El Centro de la Familia exige en el Parlamento canario un pacto contra la pobreza: más inversión, centros de día y tasa turística
El fundador del Centro de la Familia, Raimundo Moreno, ha exigido este martes en el Parlamento de Canarias el desarrollo de un pacto por la infancia y contra la pobreza infantil a diez años que incluya, entre otras medidas, el aumento de la inversión, la creación de centros de día para mejorar la conciliación familiar e implantar una tasa turística de un euro cuyos fondos se inviertan en la atención a la infancia de las islas.
En una comparecencia ante la comisión de estudio sobre la pobreza infantil en el Parlamento de Canarias Moreno no ha obviado que hace falta “mucho dinero” para corregir el rumbo y cohesionar la aplicación de las políticas públicas, pues, en su opinión, están disgregadas.
“Hace mucho tiempo que tenemos muchas familias pobres y eso da lugar a que haya muchos niños pobres, y a eso se ha añadido el que nos han venido muchos niños sin familia que también son niños pobres, con lo cual ha aumentado exponencialmente la pobreza infantil. Esto es una realidad, entonces no podemos mirar a otro lado”, ha comentado.
Ha animado a la Cámara a “no poner paños calientes” y ser “radical” en la toma de medidas ya que, por ejemplo, la nueva ley canaria sobre la infancia y la familia no incluye “nada especial” y mantiene el “estigma” de la declaración de riesgo, un concepto que ya considera caduco. “Hay que cambiar el sistema, no se puede plantear siempre lo mismo”, ha explicado.
“Una pena” de colegios
Ha dicho también que los colegios en las islas son una “pena y una lástima” que “deprimen” solo con verlos y aboga por crear espacios más abiertos, más convivenciales y más en contacto con la naturaleza.
“La mayoría de los colegios son mamotretos de hormigón donde metemos a los niños en un rectángulo para que vean a un señor que les enseña cosas y así no se puede crecer en salud y así te deprimes”, ha señalado.
En esa línea ha afirmado que el horario escolar “no es el adecuado” y debería abrirse a turnos de mañana y tarde para que las familias puedan conciliar pues muchos menores pasan las tardes solos, con pantallas, y encima en un “casucho”.
Además ha pedido “cambiar” los planes educativos para “educar más en contacto con la naturaleza”, una modalidad que se ha ido perdiendo por el riesgo de incendios forestales y la práctica casi generalizada de que los campamentos se realizan en las mismas instalaciones de los centros educativos.
Ahí ha introducido la propuesta de los centros de día, vinculados a los ayuntamientos, para que los niños “puedan estudiar” y también complementar su jornada con actividades de ocio o de alimentación, con equipos profesionales y objetivos marcados.
“Hagamos prevención, si no, estaremos siempre poniendo remedios de bomberos y eso no arregla Canarias ni la pobreza”, ha afirmado, subrayando que tienen que ser centro “organizados, serios, no cualquier chiringuito”.
Buscar viviendas “debajo de las piedras”
En cuanto a la vivienda ha comentado que hacen falta “ya” con un plan de construcción y un comisionado especial de la vivienda que “busque viviendas debajo de las piedras” porque lo que se hace ahora es un “paño caliente”. “El problema no es una broma, el problema es que se nos va a caer encima y nos va a aplastar”, ha agregado.
Méndez ha alertado también del “silencioso veneno” que supone el consumo de drogas entre los jóvenes, al igual que el de las pantallas, y ha puesto como ejemplo el caso de la isla de El Hierro, donde están “alucinados” con el consumo de droga.
“La droga funciona como el que vende papas fritas”, ha indicado, por lo que ha pedido extremar los controles en los ferries.
Ha cargado también contra el alquiler vacacional, que ha sacado 42.000 viviendas del mercado residencial y para hacer frente al turismo que “desborda” las islas y exige “mejores” carreteras y servicios, ha propuesto una tasa turística de un euro por pernoctación que daría una recaudación anual de 180 millones de euros y que podrían reinvertirse en políticas de apoyo a las familias.
En el caso concreto de la inmigración ha apuntado que lo primero que hacen las familias al llegar a Canarias es “buscarse la vida” y los niños se quedan “solos en casa” y “llegan deprimidos, llegan con autolesiones, llegan con intentos de suicidio”.
“Están solos en casa todo el día porque sus padres están buscándose la vida para poderlos alimentar, para poder pagar el alquiler que han conseguido allí de mala manera y poder salir adelante. Entonces, todo esto tiene una solución. Dinero, conciliación y poner los remedios”, ha comentado.