Los seis guitarristas ‘lentos’ más destacados de la historia del rock (y ninguno es Eric Clapton)
En el mundo de la guitarra, la rapidez en tocar las notas podría ser un valor añadido. Los solos ejecutados con una velocidad vertiginosa en ocasiones podrían ser considerados, para muchos, como una medida del talento. ¿Quién no recuerda a Alvin Lee, quien antes de fallecer en 2013 se proclamaba a sí mismo como el “guitarrista vivo más rápido”? Sin embargo, existe otra forma de hablar con la guitarra: una más pausada, más contemplativa, donde cada nota se disfruta y cada silencio tiene su peso. Esta forma de tocar es la que utilizan los que vamos a llamar “guitarristas lentos”, no como una etiqueta peyorativa, sino como una manera distinta y profundamente válida de entender la música.
Lejos de la urgencia de la velocidad, estos músicos construyen paisajes sonoros donde el tiempo parece dilatarse. A menudo recurren a efectos como el delay o el reverb para expandir el espacio de sus composiciones, creando atmósferas etéreas que invitan a la introspección. En sus manos, la guitarra deja de ser un vehículo de exhibición técnica para convertirse en una herramienta expresiva, capaz de transmitir emociones sutiles y complejas.
Ser “lento”, en este contexto, no implica una carencia, sino una elección estética. No se trata de ser mejor o peor que los guitarristas rápidos, sino de explorar un lenguaje distinto, donde la intensidad no proviene de la cantidad de notas, sino de su significado. En esa aparente sencillez reside, muchas veces, una profundidad que desafía las convenciones y redefine lo que entendemos por virtuosismo. Hoy hablaremos de algunos de estos guitarristas, entre los que te confieso que están casi todos mis preferidos.
Steve Rothery
Steve Rothery nació el 25 de noviembre de 1959 en Inglaterra. Es conocido principalmente por ser el guitarrista fundador de Marillion, una de las bandas clave del llamado rock progresivo moderno (neoprog). Entró en este grupo en 1979 tras responder a un anuncio en un periódico musical, y desde entonces ha sido una pieza constante en el grupo. De hecho, es el único miembro presente en todos los álbumes del grupo.
Marillion es una banda británica cuya evolución es curiosa. Se creó en el año 1979 en Aylesbury, Buckinghamshire, Inglaterra. Al principio su formación fue bastante inestable, participando músicos como Mick Pointer, Brian Jelliman, William Minnitt, Doug Rastus Irvin, Andy Ward, Jonathan Mover y John Martyn Mater. El grupo tiene dos etapas claramente distinguibles y que han sido marcadas por su vocalista. En la primera etapa, que podríamos llamar la “era Fish”, su cantante era precisamente Fish, que es el apodo de Derek William Dick, un escocés nacido en 1958 que mide casi dos metros. Ingresó en Marillion en 1981 y además de cantar escribía las letras de las composiciones. Su peculiar voz se ha descrito como “diferente” como una “confusión entre Roger Daltrey y Peter Gabriel”. Sus letras son profundas, introspectivas, llenas de simbolismo y matices, a menudo autobiográficas que invitan al oyente a reflexionar. Así, Clutching at Straws es un disco conceptual, en donde Fish relataba sus experiencias relacionadas con el alcoholismo que sufría entonces. Aquí lo tienes completo. En 1989 se marcha Fish y entra como vocalista Steve Hogarth, conocido en el grupo como H pues había otro Steve, Rothery, el guitarrista. A partir de ese momento, empieza la “era Hogarth” que se caracteriza por su estabilidad. Desde 1989 hasta la actualidad, Marillion mantiene a los mismos miembros ¡37 años! Cuando entre 1979 y 1982 pasaron por sus filas casi una docena de músicos.
