar nuestros gustos&rdquo;. En esta complaciente defensa del hedonismo, en su rechazo a que alguien pudiera sentirse desafiado &mdash;y a que, por tanto, su gusto abrigara ciertas exigencias&mdash;, Kael abanderaba un nuevo sentido com&uacute;n. Una sensibilidad parad&oacute;jicamente acr&iacute;tica que definir&iacute;a la cultura como un lugar donde no se pod&iacute;a hacer otra cosa que consumir sin pensar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Es un texto prof&eacute;tico &mdash;conecta con <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/boyero-responde-polemica-star-wars_1_7572674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opinadores actuales</a> cuya poltrona se fundamenta en &ldquo;hablar para el pueblo&rdquo; y &ldquo;decir siempre lo que piensan&rdquo;&mdash;; no solo por su vocaci&oacute;n populista, sino por c&oacute;mo ciertos s&iacute;ntomas que enumeraba del cine <em>mainstream</em> han seguido evolucionando. Kael luego aseguraba que la televisi&oacute;n lo hab&iacute;a infectado de forma irreparable. &ldquo;Las pel&iacute;culas se hacen ahora en funci&oacute;n a lo que los telespectadores han aprendido a aceptar&rdquo;. Lleva a pensar en c&oacute;mo la producci&oacute;n destinada a <em>streaming</em> vulgariza hoy las formas cinematogr&aacute;ficas. O, sencillamente, remite a los telefilms de toda la vida, a los que se asemeja tant&iacute;simo <em>La asistenta</em>. Una pel&iacute;cula que podr&iacute;a encajar, tambi&eacute;n, con lo que denominaremos &ldquo;basura&rdquo;. Dicho sea sin &aacute;nimo de reivindicar nada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Literatura y cine de consumo</strong></h2><p class="article-text">
        Freida McFadden jam&aacute;s dir&iacute;a que lo que escribe es basura, aunque desde luego encara las entrevistas con saludable humildad. <a href="https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2024/08/02/66a11846e85eceb90a8b456e.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No quiero escribir </a><a href="https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2024/08/02/66a11846e85eceb90a8b456e.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Guerra y paz</em></a><a href="https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2024/08/02/66a11846e85eceb90a8b456e.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, solo entretener&rdquo;, dice</a>. McFadden es la autora de <em>La asistenta</em>. Escribe <em>bestsellers</em> y es consciente de que se debe a un p&uacute;blico muy amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si mostrara una m&iacute;nima ambici&oacute;n podr&iacute;a ganarse algunas burlas, y de todas formas no necesita disimular de d&oacute;nde viene o cu&aacute;les son sus objetivos. Es la primera interesada en considerar que lo que hace es un &ldquo;producto&rdquo;. Desde esa autoconciencia se puede blindar de cualquier reproche.
    </p><p class="article-text">
        McFadden ha escrito m&uacute;ltiples novelas en pocos a&ntilde;os gracias a una curiosa intersecci&oacute;n de tendencias en el mercado literario de EEUU. Por un lado, viene de la autoedici&oacute;n que facilitan entidades como Amazon <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(o Wattpad)</a>; los grandes grupos editoriales se interesaron por ella algo m&aacute;s tarde. Por otro, acude a nutrir la explosi&oacute;n del <em>domestic noir</em> &mdash;etiqueta que agrupa intrigas protagonizadas por mujeres en barrios residenciales&mdash; que trajo <em>Perdida</em> de Gillian Flynn en 2012, luego llevada al cine por David Fincher. Este imaginario hab&iacute;a tenido cierto p&aacute;bulo audiovisual en los 90 (<em>La mano que mece la cuna</em>), para verse relegado m&aacute;s tarde a telefilms de sobremesa.
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                Sydney Sweeney en &#039;La asistenta&#039;                            </span>
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        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, la cosa ha ido m&aacute;s all&aacute;. Cuando McFadden public&oacute; en 2021 la primera entrega de <em>La asistenta</em> &mdash;ha tenido dos secuelas: <em>El secreto de la asistenta</em> y <em>La asistenta te vigila</em>, publicadas en Espa&ntilde;a por uno de tantos sellos de Penguin&mdash;, se estaba sumando a un obvio <em>boom</em>, un nicho de mercado tan democratizado como espec&iacute;fico. Pod&iacute;a medirse con firmas como Paula Hawkins y Colleen Hoover, mientras Hollywood corr&iacute;a a apuntarse a este af&aacute;n explotativo. <em>La chica del tren</em> adapt&oacute; a Hawkins en 2016. <em>Romper el c&iacute;rculo</em> hizo lo propio con Hoover en 2024.
    </p><p class="article-text">
        <em>Romper el c&iacute;rculo</em> no deja de ser un h&iacute;brido extra&ntilde;o, sin embargo. No pertenece realmente al <em>domestic noir</em>, aunque s&iacute; presenta una trama de violencia machista, y desde luego est&aacute; emparentada desde varias v&iacute;as con la adaptaci&oacute;n de <em>La asistenta</em>. El actor Brandon Sklenar estaba ah&iacute; como ahora es el protagonista de <em>La asistenta</em>. Y seguramente su &eacute;xito de taquilla, al tiempo de motivar la adaptaci&oacute;n de otra novela de Hoover &mdash;<em>A pesar de ti </em>se estren&oacute; el pasado octubre&mdash;, agiliz&oacute; los tr&aacute;mites para adaptar <em>La asistenta</em> de McFadden.
    </p><p class="article-text">
        Que el director sea Paul Feig apunta a haber sido una decisi&oacute;n l&oacute;gica. Paul Feig dirigi&oacute; a Blake Lively, protagonista de <em>Romper el c&iacute;rculo</em>, en otro gran precedente de <em>La asistenta</em>. Nos referimos a <em>Un peque&ntilde;o favor</em> (2018), adaptaci&oacute;n de la novela de Darcey Bell. Al igual que <em>La asistenta</em>, <em>Un peque&ntilde;o favor</em> ce&ntilde;&iacute;a su trama llena de giros a dos mujeres muy diferentes. Mientras que aqu&iacute; eran Lively y Anna Kendrick, en <em>La asistenta</em> nos topamos con Amanda Seyfried y Sydney Sweeney.&nbsp;
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                Paul Feig ha querido repetir la jugada de &#039;Un pequeño favor&#039;                            </span>
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        <em>Un peque&ntilde;o favor</em> tuvo secuela, <em>Otro peque&ntilde;o favor</em>, en 2025. Feig ha encadenado su realizaci&oacute;n con la de <em>La asistenta</em>, as&iacute; que lo razonable es percibir este grupo de filmes como suscritos a un mismo inter&eacute;s creativo. Feig, cineasta especializado en comedias protagonizadas por mujeres &mdash;<em>La boda de mi mejor amiga</em>, aquella controvertida <em>Cazafantasmas</em>&mdash;, debe tener afinidad con el material de McFadden, y <em>La asistenta</em> debe ser la continuaci&oacute;n org&aacute;nica de <em>Un peque&ntilde;o favor</em>. El problema es que <em>Un peque&ntilde;o favor</em>, a&uacute;n definida por l&oacute;gicas productivas similares, pose&iacute;a una energ&iacute;a ausente aqu&iacute;. <em>Un peque&ntilde;o favor</em> no se resignaba a ser un producto. No quer&iacute;a ser basura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El p&uacute;blico se merece pel&iacute;culas mejores</strong></h2><p class="article-text">
        La gran pregunta con <em>La asistenta</em> es si ha sido manufacturada con la idea de que sea una basura. Es una pregunta dif&iacute;cil de responder, pero para indagar necesitamos fijar un punto de partida y este va a ser que, en efecto, lo es. Asumamos que <em>La asistenta</em> es una pel&iacute;cula mal&iacute;sima, en la misma medida que para encajar la propuesta de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/anaconda-vuelve-clasico-cine-cutre-reirse-torpeza-crisis-hollywood_129_12868018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un filme como </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/anaconda-vuelve-clasico-cine-cutre-reirse-torpeza-crisis-hollywood_129_12868018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Anaconda</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/anaconda-vuelve-clasico-cine-cutre-reirse-torpeza-crisis-hollywood_129_12868018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hace escasos d&iacute;as</a> deb&iacute;amos asumir que la <em>Anaconda</em> original de los 90 era en s&iacute; misma otra cosa mal&iacute;sima. Este era el marco de la broma de Tom Gormican. El marco de la pel&iacute;cula de Feig es que simplemente todo est&aacute; mal en ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El guion se ha preocupado por seguir la prosa de McFadden no solo conservando sus giros rocambolescos &mdash;meros y p&aacute;lidos ecos de las sorpresas de <em>Perdida</em>&mdash;, sino enhebr&aacute;ndolos con di&aacute;logos sumamente rid&iacute;culos, defendidos con dudosa fortuna por los int&eacute;rpretes. Sklenar es un actor absolutamente inexpresivo, Sweeney est&aacute; perdid&iacute;sima como la asistenta titular &mdash;se percibe bastante desesperaci&oacute;n en c&oacute;mo quiere alargar <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sydney-sweeney-muerte-woke_129_12511142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ambivalente estrellato en Hollywood</a>&mdash;, y Amanda Seyfried es la &uacute;nica que tiene cierto control de s&iacute; misma, o de lo que le pide la pel&iacute;cula. Su interpretaci&oacute;n de la exc&eacute;ntrica ricachona que contrata a Sweeney abunda en histrionismos y no deja de alinearse aparentemente con las decisiones de puesta en escena de Feig.
