Frenazo al plan del Siam Park de Gran Canaria para abastecerse de las desaladoras municipales sin ampliarlas
El plan del Siam Park de Gran Canaria para abastecerse de las desaladoras municipales sin aumentar su capacidad ha caído en saco roto. El órgano ambiental del Gobierno de Canarias ha cerrado la puerta a esa posibilidad y ha exigido a la promotora de la iniciativa, el grupo turístico Kiessling (dueños de Loro Parque, el Siam Park de Tenerife y el acuario Poema del Mar, en Las Palmas de Gran Canaria), que construya una nueva desaladora para autoabastecer el parque acuático o amplíe la producción de las instalaciones existentes.
Así queda recogido en el documento de alcance del plan, un informe firmado el 18 de septiembre por la Comisión Autonómica de Evaluación Ambiental que establece los aspectos que deberá abordar la futura evaluación ambiental estratégica del proyecto.
El texto advierte de que el Siam Park de Gran Canaria supondrá un incremento “muy significativo” de la demanda hídrica y considera “necesario justificar la garantía de dicho suministro” mediante la construcción de nuevas desaladoras o la ampliación de las existentes. El consumo previsto asciende a 3.563 metros cúbicos diarios, el equivalente al de unos 20.739 residentes de San Bartolomé de Tirajana, municipio donde se proyecta el parque.
La Comisión frena así la intención inicial del grupo Kiessling de recurrir a las desaladoras que ya abastecen la zona de Maspalomas y Playa del Inglés (Maspalomas I y II, con una producción conjunta de unos 39.000 metros cúbicos diarios) para cubrir toda la demanda de la obra. El municipio consume 14.390 metros cúbicos.
El documento de alcance también señala que “sería conveniente aprovechar al máximo” las aguas pluviales (es decir, de lluvia) mediante actuaciones que permitan almacenarlas y reutilizarlas. El órgano destaca esta opción por las condiciones del entorno donde se proyecta el Siam Park de Gran Canaria: un paraje desértico donde el riesgo de desertificación es de alto a muy alto, los suelos son áridos, la vegetación sobrevive bajo estrés hídrico y el cambio climático rebajará hasta en un 25% las ya escasas precipitaciones. Por lo que cada gota cuenta.
La Comisión apunta asimismo que “se prevé un incremento considerable” de las aguas residuales y exige que se garantice su correcta depuración. También reclama velar por el cumplimiento de la normativa sobre contaminación acústica y lumínica si se celebran eventos nocturnos, dada la proximidad del proyecto a zonas turísticas y residenciales.
Un estudio con un horizonte de 500 años para prevenir inundaciones
Otro de los aspectos más controvertidos del parque acuático promovido por el grupo Kiessling es su ubicación en una zona de riesgo significativo de inundación, concretamente en el barranco de El Veril. Aunque el cauce cuenta con una canalización que conduce el agua hasta la playa de Las Burras y evita filtraciones, el órgano ambiental advierte de que esta infraestructura acelera la velocidad del flujo. Por ello, exige un estudio que tenga en cuenta las proyecciones de la crisis climática y simule episodios extremos con un periodo de retorno de 500 años, para determinar si es necesario ampliar la capacidad de la canalización actual.
Por otro lado, la Comisión ha solicitado un análisis detallado del tráfico, los accesos y la capacidad de las carreteras ante el elevado volumen de visitantes previsto. El proyecto incluye también un hotel de cinco estrellas con unas 450 camas turísticas.
El órgano ambiental también reclama que las instalaciones hoteleras y recreativas se integren en el entorno y que las obras impliquen el mínimo movimiento de tierras posible. Además, exige que la promotora contemple entre los escenarios de ejecución la posibilidad de que el proyecto no llegue a realizarse.
Por último, la Comisión solicita inventarios de campo detallados para delimitar y proteger el Hábitat de Interés Comunitario 5330 (matorrales termomediterráneos) y las especies protegidas. Así como evaluar el estado de conservación de los yacimientos arqueológicos y los bienes etnográficos presentes en la zona.
El documento de alcance funciona como una hoja de ruta que establece qué aspectos debe incluir la evaluación ambiental estratégica del proyecto. Una vez elaborado, el estudio se someterá a información pública y volverá a ser valorado por las administraciones y las personas interesadas. La decisión final sobre su viabilidad ambiental quedará recogida en la declaración ambiental estratégica.
La reactivación del Siam Park de Gran Canaria ha llegado más de tres años después de que el Tribunal Supremo anulara el plan anterior por la falta de un informe del Consejo Insular de Aguas que acreditara precisamente la existencia y disponibilidad de recursos hídricos para llevar a cabo un parque acuático.
La actuación fue declarada de interés general y estratégico por parte del Cabildo de Gran Canaria en 2014, presidido entonces por José Miguel Bravo de Laguna (Partido Popular), y también logró esa consideración por parte del Gobierno de Canarias en 2015, en la primera etapa de Fernando Clavijo (Coalición Canaria) al frente del Ejecutivo autonómico.
En marzo de este año, Wolfgang Kiessling, fundador y director general de Loro Parque, afirmó que el parque “está más cerca que lejos” tras años de papeleo.