Centrándonos en Steve Rothery, es el único miembro que permanece en Marillion desde el principio y el único que ha participado en la grabación de todos los discos del grupo. Podemos considerarlo como la “referencia” del guitarrista “lento”, pues su sello está en la expresividad y el tono. Desarrolla melodías largas y emotivas y sus solos cuentan historias, no buscan lucirse técnicamente. Utiliza muchos efectos: delay, reverb y chorus con los que crea atmósferas envolventes, etéreas, muy sugerentes. Rothery tiene, en mi opinión, el don del equilibrio entre técnica y sentimiento, sabiendo cuándo tocar, habitualmente poco, cuando estar en silencio e incluso cuándo explotar emocionalmente. Aquí tienes algunas canciones donde podrás apreciar la belleza de su técnica: Fantastic Place, Kayleigh, ó Easter son obras maestras del minimalismo guitarrístico y, sobre todo, Neverland, cuya versión en directo en el Royal Albert Hall con una orquesta de cámara es verdaderamente fascinante. De esta última joya busca su primer solo, en el minuto 2:19 y sobre el segundo, en el minuto 4:09 si no quieres oír todo el tema (cosa que te desaconsejo pues es una canción fascinante). Rothery toca sobre todo con una guitarra Blade que lleva su firma y una gran cantidad de efectos.
David Gilmour
Fue el legendario guitarrista de Pink Floyd y probablemente el más famoso de los guitarristas que hemos clasificado como “lentos”. David Gilmour nació el 6 de marzo de 1946 en Cambridge (Inglaterra) y se unió a Pink Floyd en 1968, inicialmente para apoyar a Syd Barrett, cuya salud mental se deterioraba. Hablamos de ello en otro capítulo de El Camarote. Poco después, Gilmour pasó a ser guitarrista principal y con el tiempo, se convirtió en una de las fuerzas creadoras de Pink Floyd, junto a Roger Waters, con quien a menudo esa fuerza colisionaba. Tras la marcha de Roger Waters, Gilmour se convirtió en el principal motor musical del grupo.
Gilmour es uno de los guitarristas más reconocibles de la historia, no por velocidad sino por expresión pura. Fraseo emocional: cada nota está medida, nada sobra. Él mismo ha reconocido que “nunca le darán un premio o reconocimiento por su velocidad”. Es también uno de los guitarristas que mas ha influido en el desarrollo musical de otros guitarristas. Así, han admitido su influencia o su admiración por su forma de tocar muchos músicos. Seguro que los conoces a todos. Mira lo que dicen ellos de Gilmour:
Steve Rothery, de quien acabamos de hablar, ha declarado en múltiples entrevistas que Gilmour es una de sus tres influencias fundamentales (junto a Andrew Latimer y Jeff Beck). Rothery suele destacar la capacidad de Gilmour para decir más con una sola nota que otros con cien. Aquí lo puedes oír a los 27 segundos.
Mark Knopfler ha elogiado públicamente la técnica de Gilmour. Ha mencionado que admira cómo David “merodea” alrededor de la melodía central en lugar de abordarla de forma frontal, algo que considera la marca de un “gran guitarrista”. En esta entrevista podrás comprobar que la admiración es mutua.
Roy Buchanan el guitarrista de blues y maestro de la Telecaster en una entrevista con Steve Newton, el legendario guitarrista de blues reconoció haber sido influenciado por Gilmour. Curiosamente, fue una influencia mutua, ya que Gilmour también le admiraba. Buchanan llegó a decir de él: “Creo que es genial, un músico increíble”.
John Petrucci (guitarrista de Dream Theater), en diversas clínicas de guitarra y entrevistas para revistas como Guitar World, ha citado a Gilmour como su principal influencia en lo que respecta al “fraseo expresivo” y al vibrato. Ha mencionado que de él aprendió la importancia de la selección de notas y el control del tono por encima de la velocidad.