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas decisiones de estas en <em>La asistenta</em> &mdash;el aparato visual se caracteriza por la monocrom&iacute;a televisiva mientras otros elementos como el dise&ntilde;o de producci&oacute;n o las canciones pop intensifican una imagen de lo m&aacute;s barata&mdash;, aunque las pocas que hay podr&iacute;an iluminar una respuesta. Feig mueve la c&aacute;mara lo justo para que un personaje entre en plano de forma inquietante, a ser posible con un golpe dram&aacute;tico de la m&uacute;sica. Por lo dem&aacute;s prefiere ser invisible o tirar de montaje abrupto, comprometi&eacute;ndose con la fealdad. No permite ning&uacute;n asidero frente a sus miserias. Y, desde luego, no hay inter&eacute;s alguno por elevar un material que todo el mundo parece entender como de derribo.
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                Amanda Seyfried como Nina Winchester en &#039;La asistenta&#039;                            </span>
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        Vale la pena insistir en la pregunta: &iquest;est&aacute; haciendo Feig una pel&iacute;cula mala porque <em>quiere</em>? &iquest;Es algo similar a cuando el humorista Will Ferrell protagoniz&oacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RYDnN3i6wCU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adopci&oacute;n peligrosa</em></a> para re&iacute;rse del <em>domestic noir</em> televisivo sin ninguna subversi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de su presencia? &iquest;Es un ejercicio intelectual estilo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/todd-haynes-cineasta-guion-no-decirte-tienes-pensar_1_10962220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Secretos de un esc&aacute;ndalo</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/todd-haynes-cineasta-guion-no-decirte-tienes-pensar_1_10962220.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Todd Haynes</a>? Feig viene de la comedia y es un t&iacute;o listo, no ser&iacute;a tan raro. La cuesti&oacute;n es que <em>Un peque&ntilde;o favor</em> no era as&iacute;. <em>Un peque&ntilde;o favor</em> era el mismo tipo de pel&iacute;cula que <em>La asistenta</em>, y su instinto l&uacute;dico se materializaba con solidez, incluso sofisticaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica conclusi&oacute;n, entonces, es que <em>La asistenta</em> es as&iacute; por dejadez. O por algo peor, cinismo. Viniendo de un <em>bestseller</em>, teniendo asegurada la taquilla y las opciones de seguir adaptando la saga, &iquest;para qu&eacute; molestarse en hacer algo bueno? <em>La asistenta</em> es un episodio m&aacute;s dentro de una cultura que desprecia sus propias obras sosteni&eacute;ndose a partir de una complicidad prefabricada. Lo m&aacute;s doloroso en ese sentido es c&oacute;mo busca adecuarse a una coartada legitimadora de g&eacute;nero gracias a la tibia llamada a la sororidad que realiza el guion, o al hecho palmario de que su <em>target</em> est&eacute; feminizado. Como si las mujeres de inter&eacute;s casual por la lectura no se merecieran nada mejor.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n duele lo suyo que las cr&iacute;ticas de <em>La asistenta</em> hayan sido mayormente positivas. Que, dejando en suspenso una m&iacute;nima exigencia para con el tipo de cine del que hablamos &mdash;no, ning&uacute;n tipo de cine merece ser &ldquo;tan malo que te r&iacute;as&rdquo;&mdash;, hayan simpatizado as&iacute; con una pel&iacute;cula que no te puedes tomar en serio. Asumiendo acaso los postulados de Kael &mdash;&ldquo;Las pel&iacute;culas son un arte vulgar y corrupto para un mundo vulgar y corrupto&rdquo;, escribi&oacute;, admitamos que con mucha gracia, en los 60&mdash;, para domesticar nuestra visi&oacute;n cr&iacute;tica a la medida de lo que quiere la industria cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como <em>La asistenta</em> no se respeta ni a s&iacute; misma ni al p&uacute;blico, no deber&iacute;amos respetarla. As&iacute; de f&aacute;cil. No es lo mismo tener pocas aspiraciones que hacer lo justo para no entorpecer un determinado flujo econ&oacute;mico. Incluso Kael estar&iacute;a de acuerdo. En aquel texto ni se hab&iacute;a planteado que pudieran existir basuras totalmente conformes con ser solo eso.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/asistenta-penoso-thriller-domestico-sydney-sweeney-juega-complicidad-acritica-publico_129_12874867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jan 2026 19:23:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La asistenta’, un penoso thriller doméstico donde Sydney Sweeney se lo juega todo a la complicidad acrítica del público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Avatar: fuego y ceniza’, la fórmula de la saga se agota por preferir la Pachamama a la acción desprejuiciada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-avatar-fuego-ceniza-formula-saga-agota-preferir-pachamama-accion-desprejuiciada_129_12849354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36ee611f-9669-4a80-8c5b-60ff79972b98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Avatar: fuego y ceniza’, la fórmula de la saga se agota por preferir la Pachamama a la acción desprejuiciada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tercera entrega de la saga de James Cameron naufraga cuando se centra en su filosofía new age y deslumbra cuando se entrega al espectáculo visual</p><p class="subtitle">Una villana española y nieta de Chaplin para ‘Avatar’: “James Cameron y mi abuelo unen al mundo con sus películas”
</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/james-cameron-rey-mundo-cine-regresa-avatar-habla-refugiados-migrantes_1_12824407.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Cameron </a>tiene un don para conectar con la gente. No puede ser casualidad que alguien tenga tres de sus pel&iacute;culas entre las cuatro m&aacute;s taquilleras de la historia del cine. Y lo son, adem&aacute;s, convirti&eacute;ndose en aut&eacute;nticos fen&oacute;menos populares, pel&iacute;culas que con ver un solo fotograma todo el mundo sabe reconocerlas. Filmes sobre los que uno puede hacer una broma o referencia y todos lo entienden. Son pel&iacute;culas grandes, en un juego de palabras simpl&oacute;n, son tit&aacute;nicas. Lo son porque &eacute;l concibe el cine as&iacute;. Y porque esa forma de concebirlo va unida a recuperar, o a no perder, esa fascinaci&oacute;n por la pantalla grande.
    </p><p class="article-text">
        Cameron sabe que ahora mismo los eventos cinematogr&aacute;ficos son los &uacute;nicos que arrastran a la gente al cine. Esos t&iacute;tulos que hay que ver para no estar fuera de la conversaci&oacute;n. &iquest;Se imaginan en 1997 lo que alguien que no hubiera visto<em> Titanic </em>sentir&iacute;a? Ese estar fuera de todo, ese no saber de lo que todo el mundo habla lo recuper&oacute; con su epopeya de ciencia ficci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/avatar-sentido-agua-caos-visualmente-apoteosico_129_9788688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Avatar,</em></a><em> </em>que en diciembre de 2009 se convirti&oacute; en otro pelotazo casi al mismo nivel que el drama rom&aacute;ntico con Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.
    </p><p class="article-text">
        La gente se disfrazaba de esos bichos azules que muchos hab&iacute;an intentado ridiculizar. Arras&oacute; la taquilla, gan&oacute; premios y fue nominado al Oscar. Cr&eacute;dito suficiente para acometer dos secuelas que, en un movimiento a contracorriente en la industria de Hollywood, no llegaron de forma inmediata. Y aqu&iacute; una de las grandes diferencias que hacen que las secuelas de <em>Avatar </em>no merezcan ser destrozadas de forma pueril, aunque se presten a ella. No se puede negar que estas pel&iacute;culas son importantes para Cameron, y que no se realizan al rebufo del &eacute;xito para explotar y re&iacute;rse de la gente para sacar su dinero. 
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            </figure><p class="article-text">
        El director, obsesionado con el desarrollo tecnol&oacute;gico que permitiera contar sus pel&iacute;culas, basadas en la captura de movimiento, el 3D y los efectos visuales, las ha hecho cuando ha considerado que pod&iacute;a, t&eacute;cnicamente, hacerlas. Le ha dado igual que<em> Avatar 2 </em>llegara 14 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera. Una distancia que pon&iacute;a en duda si la gente seguir&iacute;a teniendo inter&eacute;s en los Naavi y compa&ntilde;&iacute;a. De nuevo. Cameron ten&iacute;a raz&oacute;n. M&aacute;s de 2.000 millones de d&oacute;lares recaud&oacute; <em>El sentido del agua.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos lleva a esta tercera pel&iacute;cula, que llega dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la segunda y que, supuestamente, cierra la primera trilog&iacute;a y las tramas principales. Cameron, siempre un paso por delante, ya ha dicho que si la gente quiere m&aacute;s <em>Avatar </em>tiene que recaudar mucho dinero. Pone el peso en los fans, que si quieren seguir descubriendo el mundo de Pandora tendr&aacute;n que pasar por la taquilla. La duda es la misma que la anterior vez, &iquest;hay fatiga del mundo creado por el director?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta llegar&aacute; a partir del 19 de diciembre. De momento, lo que queda, es una tercera pel&iacute;cula que da la sensaci&oacute;n, m&aacute;s que nunca, de que esta historia empieza a agotarse. Mientras que la primera pel&iacute;cula funcionaba como un reloj, la segunda ya daba signos de que su trama era una excusa para que Cameron mostrara todos los juguetitos que hab&iacute;a ido creando estos a&ntilde;os. Es cierto que la trama nunca ha sido la parte m&aacute;s importante de <em>Avatar,</em> pero de la primera entrega a la segunda, la dejadez en el aspecto narrativo era significativa. Y ocurre lo mismo con la tercera pel&iacute;cula, cuya historia suena perezosa y hasta a repetici&oacute;n. Los mismos conflictos, las mismas dudas, y en esta ocasi&oacute;n hasta una sensaci&oacute;n de que las im&aacute;genes ya se han visto, algo que nunca hab&iacute;a pasado con <em>Avatar</em>, que se la jugaba todo a su capacidad de dejarte con la boca abierta en cada nuevo rinc&oacute;n del universo ficticio.
