<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Bad Bunny]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/bad-bunny/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bad Bunny]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1055462/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" width="2061" height="1159" alt="La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR &quot;es otra cosa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Cezanne Cardona publica 'Esto también es una casa', que analiza cómo los puertorriqueños resisten desde lo cotidiano gozando, bailando y luchando
</p><p class="subtitle">Bad Bunny, el rey del pop odiado por los padres que ahora une a las generaciones
</p></div><p class="article-text">
        El escritor puertorrique&ntilde;o Cezanne Cardona entreg&oacute; su novela <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> (Seix Barral) tres d&iacute;as despu&eacute;s de que su compatriota <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> publicara el &aacute;lbum <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nuevo-disco-bad-bunny-cancion-cancion-debi-tirar-fotos-reivindicacion-musical-puerto-rico_129_11940336.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em></a>, el 5 de enero de 2025. El cantante comenz&oacute; en julio de ese mismo a&ntilde;o su residencia <em>No me quiero ir de aqu&iacute;</em> en Puerto Rico, convirtiendo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'casita'</a> en un elemento principal de su escenograf&iacute;a, que posteriormente mantuvo en la gira con la que lleva recorriendo el mundo desde noviembre, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a incluida</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro, Cardona tambi&eacute;n sit&uacute;a la casa, el hogar, en el centro de su relato. Y lo hace a trav&eacute;s de la historia de Javi, un ni&ntilde;o que vive en un peque&ntilde;o piso de madera encima de la ferreter&iacute;a que atiende su madre. Su padre aparece de vez en cuando &ndash;y mejor si no lo hiciera&ndash;, a su abuelo hay que cambiarle los pa&ntilde;ales, y entre medias se escuchan tiroteos, negocian narcos y hasta llega arrasando un hurac&aacute;n. Pero la casa sigue siempre presente, como punto de encuentro, como refugio, como almac&eacute;n, como el lugar donde suceden las cosas. Como el bloque dedicado al perreo en los shows de Bad Bunny.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puertorrique&ntilde;os</a> resistimos desde lo cotidiano y lo hacemos gozando, bailando y luchando&rdquo;, explica el autor coincidiendo con una de las frases m&aacute;s reconocidas de Bad Bunny: &ldquo;PR es otra cosa&rdquo;. Para el escrito, la decisi&oacute;n de incorporar la 'casita' a la escenograf&iacute;a de la gira del 'Conejo Malo' es una &ldquo;genialidad y una forma de apostar porque lo local es universal, la confirmaci&oacute;n de que la casa ha sido el centro de negociaci&oacute;n cultural puertorrique&ntilde;a&rdquo;. Cardona explica que tambi&eacute;n es &ldquo;el refugio de las familias rotas, el b&uacute;nker en el que muchas madres solteras han tenido que establecerse para luchar en contra del machismo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/86a1f70b-3640-44d4-aaa4-bace51a59deb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor recuerda el caso de su abuela que, como consecuencia de la reforma agraria que hubo en el pa&iacute;s en los a&ntilde;os cuarenta, recibi&oacute; &ldquo;un trozo de tierra por muy poco dinero para poder establecerse&rdquo;, que es como el autor explica que se impuso la &ldquo;hegemon&iacute;a&rdquo; del Partido Popular Democr&aacute;tico (PPD), convirtiendo la casa en el modelo aspiracional del puertorrique&ntilde;o que antes no ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cardona describe que por la historia y urbanismo de su pa&iacute;s, en el que no tienen &ldquo;una ciudad bien delimitada por los distintos ensayos de ciudad fallida que ha habido, la casa es el centro&rdquo;. El balc&oacute;n donde Bad Bunny &ldquo;se arrima a bailar&rdquo; es el espacio de conversaci&oacute;n, &ldquo;donde se hac&iacute;an fiestas, donde la gente se enamoraba, donde utilizando las rejas se enganchaban ropas, donde las abuelas sembraban plantas de interior, donde se guardaban las herramientas, donde la gente vend&iacute;a alcapurrias, frituras, dulces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que a su vez la marquesina era una &ldquo;especia de protecci&oacute;n y apertura a la vez&rdquo;. El escritor lo justifica explicando que muchas abuelas dejaban a sus nietos hacer <em>parties</em> en ellas &ldquo;en vez de estar metido en las calles, tratando de protegerlo de los narcos, lo que aqu&iacute; llaman <em>bichotes</em>&rdquo;: &ldquo;Para nosotros es conmovedor que Bad Bunny haya utilizado el espacio en el que resistimos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La 'basura' como espejo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la casualidad de la conexi&oacute;n entre <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> y la escenograf&iacute;a de Bad Bunny, en realidad fue la hija de Cardona la que sembr&oacute; la semilla de la novela, en mitad de un tap&oacute;n (atasco), muy habituales en el pa&iacute;s. El escritor explica que la desarticulaci&oacute;n de los trenes a mediados del siglo XX les oblig&oacute; a &ldquo;comprar un carro y eso cambi&oacute; la mirada respecto al paisaje, que curiosamente los tampones permiten verlos de forma distinta&rdquo;. En concreto, su reto&ntilde;a vio un mogote (monta&ntilde;a), le pregunt&oacute; por &eacute;l, y al descubrirle que en realidad se trataba de un vertedero, lo vivi&oacute; como &ldquo;una tragedia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1144139.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1144139.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1144139.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1144139.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg"
                    alt="Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el espectáculo de la Super Bowl"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el espectáculo de la Super Bowl                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese momento estaba escribiendo su anterior libro, <em>Levitton Mon Amour</em>, en el que tambi&eacute;n hablaba del fracaso del sue&ntilde;o americano en el Caribe a trav&eacute;s de relatos cortos. Sinti&oacute; que deb&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; para poder &ldquo;hablar de la clase social que est&aacute; por debajo de la clase media&rdquo;: &ldquo;El vertedero ha crecido con el tiempo y ahora es una monta&ntilde;a bastante grande. Puerto Rico no sabe qu&eacute; hacer con la basura. Quer&iacute;a hablar de la contradicci&oacute;n de que ese espacio que ha crecido a fuera de basura y tierra se haya convertido tambi&eacute;n en una forma de mirarnos a nosotros mismos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Literatura para preguntar</h2><p class="article-text">
        En uno de los pasajes de la novela, la madre de Javi le dice que no quiere leerle en voz alta, porque &eacute;l lo hace mejor que ella, ya que no pudo ir a la escuela. &Eacute;l accede y contin&uacute;a con su lectura, que para &eacute;l funciona como punto evasi&oacute;n. Cardona cita al escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/javier-cercas-desclasificacion-papeles-23f-no-acabar-bulos-sitio-agarrarse_1_13022221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a> para reivindicar su defensa de que &ldquo;la literatura protege a las preguntas de las respuestas&rdquo;. El autor puertorrique&ntilde;o apela a su idea porque &ldquo;plantea la literatura no como un suced&aacute;neo de la terapia que da respuestas, sino que protege nuestras grandes preguntas. Da cabida a la curiosidad y a que podamos contestarnos a trav&eacute;s de las historias de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el escritor considera que &ldquo;la literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas, o ese espacio que le quieren vender a los dem&aacute;s de que a trav&eacute;s de saltarse los derechos se pueden resolver supuestos problemas&rdquo;. Por contra, Cardona afirma que &ldquo;la democracia es lenta, es una conversaci&oacute;n en la que uno debe estar dispuesto a perder. Depende del fracaso, y la literatura tambi&eacute;n&rdquo;. Para el autor, la conversaci&oacute;n que plantea la literatura est&aacute; &ldquo;atravesada por el fracaso&rdquo;, y que precisamente por eso le &ldquo;fascina&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Odisea</em></a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cezanne Cardona</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cardona hace referencia a la pol&eacute;mica en torno a la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Christopher Nolan, por las campa&ntilde;as en contra lanzadas por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/odisea-mentiras-elon-musk-fachosfera-christopher-nolan_129_13385138.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk y la fachosfera</a> desde que se supo que una actriz negra, Lupita Nyong'o interpretar&iacute;a a Helena de Troya. &ldquo;La derecha se fij&oacute; en lo que no tiene que fijarse, que tiene que ver con el color de la piel o c&oacute;mo es Helena. Lo que el texto nos est&aacute; diciendo es que el fracaso es importante y que nos da identidad, porque Odiseo tiene que dejar de ser el h&eacute;roe para ser entonces padre. En la casa el parecer no es importante, lo m&aacute;s importante es ser,  y &eacute;l ya no quiere parecer, quiere ser&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Contra la caricatura de las 'yales'</h2><p class="article-text">
        Uno de los pilares de la novela es la relaci&oacute;n entre Javi y su madre, Pilar, que le tuvo cuando era muy joven, sigue si&eacute;ndolo, y su cuerpo se termina convirtiendo, en funci&oacute;n de lo cortos que se ponga los pantalones, y si atiende a los clientes incluso en bikini, en el principal reclamo para las cuentas del negocio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-xYixQwmhUxk-8906', 'youtube', 'xYixQwmhUxk', document.getElementById('yt-xYixQwmhUxk-8906'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-xYixQwmhUxk-8906 src="https://www.youtube.com/embed/xYixQwmhUxk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Cardona que con este personaje buscaba &ldquo;cuestionar la caricatura&rdquo; que existe en Puerto Rico, presente tambi&eacute;n en la m&uacute;sica urbana, de las llamadas <em>yales</em>: &ldquo;Son ese tipo de mujeres muy j&oacute;venes que en ocasiones dejan las escuelas porque quedan embarazadas muy temprano y algunas dependen de los cupones de alimentos para sobrevivir&rdquo;. Bad Bunny las menciona en una de sus canciones, <em>Fina</em>, su colaboraci&oacute;n con la tambi&eacute;n puertorrique&ntilde;a Young Miko.
    </p><p class="article-text">
        El escritor recuerda que en su pa&iacute;s, &ldquo;por la condici&oacute;n colonial, cuantos m&aacute;s hijos tengas, m&aacute;s dinero te da el Gobierno&rdquo;. &ldquo;<em>Yales</em> es el mote que se ha puesto a este tipo de mujeres y quise cuestionarlo, darle profundidad y ternura porque aqu&iacute; es muy f&aacute;cil decir que no son muy buenas madres, que lo que sea les pasa por estar muy sexualizadas, todo ese machismo velado&rdquo;, comenta sobre por qu&eacute; quiso incluir en su libro que &ldquo;las maternidades no son perfectas y no hay que exigirlas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" length="1443836" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1443836" width="2061" height="1159"/>
      <media:title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" width="2061" height="1159"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Bad Bunny,Puerto Rico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exceltur confirma un buen verano y eleva su previsión de crecimiento del turismo en 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/exceltur-confirma-buen-verano-eleva-prevision-crecimiento-turismo-2026_1_13379054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e1a5b80-6a1b-480d-8994-8be3d0881fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Exceltur confirma un buen verano y eleva su previsión de crecimiento del turismo en 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La patronal atribuye la mejora a España como destino seguro y al desvío de viajeros desde otros destinos; aunque advierte del aumento de los costes, la presión sobre las infraestructuras y el absentismo laboral
</p><p class="subtitle">El verano del récord de turistas: la guerra, el precio del petróleo y el eclipse disparan el tirón de los destinos españoles
</p></div><p class="article-text">
        Exceltur mejora sus <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-bate-record-reservas-pisos-turisticos-mapa-airbnb-coloniza-europa-region-region_1_13367542.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previsiones para el turismo espa&ntilde;ol</a>. La alianza, que agrupa a las principales empresas del sector, ha elevado del 2,5% al 2,7% su estimaci&oacute;n de crecimiento del PIB tur&iacute;stico para 2026. Tras un segundo trimestre mejor de lo esperado que cerr&oacute; con un crecimiento interanual del 3,4%, frente al 1,0% del primer trimestre y con la vista puesta en un verano que tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/aerolineas-preven-verano-record-espana-no-ven-riesgo-falta-combustible_1_13160063.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prev&eacute; positivo</a>. La organizaci&oacute;n sostiene que Espa&ntilde;a est&aacute; aprovechando su imagen de destino seguro y la incertidumbre en otros pa&iacute;ses del Mediterr&aacute;neo para atraer m&aacute;s visitantes, aunque avisa de que el contexto sigue siendo vol&aacute;til.
    </p><p class="article-text">
        El vicepresidente ejecutivo de Exceltur, &Oacute;scar Perelli, ha asegurado que el sector ha mostrado una &ldquo;gran resiliencia&rdquo; y que el turismo volver&aacute; a crecer por encima del conjunto de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, ampliando de nuevo la brecha frente a la media del resto de sectores (+2,4%). Con esta revisi&oacute;n, la patronal calcula que el turismo aportar&aacute; 228.396 millones de euros de valor a&ntilde;adido bruto, el 12,9% del PIB, un porcentaje superior al &uacute;ltimo dato del INE (12,6%, referido a 2024) y que supondr&iacute;a un incremento de 27.697 millones de euros desde entonces.
    </p><h2 class="article-text">Un segundo trimestre por encima de las previsiones</h2><p class="article-text">
        Entre abril y junio, la llegada de turistas internacionales aument&oacute; un 6,4%, las pernoctaciones crecieron un 5,7% y el gasto tur&iacute;stico se increment&oacute; un 8,2%, seg&uacute;n los datos presentados por Exceltur. Las empresas del sector registraron un aumento medio de las ventas del 4,2%. Mientras tanto, otros competidores del Mediterr&aacute;neo sufrieron ca&iacute;das notables: Turqu&iacute;a retrocedi&oacute; un 3,8% y Chipre un 18,3%.
    </p><p class="article-text">
        Perelli explic&oacute; que buena parte de este comportamiento responde a la fortaleza de Espa&ntilde;a como destino tur&iacute;stico y al cambio de planes de viajeros que inicialmente iban a desplazarse a pa&iacute;ses afectados por la inestabilidad en Oriente Medio o a otros competidores del Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Su informe,<em> Valoraci&oacute;n tur&iacute;stica empresarial, prespectivas para verano y el conjunto de 2026</em>, precisa que el conflicto en la zona ha llegado a afectar a un mercado que el a&ntilde;o pasado recibi&oacute; 181 millones de turistas, 47 millones de ellos procedentes de los grandes mercados emisores europeos. A esto se suma otro dato que la patronal subraya: los viajes de negocios a Espa&ntilde;a han crecido un 23%, algo que Perelli vincula a la generalizaci&oacute;n del teletrabajo, que permite a profesionales no residentes combinar estancias laborales con peque&ntilde;as escapadas.
    </p><p class="article-text">
        Perelli tambi&eacute;n destac&oacute; el impacto de los grandes eventos, un motor cada vez m&aacute;s determinante tanto para el turismo extranjero como para los viajes de los espa&ntilde;oles. Cit&oacute; la visita del Papa a Espa&ntilde;a, cuyo efecto ya se refleja en los datos de junio, y los conciertos multitudinarios de artistas como Bad Bunny, adem&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/economia/industria-deporte-mueve-billones-euros-mundo-supera-pib-espana_1_13291744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">citas deportivas y otras propuestas culturales</a>. Seg&uacute;n el vicepresidente ejecutivo, cada vez m&aacute;s gente organiza sus vacaciones alrededor de un concierto, un partido o una cita cultural concreta, una tendencia que Exceltur espera que se mantenga tambi&eacute;n este verano.
    </p><p class="article-text">
        La demanda nacional tambi&eacute;n mejor&oacute; respecto al inicio del a&ntilde;o. Las noches contratadas por viajeros espa&ntilde;oles crecieron un 2,6%, mientras que su gasto aument&oacute; un 8,3%. Exceltur detecta adem&aacute;s una polarizaci&oacute;n en el comportamiento del turista espa&ntilde;ol: crecen tanto los hoteles de mayor categor&iacute;a (pernoctaciones en 4 y 5 estrellas, +3,6%) como las f&oacute;rmulas m&aacute;s econ&oacute;micas apartamentos (+9%), viviendas de uso tur&iacute;stico (+9,2% hasta marzo) y turismo rural.
    </p><p class="article-text">
        Por territorios, en el segundo trimestre lideraron el crecimiento de ventas Castilla-La Mancha (+11,6%), Extremadura (+9,3%), la Comunitat Valenciana (+9%), Catalu&ntilde;a (+8,6%) y Baleares (+5,2%), mientras que Canarias (+1,3%) mostr&oacute; una moderaci&oacute;n que Exceltur vincula a la consolidaci&oacute;n de la conectividad a&eacute;rea.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s actividad, pero menos margen</h2><p class="article-text">
        El crecimiento de la demanda no se ha traducido en una mejora equivalente de la rentabilidad. Exceltur advirti&oacute; de que <a href="https://www.eldiario.es/economia/iag-duena-iberia-vueling-gana-70-asume-factura-combustible-dispara-2-000-millones_1_13205026.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los costes est&aacute;n aumentando </a>por encima de las ventas y reduciendo los m&aacute;rgenes empresariales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la patronal, los carburantes se encarecieron un 6,9%, la energ&iacute;a un 5,9% y los suministros en torno a un 6%, unos incrementos que atribuye al conflicto en el Estrecho de Ormuz. Las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas son las m&aacute;s afectadas, con un incremento de costes del 15,7% pese a las coberturas contratadas. En el transporte a&eacute;reo, el precio del queroseno sigue muy por encima de los niveles previos al conflicto en Oriente Medio.
    </p><h2 class="article-text">El empleo crece y preocupa el absentismo</h2><p class="article-text">
        El turismo tambi&eacute;n mantuvo un fuerte ritmo de creaci&oacute;n de empleo. En junio hab&iacute;a 71.045 afiliados m&aacute;s que un a&ntilde;o antes en las actividades tur&iacute;sticas (+3,1%), un ritmo superior al del resto de sectores (+2,8%), y el 89,6% de los nuevos contratos fueron indefinidos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Exceltur situa el absentismo entre los principales problemas del sector. Seg&uacute;n sus c&aacute;lculos, el 6,6% de las horas de trabajo previstas no llegaron a realizarse por esta causa, con un coste anual de 5.959 millones de euros el 2,6% de la facturaci&oacute;n de las empresas tur&iacute;sticas y el 16% del coste total del sistema. Canarias presenta la tasa m&aacute;s elevada, con un 12,1% de las horas de trabajo afectadas.
    </p><h2 class="article-text">Buenas perspectivas para el verano</h2><p class="article-text">
        La patronal espera que el verano mantenga la tendencia positiva, aunque con un ritmo de crecimiento m&aacute;s moderado que el registrado en primavera. Las empresas prev&eacute;n incrementar sus ventas un 3,2%. Seg&uacute;n la Encuesta de Confianza de Exceltur, el 54,5% de los empresarios espera aumentar sus ventas este verano, aunque el 90% considera que ese incremento ser&aacute; leve.
    </p><p class="article-text">
        Exceltur anticipa una ligera desaceleraci&oacute;n del turismo internacional, compensada por una mayor fortaleza de la demanda espa&ntilde;ola. Tambi&eacute;n espera un buen comportamiento de las actividades vinculadas al ocio (que pasar&iacute;an de crecer un 3,2% a un 3,8%), las agencias de viaje (del 1,6% al 3,2%) y el transporte (del 3,9% al 4,3%), mientras que los hoteles moderar&iacute;an su ritmo (del 4,8% al 2,9%).
    </p><p class="article-text">
        Por territorios, las mejores previsiones para el verano corresponden a la Comunitat Valenciana (+12,5%), Madrid (+7,2%), Extremadura (+9,2%), Castilla-La Mancha (+7,9%), la Regi&oacute;n de Murcia (+9,5%) y Catalu&ntilde;a (+5,9%), mientras que Baleares (+0,8%) y Canarias (+0,3%) repetir&iacute;an cifras similares a las del verano de 2025, ya muy elevadas, y Andaluc&iacute;a anticipa un crecimiento m&aacute;s moderado (+1%).
    </p><p class="article-text">
        El documento de perspectivas tur&iacute;sticas se&ntilde;ala adem&aacute;s un impasse regulatorio relevante: tras la derogaci&oacute;n del registro &uacute;nico de viviendas de uso tur&iacute;stico que hasta mayo hab&iacute;a reducido un 10% las plazas de VUT en las 25 principales ciudades espa&ntilde;olas (-36.911 plazas), el sector queda con un vac&iacute;o normativo pendiente de resolver.
    </p><h2 class="article-text">Sin autocomplacencia</h2><p class="article-text">
        Pese a revisar al alza sus previsiones, Perelli pidi&oacute; &ldquo;evitar la autocomplacencia&rdquo;. A su juicio, parte del crecimiento responde a factores coyunturales, como el desv&iacute;o de turistas desde otros destinos afectados por la incertidumbre geopol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, reclam&oacute; reforzar las infraestructuras de transporte, mejorar los servicios p&uacute;blicos en los destinos tur&iacute;sticos, contener el aumento de los costes empresariales y avanzar hacia un modelo de mayor valor a&ntilde;adido. Entre las medidas de corto plazo, Exceltur propone incluso activar una exenci&oacute;n temporal de la regla europea ReFuelEU Aviation (que obliga a repostar el 90% del combustible en el aeropuerto de origen) y flexibilizar las obligaciones de consumo de SAF y del r&eacute;gimen europeo de comercio de derechos de emisi&oacute;n, si se mantiene el riesgo asociado al cierre del Estrecho de Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n defendi&oacute; mantener la lucha contra la oferta ilegal de viviendas tur&iacute;sticas, posponer nuevos impuestos o recargos tur&iacute;sticos. Citando expresamente las propuestas en Catalu&ntilde;a (y el recargo de Barcelona), Pa&iacute;s Vasco, Baleares, Asturias y Galicia y acelerar la incorporaci&oacute;n de la inteligencia artificial al sector para mejorar la gesti&oacute;n y la experiencia de los viajeros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/exceltur-confirma-buen-verano-eleva-prevision-crecimiento-turismo-2026_1_13379054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 12:29:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e1a5b80-6a1b-480d-8994-8be3d0881fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5539506" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e1a5b80-6a1b-480d-8994-8be3d0881fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5539506" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Exceltur confirma un buen verano y eleva su previsión de crecimiento del turismo en 2026]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e1a5b80-6a1b-480d-8994-8be3d0881fcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,PIB,Previsiones económicas,Papa León XIV,Bad Bunny,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid se da a la fiebre del 'pop-up' y el merchandising efímero: BTS, Bad Bunny y 1.700 euros en camisetas de Linkin Park]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-da-fiebre-pop-up-merchandising-efimero-bts-bad-bunny-1-700-euros-camisetas-linkin-park_1_13333944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aefb3a82-c6ca-4c7e-84e6-13d4ba17788e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146120.jpg" width="1280" height="720" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una colección de prendas exclusivas diseñadas por Zara y el cantante puertorriqueño, bastones de luces por 70 euros para un concierto que ya costó otros 150 y pases de 30 minutos con productos a punto de agotarse. El fenómeno de las tiendas temporales se ha cebado con los grandes espectáculos de junio</p><p class="subtitle">Linkin Park resucita en Madrid al segundo día: mejor sonido y tres generaciones a sus pies</p></div><p class="article-text">
        Ir a un concierto es ya casi un privilegio. No solo porque una entrada a m&aacute;s de 100 euros sea algo habitual de ver, sino porque a la experiencia completa se a&ntilde;aden los elevados precios dentro del recinto, el billete de tren (o avi&oacute;n) en caso de no vivir en una gran ciudad y otra suma por el alojamiento, si no se conoce a nadie con tiempo y ganas para hacer de anfitri&oacute;n. Pero, sobre todo durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, a este voluminoso gasto se le suma un nuevo desembolso: bienvenidos a la era de los pop-up, productos ef&iacute;meros a precio de oro. 
