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    <title><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/criticas-cine/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Críticas de cine]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿"publicidad barata" o vía para atraer a gente joven?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/influencers-sustituyen-criticos-cine-publicidad-barata-via-atraer-gente-joven_1_13247351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efbe2e17-427c-41dc-b0e2-5bad0cb8ec58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿&quot;publicidad barata&quot; o vía para atraer a gente joven?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los creadores de contenido son la nueva baza de las grandes distribuidoras para dar a conocer sus películas con comentarios hiperbólicos</p><p class="subtitle">Los Javis, tras triunfar en Cannes: “Por si había alguna duda de que seguiremos trabajando juntos, aquí está este premio”
</p></div><p class="article-text">
        Productoras, exhibidoras, distribuidoras y agencias de representaci&oacute;n apuestan cada vez m&aacute;s por creadores de contenido para dar a conocer sus &uacute;ltimos lanzamientos cinematogr&aacute;ficos. Los cambios producidos en las formas de consumo de contenido ha provocado que el trabajo de los cr&iacute;ticos y la prensa especializada conviva con el de los influencers en los mismos sitios. Hasta en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>, donde Meta se ha convertido en uno de los principales patrocinadores y ha llevado a influencers de todo el mundo al certamen m&aacute;s prestigioso del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Unos resaltan que de esta forma se ocupa un espacio publicitario de forma barata, los otros defienden su labor como una manera de llevar la conversaci&oacute;n a lugares donde no llega la cr&iacute;tica tradicional, y todos est&aacute;n de acuerdo en que ambos realizan trabajos complementarios de los que siempre hay algo de lo que aprender.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta din&aacute;mica ha dejado tras de s&iacute; varios ejemplos en los que la opini&oacute;n vertida por los influencers y la cr&iacute;tica ha chocado frontalmente. Uno de los m&aacute;s recientes sucedi&oacute; este abril con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el preestreno de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Michael </em></a>por parte de Universal, quien invit&oacute; a numerosas caras conocidas en las redes para acudir a Berl&iacute;n y ver el trabajo del director Antoine Fuqua antes que los periodistas. Las reacciones de los creadores de contenido, que vieron la pel&iacute;cula semanas antes que la prensa, fueron excelentes hablando de un biopic maravilloso e incluso de Oscar. 
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; como los espectadores se quedan con<a href="https://www.tiktok.com/@abelplanelles/video/7627426997769211158?q=premiere%20michale%20jackson&amp;t=1778160307173" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> esas reacciones mediadas por una invitaci&oacute;n </a>y no siempre basadas en una perspectiva cr&iacute;tica hasta que llegan los cr&iacute;ticos profesionales y publican sus an&aacute;lisis, apenas d&iacute;as antes del estreno para el p&uacute;blico general. Algo similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocurri&oacute; con </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cumbres borrascosas,</em></a> estrenada el pasado febrero. En EEUU, Warner Bros <a href="https://www.worldofreel.com/blog/2026/2/19/warner-bros-paid-2000-social-media-influencers-to-post-nice-things-about-wuthering-heights" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contrat&oacute; a m&aacute;s de 2.000 influencers </a>para que vertieran en sus redes opiniones sobre la obra dirigida por Emerald Fennell. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La crítica solo pudo ver &#039;Cumbres borrascosas&#039; el día antes de su estreno. Los influencers, antes"
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            <span class="title">
                La crítica solo pudo ver &#039;Cumbres borrascosas&#039; el día antes de su estreno. Los influencers, antes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mientras tanto, la cr&iacute;tica ten&iacute;a que esperar al d&iacute;a previo del estreno del filme para poder verla, retrasando las cr&iacute;ticas hasta el &uacute;ltimo momento, y dejando que las &uacute;nicas opiniones sobre la pel&iacute;cula fueran las de esos influencers que tienden a los comentarios hiperb&oacute;licos. Esto produce una polarizaci&oacute;n entre las primeras valoraciones vertidas en redes, que suelen ser extremadamente optimistas, y las cr&iacute;ticas profesionales, que en el caso de<em> Michael </em>y <em>Cumbres borrascosas</em> fueron tremendamente negativas. Algo que provoca una brecha y desconfianza en el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Arturo Tena, director de la revista &lsquo;Cine con &Ntilde;&rsquo;, habla sobre su propio sector: &ldquo;Mucha gente se cree que los periodistas culturales o cr&iacute;ticos de cine somos parte del engranaje de la promoci&oacute;n de una pel&iacute;cula, pero nosotros reflexionamos sobre qu&eacute; tipo de cine se hace&rdquo;. Diferente es a lo que se dedican los creadores de contenido, muchas veces erigidos como prescriptores remunerados, y entre los que hay honrosas excepciones, que postean en sus redes sobre una pel&iacute;cula porque la productora persigue esa difusi&oacute;n acr&iacute;tica. &ldquo;Hay una contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica que hace imposible que el trabajo entre el influencer y el periodista siga el mismo cauce&rdquo;, asevera este cr&iacute;tico de cine.
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto de vista, leer el trabajo de ambos profesionales de la comunicaci&oacute;n como algo similar supone un &ldquo;descr&eacute;dito&rdquo; a la labor independiente de los cr&iacute;ticos, lo que &ldquo;empobrece el discurso alrededor del cine y lo banaliza&rdquo;. Por otra parte, Tena enfatiza que los influencers no viven el posible conflicto de intereses que s&iacute; persigue a los cr&iacute;ticos. As&iacute; lo explica: &ldquo;Les invitan a un pase del preestreno y es l&oacute;gico que no digan que no les ha gustado la pel&iacute;cula porque quieren seguir en esa rueda, creciendo en redes, accediendo a lugares en cierta manera exclusivos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Publicidad barata</strong></h2><p class="article-text">
        En su caso, la primera vez que Mar&iacute;a Guerra se percat&oacute; de lo que suced&iacute;a fue en el Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n. &ldquo;Vi que hab&iacute;a una caseta de TikTok con influencers haciendo v&iacute;deos que no hablaban tanto de cr&iacute;tica sino de salseos o de en qu&eacute; hotel se estaban alojando&rdquo;, introduce la directora de &lsquo;La script&rsquo; y expresidenta de la Asociaci&oacute;n de Informadores Cinematogr&aacute;ficos (AICE), organizadores de los Premios Feroz.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas prácticas degradan la crítica cinematográfica, pero cumplen la función de ocupar un espacio publicitario de forma muy barata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Guerra</span>
                                        <span>—</span> Periodista y expresidenta de la AICE
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta realidad &ldquo;degrada la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica, pero cumple la funci&oacute;n de ocupar un espacio publicitario de forma muy barata&rdquo;, a&ntilde;ade Guerra, quien presenci&oacute; con asombro c&oacute;mo algunos creadores de contenido ocupaban los espacios reservados para la prensa. Por otro lado, la especialista tambi&eacute;n defiende que la cr&iacute;tica no es una fortaleza que defender. &ldquo;La buena cr&iacute;tica se defiende haciendo buena cr&iacute;tica y buenos an&aacute;lisis&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su trabajo cotidiano aparecen algunos inconvenientes a los que no est&aacute;n sujetos los influencer. En su doble vertiente de informadora y cr&iacute;tica, Guerra se pregunta si la persona que entrevista a un director puede hacer la cr&iacute;tica de la pel&iacute;cula que ha dirigido y ser absolutamente honesta. &ldquo;Es un principio vital que me aplico a m&iacute; misma. Si entrevisto al director, no escribo la cr&iacute;tica, y viceversa&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le sigue Tena, quien considera que esta realidad es s&iacute;ntoma de la &ldquo;precarizaci&oacute;n del sector&rdquo;. &ldquo;&iquest;Con qu&eacute; cara llegas a la entrevista al director a quien acabas de poner a caldo en la cr&iacute;tica?&rdquo;, se cuestiona el director de &lsquo;Cine con &Ntilde;&rsquo;. Es el signo de los tiempos, esgrime Guerra: &ldquo;Cuando yo empec&eacute; en los a&ntilde;os 90, las distribuidoras lo llamaban Press Office, y ahora es Publicity Office. Nadie puede decir que haya enga&ntilde;o alguno&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad del influencer</h2><p class="article-text">
        En un momento en que la juventud ha dejado de consumir la prensa tradicional, los creadores de contenido vienen a llenar un vac&iacute;o siempre mediado por el criterio de este p&uacute;blico digital. &ldquo;La gente joven est&aacute; eligiendo a sus propios prescriptores. Son inteligentes y saben d&oacute;nde hay un mensaje inteligente&rdquo;, remarca Guerra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más sencillo que mucha gente sepa de qué trata la última película por un reel de Instagram que tener que abrir un portal digital si no existe un interés primigenio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albanta San Román</span>
                                        <span>—</span> Creadora de contenido
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es lo que sucede con Albanta San Rom&aacute;n, quien se define a s&iacute; misma como una &ldquo;cin&eacute;fila empedernida&rdquo;. Actriz, escritora y creadora de contenido, a sus 29 a&ntilde;os atesora m&aacute;s de 100.000 seguidores en Instagram y 43.000 en TikTok, donde suele postear contenido relacionado con el cine. &ldquo;Empec&eacute; con este tipo de contenido de forma muy inocente y por compartir las cosas que a m&iacute; me gustaban y me mov&iacute;an&rdquo;, introduce. A d&iacute;a de hoy, acude a las salas tres veces por semana como m&iacute;nimo y reconoce que se gu&iacute;a por la cr&iacute;tica tradicional para elegir los films: &ldquo;Si me llama alguna pel&iacute;cula, intento leer la opini&oacute;n de Alejandro G. Calvo, por ejemplo, o busco art&iacute;culos en revistas especializadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Crear este tipo de contenido tambi&eacute;n supone cierta responsabilidad. San Rom&aacute;n, que ha realizado numerosas campa&ntilde;as con productoras y distribuidoras, admite que &ldquo;no recomendar&iacute;a una pel&iacute;cula que no le hubiera gustado al verla&rdquo;. &ldquo;Es ah&iacute; donde tenemos nuestra responsabilidad&rdquo;, aclara. De todas formas, y aunque hay que tener el ojo algo entrenado para saber apreciarlo, ella es capaz de ver cu&aacute;ndo a un influencer no le gusta demasiado el producto que promociona.
    </p><p class="article-text">
        La elevada calidad de los contenidos audiovisuales en redes sociales que realizan creadoras como San Rom&aacute;n es innegable. Por eso, considera ella, las productoras y plataformas deciden trabajar con los influencers. No tanto por el fondo, sino por la forma. Ellos mejor que nadie saben manejar los tiempos de las redes y crear un contenido que llegue al p&uacute;blico potencial, adem&aacute;s de que el algoritmo les favorezca, por distintas razones. &ldquo;Es m&aacute;s sencillo que mucha gente sepa de qu&eacute; trata la &uacute;ltima pel&iacute;cula por un reel de Instagram que tener que abrir un portal digital especializado en cine si no existe un inter&eacute;s primigenio&rdquo;, se&ntilde;ala la tambi&eacute;n actriz y escritora.
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                    alt="Steven Soderbergh visita el espacio de Meta, patrocinador del Festival de Cannes"
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                Steven Soderbergh visita el espacio de Meta, patrocinador del Festival de Cannes                            </span>
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        Por otro lado, la directora de &lsquo;La Script&rsquo; destaca que la llegada de las redes sociales ha potenciado la pr&eacute;dica de nuevas voces. &ldquo;Yo misma he tenido mucha m&aacute;s voz porque el periodismo cultural es profundamente machista, y antes nosotras solo pod&iacute;amos informar, ni nos asom&aacute;bamos a la cr&iacute;tica. Y eso lo ve el p&uacute;blico, al que trato con mucho respeto porque es mucho m&aacute;s inteligente de lo que nos creemos&rdquo;, desarrolla. En la actualidad, numeros&iacute;simos perfiles se dedican precisamente a analizar los productos cinematogr&aacute;ficos desde vertientes que hasta hace poco no ten&iacute;an cabida ni en los medios generalistas ni especializados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Creadores, no influencers</strong></h2><p class="article-text">
        Juan Pablo Oviedo, fundador y director de The Connector, agencia de relaciones p&uacute;blicas especializada en cine, reconoce que ellos siempre han intentado alejarse de la figura de los influencers. &ldquo;Hemos creado una red de creadores con los que trabajamos que son actores, ilustradores, fot&oacute;grafos y dise&ntilde;adores. Son perfiles que aman el cine y les gusta recomendar una pel&iacute;cula desde un punto de vista m&aacute;s informal, lo que convive perfectamente con la cr&iacute;tica de cine&rdquo;, ilustra.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l tambi&eacute;n piensa que estas dos vertientes a la hora de comunicar en torno a un producto cinematogr&aacute;fico &ldquo;cumplen funciones complementarias dentro del mismo ecosistema&rdquo;. Mientras los cr&iacute;ticos se centran en &aacute;mbitos como el contexto, el an&aacute;lisis y el contenido hist&oacute;rico para tener una conversaci&oacute;n m&aacute;s acad&eacute;mica o cinematogr&aacute;fica, los creadores llegan a la conversaci&oacute;n desde capas m&aacute;s amplias y diversas y conectan con comunidades concretas. &ldquo;Para hablar de una pel&iacute;cula sobre salud mental, nosotros podemos contar con un psic&oacute;logo al que le guste mucho el cine&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        The Connector, fundada hace 11 a&ntilde;os, apuesta por la convivencia entre la cr&iacute;tica y los creadores de contenido, tal y como resume Oviedo, las dos vertientes pueden beber y nutrirse una de la otra: &ldquo;Creo que hay sitio para todos y todos podemos aprender de unos y de otros. Lo que hacemos no es excluyente, sino complementario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/influencers-sustituyen-criticos-cine-publicidad-barata-via-atraer-gente-joven_1_13247351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 21:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los influencers sustituyen a los críticos de cine: ¿"publicidad barata" o vía para atraer a gente joven?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Influencers,Redes sociales,Periodismo,Prensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Javis sacuden Cannes con 'La bola negra', su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bc4aea8-4a6c-45b7-96e8-ffe02ec3683a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143520.jpg" width="4803" height="2702" alt="Los Javis sacuden Cannes con &#039;La bola negra&#039;, su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Calvo y Javier Ambrossi afrontan la memoria histórica y la represión de los amores disidentes en una película que entrelaza tres historias en 1932, 1937 y 2017 </p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Cannes - La película rodada bajo las bombas de la Guerra Civil para combatir al fascismo que los nazis quisieron quemar
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a tiene muchas historias de amor enterradas en los campos&rdquo;. La frase, tan triste como hermosa, se escucha casi al final<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La bola negra</em></a><em>,</em> en uno de los momentos m&aacute;s emocionantes de la esperad&iacute;sima pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mesias-los-javis-javier-calvo-javier-ambrossi-explican-secretos-serie-ano_1_10691976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Javier Calvo y Javier Ambrossi</a>, una carta de amor a Federico Garc&iacute;a Lorca, a la importancia de la memoria hist&oacute;rica y un homenaje a todos los amores disidentes a los que el franquismo no permiti&oacute; existir. &ldquo;Habr&iacute;a que ara&ntilde;ar la tierra&rdquo; para que salgan a la luz, se oye en la pel&iacute;cula, y eso entronca directamente con lo que dec&iacute;a Leonard Cohen, que no entend&iacute;a c&oacute;mo los espa&ntilde;oles no escarb&aacute;bamos con nuestras propias manos para encontrar los huesos del poeta, que a d&iacute;a de hoy siguen sin desenterrarse en una de las heridas m&aacute;s grandes de la historia de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> es una pel&iacute;cula ambiciosa hasta el l&iacute;mite, algo sorprendente para ser una segunda pel&iacute;cula. Pero hay en ella, y eso es lo importante, mucho coraz&oacute;n. Se nota que<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/los-javis-reivindican-ternura-encuentro-eldiario-escritura-parte-amor_1_10703456.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Javier Calvo y Javier Ambrossi </a>han cogido de alguna forma el legado de ese Lorca que, con su obra inacabada, de nombre <em>La bola negra</em>, colocaba por primera vez un personaje homosexual para que los que vinieran despu&eacute;s de &eacute;l pudieran entender que no estaban solos. La filmograf&iacute;a de los Javis est&aacute; atravesada por ese mismo esp&iacute;ritu. Desde<em> La llamada </em>a <em>La mes&iacute;as</em>, pasando por supuesto por <em>Veneno,</em> les han dicho a la gente <em>queer </em>que su cine es un refugio. Que siempre estar&aacute; el arte para entenderles. Como hac&iacute;a Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> es la cima de todo aquello. Una pel&iacute;cula que honra a todas las personas a las que no se les dej&oacute; ser quienes quer&iacute;an ser y un abrazo para aquellos que todav&iacute;a sienten que no pueden amar libremente. Si alguien ha hecho de la diversidad su bandera y ha apostado por una ficci&oacute;n que rompe cualquier barrera de g&eacute;nero y tire los estereotipos ha sido esta pareja de directores.
    </p><p class="article-text">
        Su pel&iacute;cula llegaba al <a href="https://www.eldiario.es/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cannes</a>, donde compite por la Palma de Oro, envuelta en un secretismo absoluto. Sin pase previo para la prensa espa&ntilde;ola y francesa, hab&iacute;a una emoci&oacute;n por descubrir qu&eacute; hab&iacute;an perge&ntilde;ado dos directores que, aunque en Espa&ntilde;a ya sean dos nombres consagrados, fuera todav&iacute;a no hab&iacute;an despegado. El propio Fremaux reconoc&iacute;a ante la prensa que no hab&iacute;a visto<em> La mes&iacute;as,</em> pero que, sin embargo, se hab&iacute;a quedado prendado de <em>La bola negra.</em> Su proyecci&oacute;n ha sacudido un certamen que necesita savia nueva y nombres que sorprendan para que esto no sea una reuni&oacute;n de autores consagrados que miden sus nuevas propuestas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Javier Ambrossi y Javier Calvo en el rodaje de &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        Calvo y Ambrossi han sacado las l&aacute;grimas de la prensa especializada con una pel&iacute;cula en tres tiempos. El primero, con el que abre el filme, se ambienta en 1937 y recoge el texto del dramaturgo Alberto Conejero<em> La piedra oscura</em> para contar la historia de Sebasti&aacute;n, joven soldado del bando franquista, y Rafael Rodriguez Rap&uacute;n, carcelero y pareja de Lorca. Conejero la llev&oacute; al teatro en una obra que se convirti&oacute; en fen&oacute;meno en las tablas de toda Espa&ntilde;a y que ellos ampl&iacute;an y expanden en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El filme abre con el bombardeo a un pueblo del bando nacional mientras una banda de pueblo toca pensando que los aviones son fascistas italianos en su apoyo. Entre ellos, un chaval (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/guitarricadelafuente-cantante-constantemente-cool_128_12299089.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guitarricadelafuente</a>) escapa de las bombas. Es una escena que deja claro el tama&ntilde;o y la &eacute;pica de la pel&iacute;cula. Abren con todo, con un despliegue visual que culmina con el protagonista ascendiendo por una gran estatua asaetada. Ese s&iacute;mbolo, el de un hombre atravesado por una herida, lo recuperar&aacute;n despu&eacute;s cuando el deseo de Sebasti&aacute;n por Rap&uacute;n (un Miguel Bernardeau que se confirma gran actor) se vaya solidificando.
    </p><p class="article-text">
        La segunda historia ocurre en 1932, y aqu&iacute; viene uno de los elementos m&aacute;s hermosos y arriesgados de la pel&iacute;cula. Los Javis cogen las cuatro p&aacute;ginas de<em> La bola negra </em>real y la contin&uacute;an. Imaginan c&oacute;mo podr&iacute;a haber continuado Lorca aquellas p&aacute;ginas. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si esa obra siguiera escondida, si pudi&eacute;ramos leerla? Hay que ser valiente para arriesgarse a semejante acto, pero ellos lo hacen y consiguen la mejor de sus tres historias. Una que comienza con un homenaje a Fassbinder y que tiene como centro a un Milo Quifes que se descubre como la sorpresa del reparto. Un rostro misterioso y magn&eacute;tico que tiene una de las escenas m&aacute;s emocionantes del filme, una secuencia de flamenco con baile moderno donde la acci&oacute;n se para y la magia ocurre. Su relaci&oacute;n con Hugo Wezel (uno de los mejores actores j&oacute;venes actuales) es hermosa y delicada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Milo Quifes, descubrimiento de &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        La tercera historia nos lleva a 2017, al presente, donde un joven &mdash;estupendo Carlos Gonz&aacute;lez&mdash; que fue dramaturgo recibe una herencia que debe ir a recoger a Cantabria aunque su madre (arrolladora Lola Due&ntilde;as) no quiere que vaya. Esta historia es la que acaba siendo el veh&iacute;culo para unirlas a todas. Lorca es ese elemento com&uacute;n que har&aacute; que la pel&iacute;cula se descubra como una matrioska donde una historia contiene a la anterior y as&iacute; sucesivamente.
    </p><p class="article-text">
        Calvo y Ambrossi han tejido un filme tan complejo y arriesgado en su estructura y en su tono &mdash;que se mantiene casi en cl&iacute;max constante&mdash; que es imposible que a veces no sea irregular. Hay ciertos baches de ritmo en su parte central; a veces las historias no se trenzan con la fluidez que deber&iacute;a; alguna escena parece m&aacute;s una idea genial que parte de la trama, y la m&uacute;sica de Ra&uuml;l Refree a veces resuena demasiado alto y subraya. Y sin embargo, esas cosas hacen de<em> La bola negra </em>una pel&iacute;cula hasta m&aacute;s interesante, porque demuestran una pasi&oacute;n arrebatada en sus creadores que les hace ir con todo, sin miedo a caerse y despu&eacute;s levantarse.
    </p><p class="article-text">
        Porque siempre hay algo que te recoge y te vuelve a llevar. Lo hace la aparici&oacute;n de una Pen&eacute;lope Cruz que roba sus escenas como cupletista que anima a las tropas como si fuera una Marta S&aacute;nchez de la Guerra Civil y que dice una de las grandes frases de la pel&iacute;cula (&ldquo;El travestismo es la fantas&iacute;a de la posibilidad, la guerra es todo lo contrario&rdquo;), o las fugas cuasi musicales, como el baile de los soldados en la playa bajo unos fuegos artificiales.
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                    alt="Carlos González es el protagonista de la historia de 2017 en &#039;La bola negra&#039;"
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            <span class="title">
                Carlos González es el protagonista de la historia de 2017 en &#039;La bola negra&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n la aparici&oacute;n estelar de una<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/actriz-glenn-close-une-reparto-bola-negra-nueva-pelicula-javier-calvo-javier-ambrossi_1_12713125.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Glenn Close</a> que parece que lleve hablando espa&ntilde;ol toda su vida. Su trampantojo de Ian Gibson desvela una de las escenas m&aacute;s emotivas de la pel&iacute;cula y donde se explicitan varios de los temas fundamentales de la pel&iacute;cula, que deriva en una media hora final que es pura emoci&oacute;n. La decisi&oacute;n de traer a Lorca (un perfecto Alberto Cort&eacute;s) en una coda final es otro salto mortal que pod&iacute;a haber acabado en fracaso y que, sin embargo, logran que el cl&iacute;max final sea de un tsunami emocional.
    </p><p class="article-text">
        Es bonito ver que, adem&aacute;s, aunque sea una pel&iacute;cula tremendamente marcada por el drama, los Javis sigan manteniendo eso que les ense&ntilde;&oacute; su maestro, Pedro Almod&oacute;var (hacia el que hay un gui&ntilde;o): la necesidad del humor. Hay l&iacute;neas de di&aacute;logo, interacciones y referencias (&ldquo;El coraz&oacute;n de un maric&oacute;n es un oc&eacute;ano lleno de secretos&rdquo;) que les llevan a sus inicios, que demuestra que siguen teniendo el o&iacute;do en la calle. Ah&iacute; destaca una Yenesi que funciona como estupendo alivio c&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <em>La bola negra</em> convierte su imperfecci&oacute;n en emoci&oacute;n. Su ambici&oacute;n, pasi&oacute;n y exceso hay que recibirlos con los brazos abiertos, porque demuestra que las historias<em> queer</em> pueden ser grandes, &eacute;picas y lanzarse a la piscina sin miedo. Lorca estar&iacute;a orgulloso de ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-sacuden-cannes-bola-negra-ambiciosa-emocionante-carta-amor-lorca_129_13240016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 16:50:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Javis sacuden Cannes con 'La bola negra', su ambiciosa y emocionante carta de amor a Lorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Críticas de cine,Cine español,Federico García Lorca,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrey Zvyagintsev desangra desde el exilio a una Rusia infectada por Putin y la guerra en la excelente 'Minotauro']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/andrey-zvyagintsev-desangra-exilio-rusia-infectada-putin-guerra-excelente-minotauro_129_13232403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0082de34-9628-4bbe-9ee7-a8122632b64e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andrey Zvyagintsev desangra desde el exilio a una Rusia infectada por Putin y la guerra en la excelente &#039;Minotauro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director ruso rehace 'La mujer infiel' de Chabrol y añade una capa de crítica a Rusia y la invasión de Ucrania. Mientras, Cristian Mungiu decepciona con 'Fjord'</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de Cannes - Éric Cantona, el futbolista que pateó a un ultra y no se arrepiente de nada: “Le daría más fuerte”
</p></div><p class="article-text">
        Es curioso que dos directores de esta secci&oacute;n oficial hayan decidido mirar a dos autores y hacer <em>remakes </em>de dos de sus pel&iacute;culas. M&aacute;s curioso a&uacute;n es que ambos sean dos cineastas en el exilio, huidos de sus pa&iacute;ses por alzar la voz contra reg&iacute;menes dictatoriales. Es como si ambos tuvieran que recolocar las piezas de su creaci&oacute;n desde ese nuevo lugar donde comienzan una nueva vida. Pero mientras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/director-irani-asghar-farhadi-insta-artistas-protestar-guerra-unamonos-detener-acto-inhumano_1_13124846.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Asghar Farhadi </a>coge el sexto cap&iacute;tulo del <em>Dec&aacute;logo</em> de Kie&#347;lowski y se muestra incapaz de acomodar sus intereses a su nuevo pa&iacute;s, dejando un simple divertimento sobre c&oacute;mo el arte y la ficci&oacute;n se contaminan, el ruso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/leviathan-vodka_1_4447488.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrey Zvyagintsev</a> consigue avanzar en una filmograf&iacute;a que se ha encargado de radiografiar un pa&iacute;s en decadencia. 