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                Oona Chaplin interpreta a la villana de &#039;Avatar: fuego y ceniza&#039;                            </span>
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        Ahora ya conocemos Pandora, y la capacidad de sorpresa ha desaparecido, y eso se nota. Por eso el filme solo despega cuando James Cameron se la juega a lo que mejor sabe, a la acci&oacute;n sin prejuicios. Cuando llegan esos momentos, <em>Avatar: Fuego y ceniza,</em> es puro m&uacute;sculo. Cine de acci&oacute;n y fantas&iacute;a rodado con gusto y todos los medios t&eacute;cnicos posibles. Como pasaba en <em>El sentido del agua</em>, su &uacute;ltima hora de cl&iacute;max es un puro disfrute. Un derroche de im&aacute;genes que uno tiene que frotarse los ojos para creer que existen. La mezcla de efectos visuales y realidad es casi perfecta. Los Naavi tienen una textura tan real que parecen seres que puedes tocar, a lo que ayuda el carisma y las grandes interpretaciones a trav&eacute;s de la captura de movimiento de Zoe Salda&ntilde;a y Oona Chaplin, hero&iacute;na y villana que son las que m&aacute;s magnetismo desprenden. Es un cl&iacute;max largu&iacute;simo donde, adem&aacute;s, Cameron se permite coquetear incluso con el<em> exploit,</em> con esos calamares gigantes asesinos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s<em> Avatar</em> tendr&iacute;a que empezar a pensar, si es que sigue adelante la franquicia, en convertirse en pura acci&oacute;n desprejuiciada y quitarse de filosof&iacute;a <em>new age.</em> Los discursos de autoayuda y de conexi&oacute;n con la Pachamama suenan cada vez m&aacute;s forzados, vac&iacute;os y cursis. Menos mal que siempre Cameron acaba compens&aacute;ndolo con otro momento epatante. El resultado es, como en la anterior, desigual. Por momentos fascinante, pero casi siempre descompensada y con claros signos de que algo hay que hacer para que<em> Avatar</em> no muera ahogada en su propio &eacute;xito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-avatar-fuego-ceniza-formula-saga-agota-preferir-pachamama-accion-desprejuiciada_129_12849354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 14:07:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Avatar: fuego y ceniza’, la fórmula de la saga se agota por preferir la Pachamama a la acción desprejuiciada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Estrenos de cine,James Cameron,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La larga marcha’, una adaptación contundente pero muy irregular de una de las novelas más aterradoras de Stephen King]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/larga-marcha-adaptacion-contundente-irregular-novelas-aterradoras-stephen-king_129_12761791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a539440-b644-4ac3-aa01-85bb87edb9fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130200.jpg" width="1495" height="841" alt="‘La larga marcha’, una adaptación contundente pero muy irregular de una de las novelas más aterradoras de Stephen King"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras años trabajando en la saga de ‘Los juegos del hambre’, el director Francis Lawrence acude al que bien pudiera ser el texto fundacional de las distopías 'young adult'</p><p class="subtitle">Crítica - ‘Predator: Badlands’ trae la infantilización total de la saga al gusto de Disney
</p></div><p class="article-text">
        Al poco de ser elegido presidente, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/prey-jfk-desarrollar-programa-espacial_1_3411155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J.F. Kennedy </a>sugiri&oacute; que los chavales de EEUU deb&iacute;an caminar un poco m&aacute;s. Que no deb&iacute;an ser sedentarios, que hab&iacute;a que cuidarse de todas esas comodidades modernas que &ldquo;alejan a los j&oacute;venes de una saludable actividad f&iacute;sica&rdquo;. As&iacute; lo sosten&iacute;a en <a href="https://vault.si.com/vault/1963/12/02/the-president-who-loved-sport" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de </a><a href="https://vault.si.com/vault/1963/12/02/the-president-who-loved-sport" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sports Illustrated</em></a> a finales de 1960, animando a la juventud a que echara a andar. Sus palabras motivaron la organizaci&oacute;n de los maratones de la Kennedy March, toda vez que inspiraban la inquietud de un jovenc&iacute;simo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/terror-redescubrir-literatura-stephen-king_1_1550163.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a>. Cuando el pa&iacute;s ya llevaba un lustro embarcado en la guerra de Vietnam, el escritor de Maine se puso a asociar ideas. As&iacute; naci&oacute; <em>La larga marcha</em>.
    </p><p class="article-text">
        Entonces King escrib&iacute;a con un &iacute;mpetu as&iacute; como sociol&oacute;gico. Los textos de esa &eacute;poca se alejan de la fantas&iacute;a y el terror sobrenatural y est&aacute;n m&aacute;s interesados en el realismo o la ciencia ficci&oacute;n. Buena parte de lo que escribi&oacute; entonces no llegar&iacute;a a las librer&iacute;as hasta que el novelista hubiera triunfado con <em>Carrie</em> a mediados de los 70. <em>La larga marcha</em>, as&iacute; las cosas, solo pudo ver la luz en 1979, cuando la guerra de Vietnam ya hab&iacute;a concluido y los editores de King tem&iacute;an sobrecargar el mercado con la imposible cantidad de material que este ten&iacute;a por publicar. Puesto que <em>La larga marcha</em> y aquellos otros escritos pertenec&iacute;an a un King distinto, m&aacute;s joven y airado, se prob&oacute; a hacer un experimento.
    </p><p class="article-text">
        <em>La larga marcha</em> fue publicada, al fin, con el nombre de Richard Bachman. Un seud&oacute;nimo de King con el que los editores decidieron publicar aquellas primeras narraciones, y con el que el p&uacute;blico conocer&iacute;a una voz nueva: m&aacute;s cr&iacute;tica con su tiempo, menos escapista. &ldquo;Aquellos libros no eran propiamente libros de Bachman porque a&uacute;n no lo hab&iacute;amos inventado, pero s&iacute; ven&iacute;an de un cierto estado mental de Bachman: rabia, frustraci&oacute;n, desesperaci&oacute;n a fuego lento&rdquo;, escribi&oacute; King a&ntilde;os m&aacute;s tarde en el pr&oacute;logo a la antolog&iacute;a <em>The Bachman&rsquo;s Books</em>. Una vez hab&iacute;an salido al mercado hasta cuatro novelas m&aacute;s con esa firma, y alg&uacute;n lector espabilado ya hab&iacute;a podido descubrirle.&nbsp;
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        El experimento de Bachman apenas dur&oacute; siete a&ntilde;os, aunque a &eacute;l le debemos algunas de las historias m&aacute;s impactantes de la extensa obra de King. Todas caracterizadas por una gran preocupaci&oacute;n hacia los EEUU de su tiempo y unos protagonistas desesperados, sin posibilidad de vivir decentemente en una sociedad derrumbada. No deja de ser sintom&aacute;tico, entonces, que hoy dos adaptaciones de Richard Bachman lleguen a los cines espa&ntilde;oles con una semana de diferencia, desvi&aacute;ndose de la acostumbrada afloraci&oacute;n de audiovisual basado en King. Tras el estreno de <em>La vida de Chuck</em> y una precuela de <em>It</em> en HBO, le toca el turno a <em>The Running Man</em> y, claro est&aacute;, a <em>La larga marcha</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los juegos del hambre, del calamar y del caminar</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8QSuBE5vyng" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Running Man</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=8QSuBE5vyng" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> est&aacute; dirigida por Edgar Wrigh</a>t bas&aacute;ndose en <em>El fugitivo</em>, habiendo sido adaptada&nbsp;previamente en los a&ntilde;os 80 con una pel&iacute;cula de Arnold Schwarzenegger. Los rasgos en com&uacute;n de su argumento con el de <em>La larga marcha</em> son bastante destacables. Ambos se ambientan en unos EEUU dist&oacute;picos donde las apreturas econ&oacute;micas de la poblaci&oacute;n mueven a que sus estamentos m&aacute;s bajos se sometan a brutales concursos televisados. Como podemos suponer solo con reparar en algo como <em>El juego del calamar</em>, hablamos de planteamientos tremendamente influyentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con <em>La larga marcha</em> ocurre algo m&aacute;s, sin embargo. Algo que le convierte en totalmente pionera y es que sus protagonistas, los pobres concursantes del <em>reality show</em> de turno, sean j&oacute;venes. Chavales que apenas alcanzan los 18 a&ntilde;os, inmersos en una prueba de resistencia inhumana como reflejo siniestr&iacute;simo de la Kennedy March: simplemente han de caminar a un ritmo regular durante un tiempo indefinido. Si bajan el ritmo estipulado van recibiendo avisos, y al recibir tres son asesinados por los supervisores del juego. Gana quien sobrevive, as&iacute; de f&aacute;cil. No hay l&iacute;nea de meta.
    </p><p class="article-text">
        Tomando asimismo como referente el relato m&aacute;s conocido de una de sus autoras de cabecera &mdash;<em>La loter&iacute;a</em>, de Shirley Jackson&mdash;, King planteaba un universo alternativo donde los j&oacute;venes se encaminaban al matadero como ominosa ilustraci&oacute;n de un pa&iacute;s con el futuro cancelado: un pa&iacute;s que en la vida real, a fin de cuentas, ya hab&iacute;a sido capaz de enviar a sus j&oacute;venes a luchar a guerras sin sentido con promesas vac&iacute;as de gloria y fortuna. El acierto de King estuvo en plantear que una distop&iacute;a ser&iacute;a m&aacute;s impactante cuanto m&aacute;s vulnerables e inocentes fueran sus protagonistas, expresando con su sufrimiento el fracaso social. Naci&oacute;, entonces, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/young-adult-trascendio_1_2368856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/young-adult-trascendio_1_2368856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>young adult</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/young-adult-trascendio_1_2368856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dist&oacute;pico</a>.