    </p><p class="article-text">
        No importa que sea entre semana, ni a horas irregulares. Un lunes a &uacute;ltima hora de la tarde o un mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, las colas para acceder a estas tiendas exclusivas son monumentales. Con la capital repleta de una alta tasa de eventos de gran impacto &ndash;adem&aacute;s de varios macroconciertos, la ciudad acaba de despedir a Tom Holland y Zendaya o al papa Le&oacute;n XIV&ndash;, las marcas, ticketeras y promotoras han aprovechado para exprimir al m&aacute;ximo la experiencia. 
    </p><p class="article-text">
        Solo en este mes de junio, Madrid se ha prestado a al menos tres grandes pop-up, coincidiendo con tres conciertos internacionales muy esperados: Bad Bunny, BTS y Linkin Park. El primero en instalar su tienda fue el cantante puertorrique&ntilde;o, que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a por todo lo alto con nada menos que diez fechas en Madrid. Durante dos semanas, una <em>casita</em> ocup&oacute; media plaza de Callao con largas colas a su alrededor. Algunos esperaron hasta dos horas para acceder unos minutos a aquel <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/enesima-privatizacion-espacio-publico-madrid-cubo-medio-callao-promocionar-zara-bad-bunny_1_13268202.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cub&iacute;culo blanco</a>, que en su interior guardaba una colecci&oacute;n especial dise&ntilde;ada para una colaboraci&oacute;n entre Zara y Bad Bunny. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zona trasera de las colas ante el cubo tienda de Zara en Callao."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zona trasera de las colas ante el cubo tienda de Zara en Callao.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estructura se extend&iacute;a por casi 400 metros cuadrados y las piezas exclusivas, seg&uacute;n fueran accesorios o prendas m&aacute;s elaboradas, pod&iacute;an costar entre 20 y m&aacute;s de 100 euros. Para mantenerla perenne en un lugar predilecto para influencers y tiktokers, y por el que cada a&ntilde;o transitan unas&nbsp;123 millones de personas, la empresa fundada por Amancio Ortega tuvo que pagar unos 10.000 euros diarios en concepto de tasas, lo que supondr&iacute;an alrededor de 150.000 a lo largo de dos semanas. El sello textil aprovech&oacute; este boom para derivarlo a su tienda habitual en Plaza Espa&ntilde;a, colocando un mostrador espec&iacute;fico para adquirir productos de la colecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que algunos fans, que ya hab&iacute;an pagado entre 80 y hasta 500 euros para asistir al concierto, en caso de ir a la zona VIP, terminaron dando la vuelta al cub&iacute;culo haciendo cola con tal de entrar. Poco despu&eacute;s, desde el viernes d&iacute;a 12 y hasta el 5 de julio, otra tienda temporal comenzaba a causar furor. El grupo de k-pop surcoreano BTS, con 37 millones y medio de oyentes mensuales en la plataforma Spotify, tambi&eacute;n arrasa en su visita a Madrid con merchandising exclusivo, e incluso productos promocionados para usarse en el concierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15e093a9-1882-49b8-a645-cc3a4acdcbd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camisetas exclusivas de la gira de BTS."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camisetas exclusivas de la gira de BTS.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_50p_1146149.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_50p_1146149.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_75p_1146149.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_75p_1146149.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_default_1146149.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_default_1146149.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85cf9a25-8dfe-4c10-b1eb-fc4c6f0ae68d_16-9-aspect-ratio_default_1146149.jpg"
                    alt="Varios Army Bomb para un concierto de k-pop."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varios Army Bomb para un concierto de k-pop.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la hist&oacute;rica Plaza de Alhajas, uno de los edificios m&aacute;s visibles de la Plaza de San Mart&iacute;n, las filas llegan hasta donde no alcanza la vista. Es mi&eacute;rcoles, la mayor&iacute;a de la gente trabaja o pasa esas horas en alg&uacute;n centro de estudios. Pero algunas han podido escaparse antes de que se agoten los Army Bombs, un bast&oacute;n que emite luces led de distintos colores. El aparato mide unos 10 cent&iacute;metros de longitud, cuesta 70 euros y las fans pueden agitarlo durante los dos conciertos de la banda, que no hab&iacute;a tocado en la ciudad hasta el pasado 26 de junio.
    </p><p class="article-text">
        A las diez de la ma&ntilde;ana, Sof&iacute;a y Lidia se plantaron en la cola del pop-up dispuestas a conseguir el suyo. &ldquo;Estoy nerviosa, &iexcl;se acaban muy pronto!&rdquo;, confiesa una de ellas cuando ya empieza a pegar el sol. Entre las dos amigas, de 16 a&ntilde;os y que se conocen del instituto, han pagado 300 euros (150 cada una) para tener su asiento en el estadio del Atl&eacute;tico. Como en las redes han seguido el minuto a minuto de este fen&oacute;meno comercial, saben que solo en las primeras horas del d&iacute;a es m&aacute;s probable que a&uacute;n queden bastones de luz. Para acceder a la tienda, antes han debido descargar un c&oacute;digo con un QR por Internet, que asignaba una fecha y hora a cada fan. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_50p_1146150.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_50p_1146150.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_75p_1146150.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_75p_1146150.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_default_1146150.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_default_1146150.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36e22427-72db-41d7-9874-0ad02537e3a8_16-9-aspect-ratio_default_1146150.jpg"
                    alt="Sofía y Lidia, en la cola para hacerse con su Army Bomb."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sofía y Lidia, en la cola para hacerse con su Army Bomb.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese tiempo, y durante un m&aacute;ximo de media hora, pueden visitar tanto una exposici&oacute;n ef&iacute;mera de BTS como adquirir productos de la gira. Adem&aacute;s de los Army Bomb, apilados en cajas negras sobre uno de los mostradores, en el habit&aacute;culo hay muchos otros productos exclusivos: faldas por 75 euros, cojines por el mismo precio, sudaderas que superan los 160 o, entre lo m&aacute;s barato, una taza con los siete integrantes del grupo simulando cruzar un paso de peatones, como en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/dia-mundial-beatles-5-lugares-no-debes-perderte-londres-si-fan-grupo-pm_1_12422618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abbey Road</a> y los Beatles. Al final, Sof&iacute;a y Lidia volvieron contentas a casa, despu&eacute;s de hacerse con su<em> lightstick </em>de colores. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras a&uacute;n dura este pop-up, entre el 22 y el 24 de junio, se habilit&oacute; otro espacio en Malasa&ntilde;a para mantener la fiebre del consumo. Esa semana, el martes y el mi&eacute;rcoles, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rivas/linkin-park-resucita-madrid-segundo-dia-mejor-sonido-tres-generaciones-pies_1_13327672.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la banda de nu metal Linkin Park ofreci&oacute; dos conciertos en Rivas Vaciamadrid</a> despu&eacute;s de siete a&ntilde;os sin actividad. As&iacute; que la expectaci&oacute;n era total. En una colaboraci&oacute;n con la marca de ropa Deux Ex Machina, los autores de<em> In The End </em>abrieron un peque&ntilde;o local en plena calle Velarde con art&iacute;culos especiales de su &uacute;ltima gira, el <em>From Zero World Tour. </em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_50p_1146151.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_50p_1146151.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_75p_1146151.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_75p_1146151.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_default_1146151.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_default_1146151.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7b8c2f6-13c1-4ae2-9036-8ada409b9b8d_16-9-aspect-ratio_default_1146151.jpg"
                    alt="Artículos promocionales del &#039;pop-up&#039; de Linkin Park."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Artículos promocionales del &#039;pop-up&#039; de Linkin Park.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5605acab-7342-43e9-b1d2-42c04e278055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de la tienda de Linkin Park en colaboración con Deux Ex Machina."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de la tienda de Linkin Park en colaboración con Deux Ex Machina.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1146123.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1146123.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1146123.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1146123.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146123.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146123.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1e9562e-1434-457e-9ec8-3974b8c4e7af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146123.jpg"
                    alt="Precios del &#039;pop-up&#039; de Linkin Park con la marca Deux Ex Machina, temporalmente en la calle Velarde."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Precios del &#039;pop-up&#039; de Linkin Park con la marca Deux Ex Machina, temporalmente en la calle Velarde.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, los precios distan de ser baratos: aunque el equipo de Linkin Park reparti&oacute; 200 pinchos de tortilla a los primeros en llegar, el resto del stock se adquir&iacute;a previo pago. Algunas de las camisetas m&aacute;s baratas, con el logo del &uacute;ltimo disco, costaban 55 euros; mientras que hab&iacute;a sudaderas tasadas en casi 100 euros o m&aacute;s. &ldquo;Una mujer acaba de llevarse 1.700 euros en ropa&rdquo;, confesaba a Somos Madrid un vigilante de seguridad, que controla los accesos a la tienda. Fuera, en la cola, una pareja aguanta a &uacute;ltima hora de la tarde a ver si queda algo todav&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El estand cierra a las ocho y llevan una hora esperando a sus puertas. Se enteraron de la apertura exclusiva en sus redes sociales, concretamente en X, el antiguo Twitter. Hab&iacute;an visto fotos de alguna gorra que les ha gustado, y pusieron rumbo hasta all&iacute; nada m&aacute;s salir de trabajar. En su caso, tienen 29 y 32 a&ntilde;os. No han conseguido entradas para el concierto, aunque quer&iacute;an &ldquo;acercarse un poco&rdquo; a la experiencia y por eso acudieron en busca de alg&uacute;n producto especial. Rafa, uno de ellos, asume que los precios &ldquo;llegan a ser disparatados&rdquo;, y m&aacute;s a&uacute;n teniendo en cuenta que el pase del espect&aacute;culo no es barato de por s&iacute;. No obstante, lo tienen claro: &ldquo;Habr&aacute; que pagarlo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-da-fiebre-pop-up-merchandising-efimero-bts-bad-bunny-1-700-euros-camisetas-linkin-park_1_13333944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:28:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aefb3a82-c6ca-4c7e-84e6-13d4ba17788e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146120.jpg" length="132688" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aefb3a82-c6ca-4c7e-84e6-13d4ba17788e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146120.jpg" type="image/jpeg" fileSize="132688" width="1280" height="720"/>
      <media:title><![CDATA[Madrid se da a la fiebre del 'pop-up' y el merchandising efímero: BTS, Bad Bunny y 1.700 euros en camisetas de Linkin Park]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aefb3a82-c6ca-4c7e-84e6-13d4ba17788e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146120.jpg" width="1280" height="720"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Compras,Bad Bunny]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Downtown Boys, "auténticos chingones" en los Estados Unidos del trumpismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/downtown-boys-autenticos-chingones-estados-unidos-trumpismo_1_13332139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b62c7f15-0958-4076-a424-3c28b013902c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Downtown Boys, &quot;auténticos chingones&quot; en los Estados Unidos del trumpismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda estadounidense publica su cuarto álbum, 'Public Luxury', un disco cargado de mensajes políticos y llamamientos a la insurrección </p><p class="subtitle">Decibelios a la baja y limitadores de castigo: ¿qué está pasando con el volumen de los conciertos?</p></div><p class="article-text">
        Hay una frase en una de las nuevas canciones de Downtown Boys que sintetiza muy bien lo que es, lo que hace y lo que persigue este grupo de punk: &ldquo;Soy una chingona&rdquo;. En M&eacute;xico, la palabra chingona ha dejado atr&aacute;s cualquier significado peyorativo y sirve para referirse a una mujer valiente, empoderada. &ldquo;&iexcl;Soy una chingona!&rdquo;, grita Victoria Marie cuando canta el tema <em>Public Work. </em>Porque Downtown Boys son aut&eacute;nticos chingones, un torbellino de energ&iacute;a que se desat&oacute; en Providence, Rhode Island, hace ya un tiempo, y que resulta m&aacute;s necesario que nunca en los Estados Unidos de Trump, un pa&iacute;s atrapado entre el estupor, la rabia y la impotencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo explica la propia Victoria Marie, cantante del grupo, en una videollamada: &ldquo;Ese verso es muy especial para m&iacute; cuando lo canto, porque es algo as&iacute; como decir: vamos a abrirnos paso a pesar de que intenten meternos en una caja, a pesar de que intenten despojarnos de nuestras propiedades, de nuestro trabajo y de nuestros cuerpos. Siempre encontraremos formas de frustrar eso. No es solamente una visi&oacute;n del mundo que queremos, es tambi&eacute;n lo que yo veo que es el punk, que es la comunidad en la que siento que nuestra m&uacute;sica ha llegado a crecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos de los cinco componentes de Downtown Boys son mujeres. Ambas son de ascendencia latina. Victoria Marie es de sangre mexicana y puertorrique&ntilde;a. Mary Jane Regalado (bajista, presente tambi&eacute;n en la entrevista) es mexicana. En cuanto a los chicos, &ldquo;son todos blancos&rdquo;, r&iacute;e Victoria Marie.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-8MDlaeNIUBc-8018', 'youtube', '8MDlaeNIUBc', document.getElementById('yt-8MDlaeNIUBc-8018'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-8MDlaeNIUBc-8018 src="https://www.youtube.com/embed/8MDlaeNIUBc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ellos son Joe DeGeorge (teclados, saxo), Joey Doubek (bater&iacute;a) y Joey La Neve De Francesco (guitarra, voz). Es este &uacute;ltimo, que junto a sus compa&ntilde;eras participa en la entrevista, quien explica el t&iacute;tulo del cuarto &aacute;lbum de la banda, <em>Public Luxury:</em> &ldquo;Creo que este disco gira en torno a un doble compromiso. Por un lado, contemplar el horror del mundo y lo que est&aacute; ocurriendo en nuestro pa&iacute;s ahora mismo, reconocerlo plenamente y nombrarlo en el disco. Pero tambi&eacute;n, al mismo tiempo, se trata de insistir en seguir luchando. Trata sobre la responsabilidad de seguir respondiendo y de seguir creyendo que un mundo mejor es posible, algo que parece extremadamente dif&iacute;cil de lograr, dado el estado de las cosas, pero aun as&iacute; insistir en ello&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;lbum, primero que publica la banda en casi una d&eacute;cada, se cierra con dos canciones que pr&aacute;cticamente van fundidas y que recogen esa dualidad, <em>Public Work</em> (Obra p&uacute;blica) y <em>Public Luxury</em> (Lujo p&uacute;blico). &ldquo;La referencia a la obra p&uacute;blica &mdash;prosigue Joey&mdash; es el compromiso con el duro trabajo de seguir organiz&aacute;ndonos y luchando. El lujo p&uacute;blico representa la visi&oacute;n de una realidad y un futuro mejores, donde haya de todo para todos. No puedes tener una cosa sin la otra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como imaginar una situaci&oacute;n en la que las clases privilegiadas o las dominantes no sean las &uacute;nicas que pueden permitirse ciertos lujos&rdquo;, a&ntilde;ade Mary Jane. &ldquo;Accesibilidad es lo que quiero, la alegr&iacute;a de la accesibilidad. Cosas tan sencillas como disfrutar de la m&uacute;sica, la cultura, y por supuesto, los alimentos. Cosas que deber&iacute;an ser para todos, para todos los trabajadores. Deber&iacute;a ser lo normal&rdquo;. &ldquo;Las herramientas del alma, la mente y el cuerpo&rdquo;, zanja Victoria Marie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69d2140d-418f-4316-97cc-386ff5f21014_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los Downtown Boys"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los Downtown Boys                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace quince a&ntilde;os, Victoria Marie y Joey se encargaban de que los trabajadores del hotel donde estaban empleados se apuntaran al sindicato. Ella solamente hab&iacute;a cantado coreando esl&oacute;ganes en las manifestaciones. Las consignas pol&iacute;ticas se convirtieron en el motor de Downtown Boys cuando Victoria se uni&oacute; al grupo en 2011 despu&eacute;s de haber visto algunos de sus conciertos. &ldquo;Le pregunt&eacute; a Joey si estar en una banda pod&iacute;a ayudarme, porque ver a Downtown Boys me hab&iacute;a inspirado much&iacute;simo. Y entonces &eacute;l dijo: puedes estar en esta. Ah&iacute; fue cuando me un&iacute; a ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Proclamas contra el racismo, el sexismo, la homofobia y la explotaci&oacute;n capitalista est&aacute;n omnipresentes en la trayectoria del grupo. En su primer, autoeditado y hom&oacute;nimo &aacute;lbum de 2013, aparec&iacute;an en canciones como <em>Haz algo </em>o <em>Rich Boys.</em> Reaparecieron despu&eacute;s en <em>Full Communism</em>, de 2015, donde convert&iacute;an el <em>Dancing In The Dark</em> de Bruce Springsteen en un manifiesto punk. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s debutaron para el sello Sub Pop con <em>Cost Of Living</em>, producido por el cantante de Fugazi, Guy Piccioto, que conten&iacute;a uno de sus t&iacute;tulos cl&aacute;sicos, <em>Somos chulas, (no somos pendejas).</em> Todos ellos eran discos de denuncia hechos en un pa&iacute;s que empezaba a atravesar el primer mandato de Trump sin imaginar que lo peor a&uacute;n estaba por llegar. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-NBO_RUnTqaE-1818', 'youtube', 'NBO_RUnTqaE', document.getElementById('yt-NBO_RUnTqaE-1818'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-NBO_RUnTqaE-1818 src="https://www.youtube.com/embed/NBO_RUnTqaE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora vivimos una situaci&oacute;n muy desesperada, muy grave&rdquo;, afirma Joey. &ldquo;No podemos mirar nuestro m&oacute;vil o abrir el peri&oacute;dico sin tener que enfrentarnos a los que est&aacute; ocurriendo. Algunos miembros de la banda hemos experimentado de primera mano el racismo sist&eacute;mico a trav&eacute;s de las leyes antiinmigraci&oacute;n. Por no hablar de que el dinero de nuestros impuestos est&aacute; financiando el genocidio en Palestina, en el L&iacute;bano. Y esto siempre ha sido parte de la raz&oacute;n por la que sigo en la banda&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos miembros de la banda hemos experimentado de primera mano el racismo sistémico a través de las leyes antiinmigración. Y esto siempre ha sido parte de la razón por la que sigo en la banda
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joey La Neve di Francesco</span>
                                        <span>—</span> Guitarrista de Downtown Boys
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Public Luxury</em> es punk abrasivo que a veces se acerca al hardcore de los a&ntilde;os ochenta y noventa, ahora con m&aacute;s letras en espa&ntilde;ol por motivos obvios. Downtown Boys no solamente denuncia la opresi&oacute;n, tambi&eacute;n celebra la diversidad. El v&iacute;deo de<em> No me jodas, </em>cuyo t&iacute;tulo se inspira en una canci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a>, rinde homenaje a la m&uacute;sica chicha peruana. &ldquo;La descubr&iacute; a trav&eacute;s de <em>Chicha Dreams</em>, u<a href="https://www.dashwoodbooks.com/pages/books/14672/nicolas-torres/chicha-dreams" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n libro incre&iacute;ble de fotograf&iacute;a de Nicol&aacute;s Torres</a>&rdquo;, explica Victoria Marie. &ldquo;Analizaba y documentaba la relaci&oacute;n entre el proletariado y la fiesta que hay en Per&uacute;, desarrollando la idea de que los asalariados trabajamos duro bajo este paraguas del capitalismo. Y por eso tenemos que salir de fiesta muy fuerte. Es el proletariado quien crea mucho estos espacios p&uacute;blicos de disfrute. Eso tambi&eacute;n es lujo p&uacute;blico, por eso lo defendemos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-M3U6yUlybSA-7801', 'youtube', 'M3U6yUlybSA', document.getElementById('yt-M3U6yUlybSA-7801'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-M3U6yUlybSA-7801 src="https://www.youtube.com/embed/M3U6yUlybSA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Otras de las canciones en espa&ntilde;ol que incluye el disco son <em>Viva la rosa</em>, inspirada por unos poemas de Lorca que Victoria Marie ley&oacute; por recomendaci&oacute;n de Mary Jane. <em>Sirena, </em>que incluye aportaciones de un bolero titulado <em>Gema</em>, escrito e interpretado originalmente por Los Dandys y popularizado posteriormente por Javier Sol&iacute;s y Vicente Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las canciones m&aacute;s contundentes es <em>Mi concha,</em> que repite una y otra vez: &ldquo;Mi concha no es bastante blanca para ti&rdquo;. &ldquo;S&iacute;, es toda una declaraci&oacute;n de principios&rdquo;, concede Victoria Marie. &ldquo;Sirve lo mismo para dec&iacute;rselo al jefe que al novio o la novia&rdquo; dice sobre un tema creado por Malportado Kids, el d&uacute;o que Victoria Marie comparte con Joey La Neve di Francesco. <em>Yellow Sun</em> tal vez sea lo m&aacute;s pop que la banda ha firmado hasta el momento, pero esa calma moment&aacute;nea solamente lo es en apariencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay varias canciones que hablan de la situaci&oacute;n en Palestina y el L&iacute;bano, <em>Yellow Sun </em>es una de ellas&rdquo;, aclara Joey. &ldquo;Est&aacute; inspirada en los poemas de una poeta y artista visual libanesa llamada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimas-palabras-borde-siglo-etel-adnan-testimonio-vital-mujer-inminencia-muerte_1_12580333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Etel Adnan</a>. Tiene mucha carga emocional y tambi&eacute;n esa relaci&oacute;n entre obra y lujo p&uacute;blicos. Refleja el horror de lo que all&iacute; est&aacute; sucediendo, pero luego el estribillo es una especie de llamada al amor y a la resistencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con contenidos as&iacute;, con un esp&iacute;ritu como el suyo, &iquest;no han acusado todav&iacute;a alguna reacci&oacute;n censora? Victoria Marie dice que se sienten afortunados de contar con los recursos que les ofrece estar con un sello como Sub Pop. Joey es m&aacute;s contundente: &ldquo;La cuesti&oacute;n de la censura est&aacute; claramente ah&iacute;. Los algoritmos est&aacute;n determin&aacute;ndolo todo. Meta, por ejemplo, est&aacute; suprimiendo en Instagram y Facebook la discusi&oacute;n sobre Palestina, el debate sobre las protestas contra ICE en Estados Unidos, etc&eacute;tera. As&iacute; que, si hablas de estas cosas en tu arte, en un panorama medi&aacute;tico tan monopolizado, cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil hacer llegar esos mensajes. Por supuesto, nosotros seguimos haci&eacute;ndolo, utilizando los medios que tenemos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/downtown-boys-autenticos-chingones-estados-unidos-trumpismo_1_13332139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 19:57:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b62c7f15-0958-4076-a424-3c28b013902c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1761516" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b62c7f15-0958-4076-a424-3c28b013902c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1761516" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Downtown Boys, "auténticos chingones" en los Estados Unidos del trumpismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b62c7f15-0958-4076-a424-3c28b013902c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Punk,Bad Bunny,Federico García Lorca,Líbano,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Chueca se apunta al fenómeno Bad Bunny desde una de las gradas más exclusivas del Metropolitano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/natalia-chueca-apunta-fenomeno-bad-bunny-gradas-exclusivas-metropolitano_1_13308542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/936b2575-63fa-43af-b314-ea35a42a9b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Chueca se apunta al fenómeno Bad Bunny desde una de las gradas más exclusivas del Metropolitano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La alcaldesa de Zaragoza asistió al último concierto del artista puertorriqueño en Madrid. El Ayuntamiento asegura que acudió a título privado</p></div><p class="article-text">
        La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, fue una de las miles de asistentes al cierre de la hist&oacute;rica residencia de Bad Bunny en Madrid. La regidora asisti&oacute; este lunes al &uacute;ltimo de los diez conciertos que el artista puertorrique&ntilde;o ha ofrecido en el estadio Riyadh Air Metropolitano, seg&uacute;n muestran las im&aacute;genes captadas por Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        Chueca sigui&oacute; el espect&aacute;culo desde la grada Los Vecinos, una de las ubicaciones m&aacute;s cotizadas del recinto y considerada por la organizaci&oacute;n como una de las mejores zonas para disfrutar del concierto. Las entradas para ese sector ten&iacute;an un precio de partida de 203,30 euros, al que hab&iacute;a que sumar cerca de 27 euros en gastos de gesti&oacute;n, superando los 230 euros por localidad.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por este peri&oacute;dico, el Ayuntamiento de Zaragoza ha se&ntilde;alado que la asistencia de Chueca al concierto se produjo en el &aacute;mbito privado y que no se trat&oacute; de un acto institucional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1145405.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1145405.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1145405.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1145405.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145405.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145405.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/94de0473-6beb-4c36-8147-0c79a328137b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145405.jpg"
                    alt="Último concierto de Bad Bunny en Madrid. La alcaldesa de Zaragoza, detrás del cantante en una de las gradas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Último concierto de Bad Bunny en Madrid. La alcaldesa de Zaragoza, detrás del cantante en una de las gradas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes muestran a la alcaldesa acompa&ntilde;ada de varias personas de su entorno durante una actuaci&oacute;n que se prolong&oacute; durante cerca de tres horas y en la que Bad Bunny repas&oacute; algunos de los grandes &eacute;xitos de su carrera. La &uacute;ltima noche de la residencia cont&oacute; adem&aacute;s con la participaci&oacute;n sorpresa del cantante canario Quevedo. El artista puertorrique&ntilde;o cerr&oacute; este lunes una residencia de diez conciertos en Madrid tras haber pasado tambi&eacute;n por Barcelona. La gira, una de las m&aacute;s exitosas del a&ntilde;o, ha estado marcada por la enorme demanda de entradas, los elevados precios de algunas localidades y la presencia de numerosos rostros conocidos entre el p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/zaragoza/natalia-chueca-apunta-fenomeno-bad-bunny-gradas-exclusivas-metropolitano_1_13308542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 12:32:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/936b2575-63fa-43af-b314-ea35a42a9b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="240854" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/936b2575-63fa-43af-b314-ea35a42a9b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="240854" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Natalia Chueca se apunta al fenómeno Bad Bunny desde una de las gradas más exclusivas del Metropolitano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/936b2575-63fa-43af-b314-ea35a42a9b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Natalia Chueca,Bad Bunny]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bad Bunny echa el cierre a la casita y convierte el perreo en revolución en su último concierto en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-echa-cierre-casita-convierte-perreo-revolucion-ultimo-concierto-espana_129_13306986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8cfee99-91ef-4897-8bdc-0384f3dda8c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bad Bunny echa el cierre a la casita y convierte el perreo en revolución en su último concierto en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantante de Puerto Rico ofrece el último de sus diez conciertos en Madrid, invita a Quevedo y convierte el estadio en una explosión de vitalidad, baile, sudor y alegría</p><p class="subtitle">Bad Bunny llega a España: el rey del pop odiado por los padres que ahora une a las generaciones
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny lleva tantos d&iacute;as</a> en Madrid que parece que querr&iacute;a quedarse a vivir. Durante diez d&iacute;as<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Benito Antonio Mart&iacute;nez Ocasio </a>ha abierto las puertas<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de su casita </a>a m&aacute;s de 770.000 personas, las mismas que tiene la provincia de C&oacute;rdoba, por ejemplo. A las 20:00 ha subido durante dos semanas la persiana de esa construcci&oacute;n que, arrastrada de pol&eacute;mica, se ha convertido en el centro de los conciertos del cantante puertorrique&ntilde;o. Tras la residencia en su pa&iacute;s, Espa&ntilde;a ha sido el lugar donde m&aacute;s veces ha actuado de forma consecutiva. Tantas que como dec&iacute;a un comentario jocoso en redes sociales, deber&iacute;a pagar ya el IBI.
