Plátano de Canarias traslada a la ministra de Justicia las necesidades jurídicas para la recuperación del sector en La Palma
Representantes de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátano de Canarias (ASPROCAN) han mantenido este lunes una reunión con la ministra de Justicia, Pilar Llop, acompañada por el Consejero de Justicia del Gobierno de Canarias, Julio Pérez, y el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, en la isla de La Palma, a quienes han trasladado las principales urgencias del sector en relación con el proceso de reconstrucción de la isla tras los daños causados por el volcán de Cumbre Vieja.
Entre las medidas solicitadas se encuentran definir un marco de ordenamiento que permita recuperar las 200 hectáreas de cultivo en la zona de uso agrícola de costa sepultado por la lava para realojar a los afectados en una superficie, al menos, equivalente; y garantizar una vía jurídicamente segura para acometer obras y recuperar los terrenos para el cultivo con el compromiso de la Administración de reconstruir la zona de cultivo y realojar a los productores afectados. También se pide definir un órgano ejecutor ágil y ad hoc, diferente a los procedimientos ordinarios de la Administración y con indicación de cómo proceder de forma concreta; y, por último, permitir la participación del sector en la definición del marco normativo y de gestión para aportar su conocimiento técnico y necesidades jurídicas para la reorganización urbanística y de infraestructuras del suelo.
La ministra se ha mostrado “receptiva”, según ASPROCAN, con las propuestas presentadas. Además, indican los productores, ha asegurado compartir la necesidad de resolver la situación del cultivo afectado y se ha mostrado en disposición de buscar una fórmula para recuperar los terrenos. En este sentido, la ministra ha confirmado la apertura de un canal de participación para el sector, a través del cual ASPROCAN podrá hacer llegar sus propuestas al equipo técnico del Ministerio, señala la organización platanera.
El Ministerio de Justicia y el Gobierno de España tienen “un papel clave para posibilitar un marco normativo que haga que esta recuperación sea posible”, añade ASPROCAN, que matiza que desde el sector se sostiene que las peticiones trasladadas al Gobierno son técnica y jurídicamente viables, aunque requieren de instrumentos específicos de ordenación y gestión urbanística para agilizar los plazos.
La recuperación de las hectáreas de cultivo platanero perdido es “una prioridad no sólo para el sector, sino para toda la sociedad palmera, ya que se trata de un sector que es motor económico y social de la isla, con una extensión de más 2.700 hectáreas dedicadas al plátano, que cuenta con más de 5.200 productores y que genera más de 10.000 empleos en toda la isla”.
Por último, ASPROCAN enfatiza que sólo en la zona afectada por la erupción son más de 500 familias las que dependen directamente del cultivo del plátano, cuya recuperación tendría un efecto positivo directo en la actividad y la economía de toda la población del Valle. “En una isla que ya venía sufriendo un proceso de reducción poblacional y de envejecimiento de su población, el plátano es la principal fuente de ingresos de la zona”, concluye.