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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;La larga marcha&#039;                            </span>
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        Hay una l&iacute;nea directa entre la publicaci&oacute;n de <em>La larga marcha</em>, el estreno de la pel&iacute;cula japonesa <em>Battle Royale</em> en el a&ntilde;o 2000 y, un poco m&aacute;s tarde, la afloraci&oacute;n de ficciones adscritas al subg&eacute;nero. La concatenaci&oacute;n del 11S con la Gran Recesi&oacute;n &mdash;es decir, con un capitalismo occidental que ya no puede garantizar el Estado de Bienestar&mdash; late en el coraz&oacute;n de los libros de <em>Los juegos del hambre,</em> de Suzanne Collins, en tanto a los descendientes m&aacute;s audaces de <em>La larga marcha</em>. En <em>Los juegos del hambre</em> nos reencontramos con un concurso monstruoso organizado por las &eacute;lites para subyugar a las clases populares y mantener el control a trav&eacute;s del miedo y el espect&aacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a <em>Los juegos del hambre</em> se han dado otros fen&oacute;menos como <em>Divergente</em> o <em>El corredor del laberinto</em>. Pero es <em>Los juegos del hambre</em> lo que nos interesa, dado que hoy mantiene su popularidad intacta &mdash;ahora mismo est&aacute; en marcha una continuaci&oacute;n de <em>La balada de p&aacute;jaros cantores y serpientes</em>, la estupenda precuela que volvi&oacute; a adaptar a Collins en 2023&mdash; y tiene una conexi&oacute;n directa con la pel&iacute;cula de <em>La larga marcha</em>. Pues es Francis Lawrence quien dirige el filme auspiciado por Lionsgate: mismo director y productora que la saga <em>Los juegos del hambre</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lawrence, que ha dirigido la mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas de <em>Los juegos del hambre</em>, est&aacute; perfectamente familiarizado con el material. Y es su labor de hecho uno de los puntos fuertes de <em>La larga marcha</em>. Con una realizaci&oacute;n muy solvente, sin grandes abalorios, que mantiene en todo momento la intensidad de la acci&oacute;n y brilla sobre todo al coordinar el trabajo actoral. Cooper Hoffman (hijo de Philip Seymour Hoffman que ya demostr&oacute; el valor de la herencia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/licorice-pizza-hacerse-adulto-pop-paul-thomas-anderson_1_8736340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/licorice-pizza-hacerse-adulto-pop-paul-thomas-anderson_1_8736340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Licorice Pizza</em></a>) y David Jonsson (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alien-romulus-demuestra-saga-le-mejor-ridley-scott-director_129_11588745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alien: Romulu</em></a><em>s</em>) encabezan eficazmente en <em>La larga marcha</em>, aunque todo el reparto juvenil est&aacute; muy entonado y se sirve de personajes lo bastante matizados como para que, seg&uacute;n vayan por el camino, la experiencia sea m&aacute;s y m&aacute;s desasosegante.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un paseo con altibajos</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque el guion haga un buen trabajo con el retrato de los protagonistas &mdash;qued&aacute;ndose cerca de la consumada habilidad de King para lograr que sus v&iacute;ctimas nos importen&mdash;, no se puede decir que al final sea lo mejor de <em>La larga marcha</em>. Un problema notable de cara a adaptar la novela original era su minimalismo: la trama se reduce a los pasos de estos concursantes y a que vayan pereciendo uno a uno. Cruz&aacute;ndose naturalmente di&aacute;logos sobre lo que va ocurriendo, sostenidos entre los personajes centrales de Ray Garraty y Peter McVries (Hoffman y Jonsson), pero sin apartarnos de ese n&uacute;cleo opresivo, con muy pocas explicaciones sobre lo que ocurre m&aacute;s all&aacute; de la marcha.
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                Mark Hamill resulta ser el militar que supervisa la marcha                            </span>
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        King, naturalmente, quer&iacute;a ser evocador. Permitir, en los a&ntilde;os 70, que el lector asociara en la medida que quisiera los horrores de la novela con su realidad colindante. Lo que m&aacute;s sorprende en ese sentido de <em>La larga marcha</em>, por encima de las dem&aacute;s novelas de King &mdash;y siendo algo m&aacute;s o menos habitual en los libros publicados bajo el seud&oacute;nimo de Bachman&mdash;, es su aspereza. No hay detalles superfluos, ninguna racionalizaci&oacute;n exterior a los personajes. Solo est&aacute;n ellos y la carretera, y una sucesi&oacute;n de ejecuciones despiadadas que en el cine han sido retratadas sin ahorrar <em>gore</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Partir de un planteamiento as&iacute; de estricto podr&iacute;a entra&ntilde;ar problemas. Quiz&aacute; por eso <em>La larga marcha</em>, pese a ser una de las novelas m&aacute;s un&aacute;nimemente alabadas de King, haya tardado tanto en saltar a la gran pantalla. Mediando la escritura de J.T. Mollner &mdash;cineasta independiente que alcanz&oacute; cierta notoriedad en los mentideros del terror el a&ntilde;o pasado gracias a dirigir un film tan execrable como <em>Strange Darling</em>&mdash;, no se puede decir que lo haya hecho plenamente con fortuna. Pues <em>La larga marcha</em> empieza muy bien y es en todo momento entretenid&iacute;sima &mdash;a ratos, apasionante&mdash;, hasta que el libreto de Mollner empieza a revelar sus carencias.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, Mollner no naufraga al ce&ntilde;irse a aquel escueto planteamiento de King, sino a la hora de edificar alrededor. Es obvio a todas luces que <em>La larga marcha</em> resuena igual de bien en los a&ntilde;os 70 que en nuestra &eacute;poca &mdash;sobre todo remiti&eacute;ndose a la deriva autoritaria de los EEUU de Donald Trump y al sofocante clima de pesadumbre global, con una juventud m&aacute;s desamparada que nunca&mdash;, y el guion de Mollner hace bien en no cargar las tintas con eso. Deja que el mundo real resuene tranquilamente en el esquema de King, solo que adem&aacute;s se ve en la necesidad de que los personajes se marquen reflexiones existenciales y aludan a la necesidad de hacer algo para cambiar su mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando la escritura de Mollner incorpora comentarios sobre la supuesta deshumanizaci&oacute;n a la que aboca la venganza &mdash;sin percatarse de que, en un mundo como el que retrata <em>La larga marcha</em>, resulta una postura pedestre y conservadora&mdash; y sobre el sentido de la vida, a tenor de la necesidad de &ldquo;ver la luz en la oscuridad&rdquo; y otras lindezas similares en el marco de unos di&aacute;logos que van siendo m&aacute;s expl&iacute;citos e idiotas a cada minuto que pasa. Hasta que Mollner resuelve cambiar adem&aacute;s el agreste final de la novela de King, de una forma inmensamente chapucera, y termina echando por tierra los logros indudables de la adaptaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La larga marcha</em> ablanda un texto de relevancia inagotable, uno de los artefactos m&aacute;s urgentes y <em>punk</em> que gener&oacute; la cultura popular de los 70. Es lamentable que esto ocurra en un momento hist&oacute;rico como el nuestro &mdash;cuando m&aacute;s necesitamos la rabia de King&mdash;, pero al menos quiz&aacute; sirva para replantearnos la lucidez del <em>young adult</em> dist&oacute;pico. Ese subg&eacute;nero capitaneado por <em>Los juegos del hambre</em> &mdash;una saga, pese a su p&uacute;blico objetivo, felizmente carente del infantilismo de <em>La larga marcha</em>&mdash;, que nunca ha dejado de entregar claves para superar nuestro presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/larga-marcha-adaptacion-contundente-irregular-novelas-aterradoras-stephen-king_129_12761791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 21:38:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La larga marcha’, una adaptación contundente pero muy irregular de una de las novelas más aterradoras de Stephen King]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Stephen King,Libros,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Predator: Badlands’ trae la infantilización total de la saga al gusto de Disney]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/predator-badlands-trae-infantilizacion-total-saga-gusto-disney_129_12744638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69e450a2-ed59-47e4-bb79-00af0690c93c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Predator: Badlands’ trae la infantilización total de la saga al gusto de Disney"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras dirigir para el streaming las dos entregas previas, Dan Trachtenberg lleva al cine la peor entrega del cazador alienígena desde que luchó contra Arnold Schwarzenegger en los 80
</p><p class="subtitle">El documental que muestra cómo Warhol y Vijande crearon en España “su propia Factory con Almodóvar y Alaska”
</p></div><p class="article-text">
        En los meses posteriores a oficializarse la compra de Lucasfilm a manos de Disney, all&aacute; por 2012, los fans de <em>Star Wars</em> fueron asaltados por la inquietud y la suspicacia. La Casa del Rat&oacute;n, dedujeron, iba a infantilizar la saga. La convertir&iacute;a en pel&iacute;culas para ni&ntilde;os. Un temor que ya entonces resultaba entra&ntilde;able. Por un lado porque <em>Star Wars</em> nunca hab&iacute;a sido mucho m&aacute;s que eso: pel&iacute;culas para ni&ntilde;os. Por otro, porque su repentina sumisi&oacute;n a este estudio especializado en entretenimiento familiar iba a traer consecuencias mucho m&aacute;s siniestras que los Ewoks.