    </p><p class="article-text">
        La casita se ha convertido en una especie de iglesia. Y de hecho, con la Iglesia (que tampoco paga IBI) ha coincidido esta mini residencia de Bad Bunny estos diez d&iacute;as. El reguet&oacute;n y la m&uacute;sica puertorrique&ntilde;a de Bad Bunny han tenido hasta que competir en atenci&oacute;n con el Papa. La estrella de la religi&oacute;n cat&oacute;lica frente a la estrella m&aacute;s grande que ha dado la m&uacute;sica latina reciente. Una estrella que, adem&aacute;s, ha logrado esa posici&oacute;n sin aceptar las normas de la industria anglosajona. Al rev&eacute;s, lo ha hecho reivindicando su identidad, sus ra&iacute;ces, y su pa&iacute;s, un pa&iacute;s que no cuenta para nadie, que no es ni un estado de EEUU ni logra su independencia, esa que Bad Bunny, pide. Una especie de colonia del siglo XXI que ha logrado ser visible gracias al cantante y a su &uacute;ltimo disco, ese <em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em> que ha convertido la geopol&iacute;tica en letras para perrear.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes Bad Bunny cerraba por fin la casita. Y lo hizo tras una pen&uacute;ltima jornada &eacute;pica donde cant&oacute; y se dej&oacute; la piel en medio de una tormenta veraniega y en un &uacute;ltimo d&iacute;a donde volvi&oacute; a convertir el perreo en algo revolucionario. Si ayer compet&iacute;a contra el clima, en su despedida lo hizo contra la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, que debutaba en el mundial contra Cabo Verde. La uni&oacute;n de astros provoc&oacute; que el Riyadh Metropolitano fuera una mezcla de camisetas de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, sombreros boricuas y banderas de Puerto Rico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f35f20b-e035-47ce-a69a-6fab92322c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bad Bunny bebe un chupito junto a su orquesta en el último concierto el cantante en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bad Bunny bebe un chupito junto a su orquesta en el último concierto el cantante en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una extra&ntilde;a uni&oacute;n de f&uacute;tbol y reguet&oacute;n que nadie podr&iacute;a imaginar hace diez a&ntilde;os. El reguet&oacute;n como algo transversal, como m&uacute;sica que nos uniera para desafiar al mism&iacute;simo Donald Trump desde el show m&aacute;s americano posible, la Super Bowl. O para hacer una apolog&iacute;a de la empat&iacute;a y el amor en tiempos de cinismo, y para pedir un Puerto Rico libre. Todo hundiendo sus manos en las ra&iacute;ces musicales de su pa&iacute;s. En esa salsa y en esa m&uacute;sica que atraviesa todo su disco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso no es casualidad que su setlist comience con <em>La mudanza</em>, una de sus canciones m&aacute;s pol&iacute;ticas, en las que se acuerda de los que le precedieron, sus padres y abuelos, pero tambi&eacute;n a todos aquellos que murieron por defender un Puerto Rico libre. Sali&oacute; Bad Bunny pasadas las 20:15 con sus gafas de sol y su traje crema despu&eacute;s de amenizar la espera con boleros y canciones de Juan Luis Guerra, tras lanzar esa mirada de las mil yardas con la que sale al escenario y se ha convertido en sello personal. Y la gente enloqueci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Lanz&oacute; un conjuro salsero y pol&iacute;tico para comenzar el &uacute;ltimo d&iacute;a de aquelarre musical en el Riyadh Metropolitano. &ldquo;De aqu&iacute; nadie me saca. De aqu&iacute; yo no me muevo. Dile que esta es mi casa. Donde naci&oacute; mi abuelo&rdquo;, continu&oacute; entre solos de timbales y gritos que la ac&uacute;stica del Metropolitano amplificaba, por desgracia, por encima de la voz de Bad Bunny convirtiendo a veces el sonido desde las gradas en un batiburrillo demasiado atronador.
    </p><p class="article-text">
        Se desat&oacute; la locura en una primera parte del concierto que encadena las canciones m&aacute;s pol&iacute;ticas, aquellas que hablan de alguna forma de la situaci&oacute;n de Puerto Rico que forman parte de su &uacute;ltimo disco y en las que homenajea sus ra&iacute;ces. Enlaz&oacute;<em> La mudanza</em>, con una versi&oacute;n en formato salsa de <em>Calla&iacute;ta </em>(disfrutando junto a su orquesta) y lleg&oacute; la primera sorpresa, un solo de guitarra que enton&oacute; <em>T&uacute; me dejaste de querer,</em> de C. Tangana antes de cantar<em> Pitorro de Coco</em> y encadenar (entre chupitos) varios de sus mayores hits.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; la veraniega <em>Weltita</em> (para la que cont&oacute; con Chuwi), <em>Turista, </em>y el subid&oacute;n con <em>Baile Inolvidable</em> y, c&oacute;mo no, <em>NuevaYol. </em>El single con el que comenz&oacute; toda esta locura hace m&aacute;s de un a&ntilde;o puso a todo el mundo a botar como locos acompa&ntilde;ados de Los sobrinos de Puerto Rico y un equipo de bailarines. Un himno popular que sigue siendo una llamada a la fiesta y el goce. Porque si hay algo que hace Bad Bunny es trasladarnos ese gusto desprejuiciado por gozar, por perrear y sudar. Lo de sudar hasta lo dijo Benito de forma expl&iacute;cita cuando pidi&oacute; cambiar la lluvia del d&iacute;a anterior por el sudor del baile. Ah&iacute; explic&oacute; de qu&eacute; iba todo: de disfrutar de las cosas sencillas: bailar, re&iacute;r y sudar.&nbsp;Y sobre eso gira su concierto. No hay filigranas, ni derroches t&eacute;cnicos, solo convertir un estadio en una fiesta, algo que ahora mismo suena a acto de resistencia.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xafx4xe" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Bad Bunny lanza, y aqu&iacute; lo hizo como siempre, mensajes simples. Directos. Y conecta con la gente m&aacute;s que cualquier pol&iacute;tico: &ldquo;Estamos ac&aacute; para disfrutar y para pasarlo bien. Os pido que hoy nos olvidemos de cualquier cosa que est&eacute; pasando fuera de este estadio y disfrutemos en familia y juntos&rdquo;, grit&oacute; acord&aacute;ndose de la comunidad latina en Madrid. Parece una obviedad. Pero dicho por &eacute;l son&oacute; a verdad absoluta. A obligaci&oacute;n de cumplirlo. Y en tiempos de t&eacute;rminos como &lsquo;Prioridad Nacional&rsquo;, acordarse de su comunidad en Madrid, a gui&ntilde;o necesario.
    </p><h2 class="article-text">La casita viral</h2><p class="article-text">
        Tras un comienzo en alto Bad Bunny cambi&oacute; de escenario. Lo hizo con gui&ntilde;o al empate de Espa&ntilde;a y gritos de &lsquo;lololololo&rsquo; mientras hac&iacute;a tiempo para cambiarse, ponerse falda y llegar al otro lado del escenario para abrir la casita con <em>VeLD&Aacute; </em>y uno de sus cl&aacute;sicos, <em>Tit&iacute; me pregunt&oacute;</em>, que revent&oacute; el estadio igual que con <em>Y si veo a tu mam&aacute;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Durante estos diez d&iacute;as la casita se ha convertido en un objeto de fetiche, algo parecido a un <em>D&oacute;nde est&aacute; Wally</em> del famoseo patrio. Una pena, porque ha perdido la idea de su origen, de colocar una casa popular de Puerto Rico en medio de un estadio para que todo el mundo pudiera entrar. Por desgracia, la dichosa casita &mdash;convertida en momento viral como el confesionario de Rosal&iacute;a&mdash; acab&oacute; sacando el machismo y el clasismo de 2026.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La casita pas&oacute; a ser la competici&oacute;n por ser los m&aacute;s guays del instituto. Solo abierta para los que triunfan, mientras que a los normales se les deja fuera. Menos mal que durante estos diez d&iacute;as oyeron las cr&iacute;ticas y cambiaron algo. Entr&oacute; gente m&aacute;s normal, y tuvo que llegar Carmen Machi, con su Premio Nacional de Cine reci&eacute;n ganado para mostrar que todos deber&iacute;amos caber ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de subir al tejado de la casita se tom&oacute; casi diez minutos para saludar a los fans, y hasta se subi&oacute; a la grada para elegir a la persona que iba a tener el honor de decir, en su &uacute;ltimo d&iacute;a en Madrid, otra de esas frases que han quedado para el recuerdo, ese &ldquo;Acho PR es otra cosa&rdquo; que introduce <em>Voy a llevarte pa PR.</em>
    </p><p class="article-text">
        En el techo de la casa llegaron a ritmo de crucero los temas de puro reguet&oacute;n, con <em>Me porto bonito </em>y que llevaron al cl&iacute;max tras ese<em> Yo perreo sola</em> que dio la vuelta a los tropos machistas del g&eacute;nero musical y la canci&oacute;n sorpresa, que para el cierre en Madrid tuvo, como se rumoreaba, a Quevedo como invitado especial para cantar <em>Columbia, Wanda </em>y darse el lujo de cantar desde la casita su &eacute;xito, la <em>sesi&oacute;n 52</em> de Bizarrap. Un par&eacute;ntesis de Bad Bunny que no baj&oacute; las revoluciones del estadio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin perder comba Los pleneros de la Cresta comenzaron a animar el ambiente para que todos cantaran &ldquo;Por la ma&ntilde;ana caf&eacute;, por la tarde ron&rdquo;.&nbsp; Volvi&oacute; al escenario principal para el &uacute;ltimo tercio y cerrar con un tr&iacute;o infalible,<em> El apag&oacute;n, Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos</em>, y <em>EoO</em> la canci&oacute;n elegida para cerrar. Un tema que, a priori, parece una decisi&oacute;n extra&ntilde;a, pero que viendo la propuesta de Bad Bunny tiene todo el sentido del mundo. La canci&oacute;n que m&aacute;s reivindica y pide perreo es el broche perfecto e hizo temblar el Metropolitano hasta sus cimientos, porque como dice Benito Antonio Mart&iacute;nez Ocasio, &ldquo;si uno se va de aqu&iacute; sin haber perreado, es como si no hubiera venido, que viva el perreo&rdquo;. Viva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-echa-cierre-casita-convierte-perreo-revolucion-ultimo-concierto-espana_129_13306986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 21:00:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a8cfee99-91ef-4897-8bdc-0384f3dda8c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="963855" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a8cfee99-91ef-4897-8bdc-0384f3dda8c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="963855" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bad Bunny echa el cierre a la casita y convierte el perreo en revolución en su último concierto en España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a8cfee99-91ef-4897-8bdc-0384f3dda8c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Conciertos,Música,Puerto Rico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada humano me es ajeno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humano_129_13301097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e14bb0c-457f-4cc9-97b7-f29ad8b650e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nada humano me es ajeno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de unos referentes comunes respecto a los cuales conversar no puede llevarnos a que perdamos también la posibilidad en sí misma de la conversación</p></div><p class="article-text">
        Una sucesi&oacute;n de eventos nos ha recordado estos d&iacute;as lo que son los acontecimientos compartidos, a distintas escalas. La poblaci&oacute;n de Espa&ntilde;a roza los 50 millones de personas. A los conciertos de Bad Bunny en Madrid van a acudir algo as&iacute; como 600.000: una de cada 100. No est&aacute; mal para el artista m&aacute;s escuchado en Espa&ntilde;a y en el mundo. A los actos de la visita papal de Le&oacute;n XIV han asistido, en su conjunto, se supone, m&aacute;s de dos millones, cerca de dos millones y medio; una de cada 20. Si llevamos comparaciones as&iacute; a territorios culturales como los libros o la taquilla en la industria cinematogr&aacute;fica, la sorpresa que nos llevamos ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s grande. Ese libro que parece copar la conversaci&oacute;n y del cual aparecen recomendaciones sin parar probablemente no haya alcanzado los centenares de miles de ejemplares vendidos. En mi entorno se habl&oacute; much&iacute;simo m&aacute;s de <em>Los domingos </em>que de <em>Torrente presidente</em>, pero tendr&iacute;as que multiplicar por cuatro los espectadores de <em>Los domingos </em>para acercarte a las cifras de asistencia de la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Nada ejemplifica tanto la desaparici&oacute;n de lo compartido, aquello que ve cada uno desde un lugar quiz&aacute; diferente, pero al mismo tiempo, en simultaneidad, como la sustituci&oacute;n de la televisi&oacute;n tradicional por las plataformas y la elecci&oacute;n a la carta. Por tener, tengo una tele en mi sal&oacute;n, pero nunca &mdash;quiz&aacute; cabr&iacute;a llamarme perezosa&mdash; he conectado el cable de la antena al televisor. Todo lo que veo, lo veo escogi&eacute;ndolo en el cat&aacute;logo de alg&uacute;n sitio o a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n del canal espec&iacute;fico que quiero ver; dif&iacute;cilmente asisto a un <em>acontecimiento </em>simult&aacute;neo, como lo son ya s&oacute;lo algunos eventos, las galas de premio, a veces un estreno particular. Todas las generaciones tienen ya un dispositivo, al alcance de la mano, dispuesto a servirles el contenido exacto de sus deseos, una ristra infinita de v&iacute;deos e im&aacute;genes y ocurrencias y clips sobre los temas que interesan <em>espec&iacute;ficamente </em>a quien los ve. 
    </p><p class="article-text">
        El m&oacute;vil capta cu&aacute;nto tiempo permanece el usuario viendo un tipo determinado de contenido, c&oacute;mo se fijan sus ojos en la pantalla, y repite con sofisticaci&oacute;n todo lo que m&aacute;s engancha. Cuando Huxley imagin&oacute; el soma de <em>Un mundo feliz</em>, lo que no pudo prever es que este se adaptar&iacute;a a cada uno de sus consumidores: ser&iacute;a un soma personalizado, de principio a fin. Ya no consumimos una droga com&uacute;n, como se criticaba en la met&aacute;fora t&iacute;pica sobre la televisi&oacute;n o el entretenimiento; la que alimenta una de las tramas de <em>La broma infinita</em>, la b&uacute;squeda casi mitol&oacute;gica de una cinta &mdash;El Entretenimiento&mdash; cuyo contenido audiovisual lleva a quien lo ve a dejar de comer, a dejar de beber, hasta alcanzar la muerte por inanici&oacute;n ante la pantalla. Ya no hay un entretenimiento com&uacute;n: hay un entretenimiento para cada uno de nosotros. La consecuencia, claro, es que tambi&eacute;n pasamos a compartir menos cosas.
    </p><p class="article-text">
        Di el dato antes: la poblaci&oacute;n de Espa&ntilde;a roza los 50 millones de personas. Cada una de esas personas, venga de donde venga, es un ser humano, una persona, una vida valiosa &mdash;aunque contenga actos despreciables y dolorosos&mdash;, que ama y siente y padece y sufre y r&iacute;e; late su coraz&oacute;n como el m&iacute;o, si nos miramos podemos reconocernos, hay algo inevitable que compartimos. Si soy humana, nada humano me es ajeno. Pero, si tengo mi propio mundo a la mano, en el cual la interacci&oacute;n con otro ni siquiera es necesaria &mdash;pues puedo hasta sustituirlo por la conversaci&oacute;n virtual, fingida, con un <em>chatbot</em> de inteligencia artificial, con un modelo de lenguaje extendido&mdash;, &iquest;no me resultar&aacute; tan tentadoramente f&aacute;cil sucumbir a ese solipsismo, al ensimismamiento, y abandonar todo lo com&uacute;n, sustituirlo por el reflejo narcisista que devuelve la pantalla? En <em>Narciso desatado, </em>publicado en espa&ntilde;ol por Mutatis Mutandis, Colquhoun explora una historia de la autorrepresentaci&oacute;n y del rostro, de su proliferaci&oacute;n desde el arte hasta el selfie. Nunca ha sido tan f&aacute;cil interactuar tan poco con el afuera. Como en el cat&aacute;logo de Netflix, hoy puedes pedir, por cat&aacute;logo, comida sin intercambiar voz; puedes solicitar que un repartidor la deposite en la puerta, ni siquiera verle, no intercambiar palabra. Vivir en un mundo en el que no existan los dem&aacute;s es m&aacute;s veros&iacute;mil cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo tratar de ponerle remedio? Podr&iacute;a parecer muy f&aacute;cil, es desorbitadamente dif&iacute;cil. Creo que conviene, tambi&eacute;n como vacuna contra el odio, la indiferencia o la crueldad, que caracterizan mucho el tiempo en que vivimos, pensar en todo lo inevitablemente compartido &mdash;lo que <em>compartimos</em>&mdash; con seres humanos tan radicalmente diferentes entre s&iacute; como distintos nos sentimos de cualquiera que no seamos nosotros mismos; como distintos nos sentimos de nosotros mismos tambi&eacute;n, en realidad, conforme pasa el tiempo y nos cambia, y dejamos de ser quienes &eacute;ramos. La p&eacute;rdida de unos referentes comunes respecto a los cuales conversar no puede llevarnos a que perdamos tambi&eacute;n la posibilidad en s&iacute; misma de la conversaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humano_129_13301097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e14bb0c-457f-4cc9-97b7-f29ad8b650e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11370470" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e14bb0c-457f-4cc9-97b7-f29ad8b650e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11370470" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Nada humano me es ajeno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e14bb0c-457f-4cc9-97b7-f29ad8b650e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Bad Bunny,Televisión,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tirar más fotos o alzar la mirada? Joan Fontcuberta usa a Bad Bunny y el Papa para desgranar la obsesión por la imagen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/tirar-fotos-alzar-mirada-joan-fontcuberta-bad-bunny-papa-desgranar-obsesion-imagen_1_13288435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bbe781a-f81f-4195-b8f6-cf11c2ba6da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y748.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tirar más fotos o alzar la mirada? Joan Fontcuberta usa a Bad Bunny y el Papa para desgranar la obsesión por la imagen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista catalán deja una ponencia para el recuerdo en Matadero Madrid en la que radiografía la historia de la fotografía desde la alquimia hasta la IA, analiza el desplazamiento de su uso como registro externo a "marca biográfica" y repasa unas obras recientes que incluyen caracoles, microbios, orgasmos de Trump o a Jordi Roca</p><p class="subtitle">Joan Fontcuberta, la mentira plausible</p></div><p class="article-text">
        El artista Joan Fontcuberta eligi&oacute; (o aprob&oacute;) un t&iacute;tulo audaz y nada inocente para su charla del pasado martes 9 de junio en la sala Azcona de Cineteca Madrid, en Matadero: <em>Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos</em>. Pero haciendo gala de su afilada visi&oacute;n plante&oacute; en el arranque una posible alternativa con una referencia a la otra gran presencia reciente en la capital: <em>Alzad la mirada</em>, lema de la visita a Espa&ntilde;a del papa Le&oacute;n XIV.
    </p><p class="article-text">
        La frase divina y el sexto &aacute;lbum de Bad Bunny articularon una memorable intervenci&oacute;n de hora y media alrededor de la iconofagia, algo as&iacute; como el ansia por alimentarnos de im&aacute;genes. &iquest;O m&aacute;s bien por alimentar a las im&aacute;genes? &ldquo;Intentamos devorar las im&aacute;genes, pero a veces nos devoran ellas&rdquo;, sugiri&oacute; el ganador del Premio Nacional de Fotograf&iacute;a en 1998 y del Premio Nacional de Ensayo en 2011 (Fontcuberta, que no Bad Bunny ni Robert Prevost).
