Clavijo cambia zonas tensionadas por “zonas saturadas” para limitar la compra-venta de viviendas
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha cambiado el término “zonas tensionadas”, previsto en la ley estatal de viviendas, por el de “zonas saturadas”, que es el que prefiere para referirse a barrios como Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, uno de los más representativos del fenómeno de la compra de inmuebles por extranjeros y en materia de turistificación.
Lo hizo el presidente canario este domingo en una entrevista publicada en Canarias7 a lo largo de la cual se ha referido muy someramente al problema de la vivienda, que no incluye entre los aspectos que su gobierno ha mejorado durante la legislatura que ahora avanza hacia su conclusión.
“Necesitamos actuar sobre oferta y la demanda, de ahí la batalla de limitar la compra de extranjeros”, alega Clavijo cuando la periodista le recuerda que el problema de la vivienda continúa latente. Pero al afearsele el carácter populista de esa medida y las reticencias de la Unión Europea, el presidente canario contesta que “se ha hecho en Berlín, Ámsterdam, Dinamarca” y a continuación pone como ejemplo la playa de Las Canteras: “Se trata de que si alguien compra una vivienda en una zona tensionada, como Las Canteras, solo la pueda tener solo como vivienda habitual”.
Pero el caso es que en Canarias no existen zonas tensionadas precisamente porque el Gobierno de Coalición Canaria y el Partido Popular se ha negado a reconocerlo a ayuntamientos como el de Las Palmas de Gran Canaria, donde se encuentra esa playa.
Es por lo que Clavijo, a continuación, emplea otro término: “Serán zonas saturadas. Da igual cómo se llame pero, donde un alcalde tenga dificultades buscamos que se obligue a residir”.
Y lo aclara a continuación a preguntas de la periodista:
- “Entonces lo que se busca limitar no es el origen del comprador, sino el uso que se hace del inmueble”.
- “Claro, pero si reside allí no será extranjero. Será residente. La vivienda se podrá limitar al extracomunitario y al comunitario, el uso”.
El asunto de la vivienda lo termina de despachar Clavijo asegurando que cuando regresó a la presidencia, en 2003 “se estaban construyendo menos de 1.000 viviendas al año en Canarias, y este año lo cerraremos con 6.000 públicas y privadas y pese a la falta de personal y el problema del encarecimiento de los materiales”.
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