    </p><p class="article-text">
        Del posterior desarrollo de <em>Star Wars</em>, entonces, no es tan significativa la escasa coordinaci&oacute;n entre los cineastas responsables &mdash;lo que caracteriza a la trilog&iacute;a de secuelas son, sobre todo, los bandazos narrativos entre episodios&mdash;, como la sobreproducci&oacute;n y el influjo transmedia. Ambos factores han propiciado que tras la debacle de <em>El ascenso de Skywalker</em> la Lucasfilm de Disney haya tardado siete a&ntilde;os en llevar otra pel&iacute;cula a cines, y que la pel&iacute;cula susodicha a estrenarse en 2026 sea <a href="https://www.youtube.com/watch?v=VDEGdPTUP70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una continuaci&oacute;n de </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=VDEGdPTUP70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Mandalorian</em></a>. La serie que mejor sirvi&oacute; en su d&iacute;a para vender Disney+.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que hablamos de fuerzas m&aacute;s retorcidas. No es tan f&aacute;cil como pensar que todo lo que toca Disney se convierte en un producto para todos los p&uacute;blicos, y lo ocurrido a partir de 2019 con 20th Century Fox es si cabe m&aacute;s ilustrativo. Disney adquiri&oacute; tambi&eacute;n esta hist&oacute;rica <em>major</em> de Hollywood y, s&iacute;, hubo una pel&iacute;cula de los <em>X-Men</em> (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=OZCIXn-7Kl4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuevos mutantes</em></a>) adscrita al g&eacute;nero de terror y a calificaciones m&aacute;s atrevidas cuyo estreno la Casa del Rat&oacute;n quiso desbaratar. Pero, sobre todo, hubo muchos despidos. Una reestructuraci&oacute;n severa, de gran impacto en la industria, cuyas consecuencias hay quien tiene muy presentes <a href="https://www.avclub.com/potential-warner-bros-sale-theater-owners-paramount-netflix" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora que Paramount se propone comprar Warner Bros</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, se trata de temores que, sobre todo, suscriben los trabajadores. El tipo de fan que se alarmaba por la infantilizaci&oacute;n de <em>Star Wars</em> seguramente haya aplaudido <em>Deadpool y Lobezno</em>, producci&oacute;n de esta renombrada 20th Century Studios que ahora puede conectar con el Universo Marvel de Disney. Este filme ironizaba <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/deadpool-lobezno-violencia-e-irreverencia-lineas-rojas-acabar-fatiga-superheroica_1_11540170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en modo meta</a>&nbsp;sobre el revoltijo empresarial. Tambi&eacute;n &ldquo;homenajeaba&rdquo; a las pel&iacute;culas de <em>X-Men</em> de la Fox de los 2000, cuya continuidad hab&iacute;a suprimido aquella compra. Un homenaje que era una absoluta falta de respeto a los puestos de trabajo perdidos con la operaci&oacute;n de Disney. Pero como la calificaci&oacute;n segu&iacute;a siendo R, para adultos, todo iba bien. 
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            </figure><p class="article-text">
        Como Disney se las ha ido apa&ntilde;ando m&aacute;s o menos para darle al p&uacute;blico lo que quer&iacute;a &mdash;entre llamadas a la nostalgia y toneladas de series&mdash;, el asunto de la infantilizaci&oacute;n ha dejado de importar. En general ahora preocupa la saturaci&oacute;n, antes que el mantenimiento de las esencias de cada saga famosa. Por eso hay que agradecer el estreno de <em>Predator: Badlands</em>. Porque conserva toda esta perversi&oacute;n corporativa, y adem&aacute;s lo hace materializando los peores temores del <em>fandom</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las desventuras de Yautja</strong></h2><p class="article-text">
        A <em>Predator</em> le han pasado por encima todas las derivas de la industria. Desde el mencionado transmedia &mdash;apenas dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su primera pel&iacute;cula, en 1989 empez&oacute; a protagonizar c&oacute;mics acompa&ntilde;ado del xenomorfo de <em>Alien</em>, como un <em>crossover</em> que acabar&iacute;a dando el salto al cine&mdash; hasta el terremoto del <em>streaming</em>. La marca hab&iacute;a quedado especialmente vulnerable a esto &uacute;ltimo en 2018. Fue cuando Shane Black, actor y guionista sin acreditar del filme original, dirigi&oacute; una nueva entrega que fue un fracaso incluso dentro de los est&aacute;ndares de la franquicia. Era la tercera vez que se intentaba dar continuidad a aquel eficaz filme de acci&oacute;n protagonizado por Arnold Schwarzenegger y dirigido por John McTiernan en 1987. El tercer intento fallido, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de <em>Depredador 2</em> (1990) y <em>Predators</em> (2010), esta <em>Predators</em> vio c&oacute;mo su invocaci&oacute;n del gamberrismo y el esp&iacute;ritu ochentero se saldaba con la decepci&oacute;n definitiva. En Fox se daban por vencidos con la saga, no ve&iacute;an forma de traer de vuelta al p&uacute;blico &mdash;las cuentas solo hab&iacute;an salido, curiosamente, con las pel&iacute;culas de <em>Alien vs Predator</em>&mdash;, as&iacute; que los productores ya ten&iacute;an suficiente. Sobre todo en un momento en que la compa&ntilde;&iacute;a estaba a punto de ser absorbida por Disney, y multitud de proyectos pod&iacute;an quedar en el limbo de un d&iacute;a para otro. Para cuando Predator pudo volver, tuvo que ser en una pel&iacute;cula destinada a Disney+ que ni siquiera le ten&iacute;a en el t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        Tras cautivar a los aficionados del cine de terror con <em>Calle Cloverfield 10</em>, Dan Trachtenberg le dio un nuevo enfoque a esta saga. Una precuela que se remontaba a 1719, con los nativos americanos sufriendo el prematuro acoso de uno de los miembros de la raza Yautja. <em>La presa (Prey)</em> probaba a sintetizar al m&aacute;ximo la f&oacute;rmula de la franquicia, ci&ntilde;&eacute;ndose a un enfrentamiento a dos (el personaje de Amber Midthunder y el Depredador correspondiente) con un presupuesto muy escueto que le alejaba de los cines: destino no muy conveniente, especialmente cuando en 2022 a&uacute;n lidi&aacute;bamos con las consecuencias del coronavirus. La cuesti&oacute;n es que <em>Prey </em>gust&oacute; mucho.
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                Fotograma de &#039;Predator. Badlands&#039;                            </span>
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        Es lo que ha garantizado &mdash;junto al exitoso estreno para salas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alien-romulus-demuestra-saga-le-mejor-ridley-scott-director_129_11588745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alien: Romulus</em></a> en el verano de 2024, tras tantearse el <em>streaming</em> como destino original&mdash;, que Trachtenberg haya podido dirigir otra pel&iacute;cula de <em>Predator</em> con un estreno m&aacute;s amplio en mente, <em>Predator: Badlands</em>. Sin ser, por otro lado, la continuaci&oacute;n inmediata a <em>Prey</em>. Entre medias, Trachtenberg dirigi&oacute; otra pel&iacute;cula de <em>Predator</em> para <em>streaming</em>. Esta, titulada <em>Asesino de asesinos</em>, se estren&oacute; este mismo verano presumiendo de la mayor cantidad de violencia de la franquicia y de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spider-man-acomoda-trono-secuela-animacion-cruzando-multiverso_129_10258662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una robusta animaci&oacute;n NPR</a> que fue muy publicitada por utilizar influencias y recursos de <em>Arcane</em>: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=0qSarZpylxs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquella serie inspirada en </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=0qSarZpylxs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>League of Legends</em></a> con la que Netflix obtuvo tantos elogios. El <em>streaming</em> sigue marcando a <em>Predator</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo hace en <em>Predator: Badlands</em>? Pues a priori es una pel&iacute;cula muy alejada del molde de <em>Prey</em> y <em>Asesino de asesinos</em>. Trachtenberg ha variado su punto de partida a cada nueva entrega, seg&uacute;n consagraba su carrera a los Yautja. <em>Badlands</em> tiene por primera vez en la saga a un Predator como protagonista, a Dek, mientras que la historia nunca llega a pisar la Tierra y, en un nuevo hito, su calificaci&oacute;n se aleja de la R sempiterna para guarecerse en un PG-13 mucho m&aacute;s familiar.