    </p><p class="article-text">
        El pensador abord&oacute; la saturaci&oacute;n que generan las im&aacute;genes a partir de la historia de la fotograf&iacute;a, partiendo de la alquimia en la presunta primera foto de la historia, tomada por el franc&eacute;s Joseph Nic&eacute;phore Ni&eacute;pce en 1820 tras un arduo proceso. De ah&iacute; a analizar una coyuntura actual en la que im&aacute;genes generadas por IA ganan concursos de fotograf&iacute;a e instant&aacute;neas tomadas en la naturaleza consiguen premios en cert&aacute;menes de inteligencia artificial. Todo ello en un contexto curioso, pues el acto tuvo lugar en el marco de ECAM F&oacute;rum, un mercado internacional de coproducci&oacute;n cinematogr&aacute;fica impulsado por la escuela de cine madrile&ntilde;a. No todos los d&iacute;as se reflexiona sobre lo que vemos desde un espacio dise&ntilde;ado para fabricar nuevas im&aacute;genes en serie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c79be4b-03ad-4209-b3a2-61dae5eef72a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fontcuberta muestra la primera fotografía de la historia, o al menos la que tiene ese honor porque &quot;al ser de un francés se llevó la gloria&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fontcuberta muestra la primera fotografía de la historia, o al menos la que tiene ese honor porque &quot;al ser de un francés se llevó la gloria&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52f2fc91-ecd7-4b68-a0f6-1bddb2bd900b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La imagen de la izquierda ganó un concurso de fotografía estando generada por IA, la otra ganó un concurso de inteligencia artificial tratándose de una foto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La imagen de la izquierda ganó un concurso de fotografía estando generada por IA, la otra ganó un concurso de inteligencia artificial tratándose de una foto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una breve presentaci&oacute;n entre dos sillas de pl&aacute;stico y unas cuantas plantas, Fontcuberta retom&oacute; el hilo papal para comparar dos fotograf&iacute;as: la de la proclamaci&oacute;n de Benedicto XVI en 2005 y de Francisco en 2013. En la primera de ellas, solo se ven un pu&ntilde;ado de tel&eacute;fonos m&oacute;viles captando el momento. Incluso una mujer mira a la c&aacute;mara, parece que extra&ntilde;ada por el elemento o por el hecho de que alguien les retrate a ellos en vez de al nuevo Santo Padre. En la segunda, en cambio, solo se ven<em> </em>flashes, m&oacute;viles y hasta alguna tablet. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3cd6f5b1-99cb-4764-b05e-72d4d2f836e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Comparativa de dos multitudes siguiendo respectivamente la elección de Benedicto XVI y Francisco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Comparativa de dos multitudes siguiendo respectivamente la elección de Benedicto XVI y Francisco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Fontcuberta, existen dos alternativas ante la abundancia de im&aacute;genes y la &ldquo;contaminaci&oacute;n ic&oacute;nica&rdquo;: &ldquo;Centrarse en las que faltan para preguntarnos por qu&eacute; no est&aacute;n o hacer una gesti&oacute;n cr&iacute;tica de la abundancia&rdquo;. El creador y cr&iacute;tico cultural se centr&oacute; en esta segunda opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cit&oacute; para ello a artistas y obras como Ira Lombardia, que en estos momentos propone en una exposici&oacute;n del C&iacute;rculo de Bellas Artes una &ldquo;huelga de im&aacute;genes&rdquo;. O a Erick Kessels, artista holand&eacute;s que en una instalaci&oacute;n de 2011 despleg&oacute; 1,5 millones de instant&aacute;neas tiradas sin orden ni concierto en el FOAM, museo de la fotograf&iacute;a de &Aacute;msterdam. <em>24 Hours in Photos </em>aglutina todas las fotos subidas a la plataforma Flickr durante un d&iacute;a. Una cantidad que hoy ser&iacute;a mucho mayor en redes sociales como Instagram o TikTok.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b2883363-8bbd-4132-968a-65974d980550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vídeo de personas paseando por la instalación &#039;24 Hours in Photos&#039;, de Eric Kessels."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vídeo de personas paseando por la instalación &#039;24 Hours in Photos&#039;, de Eric Kessels.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para ver todas las fotos de la obra de Kessels eran necesarios ocho d&iacute;as completos, sin descanso alguno. La conclusi&oacute;n de Fontcuberta es clara: &ldquo;Hacemos fotos para no verlas&rdquo;. Entonces, &iquest;por qu&eacute; las tiramos? &ldquo;M&aacute;s que para descubrir, para reconocer lo que ya sabemos&rdquo;, plantea con obras como la de Corinne Vionnet, que en sus trabajos descarga miles de instant&aacute;neas de elementos ic&oacute;nicos para superponerlas en una sola. La Torre Eiffel o el Golden State se convierten en escenarios que solo fotografiamos para conseguir la fotograf&iacute;a que todo el mundo toma de ellos. Cuando se retratan lo que se trata de ilustrar es la presencia de quien saca la foto, aunque este no aparezca en ella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b217445e-a0e6-42ad-a201-f5c72ffb2d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Torre Eiffel según Corinne Vionnet, o según miles de personas que la han fotografiado de manera similar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Torre Eiffel según Corinne Vionnet, o según miles de personas que la han fotografiado de manera similar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea apunta la idea de &ldquo;c&aacute;mara restricta&rdquo; del austriaco Phillip Schmidt, que bloquea las fotos de lugares o perspectivas donde el dispositivo capta que ya se han tomado demasiadas. Una especie de &ldquo;umbral de originalidad&rdquo; que el propio portador de la c&aacute;mara puede ajustar.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta idea de las fotos como registro del 'yo', como una &ldquo;marca biogr&aacute;fica para situarnos en la historia y el lugar&rdquo;, Fontcuberta contrapone un v&iacute;deo del actor y escritor Buddy Bolton donde se muestran palos de <em>selfie </em>destruidos<em> </em>justo cuando quienes los llevan se disponen a sacarse una foto. Un boicot al ego que encontr&oacute; una pregunta susurrada en una espectadora del p&uacute;blico: &ldquo;&iquest;Y si se rompe el m&oacute;vil?&rdquo;. Se preocupa como si de un pobre contenedor quemado en una manifestaci&oacute;n se tratara.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-JcLXfow2jEk-4398', 'youtube', 'JcLXfow2jEk', document.getElementById('yt-JcLXfow2jEk-4398'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-JcLXfow2jEk-4398 src="https://www.youtube.com/embed/JcLXfow2jEk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        A partir de una cita a Jean-Luc Godard, Fontcuberta traslad&oacute; estas cuestiones al terreno de la geopol&iacute;tica y la guerra. Dec&iacute;a el director de <em>Adi&oacute;s al lenguaje</em> que &ldquo;una causa sin im&aacute;genes no es solo una causa ignorada, es una causa perdida&rdquo;. Por ello, seg&uacute;n el artista catal&aacute;n, &ldquo;si en las intifadas los palestinos tiraban piedras, hoy tiran fotos&rdquo;. Si con la <em>Muerte de un miliciano</em> Robert Capa consigui&oacute; una de las im&aacute;genes definitivas de la Guerra Civil (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/muerte-miliciano_129_12653691.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una imagen posiblemente manipulada aunque el retratado s&iacute; fue asesinado en el conflicto</a>), ahora son los propios victimarios los que filman a personas que est&aacute;n a punto de mirar en la guerra. Drones, ojos mec&aacute;nicos, que son a la vez fotorreporteros y criminales de guerra.
    </p><p class="article-text">
        En medio, como una especie de fase de transici&oacute;n, la retratada por el artista liban&eacute;s Rabih Mrou&eacute;. Mrou&eacute; ha elaborado exposiciones a partir de los m&oacute;viles cedidos por familiares de manifestantes asesinados durante la Primavera &Aacute;rabe. Algunos de ellos contienen instant&aacute;neas del momento de su muerte, donde puede llegar a verse a quienes ejecutan los disparos mortales. De nuevo, la polisemia hizo acto de presencia y Fontcuberta cit&oacute; la paradoja de tirar fotos para dejar constancia de los tiros de la represi&oacute;n o la violencia.
    </p><h2 class="article-text">Empachados de im&aacute;genes</h2><p class="article-text">
        Fontcuberta dedic&oacute; el &uacute;ltimo tramo de su charla a hablar de algunas obras propias. En <em>Gastropoda</em>, deja a unos caracoles que invadieron el buz&oacute;n de su casa hacer de las suyas, ya que los animales comenzaron a comerse cat&aacute;logos o invitaciones de museos o galer&iacute;as. &ldquo;Lo que m&aacute;s les gusta es el expresionismo abstracto. El surrealismo no les interesa nada&rdquo;, brome&oacute;. El ensayista llev&oacute; los festines de su buz&oacute;n a gran escala para una exposici&oacute;n que acab&oacute; con una degustaci&oacute;n de estos deliciosos invertebrados. En la conferencia del martes no hubo &aacute;gape, aunque sigui&oacute; alimentando pensamientos cuando se pregunt&oacute; qui&eacute;n es el autor de esta <em>Gastropoda</em>: &ldquo;La idea es m&iacute;a, pero ellos son los ejecutores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un poco el dilema con la inteligencia artificial generativa, con la que Fontcuberta ha estado trasteando en algunas de las ideas m&aacute;s recientes y menos inspiradas de su trayectoria. Es el caso de <em>Beautiful Agony</em>, donde en colaboraci&oacute;n con la investigadora Pilar Rosado la aplica en los rostros de personalidades vinculadas a esc&aacute;ndalos sexuales. As&iacute;, discursos p&uacute;blicos de Silvio Berlusconi, Donald Trump o el rey em&eacute;rito se ven interrumpidos por una recreaci&oacute;n de c&oacute;mo ser&iacute;an sus orgasmos (solo los vemos a nivel facial, por suerte). Fontcuberta se muestra menos audaz al usar la inteligencia artificial que al desgranarla, ya que relat&oacute; con brillantez c&oacute;mo &ldquo;el fotorrealismo de la IA nace de un caldo de cultivo perfecto como es la acumulaci&oacute;n de im&aacute;genes que ahora ingieren los algoritmos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s asombroso ha sido su trabajo en <em>Trauma</em>, proyecto en el que Fontcuberta ha buceado en im&aacute;genes deterioradas donde un paisaje alpino se transforma en una especie de constelaci&oacute;n gracias al efecto del polvo y diversos microorganismos. De hecho, en algunas piezas llega a comparar el resultado de la acci&oacute;n de esos seres min&uacute;sculos con su imagen al microscopio. Y para terminar de rizar el rizo, pidi&oacute; al repostero Joan Roca que elaborara una versi&oacute;n comestible de las fotograf&iacute;as microsc&oacute;picas. La iconofagia en su m&aacute;ximo esplendor, ya que quienes se comen las im&aacute;genes acaban siendo deglutidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bfe08dd5-7ba1-436b-8764-6c6a5d58630a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jordi Roca y Joan Fontcuberta degustan imágenes deterioradas y carcomidas por la acción de agentes microscópicos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jordi Roca y Joan Fontcuberta degustan imágenes deterioradas y carcomidas por la acción de agentes microscópicos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el arranque de su exposici&oacute;n, Fontcuberta cit&oacute; a Roland Barthes para justificar su locuacidad, ya que &ldquo;toda imagen est&aacute; a la espera de un texto&rdquo;. Curiosamente, solo unos d&iacute;as antes otro proyecto en torno a la iconofagia pas&oacute; por la misma sala y aludi&oacute; a esa simbiosis entre incontinencia verbal y visual. El cineasta Juli&aacute;n G&eacute;nisson present&oacute; el s&aacute;bado 6 de junio en el festival Filmadrid un largometraje elaborado a partir de cientos de archivos descargados de su cuenta de Twitter, activa hasta el pasado 2025 y durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. <a href="https://www.caimanediciones.es/cuando-mueres-te-conviertes-en-un-sitio-pussy-in-bio-julian-genisson-filmadrid-2026/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuando mueres te conviertes en un sitio. Pussy in Bio</em></a>, que as&iacute; se titula, naci&oacute; precisamente como parte de un proyecto colectivo sobre la iconofagia que nunca sali&oacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, en el coloquio posterior al pase, G&eacute;nisson brome&oacute; con el doble sentido del disco de Bad Bunny para decir que haciendo la pel&iacute;cula se dio cuenta de que debi&oacute; tirar m&aacute;s fotos, s&iacute;, pero a la basura. Se equivoca: el registro concatenado de su existencia digital durante una etapa de su vida, esa &ldquo;marca biogr&aacute;fica para situarnos&rdquo; a la que alud&iacute;a Fontcuberta, adquiere al concretarse en una obra autoconsciente la condici&oacute;n de marca colectiva. Una forma de atestiguar un tiempo en el que si nos apetec&iacute;a alzar la mirada era para mirar un m&oacute;vil colocado sobre un palo de <em>selfies</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/tirar-fotos-alzar-mirada-joan-fontcuberta-bad-bunny-papa-desgranar-obsesion-imagen_1_13288435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 20:18:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0bbe781a-f81f-4195-b8f6-cf11c2ba6da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y748.jpg" length="190766" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0bbe781a-f81f-4195-b8f6-cf11c2ba6da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y748.jpg" type="image/jpeg" fileSize="190766" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Tirar más fotos o alzar la mirada? Joan Fontcuberta usa a Bad Bunny y el Papa para desgranar la obsesión por la imagen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0bbe781a-f81f-4195-b8f6-cf11c2ba6da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x938y748.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Fotografía,Bad Bunny,Inteligencia artificial,Papa León XIV,Arte,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa saludó a Bad Bunny y a su familia en el Santiago Bernabéu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/papa-saludo-bad-bunny-familia-santiago-bernabeu_1_13288595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb89f013-44e3-46ea-b14e-be39c224cf13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x630y623.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa saludó a Bad Bunny y a su familia en el Santiago Bernabéu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El portavoz vaticano, Matteo Bruni, ha precisado que se trató de un encuentro privado del que no hay ni vídeos ni fotos, por el momento</p><p class="subtitle">La 'superestrella' León XIV culmina su visita resucitando al Bernabéu musical: “Huid del que canta la misma melodía”
</p></div><p class="article-text">
        El Papa salud&oacute; al m&uacute;sico puertorrique&ntilde;o Bad Bunny y a su familia al final del acto en el Santiago Bernab&eacute;u este lunes, ha informado el portavoz vaticano, Matteo Bruni, quien ha precisado que se trat&oacute; de un encuentro privado, del que no hay ni v&iacute;deos ni fotos, por el momento.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro entre Benito Antonio Mart&iacute;nez Ocasio y el pont&iacute;fice se produjo al final del acto que reuni&oacute; a 80.000 personas de la comunidad diocesana de Madrid en el estadio donde se encontraba el cantante con su familia y otro grupo de personas.
    </p><p class="article-text">
        En el vuelo desde Roma hacia Madrid, Robert Prevost hab&iacute;a explicado el s&aacute;bado que no sab&iacute;a si podr&iacute;a conocerlo porque mientras el cantante ten&iacute;a conciertos, &eacute;l tambi&eacute;n actos.
    </p><p class="article-text">
        Se refer&iacute;a a la coincidencia de la vigilia en la plaza de Lima y uno de los diez conciertos del puertorrique&ntilde;o en el estadio Metropolitano, puntos que distan entre s&iacute; unos doce kil&oacute;metros aproximadamente, y que reunieron a decenas de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Durante el vuelo tambi&eacute;n un periodista le pregunt&oacute; que dir&iacute;an los j&oacute;venes si se les planteara la pregunta: &ldquo;&iquest;Quieres ir a ver a Bad Bunny o quieres ir a ver al Papa?&rdquo;. Y &eacute;l afirm&oacute;: &ldquo;Creo que muchos ir&iacute;an a ver a Bad Bunny, pero creo que tambi&eacute;n habr&aacute; algunos por aqu&iacute; que hayan venido a ver al Papa. Y eso dice mucho, ya sabes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bad Bunny no se define como practicante, aunque ha explicado en algunas entrevistas que procede de una familia muy cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        El cardenal y arzobispo de Madrid Jos&eacute; Cobo ya hab&iacute;a dejado abierta la posibilidad de un encuentro entre el Papa y el cantante al afirmar &ldquo;las sorpresas son sorpresas&rdquo;, y habl&oacute; de tender puentes entre personas de &aacute;mbitos muy distintos, sin descartar una reuni&oacute;n si ambas partes lo deseaban.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/papa-saludo-bad-bunny-familia-santiago-bernabeu_1_13288595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 16:36:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb89f013-44e3-46ea-b14e-be39c224cf13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x630y623.jpg" length="298018" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb89f013-44e3-46ea-b14e-be39c224cf13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x630y623.jpg" type="image/jpeg" fileSize="298018" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Papa saludó a Bad Bunny y a su familia en el Santiago Bernabéu]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb89f013-44e3-46ea-b14e-be39c224cf13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x630y623.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Bad Bunny,Santiago Bernabéu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Idolatría y multitud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/idolatria-multitud_129_13282841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/283e8d46-6257-4252-b298-752feb87e46e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Idolatría y multitud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que hay en la vigilia, la misa, Bad Bunny o algunos macroconciertos del Primavera Sound de estos días, bajo la lluvia o sin lluvia, son rituales, momentos de reunión, en los que toda una multitud vive junta el mismo grito</p></div><p class="article-text">
        Se repite mucho que el psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan afirm&oacute;, ante los estudiantes que sal&iacute;an a protestar a las calles en medio de mayo del 68, con notorio escepticismo &mdash;en parte justo, en parte injusto&mdash; respecto a la desembocadura de aquellas revueltas: &laquo;A lo que aspir&aacute;is como revolucionarios es a un amo. &iexcl;Lo tendr&eacute;is!&raquo;. &iquest;No ser&aacute; por ah&iacute; por donde confluyen todos los eventos que se dieron cita el pasado fin de semana en la capital? Por un lado, la visita de Le&oacute;n XIV, suscitando el entusiasmo de los propios, de conversos y de ajenos agitados por el recuerdo de Bergoglio y la enc&iacute;clica contra la IA; por el otro, la estancia continua de Bad Bunny con sus conciertos en el Metropolitano. Muchos art&iacute;culos se han escrito ya sobre ambos peregrinajes, su solapamiento temporal, la coincidencia, la adoraci&oacute;n cat&oacute;lica y la pagana: no es cuesti&oacute;n de a&ntilde;adir otro al mix. Pero en ambos emergen formas de idolatr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos buscando cualquier clavo ardiendo al que agarrarnos: esta es la definici&oacute;n de nuestro tiempo. Conversaba el otro d&iacute;a con un amigo, Santiago Alba Rico, que me dec&iacute;a que, en medio de tan aciago momento internacional, lo m&aacute;s cercano que tenemos a un Komintern es el Vaticano: por su posici&oacute;n contra Trump, los recelos que despierta en la extrema derecha, la necesidad de alianzas extra&ntilde;as construidas m&aacute;s por lo que se tiene enfrente que por cualquier elemento com&uacute;n. Ese an&aacute;lisis est&aacute; basado en unas circunstancias concretas, en el contraste entre declaraciones de distintos dirigentes, sus posicionamientos, c&oacute;mo se van recolocando ejes y polos: es una forma de explicar la coyuntura y sus equilibrios.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa es la din&aacute;mica de furor de estos d&iacute;as con Le&oacute;n XIV. La vara de medir es tan mediocre en 2026 que pronunciamientos m&aacute;s o menos gen&eacute;ricos son tan exaltados como cuando el papa Francisco afirmaba la imposibilidad de conciliar democracia y capitalismo, suscrib&iacute;a postulados de la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n o llamaba a la defensa del planeta frente a la crisis clim&aacute;tica. Bergoglio tampoco era exactamente un revolucionario y que Le&oacute;n XIV sea relativamente m&aacute;s tibio &mdash;en su forma&mdash; no lo convierte en un conservador, pero la izquierda est&aacute; tan &aacute;vida de referentes que intenta robarle a los cat&oacute;licos los suyos. Lo cat&oacute;lico, de hecho, acaba volvi&eacute;ndose una moda, lo que no le resta ni un &aacute;pice de verdad a las conversiones reales y encuentros genuinos con la fe; normal que la gente recele, en cambio, al ver lo cat&oacute;lico retransmitido, convertido en algo <em>chic</em>, en la misma direcci&oacute;n que los vientos. Tambi&eacute;n es cierto que nunca han sido precisamente los cat&oacute;licos los reacios al culto de las im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        En la misma ciudad, al mismo tiempo, exhortaba Bad Bunny que &laquo;si tu novio no te mama el culo, pa&rsquo; eso que no mame&raquo;; aqu&iacute;, en realidad, no creo que nadie ya est&eacute; pensando en que Bad Bunny representa alg&uacute;n tipo de emancipaci&oacute;n pol&iacute;tica. Ese pensamiento s&oacute;lo habita en la imaginaci&oacute;n: es lo que muchos conservadores piensan que piensa la gente progresista. Creen que los progresistas van a un concierto as&iacute; como si fuera un ritual revolucionario, como si de all&iacute; salieran mejores, m&aacute;s depurados, m&aacute;s emancipados, como si hubiera contradicci&oacute;n entre valores feministas y perreo: se lo toman, en realidad, demasiado en serio. Imaginan, en su caso, una idolatr&iacute;a que no existe.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay en la vigilia, la misa, Bad Bunny o algunos macroconciertos del Primavera Sound de estos d&iacute;as, bajo la lluvia o sin lluvia, son rituales, momentos de reuni&oacute;n, en los que toda una multitud vive junta el mismo grito; pasa igual all&iacute; como en una manifestaci&oacute;n masiva contra la Ley de Universidades en Argentina, como en toda experiencia donde una se trasciende por mucho a s&iacute; misma. Esta semana le dec&iacute;a a una conocida, que ven&iacute;a del concierto de Bad Bunny e iba a repetir, que aquello no me parec&iacute;a para tanto, que la idea de estar en esa lata de sardinas sin poder moverme me parec&iacute;a agobiante. Ella me respondi&oacute; que hab&iacute;a sido la mejor experiencia de su vida. La diferencia entre ella y yo: ella hab&iacute;a ido y hab&iacute;a sido capaz de fundirse en la colectividad, yo no fui. Eso explicaba su devoci&oacute;n y mi escepticismo. A lo que se aspira, en todos estos fen&oacute;menos, es a la multitud. &iquest;No es ese deseo, en medio de tiempos de soledad, neoliberalismo, individualidad, aquello que deber&iacute;amos proteger, el indicador com&uacute;n por el cual preguntarnos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/idolatria-multitud_129_13282841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/283e8d46-6257-4252-b298-752feb87e46e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="783271" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/283e8d46-6257-4252-b298-752feb87e46e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="783271" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Idolatría y multitud]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/283e8d46-6257-4252-b298-752feb87e46e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Religión,Bad Bunny,Iglesia católica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venga, otro artículo comparando al Papa con Bad Bunny]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/venga-articulo-comparando-papa-bad-bunny_129_13282629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45ea37d3-a03a-4a10-8e76-7c1999a675f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una joven porta una bandera de El Vaticano en los alrededores de la Plaza de Lima, donde el Sumo Pontífice presidió una Vigilia de Oración con jóvenes el sábado."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mucho se ha escrito estos días sobre las contradicciones del feminismo que baila con Bad Bunny; pero poco hablamos de las contradicciones de quienes, no siendo religiosos, celebran la visita del Papa solo porque dice algunas cosas que suenan progresistas y se olvidan de todo lo que sigue siendo reaccionario en la Iglesia católica</p><p class="subtitle">Los jóvenes católicos dan la bienvenida al Papa en la vigilia de Madrid: “Es el mayor 'influencer' en la sociedad actual”</p></div><p class="article-text">
        Hoy voy a escribir un art&iacute;culo superoriginal, que seguro que no hab&eacute;is le&iacute;do estos d&iacute;as ni tampoco se os ha ocurrido: una comparaci&oacute;n entre el Papa y Bad Bunny. &iexcl;Bomba! Los dos coinciden en Madrid, los dos mueven multitudes y tienen millones de seguidores en todo el mundo, los dos tienen <a href="https://www.eldiario.es/madrid/jovenes-dan-bienvenida-papa-vigilia-madrid-mayor-influencer-sociedad-actual_1_13281804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fieles entregad&iacute;simos</a> dispuestos a todo por verlos, los dos abren telediarios y llenan las redes sociales, los dos disparan los precios de los hoteles madrile&ntilde;os y atascan el tr&aacute;fico, los dos son antitrumpistas y a favor de los inmigrantes frente a la oleada ultraderechista, los dos visten de blanco y dan un lugar decorativo a las mujeres&hellip; &iquest;Hace falta que siga, o ya lo hab&eacute;is pillado?
