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Caótico traslado de los servicios sociales de Telde: “Hoy por hoy no sabemos dónde atender a familias en riesgo de desahucio”

Iván Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —

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De la antigua sede en la plaza de San Juan a una oficina diáfana en el edificio de El Cubillo y, ahora, a la Casa de la Juventud, el viejo mercado municipal. Dos mudanzas en menos de un mes. El traslado del personal de los servicios sociales del Ayuntamiento de Telde avanza a trompicones, entre el caos, la incertidumbre y el malestar de los trabajadores.  

A principios de octubre, el alcalde, Juan Antonio Peña (Ciuca, ahora integrado en Primero Canarias), daba la orden de desalojar la sede de San Juan. Según el regidor, el servicio de prevención y salud laboral había advertido de que estas dependencias municipales no reúnen las condiciones necesarias para la atención ciudadana. “Es un edificio antiguo que tiene que someterse a una rehabilitación, a una puesta a punto para mejorar las condiciones”, señaló a este periódico entonces. Los trabajadores precisan que esos riesgos se conocían desde hace cerca de dos años. 

La orden de traslado llegó, según el personal, de un día para otro. El viernes 2 de octubre se pidió a la plantilla que ejercía en San Juan (aproximadamente una treintena de empleados) que empezara a empaquetar. Días después llegaron los camiones de mudanza. 

De momento, las trabajadoras sociales han sido ubicadas en la planta baja de El Cubillo, en una oficina abierta que comparten con el personal administrativo. Las últimas informaciones que llegan desde la Alcaldía, no obstante, apuntan a que el registro y la atención al público serán trasladados a otras dependencias municipales, a la Casa de la Juventud.  

A la espera de una decisión definitiva, el personal está sumido en la incertidumbre y no ve con buenos ojos ninguna de las propuestas planteadas por el gobierno local. 

Sin privacidad en El Cubillo

En las dependencias de El Cubillo, el edificio que alberga las oficinas municipales desde junio de 2020, el problema es de intimidad para la atención presencial. “No hay privacidad ninguna”, señalan. No hay despachos para que las trabajadoras sociales puedan atender en las debidas condiciones a los usuarios que acuden a los servicios sociales, una población vulnerable que incluye a personas con bajos ingresos y sin red de apoyo, sin hogar o en riesgo de desahucio, víctimas de violencia machista o migrantes.  

Ahora, en esta sede se atiende solo por teléfono. El jueves cerró de manera definitiva el edificio de San Juan. Días antes, hubo quien tuvo que dividir su jornada laboral: una parte en El Cubillo con atenciones telefónicas y otra en la antigua sede con atenciones presenciales.

“Hoy por hoy, no sabemos dónde podemos atender a familias que requieren informes para casos de desahucios”, señalan los trabajadores. Cada mes llegan al servicio requerimientos judiciales por desahucios, para los que hay que citar a las personas afectadas y elaborar informes de vulnerabilidad. Los plazos pueden ser de diez días. 

Una ratio que triplica la recomendada

El personal consultado incide en que hay días donde el trasiego de atención en los servicios sociales de Telde supera los 70 usuarios, entre quienes tienen que registrar documentos y quienes han solicitado cita. El municipio tiene cerca de 105.000 habitantes empadronados (es el segundo con más población de la isla de Gran Canaria) y once trabajadoras sociales. Es decir, una ratio de más de 9.000 personas por profesional. El Consejo General de Trabajo Social de España recomienda como idónea una ratio de un trabajador social por cada 1.700 habitantes para garantizar una atención eficaz y de calidad, aunque el estándar histórico de referencia es de uno por cada 3.000.  

Según las fuentes consultadas, desde la Concejalía de Servicios Sociales (en manos del Partido Popular) se solicitó una planta entera en el edificio de El Cubillo, pero la idea de Alcaldía es otra. En la última reunión se les ha trasladado al personal que tanto el registro como la atención al público (las citas presenciales con las trabajadoras sociales) irán a la Casa de la Juventud, mientras que los empleados de administración permanecerán en El Cubillo. 

“Nos han exigido el traslado, pero no nos parece bien. No nos pueden llevar a un lugar que está en peores condiciones de las que teníamos antes”, aseguran trabajadores que advierten de que las dependencias de Juventud también son muy antiguas, tienen humedades y parte de sus instalaciones están apuntaladas. 

La sección local de UGT difundió este pasado viernes un comunicado a medios locales en el que expresaba su preocupación por el estado del inmueble y exigía una evaluación técnica de seguridad, salubridad y accesibilidad antes de cualquier traslado. Las fotografías difundidas muestran las humedades en el edificio y el apuntalamiento en un sótano. 

“Queremos un sitio digno”

Los trabajadores no discuten la necesidad de abandonar el edificio antiguo. Según explican, había goteras cada vez que llovía, un riesgo acreditado de incendio con el archivo almacenado en el sótano y no había mantenimiento ninguno ni aire acondicionado para combatir las altas temperaturas. “No es que no nos queramos ir, es que queremos ir a un sitio digno”, sostiene el personal, que recuerda que el gobierno municipal ha tenido cerca de dos años para encontrar una solución definitiva. 

A ello se le suma, según las mismas fuentes internas, que no se están cubriendo bajas de trabajadoras sociales ni de personal administrativo. “Servicios sociales tiene unas características que no tiene ningún departamento del ayuntamiento por el tipo de trabajo y el tipo de población. Hay que velar por el secreto profesional y la Ley de Protección de Datos. El derecho del ciudadano a ser atendido en condiciones de igualdad, dignidad y sin discriminación está reconocido en la Ley de Servicios sociales aplicable en cada comunidad autónoma (en Canarias, a través de la Ley 16/2019)”, concluyen.  

En una conversación con este periódico al inicio del traslado de los servicios sociales, el alcalde, Juan Antonio Peña, señalaba que cuando el edificio de San Juan se rehabilite se decidirá si los servicios sociales regresan a esta sede o no y garantizaba que se crearán espacios de atención ciudadana que velen por la seguridad y la intimidad de las personas.