    </p><p class="article-text">
        El motivo es que este Predator ya no lucha contra humanos y no hay sangre roja, sino que las desmembraciones se efect&uacute;an contra otros alien&iacute;genas y batallones de (aqu&iacute; viene lo interesante) sint&eacute;ticos. Los sint&eacute;ticos son androides humanoides dise&ntilde;ados por la macrocorporaci&oacute;n gal&aacute;ctica Weyland-Yutani, que el p&uacute;blico ya conoce aunque apenas se hayan cruzado antes con los Yautja. Los conocemos, porque forman parte del universo de <em>Alien</em>. De nuevo, un <em>crossover</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Predator conoce a los Ewoks</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que sucede, concretamente, es que Dek ha de aliarse con una sint&eacute;tica interpretada por Elle Fanning para sobrevivir en un planeta hostil. Dek ha llegado a dicho planeta decidido a demostrar lo que vale frente a su clan, que en efecto sigue teniendo una filosof&iacute;a cruel y sanguinaria. Esa filosof&iacute;a, combinada con un armamento letal y una determinaci&oacute;n man&iacute;aca, es justo la que han sufrido los humanos durante las pel&iacute;culas anteriores de <em>Predator</em>, pero no es lo que sucede en <em>Badlands</em>. Porque no es solo que Dek sea el protagonista y algo parecido al h&eacute;roe de la historia. Es que adem&aacute;s debe aprender a trabajar en equipo, e incluso replantearse su misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Badlands</em> supone una dr&aacute;stica alteraci&oacute;n de la f&oacute;rmula que hab&iacute;a regido la saga hasta ahora. Con alg&uacute;n que otro desv&iacute;o &mdash;<em>Asesino de asesinos</em>, por ejemplo, pose&iacute;a una estructura m&aacute;s cercana a la antolog&iacute;a de episodios&mdash;, desde 1987 lo que hemos ido viendo es a humanos lidiando como pueden con m&aacute;quinas de matar. Y punto. A lo mejor estos enemigos pod&iacute;an llegar a mostrar respeto por sus contrincantes, pero nunca desafiaban su condici&oacute;n de villanos. Menos a&uacute;n le buscaban las grietas al credo de los Yautja, algo que <em>Badlands</em> plantea desde el comienzo en tanto a la traum&aacute;tica relaci&oacute;n de Dek con su padre y su hermano mayor. Durante el resto del metraje Dek se busca un clan alternativo, mientras descubre que su misi&oacute;n de caza es absurda e inhumana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que el Predator de turno lidie justo con esto, con la noci&oacute;n de &ldquo;inhumanidad&rdquo; &mdash;y busque redenci&oacute;n, y nuevos amigos, y poco le falte para empezar a cuestionarse su masculinidad t&oacute;xica&mdash; da buena cuenta de lo chocante que es la nueva pel&iacute;cula de Trachtenberg, sobre todo siendo su tercer trabajo con la saga. Parece un reci&eacute;n llegado y alguien que no tiene en demasiada estima los elementos centrales de <em>Predator</em>, por c&oacute;mo los manipula para entregar otra historia reconocible&hellip; mientras no sea del Yautja de lo que estamos hablando. Parece cualquier otra producci&oacute;n de Disney, en realidad. Una de Pixar, quiz&aacute;, con la violencia al m&iacute;nimo e incluso animales adorables. Dek y la sint&eacute;tica se hacen amigos, llegado el momento, de un mono alien con ojos enormes.
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                &#039;Predator&#039; tuvo una película animada este mismo año, &#039;Asesino de asesinos&#039;                            </span>
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        La sint&eacute;tica, llamada Thia, tiene problemas a su vez con una hermana androide que se interpone en el camino de su nuevo amigo. Con lo que los dos protagonistas deben negociar con sus traumas, hacer las paces con su pasado, descubrir el aut&eacute;ntico significado de la familia, en el marco de un planeta ind&oacute;mito con alguna localizaci&oacute;n curiosa &mdash;un campo cuyas plantas est&aacute;n tan afiladas como cuchillas, en la &uacute;nica secuencia de cierta imaginaci&oacute;n de la pel&iacute;cula&mdash;, pero fotografiado con suma desgana. El color de <em>Predator: Badlands</em> es tan apagado y gen&eacute;rico como el de <em>Prey</em>. Y como la acci&oacute;n es tan aburrida, no hay nada a lo que aferrarse para que el guion disimule lo m&iacute;nimo que es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vagancia de la escritura brilla a lo grande, en sinton&iacute;a a su dependencia de la conexi&oacute;n <em>Alien</em> &mdash;hay otros gui&ntilde;os adem&aacute;s de los sint&eacute;ticos, por supuesto&mdash; y a la rebaja de cualquier detalle adulto en la configuraci&oacute;n de la propuesta. La infantilizaci&oacute;n a la que <em>Badlands</em> somete a la saga es casi autopar&oacute;dica, una consumaci&oacute;n de los temores (a su vez bastante infantiles) de los fans talluditos de <em>Star Wars</em> cuando Disney compr&oacute; Lucasfilm hace ya 13 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y junto a la infantilizaci&oacute;n, lo habitual: el <em>crossover</em>, los gui&ntilde;os, la escena poscr&eacute;ditos, todo el <em>pack</em>. <em>Predator: Badlands</em> es una tormenta perfecta. Un resumen perfectamente org&aacute;nico y riguroso de lo que ha supuesto el ansia monop&oacute;lica de Disney para la industria, concentrado en una saga cuyas grandes se&ntilde;as eran la violencia, la acci&oacute;n desprejuiciada y si acaso ciertas reflexiones ce&ntilde;udas en torno a la capacidad del ser humano para prosperar sobre lo salvaje. Todo eso se ha perdido por el camino, quiz&aacute; porque son ingredientes m&aacute;s complejos y porque, desde luego, no maridan con lo que Disney ha querido hacer con <em>Predator</em> desde que le ech&oacute; las zarpas. Que es, b&aacute;sicamente, transformarlo en contenido. Esta vez ni siquiera ha necesitado el <em>streaming</em> para eso.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/predator-badlands-trae-infantilizacion-total-saga-gusto-disney_129_12744638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 20:47:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Predator: Badlands’ trae la infantilización total de la saga al gusto de Disney]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Disney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de 'Hamnet' que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2086ab82-d056-486a-b83c-54165371f92c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chloé Zhao conmueve con una inteligente adaptación de &#039;Hamnet&#039; que medita sobre el duelo y el poder sanador del arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Nomadland' dirige y coescribe esta versión del libro junto a la autora, Maggie O'Farrell'. Un filme que apunta al Oscar con una impresionante Jessie Buckley</p><p class="subtitle">‘Pillion’, una sorpresa llena de cuero y BDSM para acabar con “el sexo aburrido en el cine”
</p></div><p class="article-text">
        Maggie O&rsquo;Farrell dej&oacute; al mundo con el coraz&oacute;n encogido en 2021 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gracias a la prodigiosa </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet, </em></a>la novela en la que ficcionaba la relaci&oacute;n de William Shakespeare &mdash;del que nunca se mencionaba el nombre en toda la obra&mdash; y Agnes Hathaway y como la muerte de su hijo Hamnet fue el material del que naci&oacute; una de las creaciones m&aacute;s importantes del escritor, Hamlet. Lo hac&iacute;a centr&aacute;ndose en el punto de vista de esa mujer que ve c&oacute;mo su marido se va a Londres. No ve&iacute;amos el auge de Shakespeare como escritor, ni su proceso creativo, que ya se nos hab&iacute;a contado en numerosas ocasiones, sino que nos qued&aacute;bamos con Agnes, esa mujer abandonada en su duelo que solo al final, en unas &uacute;ltimas p&aacute;ginas emocionantes hasta la l&aacute;grima, entend&iacute;a c&oacute;mo hab&iacute;a transitado su pareja ese mismo dolor.
    </p><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Hamnet era cuesti&oacute;n de tiempo, y r&aacute;pidamente Steven Spielberg se coloc&oacute; como productor y durante un tiempo hasta estuvo vinculado como director del proyecto. Finalmente, fue Chlo&eacute; Zhao la cineasta que se encarg&oacute; de uno de esos proyectos bomb&oacute;n de Hollywood. Zhao llegaba al mismo despu&eacute;s de dos experiencias opuestas. La primera,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nomadland-triunfa-oscar-pandemicos-repartidos_1_7868858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Oscar por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nomadland-triunfa-oscar-pandemicos-repartidos_1_7868858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nomadland,</em></a> la segunda el fracaso de su incursi&oacute;n en el universo Marvel con la personal<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/eternals-chloe-zhao-afronta-dificultad-autora-marvel_1_8458273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pero fallida </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/eternals-chloe-zhao-afronta-dificultad-autora-marvel_1_8458273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Eternals.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet </em>era la prueba de fuego para ver si Hollywood rescataba a Zhao, y la directora ha salido m&aacute;s que reforzada porque ha convertido el material de Farrell en una respetuosa adaptaci&oacute;n que apuesta por la sobriedad en vez de por el dramatismo. Que mantiene la esencia de todo el texto pero que sabe mezclar las se&ntilde;as de identidad de la directora, cuya espiritualidad, se traslada a todo lo que hace.<em> Hamnet </em>es, por tanto, una portentosa adaptaci&oacute;n.&nbsp;
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        Es inteligente en su habilidad para mantener varias claves del libro. Entre ellas, una sequedad en lo que cuenta. <em>Hamnet </em>era po&eacute;tica, pero tambi&eacute;n cruda en su retrato de la muerte y el duelo. Zhao lo es, realizando su pel&iacute;cula m&aacute;s austera. Miedo daba pensar en qu&eacute; pod&iacute;a haber hecho Steven Spielberg con un material dram&aacute;ticamente tan inflamable, y miedo daba recordar los travellings con m&uacute;sica de Ludovico Einaudi que Zhao coloc&oacute; en <em>Nomadland.</em> Sin embargo, aqu&iacute; su puesta en escena muestra un respeto sepulcral por la obra de partida gracias a unos movimientos de c&aacute;mara elegantes, sobrios. Unos paneos que recorren las habitaciones sin enfatizar ni dramatizar. Un uso de la excelente banda sonora de Max Richter concreto y brillante.
    </p><p class="article-text">
        Se nota que O&rsquo;Farrell no ha dejado su obra para que hagan con ella lo que quieran. Ella, junto a Zhao, se encarga de la adaptaci&oacute;n que arriesga en su construcci&oacute;n con apenas di&aacute;logos. No se rellenan los silencios y espacios de la novela con innecesarias explicaciones, sino que la c&aacute;mara capta su estado mental de forma sensorial. Eso la convierte tambi&eacute;n en una pel&iacute;cula que, a veces,&nbsp;late un par de compases por debajo de lo esperado, que arrebata en sus momentos m&aacute;s inspirados pero a la que a veces le cuesta remontar el vuelo.