    </p><p class="article-text">
        Zvyagintsev hab&iacute;a ido sorteando la censura rusa con sus primeros filmes, pero con<em> Leviat&aacute;n,</em> que apuntaba directamente a la corrupci&oacute;n del pa&iacute;s, y con <em>Sin amor</em>, cuyos dardos a c&oacute;mo esa corrupci&oacute;n se trasladaba a un padre y una madre que no quer&iacute;an quedarse con su hijo en un divorcio, fue atacado por antipatriota y puesto en el ojo del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta sali&oacute; de Rusia en 2023, despu&eacute;s de haber estado a punto de fallecer por un Covid que le tuvo en coma durante mucho tiempo. Su primera pel&iacute;cula despu&eacute;s de todo ello, <em>Minotaur (Minotauro)</em>, es un <em>remake </em>de <em>La mujer infiel,</em> de Claude Chabrol. Sin embargo, aqu&iacute; Andrey Zvyagintsev encuentra que rehacer un cl&aacute;sico de un cineasta m&iacute;tico tenga sentido. El franc&eacute;s fue un maestro en clavar su bistur&iacute; en la burgues&iacute;a de su pa&iacute;s. En esa pel&iacute;cula, en 1969, mostraba la obsesi&oacute;n de un burgu&eacute;s adinerado cuando se entera de que su mujer est&aacute; teniendo un <em>affaire </em>con un artista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, Zvyagintsev nos hace incluso reflexionar sobre el propio <em>remake</em>. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene contar la misma historia otra vez? Pues incidir en que un mismo suceso es completamente diferente dependiendo de d&oacute;nde y cu&aacute;ndo suceda. La Francia burguesa de finales de los 60 y pasado el mayo del 68 no tiene nada que ver con la Rusia actual, donde el director ruso coloca la historia.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, los sucesos que ocurren en su centro &mdash;la excusa argumental&mdash; son los mismos, pero el contexto pol&iacute;tico y social atraviesa todo, y en esta ocasi&oacute;n lo contamina. Lo que dice Zvyagintsev de forma magistral es que un pa&iacute;s corrupto crea ciudadanos corruptos. El protagonista es aqu&iacute; un oligarca ruso, un empresario que se enterar&aacute; de la infidelidad de su mujer y tomar&aacute; las mismas decisiones que tomaba el protagonista de la de Chabrol. La diferencia es que ocurre en una Rusia podrida, corrupta y donde la guerra ya lo ha infectado todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un matrimonio en descomposición, el centro de &#039;Minotaur&#039;                            </span>
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        Ese contexto y c&oacute;mo lo retrata, sin subrayados evidentes, es lo que eleva <em>Minotauro </em>a pel&iacute;cula mayor y clara candidata a la Palma de Oro. El mismo empresario sin escr&uacute;pulos tendr&aacute; que elegir a catorce de sus trabajadores para que vayan a la guerra. La invasi&oacute;n de Ucrania est&aacute; presente en cada fotograma, aunque no se mencione: los carteles en las calles, donde se ofrece dinero por alistarse, el reclutamiento&hellip; as&iacute; hasta llegar a una escena donde se ve de nuevo otra de las patas de ese pa&iacute;s en descomposici&oacute;n: la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que sean catorce personas no es casualidad. Catorce eran, siete hombres y mujeres, los que se llevaban al laberinto del minotauro como sacrificio de la bestia. Aqu&iacute; son catorce inocentes que no saben que van a ser mandados para alimentar la sed nacionalista de su presidente, Vlad&iacute;mir Putin, el minotauro en la sombra.
    </p><p class="article-text">
        Los burgueses de Chabrol solo se preocupaban de sus problemas, y los de Zvyagintsev tambi&eacute;n. La diferencia es que aqu&iacute; los empresarios pueden vengarse de alguien mand&aacute;ndole al frente, y mientras solucionan los problemas del primer mundo los trenes regresan del combate llenos de los cuerpos de j&oacute;venes muertos por unos principios que no entienden. Zvyagintsev desangra a Rusia desde su exilio y lo hace manteni&eacute;ndose fiel a sus recursos estil&iacute;sticos. Planos est&aacute;ticos, con movimientos de c&aacute;mara lentos, que escrutan cada rinc&oacute;n, cada hecho. Se toma su tiempo para contar una historia de venganza, para un pa&iacute;s vengativo. Concluye su<em> Minotauro, </em>adem&aacute;s, con un plano para el recuerdo: una grabaci&oacute;n de m&oacute;vil de un cielo cuya ambig&uuml;edad nos vuelve a recordar a las bombas de la guerra.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un Mungiu menor</h2><p class="article-text">
        Junto a Andrey Zvyagintsev, otro de los directores m&aacute;s esperados era el rumano Cristian Mungiu, que ya sabe lo que es ganar la Palma de Oro gracias a su brutal pel&iacute;cula sobre el aborto en la &eacute;poca de Ceaucescu, <em>4 meses, 3 semanas y 2 d&iacute;as.</em> Desde entonces ha realizado un cine que comparte con el del ruso su capacidad de clavar el colmillo en su pa&iacute;s. Siempre retratando peque&ntilde;as comunidades a las que un conflicto moral saca su peor cara, el director repite f&oacute;rmula con su pel&iacute;cula m&aacute;s ambiciosa,<em> Fjord.</em>
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s ambiciosa porque, de partida, cuenta con dos estrellas en su reparto (Sebastian Stan y Renate Reinsve) y porque llega de la mano de Neon, que tambi&eacute;n distribuye <em>Minotauro</em> en EEUU y que ya suma seis Palmas de Oro consecutivas.
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                Renate Reinsve y Sebastian Stan protagonizan &#039;Fjord&#039;, lo nuevo de Cristian Mungiu                            </span>
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        La diferencia es que, si el director ruso contin&uacute;a con sus tropos habituales para llevarlos a un nuevo sitio, Mungiu los ha reblandecido. Esta es, sin duda, una pel&iacute;cula suya, pero a ratos parece como si alguien le hubiera pedido a una inteligencia artificial que escribiera un guion &lsquo;a la Mungiu&rsquo; pero para un p&uacute;blico m&aacute;s amplio.
    </p><p class="article-text">
        El director se va a un pueblo noruego donde llega una familia rumana ultrarreligiosa. Una posible agresi&oacute;n a un menor hace que la comunidad se enfrente a ellos. Mungiu plantea un conflicto actual e interesante: &iquest;qu&eacute; hacemos con esas familias cuyos valores, que rozan el fundamentalismo, afectan a sus hijos? Esa pregunta la enfrenta, adem&aacute;s, a una superioridad moral progresista y n&oacute;rdica. El problema es que lo hace de la forma m&aacute;s simplona posible. Mungiu, siempre partidario de la ambig&uuml;edad en sus pel&iacute;culas y de no dar nada mascado, se equivoca aqu&iacute; de lleno al hacerlo. Porque para no dar la raz&oacute;n del todo a ninguno de los bandos, utiliza los argumentos m&aacute;s demagogos posibles, especialmente en un juicio donde la inverosimilitud impregna todo, igual que el personaje de Renate Reinsve, a la que por muchas gafas de pasta y pa&ntilde;uelo en la cabeza no te crees como madre ultracat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fjord </em>no es una pel&iacute;cula desde&ntilde;able: acierta en su conflicto y Mungiu siempre es capaz de crear escenas tensas y notables. Pero sorprende que un director tan fino haya sido capaz de rodar escenas tan obvias como la discusi&oacute;n donde las trabajadoras sociales muestran su superioridad mientras una bandera del pa&iacute;s ondea constantemente de fondo detr&aacute;s de una ventana. Una peque&ntilde;a decepci&oacute;n en una carrera hasta ahora inmaculada, aunque el poder de su tema pueda colocarla en el palmar&eacute;s del pr&oacute;ximo s&aacute;bado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/andrey-zvyagintsev-desangra-exilio-rusia-infectada-putin-guerra-excelente-minotauro_129_13232403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrey Zvyagintsev desangra desde el exilio a una Rusia infectada por Putin y la guerra en la excelente 'Minotauro']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Críticas de cine,Rusia,Vladímir Putin,Ucrania,Rumania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13223501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c829e1ff-fd19-43d9-b659-6a67dc63866e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2443y1122.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'Ida' y 'Cold War' apunta al palmarés con su depurada, inteligente y concisa adaptación de la biografía del escritor Thomas Mann, 'El mago'</p><p class="subtitle">Una heredera moderna para David Lynch: Jane Schoenbrun conquista Cannes con un 'slasher' lleno de sangre y sexo
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Stalin o<a href="https://www.eldiario.es/cultura/raton-no-toca-lucha-disney-llegada-mickey-mouse-dominio-publico-termina-2024_1_10799014.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Mickey Mouse?</a>&rdquo;. La frase se escucha en la primera escena de<em> Fatherland, </em>la nueva pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cold-war-pesimismo-amantes-tormentosos_1_1907479.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pawel Pawlikowski </a>con la que opta a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y es incre&iacute;ble como cuatro palabras pueden condensar la esencia de una pel&iacute;cula. En un plano fijo, que encuadra con una belleza apabullante en su tradicional blanco y negro, el cineasta polaco muestra a Klauss Mann, hijo del m&iacute;tico escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/thomas-mann-escritor-borde-propio-relato_1_12360343.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Mann </a>&mdash;premio Nobel y autor de obras maestras como<em> La monta&ntilde;a m&aacute;gica</em>&mdash; sentado en el suelo, desnudo, en su habitaci&oacute;n en Cannes. Hay rastros de droga y sexo. Es 1949 y habla con su hermana por tel&eacute;fono. Le dice que est&aacute;n condenados. Que su pa&iacute;s, Alemania, invent&oacute; una lengua solo para mentir, y que ellos estar&aacute;n siempre atravesados por la misma pregunta: &iquest;Stalin o Mickey Mouse?, &iquest;oriente u occidente?
    </p><p class="article-text">
        La escena con la que abre Pawlikowski su pel&iacute;cula, la tercera en donde aborda las heridas de la Guerra Fr&iacute;a en Europa y en el mundo tras Ida (con la que gan&oacute; el Oscar a Mejor pel&iacute;cula internacional) y Cold War (con la que gan&oacute; el Premio a la Mejor direcci&oacute;n en Cannes), sirve como una condensaci&oacute;n de todo lo que vendr&aacute; a continuaci&oacute;n. Pawlikowski logra de forma magistral marcar la est&eacute;tica, el tono (austero, condensado y lleno de elipsis), los temas de los que hablar&aacute;, y tambi&eacute;n la concisi&oacute;n con la que lo har&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, y aqu&iacute; lo prodigioso y hasta sorprendente, el director consigue radiografiar un pa&iacute;s, un continente, y mirar al presente para tender un hilo que nos explica y nos cuestiona, en solo 80 minutos. De hecho, la pregunta con la que abre el filme ser&aacute; preguntada de nuevo y de forma directa a Thomas Mann en una rueda de prensa: &ldquo;&iquest;Capitalismo o comunismo?&rdquo;, le lanza una periodista. &ldquo;Los dos sistemas son fallidos&rdquo;, dice Mann siempre navegando entre esas dos aguas en otra frase que condensa la esencia de <em>Fatherland.</em>
    </p><p class="article-text">
        En menos de hora y media Pawel Pawlikowski le pasa la mano por la cara a todos los directores megal&oacute;manos que muchas veces se toman tiempos innecesarios para contar. <em>Fatherland </em>es, de hecho, la pel&iacute;cula m&aacute;s corta de toda la secci&oacute;n oficial. Pero es que, de los 22 t&iacute;tulos que compiten por la Palma de Oro solo siete bajan de las dos horas. Solo cuatro de ellas duran menos de 100 minutos.
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        Lo que hace Pawlikowski es una adaptaci&oacute;n prodigiosa e inteligent&iacute;sima del libro <em>El mago</em>, ya de por s&iacute; una excelente biograf&iacute;a novelada de Thomas Mann que en Espa&ntilde;a public&oacute; Lumen y que escribi&oacute; Colm Toibin. Aquella obra abarcaba toda la vida del escritor. Desde antes de la primera guerra mundial, el periodo de entreguerras, la segunda, su exilio en EEUU y, finalmente, el regreso a una Alemania dividida. Es ese regreso en el a&ntilde;o 1949 el que el cineasta coge para resumir todo lo dem&aacute;s. Porque consigue que uno entienda todo lo que pasa por la mente del escritor, que debe decidir si visitar&aacute; Alemania del Este sabiendo que la guerra fr&iacute;a est&aacute; en todo su estallido y desde EEUU pueden denegar el pasaporte a su hija, que le acompa&ntilde;a como asistente en este viaje.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que Toibin despliega en su larga novela &eacute;l lo cuenta con silencios, con miradas, con conversaciones donde el peso de la historia se nota en cada palabra. Es<em> Fatherland </em>un filme que conf&iacute;a ciegamente en la inteligencia de su espectador. Quien no tenga ni idea del personaje y de la historia de Europa se perder&aacute; en sus elipsis, ver&aacute; solo la historia de un duelo compartido contada de forma hermosa, pero no comprender&aacute; todas las aristas pol&iacute;ticas que componen su figura. Thomas Mann destac&oacute; por su apoyo a un nacionalismo alem&aacute;n en la primera guerra mundial, tard&oacute; en condenar el nazismo, pero finalmente tuvo que huir del pa&iacute;s y ser acogido como exiliado en EEUU. Un escritor para el que la palabra &lsquo;patria&rsquo; ten&iacute;a tanta importancia perdi&oacute; el sentimiento de pertenencia.
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                Fotograma de &#039;Fatherland&#039;                            </span>
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        <em>Fatherland </em>habla de esa palabra, patria, y se pregunta qu&eacute; significa. &iquest;Es la patria el lugar donde se nace, el que te abre sus puertas? Quiz&aacute;s la patria es para Mann y para Pawlikowski aquellos que te acogen sin juzgar y los que permiten dudar y hasta equivocarse. Y, quiz&aacute;s por eso, Thomas no lo fue para un hijo al que siempre, de alguna forma, repudi&oacute; y sinti&oacute; poco digno de ser heredero de su legado.
    </p><p class="article-text">
        Pawlikowski aborda todo esto con el mismo gusto est&eacute;tico que ya demostr&oacute; en sus anteriores obras. La excelente fotograf&iacute;a de Lukasz Zal vuelve a lucir perfecta en su hermoso blanco y negro y su gusto por el encuadre sobresaliente que culmiman en una escena dolorosamente bella, en donde hija y padre (interpretados de forma brillante por Sandra Huller y Hanns Zischler) se reencuentran escuchando un &oacute;rgano en una iglesia. El director cuenta tambi&eacute;n su historia con los lugares donde ocurre. Hay tantos matices en las casas que visitan. Las diferencias entre los edificios de la Alemania occidental y la Oriental. La forma en la que visten. Los restaurantes donde paran. Todo est&aacute; lleno de sentido y significados. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que se le puede achacar a Pawlikowski es que ha hecho la pel&iacute;cula que esper&aacute;bamos que hiciera. No falla y est&aacute; claro que Fatherland merece entrar en el palmar&eacute;s de Cannes, pero tambi&eacute;n es hora de que aporte algo m&aacute;s. Su estilo formal se ha repetido en una trilog&iacute;a que &eacute;l mismo parece concebir como un mismo universo, ya que aqu&iacute; aparece incluso Joana Kuligg, la protagonista de <em>Cold War, </em>que all&iacute; interpretaba a una cantante en el a&ntilde;o 1949 &mdash;el mismo en el que se desarrolla su nueva pel&iacute;cula&mdash;y que aqu&iacute; aparece como, precisamente, cantante en un acto en un gui&ntilde;o a s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/stalin-mickey-mouse-80-minutos-le-bastan-pawel-pawlikowski-analizar-heridas-guerra-fria-gran-fatherland_129_13223501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Stalin o Mickey Mouse? 80 minutos le bastan a Pawel Pawlikowski para analizar las heridas de la Guerra Fría en la gran ‘Fatherland’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Críticas de cine,Crítica,Guerra Fría,Alemania,Europa,Capitalismo,Comunismo]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4588b7bb-a58f-4271-9edd-d1278e415b96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La icónica saga de videojuegos de lucha sigue su desigual camino en el cine incorporando a Karl Urban (‘The Boys’) como una estrella de cine que también sabe artes marciales</p><p class="subtitle">El mítico Studio Ghibli, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jean-claude-damme-acusado-mantener-relaciones-sexuales-victimas-red-trata-mujeres_1_12193055.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Claude Van Damme </a>era tan famoso a principios de los 90 como para influir en la industria del videojuego desde dos v&iacute;as. Por un lado, los dise&ntilde;adores del <em>Mortal Kombat</em> inaugural de 1992 basaron uno de los personajes en su figura &mdash;seg&uacute;n el recuerdo de <em>Contacto sangriento</em>, la pel&iacute;cula que hab&iacute;a empezado la fiebre&mdash; y le ofrecieron hacer de modelo para ello: la cosa no cuaj&oacute;, aunque igualmente asistimos al nacimiento de Johnny Cage como una estrella de Hollywood involucrada en ese espectacular torneo gracias a su dominio de las artes marciales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y tras negarse en intervenir en el desarrollo de <em>Mortal Kombat</em>, Van Damme no tuvo tantos reparos en protagonizar una de las primeras adaptaciones de un videojuego al cine. As&iacute; es como encabez&oacute;, en el papel de Guile, <em>Street Fighter: La &uacute;ltima batalla</em> en 1994. Incorpor&aacute;ndose, curiosamente, a la marca que era rival directa de <em>Mortal Kombat</em> en las recreativas de EEUU. Puede que la gente de Midway Games se sintiera vindicada en ese sentido por las terribles cr&iacute;ticas que recibi&oacute; la pel&iacute;cula de <em>Street Fighter</em> &mdash;recuper&aacute;ndose del desplante de Van Damme&mdash;, pero eso no les detuvo a la hora de auspiciar su propia adaptaci&oacute;n meses despu&eacute;s. En su correspondiente salto al cine, a Johnny Cage le toc&oacute; ser interpretado por el desconocido Linden Ashby.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de <em>Mortal Kombat</em> tampoco pudo beneficiarse del estrellato del actor belga, aunque al menos tuvo una acogida considerablemente mejor que la de <em>Street Fighter</em>. O a la de la delirante <em>Super Mario Bros.</em>, que en 1993 hab&iacute;a puesto la primera piedra en la turbulenta historia de las adaptaciones de videojuegos en acci&oacute;n real. Esta <em>Mortal Kombat</em> gust&oacute;, tuvo &eacute;xito comercial, y dio cuenta del prometedor inter&eacute;s de su director, Paul W.S. Anderson, por la est&eacute;tica de los videojuegos, que luego seguir&iacute;a explotando admirablemente en otras franquicias. Entretanto, su <em>Mortal Kombat</em> se quedar&iacute;a como un patr&oacute;n oro preventivo. Sus ingredientes, que tan buen desempe&ntilde;o hab&iacute;an tenido, deb&iacute;an prefigurar coordenadas b&aacute;sicas para seguir adaptando videojuegos.
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        As&iacute; que parec&iacute;a que no hab&iacute;a que tomarse nada muy en serio. Que hab&iacute;a que ir al grano, respetar la iconograf&iacute;a b&aacute;sica de cada obra y acomodarse en lo posible al contexto de la &eacute;poca. Esta <em>Mortal Kombat</em> se recuerda mucho por la flamante irrupci&oacute;n en los cr&eacute;ditos iniciales de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=EAwWPadFsOA&amp;list=RDEAwWPadFsOA&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Techno Syndrome</em></a>, un enloquecido tema electr&oacute;nico que se convertir&iacute;a en la canci&oacute;n oficial de la franquicia complementando un talante festivo y desprejuiciado. Uno que seguir&iacute;an los videojuegos consecutivos &mdash;cuya difusi&oacute;n, entre varios <em>reboots</em> y la compra de Warner en 2009, se extiende a nuestros d&iacute;as&mdash; y tambi&eacute;n la inmediata secuela para cines de <em>Mortal Kombat</em>, estrenada en 1997.
    </p><p class="article-text">
        De <em>Mortal Kombat</em> y <em>Mortal Kombat: Aniquilaci&oacute;n</em> parecen haber pasado muchos a&ntilde;os. Fundamentalmente, porque esas coordenadas b&aacute;sicas de adaptaci&oacute;n han cambiado de lo lindo. Hay un nuevo patr&oacute;n oro y no es el de Paul W.S. Anderson. Este modelo es m&aacute;s serio, est&aacute; m&aacute;s controlado porque las mismas desarrolladoras y distribuidoras se coordinan para cada adaptaci&oacute;n &mdash;incluso, como el caso de PlayStation Productions, tienen sus propias productoras dedicadas a ello&mdash;, y es capaz de alumbrar algo parecido a un est&aacute;ndar de calidad, normalmente garantizado por tener de fuente unos t&iacute;tulos m&aacute;s legitimados culturalmente que aquel <em>Mortal Kombat</em> del bakalao, la mamarrachada y las ejecuciones sangrientas conocidas como <em>fatalities</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se ha quedado sin espacio este modelo en la actualidad? &iquest;Ha sido necesario enterrar los a&ntilde;os 90? Pues en realidad no lo parece. Hace poco m&aacute;s de un mes que lleg&oacute; a cines <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva adaptaci&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario</em></a>. Y ahora se estrena una <em>Mortal Kombat II</em>. Y dentro de unos meses, en octubre, llegar&aacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=Xt4X4FvXk2A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Street Fighter</em></a>. La historia se repite. Los 90 han vuelto.
    </p><h2 class="article-text">El regreso de Johnny Cage</h2><p class="article-text">
        Esta coincidencia remite, naturalmente, a la lacerante crisis creativa de Hollywood y su angustiosa dependencia de las propiedades intelectuales, sancionada por este c&uacute;mulo de conglomerados audiovisuales que lo dan todo mascado sin permitir una sola voz disonante, como podr&iacute;a haber sido en su d&iacute;a la de Anderson o, en otro registro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uwe-boll-harto-peor-director-historia-ultimas-100-peliculas-netflix-son-peores_1_12982642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de Uwe Boll</a>. Con <em>Mortal Kombat</em> ocurre, por otro lado, que esta saga tiene una conexi&oacute;n con el cine m&aacute;s fuerte e interiorizada de lo habitual, entre el car&aacute;cter pionero de su primera adaptaci&oacute;n y la alargada sombra de Jean-Claude Van Damme. &nbsp;
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                    alt="Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;."
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                Adeline Rudolph también se incorpora como Kitana a &#039;Mortal Kombat&#039;.                            </span>
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        En <em>Mortal Kombat II</em> reaparece Johnny Cage. Lo interpreta Karl Urban, reci&eacute;n llegado del &eacute;xito de <em>The Boys</em>, estableciendo una curiosa ambivalencia con las <em>Mortal Kombat</em> de los 90: mientras que Johnny Cage mor&iacute;a al inicio de <em>Aniquilaci&oacute;n</em> tras haber sido el centro de todas las miradas en el primer film, este nuevo Johnny Cage aparece ahora tras haber estado totalmente ausente en la <em>Mortal Kombat</em> previa. Esta <em>Mortal Kombat</em> &mdash;que dirig&iacute;a, al igual que dirige su secuela, un tal Simon McQuoid cuya experiencia previa se limita a la publicidad&mdash; se estren&oacute; en 2021 con la proverbial voluntad de <em>reboot</em>. La idea era relanzar la saga cinematogr&aacute;fica y hacerlo de una forma menos ca&oacute;tica que en los 90, plane&aacute;ndose en paralelo varias secuelas y <em>spin-offs</em>. Lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus en medio de la cual se estren&oacute; iba a dificultar un poco las cuentas: como encima Warner hab&iacute;a estrenado el filme en el marco de <a href="https://decider.com/2026/04/30/project-popcorn-warner-bros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su infausto &ldquo;Project Popcorn&rdquo;</a> &mdash;esta estrategia para paliar los efectos pand&eacute;micos estrenando pel&iacute;culas en cines y en HBO Max&hellip; &iexcl;de forma simult&aacute;nea!&mdash;, nadie ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo leer los ingresos. &iquest;Esos 84 millones de d&oacute;lares recaudados eran buenos teniendo en cuenta las circunstancias? &iquest;Eran prometedores?
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; resultaba inequ&iacute;voco era la virulencia de las malas cr&iacute;ticas, aunque si esto no hab&iacute;a sido decisivo en los 90 no ten&iacute;a por qu&eacute; serlo en la actualidad. As&iacute; que aqu&iacute; est&aacute; la secuela, y siendo una propuesta bastante continuista, s&iacute; logra prosperar all&aacute; donde la primera <em>Mortal Kombat</em> no terminaba&nbsp;de hacerlo gracias a dejar atr&aacute;s lo que tanto lastraba a aquella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>Mortal Kombat</em> de 2021 &mdash;acaso por ajustarse a un modelo simpatizante con la narrativa seriada&mdash; se parec&iacute;a demasiado a un pr&oacute;logo. Aunque era encomiable el esfuerzo depositado en las escenas de acci&oacute;n, el primer filme de McQuoid se limitaba pr&aacute;cticamente a presentar personajes, sin siquiera llegar a divisar el torneo definitivo. Lastrado adem&aacute;s por una fotograf&iacute;a opaca que ya adivin&aacute;bamos como peaje del <em>streaming</em>, se articulaba como un indudable producto de serie B pero no de una serie B &ldquo;simp&aacute;tica&rdquo;. No se trataba de una serie B noventera, sino simplemente de un producto zarrapastroso con tanto digital como para que incluso el <em>gore</em> perdiera mordiente.
