Los grupos que se oponen a la visita del Papa: “Hay pleitesía del sistema político español a un líder religioso”
Una multitud ha acompañado al Papa León XIV en su primer día en España. Las calles de Madrid acogieron con cariño a Robert Francis Prevost en los distintos desplazamientos, desde el aeropuerto de Barajas al Palacio Real, y de ahí a Nunciatura. Desde allí, hasta el barrio de Lucero, y nuevamente hasta la macrovigilia de jóvenes en la plaza de Lima, que esta tarde congregó a medio millón de fieles en una ciudad atascada y cercada por la seguridad y las obras. Todos aguardan al Papa. ¿Todos? No, todos no.
Desde hace semanas, diversos colectivos, muy heterogéneos, se han posicionado en contra de la visita de León XIV. Por razones muy variopintas: desde responsables de la sociedad laica, que lamentan que la visita de un líder religioso sea financiada por las Administraciones en un país aconfesional, a grupos independentistas que critican la presencia del Papa en Catalunya sin reconocer la diversidad lingüística o nacional del país, pasando por grupos ultracatólicos que exigen a Prevost que frene la “profanación” del Valle de Cuelgamuros, y que a día de hoy suponen la única petición de manifestación presentada ante la Delegación del Gobierno durante los días de la visita.
Desde Europa Laica, su presidente, José Antonio Naz, considera que el Estado está actuando “como si fuera un Estado católico que está recibiendo a su jefe religioso, como si fuera el jefe de todas las personas que habitan este Estado”. Esta organización y otras 60 instituciones han registrado en el Congreso de los Diputados un manifiesto exigiendo la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 y los privilegios del catolicismo en España.
A su vez, Naz condena la presencia de Prevost en el Congreso que, en su opinión, “viola claramente la supuesta no confesionalidad del Estado”. Su antecesor en el cargo, Francisco Delgado, considera que el Concordato con el Vaticano “supone la barrera jurídica última en la que se apoya la Iglesia católica para mantener sus privilegios”, que Europa Laica cifra en más de 13.000 millones de euros en dinero público, así como subvenciones fiscales de primer orden, de la que el viaje del Papa a España, declarado Evento de Interés Cultural, es un buen ejemplo. Por no hablar de la presencia de una red de colegios católicos repartida por toda España, miles de profesores de Religión en la escuela pública pagados por las Administraciones y elegidos por la Iglesia, o la presencia religiosa en hospitales, centros penitenciarios o universidades.
De hecho, según explicaba esta semana el responsable económico de la visita (y gerente de la CEE), Fernando Giménez Barriocanal, el viaje del Papa a España costará 25 millones de euros, de los que benefactores privados aportarán entre el 42% y el 46% del presupuesto. Según la Iglesia, la aportación de las Administraciones Públicas “se ha limitado al 20% del total y procede de Catalunya y de Canarias, mientras el resto descansa en las diócesis, en las empresas e instituciones colaboradoras y en los donativos de los fieles”. Eso sí, el detalle de la cuantía que abonarán las administraciones públicas se desconoce.
El conjunto de las cuentas se someterá a una auditoría externa y a un informe de impacto. Al tiempo, apuntan los organizadores, “la autofinanciación de la Iglesia, que se nutre de las diócesis organizadoras, de las colectas de los fieles y de la Conferencia Episcopal Española, representará entre el 28% y el 32%. Los donativos de particulares completarán el 5% restante”.
Las organizaciones laicistas, concentradas en Madrid el pasado 4 de junio, insisten en que esta visita del papa al Parlamento significa “una introducción de la religión en la política y una pleitesía del sistema político español a un líder religioso”, algo que consideran “intolerable”. En su opinión, la visita papal “reforzará aún más los privilegios de la iglesia católica y marcan una clara vulneración de la aconfesionalidad del Estado”.
Desde Catalunya, las entidades laicas Ateus de Catalunya, Europa Laica y la fundación Ferrer i Guàrdia han relanzado la campaña Jo no t'espero, para denunciar el uso de fondos públicos ante la visita del papa León XIV y reclaman respeto al principio de laicidad y neutralidad por parte de las instituciones públicas. Una iniciativa que ya se impulsó en 2010, con la última visita de Benedicto XVI a la Ciudad Condal, y que apuesta “por la laicidad y contra los privilegios públicos de la visita del papa León XIV”.
“Coincidiendo con la visita del papa en Barcelona, queremos reafirmar nuestro compromiso con la laicidad como principio fundamental de convivencia”, ha afirmado la directora de la fundación Ferrer i Guardia, Hungría Panadero. Las organizaciones laicas consideran que la visita, de carácter estrictamente religioso, no debe recibir tratamiento de visita de Estado, con el despliegue de recursos públicos que implica, ni que esta tenga privilegios institucionales para una confesión concreta. El 9 de junio, estas entidades han convocado una concentración en el paseo del Born.
Por otro lado, ANC, Òmnium, Consell de la República Catalana (CdRep), Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat y Associació de Municipis per la Independència (AMI) han llamado este miércoles a recibir al papa León XIV con banderas independentistas a su llegada a la Sagrada Família de Barcelona el 10 de junio. La ANC ha dado a conocer la convocatoria en un mensaje en X recogido por Europa Press, en el que anuncia la movilización, convocada a las 18 horas, bajo el lema 'Rebem el papa Lleó XIV amb estelades' ('Recibamos al papa León XIV con 'estelades'). “Que lo sepa el Papa y que lo sepa el mundo. En Catalunya, ¡en catalán! ¡Ven con la 'estelada'! Queremos la independencia”, ha expresado la entidad independentista en dicho mensaje.
Radicalmente distintos son los movimientos ultracatólicos para frenar la visita del Papa, o al menos condicionarla. Así, la asociación Salvemos el Valle de los Caídos ha anunciado movilizaciones durante la estancia del Pontífice al considerar que una visita a Cuelgamuros debería formar parte obligatoria de su agenda. Por su parte, Hazte Oír ha reactivado su campaña en defensa del Valle de los Caídos coincidiendo con la próxima visita de León XIV. La organización busca trasladar al pontífice “la preocupación de miles de ciudadanos por el futuro del monumento y solicitar su apoyo para preservar la Basílica, la Cruz y la comunidad benedictina ante los ataques del gobierno de Pedro Sánchez”.
Finalmente, a se tiene constancia de una concentración ese domingo en las inmediaciones de la Nunciatura, donde se hospedará el Papa, de “nostálgicos” del Valle de los Caídos que protestarán por la resignficación de Cuelgamuros.
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