    </p><h2 class="article-text">Una belleza dolorosa</h2><p class="article-text">
        La directora compone una pel&iacute;cula bell&iacute;sima desde su primera escena, en la que la c&aacute;mara baja por los &aacute;rboles de un bosque hasta encontrar un cuerpo&nbsp;de una mujer en forma fetal con un vestido rojo al que retrata en plano cenital. Una belleza que se rompe con la brutalidad de la vida en varias escenas que cortan el aliento. La primera, uno de los partos m&aacute;s duros y realistas que se han visto en la pantalla. Sin m&uacute;sica. Sin florituras. El otro, la escena que parte la pel&iacute;cula en dos, la muerte del hijo que llega con un alarido seco de una Jessie Buckley que es la aut&eacute;ntica protagonista de la pel&iacute;cula. Qu&eacute; elecci&oacute;n m&aacute;s interesante.&nbsp;
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        Pod&iacute;an haber tenido a cualquier estrella para un papel que todas deseaban, pero Zhao eligi&oacute; a una de las mejores int&eacute;rpretes que hay. Lo demuestra con un papel complicado, que podr&iacute;a haber tendido al exceso, al gesto. Y que en ella es todo lo contrario. A su lado el siempre estupendo Paul Mescal como el escritor, al que habr&aacute; que empezar a ver en otros registros y una soberbia Emily Watson como la madre de &eacute;l, que en apenas tres escenas despliega todo su talento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet, </em>como la novela, es una pel&iacute;cula que habla sobre el duelo, sobre los que se quedan, pero tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo el arte puede sanar no solo al que lo escribe, sino sobre todo al que lo lee. C&oacute;mo una novela, una canci&oacute;n o una pel&iacute;cula puede hacernos entender por lo que estamos pasando. Una idea que Chlo&eacute; Zhao desarrolla con una inteligent&iacute;sima idea de construcci&oacute;n y puesta en escena. El bosque en el que se desarrolla la primera parte de la pel&iacute;cula, en el que vive la pareja y en el que muere su hijo, se convertir&aacute; en el incre&iacute;ble final en el bosque pintado en el que se desarrollar&aacute; ahora, la tragedia de Hamlet a trav&eacute;s de la cual Agnes y William podr&aacute;n empezar a sanar su duelo.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute;s ambos bosques son reales, porque cuando la ficci&oacute;n funciona, cuando nos arrastra, no hay diferencia entre una y otra, como muestra la pel&iacute;cula en una escena potent&iacute;sima en donde todos los asistentes extienden su mano hacia el actor en el teatro al aire libre. Extasiados, emocionados ante un texto que les hace entender mejor la vida y la muerte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Oct 2025 09:56:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Seminci,William Shakespeare,Libros,Premios Oscar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘TRON: Ares’,  una secuela tan deslumbrante en la forma como conservadora en el fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tron-ares-secuela-deslumbrante-forma-conservadora-fondo_129_12669240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f60645fb-4d21-4e06-a792-709de8b9f3e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127568.jpg" width="1835" height="1032" alt="‘TRON: Ares’,  una secuela tan deslumbrante en la forma como conservadora en el fondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La apabullante banda sonora de Nine Inch Nails es lo mejor de un espectáculo muy disfrutable pero anclado en la nostalgia por un futuro que nunca existió
</p><p class="subtitle">Kathryn Bigelow: “Las armas nucleares no protegen a nadie, no son una medida defensiva inteligente”
</p></div><p class="article-text">
        <em>TRON: Legacy</em> afront&oacute; un desaf&iacute;o muy intimidante en 2010. Este consist&iacute;a en volver al mundo virtual teniendo que aguantarle la mirada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/matrix-aniversario_1_1626654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto a </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/matrix-aniversario_1_1626654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Matrix </em></a>como a lo mucho que hab&iacute;a evolucionado la tecnolog&iacute;a desde 1982, cuando ese estren&oacute; la primera <em>TRON</em>. La decisi&oacute;n fue l&oacute;gica a la vez que decepcionante: descartar cualquier rastro de Internet en la trama. Demasiado complejo. As&iacute; que <em>TRON: Legacy</em> se ambient&oacute; en una ucron&iacute;a. Un presente alternativo donde Internet nunca hab&iacute;a existido, en favor de esa Red tan bonita llena de luces de ne&oacute;n y, ahora, m&uacute;sica de Daft Punk.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/diario/2010/12/17/cine/1292540406_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En su cr&iacute;tica de 2010</a> Jordi Costa describi&oacute; el filme como &ldquo;parque tem&aacute;tico para nost&aacute;lgicos&rdquo;. Estuvo muy atinado. Joseph Kosinski, director de <em>TRON: Legacy</em>, firmar&iacute;a a&ntilde;os m&aacute;s tarde otra secuela tard&iacute;a que se ajustaba a estos t&eacute;rminos: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/top-gun-maverick-tom-cruise-pone-gafas-chupa-aviador-salvar-cine_129_9022388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Top Gun: Maverick</em></a>. Y, en general, ha sido socorrido hablar como &ldquo;parque tem&aacute;tico&rdquo; del <em>blockbuster</em> reciente, tanto en lo relativo a maquinarias estandarizadas &mdash;Scorsese apod&oacute; de esta forma el cine de Marvel y todo el mundo se le ech&oacute; encima&mdash; como a incontables maniobras nost&aacute;lgicas. <em>Star Wars, </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic World</em></a>, etc&eacute;tera. A algunas de estas pel&iacute;culas se las llama incluso &ldquo;secuelas legado&rdquo;. <em>TRON: Legacy</em> fue bastante pionera.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Kosinski apostaba por el retrofuturismo sin distanciarse severamente del pensamiento de Steven Lisberger, autor de la <em>TRON </em>original distribuida por Disney. Con lo que esta dimensi&oacute;n alternativa solo pod&iacute;a fluir hasta cierto punto: ampliar la escala de la Red, darle volumen y probar a rejuvenecer con CGI a Jeff Bridges. Alej&aacute;ndose del modo en que Internet hab&iacute;a definido nuestro entendimiento de lo digital, <em>Legacy</em> se autocondenaba a ser un escaparate de las convicciones del filme de 1982, sin planteamientos propios m&aacute;s all&aacute; de la aparici&oacute;n de los ISOs: algoritmos isom&oacute;rficos, vida que hab&iacute;a surgido espont&aacute;neamente en la Red y personificaba Olivia Wilde.
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            </figure><p class="article-text">
        No era mucho pero es m&aacute;s, francamente, de lo que hoy propone <em>TRON: Ares</em>. Nueva entrega que dirige un d&oacute;cil asalariado de Disney &mdash;Joachim R&oslash;nning, llegado de las sagas de <em>Piratas del Caribe</em> y <em>Mal&eacute;fica</em>&mdash;, que lleva la imaginaci&oacute;n de la saga a un lugar a&uacute;n m&aacute;s c&oacute;modo. Aferr&aacute;ndose a un mundo sin Internet, el t&iacute;tulo se debe a Ares, una IA de la Red que adquiere conciencia. Interpretado por Jared Leto, Ares se pregunta qu&eacute; hace humanos a los humanos. Y, con ello, vuelve a invocar la decepci&oacute;n por cuanto recordamos que, en el verano de 1982, la <em>TRON</em> original hab&iacute;a llegado a cines justo un mes despu&eacute;s de un cl&aacute;sico que se hac&iacute;a esas mismas preguntas. Su t&iacute;tulo era <em>Blade Runner</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El a&ntilde;o en el que todo pareci&oacute; posible</strong></h2><p class="article-text">
        Jaret Leto, sin nunca desligarse de su aura inquietante &mdash;fuera de la Red tenemos presente sus <a href="https://www.theguardian.com/film/2025/jun/07/jared-leto-accused-sexual-impropriety" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusaciones de comportamienti sexual</a> inapropiado as&iacute; como el perturbador culto que lidera, <a href="https://vocal.media/geeks/escaping-the-cult-of-mars" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mars Island</a>&mdash;, tambi&eacute;n cita a Frankenstein en <em>TRON: Ares</em>. Esta IA superinteligente es consciente del dilema prometeico que abandera y refuerza el encaje de su pel&iacute;cula con una ciencia ficci&oacute;n indudablemente prestigiosa&hellip; Solo que algo trillada a estas alturas. Sobre todo si consideramos que estas dial&eacute;cticas arquet&iacute;picas &mdash;entre lo natural y lo artificial, entre lo humano y lo inhumano&mdash; ya hab&iacute;an sido descartadas de pleno por la <em>TRON</em> de 1982. A la pel&iacute;cula de Lisberger no pod&iacute;an interesarle menos estos asuntos.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de eso, <em>TRON </em>proclamaba la destrucci&oacute;n de las fronteras entre el mundo real y el mundo digital. Lo hac&iacute;a con una est&eacute;tica tan memorable como para eclipsar su discurso, trascendiendo la misma industria cinematogr&aacute;fica. En el ensayo <em>Macros ocultas</em>, publicado en 2022 en honor al 40 aniversario de <em>TRON</em>, Jordi S&aacute;nchez-Navarro sostiene que &ldquo;hay pocas pel&iacute;culas tan imbricadas en la cultura del dise&ntilde;o de su &eacute;poca como <em>TRON</em>, tanto en los m&eacute;todos creativos y t&eacute;cnicos de su realizaci&oacute;n como en su escenograf&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Es un hito de la cultura visual del siglo XX&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de <em>TRON</em> es hablar de un filme en el que participaron artistas como M&oelig;bius o Syd Mead. Donde se emplearon efectos digitales pioneros. Donde la cultura disco de finales de los 70 choc&oacute; con el floreciente mercado de los videojuegos para construir un paisaje colorista de ne&oacute;n y exc&eacute;ntricas competiciones (motos de luz, <em>frisbees</em>). Donde la banda sonora a base de sintetizadores de Wendy Carlos precedi&oacute; la celebrada aportaci&oacute;n de Daft Punk a <em>Legacy</em>. Es hablar de un imaginario irresistible en resumen, de una ventana a lo m&aacute;s ic&oacute;nico de los 80. Pero tambi&eacute;n, no habr&iacute;a que olvidarlo &mdash;que es justo lo que han hecho las secuelas&mdash;, de un momento hist&oacute;rico en el que todo pareci&oacute; posible. Cuando, brevemente, pudimos mirar la tecnolog&iacute;a con optimismo.&nbsp;