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                    alt="La &#039;Mortal Kombat&#039; de los 90 sigue siendo muy reivindicable"
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                La &#039;Mortal Kombat&#039; de los 90 sigue siendo muy reivindicable                            </span>
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        Algunos de estos pecados se mantienen en <em>Mortal Kombat II</em>. Sigue estando p&eacute;simamente escrita, la c&aacute;mara de McQuoid no sabe qu&eacute; hacer durante los di&aacute;logos, y hay un &eacute;nfasis expositivo en la mitolog&iacute;a del mundo de <em>Mortal Kombat</em> de lo m&aacute;s innecesario. El humor, por otra parte, es tan idiota e infantil que puede llegar a ofender, ahora representado en su mayor parte por un Karl Urban pasad&iacute;simo de rosca que no obstante termina conjurando el milagro de la simpat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque es cierto, <em>Mortal Kombat II</em> resulta simp&aacute;tica. Sobre todo cuando deja que Johnny Cage lleve la batuta, a trav&eacute;s de unos comentarios sobre la industria del cine rigurosamente viejunos y, en sinton&iacute;a a esto, alg&uacute;n gui&ntilde;o a la tradici&oacute;n audiovisual noventera que entra muy bien. La mejor escena de <em>Mortal Kombat II</em> seguramente sea la presentaci&oacute;n de este personaje, en un combate con textura VHS perteneciente a una de sus pel&iacute;culas ficticias. El sonido de los golpes, la exageraci&oacute;n de los movimientos a lo <em>Power Rangers</em>, la sublime ridiculez del asunto en fin, emparenta entonces a <em>Mortal Kombat II</em> con la alegre d&eacute;cada que asisti&oacute; al nacimiento del fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pena es que la pel&iacute;cula de McQuoid no se ajuste a esta est&eacute;tica m&aacute;s a menudo, al decantarse por unos efectos visuales tirando a gen&eacute;ricos y sucumbir nuevamente a una gran torpeza a la hora de distribuir los combates por la trama. Afortunadamente, sin embargo, estos combates son muy numerosos. Hay un batiburrillo monumental de personajes, s&iacute;, pero parece que solo se debe a la necesidad de encadenar todas las escenas de acci&oacute;n posibles, que en alg&uacute;n caso aislado est&aacute;n estupendamente resueltas &mdash;una pelea posterior donde Cage demuestra ser un actor que se puede encargar de sus propias escenas de riesgo, un largo enfrentamiento en el inframundo&mdash; y desde luego refrendan la integridad art&iacute;stica de <em>Mortal Kombat II</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que s&iacute;, es limitada. Aunque esto se debe seguramente a que ans&iacute;a la sensaci&oacute;n de estar reci&eacute;n salida del videoclub, ofreciendo la oportunidad a los jugadores de pasear por unos cuantos escenarios reconocibles mientras suena <em>techno</em> y se acumulan los <em>fatalities</em>. Es lo que <em>Mortal Kombat II</em> busca y lo que en mayor o menor medida da, con la misma falta de aspiraciones que la reciente <em>Super Mario Galaxy</em>. Porque este es el patr&oacute;n de consumo ahora, que podr&iacute;a ser deprimente en otros casos pero no particularmente en <em>Mortal Kombat</em>. Hablamos de una saga que en su d&iacute;a ansiaba seducir a Van Damme y que le cambi&oacute; a &ldquo;Combat&rdquo; la C por la K solo para molar. Qu&eacute; m&aacute;s le vamos a pedir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mortal-kombat-ii-humor-idiota-generosidad-guantazos-adaptacion-no-quiere-enganar-nadie_129_13203530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 20:03:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Mortal Kombat II’, humor idiota y generosidad de guantazos en una adaptación que no quiere engañar a nadie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La familia según Jim Jarmusch]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/familia-jim-jarmusch_1_13194441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2b26a29-2a65-46f3-9fe3-0b305133ad11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La familia según Jim Jarmusch"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un devastador ensayo fílmico sobre cómo construimos nuestras relaciones familiares en base a criterios más propios del mercado. Creo que es una película profundamente anticapitalista, entendiendo esto como la penetración que este sistema económico ha tenido en nuestras relaciones más primigenias y, en consecuencia, cómo las ha condicionado
</p></div><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo disfrut&eacute; del cine de <strong>Jim Jarmusch</strong> sin terminar de entender por qu&eacute; sus personajes vagaban por ah&iacute; como si estuvieran fuera del tiempo, como si pertenecieran a una realidad paralela, desencajados del sistema, sin grandes objetivos, seres raros dentro de lugares reconocibles, como fantasmas habitantes de las ciudades. Entonces vi su primera pel&iacute;cula, <em><strong>Permanent vacation</strong></em><strong>,</strong> y ah&iacute; lo entend&iacute; todo: Jarmusch hab&iacute;a creado una serie de extra&ntilde;os personajes que estaban en vacaciones permanentes, desligados del practicismo social, &aacute;cratas del arco narrativo de Hollywood. Ahora, tras ver su &uacute;ltima pel&iacute;cula, reci&eacute;n estrenada en HBO Max, <em><strong>Father, mother, sister, brother </strong></em>me doy cuenta, por primera vez, de que Jim es un aut&eacute;ntico revolucionario, pero uno sin bandera. Un rebelde anticapitalista sutil, que deja que sus personajes se expresen por s&iacute; mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me doy cuenta ahora, en mi mediana edad, de que mi, desde hace d&eacute;cadas, idolatrado Jim Jarmusch ha elaborado una cinematograf&iacute;a de car&aacute;cter profundamente social pero profundamente sutil, porque la ha construido sin elementos panfletarios, sin evidentes soflamas pol&iacute;ticas. Una cinematograf&iacute;a construida alrededor de personajes ap&aacute;tridas, como ya suger&iacute;a con otro de sus primeros t&iacute;tulos, <em><strong>Extra&ntilde;os en el para&iacute;so</strong></em>. Un universo donde ha colocado a las diferentes etnias y culturas de un modo natural pero profundamente simb&oacute;lico, como aquel nativo americano que criaba palomas en <em><strong>Ghost dog</strong></em>, en la azotea de un edificio, fuera del sistema, aislado de la corriente social, desterrado y libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Icono del cine indie, el director ha modelado una obra con la materia prima del tiempo, sabiendo que para desvelar la realidad que nos circunda es necesario esculpir el tiempo, como dijo aquel cineasta ruso, con objeto de crear una nueva realidad cinematogr&aacute;fica, que nos recuerde a nuestra realidad pero que a la vez sea otra cosa. Porque el cine ha de ser la vida pero pasada por un filtro que nos aleja a la vez que nos acerca a ella. Dicho de otro modo, en las pel&iacute;culas de Jarmusch hay realismo pero tambi&eacute;n hay extra&ntilde;eza, los ritmos no son los propios de la vida, los personajes no hablan exactamente como se habla en la vida real pero de ese modo penetra en el mundo actual de un modo &uacute;nico, desvel&aacute;ndonos algunas de las verdades m&aacute;s inc&oacute;modas de la modernidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>Father, mother, sister, brother </em>el cineasta nos habla de las relaciones entre padres e hijos por medio de tres historias diferenciadas pero complementarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>Father, </em>los hijos van de visita a casa del padre viudo, del que no saben c&oacute;mo sobrevive, al que no conocen demasiado y al que el hijo de vez en cuando le presta dinero. Este primer cap&iacute;tulo da un enorme giro cuando los hijos se alejan de la casa, tras pasar unas pocas horas con el padre encarnado por <strong>Tom Waits</strong>, el m&uacute;sico y actor habitual en pel&iacute;culas de Jarmusch. En la segunda historia, <em>Mother, </em>una escritora pija y de &eacute;xito recibe a sus dos hijas en su mansi&oacute;n para tomar el t&eacute;, como hacen cada a&ntilde;o en el &uacute;nico encuentro anual que tienen las tres mujeres. Lo &uacute;nico que sabe esta se&ntilde;ora de sus hijas es lo que &eacute;stas le cuentan de sus vidas en el poco tiempo que pasan juntas alrededor de la mesa con pastelitos gourmet y tazas de t&eacute; con leche. En el tercer y &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, <em>Sister brother</em>, una joven y un joven gemelos acuden juntos al apartamento donde viv&iacute;an, en Par&iacute;s, sus padres recientemente fallecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta es una pel&iacute;cula que ha de digerirse poco a poco, que hay que dejar reposar. Una vez reposada comienzas a reflexionar sobre lo que has visto y lo que parec&iacute;a una historia m&aacute;s sobre familias disfuncionales, te das cuenta, si est&aacute;s de acuerdo conmigo, en que nada m&aacute;s lejos de eso. Se trata de un devastador ensayo f&iacute;lmico sobre c&oacute;mo construimos nuestras relaciones familiares en base a criterios m&aacute;s propios del mercado. Creo que es una pel&iacute;cula profundamente anticapitalista, entendiendo esto como la penetraci&oacute;n que este sistema econ&oacute;mico ha tenido en nuestras relaciones m&aacute;s primigenias y, en consecuencia, c&oacute;mo las ha condicionado. Jarmusch parece estar dici&eacute;ndonos que somos una sociedad desnaturalizada que ha puesto el foco en el lugar equivocado. Pero nos deja una de esas tres historias, de sabor agridulce, como muestra de esperanza. Parece decirnos que no todos los seres humanos sucumbimos a las leyes del mercado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto García Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/familia-jim-jarmusch_1_13194441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 16:56:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La familia según Jim Jarmusch]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Críticas de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3dfd0ab-3725-4ff7-965e-bb9885017cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141957.jpg" width="8640" height="4860" alt="‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meryl Streep vuelve como el álter ego de Anna Wintour para seguir indagando en el mundo de la moda y, de propina, regodearse en una facilona nostalgia</p><p class="subtitle">Fatih Akin, director de 'La isla de Amrum': “Alemania apoya a Israel por la culpa que siente por el Holocausto”</p></div><p class="article-text">
        La primera pel&iacute;cula de <em>El diablo viste de Prada</em>, estrenada en 2006, no se merece su secuencia m&aacute;s famosa. Es aquella en la que, ante el desd&eacute;n de Andy Sachs (Anne Hathaway) por el periodismo de moda, su iracunda jefa Miranda Priestly (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/meryl-streep-premio-princesa-asturias-artes-2023_1_10152238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meryl Streep</a>) defiende la relevancia de su trabajo. &ldquo;Quieres decirle al mundo que te tomas demasiado en serio a ti misma como para preocuparte por c&oacute;mo vistes&rdquo;, dice sobre el su&eacute;ter azul de su asistente, que ella asegura que cogi&oacute; de una tienda sin darle muchas vueltas. &ldquo;Pero ese azul representa millones de d&oacute;lares e incontables empleos, y es gracioso que pienses que tomaste una decisi&oacute;n totalmente alejada de la industria de la moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un mon&oacute;logo estupendo, que aborda atinadamente el calado de la moda en la vida cotidiana (esto es, en la cultura) por mucho que haya quien lo desprecie o no le d&eacute; importancia. Andy, sin duda, aprende la lecci&oacute;n. Pero esto no impedir&aacute; que acabe dejando el trabajo por no soportar los abusos de su jefa. Abusos retratados con el mismo <em>glamour</em> &mdash;el carisma de Streep moviendo monta&ntilde;as&mdash; con el que la pel&iacute;cula recorre un escenario lleno de marcas y f&iacute;sicos de ensue&ntilde;o, diametralmente alejados de esa inserci&oacute;n democr&aacute;tica que, en teor&iacute;a, defend&iacute;a el mon&oacute;logo del azul cer&uacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma disonancia que se rastreaba en otra secuencia muy famosa del filme, la inicial. Cuando, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bG_xdkGrwSA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ritmo de KT Tunstall</a>, la preparaci&oacute;n matutina de Andy para salir a trabajar alternaba con j&oacute;venes estructurales escogiendo ropa de dise&ntilde;o para transformar Nueva York en una pasarela. Implantando, por su parte, una distancia decisiva. La gente normal, por un lado, y el negocio, por otro, rindiendo en t&eacute;rminos aislados y artificiosos. <em>El diablo viste de Prada</em>, por muy cl&aacute;sico generacional que sea &mdash;por muy espectacular que fuera su &eacute;xito cuando compiti&oacute; en el verano de 2006 con <em>Superman Returns</em>, modulando un proto <em>Barbenheimer</em>&mdash; no ayud&oacute; a humanizar la moda, ni a acercarla a nadie. Para haberlo hecho tendr&iacute;a que haber sido algo m&aacute;s que un escaparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no pudo hacerlo, simplemente, porque era un filme cuyo discurso se desactivaba a trav&eacute;s de sus contradicciones internas &mdash;&iquest;era una s&aacute;tira?, &iquest;la defensa de un gremio?, &iquest;ninguna de las dos?&mdash;, limit&aacute;ndose a fluir en la memoria colectiva a base de carisma. As&iacute; que en todo este tiempo nadie ha podido ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; pretend&iacute;a &mdash;ni siquiera ha aguantado bien <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2006/sep/06/film.comment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coartada feminista</a>, a cuenta de la grosera heteronormatividad que paseaba desde sus primeros minutos acorralando a Andy&mdash;... con la posible excepci&oacute;n de Anna Wintour. En tanto editora de Vogue desde 1988, era el referente de Streep para interpretar a Miranda Priestly como editora de <em>Runway</em>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7fius" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Wintour y Streep <a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaron hace poco en un n&uacute;mero de la misma </a><a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vogue</em></a>, promocionando <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Wintour, por supuesto, ha hecho las paces con el fen&oacute;meno. El libro que adaptaba la primera pel&iacute;cula estaba escrito por su antigua asistente en clave autobiogr&aacute;fica, Lauren Weisberger, y obviamente hab&iacute;a bastante rencor en el retrato de Miranda.  Sin embargo, Wintour no est&aacute; enfadada por dicho retrato: sabe que todos han salido ganando con <em>El diablo viste de Prada</em>. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de la primera pel&iacute;cula es que mostr&oacute; al mundo el enorme negocio que es la moda&rdquo;, le dice a Streep en cierto momento. &ldquo;La pel&iacute;cula reconoci&oacute; que es una fuerza econ&oacute;mica mundial&rdquo;. La cuesti&oacute;n cultural, la importancia del azul cer&uacute;leo, debe ser lo de menos para ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gente con dinero hace cosas de gente con dinero</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; le iba a importar, por otra parte? Wintour tuvo unos pocos a&ntilde;os malos alrededor de la Gran Recesi&oacute;n, pero a mediados de la d&eacute;cada pasada recib&iacute;a grandes halagos debido a que su revista fuera una de las pocas que estuviera aguantando el chaparr&oacute;n de los medios digitales y la dictadura del clic. De forma que, cuando finalmente dej&oacute; de ser editora de Vogue el a&ntilde;o pasado &mdash;reemplazada por Chloe Malle, hija de la actriz Candice Bergen y el cineasta Louis Malle&mdash;, fuera tras haber sido ascendida a directora global de contenidos de Cond&eacute; Nast. El conglomerado medi&aacute;tico que, en el universo de <em>El diablo viste de Prada</em>, conocemos como Elias-Clark.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anne Hathaway en &#039;El diario viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Pasa algo similar en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Miranda Priestly tiene previsto convertirse en la m&aacute;xima responsable editorial del conglomerado, cuando de pronto afronta una crisis de relaciones p&uacute;blicas y es necesario contactar con una vieja conocida: Andy, que ha logrado hacerse un nombre como &ldquo;periodista seria&rdquo; pero acaba de tener una experiencia algo m&aacute;s realista con los sinsabores contempor&aacute;neos de la profesi&oacute;n. Esto es, que ha sido despedida de su peri&oacute;dico junto a muchos otros compa&ntilde;eros, teniendo que volver al lugar donde empez&oacute; de becaria y, presumiblemente, comprendi&oacute; que la moda no es algo ni mucho menos fr&iacute;volo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El diablo viste de Prada 2</em> es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de tantas secuelas nost&aacute;lgicas</a> en las que el holgado paso del tiempo garantiza que, m&aacute;s que de continuidad argumental, hablemos de una actualizaci&oacute;n de los esquemas narrativos originales. La ostensible decadencia de la prensa escrita (o la prensa en general, sometida a la dictadura del algoritmo) solo sirve en esta secuela para volver a colocar a Andy en la casilla de salida, sin propiciar apuntes o reflexiones sobre la actualidad a partir de ah&iacute;. Andy tiene que hacerse respetar de nuevo frente a Miranda &mdash;quien no por necesitarla m&aacute;s ahora que en los 2000 va a tratarla algo mejor&mdash;, mientras por el camino teje otra inestable alianza con el simp&aacute;tico personaje de Emily Blunt, llamado asimismo Emily.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otro fotograma de &#039;El diablo viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n est&aacute; Stanley Tucci (Nigel), como presencia segura en la que apoyarse. Y otro noviazgo que la inmersi&oacute;n de Andy en su trabajo podr&iacute;a llegar a entorpecer &mdash;las escenas que comparte con el novio en cuesti&oacute;n, Patrick Brammall, son sin duda las m&aacute;s inc&oacute;modas y lamentables de esta secuela&mdash;, reafirm&aacute;ndose en la jugada de que todo tenga que ser familiar y favorecer los gui&ntilde;os nost&aacute;lgicos. Lo de siempre, vaya. Ya hemos perdido la cuenta de todas las jugadas de este tipo que ha encadenado Hollywood en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; que todo es estrictamente previsible manteniendo reparto, director (David Frankel) y guionista (Aline Brosh McKenna).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mantenimiento de todas las fuerzas creativas &mdash;con excepci&oacute;n de Weisberger, que en 2013 escribi&oacute; una secuela titulada <em>Revenge Wears Prada</em> (<em>La venganza viste de Prada</em>) a la que no se le ha hecho mucho caso&mdash; conduce, sin embargo, a horizontes jugosos, gracias a las particularidades del t&iacute;tulo original. Porque, si este ya era militantemente superficial &mdash;si no ten&iacute;a nada que decir de tan satisfecho como estaba oficiando de <em>banner </em>para la industria de la moda&mdash;, no queda otra que el vac&iacute;o se exacerbe en <em>El diablo viste de Prada 2</em>. Que sea a&uacute;n m&aacute;s grotesco, a extremos dolorosamente reveladores.
    </p><p class="article-text">
        Como Hollywood vive el momento que vive, <em>El diablo viste de Prada 2</em> tiene unas formas mucho m&aacute;s vulgares que el filme original &mdash;en su d&iacute;a una median&iacute;a, s&iacute;, pero una median&iacute;a muy bien empaquetada&mdash;, incapaces de que las miserias de la propuesta se camuflen con el brillo de la moda. Con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva y una planificaci&oacute;n tan tosca, <em>El diablo viste de Prada 2</em> no saca ning&uacute;n r&eacute;dito del paisaje que registra. No se contagia de su lujo, sino que lo vulgariza y todo da una sensaci&oacute;n de cutrez extrema &mdash;por mucho que cuente con cameo y actuaci&oacute;n de Lady Gaga&mdash;, finalmente en sinton&iacute;a con la percepci&oacute;n actual del periodismo especializado. Tan <em>mierdificado</em> (por utilizar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expresi&oacute;n de Cory Doctorow</a>) como las plataformas de las que depende.&nbsp;
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                Emily Blunt también regresa en la secuela                            </span>
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        Por mucho que <em>El diablo viste de Prada 2</em> se niegue a profundizar en los cambios que ha atravesado el mundo editorial durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os &mdash;una menci&oacute;n a la IA por aqu&iacute;, otra menci&oacute;n a la retirada del papel por all&aacute;, mientras sorprendentemente no hay ni rastro de <em>influencers</em>&mdash;, al final la atm&oacute;sfera que conjura es tan decadente como para poder mostrar un reflejo apropiado. Y esto es algo que contra todo pron&oacute;stico acaba reforzando el guion: al carecer de un solo chiste memorable mientras mantiene el desd&eacute;n por considerar a la moda una cultura &mdash;qued&aacute;ndose m&aacute;s cerca del parip&eacute; endog&aacute;mico&mdash; que ya deduc&iacute;amos del filme original, <em>El diablo viste de Prada 2</em> puede subrayar sus verdaderos condicionantes ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del argumento de la secuela acaba girando en torno a qui&eacute;n tiene el control de <em>Runway</em>. Qui&eacute;n dirigir&aacute; la revista en un contexto tan delicado para el periodismo de moda. Y es ilustrativo c&oacute;mo se traza este conflicto: gente ali&aacute;ndose con uno u otro millonario, lanzando ofertas estilo <em>Succession</em>, proclamando que solo bajo su mano <em>Runway</em> seguir&aacute; siendo una publicaci&oacute;n genuina y a la vanguardia de la moda. El argumentario no va m&aacute;s all&aacute; de ah&iacute; y la &uacute;nica diferencia sustancial entre los postores depende de qui&eacute;n nos caiga mejor. Quien sea m&aacute;s <em>girlboss</em>, o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La gracia est&aacute; en que, a la hora de enumerar los motivos por los que <em>Runway</em> estar&iacute;a mejor en unas manos u otras, nadie sabe expresar a qui&eacute;n beneficiar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su bolsillo. Nadie habla de los lectores, nadie habla de las vidas que podr&iacute;an cambiar puesto que la moda es tan importante, puesto que supuestamente moldea la sensibilidad est&eacute;tica de las sociedades. Solo importa qui&eacute;n tiene el dinero para que la industria siga funcionando, a espaldas de la gente, firmando cheques y encadenando sinergias. A <em>El diablo viste de Prada 2</em>, siendo una secuela tan chapucera, al menos hay que concederle algo: nos ha aclarado por fin de qu&eacute; iba realmente la primera pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/diablo-viste-prada-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13179477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El diablo viste de Prada 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Meryl Streep]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto ha irritado a la hija <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/perturbador-jamas-pedofilia-michael-jackson_1_1658847.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Michael Jackson.</a> Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Ha usado su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarle a &eacute;l&rdquo;, ha dicho. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, pues la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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            </figure><p class="article-text">
        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, ha seguido enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para un <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Luego pens&oacute; que igual una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; el <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, el <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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                Fotograma de &#039;Michael&#039;                            </span>
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir un <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que han alumbrado <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es el <em>biopic</em> musical <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ultimo-biopic-amy-winehouse-demuestra-hollywood-necesita-renovar-genero-agotado_1_11409563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una industria en s&iacute; misma</a> a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente los <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/michael-lastimoso-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13162477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 08:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, un lastimoso biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-2-continua-fiesta-cutre-insipido-despues-torrente-presidente_129_13145512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcecb126-6a8b-45c4-809e-6df9d087a9f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140964.jpg" width="2480" height="1395" alt="‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin habernos recuperado aún de la última lindeza de Santiago Segura, su productora Bowfinger vuelve a la carga con la continuación de un éxito de la comedia familiar</p><p class="subtitle">‘Torrente presidente’, Santiago Segura intenta resucitar la sátira política española con más ganas que aciertos
</p></div><p class="article-text">
        Santiago Segura ha dicho muchas cosas durante la promoci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/torrente-presidente-santiago-segura-resucitar-satira-politica-espanola-ganas-aciertos_1_13067491.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Torrente presidente</em></a>, sobre todo en lo relativo a los periodistas. Ha dicho que tienen <a href="https://www.instagram.com/reels/DV81VUDCORX/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;este rollo de ped&oacute;filo en la puerta de un colegio&rdquo;</a>, les ha llamado <a href="https://www.eldebate.com/cine-tv-series/20260317/santiago-segura-torrente-presidente-he-puesto-frases-todos-politicos_397114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hijos de puta&rdquo;</a>, y durante una tensa entrevista ha lanzado asimismo unas ideas muy criticadas sobre el colectivo trans. Y acto seguido se ha disculpado. En otra entrevista asegur&oacute; que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=pMCON1aIcDg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adora disculparse</a>. &ldquo;Me encanta pedir disculpas, soy feliz pidiendo perd&oacute;n, es una liberaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto le da unos matices interesantes a la personalidad medi&aacute;tica de Segura, que salvo excepciones suele manejarse en p&uacute;blico con perfecta humildad y palabras suaves que enmarquen un discurso levemente autolesivo. Es alguien, en efecto, que adora pedir perd&oacute;n y admitir que no deja de equivocarse. Asume que esa es la mejor forma de nutrirse de un sentido com&uacute;n ciudadano al que su cine va dirigido, y que ateni&eacute;ndonos a las cifras de taquilla sin duda logra abrazar con &eacute;xito. La cuesti&oacute;n es que ese sentido com&uacute;n contempla que los cameos de Torrente presidente sean figuras acusadas de violencia sexual y voceros de ultraderecha mientras la pel&iacute;cula afirma burlarse de su posible articulaci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos leer esto? &iquest;Hay una contradicci&oacute;n, o simplemente el pobre Segura no deja de cometer errores? Vamos a proponer que Segura es consciente de lo que hace y que esto suscribir&iacute;a una l&oacute;gica de balanza: en cuanto dice o hace algo cuestionable, la disculpa sistem&aacute;tica desplaza al peso hacia el otro lado y forja un equilibrio, un (extremo)centro. Un lugar donde se supone que todo el mundo puede estar c&oacute;modo. La garant&iacute;a tranquilizadora de la disculpa alivia la intensidad del apunte rancio y sobre todo &mdash;al eximir de una verdadera responsabilidad, pues todo se reduce a la imagen performativa&mdash; permite regresar al otro lado una y otra vez. Encogi&eacute;ndose de hombros, siempre con una nueva y c&iacute;nica disculpa asomando en los labios.
