El lugar más profundo de la Tierra sigue escondiendo un dato básico y la ciencia todavía discute cuántos metros alcanza
El nivel medio del mar proporciona la referencia utilizada para expresar los dos extremos verticales principales del planeta, aunque ambos pertenecen a relieves de naturaleza muy diferente. El punto más alto de la Tierra sobre esa referencia es la cumbre del Everest, situada a 8.848,86 metros, mientras que el lugar conocido de mayor profundidad se encuentra en el Abismo de Challenger, dentro de la Fosa de las Marianas, en el Pacífico occidental.
Entre ambos extremos existe un desnivel cercano a los 20 kilómetros, pero determinar la cifra del fondo oceánico presenta dificultades que no afectan de la misma manera a una montaña cuya cima puede medirse mediante técnicas geodésicas desde el exterior.
Las tres subcuencas ofrecen cotas diferentes bajo el Pacífico
Las mediciones realizadas durante décadas en el Abismo de Challenger han producido cifras diferentes para el punto más profundo conocido del fondo marino, y una investigación japonesa ha vuelto a revisar su profundidad. Los investigadores aplicaron cinco modelos de condiciones oceánicas a datos acústicos recogidos en 2023 por el buque Hakuho-maru y obtuvieron para la cuenca oriental estimaciones comprendidas entre 10.914 y 10.932 metros. Tras estudiar esas variaciones, el equipo consideró preferible un modelo que sitúa la profundidad en 10.927 metros y publicó el trabajo en la revista Scientific Data.
La propia forma del Abismo de Challenger dificulta identificar una única coordenada que pueda tratarse como el fondo absoluto, porque su nombre abarca tres subcuencas relacionadas entre sí. La central es la menos profunda, después aparece la occidental y la oriental alcanza las mayores profundidades según los datos descritos.
Esta configuración obliga a distinguir qué zona se ha medido antes de comparar cifras procedentes de distintas campañas, especialmente cuando las diferencias buscadas pueden reducirse a unas pocas decenas de metros dentro de una estructura situada casi 11 kilómetros bajo la superficie.
El cálculo japonés de 10.927 metros procede de ajustar la información acústica de 2023 con datos capaces de representar mejor las condiciones atravesadas por el sonido. El modelo elegido incorpora mediciones de temperatura y salinidad de los primeros 1.900 metros obtenidas durante aquella campaña y añade un perfil de toda la columna de agua registrado por el Hakuho-maru en 1992.
Los investigadores recurrieron a esa información porque las capas superiores presentan mayores variaciones, mientras las aguas profundas mantienen unas condiciones relativamente estables durante periodos prolongados.
Los autores mantienen abierta la búsqueda de la cifra definitiva
Las campañas oceanográficas llevan midiendo esta zona desde la década de 1950 mediante dos grandes procedimientos, basados respectivamente en la presión del agua y en la propagación del sonido.
La batimetría acústica envía ondas hacia el lecho y calcula cuánto tardan en regresar, un recorrido que en el Abismo de Challenger ronda los 15 segundos. La conversión de ese tiempo en metros depende de la velocidad del sonido en el agua, que cambia con la temperatura, la salinidad y la presión. A ello se añade que el haz acústico cubre a semejante profundidad una superficie considerable del relieve submarino, mientras las mediciones mediante presión hidrostática requieren corregir la densidad del agua y pequeñas variaciones locales de la gravedad.
Las cifras publicadas durante distintas campañas muestran hasta qué punto esas correcciones pueden alterar el resultado final de una medición situada cerca de los 11 kilómetros. La NOAA ha manejado como referencia una estimación de 10.935 metros con una incertidumbre de seis metros a partir de datos de presión hidrostática asociados a inmersiones del sumergible de Victor Vescovo.
El Centro de Cartografía Costera y Oceánica de Estados Unidos obtuvo en 2010 una medición acústica de 10.994 metros con una incertidumbre de 40 metros, mientras otras estimaciones han descendido hasta aproximadamente 10.911 metros.
Por ello, los autores del estudio japonés presentan los 10.927 metros como el resultado preferido para sus datos y su método, mientras la búsqueda de la profundidad exacta continúa condicionada por toda la columna de agua situada sobre el punto más profundo conocido de la Tierra.
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