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                Fotograma de la &#039;TRON&#039; original                            </span>
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        Lisberger, un artista cuyo v&iacute;nculo con el cine era m&aacute;s bien testimonial &mdash;entonces sol&iacute;a decir que en los videojuegos estaba el aut&eacute;ntico futuro&mdash;, firm&oacute; un panfleto tecno-ut&oacute;pico. Seg&uacute;n este la Red (metonimia imposible de cualquier avance en el marco digital) coexist&iacute;a en igualdad con nuestro mundo, llena de posibilidades de progreso y gozo para la totalidad de la poblaci&oacute;n. Por eso el h&eacute;roe deb&iacute;a ser alguien como Flynn (Bridges), el <em>hacker</em> que se introduc&iacute;a en el mundo digital con, curiosamente, un prop&oacute;sito muy pedestre: obtener pruebas de que le hab&iacute;an robado los dise&ntilde;os de unos videojuegos muy famosos. <em>TRON</em> se sustentaba en un conflicto por la propiedad intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Este conflicto cubr&iacute;a, sin embargo, inquietudes que llegan hasta la actualidad. No solo por la intersecci&oacute;n de IA y derechos de autor que hoy preocupa a artistas de todos los &aacute;mbitos, sino porque <em>TRON</em> retrataba una Red cuyo gran enemigo era la voracidad corporativa. La pulsi&oacute;n de controlar el v&iacute;nculo entre creador, creaci&oacute;n y usuario seg&uacute;n un sistema econ&oacute;mico sin siquiera rostro humano &mdash;el Control Central, otra IA desmadrada&mdash; que pod&iacute;a llegar a estropearlo todo. Pese a los esfuerzos de Flynn, y ci&ntilde;&eacute;ndonos al mundo real de 2025, parece obvio que es lo que ha terminado pasando.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Atrapados en los 80</strong></h2><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo Jacques Derrida acu&ntilde;&oacute; el concepto &ldquo;hauntolog&iacute;a&rdquo; en 1993 seg&uacute;n su prop&oacute;sito de estudiar&nbsp;los llamados &ldquo;futuros perdidos&rdquo; de la historia: esos puntos en el tiempo que habr&iacute;an presagiado&nbsp;cambios dr&aacute;sticos en la experiencia humana, y que, sin embargo, nunca llegaron a consumarse. Todo lo que rodea a <em>TRON</em> se presta a este esfuerzo, pues Lisberger defend&iacute;a que otro Internet era posible antes siquiera de que Internet existiera. <em>TRON</em> incluso se adelant&oacute; tres a&ntilde;os a la publicaci&oacute;n del <a href="https://www.gnu.org/gnu/manifesto.es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto GNU</a>, m&aacute;ximo estandarte del movimiento por el <em>software</em> libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mundo digital de todos y para todos, horizontal, que esquivara la tentaci&oacute;n capitalista del cercado y la segmentaci&oacute;n mercantil. <em>TRON</em> aseguraba que esto era inevitable mientras contaba en su seno con las semillas de su propia perdici&oacute;n. Parte del personal que la hizo posible ven&iacute;a de trabajar como inform&aacute;ticos en las oficinas de Palo Alto, California. Es decir, lo que se conoce como Silicon Valley. De donde proceden Mark Zuckerberg, Elon Musk, Jeff Bezos: gente que se las daba de Jeff Bridges y ahora no son m&aacute;s que millonarios de afinidades fascistas con sumo desinter&eacute;s por el <em>software</em> libre. O por una Red democr&aacute;tica. O por los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama no queda otra que comprender la decisi&oacute;n de <em>Legacy</em> y <em>Ares</em> de haberse refugiado en el optimismo de la primera pel&iacute;cula, permaneciendo en un pasado inm&oacute;vil donde no existe <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el capitalismo de plataformas</a> ni la Red es capaz de manipular a la poblaci&oacute;n obedeciendo a los intereses de las &eacute;lites. Pero, precisamente por este empe&ntilde;o en permanecer en 1982, la saga <em>TRON</em> ser&iacute;a proclive a un estudio hauntol&oacute;gico, sirviendo para detectar las potencialidades de nuestro presente seg&uacute;n aquel pasado cancelado&hellip; Pero vivo dentro de la ficci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es lo que ha hecho la saga <em>TRON</em> con esta posibilidad, no obstante? En efecto: un parque tem&aacute;tico para nost&aacute;lgicos.
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                Los protagonistas de &#039;TRON Ares&#039;                            </span>
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        En la nueva atracci&oacute;n de este parque tem&aacute;tico, el Ares de Jared Leto asegura que le encanta la m&uacute;sica de los 80 como prueba de su repentina humanidad. Depeche Mode, en concreto. Entretanto, el videojuego de <em>Space Paranoids</em> que dise&ntilde;&oacute; Flynn (inspirado en el m&iacute;tico <em>Space Invaders</em>) ha tenido tanto &eacute;xito como para espolear eventos multitudinarios del estilo de la Comic-Con, y el argumento de <em>Ares</em> se resume a la disputa de los CEO de dos macrocompa&ntilde;&iacute;as &mdash;Greta Lee, descubierta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vidas-pasadas-fenomeno-indie-ano-triangulo-amoroso-acabar-relaciones-toxicas_1_10645298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vidas-pasadas-fenomeno-indie-ano-triangulo-amoroso-acabar-relaciones-toxicas_1_10645298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vidas pasadas</em></a>, contra Evan Peters&mdash; por el modo m&aacute;s conveniente de trasplantar elementos de la Red en el mundo f&iacute;sico. Greta Lee, la hero&iacute;na de <em>Ares</em> que terminar&aacute; ali&aacute;ndose con el Ares hom&oacute;nimo, quiere usar esta posibilidad para algo parecido al &ldquo;bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con lo que <em>TRON: Ares</em> no es ajena en modo alguno a las derivas ideol&oacute;gicas de nuestro presente. Es m&aacute;s: acepta plenamente sus marcos. Aunque no haya Internet asume que el sistema es el que es, y seg&uacute;n las servidumbres de su modelo productivo intensifica la nostalgia hacia la propia <em>TRON</em>: hay una secuencia completa que evoca el acabado retro del filme de 1982 con la obligada reaparici&oacute;n de Bridges. A la pel&iacute;cula, entonces, no le queda otra que ser previsible y conservadora. Como ya lo era <em>TRON: Legacy. </em>Una traici&oacute;n a la promesa ochentera de <em>TRON</em>. Otra derrota.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para disimular que no tiene nada que decir a esta <em>TRON: Ares</em> le sigue quedando la est&eacute;tica. Tambi&eacute;n ese empe&ntilde;o por reflexionar sobre la conciencia de las IA &mdash;que no deja de estar desfasado en los tiempos de ChatGPT&mdash;, pero, sobre todo, eso, la est&eacute;tica. Es lo que, hauntolog&iacute;as aparte, ha pervivido durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, y algo a lo que <em>TRON: Ares</em> se entrega con mayor fortuna que <em>Legacy</em>. Mientras que la pel&iacute;cula de Kosinski resultaba rutinaria e hinchada, <em>Ares</em> posee una agilidad admirable, que se sabe aprovechar de la sencillez de su argumento para encadenar asombrosas secuencias de acci&oacute;n, incluso de mera contemplaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este regreso a la Red &mdash;donde, al priorizar la perspectiva de las huestes del Control Central, todo posee un magn&eacute;tico color carmes&iacute;&mdash; est&aacute; planificado con solvencia y sentido de lo mol&oacute;n. No termina de sacarle partido a la idea de entremezclar la Red con el mundo al que pertenece Greta Lee &mdash;la presencia de las motos de luz y las naves de <em>Space Paranoids</em> en paisajes urbanos se agradece, &iquest;pero por qu&eacute; todo tiene que pasar de noche, y con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva?&mdash;, aunque al igual que pasa con su conformismo, termina dando igual entre la potencia del conjunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s ayuda en esto, sin duda, es la banda sonora de Nine Inch Nails. Una dign&iacute;sima sucesora de las partituras de Wendy Carlos y Daft Punk, que realza la pr&aacute;ctica totalidad de los fotogramas de <em>Ares</em>. En ocasiones rozando el exceso, igualmente sin dejar de ser eficaz hasta extremos rid&iacute;culos. De modo que <em>TRON: Ares</em> es una pel&iacute;cula muy, muy disfrutable. Satisfactoria, vertiginosa incluso. Tambi&eacute;n ciertamente vac&iacute;a, aquejada por la certeza de su transitoriedad. Lo que es un parque tem&aacute;tico, vaya. Llevamos ya unos cuantos a&ntilde;os con pel&iacute;culas as&iacute;, sabemos c&oacute;mo va.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 20:38:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘TRON: Ares’,  una secuela tan deslumbrante en la forma como conservadora en el fondo]]></media:title>
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