    </p><p class="article-text">
        De eso va el fen&oacute;meno <em>Torrente</em>. De decir y hacer cosas espantosas, ampar&aacute;ndose en una disculpa conceptual (la s&aacute;tira, lo esperp&eacute;ntico del personaje o lo que sea). Desahogar pulsiones con el freno de mano: un mecanismo tan sencillo como para reencontrarse con &eacute;l en una pel&iacute;cula muy distinta a priori como es <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>. Aqu&iacute; lidiamos con un filme destinado al p&uacute;blico familiar y envuelto en otra coartada progresista. Mientras<em> Torrente presidente</em> se burla de la ultraderecha (con la complicidad de la ultraderecha), <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> aboga por la multiculturalidad, alrededor de un padre cuyos hijos proceden de m&uacute;ltiples pa&iacute;ses a lo largo del mundo.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que el clan de Toni Benet&oacute;n (Leo Harlem) lidia espor&aacute;dicamente con el racismo de dos vecinos, interpretados por Llum Barrera e I&ntilde;aki Miram&oacute;n. Estos, en la primera secuencia del filme, tachan de&nbsp;&ldquo;menas&rdquo; a los ni&ntilde;os Benet&oacute;n y temen que su familia haga un efecto llamada. Son, evidentemente, los malos de la pel&iacute;cula. La prueba de que <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> tiene los valores en su sitio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre m&aacute;s tarde, sin embargo? Minutos despu&eacute;s de que el guion entienda como gracioso que una mujer negra tenga un pariente trabajando en el musical de <em>El rey le&oacute;n, </em>la trama se desplaza a alg&uacute;n lugar de &Aacute;frica y nos ofrece una visi&oacute;n tremendamente estereotipada del continente. Apenas atina a distinguir pa&iacute;s o regi&oacute;n en &eacute;l, siquiera, mientras nos planta al personaje de un brujo guiando el recorrido espiritual de Toni Benet&oacute;n y, en un giro presuntamente c&oacute;mico, resulta que la cabra que ha atacado al protagonista minutos antes es el dios de la tribu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una representaci&oacute;n evidentemente (ferozmente) racista. De una caricatura obscena, an&aacute;loga a cuando en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-comedia-rancia-prueba-dificultad-cine-espanol-superar-espectro-torrente_129_11229871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera entrega de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-comedia-rancia-prueba-dificultad-cine-espanol-superar-espectro-torrente_129_11229871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La familia Benet&oacute;n</em></a> el romance del hijo marroqu&iacute; era visualizado como una parodia de <em>Aladdin</em>. &iquest;Tiene entonces los valores en su sitio? Pues se supone que s&iacute;, porque se ha disculpado. En este caso lo ha hecho de forma anticipada, gracias a la presencia de esos vecinos maledicentes como racistas extremos (y mezquinos, en oposici&oacute;n al racismo afable del resto de la pel&iacute;cula) que ejercen de contrapeso. La l&oacute;gica de la balanza. Mejor pedir perd&oacute;n que permiso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ocaso del cu&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora bien. Que estas sean las fuerzas en juego dentro de <em>La familia Benet&oacute;n</em> no implica necesariamente que exista una maldad. En realidad volvemos a hablar de pulsiones, de inercias, que han perfilado un modelo de producci&oacute;n econ&oacute;micamente muy beneficioso. Es Bowfinger International Pictures (la productora fundada por Santiago Segura y Mar&iacute;a Luisa Guti&eacute;rrez) la que est&aacute; detr&aacute;s de este modelo, y este es sumamente d&uacute;ctil acorde a las necesidades del mercado. Puede alumbrar <em>Torrente</em>, por qu&eacute; no. Tambi&eacute;n toda una ganadora al Goya a Mejor pel&iacute;cula, <em>La infiltrada</em>. Y desde luego puede producir cine familiar. A espuertas.
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                El Langui y Leo Harlem se mantienen como protagonistas                            </span>
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        Como de lo que se trata es de nutrirse del sentido com&uacute;n &mdash;y este sentido com&uacute;n, con toda su normalizaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-ventana-overton-defender-publico-convierte-ahora-radical_129_13056990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ventana de Overton</a> escorada a la derecha, encaja bien con la l&oacute;gica de la balanza&mdash;, podemos hablar de c&aacute;lculo pero, insistimos, no necesariamente de maldad. Porque si existiera una maldad real las pel&iacute;culas expresar&iacute;an algo de s&iacute; mismas, existir&iacute;a una voluntad (malvada) de intervenir la realidad mediante el cine. No vamos a ser tan paranoicos o tan benevolentes como para concederle eso a estas pel&iacute;culas. Porque lo que caracteriza a todas estas pel&iacute;culas, antes que cualquier otra cosa, es que est&aacute;n muertas. Todas y cada una.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n muertas a un nivel tanto narrativo como formal: hablamos de una est&eacute;tica que ya no es la del contrapeso o la de la normalizaci&oacute;n conservadora sino la del vac&iacute;o<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/padre-no-hay-4-exasperante-artilugio-fabrica-santiago-segura_129_11524326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. La est&eacute;tica de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/padre-no-hay-4-exasperante-artilugio-fabrica-santiago-segura_129_11524326.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em></a>, otro gran buque insignia de Bowfinger, al que <em>La familia Benet&oacute;n</em> fija como referente indiscutible. Las sagas de <em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em> y <em>La familia Benet&oacute;n</em> (asumiendo prudentemente que habr&aacute; m&aacute;s entregas de esta &uacute;ltima) est&aacute;n discurriendo del mismo modo. Sus entregas inaugurales nos presentaban a un personaje masculino (el Javier de Segura, el Benet&oacute;n de Harlem) que deb&iacute;a aprender una lecci&oacute;n. Deb&iacute;an pasar de ser un padre irresponsable y un irresponsable con dejes racistas, respectivamente, a ser luminosas figuras paternas.
    </p><p class="article-text">
        Habl&aacute;bamos de un arco que ya quedaba completo en estas pel&iacute;culas inaugurales. As&iacute; que, &iquest;c&oacute;mo seguir a partir de ah&iacute;? Pues acudiendo a los brazos de la <em>sitcom</em> familiar. Poniendo en suspenso cualquier desarrollo de personaje en funci&oacute;n a las peripecias y las tramas de la semana. Desde aquella primera pel&iacute;cula &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/santiago-segura-alcanza-supuesto-final-saga-padre-no-hay-formula-totalmente-agotada_129_12420973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y hasta que Segura ech&oacute; demasiado de menos a Torrente</a>, porque en el papel de Javier no pod&iacute;a decir cosas tan divertidas&mdash;, <em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em> huy&oacute; hacia adelante. Y es lo que apunta a ser <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>, una vez el personaje de Harlem ya es un padrazo y lo &uacute;nico que le queda por hacer es ayudar a sus hijos con los avatares del d&iacute;a a d&iacute;a.
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                &#039;Padre no hay más que uno&#039; es el gran referente de &#039;La familia Benetón&#039; (Sony)                            </span>
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        En <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> es especialmente acusada la sensaci&oacute;n de ver varios episodios de una serie ensamblados sin organicidad alguna. Ni siquiera termina de fluir el componente coral que aclimat&oacute; <em>M&eacute;dico de familia</em> como patr&oacute;n oro al que se arrima Bowfinger, y tan pronto hay que centrar el metraje en los nuevos beb&eacute;s que debe cuidar Toni como marcharse a toda prisa a esa &Aacute;frica exotizada. La pel&iacute;cula va totalmente a la deriva, sin que ninguna risa enlatada acuda a legitimar esos chistes mientras sufre una rampante crisis de identidad.
    </p><p class="article-text">
        De esto &uacute;ltimo la promoci&oacute;n de <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> ha sido bastante ilustrativa, pues ha colocado a Harlem en primer plano con dos v&iacute;deos (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=yGWSnw8IdFs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;ster en Cu&ntilde;adismo 1</em></a> y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=jZ4ooCpI804" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;ster en Cu&ntilde;adismo 2</em></a>) donde el actor echa mano del personaje que desarroll&oacute; en su etapa de monologuista, y que a partir de <em>El mejor verano de mi vida</em> en 2018 ascendi&oacute; a criatura cinematogr&aacute;fica. Mediante este personaje &mdash;que alegremente acepta la palabra &ldquo;cu&ntilde;ado&rdquo; como descripci&oacute;n&mdash;, Harlem vende <em>La familia Benet&oacute;n +2</em>&hellip; pero el personaje ya no existe como tal. Toni Benet&oacute;n ya no es un cu&ntilde;ado. Solo es un buen hombre superado por las circunstancias, tal y como lo es El Langui, su escudero en el filme.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que estos M&aacute;sters en Cu&ntilde;adismo son publicidad enga&ntilde;osa. Prometen una determinada propuesta c&oacute;mica y apuntan a vender un filme continuista de <em>Torrente</em> que en realidad no es tal (o que, si lo es, no lo aparenta desde el tono y grosor de sus chistes). Un l&iacute;o, en fin, que a la larga no le importar&aacute; a nadie pero puede dar medida de lo gris y despersonalizado que es todo este entorno. Ayuda a recontextualizar la pel&iacute;cula, adem&aacute;s, y a tener algo en lo que pensar por lo menos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las subtramas de <em>La familia Benet&oacute;n +2</em> es capaz de propiciarlo tambi&eacute;n. Por suerte, por unos instantes. Alude al hijo marroqu&iacute;, que quiere ser cantante y ficha por una discogr&aacute;fica. Esta discogr&aacute;fica, sin embargo, propone limar todas sus particularidades culturales pues sostiene que lo que m&aacute;s vende es el t&eacute;rmino medio, la falta de car&aacute;cter. As&iacute; que le obliga a modificar su aspecto y su personalidad en pos de estos condicionantes. Al final el chaval lo rechaza, se obstina en ser &eacute;l mismo y en celebrar su identidad, y resulta ciertamente desconcertante, pues la pel&iacute;cula, este <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ocho-apellidos-marroquis-descalabro-evidencia-modelo-produccion-nocivo_129_10728018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo de producci&oacute;n nocivo</a> y agotador, trabaja en las mismas coordenadas exactas que la discogr&aacute;fica. &iquest;Estar&aacute; otra vez pidiendo perd&oacute;n?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/familia-beneton-2-continua-fiesta-cutre-insipido-despues-torrente-presidente_129_13145512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 20:06:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La familia Benetón +2’ continúa la fiesta de lo cutre y lo insípido poco después de ‘Torrente presidente’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Santiago Segura,Cine español,Películas,Comedia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c08ba21-d987-4b05-b393-bf2d888c8a28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La secuela de ‘Super Mario Bros.’ afina un poco la fórmula en pos de ser aún más previsible para homenajear dos videojuegos especialmente icónicos del fontanero de Nintendo</p><p class="subtitle">Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”
</p></div><p class="article-text">
        Los videojuegos <em>Super Mario Galaxy</em> y <em>Super Mario Galaxy 2</em> son sendas obras maestras del medio. A decir verdad lo son dentro de una franquicia a la que le sobran las obras maestras, pero igualmente hay que rendirse a su apabullante dise&ntilde;o de niveles, a sus virtuosas mec&aacute;nicas y a las variaciones milim&eacute;tricas que mueven a pensar que ambos est&aacute;n compuestos de m&uacute;ltiples videojuegos (y todos buen&iacute;simos). El d&iacute;ptico <em>Galaxy</em> arrastra por lo dem&aacute;s otra particularidad, y es su poderosa resonancia hist&oacute;rica: fueron publicados entre 2007 y 2010, inseparables de un contexto amedrentador. Una crisis econ&oacute;mica mundial. Una crisis <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nintendo-encuentra-interpretes-haran-zelda-link-esperada-pelicula-videojuego_1_12469478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Nintendo</a> se las apa&ntilde;&oacute; para esquivar.
    </p><p class="article-text">
        Las ganancias responsables de este logro, en rigor, le pertenecen m&aacute;s al exitoso lanzamiento de la Wii &mdash;y a las experiencias directamente derivadas en forma de <em>Wii Sports </em>o <em>Wii Fit</em>&mdash; que al fontanero, pero como en esta etapa pocas obras rivalizaron con la excelencia de los <em>Galaxy</em> el titular sigue siendo tentador: <em>Super Mario Galaxy</em> simboliz&oacute; la resistencia del videojuego (como medio e industria) a las fuerzas de declive neoliberal que espolearon la Gran Recesi&oacute;n. De ah&iacute; que fuera inevitable sentir cierto resquemor cuando, tiempo despu&eacute;s, se cumpl&iacute;an 40 a&ntilde;os del nacimiento de Super Mario durante un Nintendo Direct, y a la compa&ntilde;&iacute;a nipona no se le ocurr&iacute;a otra cosa para celebrarlo que anunciar un <em>remaster</em> de los dos <em>Super Mario Galaxy</em> para Switch y Switch 2.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se anunciaba una pel&iacute;cula basada en los susodichos <em>Galaxy</em>. El <em>remaster</em>, de hecho, obedec&iacute;a a su existencia. Y resultaba descorazonador. En lugar de anunciar un nuevo Mario, uno que intentara ser tan revolucionario como los <em>Galaxy</em>, Nintendo se complac&iacute;a en abrillantar su trato con Illumination, confirmando la obligada secuela de <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Este es, entonces, el objetivo de <em>Super Mario Galaxy: La pel&iacute;cula, </em>adaptar dos catedrales absolutas del videojuego, y tratar de responder nuevamente a la temible pregunta: &iquest;c&oacute;mo hacer algo as&iacute; sin hacer el rid&iacute;culo? &iquest;Sin demostrar, a cada minuto de metraje, que es una misi&oacute;n abocada al fracaso?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Illumination y Nintendo, condenadas a entenderse</strong></h2><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos argumentar, por otro lado, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-bros-pelicula-colorido-escaparate-entretenido-vacio_129_10094995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la anterior pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-bros-pelicula-colorido-escaparate-entretenido-vacio_129_10094995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario</em></a> fuera eso, un fracaso. Sobre todo si lo compar&aacute;bamos con lo que hab&iacute;a sucedido en los a&ntilde;os 90, con aquella delirante pel&iacute;cula en acci&oacute;n real que, al tiempo de inaugurar la tradici&oacute;n de adaptaciones cinematogr&aacute;ficas de videojuegos, tambi&eacute;n las condenaba a aplazar por unas cuantas d&eacute;cadas el punto en que estas pudieran cuajar y gustar al p&uacute;blico. Es lo que hizo <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Gan&oacute; 1360 millones de d&oacute;lares. En 2023, solo <em>Barbie</em> pudo superar su recaudaci&oacute;n.
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            </figure><p class="article-text">
        Ante la euforia de todas esas masas que gozaron con <em>Super Mario Bros.</em>, hablar de fracaso se antoja&nbsp;una tonter&iacute;a. Sin embargo, y puesto que en buena medida <em>Super Mario Galaxy</em> calca su plantilla a la hora de acercarse a estos videojuegos de plataformas, m&iacute;nimo habr&iacute;a que estudiar c&oacute;mo es esa plantilla. Y en ese sentido podr&iacute;amos proponer que la clave del triunfo estuvo en asociarse con Illumination. Illumination y Nintendo sin duda se entienden. &iquest;Incluso se parecen un poco?
    </p><p class="article-text">
        En sus respectivos campos de cine animado y videojuegos &mdash;y frente a las desiguales aspiraciones de la amplia competencia&mdash;, Illumination y Nintendo se contentan en l&iacute;neas generales con tener al p&uacute;blico infantil como destinatario. Con dise&ntilde;ar juguetes, juguetes con la capacidad de dejar hipnotizados a los cr&iacute;os gracias a est&iacute;mulos poderosos y chillones. Illumination hace pel&iacute;culas baratas, de animaci&oacute;n no demasiado pulida (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fenomeno-minion-arrastra-animacion-estadounidense-puntos-bajos_129_9125169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de hecho la subcontrata a una empresa de Francia</a>), que fundamentan su impacto en el colorido y el humor tan bobalic&oacute;n como, sobre todo, veloz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velocidad resulta determinante si nos acercamos a Super Mario: su impacto se fundamenta en que todo vaya rapid&iacute;simo. En el movimiento constante, en resumen, que fue lo que m&aacute;s quiso respetar el primer film animado de <em>Super Mario</em>. El argumento era tan idiota como el que nos hab&iacute;amos ido encontrando en los juegos, una mera excusa para empezar a moverse. Solo cuando esta s&iacute;ntesis era traicionada atisb&aacute;bamos ciertas grietas. Grietas atribuibles a la propia Illumination como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/gru-4-saca-mejor-partido-posible-formula-no-necesariamente-bueno_129_11494898.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hogar de Gru y los Minions</a> (la m&uacute;sica licenciada para gustar a los padres, por ejemplo), pero tambi&eacute;n a nociones m&aacute;s amplias que nos hablaban de un momento industrial concreto.
    </p><p class="article-text">
        Este momento industrial es muy distinto al de hace 15 a&ntilde;os. Sin necesidad de entrar en si las cosas van algo mejor para el videojuego &mdash;lo cierto es que no, y los m&uacute;ltiples despidos y estudios cerrados son solo una muestra&mdash;, desde luego nos topamos con un entramado corporativo tan dado a la expansi&oacute;n como a la estandarizaci&oacute;n. Esto es, que cada vez puede haber m&aacute;s empresas distintas trabajando, pero con una coordinaci&oacute;n perfecta que ahogue las fricciones capaces de volver a impulsar, por ejemplo, algo como la pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> de los 90. Este entramado facilita cosas estilo las series de <em>The Last of Us </em>y <em>Fallout</em>, o las pel&iacute;culas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/uncharted-tom-holland-despega-videojuego-adaptacion-fiel_1_8736772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Uncharted</em></a> y <em>Super Mario</em>.&nbsp;
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        Es decir, productos homog&eacute;neos. Ninguno est&aacute; lo que se dice bien, pero ninguno est&aacute; demasiado mal. Se impone una est&eacute;tica aglutinante, reconocible de cabo a rabo &mdash;basta verse seguidos los tr&aacute;ilers de las &uacute;ltimas versiones de <em>Vaiana</em> y <em>Harry Potter</em> para hacerse la idea m&aacute;s ajustada y apocal&iacute;ptica del asunto&mdash;, que favorece la transformaci&oacute;n de los productos en anuncios simult&aacute;neos de otros productos. Escaparates que explicar&iacute;an, tanto en <em>Super Mario Bros.</em> como en <em>Super Mario Galaxy</em>, la d&oacute;cil afloraci&oacute;n de cameos y gui&ntilde;os a varios rincones de la franquicia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Super IP Galaxy</strong></h2><p class="article-text">
        No es que Illumination haya incorporado esto a <em>Super Mario</em>. Hasta cierto punto, de hecho, podr&iacute;amos darle a Nintendo la responsabilidad de haber avanzado los Universos de Propiedades Intelectuales a finales de los 90, con el inicio de la saga <em>Super Smash Bros. </em>Fue Nintendo &mdash;antes que <em>Fornite</em> o <em>La LEGO Pel&iacute;cula</em>&mdash; la primera que reuni&oacute; a buena parte de sus licencias para combatir, entendi&eacute;ndose a s&iacute; misma como un cat&aacute;logo de personajes e historias intercambiables. Ante la frustraci&oacute;n que entra&ntilde;a encontrarse con tantas referencias en las pel&iacute;culas de <em>Super Mario</em>, la gente de Illumination bien podr&iacute;a replicar que solo se ci&ntilde;en a las ense&ntilde;anzas de Nintendo.
    </p><p class="article-text">
        Y ser&iacute;a un buen argumento. <em>Galaxy</em> a&ntilde;ade al adorable Yoshi para acompa&ntilde;ar a los personajes principales (Mario, Luigi, Peach y Toad) mientras Bowsy intenta liberar a su padre y dominar la galaxia, combinando las sinopsis de <em>Galaxy</em> y el previo <em>Super Mario Sunshine</em> (donde debut&oacute; este hijo de Bowser). Hasta ah&iacute; todo bien. El caso es que la secuela tambi&eacute;n a&ntilde;ade escenarios y motivos de otro prestigioso t&iacute;tulo de la saga como es <em>Super Mario Odyssey </em>&mdash;acaso avanzando que la tercera entrega, seguramente ya en preproducci&oacute;n, se titule justo as&iacute;&mdash;, y a personajes como Fox McCloud en calidad de Han Solo: el protagonista de una saga de los 90, <em>Star Fox</em>, que los chavales de hoy d&iacute;a dif&iacute;cilmente reconocer&aacute;n a menos que se lo hayan pedido en el <em>Smash Bros</em>.
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                Bowsy, hijo de Bowser, es el nuevo villano de la película                            </span>
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        As&iacute; con todo. <em>Super Mario Galaxy</em> es otra pel&iacute;cula-escaparate, donde a cada rinc&oacute;n hay una referencia a un juego previo con el que seguramente disfrutaste mucho m&aacute;s que viendo este artefacto, pero con el que de todas formas es grato reencontrarse. La prioridad es ampliar el escaparate todo lo posible y eso va en detrimento de cualquier narraci&oacute;n m&iacute;nimamente funcional, as&iacute; que a&ntilde;adiendo la comedia marca de la casa &mdash;mucho m&aacute;s sarc&aacute;stica que la vista en las consolas porque al fin y al cabo hablamos de un equipo mayoritariamente estadounidense&mdash;, ya tenemos todas las piezas para conseguir un nuevo film IP que arrase en taquilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo es de lo m&aacute;s previsible y continuista de forma que, aceptando que esto es lo que hay, quepa divisar alg&uacute;n consuelo. La irritante radiof&oacute;rmula <em>boomer</em> &mdash;que nos condenaba en <em>Super Mario Bros.</em> a escuchar a AC/DC o A-ha&mdash; ha sido completamente sustituida por los inmortales temas de Koji Kondo, debidamente editados para que suenen como Hans Zimmer, pero reteniendo parte de su belleza. Eso que nos llevamos. Y, adem&aacute;s, hay un abandono m&aacute;s contundente al movimiento por el movimiento, coreografiado en varias tomas continuas para hacer brillar lo que defini&oacute; en primer lugar a todos estos personajes. Sus saltos, sus esquivas, sus vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los verbos que nos enamoraron durante a&ntilde;os de los videojuegos de <em>Super Mario</em>, y de lo que aqu&iacute; se trata simplemente es de verlos impresos desde una distancia nost&aacute;lgica. Puede ser agradable, por qu&eacute; no. Porque aqu&iacute; ya nadie enga&ntilde;a a nadie y de lo que se trata es de ofrecer una experiencia cuidadosamente delimitada, que no deje poso alguno ni fuerzas para ofrecer una opini&oacute;n enf&aacute;tica. Porque para qu&eacute;, qu&eacute; sentido tendr&iacute;a. Si tanto se habla hoy de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/scream-7-patetica-agonia-saga-alcanza-30-anos-abochornando-mundo_129_13025660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;consumir&rdquo; obras culturales</a> ha de deberse a artefactos como el que nos ocupa, que dif&iacute;cilmente vamos a encontrar m&aacute;s pulidos y depurados en otra parte. He aqu&iacute; el grado cero, el patr&oacute;n oro, del producto de consumo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13114131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Estrenos de cine,Videojuegos,Nintendo,Cine de animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6569f6a8-3f85-438a-9326-6f761cae9137_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138985.jpg" width="7223" height="4063" alt="Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada &#039;Amarga Navidad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director crea una intrincada trenza de historias en la que una responde a la otra en un inteligente y emocionante ejercicio de metacine y autoficción con una escena final para el recuerdo</p><p class="subtitle">Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”
</p></div><p class="article-text">
        El cine dentro del cine siempre ha estado en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pedro-almodovar-elige-mejores-peliculas-siglo-xxi_1_12858326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de Pedro Almod&oacute;var.</a> Ah&iacute; est&aacute; el brillante inserto de<em> El amante menguante </em>en <em>Hable con ella</em> o de una forma m&aacute;s frontal, la compleja estructura de<em> La mala educaci&oacute;n</em>. Tambi&eacute;n el proceso creativo. Qu&eacute; hay detr&aacute;s de los escritores o los cineastas, qu&eacute; les inspiran o cortan sus alas creativas, es otro de los tropos almodovarianos que ha abordado en varias pel&iacute;culas, como la citada <em>La mala educaci&oacute;n</em>; <em>Los abrazos rotos</em>, donde un director ciego dictaba sus historias a su ayudante, o<em> Dolor y gloria</em>, donde ambas constantes de su cine se abrazaban y desembocaban en un final donde la propia pel&iacute;cula se desvelaba como parte del artefacto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido tan al l&iacute;mite <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como con</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-muestra-sugerente-primer-trailer_1_12854976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Amarga navidad,</em></a> su nueva pel&iacute;cula, donde lleva al extremo el juego de ficci&oacute;n y realidad en una filigrana narrativa brillante. Puede que sea de los guiones m&aacute;s complejos que ha escrito el propio Almod&oacute;var, pero eso lo va descubriendo uno seg&uacute;n pasa un filme al que conviene llegar lo m&aacute;s virgen posible para dejarse llevar por sus sorpresas narrativas que son, tambi&eacute;n en muchas ocasiones, gui&ntilde;os a la propia obra de su creador.
    </p><p class="article-text">
        <em>Amarga navidad</em> es una inteligente y arriesgada matrioska donde cada historia va desvelando la siguiente&hellip; o la anterior, formando un juego de tramas que se entrelazan hasta desembocar en una escena final apabullante, de lo mejor que ha escrito el cineasta y condenada a quedar en el recuerdo. La primera capa muestra a una directora, B&aacute;rbara Lennie, que acude a un hospital por un episodio de migra&ntilde;as. Pronto descubrimos que esa directora es un personaje de ficci&oacute;n escrito por otro director, Leonardo Sbaraglia, con un look que recuerda no de forma casual al del propio Almod&oacute;var.
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            </figure><p class="article-text">
        Por tanto, la matrioska almodovariana contiene a tres directores. La directora de la primera ficci&oacute;n, Lennie; el que escribe esa historia, Sbaraglia, y en un juego pirandelliano est&aacute;, aunque no presente como personaje, el propio Almod&oacute;var como demiurgo que escribe a ambos personajes, da forma a la pel&iacute;cula y hace que todas las piezas de su puzzle encajen.
    </p><p class="article-text">
        El filme se descubre, en cada una de sus capas, como una reflexi&oacute;n sobre la responsabilidad moral de los creadores. &iquest;Hasta qu&eacute; punto pueden nutrirse de forma impune de las historias que tienen alrededor?, &iquest;caiga quien caiga?, como se pregunta un personaje en un momento de la pel&iacute;cula. Esa pregunta se la hace la directora Lennie, se la pregunta el director que la escribe y, por tanto, nos la lanza el mismo Almod&oacute;var a la cara del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son los directores vampiros? Aquella cuesti&oacute;n estaba en el centro de una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes de la historia del cine espa&ntilde;ol,<em> Arrebato</em>. Su director, Iv&aacute;n Zulueta, solo pudo dirigir dos pel&iacute;culas, las mismas que ha dirigido el personaje de B&aacute;rbara Lennie en un gui&ntilde;o inconsciente al realizador que ha planteado de forma m&aacute;s bestia c&oacute;mo el cine y la necesidad de crear puede devorar a los artistas. A la pel&iacute;cula de Zulueta se la recuerda, de nuevo, con ese cursor rojo del ordenador que palpita en la pantalla.