Joe Bonamassa, el virtuoso del blues moderno, ha declarado que Gilmour es uno de sus héroes por su capacidad para crear paisajes sonoros. Bonamassa suele destacar que el tono de Gilmour es “el estándar de oro” para cualquier guitarrista que busque un sonido estratosférico y melódico.
The Edge (U2) ha reconocido que la experimentación de Pink Floyd con los efectos de sonido y los ecos fue una de las bases que le permitieron desarrollar su propio estilo. Ha citado a Gilmour como un pionero en el uso de la guitarra como una “textura” dentro de la composición.
David Gilmour ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame en 1996 con Pink Floyd. Su álbum On a Island publicado en 2006 alcanzó el número uno en el Reino Unido. Por otra parte, en 2003, el gobierno del Reino Unido le otorgó el título de Comandante de la Orden del Imperio Británico (CBE) por su contribución a la música. En el último listado de los 100 mejores guitarristas publicado por la revista Rolling Stone, el músico está posicionado en el decimocuarto lugar (entre Albert King y Freddy King), y en la octava posición de la lista Los 100 mejores guitarristas de la revista Total Guitar. En 2006 la revista estadounidense Guitar World incluyó tres de sus canciones entre Los 100 mejores solos de todos los tiempos. Por último, en agosto de 2006, su solo en Comfortably Numb fue votado por los espectadores de la estación de radio Planet Rock como el mejor solo de guitarra de la historia jamás grabado. Aquí lo tienes en directo de Live 8, un concierto benéfico celebrado en Londres, en el Hyde Park en 2005. Fue la última vez que los miembros de Pink Floyd tocaron juntos. Rick Wright ha fallecido y Roger Waters y David Gilmour han decidido seguir caminos diferentes, por decirlo de una manera elegante, por lo que no volveremos a verlos juntos nunca más.
En este tema, Gilmour utiliza su famosa Stratocaster negra, numerada #001, sobre la que existe una leyenda urbana pues al parecer no es la primera Stratocaster fabricada, pero sí que es la guitarra más cara del mundo, pues recientemente se subastó y alcanzó el valor de más de 14 millones de euros en Christie´s. Una copia de ésta se vende en las tiendas de instrumentos musicales al módico precio de 5.333 €.
Andy Latimer
Guitarrista, flautista y cantante del grupo británico Camel, nos hemos referido a él en otros capítulos de El Camarote, concretamente en el anterior donde hablábamos de los flautistas en el rock y hace algún tiempo en el capítulo de grupos y músicos infravalorados. Por ello, te remito a estos capítulos si quieres recordar cosas de Camel. Hoy nos centraremos en el estilo musical de Latimer, que sigue el mismo patrón de los dos guitarristas anteriores: utilización de pocas notas, largas, sostenidas, combinándolas con los silencios y procurando crear cierta atmósfera. Su forma de tocar la guitarra puede definirse como que tiene un fraseo expresivo, priorizando la emoción sobre la velocidad. Utiliza mucho el sustain, manteniendo notas largas y limpias que crean una sensación envolvente, todo lo cual genera un tono cálido y limpio, con poca distorsión y dándole preferencia a los sonidos suaves y definidos. Es un estilo que a mi particularmente me encanta.
En este concierto, en la primera parte del mismo interpretaron su álbum Moonmadness completo, celebrando el 50 aniversario de su publicación. En la segunda parte, que empieza en el minuto 45, tocaron una selección de sus mejores temas que, a mí, me parece fantástica. Aquí tienes el enlace al concierto completo.
Los solos de Andrew Latimer suelen ser muy melódicos y fáciles de recordar, casi como si fueran una voz humana. Un buen ejemplo es Lady Fantasy, así, al terminar el concierto, se puede escuchar al público salir del teatro cantando su riff principal. Esto ocurre al final, aproximadamente a las dos horas y 18 minutos, justo después de que la banda la interpretara como cierre del show.
