Clavijo se escuda de nuevo en el Estado ante las últimas llegadas de migrantes y obvia la caída anual
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha vuelto a responsabilizar en exclusiva al Ejecutivo central de la gestión migratoria tras la llegada de algo más de 3.800 personas a las islas en el último mes y medio. Durante los actos de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, Clavijo denunció la “ausencia de reacción” del Estado y alertó de que el cierre del año podría alcanzar las cifras de 2024 (47.000 llegadas). Sin embargo, los datos oficiales del Ministerio del Interior, afirman que el balance anual de llegadas hasta septiembre acumula un descenso de casi el 45% respecto al año anterior.
Pese a asegurar que preveía este escenario desde junio por los movimientos en Marruecos, el Ejecutivo de Clavijo no ha destinado nuevos recursos a la red de menores no acompañados, cuya tutela es competencia exclusiva de Canarias. Para justificar la saturación del principal cuello de botella de las islas, el presidente ha calificado las llegadas de “brote”, un término que contrasta con el diagnóstico de las ONG, que enmarcan estas llegadas en el habitual repunte otoñal. Para las organizaciones humanitarias, picos de llegada como el de este fin de semana no son una emergencia excepcional, sino el habitual flujo estacional de otoño asociado al buen tiempo y las calmas del mar.
En su análisis, Clavijo también apunta hacia la Unión Europea al valorar el impacto del nuevo pacto migratorio. El presidente asegura que la normativa comunitaria busca un “efecto de retención” en las fronteras, advirtiendo de que esto hará el escenario “todavía más complicado”. Pese a responsabilizar a las políticas europeas de que la situación en las islas se vaya a recrudecer, el Ejecutivo regional no ha anunciado directrices para reforzar las áreas que gestiona, manteniendo toda la presión reivindicativa sobre otras administraciones.
De la gratuidad de las guaguas al veto de compra de vivienda a extranjeros
Más allá de la cuestión migratoria, Clavijo aprovechó la jornada para desplegar la agenda de reivindicaciones, dejando claro que intensificará la presión sobre los ministerios a falta de apenas 48 días para las elecciones. Aunque descartó abordar estos temas directamente con Pedro Sánchez durante los actos oficiales por considerar que no era “ni el momento ni el lugar”, el líder autonómico exigió que se cumplan los compromisos pendientes en los próximos Consejos de Ministros.
Clavijo destacó además la necesidad de negociar un marco financiero plurianual de la Unión Europea “determinante” para el archipiélago, así como la prolongación por cuatro años del convenio de carreteras tras agotarse el crédito hasta 2030. Asimismo, reclamó la consolidación de la gratuidad en el transporte público (guaguas y tranvías) e infraestructuras educativas.
En materia de vivienda, un problema agravado por la inflación que “castiga a las familias de clase media”, el presidente anunció que remitirá al Estado una propuesta de decreto ley para limitar la compra de inmuebles por parte de extranjeros en Canarias. Según Clavijo, esta restricción, unida a las medidas impulsadas por su Ejecutivo, confirmaría un “cambio de tendencia” para rebajar la presión inmobiliaria en las islas, dentro de una campaña electoral que pidió centrar en “ideas y debates” ante los retos del archipiélago.