11 de marzo de 2026 10:48 h

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El último pleno del Cabildo de La Palma volvió a evidenciar algo que llevamos tiempo viendo: cuando se habla del sector primario, algunos prefieren los titulares y las declaraciones de intenciones, mientras otros apostamos por el trabajo serio y las soluciones reales.

En esa sesión se debatieron varias mociones presentadas por Coalición Canaria y el Partido Popular. En el caso de Coalición Canaria, la iniciativa llegaba tarde y sin alternativas claras. Planteaba la paralización del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur hasta que se establezcan mecanismos de control para los productos que llegan desde esos países.

Entendemos perfectamente la incertidumbre que existe en el sector ante este tipo de acuerdos. Es lógico que agricultores y ganaderos se preocupen por cómo puede afectar a su actividad. Precisamente por eso, desde hace tiempo, los eurodiputados de las regiones ultraperiféricas (RUP) vienen trabajando para incorporar garantías específicas que protejan a territorios como Canarias. Muchas de estas cuestiones no dependen directamente de los países, sino que deben abordarse en el marco de las instituciones europeas.

Además, la moción de Coalición Canaria llegaba tarde también por otro motivo: pedía paralizar el acuerdo hasta que se establecieran mecanismos de control, cuando precisamente esos mecanismos ya han sido aprobados. Se trata de las llamadas cláusulas de salvaguarda, aprobadas en el Parlamento Europeo hace poco. Herramientas que permiten garantizar que los productos procedentes de esos países cumplan las mismas exigencias y compitan en igualdad de condiciones con los nuestros. Es en ese trabajo en el que se ha estado avanzando intensamente durante los últimos meses.

Creemos que la defensa de nuestro sector no pasa por gestos simbólicos o posiciones maximalistas, sino por garantizar condiciones justas de competencia y reforzar las herramientas que ya existen.

En el caso de la moción del Partido Popular, sí coincidíamos en parte de su planteamiento. Defendía que el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) y la Política Pesquera Común (PPC) para el marco 2028-2034 mantenga su estructura actual y no se integre en un fondo único para cada país. Además, planteaba la actualización de la ficha financiera del POSEI, una herramienta clave para el sector primario en Canarias y aún más importante en una región ultraperiférica como la nuestra.

Es cierto que la Comisión Europea —respaldada mayoritariamente por gobiernos de derecha y ultraderecha— plantea reducir estos presupuestos y fusionar los fondos. El Gobierno de España ha sido claro: se opondrá con contundencia a cualquier intento de debilitar la PAC o de perjudicar al POSEI. Así se lo ha trasladado el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en una misiva a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que no solo reclama el mantenimiento de la singularidad del POSEI, sino la necesidad de actualizar su ficha financiera.

Nuestra posición es clara y así lo hemos manifestado, tanto al sector como públicamente. Que el acuerdo con Mercosur cumpla estrictamente todos los mecanismos de control que se han aprobado y que la PAC y PPC mantengan su estructura, reforzando además la ficha financiera del POSEI, clave para la rentabilidad de las explotaciones, el relevo generacional y la modernización del sector.

Pero la defensa del sector primario no se limita a lo que ocurra en Europa. Todas las administraciones tenemos responsabilidad.

También el Gobierno de Canarias, que con un presupuesto superior a los 11.000 millones de euros destina apenas 113 millones al sector primario. Un gobierno que además ha dejado sin ejecutar más de 3.300 millones de euros en los últimos tres años, mientras sigue exigiendo y señalando a otras administraciones.

Y también el Cabildo de La Palma tiene un papel fundamental. Debemos seguir adaptando y mejorando los planeamientos para que el sector tenga oportunidades reales: facilitar que los ganaderos que quieran emprender puedan construir sus explotaciones, impulsar medidas que reduzcan los costes de producción, desarrollar planes que fortalezcan la actividad agrícola y ganadera de nuestra isla y también repartir las ayudas al sector en tiempo y forma.

Porque la realidad es sencilla: todos tenemos responsabilidad en la defensa de nuestro sector primario. Y no vale limitarse a señalar siempre al que está arriba.

Defender al campo palmero exige algo más que discursos. Exige compromiso, trabajo y decisiones valientes. En definitiva, hechos.

*Borja Perdomo Hernández es portavoz del Grupo Socialista del Cabildo Insular de La Palma y secretario general del PSOE de La Palma