Vila presenta el próximo 5 de junio ‘Mirlo blanco’, un disco sobre ser fiel a uno mismo y la belleza de lo irrepetible
Mirlo blanco, el nuevo trabajo del músico, cantante y compositor Javier Vila (Vila, anteriormente Viltown), es un disco que brota entre acordes, poemas e incluso alguna frase de César Manrique.
Con las letras y los videoclips como grandes protagonistas, el álbum verá la luz el próximo viernes 5 de junio y supone un paso más en la evolución artística del creador cántabro afincado en Canarias, que se rodea de su banda, “la bandada”, para dar forma a un trabajo atravesado por la idea de la búsqueda, la resistencia emocional y la belleza de lo irrepetible. Ya están disponibles, en YouTube y Spotify, las canciones Mirlo blanco y Dardo envenenado.
Este nuevo álbum se podrá escuchar el 12 de junio en Sótano Analógico en formato íntimo, el 11 de julio en Sala Faro y en su presentación oficial, el 16 de octubre en Canarias en Vivo. El repertorio en directo incluirá canciones de este segundo trabajo bajo el nombre de Vila, temas de su primer álbum Yo sé tocar la bamba y algunas composiciones emblemáticas de su etapa anterior como Viltown.
Grabado entre Canarias y Cantabria junto al productor y guitarrista Mario de Inocencio, Mirlo blanco reúne nueve canciones inéditas compuestas íntegramente por Vila y pone el foco en las letras y en la propia búsqueda personal del artista.
“El mirlo blanco simboliza algo raro, único, irrepetible. Para mí representa esa vida en la que intentas ser fiel a lo que realmente eres”, explica el artista, que reconoce que este segundo disco nace desde un lugar más libre y honesto que el anterior. “En este trabajo he hecho más lo que me pedía el cuerpo. El primero era una búsqueda; este disco tiene más madurez y más verdad en torno a todos los estilos que me atraviesan”.
Pop, folk, rock, canción de autor, atmósferas experimentales e influencias iberoamericanas conviven en un álbum donde cada canción parece moverse entre la herida y la esperanza.
“La vida puede ser durísima y maravillosa al mismo tiempo”, resume Vila. “El disco habla un poco de eso: de levantarse, de mirar hacia delante y de intentar disfrutar de la existencia con todas las herramientas que tengamos en el corazón y en la cabeza”.
Uno de los momentos más simbólicos del álbum llega precisamente con Luces en la orilla, canción cuyo videoclip -dirigido por los cineastas canarios Samuel Vilas y Yubal Travieso- verá la luz también el 5 de junio y que mezcla imágenes actuales con material grabado hace ocho años, durante la etapa del artista bajo el nombre de Viltown. Así, la pieza funciona así como una conversación entre dos versiones de sí mismo y como una despedida consciente de aquella identidad artística.
“Era una canción que nació en aquella época y que se quedó guardada. Recuperarla ahora ha sido una manera muy personal de cerrar el ciclo y despedirme del ‘greñas’ que me acompañó tantos años”, señala entre risas.
Las letras ocupan un lugar central dentro del universo creativo de Vila. “He tenido en cuenta cada coma”, recalca el músico, que entiende la composición como una manera de observar el mundo y de ubicarse dentro de él.
En canciones como Un plan, que incorpora un poema recitado en su tramo final, o Tigre de bengala, el artista explora una escritura más directa y reflexiva, marcada por imágenes simbólicas y mensajes de superación.
Referencia a César Manrique
Precisamente en Tigre de bengala aparece una referencia directa a César Manrique, uno de los creadores que más ha influido en su imaginario. Vila toma prestada una frase del artista lanzaroteño tras visitar su casa y profundizar en su obra: “Un segundo es la eternidad y una eternidad un segundo”. “Conozco mucho su trabajo, tanto la parte artística como la arquitectónica. Es uno de mis artistas favoritos”, apunta.
Nacido en Santander en 1979, Vila inició su trayectoria musical en 2005 y ha formado parte de proyectos como Jackaminjack, Roots Harmonies o Néctar. A lo largo de su carrera ha publicado siete discos y ha actuado en festivales como FEM, Un mar de músicas o Festival Cero, además de participar en diferentes escenarios de Canarias y la Península.