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                Bárbara Lennie y Victoria Luengo en &#039;Amarga navidad&#039;                            </span>
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        En ese juego de trenzas narrativas, Almod&oacute;var se va desnudando en un ejercicio de autoficci&oacute;n con much&iacute;sima ficci&oacute;n, much&iacute;simo juego narrativo y, como si fuera un ox&iacute;moron, much&iacute;sima verdad en la forma en la que el director aborda varios de los temas que han centrado su &uacute;ltima etapa como director, como la soledad, o algunos que siempre han estado, como la uni&oacute;n de las mujeres como forma de ayudarse y salir adelante en un mundo de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Este ejercicio de guion y de narrativa endemoniada se permite el lujo de construir una ficci&oacute;n err&aacute;tica, a la que le falta incluso un detonante narrativo, para luego en su &uacute;ltima y genial pirueta convertir todo ello en parte del filme. Y ah&iacute; es donde conviene guardar la sorpresa de una pel&iacute;cula que se desdobla para explicarse.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, la &uacute;ltima matrioska, la m&aacute;s peque&ntilde;ita, hace que se entiendan las anteriores en una escena final donde Almod&oacute;var hace hasta autocr&iacute;tica de varias de las cosas que han dicho de sus &uacute;ltimos filmes y de lo que podr&iacute;an haber dicho de este&hellip; de no ser porque &eacute;l ha sido m&aacute;s listo que todos y ha convertido todo ello en parte del juego metanarrativo que propone una pel&iacute;cula que parece mucho m&aacute;s sencilla que lo que realmente es, un encaje de bolillos planificado al detalle. Lo hace, adem&aacute;s, evidenci&aacute;ndolo en un tour de force final entre el siempre estupendo Leonardo Sbaraglia y una Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n condenada a ganar todos los premios posibles.&nbsp;
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                Bárbara Lennie y Patrick Criado en &#039;Amarga Navidad&#039;                            </span>
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        Almod&oacute;var recupera se&ntilde;as de identidad que se hab&iacute;an perdido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hay humor, y funciona. Hay un gui&ntilde;o hasta al kitsch, con ese bombero stripper al que da vida de forma hermosa un Patrick Criado en un personaje tan bonito como su nombre, Boni, de Bonifacio, y que hasta nos hace pensar en el Jaime Ch&aacute;varri de<em> &iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?</em>. Hay insertos musicales como los que uno recuerda en <em>Hable con ella, </em>aunque el de Amaia no encaja tan bien como el <em>Cucurrucuc&uacute; Paloma </em>de Caetano Veloso y quita fluidez a la narraci&oacute;n, algo que no ocurre con la escena en la que B&aacute;rbara Lennie y Victoria Luengo escuchan en silencio <em>La llorona</em> de Chavela Vargas &mdash;c&oacute;mo no iba a estar ella&mdash; mientras cada uno llora por un motivo diferente y emociona hasta la l&aacute;grima al espectador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sigue siendo, por supuesto, una pel&iacute;cula que desprende el sello de Almod&oacute;var en cada fotograma. En su forma de componer, en el vestuario, en la excelente partitura de Alberto Iglesias&hellip; pero en esta ocasi&oacute;n uno se rinde al riesgo de un director que pod&iacute;a vivir en el conformismo, en la austeridad que tan bien ha dominado en sus &uacute;ltimas obras, y que ha decidido ofrecer algo intelectual, emocionante, y que nos haga reflexionar sobre lo que hay detr&aacute;s de cada obra de ficci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amarga-navidad-pedro-almodovar-reflexiona-responsabilidad-creativa-brillante-arriesgada_129_13080306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 21:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Almodóvar reflexiona sobre la responsabilidad creativa en la brillante y arriesgada 'Amarga Navidad']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Pedro Almodóvar,Cine español,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca41616d-c528-4295-a3dc-8cb76766e52d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jessie Buckley, a punto de ganar el Oscar por ‘Hamnet’, se une a Christian Bale como pareja monstruosa en esta arriesgada actualización de ‘La novia de Frankenstein’
</p><p class="subtitle">Sorogoyen muestra los 18 primeros minutos de ‘El ser querido’: un duelo entre “dos bestias”, Javier Bardem y Victoria Luengo
</p></div><p class="article-text">
        Se titulaba <em>La novia de Frankenstein</em>, pero este personaje solo aparec&iacute;a en la pel&iacute;cula unos pocos minutos. Suficientes, de todas formas, para que Elsa Lanchester fuera ic&oacute;nica. Ayud&oacute; lo suyo que tuviera un doble papel &mdash;como La Novia y como Mary Shelley, aqu&iacute; ejerciendo de narradora&mdash;, de forma que el filme que James Whale hab&iacute;a dirigido cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su <em>Frankenstein</em> se convirtiera, llegado 1935, en una de las secuelas m&aacute;s aclamadas de todos los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a tener por medio a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shelley, autora de la novela</a>, a <em>La novia de Frankenstein</em> le hab&iacute;a venido bien buscar su propio camino. Alejarse de la literatura. Entonces se top&oacute; con un macabro sentido del humor, efectos especiales revolucionarios, y tambi&eacute;n cierto subtexto homoer&oacute;tico entre Frankenstein y su nuevo mentor, el Doctor Pretorius. Han sido estas las razones de su fama, fundamentalmente. Aunque tambi&eacute;n deber&iacute;a tener su importancia que, en los breves minutos que Lancaster est&aacute; en pantalla con su memorable caracterizaci&oacute;n, lo &uacute;nico que hace es rechazar al monstruo de Frankenstein. Rechaza la funci&oacute;n para la que ha sido creada. Se niega a ser la novia de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Este gesto es clave y, teniendo en cuenta la relevancia cultural de <em>La novia de Frankenstein</em>, era cuesti&oacute;n de tiempo que alguien lo quisiera desarrollar. Tal parece que vivimos un momento &oacute;ptimo para ello, como demuestra la cercan&iacute;a del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Guillermo del Toro</a> en conjunto a las lecturas feministas de la obra: lecturas que han enriquecido los significados de la novela de Shelley &mdash;proponiendo que su centro bien pudiera ser hostilidad masculina ante el poder reproductor de la feminidad, o bien directamente una depresi&oacute;n postparto &mdash;, toda vez que han generado sus propias ficciones. Ah&iacute; entrar&iacute;an tanto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-stone-frankenstein-feminista-liberada-sexualmente-irregular-pobres-criaturas-yorgos-lanthimos_129_10480413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pobres criaturas</em></a> como el filme que nos ocupa, <em>&iexcl;La novia!</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Experimentando con el experimento</strong></h2><p class="article-text">
        Que el material sea tan jugoso &mdash;y llame la atenci&oacute;n que hayamos tardado cerca de 90 a&ntilde;os en volver tras el magn&eacute;tico peinado de Elsa Lanchester&mdash; no implica que <em>&iexcl;La novia!</em> parezca un proyecto bastante descabellado de entrada. Desde el mero hecho de qui&eacute;n dirige. Maggie Gyllenhaal ten&iacute;a una pr&oacute;spera carrera como actriz cuando debut&oacute; a la direcci&oacute;n en 2021, recibiendo cr&iacute;ticas excelentes. <em>La hija oscura</em> era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/hija-oscura-maggie-gyllenhaal-malas-madres-critica-de-cine-estrenos_1_8757858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n ejemplarmente s&oacute;lida de Elena Ferrante</a>, que Gyllenhaal hab&iacute;a acometido con gran sensibilidad. Nada en ella nos hac&iacute;a imaginar, sin embargo, que la directora quisiera acudir al cine de terror de los a&ntilde;os 30 con su segundo largometraje.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La hija oscura</em>, por cierto, aspir&oacute; al Oscar a Mejor actriz de reparto para Jessie Buckley, que hoy est&aacute; a punto de alzarse con la estatuilla <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>. Y Buckley, justamente, es la protagonista de <em>&iexcl;La novia!</em>, queriendo Gyllenhaal volver a contar con sus servicios para un personaje desafiante, del&nbsp;que depende buena parte del impacto de la pel&iacute;cula. Buckley es Ida, una mujer que muere en los primeros minutos del filme, para luego ser revivida como la novia de Frankenstein.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Gyllenhaal, como directora y guionista, ha planteado una secuela de <em>La novia de Frankenstein</em> desde la pregunta de qu&eacute; habr&iacute;a pasado si el final fuera abierto. Si La Novia no hubiera rechazado al monstruo. Pero es algo m&aacute;s complicado porque su trama se ambienta en los a&ntilde;os 30, en la misma &eacute;poca que desfilaban por las salas de cine los monstruos cl&aacute;sicos de Universal y las pel&iacute;culas de Whale. El monstruo de Frankenstein (&ldquo;Frank&rdquo;) ha estado vagando durante d&eacute;cadas deseando una compa&ntilde;era, que en la novela de Shelley nadie le hab&iacute;a podido llegar a dar.
    </p><p class="article-text">
        Ida va a ser esa compa&ntilde;era gracias al ingenio de otro cient&iacute;fico loco &mdash;en este caso una cient&iacute;fica loca, Annette Benning, en un claro corte de mangas a Victor Frankenstein y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ambici&oacute;n por &ldquo;puentear&rdquo; a las mujeres</a>&mdash;, si bien Ida es un personaje de lo m&aacute;s peculiar. Es una mujer extravagante metida en l&iacute;os con la mafia de Chicago y que por si fuera poco &mdash;en una idea que, y esto pasa bastante en la pel&iacute;cula, suena mejor sobre el papel que c&oacute;mo luego se ejecuta&mdash; est&aacute; en contacto con el espectro de Mary Shelley, comunic&aacute;ndose con ella e incluso dando la sensaci&oacute;n a veces de estar <em>pose&iacute;da</em> por ella. As&iacute; que Buckley, como hizo Lanchester previamente, puede brillar en un doble papel como la escritora brit&aacute;nica y como la renuente novia del monstruo.
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                Fotograma de &#039;La novia de Frankenstein&#039; (1935)                            </span>
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        Buckley est&aacute; a la altura. La actriz se entrega en cuerpo y alma al proyecto, jugando con su f&iacute;sico y su acento mientras retuerce ferozmente las palabras y termina formando una pareja muy atractiva junto a Frank. Quien, desde luego, no posee su desquiciada verborrea, seg&uacute;n el recuerdo de Boris Karloff en el d&iacute;ptico de Whale y una b&uacute;squeda de entidad propia, garantizada por su int&eacute;rprete. Este resulta ser Christian Bale con su mejor interpretaci&oacute;n en a&ntilde;os, alternando la ingenuidad y desvalimiento del monstruo cl&aacute;sico con cierto grado de imprevisibilidad violenta y alguna que otra concesi&oacute;n contempor&aacute;nea (es un monstruo que sufre &ldquo;ataques de ansiedad&rdquo;, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        Y la pareja funciona. La imaginaci&oacute;n de Gyllenhaal se ha aferrado en&eacute;rgicamente a los &uacute;ltimos minutos de <em>La novia de Frankenstein</em> para, desde un alegre esp&iacute;ritu especulativo, proyectar los personajes a un nuevo escenario y jugar con los ingredientes de Shelley. El problema viene por todo lo que entra&ntilde;a este escenario. La Gran Depresi&oacute;n de EEUU, donde La Novia y Frank se convierten a causa de sus posteriores tropiezos con la ley en una suerte de sucesores de Bonnie y Clyde. Algo que suena muy bien, nuevamente. Si tan solo la ejecuci&oacute;n estuviera a la altura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los locos a&ntilde;os 30</strong></h2><p class="article-text">
        La imagen de Buckley y Bale perseguidos en su coche a trav&eacute;s de maizales estadounidenses recuerda inevitablemente &mdash;y Gyllenhaal lo subraya de vez en cuando con tiroteos y c&aacute;maras lentas&mdash; a esa pel&iacute;cula de <em>Bonnie y Clyde</em> que, con Faye Dunaway y Warren Beatty al frente, trajo consigo el Nuevo Hollywood a finales de los a&ntilde;os 60. No es, sin embargo, el referente cin&eacute;filo m&aacute;s sustancial, pues al margen de la tradici&oacute;n audiovisual de Frankenstein nos topamos con la afici&oacute;n del&nbsp;monstruo a los musicales que, protagonizados por Fred Astaire y Ginger Rogers entre otros, trataban de enderezar un poco los &aacute;nimos de la ciudadan&iacute;a tras el <em>crack</em> del 29.
    </p><p class="article-text">
        Frank es un ferviente admirador de estos musicales, que en <em>&iexcl;La novia!</em> viene a representar Jake Gyllenhaal &mdash;hermano de la directora&mdash; como una estrella ficticia de Hollywood. Y esta admiraci&oacute;n impele a que <em>&iexcl;La novia!</em> coquetee con el g&eacute;nero musical, planteando n&uacute;meros muy aparatosos fruto de la imaginaci&oacute;n del monstruo y de su amor por el personaje de Buckley. Juntando esto con su carrera delictiva y los disturbios sociales que provocan (con La Novia como l&iacute;der espiritual de una revoluci&oacute;n en ciernes), la conexi&oacute;n de <em>&iexcl;La novia!</em> con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/joker-folie-deux-secuela-vacia-ensimismada-vuelve-brillar-joaquin-phoenix_129_11628660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Joker: Folie &agrave; deux</em></a> es insoslayable.
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                Jessie Buckley y Christian Bale en &#039;¡La novia!&#039;                            </span>
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        Joaquin Phoenix y Lady Gaga, como el Joker y Harley Quinn, han dado paso a estos nuevos forajidos. Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Hildur Gu&eth;nad&oacute;ttir es la compositora de la banda sonora de <em>&iexcl;La novia!</em> como ya puso m&uacute;sica anteriormente al d&iacute;ptico de <em>Joker</em>, y tambi&eacute;n es Warner el estudio que ha apoyado el filme de Gyllenhaal&hellip; metido en otro de esos desarrollos ca&oacute;ticos a los que suele ser asiduo. De <em>&iexcl;La novia!</em> se cuenta que el presupuesto ha crecido de forma descontrolada, que los primeros pases con p&uacute;blico <a href="https://www.google.com/search?q=the+bride+world+of+reel&amp;sca_esv=110a515e0d96392e&amp;sxsrf=ANbL-n7QswarlyqPpAbW7gR3AG2SNHkmag:1772725336092&amp;ei=WKSpaYaqBb-K9u8Py5jVuA0&amp;biw=1163&amp;bih=532&amp;ved=0ahUKEwiGtsS_jImTAxU_hf0HHUtMFdcQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=the+bride+world+of+reel&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiF3RoZSBicmlkZSB3b3JsZCBvZiByZWVsMggQABiABBjLATIIEAAYFhgKGB4yCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBTIIEAAYgAQYogQyCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBUisBlDMA1j5BHABeACQAQCYAZ4BoAGEAqoBAzAuMrgBA8gBAPgBAZgCA6AClwLCAgsQABiABBiwAxiiBMICCBAAGLADGO8FwgIEECMYJ5gDAIgGAZAGBZIHAzEuMqAH5wmyBwMwLjK4B5ECwgcDMi0zyAcOgAgA&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido desastrosos</a>, y que Warner ha exigido <em>reshoots</em> a mansalva. Las expectativas comerciales no son, en resumidas cuentas, las mejores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos devolver&iacute;a a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>, fracaso hist&oacute;rico que en 2024 casi se carg&oacute; la carrera de Michael De Luca y Pamela Abdy como encargados de la divisi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Warner &mdash;hoy habiendo enderezado la trayectoria del estudio con varios &eacute;xitos de cr&iacute;tica y taquilla, que se antojan agridulces sin embargo ante la inminente absorci&oacute;n de la empresa por parte de Paramount&mdash;, si bien hay una diferencia importante. <em>Joker 2</em>, gustara m&aacute;s o menos su propuesta, era exactamente la pel&iacute;cula que quer&iacute;a ser. Y no se puede decir lo mismo de <em>&iexcl;La novia!</em>, cuyo guion no sabe gestionar tantos y tan estramb&oacute;ticos ingredientes, y todo se acaba desparramando.
    </p><p class="article-text">
        La trama criminal de <em>&iexcl;La novia!</em> &mdash;por la cual los protagonistas luchan contra un g&aacute;ngster todopoderoso&mdash; est&aacute; p&eacute;simamente engarzada y hace que sufran otros actores implicados, como un deslucido John Magaro en el papel del exmarido de Ida o, sobre todo, una pareja de detectives que forman Pen&eacute;lope Cruz y Peter Sarsgaard y que no hay quien se crea. Los apuntes feministas del personaje de Buckley &mdash;que en medio de sus correr&iacute;as empieza a preocuparse por la violencia sexual&mdash; carecen por tanto de convicci&oacute;n en medio de este l&iacute;o, y todo se queda en una oportunidad perdida. En una obra desbordada de ideas que no ha sabido llevar a buen puerto.
    </p><p class="article-text">
        Sin tampoco ser algo tan grave, a lo largo de <em>&iexcl;La novia!</em> es tan constante la sensaci&oacute;n de que se hace una y otra vez la zancadilla, como la gratitud de que se hayan invertido cerca de 100 millones de d&oacute;lares &mdash;tiene pinta de que Warner va a perder mucho dinero con <em>&iexcl;La novia!</em>&mdash; en esta locura. Sin que, adem&aacute;s, nada realmente importante atine a estropear el mayor atractivo del filme: una pareja que transpira encanto y carisma. Iconicidad, en resumidas cuentas. Justo lo que nos trajo aqu&iacute; en primer lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13045514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 15:16:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/238ab741-252b-4b91-83d6-0bafb600d22f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la candidatura por el Oscar a Mejor película animada encontramos dos producciones de Francia este año: ‘Arco’ y la sorprendente adaptación de una novela de Amélie Nothomb</p><p class="subtitle">Enric Auquer, actor: “El Gobierno tiene que regular la vivienda, porque cabrea mucho y hay mucho sufrimiento”
</p></div><p class="article-text">
        El premio Nobel que recibi&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/making-of-nobel-literatura-annie-ernaux-dialogo-interminable_1_12562836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annie Ernaux</a> en 2022 trajo la consolidaci&oacute;n de un p&aacute;lpito que, de todas formas, ya parec&iacute;an haber interiorizado lectores y editores: la autoficci&oacute;n es el g&eacute;nero clave de nuestra &eacute;poca. Sin constre&ntilde;irse siquiera a la escritura, pues a fin de cuentas una obra previa de Ernaux, <em>El acontecimiento</em>, ya hab&iacute;a dado pie a una pel&iacute;cula ganadora del Le&oacute;n de Oro del Festival de Venecia justo el a&ntilde;o pasado. Y resisti&eacute;ndose, quiz&aacute;, a una categorizaci&oacute;n estricta: la misma Ernaux detesta la etiqueta &mdash;prefiere hablar de &ldquo;escritura de vida&rdquo; o &ldquo;autosociobiograf&iacute;a&rdquo;&mdash;, y dentro del espacio francobelga nos hemos topado con otra escritora que juguetea con ella a placer.
    </p><p class="article-text">
        Por eso era mucho m&aacute;s complicado llevar al cine <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em>, publicada por <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/vivir-amelie-nothomb_1_8938899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Am&eacute;lie Nothomb</a> en el a&ntilde;o 2000, que <em>El acontecimiento</em>. S&iacute;, desde luego que la autoficci&oacute;n puede remitirnos al aprendizaje de un individuo y a encadenados m&aacute;s o menos di&aacute;fanos de peripecias (&ldquo;acontecimientos&rdquo;) f&aacute;cilmente exportables a una pel&iacute;cula, pero ah&iacute; entra la peculiaridad del libro de Nothomb: se remite a cuando solo era un beb&eacute;. Un beb&eacute; que aseguraba ser Dios desde el &uacute;tero materno, y que al haber nacido con el cord&oacute;n umbilical alrededor del cuello tuvo que pasarse los dos primeros a&ntilde;os de vida como un vegetal. Un ser que solo inger&iacute;a y excretaba cosas. Un tubo.
    </p><p class="article-text">
        La novela de Nothomb est&aacute; escrita en primera persona (c&oacute;mo no) y cruza las hilarantes reflexiones de este beb&eacute; narcisista con su estancia en Jap&oacute;n, donde la familia de Nothomb viv&iacute;a a mediados de los 60 debido a que el padre era un diplom&aacute;tico belga. Es una novela breve, concisa, pero con un planteamiento muy desafiante de cara a su traducci&oacute;n en im&aacute;genes. Por suerte, <em>Metaf&iacute;sica de los tubos</em> ha llegado al cine con la forma de una fabulosa pel&iacute;cula de animaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La animaci&oacute;n francesa en ebullici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de Nothomb &mdash;titulada en Espa&ntilde;a <em>Little Am&eacute;lie</em>&mdash; es una de las candidatas al Oscar a Mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n. Esta carrera de premios, que culminar&aacute; el pr&oacute;ximo 16 de marzo, cuenta con la particularidad de tener dos producciones francesas compitiendo por la estatuilla: la pel&iacute;cula que dirigen Mailys Vallade y Liane-Cho Han Jin Kuang junto a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arco</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arco-cine-animacion-creer-utopia-si-imaginamos-cosas-malas-pasaran-cosas-malas_1_12928381.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Ugo Bienvenu</a>. Es algo que no pasaba desde hace casi diez a&ntilde;os, cuando en 2017 <em>La tortuga roja</em> se midi&oacute; con <em>La vida de Calabac&iacute;n</em>. Y ah&iacute; hab&iacute;a una letra peque&ntilde;a. <em>La tortuga roja</em> era un proyecto conjunto con Studio Ghibli, mientras que <em>La vida de Calabac&iacute;n</em> era una coproducci&oacute;n francosuiza.
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            </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que la coincidencia de <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> en los premios nos habla, necesariamente, de un momento especial para la animaci&oacute;n francesa. Algo que se pod&iacute;a rastrear desde el &uacute;ltimo Festival de Annecy, donde <em>Arco</em> se hizo con el gran premio. Aunque la industria de Francia nunca haya podido competir con EEUU o Jap&oacute;n, desde los a&ntilde;os 80 el pa&iacute;s galo cuenta con un festival propio donde desfilan las grandes novedades del medio a nivel internacional. Se puede colar Disney, se puede colar Ghibli, y a la vez ofrecer una muestra de lo que est&aacute; sucediendo internamente en la animaci&oacute;n francesa. Por eso la Secci&oacute;n Oficial de su &uacute;ltima edici&oacute;n fue tan destacada.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; ten&iacute;amos <em>Little Am&eacute;lie</em> y <em>Arco</em> calentando para el Oscar, junto a lo nuevo de uno de los cineastas franceses responsables de haber impulsado la industria: Sylvain Chomet estrenaba <em>La extraordinaria vida de Marcel Pagnol</em> (que aqu&iacute; podremos ver a partir del 6 de marzo). Esta conjunci&oacute;n de nombres ilustra una sugerente panor&aacute;mica, donde los popes hist&oacute;ricos siguen trabajando &mdash;Chomet fue responsable del corto que preced&iacute;a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>&mdash; mientras van surgiendo nuevos y prometedores nombres. Y el medio desprende la sofisticaci&oacute;n suficiente como para que incluso un director franc&eacute;s ganador del Oscar y acostumbrado a la acci&oacute;n real (Michel Hazanavicius, el de <em>The Artist</em>) pruebe suerte en &eacute;l. <em>La mercanc&iacute;a m&aacute;s preciosa</em> se hab&iacute;a proyectado en el Cannes anterior.
    </p><p class="article-text">
        La galaxia de firmas ilustres es, por supuesto, mucho m&aacute;s grande. No ha dejado de crecer desde que Michel Ocelot estrenara <em>Kirik&uacute; y la bruja</em> a finales de los a&ntilde;os 90, y acto seguido se le uniera el inconfundible estilo del citado Chomet con <em>Bienvenidos a Belleville</em> (2003). Lo interesante, sin embargo, y antes que enumerar los referentes que han hecho posible esta cima refrendada por los Oscar, vendr&iacute;a a ser distinguir qu&eacute; v&iacute;as se han seguido en esta trayectoria que ya supera el cuarto de siglo. Lo que ante todo presenciamos en la animaci&oacute;n francesa es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/flow-pelicula-letona-cambiar-animacion-realismo-3d-alcanzado-cima-tomemos-direccion_1_11990567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su desd&eacute;n por las tres dimensiones</a> que demanda Hollywood, m&aacute;s af&iacute;n a la escuela japonesa y a unas ra&iacute;ces determinadas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; en el tema de las ra&iacute;ces est&eacute; todo, pues el estilo de cineastas muy variados &mdash;de Chomet al mismo Bienvenu, pasando por el Benjamin Renner de <em>Ernest y C&eacute;lestine</em> (2012) o el J&eacute;r&eacute;my Clapin de <a href="https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/fallo-de-racord/cuerpo_1_7156634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi cuerpo?</em></a> (2019)&mdash; no se aleja mucho de la &ldquo;l&iacute;nea clara&rdquo;. Esto es, de la historieta francobelga &mdash;<em>Tint&iacute;n</em>, para entendernos&mdash;, que impele a la definici&oacute;n estricta de los contornos. Buena parte de la animaci&oacute;n francesa se obstina en salvaguardar el parentesco con la tradici&oacute;n del c&oacute;mic &mdash;no es ninguna casualidad que Bienvenu se hiciera un nombre como historietista antes que como cineasta&mdash;, ajena a estallidos de formas y colores que desaf&iacute;en dicha l&iacute;nea.