    </p><p class="article-text">
        Perd&oacute;n si sueno muy borde, pero es que vaya fatiguita: al empacho medi&aacute;tico por Bad Bunny se suma al empacho medi&aacute;tico por el Papa. Y si encima los emparejamos, doble empacho, o empacho al cuadrado. No puedo leer otra noticia o columna en cuyo titular aparezcan los dos juntos. Entiendo que es un buen reclamo, y consigues que los motores de b&uacute;squeda y los algoritmos de las redes indexen a la vez a las dos personas m&aacute;s relevantes del momento. Pero ya vale, de verdad, no quedan por hacer m&aacute;s paralelismos, met&aacute;foras, chistes ni memes, todos ya est&aacute;n hechos.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, estoy tan harto del uno como del otro. Ni siento la fascinaci&oacute;n por el cantante puertorrique&ntilde;o, ni comulgo (nunca mejor usado) con quienes aparcan unos d&iacute;as la aconfesionalidad del Estado y hasta las propias convicciones laicas, en cuanto ven un Papa que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-lanza-recado-ultras-denuncia-arrodillan-senor-desprecian-hermanos_1_13281997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no parece tan retr&oacute;grado</a> como de costumbre. Mucho se ha escrito estos d&iacute;as sobre las contradicciones del feminismo que baila con Bad Bunny, su &ldquo;Casita&rdquo; de chicas pijas y guapas, y sus letras sexistas; pero poco hablamos de las contradicciones de quienes, no siendo religiosos, celebran la visita del Papa solo porque dice algunas cosas que suenan progresistas, y se olvidan de todo lo que sigue siendo reaccionario en la Iglesia cat&oacute;lica, y de c&oacute;mo un Estado aconfesional <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grupos-oponen-visita-papa-hay-pleitesia-sistema-politico-espanol-lider-religioso_1_13280658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rinde pleites&iacute;a</a> a un l&iacute;der religioso. La misma fatiga, el mismo desinter&eacute;s y la misma verg&uuml;enza me da la Casita de uno como la intervenci&oacute;n en las Cortes del otro.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya que nos ponemos, a&ntilde;ado que me parece un dislate comparar a un cantante popular con un Papa. Un dislate, de mal gusto y muy ofensivo para sus fieles, que imagino deben de sentirse molestos con la comparaci&oacute;n. Dir&iacute;a que incluso podr&iacute;a ser delito. Porque hasta donde yo s&eacute;, uno de los dos no da lecciones morales, ni adoctrina a los ni&ntilde;os en escuelas financiadas con dinero p&uacute;blico, ni dirige una instituci&oacute;n que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alberto-san-juan-iglesia-encubra-abusos-trama-corrupta-tapar-delito-delito_1_13278571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encubre a delincuentes</a> sexuales, ni inmatricula bienes ajenos, ni tiene privilegios econ&oacute;micos, ni una casilla en la Declaraci&oacute;n de la Renta, ni <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/dinero-publico-costara-visita-papa-administraciones-no-desvelan-coste-real-viaje_1_13278036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pagamos su visita</a> entre todos. Un respeto para Bad Bunny, oiga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/venga-articulo-comparando-papa-bad-bunny_129_13282629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/45ea37d3-a03a-4a10-8e76-7c1999a675f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5856425" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/45ea37d3-a03a-4a10-8e76-7c1999a675f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5856425" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Venga, otro artículo comparando al Papa con Bad Bunny]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/45ea37d3-a03a-4a10-8e76-7c1999a675f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Religión,Iglesia católica,Bad Bunny,Laicismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[What's Up, Bunny?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/what-s-up-bunny_132_13277581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9faab28-5229-46a3-87ef-b528e7992774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1652y583.jpg" width="1200" height="675" alt="What&#039;s Up, Bunny?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El problema sería esperar que un artista global, convertido en una de las mayores industrias culturales del planeta, pueda situarse realmente fuera de las dinámicas económicas que hacen posible su éxito"</p></div><p class="article-text">
        Leo que Bad Bunny canta <a href="https://www.xataka.com/musica/bad-bunny-canta-gentrificacion-turistificacion-su-gira-ha-subido-29-precio-hoteles-madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra la gentrificaci&oacute;n y la turistificaci&oacute;n</a>, pero su gira ha subido un 29% el precio de los hoteles en Madrid. Un artista globalizado que denuncia la gentrificaci&oacute;n, la expulsi&oacute;n de residentes y la mercantilizaci&oacute;n de los territorios genera, al mismo tiempo, un acontecimiento que contribuye a encarecer el alojamiento, intensifica los flujos tur&iacute;sticos y moviliza enormes cantidades de capital. &iexcl;Qu&eacute; paradoja! O no. Lo parad&oacute;jico es pensar que Bad Bunny canta contra el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el hecho de que los hoteles suban de precio durante unos conciertos no equivale exactamente a un proceso de gentrificaci&oacute;n, que implica transformaciones duraderas del mercado inmobiliario, sustituci&oacute;n de poblaci&oacute;n residente y reconfiguraci&oacute;n social de los barrios. Pero s&iacute; forma parte de la misma l&oacute;gica de ciudad convertida en plataforma de consumo y atracci&oacute;n de visitantes. Los grandes conciertos, congresos, eventos deportivos o festivales participan de una econom&iacute;a urbana que trata el territorio como recurso competitivo. En Bilbao empezamos a saber mucho de esto.
    </p><p class="article-text">
        Desde siempre el capitalismo ha demostrado una extraordinaria capacidad para absorber las cr&iacute;ticas dirigidas contra &eacute;l y convertirlas en mercanc&iacute;a. La rebeld&iacute;a, la autenticidad, la denuncia social o la reivindicaci&oacute;n de identidades subalternas no quedan necesariamente fuera del mercado; al contrario, con frecuencia se transforman en productos altamente rentables. La cr&iacute;tica se consume, la disidencia se convierte en espect&aacute;culo y el propio capitalismo cultural necesita constantemente narrativas de transgresi&oacute;n para renovarse. Como analizaron Luc Boltanski y &Egrave;ve Chiapello en 'El nuevo esp&iacute;ritu del capitalismo', una parte importante de la cr&iacute;tica social y art&iacute;stica de los a&ntilde;os sesenta y setenta fue incorporada por el propio capitalismo para legitimarse y reinventarse.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el problema no es que Bad Bunny denuncie la gentrificaci&oacute;n mientras su gira produce efectos gentrificadores. El problema ser&iacute;a esperar que un artista global, convertido en una de las mayores industrias culturales del planeta, pueda situarse realmente fuera de las din&aacute;micas econ&oacute;micas que hacen posible su &eacute;xito. Su figura es inseparable de una compleja maquinaria de plataformas digitales, promotoras, aerol&iacute;neas, cadenas hoteleras, patrocinadores y mercados globales del entretenimiento. Por eso la pregunta sociol&oacute;gicamente relevante no es tanto si el artista es coherente o incoherente, sino c&oacute;mo un sistema econ&oacute;mico es capaz de integrar incluso los discursos que lo cuestionan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que &eacute;l s&iacute; se presenta personalmente como cr&iacute;tico del sistema. Si nos situamos en el plano de la autopercepci&oacute;n o de la imagen p&uacute;blica que proyecta, Bad Bunny no aparece simplemente como un artista que incorpora ocasionalmente mensajes cr&iacute;ticos, sino como alguien que se presenta a s&iacute; mismo como portavoz de determinadas resistencias: frente a la colonizaci&oacute;n cultural, la turistificaci&oacute;n de Puerto Rico, la especulaci&oacute;n inmobiliaria, el racismo o la homofobia. Desde esa perspectiva, la contradicci&oacute;n resulta m&aacute;s visible. Porque una cosa es reconocer que nadie puede situarse completamente fuera del sistema y otra muy distinta construir una identidad p&uacute;blica basada en la oposici&oacute;n a &eacute;l mientras se ocupa una posici&oacute;n extraordinariamente privilegiada dentro de las industrias globales del entretenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tampoco conviene exagerar la singularidad del caso. Se trata de una tensi&oacute;n cl&aacute;sica en la historia de la cultura popular. Ya ocurri&oacute; con el rock, el punk, el hip-hop o incluso con determinadas figuras de la canci&oacute;n protesta. Artistas que nacieron cuestionando el orden establecido acabaron convertidos en marcas globales. El sistema no solo comercializa los productos culturales; comercializa tambi&eacute;n las identidades contestatarias.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la cuesti&oacute;n no es tanto si Bad Bunny es sincero. Tal vez lo sea cuando denuncia los efectos del turismo masivo sobre Puerto Rico o la expulsi&oacute;n de la poblaci&oacute;n local de determinados barrios, pero su capacidad para difundir ese mensaje depende precisamente de las infraestructuras econ&oacute;micas y culturales de la globalizaci&oacute;n que producen fen&oacute;menos similares en muchos otros lugares. Se trata de un ejemplo muy contempor&aacute;neo de cr&iacute;tica integrada: una voz que denuncia ciertos efectos del capitalismo global desde una posici&oacute;n que es, al mismo tiempo, uno de los grandes &eacute;xitos de ese mismo capitalismo global.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Artistas que nacieron cuestionando el orden establecido acabaron convertidos en marcas globales. El sistema no solo comercializa los productos culturales; comercializa también las identidades contestatarias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto no significa que toda cr&iacute;tica sea in&uacute;til o que toda denuncia est&eacute; condenada a convertirse en mero espect&aacute;culo. Pero, en una &eacute;poca en la que incluso la rebeld&iacute;a puede convertirse en mercanc&iacute;a, el problema ya no es distinguir qui&eacute;n est&aacute; dentro y qui&eacute;n est&aacute; fuera, sino preguntarnos qu&eacute; cr&iacute;ticas transforman realmente las estructuras y cu&aacute;les terminan formando parte del espect&aacute;culo que las reproducen. Los discursos p&uacute;blicos pueden contribuir a visibilizar problemas reales, generar conciencia social y abrir espacios de debate, pero el capitalismo contempor&aacute;neo ha demostrado una notable tolerancia hacia las formas simb&oacute;licas de contestaci&oacute;n. Lo que le resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil gestionar no son las canciones que lo cuestionan, sino las regulaciones que limitan sus beneficios, las pol&iacute;ticas urban&iacute;sticas que frenan la especulaci&oacute;n, las reformas fiscales que redistribuyen riqueza o las normas laborales que reducen la precariedad. Ah&iacute; es donde la cr&iacute;tica deja de ser una est&eacute;tica y se convierte en una fuerza material.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;What's Up, Doc?&rdquo;, dec&iacute;a otro Bunny, en este caso Bugs. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hay de nuevo, viejo?&rdquo;, en su traducci&oacute;n al castellano. No hay nada nuevo en el caso Bad Bunny. Es todo muy viejo: se llama capitalismo. Del machismo hablaremos otro d&iacute;a...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Imanol Zubero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/what-s-up-bunny_132_13277581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 19:46:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9faab28-5229-46a3-87ef-b528e7992774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1652y583.jpg" length="9230769" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9faab28-5229-46a3-87ef-b528e7992774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1652y583.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9230769" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[What's Up, Bunny?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9faab28-5229-46a3-87ef-b528e7992774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1652y583.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Capitalismo,Gentrificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" width="4032" height="2268" alt="Javi Fresnada y José Luis Quintero, los guardacolas de conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¡Consigue primera fila en pista sin hacer cola! ¿Pasas de estar 10 horas pasando frío o calor en la calle? ¡Nosotros la hacemos por ti!", anuncian estos estudiantes en redes sociales para ganar dinero </p><p class="subtitle">Crónica - Bad Bunny reivindica la cultura puertorriqueña con un show majestuoso y callejero</p></div><p class="article-text">
        Dos botellas de agua de dos litros en el suelo, crema solar metida a toda prisa en la mochila y un paraguas por si el sol empieza a apretar. Javi Fresneda, de 19 a&ntilde;os, lleva en la calle desde las seis y media dispuesto a hacer cola para el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto de Bad Bunny</a>, uno de los cantantes que m&aacute;s le gustan. Lo hace temblando de fr&iacute;o bajo la sombra del estadio Metropolitano de Madrid y vistiendo una &uacute;nica camiseta de tirantes. &ldquo;Pensaba que ser&iacute;a suficiente con el calor que est&aacute; haciendo &uacute;ltimamente&rdquo;, reconoce. Pese a ello, ha logrado situarse en el quinto puesto, una posici&oacute;n so&ntilde;ada para cualquier fan del artista que quiera verlo de cerca... y una recompensa que, sin embargo, sabe que no experimentar&aacute;. Cuando el reloj marque la hora de apertura de puertas, el joven no dar&aacute; un solo paso hacia el interior del recinto y volver&aacute; a casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero el trayecto de regreso no lo har&aacute; con los bolsillos vac&iacute;os. Antes de marcharse, Fresneda y su colega Jos&eacute; Luis Quintero, tambi&eacute;n de 19 a&ntilde;os y quien lo ha estado acompa&ntilde;ando durante todo el d&iacute;a, ceder&aacute;n su sitio de la cola a dos fans que s&iacute; tienen <a href="https://www.eldiario.es/spin/entrada-conciertos-bad-bunny-esten-agotadas-pm_1_13242179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entradas para el espect&aacute;culo</a>. A cambio: 80 euros, 10 por cada hora sucedida guard&aacute;ndoles la posici&oacute;n. Se trata de una idea que nace tan solo cuatro d&iacute;as antes, con el mando de la videoconsola en la mano. &ldquo;Estaba tranquilamente en casa jugando a la Play y mi mejor amigo, Diego Mu&ntilde;oz, que no ha podido venir hoy, me dice: 'Oye t&iacute;o, que se me ha ocurrido una cosa con la que a lo mejor podemos sacar algo de dinero&rdquo;, cuenta Fresneda. &ldquo;Cuando me lo cont&oacute;, le respond&iacute;: 'Vaya idea m&aacute;s buena acabas de tener'&rdquo;, a&ntilde;ade, sum&aacute;ndose as&iacute; de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se pusieron manos a la obra. Quedaron al d&iacute;a siguiente, concretaron un precio inicial &ldquo;<em>low cost</em> para estudiantes&rdquo; de cuatro a cinco euros por hora, crearon una imagen promocional con IA y pusieron anuncios en todas las plataformas que encontraron, desde Wallapop hasta Vinted. &ldquo;&iexcl;Consigue primera fila en pista sin hacer cola! &iquest;Pasas de estar 10 horas pasando fr&iacute;o o calor en la calle? &iexcl;Nosotros hacemos la cola por ti!&rdquo;, reza el mensaje. &ldquo;Lleg&aacute;is descansados un rato antes de abrir puertas, os hacemos el relevo... &iexcl;y directos a la valla!&rdquo;, contin&uacute;a. El resultado fue casi 200.000 visualizaciones <a href="https://www.tiktok.com/@colaconciertos_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en TikTok</a> y m&aacute;s de 60 personas solicitando sus servicios, algo que Javi Fresneda describe a elDiario.es como una &ldquo;locura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0a235c3c-0b8d-487d-a80c-0978b1a22256_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javi Fresneda y José Luis Quintero, en los alrededores del Metropolitano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javi Fresneda y José Luis Quintero, en los alrededores del Metropolitano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El asombro de los j&oacute;venes los llev&oacute; r&aacute;pidamente a aumentar el precio hasta los 10 euros. &ldquo;Por cinco euros todo el mundo quer&iacute;a, es un regalo. Estamos dando nuestro tiempo, as&iacute; que intentamos sacar m&aacute;s beneficio&rdquo;, explica. Por su parte, Quintero alega que estar en la cola no es tan f&aacute;cil como parece: &ldquo;Esta ma&ntilde;ana se ha pasado muy mal con el fr&iacute;o&rdquo;. Y el prop&oacute;sito se torna m&aacute;s complicado cuando te encantar&iacute;a ser t&uacute; quien entrara al concierto. &ldquo;Lo piensas y dices: 'Mira, est&aacute;s haciendo esto por dinero'. Pero claro, si el artista del que est&aacute;s haciendo la cola te gusta, dices: 'Ostras, ojal&aacute; poder ir'. Encima [Bad Bunny] ha sacado diez fechas, y que no haya podido ir a ninguna pues duele&rdquo;, confiesa Fresneda.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el dinero es el principal motivo por el que no tienen entradas para ir al concierto. Los j&oacute;venes, que son de Rivas y han cursado un grado medio de T&eacute;cnico de Emergencias Sanitarias, planean opositar para bombero. No obstante, han intentado dedicarse a cualquier otro &aacute;mbito mientras tanto, aunque sin &eacute;xito. &ldquo;Estoy buscando trabajo, pero tampoco es que haya. No dan la oportunidad a los j&oacute;venes, as&iacute; que hay que buscarse un poco la vida&rdquo;, indica Diego Mu&ntilde;oz. 
    </p><p class="article-text">
        Es una situaci&oacute;n que corrobora Fresneda: &ldquo;Hemos tirado por hosteler&iacute;a, por dependiente de tienda de ropa... lo que nos podemos permitir ahora. Hemos echado curr&iacute;culums en toda la ciudad, a lo mejor en 25 sitios&rdquo;. Pese a que en la cuenta de TikTok que crearon para anunciarse han recibido cr&iacute;ticas de gente que les manda a &ldquo;buscar un trabajo de verdad&rdquo;, prefieren quedarse con lo pr&aacute;ctico: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da eso? M&eacute;tete con nosotros, pero nosotros ganamos dinero&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia de quien &ldquo;compra&rdquo; la primera fila</h2><p class="article-text">
        Lejos todav&iacute;a de Madrid, hay quienes miran atentamente la ubicaci&oacute;n en tiempo real que un desconocido les ha enviado por WhatsApp. Joselin Aldaz, de 26 a&ntilde;os, y John Aguirre, de 30, s&iacute; tienen entradas para el concierto de Bad Bunny, pero viven en Alicante y la distancia que separa la ciudad de la capital hac&iacute;a muy dif&iacute;cil que pudieran llegar temprano a la cola para conseguir una buena posici&oacute;n. Aunque ya se hab&iacute;an gastado 160 euros cada uno en las entradas, el principal obst&aacute;culo resid&iacute;a en el hotel: no pod&iacute;an registrarse y dejar el equipaje hasta bien entrada la tarde, lo que los obligaba a cargar con las maletas a cuestas.
    </p><p class="article-text">
        De origen ecuatoriano pero residentes en Espa&ntilde;a desde ni&ntilde;os, los dos amigos han estado planificando el gran d&iacute;a desde que ocurriera la venta de entradas. &ldquo;Llevamos un a&ntilde;o pas&aacute;ndonos v&iacute;deos de TikTok sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que pasaba en los conciertos</a>, sobre la organizaci&oacute;n...&rdquo;, recuerda Aguirre a este peri&oacute;dico, a lo que Aldaz agrega que quer&iacute;an &ldquo;tener la experiencia completa lo m&aacute;s cercana posible y vivirla&rdquo;. Sin embargo, todo cambi&oacute; tres d&iacute;as antes del evento, cuando el algoritmo de la aplicaci&oacute;n les mostr&oacute; la publicaci&oacute;n de Diego Mu&ntilde;oz y Javi Fresneda. &ldquo;Al principio no me fiaba, parec&iacute;a que era un timo porque no te esperas que nadie haga eso&rdquo;, afirma Aguirre, pero se puso en contacto con ellos y se pusieron de acuerdo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ece6399b-f236-43ba-aa25-9f5bf0256dd9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Joselyn Aldaz y John Aguirre, en primera fila del concierto de Bad Bunny"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Joselyn Aldaz y John Aguirre, en primera fila del concierto de Bad Bunny                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s llegar a la cola, Fresneda les env&iacute;a fotos desde el sitio, v&iacute;deos y un GPS activo por WhatsApp para que comprueben en todo momento que se encuentran en la zona. El joven tambi&eacute;n les ofrece la opci&oacute;n de hacer videollamada, en tanto que ellos solo tienen que pagar la primera hora por Bizum como se&ntilde;al. El trato consist&iacute;a en un horario partido: ellos les custodian la posici&oacute;n en la cola hasta las once de la ma&ntilde;ana, cuando Aldaz y Aguirre planean llegar al estadio, y vuelven a cogerles el relevo durante las horas que ellos pueden ir a hacer el <em>check-in</em> al hotel.