Aun siendo considerado un guitarrista que ha influido a muchos otros no suele aparecer en listas comerciales o generalistas tipo Top 100 guitarristas de grandes revistas o cadenas de radio. Aquí tienes un par de canciones como muestra de su estilo y calidad, la mencionada Lady Fantasy, un tema clásico en todas sus actuaciones (el solo de guitarra empieza en el minuto cinco) o Sneak Preview cuyo solo, limpio, económico y precioso, empieza en el minuto 5:20.
Robert Fripp
Robert Fripp nació el 16 de mayo de 1946 en Wimborne Minster, Inglaterra por lo que en unos días cumplirá 80 años. A pesar de no haber estudiado en un Conservatorio siempre ha sido un hombre muy disciplinado en su formación autodidacta. Desarrolló un estilo muy personal en la guitarra, en el que sus solos comparten algunos detalles con los guitarristas que hemos mencionado anteriormente: lentos en cuanto a la velocidad, llenos de sensibilidad, con notas largas, sostenidas y con muchos efectos como el sustain, distorsión, reverb, compresor y chorus que unifica en una torre que es más un “laboratorio sonoro” que una simple pedalera.
Fripp fue un pionero y un innovador en todo lo que es la modulación del sonido de la guitarra. Uno de los pilares de su sonido es el sistema llamado Frippertronics, que desarrolló junto a Brian Eno en los años 70. Usaba dos grabadoras de cinta conectadas en bucle de manera que lo que tocaba se grababa y se repetía con un pequeño retraso. Cada repetición se iba acumulando, creando capas y texturas. Este sistema fue precursor de los loopers modernos.
En 1968 fundó King Crimson, grupo clave del rock progresivo. Su álbum de debut, In the Court of the Crimson King, es un referente en este estilo de música. Aquí lo tienes completo. En el minuto 13 podrás escuchar el riff de comienzo de la canción Epitaph que define su sonido. Por cierto, es mi canción preferida de este disco.
Musicalmente, Fripp es todo menos sencillo, sus obras tienen una notable complejidad estructural: son composiciones largas, con frecuentes cambios de ritmo y armonías sofisticadas. En su estilo ha fusionado rock, con música clásica, contemporánea, jazz e incluso música ambiental. A la hora de interpretar es minimalista: emplea patrones repetitivos que evolucionan lentamente. También utiliza escalas poco convencionales y ha creado una afinación alternativa (New Standard Tuning) que es una afinación propia. Aquí puedes ver de qué se trata. Yo no la entiendo. Quizá algún día se la pregunte a mi profesor de guitarra…
En Fripp nada es improvisado ni dejado al azar. Tiene una técnica precisa y disciplinada, evitando la improvisación caótica; todo está cuidadosamente pensado. Rígido, exigente con sus músicos y con él mismo. Bill Bruford, batería que fue de King Crimson, en su autobiografía publicada en 2009 definió a Fripp como “una amalgama con una parte de Stalin, otra de Gandhi y una tercera del Marqués de Sade”. Está todo dicho.
Paul Kossoff
Paul Kossoff fue fundador y guitarrista de Free, un grupo que con toda seguridad recordarás por su canción All Right Now. Nació el 14 de septiembre de 1950 en Hampstead, Londres. Desde pequeño, a los 9 años, empezó a tocar la guitarra clásica y recibió formación durante unos seis años, pero todo cambió cuando en 1965, vio a Eric Clapton tocando con los Bluesbreakers de John Mayall en un pequeño club de Londres (The Refectory). Ese concierto le cambió la vida. Abandonó la guitarra clásica, se compró una Gibson Les Paul Custom Black Beauty y se metió de lleno en la música rock y blues.
En 1968 formó Free, con Paul Rodgers, de quien hemos hablado en otro capítulo de El Camarote, Simon Kirke y Andy Fraser. Un grupo que tuvo una vida bastante corta pero una enorme influencia en el mundo del Rock. Kossoff tenía solo 18 años cuando grabaron su primer disco Tons of Sobs.