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                &#039;Little Amélie&#039; se aleja de la tradicional &#039;línea clara&#039; francobelga                            </span>
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        Hay excepciones, claro. S&eacute;bastien Laudenbach ha jugueteado con la est&eacute;tica de la l&iacute;nea clara a base de aumentar su grosor o fragmentarla ca&oacute;ticamente, de forma que sus creaciones parezcan moverse &ldquo;a mano alzada&rdquo;: tal es el aspecto de <em>La doncella sin manos</em> (2016) o <em>&iexcl;Linda quiere pollo!</em>, que codirigi&oacute; con Chiara Malta en 2023 para ganar el C&eacute;sar. Y luego est&aacute; el caso de R&eacute;mi Chay&eacute;, que resulta ser indispensable para entender de d&oacute;nde sale <em>Little Am&eacute;lie</em>. Hasta el punto de que sus directores, Vallade y Jin Kuang, hab&iacute;an trabajado para Chay&eacute; antes de dar el salto en solitario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo reconstruir la mirada de un beb&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que Chay&eacute; hizo, b&aacute;sicamente, fue desmantelar la l&iacute;nea clara. Extirp&oacute; el contorno de las figuras, las sac&oacute; de los m&aacute;rgenes de una vi&ntilde;eta, y las lanz&oacute; a un mundo desbordante. Primero con <em>El techo&nbsp;del mundo</em> (2015)<em> </em>inspir&aacute;ndose en la aventura de Julio Verne, y luego con <em>Calamity</em> (2020) partiendo del <em>western</em>. Este d&iacute;ptico ha guiado el debut de sus disc&iacute;pulos, pues una consecuencia del emborronamiento de la l&iacute;nea clara es que ahora podemos situarnos en las lindes otra cosa muy francesa: el impresionismo. Manchas, pinceladas desordenadas, que en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Calamity</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nueva-aproximacion-feminista-western-recupera-calamity-jane_1_8328035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reimaginaban los paisajes y horizontes del Salvaje Oeste</a>. Un Salvaje Oeste familiar, a la par que extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa con la protagonista de <em>Little Am&eacute;lie</em> es que todo lo que ve, lo ve por primera vez. Es una ni&ntilde;a reci&eacute;n nacida. Que cree que es Dios y todos aquellos que la rodean son sus feligreses, s&iacute;, pero la extravagancia del planteamiento interesa a los cineastas en funci&oacute;n a c&oacute;mo esto puede propiciar una nueva realidad. Porque, &iquest;cu&aacute;l es una posible definici&oacute;n de Dios? Alguien que crea, un demiurgo. As&iacute; que la peque&ntilde;a Am&eacute;lie est&aacute; convencida de que toda la existencia que le recibe al nacer es su responsabilidad, y es una responsabilidad que puede cubrir con que se limite a &ldquo;nombrar&rdquo; algo. Por eso no le extra&ntilde;a que su &ldquo;mam&aacute;&rdquo; se sienta tan emocionada una vez Am&eacute;lie le ha nombrado (diciendo su primera palabra). Porque gracias a eso acaba de empezar a existir.&nbsp;
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                Rémi Chayé (&#039;Calamity&#039;) es la gran influencia de &#039;Little Amélie&#039;                            </span>
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        Estas son ideas (maravillosas) que ya hab&iacute;a cultivado Nothomb en la novela original. As&iacute; que la grandeza de <em>Little Am&eacute;lie</em> estriba en c&oacute;mo las ejecuta a trav&eacute;s de la animaci&oacute;n. Como ya hiciera Chay&eacute;, los directores indagan en el legado del impresionismo para desarrollar im&aacute;genes en estado provisional, <em>in media res</em>. No hay expresi&oacute;n m&aacute;s representativa de esto que una secuencia en la que Am&eacute;lie empieza a corretear por un bosque cercano a su casa y sus pies saltan entre &aacute;rboles y colinas que se generan espont&aacute;neamente justo cuando lo necesita. Ya que es la primera vez que la peque&ntilde;a se topa con esta vegetaci&oacute;n, tiene sentido que surja en ese momento preciso.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Valladys y Jin Kuang supone, por tanto, un acercamiento muy intuitivo a la creatividad de Nothomb. Lo que en su literatura es sarcasmo y frases cortantes, en <em>Little Am&eacute;lie</em> es una realidad tr&eacute;mula e indecisa, que no puede afirmarse a s&iacute; misma hasta que no se lo permite un beb&eacute; de personalidad magn&eacute;tica. Valladys y Jin Kuan siguen, por lo dem&aacute;s, el original literario con notable lealtad &mdash;de ah&iacute; que mantengan grandes momentos como el renacimiento de Am&eacute;lie gracias a descubrir el placer del chocolate belga, a la vez que otros elementos cuestionables en tanto a la contemplaci&oacute;n exotista de la cultura japonesa&mdash;, si bien lo traicionan de vez en cuando, al refrenar el tono agrio que Nothomb hab&iacute;a ido introduciendo progresivamente en sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Valladys y Jin Kuan nunca se atreven a abrazar del todo la aspereza de la escritora &mdash;de forma que <em>Little Am&eacute;lie</em> se articule como un <em>coming of age</em> de tantos, simplemente con una protagonista a&uacute;n m&aacute;s joven de lo habitual&mdash;, y se entiende que se debe a su personal deseo celebratorio. <em>Little Am&eacute;lie</em>, aline&aacute;ndose con los ojos de un beb&eacute;, es una oda a la maravilla, al hallazgo constante y a las posibilidades de la existencia. Y por eso se antoja tan s&oacute;lida su propuesta animada. Porque entiende que la animaci&oacute;n &mdash;en su concepci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica y menos deudora de cualquier cosa que nos acerque al realismo&mdash; busca solo eso: un excitado redescubrimiento del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/little-amelie-logra-adaptar-inadaptable-confirma-gran-momento-vive-animacion-francesa_129_13004162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:31:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Cine de animación,Francia,Novela,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama 'At the sea', que decepciona en la Berlinale]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11615e36-e21b-407a-a224-88b99badd854_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amy Adams lo intenta todo para salvar el afectado drama &#039;At the sea&#039;, que decepciona en la Berlinale"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz era una de las presencias más esperadas del certamen, pero ha causado baja a última hora para presentar esta fallida apuesta del director húngaro Kornél Mundruczó</p><p class="subtitle">Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”
</p></div><p class="article-text">
        Amy Adams es una actriz inmensa. Lo ha demostrado en numerosas ocasiones. Sus trabajos en pel&iacute;culas como<em> La llegada,</em> <em>The master </em>o en el filme que la descubri&oacute;,<em> Junebug,</em> son espl&eacute;ndidos. Sin embargo, parece siempre condenada a un injusto segundo plano. Como si siempre estuviera a punto de lograr esa pel&iacute;cula que la coloque en el lugar que merece. Puede que haya sido la decepcionante recepci&oacute;n de sus proyectos m&aacute;s comerciales, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/liga-justicia-zack-snyder-aporta-corazon-desmesura-imaginario-derechista-version-zombi-estrenada-salas_1_7324078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el universo DC de Zack Snyder</a>, o thrillers como<em> La mujer en la ventana</em>, lo que han hecho que muchos olviden que Adams es, de lejos, una de las mejores actrices de su generaci&oacute;n. Mejor que muchas que acumulan premios y proyectos. Ella, sin embargo, arrastra seis nominaciones a los Oscar sin materializar un galard&oacute;n que se le resiste.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe si por las ganas de dar un golpe en la mesa de los premios acept&oacute; un filme tan convencional como<em> At the sea, </em>la pel&iacute;cula con la que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nuevo-karim-ainouz-kornel-mundruczo-angela-schanelec-competiran-oso-oro-berlinale_1_12921413.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cineasta Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; compite por el Oso de Oro</a> en el Festival de Berl&iacute;n. Fue Mundrucz&oacute; quien, en su primer filme en ingl&eacute;s, logr&oacute; una nominaci&oacute;n al Oscar (y una copa Volpi en Venecia) para Vanessa Kirby por <em>Fragmentos de una mujer.</em> Por tanto, podr&iacute;a parecer l&oacute;gico que, en la b&uacute;squeda de buenos papeles que demuestran actrices con un gusto por el riesgo, Amy Adams hubiera decidido probar suerte con la nueva propuesta que el director coescribe junto a su habitual coguionista y pareja Kata Weber.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, el resultado est&aacute; lejos del talento de la actriz, y tambi&eacute;n lejos de otras pel&iacute;culas del director. <em>At the sea </em>es un drama mil veces visto sobre traumas paternofiliales, adicciones y redenci&oacute;n. Adem&aacute;s, se presenta con unas formas afectadas que imprime Mundrucz&oacute; y que parece tener un af&aacute;n de elevar su propio material con insertos de baile que, en ocasiones, como en ese final en la playa, rozan el rid&iacute;culo.
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                Kornel Mundruczo en la rueda de prensa de &#039;At the sea&#039; en la Berlinale                            </span>
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        Y eso que Adams se entrega, como siempre, en cuerpo y alma para intentar salvar la pel&iacute;cula. Ella es lo mejor del filme como una bailarina que regresa a casa tras meses en una cl&iacute;nica de desintoxicaci&oacute;n por su adicci&oacute;n al alcohol. Las heridas familiares y el reencuentro con ellos es el centro de una pel&iacute;cula que tambi&eacute;n cuenta el trauma de esta mujer ante un padre abusador y un genio de la danza del que ha heredado un emporio art&iacute;stico. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n pese la reciente presencia de un filme como<em> Valor Sentimental</em>, que emociona en lo hondo con ese reencuentro entre un padre cineasta y una hija actriz. Es cierto que <em>At the sea </em>va por otros derroteros, pero uno no puede evitar acordarse del filme de Joachim Trier.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, se agradece que Mundrucz&oacute; haya abandonado en esta ocasi&oacute;n su habitual cine que roza la crueldad. Aqu&iacute; muestra empat&iacute;a por sus personajes, y de alguna forma parece que su apuesta de EEUU sea como cuando Michel Franco realiz&oacute; <em>Dreams,</em> junto a Jessica Chastain, donde compuso su pel&iacute;cula m&aacute;s tierna sin renunciar a su habitual aspereza.
    </p><p class="article-text">
        A Adams le espera un a&ntilde;o movidito. Tiene pendiente de estreno la versi&oacute;n en miniserie de <em>El cabo del miedo</em>, con Javier Bardem dando vida al Max Cady que inmortaliz&oacute; Robert De Niro en la pel&iacute;cula de Scorsese. Adem&aacute;s, estrenar&aacute; la nueva pel&iacute;cula de Taika Waititi, una versi&oacute;n de<em> Klara an the sun, </em>la novela de Kazuo Ishiguro. Por si fuera poco, estrenar&aacute; en 2027 la nueva pel&iacute;cula de la saga <em>Star Wars</em> junto a Ryan Gosling, con la que intentar&aacute; tener su franquicia de &eacute;xito tras no funcionar su apuesta como Lois Lane. Ahora solo falta que funcionen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo hago películas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi país, Hungría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kornél Mundruczó</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La presencia de Adams era uno de los platos fuertes de esta Berlinale, pero finalmente la actriz no acudi&oacute;, y el director ley&oacute; un breve comunicado justificando su ausencia y dando las gracias a Berl&iacute;n por apoyar el cine independiente. Ante la ca&iacute;da de su estrella, el director se convirti&oacute; en el protagonista y explic&oacute; que no hace pel&iacute;culas en EEUU por gusto, sino porque no consigue levantarlas en Hungr&iacute;a al haberse enfrentado al gobierno de extrema derecha de Orb&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca planee hacer pel&iacute;culas americanas, soy un autor h&uacute;ngaro. Esa era mi vida. Pero en un momento, cuando intent&eacute; financiar <em>Fragmentos de una mujer</em> como una pel&iacute;cula h&uacute;ngara, fue rechazada en mi pa&iacute;s.&nbsp;Un amigo, que es un productor americano que falleci&oacute; recientemente, me dijo que quer&iacute;a hacer ese guion y que prob&aacute;ramos a adaptarlo a EEUU. Yo hago pel&iacute;culas en EEUU porque no puedo hacerlas en mi pa&iacute;s. Es un privilegio y para m&iacute; es importante encontrar la forma de poder hacerlas, pero la raz&oacute;n es porque no puedo hacerlas en Hungr&iacute;a&rdquo;, zanj&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso subray&oacute; que, de alguna forma, esta pel&iacute;cula la siente como &ldquo;una alegor&iacute;a importante sobre c&oacute;mo en la sociedad hemos perdido la conexi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Mira lo que ha ocurrido en mi pa&iacute;s. A veces tienes que estar cerca de la gente, tenemos que estar juntos, saber comunicarnos&rdquo;, agreg&oacute; en relaci&oacute;n a una pel&iacute;cula sobre &ldquo;una mujer que para continuar con el legado de su padre tiene que ser m&aacute;s fuerte que muchos hombres y acaba rompi&eacute;ndose y perdiendo la conexi&oacute;n con sus seres cercanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber competido en varios festivales, incluido Cannes, Korn&eacute;l Mundrucz&oacute; reconoce que le parece &ldquo;una locura que haya una competici&oacute;n para el arte&rdquo;, pero que es consciente de que &ldquo;si no fuera as&iacute;, no habr&iacute;a tanto inter&eacute;s ni habr&iacute;a tanta gente en esta sala&rdquo;. &ldquo;Esto para quien lo hace m&aacute;s entretenido es para vosotros, para la prensa, pero es dif&iacute;cil medir el arte. Aunque s&eacute; que trae cosas buenas para el negocio&rdquo;, dijo con sinceridad.
    </p><p class="article-text">
        La misma que cuando le sali&oacute; un espont&aacute;neo &ldquo;No me provoques&rdquo; cuando le preguntaron por si se rodaba igual en EEUU que en Europa. Acab&oacute; suavizando su respuesta y dijo que la esencia es la misma, pero que, mientras que en EEUU hacer cine de autor es una rareza, en Europa existe una &ldquo;estructura, unas ayudas estatales y una base que all&iacute; no existen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/amy-adams-salvar-afectado-drama-at-the-sea-decepciona-berlinale_129_12995326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 20:02:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ab52d7-0629-4ea0-97d4-86e6591b412d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136359.jpg" width="1789" height="1006" alt="‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Una joven prometedora' y 'Saltburn' adapta el clásico de la literatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es</p><p class="subtitle">El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/cincuenta-sombras-cine-mujer_1_4379324.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>50 sombras de Grey,</em></a> el petardazo editorial escrito por E.L. James, naci&oacute; como un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fan fiction </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-anos-fenomeno-crepusculo-historia-amor-vampiro-cambio-cultura-pop-meme_1_12768997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Crep&uacute;sculo</em></a><em>.</em> Es decir, una creaci&oacute;n de una fan en una p&aacute;gina web que, a trav&eacute;s de los personajes de la saga fant&aacute;stica de amor entre un vampiro y una humana, fantase&oacute; con una nueva historia creada a partir de su imaginaci&oacute;n. Los <em>fan fiction </em>se popularizaron much&iacute;simo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fant&aacute;stico y el romance) y de la que salieron much&iacute;simas autoras que comenzaron en la autopublicaci&oacute;n y fueron fichadas por editoriales para crear novelas rom&aacute;nticas, uno de los g&eacute;neros de moda que, adem&aacute;s, no para de provocar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/wattpad-relaciones-toxicas-espectro-mario-casas-sigue-voz-frente-romance-juvenil-espanol_129_12593448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediocres adaptaciones en forma de serie y pel&iacute;culas</a> para cine y plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en com&uacute;n. Primero, todas est&aacute;n marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en c&oacute;mo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es m&aacute;s que la perpetuaci&oacute;n del ideal del amor rom&aacute;ntico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que est&aacute; filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librer&iacute;a muestran en sus cubiertas a mujeres con cors&eacute;s apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas.
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen, la de una mujer con un cors&eacute; y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo t&oacute;xico pero que se vende de rom&aacute;ntico, aparece de forma casi literal en la adaptaci&oacute;n que ha hecho Emerald Fennell de <em>Cumbres borrascosas</em> de Emily Bront&euml;. Una pel&iacute;cula que llega tras una inteligent&iacute;sima campa&ntilde;a de promoci&oacute;n en donde se han vendido dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptaci&oacute;n que su autora ha dicho que responde a c&oacute;mo la sinti&oacute; ella cuando ley&oacute; la obra original siendo una adolescente.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de <em>Crep&uacute;sculo</em> que hicieron un <em>fan fiction </em>con sus protagonistas. La versi&oacute;n de <em>Cumbres Borrascosas</em> que ha hecho Fennell parece realizada por alguien cuyo &uacute;nico inter&eacute;s en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de <em>Una joven prometedora </em>y <em>Saltburn</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> no es m&aacute;s que una fantas&iacute;a er&oacute;tica de una lectora de novela rosa. Una mirada m&aacute;s cercana a las novelas<em> young adult </em>que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y g&eacute;nero, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichizaci&oacute;n que podr&iacute;a describirse con uno de esos <em>tags</em> que se usan en las novelas rom&aacute;nticas actuales, <em>enemies to lovers</em>, o alg&uacute;n tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelant&oacute; a su tiempo en una pel&iacute;cula tremendamente conservadora, sino tambi&eacute;n porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en <em>Una joven prometedora</em> pasaba por un filtro pop la cultura de la violaci&oacute;n y convert&iacute;a el <em>Toxic </em>de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en <em>Saltburn</em> revisaba <em>Teorema</em> de Pasolini para acabar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aqu&iacute; apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor m&aacute;s all&aacute; de cualquier fuerza de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la promesa promocional de una pel&iacute;cula er&oacute;tica llena de sexo resulta una operaci&oacute;n de marketing destinada a la decepci&oacute;n. En esta <em>Cumbres borrascosas </em>se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasi&oacute;n desmedida que les lleva a estar cachondos todo el d&iacute;a, y que esa calentura se alargar&aacute; hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitar&aacute; a unas cuantas met&aacute;foras alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta pel&iacute;cula es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una pel&iacute;cula er&oacute;tica de hace d&eacute;cadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso s&iacute;, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su pel&iacute;cula con un ahorcado teniendo una erecci&oacute;n. Es, de lejos, la propuesta m&aacute;s arriesgada de toda la pel&iacute;cula, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agon&iacute;a de alguien a punto de morir. La uni&oacute;n de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual.
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                Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en &#039;Cumbres borrascosas&#039;                            </span>
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        Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/heated-rivalry-romance-gay-toques-eroticos-bestseller-serie-moda_1_12967033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s que rivales (Heated rivalry)</em></a>, la serie del momento que adapta una saga de novelas rom&aacute;nticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho m&aacute;s arriesgada al sexo, aunque sea una representaci&oacute;n del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que ha sido una de sus principales cr&iacute;ticas. Aqu&iacute; lo m&aacute;s expl&iacute;cito que hacen Margot Robbie y Jacob Elordi es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de iron&iacute;a. Todo lo anterior podr&iacute;a haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la mala leche que acostumbraba tener para re&iacute;rse de las novelas rom&aacute;nticas, de la fetichizaci&oacute;n que han provocado y de las relecturas modernas cuquis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, ha optado por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en <em>reels </em>de Instagram, donde analizar&aacute;n cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya qu&iacute;mica es escasa y que quedan eclipsados por los int&eacute;rpretes j&oacute;venes (entre los que destaca Owen Cooper, el ni&ntilde;o de <em>Adolescencia</em>).
    </p><p class="article-text">
        Fennell no es Baz Luhrman. No ha querido serlo. Ojal&aacute;. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo hortera de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell ha convertido <em>Cumbres Borrascosas</em> en una revista de decoraci&oacute;n y vestidos que parecen solo responder al capricho est&eacute;tico, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificaci&oacute;n para la mayor&iacute;a de las propuestas visuales que propone (&iquest;por qu&eacute; hay ladrillos blancos donde matan a los animales m&aacute;s all&aacute; de porque quede bien en c&aacute;mara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Dec&iacute;a Fennell que quer&iacute;a que su <em>Cumbres Borrascosas</em> sea el <em>Titanic </em>para una nueva generaci&oacute;n. Ojal&aacute; esa nueva generaci&oacute;n siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versi&oacute;n para leer la novela original de Emily Bronte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12984503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Literatura,Películas,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1e2f909-70be-4c81-a319-9605d5f5f3c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director Johannes Roberts (‘A 47 metros’) da todo aquello que pueda prometer la sinopsis desde una artesanía admirable y una gozosa falta de complejos</p><p class="subtitle">Entrevista - Isabel Coixet: “El arte no nos cambia, pero ojalá mis películas sean un paréntesis en un mundo incomprensible”
</p></div><p class="article-text">
        Una escena escalofriante de la que bien puede ser la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente tiene a un chimpanc&eacute; enloquecido como protagonista. Gordy es el mono titular de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>, una popular serie de los a&ntilde;os 90, y ha perdido los estribos. Rebel&aacute;ndose contra sus due&ntilde;os y compa&ntilde;eros de reparto ha hecho que cunda el terror en el set. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nop-hara-no-vuelvas-mirar-cielo-ojos_129_9237411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nop</em></a> comenzaba con el confuso animal deambulando entre cad&aacute;veres por el t&iacute;pico (ahora arrasado) escenario dom&eacute;stico de <em>sitcom</em>. Jordan Peele avanzaba entonces la punzante tesis que explorar&iacute;a el filme: c&oacute;mo de peligrosa es nuestra pretensi&oacute;n de convertir en espect&aacute;culo fuerzas que no entendemos.
    </p><p class="article-text">
        Sean estas las de un chimpanc&eacute; adorable, o un alien&iacute;gena gigantesco que aparecer&aacute; poco despu&eacute;s. Peele, absolutamente ebrio de ideas, dispuso asimismo que el esqueleto narrativo de su pel&iacute;cula emulara al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tibur&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/50-anos-tiburon-pelicula-spielberg-cambio-hollywood-enamoro-fidel-castro_1_12401461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Steven Spielberg</a>. Razon&oacute; que, si se trataba de reventar el espect&aacute;culo desde dentro (y desde una amplia pantalla IMAX), nada mejor que recurrir al <em>blockbuster </em>fundacional. Seg&uacute;n Peele, este habr&iacute;a sido el patr&oacute;n oro del espect&aacute;culo contempor&aacute;neo: nuestra especie en conflicto con energ&iacute;as ind&oacute;mitas, que podr&iacute;an acoger tanto la forma directa de bestias como de colosales avances t&eacute;cnicos. Efectos visuales que desafiaran nuestra humanidad material.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la pel&iacute;cula m&aacute;s importante del Hollywood reciente lo es por c&oacute;mo cuestiona sus mismos cimientos ideol&oacute;gicos. Por plantearse el lado oscuro del sentido de la maravilla desde un esquema argumental pret&eacute;rito donde para combatir la bestia hay que recurrir a instintos premodernos, actualizados &aacute;cidamente por Peele en voracidad capitalista &mdash;los personajes de <em>Nop</em> no quieren capturar al alien para salvar su pueblo, sino para hacerse famosos&mdash; y una distancia ferozmente intelectual. Por eso tiene tanta gracia que el planteamiento de <em>Primate</em>, casi cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de <em>Nop</em>, pueda reducirse a una adaptaci&oacute;n de aquel tr&aacute;gico incidente en la grabaci&oacute;n de <em>Gordy&rsquo;s Home</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        Esto es, un adorable mono como improbable mascota de una familia, que un mal d&iacute;a contrae la rabia y se vuelve contra ellos. La mansi&oacute;n de la familia Pinborough se convierte en la casa de Gordy. Pero, a diferencia de <em>Nop</em>, en el entramado de la pel&iacute;cula de Johannes Roberts no se divisa ni un solo pensamiento. Ninguno m&aacute;s all&aacute; de algo parecido a &ldquo;c&oacute;mo la est&aacute; liando el maldito mono&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El tibur&oacute;n y el chimpanc&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Ning&uacute;n pensamiento al margen, en fin, de las condiciones de posibilidad b&aacute;sicas de este tipo de ficciones. Tampoco nos alejamos tanto de <em>Tibur&oacute;n</em>. Peter Benchley, autor de la (horrorosa) novela original publicada en 1973, se hab&iacute;a preocupado por trabajar cierto parentesco con <em>Moby Dick</em>: la obsesiva persecuci&oacute;n de un animal salvaje deb&iacute;a contemplar, por fuerza, que el ser humano deviniera asimismo animal salvaje. Una misantrop&iacute;a que Spielberg redujo de forma considerable en su filme, defendiendo que si Brody era capaz de derrotar a la bestia se deb&iacute;a precisamente a sus cualidades humanas. A que era ingenioso, y ten&iacute;a una familia cari&ntilde;osa esper&aacute;ndole en casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero que el espect&aacute;culo contempor&aacute;neo se constituyera desde una pulsi&oacute;n humanista no deb&iacute;a implicar una senda fija. Sobre todo cuando, adem&aacute;s de implantar las l&iacute;neas maestras de gestaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de <em>blockbusters</em>, <em>Tibur&oacute;n</em> estaba dejando <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/verano-splashers-tiburones-atacan-ganas-pantallas-cines_1_12532032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terreno allanado para la explotaci&oacute;n barata</a>. Si miembros de nuestra especie pod&iacute;an ser acorralados por un abanico cada vez m&aacute;s amplio de criaturas aterradoras, para cierta escuela no iba a ser tan importante la celebraci&oacute;n de nuestra humanidad como simplemente forjar suspenses fren&eacute;ticos desde un esquema sencillo y econ&oacute;mico. <em>Tibur&oacute;n</em> dio pie al <em>splasher</em> &mdash;<a href="https://www.ivoox.com/5x08-terror-acuatico-actual-videojuegos-independientes-festival-s8-audios-mp3_rf_73842729_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">felic&iacute;simo t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por &Aacute;lvaro Pe&ntilde;a</a>&mdash; a trav&eacute;s de la serie B, alej&aacute;ndose de sus expectativas millonarias. Y es en la serie B donde se sit&uacute;a inicialmente Roberts.
    </p><p class="article-text">
        Antes de <em>Primate</em> este director ingl&eacute;s ha llegado a cultivar el <em>splasher</em>. Ha jugado con tiburones en lo que bien podr&iacute;amos entender como la respuesta idiota al ef&iacute;mero relanzamiento del g&eacute;nero que presenciamos a mediados de la d&eacute;cada pasada: un a&ntilde;o despu&eacute;s de que Jaume Collet-Serra estrenara la extraordinaria <em>Infierno azul</em> en 2016, Roberts dirigi&oacute; <em>A 47 metros</em>. Que s&iacute;, era bastante peor, pero no dejaba de alardear de una virtud que reencontramos en <em>Primate</em>: el audaz vaciamiento de cl&aacute;usulas argumentales en pos de la s&iacute;ntesis y la experiencia. Acaso Roberts haya intuido &mdash;y no ande lejos de Peele en esto&mdash; que el humanismo de Spielberg solo ha sido una coartada legitimadora para el entretenimiento vacuo que a &eacute;l le interesa. Desde entonces ha ido con todo.