    </p><p class="article-text">
        En el momento acordado y cargando con sus maletas, los dos amigos se presentan en el estadio Metropolitano. All&iacute; conocen a Fresneda y Quintero, quienes les ceden su sitio y proceden a intercambiarse el dinero del resto de las horas. &ldquo;A m&iacute; me dio un poco de verg&uuml;enza, la verdad, porque hab&iacute;a gente delante y me cort&eacute; un poco&rdquo;, confiesa Aguirre, consciente de que &ldquo;se ve raro, no es algo normal&rdquo;. No obstante, la estrategia que les plantearon ayud&oacute; a que el relevo se hiciera de forma sim&eacute;trica. &ldquo;Si somos dos y guardamos el sitio para m&aacute;s personas... eso tiene que molestar&rdquo;, apunta Fresneda. Es por ello que fue junto a Quintero, para que as&iacute; la gente no reclamara que de pronto ten&iacute;an a m&aacute;s fans delante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e4a323bd-4a5a-4c6c-a16e-e0fa6a37e273_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Javi Fresneda y José Luis Quintero hacen cola por ti en los conciertos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Javi Fresneda y José Luis Quintero hacen cola por ti en los conciertos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Aldaz y Aguirre, pagar por ahorrarse el asfalto no admite remordimientos. &ldquo;Yo me siento superorgullosa. He dicho: 'Qu&eacute; idea tan genial, menos mal que encontramos la publicaci&oacute;n'&rdquo;, celebra ella. Aguirre, por su lado, se muestra igual de convencido de haber apoyado la iniciativa: &ldquo;Yo no me siento culpable. Ellos han ganado su dinero y nosotros hemos ahorrado tiempo que no ten&iacute;amos&rdquo;. Para la pareja, este servicio directo es mucho m&aacute;s &uacute;til y real que las estrategias de marketing con las que experimentan otras marcas, que hacen publicidad con la figura del guardafila. Dos ejemplos son una marca de tacos y otra de congelados, que hacen cola por ti mientras consumes sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Con las reservas pr&aacute;cticamente completas para el mes de julio &mdash;incluyendo un encargo de 20 horas consecutivas de noche que les reportar&aacute; 300 euros&mdash;, los j&oacute;venes de Rivas defienden su actividad frente a posibles malentendidos con la seguridad del estadio. &ldquo;Lo hemos mirado y es totalmente legal, porque es como si tu amigo te reserva cola dos horas porque es tu amigo. Nosotros, como se lo hacemos a desconocidos, pues cobramos&rdquo;, argumenta Fresneda. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tom&aacute;rselo como un pasatiempo veraniego, ya proyectan su idea a gran escala y con conciertos de otros artistas. &ldquo;Queremos hacer unas camisetas para que nos distingan&rdquo;, detalla el joven. &ldquo;Y si esto lo peta en Espa&ntilde;a y conseguimos a much&iacute;sima gente, quiz&aacute; hacemos una web o una aplicaci&oacute;n en la que se puedan unir desde todas partes del pa&iacute;s para que no solo se haga en Madrid, sino tambi&eacute;n en Barcelona, por ejemplo&rdquo;, asevera. Este, que reconoce que &ldquo;todo est&aacute; inventado&rdquo; y que no es extra&ntilde;o que algo as&iacute; ya se haga fuera de Espa&ntilde;a o en otros lugares, asegura que jam&aacute;s lo hab&iacute;a visto antes. Adem&aacute;s, tampoco le asusta que alguien pueda robarles la idea: &ldquo;Est&aacute; todo pensado. Hay que ser los primeros y los mejores en ello&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" length="3785139" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3785139" width="4032" height="2268"/>
      <media:title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" width="4032" height="2268"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Conciertos,Industria musical,Estadio Metropolitano,Bad Bunny,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La canción que llevó a Bad Bunny a ser pionero del trap latino cumple 10 años: así se creó "Diles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cancion-llevo-bad-bunny-pionero-trap-latino-cumple-10-anos-creo-diles-pm_1_13272070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/740bed69-02b5-4fd0-b307-54cf28a618d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144449.jpg" width="1920" height="1080" alt="La canción que llevó a Bad Bunny a ser pionero del trap latino cumple 10 años: así se creó &quot;Diles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista puertorriqueño irrumpió en la industria musical en 2016, cuando lanzó su primer tema viral</p><p class="subtitle">La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original</p></div><p class="article-text">
        Grammy al Mejor &aacute;lbum del a&ntilde;o, siendo el primero &iacute;ntegramente en espa&ntilde;ol en alzarse con este premio. Protagonista del show de medio tiempo de la Superbowl, con un espect&aacute;culo en directo del que se habl&oacute; durante d&iacute;as. Ahora, rey de Madrid con diez conciertos programados en la capital <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/futbolistas-actrices-cantantes-marta-ortega-famosos-han-pasado-casita-bad-bunny_132_13266063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no paran de dar contenido</a>. Lo que est&aacute; pasando estos &uacute;ltimos meses demuestra c&oacute;mo <strong>Bad Bunny se ha convertido en un fen&oacute;meno global</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no siempre ha sido as&iacute;. Hace 10 a&ntilde;os, el artista puertorrique&ntilde;o acababa de desembarcar en la industria musical y lo hac&iacute;a como un completo desconocido para el p&uacute;blico. Su <strong>primer tema en solitario, </strong><em><strong>Diles</strong></em>, lo subi&oacute; el propio Benito a Soundcloud en 2016. En aquel momento, trabajaba en un supermercado de su pueblo natal, Vega Baja, pero ya ten&iacute;a el sue&ntilde;o de ser algo grande.
    </p><p class="article-text">
        Sin darse cuenta, acaba de dar el primer paso para conseguirlo. Aquella canci&oacute;n que grab&oacute; en solitario no tard&oacute; en<strong> llamar la atenci&oacute;n del productor musical DJ Luian</strong>, que decidi&oacute; ficharlo para su sello discogr&aacute;fico Hear This Music. Meses despu&eacute;s de ese primer sencillo en solitario, lleg&oacute; el r&eacute;mix. Esta vez, Bad Bunny cantaba <em>Diles</em> acompa&ntilde;ado de los mejores reguetoneros del momento:&nbsp;Ozuna, Farruko, Arc&aacute;ngel y &Ntilde;engo Flow.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2015900456308904357?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El Conejo Malo se consolid&oacute; entonces como una de las figuras principales del g&eacute;nero urbano, un pionero del trap, presentando ese mismo a&ntilde;o otro de sus temas todav&iacute;a hoy populares: <em>Soy Peor</em>. En aquella &eacute;poca, hizo sus primeros conciertos alrededor del mundo, <strong>actuando tambi&eacute;n en salas peque&ntilde;as de nuestro pa&iacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 18 de abril de 2017, por ejemplo, durante las Fiestas de Primavera de Murcia, actu&oacute; en una <a href="https://www.eldiario.es/spin/superbowl-giras-mundiales-entender-pasado-bad-bunny-debemos-viajar-murcia-pm_1_12988356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discoteca de la ciudad por apenas 38 euros</a>. Era la primera oportunidad que el p&uacute;blico espa&ntilde;ol ten&iacute;a de ver al de Puerto Rico en directo cantando algunos de sus entonces grandes &eacute;xitos. Pocos pod&iacute;an imaginarse entonces que el artista volver&iacute;a a actuar en Espa&ntilde;a,<strong> esta vez en estadios con 64.000 personas</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2060448314118582565?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>La letra de &lsquo;Diles&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En su primer tema, Bad Bunny ya dej&oacute; claro por d&oacute;nde ir&iacute;an las letras de sus primeros canciones. &ldquo;Diles Que yo me s&eacute; tu' pose' favoritas / Que te hablo malo y que eso te excita / Que te hago todo lo que necesitas / Pa' hacerte venir&rdquo;, cantaba el puertorrique&ntilde;o en <em>Diles</em>, <strong>una canci&oacute;n donde el sexo y la relaci&oacute;n clandestina con una mujer</strong> eran las principales protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las composiciones de Bad Bunny han evolucionado, y su &uacute;ltimo disco <em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS</em> tiene multitud de temas con un <strong>trasfondo pol&iacute;tico sobre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social de Puerto Rico</strong>, su pa&iacute;s natal, muchas de sus canciones (y tambi&eacute;n actuaciones en directo) siguen siendo objeto de an&aacute;lisis y debate a d&iacute;a de hoy por la representaci&oacute;n que hace de las mujeres.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cancion-llevo-bad-bunny-pionero-trap-latino-cumple-10-anos-creo-diles-pm_1_13272070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 07:00:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/740bed69-02b5-4fd0-b307-54cf28a618d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144449.jpg" length="262760" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/740bed69-02b5-4fd0-b307-54cf28a618d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144449.jpg" type="image/jpeg" fileSize="262760" width="1920" height="1080"/>
      <media:title><![CDATA[La canción que llevó a Bad Bunny a ser pionero del trap latino cumple 10 años: así se creó "Diles"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/740bed69-02b5-4fd0-b307-54cf28a618d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144449.jpg" width="1920" height="1080"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Música,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Futbolistas, actrices, cantantes y hasta Marta Ortega: los famosos que han pasado por la 'Casita' de Bad Bunny]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/futbolistas-actrices-cantantes-marta-ortega-famosos-han-pasado-casita-bad-bunny_132_13266063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/395ebd90-4634-4f16-997d-d204843de59e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Futbolistas, actrices, cantantes y hasta Marta Ortega: los famosos que han pasado por la &#039;Casita&#039; de Bad Bunny"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El puertorriqueño se encuentra en plena residencia con una decena de conciertos en Madrid, tras pasar por Barcelona, y en las quinielas por saber qué celebridades estarán en la zona VIP del evento figura hasta el papa León XIV</p><p class="subtitle">La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original</p></div><p class="article-text">
        Si hace dos meses el sitio en el que hab&iacute;a que estar era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 'confesionario' de Rosal&iacute;a</a>, ahora la fiebre se ha contagiado del ritmo puertorrique&ntilde;o de Bad Bunny y todo famoso que se precie quiere estar all&iacute;. La 'Casita' que ha construido el 'conejo malo' para <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-conciertos-bad-bunny-madrid-transporte-horarios-canciones-recomendaciones_1_13252793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los conciertos de su gira europea</a> no deja de ser un escenario secundario, pero se ha convertido en uno de sus s&iacute;mbolos &mdash;y en un&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generador de virales</a>&mdash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a su paso por Barcelona se sumaron a la lista de celebridades que han pasado por sus conciertos las actrices &Uacute;rsula Corber&oacute; y Priscila Delgado, el presentador Marc Gir&oacute; o los futbolistas del FC Barcelona Lewandowski o Lamine Yamal, ahora con su llegada a Madrid y una decena de conciertos por delante, la lista no ha dejado de ampliarse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/195734bd-2bc0-416f-9668-107c579f8e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El jugador del FC Barcelona Lamine Yamal asiste al concierto del cantante puertorriqueño Bad Bunny en el Estadio Olímpico de Barcelona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El jugador del FC Barcelona Lamine Yamal asiste al concierto del cantante puertorriqueño Bad Bunny en el Estadio Olímpico de Barcelona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los 'elegidos' para bailar en la 'Casita' al ritmo de las canciones de la gira <em>Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos </em>ya hemos podido a ver a los actores y actrices Ana de Armas, Ester Exp&oacute;sito, Mar&iacute;a Le&oacute;n, Clara Galle y Marti&ntilde;o Rivas. Tambi&eacute;n se han dejado ver futbolistas del Real Madrid y del Rayo Vallecano como &Aacute;lvaro Carreras, Dani Ceballos, Isi Palaz&oacute;n o Sergio Camello. Y no han faltado miembros de la <em>Jet Set</em> como la tercera mayor fortuna del pa&iacute;s, Marta Ortega, hija de Amancio Ortega y presidenta no ejecutiva del grupo Inditex, aunque tratase de esconderse detr&aacute;s de una columna.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7645841009355607327"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se pudo ver este pasado fin de semana a la empresaria e influencer italiana Chiara Ferragni entre los famosos o al cantante Mvrk. E incluso al legendario jugador de baloncesto y vencedor de seis anillos de la NBA Michael Jordan. Tal es la expectaci&oacute;n por las personalidades que puedan acceder a tan codiciado espacio que se rumorea que incluso el jefe de la oposici&oacute;n y l&iacute;der del Partido Popular, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, trat&oacute; de acceder a la 'Casita' del Estadio Metropolitano. Por el momento, no lo ha logrado.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 31 de mayo fue el turno de los directores de cine Javier Calvo y Javier Ambrossi, a quienes se vio junto a la actriz Hiba Abouk. Tambi&eacute;n estuvo presente la cantante Judeline, totalmente entregada, o el m&uacute;sico &Aacute;lex de Lucas. De nuevo, no faltaron los futbolistas, en esta ocasi&oacute;n el capit&aacute;n del Atl&eacute;tico de Madrid Koke Resurrecci&oacute;n o el b&eacute;tico H&eacute;ctor Beller&iacute;n. No falt&oacute; a la cita el actor y presentador valenciano Arturo Valls, habitual de los grandes conciertos en la capital.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2061160120432660968?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[El Rastreador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/futbolistas-actrices-cantantes-marta-ortega-famosos-han-pasado-casita-bad-bunny_132_13266063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 13:03:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/395ebd90-4634-4f16-997d-d204843de59e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9489870" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/395ebd90-4634-4f16-997d-d204843de59e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9489870" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Futbolistas, actrices, cantantes y hasta Marta Ortega: los famosos que han pasado por la 'Casita' de Bad Bunny]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/395ebd90-4634-4f16-997d-d204843de59e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Conciertos,Música,Futbolistas,Actores,Actrices,Cantautores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Toy Story 5’ ficha a Bad Bunny: este el personaje al que pondrá voz el artista de Puerto Rico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/toy-story-5-ficha-bad-bunny-personaje-pondra-voz-artista-puerto-rico-pm_1_13260023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b45dfb6-8935-48e2-a92d-538eb020136f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Toy Story 5’ ficha a Bad Bunny: este el personaje al que pondrá voz el artista de Puerto Rico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película, que se centra en el impacto de los dispositivos electrónicos en la vida de los niños, llegará a cines el 19 de junio</p><p class="subtitle">De Almería a Burgos: los lugares de España en los que se rodó uno de los wéstern más famosos del cine</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es 2026 el a&ntilde;o de Bad Bunny?</strong> El puertorrique&ntilde;o, ganador de 6 premios Grammy y protagonista del show de medio tiempo de la Super Bowl, no para de anotarse tantos. DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS World Tour, que hizo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parada en Barcelona</a> y ahora est&aacute; en mitad de sus <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-conciertos-bad-bunny-madrid-transporte-horarios-canciones-recomendaciones_1_13252793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diez espect&aacute;culos programados en Madrid</a>, promete convertirse en una de las grandes giras de conciertos de este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, fue el Museo de Cera el que dio la noticia: el artista ten&iacute;a su <a href="https://www.eldiario.es/spin/bad-bunny-instala-museo-cera-madrid-imagen-cantante-puertorriqueno-pm_1_13257619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propia figura de cera en la capital espa&ntilde;ola</a>. Y ahora es turno del mundo de la animaci&oacute;n. El cantante no solo se ha dedicado a componer canciones y dar conciertos, sino que tambi&eacute;n ha tenido tiempo de <strong>ponerse en el papel de actor de doblaje</strong>,<strong> </strong>y queda muy poco para que sus fans puedan ver el resultado.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; el pr&oacute;ximo 19 de junio cuando los cines de Espa&ntilde;a acojan el estreno de la <strong>quinta entrega de </strong><em><strong>Toy Story</strong></em>, una de las sagas de pel&iacute;culas m&aacute;s queridas de la franquicia Disney-Pixar, en la que Woody, Buzz Lightyear y compa&ntilde;&iacute;a volver&aacute;n a la carga. Los seguidores de Bad Bunny tendr&aacute;n la oportunidad de escuchar la voz de su &iacute;dolo en uno de los nuevos personajes.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de su fichaje se hizo oficial con un brev&iacute;simo v&iacute;deo publicado por Pixar y Disney en sus redes sociales. En este no se escucha la voz del artista, pero s&iacute; la <strong>risa que tanto lo caracteriza y que permite reconocerlo</strong> casi al instante. &ldquo;&iexcl;Vamos! Bad Bunny es Pizza Gafas de Sol!&rdquo;, anunciaron desde la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DYzuO64z00x/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Se espera que <strong>Pizza Gafas de Sol, el peculiar juguete de goma</strong> con forma de porci&oacute;n de pizza pepperoni al que conoceremos en pocos d&iacute;as, no aparezca demasiado en el largometraje. As&iacute; que la participaci&oacute;n del de Puerto Rico ser&aacute; m&aacute;s un cameo que otra cosa, aunque podremos disfrutarlo tanto en la versi&oacute;n original en ingl&eacute;s como en el doblaje en espa&ntilde;ol de la pel&iacute;cula.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; esperar de &lsquo;Toy Story 5&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Con <em>Toy Story 4</em>,<strong> parec&iacute;a que nunca m&aacute;s volver&iacute;amos a ver a Woody y Buzz Lightyear</strong> en una nueva pel&iacute;cula. El filme acaba con el mu&ntilde;eco del sheriff diciendo adi&oacute;s de sus amigos para empezar una nueva etapa como &ldquo;juguete perdido&rdquo; y encontrar a otros ni&ntilde;os a los que divertir. Los espectadores est&aacute;bamos equivocados porque Disney y Pixar ten&iacute;an otros planes.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/spin/he-venido-abajo-pensando-no-doblar-buzz-lightyear-gran-perdida-publico-lamenta-toy-story-5-pm_1_13012617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quinta pel&iacute;cula</a> vuelve a repetir la misma trama de siempre. Los <strong>juguetes tienen miedo de ser reemplazados</strong>, pero esta vez el &ldquo;enemigo&rdquo; no es otro peluche nuevo, ni tampoco el crecimiento de sus due&ntilde;os. En esta ocasi&oacute;n, el peligro para los mu&ntilde;ecos que un d&iacute;a pertenecieron a Andy est&aacute; en los dispositivos electr&oacute;nicos. &iquest;Qu&eacute; pasa con los juguetes cuando los ni&ntilde;os solo pasan tiempo delante de una tablet? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/toy-story-5-ficha-bad-bunny-personaje-pondra-voz-artista-puerto-rico-pm_1_13260023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 11:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b45dfb6-8935-48e2-a92d-538eb020136f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="188752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b45dfb6-8935-48e2-a92d-538eb020136f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="188752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Toy Story 5’ ficha a Bad Bunny: este el personaje al que pondrá voz el artista de Puerto Rico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b45dfb6-8935-48e2-a92d-538eb020136f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Animación,Pixar,Bad Bunny]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" width="4260" height="2396" alt="La &#039;Casita&#039; de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El puertorriqueño arranca este sábado sus diez conciertos en Madrid, donde las quinielas por saber qué famosos estarán en la 'Casita' figura hasta el Papa</p><p class="subtitle">Futbolistas, actrices, cantantes y hasta Marta Ortega: los famosos que han pasado por la 'Casita' de Bad Bunny
</p></div><p class="article-text">
        Los conciertos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> han contado con protagonistas infiltrados desde que el pasado mes de septiembre celebrara su residencia <em>No me quiero ir de aqu&iacute;</em> en Puerto Rico. Pen&eacute;lope Cruz, Javier Bardem, Lebron James, Kylian Mbapp&eacute; y Austin Butler fueron algunos de los famosos que Benito Antonio Mart&iacute;nez Ocasio invit&oacute; a su 'Casita', un escenario secundario que se ha convertido en uno de los s&iacute;mbolos de su gira &ndash;y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/explica-confesionario-rosalia-conciertos-virales-epoca-tiktok-e-instagram_1_13137578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generador de virales</a>&ndash;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/pedro-pascal-administracion-trump-jodan-quieren-asustarnos-hay-contraatacar-no-dejarles-ganar_1_12307789.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Pascal</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/karol-g-enamora-bellaquea-madrid-concierto_129_11538272.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Karol G</a> y Jessica Alba fueron sus moradores durante su sonado espect&aacute;culo en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-saca-colores-eeuu-super-bowl-latinos_129_12972806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Super Bowl</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La lista continu&oacute; ampli&aacute;ndose desde que arranc&oacute; su gira mundial <em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos,</em> que aterriza este s&aacute;bado en Madrid tras pasar por Barcelona, en el primero de los diez conciertos que ofrecer&aacute; en el estadio Metropolitano. &Uacute;rsula Corber&oacute;, Priscila Delgado, Marc Gir&oacute;, Lewandowski y Lamine Yamal fueron algunas de las <em>celebrities</em> que aparecieron en la ciudad condal. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;tiene sentido que un espacio que representa la identidad puertorrique&ntilde;a, siendo el tipo de hogares de la clase trabajadora, se haya convertido en el club exclusivo de los shows de Bad Bunny, el VIP de <em>celebrities</em>, futbolistas e <em>influencers</em>? Construcci&oacute;n por la que, adem&aacute;s, el m&uacute;sico fue denunciado por el due&ntilde;o de la construcci&oacute;n en concreto en la que se inspir&oacute;, por la que le ha reclamado m&aacute;s de un mill&oacute;n de d&oacute;lares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51d84844-6005-4dee-b0b9-039148814aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La &#039;Casita&#039; de la Super Bowl, con Pedro Pascal, Karol G y Cardi B"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La &#039;Casita&#039; de la Super Bowl, con Pedro Pascal, Karol G y Cardi B                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La 'Casita' ha dado mucho que hablar tambi&eacute;n por quienes han subido sus v&iacute;deos a redes sociales presumiendo sobre c&oacute;mo se 'colaron' en ella durante algunos de los shows. La inmensa mayor&iacute;a de ellas mujeres, j&oacute;venes, con cuerpos normativos. Una 'selecci&oacute;n' de perfiles que se repite durante todos los recitales, sobre la que a su vez se ha abierto el debate respecto a si supone o no una cosificaci&oacute;n de los cuerpos femeninos, convertidos en una parte m&aacute;s de la puesta en escena de la gira del puertorrique&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">De la casa del pueblo al VIP, el reciclaje cultural de Benito</h2><p class="article-text">
        El eje del show del artista es la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicaci&oacute;n de la cultura de su tierra</a>, Puerto Rico. Por eso hay quien ha planteado la duda sobre si Bad Bunny est&aacute; cayendo en una contradicci&oacute;n por copar su 'Casita' de celebridades. El historiador Rafael L. Carrera, profesor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, considera que no, y que se trata de &ldquo;un tipo de reciclaje para atraer a un p&uacute;blico de otros lugares&rdquo;. El experto comparte con este peri&oacute;dico que este modelo de casas son muy propias de los a&ntilde;os sesenta y setenta, como parte del proyecto de cambio cultural y econ&oacute;mico que se dio en estas dos d&eacute;cadas, relacionado con Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno conced&iacute;a un tipo de terreno espec&iacute;fico &ldquo;clase trabajadora, pero no pudiente, en el que constru&iacute;an sus propias casas, como parte del plan con el que buscaban urbanizar el pa&iacute;s, mejorar que hubiera agua potable y suministro de electricidad&rdquo;. Sol&iacute;an tener entre dos y tres habitaciones, sal&oacute;n, cocina y ba&ntilde;o, adem&aacute;s del caracter&iacute;stico balc&oacute;n que el cantante ha incluido como parte de su espect&aacute;culo. Este nuevo contexto llev&oacute; a que mucha gente empezara a cambiar estilos de vida, como las celebraciones, que se hac&iacute;an sobre todo en Navidad. &ldquo;El balc&oacute;n se convirti&oacute; en el elemento donde la gente se reun&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala, que es el modelo que Bad Bunny trata de recrear.