El solo de la canción All Right Now antes mencionada, puede servirnos como ejemplo del estilo de Kossoff, sencillo, claro y con pocos efectos (en los años 70 apenas se habían desarrollado los multiefectos para guitarra). Su estilo como músico era similar al de otros guitarristas comentados en este capítulo: “menos es más”: solos melódicos, económicos y extremadamente expresivos. Poseía unos de los vibratos más intensos y reconocibles de la historia del rock. Muchos lo consideran insuperable. Mucho uso de bends y sustain. Aquí tienes un tema poco conocido de Free, una versión en directo de la canción Be my Friend. Escucha el trabajo sencillo pero envolvente y completo que Kossoff hace con la guitarra a lo largo de todo el tema y sobre todo el solo que empieza en el minuto 3:40. Para mí es uno de los mejores solos en la historia del rock (opinión que probablemente nadie más comparta).
Kossoff luchó durante años contra la adicción a las drogas (principalmente heroína y otras sustancias), que comenzó tras el éxito y las tensiones de Free. Esto afectó gravemente a su salud y ya en 1975 sufrió un paro cardíaco que lo tuvo clínicamente muerto durante varios minutos. Afortunadamente fue reanimado. En 1973, Free grabó Heartbreaker, un álbum que contenía un tema titulado Wishing Well, que fue inspirado por el delicado estado de salud de Kossoff. Esta canción se convirtió en un homenaje a su talento y a sus problemas personales, una referencia clara a la lucha interna que estaba atravesando el guitarrista. Lamentablemente, el 19 de marzo de 1976, mientras volaba de Los Ángeles a Nueva York, sufrió una embolia pulmonar y murió con solo 25 años. Su cuerpo fue encontrado en el baño del avión.
Como anécdota te contaré que Kos (como se le conocía familiarmente) trabajó durante un tiempo como dependiente en la tienda de música Selmer’s en Londres, donde incluso conoció, entre otros, a Jimi Hendrix, Eric Clapton, Jimmy Page, Ritchie Blackmore y Andy Summers.
Mark Knopfler
Mark Knopfler nació en Glasgow en 1949 y creció en Newcastle Upon Tyne y antes de dedicarse profesionalmente a la música trabajó como periodista en un periódico local y estudió literatura inglesa. De ahí la belleza de una gran parte de la letra de sus canciones.
En 1977 formó Dire Straits junto a su hermano David Knopfler. Hicieron una demo casera de Sultans of Swing que fue un éxito y ahí comenzó su carrera musical, primero en Dire Straits y posteriormente una larga y exitosa carrera en solitario, grabando discos de muy diferentes estilos, desde el rock al country pasando por la banda sonora de varias películas. Ha grabado con Emmilou Harris, Chet Atkins, los Notting Hill Billies etcétera. De Knopfler hemos hablado en otro capítulo de El Camarote por lo que hoy voy a centrarme en su estilo como guitarrista.
El sonido en la guitarra de Mark Knopfler es inconfundible. Toca sin púa y sus solos son pausados, lentos, emotivos. Utiliza el pulgar junto a los otros dedos y eso le permite tocar las cuerdas más bajas y la melodía a la vez. Tiene un sonido limpio, con poca distorsión. No busca velocidad, sino expresión y claridad. Como modelo de su sonido te propongo que escuches Sultan of Swings, probablemente su canción más famosa y reproducida. En Spotify cuenta a día de hoy con más de 1.700 millones de reproducciones. El solo, que empieza en el minuto 3:30 define el sonido de Knopfler. También querría que escucharas el sonido diferente que obtiene con una Gibson Les Paul y con distorsión entre otros efectos en Brothers of Arms. Canción completamente diferente a Sultan of Swing es otra cara más de la técnica preciosa e inconfundible de este genio.
