Ahora hasta piden informes bancarios
Hay que ver, oye, cómo cambian las cosas cuando se ejerce un poco de control y exigencias de legalidad. Para el concurso de la hemodiálisis en los hospitales Doctor Negrín y Molina Orosa, el Servicio Canario de Salud se olvidó de exigir a las empresas licitadoras que demostraran solvencia empresarial y capacidad técnica para prestar esa terapia tan sensible para los pacientes con problemas renales. De ahí que se colara y ganara una empresa inmobiliaria creada para la ocasión por uno de los asesores de la consejería cuando ésta estaba en manos del PP. En su descargo, esos responsables políticos, algunos de los cuáles sigue dentro de Sanidad, alegó que se removían esas exigencias “para abrir el mercado”, y así ganó Lifeblood un contrato de 125 millones de euros que le puede reportar nada menos que 25 millones de beneficios. ¡Abrir el mercado! Sin embargo, leyendo este último concurso para un renting de dos coches oficiales, la misma secretaria general técnica que manipuló la licitación de la hemodiálisis exige que las empresas licitadoras acrediten mediante un informe bancario su solvencia financiera y que presenten sus cuentas a ver cómo van en cuanto a vigor empresarial. Además, han de acreditar los suministros de esta naturaleza prestados durante los últimos tres años y bastantear toda esa documentación ante los Servicios Jurídicos del Gobierno. Por cierto, se prohibe concursar a los que hayan participado en la elaboración de las bases. Como un huevo a una castaña respecto a los concursos en los que ha estado en juego la vida y la salud de las personas.