Es la hora de escuchar al contrario

18 de octubre de 2026 09:48 h (Hora canaria)

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Cuando algunas estadísticas muestran que más del 50% de la población se está informando a través de redes sociales, redes sociales que realimentan nuestras ideas o nos muestran aquello que nos gusta ver, debido a que sus algoritmos de funcionamiento persiguen que dediquemos más y más tiempo a visualizar lo que nos atrae, a lo que hay que sumar que muchas personas escuchan y ven solos las cadenas de radio y televisión que en la mayoría de las ocasiones son propicias a sus gustos y deseos, yo planteo que debemos de tener la voluntad de escapar de las redes sociales y de aquellos medios tradicionales que afianzan nuestras creencias, para permitirnos escuchar y evaluar otras formas de actuar y de pensar, que sin lugar a dudas nos enriquecerá como personas. 

Pero en un momento determinado nos planteamos ¿qué escuchar? Si no escuchamos propuestas, solo escuchamos descalificaciones, o siendo benévolos, lo que escuchamos (el que dice escuchamos, dice leemos, vemos, etc.), es lo mal que lo ha hecho el contrario, o escuchamos declaraciones desafortunadas de unos y de otros. Por tanto, también debemos de hacer un acto de prospección creativa para localizar propuestas en este malhumorado ambiente de crispación al cual nos han llevado las élites políticas de este país. Un servidor ya escribía en este mismo medio antes de las últimas elecciones que nos están adoctrinando en la polarización, y no debemos caer en esa trampa. 

¿Y en qué lugar quedan las ideologías?, ¿es que yo soy de izquierdas o de derechas? La respuesta nos la dio Julio Anguita (histórico dirigente de Izquierda Unida, para los lectores más jóvenes). Julio Anguita repetía: “Votad al honrado, al ladrón no lo votéis aunque tenga la hoz y el martillo”. Y como mi ignorancia me impide conocer a las personas honradas, por lo menos, yo propongo votar a las personas que consideremos más íntegras.

Desde que tengo conocimiento, el capital y la política se influyen mutuamente en tal medida que sus relaciones son objeto de acalorados debates por parte de la opinión pública general, pero parece que la economía también ha quedado oculta detrás de la polarización, y solo importa si es para hablar de vivienda y de pensiones (debido a circunstancias y declaraciones recientes aunque siempre deberían de ser objeto de preocupación). Cuando se dice que la macroeconomía española va bien, pero la microeconomía va mal, entonces ¿por qué no entra en campaña la economía?, ¿o más bien la microeconomía? ¿A quién le interesa que no se hable de la economía en todo su amplio espectro?.

Aunque nos repatee su forma de comunicar o de actuar, no sigamos en las redes y en los medios a los nuestros, son los que siempre seguimos y escuchamos, son los que apoyamos, oigamos por favor a los adversarios, para plantearnos, al menos la duda, de si tendrán razón con sus comentarios y de si estos son honestos.