    </p><p class="article-text">
        La casa fue inicialmente concebida para el cortometraje <em>Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos</em>, de cuya direcci&oacute;n de producci&oacute;n se encarg&oacute; Mayna Magruder Ortiz. La profesional explic&oacute; a al medio puertorrique&ntilde;o <a href="https://www.instagram.com/p/DMqKUjhR9VA/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=embed_video_watch_again" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Nuevo D&iacute;a</a> que fue dise&ntilde;ada para albergar a un cuerpo de bailarines alrededor de treinta personas que deb&iacute;an caber tanto en el interior como sobre su tejado, que es usado como escenario. En su interior, m&aacute;s all&aacute; de haber convertido la cocina original en una barra, cuenta con elementos decorativos de artistas locales como Alexis D&iacute;az y que con ellos pretend&iacute;a contar la historia de estas casas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-gLSzEYVDads-9045', 'youtube', 'gLSzEYVDads', document.getElementById('yt-gLSzEYVDads-9045'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-gLSzEYVDads-9045 src="https://www.youtube.com/embed/gLSzEYVDads?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Su dise&ntilde;o fue en un principio pensado solamente para la pel&iacute;cula, pero posteriormente se decidi&oacute; incorporarla al escenario de la gira. En concreto, como espacio en el que se desarrolla el segundo acto del concierto. En &eacute;l interpreta sus canciones de perreo m&aacute;s cl&aacute;sicas, como <em>Tit&iacute; me pregunt&oacute;, Me porto bonito, Yo perreo sola, Safaera </em>y <em>Monaco</em>, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas de estas casas siguen, aunque los balcones ya no son lo de antes&rdquo;, apunta el historiador sobre c&oacute;mo estos espacios se est&aacute;n volviendo &ldquo;m&aacute;s individualistas&rdquo; y c&oacute;mo el cantante est&aacute; recuper&aacute;ndolo a trav&eacute;s de su puesta en escena. Balcones en los que al llegar, &ldquo;disfrutas de la hospitalidad de la persona que te est&aacute; recibiendo&rdquo;, incluida la comida y la bebida. El m&uacute;sico comenz&oacute; incluyendo su identitaria 'Casita' en las residencias de Puerto Rico, pero con la Super Bowl y la gira, lleva meses traslad&aacute;ndolo tambi&eacute;n al resto del mundo, invitando a personas reconocidas de cada ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiere atraer la atenci&oacute;n del pa&iacute;s a donde va. Si pusiera a alguien de a pie, no tendr&iacute;a proyecci&oacute;n, que es lo que quiere&rdquo;, argumenta el historiador. Los <em>influencers</em>, artistas, deportistas que ubica en su 'Casita' son &ldquo;condensadores de la representaci&oacute;n de otros pa&iacute;ses. Un tipo de reciclaje cultural donde tomas unas tradiciones y les vas dando un sentido distinto dentro de la sociedad actual&rdquo;. De ah&iacute; a que valore que incluir &uacute;nicamente a desconocidos chocar&iacute;a con la &ldquo;conversi&oacute;n de la espectacularizaci&oacute;n de los conciertos. Se convierten en ganchos medi&aacute;ticos&rdquo;: &ldquo;No es tanto que desvirt&uacute;e, sino que recicla el concepto de a qui&eacute;n se invita a la casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rafael L. Carrera recuerda que en la 'Casita' aparecen igualmente los bailarines del m&uacute;sico, que s&iacute; representar&iacute;an a la &ldquo;gente de a pie. Sigue habiendo gente corriente que no vas a reconocer&rdquo;. Y recuerda para quienes critiquen el estatus de los invitados de Bad Bunny, en el Puerto Rico de los sesenta y setenta &ldquo;pod&iacute;as invitar a tus vecinos, pero tambi&eacute;n al alcalde o incluso al sacerdote&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, argumenta que la 'Casita' es &ldquo;un lugar de encuentro donde pueden confluir muchas personas a las que se recibe de manera hospitalaria. En tiempos pasados podr&iacute;a ser gente m&aacute;s de barrio, del pueblo peque&ntilde;o, pero con el tiempo, en un concierto globalizado y amplificado, quienes est&aacute;n subiendo y pueden llamar la atenci&oacute;n, son los condensadores sociales, deportivos y culturales de los pa&iacute;ses que visita&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bad Bunny está tomando elementos de la tradición puertorriqueña los administra desde el presente, reciclándonos para traerlos a una sociedad actual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafael L. Carrera</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El historiador vuelve a acudir al concepto de &ldquo;reciclaje cultural&rdquo; para explicar que lo que Bad Bunny est&aacute; haciendo es &ldquo;recuperar memoria hist&oacute;rica. Cuando consideras elementos en estados invisibilizados o marginados, intentas recuperarlos, darles un sentido distinto. Est&aacute; tomando elementos de la tradici&oacute;n puertorrique&ntilde;a los administra desde el presente, recicl&aacute;ndonos para traerlos a una sociedad actual&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una demanda por un mill&oacute;n de d&oacute;lares</h2><p class="article-text">
        Independientemente del debate en torno a la pertinencia o no de la relectura de la 'Casita', Bad Bunny recibi&oacute; una denuncia por ella el pasado mes de septiembre. Rom&aacute;n Carrasco Delgado es el hombre de 84 a&ntilde;os que le demand&oacute; porque su casa, situada en Humacao, al sureste de Puerto Rico, fue la que sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n para la 'Casita'. Seg&uacute;n recoge <a href="https://www.latimes.com/espanol/entretenimiento/articulo/2025-09-19/hombre-demanda-a-bad-bunny-por-uso-de-su-casa-en-video-y-conciertos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Angeles Times</a>, en la demanda alegaba que &ldquo;gran cantidad de personas&rdquo; visitan su hogar diariamente para hacerse fotos y v&iacute;deos, priv&aacute;ndole de su privacidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Casita ha sido objeto de decenas y/o cientos de publicaciones en redes sociales y de venta de productos con la imagen de su propiedad, de las cuales &eacute;ste no recibe ning&uacute;n beneficio en general&rdquo;, afirma el escrito, en el que a&ntilde;ade que, por el contrario, &ldquo;es objeto de comentarios e insinuaciones malintencionadas que no ocurr&iacute;an&rdquo; antes de la publicaci&oacute;n del cortometraje <em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em>. La denuncia acusaba tambi&eacute;n a Bad Bunny y tres empresas (Rimas Entertainment LLC, Move Concerts PR INC y A1 Production, LLC) de enriquecimiento il&iacute;cito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_50p_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_50p_1144140.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_75p_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_75p_1144140.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/933f9238-5ea6-4657-a3cc-ca2fb08c54fe_16-9-aspect-ratio_default_1144140.jpg"
                    alt="Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el  descanso de la Super Bowl"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el  descanso de la Super Bowl                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La demanda se&ntilde;ala igualmente que Carrasco autoriz&oacute; el uso de la casa para el v&iacute;deo, &ldquo;aunque no ten&iacute;a conocimiento detallado de la forma y manera que se utilizar&iacute;a la Casita&rdquo;; y que el hombre no recibi&oacute; ninguna propuesta formal o informal, ni detalles sobre la grabaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n estar&aacute; en la 'Casita' en Madrid, &iquest;el Papa?</h2><p class="article-text">
        Como en cada concierto, el p&uacute;blico ya est&aacute; haciendo sus quinielas sobre qui&eacute;nes podr&iacute;an ser los invitados de la 'Casita' en Madrid. En el podio de apuestas m&aacute;s alocadas est&aacute; el mism&iacute;simo Papa Le&oacute;n XIV, cuya <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lineas-recorridos-autobuses-emt-afectados-visita-papa-madrid-pm_1_13250021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita a Madrid</a> coincidir&aacute; con varios recitales del cantante. La semilla de la duda la sembr&oacute; el cardenal arzobispo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Espa&ntilde;ola (CEE) Jos&eacute; Cobo, que asegur&oacute; no descartar alg&uacute;n tipo de encuentro entre el Pont&iacute;fice y el cantante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Madrid da para mucho. Y puede ser, puede haber puentes. Yo creo que en cuanto Bad Bunny se entere de que est&aacute;, si quiere hablar con el Papa, el Papa seguro que le recibe, como recibe a todos&rdquo;,&nbsp;afirm&oacute; apuntando a un posible encuentro, insistiendo aun as&iacute; en que &ldquo;las sorpresas son sorpresas&rdquo; y que este tipo de uniones con artistas &ldquo;se llevan muy en sigilo&rdquo;. En ning&uacute;n momento hizo referencia ni a los conciertos ni a la Casita, pero ah&iacute; queda la conjetura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 20:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" length="4085034" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4085034" width="4260" height="2396"/>
      <media:title><![CDATA[La 'Casita' de Bad Bunny, el escenario en el que todos se quieren dejar ver y que enfadó al dueño original]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5694b502-e2ba-40b4-b7f8-17ae2850d5a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144139.jpg" width="4260" height="2396"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Conciertos,Puerto Rico,Canciones,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Con todos ustedes, los nuevos conciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-nuevos-conciertos_132_13256975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caf003a9-c32c-414c-9eaa-9fb4f72e59f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Con todos ustedes, los nuevos conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El evento que nadie se quiere perder, el recinto más prestigioso, el cartel de no hay billetes. Pero también las entradas más caras, la cola virtual más larga, y hasta giras… que no giran
</p><p class="subtitle">Shakira factura y el viaje lo pagas tú: quién gana más con el fenómeno de las 'residencias'
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/con-todos-ustedes-los-nuevos-conciertos/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="Con todos ustedes, los nuevos conciertos"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno fan con la llegada de los doce conciertos de Bud Bunny en Espa&ntilde;a. La gira de Rosal&iacute;a, &lsquo;Lux Tour&rsquo;, con la novedad en el escenario del &ldquo;confesionario&rdquo;. O las residencias de Shakira, cuando llegue a Espa&ntilde;a en septiembre. Los conciertos est&aacute;n cambiando, tanto en su representaci&oacute;n ante el p&uacute;blico como en el proceso que los fans tienen que vivir para comprar una entrada, llegar al recinto y vivir la experiencia de ver en directo a su cantante favorito.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hacia d&oacute;nde est&aacute; girando todo lo que rodea a escuchar m&uacute;sica en un concierto? Lo analizamos con el redactor de cultura de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, Francisco G&aacute;miz y con el periodista Ricardo Ruiz Varo, que ha analizado en qu&eacute; consiste la propuesta de &ldquo;residencias&rdquo; que propone la cantante Shakira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/shakira-factura-viaje-pagas-gana-fenomeno-residencias_1_13111597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Shakira factura y el viaje lo pagas t&uacute;: qui&eacute;n gana m&aacute;s con el fen&oacute;meno de las 'residencias'</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-nuevos-conciertos_132_13256975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/caf003a9-c32c-414c-9eaa-9fb4f72e59f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="244883" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/caf003a9-c32c-414c-9eaa-9fb4f72e59f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="244883" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Con todos ustedes, los nuevos conciertos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/caf003a9-c32c-414c-9eaa-9fb4f72e59f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Conciertos,Shakira,Bad Bunny,Rosalía,Música,Cultura,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía útil para los conciertos de Bad Bunny en Madrid: transporte, horarios, canciones y algunas recomendaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-conciertos-bad-bunny-madrid-transporte-horarios-canciones-recomendaciones_1_13252793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/322df9bd-2a3d-487a-96d2-efa1709c96fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143927.jpg" width="5607" height="3154" alt="Guía útil para los conciertos de Bad Bunny en Madrid: transporte, horarios, canciones y algunas recomendaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Estadio Metropolitano acoge entre el 30 de mayo y el 15 de junio el 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour', una de las citas musicales más esperadas del año en la capital. Recopilamos toda la información necesaria para disfrutar al máximo de las diez actuaciones de Benito</p><p class="subtitle">Perreo, salsa y ron en ‘La Placita’ de Madrid: la fiesta gratis con sabor boricua que llega a Malasaña con Bad Bunny
</p></div><p class="article-text">
        Ya no queda nada para que se escuche en el Estadio Metropolitano la intro de<em> LA MuDANZA</em>, la canci&oacute;n con la que Bad Bunny abre todods sus conciertos. Este s&aacute;bado tendr&aacute; el lugar la primera de diez actuaciones en Madrid, en la que ser&aacute; su segunda residencia m&aacute;s larga despu&eacute;s de la de Puerto Rico en 2025, durante la que ofreci&oacute; 31 conciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una de las citas musicales m&aacute;s esperadas del a&ntilde;o en la capital por su magnitud, ya que reunir&aacute; a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de asistentes, y por tratarse de la primera vez desde 2019 que el artista puertorrique&ntilde;o ofrece un concierto en la ciudad. Sus fans han esperado siete a&ntilde;os para volver a escucharle en directo y el cantante espera recompensarles con un espect&aacute;culo que est&eacute; a la altura. 
    </p><p class="article-text">
        Del 30 de mayo al 15 de junio, Benito ofrecer&aacute; diez actuaciones que se encuentran encuadradas en el&nbsp;<em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS World Tour</em>, la gira m&aacute;s personl del cantante en la que homenajea sus ra&iacute;ces puertorrique&ntilde;as. M&aacute;s de tres horas de duraci&oacute;n y 30 canciones dividida en tres actos, todo un espect&aacute;culo que no permitir&aacute; quitar ojo de sus dos escenarios a los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de un evento de estas caracter&iacute;sticas requiere organizar con antelaci&oacute;n los trayectos, la hora de llegada al estadio y otras cuestiones de car&aacute;cter log&iacute;stico. Por ello, en <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hoy Se Sale</a>&nbsp;hemos recopilado todo lo que necesitas saber para disfrutar del 'Conejo Malo'. Despejamos dudas referentes a las opciones de transporte, cuestiones a tener en cuenta para acceder al recinto, las canciones que sonar&aacute;n durante la actuaci&oacute;n y algunas recomendaciones de inter&eacute;s. Esta es la gu&iacute;a a seguir para asistir a los esperados conciertos de Bad Bunny en Madrid:
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se celebran los conciertos?</strong></h2><p class="article-text">
        La esperada residencia de conciertos de Bad Bunny en Madrid se celebrar&aacute; a lo largo de diez fechas repartidas entre finales de mayo y mediados de junio. El artista puertorrique&ntilde;o actuar&aacute; en la capital los d&iacute;as 30 y 31 de mayo y 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio, dentro de su gira <em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS World Tour</em>. En total, ser&aacute;n diez noches consecutivas, aunque distribuidas en varias tandas, en las que miles de fans pasar&aacute;n por la ciudad para ver uno de los espect&aacute;culos musicales m&aacute;s multitudinarios del a&ntilde;o en Madrid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x3069y336.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x3069y336.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x3069y336.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x3069y336.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3069y336.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3069y336.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/671ac8f3-e965-4f8c-be20-3ad579bae679_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3069y336.jpg"
                    alt="El cantante puertorriqueño Bad Bunny, durante uno de sus conciertos en el Estadio Olímpico de Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante puertorriqueño Bad Bunny, durante uno de sus conciertos en el Estadio Olímpico de Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Todav&iacute;a hay entradas disponibles? &iquest;Cu&aacute;nto cuestan?</strong></h2><p class="article-text">
        Las entradas para los conciertos de Bad Bunny en Madrid est&aacute;n agotadas desde hace tiempo, aunque todav&iacute;a existe una &uacute;nica v&iacute;a (muy limitada y cambiante) para intentar conseguir alguna localidad. Seg&uacute;n Ticketmaster, la &uacute;nica opci&oacute;n disponible es el <a href="https://www.ticketmaster.es/feature/vender-entradas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de entradas </a><a href="https://www.ticketmaster.es/feature/vender-entradas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fan to fan</em></a>, una herramienta que permite a los usuarios revender sus entradas en caso de no poder asistir.
    </p><p class="article-text">
        La plataforma aclara que no se trata de reventa especulativa, ya que estas entradas se ponen a la venta &ldquo;al precio original o menor&rdquo;. Esto explica que en algunas fechas todav&iacute;a pueda aparecer la etiqueta de &ldquo;disponibilidad limitada&rdquo;, aunque en realidad se trata de casos muy puntuales y con muy pocas plazas disponibles.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, la disponibilidad depende de forma exclusiva de cancelaciones o liberaciones de otros compradores, por lo que no es un sistema estable ni garantizado. Ticketmaster recomienda <a href="https://www.eldiario.es/spin/entrada-conciertos-bad-bunny-esten-agotadas-pm_1_13242179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultar la plataforma de forma frecuente</a>, especialmente en las horas previas a cada concierto, ya que es el momento en el que suelen liberarse algunas localidades de &uacute;ltima hora.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, conseguir una entrada implica asumir un precio elevado. Las localidades se pusieron a la venta con tarifas escalonadas seg&uacute;n zona y visibilidad, comenzando por opciones m&aacute;s econ&oacute;micas en grada y pista, y alcanzando precios m&aacute;s altos en las zonas preferentes y experiencias VIP. Los precios iniciales part&iacute;an de unos 73,30 euros m&aacute;s gastos para las gradas m&aacute;s alejadas, ascend&iacute;an progresivamente hasta alrededor de 203,30 euros m&aacute;s gastos en las zonas m&aacute;s cercanas al escenario, como &ldquo;Los Vecinos&rdquo; o &ldquo;Pits&rdquo;, y se situaban en niveles intermedios en &aacute;reas como pista o grada media.
    </p><p class="article-text">
        A ello se sumaban los paquetes VIP, que elevaban considerablemente el coste a cambio de experiencias exclusivas dentro del recinto. El m&aacute;s completo, el VIP 1, alcanzaba los 543,30 euros m&aacute;s gastos, e inclu&iacute;a acceso a un lounge privado con comida y bebida, asiento preferente, merchandising exclusivo, acreditaci&oacute;n conmemorativa, fotomat&oacute;n y otros beneficios adicionales. Otros paquetes como el VIP 2, VIP 3, VIP 4 y VIP 5 oscilaban aproximadamente entre los 258 y los 348 euros m&aacute;s gastos, incluyendo ventajas como acceso anticipado a pista o grada, regalos exclusivos y acreditaciones VIP, dependiendo del tipo de entrada.
    </p><p class="article-text">
        Los organizadores insisten en una recomendaci&oacute;n fundamental: adquirir las entradas &uacute;nicamente a trav&eacute;s de canales oficiales. La &uacute;nica v&iacute;a segura de reventa es el sistema<em> Fan to Fan</em> de Ticketmaster, por lo que se desaconseja recurrir a plataformas no autorizadas o a compraventa entre particulares, debido al alto riesgo de fraude o de entradas no v&aacute;lidas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;D&oacute;nde se celebran los conciertos? &iquest;C&oacute;mo es el recinto?</strong></h2><p class="article-text">
        Los conciertos de Bad Bunny se celebrar&aacute;n en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, situado en el n&uacute;mero 4 de la avenida de Luis Aragon&eacute;s, en el distrito de San Blas-Canillejas, al este de la capital y muy cerca del aeropuerto de Barajas. El recinto, sede del Atl&eacute;tico de Madrid, se ha consolidado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como el gran escenario de los macroconciertos en la ciudad, especialmente desde que el Santiago Bernab&eacute;u dej&oacute; de acoger este tipo de eventos. 
    </p><p class="article-text">
        Inaugurado en 2017, el estadio cuenta con una capacidad aproximada para 68.000 espectadores y, junto al Movistar Arena, se ha convertido en el epicentro de las grandes citas musicales en la ciudad. De hecho, ya ha acogido espect&aacute;culos de artistas como Aitana, Dellafuente o El &Uacute;ltimo de la Fila.
    </p><p class="article-text">
        Para los conciertos de Bad Bunny, el estadio adaptar&aacute; el c&eacute;sped con un montaje especial que replicar&aacute; el formato esc&eacute;nico habitual del artista en esta gira. El<em> show </em>contar&aacute; con dos escenarios ubicados en extremos opuestos del campo. El principal ser&aacute; el espacio donde se desarrollar&aacute; la primera y la &uacute;ltima parte del concierto, mientras que el segundo, conocido como &ldquo;La Casita&rdquo;, servir&aacute; como un punto de transici&oacute;n hacia un formato m&aacute;s &iacute;ntimo y cercano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a35b59f-be24-4bd6-bf3c-98ad9e98ed93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cantante puertorriqueño Bad Bunny durante su actuación en el descanso del Super Bowl en Santa Clara, California"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante puertorriqueño Bad Bunny durante su actuación en el descanso del Super Bowl en Santa Clara, California                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La Casita&rdquo; se ha convertido en uno de los elementos m&aacute;s reconocibles del espect&aacute;culo de Bad Bunny. Se trata de una r&eacute;plica detallada de una vivienda t&iacute;pica puertorrique&ntilde;a en la que el cantante reduce la escala visual del concierto, interpreta canciones en un ambiente m&aacute;s cercano e interact&uacute;a con el p&uacute;blico. En este espacio, adem&aacute;s, el equipo del artista suele invitar a seguidores, creadores de contenido, influencers y rostros conocidos para vivir parte del concierto desde dentro del montaje.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes asistan desde la grada, el estadio contar&aacute; con pantallas gigantes distribuidas por el recinto, desde las que se retransmitir&aacute; en directo todo lo que ocurra tanto en el escenario principal como en &ldquo;La Casita&rdquo;, con el objetivo de facilitar el seguimiento del espect&aacute;culo desde cualquier zona del estadio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo ir y volver? &iquest;Qu&eacute; opciones de transporte existen?</strong></h2><p class="article-text">
        Mover a cerca de 60.000 personas hacia un mismo punto de la ciudad requiere planificaci&oacute;n, y los conciertos de Bad Bunny en el Riyadh Air Metropolitano no ser&aacute;n una excepci&oacute;n. Los asistentes deber&aacute;n prever desplazamientos con antelaci&oacute;n, especialmente en las entradas y salidas del recinto, cuando se producen las mayores aglomeraciones y los transportes p&uacute;blicos registran una alta afluencia. La situaci&oacute;n ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s compleja durante los conciertos del 6 y 7 de junio, fechas que coinciden con la visita del Papa a Madrid y que previsiblemente multiplicar&aacute;n las restricciones de tr&aacute;fico, los cortes y la saturaci&oacute;n de la movilidad urbana.
    </p><p class="article-text">
        Desde finales de mayo, el Ayuntamiento ya ha activado afecciones relevantes en distintos puntos de la ciudad, especialmente en los entornos de Plaza de Lima y Plaza de Cibeles, con cortes parciales, limitaciones de circulaci&oacute;n y modificaciones en itinerarios de autobuses. Adem&aacute;s, numerosas l&iacute;neas de la EMT sufrir&aacute;n alteraciones temporales, desv&iacute;os y supresi&oacute;n de algunas paradas, lo que previsiblemente dificultar&aacute; los desplazamientos por superficie en varios puntos de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, tanto el Ayuntamiento como el propio Atl&eacute;tico de Madrid recomiendan <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/volver-conciertos-estadio-metropolitano-madrid-transportes-rutas-alternativas_1_12469401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">optar por el transporte p&uacute;blico</a> y, sobre todo, por el<strong> Metro</strong>, que se mantiene como la forma m&aacute;s r&aacute;pida y fiable de llegar y salir del estadio. La estaci&oacute;n de Estadio Metropolitano, perteneciente a la l&iacute;nea 7, es el acceso m&aacute;s directo al recinto y conecta con importantes nodos de intercambio de la red, como Avenida de Am&eacute;rica, Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, Canal, Guzm&aacute;n el Bueno o Pueblo Nuevo. En grandes conciertos, Metro de Madrid suele activar dispositivos especiales de refuerzo capaces de reducir la frecuencia de paso a aproximadamente tres minutos en direcci&oacute;n Madrid y cinco minutos hacia Coslada, facilitando as&iacute; la evacuaci&oacute;n masiva del recinto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente por ser el acceso principal, la estaci&oacute;n de Estadio Metropolitano suele concentrar largas colas a la salida. Para evitar parte de esa congesti&oacute;n, muchos asistentes optan por caminar unos minutos m&aacute;s y utilizar estaciones cercanas menos saturadas. Una de las alternativas m&aacute;s recomendables es Las Rosas, situada a poco m&aacute;s de diez minutos a pie del estadio y conectada tambi&eacute;n con la l&iacute;nea 2, lo que facilita enlaces hacia puntos clave como Sol, &Oacute;pera, Noviciado o Cuatro Caminos.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es Canillejas, situada a unos veinte minutos andando del recinto y conectada con la l&iacute;nea 5 de Metro. Aunque obliga a caminar algo m&aacute;s, permite escapar de la concentraci&oacute;n de p&uacute;blico inmediata del estadio y puede resultar especialmente &uacute;til para quienes regresen hacia el sur de Madrid o municipios metropolitanos conectados mediante transbordos. Desde esta l&iacute;nea se accede a estaciones estrat&eacute;gicas como Callao, Gran V&iacute;a, Chueca, Ventas, Pueblo Nuevo u Oporto, adem&aacute;s de permitir conexiones posteriores con MetroSur para desplazamientos hacia ciudades como Alcorc&oacute;n, Legan&eacute;s, M&oacute;stoles, Getafe o Fuenlabrada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://www.google.com/maps/d/u/0/embed?mid=1D9WS3PTBimcp8BDxWSmosCRv0i18_aY&ehbc=2E312F" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Las autoridades recomiendan, adem&aacute;s, llevar resuelta la log&iacute;stica del regreso antes de entrar al concierto. Quienes no tengan abono transporte deber&iacute;an comprar con antelaci&oacute;n los billetes de vuelta o recargar previamente la Tarjeta Multi para evitar colas adicionales al finalizar el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>autob&uacute;s</strong> tambi&eacute;n constituye una alternativa, aunque previsiblemente m&aacute;s lenta debido a las restricciones y retenciones previstas. La EMT activa habitualmente un servicio especial entre el intercambiador de Canillejas y el Riyadh Air Metropolitano en los d&iacute;as de grandes eventos, una l&iacute;nea que comienza a funcionar aproximadamente dos horas antes del inicio del concierto y mantiene servicio hasta hora y media despu&eacute;s de su finalizaci&oacute;n. Este recorrido conecta directamente el estadio con un importante nodo de transporte que enlaza con Metro, autobuses urbanos e interurbanos y la l&iacute;nea Expr&eacute;s Aeropuerto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la EMT suele reforzar otras l&iacute;neas que conectan con el entorno del estadio, mientras que el Consorcio Regional de Transportes ampl&iacute;a, cuando resulta necesario, el servicio de varias l&iacute;neas interurbanas procedentes de municipios del corredor del Henares como Alcal&aacute;, Torrej&oacute;n, Coslada o San Fernando.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7642744845198478595"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para quienes opten por el <strong>coche</strong>, la recomendaci&oacute;n general es evitarlo salvo que sea estrictamente necesario. Aunque las mejoras en los accesos de la M-40, M-14 y M-21 han agilizado parte del tr&aacute;fico, los atascos siguen siendo habituales en d&iacute;as de macroeventos y las restricciones pueden complicar todav&iacute;a m&aacute;s la circulaci&oacute;n. Adem&aacute;s, los aparcamientos del estadio no funcionan como un parking libre: su uso queda reservado a abonados con plaza o asistentes que hayan adquirido un ticket espec&iacute;fico de aparcamiento junto a la entrada del concierto.
