Tantas cosas por investigar
Tenemos que comprender a José Manuel Soria porque él y su partido atraviesan en estos momentos una situación política ciertamente delicada por la cantidad de casos de corrupción que se han destapado. Y los que quedan por destaparse. Por eso no lo queremos mortificar mucho ni ponernos a contarles de nuevo la falta de explicaciones serias sobre el caso del salmón y la declaración de interés general de las 3.600 camas de Tauro. O sus estrechas relaciones con los empresarios que le prestaron un chalé en Santa Brígida después de facilitárseles el camino para quedarse con el más atractivo negocio eólico a este lado del río Pecos. O cómo su partido adjudicó a Isolux unos módulos de potabilización de agua que no funcionan dos años después de haber tenido que estar listos, y a pesar de ser la empresa peor puntuada en el concurso que él convocó siendo alcalde. O la segunda privatización de Emalsa, que él propició a pesar de haber prometido que la rescataría de las manos privadas. En fin. Vamos a dejar que tranquilamente se relaje y espere.