Miscelánea. Otros guitarristas ‘lentos’
Podríamos hablar de varios guitarristas más que encajarían dentro de la categoría que hoy hemos creado. Leslie West, el guitarrista de Mountain, podría ser otro más, con un estilo muy propio que desarrolló después en solitario. Solos lentos, con pocas notas pero con mucha sensibilidad y en el caso de West, por lo general también con bastante distorsión entre otros efectos. Aquí lo tienes en una versión de “Red House”, un blues escrito por Jimi Hendríx que apareció en la edición británica del álbum “Are You Experienced?” en 1967. La versión de West no desmerece en absoluto, en mi opinión.
Como anécdota te nombraré a Eric Clapton, probablemente uno de los guitarristas más famosos e influyentes en la historia del Rock. No creo que a Clapton deba incluírsele como “guitarrista lento” y como muestra de ello te traigo dos temas de su etapa con Cream, ambos grabados en directo en San Francisco en 1968. Uno es Crossroads una versión acelerada del tema clásico de Robert Johnston. Escucha el segundo solo, que empieza en el minuto 2:32. El otro tema es Sleepy Time Time, otro blues, cuyo solo comienza en el minuto 2:37 y quizá estés de acuerdo conmigo en que Clapton “de lento nada”. Sin embargo, se le conoce con el apodo Slowhand (mano lenta) e incluso su disco más vendido, publicado en 1977, se llama así también. Pero la razón de este apodo es muy diferente y se debe a la forma “lenta” de aplaudir del público que asistía a sus conciertos con los Yardbirds, mientras esperaba a que Clapton repusiera las cuerdas de la guitarra, que por aquel entonces rompía bastante a menudo por la forma apasionada con que tocaba.
Despedida. Final de la primera temporada
Queridos lectores, hoy llegamos al último capítulo de esta primera temporada en El Camarote. Hoy atracamos el barco al muelle con una mezcla de gratitud y cierta nostalgia. Han sido varios meses de asomarnos juntos a historias, ideas y divagaciones que, como toda travesía, han tenido algo de rumbo y también bastante de deriva.
Quiero dar las gracias de corazón a todos ustedes por haber acompañado “El Camarote” por leer y compartir los artículos, por esa fidelidad silenciosa pero valiosa que tanto significa para mí. Gracias también a todo el equipo de Canarias Ahora, especialmente a su director, Carlos Sosa, de quien fue la idea del nombre de la columna. Gracias por abrirme las puertas del periódico y por confiar en este disparatado proyecto desde el primer día, sin reparos, concediéndome libertad absoluta para escribir lo que quisiera y poder cumplir así una de las grandes ilusiones en mi vida, que era la de escribir sobre música.
Durante estos meses he tenido el enorme privilegio de compartir con todos ustedes mi visión más personal y sincera sobre la música que me emociona, la que me ha acompañado toda la vida y la que sigo escuchando cada día. Cada capítulo ha sido como abrir un poco más las ventanas de mi propio camarote para pedirles que entren y así poder contarles directamente qué canciones, qué discos y qué artistas han marcado mi forma de sentir y entender la vida a través de la música.
Ustedes han estado ahí, leyendo, comentando y acompañándome en este viaje íntimo. Su presencia ha convertido este espacio en algo mucho más especial de lo que imaginé cuando empecé. Por eso, hoy quiero darles las gracias de corazón. Gracias por leer, por conectar con mis palabras, por compartirlas con sus amigos y por permitirme que compartiera con ustedes esta parte tan mía. En definitiva, gracias por hacer que este rincón tuviera sentido.
Al igual que sucede con las series de televisión. Esta primera temporada de El Camarote llega ahora a su fin. Quizá más adelante haya una segunda temporada. Y mientras tanto, si les apetece compartir conmigo sus impresiones, opiniones, recomendaciones musicales o simplemente permanecer en contacto, pueden escribirme a este correo: elcamarotesosa@gmail.com.
No les digo adiós sino hasta la vista. Gracias.