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Carlos San Gil: “Los fondos del delta lávico de La Palma son los más complejos que he visto”

Esther R. Medina

Santa Cruz de La Palma —

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El palmero Carlos San Gil, investigador y profesor de la Universidad de La Laguna (ULL), un reconocido especialista en fondos marinos, asegura que los fondos del delta lávico originado por la última erupción volcánica en la dorsal de Cumbre Vieja “son los más complejos que he visto en mi vida”. El pasado viernes presentó en Santa Cruz de La Palma, en el marco de la primera edición de Encuentro Atlánticos, los resultados de dos campañas de investigación sobre las comunidades marinas del delta lávico realizadas por el Grupo BotMar de la ULL. La primera se llevó a cabo en febrero, aproximadamente dos meses después del cese de la erupción, y la segunda, entre finales de abril y principios de mayo.

“Trabajamos con todas las comunidades de organismos que están asociadas al sustrato rocoso, es decir, las comunidades bentónicas, las que se relacionan, comen y viven sobre el sustrato marino”, precisa.

“Lo que hemos observado en estos cuatro o cinco primeros meses de estudio es que, evidentemente, ha habido una colonización de estos deltas, pero ha sido muy diferente dependiendo del organismo: los peces han ido por un camino, los invertebrados por otro, y las algas, las macroalgas, los vegetales, por otro distinto”, dice, y aclara: “Quiero decir que la velocidad a la que las distintas comunidades han ido progresando es distinta, que tiende mucho a los ciclos de vida de estos organismos, a la capacidad de dispersión y a la capacidad de establecerse y progresar en estos ambientes”.

“Una cosa particular que hemos observado es que prácticamente no hay diferencia entre el mes de febrero y abril, lo que quiere decir que la evolución en los últimos meses ha sido prácticamente nula”, resalta.

San Gil admite que “no esperábamos algunas especies que están apareciendo, las denominamos especies crípticas porque aprovechan este desorden que hay en el inicio para proliferar; hay especies que pueden ser curiosas para la ciencia”.

En el delta lávico “hay vida, lo que pasa es que la biodiversidad, en contexto cuantitativo, tiene un menor número de especies y una menor abundancia”, apunta.

“La mayor parte que ha cubierto el delta eran fondos arenosos, la arena se movía mucho por el oleaje y prácticamente no era capaz de alojar vida, ahora es un arrecife rocoso, muy complejo, con muchas pendientes, muy arrugado; son los fondos más complejos que he visto en mi vida, y eso es muy positivo en el sentido de que la complejidad medioambiental está fuertemente correlacionada con la diversidad, y en un futuro veremos allí algo muy interesante en cuanto a la biodiversidad por la cantidad de especies que se podrán encontrar”, explica. Sin embargo, agrega, “también se han perdido cosas importantes, ha habido especies amenazadas y protegidas que han desaparecido de la zona”.

La tercera campaña de muestreo comenzará la segunda semana de julio y finalizará previsiblemente en octubre. “En diciembre quizás haremos la última campaña del año y este proyecto se prolongará hasta 2025”, concluye.

El palmero Carlos San Gil, investigador y profesor de la Universidad de La Laguna (ULL), un reconocido especialista en fondos marinos, asegura que los fondos del delta lávico originado por la última erupción volcánica en la dorsal de Cumbre Vieja “son los más complejos que he visto en mi vida”. El pasado viernes presentó en Santa Cruz de La Palma, en el marco de la primera edición de Encuentro Atlánticos, los resultados de dos campañas de investigación sobre las comunidades marinas del delta lávico realizadas por el Grupo BotMar de la ULL. La primera se llevó a cabo en febrero, aproximadamente dos meses después del cese de la erupción, y la segunda, entre finales de abril y principios de mayo.

“Trabajamos con todas las comunidades de organismos que están asociadas al sustrato rocoso, es decir, las comunidades bentónicas, las que se relacionan, comen y viven sobre el sustrato marino”, precisa.

“Lo que hemos observado en estos cuatro o cinco primeros meses de estudio es que, evidentemente, ha habido una colonización de estos deltas, pero ha sido muy diferente dependiendo del organismo: los peces han ido por un camino, los invertebrados por otro, y las algas, las macroalgas, los vegetales, por otro distinto”, dice, y aclara: “Quiero decir que la velocidad a la que las distintas comunidades han ido progresando es distinta, que tiende mucho a los ciclos de vida de estos organismos, a la capacidad de dispersión y a la capacidad de establecerse y progresar en estos ambientes”.

“Una cosa particular que hemos observado es que prácticamente no hay diferencia entre el mes de febrero y abril, lo que quiere decir que la evolución en los últimos meses ha sido prácticamente nula”, resalta.

San Gil admite que “no esperábamos algunas especies que están apareciendo, las denominamos especies crípticas porque aprovechan este desorden que hay en el inicio para proliferar; hay especies que pueden ser curiosas para la ciencia”.

En el delta lávico “hay vida, lo que pasa es que la biodiversidad, en contexto cuantitativo, tiene un menor número de especies y una menor abundancia”, apunta.

“La mayor parte que ha cubierto el delta eran fondos arenosos, la arena se movía mucho por el oleaje y prácticamente no era capaz de alojar vida, ahora es un arrecife rocoso, muy complejo, con muchas pendientes, muy arrugado; son los fondos más complejos que he visto en mi vida, y eso es muy positivo en el sentido de que la complejidad medioambiental está fuertemente correlacionada con la diversidad, y en un futuro veremos allí algo muy interesante en cuanto a la biodiversidad por la cantidad de especies que se podrán encontrar”, explica. Sin embargo, agrega, “también se han perdido cosas importantes, ha habido especies amenazadas y protegidas que han desaparecido de la zona”.

La tercera campaña de muestreo comenzará la segunda semana de julio y finalizará previsiblemente en octubre. “En diciembre quizás haremos la última campaña del año y este proyecto se prolongará hasta 2025”, concluye.

El palmero Carlos San Gil, investigador y profesor de la Universidad de La Laguna (ULL), un reconocido especialista en fondos marinos, asegura que los fondos del delta lávico originado por la última erupción volcánica en la dorsal de Cumbre Vieja “son los más complejos que he visto en mi vida”. El pasado viernes presentó en Santa Cruz de La Palma, en el marco de la primera edición de Encuentro Atlánticos, los resultados de dos campañas de investigación sobre las comunidades marinas del delta lávico realizadas por el Grupo BotMar de la ULL. La primera se llevó a cabo en febrero, aproximadamente dos meses después del cese de la erupción, y la segunda, entre finales de abril y principios de mayo.