    </p><p class="article-text">
        Roberts ya hab&iacute;a hecho varias pel&iacute;culas antes de meter a Mandy Moore dentro de una jaula en medio del mar rodeada de escualos. Todas de terror de bajo presupuesto, alguna incluso para Syfy &mdash;a&ntilde;os antes del fen&oacute;meno televisivo de <em>Sharknado</em>, en las ant&iacute;podas de lo que nos interesa&mdash; e&nbsp;interes&aacute;ndose progresivamente por cuidar esta experiencia. O, mejor dicho, esta situaci&oacute;n. Roberts, siempre respetuoso con el linaje desplegado a sus espaldas, se ha ido esforzando en trabajar el espacio para que el terror se acicale de claustrofobia. Algo en lo que pudo especializarse gracias al &eacute;xito de <em>A 47 metros</em>, que gener&oacute; tanto una secuela como la oportunidad de empezar a trabajar en franquicias de Hollywood. Con m&aacute;s dinero, pero los mismos presupuestos creativos.
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                Las potenciales víctimas del mono                            </span>
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        La <em>home invasi&oacute;n</em> de <em>Los extra&ntilde;os: Cacer&iacute;a nocturna</em> (2018) dio paso a una entrega de <em>Resident Evil</em> (<em>Bienvenidos a Raccoon City</em>, 2021) pr&aacute;cticamente teatral, donde Roberts mostraba una creciente preocupaci&oacute;n por la atm&oacute;sfera y la textura fotogr&aacute;fica. <em>Primate</em> en ese sentido no es solo su mejor pel&iacute;cula de largo, sino una cumbre perfectamente coherente para lo que lleva haciendo desde los primeros 2000. Para esa experiencia de terror rigurosamente vac&iacute;a, demencialmente divertida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mi gran amigo Ben</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Primate</em> tiene otro referente claro fuera de los disc&iacute;pulos de <em>Tibur&oacute;n</em> que remite, de todas formas, a un autor de talante semejante al de Spielberg. Stephen King suele ser tan humanista como este&nbsp;cineasta, pero los a&ntilde;os 80 fueron turbulentos y, por culpa de la coca&iacute;na, ni siquiera recuerda haber escrito <em>Cujo</em>. Simplemente, se encontr&oacute; con esta novela en las librer&iacute;as, descubriendo otro enfrentamiento contra un animal salvaje que requer&iacute;a medidas desesperadas, asimismo salvajes.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Cujo</em> era un perro el que contra&iacute;a la rabia y acorralaba a una madre y un hijo. La pel&iacute;cula que en 1983 dirigi&oacute; Lewis Teague a partir de la novela manten&iacute;a, sin embargo, algunos ingredientes inequ&iacute;vocamente King, y se ve&iacute;a en la necesidad de construir personajes y subtramas que propiciaran alg&uacute;n tipo de catarsis emocional dentro de la lucha contra el enajenado can. <a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A Roberts le encanta </a><a href="https://www.starburstmagazine.com/features/johannes-roberts-primate-interview/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cujo</em></a>, pero no ha cometido este error. Las &uacute;nicas din&aacute;micas de personajes que construye <em>Primate</em> &mdash;coescrita, como suele ser habitual en el cine de Roberts, por Ernest Riera&mdash; son las que le interesa sublimar en el furor de la lucha contra el mono loco&hellip; para igualarlas a su locura.
    </p><p class="article-text">
        Esto es, que si una amiga se lleva mal con otra, si un chaval est&aacute; ebrio de ganas de sexo, si un padre puede hacer lo que sea por proteger a su descendencia&hellip; todo debe estallar ante la amenaza que de pronto supone Ben (tal es el nombre de este chimpanc&eacute; oportunamente mon&iacute;simo). Y va a estallar no en un alarde de civilizaci&oacute;n sino en todo lo contrario. La lucha contra Ben, constre&ntilde;ida a una mansi&oacute;n y una piscina que parece el &uacute;nico refugio posible ante la hidrofobia del simio, pasa por igualarlo todo. As&iacute; como el mono ha dejado de ser una mascota de rasgos levemente humanos para sumirse en un estado de histeria brutal, lo mismo tendr&aacute;n que hacer sus v&iacute;ctimas potenciales.
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                Otro fotograma de &#039;Primate&#039;                            </span>
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        En efecto <em>Primate</em> es muy mis&aacute;ntropa &mdash;mucho m&aacute;s que <em>Nop</em>, curiosamente&mdash;, aunque solo como peaje para que fluya la diversi&oacute;n. Como los filmes previos de Roberts est&aacute; construido alrededor de una idea simpl&iacute;sima, de la que se extrae una situaci&oacute;n endiablada donde la agencia de los humanos iguala en importancia a la puesta en escena. Siendo esta, a decir verdad, mucho m&aacute;s admirable. Durante poco m&aacute;s de hora y veinte minutitos Roberts trabaja minuciosamente la construcci&oacute;n de un escenario, funde imagen y sonido con fuerza avasalladora &mdash;los lis&eacute;rgicos sintetizadores de Adrian Johnston aclimatando la pesadilla&mdash; y, sobre todo, elucubra distintas formas graciosas en las que el mono podr&iacute;a destrozar el cuerpo humano, con <em>gore</em> creciente y descacharrante.
    </p><p class="article-text">
        De forma inevitable <em>Primate</em> coquetea con el humor negro &mdash;reforzado porque los personajes humanos no sean mucho m&aacute;s listos que el mono&mdash;, sin que por suerte esto alivie la intensidad que Roberts se obstina en conjurar en todo momento. Desde el uso mod&eacute;lico de la piscina como refugio y frontera ante el monstruo &mdash;<em>Primate</em> narra, ante todo, la negociaci&oacute;n de un territorio&mdash;, hasta la delicada atenci&oacute;n por la expresi&oacute;n y los movimientos de Ben, Roberts y su equipo est&aacute;n concienciados con hacer la mejor pel&iacute;cula posible sin importar lo pueril de los materiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con imaginaci&oacute;n, con ganas de hacer cosas &mdash;la sordera de Troy Kotsur <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(ganador del Oscar por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>CODA</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> ayudar&aacute;, por supuesto, a acrecentar la tensi&oacute;n llegado el momento&mdash;, <em>Primate</em> funciona como ejercicio de s&iacute;ntesis gen&eacute;rica y celebraci&oacute;n del espect&aacute;culo deshumanizado. Pidi&eacute;ndonos, s&iacute;, que apaguemos el cerebro para disfrutarla, pero desde su confianza en las satisfacciones primitivas y una suerte de ejercicio especular. Con <em>Primate</em> el espectador puede convertirse &eacute;l mismo en un chimpanc&eacute; que aplaude y a&uacute;lla. Teniendo conciencia, al un&iacute;sono, de la belleza de esta transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/primate-chimpance-rabioso-estragos-pelicula-sencillez-modelica-sangrienta_129_12965264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Primate’, un chimpancé rabioso hace estragos en una película de sencillez modélica y sangrienta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Estrenos de cine,Terror,Primates]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Josephine', la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/josephine-pelicula-arrasado-sundance-aborda-agresiones-sexuales-mirada-nina_129_12957096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/781283cd-732e-41eb-86cd-d6aae19b8613_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Josephine&#039;, la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beth de Araújo se consagra con su segunda película y gana el premio del jurado y del público del certamen de EEUU antes de acudir a la Berlinale</p><p class="subtitle">Paco León: “Ahora todos tenemos miedo a hablar y liarla, pero eso no nos puede frenar”
</p></div><p class="article-text">
        El Festival de Sundance celebraba su &uacute;ltima edici&oacute;n en Park City antes de mudarse a Boulder, Colorado. Lo hac&iacute;a con la presi&oacute;n de despedirse de su lugar emblem&aacute;tico &mdash;tras la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-actor-robert-redford-89-anos_1_12607005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de Robert Redford</a>&mdash; encontrando la nueva joya indie de la que se hablar&aacute; el resto del a&ntilde;o. La jugada les sale bien desde hace mucho. De aqu&iacute; salieron<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Coda</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hecho-recuperar-esperanza-comunidad-sorda-quiere-oscar-coda_1_8861649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a><em> Minari </em>o, sin ir m&aacute;s lejos el a&ntilde;o pasado, <em>Train dreams, </em>que ha acabado siendo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/premios-oscar-2026-lista-completa-nominados_1_12926379.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes sorpresas en las pasadas nominaciones a los Oscar.</a>
    </p><p class="article-text">
        Sundance es, indudablemente, una plataforma de lanzamiento para ese cine realmente ajeno a los grandes estudios. Muchas de las pel&iacute;culas que luego arrasan llegan, de hecho, sin distribuci&oacute;n al certamen, y es ah&iacute; donde encuentran quien las estrene. Es all&iacute; donde se celebran pujas como la que este a&ntilde;o ha llevado a pagar a A24, el estudio de moda, 12 millones de d&oacute;lares por<em> The invite</em>, el remake de <em>Sentimental,</em> la pel&iacute;cula de Cesc Gay &mdash;que a su vez adaptaba su propia obra de teatro,<em> Los vecinos de arriba</em>&mdash;, que en su versi&oacute;n de EEUU tiene a Olivia Wilde como directora y protagonista de un reparto que completan Pen&eacute;lope Cruz, Edward Norton y Seth Rogen.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace dos a&ntilde;os se ha unido una nueva variante a esa ecuaci&oacute;n. Tras triunfar en Sundance se pasa por la Berlinale a competici&oacute;n por el Oso de Oro. Eso es lo que hizo<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vidas-pasadas-fenomeno-indie-ano-triangulo-amoroso-acabar-relaciones-toxicas_1_10645298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vidas pasadas </em></a>antes de convertirse en una de las pel&iacute;culas indies del a&ntilde;o y acabar en los Oscar, o lo que hizo el a&ntilde;o pasado <em>Si pudiera, te dar&iacute;a una patada</em>, que gan&oacute; en Berl&iacute;n el premio de interpretaci&oacute;n para Rose Byrne tras pasar por el certamen de EEUU. Ha acabado optando al Oscar como Actriz protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o hay una pel&iacute;cula que cumple esos requisitos. Se trata <em>Josephine,</em> la segunda pel&iacute;cula de la cineasta Beth de Ara&uacute;jo tras la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/club-odio-reunion-mujeres-fascistas-alerta-auge-extrema-derecha_1_10161109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impactante y algo efectista </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/club-odio-reunion-mujeres-fascistas-alerta-auge-extrema-derecha_1_10161109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El club del odio</em></a><em>,</em> un plano secuencia sobre un club de supremacistas blancas. De Ara&uacute;jo acaba de ganar el premio del jurado y del p&uacute;blico en Sundance y estar&aacute; en la Secci&oacute;n Oficial de Berl&iacute;n con esta historia basada en su propia vivencia, cuando de ni&ntilde;a fue testigo de una agresi&oacute;n sexual.&nbsp;
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                Beth de Araújo y Channing Tatum en Sundance                            </span>
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        Ese es el punto de partida del filme, el de una ni&ntilde;a que de forma casual presencia una violaci&oacute;n en el parque. Las heridas de esa agresi&oacute;n se tratan en el cine desde un punto de vista inusual, el de una v&iacute;ctima colateral y que todav&iacute;a no entiende el mundo que le rodea y menos todav&iacute;a aquello que tiene que ver con el sexo y el consentimiento. Presenciar ese hecho ser&aacute; para ella un hecho traum&aacute;tico. El agresor se convertir&aacute; en una especie de fantasma y esa violencia se trasladar&aacute; a su d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ara&uacute;jo habla de temas duros, y lo hace con sequedad, inteligencia y cero moralina. Es una pel&iacute;cula inc&oacute;moda, pero lejos del cinismo de otras propuestas. Al rev&eacute;s. Aunque duela, aunque a veces sea un sopapo al espectador<em>, Josephine </em>empatiza con su peque&ntilde;a protagonista, la incre&iacute;ble Mason Reeves. De hecho, parte del &eacute;xito del filme es mantenerse insobornable a su punto de vista. A veces incluso de forma subjetiva, haciendo que el espectador vea lo que ella ve, y jugando con esa decisi&oacute;n para mostrar de una forma inteligente, sin ser sensacionalista, la escena de la violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Acierta tambi&eacute;n en su desarrollo, donde no solo abordar&aacute; las heridas directas de ese hecho, sino que le servir&aacute; para afrontar temas como la masculinidad, ya que la forma de resolver y afrontar el problema del padre &mdash;un sorprendente Channing Tatum&mdash; se diferencia de las formas de la madre (Gemma Chan) apostando por apuntar a su hija a defensa personal en vez de ir a un psic&oacute;logo. O prefiriendo prometer a su hija que a ella nunca le pasara eso porque &eacute;l la defender&aacute;, cuando su propia madre le dice que es imposible, ya que todas las mujeres saben que por desgracia es algo que puede ocurrir. Pero lo hace sin subrayados ni charlas engoladas, aunque s&iacute; que le pesa cierto efectismo formal en alg&uacute;n momento, como esa escena de danza contempor&aacute;nea que se usa como cl&iacute;max dram&aacute;tico de forma algo forzada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n extiende sus hilos para mostrar la dureza de lo que supone para una menor enfrentarse a una declaraci&oacute;n en un juicio. Las preguntas torticeras y machistas que suelen recibir las v&iacute;ctimas tambi&eacute;n se usan para amedrentar e intentar que dude una menor que fue testigo accidental de la violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un drama adulto, inteligente y actual que dar&aacute; que hablar este a&ntilde;o y que coloca a Beth de Ara&uacute;jo como una cineasta con mucho que contar y que sabe agarrar las heridas del presente para construir ficciones que resuenen. Habr&aacute; que ver qu&eacute; pasa en Berl&iacute;n, pero no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar que A24 comprara un filme que no desentonar&iacute;a en su cat&aacute;logo de cara a la temporada de premios de este a&ntilde;o que comienza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/josephine-pelicula-arrasado-sundance-aborda-agresiones-sexuales-mirada-nina_129_12957096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2026 20:27:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Josephine', la película que ha arrasado en Sundance y aborda las agresiones sexuales desde la mirada de una niña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crítica,Críticas de cine,Violaciones,Agresiones sexuales,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40565b87-8048-4beb-b5e1-84139780b2f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Director de culto conocido tanto por su saga de ‘Posesión infernal’ como por tres películas de ‘Spider-Man’, Raimi se busca a sí mismo con suerte desigual</p><p class="subtitle">'Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet
</p></div><p class="article-text">
        Puede que la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Marvel Studios en despertar algo semejante al entusiasmo fuera <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/doctor-strange-multiverso-locura-terror-marvel_129_8966044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Doctor Strange en el multiverso de la locura</em></a>, estrenada hace ya casi cuatro a&ntilde;os. Y no es que tuviera cr&iacute;ticas excelentes, pero al menos se percibi&oacute; algo parecido a un clamor fan entre las opiniones despertadas, que proclamaba &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo;. Sam Raimi, el que hab&iacute;a dirigido una trilog&iacute;a de <em>Spider-Man</em> con Tobey Maguire muy apreciada (por lo menos las dos primeras entregas), y, sobre todo, el Sam Raimi que hab&iacute;a dirigido otro superheroico menos convencional, <em>Darkman</em>, entre medias de una trilog&iacute;a de terror nada convencional, por t&iacute;tulo <em>Posesi&oacute;n infernal</em>.
    </p><p class="article-text">
        El perfil de Raimi conciliaba una rara mezcla de cine de culto y <em>blockbuster</em> hollywoodiense con personalidad &mdash;hay quien dir&iacute;a simplemente &ldquo;<em>blockbuster</em> bien hecho&rdquo;&mdash;, y parec&iacute;a que hab&iacute;a podido fluir a sus anchas en esta secuela de <em>Doctor Strange</em>. Aun cuando no pareciera, de entrada, un escenario proclive a que sucediera algo as&iacute;. <em>Doctor Strange en el multiverso de la locura</em> segu&iacute;a a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine-spider-man-no-way-home-critica_1_8582665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Spider-Man: No Way Home</em></a> manteniendo la afloraci&oacute;n de cameos nost&aacute;lgicos gracias al susodicho multiverso &mdash;que es para lo &uacute;nico que sirve esta argucia narrativa, como volveremos a comprobar en la pr&oacute;xima <em>Vengadores: Doomsday</em>&mdash;, a la vez que por culpa de la importancia argumental de Wanda (Elizabeth Olsen) ten&iacute;a que guiarse por lo ocurrido en una serie de Disney+.
    </p><p class="article-text">
        Pero, antes que <em>Bruja Escarlata y Visi&oacute;n</em>, lo que m&aacute;s fuertemente defin&iacute;a el proyecto de <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> es que Raimi no era el director designado desde el principio. De hecho, originalmente se hab&iacute;a fichado a otro director de culto asiduo al terror, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Scott Derrickson de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sinister</em></a>, y se hab&iacute;a marchado por diferencias creativas. Raimi solo era un sustituto, y aun as&iacute; sentimos que &ldquo;hab&iacute;a vuelto&rdquo;. Porque el filme ten&iacute;a cosas que nos recordaban a &eacute;l. Hab&iacute;a bastante m&aacute;s violencia que la media marvelita, alguna secuencia con zombis y, en general, &mdash;lo m&aacute;s loco de todo&mdash; cierto cuidado a la hora de componer e iluminar. Parec&iacute;a suficiente.
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        De todas formas, para el siguiente proyecto de Raimi lo mismo alguien repite que &ldquo;ha vuelto&rdquo;. Porque <em>Send Help</em> no forma parte de ninguna franquicia. Es una pel&iacute;cula peque&ntilde;a, con apenas dos actores, donde Raimi no tiene por qu&eacute; aferrarse al freno de mano. No hay una IP mal&eacute;fica que supervise sus movimientos, con lo que es un momento id&oacute;neo para aclarar si <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> era realmente suya, al mismo tiempo que podemos distinguir qu&eacute; es realmente &ldquo;suyo&rdquo;. De Raimi. D&oacute;nde empieza el estilo, en qu&eacute; consiste, y cu&aacute;l es su aut&eacute;ntica relevancia a estas alturas. En caso de tener alguna.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un convincente duelo actoral</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Send Help</em> cae simp&aacute;tica desde su peque&ntilde;ez. Su guion lo podr&iacute;a haber escrito cualquiera, y por eso&nbsp;lo firma una dupla (Damian Shannon y Mark Swift) en cuya trayectoria tenemos tanto <em>Freddy contra Jason</em> como aquel filme de <em>Los vigilantes de la playa</em> con Dwayne Johnson. No deja de ser un caramelo para dos int&eacute;rpretes que quieran pas&aacute;rselo bien, y ah&iacute; tenemos tanto a un actor aburrido de ser un icono adolescente &mdash;Dylan O&rsquo;Brien, de <em>Teen Wolf</em> y <em>El corredor del laberinto</em>&mdash; como a una gran actriz deseosa de que la tomen en serio dentro de registros c&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Rachel McAdams demostr&oacute; que la comedia era lo suyo en la portentosa <em>Noche de juegos</em> (2018) y, aunque desde entonces ha tenido otras oportunidades en este campo, <em>Send Help</em> es especialmente jugosa por el personaje que tiene y el duelo que ha de entablar con O&rsquo;Brien. McAdams es Linda Liddle, una obsesa del trabajo que en los primeros minutos de <em>Send Help</em> parece codificada como Michelle Pfeiffer antes de convertirse en Catwoman dentro de <em>Batman vuelve</em>, y que en efecto pronto tendr&aacute; oportunidad de vengarse de su jefe. Solo que no lo har&aacute; gracias a los superpoderes, sino a que entre las extravagancias de Linda vemos que es una experta en t&eacute;cnicas de supervivencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        T&eacute;cnicas que ser&aacute;n muy &uacute;tiles cuando ella y el jefe que encarna O&rsquo;Brien &mdash;Bradley, un <em>nepobaby</em> que se niega a ascenderla&mdash; terminen atrapados en una isla desierta. Linda y Bradley deben superar sus diferencias mientras Bradley est&aacute; herido y, por supuesto, no tiene ni idea de c&oacute;mo sobrevivir en un entorno as&iacute;. Con lo que el equilibrio de poder ha cambiado de forma radical, y Linda dudar&aacute; si aprovecharse o actuar &eacute;ticamente sin que Bradley se lo ponga demasiado f&aacute;cil, pues sigue siendo un cretino. En efecto, <em>Send Help</em> es algo as&iacute; como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mejor-comedia-tiempo-escatologica-incorrecta-quiere-palma-oro_129_9013389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El tri&aacute;ngulo de la tristeza</em></a>, pero en plan bruto.
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                La interpretación de Rachel McAdams es uno de los puntos fuertes de &#039;Send Help&#039;                            </span>
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        Y es un gran punto de partida. <em>Send Help</em> no busca esgrimir sociolog&iacute;as lapidarias como hac&iacute;a Ruben &Ouml;stlund en aquella terrible pel&iacute;cula que le diera una segunda Palma de Oro, esquivando cualquier intelectualismo en pos de que los personajes de McAdams y O&rsquo;Brien solo se representen a s&iacute; mismos. Dos caracteres groseros y abiertamente c&oacute;micos &mdash;McAdams, ni que decir tiene, est&aacute; espectacular&mdash; que chocan entre s&iacute; y crean una tensi&oacute;n creciente toda vez que poco nutritiva en t&eacute;rminos discursivos. Porque, en fin, tanto Linda como Bradley son personas enajenadas y arribistas, seducidas por la jerarqu&iacute;a de poder incluso aunque no haya nadie en kil&oacute;metros a la redonda.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de McAdams se podr&iacute;a divisar alg&uacute;n nexo con esa subcultura preparacionista que en EEUU (sobre todo alrededor del coronavirus) se ha alineado con una celebraci&oacute;n antisocial del individuo, pero igualmente la cosa no da de s&iacute;. Pues el guion no es ninguna maravilla, y pierde inter&eacute;s cuanto m&aacute;s tiempo pasa en la isla. Lo que no llega a ser problem&aacute;tico dentro de los presupuestos de <em>Send Help</em>, pues asume que los int&eacute;rpretes lo defender&aacute;n y que, sobre todo, Sam Raimi har&aacute; lo suyo. Esto es: que su gram&aacute;tica visual agarrar&aacute; el guion de Shannon y Swift, y lo sacudir&aacute; tanto como para que a nadie le queden dudas de que esto nunca lo premiar&iacute;an en Cannes. En manos de Raimi, <em>Send Help </em>pasa de ser una comedia de suspense a una fren&eacute;tica pel&iacute;cula de los<em> Looney Tunes</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El eterno retorno de Sam Raimi</strong></h2><p class="article-text">
        Se supone que eso es lo que hace Raimi. Su inter&eacute;s por el cine de superh&eacute;roes no se ha debido tanto&nbsp;a los superh&eacute;roes en s&iacute; como al medio en que est&aacute;n insertos: el c&oacute;mic, junto a otros recursos como los dibujos animados que contribuyan a dinamizar la planificaci&oacute;n. En paralelo tambi&eacute;n le interesa la violencia, aunque sin alejarse mucho de esas coordenadas. As&iacute; que, por mucho que se hiciera un nombre en el terror, las pel&iacute;culas de <em>Posesi&oacute;n infernal</em> no tardaron en descartar cualquier sobriedad en pos del absurdo. Un <em>gore </em>festivo que confluy&oacute; en el llamado <em>splatstick</em> (mezcla de <em>splatter</em> y <em>slapstick</em>) de los a&ntilde;os 80 junto a los primeros filmes de Peter Jackson y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la saga </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Re-Animator</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Raimi mantuvo estos elementos al probatr suerte con el <em>western</em> en los a&ntilde;os 90 (<em>R&aacute;pida y mortal</em>) o m&aacute;s tarde al dirigir <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> (2009). Esta comedia de terror se gan&oacute; los primeros ecos de &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo; tras lo que se hab&iacute;a le&iacute;do como una domesticaci&oacute;n durante la fase <em>Spider-Man</em>, de forma que podamos vincular la concepci&oacute;n de <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> con la de <em>Send Help</em>. Ambas ser&iacute;an regresos a casa tras un desigual vagabundeo por los grandes presupuestos &mdash;siendo el m&aacute;s reciente especialmente traum&aacute;tico, pues antes de <em>Doctor Strange 2</em> Raimi se hab&iacute;a visto atrapado en <em>Oz, un mundo de fantas&iacute;a</em>&mdash;, recuperando todo lo que nos gusta de este director.
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                    alt="&#039;Doctor Strange 2&#039; hizo pensar que Sam Raimi había vuelto"
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                &#039;Doctor Strange 2&#039; hizo pensar que Sam Raimi había vuelto                            </span>
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        Ahora bien. Quiz&aacute; lo apropiado con <em>Send Help</em> no sea compararlo con <em>Arr&aacute;strame al infierno</em> en la filmograf&iacute;a de Raimi, sino con un t&iacute;tulo que pas&oacute; algo m&aacute;s desapercibido en su d&iacute;a: <em>Premonici&oacute;n</em>. Este <em>thriller</em> del 2000 estaba protagonizado por Cate Blanchett como una m&eacute;dium involucrada en un caso de asesinato. El desarrollo del mismo era bastante sobrio y la puesta en escena parec&iacute;a preocupada por respetar este tono, con una atm&oacute;sfera de gravedad y pesadumbre que, al margen de lo bien que funcionara, parec&iacute;a m&aacute;s bien &ldquo;poco Raimi&rdquo;. Aun as&iacute;, hab&iacute;a algunos sustos desperdigados por ah&iacute; y alguna gamberrada puntual con la presencia de espectros acechando a Blanchett.
