El guía de Rony, el perro policía condecorado en Canarias: “Detrás de cada búsqueda hay familias esperando noticias”
Miguel es agente de la Unidad Especial de Guías Caninos de la Policía Nacional en Las Palmas de Gran Canaria donde desarrolla su trabajo con el perro Rony, un springer spaniel de algo menos de cinco años que el cuerpo policial ha querido distinguir especialmente por dos servicios de búsqueda y localización de personas fallecidas en el Archipiélago, aunque también aportó su granito de arena en la DANA de Valencia.
“Detrás de cada búsqueda hay familias esperando noticias de sus seres queridos, y somos plenamente conscientes de la responsabilidad que tenemos”, subraya Miguel, que admite que este reconocimiento “supone una enorme satisfacción” porque detrás de los servicios “hay muchas horas de formación, entrenamiento y dedicación”, así como el trabajo de los diferentes agentes y unidades que participaron en los dispositivos de búsqueda por los que se distingue a Rony, especializado en la detección de sustancias estupefacientes y en la búsqueda y localización de restos humanos (REHU).
Rony, con el que Miguel lleva trabajando desde que tenía apenas tres meses y medio de edad, ha sido distinguido en el acto central del Día de la Policía con motivo de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patronos de la Policía Nacional, celebrado en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), en una ceremonia presidida por el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, y el jefe superior de Policía de Canarias, Jesús María Gómez.
Ha sido en este acto donde Rony ha recibido la Mención Honorífica por Hecho Relevante por su participación en dos servicios de búsqueda y localización de personas fallecidas. En concreto, uno de estos servicios fue en la zona de Benijo, en Anaga (Tenerife), y el otro en las inmediaciones de la Sima de Jinámar (Gran Canaria).
Ambas intervenciones se produjeron en un periodo inferior a un mes, además de llevarse a cabo en terrenos, puntualiza su guía, “especialmente complicados” que exigieron un “importante esfuerzo, tanto físico como de concentración”.
Por ello, Miguel ha querido incidir en que lo “más importante” ha sido saber que su trabajo junto a Rony, su compañero y amigo, “ha contribuido a localizar a dos personas desaparecidas y a dar una respuesta a sus familias”. Esto, afirma, se debe al vínculo y conocimiento que tienen, que ha asegurado son “fundamentales” cuando tienen que afrontar una intervención complicada.