La subida del combustible y del turismo llevan la inflación por el camino de la amargura en Canarias
Las continuas subidas en los últimos 12 meses, de forma general, en el precio de los combustibles llevan a Canarias, como a toda España, por el camino de la amargura, de manera especial en lo que concierne a la evolución de su Índice de Precios de Consumo (IPC) anual (con ya el 4,4%, esta vez de octubre de 2025 a septiembre de 2026), que, en este septiembre, acumula un alza de 0,6 puntos porcentuales respecto al registro comparable obtenido por las islas en agosto pasado, entonces en el 3,8%. Ahí es nada.
Canarias tiene, según las estadísticas de IPC servidas este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), un comportamiento similar al descrito por todos los territorios administrativos de España; eso sí, con la débil ventaja de que el archipiélago muestra el indicador anual de inflación general más bajo entre todas las comunidades autónomas, con el 4,4% (igual que el de Aragón), por el 4,9% en el país y un máximo autonómico del 5,5% para Castilla-La Mancha, lo que significa 1,1 puntos porcentuales más que el registro concedido a Canarias por el INE.
La ecuación que da como resultado ese 4,4% de IPC anual canario tiene que ver, una vez más, con tres componentes clave que no dejan de fastidiar, tanto en las islas como en el resto del país, que así se puede analizar. Uno de ellos es un problema estructural de España: el encarecimiento continuo de la vivienda, mes tras mes, mientras que el otro, o los otros, mejor dicho, son el encarecimiento de los combustibles por la coyuntura bélica en Oriente Medio, la propiciada por EEUU, y luego la tendencia por ahora siempre alcista de los servicios de restauración y alojamiento en las islas, algo que tiene que ver con la buena marcha del turismo en Canarias, un sector dominante que mantiene su potencial más común en el largo periodo de bonanza actual, también a lo largo de 2026 y al menos hasta el cierre de esta temporada veraniega. En octubre, se inicia la temporada alta, que no pinta nada mal.
La vivienda se ha encarecido en las islas un promedio del 4,4% en los últimos 12 meses, con un precio el 3,3% más elevado en los nueve primeros meses del año y con un alza mensual del 0,8%; o sea, respecto al mismo dato de agosto pasado.
Pero es aún peor lo ocurrido con los combustibles en la etapa anual, pues los precios escalan el 10% en los últimos 12 meses de cálculo, por el 10,5% para el registro país, mientras que han subido el 7,9% hasta el mes de referencia, en nueve meses naturales, y ha descendido el 0,5% mensual, algo que ha tenido muy poco impacto en el valor del IPC general.
A esas tendencias alcistas, hay que unir otra relacionada con dos servicios estrechamente vinculados al comportamiento del turismo, como son la restauración y el alojamiento. Estas actividades siguen mostrando registros positivos, esta vez con una inflación anual promedio del 4,5%, con un 2% más en los nueve primeros meses del año.
Malas noticias por el comportamiento de España
El IPC anual calculado hasta septiembre pasado ofreció tasas anuales positivas en todas las comunidades autónomas de España, también en las ciudades autónomas (Ceuta, la que menos en todo el país, con el 3,1% anual), y fueron Castilla-La Mancha y Galicia las que presentaron los mayores aumentos (del 5,5%, ambas). Canarias y Aragón estuvieron esta vez a la cola de las subidas, con el menor incremento anual, del 4,4% para las dos comunidades reseñadas.
En el ámbito nacional, la tasa anual del IPC general en un año, de octubre pasado al mes de septiembre de 2026, alcanzó el 4,9%, seis décimas por encima de la registrada el mes anterior, en agosto del año en curso. Este IPC anual es el más alto desde febrero de 2023.
Esa misma evolución ascendente, sin freno a la vista, responde al comportamiento de los siguientes grupos de precios: el de actividades recreativas, deporte y cultura, que situó su tasa anual en el 3,6%, lo que supuso casi dos puntos y medio por encima de la del mes pasado, algo debido a cómo se comportaron los precios de los paquetes turísticos en el aún mes de vacaciones de septiembre pasado. En este periodo mensual, los precios disminuyeron menos que en el mismo mes de 2025.
A esa tendencia alcista, se unió la del transporte, cuya variación anual se elevó un punto porcentual, hasta el 10,5%. Este aumento fue ocasionado, principalmente, por la marcha de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que subieron más que en septiembre de 2025, cuando hubo una bajada. Además, los precios del transporte de pasajeros por vía aérea disminuyeron en menor medida que el año pasado.
Así las cosas, la variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados âlos frescosâ ni productos energéticos âcombustibles fósilesâ) se situó en el 3,1%, dos décimas por encima del indicador del mes anterior, el servido para agosto de 2026.