    </p><p class="article-text">
        Raimi se hab&iacute;a empe&ntilde;ado en introducir toques de lo que a estas alturas ya pod&iacute;amos identificar como su estilo. Y daba igual que la pel&iacute;cula de turno lo necesitara o no: la firmaba Raimi, as&iacute; que ten&iacute;a que haber violencia gratuita o alguna secuencia exagerada. Esta pulsi&oacute;n, que en <em>Premonici&oacute;n</em> no llegaba a molestar, ha tomado cuerpo plenamente en <em>Send Help</em>. Nada en su argumento nos har&iacute;a pensar en otra violencia que la que los personajes se infligen a s&iacute; mismos &mdash;una violencia m&aacute;s psicol&oacute;gica que expl&iacute;cita&mdash;, pero una de las primeras secuencias es un ac&eacute;rrimo combate contra un jabal&iacute; al que McAdams ha de mutilar poni&eacute;ndose perdida de sangre y mocos digitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y de ah&iacute; para arriba. A <em>Send Help</em> le viene bien la mano de Raimi cuando hablamos de montaje o soluciones de realizaci&oacute;n; no as&iacute; cuando el director siente la necesidad de hacerse notar, y la pel&iacute;cula experimenta unos arranques de violencia absurda y arbitraria. Porque la historia &mdash;por floja que esta sea&mdash; no encaja con nada parecido, y la disonancia lleva a percibir la pel&iacute;cula como una tonter&iacute;a gigantesca, dudosamente simp&aacute;tica por cuanto no se percibe en ella m&aacute;s coherencia que el capricho. El capricho de Raimi exigiendo que le miremos, que recordemos su nombre, y pensemos en &eacute;l como algo parecido a un autor. La pel&iacute;cula, en fin, se nota que es suya, &iquest;y no significa eso ser autor?
    </p><p class="article-text">
        Pues no, para nada. Y Raimi pasa por ser un caso elocuente de la diferencia que hay entre un autor y&nbsp;un estilista ambicioso. Raimi, por m&aacute;s que se empe&ntilde;e, es lo segundo, y de ah&iacute; que sea m&aacute;s honesto cuanto m&aacute;s se limita a hacer un buen trabajo en la medida que lo disponga cada pel&iacute;cula. <em>Doctor Strange y el multiverso de la locura</em> le dio espacio &mdash;dentro de su escala monumental y corporativa&mdash; para meter cosas que le divert&iacute;an, y todos lo agradecimos. <em>Send Help </em>solo le ha dejado espacio, en cambio, porque es un proyecto peque&ntilde;o que no le importaba a nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, como cualquier otra pel&iacute;cula, merec&iacute;a su propia integridad, y no limitarse a poner las condiciones para que alguien grite &ldquo;Sam Raimi ha vuelto&rdquo; por en&eacute;sima vez. Como si Sam Raimi se hubiera ido a alg&uacute;n sitio. Como si no hubiera estado siempre en el mismo lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/send-help-irregular-regreso-sam-raimi-gore-violencia-dibujos-animados_129_12945595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 20:40:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Send Help’, el irregular regreso de Sam Raimi al gore y la violencia de dibujos animados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/marty-supreme-frenetica-e-inteligente-critica-aires-grandeza-eeuu-soberbio-timothee-chalamet_129_12940835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22ef341f-d06d-4bcf-868c-63f093aad06d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135182.jpg" width="2859" height="1608" alt="&#039;Marty Supreme&#039;, una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de Josh Safdie en su primer trabajo sin su hermano Bennie está nominada a nueve premios Oscar y sigue a un jugador de ping-pong convencido de que está destinado a la gloria</p><p class="subtitle">'Sirat', de Oliver Laxe, logra también la nominación al BAFTA a la mejor película en lengua no inglesa
</p></div><p class="article-text">
        Una de las mejores series espa&ntilde;olas del a&ntilde;o, reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/domingos-alauda-ruiz-azua-arrasa-feroz-perfila-gran-favorita-goya_129_12933389.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganadora del premio Feroz,</a> <em>Yakarta</em>, ha conquistado a los espectadores por colocar su mirada en los perdedores. Esos seres grises en los que el cine no se puede fijar a no ser que sea para re&iacute;rse de ellos o provocar pena. <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/yakarta-movistar-plus-serie-estreno-gran-acierto-viraje-dramatico-diego-san-jose-javier-camara-elena-trape-carla-quilez_1_12743417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En </a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/yakarta-movistar-plus-serie-estreno-gran-acierto-viraje-dramatico-diego-san-jose-javier-camara-elena-trape-carla-quilez_1_12743417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yakarta</em></a>, el b&aacute;dminton era el <em>macguffin</em> perfecto, porque, como dice en un momento la ficci&oacute;n creada por Diego San Jos&eacute;, &ldquo;nadie feliz juega al b&aacute;dminton&rdquo;. Pero imaginen al Joserra que borda Javier C&aacute;mara de joven y en EEUU. En un pa&iacute;s donde le han dicho que si quieres, lo logras. Que el &eacute;xito depende de uno mismo, de lo que te esfuerces y de lo bueno que seas en lo que haces. Hubiera sido un ser despreciable y que se merece un bofet&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, el Marty Reisman al que da vida de forma brillante Timoth&eacute;e Chalamet (en una interpretaci&oacute;n que merece el Oscar) en<em> Marty Supreme</em> es ese reverso del Joserra de<em> Yakarta.</em> Un jugador de ping-pong que cree que est&aacute; destinado a grandes cosas en los EEUU de los 50, en un contexto hist&oacute;rico que todav&iacute;a tiene las heridas abiertas (econ&oacute;micas y raciales) de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/steve-mcqueen-cineasta-generacion-abordar-explorar-nuevo-ii-guerra-mundial_1_11599224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Mundial</a>, pero donde t&eacute;rminos como la meritocracia y el individualismo son potenciados y vistos como algo bueno. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marty Reisman cree que la vida le debe algo, y que ese don para jugar al ping-pong le coloca por encima de los dem&aacute;s. Acierta Josh Safdie en su retrato de un aut&eacute;ntico jeta, un buscavidas que enga&ntilde;a, roba y se mete en l&iacute;os porque lo importante es la meta: llegar a ser el mejor jugador del mundo por encima de unos japoneses a los que EEUU ya ha humillado lanz&aacute;ndoles la bomba at&oacute;mica y a los que ahora quiere continuar humillando en la pista de ping-pong.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un retrato cruel de un ser infecto. Aunque nadie quiera ser amigo de Marty, el espectador entiende por qu&eacute; todos caen a sus pies. Porque el encanto de Chalamet es el del personaje, y uno le prestar&iacute;a dinero, lo acompa&ntilde;ar&iacute;a en sus locuras y luego querr&iacute;a mandarlo a la mierda. Por eso es un personaje tan atractivo, porque es contradictorio, porque en el fondo es v&iacute;ctima del sistema, de ese sue&ntilde;o americano que empezaba a forjarse. Pero es una v&iacute;ctima que, al no saberlo, se convierte en un aut&eacute;ntico est&uacute;pido.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No tienes lo que hace falta para triunfar: poder&rdquo;, le dice un personaje al que, en un gui&ntilde;o ir&oacute;nico interpreta Kevin O&rsquo;Leary, m&aacute;s conocido como Mr. Wonderful, un conocido empresario que apoya a Donald Trump. Su elecci&oacute;n potencia el mensaje de que en EEUU da igual lo bueno que seas, si no tienes dinero est&aacute;s condenado a bajarte los pantalones y a ser azotado, como se explicita en la bajada a los infiernos de su protagonista, al que el director concede una redenci&oacute;n final. O quiz&aacute;s no. Quiz&aacute;s no es felicidad, es lo &uacute;nico a lo que puede aspirar.
    </p><h2 class="article-text">Jo, qu&eacute; partida de ping-pong</h2><p class="article-text">
        Igual que<em> Marty Supreme </em>es un reverso de <em>Yakarta,</em> podr&iacute;amos decir que de alguna forma lo es tambi&eacute;n de la reciente<em> The Brutalist </em>&mdash;y, por tanto, una hermana cercana a<em> El manantial </em>de King Vidor, pel&iacute;cula que era un elogio al individualismo en EEUU&mdash;, la cinta de Brady Corbet sobre una v&iacute;ctima del Holocausto que escapa del nazismo para acabar devorado por el capitalismo. Aqu&iacute; hay tambi&eacute;n supervivientes del holocausto, y <em>Marty Supreme </em>es jud&iacute;o, como siempre lo son los protagonistas de los Safdie. Tambi&eacute;n el contexto hist&oacute;rico es parecido. La diferencia es que mientras Corbet lo hac&iacute;a desde lo dram&aacute;tico, desde lo grave, Josh Safdie lo ha hecho con el ritmo febril de las pel&iacute;culas dirigidas con su hermano.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma es como si el Scorsese de <em>Jo, qu&eacute; noche</em> hubiera dirigido<em> The Brutalist.</em> Hay mucho de la obra maestra del director de <em>Uno de los nuestros</em> aqu&iacute;. No solo en la electricidad del montaje, sino en esa huida hacia adelante, en que cada decisi&oacute;n que toma Marty es peor y le lleva a un lugar m&aacute;s loco, fren&eacute;tico y, tambi&eacute;n, divertido para el espectador. Nadie pensaba que una pel&iacute;cula sobre un deporte tan simple podr&iacute;a ser tan potente, loca, excesiva en el buen sentido, y el&eacute;ctrica.&nbsp;
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                Gwyneth Paltrow en &#039;Marty Supreme&#039;                            </span>
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        Una especie de tragedia griega (o mejor, americana) desquiciada en la que incluso suena algo parecido a unos coros en la excelente banda sonora de Daniel Lopatin, que deber&iacute;a haber estado nominada al Oscar, como deber&iacute;a haberlo estado Odessa A&rsquo;zion, incre&iacute;ble y arrolladora como una de las amantes de Chalamet. O incluso Gwyneth Paltrow, que se r&iacute;e de s&iacute; misma como actriz de Hollywood que accede a dejarse arrastrar por la locura del protagonista. Eso s&iacute;, Safdie vuelve a demostrar que el retrato de las mujeres y la mirada hacia ellas es una gran asignatura pendiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a Josh Safdie haber ca&iacute;do en la tentaci&oacute;n de sobreexplicar a su personaje, de hacerlo m&aacute;s capullo o m&aacute;s emp&aacute;tico, y correr el riesgo de ser reapropiado como h&eacute;roe canalla. Ser&iacute;a injusto reducirle, y, por tanto, reducir una pel&iacute;cula que es mucho m&aacute;s compleja que eso, y que demuestra que este Safdie, de momento, era el m&aacute;s talentoso de la pareja creativa. Es curioso que la otra parte, Bennie, haya dirigido el mismo a&ntilde;o una pel&iacute;cula con otro deporte minoritario, la lucha y las artes marciales mixtas. Pero mientras Josh muestra una iron&iacute;a que act&uacute;a como bistur&iacute; y no renuncia al ritmo que les hizo famosos, Bennie ha acabado domesticado y ofreciendo una simplona mirada buenista a Mark Kerr en<em> The smashing machine.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si algo se le puede achacar a<em> Marty Supreme</em>,<em> </em>es que ante tanto ritmo, ante tanta iron&iacute;a, parece disfrutar demasiado perreando a sus personajes. Aunque no se regodee, s&iacute; que le falta algo de humanismo que nos haga entender que Marty es m&aacute;s Joserra de lo que parece y &eacute;l quiere aceptar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/marty-supreme-frenetica-e-inteligente-critica-aires-grandeza-eeuu-soberbio-timothee-chalamet_129_12940835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Marty Supreme', una frenética e inteligente crítica a los aires de grandeza de EEUU con un soberbio Timothée Chalamet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Estrenos de cine,Premios Oscar,Timothée Chalamet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/28-anos-despues-templo-huesos-excelente-continuacion-gran-epopeya-zombi-tiempo_129_12906679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6748c812-6d20-459e-843f-1d54e5673ed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nia DaCosta (‘Candyman’) reemplaza a Danny Boyle como director mientras Ralph Fiennes gana protagonismo dentro de una película deslumbrante y arriesgadísima</p><p class="subtitle">De ‘Romería’ a Sergi López, las ausencias más sonadas de las nominaciones a los Goya 2026
</p></div><p class="article-text">
        Si ahora mismo hay tanto inter&eacute;s por la religi&oacute;n y la espiritualidad tiene que deberse a la sensaci&oacute;n, m&aacute;s o menos compartida, de que esto se acaba. Dejando de lado c&oacute;mo entidades eclesi&aacute;sticas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rey-reyes-nuevo-cine-cristiano-quiere-consolidarse-traves-animacion-infantil_1_12837215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y corporativas</a> intentan cooptar este supuesto inter&eacute;s &mdash;moviendo a la sospecha de si no nos estaremos preocupando en exceso mientras <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/giro-catolico-profetizado-obispos-efecto-rosalia-desinfla-datos_1_12803763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las iglesias siguen vac&iacute;as</a>&mdash;, hay que asumir que la cultura siempre es un s&iacute;ntoma. Y lo que cierta cultura muestra de un tiempo a esta parte es que, s&iacute;, esa angustia por creer existe. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sirat-oliver-laxe-desvela-secretos-analiza-cuatro-escenas-pelicula_1_12368924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sirat</em></a><em> </em>y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/harias-si-hija-metiera-monja-alauda-ruiz-azua-dinamita-lazos-familiares-domingos_1_12622628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los domingos</em></a><em> </em>en Espa&ntilde;a. La &uacute;ltima <em>Pu&ntilde;ales por la espalda</em> en EEUU. Se acerca algo parecido a un colapso, y frente a &eacute;l hay quien busca aferrarse a credos conocidos o por conocer.
    </p><p class="article-text">
        Algo que vaya m&aacute;s all&aacute; del individuo, de un relato de identidad laico que ahora carece de sentido. As&iacute; que se buscan relatos viejos, se busca empezar de nuevo ante una incertidumbre cada vez m&aacute;s aterradora&hellip; y entonces reaparece el zombi. C&oacute;mo no va a reaparecer si esta es la criatura de la ficci&oacute;n de terror que, durante el &uacute;ltimo medio siglo, mejor se ha prestado a ejercer de met&aacute;fora. El zombi significa muchas cosas, pero, sobre todo, significa eso, que se ha acabado. Que la vida &mdash;con sus singularidades y sus opciones de organizaci&oacute;n&mdash; ha dejado de tener sentido. Tambi&eacute;n la muerte.
    </p><p class="article-text">
        La clave del zombi no es que sepulte el raciocinio humano bajo unos instintos salvajes &mdash;es un <em>alter ego</em> ominoso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hombre-lobo-revision-sugerente-sosa-mito-licantropo_129_11970249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">similar al hombre lobo</a>, a Mr. Hyde o incluso al vampiro obcecado en su sed de sangre&mdash;, sino que, en el momento en que aparece, haya que sentenciar a toda la sociedad de golpe. Solemos hablar de apocalipsis zombi, pero nunca de apocalipsis lic&aacute;ntropos o vamp&iacute;ricos. Porque el zombi es una enmienda a la totalidad. Una vez aparece y se multiplica, es el fin. As&iacute; de sencillo. Ning&uacute;n otro monstruo de la ficci&oacute;n de terror posee ese poder, ninguno tiene la convicci&oacute;n de simbolizar ese fin de todas las cosas ante el que las religiones, se supone, nos preparan.
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            </figure><p class="article-text">
        Si las sociedades han llegado a un punto de incertidumbre tal como para renunciar al progreso secular &mdash;y que un apocalipsis total e igualitario se antoje m&aacute;s probable que una prosperidad colectiva y material&mdash;, es el momento de que el zombi vuelva a presumir de su capacidad para significarlo todo. <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em>, el proyecto de tres pel&iacute;culas que han ideado Alex Garland y Danny Boyle, apunta a ser una ficci&oacute;n clave de nuestra &eacute;poca porque se pregunta justamente qu&eacute; ocurre despu&eacute;s del fin. Tambi&eacute;n porque, llegada esta segunda entrega que dirige Nia DaCosta con el subt&iacute;tulo de <em>El templo de los huesos</em>, ha querido pararse a pensar en la religi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reconstruir la cultura</strong></h2><p class="article-text">
        La propuesta es perfectamente org&aacute;nica. No solo porque <em>El templo de los huesos</em> empiece justo a continuaci&oacute;n de donde termin&oacute; la pel&iacute;cula previa estrenada hace escasos meses &mdash;con el joven Spike&nbsp;(Alfie Williams) conociendo a los &ldquo;Jimmys&rdquo;, el inquietante grupo de supervivientes que lidera Jimmy Cristal (Jack O&rsquo;Connell)&mdash;, sino porque la pel&iacute;cula dirigida por Danny Boyle ya hab&iacute;a querido trascender todo lo que el audiovisual zombi nos hubiera legado en los &uacute;ltimos tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de apocalipsis inminente no es exclusiva de nuestra &eacute;poca. Lo cierto es que el Norte global lleva sumido desde al menos los inicios del siglo XXI en esta neurosis escatol&oacute;gica. Escatol&oacute;gica en el sentido apocal&iacute;ptico del t&eacute;rmino &ldquo;escatolog&iacute;a&rdquo; y no tanto en el de los excrementos y la degradaci&oacute;n corporal&hellip; aunque eso tambi&eacute;n, por qu&eacute; no. La angustia nos lleva hasta el 11-S, a cuya sombra Boyle y Garland manufacturaron la inaugural <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em>. Luego vino la Gran Recesi&oacute;n con sus propios zombis &mdash;los de <em>The Walking Dead</em> y <em>The Last of Us</em> salen b&aacute;sicamente de aqu&iacute;&mdash;, y a la hora de retomar la saga hab&iacute;a mucho trauma sociopol&iacute;tico donde elegir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Boyle y Garland, cineastas de idiosincrasia ferozmente inglesa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/danny-boyle-regresa-zombies-28-anos-despues-paciencia-gente-agotado_1_12390999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eligieron el Brexit</a>. 28 a&ntilde;os despu&eacute;s, Reino Unido ha sido aislado internacionalmente por ser el foco de contagio. Los supervivientes se han visto obligados a convivir con los infectados, en un cerco claustrof&oacute;bico que por supuesto pone en bandeja hacer los sombr&iacute;os diagn&oacute;sticos sociales que suelen planear sobre este tipo de ficciones. El apocalipsis zombi saca invariablemente lo peor del ser humano y disfruta edificando nuevas estructuras ruinosas y fallidas. Jugando a preguntarse con nihilismo qui&eacute;n es peor, si el muerto viviente o el vivo acosado por la no-muerte. La respuesta no os sorprender&aacute;.
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                La película alterna escenas de horror con diálogos calmados                            </span>
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        Por eso <em>Amanecer de los muertos</em> se ambientaba en un centro comercial, y por eso los art&iacute;fices de <em>The Last of Us</em> insist&iacute;an en declamar &mdash;como si hubieran inventado la rueda o algo&mdash; que lo m&aacute;s peligroso de su mundo postapocal&iacute;ptico eran los supervivientes. Hete aqu&iacute;, sin embargo, que Boyle y Garland quieren hacer otra cosa. Bastante sorprendentemente &mdash;sobre todo por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alex-garland-recrea-historia-veterano-irak-warfare-guerra-no-ver-izquierdas-derechas_1_12225720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la deriva conservadora de Garland</a> en sus &uacute;ltimos filmes como director&mdash;, han regresado al universo de <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em> con voluntad propositiva, buscando nuevos comienzos. No necesariamente con optimismo &mdash;del aislamiento han nacido grupos definidos por la virilidad y el nacionalismo, de los que justamente huye Spike&mdash; pero s&iacute; con un af&aacute;n reflexivo, en absoluto determinista.
    </p><p class="article-text">
        <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> se preguntaba por la reconstrucci&oacute;n de una cultura para acabar privilegiando como interrogante central la forma en que nos pod&iacute;amos relacionar con la muerte dentro de un mundo de no-muertos. Surg&iacute;a entonces el fascinante personaje de Ian Kelson (Ralph Fiennes) habiendo dise&ntilde;ado sus propios rituales, en los que <em>El templo de los huesos</em> ahora quiere profundizar. Esta secuela tiene a Boyle como productor ejecutivo &mdash;la idea es que vuelva a dirigir la tercera y &uacute;ltima entrega de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em>&mdash; y, aunque la puesta en escena de DaCosta sea muy solvente, desde luego carece de la contundencia e inventiva que mostrara el director de <em>Trainspotting</em>.
    </p><p class="article-text">
        La responsable del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>reboot</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/terror-gentrificacion-black-lives-matter-candyman-trauma-arma-colectiva_1_8251156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Candyman</em></a> &mdash;corramos un tupido velo sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-marvels-justo-tipo-desastre-capaz-enterrar-estudios-franquicias_129_10670266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la trampa que le tendieron en </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-marvels-justo-tipo-desastre-capaz-enterrar-estudios-franquicias_129_10670266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Marvels</em></a>&mdash; ha optado por un enfoque visual m&aacute;s contenido, apart&aacute;ndose del caos hist&eacute;rico con el que Boyle hab&iacute;a querido remitir al fe&iacute;smo de los primeros 2000 (indagando de paso en la turbulenta subjetividad de esos supervivientes). Aun as&iacute;, DaCosta sabe afinar la brutalidad de lo expuesto &mdash;<em>El templo de los huesos</em> es mucho m&aacute;s violenta&mdash;, resuelve con brillantez pasajes complicados &mdash;lo sucedido con el zombi Alfa, que tambi&eacute;n gana presencia aqu&iacute;&mdash; y administra con soltura los hallazgos del guion de Garland. Que, afortunadamente, vuelven a ser muchos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una epopeya de ultratumba</strong></h2><p class="article-text">
        Si la primera <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> era una pel&iacute;cula extraordinaria &mdash;tanto por m&eacute;ritos propios como por la fuerza con la que irrump&iacute;a en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/black-phone-2-mediocre-secuela-scott-derrickson-trata-desesperadamente-volver-dias-sinister_129_12708917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese terror comercial tan domesticado</a> que sufrimos a d&iacute;a de hoy&mdash;, esta <em>Templo de los huesos</em> no lo es menos. Las escasas pegas que se le pudieran poner al filme de Boyle &mdash;su ritmo epis&oacute;dico, su condici&oacute;n de historia sin acabar&mdash; bien podr&iacute;an haber hecho estragos con <em>El templo de los huesos</em> en el sentido de disponer una pel&iacute;cula carente de principio o final, no m&aacute;s que el ecuador de una trilog&iacute;a. Por suerte esta tesitura favorece un saludable desconcierto durante todo el metraje del filme de DaCosta. Nunca sabes qu&eacute; va a pasar a continuaci&oacute;n, hacia d&oacute;nde va la historia. Otro motivo para percibir este proyecto como algo ins&oacute;lito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n para alejarlo de andamiajes televisivos o tentaciones de marca &mdash;es admirable c&oacute;mo se resuelve lo del personaje de Cillian Murphy, que protagonizar&iacute;a por fin la siguiente entrega tras haber sido presentado en aquella remota <em>28 d&iacute;as despu&eacute;s</em>&mdash;, incapaces de estorbar a unos objetivos realmente encomiables. Lo que Garland, Boyle y DaCosta est&aacute;n construyendo es una epopeya no empujada tanto por la narraci&oacute;n como por la antropolog&iacute;a. Cada rinc&oacute;n de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s </em>se pregunta c&oacute;mo (y por qu&eacute;) los humanos vamos creando tejido social, con <em>El templo de los huesos</em> dedic&aacute;ndose espec&iacute;ficamente a la necesidad de un relato religioso que legitime dicho tejido.
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                El templo de huesos susodicho que da título a la nueva entrega de &#039;28 años después&#039;                            </span>
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        Es el relato religioso que mueve al grupo de chavales descarriados al que se une Spike, y que entra en di&aacute;logo con las liturgias de Kelson (tambi&eacute;n con su empe&ntilde;o en convivir amistosamente con los infectados). Y es este di&aacute;logo el que da la medida de la grandeza del proyecto cinematogr&aacute;fico que nos ocupa &mdash;mejor llam&eacute;moslo as&iacute; y no &ldquo;saga&rdquo;; nada tiene que ver <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> con tonter&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estilo </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jurassic World</em></a>&mdash;, pues es un di&aacute;logo complejo&hellip; a la vez que al&eacute;rgico a la solemnidad. Sus apuntes en torno a la religi&oacute;n &mdash;en torno a si cualquier sociedad ha de necesitarla, o es un supuesto que solo le conviene al poder&mdash; son ante todo gamberros e iconoclastas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dio bastante que hablar en su d&iacute;a que los chavales que lidera Jimmy Cristal vistieran <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/actualidad/jimmy-savile-abuso-victimas-centros_1_7648183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Jimmy Savile</a>, una celebridad de la televisi&oacute;n brit&aacute;nica de quien se supo que era un depredador sexual solo una vez muerto. Como esto pas&oacute; en 2011, el mundo de <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> nunca lleg&oacute; a conocer estos cr&iacute;menes, y la fijaci&oacute;n de los Jimmys por su figura &mdash;as&iacute; como por los Teletubbies, cuyo baile les obsesiona&mdash; emanaba del macabro humor de Garland, que pon&iacute;a en solfa la cultura popular de su pa&iacute;s. Pues bien, que la pel&iacute;cula profundice en este grupo &mdash;poblado por gente mucho m&aacute;s psic&oacute;pata, en efecto, que los propios infectados&mdash; solo es uno de los puntos fuertes de un guion extravagante e imprevisible, que alterna secuencias de horror brutal con di&aacute;logos y escenas contemplativas.
    </p><p class="article-text">
        Las mayores virtudes como espect&aacute;culo de <em>El templo de los huesos</em> residen en un malabarismo de tonos e ideas que a veces apuntan a hundir a la pel&iacute;cula en el rid&iacute;culo &mdash;el binomio Ralph Fiennes/Iron Maiden ya es un momento cumbre del cine de 2026&mdash;, lo que bastar&iacute;a por s&iacute; solo para celebrar su existencia. Como adem&aacute;s su reflexi&oacute;n sobre la intersecci&oacute;n de poder y religi&oacute;n no puede ser m&aacute;s punzante y actual, <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> se asienta como una de las cosas m&aacute;s estimulantes que est&aacute;n sucediendo ahora mismo en el cine comercial contempor&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ocurre tantas veces que la potencia expresiva de la figura zombi halle una historia completamente a su altura, pero <em>28 a&ntilde;os despu&eacute;s</em> es esa historia. Y, as&iacute; como est&aacute; a la altura del zombi, tambi&eacute;n ha de estar a la de nuestra &eacute;poca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/28-anos-despues-templo-huesos-excelente-continuacion-gran-epopeya-zombi-tiempo_129_12906679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 21:31:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘28 años después: El templo de los huesos’, una excelente continuación de la gran epopeya zombi de nuestro tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Críticas de cine,Crítica,Terror]]></media:keywords>
    </item>
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