Consideran “urgente” regular las visitas a la zona arqueológica-etnográfica de Buracas

Zona arqueológica de Buracas que se ocupa temporalmente.

La Palma Ahora

Garafía —

El jefe de la Sección de Patrimonio Histórico y Arqueológico del Cabildo, Jorge Pais, considera “absolutamente necesario y urgente proteger y regular, de una forma más efectiva, la afluencia de visitantes al Caboco de Buracas, en Las Tricias, en Garafía”, aunque avanza que “la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo ya ha comenzado a trabajar en este tema”. 

Señala que “la zona arqueológica-etnográfica de Buracas recibe una auténtica avalancha de visitantes, especialmente los fines de semana, sin ningún tipo de vigilancia o control. La inmensa mayoría de los turistas se muestran absolutamente respetuosos con el entorno natural y patrimonial, pero, a veces, algunos de los que se acercan al lugar no resisten la tentación de dejar huellas de su paso por aquellos parajes tan espectaculares”. 

Recuerda que “hace muchos años, en la década de los 70 del siglo pasado, buena parte de las cavidades del poblado benahoarita que se extiende por el Caboco de Buracas, se utilizaron como vivienda permanente o estacional de un grupo de personas. Esta situación fue especialmente dañina en las cuevas que ocupan la parte inferior de los riscos, que fueron alteradas y remodeladas para adaptarse a las necesidades de quienes las ocuparon. Por ello, buena parte de su estratigrafía arqueológica fue vaciada para dejar espacio a los nuevos usos. Finalmente, las autoridades tuvieron que intervenir y fueron desalojados. No obstante, todavía hoy, aunque cada vez es menos frecuente, hay visitantes que no dudan en pernoctar en esas cuevas durante cortos espacios de tiempo, que van desde varios días a un mes, aproximadamente”. Añade que “generalmente, solo se limitan a dormir y hacer un pequeño fuego con el que calentarse o preparar los alimentos”. 

“Desgraciadamente, algunos no dudan, como los últimos ocupantes, en dejar su huella en forma de inscripciones y grafitis que imitan los vestigios arqueológicos que nos encontramos en toda esta amplia zona. En este caso nos legaron una pequeña espiral realizada con pintura que podría servir de ejemplo y modelo para que otros desaprensivos hagan lo mismo”, dice. 

Pais asegura que “también es frecuente que hagan nuevas cazoletas, cúpulas, hornacinas y hasta petroglifos en la capa de granzón que aparece junto al salto del caboco de Buracas. Estas actuaciones son tan nefastas que, a día de hoy, es muy complicado (habría que comparar fotos antiguas con las actuales), saber cuáles son las cazoletas y cúpulas benahoaritas de las realizadas en los últimos 30 años. Los petroglifos que se han labrado son relativamente recientes”.

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