    </p><p class="article-text">
        El<strong> taxi </strong>o los <strong>veh&iacute;culos VTC</strong> pueden ser una soluci&oacute;n para la llegada, aunque la salida suele resultar mucho m&aacute;s complicada por la acumulaci&oacute;n de miles de personas solicitando servicio al mismo tiempo. Existen paradas oficiales de taxi en las inmediaciones del estadio, especialmente en el entorno de Plaza de Grecia, la calle Suecia o la avenida de Niza, pero la espera tras el concierto puede prolongarse considerablemente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; horarios debo tener en cuenta?</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque los horarios pueden sufrir modificaciones de &uacute;ltima hora, la previsi&oacute;n para los conciertos de Bad Bunny en Madrid pasa por una jornada que arrancar&aacute; varias horas antes del inicio del espect&aacute;culo principal. Las puertas del Riyadh Air Metropolitano abrir&aacute;n previsiblemente a las 17.00 horas, un margen amplio pensado para facilitar la entrada escalonada de los asistentes y evitar aglomeraciones en los accesos.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente comenzar&aacute; a activarse a partir de las 19.00 horas con la actuaci&oacute;n de Chuwi, los teloneros encargados de abrir la noche antes de la aparici&oacute;n del artista puertorrique&ntilde;o. Est&aacute; previsto que Bad Bunny salga al escenario alrededor de las 20.00 horas, momento en el que comenzar&aacute; un espect&aacute;culo que, seg&uacute;n el formato habitual de la gira, se prolonga durante aproximadamente tres horas. Esto significa que el concierto podr&iacute;a finalizar en torno a las 23.00 horas, un aspecto especialmente importante para quienes dependan del transporte p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; formato de entradas se admitir&aacute;n?</strong></h2><p class="article-text">
        Las entradas para los conciertos de Bad Bunny en Madrid ser&aacute;n exclusivamente en formato digital. Es decir, la entrada es el propio tel&eacute;fono m&oacute;vil del asistente, que deber&aacute; mostrarse directamente desde la aplicaci&oacute;n o la cuenta de Ticketmaster en el momento del acceso al recinto.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n recomienda preparar las entradas con antelaci&oacute;n antes de acudir al estadio. Para ello, es aconsejable entrar en la cuenta de Ticketmaster, comprobar que las entradas est&aacute;n correctamente cargadas y dejarlas listas para su escaneo, evitando as&iacute; posibles problemas de conexi&oacute;n o saturaci&oacute;n de la red en las inmediaciones del Metropolitano. En los controles de acceso no se admitir&aacute;n capturas de pantalla, entradas impresas ni archivos en PDF.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo puedo conseguir la c&aacute;mara de </strong><em><strong>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS</strong></em><strong>?</strong></h2><p class="article-text">
        Las c&aacute;maras que se iluminan durante la canci&oacute;n de <em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS </em>se pueden conseguir en los accesos al estadio. All&iacute;, se ubicar&aacute; personal para entregarlas conforme vayan accediendo al estadio los asistentes. Son gratuitas y para todo tipo de entradas. Recomendamos estar con algo de antelaci&oacute;n por si se agotan. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7643894212437773591"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qui&eacute;nes son los teloneros?</strong></h2><p class="article-text">
        Los encargados de abrir los conciertos de Bad Bunny en Madrid ser&aacute;n Chuwi, un cuarteto puertorrique&ntilde;o que se ha convertido en una de las apuestas m&aacute;s singulares de la nueva escena musical de la isla gracias a una propuesta que mezcla salsa, indie y sonidos urbanos. Para muchos asistentes quiz&aacute; no sean un nombre tan reconocible, pero s&iacute; forman parte del universo reciente del artista: son los colaboradores de Bad Bunny en <em>Weltita</em>, uno de los temas incluidos en <em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-vmbyVU9w47Y-6394', 'youtube', 'vmbyVU9w47Y', document.getElementById('yt-vmbyVU9w47Y-6394'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-vmbyVU9w47Y-6394 src="https://www.youtube.com/embed/vmbyVU9w47Y?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Su presencia funciona como un calentamiento perfecto antes del espect&aacute;culo principal, con un repertorio marcado por ritmos caribe&ntilde;os y una puesta en escena pensada para ir preparando el ambiente del estadio antes de la salida de Benito. La actuaci&oacute;n comenzar&aacute; alrededor de las 19.00.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; canciones cantar&aacute;?</strong></h2><p class="article-text">
        Las canciones pueden variar de un concierto a otro, pero si Bad Bunny mantiene la estructura de sus actuaciones en Barcelona, estos ser&iacute;an algunos de los temas m&aacute;s probables en el repertorio de Madrid, con una gran presencia de su &uacute;ltimo disco <em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS</em>:
    </p><p class="article-text">
        Apetura (escenario principal)
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><em>La Mudanza</em></li>
                                    <li><em>Callaita</em></li>
                                    <li><em>Pitorro de coco</em></li>
                                    <li><em>Weltita</em></li>
                                    <li><em>Turista</em></li>
                                    <li><em>Baile inolvidable</em></li>
                                    <li><em>Nueva Yol</em></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La Casita
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><em>Veld&aacute;</em></li>
                                    <li><em>Tit&iacute; me pregunt&oacute;</em></li>
                                    <li><em>Neverita</em></li>
                                    <li><em>Voy a llevarte pa PR</em></li>
                                    <li><em>Me porto bonito</em></li>
                                    <li><em>No me conoce</em></li>
                                    <li><em>Bichiyal</em></li>
                                    <li><em>Yo perreo sola</em></li>
                                    <li><em>Safaera</em></li>
                                    <li><em>Diles</em></li>
                                    <li><em>M&oacute;naco</em></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Parte final (escenario principal)
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Canci&oacute;n exclusiva (sorpresa)</li>
                                    <li><em>Caf&eacute; con ron</em></li>
                                    <li><em>Ojitos lindos</em></li>
                                    <li><em>La canci&oacute;n</em></li>
                                    <li><em>Kloufrens</em></li>
                                    <li><em>Moscow Mule</em></li>
                                    <li><em>D&aacute;kiti</em></li>
                                    <li><em>Yonaguni</em></li>
                                    <li><em>El apag&oacute;n</em></li>
                                    <li><em>DtMF</em></li>
                                    <li><em>EoO</em></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en cada concierto el artista suele incluir una canci&oacute;n sorpresa fuera del repertorio habitual, distinta en cada fecha. En Barcelona, por ejemplo, interpret&oacute; <em>Triste</em> junto a Bryant Myers y <em>La Santa</em>. Tambi&eacute;n es habitual la aparici&oacute;n de artistas invitados sobre el escenario. En la primera fecha de Barcelona particip&oacute; Bad Gyal como invitada especial, mientras que en la segunda apareci&oacute; Bryant Myers.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; tiempo har&aacute;?</strong></h2><p class="article-text">
        El arranque de los conciertos de Bad Bunny en Madrid estar&aacute; marcado por el calor. Durante el primer fin de semana, se esperan temperaturas especialmente altas, con m&iacute;nimas en torno a los 21 grados y m&aacute;ximas que podr&iacute;an alcanzar hasta los 36 grados, lo que obliga a extremar las precauciones durante las horas previas al inicio del espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        En las siguientes fechas del calendario, la previsi&oacute;n a&uacute;n es variable, aunque todo apunta a que la tendencia ser&aacute; similar, con un ambiente c&aacute;lido persistente en Madrid durante las semanas en las que se celebran los conciertos. Conviene tener en cuenta, adem&aacute;s, que el Metropolitano es un recinto abierto, por lo que la sensaci&oacute;n t&eacute;rmica puede ser especialmente intensa en las horas de la tarde. Entre la apertura de puertas y el inicio del concierto, el calor puede resultar notable, aunque ir&aacute; descendiendo progresivamente a medida que avance la noche y caiga el sol.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; me pongo?</strong></h2><p class="article-text">
        Con el calor previsto para las fechas de los conciertos de Bad Bunny en Madrid, la prioridad a la hora de vestirse debe ser clara: comodidad y transpirabilidad. El recinto es al aire libre y las temperaturas en las horas previas al espect&aacute;culo pueden ser elevadas, por lo que se recomienda optar por prendas ligeras, frescas y que permitan moverse con facilidad durante varias horas.
    </p><p class="article-text">
        El calzado es otro punto clave. Lo m&aacute;s recomendable es elegir zapatillas o zapatos c&oacute;modos, pensados para pasar tiempo de pie, soportar colas y, sobre todo, aguantar una larga noche de baile y perreo hasta el suelo. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el estilismo se convierte en una parte importante de la experiencia. En los &uacute;ltimos meses, las redes sociales han convertido los conciertos del artista en un escaparate de <em>looks</em> inspirados en su universo musical. Muchos asistentes optan por outfits vinculados a sus diferentes etapas y discos, especialmente los m&aacute;s recientes, que evocan el verano, lo tropical y la cultura puertorrique&ntilde;a.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7604573012897156366"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre los complementos m&aacute;s populares destaca la llamada &ldquo;pava&rdquo; o sombrero j&iacute;baro, un elemento tradicional de Puerto Rico que Bad Bunny ha popularizado y que se ha convertido en un s&iacute;mbolo recurrente entre los fans. Tambi&eacute;n aparece con frecuencia el &ldquo;sapo concho&rdquo;, un personaje asociado a su imaginario reciente, que ha adquirido un fuerte valor simb&oacute;lico dentro de su propuesta art&iacute;stica.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7642076947400396054"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las flores tambi&eacute;n forman parte habitual de los<em> looks</em> del p&uacute;blico, especialmente la flor de maga, considerada la flor nacional de Puerto Rico. En cuanto a la paleta de colores, predominan los tonos azul, blanco y rojo en referencia a la bandera puertorrique&ntilde;a, aunque tambi&eacute;n son muy comunes combinaciones m&aacute;s veraniegas como el verde, el fucsia, el naranja o el marr&oacute;n, asociados a etapas anteriores como <em>Un verano sin ti</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Puedo comer y beber durante los conciertos?</strong></h2><p class="article-text">
        S&iacute;. Adem&aacute;s, est&aacute; permitido entrar al recinto con comida y bebida desde el exterior, aunque con condiciones concretas que conviene tener en cuenta antes de acceder al estadio. En el caso de la bebida, &uacute;nicamente se permite introducir una botella de agua de pl&aacute;stico blando con una capacidad m&aacute;xima de 500 ml. Adem&aacute;s, deber&aacute; llevarse sin tap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la comida, se autoriza la entrada de alimentos de consumo personal como un bocadillo o una pieza de fruta, siempre que vayan correctamente envueltos en papel film. No se permiten envases r&iacute;gidos ni grandes cantidades de comida. Dentro del estadio hay diferentes puestos en los que se vende comida y bebida. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; objetos est&aacute;n prohibidos en el recinto?</strong></h2><p class="article-text">
        El acceso a los conciertos de Bad Bunny en el Riyadh Air Metropolitano est&aacute; sujeto a un estricto control de seguridad, con una lista clara de objetos permitidos y prohibidos para garantizar la seguridad de todos los asistentes. Entre los objetos permitidos se encuentran aquellos de uso b&aacute;sico y personal, siempre dentro de unos l&iacute;mites concretos. 
    </p><p class="article-text">
        Se permite, por ejemplo, una botella de agua de pl&aacute;stico blando de hasta 500 ml sin tap&oacute;n, as&iacute; como comida para consumo propio como un bocadillo o fruta, siempre que est&eacute; correctamente envuelta en papel film. Tambi&eacute;n se admiten mochilas o bolsos de tama&ntilde;o reducido, con un m&aacute;ximo de 40x20x20 cm, que ser&aacute;n revisados en el acceso.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la tecnolog&iacute;a, se permite la entrada con tel&eacute;fonos m&oacute;viles, cargadores port&aacute;tiles o bater&iacute;as externas de hasta 7 pulgadas. Tambi&eacute;n se autorizan productos de cuidado personal en formato crema o maquillaje, siempre que no superen los 500 ml y no sean aerosoles. Los medicamentos est&aacute;n permitidos &uacute;nicamente si van acompa&ntilde;ados de receta o documentaci&oacute;n m&eacute;dica que los acredite.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY42Q-njNjd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DY42Q-njNjd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DY42Q-njNjd/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Live Nation España (@livenationesp)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Por el contrario, est&aacute; prohibido acceder al recinto con mochilas grandes que excedan las dimensiones permitidas, as&iacute; como con cualquier tipo de bebida o envase no autorizado, incluyendo alcohol, botellas de vidrio o pl&aacute;stico r&iacute;gido, latas y aerosoles. Tampoco se permite la entrada de objetos de higiene en formato spray, perfumes o desodorantes en aerosol.
    </p><p class="article-text">
        La normativa tambi&eacute;n restringe objetos considerados peligrosos o voluminosos, como punteros l&aacute;ser, palos selfie, paraguas r&iacute;gidos, sombrillas, sillas, mesas o neveras. Asimismo, quedan prohibidos los elementos pirot&eacute;cnicos como bengalas o fuegos artificiales, as&iacute; como dispositivos de grabaci&oacute;n profesional como c&aacute;maras avanzadas, tablets, ordenadores o drones. Del mismo modo, no est&aacute; permitido introducir instrumentos que generen ruido excesivo, como meg&aacute;fonos, sirenas o cornetas, ni veh&iacute;culos personales como bicicletas, patines, monopatines o skateboards. Tambi&eacute;n se proh&iacute;be la entrada de armas de cualquier tipo, sustancias il&iacute;citas y animales, con la excepci&oacute;n de perros gu&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;D&oacute;nde puedo seguir la fiesta despu&eacute;s?</strong></h2><p class="article-text">
        La fiesta no termina con la &uacute;ltima canci&oacute;n del concierto. Son muchas las discotecas que se han sumado a la fiebre de Bad Bunny y han organizado sus propios <em>afterparty </em>para prolongar la experiencia m&aacute;s all&aacute; del estadio y convertir la capital en una aut&eacute;ntica celebraci&oacute;n del universo del artista puertorrique&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El barrio de Malasa&ntilde;a acoger&aacute; del 29 al 31 de mayo <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/perreo-salsa-ron-placita-madrid-fiesta-gratis-sabor-boricua-llega-malasana-bad-bunny_1_13251779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Placita en Madrid</a>, una iniciativa cultural y social inspirada en las tradicionales plazas de Puerto Rico. Este espacio contar&aacute; con talleres, gastronom&iacute;a, arte y actividades que buscan acercar al p&uacute;blico madrile&ntilde;o a la cultura contempor&aacute;nea boricua en un entorno inmersivo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DYsVM3IDFw4/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DYsVM3IDFw4/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DYsVM3IDFw4/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de La Placita en Madrid (@laplacitaenmadrid)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Otra de las propuestas destacadas es la de La Gran Cucaracha, organizado en Florida Park y otros espacios como El Internacional los d&iacute;as 2 y 3 de junio. El evento re&uacute;ne orquestas de salsa, DJs, artistas invitados y showcases sorpresa en una programaci&oacute;n que se extender&aacute; durante varias noches, con el objetivo de celebrar la cultura latina en torno a la visita del artista.
    </p><p class="article-text">
        En el Barrio de las Letras, el local Calle 365 tambi&eacute;n se suma a la celebraci&oacute;n con experiencias tem&aacute;ticas que evocan Puerto Rico. Entre ellas destaca el evento <em>Caf&eacute; con Ron con los Vecinos</em> el 30 de mayo, con DJs, tatuajes, brunch y c&oacute;cteles, en un ambiente completamente inspirado en la isla caribe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El <em>afterparty</em> oficial tendr&aacute; lugar en la sala Fitz con m&uacute;ltiples fechas entre el 20 de mayo y el 14 de junio. Tambi&eacute;n destacan propuestas como <em>Cuando Perriabas</em> en la Sala El Sol el 7 de junio, y las fiestas tem&aacute;ticas de Sh&ocirc;ko, que incluir&aacute;n conciertos en vivo, DJs invitados y experiencias inspiradas en &ldquo;La Casita&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-conciertos-bad-bunny-madrid-transporte-horarios-canciones-recomendaciones_1_13252793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 18:00:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/322df9bd-2a3d-487a-96d2-efa1709c96fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143927.jpg" length="2973562" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/322df9bd-2a3d-487a-96d2-efa1709c96fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143927.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2973562" width="5607" height="3154"/>
      <media:title><![CDATA[Guía útil para los conciertos de Bad Bunny en Madrid: transporte, horarios, canciones y algunas recomendaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/322df9bd-2a3d-487a-96d2-efa1709c96fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143927.jpg" width="5607" height="3154"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Estadio Metropolitano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bad Bunny se instala en el Museo de Cera de Madrid: así es la imagen del cantante puertorriqueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/bad-bunny-instala-museo-cera-madrid-imagen-cantante-puertorriqueno-pm_1_13257619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a18a7c58-41e8-4cb9-bf93-ff1fcb626e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bad Bunny se instala en el Museo de Cera de Madrid: así es la imagen del cantante puertorriqueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estrella internacional aparece con sus icónicas gafas y también se ven los múltiples tatuajes de su pecho</p><p class="subtitle">Cómo conseguir una entrada para los conciertos de Bad Bunny aunque estén agotadas
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> paseando por las calles de Madrid. Bad Bunny bailando con los invitados en su casita. Bad Bunny reafirmando su alianza con Zara, que <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-traje-bad-bunny-super-bowl-zara-colores-claros-64-pm_1_12974184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo visti&oacute;</a> para el espect&aacute;culo del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-saca-colores-eeuu-super-bowl-latinos_129_12972806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descanso</a> de la <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/super-tazon-por-que-super-bowl-nombre-origen-historia-pm_1_12978535.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Super Bowl</a> y con la que ahora lanza una colecci&oacute;n. Bad Bunny sobre el escenario para cantar los &eacute;xitos de su &aacute;lbum <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nuevo-disco-bad-bunny-cancion-cancion-debi-tirar-fotos-reivindicacion-musical-puerto-rico_129_11940336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>DeB&Iacute; TiRAR M&aacute;S FOToS</em></a>. A esa lista, se suma ahora una figura que le rinde homenaje y que ha sido presentada este jueves en el <strong>Museo de Cera de Madrid</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de cinco meses de trabajos</strong>, el equipo art&iacute;stico del museo ha representado al cantante con un rostro serio y con sus inconfundibles gafas de sol. Tambi&eacute;n se pueden ver los m&uacute;ltiples tatuajes que la estrella internacional tiene en su pecho. La figura est&aacute; rodeada por sillas de playa, palmeras y una bandera de su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gesto con el que se le ha representado tampoco es balad&iacute;, apuntan, ya que uno de los principales retos ha sido captar su pose caracter&iacute;stica, &ldquo;recreando el<strong> gesto del chasquido </strong>de dedos e intentando trasladar su movimiento en escena&rdquo;. &ldquo;Un trabajo cuidado para lograr el m&aacute;ximo realismo&rdquo;, aseguran.&nbsp; 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY2Rox6svdS/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El cabello y la barba han sido insertados pelo a pelo para <strong>conseguir mayor realismo </strong>y para lograr reproducir los numerosos tatuajes del cantante boricua se ha contado por el tatuador profesional Adri&aacute;n S&aacute;nchez, conocido como Black S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Respecto al vestuario</strong>, seg&uacute;n han detallado, los responsables se han inspirado en el vestuario de su &uacute;ltima etapa y una escenograf&iacute;a caribe&ntilde;a para situar al artista. M&aacute;s all&aacute; de su prenda fetiche (gafas de sol), el artista va vestido con deportivas, un pantal&oacute;n beige y camisa desabotonada hasta casi la cintura.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un fen&oacute;meno mundial y en cera</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el museo, justifican la incorporaci&oacute;n de su figura por ser &ldquo;<strong>uno de los artistas internacionales m&aacute;s influyentes</strong> y reconocidos del panorama musical actual&rdquo;, siendo uno de los personajes &ldquo;m&aacute;s esperados por el p&uacute;blico, especialmente entre las nuevas generaciones y seguidores de la m&uacute;sica urbana&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6b96bab-f0aa-4eb2-9ac7-96bf75bab4e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Foto de archivo del artista puertorriqueño Bad Bunny"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Foto de archivo del artista puertorriqueño Bad Bunny                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bad Bunny se une as&iacute; a un largo listado de artistas, deportistas y <strong>otras figuras ilustres </strong>con figura en el Museo de Cera de Madrid, que tambi&eacute;n cuenta con r&eacute;plicas del papa Le&oacute;n XIV, Obama, Sof&iacute;a Vergara, Marc M&aacute;rquez, la princesa Leonor, los Reyes Cat&oacute;licos, Cristiano Ronaldo, Carlos V o Dwayne Johnson. Unas m&aacute;s controvertidas que otras por su parecido o no a la persona en la que est&aacute;n inspiradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <strong>llegada de la estrella puertorrique&ntilde;a</strong>, el artista m&aacute;s escuchado en 2025 en la plataforma Spotify, coincide con su estancia en la capital del pa&iacute;s. De hecho, tiene previsto actuar en el Metropolitano de Madrid el 30 y 31 de mayo y ocho fechas m&aacute;s en junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/bad-bunny-instala-museo-cera-madrid-imagen-cantante-puertorriqueno-pm_1_13257619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 12:59:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a18a7c58-41e8-4cb9-bf93-ff1fcb626e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1101197" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a18a7c58-41e8-4cb9-bf93-ff1fcb626e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1101197" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bad Bunny se instala en el Museo de Cera de Madrid: así es la imagen del cantante puertorriqueño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a18a7c58-41e8-4cb9-bf93-ff1fcb626e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bad Bunny,Conciertos,Madrid,España,Museos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
